UNIVERSIDAD CATÓLICA
DE SANTA MARÍA
Facultad de Ciencias y Tecnologías Sociales
y Humanidades
METODOLOGÍA DEL TRABAJO
UNIVERSITARIO
¿CUÁLES SON NUESTRAS TECNICAS DE ESTUDIO?
Docente:
Mg. Elena Martínez Puma
Estudiantes:
Fuentes Carreón, Miguel Angel
Umacollo – Arequipa
2018
PRESENTACIÓN
En el aprovechamiento escolar intervienen muchos factores, como la
preparación del maestro, los recursos educativos, la actitud y motivación
del alumno, entre otros. Estos aspectos afectan el aprendizaje de niños y
jóvenes, por lo que es necesario brindar las condiciones físicas y sociales
para que alcancen el conocimiento.
Como estudiantes debemos ser conscientes y poner en práctica de
diversas estrategias y herramientas que nos permitan estudiar
eficazmente y en un futuro, ser profesionales de éxito. Sin embargo uno
de nuestros principales problemas como estudiantes es que debemos
aprender por nosotros mismos, a partir de la experiencia y usando diversos
métodos, pero la principal de ellas es el error.
No importa lo que estemos estudiando, existen diversos principios que
debemos tener si o si, ya que nos permitirán desarrollar nuestro propios
métodos de estudio, de una manera efectiva y con menos errores, claro.
A continuación, revisaremos algunos de los principios básicos que nos
ayudaran a ser un estudiante más eficaz después de todo, cuanto más nos
conozcamos a nosotros mismos, el alumnado como estudiantes y
conozcamos las distintas técnicas de estudio que tenemos a nuestra
disposición, más fácil nos será seleccionar las más adecuadas a cada
situación para crear nuestras propias estrategias de estudio y aprendizaje.
Aprender a estudiar sacándole partido a las capacidades personales es
muy parecido a un entrenamiento físico: hace falta voluntad, un buen
entrenador y constancia. Si no conocemos la manera de hacerlo no
llegaremos a tener buenos resultados. Hay que querer, pero también
saber. Los pasos que debemos seguir son casi siempre los mismos a la
hora de estudiar, lo que varía es la elección de la técnica en cada uno de
estos pasos. El objetivo final será que nosotros, el alumnado, sepamos
autorregularnos y ser autónomos en nuestro estudio y aprendizaje.
ETIMOLOGÍA
Actitud: Es un procedimiento que conduce a un comportamiento en
particular. Es la realización de una intención o propósito.
Aprendizaje: Adquisición del conocimiento de algo por medio del
estudio, el ejercicio o la experiencia, en especial de los
conocimientos necesarios para aprender algún arte u oficio.
Autoconcepto: Es la opinión que una persona tiene sobre sí misma,
que lleva asociado un juicio de valor. Cabe destacar que el
autoconcepto no es lo mismo que la autoestima, sin embargo su
relación es muy estrecha y no podría entenderse uno sin la
presencia del otro.
Concentración: Capacidad de mantener la atención en algo
particular o específico.
Estudio: Es el emprendimiento de una búsqueda infinita de nuevos
conocimientos a fin de desarrollar aptitudes y habilidades que
pueden servir para recrear o dominar un ambiente determinado o
situación.
Organización: Es un sistema diseñado para alcanzar ciertas metas
y objetivos. Estos sistemas pueden, a su vez, estar conformados por
otros subsistemas relacionados que cumplen funciones específicas.
Planificación: Proceso bien meditado y con una ejecución metódica
y estructurada, con el fin el obtener un objetivo determinado, la
planificación en un sentido un poco más amplio, podría tener más
de un objetivo, de forma que una misma planificación organizada
podría dar, mediante la ejecución de varias tareas iguales, o
complementarias, una serie de objetivos.
Técnica: Conjunto de procedimientos o recursos que se usan en un
arte, en una ciencia o en una actividad determinada, en especial
cuando se adquieren por medio de su práctica y requieren habilidad.
DESARROLLO
1. Actitud positiva hacia el aprendizaje
La actitud positiva se dará solo cuando sepamos el valor de aquello que
aprendemos. Por ejemplo, reconocer la utilidad de lo que aprendemos en
el colegio nos será útil para: resolver los problemas que tenga en la vida,
conseguir éxito en mi trabajo, que me valoren y me respeten, disfrutar
sabiendo, aprender a pensar
Conocer es disfrutar; pensar es descubrir cómo es el mundo y la
vida. ¡Es una aventura apasionante! Cuanto más sabemos, más
poderes tenemos. La persona que nos sabe leer ni escribir, es
ignorante ante las cosas escritas. El que no sabe, es también
ignorante para otras cosas. El que más cosas sabe, tiene más
poderes para dominas las cosas (Rodríguez, 2016).
“Esforzándome cada día un poco más, conseguiré que el esfuerzo se
convierta en placer. Y yo disfrutaré cuando esté aprendiendo. El paso del
esfuerzo al placer puede ocurrir cualquier día, si yo estudio cada vez un
poco más” (Rodríguez, 2016). Yo puedo convertir lo que aprendo cada día
en un nuevo poder. Lo que ahora nos resulta duro y esforzado, con el
tiempo, resulta fácil y agradable. El esfuerzo que hago en el estudio ahora,
es sembrar una semilla que se llama éxito, en el futuro.
2. Cómo sacarle provecho al estudio
Estudiar, y que ese tiempo dedicado al estudio sea efectivo, es el
objetivo de todos nosotros. Sin embargo, no siempre esto es así. Unas
veces porque nos cuesta sentarnos a estudiar y lo vamos dejando para
después. Otras veces porque, aunque estudiamos, no logramos
aprobar, etc (Rodríguez, 2016).
Partamos de que no basta con estudiar, hay que saber hacerlo y que
sobretodo debemos sacarle provecho al tiempo de estudio. Mientras más
ordenados seamos, más eficaces seremos. Sin embargo, para poder
llegar a ello, debemos apartarnos de las distracciones y sobretodo,
esforzarnos cada día.
Pasos para estudiar eficazmente:
a. Animarse para empezar a estudiar
b. Familiarizarme con el tema por los índices o ideas principales
c. Leer detenidamente y hacernos preguntas
d. Estructurar las ideas principales
e. Relacionar conceptos o ideas
f. Resumir o hacer esquemas
g. Recordar y explicarlo
h. Comprobar mediante preguntas realizadas por uno mismo
i. Valorar y actuar
j. Revisar, mejorar y felicitar
Pero tengamos en claro una cosa, para ser eficaces no basta con saber
estudiar, es necesario hacerlo cada día y es que vale la pena esforzarse y
terminar así satisfechos con nosotros mismos.
3. La importancia del autoconcepto
El autoconcepto es un término que alude a la imagen que cada persona
tiene de sí mismo, a las ideas que tiene acerca de su personalidad, a sus
aptitudes mentales, a sus habilidades, sus características físicas. Está
relacionado con las propias expectativas y la confianza en uno mismo, y
se configura incorporando aspectos positivos y negativos. La percepción
que tenemos de nosotros mismos afecta de lleno a nuestra motivación, al
esfuerzo que realizamos y al resultado que obtenemos.
El autoconcepto se va configurando a partir de la información que
vamos recogiendo a lo largo de nuestra vida: lo que observamos y lo
que los demás nos dicen acerca de nosotros mismos, el grado de
confianza que depositan en nosotros, las experiencias vividas y las
consecuencias que han tenido, los resultados que hemos obtenido. En
su formación juegan un papel importante las personas que son
relevantes para nosotros: padres, hermanos, amigos, profesores… Sus
opiniones se deben contrastar con la propia experiencia y con la imagen
que tenemos de nosotros mismos, para ir configurando un
autoconcepto más acorde con la realidad (Rodríguez, 2016).
Las personas terminan siendo lo que ellos y los demás creen de ellos
mismos. Las personas que no se valoran no son felices, sin embargo los
pensamientos que podamos tener pueden cambiar nuestra forma de ser y
de comportarnos.
4. Planificación y organización del tiempo de estudio
“La planificación es una actividad necesaria para sacar adelante cualquier
proyecto, y es muy útil de cara al estudio. Planificar implica realizar una
reflexión previa sobre los objetivos que perseguimos, las actividades que
conducen a ellos, las prioridades, el tiempo del que disponemos y su
distribución” (Rodríguez, 2016).
Seguir una planificación preestablecida evita que improvisemos, pero
nunca debe convertirse en una cadena que nos esclaviza, sino en una
herramienta que nos ayuda a conducir nuestro esfuerzo de manera eficaz.
Se trata de administrar nuestro tiempo de una manera metódica,
economizando y simplificando nuestro tiempo de estudio, pero sin caer en
rigideces ni ataduras.
Estudiar de forma sistemática contribuye a crear el tan nombrado
“hábito de estudio” y a ahorrar tiempo y esfuerzo. La planificación debe
ser además una guía dinámica. Una vez realizada debe ir adaptándose
progresivamente para ser más eficaz y responder a la realidad del día
a día. Podemos y debemos ir evaluando el grado de cumplimiento del
programa e ir introduciendo sobre la marcha los ajustes necesarios
(Esteban y Virgueras, 2007).
5. Ambiente de estudio
El mejor lugar para estudiar es nuestra habitación, pero debemos dotarla
de condiciones como iluminación, silencia, temperatura, ventilación, etc.
“Debemos procurar estudiar siempre en el mismo sitio, decorarlo a nuestro
gusto pero teniendo en cuenta que en la mesa de estudio o cerca de ella
no se encuentren pósters, fotos… que te distraigan y tenerlo ordenado, de
modo que cada objeto tenga un sitio para poder localizarlo fácilmente”
(Rodríguez, 2016). La iluminación más aconsejable es la natural; aunque
a veces se necesita la artificial. Debe estar distribuida de forma
homogénea y han de evitarse tanto los resplandores como los contrastes
de luz y sombra.
El aire de la habitación de estudio ha de ser renovado, por lo tanto cuando
hagas descansos en tu sesión procura dejar una ventana o la puerta
abierta para airear la estancia. Mobiliario y postura: la mesa debe ser
bastante amplia, con lo que evitarás interrupciones para buscar material.
“La altura ideal de la mesa debe estar en relación con la altura de la silla y
la del estudiante, de forma que las piernas formen un ángulo recto y los
pies descansen en el suelo” (Rodríguez, 2016).
6. Atención y concentración
Prestar atención es fijar la mente en algo. Cuando esa fijación se mantiene
de una forma sostenida durante un determinado tiempo, hablamos de
concentración.
En principio, es fácil prestar atención durante unos minutos, pero lo
difícil es conseguir mantenerla; seguramente la imposibilidad para
concentrarse es uno de las mayores dificultades para gran cantidad
de estudiantes, y esto es un verdadero problema: cuando estás
leyendo y algo te distrae no tienes más que volver a leer lo anterior
para poder seguir el hilo del texto (Rodríguez, 2016).
Pero si te distraes durante una clase, el profesor seguirá explicando,
perderemos parte del contenido y, puede que la posibilidad de entender el
resto de la clase. He aquí la razón por la que la concentración en clase es
tan importante. Debemos tener en cuenta que la concentración es un
hábito que se puede adquirir de forma progresiva, de manera que cada
vez resulte más fácil alcanzarla y mantenerla.
“De ahí la importancia de conocer cuándo estamos desconcentrados y qué
factores influyen en su disminución, para así poder poner remedio a
nuestras dificultades y practicar ejercicios que nos ayuden a mejorarla día
a día” (Rodríguez, 2016).
La distracción es nuestra enemiga y eso es debido a ciertas lagunas en
contenidos básicos, desconocimiento de técnicas de estudio, problemas
familiares, etc. La importancia de la concentración en clase radica en
nuestro esfuerzo. Ello nos permitirá no solo tomar apuntes, sino poder
comprender el tema (Fabri, 2012)
CONCLUCIONES
1. Estudiar y aprender a lo largo de nuestra vida ha sido de mucha
importancia ya que de ello es que todos somos lo que somos hoy en
día como personas ya que hasta de los errores se puede aprender,
solo que es necesario abrir nuestras mentes y nuestro interés por
ello.
2. Querer estudiar es tener el deseo y la determinación de adquirir
unos conocimientos. Hay estudiantes que con una inteligencia
normal consiguen buenos resultados a base de esfuerzo personal y
dedicar el tiempo necesario. Tan importante o más que la
inteligencia es la motivación o el querer estudiar.
3. Las técnicas de estudio son un conjunto de acciones y estrategias
que realiza el estudiante para comprender y memorizar conceptos y
contenidos de las diversas asignaturas. Estas acciones y estrategias
son las que suelen utilizar los alumnos que consiguen buenos
resultados académicos.
4. Para aprender a estudiar no basta con conocer las técnicas
descritas y otras que se relacionan en los cursos, es necesario
ponerlas en práctica diariamente en todas las asignaturas posibles
hasta conseguir el hábito de aplicarlas con naturalidad. La
combinación de teoría y práctica hará que mejore su rendimiento de
estudio.
BIBLIOGRAFÍA
Esteban, J. y Garcia, M. (2007). Enseñar y aprender a estudiar. Consejeria
de Educacion y ciencia. Extraído de
http://servicios.educarm.es/templates/portal/ficheros/websDinamica
s/93/publicaDiver/aprenderaestudiar.pdf
Fabri, L. (2012). Aprovechamiento escolar. Estrategias para mejorar el
rendimiento académico. Extraído de
http://institutodeciencias.edu.mx/home/pdfs/aprovechamiento.pdf
Rodríguez, P. (2016). Técnicas de estudio. Metodología para estudio y
escritos profesionales. Extraído de
https://es.scribd.com/document/311811167/Metodologia-de-
Estudio-y-Escritos-Profesionales