1 Lectura
La lectura es una actividad que consiste en interpretar y descifrar, mediante la vista, el valor fónico
de una serie de signos escritos, ya sea mentalmente (en silencio) o en voz alta (oral). Esta actividad
esta caracterizada por la traducción de símbolos o letras en palabras y frases dotadas de
significado, una vez descifrado el símbolo se pasa a reproducirlo. La lectura es hacer posible la
interpretación y comprensión de los materiales escritos, evaluarlos y usarlos para nuestras
necesidades.
Por regla general, el lector ve los símbolos en una página, transmitiendo esa
imagen desde el ojo a determinadas áreas del cerebro capaces de
procesarla e interpretarla. En muchos libros, periódicos, revistas y otros
materiales de lectura se incluyen fotografías, dibujos, mapas, gráficas y
cuadros, que aclaran, resumen, amplían o complementan
la informacióntextual. Las imágenes aportan información y ayudan a
comprender mejor los textos. La lectura también se puede realizar por
medio del tacto, como ocurre en el sistema Braille (lectura para ciegos).
La lectura de textos es la principal fuente de enriquecimiento personal, pues
nos permite adquirir conocimientos útiles, mejorar nuestras destrezas
comunicativas, desarrollar nuestra capacidad de análisis, nos ayuda a pensar
con claridad o resolver problemas, también a recrearnos, entre otros. Antes
de leer conviene saber cual es el propósito de la lectura, es decir, por qué nos
interesa leer. Cuando sabemos que buscamos en una lectura, estamos mejor
preparados para conseguir los materiales que puedan satisfacer nuestros
intereses.
La lectura que se realiza con el propósito de estudiar y aprender puede ser
más eficaz si se desarrollan estrategias de lectura, tales como la lectura
exploratoria, lectura rápida, lectura profunda, relectura y repaso, y es más
conveniente combinarlas con técnicas de estudio, como el subrayado, la
formulación de preguntas, la consulta del diccionario, el resumen, la toma de
notas, la elaboración de fichas, etc.
¿Por qué la lectura es importante?
La lectura es importante porque:
– A través de ella vas aprendiendo y adquiriendo nueva información de las cosas. Así, cada
vez que lees un texto, vas conociendo nuevas situaciones, historias y circunstancias. Es por
esto que debes considerar que mientras más lees, más conocimiento del mundo tienes.
– Así mismo, la lectura te entrega la posibilidad de conocer nuevas palabras aumentando tu
vocabulario. En todo texto que lees, van apareciendo palabras nuevas que vas incorporando a
tu lenguaje y vocabulario. Lo mismo sucede con la ortografía, la que mejora
considerablemente cuando eres un buen lector.
– La lectura te da la oportunidad de conocer textos literarios y no literarios, sus estructuras y
sus propósitos (cuento, poesía, noticia, etc.). Así podrás saber qué texto necesitas según lo
que buscas de la lectura.
– Cada vez que lees, vas ampliando también tus argumentos para entregar una opinión, la
lectura te entrega buenas herramientas para expresar tus ideas y pensamientos.
– La lectura es importante también porque te entrega información con la que puedes
establecer relaciones y vínculos con las vivencias que ya manejas. Así, tu conocimiento, va
creciendo.
– Debes tener en claro, que tienes toda la libertad para leer los textos que a ti te interesen ya
que si tú seleccionas tus textos, la lectura se va a convertir en una actividad más grata y, por
lo tanto, más provechosa para ti.
La lectura silenciosa
La lectura silenciosa es una actividad individual en la que cada persona escoge un texto para
leer, según sus propios intereses y gustos. Se realiza en un lugar tranquilo, libre de ruidos
molestos y ojalá, gratamente adaptado.
El objetivo es que leas en forma silenciosa el texto escogido, sin interrupciones y durante un
tiempo determinado, con el fin de que te concentres en la actividad. En el caso de que se
realice en tu sala de clases, el tiempo será señalado por tu profesor o profesora y no llevará
nota ni involucrará ejercicios ni actividades.
Este tipo de lectura tiene la ventaja de que respeta el ritmo y gusto de los lectores, motivando
así el placer por la lectura.
Lectura compartida
Esta actividad, a diferencia de la lectura silenciosa es compartida; es decir, se trabaja con el
docente y puede ser de forma individual o en grupos pequeños. Así, el profesor o profesora
lee un texto (escrito en un papelógrafo para que todos lo vean, o bien, se reparten copias de
un mismo texto) y los alumnos van revisando el texto conjuntamente. Para esto el docente lee
con fluidez y utilizando una buena entonación, ritmo y volumen.
La ventaja de este tipo de lectura, es que se puedes aplicar estrategias de comprensión
lectora (antes, durante y después de la lectura) para verificar si lo nque has leído está siendo
comprendido. Así, considerando el texto y los conocimientos previos de cada alumno/a se
realizan actividades propuestas por el docente durante el proceso lector, como por ejemplo:
inferencias, predicciones, preguntas de contenido, y de opinión, lectura en voz alta y en coro,
identificación de palabras, desarrollo del vocabulario, identificación de signos de puntuación,
de aspectos ortográficos, etc.
Estas actividades te ayudarán a entender mejor el texto, aumentarás tu comprensión, tu
vocabulario y tu motivación por leer.
Objetivos de la lectura
Ya se ha señalado la definición de lectura, sus características y tipos, pero se debe acotar los
propósitos y la importancia que ésta tiene en el aprendizaje de los individuos.
El principal objetivo de la lectura consiste en desarrollar las siguientes competencias
lingüísticas:
• Leer y escribir, favoreciendo el correcto uso del vocabulario y estructuras lingüísticas.
• La capacidad de comunicarse, favoreciendo el desarrollo social.
• Pensar de forma crítica, enriqueciendo y estimulando intelectualmente al lector.
• Argumentar y concluir lógicamente.
• Favorecer la imaginación del lector.
• Satisfacer necesidades informativas y estéticas.
1.1 Dos características de la lectura
La lectura es:
– Interactiva, pues depende de procesos perceptivos, cognitivos y lingüísticos. Es decir,
requiere de los sentidos, de los conocimientos previos y del manejo del lenguaje para que el
lector interprete la información.
– Estratégica, ya que el lector revisa constantemente su proceso de comprensión, guiando su
atención a lo que considera más relevante, interpretando regularmente lo leído. En este punto,
se debe considera los propósitos de su lectura, ya que de ellos dependerá la manera en que
lea y las estrategias que utilizará. Ejemplo, una personan que busca un trabajo en los avisos
económicos, hará una lectura selectiva, dirigiendo su atención al punto que le interesa e
interpretando la información según sus pretensiones
2 Tipos de lectura
El término lectura alude al proceso a través del cual se comprenden determinados
datos ubicados en un soporte específico y transmitidos por medio de un código,
reconocido por el lector.
La lectura puede clasificarse en:
LECTURA MECÁNICA: es aquella donde se identifican los términos sin la
necesidad de contar con el significado de ellos.
LECTURA FONOLÓGICA: a través de este tipo de lectura se perfecciona la
pronunciación correcta de vocales y consonantes, la modulación de la voz, etc.
LECTURA DENOTATIVA: esta clase de lectura se caracteriza porque a través de
ella se lleva a cabo una comprensión literal de lo escrito, o se efectúa una
descomposición del texto en piezas estructurales, es decir, sin llegar a realizar
alguna interpretación específica.
LECTURA LITERAL: se refiere a leer conforme a lo que dice el texto. Existen dos
niveles de lectura literal:
Lectura literal de nivel primario: aquí se hace hincapié en la información y
datos explícitos del texto.
Lectura literal en profundidad: en este tipo de subcategoría se penetra en la
comprensión de lo leído.
LECTURA RÁPIDA: esta clase de lectura es aquella que se lleva a cabo
seleccionando sólo aquellos elementos que interesan al lector.
LECTURA DIAGONAL: esta clase de lectura tiene la particularidad de que se
realiza eligiendo ciertos fragmentos de un determinado texto, tales como los
titulares, las palabras remarcadas con una tipografía diferente a la del resto,
escogiendo aquellos elementos que acompañan al texto principal, listados, etc. su
nombre deriva de el movimiento realizado por la mirada, la cual se dirige de una
esquina a otra y de arriba hacia abajo en busca de información especifica.
ESCANEO: el escaneo se basa en la búsqueda de palabras o conceptos
particulares en un texto. Y se lleva a cabo de la siguiente manera: el individuo
imagina el término escrito con la fuente y el estilo del texto en que se encuentra, y
a partir de ello, moverá los ojos de manera veloz sobre el mismo en busca de
dicho concepto.
Fuente: http://www.tiposde.org/escolares/430-tipos-de-lectura/#ixzz5HDiugzuq
3 Técnicas para una buena lectura
Para realizar un efectivo proceso lector, es preciso abordar la lectura en tres etapas:
Etapa de Pre-lectura
• Determinar el propósito de la lectura. ¿Cuál es la intención comunicativa del texto?
• Predecir el contenido del texto. Anticipar el contenido a partir de "marcas" como el
título y subtítulos del texto.
• Planificar el proceso lector.
Etapa de Lectura
• Centrar la atención en los aspectos esenciales del texto. Subrayar las importantes.
• Tomar notas.
• Identificar la Palabra(s) clave(s) del contenido del texto.
• Releer el texto.
• Parafrasear la lectura. Esto es, decir las ideas del texto en otras palabras.
Etapa de Post-lectura
• Elaborar resumen del contenido.
• Preguntarse sobre lo que se está leyendo.
• Evaluar todo el proceso y sus resultados. Para esto se debe interrogar:
a. ¿Qué saberes puso en juego durante la lectura?
b. ¿Qué experiencias previas vinieron a su mente?
c. ¿Qué conocimientos nuevos obtuvo?
d. ¿Qué significados se construyeron?
Con un poco de práctica, se puede pasar de 250 palabras leídas por minuto a 400, y sin
disminuir un ápice la comprensión lectora.
Las técnicas de lectura rápida pueden resultar muy útiles para profesores, estudiantes,
blogueros que reseñan varios libros a la semana en su sitio web, lectores profesionales y
editores, documentalistas, catalogadores y bibliotecarios…
Es común la creencia de que leer prestando atención a cada palabra que conforma un texto es
la manera más eficaz de encarar la lectura. Sin embargo, se trata de una presunción errónea,
puesto que está comprobado que leer rápido, siempre que se haga bien, resulta bastante más
productivo:
• se gana tiempo
• se mejora la comprensión de lo que estamos leyendo
• es más fácil memorizar, puesto que se aprecia el texto en todo su conjunto
• es más factible discernir las ideas principales.
Por el contrario, quien se detiene palabra por palabra corre el riesgo de no extraer las
conclusiones oportunas, pues se esfuerza demasiado en enlazar significados, así como de
perderse en el camino, por lo que la comprensión lectora se ve mermada.
El peor enemigo de la lectura rápida es la falta de práctica. Con un poco de entrenamiento,
casi todo el mundo es capaz de duplicar su velocidad de lectura, manteniendo e incluso
superando el nivel de comprensión lectora. De media solemos leer unas 250 palabras por
minuto, pero con práctica podemos llegar a las 400.
Técnicas para mejorar la capacidad de lectura rápida
Para dominar la lectura rápida hay que entrenarse leyendo mucho y corregir ciertos hábitos
que la entorpecen. A continuación encontrarás varios consejos útiles para incrementar dicha
habilidad:
• No leas más rápido de lo que tu capacidad de comprensión permite. Se trata es de
enterarse del contenido, no de competir con uno mismo sin resultado alguno.
• No vocalices, ni en voz alta, ni con silabeo ni con cualquier tipo de sonido o movimiento de
labios. Esta costumbre solo consigue adecuar la velocidad de lectura a la de nuestra
pronunciación. Leer en silencio multiplica la velocidad, puesto que el cerebro es más rápido
que la boca. Tampoco es buena idea utilizar el dedo o un bolígrafo para seguir el ritmo de la
lectura.
• Amplía tu vocabulario con consultas al diccionario cuando no sepas el significado de una
palabra. Hacer fichas con términos y su significado y aprenderlos reportará beneficios a
posteriori.
• Presta atención a las palabras e ideas clave del texto.
• No leas una frase o una palabra que ya hayas leído.
4 Modo de evaluar la capacidad de lectura
La evaluación de la lectura
Cuando nos acercamos a la naturaleza de la comprensión de la lectura, necesariamente nos aproximamos
también al conocimiento de las características del estilo de evaluación que pretende valorar dicho proceso.
Sabemos que la lectura es uno de los medios principales de acceso al conocimiento, y también sabemos
que la evaluación de la comprensión es uno de los problemas más interesantes a analizar. Las nuevas
perspectivas conceptuales, en el medio de la discusión sobre el tema de la lectura, han traído también un cambio
en las consideraciones acerca de su evaluación (Johnson, Kress y Pikulski, 1990).
En la actualidad se pueden encontrar importantes avances en el conocimiento de la naturaleza de la
lectura. Pero, frente a este notable desarrollo conceptual-teórico nos encontramos también con escasas
investigaciones dedicadas específicamente a estudiar el tema de la evaluación de la comprensión de la lectura,
que den cuenta de lo que ocurre en la práctica pedagógica.
Las nuevas concepciones sobre la lectura han dado razones para considerarla como un proceso
interactivo, sin embargo se presentan algunas dificultades que se generan al intentar evaluar la comprensión de
la lectura. Por esta razón se torna indispensable indagar y encontrar conocimientos por un lado, y
procedimientos de valoración por otro, que nos permitan obtener una comprensión más adecuada de las
dificultades que aparecen al valorar la comprensión de la lectura.
También sabemos que se conoce cada vez más acerca de la lectura y de como enseñarla más
efectivamente. Este conocimiento ha generado, por un lado, la adaptación del curriculum de la lectura al modelo
interactivo, y por otro un movimiento de cambio en las prácticas de valoración de la comprensión lectora.
El modelo interactivo de la lectura muestra la importancia de atender al impacto del conocimiento de
base y del contexto de la situación de lectura sobre la comprensión de textos, como así también las estrategias
que los lectores usan para cumplir con las demandas de las tareas.
El propósito de esta comunicación, que forma parte de un trabajo mayor acerca de la evaluación de la
lectura, es el de reflexionar acerca de algunos de los aspectos, los logros, las dificultades que aparecen
conociendo y pensando la evaluación de la lectura; siendo este un estudio de carácter teórico, enmarcado en los
desarrollos de la psicología cognitiva.
Llegamos a comprender la naturaleza de un enfoque valorativo, conociendo sus supuestos, sus
fundamentos y los procedimientos que se utilizan. En este sentido, actualmente el enfoque denominado
valoración auténtica de la lectura parecería presentarse como una promesa alentadora que nos acerca a una
evaluación que entiende a la comprensión lectora como un proceso de naturaleza interactiva.
La valoración auténtica de la lectura se presenta hoy, como el enfoque más adecuado para atender a las
características del proceso de comprensión de la lectura planteadas en el modelo interactivo de lectura, modelo
que surge de la teoría cognoscitiva.
Este enfoque postula la evaluación del sujeto en relación con el texto en el contexto del uso del
conocimiento.
Según Torrance (1994) los términos valoración auténtica de la lectura o valoración ecológica, son
expresiones genéricas para describir un nuevo rango de aproximación a la evaluación, cuya implicancia básica
es que la designación de las tareas de evaluación deberían ser más prácticas, realistas y desafiantes que las
propuestas de los llamados tests cuantitativos.
La valoración auténtica de la lectura se basa en la relación entre lectores y sus contextos de lectura, es
una valoración que trasciende la observación informal de la clase; o sea una valoración sistemáticamente
planeada de la conducta en lectura de los estudiantes, puestos en situaciones de clase donde ellos están
comprometidos con tareas de lectura y textos auténticos (Johnston, 1992).
Así, la valoración auténtica efectiva puede resultar en un cuadro comprensivo de las habilidades de los
estudiantes de lectura con la guía de la instrucción en clase (Simpson, 1990).
La evaluación no es algo que se le agrega a la enseñanza, se la debe considerar como un componente
esencial de la instrucción que guía el trabajo de lectura en el ámbito natural de la clase. Simmons (1994) utiliza
una interesante metáfora cuando indica que la evaluación debe ser el caballo que tire de la carroza de la
comprensión.
La valoración auténtica parte de que la comprensión de la lectura depende del propósito de la misma,
que está influenciado por el contexto, la comprensión que el lector tenga del objetivo, la activación del
conocimiento de base, el reconocimiento de la estructura del texto y la activación de las estrategias cognitivas
que posibilitan la comprensión.
Considerando que la comprensión de la lectura depende de los factores mencionados, creemos necesario
realizar algunas consideraciones sobre cada uno de ellos en relación a la valoración auténtica de la lectura. Esto
es, nos referiremos: a los conocimientos previos que posee el sujeto, a la estructura del texto, a la metacognición,
a los intereses y actitudes frente a la lectura.
Simpson, (1990) atendiendo a los elementos mencionados, señala lo siguiente:
- Sobre los Conocimientos previos. El propósito de la medición del conocimiento previo es proveer una
explicación posible de los puntajes finales de comprensión. Se debe considerar que los conocimientos previos
pueden ser una razón de bajos puntajes en la comprensión. La valoración de los conocimientos de base debería
medirse por la comprensión de los conceptos importantes de un pasaje de un texto.
-Sobre la Estructura del texto. La implicancia para la valoración es que se deberían usar textos de buena
estructura en orden a proveer una valoración de la habilidad de los estudiantes. De otra manera los problemas
en la comprensión podrían estar causados por el tipo de estructura o por la falta de ésta en el texto. Por esto
mismo se sugiere también que la evaluación debería incluir diferentes tipos de textos.
-Sobre la Metacognición. Se ha establecido que lo que los estudiantes conocen acerca de la metacognición está
relacionado con la comprensión lectora. La metacognición es el conocimiento y comprensión que cada sujeto
tiene de sus procesos. Esto incluye: el conocimiento de sí mismo, el conocimiento de las demandas de las tareas
y la relación entre las demandas de la tarea y las estrategias apropiadas, así como un control o regulación de la
tarea.
-Sobre los Intereses y actitudes. Se sugiere que la evaluación debería preocuparse por los intereses de los
estudiantes en lectura. También la evaluación puede valorar las actitudes de los sujetos hacia el contenido de
los pasajes de los textos que presenten los tests. Las investigaciones señalan que los sujetos comprenden mejor
los materiales en los que están interesados y que la diferencia entre las habilidades de comprensión de los
lectores se reducen significativamente cuando todos los lectores tienen fuertes conocimientos previos. De este
modo, la interpretación de los resultados obtenidos puede mejorarse si se conocen las actitudes de los
estudiantes hacia la lectura.
Ahora bien, con la consideración de los factores o aspectos recién comentados lo que cambia son
las condiciones bajo las cuales se intenta evaluar la comprensión lectora.
Tenemos entonces que los factores que afectan a la comprensión y deben ser valorados
son: conocimientos previos, estrategias de lectura, intereses y conducta frente a la lectura.
La comprensión puede ser evaluada en materiales narrativos y expositivos de buena estructura. Como
las investigaciones continúan para dilucidar los factores que afectan a la comprensión, se debe considerar que
sea posible la inclusión de otros elementos que afecten a la valoración de la lectura y de los que todavía los
estudios no pueden dar cuenta.
Como hemos mencionado, lo que ha cambiado para mejorar la comprensión en lectura son
las condiciones bajo las cuales se intenta evaluarla.
Simpson (1990) señala que un método simple de valoración de la comprensión de la lectura no puede
ser considerado suficientemente efectivo para medir la lectura, esto se debe básicamente a diferentes
condiciones que deben ser tenidos en cuenta; estas condiciones indican que:
- la lectura es más compleja de aquello que puede ser medido con un simple instrumento;
- la valoración de diferentes tareas da como resultado diferente información;
- el contexto de valoración afecta las generalizaciones;
- diferentes enfoques de evaluación son efectivos de manera diferente en la medición de varios aspectos de la
lectura.
La teoría cognitiva sostiene que en el desarrollo de la lectura interactúan diferentes factores que inciden
en la comprensión. De los factores que están involucrados en la lectura algunos pueden ser evaluados
cuantitativamente mientras que otros son de más difícil valoración por medio de pruebas cuantitativas.
Algunos de los factores que pueden ser evaluados por medio de pruebas estandarizadas en situaciones
naturales de lectura son, la habilidad para reconocer definiciones de palabras, la habilidad para reconocer
detalles literales en un pasaje de la lectura y la habilidad para reconocer la idea central de un párrafo. Mientras
que son más difíciles de evaluar o medir factores tales como las soluciones a problemas, la selección adecuada
de estrategias para la comprensión en situaciones de lectura y el conocimiento aplicado que atiende al texto que
es examinado. Estos últimos son medidos con poca frecuencia (Simpson, 1990).
Además algunas tareas pueden medirse usando diferentes procedimientos como la observación del
docente, muestras de trabajo (work samples), o autovaloraciones de los estudiantes. Este tipo de valoraciones
adicionales parecería que agregan información y brindan una imagen más completa de las habilidades que
utilizan los sujetos durante la lectura.
Es interesante implementar diferentes procedimientos de evaluación debido a que disminuye la
posibilidad de introducir sesgos en los resultados y aumenta la posibilidad de brindar una visión más completa
de los lectores. Según Simpson (1990) no se deberían aceptar solamente los resultados obtenidos por medio de
tests estandarizados, ya que estos no son más reales que las descripciones narrativas de los docentes sobre el
desarrollo de la lectura de sus estudiantes durante un período de tiempo.
También es interesante considerar la perspectiva que abre la valoración auténtica, cuando se refiere a
que en situaciones de clase no sólo es el docente quien debe evaluar, sino que es interesante la valoración que
los estudiantes pueden hacer de su propio trabajo y del de sus compañeros. Esto es posible si todos conocen y
comparten las metas y los criterios de evaluación, lo que permite reflexionar sobre el propio trabajo a los fines
de mejorar la comprensión. Este tipo de evaluación permite involucrar a los sujetos de manera más
comprometida con la tarea que realizan En este sentido, Simmons (1994) sostiene que:
“La relación dinámica entre el desempeño [en lectura] y la evaluación ilustra la esencia de la comprensión;
no es el paseo suave de todo o nada que los alumnos creen que es. Más bien, Desarrollar la comprensión
implica una serie de tropezones y comienzos en falso que enfatizan la importancia de los procesos y los
productos que se van desarrollando en la comprensión...” (Simmons, 1994 :23).
Pasando ahora a otro aspecto de singular importancia que se debe contemplar siempre que se trabaje
desde la valoración auténtica de la lectura, nos referiremos al tema de los textos que deben ser utilizados.
Para realizar las evaluaciones es necesario contar con textos que no desnaturalicen las situaciones de
lectura; es decir textos escritos con un propósito comunicacional y cuyo objetivo sea brindar información.
Las tareas con los textos deben estar ajustadas a las características intelectuales de los sujetos. Las tareas
que se demanden de los lectores deben ajustarse a niveles altos de pensamiento para que ellos trabajen
seleccionando, integrando e interpretando ideas que les permitan formular respuestas a varios problemas y
preguntas construidas a partir de los textos. Un elevado nivel de habilidades requiere de la formulación de
argumentos y la construcción de soluciones a los problemas planteados por los textos.
Generalmente las pruebas de lectura hacen hincapié exclusivamente en bajos niveles de habilidades,
conocimientos de hechos, memorización de procesos y habilidades aisladas. Sin embargo, niveles altos de
habilidades requieren la formulación de argumentos y de la construcción de soluciones a problemas.
En cambio la valoración auténtica combina textos auténticos y tareas en las que los estudiantes se ven
envueltos con actividades que hacen lectores y escritores reales.
La valoración auténtica debería incluir ensayos escritos, ejemplos de lectura oral de los estudiantes
acompañada por cuidadosos análisis de uso de estrategias, listas de libros de lectura, respuestas críticas orales
y escritas a los textos, y uso de habilidades investigadas por medio de reportes escritos.
Ahora bien, cuando nos enfrentamos con nuevos enfoques en evaluación, se plantea necesariamente la
cuestión acerca de las posibilidades reales de su implementación. Si nos referimos más específicamente al tema
que es motivo de nuestro trabajo, podemos interrogarnos acerca de las posibilidades que tiene el enfoque de la
valoración auténtica de la lectura, de ser implementado en el marco de la enseñanza.
Si se piensa en un cambio conceptual desde una perspectiva globalizadora; es decir, macroestructural de
la educación, que implica modificaciones del sistema, para poner en marcha nuevos modelos, la cuestión se
torna compleja y si bien no imposible por lo menos de difícil ejecución.
Antes bien, quizás resulte conveniente y más efectivo como alternativa, realizar las adecuaciones que la
modalidad de evaluación auténtica de la lectura presenta a partir de su implementación en el seno mismo de la
instrucción, dentro de un marco de autonomía relativa, antes que recurrir a cambios de índole estructural en los
sistemas educacionales.
Pensamos que si se incrementan los ensayos y experiencias en la implementación de lo que hemos
definido como enfoque auténtico para la valoración de la comprensión lectora, se podrán realizar los análisis y
reflexiones que esperamos contribuyan a enriquecer nuestros conocimientos sobre el tema.
Debemos recordar además, que la evaluación auténtica de la lectura, incluye aspectos que hacen
referencia a la evaluación integral y a la evaluación permanente. Evaluación integral porque debe atender a los
aspectos tanto cognitivos como metacognitivos, motivacionales y contextuales. Evaluación permanente porque
se debe implementar desde un principio y durante toda la instrucción. La evaluación auténtica considera
también, el contexto de uso efectivo del conocimiento, atendiendo al aspecto interactivo de la lectura.
La valoración auténtica de la lectura ofrece un panorama más promisorio, más amplio de la evaluación
del desempeño y del progreso en la lectura, atendiendo a la diversidad. Por lo tanto, los procedimientos de
evaluación auténtica deben ser usados con la comprensión de que es necesario acomodarse a las diferencias que
presentan los individuos. También puede contribuir a controlar y evaluar la tarea propia del sujeto para que
pueda reflexionar sobre sus esfuerzos y ganar conocimiento sobre los procesos de aprendizaje que pueden
ayudarle en tareas futuras (París et al. 1992).
La concepción de la evaluación en contextos naturales de lectura, como la valoración auténtica, parte
del respeto por la naturaleza del objeto a ser valorado, esto nos plantea varias cuestiones sobre las cuales
podemos intentar reflexionar.