ESPECIFICACIONES PARA LOSAS EN LOS CÓDIGOS DE DISEÑO
El Código Ecuatoriano de la Construcción definen deflexiones máximas calculadas para losas
macizas y nervadas que varían desde L/180 hasta L/480, dependiendo del uso de la losa.
El Código Ecuatoriano de la Construcción y el ACI también especifican un peralte mínimo de las
losas armadas en una sola dirección [ACI 9.5.2.1] para limitar las deflexiones a valores razonables, cuando
no se calculan deflexiones. La siguiente tabla puede ser usada también para losas bidireccionales
sobre vigas de mayor peralte cuya relación lado largo / lado corto sea mayor que 2 (trabajan
fundamentalmente en la dirección corta), arrojando resultados conservadores.
Ln : claro libre en la dirección corta en losas con vigas perimetrales descolgadas, y claro libre en la
dirección larga en losas sin vigas o con vigas embebidas.
Para el caso de losas rectangulares apoyadas sobre vigas de mayor peralte, cuya relación lado largo
/ lado corto sea menor que 2, el cálculo de las deflexiones se realiza con dos ecuaciones propuestas
por los códigos.
Cuando se tienen losas con vigas en los cuatro bordes, y valores de αm menores a 2, se aplica la
siguiente ecuación básica para establecer una altura mínima genérica de la losa.
h: peralte o espesor de la losa maciza o altura de inercia equivalente en la losa nervada
Ln : claro libre en la dirección larga del panel, medido de cara a cara de las columnas en losas sin
vigas, y de cara a cara de las vigas en losas sustentadas sobre vigas
Fy : esfuerzo de fluencia del acero en Kg/cm2
αm : promedio de los valores de α para las cuatro vigas en los bordes del panel, donde α = razón
entre E . I de la sección de la viga y E . I del ancho de la losa limitada lateralmente por las líneas de
centro de los paneles adyacentes a cada lado de la viga (donde las hubiera)
β : relación de forma del panel = panel largo libre / panel corto libre.
Para zonas sísmicas, no se recomiendan concepciones estructurales viga-losa cuyo valor de αm sea
menor a 0.2, por la falta de aporte a la ductilidad de los elementos horizontales en el nudo, que es
uno de los componentes claves del factor de reducción de la fuerza sísmica “R”. El ACI también
establece que la altura de las losas macizas o la altura equivalente de las losas nervadas que no
poseen vigas perimetrales no debe ser menor que los siguientes valores:
Armadura Mínima en Losas Macizas:
En losas de espesor constante (losas macizas), cuando se utilice acero con esfuerzo de fluencia Fy =
2800 Kg/cm2 o Fy =3500 Kg/cm2, la cuantía de armado mínimo para resistir la retracción de
fraguado y los cambios de temperatura será:
En losas de espesor constante, cuando se utilice acero de refuerzo con Fy = 4200 Kg/cm2, la cuantía
mínima para resistir cambios de temperatura y retracción de fraguado será:
En losas en que se utilice acero cuyo esfuerzo de fluencia supere los 4200 Kg/cm2. la cuantía
mínima para resistir cambios de temperatura y retracción de fraguado será:
Armadura Mínima en Losas Nervadas
En losas nervadas, la cuantía mínima de flexión, exclusivamente para los nervios, ρmín se debe
calcular mediante las siguientes expresiones, utilizadas en el diseño de vigas:
La diferencia entre las especificaciones para losas nervadas y para losas macizas se produce por que
los nervios de las losas nervadas se comportan fundamentalmente como una malla espacial de
vigas, y la loseta de compresión se comporta como una combinación de placa y membrana (losa
maciza).
Por otro lado, el armado en losas macizas se coloca en las 2 direcciones para el mismo volumen de
hormigón, y en losas nervadas se coloca exclusivamente en la dirección de los nervios, lo que
duplica la cantidad de acero en losas macizas.
Sin embargo cumpliendo las disposiciones previas, para aceros de 4200 Kg/cm2, el armado mínimo
de los nervios es aproximadamente el doble del de las losas macizas (14/4200 ≈ 2 x 0.0018), con lo
que la cuantía volumétrica mínima de acero es similar en ambos tipos de losas.
Armadura Máxima:
Con el objeto de asegurar una ductilidad mínima, no se podrá proporcionar más armadura a una losa
que el 75% de la cuantía balanceada cuando no resisten sismo (losas con vigas descolgadas):
Cuando las losas resisten sismo (losas con vigas embebidas y losas planas) no se debe proporcionar
armadura de flexión que supere el 50% de la cuantía balanceada.
La cuantía balanceada para secciones rectangulares está definida por:
ρb: cuantía balanceada
f’c: resistencia característica a la rotura del hormigón en Kg/cm2
Fy: esfuerzo de fluencia del acero de refuerzo en Kg/cm2
Es: módulo de elasticidad del acero en Kg/cm2
Recubrimiento Mínimo:
• El acero de refuerzo de barras menores a 36 mm de diámetro en losas fundidas in situ debe tener
un recubrimiento mínimo de 2.0 cm.
• El acero de refuerzo en losas prefabricadas debe tener un recubrimiento mínimo de 2.0 cm.
Resistencia al Cortante:
En las secciones de las losas en que no exista refuerzo por cortante consistente en vigas o viguetas
con estribos, el hormigón deberá soportar la totalidad de las solicitaciones de corte.
Las losas deberan diseñarse para resistir 2 modelos de falla por cortante:
• Falla tipo viga
en una dirección, que se produce a una distancia “d” de la cara interior de las vigas de apoyo,
cuando no existen cargas concentradas importantes más próximas.
De acuerdo con el código ACI, el esfuerzo cortante que puede resistir el hormigón bajo el modelo
de punzonamiento es el menor de:
El esfuerzo cortante que puede resistir el hormigón en la falla tipo viga
Falla por punzonamiento en 2 direcciones, que se produce a una distancia “d/2” del perímetro de
las columnas de soporte, cuando no existan cargas concentradas más próximas.
Si existen cargas concentradas muy próximas a las columnas de soporte, la sección de falla deberá
coincidir con la carga concentrada más cercana.
Cuando existan cargas concentradas intermedias que actúen sobre las losas, deberán diseñarse las
últimas para resistir punzonamiento en 2 direcciones de manera análoga a la zona de columnas, pero
la sección crítica se ubicará perimetralmente a una distancia “d/2” del área sobre la que actúa la carga
concentrada.
Aberturas en Losas:
Se admiten aberturas en losas si se demuestra mediante análisis que la resistencia proporcionada es
apropiada. No se requerirá de análisis especial por la presencia de una abertura en la zona central
siempre que se mantenga la cantidad total de refuerzo requerido en el tablero sin la abertura.
El refuerzo eliminado por la presencia de la abertura deberá colocárselo alrededor de la abertura,
armando nervios o vigas embebidas de borde.
ANALISIS DEL RESUMEN DE LIBRO DE ROMO
Las losas de concreto reforzado perimetralmente apoyada presenta ventajas constructivas y
estructurales lo cual ha motivado, tanto en el ámbito de la construcción formal como en la
autoconstrucción, su uso y abuso en la construcción de vivienda. Sin embargo, más frecuente de lo
deseado y demandado, se presentan daños como pueden ser agrietamiento, deformaciones
(flechas) y corrosión del acero de refuerzo en estos elementos, mismos que se propician por sobre
simplificaciones en el diseño y descuidos en el proceso de construcción.
Por una parte, caracterizar y cuantificar los daños que presentan las losas de concreto reforzado
para vivienda en la zona de estudio y con ello identificar sus posibles causas; por el otro, establecer
recomendaciones para mejorar los procesos de diseño y construcción enfatizando el concepto de
durabilidad y la relación costo/ beneficio en el ciclo de vida. Para lograr el objetivo, en primer lugar
se hace un repaso a los requisitos de resistencia, servicio y durabilidad que deberían aplicar en el
diseño de las losas de acuerdo a las normas técnicas aplicables.
Al analizar los resultados de las dos partes se establece que son aplicados adecuadamente los
requisitos de diseño quedando en evidencia el descuido en los procesos constructivos. Finalmente,
se proponen medidas específicas y recomendaciones prácticas para mejorar el comportamiento
estructural de las losas y en particular, para aumentar la durabilidad y la eficiencia de la relación
costo/beneficio en el plazo del ciclo de vida útil de la construcción.