Ingeniería Civil Industrial
Desarrollo Personal II Paralelo C
Diego Salazar Herrera
ARMONÍA DE KEPLER, LA TERCERA LEY
Abstract: Actualmente todo el mundo conoce, aunque sea el nombre Galileo Galilei o Nicolás
Copérnico, pero es bastante posible que una persona pase por todo el sistema educativo chileno
sin saber claramente quien fue Johannes Kepler y la importancia que significó su trabajo. Esto
puede deberse a que, en contraste a la mayor parte de los científicos, Kepler no realizó gran
esfuerzo para presentar su obra e ideas de manera final y completa, tratando de incorporarla y darla
a conocer, sin embargo, esta fue determinante en la revolución científica del siglo XVII. En este
trabajo se buscará presentar y dar a entender estas tres leyes de Kepler, con un enfoque en la
tercera, la “Ley Armónica”. Además, se propondrá un ejemplo para ilustrar su funcionamiento.
Palabras clave: Johannes Kepler, Astronomía, Período, Distancia, Elipse.
I. INTRODUCCIÓN
Desde los orígenes de la humanidad se ha mirado con intriga al cielo nocturno. Cometas,
estrellas y cuerpos celestes llamaban la atención de los primeros matemáticos, astrónomos y hasta
filósofos, los cuales trataron de explicar los movimientos que estos realizaban según lo que se
apreciaba desde la Tierra, sin embargo, nunca se pudo lograr una explicación más allá de relatos
fantásticos que pudieran explicar esta naturaleza universal (Torres, García y Agüero, 2004). No
fue sino hasta principios del siglo XVII que apareció el precursor de la astronomía actual, el
científico alemán Johannes Kepler.
Durante el transcurso del año 1600 Kepler, obsesionado con las orbitas planetarias, pero
especialmente el de Marte, fue invitado por el matemático danés de Tycho Brahe para trabajar
como su ayudante. Este último había estado recopilando minuciosamente datos astronómicos
medidos con una exactitud sin precedentes sobre la posición de los planetas en la galaxia.
Posteriormente con la muerte de Brahe, Kepler hereda estos datos y se dispone a intentar obtener
la órbita circular de Marte. A pesar de la precisión matemática de las mediciones, ningún círculo
se ajustaba a los datos recolectados, sin embargo, Kepler notó un patrón distinto en las posiciones
de los planetas arreglados según el sistema copernicano.
Esta peculiaridad le hacía sospechar que las órbitas de los planetas, sus posiciones y sus
movimientos, no eran circulares como se pensaba, sino que obedecían a ciertas leyes matemáticas
que los desplazaban de una manera algo más compleja, encontrando posteriormente que
utilizando elipses el ajuste con las observaciones era perfecto. Kepler publicó este resultado
posteriormente en sus obras Astronomia Nova (1609) y Harmonici Mundi (1614), donde postula
sus tres leyes, de estas, la tercera será abordada más adelante, además de explicar el concepto de
elipse y un ejemplo aplicado de la tercera ley.
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II. ELIPSE
“Una elipse es básicamente un círculo ligeramente aplastado. Técnicamente se denomina
elipse a una curva plana y cerrada en donde la suma de la distancia a los focos (puntos fijos, F1 y
F2) desde uno cualquiera de los puntos M que la forman es constante e igual a la longitud del
semieje mayor de la elipse (segmento AB). El eje menor de la elipse es el segmento CD, el cual es
perpendicular al segmento AB y corta a este por el medio”. (De Bernardini, 2011).
Fig 1. Representación de la Elipse
Fuente: De Bernardini (2011).
Ahora que se explico este concepto se podrá entender en su totalidad las referencias a esta
figura geométrica.
III. TERCERA LEY DE KEPLER
La tercera ley de Kepler se define como: “el cuadrado del periodo orbital de cualquier
planeta es proporcional al cubo del semieje mayor de la órbita elíptica”. (Serway y Jewett, 2008,
p367). Dicho de otra manera, y como señala la fórmula 1, el cuadrado del tiempo que demora un
planeta en dar una vuelta elíptica en su órbita, dividida por el cubo de la distancia de su semieje
mayor dará una constante K igual (o con diferencias despreciables) para cada planeta o satélite
(ver Tabla 1). Esta se representa como:
𝑇2 𝑇1 2 𝑑1 3
= 𝐾 (1) = (2)
𝑑2 𝑇2 2 𝑑2 3
Ahora bien, gracias a la fórmula anterior, se podrá realizar una igualdad entre distintos
planetas o masas (fórmula 2), donde T1 y T2 son los períodos orbitales y d1 y d2 las distancias a las
cuales orbitan de la masa mayor ubicada al centro. La fórmula es válida mientras las masas de los
objetos sean despreciables en comparación con la central a la cual orbitan. Para dos cuerpos con
masas m1 y m2 y una en medio definida como M puede usarse la siguiente fórmula:
𝑇1 2 ∗ (𝑀 + 𝑚1 ) 𝑑1 3
= (3)
𝑇2 2 ∗ (𝑀 + 𝑚2 ) 𝑑2 3
“Esta ley fue publicada en 1614 en la más importante obra de Kepler, "Harmonici Mundi",
solucionando el problema de la determinación de las distancias de los planetas al Sol” (De
Bernardini, 2011).
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Tabla 1. Datos de los planetas del Sistema Solar de la Tierra.
Fuente: (Serway y Jewett, 2008)
IV. SATÉLITES DE JÚPITES Y SUS DISTANCIAS
Para comprender de mejor manera la Ley Armónica, se presenta el siguiente ejercicio:
algunos satélites de Júpiter son Io, Europa, Ganímedes y Calisto. Io tiene un período de 42,47 [hrs]
y se encuentra a 4,19·108 [m] de Júpiter. Europa se encuentra a 6,67·108 [m] de Júpiter y
Ganímedes orbita a 1,064·109 [m] de Júpiter. ¿Cuáles son los períodos de Europa y Ganímedes?
Si el período de Calisto es 400,53 [hrs], ¿a qué distancia se encuentra de Júpiter?
Utilizando la fórmula (1) y reemplazando sus valores, se obtiene para Europa:
𝑑𝐸 3 (6,67 ∗ 108 )3
𝑇𝐸 = √ 3 ∗ 𝑇𝐼 2 = √ 8 )3
∗ 42,472 = 85,15[ℎ𝑟𝑠]
𝑑𝐼 (4,19 ∗ 10
Luego análogamente para Ganímedes:
𝑑𝐺 3 (1,064 ∗ 109 )3
𝑇𝐺 = √ ∗ 𝑇𝐼 2 = √ ∗ 42,472 = 171,83[ℎ𝑟𝑠]
𝑑𝐼 3 (4,19 ∗ 108 )3
Finalmente para Calisto-Júpiter:
3𝑇𝐶 2 3
3 400,532
𝑑𝐶 = √ ∗ 𝑑 𝐼 = √ ∗ (4,19 ∗ 108 )3 = 1,87 ∗ 109 [𝑚]
𝑇𝐼 2 42,472
Cabe destacar que no es necesario utilizar la fórmula (2) dado que las masas de los satélites
son mucho menores y por lo tanto, despreciables en comparación a la masa de Júpiter.
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V. CONCLUSIÓN
Resulta fascinante pensar que han transcurrido cuatrocientos años desde que un joven
Kepler comenzó una investigación que cambiaría el mundo como se conocía al proponer que los
movimientos de los planetas no eran circulares, rompiendo todos los esquemas de aquella época,
y demostrar que efectivamente se pueden representar mejor mediante elipses (Torres Castilleja,
2006). Estas ideas fueron las bases de la mecánica en los cuerpos celestes que posteriormente
culminaría Newton con su Ley de Gravitación Universal basada en la Tercera Ley del astrónomo
alemán. Finalmente es gracias a la revolución kepleriana que hoy en día se puede entender de
mejor manera el Universo mediante poderosos telescopios como el mismísimo telescopio Kepler
desarrollados en función de sus leyes.
VI. REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
- Torres Rojas, J., & García Salcedo, R., & Agüero Granados, M. (2004). Astronomía,
gravitación y modelos cosmológicos. Biblioteca Universitaria UAEMex. Instituto Ciencia
Ergo Sum, 11 (2), 191-198. Disponible en [Link]
- Torres Castilleja, S. (2006). Algunas notas sobre la obra de Kepler. Biblioteca
Universitaria UNAM, 9 (1), 45-52. Disponible en
[Link]
- De Bernardini, E. (2011). Leyes de Kepler en Astronomía Sur. Disponible en
[Link]
- Raymond A. Serway y John W. Jewett, Jr. (2008). Física para Ciencias e Ingeniería.
Recuperado de [Link]