El Manganeso en España (Yacimiento Sedimentario
Metálico)
Las primeras referencias que se tienen sobre la minería del manganeso en España proceden
de Asturias, donde se obtuvo una producción en 1856 de 21Tn. En 1858 comenzaron las
explotaciones en Huelva, que estuvieron en producción hasta 1973, año en que se cerró la
mina Solo viejo. La actividad minera fue muy intensa el siglo pasado, llegando a ser España
el primer país productor entre 1860 y 1890, con una aportación de las dos terceras partes
del consumo mundial. En ese intervalo de tiempo se obtuvo un volumen cercano a 2.6MTn,
de las cuales los yacimientos de Huelva aportaron más del 80%.
Las causas principales de paralización de los trabajos fueron, el agotamiento de los
depósitos de alta ley y una bajada paulatina de la cotización internacional. A esto hay que
añadir la baja calidad del mineral, con un contenido en manganeso que oscila entre 30 y 35%
y con la sílice muy alta, por lo que solo es aplicable para la fabricación de silicomanganeso.
Los yacimientos más importantes se encuentran en las zonas siguientes:
Zona Sud-Portuguesa. Faja Pirítica (Huelva Sevilla). Donde se ubica la minería más
importante del país. Yacimientos de origen exhalativo singenético sedimentario,
relacionados con masas de sulfuros masivos encajantes dentro del Complejo Volcano-
Sedimentario del Carbonífero Inferior. Su morfología es lentejonar. Los minerales
primarios son de silicatos (rodonita) y carbonatos (rodocrosita) y enriquecimiento
supergénico en la zona de oxidación con óxidos y peróxidos. Las leyes en manganeso son de
unos 10-25% en Mn.
Zona Cantábrica (Asturias). Aparecen yacimientos de origen sinsedimentario, encajantes en
calizas del Carbonífero, con posterior removilización y disposición de arcillas
manganesíferas y ferríferas en morfologías residuales paleo kársticas o recientes. Los
minerales principales son hematites, limonita, pirolusita. Los contenidos en Mn varían entre
6% y 35%. Existió una producción intermitente entre 1856 y 1966.
Oligoceno-Pliocuaternario, en la zona de Teruel. Los yacimientos sedimentarios de relleno
kárstico no residual se encuentran en esta zona. Su morfología es masiva definida por
lentejones y bolsadas de tamaño variable, de poca entidad. Los minerales son óxidos de
manganeso (principalmente pirolusita), con limonita, calcita y productos arcillosos. Las leyes
están entre un 25% y 75% de manganeso. Se explotaron minas entre 1864 y 1963, con
volúmenes pequeños extraídos.
En el Neógeno-Cuaternario, la zona de Ciudad Real. Posee una mineralización producida por
la conjunción de procesos endógenos y sedimentarios, en relación con fuentes termales
ligadas al volcanismo cuaternario. Óxidos de manganeso del tipo psilomelana-manganomelana
(criptomelana más abundante), con cantidades apreciables de cobalto y en menor medida de
níquel. La ley media es del orden de 30% en Mn. Hubo explotaciones de pequeño volumen y
en escaso número que comenzaron a finales del siglo pasado.
Minas de manganeso de Huelva.
Rusia, Brasil, Ghana, Nueva Zelanda, etc., hizo perder importancia a Huelva. No obstante,
en la provincia se concentra actualmente el 70% de las reservas nacionales de este
producto.
El mineral yace irregularmente en bolsadas y lentejones dentro del jaspe, con los óxidos y
peróxidos (pirolusita, psilomelana, wad) en las zonas altas, como productos de alteración
meteórica o enriquecimiento supergénico, y los silicatos (rodonita) y carbonatos
(rodocrosita) en profundidad, como minerales primarios.
Se han citado como especies mineralógicas: la hausmanita, pirolusita, manganita,
rodocrosita, rodonita y braunita asociada a la pirolusita y a la hausmanita. En la mayor
parte de los casos las explotaciones fueron realizadas con procedimientos rudimentarios,
en labores de “rapiña” emprendidas por los habitantes de los pueblos cercanos a los
yacimientos, coincidiendo el mayor auge de esta actividad con las alzas de precios del
metal.
De esta forma se trabajaron todos los jaspes en mayor o menor grado, explotándose casi
exclusivamente la zona de óxidos siguiendo un método selectivo y abandonando el mineral
más asociado a la sílice. Ésta es una de las características de los criaderos, su alto
contenido en cuarzo.
Hasta el año 1960, las minas de manganeso onubenses suministraron al mercado
internacional 2.400.000 t de mineral con una ley media del 36% de Mn y 26% de Sí.
Después de esta fecha, las producciones sufrieron un fuerte descenso, extrayéndose entre
1959 y 1972 unas 192.166 t, siendo Soloviejo la última mina explotada y cesando su
actividad en 1992.
Los óxidos y peróxidos tienen aplicación en la industria química (pilas eléctricas, coloración
de vidrios, tejidos, elaboración de productos farmacéuticos, etc.), y en la siderurgia (más
del 95% del manganeso es consumido en la producción del acero). Los silicatos y carbonatos
se utilizan para aleaciones especiales (ferromanganeso, silicomanganeso).
Una constante en la minería del manganeso es la interrupción de actividades por causas
azarosas, así como el cierre definitivo de minas por falta de reservas, que al poco tiempo
volvían a ser puestas en producción.
Entre los yacimientos más importantes existentes en Huelva, se pueden citar:
Santa Catalina
Situado a 2 km al Norte del puerto de La Laja, en el término municipal de El Granado, fue
de las primeras minas en explotarse con intensidad y trabajó sin interrupción entre 1859 y
1970, con una producción de 125.000 t de óxidos.
La Isabel
Localizada en el término del Almendro, junto al puerto de La Laja, es un caso singular
porque en superficie no va asociada a ningún crestón de jaspe. Sin embargo, aparecieron
después en las labores.
El Toro
Situada en el término de Puebla de Guzmán, fue una buena mina tanto por la regularidad de
su mineralización como por sus leyes.
Pepito
Situada en el término de Nerva y sin apenas jaspes, fue principalmente una mina de
carbonatos. Se realizó un pozo de 120 metros con 12 plantas, siendo las 4 primeras de
mineral oxidado. Entre 1952 y 1960 rindió unas 38.000 t.
Cobullos
Con una corrida de unos 3.000 metros, se encuentra entre los términos municipales de
Campofrío y El Campillo. Esta zona ha sido explotada hasta su cierre con una irracional
política de explotación, abonándose a los mineros el producto a un precio convenido. El
resultado fue una inmensa ratonera con vericuetos por doquier. El peróxido fue utilizado
por la casa Tudor.
Oriente
Se localiza al Sur de Zalamea la Real y próxima a la aldea del Pozuelo. Sus criaderos son
parecidos a otras minas cercanas (Palanco, que tuvo zonas con hasta el 85% de MnO2 - y
Guadiana). Tiene tres crestones de jaspes, dos al Norte y uno al Sur, explotándose éste
último a cielo abierto como fundente para RioTinto Minera, por su alto contenido en sílice
(95%). Los filones principales han sido tres: Principal, Sur y Norte o Bolsada de Prada.
El Cuervo
Llamada también Preciosa, se encuentra en el término municipal de Valverde del Camino, al
Oeste de dicho pueblo. Es una labor antigua y su explotación principal fue a cielo abierto.
Hasta el año 1926 se habían extraído unas 200.000 t de carbonatos, aparte de los
peróxidos. Calañesa se encuentra en el término de Calañas y está situada al SE del mismo
pueblo. Tras un largo periodo de inactividad, en 1.943 se procedió a desaguarla. Concluído el
bombeo, quedaron a la vista huecos de dimensionales colosales. El pozo maestro tenía 104
metros.
Soloviejo
Con una corrida de 4.200 m, se encuentra en el término de Almonaster la Real, y presenta
dos sectores, el occidental y el oriental. Entre 1942 y 1960 se extrajeron de este grupo
unas 80.000 t. Se trata de la última mina de manganeso que ha estado activa en la Faja
Pirítica. En 1968 se iniciaron las labores de acceso a la antigua explotación a cielo abierto
de mina La Joya (no debe confundirse esta corta con la mina de pirita del mismo nombre),
en el sector oriental, y se realizaron las labores de descubierta del antiguo piso de dicha
corta. Al mismo tiempo se efectuó una pequeña campaña de sondeos en el piso para
comprobar el espesor de los macizos abandonados en la antigua explotación subterránea.
Como consecuencia de estas labores se localizaron 30.000 t de mineral. Ese mismo año se
realizó un levantamiento geológico de detalle de las labores de interior situadas por debajo
del nivel 100, y un desmuestre de las mismas. Muy posteriormente, (noviembre de 1987), se
llevó a cabo una investigación en las labores de Poniente, consistente en calicatas de 1,50 m.
de profundidad y 41 sondeos de 40 metros. En 1989 se realizó en la zona oriental una
segunda fase de investigación, durante la cual se extrajeron 90.000 t de mineral. Se diseñó
y se puso a punto y en funcionamiento una planta de trituración, lavado y medios densos,
con una capacidad de tratamiento de 100 t/hora, que empezó a funcionar a la vez que se
iniciaba la investigación entre la zona de Levante (La Joya) y la zona de Poniente (La
Grulla). Lamentablemente, esta investigación no confirmó las esperanzas puestas en el
yacimiento, por lo que una vez procesadas las toneladas existentes en la descubierta de La
Joya, se procedió en 1992 a la finalización definitiva de las labores. En 1.991, el equipo
técnico de la E.N. Adaro perteneciente a la oficina de Valverde del Camino (Huelva), puso a
punto una metodología para la investigación de los yacimientos de manganeso, como
resultado de la investigación desarrollada en la corrida oriental de la mina Soloviejo. El
objetivo de esa investigación era evaluar los recursos de manganeso en el tramo
comprendido entre la corta de la Joya y la carretera nacional de San Juan del Puerto a
Jabugo, para su eventual explotación a cielo abierto. Dicha propuesta de investigación ha
quedado en vía muerta hasta la fecha. Y un sin fin de minas más, jalonadas por sus
característicos crestones de jaspes son testimonio de la relevancia que tuvo la minería del
manganeso en la provincia de Huelva. Casi todas ellas fueron abandonadas sin conocer sus
reservas y sus leyes, siendo difícil, por no decir imposible, acceder hoy en día a ellas, bien
porque se encuentran inundadas en su totalidad, bien porque los accesos han desaparecido
(bocas de pozo, socavones, etc.) debido a los trabajos de restauración medio ambiental
emprendidos por las distintas administraciones (central, autonómica y/o local).
Detalle de la corta de la mina La Joya, en el yacimiento de Soloviejo, donde se observa el
frente del cuerpo mineralizado encajado entre pizarras grises arcillosas.
Yacimiento Sedimentario de Fosfatos en Venezuela
(No metálico)
Venezuela cuenta con importantes depósitos fosfáticos del Cretáceo y del Terciario
Superior, los cuales se encuentran bajo minería con miras a producir materia prima para la
industria de los fertilizantes y petroquímica.
Se han ubicado depósitos comerciales de fosfatos en Falcón, Zulia y Táchira, y algunas
manifestaciones en Lara, Mérida y Trujillo. Muy posiblemente, en vista de sus
características litológicas, la extensa Formación Querecual del Oriente del país puede
poseer secuencias fosfáticas.
Estado Falcón: los depósitos se localizan a lo largo de una extensa faja, que se extiende
desde Lizardo hasta Santa Cruz de Bucaral. Todos los depósitos se asocian con la
Formación Capadare, una unidad del Mioceno, la cual cubre una extensa superficie de
Falcón suroriental. Los depósitos de Lizardo constituyen varios mantos casi horizontales,
intercalados con arcillas y calizas de la Formación Capadare; gran parte de estos depósitos
afloran a lo largo del cerro Chichiriviche. Genéticamente en el yacimiento se identifican dos
tipos de fosfato: uno alumínico y otro de calcio. El horizonte de fosfato alumínico,
normalmente se ubica en el tope del nivel superior, mientras que el fosfato de calcio se
encuentra en un segundo nivel a mayor profundidad. En la región de Sanare-Yaracuybare los
depósitos se caracterizan por sus pequeñas dimensiones, se extrema lenticularidad y su
íntima relación con dolomitas parcialmente silicatadas. En la región de Sanare las
secuencias fosfáticas constituyen pequeños cuerpos sumamente tectonizados debido a
fallamientos que han truncado totalmente la secuencia normal de la formación. Los restos
de los niveles de fosfato se ubican en contacto con dolomitas macizas, uniformes y ricas en
sílice de carácter tectónico. En la zona de Yaracuybare, los depósitos de fosfatos en forma
lenticular se extienden por más de 200 m, con espesores superiores a los 5 m. Se
encuentran en contacto con dolomitas masivas, densas, coherentes y con conglomerados
dolomítico-calcáreos. En Riecito, la explotación se ha realizado para la producción de
superfosfato y ácido fosfórico. Estos depósitos son los más conocidos en el Estado Falcón.
Depósitos de roca fosfática del Estado Táchira: en la región central las unidades
fosfáticas se asocian a la Formación La Luna, una típica unidad del Cretáceo Superior, la
cual se encuentra en contacto con las formaciones Capacho y Colón. Una de las secciones
más completas de esta unidad, la cual aflora en la Quebrada Zorca, presenta dos miembros
bien característicos: uno lutítico inferior y uno superior calcáreo-ftanítico. Las lutitas del
miembro inferior son finamente laminadas, de color gris claro a oscuro y negro, muy duras
parcialmente calcáreas y bien estratificadas en capas delgadas. En este miembro abundan
las típicas concreciones elipsoidales de caliza negra, dura, fosilífera y piritosa. El miembro
superior está constituido esencialmente de caliza laminar, negra, fosilífera, carbonácea,
bituminosa, y calizas ftaníticas en las cuales se aprecia una transición gradual de caliza a la
caliza-ftanítica. En la parte superior de la sección, se encuentran horizontes de ftanita
negra, muy dura, de lustre vítreo y fractura concoidal, en capas delgadas que generalmente
no exceden de 0,20 m de espesor. Intercalados en las calizas-ftaníticas y ftanitas, se
encuentran los horizontes de fosforita uraníferas en capas generalmente gruesas, bien
estratificadas, de textura oolítica y color gris claro a oscuro, muy densas bituminosas,
calcáreas y con apreciable contenido de detritos arenáceos y ftaníticos. De acuerdo a los
estudios de campo, se han ubicado capas fosfáticas en las zonas de La Llanada, Lobatera,
La Molina, La Blanca, Las Adjuntas, San Jacinto, Berlín, El Pueblito, El Corozo y al norte del
pueblo de Independencia (Carmona, 1955, en RODRÍGUEZ, 1986). Como consecuencia de los
estudios realizados en la región suroriental del Estado Táchira, fueron ubicadas
importantes zona fosfáticas entre las poblaciones de Abejales y Navay. Geológicamente, la
zona se caracteriza por la presencia de rocas cretáceas, las cuales pertenecen a la cuenca
sedimentaria Barinas-Apure, donde las rocas del Cretáceo se pueden dividir en dos partes:
una sucesión Barremiense-Turoniense integrada por las formaciones Río Negro,
Aguardiente y Escandalosa (esta última, equivalente lateral glauconítico de la Formación
Capacho), y otra sección del Cretáceo Superior integradas por las formaciones Navay
(portadora de fosfatos) y Burgüita, equivalente de la formaciones La Luna y Colón de la
cuenca sedimentaria denominada Surco del Uribante.
Depósitos de roca fosfática de Mérida Central: aquí se encuentra una importante faja de
roca fosfática que se extiende por más de 70 Km., desde Jají hasta Las Hernández,
atravesando las áreas de Chiguará y Zea.
Geológicamente el horizonte fosfático está asociado con el Miembro Tres Esquinas, parte
superior de la Formación La Luna. El nivel económico varía en espesor entre 1,50 y 3 m y las
características estructurales regionales hacen que la capa varíe en buzamiento desde más
de 45º hasta casi horizontal. Mineralógicamente la mena está constituida por colofano, el
cuarzo y la glauconita los minerales esenciales.
Depósitos de roca fosfática del Estado Zulia: tiene una importante reserva de rocas
fosfáticas asociadas con la Formación La Luna. Las características estratigráficas
litológicas, mineralógicas de estas secuencias, son similares a los niveles fosfáticos
ubicados y estudiados en la región central del Estado Táchira.
En el Estado Zulia, el intervalo fosfático de mayor importancia debido a su extensión y
caracteres tectónicos se ubica a lo largo de la región más oriental de la Sierra de Perijá.
Otras zonas de esa Sierra, especialmente aquellas ubicadas hacia la región noroccidental,
cerca de la frontera con la República de Colombia, presentan también intervalos fosfáticos
de importancia económica.
El intervalo ubicado en la zona oriental de la Sierra de Perijá, se extiende desde la
Quebrada La Luna, al oeste de la Villa del Rosario, hasta el pueblo de Los Ángeles del
Tocuco, a lo largo de una faja de 75 Km.
Tectónicamente, la faja a diferencia de las zonas fosfáticas del Táchira Central, no
presentan muchos transtornos estructurales con la excepción de la región de los ríos
Aponcito, Maracón y Cogollo. El intervalo fosfático se asocia exclusivamente con las
secuencias de chert de la Formación La Luna. Las capas de fosfatos se ubican
preferentemente en la parte superior de la unidad, con espesores que varían entre 0,50 y
1m, e intervalos de hasta 2 m de capas delgadas de fosforita intercaladas con calizas
laminares, cuyo contenido de P2O5 es superior al 5%. En el contacto superior de esta
formación, ocurre un intervalo glauconítico de gran extensión regional y espesor promedio
de 7 m, cuya parte basal contiene valores de P2O5 superiores al 15%.
Aplicación:
En el caso del Apatito, la forma criptocristalina (fosforita), se emplea como fertilizante y
en la industria química. Los cristales transparentes y de bellos colores se utilizan como
gemas a pesar de su escasa dureza. Esta fosforita o roca fosfatada, es un material que es
procesado industrialmente para la fabricación de fertilizante fosforado. La Monacita [(Ce,
La, Y, Th) PO4], es otro fosfato que es la principal mena de torio (Th), elemento
radioactivo que se utiliza para obtener energía atómica.