BASES TEÓRICAS DEL CURRÍCULO DESDE LA PERSPECTIVA DE LA
PSICOLOGÍA EDUCATIVA
La Psicología Educativa estudia el comportamiento del estudiante en el proceso de
aprendizaje, de la transformación de la personalidad, desde diferentes posiciones
teóricas y propuestas metodológicas.
¿Qué se aprende de acuerdo con los procesos de desarrollo y aprendizaje? ¿Cómo se
aprende? ¿Cuándo hacerlo?
El Conductismo: finales del siglo XIX,
Esta concepción tiene su base científica, en los descubrimientos del Fisiólogo
ruso I. Pavlov, creador de la teoría de los reflejos condicionados, sus exitosos
experimentos con animales, en los que éstos eran sometidos a diferentes
estímulos y acondicionamientos, hasta lograr la respuesta esperada, fueron
llevados a las experiencias de aprendizaje de los seres humanos, por los
norteamericanos Watson y Skinner. Los minuciosos estudios realizados
permitieron elaborar una teoría con suficiente solidez, para alcanzar el
reconocimiento de la comunidad científica y académica de su tiempo
Según sus principios, se puede conducir la enseñanza para lograr que los sujetos
respondan adecuadamente a los estímulos del medio, respuestas
condicionadas, de modo tal que a iguales estímulos se responde siempre de la
misma manera, por ejemplo, en la enseñanza de la lectura, se le muestra al
niño un objeto y a la vez que lo identifica se le muestra una tarjeta donde
aparece escrita la palabra correspondiente y después se varias
repeticiones, el niño es capaz de identificar la palabra sin la necesidad de
ver el objeto.
El conductismo considera que para la formación y consolidación de la relación
Estímulo-Respuesta, debe producirse un fortalecimiento continuo de esa
relación, que se refuerza si es acompañada de una situación de recompensa, lo
que favorece el aprendizaje. Reducen, por tanto el aprendizaje, a los cambios
conductuales, básicamente observables y lo consideran más efectivo en la
medida en que se obtengan más y mejores respuestas a los estímulos recibidos.
Cognitivismo.
Esta Teoría reconoce las posibilidades del hombre para acceder a los
conocimientos y que el proceso de apropiación de los conocimientos, el
desarrollo de las habilidades y actitudes o valores pueden ser estudiados. Esta
concepción basa su explicación en el desarrollo de los procesos mentales y
reconoce el aprendizaje como un cambio más o menos permanente, estable en
el sujeto como consecuencia del sistema de influencias que actúa sobre él.
Jerome Bruner, Propone tres modelos de aprendizaje:
1. El modelo inactivo en el que se aprende haciendo cosas, actuando, imitando
y manipulando objetos. Es este el modelo que utilizan con mayor frecuencia
los niños pequeños y plantea que es esa la única forma en que un niño puede
aprender en el período sensomotor.
Cuando en la enseñanza se atiende sólo el nivel de asimilación reproductivo,
podemos decir que se está utilizando este modelo donde el alumno sólo imita
y repite acciones.
2. El modelo icónico implica el uso de imágenes o dibujos en la enseñanza, lo
que favorece el aprendizaje de determinados contenidos. Bruner
recomienda el uso de los medios visuales como una ayuda al aprendizaje.
3. El modelo simbólico es el que hace uso de la palabra hablada y escrita. Este
autor considera que el lenguaje es el principal sistema simbólico que utiliza
el adulto en sus procesos de aprendizaje y que aumenta la eficacia con que
se adquieren y almacenan los conocimientos y con que se comunican las
ideas.
Entre los representantes más destacados de esta teoría se encuentra el
norteamericano David P. Ausubel. Este psicólogo explica el aprendizaje a partir
del significado y sentido que la información tiene para el sujeto, considerando
sus vivencias, experiencias y conocimientos anteriores. La calidad y eficacia del
aprendizaje está dada para él por el grado de relación existente entre los
conocimientos anteriores y el nuevo material, así como por la naturaleza de esta
relación.
Este modelo de aprendizaje significativo tiene dos condiciones fundamentales:
1. Que el material sea potencialmente significativo lo que implica su
significatividad lógica y su siginificatividad cognitiva (coherencia y
comprensibilidad del material).
2. La disposición subjetiva para el aprendizaje. El sujeto tiene entonces
conocimientos propedéuticos que le permiten una disposición afectiva
positiva.
Para Robert Gagné: “El aprendizaje es el cambio de una capacidad o
disposición humana que persiste durante cierto tiempo y no puede ser explicado
a través de los procesos de maduración”.
Considera al hombre como procesador de información y su actividad
fundamental es recibir ésta, elaborarla y actuar acorde a ella. Según Gagné los
procesos de aprendizaje se expresan en el modelo de procesamiento de la
información, que explica lo que sucede internamente dentro del proceso de
aprendizaje.
El constructivismo.
El término “constructivismo” se utiliza fundamentalmente para hacer referencia a
los intentos de integración de una serie de enfoques que tienen en común la
importancia de la actividad constructiva del alumnado en el proceso de
aprendizaje.
La concepción constructivista se organiza en torno a las ideas siguientes:
El alumno es el responsable último de su propio proceso de aprendizaje
El alumno construye el conocimiento por sí mismo y nadie puede sustituirle en
esta tarea
El alumno relaciona la información nueva con los conocimientos previos, lo
cual es esencial para la construcción del conocimiento
Los conocimientos adquiridos en un área se ven potenciados cuando se
establecen relaciones con otras áreas.
El alumno da un significado a las informaciones que recibe.
La actividad mental constructivista del alumno se aplica a contenidos que ya
están muy elaborados previamente; es decir, los contenidos son el resultado
de un proceso de construcción a nivel social.
Se necesita un apoyo (profesor, compañero, padres, etcétera) para establecer
el “andamiaje” que ayude a construir el conocimiento.
El profesor debe ser un orientador que guía el aprendizaje del alumno,
intentando al mismo tiempo que la construcción del alumno se aproxime a lo
que se considera como conocimiento verdadero.
Su finalidad es configurar un esquema de conjunto orientado a analizar, explicar
y comprender la educación.
Para hacerlo se nutre de otras teorías e incluso de otras disciplinas no
estrictamente psicológicas, como la didáctica, la sociología, la orientación a la
educación especial, con objeto de evitar reduccionismo psicologista.
La teoría genética de Piaget.
La teoría genética del desarrollo intelectual de J. Piaget aporta varias ideas
fundamentales. Entre ellas merece la pena destacar las siguientes:
La teoría de los esquemas ( de acción y representativos)
Los estadios de evolución, que si bien son puestos en cuestión, apoyan el
principio según el cual la capacidad de aprendizaje en un momento
determinado está relacionada con su nivel de competencia cognitiva.
La actividad mental constructivista a partir de actuar sobre la realidad.
La tendencia al equilibrio de los esquemas y estructuras en los intercambios
entre persona y ambiente.
Teorías del procesamiento humano de información.
Entre otros aspectos, las teorías del procesamiento humano de la información
aportan la noción de esquema de conocimiento y la naturaleza simbólica y
repesentacional de la mente humana, Por otra parte, proporciona una
explicación del aprendizaje y la organización del conocimiento en la memoria.
Una de las derivaciones de estas teorías es el desarrollo de estrategias
metacognitivas.
La teoría de la asimilación de Ausubel.
La teoría de la asimilación de D. P. Ausubel pone el énfasis en los organizadores
previos y en otras condiciones para un aprendizaje significativo. El alumno
aprende cuando es capaz de atribuir significado al contenido de lo que se está
estudiando. Es decir, cuando es capaz de construir un esquema de conocimiento
relativo a este contenido. Esto se hace posible a partir de las interacciones entre
los elementos del triángulo interactivo (alumno, contenido, profesor).
La teoría sociocultural del desarrollo y del aprendizaje de Vigotski.
Esta teoría pone el énfasis en los mecanismos de la influencia educativa, donde
la dimensión social del aprendizaje es un aspecto esencial. La construcción del
conocimiento es un acto individual, pero individual no se opone a social.
Los alumnos construyen el conocimiento individualmente, pero al mismo tiempo
juntamente con otros. La ayuda que los otros, principalmente el profesor, pero
también padres, hermanos, otros familiares, amigos, los medios masivos de
comunicación, etcétera, proporcionan lo esencial del aprendizaje. Estos otros
actúan en la “zona de desarrollo próximo” entre lo conocido y lo desconocido.
Integración de teorías: desarrollo humano
Es indiscutible que el desarrollo humano va más allá del desarrollo cognitivo.
También hay un desarrollo emocional, social, personal y moral. Por tanto, el
aprendizaje no debe limitarse a los aspectos cognitivos. El desarrollo de la
personalidad integral del individuo incluye como mínimo dos grandes
dimensiones: la cognitiva y la emocional.
En la segunda mitad del siglo XX surgieron una serie de aportaciones que suelen
agruparse bajo la denominación de teorías del desarrollo humano. Estas teorías
centran las atención en la secuencia que va de lo biológico a lo social, moral,
afectivo e interpersonal propio de la vida humana.
Como consecuencia con las experiencias de las diferentes teorías de
aprendizaje y con la convicción de que no se puede descuidar el desarrollo
humano, se han abierto pasos los criterios integradores que toman lo mejor de
cada concepción de aprendizaje y, donde a la vez, que se atiende el desarrollo
cognitivo, se pone énfasis en el desarrollo emocional.