Guia de Cuidados Paliativos
Guia de Cuidados Paliativos
P.V.P.: 6 e
Han transcurrido más de 5 años desde la publicación de esta Guía de Práctica Clínica
y está pendiente su actualización.
Las recomendaciones que contiene han de ser consideradas con precaución teniendo
MINISTERIO DE SANIDAD Y CONSUMO
en cuenta que está pendiente evaluar su vigencia.
www.msc.es I
Guía de Práctica Clínica
sobre Cuidados Paliativos
.
ón
a ci
a liz
tu
ac
su
e
nt
ie
nd
pe
tá
es
y
ca
líni
C
ti ca
r ác
P
de
a
uí
G
t a
es
de
n
ió
ac
ic
bl
pu
la
sde
de
o s
añ
5
de
ás
m
do
urri
c
ns
tra
anGUÍAS DE PRÁCTICA CLÍNICA EN EL SNS
H
MINISTERIO DE SANIDAD Y CONSUMO
OSASUN SAILA
DEPARTAMENTO DE SANIDAD
Un registro bibliográfico de esta obra puede consultarse en el catálogo de la Biblioteca General del Gobierno Vasco:
http://www.euskadi.net/ejgvbiblioteka
.
ón
a ci
a liz
tu
ac
su
e
nt
ie
nd
pe
á
Esta GPC es una ayuda a la toma de decisiones en la atención sanitaria. No es de obligadoecumplimiento ni sustituye al
st
y
juicio clínico del personal sanitario. a
ic
lín
C
a
c tic
á
Pr
de
a
uí
G
t a
es
de
n
ió
ac
ic
bl
pu
la
sde
de
ñ os
Edición: a
1.ª, mayo 2008
5
Tirada: e
d ejemplares
4.250
ás
Internet: m http//publicaciones.administraciones.es
do
Edita:
urri Eusko Jaurlaritzaren Argitalpen Zerbitzu Nagusia
c Servicio Central de Publicaciones del Gobierno Vasco
ns c/ Donostia-San Sebastián, 1 - 01010 Vitoria-Gasteiz
tra
a n
Fotocomposición: Composiciones RALI, S.A.
H Particular de Costa, 8-10, 7.ª - 48010 Bilbao
ISBN: 978-84-457-2733-1
NIPO: 354-07-033-1
Grupo de Trabajo de la Guía de Práctica Clínica sobre Cuidados Paliativos. Guía de Práctica Clínica sobre Cuidados
Paliativos. Madrid: Plan Nacional para el SNS del MSC. Agencia de Evaluación de Tecnologías Sanitarias del País Vasco;
2008. Guías de Práctica Clínica en el SNS: OSTEBA Nº 2006/08
OSASUN SAILA
DEPARTAMENTO DE SANIDAD
Índice
Presentación 11
Autoría y colaboraciones 13
Preguntas para responder 17
n.
Resumen de las recomendaciones 21ció
a
liz
1. Introducción a 39
tu
2. Alcance y objetivos ac 41
su
e
3. Metodología nt 43
ie
4. Introducción a los cuidados paliativos nd 47
pe
4.1. Definición y objetivos de los cuidados paliativos tá 47
es
4.2. Conceptos relevantes y 49
ca
4.2.1. Calidad de vida
líni 49
4.2.2. Sufrimiento C 49
4.2.3. Autonomía ca ti 51
r ác
4.3. Aspectos organizativos de los cuidados paliativos P 52
de
4.4. Predicción de la supervivencia í a 55
u
4.4.1. Predicción de la supervivencia en enfermos G oncológicos 56
a
4.4.2. Predicción de la supervivencia een st enfermos no oncológicos 57
e
ddecisiones
5. Información, comunicación y toma de n 61
ió
5.1. Principios para una información
c acy una comunicación adecuadas en
i
cuidados paliativos
u bl 61
p
5.1.1. Necesidades deacomunicación del enfermo y su familia 61
l
e
5.1.2. Estilos de comunicación
d 62
5.1.3. Métodos dde esinformación 63
5.1.4. Actitud
s los profesionales sanitarios
ode 63
a ñ
5 de una comunicación efectiva
5.1.5. Efectos 63
d e
5.1.6. Comunicación de malas noticias 64
ás
5.2. Formaciónm en comunicación en cuidados paliativos 64
d o
i
5.3. rrAspectos éticos y legales de la información y la comunicación en
u
nsc cuidados paliativos 65
a
tr 5.4. Elementos para la toma de decisiones 66
a n
H 6. Control de síntomas 75
6.1. Introducción 75
6.1.1. Principios generales del control de síntomas 75
6.1.2. Valoración de síntomas. Uso de escalas 78
6.1.3. Uso de fármacos para el tratamiento de síntomas en CP 78
6.1.4. Vías de administración de fármacos en CP 79
Laura Balagué Gea, enfermera, C.S. Rentería Iztieta (Comarca Gipuzkoa Este)
n.
Ana Bañuelos Gordon, médica internista, Unidad de Cuidados Paliativos, Hospital Santamarinació
a
(Bizkaia)
a liz
tu
Eduardo Clavé Arruabarrena, médico internista, Hospital Donostia (Gipuzkoa) ac
su
Larraitz Egaña Otaño, médica oncóloga, Hospital Donostia e
t (Gipuzkoa)
i en
ndGipuzkoa Este)
pe
Arritxu Etxeberria Agirre, farmacéutica de Atención Primaria (Comarca
tá
Jesús García García, médico de familia, C.S. Kueto (Comarca Ezkerraldea-Enkarterri) es
y
Juan Luis Merino Moreno, médico internista, Instituto Oncológico i ca de Gipuzkoa (Gipuzkoa)
lín
C
Manolo Millet Sampedro, médico de familia, Unidad de Hospitalización a Domiciliaria, Hospital
t ic
ác Donostia (Gipuzkoa)
Pr
Rafael Rotaeche del Campo, médico de familia, de C.S. Alza (Comarca Gipuzkoa Este)
í a
u
Juan José Sagarzazu Goenaga, médico de familia, G C.S. Oñate (Comarca Gipuzkoa Oeste)
s ta
José María Salán Puebla, médicoe internista,e Servicio de Hospitalización Domiciliaria,
d
n Hospital de Cruces (Bizkaia)
c ió
a
b lic Coordinación
pu de familia, C.S. Pasajes San Pedro (Comarca Gipuzkoa Este)
Mila Arrieta Ayestarán, médica la
d e
Arritxu EtxeberriaesAgirre, farmacéutica de Atención Primaria (Comarca Gipuzkoa Este)
d
o s
añ
Rafael Rotaeche del Campo, médico de familia, C.S. Alza (Comarca Gipuzkoa Este)
5
de
á s Colaboración experta
m José Manuel Agud Aparicio, médico internista, Hospital de Txagorritxu (Álava)
o
r rid
u Alberto Alonso Babarro, médico de familia, Unidad de Cuidados Paliativos, Hospital
nsc Universitario La Paz (Madrid)
tra
an Elena Altuna Basurto, médica internista, Hospitalización Domiciliaria, Hospital de Txagorritxu
H
(Álava)
Miguel Ángel Berdún Cheliz, médico internista, Hospital General San Jorge, Huesca (Huesca)
Javier Rocafort Gil, especialista en Medicina Familiar y Comunitaria, Coordinador del Programa
de Cuidados Paliativos, Servicio Extremeño de Salud (Extremadura)
Jaime Sanz Ortiz, médico oncólogo, Jefe del Servicio de Oncología Médica y Cuidados Paliativos, .
Hospital Universitario Marqués de Valdecilla (Santander) ión
c a
iz
al
María José Valderrama Ponce, psicóloga, Universidad del País Vasco (UPV/EHU)
u
a
Francisco José Vinuesa Acosta, médico geriatra, Distrito Sanitario Metropolitano de Granada,
ct
su
Servicio Andaluz de Salude (Granada)
t
i en
d
en colaboraciones
Otras
p
Rosa Rico Iturrioz, médica especialista en medicina preventiva y saludtápública (OSTEBA):
coordinación logística es y labor editorial
y
a
Lorea Galnares Cordero, periodista (OSTEBA): apoyo administrativo ic y labor editorial
lín
C
Marta Urbano Echávarri, periodista (OSTEBA): apoyo a administrativo y labor editorial
it c
ác
Pr Agradecimientos
Al equipo directivo de la comarca Gipuzkoa Este d–e Ekialde (Osakidetza) por las facilidades
a
uí logísticas para la elaboración de la GPC
G
ta
es
de Sociedades colaboradoras
n
ó Sociedad Española de Cuidados Paliativos (SECPAL)
a ci
SociedadlicEspañola de Farmacéuticos de Atención Primaria (SEFAP)
b
pu
la Sociedad Española de Geriatría y Gerontología (SEGG)
e
sd Sociedad Española de Hospitalización a Domicilio
de
ñ os Sociedad Española de Medicina de Familia y Comunitaria (SEMFYC)
a
5
Sociedade Española de Medicina Intensiva, Crítica y Unidades Coronarias (SEMICYUC)
d
ás Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI)
m
d o
urri Sociedad Española de Oncología Médica (SEOM)
sc
an
Miembros
tr
de estas sociedades han participado en la autoría y colaboración experta de la GPC.
an
H Declaración de intereses
A todos los miembros del Grupo de Trabajo, así como a los profesionales que han participado
como colaboradores expertos, se les ha solicitado una declaración de intereses (anexo 9).
Síntomas respiratorios .
ón
a ci
18. ¿Cuál es la eficacia de los opioides y de los tratamientos adyuvantes en el tratamiento
a liz
u
de la disnea? ct a
19. ¿Cuál es la eficacia del oxígeno en el tratamiento de la disnea? su
e
nt
20. ¿Cuál es el tratamiento más adecuado de la tos en la persona en FFV?nd
ie
pe
21. ¿Cuál es el tratamiento más adecuado de la obstrucción de la vena á
t cava superior?
es
y
i ca
Síntomas psicológicos y psiquiátricos lín
C
a
22. ¿Cuál es el tratamiento más adecuado del delirium en t icla persona en FFV?
ác
Pr
23. ¿Cuál es el tratamiento más adecuado del insomnio de en la persona en FFV?
í a
24. ¿Cuál es el tratamiento más adecuado de laGuansiedad en la persona en FFV?
a
25. ¿Cuál es el tratamiento más adecuado ede st la depresión en la persona en FFV?
de
n
ió
Síntomas digestivos c ac
i
u bl
p
26. ¿Cuáles son las medidas más la adecuadas para la prevención y el tratamiento de la mu-
e
cositis en la persona en
e sd FFV?
d
27. ¿Cuál es el tratamiento o s más adecuado de la boca seca?
añ
28. ¿Cuáles son elas 5 medidas más adecuadas para la prevención y el tratamiento de la can-
d
ás
didiasis oral?
m
29. ¿Cuál oes el tratamiento más adecuado de la disfagia?
r rid
u
30. nsc
¿Cuál es el tratamiento más adecuado de las náuseas y vómitos?
rt a
an31. ¿Cuál es el tratamiento más adecuado del estreñimiento?
H
32. ¿Cuál es el tratamiento más adecuado de la diarrea?
57. ¿Cuáles son los fármacos y las vías de administración recomendadas para realizar una
sedación paliativa?
.
ón
Duelo ci
a
liz
a
58. ¿Cuál es la definición de duelo normal y cuáles son sus fases y manifestaciones?ctu
a
59. ¿Cuál es la definición de duelo complicado y cuáles son sus manifestaciones? su
e
ent
60. ¿Cuáles son los factores de riesgo para el duelo complicado y cómo sendvaloran? i
pe
61. ¿Cuál es la eficacia de las intervenciones en el duelo normal, el duelo t á de riesgo y el
es
duelo complicado? y
i ca
lín
C
a
t ic
ác
Pr
de
í a
u
G
ta
es
de
n
ió
c ac
i
u bl
p
la
e
e sd
d
o s
añ
5
de
á s
m
o
r rid
u
nsc
tra
a n
H
.
Control de síntomas ón
a ci
Principios generales del control de síntomas a liz
tu
ac
D La valoración de los síntomas del paciente en FFV debe ser multidisciplinar, u
s indi-
t e
vidualizada, adaptada al enfermo y su familia y continuada en el tiempo. n
d ie
D En el caso de optar por el uso de escalas de valoración de síntomas,ense recomienda
p
la utilización de instrumentos validados. En nuestro medio puede t á utilizarse la esca-
s
la ESAS. La escala Rotterdam Symptom Checklist (validaday een lengua española)
a
puede ser utilizada en el contexto de la investigación o en estudios
n ic sobre evaluación
del impacto de los CP. l í
C
c a
D Los principios de un control efectivo de síntomascincluyen t i una valoración indivi-
r á
dualizada y, si fuera posible, el tratamiento de laPetiología o mecanismo subyacente
a cada síntoma; una evaluación de los tratamientos de farmacológicos y no farmacoló-
í a
u
gicos disponibles; la elección de la pauta de tratamiento más sencilla, efectiva y
G
cómoda; la información al enfermo y satasu familia de las opciones disponibles, y la
consideración de sus preferencias. e e
d
D La vía de administración preferente i ón debe ser la vía oral. Cuando la vía oral no es
ac
posible, se recomienda utilizar l ic la vía subcutánea. En algunos casos (fentanilo y
b
buprenorfina) puede utilizarse pu la vía transdérmica.
la
e
e sd
Tratamiento del dolor s d
o
añ
D En la atención 5 al dolor en CP se recomienda realizar una evaluación integral del
de
s
dolor, áteniendo en cuenta su origen, etiología, intensidad y repercusión sobre el
enfermo m y su familia.
o
r rid
D cEl u equipo de profesionales que trata el dolor en CP debería instruir e involucrar al
ns paciente y a su familia en el correcto uso de las medidas analgésicas propuestas.
tra
n
a C En la valoración del dolor pueden utilizarse escalas validadas para la cuantificación
H
del dolor. Se recomienda el uso de escalas visuales analógicas (EVA) o el Cuestio-
nario Breve del Dolor (CBD).
D Se recomienda utilizar la escalera analgésica de la OMS junto a fármacos adyuvan-
tes, si fuera necesario, en el tratamiento farmacológico del dolor. Se deben utilizar
los fármacos según la intensidad del dolor y la comorbilidad de cada paciente.
D La vía oral es la vía de elección para el aporte de líquidos; siempre que se pueda
debe evitarse el uso de la vía parenteral.
D La administración de líquidos por vía parenteral requiere una valoración individua-
lizada, sopesando ventajas e inconvenientes. Esta valoración debe incluir las expec-
tativas sobre la administración de fluidos del paciente y su familia.
.
B Si se opta por la rehidratación parenteral, puede considerarse en primer lugar la vía ión
subcutánea, siempre que se cuente con los medios necesarios y personal preparado.iza
c
ual
D En caso de imposibilidad de las vía SC y venosa, puede considerarse el uso de la t vía
ac
rectal. s u
t e
√ En caso de optar por la rehidratación parenteral fuera del ámbito hospitalario, n
d ie la
hipodermoclisis es la primera opción que debe considerarse. n
pe
t á
es
y
Síntomas respiratorios
i ca
lín
Disnea C
a
t ic
ác
D Deben tratarse de forma específica las causas reversibles Pr de la disnea, como la in-
suficiencia cardiaca, la exacerbación de la EPOC, d e las arritmias cardiacas, la anemia,
í a
derrame pleural o pericárdico, la infecciónu bronquial, el embolismo pulmonar o el
G
síndrome de la vena cava superior.
s ta
e
D Se recomienda valorar la intensidad de de los síntomas relatada por el paciente.
n
B En ausencia de evidencia adecuada c ió que permita predecir qué pacientes pueden
a
beneficiarse más del tratamientol ic con oxígeno para aliviar la disnea, se recomienda
b
valorar la continuidad delputratamiento según la respuesta individual.
la
e
A Los opioides por víasdoral o parenteral son fármacos de primera elección en el tra-
de
tamiento de la disnea.
s
ño
B Prometazina5 apuede utilizarse como fármaco de segunda línea cuando no pueden
e
utilizarsedopioides, o añadido a éstos. No se recomienda el uso de benzodiazepinas
s
para laádisnea, salvo en situación de ansiedad o pánico, o en las fases muy avanzadas
m
de dlao vida como terapia añadida a la morfina (midazolam).
r i
ur corticoides están indicados en caso de disnea producida por asma, EPOC, obs-
D scLos
n
tra trucción tumoral de la vía aérea o linfangitis carcinomatosa.
an
H
Tos
D Los pacientes con tos en CP precisan una evaluación individualizada para diagnos-
ticar y, en la medida de lo posible, tratar las causas específicas de la tos. En el caso
del cáncer pulmonar debería valorarse la quimioterapia paliativa.
.
ón
a ci
Síntomas digestivos liz
a
tu
Mucositis ac
su
n te
D La indicación del tratamiento farmacológico preventivo debe realizarse ie de acuerdo
d
con el riesgo de desarrollar mucositis, riesgo basado en la situación
penclínica y en la
modalidad y dosificación del tratamiento (radioterapia o quimioterapia).
tá
es
B La prevención mediante fármacos o medidas locales (enzimasy hidrolíticas, pastillas
a
n ic
de hielo, bencidamina, sulfato de zinc) o parenterales (amifostina) puede realizarse
lí
en casos seleccionados. C
a
t ic
B No hay evidencia suficiente para recomendar el átratamiento c de la mucositis con
Pr
enjuagues de alopurinol, factores estimulantes del crecimiento de granulocitos o
inmunoglobulinas, por lo que la base del tratamiento de es la higiene cuidadosa de la
uía
boca y la analgesia. G
s ta
A La analgesia controlada por el paciente e puede utilizarse para disminuir la dosis de
morfina en el tratamiento del dolor depor la mucositis.
n
c ió
a
b lic
Boca seca (xerostomía) pu
la
e
D En los pacientes con e sdxerostomía, además de la higiene de la boca, se pueden utilizar
d
estimulantes deosla salivación, hielo o saliva artificial.
añ
5
A En el casoede precisarse tratamiento farmacológico de la xerostomía está indicada
d
ás
la pilocarpina, teniendo en cuenta su beneficio y la posibilidad de efectos secunda-
rios. m
o
r rid
u
nsc
tra
Candidiasis
a n
H
B La candidiasis no relacionada directamente con radioterapia o quimioterapia puede
ser tratada en primer lugar con antifúngicos tópicos (preferentemente miconazol o
clotrimazol) y, en caso necesario, con antifúngicos orales (itraconazol y fluconazol).
A En los pacientes oncológicos con candidiasis oral tras tratamiento inmunosupresor,
puede utilizarse el tratamiento con ketoconazol, fluconazol y clotrimazol (50 mg).
Disfagia .
ón
a ci
D El tratamiento de la disfagia requiere una valoración individualizada para identifi-
a liz
u
car y, si es posible, tratar las diferentes causas implicadas. ct a
D s
La dieta debe adaptarse a las características clínicas de la disfagia. Se recomienda
u
t e
una dieta blanda, de acuerdo a los gustos de cada paciente. En el caso n
d ie de disfagia
por líquidos se pueden utilizar espesantes. en p
D tá
En caso de disfagia obstructiva por invasión tumoral se puede ensayar un ciclo corto
es
de corticoides. y
a
n ic
D En caso de disfagia grave que no responde al tratamiento lí y que impide la alimen-
C
tación oral, el equipo, el paciente y sus cuidadores pueden a decidir el uso de sonda
t ic
nasogástrica o la realización de ostomías. ác
Pr
de
í a
Náuseas y vómitos u
G
ta
es
√ El tratamiento de las náuseas y vómitos de en el paciente en FFV requiere una valo-
n
ración cuidadosa de la etiología iyó los factores implicados (hipertensión endocraneal
por invasión tumoral, trastornos ac metabólicos, fármacos, afectación visceral, etc.)
l ic
para poder realizar un tratamiento b individualizado.
pu
la
D En los pacientes que reciben
d e quimioterapia o radioterapia, la profilaxis de las náu-
s
de
seas y vómitos debería basarse en el riesgo de emesis.
o s
B En los vómitos añ inducidos por quimioterapia con moderado o bajo riesgo de emesis,
se recomienda 5 la asociación de antagonistas de 5HT3 (como ondansetrón) y corti-
d e
coides. s
á
m
B Enidlos o vómitos inducidos por quimioterapia con alto riesgo de emesis se recomien-
r r la asociación de antagonistas de 5HT3, corticoides y aprepitant.
u
da
nsc
ra En los vómitos irruptivos tras el tratamiento con quimioterapia o radioterapia pue-
tD
a n den utilizarse los corticoides, domperidona, metoclopramida o combinaciones de
H
corticoides con metoclopramida o domperidona, dependiendo de la intensidad de
los síntomas.
B Metoclopramida es el tratamiento de elección en los pacientes con náuseas y vómi-
tos sin relación con la quimioterapia o la radioterapia. Los antagonistas de 5HT3
pueden añadirse a la terapia convencional en caso de escaso control de síntomas.
Estreñimiento
Ascitis
.
ón
D En caso de ascitis maligna que precise tratamiento sintomático puede utilizarse laa ci
iz
paracentesis. al u
a ct
D Puede plantearse el tratamiento con diuréticos en casos muy seleccionadosu en los
s
que se sospeche presencia de niveles de renina elevados, y en ascitis por t e cirrosis
n
avanzada. d ie
n
D Las derivaciones peritoneovenosas deben plantearse en casos seleccionados pe tras el
s tá
fracaso de las medidas anteriores. e
y
a
ic
lín
Hipo C
a
it c
ác
D El tratamiento del paciente con hipo persistente oPrintratable requiere una valoración
cuidadosa y el tratamiento de las posibles causas. de En caso de persistir el hipo, se
í a
debe intentar un tratamiento con medidas físicas. u
G
s ta
D En caso necesario puede utilizarsee un tratamiento farmacológico (baclofeno,
metoclopramida, haloperidol, nifedipino de o gabapentina), teniendo en cuenta las
n
interacciones y efectos secundarios ió en cada caso. Baclofeno es el fármaco inicial
c acpara su uso. Puede usarse solo o combinado con
si no existe contraindicación i
omeprazol. u bl
p
la
D En caso de hipo intratable, e y tras el fracaso de la terapia por vía oral, puede utili-
e sd
zarse midazolam parenteral.d
o s
añ
5
e
dpiel
Cuidados de la s
á
m
Prevención o y tratamiento de las úlceras
r rid
cu
Dans Las medidas de prevención de las UPP son: cambios posturales, adecuada nutrición,
tr no elevar la cabecera de la cama más de 30 grados y mantener una adecuada lim-
a n
H pieza e hidratación.
A Se recomienda utilizar superficies especiales de apoyo en pacientes con alto riesgo
de desarrollar UPP.
A Se recomienda el uso de ácidos grasos hiperoxigenados en pacientes con alto riesgo
de desarrollar UPP.
Compresión medular
.
ón
a ci
D Ante la sospecha clínica de CMM debe solicitarse una RMN para confirmar el
a liz
u
diagnóstico. ct a
√ su
La sospecha de CMM requiere la derivación urgente del paciente para realizar un
t e
estudio y tratamiento apropiados. en
di
n que incluya
pe
D Ante un paciente con CMM debe realizarse una valoración individual
á
est
nivel y número de compresiones espinales, tipo de tumor y extensión, pronóstico
vital y funcional, grado de afectación neurológica, preferenciasy del paciente y dis-
ponibilidad de tratamiento con radioterapia y cirugía. c a
i
lín
C El tratamiento debe llevarse a cabo lo antes posible. a C
tic
c tanto en el tratamiento con
B Se recomienda administrar corticoides a dosis altas,
rá
radioterapia como con cirugía. P
e d
a
D La radioterapia como único tratamiento es uí preferible en caso de contraindicación
G
de la cirugía, tumores radiosensibles, paraplejia establecida, compresiones a varios
s ta
niveles, fracaso de la cirugía o deseo edel paciente.
de
B n
La cirugía combinada con la radioterapia es el tratamiento de elección en pacientes
c ió
seleccionados con pronósticocavital superior a 3 meses.
bli
pu
la
Crisis convulsivas e
sd
de
os
D añ de un paciente con crisis convulsivas en CP debe incluir la identi-
El manejo inicial
5
ficación y eel tratamiento de las posibles causas desencadenantes e instrucciones a
d
ás
los cuidadores del paciente, incluida la posibilidad de administración de medicación
m
anticonvulsivante.
o
rid
D cElur estatus epiléptico es una emergencia médica que requiere una derivación urgen-
s
tran te hospitalaria.
n
a D El tratamiento inicial de la crisis convulsiva es diazepam IV o rectal. La opción al-
H
ternativa es midazolam subcutáneo.
D En caso de precisarse tratamiento para prevenir nuevas crisis, la elección del trata-
miento tiene que realizarse de forma individualizada, teniendo en cuenta los tipos
de crisis; la experiencia de uso; los efectos secundarios; y la posibilidad de interac-
ciones farmacológicas, incluida la quimioterapia.
n.
C Debe ofrecerse a los cuidadores la posibilidad de expresar sus necesidades de apoyo ció
a
e información. a liz
tu
D Se recomienda ofrecer un soporte emocional básico a los cuidadores. ac
su
e
C La planificación de servicios para los cuidadores debería incluir las siguientes
ent pre-
i
misas:
nd
a) Los servicios deben estar centrados en las necesidades de los pe cuidadores.
b) La accesibilidad y aceptabilidad debe valorarse al inicio.est
á
c) Los objetivos deben ser claros y modestos. y
c a
d) Los resultados deberían ser evaluados. i
lín
C
D Se recomienda identificar a los cuidadores más vulnerables a o deprimidos con el
t ic
objeto de ofrecerles un apoyo psicosocial intensivo ác o servicios especializados.
Pr
de
í a
u
G
Atención en los últimos días. Agonía ta
es
d e
D La atención adecuada en los últimos i ón días de la vida debería incluir:
c
a) Informar a la familia ylicaa los cuidadores acerca de la situación de muerte cer-
b
cana y, en general,puproporcionar la información necesaria y adecuada a sus
necesidades. e la
d
d es
b) Explicar y consensuar el plan de cuidados con el paciente y su familia.
c) Valorar las medicación que toma el paciente, suspendiendo los fármacos no
o
añ previa explicación de los motivos.
esenciales
d) Tratar5 los síntomas que producen sufrimiento. Los fármacos necesarios deben
de
ás disponibles si el paciente está en el domicilio.
estar
m
e)
o Interrumpir intervenciones o pruebas innecesarias o fútiles, según los deseos
rr id del paciente.
u
nsc f) Valorar las necesidades psicológicas, religiosas y espirituales del paciente, su
tra familia y sus cuidadores.
a n g) Facilitar la atención en un ambiente tranquilo, respetando la intimidad y fa-
H
cilitando la proximidad de familiares y amigos.
h) Facilitar las vías y los recursos necesarios tanto para la hospitalización como
para la atención a domicilio.
D Se recomienda tratar los estertores premortem mediante el uso de bromuro de butil
escopolamina vía SC.
Figura 1. Adaptada de la Universidad de California con permiso de Steven Z. Pantilat, MD, FACP
.
ón
ci
100
a
a liz
Cuidados para
tu
Prolongar la vida ac
su
e
nt
ie
nd
pe
% enfoque
de cuidados á
t
es
y
ca
líni Duelo
Cuidados paliativos C
ti ca
0
r ác
P
de Muerte
a
uí Fase terminal
G
Tiempo
t a
es
de
n
ió
ac
ic
bl
Entre los objetivos generales depulos CP destacan la promoción del bienestar y la mejora de
la necesario lo siguiente (1):
la calidad de vida, y se considera
e
sd
• Una informacióndey comunicación adecuadas, que aseguren al enfermo y a su familia
ñ os
que serán escuchados y que obtendrán unas respuestas claras y sinceras. Además,
a
5
se les proporcionará el apoyo emocional que precisen, de manera que puedan ex-
de emociones y participar en la toma de decisiones con respecto a su vida y
presar ssus
á
al proceso de morir con arreglo a las leyes vigentes.
m
do
• urri atención del dolor y otros síntomas físicos, así como de las necesidades emocio-
La
c
a ns nales, sociales y espirituales, sin olvidar aquellos aspectos prácticos del cuidado de
tr los enfermos y de sus familiares.
an
H • Una continuidad asistencial asegurada a lo largo de su evolución, estableciendo
mecanismos de coordinación entre todos los ámbitos asistenciales y servicios impli-
cados.
— ¿Cómo se le hizo el tiempo en el día de ayer —esta noche, esta mañana, esta
tarde— corto, largo... usted qué diría?
— ¿Por qué?
Recomendaciones
Los modelos SUPPORT (43) y NHPCO (US National Hospice Palliative Reglas de
Care Organization) (44), para pacientes con EPOC, insuficiencia cardiaca y predicción
enfermedad hepática terminal, no estiman de forma precisa la supervivencia. clínica
2+
El índice BODE (45) utiliza el FEV, la distancia (en metros) recorrida en seis .
ón
minutos, el grado de disnea y el Índice de Masa Corporal (IMC) (<21) para
a ci
predecir el riesgo de mortalidad de la EPOC. Predice significativamente mejor
a liz
que el FEV aislado, pero sin llegar a los criterios de predicción aceptable pro- tu
puestos en la revisión de Coventry (38), y precisa una validación más amplia. ac
su
Existen otros trabajos no incluidos en la RS de Coventry (38) que mere- nt
e
e
di
cen ser considerados, ya que se basan en variables sencillas de obtener, pro-
n
porcionan una predicción aceptable y cuentan con una validación amplia. pe
á
est
El Seattle Heart Failure Model, válido para pacientes ambulatorios y y hos-
pitalizados con insuficiencia cardiaca congestiva (ICC) (46), se basa c aen paráme-
i
tros clínicos (edad, sexo, clase de la NYHA, peso, presión arterial, lín presencia de
C
cardiopatía isquémica, medicación utilizada); analíticos (hemoglobina, a % lin-
it c
focitos, ácido úrico, colesterol y sodio); utilización de dispositivos ác implantables
y electrocardiograma (QRS >120 seg). Predice la supervivencia Pr a uno, dos y
cinco años, así como la esperanza de vida media. Está devalidado en cinco cohor-
a
tes de pacientes procedentes de ECA (ensayos Gclínicos uí aleatorizados). Puede
t a
utilizarse una versión web disponible en http://depts.washington.edu/shfm.
es
d e
En la insuficiencia hepática, el modelo n matemático MELD (Model for End Reglas de
i ó
ac
Liver Disease) (47), basado en los valores de creatinina, bilirrubina total e INR, predicción
fue creado para seleccionar a los pacientes l ic con cirrosis hepática e hipertensión clínica
u b 2+
portal candidatos a la colocaciónp de TIPS (Transjugular Intrahepatic Portosys-
temic Shunt), pero se ha validado la en diferentes cohortes de pacientes con he-
d e
patopatías crónicas avanzadas
d es con una aceptable capacidad para predecir la
os
mortalidad a tres meses. Se obtiene la puntuación del mismo con la siguiente
fórmula: MELD Score a ñ = 9,57 Ln(Creat) + 3,78 Ln(Bili) + 11,2 Ln(INR) + 6,43
(calculadora disponible 5 en http://www.hepatitis.cl/meld.htm).
de
á s
Hasta que m estén disponibles más escalas sencillas de obtener, con buena
opredictiva y validadas en nuestro medio, pueden utilizarse algunas
rid
capacidad
variables r
u predictoras específicas para algunas enfermedades:
nsc
tra • En la demencia: el estado funcional (valor igual o superior a 7C en la es-
a n cala FAST, Functional Assessment Staging), la dependencia (escala ADL,
H
Activities of Daily Living) o la historia médica de complicaciones.
• En la EPOC: edad, FEV1 <30%, gasometría, cor pulmonal con hiper-
tensión pulmonar, nivel de disnea, capacidad para el ejercicio, cuestio-
nario de calidad de vida de Sant George (SGRQ), etc.
Para más información, consultar el anexo 2.
.
ón
• ¿Cómo tiene que ser la comunicación del equipo que atiende al paciente y su familia?
a ci
• ¿Cómo debe ser la formación en comunicación del profesional sanitario que trabajaliz
a
con pacientes en FFV? tu
ac
• ¿Cuáles son la normativa legal y los principios éticos relativos a la comunicación s u con
t e
la persona en FFV y con su familia en nuestro medio? n
d ie
n
• ¿Cuáles son los elementos para la toma de decisiones en la FFV?
pe
tá
es
y
i ca
5.1. Principios para una informaciónCylín una
a
comunicación adecuadas en cuidados c t ic
rá
paliativos de
P
í a
u
La comunicación interpersonal en el contexto de G los cuidados paliativos es el
a
proceso por el cual se facilita a los pacientesesyt a los cuidadores la exploración
de sus problemas y la toma de decisionesdea través de entrevistas con los pro-
fesionales encargados de su atención i(12). ón
a c
b lic
pu
a
5.1.1. Necesidadesede comunicación del enfermo
l
sd
y su familia de
ñ os
En el medio anglosajón a
5 y en otros países de nuestro entorno, los pacientes solicitan
d
habitualmente información e detallada sobre el diagnóstico y el pronóstico. Esto es
á s
menos frecuente m en nuestro medio. Según trabajos realizados en España, alrededor
del 50%-70% o de los pacientes con cáncer desean que se les comunique su diagnós-
r rid
cu una parte sustancial de los pacientes (entre el 16%-58%) y sobre todo de
tico, pero
ns
losafamiliares (61%-73%) prefieren que no se les revele el diagnóstico. Los estudios
t r
parecen indicar un progresivo cambio de actitudes hacia una mayor demanda de
an
H información, sobre todo en los pacientes más jóvenes (12).
Una reciente RS (49) evaluó los estudios sobre las preferencias de los RS de
pacientes con enfermedades muy avanzadas y las de sus familiares en aspectos distintos
relacionados con la comunicación del pronóstico y con el final de la vida. Los tipos de
estudios
autores concluyen que, en general, los enfermos y los cuidadores de origen
3/Q
anglosajón/norte de Europa demandan mayores niveles de información, tanto.
.
5.4. Elementos para la toma de decisiones ón
a ci
a liz
Las personas implicadas en la relación sanitaria para tomar decisiones en la tu
FFV deben tener en consideración tanto la situación psicológica y biológica ac
s u
del paciente como los deseos del enfermo correctamente informado. te n
ie
Estos aspectos —la situación biológica y psicológica del enfermo y sus
e nd
deseos— están interrelacionados y se ven influidos por la situación familiar y p
tá
social. El nivel de dependencia física o psíquica del enfermo, su situación es
económica, la calidad y la cantidad de apoyo propiciado por la red y formal o
i ca
informal, y la vivencia de la enfermedad por el propio enfermo lín y su familia
pueden condicionar tanto la situación biológica como los deseos C del enfermo
a
(71), tal y como se ilustra en la figura 4. t ic
c á
Pr
de
a
Figura 4. Elementos para la toma de decisiones uí
G
t a
es
e d
Situación biológica y Toma n de decisiones Deseos del enfermo
eni óel
psicológica del enfermo
a c final de la vida bien informado
lic
pub
la
sde
de
o s
añ Situación sociosanitaria
5
de
Nivel de dependencia
ás
Situación económica
m Red formal/informal
do FAMILIA
urri
c
ns
tra
an
H
Cuando el profesional de la salud desee determinar la situación del enfermo para
plantear decisiones, debería formularse algunas preguntas sobre el pronóstico vital
del enfermo, su calidad de vida o la situación sociosanitaria y, en base a ello, plan-
tearse la idoneidad, o no, de profundizar en las técnicas diagnósticas o en trata-
mientos más invasivos (reanimación cardiopulmonar, soporte avanzado de cons-
tantes vitales, cirugía, quimioterapia, radioterapia, nutrición artificial, etc.).
Tomar CEA
decisión Juez
6.1. Introducción
Las preguntas que se van a responder son:
.
• ¿Cuál es la prevalencia de los distintos síntomas en el paciente en FFV? ón
a ci
• ¿Cuál es la validez de las escalas que valoran la intensidad de los síntomas en el pa-
a liz
u
ciente en FFV? ct a
• ¿Cómo debe ser el uso de fármacos en cuidados paliativos? su
e
nt
ie
nd
pe
6.1.1. Principios generales del control de síntomastá
es
y
a
Los pacientes en FFV pueden presentar múltiples síntomas, dependiendo ic de
l ín
la naturaleza y el estadio de su enfermedad. En el caso de los C pacientes con
a
cáncer, la localización del tumor, su grado, extensión localtiyc metástasis deter-
c
minan la sintomatología. rá P
d e
Los estudios nacionales sobre prevalencia deasíntomas se refieren sobre
todo a los pacientes oncológicos (1). En estas series, uí el dolor, la astenia y la
G
anorexia aparecen en más del 70% de los pacientes. t a
es
Los estudios sobre prevalencia de síntomas d e en pacientes en FFV presen-
tan una serie de problemas que dificultan i ón su comparabilidad: variabilidad en
ac
la definición de síntomas, uso de diferentes l ic definiciones y escalas (algunas no
u b
validadas), estadio de la enfermedad p (situación de agonía, por ejemplo), pre-
sencia de enfermedad oncológica, l a tipo de profesional que recoge la informa-
ción, ámbito de la atención s de(unidad especializada o atención primaria), etc.
de
s
o (79) estudió la prevalencia de síntomas en pacientes
Una reciente RS
añ
RS de
oncológicos y no 5oncológicos (ver tabla 2), ordenando los 11 síntomas más estudios de
de aparece con una elevada frecuencia en todos los tipos de
frecuentes. Elsdolor prevalencia
pacientes. má
3
o
r rid
u
nsc
tra
a n
H
Insuficiencia Enfermedad
Síntomas* Cáncer SIDA EPOC
cardiaca renal
ás
— Disponibilidad de medios
m
do
urri
c
ns Monitorizar la respuesta al tratamiento
tra
an
H
a n expertos
H • Elaborar una historia clínica y realizar una exploración detallada que 4
permitan un diagnóstico del mecanismo o causa subyacente de cada
síntoma.
• Tratamiento individualizado.
• Tratamiento de las causas reversibles.
• Informar al paciente y a su familia.
D La valoración de los síntomas del paciente en FFV debe ser multidisciplinar, indi-
vidualizada, adaptada al enfermo y su familia y continuada en el tiempo.
D En el caso de que se opte por el uso de escalas de valoración de síntomas, se reco-
mienda el uso de instrumentos validados. En nuestro medio puede utilizarse la es-
cala ESAS. La escala Rotterdam Symptom Checklist (validada en lengua española)
puede ser utilizada en el contexto de la investigación o en estudios sobre evaluación n.
ió
del impacto de los CP. ac
a liz
D Los principios de un control efectivo de síntomas incluyen una valoración indivi- tu
dualizada y, si fuera posible, el tratamiento de la etiología o mecanismo subyacente ac
su
a cada síntoma; una evaluación de los tratamientos farmacológicos y no farmacoló- t e
gicos disponibles; la elección de la pauta de tratamiento más sencilla, i en efectiva y
ndde sus prefe-
pe
cómoda; la información al enfermo y a su familia, y la consideración
rencias. tá
es
D La vía de administración preferente debe ser la vía oral. Cuando y la vía oral no es
i ca
posible, se recomienda utilizar la vía subcutánea. En algunos lí n casos (fentanilo y
buprenorfina) puede utilizarse la vía transdérmica. a C
c tic
á
Pr
de
í a
6.2. Tratamiento del dolor Gu
a
e st
Las preguntas que se van a responder son:e
d
i ón
• ¿Cuál es la prevalencia del dolor acen la FFV?
l ic
b
• ¿Cuál es la validez de las distintas pu escalas para valorar el dolor?
la
• ¿Cuál es la eficacia de los e distintos analgésicos (analgésicos simples, AINE, combina-
e sd
ciones de los anteriores, d opioides, etc.) y de los fármacos adyuvantes en el dolor?
o s
• ¿Cuál es la eficacia añ de los distintos opioides para el dolor irruptivo?
5
de
• ¿Cuál es la eficacia analgésica de la radioterapia, quimioterapia paliativa, bisfosfona-
á s
tos y calcitonina
m en el paciente oncológico con metástasis óseas?
d o
• ¿Cuál
urri es la eficacia de los fármacos en el tratamiento del dolor neuropático en la per-
c
a nssona en FFV?
tr
a n
H
6.2.1. Introducción
La International Association for the Study of Pain (IASP) define el dolor
como «una sensación o experiencia desagradable, sensorial y emocional que
se asocia a una lesión tisular verdadera o potencial» (86).
os
Posibilidad ñde usar coadyuvantes en cualquier escalón según la situación clínica
a y causa específica del dolor.
5
de
ás
m
o d
urri
Primer escalón: corresponde a los analgésicos no opioides (AINE, metamizol
c
y paracetamol). Los AINE y el paracetamol se han mostrado eficaces frente a
a
placebons (92). No se han encontrado diferencias significativas entre los diferen-
tr
n
a AINE (92).
tes
H
Segundo escalón: corresponde a los opioides débiles; en nuestro medio,
codeína, dihidrocodeína y tramadol (101). Las presentaciones disponibles en
España de dihidrocodeína no se adecúan bien a las dosis analgésicas.
tra
ns
c u
DOLOR
rri
do
m
ás
LEVE MODERADO INTENSO IRRUPTIVO
de
5
er er
añ
Fcos 1 escalón Fcos 2º escalón Fcos 3 escalón
o s
+/- +/-
er er
de
Fcos 1 escalón Fcos 1 escalón
s
de
la
PARACETAMOL CODEÍNA Otros opioides: MORFINA MORFINA rápida
pu
METAMIZOL TRAMADOL FENTANILO 5-10 mg / 4 h y FENTANILO TRANSMUCOSA
bl
ic
AINE OXICODONA 25-50% / día OXICODONA rápida
ac
BUPRENORFINA
ió
n
es
t
o efectos adversos
a
G
uí
a
SÍ NO SÍ NO
de
Paso a liberación retardada, -Revisar el diagnóstico
Pr
dividir la dosis entre 2 -Valorar tto. con técnicas específicas
ác
CONTINUAR CONTINUAR
t
i
y administrar cada 12 h -Rotación de opioide
ca
C
lí
ni
c
a
y
ANTICONVULSIVANTES BISFOSFONATOS
su
ac
tu
a liz
a
87
ci
ón
.
Efectos secundarios de los opioides
La RS (103) encontró escasa evidencia sobre las medidas eficaces para RS de series
tratar los diferentes efectos secundarios de los opioides. En el tratamiento de casos
sintomático de las náuseas y vómitos se han empleado una gran variedad de 3
fármacos sin que existan estudios comparativos entre ellos.
Fármacos Indicaciones
• Dolor
• Anemia
• Infecciones
• Quimioterapia y radioterapia
• Depresión, insomnio y ansiedad
.
• Síndromes paraneoplásicos ón
• Caquexia a ci
a liz
• Fármacos
tu
• Trastornos metabólicos ac
su
• Morbilidad asociada: insuficiencia cardiaca, EPOC, etc. e
nt
ie
nd
pe
t á
De acuerdo con los resultados de una revisión que incluyó 15 estudios es (cinco ECA
ECA), el ejercicio físico, sobre todo el aeróbico, mejoró la astenia y (143). Se 1+
i ca
incluyeron programas domiciliarios y ambulatorios, pero fueron lín pocos los
estudios realizados en pacientes con cáncer avanzado. El ejercicio C requiere
c a
t i
una cuidadosa selección de los pacientes y disponer de la cinfraestructura ade-
r á
cuada. P
de
Las intervenciones psicosociales también seíahan mostrado útiles en el
u
tratamiento de la astenia. G
a
e st
La evidencia sobre la eficacia de laeterapia farmacológica es escasa y ECA
d
ónmás investigación. No existe ninguna
constituye un área en la que se requiere 1+
i
c utilizados en la astenia. Eritropoyeti-
revisión sistemática sobre los fármacos
l i ca
na y darbepoetina se han utilizado
p ub en los pacientes con insuficiencia renal y
en los oncológicos con anemia, la sobre todo en la producida por quimioterapia.
Una RS Cochrane (144) evaluó e su eficacia en pacientes oncológicos, muchos
e sd
de ellos en tratamiento con d quimioterapia. Eritropoyetina y darbepoetina son
eficaces en la disminución o s de las necesidades de transfusión y en la mejora de
la calidad de vida,5sin añ afectar a la supervivencia y con un aumento de eventos
tromboembólicos. de
á s
m
Los corticoides (prednisona 20-40 mg/día o dosis equivalente) han sido
o
utilizados rr id ampliamente, aunque son muy pocos los ECA realizados (145).
u
nsc
tra
a n
H Anorexia y caquexia
La evaluación de la anorexia requiere un trabajo conjunto con el enfermo y
su familia, del que la buena comunicación es un componente esencial. El
equipo tiene que tener en cuenta el significado cultural y social de la falta de
apetito y de las dificultades en la alimentación. En la RS de Shargge (146),
basada sólo en artículos publicados en lengua inglesa, se examinó el significa-
Ventajas Inconvenientes
.
ón
• Bajo coste. • No es válida para la administración rápida.
• Menor necesidad de supervisión. • El volumen máximo a administrar son 3 litros/día
a ci
• Se puede mantener 5-7 días. pero requiere dos accesos simultáneos (situa- liz
a
• Inserción menos dolorosa y uso más cómodo
ción poco frecuente). tu c
a fre-
• Edema y reacciones cutáneas locales (poco
que la vía IV.
cuentes). su
• Posibilidad de uso domiciliario o en instituciones
n te
• Posible riesgo de hemorragia en epacientes con
cerradas sin necesidad de ingreso hospitalario. i
trastornos de la coagulación. nd
• Ausencia de tromboflebitis y menor incidencia e
p de los profesio-
• Falta de conocimiento y pericia
de efectos locales.
tá
nales sanitarios sobre la stécnica.
• Ventajas en pacientes agitados, ya que se evi- e
y
ca
ta necesidad de nuevos abordajes venosos por
i
lín
autoretirada del catéter.
C
a
c tic
á
Pr
de
Existe una tercera alternativa a la endovenosa e hipodermoclisis, la vía rectal. Series de
Ha sido descrita sólo en series de casos y permite laíaadministración de líquidos casos
u
de forma intermitente cada 4 horas; puede aser G una alternativa en caso de 3
t
es
imposibilidad de uso de cualquier otra vía (154).
de
n
ió
Resumen de evidencia ac
ic
bl
pu
3 Existe escasa evidenciala que relacione el aporte de fluidos con el alivio de síntomas
d e
como boca seca, sed
s y estado confusional (152; 153).
de
1+ o
La hipodermoclisiss es una alternativa válida a la administración de líquidos por
vía endovenosaañ (154).
5
de
ás
m
Recomendaciones o
r rid
u
D nsc La vía oral es de elección para el aporte de líquidos; siempre que se pueda debe
tra evitarse el uso de la vía parenteral.
a n
H
D La administración de líquidos por vía parenteral requiere una valoración indivi-
dualizada, sopesando ventajas e inconvenientes. Esta valoración debería incluir
las expectativas sobre la administración de fluidos del paciente y su familia.
B Si se opta por la rehidratación parenteral, puede considerarse en primer lugar la vía
subcutánea, siempre que se cuente con los medios necesarios y personal preparado.
Valoración de la disnea
sde
Asociar PROMETAZINAs
de
(u otra fenotiazina) ño
No tomaba opioides S tomaba opioides
BZD si ansiedad 5
a
de
MORFINA ↑la dosis un 25%-50%
ás
a demanda
m
do
urri
c
a ns
t r
Ventilación no invasiva en pacientes con enfermedades
anneurológicas motoras
H
Una GPC (167) ha revisado la evidencia acerca de la ventilación no invasiva Estudios
en pacientes con enfermedades neurológicas motoras tratados en su domicilio observacio-
nales y
mediante dispositivos de presión positiva. Existe evidencia procedente de series de
estudios observacionales y series de casos de que la ventilación no invasiva casos
puede aliviar los síntomas, prolongar la supervivencia y mejorar la 2+/3
sde
de
* No comercializado en España.
o s
añ
5
de
No todos los opioides han sido evaluados en el tratamiento de la tos en CP;
s
es el caso de áfentanilo, hidromorfona y oxicodona.
m
o
id
Larrelección del fármaco y de las vías de administración depende de la Series de
situación u
c individual del paciente, de los efectos secundarios o interacciones, casos
y tdea nsla experiencia de uso en CP. En caso de precisar un opioide puede op- 3
r
a n
tarse por dihidrocodeína (174). Morfina es el fármaco de elección en presen-
H cia de dolor o disnea asociados a la tos.
Resumen de evidencia .
ón
a ci
1+ Dihidrocodeína y levodropropizina se han mostrado igualmente eficaces enael l iz
t u
ac
alivio de la tos en pacientes oncológicos en CP. Levodropirizina produce menos
somnolencia (175). s u
e
ent
3 Los antitusígenos centrales opioides (folcodina, codeína, morfina, dhidrocodona) i
y no opioides (clobutinol y cloperastina) mejoran la tos en pacientes e n oncológicos
p
en CP (172; 174) (170). t á
es
1+ Cromoglicato disódico es eficaz en la tos de pacientes con y
a cáncer de pulmón en
los que ha fracaso el tratamiento convencional (176). lín
ic
C
a
it c
c
Prá
Recomendaciones
de
í a
u
D Los pacientes con tos en CP precisan una G evaluación individualizada para diag-
ta
nosticar y, en la medida de lo posible, es tratar las causas específicas de la tos. En el
caso del cáncer pulmonar debería de valorarse la quimioterapia paliativa.
n
ió
D Para la elección de fármacos,
c ac se recomienda valorar otros síntomas acompañan-
tes (dolor, disnea), el usoblprevio i de opioides y posibles interacciones farmacoló-
p u
gicas y la vía de administración.
la
d e
B Como fármacos iniciales s pueden utilizarse dihidrocodeína, codeína, levodropro-
de
pizina y cloperastina.
ñ os
C En pacientes a
5 con cáncer de pulmón en los que la tos no responde a los tratamien-
d e
tos habituales, puede utilizarse cromoglicato disódico.
ás
D Enmcaso de precisar tratamiento para la tos debida a la EPOC puede utilizarse
o
r id
rcodeína, dihidrocodeína o dextrometorfano.
c u
ns
rt a
an
H
6.4.3. Obstrucción de la vena cava superior
El síndrome de obstrucción de la vena cava superior (OVCS) se presenta
por un compromiso de espacio a nivel del mediastino debido a invasión
tumoral primaria o metastásica. Habitualmente, la obstrucción se debe a
adenopatías mediastínicas o a un tumor de origen bronquial (principal
a n
H Stent (todo tipo de tumores, incluidos los de pulmón) 80-95 13
Resumen de evidencia
tr a
sistémica
Infección De cualquier localización, pero especialmente pulmonar y urinaria.
a n
H Hematológica Anemia, coagulación intravascular diseminada.
.
ón
Figura 10. Algoritmo de tratamiento del delirium en el paciente en CP
a ci
a liz
tu
DELIRIUM ac
su
e
nt
ie
nd
CAUSA TRATABLE?
pe
tá
es
y
NO SŒ
ca
ni
lí
C
Predomina a
Tratamiento
ic
tEspec
AGITACI N
ác fico
Pr
de
a
SŒ NO uí F rmacos: opioides, corticoides
G
a
st
Metab lico: deshidrataci n,
e hiponatremia, hipercalcemia
Levomepromazina Haloperidol d
e Met stasis cerebral
n
VO-SC-IV ió
VO-SC-IV Dolor
Alternativa: ac Sepsis
ic
Midazolam bl
VO-SC-IV pu
la
sde
de
ñ os
a
Resumen de evidencia 5
d e
á s
1+ Haloperidol
m es eficaz en el control del delirium en los pacientes en FFV, con una
d o
buena tolerancia (190).
urri
4nsc Lorazepam puede ser útil como terapia añadida a haloperidol en el caso de deli-
tr a rium con ansiedad o agitación. Levomepromazina puede utilizarse en el delirium
a n
H con agitación intensa (191).
1+/- Hay insuficiente evidencia acerca de la hipodermoclisis en el delirium; puede ser
útil en el caso de que sea un efecto secundario de los opioides (151).
El sueño está alterado en el 50% o más de los pacientes que sufren un cáncer
avanzado (193) y puede llegar hasta el 70%, dependiendo de la enfermedad
de base y el ámbito de atención (79).
.
ón
a ci
6.5.3. Ansiedad a liz
tu
ac
Los pacientes con enfermedad avanzada se ven obligados a afrontar varias su
agresiones psicológicas en poco tiempo: la mala noticia del diagnóstico de una nte
e
enfermedad grave; la posibilidad de la muerte a corto plazo; la incertidumbre
ndi
de cómo se desarrollará este proceso, los síntomas de la propia enfermedad, pe
t á
es
como dolor, disnea, insomnio, etc.; los efectos secundarios de los tratamientos,
como alopecia, mutilaciones, etc. Aproximadamente la mitad de los y
c a pacientes
i
consigue afrontar estas situaciones sin que sus reacciones psicológicas lleguen
lín
a cumplir criterios de enfermedad mental. Sin embargo, laaotra C mitad desa-
ic
ct
rrolla síntomas constitutivos de un trastorno mental (189).
rá
P por la presencia de
La ansiedad es un estado de malestar caracterizado
de
ía
una serie de síntomas somáticos, conductuales, cognitivos
u
y emocionales:
G
• Síntomas somáticos: tensión muscular,tatemblor, disnea, palpitaciones,
es
inestabilidad, sudoración anormal,e diarrea, polaquiuria, etc.
d
n
• Síntomas conductuales: irritabilidad, inquietud, etc.
ió
ca
b lic
• Síntomas cognitivos: pensamientos negativos, miedo o preocupación
por el futuro. pu
la
e
La ansiedad puede manifestarse como un estado normal cuando es pro-
e sd
porcional en intensidadd y duración a la causa que la generó; incluso es un
estado adaptativo, que ñ os permite ponerse en alerta y responder adecuadamen-
te en circunstancias a
5 difíciles. Los trastornos de ansiedad se caracterizan por
e
una intensidad od duración excesiva, hasta el punto de alterar significativamen-
ás persona.
te la vida demla
o
d
Los
urri criterios diagnósticos de la ansiedad en base al DSM-IV se recogen
en lasctabla 18 (183).
n
tra La ansiedad es frecuente en los pacientes en la FFV. Pueden presentarla
an
H entre el 13% y 79% de los mismos según el tipo de enfermedad de base y el
momento de la evolución.
Son factores de riesgo para desarrollar un trastorno de ansiedad durante
el tratamiento paliativo los siguientes: haber sufrido previamente un trastor-
no de ansiedad, la presencia de ansiedad en el momento del diagnóstico del
cáncer, el dolor intenso, la limitación funcional, la edad (más riesgo en jóve-
.
ón
A) Ansiedad y preocupación excesivas (expectación aprensiva).
a ci
B) Al individuo le resulta difícil controlar este estado de constante preocupación. a liz
tu
ac de
C) La ansiedad y preocupación se asocian a tres (o más) de los seis síntomas siguientes (algunos
los cuales han persistido más de seis meses). s u
e
Nota: En los niños sólo se requiere uno de estos síntomas: nt
d ie
1. inquietud o impaciencia n
2. fatigabilidad fácil pe
á
3. dificultad para concentrarse o tener la mente en blanco
est
4. irritabilidad y
5. tensión muscular i ca
lín o sensación de sueño no
6. alteraciones del sueño (dificultad para conciliar o mantener el sueño,
C
reparador al despertarse) a
D) La ansiedad, la preocupación o los síntomas físicos provocan
tic
c malestar clínicamente significativo o
rá
deterioro social, laboral o de otras áreas importantes de laPactividad del individuo.
d e
E) Estas alteraciones no aparecen en el transcurso de un
í a trastorno del estado de ánimo, un trastorno
u
psicótico o un trastorno generalizado del desarrollo.
G
t a
es
de
n
El tratamiento de la ansiedad en el paciente ió en FFV depende de la causa, la
c acen que se produce la consulta (189).
forma de presentación y el contexto i
u bl
p
Una RS Cochrane (198)lasobre este tema no identificó ningún ECA rea- RS de ECA
e
lizado en CP por lo que las
e sd recomendaciones se basan en el consenso y la 1+
extrapolación de las pruebas d a partir de la población general.
o s
a ñ
Cuando los síntomas
5 de ansiedad son leves, proporcionados y aparecen
en respuesta a un e
d factor identificable suele ser suficiente el apoyo psicológico
y el seguimiento ás de la respuesta adaptativa (197).
m
o
r rid
Aunque no hay evidencias científicas a favor o en contra de su eficacia, RS de ECA
s cu
las intervenciones no farmacológicas básicas para el tratamiento de la ansiedad 1+
a n
r
ent el paciente en la fase final de la vida son la psicoterapia de apoyo y la psi-
an
H coterapia cognitivo-conductual. Deben abordar al paciente y a su familia
(199-201). Tampoco hay evidencias sobre la eficacia del masaje y la meditación
(119), la hipnoterapia (199) ni la aromaterapia (117).
No se incluyen los síntomas claramente debidos a enfermedad médica, o las ideas delirantes o alucinaciones no
congruentes con el estado de ánimo.
p en
Diferentes revisiones sistemáticas han estudiado los tratamientos farma- á RS de ECA
t
cológicos y no farmacológicos en pacientes con cáncer (203; 207). Debido es a 1+
y
la heterogeneidad en los resultados, las publicaciones presentan los a resultados
ic
sin metaanálisis. lín
C
a
Respecto a la terapia no farmacológica, la revisión de
c ticla AHRQ se basa
en tres RS previas; alguna de ellas incluye pacientesrácon cáncer, pero sin
P
diagnóstico de depresión (la aparición de ésta es una de de las variables de re-
a
sultado evaluadas). uí
G
a
Las intervenciones se basan en asesoramiento
e st psicológico (counselling)
y apoyo por diferentes profesionales, apoyo
d e social, relajación y terapia grupal.
En conjunto, las intervenciones muestran
i ón una eficacia moderada. Se desco-
noce qué tipo de profesional o de formatoac (grupal o individual) se asocia con
l ic
mejores resultados. u b
p
La revisión de Rodin (207) la se basó en cuatro estudios individuales que
d e
s
incluyeron pacientes conediagnóstico de depresión. Las intervenciones inclu-
d
yeron psicoterapia cons relajación o sin ella, programas de orientación (infor-
o
mación con feedback añ participativo con expertos) e intervención estructurada
5 múltiples componentes (sesiones de apoyo y coordinación
de
por enfermería con
con el médico ásde familia). Sólo los programas de asesoramiento psicológico
m
y la intervención estructurada por enfermería se mostraron eficaces.
o
ridr
En
s cu resumen, las intervenciones no farmacológicas proporcionadas por el
equipo n que atiende al paciente (psiquiatra, psicólogo, personal de enfermería,
t ra
trabajador social o médico de atención primaria) pueden ser suficientes en
an
H determinadas situaciones, dependiendo también de la disponibilidad de medios
(perfil profesional, conocimientos y habilidades, tiempo disponible, etc.) y de
la gravedad de la depresión (203; 207).
No hay estudios controlados acerca de la eficacia de las terapias comple-
mentarias o alternativas en el tratamiento de la depresión en los pacientes con
cáncer (203).
La revisión de Rodin (207) incluyó siete ECA con una duración de entre
10 días y 8 semanas, de calidad variable, utilizando mianserina (20-60 mg/día),
fluoxetina (20 mg/día), paroxetina (20-40 mg/día), amitriptilina (75-150 mg/día)
y alprazolam (1,5 mg/ 12 horas).
.
La revisión de la AHRQ (89) incluyó nueve estudios (cinco compartidos ón
a ci
con la revisión de Rodin) y aporta datos sobre la eficacia de los corticoides
a liz
(metilprednisolona) y de desimipramina. tu
ac
En conjunto, ambas revisiones no muestran diferencias entre los distintos su
grupos de antidepresivos. La valoración individualizada de los síntomas de nte
e
di
cada paciente con el perfil de efectos secundarios de los antidepresivos y nlas
posibles interacciones determina la elección del antidepresivo. pe
á
est
Los autores de las revisiones recomiendan los ISRS como primera y elec-
ción por su mejor perfil de efectos secundarios (207). En general, c alos pacien-
i
tes en FFV toleran mejor paroxetina y sertralina (197). Trazodona lín tiene un
C
efecto sedante que puede limitar su uso en estos pacientestic(203). a
ác
Los ISRS y los ADT tardan varias semanas en comenzar Pr su acción. Los Opinión de
psicoestimulantes, como dextroanfetamina, metilfenidato, de modafinilo y pe- expertos
uía 4
molina pueden producir una respuesta más rápida G (incluso en las primeras 24
horas) y son bien tolerados (208). Por ello,sen ta los pacientes que tienen una
expectativa de vida limitada a pocas semanas, e se puede empezar con un psi-
de
coestimulante (189; 197). En los últimos n años se han introducido varios anti-
c ió
depresivos nuevos, pero no se han evaluado a en este grupo de pacientes.
b lic
El tratamiento farmacológico pu de la depresión requiere una evaluación
cuidadosa de los tratamientos l a
e que recibe el paciente por el riesgo de interac-
defectos
ciones y el aumento de los e s secundarios. Es necesario iniciar el trata-
d
miento antidepresivooas dosis graduales en los pacientes que reciben fármacos
con efectos sedantes añcomo los opioides; la asociación de ISRS con tramadol
5
potencia el riesgo
de de convulsiones.
á s
Aunque m no hay estudios controlados, la mayoría de los expertos reco- Opinión de
o
mienda runa
r id estrategia que combine la psicoterapia de apoyo, la educación del expertos
paciente u y su familia, y la administración de antidepresivos (197; 209). 4
nsc
tra
a n
H Evaluación y tratamiento del riesgo de suicidio
El riesgo de suicidio es en los pacientes con cáncer hasta 10 veces superior
que en la población general (210). Son factores de riesgo de suicidio: dolor no
controlado, enfermedad avanzada, sexo masculino, depresión, desesperación,
delirium, psicopatología previa y abuso de sustancias, historia familiar o per-
sonal de intento de suicidio, edad avanzada (189) o aislamiento social.
.
ón
a ci
6.6. Síntomas digestivos a liz
tu
ac
Las preguntas que se van a responder son: su
e
ent
i de la mu-
nd
• ¿Cuáles son las medidas más adecuadas para la prevención y el tratamiento
cositis en la persona en FFV? pe
t á
• ¿Cuál es el tratamiento más adecuado de la boca seca? es
y
a
• ¿Cuáles son las medidas más apropiadas para la prevención
n ic y el tratamiento de la
candidiasis oral? lí
C
a
• ¿Cuál es el tratamiento más adecuado de la disfagia?ctic
á
• ¿Cuál es el tratamiento más adecuado de las náuseas Pr y vómitos?
de
• ¿Cuál es el tratamiento más adecuado del estreñimiento? í a
u
G
• ¿Cuál es el tratamiento más adecuado detala diarrea?
es
• ¿Cuál es el tratamiento más adecuado e
d de la obstrucción intestinal?
n
• ¿Cuál es el tratamiento más adecuado ió de la ascitis?
c ac
i
• ¿Cuál es el tratamiento más adecuado
u bl del hipo?
p
la
d e
s
de
6.6.1. Cuidadosos de la boca
añ
5
Los cuidados dedela boca son un aspecto de gran importancia en el paciente en Opinión de
FFV. Las lesionesás y complicaciones son frecuentes y tienen gran influencia en el expertos
m 4
bienestar del
d o paciente. Es importante tratar de prevenir los problemas orales por
i
rr una buena higiene e hidratación, ya que sus consecuencias afectan no
medio ude
c
sólonsa la correcta alimentación e hidratación del paciente, sino también a aspec-
trarelacionados con la comunicación y las relaciones sociales (212).
tos
a n
H Los propósitos de una buena higiene oral son:
• Mantener los labios y la mucosa oral limpios, suaves y sin lesiones en
la medida de lo posible.
• Eliminar la placa y los restos.
• Prevenir la infección oral, enfermedad periodontal, caries y halitosis.
an
ma ha sido estudiada en dos RS Cochrane (213; 214) y en una reciente GPC 1+
H específica sobre el tema (215). Existen discrepancias en la selección y evalua-
ción de la evidencia entre la GPC y las RS.
La RS sobre prevención evaluó 71 estudios con 5.217 pacientes. Los estu-
dios están realizados con pacientes tratados con radioterapia (dosis de radiación
entre 60-74 Gy) o altas dosis de quimioterapia. El 51% son en tumores de ca-
beza y cuello; 12 ECA en pacientes sometidos a trasplante de médula ósea.
.
6.6.5. Disfagia ón
a ci
a liz
La disfagia puede ocurrir en el paciente en FFV por diferentes causas que tu
afectan al mecanismo de la deglución. ac
su
La mucositis y xerostomía afectan a las fases de masticación y preparación nte
e
di
del bolo alimenticio. Los trastornos linguales interfieren en la fase de la de-
n
glución oral, mientras que las fases faríngea y esofágica se alteran porpelos
á
procesos que afectan a estas zonas (invasión tumoral). st e
y
La evidencia sobre el tratamiento de la disfagia en general ices escasa, ya a
que depende del tratamiento de la causa subyacente. lín
C
a
Además, la disfagia puede deberse a la afectación dectlas ic estructuras ner-
á
viosas implicadas en la deglución ya sea por problemas Pr vasculares, neuroló-
gicos o secuelas del tratamiento (cirugía, radioterapia, de etc.) (229).
í a
El tratamiento requiere una valoración individualizada u dirigida a deter-
G
minar y, si es posible, tratar la causa responsable s ta (consultar secciones de
e
de
mucositis y xerostomía). Opinión de
n expertos
Pueden emplearse algunas medidas c ió generales destinadas a favorecer la 4
a
deglución, como una hidrataciónbadecuada, lic una dieta blanda adaptada a las
u
preferencias del paciente o usopde espesantes (229).
la
En el caso de problemas d e obstructivos, la radioterapia puede disminuir el Series de
s
tamaño tumoral, y los corticoides de disminuyen el edema peritumoral (esófago, casos
s
faringe, laringe, etc.)ño(dexametasona 8 mg/día oral o 4 mg parenteral) (229). 3
a
5
En esta GPC d e no se aborda el tratamiento paliativo de la disfagia debida
á
a tumores primarios s esofágicos, ya que requiere técnicas especializadas, como
m
dilataciónoendoscópica, braquiterapia, colocación de stents por vía endoscó-
d
rri
pica o utratamiento mediante láser endoscópico (230).
s c
n En caso de una disfagia por componente obstructivo que no responda a
tra
Opinión de
Recomendaciones
n.
D El tratamiento de la disfagia requiere una valoración individualizada para iden- ció
a
tificar y, si es posible, tratar las diferentes causas implicadas.
a liz
tu
D La dieta debe adaptarse a las características clínicas de la disfagia. Se recomienda ac
u
sdisfagia
una dieta blanda de acuerdo a los gustos de cada paciente. En el caso de e
t
por líquidos se pueden utilizar espesantes. i en
d
D En caso de disfagia obstructiva por invasión tumoral se puede pensayar en un ciclo
corto de corticoides. t á
es
y
D En caso de disfagia grave que no responde al tratamientocay que impide la alimen-
i
tación oral, el equipo, el paciente y sus cuidadores pueden lín decidir el uso de sonda
C
nasogástrica o la realización de ostomías. a
it c
ác
Pr
de
í a
6.6.6. Náuseas y vómitos G
u
ta
Las náuseas y vómitos se presentan en entre es 6% y 68% de los pacientes on-
e
d30%
cológicos y los porcentajes oscilan entre n y 50% en pacientes con SIDA,
insuficiencia cardiaca o renal (79) (ver c ió tabla 2).
a
b lic
El mecanismo implicado pen u la aparición de las náuseas y vómitos es
complejo e implica los sistemas la nervioso y gastrointestinal. Puede producir-
e
se por estimulación directa
e sd del centro del vómito (alteraciones metabólicas,
opioides), hipertensión d
o s endocraneal (tumores primarios o metastáticos),
añ
alteraciones gastrointestinales y vestibulares, etc. Muchos de los tratamien-
5
tos utilizados ene CP tienen como efectos secundarios náuseas y vómitos:
d
analgésicos (AINE, ás opioides, etc), antidepresivos, neurolépticos, antibióti-
cos y sobre mtodo la radioterapia y la quimioterapia. En muchas situaciones
o
coexisten r rid los dos mecanismos de acción. La quimioterapia puede ser un
u
sc de la mucosa digestiva y actuar directamente sobre el centro del
irritante
n
tra
vómito, por ejemplo.
a n
H Un caso particular es el de los pacientes que sufren vómitos anticipatorios
producidos ante situaciones que les recuerdan su experiencia de aparición de
vómitos o náuseas tras un primer ciclo de radioterapia o quimioterapia.
Dos revisiones recientes (231; 232) recogen la evidencia sobre náuseas y
vómitos. Una de ellas (231) se centra en estos síntomas en el contexto de los
pacientes que reciben quimioterapia o radioterapia, mientras que la otra (232)