UNIVERSIDAD ANDINA DEL CUSCO
FACULTAD DE INGENIERÍA
PROGRAMA ACADEMICO PROFESIONAL DE INGENIERIA INDUSTRIAL
PROCESOS DE MANUFACTURA
POLISACARIDOS
Profesor: Ing. ARTURO OJEDA
Alumno: JARA BARRIOS JHON STEVE
Código: 061406 - H
Semestre: 2009 I
Cusco-2009
1
POLISACARIDOS
INDICE
Introducción………….…………………………………………...……………………3
Concepto ………………………………………………………………..……………..4
Clasificación de los polisacáridos…..……………………..………………….……..5
Conclusiones……………………...……………………………………………………8
Bibliografía ………………………….…………...…………………………………...9
2
INTRODUCCIÓN
Los polisacáridos son polímeros, cuyos monómeros constituyentes son
monosacáridos, los cuales se unen repetitivamente mediante enlaces
glucosídicos. Estos compuestos llegan a tener un peso molecular muy elevado,
que depende del número de residuos o unidades de monosacáridos que
participen en su estructura. Este número es casi siempre indeterminado,
variable dentro de unos márgenes, a diferencia de lo que ocurre con
biopolímeros informativos, como el ADN o los polipéptidos de las proteínas,
que tienen en su cadena un número fijo de piezas, además de una secuencia
específica.
En la formación de cada enlace glucosídico «sobra» una molécula de agua,
igual que en su ruptura por hidrólisis se consume una molécula de agua, así
que en una cadena hecha de n monosacáridos, habrá n-1 enlaces
glucosídicos. Partiendo de que la fórmula general, no sin excepciones, de los
monosacáridos es
3
POLISACARIDOS
Son biomoléculas formadas por la unión de una gran cantidad de
monosacáridos. Se encuadran entre los glúcidos, y cumplen funciones
diversas, sobre todo de reservas energéticas y estructurales.
Los polisacáridos son polímeros, cuyos monómeros constituyentes son
monosacáridos, los cuales se unen repetitivamente mediante enlaces
glucosídicos. Estos compuestos llegan a tener un peso molecular muy elevado,
que depende del número de residuos o unidades de monosacáridos que
participen en su estructura. Este número es casi siempre indeterminado,
variable dentro de unos márgenes, a diferencia de lo que ocurre con
biopolímeros informativos, como el ADN o los polipéptidos de las proteínas,
que tienen en su cadena un número fijo de piezas, además de una secuencia
específica.
Moléculas de glucosa encadenadas para forman celulosa
Los polisacáridos pueden descomponerse, por hidrólisis de los enlaces
glucosídicos entre residuos, en polisacáridos más pequeños, así como en
disacáridos o monosacáridos. Su digestión dentro de las células, o en las
cavidades digestivas, consiste en una hidrólisis catalizada por enzimas
digestivas (hidrolasas) llamadas genéricamente glucosidasas, que son
específicas para determinados polisacáridos y, sobre todo, para determinados
tipos de enlace glucosídico. Así, por ejemplo, las enzimas que hidrolizan el
almidón, cuyos enlaces son del tipo llamado α(1→4), no pueden descomponer
la celulosa, cuyos enlaces son de tipo β(1→4), aunque en los dos casos el
monosacárido sea el mismo. Las glucosidasas que digieren los polisacáridos,
que pueden llamarse polisacarasas, rompen en general uno de cada dos
enlaces, liberando así disacáridos y dejando que otras enzimas completen
luego el trabajo.
En la formación de cada enlace glucosídico «sobra» una molécula de agua,
igual que en su ruptura por hidrólisis se consume una molécula de agua, así
que en una cadena hecha de n monosacáridos, habrá n-1 enlaces
glucosídicos. Partiendo de que la fórmula general, no sin excepciones, de los
monosacáridos es
CxH2xOx
se deduce fácilmente que los polisacáridos responderán casi siempre a la
fórmula general:
Cx(H2O)x–1
Clasificación de los polisacáridos
4
Para la clasificación de los polisacáridos, se acude a uno de dos criterios, el
funcional, que es el más difundido, o el químico, que se atiene a su estructura y
composición.
Según la función biológica
Según la función biológica, podemos clasificar los polisacáridos en los siguientes
grupos
Polisacáridos de reserva
Los polisacáridos de reserva representan una forma de almacenar azúcares sin
crear por ello un problema osmótico. La principal molécula proveedora de
energía para las células de los seres vivos es la glucosa. Su almacenamiento
como molécula libre, dado que es una molécula pequeña y muy soluble, daría
lugar a severos problemas osmóticos y de viscosidad, incompatibles con la vida
celular. Los organismos mantienen entonces sólo mínimas cantidades, y muy
controladas, de glucosa libre, prefiriendo almacenarla como polímero. La
concentración osmótica depende del número de moléculas, y no de su masa,
así que la célula puede, de esta forma, almacenar enormes cantidades sin
problemas.
Es de destacar que los polisacáridos de reserva no juegan el mismo papel en
organismos inmóviles y pasivos, como plantas y hongos, que en los animales.
Éstos no almacenan más que una pequeña cantidad de glucógeno, que sirve
para asegurar un suministro permanente de glucosa disuelta. Para el
almacenamiento a mayor escala de reservas, los animales recurren a las
grasas, que son lípidos, porque éstas almacenan más del doble de energía por
5
unidad de masa; y además, son líquidas en las células, lo que las hace más
compatibles con los movimientos del cuerpo. Un organismo humano almacena
como glucógeno la energía necesaria para no más de seis horas, pero puede
guardar como grasa la energía equivalente a las necesidades de varias
semanas.
La mayoría de los polisacáridos de reserva son glucanos, es decir, polímeros
de glucosa, más exactamente de su isómero de anillo hexagonal
(glucopiranosa). Se trata sobre todo de glucanos α(1→4), representados en las
plantas por el almidón y en los animales por el glucógeno, con cadenas que se
ramifican gracias a enlaces de tipo α(1→6). En numerosos grupos de protistas
cumplen la misma función glucanos de tipo β(1→3).
Polisacáridos estructurales
Se trata de glúcidos que participan en la construcción de estructuras orgánicas.
Los más importantes son los que constituyen la parte principal de la pared
celular de plantas, hongos y otros organismo eucarióticos osmótrofos, es decir,
que se alimentan por absorción de sustancias disueltas. Éstos no tienen otra
manera más económica de sostener su cuerpo, que envolviendo a sus células
con una pared flexible pero resistente, contra la que oponen la presión
osmótica de la célula, logrando así una solución del tipo que en biología se
llama esqueleto hidrostático.
La celulosa es el más importante de los polisacáridos estructurales. Es el
principal componente de la pared celular en las plantas, y la más abundante de
las biomoléculas que existen en el planeta. Es un glucano, es decir, un
polímero de glucosa, con enlaces glucosídicos entre sus residuos de tipo
β(1→4). Por la configuración espacial de los enlaces implicados, los residuos
de glucosa quedan alineados de forma recta, no en helicoide, que es el caso de
los glucanos α(1→4), del tipo del almidón. Ésta es la regla en cuanto a la
conformación de todos los polisacáridos estructurales de las paredes. Esas
cadenas rectas se enlazan transversalmente, por enlaces de hidrógeno, en
haces de cadenas paralelas.
La quitina cumple un papel equivalente al de la celulosa, pero en los hongos, y
además es la base del exoesqueleto de los artrópodos y otros animales
6
emparentados. La quitina es un polímero de la N-acetil-2, D-glucosamina, un
monosacárido aminado, que contiene por lo tanto nitrógeno. Siendo éste un
elemento químico de difícil adquisición para los organismos autótrofos, que lo
tienen que administrar con tacañería, la quitina queda reservada a heterótrofos
como los hongos, que lo obtienen en abundancia.
Según la composición
Homopolisacáridos
Están formados por la repetición de un monosacárido
Heteropolisacáridos
Están formados por la repetición ordenada de un disacárido formado por dos
monosacáridos distintos (o, lo que es lo mismo, por la alternancia de dos
monosacáridos). Algunos heteropolisacáridos participan junto a polipéptidos
(cadenas de aminoácidos) de diversos polímeros mixtos llamados
peptidoglucanos, mucopolisacáridos o proteoglucanos. Se trata esencialmente
de componentes estructurales de los tejidos, relacionados con paredes
celulares y matrices extracelulares
7
CONCLUSIONES
Para la clasificación de los polisacáridos, se acude a uno de dos
criterios, el funcional, que es el más difundido, o el químico, que se atiene a su
estructura y composición.
Según la composición se pueden clasificar en 2 tipos homopolisacáridos
que están formados por la repetición de un monosacárido y los
Heteropolisacáridos
Son biomoléculas formadas por la unión de una gran cantidad de
monosacáridos. Se encuadran entre los glúcidos, y cumplen funciones
diversas, sobre todo de reservas energéticas y estructurales.
8
Bibliografía
[Link]
[Link]
Enciclopedia Microsoft Encarta 2007