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Elementos del Delito en Derecho Penal

Este documento describe los cuatro elementos del concepto dogmático de delito en derecho penal: 1) conducta (acción u omisión), 2) tipicidad, 3) antijuridicidad, y 4) culpabilidad. Explica que cada uno de estos elementos debe darse para que exista un delito y que circunstancias eximentes pueden eliminar uno de los elementos y evitar la configuración de un delito. Además, señala que los elementos del delito constituyen garantías para el imputado al asegurar que solo será condenado si se comprue
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Elementos del Delito en Derecho Penal

Este documento describe los cuatro elementos del concepto dogmático de delito en derecho penal: 1) conducta (acción u omisión), 2) tipicidad, 3) antijuridicidad, y 4) culpabilidad. Explica que cada uno de estos elementos debe darse para que exista un delito y que circunstancias eximentes pueden eliminar uno de los elementos y evitar la configuración de un delito. Además, señala que los elementos del delito constituyen garantías para el imputado al asegurar que solo será condenado si se comprue
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Derecho Penal I PUCV (2018) Profs.

Luis Rodríguez Collao – Juan Francisco Rivera – Laura Mayer Lux 67

CAPÍTULO VI
ELEMENTOS DEL CONCEPTO DE DELITO

1. El concepto dogmático de delito

El delito admite diferentes enfoques, según la perspectiva disciplinaria desde la cual se


lo estudie. Entre tales enfoques, el derecho penal se ocupa del delito desde un punto de vista
estrictamente jurídico o normativo, es decir, lo estudia a partir de la forma en que éste aparece
concebido y regulado en el ordenamiento positivo, tomando como base, fundamentalmente,
las normas de la Constitución y el Código Penal1. Cabe, en consecuencia, hablar de un
concepto "dogmático" de delito, que es el que logra estructurar el derecho penal a partir de una
sistematización de esas normas.

El concepto dogmático de delito está estructurado en torno a cuatro elementos:


conducta (acción u omisión), tipicidad, antijuridicidad y culpabilidad. Los elementos del
delito tienen como fundamento los distintos principios que actúan como límites formales y
materiales de la potestad penal. Por eso, es posible afirmar que los elementos de la noción de
delito constituyen un estatuto de garantías para el imputado, en el sentido de que no será
condenado a menos que se compruebe la concurrencia de una serie de elementos que aseguren
la legitimidad del ejercicio de la potestad penal en cada caso concreto. En el ámbito del
derecho continental europeo y en Iberoamérica, existe (a nivel doctrinal) un alto grado de
consenso acerca de cuáles son esas garantías. También existe (a nivel legislativo) bastante
uniformidad acerca de la forma que asume su consagración positiva. Así se explica que, en la
totalidad de los países que integran ese ámbito geográfico y cultural, la doctrina trabaje con un
mismo concepto de delito, estructurado sobre la base de elementos que reciben una misma
denominación.

2. Reseña de los elementos del delito

a) La conducta

Es el elemento substancial del delito, porque éste es, en esencia, una conducta humana.
Dicho elemento se expresa en las hipótesis delictivas a través de un verbo, el cual puede
denotar tanto una actuación positiva, es decir, una acción, como un comportamiento de
inactividad, es decir, una omisión. Acción y omisión son, entonces, las dos formas que puede
asumir la conducta en tanto que elemento substancial del delito.

1
Según el artículo 1º, inciso primero, del Código Penal, “es delito toda acción u omisión voluntaria penada
por la ley”. Este, como se verá más adelante, es el concepto legal de delito.
Derecho Penal I PUCV (2018) Profs. Luis Rodríguez Collao – Juan Francisco Rivera – Laura Mayer Lux 68

A la pregunta de hasta qué punto la voluntad pertenece a la acción, se puede señalar


que los meros pensamientos y sentimientos, como también aquellos modos de actuar que son
enteramente independientes de la voluntad (reflejos, actos inconscientes o realizados bajo
fuerza irresistible, por ejemplo), como lo veremos más adelante, quedan fuera de la idea de
conducta.

b) La tipicidad

Es entendida como la circunstancia de que una conducta concreta encuadre


exactamente en alguna de las descripciones de hipótesis abstractas que contempla la ley. De
acuerdo con una terminología que es muy propia del derecho penal, cada una de esas
descripciones abstractas recibe el nombre de tipo; de ahí que se denomine tipicidad al hecho
de que exista una total concordancia entre lo que el legislador ha descrito y lo que ocurre en el
mundo real. Así, una conducta delictiva debe estar contemplada en un tipo penal, es decir, una
disposición de la parte especial del Código penal, o de una ley penal especial, que establezca
sus elementos constitutivos. Sin embargo, cada tipo contiene no sólo la descripción de una
conducta, sino que formula un conjunto de exigencias anexas, algunas de índole subjetiva y
otras de índole objetiva: las primeras relacionadas con hechos que ocurren en la mente del
autor (por ejemplo, el ánimo de lucro en el hurto); las segundas, relacionadas con hechos que
ocurren en el mundo que circunda al autor (por ejemplo, el lugar en que debe ocurrir el hecho,
como sucede en el delito de robo con fuerzas en las cosas). Por tal motivo, para que se dé el
elemento tipicidad no basta con que aquél haya ejecutado la conducta mencionada en la
hipótesis respectiva, sino que se precisa, además, que concurran todos los elementos objetivos
y subjetivos que cada tipo contempla.

La exigencia de adecuación de la conducta al tipo penal puede ser deducida del


artículo 1º, inciso primero del C.P., cuando este exige que la conducta sea “penada por la ley”,
porque es justamente a las conductas descritas por los tipos a las que el legislador asocia una
pena., con exclusión de cualquier otra. También se encuentra contemplada a nivel
constitucional, en el art. 19, Nº 3, inciso noveno de la C.P.R, en donde se declara que “ninguna
ley podrá establecer penas sin que la conducta que sanciona esté expresamente descrita en
ella”2. La tipicidad es, por tanto, una categoría del delito esencialmente garantista, pues
vincula la determinación de la conducta delictiva y de la pena con el principio de legalidad3.

c) La antijuridicidad

Conforme enseña el profesor García Cavero, “para que una conducta tenga el carácter
de injusto penal no basta con que sea típicamente relevante, sino que resulta necesario que
cuente con un nivel de desvalor que permita sustentar su contrariedad al ordenamiento penal”4.
En este sentido es que se puede afirmar que la “antijuridicidad constituye el elemento del

2
CURY URZÚA, Enrique, Derecho penal, parte general, Santiago de Chile: Ediciones Universidad Católica
de Chile, 10 ed, 2011.
3 GARCÍA CAVERO, Percy, Lecciones de Derecho Penal, parte general, Lima: Grijley, 2008.
4
Idem.
Derecho Penal I PUCV (2018) Profs. Luis Rodríguez Collao – Juan Francisco Rivera – Laura Mayer Lux 69

delito que termina de perfilar el injusto penal” en la medida que, como su nombre lo indica, la
antijuridicidad se traduce en una exigencia de que la conducta típica sea contraria al derecho.
Si bien, en la inmensa mayoría de los casos, las conductas típicas son también antijurídicas,
hay situaciones en las cuales el propio ordenamiento positivo autoriza a los ciudadanos para
ejecutar lícitamente conductas tipificadas como delitos. Es lo que ocurre, por ejemplo, cuando
alguien mata a otro en legítima defensa, en cumplimiento de una condena a muerte o en el
curso de una guerra. En todos esos casos, el sujeto habrá ejecutado una conducta "típica" de
homicidio, pero ésta no será antijurídica -sino lícita-, porque hay en el ordenamiento
disposiciones que lo autorizan para actuar en esa forma. O sea, una conducta típica sólo es
antijurídica si no cuenta con tal autorización.

Del artículo 10, Nºs 4º, 5º, 6º, 7º, 10º y 12º, primera parte del C.P., se extrae la
exclusión de responsabilidad al que realiza una acción típica justificada. En tales casos el autor
ha ejecutado “voluntariamente” una “acción u omisión penada por la ley”, sin embargo, ésta se
encuentra justificada por la existencia de una eximente de antijuridicidad, lo que impide que el
delito se configure.

d) La culpabilidad

Es el cuarto elemento del delito y se refiere específicamente a las circunstancias


subjetivas en que ha actuado el autor de una conducta típica y antijurídica. El requerimiento de
culpabilidad se traduce en la posibilidad de reprochar al sujeto la realización de un
comportamiento prohibido por la ley; y este juicio de reproche se funda, básicamente, en la
aptitud del sujeto para conocer la ilicitud de sus actuaciones (imputabilidad), en su posición
anímica respecto del hecho ejecutado (dolo, culpa), y en el margen de libertad con que contaba
para decidir entre ejecutar la conducta ilícita o actuar en una forma distinta (exigibilidad de
una conducta diversa).

Sobre la base de estos cuatro elementos, el delito puede definirse como una conducta
típica, antijurídica y culpable; o, para ser más exactos, como una conducta típica y antijurídica,
culpablemente ejecutada.

Tomando en consideración que la conducta es el elemento substancial del delito (es


decir, aquello en lo que el delito consiste), las restantes categorías no constituyen sino
caracteres de aquélla. En otras palabras, el delito es una conducta que se caracteriza por ser
típica, antijurídica y culpable.

Se acostumbra a decir que el examen acerca de si concurren los elementos del delito en
cada caso concreto importa un doble juicio de desvalor: Un primer juicio de desvalor que
recae sobre el hecho ejecutado (es decir, sobre la conducta, su tipicidad y su antijuridicidad) y
un segundo juicio de desvalor que recae sobre el autor de la conducta. Se habla así de un juicio
de injusto y de un juicio de culpabilidad. De ahí que se utilice la expresión injusto, o bien,
injusto típico para designar al objeto sobre el cual recae el primer juicio (relativo a la ilicitud
de lo ejecutado).
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3. Los elementos del delito y su ausencia

Para que el delito se configure, es decir, para que exista en un plano concreto y para
que produzca consecuencias jurídicas, es necesario que se den los cuatro elementos que ya
conocemos. Puede suceder, sin embargo, que en un caso concreto falte alguno de ellos, y en
tal evento, como es obvio, no se produce la configuración del delito. El Código Penal
denomina circunstancias eximentes de responsabilidad a los hechos o situaciones cuya
concurrencia determina la eliminación de alguno de los elementos del delito y, como
consecuencia, que éste en definitiva no se configure. Hay, por tanto, eximentes que excluyen
la conducta; eximentes que excluyen la tipicidad; eximentes que excluyen la antijuridicidad y
eximentes que excluyen la culpabilidad.

Los elementos del delito, sin embargo, tienen un carácter secuencial, de modo que el
examen acerca de si concurren en un caso concreto ha de ser efectuado siguiendo el mismo
orden en que aquí los hemos nombrado: conducta, tipicidad, antijuridicidad y culpabilidad.
Así, por ejemplo, si determinamos que concurre una eximente que elimina la antijuridicidad,
estaremos liberados de indagar si se da o no la culpabilidad.

Con todo, a pesar de que el efecto común de las eximentes es siempre el mismo
(impedir que el delito se configure), es importante determinar cuál es el primer elemento,
dentro de aquella secuencia, que resulta excluido. Porque hay otros efectos (más específicos
que aquél) que serán distintos según si el delito resulta excluido por falta de tipicidad, de
antijuridicidad o de culpabilidad.

4. El concepto legal de delito

El artículo 1º del Código Penal define el delito como una “acción u omisión voluntaria
penada por la ley”. En general, se sostiene que existe una concordancia entre los elementos
que expresa esta definición y aquellos que integran el concepto dogmático de delito.

El primer elemento del delito -la conducta- aparece, desde luego, señalado a través de
las expresiones "acción u omisión", que son las dos modalidades que puede revestir el
comportamiento humano que sirve de base al delito.

La fórmula "penada por la ley", atendida su amplitud, permite incluir tanto el


requerimiento de tipicidad como el de antijuridicidad. Porque, en el fondo, lo que ella denota
es la idea de contrariedad con el ordenamiento jurídico, lo cual depende, por una parte, de que
el hecho concuerde con alguna de las descripciones abstractas que formula la ley, y, por otra,
de que no exista una norma que autorice la realización de la conducta respectiva.

La expresión "voluntaria", finalmente, permite dar cabida a todos los requerimientos


de orden subjetivo que son inherentes a la idea de delito: tanto a aquellos que integran el tipo,
como a aquellos que subyacen en la noción de culpabilidad.
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Por su parte, el artículo 10 del Código Penal, que contempla las eximentes de
responsabilidad, constituye también un reconocimiento legislativo de las nociones de
antijuridicidad y culpabilidad, porque en la medida en que señala que bajo determinados
supuestos queda exento de pena quien incurre en comportamientos lícitos o inculpables,
implícitamente reconoce que la antijuridicidad (o ilicitud) y la culpabilidad son elementos
necesarios para que se configure el delito.

EJERCICIOS

1. Identifica otros enfoques acerca del delito y señala en qué difieren del enfoque que
hace la dogmática penal.
2. ¿Qué se entiende por “elemento” del delito?
3. ¿Qué razones explican la “internacionalización” del concepto dogmático de delito?
4. ¿Qué relación existe entre los conceptos de conducta y acción?
5. Define el concepto de “tipo”.
6. Define el concepto de "eximente".
7. Determina con qué elemento del delito está vinculada cada una de las eximentes que
contempla el artículo 10 del Código Penal.
8. Redacta un tipo imaginario que esté estructurado sobre la base de una acción; y otro
sobre la base de una omisión.
9. Busca en el Código Penal tipos estructurados sobre la base de una omisión.
10. Determina qué elementos son objetivos, y cuáles subjetivos, en el siguiente tipo: “El
que, sin la voluntad de su dueño y con ánimo de lucro, entrare en una casa ajena…”
11. ¿Con qué elementos del delito vinculas tú las exigencias que impone el principio de
proporcionalidad?
12. ¿A qué alude la expresión "injusto"?
13. ¿Por qué es importante examinar los elementos del delito en forma secuencial?
14. ¿Qué condiciones deben darse en una persona para poder considerarla como culpable
de la comisión de un delito?

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