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Chamacuero: Historia y Futuro

Este documento presenta el prefacio de un libro escrito por Leonardo Javier López Eguía sobre la historia del pueblo de Chamacuero. El autor destaca que López Eguía, a pesar de su juventud, tomó la iniciativa de investigar y escribir sobre la historia de su pueblo natal, enfrentando la desconfianza y críticas de otros. El prefacio también resalta el compromiso de López Eguía con su comunidad y su esfuerzo por impulsar el Instituto Chamacuerense

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Chamacuero: Historia y Futuro

Este documento presenta el prefacio de un libro escrito por Leonardo Javier López Eguía sobre la historia del pueblo de Chamacuero. El autor destaca que López Eguía, a pesar de su juventud, tomó la iniciativa de investigar y escribir sobre la historia de su pueblo natal, enfrentando la desconfianza y críticas de otros. El prefacio también resalta el compromiso de López Eguía con su comunidad y su esfuerzo por impulsar el Instituto Chamacuerense

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Chamacuero, origen y destino.

Na Zaphó-ccaxtli
Federico Groenewold
Leonardo J. López-Eguía
Chamacuero, origen y destino.
Na Zaphó-ccaxtli

Comisión Estatal para la Organización de la Conmemoración


del Bicentenario del inicio del movimiento de Independencia Nacional
y del Centenario del inicio de la Revolución Mexicana.

Colección Monografías
Municipales de Guanajuato

Guanajuato 2010
Este libro se imprimió en
Buró de Servicios para las Artes Gráficas
Blvd. Cuzco No. 420 Esq. Mar de Plata
Col. La Carmona, León, Gto.
Tel. 713 01 04

Primera Edición, 2010


Derechos Reservados de esta edición:
Gobierno del Estado de Guanajuato
Secretaría Técnica
Campanero No.6, Zona Centro, C.P. 36000
Guanajuato, México

Impreso y hecho en Guanajuato., México


PREFACIO

Escribir sobre una comunidad es un compromiso que se plantea entre el autor y las
personas que viven y han vivido en ella. Ese compromiso obliga al que relata los acontecimientos
que diga la verdad, verdad que debe estar despojada de cualquier sentimentalismo o pasión que
pueda distorsionar la imagen que va a proyectar. Debe por tanto ser lo más apegada a la realidad,
pese a que esa realidad le sea dolorosa al escritor.

Quizás ese relato sea fácil de hacerse cuando se vive o se ha vivido, pero reseñar lo
que ocurrió tiempo atrás es extremadamente difícil. Hay varias formas de conseguir información
fidedigna de ese pasado, una de ellas es apoyarse en documentos escritos que relaten los hechos,
otra el escuchar y reseñar los dichos de testigos presenciales, una última es leer en los artefactos
y cosas dejadas por los antepasados. Todo eso es la historia. Por eso un documento escrito debe
ser confiable, para que pueda servir de base para la información futura.

Hablar de Chamacuero es hablar de más de un milenio de historia, las actuales


generaciones apenas son testigas de algunos lustros, lo demás debe buscarse en otras fuentes. El
problema para la investigación es que estas fuentes no existen, se han destruido, mutilado o
contaminado, por lo que hay que escudriña más profundamente, meterse dentro de la esencia
misma de los hechos y tratar de reconformarlos.

La razón de la inexistencia y desaparición de documental histórico se debe


primeramente a que Chamacuero siempre ha sido un pueblo de indios y quienes escriben la
historia no son los indios y en seguida porque quienes ahora se creen poseedores del pueblo,
también quieren poseer sus documentos para sí, y ocultarlos para la comunidad, como un
síntoma del su situación social.
Chamacuero, Origen y Destino

Tal vez por eso no existe un documento que hable seria y respetuosamente de esa
historia, dejando libre el campo para quien se atreva a hacerlo. No se trata de hacer una
monografía más, ni volver a repetir al cansancio los consabidos estereotipos, apócrifos y carentes
de base que se exponen como los únicos hechos que conforman la historia de nuestro pueblo.

Leonardo Javier López Eguía es un joven nacido no hace muchos años aquí, en
Chamacuero. Su origen es humilde y por tanto valora y se valora dentro del pueblo de indios
donde nació. Tiene el defecto, si eso es defecto, de ser joven, por lo que los que se llaman adultos
y maduros lo ven en forma despectiva, creyendo que no tiene derecho a demostrar su talento e
inteligencia, posesión tal vez reservada sólo para los mayores. Si bien sabe hacer un molcajete,
como lo hacían hace mil años nuestros antepasados, tiene la capacidad para tratar de entender
los principios más intrincados de la ciencia, la filosofía y la ética.

Leonardo hizo propio el reto de hacer el libro que habla sobre Chamacuero y que
tanta falta hace, documento que otros miembros del Instituto Chamacuerense y otras personas
no se han atrevido a hacer, por apatía o ignorancia. Se enfrenta a un mundo que lo juzgará, que
lo tratará de destruir, porque si bien no construye sí destruye. Lo acusarán de plagiario, de
engañador, de inútil e incapaz; pero todo esto no será más que envidia, porque el que inicia el
camino siempre será criticado. Lo van a señalar porque hay gente que desde las tribunas
educativas siguen sosteniendo que los jóvenes son incapaces de investigar.

Es un joven que tiene todos los atributos de una persona que ambiciona cosas en la
vida. Estudia para obtener certificados, trabaja para sostenerse, ama a una chica, le gusta jugar, y
es aficionado a todas las diversiones de los adolescentes y, además de todo eso está preocupado
por su comunidad, por su gente, quiere darles más, lo que otros les han negado. Por eso escribe
el libro, porque lo considera como una luz en medio de la oscuridad. Se da el tiempo para
investigar, para reunir información, para escribir.

No sólo tomó la responsabilidad de hacer el libro, sino que me involucró en su


empresa, pidiéndome ayuda, asesoría y exigiéndome revisiones gramaticales, de redacción y
estilo. Consideré prudente que lo hiciera ya no como una persona aislada, sino como miembro
del Instituto Chamacuerense de Altos Estudios Sociales y Políticos Dr. Mora, lo cual se logró hace
apenas dos años, aún siendo menor de edad.

Juntos nos sentamos a estudiar la enorme cantidad de material que logró reunir, lo
seleccionamos y ordenamos. No pudo reunir más por falta de tiempo para descubrir dónde se
encuentran los documentos que han desaparecido, se han extraviado o han sido robados; se
enfrentó a la desconfianza de las instituciones que son custodias de documentos, creyendo que el
joven investigador sólo hacía trabajos escolares sin trascendencia.

Leonardo nunca se detuvo ante las demostraciones aversivas de maestros,


compañeros y familiares y enfrentó la indiferencia de quienes se dicen autoridades. No le
importó el cansancio, la austeridad económica, ni la carga de trabajo; durmió varias veces en las
terminales camioneras en espera de que abrieran la institución que iba a visitar. Consiguió
fondos económicos con amigos y personas que indudablemente lo apoyaron. No fue fácil, pero el
Prefacio

libro se hizo.. Considerábamos originalmente que no iba a rebasar las cincuenta páginas, el libro
superó las cuatrocientas.

Decidió ponerle el jaspersiano título Chamacuero, Origen y Destino. Chamacuero


porque ese es el único y verdadero nombre que recibe nuestro pueblo. Origen porque parte de la
esencia misma de sus primeros pobladores y cómo evolucionó hasta nuestros días. Destino,
porque, como él mismo lo dice en sus conclusiones, si no se logra formar una conciencia en todos
los que en él vivimos, nuestro pueblo tenderá a desaparecer engullido en el globalismo y el
apetito de poblaciones más fuertes. Añade al título castellano un lema otomí Na Zophó-ccaxti – la
cosecha de oro– porque supone que seguimos sentados en una mina de oro que todavía no se
descubre.

Con su energía juvenil ha logrado empujar a un Instituto Chamacuerense que duerme


el sueño de los injustos que tal vez espera a alguien quien, como en el cuento de hadas, lo
despierte. Su labor me obliga a retomar las metas trazadas hace una decena de años, cuando el
Instituto nació en pañales de seda y con el beneplácito de muchas personas, y buscar que cumpla
con los cometidos para los que fue creado a pesar de las miradas negativas de quienes manejan
la política institucional. Hay que luchar, siguiendo el ejemplo de Leo, para combatir la desidia y
el desinterés de las personas, para luchar contra el egoísmo de quienes sólo desean hacerse ricas
en el menor tiempo posible a costa de los demás.

El libro reabre nuestro papel institucional y el compromiso que tenemos con nuestra
comunidad dentro del Siglo XXI, donde ya nada es estático, donde ya nada es oculto, donde todo
es cambiante, donde ya no hay edad ni sexo, donde el saber es derecho de todos, donde el ayer, el
hoy y el mañana se juntan.

Leonardo fuerza con su libro al Instituto Chamacuerense a cumplir con sus


obligaciones ante la comunidad, es una situación ambivalente porque nos concierne tanto a él
como a sus demás colegas. Debe estar seguro que su trabajo no ha concluido, sino que apenas
empieza, no tanto porque su obra sea interminable, sino por la labor conjunta que ahora
debemos hacer. Debe entender que por su juventud debe ser la dínamo que mueva a los que la
gran inercia cultural ha frenado. Pero también debe estar confiado de que tendrá no sólo el
apoyo sino la comprensión de quienes lo integramos.

Leonardo Javier López Eguía, ejemplo de juventud estudiosa y propositiva, quiere


darle al mundo, desde su infinitamente pequeño entorno de Chamacuero, la imagen de un
mundo mejor por el que luchar. Desde lo más íntimo de su juventud confía que haya otros
jóvenes y adultos que lo acompañen en su viaje por el ideal humano. Acompañamos al hombre, si
bien de poca edad física, de gran talento, le brindamos nuestro apoyo, nuestra confianza, nuestro
afecto. Hacemos nuestras sus aspiraciones y le deseamos con toda nuestra fuerza que el más
joven de los miembros del Instituto Chamacuerense de Altos Estudios Sociales y Políticos Dr.
José María Luis Mora, A.C. triunfe en la vida y logre todas sus aspiraciones.
Comonfort, Gto. julio de 2005
Dr Federico Groenewold
Director
INTRODUCCIÓN
NAVEGANDO EN NUESTRA HISTORIA

E
sta investigación nos la propusimos con el fin de conocer y
e n t e n d e r m á s n u e s t ro m u n i c i p i o . D a d o q u e n o e x i s t e n l i b ro s n i
estudios serios que hablen con la profunidad suficiente sobre nuestras raíces, historia
hemos decidido realizar este trabajo que pretendemos poner a disposición de quien, junto con
nosotros, le interese comprender y amar a nuestro municipio. Porque cuántos de nosotros, que
siendo originarios de éste nuestro muy querido pueblo, no sabemos absolutamente nada sobre
nuestros orígenes y trayectoria.

Por eso nos hemos dado a la tarea de investigar lo que fue nuestro municipio, quién
lo ha habitado, por qué hubo decidido vivir en él, cuándo y cómo lo hizo a lo largo de los años.
Hemos consultado numerosas fuentes de información a fin de tener la mayor cantidad de datos
posible, sin embargo consideramos que estas fuentes no se han agotado. Con persistencia y
calma hemos estudiado y tratado de descifrar lo que de ellas se pudo obtener, para conocer qué
es lo que encierra nuestra historia y así estar en condiciones de dar a conocer algunos puntos que
han pasado por alto otros investigadores.

Tal vez en esta investigación no se cubran todos los aspectos históricos que
deseabamos incluir, ya que faltan por revisar muchos documentos que hablen o den señas de lo
que ha sucedido en el pasado de nuestro municipio que no nos han sido accesibles. Tenemos bien
claro que la investigación documental, testimonial, histórica y arqueológica no está agotada y que
queda pendiente mucho por hacer. Consideramos pues, que este trabajo sólo es un esqueleto
para que pueda ser llenado posteriormente con investigaciones más profundas, pues aún quedan
muchas dudas y variables por cubrir. Esperamos que nuestro esfuerzo sea de ayuda para
próximos investigadores que se interesen en los temas propuestos, ya que lo consideramos de
mucha importancia de carácter no sólo local, sino estatal y hasta nacional.
9
Chamacuero, Origen y Destino

Con este trabajo de recolección de nuestro pasado y presente también tratamos de


llamar la atención de todos los comonforenses para darles a entender que nuestro pueblo está lleno
de cultura, cultura que se ha ido perdiendo o contaminando a través de los años por la decidia e
ignorancia de nosotros mismos. Ha sido una pérdida que jamás se podrá recuperar.

Hemos tratado de hablar sin prejuicios y sin dejar cosas que queden al aire y sin
comprensión. No es fácil ir, muchas veces, en contra de la historia oficial o de las creencias
comunes. Al no existir docu mentación o al no haberse estudiado cuidadosamente los documentos y
pruebas existentes en nuestro municipio, los relatos que se multiplican de boca en boca se reducen a
decires y testimonios que muchas veces conducen a ideas falsas sobre nuestra historia. Por eso es
necesario el trabajo de análisis historiológico, aunado al de compilación investigativa. Hasta ahora
ha sido una árdua y difícil tarea que se ha extendido a lo largo de muchos meses y que hemos llevado
a cabo rigurosamente y con todo respeto a nuestro pasado y presente, sin apasionamientos y sin más
compromiso que la honestidad que obligan los hechos y la metodología científica.

Comonfort, Gto., septiembre de 2005


Federico Groenewold
Leonardo Javier López Eguía.

10
CAPÍTULO I

AL PRINCIPIO

1.1 Condiciones naturales

El Río de la Laja, tal como se conoce actualmente, es una corriente hidrológica que ha
sufrido transformaciones a lo largo del tiempo. Se trata de un flujo de desagüe de una cuenca que
ahora se denomina RH12 y que tiene sus orígenes en las poblaciones de San Felipe Torresmochas,
San Diego de la Unión, San Luis de la Paz, Dolores Hidalgo, San Miguel de Allende, Comonfort,
Celaya, Cortazar y Apaseo el Grande que abarca un área aproximada de 25,000 kilómetros
cuadrados, siendo la más grande de todo el territorio guanajuatense y abarca también parte del
Estado de Querétaro. Toda el agua que llueve en esta región tiende a escurrir por el río de una
forma natural y finalmente va a llevar sus aguas al Río Lerma.

Siendo la precipitación anual media actual en toda la cuenca entre 600 y 800 mm
anuales se tiene que el río representa una gran cantidad de agua que no podía haber sido
controlada más que con la con- strucción de una presa.

Por otra parte, es de suponerse que las precipitaciones eran mucho mayores hace dos
mil años, ya que el eje de rotación de la tierra sufre una variación anual constante debido al
movimiento de nutación. Debido a ese movimiento el proceso de desertificación ha avanzado de
norte a sur de una manera notable, produciendo con esto una reducción de las precipitaciones y
modificando el clima de toda la región. Por esta razón se cree que hace dos mil años la región era
mucho más húmeda y menos extremosa.

Además la topografía del Valle de Chamacuero es como una V invertida que sale de
una serie de mesetas y se convierte en llanuras al sur de la actual ciudad de Comonfort, lo cual
hace suponer que hace cientos de años el ciclo natural del río era diferente, es decir durante el
verano y temporada de lluvias, el agua tendía a salir de su cauce e inundar las llanuras en torno a
esta población.

Todo esto queda manifiesto en la estructura de suelos existente, ya que los limos,
arcillas, arenizcas y tierras de aluvión, propias de las inundaciones son presentes todavía en la
actualidad.1

1 INEGI. Cartografía del Estado de Guanajuato. Cartas de Hidrografía Superficial, Precipitación y Suelos

11
Chamacuero, Origen y Destino

La vegetación era de suponerse exhuberante, formada esencialmente por encinos,


robles y pinos, que eran hábitat natural para numerosas especies animales, muchas de ellas
consideradas salvajes como el coyote y algunos tigrillos, actualmente en extinción. Podía
considerarse que esta región por esa razón era poco hospitalable ya que los animales
representaban un peligro para quienes quisieran trasgredir la zona, que además era cenagosa y
pantanosa hasta la época de sequía. Tal vez esta era la razón por la que Castañeda y sus
colaboradores suponen que no había personas en esta región antes del año 230 dC.2

1.2 Los primeros asentamientos

Los arqueólogos se preocupan mucho por determinar como fue que se produjeron los
primeros asentamientos, sabiendo que habían tribus (grupos de personas unidas por lazos
familiares) que vivían principalmente de la caza y la recolección, que se movían constantemente e
iban de un lugar a otro (eran nómadas) en busca de mejores presas. Sin embargo, hubo algo que
los hizo dejar de moverse y buscar un lugar fijo donde habitar, y en vez de recolectar, sembrar; en
vez de cazar, criar. Un desarrollo cultural paulatino o bien un proceso de colonización de grupos
pequeños ya asentados y por necesidades de expansión y seguridad se integran en una sola
comunidad.

Los trabajos arqueológicos realizados en el Estado de Guanajuato y las zonas


colindantes de San Luis Potosí y Querétaro han permitido profundizar el conocimiento sobre esta
zona norcentral del país y, por lo tanto, contar con información que hace posible plantear una
secuencia de su poblamiento durante la época prehispánica.

Los asentamientos grupales forman territorios donde “las fronteras son franjas de
convivencia entre grupos con formas de vida diferentes las cuales deben ser vistas como un proceso social.
La información de fronteras debe ser un objeto de un estudio particular”.3
Por los trabajos de Kirchhoff que realizo en los años cuarenta se sabe que para el
siglo XVI el limite norteño de lo que llamamos Mesoamérica esta indicado por los Ríos Panuco y
Sinaloa, pasando por el Lerma.4

Braniff (1966) 5 señala que desde los primeros asentamientos hasta el siglo XII, el
limite de los grupos agricultores se encontraba a 250 Km al norte del Lerma, este trabajo se
refiere en la porción central de este territorio, entre las estribaciones de las Sierras Madre
Oriental y Occidental, aquí la información arqueológica muestra que el proceso de retracción de
la actividad agrícola abarca diversas etapas entre los siglos X y XVI. Este fenómeno había sido
señalado por Kirchhoff 6 quien indica que la frontera septentrional de Mesoamérica, a
diferencia de la meridional presenta un alto grado de movilidad e inseguridad, alternando en
esas épocas de expanción hacia el norte con otras de refracción con el sur.
2 CASTAÑEDA C. et al, Interpretación del asentamiento en Guanajuato. Cuadernos de Arquitectura Mesoamericana. 25
UNAM México. 1993
3 BRAMBILA [Link] generales del bajío.- Cuadernos de Arquitectura Mesoamericana.- 25 p3. UNAM. 1993
4 KIRCHHOFF P. ¿Se puede localizar Aztlán? Mesoamérica y el centro de México. Colección biblioteca del INAH.
México 1985.
5 BRANIFF B . Secuencias arqueologicas en Guanajuato y la cuenca de México: Intento de correlación. Teotihuacan XI
Mesa Redonda. SMA México 1972
6 KIRCHHOFF.- op cit.

12
Al Principio

Se puede establecer, ya casi sin lugar a dudas, que la región al norte del Río Lerma y
en particular la del Río de la Laja sufrió una serie de poblamientos y despoblamientos desde
tiempos muy remotos. La razón sociológica de los ciclos de poblamiento y despoblamiento es, a
pesar de todo demasiado compleja, ya que se debe a una serie de factores ambientales y sociales.
Sin embargo, es indudable que hubo presencia de seres humanos en la región de los valles de los
ríos Lerma, Laja, Turbio y Guanajuato, desde épocas tan remotas como 350 años antes de la era
cristiana.

Un estudio realizado por Pedro Armillas encabezando un grupo de investigadores


españoles propone los siguientes estadios de poblamiento y despoblamiento en la región
considerada:7

“Etapa de poblamiento 350 a.C. – 0. El poblamiento inicial de los grupos sedentarios en la


franja norte del Río Lerma, entre los años 350 a.C. y 0, abarca un territorio que propicia la practica agrícola
hasta colindar con partes de creciente aridez en donde se dificulta el desarrollo de esta actividad”.

“El material arqueológico que corresponde a esta etapa temprana esta asociado a Chupicuaro,
el centro de población más compleja de la zona localizado en la parte media del Río Lerma. Los asentam-
ientos se sitúan a lo largo de los rios y en las cercanías de fuentes de agua”.

“Etapa de poblamiento 400 — 850, 900 d.C. Esta etapa se puede señalar como la mayor
expansión del poblamiento. Corresponde a la época en que Teotihuacan deja de ser el centro hegemónico
en el ámbito mesoamericano, los asentamientos se localizan preferentemente en laderas altas mesas
y cimas de los cerros. La práctica agrícola de estos asentamientos tiende a utilizar cultivos de secano
en terrazas, sin dejar a lado las técnicas de regadío. Estas zonas se distinguen porque en cada una se
desarrollan elementos diferenciados en arquitectura, material cerámico y lítico y cada una tiene su eje
central respectivo en el cauce de los principales Rios. Tal es el caso de las zonas de Río Guanajuato
Turbio, Río Laja, Río Lerma, Río San Juan y el alto Santa Maria (Tunal Grande)”.

“Etapa de despoblamiento 850, 900-950. A fines del siglo IX el limite del poblamietno se
localiza en los llanos del norte de Guanajuato y en las cuencas del Río Laja y Turbio. Se cuenta con una
vegetación arbórea más variada, producto de la mayor humedad. Al occidente, en la Sierra de Penjamo y en
los Altos de Jalisco, se inicia un tipo de construcciones que denotan un diseño defensivo”.

“Etapa de despoblamiento 950-1100 1150 d.c. En esta etapa hay un despoblamiento


gradual en la mayor parte de los asentamientos, a excepción de los ubicados en la zona occidental. Los sitios
que prevalecen muestran nuevos elementos en el plano arquitectónico (plantas circulares, uso de colum-
nas). La cerámica conserva atributos a la etapa anterior. En la zona oriental hasta el Tunal Grande, se
manifiestan asentamientos que mantienen nexos con Tula. El carácter de éstos es agrícola; la mayoría
ocupan terrenos bajos, por sus dimensiones, estos lugares corresponden a categorías diferentes y se
ubican generalmente en sitios con ocupación anterior, la región norcentral de México queda sin po-
blamiento agrícola”.

7 ARMILLAS, P. Condiciones ambientales y movimientos de pueblos en la frontera septentrional de Mesoamérica.


Seminario de Antropología e Historia Americana y Seminario de Estudiantes Americanistas. Madrid, Universidad de
Madrid y Sevilla. 1964.

13
Chamacuero, Origen y Destino

“Etapa de despoblamiento 1150-1350 d.c. Las evidencias arqueológicas indican que para
esta época sólo persisten pequeños asentamientos de carácter aleatorio, ubicados generalmente hacia el
margen derecho del Río Lerma. La pérdida del territorio agrícola es de 110 000 Km. A partir de ese momento los
nómadas recorren el territorio, por lo que es posible que desde entonces se haya conformado el ámbito
conocido como la Gran Chichimeca. Durante el siglo XIII la franja fronteriza se recorrió hasta situarse al
sur del Lerma y al Oriente del Río San Juan. Las fuentes históricas de Michoacán y el Valle de México
dan noticias del arribo de nuevos pobladores procedentes de la región norteña”.

“Etapa de repoblamiento 1350-1500 d.c. Desde mediados del siglo XIV, con la conformación
del Estado Tarasco en la región michoacana y el de la triple alianza en la cuenca de México, se propició
un nuevo movimiento poblacional tendiente a ocupar las zonas norteñas. Los indicios arqueológicos
muestran que se vuelven a ocupar aquellos lugares habitados durante el primer milenio. Hacia inicios
del siglo XVI estas poblaciones se desocupan, volviendo a posiciones cercanas al límite marcado por
el Río Lerma. Las fuentes históricas señalan que parte de esta nueva franja fronteriza es ocupada por
grupos hablantes de otomí, que tenían como función el resguardo del territorio tarasco. El proceso que
se observa en la franja norteña del territorio dominado por la triple alianza es similar. Gran parte de
esta zona corresponde al señorío de Jilotepec, sujeto a la triple alianza, donde la mayor parte de sus
habitantes son hablantes de otomí. Las fuentes señalan puestos fronterizos que tenían la función de
guarecer el territorio y proteger a la población sedentaria de las avanzadas nómadas. La zona de guar-
niciones se localizaba a diez kilómetros al oriente del curso del Río San Juan.”

Es muy interesante analizar este estudio realizado por personas que tienen una
afinidad con nuestra cultura. En particular es importante tener una noción de la idea que nos
transmiten para nuestros intereses del valle de Chamacuero.

Es claro, de acuerdo con este estudio, que hubo un grupo humano que se asentó en
épocas tan tempranas como el año 230 aC en las vecindades de lo que hoy se conoce como
Acámbaro y que se denomina Chupícuaro, sgún la denominación purépecha. No hay duda
también que esta tribu, aunque en sus orígenes fue nómada, poco a poco se fue asentando en el
lugar y constituyó un grupo social importante de tal manera que conformó una cultura, tan
importante para Mesoamérica como pudo haberlo sido cualquiera otra.

Hacia el año 400 dC la tribu chupícuara se desintegró y decidió emigrar a otras


regiones que fueron pobladas hacia el año 900 dC. Este año coincide con la desintegración de la
enorme y poderosa hegemonía teotihuacana y la propia emigración de esta cultura. No existen
datos precisos de una integración teotihuacana chupícuara, aunque es de suponerse, por algunos
vestigios arqueológicos encontrados en algunos sitios específicos. La importancia de esta
migración chupícuara es que una de sus partes siguió la margen del Río de la Laja, a partir
aparentemente de lo que hoy se conoce como Apaseo y llega al valle de Chamacuero y se
establece creando sitios importantes para el desarrollo de estas poblaciones.

14
Al Principio

De acuerdo con Armillas,8 hubo un despoblamiento gradual entre los años 900 y 1150,
posiblemente debido a dos razones, la primera problemas ambientales, que dieron lugar a la
escasez de alimentos y la segunda por que otros grupos tribales atacaban los asentamientos y
robaban sus pertenencias. Es en este período, sin embargo, cuando aparecen las principales
construcciones en el valle de Chamacuero, tanto en las regiones de Madre Vieja como en la zona de
los Remedios. Armillas mismo refuerza el supuesto de que la vegetación era exhuberante y la fauna
y flora variada, pero señala que esta circunstancia obligó a los habitantes de la zona a realizar
construcciones defensivas. Habla de que se estableció una cultura agrícola y que hubo nexos con
los habitantes de Tula, que sin lugar a dudas fueron los emigrantes de la zona de Tenochtitlan.

El problema subsiste y se convierte en una amenaza para los habitantes de la región


entre los años 1150 y 1350, quienes emigran a otras zonas, abandonado sus construcciones y
dejando todos sus recursos.

Hacia el año de 1350 la expansión del imperio purépecha, (que no tarasco)


nuevamente vuelve a lograr el renacimiento de los asentamientos en la región y se establece una
alianza importantísima con el señorío de Jilotepec, estableciéndose otro meztizaje entre las etnias
existentes con los grupos otomíes que llegaron a la región.

Hacia 1520, año en que aparecen los españoles en la región, los dueños de todo lo
existente son una serie de grupos mestizos otomíes chu-pícuaros. Los españoles tienen que
luchar contra de ellos para apoderarse de todo, como lo hicieron para conquistar la Tenochtitlan.

1.3 El pueblo Chupícuaro

“La vida de los grupos chichimecas varía muy poco de unos a otros, estaban constituidos por un
gran número de subgrupos con variaciones de lenguaje, vivían en una sola comunidad. Al sur, donde hoy
es Acámbaro, por la presa Solís, había un valle fértil regado por el Río Lerma, abundante en comida,
habitado por una tribu que después se llamó Chupícuaro” 9

Se cree que este grupo de personas vino del Este. Fue una ciudad primordial. Se
distingue por tener una arquitectura propia, con elementos urbanísticos interesantes y edificios
piramidales, desarrolla una cerámica propia, rica en formas y estilos decorativos, que hace que
esta propiedad permita establecer su influencia en asentamientos posteriores.

Esta descripción de Castañeda permite establecer algunos principios fundamentales.


La denotación chichimeca no implica un grupo o tribu determinado. Para la cultura náhua existían
dos clases de personas las educadas y cultas llamadas toltecas y las incultas y bárbaras llamadas
chichimecas. Entonces llamar a alguien de chichimeca simplemente significa decir que es inculto y
bárbaro. Esa denotación la tenían para cualquier tribu o grupo que no era identificado con la
cultura hegemónica. Así los chupícuaros eran efectivamente chichimecas por no ser toltecas.

8 ARMILLAS P. Op cit.
9 CASTAÑEDA C. Op cit.

15
Chamacuero, Origen y Destino

Cerámica y escultura chupícuara.


Museo de la Alhóndiga de Granaditas, Guanajuato, Gto.
Castañeda nos dice que los chichimecas estaban formados por una gran variedad de
subgrupos. Lo que significa que chupícuaros tampoco es una denotación correcta sino un
colectivo de todos los grupos que habitaban la región de Chupícuaro.

El nombre Chupícuaro es purembe, quiere decir que fue impuesto posteriormente


por la monarquía purépecha. No sabemos a ciencia cierta cómo se llamaban en su totalidad ni
cómo se llamaba la ciudad o región donde vivían. Se presume que venían del Este, es decir de la
región del Golfo de Mëxico, tampoco podemos afirmar el lugar de su procedencia. El decir que se
trata de un grupo primordial significa que no implicaba originalmente una cultura, sino que ésta
se conformó poco a poco. Si no era una cultura, es de considerar que se trataban de grupos
nómadas originalmente que por las razones de su asentamiento en este magnífico lugar
cambiaron su forma de vida a un sedentarismo básico.

Cuando se convierten en cultura definen una cerámica propia y crean una escultura
peculiar que los identificará posteriormente. Su arquitectura es piramidal y toma características
especiales conforme al lugar en donde se encuentra.

Se desconoce la razón por la cual las tribus chupícuaras se separan y buscan nuevos
horizontes hacia el año 400 dC, como lo afirma Armiz. Es probable que esta desintegración se
deba al crecimiento de las tribus y por ende la necesidad intrínseca de buscar nuevas formas de
alimentación y vivienda.
16
Al Principio

Wigberto Jiménez Moreno en su historia antigua de Guanajuato10 señala que la


emigración tuvo varios flujos uno de ellos que se denominaban pames se dirigió directamente hacia
el Norte asentándose en tierras montañosas de los hoy estados de Querétaro e Hidalgo, otro de
ellos, también pames va ligeramente al Oeste siguiendo el curso del Río de la Laja hasta llegar a la
región de Xichú internándose en la región de San Luis Potosí dentro de la cuenca del Río Pánuco, el
tercer grupo que se hacía denominar guamares se va más hacia el Oeste siguiendo el curso del Río
Guanajuato y llegando hasta lo que hoy es la ciudad de Guanajuato y finalmente uno más llamados
cuachichiles o guachichiles sigue el curso del Río Turbio y se dirige hacia el norte asentándose
algunos de ellos llegan a la región de las sierras de Pénjamo y la región
al norte del estado de Jalisco y posteriormente continúan hasta lo que hoy son los estados de San
Luis Potosí y Zacatecas. El mismo Jiménez Moreno señala al menos una docena de tribus distintas
distribuidas por todo el territorio guanajuatense. (Ver el plano anexo)

Los grupos que se mantuvieron más hacia el oriente se denominaron Pames y forman,
como se ha dicho, dos corrientes, una que se asienta en los estados de Querétaro e Hidalgo
incluso llegan al este del estado de San Luis Potosí y otra que sigue el Río de la Laja
prácticamente desde lo que hoy es la ciudad de Apaseo el Alto y continúa en el transcurso del
tiempo hasta el norte, perdiéndose finalmente por Xichú, dentro de la cuenca del Pánuco en el
estado de San Luis Potosí.
10 JIMÉNEZ MORENO W. Brevísimo resumen de historia antigua de Guanajuato. León Guanajuato. 1933.

17
Chamacuero, Origen y Destino

Es importante señalar que en esta distribución poblacional no existen las divisiones


estatales actuales y que la historia étnica del Valle de Chamacuero, que es materia de este estudio,
está mucho más ligada al estado de Querétaro que al de Guanajuato. Los asentamientos pames
fundamentales ocupan una región que abarca desde la margen derecha del río Lerma a la altura de
Chupícuaro pasando por San Juan del Río, Querétaro, Apaseo, Santa María del Refugio en Celaya,
Cadereyta y Chamacuero.

Brambila señala “La falta de información sobre la vida de los aborígenes llevó a considerar, du-
rante mucho tiempo, que el Bajío había sido territorio inculto o, en el mejor de los casos, señoreado
por recolectores y cazadores” 11 . Pero no es hasta casi mediados del Siglo XX cuando la región del Bajío
adquiere una importancia primordial. Kichhoff propone que esta región se le dé un doble carácter:
“por un lado el papel de región fronteriza y por el otro escenario de migraciones e intercambio de pueblos
con tradiciones diferentes”.12

La arqueóloga Beatriz Braniff13 considera que las primeras tribus que se instalaron en
estos valles fue hacia el año 350 aC, aunque culturalmente empiezan a florecer hacia los 800 dC.

Es difícil precisar cuando llegaron las primeras tribus pames a esta región, lo que ya se
sabe es que ya encontraron un territorio poblado por tribus primitivas agrícolas, recolectoras y
cazadoras, una región rica en recursos naturales y un clima suficientemente agradable para vivir.
Por la teoría de desarrollo de las culturas, se supone que los asentamientos pames que formaban la
provincia del río Laja se desarrollan del sur a norte, siendo primero los del sur luego los del norte.

Es esta corriente la que llega a lo que se llama Chamacuero, no sin antes dejar
asentamientos en San Juan del Río, Querétaro, Apaseo, y en Santa María del Refugio al este de
la ciudad de Celaya. Sin embargo los asentamientos más importantes por sus dimensiones y
características son los que se encuentran en el municipio de Comonfort, en la zona de Madre
Vieja comunidad de Empalme Escobedo, en el Cerro de los Remedios en Comonfort y en la
comunidad de Orduña.

Por las características de su cerámica se ha dado en llamar a todos estos


asentamientos la Provincia del Río Laja 14 . Sin embargo, los estudios realizados hasta el
momento, consideran que hay una división sensible entre los asentamientos sobre el Río de la
Laja. Un asentamiento importante, del que se tiene duda que sea de la misma influencia, es el de
la Cañada de la Virgen en el municipio de Allende al pie de la presa del mismo nombre. De la
misma manera, los asentamientos de San Miguel el Viejo en el municipio de Allende, en San
Felipe, en San Diego de la Unión, en Guanajuato y en San Luis de la Paz parece que no
pertenecen a la misma corriente, sino que son producto de las tribus Copuces y Guayabanes del
grupo Guamare.

11 BRAMBILA R, CRESPO A.M., SAINT-CHARLES, J.C, Juegos de pelota del bajío- Cuadernos de Arquitectura
Mesoamericana 25 UNAM. México 1993.
12 KIRCHHOFF, P. Op Cit.
13 BRANIFF B. Op cit.
14 SAINT CHARLES, J.C. Provincias Cerámicas del Bajío. INAH Salamanca 1992.

18
Al Principio

El arqueólogo Carlos Castañeda y colaboradores del INAH señalan: “Hasta el


momento falta una explicación sobre el desarrollo histórico de las sociedades prehispánicas durante el
primer milenio de nuestra era en lo que hoy es el territorio de Guanajuato y porción occidental de
Querétaro” 15. Lo que implica que no se puede estar seguro de cómo se formaron y consolidaron
estas sociedades. Si bien se cuenta con el trabajo de Braniff, quien ha planteado una secuencia
temporal del asentamiento en esta área, “falta una caracterización de esta sociedad” 16.

Se cree que los grupos que llegaron, finalmente, al Valle de Chamacuero son
indudablemente pames, no sólo por los estudios de Jiménez Moreno, sino por la influencia que
causaron en toda la región oriental del estado de Querétaro. Se tiene conocimiento de que su
llegada fue posterior a la domesticación del maíz. Lo cual implica que no eran grupos nómadas ni
recolectores, sino indudablemente sembradores. Esto mismo puede explicarse por la presencia
de las terrazas de cultivo en la zona de Los Remedios.

Los pames eran los menos belicosos de todas las naciones chichimecas, no gustaban
de las guerras y estaban dedicados a sus problemas agrícolas y religiosos. En épocas posteriores
se vio que los pames fueron influenciados por los otomíes en cuestiones religiosas y sociales.
Algunas de sus características son: el culto a sus dioses, ofrendas de papel, ceremonias de
plantación y cosecha, y el que un jefe religioso rociaba las milpas con sangre de sus piernas
(pantorrilla), construían templos llamados cues en los cerros. Gonzalo de las Casas 17 dice que la
palabra pame significa no , en su idioma, y se les dio dicho nombre por que lo decían muy
frecuentemente.

Es interesante señalar, sin embargo, que los asentamientos de estos grupos pames
tienen las mismas características originales de los pueblos chupícuaros con evoluciones que se
notan en su cerámica y arquitectura.

Sin embargo, respecto a la arquitectura original de estos pueblos Otto Schöndube


apunta: “No existen en Chupícuaro indicios claros de una arquitectura formal; los restos
preservados consisten únicamente en series de piedras no trabajadas cuyo acomodo en hiladas a
menudo forman conjuntos bastante complejos”18. Lo cual contrasta evidentemente con los restos
encontrados en otras zonas, como la del Valle de Chamacuero donde tienen características
urbanísticas superiores. Lo cual significa que hubo un fuerte desarrollo cultural durante esta
migración y hace suponer, según algunos autores la influencia de otras culturas.

En el municipio de Comonfort se tiene muy poca investigación arqueológica, ya que


no existe interés científico ni político de parte de las autoridades municipales quienes siguen
considerando que la arqueología es un negocio que debe ser productivo como atracción de
turismo americano y por ende dólares.

15 CASTAÑEDA, C et al.. Op cit.


16 BRANIFF B. Op cit.
17 DE LAS CASAS G. Citado por GARCÍA CUBAS R. Diccionario histórico y biográfico de los Estados Unidos Mexicanos.
México 1889-1891
18 SCHÖNDUBE, O. Chupícuaro, origen de la tradición norcentral de México. Arqueología e Historia Guanajuatense.
El Colegio del Bajío. León 1988.

19
Chamacuero, Origen y Destino

Por consiguente, las autoridades del INAH sienten que no hay elementos suficientes
como para considerar estas investigaciones como importantes, pese al conocimiento que tienen de
su paulatina y continua destrucción. Como se carece de investigaciones en esta región, la mayoría de
las investigaciones han puesto sus ojos en los asentamientos de otros sitios que aparentemente son
más atractivos, como el de Cañada de la Virgen, aunque se tiene que conceder que este interés se
debe esencialmente a la inyección de recursos económicos por parte de particulares que están
interesados en lograr el desarrollo de estos sitios turísticos para su beneficio particular.

1.4 Centros Ceremoniales

Es importante, antes de comenzar a hablar sobre estos sitios, explicar qué es lo que se
entiende sobre un centro ceremonial y cuál es su importancia tanto para el municipio como para
la región.

Lo que aquí se llama centro ceremonial no es otra cosa más que la concentración de
“grandes estructuras cívicas y religiosas... [que] son consideradas como las cabeceras de
diferentes Unidades Político Territoriales (UPT) que poblaron el territorio del Bajío”.19

La importancia de esta definición radica en considerar estos lugares como cabeceras,


es decir sitios de asentamiento que sirven como capitales de desarrollo social para grupos étnicos
determinados, a los que se les atribuyen ser unidades político territoriales.20 El hecho de ser una
unidad político territorial significa que estos sitios no dependen de otros y determinan el espacio
político ocupado por estos grupos sociales durante un cierto tiempo.21

Existen tres zonas arqueológicas descubiertas y denunciadas ante el INAH en nuestro


municipio: la de Madre Vieja, en el ejido de La Palma en las inmediaciones de la población de
Empalme Escobedo; la de los Remedios localizada en la zona sur de la falda del cerro de este
nombre en la ciudad de Comonfort; y la de Morales, mal llamada así, porque se encuentra
asentada en un cerro localizado en la comunidad de Orduña de Arriba. Es de considerarse que
éstas, junto con otras que no han sido exploradas en nuestro municipio, conforman una unidad
político territorial que conformó esta región durante un lapso no menor de trescientos años.

Ninguna de las tres ha sido explorada e investigada formalmente, salvo la de Madre


Vieja, requiriéndose para la descripción que aquí se acompaña elementos evidentes a la vista
superficial. Sin menoscabar la importancia de la exploración arqueológica, los evidencias
mostradas confirman la importancia de la zona. Hay que insistir en que es necesaria una
revaloración de los tesoros dejados por los antepasados, valores que han sido continuamente
despreciados. Las razones de este desprecio a esta comunidad se desconocen, pero se atribuye
fundamentalmente a una falta de interés por parte de autoridades tanto locales como
arqueológicas y por los particulares en especial los habitantes de la zona. Esta actitud

19 CASTAÑEDA C., et al. Interpretación de la historia del Asentamiento en Guanajuato. Cuadernos de Arquitectura
Mesoamericana. 25 México 1993.
20 JIMÉNEZ MORENO W. Op cit.
21ANDREWS G. Maya cities:placemaking and urbanization. University of Oklahoma Press. Norman USA 1975.

20
Al Principio

constrasta con los esfuerzos hechos en sitios vecinos y aledaños, como por ejemplo lo que se ha
hecho en San Miguel de Allende.

Estas tres zonas arqueológicas son vestigios de lo que fueron centros ceremoniales de
culturas que vivieron en esta región. Si bien no hay pruebas fehacientes, puesto que no se han hecho
exploraciones ni excavaciones en forma y tampoco se han hecho análisis con los restos hallados, los
arqueólogos coincidenen situarlos entre los años 900 a 1100 dC.22

Las características de estos vestigios, sobre todo su cerámica, hacen suponer que fueron
realizados por los emigrantes de la cultura chupícuara23 24 y que de acuerdo con la teoría del eminente
arqueólogo y antropólogo guanajuatense Wigberto Jiménez Moreno ese territorio fue ocupado por
la tribu pame.25

La unidad político territorial atribuida al señorío de los pames-chupícuaros siguiendo


una analogía con la cultura maya, según George Andrews,26 está conformada por una serie de
edificios o estructuras que son base de espacios abiertos y éstos, a su vez, son plazas, terrazas,
plataformas y patios, cuya función es social y religiosa. Como las estructuras en esta unidad están
construidas sobre lugares elevados para protegerse de las inundaciones del río y de algunos otros
depredadores, todos estos elementos tienen una característica primordial. Se entiende por plaza un
espacio abierto muy amplio que se denominará también explanada, su función es realizar en ésta las
actividades sociales del grupo étnico. Una terraza es una estructura escalonada que impide la
erosión tanto por la lluvia como por el viento y permite las actividades de siembra. Una plataforma
es un espacio plano sobre el que se erige una estructura piramidal truncada o cue, sirven para la
presidencia de los actos y actividades sociales, políticas y religiosas. Los patios son espacios más
reducidos que se encuentran en un nivel más bajo que el resto de las plataformas, sirven
para realizar actividades políticas y religiosas.

Madre Vieja. El nombre de Madre Vieja proviene de una designación de los españoles
hacia una de las partes de un molino de harina que seguramente se movía con las aguas del río
llamada la madre, y como esa parte era considerada como la más antigua se denominó madre vieja.

El sitio se encuentra en total destrucción debido no sólo a la indiferencia y el descuido,


sino al continuo saqueo y falta de protección. Se encuentra situado sobre una plataforma pluvial en
un meandro del Río de la Laja en el Ejido de la Palma en la ciudad de Comonfort casi en la
conurbación de Empalme Escobedo. Es de creerse que este meandro ha cambiado de posición con el
tiempo y posiblemente con el uso del molino, y que originalmente el conjunto se encontraba más
alejado del río de lo que está actualmente. Contenía cinco cues, de las cuales quedan en pie tres dos
de ellas sin descubrir y la otra parcialmente destruida, las otras dos, una de las cuales era cabecera de
un juego de pelota de una cancha, han desaparecido totalmente, e incluso el piso de laja del juego de
pelota fue arado por los propios ejidatarios en el año 2000.

22 BRANIFF B. Oscilación de la frontera septentrional mesoamericana. Ajijic México 1974


23 CASTAÑEDA C. et al. Op cit.
24 SAINT-CHARLES, J.C. Op. cit
25 JIMÉNEZ MORENO, W. Op cit.
26 ANDREWS, G. Op cit.

21
Chamacuero, Origen y Destino

Zona arqueológica de Madre Vieja


Los ejidatarios de la zona están arando el terreno ocupado
por la zona arqueológica. Nótese al fondo parte de las cues que se
encuentran sobre el promontorio de base

Zona Arqueológica de Madre Vieja


Las tres cues principales del conjunto. Nótese el estado
de deterioro. Supuestamente al frente debería estar el
juego de pelota, que ha desaparecido por completo

La arqueóloga Beatriz Braniff supone que este asentamiento es diferente del resto de los
del Bajío por tener estructuras de plaza abierta, que tiene indicios de materiales provenientes de
Tollan.27 El descuido ha hecho que otras exploraciones no encuentren vestigios toltecas. Por todo
esto es necesario tomar medidas protectivas de inmediato y tratar de salvar lo que queda de las tres
cues o pirámides existentes y tratar de restaurar el juego de pelota que se localiza al poniente del
conjunto con una cancha que tenía sesenta metros de largo por seis de ancho y estaba orientado

27 BRANIFF B. Secuencias arqueológicas en Guanajuato y la Cuenca de México. Intento de correlación. Teotihuacan


XI Mesa redonda. SMA México 1972

22
Al Principio

15 grados al este del norte.28. Todo esto, como se verá en las gráficas siguientes, está en estado de
semidestrucción y el juego de pelota ya no existe.

Los Remedios. Si bien el centro ceremonial se extiende sobre una ladera al lado
septentrional del Cerro de los Remedios, hay vestigios que muestran que todo el cerro, servía tanto
para la habitación como para el cultivo del maíz, ya que existen terrazas originales que han sido
paulatinamente sustituidas por construcciones modernas.

El centro ceremonial consta de diecisiete cues o pirámides truncadas localizadas en


distintas posiciones.29 Tiene una explanada de aproximadamente unas dos hectáreas que se
encuentra al lado sur oriente y muestra como elemento esencial un patio hundido, localizado en
la parte sur poniente. Hacia el cerro muestra una serie de hoquedades o cuevas, que también
muestran presencia de restos arqueológicos.

La zona ha sido utilizada desde hace casi una centuria por trabajadores de la piedra
para hacer la artesanía distintiva de nuestro pueblo, el molcajete. Su trabajo, inconcientemente
ha destruido casi totalmente las huellas que habían dejado estas culturas en toda esta zona. Sin
embargo no han sido los lapidarios quien han causado el mayor estrago en el asentamiento, sino
el saqueo constante de ladrones que pretenden buscar tesoros y riquezas, dejando todo en una
pobreza patética. No se puede hablar mal de los molcajeteros, que hacen su vida con el
pulimento de piedras en el Cerro de los Remedios, alrededor de la zona en donde se encuentran
algunas cues, pues es el único recurso que tienen para vivir y alimentar a sus familias, pero la
realidad es que ellos han destruido casi en su totalidad lo que había quedado de estas culturas
que habitaron la región. A pesar de todo, los molcajeteros no representan una amenaza
contundente para esta zona ya que a ellos, con diálogo y buena voluntad, se les pueden buscar
nuevos bancos de piedra para el ejercicio de su profesión sin que destruyan lo poco que todavía
existe. El problema no es, pues, de los lapidarios sino de las autoridades municipales porque al
no saber valorar estas huellas imborrables de la historia los habitantes de la región los dejaron
hacer lo que les venia en gana sin decir nada.

La zona arqueológica finalmente fue rescatada en el año de 1999, cuando la


administración municipal adquirió en propiedad los terrenos en donde se halla el asentamiento.
Hay que agregar que esta adquisición no incluye la totalidad de la zona arqueológica y que parte
de la propiedad municipal ha sido invadida por la propiedad urbana. Se alega que no existen
recursos para cercar o poner algún tipo de medida preventiva para que las invasiones urbanas y
los saqueos continúen. Lo único que es totalmente cierto es que hay poco interés tanto de las
autoridades como de los habitantes de la zona. Sin embargo, hay pretensiones, totalmente
ridículas, de constituirla en un centro de atracción turística.

Como puede verse en las panorámicas, la zona arqueológica incluye todavía vestigios
afortunadamente intocables de lo que fue el centro ceremonial aparentemente más
impresionante de la región.

28 BRAMBILA R., CRESPO, A.M., SAINT-CHARLES, J.C. Op cit..


29 Arqueólogos del INAH realizaron una visita de exploración visual a la zona arqueológica de los Remedios, con
objeto de apoyar la adquisición de la misma por parte de la Presidencia Municipal en 1999.

23
Chamacuero, Origen y Destino

Es digno de comentar que en un cierto punto de este conjunto servía como mirador, ya que una
persona de pie alcanzaba a ver todo su territorio, inclusive la zona de Madre Vieja.

Centro Ceremonial de Los Remedios

Aunque efectuada una limpieza elemental,


todavía pueden observarse ramas y hierba en toda la zona.
Claramente destaca una de las pirámides o cues principales,
prácticamente sin destruir. Al fondo se ve la línea de
energía eléctrica que corre a todo lo largo de la
Calle de la Cruz, limitando la zona.

Al frente puede observarse otro de los cues.


Al fondo el patio hundido

A pesar de que se ha tenido buen cuidado de limpiar toda la zona, fundamentalmente


de árboles que con sus raíces pudieran causar más daño a los diversos edificios, sigue mostrando
una gran cantidad de arbustos y follaje. Hasta cierto punto esto es bueno, ya que protege de los
intrusos las diversas estructuras que siguen todavía en pie esperando que algún día se realice una
exploración seria y profesional.
24
Al Principio

Centro Ceremonial de Los Remedios

Otra de las cues. Al fondo la imponente cima del cerro

Explanada ceremonial. Actualmente se utiliza para jugar futbol


25
Chamacuero, Origen y Destino

Centro Ceremonial de Los Remedios

Patio hundido

Entrada a las cuevas. Al fondo unas piedras de


algún cue y la ladera del cerro
26
Al Principio

Centro Ceremonial de Los Remedios

Entrada a las cuervas sarcófagas


27
Chamacuero, Origen y Destino

Centro Ceremonial de Los Remedios

Interior de una de las cuevas. En esta secuencia fotográfica puede darse cuenta de la profundidad y de
la naturaleza del orificio.
No es posible, como algunas personas creen, que estos orificios servían de túneles o conductos a otras
zonas del Centro Ceremonial y menos aún que conectaran con otras partes de la población.
28
Al Principio

Morales. Se ha dicho que la zona arqueológica de Morales en realidad se encuentra en la


comunidad de Orduña de Arriba; pero señala el profesor Santana que cuando la denunció en el año
de 1977 ante el INAH, el mapa que tenían las autoridades arqueológicas sólo mostraba un punto
cercano que decía “Morales” (refiriéndose naturalmente a la Hacienda de Los Morales que se
encuentra como a dos kilómetros del sitio).

La zona arqueológica se encuentra en la parte superior de un cerro y es coronada por


una pirámide truncada de tres niveles. Se encuentra destruída en las partes Norte y Oriente y se
conserva en bastante buen estado la parte Sur y Poniente. Existe una segunda pirámide hacia el
lado Poniente, que puede considerarse como secundaria.

La extensión de la zona arqueológica es mucho menor que la de Los Remedios,


porque está limitada por las condiciones topográficas. Sin embargo pueden notarse también
algunas explanadas o patios ceremoniales aledaños a las estructuras piramidales principales.

A pesar de la similitud de las características de estas estructuras, puede notarse un


avance técnico en la construcción, lo que hace suponer que su erección fue posterior a la de Los
Remedios. También es de creerse que su utilización también fue diferente por su magnitud, ya
que mientras el centro de Los Remedios se utilizaba para actos masivos, el de Orduña se utilizaba
para actos macivos, el de Orduña se utilizaba para actos sagrados y restringido.

De la misma manera que en Los Remedios, alrededor de los cues ceremoniales se


construyeron casas para los habitantes de la región. En esta zona arqueológica también existen
algunos vestigios de chozas, que probablemente servían de albergue para los sacerdotes y
seguramente para los vigías que tenían a su cargo el cuidado de toda la zona.

Centro Ceremonial de Orduña (Los Morales)


Pirámide Principal
29
Chamacuero, Origen y Destino

Centro Ceremonial de Orduña (Los Morales)


Pirámide Principal. Lado Sur Oriente

Hacia el norte existe otro cerro, conocido por los habitantes del lugar como Cerro de la
Mona, debido a la formación rocosa que recuerda el rostro de una figura humana. En este cerro,
existe, como en la zona de Los Remedios una cueva que corre de Sur a Norte y de Oeste a Este en
forma de L. A esta cueva, también de dimensiones diminutas, puede introducirse a rastras y al salir al
lado Poniente se ve hacia el Sur con toda claridad la zona arqueológica de Los Remedios y más al
horizonte, Madre Vieja. Este hecho hace suponer que era también un punto de observación y
vigilancia para los moradores del lugar. El hecho confirma que en una determinada época los tres
c e n t ro s c e re m o n i a l e s s e e n c o n t r a b a n e n t re l a z a d o s , a l m e n o s v i s u a l m e n t e .

Hay que recalcar algunos puntos sobre estos centros ceremoniales. Hemos considerado
que son importantes para la vida del municipio de Comonfort y tal vez primordiales en la cultura de
toda la región. Sin embargo no existe ninguna forma de demostrar o probar esta trascendencia, ya
que para el INAH sólo representan tres zonas arqueológicas entre los miles que existen en territorio
mexicano. Se debe comprender que es una dependencia gubernamental que vive de un presupuesto
muy limitado, ya que en total el problema de la cultura nacional tiene una jerarquía muy baja en la
economía nacional. El Instituto Nacional de Antropología e Historia es una dependencia del
Consejo Nacional para la Cultura y las Artes
30
Al Principio

(CONACULTA) y éste a su vez, es una dependencia de la Secretaría de Educación


Pública. El INAH no dispone de presupuestos ni de arqueólogos suficientes para cubrir las
necesidades nacionales, así que depende en muchos casos de una jerarquización arbitraria generada
a partir de las autoridades federales y regionales y esta jerarquización depende también muchas
veces de cuestiones políticas y económicas donde los municipios más grandes y más ricos son los que
tienen la mayor preponderancia.

En el caso local en Comonfort, como ya se ha asentado, no hay un interés por rescatar o


investigar estas zonas arqueológicas. Se tiene preferencia por municipios como Allende, que son
considerados como atracciones turísticas y que aparentemente pueden ser redituables las
inversiones. Durante los años 1998 y 1999 hubo varias reuniones a nivel local con personas del
municipio de Allende para discutir la importancia sobre la zona arqueológica de Orduña, con el
interés de descubrirla a fin de atraer el turismo norteamericano que llega a San Miguel de Allende.
Grupos locales estuvieron interesados en esta postura, aunque nunca pretendieron establecer la
relación existente entre las otras zonas arqueológicas comonforenses. Afortunadamente nunca se
llegó a acuerdo alguno y se descubrió el interés económico antes que el cultural de las personas que
intervinieron. La ventaja que se tuvo fue que esa administración municipal mostrando un interés
poco usual logró adquirir los terrenos que ocupa la zona arqueológica de Los Remedios, como ya
también se había apuntado; pero desafortunadamente no se logró el rescate ni la protección
deseada.

Pudiera pensarse que se pudiera hacer un rescate arqueológico por parte de


particulares, si se tuvieran los recursos económicos suficientes, pero el INAH, sabiamente, no lo
permite. Es necesario la presencia de un profesional de la arqueología y de la conservación de
monumentos para que se pueda otorgar un permiso. Ese es el caso de la zona arqueológica de la
Cañada de la Virgen en el municipio de Allende, donde se ha conformado un fideicomiso
económico que paga el sueldo de un arqueólogo acreditado ante el INAH y se ha iniciado la
restauración de esa importante zona en tres etapas. Es claro que siguiendo este ejemplo pudiera
hacerse una cosa similar en Comonfort; pero no existe la voluntad política ni social
siquiera para poner una malla que cerque el lugar e impida el paso de los depredadores.

En el año de 1981 se intentó hacer algo por la zona de Orduña. Se consiguió el apoyo
de la dependencia Puentes y Caminos Federales de Ingreso y se llevó maquinaria para hacer un
camino de la base del cerro a la zona arqueológica y se consiguió que se donara una cerca que la
circundara. Sin embargo los vecinos impidieron el paso de estas personas a pedradas y
machetazos.30

No se tienen pruebas, pero hay indicios, que estas tres zonas arqueológicas no son las
únicas en el territorio comonforense y se cree en la existencia de otras cino a siete más. Pero si
no se puede controlar el deterioro y el saqueo de lo existente, es preferible que no se descubran
nuevas zonas.

30 SANTANA P. Comunicación verbal y testimonios diversos. 1981.

31
Chamacuero, Origen y Destino

La zona arqueológica de Los Remedios sigue siendo muy rica en material arqueológico.
Se requiere, por tanto que se cierre la zona al público y se proteja cuidadosamente en tanto se realiza
una exploración sistemática y continua que cuantifique y clasifique los elementos encontrados. Se
requiere hacer una excavación científicamente controlada para conocer la naturaleza, edad y forma
de los edificios y restos. Sólo de esta manera se puede estar seguro de algunos principios culturales
que hasta ahora se dan por hechos. Hasta que se tenga terminado ese estudio exhaustivo es posible
hablar de una restauración de algunos elementos, como por ejemplo el patio hundido, la explanada y
las cues principales que pudieran ser mostrados al turismo. Esto sólo sería posible, con el apoyo
político y económico, en unos diez años más.

La zona arqueológica de Madre Vieja se encuentra mucho más deteriorada y


requeriría, además de lo anteriormente asentado, mucho más esfuerzo. Debe considerarse,
además, como un obstáculo, que se encuentra en una zona ejidal (Ejido de La Palma) y que
tendrían que resolverse primeramente los obstáculos agrarios consiguientes.

Un problema menos agudo y tal vez por esa razón la voracidad de algunas personas,
es la zona arqueológica de Orduña, donde pudiera pensarse en el rescate de las dos pirámides sin
ningún problema otro que el económico.

1.5 Cerámica y escultura

Para poder asegurar que los asentamientos que conforman las zonas arqueológicas de
Comonfort pertenecen a una cultura determinada es necesario contar con pruebas que respalden
esta afirmación. En este escrito se ha dicho una y otra vez que las ruinas arqueológicas existentes
en territorio comonforense son pames y que los pames fue una tribu desprendida del terrritorio
chupícuaro de la región de Acámbaro. Por tanto son, en principio, chupícuaras.

Existe un principio científico fundamental que establece que no sólo el testimonio


escrito es válido como prueba, sino que hay testimonios en los vestigios encontrados en esos
lugares tanto en cerámica como en algunas otras manifestaciones humanas. La cerámica tiene la
inmensa cualidad de ser prácticamente indestructible con el tiempo, a diferencia de otros
materiales como las telas o la madera.

Un elemento esencial de las culturas es la utilización de trastos para la preparación y


consumo de los alimentos. Muchos de estos trastos son hechos de cerámica y mientras más
elaborada es la cultura, más elaborados son los trastos. La cultura chupícuara es rica en
manifestaciones de estos utensilios sobre todo en ollas y vasijas.

Brambila asienta: “Los elementos más tempranos son de los grupos que
manufacturaban la cerámica Chupícuaro, con un estilo propio de vasijas y ciertas figurillas, unas
polícromas y otras monócromas, comparables con las del preclásico del Valle de México”31

31 BRAMBILA R. Op cit.

32
Al Principio

La colección más importante de cerámica y escultura chupícuara se encuentra en el


museo de la Alhóndiga de Granaditas en la ciudad de Santa Fe de Guanajuato (Guanajuato, capital).
Esta colección museográfica obedece a las normas más estrictas de colección y presentación. Se
agradecen las facilidades que se han dado para visitar y consultar esta importante muestra
museográfica. Agrega Brambila: “[Se puede] proponer que las primeras agrupaciones que llegaron al
Bajío eran complejas. Su lugar de procedencia está en discusión. Por un lado se propone el Valle de
México y por otro el Occidente, sin que sean excluyentes”.32

La cultura chupícuara se extiende en una extensa zona, la mayor parte de ella


actualmente cubierta por las aguas de la Presa Solís y que por esta razón muchos de los vestigios más
importantes se han perdido. Los artículos rescatados y que se encuentran en Guanajuato son únicos
en muchos sentidos, ya que muestran una trayectoria histórica en un período de tiempo importante
que puede considerarse se extiende desde 300 aC hasta 900 dC. Este hecho hace que la cultura
chupícuara sea una de las más antiguas de México; pero desafortunadamente una de las menos
estudiadas.

Cerámica Chupícuara
(Museo de la Alhóndiga de Granaditas)
Estas piezas cerámicas muestran las diferentes técnicas
utilizadas por los chupícuaros resaltando el rojo sobre el bayo,
el bayo sobre bayo, el rojo vidriado y el bayo con fondo negro

Cerámica Chupícuara.
(Museo de la Alhóndiga de Granaditas)
Hermosa vasija chupícuara sin patas en color rojo con dibujos esgrafiados

32 Ibid.

33
Chamacuero, Origen y Destino

Cerámica Chupicuara
(Museo de la Alhóndiga de Granaditas)

En esta muestra se presenta la cerámica de tipo Garita Vasija de cerámica Garita Black
Black Brown introducida por Snarkis 1974 que también Brown y figurilla polícroma.
se extiende por el lado oriental del estado de Querétaro. Obsérvese en la figurilla la
Obsérvese la variedad de vasijas, cajetes, tecomates, posición, apariencia y tocado
ollas fitomorfas y periformes

La razón del asentamiento en esta zona también es un misterio, a pesar de que se pueda
suponer que se deba a las condiciones óptimas que representaban para la vida el río Lerma y sus
riquezas en plantas y animales. Se supone que originalmente eran nómadas y posteriormente se
volvieron sedentarios; pero esta suposición no tiene confirmación alguna ya que en esta zona se
presenta no sólo el cultivo del maíz, sino el culto al maíz como forma de vida, lo cual hace presuponer
que el valor sedentario fue mucho posterior a cualquier posibilidad de nomadismo en la zona.

En la zona del Valle de Chamacuero se ha hallado cerámica muy diversa y de forma


variada, la mayoría de las piezas importantes fue entregada en el año de 1976 al museo Dr. Mora;
pero el INAH no las consideró importantes y las empaquetó mandándolas a una bodega en el templo
de San Agustín de la ciudad de Salamanca, Guanajuato. Se conserva la relación total de estos objetos
(más de cincuenta) que comprende caras de figurillas, vasijas decoradas, ollas decoradas, ollas de
tres asas, pipas de cerámica, vasijas de tres patas y piezas labradas de obsidiana. En cambio las
sustituyó por otras piezas que no son locales y que en nada ayudan a la comprensión de esta
manifestación cultural.
34
Al Principio

La abundancia de pedazos de cerámica ( cacharros) en estas zonas ha hecho que los


habitantes del lugar recojan y guarden una extensa colección de ellos. La mayoría de estos cacharros
son de color rojo sobre bayo, tradicional del Chupícuaro entre los años 350 a 900 dC. Algunos son
rojos y muchos de ellos, tanto los rojo sobre bayo como los rojos presentan esgrafiados geométricos,
similares a los que se muestran en la vasija chupícuara presentada.

Muchos de los cacharros de la zona de Los Remedios han sido deslavados por las aguas
de lluvia y llevados a tierras bajas donde se encuentran con facilidad. Hay figurillas de barro de
diversos colores y también monócromas en bayo que recuerdan las chupícuaras con grandes
variantes en su decorado, sobre todo en los tocados que asemejan ser toltecas o aztecas. Los
habitantes de la zona guardan estos cacharros cuidadosa y celosamente casi en forma secreta para
evitar que, como en el caso anterior, se los confisquen y los guarden en un lugar ajeno a su propia
cultura.

Hay que señalar que algunas de estas piezas se encuentran en muy mal estado, tanto
por el deterioro normal como por la intemperie y que debía de tenerse algún cuidado para
custodiar y cuidar de estos vestigios culturales de nuestro municipio.

Entre estos vestigios hay una gran cantidad de piezas de obsidiana labrada,
provenientes aparentemente de la zona de Madre Vieja. Estos objetos son puntas de flecha y
lanza, raspadores, cuernos, cuchillos y pequeñas cabezas de hacha. Muchos de ellos conservan su
estado original, y otros tantos se encuentran severamente dañados.

Zona arqueológica de Madre Vieja Cacharros Zoa arqueológica de Los Remedios


Dos piedras, una de origen volcánico que era parte Cacharros
del basamento de las cues, otra del juego de pelota Fragmentos de cerámica con
Fragmentos de cerámica donde pueden verse rojos, predominancia chupícuara rojo sobre bayo
rojo sobre bayo, bayo y negro sobre rojo Piezas de obsidiana

35
Chamacuero, Origen y Destino

Estas figurillas, que asemejan las


chupícuaras introducen elementos
que parecen ser aztecas, como la
dignidad del personaje de arriba
a la izquierda quien tiene rosetón y
capa real y el de la derecha que
también tiene una capa. Ambos
personajes tienen un tocado distinto
al chupícuaro, en este caso parecen
ser coronas

Abajo: El personaje de la
izquierda tiene un penacho de
plumas, por lo que al parecer
representa a un sacerdote.

Los personajes del centro y de la


derecha tienen el mismo tocado de
los notables pero carecen de capa,
sin embargo están en actitud
oratoria Zona arqueológica de
Orduña Figurillas de capa, son
embargo están en actitud oratoria.

Zona arqueológica de Orduña


Figurillas de cerámica

36
Al Principio

En la zona arqueológica de Orduña se han hallado figurillas de cerámica que tienen las
mismas características de las encontradas en la región de Chupícuaro, aunque tienen algunas formas
distintivas. Las principales diferencias se encuentran en los tocados, mientras las chupícuaras
presentan tocados firmes, las de Orduña presentan tocados ceremoniales y de plumas; por otra
parte, los colores de estas figurillas son distintos, están sobre los naranjas y los negros, que hacen
suponer la presencia de otras influencias, tal vez toltecas.

1.6 Los movimientos culturales

El desprecio hacia las culturas aborígenes, la ignorancia científica y cultural, la carencia


de documentos testimoniales y la apatía de las autoridades civiles y eclesiásticas ha hecho que en un
afán de darle sentido a los pueblos bárbaros o chichimecas del centro del país se haya también
tratado de sobresimplificar su existencia.

Brambila señala enfáticamente “No es sino hasta entrado el siglo XX que se inician las
investigaciones propiamente arqueológicas de la región y se supera ese viejo prejuicio”.33

Tiende a considerarse que los pueblos de la región del Bajío no tuvieron importancia
cultural y que si existen manifestaciones de una cierta cultura esta se debe a la presencia de grupos
étnicos fundamentales. Pero para muchos ni siquiera éstos son importantes. Tal parece que la
historia de México se redujera sólo a los Aztecas y a los Mayas y todos los demás son considerados
grupos menores.

Un error grave se tiene cuando se considera que sólo los documentos escritos presentan
la suficiente información para poder asentar los principios básicos científicos. Existen muchísimas
personas que se aferran obsesivamente a este criterio y cierran las puertas a cualquier otra
posibilidad limitando el entendimiento y el posicionamiento de los diferentes grupos que se
presentan en cualquier lugar. Teresa Rojas Rabiela señala que si bien la etnohistoria se basa
principalmente en documentos escritos existen “otras fuentes auxiliares de información: la tradición
oral, la información arqueológica y la evidencia lingüística” y sentencia: “[la etnohistoria] debe tener
una intención y un propósito descolonizador... [encaminados] a combatir las visiones simplistas y
prejuiciadas sobre [los pueblos indígenas] y los diversos grupos no blancos, y cuyos resultados se
traduzcan en una recuperación de una historia poco atendida, cuando no negada y ocultada por la
historia oficial (y con frecuencia también por la academicista)”.34

Esta cita que aparentemente está llena de simpleza tiene una profundidad
trascendente que debe ser analizada. En primer lugar, el concepto de etnohistoria es un concepto
discriminante que se utiliza, sobre todo en México para denotar la rama de la antropología que
estudia a las culturas no europeas de cualquier período. Se dice que es discriminante porque
considera que la cultura europea per se no es una etnia, es decir no es una raza, sino que todo lo
demás debe ser contemplado a partir de este plano antropológico. En el caso particular de
México es importante la discriminación porque como se señalaba anteriormente continúa con un
proceso de colonización donde el europeo, en este caso el español, no puede ser aceptado
33 BRAMBILA, R. Op cit
34 ROJAS RABIELA T. La Etnohistoria y la investigación que se hace en este campo en el CIESAS. en MCCX 1988.

37
Chamacuero, Origen y Destino

en el mismo plano de las otras culturas. La etnohistoria, pues, se dedica a estudiar a las culturas
indígenas o aborígenes durante la época prehispánica y posteriormente durante el mestizaje del
siglo XVI.

La propuesta de Rojas Rabiela tiene la importancia de considerar la descolonización y la


abolición del prejuicio de los grupos blancos sobre los pueblos indígenas para que la historia resalte
en su realidad natural y con su esplendor correspondiente. Para ello se requiere que se prescinda en
cierta forma del prejuicio del documento escrito para dar cabida a la tradición oral y a los hallazgos
de la investigación arqueológica y antropológica y especialmente tener en consideración los
aspectos lingüísticos. Con esta propuesta tiene tanta validez una piedra o una cue que una cédula
real o un decreto gubernativo.

El reconocimiento que la comunidad científica le tiene a Wigberto Jiménez Moreno se


debe a que gracias a él se reconoce que en esta región hubo una múltiple influencia de otros
grupos étnicos importantes como los toltecas, los mexicas, los otomíes y los purépechas que
necesariamente tuvieron interacción con los grupos asentados (en el caso del Valle de
Chamacuero con los pames).

Sin embargo hay que tener cuidado de no sobresimplificar estas influencias y


suponer consecuencias no existentes. Si efectivamente hay la presencia de los grupos
mencionados anteriormente, hay que tener muy en cuenta los horizontes temporales de su
aparición y considerar, si es posible, la coincidencia espacial, para luego establecer una posible
relación o mezcla cultural. Todas estas posibilidades, temporales, espaciales y culturales no son
fenómenos simples sino muy complejos. Cuando se carece, además, de información adecuada se
pueden establecer conclusiones erróneas.

El esplendor clásico. Un pueblo del que se sabe poco por sí mismo y cuyo
conocimiento se debe a “testimonios de tiempos muy posteriores pero que otras gentes de
idioma náhuatl expresaron sobre la que consideraban como una Ciudad de Dioses”35

Lo que sabemos ahora sobre Teotihuacan y sus habitantes ha sido legado por pueblos
nahuatlacas que dieron sentido a escritos y vestigios de una de las culturas más importantes que
existió en territorio mexicano.

Se cree que llegaron de una región en el Golfo de México y que durante su largo
peregrinaje ejercieron una notable influencia sobre todos los pueblos vecinos. Según el códice
Matritense recogido en náhuatl por Fray Bernardino de Sahagún se dice que: “Lentamente,
despacio, vinieron; llegaron a reunirse en Teotihuacan. Se dieron allí las órdenes, se estableció
allí el mando: Los que se hicieron señores fueron los sabios, los conocedores de las cosas ocultas,
los poseedores de la tradición. Luego se establecieron allí los principados. Allí hicieron
imprecaciones en el lugar llamado Teotihuacan. Edificaron santuarios, pirámides al sol y a la
luna, luego hicieron otros adoratorios más pequeños...”36

35 LEÓN-PORTILLA, M. Coord. México : Su evolución cultural. SEP 1988


36 LEÓN-PORTILLA M. Los antiguos mexicanos a través de sus crónicas y [Link] de Cultura Económica 1961

38
Al Principio

Se cree que los primeros asentamientos en este lugar ocurrieron en tiempos tan lejanos
como 400 años antes de la era cristiana; pero el esplendor fue adquirido durante los primeros 300
años de la era cristiana y su máximo desarrollo tuvo lugar hacia el año 650 dC. Misteriosamente, a
partir de ese año, el pueblo teotihuacano desapareció sin dejar más huella que sus ruinas.

La influencia teotihuacana fue inmensa, durante los seis siglos de existencia


extendieron su presencia prácticamente a todo el territorio mexicano, llegando por el norte hasta
las regiones áridas cercanas a lo que ahora es la frontera con los Estados Unidos, por el sur hasta
lo que hoy es Honduras y llegando por el este y el oeste de costa a costa.

Los Toltecas. Desde las últimos centurias del milenio anterior a la época de Cristo
empezaron a desplazarse hacia el sur una serie de tribus que tenían sus asentamientos en zonas
de lo que ahora son los estados de Utah y Arizona en los Estados Unidos y en Sonora,
Chihuahua, Sinaloa, Durango y Nayarit de nuestro país. Todos estos pueblos tenían un lenguaje
común que los antropólogos han dado en llamar uto-azteca y dentro de este lenguaje una de sus
ramas principales fue el náhuatl.

Alrededor de este desplazamiento y concretamente los de habla náhuatl se generó la


leyenda de un lugar mítico donde habitaban siete tribus. A las siete tribus se les denominó
nahuatlacas. Se dice que los de habla uto-azteca, si bien tenían tendencias nómadas, había
pueblos que se dedicaban a la agricultura y algunos de ellos generaron cerámica importante.

De estos grupos hay que hacer notar dos de ellos, los toltecas y los mexicas, sobre los
cuales se hablará a continuación.

Se sabe que durante toda la mayor parte del primer milenio los grupos de habla
náhuatl, que posteriormente conformaron los toltecas, tenían asentamientos en la región central
de México y es, por tanto, muy probable que haya habido una primera influencia de mezcla de
culturas con las migraciones teotihuacanas hacia estos sitios. “Los arqueólogos han aducido
pruebas de la influencia ejercida por la gran metrópoli del Altiplano en áreas de establecimientos
uto-azteca... Tal influencia se tradujo en la adopción de algunos estilos en la cerámica; de mejores
técnicas agrícolas; de conceptos relacionados con la edificación de basamentos o estructuras en
incipientes centros ceremoniales y, entre otras cosas más, en la aceptación del culto de deidades
adoradas por los teotihuacanos”.37

Un texto de fray Bernardino de Sahagún dice lo siguiente: “Todos éstos se llamaban a


sí mismos chichimecas. Todos así se jactaban de la chichimecáyotl —naturaleza y conjunto de los
chichimecas—, porque habían marchado a las tierras chichimecas, al norte, allí habían ido a vivir.
En realidad ahora regresaban ellos de la tierra chichimeca, de las grandes llanuras, de la casa de
los dardos, del norte, de la región de los muertos...Esos distintos pueblos nahuatlacas se
llamaban chichimecas porque vinieron a regresar, desde allá, desde la tierra chichimeca. Se dice
que retornaron,- el lugar de las Siete Cuevas - ...Los toltecas se nombraban también chichimecas”38, 39
37 Ibid
38 Ibid
39 Existe confusión en el concepto chichimeca. Literalmente en náhuatl chichimeca significa como perro para significar bárbaro,
extranjero. Por tanto, en la cita de Sahagún, lo único que se expresa en este texto es que los toltecas eran extranjeros por
haber venido de otro sitio. Algunos autores consideran el concepto de chichimeca como una raza, lo cual es totalmente falso.
Tampoco debe ser usado en sentido peyorativo, ya que bárbaro significa extranjero, no inculto o incivilizado
39
Chamacuero, Origen y Destino

El texto citado confirma la peregrinación de las siete tribus, desde las siete cuevas del
norte, para asentarse en territorio central del país. El proceso de adaptación y conformación, como
se puede entender, fue largo y penoso, puesto que en esta adaptación los pueblos migrantes
perdieron prácticamente todas sus costumbres a cambio de la fuerte influencia de la civilización
teotihuacana.

No cabe la menor duda que la desaparición de la cultura teotihuacana, hacia el año 650
dC, fue edetonador para que los toltecas empezaran a cristalizar una nueva cultura. Esta cultura gira
en torno de un personaje mítico e importante, Quetzalcóatl. Si bien este personaje se deriva, sin duda
alguna de la deidad teotihuacana de la serpiente emplumada, que en idioma náhuatl se dice
quetzalcóatl, tampoco existe duda de que es un personaje real que existió físicamente como líder del
pueblo y que los llevó a la fundación de Tollan —Tula— que significa textualmente lugar donde
abundan los carrizos o tulares y por metáfora se convirtió en sitio donde hay agua y abunda la
vegetación.40

Quetzalcóatl no fue quien guió a las tribus a Tollan, sino un viejo líder chichimeca
llamado Mixcóatl, supuesto padre putativo de Quetzalcóatl, pues la leyenda dice que la mujer de
Mixcóatl dio a luz a un niño que no conoció padre. A pesar de esto, fue Quetzalcóatl quien le dio
esplendor, un esplendor nunca visto desde la época teotihuacana. Edificó cuatro grandes palacios,
pirámides y santuarios, se habla de columnas en forma de serpiente con sus cabezas en el suelo y de
riquezas que quedaron enterradas.

El Códice Matritense señala: “Los toltecas eran sabios. El conjunto de sus artes, su sabiduría,
todo procedía de Quetzalcóatl... Los toltecas eran muy ricos, muy felices, nunca tenían pobreza ni tristeza...
Eran experimentados. Tenían por costumbre dialogar con su propio corazón... Conocían experimentalmente
las estrellas, les dieron sus nombres. Conocían su influjo, sabían bien cómo marcha el cielo,
cómo da vueltas...

“Estos toltecas, como se dice, eran nahuas, en modo alguno eran bárbaros. Se llamaban también
habitantes antiguos. Eran ricos, porque su destreza pronto los hacía hallar riqueza. Por eso se dice ahora
de quien pronto descubre riqueza: es hijo de Quetzalcóatl y Quetzalcóatl es su príncipe. Así era el ser
y la vida de los toltecas”.41

Hacia fines del siglo X, según dice la leyenda, Quetzalcóatl se vio forzado a abandonar
Tula, marchando hacia el Oriente con el fin de combatir a unos forasteros que habían llegado a la gran
ciudad para destruirlo. Estos forasteros eran también nahuas adoradores de Tezcatlipoca –espejo que
ahuma–. Señala la leyenda que el conflicto surge cuando Tezcatlipoca, contrario a las enseñanzas de
Quetzalcóatl, desea imponer los ritos de los sacrificios humanos. Por medio de diversos subterfugios
logran dominar a Quetzalcóatl obligándolo a salir del territorio rumbo al mar oriente. (Se sabe que
después Quetzalcóatl aparece en el mundo maya).

40 JIMÉNEZ MORENO W Op cit (Cfr p11) en su obra señala que “Teotihuacan fue la metrópoli por excelencia y debió ser, por
ello la primera ciudad a la que se denominó Tollan, que justamente implica su rango metropolitano”
41 LEÓN-PORTILLA (1961) Op cit..

40
Al Principio

Sin embargo, la salida de Quetzalcóatl de Tula trajo su ruina. El último de los


gobernantes fue Huémac quien gobernó desde el año 1098. Los relatos señalan que las
enfermedades y el hambre diezmaron al pueblo tolteca, aunque también es cierto que entre este
pueblo hubo grandes divisiones sectarias que lucharon entre sí. Finalmente Huémac es obligado a
salir de Tollan en 1156 y muere años después.

Esta fecha marca la llamada segunda decadencia de Tollan que dispersó totalmente a los
toltecas y propició la penetración de otras tribus chichimecas entre ellas la capitaneada por Xólotl. A
este respecto en los Anales de Cuautitlán se dice: “Eran estos chichimecas que vivían como cazadores, que
vestían con pieles de animales y que comían tunas grandes, cactos, maíz silvestre” y a diferencia de los
toltecas, que hablaban náhuatl, se expresaban en lengua pame.42, 43

Los Mexicas. Es un pueblo que conforme a todas las tradiciones provenía del Norte que
compartía la lengua uto-azteca y que durante un largo peregrinaje se internó en la parte central de
México. Dado que la región de procedencia se denominaba Aztlán, se le dio a los mexicas el nombre
de aztecas.

El peregrinaje del pueblo azteca fue largo. Cuenta la tradición que salieron de Aztlán en
el año 1111 dC comandados por un caudillo llamado Huitzilopochtli, al que convirtieron
posteriormente en dios. Se dice que Huirtzilopochtli, por haber salido de un lugar con agua, les
prometió asentarse en un lugar con agua.

El pueblo azteca, a diferencia del tolteca no era culto. Su largo peregrinaje lo obligaba a
ser prácticamente nómada dedicado a la caza y a la recolección, era fiero y guerrero, se ufanaba del
arte de la guerra que practicaba. Gustaba de dominar a los pueblos débiles a su paso con sus armas y
su poder, razón por la cual tuvieron grandes dificultades y enemigos durante su marcha. Estas
actividades les sirvieron para realizar objetos que los distinguían, como los penachos de pluma, las
pieles de diversos animales y en especial de serpientes y aceptar los climas extremosos de los
desiertos. Hicieron armas con dardos, flechas y hachas y sus escudos los hacían de las pieles que
obtenían. Tenían una religión básica que los obligó a buscar ciertos símbolos sagrados como señal de
asentamiento —era la promesa de Huitzilopochtli.

Cuenta la tradición que al pasar por el Bajío creyeron encontrar los símbolos religiosos
(el águila devorando la serpiente) y buscaron asentamientos. Algunos historiadores los sitúan en la
región de Apaseo el Alto en una zona lacustre.

42 Ibid
43 Nuevamente en los Anales de Cuautitlán aparece la palabra chichimeca. Aquí adquiere un sentido peyorativo pues se dice
que “a diferencia de los toltecas estos eran cazadores y vestían pieles de animales”. Posiblemente hay una confusión en la
descripción de León-Portilla ya que fueron tribus chichimecas de ascendencia náhuatl las que atacaron Tollan. Según Alvear
Acevedo –Historia de Mëxico– “con la voz chichimeca se conoce en general a todo pueblo náhua en grado de barbarie... y en
sentido estricto al pueblo que invadió Tula y puso término a la civilización tolteca”. Los chichimecas que alude León-Portilla
son los pames que se asentaron en la region sur del Río de la Laja, desde Querétaro hasta Guanajuato y llegaron hasta Xichú
y que dejaron, entre otras las ruinas del Valle de Chamacuero que difícilmente eran nómadas..

41
Chamacuero, Origen y Destino

Durante su peregrinación llegaron a la región del lago de Pátzcuaro donde mantuvieron


una fuerte lucha contra los purépechas. Después de batallas terribles los michoacanos logran
expulsar a los aztecas durante la segunda mitad del siglo XV, convirtiéndolos en sus enemigos por el
resto de sus días.

Kirchhoff44 utilizando como referencia las rutas de las diferentes peregrinaciones


reportadas en los documentos escritos (en jeroglíficos) que estaban en la capital imperial
reconstruye con gran ingenio algunos sitios importantes: Acahualzingo en la región cercana a San
Juan del Río en el estado de Querétaro; Teotenanco lo identifica con el pueblo de San Pedro Tenango
en Apaseo el Grande, Guanajuato; Tepemexalco o Tlatzallan en la Cañada de Caracheo y Colluacan y
Aztlan en el Cerro de Culiacán en el municipio de Cortazar; y finalmente Matlahuacallan o
Coatlicamac en la región del Río de la Laja posiblemente en el municipio de Comonfort.

La referencia no es del todo absurda, pues es importante dar una justificación al nombre
toponímico de Neutla de la ciudad cercana a Comonfort. (Neutla significa en náhuatl tierra dulce,
por tanto, lugar de miel)

Al llegar al Valle de México se encuentran con otros grupos de habla náhuatl con los que
no tardaron en entablar batalla y ganar. Así se tiene la batalla de Malinalco que generó el origen de la
leyenda sobre la fundación de México como se verá enseguida. La región central del Valle de México
estaba dominada por un grupo llamado tecpaneca. Los aztecas se apoderaron de Chapultepec hacia
el año 1280 y lanzaron feroz ataque contra los tecpanecas matando al jefe Copil que era hijo de una
hechicera de Malinalco. El corazón de Copil fue arrojado al lago y “entonces el sacerdote Tenochtli tuvo
la revelación mística al ver que del corazón brotaba un tunal y encima de él se erguía un águila que devoraba
una serpiente”.

En 1299 los aztecas fueron expulsados de Chapultepec y se fueron a Culhuacán, de donde


también fueron violentamente expulsados hacia la zona de Tizapán —dice la leyenda que eso fue
hecho con el fin de que los exterminaran las serpientes venenosas que había en la zona. Los aztecas
subyugaron a las mujeres culhuacanas y casaron con algunas de ellas. Huitzilopochtli, entonces,
exigió que raptaran a la hija del señor de Culhuacán y que la sacrificaran. La lucha se volvió más
intensa y los aztecas fueron expulsados de Tizapán yéndose a refugiar a una zona lacustre e
insalubre, después de pasar por Iztapalapa. En el año 2-Casa, 1325, por la revelación de Tenochtli ven
los símbolos sagrados prometidos por Huitzilopochtli y fundan la ciudad — Tenochtitlan.

El azteca era guerrero por excelencia y trató de dominar a cuanto pueblo se le interpuso
en su paso, practicaba los sacrificios humanos y gustaba del avasallaje y esclavitud de los vencidos.
En esta larga peregrinación se produjo indudablemente un mestizaje con pueblos de habla nahua
que estaban empeñados en restaurar el antiguo esplendor tolteca. Al fundarse Tenochtitlan había
tres reinos nahuas importantes, el de Azcapotzalco –poderío tecpaneca–, el de Culhuacan, y el de
Coatlichan hacia la región de Tezcoco, así como algunos señoríos de menor importancia como
Xochimilco, Mizquic, Cuitlahuac, Chimalhuacan y Chalco.

44 KIRCHHOFF P. Op cit.

42
Al Principio

Las mujeres culhuacanas que fueron sometidas y convertidas en esposas de los aztecas
facilitaron la enorme labor de estos guerreros hacia una hegemonía avasalladora. Tezozomoc logró a
base de sangre, fuerza y habilidad política llegar a esta unión imponiendo como rey a Acamapichtli
en 1376.

Acamapichtli era tolteca y logró durante su reinado lo que no se había hecho en


centurias, regresar a una búsqueda cultural e ideológica. Existe, sin embargo, una gran confusión en
el terreno cultural, ya que los diversos documentos existentes y rescatados a partir de la conquista
española hablan de una riqueza cultural del pueblo azteca, lo cual sólo tiene significado en el sentido
aglutinante, ya que éste fue indudablemente un conglomerado de culturas nahuas y heredero de la
tradición tolteca que sí desarrollaron y crearon una gran riqueza cultural. Tenochtitlan es una urbe
creada por los aztecas con la tradición y grandeza tolteca, pero manejada hábilmente con la política y
la fuerza guerrera de su estirpe. Se puede creer que esta fusión de culturas vino a convertirse en un
nuevo imperio muy poderoso y que precísamente ese poder fue el que lo exterminó posteriormente,
antes de la llegada de los españoles, facilitándoles la conquista.

Los Otomíes. El pueblo otomí ha sido uno de los grupos étnicos más mal comprendidos
de la historia. Su denominación correcta es Hñahñu, pero les fue otorgado el peyorativo español de
otomí u otomite (torpe). Hay que conceder que el gentilicio hñahñu es difícil de pronunciar y de
entender y que por tanto se ha hecho común aceptar el de otomí.

David Wright, que puede considerarse el investigador más importante sobre este pueblo,
dice “la visión predominante de la cultura otomí prehispánica es la de un pueblo pobre y marginado,
que no levantó monumentos importantes, y que sufrió el dominio sucesivo de los grandes estados de
los valles centrales de México. Algunos estudiosos todavía confunden a los otomíes con los
chichimecas cazadores y recolectores, a pesar de que su filiación mesoamericana fue firmemente
demostada por Carrasco desde 1950. Varios investigadores contemporáneos sugieren que los
otomíes inmigraron a los valles centrales del noroeste en tiempos posteotihuacanos. Atribuyen a los
otomíes la destrucción de Teotihuacan. El denominador común es una visión de los otomíes como un
grupo inferior”.45

Más adelante citando a fray Bernardino de Sahagún quien recompiló en el Códice


Florentino información náhuatl dice: “Los otomíes...eran topes, toscos e inabiles, reñiendose por su
torpedad, le suelen dezir en oprobio ‘A, que inutil eres, eres como otomite, que no se te alcança lo que
te dizen. ¿Por ventura eres uno de los mesmos otomites? Cierto no les eres semejante, sino que eres
del todo y puro otomite’. Todo lo cual se dezia por injuriar al que es inabil y torpe, reprehendiendole
de su poca capacidad y abilidad”.46

Basándose en la distribución del idioma otomí, algunos autores establecen la presencia


del pueblo otomí en tiempos tan lejanos como 4400 aC, tiempos en que inicia la domesticación del
maíz y comenzaron a ser sedentarios (período proto oto-pame). Vivían en regiones tan apartadas
como el estado de Veracruz y con el tiempo se fueron adentrando a los valles centrales.

45 WRIGHT D., Manuscritos otomíes del [Link] otomíes: un pueblo difamado. Simposio sobre códices y documentos
sobre México. INAH. 1994.
46 Ibid

43
Chamacuero, Origen y Destino

Se cree que para el siglo III dC ya había asentamientos otomíes en la región del Bajío y llegaban hasta
Durango, Zacatecas y San Luis Potosí.

Hacia el siglo X, por razones aparentemente climáticas, hubo una contracción de los
asentamientos. Wright señala que esto sirvió para que se extendieran los pueblos otomíes hacia los
estados de Querétaro y el Bajío guanajuatense.47 Es probable, por la naturaleza de los vestigios
arqueológicos encontrados hasta la fecha en el Valle de Chamacuero, que estos asentamientos
otomíes hayan tenido lugar hasta fines del siglo XII y principios del XIII en esta zona. Castañeda et
al establecen: “Algunos de estos grupos llegan a ocupar antiguos recintos ceremoniales,
construyendo sencillas plataformas con cimientos de piedra laja colocada en canto”48

Es muy probable que en esta época de repliegue cultural haya habido una mezcla de
culturas y que se haya generado ya en forma más concreta un grupo sedentario de tipo oto-pame que
haya habitado el Valle de Chamacuero desde los años 1200. Este grupo se ocupaba más del cultivo
agrícola y de la defensa de sus territorios de invasiones de animales salvajes y grupos nómadas que
de cuidar y proteger los vestigios arqueológicos encontrados.

Acuña, en sus Relaciones de México señala “Los habitantes pames [y otomíes] de Zimapán
tributaban los animales que cazaban al señor de Jilotepec”.49 Esto implica que los otomíes se encontraban
en la zona de Jilotepec desde tiempos cercanos al siglo XIV.50

Sin embargo la presencia otomí adquiere una relevancia especial a la llegada de los
españoles a partir del siglo XVI, donde se convierten en un pueblo en plena huída y asentamientos
clandestinos y finalmente, después de intentos de valiente defensa y agresión en el vasallaje y
esclavitud.

Apesar de los escritos y documentos que se tienen de los otomíes a través de los ojos de
los españoles, este pueblo deja una profunda huella cultural, sobre todo con el idioma, dado que casi
la mitad del territorio nacional fue ocupado por grupos otomíes que hablaban la lengua
otomangueana. Lejos de la posición que manejan los documentos, los otomíes no eran incultos ni
retrasados, no eran barbáricos ni belicosos –como lo fueronlos aztecas– y quizás ésta haya sido la
causa de que se les haya considerado inferiores.

La forma en la que los trataron los españoles después de la conquista es un problema que
se padece todavía actualmente, ya que muchas de las poblaciones habitadas por grupos otomíes, u
otras etnias derivadas no se les permite el desarrollo, comparadas con las poblaciones fundadas por
españoles. A los niños en las escuelas se les enseña una historia filtrada por los vicios hispánicos y se
les obliga a someterse a estos conceptos.

47 WRIGHT D. La colonización de los estados de Guanajuato y Querétaro por los otomíes según las fuentes etnohistóricas. Centro
de estudios antropológicos Colegio de Michoacán. Zamora 1993
48 CASTAÑEDA C, et al. Interpretación de la historia del asentamiento en Guanajuato. Cuadernos de arquitectura mesoamericana.
25 UNAM, 1993
49 ACUÑA R. ed. Relaciones Geográficas de México. Vol I. UNAM México 1985
50 La acotación en corchetes es de WRIGHT. Zimapán y Jilotepec son dos poblaciones que ahora se encuentran en el estado
de México, muy cercanos al Río Lerma y se atribuye, por documentos que fueron habitados por pobladores otomíes desde
tiempos anteriores. La presencia del pueblo pame del autor, más parece ser atribuida a un grupo otopame, como atinadamente
lo señala Wright en su entrecomillado

44
Al Principio

En territorio comonforense se lucha intensamente porque no se pierda la lengua ni la


tradición otomí. De acuerdo con las estadísticas oficiales, de las 145 personas que en este municipio
hablan lenguas indígenas, 57 de ellas hablan todavía otomí o alguno de sus dialectos oto-pames.51 Las
escuelas primarias enclavadas en comunidades otomíes siguen practicando su lectura y escritura.52

Los purépechas. En el transcurso de esta investigación se ha encontrado una de las más


grandes incógnitas, el desconocimiento casi total de la cultura purépecha. La razón de esta
ignorancia se debe primeramente a la ausencia de documentos referenciales, salvo uno que otro que
se remonta a crónicas hispánicas posteriores al siglo XVII, pero sobre todo a la falta de interés por su
estudio e investigación por parte de intelectuales y profesionales. La mayor parte de la información
que se tiene sobre este pueblo es lingüística en un afán de conservar la tradición purembe —nombre
correcto del idioma hablado por el pueblo purépecha—. Al igual que el pueblo otomí, se sigue
insultando a esta cultura con el nombre de tarasco, nombre dado por los misioneros españoles a los
pobrecitos indios de la región y que significa pobrecito, miserable.53

Como se ha dicho, la historia purépecha está envuelta en un gran misterio


principalmente por la ausencia de documentos escritos y porque, en gran parte los españoles que
arribaron a ese territorio se encargaron de destruir los posibles testimonios orales purépechas
existentes. De tal forma que las referencias que se tienen sobre este pueblo son contradictorias y
muy endebles.

Según fuentes de naturales confunden el origen de los purépechas con el de los aztecas y
señalan que su lugar de origen es Chicomóstoc y que debido a diferencias entre ellos “mudaron de
lenguaje para que no se les confundiese con los aztecas”.54 Y como ésta hay muchas variantes de la leyenda,
en todas ellas existe una preponderancia hacia el pueblo azteca y un enorme desprecio hacia el
purépecha. Estas versiones no dejan de ser totalmente ridículas, puesto que un pueblo, sea el que sea
no varía su lenguaje sólo para no ser confundido con otro. Pero desde el punto de vista lingüístico
esta hipótesis es totalmente ridícula puesto que si se hubiese generado una variante del lenguaje, el
nuevo sería en alguna forma un dialecto del anterior y no un lenguaje totalmente diferente.

Bravo Ugarte en su Historia de Michoacán55 hace una propuesta donde sitúa a los aztecas
y a los purépechas en un peregrinaje conjunto y sugiere para ambos una procedencia común de Asia.
Esta nueva teoría nuevamente tiene algo inaceptable como es la herencia común de ambos pueblos.

Una tercera hipótesis, la menos aceptada por los historiadores tradicionales, pero la más
confiable por sus elementos étnicos, plantea que los purépechas llegaron del Oriente por el Océano
Pacífico. Si se siguen las teorías propuestas por el investigador y antropólogo noruego Thor
Heyerdahl56, es posible concebir que este pueblo llegó de tierras orientales, posiblemente Egipto,
Mesopotamia, Capadocia o Persia, navegando en balsa —práctica propuesta por los fenicios— a
través de las corrientes frías del Pacífico hasta costas michoacanas.
51 Censo General de Población y Vivienda. INEGI. 2000.
52 SANTIAGO A. Supervisión regional de la SEG. 2003
53 Esa era la forma en la que Vasco de Quiroga trataba a los purépechas que se encontraban en su diócesis. Parece ser que la
voz tarasco implica en purembe la de pobrecito del Tata Vasco
54 GÓMEZ DE OROZCO F. Crónicas de Michoacán
55 BRAVO UGARTE J. Historia de México. Historia Sucinta de Michoacán
56 HEYERDAHL T. Ra. Gyldendal. Norge. 1970.

45
Chamacuero, Origen y Destino

Esta teoría puede explicar algunas interrogantes básicas sobre este pueblo.
Primeramente la naturaleza de su lengua, que no tiene semejanza ni se deriva de ninguna de las
nativas. La segunda incógnita que puede también aclararse con estas teorías es que los purépechas
llegaron en forma tardía a tierras mexicanas, algunos historiadores los sitúan después del siglo XI,
aunque es posible la presencia purépecha desde finales del siglo X, coincidiendo con la caída de
Tenochtitlan; no existen rastros de la presencia purépecha en otros sitios, sino hasta después de estas
fechas y esa presencia puede deberse a un proceso de expansión y no de peregrinaje. De acuerdo con
la Relación de los Indios de Michoacán57 se tienen datos de que cuando hubo una invasión de
chichimecas hacia el siglo XIII en la región de los lagos de Michoacán se encontraron con que “el área
michoacana estaba ya poblada” y aún más, los intrusos fueron fieramente rechazados por los
pobladores originales. Un tercer planteamiento se inclina a rechazar similitudes con
las culturas existentes, principalmente las nahuas, y por otro lado existen similitudes sorprendentes
con las del otro lado del mundo esencialmente en sus cultos religiosos. La cuarta y última incógnita
resuelta es que no llegaron en forma dispersa ni peregrinante, sino como grupos organizados, es
decir no pasaron de nómadas a sedentarios, sino que se establecieron firmemente una vez arribados.
La relación anterior los califica como agricultores y pescadores organizados en tribus en diversas
aldeas “en torno al lago de Pátzcuaro”.

Durante su dominio, que se extendió hasta la llegada de los españoles a tierras


mexicanas, es decir por casi trescientos años, su lengua no varió, ni hubo cambios sensibles en su
organización política, que era la del reinado. Durante su expansión territorial ocupó los territorios
de los estados de Michoacán, parte de Nayarit, Colima, Jalisco, Guanajuato, Querétaro, parte del
Estado de México, Morelos y parte del estado de Guerrero. Su poderío se extendió del río Balsas al
de la Laja y del Océano Pacífico hasta el altiplano mexiquense. Todas estas huellas están soportadas
por la toponimia o sean los nombres purembes puestos por este pueblo a fundaciones en todos estos
sitios.

Las ruinas que no lograron destruir los españoles muestran vestigios de un modesto
desarrollo arquitectónico, fundamentalmente en forma de yácatas; de un gran desarrollo ingenieril
orientado hacia el uso y conservación del agua y la navegación y de un increíble desarrollo artístico,
sobre todo del mosaico, recordando, como se ha dicho, las culturas egipcia y persa. Los purépechas
si bien dominaron las técnicas de la agricultura, fueron sobre todo pescadores, por lo que toda su
cultura giraba en torno del agua —acuacultura—. Mostraron la forma en la que podía utilizarse el
agua sin contaminarla para criar peces y para beber.

Como una duda surgida de los vestigios existentes está la arquitectura purépecha. Las
construcciones no se hicieron como pirámides de tierra recubiertas de piedra, como es el caso de los
cues chupícuaros y náhuas, sino que erigieron yácatas —que nos dicen, sin confirmar, significa
montículo o ruina—. Las yácatas son construcciones de piedra sobre grandes plataformas de planta
o bien circular o bien rectangular. Sobre estas plataformas se colocaban lajas y piedras tipo cilíndrico
volcánicas, que se soportaban por sí mismas. Estas estructuras elementales permitían el continuar la
construcción ascendente con los mismos materiales pero unidos con arcillas. Las grandes
plataformas se revestían de losas volcánicas que eran pintadas. El uso de la piedra, para la
construcción de espacios religiosos y palacios recuerda a su vez las culturas egipcia, mesopotámica e
57 GÓMEZ DE OROZCO. op Cit.

46
Al Principio

hitita y por otra parte se aparta totalmente de las culturas mesoamericanas existentes. Salvo las
estructuras monumentales como palacios y templos, el resto de las construcciones tanto
habitacionales como para los dignatarios se hizo con madera, lo cual justifica su inexistencia actual,
ya que fueron destruidas por la intemperie o por los incendios provocados por los conquistadores.

Tal vez lo más notable de la cultura purépecha fue el uso de los metales. A diferencia de
los mexicas que se ocupaban más del oro y la plata principalmente con orientación hacia la
orfebrería, los purépechas hicieron uso del cobre con el que fabricaron objetos domésticos, además
de los necesarios para su profesión como hachas, anzuelos y ganzúas y pinzas de todo tipo para
objetivos tan disímbolos como lafabricación de arreos de pesca y la depilación. También utilizaron el
cobre para objetivos religiosos como sonajas, cascabeles y brazaletes. Además del cobre también
utilizaron la plata. Estos hechos implican que los purépechas conocieron el uso del fuego para
laminar y forjar el cobre. Es muy probable que estas técnicas fueran posteriormente impulsadas por
los españoles para su beneficio –la tradicional fabricación de cazos–.

Los purépechas, a pesar de ser acusados por los mexicas de guerreros agresivos y
bárbaros, tal parece que en la realidad eran todo lo contrario. El pueblo purépecha era un pueblo
culto y teocrático amante de la paz y tranquilidad. Algunas crónicas señalan que eran monoteístas y
adoraban al sol a quien llamaban Curicáveri. Esta postura se opone a otras como las de Mendieta y
Núñez58 y Fray Diego de Basalenque59 que aseguran que era un pueblo carente de preocupaciones
filosóficas, basando su planteamiento en que dentro de su lengua “no hay voces metafísicas”.

Sin embargo, todas las fuentes coinciden en que adoraban a Curicáveri “el que engendra el
fuego” y no se necesitan grandes dotes metafísicas para suponer que el que engendra el fuego es el
sol. Curiosamente, la esposa del dios fuego de nombre Xarátonga representaba a la luna.
Nuevamente se generan especulaciones entre las similitudes de los purépechas a los teotihuacanos
–que no eran náhuas– y aún más de los purépechas a las culturas egipcias.

Su cultura, que giraba en torno de esta deidad, estaba compuesta de música, danza y
algunas manifestaciones plásticas que raramente se conservan a través de la tradición oral. Las
crónicas hispanas se esfuerzan en mostrar a un purépecha degenerado en ritos religiosos en torno a
“ídolos descomunales” –que no existen actualmente– realizados en la ciudad de Zacapu con “ofrendas
de copal, joyas y flores y sacrificios humanos” –de las que no hay testimonio ni vestigios y que sí emulan
los ritos aztecas.

Lo que sí es innegable y que subsiste, a pesar de todos los esfuerzos por destruirlo, es la
organización y política purépecha. La cabeza de todo el pueblo era un rey, que a su vez era heredero
de la fuerza y poder del dios Curicáveri, por tanto era no sólo la máxima autoridad sino el más
poderoso individuo de toda la comunidad. El rey era el ser supremo, como lo era el faraón egipcio,
así lo confirman las crónicas mexicas: “Todos los gobernantes de los pueblos cercanos obedecían al
señor de los tarascos. Todos le pagaban tributo, lo reverenciaban. El supremo gobernante tarasco
podía compararse en verdad con el gran tlatoani de México”.1 Alrededor del rey estaban los
sacerdotes y los militares, organizados en jerarquías. El más importante de ellos era el Irecha que
58 MENDIETA Y NÚÑEZ, S citado en ALVEAR ACEVEDO C. Historia de México. La religión tarasca. Jus México 1995
59 BASALENQUE, D de. Ibid

47
Chamacuero, Origen y Destino

tenía el privilegio de hablar por el dios Curicáveri. La función de los sacerdotes era mantener la
creencia en el dios sol y la armonía entre el pueblo y la función de los militares era mantener el orden
interno y la defensa de toda la comunidad. El Irecha y los demás sacerdotes se pintaban de negro
durante las festividades, porque era el color de “lo que había consumido el fuego”, es decir lo que
había hecho Curicáveri. Corona Núñez60 dice que “Pátzcuaro, su ciudad sagrada, significa donde se
tiñe de negro” –sin confirmar.

Los muertos, si eran del pueblo, eran enterrados en lugares alejados de los lagos, pero al
rey, a los nobles y a los sacerdotes se les incineraba –práctica que los distingue de otros pueblos
vecinos. Hay elementos para suponer que el rey, si bien gozaba del privilegio de heredar su puesto,
esto no ocurría siempre. En esos casos, para la designación del monarca se procedía a una especie de
elección entre los notables, ya que la nominación, se decía, descendía directamente del dios sol.

Es muy interesante el dato proveniente de los documentos existentes de que los


purépechas carecían de escritura, pero tenían relatos que servían de crónica y literatura. Kirchhoff
habla del “relato del petámuti como una de las joyas más preciosas de la literatura indígena”.61

Otra gran contradicción ocurre en que este pueblo dominaba la Geografía y tenía una
especie de cartografía donde se “dibujaban los puntos que pudieran ser sitios peligrosos, las
entradas y las salidas y los lugares donde había corrientes fluviales”. No se duda de la capacidad
cartográfica de los purépechas, sino de que ésta no estuviese documentada de alguna manera.

Los autores señalan que la matemática del purépecha era muy elemental y utilizaban el
sistema vigesimal, sin embargo, dado la evolución del sistema numérico más parece era sexagesimal,
como lo fue el sistema sumerio. Dominaron además la Astronomía, teniendo clara conciencia que
conocían y utilizaban un calendario semejante al de otras culturas de dieciocho meses de veinte días
con cinco días adicionales.

Ya se ha hablado de los mosaicos de piedras de colores ya que conocían el labrado de


piedras – lapidaria–. Por esta razón también fueron maestros en orfebrería utilizando piedras
preciosas, oro, plata y cobre. Dominaban el tejido de fibras, especialmente el algodón y las de ixtle o
fibra del maguey. Su pintura la realizaron con dos técnicas, la de la pluma haciendo magníficos
mosaicos con plumas de colores y la de la laca –técnica sólo conocida por los chinos. Conocían,
además, la técnica del curado de pieles. La cerámica era zooforme, principalmente con temas
acuáticos, depurándose las técnicas hasta llegar a la losa de barro negro muy delgada y fina.

Pese a ese poderío, los purépechas sólo intentaron penetrar el imperio azteca cuando
éste entró en decadencia. Todas las crónicas, mexicas y postmexicas siempre hablan de agresiones
aztecas y de la defensa no sólo heróica sino devastadora del pueblo purépecha. Nunca fueron
vencidos. La posible invasión purépecha en territorio mexica se confunde con la conquista española
y esto sirve de base para que los españoles también entren en territorio purépecha.

60 Ibid
61 KIRCHHOFF P. Op cit

48
Al Principio

Se teme que los historiadores del pueblo purépecha no han sido hasta la fecha muy
genuinos con su opinión y que siempre han visto a esta cultura desde los ojos de los aztecas. Es
indispensable que nuevos investigadores, historiadores, etnólogos, lingüistas y arqueólogos hagan
una nueva crónica michoacana, fundamentada en hechos reales y precisos, para poder tener una
verdadera dimensión de esta enorme cultura.

1.7 La fundación de Chamacuero


La leyenda y la tradición oral por encima del conformismo hispanista.

Es muy difícil ser imparcial y justo, cuando en forma sistemática y conciente se ha


negado a un pueblo la posibilidad de ser. El enorme daño que hizo a un país la conquista española y
la europeízación de las culturas es algo de lo que no se ha podido recuperar. Ya se ha señalado la
importante cita de Teresa Rojas Rabiela, la cual no puede dejar de estar presente en cualquier intento
de estudio e investigación.

Los ojos de los blancos han sido distintos a los ojos de otras etnias. Tal parece que sólo lo
que los españoles trajeron a América fue trascendente. La discusión es interminable y puede haber
razones de ambas partes. Lo cierto es que ese período histórico parece no haber pasado en el tiempo
y sigue presente en todas y cada una de las actividades de este país.

El intentar justificar que fue el pueblo purépecha quien fundó Chamacuero, un pueblo
habitado por pames–chupícuaros, aztecas y otopames parece ser una agresión al sentido común, y
sobre todo a la intocable cultura hispana. El señalar que para su vida, desarrollo y formación no
requirió en ningún momento de la presencia del blanco europeo. Eso es lo que se pretende realizar
en este apartado.

Se ha extendido la narración sobre el pueblo purépecha por la importancia que éste tiene
para lo que hoy se conoce como Comonfort. Y se retoman algunos puntos básicos sobre el relato
histórico de los pueblos michoacanos.

Tal parece que los grupos que conformaban la sociedad que habitaba en torno de Lago de
Pátzcuaro y sus alrededores, lo que algunos cronistas llaman “tribus tarascas”, en realidad no tenían
en un principio una unidad política; pero lejos de ser hordas salvajes eran grupos organizados. No se
considera verosímil la narración de la Relación de los Indios de Michoacán que fue redactada por un
misionero por órdenes del virrey Antonio de Mendoza; pero servirá de apoyo para el comentario.
Resulta, según este documento, que un grupo de chichimecas de la tribu de venacaces y comandado
por Hiretecátame, que “eran de lengua tarasca y los menos de lengua náhuatl”62 intentaron invadir
las tierras ocupadas por los agricultores de Naranjan. Utilizaron para ello la diplomacia e incluso
casaron a la hermana del cacique de Naranjan con Hiretecátame, habiendo un hijo como producto
de esta unión. Sin embargo, la diplomacia fue inútil y los habitantes de Naranjan expulsaron
violentamente a los invasores matando a Hiretecátame.

El hijo de éste con la hermana del cacique, de nombre Sicuirancha, permaneció en tierras
michoacanas, pero al crecer juró vengar la muerte de su padre. Sicuirancha tuvo dos descendientes,
62 LEÓN-PORTILLA (1976). Op cit.

49
Al Principio

seguramente disminuirían su fuerza de expansión, dobla por la desembocadura del río de la Laja
hasta el norte, donde encuentra pueblos de naturaleza oto-pame, amables y dispuestos a colaborar.
En esta expedición llega a una zona montañosa que encañona el río de la Laja y lo vuelve tumultuoso
aguas arriba. Ese hecho hace que declarara que ese punto es un buen sitio de protección para su
imperio. Punto donde el monarca ve claramente las ruinas de una ciudad monumental que ha
entrado en decadencia. Entonces funda en este punto una ciudad frontera llamada Chamá-Cuaro
que significa “el lugar donde se derrumbó”.63 Esto ocurre el año de 1390.

La hegemonía y el esplendor purépecha se mantuvo por algo más de ciento cincuenta


años hasta la llegada de los invasores hispanos.

En 1480 fue electo rey Tzim-Tzicha quien gobernó hasta la llegada de los españoles en
1520. Es increíble que un pueblo fuerte y poderoso que nunca había conocido la derrota fuera
sometido a través de la religión cristiana introducida por los misioneros, cuando los autores suponen
que este pueblo no tenía principios filosóficos.

La hipótesis de la fundación de Chamacuero por Tzi-Tzic-Pandá-Cuare está sostenida por


los siguientes hechos:

1. En el Valle de Chamacuero, formado por el Río de la Laja y sus arroyos afluentes, se


establecieron pueblos de origen chupícuaro, posiblemente pames, que erigieron una serie de centros
ceremoniales de los cuales se tiene clara evidencia: los de Madre Vieja, sobre el propio Río de la Laja
a la altura del ahora Ejido de la Palma, los de Los Remedios sobre las laderas del cerro del mismo
nombre en la ciudad de Comonfort y los de Morales localizados sobre un cerro de la comunidad de
Orduña de Arriba. Estos asentamientos fueron erigidos entre los años 900 a 1100. Hacia el año 1200
por causas posiblemente ambientales fueron abandonados.

[Link] fines de 1200 y principios de 1300 hubo un nuevo repoblamiento de estos sitios
por pueblos de origen otomí que fundidos con los pames existentes crean una comunidad oto-pame
de consideración que se dedicaba a cuestiones agrícolas y vivía en los lugares donde habían existido
los asentamientos anteriores.64

3. A fines del siglo XIV se produce una expansión del estado purépecha y se establece una
ciudad frontera en la que es una comunidad oto-pame con fines de seguridad y de subsistencia.
“Sólamente en el Bajío encontramos algunos intentos de integrar estas tierras [habitadas por diversos
grupos chichimecas] en la civilización mesoamericana, cuando se establecieron colonias tarascas hacia
fines del siglo XIV y en el siglo XV”.65 Hay una frontera formada por “el estado tarasco y los chichimecas
guamares y pamesquienes habitaban el Bajío”.66

4. El mapa de regionalización fisiográfica muestra claramente las razones por las


cuales se elige el Valle de Chamacuero como posibilidad de una ciudad frontera, ya que se
determina una defensa natural debido a las mesetas y sierras en torno del Río de la Laja. No hay
63 SANTANA P. Origen del nombre Chamacuero. 1985. “El nombre Chamacuero procede del verbo purembe cha-macuá-rini
que significa caer o derrumbarse, por lo cual Chamacuero significa lugar donde hay derrumbes o lugar de ruinas”.
64 WRIGHT (1993) Op cit.
65 Ibid
66 Ibid

51
Chamacuero, Origen y Destino

duda que esta zona hacia el siglo XIV se encontraba inundada por un río cuyo caudal era de cien a
quinientas veces el actual.

5. La ciudad frontera fundada en 1390 recibió el nombre de Chamá-Cuaro que en lengua


purembe significa “lugar de ruinas” dado que se erigió a la vera de los vestigios monumentales de
Madre Vieja, Los Remedios y Orduña. El hecho de que se utilice el toponimio purembe define la
presencia de purépechas en la zona. El mandato del rey purépecha le da fundamento legal a la
fundación de una ciudad frontera de su imperio en un lugar donde las defensas naturales del lugar,
aseguraban su protección. Esta ciudad fue establecida donde se encontraba un núcleo importante de
oto-pames que se encargaron de cuidarla y protegerla; situación que subsistió hasta el año de 1538
cuando fue invadida por los españoles.

Mapa de Regionalización Fisiográfica INEGI


En amarillo: valles; en naranja, mesetas; en rojo sierras

6. Dado que no se conoce otro mandato legal anterior que hubiera dado lugar a otra
fundación de la ciudad, Chamá-Cuaro es fundado por orden de Tzi-Tzic-Pandá-cuare como una
ciudad frontera en 1390.

7. Con el uso y desuso del lenguaje la palabra Chamá-Cuaro se convirtió en


Chamacuero.
52
CAPÍTULO II

LA COLONIA O LA ESCLAVITUD DE
CHAMACUERO

2.1 ... llegan unos invasores blancos y barbados

Hacia el siglo XV España realmente no existía como nación, era un conjunto de reinos
y principados, cada uno peleando por el poder y la riqueza, como uno más de los países durante
el final de la Edad Media. Sumido en su gran mayoría territorial en un oscurantismo e incultura.
Conformado con el gran contraste de los logros culturales que los reinos del sur, principalmente
Granada, que había adquirido de los pueblos árabes que lo habitaban y el resto del país, sumido
bajo el dominio del Vaticano y de la regencia del papado. Uno de los pocos reinos que
sobresalían por la valía de algunos de sus hombres, ilustrados en las universidades católicas era
el de Castilla, el cual estaba dividido en dos, Castilla la Vieja y Castilla la Nueva. Ambos reinos,
después de una cierta conformidad interna estaban regidos por Isabel, una mujer inteligente que
había heredado dotes de cultura y riqueza. Otro reino dominado por la cultura religiosa cristiana
era el de Aragón, del que puede decirse que era, al contrario de Castilla, un reino retrasado que
vivía fundamentalmente de su agricultura. Los nobles diplomáticos de aquella época vieron con
gran ambición la posibilidad de unir el país y consolidar una nación fuerte, capaz de competir
con Inglaterra y Francia. Así que concibieron la unión en de los reyes de ambas monarquías. Tras
el de Fernando de Aragón e Isabel de Castilla, bendecido por un enviado del Papa y hecho con
toda pompa, se inició efectivamente una unión en todo el país. Los reinos más débiles cedieron
ante la fuerza de este reino. Contando con todo el apoyo de la Iglesia y habiendo gastado sus
recursos personales en las guerras de conquista lograron unir prácticamente todo el país.
Quedaron fuera, entre otros, los países Vascos, los países de la Cataluña, la Lusitania o Portugal y
el poderoso reino musulmán de Granada.

Impulsado por la Iglesia Católica y con la ambición de descubrir nuevos pueblos que
conquistar y redimir, Cristóbal Colón comienza a mover influencias políticas a fin de convencer a
los nuevos reyes es pañoles de una expedición. Sin embargo, el reino de España se encontraba
prácticamente en dificultades económicas debido a las luchas internas por la unificación y
deficiencias en la economía mediterránea, y los reyes (a pesar del , cada uno de los reyes sólo
gobernaba su reino) no vieron factible en ese momento el proyecto. La habilidad de Colón, el
apoyo eclesiástico y de ciertos nobles que veían la expansión de la marina española como una
forma de mejorar la economía ibérica, lograron convencer a Isabel y se hizo la famosa
expedición que salió rumbo al Oeste en 1492. En ese mismo año por la fuerza arrojaron de
Granada a los sultanes musulmanes y España tuvo por vez primera una unidad católica y el
control de toda la península ibérica.
53
Chamacuero, Origen y Destino

El descubrimiento azaroso de Colón fue una medida estratégica para la consolidación


del reino español, quien demostró su superioridad mediterránea. Sin embargo el reino de Portugal
entró en recelo ya que alegaba tener privilegios sobre las tierras descubiertas merced a
autorizaciones del Papa Calixto III. Fernando de Aragón solicitó apoyo del Papa Alejandro VI para
zanjar las diferencias y delimitar los campos y responsabilidades. Inmediatamente la Iglesia, que era
la máxima autoridad internacional, intervino y entregó el dictamen por medio de dos bulas, la
Eximiæ devotionis y la Inter cætera1. Fue el mismo Papa Alejandro VI, que era español, quien
formuló el instrumento por medio del cual se les dio a los reyes de España los derechos absolutos
sobre la ocupación de los nuevos territorios descubiertos. La bula Inter Cætera de 4 de mayo de 1493
señala que “en virtud de la potestad investida en Nosotros como vicarios de Cristo en la tierra, es nuestra
voluntad hacer donación perpétua a los Reyes Católicos de todas las islas y tierra firme descubiertas o que se
descubrieran en el Mar Océano al Oeste de la línea de demarcación para que dichos monarcas y sus sucesores
ejercieran sobre aquellos territorios libre, pleno y absoluto poder, autoridad y jurisdicción”. A esta línea se le
dio el nombre de línea Alejandrina. Sin embargo, los portugueses no estuvieron conformes ya que
esta línea cruzaba la mitad del océano y a ellos no les tocaba nada. Por el tratado de Tordesillas la
línea Alejandrina se corrió 270 leguas más allá de las 100 leguas que les daba la bula Inter cætera.2
Así que un Papa español, descendiente de la familia Borgia, se dio el lujo de regalar lo que
no era suyo. La donación prohibía a cualesquiera persona de cualquier dignidad, so pena de
excomunión, el ir a las tierras donadas a los reyes de España a obtener mercaderías o por cualquier
otra causa sin licencia especial de ellos y se imponía a los reyes favorecidos, por santa obediencia, la
obligación de evangelizar a los habitantes del nuevo mundo. Es como si se hubiera expropiado el
dominio político de los reyes y señores indígenas en favor de los Reyes Católicos. “Nadie puede donar
lo que no le pertenece, menoscabando la libertad de los pueblos americanos”3
En una interpretación de estas bulas de donación, se dice que el Papa nunca quiso despojar
injustamente a los indios y que los Reyes Católicos actuaban únicamente movidos con el espíritu de
cristianizar a estos seres sin alma. “Los reinos o señoríos independientes eran sujetos de derecho
internacional... pero en ellos se atentaba contra los derechos esenciales del hombre, principalmente debido a
los sacrificios humanos”4.

“Las desgracias de estos miserables [los indios] empezaron con el descubrimiento de la


América, y aunque grandes en su principio fueron siempre a menos hasta la Independencia. Colón,
en 1499, distribuyó entre sus compañeros las tierras de que se había apoderado declarando como
esencialmente afectas a ellas a los que las habitaban, y por lo mismo sujetos al señor del territorio,
todo conforme a los principios de feudalismo muy comunes por aquel tiempo en Europa”5

Al saberse los descubrimientos de Colón y de la bula papal los pasajes para el Nuevo
Mundo se pusieron a la alza. Todo mundo quería estar en un barco y conquistar los nuevos
territorios. La ambición era grande, había oro y riquezas y los sin-alma eran muy buenos
esclavos, a pesar de todos los buenos propósitos del Papa. Había que sustituir a aborígenes

1 ALVEAR ACEVEDO C. La iglesia en la Historia de México. Jus. México. 1988


2 La línea Alejandrina era un meridiano que pasaba a cien leguas al oeste de las islas Azores. Después del Tratado de Tordesillas
quedó situada a 370 leguas al oeste de las Azores.
3 GUTIÉRREZ CASILLAS J. Historia de la Iglesia en México. Porrúa México, 1984.
4 Ibid
5 MORA J.M.L. México y sus Revoluciones. I p188. Paris 1856. FCE México.1986

54
La Colonia o la Esclavitud de Chamacuero

estúpidos por magníficos y cristianos españoles. La colonización se puso en marcha y muchos


españoles vieron una gran posibilidad de hacerse ricos en oro o en tierras; podían llevar a sus
esposas siempre y cuando fuesen casados por la Iglesia en España y fueran católicos profesantes.
Algunos autores justificaron estas conductas en virtud de que los indios tenían una incapacidad
natural y que eran de suyo malvados, viciosos y enemigos de todo orden moral.

En términos generales la conquista se hizo en base a una serie de actos de poder


ejercidos en contra de los naturales por parte de los soldados españoles. El más renombrado fue el
denominado Requerimiento que formuló el doctor Juan López de Palacios Rubio. Se les reconvenía a
los habitantes de un determinado lugar ocupado sobre la bondad de Dios, que hizo Cielo y Tierra, y
que por tanto, el Soberano Pontífice, que era su vicario terrenal, en su máxima sabiduría y justicia
había ordenado donar todas las tierras y sus ocupantes a los reyes de España, y que por tanto les
debían vasallaje. El documento leído terminaba “Si así lo hiciéreis, haréis bien... y sus altezas... os
recibirán con todo amor y caridad y os dejarán vuestras mujeres, hijos y haciendas libres sin
servidumbre... y no os compelerán a que os tornéis cristianos, salvo si vosotros, informados de la
verdad, os quisiereis convertir a nuestra santa Fe Católica... Si no lo hiciéreis... yo entraré
poderosamente contra vosotros y os haré guerra por todas las partes y maneras
que yo pudiere y os sujetaré al yugo y obediencia de la Iglesia y de sus altezas y tomaré vuestras
personas y de vuestras mujeres e hijos, y los haré esclavos... y os tomaré vuestros bienes y os haré
todos los males y daños que pudiere como vasallos que no obedecen ni quieren recibir a su Señor y le
resisten y contradicen”.6

Obviamente, el documento no se cumplía por varias razones. La primera los nativos no


sabían ni entendían el español, en caso de haber traductores éstos estaban al servicio de los
españoles y se encargaban de hacer una mala traducción y en seguida porque a pesar de todo los
pueblos sojuzgados tenian un orgullo que no soportaba el oprobio de los invasores. Se señala de
atrocidades cometidas con nativos en las islas del Caribe y en propio territorio mexicano, a pesar de
que los documentos generados por los propios invasores traten de suavizarlas. El documento
terminó por ser prohibido por la Corte.

De esta forma los naturales eran de hecho convertidos en esclavos, pero conforme a la
jurisdicción de la época sólamente se esclavizaban a los individuos habidos en guerra justa, como era
a los musulmanes y judíos que concientemente no profesaban la religión católica. A los americanos
se les decía que no tenían conocimiento de esta religión y que por tanto había que educarlos en ella,
antes de esclavizarlos. Sin embargo, la corona española tomó buen cuidado de no abusar con la
esclavitud de indios, puesto que con eso limitaba el poder de la conquista. “Interesaba a los reyes
tener a los indios como súbditos directos y libres más que repartirlos como esclavos”.7 “En este país,
lo mismo que en todos los otros conquistados por los Españoles, se sostenía que jamás podría
emprenderse nada ni sacar de él provecho alguno, si se hacía cesar un momento la sujeción de los
pueblos conquistados a sus vencedores y la esclavitud acordada a favor de éstos. El temor de haber
descubierto sin fruto un hemisferio tan rico no dejaba de hacer grande impresión en la corte, mas
también el haberse apoderado de la mitad del globo para reducir a servidumbre las naciones que la
habitaban era una consideración que no dejaba de alarmar muchas veces al gobierno que,
6 LEÓN-PORTILLO M et al. Historia Documental de México. UNAM. Instituto de Investigaciones Históricas. México. 1974
7 Ibid
55
Chamacuero, Origen y Destino

fluctuando en esta incertidumbre, concedía o revocaba las encomiendas al azar, según el temor o la
consideración que lo dominaba al momento de resolver”8 Pero bajo el pretexto de que los indios
eran indóciles y se subordinaban fácilmente en rebelión, la esclavitud fue un hecho disfrazado de
muchas facetas o descarado y vil.

En 1504 muere la reina Isabel y el rey Fernando queda como regente del reino, durante
este tiempo suceden los principales acontecimientos de invasión española en nuestro país –hicieron
el favor los españoles de venir a redimir a los estúpidos e indomables indios. Por eso partieron
rumbo a las nuevas tierras una serie de expediciones cuya misión era rescatar, saltear y fundar:
rescatar oro y piedras preciosas, saltear indios y fundar nuevos centros de población. La Isla de Cuba
ya había sido conquistada y había en ella un gobernador de nombre Diego Velázquez. Este señor
organizó entre otras dos expediciones que llegaron por casualidad a territorio mexicano. La primera
data de 1517 y estuvo al mando de Francisco Hernández de Córdoba con tres naves. La reseña dice
que llegaron a un lugar que llamaron Isla Mujeres “por tener ídolos con apariencia femenina” y a Cabo
Catoche el dia 1 de marzo. “E aquella tierra que primero vieron era de la Provincia de Yucatán, en la
costa, de la cual había unas torres de piedra que son mezquitas e oratorios de aquellas gentes
idólatras. Vieron gente vestida de algodón, con zarcillos en las orejas e con patenas e otras joyas de
oro al cuello”:9Continuaron su viaje y llegaron a las costas de Campeche y en Champotón
supuestamente los nativos no los recibieron muy bien que digamos y tuvieron una batalla que
ganaron las armas de fuego de los españoles, aunque muchos murieron y otros quedaron heridos,
incluso el mismo Hernández de Córdoba que muere meses después en Cuba. Por este solo hecho se
le otorgó a Francisco Hernández de Córdoba el título de “ Descubridor de México”. Al año siguiente,
movidos por la avaricia y la ambición vuelven a hacer una nueva expedición comandada por Juan de
Grijalva con la que llegó a los ríos Tabasco (que se llamó después Grijalva) y Papaloapan.10

Ya en este momento los aztecas estaban informados y el emperador Motecuhzoma


mandó embajadores a investigar. Después de la misión exitosa de Grijalva el gobernador Velázquez
nombró a otro conquistador para rescatar la tierra descubierta. Ese fue el extremeño Hernán Cortés,
quien era bachiller en leyes por la Universidad de Salamanca [Link] del ayuntamiento de la
Ciudad de Santiago en España. Se inició la más venturosa y cruel de todas las expediciones que
realizaron los españoles, que concluyó en 1521 con la caída de la Gran Tenochtitlan. Las
expediciones de Hernández de Córdoba y de Grijalba ya les habían dado la experiencia para la
conquista que fue el miedo causado por el temor de las armas de fuego y los caballos, que para los
nativos eran parte animal y parte humana ya que andaban pegados. A pesar de ello, la derrota del
gran imperio mexica sólo pudo lograrse debido a la decadencia del imperio azteca y al odio
generado en otros pueblos que no dudaron en ayudar a derrotar a los aztecas. Ya habían llegado
loshombres blancos y barbados...

Y lo peor de todo es que algunos historiadores, incluso de mucho prestigio como Carlos
Alvear Acevedo digan que: “La multitud de lenguas, de religiones, de costumbres y de organismos sociales
diversos, habían impedido la formación de un solo país, que en verdad sólo comenzó a existir a partir
de la Conquista, la cual puso las bases de la nacionalidad mexicana al unir las antiguas
poblacionesaborígenes con la población española, y al establecer la cultura latino-cristiana,
8 MORA J.M.L. Op cit. p 190-191
9 FERNANDEZ DE OVIEDO en ALVEAR ACEVEDO Op cit.
10 Ibid

56
La Colonia o la Esclavitud de Chamacuero

que es la nuestra [?], a la que incorporó algunos elementos de la antigua cultura indígena”.11
2.2 Se inicia la dominación

Probablemente hacia 1518 los pueblos que habitaban en todo el territorio mexicano
sabían ya de la llegada de los españoles. Es muy probable, también, que los pueblos que no eran
guerreros abandonaran sus propiedades y se refugiaran en zonas agrestes con fines de defensa. Eso
es lo que seguramente sucedió en el Valle de Chamacuero, los grupos oto- pames que poblaban esta
zona seguramente se refugiaron en los cerros y lomas cercanas con fines de ocultarse y en caso
preciso defenderse, ya que sus casas y propiedades no ofrecían lugar seguro para estar.

Desde 1522, cuando se instauró el primer ayuntamiento en Veracruz, llegaron a este


territorio una gran cantidad de españoles con ambición y codicia buscando mejores formas de vida y
riqueza. Por efecto de la Bula Papal todo español que llegara a un sitio y lo declarara conquistado a
nombre del Rey tenía el derecho de vivir en él. La invasión hispana se inició en localidades cercanas a
las costas del Golfo de México, pero continuó tierra adentro hacia el poniente, hacia el norte y hacia
el sur.

Como se ha apuntado, el Papa encomendó al Rey que los indios hallados en sus tierras
fueran encaminados en la evangelización. Esto se hizo a través de las llamadas encomiendas. En
territorio mexicano la encomienda toma características particulares. Consistían esencialmente en el
reparto de indios para que sirvieran a los españoles en labores agrícolas, ganaderas o mineras. Al
español beneficiario de una encomienda se le denominaba encomendero. Un encomendero tenía el
derecho de beneficiarse con el trabajo del indio a cambio de proveer lo necesario para la
evangelización de sus encomendados. Fue concebida como una institución para proteger a los indios
de la esclavitud a cambio de obligarlos a trabajar para los españoles al albedrío de los mismos. Se
escapaba jurídicamente de la figura esclavista por el simple hecho de que el encomendero no
enajenaba a su favor las personas de los indios, sino que gozaba simplemente de una comisión
condicionada de servicios, que como tributo a la corona el indígena estaba obligado a pagar. Por
tanto, un indio que se encomendaba a un español no perdía su condición natural de vasallo del rey y
por tanto llevó a los encomenderos a explotar sin medida a los encomendados.

“Todo Indio en México era o vasallo inmediato de la corona, o dependiente de algún señor a quien
había sido otorgado por cierto tiempo el distrito en que vivía con la denominación deencomienda: el beneficio
de los servicios presonales pertenecía a la corona o al poseedor de la encomienda. Estos servicios, aunque
exigibles en virtud de la ley, eran de distinta naturaleza que los trabajos serviles impuestos originariamente a
los Indios: los últimos eran de dos clases, la primera, de los que se presentaban para la construcción de las obras
públicas de que la sociedad no puede carecer sin graves incovenientes, y la segunda, de los que se hacían en
beneficio de los metales y laborio de las minas. Al Indio se le obligaba a cultuvar el maíz y otras semillas de
primera necesidad, a cuidar de los ganados, a construir los edificios públicos, los puentes y caminos; pero no a
trabajar en el cultivo de la caña y otras producciones que son objeto de lucro o de comercio”.12

11 ALVEAR ACEVEDO C. Historia de México p99. Jus. México 1994


12 MORA JML I Op cit p 494-495

57
Chamacuero, Origen y Destino

Como vasallo del rey, el natural no tenía derecho alguno para gozar el producto de su
trabajo a menos de que lo quisiera su encomendero, tampoco tenía ningún privilegio en el uso de
caballos, o alguna herramienta que facilitara su trabajo. Su esposa e hijos, como eran parte de la
encomienda, también tenían sus actividades propias dentro de la estancia o hacienda de los
españoles. Dentro del proceso de evangelización el encomendado tenía la obligación de asistir a
todas las ceremonias religiosas que se le indicaran y cumplir fielmente con sus responsabilidades
con el culto. Tuvieron, además, que pagar tributo a los encomenderos, en caso de recibir algún
producto por su trabajo. El tributo no sólo era a los encomenderos sino también deberían pagar
diezmos y primicias a la Iglesia.

Al someterse al proceso de evangelización, los naturales sufrieron la perdida parcial de


su patrimonio cultural y la adopción de los ritos y el calendario ritual de los europeos. Si bien no
cedieron en la totalidad de sus creencias, que mantuvieron secretas e incluso se mezclaron con las
cristianas, la adopción de la fe católica implicó la sumisión a cualquier intento de rebeldía, so pena de
ser castigados por sus desobediencias. “Todo su empeño [de los eclesiásticos] consistía en que [los Indios]
fuesen cristianos, sin cuidarse primero de hacerlos hombres, con lo cual se consiguió que no fuesen lo uno ni lo
otro... Millares de Indios fueron bautizados sin más nociones del cristianismo que el de las ritualidades o el de
las festividades... Los Indios, pues, sufrieron la misma degradación en el orden civil que en el religioso, sin que
pudiesen ser bajo el régimen adoptado ni cristianos verdaderos, ni ciudadanos útiles”.13

Una de las primeras encomiendas que se establecieron en Guanajuato fue la de


Acámbaro, encargada a Hernán Pérez Bocanegra en el año de 1538. Según la relación de Ramos de
Cárdenas fueron llevados a este sitio “un grupo numeroso de indios tarascos y de otras tribus”.14
Wright establece que “Acámbaro fue poblado de otomíes de Huichapan antes de la conquista”.15 Es
muy probable que fueran llevados a ella todos los nativos que presentaban dificultades para su
control, conforme a los requerimientos, muchos nativos, sobre todo jóvenes y fuertes para el trabajo
fueron esclavizados y llevados a trabajar en las labores agrícolas de la encomienda.

Se tiene referencia que un grupo de jóvenes chamacuerenses fueron esclavizados por


rebeldes y llevados a Acámbaro en 1538. Allí fueron detenidos contra su voluntad por varios años.
Sin embargo, dice la crónica oral, que finalmente este grupo de jóvenes chamacuerenses logra vencer
las guardias y clandestinamente regresan a su pueblo “a sus cues y a las ruinas de sus casas”.16

Los soldados conquistadores no podían por sí mismos adjudicarse la propiedad de


tierras que ganaban. Por la bula papal el rey era el único y original dueño y señor de todos los
territorios y personas conquistadas, lo que significa que al rey y sólamente al rey le pertenecía
primordialmente de la tierra conquistada y lo que ella contenía. Por tanto, sólo al rey, y por
designación de él a sus directos representantes, les compete una vez conseguida la ocupación el
otorgar predios a particulares para que dispusieran de ellos como propietarios privados.

13 Ibid p 197
14 RAMOS DE CÁRDENAS F Relación Geográfica. Xilotepec. 1582 en WRIGHT D Querétaro en el Siglo XVI. Querétaro.
1989.
15 WRIGHT [Link] Colonización de los Estados de Guanajuato y Querétaro por los Otomíes según las Fuentes Etnohistóricas.
Zamora. 1996.
16 RODRÍGUEZ FRAUSTO J.J. Los Orígenes de Comonfort, Gto. Norcentro. Revista del Colegio del Bajío. México 1984

58
La Colonia o la Esclavitud de Chamacuero

Los títulos de propiedad privada se otorgaban en lo que se llamaba una merced real, es
decir un aconcesión que otorgaba el rey por su gracia y voluntad. Una vez otorgada esta merced, las
personas podían disponer libremente de tierras y lo que ellas contenían.

La primera merced real que fue otorgada en el Valle de Chamacuero data del año de 1543
y fue otorgada a doña Leonor de Alvarado, española, viuda, a fin de que estableciera en esta ciénega
una estancia ganadera. Junto con la estancia le fue otorgado a doña Leonor una cantidad de indios
para el cultivo y cuidado de la estancia y ciénegas.17,18
Conciente doña Leonor del grupo de jóvenes chamacuerenses que habían regresado de
su cautiverio en Acámbaro, solicitó que le fueran entregados, conforme a la merced, para el cuidado
de su propiedad. Los nativos se negaron a trabajar para la española y esto origino un pleito judicial
que duró cincuenta años y que al final ganaron los rebeldes.19
A partir de 1543, algunas familias españolas, que como ya se ha asentado debían de ser de
raza pura y católicas practicantes, fueron asentándose en este Valle. El número de familias
asentadas, se relata, fue de veintinueve. Las cosechas de grano eran abundantes, sobre todo de trigo
–cultivo español que dio origen a la construcción de una serie de acueductos y molinos, muchos de
ellos existen todavía y otros han desaparecido–; y maíz –cultivo de los nativos–. Señalan las crónicas,
esencialmente orales, que estas familias eran sencillas y que se hallaban preocupadas tanto del
beneficio material de sus tierras como del espiritual de sus trabajadores.20
Junto con los españoles estancieros, a partir de 1540 empezó la llegada de los los
misioneros religiosos que estaban involucrados en el proceso evangelizador.21 Los primeros que
llegaron fueron los franciscanos y posteriormente los agustinos, veinticinco años despúes. En el
Valle de Chamacuero no se logró una gran integración, salvo la que se tenía en las encomiendas por
la fuerza. Muchos de los habitantes de la congregación oto-pame original se dispersaron en cerros y
lomeríos y vivieron como en los primeros tiempos de la recolección y la caza. Eso los convirtió en
chichimecas hostiles, y en ocasiones se les confundió con guamares que frecuentemente bajaban y
robaban y asaltaban a los estancieros y sobre todo a los misioneros.

2.3 Las cofundaciones o refundaciones

Este país y en particular las regiones en torno al Río de la Laja han sido objeto de
fundaciones de muy diversa índole. Elconcepto de fundación, sin embargo, se utiliza en forma muy a
la ligera y sobre todo relacionado a un interés o a un elemento cultural asociado a él. Por ejemplo
poco se habla en los libros de una fundación de Teotihuacan y se discute quiénes fueron los
fundadores de la Ciudad de México, si los aztecas o los españoles y se dan fechas, 1325 y 1521, con lo
cual prácticamente se pudieran anular doscientos años de tradición y cultura.

17 Ibid
18 No se ha podido hallar en el Archivo General de la Nación el documento que es mencionado por Plácido Santana, aunque
existen documentos sobre el poblamiento de la región en fechas muy similares. En documentos del Archivo General de la
Nación se habla de mercedes diversas de tierra e indios para San Francisco de Chamacuero desde 1543
19 RODRÍGUEZ FRAUSTO J.J. Op cit
20 Ibid
21 WRIGHT D.(1996) Op cit.

59
Chamacuero, Origen y Destino

El diccionario dice que fundación es el principio y origen de una cosa. De tal forma que la
fundación de un pueblo es el conjunto de actividades de un grupo de personas a fin de dar origen a un
asentamiento humano en un sitio no ocupado anteriormente por otro grupo humano. De esa manera las
tribus chupícuaras que se instalaron por primera vez en el Valle de Chamacuero fueron las auténticas
fundadoras de este pueblo. Sin embargo, este planteamiento puede parecer un tanto romántico y
carente de base. Por esa razón, la jurisprudencia establece que para que una fundación sea
reconocida como tal, es necesario que haya de por medio un principio legal que le de personalidad
jurídica.

Visto desde el punto de vista antropológico, la definición jurídica le da todas las ventajas
a los españoles sobre cualquier otra etnia en las fundaciones de este país, como si no existiera otra
ley más que la del rey hispano y no hubiera existido otra forma de establecer jurídicamente el
principio de orden y pertenencia. “El principio fundamental de la legislación española en cuanto a la
propiedad territorial de México era que nadie podía poseer legalmente sino a virtud de una concesión
primitiva de la corona, llevándose esto con tanto rigor que repetidas veces se nombraron en comisión oidores u
otras personas para registrar los documentos que acreditan la propiedad de las fincas y hacer composiciones
con sus dueños, cuando carecían de títulos suficientes emanados del gobierno, obteniéndolos mediante una
suma más o menos considerable que por ellos exhibían. Esta operación produjo al erario cantidades
considerables...El soberano, que se estimaba único dueño de los terrenos de México, los hizo distribuir a los
conquistadores, a muchos de los favoritos de la corte, y a familias o naciones de Indios que habían ayudado a sus
vasallos a apoderarse de ellos...Nada se omitió para que se fundasen desde luego poblaciones de Españoles, y
estos establecimientos, lejos de que quedasen abandonados a la suerte o capricho de los fundadores, fueron
regalados por leyes y condiciones precisas a que debían sujetarse los nuevos pobladores. El sitio debía ser
hermoso, el aire saludable, el suelo fértil y las aguas en abundancia. La posición de los templos, la dirección de
las calles y la extensión y situación de las plazas estaban menudamente detalladas”22

La idea básica de la corona española era el fundar la mayor cantidad de poblaciones


habitadas y gobernadas por españoles, como una forma de asegurar la conquista de los nuevos
territorios. Efectivamente, los españoles recién llegados buscaron y encontraron los mejores
lugares para hacer sus poblaciones, desplazando, si era necesario, a los anteriores moradores.
Los documentos emanados de la conquista hablan y manifiestan fundaciones de poblaciones, en
el sentido que se ha mencionado.

Considerando firmemente que tanto derecho tiene el emperador azteca, el rey


purépecha, el monarca otomí como el rey español de hacer una fundación, muchas de las
fundaciones españolas son realmente cofundaciones, entendiéndose por cofundación el
asentamiento de una grupo de personas pertenecientes a una cultura o etnia sobre un
asentamiento previo de otra cultura. Basado en este principio las fechas de fundación de algunas
poblaciones actuales pueden parecer mucho más anteriores que las reconocidas oficialmente y
que son sujetas a celebración. Por ejemplo se sostiene que la fundación de la Ciudad de México
fue hecha, de acuerdo con los códices aztecas el año 2-Casa, es decir 1325, por orden del rey
Huitzilopochtli, siendo él mismo quien ordena y da fe de la fundación.

22 MORA J.M.L. I Op cit p 207, 208

60
La Colonia o la Esclavitud de Chamacuero

Cualquier otro intento de fundación por un pueblo dominante no es una fundación, sino
una cofundación, es decir una fundación sobre lo ya fundado. De tal manera que la fundación de la
Nueva España, sobre las ruinas aztecas, no es una fundación, sino una cofundación, por más que la
haya ordenado el rey Carlos V de Alemania y I de España.

“Los [Indios] que de entre ellos... no moraban en las ciudades, fueron conforme a las leyes reunidos
en pequeñas aldeas a que se dio la denominación de pueblos, de donde no les era permitido salir, y cuya
economía interior estaba encargada a uno de ellos con el nombre de gobernador. A cada uno de estos pueblos se
asignó un territorio más o menos extenso llamado fundo legal...la ley no concedía más que el usufructo de las
tierras que no podían empeñarse, enajenarse ni ser legadas por testamento, sino que a la muerte del poseedor
debían reentrar en el fondo común a disposición del magistrado para un nuevo repartimiento”23

Esta disposición deja sin lugar a dudas que los pueblos de indios no son fundados, a
pesar de que existan fundadores de pueblos, que son las familias o los caciques que los formaron.

Tal vez esa es la razón por la cual la fundación de Querétaro también está sumida en la
controversia. Mientras la posición oficial es sostenedora de una fundación española, se tienen
pruebas de que ya existía una fundación anterior no española. Se ha visto la presencia y figura del
cacique otomí de nombre Conni, bautizado como Hernando de Tapia, quien después de abandonar a
su grupo en el valle sobre el Río de la Laja cerca de lo que ahora es San Miguel se dirigió al Valle de
Querétaro24, como se ha dicho anteriormente. Este valle está formado por un río que seguramente
tenía un muy buen caudal de agua y que bajaba de los manantiales de regiones al norte. Al cruzar el
río Querétaro por la región donde ahora se encuentra la ciudad, pasa al lado de una escarpada
cañada, que seguramente fue el lugar elegido por Conni como refugio temporal. Llamada la cañada
de Anda Mexei, que en otomí significa el gran juego de pelota (Anda=grande, Mexei=Lugar donde se
juega pelota).25

Acueducto en Querétaro
23 Ibid p 197
24 RAMOS DE CÁRDENAS. Op cit.
25 Ibid

61
Chamacuero, Origen y Destino

Los purépechas, que habían llegado al Valle junto con el encomendero Pérez de
Bocanegra, dieron por nombre al lugar donde vivía Conni Queren-da, que en lengua purembe
significa peña, puesto que eso era la cañada de Andamexei. De ahí se derivó el toponímico Querén-
daro que en purembe significa lugar de peñas. El nombre se corrompió en el castellano y se convirtió
en Querétaro.26

Un personaje importante en la historia de Querétaro es don Juan Sánchez de Alanis,


quien era ya conocido por Conni desde su estancia en las cercanías de San Miguel. De alguna manera
Alanis, a quien Ramos de Cárdenas cataloga como siervo del encomendero Pérez de Bocanegra,
viaja a Andamexei y participa con el cacique otomí en sus deseos de realizar un pueblo grande.
“Viendo éste y el don Hernando de Tapia la buena disposición que salidos de la dicha cañañda había
para poblar, se acordaron que pues había gente en abundancia y de cada día acudía mucha más a
lanueva de la fertilidad de dicha tierra, de fundar un muy buen pueblo”.27 La traza del pueblo también
fue hecha por Sánchez de Alanis, que fue calificada como magnífica, “está muy galanamente
fundado en forma de un juego de ajedrez según le trazó el dicho Juan Sánchez de Alanis con muy
grandes y espaciosas calles y puestas por muy buen concierto y orden”.28 “Poblado el pueblo el buen
don Hernando se dio a abrir acequias para que el agua que sale de la dicha cañada les pudiese
aprovechar para regar con ella muy grandes tierras”.29 Así se construyó el Pueblo de Santiago de
Querétaro.

Hay enormes controversias sobre cuándo se realizó la fundación y quién la hizo. Fuentes
de toda especie incluyendo las oficiales fijan fechas como 1531 que confunde una hipotética batalla
incruenta de Nicolás de San Luis con el verdadero poblamiento de Conni, 1537 que incluye una
cédula real poco fidedigna, pero se estima que las fechas más acertadadas se encuentran entre 1537 y
1540.30

“La ley determinó también que en cualquier lugar, aunque fuese de propiedad particular, en que
se reuniesen cierto número de familias y levantasen una capilla o templo se formase un pueblo, despojando al
propietario del terreno necesario para constituir el fundo legal”31.

El peregrinaje del sacerdote franciscano fray Juan de San Miguel es muy interesante y
estárelacionado con los procesos de fundación de pueblos. En Acámbaro era el superior del
convento franciscano donde trabajaba con un grupo de nativos purépechas. Por razones no del todo
claras existe una relación entre este fraile y don Hernán Pérez de Bocanegra el encomendero del
lugar, quien lo obliga a salir de Acámbaro para dirigirse al norte a evangelizar indios. En el valle del
río Querétaro en un asentamiento otomí que era denominado Apatzeo establece un modesto
convento. Nuevamente, la permanencia de este religioso en este sitio es muy breve, al parecer deja
algunos misioneros en este lugar y sigue hacia el norte hasta donde está otro asentamiento otomí,
que era el sitio elegido por Conni para su exilio. Wright supone que es Fray Juan de San Miguel quien
bautiza a Conni.32 El lugar se encuentra en la vera del río de la Laja al lado de un grupo de cerros. Aquí
26 ibid
27 Ibid
28 Ibid
29 Ibid
30 WRIGHT D. Querétaro en el Siglo XVI. Documentos de Querétaro. 1989
31 MORA J.M.L.I Op cit p 198
32 WRIGHT D. ¿Quién bautizó a Conni? Inicios de la Evangelización en Querétaro. El Heraldo de Navidad. Querétaro

62
La Colonia o la Esclavitud de Chamacuero

establece un modesto convento hacia 1540. La gente que habitaba ese sitio llama al lugar San Miguel
un tanto por el nombre del fraile y otro en honor del arcángel.

En 1543 el conquistador español Juan Jaramillo fue autorizado para explorar el territorio
de los chichimecas y se le otorgan algunas mercedes de estancias ganaderas en San Miguel. Por
alguna razón el asentamiento original fundado por Conni y refundado por fray Juan de San Miguel
se muda a una ladera del cerro, en un lugar donde abundan los manantiales al que se le denomina
pueblo de San Miguel. El sitio original queda en el abandono. En 1551 los guamares de la sierra de
Guanajuato atacan el pueblo de San Miguel y asolan la zona. El virrey de Velasco manda a Pérez de
Bocanegra en una expedición punitiva para poner orden en la región y exterminar a los chichimecas
bárbaros. En 1555 el virrey ordena la creación de una Villa de Españoles en San Miguel a fin de
defender el camino que traía la plata de Zacatecas y las posesiones españoles, tanto del pueblo de
San Miguel como en las numerosas estancias, que parece estaban en la zona que hoy se conoce como
Los Rodríguez. En 1559 se le otorgó el título de Villa de San Miguel y el 1 de enero de 1560 entró en
funciones el primer ayuntamiento.33 La bonanza y crecimiento de la villa fue enorme a partir de esta
fecha, de tal manera que a fines del siglo XVII ya se le denominaba San Miguel el Grande.

Fray Juan de San Miguel, después de la erección del convento de San Miguel el Viejo,
prosigue su peregrinaje hacia el norte y se encamina a Xichú y a Río Verde en el Pánuco donde vuelve
a establecer respectivas misiones. Los franciscanos que habían quedado a cargo del convento de San
Miguel viendo los problemas por los constantes ataques guamares, abandonan el convento de San
Miguel y se mudan a Michoacán para “aprovechar los recursos humanos de la zona”.34

Es justamente el siglo XVI cuando se hace la mayoría de las fundaciones de Villas


Españolas en el estado de Guanajuato. En el Archivo General de la Nación existen constancias de las
fundaciones de las villas de Penjamo en 1550, León en 1576, Irapuato en 1588, entre otras.

Una de las fundaciones más importantes para la historia de Chamacuero es la de Apaseo


el Bajo. En realidad, como en el caso de Chamacuero Apaseo no es fundado por españoles, ya que
estaba poblado por grupos otomíes y purépechas. Puede considerarse, sin ser más que una hipótesis
que esta fundación también está dentro de la delimitación de ciudades frontera de los purépechas en
1395. En la zona de confluencia de los ríos Querétaro y de la Laja se concedieron muchas mercedes a
españoles tanto para posesión de tierras como de aguas. Hay documentos con fecha tan antigua
como 1522. Todas estas mercedes estaban conferidas originalmente a la congegración de Acámbaro,
a pesar de que corresponden al pueblo de Apaseo. Hay mercedes conferidas a Diego del Águila,
“gobernador y cacique [otomí] del pueblo de Acámbaro” para que posea tierras en la región de Apaseo.
Wright señala que en 1538 ya había indígenas en ese sitio porque Pérez de Bocanegra recibió el
pueblo en encomienda, junto con Acámbaro. Agrega que el pueblo se convirtió en un lugar de
atracción para los colonizadores españoles ya que había un manantial que brotaba cerca del Río
Querétaro.35Puede considerarse que el concepto de fundación se deba al convento que erige Fray
Juan de San Miguel, como antes se ha anotado, de acuerdo con la ley de que en donde se construya un
convento debe fundarse un pueblo, pero como este pueblo es de indios no puede considerársele
fundación per se.
33 WRIGHT (1996) Op cit.
34 Ibid
35 Ibid

63
Chamacuero, Origen y Destino

Al poniente de Apaseo el Bajo había las ruinas de una fundación chichimeca, sobre un
cerro, el único existente en una enorme meseta plana. Esta fundación chichimeca, posiblemente
pame, fue también abandonada y ocupada por los otomíes, quienes llamaron al lugar Naa-tah-hi. A
unos cuantos kilómetros de este asentamiento se concedieron mercedes para una gran cantidad de
estancias y caballerías, debido a la cercanía de la confluencia del Río Querétaro y el Río de la Laja.
Prácticamente toda la planicie quedó ocupada con asentamientos españoles enormemente
prósperos por la presencia benéfica de tierras aluviales que se debían a las inundaciones de ambos
ríos en época de lluvias. Nuevamente en la Nueva España llovieron las solicitudes de mercedes para
la fundación de una villa de españoles.

Nuevamente se refiere a la crónica de Francisco Ramos de Cárdenas: “Parte términos el


pueblo de Querétaro con una villa que pobló habrá diez años el señor virrey don Martín Enríquez de
españoles36,que va en mucho aumento. Hay del dicho pueblo a la dicha villa siete leguas no muy grandes por
tierra llana y derecha.37 El pueblo de Querétaro está al este y la dicha villa al oeste, aunque en medio de este
pueblo y villa hay un pueblo pequeño dicho Apaseo, sujeto al de Acámbaro que tiene en encomienda Nuño de
Chávez, hijo de Hernán Pérez de Bocanegra, arriba mencionado”.38

“No me parece fuera de propósito decir que la villa,... que confina con términos del pueblo de
Querétaro, que dije haber fundado el señor virrey don Martín Enríquez39, la cual se pobló con diez o doce
españoles y hoy hay más de setenta vecinos y muy bien hacendados40. Es un pueblo de los regalados para la vida
humana, cuanto puede ser en el mundo41,... se llama Zalaya y ponerle este nombre fue a contemplación de Juan
de Cuevas, secretario de la gobernación de esta Nueva España, por llamarse así su patria en las montañas en el
valle de Carriedo”. 42.43
La villa se erige en medio de un mezquital y su traza se hace en la forma tradicional
española en forma cuadricular –como un tablero de ajedrez. La villa nace en pañales de plata porque
la apadrina el virrey Martín de Enríquez quien aparentemente tiene intereses personales en ella, de
hecho él tiene una estancia en esta villa. Se trata de un lugar maravilloso, de un pueblo de regalados
para la vida humana, se trata del jauja, del shangrilá mexicano.

La villa es realmente fundada porque no existe en el lugar donde se establece otro


asentamiento, que las estancias españolas creadas por las mercedes otorgadas, el único
asentamiento está a unos cuatro o cinco kilómetros de distancia en un punto llamado Santa María
del Refugio. La Villa se dedica a la advocación de la Virgen María de la Purísima Concepción, que era
una de las más importantes dentro de la fe hispana penisular. La autorización se fecha el 12 de
octubre de 1570 para que el 1 de enero de 1571 se reúna el primer grupo de notables españoles y
funcione el primer ayuntamiento. La erección de la Villa se realiza en un punto que ahora se llama el
36 El documento se fecha el 20 de enero al 30 de marzo de 1582, por lo tanto se dice que el virrey Enríquez habita la villa de
Zalaya en 1572.
37 Se considera que en este caso se trata de leguas de distancia equivalentes a 5 km, por lo que se dice que el pueblo de Querétaro
dista de la villa alrededor de 35 km o menos en terreno plano.
38 Apaseo se califica como pueblo pequeño
39 En este documento se le atribuye su fundación al virrey Martín Enríquez de Almanza, Cuarto Virrey de la Nueva España
(1568-1580), lo cual concuerda con lo que precede.
40 En 1572 ya había más de setenta hacendados en Zalaya
41 Se establecen las bondades de Zalaya hecha sólo para los privilegiados españoles.
42 Algo tuvo que ver el Secretario de Gobernación del propio Virrey, Juan de Cuevas, puesto que en honor a él se le da el nombre
de Zalaya, que en efecto es una población de la región de la Vasconia y que significa Tierra Llana
43 Tomado de RAMOS DE CÁRDENAS F Op cit.

64
La Colonia o la Esclavitud de Chamacuero

el Barrio de El Zapote, cuyo templo es el original dedicado a Purísima Concepción.

Se concede la jerarquía de Villa a Zalaya no sólo por la importancia de sus


asentamientos y estancias españolas que eran numerosas y prósperas, sino como un medio para
evitar la agresión de los chichimecas hostiles y bárbaros que asolaban constantemente las
posesiones españolas en especial las caravanas procedentes del norte. Para estas labores de
defensa se permitió el arraigo de grupos de otomíes, mazahuas, purépechas, nahuas y pames, que
además servían en las labores de siembra y crianza de animales. Algunos de estos nativos
conversos fueron dotados de ciertos beneficios y llegaron a ser caciques.

La Villa de Zalaya no sólo prospera por sus estancias de siembra y ganaderas, sino por la
labor de muchos españoles que se dedicaron al comercio, traficando esencialmente con las
caravanas que venían del norte de las minas de Zacatecas y Guanajuato. Se considera que Zalaya es
una de las poblaciones de la Nueva España más prósperas en materia de comercio. En Zalaya hay
postas de refresco donde se cambian los tiros de caballos y donde se ofrece una amable hospedería,
que naturalmente, por estar e ese lugar era una de las más caras de la Nueva España. Las facilidades
de hospedaje y residencia hacen que también sea un punto clave para los puestos militares, donde
hay cuarteles y escuelas de soldados. Se cultiva trigo que se vende molido como harina y también en
forma de pan y otros granos europeos como la cebada y diversos alimentos que son transportados a
la Nueva España. Sin embargo también las caravanas que salían o entraban a Zalaya eran
eventualmente atacadas por los chichimecas.

Se sabía en Zalaya que en los cerros cercanos a San Miguel había una gran concentración
chichimeca y que ésta llegaba a Chamacuero, estos grupos eran la máxima resistencia de la región.
Todas las caravanas españolas que regresaban de las minas de Guanajuato como de Zacatecas tenían
que pasar forzosamente por esta región de San Miguel y Chamacuero para llegar a Querétaro y de
allí a la Nueva España. Una vez vacías, en la capital del reino, los españoles se peleaban y pagaban
altos precios por conseguir un lugar en ellas para viajar de regreso a las nuevas y promisorias tierras.
El viaje tanto con la carga de las minas, como con los pasajeros era riesgoso, al llegar a la zona
montañosa, justamente habiendo cruzado el pueblo de Chamacuero, los chichimecas guamares
frecuentemente los atacaban despojándolos de sus posesiones, en el mejor de los casos, y en
ocasiones los mataban. Una de las estrategias, una vez fundada la Villa de Zalaya, fue evitar el paso
de las caravanas por San Miguel y Chamacuero, desviándolas del pueblo de Santa Fe (Guanajuato)
por Irapuato y Salamanca, a través del valle del Río Guanajuato, cruzando terrenos más planos y
villas de españoles protegidas.

Los ataques chichimecas eran semejantes a las guerras de guerrillas, tan comunes
actualmente. Un grupo de individuos armados con lanzas y flechas escondidos entre la vegetación
simplemente emboscaban a los transeuntes. No se sabía exactamente donde estaban, cuándo iban a
atacar y con qué armas lo harían, y se tiene idea que sus posiciones bélicas las mantenían en la
profundidad de la sierra.

En parte por los ordenamientos religiosos a los que se habían comprometido el Rey de
España, en el sentido de convertir a los salvajes indígenas al cristianismo; pero en el fondo tomando
éstos como un arma defensiva que les proporcionaba seguridad y mano de obra y al mismo tiempo
65
Chamacuero, Origen y Destino

mantenían sus posesiones pobladas, se hicieron llegar misioneros de diversas órdenes religiosas con
el objeto de eregir templos y cristianizar salvajes. En Chamacuero la orden procede del año 1551 en
la que fueron enviados los frailes Antonio de Trejo, Gerónimo de Suaga y José de Salazar, a quienes
considera el cacique Alonzo Martín de León los fundadores de este pueblo.44 Los misioneros nunca
llegaron a cumplir su misión, aunque se les reconoce como los fundadores de la misión franciscana
en este pueblo; parece que regresaron pronto a otras regiones. Por otra parte, a pesar de que los
estancieros asentados en la región no eran atacados directamente, tal vez por la presencia de los
chichimecas mansos que les servían, sentían que no estaban protegidos y pedían constantemente la
ayuda de la corona.

Por el año de 1561 algunos chichimecas dieron muerte en las cercanías de Chamacuero a
dos franciscanos que iban de tránsito rumbo a la Villa de San Felipe. Los atacantes supusieron que de
nueva cuenta se iba a eregir una misión franciscana en sus tierras y no dudaron en asesinarlos. Los
misioneros de nombre fray Francisco Doncel y fray Pedro Bourgeme fueron brutalmente
masacrados45. El hermano del Virrey don Luis de Velasco, de nombre Francisco de Velasco,
Comendador de la Orden de Santiago, intercede ante su hermano para construir un pueblo que
sirviera de defensa contra los chichimecas. La merced llega el año de 1562 donde se ordena construir
el pueblo de San Francisco de Chamacuero con la erección de un templo al cuidado de la orden
franciscana. Para llevar a cabo su misión don Francisco de Velasco pide al capitán Nicolás de San
Luis reuna a un grupo numeroso de otomíes conversos –mil chichimecas–para lograr acometer la
orden real46. No hay documentación que lo avale, pero parece que en esa ocasión se logró construir
una capilla que posiblemente fue quemada en varias ocasiones por los propios naturales.

Para proteger los caminos que eran transitados no sólo por caravanas foráneas, sino
también por locales que transportaban mercancías se construyeron presidios en todos los lugares
donde hubiera un camino real. El Virrey Enríquez de Almanza ordena en 1575 construir un presidio
en las cercanías de la recién fundada Villa de Zalaya. Los presidios eran unos recintos de adobe
cerrados que eran custodiados, por lo general por dos soldados, su objeto era vigilar los caminos y
proteger a los transeuntes. En esos días llega procedente de Zalaya una misión agustina47 a tierras
chamacuerenses la cual construye una capilla junto al presidio, que se entrega a la veneración de su
patrono, San Agustín. A partir de este momento se le da el nombre de pueblo al grupo de casas que
rodeaban al presidio de San Agustín. La misión agustina se extiende hasta las congregaciones de
Orduña.

Al mismo tiempo en el pueblo de San Francisco de Chamacuero la labor


evangelizante y pacificadora rendía sus frutos. Cada día había más indios conversos de diversas
etnias. Los jóvenes eran considerados como catecúmenos y tenían que pugnar por conseguir su
bautizo, con lo cual era más fácil controlarlos. El Pueblo de San Francisco de Chamacuero crecía
grandemente en su población indígena, lo cual representaba un problema para los misioneros
franciscanos, ya que no tenían un convento en forma para preparar a los nuevos misioneros y
evangelizar a la gran cantidad de personas que llegaban al pueblo. Contaban, como se decía, con
una pequeña capilla –que seguramente es la capilla anexa a la actual parroquia– que
44 ARCHIVO GENERAL DE LA NACIÓN. Fondo Chichimecas, Documento 20. Folio 324 verso. 1759
45 WRIGHT D. (1996) Op cit
46 RODRÍGUEZ FRAUSTO JJ Op cit
47 El templo de El Zapote,centro religioso de Zalaya, estaba encargado a la orden agustina

66
La Colonia o la Esclavitud de Chamacuero

utilizaban para los actos y cultos religiosos fundamentalmente para los españoles. Por tanto
construyeron otras capillas que servían para la conversión de indios, para la administración de
sacramentos y otros actos. Así surgen la capilla del Santo Entierro –ahora San Antonio–, la capilla
–original– de los Remedios, la capilla del Calvario, la capilla de San Pedrito, la de la Santa Cruz, una
más que se desconoce su veneración y se encuentra en la calle Ocampo, la capilla del Leoncito y la
actual capilla del Santo Entierro en la calle Arista; todas ellas en torno al centro geográfico de
Chamacuero. Pero también en las comunidades hubo capillas notables como la de la Candelaria, la de
San Agustín, la de la Palma, la de Montecillo, las de Orduña y muchísimas más la mayoría de ellas
parte integrante de las haciendas existentes.

Capillas del Calvario y San Pedrito

Basado en el mismo principio de conformación de pueblos en torno de una capilla o


iglesia, se origina el pueblo de Neutla. También sumido en la controversia, ya que por su nombre
presupone una fundación náhuatl, posiblemente azteca, anterior, no existen datos al respecto. (Se
considera la etimología del toponímico Neutla compuesto de Nectli=dulce y Tlalli=tierra)48. La
capilla aludida se encuentra en un terreno cercano al arroyo de Neutla, tributario del Río de la
Laja, lo cual garantizaba las condiciones necesarias para hacer ese asentamiento, como lugar
bonito, que podía abastecer a las familias congregadas y que tenía agua en abundancia. “En la
fachada del templo, arriba del arco de la entrada, está colocada una cantera grabada en bajo relieve con la
imagen del apóstol Santiago y al pie del grabado tiene una fecha que dice ‘En 18 del mes de marzo de 1536’,
enseguida está un letrero medio ilegible que dice ‘ Francisco Pérez’ y es que la cantera está algo deteriorada
por el desgaste natural que ha tenido, y se nota que fue puesta posteriormente, cuando el templo estaba
construido, pues rompieron la cornisa para colocarla”49. Fue erigida por frailes franciscanos y fue
consagrada a la devoción del apóstol Jacobo (santjakob= sant-jago=santiago) a quien se cree se
debe la cristianización de España, siendo muy venerado en la región de Compostela en el reino
de Galicia. Sin embargo, es poco probable que esta consagración haya sido anterior a la de San
Francisco, patrono de la orden ni tampoco se puede dar fe en la fecha de erección de la capilla
48 FRANCO SUASTE, J.A.. El Pueblo de Neutla, su historia, sucesos y leyendas. PACMYC. Guanajuato, 2003
49 Ibid

67
Chamacuero, Origen y Destino

original ya que en 1538 se estableció la Provincia de Acámbaro, de donde salieron los frailes que
evangelizaron la región del Valle del Laja a partir de 154050,51. Es interesante que en el mismo
documento se mencione que el pueblo de indios de Santiago de Neutla haya servido también de
presidio, como el de San Agustín, dado que no había ningún camino principal ni el pueblo de indios
era fuente de abastecimiento español.

Otra preocupación fue la organización y control de estos grupos indígenas. Wright


señala que en este intento de dominación hispana se conformó una nueva estructura política de las
comunidades indígenas. “Se adoptó el sistema del concejo de indios, modelado en el cabildo español”52.
Utilizando a los nativos bautizados se nombraron cargos de oficiales, entre ellos, un gobernador,
alcaldes y regidores indigenas que recibían salarios de los fondos comunales. Estos concejos de
indios tenían como responsabilidad el gobernar a los naturales de su jurisdicción, administrar las
tierras comunales, recaudar los tributos y diezmos y castigar a todo aquél que no cumplía con las
obligaciones impuestas por la Santa Madre Iglesia, como ir a misa y confesarse.

Entre la organización de naturales estaba la organización de los pueblos donde vivían.


Los españoles se esforzaron por tratar de obligar a los naturales a vivir exactamente en la misma
forma que se vivía en Europa y que los pueblos tuviesen la misma organización. De la misma manera
que los naturales tomaron la religión como una cosa impuesta y sobrepuesta a sus propias creencias,
así consideraron la organización de sus pueblos. En un documento importante se señala el fracaso
del juez de congregaciones don Francisco López Tamayo, quien no logró congregar en un pueblo
reticulado a la población indígena, porque éste tenía un patrón de asentamiento disperso, y “ya
estaban hechos sus pueblos”53. Este documento es importante porque recalca muchas características
del pueblo de San Francisco de Chamacuero en ese momento y que prevalecen en la actualidad. No
había traza y por lo visto lo único existente en ese momento era el camino real que venía de San
Miguel, seguramente había un terreno dispuesto para el convento y las mansiones de españoles
principales sí estaban acomodadas ordenadamente. Las capillas y demás casas de nativos se
encontraban dispersas, sin ningún orden y de acuerdo a donde la costumbre de ellos les había dicho
que debían estar. Debió haber sido todo un problema para el urbanista López Tamayo el no haber
podido entender la idiosincrasia del pueblo de indios que seguía creciendo en forma aparentemente
desordenada y sin medida.

50 De acuerdo con la bula Inter cætera, los españoles estaban prohibidos de hacer conquistas sin la autorización especial del
Rey y éste sólo otorgaba esas mercedes si hubiera un proceso evangelizador. La Iglesia organizó su labor a través de diócesis
y obispados y de allí a provincias y de allí surgían los permisos para establecer misiones. El primer obispado de esta región
estuvo en Michoacán y de allí dependía la provincia de Acámbaro, fundada en 1538 por Hernán Pérez de Bocanegra, en su
carácter de encomendero, (dos años después de la supuesta erección de la ermita neutleca). Wright señala claramente que
hacia 1540 empezó la expansión de los misioneros franciscanos hacia el norte [de Acámbaro]. Hay, pues, dudas en la fecha
señalada para la erección del templo de Señor Santiago. Puede suponerse que se trata de un error de lectura de la piedra
dado que ésta está deteriorada por el tiempo y que se trate de 1556 o 1586 o bien que dicha piedra carece de autenticidad
y haya sido colocada posteriormente con el fin de dar preponderancia a ese asentamiento.
51 No puede entenderse que Neutla siendo un pueblo más antiguo, se entregue a la veneración de un apóstol, cuando un pueblo
posterior, Chamacuero, se dé a la veneración del patrono de los misioneros franciscanos. La inversa es totalmente posible,
considerando la posibilidad de agradar al Virrey Luis de Velasco, que era Comendador de la Orden de Santiago, lo cual fortalece
la posibilidad de fecha de 1556 o bien simplemente porque los sacerdotes eran procedentes del Reino de Galicia, cuyo
patrono es el señor Santiago.
52 WRIGHT D. (1996) Op cit.
53 WRIGHT D. Lo desconocido de la civilización otomí. El Heraldo de Navidad. Querétaro, 1988

68
La Colonia o la Esclavitud de Chamacuero

De tal forma no se espere ver en el pueblo de San Francisco de Chamacuero una traza
urbana de ninguna especie. Las casas de españoles tenían sus bardas de piedra o adobe y las de los
naturales algunas de ellas tenían cerca de piedra o enramadas que las limitaba, sólo si estaban en la
vecindad de las propiedades españolas. Las capillas religiosas y de oración también se hallaban
dispersas y cada una de ellas tenía un área de influencia básica, ya para los españoles ya para los
diferentes grupos o necesidades de los naturales.

El documento de López Tamayo es fundamental para entender la idiosincrasia del


pueblo de San Francisco Chamacuero. La distribución de casas y sus funciones dependen de las
necesidades de las personas y no de una retícula urbanística. El plano urbano actual también es
caótico y no obedece a ninguno regla de planeación, está conformado por una, tal vez dos calles
largas, manteniendo una retícula sólo alrededor de la parroquia. Esta situación es sumamente
problemática en el siglo XXI, donde se presenta un grave conflicto al querer utilizar el pueblo para el
uso del automóvil, cuando fue concebida para satisfacer las necesidades específicas de las personas.

2.4 El Fondo Chamacuero

En el Colegio de Michoacán institución que se encuentra en la ciudad de Zamora,


Michoacán, hay un archivo que habla de las conquistas españolas en la población de San Francisco
Chamacuero durante los siglos XVI al XIX. Es un archivo que no permiten ver o consultar más que
con ciertas reservas, lo tienen bien custodiado y lo nombran como el Fondo Chamacuero.

La curadora y catalogadora de esta institución, licenciada en historia Silvia Patricia


Gómez García ha brindado la siguiente información. Estos manuscritos fueron adquiridos por
medio de compra a un personaje de la ciudad de Comonfort, cuando esa institución estaba bajo el
mando de Andrés Lira y Carlos Herrejón, consta de siete libros referentes a tierras y cofradías, de la
jurisdicción de Celaya, aportando información de los siglos XVI al XIX. Se ordenó el conjunto de
documentos mediante un índice toponímico de manera semejante a un índice onomástico pues en
los documentos se mencionan lugares de distinta forma como: San Francisco Chamacuero,
Chamacuero Pueblo, Chamacuero Estancia, por lo que tomaron el criterio de poner todas las
variantes para que una determinada denominación se pueda relacionar de otras formas.

Tales libros tienen las siguientes características físicas:

Los documentos referentes a la Conquista son documentos sueltos, un cuaderno y cuatro


libros; tres están encuadernados con piel, uno no tiene pasta, sólo está cosido. El libro 1 de la carpeta
4 está registrado con las fichas 1, 10, 13, 29, 32, 34, 45, este libro presenta dos sellos, uno al principio y
otro al final, el sello del principio se encuentra bastante borroso, en cambio el que se ubica en la parte
final es más legible y dice “Registración económica y comité... de Guanajuato”. Los manuscritos son
copias validadas en San Miguel el Grande, corresponden a los 1731 y 1745. La copia se realizó ante el
escribano público y de cabildo don Juan Enríquez Carrera a “pedimiento que hace Don Juan
Bautista de Toro indio cacique, para que se le reconozca y goce de los privilegios y preeminencias
que ganaron sus antepasados y pide se le mande copias de todos los autos al señor gobernador y al
real acuerdo a la ciudad de México para que tenga conocimiento de ello”

69
Chamacuero, Origen y Destino

Los manuscritos de la conquista se encuentran con manchas de agua, sus folios son de
30x19 cms. La caja de escritura mide 27x14 cms. con 15 renglones de letra procesal con tinta negra y el
papel es de arroz del siglo XVIII.

El cuaderno 1 de la carpeta 3 también pertenece al rubro de conquista y se encuentra


forrado con piel, los manuscritos los tiene registrados con las fichas 9, 16, 20, 23, 27,28, 56. contiene
copias de cédulas expedidas por el rey a favor de Bartolomé Jiménez Vega, fueron sacadas para uso
de Pedro Mendaz en 1849. Al final del cuaderno se encuentran recibos a favor del mismo y estos
manuscritos tienen manchas a causa de la humedad. El tamaño de sus folios son de 32x21cms. Su
caja de escritura es de 29x18cms con 34 renglones, la letra es procesal, escrita con tinta de color café,
el papel es del siglo XIX, sus fojas se encuentran rotas de en medio.

El libro 1 de la carpeta 7 se encuentra cosido, no tiene pasta, en el primer folio aparece


impreso el logotipo del Archivo General de la Nación, México, 1875. y dice “ Testimonio relativo a los
terrenos de los pueblos de San Agustín y San Lucas Chamacuero”, los manuscritos los tienen
registrados con las fichas numeradas del 66 al 114, 563 y 564 los folios tienen sellos del Archivo
General de la Nación, de los notarios públicos Antonio Ferreiro, José Villela e Ignacio Burgoa,
también un sello del Colegio Nacional de Escribanos; este es un documento original del siglo XIX
donde los vecinos de los pueblos piden al Director del Archivo y al Ministerio de Relaciones
Exteriores dispensa del timbre de cincuenta centavos que les corresponde pagar por sus terrenos y
solicitan copias de los títulos de fundación de sus pueblos y al mismo tiempo aprovechan para dar a
conocer los abusos de los que han sido objeto ellos por parte de los hacendados.

Al ser practicadas estas diligencias se encontró en el Archivo General y Publico de la


Nación un litigio seguido entre los colindares y los naturales de Chamacuero, la familia Moscoso y
Francisco Arias. Cada folio del libro tiene un timbre de cinco centavos y al final un timbre de diez
centavos, las fojas son de 32x22 cm con márgenes en los costados, su caja de escritura es de 28x16 cm
con 26 renglones, tinta de color café, letra contemporánea bastante legible.

Uno más de los libros que componen el apartado de la lista de la conquista viene a ser el
manuscrito correspondiente a la ficha 7. Son, quizás, los documentos más valiosos del fondo, estos
se refieren a las conquistas pacificas hechas por el conquistador Pedro Martín de Toro, se encuentra
escrito en lengua otomí. Por su alto deterioro este expediente se ha mantenido tal cual llegó al
archivo y para facilitar su consulta se fotografió. El expediente muestra las siguientes características:

El conjunto de folios se encuentran protegidos por un forro de piel de becerro el cual


cierra por medio de tres ojales aunque le faltan los botones, es de color café, mide 28.7x18 cm, la
pasta tiene lomo de 1cm que servia posiblemente para guardar unas 100 hojas, tiene manchas de
hongos en la parte superior izquierda y se ve más oscuro, tiene tiras de cuero para atarse. Por sus
características determinaron que la cubierta no corresponde a los documentos que lleva dentro,
pues este tipo de encuadernación pertenece al de las iglesias y monasterios pues es ahí donde se
registraban sus pertenencias y privilegios. Otra razón por la que sospechan lo dicho anteriormente
es que los documentos están más grandes que la pasta de becerro, los folios miden 31x21 cm. El
expediente está compuesto por 2 cuadernillos cosidos y unidos por un pequeño lazo, tiene 22 hojas
completas, 3 sueltas y 5 fragmentos; los folios del 1 al 7 están escritos en forma normal en otomí
70
La Colonia o la Esclavitud de Chamacuero

aunque algunos párrafos se encuentran escritos en castellano. Del folio 8 al 12 en la parte superior
está escrito con caracteres fonéticos españoles y en la parte inferior contiene pictografías y algunas
frases en español, el folio 10 tiene pictografía en el ángulo inferior, extremo derecho; contiene tres
bloques escritos en forma bilingüe, la vuelta del folio tiene pictografías en la parte media e inferior, y
en la parte superior y media, párrafos descriptivos. El folio 11 se encuentra completamente escrito
en otomí y a la vuelta tiene pictografía en la parte inferior y en la parte superior su nota explicativa en
lengua otomí. El folio 12 tiene la pictografía en la parte central y escrita en la parte inferior y superior,
el folio 13 recto está escrito en otomí y a la vuelta se encuentra en blanco, los folios 14 y 15 recto
contienen pictografías, pero el 15 a la vuelta tiene un escrito en otomí. El folio 17 tiene pictografías en
la parte inferior y en la parte superior está escrito en español. El folio 18 a la vuelta está escrito en la
parte superior en español y en la parte inferior en otomí. El folio 19 recto está escrito en otomí y a la
vuelta están las pictografías; lo mismo sucede con el folio 20. El folio 21 está en dos fragmentos, con
textos en español; los folios 22 y 23 se encuentran escritos en otomí; los folios 24 y 25 con fragmentos
en lengua otomí y español. Este expediente es original del siglo XVII, papel arroz con letra procesal
de la época, la caja de escritura es difícil de definir por los folios que se encuentran demasiado llenos,
por lo regular tiene 40 renglones, y en algunos hay párrafos horizontales y verticales, la tinta de su
escritura es de color negro, las pictografías casi siempre esta coloreadas, los folios tienen manchas
de agua y hongos, algunos tienen marcas de agua correspondientes a fines de siglo XVI y mediados
del siglo XVII.

Las características de casi todos lo documentos sueltos referentes a la conquista tienen


manchas de humedad, se encuentran rotos de las orillas, sus folios miden 30x20 cm y su caja de
escritura es de 28x16 cm, el tipo de letra es procesal con tinta café, papel arroz de siglo XVIII, son
copias de mercedes de privilegios, licencias para fundar pueblos y pedimientos que hacen los
descendientes de conquistadores. Sólo cuatro difieren de estas estas características.

2.5 Los caciques

En este apartado se pretende hacer mención de todas las personas que por el poder
adquirido fueron decisivos en el proceso de pacificación en la Nueva España. Antes del siglo XV,
posiblemente hacia el siglo XIII, se había formado un grupo de otomíes puros en una región que es
conocida como Jilotepec en el actual estado de México, muy cerca de la frontera con el estado de
Hidalgo. Wright dice que más de la mitad del Valle del Mezquital en el estado de Hidalgo estaba
ocupada por los habitantes otomíes.54 A la región, por su extensión e importancia, se le dio el nombre
de Provincia de Xilotepec. San Francisco Chamacuero, pueblo de indios, pertenecía a esta
provincia.

Hernán Pérez de Bocanegra, español, fue nombrado encomendero en Acámbaro y en la


región de Apatzeo. Para poder cumplir con su cometido se alía de un grupo de nativos purépechas
que habitaban en las cercanías de Acámbaro, muchos de ellos eran provenientes del reino de
Tariácuri. Las crónicas sobre Pérez de Bocanegra son diversas, algunas lo califican de terrible y
sanguinario, otras lo califican de humano y pacificador. Parece que en realidad utilizaba las dos
técnicas, la fuerza y el soborno a través de regalos y obsequios con el fin de hacer que una persona se
hiciera a su ley. Lo que es claro es que el grupo de naturales que ayudaron a este personaje en su
54 WRIGHT D (1996) Op cit

71
Chamacuero, Origen y Destino

labor, principalmente los purépechas, lejos de ser agresivos fueron partícipes en la labor unificadora
de la región utilizando muchos términos y costumbres de sus pueblos.

Conni era un otomí nacido en el pueblo de Nopala, de la Provincia de Xilotepec, justo en


la frontera noroeste, donde terminaba el territorio otomí y empezaba el chichimeca. A inicios de los
años 1520 Conni era un negociante próspero que vivía del comercio con sus vecinos los chichimecas,
él trocaba sal y telas de ixtle por pieles y arcos y flechas. Al llegar los españoles y adueñarse de la
Provincia de Xilotepec, Conni, junto con otras treinta familias huyó del lugar. Parece que
originalmente se encaminó por la ribera del Río de la Laja y llegó, alrededor de 1530, a una zona
montañosa cercana con manantiales de agua clara y fundó un asentamiento otomí, que
posteriormente se convirtió en San Miguel.

La estancia de Conni en la región de San Miguel fue muy importante, ya que seguramente
recibió la visita de Pérez de Bocanegra, quien lo llenó de regalos a cambio de que fuera su vasallo.
Conni aceptó, contra su voluntad, ya que no tenía otra alternativa. El relato señala que el
encomendero se regresó a Michoacán a fin de hallar un misionero franciscano que cumpliera con
Conni su labor evangelizadora.55 La labor del misionero franciscano también rindió frutos y, tras una
jornada de indoctrinamiento en la religión católica, logró la conversión del cacique otomí y fue
finalmente bautizado. Al recibir las aguas bautismales Conni perdió su nombre a cambio del español
Hernando de Tapia y fue declarado cacique noble.

También durante su estancia en este lugar, Conni, ahora Hernando de Tapia, conoce a un
joven español muy talentoso de nombre Juan Sánchez de Alanís, que tiene una labor trascendente
junto con el cacique otomí en el Valle de Querétaro y que al correr los años se convierte en el cura de
Xichú.
Los aliados chichimecas de Conni se sintieron traicionados al ver que su cacique se
aliaba con los blancos y éstos lo llenaban de favores, razón por la cuál intentaron asesinarlo. El relato
hace aquí una narración romántica mediante la cuál Conni, “el discreto cacique otomí”,56 convence
pacíficamente a los chichimecas de que lo mejor era aliarse a los españoles.

Conni permaneció hasta 1540 para ir a refugiarse a Andamexei. Conni y sus seguidores
vivieron en este lugar durante algunos años manteniendo relaciones amistosas con los chichimecas
con quienes compartían sus cosechas de maíz, frijol y chile.57 Conni convenció a los otomíes recién
llegados a ese sitio que se convirtieran al cristianismo y fueran bautizados en la religión católica y
logró atraer también a muchos chichimecas quienes corrieron la misma suerte. Don Hernando de
Tapia, fue entonces un personaje importante para los españoles, como aliado, cacique y fundador de
pueblos. Se menciona mucho del carácter afable, del tono de voz dulce y humilde del cacique para
lograr su misión. Conni muere en 1571.

Don Diego de Tapia es el hijo de Conni. Nace probablemente en 1560 y es dejado muy
niño a la muerte de su padre. Don Diego se distingue por sus campañas al lado del cacique Nicolás
de San Juan durante la Guerra Chichimeca. Se mantuvo siempre fiel a la Corona española y gozó por
esta razón de algunos privilegios como el montar a caballo.
55 Ibid
56 RAMOS DE CÁRDENAS F. Op cit.
57 Ibid

72
La Colonia o la Esclavitud de Chamacuero

En 1546 el español Juan de Tolosa encabezó una expedición que descubrió oro y plata en
abundancia en la región de Zacatecas, que pronto se convirtieron en campos mineros. Hacia 1548 las
minas zacatecanas estaban en plena producción cuyo auge se produce en 1550. Todo este mineral
debía ser llevado a España, no sin antes haber pasado por la capital de la Nueva España. No obstante
lo escarpado del terreno en las regiones monañosas, si se traza una línea recta entre Zacatecas y la
capital de la Nueva España, se ve que pasa por Chamacuero y por Querétaro. La crónica dice que
fueron construidos caminos que pasaban por estos sitios, eran los caminos reales. En particular los
que comunicaban las minas de Zacatecas y Guanajuato con la Nueva España recibieron el nombre de
El camino de la Plata. De San Miguel se bifurcaba el camino para comunicar a las minas recién
descubiertas en 1550 en Guanajuato. Una vez fundada la Villa de Zalaya el camino se bifurcaba en
Chamacuero para Zalaya y para Querétaro. De todas formas, el camino real necesariamente debería
pasar por el pueblo de San Miguel cruzando terrenos escabrosos y difíciles que era transitado
activamente por las carretas cargadas de oro y plata y que regresaban llenas de viajeros con la
ambición de hallar nuevas tierras o riquezas.58
Se ha dicho que los habitantes de una amplia zona pame y guamare a la llegada de los
españoles se refugiaron en las sierras y llanuras con el fin de defenderse. Los guamares que
ocuparon fundamentalmente la sierra de Guanajuato, llegaron hasta las mesetas escarpadas de San
Miguel el Grande estableciéndose como una tribu llamada copuces, éstos eran un pueblo belicoso, a
diferencia de los pames de Chamacuero que siempre fueron mansos. Los copuces vieron en la
actitud de los españoles una abierta agresión a sus posesiones y costumbres e iniciaron ataques a las
caravanas españolas.

Los ataques que se iniciaron en 1550 en la región de Zacatecas por los indios zacatecas y
en Jalisco, llamado en aquellos tiempos Nueva Galicia por grupos guachichiles. Muy pronto se
extendieron a lo largo del Bajío donde guamares atacaron ferozmente atrincherados en la cerrada
sierra de Guanajuato y en la Villa de San Miguel produjeron grandes bajas masacrando por igual a
españoles como a los naturales bajo su dominio, “causando su abandono temporal”. Las crónicas
hablan del terror que produjeron en los misioneros que se enviaban a esta zona, causando su
deserción o el abandono de los lugares asentados. El problema, aunque mucho menos grave, llegó al
pueblo de Chamacuero donde se atacaron a misioneros franciscanos y a españoles en tránsito por el
lugar. No existe relación alguna de que se haya atacado o causado daño alguno a los españoles
asentados en estancias o en algún otro lugar del pueblo.

A este conflicto originado por una parte por la ambición desmedida de los españoles al
llevarse las riquezas consideradas como posesiones de los naturales del lugar y por otra por la
defensa que hicieron los pueblos belicosos chichimecas y quienes se les unieron se le llamó la Guerra
Chichimeca, de la cual hace una magnífica crónica el historiador Philip Powell.59

El virrey vio con gran preocupación este conflicto, tanto por las pérdidas que
significaba el saqueo de las riquezas mineras como por las pérdidas humanas y la inseguridad de
los españoles y en especial de los sacerdotes que se encontraban en misiones de evangelización.
58 Algunos textos mencionan que el camino de la plata era de Zacatecas a Acámbaro, lo cual no es del todo cierto. No puede
negarse la necesidad del abasto de Zacatecas de las riquezas de la región michoacana, pero ese fue un camino secundario
que iba de Valladolid a Zitácuaro a Acámbaro a Chamacuero.
59 POWELL P. La Guerra Chichimeca. Fondo de Cultura Económica. México 1977.

73
Chamacuero, Origen y Destino

No dudó en ningún momento en calificar a los chichimecas bárbaros como enemigos de la tierra y
para combatirlos nombró a una serie de caudillos otomíes, que no dudaron en colaborar
íntegramente con los españoles, convirtiéndose al catolicismo y volviéndose en feroces mercenarios
asesinos de chichimecas.

En el Archivo General de la Nación se encuentra el documento que a continuación se


transcribe en la versión castellana modificada:60

“Merced Real. Don Luis de Velasco, caballero de la orden de Santiago, visores y lugar
teniente del Rey Nuestro Señor, su gobernador y capitan general de esta Nueva España, y presidente
de la Real Audiencia, que en ella reside. Por el presente, en nombre del Rey Nuestro Señor, nombro
por capitán a vos el cacique don Pedro Martín de Toro como tal capitan visores de las armas que
dicho oficio se requiere, asi ofensivas, como defensivas, que vos se os permite61, atendiendo al
provecho ê util de las almas, que se pierden a los barbaros chichimecas62 ê como tal capitan, a todos
los vecinos, ê moradores de la parte del pueblo de San Francisco Chamacuero63, nos tengan por gran
capitan ê como tal vos mando, vos armeis de punta en blanco64, para distinguirnos de mil indios
chichimeca que ves encargo de arco, y flechas anis para la santa fe catolica, y de Su Majestad, e como
tal, con vara de capitan, a hora lo sereis general en dichas fronteras, en compañia de don Nicolas de
San Luis y como en los puestos y saltos de la villa de Zelaya, Culiacan, Xalpa, San Miguel el Grande,
San Phelipe de Analco, Valle de San Francisco, San Luis en Rio Verde, Salinas y nuevo Reyno de la
Vizcaya, y demás partes su alindes65, donde se apiñan los barbaros chichimeca, â quienes
acometereis, como enemigos de la tierra66. Y como tal capitan de las tres provincias, visareis de
guerra, con todos los instrumentos, caja, clarin sonoro, pifano, en señal de derramamiento de
sangre67, a quien no vos dieres la obediencia, ni se rindieren hacer leal la fe de su Majestad y Corona
de Castilla, sin ceder, ni pasar en manera alguna, castigando al omiso negligente, y infiel
desacostumbrado a la Santa Madre Iglesia68, declarando luego por vida perdida, con muerte de horca
y desmembrando huesos y miembros, al que asi vos no obedecieren, y no tuvieren respeto, como tal
capitan69, ê no guardando la orden que a vos remito con este mi nombramiento, de que sea yo
informado de todos, los que acudiesen con Vuestra nobilisima persona, para que tenga atencion a
sus meritos y honre como vos lo mereceis y de ninguna manera paseis, ni pongais en contra, so pena
de mi merced, declarados a vos, y a vuestros hijos y de vos descendieren, por habiles para mi licencia,
en cualquiera cargo de sus personas y por todos generos de hombres, de cualesquier cargo, ê
condicion que sea, de ayuda que hubiese de menester en el dicho vuestro oficio70, sin que persona
alguna, ponga impedimento alguno. Y para mayor conocimiento no consintais, que algunos de los
60 Archivo General de la Nación. Folio Chichimecas Libro I, Documento 9. Mercedes . Fojas 209-212 v. México 1558
61 Se nombra a Pedro Martín de Toro como capitán y se le permite el uso de armas ofensivas y defensivas. Eso no es una prerrogativa
que la Corona otorga a cualquier persona, sino a miembros considerados totalmente fieles a ella.
62 Este es el pretexto de todo. Se le permite utilizar las armas para que los bárbaros chichimecas recuperen su alma considerada
perdida o mejor dicho inexistente.
63 El nombramiento se otorga en el pueblo de San Francisco Chamacuero, es decir se le hace cacique para pacificar a los indios
de este pueblo como centro de operaciones
64
65 Se extiende el nombramiento a otros poblados y se le dice ser compañero del tal Nicolás de San Luis.
66 Los chichimecas son considerados enemigos de la tierra que deben ser totalmente acometidos y destruidos
67 A más de las armas que porta el cacique deberá acompañarse de tambor, corneta y flauta para que todos escuchen cuando
se ha matado a alguien
68 Se castigará a todo aquél que se atreva a desobedecer a la Corona y no le sea fiel a la Santa Madre Iglesia
69 El castigo es definido, se le ahorcará y se le desprenderán los miembros a quien desobedecieren al capitán.
70 Se le pide que denuncie a quien le ayuda y le es leal en su tarea, así como a todo el que se le oponga no sólo a él sino a su
familia por hábiles que sean y así tengan cualquier cargo o condición.

74
La Colonia o la Esclavitud de Chamacuero

que vos siguiereis, se arme de punta, en blanco, reservado a vos solo71, ê sobre el pecho delante, a la
mano siniestras del corazon, vos mando vos pongais sobre dichas armas de acero una aguila de oro,
que asi requiere, para en señal mayor pendiente al cuello, para la parte sobre dicho del pecho, que
demuestra de vuestra nobleza ê vos tengan verdadero conocimiento de caballero, ê vos los primeros
que se honren en as chichimeca72.

“En México Tenochtitlan, a dos de enero de mil quinientos, y sinquenta, y ocho años73.

“Por mandado de su excelencia, Pedro Pardo escribano de Su Majestad.

“Guerra. Nombramiento en orden que a de guardar el caballero cacique don Pedro


Martín de Toro ê acometimiento que ha de hacer en nombre de Su Majestad, en los altos de la villa de
San Miguel el Grande, San Phelippe, ê valle de San Francisco, San Luis ê Río verde, Salinas, ê Nuevo
Reino de la Vizcaya, en compañía de los cacique y principales de la gran provincia de Jilotepeque, ê
demás mil indios chichimeca, amigos, sus confederados, armado de punta en blanco, con vara e
bastón de obediencia. Una aguila de oro al pecho en señal de nobilísimo capitán”.

En el mismo tenor existe un documento fechado el mismo dos de enero de 1548 en


México Tenochtitlan cuyo texto se transcribe parcialmente por ser semejante en todo al anterior:

“México. Cédula real. Nombramiento de capitán. Don Luis de Velasco, caballero de la


orden de Santiago, virrey lugarteniente del Rey, gobernador, capitán general, presidente de la Real
Audiencia de esta Nueva España, nombra por capitán de los chichimecas al cacique Bartolomé
Jiménez Vega, caudillo que fue de don Nicolás de San Luis. Como tal capitán visorrey de las armas
que dicho oficio requiere, así ofensivas como defensivas, que a vos permite atender en provecho de
las almas que se pierden a los barbaros chichimecas, como tal capitan vos tenga en todos los vecinos
moradores de la parte de San Francisco Chamacuero...”

Wright menciona un documento análogo fechado en 1557 otorgado a Nicolás de San


Luis, quien “parece era principal caudillo otomí en el conflicto”.74
Las hazañas de este cacique están relatadas en un libro del Siglo XVIII denominado
Relación de Nicolás de San Luis, que se encontraba en la biblioteca del Colegio Apostólico de
Propaganda Fide de la Cruz en Querétaro y cuyo original se ha perdido. Una gran parte de esta
relación fue transcrita de la crónica del misionero franciscano de Beaumont y fue sujeto de multitud
de copias, muchas de ellas apócrifas. Wright sugiere que muchos detalles de esta crónica deben ser
tomados con cuidado ya que al parecer fueron escritos para ensalzar las acciones de este cacique.75
Junto con estos caciques principales, en la región de Chamacuero hubo otros, según los
documentos cuya copia del original del Archivo General de la Nación están en el Colegio de
Michoacán:

71 Se le dice que el nombramiento está reservado para él solamente


72 Se le ordena se adorne con un águila de oro colgada en un collar del cuello como demostración de su nobleza y condición
de caballero.
73 La cédula está firmada en 1558.
74 WRIGHT D.(1989) Op cit
75 Ibid

75
Chamacuero, Origen y Destino

“Mexico. Memoria. 1583 Julio 20. Don Pedro Martin de Toro, guachichile; Don Pedro
López; Martin Chua, Don Pedro de Aguilar, Don Miguel de Bocanegra Aguilar, Don Miguel Lucas,
Don Fernando de Tapia, Don Bartolome (Bernabe) Ximenes Bega, Don Pedro Martin, Don Melchor
Entho, Don Gabriel de San Miguel, Don Diego Lorenzo de la Cruz, Don Antonio Ximenez, Don
Diego Mexia, Don Agustin de Santamaria, Don Luis Pedro, Don Alonso de Lara. Todos principales
memoria de los que salieron a conquistar a poblar en la Nueva España de las fronteras de chichimeca
en defensa de la Corona de Castilla del Rey Nuestro Señor”.76

Un testamento que aparece posteriormente da luz en el sentido de quiénes fueron los


verdaderos caciques y conquistadores de Chamacuero. El documento, también copia del original
que aparece en los archivos del Colegio de Michoacán dice lo siguiente.

“San Francisco Chamacuero Marzo 7 1602. Testamento. Copia. Don Alonzo Martin de
León, uno de los conquistadores y pobladores del pueblo del Señor San Francisco Chamacuero,
estando en la cama de mi enfermedad, padeciendo, rogando a Dios que me lleve por buen camino,
que es senda de nuestra salvacion amen. Poner en memoria y relacion para que conste, ahora y en
todo tiempo, a mis hijos, nietos, bisnietos y tataranietos mi buen servicio que tengo hecho a mi Dios
primero y despues al Rey Nuestro Señor que Dios lo guarde, mando para aumento de sus reales
haberes. Asi mismo mande a mi yerno don Juan de Aguilar, como alcalde de dicho pueblo, para
decirles y tomarles su parecer, si convenía mi terminacion que yo queria hacer con los hijos
sirvientes de nuestro pueblo, pues mi intención era darles y repartirles a todos de una caballeria de
tierra que tenía como <pro>pia, era mi gusto y mi ultima voluntad de darles a cada uno donde
siembren o vivan. Y me respondieron todos a una voz que era muy <mal> en su intencion, pues era
suya dicha tierra y haberla ganado y <habían> quitado a costa de su sangre en compañia del capitan
Don Nicolas de San Luis que fue su caudillo mayor en estas fronteras chichimecas que fue en el año
de 1543. La conquista y población del pueblo y todo lo que llevo referido en esta memoria y se la
<dejo> es muy cierto y verdadero como constara en todos los demas escritos y papeles que quedan en
poder de don Pedro Martin de Toro, uno de mis compañeros, que somos tres personas don Pedro
Martin de Toro, don Garcia Ximenes yo don Alonzo Martin de Leon y mi capitan don Nicolas de San
Luis nuestro caudillo mayor de estas fronteras chichimecas”.77
No existe, entonces, la menor duda que hubo cuatro caciques que se encargaron de
realizar la conquista en Chamacuero. Don Pedro Martin de Toro, guachichil, y don Bartolomé
Jiménez Vega, nombrados a tal efecto y don Alonzo Martín de Leon y don Garcia Ximénez, estos dos
últimos seguramente designados por el cacique mayor de toda la región don Nicolás de San Luis.

76 COLEGIO DE MICHOACÁN. Memoria Julio 20, 1583. Doc. 2-555


77 COLEGIO DE MICHOACÁN. 1602 Marzo 7. Doc. 4-447

76
La Colonia o la Esclavitud de Chamacuero

2.6 El reparto de tierras en Chamacuero

En el Archivo General de la Nación y en particular en el Archivo del Colegio de


Michoacán hay una serie de documentos relativos al reparto de tierras en el Pueblo de San Francisco
de Chamacuero. Este reparto de tierras podía hacerse por una orden derivada de una merced real o
por una simple instrucción de alguna autoridad. Los repartos de tierra tenían la característica de
considerarse como fundaciones, es decir, el asentamiento definitivo de un grupo de personas en el
lugar.

El primer documento que se presenta está fechado el 10 de junio de 1575 y puede


considerarse paralelo al asentamiento de San Agustín. Forma parte de una serie de documentos
sobre San Francisco Chamacuero, pero el papel donde se encuentran está sumamente deteriorado.
Da la impresión de que fue doblado varias veces y tiene agujeros, la parte inferior de la hoja está
totalmente deteriorada, está manchado de agua, de tal manera que los documentos son difíciles de
leer y dos de ellos son totalmente incompletos. Aquí se presenta uno de ellos. Para su lectura se
utilizó la técnica de luz roja que permite distinguir las marcas de tinta de las irregularidades del
papel y luego se realizó una limpieza cuidadosa, tratando de no tocar los dobleces y defectos de la
hoja original. La transcripción paleolítica difiere sensiblemente de la proporcionada por el Colegio
de Michoacán, fundamentalmente al descubrimiento de grafemas mucho más claros y de algunos,
que fueron desechados en la transcripción.

Se da la transcripción paleográfica y se incluye la figura facsímil, a continuación se hace


la traducción al español moderno y se incorporan algunas notas.

“1575 Junio 10. San Francisco [Link]ón de pueblos. Copia. De quatro mill
beces de reconocimiento y fundacion del otro pueblo de San Francisco Chamacuero, jurisdicción de
la Gran provincia de Xilotepeque, ê asi mismo daban señalando la obligacion al otro Pueblo de San
Francisco Chamacuero, tiene cuatro varas desde onde se puso la Crus lanzada lado del vario de
donde se ha de poner la hermita o Eglesia e salio las quales mill baras por los cuatro vientos, Norte,
poniente, sur, oriente ê asi mismo le toca esta otra conquista y con sinco caballerias de tierras en
continuo para ganado mayor ê menor y despues a de venir al señor virrey a dar posesion amplia y
para siempre jamas”.

Que se dé cuatro mil veces el reconocimiento y fundación del Pueblo de San Francisco
Chamacuero, jurisdicción de la Gran Provincia de Xilotepec78, y que asimismo se le señale la
obligación al Pueblo de San Francisco Chamacuero que tiene cuatro varas a partir de donde se puso
la Cruz Lanzada del lado del Barrio donde se ha de poner la ermita o iglesia79 [a partir de donde se
extenderá] mil varas en [dirección de] los cuatro puntos cardinales, norte, poniente, sur, oriente y
que asimismo le tocan por la conquista de continuo cinco caballerías de tierra para ganado mayor y
menor.80 Posteriormente ha de venir el Señor Virrey a dar posesión amplia y para siempre jamás.81
78 El calificativo cuatro mil veces implica simplemente un superlativo, que le da la categoría de gran pueblo a San Francisco de
Chamacuero, adscrito a la provincia de Xilotepec, con lo cual se señala claramente que es un pueblo de indios
79 El pueblo tiene la obligación de dar tierras a partir del punto donde se va a eregir una ermita y allí se colocó una cruz con
lanza. Este lugar no es el pueblo sino un barrio, por lo que se supone es el que posteriormente se llamaría San Agustín
80 La extensión del barrio a partir de este punto son mil varas (1,100 m) en cada dirección y cinco caballerías de tierra para
ganado mayor y menor (18 Ha)
81 La posesión del terreno es provisional en tanto viene el Virrey a dar posesión para siempre jamás.

77
Chamacuero, Origen y Destino

El segundo documento es una merced otorgada graciosamente por el Rey Don Carlos
Quinto de Alemania y Primero de España, en el que le da privilegio a indios caciques de Jilotepec en
1580, para poder repartir tierras de “los pueblos y villas de San Francisco Chamacuero”. Por medio
de esta merced se dan órdenes precisas para el trato y manejo de los indios de este lugar. Este
documento difiere del primero y del que se presentará después ya que está dictado directamente por
el Rey y tiene, por tanto, carácter de Ley directa, no subrogada ni entregada en forma indirecta y
dubitosa.

El documento está formado por diez páginas cinco recto y cinco vuelta, con una mancha
de agua en la parte superior. Su tamaño es como los demás documentos que se contienen en el
manuscrito de 30x20cm con caja de escritura de 28x16cm y con renglones diversos que fluctúan entre
18 y 23. Está escrito en tinta negra sobre papel de arroz.

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La Colonia o la Esclavitud de Chamacuero

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Para la incorporación de la cédula en este trabajo se utilizó la técnica de la luz roja para su
limpieza y recuperación, ya que las copias estaban sumamente manchadas y muchas de ellas eran
totalmente ilegibles, procurando no tocar en lo posible la escritura ni los rasgos caligráficos
originales. Muchos de las fojas están mutiladas sobre todo en la parte inferior donde se encuentra la
rúbrica del escribano, pero no hay mutilación del escrito.

La disposición de este documento es la siguiente: se incluirá por su importancia los


facsímiles de las diez fojas en hoja par el recto y en hoja impar el verso, a continuación se dará la
transcripción paleográfica, así como una traducción libre al español moderno a fin de ser inteligible.
Las técnicas utilizadas para esta traducción corresponden a las de la filología del castellano antiguo y
el mayor apego al sentido final del documento. También se trata de conservar la unidad de párrafos
en la traducción para darle mayor claridad al texto. A continuación de la presente descripción se hace
un análisis por notas que corresponden a los números de cada foja de la cédula, de cada uno de los
elementos contenidos en ella.

TRANSCRIPCIÓN PALEOGRÁFICA

Foja 1 recto
“Cedula de Guerra

Don Luis de Velasco, Caballero de la orden de Santiago, Vissorrey lugar Teniente de


Capitan General de esta Nueva España y Presidente de la Real Audiencia que en ella rezide Vien =
Por la presente, en nombre de su Majestad, hago Merced a Don Pedro Martin del Toro, Don
Cristobal Hernandes, Don Gaspar Hernandes ê Don Juan de Torres, a Don Alonzo Gusman, Yndios
caciques, conquistadores y fundadores del Pueblo de San Francisco Chamacuero de en ella, segunda
la Real Zedula de su Majestad, Y su thenor es como se sigue

“Don Carlos Quinto, por la gracia de Dios, Rey de Castila, de Leon, de Aragon, de las dos
Cicilias, de Gerusalen, de Portugal, de Canaria, de Toledo, de Valencia, rúbrica”.

Foja 1 Vuelta

“de Galicia, de Cerdeña, de Corzega, de Jaén, de los Mares de Algueriza, Guibartad, de


Murcia, Archiduque de Austria y de Milan, de Barcelona, señor de Vizcaya, y de Molina, de las Indias
orientales y occidentales, Tierra Firme y Mar océano Vien = A voz mi Virrey de las Indias y a mi lugar
Teniente, sabed como ante mi Real Consexo se me ha fecho relacion diciendo que en las partes de las
dichas Conquistas, que en otro mi reino de indias hacen de los demas Indios de ellas, en diferentes
lugares las quales en mi real nombre han hecho y fundado ciudades, Villas y otras poblaciones de
Indios, Juntos y congregados en otros pueblos, y donde así mesmo están rezididos y fundados por
pobladores los otros Indios, que en ella se dan la paz, justamente, introduciéndose a la ley Divina
assí mesmo se ha fecho las”

89
Chamacuero, Origen y Destino

Foja 2 Recto

“dichas poblaciones en tierras de los demas Vissorreyes, pueblos y Villas de Indios de


donde son de grandíssima utilidad a los soldados de mis Armadas, para las entradas y baterias, que
ellos dan, por la misma relacion que nuevamente haceis y a mi real Consexo sobre las demas
Conquistas que en mi dicho nombre haceis en el partido de las chichimecas, assí mesmo pidieron
que desde el año pasado, que se cuenta de este presente de quarenta, y uno, haveis fecho, y poblado
en el desde el Pueblo de Santiago de Queretaro, a otro partido, el del Pueblo que a su linde y
mediania, que la qual es de la población del Pueblo de san Juan de Apaseo, San Francisco de
Chamacuero, el qual otros mis Alferes, y Capitanes, de las fronteras pedian para poder darles
baterias, y descubrir mas tierras, para la parte de adentro, y hir haciendo mas poblaciones”, rúbrica.

Foja 2 Vuelta

“el qual alegareis, el haber grande districto, que aunque podria dar permiso para que en
mi nombre podais hir fundando mas pueblos de Indios Cristianos, reduzidos a la fe, en otros lugares,
ni haveis querido haserla, sin que primero me dieseis parte y en este mi Real consexo por lo qual assí
mismo representais deve ser forssoso amparar a los Indios barbaros y jentiles, que no eran gente
enteramente, en ministerio de la santíssima Trinidad, devaxo de cuya protección vivimos todos los
fieles cristianos, lo qual reconozendo otro informe por mi Real Conxejo Presidente y Oydores de
esta Real Audiencia y Corte de Madrid, conzedo como de ella la conzedí desde que la presentais los
Despacho, y nombramientos a mi Virrey, assi mismo que en mi otro nombre podeis conceder, como
si yo mismo las concediera pasando por el consexo que debaxo de mi real”, rúbrica.

Foja 3 Recto

“Corona estan en esa Nueva España, y no obrando mas que la Ley Iglesia, dispone en
cosa que toca a la de mi silla, y lugar por ella anticipada la Divina Ley, y que ha guardado assí mesmo
en las demás Provincias, y señorios de ellas estan sujetas sea como conforme dellos guardada, y lo
que por ellos es denotado por cuio Thenor de Derecho guardaran el amparo, y defenza de los
naturales Indios de la otra España, lo qual sean ellos reduzidos, segun las demas conquistas y puesto,
introduziendo entrando en ella la dispocissión de las demas partes y lugares, y sean el Ministro
imponiendo y hara como usso, y constumbre que se manda, y dispone por la santa Ley, así mesmo
mandeis , y deis licencia y permicion, para” rúbrica.

Foja 3 Vuelta

“fundar los otros Indios, que eran algunos de ellos instruidos en forma en nuestra Santa
Fee Catholica qual manda y enseña la Santa Iglecia de Roma, qual despues se vaya agregando, ô
agreguen los officiales De mis reales Armadas, y conquistadores, en el que fuere fundado, Y al
Ministro de ellos los redusga a sujeción, y en serca, según, que es de su obligación, y precepto, y les
obliguen a hazer, y que se hagan los Pueblos poblados por esta nuestra Orden, en la manera y forma
que se han las otras partes conbenientes, y hir componiendo a los demás Indios, que supieren, ô sepan
fundar Pueblos en otro mi Real Nombre; y edificaran Cassas, Iglesias o Hermitas de la Santa Cruz, que
en ella se mencionen, la veneración, que como christianos deben tener, y a los santos,” rúbrica.
90
La Colonia o la Esclavitud de Chamacuero

Foja 4 Recto

“y cosas de Dios y a la de su cassa de comunidad le conzeda permisso, que para siempre


jamas las tengan en otras poblaciones, imponiendole los meritos que reduce e interpone la ededad de su
gentilidad de que ante todas cosas sean amparadas primero que ninguna población, Ciudades, Villas de
Españoles, pasando interin por lo que me tiene ser representado, como por lo que assí fuese necesario,
sin dar la conducta de lo qual se reducio a todos, ê a ellos concedarles los gravamenes requicitos en el
casso, les restituyo a otras poblaciones de Indios, a lo qual assí mismo podais a los suso otros, proveer las
otras mercedes y pedimentos que en mi Real Nombre, os pidiere y por concedidas fueren. Assí mismo,
esto fecho se lleve a devida execucion les pondreis”, rúbrica.

Foja 4 Vuelta

“perzonas en las otras partes a su defenza y de permiso de ellas, les guardareis según que
por los demás, que alas reales Enseñanzas esta dispuesto para ello, y se menciona se razon de
semejantes de las otras poblaciones. Assi mismo se poniendo en cada poblaciones de Indios, que se
hubieren de facer las medidas de quinientas varas del asiento, y fundación dentro de ellas, les reparta
con Orden todos los
solares, que ellos han de tener, cada uno, para su población. Y así mismo les concederéis,
cuatro o cinco leguas de tierras que corran de sur a norte, y cómo las demas cavallerias de Tierra, para
ganado mayor, y, menor, conforme se hallaren conzeder a los otros Yndios, que siendo assí sometidos, de
mas de nuestro pedimento, qual de ellos le toca la Conquista, y población en mi nombre haceis a los de
las partes de las chichimecas, las quales les concedo el que dentro de los otros Limites y por vuestra”
rúbrica.

Foja 5 Recto

“Justicias huviere Leales, y avasallados a mi real Corona, y reconocido la potestad de la


Divina ley, los inovareis doze años de continuo, de no pagar tributo ni derecho alguno, por el
acudimiento que de ellos tienen, y diligentíssimo ciudado que a las Armadas, y servicios que hicieron
assi en los pueblos, que agora están poblados, como los que adelante ê huvieren de poblar. Assi mismo
les conzedais a los otros Indios, que os fueren reduzidos en mi nombre (salvo lo que toca a mi dar) hecho
en la Ciudad de Madrid, año de mil, y quinientos, y ochenta años = Don Luis de Velasco = Por mandado de
su excelencia, Pedro Campos, escrivano de su Majestad- Cedula de su Majestad a favor de los Caciques,
fundadores y Congregadores de los Pueblos, y Villas de Chamacuero del parti”, rúbricas.

Foja 5 Vuelta.

“do de las Chichimecas, Villa de Celaya y lugares poblados, a los otros conquistadores que
los son Don Pedro Martín de Toro, Don Alonzo Martín de la Mora, e Don Cristóbal Hernándes
Chimalpopoca; e Don Gaspar Hernándes, e Don Alonzo de Guadiana, Don Pedro de Torres, Don Diego
Hernándes de San Juan, e Don Juan Gutierres, e Don Juan Bapttista, e Don Juan de la Barzena, e Don
Juan de los Angeles, e Mota, todos Caciques, y nobles a la provincia de Jilotepec, Capitanes e Caudillos
que fueron de Don Nicolas de San Luis, Capitan por su Majestad que se le guarde los privilegios que su
Majestad les conzede para siempre jamas. México a dies de agosto de mil, y quinientos y noventa años
=Concuerda con los documentos presentados, zedula de su Majestad, que con este entregue a la
parte”.Rúbrica.
91
Chamacuero, Origen y Destino

TRADUCCIÓN

Cédula de Guerra82
Don Luis de Velasco, Caballero de la Orden de Santiago, Virrey Lugarteniente de Capitán
General de esta Nueva España y Presidente de la Real Audiencia que en ella reside, por la presente,
en nombre de Su Majestad, hago Merced83 [en ella] a Don Pedro Martín del Toro, a Don Cristóbal
Hernández, a Don Gaspar Hernández y a Don Juan de Torres; a Don Alonso Guzmán84, indios85
caciques, conquistadores y fundadores86 del Pueblo de San Francisco de Chamacuero, según la Real
Cédula de su Majestad87 cuyo tenor es como sigue:

Don Carlos Quinto, por la Gracia de Dios, Rey de Castilla, de León, de Aragón, de las dos
Sicilias, de Jerusalén, de Portugal, de Canaria, de Toledo, de Valencia, de Galicia, de Cerdeña, de
Córcega, de Jaén, de los Mares de Argel, Gibraltar, de Murcia, Archiduque de Austria y de Milán, de
Barcelona, señor de Vizcaya y de Molina, de las Indias Orientales y Occidentales, tierra firma y mar
océano.88

A vos, mi Virrey de las Indias y mi lugarteniente, sabed cómo ante mi Consejo Real89 se
me ha hecho relación de las conquistas, diciendo en los partes que en otra parte de mi Reino de
Indias hacen [conquistas] con los demás indios en diferentes lugares, las cuales [se han hecho] en mi
Real Nombre fundando ciudades, villas y otras poblaciones de indios90, juntos y congregados en

82 El documento establece en la cabeza y al margen que es una Cédula de Guerra. La razón de esto es que la merced otorgada
no es graciosa, sino que es tributo de guerra, en pago de los servicios de los caciques pacificadores, llamados fundadores y
colonizadores.
83 Se identifica el Virrey como Luis de Velasco, Caballero de la Orden de Santiago. Su misión en la Nueva España es la de
representar al Rey como lugarteniente de Capitán General, es decir, es un militar en estado de guerra y su función es la de
Presidente de la Real Audiencia de la propia Nueva España. Con estas credenciales el Virrey se declara apto para poder ejercer
su autoridad en este territorio poseído por España y poder otorgar mercedes en nombre del Rey,
84 Los beneficiarios de la Merced Real son Pedro Martín de Toro, Cristóbal Hernández, Gaspar Hernández y Juan de Torres. En
el estilo propio de estos documentos, parece que posteriormente se agregó a Alonso Guzmán.
85 Estas cinco personas son indios. De hecho, en otros documentos se sabe que Pedro Martín de Toro se autonombra indio
guachichil o cuachichil, con lo cual se supone su procedencia de la región de Jalisco. Estos indios fueron traídos por los
españoles para apaciguar a los indios bárbaros que residían en esta zona, no sin antes haberlos convertido y bautizado en
el catolicismo.
86 Se señala que estas personas son caciques, conquistadores y fundadores lo cual en el lenguaje del español implica que, al
ser caciques tenían la misión de ser jefes autoritarios de un grupo de personas, no eran líderes o guías, sino que tenían la
obligación de mantener sujetos y controlados de cerca a este grupo de personas ya sea por sí o por subordinados, al ser
conquistadores ya lo habían hecho con las personas y ahora reclamaban su posesión de tierras y al ser fundadores habían
hecho este reclamo de tierras y posesiones en nombre del Rey, no precísamente que haya mediado alguna orden del Rey, del
Virrey o de alguna otra autoridad para fundar un pueblo.
87 San Francisco de Chamacuero es sólo un pueblo de indios, nunca una villa o villa de indios como aparece erróneamente en
otros textos. Este pueblo se encuentra bajo la jurisdicción del Rey, pues se han reclamado tierras y posesiones del mismo
en su nombre. A partir de esta cédula otorga la merced a cuatro personas, es decir se les da la facultad de dirigir, controlar,
sojuzgar, sujetar a los indios que en estas tierras vivían a cambio del reclamo de tierras y posesiones. Lo importante de este
documento es que se le da fundamento legal a San Francisco de Chamacuero como un Pueblo de Indios, dejando ya de ser
misión franciscana, como aparece en las otras mercedes otorgadas.
88 Aquí se presenta y acredita Carlos V, el Rey, como el soberano absoluto tanto de España y sus territorios, Portugal, Milán,
Sicilia, Córcega y la parte Sur de Italia, Alemania, la parte norte de África, y sobre todo de las dos Indias, las Orientales (India,
Sri Lanka y otros territorios) y las Indias Occidentales que era prácticamente América del Norte y por si hubiera alguna duda
también de los océanos y tierras comprendidas.
89 Instruye y ratifica a su virrey, llamándole su lugarteniente que implica que actúa como su segundo en su nombre y su lugar.
90 Justifica la razón de la merced señalando que ante su Consejo Real (que junto con él es el órgano legal de gobierno) se ha
hecho una relación de conquistas documentadas en diversos partes, en distintos lugares de su Reino de Indias y que estas
conquistas se han hecho con los demás indios (la connotación demás significa que en las conquistas han intervenido indios
que ayudaron a los españoles a hacerlas) y que con motivo de las conquistas se han fundado en su Real Nombre ciudades,
villas y pueblos de indios.

92
La Colonia o la Esclavitud de Chamacuero

otros pueblos fundados por otros indios pobladores donde asimismo también residen, en donde se
dan la paz justamente, introduciéndose a la Ley Divina.91 Asimismo dichas poblaciones, pueblos y
villas de indios, se han hecho en tierras de los demás Virreyes, en donde son de grandísima utilidad a
los soldados de mis Armadas para las entradas y baterías que ellos dan.92
Por la misma relación que nuevamente hacéis a mi Real Consejo sobre las otras
conquistas que hicisteis a mi nombre en el Partido de los Chichimecas, asimismo pidieron que desde
el año pasado, que se cuenta desde el actual de cuarenta y uno93, habéis hecho y poblado San
Francisco Chamacuero94 desde el Pueblo de Santiago de Querétaro, a su lindero y medianía que es del
pueblo de San Juan de Apaseo95, cuyas fronteras pedían mis otros Alferes y Capitanes para poder
darles baterías y descubrir más tierras hacia adentro e ir haciendo más poblaciones96.

Alegaréis tener una gran área territorial de este [pueblo], y que, aunque pudiera dar
permiso para que en mi nombre pudierais ir fundando más pueblos de indios cristianos, reducidos a
la fe, [y que] en otros lugares no habéis querido hacer la [conquista] sin primeramente haberme
dado parte y a mi Real Consejo, por lo que vosotros mismos representáis, debe ser forzoso amparar a
los indios bárbaros y gentiles97, que no son personas totalmente98, en el Ministerio de la Santísima
Trinidad, bajo cuya protección vivimos todos los fieles cristianos.

Por otra parte, reconociendo otro informe de mi Real Consejo, [y de] Presidentes y
Oidores de esta Real Audiencia y Corte de Madrid, concedo como concedí desde que los
presentasteis, los despachos y nombramientos a mi Virrey y asimismo que en mi nombre pudierais
conceder, como si yo mismo las concediera, pasando por el Consejo que bajo mi Real Corona está en
esa Nueva España, y no obrando más que [lo que] la Ley de la Iglesia dispone en cosas que tocan a mi
trono y sitial por ella anticipados, sea guardada la Divina Ley que se ha guardado asimismo en las

91 En este párrafo se señala claramente el concepto de cofundación ya que dice las ciudades, villas y pueblos de indios han sido
fundadas en donde se hallaban otros indios juntos y congregados en otros pueblos fundados por dichos indios pobladores en
donde ellos residen en paz. Esta declaración es de suma importancia porque establece, sin lugar a dudas, que los españoles
o sus caciques esbirros no fueron los que fundaron muchos sitios, sino que concede que éstos ya habían sido fundados con
anterioridad por otros grupos nativos.
92 Aquí simplemente se establece un comparativo, tal vez para justificar una posible acción de guerra.
93 Se señala que la relación que da origen a la merced ya había sido presentada ante el Real Consejo dentro de lo que se denominó
el Partido de los Chichimecas, es decir de los indios bárbaros y rebeldes que había que dominar. Sabiendo que la
cédula está fechada en 1580, la relación que se alude se presentó desde el año anterior, es decir 1579 y consta de cuarenta
y un conquistas hasta 1580, o sea son cuarenta y un puntos territoriales bajo el control español por los caciques a los que
se les da merced
94 Estas cuarenta y una conquistas dieron lugar a que se hiciera el Pueblo de San Francisco de Chamacuero.
95 Este es un punto trascendente porque establece los límites territoriales del pueblo de San Francisco de Chamacuero. Se dice
que a partir del pueblo de Santiago de Querétaro lindará con el pueblo de San Juan [Bautista] de Apaseo a partir de su punto
medio.
96 Dado que estas fronteras estaban abiertas para que los alferes y capitanes del Rey (los soldados) descubrieran más tierras
hacia el poniente, el territorio de San Francisco de Chamacuero era de gran dimensión, limitado al norte y al sur por San
Miguel, y Zalaya y Apaseo el Bajo, respectivamente. Sin embargo, por diversas razones estas fronteras fueron drásticamente
reducidas durante el siglo XVIII para dar lugar al municipio de Santa Cruz de Juventino Rosas y durante la segunda mitad del
siglo XX la parte oriental se fraccionó para dar territorios al municipio de Allende y al de Apaseo el Grande.
97 Se declara que el territorio de San Francisco de Chamacuero es territorialmente muy grande, pero el Rey frena la ambición
territorial de sus soldados diciendo que antes de seguir conquistando más territorio deben proteger a los indios bárbaros y
gentiles.
98 Esta declaración es terrible y da la razón del por qué debe protegerse a estos indios: No son personas totalmente. ¿Entonces
qué son? ¿Animales? Y, por otra parte ¿de qué debe protegérseles? ¿De los malos tratos y de los abusos por parte de los españoles?
Entonces se concede que la conquista llevó necesariamente a la esclavitud de los naturales que se dejaron convencer
de los españoles que eran los gentiles, y los que no se dejaron convencer pelearon y se convirtieron en bárbaros, enemigos
que había que exterminar.

93
Chamacuero, Origen y Destino

demás provincias y señoríos sujetos a ellas y lo que por ellos es denotado99, conforme a ellos; por
cuyo tenor de Derecho guardarán el amparo y defensa de los indios naturales de la otra España,
[para] lo cual serán ellos reducidos conforme a las demás conquistas, entrando en ellas la
disposición de las demás partes y lugares y que sea el Ministro el que las imponga, teniendo como
uso y costumbre lo que se manda y dispone por la Santa Ley.100

Asimismo deis licencia y permiso a los otros indios para fundar, [ya] que algunos de ellos
han sido instruidos formalmente dentro de nuestra Santa Fe Católica, como manda y enseña la Santa
Iglesia de Roma101 y en lo que fuere fundado se vayan sumando los oficiales de mis Reales Armadas y
conquistadores.102 Que el Ministro de [estos indios] los reduzca a sujeción cercana, como es su
obligación y precepto, y que los obligue a hacer los Pueblos poblados por nuestra Orden, para que se
hagan en la manera y forma conveniente que se han [hecho] los otros.103 Que se eduque e instruya a
los demás indios que supieren o sepan fundar pueblos en mi Real Nombre, [para] que edifiquen
casas, iglesias o ermitas de la Santa Cruz y que se mencione en ellas la veneración que como
cristianos deben tener a los santos y cosas de Dios.104
Que se conceda permiso para que tengan sus casas de su comunidad en otras
poblaciones para siempre, imponiéndoles los méritos que reduce e interpone la heredad de su
gentilidad105, de que ante todas las cosas sean protegidas, primero que ninguna población, las
ciudades y villas de españoles, pasando entretanto por lo que es de mi representación.106 No [se
debe] dar explicación alguna, si así fuese necesario, de [las razones por] lo cual se redujo a todos
y concederles a ellos los gravámenes, requisitos en el caso [que se les haya] restituido a otras
poblaciones de indios, para que, asimismo, podais proveer a los otros las mercedes y pedimentos
que en mi Real Nombre os pidieren y por concedidas fueren.107

99 El Rey nuevamente saca el cetro, que es el palo con el que se pega, y hace poderoso al Virrey y a quien este designe, para
que se aplique la Ley de la Iglesia, conforme se ha aplicado en todas las provincias y partes del reino.
100 Todo esto para que los indios sean reducidos y el Ministro quien imponga la forma en la cual éstos deberán ser reducidos,
amparándose, naturalmente, en la Ley de la Iglesia. El hecho de ser reducido implica necesariamente ser sujeto a lo que
impongan los españoles, es decir es una especie de esclavitud disfrazada de buenas intenciones.
101 El Rey da permiso para que otros indios, que hayan sido instruidos por los religiosos y misioneros y luego de haber sido
convertidos y bautizados puedan fundar pueblos.
102 No se crea tanta la bondad del Rey, estos pueblos fundados serán ocupados posteriormente por oficiales de mi Real Armada
y [Link] decir, después de tanto trabajo de convertir a los gentiles, éstos sólo harán su tarea para que otros
españoles lleguen y dominen el territorio.
103 Y para que ningún indio se salga de sus casillas, el Ministro se encargará de reducirlos a sujeción cercana, como es su
obligación y precepto. Es decir, a los indios que ya estén dentro de las normas eclesiásticas no se les dará ningún derecho,
sino que se les tendrá vigilados en corto y, además, se les obligará a hacer los pueblos que el Rey ordene, conforme a como
se han hecho otros.
104 Habrá que componer a los indios para que éstos se dediquen a edificar las casas de los españoles y los templos y capillas
necesarios para sostener la fe.
105 El Rey es magnánimo, a cambio de su esclavitud les dará permiso de tener para siempre sus propias casas en sus comunidades,
recordándoles continuamente que ellos no son otra cosa más que indios que heredaron ser gentiles y que por tanto
no pueden compararse con los españoles y ni siquiera con los conquistadores indios.
106 En caso de un ataque a las poblaciones, no se defenderá más que a las edificaciones de españoles, por lo cual las casas
dadas para siempre a los indios gentiles pueden ser destruidas sin empacho alguno. En caso de un ataque a las poblaciones,
no se defenderá más que a las edificaciones de españoles, por lo cual las casas dadas para siempre a los indios gentiles
pueden ser destruidas sin empacho alguno.
107 ...y calladitos la boca. Nunca vayan a explicarles a los indios por qué se les redujo a todos y se les cargaron todos los
gravámenes, (es decir deben pagar tributo y servir indiscriminadamente como vasallos de los españoles), porque de esa
manera podrán quitarles sus tierras y darlas como mercedes a otros que las pidan. Esto debe hacerse sobre todo en el caso
de que se lleven a los indios a formar parte de otras poblaciones.

94
La Colonia o la Esclavitud de Chamacuero

Para que asimismo hecho esto se lleve a debida ejecución, les pondréis personas en todas
partes para su defensa y les conceda permiso; cuidareis que por lo demás estén despuestos a las
Reales Enseñanzas, como se menciona se ha realizado en otras poblaciones en forma semejante.108
Asimismo, en cada población de indios que se hubiere de hacer, se tomen las medidas de
quinientas varas en el asiento y fundación dentro de ellas, y se les reparta con orden los solares que
cada uno de ellos ha de tener para su población.109 Y asimismo les concederéis a los indios, que hayan
sido sometidos de esta manera, de cuatro a cinco leguas de tierra que corran de Sur a Norte, de la
misma forma que las caballerizas para ganado mayor y menor, conforme se hallaren.110
Además de nuestra petición, a los chichimecas leales y avasallados a mi Real Corona que
hubiera, a quienes les toca la conquista y la población que hacéis en mi nombre, les concedo el que
dentro de los límites y por vuestra justicia, y reconocida la potestad de la Divina Ley, les daréis de
nueva cuenta doce años contínuos de no pagar tributo ni derecho alguno, por la presencia que de
ellos tienen y por el diligentísimo cuidado que [dieron] a las Armadas y los servicios que hicieron a
los pueblos que ahora están poblados como a los que en adelante se hubieren de poblar. Igualmente
se los concedáis a los otros indios que os fueron reducidos en mi nombre (salvo lo que a mí me toca
dar).111
Hecho en la Ciudad de Madrid, año de mil quinientos ochenta.112
Don Luis de Velasco.113

Por mandato de su Excelencia. Pedro Campos, escribano de Su Majestad.114


Cédula de Su Majestad a favor de los caciques, fundadores y congregadores de los
pueblos y villas de Chamacuero, del partido de los Chichimecas, Villa de Celaya y lugares
poblados.115 A los otros conquistadores que son Don Pedro Martín de Toro, Don Alonso Martín
de la Mora y Don Cristóbal Hernández Chimalpopoca, y Don Alonso de Guadiana, Don Pedro de
108 Para que todo esto pueda realizarse se pondrán personas por todas lados para cuidarlos y para que les den permiso de
hacer cosas. Ya que a pesar de ser gentiles y no ser casi personas, había que cuidarlos, de otra forma no había quién realizara
las labores de edificación, siembra, cosecha, cuidado de animales y propia protección, y demás trabajos para los que se les
requería. Además, no había que olvidar que había que indoctrinarlos en las enseñanzas de la Santa Madre Iglesia, para lo
cual estaban los sacerdotes y los templos y capillas.
109 Esta instrucción y la siguiente tienen como objeto no tanto dar tierras a los indios, sino conformar los llamados pueblos
de indios, es decir espacios territoriales ocupados por indios que eran propiedad del Rey y que delimitaban sus posesiones.
Para cada población de indios se otorgarán quinientas varas en torno del lugar donde se asienta dicha población. Una vara
es una medida antigua que se utilizaba en España y Portugal y equivale aproximadamente a 1.1 m. Eso quiere decir que un
poblado de indios debería tener 550 metros a la redonda, algo así como un kilómetro cuadrado. En este espacio se repartirían
los solares de acuerdo con el número de habitantes. Un solar, tal como el vocablo actual es el terreno donde una persona
edificaría la casa familiar.
110 Para el cultivo, caballerizas y cria de ganado mayor y menor se les otorgará a los indios que hayan sido convertidos a la
religión católica un espacio de tierra de cuatro a cinco leguas. Una legua son 3.6 hectáreas. Por tanto las tierras de cultivo
y de crianza serán de 14.4 a 18 hectáreas y la división se hará de Sur a Norte, es decir a partir del lindero con el pueblo de
San Juan de Apaseo.
111 A todos los chichimecas que fueron convertidos y que ayudaron en las labores de conquista, ya sea al lado de los soldados
como en el cuidado y orden de los indios en los poblados, además de las tierras que se se enumeran en las dos notas anteriores
se les darán doce años de gracia para que no paguen tributo ni derecho alguno.
112 Es importante recalcar la fecha y lugar de esta cédula: Madrid, 1580.
113 La firma el Virrey Luis de Velasco.
114 El escribano que hizo el documento, lo autenticó con su firma en cada hoja y se encargó de llevarlo de un lugar a otro (de
Madrid a México) se llamó Pedro Campos.
115 La vuelta de la foja 5 contiene otra cédula real que reitera la anterior merced, pero en ésta se extienden los territorios. Además
del pueblo que ahora se llama sólamente Chamacuero, se otorga a los poblados del Partido de los Chichimecas, a la Villa de
Celaya y lugares poblados. Es de extrañar que se eliminen algunos elementos esenciales como el nombre completo del pueblo
al que se le había otorgado la merced de 1580, San Francisco de Chamacuero y que a la Villa de la Purísima Concepción de
Zalaya se le denomine simplemente Villa de Celaya a sólo veinte años de su fundación.

95
Chamacuero, Origen y Destino

Torres, Don Diego Hernández de San Juan y Don Juan Gutiérrez, y Don Juan Bautista y Don
Juan de la Bárcena y Don Juan de los Ángeles y Mota, todos caciques y nobles de la provincia de
Jilotepec, que fueron capitanes y caudillos de Don Nicolás de San Luis, capitán de Su Majestad.116
Que se les guarden los privilegios que Su Majestad les concede para siempre jamás.117
México a diez de agosto de mil quinientos noventa.118
Concuerda con los documentos presentados.

Cédula de Su Majestad que con ésta entregué a la parte.119


Todo este documento está bien e ilustra el criterio de los conquistadores, sólo que es
totalmente falso. Las razones son claras, la primera parte de la cédula está fechada en 1580 y signada
por Carlos V de Alemania y I de España. Carlos V muere en la ciudad de Yuste en 1558 y había
abdicado al trono de España y de Alemania dos años antes y se había retirado al monasterio
extremeño de Yuste; por tanto nunca pudo expedir una cédula en 1580. En ella se ordena una serie de
acciones al Virrey y lugarteniente del Rey don Luis de Velasco, quien deja de fungir en su puesto en
1564 y por tanto no puede firmar la cédula en 1590. Se puede pensar que se trata de su hijo Luis de
Velasco II, quien funge como virrey de 1590 a 1595; pero el título nobiliario que aparece en la cédula
es Caballero de la Orden de Santiago, que es correcto para el padre, pues el hijo era Marqués de
Salinas.

Este es el ejemplo de uno de esos documentos hechos en forma apócrifa para dar
lucimiento a la labor del cacique Nicolás de San Luis, que aparecieron en el período entre 1590 y
1605. Sin embargo se ha colocado en su totalidad para demostrar los siguientes puntos: 1) El pueblo
de indios de San Francisco de Chamacuero nunca fue fundado ni por mandato del rey ni en favor de
ningún cacique. Las posibles llamadas fundaciones corresponden a una multitud de poblados
dispersos. 2) Los caciques que en este documento aparecen son también apócrifos, puesto que
parece que no tuvieron nada que ver con la conquista del pueblo, ni reclamaron tierras ni mercedes.
3) Existe una duda sobre el nombre del cacique Alonzo Martín que en este documento aparece con el
apelativo de Mora y posteriormente con el de León. Puede suponerse que se trata de dos personas
distintas, sin embargo se reconoce por muchos documentos como el único y central cacique de
Chamacuero.

El tercer documento es la continuación de uno ya citado anteriormente en relación a los


caciques que fueron de San Francisco Chamacuero. Se trata de la ejecución del testamento del
cacique don Alonzo Martín de León por su yerno don Juan de Aguilar. Se encuentra en la vuelta de la
misma foja que el testamento citado anteriormente y reza lo siguiente:
116 También se incorporan a la merced nuevos beneficiarios y desaparecen tres de los anteriores. Sólo quedan don Pedro Martín
de Toro como el beneficiario principal y Cristóbal Hernández a quien se le agrega el apelativo Chimalpopoca y junto con ellos
se incluyen al capitán de la Villa de Chamacuero don Alonso Martín de la Mora y como se ha anotado anteriormente, seguramente
en forma posterior a don Alonso de Guadiana, don Pedro de Torres, don Diego Hernández de San Juan,.don Juan
Gutiérrez, don Juan Bautista, don Juan de la Bárcena y don Juan de los Ángeles y Mota, quienes, como se señala son todos
caciques y nobles de la Provincia de Jilotepec, es decir otomíes y capitanes del gran conquistador don Nicolás de San Juan.
Nuevamente es de extrañar esta designación pues difícilmente concuerda con la original dada por el Rey en España.
117 La declaración de privilegios es invariable y perpetua.
118 Está fechada en México el 10 de agosto de 1590, es decir diez años después de otorgada la anterior. Este fue el tiempo
que tardó en venir un documento real de España a México. También es de extrañar que se utilice la palabra México en vez
de la de Nueva España.
119 Esta declaración establece la calidad de notario que tenía el escribano de Su Majestad, quien no sólo se toma la molestia
de traerla de España a México sino de confrontarla y dar fe de todo el documento.
96
La Colonia o la Esclavitud de Chamacuero

“San Francisco Chamacuero. Repartimiento de Tierras. Copia. Yo don Juan de Aguilar alcalde del
pueblo por Su Majestad y de los naturales120, luego en convenientemente puse en obra su mandado de mi señor
suegro don Alonzo Martín de León uno de los señores conquistadores121, como alcalde y justicia ordinario en
compañía de toda mi república122, tomé una vara sellada de medir paño123 en nombre del Rey Nuestro Señor que
Dios Guarde, empecé a repartir y medir la caballería de tierra124 empecé desde la orilla del río enfrayente a la
iglesia juntamente con la plaza real y calle que viene de San Miguel el Grande, por la parte del norte125 dándole
30 varas a cada uno de los hijos del pueblo, señalando sus mojoneros a cada uno126, éstas mismas fueron a dar
hasta donde linda las tierras de los del pueblo de San Agustín chichimeca127, propiamente donde se aparta la
madre vieja <hi>zo por la parte del poniente dicha repartición y medidas128 fue en mucha paz y quietud sin que
ninguna persona lo contradijese. Así interpongo mi autoridad como puedo y debo como alcalde que soy y lo
firme a 8 de Marzo año próximo de 1602129. Don Juan de Aguilar”.

Una de las preocupaciones que tenían los españoles era asegurar la subsistencia de la
colonia y su dependencia de la metrópoli, por lo que temían las probables subversiones ya de los
naturales, ya de españoles descontentos. El pueblo de indios de San Francisco Chamacuero era un
fundo óptimo que daba grandes ganancias a la corona, tanto por los naturales asentados como por
las grandes estancias o haciendas de españoles. Como se ha visto, se ha procurado el dar tierras para
sus casas a los naturales en torno a la iglesia central; pero mientras el resto del territorio del pueblo
está prácticamente ocupado por una gran cantidad de haciendas en manos de españoles y servidas
por gran cantidad de naturales. Se habla de que para principios del siglo XVII ya había diecisiete
haciendas y cerca de mil habitantes entre naturales y españoles en el pueblo.

120 Juan de Aguilar se señala como alcalde del pueblo, es decir es la persona que encabeza el ayuntamiento del lugar. El nombramiento
de alcalde de un pueblo de indios, que sólo estába reservado para las villas y ciudades de españoles, implica la
importancia que para la corona tenía el pueblo, derivado seguramente de la gran cantidad de impuestos que estaba obligado
a recaudar el alcalde.
121 El alcalde estaba casado con una hija del cacique Alonzo Martín de León, al que señala como uno de los señores conquistadores.
Sin embargo, en la literatura se nombra al cacique Alonzo Martín de Mora, a quien se le atribuye la erección del
pueblo de San Agustín chichimeca, lo cual puede significar que ambas son la misma persona, ya que sólo hubo tres caciques
en San Francisco Chamacuero y él fue uno de ellos
122 En compañía de toda mi república quiere decir acompañado de todos los miembros de su ayuntamiento, es decir regidores
y síndicos, lo cual implica la seriedad e importancia del hecho. Es de creerse que el pueblo sólo tenía un síndico y tres regidores,
de acuerdo a su tamaño.
123 El instrumento de medición es la vara, que es una varilla de metal que contenía el sello de las autoridades, la cual se
guardaba en un cilindro de cuero duro para protegerla. Como se ha dicho, la vara medía aproximadamente 110 centímetros
y se dice aproximadamente porque cada instrumento variaba ligeramente de lugar a lugar
124 Una caballería de tierra era la cantidad de terreno dado por la corona a los soldados de caballería 86,960 varas cuadradas
para siembra y 37332 para su casa, jardín y huerto, que eran aproximadamente de 10 hectáreas de sembradío, y 4 hectáreas
para su casa, jardín y huerto
125 El documento es interesante porque sitúa la forma en la que se encontraba el pueblo a inicios del siglo XVII. Dice que empezó
a medir desde la orilla del río enfrente de la iglesia, junto a la plaza y calle real. En este momento, 1602, la iglesia estaba en
plena construcción, por lo que es creíble que se utilizó su planta como referencia, dejando libre la plaza y utilizando también
como referencia la calle que venía de San Miguel el Grande, empezando por la parte norte. Esto sitúa los terrenos justo en
la manzana donde se encuentra actualmente el cine. La localización de esta caballería de tierra justo a un lado de la iglesia
habla de la importancia que tuvo el cacique Alonzo Martín en la conquista de Chamacuero porque a él se le concedieron
los terrenos más centrales del pueblo. Es probable que muchos de estos terrenos hayan sido vendidos o tomados por los
españoles en épocas posteriores.
126 A cada uno de los hijos del pueblo le entrega treinta varas (treinta y tres metros) y los deja perfectamente trazados y localizados
con mojoneras.
127 Puede entenderse el tamaño de las tierras entregadas porque iniciando enfrente de la iglesia, con parcelas de 33 metros,
llega hasta donde está el pueblo de San Agustín chichimeca, algo así como cuatro kilómetros. Lo cual quiere decir que se
entregaron más de ciento veinte parcelas, ahora alineadas a lo largo de la calle de Arista
128 Se establece que utiliza como límite al poniente donde se aparta la madre vieja. Nombre que ya se había utilizado para
localizar las ruinas arqueológicas en el ejido de La Palma. Madre vieja es simplemente la antigua desviación del río causada
por el molino de trigo que se encontraba en ese lugar. Eso significa que la repartición llegó hasta donde ahora se encuentra
el barrio de La Palma.
129 El documento está fechado el 8 de marzo de 1602, no sin antes aclarar que la repartición fue hecha totalmente en paz..

97
Chamacuero, Origen y Destino

La guerra a sangre y fuego que habían iniciado los caciques al servicio de los españoles
había fracasado, pues a medida que se ponían más duros los ataques de los caciques, mayor era la
resistencia de los naturales. En San Francisco Chamacuero la guerra tuvo muy poca importancia. A
pesar de los nombramientos a Bartolomé Ximénez Vega y a otros caciques de la Provincia de
Xilotepec, tal parece que el mayor y más importante personaje en este pueblo fue don Alonzo Martín
de León (o de Mora) quien junto con don Pedro Martín de Toro y don García Ximénez, que no
aparece en relación alguna, tuvieron a su cargo la pacificación de los indios.”con una sutil
combinación entre fuerza militar y diplomacia”130 Para este momento los españoles y sus aliados ya
eran dueños del pueblo, aunque en la Sierra Gorda nunca se lograron apoderar de los sitios.

Es muy interesante el observar que el modelo que se creó durante el siglo XVI en este
pueblo semantiene hasta la actualidad.

2.7 El Convento de San Francisco

El fraile franciscano Alonso de Guerra promueve ante el Virrey se apruebe la


construcción de un convento en el Pueblo de San Francisco de Chamacuero que sustituirá a la capilla
que en ese momento daba servicio fundamentalmente a los residentes españoles. Las justificaciones
del religioso son precisas ya que el pueblo se encontraba en paz, después de haber controlado a los
chichimecas hostiles y era necesario que se formaran vocaciones religiosas que pudieran dar
servicio a todo el extenso pueblo, tanto a los españoles como a los naturales. El año de 1592 Fray
Alonso de Guerra recibe la aprobación virreinal y de inmediato se pone en marcha la construcción de
un convento franciscano.

La edificación tendría las características de todos los conventos franciscanos de la época,


con las modificaciones que la naturaleza del mismo exigían, ya que era un sitio erigido en un pueblo
de indios y no en una villa de españoles. Así la construcción tenía una sola nave en forma de cruz
latina, con tres capillas del lado izquierdo y un convento de dos plantas al lado derecho conteniendo
dos claustros el abierto al frente y el cerrado atrás. El estilo de construcción es clásico y su techumbre
se haría primeramente con madera y posteriormente se techaría con bóvedas. La luz penetraría al
interior por orificios circulares llamados ojos de buey, salvo en la fachada, a la que se le permitió
poner en un segundo cuerpo una pequeña ventana sobre el coro con objeto de iluminar el altar
mayor. El templo se consagraría en honor del patrono de la Orden, San Francisco de Asís,
colocándose una escultura de piedra de este santo en un nicho en un tercer cuerpo en la fachada y
otra de madera en el altar mayor.

Utilizando la mano de obra que representaba el gran grupo de chichimecas pames y de


otomíes que poblaban el lugar, la mayoría de ellos al servicio de los estancieros españoles. Con la
organización de los concejos de indios y bajo la estricta mirada de los encomenderos se trabajó
durante jornadas interminables durante treinta y cuatro años. El convento debería construirse de
piedra sólida en los cimientos y todos los muros y contrafuertes serían de cal y canto. La piedra fue
traida de los lugares cercanos y la madera fue cortada de los bosques de encino y mezquite, la cal se
acarreaba a lomo de burro y de personas de las caleras vecinas. Se tiene conocimiento de que
también un grupo de frailes franciscanos participaron activamente en la obra.
130 WRIGHT D (1996) Op cit

98
La Colonia o la Esclavitud de Chamacuero

Posible situación de San Francisco Chamacuero hacia 1600

99
Chamacuero, Origen y Destino

Los españoles asentados aportaban también su parte cediendo, en parte, el trabajo de


sus vasallos y dando algunas limosnas y aportaciones que servían para el alimento y tributos a la
corona y al obispado. Se vendía leche, queso, granos y carne que servía, como fondos para la
construcción.

El año de 1626 fue puesto al culto, teniendo en cuenta que no estaba totalmente
terminado, pero simplemente servía para las funciones primordiales para las que fue diseñado. Los
claustros carecían de la segunda planta y los techados eran simplemente de madera, sin cúpula. El
piso fue de madera de mezquite. Se supone que fue traída la campana para el campanario. La
primera misa fue concelebrada por los frailes Juan Guerrero, Juan Muñoz e Isidro Arrieta.

El atrio del templo era grande y servía tanto para las fiestas y funciones religiosas como
cementerio de los naturales. Los españoles eran sepultados en la cripta construida especialmente
para tal efecto. Tanto el Rey como el Arzobispado colmaron de regalos esta primera edificación
religiosa en Chamacuero con pinturas que originalmente se encontraban en el altar mayor y en uno
de los laterales.

A partir de este momento comenzaron las modificaciones del templo que se continúan
hasta la fecha. Casi un siglo después en el año de 1765 el franciscano Alejo González se dio a la tarea
de decorar los cruceros iniciando la talla de cuatro retablos de madera recubiertos de oro a la manera
del arquitecto español Churriguera. Durante su curato no pudo terminar la obra y fue en 1789, el
señor cura Ignacio Basurto, quien tuvo un papel preponderante en el pueblo como se verá en el
capítulo siguiente, concluyó la obra y logró reunir una colección de óleos que se atribuyen a Miguel
Cabrera, pintor de cámara del Arzobispo de México.

La primera deformación grave del templo tuvo lugar a fines del siglo XIX en 1898, siendo
cura párroco don Francisco Saldaña. Influenciado por la arquitectura de moda impuesta por
Francisco Eduardo Tresguerras hace una modificación, construyendo las bóvedas, las pechinas, la
cúpula, sustituyendo los ojos de buey por ventanas. Se hicieron cuatro altares de cantera tallada con
una mezcolanza de estilos, se tiró el altar de madera original y se construyó uno de cantera, que es el
que subsiste. Durante este período se construye la balaustrada que circunda el templo. El
cementerio desaparece y se inicia la construcción de una gran plaza.

La segunda deformación del templo tuvo lugar durante los años que siguieron a 1950 y
fue debida al señor cura José María Reyna. Este santo varón consideró que la campana “sonaba sorda”
y decidió por cuenta y riesgo construir una torre. Convenció con gran persuación a los fieles quienes
a lo largo de varios años participaron activamente en esta obra, llevando tabiques o pedazos de
mosaico de mármol. Para construir la torre hubo que derruir el campanario original y cimentar esta
estructura modificando la cimentación original. La balaustrada interior, el cancel de entrada y el piso
de madera fueron quitados y en su lugar se puso un piso de mármol. Para hacerlo no se tuvo el
cuidado de nivelar adecuadamente, quedando enterrados los basamentos originales. El hermoso
coro de madera y el antiquísimo y valiosísimo órgano fueron retirados, se desconocen las razones de
esto.

100
La Colonia o la Esclavitud de Chamacuero

Durante varias etapas del siglo XX desaparecieron muchas obras de arte que contenía el
templo entre ellas: los óleos La Huída a Egipto y San Juan Bautista, siete cuadros de los pecados
capitales, El Hijo Pródigo, El Juicio Final. También desaparecieron todos los retablos candorosos
que pintaba la gente humilde así como todos los milagros de oro y plata que adornaban el altar de las
Ánimas.

También el convento sufrió transformaciones. Durante la época posterior a la revolución


desapareció el culto por el movimiento llamado de persecución y el claustro menor se convirtió en la
casa parroquial. Hay crónicas de había lápidas de cantera labrada con asuntos bíblicos. Sin embargo
no todo ha sido negativo, el señor cura, el franciscano Francisco Nambo durante la década de los
años 1970 se dedicó a terminar la obra original dejada cuatro siglos antes por los misioneros
franciscanos, construyendo el segundo nivel del claustro mayor. Para hacerlo tuvo el cuidado de
copiar meticulosamente el estilo y formas originales.

Descripción detallada del templo131


La planta del templo es de forma cruz latina de 60m de largo por 25m de ancho. Está
perfectamente orientada de tal manera que el vértice de la cruz da al norte. Está cimentada sobre
piedra ensamblada sin nada de cal, los muros están construidos sobre esta cimentación con cal y
canto, y tienen en promedio 1.60m de espesor.

La techumbre del templo es abovedada con estructura de barro recocido (tabique). Su


altura general es de 14.5m sobre el nivel del piso sin considerar la cúpula ni la torre. Está conformada
por siete bóvedas, cada una de ellas conformada por arcos torales compartidos y dos formeros por
bóveda. Los arcos torales descansan sobre pilastras rectangulares de cantera que pueden ser
consideradas como columnas empotradas, de tal manera que en todo el templo hay siete pilastras de
sección rectangular. El extremo superior de la cruz está formado por un presbiterio de 7.5m de largo
y un ábside elíptico que cierra la última bóveda de 1m de largo. Es el único templo franciscano o no
en toda la región que tiene un ábside.

En los dos brazos de los cruceros hay dos bóvedas respectivamente de igual altura. Bajo
el coro hay dos bóvedas, una principal y otra pequeña que era conformada por el cancel de entrada.
La bóveda principal se apoya sobre un gran arco toral que también sirve de entrada y otro arco toral
mucho más pequeño que comparte con la bóveda secundaria. La bóveda principal tiene también dos
arcos formeros mucho menos curvos, para dar lugar al piso plano del coro, que originalmente era de
madera de mezquite y actualmente está deteriorado.

Al construir la bóveda del templo, el techo se elevó aproximadamente en 3m para dar


cabida a una serie de ventanas rectangulares enmarcadas en cantera colocadas simétricamente entre
cada dos pilastras, arriba del presbiterio y en los extremos de los cruceros en sustitución de los
antiguos ojos de buey.

El brazo izquierdo de la cruz sirve para albergar una cripta y tres capillas. La cripta es
subterránea y sirve para enterrar a difuntos. Las tres capillas actualmente son para el bautisterio,
131 GONZÁLEZ JARAMILLO, N, PUENTE M I, PRADO R, NAVA C. Estudio sobre la arquitectura de la Parroquia de San Francisco.
Comonfort, 2005.

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Chamacuero, Origen y Destino

para el Santísimo y para la Virgen del Sagrado Corazón. Bajo la capilla del bautisterio se enterraron
varios de los sacerdotes y curas del lugar en diversos tiempos. El brazo derecho de la cruz albergaba
en sus principios celdas del convento, actualmente son salones para actos religiosos del templo.

La cúpula está formada por cinco cuerpos, las cuatro pechinas que sirven de transición
entre los arcos torales de la nave, de los cruceros y el presbiterio; un cuerpo de luces octogonal de 3m
de alto; una cúpula semiesférica; una linternilla y una cupulina rematada por una cruz.

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La Colonia o la Esclavitud de Chamacuero

La torre está formada por siete cuerpos. Fue erigida exactamente en el espacio que
ocupaba el campanario original. Los tres primeros cuerpos son de sección cuadrada y arrancan del
sitio donde estaba anclado el campanario original. Están conformados por cuatro columnas
exteriores y cuatro columnas intermedias, cada una de ellas simula una basa y un capitel ambos
terminados en forma simple. Entre cada dos columnas (una interior y otra exterior) hay un murete
con arco de medio punto. En el segundo cuerpo cuadrangular están colocadas las campanas,
sostenidas por una estructura metálica simple. El cuarto cuerpo es un cuerpo de luz octogonal,
conformado para contener en su interior un reloj, que desde 2003 está funcionando en forma
electrónica. El quinto cuerpo es una bóveda elíptica octogonal (casi esférica) recubierta con mosaico
de cerámica. El sexto cuerpo es una linternilla también octogonal con ocho angostos arcos de medio
punto. El séptimo cuerpo es el remate con una cupulina y una cruz de piedra ahora revestida con
luces neón. Se eleva a una altura total sobre el piso hasta la punta de cruz de 32 m.

La fachada del templo, construida en el más puro estilo clásico románico, está formada
por tres cuerpos. El primero contiene la puerta de entrada, que ha sufrido una serie de
modificaciones a lo largo del templo, encajada en un arco de medio punto adintelado. Las jambas
son dos pilastras rectangulares de cantera, similares a las del interior del templo, que contienen
elementos de ornato simples en su dado y en su basa y en su capitel se repite filete y careto. La puerta
tiene una archivolta toral que conforma el mismo tipo de ornato de las jambas. El dintel es recto de
dos cuerpos, el primero contiene cuatro rosetones, uno encima de cada una de las pilastras los
exteriores representan las cinco llagas de cristo, los interiores las cinco cruces; al centro hay un
corazón traspasado con una cruz conteniendo las letras IHS. El segundo cuerpo es sólo una cornisa
adintelada. El dintel remata con cuatro cuerpos de cantera en forma de llaga dos en la parte inferior,
dos en la superior. El segundo cuerpo contiene una ventana rectangular enmarcada en cantera que
sirve para dar luz al coro, originalmente estaba dividida y posiblemente tenía vidrio de color. El
tercer cuerpo está formado por un nicho enmarcado con adornos originales que contiene una
escultura en cantera de San Francisco de Asís con los brazos cruzados (simbología franciscana). El
nicho tiene una peana con el mismo tipo de adorno y una venera.132 En el remate de la fachada hay un
escudo de cantera con el símbolo del Vaticano, la tiara papal y las dos llaves del reino cruzadas. Se le
agregó una balaustrada cuando se hizo la torre y en el ápice hay una cruz de cantera.

El interior del templo está formado por una nave, dos cruceros, el presbiterio y un
ábside. La nave de nueve metros de ancho por cincuenta de largo, da lugar a diez espacios formados
por los arcos torales, cinco del lado izquierdo y cinco del derecho. Los primeros espacios de ambos
lados sirven para sostener el coro. El del lado izquierdo tiene una pequeña puerta en el espacio que
deja el cancel ya inexistente y el primer arco toral que permite la entrada a una capilla de la Virgen
del Sagrado Corazón de Jesús. Los dos espacios siguientes del lado izquierdo dan lugar a las entradas
al bautisterio y a la capilla del Santísimo Sacramento. La capilla del bautisterio está cerrada por un
enrejado con el símbolo franciscano de las cinco cruces. Este bautisterio es de reciente colocación ya
que la pila bautismal recorrió diversos espacios desde uno de los brazos del crucero derecho hasta el
interior de la sacristía. Se considera que en el piso de esta capilla existen los restos de algunos
sacerdotes que sirvieron al templo. La capilla del Santísimo también es de reciente colocación ya que
la veneración al Cuerpo de Cristo se hacía en el ciprés inferior del altar mayor.

132 Una venera es un molusco. En arquitectura se denomina venera a la concha que se encuentra como techo del nicho

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Chamacuero, Origen y Destino

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La Colonia o la Esclavitud de Chamacuero

De los arcos del lado derecho sólo conserva su aspecto original el segundo de sur a norte
con un lienzo al óleo de las Ánimas del Purgatorio en forma de arco de medio punto, consecuente al
arco de cantera que lo contiene. Este lienzo debe ser del siglo XVIII o anterior, contiene imágenes de
las cuatro órdenes religiosas que llegaron a Chamacuero que se encuentran en torno de la Virgen
María, bajo ellos están las ánimas del Purgatorio que con su ayuda saldrán para ir a gozar del Paraíso
significado en la parte superior del cuadro con una imagen del Padre Eterno. Originalmente
alrededor del cuadro de las ánimas estaban colocados en forma dispersa una serie de exvotos
candorosos, pintados generalmente en lámina por gente del pueblo que consideraba habían sido
favorecido con milagros. Alrededor del cuadro había también un lugar donde se mostraban reliquias
y milagros de oro y plata de todos tamaños en una cantidad enorme. Todo esto fue retirado.

Los otros cuatro espacios, dos del lado izquierdo y dos del derecho, fueron emplastados
durante la reforma de 1898 por otros tantos retablos de cantera en estilo neoclásico tresguerrista,
conformados por cuatro columnas estriadas de estilo corintio, cuyo zócalo y dado quedaron
sepultados al construir el piso actual del templo. Del lado izquierdo están el altar de Cristo Rey cuyo
frontón tiene tímpano roto, un altar vacío con frontón con tímpano completo; del lado derecho está
el altar de la Vírgen de Guadalupe con frontón con tímpano completo y el altar de Don Bosco con
frontón con tímpano completo. Las columnas internas de los altares permiten un arco de medio
punto para la imagen principal, dos imágenes secundarias se encuentran a sus lados. Todos los
altares son de cantera y se encuentran sobrepuestos sobre los muros. Hasta fines del siglo XX el
único altar que tenía ornatos de oro era el de la Virgen de Guadalupe, actualmente todos los altares,
incluyendo el mayor están profusamente dorados. La Virgen de Guadalupe en su altar se encuentra
coronada con una corona metálica de oro colocada por abajo del arco que la protege y encima del
marco dorado que la rodea.

Del lado izquierdo en la esquina exterior del crucero se encuentra un púlpito de madera
de construcción moderna.

El altar mayor es de cantera con un ciprés133 de dos cuerpos. Se encuentra flanqueado por
seis columnas de estilo jónico que ocupan el presbiterio y el ábside y que se encuentran decoradas
con adornos dorados. El cuerpo inferior del altar está conformado por seis columnas estriadas de
estilo jónico que conforman un nicho ocupado originalmente por el Santísimo Sacramento. Se
encuentra rematado por una corniza con doble filete y frontón redondo roto.

133 Arq. Ciprés es la estructura vertical que se encuentra en el centro de un altar, especialmente en el mayor para contener
entre otras imágenes al patrono del templo

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Chamacuero, Origen y Destino

Parroquia de San Francisco de Asis

Altar Mayor

Retablo con motivos indígenas


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La Colonia o la Esclavitud de Chamacuero

El cuerpo superior tiene una peana de forma octogonal que sostiene la figura de San
Francisco de Asís flanqueada por cuatro columnas estilo jónico estriadas. La imagen de San
Francisco tiene una calavera en la mano derecha y se encuentra en estado de contemplación de un
crucifijo que sostiene con la mano izquierda. El ciprés se completa con un tambor circular y una
cúpula semiesférica.

En los brazos del crucero existen cuatro retablos134 dos sobre cada uno de los extremos y
los otros dos en la parte de enfrente de los cruceros. Los retablos son de madera, posiblemente de
cedro rojo, con tallas diferentes. Aunque en estilo se puede confundir con el barroco español por su
contenido, estos cuatro retablos son de estilo totalmente indígena, tanto en diseño como en
contenido. Debe, pues, clasificárseles como barrocos indígenas. No corresponden al mismo tiempo,
pues muestran una evolución dentro del barroco, de la sobresaturación a la máxima sobriedad del
adorno en un lapso de treinta años. Es muy probable que el cura Alejo González haya traído en 1765
para esta obra a un maestro tallador de origen indígena, que no se puede identificar como otomí o
chichimeca, que había hecho retablos para el templo de Santa Clara en Querétaro, pues existe una
gran afinidad entre estas estructuras. El terminado de estos retablos es en lámina gruesa de oro de
cerca de 24 kilates. El estudio y apreciación de estos cuatro retablos merece un estudio aparte,
después de que se hayan hecho calcas detalladas de todos sus elementos. Los dos retablos frontales
están colocados tras un altar, también dorado y acorde con todo el retablo, el de la izquierda
corresponde a la historia de la vida de la Virgen María y el de la derecha corresponde a la historia de
la vida de señor San José. El retablo extremo de la izquierda corresponde a la vida de los santos y el
extremo de la derecha corresponde a los Padres de la Iglesia. Es importante recalcar que es muy
escasa la pictografía de la historia de los padres de Jesús y que por tanto los retablos cobran un valor
primordial sobre otros. Los querubines indígenas que adornan el retablo de la Vida de María y los
espejos que adornan el retablo de los santos, son la confirmación del estilo barroco indígena. El
retablo de los Padres de la Iglesia es el más berniano en su estilo sobresaturado y el de San José el
más sobrio, mostrando incluso superficies lisas, por lo que se considera éste como el último en
hacerse y colocarse. El movimiento de los decorados es único y varía de retablo a retablo,
justificándose únicamente el movimiento circular en todos ellos.

Las pinturas existentes, que están enmarcadas por los retablos, parecen ser originales y
debería hacerse un estudio más detallado para comprobar si corresponden al regalo del rey de
España a la parroquia de Chamacuero, que son Cabreras. También se tiene idea de que dentro de los
regalos reales al templo había algunos Murillos que ya no existen. Por otra parte, las imágenes
escultóricas son de diversas épocas y no hay una idea única de su origen y posición dentro del retablo
y en los altares.

El templo se halla adornado por candiles pendientes en cada una de las pilastras y una
araña central que cuelga del punto superior de la cúpula.

134 Arq. Se llama retablo a una estructura vertical adosada a un muro hecha de madera tallada o de algún material pintado, que
sirve para representar pictóricamente algún hecho sagrado, frente al cual se coloca frecuentemente un altar para la veneración
de la figura principal del retablo.

107
CAPÍTULO III

LOS CRIOLLOS

3.1 Cuando el español se vuelve mexicano

Dice el doctor José de Jesús Peña Rodríguez que el destino de México, como país, se
construye a partir de un grupo de individuos formados en la cultura europea pero nacidos y criados
en la cultura mexicana, que se han llamado por la terminología étnica criollos.1 Es criollo un
individuo hijo de padres extranjeros y nacido en este caso en México.

Lejos de lo que asentaba Alvear Acevedo, como se hacía notar en el capítulo anterior, en el
sentido de que las bases de la nacionalidad mexicana están en la conquista, la nación mexicana se
conformó en la estructura ideológica, social y política de los criollos. Ellos tenían acceso a la
educación, a la información y tenían un grado enorme de inconformidad con la estructura social
planteada desde España. Desafortunadamente poco tuvo que ver la influencia de las culturas
aborígenes mexicanas, que fue deformada y reducida por la terrible conquista española que no
exterminó sino doblegó.

El perfil del criollo se encuentra establecido estupendamente en los múltiples escritos de


José María Luis Mora, principalmente en el libro fundamental de México y sus Revoluciones. Él,
como criollo se describe a sí mismo y se propone como centro para observar a su país a los ojos de los
extranjeros. Sostiene en todo momento la añoranza de crear una nación sólida y fuerte, reconocida
mundialmente por sus dotes, creada con base en el trabajo y la educación del criollo mexicano.

“La población blanca es, con mucho exceso, la dominante en el día, por el número de sus
individuos, por su ilustración y riqueza, por el influjo exclusivo que ejerce en los negocios públicos y por lo
ventajoso de su posición con respecto a las demás: en ella es donde se ha de buscar el carácter mexicano y ella es
la que ha de fijar en todo el mundo el concepto que se deba formar de la República”.2

La postura de Mora debe entenderse no como un vilipendio hacia los naturales sino
como un profundo conocimiento de una triste realidad. El concepto de población blanca es,
desde luego, discriminatorio, ya que considera tácitamente que la población morena no es
ilustrada, ni rica; no tiene influencia en los negocios públicos y su posición social es inferior. Pero
desgraciadamente tiene razón, al natural se le negó el derecho a educarse y si algunos se hicieron
ricos fue por haber servido como pacificadores, pero muy lejos están de haber sido educados y
1 PEÑA R JJ. Discurso Inaugural Instituto Chamacuerense, 1995
2 MORA J.M.L. México y sus Revoluciones I p 26. Paris Ed FCE México 1986
Chamacuero, Origen y Destino

manejar negocios públicos. Mora mismo era criollo, era uno de los de esa población blanca y
hablaba desde adentro. Por eso señala que es en estos blancos donde se ha de buscar el carácter
mexicano, no porque los naturales dejen de ser mexicanos, sino porque desde el exterior deseaba
que se tuviera esa visión como la de un mexicano, una visión de prosperidad, cultura y progreso,
visión que desde luego no podía ofrecer un natural.

“Decir que [los indígenas] no serán ni son capaces para regirse y gobernarse por sí mismos es un
despropósito, lo han hecho por muchos años y esto basta. Es verdad que su estado actual y hasta que no hayan
sufrido cambios considerables no podrán nunca llegar al grado de ilustración, civilización y cultura de los
europeos, ni sostenerse bajo el pie de igualdad con ellos en una sociedad de que unos y otros hagan parte”.3

Esta propuesta, aunque pueda entenderse para los tiempos actuales, se refiere al
indígena que fue producto de la conquista, al indígena que habitaba los pueblos de indios y que
servía como vasallo del español, al indígena que nunca tuvo posesión de su tierra, ni del producto de
la misma, al indígena al que se le quitaba todo intento de desarrollarse por un gobierno si bien
propio, sí manejado por el español a través de súbditos incondicionales controlados por los favores y
por la religión.

La enorme diferencia tanto en educación, riqueza y poder social toma una fundamental
importancia en el desarrollo de las villas y ciudades de españoles por encima de los pueblos de
indios, aunque en éstos últimos también haya habido peninsulares y criollos.

La búsqueda de la prosperidad en el nuevo mundo también tuvo sus diferencias para los
españoles. “El español tenía también la ventaja de que habiendo sido un hombre pobre y de una educación
muy frugal, venía acostumbrado a sufrir todas las necesidades, y por lo mismo no tenía un estímulo para
procurarse comodidad ninguna extraordinaria, mientras no estuviese muy sobrado. Esto, unido a que la
satisfacción de sus primeras necesidades entraba en parte de su acomodo, lo constituía en una situación la más
a propósito para hacer grandes zorros, formarse un capital dentro de muy poco tiempo, y entrar a la parte en la
confederación de sus paisanos que lo mandaba y dirigía todo en México. El mexicano se hallaba en posición
muy diversa, pues solo y aislado, sin contar con más apoyo que sus esfuerzos personales, tenía que emprenderlo
todo por sí mismo, cargado con todos los vicios de su educación, y teniendo por enemiga la confederación de los
españoles que lo avasallaba todo y estaba siempre atenta contra los progresos de su fortuna”.4

El español peninsular recibió la riqueza casi sin proponérselo y con esta riqueza
adquirió títulos de nobleza, que efectivamente nunca pudo exhibir en los pueblos de indios. Por
eso siempre se congregó en las villas y ciudades de españoles, donde era más fácil el acceso a sus
contactos con la Nueva España. Si algún español peninsular permanecía en los pueblos de
indios, caso que era raro, era por su amor a la tierra adquirida y a su trabajo. Estos, a diferencia
de los que Mora llama zorros, generalmente eran personas gentiles y de buen trato que llegaron a
congeniar mucho con sus trabajadores. Esta situación se vio muchísimo más marcada con el
mestizaje, ya que los españoles peninsulares tomaban como mujeres las personas del sexo
femenino de los naturales, muchas veces sin importar si tenían o no marido y con ellas hacían
hijos. La posición del mestizo fue todavía más problemática que la de los criollos, pues dejaron
de ser aceptados tanto por españoles como por naturales.
3 Ibid p 66
4 Ibid p 79

110
Los Criollos

Por otra parte, el criollo, más acostumbrado a trabajar duro, si provenía de un pueblo de
indios allí se quedaba, tal vez como una forma para defenderse de las acciones tributarias que los
peninsulares les imponían, para mantener su posición en medio de un grupo de personas que le
servían fielmenteeran abiertas y descaradas y para protegerse de las prácticas discriminatorias de
los peninsulares en las poblaciones grandes. Sin embargo, la inquietud del criollo por formarse y
buscar nuevos horizontes lo llevaron a salir de su pueblo e ir a buscar relaciones humanas y sociales
en estas poblaciones de españoles.

El caso del pueblo de San Francisco de Chamacuero fue un claro ejemplo de esta
situación. Siendo un pueblo de indios, quizás más grande y con más habitantes que sus dos villas
vecinas, San Miguel y Zalaya, estaba poblado por indígenas, mientras las villas eran posesiones
españolas. La riqueza que se mostraba en Zalaya y en San Miguel apenas se aparecía en Chamacuero
y eso en los grandes hacendados y estancieros, nunca en los indios. Incluso la poderosa influencia de
la Iglesia comenzó a menguar en comparación con la de sus villas vecinas y las recaudaciones eran
cada vez menores.

Los criollos avecindados en Chamacuero se desplazaban constantemente a otros lugares


vecinos como Zalaya, San Miguel, Dolores o Querétaro, donde tenían algún tipo de contacto social y
muchas veces se les identificaba como asentados en estas ciudades y no en su pueblo. Esto originaba
que las grandes reuniones sociales, contactos entre personas y matrimonios se gestaran en las
grandes ciudades y no en el pueblo. La función de las villas iba mucho más allá que un simple centro
de reunión, sino un centro de desarrollo económico a donde iban los recursos obtenidos por las
labores agrícolas, ganaderas y comercio del pueblo. Los propios templos de estas villas fungían
como lo hacen ahora los bancos, teniendo en sus criptas cajas fuertes para el cuidado del dinero y las
joyas de los españoles. Todo esto incrementaba la desigualdad entre las poblaciones, sin importar
quiénes eran los que vivían en ellas.

El criollo va adquiriendo un perfil distinto al de sus progenitores españoles, un perfil que


los liga más con el nuevo mundo que con la madre patria, razón por la cual Mora les denomina
mexicanos, a diferencia de los españoles.

“Los blancos naturales de México son casi en su totalidad descendientes del pueblo español con
alguna mezcla de las demás razas establecidas en el país; su carácter, sus inclinaciones, sus hábitos y
costumbres son, en el fondo, las mismas que las de los habitantes de su antigua metrópoli; no podía ser otra cosa
separados como han estado por tres siglos del resto del mundo con el que no han tenido la menor comunicación;
sin embargo, se advierten en el carácter del mexicano diferencias muy esenciales respecto del de sus
progenitores, cuyas causas no es fácil conocer ni designar”.5

Las leyes que se aplicaban en la Nueva España por el virreinato y por la Iglesia eran
totalmente afines con los españoles venidos de la península ibérica y discriminaban de una
manera radical a sus hijos nacidos en este territorio. Los derechos eran exclusivos para los
españoles, no para sus hijos mexicanos, quienes eran una especie de siervos con ciertas
prerrogativas respecto a algunos indígenas. En efecto, había caciques indígenas que tenían más
derechos y prerrogativas que algunos de los hijos de los españoles nacidos en México, aún más
algunos de los hijos de los caciques tenían más derechos que estos individuos.
5 Ibid p 76
111
Chamacuero, Origen y Destino

“La conducta del gabinete de Madrid para con los hijos de sus súbditos residentes en México
parece a primera vista la más inexplicable...Por una parte, su primer impulso ha sido siempre a favor de los
progresos, ilustración y engrandecimiento de la colonia... Por otra parte este mismo gobierno, que bajo un
aspecto, parecía favorecer tanto a sus posesiones en América, estaba en celos continuos de su prosperidad y
engrandecimiento, queriendo contener con una mano aquéllo a que daba impulso con la otra.

“Así que no perdonaba medio, por mezquino y reprobado que fuese, para reducir al mexicano a
una total nulidad, con lo cual, lejos de contenerlo y abatirlo, no hacía otra cosa que irritarlo. Toda la
administración de la colonia se concentraba precisamente en los nacidos en España, y nada se omitía para
alejar de los negocios públicos al mexicano, dándole una educación abatida, y no perdonando medio para
persuadirle la superioridad que sobre él se prentendía dar al español”.6

El nacer en la nueva nación era, pues, una vergüenza y un escarnio para un español. Los
iberos asentados en territorio mexicano, sin embargo, se sentían satisfechos de su posición y
prosperidad que poco les importaba la situación emocional de sus hijos. La Iglesia Católica mantenía
en cierta forma una ecuanimidad señalando que todos los hijos de españoles nacidos en la nueva
nación eran españoles nativos del lugar. Por esa sola razón, recibían un trato diferente a sus hermanos
nacidos en España.

“No paró en esto, sino que los peninsulares se empeñaron en hacer creer a toda Europa la
degeneración de sus hijos en América, atribuyendo a la naturaleza de su organización lo que sólo era efecto de
la viciosa educación que habían recibido, y que parece había sido calculada para dar este resultado que se
exageró muchos grados más allá de lo verosímil, [al no lograrlo] se dijo sin cesar que los mexicanos eran
apáticos, enemigos del trabajo y de las empresas lucrativas; que su disipación no tenía límites, y que a lo más
estaban buenos para sostener una disputa... mas no para asuntos serios y graves. Estas patrañas llegaron a
hacerse comunes en Europa, [y como] los americanos eran casi desconocidos en el antiguo continente, se
acostumbraron sus habitantes a oír y repetir lo que sobre este punto decían los españoles, hasta unir
estrechamente la idea de americano con la de todos los vicios y defectos que se le atribuían”.7

La imagen del mexicano que circuló en todo el mundo durante el siglo XX y que aún
se conservan resabios de ella en el extranjero fue consecuencia de lo que hicieron los españoles
peninsulares con sus hijos mexicanos. La idea de que el mexicano es inferior a cualesquier otra
persona no es, lejos de lo que pudiera suponerse, una consecuencia del vasallaje del natural
indígena, sino un estereotipo que generó el propio español como un medio de defensa para
justificar el saqueo que hizo a esta tierra.

La educación fue la segunda gran diferencia en el desarrollo de las poblaciones de


españoles respecto a los pueblos de indios. A pesar de que se procuraba que existieran escuelas
tanto en villas y ciudades de españoles como en pueblos de indios, la educación que en ella se
recibía era totalmente diferente, más que nada como un medio de control por parte de la Corona.

Aparentemente, los hijos de los españoles, por ser ricos y acaudalados, tenían acceso
a una educación privilegiada, lo cual sólo en muy contados casos sucedió así. En realidad se
trataba de una educación viciosa controlada por el gobierno para evitar que los criollos pudieran
6 Ibid p 76
7 Ibid p 77

112
Los Criollos

competir intelectualmente contra sus compatriotas peninsulares.

Aún con todo esto, la educación del criollo e incluso del mestizo no tenía comparación
alguna con la educación de la mayoría de sus contemporáneos indígenas que tenían acceso
escasísimo a la educación. Pretextos para ello no faltaron, se decía que los indígenas eran estúpidos,
que no tenían capacidad intelectual alguna, que eran lerdos, que eran tan tímidos y callados, que no
comprendían el español, que no podía enseñárseles nada.

Si bien existían algunas escuelas en los pueblos de indios éstas eran de educación
elemental, apenas para leer y escribir y hacer cuentas. Los naturales que conseguían aprender estas
habilidades, eran empleados con cierto privilegio en las haciendas como ayudantes de los capataces
y administradores, pero sin tener opción alguna a la administración en sí de la hacienda. Los colegios
e instituciones educativas de mayor nivel estaban situados en ciudades y villas de españoles
importantes y estaban en manos de religiosos de diversas órdenes especialmente capacitados para la
labor educativa. Aún en estas poblaciones no había muchas opciones educativas, no había mucho
donde escoger: se estudiaba para sacerdote o para militar; y en el terreno secular se estudiaban leyes
y en donde había minas, había escuelas de ingenieros mineros. En realidad la Colonia no tenía
necesidad para otras profesiones. Si se requería de algún otro profesionista, como por ejemplo
médicos, o ingenieros constructores se recurría a graduados de las universidades europeas,
especialmente de las españolas.

Las mujeres estaban totalmente vetadas a este tipo de educación. Era muy mal visto en el
siglo XVIII que una mujer conversara con los demás y por tanto se evitaba que tuviera acceso a la
información. Si un padre de familia deseaba que sus hijas aprendieran a leer y a escribir debería
contratar un maestro particular para dar clases en su propio domicilio y esto debería tomarse con
gran resguardo para que no se hablase mal del padre e hijas. Los libros estaban prohibidos a las
mujeres. Las que violaban esta regla, se veían en la imperiosa necesidad de guardar sus
conocimientos en el más profundo secreto, so pena de ser consideradas como poco femeninas y por
tanto no aptas para la convivencia social.

En los pueblos de indios la educación estaba, pues, restringida. El acceso a libros o a otro
tipo de información era muy escaso y eso siempre sujeto a que algún miembro de la familia hubiese
adquirido estos libros en algún otro sitio. Si algún criollo quería educarse, debería salir de su pueblo
e ir a una de las villas de españoles donde hubiera escuelas. Incluso los maestros que se contrataban
para educar a algunas personas en los pueblos de indios eran traídos de las villas de españoles y eran
controlados por el gobierno a través de los propios integrantes de la comunidad peninsular. La
comunicación estaba, por tanto, también muy restringida y eso obligaba a las personas que
habitaban estas localidades a vivir en aislamiento continuo a menos que se pudieran transportar a
otras poblaciones donde contactaran personas de su mismo nivel intelectual. Esta situación trajo
una contracción fuerte en el desarrollo social y económico de los pueblos de indios. Las personas
educadas raramente regresaban a trabajar o a emplearse de alguna forma en un pueblo de indios, en
donde no encontrarían algún aliciente para convivir socialmente, salvo en los niveles de la
sexualidad y el fanatismo erótico.

113
Chamacuero, Origen y Destino

“La educación de los españoles a sus hijos y la liga ofensiva y defensiva que habían formado los
que vivían en México para apoderarse exclusivamente y alejar de todo a los mexicanos, son datos bastantes
para conocer la verdadera causa de los vicios de muchos, la ineptitud de algunos y la dificultad suma que
experimentaban todos para progresar, no existía en su naturaleza, sino en los obstáculos creados a propósito
para que diesen este resultado”8
Lo que era obligatorio era la educación religiosa, que invariablemente debería tener todo
español, ya sea nacido en Europa o en el Nuevo Mundo, mestizo o indio converso, ya que quien no lo
hiciera se hacía acreedor a graves castigos. Para vigilar esta educación se había establecido desde
España una institución poderosa llamada la Santa Inquisición. Esta institución podía sancionar de la
misma manera a españoles peninsulares o criollos que a indígenas de cualquier especie por el hecho
de atentar contra el cristianismo y las sanciones eran terribles.

La organización eclesiástica había dispuesto para ello una muy eficiente red de
sacerdotes que instruyeran sobre la religión. Estos sacerdotes, eran muy bien preparados e
instruidos y cumplían eficientemente su labor. En los pueblos, la educación quedaba a cargo de
sacerdotes de las misiones de cualquier orden religiosa y se impartía en forma diferente a los
españoles que a los naturales, es decir, no era igual el catecismo de los españoles que el de los
indígenas, a quienes se les engañaba y se les amedrentaba con castigos infernales sin razón alguna.
Es muy probable que la intención que movía a los sacerdotes haya sido buena, ya que tenían como
meta obsesiva final el lograr la conversión de idólatras al catolicismo. Sin embargo, en los naturales
este tipo de educación provocó que se lograra una mixtificación de creencias, las propias de su
naturaleza y las adquiridas por la labor evangélica, que quedaron firmemente forjadas en la nueva
cultura americana y que continúa vigente en la actualidad. A los españoles y a los criollos, por
contrario, se les instruía como se hacía en Europa, conforme a las normas establecidas por el
Vaticano. Por esta razón los mundos que vivían los españoles peninsulares y criollos y los indígenas
eran totalmente diferentes, siendo más oscuros para los últimos. Esa era una forma de control
importante para el equilibrio social y político de un sistema monárquico.

Las consecuencias de esta política produjeron en la Nueva España “muchas e


importantísimas cosas buenas, como fueron el hondo catolicismo del pueblo mexicano, la erección rápida y
completa del episcopado, como el que florecía en la madre patria, con su buen cuadro de diócesis, sus suntuosas
catedrales y cabildos, su afamada universidad, y su numeroso clero. Todo esto sin contar las fervorosas Iglesias
de los neófitos indígenas, que edificaban y atraían a los indios salvajes. El catolicismo del pueblo mexicano, no
sólo porque los reyes españoles proveyeron de excelentes obispos y apostólicos misioneros a la Nueva España,
sino por la reverencia general de las autoridades para con las doctrinas, el culto y las personas de la Iglesia,
dependió directamente del buen sentido de los mismos reyes”.9 No en balde fue la proclamación del Papa
Juan Pablo II en sus cinco visitas a México en declararlo “Siempre fiel”.

La política eclesiástica no sólo tuvo ingerencia dentro del ramo educativo sino
también del económico. Los tributos a la corona y los diezmos a la iglesia agobiaban de una
manera terrible a los pobladores del nuevo mundo. Los que vivían del producto de su trabajo
como agricultores y ganaderos, estaban sujetos además a las sequías, heladas, escasez de grano,
8 Ibid p 78
9 GUTIÉRREZ CASILLAS J. “La Organización de la Iglesia en la Nueva España”. En Historia General de la Iglesia en América
Latina. T.V. México. Paulinas, México 1984

114
Los Criollos

enfermedades de animales, las que les dejaban en ocasiones muy poco para vivir. Sin embargo, era la
región del Bajío una de las más privilegiadas tanto en recursos como en dinero.

“A pesar de la veneración supersticiosa que los españoles tenían por la Santa Sede en el siglo de la
conquista, la política activa, previsora y suspicaz de Fernando el Católico, le sugirió la adopción de medidas
importantes que cortasen de un golpe y radicalmente el influjo peligroso de Roma en países tan distantes.
Nada, pues, omitió para tener al clero de América entera y exlcusivamente sujeto a la corona, porque además
de haberse apoderado de los diezmos en todos los países descubiertos y por descubrir, por concesión de
Alejandro VI, Julio II le concedió el patronato y la provisión absoluta de todos los bienes eclesiásticos”.10
Así pues, una de las formas de ingreso más importantes que hubo en la Nueva España fue
sin duda alguna el diezmo, que era la entrega absoluta e incondicional de la décima parte de todas las
ganancias de la tierra y de las riquezas obtenidas por cualquier modo y por cualquier persona,
español peninsular o criollo, mestizo o natural, en el territorio mexicano. Este dinero lo recibían los
obispados, que en México eran ocho, llamadas iglesias sufrageaneas: Puebla, Valladolid,
Guadalajara, Durango, Oaxaca, Yucatán, Monterrey y Sonora y un arzobispado metropolitano,
México. El dinero iba directamente al obispo y a un cabildo eclesiástico que se encargaba de
administrarlo bajo la supervisión directa de la Corona, puesto que por ley ese dinero era del rey. En
la capital de cada una de las diócesis había lo que se llamaba la Junta de Diezmos que se encargaba
exclusivamente de la administración, recaudación y seguridad del dinero. Hasta antes de 1541, todo
el dinero recaudado iba a España, una vez descontados los gastos de sostenimiento de las iglesias y
del sustento del culto. En dicho año, Carlos V determinó que el diezmo se dividiera en cuatro partes:
una se le entregase al obispo, otra al cabildo eclesiástico y las dos restantes de dividieron a su vez en
nueve partes, dos de las cuales eran para la hacienda real, tres para hacer iglesias, y las cuatro
restantes para los curas y sacristanes de las parroquias, que hasta ese momento nunca habían
recibido nada por su trabajo. Además de los dos novenos que ingresaban a la hacienda real, los reyes
tenían derecho a recibir las llamadas vacantes mayores y menores, que era todo el dinero recibido
por el clero que no estuviera previsto, el excedente de la mesada y de la media anualidad eclesiásticas
y las temporalidades.

“Cualquiera que haya leído con algún cuidado la historia de la conquista, se convencerá sin que
pueda caber la menor duda, del influjo supremo y casi exclusivo que tuvieron los reyes en el establecimiento y
arreglo de la Iglesia mexicana. Ellos determinaron el número y lugar de las misiones, la repartición y
aplicación de los diezmos y demás rentas eclesiásticas, el tiempo, modo y forma en que debían erigirse las
iglesias, el número de ministros, beneficios con que debían de dotarse, la extensión y límite de las dicócesis y
otros mil puntos que el Papa confirmaba sin examen ni oposición”.11

Con todo el dinero que obtenía la corona se pagaba muy bien a una burocracia real,
que era muy gorda, a la que se tenía fácil acceso por padrinazgo, se ejecutaban obras públicas
por compromiso y amistad y no por necesidad, todo lo cual empezó a generar la corrupción en el
manejo hacendario en favor de los españoles peninsulares y en contra de los criollos. Estos
factores se multiplicaron en las ciudades y villas grandes y acaso llegaron en forma muy escasa a
algunos pueblos de indios. Nuevamente esta serie de disposiciones aumentaban la diferencia
económica y de desarrollo entre las distintas poblaciones novohispanas.
10 MORA J.M.L. Op cit p 261
11 Ibid p 262

115
Chamacuero, Origen y Destino

En los estudios demográficos se señala que la estratificación social concentra el reparto


económico a favor de los españoles peninsulares, población que es predominantemente masculina y
que propició los casamientos con mujeres criollas, mestizas o naturales dando origen a las castas. La
población total de Guanajuato en el siglo XVIII era de 149,183 blancos, 172,931 mestizos y 254,014
indígenas. Dentro de los blancos, hay una minoría de españoles y una mayoría de criollos; pero los
peninsulares acaparan las actividades de mayor rango social que comparten sólo en un 5% con los
criollos.12
De acuerdo con un censo realizado 6 de enero de 1755 por la Santa Inquisición, hasta ese
año habían en Chamacuero 100 familias de españoles (peninsulares y criollos); 23 familias de
mestizos y mulatos; y 418 familias de indígenas en sus correspondientes barrios. En total había 241
familias asentadas en los fundos correspondientes al pueblo de Chamacuero. Analizando esta
estadística se puede ver que prácticamente había 4 naturales por cada español y que casi no había
mestizaje. Estos resultados son lógicos ya que la conquista permite y facilita la población indígena
que se agrupa en pueblos, barrios y congregaciones, población que está protegida por las propias
leyes y que se encuentra bajo la tutela espiritual de los sacerdotes franciscanos, contra una minoría
blanca formada por estancieros hacendados distribuidos en todo el territorio y algunos
comerciantes asentados en torno al centro poblacional. A diferencia de otros poblados la población
mestiza, aunque creciente, es prácticamente nula.13
“La discrepancia entre los blancos criollos y los peninsulares en cuanto a su rol social, es una de las
tantas contradicciones que desde inicios del período colonial se gestan en el seno de la formación social novo
hispana y que ulteriormente dan pie, no sólo para el caso de la nación mexicana sino de todas las naciones de
habla hispana a las subsiguientes guerras independentistas que tipifican el siglo XIX”.14

Los mestizos son una población desposeída de tierras y en las haciendas fungen como
capataces o mayordomos, pero tienden a emigrar a las ciudades y villas grandes para trabajar como
obreros en las fábricas o talleres. Los indígenas se ven más frecuentemente atacados por las
enfermedades mortales, que fueron introducidas por los blancos y se va reduciendo de una manera
drástica su número, al mismo tiempo que aumenta el de los mestizos y criollos. La mortalidad
infantil y femenina es muy grande.15

Otra condición de control fue la milicia. Eran las ciudades y villas de españoles las
que controlaban los centros militares de la Nueva España en los siglos XVII y XVIII y si se
enviaba algún regimiento a otro puesto éste debía estar bajo el control y vigilancia directa de la
Corona. El ejército estaba formado por la infantería dividida en tropa veterana y milicia y la
caballería también dividida en tropa veterana y milicia. La infantería y la caballería tenía igual
número de plazas. Tanto la infantería como la caballería tenían cuarteles en las principales
ciudades y villas y también estaban destacados en los presidios. Entre estas tropas había unas
especiales que servían directamente a la seguridad de la corona y se denominaban dragones de la
reina. Todas las tropas estaban al mando de un militar de carrera con cierto prestigio y dignidad
otorgado por la propia Corona, muchos de ellos eran españoles peninsulares, pero los más eran
12 RIONDA R, I. “Historia Demográfica de Guanajuato durante el Siglo XVIII”. Memorias del Congreso Tomo III. Guanajuato,
2003.
13 Biblioteca de la Universidad Michoacana de San Nicolás de Hidalgo. Citado por Mateo F.R. Neutla, 2001
14 RIONDA Op cit p44
15 Ibid

116
Los Criollos

criollos. La disciplina militar que profesaban les daba una cierta deferencia hacia su jefe de mando,
de tal manera que los comandantes podían en un momento dado manejar las tropas a su voluntad.
En los pueblos de indios la milicia actuaba en forma rutinaria, vigilando alguna situación anómala y
que pudiera llevar a una posible falta de seguridad, sobre todo por ataques externos. Sin embargo, la
milicia una vez resuelto el problema regresaba a sus puestos en las villas vecinas. De esta manera los
indígenas agrupados en pueblos, barrios y congregaciones tenían poca libertad para actuar,
recordando que entre las condiciones bajo las cuales hubo repartimiento de tierras fueron las de no
abandonar su lugar de habitación. Así pues, los españoles y los mestizos podían ir de una ciudad o
villa a otra, los indígenas no.

La situación anímica adversa de los criollos fue benéfica para los pueblos de indios, ya
que su rebeldía los sacaría de la esclavitud en donde se encontraban. Asimismo el criollo formaba
dentro de sí una conciencia de país y de unidad que no se había presentado anteriormente. El siglo
XVIII fue el crisol de esta situación.

3.2 La secularización del convento de San Francisco

Es claro que el dinero procedente tanto del diezmo como de las demás funciones
eclesiásticas debería llegarle al obispo, por la gracia del rey. A pesar de diversas visitas, incluyendo
de los propios obispos, se sospechaba a mediados del siglo XVIII que los frailes franciscanos y de las
demás órdenes religiosas no eran lo suficientemente hábiles como para administrar eficientemente
su doctrina y que no se obtenía todo el dinero que debería reunirse. Parece ser que estos santos
varones estaban plenamente consagrados a la redención y apoyo espiritual de sus fieles y que en
realidad poco les importaba la obtención de recursos económicos. Se ha visto que los frailes
franciscanos en toda la jerarquía doctrinal recibían para sí poca o ninguna retribución económica,
apegados fielmente a su voto de pobreza. Su manutención se debía principalmente a la buena
voluntad de sus feligreses y no a exigencias o cobros de diezmos y otras funciones religiosas.16

El clero estaba dividido en dos grandes grupos en el siglo XVIII, división que
sensiblemente persiste en la actualidad: el clero secular y el clero regular. El primero se
encuentra sujeto a la jurisdicción ordinaria de los obispos y el segundo está exento de esta
sujeción, excepto en las funciones anexas al ministerio sacerdotal de confesar, predicar, oficiar y
decir misa que requerían un permiso especial del obispo. La jerarquía del clero secular era
piramidal y partía de los capitulares, curas, vicarios y clérigos. La del clero regular también era
piramidal partía de los provinciales, con un consejo definitorio, priores o guardianes y
conventuales; había en algunas provincias casas que estaban dedicadas a la enseñanza y se
llamaban colegios que estaban dirigidos por un rector. Mientras los sacerdotes regulares se
regían por las reglas propias de su orden, los seculares actuaban sólo bajo instrucciones precisas
del obispo, a quien no sólo le competían los asuntos espirituales sino los materiales.

La administración de la doctrina se le encargó a un fraile del convento llamado


doctrinero, nombrado por el provincial de la orden y ratificado por el obispo. Sin embargo, en
Chamacuero hacia 1651 el responsable de la administración no era el doctrinero, sino el prior del
convento.
16 SÁMANO H, G. La Secularización de la Doctrina de San Francisco Chamacuero. El Colegio de Michoacán. Zamora. 1999

117
Chamacuero, Origen y Destino

Por todo lo antes dicho, el día 1 de febrero de 1753 se expidió una cédula real que
decretaba la secularización de las doctrinas, es decir el traspaso de la administración eclesiástica en
todos los lugares atendidos por clero regular a sacerdotes seculares.

Como antecedente de esta separación se anotan los supuestos errores en la


administración de la doctrina encontrados por el obispo Francisco Pablo Matos y Coronado durante
una visita pastoral en 1742. Entre esos errores estaba que lo que se cobraba por servicios funerales
como insignias de cruz, uso de incensario, capa y doble de campanas en vez de entregarlas al obispo
se quedaban en el convento. Otro error es que no se hiciera separación en los libros de entierros de
indios y españoles y finalmente, que la administración de la fábrica de la iglesia tampoco estaba
separada de la del convento.17

Pero tal vez lo que más molestó al obispo es ver que justo en ese tiempo se estaba
construyendo una parte del convento, necesaria para poder atender las necesidades espirituales
debidas al incremento de población y se estaba remodelando la iglesia. De hecho fue en esta época
cuando se inició la colocación de los retablos. Creyó entonces el prelado que el padre superior del
convento no estaba manifestando todas las entradas de dinero que tenía que entregar al obispo. Por
otra parte también pudo observar que había partidas más o menos importantes para los gastos en las
ceremonias del culto religioso tales como la compra de cera para velas, aceite, vino, ornamentos
litúrgicos, crucifijos, ciriales, cálices. Todo esto despertó el celo y la envidia del obispo y no dudó un
instante en acelerar la secularización de la doctrina.

La realidad, sin embargo, era otra, ya que los ingresos eran obtenidos por la obra piadosa
de los fieles. Los cuatro retablos, por ejemplo, fueron financiados por cofradías y particulares. Entre
las cofradías que participaron en esta obra estaban la de Nuestra Señora de los Dolores, la de San
José, la de San Antonio, la de San Nicolás, la de las Ánimas del Purgatorio, la de Jesús Nazareno, la de
la Virgen de los Remedios y la de la Purísima Concepción de María.1 Se debía todo esto a una posición
de bonanza en las diversas haciendas del pueblo; pero esencialmente a un espíritu de buena
voluntad que manifestaban tanto españoles que procuraban los bienes y los naturales que
entregaban tanto trabajo como bienes.

Es por todo esto explicable la razón por la que quedara pendiente la elaboración de los
retablos, al menos dos de ellos, los de la derecha y que se reiniciaran ya con la venia del obispo casi
cincuenta años después y que no muestran las características del barroco indígena de los dos
primeros.

Desde años antes de la secularización algunos españoles pagaban a seculares amigos


para que bautizaran a sus hijos o casaran a las parejas. Además, la atención que supuestamente
requerían algunos españoles no era ministrada adecuadamente por los franciscanos ya que éstos
preferían atender a la enorme población indígena antes de satisfacer las extravagancias de los
españoles. Por esta razón se comenzaron a construir capillas en las haciendas y se solicitaron al
obispado padres capellanes que se encargaran de las mismas. Estas capellanías se entregaron a
favor de clérigos (seculares) nacidos o residentes en el pueblo de Chamacuero, parientes o
amigos de los españoles.
17 Ibid

118
Los Criollos

En 1756 se hizo efectiva dicha orden en Chamacuero y los frailes franciscanos que tanto
hicieron por su pueblo salieron de esta población, para entrar, en su lugar, los sacerdotes
dependientes del obispo. La atención espiritual que prodigaban los frailes franciscanos fue
sustituida por la de sacerdotes seculares. Donde se notó aún más esta diferencia fue entre los
naturales, que acostumbrados al trato y educación de los frailes, resintieron la entrada de seculares
en su lugar.

3.3 La ola de conspiraciones

Una conspiración, dice el diccionario, es la acción de actuar en forma conjunta en contra


de una persona o cosa. Para que varias personas actúen en contra de una persona o de una cosa se
requiere que dicha persona o cosa haya causado algún daño en forma colectiva a ese grupo de
personas. Por lo que el acto de conspiración tiende a eliminar ese daño, mientras más grave, el
esfuerzo cobra mayor intensidad. Así una conspiración puede estar enfocada hacia la sustitución de
una persona o cosa por otra, por ejemplo cambiar a un gobernante o modificar una ley; pero en
ocasiones este enfoque es radical, se trata de la eliminación del gobernante o de la ley. Cuando la
conspiración trata de modificar o eliminar una forma de gobierno o una forma de vida, siempre trae
consigo el enfoque particular hacia una persona física o moral o hacia un objeto.

Mora dice “Las corporaciones jamás han inspirado el respeto que una persona investida del
supremo poder, y las más de las conspiraciones se han fraguado cuando ellas han estado al frente del
gobierno”.18 Así que de acuerdo con este pensamiento aunque se haya dicho que se conspiraba en
contra del gobierno, en realidad se conspiraba en contra del gobernante, que era quien representaba
el gobierno. Este acto de transferencia hace que pudiera ser que el gobernante no fuera malo, sino el
sistema de gobierno; pero en confusión se pretenden remover los daños causados por un mal
gobierno al remover al gobernante. Por otro lado un excelente gobernante puede hacer que un mal
gobierno no tenga tanta importancia.

Cuando un grupo de personas ha decidido conspirar se requiere primeramente que se


haya perdido totalmente el respeto hacia la persona que ostenta el poder y es esa pérdida de respeto
la que mueve toda acción ulterior. Los gobernantes saben esto y por eso cuidan mucho el no perder el
respeto de sus gobernados, porque una vez iniciado el proceso ya no hay vuelta atrás.

Tal vez una conspiración aislada puede no ser representativa de la acción que se
pretende; pero cuando se trata de una serie de conspiraciones no sólo en tiempo sino en espacio,
es de pensarse que realmente algo anda mal y no se trata sólo del capricho o de la pasión de un
grupo de personas sino de algo trascendente.

La situación social y política de la Nueva España fue conflictiva ya no tanto por la


conquista, sino por las condiciones posteriores a la misma. Los pueblos naturales ya habían
perdido todo y ahora sólo se tenían que conformar con la postura del vencido ante el vencedor.
Fue la serie de presiones y tensiones que se vivieron en el nuevo mundo, cuando los nacidos en
este territorio fueron tratados en forma diversa a los invasores.

18 MORA J.M.L. México y sus Revoluciones II. p 206 Fondo de Cultura Económica. Edición Facsímil. México.1986

119
Chamacuero, Origen y Destino

Los criollos pretendían eliminar a sus progenitores que tanto daño les estaban haciendo
y con ello todo vínculo hacia el país, que ellos no conocían, que era el causante de todo el mal. Se
trataba de arrancar de cuajo tanto el gobierno como a los que gobernaban. En un proceso de
sustitución se planteaba la creación de una nueva nación que respetara y garantizara los intereses de
los menospreciados. Por eso se generaron conspiraciones una tras otra, casi desde el momento
mismo del inicio del virreinato.

Mora sitúa el primer connato de rebelión para la independencia de la Nueva España de


la corona española en 1563 “o antes” y coloca en el centro de la conspiración a Don Martín Cortés,
Segundo Marqués del Valle, hijo del mismo conquistador Don Hernán Cortés. La riqueza y el poder
acumulados por el conquistador fueron recibidos por herencia y aumentados por la labor de Martín
Cortés. Era, sin duda, el hombre más rico y poderoso de la Nueva España, tanto que los propios
virreyes y autoridades civiles y eclesiásticas le guardaban serias deferencias. En secreto se reunía un
grupo de personas que intentaban hacer rey de México a Cortés. La conspiración fue descubierta
cuando uno de los participantes en su lecho de muerte la confiesa a un fraile dominico. Éste,
violando todo secreto de confesión, denunció no sólo el hecho sino a todos los conspiradores,
incluyendo a Martín Cortés. El visitador de la Audiencia y el Virrey, que conocieron de la
conspiración no le dieron importancia ni iniciaron averiguación alguna sobre ella. El virrey Luis de
Velasco muere en 1564, el visitador regresa a España y todo parece quedar en el olvido. Sin embargo,
de una forma u otra el secreto se filtró entre el pueblo y se generó un fuerte rumor que llegó a
oídos de las autoridades. Se fijó la fecha de la fiesta del pendón de 15 de agosto de 1566 para hacer un
golpe de estado y proclamar rey a Martín Cortés. Con engaños el 16 de julio Martín Cortés, su
hermano Luis y su hermanastro Martín fueron aprehendidos y junto con ellos los conspiradores
Alonso de Ávila y Gil González. Estos dos últimos fueron decapitados el 5 de agosto y los tres
hermanos deportados.

América a mediados del Siglo XVIII


120
Los Criollos

La cacería de conspirados continuó ferozmente. Los tormentos y ejecuciones se


sucedieron y fueron innumerables. La capital de la Nueva España estuvo a punto de entrar en
rebelión hasta 1568 en que estando la Audiencia a cargo del gobierno logró tranquilizar la
situación.19
“Esta conspiración abrió los ojos a la corte sobre lo que debía temer para lo sucesivo, y la hizo
tomar todo género de precauciones a fin de evitar que en adelante se repitiesen los conatos a la independencia.
La primera fue sembrar la división entre los habitantes de la colonia, a fin de que jamás puidesen reunirse y
hacer causa común contra la metrópoli; se procuraron dificultar los enlaces de familia entre los españoles y los
indígenas, lo mismo que los de estas dos razas con las de los negros de África, envileciendo al efecto el fruto de
semejantes matrimonios y prohibiendo severamente a los españoles que se avecindasen en los pueblos o
rancherías de los indios. Por este medio se logró que los españoles tratasen siempre con poco aprecio a las castas
y a las razas principales que no eran la suya, e igualmente que aquellas y estas profesasen un odio
irreconciliable a las que las despreciaban”.20

Mora hace mención de una sublevación que tuvo lugar en 1624 cuando era virrey don
Diego Carrillo de Mendoza y Pimentel, Marqués de Gelves –Conde de Gelves, según Mora–, virrey
número catorce que había sucedido al Marqués de Guadalcázar, quien había durado nueve años,
período reservado sólo a los más aptos para el gobierno.21 El tal conde de Gelves era un déspota, que
no permitía que nadie dudase o pusiese en evidencia su autoridad, pero aún más dio muestras de ser
corrupto y de importarle muy poco la colonia mexicana.

Resulta, según el relato de Mora y la confirmación de otros historiadores, que surgió


un acaparador de nombre Pedro Mejía, quien era un español de fortuna y lambiscón del virrey.
El año de 1623 fue un buen año para la agricultura y se dio en abundancia el grano. Esto lo
aprovechó Mejía para comprar todo el maíz y el trigo que pudo o que se dejaron los campesinos.
A los indios los engañó comprando todo el maíz al precio que se le dio la gana y a los estancieros
los convenció al darles un buen precio por su trigo. Una vez comprado el grano lo escondió, de
tal manera que se produjo una escasez que permitió que el usurero pudiera revender el grano al
precio que se le dio la gana. Pobres y ricos se sintieron muy molestos y acudieron al virrey para
obligarle a que fuese él quien fijase los precios del grano, petición a la cual no accedió y eso hizo
suponer que el virrey estaba coludido con Mejía. El clero, que como se ha dicho, estaba en manos
casi totalmente de los criollos, decidió tomar partido y proteger al pueblo y acudió con el
arzobispo de la Nueva España Juan Pérez de la Serna, quien ya había tenido sus fricciones con el
conde de Gelves y se había opuesto al acaparador. El arzobispo excomulgó a Mejía y eso molestó
al virrey quien lo consideró como un atentado a su autoridad. El virrey de Gelves ordenó a Mejía
que mantuviera los precios del grano y que no hiciera nada contra el arzobispo. El prelado, al ver
que sus estrategias no daban resultado puso en entredicho a la iglesia de la Nueva España, es
decir retiró el culto de los templos y la administración de los sacramentos, además condenó a
Mejía a pagar los costos que esta acción causaba en el culto. Mora llama a este acto una
“revolución religiosa”. El virrey se encolerizó y mandó al clero que hiciese caso omiso de la orden
del arzobispo, cosa que naturalmente no tuvo eco. Mandó entonces al arzobispo que terminara
19 MORA J.M.L. Op cit
20 Ibid pp 228,229
21 Conde es un título nobiliario otorgado por las cortes españolas, cuyo grado es inferior al de marqués. Con este señalamiento
Mora hace hincapié que el virrey ni siquiera tenía el rango superior de la nobleza.

121
Chamacuero, Origen y Destino

con el entredicho y con la excomunión de Mejía, a lo cual se rehusó. Gelves dio la orden de
aprehender al arzobispo y éste a cambio excomulgó al virrey. Trató entonces de escapar para dar su
comunicado personal a la corte, antes que lo hiciese el virrey, pero falló en su intento, siendo
aprehendido y deportado a España donde se le procesó. De aquí salió un movimiento popular,
encabezado por el clero, que causó asesinatos, vandalismo en contra del palacio del virrey, ataques
directos al conde de Gelves y contra el acaparador. El virrey huyó dejando sola la plaza. Se convirtió
este levantamiento en una verdadera guerra al grito de “viva el rey, pero muera el mal gobierno y con él los
excomulgados”. Los conjurados determinaron libertar a los presos de la cárcel, prender fuego a ésta y
confiscar los bienes del virrey, lo cual consiguieron fácilmente. Al haber perdido el virrey su
autoridad entró la Audiencia, quien resolvió terminar con el entredicho del arzobispo, bajar y fijar
los precios del grano y por la fuerza enviar a todos los sublevados a sus casas. Posteriormente se
condenó a muerte a cuatro de los conjurados y se obligó a las cabecillas del clero a trabajos forzados.
El virrey, conde de Gelves regresó a España, donde se le brindaron honores por su brillante
actuación. “[Esta revolución] hizo abrir los ojos a la España sobre lo mucho que debía temer de los hijos de los
españoles, que.. no buscaban desde entonces sino una ocasión oportuna para sacudir el yugo de la metrópoli; y
de lo poco que había que confiar en el clero, cuya constitución y propensiones lo arrastran y arrastrarán
siempre irresistiblemente no sólo a la independencia, sino a la dominación de la sociedad civil”.22

Mora sostiene que casi durante dos siglos la corona española supo mantener en paz
al pueblo mexicano tomando en consideración los levantamientos antes mencionados utilizando
como condición genérica el mandato “de un descendiente de Moctezuma y de un obispo de
Michoacán”.23 En España, en cambio las cosas no estaban en las mismas condiciones, después de
Carlos V y de su hijo Felipe II, quienes llevaron a España a su máximo esplendor, siguieron dos
reyes con claros síntomas de debilidad mental, Felipe III, hijo de Juana la Loca y Felipe IV. La
decadencia de la casa de Austria se mostró finalmente con Carlos II quien después de veinte años
de disputa nombró como su sucesor a Felipe de Anjou, nieto de Luis XVI, quien se coronó como
Felipe V inaugurando así la dinastía de la casa de Borbón en España. Este movimiento estratégico
de Carlos II tenía como objeto el unir los reinos de España y Francia para volver a recobrar el
poderío perdido; pero los franceses hicieron que Felipe V abdicara al trono de Francia. El
predominio de la casa de Borbón trajo en México un cambio esencialmente en la clase de los
criollos, quienes con recursos suficientes tuvieron acceso a una mayor comunicación y libertad en
el comercio. Eso se vio reflejado en una mayor ilustración. Los jóvenes mexicanos tuvieron la
oportunidad de aprender otros idiomas, como el francés y el inglés y la de procurarse libros, los
más, prohibidos.

“Este estado de cosas se mantuvo aún despues de las guerras de sucesión hasta el año de 1745,
en que ya se empezaron a advertir síntomas nada equívocos de independencia en las colonias inglesas...

“Temeroso el gabinete de Madrid de que los principios de libertad e independencia que se iban
desarrollando en las posesiones inglesas, penetrasen a México, a pesar de las precauciones tomadas para
mantenerlo en la más absoluta incomunicación respecto de ellas, trató seriamente de la creación de una
fuerza armada puesta a disposición de las autoridades de la colonia las hiciese respetar y las pusiese en
estado de reprimir todo movimiento o tentativa de insurrección capaz de comprometer el orden y la
sumisión de aquellos habitantes”.24
22 Ibid pp 255, 256
23 Ibid p 258
24 Ibid p 259
122
Los Criollos

No se puede saber si es candidez, la creencia de que todo cuanto se pida al soberano o la


prepotencia personal, pero de otra forma no se puede entender las acciones que hacia 1766 tuvieron
lugar en Inglaterra. El marqués D’Aubarede solicitó la cooperación de la Corte Inglesa para obtener
la independencia de la Nueva España. Poco después Francisco de Mendiola solicitó al monarca
británico armas y municiones para organizar un ejército de cuarenta mil hombres a fin de lograr la
independencia de México, a cambio de esto él pondría a disposición del rey dos millones de pesos
que serían enviados a Jamaica y la opción de celebrar un tratado comercial entre Inglaterra y el país
recién formado.25 Como es de suponerse ambas propuestas ni siquiera fueron tomadas en cuenta,
pues la Corona Británica tenía ya sus muy graves problemas con las colonias americanas.

El rey Carlos III, hijo de Felipe V y de Isabel de Farnesio, que ya había sido rey de
Nápoles, fue quien impulsó de una manera notable en la Nueva España la ilustración, permitiendo
las escuelas de ingeniería, medicina, permitiendo el desarrollo de las ciencias como las matemáticas
y la astronomía y el de las letras y de las artes. Destacó en este período el virrey Francisco Güemez y
Horcasitas, Primer Conde de Revillagigedo. En 1766 gobernaba como virrey don Joaquín de
Monserrat, Marqués de Cruillas; sin embargo, el rey temeroso de una posible insurrección en la
colonia lo sustituyó y trajo al flamenco teniente general Carlos Francisco de Croix, marqués de
Croix, que había servido años antes en su ejército. Como buen militar el marqués de Croix sólo
ejecutaba las órdenes que recibía del rey.

La orden de la Compañía de Jesús, conocida como los jesuitas, fue fundada en España
con personas de alto nivel intelectual y tenía como objeto fundamental la propagación de la fe a
través del conocimiento y la ilustración, posición muy distinta a la que predicaba la Santa Sede. En la
Nueva España tuvo una influencia muy poderosa, durante la primera etapa se consagró, como las
demás órdenes a las misiones, destacando la labor del padre Eusebio Francisco Kino, quien fundó
más de treinta pueblos en el norte de México. Sin embargo, sería muy triste reducir su labor a la
fundación de pueblos. Su trabajo fundamental fue el de la enseñanza, aprendió lenguas, creó
diccionarios para comunicación de pueblos, enseñó a construir casas, armar barcos, cultivar la tierra
y criar ganado. Los jesuitas fueron los que dieron el mayor impulso a la enseñanza media y superior
en toda la colonia. En todo el país establecieron 19 escuelas elementales, 7 de las cuales fueron
exclusivamente para indios, 10 internados y 22 colegios, uno de ellos el de San Pedro y San Pablo,
denominado posteriormente de San Ildefonso, tan prestigioso en pleno siglo XVIII.26

Se sabe de la presencia de jesuitas en el pueblo de San Francisco de Chamacuero debido a


la pintura del Altar de las Ánimas, siendo ésta una de las cuatro órdenes religiosas que estuvieron
presentes dentro de la educación chamacuerense.
La labor jesuítica en todo el mundo y en particular en la Nueva España empezó a causar
recelo, puesto que no predicaba la sumisión a la corona, sino el conocimiento por medio de una
educación profunda y severa, lo cual podía significar, por una parte, la crítica de los errores con su
consiguiente inconformidad y por la otra la sabiduría del conocimiento de otras personas en otros
países. Todo esto hizo que el rey Carlos III pensara que la educación y la doctrina jesuítica llevara a la
colonia a la insurrección. Por todo ello, con su gabinete de intelectuales de Madrid, el rey Carlos III
proyectó la expulsión de la orden de la Compañía de Jesús en todo su territorio. Con una muy bien
25 ALVEAR ACEVEDO (1995) Op cit.
26 Ibid

123
Chamacuero, Origen y Destino

planeada estrategia el 20 de junio de 1767 se realizó el arresto de todos los jesuitas en México, se
decomisaron sus bienes y se les embarcó rumbo a Italia. Entre los jesuitas desterrados se hallaba,
entre otros, el criollo Francisco Javier Clavijero, veracruzano, hombre de letras de gran reputación en
la capital de la Nueva España. Con la expulsión de los jesuitas quedaron huecos enormes en la
educación de los jóvenes, como también en la impartición de la doctrina.

El malestar que este hecho causó entre la población afectada, principalmente los
criollos, ya que la mayoría de los jesuitas expulsados eran criollos, y el sentimiento de injusticia
que se generó en mestizos y naturales porque no pudieron entender las razones de expulsar a
personas que tanto bien habían hecho a la población, hizo que nuevamente se gestara una
conspiración en contra del gobierno español. La conspiración cobró, por primera vez, un carácter
general en toda la colonia, abarcando las principales poblaciones de las intendencias de
Valladolid, Guanajuato, San Luis y la corregiduría de Querétaro. El proyecto, que se mantuvo en
el más absoluto secreto, consistía en crear en estos lugares una monarquía independiente de la
española, posiblemente con un monarca mexicano y deshacerse de todos los españoles
peninsulares.

Un incidente administrativo provocado por el justicia mayor del pueblo de Apatzingán,


en la provincia de Valladolid, hizo que algunos de los conjurados llamaran a la sublevación al pueblo,
prendiendo prematuramente la conspiración. El movimiento teñido con tintes de saqueo y actos de
violencia contra los españoles se propagó casi de inmediato a Uruapan, Pátzcuaro, Santa Fe de
Guanajuato, y San Luis Potosí. La violencia cundió en forma generalizada haciendo que muchas
personas se prepararan para una batalla en forma, mientras otras huyeran a esconderse. Se propagó
el grito continuo de “Nuevo rey y nueva ley”, al son del cual todo mundo cometía todo tipo de tropelías.
En estos inicios, sólo habían aparecido cabecillas conspiradores de poco rango, sin saberse
exactamente quiénes eran los principales.

El virrey de la Croix al saber de esta insurrección comisionó al visitador don José Gálvez
para que se encargara de controlar y apaciguar esta rebelión. Con la ayuda de los españoles y de la
gran tropa que se había formado, en pocos días se aprehendieron a los cabecillas en todos los centros
de insurrección y se logró tranquilizar al pueblo. Noventa caudillos fueron ejecutados atrozmente,
cortándoles la cabeza y dejando que sus restos se pudrieran en la intemperie prendidos a lanzas;
muchos más fueron remitidos a prisión perpétua.27
Esta situación preocupó al rey Carlos III tanto por la inseguridad interna de sus colonias,
como por la posibilidad de una invasión a ellas por parte de potencias extranjeras. Para lo cual
decidió armar de una manera total y definitiva a la Nueva España y a mantener bajo control a todo el
clero.

27 MORA J.M.L. Op cit (Vol II)


124
Los Criollos

3.4 La independencia de las colonias inglesas y la revolución francesa.

Hacia 1756 se inició una gran rivalidad entre Francia e Inglaterra por sus posesiones
localizadas al norte de la Nueva España y en Asia. Este conflicto generó una guerra llamada la
Guerra de los Siete Años que se prolongó hasta 1763. En ella Francia se alió con Austria y la apoyaron
Suecia, Rusia y Alemania; Inglaterra se alió con Prusia. Al final de ella España apoyó a Francia una
vez retirados de la contienda Suecia y Rusia. Triunfó finalmente Inglaterra y su aliada Prusia, Francia
y España perdieron algunas de sus posesiones. Francia cedió los territorios de Canadá y el Alto
Mississippi; España a cambio de la Florida, que entregó a Inglaterra, recibió la Louisiana. El
territorio ocupado por los ingleses era ya enorme, pues ocupaba prácticamente todo el oriente del
continente desde su frontera norte hasta Nueva España. Esto trajo como consecuencia una serie de
medidas mercantilistas que la corona Inglesa puso a sus colonias.

Fueron las colonias de Nueva Inglaterra las que protestando enérgicamente por estas
medidas provocaron la intervención de las fuerzas armadas británicas iniciándose una guerra que
vencieron los americanos. El 4 de julio de 1776 se firmó el tratado de independencia, declarando a los
estados rebeldes como una nación libre y soberana denominada Estados Unidos de América.

Mora relata una interesante conspiración que surgió en el año de 1785 debido a la
presencia de una persona muy interesante de la que hablan poco los libros de historia.1 Era don
Bernardo de Gálvez un español perteneciente a una familia distinguida que gozaba del favor del rey
CarlosIII. Tenía el grado de nobleza de conde. Su padre, don Matías, era virrey de la Nueva España y
en el ejercicio de su poder muere. Este hecho hace que don Bernardo viaje al nuevo continente para
tomar el lugar de su padre en el virreinato, lo cual hace el 17 de junio de 1785. A diferencia de los
demás virreyes que no les gustaba socializar con las familias de la Nueva España, este virrey tenía un
especial don de gentes que le hizo ser muy popular, a lo cual ayudó en mucho su joven y hermosa
esposa, quien era el centro de las reuniones sociales. “Luego que el conde de Gálvez se hubo asegurado del
afecto de los mexicanos y de la entera sumisión a su voluntad, dio principio a su proyecto aventurando
proposiciones equívocas y que por su ambigüedad y por el sentido doble de que eran susceptibles, no pudiesen
absolutamente comprometerlo”.28 Hablaba de las posibilidades de establecer una monarquía en la
Nueva España independiente de España, ya que esta nación se encontraba muy debilitada por las
guerras con Francia e Inglaterra. Propuso la fortificación de las posiciones clave del país para evitar
invasiones extranjeras, sin esperar ayuda de España. En 1786 le nació una hija en México a la que
bautizó con el nombre de Guadalupe dado que su hija era mexicana y estaba bajo la protección de la
Virgen Madre de los mexicanos. Inició la construcción del castillo de Chapultepec, altamente
fortificado y con la intención de hacerlo la mansión real. El conde de Gálvez gastó una suma enorme
en el castillo y cuando la corte reprobó el gasto y lo trató de reconvenir, el virrey ya había muerto de
una infección aguda.

Las cosas para Francia tampoco iban muy bien. Las guerras y la pérdida de
posesiones provocaron entre otras causas una grave crisis económica y el rey Luis XVI convocó a
una Asamblea en la que intervenían tres Estados: la nobleza, el clero y el estado llano o sea la
burguesía. En 1789 el estado burgués triunfó y declaró la Asamblea Nacional y convocó a la
elaboración de la Constitución. La oposición de los otros dos estados produjo una situación
28 Ibid p 288

125
Chamacuero, Origen y Destino

de extrema violencia que terminó con la toma de un bastión fortificado llamado la Bastilla el 14 de
julio de ese año. La revolución continuó hasta el año de 1799 en que un general llamado Napoleón
Bonaparte logró controlar la situación.

3.5 Siguen las conspiraciones.

Las nuevas potencias vieron con ojos de codicia las posesiones de la Nueva España, a
pesar de darles tintes de diversa índole como ayuda para la emancipación del trono español.

Al término de su mandato como vicepresidente de los Estados Unidos el señor Aaron


Burr decidió realizar una invasión al territorio mexicano con el pretexto de otorgarle su
independencia, de la misma manera que se había hecho con las colonias inglesas. Contrató con su
propio dinero a un grupo de mercenarios y utilizando el territorio recién emancipado del alto
Misssissippi trató de llegar hasta el territorio español de la Louisiana, pero las fuerzas españolas que
estaban bien fortificadas lo rechazaron. La audacia de Burr no fue más que un pretexto para
anexarse para sus propios beneficios el territorio de la Louisiana.

Se sospechaba que dada la real debilidad de España, Francia intentara invadir la Nueva
España. Este rumor dio lugar a una serie de actos fallidos que se relata sucedieron. En 1794 un
médico de nombre Juan Durray dio por hecha la invasión francesa e incitó por todos los medios
posibles a los habitantes de México a que en vez de pelear en contra de ellos se uniesen a los
franceses. No se sabe si esta adhesión le permitiría al país ser independiente o tal vez depender de la
corona francesa. En ese mismo año un andaluz radicado en la Nueva España de nombre Juan
Guerrero se dice había iniciado una serie de pláticas con algunos notables de su lugar de habitación
con el objeto de provocar una revuelta que sacara a las autoridades y después del saqueo “levantar en
el palacio una bandera llamando al pueblo a la libertad”.29 La verdad es que los dos connatos de los
Juanes no sólamente fueron muy débiles y no causaron mayor efecto en la colonia. Poco se sabe de la
suerte que corrieron los conspiradores y de los detalles de estos intentos de sedición.

No se sabe a ciencia cierta si las ideas del conde de Gálvez tuvieron realmente eco en una
colonia que cada día crecía más en prosperidad y bienestar, debido a la labor incontrovertible de los
virreyes el segundo conde de Revillagigedo y el marqués de Branciforte, mientras la metrópoli de la
cual dependía decaía con problemas económicos y de guerra.

Exactamente al cambio de siglo había un hombre de nombre Pedro de la Portilla que


tenía un negocio en la ciudad de México con un socio al que califican de miserable. Estos
hombres trabajaban honradamente para ganarse la vida, pero no eran siquiera notables para
destacar en la presuntuosa sociedad novohispana. Don Pedro logró juntar a otras veinte
personas, tan pobres como él, pero cuyo principal problema era su ignorancia y falta de
preparación. Entre estas personas decidieron emprender un plan que pretendía destituir al
virrey, que en ese momento era don Miguel José de Azanza, poniendo a Portilla en su lugar y una
vez éste a cargo del poder asesinar a todos los españoles del lugar y apoderarse de sus fortunas.
Con estos recursos proclamarían al país independiente y harían la guerra a España. La estrategia
consistía en seducir a la guardia del palacio virreinal, emborracharlos, entrar al recinto y
29 ALVEAR ACEVEDO Op cit

126
Los Criollos

secuestrar al virrey. Se hablaba de conformar un ejército de ochenta mil hombres, sin establecer
cómo ni cuando. Lo más ridículo de todo este intento es que eran sólo veinte los conjurados, tenían
dos o tres armas de fuego y cincuenta machetes. Hubo dos juntas en el callejón de la Polilla, durante
las cuales en la primera se fijaron las estrategias y en la segunda se dieron los nombramientos a los
conjurados. Sin embargo uno de ellos los delató al virrey, de tal forma que ya nunca hubo una tercera
junta, sorprendidos de improviso los apresaron . Así terminó la más osada y cándida de las
conspiraciones, la de los machetes. “Esta conspiración, no por lo que era en sí misma, sino por lo que
suponía, debía haber sido un motivo de temor para los dueños de la colonia. En efecto, ella indicaba
clarísimamente que los deseos de independencia habían descendido ya hasta las ínfimas clases, y que si éstas,
abandonadas a sí mismas, eran incapaces de realizarlos, en ellas encontraban las superiores unos elementos
que bien combinados, recibiendo un impulso fuerte y una dirección acertada, darían no muy tarde por
resultado la total emancipación del país, sustrayéndolo para siempre de la dominación española: así lo
demostró antes de veinte años el orden de los sucesos”.30

3.6 El indeclarado virrey independentista.

A la muerte de Carlos III, el máximo déspota español, en 1788 le siguió su hijo Carlos IV,
que había concebido con la reina María Amalia de Sajonia. Mucho se ha hablado de la personalidad
de este rey, que ante su debilidad física e intelectual, cedió su gobierno al Primer Ministro Manuel
Godoy, llamado Príncipe de la Paz, de quien se asegura que además de ser su favorito era su amante.
Godoy no fue una buena influencia para una España que se encontraba en plena decadencia.

En la Nueva España, desde fines de 1802 gobernaba un virrey quien después fue acusado
y convicto de peculado y corrupción, don José de Iturrigaray. Era un militar mediocre que tenía el
favor del Príncipe de la Paz, por tanto el nombramiento de virrey por Carlos IV no fue ningún
problema. Se dice que la política corrupta de Iturrigaray estaba concebida directamente desde
España por el favorito Godoy como un medio de hacerse de recursos provenientes de una colonia
con un alto grado de prosperidad. La corrupción no sólo se quedó con el virrey, sino que la virreina
aprovechaba cuantas reuniones sociales tenía para obtener todo tipo de favores de las familias
mexicanas. La ciudad de México se convirtió en un sitio de disipación y del placer. Las intrigas en
contra del virrey y sobre todo de la virreina empezaron a fructificar. Los mexicanos ricos utilizaron la
ambición del virrey como medio para tratar de destruir a los españoles, lo cual poco le importó al
gobernante mientras le produjera pingües ganancias. El virrey subastaba todos los puestos públicos
desde los administrativos en el gobierno hasta los comercios. Todo se vendía y se compraba. El
virrey se metió hasta con la Iglesia amortizando los capitales de las capellanías y obras pías. Los
propietarios de fincas rústicas y urbanas se convirtieron en acreedores del virrey. El odio de los
españoles hacia el virrey fue aprovechado por los criollos a su favor, abriéndose una enorme brecha
entre gachupines y criollos.

Napoleón Bonaparte en su afán de conquista aprovechó la debilidad de Carlos IV


para invadir en 1808 con sus ejércitos a España. El ejército invasor estaba al mando de un cuñado
de Napoleón, Joaquín Murat, duque de Berg. Godoy ante la invasión quiso sacar a la familia real
fuera de España, como antes lo había hecho la familia portuguesa, pero la situación era distinta
ya que mientras Lisboa es puerto y contando con el apoyo de los ingleses fácilmente pudieron
30 MORA J.M.L. Op cit (Vol II) p 294

127
Chamacuero, Origen y Destino

salir, en cambio Madrid se encuentra a la mitad de la península, haciendo imposible salir de este
lugar sin apoyo, y Carlos IV lo único con lo que contaba era con el odio de todo el mundo
particularmente de los ingleses. El Príncipe de Asturias, Fernando VII, hijo de Carlos IV comenzó
entonces a conspirar en contra de sus padres los reyes con el objeto de que le heredaran el trono lo
antes posible. En Aranjuez, el 17 de marzo de 1808, la multitud, partidaria de Fernando y contraria a
Godoy, se levantó en contra del rey para evitar que saliera de España. El movimiento prendió en
varias poblaciones en todo España. Para evitar que continuase el movimiento, Carlos IV abdicó en
favor de Fernando VII, lo cual se efectuó el día 19 con lo cual se tranquilizó el clima. Sin embargo, las
Cortes no reconocieron la abdicación y Carlos IV mismo sostuvo que la había hecho bajo la violencia.
A Fernando no le quedó otro remedio que recurrir a Napoleón, ante quien se humilló a fin de que lo
reconociera. Bonaparte, en vez de aceptarlo, se apoderó de los reyes padres y de toda la familia real y
obligó a todos, incluyendo a Fernando a renunciar a sus derechos a la Corona española. Napoleón
cedió la corona a su hermano José Bonaparte.

En la Nueva España, Iturrigaray, al saber las noticias se sintió desprotegido y no supo


qué hacer, lo cual fue utilizado a favor de los criollos y en contra de los españoles. La posición del
virrey fue verdaderamente difícil pues había quedado desamparado en medio de una ola de
corrupción, por lo cual trató de quedar bien con quien quedara triunfador.

Murat, duque de Berg, fue nombrado lugarteniente a cargo de España. Finalmente, el 15


de junio llegó la renuncia de la familia real a favor de Napoleón. El virrey en consecuencia decretó un
Acuerdo mediante el cual daba por nulas e inválidas las renuncias y sólo reconocía la dinastía de los
borbones. Viendo todo esto los mexicanos “hallaron la mejor oportunidad para instalar en su patria un
gobierno supremo, que aunque con el carácter de provisional, estableciese de hecho la independencia,
acostumbrase al pueblo a gobernarse por sí mismo y lo familiarizase con la idea de vivir separado de España,
sin necesitar de ella para nada”.31 El Ayuntamiento de México, por conducto de la persona de su regidor
Azcárate, “se encargó de persuadir al virrey, sin descubrirle todo el proyecto, la necesidad de dar algunos
pasos extraordinarios para salvar el reino de la invasión de los franceses y conservarlo a Fernando VII, y poco a
poco le sugirió la idea de crear un gobierno supremo provisional, lisonjeando su vanidad con la oferta de
ponerlo al frente de la nueva administración”.32

En España se había levantado la insurrección en contra de la invasión francesa,


en las calles se hacía pillaje, asesinatos y todo el país se encontró en anarquía.
En las diversas provincias se erigieron Juntas de Gobierno que tiraron a las autoridades establecidas
y se erigieron en favor de Fernando VII. Los españoles en México exigieron que se consideraran
estas juntas como la ¿ autoridad legítima, los criollos se opusieron terminantemente y pidieron al
Virrey convocara a una junta de notables donde se acordara un gobierno provisional que ejerciese la
soberanía en ausencia de Fernando. La junta se convocó para el 9 de agosto. En la junta después de
un acalorado debate se acordó no reconocer ninguna junta de gobierno que no
estuviese establecida y ratificada por Fernando VII. “Así concluyó la junta, en la cual se agriaron los
ánimos, se clasificaron los partidos, que antes de mucho tiempo debían hacerse la guerra más
desastrosa y se echaron los cimientos de la independencia de la colonia”.33

31 Ibid p 308
32 Ibid p 310
33 Ibid p 317

128
Los Criollos

Las cosas, como puede comprenderse, no quedaron así. La junta de Sevilla exigió su
reconocimiento y soberanía enviando diplomáticos a México a tratar con el virrey, sobre todo para
conseguir recursos económicos. Esto originó que Iturrigaray citara a una nueva junta el día 31 de
agosto. De los debates de esta junta se dejó claro que los criollos deseaban la independencia del país
y los españoles se escandalizaron. Como acuerdo se tomó el reconocer la soberanía de la junta de
Sevilla y enviarle recursos para su guerra contra Francia. Al día siguiente llegó la junta de Oviedo con
la misma pretención. En esta segunda junta del 1 de septiembre se acordó ya no aceptar la soberanía
de ninguna junta española ni enviarles recursos. En una carta del virrey, que luego fue utilizada en su
contra durante su proceso se dice: “...A este inconveniente gravísimo se agrega también el que ya ha
empezado a experimentarse una división de partidos, en que por diversos medios se proclama sorda, pero
peligrosamente, la independencia y el gobierno republicano, tomando por ejemplar el vecino de los Anglo-
Americanos y por motivo el no existir nuestro soberano en su trono. Hay también el enorme obstáculo de que
habiéndose suscitado aquí desde el principio el uso de la soberanía del pueblo en calidad de actor o conservador
de S.M. entre tanto se restituye a sus dominios y no estando aún del todo sofocada esta especie, podrá
fomentarse luego que se trascienda que con sólo esta investidura exigen tal reconocimiento las juntas de la
península”.34

La Iglesia no se quedó atrás en su postura en esta difícil situación y el 4 de septiembre


publicó un edicto que decía: “Sabed que los soberanos pontífices, entre ellos Clemente XI, han encargado al
santo oficio de la Inquisición de España celar y velar sobre la fidelidad que a sus católicos monarcas deben
guardar todos sus vasallos de cualquier grado, clase y condición que sean...Así...establecemos por regla... que el
rey recibe su potestad y autoridad de Dios, y que lo debéis creer con fe divina... Para la más exacta observancia
de estos principios reproducimos la prohibición de todos y cualesquiera libros y papeles, y de cualquier
doctrina que influya o coopere de cualquier modo a la independencia o insubordinación a las legítimas
potestades ya sea renovando la herejía manifiesta de la soberanía del pueblo según la han dogmatizado y
enseñado algunos filósofos, ya sea adoptando en parte su sistema”.35

La Audiencia manejada por españoles vieron la oportunidad de deponer al virrey. Se le


convenció primeramente de renunciar, a lo que parece estuvo primeramente dispuesto. Sin embargo
enemigos suyos conspiraron para destituirlo deshonrosamente. El 15 de septiembre bajo el mando
de un hacendado vizcaíno de nombre Gabriel Yermo, hicieron llegar al regimiento de infantería de
Celaya al palacio virreinal con un efectivo de trescientos hombres, prendieron al gobernante justo en
el momento en el que se metía a la cama. Los guardias de palacio no hicieron resistencia excepto uno,
que fue muerto de un balazo, lo llevaron a la casa del inquisidor, con el objeto de inculparlo y hacerlo
caer en el delito de herejía, acusándolo incluso falsamente de tratar de incendiar el templo de
Guadalupe y de querer entregar el reino a los franceses. De la casa del inquisidor fue llevado al
convento de Belén donde estuvo recluído y el 6 de diciembre salió de Veracruz rumbo a España. Se le
siguió proceso por peculado del que resultó culpable, sin embargo los criollos lograron suspender el
cargo y lo sacaron libre en 1810. Finalmente murió en desgracia en Madrid en 1815.

34 Ibid pp 326,327
35 Ibid p 328

129
Chamacuero, Origen y Destino

3.7 La conspiración de Valladolid.

Por el pliego de mortaja de Iturrigaray, lo sucedió en el poder Pedro Garibay, hombre de


edad al que tenían controlado los españoles. Los criollos, a través de una serie de maniobras,
hicieron que depusieran a Garibay y trajeran como virrey al arzobispo Francisco Javier de Lizana y
Beaumont. Este hombre tenía todo menos estar de acuerdo con la independencia, pero tenía
aversión hacia los españoles por los excesos cometidos en la aprensión del virrey Iturrigaray, así que
dejó hacer a los criollos mientras causaba la irritación de los españoles.

Algunos intelectuales españoles consideraban como un hecho necesario la


emancipación de la colonia de la metrópoli. Entre ellos destacaban el obispo de Valladolid, don
Manuel Abad y Queipo, el intendente de Guanajuato, José Antonio Riaño y el intendente de Puebla,
don Manuel Flon, Conde de la Cadena. El obispo Abad y Queipo era conocedor y repudiaba
abiertamente la dominación española en México, dio a conocer en varias ocasiones aunque en forma
un tanto velada sus deseos de que se hiciese la independencia en forma pacífica. El intendente Riaño
era un hombre de una gran personalidad, dotado de un talento y cultura poco iguales, gustaba
realizar reuniones en su casa de Guanajuato y en ocasiones en sus fincas de campo, en las que
muchas veces aún sin el énfasis de Queipo, también habló de una posible independencia. Flon, por
su parte, era un individuo más impetuoso y menos sociable. Flon consideraba que aunque la
independencia era algo impostergable, los mexicanos por su ignorancia e incapacidad jamás
podrían lograrla y aún de ser así que la independencia sería de poco provecho para ellos.

La inquietud de los intelectuales mexicanos era ya muy grande. Curiosamente se


requiere el apoyo de personas con cierta trascendencia social para que estas conjuraciones tengan
éxito, así que las grandes ciudades novohispanas eran sitio de reunión de personas que deseaban
una patria propia. Algunos vecinos de la ciudad de Valladolid y otros de la región de Guanajuato se
reunieron en la primera. Sin embargo, el temor de ser descubiertos hizo que no hubiera grandes
caudillos que asistieran a estas reuniones. La energía y talento del obispo Abad y Queipo no tardó en
encender al teniente don José Mariano Michelena ideas libertarias. Michelena había sido oficial del
cantón de Xalapa, que había sido disuelto por el virrey Garibay por tenerle desconfianza, puesto que
se hablaba de que este grupo de militares conspiraban en contra de su persona. Por ese motivo
Michelena fue obligado a regresar a su lugar de origen, y en este momento se encontraba residiendo
en Valladolid. A estas reuniones asistieron junto con él el capitán José María García Obeso, don
Mariano Quevedo, fray Vicente de Santa María y el padre Manuel Ruiz de Chávez. Se dice que entre
los numerosos vecinos, ya civiles, militares o eclesiásticos que asistieron se encontraba el capitán
don Agustín de Iturbide, que era nativo de esta ciudad. También se dice que nunca se comprometió y
abandonó pronto a los conjurados, aunque estuvo enterado a fondo de todo el proyecto.

Las ideas en esta conspiración no eran nuevas, se trataba simplemente de establecer el


gobierno provisional que se había planeado desde 1808 en la administración de Iturrigaray y que
gobernase a nombre de Fernando VII, en tanto estuviera usurpado el gobierno por José Bonaparte.
Esta Junta Provisional separaría de todos sus cargos públicos a los españoles y la administración
quedaría en manos de los criollos.

130
Los Criollos

La conspiración no pudo ser ocultada por mucho tiempo y el 25 de diciembre de 1809


fueron arrestados todos los conspiradores. Sin embargo por la lenidad del virrey no murió ninguno
de ellos. El obispo Queipo fue fuertemente reconvenido por su arzobispo. La mayoría permaneció
en prisión en México durante largo tiempo, Michelena fue deportado a España y al fin todos
recobraron su libertad.

3.8 La conspiración de Querétaro.

A partir de la fallida conspiración de Valladolid en todas las ciudades del centro del país
aparecieron brotes de insurrección disfrazados de muchísimas formas, aprovechando el momento
de la crisis de gobierno español y la invasión de los franceses, amplificada por las constantes
declaraciones de Napoleón de otorgar a las colonias de América su independencia, los criollos, que
habían sufrido la más grande de las humillaciones, decidieron actuar en contra de sus compatriotas
opresores.

Existen algunos ensayos históricos del por qué la lucha de la indpendencia se fragua en
el centro del país y particularmente en la región de los actuales estados de Querétaro, Guanajuato y
Michoacán. En esos ensayos se propone la tesis de que la región del Bajío era el centro de abasto de
grano de toda la colonia y alrededor de ésta se encontraban las poblaciones de Querétaro y
Valladolid. A más de ser una región rica en productos naturales, las haciendas estaban más en manos
de criollos que de españoles quienes estaban más preocupados por la situación política tanto de sus
parientes, amistades, posesiones de la madre España y de sus propias personas en la colonia, que en
la bonanza y prosperidad de sus haciendas y comercios que habían logrado construir y que al fin de
cuentas estaban en manos de sus hijos nacidos en México.

Hay, sin embargo, una serie de dudas que no han sido completamente aclaradas sobre
las razones por las que ciertos personajes, sobre todo de la región del Bajío guanajuatense, tuvieron
la posibilidad de sobresalir en este momento histórico. Uno de los puntos más importantes en la
justificación de esta conflagración es la participación de jóvenes como Ignacio Allende, Juan Aldama,
Luis Malo, Mariano Abasolo, Mariano Balleza, Ignacio Camargo todos ellos criollos asentados en la
región de Dolores, San Miguel y Chamacuero. Es muy curioso que todos estos muchachos
coparticiparan, no por el afán de pelear por su situación personal, sino por un ideal libertario, por la
conformación y establecimiento de una nación y una nueva patria, distinta totalmente de la de sus
padres.

Mora dibuja el carácter de Allende de la siguiente manera: “Su educación había sido
descuidada, y se ignora cuáles fuesen sus talentos y disposiciones mentales; pero su resolución era capaz de las
mayores empresas; su perseverancia era inalterable en llevar a efecto lo resuelto, sin que nada pudiese
distraerlo de lo que había emprendido; incansable en el trabajo, jamás lo arredraron los obstáculos ni
resistencias, y lograba vencerlo todo su actividad y firmeza; siempre en movimiento y ocupado de sus designios,
que jamás perdía de vista, no daba paso ninguno que no se dirigiese a lograrlos; valiente hasta el grado de
temerario, se exponía a todos los riesgos, no sólo los de la campaña, los menos difíciles de arrostrar, sino los de
declarar su opinión y modo de pensar tal vez hasta con indiscreción. No se le acusa de vengativo, cruel o
sanguinario, ni puede serlo un hombre que, puesto al frente de una empresa tan grande se ocupa de ella como
debe, pues no tienen cabida en él las pequeñeces de estos vicios vergonzosos”.36
36 MORA J.M.L. Obras completas 6. Méjico y sus Revoluciones. Tomo III p 20 SEP Instituto de Investigaciones Dr. Mora. México 1988
131
Chamacuero, Origen y Destino

Entre las personas que habían tomado parte en la conspiración fallida de Valladolid
había un hombre emprendedor, ilustrado y que gozaba de un enorme prestigio entre la sociedad
vallesolitana de nombre Manuel Iturriaga. Esta persona, por sus relaciones conocía y había tomado
contacto tanto con Allende como con Hidalgo. Desde febrero de 1810 había trazado un plan que
tenía dos partes, una que establecía la forma de realizar la independencia y la otra lo que debería
hacerse después de haberla alcanzado. De acuerdo con la primera parte del plan se debían realizar
en las principales ciudades del país juntas, en el más riguroso secreto, para propagar el disgusto con
el gobierno de España y los españoles, que se había demostrado claramente con los agravios
recibidos durante los últimos años. Se debería plantear que el régimen del rey José Bonaparte era lo
suficientemente poderoso para evitar que regresaran los borbones a Madrid y que por lo tanto la
Nueva España estaba en grave peligro y sobre todo que esto afectaría la pureza de su religión. Las
juntas deberían realizarse sólo con personas de la mayor confianza y que tuvieran una cierta
posición social y relaciones adecuadas. Para que el plan tuviera éxito, no se admitirían españoles, a
menos que se les tuviese confianza extrema. Una vez que se proclamara la independencia en algún
punto, que se considerara oportuno, todas las poblaciones harían lo mismo, se depondrían a las
autoridades y se confiscarían las riquezas de los españoles para sostener la causa. Una vez obtenida
la independencia, los españoles serían expulsados del país y el gobierno, a nombre de Fernando VII,
quedaría a cargo de una junta compuesta por los representantes de las provincias, sin quedar
relación de sumisión y obediencia a España.

“...es muy probable que todas o algunas de [estas personas Iturriaga, Hidalgo y Allende]
hablaron con los agentes de José Bonaparte directamente, o fueron a lo menos influidos por ello, pues así lo
indica la coincidencia muy notable de los motivos que se alegaron para el pronunciamiento, con el contenido de
las instrucciones dadas al agente general del nuevo rey de España, residente en Baltimore [M. Desmolard], y
más que todo la absoluta uniformidad entre el grito dado en México de ‘viva la religión apsotólica romana, y
muera el mal gobierno’, con el que para el efecto se proponía en las mismas instrucciones, concebido y explicado
precísamente en los mismos términos”.37

Siguiendo este plan, las primeras pláticas se sostuvieron en San Miguel el Grande a fines
de abril y principios de mayo de 1810 un tanto por la inquietud y habilidad de Allende, que como
militar tuvo la posibilidad de viajar libremente hacia Querétaro, donde le quedaban parientes
políticos y hacia Dolores. En San Miguel se logró reunir con el mayor sigilo a un grupo de no menos
de treinta personas notables, todos ellos entusiastas en las ideas de Allende. Dado lo pequeño de la
población se tuvo el cuidado de realizar las juntas en el segundo piso de la casa de su hermano
Domingo, mientras en el piso inferior la sociedad se divertía haciendo bailes.38

El plan conformado tenía los siguientes puntos. Todos los jefes militares criollos de
las diferentes secciones del ejército se dirigirían a San Juan de los Lagos donde debían de
reunirse el primer día de feria, es decir el 2 de febrero de 1811 y en este punto lanzarse al ataque
con la voz de libertad e independencia. En ese mismo día en todas las poblaciones del país se
haría otro tanto. Se aprehendería a los españoles en todo el país respetando a sus personas y
pertenencias; los presos quedarían confinados en las casas consistoriales de esas poblaciones
hasta la entrada de Allende a la ciudad de México con el ejército independiente. Si hubiera
37 Ibid p 20
38 ARTEAGA B A. Rasgos Biográficos de Don Ignacio Allende. Edición Facsímil 1852. Archivo Gobierno del Estado de Guanajuato 2003.

132
Los Criollos

levantamientos por parte de los residentes, las tropas de Allende divididas en fracciones los
combatirían y los reducirían. Una vez lograda la victoria Allende y los principales jefes del ejército se
reunirían en la ciudad de México para discutir la forma de gobierno que los regiría. Una vez
consumada la independencia, los españoles podían optar por permanecer en el país con sus familias
o regresar a España; sus pertenencias serían confiscadas para pagar los gastos de la guerra. En el
caso de que Allende y sus tropas sufrieran un revés en la lucha, se solicitaría al gobierno recién
instalado de los Estados Unidos ayuda para el logro de la independencia.39

El plan estaba cargado de errores y falto de estrategia económica y política. Parecía más
un plan romántico que un plan de guerra, pues se confiaba en todas y cada una de las personas en
más de cien poblaciones del país y se creía que con buena voluntad y sin dinero se podía resolver
todo. No obstante, Allende y su inseparable amigo Aldama, cada uno por su lado, viajaron por varias
poblaciones, entre ellas Querétaro, Dolores, Guanajuato, San Luis Potosí, Celaya a fin de hacerse
adeptos, Ignacio extendió su recorrido hasta México y Puebla.

Sin embargo a Allende no le fue tan bien, poco a poco las personas confabuladas se
fueron retirando dejándolo solo, como lo hace saber en una carta a un amigo de Querétaro, de
nombre Miguel Yáñez: “...[me siento] tan limpio y fuerte que me siento capaz de tomar el sable, poner la
patria en libertad, sacudir el yugo... y conservar esta preciosa América a sus legítimos señores... ¡Ojalá tuviera
quinientos hombres del entusiasmo y brío del amigo don Miguel [Yáñez]! pero si mi desgracia no me los
franquea ¡seré yo solo, ya que mis paisanos se hacen del sordo!”40

Había en San Miguel un hombre de mediana edad, muy culto e ilustrado, de nombre
Felipe González con quien Allende tenía una cercana amistad, y siempre estaba presto a brindarle un
buen consejo desinteresado. Felipe González había tomado parte en las reuniones de conspiración
de mayo. Una vez jurado el plan, González se acercó a Allende para decirle que no obstante la
empresa era muy difícil “era preciso que se realizara en razón de la bondad de sus fines y porque era bastante
que los pueblos se formaran una sola vez idea de la libertad, aunque fuese de un modo imperfecto, para que la
sostuvieran hasta el último extremo; pero que era preciso también no olvidar nunca que los mexicanos en
general, por su profunda ignorancia, por su apego a las preocupaciones y por el fanatismo que era consiguiente
a estos antecedentes, estando entendidos que el poder de los reyes venía inmediatamente de Dios y que alzarse
contra aquéllos era lo mismo que revelarse contra la religión católica, a lo cual nunca se determinarían, sin
embargo se les explicase la inmensa diferencia que había entre un punto y otro, le habían de presentar una
grande resistencia. Se debía de antemano allanar de algún modo esta dificultad que parecía insuperable. Que
en su concepto, Allende, al tiempo de dar el grito de libertad e independencia debía de asociarse con algún
eclesiástico en quien concurrieran el saber, la experiencia y el prestigio para que en sus persuaciones, apoyadas
en el ejemplo, sirviese de garantía a sus compatriotas y lo siguieran no sólo con entusiasmo sino también con
confianza, que era una de las condiciones más esenciales para el logro de la empresa”.41

Allende conoció a Miguel Hidalgo en las conspiraciones de Valladolid, junto con


Iturriaga, estaba conciente de sus conocimientos y sabiduría y de la trascendencia del cura sobre
la gente, no sólo por su calidad eclesiástica sino por su don de gentes.

39 Ibid
40 Ibid pp 56,57
41 Ibid pp 64,65

133
Chamacuero, Origen y Destino

Mora describe de la siguiente forma el carácter de Hidalgo: “Este hombre ni era de talentos
profundos para combinar un plan de operaciones, adaptando los medios al fin que se proponía, ni tenía un
juicio sólido y recto para perdonar los errores y preocupaciones de los que debían auxiliarlo en su empresa o
estaban destinados a contrariarla; ligero hasta lo sumo, se abandonó enteramente hasta lo que diesen de sí las
circunstancias, sin extender su vista ni sus designios más allá de lo que tenía de hacer el día siguiente; jamás se
tomó el trabajo y acaso ni aún lo reputó necesario, de calcular el resultado de sus operaciones, ni estableció
regla ninguna fija que las sistemase”.42

De entre todas las personas que conocía y con las que tenía relación Allende, Hidalgo era
la que más se apegaba a las características necesarias para iniciar la revolución. Ignacio sabía que
con las tropas que contaban era imposible realizar un levantamiento y que se requería la
participación de la gente e Hidalgo era la persona adecuada para convocarlos. Allende, sin pensarlo
mucho viajó a la Congregación de Dolores para hablar con el cura Hidalgo, sabiendo de antemano
que si el cura se negaba, tenía como carta de triunfo el hecho que había una cercana amistad entre
Hidalgo y José, su hermano. Allende viajó a Dolores y discutió con Hidalgo los pormenores de su
proyecto, el cual el cura conocía ampliamente en su generalidad, ya que se trataba simplemente de la
afinación del plan de Iturriaga. Ante lo previsto, el cura le dijo a Allende que él no se sentía adecuado
para realizarlo por su edad, por su investidura sacerdotal y porque no tenía confianza en las
revoluciones. Ignacio, tal vez con sagacidad y con un dejo de mucha política invitó a Hidalgo a que
pasara unos días en San Miguel en casa de su hermano José. Ambos regresaron a San Miguel y poco
después Hidalgo estaba en todas las juntas de los conjurados y había aprobado el plan de
independencia.43

Según Arteaga la reunión entre Allende e Hidalgo debió haber sido a más tardar a
principios de junio de 1810. No se sabe cuánto tiempo estuvo el cura Hidalgo en San Miguel, pero es
seguro que regresa a Dolores no antes de julio.

Lo que a continuación pasó en la ciudad de Querétaro entre julio y septiembre de 1810 no


es muy fácil de determinar, ya que por la misma guerra se perdieron muchos documentos que
pudieran haber dado luz a los sucesos. La forma en la que el plan de independencia de San Miguel
pasa a Querétaro o si en Querétaro se vuelve a formular un nuevo plan de independencia tampoco es
clara. Lo que es posible es hacer conjeturas sobre una serie de acontecimientos que registra la
historia de una manera superficial, pero que arrojan luz en el asunto general.

Bien es sabido que Allende casó en Querétaro a fines del siglo con una rica viuda de
apellido de las Fuentes y que ésta falleció en 1804 dejándole su herencia. Los detalles de la sucesión,
que fue impugnada por los parientes de la difunta, seguramente hicieron que Allende viajara
frecuentemente a Querétaro y se relacionara con muchas personas, entre ellas la esposa del
corregidor, doña Josefa Ortiz. Aunque la historia, por prurito heróico no quiere hacer mucho énfasis,
es seguro dado el carácter mujeriego de Ignacio, que entre Allende y doña Josefa hubo un romance
amoroso que dejó lazos muy fuertes y que también ocasionó la enemistad de Allende con el
corregidor Domínguez.

42 MORA J.M.L. Op cit (Vol III) p 19


43 ARTEAGA Op cit

134
Los Criollos

Se utilizaron para hacer las reuniones en Querétaro, como lo fue en San Miguel
anteriormente, muchas casas y se disfrazaron las juntas de reuniones literario musicales. Asistían a
ellas algunas personas de la población, como comerciantes, abogados y militares, algunas otras de
San Miguel como Allende, Aldama, Malo, Mereles y algunas personas de la congregación de Dolores
además del cura Hidalgo, entre otros el capitán Mariano Abasolo, don Mariano Hidalgo, hermano
del cura, y don Mariano Balleza. Las juntas tenidas en agosto y a principios del mes de septiembre
habían llegado a la conclusión de que el primero de octubre se haría el pronunciamiento en
Querétaro, Guanajuato, San Miguel y otros lugares, cuatro meses antes de lo pactado en San Miguel,
por lo que sin muchos efectos las juntas dejaron de realizarse esperando el momento preciso para
iniciar el movimiento.

En una carta que dirige Allende a Hidalgo a fines de agosto donde le comunica el
resultado de una de las juntas: “Se resolvió obrar encubriendo cuidadosamente nuestras miras, pues si el
movimiento era francamente revolucionario, no sería secundado por la masa general del pueblo, y el real
alférez don Pedro Septién robusteció sus opiniones diciendo que si se hacía inevitable la revolución, como los
indígenas eran indiferentes al verbo libertad, era necesario hacerles creer que el levantamiento se llevaba a
cabo únicamente para favorecer al Rey Fernando”.44

Hay muchos elementos que se relatan en la historia oficial que simplemente no pueden
ser ciertos por problemas de tiempo y espacio. Por otra parte la mitificación de personajes con el
afán de crear héroes para la historia de México en el supuesto de que en este país hay que fabricar
héroes oficiales, hace aún más difícil concordar los datos oficiales con los que se apuntala la versión de
este relato.

Las versiones que narran el descubrimiento de la conspiración de Querétaro,


aparentemente son distintas y contrarias, pero en realidad todas son concordantes. A continuación
se presentan dos de las más importantes: Mora, tal vez tratando de significar la posición del tercer
conjurado, señala que el doctor Iturriaga cayó gravemente enfermo en los primeros días de
septiembre y que para darle la absolución su confesor lo obligó a revelar los secretos de la
conspiración. El confesor, faltando a toda moral religiosa, comunica lo obtenido en confesión a las
autoridades. Don Benito Arteaga, quien fue contemporáneo de la sociedad post independentista,
relata una crónica oral que es una versión distinta de cómo se descubrió la conspiración de
Querétaro. Resulta que un sargento del regimiento de Dragones de la Reina de Querétaro de nombre
Buenaventura Armijo, que había sido uno de los conjurados, había asesinado en una riña a una
persona y lo habían condenado a muerte. A fin de que lo perdonaran, Armijo reveló cuanto sabía
sobre la conspiración independentista. Existen otras versiones mucho menos confiables, pero todas
coinciden en una sola, las autoridades, durante los primeros días de septiembre ya sabían de la
conspiración en Querétaro. Entonces ¿por qué la dilación en la aprehensión de los culpables y en
sofocar estos connatos de rebelión?

44 La carta, citada por ALVEAR ACEVEDO (1995) Op cit, simplemente corrobora la tesis de ARTEAGA en el sentido que la
revolución de independencia fue encabezada y dirigida por Allende. En esta carta Allende le da cuenta a Hidalgo de las resoluciones
tomadas en una de las juntas de Querétaro y le dice qué es lo que se debería hacer. Hidalgo, posteriormente sólo se
dedica a cumplir estas recomendaciones como si hubiesen sido órdenes.

135
Chamacuero, Origen y Destino

En México el arzobispo Francisco Javier de Lizana y Beaumont había sido destituido de


su cargo de virrey acusado de haber mostrado poca energía y permitir demostraciones
independentistas en agosto de 1810.45 En su lugar se había nombrado a Francisco Javier Venegas,
quien traía como cartera su habilidad como militar y su espíritu recio. Venegas desembarca en
Veracruz el domingo 26 de agosto. La Junta de Gobierno provisional que actuaba en la Nueva
España, aun en el conocimiento de la conspiración, no podía tomar resolución alguna hasta que el
virrey hubiera tomado posesión. Venegas no pudo llegar a la ciudad de México antes del 2 de
septiembre que era domingo. En esta fecha la conspiración todavía no era descubierta. Suponiendo
que en la semana del 3 al 8 de septiembre se confirmaron todos los acontecimientos de Querétaro, el
nuevo representante no pudo enterarse en México sino hasta el día 10 que era lunes, pero carecía de
poder para ordenar acción alguna, porque hasta el día 15, que era sábado, tomó posesión de su cargo.

La máxima autoridad de la ciudad de Querétaro era su alcalde y junto con él el


corregidor. Por tanto, una vez sabidos los proyectos de independencia, se le enteró al alcalde don
Juan Ochoa, que era español y por tanto enemigo de la independencia, del descubrimiento de la
conspiración y obligó al corregidor don Miguel Domínguez, también por su cargo, para que en lo
sucesivo lo acompañará en todas las diligencias sucesivas que tenían por objeto aprehender a los
denunciados y obtener pruebas suficientes de su culpabilidad y así poder dar parte a las autoridades
de México. Hay que anotar ciertamente que el corregidor Domínguez también estuvo presente en
algunas de las reuniones de conspiración y estaba perfectamente enterado de todo el plan un tanto
por simpatía personal y otro tanto por el entusiasmo de su esposa. Se le dictaron al comandante
militar de Querétaro, don Ignacio García Rebollo, órdenes de aprehensión para los conjurados de
Querétaro y se dictaron también las de los militares conjurados de San Miguel y Dolores incluyendo
a Allende, a Aldama, a Abasolo, a Balleza y al cura Hidalgo, asimismo se dio orden para el registro de
las casas y papeles de todos los conjurados. Dado que el día 9 de septiembre era domingo y por la
norma eclesiástica no podían realizarse las diligencias anotadas, es de suponer que las
aprehensiones en Querétaro y los cateos de las casas no tuvieron lugar antes del día 11.

Es muy probable que el corregidor Miguel Domínguez haya hablado con su esposa
Josefa sobre los acontecimientos y que de aquí se haya generado una muy fuerte discusión entre
ambos. La señora Ortiz, de quien Mora dice que no tenía afecto alguno hacia el movimiento sino que
la movía su odio a los españoles, sin duda, se dio a la tarea de destruir cuanto documento
comprometedor había en su casa. Cuando de las indagaciones se reveló la participación del
corregidor Domínguez en la conspiración y se le arrestó en su domicilio, para evitar que su esposa
fuese lastimada por el cateo, se le obligó a recluirse en sus habitaciones. Esto no pudo haber sido
antes del día 13 por la noche.46 La señora Ortíz mucho se debe haber alarmado por la vida de su amigo
Ignacio Allende, según el texto oficial, y de alguna manera ésta logró hacer pasar una pequeña
esquela al alcaide de la prisión que se encontraba en el piso bajo de la casa de la familia para
hacérsela llegar a Allende. Aquí el relato oficial tiene un defecto, ¿cómo pudo
la esposa del corregidor confiar en un alcaide –encargado de la cárcel– que estaba bajo las órdenes
del comandante para enviar una misiva a un conjurado sobre el cual pendía una orden de
aprehensión? Es mucho más probable que una vez que el corregidor había sido aprehendido y
45 Lizana murió en la ciudad de México el 6 de marzo de 1811 y se le enterró en la Catedral con su dignidad de arzobispo de
México.
46 Mora señala que fue hasta el día 15 por la noche, lo cual no puede ser por no haber concordancia con la cronología de los
acontecimientos

136
retirado del lugar, la corregidora de alguna manera se puso en contacto con alguien de su entera
confianza para entregarle la nota, si bien había apremio de tiempo, no podía darse el lujo de que la
nota fuese interceptada.

Plaza Mayor de la Congregación de Nuestra Señora de los Dolores ca1900

Es casi imposible que el alcaide Pérez hubiese sido el correo de la nota de la


corregidora por dos razones, primero porque si hubiera estado de acuerdo con la corregidora lo
comprometía gravemente y en seguida, aún apoyando el movimiento, no hubiese tenido
oportunidad para trasladarse personalmente porque por su trabajo debía estar encargado con el
papeleo y el encarcelamiento de las personas aprehendidas, al menos en Querétaro. La nota
debió haberse depositado en manos de otra persona.

Querétaro dista de San Miguel algo más de 70 kilómetros por el camino de herradura
lo cual significa al menos dos jornadas de viaje en caballo o el cambio de caballos a la mitad del
camino, si es que se pretende hacer en un día. Nuevamente el relato oral da una pauta en este
problema. La hacienda de Jalpa se encuentra como a 40 kilómetros de Querétaro y se presta para
hacer el relevo. Hay que tomar en cuenta en todas estas suposiciones que septiembre es mes de
Chamacuero, Origen y Destino

lluvias y que los viajes de noche, además de ser peligrosos, eran en muchas ocasiones imposibles por
la lluvia. El primer mensajero era un muchacho de nombre Francisco Anaya. Tal parece que el
mensaje salió de Querétaro un viernes 14 temprano por la mañana y que llegó a Jalpa hacia el
mediodía donde debería dar el mensaje a Francisco Lojero quien lo relevaría; pero continúa el relato,
en esta hacienda había un coleadero y a Anaya lo involucraron en el festejo, por lo que no pudo hacer
contacto con Lojero. Éste no pudo salir hacia San Miguel sino hasta el día siguiente, sábado 15,
temprano por la mañana.47 Lojero debió haber llegado a San Miguel el Sábado después del mediodía
y se dirigió a la casa de Allende. No lo encontró, y no porque se hubiera ido a Dolores –como dice la
historia oficial– ya que no había razón de hacerlo, sino porque era sábado y estaba probablemente
toreando y en compañía femenina en alguna hacienda en el propio San Miguel, hay que recordar que
no había indicios o sospecha de que la conspiración había sido descubierta y no había razón de
juntas o viajes secretos. Entonces Lojero se fue a casa de Juan Aldama, que tampoco estaba en su
casa, sino de visita con las señoras Cabezadebaca, en las inmediaciones y le dio la misiva. Aldama se
sobresaltó mucho por la suerte de su amigo y se decidió ir a buscarlo, lo cual debió haberlo hecho en
el transcurso de la tarde o ya entrada la noche.

Ambos se fueron a Dolores para avisar al cura Hidalgo, con dos asistentes y dos
dragones por precaución contra la orden de aprehensión en su contra. El relato dice que ambos
llegaron a Dolores como a las nueve de la noche, lo cual es posible, ya que Dolores dista de San
Miguel como 35 kilómetros por el camino de herradura. Además, Allende tal vez predispuesto por el
descubrimiento de la conspiración y tal vez con más suerte, en el camino logra interceptar a un
mensajero que venía de Guanajuato con una orden de Riaño para la aprehensión de los conjurados.

La Congregación de Nuestra Señora de los Dolores se estaba preparando para la fiesta


grande del pueblo, que es la fiesta de la Virgen de los Dolores que se celebraría el domingo y había
llegado mucha gente. Al llegar a casa de Hidalgo se enteraron de que no estaba, ya que estaba en una
de sus acostumbradas visitas de sábado por la noche. Sus criados de inmediato fueron a avisarle, así
como al capitán Abasolo.

Nuevamente el testimonio oral de don Luis Malo establece lo que sucedió a continuación
y que corrobora los perfiles de los personajes involucrados. Hidalgo llegó de inmediato y poco
después Abasolo, hizo pasar a los capitanes y los escuchó, recibiendo con indiferencia la noticia.
Luego preguntó a Allende que qué era lo que sugería debía hacerse. Éste propuso se llamase a todos
los conjurados para hacerles saber lo que había pasado y que se pusieran en camino a los que más se
pudieran para que en México, en Guadalajara, en Guanajuato, en San Luis Potosí, en Querétaro se
diera el grito libertario, como se había acordado. Hidalgo no respondió y los invitó a cenar.48
Durante el transcurso de la cena Hidalgo sugirió que esa no era una medida adecuada y
que debía de tomarse una más ejecutiva, puesto que al tiempo que llegaran los mensajeros, ya el
pueblo estaría sobrecogido por el terror de las aprehensiones de Querétaro y que ya no se podría
contar ni con los que estaban ya conjurados. Y tenía razón. Pero Allende se encolerizó, un tanto
porque su plan se venía abajo y otro por la actitud aparentemente pasiva de Hidalgo. Se dice que se
paró abruptamente de la mesa y llevó la mano al puño de su espada y dijo “¡Pues bien, señor Cura,

47 ARTEAGA B Op cit pp 70,71


48 Ibid p 72

138
Los Criollos

echémosles el lazo, seguro de que ningún poder humano podrá ya quitárselos!”.49 Aguardó una respuesta
que no vino pronto, volvió a sentarse a la mesa. Una vez hecho esto, Hidalgo sin cambiar su tono de
voz dijo: “Lo he pensado bien y veo que, en efecto, no nos queda otro arbitrio que el de coger gachupines, por lo
que acabaremos de cenar y daremos principio”.50 Sin apresurarse terminaron su cena.

Hidalgo mandó llamar a su hermano Mariano y al músico Pepe Santos y a tres o cuatro
mozos de la casa que, junto con los asistentes de los capitanes que esperaban afuera, salieron a
aprehender al subdelegado del pueblo el español Nicolás Fernández del Rincón. Era cerca de la
medianoche. Junto con el subdelegado se aprehendieron a otros dieciséis españoles, se liberaron a
los presos de la cárcel que fueron puestos provisionalmente en las casas consistoriales con
centinelas. A Aldama se le encargó la custodia y el bienestar de los presos. Este trajín les llevó casi
toda la noche.

A la mañana siguiente había que celebrar la misa de la fiesta que, como se ha dicho, era la
fiesta grande del pueblo. Había mucha gente, tanto por la fiesta como por el tumulto de la noche
anterior. Eran como las ocho de la mañana y se mandó repicar las campanas llamando a los servicios
religiosos. Dentro del templo, que estaba a reventar, estaba el vicario, el padre Francisco, dispuesto a
la celebración que no iba a dar el señor cura, ni se iba a celebrar del todo. En el atrio y la plaza ya no
cabía la gente. Hidalgo, sin entrar al templo, desde medio de la plaza dijo a la multitud: “Mucho se
teme que los españoles residentes en estas Américas se han puesto de acuerdo con los franceses que, según
noticias, intentan destruir la religión católica, y por vía de precaución a los residentes en esta Congregación se
les ha puesto en prisión. El gobierno es un opresor tirano, y se ha hecho insoportable, por lo que yo, junto con
Allende, Aldama, Abasolo y demás compañeros iremos a México para ver cómo se arreglan las cosas y pronto
regresaré a mi curato, del que nunca he pensado salir de no ser por los compromisos que he contraído”.51

Nuevamente Hidalgo incurre en la mentira para informar al pueblo, tal y como se había
planeado en las juntas de conjurados, ya que utiliza el fanatismo religioso como justificación de los
desmanes que se estaban cometiendo. Los españoles no tenían nada que ver con los franceses y aún
menos con la destrucción de la religión católica. El resto de la arenga sólo indica que Hidalgo no
tenía la menor idea de lo que iban a hacer y justifica su separación del curato como un viaje a México
para arreglar las cosas. Como se ve no hay grito patriótico de Viva México y Mueran los Gachupines
que tanto le adjudican al cura, ese grito se propaga por la plebe después.

Hacia las diez y media de la mañana ya había reunidos muchas más de cuatro mil
personas, la mayoría de ellos campesinos que habían ido a la fiesta y que por tanto estaban
desarmados, mal vestidos y muchos de ellos sin zapatos o huaraches. Había también muchas
mujeres y niños. Allende, viendo el grave problema de intentar salir con esta multitud desprotegida y
sin ninguna estrategia militar, se adelanta a Hidalgo con sus compañeros Aldama y Abasolo, no sin
antes prevenir a Hidalgo en que sólo debería aceptar a quien estuviera conciente de unirse a la lucha
y del riesgo que ésta significaba y que se le armara de lo que tuviera en mano, palos u otras
herramientas de campo, mientras él trataría de proveer armas más efectivas.

49 Ibid p 73
50 Ibid p 73
51 Ibid p 85

139
Chamacuero, Origen y Destino

La idea de Allende al adelantarse era tener la oportunidad de hablar con sus amigos los
hermanos Malo en su hacienda llamada de la Erre. Se sabe que en estas instancias uno de ellos,
Manuel María, los acompañó desde el principio y fue el testigo que confirma las acciones de esa
mañana. Esta hacienda, a la que llega unos minutos más tarde, era una de las más antiguas y se
encuentra a escasos seis kilómetros de Dolores. Allí, planea un descanso aprovechando el adelanto
–nadie había dormido la noche anterior– y después de unos minutos de sueño estar despejado para
planear con sus compañeros de armas una estrategia militar elemental, lejos del cura a quien se le
encomendaba el manejo de las masas, las que en cierta forma obstaculizarían cualquier estrategia,
por falta de disciplina y armas. Hidalgo, en tanto, sale con toda la muchedumbre, los presos al
centro, al filo de las once de la mañana.

Una vez reunidos todos se encaminan a Atotonilco, que está a unos 15 kilómetros, donde
nuevamente descansan y se toma el estandarte de la Virgen de Guadalupe, y de aquí finalmente a San
Miguel el Grande a donde llegan por la noche.

3.9 Los chamacuerenses.

En México la archivonomía ha sido una ciencia muy descuidada, un tanto porque los
documentos generados a partir de la llegada de los españoles fueron destruidos por las diversas
gestas armadas, pero fundamentalmente por la negligencia de quienes los poseyeron o la avaricia de
quienes quieren poseerlos. Es muy difícil, por una parte tener acceso a información fidedigna y por
la otra, con los datos y documentos que se cuentan en la actualidad tratar de hacer la reseña de
hechos y personas, más aún a casi dos centurias de distancia.

Al enfocar el estudio al pueblo de San Francisco Chamacuero las cosas se vuelven más
difíciles. Las bibliotecas son muy pobres en libros, incluso los básicos. No hay archivos, al no existir
un Archivo General del Municipio, los documentos principales vagan de mano en mano y en forma
tan sigilosa como si fueran secretos, muchos de ellos son falsos y apócrifos, algunos de ellos
desaparecen en archivos o bibliotecas particulares, para después aparecer en algún sitio fuera del
municipio para beneficio de otras personas. Tal fue el caso, por ejemplo de los Manuscritos de
Chamacuero que fueron vendidos por un chamacuerense al Colegio de Michoacán. El archivo
parroquial de Comonfort fue saqueado y de él fueron sustraídos todos los libros referentes a
nacimientos y matrimonios de españoles entre 1700 y 1850, de tal manera que no hay forma de
conocer muchos datos. El Archivo General del Estado de Guanajuato contiene una gran cantidad de
documentos pertenecientes al pueblo, pero no es ni accesible, ni fácil de manejar. En el Museo Casa
del Dr Mora las piezas arqueológicas sustanciales fueron sustraídas y guardadas en Salamanca, los
documentos e información no son tampoco accesibles y han sido filtrados por el criterio parcial y
arbitrario de la delegación Guanajuato del Instituto Nacional de Antropología e Historia. De tal
forma, el investigador se encuentra frente a una barrera prácticamente infranqueable, pero se tiene
la esperanza de que esta barrera caerá, como han caído todos los obstáculos que impiden la luz de la
información

El historiador basa sus obras en dos fuentes, las testimoniales y las documentales. No
hay duda que los historiadores, por más justos que quieran ser, toman siempre un partido,
por lo que estos escritos son siempre una interpretación personal de testimonios y documentos.
140
Los Criollos

La descripción de las hazañas de la guerra por la independencia de México se basa en cuatro libros
principales: el Ensayo Histórico de Lorenzo de Zavala, la Historia de Méjico de Lucas Alamán,
elCuadro Histórico de Carlos María Bustamante y Méjico y sus Revoluciones de José María Luis
Mora. Estos cuatro autores son contemporáneos y fueron testigos de dicho movimiento, por lo que
puede considerarse como atinados sus testimonios. Desafortunadamente, al estudiarlos se observan
cuatro criterios distintos, cuatro puntos de vista muchas veces opuestos y datos que no pueden ser
corroborados en tiempo y espacio. De los cuatro el más pernicioso, sin duda, es el de Bustamante por
ser totalmente inexacto, sin embargo Lucas Alamán lo utiliza como base para muchos de sus
comentarios. El documento de Alamán está plagado de comentarios pasionales basados en su
espíritu conservador y amante de la cultura española; su elogio a Calleja y desprecio a los
insurgentes es notorio en sus páginas. El de Lorenzo Zavala es parcial e incompleto. Finalmente, el
del chamacuerense José María Luis Mora, si bien también está cargado de un sentimiento favorable a
los europeos, debido a la instrucción y educación de Mora, es el más racional y justo, dado que todas
sus opiniones, sin faltar una sola, están justificadas y justipreciadas.

Al investigar se debe tener en cuenta que hay que tomar con mucho cuidado los puntos
de vista de los historiadores, ya que se trata de calificar la actitud de muchas personas y no caer en
una posición dogmática respecto a cualquiera de ellos. En este trabajo se trata de buscar la mayor
parte de las coincidencias e ir a otras fuentes de información como libros secundarios y documentos
originales que relatan las hazañas de uno u otro personaje.

El pueblo de San Francisco Chamacuero, a finales del siglo XVIII, tiene características
muy peculiares. Está dividido por razón propia de la conquista en diecisiete haciendas de gran
extensión que abarcan desde el pueblo de Apaseo hasta lo que será el de Santa Cruz y limitado
siempre por las estancias de Celaya y de San Miguel. Sin embargo, dentro de esas grandes
extensiones hay zonas habitacionales que son ocupadas po