Crecer como un río
Volumen 2
INFORME DEL CENTRO NACIONAL DE MEMORIA HISTÓRICA Y
DEL COMITÉ DE INTEGRACIÓN DEL MACIZO COLOMBIANO (CIMA)
Crecer como un río
Jornaliando cuesta arriba
por vida digna, integración
regional y desarrollo propio
del Macizo Colombiano, Cauca,
Nariño y Colombia
Volumen 2
Informe del Centro Nacional de Memoria
Histórica y del Comite de Integración
del Macizo Colombiano (CIMA)
Crecer como un río CENTRO NACIONAL
Jornaliando cuesta arriba DE MEMORIA HISTÓRICA
por vida digna, integración
regional y desarrollo propio Gonzalo Sánchez Gómez
del Macizo Colombiano, Cauca, Director General
Nariño y Colombia
Volumen 2 Camila Medina Arbeláez
Dirección para la Construcción de
Informe sobre el proceso de la Memoria Histórica
exigibilidad de derechos, movilización
social y victimización de los campesinos
del Comité de Integración del Macizo COMITÉ DE INTEGRACIÓN DEL
Colombiano (CIMA) entre 1980 y 2016 MACIZO COLOMBIANO (CIMA)
John Jairo Rincón García - CNMH FUNDACIÓN DEL SUROCCIDENTE
Coordinación general del informe COLOMBIANO - FUNDESUMA
Camilo López Pérez - CIMA Luzmila Ruano Gaviria
Nancy Celia Navarro Rojas - CIMA Directora General
Investigación y coordinación del
trabajo de campo
FUNDACIÓN ESTRELLA
Wilder Jamith Meneses Bolaños - CIMA OROGRÁFICO DEL MACIZO
Camilo López Pérez - CIMA COLOMBIANO – FUNDECIMA
Víctor Hugo Buesaquillo - CIMA
Camilo Ernesto Muñoz Meneses - CIMA César William Díaz Morales
Pablo Andrés Convers Hilarión - CNMH Director General
John Jairo Rincón García - CNMH
Equipo de investigación y escritura
Óscar David Rojas Gutiérrez
Sebastián Roa
Pasantes Universidad Externado de
Colombia (II semestre de 2016)
Crecer como un río.
Jornaliando cuesta arriba por vida digna, integración regional y
desarrollo propio del Macizo Colombiano, Cauca, Nariño y Colombia
Volumen 2
Informe sobre el proceso de exigibilidad de derechos, movilización social y victimización
de los campesinos del Comité de Integración del Macizo Colombiano (CIMA). 1980 – 2016.
ISBN obra completa: 978-958-8944-79-1
ISBN volumen: 978-958-8944-81-4
Primera edición: noviembre de 2017.
Número de páginas: 412
Formato: 15 x 23 cm
Coordinación Grupo de Comunicaciones:
Adriana Correa Mazuera
Coordinación editorial:
Tatiana Peláez Acevedo
Edición y corrección de estilo:
Nicolás Pernett
Diseño y diagramación:
Leidy Sánchez
Infografía:
Juan Sebastián Sanabria
Georreferenciación:
Julio E. Cortés
Fotografías:
Portada: © Guillermo Berónc. Bastón de mando. Bastón tallado en madera de cafeto por
un campesino del Macizo y entregado a uno de los negociadores durante la movilización
de 1999. Simboliza y representa la autoridad y el poder colectivo del campesinado.
Internas: Adiel Ledesma Rosas, Guillermo Berónc, Libardo Galíndez, John Albert
López Meneses, archivo fotográfico Fundecima-CIMA, John Jairo Rincón García,
archivo CIMA, Camilo López Pérez, archivo Red por la Vida y los Derechos Humanos,
archivo Área de Derechos Humanos Fundecima-CIMA, archivo Área Agroambiental
Fundecima-CIMA, Domine Rothem, archivo Proceso de Mujeres Maciceñas-CIMA.
Impresión:
Panamericana Formas e Impresos S.A.
Comité de Integración del Macizo Colombiano CIMA
© Fundación del Suroccidente Colombiano FUNDESUMA
© Centro Nacional de Memoria Histórica
Carrera 6 Nº 35 – 29
PBX: (571) 796 5060
[email protected]www.centrodememoriahistorica.gov.co
Bogotá D.C. – Colombia
Impreso en Colombia. Printed in Colombia
Queda hecho el depósito legal.
Cómo citar:
Centro Nacional de Memoria Histórica, Comité de Integración del Macizo Colombiano
CIMA y Fundación del Suroccidente Colombiano FUNDESUMA (2017), Crecer como un
río. Jornaliando cuesta arriba por vida digna, integración regional y desarrollo propio del Macizo
Colombiano, Cauca, Nariño y Colombia. Volumen 2, CNMH, Bogotá.
Este informe es de carácter público. Puede ser reproducido, copiado, distribuido y
divulgado siempre y cuando no se altere su contenido, se cite la fuente y/o en cualquier
caso, se disponga la autorización del Centro Nacional de Memoria Histórica como
titular de los derechos morales y patrimoniales de esta publicación.
Crecer como un río : jornaliando cuesta arriba por vida digna, inte-
gración regional y desarrollo propio del Macizo Colombiano, Cauca,
Nariño y Colombia / Centro Nacional de Memoria Histórica y otros ;
fotografía Omar Jiménez y otros. -- Bogotá : Centro Nacional de Memo-
ria Histórica, 2017.
2 volúmenes : fotos y tablas ; 23 cm. -- (Informes de investigación)
ISBN 9: 978-958-8944-79-1
1. Campesinos - Condiciones sociales - Valle del Cauca (Colombia)
2. Víctimas de la violencia - Valle del Cauca (Colombia) - Siglo XX. 3.
Conflicto armado - Valle del Cauca (Colombia) 4. Tenencia de la tierra
- Valle del Cauca (Colombia) 5. Desarrollo regional - Valle del Cauca
(Colombia) I. Jiménez Omar, fotógrafo II. Centro Nacional de Memo-
ria Histórica III. Serie.
305.5633 cd 21 ed.
A1584
CEP-Banco de la República-Biblioteca Luis Ángel Arango
Contenido
4. El CIMA fue el río grande donde caímos todos
los arroyitos del Macizo..................................................... 11
Un nacimiento pone una gota de agua, otro
nacimiento, otra, y así va creciendo.................................. 12
Masacre de Los Uvos.............................................................. 15
La región era un hervidero propicio para
la movilización........................................................................ 22
Oye mi querida Carmen, mi pueblo sí que anda mal...........41
Después de la movilización nos llaman guerros,
nos perseguían......................................................................... 45
Después del paro, algunos salieron disparados
a las Alcaldías........................................................................ 50
El CIMA nace a partir del olvido estatal en
esta región, nos reunimos en Almaguer para la
primera Asamblea del Macizo Colombiano....................... 57
En la Asamblea de Almaguer nosotros
construimos nuestros principios........................................ 63
Empezamos a organizar el trabajo en
derechos humanos.................................................................. 69
Desde la Asamblea de Almaguer se comenzó
a incubar la idea del ente administrativo del
movimiento CIMA.................................................................... 74
De nuevo a participar en lo electoral.............................. 77
7
Crecer como un río
Cuando ganamos las Alcaldías pensamos
que ya habíamos ganado todo y nos fuimos
pa’ la casa a dormir................................................................ 82
Lo cultural avanza con lo organizativo
y político al tiempo............................................................... 87
La utopía sí es posible traspasarla de unos
a otros: se trabaja en el colegio de Lerma...................... 93
Camina derechito o se muere............................................... 97
5. El Macizo vuelve a rugir.................................................... 101
Negociamos en frío, pero con la gente lista
a salir a la Pana.................................................................... 102
Se demuestra la fuerza y capacidad de
negociación del campesinado............................................ 112
La tercera es la vencida: ganamos con Astul
en Mercaderes....................................................................... 117
Nos empezamos a soñar norte de Nariño y sur
del Cauca como una región de integración y
nos vimos como hormiguitas trabajando en
lo comunitario...................................................................... 122
En el 99 tocó irse a la vía porque el Gobierno
nos incumplió......................................................................... 128
Se gana en la movilización, pero se pierde en la
negociación e implementación de los acuerdos............ 156
Luis volando, Floro caminando........................................ 162
Continúa la victimización de nuestros
líderes, el Estado incumple los acuerdos pactados
en las movilizaciones y el CIMA resiste ante un
contexto adverso................................................................. 182
La muerte nos perseguía… se vienen los paras
al Macizo................................................................................ 193
Nos siguen incumpliendo acuerdos y los
politiqueros tradicionales se llenan la boca
robando logros que eran nuestros.................................. 201
Con los agrosembradores y las mujeres
maciceñas, el CIMA resiste................................................. 204
8
Se piensa y se construye la surcolombianidad.............. 211
6. Caminos y siembras en épocas de crisis y miedo............. 221
Resistencia y crisis de la organización a pesar
de los grandes esfuerzos del relacionamiento............. 222
Gobierno alternativo, los esfuerzos por
el relacionamiento.............................................................. 225
Las Tulpas por la Vida nos permitieron recorrer
el territorio en medio del miedo...................................... 234
El mundo de los blancos en general, el de
Bogotá y el institucional, es de regalos....................... 237
La violencia golpea, el CIMA resiste............................... 239
El Estado se posicionó generando mucho
miedo con la retoma militar del Macizo........................ 248
La guerrilla salió corriendo y quedó la
represión a los campesinos................................................. 250
Víctimas de ambos actores................................................. 253
7. Estrategias y alianzas para romper el cerco
de violencia y el miedo....................................................... 263
Logramos surgir y resistir en lo local a pesar de todo...264
Se agudizó la cosa de la violencia regional
con los paramilitares, pero seguíamos sembrando....... 267
Las mejores armas que teníamos eran el azadón,
la pala y el machete............................................................. 273
En el peor período de miedo fue lo cultural
y lo agroambiental lo que se trabajó............................. 282
Sembrando herencia organizativa y
movilización política.......................................................... 288
La movilización política: los frutos
del relacionamiento............................................................ 293
Las ganancias sociales y políticas................................... 296
8. La resiembra en el Macizo Colombiano.......................... 301
Los jóvenes, las mujeres y lo agroambiental: la
recomposición del Macizo Colombiano........................... 302
9
La recomposición del Macizo desde sus
afluentes juveniles.............................................................. 303
La recomposición maciceña desde sus
afluentes agroambientales................................................ 311
Las mujeres como forjadoras de los afluentes
del CIMA................................................................................. 317
Por la minería se nos vino de nuevo la
violencia y las amenazas..................................................... 322
Una de las mujeres incansables que defendió
el Macizo fue asesinada....................................................... 333
Siembras y cosechas en la búsqueda de la
unidad del Macizo................................................................ 340
Hemos seguido caminando sobre lo construido........... 343
La cosa ha seguido complicada: tocó participar
en el paro cafetero, luego en el paro agrario y
conformamos mesas campesinas y construimos la
Cumbre Agraria, Étnica y Popular................................... 358
Reflexiones y aprendizajes sobre el caminar
organizativo: volver a la vieja escuela. Es decir,
construir desde lo local........................................................ 365
Logros del CIMA y las expectativas de
reparación colectiva............................................................... 383
A pesar de todo lo que se ha dicho, unas
palabras finales........................................................................ 391
Infografía. Participación política del CIMA,
hechos victimizantes y restitución de tierras.
Municipios del sur del Cauca y norte de Nariño.............. 403
Siglas........................................................................................... 409
4
El CIMA fue el río grande donde caímos
todos los arroyitos del Macizo
Correo Cívico. Edición del 13 de octubre de 1991, página 7. Coordinadora Nacional
de Movimientos Cívicos (CNMC). Fuente: archivo del CNMC.
11
Crecer como un río
Un nacimiento pone una gota de agua, otro nacimiento,
otra, y así va creciendo
¡Como el río!, como una quebradita llega a otra quebradita, y se
va haciendo grande, va creciendo como el río, nosotros somos como…
una quebradita, como una fuente que va llegando ahí, organizados
también, con una forma organizativa propia, pero identificándonos
con una cuestión mucho más grande, y ahí nos encontramos efectiva-
mente con el CIMA
Walter Gaviria – CIMA
Estábamos en que en la década de los ochenta empieza a sur-
gir el CIMA a partir de las grandes movilizaciones por munici-
pios de la Bota Caucana. Hasta esa época no sabíamos del CIMA
nada, no había un nombre. Suceden paros, tomas y movilizacio-
nes en San Sebastián, Almaguer, Santa Rosa y Bolívar (El Morro
y luego la cabecera municipal), siendo la más brava la de Santa
Rosa, Guachicono y el Morro, que la fuerza pública detuvo en
Guachicono [por ello la gente la conoce comúnmente como la
marcha de Guachicono]. En ese andar comienzan una serie de
reuniones muy amplias donde se empieza a gestar la célula or-
ganizativa hasta que revienta en el 91 con el primer paro del
Macizo Colombiano1.
El 31 de marzo de 1991 nos reunimos en Sucre a asignar las
tareas necesarias para adelantar el paro de Rosas que se pensaba
para el mes de agosto2.
Por motivo de la inequidad del Gobierno, por no ponerle aten-
ción a las necesidades ni las propuestas de las comunidades3.
1 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Bolívar (Lerma),
Cauca, 25 de julio de 2015.
2 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Bolívar (Lerma),
Cauca, 25 de julio de 2015.
3 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Almaguer, Cauca,
14 de agosto de 2015.
12
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
Y por el incumplimiento de los acuerdos de las movilizaciones
del 85 y 874.
El mito del nacimiento del CIMA, bueno, es que esta no es una
organización que nace por Decreto, ni que sea homogénea: algu-
nos dirían que en Santa Rosa, que en Almaguer por la asamblea,
Bolívar diría que aquí porque se dio la primera reunión, porque
se dio el comité, y todo eso se fue regando tanto que hubo la ma-
sacre de Los Uvos después, pero la cosa siguió deambulando en
varias partes porque la idea ya estaba hace rato de que había que
construir una organización del Macizo Colombiano, eso fue algo
que se fue construyendo poco a poco5.
Hay quienes dicen que en Sucre se concibe el CIMA, pues ya
se estaba hablando de la necesidad de una organización que nos
representara a nivel departamental y nacional, por lo menos una
coordinación para que las comunidades no negociaran pliegos
por aparte para ver si el Estado les cumplía o no, pues nadie que-
daba al frente para ver el cumplimiento de lo acordado. Una or-
ganización donde se reúnen todas las organizaciones de todos los
municipios del Macizo. En la reunión de Sucre como un río gran-
de, todos los arroyitos caemos al CIMA: cogió los comisarios, las
Juntas de Acción Comunal, todas las fuerzas de organización, y así
ya se hace el CIMA. Primero estábamos como campesinos, luego
se meten a la vuelta los profesores que juegan un papel importan-
te. En Timbío ahí estaba Lesmo, Víctor, la profesora Omaira de
Caquiona y nos dijimos: somos fuerza, entonces pues hagámosle,
pero también somos una fuerza política6.
Es que hasta los nombres han ido cambiando: 28 de noviembre,
Coordinadora Campesina, luego CIMA, que cuando Primitivo fue
alcalde en Almaguer no se llamaba CIMA, otros dicen que sí, ya
4 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Bolívar (Lerma),
Cauca, 25 de julio de 2015.
5 CNMH-CIMA, conversatorio de socialización, municipio de San Pablo, Na-
riño, 2016.
6 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Santa Rosa, Cau-
ca, 25 de julio de 2015.
13
Crecer como un río
era CIMA7. Otras voces dentro de la organización dicen que el
CIMA se venía craneando desde antes por parte de unos lideraz-
gos bien cualificados que veían que hacia el sur del Cauca y norte
de Nariño había potencial para construir un movimiento social
amplio. También, dicen algunos que la idea surgió de una reunión
en Los Uvos.
La metáfora del río tiene un sentido figurado, pues el CIMA,
los que iniciaron el proceso de organización fueron principalmen-
te tres municipios: San Sebastián, Almaguer y Santa Rosa. Esos
municipios salen a la movilización de Guachicono y después se
empiezan a unir otros municipios del sur del Cauca hasta que en
1999 se acercan Leiva, Policarpa y se unen los municipios del nor-
te de Nariño. Cada movilización era como la llegada de la lluvia,
con cada invierno el movimiento iba creciendo con más pueblos.
En 2000 se llega hasta el Huila y hubo acercamientos con pueblos
del centro del Cauca como Cajibío. Cada movilización ha traído
más gente, porque esto es una movilización, no es sólo el paro,
aquí crecen las ideas, crece el pueblo y la organización8.
El Macizo Colombiano lo tenemos como el corazón de una per-
sona que esparce el agua en todo el país. Un nacimiento pone una
gota de agua, otro nacimiento pone otra y así va creciendo. Dentro
de los seres humanos es la misma cosa, toda persona es importan-
te dentro del camino, porque lo más importante de la organiza-
ción es ir tomando, ir recogiendo parte por parte como los ríos.
Como el río va creciendo la organización social en el Cauca, con
un amor por la tierra, buscando alternativas de progreso social. El
CIMA canaliza el compromiso de la participación comunitaria y
se convierte en el vocero de las aspiraciones de los habitantes de
los municipios que conforman la región, construye un proyecto
de vida diferente por la misma necesidad que le tocó vivir, por las
mismas dificultades que se tiene en el sector campesino9.
7 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Almaguer, Cauca,
14 de agosto de 2015.
8 CNMH-CIMA, taller regional de socialización, municipio de San Pablo, Na-
riño, 2016.
9 CIMA-Ministerio de Salud, Crecer como un río (video documental), 1994.
14
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
Masacre de Los Uvos
- El Paro de Rosas, es el famoso Paro de Rosas, pero en el inter-
medio entre la creación del CIMA y el paro le quiero contar dos
hechos destacados: uno muy doloroso y uno muy importante. El
primero es la masacre de Los Uvos: para no dejar hacer el paro
el Macizo, que ya tenía fuerza, el Ejército masacró a los campesi-
nos de Los Uvos, muy doloroso… perdóneme10… No me acuerdo
exactamente en este momento cuántos campesinos masacraron
pero el Ejército con su comandante, me acuerdo su apellido, Lo-
vera, el comandante del Ejército Lovera del Batallón José Hilario
López, esperaron una chiva que bajaba de Los Uvos hacia Pie-
dra Sentada, las personas iban al mercado a ofrecer los produc-
tos, traían cafecito y todas esas cosas. Ahí los esperó el Ejército,
los paró e hizo devolver la chiva y más arriba los masacró. Creo
que diecisiete personas si no estoy mal que masacraron. Digamos
ese es el costo de ese proceso de creación del CIMA de impulsar
una movilización. Entonces es un hecho doloroso, pero eso no nos
paró, eso no nos paró, el hecho de seguir fortaleciendo, organizar
la movilización. Eso no nos paró. Por el contrario, nos dio toda la
fuerza, todo el vigor.
Eso se lo achacaron al ELN y nosotros sabíamos que eso no era.
Algunos que quedaron vivos como por misterio ahí de la vida con-
taron, también contaron otros que se dieron cuenta, por ejemplo:
un profesor que se bajaba en una moto, que se dio cuenta de eso
y se quedó por allá escondido vio cómo masacraban a la gente y
sabían que el Ejército estaba en esa zona, después digamos; cuan-
do eso ya se mete la investigación se demuestra que es el Ejército.
Pues indudablemente se hizo ahí una reparación inicial que creo
que no compensa, una reparación y todo el mundo demostró que
eso realmente fue el Ejército Nacional.
Los que más sirvieron de testigo para eso además de los cam-
pesinos de la región y todo el proceso del Macizo -todos los que
10 Dijo mientras trataba de recuperar la voz a causa del llanto.
15
Crecer como un río
nos criamos alrededor de eso- fueron los soldados mismos que de-
clararon, no se aguantaron digamos, creo que les golpeó mucho,
pues, espiritualmente, digámoslo así y después en las declaracio-
nes ellos mismos se encargaron de declarar quién había matado
a la gente y quiénes eran, quién era el comandante del Ejército y
cómo se había llevado el proceso, lo explicaron todo con detalle.
Entonces se demostró que fue el Ejército, el Batallón José Hilario
López que masacró 17 campesinos cuando recién estaba empezan-
do el embrión organizativo de la región y cuando recién se estaba
comenzando a preparar el paro para hacer conocer del Macizo11.
Respecto a esta masacre, en 1993 fue condenada la Nación por el Tribunal
Administrativo del Cauca a pagar por el crimen cometido por una patrulla del
Ejército Nacional adscrita al Batallón José Hilario López. El caso había llegado
a la CIDH-OEA en el año 1992 (caso 11.020 CIDH). Durante el trámite efec-
tuado en esta instancia, el Estado colombiano reconoció su responsabilidad
en la violación de múltiples derechos de las víctimas. En 1995 se inició entre
las partes un proceso de solución amistosa que terminó sin mayores acuerdos
en 1998, siendo declarado el caso admisible por la CIDH. En un informe en-
tregado a la CIDH en el año 2000 por parte del Estado colombiano sobre este
caso, se informaba que: “la investigación penal que se adelanta en la Unidad
Nacional de Derechos Humanos contra los suboficiales José Agustín Cañón
González, Pedro López Gamboa y Miguel Antonio Gil Orozco continúa en
etapa de instrucción. Con relación a la situación de los familiares de las vícti-
mas que aún no han sido reparados, se informó que el Ministerio de Defensa
Nacional se encontraba estudiando la viabilidad de celebrar acuerdos concilia-
torios sobre la base de una nueva lista de demandantes en el ámbito conten-
cioso administrativo. Con relación a la adopción de las medidas destinadas a
la reparación social, a la luz de las recomendaciones del Comité de Impulso,
el Estado informó que se han asegurado los recursos para la terminación de
los cinco proyectos de infraestructura, los cuales se encuentran debidamente
suscritos, legalizados y en etapa de ejecución. Asimismo, se habría ejecutado
la primera fase del proyecto de atención psicosocial de la comunidad de Los
Uvos, con el fin de superar los efectos producidos por los hechos del caso y
lograr la recuperación del tejido social. El Estado también hizo referencia a las
medidas adoptadas para asegurar que en el futuro se aplique la doctrina de
11 CNMH-CIMA, entrevista 0012, maciceño adulto mayor, Popayán, Cauca, 2015.
16
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
la Corte Constitucional colombiana y la CIDH en materia de investigación y
juzgamiento de hechos similares a los ocurridos en Los Uvos”.
Citado en Informe 35/00 de la CIDH. Consultado en https://www.cidh.oas.org/
annualrep/99span/De%20Fondo/Colombia11020.htm, el 29 de junio de 2017.
El 24 de noviembre del año 2011, el Tribunal Contensioso Administrativo
del Cauca, en proceso de repetición contra personas halladas responsables por
la masacre, falló que: “los señores JOSÉ EDILBERO CORTEZ VALERO, JOSÉ
GUSTAVO MORA PARRA, Soldados LUIS EDGAR ENRIQUEZ LEDEZMA,
JHON JAIRO CASTILLO VELEZ, WILSON CERTUCHE HERNÁNDEZ, en
compañía de los civiles, JUAN CARLOS MUÑOZ, Y ASMED ORDOÑEZ BUR-
BANO, son responsables por dolo por la actuación desplegada el día 7 de abril
de 1991, y que a la postre dio lugar a la sentencia condenatoria contra la Nación
Ministerio de Defensa – Ejército Nacional… [resolviendo] CONDENAR a los
señores JOSÉ EDILBERO CORTEZ VALERO en porcentaje de 25 % de la con-
dena, JOSÉ GUSTAVO MORA PARRA en porcentaje de 25 % del valor de la
condena, LUIS EDGAR ENRIQUEZ LEDEZMA, JHON JAIRO CASTILLO VE-
LEZ, WILSON CERTUCHE HERNÁNDEZ, JUAN CARLOS MUÑOZ, ASMED
ORDOÑEZ BURBANO en porcentaje de 10 % del valor de la condena respon-
diendo todos por el 100 % valor de lo pagado por el MINISTERIO DE DEFENSA
– EJÉRCITO NACIONAL, conforme a la conciliación proferida el 5 de octubre
de 2000, demandante JAIME DORADO SAPUYES proceso 2000393000”.
En el mismo expediente referido, se indica que en la investigación admi-
nistrativa adelantada por la Procuraduría General de la Nación se concluyó
apertura de investigación contra otras personas involucradas en los hechos
así: En la parte final correspondiente a las conclusiones se expone, que en el
asesinato de las 17 personas a que se refiere el presente proceso acumulado
se encuentran comprometidos en el genocidio de los UVOS, los siguientes
miembros de las fuerzas militares:
COMO AUTORES MATERIALES CONFESOS;
CABO PRIMERO JOSE GUSTAVO MORA PARRA
SOLDADO WILSON CERTUCHE HERNANDEZ
SOLDADO JHON JAIRO CASTILLO VELEZ
SOLDADO LUIS ENRIQUE LEDEZMA
COMO AUTORES MATERIALES EN SU CALIDAD DE CIVILES:
MAYOR CESAR AUGUSTO SAAVEDRA PADILLA
TENIENTE JOSE EDILBERTO CORTES
17
Crecer como un río
COMO PRESUNTOS DETERMINADORES DE LOS HECHOS:
JOSE AGUSTIN CAÑON GONZALEZ
CABO MIGUEL GIL OROZCO
CABO PEDRO LOPEZ GAMBOA
IGUALMENTE EN SU CALIDAD DE PRESUNTOS RESPONSABLES
DEL ENCUBRIMIENTO:
CORONEL ALFONSO BRICEÑO LOVERA, MAYOR MANUEL RODRÍ-
GUEZ DIAZGRANADOS.
El informe referido, mediante providencia de 29 de marzo de 1993 (folios
103 a 108) fue acogido por el Jefe de la OFICINA DE INVESTIGACIONES
ESPECIALES, ordenando la apertura de las correspondientes investigacio-
nes disciplinarias. Consultado en expediente 2003 0650 00.
Consultado en: http://colombiaaldia.co/estados/boletines/bole-
tin_6_2011/1900123156502003065000.pdf, el 29 de junio de 2017. La
masacre fue también atribuida inicialmente por los miembros del Ejército a la
guerrilla de las FARC.
- Con la masacre de Los Uvos nos dimos más cuenta de la
importancia de la movilización, comenzamos como un proceso
de movilización haciendo los famosos Cabildos por la Vida y la
Dignidad del Macizo. Esa palabra cabildo para nosotros era muy
importante mirá: Cabildo por la Vida y la Dignidad del Macizo.
Entonces a partir de la masacre de Los Uvos comenzamos hacer
cabildos y cabildos en casi todos los municipios del Macizo, trayen-
do, pues, a la Procuraduría Nacional, a personajes digamos de la
vida pública nacional12.
12 CNMH-CIMA, entrevista 0012, maciceño adulto mayor, Popayán, Cauca, 2015.
18
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
MASACRE DE LOS UVOS
En la tarde del 7 de abril de 1991,
procedente de Los Uvos iba con destino
a Piedrasentada (Cauca) la chiva con pla-
cas SY 2060, conducida por su propietario
José Rafael Samboní, trasportando pasa-
jeros y diferentes mercancías. Cuando se
encontraba a la altura del sitio conocido
como Puente Fierro, se le dio pare a la
chiva por parte de los civiles Juan Carlos
Muñoz y Asmed Ordoñez Burbano, quie-
nes estaban en compañía de los soldados
adscritos al Batallón José Hilario López de
Popayán, Luis Edgar Enríquez Ledezma,
Jhon Jairo Castillo Vélez y Wilson Certu-
che Hernández; al mando del cabo prime-
ro José Gustavo Mora Parra, cumplieron
órdenes del teniente Edilberto Cortés
Valero, portando prendas militares, arma-
Foto tomada del periódico mento oficial y pasamontañas, haciendo
regional El Liberal del 9 de abril
regresar a la Chiva con todos su pasajeros
de 1991. Página 14 del reportaje
“Masacre en el corregimiento de con dirección a la vereda Los Uvos. Una
Piedra Sentada Cauca”. vez detenido el vehículo, ordenaron a los
pasajeros descender del mismo, tenderse
en el piso boca abajo, separando a los hombres de las mujeres, despojándolos
de pertenencias, procedieron a fusilarlos por orden del cabo José Gustavo Mora
Parra; con iniciativa y participación de los civiles Juan Carlos Muñoz y Asmed
Ordoñez Burbano y el soldado Jhon Jairo Castillo Vélez, prestando seguridad el
soldado Luis Edgar Enríquez Ledezma; y bajo las órdenes del Teniente Edilberto
Cortés Valero. De la misma forma asesinaron a dos profesores de la zona que
accidentalmente pasaban por el lugar de la masacre en una motocicleta. En esta
masacre asesinaron a ALEJANDRO SALAZAR PAZ, LISANDRO NIEVES DORA-
DO, SANTIAGO LASSO, HERNAN MAMIAN, RUBEN DARIO JOAQUI NAR-
VAEZ, ADAN RUANO, ALFONSO CHILITO, SAUL ESPINOSA, LIBARDO
NIEVES, ADRIAN LOPEZ, HERNAN ROSERO LLANTEN, LEONCIO MELLI-
ZO, WILSON DORADO, RUBEN DORADO (hermano del anterior), YENNI
PRIETO RENGIFO, ADRIAN LOPEZ, PASTORA N.”. Sentencia del TRIBUNAL
CONTENCIOSO ADMINISTRATIVO DEL CAUCA Popayán, veinticuatro de
noviembre de dos mil once (2011). Magistrado Ponente: HILDA CALVACHE
ROJAS Expediente 1900-123-15650-2003 0650 00.
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Crecer como un río
- Por medio de la masacre de Los Uvos, el Estado intentó de-
tener el proceso de construcción del CIMA en abril del 1991.
Estos cabildos tienen el acompañamiento del Comité de Soli-
daridad con Presos Políticos, para la denuncia política y junto
al Colectivo de Abogados José Alvear Restrepo se inició un pro-
ceso judicial para la reparación administrativa. En los cabildos
también se abordan asuntos más políticos sin olvidar las nece-
sidades concretas de las comunidades. El trabajo en esta línea
presiona la reparación administrativa y se une en la exigencia
de inversión en esa comunidad. A partir de la denuncia se de-
mostró que la masacre fue una acción del Estado que trató de
encubrirla utilizando el nombre de un actor armado que estaba
en la región [ELN]13.
En 1991, justamente en diciembre fue realizada la masacre del
Nilo en el norte del Cauca. Este hecho fue conocido como la ma-
sacre de la Hacienda Pílamo, donde también había una acción
deliberada del establecimiento en contra de los movimientos so-
ciales. Nos podemos dar cuenta entonces que hay una afectación
a procesos sociales evidente14.
- Para 1991 ya estaba el CIMA, sin el nombre, pero ya esta-
ba la organización concebida. Los cabildos por la vida se dan
durante este período de concepción de la organización y son
13 CNMH-CIMA, entrevista 0019, hombre, líder del CIMA, Popayán, Cauca, 2015.
Inicialmente la masacre fue atribuida por el Ejército Nacional a las FARC. Otras
versiones sindicaron del hecho a la guerrilla del ELN, pues el bus escalera fue pin-
tado con las siglas de esta guerrilla.
14 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de Popayán,
Cauca, 10 de julio de 2015. Esta afectación no se limita al Macizo sino que in-
vade la realidad del país. Por esos años se da también la masacre de Trujillo y
la persecución y exterminio de la Unión Patriótica, eso venía avanzando de allá
para acá, de norte a sur del país. A nivel nacional se venía dando una violencia
como consecuencia de la apertura democrática que representaba la elección
popular de autoridades locales principalmente de alcaldes y la ampliación de
los mecanismos de participación ciudadana. También hablamos de unos años
en los que se dieron las negociaciones con los grupos insurgentes que tenían
influencia en la región. Hablamos del M-19, el EPL y el Manuel Quintín Lame.
Son los años de la Asamblea Nacional Constituyente y la de nueva Constitución
Política de 1991.
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El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
apoyados por procesos sindicales, Fetracauca15, el Comité de So-
lidaridad con Presos Políticos seccional Popayán, defensores de
derechos humanos y de presos políticos16.
En este sentido, al darse la masacre de Los Uvos, aparece una
relación con sindicatos nacionales y organismos de derechos hu-
manos que eran muy pocos. El recuerdo era que hicimos, entre
mediados de abril y julio, unos diez cabildos por la vida: Uvos,
Altamira, Almaguer, San Miguel, Santa Juana, todos por el co-
rredor en el que fue la masacre. En estos se proponen algunas
cosas como garantías de protección por la vida, eso también ace-
leró la realización del paro de Rosas. De la reunión de Los Uvos
y los cabildos por la vida se va construyendo la idea de confor-
mar el CIMA17.
- Lo que fue la masacre de Los Uvos marca muy fuerte: uno,
porque hasta San Sebastián llega la razón de que asesinaron a
unas familias y líderes del Macizo. Entonces viene la pregunta:
¿por qué los mataron?, ¿quién los mató?, ¿qué paso con ellos?
Dos, porque se realiza el primer Cabildo por la Vida y la Espe-
ranza. En ese primer Cabildo por la Vida y la Esperanza ayu-
damos a coordinar la reunión con el apoyo de Miguel que en
ese tiempo formaba parte del Comité de Presos Políticos. Fue
impresionante, primero porque se hizo el cabildo y había poca
gente que quería hablar porque tenía miedo, se sentía el miedo,
se sentía la zozobra, pero al fin y al cabo fueron diecisiete per-
sonas de un corregimiento, de una comunidad pequeña; fueron
personas que murieron por balas pero también la gente decía
que alguna gente murió quemada en la chiva en la que se des-
plazaban, y que un profesor que se llamaba Saúl, no recuerdo el
apellido, iba llegando al sitio en una moto y también lo cogieron
y lo mataron. Era muy impresionante eso, el miedo de la gente,
pero a pesar de eso algunas personas y líderes hablaban. La gen-
15 Federación de Trabajadores del Cauca.
16 CNMH-CIMA, entrevista 0119, maciceño adulto, Popayán, Cauca, 2015.
17 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de Popayán,
Cauca, 10 de julio de 2015.
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Crecer como un río
te era consciente de que algunas personas que formaban parte
de la comunidad, de alguna forma, facilitaron o estuvieron de
acuerdo con la masacre, eran civiles y tenían que ver con la ma-
sacre. Eso se sentía mucho el miedo o el temor18.
Es necesario tener en cuenta los contextos externos, pues en
ese entonces estaba el proceso de negociación de paz con las gue-
rrillas M-19, Quintín Lame, PRT y EPL, que por aquí pasaron. En
estas negociaciones no se reconoce a los movimientos campesinos
pues son guerrillas con enfoques urbanos y el Quintín se enfoca
en el movimiento indígena. Entre 1986 y 1991 se empiezan a im-
plementar nuevas instituciones en el Estado que abren la posibili-
dad a una mayor descentralización administrativa y a mecanismos
de participación y elección popular19.
A raíz de la masacre de Los Uvos, contrario a lo que quería el
Ejército, las ganas de movilizarse no se acaban, antes da como
coraje, eso sí, cuando uno va para allá uno se conmueve, pero
la reacción fue seguir la movilización ahora no sólo por nece-
sidades de las comunidades sino reivindicando y exigiendo el
respeto a la vida y por eso se hicieron los cabildos por la vida.
Esos cabildos fueron también espacios para la preparación del
primer paro del Macizo, y aportaron para la primera Asamblea
en Almaguer en 199320.
La región era un hervidero propicio para la movilización
- Cuando hablé de la masacre de Los Uvos dije que había
dos hechos destacados con respecto al paro de Rosas: uno era
la masacre de Los Uvos y el otro hecho que es importante es
que se crean los principios. Entre la movilización en Rosas y
la creación del CIMA hay varias reuniones donde se está pre-
18 CNMH-CIMA, entrevista 0141, hombre líder del CIMA, Popayán, Cauca, 2015.
19 CNMH-CIMA, conversatorio de socialización en el municipio de San Pablo,
Nariño, 2016.
20 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Rosas, Cauca, 2015.
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El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
parando el paro y al mismo tiempo se va hablando de todo,
entonces aparecen los principios del CIMA. Para hablar de
esto se los voy a contar como anécdota porque creo que es
importante conocerla.
Nosotros en la región ya hablábamos acá con la gente y con los
obreros que eran los que supuestamente tiraban la línea21. Con
ellos se decía: ¿qué podemos crear allá? Entonces nos parece que
hacer el encuentro es fácil, hacer el periódico que estábamos pen-
sando también, lo mismo hacer el paro pues la gente lo estaba pre-
parando. La gente está en eso y se puede porque la región es un
hervidero propicio para la movilización, pero en ese momento no
sabíamos cómo sustentarlos, cómo alimentar eso políticamente,
cómo hacer que eso no se fuera a acabar en el primer paro, sino
que pudiera perdurar hacia adelante, se decía: ¿cómo hacemos?,
¿cómo le metemos política al asunto?
Me acuerdo que los dirigentes de lo que hoy se llama la Central
Unitaria de Trabajadores –CUT–, que en ese momento se llamaba
Federación de Trabajadores del Cauca –Fesutrac– dijeron: no, lo
que hay que plantear allá es un programa y una plataforma de
lucha, y nos dejaron pensando: ¿y eso cómo se come? Porque noso-
tros no sabíamos de eso. Entonces les preguntamos: ¿ustedes nos
pueden ayudar a hacer un taller? Vamos y nos preparan un taller
para la gente. Y ellos nos dijeron: ¡claro, nosotros lo hacemos! Y
mandaron al presidente José Darío de Fesutrac con otros amigos,
por ahí aparece lógicamente Miguel, esa es la historia de Miguel
en la zona también.
Aparecen para apoyar con unos talleres para crear el programa
y la plataforma. Y qué sorpresa que estando en el primer taller en
Bolívar, creo que era en El Morro, Bolívar, preparando toda la mo-
vilización, pues llegaron los trabajadores de Fesutrac con muy bue-
na voluntad como te digo; pero era la experiencia que conocían
ellos, les habían hablado siempre de plataforma y programa de lu-
cha y toda esa cosa, y llegaron allá a planteárselo a los campesinos.
21 Hace referencia a la conducción de acciones políticas y a la toma de de-
terminaciones.
23
Crecer como un río
Eso para la gente fue como si le hablaran en griego: ¿programa de
lucha y plataforma? Eso no. ¿Eso qué es? ¿Cómo es? Y estos pues de
alguna manera tenían como el formalismo y uno cree que el pro-
grama es porque hay que luchar contra el imperialismo, que hay
que luchar contra el capitalismo y que no sé qué y no sé cuándo y
la plataforma de lucha y esto, esto y esto, y todos estos puntos y eso
la gente no lo tenía en su cabeza, no lo entendía.
Entonces es cuando aparece un campesino y dice: oiga señores
aquí lo que hay que hacer es lo primero, y lo primero es lo prime-
ro. El programa y la plataforma creo que va a ser después. ¿Qué es
lo primero? Pues unos principios. No sé si los principios del CIMA
desde el punto de vista filosófico son principios o no, habría que
mirarlos y ver qué significan esos principios. Pero fue lo que la
gente dijo: lo primero es lo primero y lo primero son los principios
y los principios son los que nos deben marcar a nosotros el hori-
zonte político, ¡hacia donde vamos!
Así se siguió hablando, preguntando: ¿qué es para ustedes lo
primero?, ¿qué es lo primero?, ¿qué se le ocurre? Así surge que:
aquí tenemos una identidad regional y qué significa una identidad
regional. No, pues, que aquí tenemos una forma de hablar, tene-
mos una forma de vestir, tenemos una forma de ser, ¿sí?, tenemos
unas expresiones culturales, tenemos una identidad que nos rela-
ciona con todos los pueblos del Macizo entonces eso es lo prime-
ro: ¡la identidad! Esa identidad debe ser lo primero; entonces fue
cuando alguien dijo: eso tiene que ser un principio, exactamente
un principio. Así se crearon los principios.
Así se fueron construyendo y ya otro dijo: nosotros además
somos autónomos, aquí nadie nos manda, aquí nadie nos diri-
ge; entonces tenemos que tener autonomía, que no vengan los
partidos ni ningún dirigente -ni de izquierda ni de los partidos
tradicionales- a decirnos qué es lo que debemos tener. Y así
aparece la autonomía. También aparece el lenguaje, y yo no sé
si el lenguaje es un principio, pero ellos lo plantearon como lo
primero, porque nosotros tenemos nuestras propias formas de
decir las cosas, ¿sí?, nosotros no entendemos de imperialismo.
Entendemos otras cosas y es la forma como nosotros decimos
24
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
las cosas y comenzaron a mencionarlas y entonces aparece el
lenguaje como un principio.
Aparece la movilización -porque estábamos preparando la mo-
vilización-, no sé si filosóficamente también es válido, digamos,
meterle una categoría de principio, pero ellos dijeron: es lo prime-
ro, la movilización es lo primero para nosotros pues es la manera
como a veces hemos logrado para que nos manden un promotor
de salud, porque ni siquiera un médico, o que pongan un profesor
a una escuela. Se decía: la movilización ha sido un instrumento
que nos ha servido, fíjese lo que se ha hecho en Almaguer, fíjese
en los cabildos, fíjese lo que estamos preparando ahora, ¡la movi-
lización es lo primero! Es un principio, es lo primero.
Otra cosa que es primero aquí, dijeron, es la integración en-
tre nosotros. Si nosotros no nos integramos pues entonces no
podemos hacer ni movilización, ni identidad, ni nada de esas
cosas; tenemos que integrarnos y por eso aparece el principio
de la integración.
Así como les estoy narrando fueron apareciendo los princi-
pios. Claro, no todos salieron en el primer taller, otros salieron
en otros talleres, en otros lados, como en Sucre, en otras zonas,
y digamos lo que se iba construyendo. Pero fue la sabiduría de
los campesinos lo que nos dijo: aquí lo que hay que construir no
son plataformas ni programas porque ese lenguaje no lo enten-
demos, aquí lo que hay que construir son principios. Y ese es el
origen de los principios, esa ha sido la línea política para fun-
cionar en el Macizo, nos olvidamos de plataformas y programas,
seguramente habrá que sacarlas cuando creamos un partido u
otras cosas, pero eso es lo que mueve a la gente. Esos dos hechos
fueron importantes entre la creación del CIMA y el primer paro
del Macizo Colombiano en Rosas22.
Al principio, la preparación del paro fue trabajando como
a escondidas a causa del celo político de los tradicionales que
era fuerte. Así fue hasta que empezó la promoción y convo-
catoria dura a partir de mayo de 1991. No se sabía la fecha,
22 CNMH-CIMA, entrevista 0012, maciceño adulto mayor, Popayán, Cauca, 2015.
25
Crecer como un río
pero todos teníamos que estar listos desde mayo para salir.
Teníamos que tener todo listo, la alimentación, todo para salir
apenas nos dijeran23.
- ¡Santa Juana!, Santa Juana de La Vega, ahí se hizo la última re-
unión con los líderes que iban a coordinar la movilización, ahí se
definió por dónde salía. Los grupos de los otros municipios iban
llegando a una finca cercana a Rosas. Ahí se iban a concentrar.
También se definió que la primera gente que iba a salir era la de
unas veredas de Rosas y de La Sierra para garantizar la ocupación
de la Panamericana para que eso facilitara la llegada de la demás.
Y que apenas esas veredas ocuparan la Panamericana tenían que
enviar una comunicación para que el otro bloque fuera saliendo.
Lo cierto es que no toda la gente alcanzó a llegar al sitio, pero sí
hubo la ocupación de las veredas de Rosa y de La Sierra y eso faci-
litó que la gente fuera llegando.
Santa Juana la recuerdo mucho por dos hechos: uno, por-
que en Santa Juana en el mismo momento estaban reunidos
los evangélicos, y nosotros sabíamos que los evangélicos eran
muy difíciles de movilizar porque ellos decían que en toda mo-
vilización había bailes, que enamoraban a las muchachas y lle-
gaban con hijos, que había mucho cruce familiar, y que ellos
estaban de acuerdo con la movilización, pero no estaban de
acuerdo con esas cosas que se generaban con la movilización.
Entonces el pastor nos permitió hablar, contarle a la gente, de-
cirle para qué era la movilización, invitarlos a la movilización.
Logramos que de cien o ciento cincuenta personas -de perso-
nas creyentes que llaman ellos- participaran unas seis familias.
Pero también logramos que el pastor les fijara una cuota de
contribución a ellos, dijo: todas las familias me hacen el favor
y vamos a dar (no me acuerdo, acá puede ser) 5.000 pesos –lo
que eran 5.000 para nosotros en este momento–. Y yo recojo
y le doy a los compañeros y vamos a estar pendiente de ellos,
enviándoles remesa.
23 CNMH-CIMA, conversatorio de socialización, municipio San Pablo, Nariño, 2016.
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El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
Cordón de campesinos durante el paro de Rosas. Cauca, 1991. Fotografía: Adiel
Ledesma Rosas.
Y lo segundo es porque tipo dos de la mañana, una de la maña-
na, tres de la mañana, yo no recuerdo, cuando ya la misma gente
de la comunidad nos dijo: ustedes se quedan en esta casa, ustedes
acá, ustedes acá. Nos daban hospedaje, nos tocó una gente muy
amable, pero una cama con unas pulgas, hermano, una cantidad
de pulgas la cosa más: eso nos tocó con otro compañero ahí, nos
levantábamos, nos amarrábamos los pantalones abajo para que no
se nos subieran las pulgas, nos amarrábamos aquí la camisa corta.
¡Hijueputa!, pero un pulguero, hermano. Bueno, pero una solidari-
dad muy bacana. Cantidad de pulgas que tenía la cama y la cobija, y
nos tocó prácticamente amanecer sentados, no se pudo descansar24.
Cauca ha sido una de las zonas más olvidadas del país y
desde el paro de agosto de 1991 en Rosas se pudo tener más
claridad frente a lo que se tenía que hacer y hubo un poco más
de proceso25.
24 CNMH-CIMA, entrevista 0141, maciceño adulto, Popayán, Cauca, 2016.
25 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Rosas, Cauca, 2015.
27
Crecer como un río
- Mirando el cumplimiento y que tanto Santa Rosa como El Ro-
sal lograron unas reivindicaciones [en las movilizaciones de 1985
y 1987] líderes de otros municipios fueron llegando a esa coor-
dinación que teníamos en Santa Rosa a preguntarnos cómo era
que hacíamos. Entonces llegó Almaguer, inclusive llegó La Vega
[llegó después de que se independizó Sucre], llegó creo que La
Sierra y Rosas por el corredor de acá y hasta ese momento no se
incluía Bolívar. [Por otro] corredor San Sebastián, La Vega, Sucre,
La Sierra, Rosas que dio la vuelta y se comienza a empujar ya un
proceso más grande que comienza a tener no sólo presencia de la
ANUC sino de otras organizaciones, por ejemplo, acompañamien-
to de Asoinca como sindicato o el acompañamiento de la CUT. Se
da, digamos, una unidad con trabajadores del Cauca y del sindi-
cato donde están Miguel, Cárdenas y otros compañeros y profe-
sores, entre ellos Primitivo, que era un profesor de Almaguer, y
varios que fueron sumándose como para ver cuál era la magia o
el proceso que habíamos iniciado. Y comenzaron a caminar, pero
ya no tenía que ser una movilización de Santa Rosa no más, sino
que con la experiencia que tenía Santa Rosa se hiciera otro ejerci-
cio de movilización para plantear ya no la problemática de Santa
Rosa ni de un corregimiento como el de San Sebastián, sino que
planteáramos las problemáticas -creo que- de seis municipios y se
empuja en ese sentido la movilización del 91, ¿no?, digamos que
para hacer esa movilización del 91 y para articular con los otros
municipios la experiencia de Santa Rosa fue fundamental26.
- [Desde Lerma, Bolívar] el colegio comunitario permitió ges-
tar un proceso de resocialización o pacificación de la zona con
educación, con cultura y con desarrollo comunitario. Entonces ya
se iba formando líderes acá que ya tenían otra visión y que venían
apaciguando la zona. Estas mismas situaciones y crisis de abando-
no de Lerma se veían en todas las zonas del Macizo Colombiano
y la Bota Caucana, eso hace que desde Santa Rosa comiencen a
exigir los derechos, comiencen a moverse, comiencen también a
manifestarse y hacerse visibles porque el Macizo Colombiano para
26 CNMH-CIMA, entrevista 0032, hombre, líder del CIMA, Popayán, Cauca, 2015.
28
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
nosotros, a nivel de Colombia y el mundo lo conocían, porque, ah,
Macizo Colombiano es el nudo, es la estrella fluvial colombiana, es
el lugar donde nacen los cuatro ríos y solamente se conocía eso y
no se sabían que acá había diferentes tipos de culturas, que acá ha-
bían afros, que acá habían indígenas, que acá habían campesinos,
que acá tenían un arraigo, que también acá tenían una cultura,
tenían una forma de vida y entonces en medio de ese abando-
no ellos comienzan a irse movilizando. Ellos fueron convocando
a más gente; desde acá, es posible que Walter como intelectual y
como enamorado de querer defender el proceso de Lerma, haya
[querido] que participaran las movilizaciones que se estaban dan-
do, como las que iban hacia Bolívar o hacia Guachicono y reunio-
nes, como en el caso de Sucre27.
- Entonces, a preparar el paro del Macizo, sin experiencia y sin
nada. Era hablar de un pliego de necesidades de cada uno de los
municipios que era muy similar: el tema de educación, salud, vías,
telefonía, electrificación, pues las veredas no tenían electrifica-
ción; todas esas series de necesidades básicas insatisfechas diga-
mos era lo que la gente relacionó en un pliego28.
Pero ahí también se soñaba en una primera Asamblea del Ma-
cizo que se realiza en Almaguer en 1993, en una Universidad del
Macizo, un periódico propio [ambas reivindicaciones pendientes],
y en un ente técnico del movimiento, que más adelante sería Funde-
cima. Fue como el sueño. De ahí partió a dónde queríamos salir con
el lema identidad, pertenencia y autonomía por una vida digna29.
Si bien unos llegaron con más experiencia por haber partici-
pado en las movilizaciones de años anteriores, por ejemplo, la de
Guachicono, para otras comunidades era la primera experiencia
de un paro. Estas comunidades se animan al ver que los acuerdos
de Guachicono sirven, así que surgen más ganas de unirse a la mo-
vilización, se puede decir que Guachicono fue la chispa del primer
27 CNMH-CIMA, entrevista 0014, maciceño adulto, corregimiento de Lerma,
municipio Bolívar, Cauca, 2015.
28 CNMH-CIMA, entrevista 0012, maciceño adulto mayor, Popayán, Cauca, 2015.
29 CNMH-CIMA, conversatorio regional de socialización, municipio San Pablo,
Nariño, 2016.
29
Crecer como un río
paro del Macizo. Pero estas ganas de salir a taponar las vías se ve-
nían construyendo desde varios procesos organizativos, se estaba
llamando a la movilización desde diferentes espacios aprovechan-
do un momento en el país que favorecía esta vía para negociar el
país que se quería, eran los años de la Asamblea Nacional Consti-
tuyente, de la Constitución Política de 199130.
- Fueron nueve días, pero fueron duros, tanto en la movilización
como en la negociación. Se da el paro de Rosas, entonces hay que
salir, y de Lerma salen veinticinco personas que éramos casi que to-
dos muchachos líderes que ya veníamos de ese proceso de formación
con Walter; que ya hacíamos parte del desarrollo comunitario. Yo
hacía parte de la música, hacía parte del teatro; hacíamos teatro y
era del campo, ni siquiera era de aquí del pueblo porque de allá de
la vereda venía con otro compañero. Éramos dos que veníamos de
hacer música y hacer teatro y nos invitaron: que hay que ir a un paro,
decían, y nos fuimos veinticinco personas. Nunca sabíamos qué era
un paro; gente que venía de la bonanza coquera y que no estaban
enseñados a aguantar. Recuerdo que fuimos los primeros que lle-
gamos y nos ubicamos donde hoy al pasar en Rosas hay una cons-
trucción, pero que también ahí está la virgen, más o menos ahí nos
ubicamos y fuimos los primeros que llegamos y había que llevar el
cambuche, que las ollas y todo ese cuento. Como ya había música, le
sirvió mucho a la organización para ese entonces porque nos fuimos
con instrumentos, con las ollas, con los guineos rucios y todo, pero
habíamos llevado poquito. Menos mal que de todas maneras ahí nos
encontramos con compañeros de La Sierra, que es donde nace “La
Marcha del Macizo Colombiano”, el himno del Macizo Colombiano
-pero esa historia se las contamos más adelantico-. Entonces también
ahí es donde se nos acabó la leña, se nos acabaron los guineos y la
gente de La Sierra nos invitó a pedir guineos y armábamos comisio-
nes y de ahí los que fuimos nos enamoramos del proceso31.
30 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Santa Rosa, Cau-
ca, 25 de julio de 2015.
31 CNMH-CIMA, entrevista 0014, maciceño adulto, corregimiento de Lerma,
municipio Bolívar, Cauca, 2015.
30
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El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
Punto de bloqueo en el paro de Rosas. Rosas, Cauca, 1991. Fotografía: Guillermo Berónc.
Fernando Velasco32 trataba de vernos como más abajo a nosotros,
cuando se le decía sobre el pliego de peticiones elaboradas para la
movilización de Rosas, él respondió que en el Macizo Colombiano
no valía la pena invertir tantos recursos, pues eso no iba a ser de im-
pacto. La verdad no nos atendió como muy bien, por lo que en esa
vez se le dijo: o analizan el pliego de peticiones y nos dan una res-
puesta, o nos vamos a paro. Y nos fuimos al paro de Rosas. Mujeres
y hombres del Macizo salieron a taponar las vías, en ese momento
ellas también empezaban a hacer sus reivindicaciones propias; ha-
cen un llamado como mujeres a pellizcarse para que el Estado no
las viera sólo como las amas de casa, sino como mujeres organizadas
y al mismo tiempo nos van enseñando el respeto a la mujer33.
Finalmente el Gobierno acuerda un pliego. De ahí en adelante se
empieza a formar un comité operativo, el CIMA. Esa es una hermosa
32 Político colombiano.
33 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Almaguer, Cau-
ca, 14 de agosto de 2015.
31
Crecer como un río
historia; tal como dice Adiel la organización es como una niña, es
tierna, es noble, va creciendo, no tiene casa, nos reunimos en los
potreros, en las escuelas. Después participamos en la campaña de
redescubrimiento de América en 1992 como respuesta a la celebra-
ción de los 500 años de descubrimiento de América, pero nosotros
decíamos que no había sido un descubrimiento sino una invasión.
Más adelante conseguimos la primera casa CIMA. Como niña va
creciendo hasta 1996. El Gobierno empieza a cubrir cositas. Del se-
gundo paro en adelante ya se habla de una fundación, Fundecima34.
- El paro del 91 lo que hizo fue mostrarle al Cauca, a Colombia, e
incluso al mundo lo que significaba el Macizo, la riqueza en el agua,
pero la riqueza también en toda su cultura y en toda su identidad
y los pueblos que existen ahí en la región. El paro del Macizo fue
importante y trascendental porque se comenzó a hablar del Macizo
ya de otra manera y se comenzó a ponerle cuidado al Macizo35.
- [En La Sierra les] voy a contar cómo iniciamos. Prácticamen-
te, pues, me acuerdo desde 1991 con la gran movilización que
salimos a Rosas. La preparación se hizo en una serie de reuniones
y se habló con la gente, concientizándoles, diciéndoles lo que que-
ríamos hacer, lo que queríamos trabajar y los objetivos que buscá-
bamos, para qué nos movilizábamos, y la gente fue consciente y a
la gente le gustó. Esa fue una experiencia muy bonita y de mucha
participación, de mucho entusiasmo y la gente pues a una sola
voz organizados; aquí fue el centro de concentración, aquí en la
escuela. Aquí en la vereda donde nos reunimos, diga usted alrede-
dor de doscientos cincuenta o trescientas personas, incluso aquí
se les hizo la comida: aquí nos reunimos de las veredas de Palo
Grande, Primavera, El Oso, Providencia, parte de La Cuchilla, La
Palma, Buenos Aires y nos reunimos acá. Aquí en la escuela nos
reunimos, se les hizo una comida, les guardamos a toda esa gente
y diga usted por ahí alrededor de las diez de la noche se organizó
la gente y se fue. Se fueron a pie, a pura pata hasta Rosas. Pues
34 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de Mercaderes
Cauca, 14 de julio de 2016.
35 CNMH-CIMA, entrevista 0012, maciceño adulto mayor, Popayán, Cauca, 2015.
32
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
en las casas nos quedamos las mujeres, algunas mujeres, porque
algunas se fueron e incluso con los niños pequeños.
A las mujeres que nos quedábamos nos correspondía: bueno,
en primer lugar, quedarnos en la casa, porque la casa no la pode-
mos dejar prácticamente sola, teníamos los muchachos pequeños
y tampoco los podíamos dejar solitos y, la que te digo, la misión
de nosotros era colaborarles a la gente que estaban allá. Acá re-
buscarnos de víveres, rebuscarnos de plata, de cosas para hacerles
llegar a los que estaban allá. Esa era la tarea de nosotras y algunos
señores se quedaron, porque todos los señores tampoco se fueron.
Pero acá la gente estaba trabajando, algunos se movían por un
lado, los otros por otro. A ver qué les hace falta: que les hace falta
panela, que maíz, que a veces maíz molido, que plátanos, que yu-
cas, que el café, todo lo que necesitaban36.
En Rosas en 1991 paramos nueve días la Panamericana y logra-
mos sentar al Gobierno. Se caminó por grupos para llegar a Rosas,
taponamos la vía unas doscientas personas como a las cinco de la
mañana del 20 de agosto de 1991 y empezó la historia de un proceso
de autonomía. En ese entonces el CIMA o lo que luego se formaliza-
ría como CIMA era pobre. Pues ahora no es que seamos ricos, pero
hay recursos, en ese entonces nos tocaba reunirnos, en escuelas, en
los potreros o nos encontrábamos en las expediciones por el Macizo.
Con la movilización de Rosas los del Macizo logramos traer al
ministro cuando los partidos tradicionales no han sido capaces.
Cuando revienta el paro, eso fue en el casco urbano, hubo gente
que, a pesar de estar en los bandos tradicionales, manifestaba co-
sas como la llegada del ministro del Gobierno nacional que para
ellos era un hecho histórico, y hacer la comparación aún hoy tie-
ne su validez. Los tradicionales se sintieron tocados en su ego,
mientras que para nosotros fue como un despertar, hubo gente
que tomó partido y cambió. Recordando esto, es necesario pensar
cómo podemos retomar eso y darle forma37.
36 CNMH-CIMA, entrevista 0026, maciceña adulta, La Sierra, Cauca, 2015.
37 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de Popayán,
Cauca, 10 de julio de 2015.
33
Crecer como un río
Correo Cívico. Edición del 13 de octubre de 1991, página 7. Coordinadora Nacional
de Movimientos Cívicos (CNMC). Fuente: archivo del CNMC.
La Movilización de Rosas [así también se conoce el primer paro
del Macizo] fue un encuentro de diferentes comunidades, proce-
sos organizativos y liderazgos. Estaba la ANUC, [que] a nivel cam-
pesino hablaban de la tierra para quien la trabaja38.
[A Lerma]… por esa época entró Severiano a hablar de lo
que sería el CIMA y en ese tiempo yo estaba creciendo y me
38 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Almaguer,
Cauca, 14 de agosto de 2015. En Rosas varios liderazgos campesinos se vieron
motivados, estaban como metidos en el cuento, beligerantes, esa actitud sir-
vió, eran líderes que venían de lo rural, la participación de pueblo fue desde
las veredas.
34
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
gustaba ir a escuchar, pero aún no se oía nada de organización.
En ese tiempo se habló de Cabildo Verde, luego sí se entró a ha-
blar del CIMA, después de la primera Asamblea de Almaguer
(1993). En Lerma, antes del CIMA, estaban algunos compañe-
ros y compañeras, las fuerzas vivas: Miguel, Miguel Ángel, Nina,
Raúl, otros de JAC, Marcial, Constantino, Roberto, la opera-
dora del puesto de Telecom, las madres comunitarias, algunos
profesores, enfermeros. Es decir, en la zona ya se venía gestan-
do ese gran movimiento que luego se relaciona con la región
para la movilización del 91 en Rosas, se comienzan a asignar
las tareas para el paro de Rosas en reuniones como la de Sucre,
que en ese tiempo aún era parte de Bolívar, esa reunión fue
el 31 de marzo del 91 y se sacaron las tareas para comenzar a
trabajar en la movilización de Rosas que se termina haciendo
en agosto de 199139.
Eso quienes no fueron ayudaron a articular apoyos para los
movilizados y los que fueron de Lerma fueron veinticinco hom-
bres y dos mujeres. Ahí empezamos a relacionarnos. Lerma se
posiciona en la parte cultural y musical; Gilmer con unos mu-
chachitos de Lerma, los Fantasmas del Cerro ayudan en la com-
posición de “La Marcha del Macizo” en Rosas del compositor
Adiel Ledesma.
39 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Bolívar (Lerma),
Cauca, 25 de julio de 2015. El testimonio habla sobre dos momentos importantes
de forma no cronológica.
35
Crecer como un río
Los Fantasmas del Cerro en el Puente del Humilladero. Los integrantes del grupo se
disponían a participar en el concurso departamental de música Mono Núñez en la
categoría de música andina. Popayán, Cauca, 1993. Fotografía: Libardo Galíndez.
Los Fantasmas del Cerro cerca al Cerro de Lerma. Los integrantes del grupo posaban
para la portada de uno de sus trabajos discográficos. En esta foto aparecen nuevos
integrantes de la agrupación, los cuales hacían parte del semillero artístico de los Fan-
tasmas del Cerro. Bolívar, Cauca, 2000. Fotografía: John Albert López Meneses.
36
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
Nace el CIMA, y los líderes regionales empiezan a tener una
relación más fuerte. Se puede decir que Lerma es un referente
para el CIMA y en Lerma se tiene al CIMA como referente. A
partir de allí empezamos a entendernos más, ya en 93 empezamos
a relacionarnos, en el 93 se da a la Asamblea de Almaguer y era
Walter quien andaba con la organización, a veces él andaba sin un
peso, andaba sin ropa, mis pantalones se los ponía y más encima
fue perseguido por ser CIMA.
Además de los diferentes procesos locales que se van sumando,
también había gente de lo nacional y lo departamental acompa-
ñando; con la ayuda de todos y la visión de los cuadros se comenzó
a forjar, se comenzó a pensar que para el Macizo había necesidad
de armar una organización que nos representara. También nos
dimos cuenta que los municipios no podían responder ante las
necesidades planteadas en las movilizaciones, teníamos que llegar
al nivel departamental y nacional40.
Antes de la movilización de Rosas hubo reuniones de delegados
de las comunidades de Almaguer, San Sebastián, Sucre, La Vega,
La Sierra, Bolívar y Santa Rosa, donde se plantea la movilización
de Rosas y se comienzan a cranear qué tipo de organización era
necesaria para coordinar la movilización, la negociación y el se-
guimiento a los acuerdos, se buscaba una organización que nos
representara. En esas reuniones, entre las cuales se debe resaltar
la reunión de Los Uvos en La Vega, sale la idea del famoso Comi-
té de Integración del Macizo Colombiano, incluso se nombra la
necesidad de una coordinación con delegados de cada municipio
y se comienza a incubar otra cosa, un ente administrativo para
recibir los logros de las movilizaciones, para hacer seguimiento y
ejecutar los proyectos 41.
- Se comienza a buscar un nombre que los representara y una
organización que tenía que reflejarse en esa organización el Maci-
40 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Santa Rosa, Cau-
ca, 25 de julio de 2015.
41 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Santa Rosa, Cau-
ca, 25 de julio de 2015.
37
Crecer como un río
zo Colombiano y entonces, entre varias propuestas, se escogió que
se llamara Comité de Integración del Macizo Colombiano. Comi-
té, ¿por qué? Porque era una comisión de compañeros líderes que
iba a jalonar un proceso. De integración, ¿por qué? Porque iba a
integrar ya no ni a una vereda ni a un corregimiento sino que iba a
integrar a varios municipios del sur del Cauca y del Macizo porque
estaba ubicado al sur de Colombia42.
Es desde estos encuentros que se impulsa la gran Asamblea
del Macizo Colombiano en Almaguer, la cual se realiza en 1993
y a la cual asistieron más o menos unas tres mil personas que
llenaron la concha acústica. Ahí nos reunimos y se reafirma el
Comité del Macizo y se le arma un equipo técnico administra-
tivo y se le colocó Fundecima. Ahí también se terminan [de]
definir los principios43.
- La gente no le da trascendencia, pero entonces la historia,
como es sabia, nos dice que hay que darle trascendencia y es que
los primeros negociadores que tuvo el paro del Macizo la gente
nos dio un reconocimiento, una legitimidad como voceros y fue-
ron los voceros, fueron esos primeros negociadores los primeros
voceros del CIMA. En el CIMA usted se da cuenta que no hay
juntas directivas ni nada, siempre se habló de vocerías, vocería
regional o vocería local. Estos eran los voceros regionales y estos
voceros regionales fue los que estuvieron en la mesa de negocia-
ción en el primer paro del Macizo y esos dirigentes regionales que
estuvieron en ese paro. Esos dirigentes después de estar en la ne-
gociación la gente busca que los represente en las autoridades lo-
cales [Alcaldía y Concejo]44.
- En la movilización de 1991 se logran acuerdos con el Go-
bierno y se logran conseguir algunos proyectos y algunas cosas
se cumplieron. Por ejemplo, en El Rosal logramos la electrifi-
cación de dos veredas, el Rodeo y Pueblo Viejo, una dotación
42 CNMH-CIMA, entrevista 0032, maciceño adulto, Popayán, Cauca, 2015.
43 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Santa Rosa, Cau-
ca, 25 de julio de 2015.
44 CNMH-CIMA, entrevista 0012, maciceño adulto mayor, Popayán, Cauca, 2015.
38
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
muy fuerte de la institución educativa Nuestra Señora del Ro-
sario, que es el colegio de El Rosal, hubo el apoyo de algunos
productos productivos, y el fortalecimiento del acueducto del
Rosal. En el 91 se logra un objetivo y se logran parte de los
acuerdos y se logran conseguir proyectos de vivienda por el
sacrificio de los campesinos.
- Yo escuché que reventó en el 91 en ese paro, de ahí pa’ acá
yo empecé a escuchar todo ese tema del CIMA, y empecé a
llegar a unos espacios, es más, algunos amigos de nosotros que
trabajaban con nosotros y conocían el proceso interno y todo,
después estaban en el CIMA, estaban en ese proceso, entonces
uno decía: ¡ve!, este man está allá y este man era de nosotros. Y
mucha gente urbana, por ejemplo, la gente de Lerma trabajó
con nosotros en el tema de los barrios, ¿ya? O sea, mucha gente
de Lerma que yo diría que nosotros fuimos los primeros que ar-
ticulamos gente del sur en la ciudad, sobre todo la gente de Bo-
lívar porque hicimos asentamientos y la gente de Bolívar llegaba
a los asentamientos de nosotros y nosotros orientábamos todo
el tema político desde el movimiento indígena y ahí están y ahí
uno va allá y los saluda: qui’hubo, ¿cómo está?, ¿cómo vamos? Y
después los encontramos haciendo parte del CIMA, entonces es
como el relacionamiento del sur del Cauca a la ciudad. Entonces
la gente se va tratando de identificar. Y entonces uno dice: ve.
Entonces ya empezamos a conocer el Macizo y después ya empe-
zamos a ver un poco más fuerte en la movilización del 99, que
fue muy dura en el departamento45.
45 CNMH-CIMA, entrevista 0006, maciceño adulto mayor, Popayán, Cauca, 2015.
39
Crecer como un río
Correo Cívico. Edición del 13 de octubre de 1991, página 8. Coordinadora Nacional
de Movimientos Cívicos (CNMC). Fuente: archivo del CNMC.
40
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
Oye mi querida Carmen, mi pueblo sí que anda mal46
- Antes del paro de Rosas no se sabía nada a nivel regional,
entonces fueron varios meses de preparación: se promocionó
ese paro para juntar más líderes, más gente, y pues yo fui, pero
no fui como líder a ese paro. Los coordinadores decían que
había que prepararse, llevar el avío47 para estarse allá, en dado
caso enfrentarse con la fuerza pública. Decían que había que
llevar toda la logística de un paro: lo que se llama ropa, esta-
cas, palos, lonas, y colchón. A los que les gustaba la música:
llevar la guitarra, la flauta, y también llevar juegos porque allá
a veces eran varios días y generalmente querían que la gente se
entretuviera. A raíz de eso pues salimos de aquí [de La Sierra]
doscientas personas. Antes de se decía que no había fecha ni
hora, que el día que reventara el paro del Macizo se escucharía
el santo y seña que ya los coordinadores sabían y nos decían: ya
es la hora, y todo el mundo tenía que estar preparado para salir
en cualquier momento.
Eso ha sido algo muy hermoso porque aparte de eso había que
hacer una preparación tanto disciplinaria, en cuanto a logística,
manejo y disciplina, como el ordenamiento de comités en todos
los sentidos: salud, cocina, todo eso. Y un capitán o coordinador
que salía por cada grupo. Salimos doscientas personas, entre ellas
El Oso, La Palma, Buenos Aires, El Retiro, y salimos rumbo ha-
cia Buenos Aires. De Buenos Aires nos cruzamos a Fugú, donde
bajamos a las tres de la mañana porque se equivocaron de hora.
Bajamos a la Panamericana y a las cinco ya estábamos tomándo-
nos la vía y, pues, realmente nos sentimos orgullosos de que fui-
46 Se realizaba en la parte cultural, se buscaba impulsar en el departamento, en
los municipios del Macizo, donde eran claves los liderazgos de Bolívar, Mercaderes,
Sotará, Timbío, Rosas, Bolívar. Lo cultural siempre ha sido un elemento de inte-
gración de las comunidades del Macizo, por eso coge tanta fuerza “La Marcha del
Macizo”, un bambuco escrito por el compañero Adiel Ledesma, compañero de La
Sierra, para la Movilización de Rosas en 1991. Esta canción tiene como mérito que
desde lo cultural logra recoger el sentimiento y propósito que nos lleva a movilizar-
nos, a organizarnos y exigir nuestros derechos.
47 Comida preparada para comer en un viaje.
41
La Marcha del Macizo
Oye mi querida Carmen, Pasa El Rosal, San Sebastián, Pasa el ayer, pasa el hoy,
mi pueblo sí que anda mal (bis). Sucre y Bolívar, y Santa Rosa. si allá no estoy, no se preocupe
que yo ya me voy.
Por eso hoy está gritando Pasa el Patía, que allá en la vía
hoy está gritando lo está esperando el pueblo de Rosas. Mi Dios, Pedro y San Pablo,
que no aguanta más (bis). están bravos de verdad (bis).
Mira como se creció Grita el Bellones, Que anuncian taponar los ríos
el Macizo Colombiano (bis). sopla el Balbillas, del Magdalena, Cauca y Caquetá (bis).
el cerro de Lerma con el Chorrillo.
42
Por eso hoy están unidos Mis ríos pasan preocupados
chantes hasta que fueron a recibir.
hoy están unidos Grita el San Pedro al ver mi pueblo sufrir (bis).
los pueblos hermanos (bis). y el Guachicono Ya ves cómo van creciendo
Crecer como un río
por la injusticia y el abandono. ante este Gobierno
Pasan, pasan, pasan, que no se hace sentir (bis).
Pasan, pasan, pasan (bis). Pasan, pasan, pasan,
Pasan, pasan, pasan (bis). Compositores: Adiel Ledesma (La Sie-
Indios ruanudos y campesinos, Pasa mi gente, pasan toditos, rra) Alejandro Muñoz y Los Fantasmas
bajan del Nudo por el camino. pasan cantando, del Cerro (Lerma, Bolívar). Letra:
Pasa La Vega, pasa Almaguer, los pajaritos. Adiel Ledesma. Ritmo: Bambuco
pasa La Sierra, y San Miguel.
estaban todas las pailas y las ollas hirviendo y ya nos dieron tinto,
allá en Rosas. Por ahí a las ocho de la mañana ya estarían todo
mos los primeros que llegamos a taponar la [vía] Panamericana
porque nosotros estábamos sin tinto, fuimos los primeros mar-
un pueblo que uno nunca había conocido. Cuando ya salimos ya
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
Yo antes de eso había compuesto una canción, había compues-
to ya tres canciones, pero no creía que eso sirviera, que yo fuera
compositor, y compuse esa canción porque dijeron que era bueno,
que compusiera una canción, decían los coordinadores. Yo la hice
en silencio, a doscientos metros del río San Pedro la cuadré y la
ensayé también con otros músicos. A mí me dio guayabo que todo
el mundo cantaba menos yo. Al otro día, lo más tremendo es que
estaba sin voz porque hice mucha consigna, había mucho polvo,
mucho trasnocho, entonces yo me quedé sin voz. Me acuerdo que
René me decía: comé panela porque eso es lo único que te puede
devolver la voz. Y yo quería cantar y mi hermano dijo: nos vamos
a buscarlo. Y él buscó el grupo. Almaguer no quiso, que tenía un
grupo, no quiso, La Vega tampoco y habían unos niñitos, eran
niñitos de por ahí ocho, diez, doce años, y un señor que se llama-
ba Rodolfo que era como el que los coordinaba. Dijo él, entonces
allá se había metido dijo: ya tengo grupo para usted, vamos con
los de Lerma, allá te acompañan en la canción, porque yo no soy
músico. Entonces yo la empecé a cantar y me dijeron: no, eso es
música colombiana, eso es música colombiana, no la conocemos.
Metámosle música sureña, bambuco sureño. Y en una hora lo es-
taríamos cuadrando, me tocó subir la voz y yo estaba afónico. A
duras penas salí, pero la grabamos en una casita que eso hoy ya
es un edificio. Recuerdo que alguien nos prestó una grabadora;
grabamos esa canción y otra canción con Raúl y otros niñitos que
fueron los que me acompañaron, los que hicieron el arreglo.
Quise cantarle al público, yo creo que hubiera reventado al pú-
blico, pero no se dieron las cosas, los muchachos se desintegraron:
uno se fue, el del charango se largó, otro se perdió; bueno, no se
pudo. Sin embargo, Raúl de Lerma y River dijeron: nos llevamos la
canción, y dije: llévesela. Se la llevaron, anotaron todo, se acorda-
ron de todo -como lo ensayamos tantas veces-, pero mi nombre no
se lo grabaron, sí lo escribieron pero no se lo grabaron.
Entonces como a raíz de eso, de ese paro yo ya empecé el liderazgo.
Me mandaban para allá, me mandaba para acá. Cuando un día esta-
ba con la esposa de René y me dijo: mira que está cantando la canción
tuya. Dije: se la robaron, bueno, ¿qué voy hacer? A mí se me salían
43
Crecer como un río
las lágrimas, y ganó, quedó en cuarto lugar en un festival de música
andina de Balboa, al otro año siguió. Entonces fuimos a la famosa ex-
cursión del Macizo, donde venía gente del Gobierno, la gente del Ma-
cizo, pero del Macizo pleno porque no solamente del Cauca, sino que
venía Huila -yo no sabía que el Huila también era Macizo, igual que
parte de Nariño-. Y esa vez el Gobierno falló. Ahí me encontré con to-
das las comunidades que salieron arriba a Valencia y ahí me encontré
con River. Dijo: hombre, ¿qué te has hecho que te has perdido?, ¿qué
pasó? Dijo: no, lo que sucede es que con lo que nosotros compusimos,
ya ganamos el cuarto lugar, vamos por el primero y la canción es un
éxito. Y ahí mismo dijeron: eres el compositor del himno del Macizo.
Ya lo habían puesto de himno. Raúl, el señor que manejaba a los mu-
chachos, dijo: yo lo represento a él hasta que lo encuentre. Y así fue,
ahí me presentaron y desde ahí empezó la fama para mí, y pues me
faltaba la voz porque canté aquí, canté allá, cántela, cántela48.
Incluso se puede decir que con esa canción surge el CIMA. Des-
pués de eso, como que comienza a cuajar la organización, pues
como les digo, al tomarse la Panamericana se le demuestra al Go-
bierno de qué son capaces los campesinos, el Macizo ruge, y dar
a entender que el Macizo existía y no sólo éramos agua y que allí
vivía gente con necesidades49.
Participamos en el paro del 91 pero el Gobierno no cumple con
los acuerdos, así que se busca una organización que nos represen-
te a nivel popular y regional y allí nace el CIMA. Si bien hay incum-
plimiento de lo acordado, se tiene como logro del movimiento que
a partir de la movilización de Rosas se van reconociendo líderes
que van cogiendo como esa capacidad de salir e invitar más gen-
te, y como el Gobierno no cumple con los acuerdos se vuelve una
prioridad la organización que nos representara a nivel popular y
regional, de allí nace el CIMA. Del paro de Rosas se consolidan
liderazgos como el de Primitivo, Carlos y Francisco50.
48 CNMH-CIMA, entrevista 0064, maciceño adulto mayor, La Sierra, Cauca, 2015.
49 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Rosas, Cau-
ca, 2015.
50 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Bolívar (Lerma),
Cauca, 25 de julio de 2015.
44
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
Valla de “Lerma, territorio de convivencia y paz”. Palmitas, en la antigua sede de Fesu-
trac. Cauca, 2016. Fotografía: Guillermo Berónc.
Después de la movilización nos llaman guerros,
nos perseguían
En esos años como no teníamos estructura como tal, creamos
la Coordinación Regional y se monta el organigrama de la orga-
nización. Cuando asesinan a Carlos Muñoz, que lo mataron en
el 88, en La Sierra como UP, a partir de allí dijimos que íbamos
a hacer un foro por el derecho a la vida. Nos ayudaba Guillermo
Figueroa, un profesor que también fue asesinado. El foro se hizo a
finales del año 88. Luego del foro asesinan a Guillermo Figueroa,
profesor de Fesutrac. Estaba acompañando y asesorando eso. Lo
mata La Falange, un grupo que había y otro que llamaban La Boí-
na Roja. Lo mataron llegando a la casa. Con ellos se hacía teatro.
El teatro sacó a la organización adelante. Un grupo era Nuestra
Tierra en Popayán y el Centro Cultural Plutarco Elías Ramírez,
poeta del Patía. Fue perseguido y muere en Cuba.
En esa transición dejamos de ser ANUC. Se da por terminada
la ANUC y en el 88 ya comenzamos a trabajar el CIMA. Debido a
la muerte de Figueroa, hace que presionemos más el paro de Ro-
sas y comenzamos a pensar en el movimiento de derechos huma-
45
Crecer como un río
nos pa’ defendernos, porque nos estaban atacando muy fuerte y
en el 88 matan a Jaime Brostein. Políticamente muere. Ya pasamos
a otra organización. El CIMA no nos formó. Nosotros formamos
el CIMA, veníamos de otras cosas. Cuando no había nada que ha-
cer y no había por donde arrancar, pues nos pegábamos de lo que
había. Por ejemplo, la ANUC, la UP, luego A Luchar; éramos más
afines. Con la UP nos unimos para lo electoral; lo acaban igual
que la UP. A los que nos coordinaban, los mataron a todos51.
Hay que recordar que producto de la ley de descentralización ad-
ministrativa en 1986, se había abierto la posibilidad de elegir popu-
larmente autoridades locales como alcaldes y concejales. A esta ley se
le suman una serie de mecanismos de participación ciudadana como
los cabildos abiertos que posteriormente son recogidos y desarrolla-
dos por la Constitución Política de 1991. En medio de estos cambios,
algunos líderes de las comunidades propusieron después de la mo-
vilización de Rosas intervenir en la administración local. Desde ahí
empieza un debate fuerte en la organización frente a la participación
en las elecciones populares, y cómo debía ser. La cuestión es que ha-
bía incumplimiento de acuerdos luego de paros locales, mucho clien-
telismo en los gobiernos locales. Por entonces dan como esas ganas,
se empieza a tener la iniciativa de participar en la elección popular
de alcalde, incluso en el paro de Rosas, ya había un alcalde amigo52.
Después de la movilización de Rosas, nos llamaban guerros53, nos
perseguían. Por ese tiempo también se llega a un acuerdo en la Asam-
blea de Almaguer, nace el nombre de CIMA y también de Fundeci-
ma, pues nos reunimos José Vicente, Walter, Víctor, los más antiguos
y lo decidimos que teníamos que tener una razón social, Fundación
de la Estrella Hidrográfica del Comité de Integración del Macizo Co-
lombiano. Pero, desde allí la persecución, y a varios nos tocó irnos54.
51 CNMH-CIMA, conversatorio de socialización, San Pablo, Nariño, 2016.
52 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de Popayán,
Cauca, 10 de julio de 2015.
53 Guerrilleros. El término era empleado para estigmatizar a los campesinos mo-
vilizados, señalándolos de guerrilleros.
54 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Bolívar (Lerma),
Cauca, 25 de julio de 2015.
46
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
Surge el CIMA como movimiento social y alternativa política
en lo local y los antiguos oligarcas se convirtieron como en cama-
leones. Es que ellos aún hoy no ven cómo siempre tener el poder
y al CIMA nos pusieron en ese choque, el movimiento legítimo y
nos ponen al choque. Ahora es lo mismo, el CIMA acordó con el
Polo Democrático Alternativo una alianza para las elecciones de
2015, siendo un partido que supuestamente es la oposición al Go-
bierno, terminó avalando a un camaleón de esos [en Almaguer].
El caso [es que] ese cuento se los dejo para más adelante.
En esa orden de captura estaban [varios compañeros]: Carlos,
José, Nabor... Y los líderes dijeron que tenían orden de captura, y pues
les dio miedo y los de la oposición dijeron: ¿sí ven?, por hacer eso, por
estar metidos en eso, eso les pasa. A muchos les tocó remontarse y
varios se fueron, en ese tiempo líder era una palabra peligrosa, y lo
sigue siendo aún hoy. Después, en 1995, ya estaba Miguel al frente del
componte de derechos humanos del CIMA, el cual tiene sus antece-
dentes en los Cabildos por la Vida. Con el trabajo de los compañeros
del componente de derechos humanos se hace mucho la denuncia
de las violaciones de los derechos humanos a nivel departamental,
pero igual uno ya como que no, pues las consecuencias de la violen-
cia son que el movimiento decae. Algunos líderes se apartan, pero
unos siguen luchando por las comunidades de forma desinteresada,
a diferencia del líder que colocan de parte de los tradicionales, que
está de parte de la bonificación para ellos, el sentir de uno es otro. La
persecución afectó mucho. A nivel del movimiento afectó y nos dio
miedo, sumado a lo otro a nivel personal, en lo económico, donde no
hubo una cuestión para varios líderes de apoyar algún proyecto para
sustentar sus familias, toca buscar otra forma55.
Después de los correteos de 1990 y 1991, estábamos en Popa-
yán, cuando a un compañero de Almaguer, Nabor, le tocó ir a
una reunión y le dijeron que venía la ley a buscarlo, se logró ir
pa’l centro y no le echaron mano. Pero en 1994 le pidieron la cé-
dula y lo llevaron a la Alcaldía y allá lo dejaron detenido, estaba
55 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Almaguer, Cau-
ca, 14 de agosto de 2015.
47
Crecer como un río
acusado por asonada y rebelión. Al compañero lo llevaron a Cali
y Miguel ayudó mucho. Muchas organizaciones sabían quién era
él y no le pudieron comprobar que pertenecía a un grupo arma-
do, él decía que era presidente de la JAC en la vereda. En todo
caso, el compañero estuvo preso once meses. Después de ese
tiempo le dijeron: ahí está su libertad, no pudieron comprobar
nada. Le dijimos que denunciara al Estado, pero él se fue pa’l
campo, a la familia, con la esposa que estaba esperando un hijo.
Eso fue muy duro para la madre, fue muy duro para la familia,
pasaron como tres años y se le pasó el susto y en el 99 lo volvi-
mos a tener para el paro56.
Luego de la detención arbitraria de Nabor, que logró avisar,
sigue don Elí, siguen otros, y dicen: ojo que a ustedes le van a caer.
A mí me tocó, a Gerardo, a todos nos tocó salir pitados. Como les
digo, en ese tiempo era porque lo acusaban a uno de rebelión,
mi papá me ayudó a salir caminando por Lerma, luego en una
buseta. La cuestión era que no había cómo avisar, entonces tocaba
quedarse en la ciudad un tiempo largo hasta cuando parece que
no preguntan por uno. Otros se quedaron y el que no salió, pues
no podía salir al pueblo tranquilo, por ejemplo; nosotros de La
Herradura, de pronto un día de mercado en la chiva estaba la Po-
licía y el Ejército. Llegaban y preguntaban: ¿usted de dónde viene?
Se les decía: de La Herradura. Y empezaban a preguntar: ¿vio la
guerrilla? Y decían: ¿cómo no va a saber, si son ustedes?57
- Después de la movilización de 1991 con el antecedente de
la masacre de Los Uvos, nos queda claro que cada movilización
traería sus problemas. En el 91 sí estuvo el problema de mi her-
mano, él sí prácticamente participó fuertemente en esta movi-
lización, y en diciembre el Ejército lo vio en Rosas y ahí nos lo
dejó. Lo asesinó el Ejército, lo cogieron, lo camuflaron y decían
que era guerrillero. Eso fue un falso positivo. Él vivía aquí, aquí
56 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Almaguer, Cau-
ca, 14 de agosto de 2015.
57 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Almaguer, Cau-
ca, 14 de agosto de 2015.
48
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
en la vereda Buenos Aires, él venía de Popayán y se llamaba José
Aníbal Muñoz, estaba haciendo un curso de conducción en Po-
payán y él venía de allá para acá. Algunos decían que el asesi-
nato estaba relacionado con el paro. Algunos de los carros que
iban de aquí para allá y de allá para acá transportando ya no
querían ir a traer gente, porque había cantidad de gente para
traer y, como era tarde en la noche, ya entonces él con otros com-
pañeros paraban estos carros y les decía: bueno, vamos a llevar
la gente a su sitio y se devuelve para traer nuevamente la gente
porque allá hay cantidad de gente y esa gente no la podemos
dejar tirada. Él era un líder, para las que fuera a él le gustaba
trabajar verracamente con el movimiento. En ese tiempo apenas
estábamos empezando, haciendo pinitos con el Concejo.
Pues decían que ya lo habían tildado de guerrillero. El Ejér-
cito fue, el mismo día se comprobó, el día que lo trajimos. Fue
en Rosas, en el pueblo; él estaba sentado en la grada porque la
gente estaba en las gradas esperando transporte para venirse.
Entonces él se vino abajito donde dejamos guardando la reme-
sa, ahí donde el vecino se vino hasta abajito y lo siguieron, lo
siguió el Ejército. Entonces él miró que el Ejército venía atrás
y se metió, golpeó, pero lógicamente era tarde, eran como las
diez de la noche y ahí no le abrieron. Entonces él dio la vuelta
por el interior y se metió al baño. ¿A qué iba a meterse al baño?
Decía la gente, y de ahí ya no, ya vio que se metió ahí y no pudo
echar seguro entonces salió a irse por la calle arriba entonces
ya en el patio lo dejaron, le dieron por detrás dentro de la casa,
y lo dejaron al lado de la casa dónde está la Policía ahora. Lue-
go le colocaron ese camuflado, le han puesto un revólver viejo
y así apareció.
Todo el proceso legal se hizo. Pero en ese tiempo estaba toda-
vía mi papá, mi mamá, él tenía veintisiete años cuando lo mata-
ron, era joven todavía. Eso afectó a la comunidad, acá al proceso
organizativo, lógicamente que la gente queda consternada a raíz
de esto porque, pues, él fue uno de los del fuerte allá que estaba
en la jugada trabajando con los otros compañeros y ya pasar un
caso de esos la gente como que se siente, pues la gente lo relacio-
49
Crecer como un río
nó como un hecho en contra del proceso. En todo caso, pues, es
un caso que pasó y así como pasó con mi hermano pudo pasar
con muchos más otros compañeros y por el hecho de que haya
pasado ese caso no vamos a decir que vamos a dejar la organi-
zación tirada o el proceso que uno lleva, no, porque que pase lo
que pase uno tiene que seguir adelante. Fue duro pero, pues, se
superó porque hay que superar… Es cierto que duele y nos afec-
tó a la familia tremendamente pero igual es un caso que… es un
problema que hay que superarlo y uno tiene que salir adelante58.
Después del paro, algunos salieron disparados a las Alcaldías
En la Sierra era Solarte quien representaba y fue alcalde, Pri-
mitivo, de Almaguer y después también fue alcalde Joel Papamija
en La Vega. Después del paro salieron disparados a alcaldes po-
pulares. Allí es cuando empieza el bloqueo de los partidos tradi-
cionales. Parte de los objetivos de nosotros con este informe es
decirle al Gobierno cuánto daño nos han hecho, pues teníamos el
derecho a ser representados y nos bloquearon a nuestros alcaldes.
Decían: no hay plata para esos municipios. Ese ha sido un blo-
queo en contra de los criterios y necesidades del pueblo. Además,
nos malinterpretó también, dijo que éramos del ELN, pero ellos
llegaron ahí, se tomaron la región, nos obligaron con las armas,
mas sin embargo, el Estado y los partidos tradicionales decían que
nosotros éramos guerrilleros59.
Antes del paro del 91 antecedió un tipo de motivación, surgie-
ron líderes que aportaron bastante, que tomaron muy en serio la
dinámica para formular la propuesta del paro. Era un trabajo un
poco soterrado. Rosas, por su ubicación, queda en la Panamerica-
na y tenía –y aún sigue teniendo– una clase electorera que sabía
cómo manejar sus intereses, cómo tratar de influenciar para bien
lo que les convenía a ellos y en mal lo que se les trataba de interpo-
58 CNMH-CIMA, entrevista 0026, maciceña adulta, La Sierra, Cauca, 2015.
59 CNMH-CIMA, conversatorio de socialización, municipio San Pablo, Nariño, 2016.
50
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
ner. El paro de 1991 fue beneficioso, porque motivó una ansia de
integración y de solidaridad. Eso generó una revolución interna60.
Ya había un sentir, como la moda de la revolución que explo-
taba en cualquier momento, los que tienen más años, asociaban
mucho eso que debíamos tener un alcalde; aunque eso fue una
discusión fuerte, en algunos municipios nos unimos y lo logra-
mos. Los primeros fueron los de Almaguer, pues ya estaban or-
ganizados, de hecho, para muchos de Almaguer el CIMA nace
allá y son ellos, empiezan a invitar a las comunidades de los de-
más municipios del Macizo a movilizarse. En Almaguer por ese
tiempo estaba A Luchar, se manejaba el periódico, había más
liderazgo, aunque algunos reconocen que no se saben hasta qué
punto dicho liderazgo perdió el rumbo. El caso es que al prin-
cipio no se sabía quién iba a ser el candidato para la Alcaldía,
pero del paro de Rosas sale Primitivo como candidato, también
estaba Ángel que era más líder que Primitivo y Dumer. Y se logró,
logramos como el objetivo de nuestra mente y pensamos que era
lo máximo, sacamos a Primitivo como alcalde de Rosas61 62.
Este cambio se empieza a dar cuando aparece por primera
vez que los alcaldes hay que nombrarlos de manera popular,
pues antes el alcalde lo ponía el gobernador. Entonces a los di-
rigentes que son reconocidos en el paro de Rosas como voceros
de los movilizados para la negociación y luego su representa-
ción en el CIMA, surge que también tenían que ser sus dirigen-
tes en las instancias municipales. Es así como muchos de estos
voceros, la gente los propuso para que fueran candidatos a la
Alcaldía y se ganó, se ganó en Almaguer que era muy fuerte.
Primitivo, que era un dirigente y un vocero del CIMA. El tema
de las vocerías es importante, fíjese que no aparece la figura
60 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Rosas, Cauca, 2015.
61 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Almaguer, Cau-
ca, 14 de agosto de 2015.
62 Recordar que la CP de 1991 generó una apertura política que fue posible gracias a la
elección popular de alcaldes. Esto hizo que en algunas veredas de distintos municipios,
como La Herradura y Caquiona en Almaguer, el poder dejara de estar en manos de los
conservadores para abrirle posibilidades a los movimientos alternativos como el CIMA.
51
Crecer como un río
de presidente, ¡no!, vocería, aquí no se habla sino de voceros,
voceros del CIMA63.
Sin embargo, cuando las comunidades se toman el poder, hay
mucha gente interesada en sostener el tradicionalismo, muchos
que estaban sentidos con eso, y entonces empiezan a promover
lo tradicional. Y los que le apostamos a algo distinto, elegimos a
Primitivo y cada uno se quedó como quieto, hubo un momento de
estancamiento y mientras tanto nos daban garrote. No hacíamos
nada, no hicimos control, no teníamos capacidad de acompañar el
gobierno. El lengüilargo en esos días para Almaguer era Primiti-
vo, pues ese fue al que le tocó, pero lo dejamos solo. Se cometieron
errores, hoy mismo se siguen cometiendo errores: con el Polo64
usted ve y en Almaguer estaban apoyando a un candidato de los
tradicionales, la oposición nos estaba haciendo oposición a noso-
tros, los tradicionales enmascarados con el aval del Polo y el CIMA
ayudando al Polo65.
- Hay para quienes la alcaldía de Primitivo fue buena en térmi-
nos de administración y gestión, incluso de las mejores junto a la
del médico Orlando Hoyos. Para otros se cometieron errores, no
se lograron las expectativas puestas sobre este logro y se recono-
cen sus matices. Sí, pero igualmente los períodos de los mandatos
locales eran de tres años, ¿no? El primero fue 89, 90, 91, entonces
en el 91 era elegido por tres años. De esto podríamos decir al-
gunas cosas, por ejemplo, experiencias significativas como Alma-
guer. Primitivo, que era formado en el proceso organizativo, fue el
primer coordinador, el primer vocero del CIMA, de nosotros era
mucho más hábil, mucho más ágil y logró hacer una muy buena
administración, muy buena administración, digamos en términos
de gestión fue de las gestiones más exitosas que ha habido en Al-
maguer. Un error que cometió fue que descuidó el proceso social,
descuidó el proceso que lo había llevado allá, ese es el error.
63 CNMH-CIMA, entrevista 0012, maciceño adulto mayor, Popayán, Cauca, 2015.
64 Hace referencia al Polo Democrático Alternativo.
65 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Almaguer, Cau-
ca, 14 de agosto de 2015.
52
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
Orlando Hoyos, exalcalde de Bolívar, en compañía de amigos. Municipio de Bolívar,
Cauca. Fotografía: archivo fotográfico Fundecima-CIMA.
Acompañamiento multitudinario en el sepelio de Orlando Hoyos Méndez, exalcalde
de Bolívar (Cauca), asesinado en octubre de 2003. Fotografía: archivo fotográfico
Fundecima-CIMA.
53
Crecer como un río
En La Sierra se da un proceso contrario y Carlos muy regular
para gestionar, pero muy bueno, digamos, en el acceso con las or-
ganizaciones de seguir alimentando el proceso. Carlos cuando lle-
gaba el Plan Nacional de Rehabilitación (PNR), cuyos dirigentes
PNR incluso eran funcionarios amigos de nosotros que querían
ayudarnos, de esos funcionarios que son amigos que no son de
la línea del Gobierno, y Carlos los veía como gente del Gobierno
y por lo tanto como enemigos. Chocaba en las intervenciones, las
hacía como si fuera un dirigente campesino no como si fuera un
mandatario, y nosotros: vos sos alcalde; vos sos representante del
establecimiento, tenés que manejarlo. Era muy difícil para él. Esas
dos experiencias se pueden contrastar. Indudablemente y de algu-
na manera Carlos se ha mantenido, se ha mantenido. Primitivo sí
se perdió después de ser alcalde, digamos se perdió del proceso66.
- La alcaldía de Carlos67 fue resultado de un proceso de los cam-
pesinos. Allá lo subieron, fue todos los campesinos porque él era
un candidato de nosotros, del movimiento de nosotros; campesi-
nos, muchos de ellos, que antes eran de los partidos tradicionales,
porque aquí en ese entonces predominaba el Partido Liberal y el
Partido Conservador. ¿Y qué pasa? Que esa gente era: yo soy rojo
y es que soy rojo, con el azul a metros. Y era el que así ganara o
perdiera, pero se iban por el color. Entonces la Alcaldía logró,
pues, echándoles carreta, convenciéndolos, diciéndoles que dejá-
ramos atrás los partidos tradicionales y que buscáramos nuevas
alternativas que nos favorecieran a nosotros como campesinos.
De pronto la gente ya escuchó, ya cansados de tanta cosa, de tanto
incumplimiento, porque los tradicionales iban y los pampeaban68
en campaña hasta el día que iban allá a sufragar y ya después se
olvidaban: si te he visto no me acuerdo. Cada cuatro años era que
ya se acordaban de los campesinos, ¿cierto? Toda esa vaina, toda
esa carreta se la echábamos a la gente y entonces la gente se fue-
ron convenciendo y obtuvimos el resultado que queríamos.
66 CNMH-CIMA, entrevista 0012, maciceño adulto mayor, Popayán, Cauca, 2015.
67 Período 1992 – 1994.
68 Sinónimo de tantear, probar.
54
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
Pues la expectativa era que con Carlos íbamos a tener un al-
calde amigo, vecino, campesino como nosotros y que íbamos a
poder llegar a la Alcaldía, que íbamos a poder hablar, gestionar,
jalonar recursos para las comunidades. Entonces esa era la ex-
pectativa de la gente. Y pues con Carlos se lograron cosas pues
porque con él uno podía hablar: don Carlos, tenemos tal nece-
sidad de la comunidad, necesitamos esto, lo otro. Pero siempre
íbamos era en pro de la comunidad, no con cosas personales,
de pronto como hacen los candidatos de turno porque ellos di-
cen: vení te doy una remesita y regálame el voto. O te doy 100,
200.000 pesos, tené y colaborame con el votico. Pero son cosas
personales, ¿sí? Mucha gente recuerda a ese señor y lo recuerda
como nuestro. Porque pasó un candidato a la Alcaldía de nuestra
comunidad, de nuestro movimiento y que de pronto, pues, logró
cosas. Incluso del mismo pueblo decía la gente: que el único can-
didato, el único alcalde que había salido pobre de la Alcaldía es
Carlos, porque él hizo sus gestiones, hizo sus cosas pero en pro
de las comunidades, mas no para enriquecerse él. Lo que no
hacen los otros señores, entonces eso es lo que la gente recuerda.
Ese tiempo la gente se iban todos a una sola voz. Hacíamos
unas asambleas, unas reuniones grandes y, bueno, lo que decían
los líderes: ¡listo, por eso era!, pero ahora la gente está despelo-
tada, la gente se va a donde le den el bulto de cemento, donde le
den la manguera, le den esas cositas; sacan 50.000 pesos y dicen:
tenga, ahí está el voto. Antes no, antes uno reunía a la gente a
una sola voz, se decía: vamos a votar, vamos a elegir un candida-
to y es el candidato de nosotros, es el candidato del movimiento,
aquí con él nos vamos a ir. Así era, pero ahora no. La gente está
esperando es quién le va a dar más para con ese irse69.
Pero bueno, retomando, es claro que la movilización nos
abre la oportunidad de participar en las elecciones populares
de alcaldes y concejales con los líderes que venían surgiendo70.
69 CNMH-CIMA, entrevista 0026, maciceña adulta, La Sierra, Cauca, 2015.
70 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de Popayán,
Cauca, 10 de julio de 2015.
55
Crecer como un río
La gente que era muy arraigada a los partidos tradicionales
miró diferentes opciones, se desligó así fuera momentáneamen-
te buscando otras miradas. Se motivó la participación en la elec-
ción popular de alcaldes y concejales71. Eso fue una revolcada
tremenda, fue como una fiebre electorera. Antes los alcaldes no
tenían tal vez el carisma de ser unas personas cordiales, ama-
bles. Imagínese ir a decirle lengüilargo al alcalde, de pronto
lo encerraban, eso en cambio sí se puede hacer hoy. Antes to-
caba decirle doctor y hacerle la venia, para nosotros eran muy
grandes, pero luego cambió porque los nuestros eran cercanos
y eran sencillos, esa era la diferencia frente a los tradicionales.
Con la participación de los nuestros en las Alcaldías le perdimos
el miedo y la deferencia al Gobierno. En las Alcaldías de antes
íbamos al Concejo como a la brava, faltaba un man que fuera un
líder campesino, que se identificara con las personas. Ahora no
mandamos decir con nadie que si nos recibe, cada uno viene a
ver cómo va su proyecto72.
- Yo era uno de ellos. Por ejemplo: mi papá liberal a morir,
mamá era conservadora pero, pues, se cumple que el que mata
manda y pues después era el liberal, pero no había otra propues-
ta política, y las que veían eran muy lentas, eran muy débiles y
mal interpretadas, porque eso es lo que hace el Estado y ciertos
movimientos, de malinterpretar las cosas. Y después de 1991 se
amplió un poquito eso y todo el mundo se da esa libertad para
pensar y actuar, y ya nos fuimos desprendiendo de los partidos
tradicionales, y los que eran alternativos fueron creciendo. Yo
un tiempo viví pegado de la correa de mi papá, o de la mano
de mi papá en el Partido Liberal. Después de eso con Carmen,
una compañera de trabajo y de pensamiento, empezamos a re-
volucionar. ¿Qué pasó ahí? El famoso Pizarro en ese tiempo, me
acuerdo que había un Molina que era del Partido Comunista,
71 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Rosas, Cau-
ca, 2015.
72 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Almaguer, Cau-
ca, 14 de agosto de 2015.
56
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
dijo: no nos dejemos de estos verracos, catorce años necesitando
la energía, eso no puede ser.
Le cuento que nosotros de allí empezamos a desprender-
nos, y la gente también a desprenderse, y hoy en día el Partido
Liberal y el Partido Conservador ya no, ya no es lo mismo, no.
No tienen peso, tiene peso el estómago, la familia y otras co-
sas, pero ya hoy día los políticos ya no son los mismos de antes.
Entonces ese cambio se dio gracias a esa movilización, lo digo
porque yo vivía pegado de la correa de mi papá. Yo digo que
sí, el cambio fue total, fue tremendo y dicen que no, pero sí.
Porque la gente pide obras, pero la gran hazaña que hizo el
pueblo del Macizo Colombiano en el 91 fue hacerle conocer
o pedirle al Gobierno y a nivel nacional e internacional el
reconocimiento. Hoy día el Macizo es reconocido y la gente
tuvo esa libertad de pensar, actuar y decidir de otra manera,
y por eso nosotros ya no vivimos de la correa del papá liberal,
porque hoy en día no existe para eso. Sí ha habido cambio en
toma de decisiones73.
El CIMA nace a partir del olvido estatal en esta región,
nos reunimos en Almaguer para la primera Asamblea del
Macizo Colombiano
El Comité de Integración es la expresión del querer y voluntad
de los habitantes del Macizo Colombiano en nuestra búsqueda
de soluciones concretas a través de la organización comunitaria
a los críticos problemas de nuestra región74. El CIMA nace a
partir del olvido estatal a esta región. Una cosa para resaltar
es que el Gobierno nos viene manejando de forma individual,
cada uno metido en la casa o en la vereda sin la posibilidad
73 CNMH-CIMA, entrevista 0032, maciceño adulto, Popayán, Cauca, 2015.
74 Comité Coordinador Primera Asamblea del Macizo Colombiano, 1993,
“Conclusiones de la primera Asamblea del Macizo Colombiano”, Almaguer, 19
de agosto de 1993.
57
Crecer como un río
de juntarnos y pensarnos. Salimos de la casa, de la vereda, del
municipio a juntarnos como región. A pesar de que el Estado
en sus programas y proyectos es muy individual, personalista,
nosotros miramos cómo nos juntamos para pensar, eso rompe la
historia en dos. La movilización como arma para juntarnos para
luchar. Nos traían para pensar proyectos físicos, pero hay que
pensarnos por el mismo hecho de repensarnos en los caminos
que debemos tomar y que queremos75.
Entre el 91 y 92 nos juntamos un comité de líderes para im-
pulsar la realización de la gran Asamblea del Macizo Colom-
biano en Almaguer que fue una de más de tres mil personas
en la concha acústica. Nos reunimos y se reafirma el Comité
de Integración del Macizo Colombiano76. Aunque después de
la movilización de Rosas aparece el nombre CIMA, es en la
Asamblea de Almaguer entre el 16 y 17 de agosto de 1993,
donde se formaliza, es decir, se bautiza al movimiento como
el CIMA77.
- A partir del 91 comienza a surgir ya el CIMA, se comienza
a mirar un poco más ya la proyección de los temas que había
que trabajar en ese comité integrador y se comienza a decir
que había que darle una oficialidad a ese nuevo proceso que
surge y darle oficialidad. Era hacer un lanzamiento público
para el Cauca. A raíz de las movilizaciones y para el Macizo
Colombiano surgía una organización grande del momento y
con expectativas que se llamaba el Comité de Integración del
Macizo Colombiano. El lanzamiento oficial, si no estoy mal, fue
en noviembre de 1993 en la cabecera municipal de Almaguer,
con alrededor de cinco mil personas, ¿no? En eso ya participan
otros municipios como Bolívar, Patía, Mercaderes que, si bien
es cierto no se habían movilizado, por lo menos ya entendían
75 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de Mercaderes
Cauca, 14 de julio de 2016.
76 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Santa Rosa, Cau-
ca, 25 de julio de 2015.
77 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de Popayán,
Cauca, 10 de julio de 2015.
58
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
que había que articularse a un proceso porque habían unas
negociaciones y no se podían quedar relegados al surgimiento
como de una nueva etapa histórica de movilización, de lucha y
de reivindicación78.
En esa gran cumbre del Macizo Colombiano se debatieron
cualquier cantidad de cosas, luego fue en la alcaldía de Pri-
mitivo y el Macizo cogió una fuerza ni la verraca. A la asam-
blea eso vino hasta el alcalde de Ibarra del Ecuador, discutimos
sobre cuál sería el modo de organizarse. Yo creo que CIMA
es en nombre de los ríos colombianos, no le habíamos puesto
nombre así, decíamos que las futuras guerras iban a ser por
agua, que debíamos cuidarla y defenderla, era cierto porque
hoy vemos escasez del agua. También ahí la gran región llega
a mandar y nosotros empezamos a escribir la gran economía
campesina también.
En 1993 se da en Almaguer la primera Asamblea del Macizo
Colombiano, donde participan líderes de las comunidades y pro-
cesos organizativos de los municipios de Sotará, La Sierra, Santa
Rosa, San Sebastián, Timbío, Patía (El Bordo), Almaguer, Rosas,
La Vega, Balboa y Bolívar79.
- En Rosas Francisco y Óscar invitaron a participar masiva-
mente a esa asamblea donde fuimos más de tres mil personas.
Si bien en ese momento se nos hablaba de que los funcionarios,
que las personas que habíamos sido elegidas fuéramos allá, no
lo entendíamos todavía. El compañero nos dijo: bueno, hay que
ir a participar de la asamblea. Estando allá en la asamblea fue
que ya comencé pues a distinguir líderes de la organización,
promotores como el caso de Víctor, el caso de Jesús, el caso de
Miguel, René, y por ejemplo Ángel María, como personas que
ya estaban en ese proceso80.
78 CNMH-CIMA, entrevista 0032, maciceño adulto, Popayán, Cauca, 2015.
79 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de Mercaderes
Cauca, 14 de julio de 2016.
80 CNMH-CIMA, entrevista 0084, maciceño adulto, Rosas, Cauca, 2016.
59
Crecer como un río
- Se da en Almaguer porque era el centro en ese momento,
era el centro y teníamos un alcalde que era Primitivo, entonces
había que aprovechar. En ese momento Almaguer era un centro
de pensamiento del Macizo Colombiano, los campesinos eran,
¡uy!, incansables, trabajadores duros. Varias veredas fueron im-
portantes, hubo muchos dirigentes importantísimos de allá de
Almaguer. Entonces digamos que se hace la primera Asamblea
del Macizo Colombiano en Almaguer, donde salen si quiere dos
cosas: uno es como digamos la línea política del movimiento,
ya teníamos los principios, pero digamos ya la línea política del
movimiento, digamos ya salió todo la orientación de que hay que
pensar en educación, de lo que se debe hacer en salud, de lo que
hay que hacer en cada una de las cosas81.
- A partir de la movilización de 1991 la integración del Maci-
zo empieza a crecer, más comunidades y líderes se empiezan a
vincular al CIMA (ver mapa 8). Y es en este contexto que Merca-
deres se junta al CIMA. Estando aquí en Mercaderes yo entré a
trabajar en el Instituto Colombiano Agropecuario –ICA–. En ese
entonces me di cuenta que los pueblos de esta región habían de-
cidido unirse en un solo movimiento, en un solo grupo y es allí
donde yo me doy cuenta que en Sucre, Cauca, había una reunión
preparatoria de una cosa que la iban a llamar la asamblea. Pero
antes de eso había ocurrido algo: el primer paro en Rosas en
1991. En esa toma a Rosas yo me di cuenta, me fui a la Personería
y les rogué que hiciéramos un acto de solidaridad con los compa-
ñeros que estaban en la vía, que alcanzaron a estar como nueve
días. Y pues aquí en Mercaderes hicimos una recolecta de reme-
sa –alimentos, droga, etc. –. En ese tiempo estaba de personero
Eduard Uriel y el alcalde era Tirso Eduardo, y entonces hicimos
esa recolecta con el personero en una camioneta y nos fuimos a
dejarla. Y vaya problema que en El Bordo no nos dejaban pasar,
eso nos detuvieron como unas tres horas ahí la Policía, y pues
yo no le mentí a la Policía, les dije: nosotros vamos a dejar este
alimento en Rosas. Y nos detuvieron hasta que ya en últimas nos
81 CNMH-CIMA, entrevista 0012, maciceño adulto mayor, Popayán, Cauca, 2015.
60
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
dejaron ir y les logramos donar esa camionetada de alimentos a
los primeros cambuches que habían porque hacia al fondo no se
podía entrar. Y luego nos vinimos y al tiempo me di cuenta que
había una reunión en Sucre que le comentaba en esa ya participé
con el profesor Omar de Mojarras. Con él fuimos a Sucre y Hu-
ber. Allí nos dimos cuenta de que ya los pueblos se habían unido,
que ya no era Almaguer solo, La Vega solo, sino que eran varios
municipios del Macizo y que entonces iban a hacer la Asamblea
del Macizo en el 93, que ya habían pasado dos años del paro de
Rosas y que precisamente era para evaluar los cumplimientos,
todo el proceso y la constitución legal para crear Fundecima, los
lineamientos, todo eso de la organización. En esa estuvimos, si
mal no estoy, ocho días en Almaguer82.
En esa época hacíamos gestión con la idea de convencer, dialo-
gar con las administraciones locales amigas. Con los conductores
de buses les decíamos: llévenos pero le damos el puesto cuando se
suba el que pague. También con amigos. En el entorno regional,
conseguíamos cosas de apoyo técnico. Incluso sacamos la primera
cartilla de conclusiones del Macizo con sus cosas feítas. Pero bue-
no, también hicimos unos videos iniciales que se hicieron apro-
vechando relaciones con amigos del Ministerio y Viceministerio
de Salud. Un video se llamó La muerte de un cauce seco, y el otro de
importancia fue Crecer como un río 83.
82 CNMH-CIMA, entrevista 0017, maciceño adulto, mercaderes, Cauca, 2015.
83 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de Popayán, Cau-
ca, 10 de julio de 2015.
61
Crecer como un río
Portada de las Conclusiones de la Primera Asamblea del Macizo Colombiano, Alma-
guer, agosto 15 al 19 de 1993.
- En la asamblea algunos líderes del proceso se habían idea-
do que como coordinación del Macizo había que trabajar unos
ejes estratégicos, reivindicativos y de lucha, con el fin de orientar
unas propuestas que recogieran el tema de tierras y producción,
62
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
lo aprendido en la reivindicación de derechos humanos, el tema
de infraestructura, el tema de educación y cultura. Estos ejes nos
habían enrumbado hasta el momento, pues que cuando peleába-
mos eran colegios, eran escuelas, eran carreteras, eran caminos y
lo otro era entonces la parte de producción, acceso a mercados,
que eran los temas gruesos84.
No es suficiente decirlo una vez, esto se inició sin plata sin re-
cursos, a veces nos tocaba poner cara de escopeta para que nos
llevaran a las asambleas. Recuerdo que fuimos cinco compañe-
ros, llevamos las esteras, como era una organización nueva, no
tenía recursos en ese entonces, eso fue antes de que Rodrigo
Hernán fuera alcalde y le hacemos pare a una buseta para que
nos llevara y el chofer de la buseta pensó que éramos guerrille-
ros, el tipo nos dijo: ¡se van en la parte de atrás! Cuando llegó
a Guachicono se bajó y nos miraba por el espejo y dijimos: ¿por
qué será? Y luego nos dejó antes de llegar a Timbío, nos dejó en
El Arado y con nuestras esteras arrancamos a caminar, y él nos
dejó allá. ¡Compañeros los dejo acá!, dijo, y fue porque pensaba
que éramos guerrilleros85. El CIMA nació con solidaridad, pero
si no había plata y no había recursos, ¿qué era lo que había?
Pues había conciencia y espíritu de despertar de ese letargo
llamado abandono estatal86.
En la Asamblea de Almaguer nosotros construimos
nuestros principios
En la Asamblea de Almaguer construimos nuestros princi-
pios organizativos: un principio era el del lenguaje; no imperia-
lismo, ni eso, sino las consignas debían ser propias. Pensamos:
somos como el agua, gente fuerte, de carácter, de la cordillera.
84 CNMH-CIMA, entrevista 0032, maciceño adulto, Popayán, Cauca, 2015.
85 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Bolívar, Cauca,
25 de julio de 2015.
86 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de Mercaderes
Cauca, 14 de julio de 2016.
63
Crecer como un río
Entonces dijimos: jornaliando87 cuesta arriba por la vida digna
y autonomía en el territorio. Ser como el agua es fluir, trabajar
con fuerza y con verraquera, y la idea con la consigna era pro-
mover la identidad entre nosotros y con el territorio, nuestro
Macizo Colombiano88. Cuesta arriba por la vida y la dignidad
del Macizo. Cuesta arriba por la vida y la dignidad. Cuesta arri-
ba, esas eran las consignas. Luego el logo, que está relacionado,
salió para las movilizaciones. El lenguaje nos une, nos identifi-
ca, con él expresamos lo que sentimos e ilusionamos, y dentro
de esa forma de expresarnos una palabra para nosotros es man-
dato, es decisión de todos, es aspiración, anhelo y esperanza.
Dentro de los primeros mandatos de la asamblea, se empieza a
perfilar el plan de vida, que es lo que soñamos para el desarro-
llo propio de nuestras comunidades89.
El principio de integración lo pensamos como una estrategia
de desarrollo y fortalecimiento local y regional, por lo tanto, de-
manda un proceso de construcción de región, el cual inicia jun-
tándonos con la movilización, y luego en la primera Asamblea del
CIMA de Almaguer en 1993. Ahí nos damos cuenta que para no-
sotros la región es el territorio, el Macizo Colombiano que en al-
guna medida lo hemos visto articulado al alto Patía donde hay un
relacionamiento muy importante. Entonces la construcción que se
ha ido haciendo como CIMA a través de la movilización y como un
ejercicio de confrontación a las políticas del Estado para llamar
la atención y para negociar. La movilización es una construcción
propia, nosotros hemos ido pensándola con mucha creatividad,
buscando la construcción de una nueva democracia y participa-
ción política. Somos CIMA y sabemos que es lo que queremos90.
87 Jornalear, trabajar el jornal. Un día de trabajo en el campo. Valor de un día de
trabajo en el campo.
88 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de Popayán,
Cauca, 10 de julio de 2015.
89 Comité Coordinador Primera Asamblea del Macizo Colombiano, 1993. “Conclusio-
nes de la primera Asamblea del Macizo Colombiano”, Almaguer, 19 de agosto de 1993.
90 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de Mercaderes
Cauca, 14 de julio de 2016.
64
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
El principio de movilización porque consideramos que para el mo-
vimiento campesino la movilización es la principal forma de expresar-
le al Estado y su clase dirigente nuestras necesidades. También es una
forma de denunciar los atropellos que a diario se cometen por agen-
tes del Estado contra nosotros. Consideramos que la movilización es
un medio eficaz para conseguir solución a nuestros problemas y la
forma como nosotros vamos construyendo gobierno popular en el
Macizo Colombiano91. El principio de la movilización se retoma desde
lo social, lo cultural, lo intercultural regional, donde todos habitamos
los territorios. La movilización es un arma para juntarnos y luchar92.
También se incluye el principio de integración, y dentro de los
primeros mandatos de la asamblea se empieza a perfilar un plan
de vida como mandato93.
El principio de identidad porque nos distinguen unos rasgos
culturales, ecológicos, territoriales, económicos y políticos. Nues-
tras condiciones de pobreza son las mismas, producimos lo mismo
y de esto vivimos. Tenemos una forma de ver y actuar frente a los
problemas con limpieza, con honradez, con trabajo diario94.
Construir región es la estrategia organizativa y popular y el
CIMA no está por fuera de esta estrategia95.
En la primera Asamblea del CIMA ya habían unos símbolos: la
bandera y el himno, elementos que ayudan a fortalecer y construir
este gran territorio que es el Macizo Colombiano. Bandera, him-
no y territorio son elementos que han contribuido a fortalecer la
identidad, la región e identidad maciceña96.
91 Comité Coordinador Primera Asamblea del Macizo Colombiano, 1993. “Conclusio-
nes de la primera Asamblea del Macizo Colombiano”, Almaguer, 19 de agosto de 1993.
92 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de Mercaderes
Cauca, 14 de julio de 2016.
93 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de Popayán,
Cauca, 10 de julio de 2015.
94 Comité Coordinador Primera Asamblea del Macizo Colombiano, 1993. “Conclusio-
nes de la primera Asamblea del Macizo Colombiano”, Almaguer, 19 de agosto de 1993.
95 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de Mercaderes
Cauca, 14 de julio de 2016.
96 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de Mercaderes
Cauca, 14 de julio de 2016.
65
Crecer como un río
- Fue en Almaguer, en la Casa de la Cultura, donde se coloca
ese tema en consideración de la asamblea, para que pudiéramos
poder posicionar “La Marcha del Macizo” como el himno del Ma-
cizo. Y fue así, allá lo avalaron, fue la comunidad y bueno, eso sonó
y ha seguido sonando en todo el país. Entonces hoy es uno de los
aportes que han hecho Adiel y los Fantasmas del Cerro97.
Además, tenemos una historia que hunde sus raíces en el pasa-
do que al irla recuperando en su transformación y construcción se
hace más consciente a través de las luchas, tomas, movilizaciones;
diciendo y cantando cómo somos y cómo vivimos98.
Muy relacionado con el principio de la integración e identidad
se define un pilar fundamental que es la cultura que abarca las
expresiones de la parte artística, danza, teatro, la música, pero
también una cultura política de alternatividad99.
Esta cultura política se encuentra estrechamente relacionada
con los principios de autonomía, democracia y vocería. En el prin-
cipio de autonomía contamos con la capacidad para elegir a nues-
tros líderes, tomar decisiones y gestionarlas. La democracia como
principio indica que partimos de una consulta y la participación
directa de la gente en las decisiones que se tomen. Por último, la
vocería significa que el movimiento reconoce al CIMA como su
legítimo vocero y representante ante cualquier instancia100.
97 CNMH-CIMA, entrevista 0083, hombre, corregimiento de Lerma, municipio
Bolívar, Cauca, 2015.
98 Comité Coordinador Primera Asamblea del Macizo Colombiano, 1993. “Con-
clusiones de la Primera Asamblea del Macizo Colombiano”, Almaguer, 19 de agosto
de 1993.
99 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de Popayán,
Cauca, 10 de julio de 2015.
100 Comité Coordinador Primera Asamblea del Macizo Colombiano, 1993. “Con-
clusiones de la primera Asamblea del Macizo Colombiano”, Almaguer, 19 de agosto
de 1993.
66
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
Integración: Es una estrategia de participación y desa-
rrollo local, regional y departamental y del Sur occidente
colombiano. Es la ampliación del movimiento a nuevas
regiones que conforman el nudo de los Andes y el corre-
dor biogeográfico que va desde el extremo sur de la La-
guna de La Cocha en el Páramo de Bordoncillo, hasta el
páramo de las Hermosas en el Departamento del Tolima,
constituyéndose así en un importante corredor biológi-
co que atraviesa 7 departamentos. Es la ampliación de la
propuesta a cada vez más amplios sectores de masas, es
el respeto a cada organización comunitaria que vive y se
construye en el Macizo en constante búsqueda de su iden-
tidad como pueblo y como región. Es la suma de diferen-
tes fuerzas vivas, que se integran buscando respuestas y
soluciones a la problemática regional.
Identidad: El Movimiento de Integración del Macizo se
distingue entre sí y se diferencia también, por sus rasgos
culturales, políticos, territoriles, económicos y ecológicos
propios. Tenemos una identidad cultural, expresada en
mitos, costumbres, música, danza, pensamiento y reali-
dad que determina nuestra forma de vida y nuestro modo
de ser. Tenemos una ientidad territorial que es nuestra
forma de relacionarnos con el medio, la tierra y la natu-
raleza. Somos una identidad regional sin limites munici-
pales ni departamentales que nos dividan. Somos pueblos
maciceños con nuestro hábitat natural, en el cual nace-
mos, vivimos y morimos. Es regresar a los orígenes, pero
no un retorno al pasado precolombino, ese sería ingenúo
en este mundo de modernidad, es reconocer nuestras
raíces porque no podemos existir sin ellas, así como un
árbol no puede vivir sin sus raíces; lo que decimos es que
bebamos de nuestras esencias. Nuestros orígenes están
inmersos en una montaña de creencias y prácticas de una
comunidad allí asentada.
Autonomía: Es la capacidad para elegir a sus líderes, diri-
gentes y tomar decisiones y gestionar. Somos autonómos
en el sentido de que no dependemos de nadie para tomar
decisiones una vez consultadas con las comunidades. Ser
autonómos significa ser también auténticos. Es la capa-
67
Crecer como un río
cidad de construir nuestro propio futuro a partir de la
cultura propia. Ser autónomos es crear las condiciones
organizativas y políticas para construir desarrollo, basado
en el conocimiento integral del ecosistema del Macizo y
la cultura del hombre que lo habita. Es recuperar la ca-
pacidad de decisión de los habitantes del macizo, recu-
perando los recursos hoy enajenados (como la tierra) y
aumentando la disponibilidad de recursos ajenos (Nue-
vas tecnologías, nuevos conocimientos).
Historia: Existe una historia que hunde sus raíces en el
pasado, que al ir poco a poco recuperándola, su cons-
trucción y transformación se hace más conciente a través
de sus luchas y movilizaciones, diciendo y cantando como
somos y como vivimos.
Vocería: El Movimiento reconoce como sus máximos
voceros al Movimiento de Integración del Macizo como
su máxima instancia política, al Comité de Integración
del Macizo Colombiano -Cima- como su instancia orga-
nizativa, Fundecima como su instancia técnica y a sus
direcciones como sus máximos voceros y los únicos repre-
sentantes ante las distintas organizaciones y entidades del
orden municipal, departamental y nacional. Ellos son los
quijotes que ayudan a visionar el futuro y hacer realidad
nuestros sueños.
Democracia: Se parte de la consulta permanente y de la
participación directa de la comunidad para tomar las me-
jores decisiones.
Movilización: La comunidad del Macizo Colombiano tie-
ne como principio básico la Movilización, como su mejor
herramienta para resolver los problemas, exigir los de-
rechos, para defender a nuestros voceros, para las asam-
bleas, marchas y paros y cabildos populares, para cantar y
para defender nuestra vida.
Lenguaje: La comunidad de Macizo y sus tres instrumen-
tos creen en el embrujo de la palabra, por eso tenemos un
estilo propio de decir las cosas, de pintar nuestros sueños,
68
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
sugfrimientos y paisajes con el pincel de la palabra. Es la
forma simple de expresas nuestros senttimientos con la
compleja rabia del abandono. Es la esperanza futura en la
naturaleza la comunidad y nuestros hijos.
Metodología: Los líderes, dirientes y voceros del Macizo
Colombiano, tienen una forma de trabajar, una manera
de recorrer el camino para alcanzar las metas, sin prisas,
que significa trabajar con calma, respetando los ritmos
del proceso, de una manera sencilla, conociendo su rea-
lidad con sus direcciones que trabajan en equipo que
guían y conducen el proceso.
Fuente: La Maciceña, Revista del Movimiento de Integración del Macizo Colombiano,
Año 1, No. 1, noviembre de 2000, páginas 10 y 11.
Empezamos a organizar el trabajo en derechos humanos101
- Desde 1990 me vinculo al Comité de Integración del Maci-
zo Colombiano y fundamentalmente en derechos humanos, en la
orientación que se dio para trabajar de ahí en adelante un plan
de acción en el tema de derechos humanos. Fundamentalmente
en la promoción, la defensa de los derechos humanos y el de la
organización en derechos humanos.
Esa fue la propuesta que poco a poco fuimos esbozando, fuimos
trabajando al interior de la organización. Ya en la asamblea que
se realizó en el año 93 en Almaguer ya había cimentado algunos
trabajos, fundamentalmente en esa área; pero igual este trabajo
comenzó a acompañar toda la labor organizativa que se arrancó,
pues, desde los años 92 y 93. Este trabajo, de alguna forma pode-
mos decir, ha sido uno de los pilares de la organización social, de
101 Además del incumplimiento de los acuerdos de 1991, los señalamientos, la
estigmatización y la persecución en contra del CIMA continúan. El trabajo en la
formación en derechos humanos y denuncia de graves violaciones a los derechos
humanos se vuelve central para una propuesta organizativa y política en medio del
conflicto armado.
69
Crecer como un río
la organización campesina del CIMA. Se formó a muchos esco-
lantes que se trabajaron en el año 94, 96, 97, 98, en escuelas de
derechos humanos y, pues, logró convertirse en una escuela de
liderazgo, de líderes que en un inicio se formaron en estas escue-
las y que después tomaron las riendas de ciertos niveles de la orga-
nización social en varios municipios. Ahí radicó una de las cosas
importantes del trabajo de derechos humanos de aquella época.
Después de la masacre de Los Uvos, nuestra organización CIMA
comienza a ser señalada. Comienza a ser victimizada y desde ahí
nos tocó a nosotros entonces que arrancar a soportar una estigma-
tización profunda que se hizo a la organización de ser colaborado-
ra y vocera política del ELN en la zona. Nosotros eso lo miramos,
lo evaluamos y nos pareció muy grave pero así mismo lo denuncia-
mos; como decimos nosotros: le salimos a poner la cara de palo y la
cara dura a una situación que incluso tendía a complicar a varios
de nuestros líderes en eso, en todo ese tipo de señalamientos. Esos
eran momentos difíciles para el país en el sentido mismo de la de-
nuncia, de lo que representaba la denuncia, de cómo usted hacía la
denuncia, cómo la enfocaba. Pero también esa denuncia, es decir,
cómo la recibían y, obviamente, el cómo la recibían era también de
dónde provenían esas denuncias. Y eso mereció obviamente a la par
señalamientos, toda una cantidad de improperios contra nuestros lí-
deres, contra nuestra gente que afortunadamente supimos sortear.
Esos fueron años difíciles en el año 93, 94, 95, hasta que decidimos
nosotros preparar una nueva movilización en el año 96102.
A partir de que nos lanzamos como movimiento alternativo
empieza la competencia con los partidos tradicionales. Empieza
la mala interpretación, pues nos dicen títeres de la guerrilla y en
ese entonces no estaban todavía los paramilitares, nos persigue el
Ejército, entre 1991 y 1994. Mi querida Carmen, de quien hablo
en “La Marcha del Macizo”, era una líder que conversábamos a
diario sobre la necesidad de un cambio, de propuesta nueva. A
partir de eso empezamos a cambiar muchas cosas en la vereda,
mujer y hombre y valoramos eso, y poco a poco se ha visto mayor
102 CNMH-CIMA, entrevista 0119, maciceño adulto, Popayán, Cauca, 2015.
70
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
participación de la mujer en esto. A ella los del Ejército le encon-
traron la Constitución Política de 1991 y libros sobre derechos hu-
manos, y por ese solo hecho se la iban a llevar, porque ellos decían
que eso sólo lo tenían los guerrilleros.
Lo otro que se suma a esta victimización es que después de las
movilizaciones, a pesar de los acuerdos, viene el incumplimiento
de parte del Gobierno, los alcaldes de los partidos tradicionales a
hacernos conejo, tratando de debilitar el movimiento, pues ellos
sabían que si habían resultados la gente estaba con nosotros. Los
políticos se dedican a comprar votos y a dar regalías para debilitar-
nos como organización103.
- Lo otro es el relacionamiento que desde ese momento se da de
nuestra organización con otros procesos, con otras organizacio-
nes, con otros trabajos en derechos humanos en el departamento
del Cauca y no sólo acá sino la relación que poco a poco se van
contrayendo con la región y con el trabajo de derechos humanos
a nivel nacional, es decir, se tenían algunas relaciones y se crea-
ron otras. Ya después del año 1996 fue que nosotros empezamos a
ser más conocidos a nivel nacional como organización social. Por
supuesto, entonces llegan algunas agencias de cooperación como
Oxfam y otras nacionales como Minga, que nos fueron abriendo
puertas para financiar algunos trabajos, fundamentalmente en
educación en derechos humanos.
Nosotros veníamos de un proceso de confrontación política e
ideológica frente a todo lo sucedido, pues en el año 1990, antes
de la movilización de Rosas, con la masacre de Los Uvos. En ese
momento, pues, quien nos dio un gran apoyo para adelantar todo
ese proceso de denuncia política, pública, jurídica, fue el Comité
de Solidaridad de Presos Políticos y otra organización que luego
le entregó todo el trabajo adelantado al Colectivo de Abogados
José Alvear Restrepo, desde donde se adelantaron algunos de los
casos administrativos presentados por los familiares de las vícti-
mas de la masacre.
103 CNMH-CIMA, conversatorio de socialización, municipio San Pablo, Nariño,
2016.
71
Crecer como un río
Desde ese momento el Comité de Solidaridad de Presos Políti-
cos denunció ese hecho como una masacre del Ejército. Hubo una
situación bastante difícil en Popayán, fundamentalmente porque
en ese momento el coronel Briceño, que era el comandante del Ba-
tallón José Hilario López, por supuesto, salió lanza en ristre, pues,
en contra de los movimientos de derechos humanos, obviamente
a defender sus soldados. Ya después, con la investigación, con la
presión que también se hizo a nivel regional, a nivel nacional, la
investigación fue arrojando aclaraciones de quién había sido el que
había hecho la masacre, cómo lo habían hecho, cómo habían trata-
do de desviar la investigación pintando algunas piedras con avisos
de la guerrilla del ELN, que era la que en ese momento culpaban.
Eso es un pasaje de la historia bastante doloroso pero que tenía
que ver obviamente con el ánimo y la intencionalidad que tenían
en ese momento la inteligencia militar, la que tenía el Gobierno
mismo para tratar de frenar la movilización que se venía en 1991.
Desde ese momento, entonces, nuestra organización CIMA co-
mienza a ser señalada, a ser victimizada y desde ahí nos tocó a
nosotros entonces que arrancar a soportar una estigmatización
profunda que se hizo a la organización de ser colaboradora y, más
que colaboradora, vocera política del Ejército de Liberación Na-
cional en la zona (ver mapa 6).
Viene la movilización de 1996 y coincide con la necesidad del
Gobierno de implementar las recomendaciones de la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos, a la cual había llegado el
caso de la masacre de Los Uvos. Cuando el caso llegó a la CIDH,
el Gobierno ya había reconocido que la masacre había sido come-
tida por el Ejército y era su responsabilidad. Entonces tenía que
cumplir con la reparación económica, la reparación moral, la re-
paración psicosocial, etc. En el marco de esas medidas se termina
por construir una escuelita, un puesto de salud, se hicieron varios
talleres psicosociales, se dieron algunos recursos para la carretera,
para esas cosas y pare de contar. Eso fue todo, ya. Lo otro son las
demandas que cada uno de los familiares coloca en la justicia con-
tenciosa administrativa porque ya prácticamente lo penal estaba
siendo resuelto. A pesar de que fueron condenados algunos de
72
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
los responsables, los determinadores y quienes tenían responsabi-
lidad política de esa acción, de eso no sabemos ni quiénes fueron,
ni qué pasó con ellos104.
Por otra parte, el proceso cultural sigue avanzando en tanto
los encuentros culturales dan pie a la creación de las tomas ar-
tísticas como respuesta a las tomas guerrilleras que se empiezan
a agudizar en los municipios del Macizo. Del 22 al 23 de diciem-
bre de 1995 se lleva a cabo la primera toma artística de Popayán
por el Macizo.
Portada de la Revista Maciceña. Revista del Movimiento de Integración del Macizo
Colombiano, Año 1, No. 1, noviembre de 2000.
104 CNMH-CIMA, entrevista 0119, maciceño adulto, Popayán, Cauca, 2015.
73
Crecer como un río
Entre el 21 y 23 de diciembre de 1995 se realizó en Popayán un
encuentro cultural de los pueblos del Macizo Colombiano y el sur
del Cauca, el cual contó con la participación de los municipios de
La Vega, Bolívar, Almaguer, Santa Rosa, Balboa, Timbío, La Sie-
rra, Sotará, San Sebastián, Florencia, Mercaderes, Rosas y Patía.
La toma artística fue un espacio de integración entre los artistas
de la región, una oportunidad para mostrar las diversas manifes-
taciones y expresiones culturales del Macizo Colombiano.
En la toma también se lanza la propuesta de un foro sobre
el Plan de Desarrollo Cultural del Macizo Colombiano y sur del
Cauca para identificar y presentar los aspectos que dificultan el
desarrollo sostenible de las diferentes expresiones culturales de
la región, como también evidenciar las fortalezas que han per-
mitido persistir en la lucha por la memoria y así ser narradores
de la historia. Es a partir de este encuentro que las diferentes
delegaciones de los municipios construyen espacios y propuestas
que permiten llegar a acuerdos durante la negociación en frío en
septiembre de 1996105.
Desde la Asamblea de Almaguer se comenzó a incubar la
idea del ente administrativo del movimiento CIMA
Al mismo tiempo hay que tener en cuenta que en nuestra re-
gión está el territorio y ahí está nuestra familia, está el tejido indi-
vidual y colectivo. Cuando empezamos a tener una concepción de
organización somos seres sociales por naturaleza, no somos seres
individuales como nos lo han querido hacer creer. Por lo tanto, las
comunidades debemos estar organizadas y unidas con identidad,
sentido de pertenencia para llevar a cabo este gran proyecto de
vida de trasformación, y lo vamos a hacer organizados y unidos106.
105 CIMA, Revista Maciceña. Revista del Movimiento de Integración del Macizo
Colombiano. Año 1. Número 1. Noviembre de 2000. Páginas 18-20.
106 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de Mercaderes,
Cauca, 14 de julio de 2016.
74
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
En ese sentido nos hemos pensado en la integración de las
cuencas, de los pueblos, de las asociaciones de productores, de
veredas, de las Juntas de Acción Comunal, ese principio de in-
tegración es el que tiene mayor fuerza ahí y está recogido en el
Plan de Vida, Agua y Dignidad107.
Desde el proceso de preparación de la movilización de Rosas surge
la idea de la conformación de la organización y empieza a haber con-
ciencia del Macizo Colombiano desde el Páramo de las Papas, hasta el
Páramo de las Hermosas, como siete millones de habitantes. A partir
de ahí se empieza a construir la idea de región, con riqueza ambiental
y cultural de características de montaña. Había que organizarse para
confrontar al Gobierno y hacer una construcción propia adaptada a
ese ecosistema frágil, a recuperar una historia, una cultura, a fomen-
tar una cultura política participativa en esta región, encuentros de lí-
deres y lideresas y asambleas producto de la movilización108.
El CIMA entonces es una organización de los líderes del Ma-
cizo Colombiano que se pensaron una parte agroambiental, una
parte cultural, una educativa, lo de mejorar la infraestructura
también, pero para eso en ese momento nos hacía falta algo.
Entonces desde la Asamblea de Almaguer se comenzó a incubar
otra cosa, el ente administrativo que sería quien vendría a ad-
ministrar los logros de las movilizaciones, hacer seguimiento y
ejecutar los proyectos. En Almaguer nos reunimos y se reafirma
el CIMA y se le arma un equipo técnico administrativo y al cual se
le colocó Fundación Estrella Orográfica del Macizo Colombiano
(Fundecima)109 para que desde entonces todos los recursos para
las comunidades del Macizo se pudieran canalizar por medio de
esta y pudiéramos crecer como organización social110.
107 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de Mercaderes,
Cauca, 14 de julio de 2016.
108 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de Mercaderes,
Cauca, 14 de julio de 2016.
109 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Santa Rosa,
Cauca, 25 de julio de 2015.
110 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Bolívar, Cauca,
25 de julio de 2015.
75
Crecer como un río
- En este propósito sirvió mucho la ayuda de los docentes y otros
que a la vez que eran líderes eran funcionarios públicos111.
- Con el paro del 91 nos dimos cuenta, pues, que habíamos
conseguido varias cosas pero que no teníamos cómo ejecutar. Se
las dieron a otros, las cogía el politiquero o el líder equis que a
veces estaba alejado del proceso, pero fundamentalmente los poli-
tiqueros se aprovechaban de los recursos negociados en 1991. Fue
cuando nosotros dijimos que era importante crear ese instrumen-
to técnico que tuviera personería jurídica, que fuera legal y que
fuera legítimo, pero fundamentalmente fuera legal, pues sabía-
mos que hacía parte de una organización legítima.
Entonces aparece ahí entre lo legítimo y lo legal. Para noso-
tros lo legítimo era el CIMA, eso es lo legítimo y por eso el CIMA
nunca hemos pensado ni consideramos que íbamos a sacarle
personería jurídica porque no es un hijo prestado ni nada, es
algo parido ahí, entonces es legítimo y reconocido. Eso lo legíti-
mo. Y lo legal, pues, que era lo que servía para negociar con el
Gobierno. Obtuvimos la personería jurídica para que parte de
los acuerdos poderlos ejecutar y, pues, de alguna manera noso-
tros creamos Fundecima. Allá llevamos el primer borrador de
estatutos, allá se creó la primera junta directiva, ese es el accio-
nar y la experiencia de lo que es Fundecima. Fundecima ha sido
ese apoyo y realmente el instrumento técnico para eso. A veces
se confunde y se piensa que Fundecima es la línea política; ahí
hay una cosa, sobre todo porque se menciona mucho Fundecima
y por sobre todo porque ahí se mueven los recursos, entonces se
piensa que es Fundecima. Pero el CIMA es el actor, es la organi-
zación social. Pero se los quiero decir aquí en un paréntesis y es:
en este momento se le ha dado más importancia, hace mucho
tiempo se le ha dado más importancia de alguna manera al ins-
trumento técnico que al instrumento legítimo112.
- A la par de la Fundación se retoman los propósitos del paro
de Rosas de tener un periódico y una Universidad del Macizo,
111 CNMH-CIMA, entrevista 0136, maciceño adulto, Popayán – Cauca, 2016.
112 CNMH-CIMA, entrevista 0012, maciceño adulto mayor, Popayán, Cauca, 2015.
76
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
lo que hasta ahora no se ha logrado, pero esos son los sueños
de las organizaciones como la nuestra y [se] van realizando
poco a poco113.
De nuevo a participar en lo electoral
En la Asamblea de Almaguer, frente a lo político, la orga-
nización se planteaba principalmente desde lo social y no se
quería tocar lo electoral. En la Asamblea de Almaguer no se
quería y era una cosa compleja. Entonces se dio un debate muy
duro en la concha acústica de Almaguer. Luego de Almaguer
recuerdo que se siguió hablando de lo político en una reunión
en Timbío y para desplazarse los líderes era pidiéndole el favor
a las busetas. Pero, bueno, se tocó el tema de si el CIMA iba a
entrar en política y José Vicente no estaba de acuerdo en que
se metiera a política. Unos que sí, otros que no. En últimas
se acogió, volvieron y se lanzaron alcaldes del CIMA: Rodrigo
(Rodrigo Hernán en Bolívar) del CIMA – Comunal; también
el de Rosas; Carlos en La Sierra. Ya se entró a formar parte de
lo político y lo social y comenzaron a abrirse algunos líderes y
por eso se llaman CIMA – Comunal. Para tocar el tema político
electoral, el debate dio que era importante ocupar cargos de
elección popular para darse la pela y fortalecer a la organiza-
ción misma114.
En la primera Asamblea del Macizo varios compañeros diji-
mos que había que seguir sacando candidaturas para tomarnos
las Alcaldías y salió el compañero de Almaguer y de San Loren-
zo. El compañero de San Lorenzo dijo que iba avalado por el
Partido Liberal y nos le abrimos, la gente se abrió y dijo que no.
Si bien se discutía sobre la participación en la política electoral,
113 CNMH-CIMA, entrevista 0064, maciceño adulto mayor, La Sierra, Cauca,
2016.
114 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Bolívar, Cauca,
25 de julio de 2015.
77
Crecer como un río
el principio de alternatividad estaba claro en ese momento, no
se iba a apoyar a ningún candidato de los partidos tradiciona-
les. Nos fuimos por José Dolores, dijimos: vamos a caminarle.
Hizo la campaña y ganó para administrar115.
También alcanzó la Alcaldía en La Sierra el compañero Carlos
Emiro. En total, para las dos primeras elecciones populares des-
pués de la Constitución Política de 1991 sacamos ocho alcaldes del
CIMA o con alianzas con movimientos comunales. Fue una revol-
cada tremenda, pues no era gente apoyada por los tradicionales:
liberales y conservadores. El problema es que vuelve la revancha
de la derecha frente a nosotros116.
En el municipio de Rosas tuvimos el lujo de tener alcalde
porque la gente estaba efusiva de poder. En este tiempo llega
Francisco con apenas 22 años, un campesino que llega a la Al-
caldía a pesar de la inexperiencia, pero el despertar de los tra-
dicionales que empezaron a sentir una amenaza. Además, de los
nueve concejales se logra tener siete; con esto se rompe con el
poder que tenían los partidos tradicionales, que en Rosas era
el caso del Partido Conservador. Luego se logró llevar a Tulio
Ernesto, dos alcaldes por el CIMA. En 1994, Rodrigo Hernán
candidato del CIMA en alianza con el Movimiento Comunal de
Bolívar (Cauca) es electo alcalde de este municipio. Pero antes
hubo una candidatura de Efrén; la perdió y lloraba, eso se eli-
gió en la Asamblea de Almaguer. Llegamos a la Alcaldía como
CIMA – Comunal.
La importancia de tener alcalde propio y participar en la
política no es menor, porque antes uno no podía ni entrar a
averiguar cómo era el presupuesto, pero a Almaguer eso vino
una señora de Popayán y asesoraron para ver qué podíamos
hacer. Recuerdo que un señor decía: cómo van a perder tiempo
si ustedes no saben ni siquiera debatir, pero formamos un cabil-
115 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Bolívar (Ler-
ma), Cauca, 25 de julio de 2015.
116 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Almaguer, Cau-
ca, 14 de agosto de 2015.
78
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
do abierto117 para discutir sobre un proyecto de electrificación
de las veredas Higuerillos y Garbanzal que nos iban a tumbar
en un debate en el Concejo Municipal. Lo hicimos diciendo:
que nos tumben el proyecto delante de nosotros. Lo que pasa-
ba era que la alcaldía de Primitivo no tenía como la suficiente
capacidad y autonomía para decir: no señor, esta plata está en
el borrador y hay que meterla. Con el cabildo en últimas nos
aprobaron la mitad118.
Cuando en ese tiempo yo fui uno de los invitados a una capa-
citación de líderes campesinos en Popayán, eso lo hizo el Fondo
de Desarrollo Rural Integral (DRI) donde teníamos un repre-
sentante, Jaime Giraldo, que era feliz hablando con los cam-
pesinos y escuchar el sentir de esa persona. Yo me siento bien
cuando echo un campesino al ruedo a hablar con esta gente que
es estudiada. El hombre decía que nadie es inalfabeto. Para la
capacitación recogieron gente de distintas partes con el fin de
organizar comunidades; a partir de ahí yo fundé Asoprime en
Primavera, desde allí cogí ese ambiente de no temer al prójimo,
parar la gente para hablar y sacudirse. Luego hicimos varias co-
sas, entre esas Asoprime, una asociación de mujeres119.
En Bolívar, con la llegada de Rodrigo Hernán a la Alcaldía se
dan otros hechos, que había que capacitar a la gente y se comien-
za a buscar promotores de salud, logramos ser promotores Víctor,
Amanda, Elida y así en todo el municipio, hacíamos parte de esa
base social CIMA.
[En Almaguer] la gente no sabía leer y escribir, pero por esos
años empecé a trabajar en educación no formal para campesinos;
no produce títulos, solventa para desenvolverse en el medio rural.
117 El cabildo abierto es un mecanismo de participación ciudadana introducido
por la Constitución Política de 1991 y desarrollado por la Ley 134 de 1994, que en
su artículo 9 lo define como una reunión pública de los concejos distritales, mu-
nicipales o de las juntas administradoras locales, en la cual los habitantes pueden
participar directamente con el fin de discutir asuntos de interés para la comunidad.
118 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Almaguer, Cau-
ca, 14 de agosto de 2015.
119 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Almaguer, Cau-
ca, 14 de agosto de 2015.
79
Crecer como un río
Yo enseñé corte y confección de pantalones, inyectología y muchas
otras cosas. La idea era que el título era entregarle a las personas
los medios y herramientas para trabajar y defenderse. Eso se hacía
con los recursos de festivales. Seguimos trabajando en organiza-
ción y cuando nos dimos cuenta que cada uno de ellos era capaz
de ser inspector y secretario derrocamos a los de siempre. Es que
nosotros también somos capaces de ser inspectores y dijimos: que
nos nombren uno de la región, eso fue como en 1993. Empezamos
a gobernar en las comunidades reconociendo que no somos estu-
diados pero somos capaces de gobernarnos120. Nos dimos cuenta
que al Gobierno nacional no se le puede dar una puntada, por eso
se trabaja en equipo y nosotros le perdimos el miedo al Gobierno,
después uno vale por la dignidad, después de estar en el CIMA121.
Cuando empezamos todo esto se supone que era gobernar no-
sotros mismos. Nos decían que había que hacer gobierno desde
la base social, jugábamos un papel importante y hablamos de lo
político. En Almaguer la Alcaldía nos daba la carne y nosotros ha-
cíamos mote para mantenernos unidos, para aprovechar el tema
de lo organizativo122.
En Almaguer faltaba lo cultural y en vista de eso en todo pensa-
ba la gente: es que necesitamos en cuestión de la cultura. La gente
dijo: hagamos encuentros culturales de corregimientos. En eso es-
taba Teresa, que en reunión de comisarios líderes y JAC decidieron
organizar el primer encuentro cultural corregimental. La verdad
no pensábamos que iba a tener una acogida, pero al ver que sí,
entonces se dijo: hagámosla en Higuerillos, y cada ocho días en-
cuentro cultural. Venían todos los artistas de las veredas, la guita-
rra, el tiple y eso tuvo una gran acogida y lo volvimos municipal.
Luego decimos: el cierre de un encuentro cultural debe ser en La
Herradura. Salieron los famosos hermanos Medina que fueron, a
pie vinieron por el puente Calicanto y llegaron a Higuerillos, eso
120 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Almaguer, Cau-
ca, 14 de agosto de 2015.
121 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Rosas, Cauca, 2015.
122 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Almaguer, Cau-
ca, 14 de agosto de 2015.
80
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
era Primitivo que nos dada carne para el encuentro. Lo otro que
estaba junto a los encuentros era lo político: los lengüilargos, ellos
eran la base política, los otros decidimos que los íbamos a defen-
der, de cualquier grupo, no con armas sino con la montonera. Ellos
eran lo político y nosotros éramos sin armas, defenderlos. Eso sa-
lían ideas y esta cosa que la volvimos casi municipal. Como les digo,
vinieron los hermanos Medina, aquí cantaba Gabriel, Olga que era
la voz en Rosas, el mismo trompo Yesid cuando era de nosotros, y el
profesor Pastor tenía un grupito y le decían Los Vergajitos123.
Los que nos abrieron los ojos fueron los del CIMA, nos orienta-
ron hacia algo positivo, de lo contrario hubiéramos seguido en las
mismas. Pero mandamos a Primitivo a la Alcaldía y no lo dejaban
gobernar. También es culpa de la dirigencia campesina, la culpa
fue de nosotros que nombramos un alcalde y nos tiramos a dormir
a la casa, ni siquiera veníamos. Todavía hay gente que piensa que
se gana la Alcaldía y que el alcalde le va a llevar el almuerzo a la
cama. Esos aprendizajes nos enseñan que hay que seguir trabajan-
do, ahora en enero se va a posesionar Albeiro [en el 2016] y ya se
tiene que ir metiendo para el otro candidato124.
Es importante reiterar que la Constitución del 91 da la po-
sibilidad de nuevos partidos políticos, tal es el caso de La He-
rradura y Caquiona [en Almaguer] donde los fuertes eran los
conservadores y el resto era liberal, y cuando aparece el CIMA
se empieza a hablar de alternatividad y los indígenas empeza-
ron a hacer lo mismo y el conservatismo desaparece, al menos
hasta la segunda administración del CIMA que comienza a caer
producto de la toma de poder. Después de Primitivo el CIMA
vuelve a lanzar alcalde en Almaguer y esta vez fue con Wilson125.
Del mismo modo, José Fernando fue candidato a la Alcaldía en
Balboa y en esa época el Partido Liberal perdió. Patía, Argelia,
123 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Almaguer, Cau-
ca, 14 de agosto de 2015.
124 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Almaguer, Cau-
ca, 14 de agosto de 2015.
125 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Almaguer, Cau-
ca, 14 de agosto de 2015.
81
Crecer como un río
Bolívar y Balboa se intentaba llegar a varios municipios. Se hizo
promoción con Rodrigo Hernán cuando fue alcalde de Bolí-
var. En la primera no se pudo porque no hubo acuerdo con el
CIMA. Después se hermanaron con un sector importante de la
AD-M19 y Rodrigo Hernán fue diputado a la Asamblea126.
Cuando ganamos las Alcaldías pensamos que ya habíamos
ganado todo y nos fuimos pa’ la casa a dormir
Mientras crece lo cultural se pierde en las Alcaldías. Como
que nos hemos quedado cortos, eso debemos reflexionarlo. Se
les designó como alcaldes y se dejó descansar todo el peso del
compromiso: la responsabilidad organizativa y administrativa.
Nos quedamos cortos, nos hemos quedado hablando de la or-
ganización, de la motivación, pero no hemos avanzado. Mien-
tras los otros crecen, nosotros nos contentamos con el albor
de la organización, que se vaya dando por cuenta propia, sin
cuidar de que eso hay que irlo renovando, nosotros tenemos
que evolucionar, no hemos logrado tener una estrategia distin-
ta para responder127.
[En Almaguer] cuando ganamos [la Alcaldía] pensamos que ya
habíamos ganado todo y nos fuimos para la casa. Por ejemplo: no-
sotros esperamos hasta el año pasado [2014]. Eso fue como la res-
ponsabilidad de nosotros. Sí, en Almaguer Primitivo la embarró
y Wilson la acabó, pues la culpa fue de nosotros, es como cuando
lo monta uno en un caballo que es brioso: lo monto y se lo tengo,
pero no se lo voy a cabrestiar. Lo otro es que con el CIMA es como
con el gato: nos vemos aruñados, pero volvemos y volvemos, pues
yo no voto por quien va a ganar sino por un proceso, lo interesante
no es ganar sino mantenernos en el proceso.
126 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Bolívar (Ler-
ma), Cauca, 25 de julio de 2015.
127 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de Popayán,
Cauca, 10 de julio de 2015.
82
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
Lo que pasa es que pensamos que él [Primitivo] era el responsa-
ble de todo. Y decíamos: qué le vamos a protestar si era de nosotros
mismos. Eso sumado a que era la primera administración. De allí fue-
ron surgiendo varias ideas, que se necesitaban varios concejales. No
estábamos preparados, no tiene la culpa él pues no teníamos equipo,
él solo. Luego fue al doctor Wilson también por el CIMA y la en-
tregamos nuevamente, de nuevo nos faltaba experiencia, después de
que subimos como palmas, bajamos como cocos. Y nos dijeron: ahora
tienen alcalde y qué van a hacer. Y cuando nos empezamos a desor-
ganizar, pues ahí sí fuimos siendo víctimas. Yo tuve hasta que irme y
era cada quien defiéndase como pueda y uno en la misma casa, todos
preocupados, decían: ¿qué fue lo que hizo? Estar allá, en los paros,
en esa güevonada. Eso desorganizado, sin cinco en el bolsillo, vereda
por vereda y sin nada. Después tomándonos un café hablábamos que
con todo lo que nos jodimos y así como hay gente bien ubicada dígase
CIMA; hay gente que quedó mal parada. A Gerardo le tocó irse de
aquí, Esnel, los Cachudos de La Herradura (Plinio, pata e’ gallina)
gente que quedó mal parada, que le tocó irse, eso costó trabajo y en
muchos proyectos se beneficiaron los que no pusieron el pecho128.
[En Bolívar] Rodrigo Hernán llegó como CIMA a la Alcaldía, aun-
que nunca lo va a reconocer. Terminando la alcaldía, nos divide al
impulsar a Harold y nosotros con la propuesta del médico Orlando
Hoyos, lo que resultó [que] en esa época ganó Jair. Cuando se pierde
la Alcaldía, Orlando era gerente de la empresa y éramos Salud Bolí-
var, trabajamos en el hospital y empieza la persecución de nosotros y
piden la cabeza de nosotros. Rodrigo, Elida, todos los que éramos de
Lerma y Sucre y Orlando dice: los van a descabezar y entramos noso-
tros a apoyar el cuento. En esa alcaldía le hicimos paro desde La Me-
dina para que nos entregara una ambulancia que habíamos ganado
en el paro. Después de esa alcaldía nos unimos y ganamos la Alcaldía
como CIMA con el médico Orlando Hoyos y después volvemos y per-
demos repitiendo la historia, nos volvimos a dividir129.
128 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Almaguer, Cau-
ca, 14 de agosto de 2015.
129 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Bolívar (Ler-
83
Crecer como un río
En Rosas no es fácil intervenir en la vida política, aún siguen
existiendo aparatos electoreros que desdibujan; el alcalde de turno
quiere llevar a gente de su bando, a la gente a las JAC designa quién
es el presidente y si no es con ellos no hay nada para ustedes. No
tenemos cómo confrontar eso y uno cuando en esas regiones no le
hace el sol al mandatario de turno, pues se lo echa de enemigo, eso
la gente llama a que uno le sirve es cuando le da juego. Entonces
la expectativa nuestra es que el CIMA enfrente esas cosas: primero
porque el CIMA es como un moderador de desarrollo, lucha, con-
vivencia, aunque a veces surgen divergencias. ¿Qué hacen? Que si
no manejan bien, y eso afecta a la organización. Pero hay que in-
cursionar en la parte electoral, hay que comenzar a cambiar incluso
con los mismos docentes, si ellos eligen a sus representantes, cam-
biaríamos. A Iragorri, toda la vida lo [ha] elegido el campesinado.
Los indígenas hoy eligen a sus propios representantes, pero los cam-
pesinos seguimos eligiendo a los mismos: Iragorri, Velasco. Y los
docentes también votan por Velasco aun cuando los lesionó tanto, a
los mismos docentes eran los que estaban luchando por elegirlo130.
Entonces se pierde por inexperiencia en la administración públi-
ca, pero también en la política y por la estigmatización en contra de
propuestas alternativas a los partidos tradicionales. En Bolívar tienen
una anécdota y es que cuando se tocó el tema político con José Dolo-
res, un compañero que era apolítico le pasaron la papeleta y cuenta
que vio un papel de cigarrillo y eso fue lo que votó, pues no estaba de
acuerdo con esas cosas, entendía de eso poco. Ya con el aprendizaje
del CIMA, cuando ya estaba en la Alcaldía Rodrigo Hernán, apren-
dió que se nos ha estigmatizado de ser guerrilleros. Hoy el hombre
es gestor de paz pero aun así es estigmatizado, aún lo siente, es que
si usted es campesino, pero siendo otros partidos, eso lo siente, aún
sigue el señalamiento, la represión; inclusive hoy nos taponan la vía
para que no entremos a acompañar nuestro candidato131.
ma), Cauca, 25 de julio de 2015.
130 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Rosas, Cauca, 2015.
131 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Bolívar (Ler-
ma), Cauca, 25 de julio de 2015.
84
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
Otra anécdota que se recuerda con Rodrigo Hernán es que el
hombre dijo: hay que educar a la gente, pues las personas que que-
rían terminar el bachillerato, les costaba como 300.000 o menos
y él, como militante, crea un programa de educación para adul-
tos que llegamos como doscientos cincuenta y en el diploma de-
cía: programa de reinserción, y entonces en el diploma quedamos
como que éramos guerrilleros, y no.
Todavía en el 2000, cuando llegan los paras, me tocó esconder
el diploma y hay muchos compañeros que los diplomas los tienen
escondidos porque aparece como que son reinsertados del M-19.
Más allá de la anécdota, la verdad es que ser líder social era ser
perseguido, esa estigmatización sigue por el resto de partidos, in-
cluso uno estando en Bolívar tiene que cuidarse pues uno siente
la persecución y todo eso132.
Eso salieron nuevos candidatos y con la nueva estrategia nos
mandaron a recoger los politiqueros, eso hubo violencia grande y
comenzaron a asesinar a los campesinos, a señalarnos e hizo que a
la gente le diera miedo. Comenzaron a militarizar la zona y el mis-
mo Ejército hacía campaña con los candidatos tradicionales y con
el PNR se soltó alguna plata, eso hizo que se legalizaran algunas
cosas y debilitaron la organización en tiempo electoral. Luego que
sale el PNR asesinan a Laura Simmons [Dirección Regional del
PNR] y Cecilia López Saconi. Otra gente que ayudaba133.
[En Almaguer] cuando se toma la Alcaldía, entonces necesaria-
mente hay gente que se siente afectada y comienzan a bombardear
y tocan las debilidades, y se vienen contra la organización y cae el
proceso. A pesar de las ideas buenas, el rescate de lo cultural, por
ejemplo, o que Primitivo cuando estuvo de alcalde aparecían vías
ya pavimentadas, entonces comienza a tocarse el tema, él mismo
hace que acá arriba, la vía de La Vega-San Sebastián, era una ter-
ciaria, Primitivo logró que el anillo vial pase por acá, pero la gente
132 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Bolívar (Ler-
ma), Cauca, 25 de julio de 2015.
133 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de Popayán,
Cauca, 10 de julio de 2015.
85
Crecer como un río
no lo menciona, no lo reconoce. Se fracciona el CIMA, mucha
gente entra a participar de esa administración pero la oposición
comienza a chocar fuerte. Se unifican los liberales y conservado-
res para quitarle la administración a la organización social134.
Avanzamos política y electoralmente en un momento, pero re-
trocedimos mucho. Cometimos muchos errores135.
- Yo diría que no se ha entrado a hacer una valoración juiciosa.
Llegar a las administraciones públicas locales en ese momento la
miramos como una fortaleza importante, pero mientras se sostu-
vo el ejercicio de administración, o sea el período, se miraron yo
diría las dos situaciones: una es que mientras el sistema de Esta-
do no se cambie, entre quien entre a una administración va a ser
muy difícil que ahí se pueda desarrollar lo que una organización
social quiera, porque cualquier alcalde que entre, llámese CIMA
o no, desde ese momento se está atado a una legislación nacional
y no se puede salir de ahí porque le espera un proceso jurídico y
un proceso penal que lo puede llevar a la cárcel. Por eso tenemos
que decirle que los aprendizajes de esas administraciones no de-
jan mucho, digamos, ganancias importantes y que por el contrario
muchos salieron investigados y muchos inclusive salieron y deja-
ron de pertenecer al CIMA. Entonces digamos que en términos
de eso los aprendizajes no son tan buenos, no podemos decir que
fueron tan negativos pero en balance general diría que, en vez de
ganar, perdimos136.
Cuando hicimos la reunión en El Tambo nos hacían la pregun-
ta: ¿ustedes como CIMA están completamente seguros para poder
mandar a alguien a la administración municipal? Ahora pienso
que sí teníamos capacidad para mandar un alcalde, pero sin tener
mayor capacidad ni conocimiento de qué era la administración
municipal. La verdad es que aún estamos aprendiendo, estamos
en un proceso de capacitación.
134 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Almaguer, Cau-
ca, 14 de agosto de 2015.
135 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de Popayán,
Cauca, 10 de julio de 2015.
136 CNMH-CIMA, entrevista 0032, maciceño adulto, Popayán, Cauca, 2015.
86
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
[En Almaguer] en ese tiempo llega el otro grupo, el ELN. En
esa época aparece el Manuel Vásquez Castaño, pero como movi-
miento campesino, siendo una fuerza que opera en el Cauca, los
políticos nos echaban en un mismo costal. Como lo que pasó a
nivel nacional con la UP. Acá también nos querían también como
acabar para que no siguiéramos137.
Lo cultural avanza con lo organizativo y político al tiempo
En el caso de Lerma, el Colegio Agropecuario impulsó procesos
locales. Desde esa época hasta el momento la parte artística ha ju-
gado un papel fundamental138. En el 94 en Lerma se hizo el primer
encuentro cultural del Macizo139. Al proceso cultural del 94 más
fuimos como lideresas que como personas individuales, donde se
congrega toda la zona del sur del Cauca, norte de Nariño y otros
departamentos. En ese evento se mostró toda la parte cultural y se
empieza a consolidar la parte organizativa. Desde el colegio se pro-
movía esa parte de consolidar una organización y el CIMA entra de
lleno en ese espacio que luego se consolida en el 96140.
Hay una significancia del trabajo artístico y cultural desde
Lerma, pensado en lo regional. Las Alcaldías nunca le dan la
importancia que tiene esa parte. Fue una estrategia poder tra-
bajar ese aspecto, porque los jóvenes nunca se preocupan por
mirar la parte organizativa, pero ese aspecto ha sido el gancho
para que los jóvenes se comprometan a trabajar en lo organi-
zativo a partir de las expresiones artísticas. Hubo trabajo que
anunciaba el primer encuentro cultural que se hizo en Lerma,
137 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Almaguer, Cau-
ca, 14 de agosto de 2015.
138 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de Popayán,
Cauca, 10 de julio de 2015.
139 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, mujeres, municipio de
Patía, Cauca, 18 de septiembre de 2015.
140 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, mujeres, municipio de
Patía, Cauca, 18 de septiembre de 2015.
87
Crecer como un río
ha sido fuerte y por eso desde Almaguer se definió hacerlo en
Lerma, eso ha reivindicado los derechos en cuanto a las mismas
experiencias artísticas141.
Las mismas expresiones permiten que las mujeres estén allí,
teatro, danza, los montajes que se hacen, se inician procesos de
liderazgo de mujeres, en la mayoría de sitios ha sido el hombre. Un
aspecto importante fue dar la oportunidad de que la gente asuma
responsabilidades tanto a mujeres como hombres. Desde esas ex-
presiones se empezaron a liderar esos procesos artísticos, en Ler-
ma se mantiene el proceso organizativo y las mujeres empezaron a
liderar142. Lo uno y lo otro [cultural y político] tiene importancia
en cada uno de los municipios.
- Resulta que se hace la primera Asamblea Cultural del Macizo
Colombiano en Lerma, donde vienen más de trescientos artistas,
por primera vez. Lerma después de estar estigmatizado y de que
uno salía al Valle, a Popayán, a Quindío o a otro lado y tenía que
decir: es que yo soy de Popayán, porque si decíamos que éramos
de Bolívar, o si decíamos que éramos de Lerma entonces: estos ve-
rracos son sanguinarios, se nos entran a la finca, matan al patrón
y matan a todo el mundo porque estos caucanos son macheteros
y son asesinos.
Entonces después de todo eso fue un logro hacer que mucha
gente viniera a Lerma. Yo pienso que eso fue una de las cosas más
importantes para el reconocimiento de Lerma y del CIMA. Si bien
es cierto que no había tanta fuerza y no había tanto reconocimien-
to, pero estos locos lograron traer al CIMA y a sus organizaciones
y eso nos dejó acá con anécdotas importantes. Arístides, del Son
de Capellanía. Igual eran tantos grupos que se tenían que pre-
sentar que a uno le dejaban dos canciones y venir de Capellanía
hasta acá después de cinco horas de camino y cuando le dijeron
a Arístides: bueno, sus dos canciones, y él respondió: no señor, yo
141 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, mujeres, municipio de
Patía, Cauca, 18 de septiembre de 2015.
142 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, mujeres, municipio de
Patía, Cauca, 18 de septiembre de 2015.
88
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
no me bajo de aquí, cómo va a ser que me hacen caminar cinco
horas por dos canciones. Dijo: no, yo no me bajo [de] aquí hasta
que no acabe de cantar. No me bajo. Y hoy sigue sonando el Son
de Capellanía, pero hoy toca decirle que se queden porque tocan
tres canciones y ahora sí se le bajan143.
El Macizo Colombiano fue importante y algo muy fundamen-
tal fue lo cultural y en el CIMA se realizaba la parte cultural y la
impulsaban en el departamento los municipios de Sotará, Tim-
bío, Rosas, Bolívar y el concurso departamental de juglares144. El
CIMA forma en materia ambiental, política, económica, cultural y
el CIMA brinda elementos para ser más humanos145.
- También anécdotas a nivel personal y ahí sí recuerdo a otro
líder que hay que reconocerlo: Walter A. Él también militó con
el CIMA y yo no sé por qué razón tuvo apatía con Lerma. Él era
muy dinámico, podía llegarle a la juventud, a los abuelos, a las
abuelas, a la gente y a los muchachos como nosotros. Resulta que
dos días antes del evento cultural, porque él también estuvo ayu-
dando a organizar acá, se presenta otra de las anécdotas, esa sí
hace parte de la vida del chisme familiar. Hay un compañero que
venía tocando guitarra conmigo también en esa escuela de esa
formación a través del colegio, que le decíamos El Chopo; tenía
una novia en Lerma. Recuerdo que la mamá de él se fue y dejó
la muchacha sola y resulta que por alguna situación la mamá no
consiguió carro, entonces le llegó a las nueve de la noche. Como
ella tenía llaves entró a la pieza, y lo encontró enchangado146 con
la hija, sin ropa. Eso les dio una madreada a todos dos: a Chopo y
a la muchacha esa.
Como en esas estaba Walter A., Walter G., el Didier, el resto
de muchachos y más gente que había ahí, dizque salió Chopo
para ver la alegata y el chisme, pues todo el mundo estaba ahí
143 CNMH-CIMA, entrevista 0014, maciceño adulto, corregimiento de Lerma,
Municipio Bolívar, Cauca, 2015.
144 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Rosas, Cauca, 2015.
145 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de La Unión,
Nariño, 17 de julio de 2015.
146 Abrazado.
89
Crecer como un río
en la esquina del polideportivo a ver qué había pasado y le deci-
mos Chopo: pero, ¿qué le pasa? ¿Tiene un pie torcido? Y sale ren-
queando147: no, tranquilos muchachos. Estaba sin camisa, sin
ropa: no, tranquilos muchachos que eso a cualquiera le pasa.
¡Ah! Entonces dicen los otros: no, vos sos músico, te hemos visto
que participás acá cuando hay eventos culturales. Cántale a esa
suegra, cántale a la muchacha, si querés te conseguimos una
guitarra. Y entonces estos verracos le consiguen una guitarra,
pero igual sale la suegra a echarle miaos. Él a cantarle y ahí se
forma. Ellos vienen y me cuentan, porque como yo vivía en la
vereda y al contarme faltaban tres días para el evento del pri-
mer encuentro cultural en Lerma y como yo tenía relación con
ellos de lógica me debían haber invitado a la reunión para el
cuento, para que preparáramos algo de allá de la vereda; enton-
ces me echaron el carretazo.
Luego yo voy, busco a Chopo y le preguntó qué es lo que le ha
pasado y le digo: ole, como se viene la primera Asamblea Cultu-
ral del Macizo, si querés te compongo una canción, la tocamos,
vos la analizás si te gusta, nos hacemos una obra de teatro ahí.
Y el hombre dice: listo, listo, y entonces ahí mismo sale la com-
posición, así como hablamos nosotros los campesinos. Por eso
decimos que es un arraigo con la cotidianidad y es un arraigo
con el campo, con el CIMA y el colegio que nos aporta esos ele-
mentos, aun así para mamar gallo como decimos. Entonces le
digo: Chopo, listo. Te voy a hacer la canción y vamos a participar,
pero la tocamos entre todos dos porque seguro que como ese día
va a haber harta gente, la suegra va a estar allá al frente y vos te
imaginás nosotros cantándole, con esa nos la desquitamos. Dijo:
listo, hágala. Y entonces sale:
147 Renquear es un sinónimo de cojear.
90
Buscando una compañera
Y como él sale diciendo:
para llevármela al ranchito,
me topé una de ojos claros corazón chirriquitico.
Ay no sé, eso a cualquiera
le pasa aunque mi suegra no quiera
Pasito me fue entregando
su hija conmigo se casa
sus caricias y sus besos,
no sabiendo que en el rancho estoy muy
municipio Bolívar, Cauca, 2015.
que feliz eras tú y yo cuando te saqué del templo.
desoladito
En una noche de estrellas
lo mismo el perro chuchero,
dormía yo con mi amorcito
la guitarra y el ranchito.
y nos levantó mi suegra garrote por parejito.
4
91
Y andespués dijo mi novia:
Lo que digo yo es lo que la suegra había dicho, en una
no temas corazoncito
noche de estrellas
pasito me fue entregando
dormía yo con mi amorcito
sus caricias y sus besos.
y nos levantó garrote por parejito.
Qué feliz eras tú y yo cuando te saqué del
templo.
Me dijo: ‘pobre pelao
Ay no sé eso a cualquiera le pasa
sos montañero y analfabeta
y aunque mi suegra no quiera
a ella le busco marido
su hija conmigo se casa147.
que tenga plata y sepa de letras’.
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
148 CNMH-CIMA, entrevista 0014, maciceño adulto, corregimiento de Lerma,
gallo: no, es que la suegra lermeña no sé qué, pero es que la suegra
mía sí, es más. Y yo asumí la responsabilidad como si ese caso me hu-
to, ellos se pillaron el cuento y en dos días monté eso al estilo toli-
comenzamos a mamar gallo. No sé qué me inventaría, pero a mamar
mense; nos conseguimos otra muchacha que nos ayudaba, y con Chopo
Como ya había venido parte de líderes maciceños a cuadrar el even-
Crecer como un río
biera pasado a mí y de esa manera eso fue un show ese porque todo el
mundo se reía y la suegra estaba ahí mirando. Esas son las anécdotas
de, por ejemplo, de haber participado en eso, entonces eso fue uno de
los íconos importantes de poder estar acá, o sea, cómo lograr acá eso.
Ese encuentro duró tres días y, pues sí, éramos trescientos artistas,
entonces pudieron haber venido dos mil, tres mil personas, y era uno
de los primeros eventos que se comenzaba a atender con sancochos
comunitarios, con quedadas en cambuches, porque, pues, igual no
se tenía lo logístico, solamente se tenían las ganas y la verraquera
de hacer. Ese fue uno de los sitios importantes que se tiene. Otros
de los sitios importantes para Lerma es haber participado, pues casi
que desde ahí hemos participado en todos los eventos. Por ejemplo,
haber celebrado casi que la Navidad en el paro de Galíndez, donde
participamos varias personas ahí, y casi que todos fuimos juiciosos
en quedarnos bastante tiempo. Eso es como lo que uno recuerda del
CIMA, ¿no? Es lo que más ha impactado en ese tiempo149.
Sector de Dos Ríos, sitio de concentración de campesinos durante la movilización de
1999. Galíndez, Cauca. Fotografía: Guillermo Berónc.
149 CNMH-CIMA, entrevista 0014, maciceño adulto, corregimiento de Lerma,
municipio Bolívar, Cauca, 2015. Hace referencia a la multinacional Smurfit Kappa
Cartón de Colombia.
92
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
Sotará comienza su proceso CIMA hacia 1996 con Ilmo, Ar-
cesio, Eliécer. Hacia la parte norte empezamos un trabajo, des-
de la parte cultural hacia la zona norte, con un enamoramiento
de Lerma, una expresión cultural que vivencia un caminar del
Macizo, situación social de pobreza, por medio de la danza y el
teatro. Había acompañado la movilización con los amigos de La
Sierra en el 91. Era trabajo cultural en medio de un territorio,
en medio de la multinacional, con más de treinta años de pose-
sión del territorio150.
La utopía sí es posible traspasarla de unos a otros: se
trabaja en el colegio de Lerma
Para un pueblo soñador la utopía sí es posible traspasarla.
Ese dicho de Lerma surge a partir del proceso que constru-
yeron para pacificar el corregimiento, el cual lo empiezan a
contar en una obra de teatro, con las canciones y los videos: La
muerte es un cauce seco y Crecer como un río. La obra de teatro se
presenta y eso saca lágrimas porque muestra cómo les tocaba
en Lerma durante la violencia del narcotráfico, cuando en las
discotecas era que guardaban el muerto para seguir la fiesta y
se escuchaban frases como: pierde mi gallo, pero no pierdo yo.
Al verla a uno se le escurren las lágrimas, tal como cuando uno
va a Los Uvos y ve todas esas cruces al lado del camino. Eso a
uno lo conmueve.
Entonces el colegio en Lerma nace como una propuesta co-
munitaria o como una alternativa para acabar con todo el flagelo
de la violencia. El primer rector, Walter, que fue el fundador del
colegio, tenía ese espíritu de liderazgo, del trabajo social. Enton-
ces en ese tiempo pienso que también eso nos sirvió para formar-
nos como líderes y que nos gustara el CIMA desde ese entonces.
Walter fue el de la iniciativa de la paz con educación, él es de
150 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de Popayán,
Cauca, 10 de julio de 2015.
93
Crecer como un río
aquí de Lerma. Él es un señor que fue de Lerma y se creció en
Lerma, sino que el papá tenía forma de sacarlo a la ciudad, así
que estudió y luego, cuando ya miró el conflicto que había ahí,
volvió con la propuesta.
El colegio inicia en 1988 financiado por los aportes y ganan-
cias de una cooperativa creada por los padres de familia que
estaban interesados en que sus hijos e hijas estudiaran en Ler-
ma. Se llamaba Cooperativa Multiactiva de Lerma –Comuler– y
tenía una tienda comunitaria. Cuando se da la movilización
de 1991 ya habíamos iniciado el colegio. Recuerdo que estu-
vimos cuatro años de casa en casa en el pueblo, por allá unos
días en un lado, otro día en otro, nos sacaban de una parte,
nos pasaban para otra. En 1991 se plantea como la necesidad
de las instalaciones del colegio como plantel, como tal esa es
una de las propuestas que se hacen en la mesa de negociación
como Lerma, porque hasta ese momento, a pesar de que Walter
ya estaba haciendo todas las gestiones pues todavía no había
ningún recurso público, y en ese tiempo sí era muy difícil de
que en un corregimiento se crearan instituciones educativas.
Es hasta 1994 que se constituye legalmente el colegio como una
institución educativa departamental. Para eso nos visitó la Se-
cretaría de Educación en 1993 pero todavía no tenía planta
física. Entonces tocó llevar a esos señores por todo el pueblo
para que conocieran las dependencias del colegio que teníamos
un poquito organizadas. Para esa visita también nos obligaron
a que teníamos que conseguir uniforme, nosotros íbamos como
podíamos al colegio y, pues, para tener una mejor presentación
estrenamos uniforme, el primer uniforme.
Cuando se desencadenó el problema más fuerte de violencia
yo recuerdo que estaba haciendo cuarto y quinto. Yo era muy
niña en ese tiempo, íbamos a la escuela y el día jueves era en el
que más se presentaban estos problemas, porque era el día de
mercado en el corregimiento de Lerma, ese día era que llegaba
toda la gente al mercado y de paso, pues, estaban todas las can-
tinas abiertas para que la gente tomara. Entonces llegábamos a
la escuela y nos tocaba encerrarnos, la profesora nos encerraba.
94
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
Apenas entrábamos era a cerrarnos la puerta, salíamos y era bien
advertidos que teníamos que irnos para la casa de una vez, y eso
que hasta para cruzar las calles era un temor. Si mal no recuerdo
se optó por darnos clases solamente hasta la una de la tarde el
día jueves porque ya era incontrolable en la tarde en la escuela
y en la casa era así mismo, nos esperaban con la puerta abierta y
apenas entrábamos nos cerraban. Dos y media, tres de la tarde,
ya empezaban las balaceras por todo lao. El día jueves ya no ha-
bía jueves si no había un problema.
Recuerdo una vez que estábamos en uno de los salones de cla-
se y en un descuido de la profe se logró meter una persona que
iban corretiando de por allá de una cantina. Lo iban buscando,
entonces él se logró meter en la escuela, en el salón. Entonces
la profesora o nosotros no le podíamos decir: sálgase, así que lo
que ella hizo fue abrirnos la puerta y meternos por allá a otro de
los salones. Pues se quedó el señor encerrado, y en ese momento
nosotros todos era llorando porque pensábamos que ya iban a
llegar e iban matar a ese señor allá dentro. Eso fue un momento
que nos dio mucho susto.
Pues de una u otra manera lo que uno miraba es que los
niños o los jóvenes en ese tiempo siempre terminaban era el
grado quinto en la escuela y no tenían oportunidades de irse a
estudiar. Los que se quedaban en el pueblo muchas veces ter-
minaban involucrados en problemas de violencia, pues lo que
hacían los papás era cómo encarrilarlos en ese cuento de que
había que defenderse. Los muchachos de diez, doce, trece años
ya andaban con su arma porque era una forma de defensa y
de apoyar al problema familiar que había en ese tiempo. Pare-
cía que no había otra alternativa de solución al problema sino
cómo continuar el proceso de violencia que había. Cuando los
familiares eran asesinados entonces los que quedaban, el lema
de ellos era vengar la sangre, o algo así, siempre se dijo. Enton-
ces eran preparados desde muy niños para continuar el comba-
te con los enemigos.
Si mal no recuerdo, cuando apenas inició el colegio, yo co-
mencé a estudiar a mitad de año enero, pues en ese tiempo se
95
Crecer como un río
iniciaba en septiembre, entré a repetir el sexto porque me man-
daron a Sevilla (Valle del Cauca) porque por allá tenía unos
familiares, pero yo en vista de que inició el colegio acá quise
quedarme acá. Varios muchachos del pueblo estaban matricu-
lados al colegio, pero algunos de ellos ya tenían problemas, en-
tonces no iban al colegio. Los que iban al colegio no era como
un estudiante normal, o sea, tranquilo, sin ninguna preocupa-
ción, sino que ellos siempre iban con ese pensamiento de que de
pronto allá iban a ir los enemigos y los iban a matar porque eran
familiares de gente que tenía problemas. Habían más o menos
como dos o tres de ellos que tenían que ir armados, y de una u
otra forma el colegio en ese tiempo como apenas había iniciado
no podía prohibirles el ingreso de armas al aula, entonces ellos
colocaban el arma debajo del pupitre y ahí pues estaba la ame-
naza para todos nosotros. En ese tiempo yo creo que tendrían
más o menos unos quince y dieciséis años, y en su mayoría eran
hijos de víctimas. Hubo un caso de un muchacho que tuvo que
retirarse de la institución porque dentro del mismo salón había
personas que eran enemigos. Para evitar problemas mejor se
retiró pero los que seguían ahí también tenían problemas, no
dentro del aula pero sí afuera.
Uno de los profesores del colegio, teniendo en cuenta toda la
historia que ya iba teniendo Lerma con el proceso de la violencia
y todo eso, para ayudar un poco más a la utilización del tiempo
libre de los jóvenes y apartarlos un poco de toda esa sed de ven-
ganza que se tenía, como para despertarlos un poco, propone la
formación de unos grupos artísticos. Era el profesor Heberto del
Tambo, compañero de Walter, y como manejaba mucho lo de la
parte artística, entonces comienza a motivar la formación de un
grupo de teatro que empiezan a revivir la historia de todo el con-
flicto que se había dado en Lerma.
A partir de eso el colegio también empieza a participar como
invitado por otros colegios en semanas culturales. Me recuerdo
tanto que fuimos a Sucre, Cauca, con unos compañeros como
es Navia, River; allá estuvimos y entonces miraron un grupo de
muchachos de música andina que fueron de La Sierra, me pa-
96
4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
rece, y habían hecho flautas de PVC, y tenían todos unos instru-
mentos rebuscados pero bien bonitos. Entonces nos fuimos con
esa idea. Así empezamos a hacer flautas para la semana cultural
y el profesor, pues, miró la habilidad musical y se buscó cómo
fortalecer esos espacios. El profe también manejaba lo de dan-
zas y se creó todo un cuento con lo artístico. Cuando ya llega lo
del CIMA, Lerma ya es conocido por el aspecto cultural y toda
esa historia del proceso organizativo, y todos los líderes entran
a formar parte del CIMA.
La llegada del CIMA aporta a ese proceso de paz que se da en
Lerma, incluso ya después de eso, no recuerdo muy bien cuándo,
se dio lo de la propuesta de la chiva de encanto. En ese tiempo
ya no estaba, ya había salido, pero ahí es donde se vincula todo
el proceso cultural al proceso del CIMA y se empieza a andar
por todo el sur del Cauca. El proceso cultural de Lerma es muy
reconocido, entonces ya fue el CIMA el que lo sacó, lo proyectó a
todas las comunidades del Macizo151.
Camina derechito o se muere
En Santa Rosa con los actores armados hemos vivido más de
20 años, en ese entonces todo problema era con las fuerzas de
izquierda: camina derechito o se muere.
151 CNMH-CIMA, entrevista 0063, maciceña adulta, Patía (El Bordo), Cauca, 2015.
97
Crecer como un río
Parque central, casco urbano del municipio de Santa Rosa. Bota Caucana, 2015. Foto-
grafía: John Jairo Rincón García — CNMH-CIMA.
Tocó aprender a convivir con ellos, los que violaban la norma
aparecían haciendo aseo los fines de semana. Para algunos el
ambiente era más sano, no se robaba, nada de quemas, de pesca
con veneno, caza y todo eso. El manual tenía una minga men-
sual y no como ahora; eso sirvió mucho para organizar y for-
talecer. Recuerdo que un compañero estuvo sancionado como
veinticinco días por bígamo y lo pusieron a trabajar en un ba-
rrio, eso ayudó a fundarlo152.
Otra cosa fue que en Santa Rosa las minas antipersonas mata-
ron dos personas del Carmelo, varios de otras veredas. Otros han
quedado amputados153.
152 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Santa Rosa,
Cauca, 25 de julio de 2015.
153 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Santa Rosa,
Cauca, 25 de julio de 2015.
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4
El CIMA fue el río grande donde caímos todos los arroyitos del Macizo
[En Santa Rosa] yo recuerdo que el último censo del Sisbén yo
también fui víctima, pues viajaba mensualmente a Popa154 y en ese
tiempo eso estaba en el auge todos dos grupos, ELN y FARC. Al-
guien me dijo que yo trabajaba con la ley y que por eso yo viajaba,
entonces me mandó a la señora Carmela155 y me tocó ir. Me inves-
tigaron, me dijeron que en Popa tengo a mi familia y otras cosas,
me tuvieron como dos horas. La convivencia con esos grupos tenía
sus momentos amargos.
Como alcalde en el 88 fui amenazado también por la guerrilla,
en ese tiempo estaba Eugenio del ELN, había confrontación polí-
tica entre liberales y conservadores, y aquí somos muy poquitos
así que me nombraron como alcalde y yo acepté sin saber en qué
me montaba. Llegaron al segundo piso de la casa municipal, y me
dicen que usted debe de renunciar como alcalde, porque mucha
gente debe de renunciar; y me dice: lo correcto es que usted re-
nuncie. [Yo] estaba un lunes borracho bailando salsa en la calle
por los tragos que me dieron y a las siete el martes en la mañana
me llegaron a la puerta y me dicen que violé el código de convi-
vencia, me dicen que me emborraché… De todas maneras no hay
nada valedero, de una a rellenar huecos a la carretera del Carmelo
para acá, sacar balastro; por tres días estuve pagando.
De los grupos armados el ELN era como un grupo más so-
ciable, más dado a las necesidades del pueblo, parecían como
más tolerantes, a diferencia de las FARC, pues con ellos no iba a
cometer dos faltas. Con el ELN le perdonaban hasta más veces,
pero si era de matar lo mataban también, pero era más, como
más tolerante. Sin embargo, los más sociables mataron más. A
Diomar lo cogieron los elenos y se lo estaban llevando y nosotros
salimos, estábamos viendo una novela: Yo amo a Paquita Galle-
go… nosotros estábamos allí y como los muchachos, los elenos,
vivían allí, entonces lo llevaban y preguntamos: ¿pa’ dónde lo
llevan? Deben dar una razón de por qué, y nosotros le dijimos
que con la comunidad debían dar razón, que ellos debían ver.
154 Popayán.
155 Mando guerrillera en la zona de Santa Rosa.
99
Crecer como un río
Ellos lo dejaron amarrao, al otro día hicieron una reunión como
a las siete de la noche y más que todo eran chismes. A lo último
salió que era por un gallo… toda la comunidad estuvo allá… a
lo último eran como cinco o seis y a lo último aclararon el tema.
Él se separó de la mujer y a responderle al hijo; la gente se resis-
tió y se unió para defenderlo156.
156 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Santa Rosa,
Cauca, 25 de julio de 2015.
100
5
El Macizo vuelve a rugir
Mujeres maciceñas cocinando en los cambuches instalados a la orilla de la carretera
Panamericana en la movilización de la Cumbre Agraria, Étnica y Popular. Timbío,
Cauca, 2015. Fotografía: John Jairo Rincón García — CNMH-CIMA.
101
Crecer como un río
Negociamos en frío, pero con la gente lista a salir a la Pana
Se vuelve a dar el campanazo y el Macizo vuelve a rugir, ale-
brestamos nuevamente la gente porque había incumplimiento
de los acuerdos de la movilización de Rosas y nuevamente nego-
ciamos, pero esta vez en frío. Eso fue en septiembre 26 de 1996.
Nos afiebramos, convocamos, pero negociamos sin movilizarnos y
nuevamente el Gobierno soltó dinero, se fueron y quedamos tam-
baleando y las comunidades otra vez a cobrarnos. En 1996, lógica-
mente, pues los acuerdos, lo que le contaba, lo que se negoció fue
con base a un pliego de condiciones. Entonces muchos de estos
acuerdos se cumplieron, pero muchos también se incumplieron.
Las necesidades básicas insatisfechas siguieron existiendo, era im-
posible pues que en cuatro, cinco años se solucionara una situa-
ción de abandono tan verraca en el Macizo Colombiano157.
- Para agosto de 1996 se plantea la segunda movilización del
Macizo Colombiano y sur del Cauca. Nosotros íbamos a hacer mo-
vilización pero el Gobierno se dio cuenta de que con el paro del
91 era mejor hablar con nosotros antes de que hiciéramos una
movilización tan fuerte158.
Se negocia con el Estado sin vías de hecho y se alcanzan puntos
clave en relación a la garantía de derechos humanos. En esta ne-
gociación se comienza a hablar de una comisión interinstitucional
de evaluación de la situación de derechos humanos en el Macizo
Colombiano, la cual se concretará años después con la moviliza-
ción de 1999.
A esta movilización se le llama la negociación en frío, pues no
se recurrió a las vías de hecho. Pero las comunidades del Macizo
estaban listas para salir a la [vía] Panamericana. Es que tuvimos a
todo el Gobierno, sentados con todos ellos. Antes de movilizarnos
les dijimos: tenemos un pliego de peticiones que si no lo hacen
cumplir nosotros nos vamos a paro. Ellos no creyeron, estuvimos
157 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de Popayán,
Cauca, 10 de julio de 2015.
158 CNMH-CIMA, entrevista 0012, maciceño adulto mayor, Popayán, Cauca, 2015.
102
5
El Macizo vuelve a rugir
como cuatro o cinco días a punto de salir y finalmente nos hicie-
ron caso. Ya estábamos pendientes a salir las comunidades de La
Vega, La Sierra, Timbío, Almaguer, San Sebastián, Balboa, Argelia
y Patía, pues habíamos tomado la determinación de tomarnos la
Panamericana.
Había un pliego del paro de Rosas que no se había cumpli-
do. Por ejemplo: la subestación del Saque en Almaguer. En ese
recuento se habló con el Gobierno de que nos íbamos a tomar
la Pana [vía Panamericana]. Ya habíamos hecho un documento y
se lo mandamos a todos los Ministerios, al Gobierno nacional en
pleno, dejamos el documento y les dijimos: si lo creen conveniente
lo aceptan y si no, nos vamos a paro. Le dimos plazo al Gobierno
y al principio no nos cumplió, así que nos volvimos a reunir en las
oficinas de Fesutrac y coordinamos dónde íbamos a taponar las
vías. Nos reunimos allí y estipulamos la movilización de veinte mil
personas. Se trató el cómo la íbamos a organizar y cómo mante-
nernos en la vía en Galíndez. Había una problemática y era que
siempre nos tildaban de guerrilleros, nos decían: aquí los vamos a
sacar a la fuerza. Entonces el compañero Víctor y Ángel fueron a
Bogotá a desmentir, exigieron que viniera un delegado a constatar
que la gente que estaba allí no eran guerrilleros. Eso se hizo y el
Gobierno nacional mandó un delegado y constató que no eran
guerrilleros sino campesinos luchando por condiciones de vida.
Es que movilizarse tiene sus complicaciones, esa tradición
rebelde de luchar por nuestros derechos ha hecho que nos til-
den de guerrilleros. Por ejemplo, en el CIMA, La Herradura
(Almaguer) es una de las comunidades fundadoras del proce-
so, siempre ha sido un corregimiento de empuje; decidimos y
lo hacemos. Siempre ha sido una comunidad que se ha movili-
zado, pero por eso mismo a La Herradura la tildaron de zona
roja. Somos tenidos como revoltosos, como alzadores del orden
público, hasta estos momentos, hablando lo de la campaña po-
lítica [de 2015], en la cabecera no somos bienvenidos, como
herradureños, nos declaran como colaboradores de la guerri-
lla. Incluso en una época estuvieron en Popa con el director
de la Policía Nacional y les tocó aportar los números de cédula
103
Crecer como un río
para ser verificables, para que en los retenes de la Policía ve-
rificaran las condiciones en las que estábamos. Era como una
persecución que tenían159.
- [Volviendo a la movilización de 1996] nos planteamos ha-
cer una movilización y el ministro del Interior, en ese tiempo
ministro de Gobierno, que era Horacio Serpa, tenía como ase-
sor a Jaime Navarro, que antes había sido del M-19. Es bueno
resaltar que algunos funcionarios del M-19 estaban en los car-
gos del Gobierno para ese entonces; y después de tener unas
reuniones con el Gobierno se llegó al acuerdo de que noso-
tros nos manteníamos en asamblea permanente y hacíamos
así como ellos lo decían, sin vías de hecho. Dijeron: bueno,
nosotros nos movemos por las necesidades que tengan, pero
ustedes negocian sin salir a la vía. Nosotros les respondimos:
¡pues listo! De eso se trata, para qué nos vamos a desgastar ahí,
pero eso sí le decimos a la gente, las vamos a tener en asamblea
permanente y en el momento en que rompamos la negociación
la gente se tira a la vía Panamericana. Digamos, eso fue más o
menos como inició la negociación160.
El médico Orlando Hoyos (que en paz descanse) estuvo al
frente de la movilización del 96 en Timbío. Él era médico en
San Lorenzo, pero luego afianza su liderazgo en 1999. Pero la
fama de luchador la cogió en el corregimiento, pues él formu-
laba en la calle. Como dirigente CIMA se destacó en la primera
jornada electoral que perdimos, luego como vocero del paro. Su
liderazgo es importante cuando se pierde la alcaldía de Rodrigo
en 1997. Nosotros éramos de Salud Bolívar, Orlando era gerente
y ayudó en contra de la persecución en contra de nosotros los
trabajadores del hospital. Luego viene la tragedia con las balas
asesinas de las FARC161.
159 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Almaguer, Cau-
ca, 14 de agosto de 2015.
160 CNMH-CIMA, entrevista 0012, maciceño adulto mayor, Popayán, Cauca, 2015.
161 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Mercaderes,
Cauca, 2015.
104
5
El Macizo vuelve a rugir
- Negociar en frío y logramos hacer la negociación, dura-
mos dos meses en las mesas de trabajo negociando en las cua-
les estaban nuestros líderes. Algunos dicen que fue la mejor
negociación que se hizo, otros consideran un error negociar
sin la presión de paro y que se cometieron errores frente a los
compromisos del Gobierno. En todo caso, el negociador de ahí
fue Jaime Navarro, que lógicamente, como venía del M-19, para
nosotros fue importante también. Demoró bastante, muy dis-
cutido y muy trabajado con él, pero que fue importante para
nosotros, que digamos que una persona que de alguna manera
estaba en la izquierda y había estado en el M-19 fuera represen-
tante del Gobierno en la negociación162.
- Se había acabado de dar hacía unos meses unas moviliza-
ciones nacionales cocaleras en el Caquetá y Putumayo en la que
había habido unas confrontaciones duras entre la Policía y los
campesinos. Si no estoy mal ahí hubo muertos. Cuando noso-
tros enfilamos la movilización, el Gobierno nacional se puso
alerta y nos llamó, ese era el gobierno de Ernesto Samper y
su ministro del Interior era Horacio Serpa Uribe. El tipo nos
llamó y nos propuso viajar a Bogotá. Entonces se fue una comi-
sión a Bogotá, una comisión siempre grandecita de unas veinte
personas a Bogotá163.
- El Gobierno nacional nos dice: negociemos, no se movilicen
y negociamos. Vamos en una delegación a Bogotá y hablamos
con Serpa. Incluso en el diálogo con Serpa hubo una anécdo-
ta: en ese tiempo a mí me habían designado cabeza de nego-
ciación y llegamos ahí. En ese tiempo Serpa era ministro de
Gobierno. Llegamos allá al Ministerio de Gobierno y algunos
de los compañeros empezaron a tomarse fotos con Serpa. Yo le
dije al doctor Serpa que nos diera un receso, que necesitába-
mos hablar un momentico la prioridad de unos temas que eran
los que teníamos con él. El tipo dijo: sí, sí, tómense su tiempito.
Le dije: diez minuticos. Y entonces les pegué una regañada y
162 CNMH-CIMA, entrevista 0012, maciceño adulto mayor, Popayán, Cauca, 2015.
163 CNMH-CIMA, entrevista 0119, líder del CIMA, Popayán, Cauca, 2015.
105
Crecer como un río
les dije: miren, con ese señor vamos a negociar, si ustedes se to-
man fotos con él, ya él empezó a ganar la negociación. Si él les
habla duro, hay que hablarle duro. Ustedes son representantes
de unas comunidades y el que se quiera tomar fotos, si quiere
tómeselas, pero si nos va bien. Pero yo no les recomiendo que se
tomen fotos. De ahí en adelante nadie se tomó fotos con Serpa
ni al principio ni al final. Y empezaron ya a negociar con Serpa,
a negociar las condiciones de la negociación, los temas, las con-
diciones de la negociación164.
- El compromiso era traer personas de primer nivel de los mi-
nisterios para la negociación que de ahí en adelante se daría.
Frente a esta negociación nosotros creemos que entre otras cosas
ha sido una de las mejores negociaciones que hemos podido ha-
cer. Bueno, seguramente pueden haber diferentes factores, uno
de ellos que no había hechos físicos sobre la Panamericana, y lo
que fuera, nuestra gente sí estaba movilizada, estaban en asam-
blea permanente y se estaba reuniendo semanalmente a evaluar
y hacer seguimiento a la negociación que se estaba haciendo en
Popayán. Ahí se negociaron varios planes como el Pladamasur165,
como el Plademaco166, como el plan cultural, y un plan de salud
para el departamento del Cauca167.
- Se desarrolló una negociación más o menos durante veintiséis
o treinta días con sede en la Gobernación del Cauca168.
- Incluso participaron algunos municipios de Nariño como
Leiva, Policarpa y municipios del norte de Nariño acompañaron,
pero no entraron dentro del pliego de negociación169.
San Lorenzo, Taminango, San José de Albán, San Pablo, venían
a aprender y a solidarizarnos, pero no entran en los pliegos de
164 CNMH-CIMA, entrevista 0141, maciceño adulto, Popayán, Cauca, 2016.
165 Plan de Desarrollo del Macizo y Sur del Cauca, propuesto en la primera mitad
de la década de los noventa como referente para la construcción de región, de ne-
gociación e inversión pública desde las comunidades campesinas.
166 Plan Marco de Desarrollo del Macizo Colombiano.
167 CNMH-CIMA, entrevista 0119, maciceño adulto, Popayán, Cauca, 2015.
168 CNMH-CIMA, entrevista 0141, maciceño adulto, Popayán, Cauca, 2016.
169 CNMH-CIMA, entrevista 0119, maciceño adulto, Popayán, Cauca, 2015.
106
5
El Macizo vuelve a rugir
negociaciones, se empieza un relacionamiento que va cogiendo
fuerza. Sin embargo, los compañeros de Leiva, Policarpa, Cubita-
rá y Rosario hicieron la negociación por aparte, no los volvimos a
ver ni en las cumbres170.
- [En el caso de la gente del norte de Nariño] había otra cosa
que nos motivaba y eran las vías. Vías demasiado malas, había mu-
chas veredas sin energía, sin agua potable y sí valió la pena organi-
zarse con el CIMA y exigir como campesinos lo que es nuestro171.
Los líderes que ya estaban eran Robert, Duby, los líderes que
eran de las organizaciones campesinas, que eran los que más asis-
tían a las reuniones del CIMA172.
- Recuerdo que fue Duby la que nos motivó para hacer más
organización en San Pablo, y ya empezamos a hablar del CIMA.
Luego ya hicimos una escuela, empezamos apenas como cuatro
líderes a recibir capacitaciones, en ese tiempo le trabajamos a un
proyecto ambiental, nos dieron unas cositas, eso nos motivó a se-
guir trabajando por la comunidad173.
Robert era de los que más asistía a las reuniones del CIMA174.
En San Pablo, los que estábamos en los grupos ambientales.
Eso era antes del paro del 96. En ese tiempo estaba Eduardo,
que nos organizó y el Robert. Organizaron lo agroambiental,
eso fue como el 95. Esa fue a nivel municipal, fue para organi-
zar las veredas, las Escuelas Agroambientales. Nació la organi-
zación que empezó a unirse toda la gente, en cada vereda había
la Escuela Agroambiental, los cabildos abiertos, creo que fue el
único municipio que se hizo lo del presupuesto participativo.
De allí empezó el cabildo, que ha sido un ejercicio muy im-
portante, es la mejor manera para un presupuesto no volverse
170 CNMH-CIMA, conversatorio regional de socialización, municipio San Pablo,
Nariño, 2016.
171 CNMH-CIMA, entrevista 003, maciceño adulto, San Pablo, Nariño, 2016.
172 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de San Pablo,
Nariño, 10 de septiembre de 2015.
173 CNMH-CIMA, entrevista 003, maciceño adulto, San Pablo, Nariño, 2016.
174 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de San Pablo,
Nariño, 10 de septiembre de 2015.
107
Crecer como un río
corrupción, es donde se reparte el presupuesto a nivel muni-
cipal en cada vereda y la gente decide qué es lo que necesita.
Participaban los líderes de cada vereda y reunían a la gente y
se hacían las propuestas, eso quedaba plasmado. A don Luis se
le hicieron dos cabildos, la gente iba a las veredas y los de cada
vereda iban y reunían a la comunidad175.
- En cuanto a la distribución del presupuesto para nosotros la
equidad tenía que estar vista en que la mayoría de los recursos te-
nían que irse para el sector rural, no se podía quedar en lo urbano
porque los campesinos éramos mayoría en términos de población,
eso era justicia y obviamente en el campo era donde estaban la
mayoría de necesidades176.
En todo caso, la negociación no transcurrió sin contratiempos,
tuvimos varios percances jodidos. Por ejemplo, el de Pastor. Duran-
te la negociación en frío a la Asamblea Altamira en el municipio
La Vega llega el Ejército; paran la reunión, se meten los soldados
para hacer unas requisas y sacaron un arma de unas cortinas, tras
lo cual detuvieron a Pastor y a otros compañeros de La Vega. Eso
armaron la de Troya, frente a lo cual dijimos que: si hay ruidos en
este fin de semana nosotros nos vamos a la movilización. Estuvi-
mos a punto de salir a la Pana, pero el Gobierno se movió rápido
e hicieron soltar a Pastor y los otros compañeros. En todo caso,
nosotros teníamos a varia gente esperando en diferentes lugares,
esperando los frutos de la negociación177.
Mientras negociaban los líderes más grandes y veteranos, la
gente se entretenía con la feria, las danzas, el teatro y la música178.
Entonces a partir de la negociación de 1996 se financia la
formulación [de] tres planes de desarrollo para el Macizo: Pla-
damasur [productivo y ambiental], el Plan de Integración Cul-
175 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de San Pablo,
Nariño, 10 de septiembre de 2015.
176 CNMH-CIMA, entrevista 0004, maciceña adulta, San Pablo, Nariño, 2016.
177 CNMH-CIMA, conversatorio regional de socialización, municipio San Pablo,
Nariño, 2016.
178 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de San Pablo,
Nariño, 10 de septiembre de 2015.
108
5
El Macizo vuelve a rugir
tural del Macizo y Plademaco [educación]. También se llegan a
varios acuerdos relacionados con lo de infraestructura del Maci-
zo. Se construye el Plan Cultural del Macizo tratando de recoger
los postulados de la movilización de Guachicono y del paro de
Rosas. Es como retomar ese sembrar artístico del Macizo, por
ejemplo: el teatro, las obras que recogen la historia de Lerma; la
violencia tan fuerte179.
- Muchos de los acuerdos a los que se llegaron en 1991 fue-
ron incumplidos y entonces la gente se planteó que era nece-
sario hacer una movilización, pero con otra característica. No
se negocia sólo un pliego de peticiones, comenzamos a hablar
de los planes y la necesidad nos lo está mostrando, que debe-
mos seguir insistiendo en trabajar con planes de desarrollo del
Macizo Colombiano. En este contexto se financia el Plan de
Desarrollo Agropecuario del Macizo, que es lo que se llama
Plandamasur, importantísimo porque decíamos: en ese Plan de
Desarrollo Agroambiental del Macizo nos vamos a dar cuenta
de todas las necesidades, ya no solamente de salud sino tam-
bién de la situación de los campesinos, del agro y toda la cosa,
del agua, que es una riqueza para nosotros. Entonces pensába-
mos: si nosotros tenemos formulado el Plan de Desarrollo del
Macizo es más fácil que decirle al Gobierno para no tener que
movilizarnos. Esa fue más o menos la visión de nosotros, creo
que correcta pero también con cierta utopía. Uno piensa que el
Gobierno le va a financiar un plan de esos180.
- [En] 1996 [se da entonces] una movilización sin vías de
hecho y una negociación con el Gobierno de Samper, pues en
muchos puntos que eran necesidades para la gente del Macizo.
Inclusive ahí yo me vinculé coordinando ya el área agroam-
biental o tuve la vocería del área. Desde esa época me la delegó
una asamblea pues de compañeros del CIMA. En el 99… en
el 98 pudimos, gracias a la negociación hacer una escuela de
179 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de Popayán,
Cauca, 10 de julio de 2015.
180 CNMH-CIMA, entrevista 0012, maciceño adulto mayor, Popayán, Cauca, 2015.
109
Crecer como un río
gobierno… En el marco de lo que nosotros trabajábamos está
el Plan de Vida de Agua y Dignidad; [allí] está el componente
agroambiental y ahí me tocó empezar a formular proyectos y
a mirar la problemática ambiental y agropecuaria que tenía el
Macizo Colombiano.
Eso se recogió en Pladamasur y se hizo una escuela de gobierno
donde se empezaron a formular unos mandatos. Tal vez eso es lo
que a mí más me ha marcado en la trayectoria de este movimiento
social. Es los mandatos que se han ido construyendo en el marco del
Plan de Vida. Eso fue en la época del 98. [En el] 99 La gran movili-
zación del suroccidente del Macizo Colombiano, norte de Nariño…
Ahí hay otro hecho en la preparación de la movilización y es haber
estado en San José de Albán, creo que es en el 99 donde se vinculó
el territorio de norte de Nariño a la organización del Macizo.
[En esos tiempos y mucho después] tuvimos amenazas. Ya
empezamos a tener más amenazas como movimiento social
de parte del paramilitarismo en la época del 2000-2002. [En]
2002 también nos da un apoyo el Gobierno nacional, entra
Floro Tunubalá a la Gobernación; con él se hace una ges-
tión para atender pues las prioridades del pueblo caucano,
del pueblo macizeño y ahí hacemos una conexión nosotros
también con los gobiernos de los Países Bajos. Nos dan un re-
curso económico y echamos a andar un proyecto que se llama
Encadenamientos Agroambientales para economías campesi-
nas, indígenas y de negritudes del sur del Cauca y norte de
Nariño. Después nos recoge parte de esa dinámica el Segun-
do Laboratorio de Paz181.
- Entonces, claro, en el 96 se hizo una negociación muy im-
portante, se negoció, pues, los planes, pero el Gobierno nos
financió la formulación de los planes a través del DRI, pero
en sí la ejecución no. Los planes eran Pladamasur, que es el
Plan de Desarrollo Ambiental del Macizo Colombiano; Plade-
maco, que era el Plan de Educación del Macizo Colombiano.
Y el otro era un plan en salud. Pero los únicos que financió
181 CNMH-CIMA, entrevista 0116A, maciceño adulto, Popayán, Cauca, 2015.
110
5
El Macizo vuelve a rugir
fue Pladamasur y con esfuerzos nuestros se pagó el de educa-
ción. El otro plan que también era importante pero que no
era punto de la negoción fue el Plan de Sembradores Cultu-
rales del Macizo Colombiano, pero nosotros logramos meter
unos temas y recursos para el tema cultural. Eso sí lo cubrió
el Gobierno, pero nosotros con la Chiva del Encanto y otros
esfuerzos trajimos recursos del Mincultura, sin que hubiera
punto de negociación en el 96 en ese tema. Era ese el plan
de las culturas del Macizo Colombiano. Claro, varios de estos
planes fueron después y algunos coincidieron con la goberna-
ción de Floro182.
- Pladamasur es un plan de desarrollo regional ambicioso
que recoge varios aspectos estructurales de toda esta región y
tiene que ver con lo ambiental, con lo agropecuario, tiene que
ver con el Plan de Vida, Agua y Dignidad pues que es el plan
de vida del CIMA que venimos peleando. El gran problema de
la negociación de 1996 es que fue sobre techos presupuestales
y no estaba aterrizada, pues, a un piso presupuestal real. Por
supuesto, a la hora del seguimiento de los compromisos el Es-
tado y el Gobierno comenzaron a sacarle el cuerpo a lo acor-
dado. Cuantificados, los planes representaban unos 150.000 y
160.000 millones de pesos. No obstante, en esa movilización
también se negociaron algunas cosas para las víctimas de Los
Uvos, caso que estaba siendo estudiado por la Comisión Inte-
ramericana de Derechos Humanos. La CIDH emanó un infor-
me responsabilizando al Estado colombiano por la masacre
y por supuesto entonces conminándolo a adelantar toda una
serie de reparaciones económicas, sociales, culturales, psico-
sociales, morales. Esto es muy importante para nosotros por-
que esto trascendió los ámbitos nacionales y se logró conocer
realmente cuál es el accionar de instituciones como el Ejército
colombiano en momentos o en situaciones difíciles de nuestro
conflicto interno en la región183.
182 CNMH-CIMA, entrevista 0012-B maciceño adulto mayor, Popayán, Cauca, 2017.
183 CNMH-CIMA, entrevista 0012, maciceño adulto mayor; Popayán, Cauca, 2015.
111
Respeto por la autonomía de los
proyectos de vida de los pueblos Participar en la elaboración
de los mecanismos garantes
de la propiedad de los
Fortalecimiento e integralidad campesinos desplazados
por la lucha ambiental
del campesinado
Apropiación y defensa de los Fortalecimiento y compromiso
derechos constitucionales de de trabajo integral con
un medio ambiente sano identidad de lucha de clase
no. Fuente: archivo documental CIMA.
Ejes PLADAMASUR
Cumplimiento de la labor
112
Operatividad y ejecución
directa por parte de las social del Estado
organizaciones campesinas
Crecer como un río
Autonomía tecnológica
Acceso a los campesinos
de los recursos hoy
enajenados: tierra, trabajo, Participación e
capital y conocimiento implementación de una
política de producción
sostenible agropecuaria
Implementación de
Se demuestra la fuerza y capacidad de negociación
circuitos agroalimentarios
biodiversificados
Cartilla No. 1. Currículo agroambiental. Escuela Agroambiental del Macizo Colombia-
los principios del CIMA alrededor de la integración y de ahí sur-
En la primera Asamblea de Almaguer se formaliza el nombre y
gen los primeros mandatos, desde ahí se empieza a perfilar el Plan
de Vida del Macizo como un mandato y ya coge forma después de
5
El Macizo vuelve a rugir
1996 cuando a partir de los logros de la negociación se constitu-
yen los tres planes de desarrollo para el CIMA: Pladamasur [agro-
ambiental], el Plan Cultural y Plademaco [educación]. Junto a los
planes también toma fuerza la Fundación –Fundecima– con sus
diferentes áreas, entre las cuales está la de infraestructura, encar-
gada de hacer el seguimiento a las obras de infraestructura nego-
ciadas. Estos son hechos fundamentales que integran. Por eso en el
96 comienza a entrar Nariño. Desde el paro del 91 se comienza ya a
hablar de Macizo y se habló de la elección de tres alcaldes de Alma-
guer, La Sierra y Rosas, y también se elige una cantidad de conce-
jales. Ya luego del 99 alcanza un pico y comienza a fraccionarse184.
En Mercaderes, de los logros de la movilización de 1996 se resalta
la consecución de recursos para mejorar la vida de las comunidades,
con los cuales se logra terminar de construir el barrio La Colina185
durante la alcaldía de Astul [alcalde del CIMA]. Una ambulancia186, la
ampliación de recursos para el hospital, la pavimentación de algunas
vías y proyectos productivos. Del mismo modo, se logra una partida
presupuestal para el corregimiento de San Joaquín, de Mercaderes.
Así mismo llegaron recursos para pavimentación de la vía Bolívar, Bal-
boa y otros municipios que habían participado de la movilización de
Rosas en 1991. A pesar de dichos logros, persisten quejas de que se
estuvo en el paro, pero que no llegó nada. Entre otras razones se hace
el reclamo que los recursos llegan al casco urbano187.
- Hay una conciencia colectiva en términos de memoria de la
forma como se consiguió ese barrio de parte de quienes lo ha-
bitan. De las sesenta familias fuimos, si no estoy mal, cuarenta
y cinco personas al paro de Timbío y todos son conscientes de
que se consiguió eso. La junta del barrio siempre había cambio, al
único que no me cambiaban era a mí. Yo hasta el año pasado que
184 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de Popayán,
Cauca, 10 de julio de 2015.
185 Barrio para sesenta familias aproximadamente, inaugurado en el año 2000.
186 Según varios compañeros de Mercaderes, esta ambulancia iba a ser entregada en
donación a otro hospital por el actual gerente del hospital municipal de Mercaderes.
187 CNMH-CIMA, primer conversatorio local de memoria, municipio de Merca-
deres, Cauca.
113
Crecer como un río
renuncié. Estuve veintitrés años dirigiendo el barco; ahí reconocí
a María del Carmen, que era fiscal, Ana Celia, que era vocal, Ma-
nuel Antonio, que estaba de vicepresidente, personas que fueron
está doña Amelia que todavía vive, que fue la primera ancianita.
Ella es histórica en el barrio porque el día que yo les dije: bueno,
toca ir a Timbío, toca ir a un paro. Yo no sabía que era allá… Con las
posibilidades de conseguir la plata, mire que ningún alcalde nos apo-
ya y entonces hay una posibilidad que es con el Macizo Colombiano y
va a haber una movilización. Allá nos vamos a enfrentar a lo que toque
pero es ahora o nunca. Les dije: ¿quiénes apoyan, quiénes van? Y esa
señora es histórica, afortunadamente vive todavía y está bien anciani-
ta, que es doña Amelia, ella fue la primera que se paró y dijo: yo arran-
co como sea, así como estoy de viejita, dijo. Hover es el otro clave188.
- Pero la llegada de los recursos no fue fácil. Aníbal es un persona-
je aquí que es marcado como el hijo del ricachón del pueblo, el hijo
de don Telmo y él todavía vive. El papá fue veinte años alcalde en
tiempos que eran por dedocracia189 y entonces él primero fue tesore-
ro de la Alcaldía de doña Nure y después se constituyó como jefe po-
lítico acá y él es enemigo de estos procesos [del CIMA] pues porque
su arraigo político de él es iragorrista. Él es como el jefe de Aurelio
Iragorri Hormaza aquí. Entonces él siempre atrancaba estos proce-
sos de lucha y por eso, pues, no nos apoyó nunca pero más sin em-
bargo quiso apoderarse de nuestros recursos. Recuerdo una cosa: en
el paro de Timbío también se ganó unos recursos importantes para
la ampliación del hospital y cumplieron, se cumplió, pero qué hizo.
Como estaba de alcalde Aníbal, estaba de representante a la Cámara
Jesús Ignacio, manipularon esos recursos y ampliaron el hospital y le
colocaron una placa grande. Aníbal, que ahí está. O sea, que ahí el
manipuló eso y el CIMA por ningún lado se dejó ver.
Nunca nos comentaron sobre ese cumplimiento de los acuerdos,
inclusive en la calle colocaron una valla bien grande [que] decía: ges-
188 CNMH-CIMA, entrevista 0017, maciceño adulto, Mercaderes, Cauca, 2015.
189 Hace referencia al nombramiento de alcaldes y gobernadores bajo criterios
de relacionamiento de clientelas políticas y en algunos casos, económico políti-
cas, antes del establecimiento de la elección popular de alcaldes en Colombia.
114
5
El Macizo vuelve a rugir
tión de Aníbal. Ya nos dimos cuenta fue cuando hubo el cumplimien-
to de los acuerdos, el análisis en Popayán en la reunión allá con salud
y todo eso dijeron: cumplimiento de los acuerdos, ampliación hospital
Mercaderes, tantos y tantos millones ejecutados; ahí nos dimos cuenta
de que era plata pues de la organización del Macizo.
Duro, grave, pero por lo menos nos dio más fortaleza e, inclusive,
ahora me recuerdo, ese era uno de los principales problemas con el
barrio La Colina, pues lo íbamos a nombrar Carlos Pizarro Leongó-
mez porque estuvimos en Bogotá en un evento que hubo del M-19 y
allá con el compañero Huber juramos hacer lo que pudiéramos en
cada municipio para memorar el nombre de este compañero. Y se
iba a llamar así y ese fue el otro problema con un señor que quería
manipular los recursos que se disgustó y se ganó un poco de gente
diciendo que no, que Carlos Pizarro no era. Entonces la muchacha
que nos estaba haciendo los dibujos para el proyecto técnico supues-
tamente no le entró la llamada para preguntarme cómo se llamaba
el barrio, porque la mayoría habíamos decidido que se llamara Car-
los Pizarro, y como no le entró la llamada entonces fue ocurrencia
de ella colocarle Barrio La Colina, pero el nombre se iba a llamar
era así, en homenaje a Carlos Pizarro.
Bueno, ahí la llegada de Astul a la Alcaldía fue una ganancia.
Primero, a nosotros fue el que ya nos oxigenó para la termina-
ción de la construcción del barrio La Colina –que es como el
símbolo de acá– porque en ese tiempo ya habíamos peleado los
recursos, ya teníamos los materiales y en eso se posesionó él y
fue el primerito de Mercaderes ya como alcalde del proceso. Nos
prestó la maquinaria gratis para hacer calles, las carreras, nos
prestó la volqueta para hacer los sesenta viajes de arena para la
gente, y nos ayudó en la negociación de 1996 para conseguir los
recursos. Contaba que había estado veintidós días de negocia-
ción, –claro que todavía no era alcalde– y al finalizar, faltando
tres días, me mandó llamar y me dijo: hola, ¿verdad que en el ba-
rrio ya están terminando de hacer las casas y no tiene acueducto?
Entonces le dije: claro, nosotros no tenemos. Dijo: vení te firmo
un documento para que vayan a traer la tubería que está en San
Fernando, ojalá para que mañana mismo la entierren y la gente
115
Crecer como un río
tenga su acueducto. Fue iniciativa de él mismo regalarnos toda
la tubería para el acueducto del barrio190.
En Lerma, después de la negociación de Rosas no nos cumplen,
por eso se da la movilización campesina y se le demuestra al Gobier-
no mediante una serie de reuniones que somos capaces de taponar
la Pana, bajando de dos de cada corregimiento; y lo hicimos en Tim-
bío, la tapamos por cuatro horas y le demostramos. Entonces se ne-
goció y se ganó por nuestro movimiento, le arrancamos para la casa
de cultura para el colegio, un aula para la escuela, entre otras cosas.
En mi corregimiento la cuestión política la manejaba el corregidor,
el comisario y los partidos Liberal y Conservador. El Partido Con-
servador siempre nombraba y se aprovechaba de la gente a quienes
no les llegaba nada. A partir del 96, que les ganamos esto, se sigue
trajinando la cuestión del CIMA y se une mucha gente191.
El CIMA continúa participando en la política electoral mane-
jada por los partidos tradicionales. La movilización y los logros
alcanzados siguen siendo la mejor estrategia para mostrar que lo
alternativo sí paga. Pero una cosa es estar afuera de la institucio-
nalidad y otra adentro, de nuevo logramos llegar a las alcaldías
locales, pero se estrellan con la realidad con que todos los presu-
puestos están diseñados, todo viene amarrado, y como consecuen-
cia se pierde la credibilidad. A pesar de que hay participación del
presupuesto departamental, municipal, el problema es que las ne-
cesidades se registran, pero no se cumplen porque todo ya viene
hecho de afuera. Las políticas públicas ya vienen hechas desde la
Nación. Después de las movilizaciones se logran elegir alcaldes del
movimiento, pero ahora no, ahora hay que hacer alianzas192.
Por otro lado, con los aprendizajes del CIMA ya se empieza a
cuestionar la manipulación de los recursos logrados por las movi-
lizaciones por parte de los tradicionales. [En ese] sentido se con-
tinúa la movilización; en 1997 se hace un nuevo paro en Bolívar
190 CNMH-CIMA, entrevista 0017, maciceño adulto, Mercaderes, Cauca, 2015.
191 CNMH-CIMA, conversatorio local en el municipio de Bolívar, corregimiento
Lerma, Cauca, 2015.
192 CNMH-CIMA, conversatorio de socialización en el municipio de San Pablo,
Nariño, 2016.
116
5
El Macizo vuelve a rugir
para [que] entregaran la ambulancia que habían ganado en las
negociaciones de 1991 y 1996193.
La tercera es la vencida: ganamos con Astul en Mercaderes
- En 1998 fue elegido Astul como alcalde de este municipio,
con la expectativa por ser un mandato de izquierda, cercano al
movimiento campesino. Esa alcaldía fue posible porque antes de
constituirnos inclusive como CIMA, acá teníamos un movimiento
popular, un movimiento político popular donde luchamos duran-
te tres campañas seguidas por llevar un líder comunitario de San
Joaquín, Astul a la Alcaldía. Al lograrlo nosotros rompimos el pa-
radigma, porque éramos todos los rebeldes de allá, algunos incluso
militamos en el M-19 y luego se nos fue sumando más gente de los
partidos tradicionales, siempre conscientes de que los partidos tra-
dicionales no habían hecho nada. Entonces empezamos a quebrar
ese paradigma y a pelearle la lucha por el poder hasta que en la
tercera vez que lanzamos a Astul y pues fue arrasante194.
Astul está en la votación más alta para alcalde porque la expec-
tativa con él fue que iba a haber vías, educación, salud, etcétera.
Era la expectativa por ser un mandato de izquierda, cercano al
movimiento campesino y no fue cierto, pues, es muy complejo que
se logren resolver todas las dificultades.
Hoy Astul no consigue votos si se quisiera lanzar, ni siquiera para
el Concejo. Lo mismo con la gobernación de Floro Tunubalá, pero
hay cosas que sí se pueden hacer, la izquierda puede gobernar y go-
bernar bien pero no resolver los problemas a la gente, parece que
son dos cosas diferentes. Astul en mi concepto fue un buen alcalde,
193 CNMH-CIMA, conversatorio local en el municipio de Bolívar, corregimiento
Lerma, Cauca, 2015. Adicionalmente, se fortalece Fundecima y se crea un área de
infraestructura. En 1996 se crea la Asociación de Municipios del Macizo Colombia-
no (ASOMAC) con la idea de que esta asuma proyectos de infraestructura acorda-
dos en la negociación del mismo año. Claro que es importante decir que ASOMAC
no era del CIMA, sin embargo, por tener un nombre parecido y nombrarse como
del Macizo Colombiano, fue y sigue siendo confundida con el CIMA.
194 CNMH-CIMA, entrevista 0017, maciceño adulto, Mercaderes, Cauca, 2015.
117
Crecer como un río
generó en el municipio una gobernabilidad diferente a la que está-
bamos acostumbrados a ver con los partidos tradicionales195.
- La alcaldía de Astul fue muy atropellada por el gobernador de
turno, que en ese tiempo era César Negret, quien no le permitió de-
sarrollar una buena proyección del municipio por ser un campesino
líder del CIMA. Lo poquito que se hizo fue con recursos de la EPSA
y fue excelente. Eso el mandatario que le siguió, Aníbal, le trajo las
Contralorías, todos los órganos de control para descubrir si Astul ha-
bía hecho algo malo y más de año y medio duró investigando y, pues,
Astul con su claridad en el proceso logró demostrar que era posible
administrar sin robar. Por eso Astul para nosotros es la prenda de ga-
rantía pues como de la fuerza y en la lucha nuestra196.
Lo que sí tuvo fue una dificultad más que todo en la parte or-
ganizativa, él de pronto dedicó más tiempo a luchársela por la ges-
tión y descuidó un poco la parte organizativa, entonces no quedó
con buena fuerza. Sin embargo, los compañeros de él hicimos la
lucha para que Floro llegara a la Gobernación. Allí digamos que
fue regular la interacción con el Movimiento Social Alternativo de
Floro, pues tuvimos un mediano poder para manejar la parte edu-
cativa, pero lo que era proyectos, cosas así, no nos dieron mucha
línea que digamos y nos vimos frustrados también197.
El tema de Astul no se lanzó como los tradicionales. Le insisti-
mos un grupo de amigos, fue de abajo hacia arriba y decidimos no
entregarlo a ningún partido tradicional. Y hasta que coronamos en
las terceras elecciones, pero justo le tocó la Alcaldía con un gobier-
no departamental de la ultraderecha, que era Negrete; y como era
de la línea diferente. Pero Astul le sostuvo todo lo que más pudo.
A punta de lucha se logran sacar recursos de la EPSA, se entendió
que se podía gobernar sin robar. El siguiente alcalde, Aníbal, le
dijo que le iba a esculcar hasta lo más para ver qué se había robado
y hasta la fecha él se puede sentar en la esquina tranquilo.
195 CNMH-CIMA, segundo conversatorio local de memoria, municipio de Mer-
caderes, Cauca, 2015.
196 CNMH-CIMA, entrevista 0017, maciceño adulto, Mercaderes, Cauca, 2015.
197 CNMH-CIMA, segundo conversatorio local de memoria, municipio de Mer-
caderes, Cauca, 2015.
118
5
El Macizo vuelve a rugir
Luego aparece el tema de compra de conciencia y a Astul le
queda imposible competir por su ideología transparente y porque
no tiene plata. Él venía de este proceso, en 1996 aguantamos vein-
tiséis días de negociación en la sala de los espejos, conseguimos la
plata para la vía, el barrio La Colina y la ambulancia.
Evento de campaña política a la Gobernación del candidato Floro Tunubalá. Muni-
cipio de Mercaderes, Cauca, 2001. En la fotografía se encuentra el candidato Floro
(izquierda) acompañado por líderes del CIMA. Fotografía: archivo CIMA.
Astul poco conocimiento tenía del proceso del CIMA, pero te-
níamos casi la misma ideología y resultamos ser ambos de izquier-
da. Yo venía cada quince días aquí y queríamos un movimiento
independiente, lejos de los liberales y conservadores. Cada quince
días de Almaguer aquí, a reunirnos primero dos y luego cuatro y
fuimos constituyendo el movimiento Todos por Mercaderes. En
esas vueltas traíamos la experiencia de haber participado en La
Vega en 1986 que fue el primer enganche. En 1987 llegamos a
Popayán, nos encarcelaron como a quinientos en la toma de la U
[del Cauca], y luego se viene el paro de Rosas en 1991. En la mo-
vilización de Rosas nuestro apoyo humilde fue llevar alimentos.
119
Crecer como un río
Después del paro me entero que estaban organizando una re-
unión en Sucre para evaluar lo de Rosas y preparar la primera
Asamblea del Macizo Colombiano en 1993, en esas me engan-
charon Huber y Omar y fuimos un buen grupo a la Asamblea en
Almaguer durante los cinco días. Allí se gestó la unidad de los
municipios, pues estábamos haciendo luchas separadas y entonces
allí fue cuando eso, oír la necesidad de San Joaquín: damos clase
en la cantina, en los árboles, no tenemos salones.
Entonces en 1996 dije que había esa posibilidad de conse-
guir recursos para el colegio de San Joaquín. Allí también es
que Huber se echa el proyecto de La Colina al hombro. Y nos
fuimos con Azael, con la expectativa de que si se rompía la ne-
gociación, le metíamos gente a la vía. Y llevamos como veinti-
trés carros de chivas, volquetas, camiones y Astul se mete más
de lleno en la negociación. Luz Dary, Huber y otros, se fueron
veintidós o más días.
¿Cómo ganamos la plata para La Colina? Cuando Astul fue
alcalde fue una ganancia, se pudo construir el barrio para casi
sesenta familias. Porque ningún alcalde nos miraba, nos miraba
como una cucaracha. Cuando Astul fue alcalde nos prestó má-
quina, volqueta, arena, nos ayudó con el alumbrado con EPSA y
faltando dos días para terminar la alcaldía nos regaló tubos para
el alcantarillado. La plata para La Colina entró por INURBE a la
asociación de nosotros198.
- Nosotros tuvimos un problema con eso. Nosotros primero
nos constituimos como Asociación Provivienda Unida, que in-
clusive fue una personería jurídica que nos ayudara a conseguir
desde Bogotá, no me recuerdo por qué motivo acá en Popayán
no la logramos sacar y entonces nos tocó con Bogotá. Luego de
ellos, cuando ya los recursos llegaron, digamos estaban en el
Inurbe listos para hacer las compras y todo eso, se nos presenta
un grave problema: que en ese tiempo era el alcalde un contra-
rio de todos estos cuentos que se llama Aníbal y por desgracia
198 CNMH-CIMA, segundo conversatorio local de memoria, municipio de Mer-
caderes, Cauca, 2015.
120
5
El Macizo vuelve a rugir
había sido primo hermano del director del Inurbe, el señor se
llamaba Harold. Entonces este doctor Harold le dice al primo
que era alcalde acá: mirá que para Mercaderes van unos im-
portantes recursos para hacer un barrio y ya le preguntó: ¿y
bueno?, ¿y quién lo dirige? Entonces dijo: acá el representante
legal se llama Jaime, ¿qué tal con él?, y él le había dicho: no
pues, somos contrarios políticos. Le había dicho el alcalde que:
¿cómo hacía él para hacerse a esos recursos y hacer otro barrio
diferente? Y entonces el doctor… director del Inurbe le había
dicho que tenía que crear una organización en menos de 15
días con un nombre parecido al nuestro, con alguna mínima
diferencia, que entonces luego se hacía el traspaso y se hacía
pasar en Bogotá como que había habido una equivocación y
menos mal que [alguien]… yo de tantas veces que había ido a
Popayán, más de cuarenta veces al Inurbe, ya me reconocían
y… me llamó… [y me dijo:] lo necesito con urgencia mañana
acá porque se viene un problema grave. Hay posibilidades de
que ustedes pierdan esa plata de los acuerdos del Macizo y
los va a tomar el alcalde que se llama Aníbal. Y ya fui al otro
día… inclusive me dijo: acá no podemos dialogar, nos tenemos
que bajar por acá abajo a tomarnos un jugo y le cuento. Y ahí
me contó… pasó esto, esto y esto, el doctor Harold le puso el
plazo de quince días para que se legalicen y constituyan otra
organización con un nombre parecido. Entonces… me dijo:
ahora vamos donde la asesora jurídica para que ella le indi-
que qué hacer. Y la asesora jurídica me dijo: pues vea, como
les dio quince días de plazo, ustedes en ocho días constituyan
también una organización diferente. Dijo: cámbienle de nom-
bre, o sea, de razón social, pero requiere cambiar estatutos,
modificarlos y ese fue un trabajo que yo me vine esa tarde y
trabajamos toda la noche con los directivos y transcribimos,
transcribimos y volvimos a sacar la personería jurídica, pero
ahí ya la sacamos en Popayán y de llamarse Asociación Provi-
vienda Unida, le colocamos: Asociación Unidos por un Mejor
Vivir. Y claro, ya a las once de la mañana volví a llegar otra vez
allá ya con los estatutos reformados y ya hablé con el señor de
121
Crecer como un río
allí de la Gobernación que tenía que revisarlos, le comenté,
me colaboró y al otro día ya tenía legalizado con la nueva y
hasta la escritura tocó que cambiar también por ese cambio…
y claro, efectivamente Aníbal había creado la asociación que se
llamaba Asociación Provivienda Unida Yani. Pero Yani era un
nombre chiquitico y averiguando qué era, era el nombre de la
niña de él y entonces se llamaba: Asproyani.
Por eso nació Asproyani, pero nosotros ya en una noche cam-
biamos todo eso y nos legalizamos en tres días y con esa lega-
lización la… asesora jurídica me ayudó a hacer un derecho de
petición para Bogotá donde se decía que los recursos se debían
llegar a la nueva asociación porque se había decidido cambiarle
la razón social y cuando se dio cuenta don Aníbal era que ya em-
pezamos a comprar el material y ya se descargó todo el material
acá, las tractomulas llenas de materiales y empezamos a cons-
truir. Total que esa vuelta nos tocó que hacerla urgente pues… el
barrio se empezó a construir… la plata la ganamos en el 96; en
el 97 ya hubo cumplimiento, en 1997.
Tuvimos hartas reuniones, cuadernitos, no teníamos agenda,
informábamos y ya. Los compañeros y compañeras nos sentimos
en familia, con todos y eso ha sido un proceso bonito, ojalá que
siga esto.
Nos empezamos a soñar norte de Nariño y sur del Cauca
como una región de integración y nos vimos como
hormiguitas trabajando en lo comunitario
- [En San Pablo] en lo organizativo nos fuimos poco a poco
integrando y haciendo parte del CIMA nosotros los de Nariño199.
- Empezamos a hacer unas reuniones veredales y localizamos
líderes claves, en ese tiempo se participaba en las JAC de las vere-
das haciendo reuniones para irnos juntando hasta que nos dimos
cuenta que en las JAC sólo se tenía una visión pequeña y aislada,
199 CNMH-CIMA, entrevista 0003, maciceño adulto, San Pablo, Nariño, 2016.
122
5
El Macizo vuelve a rugir
el mundo era la vereda pero no nos veíamos como municipio ni
nada, sino era: reclame alguna cosa para la vereda. Como la mayor
tarea de la JAC en ese entonces, y bueno en ese andar empeza-
mos a oír de otras cosas y uno le ponía cuidado porque era cierto,
tenían sentido. Por ejemplo, el tema de la defensa del medio am-
biente que a las JAC como que poco, y no era que no nos interesa-
ba sino que se tenía como desconocimiento.
Uno dice: el mismo Estado ha sido muy quedado en la capaci-
tación real de lo que debe ser sostenible, las acciones comunales
las tenían más como en la tónica de cuando son los tiempos elec-
torales: bueno, ¿por qué alcalde se van? Y, ¿ahora sí para hacer
algún muro? ¿Quién va a dar para alguna alcantarilla, para arre-
glar algún techo de la escuela? Cosas de esas, pero no otros temas
que tienen que ver con la vida cotidiana de la gente campesina.
Entonces cuando nos hablaban desde el CIMA de ese tema de la
conservación de las microcuencas y qué labor debería cumplir el
líder ahí, eso nos empezaba a llamar mucho la atención a muchos
y el hecho de que hubiese mujeres ahí era un tema que atraía mu-
chísimo; así fundamos la Asociación Agroambiental200.
[En La Unión] cuando se empezó a escuchar del CIMA
siempre estaba relacionado con la gente que quería cuidar el
Macizo Colombiano201, personas que sentían que otros cogen
lo que les pertenece202.
- Eso fue lo que siempre llamó la atención. Decían que tenía-
mos que defender este gran Macizo, este Macizo es nuestro, que
este territorio tenía que ver mucho con nosotros porque también
lo conformamos como municipio de La Unión. Entonces, uno de-
cía: carajo a esta gente no sólo le interesa su pueblo, les impor-
ta es todo lo que estaba a nuestro alrededor. No les importaba
sólo luchar por una comunidad, sino que querían que todos los
campesinos fuéramos beneficiados; eso nos llamó la atención y de
200 CNMH-CIMA, entrevista 0004, maciceña adulta, San Pablo, Nariño, 2016.
201 CNMH-CIMA, entrevista 0011, maciceño adulto, La Unión, Nariño, 2016.
202 CNMH-CIMA, conversatorio regional de socialización, municipio San Pablo,
Nariño, 2016.
123
Crecer como un río
pronto ya nos vimos como hormiguitas trabajando lo comunitario
en todo el norte de Nariño203.
- El tema de lo ambiental, pues que casi nadie lo hablaba con
fuerza, eso había que seguirlo impulsando, así como el asunto de
la reforestación de las micro cuencas, tocaba seguirle exigiendo al
Estado, por ejemplo, la compra de terrenos para la conservación.
Ese empezó a ser un punto de preocupación de la gente, pero tam-
bién en términos de la identidad del campesinado. Aquí decíamos
que la organización era la que debía garantizar para hablar en tér-
minos ya de identidad del campesinado como tal y nos empezamos
a ver que éramos mayoría; o sea, a conocer datos que uno antes
desconocía que los campesinos éramos mayoría aquí en San Pablo,
éramos como alrededor del 75 por ciento de la población. Enton-
ces decíamos: ¿por qué no empezábamos nosotros a vernos como
una fuerza? Pues que fuera como importante y que fuera articulan-
do más procesos organizativos204.
[En San Pablo] se hicieron cabildos en el mandato de Eduardo,
todos los cuatro años. Esta alcaldía es recordada porque en ella se
construyeron dos barrios en el casco urbano, se avanzó en la co-
nexión de electricidad, en la construcción de la carretera desde
Chimical hasta Bella Vista. A él le tocó desplazarse, dijeron que él
era guerrillero porque él ayudaba mucho a la gente, hacía mingas
en las que él estaba ahí con la pala dando ejemplo, hacía cabildos,
decía las cosas como eran. En los cabildos venían los del CIMA a
ayudar y los de las Escuelas Agroambientales y mientras negociába-
mos el presupuesto, se hacían las ferias agroambientales y se traían
todos los productos que se producían. Mientras negociaban los lí-
deres más grandes, la gente se entretenía con la feria, las danzas, el
teatro y la música, eso vino hasta el profesor Yarumo205.
- Antes de hacerse los cabildos abiertos obviamente pues el nivel
de politiquería era mucho, arraigado en el pueblo y ese tipo de ejer-
203 CNMH-CIMA, entrevista 0011, maciceño adulto, La Unión, Nariño, 2016.
204 CNMH-CIMA, entrevista 0004, maciceña adulta, San Pablo, Nariño, 2016.
205 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de San Pablo,
Nariño, 10 de septiembre de 2015.
124
5
El Macizo vuelve a rugir
cicios que empezamos a hacer nosotros eran novedosos, lo verraco
era que daba frutos porque, por decir, en un cabildo de esos se logró
con uno de esos alcaldes un programa de dotación como de 756
tasas sanitarias, en el marco de un programa. No se repartían los
recursos de manera politiquera con un: usted me cae bien; usted es
conservadora, a usted le doy; usted es liberal, a usted le doy. O sea,
no era viéndole la cara y el color político sino que es un programa
para la comunidad, por eso cae y se beneficia quien sea; entonces ahí
no tiene chance la gente de criticar la politiquería porque no se hace
politiquería, eso hace que los politiqueros también se vayan quedan-
do como relegados. Ellos no tienen chance de participar ahí porque
no aparecen como los padrinos que le acarrean cosas para que les
devuelvan el voto, es la misma gente que hace el ejercicio conjunto.
Cada vereda que solicitaba el presupuesto, lo empleaba en la cosa
comunitaria. Todo eso les empezó a estorbar tremendamente a la
clase politiquera porque le resultó haciendo un daño grandísimo
y, entonces, imagínese un programa de esos, quién más ofrecía si
todo el municipio se puede beneficiar y todas las veredas tenían la
posibilidad de opinar sobre el tema, porque para un cabildo abierto
se hacían unos pliegos con la comunidad. No se hacían a puerta
cerrada, se hacían pliegos petitorios para ir a hacer esos cabildos.
Los programas beneficiaban puntualmente a familias pero también
a la comunidad porque se ejecutaban producto de una negociación
en un cabildo abierto. Era la posibilidad de entrar a participar en el
presupuesto del municipio porque éramos nosotros los que pagába-
mos impuestos, y eso, mejor dicho, le movió el piso tremendamente
a la clase politiquera. Entonces atinaban ellos a salir a satanizar el
cabildo, diciendo que: no salga nadie a eso que eso es de guerrille-
ros por ahí. Y eso lo motivaban clases politiqueras del pueblo, gamo-
nales que uno los ha conocido que viven de líneas politiqueras206.
Luego se dejaron de hacer porque entraron otros mandatarios
que no [se] interesaban en esto y ahora a las veredas no nos ha to-
cado nada, no nos han hecho la fiesta del campesino que se hacía,
eso fue como hasta el 2000 que estuvo don Luis, luego empezó el
206 CNMH-CIMA, entrevista 0004, maciceña adulta, San Pablo, Nariño, 2016.
125
Crecer como un río
paramilitarismo y eso hizo que la gente se desorganizara y aunque
no se acabó la asociación, sí la opacaron207.
Como venimos diciendo, si bien ya había acercamientos con
el CIMA, San Pablo realmente se integra al CIMA con el paro
de 1999, para lo cual se crea la Asociación Agroambiental.
Esta organización se fortaleció muy bien, era la asociación más
grande del municipio y se pudo trabajar mucho. Nos organi-
zamos y aprendimos mucho, había líderes de cada vereda, y
Eduardo que para entonces todavía era el alcalde nos apoyó.
Empezó a haber mucho liderazgo, los líderes iban a cada vere-
da donde hacían sus reuniones y la gente decidía que era o que
quería, no es como ahora que decide el alcalde, cada año que
se hacía el cabildo. Eso en ese tiempo venían muchas personas
de Popayán, Pasto y todas [las] veredas tenían sus actos cultu-
rales (ver mapa 8).
[En San Pablo] en aquella época quien organizaba era Duby y
decidimos hacernos un grupito que debía tener una huerta, em-
pezamos pocos pero luego llegamos a ser 38, trabajábamos en la
vereda por la micro cuenca del Alto Llano. Empezamos a trabajar
en lo ambiental y empezamos a poner estopas para que la gente
ponga la basura, pero las poníamos al revés para no hacerle pro-
paganda a las multinacionales, se ha ido reciclando. Aprendíamos
y enseñábamos en las escuelas.
[En San Lorenzo] me fui vinculando a la red de guardia-
nes de semillas de vida que nos permitió fortalecer muchas
alternativas, de ahí partí hacia el encuentro de una respuesta
metodológica para tener herramientas necesarias para defen-
der lo propio del campesino. Es importante aclarar que hoy
en día se hace el reclamo a las personas nuevas del CIMA, que
existían unos recuerdos por parte de la movilización y fue una
sorpresa, que existiera el proceso CIMA antes, pensábamos
que éramos los fundadores.
207 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de San Pablo,
Nariño, 10 de septiembre de 2015.
126
5
El Macizo vuelve a rugir
Desde 1997 se inicia a gestar la movilización del 99, en San
Pablo, en San Lorenzo, en Arboleda, en Colón Génova y en Al-
bán, la escuela de La Chagra. Desde el municipio de San Lo-
renzo, Nariño, los jóvenes nacimos correteando por ahí, más o
menos en el 95 y 96 estábamos ahí208.
Mantenían ocupados los líderes cada mes. Esa preparación del
paro del 99 la hicieron como de más de un año, eso fue planeado
y la asociación fue la que empezó a motivar y a organizar. La Aso
[Asociación] Agroambiental fue la que inició ese proceso, luego
llegan los proyectos y se impulsa eso, la micro cuenca que se hizo
en [las veredas de] Llano y Alto Llano. Eso íbamos a hacer min-
gas, eso era un potrero, cosa que no había nada. La hicimos las
dos comunidades, o sea, las dos veredas las hacíamos con trabajo
comunitario. Los hijos de nosotros iban a las microcuencas a sem-
brar árboles, hicieron un sendero, se volvió como turístico. Los
profesores llevaban a los niños más grandes a reforestar, no eran
los profesores en general, eran los de nuestra vereda209.
Desde la Pastoral Social en los años noventa los líderes de la
JTC210 quedamos sueltos y nos integramos allá otra vez para se-
guir trabajando. Se trabajó con las tiendas comunitarias; en eso
se preparaba a las juventudes y se hacia todas las capacitaciones
y la divulgación de la propuesta en los diferentes municipios. En
el 98 aparece el CIMA, el amigo Toño llega con la propuesta de
integrarse al CIMA, se participó en el paro con bastante personas,
Francisco Javier, el alcalde, colaboró en aquel tiempo para que
fuéramos a formar parte de esa escuela donde llegamos a enten-
der que era el CIMA211.
En el año 2000 aparece el deseo de organizarse en la red de
mujeres. Matilde era la persona que convocaba, ella era de Mer-
208 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de La Unión,
Nariño, 17 de julio de 2015.
209 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de San Pablo,
Nariño, 10 de septiembre de 2015.
210 Juventud Trabajadora de Colombia.
211 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de La Unión,
Nariño, 17 de julio de 2015.
127
Crecer como un río
caderes, pero en ese caso la red de mujeres del municipio de San
Lorenzo era excluyente. En 2004 se hace el cambio de razón social
y en aquellos tiempos se da la generación de los 44 primeros agro-
sembradores de Cauca y Nariño donde nos damos cuenta de la
política del país. De ahí nace la propuesta de realizar las Escuelas
Agroambientales, desde allí el primero que fue a crearla es Héctor
del páramo [Taminango]. Al segundo encuentro que realizamos ya
todos teníamos la Escuela Agroambiental. Como primer requisito
para entrar a la Escuela Agroambiental era tener la huerta casera,
descontaminar las fincas, se empieza a realizar las capacitaciones
de carácter político y no tanto lo técnico212.
Se recuerda los hijos de Raquel, Alba Sonia, Aura Lucía y como
estaban chiquitos iban a todos los eventos. Algunas mujeres también.
Se van recordando en esa construcción; Rufo, que soñó en grande,
Francisco tuvo que salir del país y es complicado que regrese, es de
las personas que le puso trabajo al proceso organizativo, también
junto con el alcalde de San Pablo. Él con Francisco se soñaban esta
región norte [de Nariño y Cauca] como una región de integración213.
En el 99 tocó irse a la vía porque el Gobierno nos incumplió
El período comprendido entre 1991 y 2002 es el período del
CIMA. Es donde el CIMA nace como organización, se fortalece
como organización y entonces gana la legitimidad que tiene. Se
puede decir que es el período más importante del CIMA en lo or-
ganizativo y la legitimación organizativa, a tal punto que la crisis
posterior no logra acabar con el movimiento por varias razones:
primero, la participación política del campesinado maciceño en el
aspecto clave que eran las Alcaldías. Segundo, el tema de la par-
ticipación popular y social de los campesinos no solamente en la
212 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de La Unión,
Nariño, 17 de julio de 2015.
213 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de San Loren-
zo, Nariño, 9 de septiembre de 2015.
128
5
El Macizo vuelve a rugir
elaboración de los planes de gobierno sino en su fiscalía, en su se-
guimiento mediante los cabildos populares, que hacen conocer al
CIMA a nivel nacional y le dan legitimidad popular, pues el CIMA
es de las únicas experiencias en el territorio nacional de cabildos.
La movilización social que se da en este período, que es la movili-
zación propia del CIMA y de la región; y por último, el relaciona-
miento que se da a partir de la negociación, en la concertación, en
el acuerdo, pero también en el seguimiento al acuerdo, cosas im-
portantísimas que hemos trasegado y le han dado valor agregado
a la legitimidad de la organización. La convocatoria se hace desde
el CIMA a la región. Esta parte es muy importante, esto es lo que le
da la fuerza a la organización que la ha podido sostener hasta hoy.
Hay varios hechos que durante las movilizaciones posteriores
al paro de 1991 muestran una diferencia con las movilizaciones
de 1985 y 1987. El primero es que la marcha campesina de la Bota
Caucana en 1987 era un abrebocas del paro nacional de 1988. En-
tonces había una convocatoria nacional, mientras que, en los pa-
ros de 1991, 1996 y 1999 la convocatoria ocurrió desde la región.
Fueron movilizaciones construidas desde las necesidades básicas
de la gente, y en ellas se ve un crecimiento; después del paro de
1991 ya no sólo se piden las necesidades inmediatas.
En el paro de Rosas se negoció sobre necesidades locales, por
ejemplo: en Santa Rosa eran las tasas sanitarias, las vías, pero las
movilizaciones de 1996 y 1999 se pasa a lo estructural y político
sin olvidar las necesidades. Si algo negocia el CIMA en 1996 son
los planes de vida, en especial lo relacionado con los componentes
de educación y cultura que se venían discutiendo desde la primera
Asamblea del Macizo Colombiano en Almaguer, en 1993214.
La negociación en frío en 1996 tiene como contexto nacional la
dinámica de los movimientos cocaleros del sur del país. En esa nego-
ciación aparecen del noroccidente de Nariño, Leiva y Policarpa. En
varias ocasiones nos han reclamado que ellos son del CIMA215, tal
214 CNMH-CIMA, conversatorio de socialización en el municipio de San Pablo,
Nariño, 2016.
215 Los procesos locales de Leiva y Policarpa
129
Crecer como un río
como lo han hecho en Balboa [Cauca]. En Policarpa son los docen-
tes quienes convocan y le piden asesoría al CIMA para la negociación
con el Gobierno. La Cruz y San Pablo también piden acompaña-
miento pero no entran dentro del pliego de esas negociaciones.
Empiezan a surgir requerimientos de otras comunidades que
están en movilización. En el país hay un ambiente de moviliza-
ción en medio de un Gobierno débil durante la presidencia de
Ernesto Samper, pues ya estaba en curso el proceso 8.000. Antes
que enfrentar otra movilización el Gobierno prefiere negociar
con el Macizo y el CIMA prefiere una negociación extensa. Esa
negociación duró un mes: se abrió en mesas de voceros y se llega
con unos pliegos más maduros reivindicativos, de estructura. Se
ponen sobre la mesa varias propuestas agroambientales, sobre ga-
rantías de vida e infraestructura216.
En el paro de 1999 es otro cantar, pues se busca un desarrollo
estructural de las propuestas. Para ese momento ya está Plada-
masur y Plademaco217, los cuales son construidos a partir de un
proceso de construcción participativa de año y medio vereda a ve-
reda, corregimiento a corregimiento. Incluso, en la negociación
se pone sobre la mesa una propuesta financiera del Plademaco.
Estos planes son componentes del Plan de Vida del Macizo Co-
lombiano. La idea era coger el Plan de Vida del Macizo, y en eso
basar la negociación218.
Desde el principio del CIMA nosotros hemos pedido puentes, al-
cantarillas, electrificación, escuelas, profesores y no pedíamos algo
como de gran impacto a nivel de las comunidades, pedíamos cosas
como lo de cemento y nada más. Hubo cosas que surgieron como
la electrificación de Garbanzal, aulas, el hospital de Almaguer, la
Normal. Se ha trabajado en los Comités Municipales de Integra-
ción y las tareas, se llamaban a reuniones se trataba de estos temas,
216 CNMH-CIMA, conversatorio de socialización en el municipio de San Pablo,
Nariño, 2016.
217 Plan de Desarrollo Ambiental del Macizo Colombiano y Plan de Educación
del Macizo Colombiano.
218 CNMH-CIMA, conversatorio de socialización en el municipio de San Pablo,
Nariño, 2016.
130
5
El Macizo vuelve a rugir
tenía que participar la comunidad. Recuerdo cuando estuvimos en
Galíndez, que fue el paro más sonado: como cincuenta y seis mil
personas en Pilón, Galíndez, El Cairo, y Cajibío. Antes de eso estuvi-
mos en reunión con el Ministerio del Interior y estaba Jorge Mario
Eastman, hablaba de varias cosas y nosotros creyendo. Yo hice parte
de la mesa de negociación de Bogotá; ahí estaba Ángel, Yilmer de
Lerma, Víctor, Miguel, Walter ya se había abierto en esa época219.
Entonces en 1999 tocó irse a la realidad porque el Gobierno
nos incumplió. Entre el 1 y el 26 de noviembre, después de más de
un año de preparación se realiza el primer paro cívico del surocci-
dente colombiano, con la participación de comunidades campesi-
nas, indígenas y sectores sociales y gremiales de los departamentos
del Valle, Cauca y Nariño220.
- Nosotros empezamos hacia 1996 a tener relacionamientos
con distintas organizaciones frente al tema de la movilización, nos
acercamos con otras organizaciones regionales como el Consejo
Regional Indígena del Cauca (CRIC), y la Central Unitaria de
Trabajadores (CUT), la Asociación de Institutores y Trabajadores
de la Educación en el Cauca (Asoinca), la Asociación Nacional
de Usuarios Campesinos (ANUC), la Unidad y Reconstrucción –
(ANUC-UR). Llegó el movimiento campesino de Cajibío, algunas
organizaciones municipales comunales como las de Balboa, La
Vega, Mercaderes, Patía, Florencia, Argelia, entre otras. Del mismo
modo nos juntamos con algunas organizaciones no gubernamen-
tales a nivel nacional como la Federación Nacional Sindical Unita-
ria Agropecuaria (Fensuagro). Aterrizamos toda esa relación que
teníamos con Minga, y ayudamos a fortalecer todo el trabajo de
la coordinación Colombia-Europa-Estados Unidos desde la región
[el nodo suroccidente] y junto a otras organizaciones que aflora-
ron tanto del Valle como de Nariño como el Comité Permanente
por la Defensa de los Derechos Humanos de Nariño, CPDDHH221.
219 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Almaguer, Cau-
ca, 14 de agosto de 2015.
220 CIMA, Revista Maciceña adulta. Revista del Movimiento de Integración del
Macizo Colombiano. Año 1. Número 1. Noviembre de 2000.
221 CNMH-CIMA, entrevista 0119, maciceño adulto, Popayán, Cauca, 2015.
131
Crecer como un río
Plano general del sector de El Cairo, días previos a la firma de los acuerdos en la movi-
lización de 1999. Cauca. Fotografía: Guillermo Berónc.
- Entonces decimos que llegan muchos movimientos y organizacio-
nes regionales, de los cuales algunos confluyen en el CIMA en la mo-
vilización o incluso después. Tal el caso de organizaciones como las
de Florencia, en Mercaderes, que eran cívicas y comunales; el comité
que existía en El Patía. Así mismo varios municipios que llegaron del
norte de Nariño, porque ahí llegaron también a esa movilización;
poco a poco fueron llegando, además de municipios con los que ya
veníamos trabajando como San Pablo, los de San Lorenzo, Albán, La
Unión, Taminango y La Cruz. Incluso algunas de estas comunidades
no pudieron entrar en el pliego de negociaciones que ya había arran-
cado. No había manera ya de meterlos, pues, en eso fuimos muy en-
fáticos y ellos también dijeron que no les importaba tanto el tema de
lo que ahí se pudiera negociar, aunque para ellos hubiera sido muy
importante, lo era más el vínculo organizativo, que ahí seguramente
ganarían. Y sí, fueron todos estos municipios los que después se inte-
graron al CIMA. Después de la movilización organizan una asamblea
y así se conforman como CIMA Norte de Nariño222.
Ya no éramos siete municipios como en 1991 sino veintiuno.
Ya de lleno vino gente de Nariño, sin las comunidades de Leiva
y Policarpa que no atienden al llamado pues negociaron con el
222 CNMH-CIMA, entrevista 0119, maciceño adulto, Popayán, Cauca, 2015.
132
5
El Macizo vuelve a rugir
Gobierno por aparte en 1996, los indígenas, educadores, estu-
diantes de la universidad e incluso un apoyo urbano fuerte que
logró el bloqueo del aeropuerto de Popayán223.
- Se define tomarse dos puntos de la vía Panamericana: el pri-
mero en el sur, en Galíndez que es un asentamiento de comuni-
dades negras del Patía sobre la vía Panamericana junto al Pilón
(Mercaderes) dividido por el puente Dos Ríos. El segundo punto
de la movilización fue donde se pararon otros compañeros más
que todo quienes venían de comunidades cercanas al centro y del
norte del Cauca, provenientes de municipios como Timbío y Ro-
sas; el Cairo, en Cajibío sobre la vía Panamericana224.
[En una reunión] se trató el tema de cómo la íbamos a organi-
zar y mantenernos en la vía, y la problemática de que siempre nos
tildaban de guerrilleros, entonces decían aquí: los vamos a sacar
a la fuerza. En Mercaderes, por ejemplo, por medios de comuni-
cación y algunos habitantes de la zona decían que el CIMA era
una organización guerrillera, pues el hecho de salir con la carpa a
protestar ya era indicio de eso225.
Días previos a la firma de acuerdos en la movilización de 1999. Cauca. Fotografía:
Guillermo Berónc.
223 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria en Mercaderes, Cauca, 2015.
224 CNMH-CIMA, entrevista 0119, maciceño adulto, Popayán, Cauca, 2015.
225 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria en Mercaderes, Cauca, 2015.
133
Crecer como un río
Calle de honor minutos antes de firma de acuerdos en El Cairo. Cauca, 1999. Fotogra-
fía: Guillermo Berónc.
Marcha de apoyo en Popayán a la movilización de 1999, días antes de la firma de los
acuerdos, promovida por docentes de Asoinca, estudiantes y comunidad. Se recolecta-
ron víveres, plásticos y agua. Cauca. Fotografía: Guillermo Berón.
134
5
El Macizo vuelve a rugir
Bastones en alto al momento de la firma. El Cairo, Cauca, 1999. Fotografía: Guiller-
mo Berónc.
Marchantes de El Cairo, durante la firma de los acuerdos, en la movilización del 99.
Fotografía: Guillermo Berónc.
135
Crecer como un río
Campesinos prenden fuego a un muñeco que representaba la imagen de Pastrana,
previo a la firma de los acuerdos. El Cairo, Cauca, 1999. Fotografía: Guillermo Berónc.
Pancarta de campesinos de Lerma en Galíndez. Cauca, 1999. Fotografía: Guiller-
mo Berónc.
136
5
El Macizo vuelve a rugir
Grafitis en paredes del centro de Popayán durante la movilización del 99. Cauca. Foto-
grafía: Guillermo Berónc.
Lideresa interviene tras la firma de acuerdos de la movilización de 1999. El Cairo,
Cauca. Fotografía: Guillermo Berónc.
137
Crecer como un río
Delegado del Gobierno nacional, negociador Jorge Mario Eastman, y el director de
Invías regional en el momento previo a la firma de los acuerdos de la movilización de
1999. El Cairo, Cauca. Fotografía: Guillermo Berónc.
Izquierda: Ángel Solano, del CIMA en su momento, firma los acuerdos de la movi-
lización de 1999. Atrás Vargas (Asoinca), el director regional de Invías, el defensor
del pueblo (Jorge Muñoz) y el representante del Gobierno nacional. Derecha: Víctor
Collazos, en representación del CIMA, firma los acuerdos. El Cairo, Cauca, 1999.
Fotografía: Guillermo Berónc
138
5
El Macizo vuelve a rugir
Víctor Collazos y Eivar Cerón minutos después de la firma de los acuerdos con el Gobier-
no nacional en la movilización de 1999. El Cairo, Cauca. Fotografía: Guillermo Berónc.
Campesinos recogen los plásticos de los cambuches luego de la firma de acuerdos en la
movilización de 1999. Fotografías: Guillermo Berónc.
139
Crecer como un río
Grafitis en las paredes en centro de Popayán durante movilización de 1999. Cauca.
Fotografía: Guillermo Berónc.
- Esta movilización marcó varios derroteros, digámoslo así, aquí
en el departamento del Cauca y en Nariño, incluso porque fue una
movilización que por un lado fue seria, contundente, y que afor-
tunadamente no fue repelida por el Gobierno nacional a pesar de
que hubo varios conatos de golpiarla. Siempre estuvo amenazada
por una invasión aerotransportada allá en Galíndez, pero la gente
de todas maneras estuvo preparada para eso. En un inicio acá en El
Cairo la Policía sí trató de meterse pero la gente ya estaba preveni-
da, así que de forma organizada repelió el ataque, cosa que no lo-
graron posicionarse como ellos querían, ahí del sitio donde la gente
había hecho los cordones del bloqueo a la [vía] Panamericana. Ahí
hubo gases, tropel, de todo, pero no, y eso hizo que la gente ganara
mayor confianza, llegara más gente al Cairo mientras nosotros en
el sur estábamos a la espera también de lo que pudiera suceder226.
Sin embargo, cada movilización tiene víctimas, pues en el norte
asesinaron una profesora, lo cual añadió mayor presión a la nego-
ciación para las dos partes227.
226 CNMH-CIMA, entrevista 0119, maciceño adulto, Popayán, Cauca, 2015.
227 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria en Popayán, Cauca, 2015.
140
5
El Macizo vuelve a rugir
- Fueron días de mucha tensión, de mucha espera, pero también
de mucha resistencia por parte de cerca de treinta mil personas que
estuvieron en Galíndez y otras trece mil personas que estuvieron en
El Cairo. Prácticamente la ciudad de Popayán quedó sitiada y des-
pués entraron a movilizarse otros sectores en la vía que conduce al
Huila y al Tambo, que es como la parte occidental del departamen-
to del Cauca, lo que prácticamente terminó de sitiar la ciudad228.
En San Lorenzo fuimos perseguidos cuando se estuvo en la con-
vocatoria para el paro del 99. Estábamos haciendo la convocatoria,
no teníamos experiencia, no teníamos conocimiento, pero se esta-
ba haciendo la invitación y la comunidad de Santa Cruz estaba en
acuerdo, estaban en disposición de aportar, de colaborar, pero muy
pocos de salir a la marcha. De ahí solamente se atrevieron a ir siete
personas. La demás gente se integró a la movilización a través de los
aportes, para lo cual se formaban los comités de apoyo que se que-
daban en la comunidad y hacían las recolectas de los víveres que se
llevaba al evento. Entonces nos tenían preparados que teníamos que
llevar productos, pero no entendíamos cómo se manejaba la bodega
en la movilización, así que nosotros pensábamos que había que lle-
var un mercado, una remesa completa para subsistir los que íbamos
a ir allá. Con los aportes de la comunidad se hicieron unas recolectas
de cosas que luego caímos en cuenta que no se podían llevar, enton-
ces se pensó en rifarlas por medio de un bingo, en un bazar y con-
vertir eso en recursos económicos y la comunidad estaba de acuerdo.
Me acuerdo tanto que mi hermano, El Polito, andaba con un
megáfono haciendo la publicidad: apoyemos la gente que se va al
paro y toda la cuestión. Luego haciendo el evento, finalmente eso
fue un bingo bailable que se hizo en la escuela, en un barranco
junto a una loma. A unos veinte metros había estado el Ejército
escuchando toda la noche, pero nosotros no teníamos ni idea que
estaban escuchando cuando nosotros convocábamos. Se tenía te-
mor que fueran a dañar la fiesta, pero no, la presencia del Ejército
nos sirvió. Eso hizo de que la gente se controlara, así que se hizo
el bingo, el bazar y marchó bien. Al otro día se convocó a la gente
228 CNMH-CIMA, entrevista 0119, maciceño adulto, Popayán, Cauca, 2015.
141
Crecer como un río
para hacer la programación de la salida al paro y resulta que cuan-
do llegamos a la escuela todo eso estaba lleno de Ejército. Había
una cantidad de muchachas que iban a la reunión y comenzaron a
abordarlas a ellas, entonces a mí me tocó ir una a una diciéndoles:
no vayan a comentar nada del paro, porque el objetivo de ellos era
investigar. Entonces resulta que nos tocó hacer el informe de las
ganancias del evento público con ellos y luego decirles uno a uno
para salirnos a otro lugar a programar la reunión de la salida229.
A nivel de municipio [San Lorenzo] eso fue una persecución
pues dura. En el caso de Santa Cruz una compañera trabajaba en
ese tiempo como operadora de Telecom y ahí en la oficina exis-
tían dos soldados de tiempo completo desde que abría la oficina
hasta que cerraba. Ellos se estaban turnando, o sea, que nosotros
no podíamos cuadrar nada por teléfono. Teníamos que conseguir
motos y trasladarnos hasta la cabecera municipal y allá el centro de
reunión era la Umata230. Ahí nos encontrábamos y los dos soldados
también en la puerta de la Umata, y también los estaban turnando,
así que tampoco podíamos hablar de la salida. Optamos por una
casa en San Lorenzo. Allá nos reunimos dos o tres días; cuando
aparecieron los soldados en el portón de la casa. Eso fue una inti-
midación para que nosotros no convocáramos y no saliéramos al
paro. Aunque ellos estaban ubicados más en la vereda nuestra.
El día que a nosotros nos tocaba salir era un día de mercado,
entonces nos tocó organizar todo de sacar los productos y ollas
y materiales en las chivas que salen a San Lorenzo para otra vez
bajar por ahí mismo en el carro que nos recogía a nosotros para
subirnos sin dar malicia de que nos estábamos yendo. El día do-
mingo se hizo eso y nosotros salimos al evento y el día lunes empe-
zaron a salir para El Pilón. Nosotros a la movilización les salimos.
Eso era algo complicado porque primera vez y que lo presionen así
tanto, eso daba como susto poder convencer a la gente y decirle:
no, aquí no hablemos, vámonos a hablar a otro lado. La gente lo
229 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de La Unión,
Nariño, 17 de julio de 2015.
230 Unidad Municipal de Atención Técnica Agropecuaria.
142
5
El Macizo vuelve a rugir
seguía, pero eso da pie para que la gente se desanime. En todo
caso sí se logró hacer eso231.
Al paro salen personas cuyo proyecto de vida desde jóvenes es
buscar un país diferente, donde la gente pueda vivir con digni-
dad, con amor, con todos los servicios elementales, un proyecto de
construir el país que soñamos. En los municipios del norte de Na-
riño algunas personas ya vienen de un proceso organizativo con
la JTC y luego la Pastoral Social que vienen trabajando en la parte
de lo que tiene que ver con las tiendas comunitarias, las huertas,
la formación, capacitaciones y la divulgación de la propuesta orga-
nizacional. Sin embargo, estos procesos no trascienden las veredas
y corregimientos, muy pocos llegan a consolidarse a nivel munici-
pal. Con la pastoral social habíamos aprendido a rezar alrededor
de la huerta y todo eso, pero no habíamos aprendido a rezar alre-
dedor de la Panamericana, alrededor de las calles232.
El CIMA nace a partir del olvido estatal a esta región y además,
una cosa para resaltar, es que cuando aparece el Gobierno nos
viene manejando de forma individual, cada uno metido en la casa
o en la vereda, sin la posibilidad de juntarnos a pensarnos a no-
sotros mismos. Con el CIMA salimos de la casa, de la vereda, del
municipio, a juntarnos como región. A pesar de que el Estado en
sus programas y proyectos es muy individual, personalista, noso-
tros miramos como nos juntamos para pensar y eso rompe la his-
toria en dos. La movilización se vuelve como arma para juntarnos
a luchar. Nos traían para pensar proyectos físicos, pero hay que
pensarnos por el mismo hecho de repensarnos en los caminos que
debemos tomar y que queremos para nosotros233.
En Colón Génova, parte del paro de 1999 fue organizado por
profesores y por la Asociación Tierra y Libertad y fueron como dos-
cientas personas del municipio. A la llegada, la gente fue recibida
con arcos. En ese momento hubo un ambiente muy bonito en el
231 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de La Unión,
Nariño, 17 de julio de 2015.
232 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria en San Lorenzo, Nariño, 2015.
233 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria en Mercaderes, Cauca, 2015.
143
Crecer como un río
municipio a pesar de que ya había decaimiento organizativo, pues
volvió otra vez la gente a animarse para organizarse; se formó la
Asociación Comunitaria de Colón Génova, Asococo. [Yo fui] secre-
taria de la organización y Hernando me explicaba toda la situación
del campesinado y del país. Él iba y me ponía a leer en mi casa todos
los días. Yo empecé a coger una disciplina y empecé a entender mu-
chas cosas de la organización. El que me formó fue Hernando234.
[La gente de] Arboleda (Nariño) se aproxima al CIMA en 1999
para el paro del suroccidente colombiano. Algunos compañeros
que estaban desde 2008 no conocían que Arboleda había estado en
el paro del 99 y [que] habían recibido recursos. Nosotros tuvimos
una crítica y yo decía: pero si del paro nosotros no hemos recibido
recursos, ¿cómo?, ¿de dónde acá se nos viene a cuestionar una cosa
en la que nosotros no tuvimos que ver? Entonces ya fue cuando in-
vestigando me encontré con esa sorpresa, de que había habido un
proceso CIMA en Arboleda desde 1999 y digo: ¿cómo así? Yo estaba
convencido que nosotros éramos los fundadores del proceso CIMA
en Arboleda, desconocía de que más antes había habido proceso; ya
que me enteré que el señor Chepe, los otros señores del Tauso, Juan,
Walter, ellos eran los que habían estado en ese momento.
Cuenta otra persona que antes de pertenecer al CIMA hubo unas
cooperativas. Pues en una cooperativa, le cuento que eso hace años,
nos metieron los dedos a la boca como se dice, porque nos dije-
ron que dizque teníamos que poner semanalmente de 2.000 pesos
para ingresar. Pero pues uno como le digo, como inalfabeto pues se
mete, ¿no? Y estuvimos un tiempo en eso, pero la gente después nos
desobligamos porque el que nos inventó en eso se organizó, tal vez
en plata y ya se echó a perder. Entonces quedamos en nada.
En el caso del municipio de Arboleda se da que existían mu-
chas cooperativas, tiendas comunitarias, asociaciones, pero no
tenían formación política, lo que impedía que se continúe con la
organización. No dieron muchos resultados, procesos muy cortos
que se terminaban en cualquier momento por no tener como ese
234 Se trata de un compañero de la Asociación Tierra y Libertad, que tuvo que
salir desplazado forzadamente de Colón Génova. La Asociación se terminó.
144
5
El Macizo vuelve a rugir
resultado económico quizás. Nosotros iniciamos con una tienda
comunitaria que se llamaba GAOF, Grupo Asociativo para el Futu-
ro. Nos capacitamos en transformar fruta porque ese es el fuerte
por allá. Se hizo el intento de transformar y se andaba vendiendo
el producto con el Sena que lo motivan a uno a emprender un pro-
yecto, pero se quedaron como cortos, nos quedamos en esa parte.
La diferencia con CIMA es que a pesar de que no ha sido la
fortaleza la parte económica, no se ha llegado con una propuesta
económica contundente, pero se ha mantenido desde el 2008 has-
ta hoy, y uno se pregunta por qué no se termina y no hay como un
interés lucrativo o económico como tenían las otras organizaciones
de generar una utilidad o una ganancia en una tienda, en un gru-
po asociativo, un gremio de productores y de una se desarmaron
esos grupos, esas asociaciones y no han dado como ese impulso. El
CIMA, la diferencia es que se mantiene todavía y como querer res-
catar esas iniciativas económicas y darles ya otra visión distinta; ya
tenemos como otra cuestión en mente, ya no es como sólo la parte
económica sino articular también la parte social y cultural235.
[En Nariño] gracias a las movilizaciones de la organización se
alcanzan logros como que el corregimiento de Villanueva (Colón
Génova, Nariño) tenga médico y centro de salud. Estos logros en
particular fueron resultado de la marcha entre 1999 y 2000 que
se hizo con profesores, estudiantes y campesinos de las veredas ha-
ciendo un reclamamiento en la administración municipal. Antes
todos tenían que ir a Colón Génova. No obstante, la movilización
social, los logros alcanzados y el crecimiento del CIMA, la organiza-
ción le toca un período de crisis. Los que controlaban las JAC y los
gamonales se organizaron para destruir a la organización, además
de cercar la política local y los recursos; comenzaron a amenazar a
los compañeros, a mi hermana le salían a los caminos. Después se
supo que la misma gente de la vereda, incluso de la organización
que hacían las amenazas porque fueron manipulados por esa gente
para acabar la organización, de ver que era tan fuerte. La segunda
amenaza fue la entrada de los paramilitares. La mayoría de los com-
235 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria en La Unión, Nariño, 2015.
145
Crecer como un río
pañeros que nos hacían acompañamiento en la Asociación Tierra y
Libertad, profesores universitarios, otros no eran graduados, tuvie-
ron que salir de la zona. Entonces eso se quedó todo como quieto.
Afortunadamente pues nace el paro del 99 y me tocó trabajar
en eso. San Pablo y San Lorenzo como que fueron primero porque
lo organizacional era más fuerte en estos municipios. Cuando yo
llego la primer conexión mía fue Robert, después fue Nancy, ellos
me recibieron. Cuando llego a San Lorenzo tenía esas ganas de
trabajar los comités CIMA que eran famosos en el CIMA. Eran la
modalidad de crecimiento del CIMA. Lo primero fue los comités
CIMA, eran dos o tres personas de una vereda, y a nivel regional
dos o tres personas de un municipio. Esos comités movían. Por
eso el CIMA es un comité. Y yo me acuerdo que anduvimos y yo les
decía la propuesta. Me acuerdo que una vez me encontré en la Al-
caldía con el tesorero y me decía: no, aquí tu pensamiento no cabe
porque acá somos conservadores, y añadió: es el segundo munici-
pio más conservador del país. Entonces yo le dije: no, eso tiene que
cambiar, cambia porque cambia, le decía yo, ya vas a ver, le decía
yo. Bueno, y así fuimos y nació el paro. En el paro fuimos pocos,
fuimos unas ciento setenta personas o unas ciento ochenta, pero
esas con esas personas hicimos sentir al municipio. Y bueno final-
mente en ese tiempo esa vaina de comités no funcionó les cuento,
no funcionó. Pero quedaba ese deseo del cómo de organizarse236.
En San Lorenzo antes de la movilización del 99 había gru-
pos asociativos veredales, no había organización municipal, pero
ya en el paro del 99 son todos los municipios del norte de Nariño
los que participan, San Lorenzo, Taminango, Arboleda, etc. Des-
pués del paro en San Lorenzo se constituyó la asociación las gavio-
tas con una misión para fortalecer el trabajo de la mujer, pues con
el CIMA las personas entienden la necesidad de articularse. Así
mismo se trabaja en las Escuelas Agroambientales237.
Para nosotros era la primera movilización que existía, era como
algo que no era coherente, digámoslo así, porque a mí me tocaba
236 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria en La Unión, Nariño, 2015.
237 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria en San Lorenzo, Nariño, 2015.
146
5
El Macizo vuelve a rugir
de convocar a la gente en mi vereda. Yo quedé como coordinador
de ese comité, y ahora me pongo a pensar cómo sería que la gente
a mí me creía porque yo no sabía nada de paros, pero la gente me
creía y bueno y nos reuníamos para pensarlo, para organizarlo,
toda la cuestión. Pero en experiencia todos estábamos igual; nadie
tenía la experiencia238.
Pero bueno, se logró hacer la participación allá, se hizo la moti-
vación, la convocatoria, y también hubo un alcalde que colaboró en
ese tiempo. Él puso la motivación para que todos fuéramos a formar
parte de esa gran escuela que se hizo allá donde llegamos a entender
qué era el CIMA, la necesidad que se veía de articularnos. Porque,
como digo, en San Lorenzo había bastante organización, pero cada
una por su lado, o sea, no había una articulación de organizaciones
sino todas sueltas por la veredita y de pronto hasta compitiendo entre
nosotros mismos que no tendría pues su razón digamos de ser. Acá
se organiza ya cuando se sale de los veintisiete días que estuvimos en
la Panamericana, salimos con ese deseo de seguir organizándonos.
[En La Unión] en ese tiempo se hacían convocatorias en algunos
lugares del municipio para hacerle seguimiento a los acuerdos de
la movilización en las cuales se hablaba de los movilizados. Eso era
convocar a todos los movilizados, o sea, todos los que habíamos asis-
tido a la movilización y se hacían ese tipo de convocatorias, se hacían
las reuniones, se daban los informes y se comenzó ya como a hacer
planeación, a programar qué hacer en las comunidades239.
Después del paro se hicieron asambleas de constitución del
CIMA, una en San José de Albán, en San Lorenzo, en San Pablo,
donde los movilizados convocaban a las personas para que cono-
cieran la experiencia. En representación del CIMA estuvo Miguel,
Víctor, Chucho, Marcela, todos ellos estuvieron y los Roberes240.
[En San Lorenzo] después del paro, exactamente el 26 diciem-
bre de 1999 en el salón de formación de [la vereda] La Laguna se
da una primera reunión con muchas mujeres para organizar la Red
238 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria en La Unión, Nariño, 2015.
239 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria en La Unión, Nariño, 2015.
240 Habla en plural de dos líderes con el mismo nombre.
147
Crecer como un río
Social de la Mujer Lorenceña Las Gaviotas, y ese día se formó la
junta directiva. Ahí estaba Matilde que fue quien nos dio todas esas
energías, pues en San Lorenzo la sociedad es muy conservadora y la
mujer no tenía un espacio para expresarse. Por ejemplo: yo era muy
tímida, yo me escondía, no hablaba, casi tenían que pagarme para
que hablara. Ese es un recuerdo que tengo como una fotografía.
Al paro del 99 habíamos llevado a esta señora (doña Matilde),
mano, que tenía una carreta esa mujer, y le sacamos un presu-
puesto. De doña Matilde, claro. Una carreta que tenía esta mujer.
Ella iba con la propuesta del día de la no violencia en contra de
la mujer, dijimos: pero esa propuesta a nosotros nos significa, en-
tonces por qué no más bien trabajar el 8 de marzo, nos significa
más como mujeres, y trabajamos eso unos tres meses. Se hicieron
todas esas reuniones de mujeres para movilizarlas el 8 de marzo
de 2000. Ese día salieron más de dos mil personas y ahí nació
la coordinación. Eso se arma la cosa, hermano. Y algo contrario,
póngale cuidado, cuando las cosas tienen que suceder. Ahí mismo
a Francisco le fue mal en la Alcaldía, ¿no? Le fue mal, yo creo en
parte porque el municipio tenía baja formación política. Enton-
ces con todas esas dos mil mujeres dijo una señora conservadora:
es momento de lanzarme yo, y aparece Liliana. Muy oportunista,
pues recogió todas esas dos mil mujeres y, ¡pum!, a la Alcaldía,
hermano, o sea, casi le hemos hecho campaña nosotros sin querer
queriendo y quién hijuepuchas la bajaba después. Mujeres que no
tenían formación política todavía, y sensibles, se empoderaron ahí
y no las sacaba nadie, mano.
Salieron de todo el municipio las compañeras que arrancaron
con ese proceso y cuentan que habían compañeras del mismo mu-
nicipio que no conocían todo el municipio y entonces comenzaron
a hacer las reuniones por corregimientos y caminando porque no
había transporte.
Toda la cuestión, exactamente con su propio fiambre al hombro
porque no se dependía pues de otro, sino de cada uno, de su for-
ma de resistir a esa problemática y se sigue organizando el grupo
de mujeres, pero como digo yo siempre, ahí existíamos hombres.
Entonces, por decir algo el nombre era como excluyente. El proce-
148
5
El Macizo vuelve a rugir
so, porque el proceso obviamente es una lucha y es en defensa de
los derechos del campesinado, pero el nombre era excluyente: Red
de Mujeres de San Lorenzo. Entonces a mediados de 2004 se hace
el cambio de razón social y de Red de Mujeres Lorenceñas Las Ga-
viotas pasó a ser la Red de Familias Lorenceñas Las Gaviotas, que
fue en donde nos sentíamos como incluidos.
El CIMA siempre se ha mantenido autónomo frente a los ac-
tores armados, pero la interacción con estos era inevitable, pues
durante mucho tiempo fueron autoridad en muchos municipios,
corregimientos y veredas del Macizo Colombiano. En ocasiones
algunas personas utilizaron el miedo que generaban como for-
ma de convencer a las personas de movilizarse. Bueno, yo voy
a hacer como un recuento de por qué estamos nosotros en el
CIMA. Fue a través del paro que hubo en Galíndez; [en El Pilón]
del 99 y resulta que allá en Rosa Florida llegó un señor a decir
que la gente de la vereda tenía que ir al paro, como sea. Enton-
ces sacaron profesores y administrativos con amenazas: que si
no iban por las buenas, iban por las malas, pero que de todas
formas de cada familia iban a sacar a uno.
Entonces yo trabajaba en ese tiempo en el colegio, mi herma-
no también en el colegio y yo había tenido una niña que estaba
de meses, entonces era que todos los del colegio teníamos que
irnos. Dijo mi hermano: no, vos no podés ir, ¿cómo vas a dejar
la niña? Ella estaba de meses, debe de haber tenido unos cuatro
meses de nacida. Entonces él dijo: yo voy y vos no vas. Ya pasó
eso, estuvo como quince días en el paro hasta que terminó, luego
hubo un receso, y después vino de nuevo el mismo señor que lle-
gó a convocar gente, y ya dijo: van a llegar unos proyectos a través
del paro que hubo en Galíndez va a haber unos proyectos para
la gente que se vinculó al paro. Entonces en este caso tiene que
estar tal, dijo. Le comentamos a él y dijo: no, yo sí no me meto
en eso, yo no tengo tiempo. Pues si vienen a organizar anda vos,
metete vos, que te den el cupo a vos, vos que te gusta andar. Le
dije: bueno, y nos fuimos241.
241 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria en La Unión, Nariño, 2015.
149
Crecer como un río
- [En La Sierra] el paro acá lo organizamos nosotros, la comu-
nidad, dijimos: ¡bueno listo, va haber una movilización, un paro en
Galíndez y necesitamos la gente! Hicimos reuniones, organizamos la
gente, varias veces nos reunimos y dijimos: bueno, nos vamos allá y
tenemos que llevar. Sabemos cuándo nos vamos a ir pero no sabe-
mos cuándo regresamos. En todo caso tenemos que irnos preparados
para las que sea. Y sí, la gente se amontonó y ya. Pero entonces ya fue-
ron los de aquí no más porque los otros ya cada quien se organizaba
en su comunidad, en su vereda y aquí nos fuimos gente de aquí, gente
del Retiro y se fueron para Galíndez también. Estuvieron veintiséis
días, allá eso no sacaron la mano para nada y lo mismo hicimos, el
mismo proceso que hicimos acá lo hicimos para allá; los que nos que-
damos acá les enviamos. Yo no fui; yo me quedé acá gestionando los
víveres y todo eso. Nos comunicábamos: nosotros de aquí para allá y
ellos de allá para acá, recogíamos todo lo que era de mandar y una
persona se iba, una o dos personas. Omar era el que nos echaba la
paca242. Decía: nos falta tal cosa, nos falta esto o se enfermó un com-
pañero o vaya y busque tal cosa en la casa de él, tráigame, mándeme
eso. Las enviamos con un compañero: las enviábamos de aquí para
allá, llegaban al pueblo y están bajando carros para allá243.
- La gente ya comenzó a patrasiarse244 porque ya vieron que no,
no se dieron resultados, entonces empezaron a echarse para atrás, se
perdió el interés por lo que le digo los desmotivó. Resulta que para
acá, para La Sierra, salieron recursos y la gente que estuvo luchando
que prácticamente no la tuvieron en cuenta. Entonces, ¿qué pasó?
Metieron el recurso en el polideportivo que había en el colegio con
la idea, para que beneficiara a los campesinos y eso, pero resulta que
no fue así. Metieron la cantidad de plata en ese polideportivo. ¿Y qué
pasa? Nosotros los campesinos, los que fuimos a poner la espalda a
las movilizaciones no, prácticamente no nos beneficiamos de nada
entonces esta gente empezó a echar para atrás245.
242 Sinónimo de bulto.
243 CNMH-CIMA, entrevista 0026, maciceña adulta, La Sierra, Cauca, 2015.
244 Arrepentirse y echar para atrás en una determinación.
245 CNMH-CIMA, entrevista 0026, maciceña adulta, La Sierra, Cauca, 2015.
150
5
El Macizo vuelve a rugir
- [En Mercaderes] había muchas organizaciones, yo me recuer-
do mucho la organización de Balboa, Asolíderes, llegó la orga-
nización del Patía y también nosotros los mercadereños que en
cierto sentido no éramos directamente de la región geográfica
del Macizo. Sino viéndonos como sur caucanos, como calentanos.
Luego se va uniendo también Florencia y buena parte del norte de
Nariño se va constituyendo como CIMA, se va constituyendo como
región y es precisamente lo que se ve en el paro del 99246.
Fue durante la administración de Astul que se dio la moviliza-
ción del 99. La presencia de nuestra gente que fue buena, también
a nivel de docentes. Algunos dicen que Mercaderes vino a partici-
par desde el 85 con algunos líderes, que hubo solidaridad con el
paro de Rosas en 1991 pero durante la administración de Astul se
participó más en el CIMA247.
Se hablaba de salir al paro en razón del desconocimiento del
campesinado. Eso llegaron chivas de Florencia, Timbío, de varias
partes. Muchos tuvieron que recoger leña y aportar suministros
para los que estaban en el paro.
Cuando regresamos del paro del Pilón, ese día fue como una fies-
ta de triunfo, algarabía, alegría, de mirar como habíamos permane-
cido durante tantos días tapando la vía y era como un desafío que el
presidente Pastrana no nos sacara con la fuerza pública. Era como
una alegría, como una esperanza de [que] se cumplieran los acuer-
dos para tener reconocimiento. Hicimos una reunión, constituimos
una oficina en la esquina del parque pensando en que se iban a
cumplir los acuerdos. La pagamos con los recursos de nosotros mis-
mos, las cinco personas que estábamos liderando. Ahí atendíamos
a todos los movilizados y los no movilizados, luego los acompañá-
bamos en las veredas, llevábamos el acta de acuerdo, distribuíamos
según los que se habían movilizado de forma equitativa, y seguíamos
orientando que tocaba estar organizados, que tocaba hacer trabajo
comunitario. De mi vereda, San Joaquín, fueron veintiún personas y
pues se sacó una ayuda, pero a otras veredas no les llegó nada. Hubo
246 CNMH-CIMA, entrevista 0017, maciceño adulto, Mercaderes, Cauca, 2015.
247 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria en Popayán, Cauca, 2015.
151
Crecer como un río
un descontento de la gente del corregimiento de Arboleda que no le
llegó recursos. Hubo un colegio en San Joaquín248.
Recuerdo que llegó la plata para una vía y fue un problema, eso
llegaron los alcaldes y unos concejales del Partido Conservador y co-
gieron los recursos y ya estaba todo hecho, el contrato, etc. Así rom-
pieron la dinámica que teníamos organizada con lo comunitario. Por
ejemplo, los del barrio El Porvenir iban a poner trabajo gratis para
que rindieran los recursos y la plata de la Nación, pero llegó a la Alcal-
día y ellos cogieron eso, y cuando nos dimos cuenta estaban pavimen-
tando. Precisamente en la sala de los espejos me pegué el jalón con el
ingeniero mercadereño que lo habían era contratado los del Partido
Conservador, un concejal. Eso lo llamamos la obra incumplida.
En Mercaderes llegan recursos de la movilización de 1999 y se
logra hacer el salón del Colegio Nuestra Señora del Rosario, la
pavimentación La Barca–Balboa y la pavimentación del anillo vial
del Macizo. Sin embargo, los partidos tradicionales se apoderan
de eso y los ejecutan invisibilizando el proceso organizativo. A las
comunidades se les informa que los recursos van a llegar por las
Alcaldías, recursos para educación, vivienda, pavimentación, y lo
que decía Azael, es no estar en el apoyo permanente a las adminis-
traciones CIMA que los partidos tradicionales se llenan el moco,
sin informar a nadie los partidos tradicionales van inaugurando
obras. Esa ha sido una falencia del CIMA y, claro, esa papaya la
pusimos apenitas para que llegaran las administraciones munici-
pales de los partidos tradicionales y se llenaran el moco inaugu-
rando obras a nombre suyo pero que en verdad eran ganadas en
la Panamericana por nosotros los campesinos249.
Eso se suma a la llegada de los paramilitares a los territorios.
Durante la época de los paramilitares asesinan a Álvaro Ojeda,
profesor de Arboleda por ser líder del Macizo. Él estuvo en la mo-
vilización y al tiempito lo mataron detrás de la iglesia. Él era cabeza
248 CNMH-CIMA, primer conversatorio local de memoria en Mercaderes,
Cauca, 2015.
249 CNMH-CIMA, recorrido colectivo de memoria, municipio de Mercaderes,
Cauca, 15 de agosto de 2015.
152
5
El Macizo vuelve a rugir
visible para ayudar a organizar la gente de Arboleda250. Realmente
parece que los paras llegaron al territorio luego de la movilización
del 99, aunque ya desde antes habían mandado gente por ejemplo
a Timbío a ver dónde se iban a instalar y a hacer inteligencia.
En Florencia [Cauca] existían grupos de mujeres cafeteras y
de artesanas, los cuales eran liderados por mujeres. Dichos pro-
cesos organizativos se fortalecieron a partir de la participación
en el paro de 1999, idea de Isaías que nos motivó desde el año an-
terior [1998], tanto que luego se proclamó candidato a la Alcal-
día y ganó. Eso sí, hubo inconvenientes y lo del paramilitarismo
hizo que la organización se fuera replegando y hasta el momento
no hemos vuelto a tener en Florencia una representación fuerte.
A Balboa [Cauca] en 1999 llegó la voz del paro, como ya había un
acercamiento con el CIMA desde 1996 en la negociación en frío, la
razón era que todos tenían que participar, así que los profesores casi
todos estuvieron. Estuvo Asoinca, Movimiento Comunal por Balboa
tanto en el proceso de paro como en la negociación con sus propias
reivindicaciones. Por ejemplo: la departamentalización de docentes,
la solicitud de tierras, inversión en las escuelas, etc. Termina la movili-
zación de 1999 y la gente contenta. Al llegar a Balboa la metodología
era diferente pues los dirigentes eran profesores: Javier, Eivar y José
Fernando. Se crea la Asociación de Líderes de Balboa, Asolíderes,
impulsada por José Tulio desde una dimensión política para la capa-
citación, acceso a recursos y representación política251 (ver mapa 8).
La dinámica era diferente en el movimiento comunal. En ese
entonces estaba Luis y entonces se tenía acceso al movimiento
comunal, lideraban la movilización en la parte baja de Galíndez,
orientaba todo: cómo bajar comida, la rotación de la gente. Los
negociadores para el paro fueron José Fernando y Eivar252.
El problema es que cuando llegaron los recursos hay una rup-
tura, ya no se era del CIMA, se era Movimiento Comunal. Los
250 CNMH-CIMA, segundo conversatorio local de memoria en Mercaderes, Cau-
ca, 2015.
251 CNMH-CIMA, primer conversatorio local de memoria en Mercaderes, Cauca, 2015.
252 CNMH-CIMA, segundo conversatorio local de memoria en Mercaderes, Cau-
ca, 2015.
153
Crecer como un río
docentes podían sostenerse con su sueldo, pero otros no tenían.
Entonces una debilidad fue la plata, el buen manejo para hacer
que los recursos no los dividieran, porque para conseguir los re-
cursos éramos todos, pero para repartirlos, no nos llaman. Cuan-
do estuvo el taita como gobernador [Floro Tunubalá], también
se tuvo presencia y le entregaron responsabilidad al Movimiento
Comunal por Balboa en aspectos como la educación y la salud.
Lo electoral y el manejo de recursos hicieron que el Movimiento
Comunal de Balboa rompiera relación con el CIMA. En lo electoral
Javier, uno de los líderes del Movimiento Comunal de Balboa, logra
llegar al Concejo, pero al romper con el CIMA se arrima a Agro-
penca253. El problema de seguridad fue muy fuerte, muchas de las
amenazas vinieron del mismo Estado. Eivar estuvo con escolta: luego
amenazaron a varios líderes. Siendo concejal amenazan a Javier, igual
que a la esposa Lucy y eso no la mataron fue de milagro. Estas ame-
nazas se [juntan] con la preocupación de los partidos tradicionales,
pues el movimiento de Balboa estaba ganado terreno en lo electoral,
alcanzó a tener tres concejales y tuvo candidatos a alcaldes254.
Luego Agropenca se les mete con lo de vivienda rural y en la
cuestión electoral sin consultar con el Movimiento de Balboa.
Ocho días antes de cerrar las elecciones se lanzó a José Fernando
a la Asamblea Departamental, sin preparar y sin nada. Agropenca
tomaba determinaciones sin concertar con el Movimiento Comu-
nal de Balboa. El día domingo, la gente votando por liberales y
conservadores y el día lunes preparando maleta para ir al paro. Fi-
nalmente, el movimiento rompe con Agropenca por malentendi-
dos en dinámicas electorales. El CIMA está retomando la relación
en estos tiempos. En la medida en que se cumplieron acuerdos se
construyó la relación y hoy se retoma255.
Una vez que se terminó el bloqueo de la Panamericana por ha-
ber logrado la firma de las actas de compromiso entre la comuni-
253 Asociación de Pequeños y Medianos Agricultores del Cauca.
254 CNMH-CIMA, primer conversatorio local de memoria en Mercaderes, Cau-
ca, 2015.
255 CNMH-CIMA, primer conversatorio local de memoria en Mercaderes, Cau-
ca, 2015.
154
5
El Macizo vuelve a rugir
dad campesina movilizada y el Estado colombiano, se continuó con
el proceso de formalización del cómo se iba a acceder a los recursos
destinados para este fin. Como acuerdo de los líderes de la movi-
lización en el norte de Nariño se definió que fuera la Fundación
Estrella Orográfica del Macizo Colombiano –Fundecima– quien se
encargaría de gestionar los recursos mediante el trabajo técnico di-
rigido por los funcionarios de los ministerios comprometidos por
parte del Gobierno nacional. En este marco, se llevaron a cabo
diferentes reuniones con sede en Popayán con funcionarios del
Departamento Nacional de Planeación –DNP– con el objetivo de
diligenciar las herramientas técnicas más conocidas como las ficha
BPIN (Banco de Proyectos de Inversión Nacional), constituyéndose
como el único formato para la presentación de los proyectos que
facilitarían bajar los recursos del tesoro nacional.
Esta situación dilató el acceso a los recursos, provocando que
el Gobierno nacional finalmente tomara la decisión de entregar
los recursos a los entes territoriales (Alcaldías y Gobernaciones)
y a los entes descentralizados (Instituto/Dirección Departamen-
tal de Salud, Corporaciones Autónomas Regionales, Red de
Solidaridad Social, entre otros) de los municipios de Nariño y
Cauca. La principal dificultad que se observó en las comunida-
des campesinas movilizadas del norte de Nariño fue la carencia
de un equipo de trabajo idóneo que facilitara este proceso de
planeación de tal manera que se buscó el apoyo de Fundecima
para la realización de este trabajo. Esta decisión a corto plazo se
tuvo que cambiar por cuanto en el radio de acción de Fundecima
no permitía su accionar fuera del departamento del Cauca. Se
pensó entonces en la constitución de un apéndice de Fundeci-
ma, el cual sería denominado Fundecima Capítulo Nariño. Esta
iniciativa no tuvo eco en la coordinación del Cauca.
Pasaron más o menos dos años insistiendo en esta figura organi-
zativa para poder interlocutar con la Gobernación, Alcaldía y entes
descentralizados en el departamento de Nariño, hasta que se tomó
la decisión de constituir la unidad técnica del CIMA en Nariño,
decisión que no fue bien recibida por los compañeros caucanos. Es
así como en el año 2002 nace la Fundación para el Macizo Norte de
155
Crecer como un río
Nariño, Fumanorte. Fumanorte se conformó con la participación
de delegados de los municipios de Albán, Arboleda, Colón–Génova,
La Unión, San Bernardo, San Lorenzo, San Pablo, Taminango256.
- Bueno, ahí hay una cosa histórica y es que el CIMA de Nariño
siempre quiso tener una fundación o un ente técnico que pudiera
desarrollar cosas allá en el territorio. Inicialmente la idea era que
Fundecima abriera una filial allá en Nariño, un capítulo en Nari-
ño y aquí no se atendió eso y ellos se fueron solos, entonces abrie-
ron un capítulo como Fumanorte: Fundación del Macizo Norte
de Nariño, hoy en día Fundesuma. Pero ha sido eso un requeri-
miento de la base social del Nariño que nunca atendió el Cauca,
aunque decimos que el CIMA es uno solo, que el Macizo es uno
solo, pero siempre hay los visos de que la territorialidad, a ratos,
más de parte de Nariño que de parte del Cauca257.
Se gana en la movilización, pero se pierde en la
negociación e implementación de los acuerdos
- Las clases dirigentes del departamento del Cauca por supues-
to se manifestaron aireadas frente a la movilización del surocci-
dente colombiano, hablando de un sitio de la ciudad de Popayán,
porque escaseaban los alimentos, la gasolina, los productos de pri-
mera necesidad, y eso lo tenían que traer aerotransportado. Las
organizaciones y el movimiento social en Popayán se movilizaron
constantemente en apoyo a la movilización campesina e incluso
hubo una toma del aeropuerto, punto para el cual las movilizacio-
nes ya estaban muy caldeadas en Popayán.
La vía Panamericana, pues, es una vía arteria, digámoslo así; es
una arteria económica que tiene el departamento, que tiene el sur de
Colombia, porque es la que tiene la conexión directa con el Ecuador,
entonces por ahí entran y salen productos de toda índole que prác-
ticamente son la economía pues de toda esta región. El Gobierno se
256 Historia de Fundesuma, documento del CIMA, Nariño. S. F.
257 CNMH-CIMA, entrevista 0116B, maciceño adulto, Popayán, Cauca, 2015.
156
5
El Macizo vuelve a rugir
vio obligado a negociar pues la movilización comenzó a tener una
enorme simpatía en toda la región, pero también a nivel nacional.
Así mismo comenzó a ganar presión el clamor de que la nego-
ciación fuera más rápida por parte del Gobierno nacional. Nues-
tros campesinos estuvieron firmes, pero sostener comunidades tan
grandes en una movilización no es fácil. En este aspecto fueron
clave las solidaridades desde las localidades que habían mandado
su gente de las veredas y pueblos, pues hacían llegar a diario la co-
mida. Los alimentos ayudaron mucho para se pudiera mantener,
de lo contrario habría sido muy difícil sostener tantas personas
en unas condiciones como esas. Mientras el bloqueo la comisión
negociadora hacía lo propio acá en Popayán, el Gobierno tuvo que
negociar con sus ministros y sus funcionarios de alto rango para
tratar de darle salida a un pliego de peticiones, pues que era bas-
tante crecido. Ya para el 26 de noviembre se logra obtener una
negociación con unos resultados que no se encontraban dentro
de las proporciones que se había planteado en el pliego, pero sí se
lograron varias de las peticiones que ahí estaban.
Las peticiones consistían en otros acuerdos incumplidos; reivin-
dicaciones de corte regional; con el compromiso del Gobierno de
trabajar varios de los planes que se habían negociado en 1996 y en
otros pliegos de peticiones ya negociados que abordaban diferen-
tes medidas e inversiones en salud, salubridad, vías, proyectos agro-
económicos, etc. El pliego ya firmado comprometió al Estado, pero
lo cierto es que lastimosamente no se ha visto un cumplimiento
hasta ahora, eso no ha llegado hacerse ni siguiera un 40 por ciento.
Lo que fue la distribución de los recursos de [lo] ganado en
la movilización fue muy complicado, fue un total aproximado
de unos 120.000 millones de pesos [lo negociado fue incluso
menos que el de 1996]. Claro, la diferencia es que en esta ne-
gociación supuestamente estaban negociados sobre pisos presu-
puestales. Es decir que la plata estaba ahí contante y sonante,
pero pm hermano: pura mierda. Porque el Estado volvió de nue-
vo a incumplir y en las comunidades se propagó que se había
negociado, que el Estado había cumplido y que nosotros nos
habíamos cogido el dinero.
157
Crecer como un río
Lo anterior sumado a que entre las organizaciones lastimo-
samente hubo desacuerdo frente a la distribución de los recur-
sos, lo que llevó a tensiones y estas conllevaron a contradicciones
difíciles entre las organizaciones que habían participado en el
paro. Lo que sucedió es que se estipularon unos acuerdos entre
las organizaciones que tenían que ver con porcentajes destinados
respecto de la gente que se había movilizado, de los tiempos que
habían estado, de las distancias en que se habían movido, etcéte-
ra. Es decir, toda una serie de criterios que nos distanciaron en lo
fundamental, es decir, una movilización que había de servir o que
hubiera podido servir para establecer unos lazos, unos nexos or-
gánicos y organizativos seguramente más estables, de mayor com-
promiso, trascendencia, cobertura, estrategia para el movimiento
social prácticamente se perdió pues con la discusión frente a unos
recursos que no eran tan poco considerables.
Pero bueno, esto nos trae una enseñanza y es que el Estado le
juega a eso, siempre le jugará a dividir. En este caso le jugó a un
monto no muy considerable de negociación el cual fue aceptado
por la movilización, pero tampoco eso no nos posibilitó desde el
punto de vista regional, es decir, se hubiera podido hacer una ne-
gociación más estratégica, más de orden estructural, más definida
por, por planes grandes de vida que nos permitieran una mayor
cobertura social y política, en últimas, mayor de gobernabilidad.
Para futuras movilizaciones queda como aprendizaje que el
pliego de peticiones ya no puede seguir siendo meramente rei-
vindicativo o que busque solucionar algunas cosas puntuales,
porque entonces eso, además de que te enreda, te coloca de cara
a la comunidad. Y cuando eso no se cumple, como lo que ha
sucedido acá, entonces la que lleva del bulto es la organización
social. La negociación con el Gobierno ha sido una negociación
leonina. Entonces ganaste vos, ¿sí? Firmaste vos; ganaste vos.
Pero la cuestión es que te cumplieron a vos pero a la comuni-
dad no le cumplieron y por más explicaciones que reciben de la
organización se quedan con el mensaje de que sí se ganó en la
movilización, pero los que ganaron fueron unos poquitos. Esa
es una parte maluquísima que no hemos podido superar como
158
5
El Macizo vuelve a rugir
organización, ni nuestra gente la ha podido superar; les hemos
enseñado el cortoplacismo; a los hechos y eventos más tangibles.
Y si eso no se da en un tiempo o en otro pues entonces esa co-
munidad va a quedar dolida con la organización.
Consecuencia del incumplimiento, los malentendidos, los erro-
res en la ejecución de recursos y la victimización en contra de las
organizaciones sociales se tiene como resultado que algunas termi-
naron cubiertas por el manto del CIMA, pudieron organizarse den-
tro de la práctica organizativa del CIMA pero otras se diluyeron. Por
ejemplo: en el Patía y Mercaderes que se alcanzó a ganar liderazgos
y se pudieron organizar dentro del CIMA; también estoy hablando
de que en Florencia –que hubo un tiempo importante para Floren-
cia– que incluso una Alcaldía nos logramos ganar ahí con uno de
los líderes, pero luego se diluyó. A pesar de las dificultades hubo
unos procesos importantes. Por ejemplo, el de San Pablo, el de to-
dos los cabildos populares que se hicieron, de la gobernabilidad
que se ganó, eso fue importantísimo. Después se entraron con las
Escuelas Agroambientales que se hicieron desde el CIMA, las cua-
les también fueron importantes y que pudieron de alguna manera
haberse proyectado mucho más, lastimosamente quedaron ahí258.
- El acumulado que brinda una movilización es tan amplio que
vos quisieras tener muchos elementos organizativos para poderlos
cooptar, pero en casos como la movilización de 1999 se pierde
esa posibilidad porque no hay la capacidad de poder organizar
toda la gente que queda ahí y entonces se pierde ese potencial, se
va diluyendo poco a poco en el tiempo. No obstante, eso es algo
que la organización tiene que medir. Es decir, la dialéctica del
movimiento social es precisamente esa: la de unos momentos de
estar arriba, en la CIMA, y otros momentos de haber caído abajo
a la base de la montañas, o momentos de mantenerse en la mitad,
¿ya? Y eso los enemigos de los procesos sociales lo tienen muy cla-
ro y lo trabajan. Lo trabajan los politiqueros, lo tienen muy bien
trabajado quienes siempre han querido detentar el poder y lo han
detentado, ellos lo saben manejar.
258 CNMH-CIMA, entrevista 0119, maciceño adulto, Popayán, Cauca, 2015.
159
Crecer como un río
Panorámica del municipio de Florencia, Cauca. Fotografía: Guillermo Berónc.
Lo que pasa es que nosotros todavía no hemos aprendido esas
dinámicas y a veces creemos entonces que porque hay crisis en-
tonces estamos acabados, cuando las crisis son parte del conflicto
social que es necesario que se sostenga. Entonces nosotros como
CIMA ha llegado el momento en que no hemos desesperado, in-
cluso cuando hubo momentos muy difíciles después de la llegada
de Floro a la Gobernación, de todo lo que fue la respuesta adversa
de parte de las élites de este departamento, de la derecha nacional
en cabeza de Álvaro Uribe, de la guerra sucia que se venía arra-
sadora pues en contra del movimiento social, es decir, toda esa
gama, digámoslo así, circunstancial, toda esa situación tan enor-
me que se venía encima del movimiento popular259.
La movilización del suroccidente colombiano de 1999 es el pico
del CIMA, un proceso que desde el 87 hasta el 99 viene en una
curva ascendente. A partir de 1999 se parte la historia del movi-
miento, pues la mayoría de los reclamos eran reivindicativos y esta-
259 CNMH-CIMA, entrevista 0119, maciceño adulto, Popayán, Cauca, 2015.
160
5
El Macizo vuelve a rugir
ba en crecimiento a pesar de la persecución a líderes. Se empieza
a hablar de la unidad con otros sectores, con otros movimientos
sociales; además de las reivindicaciones el movimiento sigue cons-
truyendo una propuesta política. Pero es a partir del 2000 que se
agudiza la persecución y victimización a varios líderes y compañe-
ros. En este contexto es que asesinan en el 2002 a Tulio Ernesto
Valencia, exalcalde del CIMA. Se entra en la época que fuimos
obligados a bajar el nivel, fue la época más crítica que ha tenido el
movimiento social del Macizo260.
- Obviamente que esta movilización marca un hito histórico
acá en el departamento del Cauca y coloca al campesinado, pues,
en un puesto importante de la lucha agraria, de la lucha campe-
sina y de la lucha social a tal punto que abre las confianzas del
movimiento indígena y del movimiento afro para plantearse a
futuro nuevas opciones de unidad social. Luego de esto, ya en el
año 2000, es cuando se comienza a vislumbrar la posibilidad de
una alianza un poco más política dentro del movimiento social
para tratar de acceder a una gobernabilidad ya más institucio-
nal, es decir, a la Gobernación del Cauca. En este momento es
cuando se propone crear un bloque de organizaciones; se llamó
Bloque Social Alternativo del Cauca y así se comenzó a trazar la
posibilidad de llegar a la Gobernación. Se le hace la propuesta al
indígena Floro Tunubalá, si no estoy mal gobernador de Guam-
bía y con su aceptación entonces nos lanzamos a la tarea de con-
quistar la Gobernación261.
[En Mercaderes] con la convergencia electoral de los movi-
mientos sociales del Cauca para las elecciones gana Floro Tunuba-
lá. Para esas elecciones a la Gobernación el CIMA tenía su propia
casa, la casa de la movilización, la cual se convirtió en la sede de la
campaña de Floro. Saliendo de la movilización de 1999 se selló la
candidatura de Floro262.
260 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria en Popayán, Cauca, 2015.
261 CNMH-CIMA, entrevista 0119, maciceño adulto, Popayán, Cauca, 2015.
262 CNMH-CIMA, primer conversatorio local de memoria en Mercaderes, Cau-
ca, 2015.
161
Crecer como un río
- [En Nariño] del mismo modo, el pensamiento era en llegar a
algunas Alcaldías, incluso nosotros pensábamos en la de Timbío,
pero en un proceso pues paulatino y por eso nosotros hicimos
una operación ahí política de elección colocando varios candi-
datos de varias zonas para lograr llegar a todo el municipio y
logramos algo. Pero no es fácil competir contra las maquinarias
electorales de este país, que entre comillas son unas maquina-
rias corruptas, que no les importa sino ir a gobernar para ver
con cuánto hay que gobernar y cuánto hay que dejarse. Creímos
que iba a mejorar un poco esa condición, pero el hecho de que
los organismos de control de nuestro país estén en las manos de
los mismos, no nos dejó avanzar263. En Nariño ganó Parmenio
Cuéllar, era apoyado también por distintas organizaciones, entre
ellas las campesinas del CIMA.
Luis volando, Floro caminando
- La elección de Taita Floro Tunubalá fue a raíz de la inconfor-
midad de la organización, del Comité de Integración del Macizo
Colombiano y de los mismos indígenas, que logramos cambiar el
parecer de personas de otros pensamientos o que estaban con las
maquinarias electorales. Por primera vez yo creo que en la historia
se logra, pero también desafortunadamente no se supo adminis-
trar, pues la administración quedó en unos pocos, mientras la ma-
yoría de campesinos y de dirigentes fuimos aislados, como se dice.
Incluso se llegó a escuchar palabras de que: por acá no vaya a venir
porque por aquí no le abrimos la puerta. Entonces para adminis-
trar un país o una sociedad tiene que ser las personas más idóneas
y con el poder político de las transformaciones, que uno dice: hay
que lograrlas mediante una nueva constitución nacional264.
- En el 2000 yo vuelvo a la región [Patía] con cierta frecuencia
como para ver qué pasaba con los procesos organizativos y a visitar
263 CNMH-CIMA, entrevista 0070, maciceña adulta, San Lorenzo, Nariño, 2016.
264 CNMH-CIMA, entrevista 0070, maciceña adulta, San Lorenzo, Nariño, 2016.
162
5
El Macizo vuelve a rugir
a mi familia. Entonces me encuentro con todo ese proceso; ellos
tenían como una especie de competencia entre corregimientos
para las elecciones de alcalde, ya tenían los precandidatos, pero
mi corregimiento no tenía. Cuando yo llego, la gente que me co-
nocía de todo este trabajo que hicimos antes [con el Movimiento
Renacer Patiano], y me dijeron: vea, estamos en este cuento no sé
qué, ¿por qué no acepta ser precandidato de acá del corregimien-
to? Y yo les dije que no, porque no estoy en este proceso, además
yo tenía muchas prevenciones de que eso fuera efectivamente una
cosa autónoma y que no fuera una cosa de las FARC.
Pero bueno, finalmente yo les dije: bueno, pero lo que sí pue-
do es ayudarles, los puedo asesorar en hacer un buen programa
de gobierno. Así fue que les expliqué más o menos cómo se ha-
ría, pero mi posición aún era que no, que yo no me meto ahí
pero sí les ayudo. También les dije: y parte de mi ayuda podría
ser, si usted lo considera, clarificar exactamente si es que efecti-
vamente las FARC va a dejar esto como proceso autónomo o no.
Entonces les dije que me gustaría hablar con algún dirigente de
las FARC porque antes, cuando ellos estaban, antes de yo salir,
conocí mucha gente de las FARC en esa zona porque ellos esta-
ban en esa región desde 1983 más o menos, e incluso tuvimos a
veces conflicto porque nosotros teníamos nuestro movimiento
y ellos llegaron a imponer otras lógicas. Ante esa propuesta, los
campesinos me dicen: bueno, sí le podemos hacer el contacto, y
yo en ese tiempo vivía en Cali y me regresé a Cali y al otro día me
llamaron: que ya está el contacto.
Yo me vine a La Mesa y obviamente pues la gente me estaba
esperando: vea ahí está el señor pa’ que hable, pa’ que salga de las
dudas. Pero la gente seguía con la idea de que me metiera. Cuan-
do fui a hablar con ellos, el contacto era un guerrillero joven, pa-
recía un campesino, que estaba almorzando y me presenté: soy tal;
y me dice: espere un momentico termino de almorzar y ya vuelvo.
Nos sentamos a hablar, pero su diálogo fue que: en las FARC ya sa-
bemos quién es usted y que la decisión es que sí. Y yo digo: ¿que sí
qué? Claro, era un muchacho que no tenía formación política, en-
tonces yo le dije: ¿que sí?, ¿cómo así? Yo le plantié los puntos sobre
163
Crecer como un río
los cuales quería debatir, y finalmente le pregunté: bueno, ustedes
efectivamente, ¿no van a incidir, por ejemplo, en el programa de
gobierno?, o ¿cuál va a ser el papel de ustedes ahí en el programa
de gobierno? Si son gobierno, ¿cómo van a hacer gobierno?, ¿qué
autonomía va a tener ese movimiento?, ¿sí son conscientes de los
riesgos políticos que tiene esa comunidad al meterse en un cuento
así? Entonces el joven se asustó y me dijo: no, no, esas cosas no.
Camine vamos a hablar con el que es.
El joven me subió a una moto y me llevó a otro pueblo, obviamen-
te yo conocía todo eso por lo del trabajo de la JTC que hacía antes;
llegué a Brisas y allá estaba un comandante que se llama Mauri,
un negrito, que ese sí tenía formación política. Hablamos en un
diálogo bastante extenso y él me reaseguró de que ellos estaban dis-
puestos a dejar que ese proceso se diera, que no estaban interesados
en meterse en el gobierno. Todas las dudas que yo tenía, dijo: no,
no estoy por ahí, no sé qué, no es eso como usted lo está pensando.
Cuando terminamos de hablar me volví nuevamente a La Mesa,
y al otro día ya había casi que una asamblea de los campesinos que
me estaban esperando. Claro, yo lo que creo es que los campesinos
el mensaje que les dieron las FARC es que yo iba a pedir permiso pa’
ser candidato, por eso el guerrillero me dijo que sí, que la opción es
que sí. Entonces los campesinos creían que yo fui a pedir permiso y
que yo ya venía pues con el aval de la FARC, ¿no?, y no era así.
Cuando veo toda esa gente reunida y ya faltaba poco tiempo
para hacer la gran asamblea donde se determinaba cuál era el
candidato del movimiento, faltaban como dos semanas o tres se-
manas, entonces yo les dije: no, definitivamente no puedo, o sea,
es muy riesgoso. Entonces me dijeron: vea, entonces nosotros
nos quedamos sin candidato y no podemos participar porque de
verdad no encontramos un líder que pueda competir y nosotros
queremos es ganar, pero pues si usted nos dice no, entonces nos
quedamos sin candidato. Entonces yo les dije: bueno, yo acepto,
pero sé que no voy a ganar pues en esa asamblea va a ir muchísima
más gente, y hace rato no me veían por allá. Y pues no, la gente
feliz, ya tenían candidato a la Alcaldía. Yo con la ayuda de ellos me
puse en contacto con los demás líderes, con los otros candidatos
164
5
El Macizo vuelve a rugir
y dije: bueno, ¿cómo va ser eso de la asamblea?, que sea una cosa
bien organizada, bien planificada. Y así cuadramos todo. Decidi-
mos que íbamos a hacer una especie de foro donde cada precan-
didato exponía lo que quería hacer y luego se hacía elección con
tarjetón y todo, y así hicimos.
Pusimos mesas de votación con todas las de la ley. Eso sí, no
había financiación de ningún lado, o sea, cada uno se movía como
podía. Los tarjetones eran los números, o sea, sorteamos los nú-
meros: el número uno, el número dos… éramos cinco y que la
gente marque ahí; el 1, el 2 o el 3. Los tarjetones eran fotocopias.
Entonces fotocopiamos eso y yo me acordé de mis épocas del es-
téncil. Treinta y pico de veredas, son seis corregimientos de allá.
En la asamblea participaron como dos mil quinientas personas,
no me acuerdo del dato exacto pero digamos que era la primera
vez que había una movilización de una asamblea de ese tamaño
sin presión de nadie, o sea, sólo con el afán de un movimiento que
nace, una cosa chévere, sin financiación.
Yo les di pistas, fuera de plantear un poco el andamiaje de la
asamblea, les di pistas de cómo plantear la propuesta, ¿no? Que
exista un programa de gobierno, así que les expliqué qué era un
programa de gobierno; que lo programático, pues la gente no to-
dos tenían esa idea. Y ya, hicimos el foro y cada precandidato ha-
bló veinte minutos y bueno también decidimos.
Decidieron entre todos, que se cuenten quiénes son los precan-
didatos. Entonces la hoja de vida y yo era el único profesional de
los cinco y fuera de eso pues mi propuesta era más o menos orga-
nizada, gráficamente bien planteada. ¡Oiga! Y gano como candi-
dato a la Alcaldía en esa asamblea. Ese día fue el día donde me he
sentido más asustado en mi vida. Sí, porque yo en abril del 2000
y en ese mismo año eran las elecciones. La asamblea fue en La
Fonda, que ese es uno de los corregimientos que es equidistante a
los demás. ¡Oiga! Entonces gano ahí en la asamblea, me meto en
semejante lío. El proceso me parecía muy interesante, por lo que
yo dije: bueno, pues voy a asumir en serio esto y a liderar la cosa
pa’ ganar. Claro, irme a vivir allá significó mi divorcio, porque mi
mujer dijo: usted está loco, ni pue’l putas lo sigo por allá. Además,
165
Crecer como un río
justo por esos años vino una crisis muy maluca porque entre 1999
y 2000 fue la crisis económica muy fuerte que tuvo el país. En el
2000 pierdo el empleo que tenía y por eso es que empecé a buscar
por todo lado: ¿qué podíamos hacer? Creamos una fundación en
Cali y una de las líneas que hicimos de trabajo [se basaba en la
siguiente idea]: intentemos relacionamientos con los gobiernos a
ver cómo nos va. Y yo iba al Cauca a ver qué podíamos hacer allá.
Por eso es que llegué con el tema allá.
Entonces una de las cosas que hice de comienzo fue conocer un
poco más las dinámicas políticas del Cauca, porque yo trabajaba
más tiempo en Nariño y conocía muy bien lo de acá, pero lo de
allá, digamos la coyuntura última no la conocía. Yo había conocido
antes a un profesor de la Universidad del Cauca en un evento de la
asamblea de la sociedad civil por la paz que no se si todavía funcio-
nará. Estaba en conformación el Frente Social y Político [Bloque
Social Alternativo] en Cauca y prácticamente me hice candidato a
la Alcaldía del Patía de esa alianza, y estuve en el nacimiento de la
candidatura de Floro Tunubalá. O sea, yo me metí digamos en esa
dinámica y cuando queda candidato Floro yo lo agendé inmediata-
mente para El Patía, le dije: hermano, vea, vamos al Patía.
El escenario que propusimos allá era hacer un foro entre can-
didatos a la Gobernación en La Mesa, no en El Bordo, sino arriba
en La Mesa. Entonces Floro dijo: bueno, ¿y la guerrilla sí nos va a
dejar? Hicimos nuevamente los contactos, volvimos a reunir toda
dirigencia y ahí puse a la gente a decir: bueno, pues vamos hacer
esto grande y vamos a visibilizar La Mesa y este proceso, pero lo
hacemos acá. Entonces: ustedes busquen a ver cómo nos respetan
esto. Y la gente se movilizó y dijo: listo, no hay problema en que
pueden entrar, no hay lío. Tenía la intención de que fuera otro
candidato a la Gobernación, pero no me acuerdo cómo se llama-
ba, era un liberal. Igual le hicimos la invitación formal, con todas
las de la ley, pero mi interés era llevar a Floro, o sea, montamos la
cosa del foro para poder ir y la primera salida que hizo de campa-
ña Floro Tunubalá fue la ida a La Mesa.
Fue la primera salida a comunidad, a pueblo, y fuera de Popa-
yán pues no teníamos plata para nada así que ese día invitamos a
166
5
El Macizo vuelve a rugir
todo el mundo, pero no teníamos para el almuerzo. Entonces la
gente dijo: no, como vienen de todas veredas y de todos los pueblos
entonces vendamos almuerzo para sacar fondos, y se vendieron al-
muerzos y le vendimos el almuerzo a Floro Tunubalá. O sea, no lo
dimos, lo vendimos y eso era una risa pues eso ahí hablando. Y así
como cosa anecdótica almorzando le digo a Floro: usted está ha-
blando con el próximo alcalde del Patía, pero yo así en una cosa de
broma y él me dice: usted está hablando con el próximo goberna-
dor del Cauca, y así juajuajua. Oiga y ese escenario se dio tal cual.
Bueno, ese fue todo el proceso como se dio, pues fue creciendo
ya la parte organizativa. Lo más difícil fue el estigma que había.
Los que no eran de arriba de la cordillera decían que yo era el
candidato de las FARC, pues como históricamente jamás había
habido una asamblea, una cosa democrática donde se elige el can-
didato, obviamente el imaginario afuera en El Bordo y en parte
del Patía era que eso es de la FARC. Entonces dijimos: ¿cómo ha-
cemos? ¿Cómo hacía yo pa’ lidiar con eso, pa’ que no me vean así?
Pues ahí nos jugamos una cosa de altísimo riesgo, que fue aliarnos
con gente de ahí de El Bordo. Ahí estaba [uno] que es un politi-
quero tenaz, pero era el dueño de la emisora. Él tenía la emisora,
tocaba hablar con él y él además nos estaba buscando porque él
fue a la asamblea e hizo un reportaje por la emisora, o sea tirándo-
nos así como cascaritas, como llamándonos, como ¿quién quiere
hablar con nosotros? Dijimos: listo hablemos, hablemos y hacemos
un acuerdo programático y llegamos a algún acuerdo; y efectiva-
mente, entonces lo que logré fue ganarnos la emisora.
- Por la emisora yo podía hablar porque afuera, en El Bordo
no me conocían tanto como arriba y la votación del casco urbano
era significativa, pero sobre todo era como borrarme el estigma,
poder decir que yo no era ningún candidato de la guerrilla. Es
que además ahí hay una cosa tenaz y es que justo en el año 2000,
el 8 de marzo del 2000 las FARC se toman El Bordo265. Antes de
265 “El Bordo perdió sus sedes oficiales”. El Tiempo, 9 de marzo de 2000. Con-
sultado en http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-1293662, el 20 de
diciembre de 2016.
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Crecer como un río
toda esta dinámica, el 8 de marzo de 1999 se tomaron El Bordo,
entonces la imagen que tenían las personas del área urbana frente
a las FARC era la destrucción. O sea, porque esa toma fue terrible
en temas de destrucción de viviendas, de edificios, de todo eso,
entonces lidiar con esa estigmatización era muy, muy, muy difícil,
muy complicado, pero sirvió lo del tema de la emisora y obviamen-
te pues ya pusimos una sede en El Bordo. Oiga y para reírse por-
que me acuerdo que la sede mía parecía un taller de motos. Otra
cosa anecdótica de la campaña es que en el Patía hay la costumbre
de hacer un despliegue de cada candidato, pero súper tenaz, justo
en el cierre de campaña, y mientras los otros candidatos era con
caravanas de carros desde Galíndez donde empieza El Patía hasta
El Bordo, por la Panamericana, con chivas, carros, taxis, una cosa
así estruendosa. Nosotros, carros ¿de dónde? Chivas, ¿de dónde?
¿Cómo pagamos eso? Entonces se nos ocurrió que nosotros con
un discurso ecológico dijimos: no vamos a usar carro, vamos a pie
y con banderas blancas. Pero la razón era efectiva porque no tenía-
mos cómo pagar carro. O sea, así fue nuestro cierre de campaña.
Fue una marcha por las calles con banderas blancas. Bueno, final-
mente logramos ir como bajándole un poco a ese estigma, aunque
nunca, nunca, nunca se perdió del todo.
En esa misma campaña hicimos diálogos con la gente del CIMA,
con Jimmy, con la gente de ahí y obviamente ellos me apoyaron;
entonces ya, digamos, pues así es como llego a la Alcaldía con una
diferencia bajísima, de 39 votos fue la diferencia. Pero gané y ahí
viene el cuento que ya como alcalde se da el relacionamiento con
el CIMA porque el CIMA hacía parte del frente político del Cauca
llamado Bloque Social Alternativo del Cauca266.
- Floro Tunubalá gana la Gobernación del Cauca y se convierte
en el primer indígena en ocupar este cargo. La movilización de
1999 fue crucial para esta elección, y sin duda constituye un lo-
gro, pero no fue únicamente la movilización. Al Bloque Social Al-
ternativo llegan organizaciones como el CRIC, el CIMA, algunas
266 CNMH-CIMA, entrevista 0111, maciceño adulto, exalcalde del Patía, Popayán,
Cauca, 2015.
168
5
El Macizo vuelve a rugir
organizaciones afros del norte del Cauca y otras organizaciones
que no habían estado antes en todo el contexto de movilización
que a nivel de otros municipios eran organizaciones que tenían
importancia. Al evaluar la gobernación y en sí en lo que devino el
Bloque Social Alternativo del Cauca, le quedan a uno toda una se-
rie de preguntas como: la gente que votó por Floro, ¿por qué votó
por Floro?, ¿dónde están hoy las personas que votaron por Floro?
y algunas hipótesis planteadas: votaron por el cambio. Esto pudo
haber sido por eso, pudo haber sido por esto, eso se dio por esto,
esto se dio por lo otro. Entonces se trata hoy expresamente como
de reacomodar ese ajedrez267.
- Conocí al CIMA y a sus integrantes en el año 2000, cuando
era el gobernador del Cabildo Indígena del Guambía de Silvia, y
pues estaba reelegido como gobernador Misak. En los meses de
julio y de agosto las organizaciones sociales habían sacado una
comisión del CRIC, CIMA, del Partido Liberal Independiente y
de los diferentes sindicatos de Popayán. Llegaron cinco compañe-
ros aquí a Guambía quienes me habían traído un mensaje donde
proponían a que yo fuera candidato para aspirar la Gobernación
del departamento. Después del saludo me dijeron: es que hemos
hecho un proceso en el Cauca y ese proceso es sobre la solidari-
zación de las organizaciones sociales existentes, entre indígenas,
campesinos, sindicatos urbanos, y afros, y hemos determinado que
el nombre de Floro Tunubalá sea aspirante a la Gobernación del
Cauca, y querían una respuesta rápida. El pueblo Misak se reunió,
más de ocho mil personas, y aprobaron a que fuera yo candidato
a la Gobernación, pero con una condición, que después del 30 de
octubre nuevamente me reintegrara ya fuera si perdía o ganara
para terminar el período de gobierno del Cabildo.
Yo acepté y vine aquí a Popayán y las mismas organizaciones
pues [nos] sentamos a hablar sobre qué temas íbamos a proponer
para el departamento, hacer la propuesta de contenido político y
qué nombre iba a llevar. El nombre para mí fue muy fácil, decir:
bueno, va a ser La Minga para el Cauca; el gobierno de la minga.
267 CNMH-CIMA, entrevista 0119, maciceño adulto, Popayán, Cauca, 2015.
169
Crecer como un río
Pero eso de la minga fue muy discutido y finalmente llegamos
pues que íbamos a proponer que Floro Tunubalá sea aspirante
para La Minga por el Cauca.
Como unos dos puntos claves eran: que el Cauca tenía acto-
res armados, de la derecha armada y de la izquierda armada y
finalmente la gente armada constitucional [Fuerzas Armadas del
Estado]. Nunca perfilamos un viva a favor de la derecha arma-
da, hablamos de ese punto, pero igualmente hablamos de un se-
gundo punto; de los cultivos de uso ilícito [coca y amapola] y que
el Cauca tiene inmensa riqueza hídrica, pero que los caucanos
no aprovechamos sino meramente para el consumo, pero que las
aguas que nacen en el Cauca, pues como el Magdalena, el Caque-
tá, el Putumayo eran aprovechados en otras regiones del país me-
nos los caucanos. También hablamos que habíamos que dentrar a
respetarnos mutuamente y que ese aspecto entre las culturas era
la que nos iba a dignificar para llegar a la Gobernación del Cauca,
y creo que eran pues puntos muy claves.
Decíamos que el Cauca era el único departamento que había
aportado quince presidentes y era uno de los departamentos más
atrasados del país, por eso preguntaba qué hicieron los quince
presidentes que tuvimos aquí en el Cauca. Logramos también mi-
rar en sí al departamento, pues en ese momento el gobernador y
el otro candidato habían propuesto vender la licorera, vender la
lotería, entonces eso de privatizar dijimos: no, nosotros no vamos
a privatizar. Si llegamos a la Gobernación vamos a volver esas em-
presas productivas, que dejen un margen significativo para el de-
partamento y que eso nos iba a permitir a llegar a la Gobernación
del Cauca. Esos eran como los puntos centrales para la campaña
política, y en toda esa propuesta estuvieron los del CIMA. Ade-
más del CIMA, yo pertenecía al AICO, el movimiento de Autori-
dades Indígenas de Colombia como Guambía. Asimismo estaban
los sindicatos del Cauca; alguna gente líder pero sin organiza-
ción, estaban los afros del norte del Cauca, de la costa Pacífica y
del Patía. Pero como digo, habían afros líderes muy importantes
pero no tenían la organización social. Y con esa propuesta pues
logramos impactar.
170
5
El Macizo vuelve a rugir
No teníamos una logística de transporte, entonces, me acuerdo
tanto, cada una de las organizaciones le solicitaron a sus amigos
que tuvieren carro: vea, mañana coloque su carrito, su gasolina,
y fue así que se organizó la logística. Y pues fuimos creciendo en
el camino, fueron surgiendo consignas interesantes en el proceso.
Recuerdo la historia de una; el otro contendor a la Gobernación,
cuando vio de que nosotros íbamos bien en la campaña, exigió
recursos y empezaron a hacer su campaña en helicóptero y pues
de eso nunca conoció el Cauca. Mientras el otro hacía campaña y
en el día visitaba cinco o seis municipios, Floro Tunubalá visitaba
a dos o tres máximo, y eso siguiendo de largo hasta dos, tres de la
mañana. Entonces yo estaba en tres municipios mientras el otro
holgadamente hacía cinco o seis municipios por helicóptero. En
ese momento yo me acuerdo estando en Rosas sale la consigna:
Luis volando, Floro caminando. Entonces eso pegó mucho. Por-
que se decía: el otro volando y Floro caminando y eso cogió un
auge importante en todos los municipios del departamento.
Logramos llegar al Gobierno y llegados al Gobierno pues nos
sentamos con las mismas organizaciones, con los mismos dirigen-
tes de las organizaciones del bloque a mirar el equipo de gobier-
no y con este equipo de gobierno pues nos sentamos a pensar
aquí en la ciudad de Popayán, y en Silvia, quiénes iban a ser las
personas que iban a ser parte, ocupando las diferentes Secre-
tarías, y una de las cosas que las organizaciones sociales en su
momento definieron, fue decir: vamos a dar una Secretaría a los
empresarios del Cauca. Las mismas organizaciones y yo era uno
de los promotores de eso también y, finalmente, la verdad fue
bueno, porque por primera vez un gobierno alternativo que lle-
gaba hacía ofrecimiento de decir la Secretaría de Hacienda y se
entregó esa Secretaría de Hacienda a los empresarios del Cauca.
Y afortunadamente la Secretaría sí respondió con dignidad, en
el gobierno igualmente apoyó a las organizaciones, apoyó imple-
mentar una política de manejar en una forma austera los míni-
mos recursos que teníamos, finalmente bien.
Y en todo ese proceso el CIMA jugó un papel importante, por-
que colocó un secretario de Educación, que venía de ser docen-
171
Crecer como un río
te en el sur del Cauca. Entonces el CIMA lo propuso a él, y las
otras organizaciones aceptaron, pero igualmente pues yo como
gobernador del Cauca pues di el visto bueno a que él fuera el
secretario de Educación. Pero ya en ese proceso también encon-
tramos que el CIMA venía haciendo un trabajo sobre cómo mejo-
rar las organizaciones sociales del Cauca y de cómo implementar
una política de manejo sobre el Macizo Colombiano, y entonces
habían tenido reuniones en Putumayo, reuniones en el Huila,
reuniones en el Cauca y ese proceso pues ya era avanzado y con
temas concretos, sobre los cultivos de uso ilícito particularmen-
te. Yo había hablado en la campaña política que defendía a los
productores de la coca y amapola y que lo que exigía al Estado
era que no fumigara, sino que erradicaran en un forma manual,
que implementaran una política de apoyo, de implementación
de proyectos productivos, de autoconsumo o proyectos de trans-
formación, políticas que el Estado nunca apoyó porque ya se ha-
bían aprobado una política internacional con el Plan Colombia,
donde se buscaba fumigar los cultivos con glifosato.
En fin, en ese contexto, pues de pronto en las primeras reunio-
nes nos encontramos con el gobernador Parmenio Cuéllar, que
yo lo conocía, cuando yo era senador él también fue senador de
la República. Nos conocíamos, igualmente nos conocíamos con
Guillermo Alfonso Jaramillo, en ese entonces gobernador del
Tolima, también lo conocí como senador y era senador de la Re-
pública. Entre los tres nos conocíamos, y entre los tres teníamos
confianza para hablar de nuestros problemas en cada uno de los
departamentos y mirar en una forma integral hacia dónde que-
remos caminar con la propuesta de la alternatividad. Parmenio
Cuéllar asomó rápidamente a decir: en mi departamento tam-
bién hay cultivos de uso ilícito, no quiero que fumiguen, sino que
erradiquen manualmente, lo mismo decía Guillermo Alfonso y
en eso de andar los tres gobernadores se asomó el gobernador
del Huila, el gobernador del Caquetá que también tenía, y del
Putumayo. El gobernador del Putumayo fue compañero mío de
bachillerato aquí en Popayán, entonces nos conocíamos con Iván,
pero no conocía era el del Huila y el del Caquetá.
172
5
El Macizo vuelve a rugir
Cuatro de los gobernadores ya los conocía por diferentes me-
dios, y pues eso me permitió generar una confianza entre los gober-
nantes, y allí hubo un poder importante pues se sumaron algunas
ONG diciendo que lo que estábamos hablando los gobernadores
del sur –aún no se hablaba de surcolombianidad- sobre la erradi-
cación manual lo querían apoyar financiando visitas a diferentes
naciones del mundo. La organización Minga organizó viajes para
Estados Unidos, [a] sabiendas que los Estados Unidos eran los que
estaban impulsando la fumigación, pero en el Congreso de la Re-
pública de los Estados Unidos habían demócratas que no estaban
de acuerdo con la fumigación, por ejemplo el senador Paul Wins-
ton, que se accidentó en una avioneta y murió. Habían otros dos
más que vinieron hasta aquí al Cauca para acompañarnos dicien-
do no a la fumigación, o sea que lo que estábamos hablando en el
Cauca, en el Putumayo, en Nariño se volvió un tema internacional
y ya los gobernadores del sur éramos recibidos por los congresistas
de los Estados Unidos y es tan así que nos dieron la palabra en el
Congreso de los Estados Unidos para hablar sobre el tema.
Es tan así que de Alemania nos invitaron varias veces y desde
allá íbamos al resto de los países pues hablando de la no fumiga-
ción, de la situación de las comunidades rurales, de los indígenas,
de los afros, de los campesinos, hablar sobre el problema de los
actores armados. Así mismo, el problema de que las entidades
territoriales habíamos asumido pagar la deuda que tenía cada
uno de los departamentos cogiendo la Ley 550 de pagos a los
acreedores. En fin, todo este tema se manejó bien en Europa, y
la verdad es que cuando sintió el Gobierno nacional es que a los
países de Europa estaban apoyando la no fumigación, o sea, el
Gobierno nunca había pensado que los seis gobernadores iban a
llevar un mensaje tan claro y de que finalmente ese mensaje pues
se pudiera producir en contra del Gobierno central en Colombia.
A nosotros nos tocó dos presidentes, año y medio me tocó, nos
tocó, o me tocó a mí pues, estaba hablando en plural, en singular
pues me tocó con Pastrana y Pastrana también había sido sena-
dor con nosotros, y entonces Pastrana como presidente invitaba
a Parmenio, porque Parmenio fue su ministro de Gobierno al
173
Crecer como un río
comienzo del gobierno de Pastrana. Pero fuera de eso, había sido
compañero como senador. También llamó a Guillermo y a mí.
Entonces Pastrana nos invitaba a los tres gobernadores cada nada
a la Casa de Nariño, y nosotros dentrábamos pues sin ningún
problema y él hizo un poco de compromisos de decir hagan un
plan de inversión sobre el tema de productividad, hicimos esas
propuestas y finalmente no colocó un peso.
Álvaro Uribe empezó desde el 2002 en agosto, y nosotros estu-
vimos hasta el 30 de diciembre del 2003. Uribe también fue com-
pañero del Congreso, entonces nosotros nos conocíamos. Conocí
a Parmenio, a Guillermo, me conocían a mí, entonces yo tampoco
tuve problemas. En la primera reunión que hubo de gobernado-
res, dijo: bueno, ¿ustedes son gobernadores? Yo soy el presidente.
¿En qué yo puedo ayudar? Así era. O sea, él no colocaba peros,
de pronto por descrestar en medio de la gente, en medio de los
gobernadores, pero era así: ¿Y en qué le ayudo?, ¿qué problemas
tienen? Este es mi teléfono de veinticuatro horas llámenme a
cualquier hora, y era así. Y uno lo llamaba y le contestaba, eso no
tenía problemas. Esa es la diferencia con Pastrana.
Ya en la segunda etapa estábamos trabajando, ya en Europa
había hecho muchas denuncias, pues es en mi segundo año de
mi gobierno que sucedió la masacre del Naya, donde asesinaron
en el Alto Naya cuarenta personas, al menos en ese momento se
habló de cuarenta pero no sabíamos si eran más o eran menos.
El Gobierno nacional vino a Popayán, donde los gobernadores
de la surcolombianidad me acompañaron para decir al Gobier-
no central y al mundo: vea que en el Cauca han asesinado a tan-
tos por causa de los paramilitares y el Gobierno central, a través
del ministro del Interior, pues se comprometió a restaurar la
región apoyando con recursos pa’ crear resguardos indígenas,
tierras comunales para los afros, y tierras también casi comu-
nales para los campesinos en la región del Naya, pero nunca
ocurrió finalmente eso.
Como estábamos hablando de derechos humanos y las or-
ganizaciones sociales de Europa pues son bastantes humanita-
rios miraron una posibilidad en el Cauca, entonces invitamos
174
5
El Macizo vuelve a rugir
a unas directivas de ONG a que hicieran unos talleres aquí en
el Cauca y en Nariño sobre derechos humanos, donde además
se explicara cómo mataron a quienes se mataron, por qué ma-
taron, quiénes eran esos dirigentes, o sea, todo un taller del
proceso de la vida de cada uno de los asesinados, y comentando
de cada uno de los que estaban con amenazas. Yo me acuerdo
que fue tanto el aprecio al Cauca y al Gobierno Minga por el
Cauca de gente mayor de sesenta años, setenta años, jubilados,
que venían aquí al Cauca a las regiones donde estaban las ame-
nazas y se quedaban allá con la gente campesina como una for-
ma de solidarizarse. Llegaban a las regiones, y allí entonces el
Gobierno veía como una cosa difícil: ¿cómo así que viene gente
extranjera y va a quedar al lado de los campesinos, de los indí-
genas en cada una de las regiones?268
268 CNMH-CIMA, entrevista 0140, Floro Tunubalá, exgobernador del Cauca,
Popayán, Cauca, 2016.
175
Crecer como un río
Masacre del Naya
“Entre el 10 y el 13 de abril de 2001 el Bloque Calima de las Autodefensas
Unidas de Colombia asesinó, según reportes de la comunidad de la región
del Naya, en el límite entre el Cauca y el Valle del Cauca, a más de cien per-
sonas, en su mayoría indígenas Nasa que habitan la región, y provocó el des-
plazamiento de cerca de mil familias”. Tomado de: Historias de resistencia y
dolor en el Naya. Consultado en: http://www.centrodememoriahistorica.gov.
co/noticias/noticias-cmh/historias-de-dolor-en-la-masacre-del-naya, el 6 de
julio de 2017.
Según la sentencia de la Sala de lo Contencioso Administrativo, Sec-
ción Tercera del Consejo de Estado, identificada con el radicado número:
190012331000200300385-01, expedida el 15 de agosto de 2007: “El 5 de abril
de 2001, un grupo de paramilitares, provenientes de zonas próximas al Depar-
tamento del Cauca, hace su ingreso criminal a la zona del Alto Naya, en grupos
ordenados, coordinados y concertados para adelantar una acción en contra de
la población civil”. Continúa la sentencia referida: “El 12 de abril de 2001, el gru-
po paramilitar se divide en por lo menos 3 grupos e inician su escalada de terror
y muerte en contra de los pobladores de la región del Alto Naya. Bajo la sindi-
cación de pertenecer a grupos insurgentes, más de una veintena de habitantes
fue muertos (sic) de manera cruel e inmisericorde. Como consecuencia de los
hechos reseñados, un grupo de por lo menos tres mil personas habitantes de la
región del Alto Naya, entre afrocolombianos, comunidades indígenas y campe-
sinos colonos, se vieron obligados desplazarse de manera forzada para lograr
proteger sus vidas. Algunos de ellos permanecen en las zonas urbanas de San-
tander de Quilichao y Timba, entre otros, a la espera del cumplimiento de las
obligaciones gubernamentales en el tratamiento de la población desplazada con
ocasión del conflicto armado”. Según el mismo documento, las comunidades
del Naya, desde el año 2000 habían solicitado a la CIDH, la adopción “de medi-
das excepcionales para la protección de varias comunidades afro-colombianas,
indígenas y colonos campesinos de la región del Naya, norte del Departamento
del Cauca, zonas rurales del municipio de Buenos Aires”. El 27 de marzo de
2001, “a insistencia de los peticionarios”, la Comisión Interamericana de Dere-
chos Humanos otorgó a las comunidades del Alto Naya medidas cautelares “a
favor de las organizaciones sociales, políticas, campesinas y afro colombianas…
en especial la de adelantar las acciones tendientes a proteger los derechos funda-
mentales de los grupos humanos ante la inminente (sic) de un ataque en contra
de su vida, bienes y honra”. Por estos hechos fue condenada la Nación y el Ejérci-
to Nacional de Colombia a responder administrativa y patrimonialmente por los
daños y perjuicios ocasionados a las personas integrantes del grupo peticionario
identificado en la sentencia referida anteriormente.
176
5
El Macizo vuelve a rugir
Después de la masacre del Naya se siente en forma la entra de
las AUC hacia el centro y sur del Cauca. La violación de derechos
humanos en contra de líderes y organizaciones sociales coincide
con el incumplimiento de los acuerdos del 99 por parte del Esta-
do, dando paso a la crisis del CIMA. Esta situación hace que la
gente empiece a retirarse y hay señalamiento de haber recibido re-
cursos por parte de algunos líderes. [En San Lorenzo] después de
los acuerdos que se hicieron con el Gobierno en el paro de 1999
viene una racha de incumplimiento269 270.
Cuando se hizo la negociación de la movilización del 99 tenía-
mos que ir a Popayán como equipos técnicos para vez de poder
hacer realidad todo el dinero que se había alcanzado en la ne-
gociación. Pero en esas reuniones nos empezaron a llenar de re-
querimientos técnicos del Estado, por ejemplo, las famosas fichas
presupuestales BPIN. Entonces nos damos cuenta que la organi-
zación social movilizada, tanto CIMA, Fensuagro, como Asoinca,
todas estas organizaciones, no tuvimos la suficiente capacidad
técnica para que llegaran los dineros y fueran administrados des-
de los municipios por la misma organización, sino que posterior-
mente hicieron directamente convenios desde los ministerios con
las Alcaldías para ejecutar proyectos o con las corporaciones271.
Nos cogieron cansados, fuimos los primeros que empezamos a
enfrentar y cuando se empezaron a presentar los recursos que se
peliaban parecía que no habíamos conseguido nada, los dirigen-
tes no conseguimos y los que consiguieron fueron otros. Cuando
llegaron los recursos, ya estaban otros272.
Llegan recursos de la movilización de 1999 y los partidos
tradicionales se apoderan de los recursos y ejecutan, invisibili-
269 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria en San Lorenzo, Nariño, 2015.
270 En Nariño, por ejemplo, esto nos trajo muchos problemas: la gente empezó a
salir en desbandada porque no llegaban los proyectos y tal vez faltó capacidad de la
dirección del CIMA pa' orientarnos. Ahh y los políticos tradicionales se apropiaron
de los logros del CIMA.
271 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria en La Unión, Nariño, 2015.
272 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Almaguer, Cau-
ca, 14 de agosto de 2015.
177
Crecer como un río
zando el proceso organizativo y sumado a la llegada de los para-
militares a los territorios273.
- En otros casos, Fundecima entregó los recursos a los líderes,
pero no hizo seguimiento a su distribución o a la ejecución de los
proyectos. Por ejemplo, no se supo en dónde quedaron equipos
adquiridos en comodato a partir del convenio con el Ministerio de
Cultura y Fundecima, uno de los logros de la movilización, pues
no se hicieron actas de entrega. En Bolívar nos mató y nos seguirá
matando la vía Boquerón-Bolívar.
Bolívar ha marcado crisis y lo han aprovechado los medios de
comunicación. Es lo de la vía Boquerón-Bolívar que sabemos que
está en proceso y que esa vía pues ve uno ahorita se siguió con lo
que pensaba con la vía alterna pero que eso dio mucho que decir
por no haber informado a la gente y a nuestra vocería. Y si se in-
formó fue de una manera muy precaria porque la gente le cobra
eso al CIMA y se lo cobran, claro, pero no se lo cobra la misma or-
ganización si no que se lo refriega es los contrarios al proceso274.
- La rectificación y posible pavimentación del Boquerón-Bolívar
fue una iniciativa que surge de las negociaciones del paro del suroc-
cidente colombiano en 1999 y a instancias del gobernador Floro Tu-
nubalá, se entrega responsabilidad de este proyecto a los municipios
y la Asociación de Municipios del Macizo Colombiano (Asomac)
cuyo presidente era el señor Primitivo, antiguo alcalde de Almaguer
y líder del CIMA. Pero Asomac no tenía nada que ver con Funde-
cima ni con el CIMA pero el nombre hizo que se asociaran ambas
y además estaba Primitivo [que] había sido líder. Entonces Asomac
accede a un contrato, que de manera inocente, por no usar una pa-
labra grosera, lo hace el gobernador Tunubalá olvidando que una
obra de esas requiere necesariamente licitación pública. Y entonces
cogen a un señor, también de Almaguer, pero que a la postre sería
el director de Fundecima, Ángel. Entonces, claro, lo llama el exal-
273 CNMH-CIMA, segundo conversatorio local de memoria en Mercaderes, Cau-
ca, 2015.
274 CNMH-CIMA, entrevista 0038, maciceño adulto, municipio Bolívar, Cau-
ca, 2015.
178
5
El Macizo vuelve a rugir
calde de Almaguer que había una posibilidad acá: usted es CIMA,
yo soy Asomac, entonces hay esta posibilidad de ejecutar la carrete-
ra tal que va a tener estas posibilidades. Y el hombre ni corto ni pe-
rezoso le dijo: dónde le firmo. Y así tan folclórica y olímpicamente el
señor gobernador otorga a Asomac el contrato en, yo digo, un golpe
de mano ahí furtivo que se da. Entonces, ¿qué ocurre? Ocurre que
Asomac no tenía maquinaria propia y en el momento en que tenía
que hacer la obra y era lógico que lo hicieran, la Sociedad Cauca-
na de Ingenieros se manifestó primero exigiendo que por qué no
había habido licitación pública para que el mejor postor tuviera la
oportunidad de ejecutar esa obra y, segundo, que el contratista que
había recibido la obra no tenía equipo para ejecutarla.
Entonces resulta que no tenían equipo. En Asomac habían
soñado con que se iba a ejecutar la obra con la maquinaria que
cada municipio tenía, olvidándose que la maquinaria que hay en
un municipio no puede pasarse a otro territorio, porque eso no
es posible legalmente. Como consecuencia, Asomac se ve en la
necesidad de alquilar un buldócer en malas condiciones y va y lo
localiza allá. Cuando iban a exigirle decía: no, el buldócer está
varado. Entonces cargamos ese viacrucis.
El señor gobernador que llega posteriormente, Juan José Chaux
Mosquera, empieza a decir que los del CIMA somos unos ladrones
y utiliza eso como arma política, claro para golpear al movimiento
y yo creo, con todo respeto, que al movimiento le faltó más contun-
dencia para mandarle respuesta y el señor gobernador Tunubalá
desapareció, nunca dio la cara para decir: acá pasó esto. El tipo se
escondió y jamás dio respuesta y creo que nosotros también hici-
mos lo nuestro, no fuimos lo suficientemente contundentes pese
a que hubo un proceso jurídico en el que la fundación sale limpia
del problema pero de todas maneras queda ahí el estigma275.
Se va pronunciando la ruptura del CIMA y en esas Álvaro
Uribe ganó la Presidencia de la República y ahí sí que fue cero
cumplimiento, pues dijo que no quería saber de organizaciones
sociales nada, que no quería saber de esos acuerdos. Por ejem-
275 CNMH-CIMA, entrevista 0109, maciceño adulto mayor, Popayán, Cauca, 2015.
179
Crecer como un río
plo, lo único que acabó de cumplir en Mercaderes fue una am-
bulancia y la pavimentación parcial de la vía hacia El Porvenir.
Y llegan los paramilitares a andar con la Policía, a estar en las
cantinas, y entonces tocó que unos compañeros se fueran, a los
que nos quedamos nos tocó bajar el discurso276. En adelante,
comienzan a asesinar mucho dirigente y a hacer persecución
desde el Estado, muchos líderes sintieron temor, hicieron que
bajaran la guardia, otros les tocó irse.
Los incumplimientos, la apropiación de los logros de las mo-
vilizaciones por parte de los partidos tradicionales, los malos
manejos de los recursos por falta de experiencia o claridad en
los planteamientos políticos ponen en crisis al CIMA, casi nos
hacen desaparecer como Comité, pues en un momento el re-
pliegue fue tal que pareciera que sólo estábamos en Popayán.
A nivel de municipios algunos no quieren saber del CIMA pues
en vez de ganar recursos, salimos en desbandada. Incluso en
Taravita decían: el carro en el que anda tal es ganancia del paro
y no era así277.
El problema del CIMA es cuando los politiqueros se aprove-
chan de lo humano de la organización, hay que entender quién
es el enemigo, en el auge cuando hay plata la gente se pelea278.
- A esto se suma las dificultades que tiene la gobernación de
Floro Tunubalá. Cuando Floro fue candidato fue la esperanza
de otra vez el proceso campesino, de volver a ir a las comuni-
dades a echar pata, a caminar, a decirle a la gente que esa era
nuestra oportunidad. Pero mira que con Floro no se dio, se per-
dió también. O sea, no se dio como ese apoyo real que nosotros
pensábamos. No, pues, imagínese un líder de esos, hermano,
que aguanta hambre, que anda a pie limpio, que anda en el
barro, y no miró a sus comunidades. O no sé, por lo menos en
Mercaderes muy poco, no sé, tiene que haber sido muy produc-
276 CNMH-CIMA, segundo conversatorio local de memoria en Mercaderes, Cau-
ca, 2015.
277 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria en Almaguer, Cauca, 14 de agos-
to de 2015.
278 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria en Rosas, Cauca, 2015.
180
5
El Macizo vuelve a rugir
tivo para los indígenas, o la verdad no sabría decirte mucho
sobre eso, pero eso fue lo que se sintió de parte de nuestra co-
munidad como tal279.
El Macizo empezó con mucha fuerza, siguió con muchas ga-
nas pero luego nosotros mismos es que estamos distantes, yo
pienso que debemos analizar debemos comparar y he recorrido
un poco la zona de la costa y Antioquia y me vengo a aterrizar
al valle y llevo más o menos 25 años con un sueño que es la
construcción de región. Desde el 96 sueño cómo construir re-
gión, todo lo he centrado en la construcción de región, la base
fundamental es la comunicación, tenemos que hablar un solo
idioma ser un solo equipo, las nuevas generaciones para que
tengamos un poquito de vida digna. Hay que utilizar una nueva
metodología, nosotros solitos caemos en ese juego, en esa gue-
rra que nos hace Estados Unidos y Europa. Lo que hace el Ma-
cizo Colombiano es importante ante el mundo. Hay que crecer
de forma que cuando el Gobierno se dé cuenta ya no nos puede
vencer, el día que nosotros logremos montarle un Conpes al sur
de Colombia ese día construimos región280.
279 CNMH-CIMA, entrevista 0045, maciceña adulta, Mercaderes, Cauca, 2015.
280 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria en Mercaderes, Cauca, 2015.
181
Crecer como un río
Continúa la victimización de nuestros líderes, el Estado
incumple los acuerdos pactados en las movilizaciones y el
CIMA resiste ante un contexto adverso
- Recuerdo mucho es el homicidio de una compañera que
hacía parte del equipo de trabajo de la ANUR (ANUC-UR281),
Martha Alcira de Coche. Ella fue asesinada justamente dos meses
después de la movilización de 1999. La movilización fue fuerte, y
pues obviamente el CIMA tuvo una participación y una dinami-
zación muy grande, pero hubo otras organizaciones pequeñas,
como la ANUR que se vincularon a la movilización. En caso de
ANUR estaba un equipo que dinamizaba la participación de las
comunidades en la movilización; Martha Alcira era de Cajibío y
pertenecía a este equipo. Ella era una lideresa muy joven –en ese
momento tenía como 30 o 31 años− y ella se metió en toda la
tarea de motivar a las comunidades para que participaran; era
un liderazgo que no era muy regional pero que localmente era
reconocido por las comunidades, y ella es asesinada después de la
movilización de 1999.
En la región donde ella estaba habían un grupo, todas las
personas que se habían movilizado de allá hacían parte de una
de las organizaciones que estaban en la movilización y que ha-
bían firmado el acta y ella se paró con la rabia de que eso había
sido una movilización autónoma, una movilización movida por
líderes sin que nadie los mandara. Las actas que se levantaban
después de la movilización daban cuenta del número de movili-
zados por organización y de eso dependían los recursos, y pues
ella se enfrentó como a eso, todo indica que su muerte tiene
que ver con eso. Si no estoy mal, el homicidio de ella fue el 6
de diciembre de 1999 y se le atribuyó a las FARC, ese día estaba
justamente en una actividad comunitaria, en una minga, cuan-
do llegaron hombres armados y encapuchados y la asesinaron
delante de toda la comunidad.
281 Asociación Nacional de Usuarios Campesinos Unidad y Reconstrucción.
182
5
El Macizo vuelve a rugir
Digamos que eso fue muy duro para la organización [ANUC-
UR] pero también para la comunidad porque, primero, era una
zona donde la comunidad se había movilizado por primera vez
con toda la fuerza y autonomía, y a pesar de que ella como líder
no era la súper, sí había una proyección, ella se hubiera podido
convertir en una líder que se le enfrentara a defender la comuni-
dad, y eso también marca de alguna manera la participación de la
ANUR. Además de las discusiones que ahí en adelante se dieron
internamente en cómo manejar el tema de la movilización y los
recursos, después se dijo que habían sido malos manejos internos
de los conflictos282.
Otro hecho que sin duda marca es la masacre que en el año
2000 afectó a la comunidad en La Pedregosa (Cajibío, Cauca).
Allí fueron asesinadas cuatro personas, cuatro campesinos,
entre ellos un líder de la comunidad. Lo que se decía era que
los paramilitares estaban cobrándoles a esta comunidad, em-
pezaron a cobrarles a las comunidades hacia el centro y sur
del Cauca, la movilización de 1999. Les cobraban el hecho de
que esta comunidad estuviera organizada, así como su fuerza
en la movilización283.
282 CNMH-CIMA, entrevista 0118, maciceña adulta, Popayán, Cauca, 2015.
283 CNMH-CIMA, entrevista 0118, maciceña adulta, Popayán, Cauca, 2015.
183
Crecer como un río
Masacre de La Pedregosa – Autodefensas
Campesinas de Ortega
“Entre el 19 y el 25 de noviembre de 2000, 40 hombres del Bloque Ca-
lima y de las Autodefensas Campesinas de Ortega recorrieron varios co-
rregimientos del municipio de Cajibío y torturaron, y asesinaron a nueve
campesinos acusándolos de ser supuestos colaboradores de la guerrilla.
El 19 de noviembre llegaron a las once de la mañana al corregimiento de
El Dinde, donde reunieron a la fuerza a unas 100 personas en la plaza
principal, para luego llevarse a un habitante, que fue torturado y ase-
sinado el día siguiente. En la madrugada del 22 de noviembre hicieron
lo mismo en El Carmelo, pero en este caserío las víctimas fueron tres.
En la noche del 23, los ‘paras’ llegaron a la casa de José Camayo en el
corregimiento de La Pedregosa y secuestraron a sus dos hijos, a quienes
torturaron toda la noche y luego los asesinaron junto a otros tres hom-
bres retenidos en un retén que montaron en la zona. La última víctima
fue un campesino que murió a garrotazos el 25 de noviembre. En todos
los corregimientos amenazaron a los campesinos, los obligaron a despla-
zarse y robaron dinero, ropa y víveres e incluso quemaron dos casas y
varias motocicletas. En noviembre de 2000, hombres de las Autodefensas
Campesinas de Ortega, un grupo paramilitar de campesinos indígenas,
recibieron entrenamiento de los ‘paras’ del Bloque Calima. Una vez cul-
minado el curso de 15 días, José Hebert Veloza García alias 'HH', princi-
pal jefe del Bloque, ordenó que sus hombres junto a las Autodefensas de
Ortega asesinaran a supuestos colaboradores de la guerrilla. Alias ‘HH’
aceptó su responsabilidad en esta y otras masacres perpetradas por el
Bloque Calima y actualmente se encuentra extraditado en Estados Uni-
dos por cargos de narcotráfico. Listado de víctimas: Argelino Largacha
Campo, Alcibíades Camayo Campo, Jaime Rojas Lugo, Jhonier Campo
Guevara, Arturo Camayo, Diego Arnulfo Camayo, Dagoberto Velasco,
Luis Germán Valenzuela, y Miguel Ángel Campo”.
Centro Nacional de Memoria Histórica. Rutas del conflicto: Masacre de Cajibío.
Consultado en http://rutasdelconflicto.com/interna.php?masacre=128#sthash.
WiYvUOMn.dpuf, el 20 de enero de 2017.
184
5
El Macizo vuelve a rugir
Piscina natural en el antiguo parque recreacional El Lago. Fue tomado como campa-
mento y base paramilitar desde el año 2003. Municipio de Mercaderes, Cauca, 2015.
Fotografía: John Jairo Rincón García — CNMH-CIMA.
- La masacre ocurrió un día en que justamente estábamos
haciendo el balance de los cien días del mandato de Floro Tu-
nubalá en la Gobernación del Cauca. Recuerdo que estábamos
en La María (Piendamó, Cauca) había una reunión de todas
las organizaciones campesinas del Cauca y de los indígenas
haciendo un balance de lo que había significado esa propuesta
alternativa en la Gobernación. Y justamente estando allí los
paramilitares entraron por Morales y llegaron a La Pedregosa
y ahí tuvieron dos días a la comunidad. La cercaron, no permi-
tieron que los carros salieran –era un día de mercado− enton-
ces no permitieron que la gente se movilizara. Llegaron muy
temprano y desde la noche anterior ya habían retenido a unos
líderes, a uno de ellos –que era como el más reconocido– lo
habían retenido durante toda la noche y lo habían torturado.
Al otro día, cuando la gente iba saliendo al mercado lo que
185
Crecer como un río
hicieron fue desnudarlo y ponerlo a pasiar encadenado junto
a otros por el caserío. Pues se quedaron allí todo el día y en la
noche los asesinan284.
- El nombre del líder era Diego Arnulfo Camayo. Lo que signi-
fica para esa comunidad es desplazarse, gran parte de la gente se
desplazó. Esa masacre ocurrió justo después de que en la zona de
los paramilitares de Ortega les hubieran asesinado varios hombres
en un enfrentamiento entre la guerrilla y ellos, los paramilitares
de Ortega. Entonces a la comunidad también les cobraban eso,
como que: aquí estamos los mártires de Ortega285.
- En el caso de La Pedregosa digamos los mismos campesi-
nos denunciaron y era evidente la complicidad del Ejército con
la entrada allí. El Ejército permitió que los paramilitares entra-
ran, la comunidad ya había alertado porque ya se sabía, habían
rumores que los paramilitares iban en rumbo, que iban en esa
vía y no, no pasó nada. Además está que de hecho algunos
campesinos pudieron recoger escudos de uniformes que los
paramilitares cambiaron, ellos cambiaban sus insignias, toda
esa cosa286.
- Después de la masacre del Naya en el Cauca, la masacre de
Cajibío significó la confirmación de la entrada, el anuncio abierto
y directo de que los paramilitares estaban en el Cauca. La masa-
cre ocurrió entre el 19 y 25 de noviembre de 2000, justo un año
después de la movilización de 1999. Después fueron otras masa-
284 CNMH-CIMA, entrevista 0118, maciceña adulta, Popayán, Cauca, 2015.
285 CNMH-CIMA, entrevista 0118, maciceña adulta, Popayán, Cauca, 2015. En
relación con el Frente de Ortega, el Tribunal Superior de Medellín refiere en la
sentencia de Justicia y Paz contra Jesús Ignacio Roldán Pérez, del año 2014 [Radi-
cado 110016000253-2006-82611] que el “Frente Mártires de Ortega, conformado
por un antiguo grupo de autodefensas de origen indígena y campesino que se
conformó en el corregimiento de Ortega (Cauca) como respuesta a las acciones
del Frente Sexto de las FARC. Este grupo fue entrenado política y militarmente
por el Bloque Calima para la “lucha antisubversiva” en el municipio de Cajibío.
Hizo presencia en los municipios de Jamundí (Valle), Buenos Aires, Suárez, Mo-
rales y Cajibío en el Cauca”. Centro Nacional de Memoria Histórica, La justicia
que demanda memoria. Las víctimas del Bloque Calima en el suroccidente colombiano.
CNMH, Bogotá, 2016, página 48.
286 CNMH-CIMA, entrevista 0118, maciceña adulta, Popayán, Cauca, 2015.
186
5
El Macizo vuelve a rugir
cres y otros asesinatos de campesinos y de líderes en Cajibío, por
ejemplo: el asesinato del profesor Francisco Isaías Cifuentes287, un
profesor de la comunidad del Carmelo. Los paramilitares llegaron
al Carmelo, reunieron a la comunidad en la madrugada en una
cancha y desnudaron a dos chicas, y bueno anunciaron que iban
a estar allí, que ellos eran los que iban a mandar. Después fueron
a buscar al profesor y pues no lo encontraron, él se desplazó acá a
Popayán y meses después fue asesinado (ver mapa 6).
Luego viene la masacre de La Rejoya288 (Popayán, Cauca) el 15
de enero de 2001, ahí también era una chiva que iban con campe-
sinos de Cajibío que se trasladó de aquí de Popayán y que iba para
El Rosario. Y la chiva fue parada en La Rejoya, pues, por hombres
armados. Bajaron a todas las personas que estaban en la chiva y
los acostaron bocabajo en la carretera y los asesinaron, incluso un
pelao que iba en una moto detrás de la chiva y también cayó ahí.
Sabemos que esa masacre se atribuyó a HH289 y que pues ya está
en investigación y que HH ha dicho, pues, que sí. Digamos que
todo eso la representación de las comunidades de allá la asumió
el movimiento campesino de Cajibío y, pues, que eso está en inves-
tigación. La Rejoya es un corregimiento de Popayán que queda
287 “Este educador y líder campesino de Cajibío, Cauca, junto con su esposa Leydi
María Fernández fueron asesinados por dedicar su vida al trabajo comunitario y
por participar en la Primera Movilización del Suroccidente Colombiano”. Red de
Derechos Humanos del suroccidente colombiano Francisco Isaías Cifuentes. Con-
sultado en http://www.reddhfic.org/index.php?option=com_content&view=article
&id=46&Itemid=54, el 20 de enero de 2017.
288 “El 15 de enero de 2001, un grupo de paramilitares del Bloque Calima mon-
tó un retén ilegal sobre la carretera que conduce de la ciudad de Popayán a la
vereda La Rejoya. Los hombres armados pararon un bus que había salido de la
plaza de mercado de la capital del Cauca con rumbo a Cajibío y asesinaron a 10
personas con tiros en la cabeza, señalándolos de ser supuestos guerrilleros. La ma-
sacre fue coordinada por José de Jesús Pérez, alias ‘Sancocho’”. Centro Nacional
de Memoria Histórica. Rutas del conflicto: Masacre de la Rejoya. Consultado en:
http://rutasdelconflicto.com/interna.php?masacre=8#sthash.M0t6rYfZ.dpuf, el
20 de enero de 2017.
289 Con el alias de HH se identificaba a Éver Veloza, comandante del Bloque
Calima de las Autodefensas Campesinas de Córdoba y Urabá (ACCU) y de las
Autodefensas Unidas de Colombia (AUC), que operó en Valle del Cauca y Cauca
entre 1999 y 2004. También fue conocido con los alias de Hernando Hernández
o Mono Veloza.
187
Crecer como un río
aquí cerca. La chiva salió de aquí del barrio Bolívar y La Rejoya
es todavía Popayán, pero es la vía que va hacia el Rosario, Cajibío.
Entonces la chiva fue parada aquí en las goteras de Popayán. La
Rejoya es prácticamente o puede ser un barrio de Popayán, bueno,
está muy cerca a Popayán y también eso era lo que reivindicaban
las organizaciones de derechos humanos de cómo es posible que
una masacre de esa magnitud se presente en un área tan cerca a
plena luz del día; pues eran la una de la tarde cuando pasó eso. En
el caso de la Rejoya sí fueron los paramilitares y ahí hubo omisión
por parte de la fuerza pública. Además, también vendrían los ho-
micidios en El Tambo y como muchos hechos que hacia el sur del
departamento después del 2000, entre el 2002 y 2008, que fueron
bastantes hechos que se presentaron contra los campesinos, con-
tra las comunidades campesinas290.
- Entre el 2000 y el 2002 había más presencia de las FARC en el
territorio del Macizo. Eso es otra cosa que también creo que marcó
el territorio, porque ya no se podía hacer como con tanta soltura el
trabajo social. Antes estaba la guerrilla del ELN y, pues, uno sabía
que estaban ahí y de pronto asistían a las reuniones en que uno tam-
bién estaba, pero en general no ponían objeción con el trabajo que
teníamos. Ya con la FARC era más complicadito porque era una gue-
rrilla nueva, que tampoco sabían quiénes éramos nosotros y el tipo
de trabajo que hacíamos, entonces nos ponían obstáculos al trabajo.
En el 2002 se empiezan como a llegar el Batallón de Alta Monta-
ña en el Macizo, y al mismo tiempo empieza a llegar el paramilita-
rismo, creo que es un hecho pues muy complicado. Y en mi pueblo
[Patía], por ejemplo, hubieron unos doscientos muertos entre el
2000 y el 2002, mataron mucha gente representativa allá de la zona
y empezamos a tener más amenazas como movimiento social291.
- Yo recuerdo mucho, por ejemplo, en 2002, 2003 durante la
política de Seguridad Democrática se presentaron redadas en los
municipios en las cuales llegaba el Ejército conjuntamente con la
290 CNMH-CIMA, entrevista 0118, maciceña adulta, Popayán, Cauca, 2015.
291 CNMH-CIMA, entrevista 0116, maciceño adulto, líder del CIMA, Popayán,
Cauca, 2016.
188
5
El Macizo vuelve a rugir
Fiscalía y estaba la gente en un mercado, la cogían y pues empeza-
ba a subir a una cantidad de gente a los carros y los sindicaban de
guerrilleros, de milicianos; eso ocurrió en Cajibío. Recuerdo mu-
cho lo que ocurrió en Cajibío en pleno 30 de diciembre, en donde
incluso una de las compañeras que era parte del equipo estaba en
el mercado y cayó ahí; la sindicaban de una cantidad de cosas, le
decían la comandante, y qué va a hacer.
Cuando nosotros fuimos a verla allá donde la tenían retenida y
los cargos que le imputaban, había como un supuesto desmovilizado
que no se dejaba ver el rostro como el testigo y entonces él decía que
era una de las máximas de allá de Cajibío y empezó a decir muchas
cosas, a montar cargos, ¿cierto? Y entonces Gloria pues le tocó pagar
un abogado. Pasó ese diciembre en la cárcel y el abogado le cobró
esta vida y la otra por sacarla. Incluso los testimonios del tipo eran
muy contradictorios, con ellos se podía demostrar que ella había
estado en otro lugar, que se dedicaba a otras cosas y además otro
abogado nos decía: no, es que la defensa ahí está muy fácil. Pero, sin
embargo, pues al igual que mucha gente, le tocó pagar el abogado,
le tocó estar varios días en la cárcel. Así le pasó a mucha gente, eran
como treinta personas o cuarenta personas que las subían a los ca-
miones y que las procesaban. Entonces en el Macizo, pues, también
ocurrió eso. Hubo un tiempo que también estábamos nosotros des-
de la organización denunciando ese tipo de cosas. Por ejemplo, en el
marco de la operación Reconquista del Macizo292 con lo que pasó en
Santa Rosa que fue muy similar a lo que pasó en Cajibío.
292 Según la revista Semana, la operación de Reconquista del Macizo Colombiano
se inicia luego del asesinato del alcalde de Bolívar, Cauca, Orlando Hoyos, el 6 de
octubre de 2003. Señala la revista que luego del asesinato, la III División del Ejér-
cito Nacional puso en marcha la operación Macizo Colombiano, disponiendo un
pie de fuerza de aproximadamente 1.500 soldados de la Brigada Móvil 6 y de las
Fuerzas Especiales con el propósito de retomar el control en algunos municipios
del Macizo Colombiano, en los cuáles el Estado no tenía presencia en más de 20
años. Las operaciones militares se concentraron entre otros municipios, en Santa
Rosa, media Bota Caucana. Consultado en http://www.semana.com/nacion/arti-
culo/guerra-macizo/61374-3, el 13 de abril de 2017. Esta operación de Reconquista
del Macizo representó para los integrantes del CIMA, graves violaciones a los dere-
chos humanos y al derecho internacional humanitario, destacándose, entre otras,
las detenciones masivas y la violación sistemática del debido proceso.
189
Crecer como un río
Al mismo tiempo ya se venían presentando homicidios, múl-
tiples homicidios con todos esos recorridos que los paramilita-
res hicieron. Del Tambo cogieron hacia el sur, sobre todo se
escuchaban y se denunciaban múltiples homicidios en El Bordo
porque era uno de los sitios en donde ellos establecieron sus
centros de operaciones. En Timbío asesinan a Enoc Samboní,
líder fundador del CIMA. Lo que ocurrió allá era como muy
grave. Los paramilitares estaban en Timbío en la cabecera y
también tenían como un campamento en San Joaquín. En Ar-
gelia también. ¡Ay no! Es que me parece tenaz recordar; o sea,
como coger otra vez… recordar todo eso y juntarlo. Es que ha
sido demasiado, ¿no? Ha sido mucho293.
En Santa Rosa, antes de la operación de Reconquista del Maci-
zo nos tocó padecer la presencia de dos grupos armados con celos
políticos por un territorio. A uno lo querían obligar a ser de uno o
del otro lado. Una vez me dijo un comandante de las FARC: usted
por qué es perteneciente del CIMA, ¿de qué lado está? Tenían celos
políticos el ELN y las FARC, poco y nada la iban entre ellos. Eso
hizo que uno se quedara como replegado un poco. Por un lado sí
es importante luchar por la comunidad pero por el otro uno como
líder se enfrenta ante un riesgo.
La cosa era como de protagonismo político, el que más tu-
viera. Las FARC llegaron como un ejército, con plata, buenos
carros, eso impacta. Los otros que andaban en botas y emba-
rrados. El otro tema fue el método de trabajo, hubo cosas di-
ferentes. Cuando uno aprende con la comunidad, los métodos
ayudan a que la gente acepte o rechace y los métodos eran, con
las FARC decían: con un tirito lo solucionamos; si no, va a pa-
gar multa. Si no es con usted, es con su familia. Esos cogían a
alguien, lo investigaban, pero también soltaban. Lo mismo hizo
el otro [ELN], pero las FARC emplearon algunas cosas también:
plata, carros, cochera, le enseñaban a las personas a manejar y
muchos se inclinaron, pero no tenían trabajo ni convocatoria.
El bando uno y el bando dos, así se veía.
293 CNMH-CIMA, entrevista 0118, maciceña adulta, Popayán, Cauca, 2015.
190
5
El Macizo vuelve a rugir
En ese panorama nosotros como CIMA logramos tener una dis-
cusión con las FARC. Ellos dijeron que debíamos llamarnos como
Movimiento Coca, y como no quisimos, decían que teníamos com-
portamiento de paramilitares. Pero al CIMA lo ablandaron, cogie-
ron a Enoc y lo calmaron [tuvo que desplazarse], como a los quince
días cogieron al personero, luego a mí. Eso pasó en el 2000 más o
menos. Si duramos un mes más después de eso fue mucho. Ellos
[las FARC] habían traído gente de afuera para que liderara su pro-
ceso, nosotros los líderes del CIMA que éramos de aquí de Santa
Rosa quedamos en medio de esa disputa entre ELN y FARC, una
disputa que era por nosotros como población y por el territorio.
Eso hasta me hicieron renunciar como secretario de Gobierno
del municipio de Santa Rosa. Me tocó quedarme quieto porque
era un estorbo para el proceso de ellos. Eso lo hicieron los del
ELN. De seguir el quiebre es bien amplio y uno no puede ponerse
de lambón para que lo maten294.
A la gente que no supo llevar la subversión le tocó irse. Nos ma-
taron un concejal en 2001, José Chanchico, nos mataron tres en
realidad, uno los paras, otro la FARC y otro los elenos. Así mismo
hubo otros ajusticiamientos de las FARC. En San Sebastián mata-
ron a Ricaurte Macías y Mauricio Calvache señalándolos de infor-
mantes. En esa época hubo muchísimos señalamientos, no sólo
por parte de la insurgencia sino también por el Estado, haciendo
que muchos líderes se tuvieran que ir, lo que generó un retroceso
de la organización. También y para acabar de completar, cuando
llegó el Ejército, o la ley como le decimos acá en Santa Rosa, nos
acusaron de colaboradores de la guerrilla, porque ellos estuvie-
ron acá y como consecuencia de esos señalamientos hechos desde
el Estado hubo una represalia tenaz295.
¿Es que uno qué hacía para echar a la guerrilla del terri-
torio? Uno como campesino o como alcalde o concejal. Si es
294 Para mayor información remitirse al volumen 1 de este informe, de la página
159 en adelante, pues allí hablamos de otros problemas con las guerrillas.
295 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Santa Rosa,
Cauca, 25 de julio de 2015.
191
Crecer como un río
que acá antes no conocíamos el Estado, lo único que había era
guerrilla y armada hasta los dientes. En esa época estuvimos
bajo la ley de la insurgencia, si a nosotros no nos gustaba o
nos oponíamos pues nos mataban. Si eran más amables nos
desplazaban después de amenazarnos al igual que a nuestras
familias, la cosa era muy dura.
Después de eso el CIMA en Santa Rosa casi se acaba y luego
del 99 a la dirigencia le quedaba duro bajar a las bases, pero aun
así mucho campesino desde su tierra, desde su veredita, desde
su huerta siguió resistiendo. Ahora es que volvemos a retomar el
proceso campesino y estamos otra vez con el CIMA, después de
tantos desplazamientos, señalamientos, muertes, detenciones he-
chas por la insurgencia y por la fuerza pública. Si uno está vivien-
do es porque Dios no la ha tenido a uno bien maduro para eso,
porque la coordinación del CIMA se retiró mucho a causa de eso
y pienso que las fuerzas campesinas solas es más duro luchar, si
no hay quién coordine, incentive, anime; que diga: vea mano que
hay que hacer esto; porque yo solo no sirvo de Cristo296.
La muerte nos perseguía… se vienen los paras al Macizo
En Timbío con la llegada de los grupos paramilitares fue com-
plicado seguir con el trabajo comunitario, en las veredas fue más
complejo, por ejemplo, en la vereda Samboní se asentaron coman-
dantes paras y la gente se fue en estampida, nos fuimos aislando
algunos y otros con presencia esporádica. Desde lo organizativo
hubo cosas que por el hecho de ser pertenecientes a la organiza-
ción fuimos muy perseguidos y nos siguen cobrando hasta hoy ser
o haber sido del CIMA (ver mapa 7).
El miedo de nosotros se da en varios niveles: uno es cuando
los tradicionales nos empiezan a ver como una amenaza porque
nos veían avanzando. Por ejemplo, como en Timbío que ha sido
296 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Santa Rosa,
Cauca, 25 de julio de 2015.
192
5
El Macizo vuelve a rugir
conservador. Por culpa de ellos asesinan a algunos compañeros,
el primer miedo inducido del comentario: que si se mete en esto,
eso le puede suceder. Luego viene el miedo presencial, hombres
armados y cuando uno averiguaba a veces era falso, pero algo
que luego ocurrió es que en esa época nos reunimos con Enoc
Samboní, con quien hicimos trabajo de fortalecimiento organi-
zativo, tratamos de trabajar en cómo defender al movimiento,
algunos compañeros se abren del proceso y empiezan a decir los
nombres de quienes estaban organizando, aún tenemos gente
de nuestro proceso que hace eso y fue muy grave para avanzar.
El tercer miedo fue el presencial con la vía de hechos. Cuan-
do desde el nivel organizativo del CIMA, en Timbío arrancamos
proceso desde el 93, 94, 95, que fue una etapa fuerte para la
movilización, pues en 1996 se negoció en frío y luego de eso se
logró la toma a la Alcaldía con ciento cincuenta personas antes
del paro de 1999. Incluso para una asamblea logramos movilizar
como setecientas u ochocientas personas, logramos eso, e hici-
mos un impacto político en el municipio. La fuerza pública y po-
litiquera hacía presencia e inventaban cuentos para asociarnos
con la guerrilla, a pesar de todo eso seguimos moviendo gente. Y
es a partir del año 2000 que hacen presencia fuerte los paramili-
tares. Pero a nosotros nos cuentan que los paras estuvieron antes
en Timbío, por ejemplo: un año antes ubicando el sitio donde se
iban a asentar. Resulta que hubo personajes de la misma zona
que se vincularon a eso, hubo gente hasta del proceso CIMA
que se vincularon a los paras y eso rompe. Si no lo hubiéramos
asumido con responsabilidad hoy no estaríamos trabajando con
nuestras comunidades, ni vivos contando el cuento297.
Para acabar de completar en ese momento me dijeron que
fuera representante al Concejo Municipal en el 2000 por el
CIMA con el aval de la ASI298, se vino una tortura psicológica
297 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de Popayán,
Cauca, 10 de julio de 2015.
298 Alianza Social Indígena. Partido político creado por los pueblos indígenas en
el marco de la circunscripción electoral creada después de la Constitución Política
de 1991.
193
Crecer como un río
porque a cada rato aparecían los panfletos amenazándonos, al
tiempo que se da una masacre en Timbío por los lados de la
vereda de Don Martín. En la finca mía mataron dos muchachos
que eran de Tunía (Piendamó, Cauca); esos dos muertos fueron
advertencia porque, como yo era coordinador de la zona, que-
rían que yo tuviera miedo y me fuera.
Así mismo hubo una masacre de compañeros reinsertados
del M-19 en la vereda Platanillal, en ese listado me tenían a mí.
En esos días por su actuar político se vino la desaparición de
Avelino Tosne del Movimiento Campesino Mi Campo, que tenía
una similitud con el proceso nuestro. Días después nuevamente
me llega el comunicado, el panfleto de que me tenía que ir,
pero yo en ningún momento accedí a las pretensiones de ellos.
Después de eso matan a otro concejal, Pedro Cortés, y decían
que la próxima víctima era mi persona, que yo sacaba plata del
erario para financiar la guerrilla que se movía en el municipio,
también decían que: [matándome a mi] que representa a los
campesinos eso aquí se acaba. Recuerdo que me decían: vos sos
el que está estorbando en las veredas.
Teníamos una forma de trabajar en el proceso organizati-
vo, bajábamos la información de lo del gobierno a lo local,
proponiendo lo que servía y no servía, mientras que el alcalde
llamaba al presidente de la junta les decía: ¿quieren esto? To-
men y tapen la boca a ese hp del [concejal]. Martín, alcalde
conservador, ahora nuevamente candidato, en ese entonces yo
lo confronté en una reunión como de seiscientas personas, eso
sirvió de algo, pero después cuando llegan los paras las cosas
fueron a otros términos. Ellos tomaron asiento hacia el sur, su
proyección se quedó en la vereda Samboní y Loma Larga (El
Tambo) para seguir hacia el sur. Eso llegan cordiales, que ayu-
dar a la gente, pero el actuar va cambiando a medida que van
cogiendo fuerza y poderío. Los compañeros me dijeron que me
saliera, y la presión era fuerte.
Luego me fui a vivir a Silvia, cuando el compañero que nos
había ayudado, y lo veo en Silvia con ellos (paras). Ya era como
el 2005, aún era concejal, fui en dos períodos, en 2000-2003
194
5
El Macizo vuelve a rugir
y 2004-2007. Me encontré al compañero en esa situación, aun
cuando él había hecho parte del proceso nuestro. Supe que
habían preparado un muchacho del Ejército para que me qui-
ñara299. En ese entonces los paras estaban clandestinamente en
Silvia, porque el que los dirigía se metió pa’ Jamabaló detrás
de una pelada. Luego lo cogieron, lo arrastraron por una ca-
rretera y lo dejaron allí. Los paras se fueron, entonces me fui
pa’ Bolívar, cuando salí a la esquina ya estaban en Bolívar. La
muerte nos perseguía.
Me tocó volverme para Silvia, fue difícil para mí, pero Fun-
decima me ayudó porque uno queda sin trabajo y se viene un
momento muy duro. Le dije a mi mujer: vámonos, estamos en
un proceso de paz, de pronto no pasa nada. Así regresé en el
2008 más o menos, o 2007. Cuando llegué tenía intención de
quedarme callado, pero matriculé a las niñas en el colegio y el
rector hablaba mentiras, entonces no me aguanté, quería que-
darme callado, pero no pude. Nosotros como proceso organi-
zativo le tenemos que echar el cuento al que no lo conoce, es
nuestra tarea.
Cuando el paramilitarismo llegó a Rosas, eso generó sus mie-
dos. A algunos nos tocó salir. Como en el 2000 en una reunión
de juntas [JAC] en Rosas un secretario dijo: vamos a hacer tra-
bajo para el señor alcalde; el secretario de Gobierno dijo: al que
lo vamos a desaparecer. Yo traté de alertar sobre lo que dijeron,
porque no es del interés nuestro interponernos y sí actuar a fa-
vor de las comunidades, pero si eso nos va a causar daño, pues,
¿cómo así? Le dirigí una carta por escrito al secretario para que
explicara. Entonces me lo repitió por escrito y con esa carta me
vine a la Procuraduría, mandé carta a la Policía para que presta-
ra seguridad, el alcalde decía: ese man nos puso fue a cuidarnos.
A veces hay abusos y presiones, por ejemplo, cuando llegó el pa-
ramilitarismo sucedió la muerte de Tulio Ernesto Valencia que
era de la causa, líder de la ANUC, también del CIMA, e incluso
él logró ser alcalde CIMA. Eso ayudó a desvanecer mucho el
299 Asesinar.
195
Crecer como un río
trabajo organizativo y como consecuencias nos ha quitado capa-
cidad y nos ha dejado manicruzados300.
- El 12 de enero de 2002 nos matan a Enoc Samboní. Fueron
los paras en Timbío, y nos afectó mucho porque era un líder muy
bueno del CIMA (él era de Santa Rosa). Al tiempo me manda a
buscar un comandante de las FARC que supuestamente quería
hablar conmigo, pero yo le mandé a decir que no, pues que él
sabe dónde yo trabajo y que ahí estoy si quiere hablar. Además
de eso supe yo también de la presencia de unos paramilitares
en El Rosal (San Sebastián), tomando fotos de mi casa. Entonces
se da una situación muy jodida que hace que hacia el 2002 yo
tenga que salir del Rosal con mi familia y todo. Primero salí yo;
recuerdo que en ese tiempo estaba [un amigo] que era periodista
de Telepacífico, él andaba en un carrito azul, le puso una ban-
dera blanca al carrito, porque había combates entre el Ejército
y el ELN cerca al pueblo del Rosal, incluso hubo muertos. Al día
siguiente de unos combates yo salí en el carrito con Guillermo.
Al otro día el Ejército hacía presencia en el pueblo, y como a las
cuatro o cinco colocan un soldado frente a mi casa. Esa era una
forma de marcar casas. A la semana siguiente le digo a mi familia
que se desplazara hacia Popayán.
Estando en Popayán quien me estaba filmando era el DAS
y fue un tiempo de amenazas muy difícil porque yo resolví se-
parar a mi familia y no andar mucho con ellos para proteger-
los, para que lo que me pasara a mí fuera a mí pero no a mi
familia. Fue un cambio muy fuerte: primero porque se deja la
localidad y allá se dejan afectos, sueños, se deja la casa propia,
el territorio, porque es un tiempo de incomunicación. Segun-
do porque se sale del mundo rural al mundo urbano, quiera o
no usted al vivir mucho tiempo en el mundo rural se aprende
a mover en el mundo rural y se le dificulta moverse en el mun-
do urbano, en el espacio urbano. Y tercero, porque al resolver
proteger a mi familia y dejarla sola en algún sitio sin visitarla,
300 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria, municipio de Popayán,
Cauca, 10 de julio de 2015.
196
5
El Macizo vuelve a rugir
tú sientes mucha soledad, mucha tristeza. Sientes la necesidad
de estar con la familia y si sales por primera vez después de
dos meses sientes que te están filmando, eso complica las co-
sas. Es un tiempo que te grita: sigue con la organización, pero
también responde a la soledad, al cambio, proteja a la familia.
Y eso es durísimo. Yo creo que ahí perdí la mayor cantidad de
cabello que tenía.
Enoc Samboní, el hombre que caminaba. Tu claridad, tu presencia y tu entrega a las
gestas sociales te ubicaron dentro del movimiento campesino como un gran líder, a
pesar de ese fatídico 12 de enero de 2002. Tu andar pausado, pero fuerte y constante,
nos enseñó que sólo la constancia y la tenacidad que te caracterizaron serán las que
nos lleven a alcanzar la libertad por la que vos te la jugaste siempre. Seguimos con vos,
caminamos con vos, en la asamblea, en la escuela, en la movilización, en el Macizo,
en el tropel, en la lucha por dignidad y justicia social estamos con vos. Fuente: archivo
fotográfico del CIMA. Autor texto: integrantes CIMA.
Entre 2001 y 2002 llegaron al Patía los paracos con el pretexto
de hacer limpieza social y ajusticiar consumidores de droga, pero
también hacían extorsión a las personas. Asesinaron a Eduardo
Medina, doctor que no estaba de acuerdo con la extorsión. Al pa-
recer hubo complicidad con el comandante del puesto de Policía.
Eso desmotivó, hubo un bajonazo del trabajo organizativo y del
ánimo de las personas del CIMA301.
A mi vereda llegaron un día cinco carros: qué bueno, llegó el
Ejército. Pero no, ah sorpresa cuando nos acercamos y miramos
las AUC. Llegaron a Arboleda [Mercaderes], más de cien paras, su
301 CNMH-CIMA, entrevista 0141, maciceño adulto, Popayán, Cauca, 2016.
197
Crecer como un río
permanencia no fue muy larga, eso fue en 2002 y unos meses de
ese año. Ahora, ¿qué vamos a hacer? Siempre uno se asusta, pero
de Mercaderes, San Joaquín fue la parte más golpeada por los pa-
ras. En ese tiempo se dio la muerte de una señorita de San Joaquín
que no era de allá, la cogieron a motosierra y la mocharon, la en-
terraron cerca al río Hato Viejo. Los perros escarbando la sacaron
y la Personería llevó los restos a Cali. Dijeron que la muchacha era
bonita, el mando paraco la quiso besar a la fuerza o que quería
tener sexo, ella sacó la mano, le dio una cachetada; entonces le
dio como cinco minutos para irse del pueblo y le dijo que si no se
había ido… la cogieron y la mataron. Era como una pelada caleña,
o del Tambo, era de buena familia.
En Mercaderes duraron bastante, hubo gente que los acogió,
eso era tenaz. Pero cuando empezaron a cobrar vacuna entonces
ya empezó el pueblo a sentir afectaciones que no gustaron. En
Mercaderes, despuesito, cuando se tomaron el pueblo, los parami-
litares llegaron primero a la vereda Pacho Arbolito a la finca del
alcalde Aníbal, en el segundo período 2000-2002. [Allá estaban]
a las anchas: playa, brisa y mar. Aquí llegaron como unos treinta y
decían que eran más. Después se posesionaron en el centro, vivían
en el Barrio Modelo. Para permanecer aquí con las muchachas,
estaban en las cantinas, cogían, llevaban y no pagaban. Cuando
la gente salía al río Patía a bañarse les decían los paras que si ya
iban a hacer movilización para ir a traer los ataúdes. Los paras
no dejaban enseñar en la escuela de la vereda Buena Vista, con el
profesor Javier302.
En otra ocasión había dos muchachos tomando en una can-
tina donde estaban los paras, uno de los dos era mi sobrino
y yo quería sacarlo; así que bajé, hablé con los paras y les dije
que me encargaba de él, mencioné [mi] nombre y dijeron: o lo
saca o le vamos a dar una horita más. A mí no me gustan [las]
cantinas, pero igual traté de entrar a convencerlos para que
salieran. Uno de ellos estaba armado, entonces les dije que
302 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Mercaderes,
Cauca, 26 de junio de 2015.
198
5
El Macizo vuelve a rugir
había ley, a lo cual dijeron que se acababan las cuatro medias
de aguardiente y se iban.
Se completó la hora, llegó William, El Gavilán y El Amarillo
diciendo: aquí no hay nada, quince minutos y se cierra. Le di-
jeron a uno de los muchachos: a usted le quedan 15 minutos.
Luego llamaron a la muchacha y le pidieron dos medias de
aguardiente. El otro dijo: dos pa’ mí también; otro se antojó y
el dueño del bar dijo: cuatro medias de una vez ¿no? Entonces
el paraco le puso la mano en el hombro diciéndole al cantine-
ro que no tuviera problema con ellos. Entonces le mando las
dos medias. La muchacha que atendía se las colocó. El paraco
destapó la botella y le echó el aguardiente por las piernas a
ella diciendo: ¡el primero es para la virgen, venga siéntese!
Ella se fue; entonces el William le dijo: venga siéntese aquí.
Ella dijo: no, es que no me siento con desconocidos. Acto se-
guido la sentó cogiéndola por la cadera y por la nuca, al rato
la soltaron y ella se fue nuevamente, pero la volvieron a llamar.
El William le tocó el culo y ella se enojó y se fue otra vez. Ellos
más calentaos y yo preocupado por mi sobrino. Llamaron a la
muchacha nuevamente, pidieron música pa’ bailar, y otra vez
el paraco la cogió por entre las piernas y ella ni corta ni pe-
rezosa le zampó su guamazo303. Este dijo: esta mujer es como
muy enérgica. Y El Gavilán dijo: esta lo que toca es matarla. La
muchacha vuelve a colocar una media en otra mesa, él vuelve
y la toca, entonces le zampó un codazo e inmediatamente nos
dijeron: se salen todos. Pues bueno pensé en ese momento,
mejor pa’ mi sobrino, al menos nos hicieron salir y cerraron
la puerta. Pero a ella la mataron a bala, como doce tiros le
dieron, se escucharon los disparos. Como a los cinco minutos
abrieron, la sacaron, la echaron a la camioneta, la fueron a
enterrar al Diviso, como a cuatro kilómetros de San Joaquín.
Esa muerte fue como muy violenta.
Otra muerte que sembró el terror fue arriba en la vereda
Las Palmas, allí bajaban los paramilitares mientras estaban
303 Sinónimo de golpear.
199
Crecer como un río
unos nueve muchachos jugando fútbol y desde arriba los vie-
ron jugar. Cuando llegaron, dijeron: vengan pa’ una requisa.
Ocho se pararon, uno se opuso; el muchacho dijo levantándo-
se la camisa: ¡qué me van a requisar, mire no tengo nada! Se lo
llevaron y cuando llegó a un cafetal por un desecho, el pelado
arrancó a correr, entonces los paracos no le dispararon y ade-
lante ya iban tres paracos, al desecho que cayó, lo cogieron,
no le dieron ni un disparo, lo mataron a pura piedra, dele y
dele, luego con una piedra grandota se la colocaron encima.
La mamá se llama Marleny y el abuelo Gerardo. Eso fue horro-
roso, ya después se dieron muertes así feas, pero entre ellos.
La mamá del joven asesinado se descompensó mentalmente,
quedó un tiempo loca; tenía una niña y la dejó abandonada en
El Porvenir. Frecuentemente gritaba por las calles: a mi hijo lo
mataron los paras a piedra304.
En Florencia [Cauca] la incursión paramilitar fue a media-
dos del 2002, llegaron una madrugada, se escuchaba que iban
avanzando, que ya estuvieron en Mercaderes. Entraron al pue-
blo tumbando puertas, golpeando, había estudiantes bañándose
para irse a estudiar, los llevaron a la plaza y les decían que los
iban a matar, que eran hijos de guerrilleros; otros saqueaban las
tiendas, cogían todo lo que querían. Acá estuvieron más de un
año y buscaron veredas en partes altas: el Campo y Bellavista. En
el hospital en Bellavista había como veinte paras y una vez me di-
jeron que los vacunara contra el tétano. Luego estando allí miré
entrar una cantidad de motos con señores hablando a gritos, eso
cogían la gente, se la llevaban, le quitaban los carros, tenían un
señor amarrado que le quitaron un carro. Este señor llegó gri-
tando que lo pelaran, eso fue un terror que no se olvida fácil. Ese
señor llegó con una tula pesada y la entregó; él era acuerpado,
alto. Yo lo miré haciendo un retén vestido de camuflado, era co-
mandante de ese pelotón del Ejército; si el día antes estaba como
para al siguiente portaba insignias del Ejército.
304 CNMH-CIMA, recorrido colectivo de memoria, municipio de Mercaderes,
Cauca, 15 de agosto de 2015.
200
5
El Macizo vuelve a rugir
Ellos pasaban cerca de mi casa por la carretera de Bellavista,
se llevaban a todo mundo, de día, de noche, no se podía andar
luego de las 6 de la tarde. Si llegaban a una casa y les gustaba una
muchacha le montaban la perseguidora, si se resistía la trataban
mal, la amenazaban, luego unas salieron para Cali, otras para
Bogotá, algunas aceptaron las propuestas y se fueron con ellos,
ellas desaparecieron.
Recuerdo que una tarde estábamos los dos [con] mi pá’,
nos dijeron que debíamos acompañarlos a hacer un trabajo,
pidieron prestados unos palines y se fueron, esa noche hubo el
rumor de que se habían llevado a un muchacho en un carro,
que era de Villanueva [corregimiento de Colón Génova] con
moto nueva, se la habían pedido prestada y se negó, seguro lo
iban a enterrar305.
- El CIMA en esta época de fuerte victimización paramilitar a
lo largo y ancho de nuestro Macizo Colombiano enfrentó cual-
quier cantidad de dificultades, aparte de las económicas que ya
vivían muchas familias campesinas al desarrollar procesos orga-
nizativos. Los mismos señalamientos, las amenazas, la presión
sicológica, en fin, bueno, una serie de elementos que incidieron
definitivamente en nuestro proceso e hicieron que retrocediéra-
mos significativamente306.
Nos siguen incumpliendo acuerdos y los politiqueros
tradicionales se llenan la boca robando logros que
eran nuestros
- Después de que se hicieron acuerdos con el Gobierno en los
diferentes paros anteriores al 2000, se viene una racha de incum-
plimiento por parte del Estado. Después de 1999 hubo un período
de desmotivación de muchas comunidades porque no hubo cum-
305 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria mujeres, municipio de
Patía, Cauca, 18 de septiembre de 2015.
306 CNMH-CIMA, entrevista 0109, maciceño adulto, Bolívar, Cauca, 2016.
201
Crecer como un río
plimiento del Gobierno. Y otra cosa, cuando hubo algunas obras
los politiqueros, entre ellos algunos del alto mando del Partido
Conservador se tomaron las obras como de ellos. Por ejemplo, el
salón del Colegio del Rosario en Mercaderes.
Recuerdo que una vez, luego de haber venido del paro hubo
una reunión con un politiquero de apellido Piamba con otra gente
campesina, empezaron a hablar de las bellezas que había hecho el
Partido Conservador en Mercaderes y de lo que no había hecho el
Partido Liberal. En ese entonces Lucho era el alcalde, y empezaron
a hablar de las obras mientras esperaban al senador Darío Salazar.
Piamba y Murillo hablaban de las maniobras, pero que las obras
máximas de los conservadores habían sido la pavimentación de la
Barca–Balboa y del anillo vial del Macizo. ¡Já! Y me dio piedra a mí,
tanta que se me revolvía el estómago, así que ahí mismito empujé
el pupitre y me entré a la reunión, les dije que les iba a cantar cuán-
tos pares son tres moscas. Que al Macizo se respetaba y estando
don Abundio a él le dije: usted estuvo en el paro de Timbío y en el
de Rosas, entonces ¿por qué aplaude? Luego a Piamba: usted señor
Piamba, un viernes por la tarde como representante a la Cámara
le dijo a Pastrana que nos sacara con la fuerza pública, lo dijo por
radio, no venga a vanagloriarse con lo que no es. Esos logros habían
sido fruto de las movilizaciones, así que dejé diciendo esas cosas y
me fui mientras ellos empezaron a hablar de otros asuntos dejando
quieto el tema de la pavimentación del anillo vial. Esas son cosas
que ha tocado defender; lo mismo con el caso de la ambulancia y
del puesto de salud que también fueron logros de las movilizaciones
del Macizo y no de los politiqueros de turno. Entonces esas clarida-
des hasta en las emisoras me ha tocado hacerlas307.
Para nosotros en las localidades [de San Lorenzo] fue duro, la
gente empezó a retirarse [y decían]: es que nos llevan por allá y
no nos cumplen. Entonces empieza ese desfile de gente que se va
saliendo porque les prometieron cosas y no salieron con nada. Tan-
to así que hasta los mismos dirigentes fuimos señalados por algu-
307 CNMH-CIMA, recorrido colectivo de memoria, municipio de Mercaderes,
Cauca, 15 de agosto de 2015.
202
5
El Macizo vuelve a rugir
na gente de haber recibido recursos generando también desaire y
decepción, así fue que uno que otro se alejó de lo organizativo y
social CIMA308. También influyó en esa desbandada que no hubo
capacidad de la dirección CIMA para repartir los proyectos y los
recursos, se recargó a un solo lado, entonces mucha gente quedó
descontenta. Luego, algunos logros los cogen los liberales y conser-
vadores mientras aprovechan para desprestigiar al CIMA309.
[A los de Santa Rosa] nos decían que los del CIMA éramos
ladrones, que nos habíamos robado dos mil millones de pesos
del anillo vial. La mala fama la sembraron incluso algunos de
los que estuvieron en el proceso. Eso fue un decaimiento para la
organización. Otra falla se dio en las administraciones locales,
porque los alcaldes de turno no dieron el espacio para que el
CIMA pudiera aclarar. No estamos haciendo nada malo, lo que
hemos hecho es organizarnos y reclamar nuestros derechos du-
rante todo este tiempo310.
- Recuerdo particularmente una cosa: en el paro de Timbío
también se ganaron unos recursos importantes para la amplia-
ción del hospital del pueblo [en Mercaderes] y cumplieron, se
cumplió. Pero qué hicieron acá los politiqueros. Como estaba
de alcalde Aníbal y de representante a la Cámara Jesús Ignacio
García, manipularon esos recursos ampliando el hospital y le
colocaron una placa grande que decía obra gestionada por Aní-
bal que ahí está. O sea que ahí él manipuló eso y el CIMA por
ningún lado se dejó ver para reclamar. Qué sorpresa cuando
luego fuimos y nos dimos cuenta en Popayán en una reunión
con salud que dijeron que hubo cumplimiento de los acuerdos:
ampliación hospital Mercaderes, tantos y tantos millones ejecu-
tados. Ahí nos dimos cuenta de que era plata pues es de la or-
ganización del Macizo porque en esos tiempos, si mal no estoy,
308 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de San Lorenzo,
Nariño, 2015.
309 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Almaguer, Cau-
ca, 14 de agosto de 2015.
310 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de Santa Rosa,
Cauca, 25 de julio de 2015.
203
Crecer como un río
era Walter A. el coordinador del CIMA y nunca nos informó
nada de eso. Por eso pasaron esas cosas311.
Con los agrosembradores y las mujeres maciceñas, el
CIMA resiste312
- Creo que parte de lo que es el Macizo, es [que es] un proceso
oral. Entonces también yo he sido un vocero de esa realidad que
hemos construido y seguramente si uno se va con otros compañe-
ros pues también encuentra lo mismo: con el médico; bueno con
muchos de poder ejercer el principio del lenguajiar. Entonces está
el primer mandato que así que me acuerdo: reforestar el Macizo
y el cerebro. Creo que es un mandato de allá cuando hicimos la
escuela de gobierno, que es el que le ha dado el sur a toda esta
propuesta. Ese ha sido como el camino de decir: somos diferentes,
pensamos diferentes, que nos estamos pensando en hacer las co-
sas de manera diferente, de manera distinta y eso nos puede dar
frutos. Entonces dijimos que íbamos a reforestar el Macizo por-
que, aunque era la gran fábrica de agua, estaba blandito porque
las aguas se estaban acabando. Entonces acordarse de eso era muy
fácil. Y el cerebro porque el modelo que nos habían traído no era el
modelo que necesitaba el Macizo. Ese modelo de revolución verde
no era para esa zona y ni menos el modelo de reforestación con
pino y eucalipto que proponía Cartón de Colombia en esa época.
Ni tampoco el modelo de vender el agua que propuso en su mo-
mento Agua Cristal, el grupo Ardila Lule. Son modelos que no son.
Nosotros creemos que tenemos como un compromiso de cuidar
el Macizo, de cuidar el agua, pero para que esa agua integre a Co-
lombia, por ejemplo, con el proceso de integración que favorezca a
311 CNMH-CIMA, entrevista 0030, maciceño adulto, Mercaderes, Cauca, 2016.
312 El CIMA construyó la propuesta agroambiental que permite motivar la orga-
nización hacia adentro y hacia afuera construyendo región en las dos vías porque
eso permite seguridad a sus dirigentes y militantes, a la vez que es un atractivo para
la gente que no es del CIMA, porque dicen que el CIMA nos ha permitido mante-
nernos en el tiempo.
204
5
El Macizo vuelve a rugir
los campesinos, que favorezca su economía, su cultura. Ese tipo de
cosas pues que son cosas que se han avizorado desde ahí. Otro man-
dato que creo es una consigna del movimiento social: defender el
territorio, la vida digna, el proceso social. Creo que eso resume tam-
bién mucha cosa dentro de la propuesta del CIMA. Pero también
consumir lo que comemos, comer lo que producimos; casi que los
mandatos también, no sé por qué van como de a pachas. Lo otro,
productos conocidos de gente conocida, que fue el último mandato
que hicimos en la última asamblea que tuvo el Macizo Colombiano,
la segunda asamblea. Ha tenido dos en la historia del movimiento…
Aquí el CIMA, por el principio de lenguajiar y de las vocerías y
de la identidad, hemos querido tener un lenguaje propio. Enton-
ces los compañeros de cultura empezaron con el cuento de que ha-
bía que sembrar cultura y empezaron a denominar a la gente que
ellos trabajaban: sembradores culturales del Macizo. Y el proceso
era un proceso, creo que era, como lo dije hace rato, transversal.
Entonces dijimos: hombre, asumámoslo, la palabra que sacaron
los de cultura y nosotros pongámosle agrosembradores o sem-
bradores agroambientales. Lo empezamos a [trabajar] pues con
los municipios de acá de Rosas, de Timbío, pues todos lo que son
del Macizo: Sotará, Almaguer, San Sebastián, parte de La Vega,
respetando el proceso fuerte [de allá] el proceso del movimiento
campesino de La Vega; Almaguer, Santa Rosa, Patía, Florencia,
Mercaderes, Sucre, Bolívar. Y en Nariño: San Sebastián, San Pablo,
San Lorenzo, La Unión, San José de Albán, Taminango, La Cruz.
O sea, toda esta primera etapa fue de concepción, de construc-
ción… la primer escuela de gobierno empezamos a hacerla como
acá casi Cauca solamente y con los municipios que dije, con La
Vega y Balboa fuera del Macizo, o fuera del movimiento del Maci-
zo, no porque sea CIMA y ya en adelante sí lo de agrosembradores
que ya fue como la segunda etapa que arrancó ya después del de
2000, ya eso se hizo con Cauca y Nariño porque ya pertenecían
acá. Hicimos una escuela o parte de las experiencias que nosotros
estábamos buscando [o] lo que tuvimos [que salir] a buscar afue-
ra. Nosotros venimos también de la escuela de Surcos Comunita-
rios, en esa relación que teníamos con Surcos Comunitarios [que]
205
Crecer como un río
es una experiencia que está en Timbío. Allá fuimos a compartir,
casi que una semana de ver también cómo ellos hacían las cosas y
ellos también tenían una Escuela Agroambiental313.
[Sin embargo, como habíamos dicho] la etapa del paramilita-
rismo 2000-2006 fue muy fuerte, quebró y liquidó a muchas orga-
nizaciones sociales en Colombia, pero el CIMA fue capaz de salir
adelante con la propuesta de las Escuelas Agroambientales que
fueron un puntal para salirle al paso a ese problema y lograr que
la organización no se fuera al suelo.
El papel de los agrosembradores se convierte en una estrate-
gia de bajo perfil que fue caminando con una propuesta políti-
ca que facilitó la construcción continua del Plan de Agua, Vida
y Dignidad. A eso se le suma que en los tiempos de machismo la
organización sale jalonando temas de género y promoviendo la
participación de las juventudes para seguir construyendo región
en el Macizo Colombiano314.
Desde el 99 que hubo paro en Galíndez, a las mujeres nos ha-
bían invitado con anterioridad porque fueron a mi comunidad,
motivaron mucha gente, las organizamos en comisiones y parti-
cipamos en la movilización. Hubo bastantes compañeras, conocí,
me conocieron, me entusiasmé más con esta integración.
Como mujeres maciceñas nos empezamos a motivar con Mar-
celita, Elsy, Olga y de cada municipio había una o dos, con los
agrosembradores trabajamos de la mano en las huertas caseras y
lo bonito que éramos mayoría, teníamos un sitio común para sem-
brar café en lugar de la coca u otro cultivo de uso ilícito.
Luego organizamos un grupo de abuelos en Bolívar, la mayo-
ría eran mujeres, hipertensos, diabéticos, otros muy sanos eran
artistas, el mercado era los viernes y sábados, se había perdido la
costumbre de vender hortalizas y verduras. Sin embargo, había
un espacio en mi casa para sembrar y junto con otras compañeras
optamos por conseguir semillas, cultivarlas y llevarlas al mercado
313 CNMH-CIMA, entrevista 0116A, maciceño adulto, Popayán, Cauca, 2015.
314 CNMH-CIMA, conversatorio regional de daño, municipio de Mercaderes,
Cauca, 14 de julio de 2016.
206
5
El Macizo vuelve a rugir
del pueblo, así nos fuimos organizando y terminamos con trece
eras315 [de tierra en el solar].
Poco a poco se fue aumentando el número de familias y de mujeres
cabeza de familia, un grupo se llamó Revivir, luego ya lo fomentamos
con el apoyo de Alex de Fundecima. Fue creciendo el grupo; cada
hogar hizo su huerta casera, teníamos para el consumo y para el mer-
cado del sábado: lechuga, tomate de mesa, verduras, cilantro, acelga,
entre otras. Así nos fuimos complementando hasta avanzar con los
frutales como piña, lulo, papaya y el limón común, que estaba total-
mente perdido. Revivió el ají pique, el ají del amarillo que gusta mu-
cho, toda esa experiencia me encantó e hizo que me integrara más al
CIMA formando más grupos y aumentando las mujeres organizadas.
El trabajo comunal era muy importante, he aprendido y parti-
cipado de muchas actividades. A mí me encanta estar en la min-
ga, porque considero que no es un trabajo rutinario; integra,
desahoga física y sicológicamente, se comparte conocimiento,
experiencia y se siente esa alegría de lo que es compartir estando
en familia, por eso es un trabajo especial donde participan las
mujeres, también de los eventos que hace esta organización que-
dan grandes enseñanzas.
Recuerdo tanto cuando escuché el himno del Macizo por
primera vez. Me gustó mucho, mi familia es música y El Morro
[corregimiento de Bolívar] ha sido uno de los escenarios en los
que se ha construido el CIMA. Siempre han participado en el
movimiento, eran más los hombres pero a medida que surgían
más paros aumentó la participación de la mujer. En mi casa,
por ejemplo, somos tres mujeres y un solo varón, respecto a mi
papá yo sentía que no tenía las fuerzas para eso, dijimos: tocará
reemplazarlo. En el corregimiento del Morro hay mucho lide-
razgo, prueba de ello es que se han tenido ya dos alcaldes del
Morro en el municipio de Bolívar y entre ellos una alcaldesa,
cada día con más ánimo nos sentimos orgullosas de ser muje-
res maciceñas.
315 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria mujeres, municipio de Pa-
tía, Cauca, 18 de septiembre de 2015. Era es un surco de tierra en el que se cultiva.
207
Crecer como un río
Esto de ser valiente se lleva en la sangre, pudimos acompañar y
hemos tenido muchas ganas de salir a luchar a las vías, a mí desde
pequeña me gusto el tema del liderazgo en la comunidad, también
estuve en la oficina de desarrollo comunitario en Bolívar; Nancy
en El Morro era del proceso comunitario, con ella empezamos a
promover el trabajo organizativo con mujeres y adelantar proyec-
tos. Dejamos muchas cosas allí, ahora quiero decir que Maricela,
así no esté, las mujeres seguiremos organizadas trabajando en pro-
yectos cafeteros y participando en otros tantos procesos. Siempre
venimos trabajando desinteresadamente. Eso implica también ver
cómo se lleva la vida personal y por eso muchas tomamos la deter-
minación de estudiar y formarnos como profesionales.
Antes de llegar al proceso de mujeres CIMA, en Almaguer tuvi-
mos la oportunidad de trabajar con mujeres, pero en zona indíge-
na; queríamos trabajar con los hombres un proceso diferente. Por
ejemplo, en las JAC siempre eran ellos los que participaban, pero a
las mujeres sólo nos buscaban para ser las secretarias con poca in-
cidencia en la toma de determinaciones comunitarias, poco a poco
se fue trabajando para que eso cambiara. Nosotras en el reguardo
de Caquiona comenzamos un proceso con la compañera Omaira.
Era empíricamente, empezamos con huertas con apoyo de recur-
sos del resguardo, con crías de especies menores; otro grupo criaba
ovejas, pero era algo aislado. Hubo una compañera Amparo que
trabajaba también en esa dinámica.
En Santa Rosa comenzamos un grupo muy pequeño: Vita, Derli
y Doris Omaira; mujeres soñadoras nos llamábamos y en ese tiem-
po estábamos gobernados por lo que dijera un grupo armado.
En Galíndez nosotras hacíamos organización en el pueblo porque
tocaba mandarles comida y eso también cuenta como aporte im-
portante en las movilizaciones.
Luego en el 2000 como mujeres soñadoras abrimos una convo-
catoria más amplia y pasamos a llamarnos: Asociación para el De-
sarrollo de Santa Rosa, con una novedad y era que invitábamos a
los hombres y los hijos también, es decir, a la familia. Nosotras faci-
litamos que a raíz de eso hubieran otros grupos; grupos hermanos.
Nos hicimos conocer, fuimos a la Alcaldía empeñadas en el traba-
208
5
El Macizo vuelve a rugir
jo, luego el CIMA buscó agrosembradores, nos pintaron pajaritos
hermosos y junto a nosotras avanzamos en el trabajo organizativo.
Para llegar al CIMA muchos grupos de mujeres lo hicimos por
medio de los agrosembradores, nos proponíamos crecer a través
de lo agroambiental que era a la vez político y eso facilitó protago-
nismo respecto a otros grupos de deportes o así pero que no eran
tan políticos316 (ver mapa 12).
[En San Lorenzo, Nariño, después de la movilización del 99]
organizamos a las compañeras nariñenses en la Red de Mujeres
Lorenceñas Las Gaviotas. El objetivo principal era hacer grandes
asambleas aprovechando la conmemoración del día de la mujer.
En una del 8 de marzo del año 2000 convocamos a más de dos
mil personas y teníamos consignas alusivas a los derechos de las
mujeres, como era algo nuevo la gente decía: ¿qué les paso a estas
mujeres?, ¿se volvieron locas?, ¿qué están gritando?317.
- Hasta en 2004 se llamó Red de Mujeres Lorenceñas Las Ga-
viotas, pero luego cambiamos el nombre a Red de Familias Loren-
ceñas Las Gaviotas318.
- Este proceso se empezó a fortalecer con los agrosembrado-
res, esa semillita que sembramos las mujeres en el corazón hizo
que saliéramos adelante y pensáramos en grande. En Timbío, to-
dos comenzamos a participar desde lo agroambiental porque ahí
se organizaron las familias y empezamos a hacer proyectos para
la diversificación del huerto revuelto, aprendimos que con el pe-
dazo de tierra sí podíamos trabajar. También lo de los Centros
Integrales de Servicios, con Jimmy, él es un recogedor de todas
las mujeres y de los fundadores de toda esa semilla.
En ese tiempo se trabajó la juventud, la familia, se participó
en las marchas con muchas compañeras y nos integramos como
agrosembradoras también. Por ejemplo, en El Patía nos conoci-
316 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria mujeres, municipio de Pa-
tía, Cauca, 18 de septiembre de 2015.
317 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de San Lorenzo,
Nariño, 9 de septiembre de 2015.
318 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de La Unión, Na-
riño, 17 de julio de 2015.
209
Crecer como un río
mos como familias en la finca de la hermana de Jimmy y en el
intercambio de sabores y saberes319.
- Durante proceso de violencia que hubo acá y la persecución de
paramilitarismo el huerto revuelto permitió resistir como propuesta
de la mujeres del Macizo en la parte agroambiental y se jalonó desde
el área de derechos humanos, desde la comida y desde las fincas de
referencia agroambiental, también desde la cultura, el sembrar, cose-
char y compartir. Así vemos que el movimiento tuvo un escampadero
para poder seguir haciendo organización social, la idea de producir
para comer, pero también de que el producto que se produce en la
huerta, se compartiera de manera solidaria entre campesinos.
La economía solidaria y el trueque entre campesinos también es
movilización en contra de esa victimización porque es una de las
máximas expresiones de la solidaridad de la gente, ellos vienen con
lo poquito que se tiene pero lo comparten con sus compañeros de
vereda o municipio que a veces no conocían. Empiezan a mirarse
la similitud, que las luchas son como iguales, así pudimos empezar
a tejer los sueños y caminos para seguir resistiendo en el territorio
mientras construimos vida digna en el Macizo Colombiano.
La orfandad de las comunidades de esta región a la cual las
sometió el Estado hizo que se juntaran.
El Macizo como ecosistema abarca siete departamentos, casi
unos siete millones de habitantes, entonces se empieza a cons-
truir la idea de región sobre la base de una riqueza ambiental
y cultural del territorio; sus características físicas de montaña.
Había que organizarse para confrontar al Gobierno y hacer una
construcción propia, una propuesta de agricultura en ese ecosis-
tema frágil, un proceso de recuperación de nuestra identidad,
historia y cultura, así como proyectar una cultura política de la
participación en los municipios mediante cabildos populares y
presupuestos participativos. Todos estos cometidos que se tradu-
jeron en propuestas fueron producto de la movilización320.
319 CNMH-CIMA, conversatorio regional de memoria mujeres, municipio de Pa-
tía, Cauca, 18 de septiembre de 2015.
320 CNMH-CIMA, entrevista 0116, maciceño adulto, Patía, Cauca, 2016.
210
5
El Macizo vuelve a rugir
Se piensa y se construye la surcolombianidad
La construcción de región se ejerce y vincula la idiosincrasia
del campesino y la campesina del Macizo. Este es un despertar
en el que empezamos a reconocer que este es nuestro territorio,
nuestra tierra y nosotros la habitamos con nuestro proyecto de vida
individual y a veces colectivo. Allí empezamos a tener visión de or-
ganización, pues no somos seres individuales, nos damos cuenta
de que debemos buscar construir comunidad, estar en lo común,
unidos y organizados con un objetivo común que se ve reflejado en
logros como la construcción de un plan de vida, agua y dignidad
del Macizo, en donde pensamos la integración de las cuencas, de
los pueblos, de las veredas, las Juntas de Acción Comunal y de los
productores agrícolas. Esto ha sido una construcción propia; nos
ha tocado pensar con mucha creatividad lo agroambiental, la edu-
cación, la defensa de los derechos humanos, de los derechos de las
mujeres, la cultura, los jóvenes, siempre con sentido de pertenencia
al territorio y sentido de dignidad. En últimas es toda una propues-
ta de una democracia y participación política más incluyente.
Una de las grandes conclusiones de este caminar es que el
CIMA construye región partiendo del pensamiento propio,
siempre construye propuestas. No es sólo que se proteste de ne-
cios, se tiene propuestas que permiten motivar hacia adentro y
hacia fuera, y se convierte en el atractivo para las personas que
están por fuera del CIMA, eso nos ha permitido participar en
los gobiernos locales y regionales, avanzar y mantenernos en el
tiempo (ver mapa 12).
Gracias a eso se superó la etapa del paramilitarismo en la cual
muchas organizaciones se quebraron. En el CIMA fuimos capa-
ces de salir al camino con las Escuelas Agroambientales, desde
el rescate del agua, las semillas, los animales. Se buscaba resca-
tar la identidad, las costumbres y la sabiduría de campesino a
campesino, con el proceso adelantado por las mujeres, aunque
el machismo aún continúa y hay que ponerle cuidado al tema de
mujeres, y a la defensa de los derechos humanos, todo dentro de
una estrategia de bajo perfil.
211
Crecer como un río
Hacia el 2001 se empieza con otros actores a mirar el sur oc-
cidente como una región. Parmenio Cuéllar [gobernador de
Nariño], Floro Tunubalá [gobernador del Cauca], ambas gober-
naciones en las que participó el CIMA, junto a los gobernadores
del Tolima, Huila, Putumayo y Caquetá se empieza a pensarse de
forma alternativa una propuesta de país que ponía la oligarquía
en Colombia. Nos vimos como actor de construcción hacia den-
tro y hacia afuera en Alto Patía junto al CRIC y el Movimiento
Social del Alto Patía, donde llegamos a colocar posturas y meto-
dologías de construcción para que se hiciera de forma común,
que no se impusiera desde afuera sino que se construyera con las
propuestas que se venían desarrollando aquí.
La surcolombianidad fue importante. En ese contexto hici-
mos campaña por la vida y la defensa de los derechos humanos
con otras organizaciones que nos permitió prevenir a la región
de todo lo que se venía en términos de paras, de la toma del Ma-
cizo por parte del Ejército, principalmente los municipios fríos
de retaguardia del ELN, como eran San Sebastián y Santa Rosa.
En el marco de ambos procesos los paramilitares nos asesinan a
Enoc Samboní en Timbío, las FARC asesinan a Orlando Hoyos
[alcalde de Bolívar], y está el caso los concejales en Almaguer.
El conflicto armado y la fuerte oposición armada que hizo las
FARC dio para que varios de nosotros fuéramos amenazados,
tras lo cual no podíamos arrimar al territorio. Pasaron unos tres
o cuatro años en los cuales fue imposible entrar en el territorio,
no podíamos entrar de Timbío hacia el sur. Eso al mismo tiempo
que nos debilitó, nos fortalece; pues hicimos estrategias para po-
der llegar y seguir llegando a la región: las chagras, las fincas, la
participación directa de las mujeres -que tuvieron que ver con la
resistencia-, los radios de comunicación de onda corta, unos en
Santa Rosa, otros en San Sebastián, etc.321.
Sin embargo, algunos líderes de la organización por fuerza
de las amenazas, les tocó salir del país. El contexto adverso y el
321 CNMH-CIMA, conversatorio regional de construcción de memoria, munici-
pio Mercaderes, Cauca, 2016.
212
5
El Macizo vuelve a rugir
proceso de construcción de región ponen en primer plano las
alianzas con organizaciones como el CRIC322, con movilizaciones
fuertes, audiencias de derechos humanos en Popayán y en Cali,
caminatas fuertes y grandes que nos mostraron como región, en
parte gracias al apoyo de dos gobiernos amigos departamentales
que nos posibilitaron dar una lucha de frente. ¿Por qué los para-
militares no nos eliminaron del todo? Cuando llega con mucha
fuerza Chaux Mosquera323 y Uribe324, que estaba militando en el
Bloque Calima de las AUC. Si tenían nombres, conocían todo,
¿por qué no nos exterminaron? Esas siguen siendo preguntas que
nos seguimos haciendo.
Aún hoy somos importantes en la región del suroccidente,
pues en el Congreso de los Pueblos el año pasado [2014] hubo
un encuentro donde se definió la gran región: Amazonía, Pa-
cífico, Macizo y Huila. Dentro de la propuesta que se hace de
región se articulan organizaciones que tienen asentamiento en
322 Consejo Regional Indígena del Cauca.
323 El exrepresentante a la Cámara (1991–1994, 1994-1998), exsenador (1998–
2002), exgobernador (2004–2007) y exembajador en República Dominicana, Juan
José Chaux Mosquera, fue detenido el 18 de mayo del año 2009. A la fecha de ela-
boración de este informe tiene detención domiciliaria, siendo ratificado por la Cor-
te Suprema de Justicia el llamamiento a juicio por presuntos vínculos con grupos
paramilitares y por el presunto favorecimiento de estos a su campaña política a la
Gobernación del Cauca entre 2004 y 2007, sin contar otros cargos presentados en
su contra. Según el diario El Espectador: “Los excomandantes paramilitares Diego
Fernando Murillo, alias Don Berna y Evert Veloza García, alias HH le manifestaron
a las autoridades judiciales que el dirigente se había reunido con Freddy Rendón
Herrera, alias El Alemán; Carlos Mario Jiménez, alias Macaco; Salvatore Mancuso y
uno de los hermanos Castaño Gil”. “Corte Suprema dejó en firme llamado a juicio
a Juan José Chaux por parapolítica”, 12 de febrero de 2015. Recuperado de http://
www.elespectador.com/noticias/judicial/corte-suprema-dejo-firme-llamado-jui-
cio-juan-jose-chaux-articulo-543643, el 30 de junio de 2017. En octubre de 2016, la
Procuraduría General de La Nación solicitó a la Sala de Casación Penal de la Corte
Suprema de Justicia la absolución del exfuncionario y político caucano, sobre la
base de argumentar que no se allegaron pruebas que permitieran demostrar los
nexos de Chaux Mosquera con los paramilitares. El Espectador, “Procuraduría pide
absolver al exgobernador Juan José Chaux por parapolítica”. Consultado en http://
www.elespectador.com/noticias/judicial/procuraduria-pide-absolver-al-exgober-
nador-juan-jose-ch-articulo-663256, el 30 de junio de 2017.
324 Más allá del testimonio de memoria citado y expresado por los integrantes
del CIMA, no existe a la fecha sentencia que corrobore esta afirmación hecha por
los entrevistados.
213
Crecer como un río
el Putumayo, la zona Andina, y el Pacífico; algo que es inter-
cultural. Esos mandatos de La María en septiembre del año
anterior no están muy bien desarrollados, pero el CIMA debe
seguir aportando en la apuesta territorial como campesinado,
como sujeto de derechos. Eso debe articularse con otras organi-
zaciones que estamos confluyendo por medio de la plataforma
del Coordinador Nacional Agrario (CNA). Eso está junto a la
parte de gobernabilidad, de apostarle a las consultas previas en
el territorio campesino.
Construir región es la estrategia organizativa popular, es la
estrategia del CIMA, y en todo este tiempo nos hemos dado
cuenta que es difícil construir región. Hemos hecho bastantes
intentos: entre ellos la surcolombianidad y la gran región. Cuan-
do construimos el proyecto de la gran región se planteaba la
articulación con las organizaciones del Valle, Nariño, norte del
Ecuador, Putumayo, es que hasta hubo gente del Ecuador. Se
trabajó junto a los Franciscanos y se duró como dos o tres años
dinamizando un proceso organizativo itinerante. En unos inten-
tos hemos creído que por la vía institucional se podía lograr, en
otros desde lo organizativo y en otros desde la confluencia de la
movilización social, eso es lo que se viene trabajando. Hay varias
líneas y rutas, y seguramente tenemos que apostarle a hacerlo
desde todos los flancos. Es la única forma de construir poder
popular y de construir otro país; se debe ensayar desde una u
otra iniciativa. Por ejemplo, construir paz no se puede hacer
sin construir región. Cauca solo no puede, Putumayo tampoco,
entonces se debe buscar la comba al palo, hay que hacerlo más
incluyente, más posible.
Como resultado tenemos una experiencia acumulada tanto
en el éxito como en las dificultades. Lo político electoral ha
tenido una expresión más en lo local y en la construcción de
región dejó unos aprendizajes: la importancia de los cabildos
populares a nivel de Alcaldías y Concejos para gobernar; el blo-
queo del sistema a los gobiernos alternativos locales por parte
de las élites regionales y nacionales, el cual se debe acompañar
de la comunidad en la gestión; que los ejercicios electorales lo-
214
5
El Macizo vuelve a rugir
cales aportan a la construcción de región si se hacen de la for-
ma más transparente y correcta; aprender de las experiencias
de interlocuación entre los municipios de La Sierra y Almaguer
en términos de construcción de región; y que si no se definen
equipos para hacer seguimiento y acompañar administraciones
locales, lo más seguro es que tomen el rumbo de la individuali-
dad. El problema era que en ese tiempo teníamos más afán en la
movilización que por la administración pública misma.
No obstante, más importante que la experiencia, tenemos
retos: en las dos últimas décadas emprendimos el ejercicio de
construcción de región, acostumbrados a vivir en medio del
conflicto armado entre insurgencias y los grupos armados del
Estado, ahora el reto ante la desmovilización de las FARC es
inminente y muy seguramente también ocurra la del ELN. En
este contexto tendremos que proponernos a educar en una re-
gión sin guerrillas, un reto que no va a ser nada fácil porque
quién tendrá el control de autoridad en esos lugares, ¿quién lo
hace? Otra de las reflexiones importantes de este proceso de
construcción de región desde la movilización y una propuesta
política alternativa es que el trabajo se hizo recorriendo pueblo
a pueblo, vereda por vereda; un trabajo de hormiguita y un
caminar que no se puede perder ahora. El principio de integra-
ción ha sido un continuo caminar de los líderes CIMA. Tam-
bién es necesario tener en cuenta que este caminar se ha dado
dentro de un contexto de conflicto armado; donde a muchos
nos tocó pararnos ante militares y decir cuál era nuestra lucha,
con señalamiento de los paras, amenazas y panfletos. Pero se-
guíamos haciendo el trabajo, defendiendo el territorio por una
vida digna. Del mismo modo mucho nos tocó hacer reuniones
estando la guerrilla, fueran las FARC o los elenos, pero eso
no [nos] detenía porque teníamos unas razones para construir
empoderamiento con la gente. Otro problema era que en las
movilizaciones nosotros íbamos a motivar a las personas ha-
blando con ellas, convenciendo, y de pronto la guerrilla decía:
vayan. Eso generaba un problema porque ellos era a la fuerza y
nosotros con argumentos.
215
Crecer como un río
Ejemplo de esa forma de ser, hacer y pensar, es cómo se con-
serva la importancia de la oralidad y la palabra, el lenguaje para
convocar y movilizar. Así como persiste el marginamiento y ol-
vido del Estado, también persiste la iniciativa de movilización y
de poder desde las comunidades. La movilización ha permitido
negociaciones con el Estado. Y no hemos necesitado de políticos
ni de doctores para interlocutar, ha sido de forma directa, por
medio de nuestras vocerías y liderazgos. En medio del incum-
plimiento, los logros alcanzados sirvieron para que se sumaran
más personas y eso construye región. También se construye re-
gión cuando hacemos mandatos comunitarios y definimos sobre
territorios o cuencas hídricas. Mandatar y construir región son
ejercicios de gobernabilidad que hemos tenido, parando en la
carretera panamericana, haciéndonos ver, sentir. Se debe seguir
insistiendo en forjar un pensamiento basado en la igualdad so-
cial, en la movilización como estrategia de lucha, forjando mili-
tancia del CIMA en torno a la identidad maciceña, la producción
limpia y orgánica325.
325 CNMH-CIMA, conversatorio regional de construcción de memoria, munici-
pio Mercaderes, Cauca, 2016.
216
5
El Macizo vuelve a rugir
Mapa 5. Algunas de las organizaciones sociales y políticas con
actuación en municipios del sur del Cauca y Norte de Nariño
cuyos líderes fueron victimizados. 1991 - 2002
Fuente: Elaboración propia, base cartográfica IGAC. Base de datos CIMA – CNMH.
217
Crecer como un río
Mapa 6. Municipios del sur del Cauca y norte de Nariño en los
que se presentaron asesinatos selectivos y masacres. 1991 - 2002
Fuente: Elaboración propia, base cartográfica IGAC. Base de datos CIMA – CNMH.
218
5
El Macizo vuelve a rugir
Mapa 7. Municipios del sur del Cauca y norte de Nariño. Total
de hechos victimizantes. 1991 - 2002
Fuente: Elaboración propia, base cartográfica IGAC. Base de datos CIMA – CNMH.
219
Crecer como un río
Mapa 8. Municipios del sur del Cauca y norte de Nariño con
actuación organizativa del CIMA. 1991 - 2002
Fuente: Elaboración propia, base cartográfica IGAC.
220
6
Caminos y siembras en épocas
de crisis y miedo
Marcha por la Vida y la Dignidad del Macizo. La movilización se desarrolló en la vía
Panamericana entre el peaje del Mango y El Bordo. Patía, noviembre de 2007. Fotogra-
fía: Camilo López Pérez — CIMA.
221
Crecer como un río
Resistencia y crisis de la organización a pesar de los
grandes esfuerzos del relacionamiento
No queremos plata, no queremos obras, lo que queremos es
la inclusión y la participación. Años después de la desmoviliza-
ción del M-19, [se recuerda] que los partidos tradicionales les
seguían diciendo guerrilleros, había que protegerse mucho,
siempre nos tenían en la mira, porque en este espacio se confor-
maron cuadros políticos importantes que luego hacen presencia
en los movimientos políticos locales, aunque con mucho temor
porque seguía la persecución, [por ejemplo] hablaron de Car-
los de La Sierra. En Mercaderes, surge Astul, desde la Alianza
Democrática-M19, allí hicimos tres intentos por llegar a la Alcal-
día [en Mercaderes], en el tercer intento llegamos a la Alcaldía,
para el período 1998-2000326.
Cuando se dio lo del alcalde Astul había una consigna: no que-
remos plata, no queremos obras, lo que queremos es la inclusión,
la participación y la información. Eso pedían, aun con enemigos
encima, era tanta la enemistad de políticos de los partidos tradi-
cionales que un día el señor esposo de la alcaldesa de ese tiempo,
Nuren, me cogió a puñaladas en la entrada de la Alcaldía porque
yo era un concejal a favor del pueblo. En ese tiempo la base tenía
ganas de saber cómo se administraba y así poder participar de la
distribución de los recursos. Inclusive, si en la distribución de los
recursos por alguna negociación no se puede participar, pues en-
tonces no vamos327.
No sé qué le pasó a Astul pero se nos cae todo el proceso comu-
nitario del municipio porque él no incluyó a ninguno de la base.
Entonces volvimos a decepcionarnos y quedamos con la mitad de
la fuerza y volvimos con Lucho Guerrero328, vuelven y nos castigan
de la misma manera y queremos hacer lo mismo donde podamos
estar presentes en la decisión, distribución y ejecución de los re-
326 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, Popayán, Cauca, 2015.
327 CNMH-CIMA, conversatorio de memoria municipio de Mercaderes, Cauca, 2015.
328 Alcalde municipal de Mercaderes 2003 – 2007.
222
6
Caminos y siembras en épocas de crisis y miedo
cursos. Según las leyes, el cabildo abierto y el presupuesto partici-
pativo y según la ley de información es lo que nos permiten para el
pueblo. Es decir, hacer control social, ¿a quién elegir?, ¿qué hacer?
Conocer el presupuesto municipal nos permitió darnos cuenta de
muchas irregularidades en el municipio329.
Exalcalde de Mercaderes condenado por vínculos
con grupos paramilitares
Luis Hernando Guerrero Santacruz (“Lucho Guerrero”) fue condena-
do en el año 2010 por vínculos con los paramilitares de las Autodefensas
Unidas de Colombia, particularmente con el Bloque Calima. Según la Fis-
calía General de La Nación: “El Juez Primero Especializado de Popayán
condenó a seis años de prisión a Luis Hernando Guerrero Santacruz, exal-
calde de Mercaderes (Cauca), por sus nexos con grupos de autodefensa. La
Fiscalía comprobó que el hoy condenado recibió apoyo de las AUC para
alcanzar la Alcaldía, periodo 2003 -2007, y que, además, recibió seguridad
de ese sector armado para obligar a la comunidad a realizar mingas para la
limpieza de la vía Mercaderes-San Joaquín. Miembros del Cuerpo Técnico
de Investigación, CTI, capturaron al exmandatario local… en Popayán,
luego de que un fiscal de la Unidad Nacional de Derechos Humanos y De-
recho Internacional Humanitario ordenara la aprehensión por el delito de
concierto para delinquir agravado. El Juez también condenó a Guerrero
Santacruz a multa de dos mil salarios mínimos legales mensuales vigentes.
Así mismo, por determinación del juzgador el condenado tendrá casa por
cárcel por problemas de salud”. Consultado en: http://www.fiscalia.gov.co/
colombia/noticias/condenado-ex-alcalde-de-mercaderes-cauca/. Recupe-
rado el 7 de julio de 2017.2017.
“Guerrero Santacruz, de 50 años, nacido en el corregimiento de San
Joaquín, llegó a la Alcaldía por el Partido Conservador. Antes de ese cargo
se había desempeñado como un activo dirigente agrario y ganadero en el
sur del Cauca”. Tomado de “Detenido alcalde por nexos con paramilitares”.
Consultado en: http://historico.elpais.com.co/paisonline/notas/Agos-
to242007/jud02.html, el 7 de julio de 2017. Guerrero fue secuestrado en el
año 2015 y a la fecha no se tienen noticias de su paradero. Por los hechos,
en el año 2017 fue capturada una persona en el municipio de Piendamó.
329 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de Mercaderes,
Cauca, 2015.
223
Crecer como un río
- Cuando finaliza la administración de Astul en Mercaderes en el
año 2000 y a pesar de muchos tropiezos y persecuciones, se continúa
con la aspiración a la participación político-electoral en alianza con
partidos alternativos. En Mercaderes es elegido como concejal en la
contienda electoral de ese mismo año el líder CIMA, Jaime, con el
aval de la ASI330, aprovechando las ganancias sociales de la moviliza-
ción de 1999 en Pilón-Galíndez. Yo fui electo concejal por el paro, yo
me metí y les dije: ¿puedo?, me están proponiendo, y dijeron: hágale,
es que es a usted que vamos a lanzar. Con este movimiento también
le hicimos la campaña a nivel local a Floro Tunubalá y para la Asam-
blea iba Carlos. Walter A. iba por la parte tradicional, no como Movi-
miento Cívico Independiente.
Se evaluó que se podía llegar a ser concejal del CIMA y me
postularon los líderes de las veredas, saqué la cuarta votación
de los nueve concejales. Apenas salimos del paro hicimos una
lista de gente, propuse a los negros y la tercera de la lista era Luz
Dary, una joven de mucho liderazgo en San Joaquín, nunca una
joven estudiante había estado en el Concejo. También se propu-
so a Matilde, otra mujer que venía luchando por los enfermos,
por los discapacitados. Después de que gané me faltó orientarme
con Asoinca y con el CIMA y el jefe de núcleo educativo fue a
la Registraduría y dijo que yo por ser profesor no podía asumir
como concejal y si lo intentaba me hacía sacar. Pues claro, en ese
tiempo estaba de enemigo el alcalde Aníbal, les daba miedo por-
que yo podía hacer control político, entonces me tocó renunciar
después de firmar la posesión. Allí fue un problema porque nos
dejamos amenazar y desde el CIMA, sabiendo que teníamos una
lista de concejales, nos dejaron solos. Ganamos en ese momento
pero también perdimos.
El proceso de trabajo de base acá en Esmeraldas, Mercaderes,
dura como 15 años, desde la montaña. Yo ahora hablo con la gen-
te y la gente dice: nosotros queremos otra vez trabajar. Dicen: ¿no
será que el CIMA se le mide otra vez a orientar, a apoyar, a finan-
330 Antiguamente era el partido político Alianza Social Indígena. En la actuali-
dad es la Alianza Social Independiente.
224
6
Caminos y siembras en épocas de crisis y miedo
ciar? ¿Por qué? Estamos en eso, es el último cartucho que nos que-
da. Me apoyan 15 veredas y me dicen: usted no puede decir nada
sin el mandato de nosotros. Si lo hacemos bien, ganamos todos.
Si lo hace mal, pues fuimos nosotros. Si salgo al Concejo pues
ganamos, vamos a poner una ley comunitaria: que los beneficios y
los beneficiarios sean públicos. Les estamos diciendo a los líderes
politiqueros que no es así, pero cuando el pueblo no participa en-
tonces las cosas se abortan, entonces los más golpeados somos la
cordillera, porque ponemos los votos y no recibimos nada331.
Gobierno alternativo, los esfuerzos por el relacionamiento
- En ese momento nos seguían persiguiendo los partidos polí-
ticos tradicionales, nos seguían señalando como guerrilleros. Sin
embargo, le jalamos a lo electoral nuevamente porque esa fue la
orientación del CIMA: participar. Por eso con el movimiento cí-
vico de Mercaderes le hicimos campaña a Floro Tunubalá como
candidato a la Gobernación del Cauca y a Carlos candidato a la
Asamblea Departamental332.
La elección de Floro Tunubalá como gobernador del Cauca y
de Parmenio Cuéllar como gobernador de Nariño también surgió
por el paro del 99. Aprovechando ese auge, nosotros seguimos
con el proceso de agrosembradores, pero también con la intercul-
turalidad, dinamizando desde el trabajo cultural y desarrollo del
plan de vida, iniciamos con las tomas artísticas itinerantes, para
no dejarnos invisibilizar por la violencia. En ese momento nace
también la mujer maciceña como estrategia para no dejarse invisi-
bilizar y, bueno, nos hemos ido transformando porque hemos te-
nido reconocimiento y recursos, el gobierno de Floro y Parmenio
apoyaron mucho el proceso de surcolombianidad333.
331 CNMH-CIMA, entrevista 0017, maciceño adulto, Mercaderes, Cauca, 2015.
332 CNMH-CIMA, entrevista 0017, maciceño adulto, Mercaderes, Cauca. 2015.
333 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria proceso de mujeres, El Bordo,
Cauca, 18 septiembre de 2015.
225
Crecer como un río
En el año 2000 hicimos una campaña por la vida y defensa
de los derechos humanos, con otras organizaciones, incluidas la
ANUC-UR, que nos permitió a nosotros prevenir a la región de
todo lo que se venía con el tema de la toma del Macizo por parte
del Ejército Nacional, donde supuestamente el ELN tenía la reta-
guardia y control. Es importante tener en cuenta el asesinato de
Enoc Samboní, Orlando Hoyos Méndez, de los concejales en Al-
maguer y las amenazas de varios líderes que no podíamos arrimar
al territorio. Pero a pesar de la victimización nos fortalecemos,
establecemos y planteamos unas estrategias: la chagra, las fincas,
la participación directa de las mujeres, y unos radios de comunica-
ción. En ese momento [eso] nos permitió tener una comunicación
fluida, por eso la organización se sostuvo, se mantuvo, el CRIC fue
un aliado importantísimo en ese tiempo334.
- Yo siendo alcalde [en el Bordo-Patía] la primera amenaza de
los paramilitares ocurrió en mayo del 2001, o sea, llevaba cua-
tro meses o cinco meses de ejercicio como alcalde y esa amenaza
fue una amenaza pa’ mucha gente. O sea, enviaron un fax a una
emisora, creo que fue a la emisora de Radio Súper en Popayán
donde estaba amenazada la dirigencia del Asoinca; amenazaron
la dirigencia de Asoinca, amenazaron la dirigencia del CIMA, to-
dos los dirigentes del CIMA y aparecíamos como cuatro o cinco
alcaldes, estaba el alcalde de Florencia, Cauca que era líder del
CIMA… él apareció en la lista de los amenazados, aparecía yo y
no me acuerdo qué otros alcaldes. Entonces de ahí en adelante,
además de intentar gobernar todo fue un esfuerzo enorme por la
defensa de los derechos humanos en la región. Los paramilitares
entraron como en marzo más o menos hasta allá al Patía. Inicial-
mente como ocurre en muchas regiones, como en el mismo libre-
to, entonces con advertencia de limpieza social… bueno, cosas
así… con esa amenaza decidimos con Henry, que era el secretario
de Gobierno, con Diego Jaramillo y obviamente con Floro… ahí
hicimos como una ruta digamos, para ver cómo enfrentamos esa
334 CNMH-CIMA, conversatorio identificación del daño colectivo, Mercaderes,
Cauca, 14 de julio de 2016.
226
6
Caminos y siembras en épocas de crisis y miedo
situación y parte de lo que decidimos trabajar fue buscar solida-
ridad y respaldo de organizaciones de derechos humanos en Bo-
gotá y de comunidad internacional. Entonces, ya junto con Floro
y con Henry hicimos contacto… pues yo conocía el Cinep desde
antes, pues yo obviamente busqué al Cinep. Henry y Floro bus-
caron a la Corporación Minga de Bogotá, ellos a su vez metieron
mucha más gente en Bogotá. Entonces se armó como una especie
de alianza en Bogotá para colaborar tanto al gobernador como a
los alcaldes… al movimiento social, pues, del Cauca en la defensa
de los derechos humanos. Eh, creo que fue en ese año que mata-
ron a un concejal que era del CIMA, de Santa Rosa, lo mataron
en Timbío [Enoc Samboní].
En ese mismo año y esa fue una de las primeras, digamos como
advertencia, o sea, van en serio. Van contra el movimiento social.
Entonces ya en esa estrategia de defensa de los derechos humanos
obviamente pues nos reuníamos con todos: con el CIMA, con la
Gobernación, con la gente de Asoinca con… bueno, no me acuer-
do, muchas organizaciones sociales a nivel regional del Cauca
pues pensando colectivamente bueno: ¿cómo hacemos?, ¿cómo
nos defendemos?, ¿cómo denunciamos?
[Sin embargo en el Patía] yo solamente fui alcalde un año, o
sea, todo el año 2001 y hasta febrero del 2002… sí se atendían el
tema de acueducto de cosas así, del pago de los docentes, pero
muy mínimo lo que uno podía dedicarse, hacer gobierno como
tal… terminé haciendo [de] defensor de derechos humanos… Yo
salí del Bordo el 17 de febrero y yo salí del país el 26 de marzo. O
sea, pedí vacaciones y luego una licencia porque la idea, o sea, la
gente del equipo de gobierno de Floro no querían que yo me fue-
ra ni por el diablo; querían que me quede. Entonces me decían:
bueno, más bien presente una licencia, no sé qué, esto va cambiar,
usted puede volver. Y no. Yo salí hacia Holanda y no, yo me comu-
nicaba por internet y no, eso estaba peor, peor. Pero yo dije: no,
era de altísimo riesgo volver. Entonces de todas estas denuncias
este coronel está en la cárcel, el coronel de la Policía que les digo
que estuvo en Timbío, en Santander, Popayán, está en la cárcel. De
ahí viene la vinculación de Juan José Chaux que también está en
227
Crecer como un río
la cárcel, aunque fue gobernador después, pero desde allá venía ya
la denuncia de la participación de los ganaderos y ahí estaba Juan
José. Hay no sé cuántos policías presos todavía porque a mí me
dicen los concejales que como quince días después de mi salida,
cuando ya estaba fuera del país que vino esta mujer de apellido
Perdomo, de la Fiscalía de Bogotá, de Derechos Humanos, se vino
con camiones y echaba paras y policías en el mismo camión y los
sacó. Entonces mi salida la gente la reconoce como [que] sí sirvió
porque finalmente los capturaron a muchos, a paras y a policías.
Entonces por eso paró, cuando yo salí, paró un poco la matanza,
aunque después mataron algunos más, pero ya no fue tanto, tan-
to, tanto como estaba cuando yo estaba en ejercicio.
Yo… me vuelvo mierda, o sea, uno termina muy, muy, muy mal.
El exilio… una experiencia horrorosa, allá… pero digamos el trato
que dan los países de la Unión Europea es denigrante, es tenaz, o
sea, a mí me daban una comida al día y tres euros diarios para so-
brevivir y vivía en centros de refugiados con cinco personas más en
un cuarto como esto. O sea, un trato tenaz, fue muy, muy difícil…
El tiempo entre reconocerme como exiliado político duró siete me-
ses, durante esos siete meses estuve en esos lugares así, después ya
me permiten salir y vivir como un poco más diferente, pero yo no
aguanto, no aguanto esa vida. Entonces yo llego a unos estados de
depresión espantosos, yo llegaba tres, cuatro noches sin dormir, o
sea, no comía. Entonces yo me refugié en el deporte, yo hacía atle-
tismo como loco: correr y correr y correr y llegué a un momento en
que ya no soporté más, ¿ya? O sea, peso normalmente 74, 75 kilos,
estaba pesando 60 kilos y así, sin dormir, enfermo, entonces yo dije:
no, yo me regreso. Y por eso decidí regresarme. Allá obviamente,
pa’ la salida de aquí pa’lla sí me ayudaron pues con tiquetes con
todo pero para la regresada pues no había quién. O sea, a quién
le digo yo: vea, ayúdeme… porque si yo les decía a la gente que me
ayudó a salir que me quería volver, me decían: ¿usted está loco?,
¿cómo se va a volver? O sea, no, no. Entonces lo que hice allá… en
Europa tuve apoyo muy bueno de Amnistía Internacional335.
335 CNMH-CIMA, entrevista 0111, maciceño adulto, Popayán, Cauca, 2015.
228
6
Caminos y siembras en épocas de crisis y miedo
- Yo recuerdo que en ese momento pues habían formado un
grupo en la universidad que se llama Territorio Libre, igual pues
también tenía su trabajo en la Fundación336. Su papá, yo no sé,
sabía varias cosas que podrían… haber generado la situación.
Siempre se bajaban igual panfletos a la Universidad [del Cauca]
diciendo que estos son los guerrilleros de la Universidad, y no sé
qué, y sí sé cuánto… Y entonces en algunos aparecía su nombre.
Y si no llegaba [el panfleto], llamaban a la casa amenazando. Y si
no entonces, era por parte de don Miguel337. Y en muchas ocasio-
nes había personas que lo seguían. Habían motos siguiéndonos…
pues yo nunca estaba pendiente de quién estaba en la esquina o
quién no, porque yo no desarrollé eso… pero él sí siempre sabía
qué había. Cuando había alguien siguiéndonos, siempre sabía que
había alguien siguiéndonos. Es más, cuando nos fuimos, muy di-
simuladamente, mi mamá sí sabe, pues que don Miguel siempre
tuvo escoltas. ¿Y por qué? Que porque era sindicalista y no sé qué.
Cuando nos fuimos mi mamá salía de su trabajo y me dice que
más o menos una semana hubo alguien siguiéndola, que [a] ella
le parecía muy raro.
Pues finalmente, a pesar de que la salida fue como fue, y de que
tuvimos que quedarnos más tiempo de lo que habíamos pensado,
el exilio, como te decía ahora, no fue para mí tan difícil. ¿Por qué?
Porque yo me sentía más segura allá que acá y más estabilizada…
No estaba todo el tiempo pensando en que no va a llegar, ni que
tenía que salir a trabajar y que se iba a ir todo el fin de semana y
que no iba a poder verlo, ni que íbamos a estar un mes por fuera…
O sea, que no teníamos una estabilidad emocional mayor que la
que tenemos acá. Entonces yo le decía: bueno y yo sé que nos va-
mos para Colombia y vuelve otra vez el trabajo y todo el estrés del
trabajo… y todo el tiempo que le dedica… es que eso [es] mucho
tiempo... no sé hace cuántos fines de semanas no estaba con noso-
tros, hasta hoy. Entonces son como todas esas cosas… Pero el exi-
336 Se refiere a Fundecima, la Fundación Estrella Orográfica del Macizo Colombiano.
337 Se refiere a que las amenazas llegaban también a Miguel, dirigente del CIMA,
quien también debió salir del país exiliado.
229
Crecer como un río
lio para mí no fue, teniendo en cuenta esas cosas, no fue difícil. Es
más, a veces yo decía: no, yo no me quiero ir por eso. Pero bueno…
luego conocer gente que ha vivido situaciones mucho más difíciles
o que para mí eran mucho más difíciles, o como digo, si es que yo
no asumía o no me daba cuenta de exactamente qué era lo que él
estaba viviendo, entonces no sé… los buenos tiempos que vivimos
en el exilio, porque como digo, pues a pesar de que fue un exilio,
no fue un exilio tan sufrido y tan mal.
O sea, el hecho de querer estar aquí para él sí era algo muy
agobiante. Pero luego los dos teníamos claro que el vivir allá nos
enseñó cosas y que el vivir allá tampoco fue difícil en el sentido de
que tenía trabajo, de que podíamos, pues, llevar una buena vida,
mientras estábamos allí. Porque él siempre estaba pensando en
estar aquí, siempre. Yo, como vuelvo y repito, yo no. Yo siempre de-
cía: nos devolvemos para Colombia y para mí va a ser muy difícil,
mantener como esta relación como la tengo aquí. Pero bueno, vol-
vimos y la verdad ha sido difícil, que él retome su trabajo y volver
a sentir como cosas que antes… pero bueno, trato de llevarlo. Y él
trata de que el trabajo no sea tanto como antes, y de darme la tran-
quilidad de que está bien. Antes no me llamaba y no... pero ahora
él sabe que yo me preocupo y entonces creo que es un poquito
más consciente de eso. Entonces pues yo creo que los dos hemos
puesto de parte de los dos para que la cosa no sea tan difícil338.
- (…) bueno, a nosotros nos persiguieron líderes, nos han ma-
tado a varios líderes, los paracos nos mataron varios líderes, las
amenazas que tuvimos, los desplazamientos que hubo que hacer
de nuestros líderes, de nuestra gente, varios de nosotros incluso
nos tocó salir del país. A nuestras mujeres les tocó en un momento
determinado ponerse a la cabeza de la organización social en el
año 2003, 2004, 2005, 2006. Esos fueron tiempos donde la organi-
zación pues tuvo y sostuvo una crisis bastante difícil, pero nuestros
campesinos se pudieron resistir en sus territorios y los que salieron
volvieron… entonces nosotros ahí no sufrimos lo que sufrieron
otras regiones y otros municipios… y bueno, fue una práctica que
338 CNMH-CIMA, entrevista 0117, maciceña adulta, Popayán, Cauca, 2015.
230
6
Caminos y siembras en épocas de crisis y miedo
incluso se vivió en varios municipios acá. Por ejemplo, Cajibío.
En Cajibío la presencia paramilitar fue grande y hubo masacres
y todo y la gente… los líderes se salieron de las casas y estuvieron
por fuera varios meses incluso… pero muy cercano, casi que vi-
viendo por fuera de su parcela y acampando afuera para… no ser
en determinado momento, objeto de una masacre o de un asesina-
to. Pero fue así (ver mapa 10).
(…) en el año 2004 arrancamos con movilizaciones hacia La
María339… bueno, en el año 2004 yo tengo que salir del país. En el
año 2005 cuando regreso me tienen armado un bochinche acá y
todo un montaje y me detienen. Me hacen el montaje, me tratan
de desprestigiar por todo lado… el momento de amenazas… Sí,
eso es bastante acelerado contra alguna gente de acá, pero en el
caso mío pues muy particular contra mí. El DAS340 me prepara
toda una celada, todo un montaje… voy a la cárcel… se viene todo
el proceso jurídico después de que salgo de la cárcel… pero las
cosas se venían moviendo y se venía dando la movilización. Se pre-
para lo del 2006 que es la Cumbre de Organizaciones Sociales, se
da la cumbre… participamos en ella ya como CIMA y CNA [Coor-
dinador Nacional Agrario].
(…) toda una serie de hechos de amenazas a la organización,
amenazas a algunos de nosotros, [en] el caso mío amenazas per-
manentes aquí y en la CUT cuando todavía era presidente de la
CUT… luego mi salida del país. La persecución que después sería
objeto yo mismo acá por parte del DAS, el montaje que me hacen,
el encarcelamiento, la imputación de varios cargos… bueno… la
movilización de la gente precisamente apoyando mi libertad etc.,
etc. Es decir, todo eso hace, pues, que la situación del Macizo se
coloque bastante tensa… allanamientos ilegales, pues, robo de in-
formación, robo de armas. El arma mía, por ejemplo, el arma…
a mí se me metieron a la casa y se me robaron el arma y varia in-
339 Resguardo de La María en Piéndamo, Cauca, declarado por el Consejo Regio-
nal Indígena del Cauca, CRIC, como territorio de convivencia, diálogo y negocia-
ción, aproximadamente en el año 2000.
340 Departamento Administrativo de Seguridad, adscrito directamente a la Presi-
dencia de la República de Colombia.
231
Crecer como un río
formación… bueno. Eso hace pues que el grado de victimización
de la organización en los años 2006, 2007, 2008… Ya en esta otra
década, pues, lo sucedido con el asesinato de “Memín” [Ever Gon-
zález, 1974-2008] que era, pues, un compañero líder de Sucre y ya
ahora último pues hace dos años el asesinato de Adelinda… como
un asesinato, pues, que tiene que ver ya con esta nueva dinámica
de la minería ilegal y todas estas cosas.
Éver González. Abril 16 de 1974 – septiembre 20 de 2008. Desde muy joven te aprestaste
a servir a la organización de toda tu vida, el CIMA. El aporte que hiciste en la búsqueda
de vida digna para los maciceños y las maciceñas fue tesonero y enorme. Compañero
‘Memín’, tú continúas en nuestras luchas, sigues con nosotros cantando nuestro himno
y ondeando nuestra bandera. “No mueren los-las que han cumplido bien la obra de su
vida”. Por la defensa de los derechos humanos y la vida, levantamos en alto tu bandera.
Fotografía: archivo Área de Derechos Humanos Fundecima – CIMA.
La organización… ha sido más bien una organización per-
seguida, judicializada, victimizada por el conflicto armando
como se [dan] cuenta, es decir, no es el Estado únicamente el
que nos ha perseguido, ¿sí? Hemos sido objeto de diversas for-
232
6
Caminos y siembras en épocas de crisis y miedo
mas de persecución, desde la amenaza, la extorsión, el seña-
lamiento, el hostigamiento, la persecución, las fumigaciones,
etc., hasta el asesinato, la masacre. Es decir, hemos recorrido
todos los aspectos de la violación de los derechos políticos, los
derechos civiles. Pero obviamente la constante vulneración a
nuestros derechos sociales, económicos, culturales, de medio
ambiente. Entonces, es decir, nosotros ¿qué hemos hecho?341
(ver mapa 11).
El proceso de surcolombianidad era importante. En el año
2002 se realizó el primer encuentro de la surcolombianidad
en Popayán, fue un evento muy grande con participación de
gente y organizaciones de varias regiones, con presencia de los
gobernadores de los seis departamentos que le llamábamos los
gobiernos alternativos. A partir del año 2003 se desarrollan las
Mingas Juveniles de la Surcolombianidad, que eran encuentros
de jóvenes de los departamentos de Cauca, Nariño, Valle, Toli-
ma, Huila y Putumayo. Todos estos departamentos constituían
la región surcolombiana que por esa época se venía hablando y
la apoyaban gobernadores que habían sido elegidos sin los par-
tidos tradicionales. Primero se hizo una minga en Ibagué, To-
lima, y luego otra en La María, Piendamó. Desde estas mingas
juveniles se reflexiona sobre la importancia de las y los jóvenes
para la región, entonces se define y orienta el trabajo de base
con procesos juveniles de las organizaciones sociales vinculadas
a la surcolombianidad. Fue así como se empezó el trabajo con
jóvenes en el CIMA, porque en ese tiempo no teníamos base
social juvenil como ahora, sino que éramos jóvenes que repre-
sentábamos al CIMA en varios espacios regionales y nacionales.
Después de eso fue que empezamos a trabajar desde lo local
haciendo los primeros diagnósticos de iniciativas juveniles que
tenían presencia en el Macizo342.
341 CNMH-CIMA, entrevista 0119, maciceño adulto, Popayán, Cauca, 2015.
342 CNMH-CIMA, conversatorio de memoria Proceso Regional Macizo Joven,
Popayán, Cauca, 2016.
233
Crecer como un río
Las Tulpas por la Vida nos permitieron recorrer el
territorio en medio del miedo
Marcha convocada por La Red por la Vida. Toribío, Cauca, 2012. Fotografía: archivo
Red por la Vida y los Derechos Humanos.
Con el apoyo de la Gobernación del Cauca y la cooperación
internacional se desarrollaron los proyectos de FAO343 y Tulpas.
Con ellos pudimos recorrer las veredas en fines de semana y en las
tardes. Todos trabajábamos, eso eran noches y fines de semana,
así pudimos conocer más de cerca nuestras familias y mujeres en
el municipio, invitamos a las mujeres a formar parte de nuestra or-
ganización. A mediados del año 2003 teníamos un grupo bastante
grande con cobertura de cerca del 95 por ciento del municipio
de Almaguer. Nos organizamos y nos reconocemos más allá de
ser útiles para la cocina, para tener hijos y atender al esposo. Nos
dimos cuenta que no podíamos ser invisibilizadas, todos se han
sostenido gracias a la verraquera de las mujeres.
Desde el área de derechos humanos trabajamos las huertas re-
vueltas, el trueque, la resistencia alimentaria, lo fuimos fundiendo
con el trabajo de resistencia por la vida digna y ese trabajo fue de
resistencia de la gente en el territorio, para no dejarse desplazar.
343 Como parte de los acuerdos de la movilización de 1999, el CIMA logró apoyo
del Fondo Mundial para la Alimentación (FAO) para el desarrollo de la Escuela de
Agrosembradores y de la construcción de los Centros Integrales de Servicios (CIS),
en el marco de una propuesta de construcción de economía regional fundamenta-
da en la economía campesina y la agroecología.
234
6
Caminos y siembras en épocas de crisis y miedo
Se apoyó mucho a huertas colectivas por sectores, por veredas,
se hacían las mingas para limpiar el cultivo como un pretexto de
encuentro y se anexó cría de especies menores que nos servía para
sostener económica y alimentariamente a la familia344.
Chagra comunitaria, mujeres maciceñas. Municipio de Almaguer, Cauca, 2006. Foto-
grafía: archivo Área de Derechos Humanos, Fundecima-CIMA.
- Cuando ya había pasado la masacre del Naya, empezamos a
pensar hacer los foros municipales y departamentales. Luego con
la Gobernación nos pensamos las Tulpas por la vida, que eran
como una alianza entre algunas organizaciones sociales y el go-
bierno de Floro. Decidimos encontrarnos como organizaciones
con parte de la institucionalidad, para pensarnos qué hacer en
materia de derechos humanos, cómo proteger las comunidades.
Eso duró un tiempo pero después las organizaciones se pensaron:
bueno, eso tiene que ser un proceso nuestro, un proceso autóno-
344 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria proceso de mujeres, El Bordo,
Cauca, 18 septiembre de 2015.
235
Crecer como un río
mo, porque nada garantizaba que Floro siguiera. Es decir que lo
alternativo siguiera en el poder. Entonces es allí donde decimos:
hay que crear espacios como de coordinación y nace ahí La Red
por la Vida y los Derechos Humanos del Cauca, que era liderado
por el CIMA, la ANUC-UR y el CRIC, entre las tres organizaciones
le dieron vida a la Red345 (ver mapa 12).
- Las Tulpas por la Vida nos permitieron discutir la situación de
derechos humanos y mirar estrategias del qué hacer. Por supuesto,
llegaron otras expresiones, esa era la idea porque si decíamos que
era una cosa solamente del CRIC se veía una cosa muy cerrada.
La Red por la Vida y los Derechos Humanos del Cauca nace para
denunciar las violaciones de derechos humanos y la protección a
líderes amenazados. Con la retoma del Macizo y la llegada del pa-
ramilitarismo se agudiza el conflicto, desde el gobierno de Uribe
se implementa la red de informantes como apoyo a la seguridad
democrática para la lucha contra el terrorismo. De igual manera
aparece la cooperación de organismos internacionales de dere-
chos humanos quienes hacen más presencia e incidencia en el te-
rritorio y permiten fortalecer el trabajo de La Red por la Vida con
la participación de las organizaciones sociales.
En esas Tulpas había gente de todas las regiones del Cauca. La
Tulpa por la Vida no manejaba recursos grandes, sino unos recur-
sos para la alimentación, para el transporte, lo mínimo. Y con lo
mínimo trabajaron por una causa de decir: somos caucanos y que-
remos crear la caucanidad, porque a través de la Tulpa también
estábamos hablando de la caucanidad que tiene un contenido de
fondo. Cuando hablamos de caucanidad, pues, uno dice: aquí es-
tán los que estuvieron ayer, los que están hoy y los que pueden
estar en el tiempo, en fin. Pensando que el Cauca si no se trabaja
con la gente del Cauca, por los caucanos, pues nadie va a hacer ese
trabajo, no va a venir gente de afuera diciendo: ve, ustedes pobre-
citos tienen necesidad de esto, o están en tal cosa. No, entonces
por eso se pensó que fuera y lo que dijeran los mismos caucanos.
345 CNMH-CIMA, entrevista 0118, maciceña adulta, municipio de Popayán, Cau-
ca, 2015.
236
6
Caminos y siembras en épocas de crisis y miedo
El sentir y ser como caucanos, tener un pensamiento de cau-
canidad profunda, una caucanidad dedicada en la parte cul-
tural, histórica, diseñada a los nuevos tiempos de vida, en fin.
Pienso que la gente no le caminó mucho a eso, pero quedó con
eso cada quien y desafortunadamente con los mingantes pues
no hubo quien tuviese una habilidad política en su momento,
no apareció de ninguna de las organizaciones sociales a decir:
vea, mantengamos otro tiempo más esto de la Tulpa hasta que
avancemos, pero eso se acabó. La Tulpa se acabó como nombre
pero aún sigue la gente346.
El mundo de los blancos en general, el de Bogotá
y el institucional, es de regalos
- La habilidad mía como gobernador era porque yo había sido
senador, yo sabía en qué ministerio había plata, cómo se maneja-
ba, cómo había que presentar propuestas pequeñas pa’ conseguir
plata, no macros, proyectos puntuales, yo creo que en eso tuve
cierta ventaja y en los ministerios iba haciendo amigos. Como ase-
sor de Lorenzo Muelas en la Constituyente, aprendí que el mundo
blanco de Bogotá, el institucional y los senadores es un mundo de
regalos, es de almuerzos, es de desayunos. Entonces yo cuando
era gobernador del Cauca veía muchas cosas y las más bonitas,
las lleva para la ministra tal, este pa’l ministro tal, este para el
viceministro, con una mochila los sensibilizaba, me reunía o les
decía: señor ministro pues hagamos almuerzo de trabajo, porque
eso aprendí en la Constituyente, lo aprendí en el Senado, porque
todo es almuerzo de trabajo, o comida de trabajo, cena de trabajo,
desayuno de trabajo.
Así como gobernador del Cauca creo que nadie ha reunido en
Bogotá a 32 embajadores, yo reuní los 32 embajadores de la Unión
Europea para la causa del Cauca. Ese día llevé a todos mis secre-
346 CNMH-CIMA, entrevista 0140, Floro Tunumbalá, exgobernador del Cauca,
Popayán, Cauca, 2016.
237
Crecer como un río
tarios a Bogotá y gastamos un almuerzo de trabajo, hablando del
Cauca y ahí conseguimos un poco de recursos, yo era muy amigo
del embajador de Holanda, del embajador de Bélgica y también
muy amigo del de Alemania, tres embajadores, los invité a un al-
muerzo. Entonces le dije a los tres reunidos: necesito reunir a 29
colegas de ustedes pa’ hablar sobre el Cauca y me dijeron: ¡Listo
Floro! Yo le dije: ¡nosotros gastamos! Entonces el embajador de
Alemania me dice: yo le costeo el 50 por ciento, usted coloque los
50 restantes, cuando dice el de Bélgica yo coloco el 25 por ciento y
finalmente a mí me tocó aportar como el 12 por ciento de los gas-
tos con los embajadores. Nos reunimos en un restaurante de un
hotel en Bogotá y trabajamos todo un día, entonces eso también
depende del personaje, la habilidad que tenga para hacer eso. Nos
daban poquita plata, ¡vea!, 200.000, 300.000 euros y eso era plata.
Yo me acuerdo que para lo de Tulpas el primer aporte fue español
de 150.000 euros. Era plata y con eso se empezó. Para las Tulpas
por la Vida se consiguieron 250.000 euros, pero se consiguió ha-
blando con la gente.
La otra cosa era que habían ciertos proyectos grandes, por
ejemplo en la embajada americana, y resulta que allí pues conse-
guimos como más de 200.000 dólares para un proyecto para el
partido, se consiguió y lo ejecutó la Universidad Javeriana. Final-
mente ejecutó mal. Otros 300.000 dólares que valían más de mil
millones de pesos para implementar una empresa de madera,
pues se instaló con la embajada americana. Con Holanda y Bra-
sil impulsamos el Estudio Técnico del Macizo Colombiano en
términos hídricos. Hay un estudio técnico sobre eso, nos costó
una cantidad de plata, yo tengo esos estudios, ¡muy bueno! Pero
lo que pasa es que esos estudios nunca los cogieron. Por ejemplo,
el CIMA nunca cogió eso. Si el CIMA cogiera todos esos estudios
técnicos que hay, no habría necesidad de hacer otros estudios,
o también en el sur, la embajada alemana hizo unos estudios de
gobernabilidad de los municipios347.
347 CNMH-CIMA, entrevista 0140, Floro Tunubalá, exgobernador del Cauca,
Popayán, Cauca, 2016.
238
6
Caminos y siembras en épocas de crisis y miedo
La violencia golpea, el CIMA resiste
[En Nariño] a veces los grupos armados se ponen en contra de
la organización, a nosotros también nos pasó, nos tuvieron ama-
rrados con intimidaciones, que nos querían matar. Tres veces nos
cogieron con otro compañero profesor, he tenido varios azotes,
nos hicieron aguantar hambre, cavar el hueco para nosotros mis-
mos sintiendo que nos iban a enterrar.
He sido víctima de varios lados y en muchas formas por parte
de los grupos que dicen estar luchando por una causa justa pero
que ha sido injusta en algunas áreas con los mismos del pueblo.
Una cuñada mía en el tiempo de los paras abortó como de cinco
o seis meses porque miró una masacre en Villanueva. Los paras
cogían con motosierra y picaban a las personas, ella miraba un
pedacito de esos y entonces abortó348.
Quiero ligar la memoria de Enoc con esto. Enoc está en San-
ta Rosa y es presidente del Concejo Municipal. Hacen presencia
las FARC y el ELN y en la forma en que las FARC abordaban la
institucionalidad no creía que hubiera líderes sociales. Enoc fue
amarrado e iba a ser asesinado, la comunidad rodea a las FARC y
lo hace soltar, le dice la comunidad a Caballo Grande y a Vallenato
que si le pasa algo a él es responsabilidad de las FARC. Entonces
deciden soltarlo. Él sale de Santa Rosa se va para en El Rosal, me
busca y me dice que las FARC están organizando una movilización
y la gente de Santa Rosa no sale, que ellos son del CIMA y que ellos
discuten desde la vereda hasta la región y deciden si hacen movili-
zación. Esa es nuestra dinámica y nos dicen que no nos movemos y
que nos maten, que si Víctor no indica nada, entonces nada.
Se juntó un momento de tensión muy fuerte con las FARC.
Enoc me dice que les diga a ellos que ya saben dónde trabajo, que
fueran. En una oportunidad que van me cuentan cosas, les deci-
mos que respetamos sus propuestas, les digo que no nos vamos a
mover y nos dicen que si no nos movemos entonces corre riesgo la
348 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de La Unión, Na-
riño, 2015.
239
Crecer como un río
vida de nosotros. Les dije que teníamos autonomía, nivel de dis-
cusión y que no nos vamos a mover, eso lo hablamos en una calle.
Enoc se viene para Popayán y suceden dos circunstancias: los para-
militares averiguan quién es él y se le meten a la casa y a la familia,
en Timbío. Él alega con uno de ellos, lo cogen, lo bajan a un río,
él gritó, pidió ayuda, pero ellos tenían total impunidad, la gente
se llenaba de miedo, así asesinan a Enoc en enero de 2002. A él lo
asesinaron en la tardecita y lo tiraron a la asequia y no lo dejaron
recoger durante toda la noche. La orden fue esa: no avisen, eso
humanamente fue complicado.
Luego de la muerte de Enoc, que fue en el entierro una mo-
vilización, Miguel pronunció las palabras y frente a los paras, los
acusa y luego sabemos que queriendo encubrir, dijeron que ellos
no sabían que él era del CIMA, que no lo hubieran matado. Se
discutió mucho de qué hacer. Con el asesinato de Enoc en el 2002
y la denuncia de Miguel, coordinador de derechos humanos, hace
que la situación humanitaria se agudice y a Miguel le toca irse al
exterior. Ante la familia de cada uno, ¿cómo quedamos? Sabemos
que eso viene de arriba hacia abajo y la mujer y los hijos que son
las personas cercanas a uno que empiezan a sufrir. Pero también
la organización social John Henry y la esposa349 también les tocó
salir en ese momento de Cajibío. Los procesos quedan huérfanos
y se empiezan a desvalijar a la organización, a intimidarnos y por
eso a muchos nos tocó salir350.
A Enoc lo desplazan las FARC de Santa Rosa y lo asesinan los
paramilitares en Timbío351.
349 El 7 de marzo de 2017 fue atacada una amiga muy cercana de Marylen Serna
Salinas, compañera de John Henry. Su amiga fue abusada sexualmente y golpeada
en varias oportunidades por hombres armados que la secuestraron en la terminal
de transportes de Popayán, luego la dejaron abandonada y atada en las afueras de
la ciudad. La amiga de ella fue interrogada sobre el paradero de Marylen, quien se
desempeña como vocera nacional del Congreso de los Pueblos y es integrante del
Coordinador Nacional Agrario (CNA).
350 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, Popayán, Cauca, 2015.
351 CNMH-CIMA, conversatorio de validación, San Pablo, Nariño, 2016. Ver tam-
bién http://www.eltiempo.com/archivo/documento/MAM-1358755 y http://www.
verdadabierta.com/justicia-y-paz/versiones/2516-hh-se-acoge-a-sentencia-anticipa-
da-por-13-asesinatos consultadas el 1 de septiembre de 2017.
240
6
Caminos y siembras en épocas de crisis y miedo
Días después va una persona de Mercaderes al Rosal, unos
tres o cuatro meses antes de la metida del Ejército, me cuenta
que en Rosal estuvieron dos paras, anduvieron por el pueblo
y tomaron fotos de las partes del pueblo y de la casa de Víctor.
Entra por una zona el Ejército, embosca un comando del ELN,
mueren tres o cuatro, desde el pueblo vimos el combate, avan-
zan por dos sitios y entran al pueblo, nadie salió del pueblo. Al
otro día estaba un soldado del Ejército al frente de mi casa, es
una forma de marcar a una familia. En ese tiempo andaba [un
amigo] que era periodista de Telepacífico; él cuadró la seguri-
dad de la familia, hablamos con [la Asociación] Minga que se
comunicaran con el Ejército y para poder salir del Rosal acerca-
mos el carro de [mi amigo], le ponemos una banderita blanca y
salgo en el carrito de él como periodista.
Todo estaba militarizado, hubo combates con los elenos en
el extremo del pueblo y salimos a Popayán, al mes trajimos a mi
familia, yo estuve dos o tres meses cuidando mucho la seguri-
dad, a los tres meses nos fuimos a un circo y me di cuenta que
me estaban filmando, la cámara me estaba enfocando. Logré
identificar una persona del barrio, supe que él trabajaba para
el DAS; entonces decidí separar a mi familia, ellos en un sitio y
yo en otro, fue muy difícil porque tienes que tomar la determi-
nación por miedo que te pase algo, pero sólo interesa proteger
a tu familia y moverla a sitios donde no la pueda encontrar. En
ese tiempo se juntaron dos cosas: señalamiento y macartiza-
ción de organizarnos de seguridad del Estado. En ese tiempo
todas las investigaciones del DAS pasaban a los paramilitares
(ver mapa 11).
Había amenazas de las FARC y el 13 de septiembre de 2003
el Frente Noveno mata a Fabio Gómez Rengifo que fue alcalde
de Almaguer y el 6 de octubre asesinan a Orlando Hoyos, alcal-
de de Bolívar. Las FARC también mataron a otro concejal de
La Herradura. Con todo esto aprendimos que era peligroso el
liderazgo social352.
352 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, Lerma, Cauca, 2015.
241
Crecer como un río
- El Ejército y la Policía comienzan a azarar, empiezan a llegar los
grupos paramilitares como delincuencia común, también estaban
fuerzas de izquierda como las FARC, estos detuvieron a los alcaldes
de Bolívar, San Sebastián y Santa Rosa. Asesinan a Orlando, él era
alcalde CIMA. Todo se dio porque las FARC atacan la cabecera muni-
cipal de Bolívar y hacen huecos en las casas hasta llegar al puesto Po-
licía, echan gasolina y sacan a los policías. La comunidad reacciona
frente a la destrucción de las casas y trata de defender a los policías,
entonces las FARC deciden soltarlos y se los entregan a la comunidad.
Esta le exige al alcalde pronunciarse en medio de la toma guerrillera;
por tal razón Bolívar fue militarizado y las FARC acusaron al alcalde
Orlando Hoyos de ser el promotor de esa militarización353.
Orlando Hoyos Méndez (médico). Alcalde de Bolívar (Cauca). Mayo 5 de 1963 - octu-
bre 6 de 2003. El médico y alcalde del pueblo, el que creyó en la democracia y en la
verdad. Desde sus convicciones se dispuso a vivir por ellas y a luchar por su pueblo. El
sectarismo hecho odio terminó con su vida, queriendo mutilar la esperanza, pero no
lo logró, pues usted, médico, vive entre nosotros, creyendo en que la paz es posible
y que el sueño y el ideal de otro país es posible. Orlando siempre estará en nuestra
memoria cuesta arriba por la integración, la vida digna y el desarrollo propio. (Texto
elaborado por los líderes y lideresas del CIMA en conmemoración a Orlando Hoyos).
Fuente: archivo fotográfico del CIMA.
353 CNMH-CIMA, entrevista 0141, maciceño adulto, municipio de Popayán, Cau-
ca, 2015.
242
6
Caminos y siembras en épocas de crisis y miedo
Dos meses después Orlando empieza a recibir amenazas, dice
que las FARC lo están llamando para hablar. Entonces, rodeado
por el consejero de paz, sin que nos demos cuenta, arranca y se
va a Santa Rosa, baja y habla con Vallenato, Caballo Grande y otros
comandantes. El Costeño les explica que Orlando no tiene culpa
de la militarización; entonces el alcalde habla con el otro grupo y
se viene tranquilo hacia Bolívar. Durante el trayecto más o menos
antes de llegar al corregimiento de Santiago, municipio de San
Sebastián, más abajo del Tambo–Trilladero, a 15 minutos de San-
tiago, Orlando y los otros alcaldes son detenidos en un retén de
las FARC, nos cuenta alguna gente que preguntaron: ¿aquí va el
alcalde Orlando? Él se queda callado, los requisan los bajan y Or-
lando les dice: esperen que yo dejé los papeles en el carro, él hace
que va a buscar los papeles en el carro y se lanza por un alambrado
y corre hacia abajo, entonces salen dos guerrilleros detrás y luego
se escuchan los tiros. Si no tenían la orden de matarlo, no lo hu-
bieran matado, a Orlando sí lo iban a matar.
Estábamos desplazados, toda mi familia estaba desplazada y
ocurre lo de Orlando, nos comunicamos con gente del Morro y
Bolívar para que fuéramos. En Popayán un grupo de líderes nos
juntamos en el Parque Caldas y hacemos un acto simbólico. Días
después pasa una comisión de las FARC por Bolívar y le piden
agua a la viejita y les dice: a ustedes no les doy ni agua, porque us-
tedes mataron al alcalde Orlando. El Gobierno y el Ejército toman
ese hecho como pretexto para la segunda ofensiva de reconquista
del Macizo, se inicia toda una arremetida en Santa Rosa354.
El asesinato de Orlando Hoyos por parte de las FARC fue trá-
gico para el proceso CIMA en general. A Orlando lo asesinan casi
finalizando su mandato, al parecer fueron las FARC pero no se
sabe bien cómo sucedió. Él era un alcalde popular, líder del corre-
gimiento del Morro, electo como proceso CIMA, su lema era: par-
ticipación, gestión y transparencia. También era médico-cirujano
de profesión. Con la muerte de él casi se acaba el proceso CIMA
en Bolívar. Muchos liderazgos también se fueron aislando, unos
354 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, Popayán, Cauca, 2015.
243
Crecer como un río
asesinados, otros amenazados, a nivel de Bolívar con base fuerte
del CIMA, poco a poco se fue decayendo, no sólo para las mujeres
maciceñas sino de todo el proceso.
Las mujeres asumimos con mucha más fortaleza la tarea, las
mujeres asumimos ese liderazgo y a nivel regional, ya que en mu-
chas partes el proceso CIMA ya casi no se escuchaba y el proceso
de mujeres se encargó de volver a nombrar el proceso en muchos
espacios. Orlando apoyó mucho el proceso de mujeres355.
Perdió la organización, con el asesinato se pierde política-
mente y también la comunidad, eso fue un golpe a la comunidad
y al CIMA, ese tema es de discusión política y de esclarecimien-
to del CIMA356.
[Yo fui concejal] cuando Orlando era alcalde. Tuve que renun-
ciar porque era docente; había una persecución muy jodida y si no
renunciaba tendría otro proceso. Con Orlando habíamos trazado
que él terminaba la alcaldía y el rumbo era político. Era la visión
con el hombre. En el caso mío cuando se da la noticia, eso fue
algo que marcó durísimo, porque era contradictorio ya que todo el
tiempo nos macartizaron como guerrilleros y termina la guerrilla
matando a Orlando. La muerte de Orlando terminó rompiendo ese
mito de que era guerrillero y lo mata la guerrilla y se coptaron357
muchas posibilidades que hubiéramos tenido con el médico. Había
podido ser una figura que como movimiento nos podía empoderar
más arriba. En el caso de Bolívar marcó un bajón bien hijuemadre.
En [esa] época que estaba entrando el paramilitarismo a la zona
y muchos que hacíamos liderazgo con Didier, estábamos en una
lista negra que tenía el paramilitarismo, empezó a aparecer la fi-
gura de las mujeres organizadas como una forma de llegar de no
perdernos tanto, pero atrás íbamos nosotros los hombres. Había
una persecución muy fuerte a políticos y líderes sociales, estigma
de guerrilleros y ¡termina la guerrilla matando a Orlando! Habían
355 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria proceso de mujeres, El Bordo,
Cauca, 18 septiembre de 2015.
356 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, Popayán, Cauca, 2015.
357 Truncaron.
244
6
Caminos y siembras en épocas de crisis y miedo
docentes que también fueron perseguidos, varios líderes de Bolívar
estábamos en una lista negra del paramilitarismo358.
Las FARC hacían campaña con los conservadores. A Orlando
lo matan al parecer por mandado de otros, es decir, los partidos
tradicionales. La muerte vino de la toma de la guerrilla a Bolívar y
por no dejar llevar los policías. Lo amenazaron saliendo de esta y lo
pelaron a los pocos días. Las FARC dijeron que él promovía la mili-
tarización del Macizo y del municipio. Según ellos, Orlando pedía
una base militar. En la cabecera la mayoría de la gente normal le
había pedido que no fuera a reunión con las FARC, pero los con-
trarios estaban alegres por la desaparición del médico Orlando.
Lo matan y es un bajonazo, es tiempo de la llegada de los paras359.
Walter dijo: no tenemos que colocar gente para que la guerrilla
los mate. Y en el velorio de Orlando decidimos que yo no iba de
candidato. Luego Walter terminó diciendo que sí, pero sin hacer
campaña, fue la cuarta votación con 560 votos, perdimos todo ese
acumulado de rencor y rabia. Nos dio a Esaú a la Alcaldía de Bo-
lívar por el Partido Conservador. Pero no era de nosotros, él ganó
por el muerto y Herney salió electo al Concejo por el Polo y el
CIMA, luego ya no son candidatos CIMA, sino por coalición y son
Polo y luego coalición con el Partido Liberal. El CIMA pierde y
otros se fortalecen en lo político electoral360.
- La muerte de Orlando es, la verdad, un hecho que causó mu-
cho, mucho dolor, porque además de asesinar un líder comuni-
tario, que uno dice, si una persona que lidera, que trabaja, que
está con la comunidad, hacen eso, ¿qué uno puede esperar? El
proceso organizativo decae porque los líderes ya no quieren parti-
cipar. Muchos les tocó irse de sus localidades y además el proceso
organizativo del municipio de Bolívar también tiende a decaer un
poco, por esta misma circunstancia que pasa con el médico. Lue-
go viene lo de la incursión de los paramilitares a muchas zonas
358 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, Lerma, Cauca, 2015.
359 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, Lerma, Cauca, 2015. Se alude
a los paramilitares del Bloque Calima.
360 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, Lerma, Cauca, 2015.
245
Crecer como un río
del municipio, entonces hubo muchas muertes por parte de estos
actores armados, amenazas a líderes y lideresas comunitarios, en-
tonces la zozobra y el miedo se agrava cada día más y por eso el
proceso comunitario de Lerma y de otros corregimientos que era
un poco más fuerte van decayendo poco a poco361.
Con Orlando y las discusiones de nosotros en la zona de San Se-
bastián, Almaguer, Bolívar, Lerma, las FARC querían imponer y nos
tocó frentiar y decir que la cosa no es así. Nos tocó mirar la forma
cómo nos movíamos, teníamos que andar tres motos y no podíamos
de noche. Armamos esquema de seguridad para nosotros porque
de verdad sentíamos miedo, sobre todo por Timbío, El Bordo, Gua-
chicono y en Bolívar hasta un buen tiempo sentía uno miedo. En el
empate362 de Bolívar hacia San Joaquín sentía mucho miedo. Hubo
momentos que si llevaba documentos del CIMA los escondía, llega-
mos a discutir códigos, formas de llegar a Rosas, coger otro carro
etc. Pero era muy difícil pues no había cómo moverse363.
Puesto de vigilancia de la Policía Nacional en los cerros aledaños al casco urbano de
Almaguer, 2015. Fotografía: John Jairo Rincón García — CNMH-CIMA.
361 CNMH-CIMA, entrevista 0039, maciceña adulta, municipio de Bolívar, Cau-
ca, 2015.
362 Se refiere a la unión de dos vías en el camino que de Bolívar conduce al corre-
gimiento de San Joaquín en el municipio de Mercaderes.
363 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, Popayán, Cauca, 2015.
246
6
Caminos y siembras en épocas de crisis y miedo
- El médico Orlando, luchador incansable con esa misma fuer-
za, esa sangre y que yo lo conocía como una persona honesta y
muy asentada en sus ideales y la muerte de él fue para nosotros un
dolor, pues una huella imborrable pero muy negativa; pero tam-
bién como un mensaje a continuar la lucha. O sea, a seguir como
ese ejemplo de aquellos que perdieron la vida, pues por esta causa
y si no que toca ir viendo cómo manejar o estudiar estrategias de
aumento de la lucha. Fue una pérdida en lo colectivo pues tam-
bién más de un compañero que le ha tocado retirarse por su fami-
lia y que no ha logrado consolidar su causa. Entonces hay varios
compañeros acá que les ha tocado retirarse porque, pues, dicen:
bueno, o la lucha o la familia364.
El trabajo cotidiano
El hijo del pueblo
Que siempre fue tu ideal
Todos debemos seguirlo
Se fue el hijo del pueblo
Por nuestra comunidad
No lo vamos a olvidar
A familiares y amigos
Pero nos dejó un ejemplo
Un mensaje nos dejó
Que no hay que echar para atrás
Que hay que continuar
Murió como un valiente
el camino
Buscando su libertad
Que allí él siempre estará
Su esfuerzo no fue escuchado
La unidad y transparencia
Por eso no volverá
Fue lo que se construyó
Aquí están tus amigos
Con el esfuerzo de todos
Solo no vas a quedar
Luchemos por dignidad
Seguiremos construyendo
Lo que soñantes atrás
(Didier Navia Meneses)
364 CNMH-CIMA, entrevista 0030, maciceño adulto, municipio de Mercaderes,
Cauca, 2015.
247
Crecer como un río
El Estado se posicionó generando mucho miedo con la
retoma militar del Macizo
- El CIMA, pues, es una organización que tiene fuerza y que
la gente acude a los propósitos para fortalecerse organizativa y
políticamente y haciéndole conocer por medio de la organiza-
ción al Estado todas las necesidades que se tienen como región
del Macizo. Cuando sale electo el presidente Uribe se nos mete
una persecución a todas las organizaciones, entonces ya salen
muchos decretos, el decreto antiterrorista, bueno tanta cosa que
sacó Uribe con la política de seguridad democrática, entonces
ya se militarizó todo el territorio. El Macizo se militarizó hasta
aquí a Santa Rosa y a los que habíamos estado desde ese enton-
ces en muchas actividades comunitarias, actividades políticas,
de organización social pues nos vimos como marcatizados en
ese entonces365.
[En] Santa Rosa se agudizó más la victimización cuando ma-
taron al alcalde de Bolívar. Eso fue como el motivo más grande
para que la fuerza pública se viniera para acá. En octubre de
2003 empezó a llover, llovió como ocho días cerradito que no
escampaba, la guerrilla decía que aquí el Ejército no se entraba,
a todos nos tenían preparados, vinieron con ese aparato, y los
corrieron a todos. El dicho de la guerrilla era que no entraban y
la verdad aquí entraron más de dos mil hombres del Ejército. Eso
cuando llegaron aquí amanecía todo rodeado, mucho conoce-
dor, cantidad de gente vendada. Rancho que había en las fincas
de la guerrilla le echaban candela así no fuera de la guerrilla,
quemaron todos los ranchos de la guerrilla y con perros esculca-
ban hasta debajo de la hornilla366.
- A todo mundo lo conocían, le decían: en esa fecha tal y tal
usted estuvo con la guerrilla. Empezaron a hacer control y raque-
365 CNMH-CIMA, entrevista 0030, maciceño adulto, municipio de Santa Rosa,
Cauca, 2015.
366 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, Santa Rosa, Cauca, 2015.
248
6
Caminos y siembras en épocas de crisis y miedo
ta367, tenían un grupo especializado buscaba en las casas, otro de
las minas, otro donde estaba solo, toda la gente se vino aquí, ra-
quetearon las casas. Aquí entraron en la tarde, eso fue el 14 de oc-
tubre de 2003. Como a los dos días un enfrentamiento de más de
tres horas y media, siguieron de pa’bajo, no dejaron un solo sitio
sin buscar y con los perros encontraban cosas, carros, armas, uni-
formes, tarros, caletas de droga, buscaban un torno que la gue-
rrilla tenía en La Mina, lo encontraron. Entre ellos venía mucho
guerrillero desertado, encontraron caletas, lo último que sacaron
fue el torno, el Ejército lo sacó.
La movilidad era complicada porque el Ejército montó sitios
estratégicos de control para controlar la gente que entraba y salía.
La salida a La Marquesa por el camino de herradura, la entrada
del pueblo, por la salida del Huila, hacia La Cocha por la salida al
Huila. No se podía salir porque con esos señalamientos que había
en cualquier momento lo podían coger a tiros pensando que fuera
un guerrillero, además hay mucha mina que no sabemos quién la
instaló, si fueron los grupos al margen de la ley o el mismo Ejército
que instalaba esas minas368.
Empezaron los señalamientos que todo mundo era guerrille-
ro y más de uno se fue, dijeron que era mejor no esperar el Ejér-
cito, la guerrilla dejó metiendo ese temor. A mí me tumbaron
una casa, el campamento del libertador lo tumbaron con explo-
sivos, eso tumbaron como cuatro casas civiles de la guerrilla, a
veces casas solas, pues se posicionaron utilizando mucho temor,
mucho ruido estresante. Para uno de adulto los infartos, locura
de una señora, aquí fueron ocho meses que no salimos al campo
porque todo eso estaba minado, los perros, los soldados, aquí
yo salí a los ocho meses. Al campo no podía uno ir a trabajar al
campo por temor369.
367 Sinónimo de registrar y de esculcar.
368 CNMH-CIMA, entrevista 0023, maciceño adulto, municipio de Santa Rosa,
Cauca, 2015.
369 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, Santa Rosa, Cauca, 2015.
249
Crecer como un río
La guerrilla salió corriendo y quedó la represión
a los campesinos
Cuando empezó a llegar el Ejército, el mando de las FARC esta-
ba en Río Grande, El Vallenato iba a conversar, a preguntar dónde
viene el Ejército y decía: esperen que nosotros los vamos a frentiar,
aquí no pasan. Ese tipo mataba riendo, mató al hijo de Nino y a
dos hijos. Cuando el tipo vio que pasaron del Guamal, le dio dia-
rrea y echó para abajo todos esos carros que tenían, todos desfila-
ron para abajo, en un voladero de una peña lo echaron para abajo,
eran del Caballo Grande; con el tiempo todas esas piezas quedaron
y mucha gente sacó y las vendió370.
Cuando entra la represión de la ley en el 2003 empiezan los des-
plazamientos, comienza a entrar la Móvil 6 del Ejército y empiezan
a señalar, cogen a los líderes los llaman a indagatoria, muchos
estuvieron guardados un tiempo. Cuando se fue la fuerza pública
nuevamente llegan los otros y dicen: usted informó esto, y lo van
cogiendo por otro lado. Con la ley del Estado ellos indagan y los
otros no, por eso mucha gente se desplazó, se fue, aquí estamos los
más finitos. A mí también me desplazaron como en el 2003, fue de
aquí pa’bajo, fue forzoso, tocaba moverse. En ese entonces entra la
guerrilla y empezó a apretar a los líderes de junta. Por eso de aquí
pa’bajo está solo de gente, casi no hay nadie, porque empezaron
a apretar mucho a la gente. En el caso mío a mí me desplazaron,
estoy contando la historia de milagro.
La Móvil 6 se estuvo como un mes y cogió para abajo, vino una
represión dura para nosotros los campesinos, eso caían las bom-
bas y la tierra temblaba, la guerrilla iba de pa’ bajo y el tiroteo que
se oía. Un mes completico en que nadie se movía, todo estaba mi-
nado, en ese mes a uno se le va agotando todo. Entonces nos reu-
nimos unos amigos de la vereda y nos fuimos a traer un maíz para
comer, ya veníamos como con cinco cargas porque tocaba darle a
los vecinos, ya iba la gente en derrota para abajo, se oían aparatos
370 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, Santa Rosa, Cauca, 2015.
250
6
Caminos y siembras en épocas de crisis y miedo
que vuelan por el aire y ya dijeron no dan paso más pa’ delante,
eso está en bombardeo. Y nosotros con toda la familia botada y la
guerrilla ella operaba en la vereda. Vivían en las casas. Que pilas,
que ya viene el Ejército. Ellos decían: ustedes no se muevan. Eso
caían las bombas y la tierra temblaba. La guerrilla iba de pa’bajo
y el tiroteo que se oía. Yo estaba en La Marquesa. En mi casa fue
el tiroteo, mi familia, la mujer, todos estaban llorando, mataron
las gallinas, la casa rota a tiros, se fueron porque no aguantaron
más el estruendo y un amigo dijo que arranquen para un lado y
nos cogen a tiros creyendo que éramos la guerrilla, con las cargas
a nosotros, nos mandamos al piso, nos defendimos y llegamos a
la casa. Cuando cayeron todos y dijeron que éramos guerrilleros,
que yo era el comandante. Yo dije que era un campesino, que sí,
que la guerrilla estaba, y se enojaron. Yo dije que este daño era de
ellos, no de la guerrilla. Ahora la familia mía está asustada y llo-
rando. Se posicionaron ellos como dos días de la casa.
Cada dos o tres horas comenzaba el tiroteo al aire. Eso es una
tragedia dura para uno, para los niños, ese es un caso duro para
uno. Yo vine y denuncié, deben reponerme algo si mi familia sale
afectada y nada. Yo puse la denuncia a la Cruz Roja. Hasta el sol
de hoy no ha pasado nada. Luego me coge la guerrilla, según ellos
yo fui el informante y me cogen dos o tres días en el monte. Que
yo era el informante, eran las FARC, lo tenían como dos o tres
horas, llegaba uno y luego otro, a los cuatro días otra vez. Eso es
un caso duro para la familia porque se golpea; eso es tremendo.
Recolectaron pruebas de las juntas, con otras personas, a lo últi-
mo me dijeron: usted tiene que irse. Yo dije: ¿pa’ dónde me voy si
no tengo adónde irme? Los mismos líderes de las juntas ayudaron;
a lo último se fueron y ya hemos quedado más en paz y hemos
podido crear ya nuevas organizaciones, que es lo que necesitamos
para salir adelante.
Cuando cambiaron de batallón, don José vivía en la vereda La
Agencia, la fuerza pública sacó la guerrilla y ellos se fueron por
un camino a San Agustín y dijeron que habían dejado armas. Las
fueron a buscar y como la guerrilla volvió y ya no estaban, pues
los muchachos que dejaron las armas se descargaron con una
251
Crecer como un río
familia que no debía nada. Sacaron a Mario y lo amarraron, saca-
ron al hijo como de 14 años y para matarlos juntos, diciendo que
ellos habían entregado las armas. Cuando sacan al muchacho él
no sabía que ya tenían al papá, entonces le soltó el amarradijo
al papá y apenas lo hizo, de una le cogió el fusil al guerrillero
y salieron a correr. Al señor Mario le pegaron dos tiros pero no
murió, no fueron graves. Nos reunimos todos en la vereda en
la escuela para tomar precauciones nosotros, salir. Pero eso fue
como difícil, nos aguantamos como ocho días y aparece muerto
José Daniel Samboní, cortado de lado a lado, diciendo que era
algo y no tenía nada que ver; bien facilito se limpiaron371 con él
y no era.
Tocó venirnos a refugiar aquí al casco urbano. La vereda La
Agencia es la más grande, son como setenta familias las que salie-
ron desplazadas desde el 2003 hasta ahora, se ha venido disminu-
yendo el personal, eso fue un desplazamiento masivo. Estuvimos
como quince días aquí cuando el Ejército estaba. Lastimosamente
sucedieron esos dos casos y la gente no quería volver allá, íbamos
un día y tocaba volver. Hoy debe haber unas 35 o 30 familias, de
las 200, la mayoría ya vive en las ciudades y otros para el Huila.
Antes de la entrada de la fuerza pública nosotros podíamos lle-
var el mercadito para los quince días y luego que llegaron ya no
era permitido, nos tocaba hacer alcanzar la libra para los ocho
días. Usted no puede llevarse más de lo que le vamos a decir, nos
decían: ¿quién los mandó a vender? Igual cuando uno traía ha-
bían cooperativas abajo y no las podían surtir. Allí había un pro-
blema para la mujer por no poder surtir a la familia, pero ella
debía racionar para los hijos y la familia, el hombre comía y se iba
a trabajar. En cuanto a las señoritas, que fue la Policía la que hizo
tener familia a la Juliana, igual con el Ejército y la mujer ha teni-
do que llevarse esas consecuencias pues se ha querido pegar más
del uniforme que de la persona. Sí hubo ese problema de haber
querido entrar a la fuerza pública, también con la guerrilla y no es
que la mujer sea débil. Hoy día la mujer está más fortalecida men-
371 Hace referencia a que le imputaron algún tipo de responsabilidad siendo inocente.
252
6
Caminos y siembras en épocas de crisis y miedo
talmente. No podemos descartar que la fuerza pública esté aquí y
los otros amigos estén a 200 metros de ellos.
Álvaro Imbachí y Nilo Imbachí cayeron muertos por minas,
cuando salieron a buscar unas bestias. Al caminar los cogió una
mina, al parecer dejada por el Ejército. Quedaron destrozados.
Fuimos bastantes en El Carmelo, como en el 2004 fue eso. Nos
reunimos y que el Ejército estaba bravísimo. Les dijimos que eran
familia y vecinos y a las 7:00 a. m. se fueron. Los primeros que
fueron vieron las huellas del Ejército y habían dejado marcado con
una vara y como a los 20 metros dejaron eso y llegó el inspector y
los trajeron. A los dos se les dio la sepultura, la familia entera fue
afectada, eso fue en el río Chontillal en Santa Rosa372.
Víctimas de ambos actores
Hubo una represalia tenaz cuando entró la Policía y el Ejército.
Yo estaba en el Concejo, la última sesión salimos nosotros y que-
daron ellos, los grupos al margen de la ley estaban en el Concejo.
Nosotros allá y ellos allá ayudando a aprobar los acuerdos y ahora
nos quedamos quieticos. Ahora es que volvemos a retornar el pro-
ceso campesino y estamos otra vez con el CIMA, hubo desplaza-
mientos, señalamientos, muertes, detenciones, uno está viviendo
porque Dios no la ha tenido a uno bien maduro para eso y que
bueno que ustedes el CIMA que se nos habían retirado y eso tam-
bién hace que las fuerzas campesinas solas no puedan luchar, por-
que si no hay quién incentive, anime, vea mano que hay que hacer
esto, pues necesitamos quién incentive, yo sólo no sirvo de Cristo.
Esa victimización fue tenaz con todo el mundo. Esto [Santa
Rosa] fue un cuartel de la insurgencia, todo mundo era insurgen-
te. Eso aquí todos éramos insurgentes, en agosto de 2002 me fui
para Popayán y en el mes de noviembre me cogió la Sijín sindica-
do de guerrillero. Yo ya tenía mecanismos de protección y estaba
en conocimiento de instancia nacional, por eso con una llamada
372 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, Santa Rosa, Cauca, 2015.
253
Crecer como un río
al comandante de Policía Cauca me soltaron, me dijeron que yo
era el que manejaba tales y tales, que manejaba camión, también
desmovilizados, un señor que había estado acá me señaló, pero no
pudieron. A la organización eso le preocupa, eso pasó con muchos
compañeros, con muchas personas que fueron víctima de ambos
actores, le sucedió al CIMA373 (ver mapa 11).
- Se había logrado formar algunos líderes pero con los seña-
lamientos de parte del Estado algunos se tuvieron que ir y eso
incidió en el retroceso de la organización. En ese tiempo, otros
que tenían sus hijos y como el Estado dice que prestar el servicio
militar es una ley, entonces se viene otra represión, los grupos
ilegales le decían a uno: usted se va o hace venir a su hijo. Pero
uno cría hijos, pero no condiciones; uno como papá se queda
entre la espada y la pared. Eso hace que uno se repliegue con su
familia, la ley también lo señalaba y le decía usted era colabora-
dor de esos procesos.
Fuimos víctimas por la insurgencia por un lado y por otro
por el Estado. Cuando llega la retoma del Macizo se llevaron 16
compañeros, eso fue en mayo del 2004: Albeiro, Adela, Jorge,
José, Nereida, Raúl, Olimpa, Alberto, unas 18 personas; de esas
un 50 por ciento del CIMA. William estuvo como 18 meses pre-
so, afortunadamente ninguno salió condenado porque no se
comprobó que fuera miembro activo de la insurgencia. Ahh...
¿que hizo un mandado? Claro, lo hacía, por las buenas o por
las malas 374.
- Cuando me detuvieron yo les comenté de que yo no perte-
necía a ningún grupo armado, sino que pertenecía al CIMA, so-
bre todo le decía al fiscal: no van a poder comprobar de que yo
sea perteneciente a un actor armado porque yo nunca en mi vida
he cogido un arma, nunca, nunca. Que yo haya participado en
las movilizaciones, que me guste leer, que me guste andar con la
gente, pues eso sí me gusta; pero que me guste andar con la esco-
peta en el hombro no, porque eso no es para mí. Yo le decía que
373 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, Santa Rosa, Cauca, 2015.
374 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, Santa Rosa, Cauca, 2015.
254
6
Caminos y siembras en épocas de crisis y miedo
me guste estar en la Panamericana exigiendo los derechos para
la gente, eso también me gusta, pero no me va poder comprobar
que yo haya cogido una escopeta o una pistola porque jamás he
quemado un tiro. También les decía no me va poder comprobar
que yo sea de un actor armado ni por mucho el esfuerzo que haga
en el montaje. Pero a mí me detuvieron, de todas maneras porque
decían que había cuatro declaraciones de que a mí me sindicaban,
de los desertados que yo era, que yo hacía parte de ellos.
La realidad es que cuando estaba esa gente por acá… es como
ahora, hasta la Policía pues a uno le hablan pues toca hablar,
pues toca conversar, toca porque el ser humano somos seres so-
ciales y políticos, por hecho somos seres que nos toca conversar,
uno nunca va andar callado, pues con cualquier actor que haya
en la zona tiene que relacionarse en sana palabra. Ya con esta
gente que hubo acá pues ellos en algunas cosas participaban
bien pues, decían: hay que hacer la minga, hay que exigirle al
Estado para que estas zonas no sean tan abandonadas. Hay que
organizarse para pedir la carretera, que la construcción [de]
la carretera Santa Rosa-Descanse-Mocoa; hay que tener buenas
escuelas. Bueno, en esa parte uno comparte y es importante que
los actores armados en las zonas lleguen con algunas propues-
tas que a la gente la vaya a sacar de las necesidades mediante la
organización, hasta eso comparto375.
- Señalaban a la gente cuando iban de visita a la cárcel. El fiscal
decía delante de mi sobrina: es que usted es culpable. Ella tenía
18 años y el fiscal le decía que era guerrillera y yo le decía: ¿cómo
no? Si lo primero que ella vio fue guerrilla desde chiquita. ¿Cómo
viene usted a juzgar y a criticar tanto cuando usted no está en esa
zona? Eso sirvió harto, no somos guerrilleros por convicción, toca
convivir, o lo hace o salimos. Pero ir a la cárcel de hombres eso era
horrible. Se llevaron todos conocidos, a los hombres los amena-
zaban, debían declararse culpable porque tenemos pruebas. Era
pura guerra psicológica, ellos decían: ya la perdimos. ¿Será que
375 CNMH-CIMA, entrevista 0030, maciceño adulto, municipio de Santa Rosa,
Cauca, 2015.
255
Crecer como un río
sí nos declaramos culpables? Pero, ¿de qué? A Heriberto Joaquí
le decían que había estado en Rusia y que era experto en explosi-
vos. La situación era horrible. Conocí a Fundecima, gracias a Dios
estuvo esa Fundación al pie de nosotros. Sin embargo los seña-
lamientos fueron la afectación más grande. Es que todos fuimos
víctimas, bajo ese sometimiento de una convivencia que de pronto
no nos merecíamos y es lo más grave que nos pudo pasar376.
- Allá me tuvieron seis meses sindicado de rebelión, que había
estado en combates en San Pablo, había estado en combates en
tantas partes. Y eso era lo que le decía yo al fiscal: usted no me va
poder comprobar, porque yo ni siquiera he manejado un arma; ni
siquiera una escopeta. ¿Cómo me va a comprobar? Pues me lleva-
ron… el DAS en ese tiempo, me llevaron al DAS allá, nos encerra-
ron, nos llevaron a varios. Entonces soltaron, fueron soltándonos,
fueron liberando y en esas a mí me echaron para la San Isidro en
el 2004. Yo creería que como unos trece creo. Trece como que…
fue Raúl, Gonzalo Villa, creo que como unos ocho, siete, nos echa-
ron para afuera, pa’ San Isidro. Que había estado en combates en
San Pablo, había estado en combates en tantas partes. Esa es pues
la experiencia de ser activista en el movimiento social, eso fue lo
que me quedó, la macartización y seis meses de cárcel; pues yo he
sido de buenas de todas maneras, yo he sido de buenas porque yo
he salido, yo me he vinculado a trabajar. Eso fue muy duro, pero
yo en la cárcel me estuve leyendo, escribiendo y resumía unos li-
bros que me pasaban como tarea, entonces yo agarraba y me leí
varios libros, los resumía y le entregaba al guardián: vea, este es el
resumen de tal libro. Bien calificado sí, bien hecho, no tenía más
nada que hacer377.
- Recuerdo que con la entrada del Ejército además de las de-
tenciones y los señalamientos, lo que más nos afecto fue la milita-
rización, pues porque los jóvenes cogieron vicios, se hicieron los
376 CNMH-CIMA, entrevista 0023, maciceño adulto, municipio de Santa Rosa,
Cauca, 2015.
377 CNMH-CIMA, entrevista 0030, maciceño adulto, municipio de Santa Rosa,
Cauca, 2015.
256
6
Caminos y siembras en épocas de crisis y miedo
grupos de los jóvenes que fuman, que roban, eso lo trajeron des-
de que se militarizó, cuando llegó la primera Policía y el Ejército,
ellos consumen mucho es la droga y los muchachos aprendieron,
cuando apenas militarizaron colocaron un búnker, colocaron uno
en la esquina y otro allá abajo, y a los niños los metían allí y olían
ese bóxer. Igual a ellos los invitaban y los niños, pues, cuando acá
esas cosas y se empezaron a formar esos grupitos y hasta ahora hay
jóvenes que están destruidos no salieron de allí; eso no sucedía
cuando estaba la guerrilla porque había un manual de conviven-
cia y si alguien lo violaba pues se le castigaba378.
- Como CIMA, pues, nosotros habíamos hecho cantidades de
capacitaciones. Acá hubo mucha gente que se capacitó mediante
la organización, hubo muchos logros, frente lo que se construyó
con las movilizaciones que estuvo el CIMA allí, pues, entiendo que
llegó la energía, la carretera, hemos negociado importantes logros
para el municipio y para el Macizo, no solamente para Santa Rosa
sino para el Macizo en general. Entiendo que después de esa per-
secución que metió Uribe a todas las organizaciones sociales en el
país, el CIMA pues tuvo una crisis379.
Recuerdo que hay decaimiento para el CIMA con los señala-
mientos de los líderes no hay comunicación abierta y más directa
por los señalamientos que hubo y la situación del liderazgo cam-
bia, da un giro totalmente de 360 grados, ya no se puede hacer el
liderazgo abiertamente a plaza pública, ya toca usar otros medios.
El CIMA siempre lucha por que la gente esté organizada en el
tema de resistencia del territorio, usando, por ejemplo, algunos
símbolos de identidad como el himno, la bandera, como el mismo
garrote que es algo que nos identifica. Por eso pienso que sí se
ha hecho un trabajo y así estaban preparadas las comunidades,
los líderes en cuestión de resistencia; pero por los señalamientos
que hubo más de un líder tuvo temor de ser más abierto en las
378 CNMH-CIMA, entrevista 0029, maciceña adulta, municipio de Santa Rosa,
Cauca, 2015.
379 CNMH-CIMA, entrevista 0023, maciceño adulto, municipio de Santa Rosa,
Cauca, 2015.
257
Crecer como un río
cuestiones de organización porque tocó cambiar de estrategia. La
estrategia fue el liderazgo de puertas cerradas, fue pasarse la voz
entre pocos y reunirse en las casa entre pocos para luego regar la
voz a otros, esa fue la estrategia. Y el Ejército ni cuenta se dio de
cómo seguía la organización en pie, claro con algunas debilidades
pero la organización decayó un poco pero no se ha terminado380.
Líderes locales del CIMA conversando sobre la organización y el territorio en la Bota
Caucana. Fotografía: archivo CIMA.
380 CNMH-CIMA, entrevista 0023, maciceño adulto, municipio de Santa Rosa,
Cauca, 2015.
258
6
Caminos y siembras en épocas de crisis y miedo
Mapa 9. Algunas de las organizaciones sociales y políticas con
actuación en municipios del sur del Cauca y norte de Nariño
cuyos líderes fueron victimizados. 2003 - 2007
Fuente: Elaboración propia, base cartográfica IGAC. Base de datos CIMA – CNMH.
259
Crecer como un río
Mapa 10. Municipios del sur del Cauca y norte de Nariño en los
que se presentaron asesinatos selectivos y masacres. 2003-2007
Fuente: Elaboración propia, base cartográfica IGAC. Base de datos CIMA – CNMH.
260
6
Caminos y siembras en épocas de crisis y miedo
Mapa 11. Municipios del sur del Cauca y norte de Nariño. Total
de hechos victimizantes. 2003 – 2007
Fuente: Elaboración propia, base cartográfica IGAC. Base de datos CIMA – CNMH.
261
Crecer como un río
Mapa 12. Municipios del sur del Cauca y norte de Nariño con
actuación organizativa del CIMA. 2003 - 2007381
Fuente: Elaboración propia, base cartográfica IGAC.
381 Otras organizaciones que actuaban en distintos municipios del Cauca eran:
Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria, Fensuagro: 1999 en Santa
Rosa, San Sebastián, Argelia, Balboa, Patía, La Vega, La Sierra, Juntas de Acción
Comunal, Asoinca, Asociación de Usuarios Campesinos Unidad y Reconstrucción
ANUC-UR (en Cajibío, Timbío, Sotará, La Sierra). Unión Patriótica, Central
Unitaria de Trabajadores CUT, Fetracauca, Centro Cultural Plutarco Elías Ramírez,
Comité de Solidaridad con los Presos Políticos, Consejo Regional Indígena del
Cauca CRIC, Comunidades Yanaconas, Comunidades Papayactas, Pastoral Social,
Movimiento Campesino de Cajibío, Minga (ONG), Consejos Comunitarios,
Movimiento Yanacona, Coordinador Nacional Agrario CNA.
262
7
Estrategias y alianzas para romper el
cerco de violencia y el miedo
Reunión grupo infantil CIMA. Municipio de San Lorenzo, Nariño. Fotografía:
archivo CIMA.
263
Crecer como un río
Logramos surgir y resistir en lo local a pesar de todo
El proceso de mujeres nace en el 2003 en ese momento
de guerra sucia, pero también de militarización de la región,
cuando el Ejército retoma el Macizo Colombiano y entraron a
Santa Rosa. Fueron momentos difíciles porque, ya Jimmy lo re-
cordaba, habían enormes dificultades con una de las guerrillas
de la región, que era de las FARC y las amenazas que emanaron
de ellos hacia varios de nosotros, obviamente por problemas
políticos regionales. Entonces fueron las mujeres las que a tra-
vés de formas organizativas que fueron diseñadas desde la or-
ganización y desde el área de derechos humanos y de un plan
de contingencia que se trazó, fueron ellas las que diseñaron
las huertas revueltas, el trueque y ese trabajo de resistencia ali-
mentaria lo fuimos fundiendo con el trabajo de resistencia por
la vida digna y ese trabajo fue de resistencia de la gente en el
territorio para no dejarse desplazar. De ese calibre fue la cosa
y en la historia de la organización es muy importante resaltar
este proceso382.
Movilización en la ciudad de Popayán con participación del CIMA y otros sectores
sociales y sindicales del departamento del Cauca. Fotografías: archivo de la Red por la
Vida y los Derechos Humanos del Cauca.
382 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria proceso de mujeres, El Bordo,
Cauca, 18 septiembre de 2015.
264
7
Estrategias y alianzas para romper el cerco de violencia y el miedo
Taller de construcción regional de agenda de paz de las Mujeres Maciceñas, 2012.
Fotografía: archivo de la Red por la Vida y los Derechos Humanos del Cauca.
- En ese tiempo duro de la violencia se llegó a esa conclusión
de que era desde ese espacio de las mujeres que se podía resistir,
porque, digamos, en ese entonces no habría esa amenaza tan di-
recta contra las mujeres, que podría llevar a hechos como lo que
pasó con los compañeros, pero hoy en día por lo menos ya vemos
que cambia esa situación, porque igual muchas lideresas han sido
asesinadas. Entonces igualmente la amenaza siempre ha estado
ahí, sea para hombres o sea para mujeres. Pero de alguna forma se
logró fortalecer mucho el proceso de mujeres. Nosotras iniciamos
ya como proceso de mujeres en el 2003, que la primera reunión
265
Crecer como un río
la tuvimos en el corregimiento del Rosal, municipio de San Sebas-
tián. Fue como el primer encuentro de mujeres de acá del Cauca,
de Nariño, del Valle, allí nos reunimos. Tuvimos para planear es-
trategias de seguir trabajando y de seguir articulando acciones en
cada una de nuestras regiones. Y después de ahí ya se empieza a
fortalecer en cada una de las localidades de nuestro municipio.
Entonces ya se van conformando grupos organizados de mujeres,
por eso hoy en día es el proceso de mujeres maciceñas ha crecido
mucho y se ha fortalecido cada día más.
En el encuentro de mujeres del Rosal trabajamos ejes como
el organizativo, lo formativo, la parte agroambiental desde la
soberanía alimentaria y la parte de formación política, porque
creemos que las mujeres debemos apostarle a participar más en
los espacios de decisión, en los espacios políticos. Entonces tam-
bién se enfoca mucho en esta parte y de igual forma no es un
proceso aparte, sino también el proceso de mujeres maciceñas
se fortalece precisamente para poder que el CIMA se fortalezca
desde el pensar de las mujeres, desde la mirada de las mujeres
y que seamos una organización mucho más sólida en cada una
de las regiones383.
- El CIMA es así: a veces tiene avances, retrocesos como toda
organización y acá me encuentro que el CIMA es ente técnico,
gestionador de proyectos, pues sí y no. Entonces como que la gente
se desintegra por falta de proyectos, por falta de claridad también.
En esos procesos la capacitación es lo principal. Acá tenemos la
unidad, la solidaridad y la democracia que es otra democracia en
donde nace el pensamiento, acá desde la base y lo otro es lo histó-
rico (ver mapa 18).
383 CNMH-CIMA, entrevista 0039, maciceña adulta, municipio de Bolívar, Cau-
ca, 2015.
266
7
Estrategias y alianzas para romper el cerco de violencia y el miedo
Se agudizó la cosa de la violencia regional con los
paramilitares, pero seguíamos sembrando
- Ha habido daños materiales, daños familiares, daños socia-
les, comunitarios, daños sicológicos, morales, ecológicos; que des-
graciadamente son irreparables. El asesinato de un familiar es
irreparable como producto del conflicto. Una detención ilegal es
irreparable, el daño que le hacen a la persona; la denigración de
una persona eso no te deja de afectar durante el resto de tu vida,
el que traten y denigren para poner por el suelo tu moral como
persona, como líder eso es irreparable, eso no tiene reparación.
En mi caso, que fue un montaje del DAS, un montaje muy de la
mano con una política nacional, definida desde una estrategia po-
lítica de la Presidencia de la República y ejecutada por el DAS, por
el G-3, que fue un enorme expediente nacional donde muchos
defensores de derechos humanos, líderes sociales estuvimos ahí.
Algunos luego apresados, otros asesinados pues, eso tiene que te-
ner un castigo algún día (ver mapa 13).
G-3
Por haber creado, coordinado y dirigido el Grupo Especial de Inteli-
gencia 3 -G3-; la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia, determinó
mediante sentencia 13920 de 2017, radicada bajo el número 39931 que el
señor Jorge Aurelio Noguera Cotes, en ese entonces Director del eliminado
Departamento Administrativo para la Seguridad DAS, tenía
“… responsabilidad en las interceptaciones de comunica-
ciones, vigilancias y seguimientos ilegales contra defensores de
derechos humanos, ONG’s, dirigentes políticos y periodistas, la
Corte Suprema de Justicia condenó a siete años y 10 meses de pri-
sión al exdirector del DAS, Jorge Aurelio Noguera Cotes, como
coautor del delito de concierto para delinquir agravado.
La Sala de Casación Penal determinó que, como director del
desaparecido Departamento Administrativo de Seguridad, Noguera
Cotes diseñó y organizó, con el entonces asesor José Miguel Narváez
y miembros de la Dirección General de Inteligencia, el llamado G-3,
267
Crecer como un río
grupo que operó entre marzo de 2003 y octubre de 2005 como una
organización delincuencial.
Para la Corte, no quedó duda de que el grupo G-3 fue “creado
con vocación de permanencia para la interceptación sin orden
judicial de teléfonos, correos, fax y seguimientos de personas que
no ejercían ni les era atribuible actividad ilícita alguna, respecto
de quienes únicamente podía reprocharse su oposición al gobier-
no nacional”.
“Bajo la apariencia de adelantar labores de inteligencia estratégi-
ca, [Noguera Cotes] interceptó comunicaciones privadas con equi-
pos de la entidad y llevó a cabo seguimientos pasivos y patrimoniales,
por fuera de la ley”, consigna la sentencia.
En su pronunciamiento, la Sala describe las formas en que ope-
ró ilegalmente el grupo organizado por el exdirector del DAS, para
interceptar comunicaciones privadas, vigilar y hacer seguimientos a
organizaciones no gubernamentales y defensores de derechos, diri-
gentes políticos de izquierda y periodistas nacionales y extranjeros.
La condena se suma a la otra ya emitida por la Sala de Casa-
ción Penal de la Corte Suprema de Justicia contra Noguera Cotes
en septiembre de 2011, cuando lo sentenció a veinticinco años de
prisión, al declararlo responsable de los delitos de concierto para
delinquir agravado, autor mediato del homicidio de Alfredo Ra-
fael Francisco Correa De Andreis, destrucción, supresión u ocul-
tamiento de documento público y autor de revelación de asunto
sometido a secreto”.*
En la sentencia referida en el año 2011 contra Noguera Cotes, la Sala
hallo mérito para establecer una relación estrecha entre el Director del Das
y los Frentes Resistencia Tayrona y José Pablo Díaz, del Bloque Norte de las
Autodefensas, favoreciendo los intereses de Rodrigo Tovar Pupo, alias Jor-
ge-40 y Hernán Giraldo, alias el Viejo. Noguera fue identificado como ca-
beza del grupo denominado G-3 al interior del DAS, siendo asesorado por
José Miguel Narváez. Tenía oficina en las instalaciones del DAS y asigna-
ción de recursos financieros y logísticos para sus actividades. Con esta sen-
tencia comprobaron responsabilidad asociada entre otros crímenes, con
el asesinato del Profesor de la Universidad del Atlántico Alfredo Correa
de Andreis y su escolta Edelberto Ochoa. Por estos hechos en particular,
también fue condenado a 40 años en septiembre de 2017, el ex subdirector
del DAS del Magdalena, Javier Alfredo Valle Anaya. Además de hacer “in-
teligencia estratégica”, desde el DAS se compartió información obtenida
ilegalmente, con las estructuras paramilitares y con estructuras políticas
268
7
Estrategias y alianzas para romper el cerco de violencia y el miedo
de orden nacional. Según información contenida en esas sentencias, este
grupo además desarrollaba acciones de sabotaje, desprestigiaba e intimida-
ba a determinados sujetos. Como se cita en la sentencia, era una estructura
del Estado al servicio de grupos paramilitares y del narcotráfico.**
* Citado de: Corte Suprema dicta nueva condena contra Jorge Aurelio No-
guera Cotes. Consultado en: http://www.cortesuprema.gov.co/corte/index.
php/2017/09/11/corte-suprema-dicta-nueva-condena-contra-exdirector-del-
das-jorge-noguera/. Recuperado el 16 de agosto de 2017.
** Elaborado con base en información consignadas en las siguientes senten-
cias proferidas por la Sala de Casación Penal de Penal de la Corte Suprema de
Justicia: sentencia del 14 de septiembre de 2011 y sentencia número 13920 del
6 de septiembre de 2017.
A mí me hicieron un montaje por tres delitos: uno, falsa de-
nuncia, otro de auto amenazas, otro de fraude procesal; quisieron
enlodar mi nombre y que sumados, pues, daban alrededor de diez
años de cárcel. Obviamente todas esas acusaciones fueron desvir-
tuados por la falta de pruebas pero que me llevaron a la cárcel; lo
hicieron a través de un montaje burdo, fue todo calculado pues
para públicamente desmoronarme a mí la moral, volverme nada,
pues, mi personalidad.
Eso se conoció, pues se supo a nivel nacional, a nivel interna-
cional, pero conmigo querían entonces demostrar que los líderes
que teníamos o que tenemos algún tipo de protección estamos
haciendo otras cosas, que eso del liderazgo es mentira, que nos
aprovechamos del Estado, y que entonces siempre hemos hablado
mal de los gobiernos y del Estado mismo, obviamente nos coloca a
los líderes en el ojo del huracán una cosa muy complicada384.
- A pesar de todo seguimos y el CIMA siempre han estado ahí
como referente de que somos sujetos de retaliaciones políticas,
más que cualquier cosa porque tenemos un pensamiento diferen-
te, porque construimos una propuesta que va muchas veces en
384 CNMH-CIMA, entrevista 0119, maciceño adulto, municipio de Popayán, Cau-
ca, 2015.
269
Crecer como un río
contravía de los intereses de otras gentes. Otra cosa que ha mar-
cado mucho al Macizo es la parte del narcotráfico que ha sido
una cosa con la que hemos convivido, donde ha habido ajustes de
cuentas y en eso pues también han caído comunidades, han sido
afectadas comunidades, señaladas por haber coca en el Macizo y
en el sur del Cauca. Además de tener que haber convivido con la
guerrilla en el territorio, haber compartido el territorio, pues de
nosotros se dice que somos guerrilleros, que convivimos mucho
con las tesis de ellos o que somos narcotraficantes, somos coque-
ros, pero eso es lo que nos toca vivir porque por acá no se ve el
Estado, imagínese385.
- Los paramilitares también nos perseguían porque éramos de
la organización social y como los paramilitares viene de un siste-
ma capitalista, entonces también fue por ese lado que ellos mata-
ron los dirigentes de la organización, a nosotros como asociación
en Timbío nos afectó bastante porque se oía decir por fuera de
que iban a venir los paramilitares en contra de la guerrilla y de las
organizaciones sociales. Entonces como pertenecíamos nosotros a
la organización social pues uno sentía, digamos, como ese temor
de que nos iba a pasar algo.
El paramilitarismo fue un punto principal, una estrategia de
los partidos tradicionales para acabar con la organización, y les
dio resultado en algunas partes pues cada uno ve su vida. Enton-
ces aquí en Timbío fue duro porque nos desorganizamos, nos
desperdigamos y ya nos reuníamos sólo en las casas dos amigos
así a contarnos cosas; pero ya no seguimos reuniéndonos, porque
tomamos medidas de auto cuidado. Yo casi no salía y cuando uno
veía gente particular así desconocida, uno tampoco iba, como se
dice, a ponerle el frente a eso pero uno utilizaba estrategias: de no-
che no salía así vinieran a llamar o a decirme de que necesitaban
algo con uno, no salía386.
385 CNMH-CIMA, entrevista 0116, maciceño adulto, municipio de Patía, Cau-
ca, 2015.
386 CNMH-CIMA, entrevista 0028, maciceño adulto mayor, municipio de Timbío,
Cauca, 2015.
270
7
Estrategias y alianzas para romper el cerco de violencia y el miedo
- En el CIMA se han logrado cosas y lo que no se ha logrado
constituir en últimas es una fuerza y lo que más nos desbarató
durante todo el tiempo fue que nos tocó mermarle al discurso fue
la presencia paramilitar acá en Mercaderes y que entonces, pues,
estuvimos al borde de la muerte, pues estuvimos amenazados.
Estoy amenazado. En ese tiempo que estaban los paramilitares
aquí, los que vivían aquí en este barrio en Mercaderes y después
que los llevaron para Curacas, luego llegaron a San Joaquín. A mí
me tocó ver la incursión de ellos en San Joaquín y por ese moti-
vo me sacaron de San Joaquín. Fui trasladado otra vez para acá;
entonces por ahí me queda el chaleco de recuerdo pues porque
a mí, con Huber y Astul nos declararon con protección, fueron
tiempos difíciles, en ese tiempo fue gobernador Floro quien le
toco enfrentar todo eso387.
- Cuando los paramilitares llegaron una noche a Sucre, en-
traron y estuvieron en La Granja haciendo saqueos también,
pasaron por aquí, por Paraíso aquí en camionetas y salieron
otra vez, pero se sentía mucho temor; aunque fuimos afortu-
nados porque nos dábamos cuenta que en sectores llegaban
directamente a la familia y, bueno, venga pa’ acá y eso no le
daban tiempo a nadie para nada. Acá no, solamente pasaron
y haciendo consignas, regando panfletos y eso, entonces todo
mundo ya le toca que cerrar la boca porque aquí no hay nada
más que hacer. Le cuento de que yo de ahí en adelante, yo no
volví hacer parte o a presentarme en los comités organizativos,
ni hacer reuniones pues prácticamente me aislé definitivamen-
te del CIMA, solamente pues yo creo que unos dos o tres años
fueron donde prácticamente la organización estaba ya a tierra.
Pues uno piensa primero que todo en proteger su vida, cómo
proteger su familia, ¿sí?, dado el caso salir como desplazado
porque no hay otra solución, no hay otra alternativa. Entonces
en ese aspecto uno dice: primero mi familia y si puedo sacar
alguito pues sí, si no sí me toca, porque si no yo arranco porque
387 CNMH-CIMA, entrevista 0030, maciceño adulto, municipio de Mercaderes,
Cauca, 2015.
271
Crecer como un río
primero la vida, eso es lo primordial, no importa lo que se que-
de familia o que se queden las cosas, o que se quede la casa…
bueno pero uno piensa es como seguir viviendo388.
- Recuerdo que cuando uno veía eso del paramilitarismo
por noticias que se daba por allá por Córdoba, por la costa,
por Antioquia, pero nunca creímos que eso iba a llegar a la
región. Nosotros como Lerma empezamos a hablar de eso por-
que creíamos que en algún momento nos iba a llegar, justa-
mente cuando estábamos en una reunión hablando del tema.
Cerca de Lerma estaba la presencia de grupos armados que no
sabíamos inicialmente quiénes eran. Estábamos hablando muy
fuerte frente a eso, tocó bajarle el perfil a nuestros líderes, ba-
jar nosotros un poco el perfil y alrededor de eso se asignó que
inicialmente las mujeres asumirán un poco esa parte organi-
zativa, hablar entonces alrededor de lo productivo. Afortuna-
damente en Lerma no hubo situaciones que lamentar respecto
a grupos paramilitares; hicieron presencia: fueron, visitaron,
pero nunca tuvo acción militar, no tuvimos esa dificultad, pero
sí se nos impedía el tránsito como municipio. De todas ma-
neras, nosotros hemos sido como los pioneros en mover o en
seguir haciendo el trabajo municipal como CIMA, pero esa fue
una de las dificultades iniciales, es decir, no poder andar un
poco tranquilos con esa situación.
En 2003 Eduardo busca lanzar a alguien del CIMA para la Al-
caldía de San Pablo… don Eduardo iban a lanzar a Eivar, mi es-
poso, y yo dije: no, a la boca del lobo. Eivar hubiera podido ser
muerto, eso empezó un desorden y lo hubieran podido matar389.
- A los pocos días llegó el paramilitarismo y fue una forma
de callar la gente. Hubo muchas amenazas, a mí me llegó una
carta a la casa, estuve amenazado, primero fue mi compañera,
el caso es que del pueblo nos hicieron ir unos poquitos días. El
papel decía que debíamos irnos de la vereda porque estábamos
388 CNMH-CIMA, entrevista 0053, maciceño adulto, municipio de Sucre, Cauca, 2015.
389 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de San Pablo, Na-
riño, 2015.
272
7
Estrategias y alianzas para romper el cerco de violencia y el miedo
metiéndonos en cosas que no debíamos. Yo fui uno que estuvo
en el paro desde el primer hasta el último día, fuimos 28 perso-
nas y terminamos 20 porque nos faltaba comida. Eivar decía: yo
les busco comida, después ya llegamos aquí y a los poquitos días
teníamos que irnos. Hubo una amenaza que no era de los paras
sino de un personaje que hubo allá mismo. Era para acabar la
Asociación Agroambiental, a la gente le llegó panfletos y a mi
compañera le mandaron un sufragio390.
- Alba Sonia fue amenazada cuando se empezó a meter en la
política, fue como en el 2003. Se venía trabajando por los ca-
bildos abiertos, se habían hecho reuniones en La Laguna para
eso, tratando de influenciar a los concejales para apoyar. Estas
amenazas las hizo la operadora de teléfono del corregimiento
del Carmen, quien era contraria política y estas amenazas fueron
hechas por un concejal. El trabajo tenía que hacerse disimulada-
mente, algunos grupos siguieron trabajando y hay algunas orga-
nizadas. Tuvimos que sacrificar nuestras vidas, nuestras familias,
pero bueno ahí estamos391.
Las mejores armas que teníamos eran el azadón,
la pala y el machete
La organización CIMA en San Pablo empezó desde el paro del
99, que se llamaba agroambiental, esta organización se fortale-
ció muy bien. Era la asociación más grande que había hasta que
llegaron los paramilitares. Hubo mucha matanza y terror en esa
época, pero se pudo trabajar porque nos organizamos y aprendi-
mos, había líderes de cada vereda. Eduardo era el alcalde que nos
apoyó, empezó a haber mucho liderazgo local, el presupuesto era
participativo, había cabildos abiertos y los líderes iban a cada ve-
390 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de San Pablo, Na-
riño, 2015.
391 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de La Unión, Na-
riño, 2015.
273
Crecer como un río
reda donde hacían sus reuniones y la gente decidía qué era o qué
quería, no es como ahora que decide el alcalde, cada año que se
hacía el cabildo venían mucha personas de Popayán, Pasto y todas
las veredas tenían sus actos culturales.
En [San Lorenzo en] el año 2002 la Asociación Agroambien-
tal CIMA San Pablo se aparta del CIMA y quienes quieren per-
manecer en la misma línea del CIMA crean la Coordinación de
Mujeres, que antes era una Secretaría de Mujeres de la ASOC,
teníamos como seiscientas mujeres. La Asociación Agroambiental
se opacó, ahora existe pero somos poquitas personas, como seis.
De allí nació la Coordinadora de Mujeres y Familias San Pableñas,
teníamos como seiscientas mujeres, íbamos con la misma diná-
mica, toca seguir luchando para ver si podemos seguir con los
cabildos y las Escuelas Agroambientales, aunque el señor Felipe
que fue el que nos opacó a la asociación Coordinadora dijo que
iban a hacer una pero de parte de la Alcaldía, les dijimos que eso
llevaba tiempo y proceso.
[En Villanueva] varios compañeros tuvieron que salir de la
zona. Incluso yo misma me aislé y mi mamá me quemó los libros
y los afiches que tenía relacionados con la organización y el pro-
ceso porque me tenían en un listado. Decían que iban a empezar
a matar a la gente que pertenecía a la organización, decían que
éramos guerrilleros, ese siempre era el estigma que nos tenían. En
Villanueva no mataron gente de la organización de nosotros, pero
la sensación era que sí se llevaban gente cercana al proceso agro-
ambiental de San Pablo a matarla allá. Allá hay fosas comunes que
no se ha hecho exhumación, abrían un hueco en cualquier parte y
tiraban a la gente. Los paramilitares llevaron mucha gente a Villa-
nueva, sobre todo en los terrenos del cementerio. Era el momen-
to que se tenía para fortalecer la organización, se estaba en ese
proceso de reconstrucción de la organización pero llegaron los
paramilitares y se instalaron en el corregimiento de Villanueva.
Las mujeres [éramos] las que más teníamos el valor en esos
días. Yo tuve el valor de regresar allá en esos días a recoger las
cosas de los compañeros. Ir y pedir permiso al comandante, alias
Motosierra, que después me enteré que él mataba no más por caer-
274
7
Estrategias y alianzas para romper el cerco de violencia y el miedo
le mal o le parecía feo, lo mataba. Le pedí permiso para sacar las
cosas de la casa de los compañeros, pues la cogieron de base de los
paramilitares. Ellos vivían en la casa de los compañeros. Allá vivía
el comandante, El Cuco, El Tuerto, andaban con el Ejército. Desde
Villanueva hacían todas las operaciones para La Unión, La Cruz,
San Bernardo, Colón, Belén, todo eso era el centro de operacio-
nes, en ese tiempo392.
Con la entrada del paramilitarismo me aislé un poco, no me
aguanté en Pasto y volví, pero desde allí fue un decaimiento de
la organización, los que no eran de la zona no volvieron, allí to-
dos quedamos quietos; luego me vinculé al CIMA por llamado
de Robert, de Duby, me invitaban pues los distinguía desde el
paro. Me fui encarrilando en el tema y después fue que dije que
yo era del CIMA y hasta ahora soy del CIMA y ahora sí no me
quitan de encima393.
En La Sierra, la Policía no les permite entrar a los paramili-
tares. Alguien escuchó que había un comandante de la Policía
que los enfrentó, los amenazó de una. Ese mismo comandante
nos llamó un día y nos dijo que los paras nos iban a llegar a La
Sierra. El alcalde también nos dijo lo mismo y entonces buscan
la forma de intimidar, por eso en una vereda el Ejército se entra
y asesina a un joven [Miller Noguera], lo montan en un caba-
llo y lo muestran como trofeo. René también fue amenazado
por los paras. La cosa se estaba agudizando, por eso con varios
compañeros comenzamos a gestionar qué hacíamos para defen-
dernos, porque las mejores armas que teníamos eran el azadón,
la pala y el machete.
Entonces se vino la judicialización. Como no pudieron en La
Sierra, se metieron a Santa Rosa y se trajeron 25 campesinos
para judicializarlos aquí como en el 2003 o 2004, detrás de eso
venían diez familias más: judicializados y condenados a pagar
392 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de La Unión, Na-
riño, 2015.
393 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de San Pablo, Na-
riño, 14 de octubre de 2015.
275
Crecer como un río
cárcel. Del CIMA estuvo detenido Albeiro Guamanga, fue toda
esa arremetida de detenciones masivas fue la época de los códi-
gos de los radios, fueron hechos de amenazas, persecuciones,
montajes que han hecho documentar el hecho, pero también
toda esa parte humana. Lo que le pasó a Guido en Santa Rosa,
igual situación que le hicieron a Enoc cuando lo desplazaron
[y] posteriormente lo asesinan en Timbío los paramilitares, lo
que pasó a Rodrigo, el personero. Ha tocado atravesar por las
diferentes fuerzas, el caso de Vico por enfrentar a los paras no
puede volver al país, está exiliado. Las ejecuciones extrajudi-
ciales de los falsos positivos en Rosas, son todas esas cosas acá
que vayamos echando memoria de todos esos casos en los que
hemos estado hablando394.
Movilización por la dignidad del Macizo, 2007. Fotografía Camilo López Pérez-CIMA.
394 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de Rosas, 2015.
276
7
Estrategias y alianzas para romper el cerco de violencia y el miedo
Eso hizo que empezáramos a traer organismos internaciona-
les y nos dan tiquetes aéreos, pero bueno, ¿cuál es la solución?
Si el problema lo tenemos aquí, entonces dijeron: René debe
salirse y tienen la salida para el exterior. Ya se propuso el Co-
mité de Derechos Humanos, y de eso sale la Red por la Vida y
los Derechos Humanos con otras organizaciones. Llegan otros
sectores y fortalecemos la propuesta en el Cauca. Cuando Uribe
tenía la red de informantes, nosotros ya teníamos la red de in-
formación, nos llegaron unos equipos; radios de comunicación
para Santa Rosa, otro en La Sierra y en Bolívar, pero los radios
no dieron resultado porque estaban interferidos, se debía ren-
dir informe y eso no nos gustó. Luego celulares, chalecos, que
nos iban a identificar más. ¿Cómo hacemos echando azadón
con esos chalecos? Me tocó hacer en La Sierra una audiencia
pública en el 2006, la gente apoyó, se hizo marcha, la gente
denunció todos los casos e hizo que se frenara esa vaina. La
idea era tocar a ese tipo, pero nos daba miedo que entrara a
cascarnos a nosotros. La audiencia y la actividad internacional
hicieron que se frenara hasta el día de hoy395.
La victimización tiene un origen de carácter político estatal,
porque el Estado era conocedor de todo el actuar paramilitar que
se movía en la región. No son en vano las denuncias desde las
cárceles, eso fue victimización política, social, económica y de la
vía de hecho, como resquebrajan todo un movimiento social en
los diferentes municipios. Debemos discutir de todo lo que eso
repercutió. Miren hoy la victimización, el Gobierno dice: carajo,
parece que tuvimos responsabilidad y no la acepta directamente,
pero aprueba la Ley 1448, empieza a recoger la gente y a decir:
quiénes son las víctimas y las empieza a indemnizar. Eso corta el
trabajo social desde nuestras organizaciones. Por ejemplo, Sam-
boní [Timbío], la vereda en la que nací, de allí me tocó salir. Allá
llevaban a las personas a descuartizarlas, a veces las llevaban, las
descuartizaban y las iban a botar a otro sitio396.
395 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de Rosas, 2015.
396 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de Popayán, 2015.
277
Crecer como un río
- Yo pienso realmente que la justicia en Colombia no se mira, si
uno dice que a través de la justicia los culpables merezcan el casti-
go cada vez uno se convence más de que no hay justicia, la justicia
es para nosotros los débiles porque para los grandes uno ve que no
hay, la justicia no les llega. Ahí para la muestra un botón, lo que
está pasando con el mismo expresidente de la república que cada
vez está más vinculado y más vinculado y el por lo contrario para
salirse a defender antes saca ya la gente. A nosotros no mandaba
a dar plomo y él ya saca y quiere [que la] gente salga a movilizarse
en defensa de sus crímenes se puede decir así. Entonces es difícil
que por medio de la justicia castiguen a un personaje para uno
sentirse satisfecho no la va a ver.
De todas maneras en el caso de los que perdimos y sufrimos, en
el caso mío aquí con la señora, en el período de casi diez años de
muy duros económicamente, yo digo en lo económico en la hora
de la verdad pues si bien es cierto, pues, algo resarce lo que uno
perdió, pero que vaya a decir que lo económico le haga olvidar a
uno, que digan que va a haber olvido yo pienso que nunca, nunca
va a haber olvido y siempre uno va a vivir como con ese resenti-
miento, porque una cosa es que le digan: lo vamos a resarcir, lo
vamos a ayudar. Pero lo que uno ha vivido, por ejemplo, la imagen
de cuando esos dos manes me sacaron aquí, esa imagen ni a mí ni
la mujer que nos tocó vivirla, a mí personalmente no se me va a ol-
vidar nunca. Yo siempre tengo la imagen, pues, uno ver a dos ma-
nes uno con una pistola y el otro con un revólver y apuntándole a
uno, eso no se le va a quitar nunca así pueden meter, como dicen,
un psicólogo que le va a cambiar a uno eso, eso es paja hermano.
Pa’ mi eso sí es paja. Entonces eso va a ser duro, nosotros sufrimos
y, como le digo, aquí es donde está, si bien es cierto el CIMA nos
ayudó en determinado momento porque no hay que negarlo, por-
que yo los primero cuatro meses tuve una ayudita, pero fueron
casi, como vuelvo y le repito, fueron casi cuatro años y medio por
fuera de esta casa397.
397 CNMH-CIMA, entrevista 0129, maciceño adulto, municipio de Timbo, Cau-
ca, 2015.
278
7
Estrategias y alianzas para romper el cerco de violencia y el miedo
La época de incursión paramilitar generó intimidación y mie-
do en las comunidades. Estas se protegieron a través del trabajo en
huertas, muchos fuimos amenazados y debimos salir de los munici-
pios, debido a esa salida se fue cayendo el proceso porque nos llama-
ban personas anónimas, luego como AUC y hubo un candidato a la
Alcaldía que, para proteger sus elecciones, se apoyó en esta gente398.
Luego se trató de continuar, pero no ya con tanta intensidad
como lo veníamos haciendo, porque con la salida de nosotros, los
compañeros que se quedan en el territorio no quieren arriesgarse399.
Muestra agrocultural del Macizo Colombiano. Popayán, Cauca, 2008. Fotografías:
archivo Área Agroambiental, Fundecima-CIMA.
No se puede hablar de victimización, pero debemos hablar de
dinámicas que permiten blindarnos, en Lerma, cuando se da la
parte fuerte de paramilitarismo, se suelta parte del discurso fuer-
te y se hacen cosas para visibilizar a la organización. Por ejemplo,
398 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de La Unión, Na-
riño, 2015.
399 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de Popayán.
279
Crecer como un río
un evento clave fue: vistamos a Lerma de paz. Salimos a una mo-
vilización al Bordo, en conjunto con Alcaldía y esas dinámicas
servían para visibilizar la problemática que se estaba dando en
ese momento; por eso decimos que lo cultural en el CIMA es el
eje articulador de los procesos organizativos400.
- La presencia del paramilitarismo fue fuerte, allá en Nariño ame-
nazaron a María Soledad, pero eso casi no afectó directamente a la
organización social, pues no se recuerdan que haya habido amena-
zas a las organizaciones, pero sí en la comunidad. Por los lados del
Remolino en el Patía se perdió mucha gente, hasta un primo mío se
perdió en ese tiempo y no se sabe nada de él hasta ahora; la gente
que asistía a las reuniones se quitó en ese tiempo, se retiraron. El
Tablón, Granada, Guayanacal, Panoya, Remolinos; yo creo que eso
los desanimaba, sea el militar que sea uno de los objetivos es meterle
terror en la cabeza del otro, por eso en La Unión (Taminango-San
Lorenzo), aparecía gente muerta todos los días, pero nadie sabía
quiénes eran los que causaban esos hechos, como eso era por la
noche, pero existían en ese tiempo los paramilitares401.
- De allí para acá es menos lo que ha sucedido de asesinatos y
todas esas cosas; los paramilitares se desmovilizaron en [la vereda
de] Panoya [municipio de Taminango], y nosotros arriba con Ma-
ría Soledad y con Sonia. Una vez hicimos una reunión en Tablón
y ellos estaban allí, como cien personas y promocionamos el paro
y salimos rápido y la gente salió al paro en medio de ellos, la gente
es como el dirigente por eso ha aprendido a moverse, y eso lo ha
aprendido en el CIMA, ¿dónde más?
Con todas las amenazas en el 2003 por parte de los paramili-
tares que querían parar el movimiento social y prohíben enseñar
filosofía en los colegios, prohíben pensar. Hubo mucha matanza y
terror en esa época, pero se pudo trabajar mucho402.
400 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria proceso Macizo Joven, Popa-
yán, Cauca, 20 de mayo de 2015.
401 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de La Unión, Nari-
ño, 17 de julio de 2015.
402 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de La Unión, Nari-
ño, 17 de julio de 2015.
280
7
Estrategias y alianzas para romper el cerco de violencia y el miedo
En ese tiempo se quebraban cualquier campesino; por eso se
insultaban entre comandantes de la guerrilla y del Ejército, uno
se decía una cosa y otros otra… vení pa’cá, pa’ que nos damos plo-
mo… oía que se gritaban… se insultaban entre ellos. En mi vereda
hubo enfrentamientos, en la casa caían esos cascarones enfrente
de nosotros, los animales no hallaban donde meterse; en Playa
Alta, por allí bajaban siempre a atacar al pueblo, hace como unos
12 o 15 años… o más… Se metían a las casas en San Pablo, iban
como a tumbarlas, se metían dizque buscando armas y quitaban
la plática del mercado403.
En el tiempo del paramilitarismo andaba un señor tuerto y otro
cojo con el Ejército. El Ejército era cómplice. Igual que la Policía,
ellos miraban desfilar los cadáveres que asesinaban pero no ac-
tuaban; eran como problemas ajenos a ellos, mataban a la gente
en Villanueva y allá nunca iban a buscarlos. Había Policía en San
Pablo y no iban; muchas personas los veían uniformados a ellos de
Ejército y a otros de paras.
Recuerdo que en esos tiempos ellos mandaban como si fuera
su casa normal, ellos en la plaza de mercado fui testigo de un
asesinato, un muchacho; él corrió, pero la gente se abrió y lo
dejó solo, no hubo reacción ni de Policía, ni de nada, eso tiene
algo de complicidad y eso se quedó allí. La gente tenía que me-
terse muy rápido a las casas, el desplazamiento fue muy gran-
de, se denunció en Pasto para que cambiaran los policías y así
aquietó un poco (ver mapa 13).
También se calmó la Asociación Coordinadora de Mujeres y Fa-
milias San Pableñas del CIMA, como 12 o 13 años hasta hoy, han
seguido habiendo muertes de pronto por venganzas; frente a nuestra
casa apareció un muerto. Antes del paro ellos hacían reuniones, Ro-
bert y Duby y habían muy pocas gentes acogidas al CIMA, eran unos
escolantes: Pablo, Duby, Estorgio, Juan Carlos, eran escuelantes, que
sabían que venían a formarse escuelas y que debían hacerlo. Eran
escolantes agrosembradores, y eso se dio por parte de un proyecto de
403 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de San Pablo, Na-
riño, 14 de octubre de 2015.
281
Crecer como un río
los acuerdos de la movilización del 99 que era formar agrosembrado-
res, y se arranca la parte agroambiental del CIMA. A partir de allí se
habla de las Escuelas Agroambientales; antes eran los grupos u otra
cosa, en ese tiempo no éramos nada, nosotros pertenecíamos a una
asociación comunitaria en Colón Génova (Asococo)404 (ver mapa 12).
En el peor período de miedo fue lo cultural y lo
agroambiental lo que se trabajó
Cuando llegaron los paras a San Pablo había una asamblea del
CIMA y estaban hablando de derechos humanos y sobre eso no se
podía hablar, en aquella época quien organizaba era Duby y decidi-
mos hacernos un grupito que debía tener una huertita. Empezamos
pocos, pero luego llegamos a ser 38. Trabajábamos en la vereda por
la micro cuenca del Alto Llano, empezamos a trabajar en lo am-
biental, empezamos a poner estopas [o] condones ecológicos en el
camino, pero no hacerle propaganda a los abonos, hacer estopas sin
propaganda a las multinacionales. Las estopas fueron bajando y su-
biendo reciclando la basura y se fueron llevando esa idea para otras
partes. Al principio personas las llenaban de piedras y ramas para
dañarlas, otras las quemaban, igual no nos dimos por vencidas, y
esa práctica se bautiza como condón ecológico en la vereda Alto
Llano. El cordón ecológico llegó hasta el Putumayo. En ese tiempo
recuerdo que no era tanto el escribir sino el mirar; aprender ha-
ciendo y enseñábamos y aprendíamos. Los grupos se convierten en
Escuelas Agroambientales, se fue creciendo y se cambió de nombre
a Coordinación de Mujeres San Pableñas405.
La asociación de mujeres nos enfocamos en el medio ambiente, la
seguridad alimentaria seguimos con las ferias locales y regionales406.
404 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de San Pablo, Na-
riño, 14 de octubre de 2015.
405 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de La Unión, Nari-
ño, 17 de julio de 2015.
406 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, municipio de San Pablo, Na-
riño, 14 de octubre de 2015.
282
7
Estrategias y alianzas para romper el cerco de violencia y el miedo
Apuestas agroambientales del CIMA. Fuente: reelaborado a partir de un documento
del archivo de CIMA.
283
Crecer como un río
[Por otro lado] los semilleros culturales del Macizo Colom-
biano se convirtieron también en las iniciativas para trabajar lo
organizativo en medio del conflicto y plantearon propuestas de
convivencia pacífica. Ejemplo, a las tomas guerrilleras que se vi-
vían en ese momento, nosotros planteamos las tomas artísticas,
para tomarnos los pueblos con lo cultural. Los semilleros cultu-
rales fueron parte de la siembra. La cultura se siembra hoy para
que se coseche mañana, si la cultura no se siembra, no se cosecha
la identidad407.
Desfile inaugural Segunda Asamblea del Movimiento Social del Macizo. Grupo
Zanqueros Tijeretos de Mercaderes, Cauca. Galíndez, Patía, 2011. Fotografía: Domine
Rothem, archivo CIMA.
- El CIMA ha logrado constituir un ejercicio de identidad
campesina local desde el proyecto intercultural del Macizo, yo
estuve en todo el proceso y me gustó muchísimo. Hicimos un
407 CNMH-CIMA, conversatorio regional de socialización, San Pablo, Nariño, 2016.
284
7
Estrategias y alianzas para romper el cerco de violencia y el miedo
trabajo que fue muy válido, eso nos dio identidad, nos dio apre-
ciación por la región, conocerla en directo. Los muchachos te-
nían otro sentido crítico de región, conocían la problemática,
conocían los aspectos positivos a rescatar, a valorar, hasta la
misma convivencia de las diferentes etnias que andábamos en
ese proceso era bonito ese respeto, esa camaradería y de los
resultados que de toda maneras hubo que, pues, fue por ejem-
plo las memorias, los libros. Lo que quedó que yo creo que más
de uno lo estamos trabajando en nuestros colegios, así uno no
sea de la clase de sociales, porque es que la crítica va es más a
la clase de sociales: la historia, la geografía. Que los profeso-
res que manejan materias vienen es cuadriculado con lo que
quiere el gobierno y a lo mejor ni culpa tienen ellos que los
sacan de nuestro entorno y con una frasecita facilita que dicen
que mirar lo del territorio no sale en las pruebas del ICFES, y
entonces la discusión mía que digo: bueno, eduquemos para la
vida. Pero donde primero vaya el amor y la defensa por nuestro
territorio, que sepamos qué tenemos y por qué luchamos, cuál
es el amor que le tenemos a nuestra región y ese es el conflicto
por lo menos que hay en mi colegio408.
El CIMA plantea políticas a los problemas de la región. Por
eso en el 2002 se realiza la Primera Toma Artística a Popayán,
cuando estaban en auge las tomas guerrilleras en el Macizo
por causa de las FARC [y el ELN]. Antes se habían hecho en-
cuentros culturales del Macizo, uno en Lerma en 1994 y el
segundo en Popayán en el 1996, también el Encuentro Cultu-
ral del Suroccidente Colombiano en el año 2000. Se hacían
encuentros culturales y agroambientales, se hicieron en San
Pablo, en Bolívar se hizo uno, lo apoyó mucho el alcalde Orlan-
do que todavía estaba en ese tiempo409.
408 CNMH-CIMA, entrevista 0030, maciceño adulto, municipio de Mercaderes,
Cauca, 2015.
409 CNMH-CIMA, conversatorio regional de socialización, San Pablo, Nari-
ño, 2016.
285
Crecer como un río
Salida de chivas desde Timbío rumbo a Coliseo La Estancia de Popayán para la Prime-
ra Toma Artística del Macizo. Cauca, 1999. Fotografía: Guillermo Berónc.
Caravana artística y cultural por la vía Panamericana en el marco de la Segunda Toma
Artística a Popayán, 2004. Fotografía: archivo Área de Educación y Cultura, Fundeci-
ma-CIMA.
286
7
Estrategias y alianzas para romper el cerco de violencia y el miedo
Mapa 13. Zonas aproximadas de actuación de grupos armados
ilegales en el sur del Cauca y el norte de Nariño. 2003 – 2010
Fuente: Observatorio de DD. HH. - Vicepresidencia, banco de datos J&P y Defensoría
del Pueblo, y Dirección Acuerdos de la Verdad - CNMH.
287
Crecer como un río
Sembrando herencia organizativa y movilización política
Movilización en el marco del paro agrario. Pasto, Nariño, 2013. Fotografía: archivo
FUNDESUMA-CIMA.
Antes de Macizo Joven fue el Movimiento Cultural del Macizo,
los sembradores culturales eran quienes hacían las tomas artísti-
cas, pero luego viene la crisis de liderazgo en el CIMA, por todo el
auge de paramilitarismo, viene un bajón del proceso410.
Entre el 2002-2003, mientras participábamos de un encuentro
cultural del Macizo Colombiano en Bolívar, Cauca, en tiempos de
agudización del conflicto armado en el territorio expresado con
tomas guerrilleras frecuentes, tuvimos un hostigamiento, pero me
trae a cuento las palabras de Manuel Yunda, un estudiante que me
dijo: profe cuando hayan terminado nos despiertan. Era la forma
como los jóvenes vivían el enfrentamiento armado. Todo ese an-
dar nos permitió caminar el Macizo, nos movilizamos para allá,
410 CNMH-CIMA, conversatorio regional de socialización, La Unión, Nariño, 2015.
288
7
Estrategias y alianzas para romper el cerco de violencia y el miedo
eso motivó mucho, pues había mucho miedo, íbamos con la músi-
ca, la danza, el teatro, en el peor período de miedo fue lo cultural
y lo agroambiental lo que se trabajó411.
En ese tiempo el trabajo tenía que hacerse disimuladamente,
algunos grupos siguieron trabajando y hay algunas organizadas,
se dieron pautas de dónde organizarnos y fue permanente, la di-
namizadora ha sido la compañera Marcela y con ella nos hemos
ido aumentando otras mujeres. En el caso de Almaguer iniciamos
un proceso de organización con las mujeres apoyadas con compa-
ñeros CIMA que nos apoyaron mucho en este proceso, tal vez con
el programa de FAO nosotras nos pusimos en el cuento de hacer
control social en el municipio, fuimos amenazadas y debimos sa-
lir. Debido a esa salida se fue cayendo el proceso, algunos grupos
siguieron trabajando y hay algunas aún organizadas.
Hubo otros procesos de mujeres de la vereda La Primavera
que trabajan con el café, siguen organizadas, pero eso fue deca-
yendo con la persecución política. Siguen en el proceso a pesar
de la persecución. En mi caso estuve como hasta 2006 o 2007,
pero en esos tiempos no había terminado mi universidad, seguí
estudiando en la noche y es muy difícil estar nuevamente en el
proceso. Qué rico que haya crecido el grupo, cuando empeza-
mos éramos muy pocas412.
- Conocí a Robert, el cual es el causante de que yo esté en el
CIMA, pero venía formándome en la Pastoral Social. La Pastoral
nos enseñaba a rezar, pero el CIMA nos enseñó a rezar en la Pa-
namericana. Tuve la oportunidad cada vez de seguir participando
y se vino el cuento de formar los agrosembradores, pero tuve la
oportunidad de ver la participación de un compañero, Mardo-
queo, empecé a copiar todo lo que él decía y hacía. Así conforma-
mos la Escuela Agroambiental413.
411 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria, Popayán, Cauca.
412 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria proceso de mujeres, El Bordo,
Cauca, 10 septiembre de 2015.
413 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de San Lorenzo,
Nariño, 2015.
289
Crecer como un río
- El primer requisito para entrar a la Escuela Agroambiental era
tener la huerta casera, todos debíamos trabajar con las huertas,
descontaminar fincas, caminos, sectores públicos. Se empiezan a
hacer capacitaciones más de carácter político que técnico. La par-
te técnica no se trabajaba mucho, nos daban como la idea, pero
vaya a la escuela y enseñe. Las otras promociones de agrosembra-
dores se han dedicado más a lo técnico, es decir, saber hacer el
abono, el concentrado, pero no sabe por qué hay que hacerlo. El
proceso nos ha fortalecido y la parte agroambiental nos ha reco-
gido. Nos sirvió como resistencia en la época del paramilitarismo.
Movilización cívica y popular. Popayán. Fotografía: archivo CIMA.
Tenemos puntos de gran impacto cultural: la danza del Ma-
cizo a partir del himno, todo ese andar nos permitió caminar
el Macizo porque debemos recorrerlo para hablar de él. La
parte cultural llega a Santa Rosa, nos movilizamos para allá.
Como en el 2004 eso motivó mucho, pues había mucho miedo,
290
7
Estrategias y alianzas para romper el cerco de violencia y el miedo
íbamos a la música, a la danza, esa parte sirvió para construir
la propuesta intercultural.
Lo agroambiental y lo cultural fue lo que se trabajó en esa épo-
ca de miedo, aunque en Sotará enfrentados con los hacendados,
los Collazos ricos, los Mosquera, los restos son parcelas que al so-
rateño no le permite la sobrevivencia. Es un municipio que está
invadido de eucalipto y por eso la apuesta agroambiental debe
caminar, en medio de problemas de inseguridad, de enfermedad,
de amenazas; como líder eso me afecta, debo dejar mi territorio.
Recuerdo que [se] hizo un encuentro de Jóvenes Maciceños en
San José del Morro, el que dio inicio a los primeros compañeros
jóvenes que de ahí surgieron y ahora se encuentran en Macizo Jo-
ven, se realizó una Minga Juvenil de la Surcolombianidad, donde
se reunieron organizaciones juveniles de cinco departamentos y
parte de las conclusiones que quedaron en la minga fue constituir
o desarrollar el trabajo de base con jóvenes, esa fue la orienta-
ción que se dio; porque a la surcolombianidad llegábamos jóvenes
de organizaciones, pero estábamos sueltos. Entonces allí el CIMA
planteó que cada una de las organizaciones juveniles que hacían
parte de la minga fuera a sus territorios y desarrollara trabajo de
diagnóstico para poder identificar que se tenía y cómo se podía
potenciar el trabajo juvenil.
Luego se realizó otro encuentro en El Rosal (San Sebastián),
donde se hizo todo el trabajo juvenil. Se estaba trabajando la par-
te agropecuaria, que no era solamente producir sino también la
transformación y la comercialización. Un hecho importante en
este año es la Primera Feria Agroambiental Regional en El Bordo
Patía, desde esta se ha venido realizando una cada año, donde se
integran todas las organizaciones campesinas existentes, están el
CIMA, todas las organizaciones de la región, donde promueven
los productos de cada región414.
En el 2005 también se realizó un campamento itinerante de cinco
días, para que los jóvenes del Macizo Colombiano, delegados de los
414 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria proceso Macizo Joven, Popa-
yán, Cauca, 20 de mayo de 2015.
291
Crecer como un río
procesos de diferentes lugares, pudieran conocer el territorio, este
campamento se realizó con el apoyo de Fundecima y CENSAT415 hi-
cimos un recorrido en dos chivas por toda la región del Macizo Co-
lombiano. Sesionábamos en Almaguer, en Lerma, tratábamos temas
juveniles y de ahí se generó toda una estrategia de trabajo regional.
En el 2008 realizamos la Tercera Toma Artística en Popayán.
Esta toma Macizo Joven no la organiza, sólo participan. En este
mismo año se hace la campaña Objeción por Conciencia en la que
se estaban recogiendo firmas, pero este proceso fue detenido por
amenazas. Se hace una movilización pedagógica intercultural a
Bogotá para visibilizar el proceso de la Escuela Intercultural del
Macizo. En el marco de la toma artística de este año se hacen las
muestras agroculturales, fue la primera muestra agrocultural del
Macizo, donde se muestran productos, semillas que se cultiva y
producen en el Macizo Colombiano416.
Marcha por la dignidad, la soberanía y el territorio. Llegada a El Bordo, cabecera munici-
pal de Patía, 2011. Fotografía: archivo Área de Derechos Humanos de Fundecima-CIMA.
415 Censat Agua Viva-Amigos de la Tierra Colombia es una organización no gu-
bernamental que trabaja temas ambientales.
416 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria proceso Macizo Joven, Popa-
yán, Cauca, 20 de mayo de 2015.
292
7
Estrategias y alianzas para romper el cerco de violencia y el miedo
La movilización política: los frutos del relacionamiento
- Después del 99 hubo un cambio de política y de filosofía, si
bien se continúa la movilización, a partir del año 2000 se plantea
más de articular con otros, más de asociarse y no aliarse, es decir,
cambió un poco la filosofía de la movilización social, y ya fue una
movilización más articulada, más compartida. Tuvimos una época
como que comenzamos a querer caminar detrás de organizacio-
nes fuertes, entre ellas el CRIC, como caminando detrás de ellos,
vamos para un lado, vamos a la minga, vamos a la caminata a Cali,
vamos a la marcha a Bogotá. Ese andar nos volvió a visibilizar,
volvimos a ser protagonistas, tuvo un hecho negativo y era que el
CRIC o el movimiento indígena no nos dejaba negociar directa-
mente. Teníamos que prácticamente dejarnos hablar o pidiendo,
pues, como espacio. Y ese hecho marco en el 2012 un cambio total.
- Yo recuerdo que el CIMA desde el 2004 apoyó las diferentes
movilizaciones de los otros sectores, sobre todo el sector indíge-
na cuando al momento de la cumbre social que se realizó en La
María, Piendamó, en el año 2006, una cumbre con presencia de
muchas organizaciones417.
- Estuvimos en las marchas acompañando a los hermanos in-
dígenas en La María, en Piendamó. Ahí tuvimos una experien-
cia muy dura, en ese tiempo el gobernador era Juan José Chaux.
Los indígenas estaban en la vía y nosotros estábamos en un lado,
en unos enfrentamientos hubo detención de lao y lao… y un día
sin pensar mandó el gobernador en cabeza del Ejército seis heli-
cópteros a bombardearnos a puro gas. El Ejército dañó todas las
oficinas de los indígenas, los computadores los quemaron, fue un
daño grande418.
- Nosotros lo que hicimos fue correr. ¿Quién se le mide a tres
helicópteros bombardeando a puros gases? Fue una guerra de un
417 CNMH-CIMA, entrevista 0087, maciceño adulto, municipio de Popayán, Cau-
ca, 2015.
418 CNMH-CIMA, entrevista 0028, maciceño adulto mayor, municipio de Timbío,
Cauca, 2014.
293
Crecer como un río
grupo armado con unos indefensos, eso es una desigualdad, pues
eso para mí eso es violación de derechos humanos internaciona-
les, eso debería tener un castigo y eso sí el CIMA debería deman-
dar esas cosas, de ahí salimos más de uno enfermo con esos gases.
El CIMA debería pensar en la reparación, para mí qué bueno
que se hiciera, que todo eso se reponga y si hay a quien se reclame
se exija. Porque yo recuerdo muchas cosas, entre ellas el miedo
que sentí, pero lo que más recuerdo es que salí indignado pues es
que a uno… es como la hora llegada, se le meten los gases, se le
quita la respiración, ahí ya uno pierde hasta el sentido, como digo,
yo quedé enfermo hasta unos meses, así mal… y de eso sí no se ha
oído nada de que el CIMA se haya pronunciado.
Eso fue en el gobierno de Álvaro Uribe Vélez, después de ese
atropello. En ese mismo año se le hizo una audiencia en La María,
Piendamó, para que respondiera como jefe de Estado, y allí estuve
y volví otra vez a recordar dónde nos afectaron.
El presidente vino porque ya no había más qué hacer, o sea,
o venía o venía. La cumbre social con presencia de todas las
organizaciones, el CIMA allí tuvo más el papel más de solidari-
dad, era más representativa porque era un carácter distinto. En-
tonces luego vinieron las reacciones, muerto a bordo y ha sido
como de las confrontaciones más fuertes que ha habido en La
María, porque cómo se va imaginar uno, por ejemplo, esta es-
cena: un enfrentamiento entre los indígenas acá… por ahí dos
kilómetros; por ahí de La María al puente lleno de indígenas,
bloqueado y en esas confrontaciones pues los indígenas cogen a
dos policías y los tienen allá y: vengan para acá. Igual ya había
habido herido y muertos.
La idea según se entendió después era el rescate de esos dos
policías, era el rescate como fuera, pero yo nunca había visto, por
ejemplo, canicas que le peguen a un helicóptero de abajo para
arriba. La fuerza pública dijo que los habían bombardeado, pero
eran las caucheras. Mira, yo vi un arrume de cápsulas de gas lacri-
mógeno que nunca había visto. Yo hasta pensé: ve, ¿ese basurero
qué es? Era un arrumbe por ahí de un metro de cápsulas que
la gente recogió. Además que eso cada cinco minutos llegaba un
294
7
Estrategias y alianzas para romper el cerco de violencia y el miedo
herido con esos perdigones, no sé cómo se llama eso. Fue un des-
madre total. En ese columpio que hay en la vía Panamericana veía
cómo se asomaban, parecían de películas los helicópteros, hay es-
cenas muy fuertes, familias que se encerraron en sus casas por ahí
cercanas. Pero resulta que el gas los estaba era ahogando adentro
y en los cafetales el gas se queda allí, luego corra a sacar, eso fue
una situación muy… muy dura. Pero parece ser que en ese mismo
día estaban ocurriendo otras cosas a nivel nacional, otra situación
simultánea no recuerdo dónde. Entonces no había la fuerza públi-
ca necesaria para controlar esa situación; tanto es así que creo que
la fuerza pública llega por acá y luego la trasladan.
En ese momento se ataca con el Ejército y en últimas y vienen
delegados del Gobierno… es que eso fue una mamada de gallo
y eso fue lo que no le gustó a la gente de la Cumbre419: que a las
diez vienen abren un carril. Entonces, claro, los consejeros, los
que estaban allí encargados de la Guardia Indígena no querían;
pero como consejeros manda: abran un carril, y en esa apertura
de carril en camiones carpados les metieron la fuerza pública
al otro lado. Ahí perdieron el año. Allí hubo otro intercambio
humanitario, con inspector de fuerza pública a bordo, con dere-
chos humanos, Naciones Unidas, defensor del Pueblo intercam-
biaron con un ritual allí y tengan sus indios, tengan sus policías.
Son ejercicios que se han hecho ahí pero en lo caliente y tanto
problema para hacerlo en frío todo lo que se ha alargado todos
estos intercambios humanitarios sabiendo que también pueden
hacerlo. Se hizo en el 99, se hizo en la Cumbre y en varias se han
hecho y entonces eso distensión y eso permite que luego haya
una negociación más tranquila y más aterrizada. Yo me acuerdo
que estaban transmitiendo para la emisora Jorge Caballero [del
419 Hace referencia a la Cumbre Agraria, Campesina, Étnica y Popular, confor-
mada en 2013. Aquí están haciendo referencia a la movilización de 2015 y al tapo-
namiento de la vía Panamericana. Mediante el Decreto 870 de 2014, la Cumbre
Agraria fue reconocida por el Gobierno Nacional como interlocutora y actor válido
para discutir la problemática rural colombiana, y se creó para tales efectos la Mesa
Única Nacional, escenario de negociación generado en medio de la movilización
social de las organizaciones que conformaban la Cumbre.
295
Crecer como un río
Consejo Regional Indígena del Cauca, CRIC], estaba transmi-
tiendo para la emisora y enlazado con todas las emisoras comu-
nitarias todo de la Cumbre, cuando viene la arremetida yo no sé
adónde fue a parar Jorge con sus aparatos, lo cierto es que estaba
por allá después transmitiendo420.
Las ganancias sociales y políticas
- En el caso de CIMA sí tiene la idea clara, porque la organi-
zación ha permitido, primero, pensar en la organización, pensar
en pequeñas comunidades aun con personas que no manejan el
modernismo, que no están en la tecnología pero que sí, al menos,
comienzan a tener sus derechos. Entonces en ese sentido eso es
importante. Cuando una comunidad está bien informada, cuando
una comunidad conoce sus derechos, entonces permite al menos
hacer acciones para poder sobrevivir en el territorio, y el CIMA ha
brindado ese tipo de acompañamiento, ha sido también impor-
tante porque ha permitido el interactuar con otras comunidades
de la región que tienen el mismo problema y que así la lucha sea
más mejor, entonces para la comunidad campesina es importante
y entonces, desde ahí, de ese conocimiento, se han ganado las lu-
chas, como en medio de una violencia tan dura.
En ese querer salir de la violencia se encuentra en ese caminar
social con el CIMA y de ahí ayudan a construir desde la parte
de los derechos humanos, desde la parte agroambiental, desde la
parte cultural, desde la parte social y por eso entonces no fue fácil
[en] Lerma poderlo decretar como territorio de paz. Y todavía no
sigue siendo fácil porque dentro del conocimiento del territorio
con toda su cultura, dentro del territorio con todas sus costum-
bres, con su idiosincrasia, con su diario vivir todavía seguimos
pensando que no solamente Lerma sea territorio de paz, sino que
esa identidad como campesinos, como movimiento CIMA, igual
420 CNMH-CIMA, entrevista 0087, maciceño adulto, municipio de Popayán, Cau-
ca, 2015.
296
7
Estrategias y alianzas para romper el cerco de violencia y el miedo
compartiendo con otras personas que tampoco no son CIMA pero
que también comparten los mismos ideales, o algunos otros que
no comparten pero que en lo social en la defensa del territorio
toca que juntarnos. Entonces que estos territorios igual sean mu-
cho más grandes y que nos dé ojalá para algún día pensar en una
reserva agroalimentaria o algo que no solamente nos proteja a
nosotros sino al territorio. Desde ese punto de vista la comunidad
campesina del Macizo a través del CIMA tiene identidad por su
territorio (ver mapa 18).
El CIMA ha construido propuestas desde las escuelas campesi-
nas y desde allí el trabajo del rescate de los productos naturales.
También es muy importante la protección de semillas autóctonas
de la región, eso es algo muy valioso que ha propuesto a rescatar
la semilla de nuestra región, que no sean semillas transgénicas421.
- Yo siempre he llegado al mercado y me paraba en la plaza a
mirar la gente con sus productos: el plátano, la yuca, todos los
productos. Llegó un señor con una panela una vez a venderla y
como yo fui criado con esa vaina levantándose uno a las once de
la noche a moler a buscar caballos a esa hora, a las once, ¿dónde
se iban a amarrar para traer? Para irlos a pegar a ese trapiche de
tracción animal a voltear allí. Eso se mata mucho y yo decía con
todo el trabajo que tiene uno para sacar una arroba de panela y
que otro venga a ponerle precio a decirle: le doy tanto, y que le
diga uno si quiere o si no llévesela. Le digo que cuando yo escuché
eso yo dije: no, Dios mío, ¿cómo así que si quiere le doy tanto o si
no llévesela? Y empecé yo como a sufrir a pesar de que yo no molía
panela, si no que yo miraba el desgaste esa gente tenía y entonces
yo empecé a decir: ¿cómo hacemos para que el intermediario no
se le quede con toda ganancia? Empecé a madurarle la idea a tres
personas que fue a Carlos, César Augusto y un señor Vicente, y
empezamos a generar esa idea.
Una vez nos reunimos los cuatro y dijimos: propongamos,
lancemos la propuesta de crear la Asociación y vamos a crearla.
421 CNMH-CIMA, entrevista 0014, maciceño adulto, municipio de Bolívar, Cau-
ca, 2015.
297
Crecer como un río
Pero, ¿cómo hacemos si no tenemos un peso para eso? Entonces
dijimos: no... lo que vamos hacer es colocamos una arroba de pa-
nela por usuario y con eso arrancamos. Vendemos esas arrobas
de panela lo que se reuniera y eso generaba el capital para seguir
comprando y así de esa manera arrancamos. Porque le cuento,
desde el comienzo de cómo se formó la Asociación de Paneleros.
Porque allí fue cuando yo conocí más el proceso del CIMA por-
que Carlos hacía parte; no sé qué función tenía, pero en todo
caso él era uno de los pioneros en el Patía. Entonces él empezó a
hablarme del CIMA, que es una organización donde uno se ca-
pacita, conoce, se interrelaciona con muchas personas, hombres
y mujeres, todos somos los mismos. Ahí no hay discriminación.
Empezó Carlos a echarme todo el rollo del CIMA y entonces dije:
como asociación cómo hacemos para nosotros hacer parte. Dijo
Carlos: es sencillo, es matricularse e ir a las reuniones, asambleas
y decir que usted quiere ser parte. Y le dije: listo hagámosle. Y
cuando sí, una vez hubo una reunión, una asamblea del CIMA y
él nos invitó a esa asamblea y ya empecé a escuchar y a escuchar,
y sí señor. Me pareció excelente ese proceso y desde allí, desde
2004, me metí, como se dice, de lleno a ser parte del Comité de
Integración del Macizo Colombiano.
El objetivo del CIMA en ese entonces, cuando se hablaba mu-
cho, era de lo agroambiental. La Escuela Agroambiental del Maci-
zo Colombiano era como la parte más identificada, me enamoró
que se cuidaba el ambiente, se conservaba las semillas tradicio-
nales, se le enseñaba a la gente a producir sano, a pesar de que
allá se ha trabajado sano, me motivaba la manera que hablaban.
Entonces empezaban a hacer escuelas de capacitaciones a los líde-
res, a las personas y me he metido tan de lleno al CIMA que no
me di cuenta a qué horas me matriculé; y no me di cuenta a qué
horas llegué tan rápido con un conocimiento que yo me considero
que yo me formé en esta organización. Después de ser parte de
la Escuela, llegué a ser parte del Comité de Derechos Humanos y
empezaron a hablar de los derechos humanos para defender sus
derechos y eso me gustaba y así he ido trabajando y trabajando,
porque… he mirado que es una de las organizaciones sociales
298
7
Estrategias y alianzas para romper el cerco de violencia y el miedo
donde verdad uno aprende. Aprende cosas buenas, aprende a va-
lorarse uno mismo, la autoestima hacia uno mismo y si uno tiene
autoestima para uno, si uno tiene amor para uno, tiene amor para
con los demás que es lo principal.
Recuerdo la ferias agroambientales, que el objetivo precisamen-
te era compartir experiencias, mostrar lo que se está haciendo,
mostrar lo que producimos en nuestras zonas; también mostrar la
parte político organizativa en las comunidades en los territorios.
Allí se mostraba todo lo que se producía desde hermanos macice-
ños y maciceñas porque estaba la parte cultural, la parte artística,
la parte agropecuaria y estaba la parte artesanal. En las ferias la
gente era feliz haciendo ese recorrido, mirando y decían: qué cosa
tan bonita esta organización, está mejor esta feria acá. Nosotros
siempre hacíamos la feria independiente de las fiestas tradiciona-
les, me estoy acá y no voy allá, porque allá lo que se mira es rumba,
se mira es trago; mientras que acá se mira baile, pero también
se mira la parte organizativa, cómo están trabajando organiza-
dos y cómo uno desde el campesino podemos producir, podemos
hacer lo que hacen las grandes empresas con sus transformados;
nosotros como campesinos también podemos colocarle ese valor
agregado. Cuando tú vas a un almacén de cadena y miras una
cosa bien presentadita, está la capacidad y está el conocimiento de
cómo hacerlo. Entonces, si ve, eso se puede hacer, se puede lograr.
La apuesta que tiene el CIMA es que se pueda conocer lo
que hace en la comunidad y desde la organización, y que noso-
tros podemos llegar muy lejos, las apuestas en lo agroambiental,
como en lo político organizativo, organizadamente podemos
lograrlo, podemos hacerlo y conservar el medio ambiente que
es una apuesta. Porque si tenemos ambiente tenemos vida. O
si no, pues acabamos con todo. Esa ha sido las apuesta de la
ferias que ojalá que eso se hubiera seguido sosteniendo, man-
teniendo y siempre nosotros como del Macizo hemos llegado a
las ferias y hemos llegado con sus apuestas, en algunas partes
hemos pegado y en otras no. Pero... no tanto pegar es vender,
sino que lo que nosotros buscamos no es vender solamente, sino
el mostrar que sí se puede organizadamente lograr cosas. Que
299
Crecer como un río
la gente nos mire, nos conozca; ¿quiénes somos?, ¿qué hacemos?
Más que todo es entregar el conocimiento que es lo que hay en
el territorio, ¿qué organizaciones?, ¿qué asociaciones producti-
vas tenemos dentro de nuestra organización? Y cómo también
lograr en las ferias ese intercambio, no solamente de semillas y
todo ese cuento, sino ese intercambio de dichos y saberes, de co-
nocimientos entre tú qué tienes y qué tengo para que comparta-
mos el diálogo de lo que aprendemos cada día, cada segundo de
lo que hacemos cada persona. En esos espacios eso [es] lo que
se busca hacer dentro de las ferias, mostrar esos conocimientos
que tenemos, que es muy diferente a las otras organizaciones422.
422 CNMH-CIMA, entrevista 0033, maciceño adulto, municipio de Patía, Cauca, 2015.
300
8
La resiembra en el Macizo Colombiano
Cambuches sobre la vía Panamericana. Movilización de la Cumbre Agraria, Étnica
y Popular. Campesinos CIMA. Timbío, Cauca, 2015. Fotografía: John Jairo Rincón
García — CNMH-CIMA.
301
Crecer como un río
Los jóvenes, las mujeres y lo agroambiental:
la recomposición del Macizo Colombiano
Para estos años, el CIMA decide articular procesos que se venían
trabajando en torno a espacios de mujeres, jóvenes y del proceso
agroambiental. Se trabajaba desde los voceros de cada localidad y
había una decisión consciente de cómo actuar y se impulsan para
la resiembra en el Macizo estos procesos. El CIMA como tal logró
vislumbrar un nivel de bajón de liderazgo [y] dijimos: ¡mierda la
juventud se está acabando! Hoy decimos, los campesinos se están
acabando en el Macizo y tenemos que buscar un qué hacer. En-
tonces nace la propuesta de cómo trabajar lo de Macizo Joven,
una propuesta para oxigenar el pensamiento, pero también para
refrescar los liderazgos423.
El trabajo con los jóvenes se empezó desde el año 2003, con
los que estaban vinculados a las escuelas de formación artís-
tica, estos se agrupaban en asociaciones de sembradores cul-
turales del Macizo y de ahí nació el Comité de Sembradores
Culturales del Macizo Colombiano, que era un grupo de ges-
tores representantes de cada municipio. Con ellos se desarro-
lló la Escuela Regional Artística que tenía varios componentes
como la danza, el teatro, músicas tradicionales [orquestación
andina y chirimía], comunicación popular, artesanía y la fa-
bricación de instrumentos musicales con totumo. Esta fue la
primera iniciativa que permitió que muchos jóvenes entraran a
hacer parte de estos procesos, y se organizaba con ellos las pri-
meras tomas artísticas, como una alternativa a las tomas gue-
rrilleras que en esa época se presentaban en los pueblos del
Macizo. Era una época muy violenta de tomas guerrilleras y de
paramilitarismo, pero fueron los jóvenes los que en ese tiempo
nos pusimos la tarea de caminar el territorio movilizando el
arte y la cultura, como iniciativas de paz en medio de la guerra
que vivíamos.
423 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de La Unión, Nari-
ño, 17 de julio de 2015.
302
8
La resiembra en el Macizo Colombiano
Desde la región hay unos líderes, partimos de una preocupa-
ción cuando esos líderes ya no estén, ¿quién va a seguir ese pro-
ceso de aquí a unos 20 años? La gente que empieza a salir a otras
regiones, la agudización del conflicto y el desplazamiento de cam-
pesinos, desde allí nace la apuesta de que los jóvenes se organicen
en un proceso dinámico y con nuevas metodologías. Este proceso
nace con los mismos principios de la gente de base y la misma vi-
sión de región; nos identificamos con los ríos, la riqueza natural, la
cultura. Nosotros como jóvenes en ese proceso hemos dado discu-
siones y nos mantenemos unidos tanto en Nariño y Cauca, hemos
tratado de construir región.
Esta región hoy se la debemos a los líderes que iniciaron ese
proceso. Comentaban que muchos de ellos perdieron a sus fami-
lias, perdieron sus cultivos, esta región se ha construido a partir
de esos sacrificios de los líderes, debemos pensarnos cómo nos
articulamos dentro de la organización. Macizo Joven no tiene esa
frontera entre Cauca y Nariño, nosotros miramos cómo aportar,
somos jóvenes, invitamos a quitar esas fronteras424.
La recomposición del Macizo desde sus afluentes juveniles
Yo llegué al CIMA en el año 2000 como tallerista de pintura y
luego entré a hacer parte del Comité de Sembradores Culturales
del Macizo, como representante de Mercaderes con Fabio. Los dos
representábamos a nuestro municipio, eso me sirvió mucho para
entender y enamorarme de la organización, empecé a ver en ella
mi proyecto de vida y logré articularlo a mi trabajo con la univer-
sidad. El CIMA ha sido como otra universidad, como hacer otra
carrera, la universidad de la vida que le decimos, porque acá la
formación es constante, nunca se deja de aprender. Se estaban eje-
cutando también desde Fundecima los proyectos acordados con
el Ministerio de Cultura en la movilización del 99, fue lo primero
424 CNMH-CIMA, conversatorio regional de daño municipio de Mercaderes, Cau-
ca, 14 de julio de 2016.
303
Crecer como un río
que cumplió el Gobierno. Con eso se desarrollaron las escuelas
de formación y las tomas artísticas, eso ayudó mucho a consoli-
dar el proceso cultural del CIMA, se hacían eventos locales, ferias
y encuentros agroambientales y culturales, fue todo un proceso
de movilización cultural y de identidad maciceña. Eso potenció
el trabajo juvenil porque de ahí partió prácticamente el proce-
so. Desde el año 2003 empecé a hacer los primeros recorridos de
diagnóstico de grupos juveniles para identificar la situación y nivel
organizativo de los jóvenes en el Macizo, entonces se empiezan
a reunir jóvenes en distintas partes para construir el proceso, se
hacen campamentos itinerantes, encuentro de jóvenes maciceños,
se desarrolla la Escuela Intercultural. Desde el 2008 para el caso
de San Lorenzo, Nariño, se empieza a trabajar mucho más Macizo
Joven, se integra una apuesta con 18 iniciativas, [con] la Escuela de
Derechos Humanos, [con las] propuestas de paz, [las] iniciativas
culturales y el tema artístico, [proponiéndose la] formación de los
jóvenes y la réplica de esas tomas artísticas locales425.
Reunión de trabajo, proceso Macizo Joven, 2007. Fotografía: archivo FUNDECIMA-CIMA.
425 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de San Lorenzo,
Nariño, 9 de septiembre de 2015.
304
8
La resiembra en el Macizo Colombiano
Nuestros papás siempre han estado en la organización y de
hecho de allí fue que nosotros quisimos organizarnos, había un
señor en San Lorenzo que había intentado organizar a los jóve-
nes para que ellos hicieran actividades, pero no había podido;
los reunía y ellos rebeldes. Entonces como nos vio a nosotros
que acompañábamos a nuestros papás a las reuniones. Entonces
dijo: no, tan chévere hacer un grupo con ustedes. Allí empeza-
mos. Eso fue en el 2008; nosotros nos organizamos como jóve-
nes, bueno, dijimos: si es una organización vamos a hacerla bien,
vamos a nombrar un coordinador, un tesorero, un fiscal, una se-
cretaria y así lo formamos y nos reuníamos los sábados. Ellos te-
nían mucho conocimiento sobre varios temas que nosotros no,
entonces ellos comenzaron a reunirnos y enseñarnos temas de
liderazgo, derechos humanos, temas de medio ambiente. A no-
sotros nos interesaba mucho la danza, nos gustaba muchísimo
y cuando empezamos a ensayar nuestras danzas, nos empeza-
ron a invitar de otros corregimientos, luego al municipio y que
vengan muchachos que bailen. Entonces fue más chévere tener
ese reconocimiento dentro del municipio con nuestras danzas,
con nuestro teatro, también intentamos hacer artesanías, eso
fue muy bonito.
Después de eso se llegó un tiempo en que ya salimos del
colegio todos los que habíamos empezado y ya tomaban su
rumbo, llegó pues el paramilitarismo, después que los jóvenes
teníamos que ir a prestar servicio militar y nuestros muchachos
se fueron a prestar el servicio, los demás a estudiar. Fuimos
quedando muy poquitos; pues ahorita en el momento [en San
Lorenzo] estamos apenas como diez y eso porque hemos ido
llamando más, pero no nos ha funcionado mucho. No sé qué
nos pasa ahí, pero eso nos afectó mucho que los muchachos
se tuvieran que ir para el Ejército y que se desarticularan de
nuestro grupo. Pero aun así nosotros hemos seguido, estamos
participando en las tomas artísticas en Popayán como Maci-
zo Joven, tenemos varios espacios, también un proyecto de co-
municaciones. Con el Fondo Mixto de Cultura de Nariño nos
dieron unos equipos para nosotros trabajar con eso, también
305
Crecer como un río
hemos hecho productos como colectivo de comunicación Ju-
ventud Trabajadora San Lorenceña 426.
En 2007 se inició, digamos, como la formación y en el 2008 se
formó el grupo como tal que se llamó Jóvenes en Búsqueda de un
Futuro Mejor (y se llama todavía). Es un colectivo de jóvenes que
lo forman como unos 20 jóvenes más o menos. En ese tiempo muy
inexpertos para eso, como que anhelábamos demasiado, pensába-
mos que las cosas se hacían como decir y hacer sin tanto, que no
se debía tener en cuenta con qué, cómo, con quiénes, en dónde se
lo va hacer. Y, digamos, gracias a la formación que nos brindaron
la escuela de allá, se vino adquiriendo espacios, hasta que la com-
pañera Amanda empezó a salir a eventos. Era como una delegada
del grupo; a salir a eventos tanto regionales como a otros depar-
tamentos a aprender experiencias y cuando ahí se llegó como la
oportunidad de pertenecer a la coordinación regional de Macizo
Joven CIMA y ella hizo parte; fue como la mujer que empezó ahí
a ser la base de coordinación. En el 2008 se inició y en esa misma
época para dar apertura de que sí se llevaba un proceso y esto,
empezamos a participar en las tomas artísticas. Digamos como la
primera en que nosotros participamos y ahí en adelante seguimos
participando en cada toma artística con una propuesta desde lo
juvenil, desde lo artístico, apostándole al proceso que se venía ha-
ciendo, como reflejando lo que se hace en cada comunidad427.
Pero anteriormente [en otros municipios] ya existían otras expre-
siones artísticas, por ejemplo, nosotros iniciamos en el año 2006 en
un grupo artístico llamado Los Tijeretos del municipio de Mercade-
res. Iniciamos en la parte artística, los zancos, danzas, acrobacias,
en la formación artística. El profesor Fabio empezó a motivarnos y
a integrarnos al proceso. Él venía ya haciendo parte de las escuelas
del CIMA; él tenía experiencias en esa área. Desde ahí empezamos
a tener diversos encuentros para empezar a proponer dinámicas
426 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de La Unión, Nari-
ño, 17 de julio de 2015.
427 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de La Unión, Nari-
ño, 17 de julio de 2015.
306
8
La resiembra en el Macizo Colombiano
organizativas del proceso. ¿Qué era lo que querían los jóvenes en
el territorio? Lo que se venía planteando desde nuestros territorios.
Entonces empezamos a tener otro direccionamiento, no era sólo
artístico, pues se estaba gestando la propuesta cultural y política de
defensa de los derechos de los jóvenes y empezamos a plantearnos
otros temas: la militarización, la educación, lo ambiental. Ya como
jóvenes empezamos a preocuparnos por estas problemáticas y hace-
mos una reflexión porque la educación no nos permitía hacer esos
análisis. Pero en la parte organizativa o en otros espacios donde nos
encontrábamos, sí nos permitía analizar. Fue un proceso interesan-
te y seguimos en la construcción en el proceso que continúa con
nuevos integrantes y se fortalece cada día desde las comunidades.
En el colegio del corregimiento de La Carbonera, municipio
de Bolívar, teníamos un grupo de chirimía y éramos cinco amigos
que le hacíamos a la zampoña, quenas, el bombo, la charrasca, las
maracas y un poco al canto. Un día nos dijeron que iba a llegar
un proyecto de escuela intercultural de investigación y que que-
rían articular eso con los grupos de danza y el de chirimía. A mí
me motivó mucho porque los instrumentos que teníamos estaban
en deterioro. Entonces nosotros quisimos estar ahí. Ahí conocí a
Camilo, quien acompañaba los proyectos. Desde ahí nos entera-
mos del trabajo del CIMA y que había un proceso llamado Macizo
Joven. Nos reunimos en El Rosal, San Sebastián, para mí fue una
buena experiencia. Yo soy de tierra caliente y llegar a una zona fría
fue un cambio duro, pero conocí personas de diferentes munici-
pios, fue interesante el intercambio. Ahí nos explicaron qué era el
CIMA, los símbolos y que en cada territorio debíamos sembrar un
árbol como símbolo del proceso en la localidad. Yo como coordina-
dor tome la iniciativa de organizar un grupo más grande formado
artística y políticamente para defender el territorio de la minería,
la contaminación, haciendo parte en proyectos más grandes en
cuestión del CIMA como la escuela campesina y, pues, he ido arti-
culándome más y más, logrando ser parte de la familia CIMA 428.
428 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria Macizo Joven, municipio de
Popayán, Cauca, 20 de mayo de 2016.
307
Crecer como un río
Panorámica del corregimiento de El Rosal. Al igual que en otros municipios del
Macizo, los maciceños de estas tierras han sido claves en la construcción del CIMA y
el nacimiento de las movilizaciones. Municipio de San Sebastián, 2016. Fotografía:
Guillermo Berónc.
En el caso de El Morro (Bolívar, Cauca), pese a que algunos
nos fuimos cuando salimos graduados del colegio y pasamos a
otros roles, la gente y los procesos que se tenían quedaron. En
El Morro hay grupo de danzas que hacen parte de Macizo Joven.
Este proceso regional de jóvenes nos ha permitido unir Cauca
y Nariño como si fuera una sola región. En eso somos una sola
región y los encuentros y plan de trabajo anual y la organización
de tomas artísticas que tienen un aspecto más político lo orga-
nizamos más frecuentemente. La toma artística de Nariño, de
Popayán, eso es un aporte a la parte cultural de quienes dinami-
zamos el proceso429.
Es así como la Escuela Intercultural permitió hacer un re-
corrido por el Macizo Colombiano y desarrollar el proceso
429 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de Bolívar-Lerma,
Cauca, 8 de noviembre de 2015.
308
8
La resiembra en el Macizo Colombiano
de incidencia en trece instituciones educativas del Macizo en
donde se logró trabajar varios componentes pensando en una
educación integral y más pertinente para la región. Entre los
componentes con los que se trabajaba estaban el de investiga-
ción y pedagogía, agroambiental, organizativo y artístico. Des-
de el artístico se identifican procesos juveniles organizados de
diferentes experiencias artísticas educativas y es desde allí don-
de se crean semilleros culturales de danza, teatro, música, que
fueron resultados de esa escuela donde los jóvenes fuimos ini-
ciando en el Comité de Integración del Macizo Colombiano a
organizarnos y da como resultado la participación en la Tercera
Toma Artística a Popayán en el año 2008, ya que no se había
vuelto a hacer desde el año 2004. Se llega con lo agroambien-
tal, lo artístico y de ahí se potencia el proceso juvenil que desde
las escuelas regionales artísticas del año 2003 se venía trabajan-
do. Pero en sí, Macizo Joven nace en el año 2009, en ese año se
le dio ese nombre, porque antes se llamaba Jóvenes Maciceños,
a César William fue el primero que le escuché ese nombre y
de ahí se quedó llamando Proceso Regional Macizo Joven. En
la Cuarta Toma Artística a Popayán realizada en el año 2009
se hace la primera Asamblea Regional de Macizo Joven, ahí se
definen el plan de trabajo, las líneas de acción y luego se man-
datan los ejes de trabajo y la plataforma de lucha del proceso
que se socializa en la Asamblea de Galíndez en el 2011. Ahí se
decide que Macizo Joven no es sólo la parte artística y cultural
sino que también es un proceso de decisión, participación y
opinión dentro de la organización CIMA, como un proceso de
exigibilidad de los derechos de las y los jóvenes430.
En el 2008 realizamos acciones de incidencia política como
la campaña de objeción por conciencia que la llamamos: Por-
que el joven no es uniforme. Nos pintamos de vida, alegría y
dignidad. Consistía en trabajar con los jóvenes del Macizo el
tema de la objeción por conciencia. En el país también se die-
430 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria Macizo Joven municipio de
Popayán, Cauca, 20 de mayo de 2016.
309
Crecer como un río
ron otras iniciativas, se recolectaron unas firmas. La campaña
además era una búsqueda para decretar a los jóvenes objetores
por conciencia. Era una iniciativa juvenil desde lo campesino,
pero también buscaba recoger la mirada del indígena. Era inte-
resante mirar cómo los indígenas nos aportaban al desarrollo
de la campaña de objeción por conciencia porque ellos no eran
obligados a prestar el servicio militar. Sin embargo, se inclu-
yeron ayudando a recoger las firmas en sus territorios, promo-
viendo también que estos estuvieran libres de la militarización,
porque en muchos de los territorios sagrados de los indígenas
había presencia de guerrilleros o militares. Como comentaba
anteriormente mi compañera, todos los procesos de jóvenes del
CIMA nos comprometimos a recolectar algunas firmas donde
los jóvenes decían que estaban en contra de la militarización
de la vida social y que se declaran objetores por conciencia. A
partir de ahí se inicia el proceso de recolección de firmas. Pero
en zonas como en El Rosal se dieron amenazas por parte de la
guerrilla al proceso juvenil local que recolectaba esas firmas,
entonces tocó dejar quieto ese proceso.
Hemos sido victimizados por el modelo educativo, nos están
negando la educación y están generando desplazamiento. Y ese
mismo desplazamiento está quitando la identidad campesina, el
arado, el cultivar. Aquí nos estamos pensando unas estrategias
para que el joven siga en el campo. Los toques de queda nos
quitan la movilidad, el mismo servicio militar obligatorio, sin
dicha libreta no podemos iniciar un empleo. En medio de tanta
dificultad se ha dado el proceso de Macizo Joven como un pro-
ceso artístico, nos hemos fortalecido en la defensa del territorio.
Gracias a Dios, al CIMA, nos ha fortalecido. Quizá seamos la
nueva generación del CIMA 431.
431 CNMH-CIMA, conversatorio regional de daño municipio de Mercaderes,
Cauca, 14 de julio de 2016.
310
8
La resiembra en el Macizo Colombiano
La recomposición maciceña desde sus afluentes
agroambientales
El CIMA tuvo su trayectoria muy buena del 91 hasta el 2000,
luego se abandona y hoy volvemos con lo ambiental, lo minero y lo
territorial. Por ejemplo una apuesta es cómo hacemos sin pelear-
nos con los indígenas, pero protegiendo el territorio432.
En Nariño para el año 2006 aproximadamente, Fumanorte se
transforma en Fundesuma. Este cambio surge de la necesidad de
ampliar el radio de acción pasando de lo regional a lo nacional y
de igual manera se amplía el objeto social de la Fundación para
garantizar que los beneficiarios puedan acceder a los bienes y ser-
vicios que presta el Estado y de igual manera ampliar el portafolio
de servicios para gestionar recursos en el ámbito público y privado
nacional e internacional.
[En este mismo departamento], en el municipio de La Unión,
los inicios como parte del CIMA ya fueron más o menos en el
2007. Ya de pronto venían trabajando los compañeros como que
tenían la Escuela Agroambiental aquí en la vereda El Contade-
ro y nos invitaban a esas capacitaciones. Entonces empecé a tra-
bajar en los talleres pero así como de metido, iba a la Escuela
Agroambiental en Contadero, fui también a la de Cerrito y ellos
ya decían: vamos a organizarnos, vamos a salir a hacer unas ma-
nifestaciones, unas marchas, de pronto toca salir a Popayán. En
el 2008 ya estaba planeado, y como de coladito. Hicieron una
asamblea que tenía del CIMA, una de las asambleas grandes que
hubo en Los Altos [San Pablo, Nariño] estaba la gente del Cauca.
Por ahí estaba el amigo Guido. Yo sabía quién era él, que era de
la organización, pero ellos no. Decían: por qué será que viene.
Participé y algo que se empezó a hablar fue del arraigo de noso-
tros como campesinos en nuestro territorio. Porque uno de los
fuertes de nuestra organización CIMA es la protección, la per-
manencia en el territorio, o sea, defender ese territorio a costa
432 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de Santa Rosa, Cau-
ca, 25 de julio de 2015.
311
Crecer como un río
de lo que sea y en ese tiempo llegué hasta Los Altos y ahí metidi-
to. Y yo les dije allá que yo me sentía más maciceño que cualquie-
ra de los compañeros que estaban ahí y me metí como a la brava
a la organización. Entonces desde esa vez en el encuentro de la
Asamblea de San Pablo ya se siguió trabajando precisamente lo
que eran las Escuelas Agroambientales.
Eso ha servido mucho aquí en el municipio pa’ la parte organi-
zativa: defender los acueductos comunitarios porque allí ya venían
con las invitaciones de que esos acueductos comunitarios les colo-
can un micro medidor y que no, que lo hiciéramos empresa, que
nos asociáramos, que nosotros no teníamos un operador eficiente.
Y lo poco o mucho que nos han aportado para la organización,
nos enseñaban que los acueductos comunitarios teníamos que se-
guirlos manejando de hecho. Hasta hoy en día se los ha manejado
así. Una de las grandes luchas que hemos tenido es defender las
fuentes hídricas para nosotros los campesinos433.
Familias agrosembradoras del municipio de Bolívar. Cauca, 2009. Fotografía: archivo
Área Agroambiental FUNDECIMA-CIMA.
433 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de La Unión, Nari-
ño, 17 de julio de 2015.
312
8
La resiembra en el Macizo Colombiano
Nosotros prácticamente en Arboleda [Nariño] entramos a
partir de mayo de 2008; se constituye una asociación muni-
cipal que se denomina Asociación Agroambiental y Cultural
CIMA–Arboleda. Nosotros como en ese mismo año se legaliza
la Asociación en septiembre se obtiene la personería jurídi-
ca y a partir de ahí empiezan una serie de actividades, todo
enfocado con los principios del CIMA y de la parte de Rosa
Florida entramos más de lleno a ser partícipes del proyecto
con Asprounión. Entonces digamos que en el segundo labora-
torio de paz nosotros como Rosa Florida, paralelamente a los
compañeros de La Unión, también iniciamos en ese proceso.
Inclusive tuvimos un relacionamiento laboral con acá, con los
compañeros de La Unión, un proceso muy interesante, muy
de expectativa, que pensábamos que se iba a continuar. Ahí es
cuando conocemos a la compañera Luzmila y todo el equipo
técnico ya de la Fundación 434 como tal. Ahí entro yo también
a hacer la parte técnica. Se entra a hacer parte de un proyecto
del segundo Laboratorio de Paz, desde el 2008 y hacemos el
enlace junto a los compañeros acá de Rosa Florida y tomamos
la decisión de hacer parte de ese proyecto que ustedes ven ya
la necesidad de la caficultura, la problemática y la necesidad
de articularnos en la búsqueda de una mejor economía para la
venta del café435 (ver mapa 18).
434 Se refiere a la Fundación del Suroccidente y Macizo Colombiano, Fundesuma.
Esta organización, al igual que Fundecima, hace parte del Comité de Integración
del Macizo Colombiano, como un órgano de carácter técnico que desarrolla las
políticas del CIMA.
435 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de La Unión, Nari-
ño, 17 de julio de 2015.
313
Crecer como un río
Jacob Ordoñez, 1961 – 2008. Tus cualidades, la búsqueda de la verdad y el estudio
permanente nutrieron tu existencia y le dieron el sentido libertario a tu vida. Trabajas-
te, movilizaste, luchaste incansablemente por tu pueblo, presidiste nuestra Fundecima
y fuiste pieza importante en nuestra brega. Sigues con nosotros viejo Jacob, desbro-
zando caminos y avanzando por un nuevo país. Por la defensa de nuestro territorio y
soberanía nacional (texto construido por los líderes y lideresas del CIMA en memoria
de Jacob). Fuente: archivo del CIMA.
Fuimos también proponentes para que en Arboleda se hicie-
ra la construcción de la planta procesadora de la torrefacción,
pues esa era una de las propuestas con las que había entrado a
participar Arboleda y que tuvo su peso en su momento, como
lo tuvo pues prácticamente La Unión. Los demás municipios hi-
cieron sus propuestas iniciales, pero finalmente desistieron y ya
a partir de eso empieza como el verdadero conocimiento de lo
que era el CIMA, porque digamos que el proyecto no dio re-
sultados esperados, pero quedó la base. ¿Cuál es el medidor de
ahí para arriba? Si hubiese sido tal vez el pretexto, el proyecto,
la base ya no existiera tampoco como escuela. Inclusive había-
mos tomado unas decisiones, no continuamos más; esto es un
poco difícil, ustedes ya han expuesto por qué. Cuando estamos
acostumbrados un poco frente a la necesidad también a recibir
un poco el apoyo, el acompañamiento, entonces vienen esos alti-
bajos de decir: pues hasta aquí llegamos, hasta aquí, no avanza-
mos. Pero mire que de 2008 hasta 2015 pues nos mantenemos.
314
8
La resiembra en el Macizo Colombiano
Han disminuido hasta el momento, las escuelas iniciales ya no
hacen parte en el momento, sólo la Asociación Agroambiental y
Cultural que se conformó en ese momento. Ahorita está bajo la
coordinación de la escuela de Rosa Florida. Lo fuerte es la parte
de la recolección de basuras. Ustedes saben que la zona nuestra
es un poquito urbana, entonces siempre nosotros el problema
más fuerte es el manejo de los residuos sólidos, de las basuras.
Esa es una lucha que la tenemos todavía constante y como ya
nos hemos familiarizado un poco más con el proceso CIMA,
creo que nos falta conocer un poquito más, para eso son estas
experiencias. Hacemos identificación de la simbología que son
la bandera, los colores qué es lo que significan, el bastón de
mando. Tenemos un himno que es muy querido por la comu-
nidad, eso es lo que nos identifica y que hemos ganado en este
proceso del CIMA, con ese gusto se lucen, pues, las banderas.
En 2011 revienta el problema de la minería, digamos como que
se reactiva nuevamente la parte organizativa apoyada por todos
los compañeros que estuvieron en ese tiempo.
El proceso del CIMA nos enamoró, pues yo estoy enamorado
del proceso. Por eso ustedes me ven donde hay reuniones, ahí
estoy infaltable. Porque nos gustan los temas, el compañerismo,
tengo muchos amigos, conocidos, amigas, me ha gustado los pro-
cesos que llevan en las escuelas y no lo hemos practicado, pero
sí lo hemos comentado. Entonces hemos ganado mucho espacio,
le hemos comentado a los compañeros, porque yo hago parte de
la Defensa Civil también y se comenta allá: ve mañana tenemos
reunión de la escuela que vienen Martín o Carlos nos convoca. Y
¿eso cómo es? Eso se les comenta. Nosotros nunca les comenta-
mos de los proyectos que hay o de que ha hecho o se ha sacado,
esto es así, hay salidas. Yo hice parte en el 2009-2010, fui tesorero
de las escuelas del municipio; lastimosamente, allá siempre nos
ataca muy dura la politiquería tan cochina que hay en nuestro
municipio, siempre nos ha desunido entre veredas, entre fami-
lias y todo eso, pero como escuela nos hemos mantenido. Yo le
doy gracias a Dios porque estos procesos nos han servido mucho,
hemos despertado porque antes nos decían: vamos a votar, y de
315
Crecer como un río
las orejas corríamos como animalitos a dar el voto sin saber por
quién. Gracias al proceso ya sabemos nosotros de qué se trata la
politiquería que hacen ellos los grandes congresistas, los grandes
representantes a la Cámara; ya sabemos a qué es que van, tras de
qué. Entonces ya nos sabemos defender, ya no nos cogen tan fácil
y sabemos defendernos nosotros también gracias al proceso del
CIMA, vuelvo y lo repito.
Dentro de esto también tuvimos y participamos del famoso
cabildo abierto que hubo de la Gobernación de Nariño en 2008
de Antonio Navarro. Con este famoso cabildo que participamos,
se presentó algún proyecto, logramos algunos recursos, pero lo
que esperábamos que de pronto hubiera habido, una unidad,
una unión a nivel de las organizaciones, de las escuelas que en
su momento habíamos, que había siete Escuelas Agroambienta-
les pertenecientes al CIMA, pensábamos que con lo del famoso
cabildo abierto nos iba a fortalecer. Cuando se nos decía, la pro-
puesta que esos recursos fueran manejados por la organización
CIMA, por la escuela municipal. ¿Qué sucedió? Se dejó que le
fueran entregados estos recursos a través de la administración
municipal. Con estos recursos del cabildo abierto en cambio de
encontrar un fortalecimiento, lo que se encontró fue la desu-
nión de la organización CIMA en Arboleda, donde quedamos
únicamente fortalecidos o que seguimos en la lucha, el corre-
gimiento de Cárdenas y Rosa Florida. Las otras organizaciones
se fueron como abriendo porque esos recursos el alcalde le dio
un destino que no era el indicado y para lo cual no fue presen-
tado el proyecto. Eso por ese lado. Por otro lado, para el 2010
más o menos, nos acabó de desbaratar la organización a nivel
municipal la famosas multinacionales como fue la Anglo Gold
Ashanti, que fue la otra participante, la otra culpable de que
prácticamente las escuelas de la parte de arriba de la cabecera
desaparecieran de la organización. Esa es otra de las cosas que
no podemos ocultarlas.
Prácticamente los únicos que estamos subsistiendo como es-
cuela es la parte de abajo, que es el corregimiento de Cárde-
nas, Rosa Florida y ahora con los compañeros del Volador y de
316
8
La resiembra en el Macizo Colombiano
Toronjal [en el municipio de Arobleda]. Esa es la organización
que ahoritica está funcionando. Y que la dirección como orga-
nización municipal está en manos de nosotros en Rosa Florida,
la cual queremos seguirla echando para adelante y seguir forta-
leciendo este proceso436.
Desde lo agroambiental en el caso del Cauca la estigmatiza-
ción que teníamos los campesinos, sembradores de coca, antes
del narcotráfico y después, hemos ganado esa identidad y ge-
nerado el debate, en ninguna región nos da pena decir: somos
cocaleros y sembradores de coca y que propuestas les tenemos
es más en esa fusión entre el proceso CIMA y la Escuela Agro-
ambiental Arraigo de Lerma, es ahí donde se habla de una pro-
puesta CIMA alternativa 437.
Las mujeres como forjadoras de los afluentes del CIMA
Luego del 2008 empezamos a hablar del proceso de mujeres
maciceñas, que ya antes había venido consolidándose en los mu-
nicipios del Macizo que ya conocen. Esos encuentros se caracte-
rizan por formación en derechos y en hacer un intercambio de
saberes para aprender diferentes cosas: bolsos, tejidos, prepara-
dos. También con la tienda regional, que no fuera sólo de arte-
sanías, sino que aglomere ese mandato de la diversidad de los
productos y tenemos la tienda regional del CIMA… donde he-
mos estado a nivel local y nacional, hemos tenido la vitrina… las
compañeras llevan sus productos, vendemos e intercambiamos
lo que hacemos… por intermedio de las ferias y todo eso, hay
experiencias bonitas, aprendieron a hacer muchas cosas y hoy
trabajan en ello… la de La Carbonera hace todo lo de vinos… no
se le pierde la cosecha de vinos.
436 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de La Unión, Nari-
ño, 17 de julio de 2015.
437 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de Bolívar, Lerma,
Cauca, 8 de noviembre de 2015.
317
Crecer como un río
Trabajo del proceso de mujeres maciceñas. Fotografía: archivo FUNDECIMA-CIMA.
Pero desde sus inicios muchas dificultades… en algún espa-
cio nos decían que si a la movilización van 100 hombres que
vayan 100 mujeres… eso nos decían. Pero esa no es la forma de
estar… ha costado mucho, empezando por la parte formativa…
el compañero lo invitan a la movilización, coge, alista la maleta
y sale… Pero nosotras no… tenemos que saber con quién de-
jar los hijos, los marranitos… pero esas mujeres que se quedan
allá, ellas también están vinculadas a este proceso. Las que se
quedan también están aportando. Dentro de la misma organiza-
ción, aún por algunos compañeros no se reconoce el trabajo que
las mujeres desempeñamos en la organización… dicen: es que
ustedes son sólo de montón, es que ustedes no saben… y se es-
cucha esto de parte de los líderes que dizque tienen una forma-
ción… Eso debemos reflexionarlo. Por eso muchas compañeras
se han retirado… otras por salud, trabajo, cosas familiares que
de pronto no pueden continuar aquí. Y cómo desde la organiza-
318
8
La resiembra en el Macizo Colombiano
ción vamos a seguir trabajando estos temas… porque debemos
tener propuestas desde nosotras…
En el norte de Nariño el enfrentamiento como de 25 muje-
res con 30 policías del ESMAD y vencieron eso, en un evento de
confrontación con la minería… el fortalecimiento del proceso
de mujeres obedece a la viudez de las mujeres y a la resolución
de sus necesidades… esa situación obligada ha hecho de la mu-
jer una mujer fuerte, como familia y como comunidad… en el
norte de Nariño los procesos organizativos más fuertes son los
encabezados por mujeres…
[En San Lorenzo] desde el 2009 comenzamos a trabajar con
el grupo de ahorro, venían capacitadores, el DPS nos ayudó y
luego de eso, surgió la necesidad de conocer el CIMA para ha-
cernos reconocer como asociación… conocer gente y capacitar-
nos más y aprender más… Uno de ellos ya conocían a señores
del CIMA, unos profesores fueron los que nos llevaron y eran
las reuniones de la mesa campesina; nos empezaron a capacitar
y a final de 2012, 2013, empezamos a trabajar con el proceso de
mujeres y empezamos a vincularnos con las mujeres maciceñas
de Lerma y allí vamos…
Por ejemplo, en el municipio de cabecera [Bolívar], [el corre-
gimiento de Lerma], [El] Hortigo y Romerillos… lo estoy coor-
dinando… Siempre he sido lermeña [y] además del trabajo de
coordinación, soy docente de la escuela y echando cabeza, mi-
rando la historia, pienso que como lideresa nazco de un proceso
que fue de violencia que tuvo el corregimiento; estaba en la es-
cuela, luego viene la construcción del colegio donde nos forma-
mos… y en el proceso de formación del CIMA habemos como
ocho o diez estudiantes del colegio, egresados… que somos del
CIMA… tanto el rector como los docentes que fueron nuestros
formadores fueron docentes de pensamiento social, comunita-
rio y nació nuestra idea de seguir este camino… En el año 2006
empecé como docente de una escuela en el corregimiento de
La Cuchilla de Lerma, ese entusiasmo de trabajar comunitaria-
mente nace desde que uno se forma en el colegio… Entro como
docente y organizo un grupo de mujeres… y a veces los hombres
319
Crecer como un río
dicen que eso es perder el tiempo… Nace esa necesidad de estar
un poco más unidas… En el 2007 se participa en el proceso de
escuela intercultural, partiendo de esa experiencia con padres
y estudiantes… Allí fue donde conozco más cercano el proceso,
participando en dos componentes y conozco más los principios
del CIMA y fortalecer el trabajo que se había empezado desde
las huertas comunitaria.
En el 2010 me traslado a Romerillos [Bolívar], hicimos con-
vocatoria amplia a todas las mujeres de la vereda, la compañera
Elsy, las que conocían el trabajo del CIMA, se vincularon y jun-
to con ellas unas nuevas que no habían escuchado del proceso
y comenzamos a trabajar esa parte con criterios definidos con
lo de Popayán, a iniciar el trabajo más organizado, con escuelas
de formación, teniendo en cuenta los criterios que ha inculca-
do la organización… se han logrado muchas cosas: de forma-
ción de las mujeres, trabajo amplio en este campo. Y tengo la
fortaleza de que soy docente, se hace desde la escuela y desde el
trabajo de comunidad.
En el corregimiento del Morro, municipio de Bolívar (Cau-
ca) tenemos la Asociación Mujeres Creativas del Morro… hace
tres años438 surgió la idea de volver a intentar con este ejercicio
con mujeres de la cabecera y de las veredas, gracias a trabajos
comunitarios y mingas… A partir de la organización de Campo
Bello de adultos mayores… después nos dimos en la tarea de
arrendar un local en la cabecera del Morro, hablamos con el
presidente comunal y nos dio permiso en la sala de compartir
reuniones, una mensual y otra quincenal… hoy estamos 21 mu-
jeres y hemos gestionado algunas ayudas, lo vamos logrando
poco a poco439.
Yo me acuerdo que nosotros tomamos una determinación
de dialogar en las huertas porque era peligroso reunirse en
asamblea, ya corría el rumor que no dejaban. Entonces nació
438 En el año 2012.
439 CNMH-CIMA, conversatorio regional de mujeres municipio del Bordo, Cau-
ca, 18 de septiembre de 2015.
320
8
La resiembra en el Macizo Colombiano
la cuestión de dialogar en las huertas las mujeres. Esa fue una
estrategia para seguir trabajando, para que el proceso no deca-
yera. Eso fue bien interesante, ese proceso, y ahí nos seguíamos
comunicando y empezó el quehacer. Ahí fue cuando les decía
que las mujeres empezaron el proceso para descongestionar
tanta inseguridad que se hacía, y se lanza la feria en La Unión
para acabar de podernos movilizar. Yo pienso que como Nari-
ño fuimos pioneros en buscar alternativas frente a eso. Porque
nosotros decíamos: esto no puede ser así. Entonces sí hubo res-
tricción, porque nosotros manejábamos una cosa regional. Las
alternativas fueron seguirnos reuniendo en torno a la agroeco-
logía en las huertas caseras, ahí fue para seguir planeando el
trabajo. Esa fue como la alternativa que nosotros dijimos y de
ahí nació la idea de generar un impacto440.
Por otro lado, a pesar de las amenazas en el proceso organiza-
tivo de cierta forma se pierde el miedo a morir… aunque yo no
he trabajado en el área de mujeres sino en los derechos humanos
como área transversal del CIMA, hemos llegado al convenio para
fortalecer el proceso de mujeres con enfoque de género. El área
de mujeres del CIMA se ha fortalecido mucho: formación política
en la mujer y organizativo, con algunas compañeras que se lanzan
como candidatas al Concejo y otras que han madurado al pun-
to que sean candidatas a la Asamblea en las elecciones del 25 de
octubre… [Una compañera] nos representa como actora social y
política desde el espacio de mujeres441.
Ya miramos que las mujeres tenemos mucho valor y que tene-
mos derechos y que podíamos llamarnos Coordinación de Muje-
res, decimos familia porque está la familia, hemos ido acoplando
a los esposos a la organización, otras veces acompañan los hom-
bres… y eso es una formación para toda la familia442.
440 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de La Unión, Nari-
ño, 17 de julio de 2015.
441 CNMH-CIMA, conversatorio regional de mujeres municipio del Bordo, Cau-
ca, 18 de septiembre de 2015.
442 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de San Pablo, Na-
riño, 10 de septiembre de 2015.
321
Crecer como un río
Por la minería se nos vino de nuevo la violencia
y las amenazas
Desde los inicios hemos sido una organización que ha alertado
sobre las amenazas territoriales en el Macizo, recuerdo que en
noviembre de 2007 realizamos el Encuentro y Marcha por la Dig-
nidad del Macizo contra la Minería. Ese fue el inicio de una serie
de actividades que caminaron el Macizo, empezamos en Bolívar
en un foro para debatir el problema de la pequeña minería y la
amenaza de la quedada de una empresa minera que empezaba a
llegar a los municipios. Eso fue como en el 2008, allí se participó
con la comunidad y los pequeños mineros y delegados nacionales
del sur del departamento de Bolívar que nos compartieron la in-
formación del contexto minero del país; es así como iniciamos un
proceso de contarle a la gente el tema de la amenaza minera. En
ese tiempo era presidente el señor Uribe y andaban los paracos
amangualados con el Ejército por acá, por eso uno tenía cuidado
para hablar de estos temas (ver mapa 14).
Por ejemplo, allá llegaron a empapelar El Rosario, La Cortina,
Remolino, [en San Lorenzo] el grupo Autodefensas Gaitanistas
surgen del Remolino y dicen que han vuelto. Ahora es por la gran
minería que hay que cuidarse. Taminango [Nariño] era una zona
donde permanecían las Convivir en la época de Uribe, allá llegó
el panfleto también. En nuestra región se desmovilizó el grupo443
en El Tablón de Taminango, pero algunos no quedaron conformes
con el acuerdo y siguen delinquiendo con otros nombres diferentes.
Y luego empezaron a sembrar coca. Hasta que encarcelaron a algu-
nas personas que hacían distintas cosas: cultivos, laboratorios, pero
como CIMA seguíamos en ese proceso, por eso hartas personas que
han sido líderes se han retirado; unos por miedo, otros por amena-
zas, otros hemos continuado. ¿Será que nos nace o queremos morir?
Nosotros decíamos que no son ningunas Autodefensas Gaita-
nistas. El mismo día que panfletearon mataron a un muchacho
443 Hace referencia a las Autodefensas Unidas de Colombia (AUC).
322
8
La resiembra en el Macizo Colombiano
del corregimiento del páramo: la misma Policía estaba allí y no
hizo nada. Decían que tenía antecedentes. Entonces yo hablaba
de la mega minería y había gente que estaba vendiendo y se estaba
yendo, ya hay un grupo de revolveristas (personas armadas) que
están vacunando y la gente se está saliendo. Antes de la sísmica ha-
bía otro grupo para llevar personal de ingeniería civil y pedían la
fotocopia de la escritura y que les pagaban 300.000 pesos y mucha
gente entregó la escritura de los predios; andaba gente armada,
nosotros estamos pendientes de hacer una reunión para defender
las zonas agroalimentarias444.
Para el caso del Cauca, en 2010 los paras llegan al corregimien-
to de La Herradura, municipio de Almaguer. Llegaron 11, la gente
los sacó, había complicidad de aquí, almorzaron frente al puesto
de Policía. Las amenazas sí, pues la cuestión política de eso es lo
que dan al orden del día. Al celular, mensajes, hubo una época
en la que eso no tenía que ver nada con la parte política, sí con la
organizativa. Por ejemplo, en la vereda Saugil era donde había un
buen liderazgo, pero nos dicen: ¡Ojo que a ustedes le van a caer!
(…). También en Popayán uno debía negar que era de Almaguer;
por el sólo hecho de pasar la cédula… íbamos una vez para los 500
años445 y me sacaban la camisa para ver si tenía señal de fusil o el
maletín y ¿entonces la gente que cargaba leña en la espalda? Para
llegar a la marcha de los 500 años tocó sufrir, primero nos atajaron
en Rosas con un tanque cascabel; como dos días nos tuvieron allí…
y luego nos cogieron en Timbío, luego nos dejaron ir y nos devol-
vieron, que no podíamos ir. Nos quitaban las botas ecuatorianas446.
444 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de San Lorenzo,
Nariño, 9 de septiembre de 2015.
445 Hace referencia a la campaña de autodescubrimiento de nuestra América,
liderada por organizaciones sociales de Suramérica, las cuales confrontaban la idea
del descubrimiento y la civilización promovida por gobiernos latinoamericanos y
europeos en el marco de la celebración de los 500 años del descubrimiento de Amé-
rica. Para organizaciones sociales y pueblos indígenas de América Latina se trató
de una invasión, del genocidio de millones de personas, la desaparición de culturas
y del inicio de un proceso de saqueo que continúa en la actualidad.
446 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de Almaguer, Cau-
ca, 14 de agosto de 2015.
323
Crecer como un río
La violencia sigue, cambia de actor, se vienen las concesiones
mineras y la gente comienza a ver una disputa por el territorio,
esto ha sido violento en la zona. A veces la lectura que se hace es
que hay riqueza y que por eso es la violencia y resulta que la mayo-
ría son pobres. Entonces esa es la persecución que todo el tiempo
ha habido447 (ver mapa 16).
Pero ante los hechos de violencia y de la amenaza minera el
CIMA no se ha quedado quieto, por eso se empezó con la estra-
tegia de los foros ambientales y mineros y las movilizaciones para
denunciar lo que estaba pasando en los territorios frente al tema.
Al principio fue muy difícil porque no sabíamos mucho del tema,
sólo se conocían generalidades de la minería, por eso en el CIMA
nos tocó aprender a los totazos para poder denunciar con con-
tundencia y credibilidad el tema. Recuerdo que se realizaron las
primeras movilizaciones en contra de la minería a gran escala en
Bolívar, esto se realizó para rechazar el proyecto minero en el Ce-
rro Gordo, que quería explotar la Anglo Gold Ashanti. Esa movi-
lización se coordinó con los compañeros de Asoinca y se logró un
debate directo con la empresa, donde manifestó que si bien la co-
munidad no los aceptaba, ellos continuarían insistiendo para po-
der adelantar su etapa de prospección en el título de Cerro Gordo,
corregimiento de San José del Morro, municipio de Bolívar.
Después se adelantaron movilizaciones y el primer Foro Am-
biental y Minero en el Macizo, que se dio en el municipio de Santa
Rosa en octubre de 2011. Esto previa discusión política frente al
qué hacer en el Macizo frente a la amenaza minera y se definió
como estrategia de denuncia, de información, de formación y de
debate con las instituciones que tienen que ver con el tema minero
y ambiental los foros en los municipios del Macizo.
Es así como se arranca oficialmente con los foros mineros am-
bientales en el Macizo, iniciando con el Foro Minero en el muni-
cipio de Santa Rosa, el 28 de abril de 2012, el Foro Ambiental y
Minero en Bolívar, el 25 de agosto de 2012, el Foro Agroambiental
447 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de San Lorenzo,
Nariño, 9 de septiembre de 2015.
324
8
La resiembra en el Macizo Colombiano
y Minero por la defensa de la vida en Almaguer, el 15 de febrero
de 2013, el Foro Agroambiental y Minero en la Sierra, el 12 de
julio de 2013, el Foro Minero Energético y Ambiental en el Bordo,
el 7 de mayo de 2014, y el Foro Minero y Ambiental en el Estrecho
Patía en diciembre de 2014.
Todos estos foros impulsados por el CIMA, con acompañamien-
to y participación de organizaciones como el CRIC, Asoinca448,
Ordeurca449, organizaciones afro del Patía y la Cumbre Agraria
Étnica y Popular. Las conclusiones de los foros es que las comuni-
dades no quieren la incursión de las multinacionales mineras ni
petroleras en los territorios porque estas amenazan la vida y los
bienes naturales de las comunidades que habitan el Macizo Co-
lombiano. Por eso dicen no a través de movilizaciones en apoyo a
las decisiones de los foros que son un mandato comunitario para
declarar zonas libres de minería en el Macizo (ver mapa 18).
Se nos viene la minería y se nos mete por los ojos y nos parecía
buenísima. ¡Uy! Que de dónde vinieron esa gente, que con tanta
plata, que con tanto trabajo, con qué carrísimos; se nos viene eso.
Bueno, yo fui uno que me endulzaron la oreja y me metí a trabajar
allá, duré 15 días trabajando, con otro compañero y el marido de
una compañera y nos dimos cuenta qué era la minería. Y ya con
la mente que esa era gente mala para nosotros, para el medio am-
biente, para nuestros hijos, para uno mismo, se vino la violencia,
pero fue en poquitico tiempo; se nos volvió un desastre. En nues-
tro municipio (Arboleda, Nariño) eso era plata, trago, mujeres,
gallos, caballos, mejor dicho, carros: los mejores carros que nun-
ca se habían visto allá; se veía gente desconocida, gente armada,
escoltas, que eso nunca se había visto en nuestro municipio. Eso
era impresionante y ya entre mis compañeros y compañeras nos
pusimos en las veredas. Yo le agradezco mucho a un vecino de
otro corregimiento que él nos brindó la colaboración, fuimos a las
veredas, unos que bravísimos con nosotros, que éramos unos bru-
tos, que no queríamos progresar, más eran para allá y menos para
448 Asociación de Institutores del Cauca.
449 Organización para el Desarrollo Urbano y Campesino del Cauca.
325
Crecer como un río
acá. Pa’l lado de nosotros éramos pocos porque [a] la gente la te-
nían toditica comprada, eso gente que estaba ganando 1.500.000,
1.600.000 pesos, que en la vida. ¿Quién se iba a ganar 600.000,
800.000? Por hacer un mandado le pagaban 50.000, 100.000 pe-
sos. Y nos agarramos nosotros a socializarle a la gente y fuimos
gane y gane gente de reunión en reunión, de a dos, tresitos, ya
caían en la razón450.
- Nosotros dentramos a la escuela a capacitarnos en derechos
humanos, que nunca en la vida lo sabíamos, pensábamos que no
valíamos nada, que no teníamos ninguna ley que nos amparara,
nada de eso, éramos solos. Cuando ya por una parte nos decían:
esto es por aquí, es así, allí ya fuimos entendiendo que como per-
sonas y campesinos teníamos un derecho. Nos dimos cuenta, así,
poco a poco, y cuando fuimos a Cali451 no fuimos a prepararnos
para volver a echar candela y piedra a los campamentos, nada de
eso, ni siquiera por la mente se había pasado. Cuando teníamos
una socialización en Santa Marta, corregimiento de San Lorenzo,
con unos compañeros, y otro amigo que en paz descanse, en una
de esas pues ya en una parte que llama Bolívar nos bajaron de los
carros, eso había cantidad de gente ahí, nosotros asustados, diji-
mos: ¿qué pasó aquí?, ¿nos van a matar? Había cantidad de gente,
carros, de todo. Dijeron: vea amigo, lo que pasa es que reuniones
no van a haber aquí, nada de eso aquí, vamos a mirar arriba, don-
de trabajadores de la compañía Mazamorras Gold le han pegado a
un niño y han estropeado a un señor, los agredieron. ¡Que vamos
para allá!, dijeron. Nos subimos allá y había un tremendo tropel.
Entre la misma comunidad se habían jalado garrote, habían es-
tropeado a una niña, a un señor le habían golpeado el brazo y ya
la gente dijeron: aquí ellos empezaron, pues que se termine este
problema. ¡Vámonos para los campamentos! Ya la gente empezó
a prepararse garrotes, otros a sacar yucas, bajar plátanos, otros a
450 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de La Unión, Nari-
ño, 17 de julio de 2015.
451 Año 2001, al Congreso Nacional de Tierras y Territorios convocado por orga-
nizaciones sociales de Colombia. Dicho evento se realizó en la Universidad del Valle.
326
8
La resiembra en el Macizo Colombiano
pedir ollas. Otro que vea, que aquí le regalo dos panelas, aquí hay
un guango452 de leña seca pa’ que cocinen. En dado caso que se
han reunido toda la comida, eso había comida mucha porque eso
es lo que hace el campesino, producir comida, nunca le falta. Caí-
mos a la vía; eso habían carros y chivas que ni se sabían de dónde
venían, gente de todo ello: súbanse, ¡vamos a los campamentos!
A las 4:49 de la tarde se toma el primer campamento453, la gente
se metió brava: ¡Aquí queremos es que se vayan! Que nadie salga
herido ni nada. Pero lo único que queremos es que escoltas aquí
no. ¡Nosotros vamos a mandar! Y decíamos que el Gobierno tenía
que ir a solucionarnos eso allá. Se tomó el primer campamento,
los escoltas aflojaron y dijeron que se les respetara las vidas pero
que no iban a tocar nada de eso. Listo, que no había ningún pro-
blema, que nadie tocaba eso, que nosotros queríamos era que se
vayan, que saquen todo por las buenas. Ya a las 6:30 de la tarde se
tomó el otro campamento. Espere ahí ya todo mundo, se tomó el
mando, hasta el alcalde dicen que estuvo comiendo cuy ahí, to-
mando trago. Porque eso los mejores tragos, las mejores comidas.
Eso había hartísimo personal, gente desconocida de otras partes,
extranjeros, ecuatorianos, fiesta, un día domingo, cuando ya qui-
sieron poner la cara todos esos ya les dio fue miedo: aquí nos van
a matar, salgámonos. Dejaron todo eso a manos de la comunidad.
Esperamos al otro día una comisión de la Gobernación; la gen-
te ya alterada que no, que a quién vamos a estar esperando, que
acabemos esto. Y uno que no, que esperemos que venga la comi-
sión para que nos solucionen, que queremos que se vayan por las
buenas. Era la 1:59 de la tarde y no llegó la comisión. El día lunes,
a las 2:10 de la tarde se miró el primer humo en uno de esos cho-
zones que tenían, eso se volvió, en un ratico, se volvió es nada, si
acaso a la media hora nosotros salimos. Nosotros no tocamos nada
de eso. Lo único que decíamos era que no, que se dejara eso, que
no se queme, que no se toque, que no van a coger nada. Se cuidó
hasta esa hora toditito, hasta unas camionetas que estaban ahí que
452 Atado o paquete de leña.
453 Hace referencia al campamento de la empresa minera Mazamorras Gold.
327
Crecer como un río
las habían pinchado, ayudarlas a despinchar para que las saquen,
pa’ que se las lleven, se les ayudó a sacar la plata para que se la lle-
ven, habían dólares, que sacaran eso de ahí que se llevaran, se les
dio la facultad a los ingenieros que sacaran eso.
A las cuatro de la tarde eso quedó fue es nada, ni paredes,
ceniza todo, el tierrero totalmente. Así que la comunidad que-
mó todo. Llegó la comisión de Pasto pero ya no había nada que
hacer, el ecuatoriano [que venía con la minera] decía que ese
era el territorio de ellos, decía así. Entonces una chiquitica, no
la conocíamos, cuando se para esa mujercita allá: ¿Cuál es tu
territorio? ¡Este no es tu territorio! Así le dijo: ¡El territorio es
de nosotros, de los campesinos! Ahí hubo una discusión gran-
dísima. No se llegó a ningún acuerdo, eso ya vuelta que bajaban
los trabajadores a enfrentarse con nosotros mismos: campesinos
contra campesinos. Dando gracias a Dios, un ingeniero dijo que
no vayan a hacer eso, porque ahí podría haber habido más de
un muerto… que la gente estaba ardida pero, mejor dicho, que
mataban y comían del muerto, todo mundo.
De ahí ya nos viene por lo menos a nosotros, a mis compañe-
ros, a mi compañera, a mi persona las demandas, se nos vienen
las demandas y amenazas. Ese día en la noche me bajé con 14
personas de la vereda La Cañada, y no sé, ese día no me quise
ir por un camino, por el camino que siempre ando. Dije: no, yo
voy a extraviar y llevaba como el miedo, como el corazón que me
avisaba que no me fuera por el camino, yo sin linterna, llovió…
entonces yo di la vuelta y me tiré por el monte y no, yo, eso era
a oscuras, llegué rasgado, me golpié, me gasté dos horas para
llegar a la casa. Llegué como a las dos de la mañana y esa noche
me habían estado esperando gente que trabajaba en mi vereda
y de la otra vereda del Volador. Me habían estado esperando pa’
pues pa’ matarme o qué pensarían hacer en un punto más abajo.
Como a los seis meses me doy cuenta que habían estado con pie-
dras, con garrotes y me libré de esa.
Cuando me llamaron de la Fiscalía, una abogada. La gente em-
pezaba a decir que: a vos te van a meter, a señalar, le van a meter
40 años de cárcel, que tiene que pagar no sé cuántos millones de
328
8
La resiembra en el Macizo Colombiano
dólares al Estado, las pérdidas. Ahí uno le comienza: ¿para qué
haberme metido allá? Haberme ido. Y ya la familia comienza a su-
frir, la mujer, los hijos. Tuve el acompañamiento de una abogada
que no me dejó ni hablar, ni el nombre me lo preguntó, de la Fis-
calía. Pasó eso y no pudieron hacernos nada por la Fiscalía, sino
que empezaron las amenazas: ya, que todos los días que nos iban
a matar. Un día nos llaman que teníamos media hora para irnos.
Claro, yo me subo para donde mis compañeros y dicen: vámonos
a dormir al monte, cada uno búsquese su puesto y pues sálgase.
Yo a mi mujer le digo: váyase para donde sus papás y yo me voy a
quedar al monte y dormimos tres noches en el monte. Y seguían
las amenazas, los panfletos, todo eso454.
Poco a poco nos fuimos dando cuenta que se estaba generan-
do violencia: por ejemplo las muchachas colegialas se estaban ya
puliendo bastante… ellas siempre se iban con ellos, había bastan-
te ingeniero extranjero… pero nos empezamos a dar cuenta que
teníamos temor455.
Y de eso también aprendimos; de las amenazas aprendimos
y nos dimos valor y dijimos: ¡Pues si nos van a venir a matar,
que nos maten! Y si me matan a mi van a quedar muchos pa’
seguir la lucha. Ya no seguimos durmiendo en el monte, segui-
mos capacitándonos, hoy en día de dos mil o tres mil mineros
que había, de pronto hay alguno que está terco por ahí, ya
somos todos a favor de nosotros, ya por lo menos todo este mu-
nicipio no quiere saber nada de minería, de pronto el alcalde
porque él fue el que dio las concesiones mineras. Se dice que
le pagaron ochocientos millones de pesos. De pronto creo que
vuelvan, porque ellos les interesa es la plata, no el bienestar de
la gente. Hoy en día estamos preparados para recibir los mi-
neros, pues porque allá nuestro territorio no lo vamos a dejar
tocar de nadie porque eso es tierra de nosotros y después de
454 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de La Unión, Nari-
ño, 17 de julio de 2015.
455 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio del Bordo, Cauca,
18 de septiembre de 2015.
329
Crecer como un río
nuestros hijos. Nuestras aguas pa’l consumo porque hoy en día
está muy escasa el agua, está muy poquitica; entonces tenemos
que defender eso nosotros.
Después de la quema de los campamentos siguen yendo los
mineros, necios y necios, después de eso, el alcalde dio la au-
torización para que llevaran el ESMAD allá. La gente fue a de-
cirles que no querían minería. Fuimos a decirles no, que no
queríamos minería ya más, que se fueran; cuando la sorpresa
que nos dijeron los que trabajaban en las minas: pues vengan
pa’ acá, vengan y arreglemos acá. Y en una curva cerrada noso-
tros bien inocentes: vamos a conversar que allá están los inge-
nieros; cuando en una curva así, ¡blum!, los del ESMAD. No, es
que nosotros venimos a arreglar. ¡Qué cuento arreglar! Cuando
sentimos fue los bombazos y no, eso nos cogieron por una ca-
rretera abajo y corra, esa gente encima de nosotros. Detuvieron
a una muchacha, la desvistieron los de la ESMAD, le sacaron la
ropa porque ella no se quería dejar coger, a otra señora le que-
braron el brazo, de un garrotazo se le quebró el brazo. A otro
señor un garrotazo aquí, otro en el brazo. Cómo sería el poder
de mi Dios que se quebró el bolillo y no le pasó nada al brazo del
señor. Ese fue el atropello de la fuerza pública y eso siguieron,
pero la gente siempre mantuvo la resistencia. Eso el ESMAD
nos daba y nosotros allá estábamos. Si había una camioneta
de la minería, entonces allá estábamos, que no, que no. A lo
último llegaron unos gringos con unas camionetas lujosísimas,
nosotros nos fuimos ese día con todas las comunidades: San
Lorenzo y Arboleda, San Francisco, todo eso, mucha gente, a
decirles, pues, que no. Nosotros fuimos a una parte donde ellos
bajaban y cuando no se supo por allá en el momento, esas ca-
mionetas ya se habían quemado. Ellos andaban con la Policía:
las tres camionetas ni se supo cómo se quemaron, de pronto
algún corto, y de ese tiempo ya no les quedó gana de volver a ir
porque ya fue mucha la pérdida. Los gringos decían: no volver
más a Colombia, nosotros no querer venir más. Desde la quema
de esas camionetas no han vuelto, dicen que van a volver, pues
no se sabe, pero tenemos que estar con la alerta preparados de
330
8
La resiembra en el Macizo Colombiano
pronto vuelvan. El ESMAD también le hizo perder un ojo a un
compañero. Robert quedó así en el Paro Agrario. El ESMAD le
pegó y perdió el ojo.
Además, en nuestro municipio muchos niños que se bañaban
en la quebrada comenzaron a enrroncharse, a salirle granos, gen-
te enferma… hubo el caso también de unas dos señoras que abor-
taron, no se supo si fue por el miedo o la contaminación que hubo
en esos días. También hubo unas vacas que malparieron, lo mismo
en la quebrada. En ese tiempo a mí me gustaba mucho ir a pescar,
había harto pescado y cuando ya bajamos a pescar, ya en el medio
de la exploración encontramos mucho pez muerto y hasta el sol
de hoy eso no se ha podido recuperar porque eso fue una matan-
za, una mortandad berraca, todo el pececito que había se murió.
Dicen que se le rompió una vena al cerro de La Marucha, al cerro
de Santa Marta y San Lorenzo. En esa plataforma muchos amigos
que han ido a visitarla quedó botando un líquido amarillo que
es como una pintura que mancha toditico, que mancha la tierra,
mancha las piedras y una parte del agua. Eso no se ha podido bo-
rrar. Esos son los grandes daños en nuestro municipio a causa de
la multinacional que operó entre el 2010 y 2011456.
En el municipio de Taminango, Nariño, por ejemplo, ahora
con la minería pues quieren comprarles la finca a más de uno y yo
le digo a la gente que no firme nada, que se tomen los refrigerios,
pero que no firmen por Dios... que no vendan el territorio... acá
en la vereda Taminanguito la plata que les dieron los mineros se
convirtió en tubos para el acueducto, en Eternit.
Me ha tocado peliar con más de uno… la consigna nuestra ha
sido no a la minería a gran escala. Me dijo el alcalde una vez que
¿dónde estaba la riqueza? Y yo le respondí: ahí donde usted está
parado, toda la riqueza ahí debajo del suelo... nosotros peliando
con la minería... con la minería luego destruyen todo... y con la
excusa de generar empleo. Yo sí le digo a la gente lo que le pasa
después al territorio cuando se acepta dejar entrar la minería...
456 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de La Unión, Nari-
ño, 17 de julio de 2015.
331
Crecer como un río
eso dicen que es fácil... a mí me han hecho la propuesta y he dicho
que no porque soy organización457.
La violencia y la minería sí ha hecho daño a la organización
(ver mapa 16). Por ejemplo, en el municipio de Santa Rosa en el
Cauca, en el 84 cuando el compañero Enoc entró con la ANUC,
se inició los primeros pasos hasta el municipio de Bolívar, en
2001 nos asesinaron a tres concejales, fuimos amenazados pero
seguimos. La violencia no es sólo el asesinato, hay muchas mane-
ras de violar los derechos de los campesinos. A partir del 2012 co-
mienza el CIMA a hacer presencia en nuestro municipio cuando
queremos construir la Zona de Reserva Campesina, el CIMA ha
estado en frente de ese proceso. El campesino apunta a que el Es-
tado esté bajo un mandato campesino; esta organización como
CIMA debe entrar a muchas partes, seguiremos frentiando hasta
donde lleguemos; la juventud debe coger nuestras riendas458. La
otra etapa en nuestro municipio fue con lo del Foro Minero, en
el 2011. Los foros mineros nacen aquí nuevamente. Vimos que la
gente aún cantaba el himno… y dijimos volvimos… en proyectos
tampoco Santa Rosa ha quedado por fuera. Hoy hemos propues-
tos como 52 o 53 viviendas en el municipio459.
En el caso de Nariño, alrededor del Coordinador Nacional
Agrario (CNA), en Nariño, se ha integrado, lo que nos ha moti-
vado es lo de la gran minería, eso nos da argumento a todo el
mundo frente a la agresión de la minería y desde el movimiento
agrario de Nariño construyendo comités agrarios en cada muni-
cipio y frente al temor que se dice sobre la paz, debemos ponerle
mucha fuerza a la creación de la Guardia Campesina, pero tam-
bién a la construcción desde la base460.
457 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de Taminango,
Nariño, 7 de septiembre de 2015.
458 CNMH-CIMA, conversatorio regional de daño municipio de Mercaderes,
Cauca, 14 de julio de 2016.
459 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de Santa Rosa, Cau-
ca, 25 de julio de 2015.
460 CNMH-CIMA, conversatorio regional de daño municipio de mercaderes,
Cauca, 14 de julio de 2016.
332
8
La resiembra en el Macizo Colombiano
Una de las mujeres incansables que defendió el Macizo
fue asesinada
Adelinda, no era de las que se subía a la tarima, pero trabajaba
como hormiguita con la gente, tenía una sonrisa agradable y un
carisma acogedor, gran caminadora; por eso emprendió y se le me-
tió en la cabeza que había que denunciar las empresas mineras y
los mineros, se caminó varias veredas acompañándome, todo esto
para preparar el foro agroambiental y minero en Almaguer. Todo
fue un éxito en ese proceso, pues al pueblo y a la cocha acústica
llegaron más de 1.500 personas; el día 15 de febrero de 2013 se
reunieron en el corazón del Macizo Colombiano para manifestar
y denunciar los proyectos mineros en la región del Macizo en un
evento impulsado por el CIMA, con el acompañamiento del CRIC
y organizaciones del Macizo. Allí estaba Adelinda con su sonrisa
contagiosa contenta de ver a su gente cómo respondía al llamado
para defender el agua y defender la vida.
Adelinda Gómez Navia, CIMA (a la izquierda en la foto). Lideresa del municipio de Al-
maguer e integrante del Proceso de Mujeres Maciceñas. Lideró acciones de resistencia
contra la minería legal e ilegal en su municipio y fue asesinada el 30 de septiembre de
2013. Aquí junto a otra lidereza del CIMA en una movilización en contra de la violen-
cia contra la mujer. Aún se desconocen los autores del crimen, así como en muchos
otros crímenes cometidos contra líderes del CIMA. 2010. Fotografía: archivo Proceso
de Mujeres Maciceñas-CIMA.
333
Crecer como un río
El asesinato de Adelinda Gómez del municipio de Almaguer
el 30 de septiembre de 2013… marcó mucho el proceso en la ac-
tualidad. Con ella iniciamos un trabajo fuerte de recomponer el
proceso del municipio de Almaguer. Con ella caminamos por ve-
redas, corregimientos, varios grupos que ella lideraba. Me quedé
muchas veces en su casa para el proceso de mujeres… en la vereda
Cortaderas del municipio de Almaguer. Con ella y con Guido se
había estado incidiendo en la zona con foros y reuniones de la
parte minera por defender el territorio de la entrada de empre-
sas mineras en la zona. Anglo Gold… el motivo: que ella estaba
defendiendo su territorio. Ella hacía ese trabajo de hormiga…
convocaba, invitaba a la gente. Coordinaba toda la parte logística
y coordinaba directamente el proceso de mujeres que se estaba
recomponiendo en Almaguer461 (ver mapa 15).
- Era de noche, Adelinda y Wilson, que en ese entonces tenía
16 años, caminaban hacia casa en compañía de una prima mía.
Mi esposa regresaba de una reunión del programa de mujeres
en la vereda Cortaderas [municipio de Almaguer], cuando de
un lado del camino les salieron dos sujetos encapuchados, vesti-
dos de civil, quienes les dijeron que se tiraran al piso; mi esposa
lo hizo pero mi hijo no, por lo que lo patearon en el estómago
y él quedo medio inconsciente. Él trató de defender a la mamá,
por lo que le dispararon en dos ocasiones, un tiro en el estóma-
go y otro en el pie. En ese momento mi prima y mi esposa se
asustaron y salieron corriendo, pero mi esposa ya estaba herida.
El tiro que se le encontró fue en la cara, no recuerdo cuántas he-
ridas tenía pero la encontré muerta a 60 metros del lugar donde
fue el hecho. Mi hijo, estando herido, alcanzó a llegar a la casa y
me informó del hecho. Como estaba mal herido lo cargué y bajé
por el camino para más adelante encontrar a mi señora muerta.
Yo pedí auxilio y ahí llegó un tío de nombre Aníbal, después ha-
blé por celular con una amiga –Marleny– y le conté lo sucedido,
ella mandó una ambulancia y trasladamos a mi hijo al hospital
461 CNMH-CIMA, conversatorio regional de mujeres municipio del Bordo, Cau-
ca, 18 de septiembre de 2015.
334
8
La resiembra en el Macizo Colombiano
de Almaguer, de allí lo remitieron de urgencia a la Clínica la
Estancia en Popayán462.
- Pues, hecho como en concreto, la muerte de Adelinda, yo creo
que eso fue un impacto muy grande y no sólo para mí sino para to-
das las personas de la organización y las personas que la conocían,
pues ella era una lideresa de Almaguer, del mismo lugar donde
vivía yo, yo creo que ese fue un momento muy impactante, los su-
cesos y la forma en como sucedió todo.
[A ella la asesinan] por motivo de ser una gran lideresa, una
persona que estuvo trabajando mucho en contra del tema minero
y la extracción minera en Almaguer... silenciaron su voz de protes-
ta contra eso... un día cuando ella salía de noche con su hijo la... la
acribillaron... aparentemente dos personas, ella iba con su hijo, a
su hijo lo hirieron, a ella la mataron y pues fue algo muy impactan-
te y no solamente por el hecho de ser ella sino... pues también por
el hecho que pasó con su hijo y también pues porque era una gran
compañera de nosotros y... muy allegada al proceso del CIMA y
también pues al proceso de nosotros de Macizo Joven.
[¿A quién se le atribuye esa responsabilidad de asesinar a Adelin-
da?] A la misma multinacional, porque es una de las... es, digamos,
la única mirada que uno le mira, la lógica [que uno le pone] a eso,
o a las personas que si estaban de acuerdo con que sí se haga mi-
nería en Almaguer, porque ella estaba totalmente opuesta al tema.
En ese momento yo estuve participando con otro proceso local,
Jeros Escuela de Jóvenes del Rosal, y pues también estaba trabajando
con LLODMA 463 en una como recopilación de información y tuve la
oportunidad de como mirar las dos caras de la moneda. Por un lado
mirar la gente del municipio y mis compañeros de trabajo de proce-
so, que pues lógicamente les afectó mucho y atemorizó el hecho de
la muerte de ella, significó… como esa amenaza no solamente… de
las personas que lo estaban haciendo en grande, sino también para
462 Declaración de Jairo Pipicano, esposo de Adelinda Gómez. Información brin-
dada por el CIMA, 2017.
463 Grupo juvenil de Almaguer. La sigla significa Llacuaneños Organizados por la
Defensa del Medio Ambiente.
335
Crecer como un río
los jóvenes que estábamos trabajando desde el fondo, como constru-
yendo desde la localidad. Por otro lado estaban también los jóvenes
de Jeros, con quien también teníamos la oportunidad de compartir,
pero para ellos no fue… no era tan importante, o sea, sí se supo la
muerte de ella y se miró como una perdida grande para la organiza-
ción pero no fue como tan a fondo, como lo que paso en LLODMA.
Allá sí la gente se atemorizó bastante y, ¿qué decía la gente frente a
eso? Pues que si era capaz de matar a una persona con tanta expe-
riencia en el tema, que se defendía muy bien en los aspectos en que
hablaba y en los lugares donde opinaba, por qué no íbamos a poder
hacerlo con nosotros con jóvenes que de una u otra manera no te-
níamos en la localidad mucha defensa, pues, por ejemplo, los gru-
pos locales siempre se han conformado por jóvenes entre los quince,
veinte años y que aún están a cargo de los padres. Entonces ya eran
sus padres los que les infundían el miedo a los compañeros, no… es
que yo no mando a mi hijo, porque es que mi hijo anda hablando de
eso y eso es peligroso, qué tal y me lo maten.
Pues eso fue impactante, muy duro porque nosotras estuvimos
en su velorio y parte de su entierro, y pues la comunidad rechazó
totalmente la muerte de ella, la organización también hizo inci-
dencia en el momento de estar con ella y con su familia. La familia
pues también estuvo muy atemorizada por el tema, y el CIMA pues
los recogió en la fundación para alojamiento y no, pues, fue un
impacto muy grande en el proceso y más que todo en su localidad,
pues porque la gente quedó muy atemorizada.
Estaba construyéndose un proceso juvenil con unos jóvenes
músicos del proceso de Palizada y pues yo creo que fue una de
las cosas que el proceso local no floreciera como tenía que darse,
porque después de eso ellos ya no quisieron, pues, participar a
fondo de la coordinación, ni de la incidencia del proceso regional
de Macizo Joven464.
- Para el proceso de mujeres como tal, pues la pérdida de
ella, pues pienso que [afectó] a todas las compañeras que la
464 CNMH-CIMA, entrevista 0031, maciceña joven, municipio de Popayán, Cau-
ca, 2015.
336
8
La resiembra en el Macizo Colombiano
conocimos… y todo eso pues fue muy conmovedor. Pues de
una u otra manera uno piensa que... cuando uno trabaja por
las comunidades… siempre puede correr ese riesgo de que ten-
ga esas dificultades en el territorio donde nosotros habitamos.
Uno piensa y dice: bueno y dice si algún día llegara a descubrir
algo, ¿yo será que estoy en la capacidad de formar un proceso
de rechazo? Pero bueno, ¿iremos a correr la misma suerte? En-
tonces eso a nivel de las mujeres nosotros decíamos: que tanto
que se trabaja por la defensa... el derecho a la vida, que fue el
que violaron… de una u otra manera lo triste fue la partida
de ella, pero, pues, a la vez también como mujeres, como ese
sentir, como sentir más la fuerza para unirnos más y decir: de
todas formas tenemos que luchar para que los derechos de las
mujeres sean reconocidos, a seguir luchando pues porque eso
es muy injusto465.
- [La] muerte [de ella] se relaciona con la minería ilegal… di-
gamos la minería; porque incluso las empresas mineras [a] grande
escala cometen estos actos de violencia para atemorizar a la gente
para que no denuncie [para que] no se [oponga] a la entrada de
ellas. Yo pienso, según lo que se dice, es que eso [fue por el] pro-
blema de minería, la muerte de ella.
- Pues dentro de la organización digamos, amenazas a Mi-
guel… que creo que lo amenazaron, amenazas a Guido pues
que ese ha sido allegado bien de la comunidad y que ha traba-
jado duro en la comunidad y pues que también ha trabajado
fuerte en contra de la minería, bueno eso. En cuanto al proceso
de jóvenes también se han presentado amenazas. A la compañe-
ra Sofía, por ejemplo, a ella le llegaron a la casa los guerrilleros
preguntando por ella, que mejor se fuera de la casa, cosas así.
La misma amenaza que nos presentaron al proceso del Rosal:
guerrilleros que dejáramos las firmas; ahora no más se presentó
unas amenazas a mí me empezaron a llegar mensajes, llamadas
a amenazarme, que era mejor que me saliera del Rosal, que no
465 CNMH-CIMA, entrevista 0063, maciceña adulta, municipio de El Bordo, Cau-
ca, 2015.
337
Crecer como un río
participara más en lo de la minería; también a Amanda, a ella
también le llegaron algunos mensajes de amenazas. Ahí está
también lo de la compañera Adelinda, la compañera de Alma-
guer, a ella que la asesinaron pues que eso influye mucho en
uno, ¿no? O sea, el temor es grande dentro de la familia por lo
menos y por más que uno intente no preocuparla es muy verra-
co. Ahora diítas leía un comunicado del CIMA que hablaba que
estaban amenazados todos los que pertenecían a la Fundación
y, pues, mi madre me encontró leyendo eso y de una me dijo:
no, sálgase de eso, sálgase. Entonces, pues, a la familia le preo-
cupa mucho uno, ¿no? Aunque por más que uno diga: no, pues
es que uno debe seguir en esto pues porque uno hoy día se da
cuenta de tantas vainas que le hacen en el territorio a la gente y,
pues, que siempre, siempre está el riesgo, siempre está el temor.
Entonces ya antes uno, digamos, de integrar a un compañero
a los procesos siempre... yo he adoptado eso, pues comentar:
bueno, uno en esto va a correr riesgos porque se trabaja en estos
temas, usted mire si está en la capacidad de hacerle o no. Sí, el
temor siempre está ahí, siempre está ahí; por ejemplo, desde la
organización le dan los talleres de autoprotección y uno decir:
uy, ¿cómo así? O sea, ahora pues prácticamente uno está en una
cárcel, pues porque tiene que estar pendiente de todo, personas
extrañas y cosas así. Entonces eso siempre lo tiene con el temor,
siempre está temeroso de las cosas466.
- Lógicamente todo proceso tiene subidas y bajadas, el CIMA
ha estado en momentos difíciles y también ha habido crisis de
liderazgo y también ha habido desplazamiento, han matado
líderes también, mataron alcalde, mataron unos concejales y
que eso le queda a uno mucha... una lectura ahí de analizar-
la y de entenderla… otros líderes desplazados, entonces eso
le merma... la militarización que se dio en el Macizo entró a
afectar ese tejido social, ¿cierto? La militarización. Esto ahora
con la vaina de la locomotora minera también entra y hoy la
466 CNMH-CIMA, entrevista 0037, maciceño joven, municipio de San Sebastián,
El Rosal, Cauca, 2015.
338
8
La resiembra en el Macizo Colombiano
organización social tiene que apostarle en esos escenarios a
tener esa firmeza, ese convencimiento de lucha, esas ganas de
territorio, defensa de su territorio, porque hombre, hoy están
actores que no les interesa el proceso nuestro. Entonces ven-
drá como una arremetida porque los defensores de territorio,
el caso de Adelinda –compañera de Almaguer– apostándole
a esto y la mataron, entonces eso entra a afectar un proceso.
Sin embargo, aquí jugarían dos cosas: si por un lado se quiere
atemorizar, de pronto se fortalecen y nos da herramientas de
cómo hoy caminar esa resistencia en el territorio; tiene que
haber una herramienta porque los más fácil es seguramente
dirá: yo cargo la maleta y me voy y chao pescao; ya cumplí el
papel histórico que yo tejí pero... y los que quedan allá ¿qué?
Se perdería todo un caminar del CIMA, se perdería eso boni-
to. Y entonces yo digo: uno quedaría como con esa nostalgia:
hombre, hubo tanta cosa tan bonita y nos dejamos derrotar,
nos dejamos intimidar; y entonces cómo hacemos para que si-
gamos ahí con nuestros líderes y lideresas, lógicamente la con-
servación de la vida tiene que ser prioridad, tiene que tener sus
estrategias para poder hoy, con la arremetida de la minería eso
puede seguir dañando un tejido social 467.
- El impacto que ha quedado por los que hemos sido amena-
zados en distintos aspectos, hemos visto que creíamos que sólo
éramos víctimas los que han sido familiares del afectado o de la
víctima… creíamos que eran víctimas los desplazados o a los que
les habían quitado las tierras, pero víctimas somos todos los que
estamos confesando estos casos…
Los impactos todos los que hemos vivido: saber convivir, a
que le toque… uno debe adaptarse como rápido, impactos, se-
ñalamientos, esto pasó un poquito, con lo de Fundecima se
vio muchos señalamientos, con el municipio de Santa Rosa en
panfletos que firmaba el Ejército Nacional... diciendo: entré-
guese… en Santa Rosa hubo trabajo forzoso, amenazas, seña-
467 CNMH-CIMA, entrevista 0042, maciceño adulto, municipio de Popayán, Cau-
ca, 2015.
339
Crecer como un río
lamientos, retenciones. Otro impacto es que nos enseñamos
a trabajar por la fuerza. Ese impacto nos dejó sin trabajo co-
munitario, acabó con las juntas comunales… suavecitamente
nadie vamos a las mingas468.
Siembras y cosechas en la búsqueda de la unidad del Macizo
Después de la movilización del 99 se fue consolidando la coor-
dinación regional del proceso de mujeres: más o menos desde
el 2005 con el proyecto de SUIPPCOL 469, se proponen coordi-
nadoras regionales. Asumo Almaguer, Sucre y Bolívar… a partir
del 2014… en la campaña de la doctora Yolanda, los procesos
de mujeres de Bolívar, que sumaban diez grupos, nos propusi-
mos mirar el tema de la participación política… las mujeres ya
más directamente, y tratamos de hacer incidencia política para
crear el espacio de la oficina de la mujer… ganó la contienda
electoral. Pasaron dos años y no teníamos razón de nada; luego
al Concejo Municipal y en el año 2014 dice que se va a crear el
espacio en la Alcaldía. Nos reunimos los grupos de mujeres a
decidir quién iba a representar ese espacio, luego nadie quería
asumirlo. Iba a implicar muchas cosas, era desplazarse a la ca-
becera municipal a enfrentar otra dinámica. Luego de debatir
propusieron y me encomendaron esa tarea para coordinar esa
oficina. Dijimos: hagámosle porque se hizo este proceso de tra-
bajo… habiendo recibido autonomía… fueron muchos sacrifi-
cios, dejar mi hijo en Lerma, fue mucho sacrificio, pero había
que fortalecer. Desde el 2014 desde el espacio administrativo,
con grandes dificultades, con esa parte administrativa que no
se ha asumido y que tocaba liderar. La oficina no contaba con
nada, ni con espacio específico470.
468 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de Santa Rosa, Cau-
ca, 25 de julio de 2015.
469 Programa Suizo para la Promoción de la Paz en Colombia.
470 CNMH-CIMA, conversatorio regional de mujeres municipio de El Bordo,
Cauca, 18 de septiembre de 2015.
340
8
La resiembra en el Macizo Colombiano
Desde allí hemos intentado fortalecer el trabajo que se venía
desarrollando desde el CIMA, hemos vinculado muchos más
grupos: las mujeres ahorradoras con el DPS471. Tenemos alre-
dedor de ventitrés grupos de mujeres organizadas, algunos con
personerías jurídicas, otros no. La oficina de la mujer se ha visi-
bilizado mucho más, pero la oficina de las mujeres va hasta este
período. Necesitamos que eso se forme como espacio jurídico,
para que el espacio se mantenga y podamos seguir fortalecien-
do ese trabajo de las mujeres472.
Por otro lado, necesitamos la gestión con nuestras organizacio-
nes. Debemos lograr que las organizaciones entiendan los propó-
sitos de la organización. Y no fragmentar, no perder la visión de
territorio. Por ejemplo, la Red Las Gaviotas en San Lorenzo tiene
una visión municipal. Debemos pensar en la visión regional como
CIMA, no se habla de Taminango desde San Pablo, desde San
Lorenzo, no se habla de eso. Los financiadores hablan de la visión
local y nos hacen retroceder; por ejemplo Macizo Joven habla del
CIMA, no de Cauca o de Nariño.
Nuestra organización ha aportado mucho en la cultura, en la
política. Siempre hemos tenido candidatos propios a nivel regio-
nal y local a nivel de municipio. Albita fue concejal, siempre hemos
tenido concejo. Es la participación donde se le da importancia a la
mujer porque aporta. En la asamblea estamos con Duby [de candi-
data para estas elecciones].
A veces nosotros no tenemos siquiera visión del municipio
general… a veces estamos hablando de candidatos al Concejo,
habiendo como 65 candidatos y sólo son 11… si en la misma or-
ganización tuviéramos una visión de municipio, no teníamos que
estar diciendo: es que voy a apoyar este que es de mi vereda. Y no-
sotros como nos hemos formado no conocemos la realidad… pero
ahora lo que más venimos trabajando es la propuesta de Terri-
471 Departamento para la Prosperidad Social, organismo gubernamental del Es-
tado colombiano.
472 CNMH-CIMA, conversatorio regional de mujeres municipio de El Bordo,
Cauca, 18 de septiembre de 2015.
341
Crecer como un río
torios Campesinos Agroalimentarios como propuesta de región,
pero nos falta mucho tener esa visión473.
En el municipio de Taminango las elecciones pasadas noso-
tros nos metimos a la política, al Concejo con don Roger Marino
Erazo, la tristeza tan grande. Era candidato del Polo y ni la fa-
milia votó por él. Le decían que por qué no se había metido con
el Partido Liberal, que así había pasado... Y vayan a preguntarse
la vergüenza tan grande que hay ahora en los concejales. Eso no
hay nada. Y nosotros cuando empezamos en la ASACT, Asociación
Agroambiental y Cultural de Taminango, sacamos tres concejales
y era para que jalonaran nuestro proceso…
Pero en lo político electoral, la gente se confunde mucho. La úl-
tima vez que se suponía que le apostábamos al Senado con Alberto
Castilla, votaron poquitos y casi los directivos del CIMA Nariño,
incluso había gente que decía con el fin de acabarnos que el can-
didato era guerrillero474.
Así mismo el CIMA ha podido avanzar dentro de propuestas
como planes de desarrollo, pero hemos logrado que parte de
nuestra propuesta sea política pública. Ha sido el CIMA quien ha
estado poniendo ideas y propuestas. En San Lorenzo comparti-
mos experiencia de que sí hay líderes allá, pero si no hay plata
no genera impacto. El CIMA ha sido más incluyente, ha parido
procesos pero no los ha dejado aislados, de alguna forma llevamos
la batuta.
El CIMA ha logrado la legitimidad y seriedad, se ha involucra-
do a mandatarios locales en espacios de planes de desarrollo, a
esos mandatarios que se hable de los territorios campesinos… esa
construcción de región lo hemos logrado como maciceños, como
gente del CIMA.
Se ha abierto espacios desde los jóvenes. Ha sido una ganan-
cia participar en un pliego de peticiones ante el departamento
473 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de San Lorenzo,
Nariño, 9 de septiembre de 2015.
474 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de Taminango, Na-
riño, 7 de septiembre de 2015.
342
8
La resiembra en el Macizo Colombiano
también como Macizo Joven, es primera vez que se tiene una
participación en ese espacio y que quede en ese pliego, Macizo
Joven es ese proceso regional que no tiene esa diferencia entre
Cauca y Nariño475.
En Almaguer, hablando del momento, es como nos siguen apo-
rriando las malas administraciones de los partidos tradicionales.
Dentro de las características que nos unen como organización
campesina son nuestras necesidades y el partido que más las aso-
cia es el Polo, que es el único partido que habla del campesino,
que lucha por el campesino. Pero si vamos a la realidad como Al-
maguer, la realidad es otra… Y no nos hemos perdido un paro…
porque de fondo hay necesidades… el último fue el de Lerma y
esta gente que anda pintando el letrero del Polo, no sabe ni cómo
se arma un cambuche476.
Hemos seguido caminando sobre lo construido
El Comité de Integración del Macizo Colombiano desde sus
inicios ha planteado su carácter como organización social y la in-
tegración como uno de sus principios básicos, como guía para el
trabajo que permite aclarar el camino cuesta arriba para el desa-
rrollo de la región, en el jornaleo diario de su lucha. El CIMA es
una organización social amplia, pluralista, pluriétnica y democrá-
tica, que permite la participación de los diferentes sectores socia-
les y las fuerzas vivas, que se propone como expresión regional la
búsqueda del bienestar para todos los maciceños por medio de la
organización comunitaria y la participación política.
En la última asamblea que realizamos en Galíndez, en el 2011,
volvimos a retomar el sendero que veníamos construyendo, como
tratando de superar esos años de violencia que nos han dejado
475 CNMH-CIMA, conversatorio regional de daño municipio de Mercaderes,
Cauca, 14 de julio de 2016.
476 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de Almaguer, Cau-
ca, 14 de agosto de 2015.
343
Crecer como un río
tantos daños, sin que eso signifique que la violencia ha termina-
do (ver mapa 17). En la asamblea volvimos a pensar cosas que ve-
níamos trabajando. Por ejemplo, la integración como principio
es también una estrategia de participación y desarrollo local, re-
gional, departamental y del suroccidente colombiano. Es el res-
peto a cada organización comunitaria que vive y se construye en
el Macizo. Es la suma de las diferentes fuerzas vivas, que se inte-
gran buscando respuestas y soluciones a la problemática regional.
Partiendo de estas premisas el CIMA impulsa la construcción de
articulaciones, confluencias, alianzas y por lo tanto se esfuerza en
tejer y aportar a la unidad, a partir de algunos criterios mínimos.
Estos criterios implican, por ejemplo, que los movimientos
y organizaciones que hacen parte del CIMA mantendrán su
independencia y autonomía, creyendo en el respeto a las dife-
rencias. También que en el CIMA se respetan los acuerdos que
se pactan entre las organizaciones y con el movimiento en par-
ticular. Como organización siempre partimos de la idea de to-
mar las decisiones por consenso y en forma concertada. Claro,
también se hacen alianzas tácticas para neutralizar y alianzas
estratégicas para construir.
Como organización, estamos dispuestos a construir teniendo
siempre flexibilidad en la búsqueda de la unidad, pero con trans-
parencia, sin arrogancias y sin traicionar los principios. Eso nos
debe llevar a la construcción de movimiento político, no solamen-
te con pretensiones electorales, pero cuando las condiciones lo
ameritan se participará en ellas. Para esto necesitamos pensar en
la construcción de un programa mínimo de la lucha unificado y
una propuesta política para un accionar unitario. De esta forma,
el enfoque de un movimiento político será de construcción y for-
talecimiento del poder comunitario. Aquí es importante pensar
en que los espacios institucionales deben permitir incrementar la
lucha social por la vida digna. En ningún momento para ocupar
espacios pasivamente477.
477 II Asamblea del Movimiento Social del Macizo Colombiano, Galíndez-Patía,
15 de noviembre de 2011.
344
8
La resiembra en el Macizo Colombiano
Nuestra experiencia en la lucha política y social la hemos
construido por medio de diversos procesos: la movilización, las
cumbres sociales, los cabildos abiertos, las audiencias públicas.
También hemos promovido la conformación de asociaciones de
municipios y otras acciones de orden regional que crecieron por el
país como la Minga de Resistencia Social y Comunitaria en conjun-
to con organizaciones hermanas como la ACIN y el CRIC478, entre
otros. También con las organizaciones afrocolombianas. La Min-
ga se convirtió en una de las mayores experiencias de confluencia,
alianza y articulación del movimiento social y participación en la
lucha social a nivel departamental, regional y nacional479.
La Minga, por ejemplo, permite realizar el principio de la mo-
vilización. Como uno de los principales principios, es una guía
para la lucha y una de sus mayores prioridades en la conquista de
derechos. Aquí es donde tenemos mayores experiencias de partici-
pación y donde mayores acumulados tenemos como organización
social en marchas, exigibilidad y movilizaciones. Otra forma de
movilización como decíamos, han sido las Cumbres sociales. He-
mos impulsado y participado no sólo en las cumbres del Macizo
sino también en las diferentes cumbres del orden departamental y
nacional con el movimiento social. Con los cabildos abiertos tam-
bién nos hemos movilizado y hemos organizado en la región cabil-
dos para la vida y cabildos populares.
Con las audiencias públicas como organización social o en alian-
za o en confluencia con otras organizaciones, hemos organizado
y participado en diferentes audiencias locales y regionales para
requerir a las instituciones. En esta relación con lo institucional
hemos propiciado la constitución de asociaciones de municipios
en la región para mejorar la capacidad de gestión e interlocución
con el poder central. Todo este caminar se ha tejido con una lucha
en derechos humanos. En este aspecto, hemos sido una de las or-
478 Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca ACIN y Consejo Regio-
nal Indígena del Cauca, CRIC.
479 II Asamblea del Movimiento Social del Macizo Colombiano, Galíndez-Patía,
15 de noviembre de 2011.
345
Crecer como un río
ganizaciones creadoras e impulsoras de una experiencia de terri-
torio y de las organizaciones sociales llamada La Red por la Vida y
los Derechos Humanos del Cauca, aportando a la constitución de
plataformas nacionales.
A nivel nacional venimos participando en las diferentes pla-
taformas con organizaciones sociales y ONG en la lucha por los
derechos civiles y políticos, en defensa de la vida y los derechos
económicos, sociales, culturales y derechos colectivos como los
ambientales y a la paz. En estos últimos tiempos, en el marco de
la Cumbre Agraria, Campesina Étnica y Popular, hacemos parte
de la lucha por el reconocimiento del campesinado como sujeto
de derechos y del reconocimiento de las territorialidades campe-
sinas. En este último punto, como CIMA, venimos impulsando la
conformación y reconocimiento del Territorio Campesinos Agroa-
limentario en el norte de Nariño y sur del Cauca; Zonas de Reser-
va Campesina entre Santa Rosa y Piamonte; Territorios de Paz en
Lerma, Cauca y también de un Territorio Interétnico en la misma
zona entre Santa Rosa y Piamonte480.
- Las propuestas de territorialidad campesina que está traba-
jando el CIMA tienen que ver un poco encaminadas en el marco
de dos referentes: uno, la Zona de Reserva Campesina [ZRC]
ambiental y agroecológica que está en el municipio de Santa
Rosa, todo el municipio; y los otros territorios que se manejan
como Territorios Campesinos Agroalimentarios [TCAM] que
están ubicados uno en los corredores de Sucre, Lerma, Bolívar,
Yacuanas, Almaguer, La Herradura (Almaguer), pasa hacia el
Morro-Bolívar, hasta Los Milagros-Bolívar y límites con Nari-
ño. Y el otro es el Territorio Campesino Agroalimentario que
es norte de Nariño y sur del Cauca, que coge Florencia, Cauca,
Mercaderes, Cauca, y por la rivera del río Sambingo, desde don-
de desemboca con el río San Jorge hacia arriba, hasta llegar a
los Milagros y empata con San Pablo también. Otro que se está
trabajando un poco todavía que es más de inicios, que es en el
480 Tomado de memorias de la II Asamblea del Movimiento Social del Macizo
Colombiano, Galíndez-Patía, 15 de noviembre de 2011. CIMA, 2011.
346
8
La resiembra en el Macizo Colombiano
territorio un poco de Rosas, corredor de Patía, con los negros
que comparten un poco ahí y parte entre Galíndez y un pedazo
de La Sierra, Rosas, Patía hasta el Galíndez.
La Zona de Reserva es todo el municipio de Santa Rosa en el
Cauca. Lo más adelantado es la ZRC de Santa Rosa. Desde el 2012
que iniciamos todo un proceso de socialización, un proceso de
concertación con los otros sectores que hay dentro del municipio
y con el acompañamiento y la búsqueda de acompañamiento ins-
titucional. Avanzamos hasta el año 2016, que constituimos la mesa
técnica intercultural donde estamos indígenas, afros y campesi-
nos, unos acuerdos que hicimos ahí y avanzamos un poco con la
Agencia [Nacional] de Tierras una visita al municipio, al corre-
gimiento de Descanse para mostrar el avance del proceso, y en-
tonces nos han manifestado que por el trabajo y el ejercicio que
hemos hecho en concertar con los otros sectores; y tener el acom-
pañamiento de la gobernación, de los parques que la rodean, de
la CRC, de la Alcaldía, entonces que Santa Rosa la van a coger
como un piloto nacional para el resto del país… venimos cami-
nando en esa dirección, sólo nos han dicho que concertemos en
terreno los mapas para saber hasta dónde va el resguardo, hasta
dónde va el territorio colectivo de las negritudes y las áreas que ya
se comienzan a configurar como áreas de reserva municipal, áreas
de conservación. Entonces en ese recorrido que hemos hecho ya
concertamos en la parte alta de Santa Rosa que se divide en dos
sectores, la parte alta y la parte media, que es la parte que conduce
Mocoa–Pitalito.
Entonces… salimos de hacer el primer recorrido en donde
ya indígenas, campesinos y afros por medio de actas que hici-
mos, ya manifestamos la voluntad y todo el apoyo para que los
territorios veredales se inserten en el mapa general de la Zona
de Reserva Campesina y las firmas de los indígenas es para que
ellos también aceptan las líneas que hicimos casi por terreno. El
compromiso es que la Agencia Nacional de Tierras tiene que ini-
ciar los dos procesos conjuntos. Ya está de acuerdo la Agencia de
Tierras, pero entonces una vez oficialice el inicio real de la Zona
347
Crecer como un río
Reserva en una asamblea, al mismo tiempo, inicie con el proce-
so de constitución de los resguardos. Tenemos una mesa étnica
que vamos caminando muy bien, vamos dialogando bien y vamos
concertando las cosas muy bien. Que hasta ahora consideramos
que es uno de los mejores procesos que hay, yo diría que en el
Cauca, porque el resto no se ha podido.
Lo que hemos planteado en la mesa étnica es que vamos a
respetar, hay cabildos, entonces que se constituyan en resguar-
do, ellos tienen un área ya definida y que ya la conciliamos y la
concertamos con el sector campesino y el sector afro. Entonces
dentro de esa zona es de resguardo porque hay comunidad indí-
gena, y hoy los cabildos que hay se van a constituir en resguardo.
Por eso hemos armado la mesa étnica y va a haber un territorio
colectivo afro, pero son, digamos, un porcentaje de área territo-
rial más pequeña. La Zona de Reserva Campesina va a quedar en
el resto del municipio.
Hay una parte que es el corregimiento de Descanse, de donde
el área urbana que son alrededor de ocho hectáreas, esa área ur-
bana, en el acta que hicimos entre indígenas y campesinos, por-
que acá en esa zona no hay afros, se concertó que el área urbana es
un área interétnica, intercultural, o sea, ahí pueden haber negros,
pueden construir casa negros, pueden construir casa campesinos.
Y otra cosa que dejaron de forma interétnica, intercultural, es los
caminos que cruzan ese territorio y obras que son de interés co-
mún como las iglesias, las escuelas, los colegios, eso les compete a
todos y que entre todos cuando se necesite ayudarán a pararlos,
a protegerlos, a arreglarlos, porque es muy difícil que el Estado
haga presencia allá. Esas zonas quedaron zonas comunes y una
zona que quedó común fueron las quebradas que surten el acue-
ducto de la población481.
- [En el caso del norte de Nariño y sur del Cauca] Los Te-
rritorios Campesinos Agroalimentarios [TCAM] se crean para
proteger el territorio… la razón es la amenaza de la explotación
minera. En el norte de Nariño hay 72 permisos para que lleguen
481 CNMH-CIMA, entrevista 0032B, maciceño adulto, Popayán, Cauca, 2017.
348
8
La resiembra en el Macizo Colombiano
empresas mineras a voltear el suelo en nuestras fincas donde ac-
tualmente cultivamos café o criamos animales y donde vivimos.
Son lugares geográficos donde habitamos los campesinos y cam-
pesinas, construimos nuestra economía, identidad y cultura pro-
pias, ordenamos el territorio de acuerdo a nuestro plan de vida,
establecemos una organización con autoridad y respeto y elabo-
ramos acuerdos y mandatos para vivir dignamente en armonía
con la naturaleza y con la gente.
El TCAM está incluyendo dos subregiones: la primera, la del
río Juanambú que articula los municipios de: La Unión, Cartago,
Arboleda, Taminango, San Lorenzo y Buesaco. La segunda, la
del río Mayo, que articula los municipios de Tablón de Gómez,
Albán, San Bernardo, Colón, Belén, La Cruz, San Pablo, en el
departamento de Nariño y Florencia, los corregimientos de San
Lorenzo, San Miguel, Milagros, Chalguayaco del municipio de
Bolívar y corregimientos campesinos de Mercaderes del departa-
mento del Cauca 482.
- El CIMA-CNA han dado luchas para sacar a las multinacio-
nales mineras de San Lorenzo, Arboleda-Berruecos, La Unión,
Génova y San Pablo. Se las ha logrado sacar temporalmente, pero
ellas están intentando volver; por eso hay que crear un Territorio
Campesino Agroalimentario, para que el Gobierno lo reconozca
y se lo dedique sólo a la agricultura y cría de animales y no a la
minería. Porque la minería daña el medio ambiente, envenena y
contamina el agua, destruye el suelo, contamina el aire, trae pros-
titución y muerte al territorio.
Otra razón para crear el territorio campesino agroalimentario
es que necesitamos elaborar un plan de vida, donde exijamos la
solución a las necesidades que tenemos los habitantes del territo-
rio campesino agroalimentario del norte de Nariño y sur del Cau-
ca. Este Plan de Vida sirve para exigirle al gobierno municipal,
departamental, nacional y entidades de cooperación internacio-
nal que cumplan con la inversión a la que tenemos derecho como
habitantes del territorio.
482 FUNDESUMA, Folleto TCAM, Pasto, 2016.
349
Crecer como un río
El esfuerzo de liderazgo se hizo por iniciativa y esfuerzo del
CIMA como organización de base del CNA y Congreso de los
Pueblos; pero la construcción es de la comunidad campesina. Eso
quiere decir que nos ponemos al servicio de la construcción de la
territorialidad campesina, renunciando hacer de este proceso una
oportunidad de crecer como organización y fundirnos en el inte-
rés superior de la comunidad campesina… nos colocamos en la
altura de ser instrumentos de transformación al servicio del cam-
pesinado y no construimos territorio campesino para el CIMA ni
para el CNA. El territorio somos todos y todas y por eso en nuestra
primera junta de gobierno campesino no hay representación de
organizaciones como el CNA, marcha patriótica, dignidades agro-
pecuaria o ANUC, otras. La representación en la junta de gobier-
no campesino se hizo por delegación en asambleas municipales.
El 19 y 20 de diciembre de 2015, en la vereda San Francisco,
San Lorenzo, Nariño, con la participación de 635 personas, se
realizó la primera minga de armonización y plan de trabajo para
la proclamación del Territorio Campesino Agroalimentario del
norte de Nariño y sur del Cauca. El 25 de enero de 2016, en La
Unión, con la participación de 1.200 personas, se realizó el pri-
mer encuentro de alcaldes y líderes campesinos para concertar la
inclusión de la propuesta de Territorio Campesino en los Planes
de Desarrollo municipal y departamental. El 16 y 17 de marzo se
realizó en la vereda Alto Llano, San Pablo, la primera escuela de
formación para la Guardia Campesina. El 18 de marzo se realizó
en Mercaderes la Minga de Iniciación a la Construcción del Plan
de Vida, Agua y Dignidad Campesina. Ese día se anunció la ex-
pulsión de los mineros ilegales que acabaron con el río San Bingo.
El 23 y 24 de agosto en San José de Albán, se realizó la minga
de inicio de discusión del concepto de gobierno campesino. El 18
y 19 de julio en el cerro Chimayoy se realizó la segunda escuela de
formación de la Guardia Campesina. El 30 de octubre se realizó la
primera caravana de mojoneo y pagamento al cerro de la campa-
na. El 4 de noviembre se realizó la segunda caravana de mojoneo
y pagamento al cerro de Chimayoy. El 5 de noviembre se realizó
la tercera caravana de mojoneo y pagamento a la laguna La Maru-
350
8
La resiembra en el Macizo Colombiano
cha. Se han realizado asambleas en todos los cinco municipios del
territorio campesino norte de Nariño y sur del Cauca. También se
han realizado reuniones veredales y corregimentales que no tene-
mos todavía la estadística. El 26 de noviembre de 2016 se hizo en
San Pablo la proclamación del Territorio Campesino Agroalimen-
tario, con la asistencia de cerca de cuatro mil personas.
Los territorios campesinos agroalimentarios se están haciendo
más o menos desde por ahí finales de 2015 ya se viene trabajando
en eso. No se ha avanzado mucho porque los compañeros que
están en esa tarea no se han dedicado mucho a eso. Los que más
nos hemos dedicado es a la zona de reserva porque ya casi la te-
nemos reconocida. Lo que nos ha dicho la Agencia [Nacional] de
Tierras es que una vez concertemos los mapas con esas actas que
ellos requieren, entonces ya se haría la asamblea municipal donde
la Agencia de Tierras inicia en firme el proceso con todo lo que de
ahí en adelante requiere: cartografía social, delimitación técnica
por ellos, el plan de vida, o plan de desarrollo, etcétera, etcétera.
En la cuarta Asamblea Nacional del Coordinador Nacional
Agrario, CNA, realizada en noviembre de 2013 en el corazón del
Macizo Colombiano, San Lorenzo (Nariño), se reafirmó el propósi-
to de la construcción de los Territorios Campesinos Agroalimenta-
rios. Se trata de territorios habitados por campesinos, dedicados a
la producción agropecuaria en pequeña escala, pesca, así como pe-
queña minería combinada con agricultura. Aquí los productos que
se le hace parir a la tierra sirven para la satisfacción de las necesi-
dades de alimentación y agua de la gente, así como las propias del
campesinado. Se trata entonces de contribuir, desde la producción
y el territorio campesino a la soberanía alimentaria de la población
colombiana. Con la decisión del Coordinador Nacional Agrario de
construir los Territorios Campesinos Agroalimentarios, el CIMA
hizo parte de esa decisión y en asambleas de la organización regio-
nal y eventos comunitarios masivos, con participación de adminis-
traciones municipales hemos tomado la decisión de proclamar en
el norte de Nariño y sur del Cauca, un Territorio Campesino Agro-
alimentario para defendernos del proyecto extractivista y llevar a
cabo nuestro Plan de Vida Agua y Dignidad.
351
Crecer como un río
Como CIMA lo tenemos claro, es que el Territorio Campesi-
no Agroalimentario, un poco, implementa otras iniciativas más
que la Zona de Reserva. El inicio se parece mucho, es la delimi-
tación de un área geográfica, el espíritu de la Zona de Reserva
es delimitar la frontera agropecuaria, hacer conservación, im-
pulsar proyectos productivos para favorecer a los campesinos,
hacer un plan de desarrollo con la comunidad, hecho por la
comunidad. El Estado invertirá en ese plan de desarrollo, solu-
cionar los conflictos internos que hay entre comunidades, y en
general apostarle a la construcción de la paz, así dice la Zona de
Reserva Campesina. El Territorio Campesino Agroalimentario
en la ley que se presentó para su reconocimiento en el Congreso
contemplaba lo mismo, se apuntala la Ley 160, los artículos 64
y 65, 79 y 80 también, lo mismo que la Zona de Reserva, sólo
que al final el Territorio Campesino Agroalimentario tiene un
parecido a los resguardos: uno solicita el reconocimiento del
territorio, pero también solicita transferencia de recursos desde
el Estado para los planes y la inversión autónoma de esos terri-
torios, y lo otro que aumenta es el control territorial por medio
del reconocimiento de la Guardia Campesina, que no lo tiene la
Zona de Reserva.
Una razón es suficiente, como tal lo contempla la Zona de Re-
serva y el Territorio Campesino, es para buscar alternativas de so-
lución a los conflictos que se han presentado en los sectores por la
tenencia de la tierra y por la expansión de cada uno de los sectores
al territorio. Eso ha acarreado mucho conflicto. Entonces decimos
que, al ampliarse el resguardo o al constituirse territorio de ne-
gritudes, eso va arrinconando a los otros sectores que también ha-
bitan los mismos territorios. Entonces la Zona de Reserva nos da
un margen para decirnos: ordenémonos entre sectores, cada uno
tiene su derecho territorial, tiene su necesidad de tener tierra sufi-
ciente y ampliarse si es necesario, pero también el sector campesi-
no necesita su territorio y necesita hacer control de ese territorio.
En el espíritu de la Ley de la Zona de Reserva se da la posibi-
lidad de incidir, de participar y de ejecutar sus propios planes de
desarrollo o planes de vida. Lo otro, la Zona de Reserva da más
352
8
La resiembra en el Macizo Colombiano
margen, con una fuerte organización, para hacer control terri-
torial. Y cuando decimos control territorial, estamos hablando
entonces de cerrarle filas a las multinacionales para el extracti-
vismo, porque estos territorios que hoy estamos pensando confi-
gurarlos como Zonas de Reserva o como Territorios Campesinos
Agroalimentarios son los más solicitados por multinacionales
para minería. Nos pudimos dar cuenta en Santa Rosa hoy que
por acá andan unas empresas, por donde nosotros también an-
damos, en las fases de prospección y exploración, engañando a
la gente, cooptando a los líderes, inclusive queriéndonos partir
el proceso, cosa que nos tiene preocupados. Eso también lo ve-
nimos planteando y lo venimos tocando. Entonces, una de las
tareas es esa. Y lo otro es la no permisividad de los cultivos para
la industria de exportación, por ejemplo: la caña de azúcar, la
palma de aceite. Decimos que es tierra netamente para campesi-
nos, netamente para indios, netamente para negros que habitan
el territorio, y que el control que vamos a hacer es para que el
que entre a querer apoderarse de grandes extensiones sin jus-
tificar el motivo, sin explicar qué pretensiones tiene sobre ese
territorio [no pueda].
En el Patía, la idea del territorio un poco es ordenarlo y ase-
gurarlo para no permitir ahí, uno dar la pelea contra la represa
del Patía, que consideramos es difícil. Dos, es una zona que tie-
ne alrededor de ocho bloques petroleros, ahí tenemos un diá-
logo con la Agencia Nacional de Hidrocarburos para plantear
el tema y los otros municipios que le contaba tenemos una reu-
nión planteada con la Agencia Nacional de Minería, el Ministe-
rio del Interior y la Agencia Nacional de Tierras. Por ejemplo,
en el caso de Santa Rosa que hay como tres bloques petroleros,
le estamos diciendo a la agencia de tierras que ellos nos con-
voquen a la Agencia Nacional de Hidrocarburos y a la Agencia
Nacional de Minería para que toquemos ese tema y esté Par-
ques y esté la CRC, inclusive la Agencia Nacional de Licencias
Ambientales para darle a conocer lo que estamos construyendo,
lo que estamos pensando. Lo otro para el caso de Santa Rosa
que es un municipio el 95 por ciento de conservación, entonces
353
Crecer como un río
no pueden separar el espíritu de seguir conservando. Entonces
ahí tenemos una pelea que estamos empezando a dar, y lo que
estamos buscando es aliados483.
También se está hablando en el CIMA de los Territorios Agro-
ambientales de Agua, Vida y Dignidad. Cualquier acción que ten-
gamos sobre Macizo Colombiano, para poder pensar en identidad
territorial y regional es importante identificarla y hacerla desde
nuestras propias visiones que hemos construido como CIMA des-
de su creación en 1991. ¿Cuál es la visión que hemos construido
como Comité de Integración del Macizo Colombiano del Territo-
rio y de la Región en todo este tiempo?: la visión de cultura, de
control cultural de los recursos, de desarrollo o realización pro-
pia, de cultura autónoma, de cultura propia, de etnodesarrollo, de
calidad de vida y de vida digna. Desde nuestras consignas: Cuesta
arriba por la integración y desarrollo del Macizo; Somos el presen-
te, somos el futuro, con el Macizo Colombiano jornaleando duro.
Por qué decimos: Viva el imponente Macizo Colombiano; Plan de
vida, agua y dignidad. Y por qué aquello de: Por vida digna y desa-
rrollo propio del Macizo Colombiano.
Desde nuestros principios: movilización, identidad, autonomía,
integración, democracia etc. Toda esta construcción tiene una ra-
zón de ser y se debe a la visión que hemos venido construyendo
entre todos, con nuestro lenguaje y forma de hablar y de interpre-
tar nuestra realidad, la realidad de nuestros acumulados y hasta
de nuestra autonomía.
Con todos estos elementos es que construimos identidad terri-
torial y regional, corredores agroambientales de vida, territorios
agroambientales de vida, agua y dignidad, incluso territorios de
paz por vida digna. Tenemos que pensar entonces que cuando ha-
blamos de un diseño o de una ruta de construcción tenemos que
hacerlo desde el sujeto, desde la comunidad allí asentada: desde
la sociedad que vive allí e interactúa; cómo se relaciona con el
medio y todos los seres que habitamos la naturaleza, cómo pro-
duce y realiza su vida, cómo vive, cómo se relaciona y actúa como
483 CNMH-CIMA, entrevista 0032B, maciceño adulto, Popayán, Cauca, 2017.
354
8
La resiembra en el Macizo Colombiano
sociedad organizada. Toda esta forma de interacción, de creación
y producción genera un imaginario y una subjetividad cultural en
todas sus manifestaciones; desde las formas de alimentarse, de re-
lacionarse con el lenguaje, de relacionarse con sus ancestros y de
relacionarse con los sueños de futuro. En términos de la política
y democracia, cuál es nuestra capacidad de decisión que tenemos
como organizaciones o como movimiento social, y cómo se toman
estas decisiones para poder actuar sin agredir a nadie. Desde la
economía cómo producimos sin romper la armonía, el equilibrio
con la naturaleza para consumir y también para poder intercam-
biar y hasta vender nuestros excedentes. Y en términos de la cul-
tura cómo es nuestra identidad cultural, cómo nos identificamos
para interactuar con otros seres humanos, con las comunidades
organizadas y no organizadas, cómo ponemos nuestras ideas y
cómo recogemos las ideas y propuestas desde los demás, de los
movimientos sociales con sus características propias que nos per-
miten ser un ser social desde nuestra cosmovisión, es decir, cuál es
el proceso de nuestra construcción de saberes, construcción de co-
nocimiento y de pensamiento político propio. Porque la moviliza-
ción es un principio para nosotros y porque también planteamos
el concepto de movilización de ideas, de pensamiento, no sólo el
hecho físico de marchar o hacer un paro484.
En lo político-electoral a nivel local hemos hecho alianzas con
organizaciones sociales y movimientos políticos alternativos para
aspirar a Concejos y Alcaldías municipales. A nivel de la región
igualmente hemos promovido alianzas y confluencias para partici-
par en las elecciones a la Asamblea Departamental de Cauca y Na-
riño. En lo departamental tenemos como una de nuestras mejores
experiencias la construcción y participación en lo que fue el Blo-
que Social Alternativo, BSA, donde pudimos llegar con candidato
propio y ganar la Gobernación del Cauca con Floro Tunubalá. Y
Nariño con el trabajo de organizaciones sociales como el CIMA,
484 Fundecima, 2015. “Territorios agroambientales de vida, agua y dignidad, des-
de la visión del Comité de Integración del Macizo Colombiano-Cima”. Documento
interno de referencia del CIMA, Popayán, Cauca, noviembre 23 de 2015.
355
Crecer como un río
se impulsó la candidatura de Parmenio Cuéllar. Este trabajo junto
posibilitaría años después construir oposición al Plan Colombia,
desde Cauca y Nariño con el Plan Alterno y luego, empezar a ha-
blar de surcolombianidad y de gobiernos alternativos opuestos a
la militarización, la intervención extranjera y la lucha antidrogas:
todo conjugado en el Plan Colombia485.
En lo nacional también, pero sin mayores éxitos, hemos partici-
pado con candidatos propios o en alianza para Cámara y Senado,
incluso para la Presidencia de la República con el movimiento al-
ternativo. Cuando uno mira pa’ tras hemos sido impulsores de la
unidad en las diferentes experiencias nombradas anteriormente,
unas veces con éxito y otras con caminos espinosos tanto con el
movimiento social como con el movimiento político alternativo.
Donde mayormente hemos avanzado y mayores acumulados
hemos tenido es con el movimiento indígena en el Cauca, aun-
que también tenemos experiencias con el Movimiento Sindical,
Barrial, Mujeres y Juvenil en el departamento. Desde el punto de
vista político electoral como propuesta propia creamos a Mi Ma-
cizo486, con buenos resultados en los primeros años pero sin con-
tinuidad en los últimos, con su experiencia y nuestro acumulado
en su momento como movimiento político y social fue punta de
lanza para la creación del BSA 487. Pero hasta allí llegamos, esta
experiencia exitosa no le dimos continuidad.
Por eso estamos proponiendo para la próxima asamblea del Ma-
cizo la creación de un movimiento social y político en la región,
donde puedan participar tanto para la lucha social como para la
lucha política las diferentes organizaciones gremiales, sociales, co-
munales y políticas que existan en la región, nuevamente como
punta de lanza para la construcción de un movimiento político
no sólo en el departamento sino en el suroccidente colombiano.
Dentro del proceso de la Segunda Asamblea del Macizo Colom-
485 Tomado de memorias de la II Asamblea del Movimiento Social del Macizo
Colombiano, Galíndez-Patía, 15 de noviembre de 2011. CIMA, 2011.
486 Se trata del Movimiento Social y Político Mi Macizo.
487 Bloque Social Alternativo.
356
8
La resiembra en el Macizo Colombiano
biano, los jóvenes del Macizo aportaron este manifiesto en el que
plasmaron sus propuestas y necesidades frente a la construcción
del movimiento social y juvenil en el Macizo y el suroccidente:
Creemos y defendemos la autonomía, la identidad propia, nues-
tro territorio y una vida digna. Creemos en la capacidad que como
jóvenes del Macizo Colombiano tenemos para asumirnos como
sujetos y actores sociales y políticos capaces de transformar esta
realidad y de definir el rumbo de nuestras vida y aportar, junto a
los mayores y mayoras, líderes de nuestra organización, en la cons-
trucción de una sociedad incluyente y para todos.
Reivindicamos la participación en espacios de decisión en nues-
tras comunidades, la organización y en la sociedad en general, por
ello nuestro accionar parte de los espacios cotidianos de la vida
hasta espacios de Gobierno, que permitan consolidar propuestas
y políticas que nos incluyan.
Recogemos la diversidad cultural, ambiental y étnica de nues-
tra región, pues con ella seremos más coherentes al plantear solu-
ciones a las necesidades que tienen nuestras comunidades y con la
inclusión lograremos construir participación y democracia para la
construcción de una política pública de juventud elaborada con la
participación nuestra y acorde a las realidades de las organizacio-
nes y procesos juveniles.
Le apostamos a una formación política, artística, ambiental
con enfoque de educación popular que pueda recoger en lo in-
tercultural los diversos conocimientos de nuestras comunidades,
entendiendo que al conocer es posible transformar.
Defendemos las propuestas organizativas propias y autónomas
de los y las jóvenes, pues nacen de nuestras realidades, de igual
manera no nos alejamos del papel dentro de nuestra sociedad
por lo que asumimos la participación política y a la organización
comunitaria como una apuesta fundamental para aportarle a la
construcción de la vida digna.
Nos negamos a hacer parte de la guerra y a que nos obliguen
a prestar servicio militar, por ello asumimos la objeción por con-
ciencia como una acción de resistencia frente a la guerra y recha-
zamos las políticas de Estado que nos involucran en ella.
357
Crecer como un río
Reivindicamos y exigimos el derecho a la vida en condiciones
dignas (trabajo, salud, educación, territorio, recreación y medio
ambiente sano).
Finalmente recalcamos la necesidad de espacios para el desa-
rrollo de nuestra autonomía, la participación directa y decisoria
desde los y las jóvenes en lo político, social, cultural para la vida de
nuestra organización y de los territorios que habitamos488 .
La cosa ha seguido complicada: tocó participar en el
paro cafetero, luego en el paro agrario y conformamos
mesas campesinas y construimos la Cumbre Agraria,
Étnica y Popular
[En Nariño] algo muy valioso es que en ese paro de 2013 par-
ticipamos como Escuela Agroambiental de La Unión y partici-
pamos con otra cantidad de gente que no era propiamente del
CIMA. La visión nuestra ha sido cultivar nuestra tierra, que nos
dejen cultivar nuestra tierra, producir alimentos y que nos dejen
estar quietos, que nos dejen vivir en nuestro territorio489.
- Por ejemplo, el paro cafetero se lo saca con gente que
incluso muchas de ellas no eran de las Escuelas Agroambien-
tales; sin embargo, salió la gente. El paro agrario, otro tanto.
Nos sale con gente que dice: no, aquí hay un problema social
y ellos no están organizados en las Escuelas Agroambientales
y si sale la gente, siente como que se está haciendo un reclamo
justo y distintas cosas de convocatoria que se hacen en el mu-
nicipio hay gente que las copia a pesar de que no está inscrita
en el CIMA, ni tampoco está inscrita a una Escuela Agroam-
biental puntualmente490.
488 II Asamblea del Movimiento Social del Macizo Colombiano, Galíndez-Patía,
15 de noviembre de 2011.
489 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de La Unión, Nari-
ño, 17 de julio de 2015.
490 CNMH-CIMA, entrevista 004, maciceña adulta, municipio de San Pablo, Na-
riño, 2015.
358
8
La resiembra en el Macizo Colombiano
- Bueno, digamos que el campesinado a partir del 2012, di-
gamos del 2011, ha ido como cambiando un poco su forma, su
visibilización; porque si bien es cierto que su movilización social
la enmarcaba en los paros, en bloquear las vías para hacerse sen-
tir y hacerse reivindicar sus derechos, sobre todo los derechos
sociales como servicios públicos, hoy las organizaciones sociales
están comenzando a reivindicar más sus derechos políticos. Una
política de fortalecer la economía campesina. Entonces ahí ya,
hoy está hablando de mesas, como la Mesa de Desarrollo Al-
ternativo, como la Mesa de Economía Propia, el Plan de Vida,
la caracterización de la población campesina, comenzar a estu-
diar y investigar la tenencia, el uso de la tierra. Y digamos que
en el 2012 aparece algo muy importante y es la constitución de
la Mesa Campesina. Allí el CIMA comienza a tener ya más y
mejores respuestas en cuanto al uso y el derecho a la tierra y
el derecho a la alimentación, y digamos que hoy hay una gran
expectativa del campesinado así, a ser sujeto de desarrollo al-
ternativo; a ser sujeto productor; a ser sujeto de tener aumento
de los alimentos. Y eso lo han logrado en los espacios que ha
articulado con otros, como el caso de hacer parte del Coordina-
dor Nacional Agrario, como el caso de ser parte del Congreso
de los Pueblos491, le ha dado una relación también de carácter
nacional, de carácter internacional. Y digamos que hoy el CIMA
concretamente estamos junto con otras organizaciones herma-
nas, ya luchando por ser sujetos de derecho especial 492.
491 En la página web del Congreso de los Pueblos se cita que: “Somos una or-
ganización de carácter político y social que aglutina diversos sectores y actores
en la construcción de una propuesta de país para la vida digna y con justicia
social en Colombia”. Consultado en: http://congresodelospueblos.org/, el 30
de junio de 2017.
492 CNMH-CIMA, entrevista 0084, maciceño adulto, municipio de Popayán,
Cauca, 2015.
359
Crecer como un río
Mapa 14. Algunas de las organizaciones sociales y políticas con
actuación en municipios del sur del Cauca y norte de Nariño
cuyos líderes fueron victimizados. 2008 - 2016
Fuente: Elaboración propia, base cartográfica IGAC. Base de datos CIMA – CNMH.
360
8
La resiembra en el Macizo Colombiano
Mapa 15. Municipios del sur del Cauca y norte de Nariño en los
que se presentaron asesinatos selectivos y masacres. 2008 – 2016
Fuente: Elaboración propia, base cartográfica IGAC. Base de datos CIMA – CNMH.
361
Crecer como un río
Mapa 16. Municipios del sur del Cauca y norte de Nariño
con títulos y solicitudes mineras en los que se presentaron
asesinatos selectivos y homicidios. 2008 – 2016
Fuente: Elaboración propia con base en cartografía IGAC, Agencia Nacional de Mine-
ría - ANM, Registro Único de Víctimas - RUV (UARIV) - y base de datos CIMA - CNMH.
362
8
La resiembra en el Macizo Colombiano
Mapa 17. Municipios del sur del Cauca y norte de Nariño. Total
de hechos victimizantes. 2008 – 2016
Fuente: Elaboración propia, base cartográfica IGAC. Base de datos CIMA – CNMH.
363
Crecer como un río
Mapa 18. Municipios del sur del Cauca y norte de Nariño con
actuación organizativa del CIMA. 2008 - 2016
Fuente: Elaboración propia, base cartográfica IGAC.
364
Reflexiones y aprendizajes sobre el
caminar organizativo: volver a la vieja
escuela. Es decir, construir desde lo local
- El CIMA se la ha jugado en hacer audiencias públicas, al CIMA
hay que reconocerle eso: que es uno de los pioneros en hacer au-
diencias públicas en defensa de los derechos humanos donde se le
exige al gobierno o a las instituciones del gobierno que den razón
frente a los diferentes casos violatorios, amenazas, asesinatos, desa-
pariciones de compañeros que han sido perseguidos por el estableci-
miento nacional. En segundo lugar, que en esa lógica de audiencias
públicas hay que reconocer al CIMA también que ha ayudado a
que funcione una vaina que se llamaba la Mesa de Garantías, por
ejemplo, en el departamento del Cauca. Eso es una vaina nacional,
a la organización hay que reconocerle que tiene muchos compañe-
ros muy capaces en poder ser propositivos en diferentes áreas de
derechos humanos y diferentes temas y con ellos se exigieron varias
audiencias que hicimos nosotros en el tema de exigibilidad de los
derechos políticos y civiles. Y últimamente se la está jugando por el
tema minero. Han cogido también el proyecto de hacer audiencias
públicas en el tema de minería a lo cual hemos acompañado en
algunas cosas, en algunos momentos, acompañando como organi-
zación y hemos ayudado a hacer algunos foros.
El CIMA ha tratado de acercarse mucho también al movimien-
to indígena, acercarse mucho a procesos sociales urbanos, acer-
365
Crecer como un río
carse a otras experiencias de trabajo campesino. Entonces diría
también que hay que aportar que en el CIMA hubo también un
papel importante para la construcción del Congreso de los Pue-
blos. O sea, como movimiento político nacional, porque también
ha metido gente ahí. Y han estado y han hecho propuestas y se han
movido. Entonces creo que eso también hay que aportárselo ahí.
Nosotros hemos estado ahí también, pues hemos aportado, por-
que acompañar es cuando uno no hace parte, hemos aportado,
hemos dicho hagámosle, metámosle, y hemos estado ahí aportán-
dole también a ese cambio. Entonces el CIMA ha sido muy analíti-
co y mirar que la lucha [unificada] también es con el movimiento
indígena, hasta cierto momento, para poder fortalecer todo un
trabajo social y la dinámica de las alternatividades hacia futuro.
Entonces eso creo que ha sido por ahí como el camino que se ha
venido adelantando, el trabajo que se ha hecho poco a poco. Tenía
entendido que hubo un distanciamiento fuerte con Fensuagro en
cierto momento, pero ahora hay mucha cercanía. Hasta el 2012,
2010 o 2011 había distanciamiento y ahora hay mucha cercanía,
hasta con nosotros también porque las distancias no han sido sólo
del CIMA con Fensuagro, sino han sido como toda una política de
muchos de nosotros, porque también ellos han sido radicales y no
han querido tampoco hablar con nosotros. Entonces ahí están las
cosas, pero ya como que hay más tranquilidad, más análisis; ya hay
más cercanía aquí y poco a poco se van dando las cosas.
La organización ha pretendido ser toda una región, una re-
gión de Macizo, y la región del Macizo comprende Huila, Cauca
y Nariño. Me imagino que hasta algunas partes por donde baja
el río Magdalena y han pretendido ser un gran movimiento so-
cial que quiere recoger todas las expresiones sociales que hay en
esas zonas. Y va a ser complicado porque mucha gente no se va a
alinear a una filosofía del CIMA, es más fácil que se alinea a la
filosofía del Coordinador Nacional Agrario porque es más am-
plio, recoge esa aspiración que tuvieron ellos en el 90, que fue
importante. Hoy ya no; yo creo que tienen que replantearla, la
tienen que replantear porque hay nuevos liderazgos, hay nuevos
pensadores, pero también hay una nueva oposición. El Gobier-
366
Reflexiones y aprendizajes sobre el caminar organizativo:
volver a la vieja escuela. Es decir, construir desde lo local
no también no va a dejar de que una organización que se puede
identificar de contradictora del mismo Gobierno se tome todo el
Macizo Colombiano y se le resten votos a la politiquería 493.
- Por eso la organización se ha convertido en un proyecto de
vida. CIMA significa lo que es vivir y defender el territorio. CIMA
es haberle encontrado un sentido a esa lucha social que la venía ha-
ciendo de una manera desarticulada, y al llegar a esta gran organi-
zación, ya no estuve solo, sino que hubo un grupo de personas, un
grupo de campesinos y campesinas que empezamos a trabajar y...
a darle ese sentido de defender este gran territorio que tenemos.
Hoy en día creemos que tenemos el derecho, porque todos le
hemos aportado a esta construcción de país. Hoy le hacemos el
llamado a algunos compañeros y compañeras que han tenido que
ausentarse de su territorio por el trabajo mismo que tienen en la
organización. Pedimos es que realmente aterricemos ese proyecto
de vida en la práctica. La gente misma de la vereda le exige a uno
como perteneciente a una organización social. Y a veces a uno
le dicen: vea su compañero del CIMA, habla de esto y no lo está
haciendo. Entonces uno se preocupa por eso y […] le dice a los
demás compañeros que llevemos esto a la práctica. Pero eso ha
ido mejorando, porque la gente de hoy en día no son tonticos. Lo
que queremos es que todo lo que hacemos se realice en cuanto a
la seguridad alimentaria y todos los ejes de trabajo que tenemos.
La enseñanza más grande es que es un proyecto de vida. Ha
dejado la satisfacción de conocer este sistema de gobierno que ha
reinado por muchos años. Hemos llegado a descubrir realmente
quién nos ha estado gobernando por muchos años. Hemos llega-
do a conocer cuál es la forma de abrirles los ojos a nuestras comu-
nidades. De manera familiar también me deja una gran riqueza
porque hoy en día, no solamente soy yo el que está en la organiza-
ción, ya hay alguien más aquí de mi familia, tengo una hermana;
que decía antes que no quería saber nada de la organización. Hoy
en día ella está participando en una escuela nacional, con otras
493 CNMH-CIMA, entrevista 0006, maciceño adulto mayor, municipio de Popa-
yán, Cauca, 2015.
367
Crecer como un río
mujeres. De manera colectiva también mi familia me apoya y me
acompañan. Cuando salgo a las movilizaciones ya no voy solo, voy
con otros compañeros. Me ha dejado grandes amigos, diría yo,
¡una gran familia! Me ha abierto los ojos. Siempre lo repetiré: este
territorio es nuestro y debemos seguirlo defendiendo, porque es
aquí donde hemos nacido. Es aquí donde nos hemos organizado
como familia, como organización. Aquí es donde están nuestras
raíces. No nos queremos ir de aquí. Y queremos, que nos dejen
vivir en paz en nuestro territorio. Han sido muchas enseñanzas.
También ha sido esa satisfacción, de entregarse totalmente a la
organización, al proceso, y lo hemos demostrado494.
- En el caso de CIMA se tiene la idea clara, porque la organiza-
ción ha permitido, primero, pensar en pequeñas comunidades aún
con personas que no manejan el modernismo, que no están en la
tecnología pero que sí al menos comienzan a tener sus derechos.
Entonces en ese sentido eso es importante. Cuando una comunidad
está bien informada, cuando una comunidad conoce sus derechos
entonces permite al menos hacer acciones para poder sobrevivir en
el territorio; y el CIMA ha brindado ese tipo de acompañamiento
y ha sido también importante porque ha permitido el interactuar
con otras comunidades de la región que tienen el mismo problema
y que así la lucha sea mejor. [En Lerma] para la comunidad campe-
sina es importante y desde ahí, de ese conocimiento, se han ganado
las luchas. Cómo en medio de una violencia tan dura que tuvimos a
través de lo que nos deja el narcotráfico, creado por los Cuerpos de
Paz norteamericanos. ¿Cómo la comunidad sale? Pero en ese que-
rer salir se encuentra, en ese caminar social, con el CIMA y de ahí
ayudan a construir desde la parte de los derechos humanos, desde
la parte agroambiental, desde la parte cultural, desde la parte so-
cial, y por eso entonces fue fácil en Lerma poder decretar como
territorio de paz y todavía sigue siendo fácil. ¿Por qué no? Dentro
del conocimiento del territorio con toda su cultura, dentro del te-
rritorio con todas sus costumbres, con su idiosincrasia, con su dia-
494 CNMH-CIMA, entrevista 0011, maciceño adulto, municipio de La Unión,
Nariño, 2015.
368
Reflexiones y aprendizajes sobre el caminar organizativo:
volver a la vieja escuela. Es decir, construir desde lo local
rio vivir, todavía seguimos pensando que no solamente Lerma sea
territorio de paz, sino que esa identidad como campesinos, como
movimiento CIMA, lo debemos compartir con otras personas que
tampoco no son CIMA pero que también comparten los mismos
ideales o algunos otros que no comparten, pero que en lo social,
en la defensa del territorio toca que juntarnos. Entonces que estos
territorios igual sean mucho más grandes y que nos dé ojalá para
algún día pensar en una reserva agroalimentaria o algo que no so-
lamente nos proteja a nosotros sino al territorio. Desde ese punto
de vista la comunidad campesina de Lerma a través del CIMA tiene
identidad por su territorio.
Valla de Lerma, Territorio de Convivencia y Paz. Vereda Palmitas, Cauca, 2016. Foto-
grafía: Guillermo Berónc.
Pero las dificultades no son ajenas, por ejemplo, más que en el
CIMA ha sido el Estado el que nos ha permitido generar dudas
en nuestras comunidades y hacer que el problema se quiera ver
grande. Como el CIMA ha hecho diferentes manifestaciones soli-
citándole al Gobierno responda en la calidad de vida de nuestros
campesinos, de nuestras comunidades; al no responderle a esas
expectativas de la gente, entonces debilitan a la organización y
pareciera ser que entonces la organización fuera Estado y como
369
Crecer como un río
la organización no le responde a las comunidades por la calidad
de vida, no le responde por la educación, no le responde por la
vivienda, por la tierra, entonces le generan esas dudas y ese des-
gastamiento de: ¡uy!, ¿cuántos años luchando y no me han dado
nada? ¡Y entonces me canso! Eso es una de las problemáticas495.
Debemos estar preparados: si uno dice que no, otro que sí. Se
necesita el carisma del proceso… como persona, el CIMA bien,
pero en cuanto a nuestro territorio [Santa Rosa] ha estado ais-
lado… por ejemplo en el territorio todos somos CIMA… pero si
necesitan a alguien del CIMA, no podemos arrancar en 15 mi-
nutos… se necesita hacer una sucursal de la fundación en Santa
Rosa… Ya sabemos adónde nos podemos dirigir a averiguar cómo
van las cosas, a donde hay que ir… qué hay que hacer…
[Como Santa Rosa] tenemos mucha partecita en la Funda-
ción496… ha habido muchos obstáculos: los administradores casi
no han sido de acá. Son de otro lado, que ni se conocen. Faltó apro-
piarse mucho de eso… dejamos que administren otros… Guido
llega acá porque le tocó irse, sino, pues, estuviera acá. Con Guido
por allá, tuvimos más contactos… empieza a comunicarnos qué
pasa. Ahora, una estructura que está allá, la veo aparte… se tienen
gerente, contador, pero nosotros, ¿qué podemos decir de eso? En la
Fundación como tal hace falta una recepción, al que llega, alguien
que esté dispuesto a atenderlo. Llegan y todo mundo ocupado, to-
dos con los informes, a veces sabiendo que son buenos elementos,
nadie les para bolas. Me ha pasado siendo hermano de Guido, que
está ocupado. La miramos de afuera por los altos y bajos que la
organización ha tenido. Han llegado buenos y malos administra-
dores, han dado mal manejo a los recursos y eso es ser mal adminis-
trador: la empresa tiende a caer. Después que llegó Guido y César
esto revivió; va progresando, así día tras día tratar de progresar.
Irse superando. Fundecima da muchas capacitaciones, a muchos
por las oportunidades nos gusta aprovecharlas, muchas escuelas,
495 CNMH-CIMA, entrevista 0014, maciceño adulto, municipio de Bolívar,
Cauca, 2015.
496 Fundación Estrella Orográfica del Suroccidente Colombiano.
370
Reflexiones y aprendizajes sobre el caminar organizativo:
volver a la vieja escuela. Es decir, construir desde lo local
muchos proyectos… Eso es muy importante. Si no sabe hacer pro-
yectos, uno está muerto, de pronto eso ha faltado para Santa Rosa.
Como estamos lejos, nosotros tampoco hemos estado de parte. Por
eso la idea mía ha sido ir integrando más gente, por eso invité gen-
te del proceso viejo y del nuevo, para que aprendan.
Aquí [en Santa Rosa] queremos criticar las debilidades de la or-
ganización para mejorar. Me he dado los debates complicados con
el resto de dirigencia; debemos renovar la dirigencia. Casi hay que
pensionarla, ya uno lo que dio dio, ya no es mucho lo que da de aquí
para adelante. En Popayán, por ejemplo, se toman muchas deter-
minaciones: a veces no hay plata y eso se dice en todo el Macizo497.
Una autocrítica que se plantea es: ¿cómo ha incidido la coopera-
ción internacional en lo que estamos construyendo? Hay intereses
de la Comunidad Europea. Hoy el CIMA no tiene la autonomía
tanta como la teníamos, estamos construyendo casi desarticulada-
mente, eso tendremos que mejorarlo algún día, hay un CIMA en
Nariño y un CIMA en el Cauca. No es uno solo. ¿Qué nos hace fal-
ta? El CIMA antes discutía muchas cosas con las direcciones muni-
cipales; el reconocimiento de campesinos como sujeto de derecho
es algo que nos mueve a todos, muchos de los acuerdos que hacen
los troncos no se consultan con las bases, por eso hay diferencias,
el CIMA actúa ahora por proyectos, antes se trabaja por el proce-
so, sin plata; el CIMA empezó a trabajar por necesidades, por cosi-
tas puntuales, después por planes, política pública y hoy en día por
el reconocimiento del campesinado como sujeto de derecho498.
[Desde Nariño] el CIMA, en su esencia, lo vi en las moviliza-
ciones siempre en esa tónica; no era la de reunirnos por proyec-
tos, sino más político, a querer cambiar el sistema de gobierno
que tenemos más que a consolidar la finca. En las propuestas y
encuentros se tiene una visión de territorio que es lo que quere-
mos consolidar, el CIMA ha sido capaz de gestionar para la gente.
497 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de Santa Rosa, Cau-
ca, 25 de julio de 2015.
498 CNMH-CIMA, conversatorio regional de daño municipio de Mercaderes,
Cauca, 14 de julio de 2016.
371
Crecer como un río
En esa instancia se ha vuelto la gente que yo recibo pero que no
le aporto. Se ha perdido la visión política del CIMA en el sentido
de que no se quiere ir a las movilizaciones, pero a recibir sí. Pero
estamos entregados a activismo de proyectos, pero no nos queda
tiempo para desarrollar acciones y solamente es cuando se reú-
nen, es que van… eso se debe ir cambiando… no necesitamos
que nadie nos esté apuntando, debemos ser generadores de ese
proceso… Yo siempre he visto, aunque la gente no lo expresa, por
esas falencias. Debemos ponerle más ganas y ser sujetos políticos
y políticas, [de] eso atrasa. Si [tal] sale de la zona, el trabajo de la
organización se queda quieto, no seríamos capaces de seguir en
el proceso. Eso ha fallado en el CIMA, sino siempre las mismas
caras en las reuniones y vamos a ir envejeciendo y la organización
se nos va a ir deteriorando499.
Desde el municipio de Santa Rosa, donde se dice que fue uno
de los pioneros de las organizaciones, con el tiempo nos queda-
mos quietos y pensábamos que había caducado pero hoy veo que
nos hemos fortalecido, el hecho de que no haiga comunicaciones.
Veo mujeres, jóvenes, hoy somos muchos, dicen que hoy tememos
de que el CIMA se acabe, pero yo no creo. Ojalá no sólo sea del
Macizo Colombiano, sino sea mucho más grande el sueño de tener
un poder como campesinos, aquí donde estamos, es porque se ha
luchado y tenemos experiencia500.
- Nuestras comunidades nunca han esperado algo personal,
algo familiar, sino más bien estaban enfocadas en defender los
derechos, en defender el territorio, en defender el agua, en
defender la vida, pero también eso no quiere decir que en lo
material no se pueda ayudar cuando se pueda a las comunida-
des. Entonces nuestra familia CIMA es tan grande y uno puede
decir en el caso de los proyectos de vivienda son tan poquitos
para la necesidad de vivienda que tienen nuestros campesinos
499 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de San Pablo, Nari-
ño, 10 de septiembre de 2015.
500 CNMH-CIMA, conversatorio regional de daño municipio de Mercaderes,
Cauca, 14 de julio de 2016.
372
Reflexiones y aprendizajes sobre el caminar organizativo:
volver a la vieja escuela. Es decir, construir desde lo local
y, claro, ahí es donde nos generan divisiones, porque así estén
bien enfocados, así lleguen a la persona que es, la demanda es
tan grande que nos lleva a pelear entre nosotros mismos por
eso. La cantidad de tierra en un corregimiento de estos [en Bo-
lívar] donde más o menos podría haber unos 1.600 habitantes,
1.600 familias, de las 1.600 pongámosle que 1.400 necesitan
tierra, pero solamente le llegan a ocho familias. Entonces, ¿qué
hace la organización? Ahí es donde se generan ese tipo de di-
ficultades a nivel de nuestro territorio; a nivel general. Yo creo
que a nivel social también nos falta unirnos al resto de proce-
sos porque en el caso de nuestro municipio [Bolívar] igual nos
encontramos en ciertos espacios, pero debíamos de conocernos
más. Debíamos de estarnos comunicando. ¿Cuáles son los pro-
blemas? Creemos que a pesar de que se ha avanzado mucho en
conocimiento, en socialización, todavía nos quedan ese tipo de
debilidades que igual no son tan graves, pero que de esa mane-
ra, pues, se puede mejorar más la relación501.
- El CIMA ha permitido arraigarse más al territorio y a las
mismas comunidades. He tenido la oportunidad de compartir
con compañeros, vecinos de la zona norte de Nariño. Enton-
ces el aprendizaje ha sido bastante, muy enriquecedor, muchas
experiencias que cuentan los compañeros y compañeras. No-
sotros [los de Arboleda] reconocemos que somos nuevos en el
proceso, que hay personas que hay más atrás que llevan una
trayectoria en la parte ambiental, que llevan una línea de tra-
bajo en sus fincas bien arraigadas, que cultivan semillas, que
mantienen el tema en derechos humanos, tema de mujeres y
que, en realidad, ellos nos han dado esa enseñanza y ese ha
sido el crecimiento a nivel personal y de grupo. Ya hablamos en
otros términos a los que quizás teníamos. Ya hemos despertado
en la parte política; saber quién dirige nuestro destino, nuestro
país. Habían muchas cosas que desconocíamos pero gracias al
CIMA hemos logrado alimentar un poquito ese liderazgo que
501 CNMH-CIMA, entrevista 0014, maciceño adulto, municipio de Bolívar, Cau-
ca, 2015.
373
Crecer como un río
llevábamos internamente, pero fue un poco desaflorar y ver a
mis compañeros; ver en ellos el resultado, se les escucha en el
discurso que tienen puntos bastantes interesantes502.
- Hoy en día la reflexión que se hace es de buscar nuevas
estrategias donde la juventud, más que todo, tome más apropia-
ción de territorio porque es que es muy preocupante. Yo por lo
menos soy profesor y miro el escaso amor que el estudiante le
tiene a su territorio; hoy dominan las multinacionales pues con
la música, con la comida. El folclor, ya a los muchachos les da
vergüenza rescatar el folclor, hasta la misma forma de vestir, de
conversar, todo no lo están incluyendo. Entonces yo pienso que
esto debe servir para coger más fuerza y llamar mucho más a
la juventud a comprometerse, o sea, que entienda este cuento.
Porque ese es el problema: hoy hay mucha pérdida de identidad
y me duele que ya ningún joven quiere ser campesino, ningún
joven ya quiere ser, por ejemplo, agrónomo, veterinario, zootec-
nista, sino otras cosas diferentes.
En el caso del proyecto intercultural del Macizo, yo estuve en
todo el proceso y me gustó muchísimo, no sé el motivo por el cual
no se siguió multiplicando o se le ofreció darle continuidad; pero
yo creo que ese ejercicio que hicimos durante un año fue muy
válido porque eso nos dio identidad, nos dio apreciación por la
región, conocerla en directo. Los muchachos que trabajaban en
ese tiempo ya tenían otro sentido crítico de región, conocían la
problemática, conocían los aspectos positivos a rescatar, a valorar,
hasta la misma convivencia de las diferentes etnias que andába-
mos en ese proceso era bonito ese respeto, esa camaradería y de
los resultados que de todas maneras hubo que pues fue por ejem-
plo las memorias. Los libros lo que quedó, yo creo que más de uno
lo estamos trabajando en nuestros colegios, así uno no sea de la
clase de sociales porque es que la crítica va es más a la clase de so-
ciales: la historia, la geografía que los profesores manejan [en las]
materias vienen es cuadriculado con lo que quiere el Gobierno y
502 CNMH-CIMA, entrevista 0022, maciceño adulto, municipio de Arboleda, Na-
riño, 2015.
374
Reflexiones y aprendizajes sobre el caminar organizativo:
volver a la vieja escuela. Es decir, construir desde lo local
a lo mejor ni culpa tienen ellos que los sacan de nuestro entorno
y con una frasecita facilita que dicen que mirar lo del territorio
no sale en las pruebas del Icfes, que mirar lo del municipio, lo
del departamento, la región, eso no sale en las pruebas del Icfes,
[o en] las Pruebas Saber. Y entonces la discusión mía que digo:
bueno, eduquemos para la vida; donde primero vaya el amor y
la defensa por nuestro territorio, que sepamos qué tenemos, por
qué luchamos, cuál es el amor que le tenemos a nuestra región503.
- Como organización, pues creo que está bien, progresando
mucho, hemos mirado un proceso para bien durante todo este
tiempo, porque hemos crecido como organización, hemos llegado
también. Igual, independientemente del proceso de jóvenes, todos
los procesos del CIMA hemos llegado a espacios de discusión muy
amplios hasta tener incidencia en los territorios que es donde se
construye todo, desde nuestras bases fortalecerlas, fortalecer las
comunidades, defender el territorio que es una de las bases prin-
cipales de la organización. Defender la economía, la autonomía.
Desde los jóvenes también se ha construido identidad. Inde-
pendientemente de todo ha sido una experiencia, porque cuan-
do yo entré a participar del proceso local… en mi localidad…
la mayoría de los que integrábamos el grupo estábamos durante
todo el rato escuchando música común, como reguetón, como
bachata, como cosas así, y cuando ya nosotros pasó un transcur-
so de tiempo un año, dos años, siempre estábamos escuchando
música andina, entonces era como el cambio, no porque nos
tocara, sino porque nos dábamos cuenta que era algo cultural,
que era algo que se había perdido y que teníamos el derecho y el
deber de rescatarlo. En otras localidades la chirimía, por ejem-
plo, eso es algo que se ha perdido mucho y que durante todo
el proceso de los grupos locales [juveniles] y del trabajo con el
proceso regional se ha ido rescatando, en muchos de los grupos
tienen su chirimía y hacen danzas504.
503 CNMH-CIMA, entrevista 0014, maciceño adulto, municipio de Mercaderes,
Cauca, 2015.
504 CNMH-CIMA, entrevista 0031, mujer joven, municipio de Popayán, Cauca, 2015.
375
Crecer como un río
- Respecto al método de trabajo del CIMA yo diría que ha cam-
biado pero no es porque se haya alejado de los postulados de sur-
gimiento y de mandatos que se construyeron desde un principio,
sino también reconocer que el liderazgo en un lapso de tiempo
se ha marginado, se ha ausentado. Por otro lado, creo que hemos
cometido el grave error de no ir cimentando nuevos liderazgos. Ese
sí ha sido un grave error y entonces podemos decir y yo lo digo con
franqueza, es que algunos debiéramos estar pensionados en este
ejercicio y que el proceso y las apuestas y las estrategias del CIMA
estuvieran más en manos de unos relevos importantes que fueran
caminando frente a eso. Y el otro tema sí es el tema ya del método,
que antes se hacía en vereda, en municipio, lo hemos cambiado
por el método un poco más centralista de que todo se diseña desde
acá [desde Popayán], todo se impulsa desde acá, todo se propone
desde acá; hay veces que con alguna mínima idea o con alguna
mínima consulta que se hace a los territorios diciendo que: vamos
a hacer este proyecto, ¿a ustedes qué les parece? Y la gente pues
nunca va a decir que no, pero a la hora de la práctica va a tener o ha
tenido sus dificultades. Yo diría que las apuestas siguen allí, que los
mandatos que surgieron en un inicio siguen allí, pero que el méto-
do y las formas de aplicarlas hoy son diferentes y… bueno, estamos
en otro ambiente. ¿Qué impide por ejemplo la militarización de
todos los territorios?, ¿la estigmatización a quien hace un ejercicio
más social? Ya está siendo muy visto desde la vereda, desde el corre-
gimiento, cosa que no sucedía antes para hacer un trabajo social.
Pero la organización, a pesar de sus etapas de crecimiento, de
debilitamiento, mantiene sus apuestas, mantiene su credibilidad,
así no sea como la tuvo antes. Ha ganado, y con algunas estrate-
gias, reconocimiento y se propone recuperar mucho del proceso
que se debilitó entre los años 2000 y 2008. Digamos que hay una
cosa que marca mucho la dinámica y es que en la época en que
nosotros iniciamos el proceso se hacía sin plata, hoy esa dinámica
ha cambiado mucho y es que si no hay un recurso las cosas no se
hacen y eso es muy dificultoso porque corremos el riesgo de que el
día que no haya un peso, es posible que no haya quien dinamice
las propuestas del CIMA.
376
Reflexiones y aprendizajes sobre el caminar organizativo:
volver a la vieja escuela. Es decir, construir desde lo local
Sin embargo, lo grandioso ha sido la formación de liderazgo
humano, también mucho lo intelectual. Pero además que todo
se aprendió mucho de la dignidad, la convivencia, el equilibrio
emocional. Algo que es tan difícil porque puede tener la plata
que tenga, puede ser quien sea, puede ser el doctor, pero el equi-
librio emocional es el más difícil y a mí me queda duro, a mí,
siempre, siempre me salgo de la ropa, siempre hago lo que no
debo hacer. Yo lo aprendí y ahora lo he olvidado. Ahí aprendí a
tener equilibrio porque en las negociaciones hay que tener equi-
librio y la visión, la visión de las cosas en este momento. Ya no soy
un líder que ando buscando auxilios para la gente. Ya me toca
hacer la parte filosófica, sumar, multiplicar y restar las diferentes
propuestas de situaciones. Eso es lo que me toca hacer a mí aho-
ra, y eso lo aprendí de allá505.
- Pero gracias a este proceso como persona he podido ayudar
a la gente porque he logrado como comprender en realidad la
fraternidad del proceso de las familias y eso es algo que me en-
orgullece ser CIMA. Y como recomendación que nos articulemos
un poco más Nariño y Cauca, que nos olvidemos del límite te-
rritorial por lo político, por la división política y no que cuando
nosotros hablemos, no digamos CIMA Nariño, CIMA Cauca, sino
somos CIMA. Somos un proceso, somos una sola familia. Ellos así
sean de otro departamento son nuestra familia y nosotros tam-
bién para ellos, que gracias al Cauca que inició primero el CIMA,
nosotros también somos. Entonces que nos articulemos más y que
cualquier dificultad, que la hay, porque no somos perfectos, que
con esa inteligencia y con esa madurez que siempre ha caracteri-
zado al CIMA, la sepamos solucionar506.
- Si bien se continúa la movilización, por ejemplo, desde el
periodo del 91 hasta el 99 fue un período de exigibilidad y de
reivindicación de derechos, digamos que, a partir del 2000, del
505 CNMH-CIMA, entrevista 0032, maciceño adulto, municipio de La Sierra,
Cauca, 2015.
506 CNMH-CIMA, entrevista 0068, maciceña adulta, municipio de San Lorenzo,
Nariño, 2015.
377
Crecer como un río
99 hacia la fecha ha sido una movilización más política, más
de articular con otros, más de asociarse y aliarse con otros, es
decir, cambió un poco la filosofía de la movilización social, y
ya fue una movilización más articulada, una movilización más
compartida. Y yo quiero como anécdota contar de que desa-
fortunadamente, digamos que, del período del 2000, del 2007
hacia el 2012 o hacia el 2010, tuvimos una época como que co-
menzamos a querer caminar detrás de organizaciones fuertes,
entre ellas el CRIC, como caminando detrás de ellos, vamos
para un lado, vamos a la Minga, vamos a la caminata a Cali,
vamos a la marcha a Bogotá, y detrás. Pero ese andar detrás,
si bien nos volvió a visibilizar, si volvimos a ser protagonistas,
tuvo un hecho negativo y era que el CRIC o el movimiento in-
dígena no nos dejaba negociar directamente. Nosotros como:
denos, déjenos hablar o pidiendo, pues, como espacio, y ese
hecho marcó en el 2012 un cambio total. A partir del 2012 para
acá vuelve a resurgir ya, pero ojo, algo muy importante, el Movi-
miento Campesino, el CIMA campesino, y ya hoy digamos que
hay un hecho muy trascendental, y ha sido la alianza con el
Proceso de Unidad Popular del Suroccidente, los compañeros
de Fensuagro, porque nos dio ya un elemento de que nos volvi-
mos a reencontrar con esa identidad campesina, con esa lucha
campesina, con esa fuerza de movimiento campesino507.
- Sin embargo, es importante mencionar aquí en ese caminar
con los otros, la participación desde octubre a diciembre de 2008
en todo el desarrollo de la Minga de Resistencia Social y Comu-
nitaria convocada inicialmente por el Consejo Regional Indígena
del Cauca, CRIC, la cual tuvo varios momentos culminantes. El
primero se distinguió por una acción de reclamación directa que
ocasionó un trancón en la vía Panamericana, el cual fue repri-
mido por la acción de la fuerza pública, luego para reclamar que
los militares abandonaran el territorio de convivencia, diálogo y
negociación de La María, Piendamó. La Minga marchó hasta la
507 CNMH-CIMA, entrevista 0084, maciceño adulto, municipio de Popayán, Cau-
ca, 2015.
378
Reflexiones y aprendizajes sobre el caminar organizativo:
volver a la vieja escuela. Es decir, construir desde lo local
ciudad de Cali, adonde llegó con el objetivo de reunirse con el
presidente Uribe, el cual incumplió a pesar de que él mismo había
acordado una agenda de tres puntos, entre los que se encontraba
el tema del resarcimiento gubernamental por los señalamientos
que voceros institucionales venían realizando contra líderes socia-
les, en especial contra las comunidades indígenas.
Como el Gobierno incumplió la cita y desinformó a la opinión
pública, la Minga resolvió volver a La María y el presidente acce-
dió a iniciar el debate y se reunió en La María con las autoridades
indígenas y líderes sociales, en un evento en que la consejera Aída
Quilcué y los representantes de organizaciones sociales le expre-
saron al presidente Uribe los puntos acordados y le reclamaron
por la irresponsabilidad institucional con el movimiento social,
al cual constantemente ha señalado de colaborador del terroris-
mo y le recordó que el Estado colombiano mantiene deudas, cer-
tificadas a través de acuerdos y convenios. El presidente Uribe
corroboró allí su falta de voluntad para garantizar los derechos
fundamentales reclamados por los movilizados, así como su com-
promiso con el capital multinacional.
Se resolvió entonces caminar hasta Bogotá, con el firme pro-
pósito de denunciar la situación vivida y coordinar con las orga-
nizaciones sociales del país un plan de trabajo que permitiera
avanzar en una propuesta de país para todos. Dicho aconteci-
miento fue divulgado, apoyado y acompañado por diversos sec-
tores sociales que también están reclamando el cumplimiento
de acuerdos y ajuste normativos para garantizar sus derechos,
entre ellos los corteros de la caña, los viviendistas, los estudian-
tes, los trabajadores de la justicia, los recicladores, los trans-
portadores, los campesinos y amplios sectores urbanos que se
vienen organizando en defensa de los servicios públicos como
derechos esenciales de la ciudadanía.
Pero también en este recorrido de la Minga se plantearon al
país una agenda temática de cinco puntos que hace que se man-
tenga vigente el proceso de la Minga y que la palabra y la lucha
continúen caminando por el país, estos puntos fueron los siguien-
tes: Paz y Derechos Humanos; Soberanía, Tierra y Territorio; Mo-
379
Crecer como un río
delo Económico, Leyes del Despojo; Cumplimiento de Acuerdos
y Agenda de los Pueblos.
Esta instancia organizativa de articulación [a] la Minga de Re-
sistencia Social y Comunitaria construida desde el Cauca y los
cinco puntos propuestos a las organizaciones sociales y al movi-
miento político y social del país, nos obliga [a] reflexionar, eva-
luar y ponernos a tono con su desarrollo y proyección nacional,
para seguir aportando en el departamento y en la región surco-
lombiana, con el objeto de continuar construyendo la utopía que
vislumbre un horizonte más esperanzador para nuestras comu-
nidades. Esta es la razón fundamental de realizar [esa] Segunda
Asamblea y que el campesino como sujeto de derechos vuelva a
ser protagonista en el Macizo Colombiano y en el país508.
- Es así que desde ese tiempo de la Minga ya en el 2008 en-
tonces, se comienza a plantear un congreso itinerante, los indios
se ponen a la cabeza del movimiento social acá. Paralelo a esto
los de Pupsoc509 y Fensuagro510 se movilizan también… Se movi-
lizan por reivindicaciones, por tierra, por varias cosas. Nosotros
vamos plegados a la dinámica indígena, los indios después, en el
2008, plantean lo de Congreso Itinerante y en el Congreso Itine-
rante comienzan a mover ya lo de la Minga Social y Comunitaria
y comienzan a moverse hacia Cali, hacia Bogotá y entonces se
mueve la minga 2008, 2009, 2010. Nosotros seguimos trabajan-
do acá varias cosas, entre ellas el tema de mesas de garantías en
la parte de derechos humanos, el tema de las mesas de garantías
estuvieron moviendo acá…
Con el Ministerio del Interior comenzamos a mover unas
audiencias [zonales], subregionales… comenzamos a trabajar
toda esa parte pues de vincular otros sectores también a todo
ese tema de garantías; eso se da entre el 2010, el 2011, 2012,
2013; los indígenas siguen moviéndose, sucede lo de La María
508 Proyecto, preparación y realización de la Segunda Asamblea por la Autono-
mía y la Dignidad del Macizo Colombiano. Documento del Comité de Integración
del Macizo Colombiano. Archivo del proyecto de investigación CIMA-CNMH (s. f.).
509 Proceso de Unidad Popular del Suroccidente Colombiano.
510 Federación Agraria Nacional.
380
Reflexiones y aprendizajes sobre el caminar organizativo:
volver a la vieja escuela. Es decir, construir desde lo local
[Piendamó], lo que le pasa a Feliciano511 hoy, los cobros que
le están haciendo al movimiento indígena. Precisamente por
todo ese estado de movilización social, a La María [Peindamó]
hacen que llegue Uribe…
Ahí participamos el movimiento social también… bueno,
toda esa etapa importante como de conjunción del movimiento
social, acercamientos de nuevo con Fensuagro; con ellos a pesar
de todo lo que había pasado, nosotros tratamos de acercarnos,
de hablarnos, de no estar muy dispersos, pero las desconfianzas
son más grandes que eso. En ese tiempo que hacemos las movi-
lizaciones aparte, aquí movemos algo que ha sido clave, que es
una Coordinación de Organizaciones Sociales acá en el Cauca
a través de la CUT; nosotros de todas maneras tenemos una vo-
cación como CIMA, nosotros convocamos y la gente aparece, la
gente llega. Y entonces, eso hicimos y desde la [Coordinación]
de Organizaciones Sociales siempre convocábamos, estuvimos
en eso. Ya en términos de derechos humanos nosotros, pues, he-
mos abierto la cosa, hemos creído que ahí no se puede cerrar.
La lucha de derechos humanos no se puede cerrar a unos, hay
que abrirlas siempre… y eso nos ha dado la posibilidad de no
solamente abrir lo de derechos humanos sino abrir lo otro… las
otras luchas por otros derechos.
511 Hace referencia al líder indígena Feliciano Valencia, juzgado por la justicia or-
dinaria y condenado en segunda instancia a pagar una pena de 18 años por el deli-
to de secuestro simple agravado y lesiones personales por la Sala Penal del Tribunal
Superior de Popayán. A pesar de la condena, Feliciano ha reclamado con pruebas
no haber estado como responsable en el lugar de los hechos ni haber ordenado
ni infligido castigo alguno al cabo del Ejército Jairo Danilo Chaparral Santiago.
Tanto él como la Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca, la ONIC
y el CRIC, entre otras organizaciones, han manifestado la no competencia de la
jurisdicción ordinaria para juzgar el supuesto delito, ya que se trata de un líder in-
dígena y que los hechos sucedieron en territorio de un resguardo indígena. A juicio
de la dirigencia indígena se trata más de un caso político presionado por las élites
caucanas y vallecaucanas que de un caso justo. El caso está en apelación. Luego de
haber sido condenado a 18 años de prisión por el Tribunal Superior de Popayán,
el 28 de junio de 2017 la Sala Penal de la Corte Suprema de Justicia determinó la
libertad inmediata para el líder indígena, ya que a su juicio no se había cometido
ningún delito. Para la Corte se había ejercido autoridad en el marco de la jurisdic-
ción indígena, reconocida por la Constitución Política. En consecuencia, Feliciano
Valencia recuperó su libertad.
381
Crecer como un río
Además, se va ganando una vinculación mayor al Coordinador
Nacional Agrario. Y en ese sentido pues vamos aplicándonos en
que solos no podemos, tenemos que llegar a juntarnos con otros
que coinciden con nosotros; incluso con otros que no coinciden
con nosotros y entonces al CIMA hay que meterle al Coordinador
Nacional Agrario y ya nos acercamos más.
La Minga llevará luego a hacer que desde esa iniciativa se plan-
tee también otra iniciativa que es la de Congreso de los Pueblos,
que obviamente es una decisión política más externa pero que
agarra mucho de los elementos que se venían planteando desde la
Minga Social y Comunitaria512.
- Por lo tanto en ese caminar el CIMA es una organización so-
cial que busca proteger y fomentar el beneficio comunitario de la
gente, se busca un bien común para que las comunidades mejo-
ren. Tiene un propósito comunitario y trabaja para eso. Está com-
puesto por organizaciones de diferentes municipios del Macizo
Colombiano; es una organización que se preocupa porque las co-
munidades mejoren su calidad de vida a través de un direcciona-
miento político, económico, ambiental, social y cultural. Se busca
fortalecer la producción autónoma del campesino, que no pierda
sus raíces, ni sus costumbres. Toda comunidad debe tener un plan
de vida; debe pensarse qué es lo que quiere y en base a eso pues
puede trabajar y tener una guía o una hoja de ruta para su propio
bien comunitario. En realidad se trabaja para eso513.
512 CNMH-CIMA, entrevista 0119, maciceño adulto, municipio de Popayán, Cau-
ca, 2015.
513 CNMH-CIMA, entrevista 0086, maciceño adulto, municipio de Mercaderes,
Cauca, 2015.
382
Logros del CIMA y las expectativas
de reparación colectiva
El CIMA es aportante a la construcción de región del suroc-
cidente y también a la convergencia de de organizaciones en el
Congreso de los Pueblos. Tres regiones: Pacífico, Andina y Amazó-
nica. Putumayo, Caquetá, Huila. Una propuesta de construcción
de región a partir de la articulación de organizaciones de diferen-
tes regiones, interétnica. El Macizo como territorio a partir de lo
que se viene construyendo a nivel nacional y en el occidente, hay
una apuesta de desarrollo territorial, hay construcciones territo-
riales indígenas, afros y campesinas. Nosotros contábamos en la
Asamblea del Coordinador Nacional Agrario catorce figuras te-
rritoriales que estamos construyendo como CIMA. Ese práctica-
mente es el centro, el punto de la construcción en este momento
de construcción de organización, y de comunidad, estamos dando
pelea como el tema del agua, de la minería, plan de vida de los
territorios campesinos de las diferentes figuras territoriales, esas
son las construcciones de territorio. Hoy en día tenemos que con-
frontarnos casi con los mismos habitantes del Macizo Colombiano
como en el río San Bingo que después de que sacamos los mineros
algunos de la región siguen ahí. De la lucha contra las multinacio-
nales ahora contra la minería ilegal.
La legitimidad que tiene el CIMA hoy y esas propuestas se han
venido forjando ha hecho que tenga legitimidad hacia otras or-
383
Crecer como un río
ganizaciones, que es muy importante, ratificar espacios como el
CNA porque el CIMA ha sido fundamental ese espacio, Congreso
de los Pueblos y Cumbre Agraria y otros espacios regionales en
Nariño y Cauca, espacios de jóvenes y mujeres, hemos colocado
las propuestas en diversos escenarios, tenemos unas propuesta de
cómo vamos a fortalecer los Territorios Campesinos Agroalimen-
tarios, la tarea es doble, se ha descuidado el trabajo interno pero
debemos construir región, seguir construyendo hacia adentro514.
Esa construcción de región todavía la ejercemos. Está en la idio-
sincrasia del campesino, el interlocutar con el otro. El margina-
miento y el olvido del Estado aún persisten. Lo que hace que nos
miren que nos atiendan es que nos juntemos, es un ejercicio de
poder. La integración y la movilización han sido nuestras armas
de lucha. En la vocería y el lenguaje, en convocar, en saber que
tenemos problemas comunes que podemos solucionarlos juntos. Si
esto aún persiste, vienen leyes que nos afectan, la única forma que
tenemos para seguir luchando es la integración. El CIMA ha per-
sistido como proyecto con familias. Este es un ejercicio de gober-
nabilidad, parando la Panamericana también construimos región,
haciéndose ver como ser humano.
Además han sido varias cosas: el reconocimiento local y na-
cional, hasta internacional… y ha habido eso de reconocimien-
to y ha habido esa articulación del trabajo de Nariño y Cauca y
hasta de otros departamentos también, también las mujeres que
han salido no han salido porque quisieron, pues han salido a
formarse… también que hayan colectivos de jóvenes: Macizo Jo-
ven, tomas artísticas… logros de toda la organización, que hayan
candidatos de nuestra misma organización… también ferias en
distintos municipios, las tomas artísticas, esos son logros… tam-
bién la participación con el Congreso de los Pueblos… que venía
articulado con el CIMA515.
514 CNMH-CIMA, conversatorio regional de daño municipio de Mercaderes,
Cauca, 14 de julio de 2016.
515 CNMH-CIMA, conversatorio regional de mujeres municipio del Bordo, Cau-
ca, 18 de septiembre de 2015.
384
Logros del CIMA y las expectativas de reparación colectiva
- Y, bueno, de las propuestas del campesinado lo primero, lo pri-
mero desde el CIMA y de otras organizaciones sociales es el reco-
nocimiento al campesino como sujeto de derecho, esa es una de las
primeras medidas; la segunda, a través de las diferentes luchas que se
vienen haciendo, es el reconocimiento de la calidad de vida digna, o
sea, eso es importante para nuestra región y dentro de eso es el respe-
to por el territorio, o sea, que nosotros podamos ser autónomos y que
se nos respete ser campesinos, se nos respete vivir como campesinos,
se nos respeten los derechos humanos, que se nos cumpla con esa
deuda social que se nos tiene en lo que tiene que ver con educación,
con vivienda, con tierras, con salud, con cultura, con la misma parte
productiva, o sea, cómo generar condiciones en vez de estarnos sa-
cando a la ciudad es que antes nosotros podamos vivir en el campo
y que produzcamos desde el campo para la misma ciudad. Esos son
como los retos que se vienen trabajando en nuestro territorio, y lo
más importante: la defensa de la vida y la defensa del territorio516.
La construcción de territorios, la apuesta del campesinado como
sujetos de derechos, apuesta política que se está enmarcando. De-
bemos tener identidad, lucha política, articulación con el CNA. Esa
propuesta que va encaminada con el Plan de Vida de las figuras
territoriales juntada con la parte de gobernabilidad y la autoridad
campesina dentro de nuestros territorios. Una puesta que debemos
caminarle en la parte política es la consulta previa en el sector cam-
pesino. No somos reconocidos, para el Gobierno no hay autoridad
porque el Gobierno tiene autoridad sobre el subsuelo. Avanzar a una
economía propia, solidaria, sostenible a mediano y largo plazo517.
- Frente a la reparación colectiva pienso que con inversión so-
cial con las vías de acceso, carreteras, por ejemplo de Santa Rosa
al corregimiento Descanse, ese sería una, otra el reconocimiento
ambiental que se necesita acá por protección que ha habido del
medio ambiente, tenemos más de un 90 por ciento de nuestro
516 CNMH-CIMA, entrevista 0014, maciceño adulto, municipio de Bolívar, Cau-
ca, 2015.
517 CNMH-CIMA, conversatorio regional de daño municipio de Mercaderes, Cau-
ca, 14 de julio de 2016.
385
Crecer como un río
territorio todavía en conservación. Yo pienso que por allí estamos
conservando muchas especies entre fauna y flora518.
La reparación sería trabajo social; el que haya sido víctima que
sea reparado, pero si nos unimos y como municipio miramos algo
colectivo y una reparación colectiva sería vías de acceso, comunica-
ción, celular, internet, etc… Otra es proyectos de vivienda, a nivel
colectivo a todo el municipio de Santa Rosa, que tengamos vida
digna, pero todo el municipio. Esa idea sería a nivel regional y lo-
cal, de que esto se debe reparar es así… somos un municipio ente-
ro, que ojalá esas personas que hayan sido desplazados miren esas
ganas de volver y miren esta zona como algo que sí se puede vivir.
Otra es por lo del medio ambiente… los pocos que vivimos acá
seguimos conservando… si vamos a discutir lo del oso, ese es otro
caso que es victimizante, campesinos que pierden sus animales y
nadie responde por nada… una reparación colectiva sería esa… lo
pecuario ambiental y lo de infraestructura, podríamos hablar de
vida digna y derechos humanos519.
- Se debe exigir inclusive que haya un reparación en varios as-
pectos: desde lo sicológico, en el tema inclusive económico, que
haya un reivindicación política, que el Gobierno reconozca esta
lucha como una lucha válida porque es que el directo culpable de
que existan estas organizaciones es el Gobierno, el mal gobierno,
el problema es que acá son muchas décadas de deuda, de atraso,
entonces alguien debe salir a sacar a flote estas necesidades y haya
necesidad de organizarse520.
- Uno de los logros máximos que nosotros deseamos alcanzar es
el reconocimiento, porque si bien los compañeros indígenas y los
compañeros afros tienen unos derechos y que ellos, digamos, no son
todos respetados pero pues que en parte los pueden reclamarlos, no-
sotros como campesinos no podemos reclamar nada, porque siem-
518 CNMH-CIMA, entrevista 0023, maciceño adulto, municipio de Santa Rosa,
Cauca, 2015.
519 CNMH-CIMA, conversatorio local de memoria municipio de Santa Rosa, Cau-
ca, 25 de julio de 2015.
520 CNMH-CIMA, entrevista 0030, maciceño adulto, municipio de Mercaderes,
Cauca, 2015.
386
Logros del CIMA y las expectativas de reparación colectiva
pre que vamos a reclamar algo nos lo niegan, porque no estamos
declarados sujeto de derecho… llegado el caso de que se llegue eso,
el tema del campesinado y de las… de las localidades y los territorios
mejoraría mucho, porque por lo menos podríamos acudir o balan-
cear la carga a nuestro favor para decir: es que nosotros sí tenemos
derechos, es que nosotros sí somos reconocidos, entonces por qué
no nos cumplen, pero es que hasta el momento no se ha dado eso521.
Venimos insistiendo en una reparación colectiva a la comu-
nidad del municipio de Lerma… a ciencia cierta muchas de las
muertes violentas fueron agenciadas por las familias. Muchas de
ellas, pagadas por el Estado… estoy seguro muchas localidades.
Como exigir una acción reparadora frente a la muerte de Orlan-
do Hoyos como municipio. De José Dolores Daza, que fue alcalde
de extracción campesina, de Bolívar. No lo dejaron ni gobernar
como tres meses… lo mataron…más de 100 o 200 años de tener
el poder y que llegara un campesino eso dolió… Yo no sé cómo
exigir el tema de Orlando Hoyos. La verdad sobre la muerte de
Orlando, ¿será que existe la posibilidad de que indemnicen al mu-
nicipio? Eso es una cosa brava. Es que los casos más relevantes de
violencia han sido, por ejemplo, Enoc, Orlando, Adelinda, el caso
más reciente de Almaguer522 (ver mapa 19).
- Pero para ello el Estado debe reconocer a la organización
como víctima de los dos actores, pero la responsabilidad princi-
pal está en el Estado. Entonces: uno es el reconocimiento público
de que la organización ha sido víctima, y dos, en términos ya de
reparar diría uno que es el reconocimiento a los líderes que han
muerto, etc., o que han ofrendado tales la reparación… no sé, ma-
terial a las familias y ya el resto ya sería requerimientos de los que
todavía existen, la parte de responsabilidad del Estado de asumir
lo que tiene que ver con el asegurarle la vida a cada uno de los
líderes que hoy hacen parte de CIMA523.
521 CNMH-CIMA, entrevista 0031, mujer joven, municipio de Popayán, Cauca, 2015.
522 CNMH-CIMA, conversatorio regional de daño municipio de Mercaderes,
Cauca, 14 de julio de 2016.
523 CNMH-CIMA, entrevista 0032, maciceño adulto, municipio de Santa Rosa,
Cauca, 2015.
387
Crecer como un río
- En ese sentido el Estado nos reconozca a nosotros los campe-
sinos, como sujetos de derecho que somos, y que eso es una tarea
que la tenemos que seguir haciendo, hasta que la normatividad, o la
ley y el Estado diga realmente: ustedes tienen unos derechos como
campesinos y de alguna forma es que desde todos los espacios se
respete el derecho a la libertad, o el derecho a la libre expresión.
Porque siempre, cada uno de nosotros estamos en nuestras localida-
des pero a veces nos limitan muchas cosas, inclusive en poder hasta
expresarnos, porque de alguna forma ya nos tildan de cosas que
de pronto los campesinos no hacemos. Entonces es buscar la forma
de exigirle al Estado que también repare a estas personas que han
sido víctimas o victimizadas también en este caso. Pero que sólo esta
reparación no sea como ellos la plantean, que es económica, que
es le pagamos tanto y ahí ya queda el proceso. No, o sea, nosotros
necesitamos realmente una reparación mucho más profunda, que
se nos respete como personas, que se nos respete como proceso or-
ganizativo, y que reconozca que en el Cauca y Nariño hay una orga-
nización importante y que va a seguir luchando por ese territorio524.
- Y al ganar ese espacio se gana el reconocimiento del campesino
como un sujeto que hace parte de un proceso histórico… ganaría-
mos mucho nosotros. Hoy el indígena es sujeto de derecho, enton-
ces el campesino por qué no puede ser, el afro también tiene su ley
que lo reconoce como tal. Entonces el campesino hoy, reconocido
como sujeto de derecho, entra a ser también parte para ese pilar
de construcción que nosotros llamamos la vida digna, de seguir
avanzando por esos caminos, hombre, nos da unos elementos muy
políticos, muy sociales… llamémoslo culturales también, porque
tenemos como una plataforma ahí que debe ser un reconocimien-
to, ¿cierto? Y hay que seguir luchando para seguirlo fortaleciendo
y que eso realmente sea una realidad que no sea sólo en el papel,
que sea una realidad525.
524 CNMH-CIMA, entrevista 0039, mujer joven, municipio de Bolívar, Cauca,
2015.
525 CNMH-CIMA, entrevista 0042, maciceño adulto, municipio de Popayán, Cau-
ca, 2015.
388
Logros del CIMA y las expectativas de reparación colectiva
Mapa 19. Municipios del sur del Cauca y norte de Nariño. Total
de hechos victimizantes. 1980 - 2016
Fuente: Elaboración propia, base cartográfica IGAC. Base de datos CIMA – CNMH.
389
A pesar de todo lo que se ha dicho,
unas palabras finales
- En todo este caminar hay varios aprendizajes, hay aciertos y
desaciertos, hay tristezas y alegrías, ¿no? Y pues en términos ge-
nerales uno dice que efectivamente las organizaciones son una
cosa dinámica que la puede llevar la población civil como una
forma de participar directamente en la presupuestación del Es-
tado y para ejercer los derechos que deberíamos tener como
ciudadanos, pero eso ha tenido unos riesgos también altos que
se pagan. Por ejemplo, en San Pablo con los presupuestos parti-
cipativos: creo que la labor organizativa en este país es a un pre-
cio muy alto, porque ese es un aporte que se le está haciendo a
la trasparencia del municipio, eso no es un daño, yo no lo veo
por ningún lado que eso se lo pueda ver como daño. En un país
más democrático, en un país donde es cierto se avanzara hacia
la transparencia, ese tipo de ejercicios de presupuesto partici-
pativo que desarrollaba la organización en aquel entonces, era
de ser impulsado por el Estado mismo, era de apoyarlo, una or-
ganización que haga eso era de darle antes toda la posibilidad
y las garantías para que eso se haga.
Uno mira como hay una vaina de amangualamiento y uno
mira con sospecha las clases políticas porque eran ellos los que
criticaban ese tipo de ejercicios, aprendizajes porque en tér-
minos económicos logró avanzar muchísimo la comunidad en
esos tiempos. Si se logra evaluar con ahora, en esos tiempos se
391
Crecer como un río
logró dejar obras de infraestructura que eran necesidades de
las comunidades. El presupuesto se hacía teniendo en cuenta
las necesidades sentidas de las comunidades, y la misma comu-
nidad participaba, o sea, eso me parece que era una vaina bien
democrática. Además el presupuesto fue mucho más efectivo,
incluso en esos tiempos que no habían tales programas como
ahora, en esos tiempos no había ni guardabosques, ni Familias
en Acción, ni había platas de regalías, no había usufructo del
subsuelo, o sea nada, era meramente una plata la que le gira-
ba la nación al municipio y esa era la platica que se distribuía
ahí y se le hacía rendir de una manera muy eficiente con la
participación de nosotros como organización, porque nosotros
convocábamos masivamente en ese tiempo a la comunidad, o
sea, no solamente se convocaba a la asociación, se convocaba
a la comunidad y la comunidad acataba, por eso hasta ahora,
mucha gente recuerda el cabildo abierto526.
- Otro acierto del CIMA ha sido la formación política de las
comunidades y de liderazgos, pues cuando una comunidad está
bien informada, cuando una comunidad conoce sus derechos,
eso al menos le permite hacer acciones para poder sobrevivir en
el territorio. El CIMA ha brindado ese tipo de acompañamien-
to y ha sido también importante porque ha permitido interac-
tuar con otras comunidades de la región que tienen los mismos
problemas, haciendo que la lucha sea mejor. Entonces para la
comunidad campesina ha sido muy importante el conocimien-
to brindado, es desde ahí, desde ese conocimiento que se han
ganado las luchas en medio de una violencia tan dura. Ese es el
ejemplo de Lerma donde el querer de la comunidad de salir de
la violencia del narcotráfico se encuentra con el CIMA y de ahí
ayudan a construir un caminar desde la parte de los derechos
humanos, desde la parte agroambiental, desde la parte cultural,
desde la parte social.
El CIMA es una organización de base situada en el Macizo
Colombiano donde hay hermandad, donde a través del tiempo
526 CNMH-CIMA, entrevista 0004, maciceña adulta, San Pablo, Nariño, 2015.
392
A pesar de todo lo que se ha dicho, unas palabras finales
no hay lugar del Macizo que uno vaya y no tenga un conocido,
una mano amiga, un vaso de café o así sea un vaso de agua,
donde no esté en casa.
El CIMA es una forma de vida para nuestra comunidad en
torno a la defensa de nuestros derechos, podríamos decir que
es un estilo de vida, porque a través de la organización se rei-
vindica el derecho a la vida, nos protegemos para seguir defen-
diendo nuestro territorio, luchamos, nos identificamos como
campesinos con unos símbolos como es el himno del Macizo
Colombiano, la bandera, las mismas semillas, el bastón, nues-
tra música. Entonces ser un cimista, ser CIMA es un modelo
de vida social importante para esta región que ha permitido
crear una conciencia en nuestro territorio, porque a través
de haber aprendido a distinguir unos símbolos regionales ya
desde lo local también uno tiene otros símbolos importantes
como el templo, el río en el cual hoy estamos escuchando las
ranas y escuchando la energía y el sonar del agua que es otro
de nuestros símbolos; tenemos por ejemplo el cerro, el cei-
bo, la bandera. Así como tenemos el verde, el amarillo y el
azul pues nosotros acá tenemos el verde, el blanco y el azul;
entonces ser CIMA es ser campesinos comprometidos con el
territorio, defensores de los derechos humanos y defensores
de la vida527.
- ¿Qué me ha dejado el pertenecer al CIMA? Arraigarme más
al territorio y a las mismas comunidades, he tenido la oportu-
nidad de compartir con compañeros y con ellos el aprendizaje
ha sido bastante, muy enriquecedor. En este caminar hay mu-
chas experiencias que cuentan los compañeros y compañeras.
Algunos de nosotros reconocemos que somos nuevos en el pro-
ceso y que hay personas que vienen de más atrás y que llevan
una trayectoria en la parte ambiental, que llevan una línea de
trabajo bien arraigada en sus fincas, que cultivan semillas, que
mantienen el tema en derechos humanos, el tema de mujeres.
Ellos nos han dado esa enseñanza y ese ha sido el crecimiento
527 CNMH-CIMA, entrevista 0014, maciceño adulto, Bolívar, Cauca, 2015.
393
Crecer como un río
a nivel personal y de grupo, incluso ya hablamos en otros tér-
minos a los que quizás teníamos antes, ya hemos despertado
en la parte política, saber quién dirige nuestro destino, nues-
tro país. Habían muchas cosas que desconocíamos y gracias al
CIMA hemos podido alimentar ese liderazgo que llevábamos
internamente, pues al ver a mis compañeros veo en ellos el re-
sultado, se los escucha en el discurso que tienen puntos bastan-
tes interesantes528.
- Con el CIMA se visibilizó la región del Macizo, ¿ya? Se hizo
conocido a nivel nacional e internacional por las movilizaciones,
se visibilizó la problemática del abandono que había, se visibili-
zó la importancia que tiene el Macizo en términos de lo hídrico,
de la cultura, de la producción todo eso y de la organización
fuete que se estaba cada vez mejorando, se hicieron también
pues videos, se hicieron canciones, se les impulsó la música; me
parece muy importante lo que ocurrió en Lerma sobre el cam-
bio del proceso de guerra, el proceso de violencia al proceso de
paz, que inclusive yo pienso que lleva como veinticinco años de
proceso y no se ha caído.
Todo este caminar deja unos sentimientos, estamos hablan-
do de una lucha de más de veinticinco años, eso es un cruce de
emociones, hermano, y de haber logrado desarrollar algo que
yo le decía a mi papá: ¿papá, por qué yo soy así? Y él me dijo:
hijo, eso viene de raza porque su abuela era comunista a pesar
de que no sabía leer ni escribir, era comunista y decía que al-
gún día este país tenía que cambiar; que algún día los pobres
teníamos que lograr el poder y manejarlo bien. Y yo –me de-
cía mi papá– yo era niño y no le entendí a mi mamá. Por mi
parte le decía: y mi abuela, ¿de dónde era? Dijo: no, indígena,
de los indios Camajuaras de acá de Rosario, Nariño. Mis her-
manos todos porque de alguna manera cada uno de ellos han
sido rebeldes y a su manera han hecho lucha y pues ese mismo
motivo ellos me han acompañado a toda esa fuerza de lucha,
y mi papá también era liberal del MRL [Movimiento Revolu-
528 CNMH-CIMA, entrevista 0022, maciceño adulto, Pasto, Nariño, 2015.
394
A pesar de todo lo que se ha dicho, unas palabras finales
cionario Liberal]. Entonces a su modo él también era liberal
rebelde. Pero que quede claro que el CIMA ha sido una lucha
campesina organizativa y libre de que la estén agenciando los
grupos subversivos529.
- Con respecto a eso último hay que partir de una cosa, es
que nosotros sí queremos un cambio, planteando muchas cosas
frente al Gobierno y gobernando, entre las cuales está que se
respete los derechos humanos independientemente quien los
amenace sean las guerrillas, el Ejército o los grupos paramili-
tares. Es decir, la institucionalidad o no institucionalidad. Es-
tamos hablando de un respeto en general, nos referimos a que
haya igualdad en el compromiso, la responsabilidad de las par-
tes, pero no es hecho de que vamos a empuñar un arma para
exigirle al Gobierno, o vamos a ir a amenazar a alguien, porque
esa nunca ha sido la postura de nosotros. En cambio creemos
que podemos mejorar este país y nuestra vida en él constru-
yendo organización y territorio, reivindicando los daños que
nos ha causado la violencia y el mal gobierno negándonos la
posibilidad de tener educación, salud y alimentos de calidad,
abandonando al Macizo en una pobreza extrema530.
- El problema del sector rural es que los recursos no le llegan,
aunque el Gobierno tenga sus proyectos a las comunidades es
muy poquito lo que les llegan, así que todavía existen las dos
Colombias, la Colombia rural y la Colombia urbana, pues todo
el que llega a un puesto de la Alcaldía siempre le hace por el
casco urbano, eso a nadie le quitemos que nos sirve a todos,
pero la zona rural es abandonada. No la miran y no hay quien la
mire, y entonces eso ha generado una apatía de la gente hacia la
política, ya no quiere ni por el uno ni por el otro, entonces eso
es lo mismo, dicen: es lo mismo.
La situación de los campesinos está mal porque hay mucha
gente endeudada, hacen crédito que se llama contratada, cré-
ditos en el Banco Agrario, hacen créditos en la Federación y
529 CNMH-CIMA, entrevista 0030, maciceño adulto, Mercaderes, Cauca, 2015.
530 CNMH-CIMA, entrevista 0031, mujer joven, Popayán, Cauca, 2015.
395
Crecer como un río
batallan pues para quedar bien, pero es que como le digo, no
hay una renta; el café era bueno, fue muy bueno, no le quitemos
eso, pero los precios últimamente están muy caídos. Es que diga
de dos dólares, de 2.20 que estuvo más o menos hace dos años,
un año y medio, está a 1.26 y el abono subió, la comida subió, el
arroz subió, los peones suben, ya no es rentable531.
- El problema está en la falta de apoyo, porque la gente cam-
pesina quiere trabajar; quieren hacer panela, los grupos organi-
zados quieren trabajar, pero no hay apoyo de nadie; uno va a la
Alcaldía y dicen que no hay recursos y así es para todo. La situa-
ción económica como que no ha sido muy buena, porque antes
sí, el CIMA le aportaba a los grupos con chagras, eso era bueno,
entonces la gente tenía lo de la carne, tenían pollos o curíes, co-
nejos, pues por lo menos para el sustento familiar al diario uno
tenía la comida ahí, pero ahorita no532.
- Frente a la defensa y exigibilidad de los derechos humanos
es necesario reconocer que el CIMA se la ha jugado a hacer au-
diencias públicas; que es uno de los pioneros en hacer audiencias
públicas en defensa de los derechos humanos donde se le exige al
Gobierno o a las instituciones del Gobierno que den razón frente
a las diferentes violaciones a los derechos humanas como: ma-
sacres, asesinatos, desapariciones forzadas, falsos positivos, ame-
nazas, detenciones arbitrarias, etc., de compañeros que han sido
perseguidos por el establecimiento nacional.
- En estos últimos diez años el CIMA ha venido jugando un
papel muy importante en rechazar la minería. Como organiza-
ción nos hemos visto en la obligación de poner el pecho y hacer
frente a la ‘locomotora minera’ que ese es otro flagelo igual o
peor que el narcotráfico; que ataca directamente al sector cam-
pesino productivo533.
- El CIMA se la está jugando por el tema minero, han tomado
el modelo de hacer audiencias públicas y foros en el tema de
531 CNMH-CIMA, entrevista 0003, maciceño adulto mayor, San Pablo, Nariño, 2015.
532 CNMH-CIMA, entrevista 0029, maciceña adulta, Santa Rosa, Cauca, 2015.
533 CNMH-CIMA, entrevista 0030, maciceño adulto, Mercaderes, Cauca, 2015.
396
A pesar de todo lo que se ha dicho, unas palabras finales
minería junto a otras organizaciones. El problema es que frente
a la minería artesanal se discute un poco más por las mismas
dinámicas que se dan, pues es que de la artesanal depende tam-
bién alguna gente534.
- Claro, entonces dicen: listo, digámosle no a la minería, pero
miremos un poco la artesanal para no ser fuertes, no ser duros y
no atentar con la economía de una comunidad que en realidad la
necesita. Entonces con esa economía artesanal no es tan fuerte la
oposición, sin embargo, también afecta los derechos ambientales
y territoriales en ciertas comunidades.
Como les digo, todo esto es un cruce de sentimientos, ¿no? Hay
cosas que se han logrado y eso da satisfacción personal y satisfac-
ción para la comunidad; pero también hay frustraciones, ¿no? De
que no se han logrado cosas y que no se ha logrado constituir en
últimas una fuerza porque se nos desbarató, durante todo el tiem-
po que nos tocó –dijo un compañero– mermarle al discurso, pues
fue la presencia paramilitar acá en Mercaderes y que entonces,
pues, estuvimos al borde de la muerte, pues estuvimos amenaza-
dos, estoy amenazado535.
- Esta trayectoria nos ha dado logros como la articulación del
proceso del Macizo Colombiano y con otros procesos, el plan-
tearse la reivindicación de necesidades, pero también dar un
salto a unas proyecciones políticas y, quizá lo más importante, el
aprendizaje de la movilización como la única herramienta que
permitió poner a los campesinos, indígenas, afro, profesores,
estudiantes y sindicalistas en un escenario de interlocución di-
rectamente con el Estado.
- Es cierto que los jóvenes de ahora ya no tenían como esa
misma gana de hacer parte de una organización social por muy
cultural que así pareciera, pero también lo es que se ha hecho
acompañamiento, el CIMA ha estado ahí presente, y política-
mente ha estado haciendo incidencia. Además, también es cier-
534 CNMH-CIMA, entrevista 0006, maciceño adulto, 2015.
535 CNMH-CIMA, entrevista 0030, maciceño adulto, Mercaderes, Cauca, 2015.
397
Crecer como un río
to que muchas de las características del joven campesino CIMA
se mantienen; su fuerza, su capacidad de asumir liderazgo, su
empuje por el cambio, su rebeldía para lograr un mundo me-
jor, el trabajo, porque los jóvenes del campo amamos nuestro
territorio, amamos nuestra tierra, nos identifica también nuestra
cultura, nuestra forma de pensar, de actuar, acerca de los que
realizamos y estamos trabajando. Para los jóvenes CIMA desde
el territorio se crea identidad, implica sostenibilidad, acogida,
defensa porque lo defendemos. Implica querer construir paz en
nuestros lugares donde habitamos536.
- A todos los que pertenecemos a Macizo Joven el CIMA nos
ha dado todo. El CIMA es una familia muy bacana porque nos
ha tenido en cuenta para darnos nuestras primeras experien-
cias en cuanto a trabajo, nos ayudó en la experiencia, el cono-
cimiento, a cambiar de pensamiento de que el joven no está
simplemente para bailar, para estar vagando, sino que también
para pensarse capaz de cambiar una realidad que tiene el país.
El CIMA nos ha dado amigos, nos ha dado nuevos hogares por-
que a cada localidad donde uno va lo conocen; uno se queda
en la casa de amigos –como uno más de la familia– entonces
es muy interesante eso. El CIMA lo ha llevado a uno a conocer
diferentes lugares y ante todo nos enseñó a ser líderes; muy
importante eso: a ser líderes y creo que eso ha sido uno de los
mejores regalos que el CIMA nos ha dado.
Tal vez una recomendación es que dentro del CIMA en sí se
presenta la debilidad de que tal vez nos hemos mentalizado que
cada cual trabaja en su proceso cuando todos somos parte del
CIMA. Esa mentalidad ha generado de que dentro del CIMA
en sí haya una división porque, por ejemplo, los jóvenes no co-
nocemos en sí qué es lo que trabajan las Mujeres Maciceñas,
los jóvenes no conocemos a muchos de agrosembradores, ¿sí?
Y no se han buscado los espacios de encontrarse con los otros
procesos y compartir537.
536 CNMH-CIMA, entrevista 0031, maciceña joven, Popayán, Cauca, 2015.
537 CNMH-CIMA, entrevista 0037, maciceño joven, San Sebastián, Cauca, 2015.
398
A pesar de todo lo que se ha dicho, unas palabras finales
- Del mismo modo, una de las tareas es volver a convivir con
la gente en cada una de nuestras regiones, de nuestras veredas,
de nuestros corregimientos. Estar más en ese contacto de la
capacitación y de la formación, llegar con el taller -como lo
hacíamos en sus inicios- de derechos humanos, cómo volvemos
a trabajar los planes de vida que a veces se quedaron ahí en el
papel, sabiendo que en esos planes de vida que construíamos
hay cosas importantes que debemos retomarlas. También hay
que buscar la forma en que la figura de Fundecima no nos opa-
que el CIMA, porque mucha gente quiere llegar a Fundecima,
pero hay que ver cómo le apostamos desde lo personal, desde
lo comunitario, desde el comité, desde la Junta de Acción Co-
munal cómo le apostamos a fortalecer esa figura grande que
es el Comité de Integración del Macizo Colombiano y no sólo
su ente técnico.
Hay que seguir fortaleciendo la parte comunitaria y que al
llegar a estos espacios político-electorales no perdamos la visión
social que tenemos. O sea, que el partido tradicional no nos
pierda, porque si no, los procesos irán decayendo cada día más,
porque si nos dejamos absorber por estos pensamientos diferen-
tes a los nuestros, que es el trabajar por la comunidad, trabajar
por nuestro territorio, entonces es seguir en la construcción de
siempre tener en nuestro pensamiento y en nuestro accionar el
proceso social comunitario538.
- Como organización estamos progresando mucho, hemos cre-
cido y hemos llegado a espacios de discusión muy amplios, hasta
tener incidencia en los territorios que es desde donde se construye
todo, es nuestra base y hay que fortalecerla, fortalecer las comuni-
dades, y defender el territorio539.
- Es un proyecto de vida, CIMA significa vivir y defender el
territorio al verle encontrado un sentido a esa lucha social que
muchos la venían haciendo de una manera desarticulada, y al
llegar a esta gran organización, ya no estuvieron solos, si no que
538 CNMH-CIMA, entrevista 0039, maciceña adulta, Bolívar, Cauca, 2015.
539 CNMH-CIMA, entrevista 0031, maciceña joven, Popayán, Cauca, 2015.
399
Crecer como un río
hubo un grupo de personas; campesinos y campesinas que em-
pezamos a trabajar, a darle ese sentido de defender el gran terri-
torio que tenemos. Hoy en día creemos que tenemos el derecho,
porque todos le hemos aportado a esta construcción de país. Por
eso le hacemos el llamado a algunos compañeros y compañeras
que han tenido que ausentarse de su territorio por el trabajo
mismo que tienen en la organización para que realmente aterri-
cemos ese proyecto de vida en la práctica540.
- Cuando salgo a las movilizaciones ya no voy solo, voy con otros
compañeros, el CIMA me ha dejado grandes amigos, diría yo,
¡una gran familia! Una que se tiene respeto, está siempre buscan-
do la forma de organizarse y proponer, una que agrupa a varias
personas con variedad de pensares, de distintas comunidades y
diversidad de culturas que en su conjunto conforman la forma de
ser y sentir maciceño.
Ese afecto que hay entre compañeros y compañeras es muy
bonito, se comparte mucho, en los momentos difíciles eso era
el abrazo del uno, el abrazo del otro, momentos en los que uno
dice: si yo no hubiese estado en la organización pues... quién
sabe de pronto ni viviría ya, o quién sabe. También cuando ha-
cemos eventos convivimos en una hermandad muy bonita, en
el CIMA no hay preferencia para nadie, aquí todos somos igua-
les: campesinos, indios, negros, pobres, blancos, ricos, todos lo
mismo. El CIMA es una organización interétnica, yo creo que
se ha logrado mucho, porque una organización donde caben
todos y todas (negras, indias, campesinas) es importante por-
que es un reconocimiento541.
- El CIMA es una gran familia que me ha abierto los ojos.
Siempre hay que repetirlo: este territorio es nuestro, y que de-
bemos seguirlo defendiendo, porque es aquí donde hemos na-
cido, es aquí donde nos hemos organizado como familia, como
organización. Aquí es donde están nuestras raíces, no nos que-
remos ir de aquí, y en cambio queremos que nos dejen vivir en
540 CNMH-CIMA, entrevista a 0011, maciceño adulto, La Unión, Nariño, 2015.
541 CNMH-CIMA, entrevista, maciceño adulto, líder del CIMA, 2015.
400
A pesar de todo lo que se ha dicho, unas palabras finales
paz. Han sido muchas enseñanzas. También ha sido esa satisfac-
ción, de entregarse totalmente a la organización, al proceso, y
lo hemos demostrado542.
- [¿Qué cree que falta por decir?] ¡Que viva el CIMA!543
542 CNMH-CIMA, entrevista 0011, maciceño adulto, 2015.
543 CNMH-CIMA, entrevista 0031, maciceña Joven, Popayán, Cauca, 2015.
401
Infografía. Participación política
del CIMA, hechos victimizantes y
restitución de tierras. Municipios del
sur del Cauca y norte de Nariño
NÚMERO DE HECHOS VICTIMIZANTES
NÚMERO DE HECHOS VICTIMIZANTES TOTAL
TOTAL PO
EN MUNICIPIOS
EN MUNICIPIOS CIMA
CIMA HECHO
HECHO VI
Número de hechos victimizantes en municipios CIMA
AÑO AÑO
TOTAL TOT
POPAYÁN - 208 el el
- 208
POPAYÁN tambo- 181
tambo BOLÍVAR -- 145
- 181 BOLÍVAR 145 patÍa- -143
patÍa MERCADERES
143 MERCADERES - 132 TIMBÍO
- 132 - 77 - 77 SANTASANTA
TIMBÍO ROSA -ROSA
75 -BALBOA - 58 - 58
75 BALBOA
EL ROSARIO- 53 53 lala
EL ROSARIO- vega-5151
vega- almaguer- 49
almaguer- 49 la sierra-4848
lasierra- rosas- 36 36
rosas- sotarÁ- 30 30 sucre-sucre-
sotarÁ- 23 23 san pablo- 22
san pablo- 22
FLORENCIA- 17 la unión- 16 ARBOLEDA- 15 san lorenzo- 15 san sebastiÁn- 13 Argelia- 9 colón- 7
FLORENCIA- 17 la unión- 16 ARBOLEDA- 15 san lorenzo- 15 san sebastiÁn- 13 Argelia- 9 colón- 7
ALBÁN- 4 buesaco- 2 cajIbÍo- 2 pasto- 2 Taminango- 2 Guapi- 1 Samaniego- 1
ALBÁN- 4 buesaco- 2 cajIbÍo- 2 pasto- 2 Taminango- 2 Guapi- 1 Samaniego- 1
HECHOS VICTIMIZANTES TOTAL VO
EN victimizantes
Hechos CONTRA
HECHOS DELen CIMA
VICTIMIZANTES contra del CIMA MIEMBROS
TOTAL
EN ACCIÓN
CONTRABÉLICA DEL CIMA
amenaza colectiva asesinato selectivo DAÑO EN BIEN CIVIL MIEMB
40
ACCIÓN BÉLICA amenaza colectiva
5 31
asesinato selectivo
2
DAÑO EN BIEN CIVIL
A.C
40
desplazamiento forzado detención arbitraria
5 estigmatización
31 HURTO
2 C.M
14
desplazamiento forzado 16
detención arbitraria
4
estigmatización
1
HURTO
A.C
14
lesiones MASACRE 16 PERSECUCIÓN 4 SECUESTRO 1 C.M
lesiones 2 MASACRE 6 PERSECUCIÓN 2 3
SECUESTRO
A.C
2 6 2 3 C.M
*1 DE LOS CASOS NO SE LOGRÓ IDENTIFICAR
403
*1 DE LOS CASOS NO SE LOGRÓ IDENTIFICAR
Crecer como un río
Total
TOTALpor años
POR del
AÑOShecho victimizante
DEL RES
HECHO VICTIMIZANTE POR
f.a.d.e: FUERZAS ARMADAS DEL ESTADO // g.A.D: g
TOTAL
TAL POR AÑOS DELPOR AÑOS DEL RESPONSABLES RES
HECHO
CHO VICTIMIZANTE
AÑO TOTAL
VICTIMIZANTE PO
POR MODALIDADACCIÓN BÉL
BALBOA - 58
ACCIÓN BÉLICA agresiónACCIÓN BÉ
TOTAL - 58
BALBOA AÑO TOTAL
f.a.d.e-13 f.
g.a.d- 9 g.
gue.- 1 asesinatog
par.- 0 pa
san pablo- 22
asesinato selectivo atentado terrori
asesinato
an pablo- 22 f.a.d.e - 32 f.
g.a.d - 721 g.
gue. - 87 g
par. - 55 desaparic
pa
colón- 7
desaparición forzada detención arbitra
desaparic
colón- 7 f.a.d.e - 0 f.
g.a.d - 4 g.
gue. - 0 g
par. - 2 masacrepa
Samaniego- 1 masacre Persecución
masacre
f.a.d.e - 9 94
s.i* f.
amaniego- 1 g.a.d - 72 g.
s.i* 94 * sin
gue. - 30identificar g
* sin identificar par. - 30 94
s.i* pa
* sin identificar
TOTAL VOTOS A FAVOR DE CANDIDATOS CAN
TAL VOTOS A FAVOR
MIEMBROS DE OCANDIDATOS
ALIADOS DEL CIMA CANDIDATOS
Total votos a favor de candidatos miembros o aliados del CIMA Y ELEG
OC
MBROS O ALIADOS
TOTAL VOTOSDEL CIMA
A FAVOR DE CANDIDATOS O CON ALIANZA CIMA CA
N CIVIL MIEMBROS1992 O ALIADOS DEL 1994 CIMA 1997 OC
1992 1994 total 1997
2
total total
total total total
CIVIL A.C1992 1848 A.C1994 5463 A.C1997 8466 133
A.C 1848 A.C 5463 A.C 8466 CANDIDATOS
2
total total total
C.M 1854 C.M 3754 C.M 4447 CONCEJO MUNICIPA
C.M 1854 A.CC.M 1848
3754 A.C
C.M 5463
4447 A.C 8466
O
C.M 2000 1854 C.M2003 3754 C.M2007 4447
1 A.C
2000
total
13971 A.C
2003
2000 13971
A.C 10601
total
total
2007
total
total
A.CA.C20038114
10601
total
A.C2007 8114
TRO 1 C.M 10601 C.M
A.CC.M
total
10601
2856
13971
C.M
C.M
A.C
total
2856
4358
10601
C.M
A.C
total
4358
8114
RO
3 2011
total
C.M 2011 10601
total general
total
C.M
total
total general
general
2856 C.M 4358
total general de los
95704 155 candidatos
3 A.C95704
A.C 15870 A.C
A.C 64333
15870 64333
2011 total general total general 77 fueron elegidos concejales
C.M 7083 C.M
C.M
total
31371
7083 C.MVOTOS
31371 VOTOS 9 fueron elegidos alcaldes
A.C 15870 A.C 64333 95704 2 de ellos asesinados
A.C: ALCALDÍA MUNICIPAL // C.M: CONCEJO MUNICIPAL
C.M 7083 C.M// C.M: CONCEJO
A.C: ALCALDÍA MUNICIPAL 31371MUNICIPAL VOTOS
A.C: ALCALDÍA MUNICIPAL // C.M: CONCEJO MUNICIPAL
404
Infografía. Participación política del CIMA, hechos victimizantes y restitución
de tierras. Municipios del sur del Cauca y norte de Nariño
f.a.d.e:f.a.d.e:
FUERZASFUERZAS ARMADAS
ARMADAS DEL ESTADO
DEL ESTADO // g.A.D:
// g.A.D: gRUPOS
gRUPOS ARMADOS
ARMADOS DESCONOCIDOS
DESCONOCIDOS // GUE:
// GUE: GUERRILLA
GUERRILLA // PAR:
// PAR: PARAMILITARES
PARAMILITARES
Responsables por modalidad
RESPONSABLES
RESPONSABLES
POR
f.a.d.e: POR
FUERZAS MODALIDAD
MODALIDAD
ARMADAS DEL ESTADO // g.A.D: gRUPOS ARMADOS DESCONOCIDOS // GUE: GUERRILLA // PAR: PARAMILITARES
RESPONSABLES
ACCIÓN
ACCIÓN BÉLICA
BÉLICA agresión
agresión amenaza
amenaza amenaza
amenaza colectiva
colectiva
POR MODALIDAD f.a.d.e-13
f.a.d.e-13
g.a.d-g.a.d-
9 9
f.a.d.e-11
f.a.d.e-11
g.a.d-0 0
g.a.d-
f.a.d.e-5
f.a.d.e-5
g.a.d-
g.a.d- 35 35
f.a.d.e-13
f.a.d.e-13
g.a.d-
g.a.d- 6 6
gue.-gue.-1 1 gue.-gue.-0 0 gue.-6
gue.-6 gue.-1
gue.-1
ACCIÓN BÉLICA par.-par.-0 agresión
0 par.-par.-0 0 amenaza par.-44
par.-44 par.-53
par.-53
amenaza colectiva
asesinato
asesinato selectivo
selectivo atentado
atentado terrorista
terrorista DAÑO
DAÑO EN BIEN
EN BIEN CIVILCIVIL desplazamiento
desplazamiento forzado
forzado
f.a.d.e-13 f.a.d.e-11 f.a.d.e-5 f.a.d.e-13
f.a.d.e
- 32 - 32 f.a.d.e -0 f.a.d.e - 4 f.a.d.e-1
g.a.d- 9 f.a.d.e
g.a.dg.a.d
- 721- 721
f.a.d.e
g.a.d- 0- 0
g.a.dg.a.d
-3 -3
f.a.d.eg.a.d-
g.a.dg.a.d
- 4 35
-1 -1
f.a.d.e-1
g.a.d-
g.a.d- 9 9
g.a.d- 6
gue.- 1 gue. gue. - 87 - 87 gue.-gue.gue.
- 01 - 1 gue.
gue. - 0 gue.-6
- 0 gue.-4
gue.-4 gue.-1
par.- 0 par. par. - 55 - 55 par.-par.-par.-
00 0 par.par. 0 -0
- par.-44 par.-1
par.-1 par.-53
desaparición forzada detención arbitraria estigmatización lesiones
asesinato selectivo
desaparición forzada atentado terrorista
detención arbitraria DAÑO EN BIEN CIVIL
estigmatización lesiones desplazamiento forzado
f.a.d.ef.a.d.e
-0 -0 f.a.d.ef.a.d.e
- 40- 40 f.a.d.e
f.a.d.e - 0 - 0 f.a.d.e-2
f.a.d.e-2
f.a.d.e - 32 g.a.dg.a.d
-4 -4 f.a.d.e
g.a.d-g.a.d
-07 - 7 -f.a.d.e
3 -3 - 4
g.a.dg.a.d g.a.d-
g.a.d- 9 9 f.a.d.e-1
g.a.d - 721 gue. gue.
-0 -0 g.a.dgue.- 3gue.
-0 -0 gue.gue.0 -0 - 1
- g.a.d gue.-3
gue.-3 g.a.d- 9
gue. - 87 par. par.
-2 -2 gue.par.-
-1 0
par.- 0 par.par.0 -0 - 0
- gue. par.-4
par.-4 gue.-4
par.masacre
- 55
masacre Persecuciónpar.- 0
Persecución secuestro
secuestro par. - 0 extorsión
extorsión par.-1
f.a.d.e
f.a.d.e - 9 - 9 f.a.d.e
f.a.d.e -0 -0 f.a.d.e
f.a.d.e -0 -0 f.a.d.e-0
f.a.d.e-0
desaparición forzada g.a.dg.a.d
- 72 - 72
detención arbitraria g.a.dg.a.d
-2 -2 g.a.dg.a.d
estigmatización -3 -3 g.a.d-
lesiones
g.a.d- 0 0
i* s.i* 94 94 gue. gue.
- 30 - 30
par. - 30
gue.gue.
-0 -0
par.- 0
gue.gue.
-3 -3
par. - 8
gue.-0
gue.-0
par.-1
* sin identificar
* sin identificar f.a.d.e - 0 par. - 30 f.a.d.e
par.-- 40
0 par. - f.a.d.e
8 -0 par.-1 f.a.d.e-2
g.a.d - 4 g.a.d - 7 g.a.d - 3 g.a.d- 9
gue. - 0 gue. - 0 gue. - 0 gue.-3
par. CANDIDATOS
-2
CANDIDATOS YY ELEGIDOS
par.- 0
ELEGIDOS CIMA
CIMA par. - 0 par.-4
masacre
OO CON
CON ALIANZA
ALIANZA CIMA
CIMA
PersecuciónCIMA o con secuestro extorsión
Candidatos y elegidos alianza CIMA
f.a.d.e - 9 f.a.d.e - 0 f.a.d.e - 0 f.a.d.e-0
g.a.d - 72 g.a.d - 2
133 g.a.d - 3 g.a.d- 0
gue. - 30 133 gue. - 0
CANDIDATOS gue. - 3 gue.-0
CANDIDATOS
par. - 30 CONCEJOpar.- 0
MUNICIPAL par. - 8 par.-1
CONCEJO MUNICIPAL
2222
CANDIDATOS
CANDIDATOS Y ELEGIDOS CIMA CANDIDATOS
alcaldía MUNICIPAL
alcaldía MUNICIPAL
O CON ALIANZA CIMA
de los 133
de los
155 candidatos BolÍvar
Bolivar
15577 fueron
candidatos
CANDIDATOS BolÍvar
Bolivar
es el municipio que más aporta elegidos
elegidos concejales es el24municipio que más aporta elegidos
77 fueron CONCEJO
elegidos MUNICIPAL
concejales concejales
9 fueron elegidos alcaldes 24 concejales
9 fueron elegidos alcaldes 3 alcaldes
2 de ellos asesinados 3 alcaldes
2 de ellos asesinados
22 SIGUE ATRÁS
SIGUE ATRÁS
CANDIDATOS
alcaldía MUNICIPAL
405
Crecer como un río
CANDIDATOS Y ELEGIDOS CIMA
O CON ALIANZA CIMA
Candidatos y elegidos CIMA o con alianza CIMA
ALIANZA DEMOCRÁTICA M-19 Afro AICO
ALCALDÍA - 0 Concejo - 2 - 2 ALCALDÍA - 0 Concejo - 1 - 1 ALCALDÍA - 0 Concejo - 1
MOVIMIENTO POLÍTICO COMUNAL Y
COMUNITARIO DE COLOMBIA psun
MOVIMIENTO COLOMBIA VIVa
ALCALDÍA - 1 Concejo - 2 - 1 ALCALDÍA - 0 Concejo - 1 ALCALDÍA - 0 Concejo - 1
PARTIDO LIBERAL PARTIDO verde
ALCALDÍA- 3 - 1 Concejo - 20 - 9 ALCALDÍA - 0 Concejo - 5 - 1
MOVIMIENTO PARTICIPACIÓN COMÚN MPC MOVIMIENTO POPULAR UNIDO MPU
ALCALDÍA- 4 - 1 Concejo - 12 - 9 ALCALDÍA - 0 Concejo - 1 - 1
ASI
ALCALDÍA - 5 - 4 Concejo - 41 - 28
406
Infografía. Participación política del CIMA, hechos victimizantes y restitución
de tierras. Municipios del sur del Cauca y norte de Nariño
xxxx partido político
CON VEN CI ONE S
ALCALDÍA - 2 - 0 Concejo - 2 - 2
candidatos
ELEGIDOS
MOVIMIENTO CONVERGENCIA
ALTERNATIVA DEMOCRÁTICA coalición CIUDADANA
ALCALDÍA - 0 Concejo - 4 - 3 ALCALDÍA - 1 - 0 Concejo - 0 ALCALDÍA - 0 Concejo - 1
N
MOVIMIENTO UNIONISTA POLO DEMOCRÁTICO ALTERNATIVO
ALCALDÍA - 1- 1 Concejo - 2 - 1 ALCALDÍA- 2 - 0 Concejo - 17 - 3
PARTIDO CONSERVADOR PARTIDO POLO DEMOCRÁTICO INDEPENDIENTE
ALCALDÍA - 0 Concejo - 5 - 4 ALCALDÍA - 0 Concejo - 4 - 3
OTROS MOVIMIENTOS PARTIDO CAMBIO RADICAL COLOMBIANO
ALCALDÍA- 3 - 2 Concejo - 7 - 7 ALCALDÍA - 2- 0 Concejo - 2 - 2
PARTIDO VIRAJE SOCIAL PVS MOVIMIENTO vía alterna total candidatos y elegidos
ALCALDÍA - 0 Concejo - 2 - 1 ALCALDÍA - 0 Concejo - 2 - 2
155 - 86
407
Crecer como un río
DATOS DE LA UNIDAD DE RESTITUCIÓN
DE TIERRAS
Datos CORTE
de la unidad 13 FEB.de2017
de restitución tierras corte 13 feb. 2017
Suma de Número Suma de Número Suma de Número
de Titulares de PREDIOS de SOLICITUDES
CA U C A
2197 2893 3151
A
NARIÑO
3932 5746 6207
NACIONAL
68106 85192 100797
Fuente: Elaboración propia con base en información de la base de datos de violaciones
graves a los DD.HH. e infracciones graves al DIH, de la Registraduría General de la
Nación y del CIMA. Diseño: Juan Sebastián Sanabria.
os
408
SIGLAS
Ordeurca - Organización para el Desarrollo Urbano y Campesino
del Cauca
ACIN - Asociación de Cabildos Indígenas del Norte del Cauca
ACP - Acción Cultural Popular
ANUC – Asociación Nacional de Usuarios Campesinos
ANUC-UR – Asociación Nacional de Usuarios Campesinos Uni-
dad y Reconstrucción
AGROPENCA - Asociación de Pequeños y Medianos Agricultores
del Cauca
Asoinca – Asociación de Institutores y Trabajadores de la Educa-
ción del Cauca
Asojuntas - Asociación Municipal de Juntas de Acción Comunal
Asprounión - Asociación de Productores de Café de La Unión,
Nariño
Bacrim - Bandas criminales posteriores a la desmovilización
paramilitar
BSA - Bloque Social Alternativo
CEB - Comunidades Eclesiales de Base
Cecora – Central de Cooperativas del Sector Agropecuario
Cedenar - Centrales Eléctricas de Nariño
CERAC - Centro de Recursos para el Análisis de Conflictos
CIMA – Comité de Integración del Macizo Colombiano
CNA – Coordinador Nacional Agrario
409
Crecer como un río
CNMH – Centro Nacional de Memoria Histórica
Corfas – Corporación Fondo de Apoyo de Empresas Asociativas
Coinca - Cooperativa Integral Campesina de Colombia
Corfeinco - Asociación mutual creada por los trabajadores del
Incora
Cosurca - Cooperativa del Sur del Cauca, Cosurca. Constituida
por pequeños productores campesinos del sur del Cauca que
trabajan en función del mercado justo.
CRC - Corporación Autónoma Regional del Cauca
CRIC - Consejo Regional Indígena del Cauca
CUT - Central Unitaria de Trabajadores
DAS - Departamento Administrativo de Seguridad Nacional
DD. HH.- Derechos humanos
DIH - Derecho Internacional Humanitario
DPS - Departamento para la Prosperidad Social
ELN - Ejército de Liberación Nacional
Emcoba - Empresa comunitaria del municipio de Buenos Aires
ESMAD - Escuadrón Móvil Antidisturbios
FAN - Federación Agraria Nacional
FARC-EP - Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia Ejérci-
to del Pueblo
Fensuagro – Federación Nacional Sindical Unitaria Agropecuaria
FER-sin permiso - Frente Estudiantil Revolucionario
Fumanorte - Fundación Macizo Colombiano Norte de Nariño
Fundecima - Fundación Estrella Orográfica del Macizo Colombiano
Fundesuma - Fundación del Suroccidente y Macizo Colombiano
G-3 - Grupo especial de inteligencia estratégica creado por el DAS
Ideam - Instituto de Hidrología, Meteorología y Estudios Ambientales
Idema - Instituto de Mercadeo Agropecuario
INA - Instituto Nacional de Abastecimiento
Incoder – Instituto Colombiano de Desarrollo Rural
Incora – Instituto Colombiano de Reforma Agraria
INS – Instituto Nacional Sindical
JAC - Junta de Acción Comunal
JTC - Juventud Trabajadora de Colombia
410
SIGLAS
JUCO – Juventud Comunista Colombiana
M-19 – Guerrilla del Movimiento 19 de abril
MI MACIZO - Movimiento Social y Político Mi Macizo
Minga - Asociación para la Promoción Social Alternativa
ML- Marxista Leninista
MOIR - Movimiento Obrero Independiente y Revolucionario
PCML - Partido Comunista Marxista Leninista
PLA - Comando Pedro León Arboleda
PNR - Plan Nacional de Rehabilitación
POS - Plan Obligatorio de Salud
Pupsoc - Proceso Popular de Unidad del Suroccidente Colombiano
SUIPPCOL - Programa Suizo para la Promoción de la Paz en
Colombia
TCAM - Territorio Campesino Agroalimentario
UNP - Unidad Nacional de Protección
ZRC - Zonas de Reserva Campesina
411
Recordar los caminos recorridos en el CIMA evoca alegría y tristeza. En el caminar del
CIMA se han vivido momentos que han sido tristes; ha habido muertos como el asesinato
de Enoc Samboní, señalamientos, amenazas, desplazamientos forzados, y eso es algo
triste para recordar. Se recuerda con algo de nostalgia el antes, como un espacio donde
había más tierra, menos personas, donde cada quien tenía su tierra y se sembraba sin
químicos; se daba el maíz, el fríjol, la yuca, el plátano y el café. También se recuerdan las
necesidades que había: la tierra muchas veces no era propia, hacía falta conectar a las
poblaciones a través de vías, tecnología y medios de comunicación; hacían falta escuelas y
hospitales, energía eléctrica. Muchas de esas necesidades aún persisten, y la movilización
si bien ayudó a resolver algunas de estas, desde el Estado y sectores políticos tradicionales
se estigmatiza al campesino como guerrillero y se le persigue. Por otra parte, da alegría
recordar y ver que el CIMA sigue vivo, que han nacido nuevos líderes, que seguimos en pie
y somos una organización que funciona, que ha sido una experiencia muy gratificante,
que ha permitido conocer muchos lugares, encontrarse en ella con diferentes personas,
compartir con ellas, eso ha sido muy enriquecedor. El CIMA más que un territorio es
comunidad, una comunidad que se vive y se siente representada por esta organización.
El CIMA le ha dejado a quienes han hecho parte de él una formación; ha brindado
una oportunidad para sumarse a una lucha por la defensa de derechos; ha enseñado
los derechos que tienen las personas como mujeres, como campesinos, como personas
viviendo dentro de un territorio; ha enseñado a exigir y defender esos derechos. Porque
cuando se defienden los derechos se puede vivir mejor. Si no se defienden como mujer,
como persona, no se puede vivir bien. Y hoy queremos seguir en nuestro territorio,
construyendo Territorios Campesinos Agroalimentarios, Territorios Interculturales,
Zonas de Reserva Campesina Alimentaria… queremos seguir luchando por nuestro
territorio y por nuestros derechos.
Este un relato construido a varias voces con memorias para que las futuras generaciones
conozcan lo que aquí ha pasado, y mucha gente, que tal vez desconocen lo que se vivió
años atrás por la violencia, también conozcan nuestra historia. Este proceso de memoria ha
dejado ver la necesidad de seguir fortaleciendo el CIMA en lo local y regional, de fortalecer
el papel de las mujeres en la organización, tener un espacio propio en la política, pero
también posibilitó encontrar que se ha alcanzado un reconocimiento de la organización a
nivel nacional e internacional que le ha permitido un buen posicionamiento.
ISBN obra completa: 978-958-8944-79-1
ISBN volumen: 978-958-8944-81-4