Jesús en el cine
Artículos
Como en un film. Luca Marcóra
La representación de la imagen de Jesús en el cine. Josep Mascaró
El rostro de Cristo en el cine. Javier García
De aquellos días... CUANDO EL CINE RELIGIOSO ESTABA DE MODA
por Rainer Muñón
JESUCRISTO Y EL HECHO CRISTIANO EN EL CINE
JESUCRISTO EN EL CINE. (Más de cien películas comentadas sobre el
hecho cristiano
Jesús, estrella de cine
CRISTO EN EL CINE Mariano Silva
El rostro de JESÚS en el cine Eduardo Ojeda
Las Iglesias no tienen la exclusividad de Jesús. Micael Vier
Eligen las películas “más católicas” de todos los tiempos
JESUCRISTO Y EL HECHO CRISTIANO EN EL CINE
LAS PELÍCULAS MÁS CATÓLICAS ELEGIDAS POR LOS LECTORES DE
ACI PRENSA
La visión atea de Cristo: Pasolini y Buñuel Giaime Pala
Jesús en el cine. Jose M. Vidal
Como en un film
Luca Marcóra
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Desde los orígenes hasta las superproducciones hollywoodienses de la
posguerra tratamos de descubrir cómo ha traducido en imágenes el séptimo
arte la pregunta que Jesús dirigió hace dos mil años a sus discípulos:
«Vosotros, ¿quién decís que soy yo?»
«Su mayor mérito... Era la única película de ese tipo que no contenía la
figura de Jesús. No hay ninguna huella de cristianismo en Espartaco. Había fe,
pero no era el cristianismo. Si hubiera que recompensar a Kirk Douglas por su
valor habría que hacerlo por haber realizado una película como aquella sin
Jesús... ¡pero con Kubrick!».
Con estas palabras recordaba sir Peter Ustinov la importancia del gran
Stanley Kubrick en la película que reconstruye su biografía (Stanley Kubrick, a
life in picture, Jan Harlan, EEUU 201). Pero la frase, referida a la histórica
superproducción Espartaco, dirigida en 1960 por Kubrick, producida e
interpretada por Kirk Douglas, es irónicamente reveladora de otro dato de
hecho: la figura de Cristo se había vuelto hasta tal punto recurrente en el cine a
caballo entre los años 50 y 60, y en particular en las películas históricas
producidas por Hollywood, que casi podía ser identificada en cualquier película,
aunque fuese sólo utilizada como ilustre comparsa allí donde no se trataba
directamente de su vida terrena.
El por qué de esta presencia constante está claro: Jesús, el Hijo de Dios
hecho hombre, precisamente a causa de su carnalidad, se hizo representable
en cualquier forma de arte figurativo. Tratemos de recorrer en estas páginas,
aunque sea de forma resumida, más de cien años de historia del cine para
descubrir cómo han tratado los directores de responder, a través de imágenes,
a aquella pregunta decisiva que Jesús mismo dirigió a sus apóstoles hace dos
mil años, pero que alcanza todavía hoy a cualquiera que no quiera dejar en
suspenso la identidad de ese único Hombre en la historia que ha dicho ser
Dios: «Vosotros, ¿quién decís que soy yo?».
En los orígenes del cine, la Biblia
Recorrer un arco de más de cien años de cine nos lleva hasta los albores
del séptimo arte, y no sin una motivación adecuada: el cine de los orígenes,
grosso modo desde 1895 hasta 1910, ofrece, y no sin cierta sorpresa, una
nutrida serie de películas que se centran sobre todo en el tema de la pasión de
Cristo. En 1895, año de la primera proyección pública del cinematógrafo, se
realiza la llamada Passion Léar, que lleva el nombre de su realizador, el
francés Kirchner, llamado Léar, mientras que apenas dos años más tarde, en
1897, sale a la luz la Passion Lumière (Vues représentant la vie et la Passion
de Jésus Christ), realizada por Bréteau y Hatot a cargo de los hermanos
Auguste y Louis Lumière, los mismos inventores del cine. También en 1897
se realiza en Estados Unidos The Passion Play de Vincent E. Paley, mientras
que en 1899 el Christ marchant sur les eaux del francés Georges Méliès
propone a los espectadores el milagro de Jesús caminando sobre las aguas,
realizado a través de la utilización de uno de los primeros y más sencillos
efectos especiales de los que el cine es capaz, la sobreimpresión.
Italia no se queda atrás y, en 1900, llega a las pantallas la Passione di
Gesù, llevada a cabo por Luigi Topi y Ezio Cristofari. Pero el fruto más
maduro y terminado de estas antiguas películas se debe a otro francés,
Ferdinand Zecca, que realiza, entre 1902 y 1907 la que se conoce como
Passion Pathé, que recibe su nombre de la gloriosa y pionera productora de la
película.
Todas estas obras tienen en común una ilustración bastante ingenua de
los eventos evangélicos: no son sino simples reproducciones con carácter
documental de las representaciones sacras puestas en escena durante las
fiestas populares, como la famosa de Oberammergau, en Baviera meridional.
Interpretadas por actores aficionados envueltos en mantos parecidos a
vestiduras romanas y judías y recitadas delante de telones pintados que
reproducen los lugares sagrados de Palestina, estas breves películas
desarrollan de forma resumida la historia de la salvación, sin entrar en la
esencia de una interpretación que profundice en el Misterio evocado en esos
gestos, sobre todo a causa de su breve duración, ya que la escasa longitud de
una bobina de película las limita a un máximo de diez minutos de proyección.
Pero el verdadero motivo del interés por este sujeto que, teniendo una
antigüedad de dos mil años, es siempre actual, está ligado intrínsecamente,
como han demostrado recientes estudios, a la posibilidad de articular la
narración en una serie de tableaux vivants, de cuadros vivientes, en los que se
proponen los acontecimientos más destacados de la vida de Jesús. Si las
primeras películas realizadas por los hermanos Lumière no son sino una única
toma de breve duración en la que se agota completamente un acontecimiento o
un asunto cómico, haciendo de esta forma de cada encuadre una película en sí
mismo, el único modo de obviar este límite físico es yuxtaponer dos encuadres
distintos que cuenten hechos distintos, a través de la operación que hoy
llamamos “montaje”.
Pero los primeros espectadores no tenían motivo alguno para suponer
que tal aproximación de encuadres distintos significaba establecer un vínculo
de sentido entre las imágenes, como sucede hoy en cambio de forma
totalmente automática, por ejemplo, cuando vemos un hombre que mira y, un
instante después, el objeto mirado. Para nuestros antecesores se trataba
simplemente de dos películas unidas una a continuación de la otra, pero
completamente independientes entre ellas.
En cambio, los acontecimientos de la vida de Jesús, con su sucesión
universalmente conocida para cualquiera que hubiera crecido en un ámbito
cristiano, permitían a los espectadores sin conocimiento de sintaxis
cinematográfica no perderse en el paso de un encuadre a otro, consiguiendo
así ir más allá de la simple “vista” de pocos segundos contenida en una sola
toma. De forma parecida a las vidrieras de las catedrales medievales que, por
estar hechas de imágenes, habían conseguido explicar la Biblia a los que no
sabían leer - Biblia pauperum, “Biblia de los pobres” - , así también el orden de
los eventos de la vida de Cristo permitía ir más allá de los encuadres
individuales, porque estaba claro para todos que después de la Última Cena
venían la oración en el huerto de los olivos, el arresto, el proceso ante Pilato, la
flagelación, el Vía Crucis, el Calvario, la muerte y la resurrección.
En los orígenes del cine, justamente en los mismos años de su
nacimiento, la Biblia y sus historias ejercieron, más o menos
inconscientemente, no solo una función educativa sobre las masas de
personas que se encontraban diariamente ante las pantallas del cinematógrafo,
sino una insustituible ayuda para el desarrollo de esa linealidad narrativa que
para nosotros, hoy, se ha vuelto algo banal y descontado, pero que entonces
había que inventar de la nada.
Agotados estos primeros intentos de articular la narración, llevados
después a término y codificados por el americano David Wark Griffith, la figura
de Jesús es asumida inicialmente como símbolo de paz y utilizada en películas
de protesta contra el primer conflicto mundial: en Intolerancia, de Griffith
(EEUU 1916), la Pasión de Jesús es uno de los cuatro relatos sobre la
intolerancia en la historia del mundo que constituyen la película. En
Civilization (EEUU 1916), de Thomas H. Ince, Jesús además interviene para
salvar la vida de un soldado que ha terminado en el infierno durante la guerra.
Siguiendo este camino, el relato de la vida de Jesús terminó llegando a las
superproducciones históricas de ambientación romana de gran éxito en el cine
italiano de la segunda década del siglo XX.
La película Christus, del conde Giulio Cesare Antamoro (1916), es un
ejemplo de esta investigación, muy italiana, sobre el espacio visible: aunque
todavía incierto en las elecciones narrativas y estéticas, más ligadas al pasado
que proyectadas hacia el futuro, la película no profundiza en la figura de Jesús,
y se limita a proponer una imaginería de corte popular fácilmente compartible.
Pero se propone llevar adelante la investigación en el terreno de la
organización del espacio encuadrado, de su profundidad, de los planos sobre
los que distribuir los eventos. Para hacer esto no duda en apoyarse en pasajes
cultos de obras del Beato Angélico para la anunciación, de Rafael para la
transfiguración o de Leonardo para la última cena, o en un complejo y
fascinante juego de luces y sombras, debido a la reciente introducción de la
iluminación artificial también para las escenas rodadas en el exterior. Pero
sobre todo utiliza las enormes escenografías del palacio de Pilato y las
ingentes masas de personas que seguían a Jesús, para aplicar un determinado
orden interno al encuadre, so pena de no poder utilizar y al mismo tiempo leer
la imagen misma, que hasta entonces había permanecido privada de un centro
de atención bien preciso, resultando un conjunto cuanto menos caótico de
acciones, personajes y objetos que se agitaban frente a decorados pintados
absolutamente faltos de profundidad espacial.
Un pretexto espectacular
El director que saca el máximo partido al maravilloso potencial que ofrece
la vida de Jesús, por sus prodigiosos milagros bien traducibles en ese efecto
especial que es una fuente segura de atractivo para el gran público, es el
americano Cecil B. De Mille, que, con Rey de reyes (The King of kings, 1927),
ofrece un baile de efectos luminosos, una orgía visual de esplendores y de
cataclismos para fascinar al espectador con efectos sorprendentes de la
cámara, apartándose sin embargo de cualquier aspecto de verosimilitud tanto
en la fundamentación histórica como en la profundización del retrato de Jesús,
reducido más que nunca al estereotipo de víctima inocente del odio del mundo
que sufre sin rebelarse nunca.
De Mille no deja de sentirse investido de una misión de evangelización
hacia el mundo entero que tiene que llevarse a cabo con el tomavistas, como
declara en la leyenda de comienzo: «Esta es la historia de Jesús de Nazaret. Él
mismo ordenó que su mensaje se difundiera por todo el mundo. Que pueda
este retrato jugar un papel importante en el espíritu del gran mandamiento».
Pero su finalidad es sólo hacer espectáculo, incluso a costa de forzar la verdad
histórica con tal de conseguir el resultado buscado.
Esta espectacularización de la Revelación no puede sino conducir a un
callejón sin salida; simplificar así una figura problemática como la de Cristo
significa también evitar tomar postura frente a la pregunta sobre su identidad,
eludiendo el problema a favor de una tan satisfactoria como estéril reducción
estética.
Un ulterior intento de profundización, menos banal pero siempre situable
en esta línea de plasmación de las imágenes, lo realiza en 1935 el francés
Julien Duvivier que, con su Golgotha, película hoy totalmente olvidada,
realiza una versión igualmente rebuscada y superficial de los últimos días de la
vida de Cristo, que tiene poco que ver con una profundización seria en la
identidad de aquel Hombre.
Sólo después de la Segunda Guerra mundial, sin renunciar a la dimensión
espectacular hasta aquí elaborada, el cine comenzará a acercarse a la figura
de Jesús con una mirada más problemática ¿indagadora, inquiridora?, también
por la imposición de una cultura más laica y menos religiosa que, a su modo,
no quiere sin embargo omitir, aún con todas las contradicciones que será capaz
de producir en el curso de los años, una toma de postura con respecto a la
identidad de aquel Hombre.
El Evangelio en Cinemascope
Durante los años 60, en el breve espacio de cinco años, Hollywood sacará
a la luz dos superproducciones dedicadas a la vida de Jesús, sobre la estela de
la vuelta a la gran pantalla del gran espectáculo ofrecido por el género histórico
para contrarrestar la prepotente afirmación de la televisión y el consiguiente
vacío de las salas de cine. Estas dos películas, siendo tan cercanas en el
tiempo, encarnan a la perfección las dos almas del cine moderno. Por un lado
la que, después de la gran lección del neorrealismo italiano, tiende cada vez
más a una recuperación y a una mayor adhesión a la realidad, y por otro la que
tiende a remarcar el hecho de que el espectador se encuentra siempre delante
de una película, es decir, frente a una obra de ficción que es tan solo una
reproducción de la realidad, como llegarán a subrayar los directores de la
Nouvelle Vague francesa con su salida sistemática de la gramática
cinematográfica clásica.
Dentro del primer grupo, Nicholas Ray realiza, en 1961, Rey de reyes
(King of kings) en la que, por primera vez, se vierten en la figura de Jesús las
angustias personales y la carga de crítica social propia del director,
proponiendo una interpretación absolutamente inédita hasta entonces para la
gran pantalla. La película no se abre con la típica secuencia clásica dedicada a
la anunciación o a la natividad, sino con la llegada de Pompeyo Magno a
Jerusalén, la profanación del templo y la consecuente conquista de la ciudad
por parte del imperio romano. Sobre esta línea interpretativa declaradamente
política y terrena, Ray propone un Mesías esencialmente humano, no tanto Hijo
de Dios cuanto posible libertador del pueblo de Israel de la esclavitud romana.
En esta clave de lectura ciertamente parcial aunque no banal, la
espectacularidad gratuita no encuentra ya espacio para brotar de forma
incontrolada: no se muestran, de forma deliberada, los milagros más
impresionantes y maravillosos, como la multiplicación de los panes y los peces,
o su paso sobre las aguas, mientras que los que son visualmente más
sencillos, como la curación de un tullido, no se muestran en su integridad, sino
que son poéticamente representados a través de la sugerencia de gestos
apenas señalados. Jesús, interpretado por Jeffrey Hunter, no es más que un
hombre, un posible jefe sobre el que se centran las esperanzas de los que,
como Judas y su amigo Barrabás, esperan en una revolución de su pueblo
contra Roma. En este sentido la traición del discípulo no sucede porque Cristo
haya desilusionado las expectativas de su corazón, sino que es sólo una táctica
para “forzarle” con el fin de que, teniendo una espada afilada en la garganta,
reaccione y desencadene, gracias a sus capacidades, la anhelada revuelta
contra los odiados opresores romanos. Por primera vez un director se interroga
de forma problemática sobre la identidad de Cristo, proponiendo una versión
llena de dudas y contradicciones pero que, a su modo, trata de dar una
respuesta, ciertamente no pacífica, al mayor problema de la historia.
En el otro frente, en cambio, George Stevens produce y dirige en 1965
La más grande historia jamás contada (The greatest story ever told), película
desmesurada en la que, de todas las posibles claves de lectura, prevalece la
voluntad de mostrar bellas imágenes, de hacer una película bonita, que deje
con la boca abierta incluso al espectador más espabilado. Filmada en Utah,
entre paisajes más de western que típicos de Palestina, el relato manipula con
notable libertad los Evangelios, con la única finalidad de proporcionar el
máximo de belleza estética y de espectacularidad posible, vinculándose más al
planteamiento demilliano que al esfuerzo interpretativo llevado a cabo por Ray.
Jesús, interpretado por Max Von Sydow, es una figura monolítica, siempre en
actitud hierática, pero capaz también de llorar por la muerte de su amigo
Lázaro como nunca antes se había visto. Pero esta y otras intuiciones
potencialmente buenas son aplastadas y constreñidas dentro de las reglas del
gran espectáculo que hacen prevalecer la búsqueda afanosa del efecto visual
sobre cualquier profundización.
El mismo Jesús, en la escena de la resurrección de Lázaro, es reducido a
simple detalle dentro del panorama impresionante de la montaña en la que se
ha excavado el sepulcro de su amigo, imagen significativa del esplendor del
CinemaScope, el nuevo formato introducido en 1952 que dilata la imagen en
horizontal, para derrotar así las pequeñas dimensiones de la pantalla televisiva.
Pero será la línea problemática indicada por Nicholas Ray la que se
imponga en el futuro: en los años siguientes comenzará a extenderse un
interés cada vez más agudo por tomar posición frente al problema de Cristo. Y
precisamente desde Italia llegará una primera e inesperada respuesta por parte
de un intelectual marxista, Pier Paolo Pasolini, que llevará a cabo su Jesús de
manera totalmente anti espectacular con respecto a la imaginería consolidada
por las superproducciones hollywoodienses, dando preeminencia a la voluntad
de ir al fondo del problema, para él no liquidable fácilmente, desencadenado
hace dos mil años por un Hombre que pretendió ante el mundo entero ser Dios.
“... Habría podido desmitificar la situación histórica real, las relaciones
entre Pilato y Herodes, habría podido desmitificar la figura de Cristo mitificada
por el romanticismo, por el catolicismo y por la contrarreforma, desmitificar
todo. Pero después, ¿cómo habría podido desmitificar el problema de la
muerte? El problema que no puedo desmitificar es ese mucho de
profundamente irracional, y por tanto, de algún modo, religioso, que está en el
misterio del mundo. Eso no es desmitificable”. Con estas palabras Pier Paolo
Pasolini describe su Evangelio según Mateo y abre el cine a un acercamiento
totalmente inédito y más problemático a la figura de Jesucristo.
El Evangelio de Pasolini
Dedicado “a la querida, alegre y familiar memoria de Juan XXIII”, el
Evangelio de Pasolini (IT 1964) es una trasposición extremadamente fiel del
texto del evangelista Mateo, escogido por el director por su carácter de crónica
sencilla y descarnada. Rodado entre las rocas de Matera, el Evangelio enlaza
de nuevo con el estilo sencillo, pero también áspero y poco atrayente de las
Pasiones del cine de los orígenes, cuyo relato se desarrollaba a través de la
simple yuxtaposición de los acontecimientos en su secuencia temporal lineal.
También enlaza con las representaciones sacras populares por su
decisión de representar el asunto recurriendo a actores no profesionales, con el
fin de que el espectador centrase su atención no en la belleza estética de las
imágenes, sino en las palabras pronunciadas por Jesús, doblado por la voz
limpia y entonada de un verdadero actor, Enrico María Salerno. La imagen
misma de Cristo es despojada de toda la iconografía clásica en favor de una
elección totalmente nueva. Después de numerosas pruebas y de haber incluso
pensado en encomendar ese papel a personajes ligados con la naciente
generación beat, como Jack Kerouac o Allen Ginsberg, Pasolini encuentra a
su Jesús casi por casualidad en el rostro del catalán Enrique Irazoqui, un
joven estudiante de literatura que había ido a Roma para conocer al autor de
Ragazzi di vita y que fue escogido precisamente por sus rasgos somáticos
mucho más cercanos al hieratismo de la pintura bizantina y a los rostros
alargados de El Greco que a la tradición iconográfica divulgada por la
Contrarreforma.
Aunque las interpretaciones políticas de la película han sido muchas,
quizá la clave para comprender la óptica a través de la que el director se
acerca a Jesús puede ser la modalidad sencilla y pobre con la que se
representan sus milagros: Pasolini, intelectual marxista y no creyente, no
comprende la dinámica de los eventos prodigiosos narrados por Mateo, y sin
embargo no puede sino constatar que algo sucedió efectivamente en el
encuentro con aquel Hombre. De forma análoga, toda la película, respetando
hasta el fondo la verdad histórica de la existencia de Cristo, constata que en un
cierto momento de la historia hubo un Hombre que se dijo Dios, proponiendo
sencillamente aquellos hechos tal como se han conservado en la tradición. Se
trata de un acontecimiento cuya dimensión escapa a la plena comprensión del
director, pero no por esto puede ser menospreciado; y en esta honestidad
absoluta reside la fuerza extraordinaria de la película, y probablemente también
su propio límite, porque se detiene justamente un paso antes de la adhesión
libre y consciente a la Verdad hecha carne.
El Mesías de Rossellini
Diez años más tarde, Roberto Rossellini rueda su última película, El
Mesías (Le Messie, IT/FR 1975), siguiendo aparentemente la estela
pasoliniana de menor espectacularidad en favor de la Palabra. Pero, a pesar de
las analogías formales, la película es profundamente distinta del Evangelio a
causa de una interpretación ideológica fuertemente utópica que determina toda
la acción. Rossellini sigue en esta película el planteamiento de investigación
histórica que caracterizó también a sus obras didácticas realizadas para la
televisión, situándose fuera de la escena para observarla de lejos,
considerando éste como el único modo a través del cual puede contarse la
Historia en imágenes de forma objetiva.
En esta óptica, el Jesús del insípido Pier María Rossi termina
moviéndose siempre en grandes y amplios campos, y raramente vemos su
rostro encuadrado en primer plano. Lo que domina es el ambiente, despojado
de cualquier atributo espectacular, en la ilusión de ser lo más cercano posible a
la realidad histórica. Pero eliminando todo lo que pueda resultar demasiado
grande y por tanto espectacular, Rossellini cae en el exceso opuesto de reducir
todo a lo demasiado pequeño, como las poco creíbles multitudes que siguen a
Jesús, compuestas por un puñado de hombres que no parecen tener nada que
ver con la dimensión universal de la encarnación de Dios. El Mesías, en su
calculada distancia con respecto a lo que cuenta, es una película carente de
cualquier sentimiento religioso y absolutamente poco creíble. Ofrece la imagen
de un Jesús histórico frente al que no sólo no arriesga ninguna interpretación
personal, sino que escoge no tomar posición, llegando en su punto máximo a
hacerse la ilusión de haber alcanzado un resultado objetivo y verídico al haber
mostrado sólo su lado humano.
Es precisamente esta humanidad la que se ha convertido, en los últimos
años, en la temática más utilizada por el cine para reproducir a Jesús, un Jesús
sobre el que comienzan a proyectarse las angustias y las expectativas de
aquellos que, ya desde finales de los años sesenta, empiezan a esperar poder
cambiar el mundo con sus propias fuerzas.
Jesucristo Superstar
La película que expresa con mayor éxito este nuevo clima cultural es sin
duda Jesucristo Superstar, de Norman Jewison (USA 1973), que traslada a
la gran pantalla el exitoso musical de Tim Rice y Andrew Lloyd Webber.
Estructurado como una representación sacra, esta vez puesta en escena a
ritmo de rock por un grupo de hippies reunidos en el desierto, la película intenta
un acercamiento directo, pero también adecuado a las nuevas generaciones, a
la enigmática figura de Cristo, de forma que el tema central, tanto narrativo
como musical, es justamente la pregunta sobre su identidad: “Jesus Christ,
who are you? What have you sacrificed?”. Jesús, interpretado por un eficaz Ted
Neeley, es para estos jóvenes un gran hombre que desafía al mundo entero y
a sus reglas con un mensaje revolucionario. Pero, en un cierto momento, sin
motivo aparente, empieza a creerse una “superestrella”, y dice ser Dios. Todo
empieza a ir mal, a pesar de que Judas, que figura siempre como su brazo
derecho, trata por todos los medios de disuadirle de esta extraña pretensión.
El mérito de esta película arrolladora, animada por una música estupenda,
es haber tratado de proponer a los jóvenes de forma directa la pretensión de
Cristo de ser Dios. Pero esta pregunta inicial termina por convertirse en una
pretensión, pues son los mismos jóvenes los que tienen la última palabra y se
dan una respuesta por sí mismos. En este sentido es emblemática la secuencia
final en la que, después de la crucifixión, todos se van, mientras que el
personaje que interpreta a Cristo permanece todavía clavado en la cruz, como
afirmando que su sacrificio fue grande pero, a fin de cuentas, incomprensible e
inútil, desde el momento en el que el mismo Jesús no fue sino un simple
hombre.
Los jardines del Edén
En tiempos más recientes esta reducción humana se ha visto subrayada
también por Los jardines del Edén (IT 1998) de Alessandro D’Alatri que,
partiendo del descubrimiento de los manuscritos de Qumrán pertenecientes a
las antiguas comunidades esenias, bosqueja un relato fantástico que trata de
los años de la vida de Jesús sobre los que callan los Evangelios. D’Alatri
muestra al joven Jeousha, interpretado por Kim Rossi Stuart, que, en sus
viajes y en sus contactos con el pensamiento de los esenios, de los que
aprende toda su doctrina, toma gradualmente conciencia de la posibilidad de
cambiar el mundo a través de un mensaje de paz que sea un verdadero
remedio para la gran insatisfacción de cada hombre. Pero, también aquí,
Jeousha es sólo un hombre, otro gran profeta, como ese Buda cuyo templo
visita durante uno de sus largos viajes.
Parodia cómica
No sorprende que en este proceso de reducción simplista pueda encontrar
espacio también la parodia cómica. Llevada a cabo por el grupo inglés de los
Monty Python, La vida de Brian (Monty Python’s Life of Brian, Terry Jones, GB
1979) cuenta la historia de un contemporáneo de Jesús con el que es
confundido desde su nacimiento, con todas las posibles consecuencias de esta
casualidad. El grupo de cómicos se ceba en la estupidez del hombre que no
sabe pensar por sí mismo y sobre todo en los lugares comunes de los excesos
espectaculares de este género cinematográfico, realizando una parodia unas
veces divertida pero otras en los límites de la blasfemia.
La última tentación de Cristo
En 1988 Martin Scorsese realiza La última tentación de Cristo (The
Last temptation of Christ), basada en la novela La última tentación del escritor
griego Nikos Kazantzakis, una película que se puede situar en la estela de las
grandes superproducciones de Hollywood, aunque esté empapada de una
espectacularidad reprimida que no está concebida como un fin en sí misma.
Estos factores contribuyen ciertamente a definirla como una obra no
exclusivamente comercial.
La película, atacada como escandalosa por una escena en la que Jesús
haría el amor con María Magdalena, escena que en realidad es poco más que
un abrazo, es la coronación de un proyecto tenazmente llevado adelante por
Scorsese, obsesionado por los temas de la muerte y del destino opresivo, que
aquí vierte por completo sobre el protagonista de su película. Elegido por Dios
para que lleve a término su obra de salvación, Jesús no querría cargar con este
peso porque, como el hombre contemporáneo, está lleno de dudas y de
incertidumbres y es incapaz de decidir por sí mismo cómo reaccionar ante esta
voz interior que le llama, de tal forma que hace necesaria la traición de su
amigo Judas para poder ser crucificado según la voluntad de Dios. Pero sobre
el Calvario se produce la última tentación, o mejor, la última alucinación: como
Abrahán con Isaac, un ángel de Dios baja a Jesús de la cruz porque su
sacrificio no es necesario ya para Dios Padre. Entonces vuelve a ser un
hombre como todos, puede casarse y tener hijos, viviendo una vida normal
hasta hacerse viejo. Pero en el lecho de muerte, mientras Jerusalén es
destruida por los romanos, vuelve a él su viejo amigo Judas, y le acusa de ser
el verdadero traidor, porque ha renunciado a ser el Mesías, escuchando la voz
de un ángel que no es otro que el mismo Satanás. Ante esta derrota Jesús le
pide al Padre poder volver a aquella cruz: con un repentino travelín hacia
delante lo encontramos nuevamente en el Calvario, en donde todo puede
cumplirse y finalmente puede morir por el designio de Dios, mientras que sobre
la pantalla luces de colores avisan a los espectadores de que ha finalizado la
película y de que la ficción ha terminado ya.
Bastante ambiciosa en su objetivo y ciertamente imprevisible, al menos
desde el punto de vista visual, esta Última tentación permanece como una obra
profundamente ambigua y en muchos puntos irresoluta. Pero el límite mayor
reside en el hecho de que queda sin resolver la pretensión inicial de escudriñar
las dos almas de Jesús, la humana y la divina. Scorsese no logra dar una
respuesta precisa a ésta última, terminando más que ninguno por reducir a
Jesús únicamente al factor humano, caracterizándolo como un hombre de hoy,
lacerado por las incertidumbres y por las divisiones, en los límites de la
esquizofrenia, irreconducible a una unidad que sepa captar su Misterio
profundo.
Ficción televisiva
El desafío de llevar a Jesús a la pantalla es tan grande que parece no
terminar nunca el deseo de volver a llevarlo a cabo, implicando a nuevos
medios de comunicación como la televisión. La ficción se configura como el
nuevo terreno a explorar sobre todo por las posibilidades ofrecidas por su
estructura serial, que es capaz de diluir la longitud de las narraciones en
muchos capítulos, con una consecuente mayor libertad para profundizar en los
personajes y en los eventos.
Ya en 1968 Roberto Rossellini había adaptado para la televisión Los
hechos de los apóstoles, pero es en 1977 cuando se le ofrece la posibilidad a
Franco Zeffirelli de realizar para la RAI la película Jesús de Nazaret que, por
el estrepitoso éxito de público en su primer pase televisivo es considerada
todavía hoy como uno de los tesoros de la televisión estatal italiana.
Enlazando con los fastos espectaculares de las superproducciones del
otro lado del océano, pero sin olvidar una profundización en la narración y en
los personajes, Zeffirelli traza una puesta en escena enorme y brillante,
enriquecida por un uso no siempre calibrado de referencias iconográficas a la
pintura cristiana. Con estas referencias pretende sólo sugerir lo sagrado, pero
termina mostrándolo todo, en una acumulación visual que encuentra
desgraciadamente su peor síntesis en la figura estetizante de Jesús,
interpretada por un Robert Powell perfecto, pero sustancialmente abstracto.
La verdadera fuerza de película reside en los retratos de los apóstoles,
plasmados con un extraordinario sentido de verdad nunca visto antes. Al
mostrar la cotidianidad de las relaciones entre hombres distintos por carácter, la
sabiduría visual de Zeffirelli impresiona sobre todo por la figura de Pedro,
interpretado por James Farentino, un personaje ciertamente rudo y huraño,
pero indudablemente real en el drama de su humanidad frente a Cristo.
Aquellos a los que Zeffirelli pone en escena en su relación cotidiana con
aquella presencia fuera de lo común, son hombres que están representados
frente al Misterio, hombres en los que el mismo director se juega
personalmente como creyente, en una implicación que está totalmente ausente
de las películas de Pasolini.
Proyecto Biblia
En años más recientes la RAI se ha hecho cargo de recuperar un
ambicioso proyecto ya intentado en el cine por el productor Dino De
Laurentiis, pero abandonado después del primer episodio (La Biblia, John
Huston, IT 1966), que es el de llevar toda la Biblia a una serie de películas. El
que ha conseguido realizar este proyecto ha sido Ettore Bernabei que, en el
arco de diez años, ha producido, a través de una serie de coproducciones
internacionales guiadas por la televisión estatal y por su productora Lux Vide,
trece películas que ilustran la Sagrada escritura, desde el Génesis de
Ermanno Olmi, hasta el último, francamente embarazoso, episodio del
Apocalipsis, transmitido por Rai uno el pasado mes de diciembre. El
planteamiento del llamado Proyecto Biblia puede resumirse en las palabras del
mismo Bernabei: «Junto a muchos directores nos hemos preguntado a menudo
si no sería posible tomar los modelos narrativos sobre los que se fundan los
géneros populares como la telenovela o el telefilme, aprovechando, para
comunicar contenidos muy distintos, algunos recursos utilizados por los
autores, por ejemplo, de series como Dallas».
El punto culminante de la Biblia de Bernabei no podía ser otro que la
vida de Jesús, emitida en diciembre de 1999 con ocasión del Gran Jubileo.
Jesús, película en la que la figura de Jesús es interpretada por el joven y
desconocido Jeremy Sisto, se propone como una versión inédita de Cristo que
quiere tener en cuenta no sólo su ser de Dios, sino también y sobre todo su ser
de hombre de carne y hueso. Pero esta idea, como ya se ha visto, no es nueva.
Algunas soluciones, como por ejemplo el enamoramiento de Marta, la hermana
de Lázaro, por parte de Jesús, indicado como absolutamente original, parece
tomado prestado de la tan escandalosa Última tentación de Scorsese.
Pero aunque Jesús se propone como campeona de la ortodoxia, su
planteamiento de fondo está marcado por una profunda ambigüedad, pues está
empapada de ese falso ecumenismo con el que se trata de no molestar la
identidad de los demás poniendo en discusión la propia. Viendo la lista de los
numerosos consultores llamados a garantizar el contenido de fe de la película,
puede verse la presencia, además de algunos católicos, de un estudioso
valdense, un ortodoxo, un protestante, y también un judío y un musulmán. Esta
heterogeneidad de ópticas termina por trazar un Jesús que es un incierto
compromiso que vaya bien para todos, pero, sobre todo, que pueda ser
exportado a todas las televisiones del mundo.
Además, a esta ambigüedad de fondo se añade también una
desconcertante pobreza en la organización visual totalmente anónima, plana y
superficial. Limitación ésta debida a la discutible decisión de encomendar,
aparte del prólogo “de autor” de Olmi, la dirección de cada uno de los episodios
a realizadores de televisión poco conocidos antes que a directores procedentes
del mundo del cine.
Atractivo inagotable
A pesar de todo esta película ha gustado mucho a los espectadores, señal
ésta de que la figura de Jesús sigue despertando un notable interés en el
público cinematográfico y televisivo.
Y seguramente este atractivo inagotable que no parece disminuir nunca
ha sido uno de los motivos que ha empujado también a Mel Gibson a
arriesgarse en la empresa de rodar Passion, una nueva película sobre Cristo,
basada en las últimas horas de su vida, a modo de testimonio de cómo esta
historia con dos mil años de antigüedad es siempre la más actual. Porque, se
diga lo que se diga, hoy tampoco se puede evitar tomar una posición en
relación a esta Presencia, en la vida cotidiana y en el cine. En espera quizá de
poder encontrarse con Ella no sólo en la pantalla, sino también por las calles
abarrotadas de nuestras ciudades.
La lista y las clasificaciones podrían seguir y revelar circunstancias particulares e
interesantes de cada caso, su aporte o su intrascendencia, hasta llegar al más reciente
material que ha llegado a la pantalla grande: “The Nativity Story”, de Catherine
Hardwicke, nombrada en El Salvador “Jesús, el nacimiento”.
Lo primero que atrae la atención sobre esta película fue la genialidad
mercadológica que supone haber descubierto que había una parte de la historia que
narran los evangelios que no había sido agotada en el cine y que bien merecía una
película completa dedicada a por fin hacerlo. Así como Mel Gibson abordó el extremo
final de la vida humana de Jesús en “La pasión” (EUA, 2004), el guionista Mike Rich
toma la parte inicial del relato con un trabajo de investigación similar al de Gibson para
completar con información lo que no se cuenta en los textos. De más está decir que la
genialidad se cierra al dejar su estreno precisamente en la época navideña.
Completando la historia
Esta película tiene antecedentes que vale la pena repasar. “Un niño llamado
Jesús” (Italia, 1987) de Franco Rossi cuenta, con un estilo muy apegado al de
Zeffirelli, la infancia de Jesús, de la cual no hay muchos detalles en la Biblia. Rossi
recurre al discurso de fe para elaborar una ficción que esboza la infancia humana del
hijo de Dios. En este caso la investigación no era el soporte principal, más bien eran
las expectativas piadosas del público y la cinematografía preciosista. El entonces niño
Matteo Bellina dejó una muy buena impresión por su caracterización, aunque no le
valió para hacer carrera.
Otra película interesante en esta línea fue “María de Nazareth” (Francia, 1995),
de Jean Delannoy, una película de menor factura que la de Rossi, pero que se
preocupa de reconstruir en la ficción la vida de María, la madre de Jesús, cuya
exposición biográfica en los evangelios es casi nula. No se trata de una pieza de arte,
pues su formato estético es elemental y sus fines no pasan de lo doctrinal.
Para televisión, en 2000, salió una tetralogía llamada “Junto a Jesús”, compuesta
por cuatro títulos que abordaban también la reconstrucción de la biografías de
personajes cercanos a Jesús: “José de Nazareth”, “María Magdalena”, “Judas” y
“Tomás”, todas dirigidas por un cineasta italiano especializado en cine religioso
católico, Raffaele Mertes.
En todos estos casos tenemos en común el predominio de la ficción y la libertad
de interpretación, pero todos guiados por la intención de reafirmar el imaginario
predominante entre los cristianos, sobre todo entre los católicos. La investigación
histórica no fue acuciosa y la versatilidad no tenía tampoco mucho metraje dentro de
cada filme.
La representación de la imagen de Jesús en el cine
(Josep Mascaró*)
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La persona de Jesús en el extracto de unas 35 películas ha sido el
nuevo tema de pastoral juvenil que el Prof. Peio Sánchez ha presentado a
los participantes en el Forum "Jóvenes, religiosidad y Evangelio" que
organiza el Instituto Superior de Ciencias Religiosas Don Bosco, de
Barcelona. Una constatación se da por válida: los jóvenes ven diariamente
una media de casi dos películas por día (tanto en la televisión como en el
cine, el video y en DVD) y la imagen que tienen de la realidad está
profundamente marcada por esta experiencia. Mucho más condicionante
que el influjo que ejerce en ellos la lectura. Por eso a los educadores nos
preocupa la presencia de lo religioso y espiritual en el cine. Y, dentro de
estos temas, ciertamente, interesa la imagen que de Jesús pueden recibir a
través de este medio altamente comunicativo. Las películas sobre Jesús han
sido el exponente clásico del cine religioso cristiano, pero no son, ni mucho
menos, la única forma de referencia a Jesús en la historia del cine, ni, por
supuesto, de la presencia de lo espiritual en la cinematografía.
Influencia del cine en la formación religiosa
El conferenciante, licenciado en Teología y Pedagogía y profesor del
ISCR Don Bosco que se mueve en los ámbitos de la pastoral juvenil ha
puesto de manifiesto que las representaciones de Jesús en el cine han
tenido una fuerte influencia en la formación popular de la imagen de Jesús.
Muchas veces esta imagen ha estado alejada del texto del Nuevo
Testamento y de la historia de Jesús de Nazaret. Las películas espectáculo,
como Rey de reyes (1961) Nicholas Ray y La más grande historia
jamás contada (1965) de Georges Stevens deformaron seriamente la
imagen de Jesús. Y, en el otro extremo, La última tentación de Cristo
(1988) de Scorsese presenta un Jesús complejo interiormente, y lo que
comienza siendo una buena intención en la exploración de su conciencia
humana termina en un personaje torturado por su Dios. Un intento fallido.
Tampoco Jesucristo Superstar (1974) de Jewison acierta. No aparecen ni
como profecía del Reino, ni novedad de relación con el Padre, ni servicio de
entrega a los hermanos. El final queda tan simbólico que resulta
imperceptible. La película Jesús de Nazaret (1977) de Zeffirelli, que ha
alcanzado éxito y difusión, mejora sustancialmente la cercanía al evangelio,
pero tampoco termina de convencer. Desaparecen muchos elementos
centrales como las tentaciones, la transfiguración y el sufrimiento en la
pasión. Es una película didáctica y para todos los públicos pero oculta el
aspecto dramático; todo queda demasiado superficial y simple con poca
fuerza espiritual.
Dos opciones más acertadas Dos opciones han demostrado ser las
más acertadas. Las películas que con medios sencillos han buscado la
fidelidad histórica y ajustarse a los propios textos evangelios (El Evangelio
según san Mateo (1964) de Pier P. Pasolini). Y aquellas películas que no
han pretendido reconstruir la vida de Jesús sino que han mostrado la
presencia de Jesús en otros personajes (el sencillo Godspell (1973) de
Green y el más complejo Jesús de Montreal (1989) de Denys Arcand. En
la primera hay que reconocer el valor de la fidelidad al evangelio y la
capacidad simbólica; en la segunda, la transposición al tiempo actual.
Esperemos que Passión (2004) de Mel Gibson sea una aportación positiva.
"No creo que otras películas hayan logrado penetrar en la verdadera fuerza
de esta historia. O son inexactas en la narración histórica, o tienen mala
música, o son de mal gusto. Esta película mostrará la pasión de Jesucristo
tal como sucedió. Es como regresar en el tiempo y contemplar aquellos
hechos, presentados exactamente como ocurrieron... Quiero mostrar la
esencia del sacrificio" (Zenit, 6 marzo 2003)
Las "metáforas" de Jesús
Muy interesante resulta la línea de explorar las metáforas de Jesús.
Hemos recorrido distintos personajes que nos muestran a Cristo en las
historias de personas muy diversas. Los testigos de Dios nos han
presentado personajes que con su vida mostraban las opciones de Jesús
(Romero (1989) de John Duigan), siendo solidarios con los que luchan por
la justicia y la libertad (Roma, ciudad abierta (1945) de Roberto
Rossellini) y participando de su tarea de reconciliación (Los miserables
(1998) de Bille August). También hemos reconocido en algunos "locos" los
rasgos de Cristo. Así, la locura de Francisco, juglar de Dios (1950) que
desarma a los poderosos; la locura por la belleza en medio de la desolación
de Andrei Rublev (1966) de Tarkovski y la locura por lo imposible de
Ordet (1955) de Dreyer. Entre las parábolas de Cristo tienen un lugar
especial las películas que nos lo presentan como mujer. Así El festín de
Babette (1987) de Axel, Las noches de Cabiria (1956) de Fellini y
Chocolat (2000) de Lasse Hallström.
La ciencia-ficción es un género propicio para la presencia de lo
espiritual. Así se desprende del análisis sobre la figura de Cristo en Blade
Runner (1982) de Ridley Scot, el intento manipulador de los Hermanos
Wachowski en la saga de Matrix (2000-2003) y la interesante Eduardo
Manos de tijeras (1990) de Tim Barton.
Las historias de entrega para la redención de otros también nos habla
de la presencia de Cristo. Así podemos verlo en la torturada Teniente
corrupto (1992) de Abel Ferrara y en La Strada (1955) de Fellini, donde la
muerte de Gelsomina redime el mal de Zampanó.
Y por último se ha reconocido en la conferencia la presencia del rostro
de Cristo en los pequeños. Los sencillos son capaces de hacer posible lo
extraordinario en Milagro en Milán (1950) de Vittorio De Sica: un niño
asume el papel de Cristo llegando hasta la entrega en Hijos de un mismo
Dios (2001) de Yurek Bogayevicz. O bajando un peldaño más en la escala
de la humildad: un asno representa el sufrimiento silencioso de Cristo en el
mundo en Au Hazard Balthasar (1966) de Bresson.
Una presencia de Jesús mucho más abundante
Todas estas pistas nos permiten reconocer la presencia de Jesucristo
en el cine de una forma mucho más abundante y profunda de lo que una
primera impresión indicaba. Sin embargo, también nos ha invitado a un
diálogo con el cine mucho más a fondo de lo que normalmente se realiza.
Así se nos abre una línea de trabajo educativo y evangelizador con jóvenes
que puede provocar interrogantes y búsquedas que la simple visión pasiva
no facilita. Hay que suscitar una mirada capaz de profundidad para ver la
verdad de los relatos y las metáforas del cine, así mismo hay que pasar de
la experiencia virtual a una experiencia real de construcción de la fe.
El rostro de Cristo en el cine
Javier García *
Ecclesia, XIX, n. 1, 2005 - pp. 13-26
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INTRODUCCIÓN
Jesucristo, Hijo de Dios encarnado, salvador y redentor de los hombres, ¿objeto de
interés de los cineastas? ¿Un teólogo, profesor de cristología, hablando del cine?
Son las dos preguntas que saltan espontáneas ante el título de este trabajo, que es
el mismo propuesto por el Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales, junto
con el Pontificio Consejo de la Cultura, con motivo del Convenio de Estudios, dedicado
a la relación entre cine, cultura y espiritualidad1.
La respuesta a esas dos preguntas no deja de ser sugestiva: los cineastas se
interesan por Cristo porque Él se dirige a todas las personas, de toda condición social,
de todo tiempo y latitud. Por
––––––––
* Profesor de teología dogmática en el Ateneo Pontificio Regina Apostolorum.
1 Elconvenio internacional de estudios “Cristo nel cinema. Un canone
cinematografico”, se tuvo en la sede de la Pontificia Universidad Urbaniana de
Roma, el 2 de diciembre de 2003. Lo presidió el Cardenal Paul Poupard,
Presidente del Pontificio Consejo para la Cultura, y lo moderó Andrea
Piersanti, Presidente dell’Ente dello Spettacolo, de Italia. Por parte del
Pontificio Consejo para las Comunicaciones Sociales intervino el Excmo. Sr.
John Foley; también intervino el Excmo. Sr. Enrique Planas, Director de la
Filmoteca Vaticana. Tomaron parte con sendas relaciones diversos profesores,
historiadores del cine, escritores, periodistas y directores de cine, como
Leandro Castellani y el gran director polaco, Krzystof Zanussi. Fuimos
invitados como ponentes varios profesores de cristología de los pontificios
ateneos romanos, como Dario Viganó, de la Pontificia Universidad
Lateranense, Javier García, del Ateneo Pontificio “Regina Apostolorum”,
Maurizio Gronchi, de la Pontificia Universidad Urbaniana, Vincenzo Battaglia,
de la Pontificio Ateneo Antonianum, de Roma.
lo mismo, su persona, lo que hizo y lo que dijo interesa a todos como cuestión de
vida o muerte.
Por otro lado, quien se dedica a reflexionar como creyente sobre Cristo y a
explicar a otros su doctrina, su obra, su persona y su obra de salvación, ha de ir a donde
quiera le lleve el corazón.
Es justo que también el teólogo hable de Cristo en el cine.
Me voy a fijar en tres aspectos de la múltiple relación que Cristo puede y debe
tener con el cine: el rostro de Cristo en el cine, el rostro de Cristo en el rostro del
hermano y, a modo de conclusión, Cristo y el cine como desafío y riesgos para cineastas
y creyentes. Seguiré el hilo de una reflexión cristológica aplicada al tratamiento que el
cine puede dar y, de hecho ha dado, al presentar a Cristo.
I. EL ROSTRO DE CRISTO EN EL CINE
Si imagináramos el cine como espejo de las personas y de sus vicisitudes, ¿qué
imagen de Cristo nos devolvería? Aunque uno se sentiría tentado a responder de modo
inmediato y facilón: “el cine es un espejo deformante, como el de “la casa de la risa” –
ora te ves más delgado, ora más gordo, ora tu rostro se hace monstruoso, ora parece
etéreo e ingrávido–, sin embargo, hay que decir que el cine, por lo general, presenta
visiones sugestivas, inéditas de Cristo, a veces provocadoras, que nos invitan a
reflexionar. Vamos a seguir los contornos de este problema, fijándonos en el rostro
polifacético de Cristo proyectado por el cine y en las razones de esa pluralidad de
imágenes. También nos preguntaremos si puede el cine ser espejo para representar el
rostro del Hijo de Dios, y cuáles serían las condiciones para que el cine represente
adecuadamente a Cristo.
1. Un rostro poliédrico
La revista americana semanal “Time” dedicó a Cristo su portada del 15 de agosto
de 1988, bajo la pregunta: “Who was Jesus? A startling new movie raises an age-old
question”. En ella aparece el rostro de Cristo formado por treinta teselas de cuadros de
diversa época. Es un modo eficaz de ofrecernos ya una primera explicación del rostro
polifacético de Cristo. Lo que sucede en la pintura, es análogo al modo como el cine
representa a Cristo: no es un rostro uniforme y plano, sino un perfil cambiante, diverso,
según sea la época en que se produzca, según sea la cultura de la que nazca, según sea el
autor o director, según sea la angulación desde la que lo capte.
El cine nos transmite un rostro multiforme de Cristo, es decir, formado por
múltiples lados y caras. Vamos a ilustrar esta primera afirmación recordando
brevemente algunos títulos. El rostro religioso de Cristo: hay una imagen religiosa de
Cristo, sobre la pauta de los relatos evangélicos, hecha con respeto, con profunda
sensibilidad religiosa e incluso con intención evangelizadora, como el “Jesús de
Nazaret”, de Franco Zefirelli. Con otro planteamiento y otro estilo cinematográfico,
podemos poner también la obra de Pier Paolo Pasolini “Il Vangelo secondo Matteo”. Y
tenemos también la recentísima obra maestra de Mel Gibson “The Passion of Christ”,
esfuerzo supremo de fidelidad al texto evangélico de la pasión sobre todo física, aunque
también psíquica, de Cristo, reproducida con verdad histórica y aun arqueológica.
El rostro problemático de Cristo: alguna vez aparece un rostro problemático de
Cristo, proyección de los conflictos humanos, sea por las crisis espirituales de quien
está detrás del objetivo de la filmadora, sea por situaciones sociales de injusticia
elevadas a categoría de dramas del hombre como tal. Así, Nazarín, de Buñuel, “La
Ricotta”, de Pasolini, dentro de la serie RoGoPaG.
El rostro patinado: tocar el tema del Hombre-Dios, cuya personalidad es de
magnitud sobrehumana, cuyas palabras abren abismos de luz, requiere un tacto
extraordinario y un equilibro difícil de alcanzar. Fácilmente se puede caer en lo
melodramático o en el mero espectáculo, con poco aliento religioso. Tal es el caso de las
imágenes patinadas y espectaculares de Cristo, al estilo “hollywoodiano”, como Rey de
Reyes, de Nicholas Ray, Jesus Christ Super Star, de Norman Lewison, Barabba, de
Richard Fleischer.
El rostro demasiado humano: hay también las representaciones humanas,
demasiado humanas y, en ocasiones, irreverentes, de Jesús, que a fuerza de hacerlo
hombre real, olvidan el inciso de la Carta a los Hebreos que marca la diferencia
cualitativa, “hecho semejante en todo a nosotros, menos en el pecado” (Hb 4,15). Es el
caso de “La última tentación”, de Martin Scorsese: aparte el sueño o visión fugaz que
el diablo provoca a Cristo en la cruz, de otro final de su vida, más tranquilo y más
“normal”, sin sufrimientos ni fracaso, renunciando a su “pretensión” de ser el Hijo de
Dios y el Salvador –“después de todo el paraíso consiste en reconciliar el corazón con
la tierra”–, Scorsese nos presenta a un Cristo perplejo ante su identidad y su misión.
El rostro entrevisto: en fin, está el rostro de Cristo presentado en metáforas o
parodias, de modo oblicuo, de los hombres que buscan como a tientas. Se podrían dar
diversos ejemplo, como Ordet (la Palabra), de C. T. Dreyer, Brian de Nazarth, de T.
Jones, Jesús de Montreal, de Denis Arcand, Cercasi Gesù, de Luigi Comencini,
“Cammina cammina”, de Ermanno Olmi, y varias más. En el fondo, son testimonio
vivo de una búsqueda incesante en torno a la figura del Señor.
Como vemos, el rostro de Cristo que nos transmite el cine no es uniforme, sino
polifacético. ¿A qué se debe esta pluralidad?
2. El por qué de los muchos rostros de Cristo
Las razones de esta pluralidad y fecundidad de imágenes de Cristo en el cine son
de doble orden: teológico y antropológico. Teológicamente, la densidad del sujeto,
Cristo, no puede ser captada ni representada por una sola respuesta, ni siquiera de un
escritor inspirado, como Juan o como Pablo. De hecho, tenemos cuatro evangelistas,
que nos dan cuatro rostros diversos de Cristo, y tenemos también los diversos rostros de
los demás escritos neotestamentarios. La razón es la infinita riqueza de la persona de
Cristo, como un diamante de cien caras que necesita muchas miradas, desde distintas
angulaciones para revelarnos si no toda, sí la mayor parte de su belleza.
Juan evangelista, al concluir su evangelio, lo expresó con una frase aparentemente
ingenua y exagerada, que nos dice lo que acabamos de expresar: “Hay además otras
muchas cosas que hizo Jesús. Si se escribieran una por una, pienso que ni todo el
mundo bastaría para contener los libros que se escribieran” (Jn 21,25).
Quería decir no que habría habido problema de espacio físico para contener los
libros que se podrían haber escrito sobre Jesús, sino que era imposible escribirlos todos,
porque el Verbo encarnado es simplemente inabarcable, como persona divina su
horizonte es la infinitud. Aplicado al cine, podemos concluir que no basta una sola
película para darnos el rostro completo de Cristo ni serían suficientes todas las películas
del mundo.
La segunda razón de la multiplicidad de rostros es antropológica: el hombre,
interlocutor de Cristo, es, a su vez, fuente de multiplicidad. Nace en una época, en un
pueblo que lo marca, crece en un contexto cultural del que se nutre, tiene unas
peripecias personales únicas, es sujeto, creyente o no creyente, puede haber llevado una
vida de pecado o una vida recta y honesta. Estas y otras tantas circunstancias hacen que
cuanto ve, piensa, haga creativamente, esté marcado y coloreado de modo único y
originalísimo. Sencillamente, no hay dos individuos humanos totalmente iguales. Con
esto ya estamos diciendo que no puede haber dos películas sobre Jesús iguales, más aún,
ni siquiera aproximadas. Cada autor nos presenta su propia visión de Cristo, Estos dos
factores son fuente de enriquecimiento y variedad; ellos nos explican por qué la imagen
de Cristo que el cine nos ha dado en estos primeros cien años de su invención sea
multiforme, diversa, cuando no opuesta una a la otra.
Por otro lado, aunque parezca una paradoja, no hay tema ni hay personaje más
frecuentemente tratado en el cine que Cristo: lo puede comprobar quien repase la
historia del cine y haga un recuento, no ya de los títulos del cine religioso, sino tan sólo
de los que se refieran a Cristo2. ¿Cuál es la razón de este interés por Cristo en un mundo
y en un medio que nos parecería tan hostil o indiferente a lo religioso como es el cine?
3. “¿Quién dicen los hombres que soy yo?”
¿Quién dicen los hombres que es el Hijo del Hombre?...
¿Quién decís vosotros que soy yo? (Mt 16,13), es una pregunta que Cristo hace a
todos los hombres, de cada época y lugar, de cada cultura. Todo mundo está emplazado
a responder; nadie puede “pasar” de esta pregunta, puesto que, lo sepa o no, lo quiera o
no, en su respuesta va su suerte y su destino definitivo. La universalidad de la pregunta
abarca ya la pluralidad de las respuestas: tantas cuantos sujetos vayan respondiendo;
cada época, cada hombre y cada mujer van dando su respuesta sobre Cristo, desde la
propia historia y experiencia, desde las propias expectativas y anhelos, desde la propia
sensibilidad. He aquí otra fuente de la diversidad de rostros de Cristo, que nos da el
cine.
––––––––
2 Se podrían consultar diversas obras. Por ejemplo Leandro Castellani “Cristo nel cinema. Temi e
figure del film religioso”, Elle Di Ci, 1996. Ernesto G.
Laura, Gesù nel cinema, Aucci, n.7, 1997 (Centro Studi Cinematografia).
4. ¿Puede el cine ser espejo que represente el rostro del Hijo de Dios?
El cine es un lenguaje hecho de imágenes. Puesto que el Hijo de Dios se encarnó,
se ha hecho “imagen”, es decir, cuerpo, materia plástica con volumen, tamaño, peso,
densidad, color y calor; se ha situado en unas coordenadas de tiempo y lugar, con una
historia y una cultura. Por lo mismo, el lenguaje cinematográfico puede representar al
Hijo de Dios en imágenes.
Frente a cualquier fuga “espiritualista” y falsamente “angelical”, que intentara
negar la imagen –como los iconoclastas de los siglos VII y VIII–, el Concilio de Nicea
II, del año 787, afirma la verdadera y no fantasiosa encarnación. Realismo contra contra
pseudoespiritualismo.
El Verbo de Dios, revestido de una naturaleza humana completa, igual a la nuestra,
pertenece al mundo de la imagen sensible. Juan escribía gozosamente al iniciar su
primer carta: “Lo que existía desde el principio, lo que hemos oído, lo que hemos visto
con nuestros ojos, lo que contemplamos y tocaron nuestras manos acerca de la Palabra
de vida –pues la Vida se manifestó–, y nosotros la hemos visto y damos testimonio..., lo
que hemos visto y oído, os lo anunciamos, para que también vosotros estéis en
comunión con nosotros” (1Jn 1,1-3).
Por otro lado, el Hijo de Dios, al encarnarse, como hemos dicho, tiene al hombre
como destinatario e interlocutor, trae un mensaje para el hombre. El hombre es un
eterno “buscador” de verdad, de paz, de justicia, de felicidad, de sentido, de amor, de
belleza. Cuando el hombre busca seriamente, se encuentra con Cristo. Allí donde está el
hombre con su aventura humana, está el cine; y allí donde está el hombre, también está
Cristo, hermano y redentor del hombre. Por lo mismo, puede el cine ser un buen espejo
que refleje el rostro de Cristo. Todo depende del modo como lo haga.
5. Condiciones para una representación adecuada del rostro de Cristo en el
cine
Entre otras posibles, nosotros subrayamos dos condiciones indispensables para
que una película sobre Cristo pueda decirse aceptable. La primera, que tenga en cuenta
el sujeto sobre el que trabaja; la segunda, los destinatarios, que normalmente son el
pueblo creyente o el pueblo llano y sencillo. El sujeto es Jesús, Hijo de Dios hecho
hombre. Alguien, por tanto, que es hombre como nosotros y, al mismo tiempo, más que
un hombre, pues es persona divina. Por lo mismo, una obra cinematográfica jamás
podría pretender “agotar” al personaje Jesús, sino que ha de quedar abierta a lo que la
sobrepasa, a lo que existe, denso y profundo, pero que no somos capaces de expresar.
Los cristianos lo llamamos misterio. Ante el misterio, es mejor no decir nada a
pretender decirlo todo, banalizando el misterio. Quien no tiene fe y trata el tema de
Cristo, se supone que tiene sensibilidad ética y estética, y como tal de algún modo podrá
percibir el misterio, aquel “algo más” de la persona de Cristo que no puede ser captado.
Y lo expresará en un tratamiento respetuoso, parándose en el umbral del misterio, sin
cruzarlo jamás.
Contraria a este tratamiento sobrio del tema de Cristo, de quien ha percibido la
complejidad y trascendencia del personaje, es la “espectacularización” de su rostro en
imágenes que buscan impresionar de modo superficial la sensibilidad y la emotividad.
Aquí entran en escena actores “estelares”, escenografías teatrales que reproducen
ambientes y vestimenta de la época, grandes masas, músicas triunfales, etc. Ya hemos
aludido a King of Kings, de Nicholas Ray, a Jesus Christ Superstar, de Norman
Lewison, a Barabba, de Richard Fleischer. Predomina el espectáculo sobre la intimidad,
las imágenes visuales sobre el drama que se vive, es decir, estamos ante la banalización
del drama y del misterio.
Asimismo es contrario a la verdad histórica la presentación de un personaje
perplejo acerca de su misión y dubitante sobre su propia identidad de Hijo de Dios,
mesías y redentor, como en la “La última tentación”, ya citada, de M. Scorsese. El
resultado en una y otra forma de presentación es la superficialidad y empobrecimiento
de un gran tema y de una gran personalidad. La segunda condición es presentar el rostro
de Jesús para que pueda ser contemplado por el pueblo creyente. Jesús, además de ser
todo un personaje de la historia, cuya vida encierra una carga dramática que es campo
abonado para un buen artista –dramaturgo, novelista o director de cine–, es ante todo el
objeto de fe de dos mil millones de creyentes. Por lo mismo, no puede ser tratado
arbitraria e irrespetuosamente. Aquí lo mínimo que se pide al director es que haga una
presentación, todo lo libre que quiera, según estilos diversísimos, pero que no sea
contraria a la verdad histórica y hermenéutica de los evangelios, a la verdad del
personaje mismo, Jesús de Nazaret y a la verdad que la tradición ha hecho llegar al
pueblo creyente.
Un ejemplo positivo de presentación de Cristo es “Jesús de Nazaret”, de Zeffirelli.
No se nos oculta que algunos críticos han tachado esta obra como “oleográfica” (es
decir, hecha como con imágenes de calendario pío). Nosotros creemos que hay espacio
para buen cine según diversos estilos y planteamientos de la vida de Cristo. En la obra
de Zeffirelli –gran director de cine y de espectáculos operísticos o teatrales de mucha
calidad, sincero creyente–, con la perspectiva de los veinticinco años que han
transcurrido desde su estreno, hay aciertos notables: la reconstrucción de ambientes, la
fluidez del ritmo narrativo siguiendo el hilo evangélico, la intervención de grandes
actores, las imágenes de gran belleza clásica, la música adecuada y, sobre todo, el halo
religioso que rodea siempre las escenas; todo ello provocó en el pueblo creyente una
respuesta multitudinaria; la obra, dentro de una representación de la tradición cristiana y
eclesial, ha ayudado a refrescar y robustecer la fe del pueblo sencillo. Y lo sigue
ayudando: no hay oratorio, sala parroquial, seminario, casa religiosa o cine juvenil que
no tenga una copia y no la proyecte de tiempo en tiempo. Cuando una cinta, al presentar
un tema religioso, provoca esta repuesta masiva del pueblo llano, ¿no tenemos un
criterio válido de la calidad de la obra? ¿O se ha de valorar sólo dentro del espacio
reducido de un cenáculo de críticos cinematográficos sofisticados?
En esta línea habría que poner la película “The Passion of Christ”, de Mel Gibson
–que ha suscitado tanta expectativa por razones extracinematográficas–. Como es
lógico, detrás de la filmadora está el director: su fe o su increencia, su cultura y su
sensibilidad. Estamos aquí ante un gran acto de fe de Mel Gibson, fruto sin duda de una
profunda experiencia religiosa. “It is at it was” (“Así debió de ser”), dicen que comentó
Juan Pablo II después de verla.
En otro estilo, tenemos la película de Pier Paolo Pasolini “Il Vangelo secondo
Matteo”: hecha después de una experiencia religiosa personal; ambientada en la ciudad
de Mattera, que recuerda ciertas poblaciones de la Palestina de los tiempos de Jesús, en
blanco y negro, y con actores no profesionales. Los críticos la han alabado y elevado a
las estrellas. Desde luego, es notable que una persona de gran sensibilidad artística, pero
de vida angustiada, que perdió la fe cristiana de su infancia, que abrazó la ideología
comunista y cuya muerte fue tristemente trágica, se haya atrevido a representar la vida
de Cristo (ya en “Ricotta” había intentado una parodia de la crucifixión); y que lo haya
hecho con calidad y ateniéndose fielmente al texto del primer evangelio. Personalmente,
la película me produce desazón, la ambientación, el ritmo, los personajes –Cristo y los
apóstoles– no irradian serenidad y paz, sino cierta rabia social, cierta angustia y mucha
tristeza. La vida de Cristo, aun presentada con todo el dramatismo que se quiera, debería
producir en quien se acerca a ella por lo menos reflexión y esperanza.
II. EL ROSTRO DE CRISTO EN EL ROSTRO DEL HOMBRE
Como hemos dicho, la dificultad máxima para representar a Jesús, es su
trascendencia y su misterio. Jesús es, ciertamente, una persona con una propia historia
concreta, cuya vida se desarrolló en la Palestina del siglo I de nuestra era, siendo
emperadores de Roma César Augusto y Tiberio, bajo el gobierno de Poncio Pilato. Sin
embargo, Jesús es también el Hijo de Dios encarnado, persona divina, Salvador y
Redentor de todos los hombres de todo tiempo y lugar. De esta complejidad y misterio
nace la dificultad.
Y sin embargo, siempre habrá por parte de los directores de cine, una voluntad de
representarlo en el celuloide o en las imágenes digitales, y, por parte del público, un
anhelo y una necesidad de verlo representado. ¿Qué hacer?
1. Un rostro de Cristo para entrever su misterio
Ya los Santos Padres y los teólogos del medioevo habían percibido la misma
dificultad en el campo de la teología: de Cristo, como de Dios, no se puede hablar
adecuadamente con lenguaje humano, pues siempre será insuficiente. Y cuando lo
hacemos, más es lo que callamos, que lo que decimos; y cuando lo decimos, lo decimos
por vía de analogía –un lenguaje aproximado, que en parte coincide, pero en parte
difiere–. Escribe Santo Tomás: “Puesto que de Dios no podemos saber qué sea, sino
qué no sea, no podemos considerar de Dios cómo sea, sino más bien cómo no sea”3.
Por eso hablan de un lenguaje “catafático” sobre Dios –por el que nos expresamos
con lenguaje humano imperfecto, pero verdadero, sobre Dios, sobre Cristo, sobre los
misterios de la Trinidad y de la vida íntima de Dios–, y de un lenguaje “apofático” –por
el que expresamos más con el silencio que con
las palabra o lo expresamos de modo oblicuo y alusivo–. Dice el Concilio
Lateranense IV (año 1215) “que entre el Creador y la creatura no se puede notar
semejanza sin que entre ellos se advierta desemejanza mayor”4 . Y Santo Tomás de
Aquino, comentando el libro “De Divinis Nominibus”, del Pseudodionisio el
Areopagita, escribe: “A Dios, que es causa de todo, aunque trascendiéndolo todo,
conviene el ser innombrable, en cuanto que existe sobre todo, y no menos le convienen
los nombres de todas las cosas existentes, en cuanto que es causa de todas”5. Por lo
mismo, hemos de quedarnos en el umbral del misterio y nunca pretender descorrer el
velo que nos lo oculta.
Hablar con este sigilo y sobriedad, solo lo realiza quien cree que Jesús es el Hijo
de Dios encarnado, el Salvador de todos los hombres, que se identifica místicamente
con cada hombre, sobre todo con los más abandonados y menesterosos (Mt 25,31ss).
Sin embargo hablar del hombre, de sus sueños y sus luchas, de sus luces y sus sombras,
es otro modo de hablar de Jesús.
––––––––
3 Summa Theologiae, I, q 3 prol.
4 Dz 806.
5 De Divinis Nom., c.I, lc3, n.96-97. La traducción es mía.
2. El rostro de Cristo en el rostro del hombre
Aquí veo un panorama amplio y fecundo para el cine: representar el drama de
Cristo, su mensaje, la entrega de la vida por sus hermanos, en el drama del hombre y de
la mujer, en el drama mismo de la condición humana. Es el camino que han recorrido
muchos grandes maestros del cine. Los ejemplos podrían ser numerosos: “Fresas
salvajes”, o “El Séptimo sello”, ambas de Ingmar Bergmann, “La Strada”, de Federico
Fellini, diversas obras de Robert Bresson, Jean Delannoy, René Clair, Vittorio de Sica,
Frank Capra, etc.
Hay también diversos ejemplos más recientes, como “John Q”, de Nick
Cassavetes: John Q, obrero negro en los EE.UU., tiene un hijo simpático de 9 años y
una esposa encantadora. El hijo tiene una malformación cardíaca y morirá en pocos días
si no se le transplanta un corazón nuevo; pero cuesta 250.000 dólares la operación. John
no los tiene: en el trabajo, en la compañía de seguros, en el hospital le cierran las
puertas. Él secuestra a algunos médicos y enfermeras y se encierra con ellos en la
sección de emergencias del hospital. Ofrece su corazón a su hijo para que viva; para ello
tendrá que dispararse un tiro en la cabeza.
Firma su libre decisión. Antes, habla un minuto con su hijo moribundo, y le deja
su testamento espiritual: “obedece a tu mamá, trata a la mujer, cuando llegues a la edad,
como a una princesa; sé fiel a la palabra dada; no te metas en cosas malas”.
Cuando se va a disparar, llega el corazón nuevo para su hijo.
Descubrimos el rostro de Cristo en el rostro de John, que ofrece su vida para
salvar la de su hijo. Alguien que lea la Biblia con fe también lo podría asociar a
Abraham sacrificando a su Hijo Isaac; o a Dios Padre que, para salvar a los hombres,
sacrifica a su Hijo.
Otro ejemplo es “El octavo día”, de Jaco van Dormael. Esta vez el rostro de
Cristo nos sale al paso en el rostro de George, joven con el síndrome down, que necesita
y busca amor: de su madre, de su amigo Harry, de su novia Nathalie. Lo entiende su
amigo Harry, lo acepta y lo sostiene; aprende de él la lección. “El octavo día Dios creó a
George”, dice el joven down, como si dijera, “el octavo día se hizo carne y habitó entre
nosotros”. En este horizonte de la condición humana hay una cantera inagotable para
representar el rostro de Cristo en el rostro del hombre. Solo se requiere sensibilidad,
respeto por el hombre, una mirada al Hombre-Dios de Nazaret o, por lo menos, apertura
al misterio, y, por supuesto creatividad y dominio del oficio para que la obra maestra
esté servida.
CONCLUYENDO
Juan Pablo II llama a los medios de comunicación social –y el cine es uno de
ellos– “areópagos modernos” para la evangelización 6, es decir, foro, plaza pública en la
que se ventilan los asuntos que interesan a la sociedad, lugar donde confluye la gente y
del que parten, explícita o implícitamente, modos y modas nuevas de cultura que
influyen decisivamente en la gente. Por lo mismo, también hemos de llevar a Cristo al
areópago del cine y de la pequeña pantalla televisiva para que llegue a ser areópago y
foco de la nueva evangelización.
Sabemos que el tema de Cristo en el cine no carece de riesgos: puede el cine
presentar no al Cristo canónico, de la fe de la Iglesia y del pueblo de Dios; puede
también deformar el rostro de Cristo, banalizarlo, desfigurarlo blasfemamente; pueden
prevalecer factores humanos no esenciales y secundarios como ideología, materialismo
consumista, erotismo. A pesar de ello, vale la pena arriesgar: el cine, junto con la TV, es
uno de los areópagos más importantes para la comunicación entre los hombres. Quizá
Cristo hoy nos diría a los creyentes: “el que no está contra vosotros, está con vosotros”
(Mc 9,40). Y ante las representaciones de su persona o de su mensaje parciales y no del
todo fieles, quizá añadiría: “no apaguéis la mecha que humea ni quebréis la caña
cascada”. Y a los cristianos nos recordaría el programa de vida: “habéis de ser sal de la
tierra para que la comida no se vuelva insípida, habéis de ser luz del mundo que luzca
en la oscuridad, y ciudad puesta sobre el monte, donde todos puedan verla. Brille
vuestra luz ante los hombres para que vean vuestras buenas obras y glorifiquen a
vuestro Padre que está en los cielos” (Mt 5,23-15 ad sensum). De hecho, antes de subir
al cielo, nos dio la gran misión: “Id por todo el mundo y anunciad a los hombres la
Buena Nueva del Reino de Dios” (Mc 16,15; 1,15).
El Evangelio es la Buena Nueva que hay que comunicar a los hombres y mujeres
de nuestro tiempo; por lo mismo, tiene que estar presente en ese potente altavoz que es
el cine. En nuestro tiempo cine y nueva evangelización han de ir juntos.
––––––––
6 Juan Pablo II, Redemptoris missio, 7-XII-90, n.37.
De aquellos días...
CUANDO EL CINE RELIGIOSO
ESTABA DE MODA
por Rainer Tuñón (desde Panamá) - Mayo, 2004
[email protected]
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¿Recuerdas cuando ibas al cine durante la Semana Santa y exhibían desde Marcelino
Pan y Vino hasta Ben-Hur o Los Diez Mandamientos? Las cosas han cambiado
ligeramente, en cuanto a la percepción del cinéfilo ante la solemnidad del cine religioso que
acostumbramos ver en las salas de la localidad o desde la comodidad del hogar.
En algunos casos los gustos son más exquisitos o reflexivos, buscando siempre una voz
que permita el debate frente a temas que no pasan de boga. Con el reciente estreno de La
Pasión de Cristo, muchas de esas voces fueron escuchadas, unas a favor y otras en contra
del tercer filme del Mel Gibson, pero lo cierto es que gracias al éxito de esa cinta, la tendencia
cinematográfica que aborda el tema religioso ha tomado una contextualización más cercana a
los gustos del adicto al cine.
Está de más decirles que el cine ha abierto un espacio en el centro de nuestra cultura y
camina en la alfombra roja como vehículo transmisor de mensajes, razón por la cual había
pasado mucho tiempo desde que el cine religioso perdía terreno en la historia, y las películas
sobre Jesús estaban dejando de ser el exponente clásico del filme religioso cristiano,
sustituyendo al personaje por fuertes reflexiones sobre la fe cristiana y la pérdida de los valores
concebidos.
Ahora, el ejemplo de Gibson desde el punto de vista de mercadotecnia e ingresos en
taquilla demuestra que el cine religioso como subgénero cinematográfico aún tiene mucho que
aportarle a la sociedad.
El cristianismo es la religión más extendida del mundo. El cine, como instrumento clave
del mensaje, ha experimentado su influencia incorporando elementos pertenecientes a esta
religión para que sea el espectador, al final de cuentas, quien tenga el criterio suficiente para
valorar cada producto en su justa dimensión.
Por ello, la siguiente guía de títulos que ofrecemos; pueden ser buenos, polémicos y
renegados exponentes de la manera cómo los cineastas han abarcado la religión desde el cine.
Se trata entonces de encontrar visiones diferentes para tener un más amplio criterio sobre el
tema.
De acuerdo con Josep Mascaro, ensayista español que disertó en Barcelona una ponencia
presentada en el Forum "Jóvenes, religiosidad y Evangelio", " hay que suscitar una mirada capaz
de profundidad para ver la verdad de los relatos y las metáforas del cine; así mismo hay que
pasar de la experiencia virtual a una experiencia real de construcción de la fe ".
En fin; de las más bellas representaciones sobre Jesús y el cine religioso se pueden
apreciar:
EL EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO. ¿Alguien puede imaginarse que la mente
creadora de Saló o los 120 días de Sodoma hizo esta belleza? Sí. Se trata de una de las más
realistas narraciones de la "vida de Jesús", llevadas al cine. Dirigida por Pier Paolo Pasolini en
1974.
JESÚS DE NAZARET. Ésta es posiblemente la más vista por nuestras generaciones
adictas a la televisión. El realizador italiano Franco Zeffirelli (Romeo y Julieta) filmó la más
completa y hermosa recreación de los Evangelios, protagonizada por el inmortal Robert Powell
en 1977. Es más, de recordar a Jesús en el cine, diría el nombre de este actor.
REY DE REYES. Nicholas Ray, director de Rebelde sin causa, con James Dean, se
acerca con Jesús a los hombres y mujeres de la generación de los sesenta, con sus problemas y
sentimientos. Fue una majestuosa producción de 1961 que con mucho rigor no sobrevivió la
prueba del tiempo.
BEN-HUR. Con El retorno del Rey y Titanic son las películas que más Oscar han
ganado. Charlton Heston en el papel de su vida. ¿Y de qué trata? Romanos dominadores en
Israel de los tiempos de Cristo y una noble familia judeo-cristiana perseguida. En 1959 hizo
estragos y es sin lugar a dudas un verdadero clásico del cine.
LOS DIEZ MANDAMIENTOS. Cecil B. DeMille en 1923 y 1956 tomó episodios de las
sagradas escrituras, desde la liberación del pueblo judío por Moisés hasta el paso por el Mar
Rojo y el becerro de oro. Grandiosos los gigantescos decorados y extraordinario su elenco que
incluía a Heston y al genial Yul Brynner.
La manera cómo los cineastas acercan el tema de la religión y sus recurrentes para que el
público acepte la visión del realizador siempre ha sido un caso sujeto al análisis. En muchos de
estos los filmes reciben el beneplácito de la masa y elogios de la crítica especializada. En otros
la decisión es dividida.
Resaltemos entonces algunos títulos que han despertado polémica:
LA PASIÓN DE CRISTO. Este puede estudiarse en los siguientes años como una pieza
de mercadeo sin precedentes. No necesariamente es una extraordinaria cinta, pero sus
recaudaciones en la taquilla mundial, que superan los 400 millones de dólares, demuestran que
valió la pena tanto sacrificio por parte de Mel Gibson al recrear las doce horas decisivas en la
vida de Jesús.
LA ÚLTIMA TENTACIÓN DE CRISTO. Hacia 1988, Martin Scorsese, reconocido por sus
sangrientas crónicas urbanas y gangsteriles, decide llevar al cine la novela de Nikos
Kazantzakis. El resultado: un filme prohibido en casi toda Latinoamérica, pero aún así, recibió
una nominación al Oscar como mejor director de ese año y la música del filme la compuso la
estrella pop Peter Gabriel. Willem Dafoe interpreta a un Cristo débil, inmerso en la duda.
EL ÉXTASIS. El director Michael Tolkin, famoso por el guión de El juego / Las reglas
del juego de Robert Altman, propuso en 1991 una interrogante: aún si existiera un dios…
¿merecería que se le adore, si destruye los sentimientos humanos? Mimi Rogers (la primera ex
esposa de Tom Cruise) y David Duchovny (Fox Mulder, el de X Files / Los Archivos X) son
unos adictos al sexo grupal que se vuelven fanáticos religiosos. En medio del relato placer,
regocijo y un estado de extremo deleite sexual que fue mal recibido por la comunidad cristiana.
JE VOUS SALUE, MARIE / YO TE SALUDO, MARÍA. El taxista Gabriel anuncia a
María, una muchachilla, que va a tener un hijo con José. José duda sobre su virginidad y Jean
Luc Godard hace su libre interpretación sobre los misterios de la Encarnación y Redención, a
través de una pareja del París de 1984. Este filme trató por todos los medios de ser boicoteado,
pero como todo lo prohibido se pone de moda...
SACERDOTE / ACTOS PRIVADOS. En una estantería de un vídeo me encontré con
este filme de Antonia Bird (Voraz). Un joven sacerdote recién llegado traba una profunda
amistad con un veterano cura con actitudes diferentes. El curita defiende los problemas sociales
de los feligreses mientras se descubre como un abierto homosexual, no sin antes enfrentarse a
una Iglesia liderada por un obispo legalista y un sacerdote alienado. El filme es arriesgado y
polémico. Hace que El crimen del Padre Amaro, de Carlos Carrera, quede como una
aventura de Cupido Motorizado.
Si bien es cierto, existen distintas versiones: las que conciben un mensaje claro sobre el
ser cristiano y las que cuestionan ciertos cánones. Vale la pena repasar, entonces, otros títulos
que causaron cierta polémica por su arriesgado ángulo narrativo, a saber:
DOGMA. OK, Kevin Smith (Cleros / Cajeros, Mallrats / Banda en fuga y este año
Jersey Girl) hizo en 2000 una comedia que satiriza la creencia religiosa de los
estadounidenses, a partir de sus personajes Loki (Matt Damon) y Bartleby (Ben Affleck), dos
ángeles expulsados por Dios que quieren volver a casa, aprovechando un fallo del dogma de la
Iglesia Católica. El filme no le hizo mucha gracia a la Iglesia, pero dejó mucha tela que cortar
entre los creyentes en la misma y muchos fundamentalistas.
LA VIDA DE BRIAN. Ahora conocida como el antídoto frente a La Pasión de Cristo de
Mel Gibson. Reestrenada en estas semanas en Estados Unidos, en el filme del Monthy Pyton,
Brian (Graham Chapman) nace en un pesebre de Belén. Brian recibe la visita de tres Reyes
Magos de Oriente que, guiados por una estrella, vienen a rendirle honores y regalos, pero por
una confusión se los hacen llegar al vecino de al lado: Jesús. Es toda una blasfemia, dijeron en
su momento, pero es sin duda la comedia más divertida sobre el tema religioso.
JESUCRISTO SUPERSTAR. ¿Un musical? ¿Acaso se volvieron locos? Tim Rice brilló en
Broadway llevando a escena esta arriesgada apuesta y Norman Jewison, en 1974, hizo de las
suyas para masificar el legado de Rice con la voz y figura de Ted Neely como Jesús.
Extraordinaria ópera rock.
JESÚS DE MONTREAL. Ésta vale su peso en oro. Denys Arcand ganó este año el Oscar
por Las invasiones bárbaras, pero en 1989 se dio a conocer en todo el mundo cuando dirige
un filme sobre un joven creador que acepta de un sacerdote organizar un espectáculo de La
Pasión en los jardines de la parroquia, y lo protagoniza. La comunidad parroquial arma la buena
y el actor muere en la cruz. Se trata de una parábola moderna y alucinante.
DECÁLOGO I y VII. Si no han tenido la oportunidad de verlos en el Cine Universitario,
corran. Krzysztof Kieslowski (La trilogía Rojo, Blanco y Azul / Rouge, Blanc, Bleu) hizo diez
filmes de una hora sobre ética y de los Mandamientos religiosos. Filmadas entre 1992 y 1994.
Ahora veamos algunos títulos de los "renegados del cine":
NAZARIN. En 1958, Luis Buñuel hace una adaptación de la novela de Pérez Galdós
sobre el cura que recoge a una prostituta que ha matado a su rival y, sana a un moribundo con
sus oraciones, se le une la tía del enfermo, es encarcelado con la prostituta y sigue su andar
entre miseria y ambigüedades. Por cierto, fue Buñuel quien dijo alguna vez: " Gracias a Dios
sigo siendo ateo".
WISE BLOOD. No es un clásico de John Huston, pero es interesantísimo. "Bienvenidos a
la Iglesia de Cristo sin Cristo... donde `los ciegos no ven, los inválidos no caminan, y lo que
está muerto continúa así´". Huston a principios de los ´80 saca buenas actuaciones de Harry
Dean Stanton y Ned Beatty, que hacen de unos retorcidos predicadores y él mismo actúa como
un sádico evangelista.
LOS COMULGANTES. No podía faltar el sueco Ingmar Bergman. En este filme de 1962,
el Pastor Ericson mantiene profundas dudas sobre sus propias creencias religiosas, pero su fe
tambalea ante el "silencio de Dios". Bergman plantea el tema de la duda a través de la
caracterización de Gunnar Björstrand.
EL SÉPTIMO SELLO. Anterior a Los comulgantes, un caballero vuelve de las Cruzadas
lleno de dudas de fe, pierde una partida de dados con la Muerte, pero tampoco la Muerte sabrá
decirle qué hay detrás de ella.
Pero no todo está perdido, ehh... Aún quedan aquellas películas que nunca pierden
vigencia y que en televisión o en vídeo son exhibidas. Ellas son:
MARCELINO PAN Y VINO. Ladislao Vajda lleva al cine la historia de un niño recogido
por unos frailes. Se basa en un cuento de J.Mª Sánchez Silva, es la obra fundamental del cine
español. Realizada en 1954, era el estreno más frecuente en las salas populares de Calidonia,
Santa Ana y San Felipe.
ADIÓS, MUCHACHOS. Este filme de Louis Malle lo han pasado hasta en Canal 13.
Narra experiencias autobiográficas durante los días de la II Guerra Mundial en el colegio de
Carmelitas en Fontainebleau. El protagonista entabla amistad con un judío perseguido por los
nazis. Preciosa obra de Malle.
HERMANO SOL, HERMANA LUNA. Franco Zeffirelli para el cine dirige la historia de
San Francisco, quien se despoja de sus riquezas y funda en pobreza la obra franciscana. Bella e
inolvidable película de 1972.
LA MISIÓN. Después de Los gritos del silencio, Roland Joffé se traslada a las
misiones jesuíticas del Paraguay en los siglos XVI-XVIII. Robert De Niro y Jeremy Irons hacen
de este filme, realizado en 1986, una experiencia imprescindible.
GODSPELL. Siguiendo con la moda de los musicales, David Green adapta al cine la obra
teatral homónima. Algunos capítulos del evangelio de San Mateo no llegan a la magnitud de la
obra de Tim Rice, pero es una experiencia agradable.
JESUCRISTO Y EL HECHO CRISTIANO EN EL CINE
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I. JESUCRISTO, CENTRO DE LA FE
PELICULA Y AÑO DIRECTOR
CRISTO. 1953 Alexandre, M.
EL EVANGELIO SEGUN SAN MATEO. 1964 Pasolini, P.P.
GODSPELL. 1973 Green, D.
GÓLGOTA. 1935 Duvivier, J.
LA HISTORIA MÁS GRANDE JAMAS CONTADA. 1964 Stevens, G.
UNA HISTORIA QUE COMENZÓ HACE 2.000 AÑOS. 86 Damiani, D.
UN HOMBRE TIENE QUE MORIR. 1957 Breen, J.
INTOLERANCIA. 1916 Griffith, W.
JESUCRISTO SUPERSTAR. 1974 Jewison, N.
JESÚS DE NAZARETH. 1977 Zeffirelli, F.
EL MESÍAS. 1967 Rossellini, R.
PROCESO A JESÚS. 1973 Saenz de H., J.L.
REY DE REYES. 1927 DeMille, C.B.
REY DE REYES. 1951 Ray, N.
LA ÚLTIMA TENTACIÓN DE CRISTO. 1988 Scorsese, M.
II. INSPIRACIÓN BÍBLICA Y CONTEXTO HISTÓRICO O
PSEUDOHISTÓRICO DEL CRISTIANISMO NACIENTE.
PELICULA Y AÑO DIRECTOR
BARRABÁS. 1962 Fleischer, R.
EL BESO DE JUDAS. 1953 Gil, R.
BEN-HUR. 1925 Niblo, F.
BEN-HUR. 1959 Wyler, W.
LA BIBLIA. 1966 Huston, J.
EL CANTO DEL GALLO. 1955 Gil, R.
LOS DIEZ MANDAMIENTOS. 1923 DeMille, C.B.
LOS DIEZ MANDAMIENTOS. 1956 DeMille, C.B.
ENCUESTA SOBRE ABRAHAM. 1996 Ségal, A.
LOS HECHOS DE LOS APÓSTOLES. 1959 Rossellini, R.
LOS JUECES DE LA LEY. 1967 Perez Dolz, F.
MARIE DE NAZARETH 1994 Delannoy, J.
POR AMOR, SOLO POR AMOR. 1993 Veronesi, G.
¿QUO VADIS?. 1912 Guazzoni, E.
¿QUO VADIS?. 1951 Le Roy, M.
SAUL Y DAVID. 1955 Baldi, M.
LA TÚNICA SAGRADA. 1953 Koster, H.
VIDA DE MARÍA. 1952 F. Sanjuán, M.
III. LOS SEGUIDORES DE JESÚS.
PELICULA Y AÑO DIRECTOR
ADIOS, MUCHACHOS. 1987 Malle, L.
BECKET. 1964 Glenvilla, P.
EL CAPITÁN DE LOYOLA. 1948 Diaz Morales, J.
CERCA DEL CIELO. 1951 Valdelomat, D.
DE UN PAIS LEJANO. 1981 Zanussi, K.
DIÁLOGOS DE CARMELITAS. 1959 Agostini, Ph.
FELIPE DE JESÚS. 1949 Bracho, J.
FRANCESCO. 1989 Cavani, L
FRANCISCO DE ASÍS. 1961 Curtiz, M.
FRANCISCO, JUGLAR DE DIOS. 1950 Rossellini, R.
FRAY ESCOBA. 1961 Torrado, R.
HERMANO SOL, HERMANA LUNA. 1977 Zeffirelli, F.
UN HOMBRE PARA LA ETERNIDAD. 1966 Zinnemann, F.
IGNATIUS DE LOYOLA. 1993 Muro, G.
ISIDRO EL LABRADOR. 1953 Salvia, R.
JUANA DE ARCO. 1916 DeMille, C.B.
JUANA DE ARCO. 1946 Fleming, V.
JUANA DE ARCO. 1994 Rivette, J.
JUANA EN LA HOGUERA. 1954 Rossellini, R.
EL JUDAS. 1952 Iquino, I.F.
MONSIEUR VINCENT. 1947 Clocher, M.
LA NOCHE OSCURA. 1988 Saura, C.
LA PASIÓN DE JUANA DE ARCO. 1928 Dreyer, C.Th.
EL PROCESO DE JUANA DE ARCO. 1962 Bresson, R.
PROCESO EN EL VATICANO. 1951 Huguet, A.
REINA SANTA. 1947 Gil, R,
ROMERO. 1989 Duiga, J.
ROSA DE LIMA. 1962 Elorrieta, J.Mª
LA SEÑORA DE FÁTIMA. 1951 Gil, R.
LA SÉPTIMA MORADA. 1995 Meszaros, M.
TERESA DE JESÚS. 1962 Orduña, J. de
THÈRÉSSE. 1986 Cavalier, A.
IV. MISIÓN EVANGELIZADORA.
PELICULA Y AÑO DIRECTOR
BALARRASA. 1950 Nieves Conde, J.A.
CAO-XA. 1971 Herrero, P.M.
CERCA DE LA CIUDAD. 1952 Lucía, L.
LA CIUDAD DE LA ALEGRÍA. 1992 Joffé R.
DAENS. 1993 Coninx, S.
UN DÍA PERDIDO. 1957 Forqué, J.Mª
DÍA TRAS DÍA. 1951 Amo, A. del
FORJA DE ALMAS. 1945 Fernandez A., E.
EL FUGITIVO. 1947 Ford, J.
LA GUERRA DE DIOS. 1953 Gil, R.
LA MANIGUA SIN DIOS. 1948 Ruiz Castillo, A.
LA MANO IZQUIERDA DE DIOS. 1955 Dmytryk, E.
LA MIES ES MUCHA. 1948 Saenz de H., J.L.
LA MISIÓN. 1986 Joffé, R.
MISIÓN BLANCA. 1946 Orduña, J. de
MOLOKAY. 1959 Lucía, L.
PIEDRAS VIVAS. 1956 Alfonso, R.
V. CUESTIONES NOVELADAS DE FÉ Y DE CONCIENCIA.
PELICULA Y AÑO DIRECTOR
ALGO EN QUE CREER. 1984 Jordan, G.
EL CARDENAL. 1963 Preminger, O.
CATÓLICOS. 1973 Gold, J.
EL CERCO DEL DIABLO. 1952 Neville, E. y otros
LOS COMULGANTES. 1962 Bergman, I.
CONSPIRACIÓN PARA MATAR UN CURA. 1989 Holland, A.
LA FRONTERA DE DIOS. 1963 Ardavín, C.
EL IMPERATIVO. 1982 Zanussi, K.
LA LEGIÓN DEL SILENCIO. 1955 Nieves Conde, J.A.
LAS LLAVES DEL REINO. 1944 Steel, J.
EL MILAGRO DEL CRISTO DE LA VEGA. 1940 Aznar, A.
LA MURALLA. 1958 Lucía, L.
NAZARÍN. 1958 Buñuel, L.
EL RENEGADO. 1953 Joannon, L.
REQUIEM POR LOS QUE VAN A MORIR. 1987 Hodges, M.
SACERDOTE. 1995 Bird, A.
LAS SANDALIAS DEL PESCADOR. 1968 Anderson, M.
EL SÉPTIMO SELLO. 1957 Bergman, I.
SIGUIENDO MI CAMINO. 1944 McCarey, L.
TIEMPO DE MILAGROS. 1990 Paskaljevic, G.
VI. LA TRASCENDENCIA RELIGIOSA EN EL CINE "DEL
HOMBRE". ALGUNAS PARABOLAS DEL MISTERIO CRISTIANO.
PELICULA Y AÑO DIRECTOR
ANDREÏ RUBLEV. 1966/67 Tarkovski, A.
CANCIÓN DE CUNA. 1994 Garci, J.L.
CIELO NEGRO. 1951 Mur Oti, M.
EL CRISTO DEL OCÉANO. 1971 Fernandez, R.
DECÁLOGO. 1992/94 Kieslowski, K.
EL DIARIO DE UN CURA DE ALDEA. 1951 Bresson, R.
EL FESTIN DE BABETTE. 1987 Axel, G.
LA HERIDA LUMINOSA. 1956 Demichelli, T.
LA HERIDA LUNINOSA. 1997 Garci, J.L.
JE VOUS SALUE, MARIE. 1984 Godard, J.L.
JESÚS DE MONTREAL. 1989 Arcand, D.
EL MANANTIAL DE LA DONCELLA. 1959 Bergman, I.
MARCELINO PAN Y VINO. 1954 Vajda, L.
MARCELINO PAN Y VINO. 1991 Comencini, L.
ORDET /LA PALABRA. 1955 Dreyer, C.Th.
PENA DE MUERTE. 1995 Robbins, T.
PONETTE. 1996 Doillon, F.
REBELDÍA. 1953 Nieves Conde, J.A.
ROMPIENDO LAS OLAS. 1996 Trier, L.V.
SACRIFICIO. 1986 Tarkovski, A.
EL SANTO BEBEDOR. 1987 Olmi, E.
LA STRADA. 1954 Fellini, F.
JESUCRISTO EN EL CINE. (Más de cien películas
comentadas sobre el hecho cristiano. Puedes buscar por titulo,
directores o temática.)
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1. Jesucristo, centro de la Fe
* CRISTO (ESP,1953). De Margarita Alexandre y Rafael Mª Torrecilla. La Vida,
Pasión y Muerte de Jesucristo presentadas a través de los clásicos de la pintura
española de los siglos XVI, XVII y XVIII. Emotiva/ *** Todos (Divisa)
* [EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO] EL EVANGELIO SEGUN SAN MATEO
(ITA,1964) De Pier P. Pasolini. Tal vez la más realista y convincente de las "vida
de Jesús" cinematográficas, aunque se hurtan dos grandes pasajes del
evangelio elegido: la designación de Pedro como Jefe de la Iglesia y el Juicio
final/ **** Adultos/Jóvenes
* GODSPELL (USA,1973). De David Green. Adaptación al cine de la obra
teatral homónima. tras su éxito. Es una ilustración musical de algunos capítulos
del evangelio de San Mateo. Inspirada sin duda en "Jesucristo Superstar", pero
más modesta y sencilla, ha tenido éxito entre los jóvenes y gente sin prejuicios/
*** Jóvenes
* GÓLGOTA (FRA,1935). De Julien Duvivier. Se presenta un Jesús más
normal, más próximo, que en los filmes de los años anteriores (los dos "Rey de
Reyes", de DeMille y de N.Ray, por ejemplo). ./ *** Todos
* LA HISTORIA MÁS GRANDE JAMÁS CONTADA (USA,1965). De George
Stevens. La más célebre historia de Jesús de las varias realizadas en los años
sesenta. Con Max von Sydow como el Maestro. Más espectacular que profunda/
*** Adolescentes (Warner)
* UNA HISTORIA QUE COMENZÓ HACE DOS MIL AÑOS (ITA,1986). De
Damiano Damiani. El emperador Tiberio envía a Palestina a su funcionario Tauro
para investigar qué fue del cuerpo de Jesús de Nazaret, "crucificado varios años
antes y del que corre la historia de que ha resucitado". En Pilatos y su mujer
Claudia, la llegada del mensajero abre heridas aparentemente cicatrizadas.
Reflexión que quiere ser objetiva sobre el misterio de la Resurrección de Cristo. .
El tema está tratado con respeto/ ** Jóvenes
* UN HOMBRE TIENE QUE MORIR / LOS MISTERIOS DEL ROSARIO
(ESP/USA, 1957). De José Breen y F. Palacios. Coproducción original para dar
imagen cinematográfica a los tradicionales "quince misterios" del Rosario.
Escenificación de la Redención realizada con dignidad y algunas bellas
imágenes. Contó con la interpretación de populares españoles: Antonio Vilar,
Maruchi Fresno, Carlos Casaravilla, Antonio Casas.../** Todos
* INTOLERANCIA (USA,1916). De David W. Griffith. Se dedica a Jesús la
cuarta parte de la célebre película. Realizada con las calidades propias del autor,
creó polémica con la secuencia de las Bodas de Caná, rechazada por los
puritanos que luchaban contra la legitimación del alcohol/ *** Jóvenes (TeleGrup)
* JESUCRISTO SUPERSTAR (USA,1974). De Norman Jewison. Musical
sobre la vida de Jesús basado en una ópera rock. Se prescinde de la divinidad y
se omite la Resurrección. Es el Jesús de la contestación que ha fascinado a las
jóvenes generaciones. El film asume su "representación", su teatralidad/ ***
Adultos/Jóvenes (CIC)
* [JESÚS DE NAZARET] JESÚS DE NAZARET (ITA/GBR,1977) De Franco
Zeffirelli. La más completa, hermosa y moderna de expresión de las "vida de
Jesús" en una recreación literal de los Evangelios destinada al gran público.
Pero la perfección, ¿logra trascender la humanidad del conjunto?. Con Robert
Powell. 270' en 2 partes/ **** Todos (Filmayer)
* EL MESÍAS (ITA,1967). De Roberto Rossellini. Realizada para la televisión,
aborda la figura de Jesús como la de un Maestro sabio, de cuya Palabra, más
que de los hechos, brota la fuerza interior, la trascendencia y el sentido de la
misión divina del Enviado. Valores didácticos/ **** Todos
* PROCESO A JESÚS (ESP,1973). De J.L. Saenz de Heredia. Un grupo de
sefarditas intenta ver, mediante una representación teatral, si Jesucristo fue bien
o mal juzgado -en su condena a muerte- respecto a las leyes judías de la época.
Versión al cine de una obra de teatro. Polémica. Buen reparto, con J.Mª Rodero a
la cabeza/ *** Jóvenes (V.Mercury)
* REY DE REYES (USA,1927). De Cecil B. DeMille. La vida de Jesús en tres
horas de realización, traducidas a 27 idiomas. Uno de los filmes más vistos del
cine mudo. Iniciación por Hollywood de los temas religioso-cristianos basados
más en el espectáculo que en la exactitud histórica y el valor mistérico. B/N/ ***
Todos
* REY DE REYES (USA,1961). De Nicholas Ray. Una "vida de Jesús" que se
intenta arrancar del arcaicismo pseudohistórico y aproximar a los hombres de
hoy en sus problemas y sentimientos. Se transfiere a la figura de Jesús el dilema
entre acción y contemplación y las características propias del realizador de
inconformismo, libertad y pacifismo. Notable/ **** Todos (V.Service)
* LA ÚLTIMA TENTACIÓN DE CRISTO (USA,1988). De Martin Scorsese con
Willem Dafoe. Un Cristo débil, inmerso en la duda de su misma divinidad que
parece necesitar el apoyo de Pablo. Procedente, no de los Evangelios, sino de la
novela de Kazantzaki. Un personaje inverosímil para representar aunque solo
fuera al fundador de una sociedad civil/ ** N.Desaconsejable (CIC)
2. Inspiración bíblica y contexto histórico o pseudohistórico del
Cristianismo naciente.
* BARRABÁS (USA/ITA,1962). De Richard Fleischer. La obsesión por huir
del que cambió su posible pena de muerte por la de Cristo. Difícil conjugación
del pseudohistóricismo del género y la filosofía de la novela comprometida de
Lagerkwist, inspiradora de este personaje que muere -al fin, cristiano- en la cruz.
Gran reparto/ *** Jóvenes (CIC/RCA)
* EL BESO DE JUDAS (ESP,1953). De Rafael Gil. La Pasión de Jesús
contemplada desde la intriga, traición y muerte violenta de Judas. Realizada con
bastante dignidad/ *** Todos (Vídeo Mercury)
* BEN-HUR (USA,1925). De Fred Niblo. La novela de Lewis Wallace llevada
por vez primera al cine en una realización más bella, sin duda, que la más
conocida de Wyler. Las desventuras de un familia judía seguidora de Cristo.
Destacan la batalla naval y la carrera de cuádrigas en el circo. B/N /**** Todos
(MGM/UA)
* BEN-HUR (USA,1959). De William Wyler. La más célebre y conocida de las
dos versiones de la novela de Wallace. Romanos dominadores en Israel en
tiempos de Cristo y una noble familia judeo-cristiana perseguida. Célebre la
carrera de las cuádrigas dirigidas por los rivales Charlton Heston y Stephen
Boyd. 11 Oscar/ **** Jóvenes (MGM/UA)
* LA BIBLIA (USA/ITA,1966). De Jonh Huston. Los comienzos de la historia
de Salvación, desde la creación de Adán y Eva hasta la Torre de Babel. Narración
sencilla y átona, sin el empeño de otras obras de Huston, a pesar de su formato
de 70 mm. y los 170' de duración. El propio director se incluye en el brillante
reparto/ * Todos (CBS/FOX)
* EL CANTO DEL GALLO (ESP,1955). De Rafael Gil. El símbolo de la traición
y arrepentimiento de Pedro en la Pasión del Señor. Uno de los films más
conocidos entre los muchos del género realizados en la España de los años 50.
Con Paco Rabal. Melodrama/ ** Jóvenes (Vídeo Mercury)
* REY DAVID (BGR/USA,1984). De Bruce Beresford. Designado como futuro
rey por el profeta Samuel, el joven Davis vence con su honda al amezador
Goliath. Pero, el rey Saul -a quien sirve- celoso, le quiere quitar la vida y le hará
la guerra durante largo tiempo. Se ha querido jugar con solo escenarios
naturales en un película que pedía, por su tema, cierta grandiosidad, sin estorbar
el aire intimista que se ke ha querido dar. Pobre y mediocre. De Bruce Beresford
y del protagonista, Richard Gere, se podía esperar más/ * Adultos/Jóvenes
(CIC/RCA)
* LOS DIEZ MANDAMIENTOS (USA,1923). De Cecil B. DeMille. Primera
versión del tema por DeMille. Con dos partes: una, con diversos episodios del
Genésis, desde la liberación del pueblo judío por Moisés. La segunda es la
historia moderna de dos hermanos que aman a la misma mujer y acaban
redimiéndose. Admirables los decorados egipcios y las escenas de
muchedumbres en la parte del Génesis. El apogeo del cine mudo/ **** Todos
* LOS DIEZ MANDAMIENTOS (USA,1956). De Cecil B.DeMille. "Remake" del
primero. Narra desde la cautividad del pueblo judío hasta el paso del mar Rojo y
el becerro de oro. Grandiosos los gigantescos decorados, los millares de
figurantes y el prestigioso reparto: Ch.Heston, Yul Brinner, Ann Baxter...Pero no
hace olvidar el encanto de la primera versión/ **** Todos (CIC).
* ENCUESTA SOBRE ABRAHAM (FRA,1996). De Abraham Ségal y Selim
Nassib. Un documento que es una pregunta sobre el patriarca que vivió hace
unos 4.000 años y del que se consideran herederos judíos, cristianos y
musulmanes. El desarrollo de la encuesta, que cuenta con múltiples
investigaciones de los autores y la colaboración de numerosos intelectuales e
investigadores (teólogos, exégetas, filósofos, especialistas en ciencias
humanas) de las tres religiones, parte de Hebrón, lugar de la vida y de la tumba
de Abraham, centro importante de conflictos actuales cuando debería serlo del
consenso. Los interesados pueden encontrar en este film amplios espacios para
sus propias preguntas./ *** Jóvenes
* LOS HECHOS DE LOS APÓSTOLES (ITA,1969). De Roberto Rossellini. El V
libro del Nuevo Testamento. Rossellini ilustra la predicación y los hechos de los
Apóstoles con un sentido ético -válido para el no creyente- y espiritual, porque
su sensibilidad de fondo cristiano no puede quedar al margen del contenido
religioso del relato. Realizado para la TV italiana/ *** Todos
* LOS JUECES DE LA LEY (ESP,1967). De F.Perez Dolz. Las aventuras y
desventuras de los jueces Gedeón y Sansón en ayuda del pueblo de Yaveh.
Mediocre/ * Todos (San Pablo Films)
* MARIE DE NAZARETH (FRA,1994). De Jean Delannoy. La vida de Jesús
vista y vivida por su madre, María, siguiendo el relato evangélico, donde su
presencia termina con la muerte de Jesús. La novedad -"adivinada, inventada"-
está en la etapa subsiguiente en la que Ella es el testigo conmovido y
estimulante en la unión y acción del grupo que siguió a Jesús. Film, en la línea
espectacular del Jesús de Zeffirelli -sin alcanzarle-, busca ilustrar y "tocar" a un
público amplio/ ** Jóvenes/
* POR AMOR, SOLO POR AMOR (ITA,1993). De Giovanni Veronesi. Las
relaciones castas de María y José, antes y después del nacimiento de Jesús. La
idea, tomada del libro homónimo de Festa Campanile, pudo ser interesante: una
pareja que se ama es elegida por Dios, antes de su desposorio, para convertirse
en la Madre real y el padre oficial del Verbo Encarnado, designio que se acepta
con asombro y desconcierto. Pero, los elementos para una sutil y convincente
construcción del tema son disparatados: El personaje de María puede pasar,
pero José es rudo y provocativo, defiende el amor libre y ha sido bastante
mujeriego antes de desposarse con María, "solo por amor" y sin tocarla. No
entenderá nunca, ni creerá hasta el fin, la intervención divina en la concepción
virginal de su mujer y, entregado finalmente a la bebida, muere demente
ironizando sobre el mesianismo de Jesús. Como cine, el film es malo y pobre de
recursos; introduce símbolos en un estilo que quiere ser realista y oscila,
iconográficamente, entre Scorsese y Pasolini. En un tema que se presume
religioso, ninguna imagen en ningún momento invita a dar el salto a la
trascendencia. Su valoración es obvia: * N,Desaconsejable
* ¿QUO VADIS? (ITA,1912). De Enrico Guazzoni. La Roma de Nerón, con la
historia de amor del patricio Marco Vinicius y la cristiana Ligia, el incendio de
Roma y la persecución a muerte de los cristianos. Todo, según la novela de H.
Sienkewicz. Uno de los primeros filmes de gran espectáculo y popular/ ***
Adolescentes
* ¿QUO VADIS? (USA,1951). De Mervin LeRoy. "Remake" del film italiano del
mismo título, con los mismos episodios de la novela de Sienkewicz en torno al
"¿quo vadis?" de Cristo a Pedro, que huye de Roma durante la persecución.
Film logrado y fastuoso, rodado en la romana Cinecittá. Notables la pareja
romántica Robert Taylor-Deborah Kerr y magnífico, Ustinov como Nerón/ ****
Adolescentes (MGM/UA)
* SAUL Y DAVID (ESP/ITA,1955) De Marcello Baldi. Las relaciones difíciles y
las pacíficas del ungido David y el rey Saúl. Algún valor narrativo/ *
Adolescentes (San Pablo Films)
* LA TÚNICA SAGRADA (USA,1953) De Henry Koster. El destino de la túnica
de Jesús después de la Crucifixión, con una historia previa relativa a los
conflictos entre nobles romanos y a la muerte del Redentor. Entretenida. Fue la
primera película rodada en Cinemascope/ ** Adolescentes (CBS/FOX)
* VIDA DE MARÍA (ESP,1952). De Manuel Fernandez Sanjuán. Un retrato de
la Virgen desde la contemplación de la Anunciación de Fra Angelico. Grato
documental/ ** Todos
3. Los Seguidores de Jesús
* ADIOS, MUCHACHOS (FRA/ALE/ITA,1987) De Louis Malle. Un filme de
Malle que recoge algunas de sus experiencias autobiográficas durante los días
de la II Guerra Mundial. Colegio de Carmelitas en Fontainebleau: el Padre
Jacquers, rector del colegio, acoge en las aulas y en el internado a algunos
muchachos judíos perseguidos por los nazis. . Una de las mejores de Malle/ ****
Todos
* BECKET (GBR,1964) De Peter Glenville. El Arzobispo de Canterbury
asesinado por su anterior amigo, Enrique II de Inglaterra, por su defensa de los
derechos de la Iglesia. Duelo de actores: R. Burton y P. O'Toole. Muy buena/ ****
Jóvenes (Metromedia)
* EL CAPITÁN DE LOYOLA (ESP,1948). De José Diaz Morales. La vida de
Ignacio de Loyola, desde su gesta de liberación -aún soldado- de la infanta
Catalina, de manos de Juana la Loca, hasta el descubrimiento de su vocación
religiosa y fundación de la Compañía de Jesús/ ** Adolescentes
* CERCA DEL CIELO (ESP,1951). De Domingo Valdelomat. Exaltación de la
figura del mártir de la guerra civil española Padre Polanco, Obispo de Teruel,
recientemente canonizado. Interpretado por el P.Venancio Marco/ ** Jóvenes
* DE UN PAÍS LEJANO (IT/GB/POL.1981). De Krzysztoff Zanussi. Biografía
original y atípica de Juan Pablo II. Cuenta su infancia y juventud en un ambiente
social y familiar religioso; pero narra, sobre todo, la historia atormentada de
Polonia durante la II Guerra, con las exigencias de los vencedores del Este y del
Oeste. El film es la historia de un país alrededor de un personaje que llega,
finalmente, a la Silla de Pedro. Realización rigurosa, cuidada y muy bella de un
gran director/ **** Adolescentes
* DIALOGOS DE CARMELITAS (FRA/ITA,1959). De Philippe Agostini y
R.I.Bruckberger. 1789 en el convento francés de Carmelitas Descalzas de
Compiègne. Animada por la Superiora moribunda, la Comunidad hace voto de
martirio. En 1794, en pleno Terror revolucionario, negándose a dispersarse, las
religiosas son guillotinadas, salvo la vicepriora (que había animado el voto de
martirio y dará al convento una nueva vida). Con diálogos de Bernanos, una
bella ilustración -algo teatral- de la vida de un convento bajo la Revolución, con
agudo y sensible análisis de los personajes /**** Jóvenes
* FELIPE DE JESUS (MEJ,1949), De Julio Bracho. Legendaria interpretación
de la vida de Felipe de Jesús, el primer mártir de la Iglesia mejicana en los
tiempos de Felipe II. Se llamaba Felipe Alcázar, era estudiante en casa religiosa y
resultó un enamoradizo peligroso. Melodrama "a lo divino" bastante
desangelado/ * Jóvenes/
* FRANCESCO (ITA,1989). De Liliana Cavani. Una visión nueva del santo de
Asis en la que Cavani acentúa los aspectos místicos de Francesco, con la
dolorosa experiencia de las llagas. Un Mickey Rourque inesperado en este tipo
de filmes, que extraña pero no acaba de desentonar/ *** Jóvenes (TeleGrup/Ivex)
* FRANCISCO DE ASIS (USA,1961). De Michael Curtiz. Una biografía del
santo sin mayores méritos que la cuidada ambientación medieval y la partitura
musical de Nascimbene. Penúltimo film de Curtiz, del que se podía esperar más/
** Todos
* FRANCISCO, JUGLAR DE DIOS (ITA,1950). De Roberto Rossellini.
Diversos episodios de la vida del santo; aquellos en los que Rossellini puede
expresar mejor la perfecta armonía entre Dios y la naturaleza, entre la naturaleza
y el hombre. Valores artísticos y espirituales. Una pequeña obra maestra de 82
minutos/ **** Todos (Bibl.de Cine)
* FRAY ESCOBA (ESP,1961). De Ramón Torrado. Pequeña hagiografía del
dominico mulato San Martín de Porres, canonizado por Juan XXIII. Sencilla, pero
muy popular/ * Todos
* HERMANO SOL, HERMANA LUNA (ITA/GBR,1977). De Franco Zeffirelli.
Hijo de un rico burgués, Francisco se despoja de sus riquezas y y funda en
pobreza la obra fanciscana. Otra vez, la armonía de las cosas en un film lleno de
sol y con música folk. Esteticismo que no cansa/ **** Adolescentes (CIC)
* UN HOMBRE PARA LA ETERNIDAD (GBR,1966) De Fred Zinnemann. La
condena a muerte de Tomás Moro bajo el poder de Enrique VIII, por negarse a
aceptar públicamente su boda con Ana Bolena. Valores religiosos y dialécticos.
Perfecta ambientación de época y brillantez formal/ **** Jóvenes (CIC)
* IGNATIUS DE LOYOLA (ESP,1993). De Gregorio Muro. La vida de peregrino
del santo de Loyola en dibujos animados. Realizada en el Pais Vasco para la
televisión/ ** Todos
* ISIDRO EL LABRADOR (ESP,1963). De Rafael Salvia. Una vida popular del
Patrón de Madrid. No gran cosa/ * Todos
* JUANA DE ARCO (USA,1916). De Cecil B. DeMille. Uno de los primeros
filmes históricos del realizador y del personaje. Aire de Western, pero una actriz
(G.Farrar) convincente/ ** Jóvenes (Manga)
* JUANA DE ARCO (USA,1948). De Victor Fleming. La historia y suplicio en
la hoguera de la "doncella de Orleáns". Aunque no carente de realismo y dureza,
el film se escapa hacia la preocupación estética atraído por la belleza de Ingrid
Bergman, la intérprete /*** Todos (Bibl. de Cine)
* JUANA DE ARCO (FRA,1994). De Jacques Rivette. La última película sobre
la Doncella de Orleans que completa, con "La Pasión de Juana de Arco", de
Dreyer(1928), y "El Proceso de Juana de Arco", de Bresson (1962), las tres
mejores entre las 40 películas realizadas sobre la santa francesa; las tres
también europeas. Rivette -en un film de excesivo metraje- da primacía a la
heroina en acción (con Sandrine Bonnaire) en una imagen menos estática que la
de Dreyer, que sigue siendo la obra cumbre sobre el tema/ *** Todos
* JUANA EN LA HOGUERA (ITA,1954). De Roberto Rossellini. A partir del
texto de Claudel, Rossellini contempla a Juana en la espera del suplicio,
reavivando los episodios de su vida. "No es teatro filmado, es cine -confirma el
autor-; yo diría aún que es neorrealismo en el mismo sentido que yo lo he
tratado siempre"/ *** Jóvenes
* EL JUDAS (ESP,1952). De Ignacio F.Iquino. El proceso de identificación
con Cristo del intérprete que hace de Judas en una representación de la Pasión
de Esparraguera / Drama *** Todos (Mayor Prod.V.)
* MONSIEUR VINCENT (FRA,1947). De Maurice Clocher. La vida de San
Vicente de Paúl, fundador de hospitales y comunidades religiosas, siempre al
servicio de los pobres. Guión históricamente riguroso y realización muy
cuidada/ *** Todos
* LA NOCHE OSCURA (ESP,1988). De Carlos Saura. Profundo admirador del
proceso místico y lírico de San Juan de la Cruz, Saura -desde una declarada
increencia religiosa- se acerca a ese tiempo en que Fray Juan de la Cruz, en la
cárcel conventual de Toledo, compone una de sus mejores canciones
espirituales. Saura trata de penetrar en ese misterio de la creación sanjuanista. /
**** Adultos
* LA PASIÓN DE JUANA DE ARCO (FRA,1928) De Carl Th.Dreyer. La mejor
de las "Juana de Arco" cinematográficas: por la estilización de las imágenes,
leves y poéticas; por la interpretación de la Falconetti, mostrada en grandes
planos que revelan el menor detalle del rostro; por la autenticidad y conjunción
de historia y realización; por la profunda espiritualidad que emana del conjunto.
Dreyer ha sido, como nunca, el hombre de la comunión Fé-Arte/ ***** Jóvenes/
Adolescentes (Bibl.de Cine)
* EL PROCESO DE JUANA DE ARCO (FRA,1962). De Robert Bresson. El
proceso, condena y muerte de la mártir francesa. Film bien elaborado, pero
demasiado simbólico y frío. La emoción con la que se recibe el film acaba por
desaparecer. Una vez más, el espíritu jansenista de Bresson detiene la emoción
y nos oculta la mirada que podría revelar, al menos, el alma de Juana/ ***
Jóvenes
* PROCESO EN EL VATICANO (FRA,1951). De Andrè Huguet. Primera
película que, acercándose a Santa Teresita de Lisieux, trata de prescindir de
cualquier milagrerismo. Hasta donde le es posible, la película de Huguet procura
ceñirse a los datos históricos de aquella corta existencia de la carmelita
lexoviense. ** Todos /
* REINA SANTA (ESP,1947). De Rafael Gil. La vida y milagros de Santa
Isabel de Aragón, esposa del difícil y cruel Pedro IV de Portugal. Historia
novelada. Declarada de interés nacional/ ** Jóvenes
* ROMERO (USA,1989) De John Duiga. El Obispo de El Salvador, asesinado,
en la catedral, por su defensa de los derechos humanos y sociales; y,
probablemente, asesinado por las fuerzas militares del Gobierno. Realizada con
dignidad, y muy bien interpretado el personaje por el recientemente fallecido
Raul Juliá/ *** J (Warner)
* ROSA DE LIMA (ESP,1962). De José Mª de Elorrieta. La vida de Rosa, la
hija limeña de un arcabucero de Felipe II, llamada desde muy niña a la
contemplación y a la santidad. La primera flor de la América cristiana/ ** Todos
* EL MANANTIAL DE LA DONCELLA (SUE,1959). De Ingmar Bergman.
Cuando la hija de un granjero lleva unos cirios a la ermita, unos mendigos la
violan y matan. El padre toma una venganza atroz al intentar los asesinos
-ignorándo quien es- venderle la túnica de la hija. En el lugar de la violación
brotará un manantial y se levantará una capilla. Una leyenda sueca de s.XIV, con
admirable realización, pero fuertes escenas de la violación y venganza/ ****
Adultos/Jóvenes (Bibl.de Cine)
* MARCELINO PAN Y VINO (ESP,1954). De Ladislao Vajda. La relación
humano-religiosa de un niño (recogido por unos frailes) con un Cristo. Sobre un
cuento de J.Mª Sanchez Silva, una preciosa y po-ética película, tal vez la más
universal del cine español/ ***** Todos (V.Mercury)
* MARCELINO PAN Y VINO (ES/IT/FR,1991). El mismo tema de la homónima
de L.Vajda, con el añadido del color. Con menos encanto y poesía que la
anterior/ ** Todos
* ORDET /LA PALABRA (DIN,1955). De Carl Th.Dreyer. Dinamarca, años 30.
Una familia rural y un hijo "iluminado", convertido por los montes en predicador
de la fe. Cuando su cuñada muere, él pronuncia, junto al lecho de la muerta, "la
Palabra" (Ordet) que la resucita. Drama inspirado en un texto de Kaj Munk en
torno a la pregunta: "La oración del hombre, ¿puede llegar hasta Dios y éste
responderla?". Película mítica, rigurosa, austera, organizada en planos medios,
lenta, superior -se dice- a cualquier otra de Dreyer/ ***** Jóvenes (Bibl.de Cine)
* PENA DE MUERTE (USA,1995). De Tim Robbins. Contra el parecer de los
suyos (familia, compañeras de trabajo...), una monja social acepta ser consejera
espiritual de un condenado a muerte y le ayuda a morir arrepentido y en paz.
Vigorosa condena de la pena de muerte y de las causas que la provocan,
colocando la vida en primer término. Texto autobiográfico de Helen Prejean.
Extraordinario film, con una extraordinaria Susan Sarandon/ **** Adultos
(PolyGram)
* LA SEÑORA DE FÁTIMA (ESP,1951). De Rafaél Gil. Las Apariciones de la
Virgen de Fátima, la amplia extensión de la fé en el milagro de esa presencia y la
persecución de que fueron víctimas los videntes por parte de las autoridades
civiles portuguesas. Escenas emotivas. Muy bien realizada. Recomendable/ ****
T (VDI)
* LA SÉPTIMA MORADA/EIDTH STEIN (ITA,FRA,POL,HUN,1995). De Marta
Meszaros. Una delicada biografía de la judía alemana Edith Stein, brillante
filósofa y profesora de la Universidad de Münster, convertida al catolicismo
-"encontrado" en la lectura de la obra de Santa Teresa de Avila- y consagrada
Carmelita Descalza. Detenida por los nazis, fué gaseoada e incinerada en
Auschwitz en 1942. M. Meszaros ha captado bien la sensibilidad, fuerza interior y
enorme personalidad de Edith/ *** Jóvenes
* TERESA DE JESÚS (ESP,1962). De Juan de Orduña. Teresa de Jesús
desde su juventud hasta la fundación de las Descalzas en el con-vento de Jan
José, de Avila. Un film discreto de uno de los más destacados directores
españoles de los 50/60. Algunas escenas brillantes centradas en Aurora
Bautista. Entre los intérpretes, tambien José Bódalo. En el guión intervinieron
Pemám y Mur Oti/ *** Jóvenes (Saldo)
* THÉRÈSSE (FRA,1986). De Alain Cavalier. 1888: Teresa Martin, 15
[THÈRÈSSE] años, entra en el Carmelo de Lisieux. Las pruebas físicas y
morales, particularmente, las dudas que quebrantan sus certezas, minan su
salud y muere en 1897. Cavalier ha renovado la imagen infantil de la santa,
gracias tambien a la excelente actriz Catherine Mouchet. Una serie de cuadros,
desnudos de todo artificio e intensamente iluminados, muestran la agonía y la
fidelidad de Teresa en un film importante, audaz y con garra/ **** Jóvenes
(Mastervideo)
4. Misión Evangelizadora
* BALARRASA (ESP,1950). De José Antonio Nieves Conde. A punto de
expirar sobre las nieves de Alaska, un sacerdote misionero español, llamado
"Balarrasa" por su carácter divertido y audaz antes y después de hacerse
sacerdote, hace recuento emocionado de su vida. Una película amable, de
inspiración religiosa y misionera dentro de una temática frecuente en el cine
español del los cuarenta y cincuenta. Dirigida por un experto realizador de
nuestro cine -Nieves Conde- y protagonizada por uno de nuestros mejores
intérpretes, F.Fernan Gomez/ *** Todos
* CAO-XA (ESP,1971). De Pedro Mario Herrero. El éxodo hacia el sur de un
pueblo vietnamita cristiano perseguido por el vietcong. Drama misional basado
en hechos reales. Muy bien realizado/ *** Jóvenes
* CERCA DE LA CIUDAD (ESP,1952). De Luis Lucía. Un joven sacerdote
transforma social y espiritualmente la parroquia de un suburbio madrileño. Con
Adolfo Marsillach como el audaz y benévolo Padre José/ ** Jóvenes
* LA CIUDAD DE LA ALEGRÍA (USA, 1992). De Roland Joffè. Calcuta y su
miseria. Llega a esta ciudad un médico norteamericano que ha vivido un drama
personal agobiante. Poco a poco va entrando en el drama de la ciudad y en la
miseria de sus gentes. Suma sus esfuerzos profesionales a la generosidad de
una misión católica en que se puede encontrar algo así como una réplica de la
Madre Teresa. El mensaje cristiano de la película resulta excesivo. Más que nada
porque tampoco Joffè se ha esmerado demasiado en darle la profundidad y
sobriedad indispensables para que no se le ablandaran excesivamente ni la
narración ni el escenario/ ** Todos (Warner)
* DAENS (BEL,1993). De Stijn Coninx. Los conflictos obreros del s.XIX en
Belgica considerados desde las dificultades de un sacerdote -figura importante
del clero católico belga- que se debate, dentro de su compromiso social
cristiano, entre la fidelidad a los pobres y su pertenencia a una Iglesia que,
equivocadamente, apoyaba a los poderosos. La vida de Adolfo Daens constituia,
pues, una materia rica y atractiva para un escritor ardiente y preocupado por los
problemas sociales como era el flamenco Louis Paul Boon, en cuya biografía de
Daens se inspira la película de Coninx. Pero ésta pierde pasión e interés
respecto al texto original al oscilar entre la fidelidad a los hechos históricos y el
retrato íntimo del sacerdote, rechazando el militantismo del preste en favor de
una tímida neutralidad. De otra parte, la película es sobria y bien realizada/ **
Adultos/ Jóvenes
* UN DÍA PERDIDO (ESP,1957). De José Mª Forqué. Tres monjas se detienen
en Madrid de paso para las misiones. Por un error, nadie las espera y pasan el
día buscando un alojamiento adecuado. Al recoger, al fin, sus bultos, encuentran
junto a ellos un cesto con un recien nacido. En verdad, piensan, no han
"perdido" el día. Una vez más, aunque de modo muy sencillo, se une a la gente
de Iglesia la preocupación por los niños y desvalidos/ ** Todos
* DÍA TRAS DÍA (ESP,1951). De Antonio del Amo. En el rastro madrileño, un
sacerdote se desvive por ayudar a los muchachos que frecuentan la zona/ *
Jóvenes
* FORJA DE ALMAS (ESP,1943). De Eusebio Fernández Ardavín. Loa a las
escuelas del Ave María, fundadas en Granada por el P.Manjón. Descriptiva/ **
Todos (Laldad)
* EL FUGITIVO (USA,1947) De John Ford. La persecución y asesinato de un
sacerdote apostol durante la revolución y persecución religiosa en un "pais
imaginario" (Méjico. en realidad). La fé transforma progresivamente en
aceptación el miedo del perseguido. Inspirado en "El poder y la Gloria", de
Graham Green. Con Henry Fonda/ *** Jóvenes (Filmax)
* LA GUERRA DE DIOS (ESP,1953). De Rafael Gil. La obra social y
apostólica de un sacerdote en una zona parroquial asturiana. Repetidamente
premiada /*** Todos (Polygram)
* LA MANIGUA SIN DIOS (ESP,1948). De Arturo R. Castillo. Las dificultades
vencidas por un grupo de sacerdotes para evangelizar a las tribus de El Chaco.
Insistencia en el tema misionero característico de la realidad del momento y del
cine español de los años 40 y 50/ * Jóvenes
* LA MANO IZQUIERDA DE DIOS (USA,1955). De Edward Dmytryk. Las
dificultades y problemas de un sacerdote católico en la China de los 40. Con
H.Bogart. Éxito en su momento. No ha sobrevivido al tiempo/ *** Jóvenes
* LA MIES ES MUCHA (ESP,1948). De José Luis Saenz de Heredia. El primer
gran éxito popular del cine misionero en España. Saenz de Heredia, un maestro
del melodrana, dirigió con bastante acierto esta floja historia del misionero
Santiago que llega a un puesto de vanguardia en la India y se encuentra con un
pueblo oprimido por el traficante de turno: ese hombre al que hay que convertir
a golpe de perdón y olvido. Santiago muere víctima de una epidemia, pero no
antes de que Dios le dé el consuelo de una vocación nueva y nativa que ocupará
el puesto del misionero español. Buenas intenciones y cine bastante correcto/ **
Todos
* [LA MISIÓN] LA MISIÓN (USA,1986) De Roland Joffé. Las misiones
jesuíticas del Paraguay en los siglos XVI-XVIII. Esplendor en la promoción
indígena y caída -con vuelta de los indígenas a la esclavitud- tras el paso de los
territorios a Portugal en 1750. Hermosa y conmovedora/ **** Jóvenes (Warner)
* MISIÓN BLANCA (ESP,1946). De Juan de Orduña. Guinea. El trabajo de los
españoles y, en particular, de los numerosos misioneros/as para evangelizar y,
simultáneamente, promocionar al pais (las escuelas). Un esfuerzo que todavía se
mantiene, a pesar de las limitaciones políticas/ ** Jóvenes
* MOLOKAY (ESP,1959). De Luis Lucía. La vida heróica del Padre Damían
entre los leprosos de la isla de Molokay, a los que cuida hasta morir como uno
de ellos. Film popular y bien realizado/ ** Todos.
* PIEDRAS VIVAS (ESP,19956). De Raul Alfonso. La entrega heróica de un
sacerdote a una comunidad cristiana marginada. Con Alfredo Mayo. Drama/ *
Jóvenes/Adolescentes
5. Cuestiones noveladas de Fe y Conciencia
* ALGO EN QUE CREER (USA,1984). De Glen Jordan. Jack Lemmon tenía
muchas ganas de hecer un papel de cura católico y lo consiguió en este película.
Es, en una elegante parroquia yanqui, un sacerdote acomodado al que se le han
acabado casi todas las exigencias pastorales, lo que le ha provocado una crisis
espiritual profunda y peligrosa. A salvarlo de esta gris situación, llega
inesperadamente a la parroquia un joven seminarista que le rompe los
esquemas. La fe del sacerdote -en polémica inevitable con algunos de sus
superiores- despierta con cierto vigor/ ** Todos
* EL CARDENAL (USA,1963). De Otto Preminger. Los problemas de un
Cardenal incipiente. Todos los temas polémicos posibles del hombre del siglo
XX, en su relación a la fé, se acumulan como interrogantes sobre él. Falto de
experiencia y de respuestas, le llevan a replantearse sus propias certezas y a
caer en una tolerancia equívoca. Conjunto artificial y prefabricado. La novela de
H.Morton Robinson/ *** Adultos/Jóvenes
* CATÓLICOS (GBR,1973). De Jack Gold. El futuro 1990 (el film es del 73) en
el ambiente eclesial del "Vaticano IV". Se han abolido la Misa en latín, el dogma
de la transubstanciación y la Confesión individual. Pero, los monjes de un
monasterio irlandés se empeñan en mantener lo abolido. Estalla la polémica y un
superior de la Orden mantiene una difícil confrontación con el abad. Crítica de
algunos grupos extremistas y debate de ideas sobre tradiciones y dogmas de la
Iglesia desde una visión no católica. Novela y guión de Brian Moore/ *** AdultosR
(Ideas pueden herir)
* EL CERCO DEL DIABLO (ESP,1952). De Edgar Neville, J.A.Nieves Conde,
César Ardavin y otros. Drama religioso-fantástico en el que se plantea el debate
moral entre el Angel y el Diablo, el Amor y el Odio, el Bien, el Mal y el Libre
Albedrío. Algo confuso/ * Adultos
* LOS COMULGANTES (SUE,1962). De Ingmar Bergman. El Pastor Ericson
mantiene profundas dudas sobre sus propias creencias religiosas. Un domingo,
en la celebración cultual, su fé se tambalea ante el "silencio de Dios", expresión
repetida por Bergman ante una Presencia deseada e indemostrable
experimentalmente. De un modo más directo que en "El Séptimo sello",
Bergman vuelve a plantear en su cine el tema de la duda y de una fé
racionalizada, dentro de su permanente atración por "la pregunta",
previsiblemente sin respuesta. La película está realizada con su calidad habitual
y está interpretada por Gunnar Björstrand, el escudero increyente de "El
Séptimo sello"/ *** Adultos
* CONSPIRACIÓN PARA MATAR UN CURA (FRA/POL,1989). De Angnieszka
Holland. Una narración con bastantes detalles gratuitos y novelescos, además
de personajes poco profundizados -como ocurre con el protagonista Padre Alec
(CH.Lambert)- de lo que fué en realidad el asesinato, por la policía comunista,
del Padre Jerry Popieluszko, amigo de Solidaridad, cuando en 1984 los obreros
de Gdans se enfrentaron al régimen de Jeruselszki. Algunas escenas de
violencia y de erotismo/ * Adultos
* LA FRONTERA DE DIOS (ESP,1963). De César Ardavín. La pérdida de la fé
de un pueblo en sequía. Solo un vecino sigue creyendo y en él descargará el
pueblo su venganza. Denuncia de un falso entendimiento de la divinidad y de la
fé. Muy bien realizada. Novela de J.L.Martin Descalzo/ **** Adultos/Jóvenes
* EL IMPERATIVO (POL,1982). De Krzysztoff Zanussi. Un profesor de
matemáticas creyente se pregunta por su fé. Para él, la vida no puede
desarrollarse sin perpetuas interrogaciones. Y llega la crisis de fé en la
búsqueda de una señal racional de la existencia de Dios. Enferma ante la
imposibilidad de conseguirla, hasta que entiende su error: la fé no es
racionalizable. Pero, recuerda a San Agustin: "Tú no me buscarías si no me
hubieras encontrado ya". Film abstracto y dificil, pero magnífica fuente de
reflexión espiritual/ *** Adultos
* LA LEGIÓN DEL SILENCIO (ESP,1955). De J.A.Nieves Conde y J.Mª
Forqué. Un comisario político, que huye de una redada, cambia en un autubus
su identidad y documentación por las de un sacerdote fallecido en el mismo. La
nueva personalidad se dejará sentir en él. Aceptable realización de dos buenos
directores/ ** Jóvenes
* LAS LLAVES DEL REINO (USA,1944). De John Steel. Polémica
presentación de un joven sacerdote escocés que, en una misión en China, tiene
que hacer frente a bastantes incomprensiones y a algunas posturas personales
que pueden resultar equívocas. La película siembra el relato de anécdotas
secundarias y de personajes distractivos que hacen derivar el film hacia
planteamientos religiosos plurales y excesivos. Pero, hay en el relato un
llamamiento de singular importancia al espíritu de unidad que debe prevalecer
entre los creyentes cristianos. Excelente trabajo de Gregory Peck/ *** Jóvenes.
* EL MILAGRO DEL CRISTO DE LA VEGA (ESP,1940). De Adolfo Aznar. La
conocida leyenda recogida en un texto de Zorrilla: La dama no encuentra
fiadores de su honor, pero la imagen presente de un Cristo en la cruz desclavará
su mano para avalarla. "A buen juez, mejor testigo"/ * Jóvenes
* LA MURALLA (ESP,1958). De Luis Lucía. Tras padecer un colapso del que
apenas pudo salir vivo, un hombre de mundo decide confesar a un franciscano
toda la verdad sobre una estafa efectuada al fin de la guerra civil española.
Adaptación al cine del drama social y de conciencia descrito en la obra de
Joaquín Calvo Sotelo. Una conversión "entre líneas". Drama/ ** Adolescentes
* NAZARIN (MEX,1958). De Luis Buñuel. La novela de Perez Galdós
adaptada al ambiente mejicano. Cura en un barrio pobre, Nazarín recoge a una
prostituta que ha matado a su rival y, poco después, sana a un moribundo con
sus oraciones, y se le une la tía del enfermo. Detenido y encarcelado con la
prostituta, tras diversas desventuras, continúa su camino en un convoy de
prisioneros. Como cine, el film es admirable en el despojamiento de la imágenes,
el ambiente miserable creado y la interpretación de Rabal. Desde el ángulo
religioso, es ambiguo y negativo: hay humanidad, pero la mirada final de Nazarín
no es de amor, sino de amarga desesperanza. Ambigüedad y humor propios de
Buñuel en sus comentarios: "Gracias a Dios sigo siendo ateo"/ *** Adultos.
* EL RENEGADO (FRA,1953). De Leo Joannon. En un campo de prisioneros
durante la II Guerra, el joven Lacassagne esta fascinado por el oficial Morand
que hace gala de su anticlericalismo. Se sabe que ha sido sacerdote y ha
cometido un crimen. Para lograr su vuelta a la fe y a la Iglesia, el joven hace voto
de ser sacerdote. Mortalmente herido por Morand, recoge, moribundo, su
arrepentimiento y conversión. Con cierta fama en su momento, no deja de ser un
melodrama fácil, aunque interpretado por el reconocido actor francés Pierre
Fresnay/ * Jóvenes.
* REQUIEM POR LOS QUE VAN A MORIR (GBR,1987). De Mike Hodges. Un
terrorista del IRA, horrorizado por un atentado que cuesta la vida a todos los
niños de un autobus escolar, decide dejar las armas y el pais; pero la banda
mafiosa que le facilitrá el pasaporte, le exige la ejecución de un "capo" enemigo.
Se niega y oculta en una Iglesia donde el párroco le lleva al arrepentimiento y el
amor de su hermana ciega a la regeneración. Morirá, por salvar a ambos, cuando
los mafiosos se venguen atacando a la Iglesia. Interesante drama sobre
terrorismo y fé, con Mickey Rourque y Bob Hoskins/ *** Jóvenes(CBS/Fox)
* SACERDOTE (GBR,1995). De Antonia Bird. En un barrio pobre de
Liverpool. Al contacto con su veterano compañero de parroquia -hombre de
humanidad, de predicaciones exclusivamente sociales y de una relación
sentimental con una mujer, conocida por los fieles-, el joven sacerdote recien
llegado traba una profunda amistad con él, aunque sus actitudes como tales
sacerdotes chocan frontalmente. El joven se aparta a una casa de oración para
defenderse de los problemas parroquiales y de sus propias tendencias
homosexuales, pero la vida vuelve a unirlos y confundirlos en una inexplicable
Eucaristía. En todo el proceso, la confrontación con una Iglesia oficial grotesca,
emblematizada por un obispo legalista y un sacerdote alienado, define un film
exagerado y agresivo, de guión irregular, que quiere ser realista , pero es
tramposo en la creación de personajes y circunstancias. Puede interesar en la
polémica sobre el celibato sacerdotal -con variados reflejos en paises y
situaciones- y al que no sería un error prestar una atenión más serena y orante/ *
AdultosR (Ideas e imágenes pueden herir).
* LAS SANDALIAS DEL PESCADOR (USA,1968) De Michael Anderson. El
Best-Seller de Morris West llevado al cine. Con Anthony Quinn como un Papa de
origen oriental, abierto y humilde, al que los problemas y el hambre del mundo
no dejan dormir. Drama/ *** Jóvenes (MGM/UA)
* EL SÉPTIMO SELLO (SUE,1957). De Ingmar Bergman. En la Suecia del s.
XIV, un caballero vuelve de las Cruzadas lleno de dudas de fe. Pierde una partida
de dados con la Muerte, que le espera, y queda en sus manos. Pero, tampoco la
Muerte sabrá decirle qué hay detrás de ella. Inspirado en los frescos de las
iglesias medievales, el film sitúa las dudas del intelectual frente a la envidiada fé
de los sencillos (los saltimbanquis del film) y el materialismo de los que no se
preguntan (el escudero). Película fundamental sobre la duda permanente de
Bergman sobre la fe, confiada solo a los sentidos ("lo que veo, lo que toco")/*****
Jóvenes (Bibl.de Cine)
* SIGUIENDO MI CAMINO (USA,1944). De Leo McCarey. Una de las películas
de curas más famosas del cine norteamericano de los 40. Con los
planteamientos del cura joven frente a los más severos y tradicionales del
mayor. Espectáculo con Bing Crosby, pero algo de fondo queda en el tema y en
las canciones del protagonista. Varios Oscar. Dramático/ **** Jóvenes
* TIEMPO DE MILAGROS (YUG.1990). De Gregory Paskaljevic. Tierras
yugoeslavas. Finalizada la II Guerra, vuelve la vida al país, entre las ruinas, sobre
todo de la pequeña Iglesia. Pero, los frescos semiborrados avivan
misteriosamente su color y otros hechos de gracia se suceden en una
complicada historia, desarrollada, paradojicamente, en un ambiente creíble de
fé. Original. Premio OCIC en San Sebastián 90. Del realizador de "La otra
América"/ *** Jóvenes
6. La trascendencia religiosa en el cine "del hombre". Algunas parábolas
del misterio cristiano.
* ANDREÏ RUBLEV (URRS,1966/67). De Andreï Tarkovsky. La historia del
monje medieval ruso -1370-1430-, pintor de iconos, colaborador del maestro
Theóphane el Griego y autor de los frescos de la catedral de Kiev. Ante la
ausencia de datos biográficos, Tarkovsky retrata su alma: Rebelde respecto a la
libertad creadora (símbolo del rechazo al realismo socialista) y espiritual y
bondadoso (símbolo del alma rusa) en un mundo cruel. Film en B/N, pleno de
referencias humanas y religiosas, culminadas en color con el icono de la
"Trinidad" de Zarkogs", su obra maestra/ ***** Adultos-Jóvenes)
* CANCIÓN DE CUNA (ESP,1994). De José Luis Garci. En la Castilla de
finales del s. XIX, unas monjas con almas de mujer recogen a una niña de la que
se desprenderán -llegado el momento- con amor, dolor y madurez. Luz,
sentimientos, valores, humanidad ("Saber mirar es saber amar") y magníficas
intérpretes, entre ellas, F. Faltollano y A.Larrañaga/ **** Adolescentes (BMG)
* CIELO NEGRO (1951). De Manuel Mur Oti. Una mujer joven, empleada en
un almacén, ha robado un vestido. Los problemas se suceden... hasta que se
resuelven en unos espléndidos episodios finales en los que se adivina de modo
transparente la intervención de la gracia. Drama/ **** Todos (Video Mercury)
* EL CRISTO DEL OCÉANO (ESP/ITA,1971). De Ramón Fernández. Un niño,
cuyo único pariente es su padre adoptivo, rudo pescador muerto en el mar,
encuentra un día en la playa un Cristo sin cruz. Ingenuo y piadoso. Tomado de
una historia de Anatole Fran-ce/ * Todos (Ïzaro Films V.)
* DECÁLOGO (POL,1992/1994). De Krzysztoff Kieslowski. Son diez filmes de
una hora aproximadamente en los que, en diversos episodios, Kieslowski
plantea diez temas de ética civil, paralelos a la moral exigida por los
Mandamientos religiosos, en versión adecuada al hombre de hoy. De gran
sutilidad, son pequeñas lecciones maestras de cine, recomendables en su
mayor parte para forums. Destacan por su importancia y belleza los "Decalogo"
I, III y VII/ **** para Adultos/Jóvenes (Filmax)
* EL DIARIO DE UN CURA DE ALDEA (FRA,1951). De Robert Bresson. El
joven cura llegado a Ambricourt es mal recibido por los feligreses: le ven falta de
sentido práctico, mala salud, espíritu infantil. Su bondad no le sacará de los
problemas del entorno y morirá de cáncer prácticamente solo. Su frase final
-"todo es gracia"- desvelará su lúcida grandeza. El libro de Bernanos adaptado
al cine por Bazin y convertido en una obra maestra por Bresson, planificada
como un camino al Calvario/ ***** Jóvemes
* EL FESTÍN DE BABETTE (DIN,1987). De Gabriel Axel. Huida de Paris,
Babette se refugia en la costa danesa y sirve a dos hermanas que dirigen una
comunidad espiritual. Cuando gana una lotería, les prepara un banquete al estilo
de los que la habían hecho famosa en Paris. Obra maestra, de emoción
contenida y exultante fotografía, con un sugerente sentido de trascendencia:
son 13 los comensales, corre abundante el mejor vino, los rostros se suavizan
progresivamente y ella (magnífica Stéphane Audran), que ha gastado en el festín
hasta el último centavo, revive sola el placer del pasado y el hermoso presente.
De un cuento de Isak Dinesen/ ***** Todos
* LA HERIDA LUMINOSA (ESP,1956). De Tulio Demichelli. Un prestigioso
cardiólogo ateo pasa momentos conflictivos: fallan las relaciones con su mujer,
su hijo se hace sacerdote, su amante exige lo que sus circunstancias no pueden
dar... El sacrificio y muerte de su hijo alumbrará su dilema y sus sombras.
Inspirada en la pieza dramática de Josep Mª de Sagarra. Con Arturo de Córdova
y José Mª Rodero. Buena realización/ *** Jóvenes (Eurofilms)
* LA HERIDA LUMINOSA (ESP,1997) De José Luis Garci. Segunda versión al
cine de la obra de Sagarra. Los mismos datos y circunstancias del film de
Demichelli, salvo que el ser más querido del padre es ahora una hija religiosa
con la que no se habla. Su muerte será la "herida" que puede iluminar sus
problemas de conciencia. Visión cristiana de la entrega y de la muerte. Con
J.Gutierrez Caba y F.Guillén. Exquisita realización/ **** Jóvenes
* JE VOUS SALUE, MARIE (FRA,1984). De Jean Luc Godard. Una muchacha
modesta concibe un hijo misteriosasmente y se lo "anuncia" el taxista Gabriel
que acompaña a su novio desde la estación. Las dudas de él sobre su virginidad
no se hacen esperar. Hasta aquí lo que la película tiene de sugerencia
evangélica. Pero, Godard no se propone indagar -ni lo hace- sobre los misterios
de la Encarnación y Redención. El símil del título lo toma para mostrar, a través
de una pareja normal, la necesidad de buscar -de reinventar- el amor desde la
grandeza del misterio humano, sin necesidad de incluir la carnalidad. ¿Atrevido
y equívoco?. Sí. Pero, también sugerente sobre un nuevo modo de entender el
amor humano/ *** AdultosR (Ideas pueden herir)
* [JESÚS DE MONTREAL] JESÚS DE MONTREAL (CAN/FRA,1989) De Denys
Arcand. En Montreal. Un joven creador acepta de un sacerdote organizar un
espectáculo de la Pasión en los jardines de la parroquia, con él mismo como
Jesús. Las desavenencias del equipo artístico con la comunidad parroquial
provocan un alboroto en el que el joven muere cuando está en la cruz. En el
hospital, sus órganos podrán beneficiar a muchos. Crítica de las convenciones
eclesiales y sugerente parábola de la entrega de Jesús a los hombres en una
relectura apasionante y moderna del Evangelio de Marcos/ *** Adultos
* PONETTE (FRA,1996). De François Doillon. Una pequeña de cuatro años
vive con desconsuelo la muerte de su madre. La película presenta una respuesta
inteligente y abierta a la trascendencia ante el problema de aceptación y
asimilación infantil de la muerte, con gran belleza formal y delicada dirección de
actores. De cualquier modo, no ha faltado la polémica por la edad de la pequeña
intérprete, Victoire Thivissol (a quien premió Venecia 96 como mejor actriz) y su
desconocimiento de lo que interpretaba/*** Adultos/Jóvenes
* REBELDÍA (ESP/ALE,1953). De J.A. Nives Conde. Un escritor intenta
seducir a una mujer para convencerla de la fragilidad de sus convicciones
morales. Pierde. Drama denso, resuelto con criterio cristiano. Historia de J. Mª
Pemán, adaptada a la pantalla por G.Torrente Ballester. Con F.Fernan Gomez y
Fernando Rey, entre los intérpretes/ *** Jóvenes (V.Mercury)
* ROMPIENDO LAS OLAS (DIN/FRA,1996). De Lars Von Trier. En una
pequeña comunidad escocesa, Bess, una muchacaha ingenua e inexperta, se
enamora y casa con Jan, un hombre maduro al que, paralítico por un accidente
laboral, quiere hacer feliz y salvar cumpliéndo sus deseos de buscar para su
amor otros hombres, contándole luego a él sus experiencias. En su entrega
indiscriminada y sin límites, que en ella no será nunca amor, sino sexo, muere
condenada por su severa comunidad calvinista, desterrada de la iglesia y
enterrada en campo abierto. Obra con gran riqueza de lenguaje cinematográfico
(estilo, paisaje, fotografía, música, interpretación), es ambigua de valores y
polémica: se la ha definido como un himno al amor e incluso como una
referencia teológica al Cristo humillado y entregado hasta la muerte por los
suyos. El film puede sugerir -con fundamento- todo ésto, pero no es posible
olvidar la morbosidad inherente a la petición del esposo ("como si fuera él",
"contarle luego..."). De otro lado, la comparación con Dreyer, el maestro danés,
es normal: aquí -como en "Ordet"- tambien hay milagro (las campanas
inexistentes repican a su muerte y Jan se cura...), pero Dreyer era más puro al
combinar el Arte con la Fe/ **** AdultosR (Ideas e imágenes pueden herir)
* SACRIFICIO (SUE/FRA,1986). De Andreï Tarkovski. Un travelling en
vertical nos lleva hasta la copa de un árbol donde uno de los Reyes del cuadro
de Da Vinci ofrece su copa al Niño Dios. Es la presentación de "Sacrificio"
("Offert") y está ahí la clave de este fascinante film: Alejandro, ensayista y
dramaturgo, que se ha retirado a una isla solitaria para pensar, hace voto de no
hablar más y dejarlo todo, cuando se siente llamado a ofrecerse a Dios, para
salvar al mundo de una catástrofe nuclear intuida. Obra dificil e increiblemente
bella; una reflexion desde la mística y la poesía/ **** Jóvenes (TeleGrup)
* EL SANTO BEBEDOR (ITA/FRA,1987). De Ermanno Olmi. Un mendigo,
antiguo minero de Silesia y salido de prision, recibe de un extraño caballero
doscientos francos que deberá restituir el domingo siguiente en una iglesia
determinada. El hecho se repite y repite, sin que las circunstancias contribuyan
a que el encargo se cumpla. Pero, su vida cambia... Basada en el libro de Joseph
Roth, es la historia de la transformación de un hombre por una intervención
misteriosa. Bello lenguaje cinematográfico y León de Oro en Venecia 88/ ****
Todos
* LA STRADA (ITA,1954). De Federico Fellini. Gelsomina, vendida al
circiense y brutal Zampano, le acompaña como personaje complementario en su
espectáculo nómada de romper las fuertes cadenas con las que se ata. Hay un
"loco" maravilloso en la pequeña compañía que un día le revela -ante la
pequeñez y pobreza sentidas por ella- que "también las piedrecitas tienen un
sentido". A pesar de sus malos tratos, Gelsomina permanecerá fiel a su amo, sin
conseguir domarlo. Pero, más allá de su muerte, el recuerdo, la presencia
misteriosa de Gelsomina, toca el corazón culpable de Zampano. Un suave
sentido de trascendencia sobrevuela los valores humanos y morales indudables
del film. Con Giulietta Masina y Anthony Quinn. Oscar 1956 a la mejor película
extranjera /***** Jóvenes /
Jesús, estrella de cine
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La figura de Jesús siempre ha sido motivo de inspiración para el mundo del
cine. Desde los primeros años del cine mudo ya Jesucristo era representado en el
celuloide, como nos lo recuerda ese inconcluso y magistral experimento que fue
"Intolerancia" de David W. Griffith (USA, 1916), donde -en su cuarta parte- se
narran pasajes bíblicos del nuevo testamento. Con esta primera representación
nació también la primera polémica en torno a Jesús y el cine, pues las
secuencias que dan cuenta de las Bodas de Caná, fueron rechazadas por las
agrupaciones civiles que luchaban por la permanencia de la prohibición del alcohol.
Ya en los años 20, edad dorada del cine mudo, Cecil B. De Mille después de hacer
una vistosa producción de "Los diez mandamientos" (USA,1923), decide dejar el
antiguo testamento y hablar del segundo con "Rey de reyes", (USA 1997) una
historia de tres horas, quizá una de las películas mudas más vistas, traducida a 27
idiomas. La polémica tampoco se hizo esperar pues, a pesar de ser el inicio de las
superproducciones en Hollywood, fue criticada por privilegiar el espectáculo
sobre la exactitud histórica y en general sobre la sensibilidad de los creyentes, y
de entre ellos los más ortodoxos.
Años después varias versiones de Jesús hacen su aparición en el templo de
Hollywood, pero por fuera de él se destacan otras con una mirada diferente;
Gólgota (Francia, 1935) de Julien Divivier, por ejemplo, presentan a un Jesús más
humano, sin deformar su imagen, un Jesús con el que las masas se identificarán
más.
Saltándonos en el tiempo destacan algunas películas españolas que dan cuenta de
la fe del país ibérico: "El beso de Judas" (1953) y "El canto del gallo" (1955)
ven a Jesús a través de sus apóstoles, el primero con Judas y el segundo con Pedro
(con Paco Rabal). Especial mención merece "Cristo" (1953) que presenta la vida,
pasión y muerte de Jesús a través de los clásicos de la pintura española de los
siglos XVI, XVII y XVIII. De esta década también es la hermosa y recordada hasta
el cansancio "Marcelino, Pan y Vino" (1954), donde un niño se comunica con un
Jesús crucificado quien le pide un poco de pan y vino.
También de los 50s es el clásico de clásicos del cine
latinoamericano "El mártir del calvario" (México, 1952) de Miguel
Morayta, con el que nuestros padres y abuelos aprendieron de la
pasión de Cristo, más que en sus clases de catequesis. Aún es
esta una película que no se puede dejar de ver en la Semana
Mayor.
En los años 60, Jesús vuelve a ser representado en una superproducción
con el “remake” de "Rey de Reyes" (USA,1961) de Nicholas Ray (el mismo
de "Rebelde sin causa"). Aquí el personaje de Jesús toma una cara humana
y se le ve ir entre los deseos de actuar y de dejar que "se haga la ley de
Dios"; los años 60 empezaban a demostrar también una juventud
cada vez inconforme con el sistema.
De esta década sobresalen "La Historia más grande jamás contada"
(USA, 1965) de George Stevens, "El Mesías de Rosellini" (Italia, 1967) y
"El Evangelio según San Mateo" (Italia,1964), de Pasolini, esta última
considerada una de las más convincentes y realistas de las interpretaciones
de Jesús, nada casual en un director de arraigo cristiano como Pasolini,
aunque él mismo levantara ampolla luego con "Teorema" (1968) donde
un joven parecido a un Mesías seduce y enamora de modo místico a
una familia entera incluido papá e hijo.
Pero
son
los
70s
cuand
o la
figura
de
Jesús
toma
forma
s
nunca
antes
vistas.
Con
"Jesu
cristo
Super
star"
(USA,
1974)
de
Norm
an
Jewin
son
basad
a en la
opera
rock
de
Andre
w
Lloyd
Weber
, las
nueva
s
gener
acione
s se
ven
fascin
adas
por un
Jesús
hippi
e,
conte
statar
io,
airos
o abó
p
Al otro lado de la moneda está la archifamosa versión de Franco Zeffirelli,
"Jesús de Nazareth"(Italia, 1977), película preciosista y literal respecto de
los textos bíblicos, una película donde Robert Powell, el protagonista, llegó a
cristalizar los sueños e imágenes que millones tenían de Jesús; algunos
críticos afirman que fue tal el peso de este papel que tuvo que retirarse un
buen tiempo ante el asedio de fans que lo veían como al Mesías real; hasta
la voz maravilló a muchos; hoy, él presta su voz para importantes
documentales ingleses.
Quizá una de las películas más polémicas de
todos los tiempos es "La última tentación
de Cristo" (USA, 1986) de Martin
Scorsese; aquí Jesús (interpretado por
Willem Dafoe) es un carpintero que construye
las cruces de los condenados a muerte, un
verdugo, débil de voluntad, lleno de dudas
sobre su propia divinidad, tentado por la
carne y por el demonio; una película no
apta para aquellos realmente sensibles a
cuestiones de fe. Condenada por Roma
(todos los que la vieran serían
excomulgados), "La última tentación..." fue
boicoteada en miles de teatros alrededor del
mundo, y aquí en Colombia no la pudimos
ver en pantalla gigante sino hasta comienzos
de esta década. Otra polémica así ya se
había repetido con "Yo te saludo María"
(Francia, 1985), de Godard, donde María es
una estudiante de bachillerato que
queda embarazada por obra del espíritu
santo y debe decírselo a su novio José, un
taxista. Más que una blasfemia, es una
mirada sobre las relaciones amorosas y el
llamado de nuevas generaciones a la
virginidad.
En los últimos años, donde han pululado incontables versiones de la vida de
Jesús ("Érase un niño llamado Jesús", "María de Nazareth, etc.) ya vistas
por televisión cada Semana Santa, no ha habido mucho revuelo, aunque
cabe destacar la polémica que suscitó "Los jardines del Edén" de
Alessandro D’Alatri en Italia (vista en Colombia en el Eurocine de 1997),
donde se intentan desentrañar "los años oscuros de Jesús" , de los 20 a los
30 años; un relato simple y bello, con un Jesús risueño de portada de
Playgirl, que no hubiese dado mucho de qué hablar si no fuera
porque le apuesta a la teoría de que Jesús se nutrió de la secta de
los esenios, algo impensable para buena parte del oficialismo católico.
Caso
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mere
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Jesús
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ribles
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paso
que
interc
eda
con
su
padre
:
últim
a
irrev
erenc
ia del
siglo.
Por ahora habrá que esperar una nueva polémica acerca de la figura de
Jesús, un personaje que siempre movilizará ideales y pasiones, una
figura milenaria que a pesar de todo, está y estará por encima de todas las
discusiones que genere. La producción más opcionada para esa polémica es
la anunciada "The Passion", última entrada de Mel Gibson en su
faceta de director, y de la que se espera el estreno en abril del 2004; al
parecer trata sobre las últimas horas de vida terrenal de Jesús y será
protagonizada por James Caviezel ("La delgada línea roja", "El conde de
Montecristo”) como Jesucristo y Monica Bellucci ("Malena") como María
Magdalena. Por ahora se sabe que Caveziel se ha dislocado un hombro en
plenas grabaciones; la polémica empieza...
CRISTO EN EL CINE
Mariano Silva
Crítico de Cine
Miembro de OCIC -SIGNIS
(Organización Católica Internacional del Cine)
http://www.jmcommunications.com/spanish/cristoenelcine.html
En Chile, en los años 1974 y 1975, ocurrió un hecho insólito que, por lo demás
repetía lo que ocurrió en los años inmediatamente anteriores en el mundo: la
película musical "Jesucristo Superstar", que llevó la celebérrima opera rock de
Tim Rice y Andrew Lloyd Webber desde los escenarios de Broadway a la
pantalla, con el cantante Ted Neely como protagonista, permaneció casi dos
años completos en cartelera, con la sala Huérfanos, donde se exhibía, repleta
de fanáticos. Fue un récord absoluto, aún no superado por la exhibición del
cine en el país. Es posible que, con la ayuda del Espíritu Santo, fue la intuición
de los cuatro evangelistas la que previno la enorme influencia espiritual que la
figura de Jesús irradiaría sobre toda la Historia del Hombre. Pero es probable
también, que jamás imaginaran el éxito que la vida y el testimonio del Redentor
originarían como espectáculo masivo mundial, respecto a tal película, en pleno
siglo XX, Cristo fue crucificado un promedio de cuatro veces diarias en la sala
de cine durante dos años.
Esta anécdota, sumada a la polémica que ha ocasionado en el mundo "La
pasión de Cristo", de Mel Gibson, estrenada recientemente en el país, la
proximidad de la Semana Santa y el recuerdo del calvario legal al que se
sometió por años "La última tentación de Cristo", en Chile, es oportuno
referirse, recurriendo a una selección, a las veces en que la vida e inmolación
del Señor han sido llevadas a las imágenes de la pantalla. Es el personaje
histórico que más ha sido tratado por el cine, sólo lo superan los ficticios
Sherlock Holmes y Drácula.
Si se considera que La Biblia es el mayor best seller de todos los tiempos, a
nadie puede extrañar que Jesucristo, tratado en el Nuevo Testamento por
cuatro evangelistas (Mateo, Lucas, Marcos y Juan), se evoque insistentemente
con el recurso de versiones fílmicas por su condición que corresponden a
expresiones cuyo público es masivo y multinacional. Preferentemente, en sus
inicios entre los pioneros del cine francés, el tema fue considerado un intento
que siempre tendría gran acogida y debutó en los albores de aquella
cinematografía con "La vida y pasión de Jesucristo" (1897), un sencillo
homenaje cuyos autores fueron de nada menos que los hermanos Louis y
Auguste Lumiére, inventores del cine.
Desde 1902 hasta 1907, para la productora Pathé Fréres, Ferdinand Zecca
rodó otra obra más completa, "Vida, pasión y muerte de Jesús", cuyo guión
encuadernó y guardó celosamente hasta el día de su muerte en 1947. Hacia
1910, en "El beso de Judas", de Armand Bour, el actor Mounet -Sully era
Judas y Albert Lambert, Jesús. En 1905, "La pasión de Oberammergau" fue
filmada para los norteamericanos, por Deutsch. Pero, aún más, desde 1898
existe un antepasado de "Godspell", cuyo rodaje se hizo sobre el tejado del
Grand Central Palace, uno de los edificios más soberbios de Nueva York.
Todo esto fue corriente en el teatro y en fotografías animadas, gracias a los
solicitados espectáculos de linterna mágica, pero la primera "pasión" digna del
cine se dice que fue "Christus", de Giuseppe. De Liguoro y Giulio Antamoro,
en 1915 en Italia. Por su parte, el expresionismo alemán tuvo algo que decir
con su "I.N.R.I.", realizada en 1924 por Robert Wiene (el mismo autor de "El
gabinete del Dr. Caligari", 1919, clásico mayor del expresionismo germano),
que fue célebre por la resurrección, inspirada en lo trazos y la iluminación
sombría y amenazante de Rembrandt. Sin olvidar el testimonio más noble en
los inicios del cine, el segmento de "La Pasión de Cristo", en "Intolerancia"
(1916), de David W. Griffith creador del lenguaje cinematógráfico (que es lo
mismo que decir el cine como arte), en aquella obra que mostraba cuatro
episodios-ejemplos sobre la intolerancia en la Historia de la Humanidad.
Pero en algún momento llegaría el turno del Hollywood tradicional, en 1927,
cuando se le dio ocasión de abordar la tarea a un director experto en hazañas
masivas y espectáculos colosales, Cecil D. DeMille, que puso sus decorados y
multitudes al servicio de "Rey de Reyes", donde las escenas de la
resurrección aparecen coloreadas. El notable galo Abel Gance quiso interpretar
a Cristo en su obra "El fin del mundo" (1928). Y en "Gólgota" (1934), otro
grande los franceses, Julien Duvivier, hizo que el actor Robert Le Vigant
cargara sobre sus hombros la cruz del personaje principal, al frente de gigantes
de la actuación, como Harry Baur, Edwige Feuillére y Jean Gabin. Esta fue la
primera película sobre la pasión no sólo destacada por el genial realizador sino
que, además, por su extraordinario equipo de intérpretes.
Tales fueron los precursores, pero Cristo sigue - y seguirá - siendo un
personaje cinematográfico de gran atracción y, por lo tanto, irrenunciable. En
"Quo Vadis?" (1951), filme estelar de la MGM, dirigido por el mítico Mervyn
LeRoy, que no es sobre Jesús, pero aparece éste en una escena como una
sombra ante el peregrino apóstol Pedro, quien le pregunta: "¿Adónde vas,
Señor?" ("Quo vadis, domine?") y Él responde: "A Roma, porque allí están
matando a mi gente". Otra película, "El manto sagrado" (1953), de Henry
Foster, drama espectacular de la Fox, que incluso es la primera película en
Cinemascope, se inicia con la inmolación en el Gólgota, y el protagonista
Demetrio (Victor Mature) se hace guardián del manto ensangrentado del
Nazareno, deviniendo finalmente en esclavo, gladiador y devoto cristiano. El
manto de Jesús lo redime y fortalece. Y en "Ben-Hur" (1959), de MGM, dirigido
por William Wyler - que fue mucho tiempo la película ganadora de más "Oscar"
(11), igualada en 1998 por "Titanic" y ahora por "El Señor de los Anillos: el
retorno del rey"- no figura Cristo como personaje propiamente tal, sino que
aparece y se vincula con las ideas de justicia y espiritualidad del protagonista y
en varias escenas su silueta y su esplendor místico se hace presente como un
testimonio de bondad y vida eterna. Revelador es el momento en que a Ben-
Hur se le lleva junto a otros esclavos a las galeras y Jesús le da agua cuando
cae el suelo e ilumina el rostro del protagonista, quien después, cuando el
Nazareno carga la cruz hacia el Calvario, él le ayuda a levantarse y le da de
beber. También es importante la secuencia en que desde lejos se ve como
Cristo habla a la multitud en el Sermón de la Montaña, recitando sus
bienaventuranzas. Estos tres filmes pertenecen al género llamado "peplum",
muy vinculado al cine bíblico.
Y hay más. En "Rey de Reyes" (1961), Cristo tomó la vigorosa fisonomía de
joven anglosajón de Jeffrey Hunter (promisorio actor que falleció
prematuramente en 1969, a los 42 años), en manos del gran director Nicholas
Ray ("Rebelde sin causa"), quien quizás utilizó al actor por su atractivo aspecto
de heredero de James Dean.
En "El Evangelio según de San Mateo" (1964), del italiano ateo y marxista
Pier Paolo Pasolini, se presentó al Mesías como un reformador aterrizado y
algo iracundo, interpretado por el estudiante catalán Enrique Irazoqui, en una
obra que fue celebrada por el Vaticano, porque se considera un positivo
instrumento para el diálogo entre marxismo y cristianismo.
En "Barrabás" (1962), de Richard Fleischer, se toma sólo tangencialmente la
figura de Jesús, porque el protagonista es el delincuente (interpretado por
Anthony Quinn), a quien la turba libera a cambio del Nazareno.
La versión fílmica que ha querido ser más fiel a la vida de Cristo es la
esplendorosa "La historia más bella mejor contada" (1965), dirigida por
George Stevens ("Gigante") y protagonizada por el sueco Max von Sydow ("El
exorcista"), actor predilecto de Ingmar Bergman.
La más difundida y masivamente celebrada de las vidas de Cristo es "Jesús
de Nazareth" (1977), dirigida por el preciosista Franco Zefirelli, que está en las
antípodas del sangriento realismo de la película de Gibson, hecha para la
televisión italiana (RAI), con guión de Anthony Burguess ("La naranja
mecánica"). Dura seis horas y once minutos y sistemáticamente se ha
transmitido por la TV mundial en diversas conmemoraciones religiosas desde
veinticinco años. Protagonizada por el cuasi debutante inglés Robert Powell,
cuenta con un reparto estelar: Anthony Quinn, Sir Laurence Olivier, Olivia
Hussey, Ernest Borgnine, James Mason, Anne Bancroft, Claudia Cardinales,
entre otros.
A estas versiones más o menos tradicionales, se oponen otras que tomaron
aspectos de la figura y vida de Jesús para ilustrar inquietudes modernas,
parecido al pretexto utilizado en "El Evangelio según San Mateo". Luis Buñuel
incluyó a Cristo en una secuencia de su irreverente "La Vía Láctea" (1968)
como el joven que asiste a las bodas de Canaán acompañando a su madre, la
virgen María, y se comporta como un muchacho dominguero que ríe con sus
amigos y hasta puede caer al suelo si tropieza.
En "Godspell" (1973, del norteamericano David Greene, que lleva a la pantalla
un famoso y pintoresco musical de Broadway, y presenta al Mesías como un
hippie con sus discípulos danzando y cantando con regocijo y libertad en las
calles y parques de Nueva York.
En "Jesús" (1979), con actores desconocidos, Peter Sykes y John Kirsh
muestran una supuesta vida auténtica del personaje, lo que podría ser un
antecedente de la "Las última tentación de Cristo".
En la misma línea de las diferentes miradas - más o menos irreverentes - en
"Jesús de Montreal" (1989), filme canadiense de Denys Arcand, un joven
actor (Lothaire Bluteau) es contratado por un sacerdote para que ponga en
escena una versión de la Pasión de Jesucristo para Semana Santa, lo que da
lugar a polémicos paralelos místicos, considerados heréticos por algunos
sectores católicos.
En "Monty Python: la vida de Brian" (1979), ambientado en el año 32 D.C., el
humorismo transgresor del grupo británico se luce en el caso de un muchacho
que nace el mismo día de Cristo, pero en el pesebre vecino, y que se pasea
por los mismos lugares evangélicos como un falso predicador.
Finalmente, en el caso de "El Mesías" (1975), su última película, el ateo
Roberto Rossellini ("Roma ciudad abierta"), fundador del neorrealismo italiano,
tuvo que pedir la autorización del Papa, porque se trata de un retrato de Cristo
como un hombre moralmente perfecto, sin referirse a su divinidad.
Por otra parte, las ardientes polémicas por la forma como se trata el testimonio
de Jesús en el cine no son nuevas. Ahora está en el ruedo "La Pasión de
Cristo", que recrea con naturalismo las últimas doce horas del Redentor, a la
que se le critica su cruel realismo y la posibilidad que derive en un discurso
antisemita.
La anterior discusión - que afecta por años a las sociedad chilena debido al
veto judicial - fue "La última tentación de Cristo" (1987, de Martin Scorsese).
Muchos la tacharon de herética -incluso sin haberla visto - y otros la estimaban positiva.
Estos últimos comprendieron la intención de Scorsese que, en resumen, postulaba qué
hubiera sucedido si Cristo, apelando a su naturaleza humana, se hubiese revelado a su
padre celestial, negándose a inmolarse en la cruz para salvar a la errática raza del
hombre. ¡Esa Humanidad tan ingrata!
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Eduardo Ojeda
El rostro de JESÚS en el cine
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Sin lugar a dudas, el personaje histórico que más ha sido objeto del
interés de los cineastas ha sido el de Jesús. Es que resulta un personaje
fascinante para todos los hombres y mujeres de nuestro mundo. Tanto los
creyentes como los no creyentes han encontrado en él una fuente de
inspiración. Algunas películas han sido planteadas con un interés muy
comercial, otras pretendiendo dar un mensaje, pero los intentos siempre
han sido interesantes, tal vez lo más positivo de estos filmes es que
gracias al cine se fomenta el diálogo sobre la fascinante vida de Jesús de
Nazaret y se despierta en muchos el deseo de conocer a Jesús. Resulta
difícil convertir el mensaje de los Evangelios en película, ya que estos no
son ni una novela ni una historia entendida como una biografía al estilo de
nuestro tiempo. Son testimonios de fe. Presentamos una breve reseña de
algunas películas con la mirada de un catequista, que en más de una
oportunidad se ha valido de estos filmes, para despertar el interés de los
niños, adolescentes y adultos en la vida y en la persona de Jesús.
Rey de reyes
Estados Unidos, 1963. Director: Nicholas Rey.
Esta película se caracteriza más por ser de aventuras y matinée,
que por un planteo religioso o histórico serio sobre Jesús.
Hay una especie de contrapunto entre dos figuras protagonistas: la
primera es la de Jesús, que se la pasa haciendo milagros a diestra y
siniestra; no es que neguemos que Jesús hizo milagros, pero ¡qué contraste con la
sobriedad de los Evangelios!
La otra figura es la de Barrabás, el condenado a muerte que es reemplazado
en el suplicio por Jesús. Este personaje es presentado como un líder del
movimiento nacionalista judío de los Zelotes o "celosos". Este grupo realmente
existió, y se caracterizaba por tener una presencia muy fuerte en Galilea. Algunos
de los discípulos de Jesús pertenecían a este movimiento: se sabe que uno de los
apóstoles (Simón el Zelote) integraba este grupo. Barrabás es un líder violento,
opuesto a Jesús, que es un líder pacifista. En la película, Judas Iscariote es amigo
de Barrabás, y ambos ponen sus esperanzas en Jesús como un posible Mesías de
Israel. En la hipótesis del guionista, Judas traiciona a Jesús para ponerlo en una
situación límite y obligarlo a emplear su poder divino en contra de los romanos,
pero Jesús no acepta y no emplea su poder, y por eso Judas desesperado se
ahorca. Abundan las batallas con gran despliegue de extras.
Como apuntó muy bien la crítica: "El Evangelio es aquí una excusa para hacer
una película de Hollywood". Predomina el espectáculo sobre la intimidad, las
imágenes sobre el drama que se vive, es decir estamos ante la banalización del
drama y del misterio.
La más grande historia jamás contada
Estados Unidos, 1964. Director: George Stevens.
Comparada con la película anterior, es un intento menos efectista y más serio
de presentar la vida de Jesús.
Hay más austeridad de recursos, y más planteos de contenido evangélico. Por
Las Iglesias no tienen la exclusividad de Jesús
Micael Vier B., SAN LEOPOLDO, Brasil, Marzo 11, 2005
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Las diversas imágenes de Jesús que se presentan en el cine, siempre estuvieron sujetas
a un determinado tiempo histórico, afirmó el profesor y teólogo anglicano Carlos Eduardo
Calvani.
Además, dijo, están sometidas a las interpretaciones y a los conflictos personales de
cada director. Ya se trate de un hippie, un galán norteamericano o un hombre bañado en
sangre, la verdad es que la figura de Jesucristo suscitó y suscita polémica y controversia.
Calvani hizo estos comentarios en una conferencia que ofreció el jueves, titulada "Jesús
en el Cine", invitado por el Instituto Humanitas, para la comunidad académica de la
Universidad del Valle del Río de los Sinos (Unisinos).
Calvani señaló que las iglesias cristianas pretenden tener el derecho exclusivo sobre la
imagen de Jesús, como aparece en los antiguos vitrales, cuadros y retablos.
Indicó que inclusive la Iglesia Católica impidió el desfile de un carro alegórico de la
escuela de samba Beija-Flor, de Nilópolis, por querer presentar a un Jesús mendigo. Y que
además, intentó prohibir la exhibición de la película "Yo te salvo, María", de Godard, en 1986.
Respecto a la reciente polémica sobre la figura de Jesús que aparece en el filme "La
Pasión de Cristo", Calvani admitió que es fruto de la industria cultural, pero considera a la
película de Mel Gibson como una obra de arte.
En el filme, Cristo "fue muy bien encuadrado, con apariencia impecable, fotografía
óptima, manejo de cámara excelente y uso del sonido poderoso", explicó.
Respecto a la violencia presentada en la obra de Gibson, y de la que Jesús es constante
víctima, Calvani dijo que el uso de la fuerza es característica del tiempo actual. "La Pasión de
Cristo expone la fragilidad con que la vida humana está siendo tratada", afirmó.
Otro film polémico es "La última tentación de Cristo", del director y ex seminarista
Martin Scorsese (1988). En la obra, Scorsese reproduce la imagen de un Jesús solitario,
confundido en cuanto a su identidad y vocación.
Su última tentación habría sido descender de la cruz y vivir como un hombre común, con
hijos, amado por María Magdalena. Si Jesús realmente se hubiera casado ¿eso cambiaría la
historia? preguntó Calvani.
Tanto católicos como evangélicos criticaron a Scorsese por presentar la hipótesis de que
el Hijo de Dios pudo tener la idea de llevar una vida sexual normal, casarse y tener hijos. Las
feministas también lo cuestionaron por la imagen negativa de la mujer que presentó, en la
película el ángel femenino se revela como un demonio.
Según Calvani la película que mejor refleja la imagen de Jesús es "Jesús de Montreal",
del director canadiense Denys Arcand. La obra critica severamente a la industria
cinematográfica, a la iglesia y a la sociedad de consumo.
Utilizando indumentaria moderna, Arcand consigue, a través de las experiencias de
Daniel Coulumbe (interpretado por Lothaire Blutheau), desvincular la comunión de Jesus de las
instancias eclesiásticas.
Calvani recordó que la vida de Jesús inspiró famosas producciones cinematográficas,
como "Rey de Reyes" de Cecil B. DeMille, en 1927. En los años 50 del siglo pasado, la figura
del Maestro comenzó a aparecer, en forma tímida, en filmes como "Quo Vadis", de 1951, y
"Ben Hur", de 1959.
Todas las narraciones que llegan al público en las pantallas sobre El Salvador, enfatizó el
profesor, son representaciones. Incluso los evangelios son, en sí, dijo, interpretaciones de la
persona de Jesús y de su impacto, escritas por las comunidades que recibieron a Cristo.
El acontecimiento Cristo, enfatizó Calvani, no puede ser dominado por ninguna iglesia. Y
subrayó la nueva perspectiva de Jesús propuesta por Arcand. "Jesús no pertenece a la iglesia,
más bien la iglesia pertenece a Jesús", concluyó el teólogo anglicano.
Eligen las películas “más católicas” de todos los tiempos
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WASHINGTON DC, 20 Ago. 04 (ACI).- Si aún no tiene planes para
este fin de semana, reúna a la familia, prepare palomitas de maíz y
rente una de las diez películas “más católicas” de todos los
tiempos, escogidas por los lectores del periódico National Catholic
Register.
En una época marcada por películas abiertamente anti-cristianas, el
sondeo buscó alternativas para los cinéfilos creyentes y ofreció
una lista de “nominadas” compuesta por cien cintas.
El primer lugar lo ocupó “La Pasión de Cristo” de Mel Gibson (que próximamente saldrá a la
venta en DVD) y sus votos superaron largamente la suma de las tres siguientes ubicaciones.
El segundo lugar fue para el clásico sobre la familia Von Trapp y la traviesa Frau María “The
Sound of Music” (La Novicia Rebelde -1965), seguido en el tercer puesto por la cinta inglesa
que narra la historia de Santo Tomás Moro “A Man for All Seasons” (Un Hombre para la
Eternidad - 1966).
El cuarto puesto correspondió a “The Song of Bernardette” (La Canción de Bernardette -
1943) que narra la historia de la santa vidente de Lourdes. El quinto lugar fue para el clásico
navideño “It’s a Wonderful Life” (Qué Bello es Vivir –1946); y el sexto para la colosal “Los
Diez Mandamientos” (1856).
El séptimo puesto lo ocupó “The Scarlet and the Black” (Escarlata y Negro – 1983), la
historia real del valiente obispo Hugh O'Flaherty que desafío a los oficiales nazis en Roma para
salvar las vidas de judíos en la Segunda Guerra Mundial.
El octavo lugar fue para el clásico de Franco Zefirelli “Jesús de Nazaret” (1977); el noveno
puesto fue para “La Lista de Schindler” (1993), que presenta la historia de una negociante
alemán católico que deja todo por salvar a cientos de judíos, y el décimo para la comedia de
Bing Crosby e Ingrid Bergman “The Bells of Saint Mary” (Las Campanas de Santa María -
1946).
JESUCRISTO Y EL HECHO CRISTIANO EN EL CINE
1. Jesucristo, centro de la Fe
CRISTO (ESP,1953). De Margarita Alexandre y Rafael Mª Torrecilla. La Vida, Pasión y
Muerte de Jesucristo presentadas a través de los clásicos de la pintura española de los
siglos XVI, XVII y XVIII. Emotiva/ *** Todos (Divisa)
EL EVANGELIO SEGÚN SAN MATEO (ITA,1964) De Pier P. Pasolini. Tal vez la más
realista y covincente de las "vida de Jesús" cinematográficas, aunque se hurtan dos
grandes pasajes del evangelio elegido: la designación de Pedro como Jefe de la Iglesia y
el Juicio final/ **** Adultos/Jóvenes
GODSPELL (USA,1973). De David Green. Adaptación al cine de la obra teatral
homónima. tras su éxito. Es una ilustración musical de algunos capítulos del evangelio
de San Mateo. Inspirada sin duda en "Jesucristo Superstar", pero más modesta y
sencilla, ha tenido éxito entre los jóvenes y gente sin prejuicios/ *** Jóvenes
GÓLGOTA (FRA,1935). De Julien Duvivier. Se presenta un Jesús más normal, más
próximo, que en los filmes de los años anteriores (los dos "Rey de Reyes", de DeMille y
de N.Ray, por ejemplo). Sin embargo, en Gran Bretaña se suprimieron las secuencias en
las que aparecía la figura del Maestro, originando una tendencia reflejada en otros
filmes posteriores que muestran la presencia de Jesús solo por algun signo: una sombra,
una mano, la iluminación de los oyentes.../ *** Todos
LA HISTORIA MÁS GRANDE JAMÁS CONTADA (USA,1965). De George Stevens.
La más célebre historia de Jesús de las varias realizadas en los años sesenta. Con Max
von Sydow como el Maestro. Más espectacular que profunda/ *** Adolescentes
(Warner)
UNA HISTORIA QUE COMENZÓ HACE DOS MIL AÑOS (ITA,1986). De Damiano
Damiani. El emperador Tiberio envía a Palestina a su funcionario Tauro pra investigar
qué fué del cuerpo de Jesús de Nazareth, "crucificado varios años antes y del que corre
la historia de que ha resucitado". En Pilatos y su mujer Claudia, la llegada del mensajero
abre heridas aparentemente cicatrizadas. Reflexión que quiere ser objetiva sobre el
misterio de la Resurrección de Cristo, intentando analizar la gran incognita mediante la
visión "sin prejuicios" de un hombre culto de la época. Pero el film no acaba de
convencer desde distintos aspectos (intérpretes poco convincentes, realización pobre de
un director depasado...). El tema está tratado con respeto/ ** Jóvenes
UN HOMBRE TIENE QUE MORIR / LOS MISTERIOS DEL ROSARIO (ESP/USA,
1957). De José Breen y F. Palacios. Coproducción original para dar imagen
cinematográfica a los tradicionales "quince misterios" del Rosario. Escenificación de la
Redención realizada con dignidad y algunas bellas imágenes. Contó con la
interpretación de populares españoles: Antonio Vilar, Maruchi Fresno, Carlos
Casaravilla, Antonio Casas.../** Todos
INTOLERANCIA (USA,1916). De David W.Griffith. Se dedica a Jesús la cuarta parte
de la célebre película. Realizada con las calidades propias del autor, creó polémica con
la secuencia de las Bodas de Caná, rechazada por los puritanos que luchaban contra la
legitimación del alcohol/ *** Jóvenes (TeleGrup)
JESUCRISTO SUPERSTAR (USA,1974). De Norman Jewison. Musical sobre la vida
de Jesús basado en una ópera rock. Se prescinde de la divinidad y se omite la
Resurrección. Es el Jesús de la contestación que ha fascinado a las jóvenes
generaciones. El film asume su "representación", su teatralidad/ *** Adultos/Jóvenes
(CIC)
JESÚS DE NAZARET (ITA/GBR,1977) De Franco Zeffirelli. La más completa,
hermosa y moderna de expresión de las "vida de Jesús" en una recreación literal de los
Evangelios destinada al gran público. Pero la perfección, ¿logra trascender la
humanidad del conjunto?. Con Robert Powell. 270' en 2 partes/ **** Todos (Filmayer)
EL MESIAS (ITA,1967). De Roberto Rossellini. Realizada para la televisión, aborda la
figura de Jesús como la de un Maestro sabio, de cuya Palabra, más que de los hechos,
brota la fuerza interior, la trascendencia y el sentido de la misión divina del Enviado.
Valores didácticos/ **** Todos
PROCESO A JESÚS (ESP,1973). De J.L.Saenz de Heredia. Un grupo de sefarditas
intenta ver, mediante una representación teatral, si Jesucristo fué bien o mal juzgado -en
su condena a muerte- respecto a las leyes judías de la época. Versión al cine de una obra
de teatro. Polémica. Buen reparto, con J.Mª Rodero a la cabeza/ *** Jóvenes
(V.Mercury)
REY DE REYES (USA,1927). De Cecil B. DeMille. La vida de Jesús en tres horas de
realización, traducidas a 27 idiomas. Uno de los filmes más vistos del cine mudo.
Iniciación por Hollywood de los temas religioso-cristianos basados más en el
espectáculo que en la exactitud histórica y el valor mistérico. B/N/ *** Todos
REY DE REYES (USA,1961). De Nicholas Ray. Una "vida de Jesús" que se intenta
arrancar del arcaicismo pseudohistórico y aproximar a los hombres de hoy en sus
problemas y sentimientos. Se transfiere a la figura de Jesús el dilema entre acción y
contemplación y las características propias del realizador de inconformismo, libertad y
pacifismo. Notable/ **** Todos (V.Service)
LA ÚLTIMA TENTACIÓN DE CRISTO (USA,1988). De Martin Scorsese con Willem
Dafoe. Un Cristo débil, inmerso en la duda de su misma divinidad que parece necesitar
el apoyo de Pablo. Procedente, no de los Evangelios, sino de la novela de Kazantzaki.
Un personaje inverosimil para representar aunque solo fuera al fundador de una
sociedad civil/ ** N.Desaconsejable (CIC)
2. Inspiración bíblica y contexto histórico o pseudohistórico del Cristianismo
naciente.
BARRABÁS (USA/ITA,1962). De Richard Fleischer. La obsesión por huir del que
cambió su posible pena de muerte por la de Cristo. Dificil conjugación del
pseudohistóricismo del género y la filosofía de la novela comprometida de Lagerkwist,
inspiradora de este personaje que muere -al fin, cristiano- en la cruz. Gran reparto/ ***
Jóvenes (CIC/RCA)
EL BESO DE JUDAS (ESP,1953). De Rafael Gil. La Pasión de Jesús contemplada
desde la intriga, traición y muerte violenta de Judas. Realizada con bastante dignidad/
*** Todos (Vídeo Mercury)
BEN-HUR (USA,1925). De Fred Niblo. La novela de Lewis Wallace llevada por vez
primera al cine en una realización más bella, sin duda, que la más conocida de Wyler.
Las desventuras de un familia judia seguidora de Cristo. Destacan la batalla naval y la
carrera de cuádrigas en el circo. B/N /**** Todos (MGM/UA)
BEN-HUR (USA,1959). De William Wyler. La más célebre y conocida de las dos
versiones de la novela de Wallace. Romanos dominadores en Israel en tiempos de Cristo
y una noble familia judeo-cristiana perseguida. Célebre la carrera de las cuádrigas
dirigidas por los rivales Charlton Heston y Stephen Boyd. 11 Oscar/ **** Jóvenes
(MGM/UA)
LA BIBLIA (USA/ITA,1966). De Jonh Huston. Los comienzos de la historia de
Salvación, desde la creación de Adán y Eva hasta la Torre de Babel. Narración sencilla y
átona, sin el empeño de otras obras de Huston, a pesar de su formato de 70 mm. y los
170' de duración. El propio director se incluye en el brillante reparto/ * Todos
(CBS/FOX)
EL CANTO DEL GALLO (ESP,1955). De Rafael Gil. El símbolo de la traición y
arrepentimiento de Pedro en la Pasión del Señor. Uno de los films más conocidos entre
los muchos del género realizados en la España de los años 50. Con Paco Rabal.
Melodrama/ ** Jóvenes (Vídeo Mercury)
REY DAVID (BGR/USA,1984). De Bruce Beresford. Designado como futuro rey por el
profeta Samuel, el joven Davis vence con su honda al amezador Goliath. Pero, el rey
Saul -a quien sirve- celoso, le quiere quitar la vida y le hará la guerra durante largo
tiempo. Se ha querido jugar con solo escenarios naturales en un película que pedía, por
su tema, cierta grandiosidad, sin estorbar el aire intimista que se ke ha querido dar.
Pobre y mediocre. De Bruce Beresford y del protagonista, Richard Gere, se podía
esperar más/ * Adultos/Jóvenes (CIC/RCA)
LOS DIEZ MANDAMIENTOS (USA,1923). De Cecil B. DeMille. Primera versión del
tema por DeMille. Con dos partes: una, con diversos episodios del Genésis, desde la
liberación del pueblo judío por Moisés. La segunda es la historia moderna de dos
hermanos que aman a la misma mujer y acaban redimiéndose. Admirables los decorados
egipcios y las escenas de muchedumbres en la parte del Génesis. El apogeo del cine
mudo/ **** Todos
LOS DIEZ MANDAMIENTOS (USA,1956). De Cecil B.DeMille. "Remake" del
primero. Narra desde la cautividad del pueblo judío hasta el paso del mar Rojo y el
becerro de oro. Grandiosos los gigantescos decorados, los millares de figurantes y el
prestigioso reparto: Ch.Heston, Yul Brinner, Ann Baxter...Pero no hace olvidar el
encanto de la primera versión/ **** Todos (CIC).
ENCUESTA SOBRE ABRAHAM (FRA,1996). De Abraham Ségal y Selim Nassib. Un
documento que es una pregunta sobre el patriarca que vivió hace unos 4.000 años y del
que se consideran herederos judíos, cristianos y musulmanes. El desarrollo de la
encuesta, que cuenta con múltiples investigaciones de los autores y la colaboración de
numerosos intelectuales e investigadores (teólogos, exégetas, filósofos, especialistas en
ciencias humanas) de las tres religiones, parte de Hebrón, lugar de la vida y de la tumba
de Abraham, centro importante de conflictos actuales cuando debería serlo del
consenso. Los interesados pueden encontrar en este film amplios espacios para sus
propias preguntas, sin que nunca los autores impongan su punto de vista. Su deseo
explícito es que esta obra, además de ser una información de calidad sobre las raices de
los conflictos palestinos actuales, sea útil ocasión de encuentro para el diálogo
interreligioso y humano/ *** Jóvenes
LOS HECHOS DE LOS APÓSTOLES (ITA,1969). De Roberto Rossellini. El V libro
del Nuevo Testamento. Rossellini ilustra la predicación y los hechos de los Apóstoles
con un sentido ético -válido para el no creyente- y espiritual, porque su sensibilidad de
fondo cristiano no puede quedar al margen del contenido religioso del relato. Realizado
para la TV italiana/ *** Todos
LOS JUECES DE LA LEY (ESP,1967). De F.Perez Dolz. Las aventuras y desventuras
de los jueces Gedeón y Sansón en ayuda del pueblo de Yaveh. Mediocre/ * Todos (San
Pablo Films)
MARIE DE NAZARETH (FRA,1994). De Jean Delannoy. La vida de Jesús vista y
vivida por su madre, María, siguiendo el relato evangélico, donde su presencia termina
con la muerte de Jesús. La novedad -"adivinada, inventada"- está en la etapa
subsiguiente en la que Ella es el testigo conmovido y estimulante en la unión y acción
del grupo que siguió a Jesus. Film, en la línea espectacular del Jesús de Zeffirelli -sin
alcanzarle-, busca ilustrar y "tocar" a un público amplio/ ** Jóvenes/
POR AMOR, SOLO POR AMOR (ITA,1993). De Giovanni Veronesi. Las relaciones
castas de María y José, antes y después del nacimiento de Jesús. La idea, tomada del
libro homónimo de Festa Campanile, pudo ser interesante: una pareja que se ama es
elegida por Dios, antes de su desposorio, para convertirse en la Madre real y el padre
oficial del Verbo Encarnado, designio que se acepta con asombro y desconcierto. Pero,
los elementos para una sutil y convincente construcción del tema son disparatados: El
personaje de María puede pasar, pero José es rudo y provocativo, defiende el amor libre
y ha sido bastante mujeriego antes de desposarse con María, "solo por amor" y sin
tocarla. No entenderá nunca, ni creerá hasta el fin, la intervención divina en la
concepción virginal de su mujer y, entregado finalmete a la bebida, muere demente
ironizando sobre el mesianismo de Jesús. Como cine, el film es malo y pobre de
recursos; introduce símbolos en un estilo que quiere ser realista y oscila,
iconográficamente, entre Scorsese y Pasolini. En un tema que se presume religioso,
ninguna imagen en ningun momento invita a dar el salto a la trascendencia. Su
valoración es obvia: * N,Desaconsejable
¿QUO VADIS? (ITA,1912). De Enrico Guazzoni. La Roma de Nerón, con la historia de
amor del patricio Marco Vinicius y la cristiana Ligia, el incendio de Roma y la
persecución a muerte de los cristianos. Todo, segun la novela de H. Sienkewicz. Uno de
los primeros filmes de gran espectáculo y popular/ *** Adolescentes
¿QUO VADIS? (USA,1951). De Mervin LeRoy. "Remake" del film italiano del mismo
título, con los mismos episodios de la novela de Sienkewicz en torno al "¿quo vadis?"
de Cristo a Pedro, que huye de Roma durante la persecución. Film logrado y fastuoso,
rodado en la romana Cinecittá. Notables la pareja romántica Robert Taylor-Deborah
Kerr y magnífico, Ustinov como Nerón/ **** Adolescentes (MGM/UA)
SAUL Y DAVID (ESP/ITA,1955) De Marcello Baldi. Las relaciones difíciles y las
pacíficas del ungido David y el rey Saúl. Algún valor narrativo/ * Adolescentes (San
Pablo Films)
LA TÚNICA SAGRADA (USA,1953) De Henry Koster. El destino de la túnica de Jesús
después de la Crucifixión, con una historia previa relativa a los conflictos entre nobles
romanos y a la muerte del Redentor. Entretenida. Fué la primera película rodada en
Cinemascope/ ** Adolescentes (CBS/FOX)
VIDA DE MARÍA (ESP,1952). De Manuel Fernandez Sanjuán. Un retrato de la Virgen
desde la contemplación de la Anunciación de Fra Angelico. Grato documental/ ** Todos
3. Los Seguidores de Jesús
ADIOS, MUCHACHOS (FRA/ALE/ITA,1987) De Louis Malle. Un filme de Malle que
recoge algunas de sus experiencias autobiográficas durante los días de la II Guerra
Mundial. Colegio de Carmelitas en Fontainebleau: el Padre Jacquers, rector del colegio,
acoge en las aulas y en el internado a algunos muchachos judíos perseguidos por los
nazis. El protagonista entabla amistad con uno de ellos y asiste al drama de la detención
del chico y del encarcelamiento y conducción a los campos de concentración del P.
Jacques. Película de fina sensibilidad y emoción. Una de las mejores de Malle/ ****
Todos
BECKET (GBR,1964) De Peter Glenville. El Arzobispo de Canterbury asesinado por su
anterior amigo, Enrique II de Inglaterra, por su defensa de los derechos de la Iglesia.
Duelo de actores: R. Burton y P. O'Toole. Muy buena/ **** Jóvenes (Metromedia)
EL CAPITÁN DE LOYOLA (ESP,1948). De José Diaz Morales. La vida de Ignacio de
Loyola, desde su gesta de liberación -aún soldado- de la infanta Catalina, de manos de
Juana la Loca, hasta el descubrimiento de su vocación religiosa y fundación de la
Compañía de Jesús/ ** Adolescentes
CERCA DEL CIELO (ESP,1951). De Domingo Valdelomat. Exaltación de la figura del
mártir de la guerra civil española Padre Polanco, Obispo de Teruel, recientemente
canonizado. Interpretado por el P.Venancio Marco/ ** Jóvenes
DE UN PAIS LEJANO (IT/GB/POL.1981). De Krzysztoff Zanussi. Biografía original y
atípica de Juan Pablo II. Cuenta su infancia y juventud en un ambiente social y familiar
religioso; pero narra, sobre todo, la historia atormentada de Polonia durante la II Guerra,
con las exigencias de los vencedores del Este y del Oeste. El film es la historia de un
país alrededor de un personaje que llega, finalmente, a la Silla de Pedro. Realización
rigurosa, cuidada y muy bella de un gran director/ **** Adolescentes
DIÁLOGOS DE CARMELITAS (FRA/ITA,1959). De Philippe Agostini y
R.I.Bruckberger. 1789 en el convento francés de Carmelitas Descalzas de Compiègne.
Animada por la Superiora moribunda, la Comunidad hace voto de martirio. En 1794, en
pleno Terror revolucionario, negándose a dispersarse, las religiosas son guillotinadas,
salvo la vicepriora (que había animado el voto de martirio y dará al convento una nueva
vida). Con diálogos de Bernanos, una bella ilustración -algo teatral- de la vida de un
convento bajo la Revolución, con agudo y sensible análisis de los personajes /****
Jóvenes
FELIPE DE JESÚS (MEJ,1949), De Julio Bracho. Legendaria interpretación de la vida
de Felipe de Jesús, el primer mártir de la Iglesia mejicana en los tiempos de Felipe II. Se
llamaba Felipe Alcázar, era estudiante en casa religiosa y resultó un enamoradizo
peligroso. En un determinado momento. se acusa de haber sido él el asesino del esposo
de una mujer a la que amaba. Marcha a Filipinas. Se enamora otra vez y la mujer
admirada está atacada de lepra. La decepción le provoca una crisis religiosa que dá con
él en la Orden de San Francisco y en una misión japonesa. Muere mártir en Osaka.
Melodrama "a lo divino" bastante desangelado/ * Jóvenes/
FRANCESCO (ITA,1989). De Liliana Cavani. Una visión nueva del santo de Asis en la
que Cavani acentúa los aspectos místicos de Francesco, con la dolorosa experiencia de
las llagas. Un Mickey Rourque inesperado en este tipo de filmes, que extraña pero no
acaba de desentonar/ *** Jóvenes (TeleGrup/Ivex)
FRANCISCO DE ASIS (USA,1961). De Michael Curtiz. Una biografía del santo sin
mayores méritos que la cuidada ambientación medieval y la partitura musical de
Nascimbene. Penúltimo film de Curtiz, del que se podía esperar más/ ** Todos
FRANCISCO, JUGLAR DE DIOS (ITA,1950). De Roberto Rossellini. Diversos
episodios de la vida del santo; aquellos en los que Rossellini puede expresar mejor la
perfecta armonía entre Dios y la naturaleza, entre la naturaleza y el hombre. Valores
artísticos y espirituales. Una pequeña obra maestra de 82 minutos/ **** Todos (Bibl.de
Cine)
FRAY ESCOBA (ESP,1961). De Ramón Torrado. Pequeña hagiografía del dominico
mulato San Martin de Porres, canonizado por Juan XXIII. Sencilla, pero muy popular/ *
Todos
HERMANO SOL, HERMANA LUNA (ITA/GBR,1977). De Franco Zeffirelli. Hijo de
un rico burgués, Francisco se despoja de sus riquezas y y funda en pobreza la obra
fanciscana. Otra vez, la armonía de las cosas en un film lleno de sol y con música folk.
Esteticismo que no cansa/ **** Adolescentes (CIC)
UN HOMBRE PARA LA ETERNIDAD (GBR,1966) De Fred Zinnemann. La condena
a muerte de Tomás Moro bajo el poder de Enrique VIII, por negarse a aceptar
públicamente su boda con Ana Bolena. Valores religiosos y dialécticos. Perfecta
ambientación de época y brillantez formal/ **** Jóvenes (CIC)
IGNATIUS DE LOYOLA (ESP,1993). De Gregorio Muro. La vida de peregrino del
santo de Loyola en dibujos animados. Realizada en el Pais Vasco para la televisión/ **
Todos
ISIDRO EL LABRADOR (ESP,1963). De Rafael Salvia. Una vida popular del Patrón
de Madrid. No gran cosa/ * Todos
JUANA DE ARCO (USA,1916). De Cecil B. DeMille. Uno de los primeros filmes
históricos del realizador y del personaje. Aire de Western, pero una actriz (G.Farrar)
convincente/ ** Jóvenes (Manga)
JUANA DE ARCO (USA,1948). De Victor Fleming. La historia y suplicio en la
hoguera de la "doncella de Orleáns". Aunque no carente de realismo y dureza, el film se
escapa hacia la preocupación estética atraido por la belleza de Ingrid Bergman, la
intérprete /*** Todos (Bibl.de Cine)
JUANA DE ARCO (FRA,1994). De Jacques Rivette. La última pelicula sobre la
Doncella de Orleans que completa, con "La Pasión de Juana de Arco", de Dreyer(1928),
y "El Proceso de Juana de Arco", de Bresson(1962), las tres mejores entre las 40
películas realizadas sobre la santa francesa; las tres tambien europeas. Rivette -en un
film de excesivo metraje- da primacía a la heroina en acción (con Sandrine Bonnaire) en
una imagen menos estática que la de Dreyer, que sigue siendo la obra cumbre sobre el
tema/ *** Todos
JUANA EN LA HOGUERA (ITA,1954). De Roberto Rossellini. A partir del texto de
Claudel, Rossellini contempla a Juana en la espera del suplicio, reavivando los
episodios de su vida. "No es teatro filmado, es cine -confirma el autor-; yo diría aún que
es neorrealismo en el mismo sentido que yo lo he tratado siempre"/ *** Jóvenes
EL JUDAS (ESP,1952). De Ignacio F.Iquino. El proceso de identificación con Cristo del
intérprete que hace de Judas en una representación de la Pasión de Esparraguera /
Drama *** Todos (Mayor Prod.V.)
MONSIEUR VINCENT (FRA,1947). De Maurice Clocher. La vida de San Vicente de
Paúl, fundador de hospitales y comunidades religiosas, siempre al servicio de los
pobres. Guión históricamente riguroso y realización muy cuidada/ *** Todos
LA NOCHE OSCURA (ESP,1988). De Carlos Saura. Profundo admirador del proceso
místico y lírico de San Juan de la Cruz, Saura -desde una declarada increencia religiosa-
se acerca a ese tiempo en que Fray Juan de la Cruz, en la cárcel conventual de Toledo,
compone una de sus mejores canciones espirituales. Saura trata de penetrar en ese
misterio de la creación sanjuanista. Y no logra -naturalmente- dar con la clave del
fenómeno. Pero, el esfuerzo casi ascético que hace Saura y la calidad de sus imágenes y
de la interpretación de Juan Diego hacen de este film un modelo de película superior,
polémica, de ejemplar austeridad y belleza/ **** Adultos
LA PASIÓN DE JUANA DE ARCO (FRA,1928) De Carl Th.Dreyer. La mejor de las
"Juana de Arco" cinematográficas: por la estilización de las imágenes, leves y poéticas;
por la interpretación de la Falconetti, mostrada en grandes planos que revelan el menor
detalle del rostro; por la autenticidad y conjunción de historia y realización; por la
profunda espiritualidad que emana del conjunto. Dreyer ha sido, como nunca, el hombre
de la comunión Fé-Arte/ ***** Jóvenes/ Adolescentes (Bibl.de Cine)
EL PROCESO DE JUANA DE ARCO (FRA,1962). De Robert Bresson. El proceso,
condena y muerte de la mártir francesa. Film bien elaborado, pero demasiado simbólico
y frío. La emoción con la que se recibe el film acaba por desaparecer. Una vez más, el
espíritu jansenista de Bresson detiene la emoción y nos oculta la mirada que podría
revelar, al menos, el alma de Juana/ *** Jóvenes
PROCESO EN EL VATICANO (FRA,1951). De Andrè Huguet. Primera película que,
acercándose a Santa Teresita de Lisieux, trata de prescindir de cualquier milagrerismo.
Hasta donde le es posible, la película de Huguet procura ceñirse a los datos históricos de
aquella corta existencia de la carmelita lexoviense. Para lo cual, le fué posible a Huguet
examinar algunos de los textos de su proceso de canonización (cedidos generosamente
por el Papa Pío XII) y entrar con las cámaras en el convento carmelitano de Lisieux,
donde todavía estaban dos hermanas de la Santa. La película, de puro respetuosa, da la
impresión de un poco fría y distante/ ** Todos /
REINA SANTA (ESP,1947). De Rafael Gil. La vida y milagros de Santa Isabel de
Aragón, esposa del difícil y cruel Pedro IV de Portugal. Historia novelada. Declarada de
interés nacional/ ** Jóvenes
ROMERO (USA,1989) De John Duiga. El Obispo de El Salvador, asesinado, en la
catedral, por su defensa de los derechos humanos y sociales; y, probablemente,
asesinado por las fuerzas militares del Gobierno. Realizada con dignidad, y muy bien
interpretado el personaje por el recientemente fallecido Raul Juliá/ *** J (Warner)
ROSA DE LIMA (ESP,1962). De José Mª de Elorrieta. La vida de Rosa, la hija limeña
de un arcabucero de Felipe II, llamada desde muy niña a la contemplación y a la
santidad. La primera flor de la América cristiana/ ** Todos
LA SEÑORA DE FÁTIMA (ESP,1951). De Rafaél Gil. Las Apariciones de la Virgen de
Fátima, la amplia extensión de la fé en el milagro de esa presencia y la persecución de
que fueron víctimas los videntes por parte de las autoridades civiles portuguesas.
Escenas emotivas. Muy bien realizada. Recomendable/ **** T (VDI)
LA SÉPTIMA MORADA/EIDTH STEIN (ITA,FRA,POL,HUN,1995). De Marta
Meszaros. Una delicada biografía de la judía alemana Edith Stein, brillante filósofa y
profesora de la Universidad de Münster, convertida al catolicismo -"encontrado" en la
lectura de la obra de Santa Teresa de Avila- y consagrada Carmelita Descalza. Detenida
por los nazis, fué gaseoada e incinerada en Auschwitz en 1942. M. Meszaros ha captado
bien la sensibilidad, fuerza interior y enorme personalidad de Edith/ *** Jóvenes
TERESA DE JESÚS (ESP,1962). De Juan de Orduña. Teresa de Jesús desde su juventud
hasta la fundación de las Descalzas en el con-vento de Jan José, de Avila. Un film
discreto de uno de los más destacados directores españoles de los 50/60. Algunas
escenas brillantes centradas en Aurora Bautista. Entre los intérpretes, tambien José
Bódalo. En el guión intervinieron Pemám y Mur Oti/ *** Jóvenes (Saldo)
THÉRÈSSE (FRA,1986). De Alain Cavalier. 1888: Teresa Martin, 15
años, entra en el Carmelo de Lisieux. Las pruebas físicas y morales, particularmente, las
dudas que quebrantan sus certezas, minan su salud y muere en 1897. Cavalier ha
renovado la imagen infantil de la santa, gracias tambien a la excelente actriz Catherine
Mouchet. Una serie de cuadros, desnudos de todo artificio e intensamente iluminados,
muestran la agonía y la fidelidad de Teresa en un film importante, audaz y con garra/
**** Jóvenes (Mastervideo)
4. Misión Evangelizadora
BALARRASA (ESP,1950). De José Antonio Nieves Conde. A punto de expirar sobre
las nieves de Alaska, un sacerdote misionero español, llamado "Balarrasa" por su
caracter divertido y audaz antes y después de hacerse sacerdote, hace recuento
emocionado de su vida. Una película amable, de inspiración religiosa y misionera
dentro de una temática frecuente en el cine español del los cuarenta y cincuenta.
Dirigida por un experto realizador de nuestro cine -Nieves Conde- y protagonizada por
uno de nuestros mejores intérpretes, F.Fernan Gomez/ *** Todos
CAO-XA (ESP,1971). De Pedro Mario Herrero. El éxodo hacia el sur de un pueblo
vietnamita cristiano perseguido por el vietcong. Drama misional basado en hechos
reales. Muy bien realizado/ *** Jóvenes
CERCA DE LA CIUDAD (ESP,1952). De Luis Lucía. Un joven sacerdote transforma
social y espiritualmente la parroquia de un suburbio madrileño. Con Adolfo Marsillach
como el audaz y benévolo Padre José/ ** Jóvenes
LA CIUDAD DE LA ALEGRÍA (USA, 1992). De Roland Joffè. Calcuta y su miseria.
Llega a esta ciudad un médico norteamericano que ha vivido un drama personal
agobiante. Poco a poco va entrando en el drama de la ciudad y en la miseria de sus
gentes. Suma sus esfuerzos profesionales a la generosidad de una misión católica en que
se puede encontrar algo así como una réplica de la Madre Teresa. El mensaje cristiano
de la película resulta excesivo. Más que nada porque tampoco Joffè se ha esmerado
demasiado en darle la profundidad y sobriedad indispensables para que no se le
ablandaran excesivamente ni la narración ni el escenario/ ** Todos (Warner)
DAENS (BEL,1993). De Stijn Coninx. Los conflictos obreros del s.XIX en Belgica
considerados desde las dificultades de un sacerdote -figura importante del clero católico
belga- que se debate, dentro de su compromiso social cristiano, entre la fidelidad a los
pobres y su pertenencia a una Iglesia que, equivocadamente, apoyaba a los poderosos.
La vida de Adolfo Daens constituia, pues, una materia rica y atractiva para un escritor
ardiente y preocupado por los problemas sociales como era el flamenco Louis Paul
Boon, en cuya biografía de Daens se inspira la película de Coninx. Pero ésta pierde
pasión e interés respecto al texto original al oscilar entre la fidelidad a los hechos
históricos y el retrato íntimo del sacerdote, rechazando el militantismo del preste en
favor de una tímida neutralidad. De otra parte, la película es sobria y bien realizada/ **
Adultos/ Jóvenes
UN DÍA PERDIDO (ESP,1957). De José Mª Forqué. Tres monjas se detienen en Madrid
de paso para las misiones. Por un error, nadie las espera y pasan el día buscando un
alojamiento adecuado. Al recoger, al fin, sus bultos, encuentran junto a ellos un cesto
con un reciennacido. En verdad, piensan, no han "perdido" el día. Una vez más, aunque
de modo muy sencillo, se une a la gente de Iglesia la preocupación por los niños y
desvalidos/ ** Todos
DÍA TRAS DÍA (ESP,1951). De Antonio del Amo. En el rastro madrileño, un sacerdote
se desvive por ayudar a los muchachos que frecuentan la zona/ * Jóvenes
FORJA DE ALMAS (ESP,1943). De Eusebio Fernández Ardavín. Loa a las escuelas del
Ave María, fundadas en Granada por el P.Manjón. Descriptiva/ ** Todos (Laldad)
EL FUGITIVO (USA,1947) De John Ford. La persecución y asesinato de un sacerdote
apostol durante la revolución y persecución religiosa en un "pais imaginario" (Méjico.
en realidad). La fé transforma progresivamente en aceptación el miedo del perseguido.
Inspirado en "El poder y la Gloria", de Graham Green. Con Henry Fonda/ *** Jóvenes
(Filmax)
LA GUERRA DE DIOS (ESP,1953). De Rafael Gil. La obra social y apostólica de un
sacerdote en una zona parroquial asturiana. Repetidamente premiada /*** Todos
(Polygram)
LA MANIGUA SIN DIOS (ESP,1948). De Arturo R. Castillo. Las dificultades vencidas
por un grupo de sacerdotes para evangelizar a las tribus de El Chaco. Insistencia en el
tema misionero característico de la realidad del momento y del cine español de los años
40 y 50/ * Jóvenes
LA MANO IZQUIERDA DE DIOS (USA,1955). De Edward Dmytryk. Las dificultades
y problemas de un sacerdote católico en la China de los 40. Con H.Bogart. Éxito en su
momento. No ha sobrevivido al tiempo/ *** Jóvenes
LA MIES ES MUCHA (ESP,1948). De José Luis Saenz de Heredia. El primer gran
éxito popular del cine misionero en España. Saenz de Heredia, un maestro del
melodrana, dirigió con bastante acierto esta floja historia del misionero Santiago que
llega a un puesto de vanguardia en la India y se encuentra con un pueblo oprimido por
el traficante de turno: ese hombre al que hay que convertir a golpe de perdón y olvido.
Santiago muere víctima de una epidemia, pero no antes de que Dios le dé el consuelo de
una vocación nueva y nativa que ocupará el puesto del misionero español. Buenas
intenciones y cine bastante correcto/ ** Todos
LA MISIÓN (USA,1986) De Roland Joffé. Las misiones jesuíticas del Paraguay en los
siglos XVI-XVIII. Esplendor en la promoción indígena y caída -con vuelta de los
indígenas a la esclavitud- tras el paso de los territorios a Portugal en 1750. Hermosa y
conmovedora/ **** Jóvenes (Warner)
MISIÓN BLANCA (ESP,1946). De Juan de Orduña. Guinea. El trabajo de los españoles
y, en particular, de los numerosos misioneros/as para evangelizar y, simultáneamente,
promocionar al pais (las escuelas). Un esfuerzo que todavía se mantiene, a pesar de las
limitaciones políticas/ ** Jóvenes
MOLOKAY (ESP,1959). De Luis Lucía. La vida heróica del Padre Damían entre los
leprosos de la isla de Molokay, a los que cuida hasta morir como uno de ellos. Film
popular y bien realizado/ ** Todos.
PIEDRAS VIVAS (ESP,19956). De Raul Alfonso. La entrega heróica de un sacerdote a
una comunidad cristiana marginada. Con Alfredo Mayo. Drama/ *
Jóvenes/Adolescentes
5. Cuestiones noveladas de Fe y Conciencia
ALGO EN QUE CREER (USA,1984). De Glen Jordan. Jack Lemmon tenía muchas
ganas de hecer un papel de cura católico y lo consiguió en este película. Es, en una
elegante parroquia yanqui, un sacerdote acomodado al que se le han acabado casi todas
las exigencias pastorales, lo que le ha provocado una crisis espiritual profunda y
peligrosa. A salvarlo de esta gris situación, llega inesperadamente a la parroquia un
joven seminarista que le rompe los esquemas. La fe del sacerdote -en polémica
inevitable con algunos de sus superiores- despierta con cierto vigor/ ** Todos
EL CARDENAL (USA,1963). De Otto Preminger. Los problemas de un Cardenal
incipiente. Todos los temas polémicos posibles del hombre del siglo XX, en su relación
a la fé, se acumulan como interrogantes sobre él. Falto de experiencia y de respuestas, le
llevan a replantearse sus propias certezas y a caer en una tolerancia equívoca. Conjunto
artificial y prefabricado. La novela de H.Morton Robinson/ *** Adultos/Jóvenes
CATÓLICOS (GBR,1973). De Jack Gold. El futuro 1990 (el film es del 73) en el
ambiente eclesial del "Vaticano IV". Se han abolido la Misa en latín, el dogma de la
transubstanciación y la Confesión individual. Pero, los monjes de un monasterio
irlandés se empeñan en mantener lo abolido. Estalla la polémica y un superior de la
Orden mantiene una difícil confrontación con el abad. Crítica de algunos grupos
extremistas y debate de ideas sobre tradiciones y dogmas de la Iglesia desde una visión
no católica. Novela y guión de Brian Moore/ *** AdultosR (Ideas pueden herir)
EL CERCO DEL DIABLO (ESP,1952). De Edgar Neville, J.A.Nieves Conde, César
Ardavin y otros. Drama religioso-fantástico en el que se plantea el debate moral entre el
Angel y el Diablo, el Amor y el Odio, el Bien, el Mal y el Libre Albedrío. Algo confuso/
* Adultos
LOS COMULGANTES (SUE,1962). De Ingmar Bergman. El Pastor Ericson mantiene
profundas dudas sobre sus propias creencias religiosas. Un domingo, en la celebración
cultual, su fé se tambalea ante el "silencio de Dios", expresión repetida por Bergman
ante una Presencia deseada e indemostrable experimentalmente. De un modo más
directo que en "El Séptimo sello", Bergman vuelve a plantear en su cine el tema de la
duda y de una fé racionalizada, dentro de su permanente atración por "la pregunta",
previsiblemente sin respuesta. La película está realizada con su calidad habitual y está
interpretada por Gunnar Björstrand, el escudero increyente de "El Séptimo sello"/ ***
Adultos
CONSPIRACIÓN PARA MATAR UN CURA (FRA/POL,1989). De Angnieszka
Holland. Una narración con bastantes detalles gratuitos y novelescos, además de
personajes poco profundizados -como ocurre con el protagonista Padre Alec
(CH.Lambert)- de lo que fué en realidad el asesinato, por la policía comunista, del Padre
Jerry Popieluszko, amigo de Solidaridad, cuando en 1984 los obreros de Gdans se
enfrentaron al régimen de Jeruselszki. Algunas escenas de violencia y de erotismo/ *
Adultos
LA FRONTERA DE DIOS (ESP,1963). De César Ardavín. La pérdida de la fé de un
pueblo en sequía. Solo un vecino sigue creyendo y en él descargará el pueblo su
venganza. Denuncia de un falso entendimiento de la divinidad y de la fé. Muy bien
realizada. Novela de J.L.Martin Descalzo/ **** Adultos/Jóvenes
EL IMPERATIVO (POL,1982). De Krzysztoff Zanussi. Un profesor de matemáticas
creyente se pregunta por su fé. Para él, la vida no puede desarrollarse sin perpetuas
interrogaciones. Y llega la crisis de fé en la búsqueda de una señal racional de la
existencia de Dios. Enferma ante la imposibilidad de conseguirla, hasta que entiende su
error: la fé no es racionalizable. Pero, recuerda a San Agustin: "Tú no me buscarías si no
me hubieras encontrado ya". Film abstracto y dificil, pero magnífica fuente de reflexión
espiritual/ *** Adultos
LA LEGIÓN DEL SILENCIO (ESP,1955). De J.A.Nieves Conde y J.Mª Forqué. Un
comisario político, que huye de una redada, cambia en un autubus su identidad y
documentación por las de un sacerdote fallecido en el mismo. La nueva personalidad se
dejará sentir en él. Aceptable realización de dos buenos directores/ ** Jóvenes
LAS LLAVES DEL REINO (USA,1944). De John Steel. Polémica presentación de un
joven sacerdote escocés que, en una misión en China, tiene que hacer frente a bastantes
incomprensiones y a algunas posturas personales que pueden resultar equívocas. La
película siembra el relato de anécdotas secundarias y de personajes distractivos que
hacen derivar el film hacia planteamientos religiosos plurales y excesivos. Pero, hay en
el relato un llamamiento de singular importancia al espíritu de unidad que debe
prevalecer entre los creyentes cristianos. Excelente trabajo de Gregory Peck/ ***
Jóvenes.
EL MILAGRO DEL CRISTO DE LA VEGA (ESP,1940). De Adolfo Aznar. La
conocida leyenda recogida en un texto de Zorrilla: La dama no encuentra fiadores de su
honor, pero la imagen presente de un Cristo en la cruz desclavará su mano para avalarla.
"A buen juez, mejor testigo"/ * Jóvenes
LA MURALLA (ESP,1958). De Luis Lucía. Tras padecer un colapso del que apenas
pudo salir vivo, un hombre de mundo decide confesar a un franciscano toda la verdad
sobre una estafa efectuada al fin de la guerra civil española. Adaptación al cine del
drama social y de conciencia descrito en la obra de Joaquín Calvo Sotelo. Una
conversión "entre líneas". Drama/ ** Adolescentes
NAZARIN (MEX,1958). De Luis Buñuel. La novela de Perez Galdós adaptada al
ambiente mejicano. Cura en un barrio pobre, Nazarín recoge a una prostituta que ha
matado a su rival y, poco después, sana a un moribundo con sus oraciones, y se le une la
tía del enfermo. Detenido y encarcelado con la prostituta, tras diversas desventuras,
continúa su camino en un convoy de prisioneros. Como cine, el film es admirable en el
despojamiento de la imágenes, el ambiente miserable creado y la interpretación de
Rabal. Desde el ángulo religioso, es ambiguo y negativo: hay humanidad, pero la
mirada final de Nazarín no es de amor, sino de amarga desesperanza. Ambigüedad y
humor propios de Buñuel en sus comentarios: "Gracias a Dios sigo siendo ateo"/ ***
Adultos.
EL RENEGADO (FRA,1953). De Leo Joannon. En un campo de prisioneros durante la
II Guerra, el joven Lacassagne esta fascinado por el oficial Morand que hace gala de su
anticlericalismo. Se sabe que ha sido sacerdote y ha cometido un crimen. Para lograr su
vuelta a la fé y a la Iglesia, el joven hace voto de ser sacerdote. Mortalmente herido por
Morand, recoge, moribundo, su arrepentimiento y conversión. Con cierta fama en su
momento, no deja de ser un melodrama fácil, aunque interpretado por el reconocido
actor francés Pierre Fresnay/ * Jóvenes.
REQUIEM POR LOS QUE VAN A MORIR (GBR,1987). De Mike Hodges. Un
terrorista del IRA, horrorizado por un atentado que cuesta la vida a todos los niños de
un autobus escolar, decide dejar las armas y el pais; pero la banda mafiosa que le
facilitrá el pasaporte, le exige la ejecución de un "capo" enemigo. Se niega y oculta en
una Iglesia donde el párroco le lleva al arrepentimiento y el amor de su hermana ciega a
la regeneración. Morirá, por salvar a ambos, cuando los mafiosos se venguen atacando a
la Iglesia. Interesante drama sobre terrorismo y fé, con Mickey Rourque y Bob Hoskins/
*** Jóvenes(CBS/Fox)
SACERDOTE (GBR,1995). De Antonia Bird. En un barrio pobre de Liverpool. Al
contacto con su veterano compañero de parroquia -hombre de humanidad, de
predicaciones exclusivamente sociales y de una relación sentimental con una mujer,
conocida por los fieles-, el joven sacerdote recien llegado traba una profunda amistad
con él, aunque sus actitudes como tales sacerdotes chocan frontalmente. El joven se
aparta a una casa de oración para defenderse de los problemas parroquiales y de sus
propias tendencias homosexuales, pero la vida vuelve a unirlos y confundirlos en una
inexplicable Eucaristía. En todo el proceso, la confrontación con una Iglesia oficial
grotesca, emblematizada por un obispo legalista y un sacerdote alienado, define un film
exagerado y agresivo, de guión irregular, que quiere ser realista , pero es tramposo en la
creación de personajes y circunstancias. Puede interesar en la polémica sobre el celibato
sacerdotal -con variados reflejos en paises y situaciones- y al que no sería un error
prestar una atenión más serena y orante/ * AdultosR (Ideas e imágenes pueden herir).
LAS SANDALIAS DEL PESCADOR (USA,1968) De Michael Anderson. El Best-
Seller de Morris West llevado al cine. Con Anthony Quinn como un Papa de origen
oriental, abierto y humilde, al que los problemas y el hambre del mundo no dejan
dormir. Drama/ *** Jóvenes (MGM/UA)
EL SÉPTIMO SELLO (SUE,1957). De Ingmar Bergman. En la Suecia del s.XIV, un
caballero vuelve de las Cruzadas lleno de dudas de fé. Pierde una partida de dados con
la Muerte, que le espera, y queda en sus manos. Pero, tampoco la Muerte sabrá decirle
qué hay detrás de ella. Inspirado en los frescos de las iglesias medievales, el film sitúa
las dudas del intelectual frente a la envidiada fé de los sencillos (los saltimbanquis del
film) y el materialismo de los que no se preguntan (el escudero). Película fundamental
sobre la duda permanente de Bergman sobre la fe, confiada solo a los sentidos ("lo que
veo, lo que toco")/***** Jóvenes (Bibl.de Cine)
SIGUIENDO MI CAMINO (USA,1944). De Leo McCarey. Una de las películas de
curas más fasmosas del cine norteamericano de los 40. Con los planteamientos del cura
joven frente a los más severos y tradicionales del mayor. Espectáculo con Bing Crosby,
pero algo de fondo queda en el tema y en las canciones del protagonista. Varios Oscar.
Dramático/ **** Jóvenes
TIEMPO DE MILAGROS (YUG.1990). De Gregory Paskaljevic. Tierras yugoeslavas.
Finalizada la II Guerra, vuelve la vida al país, entre las ruinas, sobre todo de la pequeña
Iglesia. Pero, los frescos semiborrados avivan misteriosamente su color y otros hechos
de gracia se suceden en una complicada historia, desarrollada, paradojicamente, en un
ambiente creíble de fé. Original. Premio OCIC en San Sebastián 90. Del realizador de
"La otra América"/ *** Jóvenes
6. La trascendencia religiosa en el cine "del hombre". Algunas parábolas del
misterio cristiano.
ANDREÏ RUBLEV (URRS,1966/67). De Andreï Tarkovsky. La historia del monje
medieval ruso -1370-1430-, pintor de iconos, colaborador del maestro Theóphane el
Griego y autor de los frescos de la catedral de Kiev. Ante la ausencia de datos
biográficos, Tarkovsky retrata su alma: Rebelde respecto a la libertad creadora (símbolo
del rechazo al realismo socialista) y espiritual y bondadoso (símbolo del alma rusa) en
un mundo cruel. Film en B/N, pleno de referencias humanas y religiosas, culminadas en
color con el icono de la "Trinidad" de Zarkogs", su obra maestra/ ***** Adultos-
Jóvenes)
CANCIÓN DE CUNA (ESP,1994). De José Luis Garci. En la Castilla de finales del
s.XIX, unas monjas con almas de mujer recogen a una niña de la que se desprenderán
-llegado el momento- con amor, dolor y madurez. Luz, sentimientos, valores,
humanidad ("Saber mirar es saber amar") y magníficas intérpretes, entre ellas, F.
Faltollano y A.Larrañaga/ **** Adolescentes (BMG)
CIELO NEGRO (1951). De Manuel Mur Oti. Una mujer joven, empleada en un
almacén, ha robado un vestido. Los problemas se suceden... hasta que se resuelven en
unos espléndidos episodios finales en los que se adivina de modo transparente la
intervención de la gracia. Drama/ **** Todos (Video Mercury)
EL CRISTO DEL OCÉANO (ESP/ITA,1971). De Ramón Fernández. Un niño, cuyo
único pariente es su padre adoptivo, rudo pescador muerto en el mar, encuentra un día
en la playa un Cristo sin cruz. Ingenuo y piadoso. Tomado de una historia de Anatole
Fran-ce/ * Todos (Ïzaro Films V.)
DECÁLOGO (POL,1992/1994). De Krzysztoff Kieslowski. Son diez filmes de una hora
aproximadamente en los que, en diversos episodios, Kieslowski plantea diez temas de
ética civil, paralelos a la moral exigida por los Mandamientos religiosos, en versión
adecuada al hombre de hoy. De gran sutilidad, son pequeñas lecciones maestras de cine,
recomendables en su mayor parte para forums. Destacan por su importancia y belleza
los "Decalogo" I, III y VII/ **** para Adultos/Jóvenes (Filmax)
EL DIARIO DE UN CURA DE ALDEA (FRA,1951). De Robert Bresson. El joven cura
llegado a Ambricourt es mal recibido por los feligreses: le ven falta de sentido práctico,
mala salud, espíritu infantil. Su bondad no le sacará de los problemas del entorno y
morirá de cáncer prácticamente solo. Su frase final -"todo es gracia"- desvelará su
lúcida grandeza. El libro de Bernanos adaptado al cine por Bazin y convertido en una
obra maestra por Bresson, planificada como un camino al Calvario/ ***** Jóvemes
EL FESTIN DE BABETTE (DIN,1987). De Gabriel Axel. Huida de Paris, Babette se
refugia en la costa danesa y sirve a dos hermanas que dirigen una comunidad espiritual.
Cuando gana una lotería, les prepara un banquete al estilo de los que la habían hecho
famosa en Paris. Obra maestra, de emoción contenida y exultante fotografía, con un
sugerente sentido de trascendencia: son 13 los comensales, corre abundante el mejor
vino, los rostros se suavizan progresivamente y ella (magnífica Stéphane Audran), que
ha gastado en el festín hasta el último centavo, revive sola el placer del pasado y el
hermoso presente. De un cuento de Isak Dinesen/ ***** Todos
LA HERIDA LUMINOSA (ESP,1956). De Tulio Demichelli. Un prestigioso cardiólogo
ateo pasa momentos conflictivos: fallan las relaciones con su mujer, su hijo se hace
sacerdote, su amante exige lo que sus circunstancias no pueden dar...El sacrificio y
muerte de su hijo alumbrará su dilema y sus sombras. Inspirada en la pieza dramática de
Josep Mª de Sagarra. Con Arturo de Córdova y José Mª Rodero. Buena realización/ ***
Jóvenes (Eurofilms)
LA HERIDA LUMINOSA (ESP,1997) De José Luis Garci. Segunda versión al cine de
la obra de Sagarra. Los mismos datos y circunstancias del film de Demichelli, salvo que
el ser más querido del padre es ahora una hija religiosa con la que no se habla. Su
muerte será la "herida" que puede iluminar sus problemas de conciencia. Visión
cristiana de la entrega y de la muerte. Con J.Gutierrez Caba y F.Guillén. Exquisita
realización/ **** Jóvenes
JE VOUS SALUE, MARIE (FRA,1984). De Jean Luc Godard. Una muchacha modesta
concibe un hijo misteriosamente y se lo "anuncia" el taxista Gabriel que acompaña a su
novio desde la estación. Las dudas de él sobre su virginidad no se hacen esperar. Hasta
aquí lo que la película tiene de sugerencia evangélica. Pero, Godard no se propone
indagar -ni lo hace- sobre los misterios de la Encarnación y Redención. El símil del
título lo toma para mostrar, a través de una pareja normal, la necesidad de buscar -de
reinventar- el amor desde la grandeza del misterio humano, sin necesidad de incluir la
carnalidad. ¿Atrevido y equívoco?. Sí. Pero, también sugerente sobre un nuevo modo de
entender el amor humano/ *** AdultosR (Ideas pueden herir)
JESÚS DE MONTREAL (CAN/FRA,1989) De Denys Arcand. En Montreal. Un joven
creador acepta de un sacerdote organizar un espectáculo de la Pasión en los jardines de
la parroquia, con él mismo como Jesús. Las desavenencias del equipo artístico con la
comunidad parroquial provocan un alboroto en el que el joven muere cuando está en la
cruz. En el hospital, sus órganos podrán beneficiar a muchos. Crítica de las
convenciones eclesiales y sugerente parábola de la entrega de Jesús a los hombres en
una relectura apasionante y moderna del Evangelio de Marcos/ *** Adultos
EL MANANTIAL DE LA DONCELLA (SUE,1959). De Ingmar Bergman. Cuando la
hija de un granjero lleva unos cirios a la ermita, unos mendigos la violan y matan. El
padre toma una venganza atroz al intentar los asesinos -ignorándo quien es- venderle la
túnica de la hija. En el lugar de la violación brotará un manantial y se levantará una
capilla. Una leyenda sueca de s.XIV, con admirable realización, pero fuertes escenas de
la violación y venganza/ **** Adultos/Jóvenes (Bibl.de Cine)
MARCELINO PAN Y VINO (ESP,1954). De Ladislao Vajda. La relación humano-
religiosa de un niño (recogido por unos frailes) con un Cristo. Sobre un cuento de J.Mª
Sanchez Silva, una preciosa y po-ética película, tal vez la más universal del cine
español/ ***** Todos (V.Mercury)
MARCELINO PAN Y VINO (ES/IT/FR,1991). El mismo tema de la homónima de
L.Vajda, con el añadido del color. Con menos encanto y poesía que la anterior/ ** Todos
ORDET /LA PALABRA (DIN,1955). De Carl Th.Dreyer. Dinamarca, años 30. Una
familia rural y un hijo "iluminado", convertido por los montes en predicador de la fé.
Cuando su cuñada muere, él pronuncia, junto al lecho de la muerta, "la Palabra" (Ordet)
que la resucita. Drama inspirado en un texto de Kaj Munk en torno a la pregunta: "La
oración del hombre, ¿puede llegar hasta Dios y éste responderla?". Película mítica,
rigurosa, austera, organizada en planos medios, lenta, superior -se dice- a cualquier otra
de Dreyer/ ***** Jóvenes(Bibl.de Cine)
PENA DE MUERTE (USA,1995). De Tim Robbins. Contra el parecer de los suyos
(familia, compañeras de trabajo...), una monja social acepta ser consejera espiritual de
un condenado a muerte y le ayuda a morir arrepentido y en paz. Vigorosa condena de la
pena de muerte y de las causas que la provocan, colocando la vida en primer término.
Texto autobiográfico de Helen Prejean. Extraordinario film, con una extraordinaria
Susan Sarandon/ **** Adultos (PolyGram)
PONETTE (FRA,1996). De François Doillon. Una pequeña de cuatro años vive con
desconsuelo la muerte de su madre. La película presenta una respuesta inteligente y
abierta a la trascendencia ante el problema de aceptación y asimilación infantil de la
muerte, con gran belleza formal y delicada dirección de actores. De cualquier modo, no
ha faltado la polémica por la edad de la pequeña intérprete, Victoire Thivissol (a quien
premió Venecia 96 como mejor actriz) y su desconocimiento de lo que interpretaba/***
Adultos/Jóvenes
REBELDÍA (ESP/ALE,1953). De J.A. Nives Conde. Un escritor intenta seducir a una
mujer para convencerla de la fragilidad de sus convicciones morales. Pierde. Drama
denso, resuelto con criterio cristiano. Historia de J. Mª Pemán, adaptada a la pantalla por
G.Torrente Ballester. Con F.Fernan Gomez y Fernando Rey, entre los intérpretes/ ***
Jóvenes (V.Mercury)
ROMPIENDO LAS OLAS (DIN/FRA,1996). De Lars Von Trier. En una pequeña
comunidad escocesa, Bess, una muchacaha ingenua e inexperta, se enamora y casa con
Jan, un hombre maduro al que, paralítico por un accidente laboral, quiere hacer feliz y
salvar cumpliéndo sus deseos de buscar para su amor otros hombres, contándole luego a
él sus experiencias. En su entrega indiscriminada y sin límites, que en ella no será nunca
amor, sino sexo, muere condenada por su severa comunidad calvinista, desterrada de la
iglesia y enterrada en campo abierto. Obra con gran riqueza de lenguaje
cinematográfico (estilo, paisaje, fotografía, música, interpretación), es ambigua de
valores y polémica: se la ha definido como un himno al amor e incluso como una
referencia teológica al Cristo humillado y entregado hasta la muerte por los suyos. El
film puede sugerir -con fundamento- todo ésto, pero no es posible olvidar la morbosidad
inherente a la petición del esposo ("como si fuera él", "contarle luego..."). De otro lado,
la comparación con Dreyer, el maestro danés, es normal: aquí -como en "Ordet"-
tambien hay milagro (las campanas inexistentes repican a su muerte y Jan se cura...),
pero Dreyer era más puro al combinar el Arte con la Fe/ **** AdultosR (Ideas e
imágenes pueden herir)
SACRIFICIO (SUE/FRA,1986). De Andreï Tarkovski. Un travelling en vertical nos
lleva hasta la copa de un árbol donde uno de los Reyes del cuadro de Da Vinci ofrece su
copa al Niño Dios. Es la presentación de "Sacrificio" ("Offert") y está ahí la clave de
este fascinante film: Alejandro, ensayista y dramaturgo, que se ha retirado a una isla
solitaria para pensar, hace voto de no hablar más y dejarlo todo, cuando se siente
llamado a ofrecerse a Dios, para salvar al mundo de una catástrofe nuclear intuida. Obra
dificil e increiblemente bella; una reflexion desde la mística y la poesía/ **** Jóvenes
(TeleGrup)
EL SANTO BEBEDOR (ITA/FRA,1987). De Ermanno Olmi. Un mendigo, antiguo
minero de Silesia y salido de prision, recibe de un extraño caballero doscientos francos
que deberá restituir el domingo siguiente en una iglesia determinada. El hecho se repite
y repite, sin que las circunstancias contribuyan a que el encargo se cumpla. Pero, su vida
cambia... Basada en el libro de Joseph Roth, es la historia de la transformación de un
hombre por una intervención misteriosa. Bello lenguaje cinematográfico y León de Oro
en Venecia 88/ **** Todos
LA STRADA (ITA,1954). De Federico Fellini. Gelsomina, vendida al circiense y brutal
Zampano, le acompaña como personaje complementario en su espectáculo nómada de
romper las fuertes cadenas con las que se ata. Hay un "loco" maravilloso en la pequeña
compañia que un día le revela -ante la pequeñez y pobreza sentidas por ella- que
"tambien las piedrecitas tienen un sentido". A pesar de sus malos tratos, Gelsomina
permanecerá fiel a su amo, sin conseguir domarlo. Pero, más allá de su muerte, el
recuerdo, la presencia misteriosa de Gelsomina, toca el corazón culpable de Zampano.
Un suave sentido de trascendencia sobrevuela los valores humanos y morales
indudables del film. Con Giulietta Masina y Anthony Quinn. Oscar 1956 a la mejor
película extranjera /***** Jóvenes /
LAS PELÍCULAS MÁS CATÓLICAS ELEGIDAS POR LOS
LECTORES DE ACI PRENSA SON:
Nombre de la película
Puntaje - Porcentaje del total de votos
1. La Pasión de Cristo - The Passion of the Christ, Mel Gibson, 2004
7345 - 18.8 %
2. El Hombre de Dos Reinos (Santo Tomás Moro) - A Man for All Seasons - Fred
Zinnemann, 1966
5497 - 14.07 %
3. Diálogo de Carmelitas - Philippe Agostini, 1960
4195 - 10.74 %
LAS SIGUIENTES 10 PELÍCULAS MÁS VOTADAS SON:
4. Juan XXIII - Giorgio Capitani, 2002
2903 - 7.43 %
5. Marcelino, Pan y Vino - Ladislao Vajda, 1955
2611 - 6.68 %
6. La Misión - Roland Joffe, 1986
2570 - 6.58 %
7. Jesús de Nazaret - Franco Zefirelli, 1976
2547 - 6.52 %
8. El Cuarto Rey Mago - Michael Ray Rhodes, 1985
2367 - 6.06 %
9. Juana de Arco - Jacques Rivette, 1994
1338 - 3.43 %
10. Ben Hur - William Wyler, 1959
1158 - 2.96 %
11. Hermano Sol, Hermana Luna - Franco Zefirelli, 1972
689 - 1.76 %
12. Los Diez Mandamientos - Cecil B. De Mile, 1956
340 - 0.87 %
13. El Manto Sagrado - The Robe - Henry Koster, 1953
327 - 0.84 %
Lista de películas pro-vida
RELIGIÓN
Árbol de los zuecos, El (Ermanno Olmi, 1978)
Bailar en la oscuridad (Lars von Trier, 2000)
Cardenal, El (Otto Preminger 1963)
Carta, La (Manoel de Oliveira, 1999)
Cielo sobre Berlín (Win Wenders, 1987)
Condenado a muerte se ha escapado, Un (Robert Bresson, 1956)
Diálogo de Carmelitas (Philippe Agostini, 1960)
Doce hombres sin piedad (Sydney Lumet, 1957)
Festín de Babette, El (Gabriel Axel, 1987)
Fresas salvajes (Ingmar Bergman, 1957)
Fuera del mundo (Giuseppe Piccioni, 1998)
General de la Rovere, El (Roberto Rosellini, 1959)
Hombre para la eternidad, Un (Fred Zimmerman, 1966)
Hoy empieza todo (Bertrand Tavernier, 1999)
Jerusalem (Bille August, 1996)
Ladrón de bicicletas (Vittorio de Sica, 1948)
Lista de Schindler, La (Steven Spielberg, 1993)
Matar un ruiseñor (Robert Mulligan, 1962)
Mi pie izquierdo (Jim Sheridan, 1989)
Miserables, Los (Bille August, 1998)
Noveno día, El (Volker Schlöndorff, 2005)
Palabra, La (Carl T. Dreyer, 1954)
Pasión de Jesús, La (Mel Gibson, 2004)
Película hablada, Una (Manoel de Oliveira, 2004)
Pelle el conquistador (Bille August, 1988)
Perversidad (Fritz Lang, 1945)
Pianista, El (Roman Polanski, 2002)
¡Qué bello es vivir! (Frank Capra, 1946)
Séptimo sello, El (Ingmar Bergman, 1957)
Settima stanza, La (Márta Mészáros, 1996)
Sophie Scholl (Marc Rothemund, 2006)
Tan lejos, tan cerca (Win Wenders, 1993)
Teresa de Calcuta (Fabrizio Costa, 2006)
Tierra de abundancia (Win Wenders, 2004)
Tierras de penumbra (R. Attenborough, 1994)
Together (Chen Kaige, 2002)
Vencedores y vencidos (Stanley Kramer, 1961)
Viaje al principio del mundo (Manoel de Oliveira, 1997)
Vida es bella, La (Roberto Benigni, 1998)
Biblia San Mateo
(The Visual Bible: Matthew)
Argumento
El Evangelio según San Mateo, una experiencia de la Sociedad Bíblica Internacional.
Esta película poderosa y entretenida está basada palabra por palabra en la traducción de
la Nueva Versión Internacional. Esta producción internacional multimillonaria es apta
para todas las edades y contiene valor educacional, espiritual y entretenimiento. Se rodó
en localizaciones de Túnez, Marruecos y Sudáfrica. El Evangelio según Mateo supone
la puesta en escena de decorados y vestuarios de la época obteniendo un galardón por la
dirección. El protagonista, el actor Richard Kiley, ganador de un Emma, hace de Mateo
y presenta a Bruce Marchiano como Jesús..
Características del DVD
Menús interactivos, Acceso directo a escenas
Director(es)
"Reghardt van den Bergh"
Año 1997
Fecha lanzamiento DVD 10 julio 2006
nº discos 4
Duración 480 min
Calificación edades tp
EL MESÍAS
El neorrealismo con Rossellini impregnó los Evangelios
El uso del color apenas añade calor a una historia que no puede contarse con tanta
distancia, porque ningún espectador es distante ante ella.
Esta obra, concebida para televisión, siguió los pasos de Pasolini. Aunque sin llegar a la
austeridad de filmar en blanco y negro, se centró sobre todo en la transmisión verbal del
mensaje.
Fría, objetiva, rigurosa. Roberto Rossellini, fiel a los postulados neorrealistas, ofreció su
particular visión del Hijo del Hombre. Narración fría pero con más empaque que la
versión de Pasolini, sin embargo peca del mismo defecto que aquélla, su
distanciamiento, su lejanía, algo impensable en una historia como la que cuentan los
Sagrados Evangelios.
El reparto, compuesto por actores semiprofesionales, no ayuda a la identificación de los
protagonistas, pareciendo todos ellos demasiado distantes del corazón del espectador.
Rossellini había filmado años antes Los hechos de los Apóstoles, con San Pablo como
protagonista. Desde su herida en Damasco que le hace nacer a la fe hasta la
organización de la comunidad cristiana y sus viajes, siempre con el ansia de llevar la
palabra de Dios a todos los confines del mundo.
El Cristo de Rossellini es el Cristo de la Palabra ("Al principio era el Verbo"), de su
Palabra brota la fuerza interior y ese mensaje de trascendencia se expande por el mundo
ofreciendo la esperanza. Apenas hay acción en El Mesías, tan sólo imágenes desnudas y
el flujo de una palabra, de un verbo capaz de cambiar la historia del mundo.
En muchos aspectos Rossellini se acerca al Evangelio según Pasolini, aunque ahora la
película está rodada en color y con una estética, aunque sencilla, más espiritual
(recordemos San Francisco, juglar de Dios, otro film religioso de Roberto Rossellini,
sencillo pero veraz). Además los personajes presentan maquillaje moderno, aportando
una frescura al escenario que indudablemente se convierte en cercanía narrativa.
Rossellini parte de presupuestos ideológicos distintos a Pasolini: en toda la obra del
autor de Te querré siempre y Alemania año cero, late una profunda sed religiosa, aunque
casi nunca se traspasan las puertas del misterio de la fe.
La visión de los films sobre la vida de Cristo dice mucho acerca de la postura personal
del realizador. De Mille era un cristiano convencido y practicante, como lo fue George
Stevens. Zeffirelli y Mel Gibson son católicos activos. Scorsese fue católico y la
influencia de la religión se extiende por su obra, aunque su postura personal se haya
alejado de la fe inicial. Nicholas Ray es agnóstico aunque aspira a la posibilidad de una
redención. Rossellini es un artista de inspiración cristiana pero de fe oculta, en tanto que
Pasolini quiere acercarse a una fe que aprendió de niño pero que se ha desgarrado con
los avatares de la vida.
El Mesías se rodó como programa de TV y su audiencia no resultó excesiva. Con todo,
es una película interesante, toda una traslación del credo neorrealista a una historia que,
en verdad, habría de trascender los moldes de la realidad y cambiar la historia del
mundo. La escena de la Crucifixión se aleja del realismo, en tanto que la Resurrección
aparece de forma simbólica como expresión del nuevo Mensaje de esperanza que el
Hijo de Dios ha querido lanzar a la Humanidad.
El Mesías.
Italia, 1975.
Director: Roberto Rossellini.
Guión: Roberto Rosellini, Silvia D. Amico.
Fotografía: Mario Montuori.
Música: Mario Nascimbene.
Con Pier M. Rossi (Jesús), Mita Húngaro (María), Carlos de Carvalho (Juan
Bautista), Fausto di Bella, Antonella Fassano, Jean Martín.
El Hombre que hacía Milagros (1999)
Un simple carpintero, Jesús de Nazaret, irrumpe en la vida pública de la sociedad de la
época. Sus enseñanzas, sus actos y su manera de vivir consiguen que pronto sea conocido en
toda la región y aclamado por el pueblo judío como el Mesías: EL HIJO DE DIOS... Las más
avanzadas técnicas y una maravillosa capacidad narrativa, se dan la mano de esta fascinante
película para contarnos la extraordinaria historia del hombre más influyente de los últimos 2000
años.
Séforis, Alta Galilea. Año 90 de la dominación romana. Jairo llega a esta pequeña
población acompañado por su hija Tamar, con objeto de que sea examinada por un doctor.
Como responsable de su sinagoga, Jairo es cordialmente recibido por su amigo Cleofás, pero el
diagnóstico del galeno es sumamente dramático: su hija padece una enfermedad incurable.
Ajena a todo ello, Tamar es una niña feliz que de pronto se fija en un joven carpintero que
trabaja en las obras de la nueva sinagoga e interviene para salvar a María Magdalena del odio de
la gente. Jesús ayuda a la Magdalena, calma a los que la persiguen y Tamar se siente fascinada
por este hombre. Por primera vez ve a Jesús y desde entonces no podrá olvidarlo. A partir de
este momento, Jesús inicia su vida pública. Marcha al desierto donde estará durante 40 días y 40
noches y allí será tentado por el Diablo. Después es bautizado por Juan el Bautista en el río
Jordán, visita a su amigo Lazaro y a sus hermanas Marta y María, convierte en "pescador de
hombres" a Simón Pedro.
Otras características:
Menús interactivos, Acceso directo a escenas, Cómo se hizo, Notas de producción, Perfil
de los personajes, Perfil de voces originales, Jesús en el cine, Galería, Trailer, Fotocromos,
Fichas
Idiomas: Español Dolby Surround, Inglés Dolby Surround
* Está dirigida por Stanislav Sokolov y Derek Hayes.
* Para su realización se han unido los esfuerzos de dos estudios de animación, uno galés y
otro ruso (Estudios Christmas Films).
* El rodaje se ha prologado a lo largo de cinco años.
* La película se presentó al Papa Juan Pablo II el lunes 10 de abril de 2000 en la sala de
proyecciones del Vaticano
Año: 1999
Género: Animación
Duración: 90 m.
Dirección: Stanislav Sokolov
LA PALABRA (ORDET) (Ordet, 1954-55)
http://www.miradas.net/2005/n40/estudio/ordet.html
El milagro
Ordet es una película de una extraordinaria belleza formal. Como sucede con
las obras maestras, en ella fondo y forma son del todo indisolubles. Dreyer
innova el lenguaje cinematográfico, más que con el ánimo de experimentar,
con el de conseguir amoldar la historia que tiene entre manos y lo que se
desprende de ella con la forma audiovisual, con las herramientas estrictas del
cine. El propio maestro danés sentenciaba que "existe una estrecha
semejanza entre una obra de arte y un ser humano: una y otro tienen alma,
que se manifiesta a través del estilo, el creador fusiona los diversos
elementos de su obra y obliga al público a ver el tema con sus propios ojos".
Dos de los temas que más interesaron, y que de hecho se convirtieron en
una especie de constante, al director danés fueron el cuestionamiento
religioso y el amor. En realidad, para Dreyer no se trata de asuntos muy
claramente diferenciados sino que forman parte de un mismo objeto de
estudio y acercamiento al ser humano. En sus películas no es posible saber si
la religión es consecuencia del amor, o viceversa.
Huérfano y autodidacta, profundamente marcado por el puritanismo
protestante nórdico, siempre tuvo en mente poder realizar el proyecto de su
vida: una película de gran presupuesto sobre la vida de Jesucristo. Nunca
pudo llevar a buen puerto este proyecto —la reducida obra de Dreyer se ha
caracterizado por aunar el fracaso comercial con el entusiasmo por parte de
una minoría— pero seguramente, debido a los muchos años que dedicó a
idear y prepararlo, todas sus últimas obras están impregnadas del mismo.
La historia de la película, basada en un drama místico de Kaj Munk, se sitúa
en el cerrado ambiente campesino crispado por intransigencias puritanas.
Ante la irrupción de la muerte tan sólo un pobre loco que afirma ser
Jesucristo y una niña mantienen la fe íntegra y total. Lo que se plantea como
fondo es un enfrentamiento entre la que podría denominarse religión oficial y
la heterodoxa. Como en otras películas del autor, existe en la historia una
visión religiosa profunda y una sublimación del dolor y de la muerte. Sin
embargo, en Ordet la vida posee un hondo sentido de revancha respecto a la
muerte.
Dreyer declaraba que el estilo de una película nacía de la fusión de los
diversos elementos de la misma. Si exceptuamos sus primeros trabajos, su
obra es firme e independiente de modas y corrientes cinematográficas. Así,
en Ordet arropó toda la narración en una suerte de ascetismo muy coherente
con su concepción religiosa. Nada es gratuito ni caprichoso en Dreyer. Los
planos secuencia, claros y luminosos, son largos y pausados —en absoluto
lentos, ya que poseen el ritmo justo y adecuado—. Y estos planos son así,
porque de este modo pueden traducir el ritmo interior de su discurso. La
cámara se mueve sujeta a una especie de invisibilidad. Al poco tiempo del
visionado de Ordet, no somos conscientes del movimiento de la cámara, a
pesar de que en algunos momentos éstos, o el de los actores en el interior
del plano, pudieran ser poco naturales. Las morosas panorámicas nos llevan
de un personaje a otro según una lógica que pronto se revela como
absolutamente necesaria.
La película está rodada en escenarios naturales y en blanco y negro. La ya
citada austeridad de la puesta en escena es totalmente adecuada con el clima
campesino en el que se sitúa la acción de la película. El ambiente, los
encuadres y los movimientos de cámara parecen bailar con el decorado y los
personajes al son de la misma música. No deja de ser sorprendente la
precisión realista con la que Dreyer armoniza Ordet, sobre todo sabiendo que
el film arrastra una fuerte carga metafísica. De hecho, la abstracción que
propone Dreyer resulta de la extremada concentración realista —hecho que
comprendería y pondría en práctica años más tarde Lars von Trier en
Rompiendo las olas (Breaking the waves, 1996). La estilización de Ordet
consigue que ningún elemento distraiga la atención sobre el conjunto.
Nuevamente es mejor ceder la palabra al propio Dreyer. "El artista debe
describir la vida interior, no la exterior. La facultad de extraer es esencial a
toda creación artística. La abstracción permite al realizador franquear los
obstáculos que el naturalismo le impone. Permite a sus films ser no
solamente visuales, sino espirituales".
En este mismo sentido de austeridad debe entenderse la interpretación de
los actores. Ésta es contenida pero sin llegar a resultar hierática ya que la
expresividad de la misma es del todo elocuente, resultando una
interpretación sensible y de vibrantes matices.
Hablar de Ordet y no hacerlo a propósito de la escena final es quedarse a
medio camino. ¿Cómo filmar un milagro sin caer en el más estrepitoso
ridículo? La verdad es que sigo sin saberlo, pero tiene que ser tal y como lo
realizó Dreyer. Todo se nos muestra con una total naturalidad y una absoluta
serenidad. El magnetismo que desprende el personaje de la mujer resucitada
es absoluto y el plano largo que Dreyer sostiene cuando su marido la abraza
acaba por conferirle toda la carnalidad que la escena necesita.
Ordet es un film denso, lo cual no es equivalente de pesado. De su pausado
devenir, de su desarrollo sosegado, se obtiene una obra sin fisuras y, por
tanto, perfecta. Su armonía artística —en la cual la fotografía de Henrik
Bensten tiene una importancia especial—, su profunda carga poética, unidos
a su capacidad de emocionar —hay pocos primeros planos, de escasa
duración, pero de una exaltación y agitación fuera de toda duda— la eleva a
la categoría de milagro cinematográfico. Es inútil expresar en palabras
aquello que la película muestra con sus hermosas imágenes. En realidad, se
trata de una cuestión de fe. O se cree o no se cree.
La visión atea de Cristo: Pasolini y Buñuel (I)
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Giaime Pala
La Insignia. España, noviembre del 2005.
La contrahistoria más grande jamás contada
En el principio fue Dios.... luego vino su interpretación. A Ludwig Feuerbach se
le atribuía la frase según la cual el primer hombre que declaró tener fe en un
Ser superior, en un "Dios", fue también el iniciador de la milenaria historia del
pensamiento ateo por provocar la primera respuesta a esta creencia. Porque el
ateismo es antiguo como el pensamiento religioso y, al igual que éste, arrastra
un legado ancestral de reflexiones y vigor dialéctico.
Desde la antigua Grecia (Diágora de Melo y Teodoro de Cirene), pasando por
el romano Lucrecio, los humanistas italianos, los ilustrados y los clásicos
contemporáneos del pensamiento ateo, la literatura no creyente ha venido
dilucidando lo místico como problema, misterio, certeza, duda, negación o
experiencia. Porque si con la Iglesia se topa, con el sentimiento de lo
trascendente se convive, y esto lo saben todos los ateos del mundo que
hayan cavilado acerca de lo espiritual alguna vez en su vida o meditado sobre
la significación de la Biblia, el Texto por antonomasia, el pedestal de la cultura
judeocristiana sobre la que, quiérase o no, se erige nuestra cultura.
Y si el arte es la quintaesencia destilada de lo material y cultural de una
sociedad, el cine es el ojo que aferra la imagen para articular el pasado y el
presente, ofreciendo una (re)interpretación del mundo.
Estas líneas tratarán de la visión cinematográfica de Cristo ofrecida por dos
ateos confesos y empedernidos, Pier Paolo Pasolini y Luis Buñuel. Dos
hombres vivos y sumergidos en el tiempo que les tocó vivir, cuyas películas
-concretamente El Evangelio según San Mateo (1964) y La Vía Lactea (1969)-
enlazan con la tradición erudita del ateísmo desde distintas posiciones
humanas, políticas e históricas. Dos hijos del violento y pasionario siglo XX,
dos apóstoles de la cultura entendida como compromiso y emancipación cuyas
visiones de Cristo tan diversas, aún partiendo del mismo tronco ideológico, nos
muestran de forma clarividente la concepción dual que del cristianismo siempre
tuvieron los ateos: de diálogo y de rechazo. Si hemos escogido estos dos
cineastas es por representar respectivamente estas dos visiones y haberlas
sabido trasladar a la pantalla con toda su visceralidad y alma.
Pasolini, o de la religiosidad del ateismo
Cuando se habla de El Evangelio según San Mateo conviene despejar el
terreno de un posible error de enfoque; contrariamente a cuanto afirman
muchos críticos, nos hallamos ante la obra más respetada y obsequiada de un
director cuya figura ha entrado, en la última convulsa y atormentada década, en
el parnaso cinematográfico de los directores obedecidos del que fue un día uno
de los templos sagrados del cine mundial: el italiano.
De eso se trata, del ingreso forzado en la Academia del Saber del intelectual
antiacadémico por excelencia, después -qué duda cabía- de haberse silenciado
o, en el mejor de los casos, edulcorado sus mensajes incendiarios. Triste es la
rehabilitación descafeinada del provocador de las personas "de bien", así como
triste, por no deseada, es la feliz suerte póstuma del último gran fustigador del
filisteísmo y de la mala conciencia cerrilmente culpable de una parte de esa
generación, la del sesenta y ocho, en cuyos ojos el intelectual friulano veía
"stessa rabbia che agita i vostri padri". Aquella parte que después de haber
encolerizado a sus padres no sólo no supo "matarlos" sino que recogió su
legado para tornarlo, si cabe, más chato y cicatero que nunca, propiciando una
vuelta al orden de lo más estricto. Un status quo contra el que Pasolini no cejó
nunca no ya de atacar, sino de vaciar de contenidos y revelar sus lados más
oscuros e iracundos.
Estas consideraciones surgen a los treinta años de la muerte del cineasta y de
las incógnitas sobre los homenajes y estudios que les están deparando sus
otrora denigrantes, hoy convertidos en entusiastas albaceas.
Pasolini siempre fue un ateo convencido pero nunca furibundo, obcecado y
"militante", como él mismo reconoció "no he tenido formación religiosa. Mi
padre no creía en Dios. Si el domingo iba a misa, sólo era por respeto a una
institución garantizadora del orden social (...) Yo no he sufrido ninguna presión
religiosa, ni he sido condicionado por ninguna educación católica (1)". Como
afirmaba Calvino, el anticlericalismo guerrillero y el ateismo combatiente sólo
son productos de la presión moral e intelectual de la Iglesia cristiana que se
incuban en las mentes de quienes la padecieron. El ateísmo del primer
Pasolini, el de los años cincuenta, era fruto de una elección libre de vida que
miraba al catolicismo oficial italiano como una fuente perpetua de conformismo
y supeditación para su referente político y humano, el campesinado. Sin
embargo, los versos de Le ceneri di Gramsci (2) y L'usignolo della Chiesa
Cattolica (3) traslucen una crítica dirigida más a la izquierda tradicional que no
a la Iglesia católica, por dejar abandonados, en aras de un obrerismo
totalizador, a esas masas rurales que se agarraban al discurso religioso al
verse desbordados por una realidad cambiante e insegura. Son versos
anticatólicos, como reconocía el mismo poeta y cineasta, pero no anticlericales.
El Pasolini de la década de los cincuenta es un intelectual que no critica
abiertamente la Iglesia, sino que le da la espalda, la ningunea por considerarla
irredimible y secularmente enquistada en planteamientos medievales. De lo
único que se trataba era de arrebatarle su capilar hegemonía social,
excluyendo de antemano, por imposible, cualquier tipo de diálogo.
Sin embargo, el tiempo todo lo cambia, hasta las posiciones de la Iglesia
católica: la convocatoria del Concilio Vaticano II trajo nuevos aires no sólo a los
creyentes de a pie, sino a la misma cúpula y a los sectores agnósticos y ateos
de todo el mundo. La presencia en el Vaticano de un Papa, Juan XXIII, lo
suficientemente ducho en asuntos de este mundo como para propiciar una
apertura en el mundo católico, impactó hondamente a los intelectuales como
Pasolini, provocando en ellos una reformulación de sus principios e ideas
establecidas. En cierto modo, fue la Iglesia que se acercó a ellos y no lo
contrario, a través de cierta democratización de sus estructuras y, sobre todo,
mediante la acción de algunos sectores del clero y de los cristianos de base
cuya reinterpretación del Evangelio en clave progresista modificó una
institución hasta entonces enquistada en sus certezas absolutas e
indisputables.
Pasolini, hombre imbuido del mundo en el que vivía y reacio a esquivar los
grandes debates de su tiempo, después de realizar Accattone (1961), Mamma
Roma (1962) y La Ricotta (1963), decidió asumir el reto de materializar en una
película la vida de Jesús. Un filme que surgía de esa insistente búsqueda laica
de lo mítico y de lo épico que impregnaba toda su anterior producción
intelectual, cuya convergencia hacia Cristo -en las intenciones del cineasta- iba
a coronar su personal cantar de gesta proletario.
A quien hablaba de conversión y cristianización, Pasolini contestaba: "Algunos
han visto en este film una obra de militante cristiano, cosa que yo
verdaderamente no comprendo (...) Yo no creo en la divinidad de Cristo (...) Lo
lamento, no creo en ella (4)". Su visión cinematográfica debía ser fiel a la
historia contada por Mateo: "Mi idea es ésta: seguir punto por punto el
evangelio según San Mateo, sin hacer de él un guión o una redacción.
Traducirlo fielmente a imágenes, sin ninguna omisión o añadido al relato.
También los diálogos deberían ser rigurosamente los de San Mateo (5)".
De la puesta en escena e interpretaciones de los actores, y de la relación de
éstas con el texto de San Mateo, brotaría la particular visión pasoliniana de
Cristo.
Notas
(1) Jean Duflot, Conversaciones con Pier Paolo Pasolini, Barcelona, 1970, pág. 23.
(2) (2) Pier Paolo Pasolini, Le ceneri di Gramsci, Milán, 1958.
(3) (3) Pier Paolo Pasolini, L'usignolo della Chiesa Cattolica, Milán, 1958.
(4) (4) Jean Duflot, Conversaciones..., pág. 25.
(5) (5) Carta de Pasolini dirigida a Lucio Caruso, en Nico Naldini, Pier Paolo Pasolini,
Barcelona, pág. 244.
La visión atea de Cristo: Pasolini y Buñuel (II)
Matera, ciudad italiana de la Basilicata, región en uno de cuyos pueblos -Eboli- el escritor Carlo
Levi nos dijo que Cristo se había parado por ser el fin de la civilización, fue el lugar escogido
por Pasolini para su sacra representación. Más concretamente, el barrio de i Sassi ("Las
piedras") fue el icástico ambiente elegido para representar una Jerusalén polvorienta, terrosa y
friable: por un lado espectral cuando el director la mira desde lejos en sus panorámicas y, por el
otro, bulliciosa y vital cuando la cámara recorre sus calles. Pasolini, después de largos viajes
en Palestina, renunció a rodar su película en la Tierra Sagrada por su aspecto demasiado
moderno y racional (6), y optó por varias localidades del sur italiano, en los pueblos de la
Calabria, Puglia y Basilicata de los años sesenta, allí donde el paisaje tomaba la forma de una
tierra de nadie de un conflicto entre lo viejo que no acababa de morir y lo nuevo que no
acababa de nacer. Pasolini opera una traducción del mundo y de la experiencia de Cristo que
se materializa por vía analógica y no por una simple y a la vez complicadísima reconstrucción
histórica. La esencia de la mirada pasoliniana junta, como dos flechas aparentemente
contrapuestas e incompatibles, el deseo de sacralidad de lo real con la imagen de un Cristo
poeta-intelectual que opera en un mundo silenciado de seres agraviados y expectantes.
Éste es el escenario donde las dramatis personae se mueven dentro de una
tradición que Pasolini había marcado desde sus primeros poemas sociales
escritos en el dialecto del Friuli, pasando por sus poemas y novelas de los años
cincuenta para acabar con sus primeros largometraje. Si es cierto que Cristo
se movió entre desheredados, desposeídos y marginados, para el ateo y
marxista Pasolini ése era el escenario y aquéllos los personajes de la "historia
más grande jamás contada".
El Cristo de Pasolini (Enrique Irazoqui) es un hombre cejijunto, bajito, más bien
feo, que no necesita una cuidada melena y un par de ojos magnéticos de
zeffirrelliana memoria para cautivar a sus oyentes, ni precisa cantar para ser
superstar. Su aspecto de ragazzo di vita le aproxima a esa estética de los
humildes en la que el cineasta italiano veía la autenticidad, candor, verdad
de las cosas y de las personas. Como Caravaggio, que retrató la Virgen
usando como modelo una prostituta, Pasolini plasma lo religioso en la cara
aparentemente anodina de un estudiante catalán.
No es un Mesías simpático, afable y aquiescente: no sonríe, pocas veces
tiende la mano con cordial talante y sus lentos movimientos nos revelan
una hieraticidad consciente, asumida pero en ningún momento ostentada.
Es un salvador que sabe ser bilioso y que, junto a las declaraciones de
amor, afirma haber venido "a traer no la paz sino la espada". Su discurso
no escatima el desprecio a los filisteos de todo tipo y clase. Es un Jesús
que abandona la gesticulación para aferrarse a su labia prolija, porque
cree en la palabra y porque sabe que en los años de la vergüenza y de la ira
es lo único que nos queda; una palabra taumatúrgica y hasta demiúrgica, eso
es, con facultad de engendrar la esperanza en quien jamás la tuvo y
devolvérsela a quien la perdió, mucho más que los milagros cuya
representación Pasolini nos enseña de forma sesgada y elíptica, como si se
tratara de un fácil atajo hacia la adquisición de la fe.
Un Cristo que cree en el ser humano, en su posible rescate y lucha contra
el cinismo, la indiferencia y la pasividad, logrando la fe en el hombre, pero
empezando por la fe en sí mismo, necesario trampolín hacia la fe en Dios,
como bien demuestra el primer acercamiento a unos futuros apóstoles
temblorosos y casi agorafóbicos.
Es un Jesús lúcido en su análisis de la sociedad y de la culpabilidad del
hombre pero libre de últimas tentaciones scorsesianas, puesto que el ateo
Pasolini, a diferencia del católico Scorsese, jamás interiorizó el concepto de
culpabilidad ni en su vida ni en su obra, sino que vivió y padeció las culpas que
otros le impusieron sin autoconmiseración.
Un Jesús retratado de forma sobria, adusta pero no menos impactante hasta
en el momento de su crucifixión, donde la violencia está presente y recubre con
su halo siniestro toda la secuencia, sin caer en el esteticismo espectacular a
modo de La Pasión (2003) de Mel Gibson. Pasolini subraya la tristeza del
trágico final corporal del Mesías con un funéreo sonido de un viento sepulturero
que parece como si quisiera entonar un réquiem, y moldea todo lo trágico de la
secuencia en la pétrea y arrugada cara de una destrozada María (Susana
Pasolini, madre del director). Una puesta en escena demacrada y encogida que
nos evoca la soledad del mártir y nos sugiere lo marginal que debió de
parecerle al poder, según Pasolini, la liquidación de este personaje incómodo e
inaprensible.
El "oficio" del primer Pasolini ha sido justamente calificado de "elemental y
precinematográfico, azaroso y un poco a salto de mata" (7); un estilo que
refleja el amateurismo de un hombre llegado al cine por casualidad, como
reconocía el mismo director: "Cuando comencé a rodar Accattone yo no sabía
el significado de la palabra panorámica, pensaba que era un campo larguísimo
(...) llegué efectivamente a Accattone con una gran pasión cinematográfica (...)
pero sin ninguna preparación técnica " (8).
Demasiadas veces se ha comparado la áspera y defectuosa técnica del italiano
con la del cine "imperfecto" suramericano de los años sesenta. Pero mientras
ésta era una "imperfección perita" (valga el oxímoron), fruto de una estética y
ética elaboradas por cineastas experimentados como Glauber Rocha y Fabio
Espinosa, aquélla era necesidad de un hombre que iba asimilando
paulatinamente, como los aprendices de los gremios medievales, los secretos
del oficio. Si no parece correcto ensalzar como fuente de "autenticidad" los
fallos de raccord, los saltos de luz y eje, los cortes abruptos y los desencuadres
presentes en la película, sí podemos afirmar que, dado el carácter "popular" de
la película y la ascética visión que de Cristo tenía el director, estos defectos
apenas se hacen notar en la valoración del filme. Pasolini confía, y lo consigue,
toda su capacidad comunicativa en una fotografía metálica, en primeros planos
de gran expresividad (como en la estupenda escena del discurso en la
montaña, en la que la cámara no se desgaja del rostro de Cristo) y en
larguísimos campos de gran respiro. Esta vez, el "alma" supo trascender al
"cuerpo".
Para un cineasta que sea al mismo tiempo poeta y escritor, el ritmo es la
modulación de la vida, el pulsar de la creatividad y la cadencia que acompaña
el trasplante de la Idea a las tierras de la Obra. Pasolini, que descarna la voz
de los actores de reparto, asocia a la torrencial verborrea de Jesús la caudal
música de Bach, Mozart y del blues norteamericano, además de la música
original escrita por Luis Enríquez Bacalov y Carlo Rustichelli.
La decisión de no utilizar música estrictamente religiosa no rebaja el tono
de la historia, al contrario, las sinfonías de la bachiana Pasión según
Mateo elevan hasta lo sublime los momentos narrativos de mayor
espiritualidad del filme. Así como la Música fúnebre masónica de Mozart
-que acompaña la muerte de Jesús- recubre de una significación más profunda
el martirio, ya que en sus notas Mozart dio forma a la imagen que tenía de la
parca: la de un destino ineluctable contra el que no valían las luchas titánicas
del hombre. Pese a no tenerle miedo a la muerte, llegando incluso a llamarla
"querida amiga", Mozart ilustra el dolor de la separación de los queridos, el
sufrimiento del Cristo hombre que pregunta a Dios si lo ha abandonado, incluso
el mismo dolor físico.
De gran intensidad es también la inserción del gospel Sometimes I Feel Like a
Motherlees Child, que sigue la visita de los Reyes Magos a la cabaña de José y
María y que suple la falta de diálogos de la secuencia. Es curioso que Pasolini
inserte esta canción en un momento en el que Jesús todavía no ha entrado
directamente con fuerza en la historia: este tipo de música negra procedía de
los estratos más bajos de la población negra y su fuerza reflejaba el dolor
de la opresión. Música colectiva para una secuencia en la que los
protagonistas directos son hombres y mujeres cogidos en su
cotidianidad. Música popular para beatificar lo sagrado de lo ordinario.
Éste es el Jesús de Pasolini: palabra, música, sudor y autenticidad, como
no podía ser de otra manera. Ahí está el hombre que nace de las palabras
de Dios, el muchacho desviado que habla solo, durante horas y horas; la
"mala compañía" para la juventud y el rompedor de las buenas
costumbres encorsetadas. El azotador de los resabiados y el apestado
arrinconado en el que Pasolini veía en parte sí mismo. El hombre que
nace de las masas de pobres y marginados, que surge de la periferia de
los templos que gestionan el pan y el pensamiento.
Notas
(6) Con los rollos de películas utilizados para estudiar el paisaje palestino
Pasolini montó el documental Sopralluoghi in Palestina, proyectado en el
Festival dei Due Mondi de Spoleto (Italia) en 1965.
(7) Véase el artículo de Miguel Marías en el librito de presentación de El
Evangelio para la colección de películas de el diario El Mundo, pp. 13-14.
(8) Nico Naldini, Pier Paolo Pasolini..., pág. 216.
La visión atea de Cristo: Pasolini y Buñuel (III)
Luis Buñuel y la alternativa moral
Los farisaicos pregoneros de la España milenariamente cristiana, los bizantinos
exegetas de la España invertebrada, los que la ven con o sin problemas o los
de la España como enigma histórico, olvidan con demasiada frecuencia que
existió históricamente otro país elevado como altar opuesto a la cara
carpetovetónica del poder y de sus cortesanos.
Eso es, la España de los juglares irreverentes y descreídos, de la picaresca
sarcástica y burlona, de la mueca sardónica ante las retahílas clericales, de los
versos mordaces de Góngora y Quevedo, de los poetas de la mal llamada
"generación del 27" y de los anarquistas del siglo XX. Una corriente
subterránea y popular hermanada con las voces no religiosas de la Edad
Moderna: con los sonetos malditos de Villón, los tergiversados tratados de
Maquiavelo o las reflexiones de Spinoza. Gérmenes de un pensamiento ateo
que iba tomando cuerpo en medio de las persecuciones llevadas a cabo por los
pretorianos de la ortodoxia.
Buñuel encarna el paradigma contemporáneo de esta corriente atea de
temperamento pugnaz y dosis de mala leche. Si Pasolini es el ateísmo
respetuoso, cautivado por lo sagrado en cuanto incognoscible, Buñuel es
el ateísmo del látigo consciente, es el rayo que no cesa de una religión
vista como linfa opiácea del pueblo, yugo de la creatividad humana y
paradero de la mala conciencia burguesa. Afirma Octavio Paz en su ensayo
El cine filosófico de Luis Buñuel: "(la obra del cineasta) es una crítica de la
ilusión de Dios, vidrio deformante que no nos deja ver al hombre tal cual
es. El tema de Buñuel no es la culpa del hombre, sino la de Dios". Una
visión de Dios a la que Buñuel quiso ofrecer en todas sus películas una
alternativa moral.
Y, en efecto, la religión está presente en casi todos sus largometrajes,
incluyendo directa o indirectamente la figura de Cristo, como en La Edad de
oro (1930), Nazarín (1958) y Simón del desierto (9) (1965), pero se torna más
explícita que nunca en La Vía lactea, película que marca un retorno pleno del
cineasta a la poética iconoclasta y a la jocosidad de sus primeros filmes. De
hecho, La Vía lactea es la película más densa, abigarrada y elíptica de entre
todas las de Buñuel, y la historia que cuenta apenas tiene una linealidad
narrativa: se trata de una aventura teológica en la que Buñuel se divierte en
escenificar la historia de las más importantes herejías surgidas dentro del
cristianismo. La trama tiene como protagonistas dos vagabundos, Jean Duval
(Laurent Terzieff), un chico joven e inexperto, y Pierre Dupont (Pauil Frankeur),
un viejo barbudo y harapiento, cuya romería fílmica hacia Santiago de
Compostela se verá jalonada por extraños encuentros con personas y
situaciones que desplegarán feroces disputas sobre seis misterios: la
eucaristía (la escena del cura loco), el origen del mal (la secuencia de
Prisciliano), la naturaleza de Cristo (los diálogos en el restaurante de
Tours), la Trinidad (la secuencia del obispo exhumado y quemado), la
gracia y la libertad (el duelo entre el jesuita y el jansenista) y los misterios
marianos (la venta del Llopo). El filme supone una mofa contra todas las
formas de intolerancia religiosa, mojigaterías y asperezas del
cristianismo, recogiendo la estructura itinerante y de sketchs (uno para cada
misterio) propia de la literatura picaresca del Siglo de Oro, todo ello salpicado
con un humor pillo y descarado que parece subrayar la insulsez de los
temas tratados y la mezquindad del furor que anima a los varios
personajes.
Es en esta historia de esmeradas filípicas morales y de diatribas teológicas
perfectamente confeccionadas por clérigos de refinada cultura, que entra en
escena el Cristo buñueliano (Bernard Berley). El director inserta en el filme, a
modo de intervalos separados, tres escenas en las que aparece Jesús
como leitmotiv.
En la primera se le ve a punto de afeitarse la barba (la misma escena aparece
en La Edad de oro), junto a una Virgen María (Edith Scob) contrariada, porque
"la barba inspira confianza, es de buen tono": Jesús decide hacerle caso, como
si se tratara de una moderna asesora de imagen.
Si la primera aparición no despierta particular atención, es la segunda la que
presenta con toda su fuerza el personaje Jesús ideado por el director.
Introducido por la última afirmación de la secuencia anterior, en la que un
camarero se preguntaba por la andadura habitual de Cristo, aparece éste
último corriendo (como si estuviera contestando al camarero) para reunirse con
sus discípulos y montar un extraño banquete. Aquí los invitados exhortan a
hablar a un reticente Jesús ("Maestro, todos esperan tu palabra" "no, no quiero
hablar, no es un momento apropiado"), a quien, ante las insistencias de los
discípulos, no se le ocurre nada mejor que contar una parábola casi
incomprensible y de sabor reaccionario sobre un mayordomo infiel a su amo, al
que quiere volver a congraciarse recuperando parte del dinero de sus
deudores. Es un Jesús humoral y ensimismado a la hora de atender las
solicitudes de los demás: cuando, después de haber contado la historia,
María le pide que transforme para sus comensales el agua en vino, él contesta
"¿Y qué? ¡Si se les ha acabado el vino qué no beban! Mi hora aún no ha
llegado", para cambiar luego de opinión y hacer el milagro, bajo la insignia de la
confusión y el capricho.
En la tercera escena, la que cierra el filme, dos ciegos topan con el Salvador y
le piden que les devuelva la vista. Cristo da comienzo al milagro actuando
como si fuera un médico: le pide a un San Juan-enfermero un poco de tierra, la
unta en los ojos de los ciegos y escupe en ellos. Los hombres parecen
recuperar la vista ante un Jesús que advierte de forma solemne: "recordadlo,
nadie debe saber esto". Al oír estas palabras, los discípulos le preguntan el
porqué de esta prohibición, pero Jesús no les contesta y termina pronunciando
un pensamiento colérico contra la sagrada institución de la familia: "No he
venido a la tierra a traer la paz, sino el cuchillo. He venido para enfrentar al hijo
con su padre, a la hija con su madre y a la nuera con su suegra. En verdad
debo deciros, que el hombre tendrá como enemigo a su familia". La secuencia
termina con el grupo, encabezado por Jesús, encaminándose hacia nuevas
destinaciones, y revela al espectador que el milagro de los ciegos no se ha
cumplido.
Las tres apariciones dibujan un Cristo ensimismado, narcisista y reacio a
comunicar en público (¡cuánta diferencia con el Cristo de Pasolini!). Sus
parábolas no tienen sentido, sus respuestas no satisfacen y sus milagros
no se cumplen. No hay una caricaturización del personaje porque Buñuel no
quiere que nos riamos de él: simplemente Cristo no le agrada y lo da a
entender. Una animadversión que le llevaba a afirmar, en una carta dirigida a
su amigo Max Aub: "Ya sabes que Cristo no me merece ninguna simpatía y
que, en cambio, tengo toda clase de respetos hacia la Virgen María" (10).
Ya hemos dicho que el filme de Buñuel quiere ser un fresco de la historia del
cristianismo enfocada desde el insólito ángulo de las herejías, y que
Buñuel desenmascara a las vestales de la casa de Dios y su intransigencia
dogmática. No obstante, el cineasta no quiere minusvalorar la capacidad
dialéctica de nadie: en el transcurso de la película no se puede obviar el
particular de que todos los que toman la palabra en temas de religión, lo hacen
teniendo a sus espaldas una relación larga y profunda con las escrituras, por
muy dogmática que ésta sea. Los protagonistas hacen muestra de una gran
pericia terminológica y de una asombrosa maestría en el arte del sofismo que
pueden dejar al espectador desorientado.
Pues bien, el único que parece carecer del ars retorica es el mismísimo
Jesús. Es curioso cómo la crítica no haya destacado este aspecto con la
debida atención: Buñuel, rebajando hasta lo ordinario el espesor intelectual de
Cristo, nos resalta la doble esterilidad de las feroces peleas entre los
intérpretes ortodoxos de la Palabra del Señor y los no alineados. A la condena
de la cerrazón y fanatismo del dogma hay que añadir la falacia de la
misma fuente de legitimación, el Hijo de Dios. ¿De qué nos sirve una
estructura altamente sofisticada como la Iglesia -parece preguntarse
despiadadamente el realizador aragonés- si no puede redimir su "pecado
original", es decir el tener un fundador incapaz de estar a la altura de su
cometido? La respuesta de Buñuel cae por su propio peso: es la fuente que
deslegitima a sus exegetas y no viceversa. Si para el ateo Pasolini la vuelta
al mensaje evangélico y al ejemplo de Cristo representa la única salvación
posible para una Iglesia alejada del pueblo, para el ateo Buñuel nada es
posible y nadie es inocente: la comunicación con el mundo católico ya ha
sido dinamitada y al hombre no le queda más que anteponer, al monólogo
con lo divino, el diálogo con lo humano.
Notas
(9) Para un análisis de estas películas véase, Giorgio Tinazzi, Il cinema di Luis
Buñuel, Palermo, 1973; Octavio Paz, "El cine filosófico de Luis Buñuel", en La
búsqueda del comienzo, Madrid, 1974; José Francisco Aranda, Luis Buñuel.
Biografía crítica, Barcelona, 1975; Carlos Barbachano, Buñuel, Barcelona,
1987; Agustín Sánchez Vidal, El Mundo de Buñuel, Zaragoza, 1993; El cine de
Luis Buñuel según Luis Buñuel, Luis Ballabriga Pina (ed.), Zaragoza, 1993;
Agustín Sánchez Vidal, Luis Buñuel, Madrid, 1999.
(10) Carta citada en El cine de Luis Buñuel según Luis Buñuel..., pág. 243.
El Jesús de Kazantzakis en la película de Scorsese
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pelcula_03.html
Me referiré al Jesús de la película de Scorsese, es decir, ni exactamente al Jesús del libro de
Niko Kazantzakis La última tentación de Cristo en el que se basa, ni necesariamente a la imagen
de Cristo personal de Scorsese. Asumo otra regla interpretativa: la intención de Scorsese no es
catequética, como tampoco lo ha sido la de Kazantzakis, sino artística. Es legítimo recrear la
vida de Cristo, también los artistas deben hacerlo. Aunque en este caso hay que advertir
desfiguraciones teológicas menores y mayores. Además de los reparos que se señalarán en
adelante, resulta odioso, por ejemplo, que Pedro aparezca como un pelele y la Virgen como una
más entre las madres posesivas.
La intención de este artículo es presentar y juzgar teológicamente el film. Al hacerlo, en un
primer momento, me detengo en el Jesús de la Iglesia con el objeto de ofrecer a los lectores un
marco fundamental de juicio que les permita discernir en esta película u otras realizaciones
artísticas parecidas el valor teológico de cada una de ellas. A nadie pido que vea el film, pero si
se interesa por él espero ayudarle a comprenderlo críticamente.
El Jesús de la Iglesia
¿Qué enseña la Iglesia sobre la identidad y sobre la humanidad de Cristo? ¿Cuál es su doctrina
acerca de la psicología humana del Hijo de Dios? En la teología cristiana hay fundamentalmente
dos modos de concebir a Jesucristo: para la tradición alejandrina, Jesús es un Dios humano; para
la tradición antioquena Jesús es un hombre divino. Ambos enfoques son legítimos en la medida
que conceden a Jesús enteramente, y no en parte, la divinidad y la humanidad. La tradición
alejandrina subraya que la salvación es posible en cuanto la actuación humana de Jesús refleja el
querer y el poder de Dios. La tradición antioquena, en cambio, enfatiza que Dios ha podido la
salvación con la actuación y la libertad humana auténtica de Jesús. La postura antioquena cae en
la herejía “nestoriana” cuando hace pensar que la unidad de Cristo proviene de la concurrencia
en Él de dos sujetos, el Hijo de Dios y Jesús de Nazaret, y especialmente cuando por hacer a
Cristo más parecido a nosotros le concede la posibilidad de pecar. La postura alejandrina, por su
parte, se transforma en herejía “monofisita” cuando al privilegiar la unidad del Hijo de Dios
hecho hombre menoscaba en algún sentido su humanidad, en particular su adhesión libre a la
voluntad de su Padre.
La regla de oro en la concepción de Jesucristo consiste en creer que el Hijo de Dios es igual a
nosotros en todo, excepto en el pecado (Hb 4,15). La dificultad, empero, crece en la medida que
se busca aclarar cómo se articula en Él su conocimiento y libertad humanas con su
conocimiento y libertad divinas. Contra quienes sostenían que en Jesucristo sólo hay un
actividad y una voluntad divinas, las del Hijo de Dios, pues de esta manera se pensaba preservar
la imposibilidad en Él del pecado, la Iglesia definió que en Jesús hay también una actividad y
voluntad humanas, sujetas perfectamente a la actuación y al querer de Dios. En otras palabras,
en su existencia terrena, “kenótica”, limitada y no “gloriosa”, Jesús comparte nuestra
historicidad. Es decir, que las limitaciones de espacio y tiempo afectan realmente y no en
apariencia el desempeño de su libertad y, por extensión, su conocimiento (Mc 13,32 y Mt 26,36-
46). Pero no es necesario otorgar pecado a Jesús para hacerlo más humano, porque lo que se ha
revelado en Cristo es precisamente que el pecado no forma parte de nuestra naturaleza, sino que
es el principio exacto de su corrupción. “Por nosotros”, Jesús ha sido “uno con nosotros”
incluso en el pecado, pero sufriéndolo, jamás causándolo.
Por su unión perfecta con su Padre Jesús se supo humanamente el Hijo de Dios, llegó a conocer
sin error su misión, gozó de una sabiduría y bondad incomparables y fue inocente, careció por
completo de pecado. Sin embargo, Jesús experimentó la tentación (Hb 4,15; Mt 4,1-11; Mc
8,31-33). No una tentación como la nuestra teñida de concupiscencia, este efecto del pecado que
mueve a pecar de nuevo. Jesús experimentó la angustia de tener que elegir entre un bien
verdadero y otro aparente. Si es posible registrar una última tentación de Cristo, la Escritura
afirma que ésta tuvo lugar en Getsemaní y que Jesús la venció diciendo a su Padre: “Que no se
haga mi voluntad, sino la tuya” (Lc 22, 42). Jesús no pecó, pero ¿pudo hacerlo? De ninguna
manera: Jesús vivió absorto en la misión de su Padre, la liberación amorosa de la humanidad del
pecado y de la muerte.
De la sexualidad de Jesús poco nos habla la Escritura. Sabemos que fue célibe por consagrarse
enteramente al advenimiento del Reino. Si aplicamos los principios explicados anteriormente al
campo de su sexualidad, podemos imaginar que en el caso de Jesús su integración psicológica y
afectiva ha sido lograda en plenitud. Jesús no sólo fue hombre, fue más hombre que cualquiera.
¿Tuvo una sexualidad como la nuestra? Por supuesto. Pero la ejerció de un modo radical y
bastante distinto a como lo hacemos nosotros. Para amar a todos personal y radicalmente, Jesús
eligió no hacer nido en parte alguna. “El hijo del hombre no tiene donde reclinar la cabeza”,
decía de sí mismo, no porque le tuviera miedo al sexo o el sexo le pareciera pecado, sino porque
su entrega a los demás no podía sino ser total. Jesús no pecó, pero tampoco pudo entrar en
relaciones sentimentales que menoscabaran su pasión por rescatar a la humanidad del
egocentrismo y la egolatría.
La vida como misterio de Dios
A la luz del Jesús de la Iglesia, analicemos ahora la película. El escenario de ésta es teológico.
El film se abre con Jesús colaborando con los romanos en la crucifixión de los galileos y se
cierra con su propia crucifixión. Entre el Jesús obligado a crucificar a los suyos y el Mesías que
se somete a su Padre en su propia cruz, se da en Él mismo todo un proceso de conversión a
Dios, una lucha agónica por alcanzarlo.
Para Kazantzakis la vida es una lucha entre la carne y el espíritu, lo natural y lo sobrenatural,
esta vida y el cielo, el Demonio y Dios. El hombre, el hombre Jesús en especial, es el campo de
batalla. No existe tregua ni neutralidad: Jesús es llamado incesantemente a cumplir la voluntad
salvífica de Dios contra los engaños del Tentador. El designio de Dios se impondrá de un modo
inexorable, pero no contra la libertad humana, sino queriendo humanamente la redención.
La salvación consiste en trascender de este mundo al de Dios. Da la impresión que Kazantzakis
desprecia la carne lisa y llanamente como un gnóstico vulgar. Este mundo, la carne, el mero
hecho de ser humano, es ocasión de tentación. Jesús procura la salvación del alma, no la del
cuerpo ni de las estructuras sociales. El Demonio arguye alabando la bondad de todas las cosas,
la posibilidad de una familia, incluso la bondad de Dios. Pero este desprecio del mundo no es
tampoco absoluto. En el huerto alaba a su Padre por ambos mundos. Dios, sin embargo, lo llama
a renunciar al terreno, a rehusar a sus más legítimas inclinaciones naturales, para abocarse
exclusivamente a la salvación de la humanidad.
Dios Padre es trascendente, pero patético. Cruel, si no fuera porque efectivamente quiere la
salvación de la humanidad. No se comunica como lo hacen los hombres. Mientras el Demonio
habla a Jesús con una claridad cartesiana, Dios le explica las cosas de a poco, con voces
extrañas y sombras, sin suprimir en Él la necesidad de discernir la verdad de la mentira. En la
película no existen las “teofanías” del Nuevo Testamento (bautismo y transfiguración). Dios y
su intención redentora por la vía de la cruz, son un misterio inescrutable y opaco. Dios es un
misterio, el hombre es un misterio. La identidad de los principales personajes de este drama está
por ser develada, resuelta en su ambigüedad divino/satánica: “¿Quién eres?”, se preguntan unos
a otros.
El Jesús de la película
El Jesús de esta película es tan humano que no parece que sea divino. Pero, por otra parte, está
tan absorto en el querer de su Padre que lo percibimos distinto de sus contemporáneos, en
conexión mística continua con la presencia o la ausencia de Dios.
Esta interpretación de Cristo pertenece a la tradición del hombre divino. ¿Concede a Jesús
identidad divina? No la niega. Todo el énfasis teológico está puesto en la cruz y no en la
Encarnación. Pero si no afirma explícitamente la divinidad de Jesús, hay varios episodios que
parecen suponerla: Jesús obra milagros fabulosos como la resurrección de Lázaro, utiliza el
pronombre “yo” como sólo Yahvé hizo en el Antiguo Testamento, cuando lo interrogan por Dios
en el Templo dice: “Yo estoy aquí”. Y en una escena bastante torpe se saca y ofrece el corazón,
como el Cristo de la devoción moderna.
En este Jesús impresiona la tenacidad de un hombre timorato por cumplir la voluntad de Dios.
Experimenta el miedo, la confusión, la ignorancia, el error y la duda sobre cosas no menores,
sino sobre su identidad, sobre Dios y sobre su misión. ¿Es posible admitir tanta carencia? La
cruz lo estremece, no entiende por qué Dios se la pide a Él, por qué lo persigue. Tampoco
comprende cómo ella operará la salvación y, sin embargo, existe en Jesús una convicción
profunda de que Dios ha hecho depender de la cruz su suerte y la de la humanidad. Hay en Él un
conocimiento incondicionado de su Padre, “Dios me ama, sé que me ama”, que el dolor
insoportable de la cruz no logra anular, sino que pervive a las pruebas, jalándolo desde el futuro
de un cielo prometido pero todavía ignoto y oscuro.
Aunque llama la atención por su extraordinaria bondad, Jesús se considera a sí mismo un
pecador. Al comienzo hace cruces para crucificar a su propia gente. ¿Por qué? Ni Él mismo lo
sabe bien: ¿para desviar su misión de mesías en otros?, ¿para ganarse el odio (¿el amor?) de
Dios? La cruz se ha apoderado de su conciencia, pero aún no logra discernir cómo ha de
habérsela con ella. Reconoce no decir la verdad, su hipocresía, su orgullo por no consentir a las
tentaciones sexuales. Todo se resume en el miedo: “Mi dios es el miedo”. Pero es conmovedor
contemplar a un hombre miedoso y débil luchar y vencer el miedo por alcanzar a un Dios que
está más allá del miedo.
En suma, si Kazantzakis no descarta la divinidad de Jesús y, por otra parte, le otorga pecado, su
Cristo es una rareza: ¿cómo podría el Salvador salvarnos si Él mismo necesita salvación?
La salvación por la cruz
Toda la salvación se concentra en la cruz. La cruz domina absolutamente la vida de Jesús y,
mediante Jesús, obliga a determinarse a todos los que lo rodean. Tan acentuada está su
importancia, que la vida de Jesús y la vida humana en general parecen absurdas. La cruz es un
misterio en sentido estricto: irracional porque enfatiza la ausencia de razón para el sufrimiento y
salvífica porque querida.
Su muerte es tres veces querida: por su Padre, por Jesús y por las autoridades de su tiempo
coludidas con la chusma y asistida por Judas. Jesús querrá como un pobre hombre,
dramáticamente tentado, lo mismo que su Padre: la salvación de la humanidad. Sin embargo, los
responsables históricos inmediatos de la condena de Jesús son los defraudados del “mundo de
Dios” (el reinado de Dios) que Él ofrece universalmente, a condición de trascender de este
mundo tentador.
En un escenario histórico y teológico no neutral, disputado palmo a palmo entre Dios y el
Demonio, la cruz de Jesús es consecuencia de su predicación del “mundo de Dios” que se
cumple de tres modos. Al principio Jesús anuncia el amor y la misericordia de Dios; luego toma
del Bautista el “hacha” que representa el juicio de Dios al mundo endemoniado (presente en los
enfermos, los ricos y el Templo); por último, le es revelado en sueños y mediante los estigmas
de la cruz que ni la acción benéfica en favor de la humanidad ni la acción beligerante contra el
pecado bastan, pues el auténtico Mesías es el Siervo Sufriente de Isaías, el Cordero, que
erradica el mal del mundo y trae el perdón, porque carga con el sufrimiento hasta la muerte.
La actuación de Judas es desfigurada de un modo genial. Ella se ubica en el plano de la
Providencia. Al principio, Judas aparece como el zelota que intenta persuadir a Jesús con la
rebelión violenta contra Roma. Judas es fuerte, Jesús es débil. Pero Jesús no cede a Judas y
Judas sí cede a Jesús. Judas, discípulo de Jesús, jura asesinarlo si éste se desvía del mesianismo
que él tiene en mente (“te seguiré hasta que entienda”). Cuando se hace manifiesto que el
mesianismo de Jesús es el del Siervo sufriente, Jesús cobra a Judas la palabra. Así como Jesús
jamás habría podido traicionar a su Padre, Judas no podrá traicionar la palabra dada a su
Maestro: lo traiciona entregándolo a sus asesinos y quiere también él la muerte redentora del
mesías.
La cruz sería del todo insensata, sin embargo, en el caso que no hubiera resurrección. Poco se
dice de la resurrección. Pero se la insinúa. Se dice que lo primero es el dolor hasta la sangre, y
luego será el cielo. Dentro del delirio de la “última tentación” Jesús combatirá a un San Pablo
que proclama la resurrección de Jesús sin tener cuenta de las penalidades de su vida.
Crucificado, Jesús dirá a su Padre: “Quiero morir y resucitar” .
Aunque la cruz es resultado de decisiones libres, ella se impone a los protagonistas con la
necesidad de una tragedia que excluye cualquier otra posibilidad.
La última tentación
En el momento “crucial” Jesús no peca. Crucificado, este Jesús tal vez no habría podido zafarse
y volverse a su casa, pero sí maldecir a su Padre por la cruz y abdicar interiormente de ser el
Cristo.
La última tentación llega en el momento más importante, cuando Jesús sufre la debilidad al
máximo. Pero esta última tentación supone las primeras, toda una vida bajo tentación. María
Magdalena lo tentó con un amor matrimonial que culminaría una amistad de niñez. Jesús optó
por Dios. Lo mismo sucede con María de Betania. María su madre lo tentó como buena madre a
que volviera con ella. “No tengo familia”, le dice. “Mi Padre está en los cielos”. En otros
momentos Jesús pedirá perdón a la Magdalena y a su Madre por no poder consentir a deseos tan
naturales. Pide perdón por pecados que no parecen tales. Se culpa a sí mismo y exculpa a Dios.
Las tentaciones del Demonio en el desierto (familia, poder, divinidad) desembocan en la última.
El Demonio había prometido volver. A los pies de la cruz, haciéndose pasar por “el ángel de la
guarda”, una niña luminosa y dulce que habla por Dios, que aclara sus dudas y le allana el
camino, lo invita a descender. Le miente con la Escritura, le recuerda que Dios libró a Isaac de
las manos de Abraham, su padre, para hacer creer a Jesús que ya ha sufrido bastante, que Dios
no quiere que Él sea el Mesías, que no hay necesidad de sacrificio: “Dios te dio la vida”.
En justicia con la película, es imperativo distinguir en este momento la representación de la
tentación de su aceptación o rechazo. La conciencia de Jesús se despliega justo cuando está a
punto de comportarse como el Mesías y el Hijo, y el Demonio penetra en ella para hacerlo
fracasar. El Demonio cuenta a Jesús una historia, la que efectivamente repercute en su interior
engañándolo y confundiéndolo una vez más. Le hace contemplar la belleza de la creación. Le
hace asistir a su propio matrimonio con María Magdalena. Una escena sexual provoca los
sentimientos de los espectadores cristianos, constituyendo el principal motivo de escándalo del
film. El delirio se ha apoderado de la mente de Jesús. Pero no parece que, sea el caso de su
unión con la Magdalena, con Marta y con su hermana María, y de los hijos que decoran al Jesús
que envejece con tranquilidad, consista directamente en una tentación sexual grotesca, sino en
que Jesús deje su misión de Mesías por una vida “natural”, apacible y normal.
Entonces irrumpe en la conciencia de Jesús su historia más auténtica, sus discípulos y Judas.
Judas que ha cumplido su parte exige que Jesús cumpla la suya. Pide cuentas: “Tu lugar es la
cruz” , “me rompiste el corazón”, “¿por qué no te crucificaron?”. Jesús señala al ángel. Judas
revela a Jesús que la verdadera identidad del ángel es la del Demonio. De aquí en adelante Jesús
emerge a la realidad con una oración estremecedora: “Padre, ¿me escuchas? ¿estás allí?
¿escuchas a tu hijo egoísta e infiel? Me resistí cuando llamaste. Creí saber más. No quise ser tu
hijo. Perdón. Luché sin suficiente fuerza. Padre... dame tu mano. ¡Quiero traer la salvación!
¡Perdóname! ¡Da un festín! ¡Recíbeme! ¡Quiero ser tu hijo! ¡Quiero pagar el precio! ¡Quiero ser
crucificado y resucitar! ¡Quiero ser el Mesías!”
Jesús no consiente a la última tentación. Con alivio extraordinario, dice sonriendo de alegría:
“Se ha cumplido”, y muere.
El Jesús de Kazantzakis en la película de Scorsese ha sido clasificada por los expertos entre los
films “escándalo”. Que esta interpretación de Cristo se aparte de la letra los textos revelados no
constituye el problema principal. También los místicos meten en sus contemplaciones historias
de su propia cosecha. También Jesús Christ Super Star y el Jesús proletario de Pasolini son
interpretación, no copia literal de los Evangelios, y no por ello dejan de estremecernos e incluso
de estimular nuestra fe en Cristo. No hay que excluir que la historia del Jesús de la película que
analizamos despierte en el espectador atento, además de indignación, sentimientos de piedad
humana y religiosa. Que la película enfatice la tentabilidad de Jesús a lo largo de toda su vida es
su mérito. Lo hace muy parecido a nosotros. Pero, para enseñarnos que Él es el Salvador no
basta con que haya vencido la última y todas las tentaciones preliminares, sino que su tentación
no se contamine como la nuestra con el pecado o la concupiscencia, porque el Salvador es
inocente en todo y no a medias.
Publicado en Jorge Costadoat S.J., Cristo para el cuarto milenio. Siete cuentos contra veintiún
artículos, San Pablo, Santiago, 2001.
Jesús, El nacimiento
Un viaje cinematográfico hacia el corazón de la más grande historia de todos los
tiempos, JESÚS EL NACIMIENTO llega a la pantalla grande por primera vez en un
gran evento cinematográfico.
JESÚS EL NACIMIENTO de New Line Cinema muestra las crónicas de la ardua
travesía de dos personas, María y José, un embarazo milagroso, y el nacimiento de
Jesús que cambiará la historia. La dramática y poderosa película cuenta el peligroso
viaje de una joven pareja que debe viajar desde su hogar en Nazareth hasta Belén, el
lugar ancestral de José, para registrarse en un censo ordenado por el Rey Herodes.
Es un viaje de más de 160 kilometros, a través de un terreno tramposo, que se hace
más difícil aún por el embarazo de María de nueve meses.
La película está dirigida por Catherine Hardwicke (Thirteen, Lords of Dogtown) con
guión de Mike Rich (The Rookie, Finding Forrester).
La historia del Nacimiento se encuentra en los Evangelios Bíblicos de Mateo y Lucas.
Comienza a finales de la era entre testamentos - el año 100 aproximadamente, el
tiempo entre Judas Macabeo y el nacimiento de Cristo.
La historia comienza con el Rey Herodes (rey de Judea bajo Cesar Augusto) y el
miedo que le tenía a la profecía del Mesías del Viejo Testamento. Paranoico de perder
su reinado, ordena la infame Masacre de los Inocentes - la muerte de todos los niños
varones menores de dos años de edad en la ciudad de Belén.
Siguiendo la profecía, la película regresa en el tiempo un año al Templo Sagrado en
Jerusalén donde Zacarías, un sacerdote piadoso, recibe una visión de Dios donde le
dice que su esposa “le dará un niño y será un profeta que preparará la venida del
Señor.” Pero la esposa de Zacarías, Isabel, ya pasó la edad fértil, él expresa su
incredulidad y pierde el habla.
Mientras tanto, en Nazareth, una ciudad oprimida por los devastadores impuestos del
Rey Herodes, una adolescente llamada María recibe la noticia de sus padres que han
arreglado que se case con José. Sintiéndose mal por la idea de casarse con “un
hombre que no conozco y a quien no amo,” María se refugia en una antigua gruta de
olivos para pensar. Allí, recibe la visita del ángel Gabriel, quien le dice que ha sido
elegida por Dios para dar a luz a su hijo y llamarlo Jesús, y que será un Salvador para
su gente. María acepta estas noticias, pero se siente desbordada por esta anunciación
y no tiene idea de cómo decírselo a sus padres.
De regreso en Jerusalén, el rey Herodes comienza a sentirse amenazado cuando se
entera del rumor que dice que pronto llegará otro Rey. Herodes ordena a su ejército
que maten a cualquiera que pueda ser este “hombre poderoso, este Mesías.”
En Persia hay otro grupo de hombres siguiendo la profecía, pero con gran alegría. Los
tres Reyes Magos - Melchor el estudioso, Gaspar el traductor escéptico y Baltasar el
astrónomo etíope - estudiaron documentos ancestrales y sienten que un evento
celestial (lo que ahora llamamos una convergencia planetaria) está a punto de ocurrir,
que señala el nacimiento del Mesías. Melchor convence a sus camaradas que hagan
ese largo viaje a Judea, siguiendo la “estrella.”
En Nazareth, María, en un esfuerzo por comprender su situación, va a visitar a su
prima Isabel, asegurando a sus padres que regresará para la cosecha. María se siente
aliviada al corroborar que lo que le dijo Gabriel es cierto: Isabel está en medio de un
embarazo milagroso debido a su edad avanzada. Isabel le da fuerzas a María y
comparte su alegría. Después del nacimiento de Juan el Bautista, después del cual
Zacarías recupera su voz, María se siente emocionalmente lista para regresar a
Nazareth.
Su bienvenida al hogar es fría: mientras sale del vagón en el centro de Nazareth, su
saco se abre y se revela su embarazo claramente. Es criticada por la gente del pueblo
y enfrenta una difícil confrontación con José y sus padres, quienes no creen en ella: ‘
¿Un ángel te contó esto? ¿Qué darías a luz al hijo de Dios?” La noche siguiente, José
tiene un sueño en el cual lo visita el ángel Gabriel, quien confirma la historia de María.
Él le dice que estará a su lado, sin importar lo que diga el resto: “Eres mi esposa. Soy
tu marido. Eso es todo lo que la gente debe saber.” Por primera vez, María comienza a
sentir que José es, como había dicho su madre, “un buen hombre, un hombre fuerte.”
Poco tiempo después, siguiendo un decreto de Roma, el Rey Herodes ordena que
todos regresen a sus lugares de origen para un censo que piensa astutamente que lo
ayudará a hallar al Mesías. Esto obliga a María y José a comenzar un largo viaje de
regreso a su lugar de origen, Belén. Cruzando montañas, surcando ríos y atravesando
desiertos, José camina todo el tiempo, haciendo todo lo que puede para cumplir con la
promesa que le había hecho a los padres de María: “Protegeré a su hija y al niño con
todo lo que soy.” El aprecio de María por este hombre crece con cada paso que da.
María y José atraviesan Jerusalén sin ser detectados por los soldados de Herodes,
pero los Magos, en sus magníficas túnicas de seda y en sus ornamentados camellos,
son vistos por los soldados y se ven obligados a “cenar” con el Rey. Herodes los
seduce con un banquete y les cuenta sobre el nacimiento y los “incentiva” a que
encuentren al niño y luego regresen con la noticia para que él también “pueda
adorarlo.”
María y José llegan a Belén justo cuando María comienza su trabajo de parto, pero no
encuentran ninguna posada, ningún lugar. Al final, un pastor los deja usar su establo y
en ese lugar nace Jesús. En el momento del nacimiento, los planetas se alinean,
creando una ‘estrella’ extremadamente brillante - un evento celestial visto por todos -
incluyendo los pastores en los campos, quienes siguen la luz hasta Belén y van a
adorar al niño. Los Magos también llegan al establo, ofreciendo regalos de oro,
incienso y mirra. Melchor se sorprende al ver al nuevo rey en un establo, en vez de
que esté en un palacio, y proclama “El Mayor de los Reyes nacido en el lugar más
humilde de todos.”
Muy emocionados, los Magos se dan cuenta que regresar a Herodes con esta noticia
sería un error. Furioso que los Magos no hayan regresado con él, Herodes ordena la
Masacre de los Inocentes. Mientras los soldados de Herodes se dirigen a Belén con
intenciones criminales, Gabriel advierte a José: “Levántate, José…toma al niño.”
María, José y Jesús escapan justo a tiempo, dirigiéndose a Egipto…y cumpliendo la
profecía.”
Los Evangelios de Marcos y Juan no tienen narrativas de la infancia de Jesús, ambos
comienzan con su vida pública. Además de las historias en Mateo y Lucas, la infancia
de Jesús no se menciona en ningún otro lugar del Nuevo Testamento, a pesar de ser
uno de los temas favoritos en los evangelios llamados apócrifos.
JESÚS EL NACIMIENTO SE CONVIERTE EN UNA GRAN PELÍCULA DE CINE
Durante la época navideña de 2004, el guionista Mike Rich se sintió inspirado. "Vi
varios artículos en revistas sobre el Nacimiento, sobre María y José, Los Reyes
Magos, el pastor; todos los personajes que cuidadosamente coloqué en el pesebre
familiar cada año mientras crecía," dice Rich. "Y se me ocurrió que si bien sabía,
visualmente, cómo terminaría el viaje a Belén, tenía poca idea de cómo fue que
llegaron allí, qué tipo de personas eran ellos, y qué tipo de desafíos tuvieron que
enfrentar. Como creyente y como contador de historias, esas eran preguntas que
quería contestar."
Mike Rich habló con quien era su agente en ese momento, Marty Bowen de United
Talent Agency, y le contó sobre escribir un guión basado en la Historia del Nacimiento.
Después de haber representado a Rich en varias películas entre ellas Finding
Forrester y The Rookie, Bowen sintió que la fe de Rich y su estilo narrativo podrían
crear algo muy interesante.
La idea gustó tanto que Rich comenzó a investigar en un esfuerzo para descubrir
quiénes eran en realidad María y José y lo que deben haber pensado. Pasó la mayor
parte de 2005 investigando cada aspecto de la historia. Leyó y re-leyó los Evangelios
de Mateo y Lucas, buscando información adicional de la Biblia sobre el viaje de María
y José.
“Me encontré fascinado con las elecciones y decisiones que tuvieron que tomar María
y José, confiando sólo en su fe hacia Dios y en el otro,” dice Rich. “El problema es,
que hay poco material sobre María y menos aún de José. Entonces, lo que hice fue
estudiar la sociedad, la política y la cultura de la época. La investigación me dio algo
con lo que trabajar, porque me mostró la dinámica, de ahí uno puede obtener un
verdadero sentimiento sobre lo que tuvo que pasar María.”
Además de su propia investigación, Rich reunió a varios expertos en diferentes
campos y los enlistó para asegurarse su ayuda en probar la exactitud de su trabajo.
“Desde muy temprano, quisimos que el guión estuviera en otras manos para obtener
tantas opiniones como fueran posibles,” dice Rich. “Historiadores, teólogos, expertos
Judeo-Cristianos, expertos Católicos, expertos Ecuménicos - todos han ayudado a
elevar esta película. No sólo visualmente, sino desde un punto de vista de cultura y
tradición.”
A pesar de que su investigación fue una herramienta valiosísima para escribir el guión,
fue una tragedia personal la que le dio a Rich su mayor inspiración. “Durante ese año,
mi padre falleció y me sentí obligado, espiritualmente y emocionalmente a hacer algo.
Y entonces, poco después del Día de Acción de Gracias, escribí el primer boceto,
rodeándome de música y villancicos navideños. Fue una experiencia muy espiritual.
Fue una alegría escribirla, no sólo porque era una historia enorme, épica, basada en
un evento real, sino porque también era todo lo contrario: una historia personal e
íntima de dos personas comunes que llevan a cabo esta extraordinaria misión.”
UNA EXPERIENCIA QUE CAMBIA LA VIDA
Mientras Mike Rich trabajaba sobre el guión, el proyecto comenzó a tomar vida propia
y comenzó a cambiar la vida de todos los involucrados en su creación. Marty Bowen
se encontró profundamente atraído hacia el proyecto, más allá de su inicial meta de
simplemente hallar un hogar para el guión de Rich.
“Comencé a re-leer el guión y me di cuenta que una de mis llamadas favoritas del día
era llamarlo a Mike, para discutir el viaje del guión y también, tomé una decisión muy
difícil,” dice Bowen. “Quería ser parte de esta película y no sólo representarlo como el
guionista.” Entonces, Bowen se preparó para dejar su trabajo en UTA, la agencia de
talentos donde era socio.
Con esa idea en mente, Bowen llamó al productor ejecutivo de New Line Cinema Cale
Boyter para concertar una reunión. Durante el transcurso del almuerzo, la idea de
JESÚS EL NACIMIENTO salió a la luz. A Boyter le gusto la idea e inmediatamente
preguntó, “ ¿Quién la escribirá?” Bowen le informó a Boyter que Rich ya la estaba
escribiendo y Boyter le dijo que admiraba el trabajo de Rich en películas como Finding
Forrester y The Rookie. Al terminar el almuerzo, ambos se despidieron, pero para
cuando Bowen llegó a su oficina, había un mensaje del Presidente de Producción de
New Line que es el jefe de Boyter, Toby Emmerich quien le pidió una nueva reunión.
Rápidamente, se hizo un arreglo para que New Line produjera la película.
Bowen también había llevado el guión a su viejo compañero de cuarto y amigo, el
productor Wyck Godfrey, quien dejó su trabajo en Davis Entertainment, y fundó su
propia empresa con Bowen. Su primer proyecto para la nueva compañía Temple Hill
Entertainment sería JESÚS EL NACIMIENTO.
“Wyck es uno de los productores con más experiencia hoy en día y sentí que si iba a
hacer películas, quería trabajar con gente que respetara,” dice Bowen. “Quería trabajar
con mis amigos, y quería trabajar con gente que compartiera mis pasión por contar
historias.”
“Esta película es maravillosa, porque tiene valores y corazón, como queremos tener
en nuestra compañía,” dice Godfrey. “Es un proyecto apasionado.”
Juntos, con su arreglo de producción concluido y un primer boceto del guión en
camino, Bowen y Godfrey pusieron su atención en el nuevo desafío - encontrar al
realizador correcto que pudiera dar vida a JESÚS EL NACIMIENTO.
LA MUJER CORRECTA PARA EL TRABAJO
Mientras Bowen y Godfrey comenzaron su búsqueda de director, enviaron el guión a
varios realizadores conocidos con la idea de encontrar a alguien que tuviera la
perspectiva para abordar los enredos de los personajes de María y José.
La Directora Catherine Hardwicke encontró el guión de Mike Richde JESÚS EL
NACIMIENTO en una pila de guiones que le alcanzaron para leer. Siendo amiga de
Wyck Godfrey, leyó el guión y se sorprendió de hallarlo tan interesante.
“Conozco la historia del Nacimiento como la conocen todos - unos pocos pasajes con
detalles mínimos y casi ninguna descripción de cómo eran María y José,” dice
Hardwicke. “Pero en el guión de Mike, vi la oportunidad de entrar en la cabeza, el
corazón y el alma de esta joven pareja. Esta historia significa tanto para tanta gente en
todo el mundo. Pensé que humanizándolos, el público podría relacionarse con la
película a un nivel personal y encontrar inspiración para superar sus propios desafíos y
dificultades.”
Hardwicke se reunió con los productores Bowen y Godfrey para discutir el proyecto.
Ella apareció llena de libros de investigación y fotografías, con una idea de qué actores
debíamos elegir y cómo y dónde debería ser filmado. Rápidamente convenció a los
productores.
“Elegimos a Catherine Hardwicke porque corta contra toda versión previa,” dice Wyck
Godfrey. “Catherine ha tenido mucho éxito mostrando en particular la vida de la gente
joven, y el tipo de conflicto y crisis y dolor de tomar decisiones difíciles, dejando a tu
familia y luchándola solo. La idea de trabajar desde ese punto de vista en tiempos
Bíblicos nos intrigó.”
Hardwicke estaba emocionada por la oportunidad. “Cientos de artistas fueron
inspirados por esta historia - músicos, compositores, escultores, pintores,” dice. “Fue
un enorme regalo poder hacer una interpretación desde mi punto de vista.”
Desde el comienzo de la creación del guión, siempre hubo un fuerte compromiso de
ser auténticos en el retrato del legendario evento que cuenta JESÚS EL
NACIMIENTO, y esa atención al detalle se llevó a la producción en si misma. Después
de haber sido diseñadora de producción por varios años, la directora Catherine
Hardwicke quería que sus sets de grabación se vieran y sintieran reales.
“Buscábamos intimidad épica” dice Hardwicke. “La historia es majestuosa, te lleva por
terrenos en los que te quita la respiración, sin embargo también nos interesa sentir
profundamente lo que sintió esta pareja - cada uno de sus obstáculos físicos y
emocionales - de manera personal y visceral.”
En búsqueda de las locaciones perfectas, Hardwicke y el productor Godfrey viajaron
desde Nazareth hasta Belén para encontrar locaciones que se acomodaran a la época
de este proyecto. Desafortunadamente, hubo tanto progreso en el país que filmar en
Israel ya estaba descartado desde un comienzo, pero se encontraron con una fiel
réplica llamada “La Ciudad de Nazareth.”
En la cima de una montaña en la actual ciudad de Nazareth hay un moderno hospital,
y detrás de ese hospital están los restos de la ciudad original de Nazareth. Los
arqueólogos determinaron cuán antigua era y así fue, las rocas y las construcciones
eran de la época del nacimiento de Cristo. Entonces, con la ayuda de los historiadores
y teólogos, los fundadores de la ciudad sin fines de lucro llamada Ciudad de Nazareth
recrearon una versión al estilo réplica de cómo era Nazareth durante la época de
Jesús. Allí, Hardwicke y Godfrey visitaron casas, cisternas subterráneas y una
sinagoga del Siglo I y asistieron a demostraciones de tejido y carpintería.
Luego, Hardwicke y Godfrey viajaron a Italia para conocer la tierra cerca de Matera, un
pequeña ciudad en el sur de Italia que se usara previamente como locación para el
film de Passolini The Gospel According to St. Matthew y parte del film de Mel Gibson
The Passion of the Christ. La ciudad se parece a Jerusalén y el paisaje da la misma
sensación que la tierra que rodea a Nazareth: verdes colinas, rocas protuberantes y
antiguos huertos de olivos.
Matera es más auténtico que los sitios originales hoy en día,” dice Mike Rich. “La
Nazareth de hoy en día es una ciudad moderna. Jerusalén es otra ciudad muy
moderna.” En un huerto de olivos en las afueras de Matera, el Diseñador de
Producción Stefano Maria Ortolani y su equipo comenzaron a re-crear Nazareth,
diseñando y planeando la estructura de la ciudad desde cero. El equipo de producción
tomó rocas que ya existían e hicieron moldes de yeso para crear construcciones y
túneles.
Las ciudades se centraban rodeando al pozo de agua, por eso el departamento de arte
diseñó una ciudad construida con esa indicación y ubicó a otros edificios de la
comunidad como la prensa de olivos, la prensa de vinos y la sinagoga. Las casas se
ubicaron sobre la colina, así era como naturalmente las casas se expandían, hacia
arriba, lejos de la tierra chata que se usaba para los campos de trigo o para viñedos.
Tres estudiosos y especialistas de la Ciudad de Nazareth nos sirvieron como
consultores para construir la ciudad, y viajaron a Italia para guiar a los actores y al
equipo de producción en lo que llamaron “El Campamento de Nazareth.” Los
miembros del elenco recibieron lecciones de cómo hornear pan, ordeñar cabras,
prensar aceite de oliva, plantar trigo y utilizar antiguas herramientas. Como el
personaje de José está construyendo su casa durante toda la película, el actor Oscar
Isaac ayudó a construir el lugar donde su personaje viviría con María.
“La investigación fue importante porque la idea de la película es en verdad recrear las
condiciones y situaciones de la época,” dice el diseñador de producción Ortolani.
“Catherine es meticulosa respecto a lo que estamos haciendo, y los consultores fueron
traídos desde Israel para que nos dieran mucha información que ayudó a la película y
a la actuación.”
La producción también hizo el paisaje que rodea la ciudad, construyendo la ciudad de
Belén al lado de una serie de cuevas que fueron habitadas durante 8.000 años. En la
ciudad de Matera, hay una serie de cuevas llamadas Sassi, donde se construyen casa,
restaurantes e iglesias. Con algo de ayuda del departamento de arte y efectos
visuales, se convirtieron en las viejas calles de Jerusalén.
Después de filmar durante 5 semanas en Italia, la producción se mudó a Ourzazate,
Marruecos. Otra parte del departamento de arte había estado ocupada construyendo
la ciudad de Isabel en Fint Oasis - donde un río corre en medio de una montaña color
púrpura. El equipo construyó una casa al estilo “Primer Siglo”: paredes gruesas
hechas de auténtico lodo de río, pisos de tierra y hornos para cocinar pan, construidos
de la misma forma que se construyen desde hace mil años.
Otras locaciones existentes fueron modificadas para convertirse en el palacio de
Herodes y el Templo de Jerusalén, Pero lo mejor de esta área en el sur de Marruecos
fue la maravillosa cantidad de paisajes intactos - que se convirtieron en el lugar
principal para el viaje épico de María y José. “El Gran Cañón Bebé” sirvió como el
cruce del río donde los encantadores de serpientes se reunían para supervisar los
reptiles. Ciudades abandonadas de tierra se convirtieron en mercados que visitaban
los Reyes Magos en su viaje. El Desierto de Sahara, con sus gloriosos 57 centigrados
a medio día, fue el comienzo del viaje de los Reyes Magos y el escape final de María y
José hacia Egipto.
Jesús en el cine
Jose M. Vidal
http://www.cristianos.com/2002/04/jesus-en-el-cine/
La imagen de Jesús de Nazaret forma parte intrínseca de la cultura universal y,
especialmente, de la occidental. Su carismática personalidad, la época en la que vivió e
incluso el escenario geográfico hacen de él un personaje perfecto para el cine. De hecho,
Jesús ha sido protagonista de 152 películas, sólo superado por Sherlock Holmes,
Napoleón y Drácula.
La imagen que se ha transmitido de El, sin embargo, ha cambiado en los últimos años.
Del Jesucristo lejano y hierático de las primeras películas se pasó a una visión más
personal, alejada de la tradición de las iglesias cristianas. La polémica acompañó la
imagen que de Cristo reflejaron directores como Pasolini, Rossellini, Scorsese o los
Monty Python.
Jesucristo es uno de los grandes personajes del cine. La gran pantalla ha buscado su
imagen con fruición. La figura de Jesús de Nazaret, así como su historia, forman parte
intrínseca de la cultura universal, especialmente de la occidental. De ahí que Jesús de
Nazaret lo tenga todo para triunfar en el cine: una historia conocida por millones de
personas, un personaje carismático rodeado de excelentes secundarios, una época
movida y un escenario geográfico llamativo. Todos los elementos para seducir al gran
público.
LA MÁS VISTA EN LA HISTORIA DEL CINE
La versión de la vida de Jesús que más se ha difundido en la historia del cine ha sido la
que en español lleva el nombre “Jesús, el hombre al que creías conocer”. Es un relato
biográfico basado en el evangelio según S. Lucas realizado por Christian Campus
Cruzade.
Se trata de la película doblada a más lenguas, actualmente más de 600 y 254 en proceso.
Según Ágape (promotora de esta película en España) se calcula que la han visto (vídeo,
cine, TV) 3.600 millones de personas.
A pesar de que se hizo en 1979, aún hoy están en circulación más de 11.550 copias de la
película en 16 mm. y más de 11.400.000 copias en vídeo. Incluso se puede ver en
internet, en http://www.jesusfilm.org
El cine comercial se ocupó de representar la figura y la vida de Jesús desde sus primeros
balbuceos. Ya en 1912 se rueda una película, “Del pesebre a la cruz”, cuyo objetivo era
recrear la vida de Jesús de una forma naturalista. Pero la primera gran superproducción
sobre Jesús fue “Rey de reyes” de Cecil B. De Mille, de más de tres horas de duración.
Subtitulada en más de 27 idiomas, se convirtió en una de las películas más vistas del
cine mudo.
En esta época, el cine presenta a un Jesús lejano y hierático. Tanto es así que en muchas
películas aparece solo y exclusivamente de espaldas: no se puede ver el rostro del Hijo
de Dios. Por puritanismo o por miedo a no reflejar adecuadamente la persona de Jesús,
hay toda una serie de películas (Ben-Hur, El beso de Judas, La túnica sagrada o
Barrabás) en las que el rostro de Jesús se hurta a nuestras miradas y aparece
simplemente como un trasfondo misterioso. Quizás por eso que “la figura de Cristo no
ha dado mucho juego en el cine, porque se le ha sacrificado siempre en aras de un
excesivo respeto confesional, lo que implica guiones sin libertad”, como explica el
catedrático de cine de la Universidad Complutense, José Luis Sánchez Noriega.
“La historia más grande jamás contada”, de George Stevens, se sitúa a medio camino
entre el cine espectáculo y una visión más personal que se adueña del cine religioso a
partir de los años 60. La Iglesia católica se queja, pues, de la falta de reflexión religiosa
de la película. Pero ese no era el objetivo de la industria cinematográfica. Lo que
Hollywood se propuso fue contar, a lo grande, la grandiosa historia de Cristo. Y lo
consiguió, con una película técnicamente correcta en la forma y lejos del original en el
fondo.
Será Pier Paolo Pasolini el iniciador de un cine crítico, que apueste por la visión
personal de Jesús y por las interpretaciones que renuncian a dar una imagen global en
beneficio de la profundización de un aspecto que se supone significativo para una
determinada generación. Nacen, así, toda una serie de obras cinematográficas sobre
Cristo que se sitúan claramente fuera de la tradición de las iglesias cristianas o, al
menos, resultan polémicas.
Es la época en la que se puede hablar de distintos cristos llevados al cine. Como el
Cristo proletario de Pasolini en El Evangelio según San Mateo; el Cristo maestro de
sabiduría en El Mesías de Rossellini; el Cristo hippy de Jesucristo Superstar; el Cristo
intimista de Zeffirelli o el Cristo esquizofrénico de Martin Scorsese, “La última
tentación” que presenta un Cristo marginal y hamletiano al borde del abismo en los
múltiples dilemas que le asaltan.
Otra de las películas sobre Cristo a la que los eclesiásticos catalogan como “escándalos
de la pantalla” es La vida de Brian. Lo que no dicen es que se trata también de la única
película religiosa que sigue atrayendo al público joven. Es una sátira, que aprovecha la
vida de Jesús de Nazaret como pretexto para contarnos otra vida, la historia en paralelo
de Brian, un antihéroe, un perdedor que nace por casualidad en un portal al lado del de
Belén.
Fuente: Jose M. Vidal, El Mundo. Redacción: ICPRESS
Jesús según el “Evangelio de San Juan”
OTTAWA, 9 Set. 03 / 2004-01-02 14:23:10 (ACI).- El director de cine Philip Saville ha llevado a
la pantalla la vida de Jesús en la producción cinematográfica “El Evangelio de San Juan”, una
película basada en la traducción literal del cuarto Evangelio y que será estrenada a finales de
este año. Según sus productores, la historia de Jesús presentada en la película tiene una gran
diferencia con las epopeyas bíblicas de los años cincuenta y sesenta, pues ha buscado un
acercamiento contemporáneo de la narración.
El personaje de Cristo está representado por Henry Ian Cusick, quien expresa “una franqueza
y la vitalidad que habla a una audiencia actual”.
Según las primeras críticas, la interpretación de Saville es profunda y fiel al texto,
dramatizando la profundidad y la urgencia de las palabras de San Juan, quien en su evangelio
se lanza rápidamente a la vida adulta de Jesús.
Asimismo, la producción ha logrado una realista representación de los templos, ciudades y
laderas, con setenta y cinco actores principales y más de dos mil extras. Un grupo de
expertos estuvo a cargo del diseño de los trajes y de los detalles arquitectónicos.
Siempre según los productores, la película “permite acompañar a Jesús en sus numerosos
viajes, donde es constantemente molestado por la hostilidad de los Fariseos, y donde la
muchedumbre lo sigue, esperando ganar el alimento, la salud o hasta la vida con sus milagros”.
“Sin embargo –agregan-, cuando Jesús hace explícita su proclamación como Hijo de Dios, las
reacciones de sus seguidores se transforman hasta que es traicionado por uno de sus
amigos más cercanos.
“Como Jesús, Cusick domina la pantalla con la inteligencia y la convicción. Su energía
transporta a la audiencia y expresa esa compasión muy humana por los demás; su risa es una
parte frecuente de su enseñanza, un contrapunto a la devoción, la solemnidad y a veces
hasta el horror de sus oyentes”, afirmaron las fuentes.
Para conocer más sobre la “El Evangelio de San Juan” se puede visitar su página oficial en
inglés http://www.gospelofjohnthefilm.com/mainpage.aspx.
En febrero comenzará en Málaga el rodaje de “El Evangelio de San Juan”
El malagueño Castillo de Gibralfaro será el escenario de gran parte del rodaje de “El Evangelio
de San Juan”, una superproducción canadiense destinada a la gran pantalla, dirigida por el
veterano realizador inglés Philip Saville (“Metroland”). El rodaje, que comenzará en Málaga
(Andalucía) el próximo 19 de febrero, también se realizará en Almería.
El objetivo de la productora de “El Evangelio de San Juan” es alcanzar la máxima proximidad al
relato bíblico, para ello cuentan con la colaboración de un equipo formado por once teólogos
de las universidades más prestigiosas de Estados Unidos y Canadá.
En el proyecto participan productores de la talla de Joel B. Michels, productor de “Terminator 3”,
“Lolita” y “La isla de las cabezas cortadas”, entre otros éxitos; y Hannah Hempstead, productora
de películas como “Diamantes”, “Ir a perderlo... y perderse” y “Los últimos guerreros”, entre
otros filmes.
El equipo de producción baraja la posibilidad de volver a las localizaciones andaluzas (Málaga
y Almería) para rodar otros capítulos bíblicos.