OXIGENOTERAPIA
La Oxigenoterapia es la administración de oxígeno a una concentración mayor
de la que se encuentra en el aire ambiental, con el fin de aumentar la
concentración de oxígeno en sangre y prevenir lesiones por hipoxia. Es una
herramienta fundamental para el tratamiento de la insuficiencia respiratoria
aguda, generalmente lo prescribe un médico, pero los enfermeros estamos
capacitados para valorar si un paciente necesita o no de este tratamiento.
OBJETIVOS
Tratar la Hipoxemia
Disminuir el Trabajo Respiratorio
Disminuir el Trabajo del Miocardio
INDICACIONES EN SITUACIONES DE HIPOXIA
1. HIPOXEMIA ARTERIAL.
Es la indicación más frecuente. Se presenta en casos de:
Enfermedad pulmonar obstructiva crónica (EPOC)
Asma.
Atelectasia.
Neumonía.
Mal de altura.
Neumonitis intersticial.
Fístulas arteriovenosas.
Trombo embolismó pulmonar, etc.
2. HIPOXIA TISULAR SIN HIPOXEMIA:
Sucede en casos de:
Anemia.
Intoxicación por cianuro.
Estados hipermetabólicos.
Hemoglobinopatías.
Hipotensión marcada, etc.
3. SITUACIONES ESPECIALES (EN LAS QUE ESTÁ RECOMENDADO EL USO
DE O2):
Infarto agudo de miocardio (IAM)
Fallo cardiaco
Shock hipovolémico
Intoxicación por monóxido de carbono.
MATERIAL PARA LA ADMINISTRACIÓN DE OXÍGENO
Debemos disponer de los siguientes elementos:
1. Fuente de suministro de oxígeno.
2. Manómetro y manorreductor.
3. Flujómetro.
4. Humidificador.
1. FUENTE DE SUMINISTRO DE OXÍGENO
Es el lugar en el que se almacena el oxígeno y a partir del que se
distribuye. El O2 se almacena comprimido con el fin de que quepa la
mayor cantidad posible en los recipientes. Esta gran presión, a la que está
sometido el gas, ha de ser disminuida antes de administrarlo, de lo
contrario dañaría el aparato respiratorio.
Las fuentes de O2 pueden ser:
CENTRAL DE OXÍGENO.
Se emplea en los hospitales, donde el gas se encuentra en un
depósito central (tanque) que está localizado fuera de la edificación
hospitalaria. Desde el tanque parte un sistema de tuberías que
distribuye el oxígeno hasta las diferentes dependencias
hospitalarias (toma de O2 central).
CILINDRO DE PRESIÓN.
Es la fuente empleada en atención primaria, aunque también está
presente en los hospitales (en las zonas donde no haya toma de
O2 central o por si esta fallara). Son recipientes metálicos
alargados de mayor o menor capacidad (balas y bombonas
respectivamente).
2. MANÓMETRO Y MANORREDUCTOR.
Al cilindro de presión se le acopla siempre un manómetro y un
manorreductor. Con el manómetro se puede medir la presión a la que se
encuentra el oxígeno dentro del cilindro, lo cual se indica mediante una
aguja sobre una escala graduada. Con el manorreductor se regula la
presión a la que sale el O2 del cilindro. (En los hospitales, el oxígeno que
procede del tanque ya llega a la toma de O2 con la presión reducida, por
lo que no son necesarios ni el manómetro ni el manorreductor)
3. FLUJÓMETRO.
Es un dispositivo que normalmente se acopla al manorreductor y que
permite controlar la cantidad de litros por minuto (flujo) que salen de la
fuente de suministro de oxígeno. El flujo puede venir indicado mediante
una aguja sobre una escala graduada o mediante una “bolita” que sube o
baja por un cilindro que también posee una escala graduada.
4. HUMIDIFICADOR.
El oxígeno se guarda comprimido y para ello hay que licuarlo, enfriarlo y
secarlo. Antes de administrar el O2 hay que humidificarlo, para que no
reseque las vías aéreas. Ello se consigue con un humidificador, que es un
recipiente al cual se le introduce agua destilada estéril hasta
aproximadamente 2/3 de su capacidad.
Una vez conocidos los elementos que se emplean para administrar el
oxígeno, podemos hacer una descripción del recorrido que sigue el gas:
El oxígeno está en la fuente (cilindro de presión) a gran presión.
Al salir de la fuente, medimos esta presión (manómetro) y
regulamos la presión que deseamos (manorreductor).
El oxígeno pasa por el flujómetro y en él regulamos la cantidad de
litros por minuto que se van a suministrar.
El gas pasa por el humidificador, con lo que ya está listo para que
lo inhale el paciente.
MANÓMETRO .M FLUJÓMETRO. HUMIDIFICADOR
.
SISTEMAS DE ADMINISTRACION DE OXIGENO
Preparado el sistema, se debe decidir qué tipo de administración de O2 se va a
emplear y aplicar a la persona. En general, los grupos de dispositivos están en
función del sistema de administración de oxígeno a emplear: de alto flujo y de
bajo flujo.
SISTEMAS DE BAJO FLUJO
Son sistemas de oxigenoterapia en los que se suministra oxígeno puro (100%),
a un flujo menor que el flujo inspiratorio del paciente, quien también toma aire
ambiental. Con ellos no podemos conocer la verdadera concentración de O2 del
aire inspirado (FiO2) por el paciente, ya que ésta depende no sólo del flujo de
oxígeno que estamos suministrando, sino también del volumen corriente y de la
frecuencia respiratoria que tenga el individuo en ese momento. Por esta razón
no se deben de emplear en los pacientes con hipoxemia e hipercapnia, en los
que la FiO2 a suministrar ha de ser precisa.
La concentración final de oxígeno va a depender de:
El flujo de 02 puros, que aportamos.
El volumen corriente, es decir, volumen de aire que la persona hace
circular por su aparato respiratorio, en cada respiración.
La frecuencia respiratoria de la persona, en ese momento.
SON SISTEMAS DE BAJO FLUJO:
1. Las cánula vinasal o gafas nasales,
2. Las mascarillas simples
3. Las mascarillas con reservorio (Con Reinhalascion – Sin Reinhalacion)
1. CANULA VINASAL
Es el sistema más usado para administrar oxígeno a bajos flujos, fácil de
usar y en general muy bien tolerado. Permite hablar, comer, dormir y
expectorar sin interrumpir el aporte de O2. El flujo de oxígeno que se
consigue con este dispositivo oscila entre 1-5 litros por minuto, lo que
equivale a una FiO2 teórica de 24-40%. La cánula vinasal consiste en unos
tubos plásticos flexibles, que se adaptan a las fosas nasales y que se
mantienen sobre los pabellones de las orejas.
EL PROCEDIMIENTO PARA SU COLOCACIÓN ES:
Preparar todo el material: cánula nasal, fuente de oxígeno, pañuelos
de papel.
Lávese las manos.
Informe al paciente de la técnica que va a realizar y solicite su
colaboración.
Pídale que se suene.
Conecte el extremo distal de la cánula a la conducción que sale del
humidificador o a la toma de oxígeno
Introduzca los dientes de la cánula en las fosas nasales.
Pase los tubos de la cánula por encima de las orejas del paciente y
ajuste la cánula con el pasador, de manera que éste quede por
debajo de la barbilla. (Los tubos deben adaptarse a la cara y el cuello
del paciente sin presiones ni molestias).
Seleccione en el flujometro el flujo de oxígeno prescrito y, a
continuación, abrir el grifo o la válvula.
CUIDADOS DE ENFERMERIA:
Controle regularmente la posición
Ajustar de la cánula vinasal ya que puede soltarse fácilmente.
Compruebe que las fosas nasales del paciente están libres de
secreciones. Si no fuese así, retire las gafas e indíquele que se
suene.
Vigile las zonas superiores de los pabellones auriculares y la mucosa
nasal (lubrique los orificios nasales si es necesario).
2. MASCARILLA SIMPLES
Son dispositivos de plástico suave y transparente que cubren la boca, la nariz
y el mentón del paciente. Tienen unos orificios naturales que permiten la
entrada libre de aire del ambiente. Permiten liberar concentraciones de O2
superiores al 60 – 80 % con flujos bajos (5-8 por minuto). Interfieren para
expectorar y comer y, al igual que las gafas nasales, se pueden descolocar.
Existen distintos tipos de mascarilla simple, en general poseen los siguientes
elementos:
Perforaciones laterales, para la salida del aire espirado.
Cinta elástica. Sirve para ajustar la mascarilla.
Tira metálica adaptable, que se encuentra en la parte superior de la
mascarilla, para adaptarla a la forma de la nariz del paciente y evitar
fugas de oxígeno hacia los ojos y hacia las mejillas.
EL PROCEDIMIENTO PARA LA COLOCACIÓN DE LA MASCARILLA SIMPLE SE
DESCRIBE A CONTINUACIÓN:
Material necesario preparado: mascarilla y fuente de oxígeno.
Lávese las manos.
Informe al paciente de la técnica que va a realizar y solicite su
colaboración.
Conecte la mascarilla a la conducción que sale del humidificador o a
la toma de oxígeno.
Sitúe la mascarilla sobre la nariz, la boca y el mentón del paciente.
Pase la cinta elástica por detrás de la cabeza del paciente y tire de
sus extremos hasta que la mascarilla quede bien ajustada en la cara.
Adapte la tira metálica al contorno de la nariz del paciente. Con ello
se evitan fugas de oxígeno hacia los ojos y hacia las mejillas.
Seleccione en el flujometro el flujo de oxígeno prescrito y a
continuación abre el grifo o la válvula.
CUIDADOS DE ENFERMERÍA:
Controle regularmente que la mascarilla está en la posición correcta.
Compruebe que la cinta no irrita el cuero cabelludo ni los pabellones
auriculares.
Vigile que no haya fugas de oxígeno por fuera de la mascarilla
(especialmente hacia los ojos).
Valore las mucosas nasal y labial y lubríquelas si es necesario.
3. MASCARILLA CON RESERVORIO (CON REINHALACION/ SIN
REINHALACION)
Son mascarillas simples que tienen una bolsa o reservorio en su extremo
inferior; el flujo de oxígeno debe ser siempre suficiente para mantener esa
bolsa inflada.
DISTINGUIMOS DOS TIPOS DE MASCARILLAS CON RESERVORIO:
1. MASCARILLAS DE CON REINHALACIÓN:
El aire espirado retorna a la bolsa y parte de él se vuelve a inspirar.
A un flujo de entre 8-12 l/min estas mascarillas pueden aportar
una FiO2 de entre 60 y el 80%.
2. MASCARILLA SIN REINHALACIÓN:
Son similares a las anteriores, excepto por la presencia de una
válvula unidireccional entre la bolsa y la máscara, que evita que el
aire espirado retorna a la bolsa. Estas máscaras deben tener un
flujo mínimo de 8-12l/min y aportan una FiO2 de entre el 60 -80%.
SISTEMA DE ALTO FLUJO
Son sistemas de oxigenoterapia en los cuales, el flujo que se suministra es
suficiente para proporcionar todo el gas inspiratorio. El paciente respira el gas
que le proporciona el sistema, únicamente. La mayoría de estos sistemas,
emplean un mecanismo llamado Venturi, para succionar aire del medio ambiente
y mezclarlo con el flujo del oxígeno. Este mecanismo ofrece altos flujos de gas
en una FiO2 fija.
EL SISTEMA PRESENTA DOS GRANDES VENTAJAS:
Se puede proporcionar una FiO2 constante y definida,
independientemente del patrón ventilatorio del paciente.
Al suplir el gas inspirado se puede controlar la temperatura, la humedad y
la concentración de oxígeno del gas que se proporciona.
Pero, el hecho de suplir todo el flujo inhalado, obliga a ajustar la concentración
de oxígeno que aportamos y controlar, en todo momento, que no haya
interrupción en el flujo de gas. Además, puede producir en la persona sensación
de confinamiento y calor, así como irrita su piel e impedir comer y hablar. Este
sistema, está especialmente indicado en personas con insuficiencia respiratoria
aguda grave, pues permite controlar la insuficiencia de forma rápida y segura.
Aquí se incluyen los pacientes con hipoxemia e hipercapnia, en los que debemos
asegurarnos que aumentamos la presión arterial de O2 a un nivel tolerable (entre
50-60 mmHg) pero, sin abolir la respuesta ventilatoria a la hipoxemia.
1. MASCARILLA VENTURI (BAJO FLUJO – ALTO FLUJO)
BAJO FLUJO (COLOR VERDE)
3-6 LITROS X MINUTOS
FIO2 24-30%
ALTO FLUJO (COLOR BLANCO)
9-15 LITROS POR MINUTO.
FIO2 30-50 %
EL PROCEDIMIENTO PARA LA COLOCACIÓN DE LA MASCARILLA TIPO VENTURI
ES EL SIGUIENTE:
Tenga el material preparado: mascarilla y fuente de oxígeno.
Lávese las manos.
Informe al paciente de la técnica que va a realizar y solicite su
colaboración.
Conecte la mascarilla a la fuente de oxígeno.
Seleccione en el dispositivo de la mascarilla la FiO2 que desea
administrar. Sitúe la mascarilla sobre la nariz, la boca y el mentón del
paciente.
Pase la cinta elástica por detrás de la cabeza del paciente y tire de sus
extremos hasta que la mascarilla quede bien ajustada en la cara.
Adapte la tira metálica al contorno de la nariz del paciente. Con ello se
evitan fugas de oxígeno hacia los ojos y hacia las mejillas.
Seleccione en el flujometro el flujo de oxígeno que corresponde a la FiO2
prescrita.
CUIDADOS DE ENFERMERIA
Controle regularmente que la mascarilla está en la posición correcta.
Compruebe que la cinta no irrita el cuero cabelludo ni los pabellones
auriculares. Vigile que no haya fugas de oxígeno por fuera de la mascarilla
(especialmente hacia los ojos).
Valore las mucosas nasal y labial y lubríquelas si es necesario.
MEDIDAS DE SEGURIDAD EN EL MANEJO DE OXÍGENO
El oxígeno no es un gas inflamable, pero favorece que ardan otras materias. En
el cilindro de presión, que es la fuente de suministro de O2, vienen especificadas
las siguientes advertencias:
El O2 acelera la combustión.
Consérvese alejado de material combustible, no utilizar grasas ni aceite.
Abrir el grifo lentamente.
Cerrar el grifo cuando no se utilice la botella o esté vacía.
No aproximar la botella al fuego, ni ponerla al sol.
Evitar golpes violentos.
Evitar el contacto con grasas o aceites.
Mantener siempre el sombrerete de protección.
LINKOGRAFIA
http://www.edu.xunta.gal/centros/iesricardomella/system/files/O2WEB.pdf
https://es.scribd.com/doc/14169824/Mascara-de-Venturi
https://es.slideshare.net/cicatsalud/dispositivos-en-oxigenoterapia-cicatsalud
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