06 ATIV Por Especialidad
06 ATIV Por Especialidad
06
A nestesia total
intravenosa (TIVA)
por especialidad
Coord. Dr. Ramón Tomás Martínez Segura
Dra. Rocío Delgado Cortés
Dra. Dania Elena Escamilla
Dr. Héctor Santillán Paredes
Dra. Carmen Yandira Vianna da Silva Rodríguez
Dr. Pedro García Chávez
Dr. Julio César Nuñez Ponce 65
cual se debe de realizar obligadamente en toda cirugía electiva, con pautas de tratamiento
manejo anestésico quirúrgico individualizado y poner especial atención en casos de cirugía
de urgencia (por ejemplo, traqueostomía en ancianos, drenaje de abscesos profundos del
cuello, extracción de cuerpos extraños); donde los objetivos principales son brindar analge-
sia, hipnosis y asegurar la permeabilidad de las vías aéreas teniendo en cuenta los aspectos
anatómicos, las exigencias e inconvenientes de los procedimientos anestésico-quirúrgicos y
así asegurar un campo quirúrgico inmóvil y exangüe, reduciendo los efectos no deseados de
los anestésicos y de esta forma retornar al paciente en las mejores condiciones en el menor
tiempo posible.1,2
A. Cirugía de oído
La cirugía de oído externo que se realiza con más frecuencia sobretodo en niños es la mirin-
gotmomía y la timpanoplastía; en el oído medio es la estapedectomía, la timpanoplastía,
y la mastoidectomía, y por último la cirugía de oído interno es el implante coclear (con la
colocación de un dispositivo electrónico con el que se persigue el estímulo de la audición), la
extracción de tumores glómicos que secretan catecolaminas de manera importante cuando
se manipulan. La resección del neurofibroma del VIII par craneal, o bien el tratamiento de la
enfermedad de Meniere, que consiste en el acumuló aumentado de endolinfa. En cuanto a las
técnicas anestésicas que se pueden emplear durante la cirugía de oído están la anestesia
local con vigilancia monitorizada, y la anestesia general en todas sus variantes, exceptuando
el uso de óxido nitroso que se encuentra contraindicado por expander las cavidades cerra-
das. Por lo tanto, la elección dependerá de la edad del paciente, de patologías coexisten-
tes, de la capacidad del paciente para cooperar durante el evento quirúrgico y de su nivel
y menos efectos adversos postoperatorios como náusea y vómito, sin embargo encontró
que durante la recuperación los pacientes presentaron mayores escalas de dolor en com-
paración de los pacientes a quienes se les dio anestesia general balanceada con fentanil,
considerando que los perfiles farmacológicos de ambos opioides son distintos, remifentanil
no provee analgesia residual postoperatoria y por lo tanto, obliga a brindar una analgesia
preventiva multimodal oportuna.7,8,9
emesis, que a su vez, puede precipitar con el esfuerzo un sangrado postoperatorio. Previo al
cierre de los agentes anestésicos empleados recomendamos el uso de lidocaína 1-1.5 mg/kg
intravenosa para analgesia sistémica ya que la emersión de la anestesia debe ser progresiva,
suave pero con analgesia adecuada para facilitar la extubación tráqueal en presencia de
ventilación espontánea y con reflejos protectores de la vía aérea y de esta forma aminorar
las posibles complicaciones como laringoespasmo, broncoespasmo y broncoaspiración. En
estos pacientes la colocación de una cánula de Guedel depende principalmente del grado
de edema y obstrucción de la vía aérea postoperatoria, ya que incluso algunos pacientes no
toleran la cánula y al estar luchando con esta pueden generar sangrado postoperatorio.3,11
Una adecuada analgesia postoperatoria se puede proveer con una combinación de analgé-
sicos simples y dosis pequeñas de opioides, paracetamol y antiinflamatorios no esteroideos
tiene un efecto ahorrador de morfina, la administración de analgésicos orales antes de la
operación asegura analgesia al término de la cirugía.[10] Para evitar la náusea y vómito
postoperatorio en este tipo de cirugía que tiene una incidencia de hasta 70% se puede
minimizar utilizando de manera profiláctica antieméticos; la combinación de ondansetrón
0.1-0.2 mg/kg y dexametasona 0.1-0.5 mg/kg (máximo 8 mg) de forma transoperatoria
han mostrado gran reducción del a náusea y vómito postoperatorios.11 Utilizar TIVA reduce
significativamente la incidencia de NVPO, sin embargo al utilizar una inducción con propofol
y mantenimiento con sevofluorano en AGB también se ha observado los mismos resultados
en la disminución de NVPO.12,13,14
C. Cirugía de nariz
Las más comunes son la septoplastía y la rinoseptoplastía, estas cirugías representan un
reto para el anestesiólogo ya que comprometen la entrada natural de la ventilación, la nariz,
y durante su intervención pueden ocasionar compromiso de las vías aéreas superiores, por 69
sangrado o secreciones que pueden originar un espasmo laríngeo, un broncoespasmo,
hipoxia e incluso predisponer a una broncoaspiración de contenido gástrico. La mayoría de
las veces la cirugía de nariz se realiza bajo anestesia general orointubada, o en cirugía corta,
no sangrante, bajo anestesia local y/o sedación consciente. Durante el transoperatorio de
estos pacientes es conveniente mantener un plano anestésico adecuado y se aconseja con-
trolar la presión arterial para disminuir el sangrado del campo operatorio y facilitar la realiza-
ción de la cirugía. Lo que se logra con la perfusión de agentes anestésicos y ocasionalmente
agentes adyuvantes como dexmedetomidina 0.2-0.7 mcg/kg/min o sulfato de magnesio
100-150 mcg/kg/min para bajar la presión arterial media (PAM) tratando de no sobrepasar
los limites seguros (50-60 mmHg), también puede emplearse nitroprusiato de sodio o nitro-
glicerina para hipotensión controlada, aunque estos vasodilatadores no están exentos de
efectos secundarios, por lo que es importante valorar riesgo-beneficio al reducir la presión
de perfusión tisular antes de utilizarlos.9,11,12
Cuando se emplea rayo láser, este produce un rayo de luz de alta densidad energética
y coherente, generando así un efecto térmico localizado al entrar en contacto con el
tejido. Deben tomarse varias precauciones como la utilización por el grupo quirúrgico
de gafas coloreadas de verde, en el caso de usar el láser de argón y gafas color ámbar
para el láser YAG (itrio-aluminio-garnet) o de rubí; y claras para el láser de CO2, mien-
tras los ojos del paciente se protegerán cerrando los párpados previa colocación de gel
lubricante y cubriéndolos. En cuanto al manejo anestésico a emplear es conveniente uti-
lizar oxígeno con fracciones inspiradas por debajo del 27%, y de contar con las sondas
tráqueales adecuadas utilizar O2 entre 60-100%. Para evitar la combustión y quemar
la vía aérea se deben emplear tubos endotráqueales especiales, metálicos y resistentes
(Xomed-Treace lasser- Shield II), debiendo impregnarse con solución fisiológica para
contrarrestar el calor que se produce, o bien se puede forrar el tubo endotráqueal con
papel aluminio.2,3,10,19,20
Anestesia total intravenosa (TIVA) por especialidad
E. Procedimientos especiales
Existen cirugías que merecen una atención especial; como es el caso de la resección de un
angiofibroma juvenil nasofaríngeo, o la disección radical de cuello, procedimientos de gran
envergadura que entrañan una pérdida de sangre, tanto por la velocidad exageradamente
rápida, como por el volumen considerable que pueden perder. La evaluación integral preo-
peratoria es necesaria, ya que además del monitoreo convencional, es necesario monitoreo
invasivo estrecho, para diuresis, CO2EF, presión venosa central (PVC), PAM, determinación
de gases sanguíneos arteriales y venosos. Tanto el control de la PAM como el CO2EF, son
de suma importancia para el manejo de la protección cerebral. Se requiere de 3 vías venosas
periféricas con catéter de grueso calibre (G14-16), colocar un catéter central de preferencia
por vía subclavia o yugular interno de doble lumen y cánular con un catéter calibre 20 en la
arteria radial previa prueba de Allen, para evaluar la circulación colateral de la mano. En el
manejo anestésico del paciente se debe hacer énfasis en técnicas coadyuvantes al ahorro
de sangre, como la hipotensión controlada transoperatoria, la hemodilución normovolémica,
la hemodilución hipervolémica y la protección cerebral, todas con la finalidad de disminuir la
pérdida de sangre, mantener la autorregulación cerebral y disminuir el daño secundario a la
respuesta inflamatoria sistémica.1,2,3,21,22
integral del manejo multimodal del dolor. La Sociedad Americana de Anestesiología (ASA)
creó guías para el manejo del binomio y desarrolla el concepto “Anestesia obstétrica” como
las actividades anestésicas realizadas durante el proceso de parto, de labor, cesárea, ayudar
a expulsar placenta retenida y ligadura de trompas postparto.1,2
Uno de los retos más importantes de nuestra especialidad, es cuando la anestesia neuroaxial
está contraindicada en la paciente embarazada como en hipotensión materna refractaria,
coagulopatía materna, anticoagulación, bacteremia materna no tratada, infección en el sitio
de punción, presión intracraneal aumentada por tumor craneal y rechazo de la paciente a
dicha técnica.3
El término de Anestesia General Balanceada (AGB) en obstetricia se reporta desde 1955, por
Cheeley pero en 1921 Gwathmey describe en pacientes en labor el uso de éter rectal, más
morfina con inyección hipodérmica y sulfato de magnesio intramuscular. El óxido nítrico es
importante mencionarlo ya que reporta propiedades analgésicas más que anestésicas y por
mucho tiempo fue usado como técnica para aliviar el dolor de parto.4 El decidir el manejo con
anestesia general en la paciente obstetra implica ciertas consideraciones clínicas que debe-
mos tomar en cuenta. La anestesia general en la paciente obstétrica es una técnica segura,
útil y más comúnmente se presenta en estados de urgencia, pero no por esto debemos de
hacer menos los principios básicos de protección en este grupo de pacientes.
La analgesia obstétrica sistémica se define como la aplicación de uno o varios fármacos por
una vía de acceso rápido a la circulación sistémica como es la endovenosa, con la finalidad
de suprimir el dolor durante el trabajo de parto. Esta técnica es la última opción para el con-
trol del dolor obstétrico ya que existe otras más seguras para el binomio materno fetal como
es la analgesia neuroaxial; cuando esta no puede utilizarse por existir contraindicaciones 73
absolutas, es preferible recurrir a esta analgesia sistémica que dejar a la paciente con dolor,
ya que produce efectos indeseables, importantes en el binomio y flujo uterino.5 Aunque no
debemos olvidar que ninguna técnica está libre de riesgos por lo tanto debemos contar con
un buen interrogatorio y exploración física siempre que sea posible para sustentar los riesgos
y beneficios inherentes a los procedimientos anestésico-quirúrgicos.
La anestesia general con nuevos fármacos debe ofrecer seguridad tanto para la madre como
para el recién nacido, en situaciones de un claro compromiso para ambos. Debemos con-
siderar que la madre es la que recibe los fármacos anestésicos, y dependiendo de la vía de
administración, el tiempo de exposición y las características físico químicas del fármaco,
este alcanzara niveles sanguíneos en la madre que al atravesar la placenta llegaran al feto
y dependerá primordialmente de los sistemas metabolizadores y excretores maternos para
poder eliminar la droga antes de que ocurra el alumbramiento. Podemos concluir que cual-
quier sustancia en concentración materna suficiente pasará al feto, alcanzando una fase
de aparente equilibrio entre la sangre fetal y materna, disminuirá progresivamente según la
rapidez del metabolismo materno del fármaco, la vía más importante de eliminación fetal del
fármaco se realiza por vía placentaria, la placenta no ofrece ninguna protección de los fárma-
cos (o sus metabolitos) sobre el feto.5
Desde la triada de Grey (inconciencia, arreflexia e inmovilidad), Los objetivos del estado anes-
tésico son obtener: Analgesia, Hipnosis, Evitar el movimiento como respuesta al estímulo
anestésico-quirúrgico, mantener el equilibrio del medio interno y facilitar la intervención del
cirujano. Para alcanzar el estado anestésico podemos utilizar varios fármacos y distintas
vías de administración: 1) Analgesia. Analgésicos opioides, anestésicos locales, agentes
adyuvantes ketamina, y AINES; 2) Hipnosis. Anestésicos generales inhalatorios, anestésicos
generales intravenosos, e hipnosedantes; 3) Bloqueadores Neuromusculares. Succinilco-
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74 Los estudios de Craft[9] donde se midieron las concentraciones maternas y fetales posterior
a la administración de fentanil en diferentes dosis, mostraron que es una droga segura para
brindar la analgesia con mínima repercusión fetal. Sin embargo, es importante mencionar
que la acumulación de la droga puede ocurrir tras dosis repetidas y prolongadas; recordando
el perfil farmacológico del fentanil. No así el remifentanil, opioide sintético único, debido a su
unión ester que lo hacen susceptible de ser hidrolizado por esterasas inespecíficas de la san-
gre y tejidos. El tiempo en alcanzar el equilibrio en el sitio de efecto es de 1.6 minutos, lo que
de la una rápida velocidad de inicio, su vida media sensible al contexto es de 3.2 minutos.
Lo que nos habla de que a pesar de una perfusión prolongada, el remifentanil decae rápi-
damente sin acumularse, siendo su tiempo de eliminación farmacológica de 5.4 minutos.5,10
El uso de remifentanil en anestesia obstétrica está indicado cuando la anestesia general se
prefiere frente a la anestesia regional, sobre todo para aquellas pacientes que se beneficien
de anestesia basada en opiáceos, como por ejemplo pacientes con eclampsia, enfermedad
cardíaca significativa, enfermedad neurológica y en las pacientes con alteración hepática
o renal. También parece justificado su uso tanto para analgesia como para anestesia, en
determinadas condiciones clínicas que contraindiquen técnicas regionales espinales.11,12
Remifentanil, como parte de una técnica de anestesia general para la realización de cesá-
reas urgentes, se ha empleado en una parturienta con enfermedad mixta de la válvula mitral,
asma y preclampsia,13 y en una parturienta con coartación aórtica14 y claro compromiso de la
función cardíaca asociándose con estabilidad hemodinámica maternal sin depresión respira-
toria significativa en el neonato e inmediata extubación postoperatoria sin incidencias.
tente, hemorragia masiva (hipovolemia), trauma y paro. 2) Fetales. Prolapso de alguna parte
fetal, compromiso de la circulación feto placentaria (sufrimiento fetal agudo) y lesión fetal. El
sufrimiento fetal, se define como “estado de hipoxia fetal progresiva que causa daño per-
manente al Sistema Nervioso Central” y los factores precipitantes se clasifican en 1) Fac-
tores maternos prenatales. Preeclampsia, hipertensión, diabetes, enfermedad cardiaca,
nefropatía, abuso de drogas, farmacoterapia, prematurez, posmadurez y obesidad. 2) Fac-
tores durante el parto. Presencia de meconio, problemas con el cordón umbilical, des-
prendimiento prematuro de placenta, placenta previa trabajo de parto prolongado, ruptura
de membranas y mal manejo de oxitócicos. 3) Otros. Presentación de nalgas, gestación
múltiple, antecedente de hipoxia fetal intrauterina.5
Circulación Fetal
Antes de entrar de lleno al paso transplacentario de los agentes anestésicos durante la anes-
tesia general, debemos recordar que existen algunas diferencias del feto en comparación
a la vida extrauterina: En el feto el órgano de intercambio gaseoso es la placenta y no los 75
pulmones, la circulación fetal consta de un sistema circulatorio umbilicoplacentario de baja
resistencia y gran flujo (50% GCF) y está encargado del intercambio gaseoso; un sistema cir-
culatorio pulmonar de alta resistencia y de bajo flujo (PCA); y un sistema circulatorio corporal
fetal de resistencia y flujo intermedios. Las principales diferencias con el adulto son que la cir-
culación pulmonar fetal presenta un flujo muy bajo, la existencia de shunts favorecen un flujo
preferencial de sangre oxigenada directamente hasta la aorta, evitando el paso a la circulación
pulmonar y el bajo contenido de oxígeno de la sangre fetal respecto a la del adulto.16
La placenta es órgano vascularizado, cuya red capilar dactiliforme no permite la mezcla entre
la sangre fetal y materna. Dicho órgano atiende las necesidades de respiración y excreción del
feto durante su desarrollo, tiene actividad metabólica y endócrina permitiendo el intercambio
de gases y sustancias (dicha permeabilidad de esta membrana es variable durante la gesta-
ción). Mal llamada “barrera placentaria” en lugar de membrana de intercambio, ya que cuenta
con una estructura compleja, formada por tejido trofoblástico, la estroma de las vellosidades
coriónicas y el endotelio de los capilares sanguíneos. Durante el tiempo que la sangre materna
“baña” las vellosidades, se produce el intercambio con la circulación fetal de gases, nutrien-
tes, productos metabólicos y otros productos (fármacos, bacterias, virus, etc.) La placenta
pesa alrededor de 500 g y recibe un flujo sanguíneo de 600 ml, teniendo una superficie de
contacto de 10 m2. La mayor permeabilidad placentaria a los fármacos se relacionada con su
peso molecular bajo (<500 D), la escasa unión a proteínas, alta liposolubilidad y grado bajo
de ionización.17 Entre los factores fetales que determinan la disponibilidad de un fármaco, se
encuentran pH fetal, distribución fetal, unión a proteínas plasmáticas fetales, captación tisular
fetal, eliminación de fármaco fetal (metabolismo hepático y eliminación renal).16
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La transferencia de sustancias a través de la placenta esta regida por la Ley de Fick, donde
Q= cantidad de sustancia perfundida, K= constante de difusión o permeabilidad de la sus-
tancia, S= área de intercambio, Cm y Cf = concentración materna y fetal, E= espesor de la
membrana.[17] Existen múltiples variables que determinan la transferencia placentaria: a)
concentración de la sustancia en sangre materna, flujo sanguíneo materno al espacio inter-
velloso, superficie de intercambio trofoblástico, propiedades físicas de la membrana de inter-
cambio y transporte activo; b) metabolismo de la propia sustancia por la placenta, superficie
de intercambio en la red capilar de la vellosidad, concentración de la sustancia en sangre
fetal, proteínas fijadoras o transportadoras de la sustancia en sangre M/F y flujo sanguíneo
fetal a los capilares de las vellosidades. [17]
Implicaciones Anestésicas
Por lo tanto, los efectos observados en neonato pueden ser variables: a) Directos. La acción
directa de la misma sustancia sobre el feto, después de atravesar la placenta. Puede afectar
el desarrollo fetal, la fisiología, la adaptación al parto o cesárea, las capacidades cognitivas y
conductuales tras el nacimiento; b) Indirectos. Ejercen su acción por alteración de la fisio-
logía materna, que puede afectar el estado fisiológica del feto.21
Ningún agente anestésico se ha probado que sea teratogénico exceptuando al N20 (de
los 0 a los 60 días de gestación).22 Todas las sustancias a las que se encuentra expuesta la
madre pueden tener un efecto potencial sobre el feto, las modificaciones farmacocinéticas y
farmacodinámicas se observan en los últimos meses de la gestación: El aumento del GC y
de la ventilación minuto: acelera la captación y la eliminación de los agentes administrados
por vía pulmonar. Algunas condiciones fisiológicas del embarazo alteran el Volumen de Distri- 77
bución (Vd) de las drogas anestésicas primordialmente como reflejo del incremento de 50%
en el volumen vascular (8 litros agua total) y de 3-4 kg de grasa al término del embarazo.22 La
función excretora renal se mantiene por incremento en la velocidad de la filtración glomeru-
lar. En los embarazos patológicos con hipoalbuminemia marcada o síndrome inflamatorio
los niveles de a1-glicoproteína ácida son mayores, condición que exacerba los efectos por
hipoalbuminemia incrementando la fracción libre de los fármacos ácidos débiles.
Para contestar dicho cuestionamiento debemos considerar lo siguiente: dosis fetal y dura-
ción de la exposición, ya que una exposición materna leve (por ejemplo un bolo IV de pro-
pofol), la dosis fetal está determinada por la transferencia placentaria, si la sustancia se
transfiere lentamente, lo más probable es que tenga poco efecto sobre el feto. Si la sus-
tancia es fácilmente difusible tiene mucho menos efecto sobre el feto que la madre, puesto
que el feto representa un compartimiento que se equilibra lentamente.17 mientras que una
exposición materna prolongada (por ejemplo 6 minutos después de la inducción inhalatoria
o solo mantenimiento de la AGB con sevofluorano); a una sustancia muy disufible nos lleva
a una exposición fetal similar a la materna, mientras que a una sustancia que atraviesa len-
tamente la placenta tiende a hacer persistir el gradiente transplacentario, y aunque exista
una rápida excreción de esta sustancia polar por los riñones fetales, ésta se acumula en el
líquido amniótico, y el feto cuando traga vuelve a introducirlo en su organismo.17 por lo que es
importante resaltar que la madre a traves de la placenta es el principal órgano destoxificador
y del feto y depende absolutamente del FS materno para poder lograrlo.
Índice de captación tisular del fármaco: Índice <1 señala captación tisular activa; Índice
>1 señala captación tisular finalizada y eliminación retrograda del fármaco hacia el compar-
78 timiento materno; Índice = 1 señala que se ha alcanzado el equilibrio entre los diferentes
compartimientos.
Agentes Inductores
Un inductor ideal en la paciente obstétrica debe cumplir con ciertas características: mante-
ner la presión arterial materna, gasto cardiaco y flujo sanguíneo uterino; minimizar depresión
fetal o neonatal y por ultimo asegurar hipnosis y amnesia materna.
Tiopental. Muestra una relación F/M 0.41-1, incremento en VME por aumento del VD,
no hay modificación del V1, Las Cp F/M se superponen rápidamente a cualquier dosis e
intervalo entre inyección y la extracción del feto, el pico de concentración en vena umbilical
(<1 min.) y las dosis maternas de 4 mg/kg no afectan al feto.5, 23,24
Propofol. Tiene una relación F/M 0.5-0.7, actualmente es el fármaco intravenoso más usado
en la anestesiología sin efectos en la contractilidad uterina (hemorragia), atenúa la respuesta
cardiovascular a la laringoscopia e intubación a comparación de tiopental. Produce induc-
ción y recuperación rápida de la anestesia, y baja incidencia de efectos adversos posto-
peratorios. Ofrece un inicio de acción rápido con condiciones estables para cirugía ase-
gurando una pronta recuperación y reflejos protectores, así como buena integridad de las
funciones cognoscitivas y motoras. Como inductor, en asociación a técnicas balanceadas o
intravenosas ofrece ventajas de recuperación más rápida, placentera con menos náusea y
vómito postoperatorio; adecuado control hemodinámica; disminución de la contaminación
por polución en quirófano. Comparado con tiopental, midazolam y etomidato han mostrando
emersión más rápida y sin empleo de agentes antídotos y mejorando la recuperación y los
efectos residuales.25
Anestesia total intravenosa (TIVA) por especialidad
El primer reporte de Propofol para Cesárea Electiva fue en 1989, comparando vs tiopental
(4.5 mg +/- 0.3 mg/kg) propofol (2.2 +/- 0.3 mg/kg) asociado a isofluorano-N20 donde el
Apgar, contractilidad uterina, flujo sanguíneo uterino, sangrado quirúrgico y recuperación de
la madre no fueron diferentes. Incluso se reportó mejor grado de orientación con propofol.31
Se ha encontrado que asociado a Succinilcolina produce bradicardia materna,32 también en
leche materna pero en concentraciones menores que la efectuada durante la transferencia
placentaria del propofol durante la inducción y mantenimiento. Con la TIVA de propofol el
despertar materno y los índices de comportamiento neonatal tienen valores altos, además se
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A pesar de que aun no se han desarrollado modelos TCI de fármacos anestésicos para
pacientes gestantes, por las consideraciones éticas (binomio feto-madre) y dificultades téc-
nicas (múltiples muestras sanguíneas arteriales y venosas) en la práctica nosotros hemos
empleado el modelo de Marsh para propofol en TIVA haciendo un ajuste al peso corregido
antes del embarazo, ya que este modelo no considera la talla como covariante y en los pocos
casos que llevamos hemos observado buenos resultados, iniciando TCI plasma con dianas
de 4 mcg/ml, aunado a bolo de fentanil 4mcg/kg o perfusión de remifentanil 0.2 mcg/kg/min
para analgesia materna adecuada y parálisis con cisatracurio o vecuronio a dosis correspon-
dientes para cesárea.
80 central inducida por la lesión y disminuye la hipersensibilidad al dolor por lo que hay una
disminución de dolor postoperatorio y reducción de requerimientos de opioides. Disminuye
necesidades analgésicas postoperatorias al administrarlo previo al estímulo.35 Este fármaco
produce una mínima depresión respiratoria incrementa la presión arterial en un 10 a 25%,
siendo la dosis usual de 1mg/kg con inicio de efecto rápido. La ketamina también es cono-
cida por sus efectos psicomiméticos que pueden reducirse con benzodiacepinas e hipnose-
dantes. La ketamina rápidamente cruza placenta y alcanza su concentración máxima en el
feto en aproximadamente de 90 a 120 segundos posterior a su administración.36
Por muchos años se satanizo el empleo de opioides en la paciente obstétrica, hasta. Hoy en
día contamos con un conocimiento más adecuado del perfil farmacocinético de los opioides
existentes (biofase, efecto pico, t1/2ke0, ke0, histéresis, vida media sensible al contexto,
vida media de distribución alfa y beta, vida media de eliminación gamma, entre otros) y
muchas pacientes requieren de analgesia efectiva para alivio del trabajo de parto o incluso
para analgesia en la anestesia general, aceptado en la última década.38,39,40
Un elemento básico para el uso de opioides es el perfil farmacocinético de estas drogas. Tras
el bolo intravenoso y a dosis equipotentes de alfentanil, remifentanil, fentanil y sufentanil, el
tiempo en el que la Cp alcanza su pico es diferente, si consideramos el tiempo de histeresis
(retardo) desfase que existe en tiempo en que se equilibren la Cp y la Ce, el tiempo de efecto
Anestesia total intravenosa (TIVA) por especialidad
máximo o pico es distinto siendo más precoz con alfentanil y remifentanil ya que se equilibran
primero con el sitio efector (V1 y Ve) antes que con el resto de los compartimientos (V2, V3)
que en promedio muestran un tiempo de efecto pico de 0.9 y 1.2 minutos respectivamente;
mientras que drogas como fentanil y sufentanil se equilibran lentamente con tiempos de
fecto pico de 3.6 y 4.8 minutos respectivamente, y es este tiempo el que debemos esparar
para que nuestro paciente muestre efectos de analgesia satisfactoria antes de recibir cual-
quier estimulo quirúrgico.42
Las siguientes son las concentraciones plasmáticas recomendadas por algunos autores para el
manejo de cirugía mayor y analgesia, con fentanilo y remifentanilo recordando que se requiere dar
una dosis inicial o dosis de carga, que está basada en la concentración plasmática deseada por
el volumen de distribución de la droga (Bolo=Cp x Vd), seguida de una dosis de mantenimiento
que se obtiene al multiplicar la dosis plasmática deseada entre el aclaramiento (Perfusión=CpxCl).
Para el fentanilo la concentración plasmática en cirugía estará entre 0.003 mcg/ml a 0.030 mcg/ml, y la
concentración plasmática analgésica estará entre 0.001- a 0.002 mcg/ml su volumen de distribu-
ción es de 600 ml/kg con un aclaramiento 13 ml/kg/min. Para el remifentanilo la concentración
plasmática en cirugía estará entre 0.001 mcg/ml a 0.020 mcg/ml, y la concentración plas-
mática analgésica estará entre 0.2- a 0.4 ng/ml, en este rubro es importante recordar que de 81
acuerdo a su rapidez de salida del sitio efector se debe dejar analgésico de preferencia un
opioide débil, para evitar una supresión aguda de opioide, su volumen de distribución es de
200 ml/kg con un aclaramiento 40 a 60 ml/kg/min.26,41 Además del comportamiento farma-
cocinético debemos de tomar en cuenta condiciones clínicas que pueden alterar los reque-
rimientos de los opioides como son la edad, la administración concomitante de otras drogas
como halogenados, hipnosedantes, agonistas alfa2, óxido nitroso, obesidad, etilismo, neu-
ropatías, hepatopatías, además de que debemos de tomar en cuentas las diferencias farma-
cocinéticas interindividuales, y de el mismo paciente en diferentes condiciones clínicas.
82 tes compartimientos (Vd y Cl) facilitaran la dosificación hipotética a cada paciente, pera alcan-
zar un efecto buscado como componente de la anestesia general intravenosa.
Los fármacos intravenosos se utilizan de dos formas, en bolos fraccionados con las des-
ventajas de las fluctuaciones en las concentraciones plasmáticas y en sitio efector con los
consecuentes picos y valles, fiel reflejo de inconsistencia en los efectos y la posibilidad de
acumulación; la otra forma de aplicación intravenosa es mediante bolo inicial seguido de una
infusión continua representados en los esquemas manuales (Esquemas BET). Esquemas
que se basan en los perfiles farmacocinéticos y farmacodinámicos de los agentes intrave-
nosos, se caracterizan por una dosis de carga calculada de acuerdo a Cp (mcg/ml) aproxi-
mada deseada, por él Vd (L/kg) aparente o inicial del fármaco (volumen de distribución de
efecto pico o máximo), lo que da como resultado la clásica dosis “bolo” por kilogramo de
peso, posteriormente se calcula la dosis de infusión para el mantenimiento de la anestesia
tomando como base la Cp (mcg/ml) deseada por el Cl (ml/kg/minuto) que sirve para calcular
la cantidad de fármaco que debe administrarse mediante una infusión continua, para alcan-
zar y mantener un nivel plasmático estable del fármaco durante el tiempo requerido evitando
las oscilaciones y la acumulación, sin olvidar el contexto sensible de vida media, el aclara-
miento y la vida media de eliminación para facilitar la comprensión del perfil farmacocinético
de cada droga.45
timentos, si sumamos a esto, que por la disminución proteíca, la cantidad de fracción libre
de fármaco será mayor, entonces la respuesta a la pregunta anterior es: que no se deberá
administrar mayores dosis de fármacos sino se deberán ajustar las dosis de los mismos para
evitar la posibilidad de toxicidad.
Los sistemas de perfusión asistidos por computadoras TCI (infusión controlada por objetivo)
se basan en modelos farmacocinéticos hipotéticos, proporcionando de forma continua de
los agentes intravenosos con una mayor precisión y eficacia, por lo que él médico solo debe
seleccionar la edad, peso del paciente, el fármaco a utilizar, la concentración plasmática
deseada o la tasa de infusión para el mantenimiento de la hipnosis, analgesia y bloqueo
neuromuscular en rangos de mg/kg/h ó mcg/kg/min, incluso algunos sistemas computa-
rizados aproximan la concentración tanto plasmática como en sitio efector, con lo que se
reducen las fluctuaciones en biofase evitando la acumulación y facilitando el recobro de los
efectos farmacológicos, situación que reduce los costos.47 Los sistemas más recientes TCI
se dividen en “asa abierta” y “asa cerrada” que junto con el monitoreo estrecho del efecto
farmacológico, permiten al médico realizar ajustes en la concentración deseada del fármaco,
tanto en el plasma como en biofase, con lo que el rango de seguridad es elevado, mientras
disminuye la posibilidad de toxicidad.48 De esta forma la dosificación del fármaco depende
de la concentración alcanzada en la biofase y el efecto observado, más que de la dosis por
kilo de peso. Se pueden obtener modelos farmacocinéticos en programas computariza-
dos como STANPUMP, STELPUMP, RUGLOOP, STANGRAF vía Internet ([Link]-
[Link].) que mediante interfaces pueden conectarse a una bomba de infusión. No
obstante, debemos recordar que existen múltiples factores que influencian la respuesta a un
fármaco, como son las propiedades físico-químicas, la dosis y vía de aplicación, la edad, el
estado físico (estado nutricional y gasto cardiaco), las enfermedades coexistentes, la posible
interacción con fármacos previos, el polimorfismo genético, diferencias étnicas y la coexis- 83
tencia durante el procedimiento anestésico-quirúrgico, la respuesta metabólica, la respuesta
inflamatoria sistémica, un recambio brusco de volumen e hipotermia entre otras., sin descar-
tar la variabilidad interindividual de los pacientes.
Conclusiones
La práctica anestésica moderna genera experiencia que aunada a la investigación continua
hace que la ciencia de la anestesiología sea una rama de la medicina que dia a dia se supera
y genera grandes expectativas para la medicina del futuro. Por lo que debe hacerse énfasis
en conocer los objetivos terapéuticos de la anestesia intravenosa, los perfiles farmacológi-
cos de las drogas empleadas, los sistemas de administración de las mismas, la importancia
del monitoreo del efecto farmacológico obtenido tanto para la hipnosis, la relajación mus-
cular y la analgesia en forma individual para cada paciente, siempre en relación directa a
los estímulos nociceptivos propios de la respuesta metabólica secundaria al procedimiento
quirúrgico, sin descuidar la duración de los mismos para facilitar la emersión de la aneste-
sia con mínimos efectos colaterales. En conclusión la anestesia regional (epidural y espinal)
es la más empleada en el mundo para atender las necesidades analgésicas de la paciente
gestante por su eficacia y seguridad amen de sus riesgos inherentes. La anestesia general
en sus diferentes variantes se utiliza con menor frecuencia, sin embargo, es administrada
en pacientes obstétricas en momentos críticos cada vez con mayor frecuencia, a pesar de
los riesgos inherentes de intubación difícil y broncoaspiración. En la actualidad la anestesia
general (estabilidad hemodinámica y pocos efectos deletéreos) intravenosa o balanceada
con agentes que poseen perfiles farmacocinéticos de vidas medias cortas y rápida recupera-
ción ofrecen una buena alternativa en el binomio feto-madre, el monitoreo debe encaminarse
a la vigilancia materna (ventilación, hemodinamia) sin descuidar la perfusión placentaria ya
que es un parámetro que nos avisa de las probables condiciones del feto.
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Dr. Héctor Santillán Paredes • Dra. Carmen Yandira Vianna da Silva Rodríguez
Dr. Pedro García Chávez • Dr. Julio César Nuñez Ponce
84 Etomidato
Midazolam
0.25 - 0.3
0.2 - 0.3
Propofol 1.5 - 2.5
Alfentanil 0.01- 0.30
Fentanil 0.003 - 0.005
es larga y pueden clasificarse como extraoculares o intraoculares. Por lo tanto, las conside-
raciones anestésicas en ambos casos son diferentes: con procedimientos intraoculares, la
acinesia profunda (relajación de los músculos rectos) y un meticuloso control de la presión
intraocular (PIO) son imprescindibles; mientras que con la cirugía extraocular, la importan-
cia de la PIO se desvanece, siendo la primordial preocupación la presentación del reflejo
oculocardiaco (ROC).1,2 Es indispensanble que el médico anestesiólogo conozca en forma
adecuada la anatomía y fisiología del globo ocular y de la órbita, además de las patologias
de base que requieren de una intervención quirurgica sin descuidar las implicaciones anesté-
sicas sobre la fisiología del ojo (control de la PIO), los efectos de la cirugía sobre la fisiología
del paciente (reflejos oculocardíaco, oculogástrico, oculorrespiratorio y reflejo oculodepre-
sor), y los efectos de la farmacología oftalmológica sobre la fisiología humana: beta bloqueo,
hipovolemia, hipokalemia; así como el conocimiento de los diferentes procedimientos quirúr-
gicos, independientemente de que en caso de que se administre una anestesia general, la
emersión deberá ser suave, ser certero en el manejo de la náusea y vómito postoperatorios,
situaciones que si bien mejoran el confort del paciente, ayudarán a reducir las complicacio-
nes y tener un mejor pronóstico oftalmológico.2
B. Anatomía ocular
A manera de repaso revisaremos las estructuras anatómicas del ojo: La pared del ojo está
formada por tres túnicas que rodean e incluyen a los componentes ópticos. Las tres túnicas
son: la fibrosa, la vascular y la nerviosa. La capa externa o fibrosa: formada por la cornea y la
esclerótica. La córnea, es el tejido transparente que representa el límite anterior del ojo, es la
primera y más poderosa lente del globo ocular, y permite, junto al cristalino, la producción de
una imagen nítida a nivel de los fotorreceptores de la retina, siendo uno de los tejidos que se
regenera más rápidamente (erosión puntual puede recuperarse en tres horas y una erosión 85
más profunda en pocos días), su reparación siempre es completa y sin secuelas (opacida-
des), por lo que el grado de hidratación también contribuye a la transparencia. Alrededor de
la córnea se sitúa el denominado limbo esclerocorneano, desde donde se extiende la escle-
rótica (abordaje quirúrgico para determinadas técnicas). La esclerótica es una membrana
fibrosa de color blanco opaco, muy resistente que protege los tejidos intraoculares, soporta
la tensión de los músculos intraoculares y contribuye a mantener la forma y tono ocular. De la
parte posterior de la esclerótica sale el nervio óptico, formado por las fibras nerviosas de las
células ganglionares de la retina. Se continúa con la córnea por delante y con la duramadre
del nervio óptico por su parte posterior. La capa media o úvea: Es la capa vascular o nutricia
del ojo, formada por tres estructuras que, de adelante hacia atrás, son el iris, el cuerpo ciliar
(parte anterior) y la coroides (parte posterior). El iris constituye la porción más anterior de la
capa vascular del ojo y tiene aspecto de un disco ubicado por delante del cristalino y por
detrás de la córnea, con un orificio central: la pupila, la cual puede sufrir modificaciones en
su tamaño, a causa de dos músculos lisos de disposición circular, el dilatador de la pupila
y el esfínter pupilar. Actúa como un diafragma que regula la entrada de luz hacia la cámara
posterior del ojo ya sea mediante dilatación de la pupila (midriasis, por la cadena simpática
cervical) o, a la inversa, por disminución de su diámetro (miosis, por el III par craneal o motor
ocular común). El cuerpo ciliar forma parte de la úvea; es la continuación anterior de la coroi-
des y está formado por proyecciones anteriores de la coroides y la retina, desempeñando
un papel importante en la acomodación, la nutrición del segmento anterior y la secreción
de humor acuoso. Todo el volumen se reemplaza aproximadamente en unos 100 minutos y
arrastra los detritus metabólicos. El coroides es una capa vascular que se extiende por toda
la parte posterior del globo ocular, entre la esclerótica y la retina, constituida por una red
compleja de vasos sanguíneos, imprescindibles para la nutrición. La retina es la capa más
interna del globo ocular, de origen neurosensorial donde se inicia el proceso de la visión,
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siendo la parte especializada del sistema nervioso destinada a recoger, elaborar y transmitir
las sensaciones visuales. Es una delgada capa parcialmente transparente que tapiza la cara
interna de la coroides y limita su superficie interna con el vítreo. En su parte central y poste-
rior, se distinguen mácula y papila del nervio óptico. Contiene la arteria y vena centrales de la
retina. La mácula es la parte central de la retina. Se sitúa en el eje visual, donde se encuentra
la mayor concentración de conos y la mejor discriminación de la forma y del color. Tiene un
tamaño similar al del disco óptico y se encuentra en la zona temporal, a unos dos diámetros
de éste. En esta zona no hay vasos y su nutrición depende de la coroides. El ojo está dividido
en un compartimiento anterior y otro posterior por el cristalino, el ligamento suspensorio y los
procesos ciliares. El compartimiento anterior está dividido en la cámara anterior y la cámara
posterior por el cristalino. La cámara posterior es el lugar por donde se secreta el humor
acuoso. Se comunica con la cámara anterior por la pupila. La cámara anterior es el lugar
donde el humor acuoso es reabsorbido y regresado a la circulación. En algunos procesos
inflamatorios, pueden obstruirse los espacios de drenaje ocasionando un aumento de la
presión intraocular por aumento de la cantidad de humor acuoso, denominado glaucoma.1,2
El compartimiento posterior corresponde al cuerpo vítreo o humor vítreo que ocupa todo el
espacio entre el cristalino y la retina. Los medios transparentes compuestos por tres cáma-
ras rellenas de líquidos: la cámara anterior (entre la cornea y el iris), la cámara posterior (entre
el iris, los ligamento que sujetan el cristalino y el propio cristalino) y la cámara Vítrea (entre el
cristalino y la retina). Las dos primeras cámaras están rellanas con humor acuoso que con-
tribuye a dar nutrición a la cornea, mientras que la cámara vítrea está rellena con un fluido
más viscoso, el humor vítreo. El cristalino es un lente biconvexo, avascular, transparente e
incoloro. Las proteínas que lo integran son solubles a temprana edad, se van transformando
en insolubles en el adulto, lo que le resta elasticidad y transparencia provocando opacidad
Para este tipo de cirugía se necesitan tres requisitos principales; la acinesia, la analgesia
y mantener la presión ocular, haciendo mayor énfasis en mantener la analgesia, pudiendo
lograrlo con diferentes técnicas anestésicas como la anestesia local, regional retrobulbar, o
la anestesia general; Las técnicas de anestesia general dependerán del tipo de la cirugía, de
Anestesia total intravenosa (TIVA) por especialidad
la habilidad del cirujano, de la duración del procedimiento, que muchas veces es el reflejo
de los dos factores antes mencionados y del estado físico del paciente. Dos condiciones
son importantes tomar en cuenta para la práctica de la anestesia en la cirugía oftálmica; la
regulación de la presión intraocular y la presencia del reflejo oculocardiaco, situaciones que
pueden ser catastróficas en caso de no ser tratadas en forma oportuna y adecuada. La
presión intraocular (PIO) se define como la presión que ejerce el contenido del globo ocular
sobre sus paredes. La PIO normal oscila entre 10 y 20 mmHg, con fluctuaciones diurnas de
2 a 3 mmHg. Este valor de PIO mantiene la forma del globo y las propiedades ópticas de las
superficies de refracción. Un aumento permanente de la PIO, como ocurre en el glaucoma,
compromete la visión al provocar una isquemia del nervio óptico. Para medir la PIO se utili-
zan diversas técnicas, siendo la más corriente la tonometría de aplanamiento (tonómetro de
Goldmann o de Perkins). La PIO depende de tres factores: 1) el volumen y la compliancia de
las estructuras intraoculares líquidas, fundamentalmente el humor acuoso, el cuerpo vítreo y
el volumen sanguíneo coroideo; 2) la compliancia de la esclerótica; y 3) la presión extrínseca
ejercida sobre las paredes del globo por los músculos oculares y el orbicular de los párpa-
dos. En condiciones fisiológicas, la regulación de la PIO depende fundamentalmente del
humor acuoso y su circulación.1,2,4
Los objetivos de la anestesia general son una intubación suave, una PIO estable, evitar la
aparición de reflejos oculocardiacos intensos, un campo inmóvil y un despertar también
suave. Estos objetivos pueden cumplirse con la anestesia inhalatoria, una anestesia con
opioides equilibrada, o bien con fármacos intravenosos, con o sin relajantes musculares.
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A pesar de que algunos procedimientos oftalmológicos pueden realizarse con anestesia locorRe-
gional, un gran número de ellos requieren de anestesia general, en este apartado haremos
mención principalmente de la Anestesia Total Intravenosa (TIVA) para cirugía oftalmológica ana-
lizando sus ventajas y desventajas en relación con la Anestesia General Balanceada (AGB).4,6
Mientras que la principal desventaja es la de contar con una vía venosa permeable para la
inducción anestésica, situación que se vuelve complicada en el paciente pediátrico (por lo
que muchos clínicos prefieren la inducción inhalatoria con halogenados aunque esto impli-
que la polución ambiental per se), además que el anestesiólogo debe permanecer pendiente
de las perfusiones de agentes anestésicos y del correcto funcionamiento de los dispositivos
de administración empleados, lo que obliga a tener un excelente conocimiento del perfil far-
macocinético y farmacodinámico de los fármacos elegidos, además del dolor en el sitio de
aplicación que ocasiona este fármaco durante su administración.
En la TIVA los componentes del estado anestésico: analgesia, hipnosis, amnesia, protección
La mascarilla laríngea (ML) se puede usar para la cirugía oftalmológica y se puede asociar a
menos tos en el despertar. Debido a la inaccesibilidad de la vía respiratoria durante la ciru-
gía, y al riesgo de laringoespasmo o aspiración, la ML debería utilizarse sólo por parte de
anestesiólogos muy experimentados con la técnica. Puede ser más adecuada para la ciru-
gía extraocular.6 Se ha comparado la concentración plasmática de propofol con TCI para
colocación de mascarilla laríngea siendo de 2.6 mcg/ml y para la intubación orotráqueal
3.5-4 mcg/ml por la sinergia con opioides y bloqueadores neueromusculares utilizados para
intubación orotráqueal, ya que no es el mismo estimulo nociceptivo sobre la vía aérea el
colocar una mascarilla laríngea que el colocar un tubo endotráqueal.9
Las técnicas de anestesia general dependerán del tipo de la cirugía, de la habilidad del
cirujano, la duración del procedimiento planeado y primordialmente del estado físico del
paciente.8 Las indicaciones para la anestesia general en oftalmología incluyen: a) Falta de
cooperación del paciente con la vigilancia anestésica monitorizada (MAC); por ejemplo los
niños, adultos con discapacidad mental o déficits psicológicos, temblores o incapacidad al
decúbito supino; b) cuando el cirujano requiere acinesia ocular completa; c) procedimiento
de larga duración (> 3-4 horas); d) el campo quirúrgico no se cubre con la anestesia regional,
local o tópica (por ejemplo un globo grande miope, coagulopatía); e) Inyección intravascular
o Intratecal de anestésico local; f) Preferencia del cirujano o del paciente.8
Anestesia total intravenosa (TIVA) por especialidad
Los objetivos del manejo anestésico en cirugía oftalmológica son varios. La mayoría de los
pacientes en la cirugía del ojo son menores de 10 años de edad o mayores de 55 años. En
los niños, las operaciones de los anexos oculares, incluyendo la reparación del aparato
lagrimal y el ajuste de músculos extraoculares, son comunes. Sin embargo, la cirugía
del segmento anterior, como extracción de cataratas, glaucoma, procedimientos y la
reparación del trauma, definitivamente no son limitados a la población adulta. Tampoco
la cirugía del segmento posterior como la cirugía escleral y vitrectomía son exclusivas de
pacientes geriátricos.10
Los suplementos de analgesia son utilizados con frecuencia para intensificar la analgesia
y mejorar el confort del paciente durante procedimientos realizados bajo anestesia local o 89
locorregional y sedación o sedoanalgesia en pacientes aprensivos. El uso de dexmedetomi-
dina en bolo de 1 mcg/kg en perfusión para diez minutos seguido de una tasa de perfusión
de 0.2-0.7 mcg/kg/h para intensificar la analgesia sin repercusión en la esfera ventilatoria con
un grado de sedación vigil es muy popular ahora por su efecto de reducir la PIO, aunque
debemos tener presente su propiedad intrínseca de producir hipotensión y bradicardia que
pueden exacerbarse en presencia del ROC.12,13
El uso coadyuvante de ketamina durante la sedación con propofol proporciona analgesia sig-
nificativa y reduce al mínimo la necesidad de suplementos de opiáceos. La combinación de
propofol (9,4 mg/ml) y ketamina (0,94-1,88 mg/ml) proporciona sedación/analgesia efectivas
durante la anestesia local monitorizada.14 Aunque la ketamina a dosis bajas produce cierto
efecto analgésico residual, debemos recordar que es un anestésico intravenoso que incre-
menta la PIO por lo cual en los casos que exista aumento de esta, lo mejor es no utilizarlo.
En la anestesia general con TIVA al igual que en la AGB, la extubación se debe realizar antes
que se presente la tos. La administración de la lidocaína intravenosa, 1.5 a 2 mg/kg, antes
del extubación es útil para prevenir la tos ya que provoca cierto grado de analgesia previo al
retiro del tubo endotráqueal.15
Si se considera que el paciente tiene un alto riesgo de presentar náusea y vómito posto-
peratorio la terapia antiemética multimodal profiláctica se puede utilizar conjuntamente con
anestesia intravenosa total empleando propofol.16
La ansiolisis como ya mencionamos la podemos lograr con Midazolam a las dosis ya reco-
mendadas, Los hipnosedantes mas empleados en la inducción anestésica han sido: 1) tio-
pental en pacientes hemodinámicamente estables de 4-5 mg/kg que tiene un tiempo de
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acción rápido y reduce la PIO, sin embargo, provoca liberación de histamina con la con-
secuente hipotensión arterial, es cardiodepresor directo en presencia de hipoalbuminemia,
hipovolemia o insuficiencia cardiaca, también provoca emesis e hiperalgesia por lo actual-
mente está en desuso;17 2) propofol en pacientes estables hemodinámicamente, por las
múltiples ventajas ya conocidas en el caso de cirugías de corta duración y procedimiento
ambulatorios como lo son la cirugía oftálmica, la dosis de carga se reduce 30-40% en el caso
de paciente senil de 1.5 a 2 mg/kg; y en el paciente pediátrico la dosis va desde 3-5 mg/kg,
esto debido a los volúmenes y compartimentos diferentes a los del paciente adulto mayor.
El tiempo de latencia es de 45-60 segundos. Después de la administración IV disminuye la
concentración plasmática (Cp) por la distribución compartamental, su perfil está basado en
un modelo tricompartamental teniendo fijación en proteínas mayor de 95%. Teniendo una
primera fase de distribución rápida (2-4 minutos); una segunda fase eliminación metabólica
(30-60 minutos); y una tercera fase redistribución lenta (6-10 horas).16,17 El etomidato 200-
300 mcg/kg es una alternativa en pacientes con compromiso hemodinámico (insuficiencia
cardiaca) tiene un inicio rápido de acción y condiciones estables para cirugía asegurando
una pronto recuperación y reflejos protectores, así como en las funciones cognoscitivas y
motoras, aunque favorece la emesis y la supresión esteroidea endógena, obligando al clínico
a tomar medidas correctivas.17
90 parecen ser más sensibles al propofol que los adultos, esto sugiere que los mayores requeri-
mientos descritos en niños serían atribuibles a diferencias farmacocinéticas con los adultos.17
El uso de un bloqueador neuromuscular debe ser de acuerdo a las necesidades del paciente
pudiendo ser vecuronio 80-100 mcg/kg o cisatracurio 100 mcg/kg y en casos emergentes
en los que es imprescindible la instrumentación de la vía aérea (intubación endotráqueal al
minuto) rocuronio 600 mcg/kg o en su defecto succinilcolina 1-2 mg/kg, a pesar de que
provoca aumento de la PIO, el control de la vía aérea es vital. Es aconsejable medir la función
neuromuscular durante el transoperatorio para reducir la parálisis residual que se ve incre-
mentada con la hipotermia en los extremos de la vida. Debe sujetarse firmemente el tubo
endotráqueal ya que puede sobrevenir un extubación incidental o accidental durante el tran-
soperatorio ya que compartimos tanto la vía aérea como el campo quirúrgico con el cirujano
y requerirse de una reintubación tráqueal de urgencia.8,17
Shao-hua y cols; en un estudio compararon tres grupos de pacientes a los cuales se les
brindo anestesia general endovenosa empleando el sistema TCI en el cual evaluaron las res-
puestas cardiovascular del paciente, el estado de hipnosis en pacientes adultos con sistema
BIS durante la inducción de la anestesia y el momento de la laringoscopia; en el grupo S1
recibido propofol con objetivo de concentración plasmática (Cp) de 4.0 mg/ml, grupo S2
propofol recibió con una Cp inicial de 2.0 mg / ml que se elevó a 4.0 mg/ml 3 minutos más
tarde, el grupo S3 recibieron un esquema de infusión de 3 pasos; a partir de una Cp de
2.0 mg/ml que se incrementó en intervalos de tiempo de 1 mg/ml hasta un objetivo de con-
centración de 4.0 mg/ml el intervalo entre las dos etapas fue de 3 minutos. Como analgésico
opioide usaron remifentanilo (Ce) de 4.0 ng/ml) y rocuronio 0.9 mg/kg. La intubación tráqueal
se inició 2 minutos después de la administración de rocuronio. Antes de la intubación la
concentración en sitio efector (Ce) de propofol fue (2.8 ± 0.2) g/ml, (2.8 ± 0.3) g/ml, (2.7 ±
0.3) g/ml, y los valores de BIS fue de 48 ± 7, 51 ± 7 y 47 ± 5 en los grupos S1, S2 y S3. La
presión arterial sistólica (PAS) antes de la intubación fue significativamente menor en el grupo 91
S1 que en los grupos de S2 y S3, la PAS y la FC después de la intubación en los tres grupos
se incrementaron significativamente en comparación con los valores pre-intubación, pero no
se exceden los valores de referencia. Concluyendo que durante la inducción con TCI, y Ce
de propofol de (1.9 ± 0.3) mg/ml puede hacer que los pacientes ancianos pierdan el estado
de alerta.
Cuando remifentanilo con un Ce de 4,0 ng / ml, se añade un Ce de propofol con (2.8 ± 0.3) g/ml es
adecuado para la intubación; la Ce de propofol tiene una estrecha correlación con los valores
de BIS. Además, con perfusión por TCI y técnica de dos pasos, parece ser un método
más adecuado de inducción de la anestesia general en pacientes de edad avanzada, en
comparación con la técnica sin pasos en TCI. Siendo que la cirugía ocular se realiza princi-
palmente en los extremos de la vida.19
Tal vez la combinación más popular en TIVA, es propofol con un opioide como fentanil,
alfentanil o remifentanil. Para los procedimientos de rutina, remifentanil 1 mcg/kg en 30 a 90
segundos para evitar el tórax leñoso, más propofol 100 mg (10 ml) relación 1:1000 útil para
el mantenimiento de la anestesia general, esta mezcla es infundida a una dosis de 0.10-0.25
mcg/kg/min de remifentanil y 100-200 mcg/kg/min de propofol. Para cirugía de estrabismo
en pacientes pediátricos, comparando isoflorano-alfentanil contra propofol- remifentanil. Por
los efectos sinérgicos de estos medicamentos, la dosificación es disminuida gradualmente
para procedimientos que duran más de 45-60 minutos, teniendo en cuenta que tras una
hora de infusión de propofol el tiempo en el despertar o recuperar el estado de conciencia
será alrededor de 10-15 min. Mientras que para remifentanil la acumulación no es problema
por ser insensible al contexto aun en perfusiones prolongadas, lo que si debemos enfatizar
es la analgesia multimodal efectiva cuando menos 30 a 45 minutos antes de suspender
la perfusión de remifentanil para evitar cualquier estímulo simpático adrenérgico que com-
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prometa la emersión suave.20 Cuando utilicemos el fentanil en perfusión a dosis que van
desde 0.03-0.08 mcg/kg/min para cirugía oftálmica, la cual implica un estímulo doloroso tan
importante como lo es la cirugía abdominal u ortopédica, debemos considerar la cinética
de este fármaco, su unión a proteínas y la posibilidad de acumulo y retardo en el despertar
cuando se infundio por tiempos prolongados (más de 2 h). El paciente debe también ser
preparado emocionalmente para el período de la recuperación, cuando puede despertar
con uno o ambos ojos cerrados por los vendajes. Esto es importante no sólo para prevenir
miedo y ansiedad sino también para prevenir los golpes en el sitio quirúrgico. La prevención
de las náuseas y el vómito postoperatorio es fundamental en este tipo de pacientes, además
recordar que la cirugía ocular es de los procedimientos quirúrgicos que con mayor facilidad
desarrollan la presencia de la náusea y vómito posoperatorio. Debemos evitar el esfuerzo
del estado nauseoso que condicionaría aumento de la presión intraocular y posibles compli-
caciones en la cirugía realizada. Para la profilaxis antiemética, la combinación más rentable
consiste en administrar dosis bajas de droperidol (0.5-1 mg) y dexametasona (4-8 mg). Los
pacientes ambulatorios con alto riesgo de náusea y vómito postoperatorio (NVPO) como es
el caso, pueden ser beneficiados con la adición de antagonistas 5HT3 como ondansetrón,
dolasatrón, granisetrón.21,22
92
IV. Anestesia total intravenosa
en neurocirugía
A. Introducción
Los efectos de los agentes anestésicos sobre el SNC siempre ha sido motivo de controver-
sia e inspiración para la ciencia anestésica, en búsqueda continua de drogas con perfiles
farmacocinéticos y farmacodinámicos específicos, con efectos cortos y predecibles, esca-
sos efectos colaterales, favorecidos por el desarrollo de tecnologías modernas y dispositi-
vos asistidos por computadora para la administración de fármacos controlados por objetivo
(TCI), que brinden concentraciones plasmáticas (Cp) y en sitio efector (Ce) adecuadas para
mantener los objetivos del estado anestésico (analgesia, sedación, hipnosis, boqueo neu-
romuscular, protección neurovegetativa y reducción de la respuesta simpaticoadrenérgica)
además de mantener el equilibrio del medio interno (homesotasis), así como proveer un
campo quirúrgico inmóvil y exangüe, acorde a las necesidades de cada paciente, situa-
ción compleja si consideramos la diversidad de patologías neuroquirúrgicas existentes y la
necesidad de someterlos al estado, para tratar de aliviar sus sufrimientos, así que cualquier
intento por aumentar la seguridad y optimizar los recursos en la salud, siempre es bien reci-
bido, situación que se ha visto reflejada a nivel mundial con el desarrollo de la Anestesia Total
Intravenosa (TIVA) en décadas recientes.
En la historia de la anestesiología, existen reportes sobre los efectos de sustancias con pro-
piedades anestésicas en la función cerebral y su repercusión sobre la presión intracraneal
(PIC), flujo sanguíneo cerebral (FSC) y gasto metabólico cerebral (GMC), posteriormente hubo
un auge con los anestésicos inhalados (AGI) como agentes únicos con resultados inadecua-
Anestesia total intravenosa (TIVA) por especialidad
dos sobre la fisiología cerebral, continuando hasta nuestros días con técnicas balanceadas
(AGB), siendo de uso común, a pesar de saber que incrementan la PIC y FSC descar-
tándolos como ideales en nuroanestesia, tema controversial para algunos clínicos; desde
hace unas décadas sabemos que la mayoría de agentes intravenosos reducen el FSC, la
PIC y el GMC, dando lugar al efecto protector cerebral, mejorando la función y resultados.
Los diferentes fármacos empleados en anestesia general (barbitúricos, propofol, etomidato,
opioides y halogenados) tienen diferentes efectos en la función global y regional del cerebro;
en general las drogas intravenosas disminuyen el FSC y GMC excepto la ketamina; mientras
que los agentes inhalatorios son vasodilatadores potentes e incrementan la PIC. Los factores
que protegen el equilibrio entre FSC, volumen sanguíneo cerebral (VSC) y la PIC son: PaCO2,
PaO2, Autorregulación cerebral, Flujo y Metabolismo cerebral y el control del sistema nervio-
sos autónomo (SNA).1
Las bases fisiológicas son extensas y no es el objetivo en el presente trabajo por lo que
haremos solo un repaso. La glucosa es la principal fuente de energía, con niveles adecuados
de oxígeno (O2) se metaboliza a piruvato a través de la glicolisis aerobia, generando ATP a
partir de ADP y fosfatos inorgánicos, formando NADH de NAD, obteniendo 38 moléculas de
ATP por cada molécula de glucosa metabolizada. En ausencia de O2, la glicólisis se produce
por vía anaerobia; dando lugar a la conversión de piruvato a lactato regenerador de NAD,
producción de H+, disminuyendo el pH intracelular, formando 2 moléculas de ATP por cada
molécula de glucosa metabolizada, cantidad insuficiente para las necesidades energéticas
del cerebro (bombeo iónico a través de las membranas celulares, metabolismo de proteínas,
lípidos, carbohidratos y otras moléculas, transporte de moléculas dentro de la célula). El con-
sumo de O2 cerebral en el adulto es de 3.5 ml/100 g tejido cerebral/min, es mayor en niños
y cerca del doble en los neonatos. El consumo de glucosa por el cerebro (tasa metabólica
cerebral) está en un rango de 3.5-5.5mg por cada 100 g de tejido/min con más de 90% de 93
consumo aeróbico. El cerebro representa un 2% del peso corporal, recibe un 15% del gasto
cardiaco. El FSC es de 50 ml/100 g/min, sustancia gris 80 ml/100 g/min y sustancia blanca
20 ml/100 g/min, aunque depende de la actividad metabólica local. El flujo sanguíneo espi-
nal medio es similar en magnitud al FSC medio, con un flujo sanguíneo lumbar mayor que el
cervical y éste a su vez mayor que el torácico. Se ha demostrado una disminución de 50% de
la demanda metabólica de O2 por cada 10 ºC que disminuye la temperatura corporal. Existe
una relación estrecha entre el metabolismo y el flujo, en donde al incrementarse la actividad
metabólica de un área del cerebro aparece un aumento del flujo sanguíneo concomitante,
por mecanismos no bien conocidos, aunque un incremento del K+ como H+ en el líquido
extracelular alrededor de las arteriolas genera dilatación y aumento del flujo. Otras sustan-
cias pueden mediar esta relación son: Ca++, adenosina y eicosanoides (prostaglandinas y
tromboxanos).1 El aumento de CO2 causa vasodilatación y aumenta el FSC. Estos cambios
son transitorios y el flujo regresa a la normalidad en 6 a 8 horas, aunque se mantenga alte-
rados los niveles de CO2. Estos efectos están relacionados con la concentración de H+ en
el líquido extracelular. El FSC se modifica también por el O2 y el pH. El incremento de PaO2
sobre 100 mmHg disminuye el FSC y la inhalación de 80-100% de O2 puede disminuir el FSC
en 10%. Con la alcalemia (pH >7.45) se puede reducir ligeramente el FSC y con la acidemia
(pH <7.35) puede incrementarse discretamente. El FSC y espinal se autorregula respecto a
los cambios de presión, permitiendo que en éstas áreas se mantenga un FSC constante en
un amplio rango de presiones, Los límites de autoregulación cerebral y espinal en individuos
normotensos son iguales, oscilando el límite inferior 50-60 mmHg y el superior 140-160
mmHg de la PAM (fenómeno causado por la respuesta miogénica de las arteriolas, debido
a su habilidad de lograr constriccoón en respuesta a una presión de distensión elevada) y
aparece de 1 a 3 minutos. Cuando la PAM disminuye de 50-60 mmHg el flujo sanguíneo
se hace pasivo y a 40 mmHg ocurren síntomas ligeros de isquemia cerebral. Incrementos
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de 140-160 mmHg en PAM, afectan la BHE y ocurre edema cerebral. Pacientes hiperten-
sos (PAM de 70-60 mmHg) puede causar isquemia cerebral, retardando el despertar de la
anestesia. El fenómeno de autorregulación puede ser abolido por trauma, hipoxia y ciertos
anestésicos y/o coadyuvantes de la anestesia situación que debemos considerar.2 La vas-
culatura cerebral está regulada por factores neurogénicos que influyen en los grandes vasos
cerebrales y juegan un papel menor en la regulación local. La inervación incluye los sistemas
colinérgicos, adrenérgicos y serotoninérgicos. La activación simpática lleva un incremento
de la PAM y cambia la curva de autorregulación hacia la derecha, incrementando la presión
sobre la cual ocurre un vencimiento de la autorregulación. La perfusión cerebral está rela-
cionada con la autorregulación cerebral. La presión de perfusión cerebral (PPC) es definida
como la diferencia entre la presión sanguínea arterial media (PAM) y la presión intracraneal
(PIC) PPC=PAM-PIC los valores de la PPC están entre 90-100 mmHg. El FSC es igual o infe-
rior de 50-60 mmHg de PAM, esta situación es importante en casos de hipotensión arterial
inducida.3
La composición del líquido cefalorraquídeo (LCR) que rodea al cerebro está regulada y se
distingue del líquido extracelular del resto del cuerpo. Existen dos barreras, la barrera hema-
toencefálica (BHE) y la barrera líquida hematocerebroespinal (BHCE). El LCR esta compuesto
por iones medidos en meq/l de: Na+138, K+2.8, Ca+2.4, Mg++2.7, Cl-124, Glucosa 60 mg/dl
y Proteínas 0.05gr/dl, con diferencias significativas comparado al plasma: Na+140, K+4.0,
Ca+24.6, Mg++1.8, Cl-99, Glucosa 99 g/dl y Proteínas 7.08 g/dl. La BHE impide el flujo de
iones potasio, calcio, magnesio, sodio y sutancias como glucosa, aminoácidos, manitol y
macromoléculas como las proteínas. Permitiendo el paso de compuestos liposolubles, agua
y gases como el CO2, O2 y anestésicos volátiles. Las sustancias que no cruzan la BHE, pero
94 que son requeridas para el funcionamiento cerebral son transportadas a través de células
endoteliales capilares por procesos mediados por mecanismos de transporte pasivo o activo
especificos con gasto de energia. La BHE puede dañarse en diferentes circunstancias como
crisis hipertensiva, choque hiperosmolar, tumores, trauma, irradiación e isquemia.3 El LCR
formado en vellosidades de plexos coroideos de ventrículos cerebrales (laterales), fluye al III y
IV ventrículo, a través de orificios de Magendie y Luschka hasta la cisterna magna y a todo el
espacio subaracnoideo de los hemisférios cerebrales, cerebeloso y de la médula espinal. Las
proteínas son escasas en el LCR, el cual se forma por el transporte de Na+, Cl- y bicarbonato
con el movimiento osmótico del agua. Para disminuir la formación de LCR son utilizadas
furosemida (inhibe el transporte de Na+ y Cl-) y acetazolamida (reduce el trasporte de bicar-
bonato mediante la inhibición d ela anhidrasa carbónica). En el adulto alcanza un volumen de
150 ml, formado y reabsorbido a velocidad de 0.3 a 0.4 ml/min, perimitiendo su reemplazo
completo 3-4 veces al día.3 El LCR es absorbido a nivel del SNC y las vellosidades aracnoi-
deas, una parte sale a lo largo de las envolturas durales de nervios craneales y espinales para
ser absorbidas por los linfáticos. Muchas proteínas y otros elementos liberados en el líquido
extracelular cerebral son transportados a la sangre para su eliminación. La BHCE es similar
a la BHE, en ella se permite el libre movimiento de agua, gases y compuestos liposolubres,
pero requiere de procesos de transporte activo y pasivo (trasportadores) para la glucosa,
hierro y aminoácidos.3 El contenido intracraneal se divide en 4 compartimentos: Agua 78%,
tejido 1092 g, líquido cerebroespinal 75 ml y sangre 50 ml. Cualquier incremento en el volu-
men total intracraneal podría incrementar la PIC, tumores (aumento de masa celular) en
contraste al edema (incremento del agua intra y extracelular puede ocurrir sin la alteración de
los tejidos sólidos). El LCR incrementa cuando la reabsorción es inhibida (hidrocefalia) o en
casos de una masa sólida/incremento de tejido (atrofia cerebral). El compartimiento juega un
papel importante en la compensación espacial del LCR. La PIC aumenta cuando el volumen
de uno de los compartimentos disminuye, a pesar de los mecanismos compensatorios, con
el aumento de la PIC sólo necesitamos la disminución del volumen de uno de los comparti-
Anestesia total intravenosa (TIVA) por especialidad
mentos. En éste caso se puede drenar mediante una ventriculostomía, alteración de su pro-
ducción con acetazolamida, furosemide, o con el uso de esteroides (disminución del edema
peritumoral) o manitol. La sangre es uno de los compartimentos más pequeños. Durante
los procedimientos de neuroanestesia, el VSC puede modificarse rápidamente, como por el
ejemplo al aumentar la PIC durante la compresión yugular. La modificación del FSC puede
alterarse rápidamente mediante métodos fisiológicos y farmacológicos.2,3
Los objetivos en neuroanestesia primordialmente son los siguientes: mantener un FSC ade-
cuado; preservar la autorregulación cerebral; evitar alterar la vasorreactividad a la PaCO2;
disminuir el metabolismo cerebral el FSC y el VSC; mantener en forma estricta la PPC; hiper-
ventilación leve a moderada (control CO2); utilizar drogas anestésicas que permitan un tiempo
de emergencia breve, permitiendo una evaluación neurológica precoz; y la Neuroprotección, 95
con el objeto de preservar territorios cerebrales no lesionados.
B. TIVA
La TIVA presenta algunas ventajas en relación a la AGI convencional (VIMA) para la neuroa-
nestesia. Entre las ventajas específicas están las siguientes: 1) Las drogas utilizadas pueden
ser reguladas en forma independiente y adaptadas a los diferentes estímulos durante el
procedimiento quirúrgico; 2) Permite un corto período de emergencia de la anestesia (des-
pertar precoz), en pacientes sometidos a cirugía de larga duración (6-8 horas), accediendo
de este modo a una evaluación neurológica precoz y una reintubación rápida y expedita por
el anestesiólogo en caso de complicación neuroquirúrgica post-operatoria; 3) Proporciona la
posibilidad de aumentar la concentración diana de propofol en caso de pinzamiento transito-
rio de una arteria cerebral en intervenciones de aneurisma y malformaciones arteriovenosas
cerebrales, logrando de este modo neuroprotección; y 4) Es fácil de usar en lugares alejados
de pabellón (sala de angiografía, scanner, etc). Entre las ventajas comunes a otras aneste-
sias, y de un nivel de importancia un poco menor: La TIVA basada en propofol se recomienda
como parte de la estrategia multimodal en la prevención de náuseas y vómitos postoperato-
rios; Permite un despertar rápido de los pacientes y con escasos efectos adversos; Permite
el uso de potenciales evocados durante el intraoperatorio, afectando en forma mínima su
registro; No aumenta la polución ambiental; y es de elección en pacientes susceptibles de
hipertemia maligna.3,4
el sistema BET: B = dosis de carga. (Bolo) E = infusión que reemplaza el movimiento del
fármaco hasta su eliminación. T = declinación exponencial de la infusión proporcional a la
distribución hacia los tejidos periféricos. Es importante estandarizar la velocidad de perfusión
a microgramos/kg/minuto o miligramos/kg/hora para facilitar los cálculos matemáticos que
se deben realizar. La TCI es una técnica de administración de drogas intravenosas, basada
en una simulación farmacocinética y farmacodinámica en tiempo real. Su objetivo es contro-
lar y mantener un nivel terapéutico de las drogas con un estrecho margen de seguridad. Su
factor limitante es la gran variabilidad interindividual de las droga. Una pronta recuperación
anestésica permite una evaluación rápida del estado neurológico y una detección temprana
de complicaciones que requieren una intervención inmediata. Nuevos agentes de acción
ultracorta logran una recuperación rápida y fácil, aunque aún falta por demostrar las diferen-
cias entre VIMA y TIVA.5
C. Inductores
Propofol
El propofol tiene muchas ventajas teóricas reduciendo el VSC y la PIC preservando la auto-
rregulación y la reactividad vascular. En sujetos sanos, el propofol reduce el FSC, medido
por emisión de positrones es mayor que la producida por el sevoflurano a concentraciones
equipotentes. Cuando propofol fue cambiado por desflurano la velocidad del flujo sanguíneo
en la arteria cerebral media se incremento, cuando el desflurano se cambio por isoflurano
no hubo cambios. Los pacientes anestesiados con propofol presentaban una disminución
mayor de la PIC y una mayor PPC que cuando se utilizó desflurano o isoflurano, Aunque
glicina y del GABA responsable de una disminución de la actividad inhibidora medular.6 El uso
de propofol en TCI, permite modular la anestesia entre una sedación ligera y una anestesia
profunda. Es un agente de elección en neurosedación y neuroanestesia. Se usa en pacien-
tes con patologías intracraneanas (tumores cerebrales supra e infratentoriales, patología de
hipófisis) y lesiones vasculares (aneurismas y malformaciones arteriovenosas cerebrales). Es
considerado de elección en: neurocirugía tradicional, neuroradiología intervencional, neuro-
cirugía guíada por estereotaxia y neurocirugía funcional. Tradicionalmente, para realizar una
awake craniotomía, se usaba anestesia local más anestesia sistémica mediante fentanyl y
droperidol (neuroleptoanalgesia).5,7 Actualmente en awake craniotomía, el propofol es con-
siderado el hipnótico de elección, pudiendo ser administrado en TCI, y especialmente con
monitorización de la profundidad anestésica durante el procedimiento. Berkenstadt y cola-
boradores evaluaron en forma prospectiva el uso de propofol y remifentanil para el cuidado
anestésico monitorizado en pacientes sometidos a cirugía intracraneana (awake craneoto-
mía). Se utilizó una dosis de sedación de ambas drogas en modalidad TIVA manual, durante
el procedimiento, hasta el término de la apertura de la duramadre en que se discontinúa la
infusión. El mapeo cortical se realizó con el paciente despierto. El propofol y el remifentanil
se reiniciaron cuando se comenzó el cierre de la duramadre. En los primeros 10 pacientes
incorporados al protocolo, la incidencia de eventos hipoxémicos y de hipoventilación fue más
alta que la reportada en protocolos anteriores; 10% de los pacientes presentaron hipoxemia
y 30% hipoventilación.6 Los pacientes incorporados posteriormente al protocolo, presenta-
ron menor incidencia de ambas complicaciones, debido a un uso más cuidadoso de ambas
drogas, lo que demuestra la importancia de la experiencia en el uso de nuevas drogas. Keifer
y colaboradores revisaron en forma retrospectiva 98 procedimientos realizados con propofol
y remifentanil en pacientes que fueron sometidos a craneotomía previa al mapeo intraopera-
torio de la corteza cerebral. El mapeo de la corteza con el paciente despierto, es un método
para localizar “zonas elocuentes” de la corteza cerebral y del tejido subcortical asociado, 97
durante la resección de la lesión. La técnica es usada para la resección de tumores o mal-
formaciones arteriovenosas cerebrales, ubicados en áreas del lenguaje o motora. Usando
propofol y remifentanil se puede efectuar una técnica anestésica denominada asleep-awake-
asleep que consiste en mantener al paciente con anestesia general durante una primera
etapa (preparación, posicionamiento, craneotomía y apertura de la duramadre), y en una
segunda etapa, el paciente es despertado para realizar el mapeo de la corteza y resección
de la lesión. Una vez terminada la resección, se reinicia la anestesia general. Es necesario,
un cierto grado de manejo de la vía aérea o bien, monitorizar la ventilación espontánea del
paciente durante toda la intervención. El estudio se realizó con el objeto de definir la efica-
cia y morbilidad asociada de la técnica. El propofol disminuye el FSC, la PIC y el metabo-
lismo cerebral en forma dosis dependiente. La reducción de la presión intracraneana es más
importante en los pacientes con PIC inicialmente elevada. La disminución del FSC por vaso-
constricción arterial y la disminución del consumo de O2 cerebral, permite la mantención del
acoplamiento del flujo sanguíneo cerebral con el consumo metabólico de O2. Por otra parte,
la mayoría de los estudios, han mostrado episodios de desaturación de O2 venoso del bulbo
de la yugular (SjO2), en pacientes anestesiados con propofol y moderadamente hiperventilados
(PaCO2 30 mmHg).6,7 Sin embargo, no se han observado episodios de desaturación en pacien-
tes normoventilados. Este hecho, hace reconsiderar el interés de mantener la hipocapnea en
neuroanestesia. A dosis clínicas relevantes, el propofol produce un electroencefalograma (EEG)
isoeléctrico, reduciendo el consumo metabólico de O2 a 50%. Gelb, en un modelo de isquemia
focal demostró que el propofol puede reducir la injuria isquémica cerebral. Aunque, esta pro-
tección no es sostenida cuatro semanas después de la lesión isquémica. En otra investigación
realizada por Engelhard, se demostró una neuroprotección sostenida con propofol, en lesiones
isquémicas leves. Por otra parte, la rápida emergencia del EEG isoeléctrico durante el uso de
propofol, permite una precoz evaluación neurológica del paciente.
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El propofol produce un efecto inótropo negativo y vasodilatador periférico, que puede dis-
minuir la presión de perfusión cerebral del paciente. Por esto, se aconseja el uso de dro-
gas vasoactivas en pacientes lábiles. Por sus características lipofílicas, el propofol atraviesa
rápidamente la barrera hematoencefálica.7 El metabolismo del propofol es esencialmente
hepático; todos los metabolitos son inactivos y eliminados por vía urinaria. En modo TCI,
Schraag, mostro que las Cp diana de propofol fluctúan entre 3-6 μg/ml; con una dosis
de 3 μg/ml se induce en forma satisfactoria 40% de los pacientes. Al aumentar la dosis a 5 μg/
ml el número de pacientes inducidos aumenta a 90%. Demostrando que existe una gran
variabilidad entre los pacientes para obtener el mismo efecto clínico. En esta investigación,
no se utilizó remifentanil asociado a propofol, durante la inducción.6 En el paciente pediátrico
el simple esquema manual de 10-8-6, régimen publicado por Roberts y colaboradores que
es muy efectivo en adultos para mantener una Cp de 3 mcg/ml. Se administra una dosis
de carga alrededor de 1 mg/kg de propofol seguido de una infusión de 10 mg/kg/h por 10
minutos, posteriormente 8mg /kg/h durante 10 minutos y finalmente 6 mg/kg/h. Cuando
este régimen es usado en niños, se presenta una concentración subterapéutica de propofol.
Esta concentración es baja debido a que el paciente pediátrico presenta un compartimiento
central grande y un aclaramiento incrementado comparado con el paciente adulto.8 Otro
esquema manual de infusión es el realizado por MacFarlan y validado por Engelhardt y cola-
boradores para obtener una Cp de 3mcg/ml usando el modelo de Kataria en niños de 1 a 6
años. En el modelo de Macfarlan, la anestesia es inducida con un bolo de propofol de 2.5 mg/
kg y luego mantenida con una infusión comenzando a un minuto del bolo a 15 mg/kg/h por
15 minutos, 11 mg/kg/h durante 30 a 60 minutos, posteriormente 10 mg/kg/h durante 1 a 2
horas y finalmente 9 mg/kg/h durante 2 a 4 h.8 A partir de 1992 aparecieron en la literatura
una serie de reportes que alertaron que el uso de propofol en niños previamente sanos y con
en el EEG. Están asociados con incremento de la frecuencia cardiaca en pacientes con hiper-
ventilación controlada y también durante la ventilación espontánea.12 Samra, estudió 40 pacien-
tes con convulsiones complejas parciales, midió EEG de electrodos intracraneales implantados
en la neocorteza temporal y en el hipocampo en busca de actividad convulsiva o espigas interic-
tales, administrando propofol en TCI a Cp de 0.3 mcg/ml, 0.6 mcg/ml, 0.9 mcg/ml y 1.2 mcg/ml
durante 30 minutos, reportó que ningún paciente desarrollo actividad convulsiva durante 2
horas de posteriores a la perfusión concluyendo que no fue posible demostrar cambios en la
actividad epileptiforme a dosis de sedación de propofol en pacientes que sufren de epilepsia
parcial compleja.13
Barbitúricos
El tiopental es un agente hipnótico intravenosos con período de latencia corto (ke0 0.5577)
igual que remifentanil. Tras el bolo de 3-8 mg/kg de tiopentalla perdida de la consciencia
se obtiene 30-55 seg., debido alta liposolubilidad atraviesa rápidamente la BHE. 10% de
la dosis sería captada por el cerebro en 40 segundos, según el modelo desarrollado por
Price. la duración de su efecto es corta 3-5 min., debido a su distribución comparatmental
desde tejidos muy pefundidos (V1) hasta los tejidos con moderada y porbe perfusión (V2 y
V3). La orientación es satisfactoria a los 15 minutos, persitiendo la somnolencia 45 minutos
y las pruebas psicomotoras están alteradas 90 minutos. Las modificaciones EEG evolucio-
nan paralelamente a la disminución del CMRO2 y del FSC.14,18 Michenfelder, mostró que el
tiopental produce una disminución dosis-dependiente del CMRO2 y del FSC, hasta que el
trazado EEG sea isoeléctrico, pero que a partir de este estadio la administración de tiopen-
tal no provoca ninguna reducción suplementaria del CMRO2. Al comenzar la anestesia, el
FSC y CMRO2 se reducen 30%. Como máximo, cuando el trazado EEG es isoeléctrico, la
reducción es de 50%. La disminución del FSC corresponde a una vasoconstricción cerebral 99
que puede ser secundaria a la disminución del CMRO2; también puede reflejar un efecto
vasoconstrictor directo de los barbitúricos. La vasoconstricción cerebral disminuye el VSC
y, como consecuencia, la PIC.14 Por lo que tiopental está indicado en inducción anestésica
y tratamiento de la hipertensión intracraneal grave. Shapiro, midió PIC y PAM a la inducción
con tiopental en pacientes neuroquirúrgicos, detectó disminución significativa de la PIC en
pacientes que inicialmente mostraban ya incremento, lo que permitió mejorar la PPC, siendo
la reducción de la PIC superior a la de la presión arterial. En pacientes con PIC normal, la PPC
disminuyó moderadamente después de la reducción de la PAM, permaneciendo por encima
de 85 mmHg. Marshall, reportó casos de hipertensión intracraneal con reducción del tamaño
de los ventrículos que han mejorado con el tratamiento barbitúrico. Con el tiopental se mantiene
la autorregulación intracraneal así como la reactividad al CO2. El FSC permanece constante
para disminuciones de la PAM inferiores a 60 mmHg.14 Cerda, sugiere un tratamiento para el
estatus epiléptico con tiopental en niños con una dosis de carga de 2-4 mg/kg en un periodo
de 2 a 3 minutos y un dosis en perfusiòn de 6-8 mg/kg/h hasta coartar la crisis posterior a 30
minutos disminuir la dosis a 4-5 mg/kg/h para el mantenimiento.15 Lowestein recomienda un
dosis de carga de 2-8 mg/kg seguido de una dosis de mantenimiento 1-10 mg/kg/h.16
Etomidato
Etomidato induce cambios EEG, que evolucionan en cuatro fases parecidas a las descritas
para el tiopental, pero sin producir silencios eléctricos. Partiendo del concepto de la frecuen-
cia mediana calculada con el EEG, Arden, estableció una DE50 (concentración plasmática
con la que la frecuencia mediana disminuye de 50%), de 0.43 μg/ml, valor que corresponde
a la definición clínica y EEG de la anestesia quirúrgica. Esta DE50 no varía en las personas
de edad avanzada, aunque la dosis necesaria para alcanzarla sea inferior a la de los adultos.
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Ketamina
Benzodiacepinas
barbitúricos. Los derivados de las benzodiacepinas son útiles en la inducción o como drogas
suplementarias durante la neuroanestesia. (18, 20) El midazolam es una droga hidrosoluble
pero que se convierte en liposoluble a nivel plasmático. A un pH de 4, el midazolam es hidro-
soluble (el pH de la presentación comercial es de 3.3); el nitrógeno situado en la posición
2 del anillo imidazolico unido al anillo benzodiacepinico hace que la molécula sea básica y
permite la preparación en medio de sales acidas, haciéndolo hidrosoluble, con un pH inferior
o igual a 4, el anillo benzodiacepinico se abre en forma reversible. Cuando el pH se acerca al
fisiológico como en el plasma o los tejidos, el anillo se vuelve a cerrar y la molécula se con-
vierte en una sustancia más liposoluble. Su liposolubilidad a pH fisiológico le permite obtener
altos volúmenes de distribución y un comienzo de acción rápido por facilitar el pasaje de la
barrera hematoencefálica. Farmacocinéticamente midazolam tras el bolo iv. tiene un inicio
de acción 1- 2 minutos, t1/2ke0 de 5.6 minutos alcanzando su efecto pico 4-5 minutos,
pasando su efecto a los 40 o 50 minutos. El rango de dosis para conseguir la hipnosis con
midazolam (abolición de la respuesta verbal y del reflejo palpebral) es de 0,1 a 0,35 mg/kg.
Debido a que existe una gran variabilidad interindividual a la acción de las benzodiacepinas,
es aconsejable realizar primero una prueba de sensibilidad terapéutica previa a la inducción
con midazolam en la técnica asociada a remifentanil. Aunque están descritas pautas para
el mantenimiento de la hipnosis con otras BZD, el midazolam es la única BZD con un perfil
farmacocinético adecuado para ser utilizado con este fin, ya sea en infusión continua (bom-
bas volumétricas o bombas inteligentes) o por medio de dosis intermitentes. En caso de que
se decida realizar el mantenimiento por medio de una infusión continua, posterior a la dosis
de carga, la infusión debería mantenerse a 1-4 µg/kg/min durante las primeras 3 horas de
infusión, dependiendo de los requerimientos del paciente, dado que un paciente con un “up-
regulation” por algún motivo en particular va a necesitar cantidades mayores de midazolam,
como podrían ser pacientes con múltiples reintervenciones en un corto periodo de tiempo 101
o pacientes con sepsis o pacientes con un volumen central pequeño (hemorragia, desnutri-
ción, edad avanzada los cuales sus requerimientos serán menores) y posteriormente luego
bajar a 1.5 µg/kg/min hasta el final de la cirugía (dado que hay una tendencia a la acumula-
ción luego de las 3 horas de infusión). Existe modelos para perfundir Midazolam TCI guiado
por plasma o sitio efector; pero existen pocos de ellos están validados y se utilizan poco
en la clínica. Con cualquiera de las modalidades anteriormente citadas se deberá mantener
concentraciones plasmáticas entre 100-300 ng/ml (que en 90% de los pacientes asegura la
hipnosis); existe controversia con la “ventana hipnótica del midazolam” (otros autores citan
los valores de 150-250 ng/ml o incluso de entre 100-200 ng/ml). En pacientes ancianos y
con estado general precario, hipoproteinémicos o sépticos, deberán disminuirse las dosis de
inducción del midazolam. En pacientes con falla renal al igual que en los hipoproteinémicos,
la acción del midazolam es más rápida y de mayor duración que en pacientes normales; esto
se explicaría por la mayor tasa de droga libre, al disminuir la concentración de albúmina. En
los pacientes renales, la fracción no unida a proteínas sería de 7% contra 4% en los pacien-
tes normales; esto es en general así para la mayoría de las drogas.18,20
D. Opioides
Opioides Sintéticos
Los efectos de opioides en el FSC, CMRO2 y la PIC son variables. Esta variabilidad parece
estar relacionada al manejo anestésico. Cuando son usadas drogas vasodilatadoras como
fondo anestésico (halogenados), el efecto de los opioides es consistentemente a una vaso-
constricción cerebral, los opioides parecen no tener incrementos sobre el FSC, ni la PIC ni
la autorregulación. La mayoría de los opioides usados a dosis clínicas tienen efectos depre-
sores mínimos a moderados sobre el FSC y el CMRO2. Durante las convulsiones inducidas
por opioides, aunque no son vistas en humanos hay un incremento substancial en FSC y
CMRO2. Si la ventilación alveolar se mantiene adecuada y se mantiene la PaCO2 en paráme-
tros normales y la rigidez cerebral es prevenida, a dosis clínicas de opioides tienen efectos
mínimos o nulos sobre la PIC. Aunque la posibilidad de un aumento en la PIC durante la
administración de opioides no puede ser excluida por completo.18,21
Cuando se comparan los efectos de alfentanilo, fentanilo y remifentanilo en las variables
hemodinámicas y respiratorias en los pacientes sometidos a craneotomía para resección
de tumor, no hubo diferencias significativas excepto una disminución en tiempo de apertura
ocular en el grupo de remifentanilo. En un estudio separado observó que la hipertensión es
común durante la emersión y puede contribuir con el desarrollo de hematomas postopera-
torios. Varias estrategias han sido usadas para disminuir esta respuesta. El incremento en
el uso de remifentanilo se ha asociado a más episodios de hipertensión postoperatoria pero
esta puede ser evitada con una efectiva analgesia preventiva, ya que remifentanil muestra un
perfil de acción breve y no bnrinda ninguna anlgesia en el posoperatorio.5 El remifentanil es
102 un opioide agonista de los receptores μ (mu). Es metabolizado por esterasas plasmáticas y
tisulares inespecíficas, las que están presentes en los tejidos, como músculos y eritrocitos.
Tiene un metabolismo órgano-independiente, y por este motivo no presenta acumulación.
Su vida media sensible al contexto es de 3-4 minutos por lo que se considera insensible al
contexto. La farmacocinética del remifentanil es independiente de la dosis total, así como de
la duración de la infusión; no presenta acumulación incluso en pacientes con severa disfun-
ción hepática o renal. Al suspender la infusión, su efecto se termina en forma rápida.22 Por
esta razón, es necesario el uso de “analgesia preventiva” previo al despertar del paciente. Se
recomienda utilizar morfina en dosis de 0.05-0.1 mg/kg 30-40 minutos antes del término, o
bien, fentanyl en dosis de 1-2 μg/kg 20 minutos, previo al despertar. Estudios en animales y
voluntarios sanos, sugieren que el uso de grandes dosis intraoperatorias de remifentanil, pue-
den asociarse con el desarrollo de hiperalgesia. Por otra parte, en el periodo intraoperatorio
en una craneotomía, existen momentos de intensa estimulación: laringoscopía e intubación,
colocación del marco de Mayfield en el cráneo, incisión del cuero cabelludo y craneotomía.
Estos períodos se alternan con otros de estimulación mínima: posicionamiento del paciente,
preparación del sitio quirúrgico, disección intracraneal y resección tumoral. El remifentanil
produce una rápida analgesia, permitiendo variar la profundidad anestésica en los diferentes
momentos, bloqueando además la respuesta autonómica durante la cirugía. La perfusión
de remifentanil, demuestran que produce una disminución de la PIC, con leve alteración de
PPC. En unidades de neurointensivo, se recomienda el uso de remifentanil para el control
de la PIC, y en el tratamiento de pacientes con PIC elevada refractaria al uso de propofol o
al uso de terapias con diuréticos osmóticos. Estudios experimentales han mostrado que la
velocidad de formación del LCR, y la resistencia a la reabsorción el LCR, no se alteran con el
uso de remifentanil.7 El remifentanil no está exento de efectos hemodinámicos: produce bra-
dicardia en forma dosis dependiente (con respuesta a atropina); disminución de la resistencia
vascular sistémica (efecto no asociado a liberación de histamina; disminución de la PAM y
de la PPC, en forma dosis dependiente. Dosis altas disminuye el FSC, manteniendo la PPC
Anestesia total intravenosa (TIVA) por especialidad
Sufentanil
consistente con la naturaleza lipofílica del sufentanilo, la cual permite una rápida penetración
hacia la barrera hematoencefálica y un inicio de efectos en el SNC en 6.2 minutos. Una
rápida distribución al tejido inactivo termina con el efecto de dosis pequeñas, pero un efecto
acumulativo puede presentarse después de dosis altas o repetidas de sufentanilo.24 Presenta
un efecto de primer paso pulmonar significativo (60%) posterior a una inyección rápida. Se
metaboliza por N-Dealkilación u O-Desmetilación, produciendo un metabolito inactivo. La
N-Dealkilación produce el Desmetil-sufentanil que presenta 10 % de actividad del sufenta-
nilo.. El aclaramiento del sufentanilo es sensible a los cambios en el flujo sanguíneo hepático
pero no así a los cambios en la capacidad metabolizadora del hígado.20 Sufentanilo en TCI
en un rango entre 0.3-0.65 ng/ml se ha observado un adecuado estado anestésico, con una
ventilación espontánea en un rango entre 0.13-0.03 ng/ml. En pacientes con obesidad mór-
bida el volumen de distribución y la vida media de eliminación aumentan, lo cual se refleja en
la alta liposolubilidad de los opiodes. Importante recalcar que la administración de los opioi-
des deberá realizarse por peso ideal o peso magro, para evitar sobredosificar a los pacien-
tes. Los parámetros farmacocinéticos del sufentanilo en el paciente obeso mórbido han sido
desarrollados de acuerdo a concentraciones plasmáticas de las calculadas en población de
peso ideal, lo cual proveen una mayor predictibilidad durante su uso en TCI plasma o sitio
efector. La diana de sufentanilo TCI sitio efector es de 0.4 ng/ml, y el tiempo determinado
para el equilibrio entre plasma y sitio efector es en total de 6.2 minutos para obtener la con-
centración deseada en sitio efector.21,24 En TIVA propofol y sufentanilo el recobro de la con-
ciencia no está determinada únicamente por el decremento de la concentración de propofol
en el sitio efector, si no que, está relacionada con la concentración de sufentanilo en sitio
efector, así como por la interacción farmacológica entre ambas drogas. La combinación de
propofol 3 mcg/ml y una concentración en sitio efector de sufentanilo 0.4 ng/ml provee anes-
104 tesia profunda con recuperación de la conciencia más rápida que con fentanilo o alfentanilo.
Durante la cirugía, las concentraciones de sufentanilo 0.3 ng/ml medidas en este estudio
fueron similares a aquellas necesarias para reducir el CAM del isoflurano por lo menos en un
60% de acuerdo a resultados obtenidos por otros autores. Al mismo tiempo la ventilación
espontánea y la extubación tráqueal para estos pacientes fue similar a aquellos observados
cuando un bolo de sufentanilo fue coadministrado con propofol en TCI. La concentración
plasmática de sufentanilo medida al inicio de la ventilación espontánea fue la mitad que la
definidas por Shafer y Varvel (0.25 ng/ml) pero que asegure suficiente analgesia residual
durante la recuperación en la primera hora post anestésica.25 Esto también demostró que
el incremento de la Cp de sufentanilo tiene poca influencia en el BIS y en los requerimientos
de propofol antes de la incisión, impactando la hemodinamia de forma directa conforme
se incrmenta la Cp de propofol durante el estimulo nocivo de la cirugía, y puede retrasar la
emersión anestésica y su egreso de recuperación. Sufentanilo 0.3 ng/ml combinado con
propofol 3.5 mcg/ml fueron sufuicientes para bloquear la respuesta a la intubación en 50%
de los pacientes, las concentraciones de sufentanil 0.3 ng/ml (correspondiente en bolo inicial
a 12 mcg) la cual puede ser recomendada para intubación en pacientes paralizados, pero
puede ser insuficiente cuando no se utiliza bloqueador muscular e hipnóticos.26
Derrode y colaboradores concluyen que sufentanilo en TCI con una concentración de 0.25
ng/ml en sitio efector al momento de la extubación es más efectiva que la combinación
transoperatoria de remifentanilo en TCI y bolos de morfina 150 mcg /kg para aliviar el dolor
postoperatorio y sin comprometer la extubación ni la recuperación del paciente.27
En nuestra experiencia personal utilizando esquemas de TIVA manual, tratando de mantener
sufentanilo Cp aproximada entre 3-4 ng/ml equivalentes a dosis de bolo de 0.3-0.4 mcg/kg res-
pectivamente durante la inducción, estas dosis mantienen una adecuada estabilidad hemo-
dinámica, con mínimos cambios durante la intubación a dosis de 0.4 mcg/kg; además que
dosis mayores en bolo durante la inducción anestésica sobrepasan el techo de la ventana
terapéutica relativa de la TIVA manual, por lo cual pueden aumentar el riesgo de cambios
Anestesia total intravenosa (TIVA) por especialidad
E. Otros
Lidocaína
Dexmedetomidina
106 nuando la respuesta a la intubación y a la emersión. Los hipnóticos intravenosos con excepción
de la ketamina todos disminuyes substancialmente el consumo metabólico cerebral y el FSC.4
Bala y cols. Administraron dexmedetomidina en TCI a concentraciones de 0.3 a 0.6 ng/ml en
una Stanpump software y encontraron que el uso de dexmedetomidina como coadyuvante
de la anestesia general a concentraciones plasmáticas en TCI mayores de 0.6 ng/ml no cam-
bian las respuestas de los PES y motores durante la cirugía espinal compleja.30 El uso de la
dexmedetomidina en perfusión continua se estipulo administrar un bolo de 1 mcg/kg durante
10 a 15 minutos, seguida de una perfusión de 0.1 a 1 mcg/kg/h pero en pacientes ancianos
con cardiopatías puede producir bradicardia importante. En nuestra experiencia en pacientes
neuroquirúrgicos no recomendamos utilizar el bolo que describe la literatura, es preferible
utilizar la perfusión en forma de decreciente, ya que la droga mostrara sus efectos clinicos
después de los primeros diez minutos tras la perfusión, y es muy útil administrar dexmede-
tomidina como adyuvante del opioide a razón de 0.7 mcg/kg/h a 0.2 mcg/kg/h, ajustando la
perfusión de acuerdo a las condicones del paciente (edad del paciente, estado e nutrición,
comorbilidades como diabetes, falla hepatica o renal y estado hemodinámico).
Está comprobado que 70% de complicaciones que se pueden presentar durante el posto-
peratorio son debidas propiamente al procedimiento quirúrgico realizado y 30% correspon-
den al procedimiento anestésico, y de estas algunas pueden estar determinadas por los
efectos adversos de los fármacos administrados durante el procedimiento anestésico, como
son náuseas, vómito, retención urinaria y dolor postoperatorio.2-4
Para modular esta respuesta inflamatoria transoperatoria contamos con fármacos tales como
los antiinflatorios no esteroideos, esteroides, anestésicos locales y por supuesto los opioides
(fenilpiperidinas).8
B. Opioides
Opioides
De los opioides sintéticos potentes, el grupo de las fenilpiperidinas se compone de: Fentanil,
Sufentanil, Alfentanil y Remifentanil, y son las utilizadas en el mundo para brindar el compo-
nente analgésico del estado anestésico, los cuales pueden clasificarse por su potencia en
comparación con morfina, de la manera siguiente: alfentanil 60 veces más potente, fentanil
y remifentanil 100 más potente que morfina y finalmente sufentanil 1,000 veces más potente
que morfina.4
Cabe mencionar que en México fentanil es el opioide con más disponibilidad y en algunos
centros se cuenta con sufentanil. Con lo que respecta a alfentanil hace aproximadamente
hace 15 años que ya no se encuentra en el mercado nacional. Y remifentanil tuvo un paso
fugaz por su inconsistencia en el mercado mexicano, situación desafortunada ya tanto alfen-
tanil como remifentanil cuantan con perfiles farmacocinéticos adecuados para desarrollar la
anestesia para cirugía ambulatoria.
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Dr. Héctor Santillán Paredes • Dra. Carmen Yandira Vianna da Silva Rodríguez
Dr. Pedro García Chávez • Dr. Julio César Nuñez Ponce
Fentanil
Opioide sintético, versátil en su administración ya que esta puede ser intravenosa, intratecal,
epidural y hasta en parches. Cuando ya se encuentra en el plasma se une principalmente a
la alfa 1 glicoproteína ácida, tiene una gran distribución a diversos tejidos esto condicionado
por su gran liposolubilidad a pH fisiológico. Su inicio de acción una vez administrado el bolo es de
aproximadamente de 4-5 min. Cuenta con un volumen de distribución grande (600 ml/kg). Es un
fármaco que no se recomienda en la literatura para perfusión por su vida media sensible con-
texto prolongado, así como aclaramiento lento (13 ml/kg/min). Pero esto no ha sido limitante
para qué los anestesiólogos mexicanos no seamos expertos en su perfusión controlando
los efectos de acumulación que observa fentanil, principalmente al ser administrado por
más de dos horas. Hay que considerar que es un fármaco que requiere bolo inicial forzoso,
alcanzando su tiempo de efecto pico a los 3.6 minutos y su equilibrio sangre-cerebro en 4.8
minutos. Inmediatamente de este bolo iniciamos la perfusión, que según las necesidades
del estimulo nociseptivo, puede ser a la misma concentración plasmática en que se dio el
bolo o se puede disminuir o aumentar siempre y cuando se mantenga dentro de la ventana
terapéutica de fentanil (concentración plasmática 0.002-0.035 mcg/ml). Teniendo en cuenta
que para poder asegurar no tener efectos adversos al término del manejo anestésico nos
debemos encontrar en el piso de la ventana.
Sufentanil
108 Fármaco que se puede administrar por diversas vías, epidural e intravenoso. Con alta afini-
dad por el receptor mu, lenta disociación (aproximadamente 40 minutos.) Alcanza un rápido
equilibrio tricompartamental, su equilibrio sangre cerebro es muy parecido a fentanil 5.8
minutos, su concentración plasmática es de 0.0002-0.002 mcg/ml. Volumen de distribución
es pequeño (100 ml/kg). Tiene mayor afinidad por la unión a proteínas plasmáticas, lo cual
baja su afinidad tisular. Vida media de eliminación corta con una tasa de depuración baja. Su
metabolismo es atreves de O-desmetilación y N desalquilación, mostrando menor acumula-
ción cuando es perfundido. Este fármaco ofrece la seguridad de analgesia transoperatoria y
postoperatoria, tan solo hay que ser cautos ya que tiene posibilidades de que cuando se ini-
cie la redistribución del fármaco el enfermo pueda nuevamente a tener concentraciones plas-
máticas que puedan comprometer la vida, recomendamos cuidado y vigilancia estrecha.9
Alfentanil
Opioide menos potente que fentanil con un comienzo de acción rápido de 1.5 minutos al bolo.
Su dosis de carga de 10-30 mcg/kg y el mantenimiento de 0.5-2 mcg/kg/min. Aunque en
perfusion mayor de tres horas describe acumulación por ser sensible al contexto, a pesar de lo
cual era una buena opción para cirugia ambulatoria, pero en México no contamos con él.
Todos los opioides hasta este momentos mencionados cuentan con metabolismo hepático
a partir del sistema enzimático microsomal del citocromo P450 y sus subfamilias. Pero otro
factor a considerar es el coeficiente de extracción de fentanil y sufentanil es alto, por lo que
su aclaramiento también está relacionado con el flujo sanguíneo hepático, por lo que todas
las situaciones que disminuyan este flujo sanguíneo hepático (hipotensión, hipoperfusión,
hipotermia, etc.) prolongan el metabolismo y la eliminación de estos.3,4
Anestesia total intravenosa (TIVA) por especialidad
Remifentanil
Opioide que únicamente puede ser administrado por vía intravenosa, condición dada por
sus conservadores (glicina componente neurotóxico). Con un efecto breve y fácil de titular. El
cual observa un rápido equilibrio con el sitio de efecto de aproximadamente 1.1 a 1.5 minu-
tos. Volumen de distribución pequeño y aclaramiento rápido. Vida media de eliminación de
6.3 minutos. Metabolismo por hidrólisis de esterasas plasmáticas y tisulares no específicas,
donde tiene una vía mayor y una menor. De la vía mayor se obtiene un metabolito que es 4600
veces menos potente que el fármaco original, por lo que no tiene significancia clínica. Cabe
mencionar que remifentanil es el opioide que mejor se sinergia a todos los hipnosedantes ya
sean inhalados o intravenosos y esta situación se ha demostrado que es dosis dependiente.
El trabajo del Dr. Juan José Capria de Argentina sobre las ventanas terapéuticas relativas,
lo ejemplifica de una manera muy clara, donde al administrar remifentanil y alcanzar una Cp
de 5-8 ng/ml disminuye la ventana terapéutica de hipnosedantes y halogenados (propofol,
midazolam, sevofluorano, isofluorano) hasta un 40% aproximadamente. Y si lo administra de
9-12 ng/ml, la disminución de requerimientos de hipnosedantes y halogenados en la ventana
terapéutica relativa alcanza hasta un 60% aproximadamente. Esto condiciona un evento muy
particular, la probabilidad del despertar intraoperatorio, ésta sinergia resulta muy beneficiosa
para tratar la respuesta inflamatoria, pero se puede descuidar la hipnosis por lo que sugeri-
mos realizar el monitoreo de la hipnosis, sea con BIS, PEA o entropía.
Lo que nos queda claro es que los opioides potentes, son farmacológicamente distintos,
aunque cubran el mismo objetivo la analgesia adecuada, siendo la base primordial hoy día,
de la anestesia basada en la analgesia, y por lo tanto, nos ofrecen diversos beneficios en la
práctica clínica, como es la estabilidad hemodinámica, protección a la respuesta de estrés
quirúrgico, sinergismo variable según el opioide, con el resto del los agentes empleados en el
estado anestésico. Desafortunadamente no están exentos de efectos adversos tales como
la rigidez muscular; la cual se presenta con una diversa incidencia, es característica de los
opioides sintéticos por antagonismo dopaminérgico, mediado por el rafe pontis. La adminis-
tración previa de hipnosedantes y bloqueadores neuromusculares reduce su incidencia.11
Clínicamente nos debe quedar claro que es una urgencia para el control respiratorio y manejo
de la vía aérea. El remifentanil es el opioide donde más se han descrito casos de este tipo,
esto condicionado por su muy rápida llegada al sistema nervioso central. Aunque este efecto
lo presentan todas las fenilpiperidinas, es multifactorial siendo las más sobresalientes la velo-
cidad de adminsitración y la susceptibilidad de cada paciente (farmacogenética).12-13
Otros efectos graves transanestésicos de este grupo de fármacos son la bradicardia y/o
hipotensión, todas ellas secundarias a depresión del SNC y son dosis dependientes. En
el periodo postoperatorio se encuentran mareo, somnolencia, retención urinaria, náusea y
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Modificado de: 1) Coda AB. Opioids In; Barash PG, Cullen BF, Stoelting RK, Handbook of Clinial Anes-
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Miller´s Anesthesia 7th Edition Churchil Livingston Elsavier Chapter 2010:27. 3) Martínez RT, Delgado R,
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vómito, síntomas que pueden ser causa de retraso en el egreso de los pacientes. En espe-
cial la náusea y vómito se presenta con una incidencia de dos veces mayor en el caso de la
anestesia inhalatoria más que en la intravenosa.11
sea y vómito. Por lo que parece lógico que la administración combinada de antieméticos
con diverso mecanismo de acción es más efectivo que la administración de la monoterapia.
Los fármacos disponibles son los antagonistas del receptor 5-HT (ondancetrón, dolacetrón,
granicetrón, etc.) metroclopramida, dexametasona.14
Propofol
Es un alquilfenol, del cual podemos tener múltiples usos, desde la inducción al estado anes-
tésico con bolo único así como el mantenimiento de sedación con bolos secuenciados, o en
perfusión. Inclusive el mantenimiento de la hipnosis en el estado anestésico. Para su estudio se
describe en un modelo tricompartamental, sus propiedades farmacocinéticas lo hacen un fár-
maco de comienzo de acción rápido y duración breve. El equilibrio de su efecto a nivel de la bio-
fase es rápido. Su gran volumen de distribución asociado a un aclaramiento (30 ml/kg/min) que
iguala o incluso rebasa la perfusión hepática, le brinda una acción breve, está asociado con una
vida media sensible al contexto que solo aumenta de 20 a 30 minutos con perfusiones desde
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El propofol usado como agente único, sin opioides, causa pérdida de la conciencia en el 50%
de los pacientes (EC50) a una concentración en sangre de 3.4 mcg/ml. El propofol usado
como agente único durante la cirugía necesita concentraciones en sangre de 10-12 mcg/ml
para suprimir la respuesta al estímulo quirúrgico. Dosis que se encuentra por encima de su
ventana terapéutica relativa (1-10 mcg/ml), por lo que no debe de extrañar que a estas dosis
se observen mas efectos indeseables primordialmente en la esfera hemodinamica, por lo
que no recomendamos su uso como agente único, siempre en combinación con opioides
aprovechando la sinergia, reduciendo la toxicidad.
Hay que considerar la edad para el cálculo de dosis de propofol. Schnider y colaboradores
describieron la relación entre dosis, edad y concentraciones en sangre para la pérdida de la
conciencia en voluntarios sanos y sin premedicar. En este estudio, la EC50 para la pérdida de
conciencia fue de 2.4, 1.8 y 1.3 mcg/ml en voluntarios con edad de 25, 50 y 75 años respec-
tivamente. Los niños requieren una dosis de inducción más alta como resultado de un mayor
compartimento central. Los adultos mayores requieren una dosis de inducción más baja como
resultado de un compartimento central más pequeño y una reducción de su aclaramiento.16
En este sentido tenemos que recalcar el hecho de individualizar el escenario clínico a enfren-
112 tar así cómo las particularidades del enfermo. Por otro lado hay que aclarar que recomenda-
mos la sedación siempre y cuando sea administrada analgesia, en el caso de la ambulatoria
esta analgesia puede estar determinada por anestésicos locales, anestésicos en el neuroeje
o bien por analgesia sistémica.
Propofol es un fármaco que bien puede realizarse la inducción con bolo inicial calculado
aproximadamente a una concentración plasmática de 4-7 mcg/ml (1.2-2.1 mg/kg). Estas
dosis para alcanzar hipnosis para intubación acompañada de opioides a concentraciones
analgesicas adecuadas, (por ejemplo, fentanil 3-5 mcg/kg) y sugerimos en caso de la seda-
ción consciente e inconsciente de tasas de perfusión entre 25-100 mcg/kg/min. Mientras
que para anestesia total intravenosa de 75-300 mcg/kg/min.17
Un dato importante a considerar es que propofol es la droga que más se ha estudiado como
hipnótico para TIVA y tiene una alta predictibilidad y seguridad, ya que la Cp de pérdida del
estado de alerta es de 2.2 mcg/ml y para recuperar la consciencia la Cp es 1.6 mcg/ml (en
población latina), cuando se administra propofol solo.18
Propofol puede ser administrado por cálculo manual basados en el esquema BET, de donde
la dosis de Bolo será calculada de la siguiente manera. Concentración plasmática (mcg/ml)
multiplicado por Volumen de distribución en estado aparente (ml/kg). Y las dosis de man-
tenimiento serán obtenidas de multiplicar la Concentración plasmática [Cp] (mcg/ml) por
Aclaramiento [Cl] (ml/kg/min). Un ejemplo claro del esquema clásico de cálculo manual para
administrar propofol como mantenimiento anestésico es el de Roberts et al.19
El otro método que existe para administar propofol son las perfusiones controladas por orde-
nador (CACI) que tienen mayor precisión y eficacia, donde hay que seleccionar edad, peso,
talla del enfermo y seleccionar el modelo farmacocinético a utilizar para adultos o niños.
(Marsh, Schnider, Kataria, Paidfusor). Están guiados por concentración del fármaco plasmá-
tica o en biofase. Elevando con esto su rango se seguridad.
Tambien programas como Rugloop son utiles, que mediante una interfase se conectan
con una bomba compatible (Graseby 3400 o 3500) y tener la posibilidad de hacer Target
Controll Infusion (TCI) guiados por plasma o ditio efector. O bien utilizarlo en cualquier otra
bomba volumétrica o perfusora (jeringa pistón) y simularlo simultáneamente para tener cál-
culos más exactos.3
Se administre con este tipo de programas o bien con bombas especializadas como son la
Graseby 3500 ( DIPRIFUSOR) , Orchesta base primea, space de Braun. Que ya cuentan con
los modelos farmacocinéticos de diversas drogas precargados, nos vamos a enfrentar con
la existencia de diversos modelos para propofol, los más frecuentes son Marsh y Schnider
(Tabla 2).
Cabe mencionar que para el diseño del modelo de Marsh se utilizó como medida de tiempo
efecto pico la perdida de estado de alerta del grupo de pacientes en el estudio; y para Schni-
der fueron tomados los cambios en el electroencefalograma. Otras de las grandes diferencias
que existen entre ambos es la velocidad con la que inyectan la masa de droga. Esto hace
impacto principalmente en el tiempo de equilibrio entre el plasma y el sitio de efecto. Donde
sí se utiliza el esquema de Marsh se obtendrá más lentamente este punto de equilibrio. Y lo
sugerimos para una inducción más lenta. Hay que recordar que estas diferencias son más
importantes durante la administración inicial, ya que durante el mantenimiento la cantidad
masa de droga utilizada es muy similar, con datos demográficos iguales.20
Efectos adversos
A pesar de los efectos positivos, de propofol no hay que olvidar que puede comprometer la
estabilidad del paciente. Factores como estado de volemia, gasto cardiaco, unión proteica,
actividad enzimática pueden influir en mayor disponibilidad de la droga en la biofase, y por
lo tanto aunque sea administrado el fármaco en rangos terapéuticos se pueden obtener
efectos adversos.18
El propofol induce una pérdida del tono simpático en voluntarios sanos. La hipotensión indu-
cida por esté es mediada por una inhibición del sistema nervioso simpático y deterioro de los
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Metabolismo
El citocromo P450 (CYP)2BA es el responsable de la oxidación del propofol.16
Propofol-opioides
114 En la asociación propofol-fentanil, esta asociación es la más utilizada en México, por mayor
disponibilidad se esté opioide, así como propofol-sufentanil existe la sinergia pero cuando
se presenta en la perfusión continua ambos opioides tendrán que ser suspendidos tiempo
antes que la perfusión de propofol. El tiempo en que se requiere la suspensión de ambos
opioides será determinada por el tiempo que haya durado la perfusión.21
Midazolam
A la administración intravenosa cuenta con una gran fracción libre, un gran volumen de
distribución (400 ml/kg) por lo que es necesaria la administración de bolo inicial para poder
obtener rápidamente efectos.
El pico plasmático lo obtiene a los 3 minutos posteriores al bolo, pero el momento en que
mayor número de receptores se encuentran ocupados con el bolo inicial se aproxima a los
10 minutos.
El midazolam es el fármaco que de inicio pensamos para emplear durante la sedación cons-
ciente, pero debe tenerse en cuenta como ya mencionamos que es un fármaco que encuen-
tra su pico de efecto máximo a los 10 minutos de inyección de bolo inicial, así mismo no
dejar de lado su gran variabilidad interindividual, ambos factores influyen para que su titula-
ción sea escalonada. El rango de dosis sugerida para este fin van desde 0.03mg a 0.1 mg/
kg. Sin olvidar que en el paciente adulto mayor esta dosificación tendrá que ser cuidadosa
o disminuida ya que se ha asociado a midazolam con delirio perioperatorio no relacionado
con la dosis.22
El grupo del Dr. Capria de Buenos Aires Argentina, sugiere que para mantener la hipnosis
durante el estado anestésico debemos emplear una dosis de prueba de sensibilidad a ben-
zodiacepinas iniciando con 0.04mg/kg esperar aproximadamente 5-8 minutos y observar la
respuesta del paciente (escala de Ramsay I-II),. Hasta completar para la inducción anesté-
sica 150 a 200 mcg/kg. Según la respuesta del paciente. Recordemos la gran variabilidad
interindividual que muestra midazolam.
Aunque no debe olvidarse que los periodos de recuperación son variables de un paciente a
otro y pueden persistir efectos amnésicos aun después de recuperar el estado de alerta. En
el escenario de la ambulatoria hay que ser cuidadoso.
Dexmedetomidina
Alfa 2 agonista, con alta selectividad por el receptor (1620:1comparado con clonidina 220:1).
Es un fármaco que además de proveer efectos de sedación y ansiolisis, también se han
encontrado que disminuye la concentración de noradrenalina circulante y con esto obte-
niendo la frecuencia cardiaca y la tensión arterial.
Con lo que respecta sedación intravenosa se ha observado que en rangos de 0.2 a 0.6 mcg/
kg/hr, se obtienen efectos adecuados de sedación con pocos efectos cardiovasculares, esta
terapéutica es útil cuando es utilizada como fármaco único. Hall et al. Demostró que a estos
rangos de infusión los resultados del Índice Biespectral eran adecuados.
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En la anestesia intravenosa podemos titular en forma muy cercana los fármacos tanto a con-
centración plasmática o sitio de efecto. Y con esto lo hace más predecible y seguro.
116 La recuperación función cognitiva, puede ser más rápida tras la anestesia con halogenados
que con propofol. Es más frecuente la excitación a la emersión con halogenados en la pobla-
ción pediátrica.26
La perdida de temperatura es muy similar con ambos grupos ( halogenado vs propofol) por
acción de bloque central en los centros termorreguladores.
Pero por sobre todas las circunstancias expuestas de ventajas y desventajas creemos firme-
mente que la mayor ventaja que tiene la anestesia intravenosa sobre la anestesia empleando
halogenados es que con la TIVA no se contamina el entorno de trabajo del anestesiólogo ni
del personal que labora en las áreas donde se emplean procedimientos anestésicos, es decir
“la anestesia es para el paciente y no para los que estamos a su alrededor”.28
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