El Proceso de Reorganización Nacional, también conocida como última
dictadura cívico-militar, es el nombre con el que se autodenominó la dictadura
cívico-militar, que gobernó la Argentina desde el golpe de Estado del 24 de
marzo de 1976, que derrocó al gobierno constitucional de la presidenta María
Estela Martínez de Perón (justicialista), hasta el 10 de diciembre de 1983, día de
asunción del gobierno elegido mediante sufragio de Raúl Alfonsín (UCR).
El poder fue ocupado por una junta militar integrada por los comandantes de las
tres Fuerzas Armadas, sucediéndose cuatro juntas militares en el período. La
etapa suele ser denominada como «el Proceso» y es considerada «la dictadura
más sangrienta de la historia argentina».
El Procesonota 2 se caracterizó por el terrorismo de Estado, la constante
violación de los derechos humanos, la desaparición y muerte de miles de
personas, la apropiación sistemática de recién nacidos y otros crímenes de lesa
humanidad. Un largo derrotero judicial y político ha permitido condenar a parte
de los responsables en juicios que aún continúan su curso.