Política económica
La Política económica comprende las acciones y decisiones que las autoridades de cada país
toman dentro del ámbito de la economía. A través de su intervención se pretende controlar la
economía del país para proporcionar estabilidad y crecimiento económico, estableciendo las
directrices para su buen funcionamiento.
A medida que un gobierno va estableciendo una determinada política económica, se encarga
del control de diferentes factores económicos importantes en la vida del país, como los
presupuestos del estado o el mercado laboral. Por así decirlo, el Estado conduce la economía de
su territorio con las herramientas de la política económica.
Objetivos de la política económica
Entre los objetivos de la política económica podemos distinguir objetivos a corto plazo
(coyunturales) y objetivos a más largo plazo (estructurales).
En cuanto a los objetivos a corto plazo podemos distinguir tres:
Pleno empleo.
Estabilidad de precios.
Mejora de la balanza de pagos.
En cuanto a los objetivos a largo plazo podemos distinguir ocho:
Expansión de la producción.
Satisfacción de las necesidades colectivas.
Mejora de la distribución de la renta y la riqueza.
Protección y prioridades a determinadas regiones o industrias.
Mejora en las normas de consumo privado.
Seguridad de abastecimiento.
Mejora en el tamaño o en la estructura de la población.
Reducción de la jornada laboral.
Disciplinas de la política económica
Mediante el control de las variables económicas un gobierno puede estimular la economía.
Según las herramientas que utilizan las autoridades podemos distinguir dos disciplinas de
política económica:
Política Fiscal: centrada en la gestión de los recursos de un Estado y su Administración. Está en
manos del Gobierno del país, quién controla los niveles de gasto e ingresos mediante variables
como la recaudación impositiva y el gasto público para mantener un nivel de estabilidad en los
países. Puede ser expansiva o restrictiva.
Política Monetaria: controla los factores monetarios (masa monetaria y tipos de interés
principalmente) para garantizar la estabilidad de precios y el crecimiento económico. Puede ser
expansiva o restrictiva.
Características de la política económica
Las políticas económicas deben contar con un alto nivel de coherencia, coordinación e
integración de las medidas fiscales y monetarias con las que se conforma, de cara a la
consecución de los objetivos marcados y la búsqueda del bienestar. Gracias a un buen empleo
de la política económica un país puede lidiar con importantes problemas sociales y coyunturales
como la inflación, la pobreza, además de intentar contribuir al crecimiento económico del país.
La política económica es específica de cada país o región, ya que ésta se elabora atendiendo a
las características de cada territorio en el que se aplica y generalmente no es posible obtener
idénticos resultados probándola por igual en dos países distintos. Esto sucede porque existen
factores sociales, geográficos o ideológicos que convierten a cada país en único.
No obstante, dependiendo de las ideologías y de los planteamientos económicos que existen en
el mundo, pueden encontrarse distintas posiciones respecto al nivel de intervención que tiene
que adoptar un gobierno en la vida económica de su país.
Existen organismos internacionales que influyen en la toma de decisiones a la hora de plantear
una política económica en específico, como el Fondo Monetario Internacional, la Reserva
Federal o el Banco Mundial. De igual modo, la política económica está estrechamente
relacionada con las tendencias ideológicas y políticas existentes en el mundo y representadas
por los poderes políticos de cada país.