ESCUINTLA.
Noches de Escuintla - María del Tránsito
Barrios
Escuintla tierra de encantos y ensueños,
preciada esmeralda tus verdes pastizales, Quiero llevarme de ti
acarician tus costas mares risueños Un collar de golondrinas,
y palpitas sangre dulce en robustos
cañaverales. Para poder recordar
De tus noches tan divinas
El sol radiante tu asiduo visitante,
viste de oro románticos atardeceres, Bella ciudad sin igual
haciendo estremecer el corazón galante
de enamorada luna en idílicos anocheceres. Que a tus calles iluminas,
Cuando empieza anochecer
Desde la verde clorofila de tus cordilleras,
serpentean frescos arroyos y cascadas, Millares de golondrinas
cuál diáfanos vestidos de virginales doncellas
que fertilizan tus tierras tan amadas. Cuando se ven las palmeras
Belleza como ninguna
El tibio aliento de tus playas me acaricia,
cuál seductora amante que no me deja Las golondrinas anidan
marchar,
anega mi rostro esa húmeda brisa, Para contemplar la luna
que me incita a penetrar tu inquietante mar.
Escuintla, ciudad de palmeras
Ese dulce trino de tus viajeras golondrinas, Escuintla, ciudad de mi querer;
lo llevo impregnado en mi conciencia,
y el tenue rumor de tus aguas cristalinas, Admiro, ver como juguetean
es tierno llamado que reclama mi presencia.
Las golondrinas, No te puedo olvidar.
Escuintla, quién te conoce no te olvida,
en la distancia tus nostalgias suspira,
ese dulce manantial de tus cocoteros,
perpetuo recuerdo de tus sagrados suelos.
Autor: Víctor A. Arana,
(VICTOR SANTA ROSA),
New York, 22 enero del 2008.