Idioma español
Aspectos históricos, sociales y culturales[editar]
Nombre de la lengua[editar]
Etimología[editar]
Según la Real Academia Española (RAE), la palabra español procede
del provenzal espaignol, y este del latín medievalHispaniolus, que significa de
Hispania (España).64
La forma latina HĬSPĀNĬOLUS procede de la denominación latina de la provincia
de HĬSPĀNĬA que incluía a la península ibérica, más bien, de su forma ultracorrecta.65 Cabe
recordar que en latín tardío no se pronunciaba la /H./ La abertura de la /Ĭ/ latina breve en /e/
habría dado por tanto en protorromance: ESPAŇOL(U).
Otra hipótesis sostiene que español procede del occitano espaignon.66 Menéndez Pidal ofrece
otra explicación etimológica: el clásico hispanus o hispánicus tomó en latín vulgar el sufijo -
one (como en borgoñón, bretón, frisón, lapón, sajón, etc.) y de *hispanione se pasó en
castellano antiguo a españón, «luego disimilando las dos nasales se llegó a español, con la
terminación -ol, que no se usa para significar naciones».67
La otra denominación, castellano, procede del latín castellanus, que significa de Castilla, reino
medieval situado en la parte central de la península ibérica y origen de esta lengua.68
Polémica en torno a «español» o «castellano»[editar]
Artículo principal: Polémica en torno a español o castellano
La polémica en torno a los términos «español» y «castellano» estriba en si resulta más
apropiado denominar a la lengua hablada en Hispanoamérica, en España y en otras zonas
hispanohablantes con uno u otro término, o bien si ambas son formas
perfectamente sinónimas y aceptables.
Como muchas de las controversias relacionadas con la denominación de una lengua
identificable con un determinado territorio (español con España, y castellano con Castilla, el
antiguo reino de donde surge el idioma), o que lleva aparejada una ideología o un pasado
histórico que provoca rechazo, o que implica una lucha en favor de una denominación única
para facilitar su identificación internacional y la localización de las producciones en dicha
lengua (por ejemplo, en redes informáticas), la controversia es extralingüística.
Desde el punto de vista estrictamente lingüístico, no es posible justificar preferencias por una
denominación u otra.
En el ámbito normativo o prescriptivo, según la normativa establecida por los principales
organismos de política lingüística del área hispanohablante en lo relativo a la codificación del
estándar idiomático (Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua
Española), «castellano» y «español» son términos sinónimos, aunque el Diccionario
panhispánico de dudas, obra de esta misma institución de carácter normativo, señala: «El
término español resulta más recomendable por carecer de ambigüedad, ya que se refiere de
modo unívoco a la lengua que hablan hoy cerca de cuatrocientos millones de personas.
Asimismo, es la denominación que se utiliza internacionalmente
(Spanish, espagnol, Spanisch, spagnolo, etc.)».69
Asimismo, el diccionario normativo editado por la Real Academia Española y la Asociación de
Academias de la Lengua Española se titula Diccionario de la lengua española.70
Determinados autores han mostrado su preferencia por uno u otro término, como el lingüista
venezolano Andrés Bello, que titulaba su principal obra Gramática de la lengua castellana, o el
valenciano Gregorio Mayans y Siscar, que escribía, en 1737, en su libro Orígenes de la lengua
española lo siguiente:
Por «lengua española» entiendo aquella lengua que solemos hablar todos los españoles cuando
queremos ser entendidos perfectamente unos de otros.71
Por otra parte, la Constitución española de 1978, en su artículo tercero, utiliza la denominación
«castellano» para la lengua, diferenciándola de las otras «lenguas españolas», tales como
el euskera, el catalán o valenciano, el gallego o el aranés.
En cuanto a los filólogos, algunos autores justifican el uso preferente de uno u otro término a
partir de su origen y evolución histórica, interpretados de maneras distintas.
El idioma español o castellano es una lengua romanceprocedente del latín hablado.
Pertenece al grupo ibérico, y es originaria del Reino de Castilla. Se conoce también por
el americanismo coloquial castilla (por ejemplo: «hablar castilla», «entender castilla»),nota 13334
común en áreas rurales e indígenas entre México y la Patagonia.35
Es la segunda lengua del mundo por el número de personas que la hablan como lengua
materna tras el chino mandarín,36373839 con 437 millones de hablantes nativos,40 y lo hablan
como primera y segunda lengua con dominio nativo 477 millones, alcanzando los 572 millones
de personas si contamos a hablantes con competencia limitada,4 de modo que puede ser
considerada la tercera lengua del mundo por el total de hablantes tras el mandarín y
el inglés,41424344 con más de 21 millones de estudiantes,2 y la tercera en comunicación
internacional tras el inglés y francés.45 El español posee la tercera población alfabetizada del
mundo (un 5,47 % del total), siendo la tercera lengua más utilizada para la producción de
información en los medios de comunicación,46 y también la tercera lengua con más usuarios
de Internet, después del chino y el inglés, con 256 millones de usuarios aproximadamente, lo
que representa el 7,6 % del total.47
La lengua es hablada principalmente en España13 e Hispanoamérica; además quedan muy
pocos hablantes en Filipinas, 484950 y es oficial pero no nativa en Guinea Ecuatorial15 y en el
estado en el exilio de Sahara Occidental. 51 Es hablada también por inmigrantes en muchos
países, notablemente en Estados Unidos, donde una parte muy pequeña de las comunidades
de hablantes proviene de la época colonial española.
Es uno de los seis idiomas oficiales de la Organización de las Naciones Unidas.52 Es también
idioma oficial en varias de las principales organizaciones político-económicas internacionales
—la Unión Europea,53 la Unión Africana,54 la Organización de Estados Americanos,55
la Organización de Estados Iberoamericanos,56 el Tratado de Libre Comercio de América del
Norte,57 la Unión de Naciones Suramericanas,58 la Comunidad del Caribe,59 los Estados de
África, del Caribe y del Pacífico60 y el Tratado Antártico, entre otras— y del ámbito deportivo,
la FIBA,61 la FIFA,62 la Asociación Internacional de Federaciones de Atletismo,63 etc.
El español, como las otras lenguas romances, es una continuación moderna del latín hablado
(denominado latín vulgar), desde el siglo III, que tras el desmembramiento del Imperio
romano fue divergiendo de las otras variantes del latín que se hablaban en las distintas
provincias del antiguo Imperio, dando lugar mediante una lenta evolución a las
distintas lenguas romances. Debido a su propagación por América, el español es, con
diferencia, la lengua romance que ha logrado mayor difusión.