HISTORIA.
Las Fuerzas Armadas Revolucionarias de Colombia son considerados un grupo
terrorista tanto en Colombia como en varias otras naciones. Participó en el conflicto
armado colombiano desde su conformación oficial en 1964. Inicialmente estuvo
bajo el comando de Pedro Antonio Marín (conocido por los alias de Manuel
Marulanda Vélez o Tirofijo) hasta su fallecimiento en marzo de 2008 por causas
naturales. Posteriormente, su comandante en jefe fue Guillermo León Sáenz
alias Alfonso Cano, hasta que fue abatido por el Ejército de Colombia el día 4 de
noviembre de 2011, gracias a la contraofensiva denominada Operación Odiseo.
El 15 de noviembre la organización confirmó, por medio de un comunicado, que su
nuevo comandante en jefe era Rodrigo Londoño Echeverri,
alias Timochenko o Timoleón Jiménez, quien los dirigió hasta el 26 de septiembre
de 2016, día de la firma de los Acuerdos de La Habana, que buscó terminar el
conflicto de esta guerrilla con el Estado colombiano y que esperaba fuesen
ratificados por el pueblo colombiano mediante un plebiscito que se celebró el 2 de
octubre de 2016, el cual les hubiera brindado garantías para que abandonaran de
manera definitiva la lucha insurgente y así se convirtieran en un movimiento político.
¿Qué es el proceso de paz?
El Proceso de paz entre el Gobierno de Colombia y las FARC, también conocidos
como proceso de paz en Colombia, fueron las conversaciones que se llevaron a
cabo entre el Gobierno de Colombia y la guerrilla de las FARC. Estos diálogos
tuvieron lugar en Oslo y en La Habana y que tuvieron como resultado la firma del
Acuerdo para la Terminación Definitiva del Conflicto en Bogotá el 24 de noviembre
de 2016.
ACTUALMENTE.
Según cifras del balance general de implementación del Gobierno de Colombia, en
este proceso se han entregado casi 9.000 armas, se alcanzó la tasa de homicidios
más baja en tres décadas (24 homicidios por cada 100.000 habitantes), de 673
municipios, 180 están libres de minas, y en comparación con cifras del año 2006,
en 2017 se redujo en un 97% el número de víctimas, entre otras cifras.
Aunque Santos se mostró optimista por lo alcanzado durante el primer año de
posconflicto también destacó los retos en la implementación: seguridad,
reconciliación y convivencia, y oportunidades para los colombianos.
“La protección de los líderes sociales es nuestra primera prioridad. Mediante
decretos creamos un nuevo sistema de alertas tempranas, más ágil y eficaz e
instruimos a Gobernadores y alcaldes para que, en su condición de agentes del
presidente en materia de orden público, prioricen la protección de los líderes
sociales”, dijo Santos este jueves en Cartagena sobre el primer reto.
La violencia contra líderes sociales ha sido uno de los puntos negros del
posconflicto durante este año: según la Defensoría del Pueblo de Colombia hay una
situación de riesgo persistente, y entre enero de 2016 y julio de 2017, se han
registrado 186 homicidios de líderes sociales y defensores de derechos humanos.
Para las FARC, la implementación del proceso ha sido deficiente y actualmente el
proceso enfrenta “uno de sus momentos más difíciles” luego de la firma del acuerdo.
Las FARC dijeron que la Jurisdicción Especial para la Paz fue “desfigurada” en el
Congreso y su texto actual no corresponde a lo que se firmó en el Teatro Colón en
noviembre de 2016. Santos aseguró que el 15 de enero se posesionarán los
magistrados de la JEP “para que puedan iniciar sus labores lo más pronto posible”.
La JEP es el mecanismo con el que se implementará la justicia transicional pactada
con la guerrilla de las FARC.
En un comunicado, las FARC lamentaron el hundimiento de la reforma política,
las circunscripciones territoriales especiales de paz y que aún hayan más de 600
integrantes de las FARC en prisión.
“Ni los legisladores, ni los poderes institucionales pueden soslayar que el Acuerdo
de paz de La Habana ya fue refrendado por el Congreso de la República, y que fue
investido de constitucionalidad por la Corte Constitucional”, dice el comunicado del
grupo político, que a su vez reiteró su compromiso para continuar con el proceso de
paz.
“No obstante las dificultades, seguiremos marchando sobre la convicción de que
haber puesto fin al conflicto, es el hecho más importante de las últimas décadas en
el país”.
Las FARC le pidieron a Santos que use sus funciones constitucionales
extraordinarias para implementar los acuerdos, pues dijo, el Gobierno tiene el deber
de defender lo pactado.
“Aplicarlas no es abuso de poder sino una obligación del Estado, siempre que estas
vayan ajustadas al espíritu de lo pactado”, agrega el comunicado.
Los expresidentes Felipe González, de España, y José Mujica, de Uruguay, que
hacen parte de la CSIVI, reconocieron los avances del proceso, e hicieron un
llamado para continuar con los esfuerzos de paz en el país.
“colombianos, hay que tirarse al agua o hacía delante, el pasado nunca es reparable
totalmente, nunca lo ha sido en ninguna parte de la tierra. Lo que es enmendable
es el porvenir y de los errores del pasado tenemos que construir lo que es el
futuro”, dijo Mujica desde Cartagena este jueves. “Piensas en tus abuelos o piensas
en tus hijos, ese es el desafío que tenemos por delante”.
González, entre tanto, resaltó la participación de la comunidad internacional en este
proceso.
“Este acuerdo tiene la importancia, para mi trascendental, de poner en primer
término de la preocupación a las víctimas en el sentido estricto y amplio, nunca
había pasado”, dijo González también desde Cartagena luego de la reunión y
agregó que son los colombianos los que deben construir la paz.
“Solo la sociedad colombiana se puede y se debe empoderar de construir la paz, el
desarrollo, y una democracia cada vez más incluyente” puntualizó.
VEA:
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