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2008

Este documento contiene una lista de expedientes judiciales resueltos en enero y febrero de 2008. La mayoría de las resoluciones ordenan otorgar diferentes tipos de pensiones (de jubilación, viudez, orfandad, enfermedad profesional) a favor de los demandantes de acuerdo a diferentes leyes y decretos. Otras resoluciones ordenan la reincorporación de trabajadores a sus cargos o la expedición de nuevas resoluciones administrativas. Todas las resoluciones fueron emitidas entre el 1 de enero y el 21
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Este documento contiene una lista de expedientes judiciales resueltos en enero y febrero de 2008. La mayoría de las resoluciones ordenan otorgar diferentes tipos de pensiones (de jubilación, viudez, orfandad, enfermedad profesional) a favor de los demandantes de acuerdo a diferentes leyes y decretos. Otras resoluciones ordenan la reincorporación de trabajadores a sus cargos o la expedición de nuevas resoluciones administrativas. Todas las resoluciones fueron emitidas entre el 1 de enero y el 21
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2008

TIPO NÚMERO SUMILLA FECHA PUB.


Exp. 2711-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución y otorgar al demandante
pensión de jubilación de acuerdo al Régimen de la Ley 19990 03-01-2008
Exp. 04887-2006-PA/TC Se ordena reajustar la pensión del demandante aplicando la Ley
23908 03-01-2008
Exp. 01748-2006-PA/TC Se ordena otorgar pensión de viudez en favor de la demandante
03-01-2008
Exp. 2970-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de
jubilación a favor del actor de acuerdo a la Ley 19990 03-01-2008
Exp. 02472-2006-PA/TC Se ordena otorgar al demandante renta vitalicia por enfermedad
profesional 03-01-2008
Exp. 04941-2006-PA/TC Se dispone expedir Resolución otorgando a favor del actor pensión
de jubilación de acuerdo al Régimen 19990 03-01-2008
Exp. 4790-2006-PA/TC Se ordena expedir Resolución otorgando a favor del actor pensión
de jubilación de acuerdo a la Ley 25009 y 19990 03-01-2008
Exp. 02761-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución y otorgar al demandante
pensión de jubilación adelantada 03-01-2008
Exp. 01576-2007-PA/TC Se declara Fundada la demanda, inaplicable el Decreto Supremo
Nº 017-2005-MTC 03-01-2008
Exp. 07468-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda y se ordena efectuar el pago de las
aportaciones a la ONP 03-01-2008
Exp. 08716-2006-PA/TC Se ordena la reincorporación del demandante a la situación de
actividad de la Policía Nacional del Perú 03-01-2008
Exp. 10548-2006-PA/TC Se ordena expedir Resolución que otorgue pensión de jubilación a
favor del demandante de acuerdo al Decreto Ley 19990 03-01-2008
Exp. 10736-2006-PA/TC Se ordena expedir Resolución que otorgue pensión de jubilación a
favor del demandante de acuerdo al Decreto Ley 19990 03-01-2008
Exp. 10707-2006-PA/TC Se ordena expedir Resolución que otorgue pensión de jubilación a
favor del demandante de acuerdo al Decreto Ley 19990 03-01-2008
Exp. 07908-2006-PA/TC Se ordena reposición del demandante 03-01-2008
Exp. 05057-2006-PA/TC Se ordena otorgar al demandante pensión por enfermedad
profesional 03-01-2008
Exp. 05783-2006-PA/TC Se ordena reintegrar las sumas devengadas en su pensión de
cesantía a favor del demandante 03-01-2008
Exp. 02759-2006-PA/TC Se ordena otorgar al demandante renta vitalicia por enfermedad
profesional 03-01-2008
Exp. 4761-2006-PA/TC Se ordena expedir Resolución otorgando a favor del demandante
pensión minera de jubilación 03-01-2008
Exp. 02470-2006-PA/TC Se ordena otorgar a favor del demandante renta vitalicia por
padecer de enfermedad profesional 03-01-2008
Exp. 6706-2006-AA/TC Se ordena reposición de la demandante en el cargo que
desempeñaba 03-01-2008
Exp. 09752-2006-PA/TC Se ordena reposición del demandante en el cargo que
desempeñaba 03-01-2008
Exp. 06798-2006-PA/TC Se ordena incluir bonificación especial a la pensión que percibe el
demandante 18-01-2008
Exp. 06835-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución y otorgar pensión de
jubilación al recurrente 18-01-2008
Exp. 08060-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución y otorgar pensión de
jubilación al recurrente 18-01-2008
Exp. 4948-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de
jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 18-01-2008
Exp. 01758-2006-PA/TC Se ordena otorgar a favor de la recurrente pensión de orfandad 18-
01-2008
Exp. 2562-2006-PA/TC Se ordena otorgar a favor del demandante pensión por
enfermedad profesional 18-01-2008
Exp. 02768-2006-PA/TC Se ordena otorgar pensión por enfermedad profesional 19-01-2008
Exp. 02816-2006-PA/TC Se ordena otorgar pensión de jubilación adelantada de acuerdo al
Decreto Ley 19990 19-01-2008
Exp. 02828-2006-PA-TC Se dispone reconocer pensión de jubilación a favor del
demandante 19-01-2008
Exp. 02861-2006-PA/TC Se ordena el pago de pensiones devengadas a favor del
demandante 19-01-2008
Exp. 3599-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva resolución otorgando pensión de
jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 19-01-2008
Exp. 3609-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva resolución otorgando pensión de
jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 19-01-2008
Exp. 04671-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva resolución otorgando pensión de
jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 19-01-2008
Exp. 04674-2006-PA/TC Se ordena otorgar a favor del demandante pensión por
enfermedad profesional 19-01-2008
Exp. 04798-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de
jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 19-01-2008
Exp. 04881-2006-PA/TC Se ordena el reajuste de la pensión de conformidad a la Ley 28798
19-01-2008
Exp. 6390-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda y se dispone que el Colegio de
Abogados de Lima se pronuncie sobre el recurso de apelación interpuesto 19-01-2008
Exp. 09883-2006-PA/TC Se ordena expedir resolución que otorgue a favor del demandante
pensión mínima 19-01-2008
Exp. 10284-2006-PA/TC Se ordena expedir Resolución otorgando pensión de jubilación a
favor del demandante 21-01-2008
Exp. 03613-2006-PA/TC Se ordena expedir Resolución otorgando pensión de jubilación al
demandante de acuerdo a la Ley 25009 21-01-2008
Exp. 8740-2006-PA-TC Se ordena la reposición del demandante al mismo cargo u otro de
igual nivel 21-01-2008
Exp. 02264-2005-PA/TC Se ordena que la compañia de seguro otorgue al demandante la
prestación económica correspondiente 22-01-2008
Exp. 8564-2006-PA/TC Se ordena la reincorporación del demandante en el mismo cargo
que ocupaba u otro de igual nivel 22-01-2008
Exp. 00538-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda, por vulnerar el derecho al libre
acceso a las prestaciones pensionarias, y se ordena efectuar el trámite de desafiliación respectivo
22-01-2008
Exp. 0868-2006-PA/TC Fundada la demanda, por vulnerar el derecho al libre acceso a las
prestaciones pensionarias, y se ordena efectuar el trámite de desafiliación respectivo 22-01-2008
Exp. 04845-2006-PA/TC Se ordena que la demandada otorgue a favor del demandante
renta vitalicia por enfermedad profesional 22-01-2008
Exp. 04476-2007-PA/TC Fundada la demanda, por vulnerar el derecho al libre acceso a las
prestaciones pensionarias, y se ordena efectuar el trámite de desafiliación respectivo 22-01-2008
Exp. 03526-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor de la
demandante pensión de viudez 22-01-2008
Exp. 4975-2006-PA/TC Se ordena otorgar al demandante pensión por enfermedad
profesional 22-01-2008
Exp. 08951-2006-PA/TC Se ordena reposición del demandante en su mismo puesto de
trabajo u otro de igual nivel 22-01-2008
Exp. 05963-2006-PA/TC Se ordena que la demandada emita nueva Resolución
reconociendo el tiempo que estuvo fuera de la institución el demandante 22-01-2008
Exp. 08446-2006-PA/TC Se declara inaplicable la Resolución Ministerial respecto del pase al
retiro del recurrente 23-01-2008
Exp. 7652-2006-PA/TC Se ordena reponer al actor en su puesto de trabajo u otro de igual
nivel 23-01-2008
Exp. 08547-2006-PA/TC Se ordena incorporar al demandante al Régimen de la Ley 20530
23-01-2008
Exp. 09248-2006-PA/TC Se ordena reponer a la demandante en su puesto de trabajo u otro
de igual nivel 23-01-2008
Exp. 10340-2006-PA/TC Se declara nulas las resoluciones por violar el derecho al debido
proceso 23-01-2008
Exp. 10508-2006-PA/TC Se declara nula la resolución disponiendo se resuelva la excepción
deducida por el demandante 23-01-2008
Exp. 10653-2006-PA/TC Se ordena reconocer el periodo no laborado a favor del
demandante 23-01-2008
Exp. 00654-2007-AA/TC Se declara Fundada la demanda Nulo todo lo actuado, reponiendo
los actuados procesales a la postulación del proceso 23-01-2008
Exp. 6808-2006-PA/TC Se dispone la reincorporación del demandante en el cargo que
venía ejerciendo 07-02-2008
Exp. 0983-2007-PA/TC Se ordena otorgar pensión de viudez a la demandante 07-02-2008
Exp. 01593-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva resolución recalculando la pensión de la
recurrente 09-02-2008
Exp. 3314-2006-PA/TC Se ordena expedir Resolución de pensión vitalicia por enfermedad
profesional 12-02-2008
Exp. 02571-2006-PA/TC Se ordena otorgar al demandante pensión por concepto de
enfermedad profesional 12-02-2008
Exp. 03220-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva resolución y otorgar al demandante
pensión de jubilación 12-02-2008
Exp. 3127-2006-PA/TC Se ordena otorgar pensión de jubilación al demandante de acuerdo
al régimen de la Ley 19990 12-02-2008
Exp. 3314-2006-PA-TC Se ordena expedir Resolución de pensión vitalicia por enfermedad
profesional 14-02-2008
Exp. 02571-2006-PA/TC Se ordena otorgar al demandante pensión por concepto de
enfermedad profesional 14-02-2008
Exp. 03220-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva resolución y otorgar al demandante
pensión de jubilación 14-02-2008
Exp. 3127-2006-PA/TC Se ordena otorgar pensión de jubilación al demandante de acuerdo
al régimen de la Ley 19990 14-02-2008
Exp. 7973-2006-PA/TC Se ordena la reincorporación del demandante al cargo que
ocupaba o en otro de igual nivel o categoría 21-02-2008
Exp. 0787-2007-PA/TC Se ordena la reincorporación de la demandante en el cargo que
ocupaba o en otro de igual nivel o categoría 21-02-2008
Exp. 09220-2006-PA/TC Se ordena que la ONP cumpla con otorgarle al demandante
pensión de jubilación adelantada de acuerdo a Decreto Ley Nº 19990 21-02-2008
Exp. 03604-2006-PA/TC Se ordena que se reajuste la pensión en favor de la demandante
21-02-2008
Exp. 7629-2006-PA/TC Se dispuso ordenar la reincorporación de la demandante en el
cargo que venía ocupando en otro de igual nivel 22-02-2008
Exp. 3081-2007-PA/TC Se deja sin efecto el Alta Hospitalaria y se ordena a EsSalud la
atención médica y hospitalización indefinida a favor de la paciente 22-02-2008
Exp. 08642-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución reconociendo a favor del actor
sus años de aportaciones 22-02-2008
Exp. 04753-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución que otorgue pensión a favor
del demandante 22-02-2008
Exp. 08894-2006-PA/TC Se ordena otorgar a favor del demandante el pago por concepto de
seguro de vida 14-03-2008
Exp. 09625-2006-PA/TC Se ordena otorgar al demandante la bonificación por invalidez de
acuerdo al Decreto Ley Nº 19990. 14-03-2008
Exp. 09631-2006-PA/TC Se ordena expedir Resolución otrogando pensión de jubilación al
recurrente de acuerdo al Decreto Ley Nº 19990 14-03-2008
Exp. 10644-2006-PA/TC Se ordena reajustar la pensión de la demandante 14-03-2008
Exp. 3992-2006-PA/TC Se dispone nivelar la pensión de cesantía a favor del demandante
14-03-2008
Exp. 01985-2007-PA/TC Se ordena aplicar la Ley Nº 23908 e incrementar el monto de la
pensión a favor del actor, así otorgar los montos dejados de percibir 14-03-2008
Exp. 5361-2006-PA/TC Se dispone emitir nueva Resolución que otorgue pensión de
jubilación al demandante 14-03-2008
Exp. 10567-2006-PA/TC Se dispone se expida nueva Resolución otorgando a la demandante
pensión de viudez de acuerdo al Decreto Ley Nº 19990 14-03-2008
Exp. 08853-2006-PA Se dispone ordenar se reponga al recurrente en el cargo que venía
desempeñando o en otro de similar vivel 14-03-2008
Exp. 3148-2007-PA/TC Se dispuso la aplicación de la Ley Nº 23908, ordenando se reajuste
la pensión inicial de la demandante 14-03-2008
Exp. 01729-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución a favor del demandante
reconociendo el pago de su pensión mínima legal 27-03-2008
Exp. 02820-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución a favor del demandante
reconociendo el pago de su pensión mínima legal 28-03-2008
Exp. 03252-2007-PA/TC Se ordena que se pague al demandante el saldo por concepto de
seguro de vida que le corresponde 28-03-2008
Exp. 02856-2006-PA/TC Se ordena emitir nueva resolución y reajustar la pensión a favor de
la demandante 31-03-2008
Exp. 5314-2007-AA/TC Se ordena reponer al demandante en su condición de asociado de
la Asociación Civil demandada 31-03-2008
Exp. 01208-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de
jubilación a favor del recurrente 01-04-2008
Exp. 8330-2006-PA/TC Se ordena la restitución del recurrente a su anterior puesto de
trabajo 01-04-2008
Exp. 04408-2006-PA/TC Se dispone otorgar a favor del actor seguro de vida 01-04-2008
Exp. 6478-2006-AA/TC Se ordena otorgar al demandante el importe por concepto de
seguro de vida 01-04-2008
Exp. 01458-2007-PA/TC Se ordena la reincorporación del demandante en el cargo que tenía
01-04-2008
Exp. 1972-2007-AA/TC Se ordena otorgar la renovación a fin de que el demandante pueda
ejercer su profesión médica, teniendo en cuenta el derecho a la salud, a la vida y al trabajo. 03-
04-2008
Exp. 0882-2007-PA/TC Habiendo acreditado la vulneración de derechos constitucionales,
se ordena expedir nueva Resolución y otorgar a la recurrente pensión de jubilación dentro del
Régimen del Decreto Ley Nº 19990 03-04-2008
Exp. 9236-2006-PA-TC Se ordena otorgar al demandante pensión por enfermedad
profesional 04-04-2008
Exp. 8504-2006-PA-TC Se ordena otorgar al demandante pensión por enfermedad
profesional 04-04-2008
Exp. 9878-2006-PA/TC Se ordena otorgar a la demandante pensión de invalidez 04-
04-2008
Exp. 10772-2006-PA/TC Se ordena reconocer la pensión de invalidez y viudez de la
demandante 04-04-2008
Exp. 9274-2006-PA/TC Se ordena que la Oficina de Normalización Previsional otorgue a la
demandante pensión de jubilación. 04-04-2008
Exp. 09121-2006-PA/TC Se ordena al demandado que expida una nueva resolución 04-
04-2008
Exp. 10064-2006-PA/TC Se ordena se expida nueva resolución otorgando pensión de
jubilación adelantada. 04-04-2008
Exp. 10031-2006-PA/TC Se ordena que se otorgue al actor pensión de jubilación adelantada
04-04-2008
Exp. 09266-2006-PA/TC Se ordena que se reajuste la pensión 04-04-2008
Exp. 10082-2006-PA/TC Se ordena se expida nueva resolución otorgando pensión de
jubilación 04-04-2008
Exp. 10677-2006-PA/TC Se ordena que a la demandante se le otorgue pensión de viudez
04-04-2008
Exp. 9182-2006-PA/TC Se ordena otorgar al demandante pensión por enfermedad
profesional 04-04-2008
Exp. 10526-2006-PA/TC Se ordena otorgar al demandante pensión por enfermedad
profesional 04-04-2008
Exp. 3449-2006-AA/TC Se ordena otorgar a la demandante pensión de viudez 04-04-2008
Exp. 3203-2006-PA/TC Se ordena otorgar al demandante pensión de jubilación minera 04-
04-2008
Exp. 10028-2006-PA/TC Se ordena que la ONP expida nueva resolución otorgando al
demandante pensión de jubilación reducida 04-04-2008
Exp. 9276-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda en lo que concierne a la afectación
de la pensión mínima vigente 04-04-2008
Exp. 01958-2007-PA/TC Se ordena que la ONP expida nueva Resolución otorgando al
demandante pensión de jubilación 04-04-2008
Exp. 3567-2006-PA/TC Se ordena que la ONP expida nueva Resolución otorgando al
demandante pensión de jubilación 04-04-2008
Exp. 05077-2006-PA/TC Se ordena que la ONP expida nueva Resolución otorgando al
demandante pensión de jubilación 04-04-2008
Exp. 2590-2006-PA/TC Se ordena que la ONP expida nueva Resolución y se calcule la
pensión del demandante 04-04-2008
Exp. 10117-2006-PA/TC Se ordena que se otorgue a la demandante una pensión de
jubilación adelantada 04-04-2008
Exp. 09615-2006-PA/TC Se ordena reponer al demandante en cargo similar al que venía
desempeñando 04-04-2008
Exp. 10026-2006-PA/TC Se ordena otorgar al demandante pensión de jubilación bajo el
régimen general 04-04-2008
Exp. 3528-2006-PA/TC Se ordena que la demandada expida nueva resolución otorgando
pensión de jubilación 04-04-2008
Exp. 9836-2006-PA/TC Se ordena que la demandada expida nueva resolución otorgando
pensión de jubilación 04-04-2008
Exp. 09695-2006-PA/TC Se declara que se otorgue al demandante la pensión de invalidez
vitalicia por enfermedad profesional 04-04-2008
Exp. 09637-2006-PA/TC Se ordena que la demandada expida resolución otorgando pensión
de jubilación 04-04-2008
Exp. 09516-2006-PA/TC Se ordena reconocer la pensión de jubilación del demandante 04-
04-2008
Exp. 09215-2006-PA/TC Se ordena que la ONP expida nueva resolución otorgando al
demandante pensión de jubilación 04-04-2008
Exp. 09894-2006-PA/TC Se ordena otorgar a la demandante pensión minera completa 07-
04-2008
Exp. 09650-2006-PA/TC Se dispone que la demandada otorgue pensión minera con abono
de pensiones devengadas 07-04-2008
Exp. 05039-2006-PA/TC Declaran Fundada la demanda y ordena que la ONP realice el
recálculo de la pensión de jubilación 07-04-2008
Exp. 9275-2006-PA/TC Se ordena otorgar al demandante la pensión por enfermedad
profesional, con arreglo a la Ley 26790 07-04-2008
Exp. 09244-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda y ordena que la ONP otorgue
pensión de jubilación de conformidad con el Decreto Ley 19990 07-04-2008
Exp. 08607-2006-PA/TC Se ordena que la PNP pague al demandante el importe por seguro
de vida, además de los intereses legales y costos procesales 07-04-2008
Exp. 08955-2006-PA/TC Se ordena otorgar a la demandante pensión de jubilación
adelantada con arreglo al Artículo 44 del Decreto Ley 19990 07-04-2008
Exp. 09190-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda y se ordena que la ONP expida una
nueva resolución que otorgue al demandante la pensión de invalidez 07-04-2008
Exp. 09172-2006-PA/TC Se ordena otorgar al demandante pensión de invalidez definitiva y
bonificación por invalidez establecida por el Decreto Ley 19990 07-04-2008
Exp. 09612-2006-PA/TC Se ordena que la Entidad otorgue al demandante la renta vitalicia
por padecer de enfermedad profesional 07-04-2008
Exp. 09642-2006-PA/TC Se ordena que la Entidad otorgue al demandante la pensión por
padecer de enfermedad profesional 07-04-2008
Exp. 09627-2006-PA/TC Se ordena que la Entidad otorgue al demandante la renta vitalicia
por padecer de enfermedad profesional 07-04-2008
Exp. 09272-2006-PA/TC Se declara Fundada la Demanda y ordena que la ONP cumpla con
otorgar al demandante una pensión de jubilación adelantada 07-04-2008
Exp. 2226-2007-PA/TC Se declara Inaplicable a Bureau Veritas/Bivac, y Cotecna Inspection
S.A los efectos de la Cuarta Disposición Complementaria de la Ley de Delitos Aduaneros Nº 28008
07-04-2008
Exp. 07149-2006-PA/TC Se ordena a la SBS y a la AFP Horizonte que inicien el trámite de
desafiliación del representado del demandante 07-04-2008
Exp. 03628-2006-PA/TC Se ordena otorgar pensión de jubilación a la demandante y se le
abone los devengados e intereses legales correspondientes 07-04-2008
Exp. 2933-2006-PA/TC Se ordena a la demandada que emita nueva resolución y que se
abonen los devengados con arreglo a Ley 07-04-2008
Exp. 2911-2006-PA/TC Se ordena a la demandada expida resolución otorgando pensión de
jubilación al actor de acuerdo a la Ley 25009, en concordancia con el Decreto Ley 19990 07-
04-2008
Exp. 04111-2006-PA/TC Se ordena que la Caja de Beneficios y Seguridad del Pescador
expida resolución otorgando pensión de jubilación al demandante de acuerdo con el artículo 10 de
la Resolución Suprema Nº 423-72-TR 07-04-2008
Exp. 09192-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda y ordena que la emplazada
otorgue al demandante la bonificación por Gran Invalidez. 07-04-2008
Exp. 09454-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda y ordena que la emplazada
otorgue al demandante la bonificación por Gran Invalidez 07-04-2008
Exp. 09191-2006-PA/TC Se ordena que la ONP otorgue a la demandante una pensión de
jubilación adelantada con arreglo al artículo 44 del Decreto Ley 19990 07-04-2008
Exp. 10154-2006-PA/TC Se ordena que la entidad demandada otorgue al demandante la
pensión que le corresponde por concepto de enfermedad profesional 07-04-2008
Exp. 5766-2006-PA/TC Se ordena que la emplazada expida nueva resolución y se calcule la
pensión del recurrente con arreglo a lo dispuesto en la Ley 25009 07-04-2008
Exp. 10090-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda y se ordena que la emplazada
emita nueva resolución otorgando pensión de jubilación minera al demandante07-04-2008
Exp. 08035-2006-PA/TC Se ordena que la Caja de Pensiones Militar- Policial restituya la
pensión de invalidez al demandante 07-04-2008
Exp. 10685-2006-PA/TC Se ordena que la ONP expida una nueva resolución otorgando al
demandante la pensión de invalidez 07-04-2008
Exp. 03447-2007-PA/TC Se ordena que la ONP expida resolución otorgando pensión de
jubilación al recurrente de acuerdo con el Decreto Ley 19990 07-04-2008
Exp. 03437-2006-PA/TC Se ordena que la ONP expida una nueva resolución otorgando
pensión de jubilación al recurrente 07-04-2008
Exp. 09823-2006-PA/TC Se ordena que la demandada expida resolución otorgando pensión
de jubilación al recurrente de acuerdo con el Decreto Supremo 018-82-TR 07-04-2008
Exp. 00199-2007-PA/TC Se declara Fundada la demanda y se ordena la reincorporación del
actor en el cargo de Juez Especializado en lo Civil de la Corte Superior de Justicia de Ica 07-04-2008
Exp. 09965-2006-PA/TC Se ordena que la entidad demandada otorgue al recurrente la
pensión que le corresponde por enfermedad profesional con arreglo a la Ley 26790 y sus normas
complementarias y conexas 07-04-2008
Exp. 04140-2006-PA/TC Se ordena que la ONP efectúe un nuevo cálculo de la pensión de
jubilación del demandante y expida una nueva resolución 11-04-2008
Exp. 04521-2006-PA/TC Se ordena que la ONP cumpla con reconocer al demandante la
pensión de jubilación conforme al artículo 40 del Decreto Ley 19990 11-04-2008
Exp. 05060-2006-PA/TC Se ordena que la ONP expida resolución otorgando al demandante
pensión de jubilación del régimen especial del Decreto Ley 19990 11-04-2008
Exp. 5402-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda y ordena que la emplazada
otorgue la pensión minera completa de jubilación 11-04-2008
Exp. 05616-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda y se ordena que la emplazada
pague al demandante el importe que por concepto de seguro de vida le corresponde 11-04-2008
Exp. 05675-2006-PA/TC Se ordena que la ONP expida nueva resolución otorgando al
demandante pensión de jubilación del régimen especial 11-04-2008
Exp. 05679-2006-PA/TC Se ordena que la ONP otorgue a la demandante la pensión de
viudez solicitada, abonando los devengados con sus respectivos intereses legales 11-04-2008
Exp. 05732-2006-PA/TC Se ordena que la ONP cumpla con otorgarle al demandante
pensión de jubilación del régimen especial 11-04-2008
Exp. 05756-2006-PA/TC Se ordena que la demandada expida nueva resolución otorgando
pensión de jubilación a la recurrente de acuerdo con el Decreto Ley 19990 11-04-2008
Exp. 05817-2006-PA/TC Se ordena que la demandada expida nueva resolución
reconociéndole al demandante los aportes al Sistema Nacional de Pensiones 11-04-2008
Exp. 05847-2006-PA/TC Se ordena que la ONP otorgue a la demandante pensión de viudez,
abonando los devengados e intereses legales 11-04-2008
Exp. 05854-2006-PA/TC Se ordena que la entidad demandada otorgue al recurrente la
pensión que le corresponde por concepto de enfermedad profesional 11-04-2008
Exp. 6024-2006-PA/TC Se ordena que la demandada expida una resolución otorgando
pensión de jubilación al recurrente 11-04-2008
Exp. 6051-2006-PA/TC Se ordena que la ONP expida resolución otorgando a favor de la
actora pensión de viudez de conformidad con los artículos 1 y 2 de la Ley 25009 11-04-2008
Exp. 6060-2006-PA/TC Se ordena que la demandada expida nueva resolución y que
calcule la pensión del demandante con arreglo a lo dispuesto en la Ley 25009 11-04-2008
Exp. 06122-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda en consecuencia se ordena
expedir nueva resolución y se abone los devengados, intereses legales y costos del proceso 11-
04-2008
Exp. 06190-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda y se ordena a la ONP que expida
resolución otorgando pensión de jubilación reducida al recurrente de acuerdo con la Ley 10772 y
su Estatuto 11-04-2008
Exp. 3997-2006-PA/TC Se ordena a la ONP que expida nueva resolución otorgando
pensión de jubilación al demandante, así como el pago de los devengados, intereses y costos
procesales 11-04-2008
Exp. 04119-2006-PA/TC Se ordena a la Caja de Beneficios y Seguridad Social del Pescador
que emita resolución administrativa procediendo a calcular la pensión de jubilación del
demandante, en aplicación del artículo 10 de la Resolución Suprema 423-72-TR 11-04-2008
Exp. 4174-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda y se ordena que la demandada
expida nueva resolución, además de abonar devengados, intereses legales y costos procesales 11-
04-2008
Exp. 4273-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda y se ordena que la emplazada
expida nueva resolución y calcule la pensión del recurrente con arreglo a lo dispuesto en la Ley
25009 11-04-2008
Exp. 4322-2006-PA/TC Se ordena que la demandada expida resolución otorgando pensión
de jubilación con el Decreto Ley 25009, en concordancia con el Decreto Ley 19990. Asimismo,
dispone el pago de los devengados,intereses legales y costos procesales 11-04-2008
Exp. 4341-2006-PA/TC Se ordena a la emplazada que expida resolución otorgando a la
actora pensión de jubilación con arreglo a los Decretos Leyes 19990 y 25967 11-04-2008
Exp. 04490-2006-PA/TC Se ordena que la ONP cumpla con otorgarle a la demandante una
pensión de jubilación con arreglo al Decreto Ley 19990. Asimismo, dispone el abono de los
devengados e intereses legales correspondientes 11-04-2008
Exp. 04601-2006-PA/TC Se ordena que la ONP expida nueva resolución reconociéndole a la
demandante las aportaciones realizadas en el Sistema Nacional de Pensiones y se otorgue la
pensión solicitada 11-04-2008
Exp. 5157-2006-PA/TC Se ordena a la demandada que emita nueva resolución en la que se
reconozca al demandante las aportaciones realizadas así como las pensiones devengadas con
arreglo a ley 12-04-2008
Exp. 5375-2006-PA/TC Se ordena a la Dirección de Gestión Educativa Local de Jauja se
pronuncie por escrito respecto de las peticiones formuladas por el recurrente 12-04-2008
Exp. 5510-2006-PA/TC Se ordena que la demandada expida resolución otorgando al
demandante la pensión de jubilación así como abonar los devengados con arreglo a la Ley 28798,
los intereses legales y costos procesales 12-04-2008
Exp. 5553-2006-PA/TC Se declara fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley
23908, en cuanto a la pensión del demandante, ordenando se reajuste la misma y se abone los
devengados e intereses legales correspondientes 12-04-2008
Exp. 05629-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda, por consiguiente ordena que la
ONP cumpla con otorgarle al demandante pensión de jubilación del régimen general, abonando las
pensiones devengadas 12-04-2008
Exp. 05652-2006-PA/TC Ordena que la ONP otorgue al demandante pensión completa de
jubilación minera, y que abone los reintegros e intereses legales correspondientes 12-04-2008
Exp. 5955-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda y se ordena se deje sin efecto la
Resolución Directoral Nº 1210 de fecha 10 de agosto de 2004 12-04-2008
Exp. 6048-2006-PA/TC Se ordena que la emplazada expida una nueva resolución con
arreglo a la Ley 25009 y al Decreto Ley 19990 12-04-2008
Exp. 06055-2006-PA/TC Se ordena que la demandada expida resolución otorgando al
recurrente pensión de jubilación de acuerdo con el Decreto Ley 19990 12-04-2008
Exp. 6283-2006-PA/TC Se ordena a la emplazada que expida resolución otorgando al actor
pensión de jubilación con arreglo a los Decretos Leyes 19990 y 25967, desde el 31 de enero de
2002 12-04-2008
Exp. 06522-2006-PA/TC Se ordena que se reajuste la pensión de jubilación del demandante
y se abone los devengados e intereses legales correspondientes y los costos procesales 12-04-2008
Exp. 06562-2006-PA/TC Se ordena que la demandada expida nueva resolución otorgando
pensión de jubilación al recurrente de acuerdo con el Decreto Ley 19990 12-04-2008
Exp. 6951-2006-PA/TC Se ordena que la demandada expida una nueva resolución
otorgando al demandante pensión de jubilación reducida conforme al régimen del Decreto Ley
19990, a partir del 16 de noviembre de 1991 12-04-2008
Exp. 6960-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda y ordena que la demandada emita
nueva resolución otorgando pensión de viudez a favor de la demandante 12-04-2008
Exp. 6975-2006-PA/TC Se ordena a la ONP que expida resolución otorgando pensión de
jubilación al demandante con arreglo a los Decretos Leyes 19990 y 25967 12-04-2008
Exp. 07115-2006-PA/TC Se declara fundada en parte y se dispone otorgar pensión de
jubilación 12-04-2008
Exp. 07630-2006-PA/TC Se ordena a la ONP otorgue al demandante la pensión vitalicia por
enfermedad profesional que le corresponde, con arreglo a la Ley 26790 y sus normas
complementarias y conexas 12-04-2008
Exp. 7837-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda y se ordena la reincorporación del
demandante en el cargo de Secretario Judicial del Trigésimo Juzgado Penal de Lima, o en otro de
igual nivel o categoría 12-04-2008
Exp. 07965-2006-PA/TC Se ordena que la emplazada otorgue al demandante pensión de
jubilación y se abone los devengados con sus respectivos intereses legales, más los costos del
proceso 12-04-2008
Exp. 08648-2006-PA/TC Se ordena que la entidad emita resolución otorgando al
demandante renta vitalicia por padecer de enfermedad profesional 12-04-2008
Exp. 00098-2006-PA/TC Se ordena que la entidad expida en favor del demandante nueva
resolución otorgando pensión de jubilación del Régimen General del Sistema Nacional de
Pensiones 12-04-2008
Exp. 00192-2006-PA/TC Se ordena que la ONP expida resolución otorgando pensión de
jubilación a la demandante, con el abono de devengados, intereses legales y costos procesales 12-
04-2008
Exp. 00220-2006-PA/TC Se ordena otorgar pensión de jubilación a la demandante de
acuerdo al Decreto Ley 19990 12-04-2008
Exp. 0251-2006-PA/TC Se declara fundada la demanda en cuanto a la aplicación de la Ley
23908, en consecuencia se ordena el reajuste de la pensión de viudez a favor de la demandante
12-04-2008
Exp. 00272-2006-PA/TC Se ordena que la ONP otorgue al demandante la pensión vitalicia
correspondiente por enfermedad profesional 12-04-2008
Exp. 0379-2006-PA/TC Se ordena que la ONP otorgue al demandante la pensión que le
corresponde por concepto de enfermedad profesional 12-04-2008
Exp. 00381-2006-PA/TC Se ordena que la entidad demandada otorgue al demandante la
pensión que le corresponde por concepto de enfermedad profesional 12-04-2008
Exp. 00553-2006-PA/TC Se ordena que la ONP expida nueva resolución otorgándole al
demandante una pensión de jubilación conforme al Decreto Supremo 018-82-TR 12-04-2008
Exp. 0729-2006-PA/TC Se declara fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley
23908, en cuanto a la pensión del demandante, ordenando se reajuste la misma y se abone los
devengados e intereses legales correspondientes 12-04-2008
Exp. 587-2006-PA/TC Se ordena que la ONP expida nueva resolución otorgando pensión
de jubilación al demandante, con arreglo al Decreto Supremo 018-82-TR 12-04-2008
Exp. 0909-2006-PA/TC Se ordena que la ONP expida nueva resolución otorgando pensión
de jubilación al demandante, con arreglo al Decreto Supremo 018-82-TR 12-04-2008
Exp. 01403-2006-PA/TC Se ordena que la ONP cumpla con otorgar al demandante una
pensión de jubilación con arreglo al artículo 42 del Decreto Ley 19990 14-04-2008
Exp. 1500-2006-PA/TC Se ordena que se reajuste la pensión del demandante y se abone
los devengados 14-04-2008
Exp. 1529-2006-PA/TC Se ordena a la demandada que expida resolución otorgando
pensión de jubilación adelantada 14-04-2008
Exp. 1544-2006-PA/TC Se ordena otorgar al demandante pensión por concepto de
enfermedad profesional 14-04-2008
Exp. 1744-2006-PA/TC Se ordena que la ONP expida nueva resolución otorgando pensión
de jubilación al actor 14-04-2008
Exp. 1842-2006-PA/TC Se ordena que la ONP otorgue al demandante la pensión por
concepto de enfermedad profesional 14-04-2008
Exp. 01869-2006-PA/TC Se ordena que la demandada expida resolución otorgando pensión
de jubilación adelantada 14-04-2008
Exp. 02036-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley
23908 y se ordena expedir a favor del demandante resolución que otorgue pensión mínima 14-
04-2008
Exp. 2058-2006-PA/TC Se ordena a la demandada expida resolución otorgando pensión
de jubilación 14-04-2008
Exp. 2096-2006-PA/TC Se ordena a la demandada expida resolución otorgando pensión de
jubilación 14-04-2008
Exp. 2182-2006-PA/TC Se ordena a la ONP que expida resolución otorgando pensión de
jubilación adelantada 14-04-2008
Exp. 2298-2006-PA/TC Se declara fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley
23908 en la pensión del demandante, en consecuencia se ordena reajustar su pensión 14-04-2008
Exp. 02805-2006-PA/TC Se ordena reponer al demandante 14-04-2008
Exp. 03592-2006-PA/TC Se ordena que la emplazada pague al demandante el reintegro que
por concepto de seguro de vida le corresponde 14-04-2008
Exp. 3601-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda y se ordena que la demandada
emita resolución otorgando pensión de cesantía 14-04-2008
Exp. 03646-2006-PA/TC Se declara fundada demanda respecto de la aplicación de la Ley
23908, en consecuencia se ordena expedir nueva resolución que reconozca al demandante
pensión mínima 14-04-2008
Exp. 9218-2006-PA/TC Se dispone otorgar la renta vitalicia que el demandante solicita 14-
04-2008
Exp. 10703-2006-PA/TC Se declara fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley
23908 y se ordena expedir a favor del demandante Resolución queotorgue pensión mínima 15-
04-2008
EXP. 09138-2006-PA/TC Se ordena se efectúe un nuevo calculo de pensión de jubilación a
favor del demandante 24-04-2008
Exp. 9315-2006-PA/TC Se ordena la reincorporación del demandante en el cargo de Fiscal
Adjunto Titular a la Primera Fiscalía Provincial Mixta de Puno 24-04-2008
Exp. 10580-2006-PA/TC Se ordena que la entidad demandada reconozca la pensión de
jubilación 24-04-2008
Exp. 10467-2006-PA/TC Se ordena que la ONP cumpla con otorgar la pensión de invalidez
por incapacidad laboral 24-04-2008
Exp. 10239-2006-PA/TC Se ordena que la demandada expida resolución otorgando al
demandante pensión de jubilación 24-04-2008
Exp. 10272-2006-PA/TC Se ordena que la demandada expida resolución otorgando pensión
de jubilación 24-04-2008
Exp. 10753-2006-PA/TC Se ordena que la emplazada expida a favor del demandante
resolución que reconozca pensión 24-04-2008
Exp. 10608-2006-PA/TC Se ordena que la demandada expida resolución otorgando pensión
de jubilación 24-04-2008
Exp. 0268-2006-PA/TC Se declara sin efecto la Resolución que imponía sanción de
amonestación al demandante, por lesionar su derecho a la presunción de inocencia 23-05-2008
Exp. 00411-2006-PA/TC Se ordena incorporar a la demandante en el Régimen del Decreto
Ley Nº 20530 23-05-2008
Exp. 04929-2006-PA/TC Se declara fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley
23908 en cuanto a la pensión del demandante, ordenando se reajuste la misma y se abone los
devengados e intereses legales correspondientes 23-05-2008
Exp. 06534-2006-PA/TC Se declara inaplicable lo dispuesto en el contrato privado de
servicio, respecto de suspender el servicio de agua, ordenando la restitución del mismo, siendo un
derecho permanente de goce y disfrute 23-05-2008
Exp. 9397-2006-PA/TC Se ordena que la demandada reponga a la demandante en el cargo
que venía desempeñando o en otro similar o igual categoría 24-05-2008
Exp. 010479-2006-PA/TC Se ordena a la ONP expedir nueva Resolución otorgándole al
demandante pensión de jubilación 26-05-2008
Exp. 10150-2006-PA/TC Se ordena que la demandada otorgue al demadante una pensión
de jubilación 26-05-2008
Exp. 10289-2006-PA/TC Se ordena a la demandada que cumpla con otorgar pensión de
jubilación a favor de la demandante de acuerdo al Decreto Ley 19990 26-05-2008
Exp. 10414-2006-PA/TC Se ordena a la demandada otorgar a favor del demandante la
pensión vitalicia por enfermedad profesional 26-05-2008
Exp. 5794-2006-AA/TC Se dispone otorgar a favor del recurrente pensión por concepto de
enfermedad profesional 01-06-2008
Exp. 6440-2006-PA/TC Se ordena otorgar pensión de jubilación por enfermedad a favor
del actor 04-06-2008
Exp. 7151-2006-PA/TC Se ordena otorgar pensión de jubilación a favor del actor de
acuerdo al Decreto Ley 19990 04-06-2008
Exp. 07426-2006-PA/TC Se ordena que se expida Rseolcuión otorgando al demandante
pensión de jubilación 04-06-2008
Exp 7569-2006-PA/TC Que habiendo violado el derecho al debido prcoeso, se dispone
remitir los actuados al Fiscal Provincial 04-06-2008
Exp. 08514-2006-PA/TC Se dispone aplicar la Ley 23908 y se ordena que la demandada
reajuste la pensión al actor 04-06-2008
Exp. 08588-2008-PA/TC Se ordena otorgar pensión de jubilación en aplicación del Decreto
Ley 19990 04-06-2008
Exp. 08638-2006-PA/TC Se ordena reajustar la pensión a favor del actor incluyendo el
abono de los devengados e intereses legales 04-06-2008
Exp. 08791-2006-PA/TC Se ordena otorgar a favor del demandante pensión de jubilación
04-06-2008
Exp 08826-2006-PA/TC Se ordena otorgar a favor del demandante pensión de jubilación
04-06-2008
Exp. 08934-2006-PA/TC Se ordena se emita nueva Resolución otorgando a favor del
demandante pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 05-06-2008
Exp. 08936-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva resolución otrogando a favor del actor
pensión de jubilación minera 05-06-2008
Exp 08970-2006-PA/TC Se ordena que se expida nueva Resolución que reconozca a favor
del demandante pensión mínima 05-06-2008
Exp. 9018-2006-PA/TC Se declaró Fundada la demanda y se dispuso que se abone los
montos dejados de percibir a favor del actor 05-06-2008
Exp. 09043-2006-PA/TC Se ordena otorgar pensión de jubilación a favor del demandante
05-06-2008
Exp. 09056-2006-PA/TC Se ordena emitir nueva Resolución otorgando a favor del
demandante pensión de jubilación 05-06-2008
Exp. 09099-2006-PA/TC Se ordena otorgar pensión de jubilación a favor del demandante
05-06-2008
Exp. 09122-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución que otorgue a favot del actor
el pago de los devengados 05-06-2008
Exp. 09142-2006-PA/TC Se ordena actualizar la pensión mínima a favor del actor 05-
06-2008
Exp. 9197-2006-PA/TC Se ordena reponer al demandante en el cargo que venía
desempeñando, al haberse vulnerado su derecho constitucional al trabajo 05-06-2008
Exp. 9245-2006-PA/TC Se dispone la aplicación de la Ley 23908 respecto de la pensión de
la demandante, en consecuencia se ordena su reajuste 05-06-2008
Exp. 9257-2006-PA/TC Se dispone la aplicación de la Ley 23908 respecto de la pensión de
la demandante, en consecuencia se ordena su reajuste 05-06-2008
Exp. 9293-2006-PA/TC Se dispone la aplicación de la Ley 23908 respecto de la pensión de
la demandante, en consecuencia se ordena su reajuste 05-06-2008
Exp. 09328-2006-PA/TC Se dispone la aplicación de la Ley 23908 y se ordena expedir a
favor de la demandante la Resolución que reconozca la pensión mínima05-06-2008
Exp. 00178-2006-PA/TC Se ordena que la ONP expida nueva Resolución otrogando pensión
de jubilación a favor del demandante 05-06-2008
Exp. 271-2006-PA/TC Se ordena que la ONP otorgue a favor del demandante la pensión
de jubilación minera 05-06-2008
Exp. 00293-2006-PA/TC Se ordena otorgar a favor del demandante pensión de
jubilación05-06-2008
Exp. 00737-2006-PA/TC Se ordena que la demandada expida Resolución otorgando pensión
de jubilación a favor del actor 07-06-2008
Exp. 00744-2006-PA/TC Se ordena que la ONP cumpla con otorgar a favor del actor pensión
de jubilación 07-06-2008
Exp. 01143-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución con el recálculo de la pensión
de jubilación a favor del actor 07-06-2008
Exp. 01206-2006-PA/TC Se ordena otorgar pensión de jubliación a favor del actor de
acuerdo al Decreto Ley 19990 07-06-2008
Exp. 01439-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del actor
´pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 07-06-2008
Exp. 01619-2006-PA/TC Se ordena se expida nueva Resolución a favor del actor
reconociendo el pago de pensión mínima 07-06-2008
Exp. 01633-2006-PA/TC Se ordena que se expida nueva Resolución otorgando a favor del
actor el pago de la pensión mínima 07-06-2008
Exp. 01683-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando al actor pensión de
jubilación 07-06-2008
Exp. 1799-2006-PA/TC Se ordena otorgar a favor del demandante pensión por concepto
de enfermedad profesional 07-06-2008
Exp. 01845-2006-PA/TC Se ordena otorgar pensión de jubilación adelantada a favor del
actor 07-06-2008
Exp. 01882-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución y otorgar pensión de
jubilación al demandante de acuerdo al Decreto Legislativo 19990 07-06-2008
Exp. 02031-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del actor
pensión de jubilación 07-06-2008
Exp. 02195-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución que otorgue pensión de
jubilación al demandante 07-06-2008
Exp. 3684-2006-PA/TC Se ordena otorgar pensión de jubilación minera favor del
demandante 07-06-2008
Exp. 03759-2006-PA/TC Se ordena reajustar la pensión del demandante aplicando la Ley
23908 07-06-2008
Exp. 03767-2006-PA/TC Se ordena otorgar a favor de la demandate la pensión de jubilación
07-06-2008
Exp. 03898-2006-PA/TC Se ordena emitir nueva Resolución otorgando pensión de
jubilación a favor del demandante 07-06-2008
Exp. 04015-2006-PA/TC Se ordena a la SBS y AFP dar inicio al trámite de desafiliación, al
haberse vulnerado el derecho del actor al libre acceso a las prestaciones pensionarias 07-06-2008
Exp. 00200-2006-PA/TC Se ordena que la demandada expida nueva Resolución otorgando
pensión de viudez a favor del recurrente 07-06-2008
Exp. 00618-2006-PA/TC Se ordena otorgar pensión de jubilación a favor del recurrente de
acuerdo al Decreto Legislativo 19990 07-06-2008
Exp. 1469-2006-PA/TC Se orderna otorgar el pago de intereses legales a favor del actor
07-06-2008
Exp. 2185-2006-PA/TC Se ordena otorgar a favor del actor pensión vitalicia por
enfermedad profesional 07-06-2008
Exp. 2391-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución y otorgar a favor del actor
pensión de jubilación 07-06-2008
Exp. 02435-2006-PA/TC Se ordena que la emplazada pague a favor del actor el concepto de
seguro de vida 07-06-2008
Exp. 3889-2006-PA/TC Se ordena reajustar la pensión a favor del demandante 07-06-2008
Exp. 05685-2006-PA/TC Se ordena otorgar a afvor del actor pensión por concepto de
enfermedad profesional 07-06-2008
Exp. 06330-2006PA/TC Se dispone otorgar a favor del demandante pensión de renta
vitalicia 07-06-2008
Exp. 6462-2005-PA/TC Se ordena reponer al demandante en su mismo puesto de
trabajo07-06-2008
Exp. 06591-2006-PA/TC Se ordena a la demandada reincorporar al demandante a su mismo
puesto de trabajo 07-06-2008
Exp. 06859-2005-PA/TC Se ordena reponer al demandante a su mismo puesto de trabajo, al
haberse vulnerado el derecho constitucional al trabajo 07-06-2008
Exp. 08171-2006-PA/TC Se ordena reponer al demandante a su mismo puesto de trabajo,
al haber sido víctima de despido incausado y con ello vulnerar su derecho al trabajo 07-06-2008
Exp. 08366-2006-PA/TC Se ordena otorgar pensión de jubilación a favor del actor 07-
06-2007
Exp. 08685-2006-PA/TC Se ordena a la ONP otrorgar a favor del actor pensión de
jubilación07-06-2008
Exp. 08934-2006-PA/TC Se dispone otorgar a favor del actor pensión de jubilación de
acuerdo al Decreto Ley 19990 07-06-2008
Exp. 6320-2006-PA/TC Se ordena reajustar la pensión del demandante aplicando la Ley
23908 08-06-2008
Exp. 6322-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando al actor pensión de
jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 08-06-2008
Exp. 06638-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del actor
pensión de jubilación 08-06-2008
Exp. 6341-2006-PA/TC Se ordena otorgar pensión minera de jubilación a favor del
recurrente 09-06-2008
Exp. 06397-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de
jubilación a favor del demandante 09-06-2008
Exp. 06416-2006-PA/TC Se ordena reajustar pensión de jubilación a favor del actor 09-
06-2008
Exp. 6419-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando al actor pensión de
jubilación de acuerdo al Decreto Ley Nº19990 09-06-2008
Exp. 6474-2006-PA/TC Se ordena que se otorgue al demandante pensión de jubilación por
concepto de enfermedad profesional 09-06-2008
Exp. 6704-2006-PA/TC Se ordena que se expida nueva Resolución otorgando al actor
pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 09-06-2008
Exp. 7013-2006-PA/TC Se ordena se expida nueva Resolución otorgando al actor pensión
de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 11-06-2008
Exp. 7035-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando al actor pensión de
jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 11-06-2008
Exp. 07048-2006-PA/TC Se ordena que la demandada otorgue a favor del recurrente
pensión por concepto de enfermedad profesional 11-06-2008
Exp. 7173-2006-PA/TC Se ordena otorgar pensión de jubilacón minera por concepto de
enfermedad profesional a favor del actor 11-06-2008
Exp. 07445-2006-PA/TC Se ordena que la demandada expida nueva Resolución otorgando a
favor de la demandante pensión de jubilación 11-06-2008
Exp. 8354-2006-AA/TC Se ordena otorgar pensión de jubilación minera a favor del
actor11-06-2008
Exp. 08376-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del actor
pensión de jubilación 11-06-2008
Exp. 8605-2006-PA/TC Se ordena otrogar pensión de jubilación a favor del actor de
aucerdo a la Ley Nº 25009 11-06-2008
Exp. 00421-2006-PA/TC Se ordena que la ONP otorgue a favor del demandante pensión de
jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 11-06-2008
Exp. 05851-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de
jubilación a favor del actor 11-06-2008
Exp. 06343-2006-PA/TC Se ordena otorgar a favor de la actora pensión de orfandad-hija
mayor de edad 11-06-2008
Exp. 00567-2007-PA/TC Se ordena otorgar a favor del actor pensión minera 11-06-2008
Exp. 00569-2007-PA/TC Se ordena a la ONP otorgar pensión de jubilación de acuerdo al
Decreto Legislativo Nº19990 11-06-2008
Exp. 01038-2007-PA/TC Se ordena a la ONP otorgar pensión de jubilación al demandante
de acuerdo al Decreto Legislativo Nº19990 11-06-2008
Exp. 01073-2007-PA/TC Se ordena que se reconozca pensión de jubilación a favor del
demandante y de acuerdo al Decreto Legislativo 19990 11-06-2008
Exp. 01135-2007-PA/TC Se ordena que la ONP otorgue a favor de la demandante pensión
de jubilación de acuerdo al Decreto Legislativo 19990 11-06-2008
Exp. 01490-2007-PA/TC Se ordena que la demandada pague al actor el concepto de seguro
de vida 11-06-2008
Exp. 01775-2007-PA/TC Se ordena que la ONP otorgue a favor del actor pensión de
jubilación adelantada 11-06-2008
Exp. 01789-2007-PA/TC Se ordena que la ONP otorgue a favor del actor pensión de
jubilación adelantada 11-06-2008
Exp. 01852-2007-PA/TC Se ordena a la ONP otorgar pensión de jubilación adelantada de
acuerdo al Decreto Ley 19990 11-06-2008
Exp. 02219-2007-PA/TC Se ordena a la ONP otorgar a favor del actor pensión de jubilación
adelantada de acuerdo al Decreto Ley 19990 11-06-2008
Exp. 2557-2007-PA/TC Se ordena a la ONP expedir nueva Resolución otorgando a favor del
actor pensión de jubilación adelantada de acuerdo al Decreto Ley 19990 11-06-2008
Exp. 2660-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del actor
pensión de jubilación adelantada de acuerdo al Decreto Ley 19990 11-06-2008
Exp. 03037-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del actor
pensión de jubilación 11-06-2008
Exp. 03313-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del actor
pensión de jubilación, de acuerdo al Decreto Ley 19990 11-06-2008
Exp 03348-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del actor
pensión de jubilación, de acuerdo al Decreto Ley 19990 11-06-2008
Exp. 3869-2007-PA/TC Se ordena que se reajuste la pensión del demandante en aplicación
de la Ley 23908 11-06-2008
Exp. 4174-2007-PA/TC Se ordena que se reajuste la pensión del demandante en aplicación
de la Ley 23908 11-06-2008
Exp. 2732-2007-PA/TC Inaplicable al demandante el Acuerdo de Sala Plena de la Corte
Superior de Justicia de Lima 25-06-2008
Exp. 03711-2007-PA/TC Se ordena se pague a favor del demandante el pago por concepto
de seguro de vida 26-06-2008
Exp. 3072-2006-PA/TC Nula la Resolución por vulnerar el derecho de acceso a la justicia
del demandante, se admite la demanda de Beneficios Sociales 04-07-2008
Exp. 5970-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda, por vulnerar el principio de
reserva de administración 04-07-2008
Exp. 1747-2007PA/TC Se ordena la incorporación de la recurrente por vulnerar derecho
de asociación 04-07-2008
Exp. 03652-2007-PA/TC Se ordena Reajsute de Pensión con la apalicación de la Ley 23980
04-07-2008
Exp. 03514-2007-PA/TC Se ordena otorgar pensión de jubilación al recurrente de acuerdo
al Decreto Ley 19990 11-07-2008
Exp. 3596-2007-PA/TC Se ordena expedir a favor de la demandante Resolución que
reconozca pensión mínima 11-07-2008
Exp. 03630-2007-PA/TC Se ordena expedir Resolución que otorgue a favor del demandante
pensión mínima, así como proceda la aplicación de la Ley 23908 11-07-2008
Exp. 03759-2007-PA/TC Se ordena otorgar pensión de jubilación al demandante de acuerdo
al Decreto Ley 19990 11-07-2008
Exp. 03848-2007-PA/TC Se ordena otorgar pensión de jubilación al demandante de acuerdo
al Decreto Ley 19990 11-07-2008
Exp. 3985-2007-PA/TC Se ordena otorgar pensión de jubilación a favor del actor de
conformidad a la Ley 25009 11-07-2008
Exp. 00467-2007-PA/TC Se ordena otorgar a favor del recurrente pensión de jubilación
minera 14-07-2008
Exp 00504-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del actor
pensión de jubilación adelantada 14-07-2008
Exp. 2786-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución que otorgue a favor del actor
pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 14-07-2008
Exp. 2731-2007-PA/TC Se ordena otorgar a favor del actor pensión de jubilación de
acuerdo al Decreto Ley 19990 14-07-2008
Exp. 2839-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del actor
pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 14-07-2008
Exp. 03205-2007-PA/TC Se declara Fundada la demanda, inaplicable la Ordenanza Nº128-
MSI, en tanto vulnera derechos constitucionales de la actora 14-07-2008
Exp. 03794-2007-PA/TC Se orderna otorgar a favor del actor pensión de jubilación
adelantada de acuerdo al Decreto Ley 19990 14-07-2008
Exp. 03941-2007-PA/TC Se ordena expedir Resolución que otorgue pensión mínima a favor
de la actora 14-07-2008
Exp. 04032-2007-PA/TC Se ordena reconocer a favor del demandante la pensión de
jubilación correspondiente 14-07-2008
Exp. 04467-2007-PA/TC Se ordena expedir Resolución que reconozca en favor del
demandante la pensión de jubilación mínima 14-07-2008
Exp. 4553-2007-PA/TC Se ordena reajustar la pensión del actor y aplicar la Ley 23908 14-
07-2008
Exp. 04631-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del actor
pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 14-07-2008
Exp. 00115-2007-PA/TC Se ordena otorgar pensión minera a favor del actor de acuerdo a la
Ley 25009 16-07-2008
Exp. 6243-2006-PA/TC Se ordena incrementar el monto de la pensión a favor del actor en
aplicación de la Ley 23908 16-07-2008
Exp. 6777-2006-PA7TC Se ordena expedir nueva Resolución y se calcule la pensión de
viudez de la recurrente en aplicación de la Ley 25009 16-07-2008
Exp. 6894-2006-PA/TC Se ordena expedir Resolución otorgando a favor de la recurrente
pensión de jubliación adelantada 16-07-2008
Exp. 7165-2006-PA/TC Se ordena reponer a la recurrente en el cargo que venía
desempeñando 16-07-2008
Exp. 07581-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de
jubilación a favor del demandante 16-07-2008
Exp. 07737-2006-PA/TC Se ordena reconocer la pensión de jubilación a favor del
demandante 16-07-2008
Exp. 7806-2006-PA/TC Se ordena otorgar a favor del demandante la pensión de jubilación
respectiva 16-07-2008
Exp. 07852-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del
demandante la pensión de jubilación respectiva 16-07-2008
Exp. 07927-2006-PA/TC Se ordena reconocer a favor del demandante la pensión de
jubilación respectiva 16-07-2008
Exp. 07967-2006-PA/TC Se ordena otorgar a favor del demandante pensión vitalicia por
enfermedad profesional 16-07-2008
Exp. 08734-2006-PA/TC Se ordena que la ONP cumpla con otorgarle a la demandante
pensión de jubilación 16-07-2008
Exp. 08929-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del
demandante pensión de jubilación 17-07-2008
Exp. 08996-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del
recurrente pensión de jubilación 17-07-2008
Exp. 09008-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del
demandante pensión de jubilación 17-07-2008
Exp. 09126-2006-PA7T Se ordena reajustar la pensión de el recurrente de acuerdo a los
criterios adoptados 17-07-2008
Exp. 9240-2006-PA/TC Se ordena reajustar la pensión del demandante en aplicación a la
Ley 23908 17-07-2008
Exp. 09295-2006-PA/TC Se ordena expedir Resolución otorgando a favor del actor pensión
mínima 17-07-2008
Exp. 09299-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución y otorgar a favor del actor
pensión mínima 17-07-2008
Exp. 09305-2006-PA/TC Se ordena que proceda el reajuste de la pensión mínima 17-
07-2008
Exp. 09316-2006-PA/TC Se ordena se expida Resolución que reconozca a favor de la
demandante pensión mínima 17-07-2008
Exp. 09334-2006-PA/TC Se ordena se expida Resolución que reconozca a favor de la
demandante pensión mínima 17-07-2008
Exp. 09339-2006-PA/TC Se ordena reajustar la pensión a favor de actor aplicando la Ley
23908 17-07-2008
Exp. 09479-2006-PA/TC Se ordena reajustar la pensión a favor de actor aplicando la Ley
23908 17-07-2008
Exp. 09601-2006-PA/TC Se ordena que se pague a favor del demandante el pago por
concepto de seguro de vida 17-07-2008
Exp. 10009-2006-PA/TC Se ordena otorgar a favor del demandante pensión por
enfermedad profesional 17-07-2008
Exp. 0065-2006-PA/TC Se ordena otorgar pensión de jubilación a favor del actor de
acuerdo al Decreto Ley 19990 17-07-2008
Exp. 00108-2006-PA/TC Se ordena otorgar a la demandante pensión de viudez 17-07-2008
Exp. 00389-2006-PA/TC Se ordena expedir Resolución que reconozca a favor del
demandante pensión mínima 17-07-2008
Exp. 1155-2006-AA/TC Se ordena otorgar al demandante pensión de jubilación minera con
arreglo al Decreto Supremo 001-74-TR 17-07-2008
Exp. 01276-2006-PA/TC Se ordena que expedir en favor del demandante la resolución que
reconozca el pago de la pensión mínima 17-07-2008
Exp. 01340-2006-PA/TC Se ordena otorgar pensión de jubilación a la demandante de
acuerdo al Decreto Ley 19990 17-07-2008
Exp. 01400-2006-PA/TC Se ordena emitir nueva resolución que disponga otorgar pensión
de jubilación minera completa 17-07-2008
Exp 01505-2006-PA/TC Se ordena otorgar al recurrente pensión de jubilación minera con
arreglo a la Ley 25009 17-07-2008
Exp. 02141-2006-PA/TC Se ordena otorgar al demandante pensión de retiro por límite de
edad 17-07-2008
Exp. 02325-2006-PA/TC Se ordena reconocer en favor del demandante la pensión de
jubilación del Fondo de Jubilación del Pescador 17-07-2008
Exp. 3166-2006-PA/TC Se ordena calcular la pensión del recurrente con arreglo a la Ley
25009 17-07-2008
Exp. 03575-2006-PA/TC Se ordena otorgar pensión de viudez a la recurrente 17-07-2008
Exp. 03592-2006-PA/TC Se ordena pagar al demandante el reintegro por concepto de
seguro de vida además de intereses legales 17-07-2008
Exp. 03594-2006-PA/TC Se ordena pagar al demandante el importe que por seguro de vida
le corresponde además de intereses legales 17-07-2008
Exp. 03919-2006-PA/TC Se ordena otorgar al recurrente pensión de jubilación minera con
arreglo al Decreto Ley 25009 y Decreto Ley 19990 17-07-2008
Exp. 4050-2006-PA/TC Se ordena otorgar al actor pensión de jubilación reducida
conforme al Decreto Ley 19990 17-07-2008
Exp. 04264-2006-PA/TC Se ordena otorgar al demandante pensión de invalidez 17-07-2008
Exp. 04426-2006-PA/TC Se ordena reponer a la trabajadora en el cargo que desempeñó o
en otro de similar categoría 17-07-2008
Exp. 04569-2006-PA/TC Se ordena expedir pensión de jubilación en favor del recurrente de
acuerdo al D.S 018-82-TR 17-07-2008
Exp. 04653-2006-PA/TC Se ordena reponer al trabajador en el cargo que venía
desempeñando o en otro de similar categoría 17-07-2008
Exp. 05805-2006-PA/TC Se ordena otorgar al demandante pensión de jubilación del
régimen especial 17-07-2008
Exp. 05993-2006-PA/TC Se ordena otorgar a favor del actor la pensión de jubilación minera
17-07-2008
Exp. 6194-2006-PA/TC Se ordena otorgar a favor de la demandante pensión de orfandad y
viudez 17-07-2008
Exp. 06218-2006-PA/TC Se ordena reconocer a favor del demandante su pensión de
jubilación 17-07-2008
Exp. 4635-2007-PA/TC Se ordena se reajuste la pensión del demandante en aplicación a la
Ley 23908 17-07-2008
Exp. 05007-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando al demandante
pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 17-07-2008
Exp. 5079-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de
jubilación a favor del recurrente 17-07-2008
Exp. 05474-2007-PA/TC Se ordena expedir Resoluciones que reconozca a la actora pensión
reducida de jubilación y la de viudez 17-07-2008
Exp. 05651-2007-PA/TC Se ordena otorgar a la demandante pensión de jubilación
adelantada de acuerdo al Decreto Ley 19990 17-07-2008
Exp. 5713-2007-PA/TC Se ordena otorgar al actor pensión de jubilación de acuerdo al
Decreto Ley 19990 17-07-2008
Exp. 05739-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando al actor pensión de
jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 17-07-2008
Exp. 5791-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando al actor pensión de
jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 17-07-2008
Exp. 04835-2007-PA/TC Se ordena emitir nueva resolución y se reconozca años de
aportaciones 05-08-2008
Exp. 04837-2007-PA-TC Se ordena restituir al demandante el pago de la pensión de
invalidez desde el año 2006 05-08-2008
Exp. 05011-2007-PA-TC Se ordena que la emplazada abone los montos dejados de percibir
y los intereses legales. 05-08-2008
Exp. 05283-2007-PA-TC Se ordena otorgar al demandante pensión de jubilación adelantada
con arreglo a la Ley 19990 06-08-2008
Exp. 04767-2007-PA-TC Se declara Fundada la demanda en lo relativo a la aplicación de la
Ley 23908 a la pensión del actor. 06-08-2008
Exp. 04237-2007-PA-TC Se ordena que la emplazada reajuste la pensión y se abone los
devengados e intereses legales 06-08-2008
Exp. 04189-2007-PA-TC Se ordena que la demandada reconozca la pensión de jubilación
conforme a la Ley 19990 06-08-2008
Exp. 03490-2007-PA-TC Se declara Nula la resolución que deniega la pensión de jubilación
al demandante y se ordena expedir una nueva. 06-08-2008
Exp. 03383-2007-PA-TC Se declara Nula la resolución que deniega al demandante la
pensión de jubilación del régimen especial de contrucción civil del D. Ley 19990. 06-08-2008
Exp. 2831-2007-PA-TC Se declara Nula la resolución que deniega la pensión de jubilación
al demandante y se ordena expedir una nueva. 06-08-2008
Exp. 02810-2007-PA-TC Se ordena expedir a favor del demandante la resolución que
reconozca los años de aportaciones 06-08-2008
Exp. 2633-2007-PA-TC Se ordena expedir nueva resolución otorgando al actor pensión de
jubilación 06-08-2008
Exp. 02409-2007-PA-TC Improcedente el reconocimiento de aportes y se deja a salvo el
derecho del demandante para el otorgamiento de su pensión de jubilación 06-08-2008
Exp. 02368-2007-PA-TC Se ordena el reajuste de la pensión y se abonen los devengados e
intereses legales. 06-08-2008
Exp. 02150-2007-PA-TC Se ordena que la demandada expida resolución otorgando pensión
de jubilación al recurrente 06-08-2008
Exp. 02146-2007-PA-TC Se ordena que la demandada expida resolución otorgando pensión
de jubilación al recurrente 06-08-2008
Exp. 01665-2007-PA-TC Se ordena que la emplazada expida nueva resolución con abono de
los devengados 06-08-2008
Exp. 01562-2007-PA-TC Se ordena otorgar al demandante pensión minera proporcional, sin
la aplicacion del D. Ley 25967 06-08-2008
Exp. 01389-2007-PA-TC Se ordena la reincorporación del demandante en el cargo de
Secretario Judicial 06-08-2008
Exp. 01089-2007-PA-TC Se ordena otorgar al demandante pensión de jubilación minera
proporcional, sin la aplicación del D. Ley 25967 06-08-2008
Exp. 620-2007-PA-TC Se declara Fundada la demanda y se ordena a la autoridad
competente realizar la desafiliación 06-08-2008
Exp. 03935-2007-PA-TC Se declara Fundada la demanda en el extremo referido a la
aplicación de la Ley 23908 06-08-2008
Exp. 3997-2007-PA-TC Se ordena el reajuste de la pensión y se abone los devengados e
intereses legales 06-08-2008
Exp. 03999-2007-PA-TC Se ordena que la ONP cumpla con otorgar al demandante pensión
de jubilación adelantada 06-08-2008
Exp. 03890-2007-PA-TC Se ordena que la ONP expida nueva resolución otorgando al
demandante pensión de jubilación de acuerdo al D.Ley 21952 06-08-2008
Exp. 03797-2007-PA-TC Se ordena expedir resolución otorgando al demandante pensión de
jubilación con el abono de devengados 06-08-2008
Exp. 03564-2007-PA-TC Se declara Fundada la demanda y se ordena otorgar al
demandante pensión de jubilación adelantada 06-08-2008
Exp. 03430-2007-PA-TC Se resuelve que la ONP otorgue al demandante pensión de
jubilación reducida 06-08-2008
Exp. 02902-2007-PA-TC Se ordena que la demandada otorgue pensión de jubilación al
recurrente de acuerdo con el D. Supremo 018-82-TR 06-08-2008
Exp. 2659-2007-PA-TC Se ordena otorgar al demandante pensión de jubilación
adelantada, con arreglo al D. Ley 19990 06-08-2008
Exp. 2647-2007-PA-TC Se ordena otorgar al demandante pensión de jubilación
adelantada, con arreglo al D. Ley 19990 06-08-2008
Exp. 2595-2007-PA-TC Se ordena que la emplazada expida nueva resolución otorgando
pensión de jubilación al recurrente con arreglo al régimen de los trabajadores de Construcción Civil
06-08-2008
Exp. 0775-2007-PA-TC Se reconoce que el demandante efectuó 19 años y 1 mes de
aportaciones al SNP 06-08-2008
Exp. 00562-2007-PA-TC Se ordena que la emplazada pague al demandante el reintegro que
por seguro de vida le corresponde 06-08-2008
Exp. 00541-2007-PA-TC Se ordena que la emplazada otorgue al demandante pensión
minera completa 06-08-2008
Exp. 00534-2007-PA-TC Se ordena que la demandada expida resolución otorgando pensión
de jubilación de acuerdo con la Ley 10772 06-08-2008
Exp. 00434-2007-PA-TC Se ordena que la demandada expida resolución otorgando pensión
de jubilación de acuerdo con la Ley 10772 06-08-2008
Exp. 00246-2007-PA-TC Se ordena expedir nueva resolución otorgando pensión de
jubilación del régimen del D. Ley 19990 06-08-2008
Exp. 9988-2006-PA-TC Se ordena que PRONAMACHS reponga al demandante en cargo
que venía desempeñando u otro similar 06-08-2008
Exp. 9980-2006-PA-TC Se ordena que la demandante sea reincorporada en cargo que
desempeñaba u otro similar 06-08-2008
Exp. 09895-2006-PA-TC Se ordena entregar a la emplazada pensión de renta vitalicia por
padecer enfermedad profesional 06-08-2008
Exp 09831-2006-PA-TC Se ordena reponer al demandante en el que cargo que ocupaba
bajo una relación laboral de carácter indeterminado 06-08-2008
Exp 09284-2006-PA-TC Se ordena expedir en favor del demandante nueva resolución
otorgando pensión de invalidez 06-08-2008
Exp 9148-2006-PA-TC Se ordena que PRONAMACHS reincorpore a trabajadores en cargos
que desempeñaban u otro similar. 06-08-2008
Exp 08947-2006-PA-TC Se declara Fundada la demanda en el extremo que se solicita el
pago del seguro de vida. 06-08-2008
Exp 08221-2006-PA-TC Se ordena que la Caja del Pescador (CBSSP) otorgue pensión de
jubilación al demandante 06-08-2008
Exp 07886-2006-PA-TC Se ordena que Rímac Internacional otorgue al recurrente pensión
de invalidez por enfermedad profesional 06-08-2008
Exp 05345-2006-PA-TC Declaran Fundada la demanda respecto al despido y reposición en
el trabajo del demandante 06-08-2008
Exp 1673-2007-PA-TC Declaran Fundada la demanda en cuanto al monto de pensión del
demandante 06-08-2008
Exp 03093-2007-PA-TC Se ordena que la emplazada pague al demandante el importe por
concepto de seguro de vida 06-08-2008
Exp 03119-2007-PA-TC Se ordena que la emplazada otorgue a la demandante pensión de
invalidez más los devengados 06-08-2008
Exp. 10684-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución tomando en cuenta los años
de aporte del demandante 07-08-2008
Exp. 05246-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución y otorgar a favor del actor
pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 07-08-2008
Exp. 10528-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución y otorgar a favor del actor
pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 07-08-2008
Exp. 09838-2006-PA/TC Se ordena otorgar a favor del demandante pensión mínima 07-
08-2008
Exp 09868-2006-PA/TC Se ordena la aplicación de la Ley 23908 y se abone a favor de la
demandantelos montos dejados de percibir 07-08-2008
Exp. 09311-2006-PA/TC Se ordena otorgar pensión de jubilación al demandante de acuerdo
al Decreto Ley 19990 07-08-2008
Exp. 07944-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva resolución y otorgar pensión de orfandad
a la recurrente de acuerdo al Decreto Ley 19990 07-08-2008
Exp. 10684-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución tomando en cuenta los años
de aporte del demandante 07-08-2008
Exp. 05246-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución y otorgar a favor del actor
pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 07-08-2008
Exp. 10528-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución y otorgar a favor del actor
pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 07-08-2008
Exp. 09838-2006-PA/TC Se ordena la aplicación de la Ley 23908 y se abone a favor de la
demandantelos montos dejados de percibir 07-08-2008
Exp. 09311-2006-PA/TC Se ordena otorgar pensión de jubilación al demandante de acuerdo
al Decreto Ley 19990 07-08-2008
Exp. 07944-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva resolución y otorgar pensión de orfandad
a la recurrente de acuerdo al Decreto Ley 19990 07-08-2008
Exp. 07038-2006-PA/TC Se ordena reponer al demandante en el cargo que venía
desempeñando 07-08-2008
Exp. 06240-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución y otorgar a favor del actor
pensión minera 07-08-2008
Exp. 04931-2006-PA/TC Se ordena expedire nueva Resolución reconociendo lo saños de
aportación del demandante, así como las remuneraciones devengadas 07-08-2008
Exp. 05999-2006-PA/TC Se ordena abonar a favor de la demandante los montos dejados de
percibir de su pensión de viudez 07-08-2008
Exp. 7687-2006-PA/TC Se ordena reponer al demandante en el cargo que venía
desempeñando, por haberse vulnerado el derecho al trabajo y debido proceso 07-08-2008
Exp. 05483-2007-PA/TC Se ordena reconocer pensión mínima a favor del demandante así
como el pago de devengados 07-08-2008
Exp. 05331-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución y otorgar a favor del
demandante pensión de jubilación 07-08-2008
Exp. 05201-2007-PA/TC Se declara Fundada la demanda e ilegal el despido del trabajador
demandante, por haberse producido la violación del derecho al trabajo y al debido proceso 07-
08-2008
Exp. 4627-2007-PA/TC Se ordena se aplique la Ley 23908 y se reajuste la pensión del
demandante 07-08-2008
Exp. 04327-2007-PA/TC Se ordena otorgar pensión de jubilación a favor del demandante de
acuerdo al Decreto Ley 19990 07-08-2008
Exp. 4131-2007-PA/TC Se ordena expedir pensión de jubilación a favor del actor de
acuerdo a la Ley 25009 07-08-2008
Exp. 01987-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de
jubilación a favor de la demandante 07-08-2008
Exp. 01310-2007-PA/TC Fundada la demanda aplicación de la Ley 23908, se ordema se
reajuste la pensión del demandante 07-08-2008
Exp. 0038-2007-PA/TC Se ordena a la SBS y AFP se inicie el trámite de desafiliación del
demandante, por vulnerar el derecho a las prestaciones pensionarias 07-08-2008
Exp. 05481-2007-PA/TC Se ordena la aplicación de la Ley 23908, y la expedición de nueva
Resolución que otorgue a favor de la demandante pensión mínima 07-08-2008
Exp. 04967-2007-PA/TC Se ordena a la ONP otorgar pensión mínima a favor del
demandante 08-08-2008
Exp. 04791-2007-PA/TC Se ordena se proceda al reajuste de la pensión del actor así como
el abono de los devengados 08-08-2008
Exp. 04601-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de
jubilación a favor de la recurrente 08-08-2008
Exp. 04093-2007-PA/TC Se ordena que la ONP otorgue a favor del demandante pensión de
jubilación adelantada 08-08-2008
Exp. 01981-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución y otorgar a favor del
demandante pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 08-08-2008
Exp. 00400-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando al actor pensión de
jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 08-08-2008
Exp. 00399-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a la actora pensión
de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 08-08-2008
Exp. 00395-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del
recurrente pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 08-08-2008
Exp. 00388-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del ractor
pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 08-08-2008
Exp. 00360-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del actor
pensión minera de jubilación 08-08-2008
Exp. 00339-2007-PA/TC Se ordena que se otorgue a favor del demandante pensión de
jubilación 08-08-2008
Exp. 00238-2007-PA/TC Se ordena otorgar a favor del actor pensión de jubilación de
acuerdo al Decreto Ley 19990 08-08-2008
Exp. 0310-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del actor
pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 08-08-2008
Exp. 3166-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del actor
pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 08-08-2008
Exp. 05450-2006-PA/TC Se ordena otorgar a favor de la demandante pensión de viudez 08-
08-2008
Exp. 10777-2006-PA/TC Se ordena la reposición de los trabajadores demandantes a su
centro de labores 08-08-2008
Exp. 00816-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución reconociendo los años de
trabajo y recálculo de la pensión de jubilación del demandante 08-08-2008
Exp. 00891-2007-PA/TC Se ordena la reposición del demandante a su puesto de trabajo 08-
08-2008
Exp. 01139-2007-PA/TC Se ordena la reposición del demandante en el cargo que venía
desempeñando o en otro de igual o similar nivel 08-08-2008
Exp. 01174-2007-PA7TC Se ordena restituir a favor de la demandante su pensión de
viudez08-08-2008
Exp. 02343-2007-PA/TC Se ordena otorgar a favor del actor pensión de jubilación por
enfermedad profesional 08-08-2008
Exp. 02405-2007-PA/TC Se ordena otorgar a favor del demandante pensión de
jubilación08-08-2008
Exp. 2579-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del
demandante pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 08-08-2008
Exp. 02594-2007-PA/TC Se ordena se reincorpore al demandante en el cargo que venía
desempeñando 08-08-2008
Exp. 2615-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución y calcular la pensión de la
recurrente de acuerdo a la Ley 25009 y 19990 08-08-2008
Exp. 02711-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando al demandante
pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 08-08-2008
Exp. 2767-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando al demandante
pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 08-08-2008
Exp. 03013-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución reconociendo los años de
aporte y efectuándo el recálculo de la pensión de jubilación a favor de la actora 08-08-2008
Exp. 3096-2007-PA/TC Se ordena que la demanda cumpla con reincorporar al actor en el
cargo que desempeñaba, debiendo suscribirse entre las partes el contrato de trabajo a plazo
indeterminado 09-08-2008
Exp. 3206-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva resolución y recalcular la pensión del
actor teniendo en cuenta lo dispuesto en la Ley 25009 y el Decreto Ley 19990 09-08-2008
Exp. 3292-2007-PA/TC Se ordena que la demandada cumpla con reponer al actor en el
cargo que venía desempeñando o en otro de igual nivel 09-08-2008
Exp. 04157-2007-PA/TC Se ordena expedir Resolución que reconozca a favor del actor
pensión mínima de jubilación 09-08-2008
Exp. 04485-2007-PA/TC Se ordena que la demandada expida nueva Resolución otorgando a
favor del actor pensión de jubilación adelantada de acuerdo al Decreto Ley 19990 09-08-2008
Exp. 05476-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de
jubilación al demandante 09-08-2008
Exp. 05575-2007-PA/TC Se ordena que la ONP otorgue a favor del actor pensión vitalicia
09-08-2008
Exp. 5697-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando al actor pensión de
jubilación adelantada de acuerdo al Decreto Ley 19990 09-08-2008
Exp. 5701-2007PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando al actor pensión de
jubilación especial de acuerdo al Decreto Ley 19990 09-08-2008
Exp. 05881-2007-PA/TC Se ordena abonar a favor de la demandante montos dejados de
percibir por su causante 09-08-2008
Exp. 05293-2007-PA/TC Se ordena abonar a favor de la demandante montos dejados de
percibir de su pensión de viudez 09-08-2008
Exp. 05975-2007-PA/TC Se ordena abonar a favor de la demandante montos dejados de
percibir de su pensión de viudez 09-08-2008
Exp. 06063-2007-PA/TC Se ordena expedir Resolución que otorgue a favor de la
demandante pensión de jubilación de acuerdo a la Ley 23908 09-08-2008
Exp. 06177-2007-PA/TC Se ordena expedir Resolución que otorgue a favor del demandante
pensión mínima y abone el reintegro de las pensiones devengadas 09-08-2008
Exp. 6267-2007-PA/TC Se ordena reajustar la pensión del actor de acuerdo a lo
establecido en la Ley 23908 09-08-2008
Exp. 06381-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del actor
pensión de jubilación de acuerdo a lo establecido en el Decreto Ley 19990 09-08-2008
Exp. 06383-2007-PA/TC Se ordena reconocer a favor del actor pensión adelantada de
jubilación por disolución y liquidación de la empresa 09-08-2008
Exp. 03254-2007-PA/TC Se ordena otorgar a favor del actor pensión de jubilación de
acuerdo al Decreto Ley 19990 09-08-2008
Exp. 03763-2007-PA/TC Se ordena otorgar a favor del actor pensión de jubilación así como
el abono de pensiones devengadas 09-08-2008
Exp. 4059-2007-PA/TC Se ordena que la demandada cumpla con reincorporar a la
demandante en el cargo que desempeñaba antes de vulnerar su derecho constitucional al
trabajo09-08-2008
Exp. 04235-2007-PA/TC Se ordena que la demandada reajuste la pensión y abone los
devengados correspondientes a favor del actor 09-08-2008
Exp. 04895-2007-PA/TC Se ordena que la demandada expida Resolución otorgando a favor
del actor pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 09-08-2008
Exp. 04977-2007PA/TC Se ordena pagar a favor del actor el seguro de vida
correspondiente 09-08-2008
Exp. 5003-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución y calcular pensión a favor del
actor de acuerdo a la Ley 25009 en concordancia con el Decreto Ley 19990 09-08-2008
Exp. 05205-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución y otorgar pensión de
jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 09-08-2008
Exp. 05303-2007-PA-TC Se ordena a la ONP el pago de los reintegros dejados de percibir
por el demandante 11-08-2008
Exp. 05317-2007-PA-TC Se ordena que la emplazada otorgue al demandante la pensión
vitalicia por enfermedad profesional 11-08-2008
Exp. 5319-2007-PA-TC Se ordena que la emplazada expida nueva resolución y calculé la
pensión del recurrente con arreglo a lo dispuesto en la Ley 25009 11-08-2008
Exp. 5377-2007-PA-TC Se dispone que la emplazada otorgue pensión de jubilación minera
proporcional al recurrente, conforme a lo dispuesto por la Ley 25009 11-08-2008
Exp. 05509-2007-PA-TC Se dispone a la ONP expida a favor de la demandante la resolución
que reconozca el pago de la pensión mínima 11-08-2008
Exp. 05525-2007-PA-TC Se ordena que la ONP otorgue al demandante la pensión vitalicia
por enfermedad profesional 13-08-2008
Exp. 05539-2007-PA-TC Se declara Fundada la demanda en cuanto a la aplicación de la Ley
23908 13-08-2008
Exp. 05545-2007-PA-TC Se ordena que la ONP expida resolución otorgando pensión de
jubilación a favor del recurrente 13-08-2008
Exp. 05560-2007-PA-TC Se ordena que la ONP otorgue a la demandante una pensión de
viudez 13-08-2008
Exp. 05597-2007-PA-TC Se ordena a la ONP otorgue al demandante la prestación
económica que le corresponde 13-08-2008
Exp. 05601-2007-PA-TC Se ordena a la ONP otorgue al demandante renta vitalicia y se
abone los devengados 13-08-2008
Exp. 00644-2008-PA-TC Se ordena a la ONP expida la resolución que reconozca el pago de
la pensión mínima del Art. 1 de la Ley 23908 13-08-2008
Exp. 00240-2008-PA-TC Se ordena que la ONP expida a favor del demandante la resolución
que reconozca el pago de la pensión mínima 13-08-2008
Exp. 4341-2006-PA/TC Se ordena otorgar a favor de la actora pensión de jubilación de
acuerdo al Decreto Ley 19990 14-08-2008
Exp. 06446-2007-PA/TC Se ordena otorgar a favor de la actora pensión de jubilación de
acuerdo al Decreto Ley 19990 14-08-2008
Exp. 0209-2008-PA/TC Se ordena a la ONP expida Resolución y otorgue pensión de
jubilación a favor del actor 14-08-2008
Exp. 06427-2007-PA/TC Se ordena a la ONP expedir Resolución y otorgar pensión de
jubilación a favor de la actora 14-08-2008
Exp. 06361-2007-PA/TC Se ordena expedir Resolución y otorgar a favor del actor pensión
de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 14-08-2008
Exp. 06337-2007-PA/TC Se ordena expedir Resolución otorgando a favor del actor pensión
de jubilación adelantada de acuerdo al Decreto Ley 19990 14-08-2008
Exp. 5793-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del actor
pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 14-08-2008
Exp. 05417-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando al demandante
pensión de jubilación adelantada 14-08-2008
Exp. 174-2007-PA/TC Se ordena a la demandada abstenerse de impedir a los
demandantes el libre ejercicio en sus actividades comerciales 14-08-2008
Exp. 00056-2007-PA/TC Se ordena a la SBS y AFP el inicio del trámite de desafilaición del
demandante 14-08-2008
Exp. 7262-2006-PA/TC Se ordena que la ONP reconozca a favor del actor periodo de
aportaciones y respecto de la pensión de jubilación deja a salvo su derecho 14-08-2008
Exp. 07248-2006-PA/TC Se ordena que la demandada expida Resolución otorgando a favor
del actor pensión de jubilación 14-08-2008
Exp. 07185-2006-PA/TC Se ordena que la ONP otorgue al demandante pensión de
jubilación así como el pago de pensiones devengadas 14-08-2008
Exp. 07012-2006-PA/TC Se ordena que la demandada cumpla con reconcoer a favor del
demandante la pensión de jubilación correspondiente 14-08-2008
Exp. 7010-2006-PA/TC Se ordena que la demandada expida nueva Resolución otorgando a
favor del actor pensión de jubilación adelantada de acuerdo al Decreto Ley 19990 14-08-2008
Exp. 04691-2006-PA/TC Se ordena que la demandada reponga al actor en el cargo que
venía desempeñando 14-08-2008
Exp. 02294-2007-PA/TC Se dispone expedir nueva Resolución otorgando a favor del actor
pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 14-08-2008
Exp. 02322-2007-PA/TC Se ordena que la demadada otorgue afavor del actor la pensión
por concepto de enfermedad profesional 14-08-2008
Exp. 02530-2007-PA/TC Se ordena pagar a favor del actor el importe por concepto de
seguro de vida 14-08-2008
Exp. 02563-2007-PA/TC Se ordena pagar a favor del actor el importe por concepto de
seguro de vida 14-08-2008
Exp. 2708-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del actor
pensión de invalidez de acuerdo al Decreto Ley 19990 14-08-2008
Exp. 2754-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución y calcular la pensión del
recurrente de acuerdo a la Ley 25009 y el Decreto Ley 19990 14-08-2008
Exp. 02779-2007-PA/TC Ordenar que la ONP cumpla con otorgarle al demandante una
pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 14-08-2008
Exp. 02915-2007-PA/TC Se ordena que la demandada expida nueva Resolución a favor del
actor con arreglo al Decreto Ley 19990 14-08-2008
Exp. 02916-2007-PA/TC Se ordena que la demandada expida nueva Resolución a favor del
actor con arreglo al Decreto Ley 19990 14-08-2008
Exp. 03134-2007-PA/TC Se ordena que la ONP otorgue a favor del actor una pensión de
jubilación de conformidad al Decreto Ley 25967 14-08-2008
Exp. 03260-2007-PA/TC Se ordena que la demandada expida Resolución otorgando a favor
de la demandante pensión de viudez de acuerdo al Decreto Ley 19990 y a su hija pensión de
orfandad 14-08-2008
Exp. 03410-2007-PA/TC Se ordena reajustar la pensión del actor de acuerdo a la Ley
2390814-08-2008
Exp. 03439-2007-PA/TC Se ordena reajustar la pensión de viudez de la actora aplicando lo
dispuesto en la Ley 23908 14-08-2008
Exp. 03646-2007-PA/TC Se ordena expedir Resolución otorgando a favor del actor pensión
de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 14-08-2008
Exp. 07336-2006-PA-TC Se ordena que la ONP otorgue pensión de jubilación al
demandante, con abono de devengados 15-08-2008
Exp. 07456-2006-PA-TC Se ordena que la ONP otorgue pensión de jubilación reducida al
demandante de acuerdo con la Ley 10772 15-08-2008
Exp. 7464-2006-PA-TC Se ordena que la ONP expida nueva resolución otorgando al
demandante pensión de jubilación 15-08-2008
Exp. 07551-2006-PA-TC Se ordena que la ONP expida nueva resolución reconociéndole a la
demandante los años de aportaciones al Sistema Nacional de Pensiones 15-08-2008
Exp. 7569-2006-PA-TC Se dispone la remisión de los actuados al Fiscal Provincial Penal 15-
08-2008
Exp. 07665-2006-PA-TC Se ordena que la ONP regularice el monto de la pensión vitalicia
por enfermedad profesional otorgada al demandante 15-08-2008
Exp. 7674-2006-PA-TC Se ordena que la ONP asuma los costos del proceso 15-08-2008
Exp. 07797-2006-PA-TC Se ordena que la ONP expida resolución otorgando pensión de
jubilación ordinaria al demandante 15-08-2008
Exp. 07864-2006-PA-TC Se ordena que la ONP expida nueva resolución y y calcule la
pensión del demandante 15-08-2008
Exp. 07940-2006-PA-TC Se ordena que la ONP reconozca la pensión de jubilación que le
corresponde al demandante 15-08-2008
Exp. 08114-2006-PA-TC Se ordena que la ONP expida resolución otorgando pensión de
jubilación al demandante 15-08-2008
Exp. 08118-2006-PA-TC Se ordena que la ONP expida nueva resolución y otorgue pensión
de jubilación al demandante 15-08-2008
Exp. 8154-2006-PA-TC Se ordena que la ONP expida nueva resolución y otorgue pensión
de jubilación al demandante 15-08-2008
Exp. 8226-2006-PA-TC Se ordena que la ONP otorgue pensión de jubilación al
demandante con abono de los devengados 15-08-2008
Exp. 08255-2006-PA-TC Se ordena que la ONP expida resolución y otorgue pensión de
jubilación al demandante 15-08-2008
Exp. 08311-2006-PA-TC Se ordena que la ONP emita nueva resolución con arreglo al D. Ley
25967 15-08-2008
Exp. 08368-2006-PA-TC Se ordena otorgar al demandante pensión de jubilación adelantada
con arreglo al D. Ley 19990 15-08-2008
Exp. 08526-2006-PA-TC Se ordena que la ONP expida nueva resolución otorgando pensión
de jubilación al demandante 15-08-2008
Exp. 8626-2006-PA-TC Se ordena otorgar al demandante pensión por concepto de
enfermedad profesional 15-08-2008
Exp. 08664-2006-PA-TC Se ordena separar la pensión de renta vitalicia por enfermedad
profesional y la pensión de jubilación con arreglo al D. ley 19990 15-08-2008
Exp. 08803-2006-PA-TC Se ordena que la demandada expida nueva resolución otorgando
pensión de jubilación a favor del demandante 15-08-2008
Exp. 08849-2006-PA-TC Se ordena a la ONP expedir resolución a favor del demandante
otorgándole pensión minera completa 15-08-2008
Exp. 09905-2006-PA-TC Se ordena a la ONP expedir resolución a favor del demandante
reconociendo el pago de la pensión mínima 15-08-2008
Exp. 10087-2006-PA-TC Se ordena que la ONP expida en favor de la demandante los
montos dejados de percibir por su causante 15-08-2008
Exp. 10422-2006-PA-TC Se ordena a Minera Yanacocha S.R.L. reponga al trabajador en un
cargo de similar categoría o nivel 15-08-2008
Exp. 00545-2007-PA-TC Se ordena a la ONP reajustar la pensión y abonar los devengados e
intereses legales 15-08-2008
Exp. 0551-2007-PA-TC Se ordena a la ONP otorgar pensión de jubilación a la actora dentro
del régimen especial del D. Ley 19990 15-08-2008
Exp. 00635-2007-PA-TC Se ordena a la ONP otorgar al demandante pensión de jubilación
reducida conforme al D. Ley 19990 15-08-2008
Exp. 00656-2007-PA-TC Se ordena que la entidad demandada regularice el monto de la
pensión vitalicia por enfermedad profesional 15-08-2008
Exp. 00715-2007-PA-TC Se ordena que la emplazada reconozca el pago de la pensión
mínima y abone las pensiones devengadas 15-08-2008
Exp. 0768-2007-PA-TC Se ordena que la Caja del Pescador (CBBSP) calcule la pensión de
jubilación del recurrente en aplicación de la R. Suprema 423-72-TR 15-08-2008
Exp. 0777-2007-PA-TC Se ordena a la ONP que expida nueva resolución y otorgue al
demandante pensión de jubilación 15-08-2008
Exp. 00823-2007-PA-TC Se ordena que la demandada expida resolución otorgando pensión
de jubilación al demandante 15-08-2008
Exp. 00831-2007-PA-TC Se ordena que la Dirección General de la Policía Nacional del Perú
pague al demandante el reintegro que por concepto de seguro de vida le corresponde 15-
08-2008
Exp. 00841-2007-PA-TC Se ordena a la ONP expedir resolución otorgando pensión de
jubilación al demandante 15-08-2008
Exp. 00849-2007-PA-TC Se ordena a la ONP expedir nueva resolución otorgando al actor
pensión de jubilación 15-08-2008
Exp. 02486-2007-PA-TC Se ordena a la ONP reconozca en favor del demandante la
resolución que reconozca el pago de la pensión mínima, con abono de las pensiones devengadas
15-08-2008
Exp. 02537-2007-PA-TC Se ordena a la ONP abonar en favor del demandante los montos
dejados de percibir e intereses legales 15-08-2008
Exp. 2574-2007-PA-TC Se ordena a la ONP expedir resolución otorgando pensión de
jubilación al recurrente 15-08-2008
Exp. 02575-2007-PA-TC Se ordena a la ONP otorgue pensión de jubilación al demandante
con arreglo al D. Ley 19990 15-08-2008
Exp. 02582-2007-PA-TC Se ordena a la ONP expedir nueva resolución con abono de los
devengados e intereses legales 15-08-2008
Exp. 6205-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Respolución y calcular la pensión del
recurrente de acuerdo a lo dispuesto en la Ley 25009 y en el Decreto Ley19990 17-08-2008
Exp. 06365-2007-PA/TC Se ordena que la ONP otorgue a favor del demandante la pensión
de jubilación adelantada de acuerdo al Decreto Ley 19990 17-08-2008
Exp. 00896-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución y otorgar a favor del actor
pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 18-08-2008
Exp. 0906-2007-PA/TC Se ordena se pague al demandante el importe que le corresponde
por concepto de seguro de vida 18-08-2008
Exp. 01037-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando al actor pensión de
jubilación reducida de acuerdo al Decreto Ley 19990 18-08-2008
Exp. 01037-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando al actor pensión de
jubilación reducida de acuerdo al Decreto Ley 19990 18-08-2008
Exp. 1071-2007-PA/TC Se ordena reajustar la pensión del actor en aplicación de la Ley
23908 18-08-2008
Exp. 01725-2007-PA/TC Se ordena expedir Resolución y otorgar a favor del actor pensión
mínima, así como el pago de devengados 22-08-2008
Exp. 1767-2007-PA/TC Se ordena la reposición de demandante en el cargo que
desempeñaba en la Municipalidad de La Molina 22-08-2008
Exp. 01828-2007-PA/TC Se ordena efectuar un nuevo cálculo de la pensión de jubilación del
actor y emitir nueva Resolución 22-08-2008
Exp. 01952-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de
jubilación a la demandante 22-08-2008
Exp. 02051-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del actor
pensión de jubilación 22-08-2008
Exp. 02105-2007-PA/TC Se ordena actualizar la pensión mínima vital a favor del actor 22-
08-2008
Exp. 02139-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del actor
pensión de jubilación 22-08-2008
Exp. 02148-2007-PA/TC Se ordena expedir Resolución que reconozca a favor del actor
pensión mínima así como el abono de las pensiones devengadas 22-08-2008
Exp. 2165-2007-PA/TC Se ordena expedir Resolución que reconozca a favor del actor
pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 22-08-2008
Exp. 02193-2007-PA/TC Se ordena abonar a favor de la demandante los montos dejados de
percibir por su causante 22-08-2008
Exp. 02351-2007-PA/TC Se ordena que la ONP otorgue pensión de jubilación a favor del
demandante 22-08-2008
Exp. 02355-2007-PA/TC Se ordena que la ONP otorgue pensión de jubilación adelantada a
favor del demandante de acuerdo al Decreto Ley 19990 22-08-2008
Exp. 756-2007-PA/TC Se ordena la reposición del demandante en el cargo que venía
desempeñando 22-08-2008
Exp. 03084-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución a favor de la demandante de
acuerdo al Decreto Ley 19990 22-08-2008
Exp. 04639-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de
jubilación a favor del recurrente de acuerdo al Decreto Ley 19990 22-08-2008
Exp. 4656-2007-PA/TC Se declara inaplicable el Decreto Supremo N?7017-2005-MTC , y
resulta aplicable la Jurisprudencia emitida por este Tribunal 22-08-2008
Exp. 04687-2007-PA/TC Se ordena expedir Resolución otorgando pensión de jubilación a la
recurrente de acuerdo al Decreto Ley 19990 22-08-2008
Exp. 04781-2007-PA/TC Se ordena expedir Resolución otorgando pensión de jubilación al
demandante de acuerdo al Decreto Ley 19990 22-08-2008
Exp. 04841-2007-PA/TC Se ordena expedir Resolución otorgando pensión de jubilación al
demandante de acuerdo al Decreto Ley 19990 22-08-2008
Exp. 05162-2007-PA/TC Se ordena expedir Resolución otorgando pensión de jubilación al
recurrente de acuerdo al Decreto Ley 19990 22-08-2008
Exp. 5218-2007-PA/TC Se ordena la reposición del demandante en el cargo que venía
desempeñando 22-08-2008
Exp. 05250-2007-PA/TC Se ordena emitir nueva Resolución otorgando al actor pensión del
régimen especial de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 22-08-2008
Exp. 05356-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución que le otorgue pensión de
jubilación al recurrente 22-08-2008
Exp. 05371-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de
jubilación a favor del demandante 22-08-2008
Exp. 05427-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de
jubilación a favor del demandante 22-08-2008
Exp. 05478-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de
jubilación a favor del demandante 22-08-2008
Exp. 05551-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del actor
pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 22-08-2008
Exp. 2385-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando al recurrente
pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 23-08-2008
Exp. 2407-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución y calcular a favor del actor la
pensión de jubilación de acuerdo a lo dispuesto en la Ley 25009 y Decreto Ley 19990 23-08-2008
Exp. 02411-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución y otorgar a favor de la
demandante pensión mínima de jubilación 23-08-2008
Exp. 02417-2007-PA/TC Se ordena actualzoar la pensión mínima vital a favor del actor 23-
08-2008
Exp. 02451-2007-PA/TC Se declara fundada la demanda respecto de la afectación de la
pensión inicial de viudez de la demandante 23-08-2008
Exp. 02469-2007-PA/TC Se ordena se otorgar a favor de de la demandante la pensión de
viudez así como el pago de devengados 23-08-2008
Exp. 00077-2007-PA/TC Se ordena emitir Resoluciones que reconozcan a favor de la
demandante pensión de jubilación y viudez 23-08-2008
Exp. 00078-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor de la
demandante el pago de pensión mínima 23-08-2008
Exp. 00113-2007-PA/TC Se ordena que la demandada expida una nueva Resolución
otorgando a favor del actor pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 23-08-2008
Exp. 0200-2007-PA/TC Se ordena otorgar a favor del actor la pensión por concepto de
enfermedad profesional de acuerdo a la Ley 26790 23-08-2008
Exp. 00222-2007-PA/TC Se ordena expedir Resolución reconociendo la totalidad de
aportaciones del causante 23-08-2008
Exp. 00249-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del actor
pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 23-08-2008
Exp. 00252-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del actor
pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 23-08-2008
Exp. 00897-2006-PA/TC Se ordena que la demandada cumpla con reconocer a favor del
actor pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 23-08-2008
Exp. 03792-2006-PA/TC Se ordena que se reponga al demandante en su calidad de socio de
la Empresa de Transportes y deja sin efecto el acuerdo de expulsión 23-08-2008
Exp. 05367-2006-PA/TC Se ordena otorgar a favor del demandante pensión minera 23-
08-2008
Exp. 05539-2006-PA/TC Se ordena expedir Resolución y otorgar a favor del actor pensión
minera 23-08-2008
Exp. 5562-2006-PA/TC Se ordena que se otorgue a favor del recurrente pensión minera
completa de jubilación 23-08-2008
Exp. 05625-2006-PA/TC Se ordena que la ONP otorgue a favor del actor pensión de
jubilación adelantada así como los devengados correspondientes 23-08-2008
Exp. 5908-2006-PA/TC Se ordena expidir Resolución otorgando a favor del actor pensión
minera 23-08-2008
Exp. 06483-2006-PA/TC Se ordena se reajuste la pensión a favor de la demandante y se
abone los devengados respectivos 23-08-2008
Exp. 4084-2006-PA/TC Se ordena otorgar a favor del actor pensión de jubilación de
acuerdo a la Ley 25009 23-08-2008
Exp. 04557-2006-PA/TC Se ordena que la ONP otorgue al actor pensión de jubilación
adelantada de acuerdo al Decreto Ley 19990 23-08-2008
Exp. 04559-2006-PA/TC Se ordena exopedir Resolución que otorgue al actor pensión de
jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 y 25967 23-08-2008
Exp. 04684-2006-PA/TC Se ordena otorgar al actor pensión de jubilación adelantada de
acuerdo al Decreto Ley 19990 23-08-2008
Exp. 07920-2006-PA/TC Se ordena la reposición del demandante en el puesto que venía
desempeñando 23-08-2008
Exp. 9252-2006-PA/TC Se ordena reponer a la demandada en el cargo que venía
desempeñando o en otro de igual nivel 23-08-2008
Exp. 09332-2006-PA/TC Resulta abritraria la diferenciación entre hijos e hijastros,
colisionando con el derecho a la familia, por lo que se dispone que la Asociación reponga las cosas
a su estado anterior 23-08-2008
Exp. 09343-2006-PA/TC Se ordena otorgar al demandante pensión vitalicia por enfermedad
profesinal 23-08-2008
Exp. 09372-2006-PA/TC Se ordena expedir Resolución que reconozca al demandante
pensión minimaasí como el pago de devengados 23-08-2008
Exp. 09681-2006-PA/TC Se ordena otorgar al actor pensión vitalicia por enfermedad
profesional 23-08-2008
Exp. 09825-2006-PA/TC Se ordena expedir Resolución que reconozca al demandante
pensión mínima y pago de devengados 23-08-2008
Exp. 09847-2006-PA/TC Se ordena la reincorporación del actor en el cargo que venía
desempeñando 23-08-2008
Exp. 09884-2006-PA/TC Se ordena expedir Resolución reconociendo a favor del actor el
pago de pensión mínima 23-08-2008
Exp. 09918-2006-PA/TC Se ordena reajustar el monto de pensión vitalicia por enfermedad
profesional otorgada al demandante 23-08-2008
Exp. 09926-2006-PA/TC Se ordena otorgar pensión vitalicia por enfermedad profesional al
demandante 23-08-2008
Exp. 09961-2006-PA/TC Se ordena otorgar pensión vitalicia por enfermedad profesional al
demandante 23-08-2008
Exp. 10176-2006-PA/TC Se ordena se otorgue a favor del actor pensión de jubilación
adelantada de acuerdo al Decreto Ley 19990 23-08-2008
Exp. 10279-2006-PA/TC Se ordena a la demandada emitir Resolución que otorgue a favor
del actor pensión de jubilación 23-08-2008
Exp. 0267-2007-PA/TC Se ordena otorgar a favor del actor pensión por concepto de
enfermedad profesional 24-08-2008
Exp. 0328-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando al actor pensión de
jubilación de acuerdo a los Decretos Leyes 19990 y 25967 24-08-2008
Exp. 00369-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando al actor pensión de
jubilación de acuerdo a los Decretos Leyes 19990 y 25967 24-08-2008
Exp. 00372-2007-PA/TC Se declara Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley
23908 y se ordena abonar a la demandante los montos dejados de percibir 24-08-2008
Exp. 00475-2007-PA/TC Se ordena expedir Resolución otorgando a favor del actor pensión
de jubilación 24-08-2008
Exp. 00498-2007-PA/TC Se ordena que la ONP cumpla con otorgar al demandante pensión
de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 24-08-2008
Exp. 01763-2006-PA-TC Se ordena a la ONP otorgar pensión de jubilación minera al
demandante 25-08-2008
Exp. 6590-2006-PA-TC Se ordena a la ONP expedir resolución otorgando pensión de
jubilación al recurrente 25-08-2008
Exp. 6724-2006-PA-TC Se ordena a la ONP abone en favor de la demandante los montos
de la pensión de viudez dejados de percibir 25-08-2008
Exp. 6814-2006-PA-TC Se ordena a la ONP otorgar al recurrente pensión de jubilación y
abonar pensiones devengadas 25-08-2008
Exp. 06867-2006-PA-TC Se ordena a la ONP otorgar pensión minera al demandante con
arreglo a la ley 25009 25-08-2008
Exp. 6890-2006-PA-TC Se ordena a la ONP otorgar al demandante pensión por concepto
de enfermedad profesional 25-08-2008
Exp. 07583-2006-PA-TC Se ordena a la ONP expedir resolución otorgando pensión de
jubilación reducida proporcional a la recurrente de acuerdo con la Ley 10772 25-08-2008
Exp. 07692-2006-PA/TC Se ordena otorgar al demandante pensión por concepto de
enfermedad profesional 26-08-2008
Exp. 7911-2006-PA/TC Se ordena otorgar al demandante pensión por concepto de
enfermedad profesional de acuerdo a la Ley 26790 26-08-2008
Exp. 7948-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de
jubilación al demandante 26-08-2008
Exp. 08200-2006-PA/TC Se ordena a la ONP otorgar pensión de jubilación de acuerdo al
Decreto Ley 25967 26-08-2008
Exp. 08423-2006-PA/TC Se ordena a la ONP otorgar al demandante pensión de jubilación
adelantada de acuerdo al Decreto Ley 19990 26-08-2008
Exp. 08608-2006-PA/TC Se ordena expedir Resolución que otorgue al demandante pensión
de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 26-08-2008
Exp. 08610-2006-PA/TC Se ordena que la ONP otorgue al demandante pensión de
jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 26-08-2008
Exp. 08678-2006-PA/TC Se ordena que se otorgue al demandante pensión minera completa
de jubilación 26-08-2008
Exp. 8817-2006-PA/TC Se ordena que se otorgue al demandante pensión por concepto de
enfermedad profesional 26-08-2008
Exp. 08825-2006-PA/TC Se ordena efectuar el pago por concepto de seguro de vida 26-
08-2008
Exp. 8990-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución y se calcule la pensión del
recurrente de acuerdo a lo dispuesto en la Ley 25009 26-08-2008
Exp. 09731-2006-PA/TC Se ordena otorgar al recurrente pensión minera completa de
jubilación 26-08-2008
Exp. 09770-2006-PA/TC Se ordena reincorporar a la actora al Régimen del Decreto Ley
20530 26-08-2008
Exp. 09888-2006-PA/TC Se ordena que se reconozca a favor del demandante el pago de
pensión mínima y abono de pensiones devengadas 26-08-2008
Exp. 10327-2006-PA/TC Se ordena reponer al demandante en el cargo que venía
desempeñando 26-08-2008
Exp. 10413-2006-PA/TC Se ordena otorgar al demandante la pensión correspondiente por
concepto de enfermedad profesional 26-08-2008
Exp. 10447-2006-PA/TC Se ordena reajustar la pensión de viudez y abonar los devengados
correspondientes a la demandante 27-08-2008
Exp. 10457-2006-PA/TC Se ordena otorgar al actor pensión minera completa de acuerdo a
la Ley 25009 27-08-2008
Exp. 10693-2006-PA/TC Se ordena reincorporar a la demandante en el cargo que
desempeñaba 27-08-2008
Exp. 10565-2006-PA/TC Se ordena otorgar pensión de jubilación al recurrente de acuerdo
al Decreto Ley 19990 29-08-2008
Exp. 10395-2008-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del
recurrente pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 29-08-2008
Exp. 10365-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del
recurrente pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 29-08-2008
Exp. 10315-2006-PA/TC Se ordena reponer a la recurrente a su puesto de trabajo y se
declara improcedente pago de Beneficios Sociales 29-08-2008
Exp. 10290-2006-PA/TC Se ordena expedir resolución y otorgar a favor del actor pensión de
jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 29-08-2008
Exp. 10109-2006-PA/TC Se ordena el reajuste de la pensión de viudez así como el abono de
los devengados e intereses legales, a favor de la demandante 29-08-2008
Exp. 09414-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley
23908 y se ordena se expida nueva Resolución otorgando pensión mínima a favor de la
demandante, así como el pago de devengados e intereses legales 29-08-2008
Exp. 09815-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley
23908 y se ordena se expida nueva Resolución otorgando pensiónmínima a favor de la
demandante, así como el pago de devengados e intereses legales 29-08-2008
Exp. 09817-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley
23908 y se ordena se expida nueva Resolución otorgando pensión mínima a favor de la
demandante, así como el pago de devengados e intereses legales 29-08-2008
Exp. 10102-2006-PA/TC Se ordena otorgar a favor del demandante pensión por concepto
de enfermedad profesional 29-08-2008
Exp. 09378-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda y se dispone reconocer a favor del
demandante los años de aportación y el abono correspondiente 29-08-2008
Exp. 09368-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley
23908 y se ordena se expida nueva Resolución otorgando pensión mínima a favor de la
demandante, así como el pago de devengados e intereses legales 29-08-2008
Exp. 09370-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley
23908 y se ordena se expida nueva Resolución otorgando pensión mínima a favor de la
demandante, así como el pago de devengados e intereses legales 29-08-2008
Exp. 09376-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley
23908 y se ordena se expida nueva Resolución otorgando pensión mínima a favor de la
demandante, así como el pago de devengados e intereses legales 29-08-2008
Exp. 08515-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda, nulas las Resoluciones expedidas
por la demandada y se ordena se otorgue a favor del actor renta vitalicia 29-08-2008
Exp. 09094-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda y se dispone abonar el pago de
pensiones devengadas a favor del actor 29-08-2008
Exp. 08231-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda ordenando se expida nueva
Resolución a favor del actor otorgando pensión de jubilación 29-08-2008
Exp. 07950-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda ordenando se expida nueva
Resolución a favor de la actora otorgando pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley
1999029-08-2008
Exp. 07768-2006-PA/TC Se declara fundada la demanda, nula la resolución expedida por la
demandada ordenando otorgar pensión de jubilación a favor del actor 29-08-2008
Exp. 07276-2006-PA/TC Se declara fundada la demanda, nula la resolución expedida por la
demandada ordenando se expida una nueva, que reconozca los años de aportaciones a la ONP y
cumpla con el pago de las pensiones devengadas a favor del actor 29-08-2008
Exp. 0015-2007-PA/TC Se declara fundada la demanda, nula la resolución expedida por la
demandada ordenando se expida una nueva, que otorgue al demandante pensión de jubilación
29-08-2008
Exp. 026-2007-PA/TC Se declara Fundada la demanda, nula la Resolución expedida por la
ONP y se ordena expedir nueva Resolución otorgando al actor pensión de invalidez 29-08-2008
Exp. 0072-2007-PA/TC Se declara Fundada la demanda, nula la Resolución expedida por la
ONP y se ordena expedir una nueva Resolución otorgando al actor pensión de jubilación de
acuerdo al Decreto Ley 19990 29-08-2008
Exp. 00166-2007-PA/TC Se declara Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley
23908, nula la Resolución expedida por la demandada y se ordena se expida nueva Resolución
otorgando pensión mínima a favor del cónyuge causante y de la demandante, así como el pago de
devengados e intereses legales 29-08-2008
Exp. 00173-2007-PA/TC Se declara Fundada la demanda, nula la Resolución expedida por la
ONP y se ordena expedir una nueva Resolución otorgando a la actora pensión de jubilación de
acuerdo al Decreto Ley 19990 29-08-2008
Exp. 00302-2007-PA/TC Se declara Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley
23908, inaplicable la Resolución expedida por la demandada y se ordena se expida nueva
Resolución otorgando a favor del demandante pensión mínima, así como el pago de devengados e
intereses legales 29-08-2008
Exp. 00303-2007-PA/TC Se declara Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley
23908, inaplicable la Resolución expedida por la demandada y se ordena expedir nueva Resolución
otorgando a favor del demandante pensión mínima, así como el pago de los devengados e
intereses legales 29-08-2008
Exp. 00533-2007-PA/TC Se declara Fundada la demanda, nula la Resolución expedida por la
ONP y se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del demandante pensión de
jubilación 29-08-2008
Exp. 00715-2007-PA/TC Se declara Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley
23908, nula la Resolución expedida por la demandada y se ordena expedir nueva Resolución
otorgando a favor de la demandante pensión mínima, así como el pago de los devengados e
intereses legales 29-08-2008
Exp. 00837-2007-PA/TC Se declara fundada la demanda y se ordena que se pague al
demandante el reintegro por concepto de seguro de vida 29-08-2008
Exp. 0924-2007-PA/TC Se ordena reincorporar al demandante en el cargo que venía
desempeñando o en otro de igual categoría o nivel 29-08-2008
Exp. 01075-2007-PA/TC Se declara Fundada la demanda, nula la Resolución emitida por la
ONP y se ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de jubilación al recurrente 29-
08-2008
Exp. 01178-2007-PA/TC Se declara Fundada la demanda y se ordena pagar al demandante
el importe por concepto de seguro de vida 29-08-2008
Exp. 01257-2007-PA/TC Se declara Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley
23908, nula la Resolución expedida por la demandada y se ordena expedir nueva Resolución que
reconozca a la demandante el pago de pensión mínima, así como el pago de los devengados e
intereses legales 29-08-2008
Exp. 01281-2007-PA/TC Se declara Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley
23908, nula la Resolución expedida por la demandada y se ordena expedir nueva Resolución que
reconozca al demandante el pago de pensión mínima, así como el pago de los devengados e
intereses legales 29-08-2008
Exp. 02189-2007-PA/TC Fundada la demanda, nula la Resolución expedida por la ONP, y se
ordena que la demandada expida nueva Resolución otorgando pensión de jubilación al recurrente
de acuerdo al Decreto Ley 19990 29-08-2008
Exp. 3122-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda, y se ordena emitir Resolución
reconociendo a favor del actor pensión de invalidez de acuerdo al Decreto Ley 19990 29-08-2008
Exp. 05371-2006-PA/TC Fundada la demanda y se ordena otorgar al recuerrente pensión
por enfermedad profesional 29-08-2008
Exp. 05616-2006-PA/TC Fundada la demanda y se ordena pagar al demandate el importe
por concepto de seguro de vida 29-08-2008
Exp. 5752-2006-PA/TC Fundada la demanda y se ordena otorgar al recuerrente pensión
por enfermedad profesional 29-08-2008
Exp. 06095-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda en el extremo referido a la
aplicación de la Ley 18846, se ordena expedir Resolución que otorgue pensión de jubilación a favor
del causante de la demandante 30-08-2008
Exp. 6288-2006-PA/TC Fundada la demanda, nula la Resolución expedida por la
demandada, y se ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de jubilación al recurrente
30-08-2008
Exp. 07164-2006-PA/TC Fundada la demanda, se ordena otorgar al recurrente pensión por
enfermedad profesional 30-08-2008
Exp. 7433-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda, nula la Resolución expedida por la
ONP, y se ordena expedir nueva Resolución de acuerdo a la Ley 25009 y Decreto Ley 19990,
otorgando a favor del actor pensión de jubilación minera 30-08-2008
Exp. 7909-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda y se dispone que la Municipalidad
demandada cumpla con la devolución de lo pagado en exceso por el demandante respecto de la
liquidación de arbitrios 30-08-2008
Exp. 07945-2006-PA/TC Fundada la demanda, nula la Resolución expedida por la ONP y se
ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de jubilación al demandante 30-08-2008
Exp. 07997-2006-PA/TC Fundada la demanda, nula la Resolución expedida por la ONP y se
ordena efectuar nuevo cálculo de la pensión de jubilación de la demandante 30-08-2008
Exp. 08080-2006-PA/TC Fundada la demanda, nula la Resolución expedida por la ONP y se
ordena reconocer pensión de jubilación al demandante 30-08-2008
Exp. 08415-2006-PA/TC Fundada la demanda, se ordena otorgar al recurrente pensión por
enfermedad profesional 30-08-2008
Exp. 08464-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda por la que se solicita se declare
inaplicable la Resolución de la ONP que deniega pensión de inavlidez del demandante 30-08-2008
Exp. 08582-2006-PA/TC Fundada la demanda en aplicación al principio IURA NOVIT CURIA,
se ordena el pago de seguro de vida a favor del demandante 30-08-2008
Exp. 8631-2006-PA/TC Fundada la demanda por vulneración del derecho al libre acceso a
las prestaciones pensionarias, se ordena a la SBS y AFP el inicio deltrámite de desafiliación del
demandante 30-08-2008
Exp. 088877-2006-PA/TC Se ordena que la demandada reponga al demandante en su mismo
puesto de trabajo o en otro de igual o similar nivel 30-08-2008
Exp. 08892-2006-PA/TC Fundada la demanda, se ordena expedir resolución otorgando al
actor pensión minera de jubilación 30-08-2008
Exp. 08956-2006-PA/TC Fundada la demanda, nula la Resolución emitida por la ONP y se
ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión minera al demandante 30-08-2008
Exp. 09029-2006-PA/TC Fundada la demanda, nula la Resolución expedida por la
demandada, y se ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de jubilación al
demandante 30-08-2008
Exp. 9031-2006-PA/TC Fundada la demanda se ordena otorgar al demandante la pensión
por concepto de enfermedad profesional 30-08-2008
Exp. 9051-2006-PA/TC Fundada la demanda respecto de la inaplicación de la Resolución
Ministerial que dispone pasar al demandante a la situación de retiro por causal de renovación 30-
08-2008
Exp. 01846-2007-PA/TC Fundada la demanda, nula la Resolución emitida por la ONP, y se
ordena expedir nueva Resolución otorgando al demandante pensión de jubilación de acuerdo al
Decreto Ley 19990 30-08-2008
Exp. 04033-2007-PA/TC Fundada la demanda respecto del reconocimiento de años de
aportaciones, nula la Resolución emitida por la ONP y se ordena expedir nueva Resolución
reconociendo el total de años de aportaciones 30-08-2008
Exp. 08990-2007-PA/TC Se ordena reincorporar al demandante en el cargo que venía
desempeñando, y se declara improcedente el pago de las remuneraciones dejadas de percibir 30-
08-2008
Exp. 10751-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución y otorgar a favor del actor
pensión de jubilación 30-08-2008
Exp. 10748-2006-PA/TC Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley 23908,
nula la Resolución expedida por la ONP y se ordena expedir nueva Resolución que reconozca a
favor del demandante pensión mínima 30-08-2008
Exp. 10746-2006-PA/TC Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley 23908,
nula la Resolución expedida por la demandada y se ordena expedir nueva Resolución que
reconozca a favor del demandante pensión mínima 30-08-2008
Exp. 10730-2006-PA/TC Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley 23908,
nula la Resolución expedida por la ONP y se ordena expedir nueva Resolución que reconozca a
favor de la demandante pensión mínima 30-08-2008
Exp. 10703-2006-PA/TC Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley 23908,
nula la Resolución expedida por la demandada y se ordena expedir nueva Resolución que
reconozca a favor de la demandante pensión mínima 30-08-2008
Exp. 10620-2006-PA/TC Fundada la demanda en aplicación al principio IURA NOVIT CURIA,
se ordena el pago de seguro de vida a favor del demandante 30-08-2008
Exp. 10527-2006-PA/TC Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley 23908,
nula la Resolución expedida por la demandada y se ordena abonar a favor del demandante los
montos dejados de percibir 30-08-2008
Exp. 10535-2006-PA/TC Fundada la demanda, se ordena se reincorpore al demandante en
el cargo que venía desempeñando, e improcedente el pago de las remuneraciones reclamadas 30-
08-2008
Exp. 10537-2006-PA/TC Se ordena reponer al demandante en el mismo puesto de trabajo o
en otro de igual o similar nivel 30-08-2008
Exp. 10380-2006-PA/TC Fundada la demanda, nula la Resolución y se ordena se otorgue al
demandante la pensión por enfermedad profesional 30-08-2008
Exp. 10303-2006-PA/TC Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley 23908,
nula la Resolución expedida por la demandada y se ordena abonar a favor de la demandante los
montos de la pensión de viudez dejados de percibir 30-08-2008
Exp. 10264-2006-PA/TC Fundada la demanda, se ordena otorgar a favor del actor la
pensión que corresponde por concepto de enfermedad profesional 30-08-2008
Exp. 10200-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución y otorgar al recurrente
pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 30-08-2008
Exp. 10039-2006-PA/TC Se ordena que la emplazada expida nueva Resolución y calcule
nuevamentre la pensión de jubilación del demandante 30-08-2008
Exp. 10099-2006-PA/TC Se ordena que la entidad demandada otorgue al demandante la
pensión por enfermedad profesional correspondiente 30-08-2008
Exp. 10135-2006-PA/TC Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley 23908,
nula la Resolución expedida por la demandada y se ordena expedir a favor de la demandante
Resolución que reconozca pensión mínima 30-08-2008
Exp. 10153-2006-PA/TC Se ordena otorgar a favor del actor la pensión por concepto de
enfermedad profesional 30-08-2008
Exp. 10159-2006-PA/TC Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley 23908 en
la pensión de viudez de la demandante, se ordena reajustar la misma 30-08-2008
Exp. 10178-2006-PA/TC Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley 23908,
nula la Resolución expedida por la demandada y se ordena expedir a favor del demandante la
Resolución que reconozca pago de pensión mínima 30-08-2008
Exp. 05213-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda respecto del Decreto Ley 19990 y
se ordena expedir Resolución de acuedo al mencionado decreto ley y los fundamentos de la
sentencia, abonando los devengados e intereses legales 04-09-2008
Exp. 05475-2006-PA Fundada la demanda, se ordena otorgar pensión de sobrevivencia a la
recurrente y sus hijos de acuerdo a la Ley 26790 04-09-2008
Exp. 5730-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda, nula la Resolución expedida por la
ONP, y se ordena expedir nueva Resolución otorgado pensión de jubilación adelantada 04-09-2008
Exp. 05989-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda y se ordena disponer la
reanudación de labores de los trabajadores afectados 04-09-2008
Exp. 07627-2006-PA/TC Fundada la demanda, nula la Resolución emitida por la ONP, y se
ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de jubilación minera a favor del recurrente
04-09-2008
Exp. 07842-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda por vulnerar el derecho al libre
acceso a las prestaciones pensionarias, y se ordena a la SBS Y AFP el iniciodel trámite de
desafiliación del demandante 04-09-2008
Exp. 08186-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda, y se ordena pagar al demandante
el importe por concepto de Seguro de Vida que le corresponde 04-09-2008
Exp. 08432-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda, Nulas las Resoluciones emitidas
por la ONP y se ordena emitir nueva Resolución reconociendo la pensión de viudez de acuerdo al
Decreto Ley 19990 04-09-2008
Exp. 08602-2006-PA/TC Se ordena que la demandada cumpla con reconocer a favor del
demandante pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 04-09-2008
Exp. 05914-2006-PA/TC Fundada la demanda, Nula la Resolución emitida por la ONP, y se
ordena ootorgar al demandante pensión vitalicia por enfermedad profesional 04-09-2008
Exp. 0182-2007-PA/TC Fundada la demanda, nula la Resolución emitida por la ONP, y se
ordena expedir nueva Resolución otorgando al actor pensión de jubilación de acuerdo al Decreto
Ley 19990 04-09-2008
Exp. 01407-2007-PA/TC Se declara Fundada la demanda, nulas las Resoluciones emitidas
por la demandada, debiendo emitirs nuevo pronunciamiento 04-09-2008
Exp. 01519-2007-PA/TC Se ordena reponer al demandante al haberse afectado el derecho
al trabajo 04-09-2008
Exp. 01844-2007-PA/TC Se ordena que la demandada expida nueva Resolución otorgando
al demandante pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 04-09-2008
Exp. 2053-2007-PA/TC Fundada la demanda, se ordena a la demandada dar trámite a la
solicitud de ascenso de la recurrente de acuerdo a lo establecido en la Ley 28091 04-09-2008
Exp. 2422-2007-PA/TC Se ordena que la demandada cumpla con otorgar al actor una
pensión de jubilación adelantada de acuerdo al Decreto Ley 19990 04-09-2008
Exp. 4267-2007-PA/TC Se ordena que la demandada expida nueva Resolución y calcule
pensión del recurrente de acuerdo al Decreto Ley 19990 04-09-2008
Exp. 05143-2007-PA/TC Fundada la demanda, nulas las Resoluciones emitidas por la ONP y
se ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de jubilación a favor del recurrente de
acuerdo al Decreto Ley 19990 04-09-2008
Exp. 5329-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución y calcular la pensión del
recurrente de acuerdo a la Ley 25009 04-09-2008
Exp. 5689-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando al demandante
pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 04-09-2008
Exp. 06061-2007-PA/TC Se declara Fundada la demanda, nula la Resolución de la ONP y se
ordena expedir nueva Resolución a favor del demandante de acuerdo al Decreto Ley 19990 04-
09-2008
Exp. 00190-2008-PA/TC Se ordena que la demandada expida nueva Resolución otorgando
al demandante pensión de jubilación minera completa 04-09-2008
Exp. 00948-2008-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de
jubilación al demandante 04-09-2008
Exp. 06373-2006-PA/TC Fundada la demanda,nula la Resolución emitida por la ONP, se
ordena emitir nueva Resolución otorgando pensión de jubilación al demandante 05-09-2008
Exp. 6590-2006-PA/TC Fundada la demanda, nula la Resolución, y se ordena otorgar
pensión de jubilación al recurrente de acuerdo al Decreto Ley 19990 y 25967 05-09-2008
Exp. 06756-2006-PA/TC Se ordena que la demandada otorgue a favor del recurrente
pensión por concepto de enfermedad profesional 05-09-2008
Exp. 6978-2006-PA/TC Se ordena que la demandada expida nueva Resolución y calcule la
pensión a favor del recurrente de acuerdo a la Ley 25009 y el Decreto Ley 19990 05-09-2008
Exp. 7026-2006-PA/TC Fundada la demanda, nulas las Resoluciones y se ordena que la
demandada expisa Resolución pensionaria a favor de la demandante 05-09-2008
Exp. 07240-2006-PA/TC Fundada la demanda, nulas las Resoluciones expedidas por la ONP,
y se ordena que la demandada expida Resolución otorgando a favor del demandante pensión de
jubilación 05-09-2008
Exp. 7269-2006-PA/TC Se ordena que la demandada expida Resolución a favor del
demandante de acuerdo al Decreto Ley 19990 05-09-2008
Exp. 07347-2006-PA/TC Se ordena otorgar al demandante pensión por enfermedad
profesional de acuerdo a la Ley 26790 05-09-2008
Exp. 08769-2006-PA/TC Se ordena que la demandada expida Resolución otorgando a favor
del actor pensión de jubilación 05-09-2008
Exp. 08911-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda, nula la Resolución expedida por la
ONP y se ordena que la emplazada expida nueva Resolución 05-09-2008
Exp. 08982-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda, nula la Resolución emitida por la
ONP y se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del demandante la pensión de
jubilación minera 05-09-2008
Exp. 09164-2006-PA/TC Se ordena que la ONP cumpla con otrogara favor del actor una
pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 05-09-2008
Exp. 9277-2006-PA/TC Se ordena que la ONP expida nueva Resolución otorgando a favor
del actor una pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 05-09-2008
Exp. 09326-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley
23908, se ordena expedir a favor del actor la Resolución que reconozca el pago de la pensión
mínima 05-09-2008
Exp. 09338-2006-PA/TC Se declara Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley
23908, se ordena expedir a favor de la demandante la Resolución que reconozca el pago de la
pensión mínima 05-09-2008
Exp. 01056-2008-PA/TC Se ordena que se expida nueva Resolución otorgando a favor del
actor pensión de jubilación 05-09-2008
Exp. 01155-2008-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del
demandante pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 05-09-2008
Exp. 01584-2008-PA/TC Se ordena otorgar a favor del demandante pensión de jubilación de
acuerdo al Decreto Ley 19990 05-09-2008
Exp. 00540-2007-PA/TC Se ordena que la demandada pague a favor del actor el importe
por concpeto de seguro de vida que le corresponde 20-09-2008
Exp. 00587-2007-PA/TC Se ordena otorgar a favor del recurrente una pensión de jubilación
adelantada de acuerdo al Decreto Ley 19990 20-09-2008
Exp. 2171-2007-PA/TC Se declara Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley
23908, y se ordena reajustar la pensión así como efectuat el pago de los devengados e intereses
legales 20-09-2008
Exp. 02331-2007-PA/TC Fundada la demanda, nula la Resolución emitida por la ONP, y se
ordena emitir nueva Resolución a favor del demandante reconociendo pensión de jubilación del
régimen de construcción civil 20-09-2008
Exp. 2363-2007-PA/TC Fundada la demanda, nula la Resolución emitida por la
demandada, y se ordena otorgar a favor del demandante una pensión de jubilación del régimen de
construcción civil 20-09-2008
Exp. 03203-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución que otorgue a favor del actor
pensión de jubilación 20-09-2008
Exp. 03255-2007-PA/TC Se ordena que la ONP cumpla con otorgarle a la demandante una
pensión de jubilación de aucerdo al Decreto Ley 19990 20-09-2008
Exp. 3256-2007-PA/TC Se ordena reincorporar a la demandante en el cargo que venía
desempeñando o en otro de similar nivel o categoría 20-09-2008
Exp. 03287-2007-PA/TC Se ordena emitir nueva Resolución reconociendo a favor del actor
un total de 14 años de aportaciones así como el pago de devengados e inteses legales 20-09-2008
Exp. 03305-2007-PA/TC Fundada la demanda, Nula la Resolución y se ordena emitir nueva
Resolución otorgando pensión de jubilación a favor del demandante 20-09-2008
Exp. 3320-2007-PA/TC Se ordena reponer al recurrente en el cargo que venía
desempeñando, al haberse vulnerado el derecho al trabajo 20-09-2008
Exp. 03350-2007-PA/TC Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley 23908,
nula la Resolución expedida por la demandada y se ordena expedir a favor del demandante
Resolución que reconozca pensión mínima 20-09-2008
Exp. 03376-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de
jubilación al recurrente de acuerdo al Decreto Ley 19990 20-09-2008
Exp. 03381-2007-PA/TC Se ordena expedir Resolución otorgando a favor del actor pensión
de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 20-09-2008
Exp. 03420-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del actor
pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 20-09-2008
Exp. 03431-2007-PA/TC Fundada respecto de la aplicación de la Ley 23908, nula la
Resolución de la ONP y se ordena que se abone a favor del demandante los montos dejados de
percibir 20-09-2008
Exp. 03518-2007-PA/TC Se ordena expedir Resolución otorgándole a la demandada pensión
de viudez de acuerdo a Decreto Ley 19990 20-09-2008
Exp. 3563-2007-PA/TC Se ordena restituir a favor del demandante el pago de su pensión
de jubilación desde el mes de Junio 2004 20-09-2008
Exp. 3772-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor del actor
pensión de invalidez de acuerdo al Decreto Ley 19990 20-09-2008
Exp. 05057-2007-PA/TC Se ordena reponer a favor del demandante las aportaciones
efectuadas así como los reintegros de las pensiones a que hubiere lugar 20-09-2008
Exp. 00856-2008-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de
jubilación a favor del demandante 20-09-2008
Exp. 01332-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de
jubilación al demandante 20-09-2008
Exp. 01385-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de
jubilación al demandante 20-09-2008
Exp. 01477-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de
jubilación al demandante 20-09-2008
Exp. 01495-2007-PA/TC Se ordena expedir Resolución otorgando a favor del demandante
renta vitalicia por enfermedad profesional de acuerdo a la Ley 26790 20-09-2008
Exp. 01517-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando la pensión de
jubilación al demandante 20-09-2008
Exp. 03529-2006-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando la pensión de
jubilación al demandante 20-09-2008
Exp. 04018-2007-PA/TC Fundada la demanda, se ordena emitir nueva Resolución
otorgándole pensión al demandante con reconocimiento de las aportaciones y pago de reintegros
22-09-2008
Exp. 07554-2006-PA/TC Se ordena emitir nueva Resolución otorgando al demandante
pensión de jubilación así como el pago de devengados e intereses legales 22-09-2008
Exp. 08540-2006-PA/TC Se ordena otorgar al demandante pensión de jubilación minera así
como el pago de devengados e intereses legales 22-09-2008
Exp. 3079-2007-PA/TC Fundada la demanda, se ordena la Reposición del recurrente en el
cargo que venía desempeñándose 22-09-2008
Exp. 03244-2007-PA/TC Fundada la demanda, nulas las Resoluciones emitidas por la ONP y
se ordena emitir nueva Resolución a favor del demandante de acuerdo al Decreto Ley 19990 22-
09-2008
Exp. 3475-2007-PA/TC Fundada la demanda, nulas las Resoluciones emitidas por la ONP y
se ordena emitir nueva Resolución otorgando a favor del actor pensión de jubilación conforme al
Régimen de los Trabajadores de Construcción Civil en concordancia con el Decreto Ley 19990 22-
09-2008
Exp. 04821-2007-PA/TC Se ordena que la demandada otorgue a favor del actor pensión por
concepto de enfermedad profesional 22-09-2008
Exp. 05097-2007-PA/TC Se ordena que la demandada abone a favor de la demandante los
montos dejados de percibir por pensión de viudez 22-09-2008
Exp. 5105-2007-PA/TC Se ordena otorgar al demandante pensión por concepto de
enfermedad profesional de acuerdo a la Ley 26790 22-09-2008
Exp. 6171-2007-PA/TC Se ordena otorgar al demandante pensión por concepto de
enfermedad profesional de acuerdo a la Ley 26790 22-09-2008
Exp. 00194-2008-PA/TC Fundada en parte la demanda, respecto de la afectación de la
pensión mínima inicial y la aplicación de la Ley 23908, se ordena que la ONP expida nueva
Resolución otorgando a favor del demandante pensión mínima 22-09-2008
Exp. 0586-2008-PA/TC Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley 23908, sy e
ordena se reajuste la pensión a favor del recurrente 22-09-2008
Exp. 01303-2008-PA/TC Fundada la afectación del derecho al mínimo vital, se ordena que la
emplazada reajuste la pensión de invalidez de la demandante 23-09-2008
Exp. 01640-2008-PA/TC Se ordena se abone a favor del actor los montos dejados de
percibir por pensión de jubilación 24-09-2008
Exp. 02555-2008-PA/TC Fundada en parte la demanda, respecto de la aplicación de la Ley
23908, se ordena abonar a favor del demandante los montos dejados de percibir de su pensión de
jubilación 24-09-2008
Exp. 06419-2007-PA/TC Fundada la demanda respecto de la cancelación de la licencia de
funcionamiento de la demandante 27-09-2008
Exp. 00120-2008-PA/TC Se ordena otorgar al demandante pensión por concepto de
enfermedad profesional 27-09-2008
Exp. 5847-2007-PA/TC Se ordena que la demandada expida nueva Resolución otorgando
al demandante pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 27-09-2008
Exp. 05503-2007-PA/TC Fundada la demanda, al acreditarse la vulneración de los derechos
constitucionales de intagibilidad de los contratos, libertad de contratación, a la propiedad y a la
libre empresa 27-09-2008
Exp. 04397-2007-PA/TC Se ordena que la ONP expida nueva Resolución reconociéndo los
años de aportación al actor así como los reintegros e intereses legales 29-09-2008
Exp. 03967-2007-PA/TC Se ordena que la ONP cumpla con otorgarle al demandante
pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 29-09-2008
Exp. 01841-2007-PA/TC Se ordena que la ONP expida nueva Resolución otorgando al actor
pensión de jubilación adelantada así como el pago de pensiones devengadas 30-09-2008
Exp. 02531-2007-PA/TC Fundada la demanda y se ordena se reponga al recurrente en su
puesto de trabajo 30-09-2008
Exp. 01267-2007-PA/TC Se ordena se otorgue al actor pensión minera de acuerdo al
Decreto Ley 25009 y 19990 30-09-2008
Exp. 00835-2007-PA/TC Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley 23908 y se
ordena que se expida Resolución otorgando a favor del demandante pensión mínima 30-09-2008
Exp. 622-2007-PA/TC Fundada la demanda, estando a la vulneración de derecho al libre
acceso a las prestaciones pensionarias, se ordena dar inicio al trámite de desafiliación del
demandante 30-09-2008
Exp. 0147-2007-PA/TC Fundada la demanda, estando a la vulneración del derecho a las
prestaciones pensionarias, ordenar el inicio del trámite de desafiliación 30-09-2008
Exp. 10678-2006-PA/TC Se ordena otorgar a favor del actor la pensión por concepto de
enfermedad profesional 30-09-2008
Exp. 7130-2006-PA/TC Fundada la demanda, nula la Resolución emitida por la
Superintendencia y se dispone se mantenga el derecho de propiedad a la Inmobiliaria Constructora
Urbanizadora Laderas de la Rinconada S.A 30-09-2008
Exp. 01625-2006-PA/TC Se ordena regularizar el monto de la pensión vitalicia por
enfermedad profesional, disponiendo se abonen los reintegros 30-09-2008
Exp. 02260-2008-PA/TC Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley 23908 y se
ordena expedir nueva Resolución que reconozca pago de pensión mínima 30-09-2008
Exp. 01102-2008-PA/TC Fundada la demanda, respecto de la aplicación de la Ley 23908,y
se ordena expedir Resolución a favor del demandante otorgando pensión mínima así como el pago
de pensiones devengadas e intereses legales 14-10-2008
Exp. 0469-2008-PA/TC Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley 23908, se
ordena reajustar la pensión abonando los devengados e intereses legales 14-10-2008
Exp. 00443-2008-PA/TC Fundada la demanda, se ordena que el Banco de la Nación reponga
al demandante en el cargo que venía desempeñando, al haberse vulnerado su derecho al
trabajo14-10-2008
Exp. 00175-2008-PA/TC Fundada la demanda, en el extremo de la aplicación de la Ley
23908, se ordena que la demandada expida a favor del actor nueva Resolución reconociendo el
pago de la pensión mínima 14-10-2008
Exp. 0214-2008-PA/TC Fundada la demanda, en consecuencia Nula la Resolución emitida
por la ONP, se ordena que la demandada otorgue pensión de jubilación minera 14-10-2008
Exp. 06668-2006-PA/TC Fundada la demanda, respecto de la pensión minera solicitada y se
ordena otorgar dicha pensión a favor del actor de acuerdo a lo dispuesto en la Ley 25009 14-
10-2008
Exp. 0555-2007-PA/TC Fundada la demanda, se ordena reincorporar a la demandante en
el cargo que venía desempeñando, suscribiéndose entre las partes el contrato de trabajo a plazo
indeterminado 14-10-2008
Exp. 01721-2007-PA/TC Fundada la demanda, se ordena a la ONP expedir Resolución a
favor del demandante otorgando pensión de jubilación minera de acuerdo a la Ley 25009 14-
10-2008
Exp. 02064-2007-PA/TC Fundada la demanda, se ordena otorgar a favor del actor pensión
minera de jubilación 14-10-2008
Exp. 5677-2007-PA/TC Fundada la demanda, se ordena expedir nueva Resolución
otorgando a favor del recurrente pensión minera 14-10-2008
Exp. 04762-2007-PA/TC Se declara Nulas las Resoluciones emitidas por la ONP y se ordena
otorgar al recurrente una pensión de jubilación adelantada de acuerdo al Decreto Ley 19990 25-
10-2008
Exp. 05185-2007-PA/TC Se ordena otrogar a favor del demandante pensión por concepto
de enfermedad profesional de acuerdo a la Ley 26790 25-10-2008
Exp. 03457-2007-PA/TC Nula la Resolución expedida por la ONP y se ordena expedir nueva
Resolución otorgando al actor pensión de jubilación conforme al Decreto Ley 19990 25-10-2008
Exp. 03987-2007-PA/TC Nulas las Resoluciones expedidas por la ONP, se ordena expedir
nueva Resolución otorgando al recurrente pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990
25-10-2008
Exp. 01282-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando al recurrente
pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 25-10-2008
Exp. 03601-2007-PA/TC Fundada la demanda, y se ordena pagar al demandante el seguro
de vida correspondiente 26-10-2008
Exp. 4366-2006-PA/TC Fundada la demanda, y se dispone determinar el monto que
corresponde devolver a la empresa demandante por concepto de arbitrios 04-11-2008
Exp. 08495-2006-PA/TC Fundada la demanda se dispone reincorporar al demandante y se
ordena reconcoer para efectos pensionables y de antiguedad el periodo no laborado,
improcedente respecto del pago de remuneraciones 04-11-2008
Exp. 05430-2006-PA/TC Fundada la demanda por vulneración al derecho de acceso a la
pensión, se ordena expedir a favor del actor Resolución que otorgue a favor del actor pensión de
jubilación minera 04-11-2008
Exp. 10086-2006-PA/TC Se ordena otorgar pensión de jubilación a favor del actor de
acuerdo a la Ley 25009 y 19990 04-11-2008
Exp. 0160-2007-PA/TC Fundada la demanda, que al vulnerarse el derecho constitucional al
Trabajo, se ordena reponer a la demandante en el cargo que venía desempeñándose 04-11-2008
Exp. 00479-2007-PA/TC Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor de la
demandante pensión mínima 04-11-2008
Exp. 02159-2007-PA/TC Fundada la demanda, Nula la Resolución emitida por la ONP se
ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de jubilación al recurrente de acuerdo al
Decreto Ley 19990 04-11-2008
Exp. 02723-2007-PA/TC Fundada la demanda, se ordena otorgar pensión vitalicia por
enfermedad profesional a favor del recurrente 04-11-2008
Exp. 3253-2007-PA/TC Fundada la demanda, se ordena la reincorporación del
demadnante al Regimen Previsional de la Ley 20530 así como el pago nivelado de su pensión 04-
11-2008
Exp. 03382-2007-PA/TC Fundada la demanda , se ordena expedir nueva Resolución
otorgando al demandante pensión de jubilación de acuerdo al Régimen del Decreto Ley 19990 04-
11-2008
Exp. 03629-2007-PA/TC Fundada la demanda, se ordena expedir nueva Resolución
otorgando pensión de invalidez a favor del demandante 04-11-2008
Exp. 04333-2007-PA/TC Fundada la demanda, se ordena reponer al demandante en el
cargo que venía desempeñando 04-11-2008
Exp. 0833-2008-PA/TC Fundada la demanda, se dena emitir nueva Resolución otorgando a
favor del actor pensión de jubilación de acuerdo al Decreto Ley 19990 04-11-2008
Exp. 2643-2008-PA/TC Se ordena rajustar la pensión de viudez de la demandante 04-
11-2008
Exp. 2696-2008-PA/TC Fundada la demanda, se ordena reajustar lapensiónm abonando
los devengados respectivos 04-11-2008
Exp. 03004-2008-PA/TC Fundada en parte respecto de la aplicación de la Ley 23908, se
ordena abonar a favor de la demandante los montos dejados de percibir 04-11-2008
Exp. 03061-2008-PA/TC Fundada la demanda se ordena abonar a favor del demandante los
montos dejados de percibir por pensión mínima 04-11-2008
Exp. 03365-2008-PA/TC Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley 23908 en
la pensión de viudez de la demandante, se ordena reajustar la pensión 04-11-2008
Exp. 04575-2006-PA/TC Fundada la demanda y Nula la Resolución Coactiva ordenando a la
SUNAT devolver al actor lo indebidamente embargado, la haberse vulnerado el derecho a una
remuneración equitativa 05-11-2008
Exp. 03476-2007-PA/TC Fundada la demanda, sula la Resolución emitida por la ONP y se
ordena expedir nueva Resolución que otorgue al actor pensión de jubilación de acuerdo al
Régimen 19990 06-11-2008
Exp. 06117-2007-PA/TC Declarar Fundada la demanda, nula la Resolución de la ONP, se
ordena expedir nueva resolución otorgando a favor del actor pensión de jubilación de acuerdo al
Decreto Ley 19990 06-11-2008
Exp. 01903-2008-PA/TC Fundada la demanda, respecto de la aplicación de la Ley 23908 al
monto de la pensión del demandante, se ordena reajustar la pensión 08-11-2008
Exp. 02063-2008-PA/TC Fundada la demanda respecto a la aplicación de la Ley 23908 en la
pensióbn de viudez de la demandante, se ordena expedir resolución que reconozca dicha pensión
así como el abono de los devengados 08-11-2008
Exp. 3151-2006-PA/TC Fundada la demanda y Nula la Resolución disponiendo la
expedición de nueva resolución al haberse vulnerado los principios de congruencia y derecho de
defensa08-11-2008
Exp. 05277-2006-PA/TC Fundada la demanda retrotayéndose el proceso de ejecución de
garantía al acto de notificación de la demanda, y se dispone reintegrar el inmueble al patrimonio
de la sucesión demandada 08-11-2008
Exp. 02947-2007-PA/TC Fundada en parte la demanda, en cosecuencia inaplicable al
demadnante el Acuerdo de la Sala Plena de la Corte Suprema de Justicia 08-11-2008
Exp. 03651-2007-PA/TC Fundada la demanda, se ordena pagar al demandante el importe
por concepto de seguro de vida 08-11-2008
Exp. 03517-2007-PA/TC Fundada la demanda se ordena cumplir con reponer al
demandante en el cargo que venía desempeñando, al haberse vulnerado el derecho constitucional
al trabajo 08-11-2008
Exp. 03574-2007-PA/TC Fundada la demanda por tanto inaplicable la Resolución al Club
Deportivo Wanka y sin efecto la desafiliación 08-11-2008
Exp. 04793-2007-PA/TC Fundada la demanda, se ordena pagar las pensiones del recurrente
de acuerdo al Decreto Ley 20530 08-11-2008
Exp. 06479-2007-PA/TC Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley 23908 al
monto de la pensión de viudez, se ordena reajustar dicha pensión 08-11-2008
Exp. 00149-2008-PA/TC Fundada respecto de la aplicación de la Ley 23908, se ordena
expedir resolución que reconozca a favor del demandante pensión mínima 08-11-2008
Exp. 04168-2006-PA/TC Fundada la demanda respecto del requerimiento de la SUNAT
efectuado al actor, por lo que no se configura la vioalción al derecho a la intimidad 08-11-2008
Exp. 3655-2006-PA/TC Fundada la demanda, nulas las Resoluciones de la ONP se ordena
expedir nueva Resolución otorgando al demandante pensión de jubilación 09-11-2008
Exp. 03627-2006-PA/TC Fundada la demanda se dispone que la demandada se abstenga de
implementar el traslado de sede laboral de las trabajadoras demandantes 09-11-2008
Exp. 04818-2006-PA/TC Fundada la demanda se ordena que la demandada emita nueva
Resolución otorgándole pensión a la demandante y se abone los reintegros respectivos 09-11-2008
Exp. 05532-2006-PA/TC Fundada la demanda estando que se ha afectado el derecho de
propiedad de la recurrente 09-11-2008
Exp. 05658-2006-PA/TC Fundada la demanda, nula la Resolución emitida por Essalud, se
dispone ordenar que la demandada cumpla con reincorporar al demandante el Régimen de la
Seguridad Social 09-11-2008
Exp. 05406-2006-PA/TC Fundada la demanda sin efecto la Resolución del Tribunal
Constitucional y procédase a devolver el vehículo al demadnante 09-11-2008
Exp. 06684-2006-PA/TC Fundada la demanda, se ordena expedir resolución otorgando
pensión de jubilación a la demandante de acuerdo a la Ley 10772 10-11-2008
Exp. 07257-2006-PA/TC Fundada la demanda, se ordena que la entidad otorgue a favor del
demandante pensión por concepto de enfermedad profesional 10-11-2008
Exp. 08317-2006-PA/TC Fundada la demanda, se dispone la nulidad del procedimiento
administrativo sancionador efectuado en contra de los demandantes 12-11-2008
Exp. 08679-2006-PA/TC Fundada la demanda, nulas las Resoluciones emitidas por la ONP,
se ordena emitir nueva Resolución reconociendo a favor del actor el abono de los reintegros
correspondientes 12-11-2008
Exp. 08766-2006-PA/TC Fundada la demanda, se acepta la renuncia del actor y se dispone
susupender todo tipo de descuento que se produzca al demandante 13-11-2008
Exp. 09896-2006-PA/TC Fundada la demanda, se ordena reconocer la pensión del Fondo de
Pensión del Pescador a favor del actor y se abone las pensiones devengadas 13-11-2008
Exp. 03609-2007-PA/TC Fundada la demanda, se ordena al demandante de manera
inmediata restituir al demandante en su calidad de asociado 13-11-2008
Exp. 03611-2007-PA/TC Fundada la demanda, se ordena reincorporar al demandante e
improcedente el pago de remuneraciones dejadas de percibir 13-11-2008
Exp. 02210-2007-PA/TC Se declara Fundada la demanda, estableciendo como prioridad del
Estado la defensa de los derechos fundamentales 13-11-2008
Exp. 02610-2007-PA/TC Fundada la demanda, se ordena que la demandada reponga al
trabajador demandante en el puesto que venía desempeñando 13-11-2008
Exp. 02978-2007-PA/TC Fundada la demanda, se ordena que la demandada reponga al
trabajador demandante en el puesto que venía desempeñando 13-11-2008
Exp. 03193-2007-PA/TC Fundada la demanda, se ordena que la emplazada expida a favor
del demandante la resolución que reconozca las aportaciones y el abono de los devengados 13-
11-2008
Exp. 04103-2007-PA/TC Fundada la demanda, se ordena otorgar al actor pensión por
concepto de enfermedad profesional 13-11-2008
Exp. 4677-2007-PA/TC Fundada la demanda, nulas las Resoluciones emitidas por la ONP y
se ordena otorgar a favor del recurrente pensión de jubilación minera 13-11-2008
Exp. 04699-2007-PA/TC undada la demanda, se ordena reponer al trabajdor demandante
en el cargo que venía desempeñando al haberse vulnerado los derechos constitucionales al Trabajo
y al Debido Proceso 13-11-2008
Exp. 04707-2007-PA/TC Fundada la demanda, y se ordena reponer al demandante en el
cargo que venía desempeñando, coniderándose el contrato de trabajo como uno de duración
indeterminada 13-11-2008
Exp. 04723-2007-PA/TC Fundada la demanda, y se ordena reponer al demandante en el
cargo que venía desempeñando, al haberse acreditado una relación laboral y no haber cumplido la
Municipalidad con el procedimiento de despido, violando derechos constitucionales al trabajo y
debido proceso 13-11-2008
Exp. 04755-2007-PA/TC Fundada la demanda, se ordena reponer a la demandante en el
cargo que venía desempeñando,al haberse acreditado una relación laboral y no haberse cumplido
con el procedimiento de despido, violando derechos constitucionales al trabajo y debido proceso,
improcedente el pago de remuneraciones dejadas de percibir y de los Beneficios Sociales 13-
11-2008
Exp. 05389-2007-PA Fundada la demanda, nula la Resolución expedida por la ONP, se ordena
otorgar al demandante la pensión vitalicia por enfermedad profesional 13-11-2008
Exp. 06235-2007-PA/TC Fundada la demanda, se ordena que la Municiaplidad reincorpore
al demadnante en el cargo que venía desempeñando al haberse producido la violación de sus
derechos fundamentales 13-11-2008
Exp. 06241-2007-PA/TC Fundada la demanda, se declara improcedente el pago de
devengados al demandante 13-11-2008
Exp. 00395-2008-PA/TC Fundada la demanda, nula la resolución de la ONP y se ordena
otorgar a la demandante la pensión correspondiente 13-11-2008
Exp. 01068-2008-PA/TC Fundada respecto de la aplicación de la Ley 23908, se ordena
reajustar la pensión y proceder al abono de sus devengados 13-11-2008
Exp. 03317-2008-PA/TC Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley 23908, se
ordena abonar a favor del demandante los montos dejados de percibir así como los devengados
13-11-2008
Exp. 03383-2008-PA/TC Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley 23908, en
la pensión de viudez de la demandante, se ordena reajustar la pensión así como abonar los
devengados 13-11-2008
Exp. 03574-2008-PA/TC Fundada la demanda respecto de la aplicación de la Ley 23908, se
ordena expedir a favor de la demadnate la resolución que reconozca el pago de la pensión mínima
13-11-2008
Exp. 00116-2008-PA/TC Fundada la demanda, se ordena a la ONP que reconozca el pago de
la pensión mínima abonando las pensiones devengadas y los intereses legales correspondientes
21-11-2008
Exp. 05652-2007-PA-TC Fundada la demanda, se ordena reincorporar a la demandante en
el cargo que desempeñaba, improcedente respecto del pago de las remuneraciones dejadas de
percibir 21-11-2008
Exp. 05572-2007-PA/TC Fundada la demanda, se ordena reponer a la demandante en el
cargo que desempeñaba, por haberse vulnerado su derecho al trabajo, e improcedente respecto
del pago de las remuneraciones dejadas de percibir 21-11-2008
Exp. 00646-2008-PA/TC Fundada la demanda, se ordena otorgar pensión de jubilación a
favor del recurrente de acuerdo al Decreto Ley 19990 21-11-2008
Exp. 2868-2007-PA/TC Fundada la demanda, se afecta el derecho de asociación y al
debido proceso del demandante, se ordena que la demandada se abstenga de impedir el acceso
del demandante al local de la demandada 21-11-2008
Exp. 02049-2007-PA/TC Fundada la demanda, se ordena impedir al demandante de su
ejercicio pleno de su derecho de invitación en su condición de asociado, y además se ordena a la
demanda dejar ingresas a las hijas del actor como invitadas 27-11-2008
Exp. 10321-2006-PA/TC Fundada la demanda, se ordena otorgar al demandante pensión de
invalidez por concepto de enfermedad profesional 27-11-2008
Exp. 04692-2007-PA/TC Fundada la demanda, se ordena incorporar al demandante al
Régimen del Decreto Ley 2053027-11-2008
Exp. 06178-2006-PA/TC Fundada la demanda, se ordena expedir nueva resolución
otorgando al actor pensión de jubilación 27-11-2008
Exp. 01530-2008-PA/TC Fundada la demanda, respecto a la aplicación de la Ley 23908 al
monto de la pensión de la demandante, se ordena reajustar la pensión 27-11-2008
Exp. 02137-2008-PA/TC Se declara Fundada en parte la demanda, nula la Resolución
emitida por el IPSS y se ordena reajustar la pensión de la demandanre 04-12-2008
Exp. 02433-2007-PA/TC Fundada la demanda, nula la Resolución de la ONP, se ordena
expedir nueva Resolución otorgando al demandante pensión de jubilación 21-12-2008
Exp. 05707-2007-PA/TC Fundada la demanda se ordena reponer al demandante en el cargo
que venía desempeñando 22-12-2008
Exp. 05935-2007-PA/TC Fundada la demanda respecto de la reposición del demandante en
el cargo que venía desempeñando e improcedente respecto del pago de remuneraciones dejadas
de percibir 23-12-2008
Exp. 01951-2008-PA/TC Fundada en parte la demanda respecto de la aplicación de la Ley
23908, se ordena expedir nueva Resolución que reconozca pago de pensión mínima 23-12-2008
Exp. 2600-2008-PA/TC Fundada la demanda, se ordena a la Asociación demandada
restituir a los demandantes como asociados de dicha organización 24-12-2008
Exp. 02744-2008-PA/TC Fundada la demanda, nulas las resoluciones emitidas por la ONP se
ordena expedir nueva Resolución otrogando pensión de viudez al demandante de acuerdo al
Decreto Ley 19990 24-12-2008

Se ordena expedir nueva Resolución y otorgar al demandante pensión de jubilación de


acuerdo al Régimen de la Ley 19990

Expediente Nº 2711-2006-PA/TC
LIMA
JOSÉ GÓMEZ JUAN DE DIOS
(Publicado: 03-01-08)
RAZÓN DE RELATORÍA

Lima, 26 de octubre de 2007


La resolución recaída en el Expediente Nº 2711-2006-AA es aquella conformada por los
votos de los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli., que declara
FUNDADA la demanda. El voto de los magistrados Gonzales Ojeda y Bardelli Lartirigoyen aparece
firmado en hoja membretada aparte, y no junto con la firma del magistrados integrante de la Sala
debido al cese en funciones de dichos magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIÓNAL

En Lima, a los 16 días del mes de mayo de 2006, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara
Gotelli, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don José Gómez Juan de Dios contra la
sentencia de la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 59, su fecha 12
de octubre de 2005, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 7 de julio de 2004 el recurrente interpone demanda de amparo contra la Oficina
de Normalización Previsional (ONP) a fin de que se declare inaplicable la Resolución Nº
0000053680-2002-ONP/DC/DL 19990, de fecha 3 de octubre de 2002, que le denegó la pensión de
jubilación adelantada, y que por consiguiente se expida una nueva resolución tomando en cuenta
el total de sus aportaciones, disponiéndose el pago de los devengados e intereses
correspondientes.

La emplazada contesta la demanda alegando que al actor no se le otorgó pensión de


jubilación adelantada porque no contaba con la edad requerida, y que no ha acreditado
fehacientemente los años de aportaciones alegados.

El Vigésimo Cuarto Juzgado Civil de Lima, con fecha 28 de diciembre de 2004, declara
improcedente la demanda estimando que el recurrente no reúne los requisitos para obtener la
pensión que solicita y que no ha acreditado fehacientemente los años laborados y los aportes
realizados, por lo que es necesario recurrir a un proceso más lato.

La recurrida confirma la apelada por el mismo fundamento.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. En la STC 1417-2005-PA publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005 el


Tribunal Constitucional ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente
protegido por el derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que establecen los
requisitos para su obtención, y que la titularidad del derecho debe estar suficientemente
acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.
Delimitación del petitorio

2. El demandante pretende que se le otorgue pensión de jubilación adelantada conforme


al artículo 44 del Decreto Ley Nº 19990, que le fue denegada por considerar que no contaba con
los requisitos exigidos para acceder a una pensión dentro del referido régimen. En consecuencia,
su pretensión ingresa dentro del supuesto previsto en el fundamento 37.b) de la STC 1417-2005-
PA, y que, por ello, debe analizarse el fondo de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. El artículo 44 del Decreto Ley Nº 19990 establece que: “los trabajadores que tengan
cuando menos 55 o 50 años, de edad y 30 o 25 años de aportaciones, según sean hombres y
mujeres, respectivamente, tienen derecho a pensión de jubilación [...]”.

4. Con el Documento Nacional de Identidad del demandante, obrante a fojas 9, se acredita


que nació el 19 de marzo de 1939 y que cumplió con la edad requerida para obtener la pensión
solicitada el 19 de marzo 1994, esto es, cuando se encontraba vigente el Decreto Ley Nº 25967.

5. A fojas 3 obra la resolución impugnada en la que consta que se le deniega pensión de


jubilación adelantada al demandante por considerar que no ha acreditado años de aportaciones y
que no reúne los 30 años exigidos para acceder a la referida pensión, según lo establecido por el
Decreto Ley Nº 19990.

6. Sobre el particular el inciso d), artículo 7 de la Resolución Suprema Nº 306-2001-EF,


Reglamento de Organización y Funciones de la Oficina de Normalización Previsional (ONP), dispone
que la emplazada debe “Efectuar la verificación, liquidación y fiscalización de derechos
pensionarios que sean necesarias para garantizar su otorgamiento con arreglo a Ley”.

7. Asimismo en cuanto a las aportaciones de los asegurados obligatorios, los artículos 11 y


70 del Decreto Ley 19990 establecen, respectivamente, que “Los empleadores (...) están obligados
a retener las aportaciones de los trabajadores asegurados obligatorios (...)” y “Para los asegurados
obligatorios son períodos de aportación los meses, semanas o días en que presten, o hayan
prestado servicios que generen la obligación de abonar las aportaciones a que se refieren los
artículos 7 al 13, aun cuando el empleador (...) no hubiese efectuado el pago de las aportaciones”.
Más aún el artículo 13 de esta norma dispone que la emplazada se encuentra obligada a iniciar el
procedimiento coactivo si el empleador no cumple con efectuar el abono de las aportaciones
indicadas.

8. A efectos de sustentar su pretensión el demandante ha presentado el certificado de


trabajo, corriente a fojas 5, expedido por don Napoleón Bazo Santa María, Director Gerente de la
Empresa Negociadora Ganadera Bazo Velarde, donde consta que laboró en dicha empresa desde el
24 de agosto de 1956 hasta el 31 de agosto de 1977 y desde el 1 de octubre de 1978 hasta el 31 de
mayo de 1989, acreditando un total de 31 años y 8 meses de aportaciones.

9. En ese sentido el demandante acredita 31 años y 8 meses de aportaciones, superando


de este modo el mínimo de 30 años de aportaciones establecido en el artículo 44 del Decreto Ley
Nº 19990, por lo que está comprendido en el régimen de jubilación adelantada regulado por el
referido dispositivo legal.

10. En cuanto al pago de las pensiones devengadas, resulta aplicable al caso el artículo 81
del Decreto Ley Nº 19990, que señala que “(...) solo se abonará por un periodo no mayor de doce
meses anteriores a la presentación de la solicitud del beneficiario”.

11. Respecto al pago de intereses legales, este Tribunal en la STC 0065-2002-AA/TC, del 17
de octubre de 2002, ha precisado que corresponde el pago de los intereses generados por las
pensiones de jubilación no pagadas oportunamente, debiéndose aplicar dicho criterio en el
presente caso, y abonarse los intereses legales a tenor de los dispuesto por los artículos 1242 y
siguientes del Código Civil.

12. Consecuentemente acreditándose la vulneración de los derechos constitucionales del


recurrente, la demanda debe estimarse.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda; en consecuencia, NULA la Resolución 0000053680-


2002-ONP/DC/DL 19990.

2. Ordenar que la demandada expida una nueva resolución otorgando al actor pensión de
jubilación dentro del régimen especial del Decreto Ley 19990, a partir del 19 de marzo de 1994,
conforme a los fundamentos expuestos en la presente sentencia; y que se pague las pensiones
devengadas con arreglo a la Ley 28798, los intereses legales a que hubiere lugar y los costos
procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA


Y BARDELLI LARTIRIGOYEN

Visto el recurso de agravio constitucional interpuesto por don José Gómez Juan de Dios
contra la sentencia de la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 59, su
fecha 12 de octubre de 2005, que declara improcedente la demanda de autos, los magistrados
firmantes emiten el siguiente voto:

ANTECEDENTES
Con fecha 7 de julio de 2004, el recurrente interpone demanda de amparo contra la Oficina
de Normalización Previsional (ONP) a fin de que se declare inaplicable la Resolución Nº
0000053680-2002-ONP/DC/DL 19990, de fecha 3 de octubre de 2002, que le denegó la pensión de
jubilación adelantada, y que, por consiguiente, se expida una nueva resolución tomando en cuenta
el total de sus aportaciones, disponiéndose el pago de los devengados e intereses
correspondientes.

La emplazada contesta la demanda alegando que al actor no se le otorgó pensión de


jubilación adelantada porque no contaba con la edad requerida, y que no ha acreditado
fehacientemente los años de aportaciones alegados.

El Vigésimo Cuarto Juzgado Civil de Lima, con fecha 28 de diciembre de 2004, declara
improcedente la demanda estimando que el recurrente no reúne los requisitos para obtener la
pensión que solicita y que no ha acreditado fehacientemente los años laborados y los aportes
realizados, por lo que es necesario recurrir a un proceso más lato.

La recurrida confirma la apelada por el mismo fundamento.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


el Tribunal Constitucional ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente
protegido por el derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que establecen los
requisitos para su obtención, y que la titularidad del derecho debe estar suficientemente
acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

Delimitación del petitorio

2. El demandante pretende que se le otorgue pensión de jubilación adelantada conforme


al artículo 44 del Decreto Ley Nº 19990, que le fue denegada por considerar que no contaba con
los requisitos exigidos para acceder a una pensión dentro del referido régimen. En consecuencia,
consideramos que su pretensión ingresa dentro del supuesto previsto en el fundamento 37.b) de la
STC 1417-2005-PA, y que, por ello, debe analizarse el fondo de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. El artículo 44 del Decreto Ley Nº 19990 establece que: “los trabajadores que tengan
cuando menos 55 o 50 años, de edad y 30 o 25 años de aportaciones, según sean hombres y
mujeres, respectivamente, tienen derecho a pensión de jubilación [...]”.

4. Con el Documento Nacional de Identidad del demandante, obrante a fojas 9, advertimos


que nació el 19 de marzo de 1939 y que cumplió con la edad requerida para obtener la pensión
solicitada el 19 de marzo 1994, esto es, cuando se encontraba vigente el Decreto Ley Nº 25967.

5. A fojas 3 obra la resolución impugnada, en la que consta que se le deniega pensión de


jubilación adelantada al demandante por considerar que no ha acreditado años de aportaciones, y
que no reúne los 30 años exigidos para acceder a la referida pensión, según lo establecido por el
Decreto Ley Nº 19990.

6. Sobre el particular, el inciso d), artículo 7 de la Resolución Suprema Nº 306-2001-EF,


Reglamento de Organización y Funciones de la Oficina de Normalización Previsional (ONP), dispone
que la emplazada debe “Efectuar la verificación, liquidación y fiscalización de derechos
pensionarios que sean necesarias para garantizar su otorgamiento con arreglo a Ley”.

7. Asimismo, en cuanto a las aportaciones de los asegurados obligatorios, los artículos 11 y


70 del Decreto Ley 19990 establecen, respectivamente, que “Los empleadores (...) están obligados
a retener las aportaciones de los trabajadores asegurados obligatorios (...)” y “Para los asegurados
obligatorios son períodos de aportación los meses, semanas o días en que presten, o hayan
prestado servicios que generen la obligación de abonar las aportaciones a que se refieren los
artículos 7 al 13, aun cuando el empleador (...) no hubiese efectuado el pago de las aportaciones”.
Más aún, el artículo 13 de esta norma dispone que la emplazada se encuentra obligada a iniciar el
procedimiento coactivo si el empleador no cumple con efectuar el abono de las aportaciones
indicadas.

8. A efectos de sustentar su pretensión, el demandante ha presentado el certificado de


trabajo, corriente a fojas 5, expedido por don Napoleón Bazo Santa María, Director Gerente de la
Empresa Negociadora Ganadera Bazo Velarde, donde observamos que laboró en dicha empresa
desde el 24 de agosto de 1956 hasta el 31 de agosto de 1977 y desde el 1 de octubre de 1978
hasta el 31 de mayo de 1989, acreditando un total de 31 años y 8 meses de aportaciones.

9. En ese sentido, consideramos que el demandante acredita 31 años y 8 meses de


aportaciones, superando de este modo el mínimo de 30 años de aportaciones establecido en el
artículo 44 del Decreto Ley Nº 19990, por lo que, a nuestro parecer, está comprendido en el
régimen de jubilación adelantada regulado por el referido dispositivo legal.

10. En cuanto al pago de las pensiones devengadas, estimamos que resulta aplicable al
caso el artículo 81 del Decreto Ley Nº 19990, que señala que “(...) solo se abonará por un periodo
no mayor de doce meses anteriores a la presentación de la solicitud del beneficiario”.

11. Respecto al pago de intereses legales, el Tribunal Constitucional, en la STC 0065-2002-


AA/TC, del 17 de octubre de 2002, ha precisado que corresponde el pago de los intereses
generados por las pensiones de jubilación no pagadas oportunamente, debiéndose aplicar dicho
criterio en el presente caso, y abonarse los intereses legales a tenor de los dispuesto por los
artículos 1242 y siguientes del Código Civil.
12. Dado que consideramos acreditada la vulneración de los derechos constitucionales del
recurrente, consideramos que la demanda debe estimarse.

Por estas consideraciones, nuestro voto es porque se declare FUNDADA la demanda; en


consecuencia, NULA la Resolución 0000053680-2002-ONP/DC/DL 19990; que se ordene que la
demandada expida una nueva resolución otorgando al actor pensión de jubilación dentro del
régimen especial del Decreto Ley 19990, a partir del 19 de marzo de 1994, conforme a los
fundamentos expuestos en la presente sentencia; y que se pague las pensiones devengadas con
arreglo a la Ley 28798, los intereses legales a que hubiere lugar y los costos procesales.
Srs.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN

Se ordena reajustar la pensión del demandante aplicando la Ley 23908

Expediente Nº 04887-2006-PA/TC
LA LIBERTAD
JOSÉ MARTÍN MURILLO ESQUIVEL
(Publicado: 03-01-08)

RAZON DE RELATORÍA

Lima, 30 de octubre de 2007

La resolución recaída en el Expediente Nº 4887-2006-AA es aquella conformada por los


votos de los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli, que declara
FUNDADA la demanda, en un extremo e INFUNDADA en el otro. Los votos de los magistrados
Gonzales Ojeda y Bardelli Lartirigoyen. aparecen firmados en hoja membretada aparte, y no junto
con la firma del magistrados integrante de la Sala debido al cese en funciones de dichos
magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIÓNAL

En Lima, a los 11 días del mes de diciembre de 2006, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, con la asistencia de los magistrados Gonzáles Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara
Gotelli, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don José Martín Murillo Esquivel contra
la sentencia de la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de La Libertad, de fojas 89, su
fecha 15 de marzo de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 13 de septiembre de 2004 el recurrente interpone demanda de amparo contra


la Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se declare inaplicable la Resolución
Nº 0000026463-2004-ONP/DC/DL 19990, de fecha 16 de abril de 2004, y que en consecuencia se
actualice y nivele su pensión de jubilación, de conformidad con lo establecido en la Ley Nº 23908,
con la indexación trimestral, los devengados correspondientes y los intereses legales.

La emplazada contesta la demanda alegando que la Ley Nº 23908 estableció el monto


mínimo de la pensión en tres sueldos mínimos vitales, pero no dispuso que fuera, como mínimo,
tres veces más que el básico de un servidor en actividad, el cual nunca llegó a ser igual al Ingreso
Mínimo Legal, que estaba compuesto por el Sueldo Mínimo Vital, más las bonificaciones por costo
de vida y suplementaria. Agrega que la norma no dispuso el reajuste automático del monto de las
pensiones, puesto que este siempre se encontró condicionado a factores económicos externos y al
equilibrio financiero del Sistema Nacional de Pensiones.

El Primer Juzgado Civil, con fecha 3 de noviembre de 2005, declara improcedente la


demanda, por considerar que el petitorio de la demanda no está referido en forma directa al
contenido constitucionalmente protegido por el derecho invocado.

La recurrida confirma la apelada, por el mismo fundamento.

FUNDAMENTOS

1. En atención a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la STC


1417-2005-PA, que constituyen precedente vinculante, y en concordancia con lo dispuesto en el
artículo VII del Título Preliminar y los artículos 5, inciso 1, y 38 del Código Procesal Constitucional,
este Tribunal estima que en el presente caso, aun cuando la demanda tiene por objeto cuestionar
la suma específica de la pensión que percibe la parte demandante, procede efectuar su
verificación, toda vez que se encuentra comprometido el derecho al mínimo vital (S/. 415.00).

§ Delimitación del petitorio

2. El demandante solicita que el monto de su pensión de jubilación se incremente en


aplicación de los artículos 1 y 4 de la Ley 23908, y se le abonen las pensiones dejadas de percibir
por la inaplicación de la norma referida y los intereses legales.

§ Análisis de la controversia

3. En la STC 5189-2005-PA del 13 de septiembre de 2006, este Tribunal, atendiendo a su


función ordenadora y pacificadora, y en mérito de lo dispuesto en el artículo VII del Titulo
Preliminar del Código Procesal Constitucional, acordó precisar los criterios adoptados en la STC
198-2003-AC para la aplicación de la Ley Nº 23908, durante su periodo de vigencia, y ha dispuesto
la observancia obligatoria, de los fundamentos jurídicos 5 y del 7 al 21.

4. En el presente caso, con la Resolución Nº 0000026463-2004-ONP/DC/DL 19990, de fecha


16 de abril de 2004, obrante a fojas 3, se evidencia que al demandante se le otorgó pensión de
jubilación a partir del 24 de julio de 1985, por el monto de S/. 89,612.14 soles de oro.

5. Para determinar el monto de la pensión mínima vigente a la fecha de la contingencia, se


debe recordar que conforme a lo dispuesto en el Decreto Supremo Nº 018-84-TR, del 1 de
septiembre de 1984, la remuneración mínima de los trabajadores era el resultado de la adición de
tres conceptos remunerativos, uno de los cuales era el sueldo mínimo vital.

6. En el presente caso, para establecer la pensión mínima vigente a la fecha de la


contingencia, resulta de aplicación del Decreto Supremo Nº 016-85-TR, de fecha 1 de junio de
1985, que estableció el Sueldo Mínimo Vital en S/. 72,000.00, resultando que a dicha fecha, la
pensión mínima de la Ley Nº 23908, ascendió a S/. 216,000.00.

7. En consecuencia ha quedado acreditado que al demandante se le otorgó una pensión de


jubilación por un monto inferior al mínimo establecido a la fecha de la contingencia, debiendo
ordenarse que se regularice su monto por ser más beneficioso y que se le abonen los reintegros de
las pensiones generadas desde el 24 de julio de 1985 hasta el 18 de diciembre de 1992 por la
inaplicación de la Ley Nº 23908, aplicando el artículo 1236 del Código Civil, así como los intereses
legales correspondientes de acuerdo con la tasa establecida en el artículo 1246 de loa citada
norma. Asimismo de conformidad con el artículo 56 del Código Procesal Constitucional
corresponde el abono de los costos del proceso, mas no el pago de las costas.

8. En cuanto al reajuste de las pensiones establecido en el artículo 4 de la Ley Nº 23908,


debemos señalar que éste se encuentra condicionado a factores económicos externos y al
equilibrio financiero del Sistema Nacional de Pensiones, y que no se efectúa en forma indexada o
automática. Por lo tanto el reajuste trimestral automático de las pensiones comprendidas en el
Sistema Nacional de Pensiones no resulta exigible.

9. De otro lado importa precisar que conforme a lo dispuesto por las Leyes Nºs 27617 y
27655, la pensión mínima establecida para el Sistema Nacional de Pensiones esta determinada en
atención al número de años de aportaciones acreditadas por el pensionista. En ese sentido y en
concordancia con las disposiciones legales, mediante la Resolución Jefatural Nº 001-2002-
JEFATURA-ONP (publicada el 03-01-2002), se dispuso incrementar los niveles de pensión mínima
mensual de las pensiones comprendidas en el Sistema Nacional de Pensiones a que se refiere el
Decreto Ley Nº 19990, estableciéndose en S/. 346.00 el monto mínimo de las pensiones con 10 y
menos de 20 años de aportaciones.

10. Por consiguiente al constatarse con la boleta de pago obrante en autos, que el
demandante percibe una suma superior a la pensión mínima vigente, se concluye que actualmente
no se está vulnerando su derecho al mínimo legal.

Por estos fundamentos el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la aplicación de la Ley Nº 23908 al monto de la pensión del


demandante; en consecuencia, NULA la Resolución Nº 0000026463-2004-ONP/DC/DL 19990.

2. Ordena que se reajuste la pensión de acuerdo con los criterios de la presente sentencia,
abonando los devengados e intereses legales correspondientes y los costos procesales.

3. INFUNDADA la afectación a la pensión mínima vital vigente y la aplicación del artículo 4


de la Ley Nº 23908.

Publíquese y notifíquese.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA Y BARDELLI LARTIRIGOYEN


Voto que formulan los magistrados Gonzales Ojeda y Bardelli Lartirigoyen en el recurso de
agravio constitucional interpuesto por don José Martín Murillo Esquivel contra la sentencia de la
Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de La Libertad, de fojas 89, su fecha 15 de marzo
de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

1. En atención a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la STC


1417-2005-PA, que constituyen precedente vinculante, y en concordancia con lo dispuesto en el
artículo VII del Título Preliminar y los artículos 5, inciso 1, y 38 del Código Procesal Constitucional,
este Tribunal estima que en el presente caso, aun cuando la demanda tiene por objeto cuestionar
la suma específica de la pensión que percibe la parte demandante, procede efectuar su
verificación, toda vez que se encuentra comprometido el derecho al mínimo vital (S/. 415.00).

§ Delimitación del petitorio

2. El demandante solicita que el monto de su pensión de jubilación se incremente en


aplicación de los artículos 1 y 4 de la Ley 23908, y se le abonen las pensiones dejadas de percibir
por la inaplicación de la norma referida y los intereses legales.

§ Análisis de la controversia

3. En la STC 5189-2005-PA, del 13 de septiembre de 2006, este Tribunal, atendiendo a su


función ordenadora y pacificadora, y en mérito de lo dispuesto en el artículo VII del Titulo
Preliminar del Código Procesal Constitucional, acordó precisar los criterios adoptados en la STC
198-2003-AC para la aplicación de la Ley Nº 23908, durante su periodo de vigencia, y ha dispuesto
la observancia obligatoria, de los fundamentos jurídicos 5 y del 7 al 21.

4. En el presente caso, con la Resolución Nº 0000026463-2004-ONP/DC/DL 19990, de fecha


16 de abril de 2004, obrante a fojas 3, se evidencia que al demandante se le otorgó pensión de
jubilación a partir del 24 de julio de 1985, por el monto de S/. 89,612.14 soles de oro.

5. Para determinar el monto de la pensión mínima vigente a la fecha de la contingencia, se


debe recordar que conforme a lo dispuesto en el Decreto Supremo Nº 018-84-TR, del 1 de
septiembre de 1984, la remuneración mínima de los trabajadores era el resultado de la adición de
tres conceptos remunerativos, uno de los cuales era el sueldo mínimo vital.

6. En el presente caso, para establecer la pensión mínima vigente a la fecha de la


contingencia, resulta de aplicación del Decreto Supremo Nº 016-85-TR, de fecha 1 de junio de
1985, que estableció el Sueldo Mínimo Vital en S/. 72,000.00, resultando que a dicha fecha, la
pensión mínima de la Ley Nº 23908, ascendió a S/. 216,000.00.

7. En consecuencia, ha quedado acreditado que al demandante se le otorgó una pensión


de jubilación por un monto inferior al mínimo establecido a la fecha de la contingencia, debiendo
ordenarse que se regularice su monto, por ser más beneficioso; y que se le abonen los reintegros
de las pensiones generadas desde el 24 de julio de 1985 hasta el 18 de diciembre de 1992 por la,
inaplicación de la Ley Nº 23908, aplicando el artículo 1236 del Código Civil, así como los intereses
legales correspondientes de acuerdo con la tasa establecida en el artículo 1246 del Código Civil.
Asimismo, de conformidad con el artículo 56 del Código Procesal Constitucional, corresponde el
abono de los costos del proceso, mas no el pago de las costas.

8. En cuanto al reajuste de las pensiones establecido en el artículo 4 de la Ley Nº 23908,


debemos señalar que éste se encuentra condicionado a factores económicos externos y al
equilibrio financiero del Sistema Nacional de Pensiones, y que no se efectúa en forma indexada o
automática. Por lo tanto, el reajuste trimestral automático de las pensiones comprendidas en el
Sistema Nacional de Pensiones no resulta exigible.

9. De otro lado, importa precisar que conforme a lo dispuesto por las Leyes Nºs 27617 y
27655, la pensión mínima establecida para el Sistema Nacional de Pensiones esta determinada en
atención al número de años de aportaciones acreditadas por el pensionista. En ese sentido y en
concordancia con las disposiciones legales, mediante la Resolución Jefatural Nº 001-2002-
JEFATURA-ONP (publicada el 03-01-2002), se dispuso incrementar los niveles de pensión mínima
mensual de las pensiones comprendidas en el Sistema Nacional de Pensiones a que se refiere el
Decreto Ley Nº 19990, estableciéndose en S/. 346.00 el monto mínimo de las pensiones con 10 y
menos de 20 años de aportaciones.

10. Por consiguiente, al constatarse con la boleta de pago obrante en autos, que el
demandante percibe una suma superior a la pensión mínima vigente, se concluye que,
actualmente, no se está vulnerando su derecho al mínimo legal.

Por estos fundamentos, se debe declarar FUNDADA la demanda en el extremo de la


aplicación de la Ley Nº 23908 al monto de la pensión e INFUNDADA en el extremo de la afectación
a la pensión mínima vital vigente y la aplicación del artículo 4 de la Ley Nº 23908.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN

Se ordena otorgar pensión de viudez en favor de la demandante

Expediente Nº 01748-2006-PA/TC
LA LIBERTAD
TERESA ALEJANDRINA
ALEJO CÁCERES DE LEÓN
(Publicado: 03-01-08)
RAZON DE RELATORÍA

Lima, 30 de octubre de 2007

La resolución recaída en el Expediente Nº .01748-2006-AA es aquella conformada por los


votos de los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli, que declara
FUNDADA la demanda. Los votos de los magistrados Gonzales Ojeda y Bardelli Lartirigoyen
aparecen firmados en hoja membretada aparte, y no junto con la firma del magistrados integrante
de la Sala debido al cese en funciones de dichos magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIÓNAL


En Lima, a los 9 días del mes de mayo de 2007, la Sala Segunda del Tribunal Constitucional,
integrada por los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli, pronuncia la
siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Teresa Alejandrina Alejo Cáceres
de León contra la sentencia de la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de La Libertad,
de fojas 81, su fecha 22 de noviembre de 2005, que declara infundada la demanda de amparo.

ANTECEDENTES

Con fecha 7 de julio de 2004 la recurrente interpone demanda de amparo contra la


Universidad Nacional de Trujillo (UNT), solicitando que se declaren inaplicables las Resoluciones
Rectorales Nº 0815-2003/UNT y 1173-2003/UNT, por aplicar retroactivamente la Ley Nº 27617, y
que en consecuencia se le otorgue pensión de viudez conforme al Decreto Ley Nº 20530, con el
abono de las pensiones devengadas.

La emplazada contesta la demanda alegando que la pensión de viudez ha sido


correctamente otorgada, pues el artículo 32 del Decreto Ley Nº 20530, modificado por el artículo 4
de la Ley Nº 27617, establece que por concepto de pensión de viudez se debe otorgar el 50% de la
pensión de jubilación o invalidez que percibía o tenía derecho de percibir el asegurado.

El Cuarto Juzgado Especializado Civil de Trujillo, con fecha 9 de junio de 2005, declara
infundada la demanda, por considerar que el cónyuge de la demandante falleció cuando se
encontraba vigente la Ley Nº 27617, por lo que le resulta aplicable.

La recurrida confirma la apelada, por el mismo fundamento.

FUNDAMENTOS

§ Procedencia de la demanda

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que aun cuando, prima facie, las pensiones de viudez, orfandad y
ascendientes no son parte del contenido esencial del derecho fundamental a la pensión, en la
medida en que el acceso a las prestaciones pensionarias si forma parte de él, son susceptibles de
protección a través del amparo los supuestos en que se deniegue una pensión de sobrevivencia, a
pesar de cumplirse los requisitos legales.

§ Delimitación del petitorio

2. La demandante pretende que se le otorgue una pensión de viudez conforme al Decreto


Ley Nº 20530, sin la aplicación retroactiva de la Ley Nº 27617, que modifica el inciso b), del artículo
34 del Decreto Ley Nº 20530, que establece que la pensión de viudez se otorga de acuerdo al
cincuenta por ciento (50%) de la pensión de invalidez o cesantía que percibía o hubiera tenido
derecho a percibir el causante, en los casos en que el valor de dicha pensión sea mayor a una
remuneración mínima vital.

Por consiguiente, su pretensión se encuentra comprendida en el supuesto previsto en el


fundamento 37.d) de la citada sentencia, motivo por el cual corresponde analizar el fondo de la
cuestión controvertida.

§ Análisis de la controversia

3. Para abordar la cuestión planteada resulta oportuno recordar la doctrina desarrollada


por este Tribunal en relación con el derecho a las pensiones de sobrevivientes como derecho
latente. A tal efecto debe señalarse que en el fundamento 16 de la sentencia recaída en el
Expediente Nº 0005-2002-AI/TC (acumulados), se ha establecido que el derecho a las pensiones de
sobrevivientes (prestación previsional derivada) es uno de carácter latente, existente desde que el
titular del derecho a la pensión principal cumple con los requisitos para acceder a ella. Por ello su
nacimiento no está supeditado al cumplimiento de los requisitos establecidos para su goce, sino
que está supeditado al fallecimiento del asegurado o pensionista, como “formalidad” o “condición”
necesaria para el disfrute de la pensión de viudez u orfandad, no así, para el establecimiento o
declaración del derecho.

4. Por ello la legislación aplicable no será la vigente al cumplimiento de dicha condición


suspensiva (el fallecimiento del causante); ello en virtud de que las pensiones de sobrevivencia
están ligadas a la pensión adquirida por su titular, por lo que tendrán que aplicarse las normas
vigentes al momento en que el titular accedió al derecho a aquélla.

5. Por consiguiente a afectos de establecer si en el presente caso corresponde aplicar a la


demandante la modificación introducida por la mencionada ley, resulta necesario determinar si su
cónyuge adquirió el derecho a una pensión de jubilación antes de la entrada en vigencia de la
referida norma.

6. Al respecto debe señalarse que del primer considerando de la Resolución Rectoral Nº


0815-2003-/UNT, obrante a fojas 2, se desprende que al cónyuge de la demandante mediante la
Resolución Rectoral Nº 0018-91, de fecha 18 de enero de 1991, se le otorgó pensión de cesantía
nivelable conforme al Decreto Ley Nº 20530.

7. Consecuentemente a la demandante no le resulta aplicable la Ley Nº 27617 para el


otorgamiento de su pensión de viudez, ya que su cónyuge causante al momento de la dación de la
Ley Nº 27617 ya había adquirido su derecho a una pensión de jubilación conforme al Decreto Ley
Nº 20530; razón por la cual la demanda debe estimarse.

8. En la medida en que en este caso se ha acreditado que la emplazada ha vulnerado el


derecho constitucional a la pensión del demandante, corresponde, de conformidad con el artículo
56 del Código Procesal Constitucional, ordenar a dicha entidad que asuma el pago de los costos
procesales, los cuales deberán ser liquidados en la etapa de ejecución de la presente sentencia.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú.
HA RESUELTO

1. Declarara FUNDADA la demanda; en consecuencia, inaplicables a la demandante las


Resoluciones Rectorales Nº 0815-2003/UNT y Nº1173-2003/UNT.

2. Ordena que la Universidad Nacional de Trujillo expida una nueva resolución otorgándole
pensión de viudez a la demandante en un monto equivalente al 100% de la remuneración de su
cónyuge causante con arreglo al Decreto Ley Nº 20530, y que abone los reintegros, los intereses
legales y los costos procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

EXP. Nº 01748-2006-PA/TC
LA LIBERTAD
TERESA ALEJANDRINA ALEJO
CÁCERES DE LEÓN

VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA Y


BARDELLI LARTIRIGOYEN

Voto que formulan los magistrados Gonzales Ojeda y Bardelli Lartirigoyen en el recurso de
agravio constitucional interpuesto por doña Teresa Alejandrina Alejo Cáceres de León contra la
sentencia de la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de La Libertad, de fojas 81, su
fecha 22 de noviembre de 2005, que declara infundada la demanda.

§ Procedencia de la demanda

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que aun cuando, prima facie, las pensiones de viudez, orfandad y
ascendientes no son parte del contenido esencial del derecho fundamental a la pensión, en la
medida en que el acceso a las prestaciones pensionarias si forma parte de él, son susceptibles de
protección a través del amparo los supuestos en que se deniegue una pensión de sobrevivencia, a
pesar de cumplirse los requisitos legales.

§ Delimitación del petitorio

2. La demandante pretende que se le otorgue una pensión de viudez conforme al Decreto


Ley Nº 20530, sin la aplicación retroactiva de la Ley Nº 27617, que modifica el inciso b), del artículo
34 del Decreto Ley Nº 20530, que establece que la pensión de viudez se otorga de acuerdo al
cincuenta por ciento (50%) de la pensión de invalidez o cesantía que percibía o hubiera tenido
derecho a percibir el causante, en los casos en que el valor de dicha pensión sea mayor a una
remuneración mínima vital.
3. Por consiguiente, su pretensión se encuentra comprendida en el supuesto previsto en el
fundamento 37.d) de la citada sentencia, motivo por el cual corresponde analizar el fondo de la
cuestión controvertida.

§ Análisis de la controversia

4. Para abordar la cuestión planteada resulta oportuno recordar la doctrina desarrollada


por este Tribunal en relación con el derecho a las pensiones de sobrevivientes como derecho
latente. A tal efecto, debe señalarse que en el fundamento 16 de la sentencia recaída en el
Expediente Nº 0005-2002-AI/TC (acumulados), se ha establecido que el derecho a las pensiones de
sobrevivientes (prestación previsional derivada) es uno de carácter latente, existente desde que el
titular del derecho a la pensión principal cumple con los requisitos para acceder a ella. Por ello su
nacimiento no está supeditado al cumplimiento de los requisitos establecidos para su goce, sino
que está supeditado al fallecimiento del asegurado o pensionista, como “formalidad” o “condición”
necesaria para el disfrute de la pensión de viudez u orfandad, no así, para el establecimiento o
declaración del derecho.

5. Por ello la legislación aplicable no será la vigente al cumplimiento de dicha condición


suspensiva (el fallecimiento del causante); ello en virtud de que las pensiones de sobrevivencia
están ligadas a la pensión adquirida por su titular, por lo que tendrán que aplicarse las normas
vigentes al momento en que el titular accedió al derecho a aquélla.

6. Por consiguiente, a afectos de establecer si en el presente caso corresponde aplicar a la


demandante la modificación introducida por la mencionada ley, resulta necesario determinar si su
cónyuge adquirió el derecho a una pensión de jubilación antes de la entrada en vigencia de la
referida norma.

7. Al respecto, debe señalarse que del primer considerando de la Resolución Rectoral Nº


0815-2003-/UNT, obrante a fojas 2, se desprende que al cónyuge de la demandante mediante la
Resolución Rectoral Nº 0018-91, de fecha 18 de enero de 1991, se le otorgó pensión de cesantía
nivelable conforme al Decreto Ley Nº 20530.

8. Consecuentemente, a la demandante no le resulta aplicable la Ley Nº 27617 para el


otorgamiento de su pensión de viudez, ya que su cónyuge causante al momento de la dación de la
Ley Nº 27617 ya había adquirido su derecho a una pensión de jubilación conforme al Decreto Ley
Nº 20530; razón por la cual la demanda debe estimarse.
9. En la medida en que, en este caso, se ha acreditado que la emplazada ha vulnerado el
derecho constitucional a la pensión del demandante, corresponde, de conformidad con el artículo
56 del Código Procesal Constitucional, ordenar a dicha entidad que asuma el pago de los costos
procesales, los cuales deberán ser liquidados en la etapa de ejecución de la presente sentencia.

Por estos fundamentos, se debe declarar FUNDADA la demanda.

SS.

GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
Se ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de jubilación a favor del actor de
acuerdo a la Ley 19990

Expediente Nº 2970-2006-PA/TC
LIMA
MARIO ROJAS VICTORIO
(Publicado: 03-01-08)

RAZON DE RELATORÍA

Lima. 30 de octubre de 2007

La resolución recaída en el Expediente Nº 02970-2006-AA. es aquella conformada por los


votos de los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Landa Arroyo, que declara
FUNDADA la demanda. Los votos de los magistrados Gonzales Ojeda y Bardelli Lartirigoyen
aparecen firmados en hoja membretada aparte, y no junto con la firma del magistrados integrante
de la Sala debido al cese en funciones de dichos magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIÓNAL

En Lima, a 15 de mayo de 2006, la Sala Primera del Tribunal Constitucional, con la


asistencia de los señores magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Latirigoyen y Landa Arroyo,
pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Mario Rojas Victorio contra la
sentencia de la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 122, su fecha 25
de octubre de 2005, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 16 de enero de 2004, el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), a fin de que se declare inaplicable la Resolución
0000020182-2003-ONP/DC/DL 19990, de fecha 20 de febrero de 2003, que le denegó pensión de
jubilación al desconocerle 16 años y 2 meses de aportaciones en virtud al artículo 23 de la Ley
8433; y que en consecuencia, se le otorgue pensión de jubilación conforme al Decreto Ley 19990,
disponiéndose el pago de las pensiones devengadas y los intereses legales correspondientes.

La emplazada contesta la demanda alegando que lo que el recurrente pretende es que se


le reconozcan años de aportación lo cual requiere de estación probatoria, etapa de la que carece el
proceso de amparo, agregando que los 16 años y 2 meses de aportaciones alegados han caducado
y que su invalidez ha sido declarada de acuerdo a ley.

El Vigésimo Sexto Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 30 de setiembre de


2004, declara fundada, en parte, la demanda argumentando que las aportaciones no pierden
validez salvo que exista resolución judicial que así lo declare, lo cual no ocurre en el presente caso;
e improcedente respecto al pago de intereses legales.
La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda, ordenando que la
demandada realice las acciones pertinentes a fin de verificar las aportaciones efectuadas desde
1943 hasta 1959, y que posteriormente a ello, emita la resolución correspondiente.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. En atención a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la STC


1417-2005-PA, que constituyen precedente vinculante, y en concordancia con lo dispuesto en el
artículo VII del Título Preliminar y los artículos 5, inciso 1, y 38 del Código Procesal Constitucional,
este Tribunal estima que en el presente caso, aun cuando la demanda cuestiona la suma específica
de la pensión que percibe el demandante, procede efectuar su verificación, toda vez que se
encuentra comprometido el derecho al mínimo vital (S/. 415.00).

Delimitación del petitorio

2. En el presente caso, el demandante solicita que se le otorgue pensión de jubilación


conforme al Decreto Ley 19990, tomando en cuenta los 16 años y 2 meses de aportaciones
declarados inválidos en virtud a lo dispuesto por el artículo 23 de la Ley 8433.

Análisis de la controversia

3. A fojas 18 del Cuaderno de este Tribunal obra la Resolución 0000013513-2006-


ONP/DC/DL 19990, de fecha 2 de febrero de 2006, en la que consta que la ONP, en cumplimiento al
mandato contenido en la recurrida, expide nueva resolución otorgando pensión de jubilación al
demandante por la suma de S/.385.00 nuevos soles, a partir del 19 de setiembre de 1985. No
obstante ello, se aprecia de la mencionada resolución que la demandada incurre en error al
reconocer únicamente el período comprendido entre 1953 y 1959 y no los 16 años y 2 meses de
aportes, comprendidos entre 1943 y 1959, los mismos que fueran declarados inválidos conforme al
artículo 23 de la Ley 8433, tal como consta en la resolución impugnada de fojas 3 y el Cuadro
Resumen de aportaciones de fojas 5.

4. En tal sentido, teniendo en cuenta que este Tribunal, en reiteradas ejecutorias, ha


precisado que según lo dispuesto por el artículo 57 del Decreto Supremo 011-74-TR, Reglamento
del Decreto Ley 19990, los períodos de aportación no pierden su validez, excepto en los casos de
caducidad de las aportaciones declaradas por resoluciones consentidas o ejecutoriadas de fecha
anterior al 1 de mayo de 1973, los 16 años y 2 meses de aportaciones efectuadas por el
demandante desde 1943 a 1959 conservan su validez. Cabe precisar que la Ley 28407, vigente
desde el 3 de diciembre de 2004, recogió este criterio y declaró expedito el derecho de cualquier
aportante para solicitar la revisión de cualquier resolución que se hubiera expedido contraviniendo
lo dispuesto en los artículos 56 y 57 del referido decreto supremo, Reglamento del Decreto Ley
19990.

5. El artículo 38 del Decreto Ley 19990 establece, como requisito para obtener pensión de
jubilación general, en el caso de los hombres, tener 60 años de edad. Asimismo el artículo 41 del
precitado decreto ley dispone que el monto de la pensión que se otorgue a los asegurados que
acrediten las edades señaladas en el artículo 38 será equivalente al 50% de su remuneración o
ingreso de referencia siempre que tengan 15 años completos de aportación, en el caso de los
hombres.

6. Con la Libreta Electoral del recurrente, obrante a fojas 2, se acredita que éste nació el 19
de setiembre de 1925 y que cumplió con la edad requerida para obtener la pensión solicitada el 19
de setiembre de 1985.

7. Por consiguiente, considerando que el actor acredita los requisitos de edad y


aportaciones establecidos en el Decreto Ley 19990, la demanda debe ser estimada.

8. En cuanto al pago de intereses, este Colegiado (STC 0065-2002-AA/TC del 17 de octubre


de 2002) ha establecido que deben ser pagados de acuerdo a lo dispuesto en los artículos 1242 y
siguientes del Código Civil.

9. Por último, los devengados deberán ser abonados de conformidad con el artículo 81 del
Decreto Ley 19990

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda, en consecuencia nulas las Resoluciones 0000020182-


2003-ONP/DC/DL 19990 y 0000013513-2006-ONP/DC/DL 19990.

2. Ordena que la demandada expida una nueva resolución otorgando pensión de jubilación
al actor de acuerdo al Decreto Ley 19990, tomando en cuenta los 16 años y 2 meses de
aportaciones efectuadas por el actor, conforme a los fundamentos expuestos en la presente;
debiéndose pagar las pensiones devengadas correspondientes, más los intereses legales a que
hubiere lugar, así como los costos del proceso.

Publíquese y notifíquese.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
LANDA ARROYO

EXP. 2970-2006-PA/TC
LIMA
MARIO ROJAS VICTORIO
VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA
Y BARDELLI LARTIRIGOYEN

Voto que formulan los magistrados Gonzales Ojeda y Bardelli Lartirigoyen en el recurso de
agravio constitucional interpuesto por don Mario Rojas Victorio contra la sentencia de la Segunda
Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 122, su fecha 25 de octubre de 2005,
que declaró improcedente la demanda

Procedencia de la demanda

1. En atención a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la STC


1417-2005-PA, que constituyen precedente vinculante, y en concordancia con lo dispuesto en el
artículo VII del Título Preliminar y los artículos 5, inciso 1, y 38 del Código Procesal Constitucional,
este Tribunal estima que en el presente caso, aun cuando la demanda cuestiona la suma específica
de la pensión que percibe el demandante, procede efectuar su verificación, toda vez que se
encuentra comprometido el derecho al mínimo vital (S/. 415.00).

Delimitación del petitorio

2. En el presente caso, el demandante solicita que se le otorgue pensión de jubilación


conforme al Decreto Ley 19990, tomando en cuenta los 16 años y 2 meses de aportaciones
declarados inválidos en virtud a lo dispuesto por el artículo 23 de la Ley 8433.

Análisis de la controversia

3. A fojas 18 del Cuaderno de este Tribunal obra la Resolución 0000013513-2006-


ONP/DC/DL 19990, de fecha 2 de febrero de 2006, en la que consta que la ONP, en cumplimiento al
mandato contenido en la recurrida, expide nueva resolución otorgando pensión de jubilación al
demandante por la suma de S/. 385.00 nuevos soles, a partir del 19 de setiembre de 1985. No
obstante ello, se aprecia de la mencionada resolución que la demandada incurre en error al
reconocer únicamente el período comprendido entre 1953 y 1959 y no los 16 años y 2 meses de
aportes, comprendidos entre 1943 y 1959, los mismos que fueran declarados inválidos conforme al
artículo 23 de la Ley 8433, tal como consta en la resolución impugnada de fojas 3 y el Cuadro
Resumen de aportaciones de fojas 5.

4. En tal sentido, teniendo en cuenta que este Tribunal, en reiteradas ejecutorias, ha


precisado que según lo dispuesto por el artículo 57 del Decreto Supremo 011-74-TR, Reglamento
del Decreto Ley 19990, los períodos de aportación no pierden su validez, excepto en los casos de
caducidad de las aportaciones declaradas por resoluciones consentidas o ejecutoriadas de fecha
anterior al 1 de mayo de 1973, los 16 años y 2 meses de aportaciones efectuadas por el
demandante desde 1943 a 1959 conservan su validez. Cabe precisar que la Ley 28407, vigente
desde el 3 de diciembre de 2004, recogió este criterio y declaró expedito el derecho de cualquier
aportante para solicitar la revisión de cualquier resolución que se hubiera expedido contraviniendo
lo dispuesto en los artículos 56 y 57 del referido decreto supremo, Reglamento del Decreto Ley
19990.

5. El artículo 38 del Decreto Ley 19990 establece, como requisito para obtener pensión de
jubilación general, en el caso de los hombres, tener 60 años de edad. Asimismo el artículo 41 del
precitado decreto ley dispone que el monto de la pensión que se otorgue a los asegurados que
acrediten las edades señaladas en el artículo 38 será equivalente al 50% de su remuneración o
ingreso de referencia siempre que tengan 15 años completos de aportación, en el caso de los
hombres.
6. Con la Libreta Electoral del recurrente, obrante a fojas 2, se acredita que éste nació el 19
de setiembre de 1925 y que cumplió con la edad requerida para obtener la pensión solicitada el 19
de setiembre de 1985.

7. Por consiguiente, considerando que el actor acredita los requisitos de edad y


aportaciones establecidos en el Decreto Ley 19990, la demanda debe ser estimada.

8. En cuanto al pago de intereses, este Colegiado (STC 0065-2002-AA/TC del 17 de octubre


de 2002) ha establecido que deben ser pagados de acuerdo a lo dispuesto en los artículos 1242 y
siguientes del Código Civil.

Por estos fundamentos, se debe declarar FUNDADA la demanda.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN

Se ordena otorgar al demandante renta vitalicia por enfermedad profesional

Expediente Nº 02472-2006-PA/TC
JUNIN
MODESTO MELECIO BONIFACIO CERRÓN
(Publicado: 03-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIÓNAL

En Lima, a los 16 días del mes de mayo de 2006, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara
Gotelli, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Modesto Melecio Bonifacio Cerrón
contra la sentencia de la Primera Sala Mixta de la Corte Superior de Justicia de Junín, de fojas 166,
su fecha 12 de enero de 2005, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 20 de junio de 2005, el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP) solicitando que se declaren inaplicables las
Resoluciones Nº 0000003654-2004-ONP/DC/DL 18846 y 1345-2005-GO/ONP, de fechas 2 de
septiembre del 2004 y 8 abril del 2005, respectivamente, las cuales le deniegan renta vitalicia por
enfermedad profesional, y se expida nueva resolución que le otorgue tal renta, con el pago de los
reintegros de su pensión desde el 11 de agosto de 1998, más intereses legales, costas y costas.

La emplazada contesta la demanda y manifiesta que no se ha determinado que el actor


padezca de enfermedad profesional, pues la única entidad capaz de diagnosticarla es la comisión
evaluadora de enfermedades profesionales.
El Segundo Juzgado Especializado en lo Civil de Huancayo, con fecha 14 de septiembre del
2005, declara fundada la demanda, estimando que el demandante ha acreditado que adolece de
silicosis y sordera neurosensorial.

La recurrida revoca la apelada y la declara improcedente, por considerar que los


certificados médicos presentados son contradictorios, por lo que la pretensión debe dilucidarse en
una vía más lata que tenga estación probatoria.

FUNDAMENTOS

1. En la STC Nº 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de


2005, este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido
por el derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que establecen los requisitos
para su obtención, y que la titularidad del derecho debe estar suficientemente acreditada para que
sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

§ Delimitación del petitorio

2. El demandante pretende que se le otorgue renta vitalicia por enfermedad profesional


conforme el Decreto Ley 18846, tomando en cuenta que padece de neumoconiosis (silicosis) en
segundo estadio de evolución; consecuentemente, su pretensión está comprendida en el supuesto
previsto en el fundamento 37b de la STC 1417-2005-PA, motivo por el cual se analizará el fondo de
la cuestión controvertida

§ Análisis de la controversia

3. Respecto de la enfermedad profesional de neumoconiosis, en la STC 1008-2004-AA este


Tribunal ha establecido los criterios para determinar el grado de incapacidad generada por la
enfermedad, según su estadio de evolución, y la procedencia del reajuste del monto de la pensión
de invalidez percibida conforme se acentúa la enfermedad y se incrementa la incapacidad laboral.

4. Al respecto, conviene precisar que el Decreto Ley Nº 18846 fue derogado por la Ley Nº
26790, publicada el 17 de mayo de 1997, que estableció en su Tercera Disposición Complementaria
que las reservas y obligaciones por prestaciones económicas del Seguro de Accidentes de Trabajo y
Enfermedades Profesionales, regulado por el Decreto Ley Nº 18846, serán transferidas al Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgo administrado por la ONP.

5. En el presente caso, de fojas 2 se advierte que el demandante laboró para la Sociedad


Minera AUSTRIA DUVAZ S.A, desde el 6 de septiembre de 1980, en el cargo de enmaderador;
asimismo, con el Certificado Médico otorgado por el Ministerio de Salud-Instituto de Salud
Ocupacional Centro Nacional de Salud Ocupacional y Protección del Ambiente para la Salud
(CENSOPAS), obrante a fojas 5, de fecha 17 de septiembre de 2004, se acredita que el demandante
padece neumoconiosis en segundo estadio de evolución.

6. Por tanto, advirtiéndose de autos que el demandante estuvo protegido durante su


actividad laboral por los beneficios del Decreto Ley Nº 18846, le corresponde gozar de la
prestación estipulada por su norma sustitutoria y percibir una pensión de invalidez total
permanente, equivalente al 70% de su remuneración mensual, en atención a la incapacidad
orgánica funcional que padece a consecuencia de la neumoconiosis (silicosis) en segundo estadio
de evolución.

7. En cuanto a la fecha en que se genera el derecho, este Tribunal estima que al haberse
calificado como prueba sucedánea idónea el examen médico presentado por el recurrente, en
defecto del pronunciamiento de la comisión evaluadora de incapacidades, la contingencia debe
establecerse desde la fecha de pronunciamiento médico que acredita la existencia de la
enfermedad profesional, dado que el beneficio deriva justamente del mal que aqueja al
demandante, y es a partir de dicha fecha que se debe abonar la pensión vitalicia -antes renta
vitalicia- en concordancia con lo dispuesto por el artículo 19 del Decreto Supremo Nº 003-98-SA.

8. Respecto al pago de intereses legales, este Tribunal, en la STC 0065-2002-AA/TC, del 17


de octubre de 2002, ha precisado que corresponde el pago de los intereses legales generados por
las pensiones de jubilación no pagadas oportunamente, razón por la cual se aplica dicho criterio en
el presente caso, debiéndose abonar a tenor de lo estipulado por el artículo 1246 del Código Civil.

9. Habiéndose acreditado que la emplazada ha vulnerado el derecho constitucional del


demandante, corresponde, de conformidad con el artículo 56 del Código Procesal Constitucional,
ordenar que dicha entidad asuma el pago de los costos procesales, los cuales deberán ser
liquidados en la etapa de ejecución de la presente sentencia.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA demanda; en consecuencia, NULAS las Resoluciones Nº 0000003454-


2004-ONP/DC/DL 18846; y Nº 1345-2005-GO/ONP, de fechas 2 de septiembre del 2004 y 8 abril del
2005, respectivamente.

2. Ordenar que la entidad demandada otorgue al demandante renta vitalicia por padecer
de enfermedad profesional, con arreglo a la Ley Nº 26790 y sus normas complementarias y
conexas, con el abono de las pensiones devengadas, intereses legales y los costos procesales

Publíquese y notifíquese.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

Se dispone expedir Resolución otorgando a favor del actor pensión de jubilación de


acuerdo al Régimen 19990

Expediente Nº 04941-2006-PA/TC
LIMA
JUANA BERTA ALBACETTI GUEVARA
(Publicado: 03-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIÓNAL

En Lima, a los 19 días del mes de julio de 2006, la Sala Segunda del Tribunal Constitucional,
integrada por los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli, pronuncia la
siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Juana Bertha Albacetti Guevara
contra la sentencia de la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 95, su
fecha 22 de noviembre de 2005, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 14 de setiembre de 2004, la recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP) solicitando que se declare inaplicable la Resolución Nº
0000010313-2004-ONP/DC/DL 19990, de fecha 11 de febrero de 2004; que se le reconozca sus
más de 12 años de aportaciones al Sistema Nacional de Pensiones; y que se le otorgue la pensión
de jubilación del régimen especial previsto en el Decreto Ley Nº 19990.

La emplazada deduce la excepción de caducidad y contesta la demanda alegando que el


amparo no es la vía idónea para declarar si es que a la actora le deben ser reconocidos los años de
aportaciones que reclama o si le corresponde el derecho a una pensión de jubilación, pues posee
una vía sumarísima que no cuenta con una estación probatoria donde pueda ventilarse la
pretensión.

El Decimotercer Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 12 de noviembre de


2004, declara improcedente la excepción de caducidad e infundada la demanda, por estimar que la
demandante no ha acreditado las aportaciones en los periodos comprendidos de 1948 hasta 1954
y de 1957 a 1962, ni contar con un mínimo de 5 años de aportes.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda, argumentando que


si la recurrente considera que la parte demandada le debe reconocer más tiempo de aportaciones
con la finalidad de que se le otorgue la pensión de jubilación que peticiona, debe interponer la
acción correspondiente en donde pueda acreditar su aseveración, lo cual no se puede producir en
el proceso de amparo, por carecer de etapa probatoria.

FUNDAMENTOS

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que establecen los requisitos para la
obtención de tal derecho, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente
acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.
2. La demandante solicita que se le otorgue una pensión de jubilación del régimen
especial, previsto en el Decreto Ley Nº 19990, ya que cumple los requisitos previstos en la referida
norma; en consecuencia, su pretensión está comprendida en el supuesto previsto en el
fundamento 37.b) de la citada sentencia, motivo por el cual corresponde analizar el fondo de la
cuestión controvertida.

§ Análisis de la controversia

3. La Resolución Nº 0000010313-2004-ONP/DC/DL 19990, de fecha 11 de febrero de 2004,


obrante a fojas 3, declaró infundado el recurso de apelación interpuesto contra la Resolución Nº
00000094878-2003-ONP/DC/DL 19990, que le denegó a la demandante la pensión de jubilación
del régimen especial porque no contó con las aportaciones exigidas para el otorgamiento de dicha
pensión.

4. Los artículos 38, 47 y 48 del Decreto Ley Nº 19990, establecen los requisitos para
acceder a una pensión de jubilación bajo el régimen especial, vigente hasta el 18 de diciembre de
1992. En el caso de las mujeres, éstas deben tener 55 años de edad, un mínimo de 5 años de
aportaciones, haber nacido antes del 1 de julio de 1936, y a la fecha de vigencia del Decreto Ley Nº
19990, encontrarse inscritas en las Cajas de Pensiones de la Caja Nacional de Seguro Social o del
Seguro Social del Empleado.

5. En el presente caso, con el Documento Nacional de Identidad, obrante a fojas 2, se


acredita que la demandante nació antes del 1 de julio de 1936 y que cumplió 55 años de edad el
11 de julio de 1985.

6. Por otra parte, se aprecia que al contestar la demanda la propia demandada reconoce
que la recurrente aportó durante los años 1948 a 1954 y 1957 a 1962 bajo el régimen de la Ley Nº
8433 y la Ley Nº 13640; sin embargo, manifiesta que dichas aportaciones han perdido validez en
aplicación del artículo 23 de la Ley Nº 8433 y el artículo 95 del Reglamento de la Ley Nº 13640.
Sobre las aportaciones que supuestamente perdieron validez, debemos indicar que en reiteradas
ejecutorias este Tribunal ha precisado que, a tenor del artículo 57 del Decreto Supremo Nº 011-74-
TR, Reglamento del Decreto Ley Nº 19990, los períodos de aportación no pierden su validez,
excepto en los casos de caducidad de las aportaciones declaradas por resoluciones consentidas o
ejecutoriadas con fecha anterior al 1 de mayo de 1973, supuesto que no se verifica en el caso de
autos, pues no consta ninguna resolución que así lo declare. En consecuencia, la actora reúne el
requisito referido al mínimo de 5 años de aportes.
7. Tomando en cuenta lo expuesto en los párrafos precedentes, este Tribunal considera
que la pretensión de la actora debe ser amparada, pues ésta reúne los requisitos previstos en el
Decreto Ley Nº 19990 para acceder a una pensión de jubilación bajo el régimen especial.

8. En cuanto al pago de las pensiones devengadas, estas deben ser abonadas conforme lo
establece el artículo 81 del Decreto Ley Nº 19990.

9. Con respecto al pago de intereses legales, este Colegiado ha establecido que ellos deben
ser pagados de acuerdo con lo dispuesto en los artículo 1242 º y siguientes del Código Civil (STC
0065-2002-AA/TC).
10. Por lo expuesto corresponde también que, de conformidad con el artículo 56 del
Código Procesal Constitucional, ordenar a dicha entidad que asuma los costos procesales.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda; NULAS las Resoluciones Nºs 0000010313-2004-


ONP/DC/DL 19990 y 00000094878-2003-ONP/DC/DL 19990.

2. Ordenar que la demandada expida resolución otorgando a la recurrente pensión de


jubilación del régimen especial previsto en el Decreto Ley Nº 19990; y, que abone los devengados e
intereses legales correspondientes, más los costos procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.

GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

Se ordena expedir Resolución otorgando a favor del actor pensión de jubilación de acuerdo
a la Ley 25009 y 19990

Expediente Nº 4790-2006-PA/TC
LIMA
TEOBALDO YAPIAS PONCE
(Publicado: 03-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIÓNAL

En Lima, a los 10 días del mes de abril de 2007, la Sala Segunda del Tribunal Constitucional,
integrada por los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli, pronuncia la
siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Teobaldo Yapias Ponce contra la
sentencia de la Sexta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 109, su fecha 18 de
agosto de 2005, que declara improcedente la demanda de amparo.

ANTECEDENTES

Con fecha 12 de setiembre de 2003, el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se deje sin efecto la Resolución Nº
0000043401-2002-ONP/DC/DL 19990, que le deniega su pensión de jubilación minera; y que, por
consiguiente, se emita una nueva resolución otorgándosele la pensión antes mencionada.
Asimismo solicita se disponga el pago de los devengados y los intereses legales.

La emplazada propone las excepciones de caducidad y de falta de agotamiento de la vía


administrativa, y contesta la demanda alegando que la acción de amparo no es la vía idónea para
dilucidar la pretensión, por carecer de etapa probatoria.

El Octavo Juzgado Civil de la Lima, con fecha 12 de abril de 2002, declara infundadas las
excepciones y fundada, en parte, la demanda, por lo que ordena a la demandada expedir nueva
resolución otorgándole pensión de jubilación minera más el pago de los devengados
correspondientes, e improcedente el extremo referido al pago de los intereses legales.

La recurrida revoca la apelada, declarando improcedente la demanda, por considerar que


el actor no ha acreditado haber laborado como trabajador minero y haber estado expuesto a
riesgos de peligrosidad, toxicidad e insalubridad.

FUNDAMENTOS

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión, las disposiciones legales que establecen los requisitos para la
obtención de tal derecho, y que la titularidad del derecho subjetivo concreto invocado debe estar
suficientemente acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento de mérito.

Delimitación del petitorio

2. En el presente caso, el demandante solicita pensión de jubilación minera conforme al


artículo 6 de la Ley 25009, por padecer de neumoconiosis, pretensión que le fue denegada porque,
a juicio de la ONP, no reunía el mínimo de aportaciones necesarias. Consecuentemente, la
pretensión se ajusta al supuesto previsto en el fundamento 37b de la sentencia mencionada,
motivo por el cual corresponde analizar el fondo de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. De conformidad con lo dispuesto en los artículos 1 y 2 de la Ley 25009, los trabajadores


de centros de producción minera tienen derecho a percibir una pensión de jubilación completa a
condición de que tengan entre 50 y 55 años de edad, y siempre que en la realización de sus labores
estén expuestos a los riesgos de toxicidad, peligrosidad e insalubridad; asimismo, deben acreditar
las aportaciones previstas en el Decreto Ley 19990 (30 años), 15 de las cuales deben corresponder
a labores en dicha modalidad.

4. Este Tribunal Constitucional ha interpretado el artículo 6 de la Ley 25009 en el sentido


de que los trabajadores de la actividad minera que, según examen anual que deberá practicarse en
los centros mineros, adolezcan de enfermedades profesionales, se acogerán a la pensión de
jubilación, sin que sea necesario contar con el número de aportaciones de ley.

5. Asimismo este Tribunal ha reconocido la neumoconiosis (silicosis) como enfermedad


profesional, de origen ocupacional, que se encuentra tipificada como riesgo profesional; y que
quien la padece adquiere el derecho a una pensión de jubilación minera, siempre que reúna los
requisitos de edad, aportaciones y trabajo en la modalidad.

6. En el documento adjuntado a fojas 3 se puede apreciar que el recurrente laboró en la


Empresa Minera del Centro del Perú S.A. CENTROMIÍN-PERÚ S.A., desempeñando el cargo de
operador de Segunda en la Sección Taller Mecánico del Departamento Ingenría en la Unidad de
Producción La Oroya, desde el 15 de noviembre de 1966 hasta el 13 de agosto de 1984.

7. Por otro lado, debe precisarse que el actor padece de neumoconiosis (silicosis) en
primer estadio de evolución, según consta del certificado médico ocupacional, obrante a fojas 4,
expedido por el Instituto de Salud Ocupacional “Alberto Hurtado Abadía”, de fecha 5 de marzo de
2002.

8. Cabe recordar, asimismo, que el Decreto Supremo 029-89-TR, Reglamento de la Ley


25009, ha establecido que la pensión completa a que se refiere la Ley será equivalente al ciento
por ciento (100%) de la remuneración de referencia del trabajador, sin que exceda del monto
máximo de pensión dispuesto por el Decreto Ley 19990; por tanto, los topes fueron impuestos en
el propio diseño del régimen del Decreto Ley 19990 estableciéndose la posibilidad de imponerlos,
así como los mecanismos para su modificación.

9. Con respecto al pago de intereses legales este Tribunal, en la STC 0065-2002-AA/TC, del
17 de octubre de 2002, ha precisado que corresponde el abono de los intereses legales generados
por las pensiones de jubilación no pagadas oportunamente, razón por la cual se aplica dicho
criterio en el presente caso, debiéndose abonar los intereses legales a tenor de lo estipulado en el
artículo 1246 del Código Civil; y de conformidad con el artículo 56 del Código Procesal
Constitucional, corresponde disponer que la demandada pague los costos del proceso.

10. Por otro lado, en cuanto a los devengados, estos deberán ser abonados de
conformidad con el artículo 81 del Decreto Ley 19990, es decir desde los doce meses anteriores a
la presentación de la solicitud.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda.

2. Ordenar que la emplazada expida nueva resolución y se calcule la pensión del recurrente
con arreglo a lo dispuesto en la Ley 25009, en concordancia con el Decreto Ley 19990 y demás
normas sustitutorias o complementarias según los fundamentos de la presente, con el pago de las
pensiones devengadas, los intereses y costos correspondientes.

Publíquese y notifíquese.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

Se ordena expedir nueva Resolución y otorgar al demandante pensión de jubilación


adelantada

Expediente Nº 02761-2006-PA/TC
LIMA
EUGENIO DONATO FERNÁNDEZ COTARATE
(Publicado: 03-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIÓNAL

En Lima, a los 16 días del mes de mayo de 2006, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara
Gotelli, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Eugenio Donato Fernández Cotarate
contra la sentencia de la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 57, su
fecha 19 de octubre de 2005, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 29 de enero de 2004, el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se declare inaplicable la Resolución Nº
30042-2000-ONP/DC, de fecha 5 de octubre de 2000, que le deniega su solicitud de pensión de
jubilación adelantada; y que, en consecuencia, se le otorgue tal pensión por reducción de personal,
con arreglo al segundo párrafo del artículo 44 del Decreto Ley Nº 19990, más el pago de
devengados, con sus respectivos intereses. Manifiesta que cesó por reducción de personal, razón
por la cual no tenía porqué acreditar 30 años de aportaciones.

La emplazada contesta la demanda manifestando que la demanda es improcedente, por lo


que la pretensión debe ser ventilada en una vía donde exista estación probatoria.

El Cuarto Juzgado Especializado Civil de Lima, con fecha 7 de octubre de 2004, declara
infundada la demanda por considerar que el petitorio no guarda relación con lo resuelto en la
resolución materia del cuestionamiento, por haberse resuelto situación distinta a la que hoy se
solicita.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda, por considerar que


la acción de amparo no es la vía idónea para dilucidarla, lo que debe realizarse en un proceso que
cuente con la respectiva estación probatoria.

FUNDAMENTOS

1. En el fundamento 37 de la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el


12 de julio de 2005, este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial
directamente protegido por el derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que
establecen los requisitos para su obtención y que la titularidad del derecho invocado debe estar
suficientemente acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

§ Delimitación del petitorio

2. El demandante solicita que se le otorgue pensión de jubilación adelantada por reducción


de personal con arreglo al artículo 44 del Decreto Ley Nº 19990, más el pago de las pensiones
devengadas, con sus respectivos intereses legales. En consecuencia, su pretensión está
comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37.b) de la citada sentencia, motivo por el
cual se analizará el fondo de la cuestión controvertida.

§ Análisis de la controversia

3. El segundo párrafo del artículo 44 del Decreto Ley Nº 19990 y el artículo 1 del Decreto
Ley Nº 25967, constituyen las disposiciones legales que configuran el derecho constitucionalmente
protegido para acceder a la pensión reclamada, que establece que en los casos de reducción o
despido total del personal, tienen derecho a pensión de jubilación los trabajadores afectados que
tengan cuando menos 55 años de edad y 20 años de aportaciones, en el caso de los hombres.

4. Al respecto, con el certificado de trabajo obrante a fojas 4, se acredita que el recurrente


fue despedido de su centro de trabajo el 18 de setiembre de 1999, como resultado de haber sido
este privatizado al amparo del Decreto Supremo Nº 014-98-TR, en la Empresa Nacional
Ferrocarriles S.A. (Enafer). Asimismo, con el Documento Nacional de Identidad obrante a fojas 2, se
constata que el demandante nació el 31 de agosto de 1947, y que, por tanto, cumplió la edad
requerida para la pensión reclamada el 31 de agosto de 2002, cuando ya contaba con 28 años y 8
meses de aportaciones; en consecuencia, en aquella fecha había reunido los requisitos para
obtener pensión de jubilación con arreglo a lo dispuesto en el segundo párrafo del artículo 44 del
Decreto Ley Nº 19990.

5. Siendo así, el recurrente acredita que reúne todos los requisitos legales exigidos para
percibir la pensión de jubilación adelantada por reducción de personal reclamada; y,
consiguientemente, se ha desconocido arbitrariamente el derecho constitucional a la pensión que
le asiste, por lo que la demandada debe reconocer su derecho a la pensión de jubilación y disponer
que se le otorgue desde la fecha en que se verifique el agravio constitucional.

6. Adicionalmente, debe ordenarse a la ONP que efectúe el cálculo de los devengados


correspondientes desde la fecha del agravio constitucional, así como el de los intereses legales
generados de acuerdo a la tasa señalada por el artículo 1246 del Código Civil, y proceda a su pago
en la forma y modo establecido por el artículo 2 de la Ley Nº 28266.

7. Habiéndose acreditado que la emplazada ha vulnerado el derecho constitucional a la


pensión del demandante, corresponde, de conformidad con el artículo 56 del Código Procesal
Constitucional, ordenar a dicha entidad que asuma el pago de los costos procesales, los cuales
deberán ser liquidados en la etapa de ejecución de la presente sentencia.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú
HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda; en consecuencia, NULA la Resolución Nº 30042-2000-


ONP/DC, de fecha 5 de octubre de 2000.

2. Ordenar que la entidad demandada cumpla con emitir una nueva resolución que le
otorgue al demandante pensión de jubilación adelantada por reducción de personal, y le abone las
pensiones devengadas, reintegros e intereses legales correspondientes, más los costos procesales,
conforme se establece en los fundamentos precedentes.

Publíquese y notifíquese.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

Se declara Fundada la demanda, inaplicable el Decreto Supremo Nº 017-2005-MTC

Expediente Nº 01576-2007-PA/TC
LIMA
C & S NIPÓN AUTO PARTS S.R.L. Y OTROS
(Publicado: 03-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIÓNAL

En Lima, a los 14 días del mes de abril de 2007, la Segunda Sala del Tribunal Constitucional,
integrada por los magistrados Landa Arroyo, Gonzales Ojeda y García Toma pronuncia la siguiente
sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por la empresa C & S Nippón Auto Parts
S.R.L. y otros contra la sentencia de la Quinta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de
fojas 2997, su fecha 17 de agosto de 2006, que declara improcedente la demanda de autos, así
como las solicitudes de litisconsortes apersonados a lo largo del proceso.

ANTECEDENTES

Demanda

Con fecha 1 de septiembre de 2005 las empresas C & S Nipón Autoparts S.R.L., Inversiones
Wa & Da S.A.C. y Pac Max Importadores S.A.C., interponen demanda de amparo contra el
Ministerio de Transportes y Comunicaciones solicitando la inaplicación del Decreto Supremo Nº
017-2005-MTC, por considerarlo violatorio de sus derechos constitucionales al trabajo y a la libre
contratación, al establecer limitaciones a la importación de vehículos usados, así como sus
motores, partes, piezas y repuestos usados para automotor.
Señala que esta vulneración tiene su origen en el Decreto de Urgencia Nº 140-2001, el
mismo que establecía las limitaciones a la importación de vehículos usados, así como sus motores,
partes, piezas y repuestos usados para uso automotor. A este respecto, el Tribunal Constitucional,
mediante las sentencias Nº 0008-2003-AI/TC y 0017-2004-AI/TC, atendió los cuestionamientos
presentados al referido Decreto de Urgencia, declarándolo inconstitucional. No obstante ello, días
después de publicado el pronunciamiento del Tribunal, se emite - con fecha 15 de julio de 2005 - el
Decreto Supremo Nº 017-2005-MTC, cuyo contenido es similar al del Decreto de Urgencia
declarado inconstitucional.

Sustento fáctico de lo anteriormente expresado, constituye el tratamiento aduanero


sufrido por dos de las empresas recurrentes. Así, en el caso de C & S Nippon Autoparts S.R.L., la
misma adquirió - con fecha 14 de julio de 2005 - piezas para motores y vehículos usados de la
Sociedad Importadora y Exportadora Asia Cars Ltda. No obstante ello, el Sistema General de
Administración Aduanera impidió la nacionalización de la mercancía, alegando “Error partida
declarada está prohibida de importación y fecha de embarque inválido”. A juicio de la recurrente,
ello constituye un acto arbitrario ya que no se explica fehacientemente la razón de este rechazo.

Por otro lado, en el caso de Inversiones Wa & Da, adquirió - con fecha 13 de julio de 2005-
piezas para motores y repuestos de vehículos usados a Distribuidora Universal Ltda. No obstante
ello, la Aduana Marítima del Callao ha inmovilizado la mercancía señalando “Mercancía
restringida; D.S. 017-2005-MTC”. A criterio de la recurrente, ello es arbitrario porque la relación
jurídica se concretó con fecha anterior a la vigencia de la norma impugnada, además porque ya se
había autorizado la nacionalización mediante Declaración Única de Aduanas (DUA) Nº 104508.

Finalmente, en el caso de Pac Max Importadores S.A.C., informó a la Superintendencia


Nacional Adjunta de Aduana que con anterioridad a la vigencia del Decreto Supremo Nº 017-2005-
MTC, se había adquirido mercancía de la Compañía Ceache en Korea y que la misma había sido
embarcada hacía Perú con fecha 14 de julio de 2005. A este respecto, considerando que arribará al
Callao con fecha 27 de agosto, mediante la presente demanda de amparo se solicita ad cautelam
que no se aplique la norma impugnada.

A lo largo del proceso, se apersonan los siguientes recurrentes a fin de ser incluidos como
litisconsortes facultativos de la parte demandante: Superglass Peru Importadora S.R.L.; Longuasa
E.I.R.L.; Autopartes Diesel Alvarez E.I.R.L.; Park Jong Lae; Kenyi Motors E.I.R.L.; Miranda Motors
E.I.R.L.; Importadora Izumi Motors E.I.R.L.; JB Repuestos S.A.; Imp ortadora Formosa S.R.L.; Innova
Perú S.A.C.; Repuestos Bong S.A.C; V.S. Repuestos D Calidad S.A.C.; Doo Won Repuestos S.C.R.L.;
Profesional Motors International S.A.C.; Ana Melva Peralta Tunki; JS Automaq S.A.C.; Automotriz
Guerra E.I.R.L.; Kami Motors S.A.C.; Ichiban Parts E.I.R.L.; Commpart International S.R.L.
Importaciones Polo S.R.L.; Inversiones Aguirre E.I.R.L.; Automotores Condor S.A.C.; Millenium Kar
S.A.C.; Truckparts S.R.L.; Rita Magaly Nakamine Flores; Inversiones Carvajal S.R.L.; Criscar E.I.R.L.;
Importadora Exportadora Ming E.I.R.L.; Importadora Exportadora Kobe L.T.D.A.; Total Part E.I.R.L..
Todos ellos se adhieren a los argumentos esgrimidos por los demandantes, alegando además que
han suscrito contratos con anterioridad a la fecha de entrada en vigencia de la norma, por lo que
piden que no sean aplicables a dichas relaciones jurídicas.

Contestación de la demanda
El Ministerio de Transportes y Comunicaciones, interpone la excepción de falta de
agotamiento de la vía previa. En adición a ello, contradice la demanda en todos sus extremos
alegando que carece de objeto constitucional, debido a que el Decreto Supremo Nº 017-2005-
MTC, ha sido emitido validamente, como expresión de las facultades otorgadas a los funcionarios
pertinentes. Asimismo, aduce que con el Decreto Legislativo Nº 843 se restableció la importación
de vehículos usados, con el cumplimiento de determinados requisitos que pueden ser modificados
por Decreto Supremo. En este sentido, concordando la importación de vehículos y autopartes
usados con regulaciones ambientales y automotoras (contenidas en el Decreto Supremo Nº 028-
2005-EM y la Ley Nº 27181), se estableció requisitos que armonicen con una política general de
transporte.

La Superintendencia Nacional de Administración Tributaria (en adelante SUNAT), solicita


intervenir como litisconsorte de la entidad demandada en el presente proceso, alegando que en la
demanda se han señalado diversos actos cuya autoría se les atribuye, derivados de la aplicación
del Decreto Supremo Nº 017-2005-MTC. En adición a ello, justifica su participación litisconsorcial
debido a que la decisión a emitirse en el presente proceso va a tener efecto sobre los actos
administrativos dictados o a dictarse por SUNAT. Con relación a los alegatos de las empresas
demandantes, refiere que el Decreto Supremo impugnado no es aplicable a las mercancías que se
encuentren en tránsito hacía el Perú o hayan sido desembarcadas en puerto peruano. Así, para
verificar que la mercadería a importarse cumple con alguno de estos requisitos, SUNAT inició
procedimiento, cuya resultado puede ser objeto de impugnación en la vía administrativa
pertinente.

Pronunciamiento de Primera Instancia

Con fecha 28 de diciembre de 2005, el Quinto Juzgado Civil de Lima desestima las
excepciones propuestas y declara fundada la demanda por considerar que el Decreto Supremo
impugnado en el presente proceso contiene disposiciones similares a las contenidas en el Decreto
de Urgencia Nº 140-2001, el cual ha sido declarado inconstitucional por el Tribunal Constitucional.
Así, considera que el Decreto Supremo cuestionado comparte materialmente la situación de
inconstitucionalidad del referido Decreto de Urgencia, al no cumplir el pronunciamiento de este
Colegiado.

Pronunciamiento de Segunda Instancia

La recurrida, revocando la apelada, declaró improcedente la demanda debido a que a su


juicio los pronunciamientos del Tribunal Constitucional no son aplicables al Decreto Supremo
impugnado en el presente caso. Así, en la STC Nº 008-2003-AI/TC se cuestionó temas formales del
Decreto de Urgencia Nº 140-2001, así como la delegación en la regulación de medidas
extraordinarias a instrumentos de la jerarquía de un Decreto Supremo. Por otro lado, en la STC Nº
0017-2004-AI/TC, se evaluó temas formales, así como los efectos inmediatistas y restrictivos del
referido Decreto de Urgencia, los cuales a criterio del Tribunal, no cumplen con el principio de
proporcionalidad. Sin embargo, para la validez del Decreto Supremo Nº 017-2005-MTC, no son
exigibles los mismos requisitos formales que el Decreto de Urgencia, debido a que el Decreto
Supremo responde a la función reguladora del Estado. En adición a ello, el impugnado Decreto
Supremo no es de aplicación irrestricta, sino que contiene limitaciones que evidencian
proporcionalidad. Finalmente aduce que no se puede analizar in abstracto la constitucionalidad de
la normas mediante un proceso de amparo.
FUNDAMENTOS

& Petitorio y Derechos Alegados

1. El objeto del proceso de amparo consiste en que se inaplique –de acuerdo a los alcances
del artículo 3 del Código Procesal Constitucional- al caso de los demandantes y litisconsortes
activos –y sólo de aquellos que interpusieron el recurso de agravio constitucional- el artículo 2 del
Decreto Supremo Nº 017-2005-MTC que suspende la importación de motores, repuestos, partes y
piezas usadas para vehículos automotores. Sostienen los demandantes que la disposición legal
impugnada constituye vulneración a lo dispuesto por el Tribunal Constitucional en la STC Nº 017-
2004-AI/TC en la cual se declaró inconstitucional el artículo 1 del Decreto de Urgencia Nº 140-2001
por forma y fondo lo cual resulta atentatorio a sus derechos relativos al trabajo y a la libre
contratación.

& Cuestiones Constituciónalmente Controvertidas

2. A fin de mejor resolver la presente demanda de amparo, este Colegiado considera


pertinente pronunciarse sobre los siguientes aspectos:

2.1.Cuestiones de procedencia de la demanda materia del presente proceso. Amparo


contra normas y agotamiento de la vía previa.

2.2.Verificar si es aplicable al caso en cuestión la Jurisprudencia emitida por este Tribunal


(STC 0008-2003-AI/TC y 0017-2004-AI/TC) y en consecuencia se han vulnerado los derechos
alegados.

& Cuestiones de Procedencia - Amparo contra Normas

2. Considerando la sentencia venida grado es pertinente señalar que en la STC Nº 4677-


2004-PA/TC, se señaló “(...) la improcedencia del denominado “amparo contra normas”, se
encuentra circunscrita a los supuestos en los que la norma cuya inconstitucionalidad se acusa sea
heteroaplicativa, es decir, aquella cuya aplicabilidad no es dependiente de su sola vigencia, sino de
la verificación de un posterior evento, sin cuya existencia, la norma carecerá, indefectiblemente, de
eficacia, esto es, de capacidad de subsumir, por sí misma, algún supuesto fáctico en el normativo
(...). Es evidente que en tales casos no podrá alegarse la existencia de una amenaza cierta e
inminente de afectación a los derechos fundamentales, tal como lo exige el artículo 2 del Código
Procesal Constitucional (CPConst.), ni menos aún la existencia actual de un acto lesivo de tales
derechos. De ahí que, en dichos supuestos, la demanda de amparo resulte improcedente.”

3. Sin embargo, la restricción contenida en el segundo párrafo del inciso 2) del artículo 200
de la Constitución, no impide que se interpongan demandas de amparo en contra de las
denominadas normas autoaplicativas; es decir, contra aquellas normas de eficacia inmediata, cuyas
disposiciones no necesitan, para su efectividad y cumplimiento, de ningún acto de la
administración, y que, además, inciden en forma directa en el ámbito subjetivo del demandante.

4. Cabe preguntarse entonces, si las normas cuestionadas en autos, son normas


autoaplicativas. En la STC 1311-2000-AA/TC cuando se cuestionó la conformidad con el principio de
legalidad, del Decreto Supremo Nº 158-99-EF, señalamos que "...si bien parece que el acto lesivo
no se había producido al interponerse la demanda, pues no constaba en autos prueba de que el
impuesto había sido aplicado o cobrado al accionante, es opinión de este Tribunal que el hecho de
que el Decreto Supremo Nº 158-99-EF no requiera de acto posterior alguno para su obligatoriedad,
lo cual hace un dispositivo legal de eficacia inmediata, imperativo frente a los sujetos pasivos del
impuesto, por lo que no puede negarse su naturaleza autoaplicativa o de acto aplicatorio, es decir,
con mayor certeza de ocurrencia que la amenaza de violación del derecho (...) y por ende,
procedía esta acción de amparo, aún cuando en la práctica no se hubiera realizado todavía el acto
de aplicación para cobranza del impuesto...".

5. En el caso de autos, los demandantes y litisconsortes activos, cuestionan a través del


proceso de amparo la constitucionalidad en abstracto del Decreto Supremo Nº 017-2005-MTC,
habida cuenta que ésta disposición incorpora requisitos de cuyo contenido se puede advertir que
quienes no cumplan con tales disposiciones no podrán importar motores, repuestos, partes y
piezas usadas para vehículos automotores. Planteadas así las cosas, es claro que los tres artículos
que contiene el Decreto Supremo Nº 017-2005-MTC son normas de carácter autoaplicativo, puesto
que al imponer requisitos previos a cualquier acotación al pago (ya que sin ellos es imposible
realizar su objeto social) por parte de la administración tributaria no necesitan, para su ejecución y
cumplimiento, de ningún acto de la administración, incidiendo en forma directa en el ámbito
subjetivo de los demandantes y litisconsortes.

6. De ello, podemos concluir que al resultar la norma en cuestión, una de naturaleza


autoaplicativa no es necesario agotar la vía previa (artículo 3 del C.P.Const. “Cuando se invoque la
amenaza o violación de actos que tienen como sustento la aplicación de norma autoaplicativa
incompatible con la Constitución, la sentencia que declare fundada la demanda dispondrá,
además, la inaplicabilidad de la norma citada. Son normas autoaplicativas, aquellas cuya
aplicabilidad, una vez que han entrado en vigencia, resulta inmediata e incondicionada...”) no
compartiendo el razonamiento de la Sala y procediendo a emitir sentencia de fondo.

& Los alcances de la Sentencia recaída en el Exp. Nº 0017-2004-AI/TC en relación con el


artículo 1 del Decreto de Urgencia Nº 140-2001.

7. Este Colegiado con motivo de la Sentencia recaída en el Expediente Nº 0017-2005-AI/TC,


se evaluó los alcances precisamente del artículo 1 del Decreto de Urgencia Nº 140-2001, cuyo
razonamiento es aplicable para resolver la presente controversia.

8. En la referida sentencia, para la evaluación de la inconstitucionalidad material, el


Tribunal Constitucional partió de la siguiente premisa: “si los fines de la norma cuestionada son,
como aparece de sus propios considerandos, la implementación de medidas orientadas al
mejoramiento y desarrollo del transporte terrestre por carretera, la corrección de las distorsiones
que afectan la competencia del mercado formal por la presencia masiva de empresas informales y
la preservación de la salud y la seguridad de los usuarios de los servicios de transporte de
pasajeros, procede preguntarse si dichos objetivos, sustentados en indiscutibles premisas
constitucionales (El primero, referido a una competencia que al Estado corresponde verificar a
través del sector correspondiente y los segundos, relativos a principios explícitos reconocidos en la
llamada Constitución Económica), justificaban sin embargo y de alguna forma, la adopción de
medidas como las contenidas en el Decreto de Urgencia Nº 140-2001, particularmente la
concerniente con su artículo 1, referido a la suspensión de la importación de vehículos
automotores usados de peso bruto, mayor a 3000 kilogramos, así como la importación de motores,
partes piezas y repuestos usados para uso automotor”.

9. A fin de responder tal interrogante, el Tribunal Constitucional evaluó la intervención


normativa del Ejecutivo conforme a la técnica del test de proporcionalidad, el cual, conforme se
desarrolló en las STC 0045-2004-AI, y, STC 0004-2006-AI/TC, involucra la evaluación de la
intervención normativa en base a los tres sub principios que lo conforman; esto es, a) idoneidad, b)
necesidad, y c) proporcionalidad en sentido estricto.

Estos sub principios han de aplicarse de manera sucesiva, siendo que, al no superarse
alguno de ellos, implicaría la inmediata inconstitucionalidad de la norma sin necesidad de
continuar con la evaluación en los siguientes niveles.

10. Así las cosas, este Colegiado arribó a la conclusión de que el artículo 1 del Decreto de
Urgencia 140-2001 era inconstitucional, luego de que no sobrepasara el sub examen de necesidad,
conforme a los siguientes argumentos: “ (...) este Colegiado considera que sin necesidad de
adoptar una decisión como la contenida en el artículo 1 de la norma impugnada, bien pudo el
Estado llegar a los mismos objetivos sobre la base de otro tipo de alternativas, por principio,
menos gravosas. Tal aseveración resulta plenamente constatable por diversos motivos entre los
que se puede detallar los siguientes: a) La congestión generada por vehículos de transporte como
aquellos cuya restricción de importación se ha dispuesto, es resultado, o de la excesiva libertad de
acceso al mercado de transporte, o de la falta de control de las reglas que restringen el acceso de
vehículos orientados a la finalidad descrita. Se trata, en otros términos, de verificar que las reglas
de libre competencia, entendida como libertad de acceso y de participación en el mercado, no
están siendo correctamente observadas, pese a existir elementos que permitirían corregir los
eventuales excesos; b) Por otra parte, el mismo fenómeno de congestión y de la correlativa
contaminación que éste genera es producto del aumento desmedido de vehículos promovida por
la existencia de incentivos de mercado, que de alguna forma, exigen un control equilibrado que
actualmente no se ha venido dando. No es pues que no se pueda participar en la actividad de
transporte, sino que la regulación aplicable al ejercicio de la misma, no termina siendo, la más
efectiva en dirección a la cantidad y calidad de los vehículos utilizados y a la protección del medio
ambiente y la salud de los usuarios; c) Otro de los de los aspectos que se intenta mejorar es el
concerniente a la informalidad, sin embargo éste último requiere de efectivas tareas de
fiscalización y sanción por parte de las autoridades competentes, las mismas que, por lo menos
durante la época en que se promovió la norma impugnada, no se vinieron realizando en forma
efectiva. Más que atacar el problema del tráfico no permitido sobre la base de restricciones en la
adquisición de vehículos, era pues pertinente reforzar las tareas de fiscalización sobre quienes por
tener un vehículo de transporte pretendían ejercer dicha actividad; d) Lo mismo puede decirse de
la seguridad de los peatones y demás vehículos que circulan por las vías del país así como de la
calidad del servicio que se ha venido prestando y que requiere inevitablemente del
establecimiento de reglamentos y normas técnicas así como del cumplimiento de requisitos o
exigencias mínimas en la capacitación o formación del personal encargado de brindar el servicio de
transporte; e) Finalmente, la supuesta existencia de precios predatorios (perjudiciales) justifica de
alguna forma y acorde con los principios de protección al consumidor y el usuario, un cierto control
sobre el mercado. Esta tarea por otra parte, correspondía ser realizada por el Indecopi a través de
su Comisión de Libre Competencia, sin embargo y para la época en que fue emitida la norma
cuestionada, dicha alternativa tampoco fue tomada en cuenta.
En suma, queda claro que cuando se señala que existe la necesidad de implementar
medidas orientadas al mejoramiento y desarrollo del transporte terrestre por carretera, la
corrección de las distorsiones que afectan la competencia del mercado formal por la presencia
masiva de empresas informales y la preservación de la salud y la seguridad de los usuarios de los
servicios de transporte de pasajeros, es perfectamente viable llegar a los mismos objetivos
utilizando fórmulas distintas y menos gravosas a la cuestionada, incorporando para ello adecuadas
técnicas de control y fiscalización por parte de los organismos directamente involucrados. (...)”

11. Consecuentemente en la medida que el artículo 1 del Decreto de Urgencia Nº 140-


2001, fuera declarado inconstitucional por la STC 0017-2004-AI, su aplicación al caso concreto,
impidiendo la importación de la mercancía de los recurrentes; resulta evidentemente lesivo a sus
derechos fundamentales, particularmente los relativos con la libertad de contratación y la libre
iniciativa privada como integrantes de la economía social de mercado, entendiéndose que, “Se
toma como base la STC Nº 0008-2003-AI/TC (Constitución Económica), donde se dictaron las
pautas de interpretación de los principios que inspiran el régimen económico en la Constitución de
1993, a fin de señalar que el rol del Estado en materia económica, debe entenderse
necesariamente desde la óptica del Estado Social y Democrático de Derecho. Bajo ese marco, los
principios del régimen económico, constituyen normas programáticas para el legislador, quien
debe buscar el equilibrio entre la subsidiariedad y la solidaridad social...” (STC 0034-2004-AI/TC)

& Los alcances de la Sentencia recaída en el Exp. Nº 0017-2004-AI/TC en relación con el


Decreto Supremo Nº 017-2005-MTC.

12. El Decreto Supremo Nº 017-2005-MTC en su artículo 2 dispone que para la importación


de motores, repuestos, partes y piezas usadas para vehículos de uso automotor, éstos deben ser
remanufacturados y, por lo tanto, deben cumplir con los siguientes requisitos:

a) Ser suministrados con garantía de fábrica similar a la de una mercancía nueva;

b) Que la importación sea realizada para actividades productivas dentro del territorio
nacional, siempre que los bienes a importar estén destinados a su utilización por empresas
dedicadas a tales actividades como consumidores finales;
c) Que el proceso de remanufactura también sea el original y que los bienes estén
compuestos completa o parcialmente por mercancías recuperadas; y,

d) Que en el mismo bien que se importe se indique su condición de remanufacturado.

Finalmente, señala el dispositivo citado que “Los motores, partes, piezas y repuestos
deben tener como destino su utilización exclusiva en vehículos que no circulen dentro del Sistema
Nacional de Transporte Terrestre y que sirvan de apoyo en operaciones productivas. En el caso de
los motores remanufacturados, éstos deben tener una potencia igual o superior a los 380 Kw.”.

13. Del análisis constitucional de la imposición de los requisitos consignados en los incisos
a) y c) podemos colegir que obligan a que la persona que importa los bienes sub materia, deba
contar tanto con la garantía “de fábrica” y que el proceso de remanufactura sea “el original”;
tornándose ambos requisitos en inviables puesto que no se trata sólo de permitir las
importaciones sino de hacerlo en condiciones por lo menos, de probable cumplimiento para el
demandante como se ha señalado en la citada jurisprudencia 0017-2004-AI/TC, traduciéndose ello,
en la irrazonabilidad de la medida. En cuanto al requisito consignado en el inciso b) y la disposición
del párrafo final del referido artículo 29-A del Reglamento Nacional de Vehículos incorporado por
el artículo 2 del Decreto Supremo Nº 017-2005-MTC, es claro que la intención del legislador es la
de restringir la importación sólo a los consumidores finales, pero siempre que sean para vehículos
“que no circulen en el Sistema Nacional de Transporte Terrestre”, lo cual se constituye como un
requisito configurado para que en los hechos ninguna persona pueda importar motores, repuestos,
partes y piezas usadas para vehículos automotores.

14. Además de lo analizado precedentemente, se debe tomar en cuenta la situación como


importadores de motores, partes, piezas y repuestos orientados a satisfacer el marcado de piezas
básicamente para el transporte público. Por otro lado, la fecha de publicación del Decreto Supremo
Nº 017-2005-MTC (15 de julio de 2005) que es por demás cercana a la fecha de publicación de la
STC Nº 017-2004-AI/TC (13 de julio de 2005); pudiendo evidenciarse que Estado aún mantiene
pendiente la obligación correspondiente al deber de encontrar formas menos gravosas para
cautelar bienes constitucionales superiores como ha establecido este Tribunal. En consecuencia, se
permite la importación pero bajo condiciones excesivas y con el argumento de la “protección del
medio ambiente” cuyo análisis y consideración no es ajena al desarrollo de la jurisprudencia
emitida por este Colegiado. Así en la STC 3510-2003-AA/TC se ha señalado que, “ En el Estado
democrático de derecho de nuestro tiempo ya no solo se trata de garantizar la existencia de la
persona o cualquiera de los demás derechos que en su condición de ser humano le son
reconocidos, sino también de protegerla de los ataques al medio ambiente en el que esa existencia
se desenvuelve, a fin de permitir que su vida se desarrolle en condiciones ambientales aceptables,
pues, como se afirma en el artículo 13 de la Declaración americana sobre los derechos de los
pueblos indígenas, el "derecho a un medio ambiente seguro, sano, [es] condición necesaria para el
goce del derecho a la vida y el bienestar colectivo" lo que en el fondo se está haciendo es crear
barreras comerciales no compatibles con nuestro régimen constitucional económico.

15. En consecuencia, consideramos que la protección al medio ambiente es imprescindible


para nuestro Estado Constitucional y Democrático de Derecho y ello -como se ha mencionado- se
ha expuesto en abundante jurisprudencia. Sin embargo, en el caso que nos ocupa nos
encontramos ante una realidad particular donde los mecanismos utilizados por el Estado para dar
solución a un problema de larga data como es el “sistema de transporte público” no son
compatibles con los principios relativos a nuestra Constitución Económica de 1993 ya que han
puesto a la libre importación de motores, piezas, partes y autopartes en una situación que
imposibilita su realización necesaria para el sistema de transporte nacional, reconocida en el
artículo 58 de la Constitución.

& Sobre las intervenciónes litisconsorciales.

13. Durante la tramitación del presente proceso, se apersonaron diversas empresas


dedicadas a la importación de motores, repuestos, partes y piezas usadas para vehículos
automotores, afectadas por el artículo 2 del Decreto Supremo Nº 017-2005-MTC. Éstas,
técnicamente, son litisconsortes activos facultativos y su apersonamiento, como podrá acreditarse
en autos, ha ocurrido dentro de la oportunidad prevista por el artículo 54 del Código Procesal
Constitucional (“Quien tuviese interés jurídicamente relevante en el resultado de un proceso,
puede apersonarse solicitando ser declarado litisconsorte facultativo...). Por consiguiente, los
litisconsortes apersonados en autos deben ser tomados en cuenta para los efectos de declararse
procedente su admisión (por la oportunidad en que fue formulada), así como para que les alcance
la sentencia que deba dictarse en este proceso, puesto que tienen vinculación directa en la
relación material que se articula entre el Estado y los importadores como lo acreditan en autos.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda interpuesta y, en consecuencia, INAPLICABLE al caso


concreto de los demandantes, los efectos del artículo 2 del Decreto Supremo Nº 017-2005-MTC.

2. Declarar PROCEDENTE la incorporación de las empresas que en calidad de litisconsortes


facultativos que se apersonaron al proceso e impugnaron la sentencia de segunda instancia;
extendiéndoles los efectos de esta sentencia.

3. EXHORTAR al Ministerio de Transportes y Comunicaciones y al Poder Ejecutivo a que


cumpla y acate las sentencias de este Tribunal Constitucional en reiterada jurisprudencia
relacionada con la materia de conformidad con el artículo 102 inciso 9 de la Constitución.

Publíquese y notifíquese

SS.
LANDA ARROYO
GONZALES OJEDA
GARCÍA TOMA

Se declara Fundada la demanda y se ordena efectuar el pago de las aportaciones a la ONP

Expediente Nº 07468-2006-PA/TC
LIMA
NELLY TERESA TURNER VELARDE
(Publicado: 03-01-08)
SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIÓNAL

En la ciudad de Lima a 23 días del mes de abril de 2007 la Segunda Sala del Tribunal
Constitucional integrada por los magistrados Gonzáles Ojeda, Vergara Gotelli y Mesia Ramírez
pronuncia la siguiente sentencia.

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Nelly Teresa Turner Velarde, contra
la sentencia emitida por la Cuarta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 111,
su fecha 9 de mayo del 2006 que declara infundada la demanda de amparo.

ANTECEDENTES

Con fecha 22 de julio de 2002, la recurrente interpone demanda de amparo contra el


Seguro Social del Perú (ESSALUD) solicitando se declare inaplicable el contenido de las Cartas
Nºs.1290-ORH-RAR-ESSALUD y 060-OCA-HAS-ESSALUD, de fechas 13 de mayo de 2005 y 23 de
mayo de 2005 respectivamente, mediante las cuales se le comunica que su vínculo laboral se
extinguirá el día 8 de junio de 2005 por la causal de haber cumplido 70 años de edad. Afirma que
hasta la referida fecha sólo habrá acumulado 19 años y 7 meses de aportaciones al Sistema
Nacional de Pensiones, sin poder alcanzar los 20 años que como mínimo exige el Decreto Ley Nº
25967 para acceder a una pensión de jubilación, encontrándose amenazado su derecho
fundamental a la seguridad social.

La parte emplazada contesta la demanda aduciendo que no existe tal amenaza dado que la
extinción del vínculo laboral por causal de límite de edad está prevista en la Ley de Bases de la
Carrera Administrativa (Decreto Legislativo Nº 276) y en su Reglamento (Decreto Supremo Nº 005-
90-PCM) y que la beneficiaria podrá efectuar aportaciones facultativas por los pocos meses que le
faltan para reunir el mínimo de aportaciones que exige la ley para acceder a la pensión que solicita.

El Sexagésimo Primer Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, declaró infundada la


demanda argumentando que las cartas cuya inaplicación se requiere son fundadas en derecho
toda vez que el limite de edad de 70 años constituye una causal de cese definitivo de un servidor
público conforme a ley.

La recurrida confirma la apelada agregando que la demandante tiene la posibilidad de


realizar ante la Oficina de Normalización Previsional los tramites necesarios para su continuación
facultativa por los meses que le faltan cumplir para acceder a pensión de jubilación.

FUNDAMENTOS

1. En la sentencia del expediente Nº 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El


Peruano, el 12 de julio de 2005, este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial
directamente protegido por el derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que
establecen los requisitos de acceso al sistema de seguridad social, consustancial a la actividad
laboral, y que permite realizar las aportaciones al sistema previsional correspondiente.

2. Del petitorio y fundamentos de la demanda así como de los fundamentos del recurso de
agravio constitucional se concluye que la pretensión de la demandante es la incorporación al
régimen previsional del Decreto Ley Nº 19990, afirmando que la emplazada la ha cesado en sus
labres aduciendo límite de edad sin tener en cuenta que sólo había acumulado 19 años y 7 meses
de aportaciones al Sistema Nacional de Pensiones, faltándole 5 meses para poder alcanzar los 20
años que como mínimo exige el Decreto Ley Nº 25967 para acceder a una pensión de jubilación.
Consecuentemente, la pretensión está comprendida en el supuesto previsto en el fundamento
37.a de la sentencia mencionada, motivo por el cual se analizará el fondo de la cuestión
controvertida.

3. El derecho a la Seguridad Social ha sido entendido por los países industrializados


europeos como pilar fundamental del Estado de Bienestar habiéndolo constitucionalizado como
uno de los derechos económicos y sociales más importantes, primero en las Constituciones
estatales de la postguerra y, mas tarde, ya en la década de los 50, en los tratados fundacionales de
lo hoy llamada Unión Europea (en especial el artículo 118 del tratado de Roma de 1957, por la que
se creó la Comunidad Económica Europea). Por otra parte el derecho a la Seguridad Social penetra
en los textos internacionales a nivel mundial. Así la Declaración Universal de los Derechos del
Hombre aprobado por el Asamblea General de la ONU el 10 de diciembre de 1948, prescribe en el
artículo 22 que “Toda persona en cuanto miembro de la sociedad, tiene derecho a la Seguridad
Social: ésta fundada en obtener la satisfacción de los derechos económicos, sociales y culturales
indispensables a su dignidad y al libre desarrollo de su personalidad, gracias al esfuerzo nacional y
a la cooperación internacional, habida cuenta de la organización y recursos de cada país”.

4. En nuestra Constitución Política de 1993, se ha establecido en el artículo 10, que el


Estado reconoce el derecho universal y progresivo de toda persona a la seguridad social, para su
protección frente a las contingencias que precise la ley y para la elevación de su calidad de vida, y,
en el artículo 11, que el Estado garantiza el libre acceso a prestaciones de salud y a pensiones, a
través de entidades públicas, privadas o mixtas. Supervisa asimismo su eficaz funcionamiento.

5. En este sentido, este Tribunal, en la sentencia recaída en el expediente Nº 008-96-I/TC,


ha señalado que “(...) la seguridad social es un derecho humano fundamental que supone el
derecho que le asiste a la persona para que la sociedad provea instituciones y mecanismos a través
de los cuales pueda obtener recursos de vida y soluciones para problemas preestablecidos, de
modo tal que pueda obtener una existencia en armonía con la dignidad, teniendo presente que la
persona es el fin supremo de la sociedad y del Estado”.

6. Asimismo en la STC 1396-2004-AA/TC, se ha establecido que este derecho es uno de


configuración legal, puesto que corresponde al legislador determinar cuáles son las condiciones y
requisitos que debe cumplir una persona para que pueda gozar de los beneficios según el régimen
pensionario al que pertenezca. Sin embargo no por ello puede considerarse que la ley pueda
establecer requisitos que hagan imposible la realización de los fines de la Seguridad Social o que
nieguen sus principios tales como los de universalidad, solidaridad o igualdad, entre otros, pues de
ser así terminaría por vaciar de contenido el referido derecho fundamental.

7. En el caso de autos si bien es cierto que la emplazada ha cesado a la recurrente en sus


labores aplicando la Ley de Bases de la Carrera Administrativa y de Remuneraciones del Sector
Público, promulgado por el Decreto Legislativo Nº 276, literal c) del artículo 34 concordante con el
literal c) del artículo 182 del Reglamento de la Ley de la Carrera Administrativa aprobado mediante
Decreto Supremo Nº 005-90-PCM, que precisa que el término de la carrera administrativa se
produce por la causa justificada de límite de 70 años de edad, conforme se advierte de la Carta Nº
060-OCA-HSA-RAR-ESSALUD-2005, de fecha 23 de mayo de 2005, obrante a fojas 25, también lo es
que en el régimen privado el legislador ha previsto un tratamiento más favorable para la jubilación
obligatoria ex lege, del trabajador que cumpla 70 años toda vez que en dicho supuesto procede la
jubilación siempre que tenga derecho a pensión de jubilación, cualquiera sea su monto, como lo
precisa con acierto el artículo 30, del Decreto Supremo Nº 001-96-TR, Reglamento del Texto Único
Ordenado del Decreto Legislativo Nº 728, Ley de Fomento del Empleo.

8. Consecuentemente teniendo en consideración que por el principio de universalidad el


acceso a la Seguridad Social es para todos los miembros de la comunidad, sin distingos ni
limitaciones que excluyan a determinados integrantes del grupo social y que por el principio de
igualdad debe existir un tratamiento igual en iguales circunstancias de los sujetos protegidos,
conectándose con el principio de universalidad para no dejar a nadie desprotegido, debe
garantizarse el derecho de la recurrente a la seguridad social y al libre acceso a prestaciones de
salud y a pensiones.
9. Asimismo se advierte particularidades excepcionales en el presente caso que no se
pueden obviar y que debe evaluarse y resolver a efectos de otorgar una tutela procesal realmente
efectiva a la recurrente. Estas circunstancias especiales consisten en el hecho de que la demanda
se interpuso el 31 de mayo de 2005, habiendo solicitado al Juzgador que se le permitiera continuar
laborando por el plazo adicional de 5 meses después de cumplidos los 70 años a efectos de reunir
los 20 años de aportación que como mínimo exige el Decreto Ley 25967 para gozar de una pensión
de jubilación , y que la decisión final en el presente proceso de amparo se emite luego de más de 2
años cuando la recurrente ya se encuentra cesada en su cargo, y sin goce de pensión alguna,
llegando la decisión final inclusive cuando el plazo límite de 6 meses previstos en el artículo 14 del
Decreto Supremo 011-74-TR, desde el último mes de aportación de su ex empleadora, es decir
desde que fue cesada en sus labores, para acogerse a la continuación facultativa ha vencido.

10. En consecuencia encontrándose la recurrente sin derecho a pensión por una aplicación
literal de una norma que en el mismo supuesto si la protege en el régimen privado no puede
justificarse dicha exclusión si no se funda en razones objetivas que no se advierten de las normas
aplicadas ni de la Carta Nº 060-OCA-HSA-RAR-ESSALUD-2005, de fecha 23 de mayo de 2005.
Siendo así la emplazada debe asumir el pago de las aportaciones a la Oficina de Normalización
Previsional a efectos de cubrir los meses que le faltan para reunir los años de aportación
necesarios para obtener una pensión de jubilación.

Por las consideraciones expuestas, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que la


Constitución Política del Perú le confiere,

HA RESUELTO

Declarar FUNDADA la demanda, y en consecuencia se ordena a la emplazada realizar el


pago de las aportaciones a la Oficina de Normalización Previsional a efectos de cubrir los meses
que faltan para obtener una pensión de jubilación.

Publíquese y notifíquese

SS.
GONZALES OJEDA
VERGARA GOTELI
MESIA RAMÍREZ

Se ordena la reincorporación del demandante a la situación de actividad de la Policía


Nacional del Perú

Expediente Nº 08716-2006-PA/TC
LIMA
CÉSAR FEDERICO VALDIVIA MALDONADO
(Publicado: 03-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIÓNAL


En Lima, a los 18 días del mes de abril de 2007, la Sala Segunda del Tribunal Constitucional,
integrada por los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli, pronuncia la
siguiente sentencia.

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don César Federico Valdivia Maldonado
contra la sentencia de la Sexta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 175, su
fecha 2 de mayo de 2006, que declaró improcedente la demanda de amparo de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 23 de octubre de 2003 el recurrente interpone demanda de amparo contra el


Ministerio del Interior y el Director General de la Policía Nacional del Perú, solicitando que se
declaren inaplicables las Resoluciones Supremas Nºs 0500-96-IN/PNP y 0899-97-IN/PNP, así como
la Resolución Ministerial Nº 1569-2003-IN/PNP, que ordenaron su pase al retiro por medida
disciplinaria, y que, por consiguiente, se disponga su reincorporación al servicio activo como
Coronel PNP, con reconocimiento de todos los beneficios inherentes a su grado.

El Procurador a cargo de los asuntos judiciales del Ministerio del Interior relativos a la
Policía Nacional del Perú propone la excepción de caducidad y contesta la demanda solicitando se
la declare infundada sosteniendo que el recurrente fue sometido a un proceso disciplinario, en el
que se demostró su responsabilidad como autor de la comisión de faltas que se encuentran
tipificadas en el Reglamento de Régimen Disciplinario de la PNP; agrega que el hecho que haya
sido absuelto en sede judicial no enerva su responsabilidad administrativa.

El Vigésimo Segundo Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 14 de junio de


2004, declara infundada la excepción propuesta y fundada la demanda, por considerar que se
vulnera el principio ne bis in idem.

La recurrida revocando la apelada declaró improcedente la demanda por considerar que el


asunto controvertido debe dilucidarse en el proceso contencioso administrativo.

FUNDAMENTOS

1. Antes del pronunciamiento de fondo por parte de este colegiado es menester señalar
que la última resolución expedida en el procedimiento administrativo que siguiere el actor es la
Resolución Ministerial Nº 1569-2003-IN/PNP, de 8 de setiembre de 2003, notificada el 30 de
setiembre de 2003 ( fojas 41) , habiendo presentado la demanda el 23 de octubre de 2003 (fojas
44) por lo que no había vencido el plazo previsto en el artículo 44 del Código Procesal
Constitucional y en consecuencia la excepción de prescripción deducida debe ser declarada
infundada.

2. Efectuada esta precisión de carácter procesal, es menester señalar que el Tribunal


Constitucional en su jurisprudencia ha consagrado lo que la doctrina ha venido en denominar la
doble dimensión del debido proceso, es decir que es posible no sólo efectuar un control procesal o
formal sino también material o sustancial (fundamentos 28 a 31 de la STC Nº 1209-2006-PA/TC). El
debido proceso se exige en los procesos judiciales, administrativos y los seguidos ante las
corporaciones particulares (fundamentos 8 y 9 de la STC Nº 1182-2005-AA/TC).

3. El derecho al debido proceso es un derecho integrado por una serie de derechos y


principios que forman parte de su contenido esencial, siendo el caso precisar que , en virtud de lo
dispuesto por la Cuarta Disposición Final y Transitoria de la Constitución , las normas relativas a los
derechos y a las libertades que dicho texto supremo reconoce, se interpretan de conformidad con
la Declaración Universal de Derechos Humanos y con los tratados y acuerdos internacionales sobre
las mismas materias ratificados por nuestro país. Esta norma entonces, permite remitirse al
artículo 8.4 de la Convención Americana sobre Derechos Humanos que establece: “El inculpado
absuelto por una sentencia firme no podrá ser sometido a un nuevo juicio por los mismos hechos”.

4. Este principio es conocido como “ne bis in idem”, que constituye parte del contenido
esencial del derecho al debido proceso que tiene una doble configuración material o procesal,
conforme al fundamento 19-) de la STC Nº 2050-2002-AA/TC.

5. En lo concerniente al régimen disciplinario del personal de las Fuerzas Policiales, el


artículo 48 del derogado Decreto Legislativo Nº 371 estableció que: “Los miembros de las Fuerzas
Policiales que incurran en faltas contra los mandatos y prohibiciones reglamentarias serán
sancionados disciplinariamente de acuerdo a las normas que establece su régimen administrativo
independientemente de la acción judicial a que hubiera lugar”.

Asimismo la vigente Ley Nº 27238 en su artículo 39 numeral 39.2), establece que: “Las
sanciones administrativas y medidas disciplinarias que imponga la institución son independientes
de las penas que se impongan en el fuero militar o común”. De otro lado, en el numeral 53.3-) del
artículo 53 del Reglamento de la Ley Orgánica de la Policía Nacional del Perú vigente, aprobado por
Decreto Supremo Nº 008-2000-IN, se establece que : “Las sanciones administrativas y medidas
disciplinarias que se apliquen al personal de la Policía Nacional son independientes de las penas
que impongan los órganos jurisdiccionales militar o civil”.

De lo trascrito precedentemente se colige que es perfecta y válidamente posible aplicar


dos sanciones por un mismo hecho, una sanción administrativa y otra judicial, siempre que no sea
en virtud de un mismo fundamento. Dicha previsión normativa esta vinculada directamente con el
principio ne bis in idem en su aspecto sustantivo.
6. El artículo 49 del derogado Decreto Legislativo Nº 371, estableció que: “Las faltas y
delitos en que incurra el personal de las Fuerzas Policiales, en acto del servicio o con ocasión de él,
serán investigados sumariamente por sus respectivos Comandos y denunciados ante el Fuero
correspondiente”.

Del mismo modo el artículo 38 de la vigente Ley Nº 27238 establece que “Los miembros de
la Policía Nacional del Perú que incurran en faltas contra los mandatos y las prohibiciones
reglamentarias, serán sometidos a los procesos disciplinarios correspondientes y sancionados de
acuerdo con las leyes y las normas pertinentes, independientemente de la acción judicial a la que
hubiere lugar”; y en el numeral 39.1-) de su artículo 39 que “Los miembros de la Policía Nacional
del Perú que incurran en delitos de función serán investigados sumariamente por el respectivo
comando y denunciados ante el fuero militar. En caso de incurrir en delitos comunes serán
sometidos al órgano jurisdiccional ordinario”.
Por su parte, el numeral 53.1-) del artículo 53 del Decreto Supremo Nº 008-2000-IN
(Reglamento de la Ley Nº 27238) establece que “El Personal Policial, Personal de Servicios y
Personal con Estatus de Oficial que incurra en delitos de función será investigado sumariamente
por el respectivo Comando u Organo Institucional competente y denunciado ante el Fuero
Privativo Militar. En caso de incurrir en delitos comunes será sometido al órgano jurisdiccional
ordinario”

Como se advierte de las normas glosadas, tanto en la legislación derogada como en la


vigente sobre la materia, se prevé la posibilidad de que se inicie un procedimiento administrativo
disciplinario y un proceso judicial por los mismos hechos, entendiéndose que la autoridad
administrativa queda sujeta al pronunciamiento que en definitiva emita el órgano jurisdiccional.

7. Si bien el fundamento 21 del precedente vinculante STC Nº 0206-2005-AA/TC establece


que “...la vía normal para resolver las pretensiones individuales por conflictos jurídicos derivados
de la aplicación laboral pública es el proceso contencioso administrativo ...”, es posible y válido que
la persona que considere vulnerados sus derechos laborales acuda al órgano jurisdiccional a
solicitar tutela mediante el proceso de amparo, cuando el cese en sus labores sea consecuencia de
una manifiesta vulneración del debido proceso y el proceso contencioso administrativo no
constituya una vía igualmente eficaz y expeditiva para atender la urgencia de tutela que el caso
concreto comprobadamente requiere, más aún cuando estos supuestos encuadran perfectamente
dentro de lo que el precedente obligatorio acotado ha venido en denominar “despido fraudulento”
(STC Nº 206-2005-AA/TC –fundamentos 8 y 24– y STC Nº 976-2001-AA/TC). Al ser “manifiesta” la
vulneración del debido proceso, los hechos resultan incontrovertibles y, en consecuencia, procede
el amparo.

8. En ese sentido, cuando el inciso 2-) del artículo 5 del Código Procesal Constitucional
establece la improcedencia de los procesos constitucionales cuando existan “...vías
procedimentales específicas, igualmente satisfactorias, para la protección del derecho
constitucional amenazado o vulnerado...” , no debe entenderse que la existencia de cualquier vía
procedimental ordinaria apta para tutelar el derecho constitucional que se afirma vulnerado o
amenazado, cierra liminarmente toda posibilidad para el justiciable de acudir a la justicia
constitucional vía el proceso de amparo, puesto que esta posibilidad siempre estará expedita
cuando la vía ordinaria no provea de mecanismos igualmente expeditivos y satisfactorios que
aquel, de modo que pueda atender debidamente la urgencia del caso antes de que el daño se
torne en irreparable. En estos casos, la residualidad del amparo cede ante la urgencia de tutela
jurisdiccional y la necesidad de mantener la vigencia del orden constitucional. Esta interpretación
es acorde con los principios pro homine y pro libertatis

9. Por otra parte, el derogado Decreto Legislativo Nº 371 ( Ley de Bases de las Fuerzas
Policiales, modificado por el también derogado Decreto Legislativo Nº 744, estableció en su
artículo 41, que : “ La Situación Policial es la condición del personal de las Fuerzas Policiales, dentro
del servicio o fuera de él, y está normada por la Ley respectiva. Estas situaciones son : 1.Actividad,
2. Disponibilidad, 3. Retiro”.

Del mismo modo, la Ley Nº 28857 ( Ley del Régimen de Personal de la Policía Nacional del
Perú) vigente, establece en el numeral 19.1 de su artículo 19 que: “La situación de Actividad en
Cuadros, le confiere obligatoriamente empleo al personal de la Policía Nacional del Perú”; y en su
artículo 25 establece que: “Las únicas situaciones en las que se encuentra el personal de la Policía
Nacional del Perú son: 1. Situación de actividad; 2. Situación de Disponibilidad, 3. Situación de
Retiro”.

10. De las normas legales antes citadas se puede colegir claramente la existencia de un
verdadero vínculo laboral entre el Personal de la Policía Nacional (parte empleada) y el Estado
(parte empleadora), en donde el cese de labores se efectiviza a consecuencia del pase de la
situación de actividad a la situación de retiro, lo cual es equiparable al despido que se produce en
el ámbito de la actividad privada (Decreto Supremo Nº 003-97-TR, Texto Único Ordenado del
Decreto Legislativo Nº 728 Ley de Productividad y Competitividad Laboral) y a la destitución que se
produce en el ambito de las relaciones laborales públicas (Decreto Legislativo Nº 276, Ley de Bases
de la Carrera Administrativa y Remuneraciones del Sector Público).

11. En consecuencia, cuando un miembro de las Fuerzas Policiales es pasado de la


situación de actividad a la situación de retiro mediante un procedimiento disciplinario en donde la
vulneración al debido proceso es manifiesta, afectándose además su derecho al trabajo y a la
protección adecuada contra el despido arbitrario, el proceso se amparo se constituirá en la vía
pertinente para la protección de los derechos constitucionales conculcados, siempre que se
acredite que no existe vía procedimental ordinaria capaz de brindar tutela igualmente expeditiva y
eficaz.

12. En el caso de autos, mediante Oficio Nº 3371-96-DIRPER-DAPO-DMD/SPD.2C de la


Dirección de Personal de la Policía Nacional del Perú, de fecha 11 de abril de 1996, se formalizó
denuncia contra el recurrente ante el Concejo Supremo de Justicia Militar en razón a la imputación
del delito de fraude y falsedad, por la supuesta venta indebida de ochenta y tres mil galones de
gasolina de 84 octanos y cuatro mil quinientos galones del mismo combustible de 90 octanos
equivalente a doscientos catorce mil ciento dieciocho nuevos soles con veintiún céntimos de nuevo
sol. Por Resolución de fecha 27 de mayo de 1996, la Sala de Guerra del Concejo Supremo de
Justicia Militar abre instrucción en contra del demandante.

13. Luego de iniciado y encontrándose en trámite el proceso judicial ante el Fuero Privativo
Militar, por Resolución Suprema Nº 0500-96-IN/PNP, de fecha 12 de julio de 1996, se dispuso el
pase de la situación de actividad a la situación de retiro del actor por medida disciplinaria,
aplicándosele para ello lo señalado en el Decreto Supremo Nº 0026-89-IN (Reglamento del
Régimen Disciplinario de la Policía Nacional del Perú)
14. Ante dicha situación el recurrente impugnó la decisión de la autoridad administrativa
mediante escrito de fecha 5 de agosto de 1996, solicitando se declare la nulidad de oficio de la
Resolución Suprema Nº 0500-96-IN/PNP. Siguiendo el procedimiento administrativo, con fecha 12
de noviembre de 1996, la Oficina de Asesoría Jurídica del Ministerio del Interior, emitió el Informe
Nº 1810-96-IN, por el cual opina que “para mejor resolver el recurso planteado, el recurrente
deberá adjuntar copia certificada de la resolución ejecutoriada y consentida, expedida por el
órgano jurisdiccional del fuero privativo”.

15. Con fecha 21 de octubre de 1997, cuando aún se encontraba en trámite el proceso
judicial ante el Concejo Supremo de Justicia Militar, sin existir por tanto resolución judicial firme
(sentencia) que decida en definitiva sobre los delitos imputados por la autoridad administrativa, se
expide la Resolución Suprema Nº 0899-97-IN/PNP, de fecha 21 de octubre de 1997, que declara
improcedente el pedido de nulidad formulado por el actor.
16. Sin embargo, por Resolución Nº 939-V-2001, de fecha 10 de junio de 2002, la Sala
Revisora del Consejo Supremo de Justicia Militar, había absuelto al demandante de todos los
cargos denunciados por improbados.

17. De autos se puede apreciar que se ha cometido una manifiesta vulneración al debido
proceso, desde que el Titular del Ministerio del Interior dispuso el pase de la situación de actividad
a la situación de retiro del accionante, cesándolo así en su empleo, cuando los hechos que dieron
motivo al inicio del proceso judicial ante el Fuero Privativo Militar no habían sido aún objeto de
pronunciamiento definitivo. Dicha situación importa la violación del principio por el cual “nadie
puede ser juzgado dos veces por el mismo hecho” –ne bis in idem- y que imponía al Ministerio del
Interior el deber de abstenerse de continuar con el procedimiento administrativo disciplinario, por
lo menos hasta culminado en definitiva el proceso ante el órgano jurisdiccional.

18. Asimismo, de los hechos que sustentan la demanda se constata la vulneración de otros
derechos fundamentales con reconocimiento constitucional expreso, tales como: a-) la presunción
de inocencia, pues la autoridad administrativa dispuso su pase al retiro por medida disciplinaria
como consecuencia de haber presumido su culpabilidad, ratificándose en este extremo pese a que
la autoridad jurisdiccional había absuelto al demandante, b-) el derecho de defensa, en tanto que
la decisión administrativa de pase al retiro del recurrente, confirmada al declarar la inadmisibilidad
de su segundo pedido de nulidad por Resolución Suprema Nº 1569-2003-IN/PNP, se produjo sin
esperar a que éste pudiera probar su inocencia en sede jurisdiccional y sin esperar el
requerimiento que la propia autoridad administrativa, a través de la Dirección de Personal de la
Policía Nacional, efectuó al demandante mediante informe Nº 1810-96-IN; y, c-) el derecho a la
cosa juzgada, ya que a pesar que se tenía conocimiento de lo resuelto en última y definitiva
instancia en el Fuero Privativo Militar, se persistió en sancionarlo con su pase al retiro.

19. De otro lado conforme consta de fojas 19 a 30, la Dirección General de Asesoría
Jurídica del Ministerio del Interior emitió diversos informes opinando que debían declararse nulas
las resoluciones cuestionadas, pese a ello, la autoridad administrativa dispuso el pase al retiro del
actor, a pesar que aun no estaba determinada la responsabilidad del mismo en los presuntos
ilícitos penales denunciados, por lo que se puede concluir que su pase al retiro se ha producido de
manera fraudulenta, más aún cuando conoció de la absolución de los cargos efectuada por el
Fuero Privativo Militar, antes de la notificación al actor de la Resolución Suprema Nº 0500-96-
IN/PNP.
20. Por último, no está demás advertir que conforme aparece de fojas 2 , el demandante
tiene 56 años de edad y de acuerdo a lo establecido por el artículo 46 de la Ley Nº 28857, Ley del
Régimen de Personal de la Policía Nacional del Perú, el límite de edad por el que los Oficiales
Policiales en el grado de Coronel pueden permanecer en el servicio es de 59 años.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú.

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda; en consecuencia , nula la Resolución Suprema Nº 0500-


96-IN/PNP, la Resolución Suprema Nº 0899-97-IN/PNP y la Resolución Ministerial Nº 1569-2003-
IN/PNP, así como toda resolución o acto administrativo que, hasta la fecha , implique la
continuidad del agravio producido por aquéllas.
2. Ordenar al Ministerio del Interior reincorpore a la situación de actividad en la Policía
Nacional del Perú y en el grado de Coronel al don César Federico Valdivia Maldonado, con
reconocimiento del tiempo de servicios, reinscripción en el escalafón, cuadro de mérito,
antigüedad en el grado, honores, prerrogativas y derechos inherentes a su grado.

Publíquese y notifíquese

SS
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

Se ordena expedir Resolución que otorgue pensión de jubilación a favor del demandante
de acuerdo al Decreto Ley 19990

Expediente Nº 10548-2006-PA/TC
PIURA
MANUEL INACIO RAMOS CHERO
(Publicado: 03-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIÓNAL

En Lima, a los 6 días del mes de febrero de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Alva Orlandini, García Toma y Vergara Gotelli,
pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Manuel Inacio Ramos Chero contra
la sentencia de la Segunda Sala Especializada en lo Civil de la Corte Superior de Justicia de Piura, de
fojas 114, su fecha 6 de noviembre de 2006, que declara infundada la demanda de autos.

ANTECEDENTES
Con fecha 30 de mayo de 2006, el recurrente interpone demanda de amparo contra la
Oficina de Normalización Previsional (ONP) solicitando que se declare inaplicable la Resolución Nº
000002981-2006-ONP/GO/DL 19990, de fecha 10 de abril de 2006; y que, en consecuencia, se le
otorgue pensión de jubilación con arreglo a los artículos 47 a 49. del Decreto Ley Nº 19990, con el
abono de las pensiones devengadas.

La emplazada contesta la demanda alegando que al demandante se le denegó la pensión


de jubilación solicitada debido a que no reunía los requisitos previstos en los artículos 38., 41. y 47.
del Decreto Ley Nº 19990 para acogerse al régimen especial de jubilación, ya que no ha acreditado
aportaciones al Sistema Nacional de Pensiones.

El Cuarto Juzgado Civil de Piura, con fecha 23 de agosto de 2006, declara infundada la
demanda, por considerar que el certificado de trabajo presentado por el demandante, por no ser
un documento de fecha cierta, no crea convicción respecto a la relación laboral que habría tenido
con la Cooperativa Agraria de Trabajadores Sinforoso Benites Ltda.

La recurrida confirma la apelada, por el mismo fundamento.

FUNDAMENTOS

1. En el fundamento 37 de la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el


12 de julio de 2005, este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial
directamente protegido por el derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que
establecen los requisitos para su obtención, y que la titularidad del derecho invocado debe estar
suficientemente acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

§ Delimitación del petitorio

2. El demandante pretende que se le otorgue pensión de jubilación con arreglo a los


artículos 47 a 49 del Decreto Ley Nº 19990; en consecuencia, su pretensión está comprendida en el
supuesto previsto en el fundamento 37.b) de la citada sentencia, motivo por el cual se analizará el
fondo de la cuestión controvertida.

§ Análisis de la controversia

3. Sobre el particular, debe señalarse que los artículos 38, 47 y 48 del Decreto Ley Nº
19990 establecen los requisitos para acceder a una pensión de jubilación bajo el régimen especial.
En el caso de los hombres, estos deben tener 60 años de edad, un mínimo de 5 años de
aportaciones, haber nacido antes del 1 de julio de 1931, y a la fecha de vigencia del Decreto Ley Nº
19990, encontrarse inscritos en las Cajas de Pensiones de la Caja Nacional de Seguro Social o del
Seguro Social del Empleado.

4. De la Resolución Nº 000002981-2006-ONP/GO/DL 19990, obrante a fojas 3, se


desprende que la ONP le denegó al demandante su pensión de jubilación, porque consideró “(...)
la imposibilidad material de acreditar el total de aportaciones efectuadas al Sistema Nacional de
Pensiones, durante la relación laboral con su ex-empleador C.A.T. Sinforoso Benites Ltda. Nº 003-B-
1, por el periodo comprendido desde 1975 hasta 1982”.

5. En cuanto a las aportaciones de los asegurados obligatorios, los artículos 11 y 70 del


Decreto Ley Nº 19990 establecen, respectivamente, que “Los empleadores (...) están obligados a
retener las aportaciones de los trabajadores asegurados obligatorios (...)”, y que “Para los
asegurados obligatorios son períodos de aportación los meses, semanas o días en que presten, o
hayan prestado servicios que generen la obligación de abonar las aportaciones a que se refieren
los artículos 7 al 13, aun cuando el empleador (...) no hubiese efectuado el pago de las
aportaciones”. Más aún, el artículo 13 de esta norma dispone que la emplazada se encuentra
obligada a iniciar el procedimiento coactivo si el empleador no cumple con efectuar el abono de las
aportaciones indicadas.

6. Para acreditar el periodo de aportaciones referidas en el fundamento 4 supra, y el


cumplimiento de los requisitos legales que configuran el derecho a la pensión, el demandante ha
adjuntado un certificado de trabajo obrante a fojas 4, con el que se prueba que trabajó para la
Cooperativa Agraria de Trabajadores Sinforoso Benites Ltda Nº 003-B-1, desde el 1 de enero de
1975 hasta el 31 de diciembre de 1982.

7. Por lo tanto, tomando en cuenta la documentación mencionada, el actor acredita 7 años


completos de aportaciones al Sistema Nacional de Pensiones. Asimismo, con el Documento
Nacional de Identidad obrante a fojas 2, se demuestra que el demandante nació el 25 de agosto de
1928. Sin embargo, en autos no se encuentra acreditado que el recurrente se haya encontrado
inscrito en la Caja de Pensiones de la Caja Nacional del Seguro Social o del Seguro Social del
Empleado, razón por la cual no procede otorgarle la pensión solicitada.

8. No obstante, este Colegiado considera que en atención al contenido de la resolución


cuestionada, procede la aplicación del principio iura novit curia, consagrado en el artículo VIII del
Código Procesal Constitucional; por tal razón, entonces, en el presente caso la configuración legal
del derecho a la pensión del demandante deberá ser analizada según lo dispuesto por las normas
que regulan el régimen general de jubilación establecido en el Decreto Ley Nº 19990, así como por
sus modificatorias.

9. De conformidad con el artículo 42 del Decreto Ley Nº 19990, antes de su modificación


por el Decreto Ley Nº 25967, del 18 de diciembre de 1992, los requisitos que requería el
recurrente para acceder a una pensión de jubilación reducida eran: a) tener 60 años de edad y b)
más de 5 pero menos de 15 años de aportes al Sistema Nacional de Pensiones.

10. En tal sentido, habiéndose demostrado en autos que el demandante cuenta con 7 años
completos de aportaciones y que cumplió 60 años el 25 de agosto de 1988, se concluye que reúne
todos los requisitos legales para acceder a una pensión de jubilación reducida regulada por el
artículo 42 del Decreto Ley Nº 19990, por lo que la emplazada le debe otorgar dicha pensión.

11. Adicionalmente, se debe ordenar a la ONP que efectúe el cálculo de los devengados
correspondientes desde la fecha del agravio constitucional, así como el de los intereses legales
generados de acuerdo a la tasa señalada en el artículo 1246 del Código Civil, y proceda a su pago
en la forma y modo establecido por el artículo 2 de la Ley Nº 28266.

12. Habiéndose acreditado que la emplazada ha vulnerado el derecho constitucional a la


pensión que le asiste al demandante, corresponde, de conformidad con el artículo 56 del Código
Procesal Constitucional, ordenar a dicha entidad que asuma el pago de los costos procesales, los
cuales deberán ser liquidados en la etapa de ejecución de la presente sentencia.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda; en consecuencia, NULA la Resolución Nº 000002981-


2006-ONP/GO/DL 19990.

2. Ordenar que la demandada expida una resolución otorgando al demandante pensión de


jubilación reducida conforme al artículo 42 del Decreto Ley Nº 19990, conforme a los fundamentos
de la presente sentencia, con el abono de las pensiones devengadas, los intereses legales y los
costos procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.
ALVA ORLANDINI
GARCÍA TOMA
VERGARA GOTELLI

Se ordena expedir Resolución que otorgue pensión de jubilación a favor del demandante
de acuerdo al Decreto Ley 19990

Expediente Nº 10736-2006-PA/TC
PIURA
CRISTINO QUISPE MIRANDA
(Publicado: 03-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 6 días del mes de febrero de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Alva Orlandini, García Toma y Vergara Gotelli,
pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Cristino Quispe Miranda contra la
sentencia de la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Piura, de fojas 98, su fecha 29
de setiembre de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 3 de marzo de 2006, el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP) solicitando que se declare inaplicable la Resolución Nº
002001689-DP-SGO-GDP-IPSS-94, de fecha 31 de mayo de 1994, y que, consecuentemente, se le
otorgue pensión de jubilación conforme al régimen especial regulado por los artículos 47 y 48 del
Decreto Ley Nº 19990, sin la aplicación del Decreto Ley 25967, tomando en cuenta el total de sus
aportaciones.

La emplazada contesta la demanda alegando que el actor no registra servicios laborales


que puedan ser considerados como aportaciones, los cuales no pueden ser considerados como
inválidos o caducos.

El Tercer Juzgado Especializado en lo Civil de Piura, con fecha 30 de mayo de 2006, declara
improcedente la demanda considerando que el actor no ha presentado documentación alguna
donde acredite relación laboral con su ex empleador y los años de aportaciones que alega haber
realizado.
La recurrida confirma la apelada por el mismo fundamento.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión, las disposiciones legales que establecen los requisitos para su
obtención, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente acreditada para
que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

Delimitación del petitorio

2. El demandante pretende que se le otorgue pensión dentro del régimen especial de


jubilación regulado por los artículos 47 y 48 del Decreto Ley 19990, tomando en cuenta el total de
sus aportaciones; en consecuencia, su pretensión está comprendida en el supuesto previsto en el
fundamento 37.b) de la citada sentencia, motivo por el cual se analizará el fondo de la cuestión
controvertida.

Análisis de la controversia

3. Conforme al artículo 38 del Decreto Ley Nº 19990, para obtener una pensión de
jubilación, se requiere tener 60 años de edad, en el caso de los hombres.

4. De otro lado, con relación al régimen especial de jubilación, el artículo 47 del Decreto
Ley Nº 19990 dispone que “Están comprendidos en el régimen especial de jubilación los
asegurados obligatorios y los facultativos a que se refiere el inciso b) del artículo 4, en ambos
casos, nacidos antes del 1 de julio de 1931 o antes del 1 de julio de 1936, según se trate de
hombres o mujeres, respectivamente, que a la fecha de vigencia del presente Decreto Ley, estén
inscritos en las Cajas de Pensiones de la Caja Nacional de Seguro Social o del Seguro Social del
empleado”. Asimismo, el artículo 48 del referido decreto ley señala que “El monto de la pensión
que se otorgue a los asegurados comprendidos en el artículo anterior, que acrediten las edades
señaladas en el artículo 38, será equivalente al cincuenta por ciento de la remuneración de
referencia por los primeros cinco años completos de aportación [...]”.
5. Con el Documento Nacional de Identidad del demandante, obrante a fojas 2, se acredita
que nació el 4 de julio de 1923 y que cumplió con la edad requerida para obtener la pensión
solicitada el 4 de julio de 1983.

6. De otro lado, de la Resolución Nº 002001689-DP-SGO-GDP-IPSS-94, de fojas 3, se


advierte que la demandada le denegó pensión de jubilación al demandante por considerar que las
aportaciones del 2 de enero de 1962 hasta el 31 de diciembre de 1972, fecha en que cesó en sus
actividades laborales, pierden validez de acuerdo al artículo 95 del Reglamento de la Ley Nº 13640.

7. Al respecto, este Tribunal, en reiteradas ejecutorias, ha precisado que, según lo


dispuesto por el artículo 57 del Decreto Supremo 011-74-TR, Reglamento del Decreto Ley Nº
19990, los períodos de aportación no pierden su validez, excepto en los casos de caducidad de las
aportaciones declaradas por resoluciones consentidas o ejecutoriadas de fecha anterior al 1 de
mayo de 1973, supuesto que no ocurre en el caso de autos, al no obrar ninguna resolución que así
lo declare, de lo que se colige que los 10 años de aportaciones efectuadas por el demandante
entre el 2 de enero de 1962 al 31 de diciembre de 1972 conservan su validez. Cabe precisar que, la
Ley Nº 28407, vigente desde el 3 de diciembre de 2004, recogió este criterio y declaró expedito el
derecho del aportante para solicitar la revisión de cualquier resolución que se hubiera expedido
contraviniendo lo dispuesto en los artículos 56 y 57 del referido decreto supremo, Reglamento del
Decreto Ley Nº 19990.

8. Por ello, el demandante acredita 10 años de aportaciones, superando de este modo el


mínimo de 5 años de aportaciones establecido en el artículo 48 del Decreto Ley Nº 19990, por lo
que está comprendido en el régimen especial de jubilación regulado por el referido dispositivo
legal.

9. Entonces, quedando probada la vulneración de los derechos constitucionales del


recurrente, la demanda debe ser estimada.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda; en consecuencia, NULA la Resolución Nº 002001689-


DP-SGO-GDP-IPSS-94.

2. Ordenar que la demandada expida una nueva resolución otorgando al actor pensión de
jubilación dentro del régimen especial del Decreto Ley Nº 19990, a partir del 5 de julio de 1983,
conforme a los fundamentos expuestos en la presente; debiéndose pagar las pensiones
devengadas con arreglo a la Ley Nº 28798, los intereses legales a que hubiere lugar y los costos
procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.
ALVA ORLANDINI
GARCÍA TOMA
VERGARA GOTELLI

Se ordena expedir Resolución que otorgue pensión de jubilación a favor del demandante
de acuerdo al Decreto Ley 19990

Expediente Nº 10707-2006-PA/TC
PIURA
JUANA VÁSQUEZ VIUDA DE SALAS
(Publicado: 03-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIÓNAL


En Lima, a los 6 días el mes de febrero de 2007, la Sala Segunda del Tribunal Constitucional,
integrada por los magistrados Alva Orlandini, García Toma y Vergara Gotelli, pronuncia la siguiente
sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Juana Vásquez viuda de Salas
contra la sentencia de la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Piura, de fojas 111,
su fecha 27 de octubre de 2006, que declara infundada la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 7 de abril de 2006, la recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP) solicitando que se le otorgue pensión de jubilación
conforme al régimen especial regulado por los artículos 47 y 48 del Decreto Ley Nº 19990,
teniendo en cuenta la totalidad de sus aportaciones; y se disponga el pago de los devengados e
intereses legales correspondientes.

La emplazada contesta la demanda alegando que la demandante no cuenta con los años
de aportaciones requeridos por el artículo 48 del Decreto Ley Nº 19990, pues la documentación
adjuntada resulta insuficiente para acreditar el total de las aportaciones que se requiere para
acceder a una pensión de jubilación del régimen especial.

El Tercer Juzgado Especializado en lo Civil de Piura, con fecha 1 de agosto de 2006, declara
infundada la demanda estimando que la demanda no puede ser ventilada en la vía constitucional,
ya que carece de estación probatoria.

La recurrida, confirma la apelada por el mismo fundamento.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión, las disposiciones legales que establecen los requisitos para
obtención, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente acreditada para
que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

Delimitación del petitorio

2. La demandante pretende que se le otorgue pensión dentro del régimen especial de


jubilación regulado por los artículos 47 y 48 del Decreto Ley Nº 19990; en consecuencia, su
pretensión está comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37.b) de la citada
sentencia, motivo por el cual se analizará el fondo de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia
3. El artículo 38 del Decreto Ley Nº 19990 establece que el derecho a obtener pensión de
jubilación se adquiere a los 55 años de edad, en el caso de las mujeres.

4. De otro lado, con relación al régimen especial de jubilación, el artículo 47 del Decreto
Ley Nº 19990 dispone que “Están comprendidos en el régimen especial de jubilación los
asegurados obligatorios y los facultativos a que se refiere el inciso b) del artículo 4, en ambos
casos, nacidos antes del 1 de julio de 1931 o antes del 1 de julio de 1936, según se trate de
hombres o mujeres, respectivamente, que a la fecha de vigencia del presente Decreto Ley, estén
inscritos en las Cajas de Pensiones de la Caja Nacional de Seguro Social o del Seguro Social del
empleado”. Asimismo, el artículo 48 del referido Decreto Ley señala que “El monto de la pensión
que se otorgue a los asegurados comprendidos en el artículo anterior, que acrediten las edades
señaladas en el artículo 38, será equivalente al cincuenta por ciento de la remuneración de
referencia por los primeros cinco años completos de aportación [...]”.

5. Con el Documento Nacional de Identidad de la demandante, obrante a fojas 2, se


acredita que nació el 17 de diciembre de 1930 y que cumplió con la edad requerida para obtener la
pensión dentro del régimen especial de jubilación el 17 de diciembre de 1985, es decir antes de la
entrada en vigencia del Decreto Ley Nº 25967.

6. El inciso d) del artículo 7 de la Resolución Suprema Nº 306-2001-EF, Reglamento de


Organización y Funciones de la Oficina de Normalización Previsional (ONP), hace mención y
dispone que la emplazada debe “Efectuar la verificación, liquidación y fiscalización de derechos
pensionarios que sean necesarias para garantizar su otorgamiento con arreglo a Ley”.

7. Con respecto de las aportaciones de los asegurados obligatorios, los artículos 11 y 70 del
Decreto Ley Nº 19990 establecen, respectivamente, que “Los empleadores (...) están obligados a
retener las aportaciones de los trabajadores asegurados obligatorios (...)” y “Para los asegurados
obligatorios son períodos de aportación los meses, semanas o días en que presten, o hayan
prestado servicios que generen la obligación de abonar las aportaciones a que se refieren los
artículos 7 al 13, aún cuando el empleador (...) no hubiese efectuado el pago de las aportaciones”.
Más aún, el artículo 13 de esta norma, dispone que la emplazada se encuentra obligada a iniciar el
procedimiento coactivo si el empleador no cumple con efectuar el abono de las aportaciones
indicadas.

8. Del certificado de trabajo de fojas 6, se evidencia que la actora laboró en la Cooperativa


Agraria de Producción “Titu Cusy Yupanqui Ltda.” como obrera agrícola desde el 1 de enero de
1974 hasta el 31 de diciembre de 1981, cumpliendo 8 años de servicios.

10. En ese sentido, la demandante acredita 8 años de aportaciones, superando de este


modo el mínimo de 5 años de aportaciones establecido en el artículo 48 del Decreto Ley Nº 19990,
por lo que está comprendida en el régimen especial de jubilación regulado por el referido
dispositivo legal.

11. En cuanto al pago de intereses, este Colegiado (STC 0065-2002-AA/TC del 17 de


octubre de 2002) ha establecido que deben ser pagados de acuerdo a lo dispuesto en los artículos
1242 y siguientes del Código Civil.
12. Consecuentemente, acreditándose que existe una vulneración de los derechos
constitucionales de la recurrente, la demanda debe ser estimada.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda.

2. Ordenar que la demandada expida una nueva resolución otorgando a la demandante


pensión de jubilación dentro del régimen especial del Decreto Ley Nº 19990, a partir del 18 de
diciembre de 1985, conforme a los fundamentos expuestos en la presente; debiéndose pagar las
pensiones devengadas con arreglo a la Ley Nº 28798, los intereses legales a que hubiere lugar y los
costos procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.
ALVA ORLANDINI
GARCÍA TOMA
VERGARA GOTELLI

Se ordena reposición del demandante

Expediente Nº 07908-2006-PA/TC
TACNA
CÉSAR AUGUSTO RAMOS HUME
(Publicado: 03-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIÓNAL

En Lima, a los 20 días del mes de octubre de 2006, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Gonzales Ojeda, Vergara Gotelli y Mesía Ramírez,
pronuncia la siguiente sentencia
ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por César Augusto Ramos Hume contra la
sentencia de la Sala Mixta Transitoria de la Corte Superior de Justicia de Tacna, de fojas 176, su
fecha 17 de julio de 2006, que declara infundada la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 20 de abril de 2005, el recurrente interpone demanda de amparo contra el


Proyecto Especial Ampliación y Afianzamiento de los Recursos Hídricos Tacna solicitando que se
deje sin efecto el despido verbal del que habría sido objeto, el 25 de enero de 2005; y que, por
consiguiente, se ordene al emplazado que lo reponga en su puesto de trabajo. Manifiesta que ha
prestado servicios mediante contratos de trabajo sujetos a modalidad, desde el 1 de noviembre de
2003; que dichos contratos se habrían desnaturalizado por haber desempeñado labores de
naturaleza permanente; y que fue despedido por haber sido elegido como Secretario de Asuntos y
Relación Gremial del Sindicato de Trabajadores de la Región Tacna, Proyecto de Afianzamiento y
Ampliación de los Recursos Hídricos de Tacna (PET), SITRAPET. Agrega que se han vulnerado sus
derechos al trabajo, a la estabilidad laboral y al debido proceso.

La Procuradora Pública Regional de los Asuntos Judiciales del Gobierno Regional de Tacna
contesta la demanda expresando que el contrato de trabajo sujeto a modalidad celebrado con el
demandante se extinguió por vencimiento del plazo de vigencia y que se ha cancelado al
demandante todos sus beneficios sociales.

El Primer Juzgado Civil de Tacna, con fecha 24 de octubre del 2005, declara infundada la
demanda por considerar que el vínculo laboral del demandante concluyó por haberse vencido el
plazo de vigencia de su contrato a plazo fijo y que el Decreto Legislativo Nº 599 establece que la
contratación del personal de INADE se efectúa mediante contratos a plazo fijo.

La recurrida confirmó la apelada, por los mismos fundamentos.

FUNDAMENTOS

1. En el presente caso, el recurrente sostiene que su contrato de trabajo sujeto a


modalidad se desnaturalizó, puesto que las labores que desempeñaba eran de naturaleza
permanente, y que fue despedido por su condición de Secretario de Asuntos y Relaciones
Gremiales del Sindicato de Trabajadores de la Región del Proyecto Especial Afianzamiento y
Ampliación de los Recursos Hídricos de Tacna-SITRAREDT. Por su parte, el emplazado señala que el
recurrente no fue despedido, sino que su contrato laboral a plazo fijo se extinguió por la causal de
vencimiento de su plazo y que hizo cobro de sus beneficios sociales.

2. De las instrumentales que corren de fojas 26 a 33 de autos, se aprecia que las partes
celebraron contratos denominados “a plazo fijo para obra determinada de servicio específico” al
amparo de lo dispuesto por el artículo 63 del Texto Único Ordenado de la Ley de Competitividad y
Productividad Laboral, aprobado por el Decreto Supremo Nº 003-97-TR.

3. El recurrente no ha probado la vulneración de su derecho a la libertad sindical, puesto


que no ha demostrado que su despido tuvo su origen en su nombramiento como dirigente sindical.

4. No obstante, de la Certificación Policial de fojas 4 y de la Boleta de Pago de fojas 41, se


advierte que el recurrente laboró hasta el 24 de enero de 2005, pese a que el último contrato
suscrito por las partes tenía como fecha de vencimiento el 31 de diciembre de 2004, razón por la
cual su despido resulta arbitrario, al no haberse sustentado en causa alguna relacionada con la
conducta o capacidad del trabajador.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda.


2. Ordenar que Proyecto Especial Ampliación y Afianzamiento de los Recursos Hídricos
Tacna reponga a don César Augusto Ramos Hume en el cargo que venía desempeñando o en otro
de similar nivel o categoría.

Publíquese y notifíquese.

SS.
GONZALES OJEDA
VERGARA GOTELLI
MESÍA RAMÍEZ

Se ordena otorgar al demandante pensión por enfermedad profesional

Expediente Nº 05057-2006-PA/TC
LIMA
LEONIDAS GÓMEZ ROSALES
(Publicado: 03-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIÓNAL

En Lima, a los 5 días del mes de febrero de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara
Gotelli, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Leonidas Gómez Rosales contra la
sentencia de la Sexta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 83, su fecha 29 de
noviembre de 2005, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 1 de Diciembre de 2003, el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se le otorgue una renta vitalicia por
enfermedad profesional, con arreglo al Decreto Ley Nº 18846, por adolecer de neumoconiosis en
segundo estadio de evolución, con 75% de incapacidad, con abono de los devengados desde el
mes de mayo de 1991, intereses legales y costos y costas del proceso.

La emplazada manifiesta que la única entidad encargada de determinar una enfermedad


profesional es la Comisión Médica de Incapacidades, documento que no obra en autos.

El Decimoquinto Juzgado Civil de Lima, con fecha 24 de agosto de 2004, declara fundada
en parte la demanda considerando que el demandante ha acreditado adolecer de enfermedad
profesional, e infundada en el extremo en que se solicita el abono de intereses.
La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda estimando que
mediante una acción de amparo no se pueden declarar derechos.

FUNDAMENTOS

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión, las disposiciones legales que establecen los requisitos para la
obtención de tal derecho.

Delimitación del petitorio

2. El demandante solicita que se le otorgue una renta vitalicia por enfermedad profesional
a partir del mes de mayo de 1991, alegando padecer de neumoconiosis en segundo estadio de
evolución.

Análisis de la controversia

3. Este Colegiado, en la STC 1008-2004-AA/TC, ha precisado los criterios para otorgar la


renta vitalicia por enfermedad profesional, determinando el grado de incapacidad generado por la
enfermedad según su estadio de evolución, así como la procedencia del reajuste del monto de la
renta percibida conforme se acentúa la enfermedad y se incrementa la incapacidad laboral.

4. Para acreditar la titularidad del derecho a la pensión y el cumplimiento de los requisitos


legales que configuran el derecho, el demandante ha acompañado una serie de documentos,
respecto de los cuales se determina lo siguiente:

4.1 .Con el Certificado de Trabajo, obrante a fojas 4 de autos, se demuestra que el


demandante laboró en Centromín Perú S.A., desde el 2 de marzo de 1953 hasta el 4 de mayo de
1991, como caporal y en la División Fundición y Refinerías de la Sección Mantenimiento.

4.2 .Con el Examen Médico Ocupacional expedido por el Instituto de Salud Ocupacional
Alberto Hurtado Abadía del Ministerio de Salud, de fecha 11 de junio de 2001, cuya copia obra a
fojas 3 de autos, consta que el demandante adolece de neumoconiosis (silicosis) en segundo
estadio de evolución.

5. No obstante, en atención a las públicas denuncias de falsificación de certificados


médicos a las que el Tribunal Constitucional no puede mantenerse ajeno, en uso de sus
atribuciones y para mejor resolver, solicitó al Centro Nacional de Salud Ocupacional y Protección
del Ambiente para la Salud del Ministerio de Salud (área que actualmente se encarga de realizar
dichas evaluaciones y mantener el archivo de las efectuadas por los anteriores institutos de salud
ocupacional) la Historia Clínica que sustenta el certificado en cuestión, habiéndose recibido la
documentación que confirma la autenticidad del certificado médico presentado por el
demandante mediante el Oficio Nº 098-2007-DG-CENSOPAS/INS.

6. Si bien en el referido examen médico no se consigna el grado de incapacidad física


laboral del demandante, en aplicación de la Resolución Suprema Nº 014-93-TR, publicada el 28 de
agosto de 1993, que recoge los lineamientos de Clasificación Radiográfica Internacional de la OIT
para la Evaluación y Diagnóstico de la Neumoconiosis, este Colegiado advierte, en defecto de un
pronunciamiento médico expreso, que la neumoconiosis (silicosis) en segundo estadío de
evolución produce, por lo menos, invalidez total permanente, con un grado de incapacidad no
inferior a 66.66%. Al respecto, el artículo 18.2.2 del Decreto Supremo Nº 003-98-SA señala que
sufre de invalidez total permanente, quien queda disminuido en su capacidad para el trabajo en
forma permanente, en una proporción igual o superior al 66.66%, en cuyo caso la pensión de
invalidez vitalicia mensual será igual al 70% de la remuneración mensual del asegurado,
equivalente al promedio de las remuneraciones asegurables de los 12 meses anteriores al
siniestro, entendiéndose como tal al accidente o enfermedad profesional sufrida por el asegurado.

7. Por tanto, advirtiéndose de autos que el demandante estuvo protegido durante su


actividad laboral por los beneficios del Decreto Ley Nº 18846, por lo que le corresponde gozar de la
prestación estipulada por su norma sustitutoria y percibir una pensión de invalidez permanente
total desde la fecha del pronunciamiento médico que acredita la existencia de la enfermedad
profesional, al haberse aceptado como prueba el examen médico ocupacional en defecto del
pronunciamiento de la Comisión Evaluadora de Incapacidades.

8. Respecto de los devengados reclamados, corresponde amparar tal pretensión por


derivar legítimamente de su pensión, debiendo abonarse además los intereses legales generados,
de acuerdo con la tasa señalada en el artículo 1246 del Código Civil.

9. Asimismo, conforme con el artículo 56 del Código Procesal Constitucional, corresponde


disponer que la demandada únicamente abone los costos del proceso, mas no las costas.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA, en parte la demanda; en consecuencia, ordena que la emplazada


otorgue al demandante la pensión de vitalicia por enfermedad profesional, en los términos
expresados en los fundamentos de esta sentencia, con el pago de los devengados e intereses
legales, con arreglo a ley, y los costos del proceso.
2. Declarar INFUNDADA la demanda en lo demás que contiene.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

Se ordena reintegrar las sumas devengadas en su pensión de cesantía a favor del demandante

Expediente Nº 05783-2006-PA/TC
LIMA
LUIS ALFREDO JUSTO NAVARRO
(Publicado: 03-01-08)

RAZON DE RELATORÍA
Lima, 29 de octubre de 2007

La resolución recaída en el Expediente Nº 05783-2006-AA es aquella conformada por los


votos de los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Landa Arroyo, que declara
FUNDADA la demanda. El voto de los magistrados Gonzales Ojeda y Bardelli Lartirigoyen aparece
firmado en hoja membretada aparte, y no junto con la firma del magistrados integrante de la Sala
debido al cese en funciones de dichos magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIÓNAL

En Lima, a los 11 días del mes de diciembre de 2006, la sala segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Landa Arroyo,
pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Luis Alfredo Justo Navarro contra la
sentencia de la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 181, su fecha 5
de abril de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 15 de setiembre de 2004, el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Dirección de Administración de Personal de la Marina de Guerra del Perú, solicitando que se deje
sin efecto la reducción de su pensión de jubilación; y que, en consecuencia, se le restituya el
monto de su pensión que venía percibiendo hasta octubre de 1993, con el abono de las pensiones
devengadas y los intereses legales respectivos. Manifiesta que su pensión de jubilación fue
reducida a partir de noviembre de 1993, sin mediar mandato judicial expreso.

El Procurador Público del Ministerio de Defensa encargado de los asuntos judiciales de la


Marina de Guerra del Perú propone la excepción de falta de agotamiento de la vía administrativa y
contesta la demanda alegando que el demandante viene percibiendo una pensión de jubilación no
renovable conforme al Decreto Ley Nº 19846, y que la reducción de su pensión se debe a que se
interpretó y aplicó erróneamente a su caso los beneficios pensionarios otorgados por artículos 2 de
los Decretos Leyes N.os 25739 y 25943 y del Decreto Supremo Nº 098-93.

El Cuadragésimo Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 23 de febrero de


2005, declara infundada la excepción propuesta y fundada la demanda, por considerar que de los
medios probatorios en autos aparece que se ha recortado unilateral y arbitrariamente la pensión
del actor por parte de la demandada.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda, por estimar que la


pretensión no forma parte del contenido esencial directamente protegido por el derecho
fundamental a la pensión.

FUNDAMENTOS
1. En atención a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la STC
1417-2005-PA, que constituyen precedente vinculante, y en concordancia con lo dispuesto en el
artículo VII del Título Preliminar y los artículos 5, inciso 1, y 38 del Código Procesal Constitucional,
este tribunal estima que en el presente caso, aun cuando la demanda cuestiona la suma específica
de la pensión que percibe el demandante, procedería efectuar su verificación, toda vez que se
encuentra comprometido el derecho al mínimo vital (S/. 415.00).

§ Delimitación del petitorio

2. El demandante pretende que se le restituya el monto de su pensión que venía


percibiendo hasta octubre de 1993, debido a que, en noviembre del mismo año, la emplazada le
redujo unilateralmente su pensión de jubilación.

§ Análisis de la controversia

3. Con los certificados de pagos obrantes de fojas 16 a 17, se acredita el recorte unilateral
de la pensión del actor por parte de la demandada, a partir de noviembre de 1993, sin que exista
pronunciamiento jurisdiccional alguno que así lo disponga, por lo que debe estimarse la demanda.

4. Adicionalmente, la emplazada debería efectuar el cálculo de los devengados


correspondientes desde la fecha del agravio, así como el de los intereses legales generados de
acuerdo a la tasa señalada en el artículo 1246 del Código Civil, y proceder a su pago, en la forma y
modo establecido por ley.

5. En la medida en que, en este caso, se ha acreditado la vulneración del derecho del


demandante, correspondería, de conformidad con el artículo 56 del Código Procesal
Constitucional, ordenar a dicha entidad que asuma el pago de los costos procesales, los cuales
deberán ser liquidados en la etapa de ejecución de la presente sentencia.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO
1. Declarar FUNDADA la demanda.

2. Ordenar a la emplazada que le reintegre las sumas devengadas por el recorte sufrido en
su pensión de cesantía desde noviembre de 1993, con los respectivos intereses legales y los costos
del proceso.

Publíquese y notifíquese

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIGOYEN
LANDA ARROYO

VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA Y


BARDELLI LARTIRIGOYEN
Visto el recurso de agravio constitucional interpuesto por don Luis Alfredo Justo Navarro
contra la sentencia de la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 181, su
fecha 5 de abril de 2006, que declara improcedente la demanda de autos, los magistrados
firmantes emiten el siguiente voto:

Con fecha 15 de setiembre de 2004, el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Dirección de Administración de Personal de la Marina de Guerra del Perú, solicitando que se deje
sin efecto la reducción de su pensión de jubilación; y que, en consecuencia, se le restituya el
monto de su pensión que venía percibiendo hasta octubre de 1993, con el abono de las pensiones
devengadas y los intereses legales respectivos. Manifiesta que su pensión de jubilación fue
reducida a partir de noviembre de 1993, sin mediar mandato judicial expreso.

El Procurador Público del Ministerio de Defensa encargado de los asuntos judiciales de la


Marina de Guerra del Perú propone la excepción de falta de agotamiento de la vía administrativa y
contesta la demanda alegando que el demandante viene percibiendo una pensión de jubilación no
renovable conforme al Decreto Ley Nº 19846, y que la reducción de su pensión se debe a que se
interpretó y aplicó erróneamente a su caso los beneficios pensionarios otorgados por artículos 2 de
los Decretos Leyes N.os 25739 y 25943 y del Decreto Supremo Nº 098-93.

El Cuadragésimo Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 23 de febrero de


2005, declara infundada la excepción propuesta y fundada la demanda, por considerar que de los
medios probatorios en autos aparece que se ha recortado unilateral y arbitrariamente la pensión
del actor por parte de la demandada.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda, por estimar que la


pretensión no forma parte del contenido esencial directamente protegido por el derecho
fundamental a la pensión.

FUNDAMENTOS

1. En atención a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la STC


1417-2005-PA, que constituyen precedente vinculante, y en concordancia con lo dispuesto en el
artículo VII del Título Preliminar y los artículos 5, inciso 1, y 38 del Código Procesal Constitucional,
este tribunal estima que en el presente caso, aun cuando la demanda cuestiona la suma específica
de la pensión que percibe el demandante, procedería efectuar su verificación, toda vez que se
encuentra comprometido el derecho al mínimo vital (S/. 415.00).

§ Delimitación del petitorio

2. El demandante pretende que se le restituya el monto de su pensión que venía


percibiendo hasta octubre de 1993, debido a que, en noviembre del mismo año, la emplazada le
redujo unilateralmente su pensión de jubilación.

§ Análisis de la controversia
3. Con los certificados de pagos obrantes de fojas 16 a 17, se acredita el recorte unilateral
de la pensión del actor por parte de la demandada, a partir de noviembre de 1993, sin que exista
pronunciamiento jurisdiccional alguno que así lo disponga, por lo que debe estimarse la demanda.

4. Adicionalmente, la emplazada debería efectuar el cálculo de los devengados


correspondientes desde la fecha del agravio, así como el de los intereses legales generados de
acuerdo a la tasa señalada en el artículo 1246 del Código Civil, y proceder a su pago, en la forma y
modo establecido por ley.

5. En la medida en que, en este caso, se ha acreditado la vulneración del derecho del


demandante, correspondería, de conformidad con el artículo 56 del Código Procesal
Constitucional, ordenar a dicha entidad que asuma el pago de los costos procesales, los cuales
deberán ser liquidados en la etapa de ejecución de la presente sentencia.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

Sres.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN

Se ordena otorgar al demandante renta vitalicia por enfermedad profesional

Expediente Nº 02759-2006-PA/TC
LIMA
NOÉ ALFREDO ESPÍRITU ACERO
(Publicado: 03-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIÓNAL

En Lima, a los 16 días del mes de mayo de 2006, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara
Gotelli, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO
Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Noé Alfredo Espíritu Acero contra la
sentencia de la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 79, su fecha 24
de octubre de 2005, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 5 de octubre de 2004, el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP) solicitando que se declare inaplicable la Resolución Nº
494-SGS-GPE-GCPSS-97, de fecha 6 de mayo de 1997, que le denegó su solicitud de renta vitalicia
por enfermedad profesional, y que en consecuencia se expida una nueva resolución que le otorgue
renta vitalicia por enfermedad profesional, con arreglo al Decreto Ley Nº 18846. Asimismo pide el
pago de reintegros y devengados en mérito al Decreto Ley Nº 18846, reglamentado por el Decreto
Supremo Nº 002-72-TR.
La emplazada contesta la demanda alegando que el amparo no es la vía procesal idónea
para ofrecer y actuar medios probatorios.

El Decimosétimo Juzgado Civil de Lima, con fecha 31 de enero de 2005, declara


improcedente la demanda por considerar que para ventilarla ésta no es la vía idónea, por lo que
debe acudirse a la vía correspondiente.

La recurrida confirma la apelada, por el mismo fundamento.

FUNDAMENTOS

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que establecen los requisitos para su
obtención, y, adicionalmente, que la titularidad del derecho debe estar suficientemente acreditada
para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

§ Delimitación del petitorio

2. El demandante pretende que se le otorgue renta vitalicia por enfermedad profesional


conforme al Decreto Ley Nº 18846, tomando en cuenta que padece de una enfermedad
profesional; en consecuencia, su pretensión ingresa dentro del supuesto previsto en el
fundamento 37.b) de la STC 1417-2005-PA, motivo por el cual se analizará el fondo de la cuestión
controvertida.

§ Análisis de la controversia

3. Este Colegiado, en la STC 1008-2004-AA/TC ha precisado los criterios para otorgar la


renta vitalicia por enfermedad profesional, determinando el grado de incapacidad generado por la
enfermedad según su estadío de evolución, así como la procedencia del reajuste del monto de la
renta percibida conforme se acentúa la enfermedad y se incrementa la incapacidad laboral.

4. Al respecto debe precisarse que el Decreto Ley Nº 18846 fue derogado por la Ley 26790,
publicada el 17 de mayo de 1997, que estableció en su Tercera Disposición Complementaria que
las reservas y obligaciones por prestaciones económicas del Seguro de Accidentes de Trabajo y
Enfermedades Profesionales, regulado por el Decreto Ley Nº 18846, serán transferidas al Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgo administrado por la ONP.

5. Para acreditar los requisitos de obtención del derecho reclamado, el demandante ha


presentado el certificado de trabajo obrante a fojas 3, en el que se acredita que laboró en la
Empresa Minera del Centro del Perú S.A., en el cargo de oficial, desde el 20 de octubre de 1983
hasta el 4 de mayo de 1996. Asimismo, con el examen medico ocupacional otorgado por la
Dirección General de Salud Ambiental Salud Ocupacional del Ministerio de Salud, de fecha 7 de
mayo del 1997, obrante a fojas 5, se acredita que el demandante adolece de silicosis en segundo
estadío de evolución, con una incapacidad de 75% para todo trabajo que demande esfuerzo físico.
6. Por tanto, advirtiéndose de autos que el demandante estuvo protegido durante su
actividad laboral por los beneficios del Decreto Ley Nº 18846, le corresponde gozar de la
prestación estipulada por su norma sustitutoria y percibir una pensión de invalidez total
permanente, equivalente al 70% de su remuneración mensual, en atención a la incapacidad
orgánica funcional que padece a consecuencia de la neumoconiosis (silicosis) en segundo estadio
de evolución.

7. En cuanto a la fecha en que se genera el derecho, este Tribunal estima que al haberse
calificado como prueba sucedánea idónea el examen médico presentado por el recurrente, en
defecto del pronunciamiento de la Comisión Evaluadora de Incapacidades, la contingencia debe
establecerse desde la fecha de pronunciamiento médico que acredita la existencia de la
enfermedad profesional, dado que el beneficio deriva justamente del mal que aqueja al
demandante, y es a partir de dicha fecha que se debe abonar la pensión vitalicia -antes renta
vitalicia- en concordancia con lo dispuesto por el artículo 19 del Decreto Supremo Nº 003-98-SA.

8. Con respecto al pago de intereses legales este Tribunal, en la STC 0065-2002-AA/TC, del
17 de octubre de 2002, ha precisado que corresponde el pago de los intereses legales generados
por las pensiones de jubilación no pagadas oportunamente, razón por la cual se aplica dicho
criterio en el presente caso, debiéndose abonar los intereses legales a tenor de lo estipulado en el
artículo 1246 del Código Civil.

9. Habiéndose acreditado que la emplazada ha vulnerado el derecho constitucional del


demandante, corresponde, de conformidad con el artículo 56 del Código Procesal Constitucional,
ordenar que dicha entidad asuma el pago de los costos procesales, los cuales deberán ser
liquidados en la etapa de ejecución de la presente sentencia

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda; en consecuencia, NULA la Resolución Nº 494-SGS-GPE-


GCPSS-97, de fecha 6 de mayo de 1997.

2. Ordenar que la entidad demandada otorgue al demandante la renta vitalicia por


padecer de enfermedad profesional, con arreglo a la Ley Nº 26790 y sus normas complementarias
y conexas, con el abono de las pensiones devengadas, intereses legales y los costos procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

Se ordena expedir Resolución otorgando a favor del demandante pensión minera de


jubilación
Expediente Nº 4761-2006-PA/TC
LIMA
MARIO FUENTES RIVERA RIVERA
(Publicado: 03-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIÓNAL

En Lima, a los 17 días del mes de julio de 2006, la Sala Segunda del Tribunal Constitucional,
integrada por los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli, pronuncia la
siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por Mario Fuentes Rivera Rivera contra la
sentencia de la Sexta Sala Civil de la Corte Superior de Lima, de fojas 129, su fecha 2 de diciembre
de 2005, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 10 de marzo de 2003 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP) solicitando que se le otorgue pensión completa de
jubilación con arreglo a lo dispuesto por el artículo 6 de la Ley 25009 y su Reglamento 029-89-TR.
Manifiesta que padece de neumoconiosis.

La emplazada contesta la demanda alegando que la vía de amparo no es la pertinente para


dilucidar la pretensión del demandante y que éste no reúne los requisitos para obtener la pensión
que solicita.

El Quincuagésimo Sétimo Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 23 de julio


de 2004, declara improcedente la demanda por considerar que el actor equipara la vía judicial con
la administrativa al pedir que se ordene a la demandada el cumplimiento de sus funciones,
pretensión que no puede ser amparada porque no importa la violación de ningún derecho
constitucional.

La recurrida confirma la apelada por estimar que el actor, al haber recurrido directamente
a la vía constitucional para obtener una pensión de jubilación minera, está desnaturalizando la vía
del amparo.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que establecen los requisitos para su
obtención, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente acreditada para
que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

Delimitación del petitorio

2. El demandante solicita pensión minera completa conforme a la Ley Nº 25009 y el


Decreto Ley Nº 19990, alegando padecer de neumoconiosis; en consecuencia, su pretensión está
comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37. b de la citada sentencia, motivo por el
cual se analizará el fondo de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. Antes de entrar al fondo de la materia, este Tribunal debe pronunciarse respecto al


argumento aducido de que el actor no habría cumplido con solicitar previamente la pensión de
jubilación minera a la entidad administrativa. Sobre el particular este Colegiado ha establecido, en
reiterada jurisprudencia, que por la naturaleza del derecho a la pensión y teniendo en
consideración que tiene carácter alimentario, no es exigible el agotamiento de la vía previa.

4. De conformidad con los artículos 1 y 2 de la Ley Nº 25009 los trabajadores que laboren
en centros de producción minera tiene derecho a percibir una pensión de jubilación completa a los
50-55 años de edad, siempre que cuenten con 30 años de aportaciones, 15 de los cuales debe
corresponder a labores prestadas en dicha modalidad.

5. Con el documento Nacional de Identidad de fojas 1 se advierte que el demandante nació


el 11 de setiembre de 1944 y que cumplió la edad requerida para acceder a pensión minera (50
años), el 11 de setiembre de 1994, después de la entrada en vigencia del Decreto Ley Nº 25967,
satisfaciendo con ello el requisito relativo a la edad establecido por el artículo 1 de la Ley Nº
25009. Con el certificado de trabajo de fojas 4 y la Declaración Jurada del empleador de fojas 7, se
acredita que el actor laboró para la Compañía Minera Raura S.A. desde el 23 de agosto de 1961
hasta el 31 de agosto de 2000, en el cargo de supervisor en el Control de Concentrados-
Departamento de Comercialización, acumulando en dichas labores 39 años de aportaciones al
Sistema Nacional de Pensiones; asimismo, a fojas 6 obra una declaración jurada del empleador que
establece que el demandante trabajó en Centro de Producción Minera, expuesto a riesgos de
toxicidad, peligrosidad e insalubridad.

6. Asimismo el artículo 6 de la Ley Nº 25009 y el artículo 20 del Decreto Supremo Nº 029-


89-TR, Reglamento de la Ley Nº 25009, señalan que los trabajadores de la actividad minera que
padezcan el primer grado de silicosis tendrán derecho a la pensión completa de jubilación, sin el
requisito del número de aportaciones.

7. Con el Examen Médico Ocupacional expedido por la Dirección General de Salud


Ambiental-Ocupacional del Ministerio de Salud, de fecha 9 de enero de 2001, que obra a fojas 5, se
constata que el demandante adolece de neumoconiosis en segundo estadio de evolución. En
consecuencia, con el referido examen médico queda suficientemente probada la enfermedad
profesional a que se refiere el fundamento 7, supra, en aplicación de los artículos 191 y siguientes
del Código Procesal Civil.
8. Siendo así y al haberse acreditado que el recurrente reúne los requisitos para gozar de la
pensión de jubilación minera completa conforme al artículo 6 de la Ley Nº 25009, la demanda
debe ser estimada, debiendo la demandada cumplir con abonar las pensiones devengadas
conforme al artículo 81 del Decreto Ley 19990 y los costos procesales conforme al artículo 56 del
Código Procesal Constitucional.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que el confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda.

2. Ordenar que la emplazada expida resolución a favor del demandante otorgando la


pensión minera completa de jubilación, según los fundamentos de la presente, con el abono de
devengados y costos procesales.

Publíquese y notifíquese

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

Se ordena otorgar a favor del demandante renta vitalicia por padecer de enfermedad
profesional

Expediente Nº 02470-2006-PA/TC
JUNÍN
TEOBALDO ARREDONDO ESPINOZA
(Publicado: 03-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIÓNAL

En Lima, a los 16 días del mes de mayo de 2006, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara
Gotelli, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Teobaldo Arredondo Espinoza


contra la sentencia de la Primera Sala Mixta de la Corte Superior de Justicia de Junín, de fojas 130,
su fecha 6 de enero de 2006, que declara improcedente la demanda de amparo de autos.

ANTECEDENTES
Con fecha 30 de diciembre de 2004, el recurrente interpone demanda de amparo contra la
Oficina de Normalización Previsional (ONP) solicitando que se declaren inaplicables las
Resoluciones Nº 000003215-2004-ONP/DC/DL 18846 y Nº 12656-2004-GO/ONP, de fechas 9 de
agosto del 2004 y 4 de noviembre del 2004, respectivamente, que le denegaron su solicitud de
renta vitalicia por enfermedad profesional; y que, en consecuencia, se expida una nueva resolución
que le otorgue renta vitalicia por enfermedad profesional con arreglo al Decreto Ley Nº 18846.
Pide asimismo, el pago de los devengados en mérito al Decreto Ley Nº 18846, reglamentado por el
Decreto Supremo Nº 002-72-TR.

La emplazada propone la excepción de prescripción extintiva y contesta la demanda


manifestando que el actor no acredita padecer de enfermedad profesional, pues la única entidad
capaz de diagnosticarla es la comisión evaluadora de enfermedades.

El Segundo Juzgado Especializado en lo Civil de Huancayo, con fecha 12 de septiembre de


2005, declara infundada la excepción propuesta y fundada la demanda, por considerar que el
demandante ha acreditado adolecer de neumoconiosis (silicosis) con una incapacidad de 60%.

La recurrida revoca la apelada y la declara improcedente, por considerar que el amparo no


es la vía correspondiente y que la pretensión debe tramitarse en una vía donde exista estación
probatoria.

FUNDAMENTOS

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que establecen los requisitos para su
obtención, y que la titularidad del derecho debe estar suficientemente acreditada para que sea
posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

§ Delimitación del petitorio

2. El demandante pretende que se le otorgue renta vitalicia por enfermedad profesional


conforme al Decreto Ley Nº 18846, tomando en cuenta que padece de una enfermedad
profesional; en consecuencia, su pretensión ingresa dentro del supuesto previsto en el
Fundamento 37.b) de la STC 1417-2005-PA, motivo por el cual se analizará el fondo de la cuestión
controvertida.

§ Análisis de la controversia

3. Este Colegiado, en la STC 1008-2004-AA/TC, ha precisado los criterios para otorgar la


renta vitalicia por enfermedad profesional, determinando el grado de incapacidad generado por la
enfermedad según su estadío de evolución, así como la procedencia del reajuste del monto de la
renta percibida conforme se acentúa la enfermedad y se incrementa la incapacidad laboral.

4. Al respecto, conviene precisar que el Decreto Ley Nº 18846 fue derogado por la Ley
26790, publicada el 17 de mayo de 1997, que estableció en su Tercera Disposición Complementaria
que las reservas y obligaciones por prestaciones económicas del Seguro de Accidentes de Trabajo y
Enfermedades Profesionales, regulado por el Decreto Ley Nº 18846, serán transferidas al Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgo administrado por la ONP.

5. Para acreditar los requisitos de obtención del derecho reclamado, el demandante ha


presentado el certificado de trabajo obrante a fojas 11, con el que se demuestra que laboró en la
Empresa Minera del Centro del Perú S.A., desempeñando el cargo de oficial, desde el 20 de febrero
de 1954 hasta el 30 de mayo de 1993. Asimismo, con el Certificado Médico otorgado por el
Ministerio de Salud Dirección General de Salud Ambiental Salud Ocupacional, de fecha 24 de
noviembre del 1999, obrante a fojas 28, se prueba que el demandante adolece de neumoconiosis
silicosis en segundo estadio de evolución.

6. Por tanto, advirtiéndose de autos que el demandante estuvo protegido durante su


actividad laboral por los beneficios del Decreto Ley Nº 18846, le corresponde gozar de la
prestación estipulada por su norma sustitutoria y percibir una pensión de invalidez total
permanente, equivalente al 70% de su remuneración mensual, en atención a la incapacidad
orgánica funcional que padece a consecuencia de la neumoconiosis (silicosis) en segundo estadio
de evolución

7. En cuanto a la fecha en que se genera el derecho, este Tribunal estima que al haberse
calificado como prueba sucedánea idónea el examen médico presentado por el recurrente, en
defecto del pronunciamiento de la Comisión Evaluadora de Incapacidades, la contingencia debe
establecerse desde la fecha de pronunciamiento médico que acredita la existencia de la
enfermedad profesional, dado que el beneficio deriva justamente del mal que aqueja al
demandante, y es a partir de dicha fecha que se debe abonar la pensión vitalicia -antes renta
vitalicia- en concordancia con lo dispuesto por el artículo 19.° del Decreto Supremo Nº 003-98-SA.

8. Respecto al pago de intereses legales, este Tribunal, en la STC 0065-2002-AA/TC, del 17


de octubre de 2002, ha precisado que corresponde el pago de los intereses legales generados por
las pensiones de jubilación no pagadas oportunamente, razón por la cual se aplica dicho criterio en
el presente caso, debiéndose abonar los intereses legales a tenor de lo estipulado en el artículo
1246º del Código Civil.

9. Habiéndose acreditado que la emplazada ha vulnerado el derecho constitucional del


demandante, corresponde, de conformidad con el artículo 56º del Código Procesal Constitucional,
ordenar que dicha entidad asuma el pago de los costos procesales, los cuales deberán ser
liquidados en la etapa de ejecución de la presente sentencia

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA demanda; en consecuencia, NULAS las Resoluciones Nº 000003215-


2004-ONP/DC/DL 18846 y Nº 12656-2004-GO/ONP; de fechas 9 de agosto de 2004 y 4 de
noviembre de 2004, respectivamente.

2. Ordenar que la entidad demandada otorgue al demandante renta vitalicia por padecer
de enfermedad profesional, con arreglo a la Ley Nº 26790 y sus normas complementarias y
conexas, con el abono de las pensiones devengadas, intereses legales y los costos procesales, en la
etapa de ejecución de la sentencia.

Publíquese y notifíquese.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

Se ordena reposición de la demandante en el cargo que desempeñaba

Expediente Nº 6706-2006-AA/TC
HUANUCO
DILA ROSALI BENANCIO REYES
(Publicado: 03-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIÓNAL

En Lima, a los 8 días del mes de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda,
pronuncia la siguiente sentencia.

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Dila Rosali Benancio Reyes contra
la sentencia de la Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Huánuco, de fojas 220, su fecha 29
de mayo de 2006, que declara improcedente la demanda de amparo de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 21 de julio de 2006, la recurrente interpone demanda de amparo contra el


Presidente de la Comunidad Local de Administración de Salud (CLAS) Perú - Corea, solicitando que
se ordene la reincorporación a su centro de trabajo donde se venía desempeñando como
enfermera; asimismo solicita el pago de costos y costas del proceso. Manifiesta que ingresó a
trabajar mediante contratos de trabajo para servicio específico desde el 1 de enero de 2003 hasta
el 31 de marzo de 2004, y que, posteriormente, reingresó a prestar servicios bajo la modalidad de
locación de servicios desde el 1 de abril hasta el 1 de julio del 2005, fecha en que no la dejaron
ingresar a su centro de trabajo, comunicándole el despido verbalmente; agrega que efectuaba
prestación de carácter permanente, con horario de trabajo y en relación de subordinación.

La presidenta de CLAS Perú - Corea contesta la demanda manifestando que la actora


suscribió contrato de locación de servicios, regulado por las reglas del Código Civil, por lo que no se
configura una relación de carácter laboral, habiendo dejado de prestar servicios por vencimiento
de su contrato.
La Procuradora encargada de los asuntos judiciales del Ministerio de Salud contesta la
demanda señalando que no proceden los procesos constitucionales cuando existan vías
procedimentales específicas igualmente satisfactorias para la protección del derecho constitucional
amenazado o vulnerado.

El Primer Juzgado Mixto de Huánuco, con fecha 31 de enero de 2006, a fojas 140, declara
fundada la demanda por considerar que la demandante tuvo una relación laborar de carácter
personal, permanente y subordinada.

La recurrida revoca la apelada y declara improcedente la demanda, por considerar que la


recurrente dejó de laborar debido al vencimiento del plazo de su contrato.

FUNDAMENTOS

1. Este Colegiado en la STC Nº 0206-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 22


de diciembre de 2005, en el marco de su función de ordenación que le es inherente y en la
búsqueda del perfeccionamiento del proceso de amparo, ha precisado, con carácter vinculante, los
criterios de procedibilidad de las demandas de amparo en materia laboral individual de régimen
privado y público.

2. De fojas 3 a 12 de autos, obran diversos contratos de trabajo para servicio específico


suscrito por la demandante con la emplazada, para prestar servicios en su condición de enfermera,
realizando labores propias de su profesión de acuerdo al Programa de Salud Local a cargo de la
asociación demandada. Dichos contratos, suscritos al amparo de las normas contenidas en el
Decreto Supremo Nº 003-97-TR, acreditan que la accionante prestó servicios desde el 1 de enero
de 2003 hasta el 31 de marzo de 2004.

3. Del Acta de Visita de Inspección Especial, de fecha 1 de julio de 2005, realizada por el
Ministerio de Trabajo y Promoción del Empleo al amparo de la Ley Nº 28292 y Decretos Supremos
Nº 010 y Nº 011-2004-TR, obrante de fojas 20 a 22 de autos, se verifica que no obstante haber
suscrito contratos de locación de servicios, la recurrente, al igual que en el primer periodo de
servicios, laboró en su condición de enfermera desde el 1 de abril hasta el 1 de julio de 2005,
cumpliendo una jornada diaria de 8 horas, de lunes a viernes, y realizaba 7 guardias al mes, con lo
que se acredita que realizaba labores propias de un contrato de trabajo. Siendo así, al iniciarse el
segundo periodo de prestación de servicios, de conformidad con lo previsto por el artículo 16º del
Decreto Supremo 001-96-TR, ya no cabe exigirse el cumplimiento del periodo de prueba previsto
por la ley laboral.

4. Con relación al principio de primacía de la realidad, que es un elemento implícito en


nuestro ordenamiento jurídico y, concretamente, impuesto por la propia naturaleza tuitiva de
nuestra Constitución, este Tribunal ha precisado, en la STC Nº 1944-2002-AA/TC, que mediante
este principio “(...) en caso de discordancia entre lo que ocurre en la práctica y lo que fluye de los
documentos, debe darse preferencia a lo primero; es decir, a lo que sucede en el terreno de los
hechos” (fundamento 3).

5. Por ello, este Colegiado considera que la demanda resulta amparable, pues en el caso de
autos la extinción de la relación laboral se encuentra fundada -única y exclusivamente- en la
voluntad del empleador, lo que constituye un acto arbitrario lesivo de los derechos fundamentales
de la demandante, razón por la cual el despido carece de efecto legal y es repulsivo al
ordenamiento jurídico.

6. De otro lado, en cuanto a la pretensión de pago de costas y costos del proceso,


conforme al artículo 56º del Código Procesal Constitucional, corresponde disponer que la
demandada pague los costos del proceso y declarar improcedente el pago de las costas, a tenor del
artículo 413° del Código Procesal Civil

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO:

1. Declarar FUNDADA la demanda de amparo.

2. Ordenar que el emplazado reponga a doña Dila Rosali Benancio Reyes en su cargo que
desempeñaba o en otro de similar categoría.

3. Ordenar que el emplazado pague a la demandante los costos del proceso, y declarar
IMPROCEDENTE el extremo referido a las costas del mismo.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena reposición del demandante en el cargo que desempeñaba

Expediente Nº 09752-2006-PA/TC
LIMA
WILLIAM VELÁSQUEZ PÓRTOCARRERO
(Publicado: 03-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 11 días del mes de enero de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Gonzales Ojeda, García Toma y Vergara Gotelli,
pronuncia la siguiente sentencia.

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don William Velásquez Portocarrero


contra la resolución de la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 176,
su fecha 11 de agosto de 2006, que declara infundada la demanda de de autos.
ANTECEDENTES

Con fecha 2 de agosto de 2005, el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Superintendencia Nacional de Administración Tributaria (SUNAT), solicitando que se, :Molare
inaplicable el contenido de la Carta Nº 707-2005- ..SUNAT-2F3000, mediante la cual fue despedido;
y que, por -consiguiente, se ordene a la emplazada que lo reponga en su puesto de trabajo.
Manifiesta que se ha vulnerado el principio non bis in ídem, debido a que, no obstante que la
emplazada señaló que había desvirtuado las imputaciones que le formulara, seis mpses,después le
volvió a imputar las mismas faltas y procedió a despedirlo, vulnerando, también, el principio de
inmediatez, por el prolongado tiempo que transcurrió desde que se produjeron los hechos.

La emplazada contradice la demanda expresando que el amparo no es la vía idónea para


resolver la controversia, porque se requiere de la actuación de pruebas; y que se determinó que el
recurrente había incurrido en falta grave, por lo que fue despedido, observándose el debido
proceso.

El Vigésimo Tercer Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 10 de octubre del
2005, declara fundadala demanda por estimar que se han vulnerado los derechos al debido
proceso y al trabajo del demandante, puesto que fue despedido a pesar de que su empleadora
concluyó el procedimiento investigatorio señalando que se habían desvirtuado las imputaciones
efectuadas.

La recurrida, revocando la apelada, declara infundada la demanda, por considerar que,


respecto al procedimiento dé despido, no cabe ningún cuestionamiento; que no se ha infringido el
principio non bis in ídem, puesto que no existe la triple identidad (de sujeto, hecho y fundamento)
entre los hechos imputados en la primera comunicación de preaviso de despido y la segunda, dado
que el despido tuvo su origen en una falta grave distinta; y que tampoco se ha vulnerado el
principio de inmediatez.

FUNDAMENTOS

1. La cuestión controvertida se circunscribe a establecer si en el procedimiento de despido


del recurrente se ha vulnerado los principios non bis in ídem y de inmediatez.

2. Con fecha 1 de diciembre del 2004, la emplazada remite al recurrente la Carta 06.2-
2004-2F300 (a fojas 3), en la que le imputa la comisión de las faltas graves previstas en los incisos
a), b) y d) del artículo .25 del Texto Unico Ordenado del Decreto Legislativo Nº 728, por haber
presentado, en una rendición de cuentas de viáticos, un comprobante de pago por alojamiento
presuntamente adulterado, con el propósito de sustentar gastos mayores a los reales.

3. A fojas 5 y 11 obran los descargos efectuados por el recurrente, en los que desmiente las
imputaciones y adjunta una carta de la administradora del hotel que' emitió el comprobante, en la
que ésta le señala que el importe consignado en el comprobante de pago es el que corresponde a
la tarifa de la habitación que ocupó y que los "errores" que allí aparecen son responsabilidad del
empleado que lo emitió.
4. Mediante Carta Nº 011-2005/SUNAT-2F3000, de fecha 25 de enero del 2005 (a fojas 14),
la emplazada comunica al recurrente que, habiendo desvirtuado las. imputaciones, debe
constituirse a su centro de trabajo a reiniciar sus labores habituales.

5. Transcurridos casi 6 meses de culminado el procedimiento al que fue sometido el


recurrente, la emplazada le remite otra carta de imputación de cargos, la Carta Nº 06802005-
SUNAT/2F300, de fecha 6 de julio del 2005 (a fojas 15), reiterando básicamente las imputaciones
efectuadas en la 'primera carta de preaviso de despido, agregando que se ha probado que el
mencionado comprobante de pago sí estaba adulterado y que la carta supuestamente suscrita por
la administradora del hotel era falsa, en su contenido y firma.

6. El demandante nuevamente efectúa su descargo, solicitando que se efectúe una pericia


grafotécnica para establecer la autenticidad de la mencionada carta; asimismo, mediante carta de
fojas 48 se dirige a la Superintendente Nacional de Administración Tributaria solicitando que se
efectúe dicha pericia.

7. No obstante, se desestima el pedido del recurrente y, considerando que no ha absuelto


satisfactoriamente las imputaciones, se le remite la carta de despido que se cuestiona en este
proceso.

8. Por consiguiente, está acreditado en autos tlue se han vulnerado los principios non bis
ídem y de inmediatez, puesto. que, después de concluido el proceso investigatorio seguido al
recurrente, en el que fue absuelto de los cargos, se le inició un nuevo proceso sobre los mismos
hechos y se lo despidió de su puesto de trabajo, por unas supuestas faltas graves que se habrían
cometido muchos meses antes. Se ha vulnerado, también, su derecho de defensa, puesto que se
ha desestimado el ofrecimiento de una prueba pericial que ' era crucial para determinar la
existencia de las faltas administrativas que se le imputaron. En consecuencia, se ha probado la
vulneración de los derechos al debido proceso y al trabajo y la infracción de los mencionados
principios.

Por estos fundamentos, el Tribunal' Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda de amparo.

2. Ordena que la emplazada reponga al recurrente en hu mismo puesto de trabajo o en


otro de igual o similar nivel.

Publíquese y notifíquese.

SS.
GONZALES OJEDA
GARCÍA TOMA
VERGARA GOTELLI
Se ordena incluir bonificación especial a la pensión que percibe el demandante

Expediente Nº 06798-2006-PA/TC
LIMA
APOLINAR MADRID PALMA
(Publicado: 18-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 8 de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal Constitucional,


integrada por los señores magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda, pronuncia
la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Apolinar Madrid Palma contra la
resolución de la Quinta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 59, su fecha 13
de marzo de 2006, que declara nulo todo lo actuado e improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 28 de setiembre de 2005, el recurrente interpone demanda de amparo contra el


Procurador Público del Ministerio de Educación y el Instituto Nacional de Becas y Crédito Educativo
(INABEC) con el objeto de que se le abone la bonificación especial otorgada por Decreto de
Urgencia 037-94, a partir del 1 de julio de 1994.

Sostiene que mediante Resolución Suprema 0210-81-ED se le reasignó a la Oficina de


Control Interno del INABEC con el cargo de Director Administrativo II y el nivel F-4, por lo cual le
corresponde la bonificación especial al encontrarse en la escala que contiene el Anexo 11 del
Decreto Supremo 051-91-PCM.

La emplazada no se apersona al proceso.

El Sexto Juzgado Civil de Lima, con fecha 6 de octubre de 2005, declara improcedente la
demanda por considerar que existen otras vías procedimentales específicas e igualmente
satisfactorias que cuenten con etapa probatoria para dilucidar el derecho invocado.

La recurrida declara nulo todo lo actuado e improcedente la demanda, por considerar que
la pretensión no se encuentra comprendida dentro del contenido constitucionalmente protegido
por el derecho fundamental a la pensión.

FUNDAMENTOS

§ Decisiones judiciales materia de revisión

1. Previamente, este Colegiado estima pertinente evaluar los pronunciamientos judiciales


de las instancias inferiores, pues advierte que en este caso es prioritario definir si la pretensión
puede ser protegida a través del proceso constitucional de amparo, en concordancia con lo
indicado en la STC 1417-2005-PA, dado que el a quo, por un lado, ha señalado que existe una vía
igualmente satisfactoria para tutelar el derecho invocado; y por otro, la Sala ha indicado que la
pretensión no forma parte del contenido constitucionalmente protegido del derecho a la pensión.

2. En el caso que ahora toca resolver se ha configurado un rechazo liminar de la demanda


y, en segunda instancia, la nulidad o propiamente la revocatoria de la decisión del a quo. Frente a
este supuesto, y siguiendo lo establecido por este Tribunal1 se considera que la emisión de un
pronunciamiento sobre el fondo dependerá de la verificación de diversas situaciones, entre las
cuales se encuentra la evaluación del derecho fundamental denunciado en lo concerniente a su
ámbito constitucionalmente protegido, la revisión de demandas manifiestamente infundadas y la
evaluación de casos en los que, a pesar de haberse tutelado el derecho, se haya desestimado el
pedido de reparación o restablecimiento del agraviado en el pleno goce de sus derechos
constitucionales. Así, en atención a las circunstancias excepcionales que permiten conocer una
pretensión que no corresponde al contenido constitucionalmente protegido del derecho
fundamental2, debe precisarse que la jurisprudencia3 es uniforme al señalar que si de los actuados
se evidencian los suficientes elementos de juicio que permitan dilucidar el resultado del proceso,
resulta innecesario condenar al recurrente a que vuelva a sufrir la angustia de ver que su proceso
se reinicia o se dilata no obstante el tiempo transcurrido, más aún si se tiene en cuenta, tal como
se verifica a fojas 49 y 51, que se ha dado cumplimiento al artículo 47 del Código Procesal
Constitucional; vale decir, poner en conocimiento del emplazado el recurso de apelación
interpuesto contra la resolución que rechazó liminarmente la demanda y de la resolución
concesoria con el objeto que exprese lo conveniente. Por ello, al haberse garantizado el derecho de
defensa del demandado y al verificarse de los actuados que se cuenta con los suficientes
elementos que permitan dilucidar la controversia constitucional, debe privilegiarse la tutela
urgente de la situación advertida. Por tal motivo, en aplicación de los principios de economía y
celeridad procesal, y habiendo identificado una circunstancia excepcional, este Colegiado
considera viable emitir un pronunciamiento sobre el fondo de la controversia.

§ Procedencia y delimitación del petitorio

3. De acuerdo a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la STC


1417-2005-PA, que constituyen precedente vinculante, se determina que en el presente caso, aun
cuando la pretensión se encuentra dirigida a cuestionar la suma específica de la pensión de
cesantía que percibe el demandante, procede que este Colegiado efectúe su verificación, toda vez
que se ha comprobado (f. 42 y 43) que su desatención puede ocasionar un perjuicio irreparable.

4. En el presente caso, el demandante solicita el pago de la bonificación especial prevista


por el Decreto de Urgencia 037-94 en vez de la que viene percibiendo por aplicación del Decreto
Supremo 019-94-PCM. En consecuencia, recogiendo lo indicado en los fundamentos 2 y 3 supra, la
pretensión puede ser conocida atendiendo a lo previsto en el fundamento 37.c) de la STC 1417-
2005-PA, por configurarse un supuesto de tutela urgente.

§ Análisis de la controversia

5. Este Tribunal ha señalado en la STC 2616-2004-AC/TC, de fecha 12 de setiembre de


2006, que a los administrativos que tengan el nivel F-3 hacia adelante y ostenten cargos directivos
o jefaturales, les corresponde la bonificación especial del Decreto de Urgencia 037-94.
6. Conforme a lo previsto en el artículo 3 del Decreto de Urgencia 037-94 el criterio de
unificación de este Colegiado debe hacerse extensivo a los pensionistas del Decreto Ley 20530.

7. De autos (f. 3) se comprueba que el demandante cesó en el cargo de Director de Sistema


Administrativo II del INABEC, situación que se corrobora con las boletas de pago (fojas 4 y 5) que,
además del cargo indicado, consignan el nivel F-4; vale decir, el demandante se encuentra
comprendido en la Escala 11 del Decreto Supremo 051-91-PCM, por lo que corresponde estimar la
demanda.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda.

2. Ordenar que la emplazada cumpla con incluir la bonificación especial dispuesta por el
Decreto de Urgencia 037-94 en la pensión que percibe el demandante como Director General y
abone los montos dejados de percibir desde el 1 de julio de 1994, incluidos los intereses legales
correspondientes, debiéndose deducir lo percibido por disposición del Decreto Supremo 019-94-
PCM, más costos.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena expedir nueva Resolución y otorgar pensión de jubilación al recurrente

Expediente Nº 06835-2006-PA/TC
AREQUIPA
SALOMÉ QUISPE MAMANI
(Publicado: 18-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 8 días del mes de noviembre de 2006, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda
pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Salomé Quispe Mamani contra la
sentencia de la Tercera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Arequipa, de fojas 191, su fecha
30 de mayo de 2006, que declara infundada la demanda de autos.
ANTECEDENTES

Con fecha 23 de diciembre de 2004, el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se declaren inaplicables las
Resoluciones Nºs 0000036050-2004-ONP/DC/DL 19990, 0000059654-2004-ONP/DC/DL 19990 y
13578-2004-GO/ONP, de fechas 21 de mayo, 19 de agosto y 11 de noviembre de 2004,
respectivamente; y que, en consecuencia, se le otorgue pensión de jubilación bajo el régimen de
los trabajadores de construcción civil, conforme al Decreto Supremo Nº 018-82-TR y al Decreto Ley
Nº 19990.

La emplazada contesta la demanda alegando que al demandante se le denegó la pensión


solicitada porque no reunía los requisitos del Decreto Supremo Nº 018-82-TR, y que el proceso de
amparo no es la vía vía idónea para solicitar el reconocimiento de aportaciones.

El Cuarto Juzgado Civil de Arequipa, con fecha 24 de agosto de 2005, declara infundada la
demanda, por considerar que la controversia debe ventilarse en un proceso que cuente con etapa
probatoria.

La recurrida confirma la apelada por estimar que el demandante no ha acreditado 15 años


de aportaciones trabajando para el sector de construcción civil, o un mínimo de 5 años en los
últimos 10 años anteriores al cese laboral.

FUNDAMENTOS

1. En el fundamento 37 de la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el


12 de julio de 2005, este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial
directamente protegido por el derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que
establecen los requisitos para su obtención, y que la titularidad del derecho invocado debe estar
suficientemente acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

§ Delimitación del petitorio

2. El demandante pretende que se le otorgue una pensión de jubilación bajo el régimen de


los trabajadores de construcción civil, conforme al Decreto Supremo Nº 018-82-TR; en
consecuencia, su pretensión está comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37.b) de
la citada sentencia, motivo por el cual corresponde un análisis de fondo.

Análisis de la controversia

3. Con relación a la pensión de jubilación para trabajadores de construcción civil, el


Decreto Supremo Nº 018-82-TR establece que tienen derecho a pensión los trabajadores que
cuenten 55 años de edad y acrediten, por lo menos, 15 años de aportaciones trabajando en dicho
sector, o un mínimo de 5 años en los últimos 10 años anteriores al cese laboral, siempre y cuando
la contingencia se hubiera producido antes del 19 de diciembre de 1992, fecha a partir de la cual,
por disposición del Decreto Ley Nº 25967, ningún asegurado podrá gozar de pensión de jubilación
si no acredita haber efectuado aportaciones por un período no menor de 20 años completos, de
los cuales 15 años deberán corresponder a trabajo efectivo como trabajador de construcción civil,
sin perjuicio de los otros requisitos establecidos en la Ley.

4. De la Resolución Nº 13578-2004-GO/ONP, de fecha 11 de noviembre de 2004, y del


cuadro resumen de aportaciones, obrantes de fojas 7 a 9, se desprende que la ONP le denegó al
demandante la pensión de jubilación solicitada, porque consideró que: a) sólo había acreditado 15
años y 4 meses de aportaciones, de los cuales 15 años y 2 meses correspondían a labores como
trabajador de construcción civil; y, b) existe la imposibilidad material de acreditar los 14 años y 10
meses de aportaciones efectuadas durante los años de 1965 a 1974 y de 1985 a 1986, así como
durante los periodos faltantes de los años 1982, 1984, 1992, 1995 a 2000 y 2002.

5. En cuanto a las aportaciones de los asegurados obligatorios, los artículos 11 y 70 del


Decreto Ley Nº 19990 establecen, respectivamente, que “Los empleadores (...) están obligados a
retener las aportaciones de los trabajadores asegurados obligatorios (...)”, y que “Para los
asegurados obligatorios son períodos de aportación los meses, semanas o días en que presten, o
hayan prestado servicios que generen la obligación de abonar las aportaciones a que se refieren
los artículos 7 al 13, aun cuando el empleador (...) no hubiese efectuado el pago de las
aportaciones”. Más aún, el artículo 13 de esta norma dispone que la emplazada se encuentra
obligada a iniciar el procedimiento coactivo si el empleador no cumple con efectuar el abono de las
aportaciones indicadas.

6. Para acreditar los años de aportaciones que a juicio de la emplazada son imposibles de
acreditar materialmente, el demandante ha adjuntado diversos certificados de trabajo,
liquidaciones de beneficios sociales, boletas de pago, entre otros documentos, obrantes de fojas
10 a 43, que acreditan que laboró para:

* Servicios Comerciales del Sur S.C.R.Ltda., desde el 1 de enero de 1980 hasta el 15 de


setiembre de 1982, esto es, por 2 años, 8 meses y 15 días, de los cuales la ONP sólo ha reconocido
2 años y 2 meses de aportaciones, por lo que sólo se tomará en cuenta los 6 meses y 15 días de
aportaciones restantes que no han sido reconocidos.

* Sadeba Ingenieros S.C.R.Ltda., como operario albañil, desde marzo hasta julio de 1995 y
desde setiembre de 1995 hasta febrero de 1996, esto es, por 11 meses como trabajador de
construcción civil que no han sido reconocidos por la ONP.

* Industrias del Mar S.A. (ATICO), desde el 21 de febrero hasta el 16 de marzo de 1966,
desde el 19 de enero hasta el 18 de abril de 1967 y desde el 13 de marzo de 1969 hasta el 31 de
agosto de 1973, esto es, por 4 años y 9 meses que no han sido reconocidos por la ONP.

* Empresa Nacional Pesquera S.A. (Pesca Perú), desde el 1 de setiembre de 1973 hasta el
11 de diciembre de 1976, esto es, por 3 años, 3 meses y 11 días, de los cuales la ONP sólo ha
reconocido 1 año, 11 meses y 11 días de aportaciones, por lo que sólo se tomará en cuenta 1 año y
11 meses de aportaciones restantes que no han sido reconocidos por la ONP.

* Mariano Barrios Medina Ingeniero Civil, como operario albañil, desde noviembre de 1997
hasta febrero de 1998, desde el 18 al 31 de octubre y desde 1 de noviembre hasta el 19 de
diciembre de 1999, y desde el 29 de mayo hasta el 1 de octubre de 2000, esto es, por 10 meses
como trabajador de construcción civil que no han sido reconocidos por la ONP.
* Badeza Ingenieros E.I.R.Ltda., como operario albañil, desde el 1 de abril de 2002 hasta el
31 de diciembre de 2002, esto es, por 9 meses como trabajador de construcción civil que no han
sido reconocidos por la ONP.

* Cía. Neg. Comercial Industrial Santa Rosa S.A., como asistente de oficina, desde el 1 de
agosto de 1984 hasta el 31 de julio de 1992, esto es, por 8 años, de los cuales la ONP sólo ha
reconocido 5 años de aportaciones, por lo que sólo se tomará en cuenta los 3 años de
aportaciones restantes que no han sido reconocidos por la ONP.

7. Por lo tanto, tomando en cuenta la documentación mencionada y las aportaciones


reconocidas en el cuadro resumen de aportaciones obrante a fojas 9, el actor acredita 27 años
completos de aportaciones, de los cuales más de 15 años ha aportado como trabajador del sector
de construcción civil. Asimismo, con el documento nacional de identidad obrante a fojas 1 se
acredita que el demandante nació el 22 de octubre de 1944 y que cumplió 55 años de edad el 22
de octubre de 1999. En consecuencia, el demandante cumple los requisitos del Decreto Supremo
Nº 018-82-TR y del Decreto Ley Nº 25967 para tener derecho a una pensión de jubilación con
arreglo al régimen de los trabajadores de Construcción Civil.

8. Asimismo, debe precisarse que el pago de las pensiones devengadas ha de efectuarse


conforme lo establece el artículo 81 del Decreto Ley Nº 19990, para lo cual se tendrá en cuenta la
fecha de apertura del expediente Nº 02300013004, en el que consta la solicitud de la pensión
denegada y la resolución que contiene el agravio constitucional.

9. Adicionalmente la ONP deberá efectuar el cálculo de los intereses legales generados de


acuerdo con la tasa señalada en el artículo 1246 del Código Civil, y proceder a su pago en la forma
y el modo establecidos por la Ley Nº 28798.

10. En la medida en que en este caso se ha acreditado que la emplazada ONP ha vulnerado
el derecho constitucional a la pensión, corresponde, de conformidad con el artículo 56 del Código
Procesal Constitucional, ordenar a dicha entidad que asuma los costos procesales, los cuales
deberán ser liquidados en la etapa de ejecución de la presente sentencia.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda; en consecuencia, NULAS las Resoluciones Nºs


0000036050-2004-ONP/DC/DL 19990, 0000059654-2004-ONP/DC/DL 19990 y 13578-2004-
GO/ONP.

2. Ordenar que la demandada expida resolución otorgando pensión de jubilación al


recurrente de acuerdo con el Decreto Supremo Nº 018-82-TR, conforme a los fundamentos de la
presente, con el abono de devengados, intereses y costos correspondientes.

Publíquese y notifíquese.
SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena expedir nueva Resolución y otorgar pensión de jubilación al recurrente

Expediente Nº 08060-2006-PA/TC
LIMA
DANIEL SAMUEL QUISPE CÁRDENAS
(Publicado: 18-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 8 días del mes de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrad por los magistrados Mesía Ramìrez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda,
pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Daniel Samuel Quispe Cárdenas
contra la sentencia de la Tercera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 105, su
fecha 16 de enero de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 25 de octubre de 2004 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se le otorgue pensión de jubilación
conforme a la Ley Nº 10772, con el abono de las pensiones devengadas y los intereses legales.
Manifiesta haber laborado en Electrolima S.A. desde el 16 de noviembre de 1964 hasta el 8 de
enero de 1996, por lo que tiene derecho a una pensión de jubilación conforme a la Ley Nº 10772.

La emplazada contesta la demanda señalando que el artículo 5 del Reglamento de la Ley


Nº 10772 establecía que los trabajadores de las Empresas Eléctricas Asociadas podían elegir entre
recibir una compensación por tiempo de servicios (CTS) o el sistema de jubilación, pero nunca
ambas opciones, por lo que el demandante al haber cobrado su CTS, no le corresponde percibir
una pensión de jubilación conforme a la Ley Nº 10772. Agrega que esta Ley fue derogada por la
Novena Disposición Complementaria del Decreto Legislativo Nº 817, que declaró cerrado el
régimen pensionario, no siendo posible solicitar, tramitar o autorizar nuevas incorporaciones a
dicho régimen a partir de la fecha, bajo sanción de nulidad.

El Cuadragésimo Tercer Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 28 de


diciembre de 2004, declara infundada la demanda por considerar que el demandante no ha
acreditado que se encuentre incorporado en el régimen de jubilación establecido por la Ley Nº
10772.
La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda, por estimar que la
controversia debe ventilarse en un proceso que cuente con etapa probatoria.

FUNDAMENTOS

1. En el fundamento 37 de la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el


12 de julio de 2005, este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial
directamente protegido por el derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que
establecen los requisitos para su obtención, y que la titularidad del derecho invocado debe estar
suficientemente acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento de mérito.

§ Delimitación del petitorio

2. El demandante pretende que se le otorgue una pensión de jubilación conforme a la Ley


Nº 10772; en consecuencia, su pretensión se encuentra comprendida en el supuesto previsto en el
fundamento 37.b) de la citada sentencia, motivo por el cual se analizará el fondo de la cuestión
controvertida.

§ Análisis de la controversia

3. La emplazada alega que al demandante no le asiste el derecho a que se le otorgue una


pensión de jubilación conforme a la Ley Nº 10772, porque, según el artículo 5 del Reglamento de la
Ley Nº 10772, los trabajadores de las Empresas Eléctricas Asociadas que elegían recibir una
compensación por tiempo de servicios, no les correspondía percibir una pensión de jubilación
conforme a la Ley Nº 10772.

4. Al respecto, debe precisarse que el artículo 5 del Reglamento de la Ley Nº 10772


establecía que “Los servidores de las Empresas Eléctricas Asociadas y de la Compañía Nacional de
Tranvías S.A., podrán acogerse al régimen de beneficios sociales establecido por las leyes Nºs 4916,
8439, 10620 y sus ampliatorias y modificatorias o al régimen especial establecido por la Ley Nº
10772; pero en ningún caso podrán gozar de ambos beneficios al mismo tiempo”.

5. Teniendo en cuenta el contenido del artículo 5 del Reglamento de la Ley Nº 10772, se


advierte que este artículo ha transgredido y desnaturalizado la Ley Nº 10772, pues ha establecido
una restricción de acceso al derecho fundamental a la pensión, al imponer que el cobro de la
compensación por tiempo de servicios comporta la renuncia del derecho a una pensión de
jubilación, por lo que su aplicación resulta inexigible. Además, el cobro de una compensación por
tiempo de servicios no genera la extinción del derecho a la pensión, pues se trata de dos derechos
sociales autónomos e independientes, que tienen diferentes requisitos legales para su obtención.

6. Con relación a la pensión de jubilación para los trabajadores de las Empresas Eléctricas
Asociadas, el artículo 3 de la Ley Nº 10772 establecía que “El Estatuto deberá otorgar jubilación
ordinaria a los empleados y obreros que hayan cumplido treinta años de servicios; jubilación
reducida proporcional al tiempo servido después de veinticinco años de trabajo, pensión de
invalidez después de diez años de trabajo, también proporcional al tiempo servido. Estas pensiones
se otorgarán sin límite de edad”.
7. Asimismo, se debe recalcar que la Ley Nº 10772 fue derogada por la Novena Disposición
Complementaria del Decreto Legislativo Nº 817, publicado en el diario oficial El Peruano el 23 abril
1996, quedando cerrado dicho régimen pensionario a partir del 24 de abril de 1996. Por tanto, si
un trabajador ya cumplía con los requisitos para acceder a la pensión de jubilación conforme a la
Ley Nº 10772 antes de su derogación por el Decreto Legislativo Nº 817, pero no lo había
reclamado, no se le podía desconocer su derecho a la pensión, pues ya era titular de éste al haber
cumplido los requisitos legales durante la vigencia de la Ley Nº 10772.

8. Al respecto, con el certificado de trabajo obrante a fojas 3, se demuestra que el


demandante trabajó para Electrolima S.A. desde el 16 de noviembre de 1964 hasta el 31 de
diciembre de 1993; y para Edegel S.A. desde el 1 de enero de 1994 hasta el 8 de enero de 1996.

9. Ha quedado acreditado, entonces, que el demandante reunía el requisito exigido por la


Ley Nº 10772 antes de su derogación por el Decreto Legislativo Nº 817, ya que antes en dicha
fecha contaba con más de 30 años de servicios; y, consiguientemente, que se ha desconocido
arbitrariamente su derecho constitucional a la pensión que le asiste, por lo que la demandada
debe reconocer su derecho a la pensión de jubilación y disponer su percepción desde la fecha en
que se verifique el agravio constitucional, es decir, en la fecha de solicitud de la pensión denegada.

10. Adicionalmente, se debe ordenar a la ONP que efectúe el cálculo de los devengados
correspondientes desde la fecha del agravio constitucional, así como de los intereses legales
generados de acuerdo a la tasa señalada en el artículo 1246 del Código Civil, y proceda a su pago
en la forma y modo establecido por el artículo 2 de la Ley Nº 28266.

11. En la medida en que, en este caso, se ha acreditado que la emplazada ha vulnerado el


derecho constitucional a la pensión que le asiste al demandante, corresponde, de conformidad con
el artículo 56 del Código Procesal Constitucional, ordenar a dicha entidad que asuma el pago de los
costos procesales, los cuales deberán ser liquidados en la etapa de ejecución de la presente
sentencia.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda.

2. Ordenar que la demandada expida resolución otorgando pensión de jubilación al


demandante de acuerdo con la Ley Nº 10772 y su Estatuto, conforme a los fundamentos de la
presente, con el abono de las pensiones devengadas, intereses legales y costos.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA
Se ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de jubilación de acuerdo al
Decreto Ley 19990

Expediente Nº 4948-2006-PA/TC
LIMA
DIONISIO ALBERTO ÁLVAREZ NARREA
(Publicado: 18-01-08)

RAZÓN DE RELATORÍA

Lima, 30 de octubre de 2007-11-27

La sentencia recaída en el expediente Nº 4948-2006-PA/TC es aquella conformada por los


votos de los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli que declaran
FUNDADA la demanda. Los votos de los magistrados Gonzales Ojeda y Bardelli Lartirigoyen
aparecen firmados en hoja membretada aparte, y no junto con la firma del otro magistrado debido
al cese en funciones de dichos magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 3 días del mes de octubre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los señores magistrados Gonzáles Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y
Vergara Gotelli, pronuncia la siguiente sentencia.

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Dionisio Alberto Álvarez Narrea
contra la sentencia de la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 102,
de fecha 6 de octubre de 2005, que declaró improcedente la demanda de amparo de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 2 de junio de 2004, el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se declaren inaplicables las
Resoluciones Nº 0000002369-2004-ONP/DC/DL 19990, de fecha 5 de enero de 2004, y Nº 4081-
2004-GO/ONP, de fecha 30 de marzo de 2004, que le deniega pensión de jubilación adelantada;
asimismo que emita nueva resolución otorgándole lo solicitado, tomando en cuenta el total de sus
aportaciones.

La emplazada contesta la demanda alegando, que el actor pretende que se le reconozca un


derecho y que la acción de amparo no es la vía idónea para dilucidar este tipo de pretensiones, por
lo que la demanda deviene en improcedente, por ser un proceso que carece de etapa probatoria.

El Décimo Quinto Juzgado Civil de Lima, con fecha 19 de noviembre de 2004, declaró
infundada la demanda, estimando que el actor no cumple con el requisito de las aportaciones ya
que a la fecha de su cese laboral solo tenía 22 años y 4 meses de aportaciones al Sistema Nacional
de Pensiones, asimismo que los años 1978, 1980, 1981, 1989, 1997 no han sido acreditadas
fehacientemente.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda considerando que el


demandante debe recurrir a un proceso ordinario en donde pueda ofrecer, actuar y evaluar los
medios probatorios que acrediten su pretensión.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. En el fundamento 37 b) de la sentencia del expediente Nº 1417-2005-PA/TC, publicada


en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005, este Tribunal señaló que formaban parte del
contenido esencial directamente protegido por el derecho fundamental a la pensión las
disposiciones legales que establecen los requisitos para la obtención de tal derecho, por lo que, si
cumpliendo con ellos se deniega tal derecho, podrá solicitarse su protección en sede
constitucional.

Delimitación del petitorio

2. En el presente caso, el demandante alega haber cumplido con los requisitos establecidos
por el artículo 44 del Decreto Ley Nº 19990. Consecuentemente, la pretensión del recurrente está
comprendida en el supuesto señalado en el fundamento precedente al no venir percibiendo
pensión alguna, motivo por el cual se procede a analizar el fondo de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. De acuerdo al artículo 44 del Decreto Ley Nº 19990, a efectos de obtener una pensión
de jubilación adelantada, se exige la concurrencia de dos requisitos en el caso de los hombres; i)
que cuenten por lo menos con 55 años de edad, y ii) que acrediten, por lo menos, 30 años de
aportaciones.

4. Es preciso apuntar algo respecto las aportaciones de los asegurados obligatorios. Los
artículos 11 y 70 del Decreto Ley Nº 19990 establecen, respectivamente, que “Los empleadores
(...) están obligados a retener las aportaciones de los trabajadores asegurados obligatorios (...)”, y
que “Para los asegurados obligatorios son períodos de aportación los meses, semanas o días en
que presten, o hayan prestado servicios que generen la obligación de abonar las aportaciones a
que se refieren los artículos 7 al 13, aún cuando el empleador (...) no hubiese efectuado el pago de
las aportaciones”. Más aún, el artículo 13 de esta norma dispone que la emplazada se encuentra
obligada a iniciar el procedimiento coactivo si el empleador no cumple con efectuar el abono de las
aportaciones indicadas.

5. En ese sentido, para acreditar la titularidad del derecho a la pensión y el cumplimiento


de los requisitos legales que configuran el derecho, el demandante ha acompañado los siguientes
documentos:

5.1 Edad
Copia de su Documento Nacional de Identidad (fojas 30), el cual consta que el demandante
nació el 9 de abril de 1948, y que, por tanto, cumplió la edad requerida para la pensión reclamada
el 9 de abril de 2003.

5.2 Años de aportaciones

a) Copia de las Resoluciones Nº Resoluciones 0000002369-2004-ONP/DC/DL 19990 y Nº


4081-2004-GO/ONP, 3239-2003-GO/ONP, corriente a fojas 7 y 8, respectivamente, en donde se
evidencia que la ONP:

- Ha reconocido 22 años y 4 meses de aportaciones.

- Los años 1971 hasta 1977 no los consideran al no haberse acreditado fehacientemente,
así como los periodos faltantes de los años 1978, 1980, 1981, 1989, 1994, 1995, 1997.

c) b) A fojas 2, obra el certificado de trabajo emitido por la Corporación de Productos


Alimenticios Nacional PYC S.A., del que se desprende que le actor laboró para dicha compañía
desde el 16 de noviembre de 1971 hasta el 14 de agosto de 2000, acumulando un tiempo de 28
años y 9 meses de aportaciones. A fojas 17 a 27 obran boletas de pago emitidas por Productos
Alimenticios Nacional PYC S.A. que se encuentran incluidas en el periodo anteriormente
mencionado y a fojas 29 obra un certificado de remuneraciones emitido por Corporación de
Productos Alimenticios Nacionales S.A. que reconoce un periodo de aportaciones que también se
encuentran incluido en el mismo período.

d) A fojas 11 a 16 consta las boletas de pago de aportes realizados al Banco de la Nación en


los meses de setiembre, octubre, noviembre y diciembre de 2001, así como los meses enero,
febrero, marzo y abril de 2002, acreditando 8 meses de aportes.

e) A fojas 9 a 14 del cuadernillo del Tribunal Constitucional consta las boletas de pago de
aportes realizados al Banco de la Nación de todo el año 2001 y de los meses de enero a octubre del
año 2002, acreditando 22 meses que incluyen los 8 meses ya acreditados en el acápite c).

6. En conclusión, el actor acredita 30 años y 7 meses, de los cuales los 22 años y 4 meses
de aportaciones reconocidas por la ONP se encuentran incorporados, mediante los certificado de
trabajo y las boletas de pago anexadas al expediente. En consecuencia, al haber acreditado la
reunión de los requisitos legales exigidos para la percepción de la pensión de jubilación reclamada
la demanda debe ser declarada fundada.

7. En cuanto al pago de las pensiones devengadas, estas deben ser abonadas conforme lo
establece el artículo 81 del Decreto Ley Nº 19990, para lo cual se tendrá en cuenta la fecha de la
apertura del Expediente Nº 11100330803 y en la forma establecida por la Ley Nº 28798.

8. Respecto al pago de intereses, este Tribunal (STC Nº 0065-2002-AA/TC del 17 de


octubre de 2002) ha establecido que deben ser pagados de acuerdo a lo dispuesto en los artículos
1242 y siguientes del Código Civil.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú
HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda, en consecuencia, declarar nulas las Resoluciones Nº


0000002369-2004-ONP/DC/DL 19990, de fecha 5 de enero de 2004, y Nº 4081-2004-GO/ONP, de
fecha 30 de marzo de 2004.

2. Ordenar que la demandada expida una nueva resolución otorgando al actor pensión de
jubilación adelantada conforme al régimen del Decreto Ley Nº 19990, a partir del 9 de abril de
2003, conforme a los fundamentos expuestos en la presente; debiéndose pagar las pensiones
devengadas con arreglo a la Ley Nº 28798, los intereses legales a que hubiere lugar y los costos
procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA Y BARDELLI LARTIRIGOYEN

Voto que formulan los magistrados Gonzales Ojeda y Bardelli Lartirigoyen en el recurso de
agravio constitucional interpuesto por don Dionisio Alberto Álvarez Narrea contra la sentencia de
la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 102, su fecha 6 de octubre de
2005, que declaró improcedente la demanda.

Procedencia de la demanda

1. En el fundamento 37 b) de la sentencia del expediente Nº 1417-2005-PA/TC, publicada


en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005, este Tribunal señaló que formaban parte del
contenido esencial directamente protegido por el derecho fundamental a la pensión las
disposiciones legales que establecen los requisitos para la obtención de tal derecho, por lo que, si
cumpliendo con ellos se deniega tal derecho, podrá solicitarse su protección en sede
constitucional.

Delimitación del petitorio

2. En el presente caso, el demandante alega haber cumplido con los requisitos establecidos
por el artículo 44 del Decreto Ley Nº 19990. Consecuentemente, la pretensión del recurrente está
comprendida en el supuesto señalado en el fundamento precedente, por no venir percibiendo
pensión alguna, motivo por el cual se procede a analizar el fondo de la cuestión controvertida.

a) Análisis de la controversia

3. De acuerdo al artículo 44 del Decreto Ley Nº 19990, a efectos de obtener una pensión
de jubilación adelantada, se exige la concurrencia de dos requisitos en el caso de los hombres; i)
que cuenten por lo menos con 55 años de edad, y 11) que acrediten, por lo menos, 30 años de
aportaciones.

4. Es preciso apuntar algo respecto las aportaciones de los asegurados obligatorios. Los
artículos 11 y 70 del Decreto Ley Nº 19990 establecen, respectivamente, que “Los empleadores
(...) están obligados a retener las aportaciones de los trabajadores asegurados obligatorios (...)”, y
que “Para los asegurados obligatorios son períodos de aportación los meses, semanas o días en
que presten, o hayan prestado servicios que generen la obligación de abonar las aportaciones a
que se refieren los artículos 7 al 13, aún cuando el empleador (...) no hubiese efectuado el pago de
las aportaciones”. Más aún, el artículo 13 de esta norma dispone que la emplazada se encuentra
obligada a iniciar el procedimiento coactivo si el empleador no cumple con efectuar el abono de las
aportaciones indicadas.

5. En ese sentido, para acreditar la titularidad del derecho a la pensión y el cumplimiento


de los requisitos legales que configuran el derecho, el demandante ha acompañado los siguientes
documentos:

5.1 Edad

- Copia de su Documento Nacional de Identidad (fojas 30), el cual consta que el


demandante nació el 9 de abril de 1948, y que, por tanto, cumplió la edad requerida para la
pensión reclamada el 9 de abril de 2003.

5.2 Años de aportaciones

a) Copia de las Resoluciones Nº Resoluciones 0000002369-2004-ONP/DC/DL 19990 y Nº


4081-2004-GO/ONP, 3239-2003-GO/ONP, corriente a fojas 7 y 8, respectivamente, en donde se
evidencia que la ONP:

- Ha reconocido 22 años y 4 meses de aportaciones.

- Los años 1971 hasta 1977 no los consideran al no haberse acreditado fehacientemente,
así como los periodos faltantes de los años 1978, 1980, 1981, 1989, 1994, 1995, 1997.

b) A fojas 2, obra el certificado de trabajo emitido por la Corporación de Productos


Alimenticios Nacional PYC S.A., del que se desprende que el actor laboró para dicha compañía
desde el 16 de noviembre de 1971 hasta el 14 de agosto de 2000, acumulando un tiempo de 28
años y 9 meses de aportaciones. A fojas 17 a 27 obran boletas de pago emitidas por Productos
Alimenticios Nacional PYC S.A. que se encuentran incluidas en el periodo anteriormente
mencionado y a fojas 29 obra un certificado de remuneraciones emitido por Corporación de
Productos Alimenticios Nacionales S.A. que reconoce un periodo de aportaciones que también se
encuentran incluido en el mismo periodo.

c) A fojas 11 a 16 consta las boletas de pago de aportes realizados al Banco de la Nación en


los meses de setiembre, octubre, noviembre y diciembre de 2001, así como los meses enero,
febrero, marzo y abril de 2002, acreditando 8 meses de aportes.
d) A fojas 9 a 14 del cuadernillo del Tribunal Constitucional consta las boletas de pago de
aportes realizados al Banco de la Nación de todo el año 2001 y de los meses de enero a octubre del
año 2002, acreditando 22 meses que incluyen los 8 meses ya acreditados en el acápite c).

6. En conclusión, el actor acredita 30 años y 7 meses, de los cuales los 22 años y 4 meses
de aportaciones reconocidas por la ONP se encuentran incorporados, mediante los certificados de
trabajo y las boletas de pago anexadas al expediente. En consecuencia, al haber acreditado la
reunión de los requisitos legales exigidos para la percepción de la pensión de jubilación reclamada
la demanda debe ser declarada fundada.

7. En cuanto al pago de las pensiones devengadas, estas deben ser abonadas conforme lo
establece el artículo 81 del Decreto Ley Nº 19990, para lo cual se tendrá en cuenta la fecha de la
apertura del Expediente Nº 11100330803 y en la forma establecida por la Ley Nº 28798.

8. Respecto al pago de intereses, este Tribunal (STC Nº 0065-2002-AA/TC del 17 de


octubre de 2002) ha establecido que deben ser pagados de acuerdo a lo dispuesto en los artículos
1242 y siguientes del Código Civil.

Por estos fundamentos, se debe declarar FUNDADA la demanda.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN

Se ordena otorgar a favor de la recurrente pensión de orfandad

Expediente Nº 01758-2006-PA/TC
LA LIBERTAD
MARÍA LUZ GALICIA SAAVEDRA
(Publicado: 18-01-08)

RAZÓN DE RELATORÍA

Lima, 31 de octubre de 2007

La resolución recaída en el Expediente Nº 01758-2006-AA es aquella conformada por los


votos de los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirirgoyen y Vergara Gotelli, que declara
FUNDADA la demanda. Los votos de los magistrados Gonzales Ojeda y Bardelli Lartirigoyen
aparecen firmados en hoja membretada aparte, y no junto con la firma del otro magistrado
integrante, debido al cese en funciones de dichos magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 11 días del mes de diciembre de 2006, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara
Gotelli, pronuncia la siguiente sentencia
ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por doña María Luz Galicia Saavedra contra
la sentencia de la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de La Libertad, de fojas 212, su
fecha 22 de noviembre de 2005, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 25 de octubre de 2004, la recurrente interpone demanda de amparo contra la


Gerencia Departamental La Libertad de EsSalud y el Procurador Público del Ministerio de Trabajo y
Promoción Social, solicitando que se declare inaplicable la Resolución de Gerencia Central Nº 525-
GCRH-ESSALUD-2004, de fecha 2 de agosto de 2004, que declara infundado su recurso de revisión;
y que, en consecuencia, se le otorgue pensión nivelable de orfandad como hija soltera mayor de
edad con arreglo al inciso c), del artículo 34 del Decreto Ley Nº 20530, hasta por el monto
ascendente al 100% de la pensión que percibía el causante a partir del 8 de noviembre de 2001,
con el abono de las pensiones devengadas, los intereses legales correspondientes y los costos del
proceso.

El Gerente de Administración de la Red Asistencial La Libertad contesta la demanda


alegando que la demandante no reúne los requisitos establecidos en el artículo 34 del Decreto Ley
Nº 20530 para acceder a una pensión de orfandad.

El Procurador Público a cargo de los asuntos judiciales del Ministerio de Trabajo y


Promoción del Empleo contesta la demanda alegando que la demandante no reúne los requisitos
establecidos en el artículo 34 del Decreto Ley Nº 20530 para acceder a una pensión de orfandad
como hija soltera mayor de edad, ya que se ha detectado que ha realizado actividad lucrativa y que
ha efectuado aportaciones al Seguro Social de Salud.

El Sexto Juzgado Especializado en lo Civil de Trujillo, de fojas 176, con fecha 30 de junio de
2005, declara fundada la demanda, por considerar que la demandante reúne los requisitos
establecidos en el inciso c) del artículo 34 del Decreto Ley Nº 20530 para acceder a la pensión de
orfandad como hija soltera mayor de edad.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda, por estimar que la


demandante solicita el reconocimiento de un derecho, por lo que, para acreditarlo, debe recurrir a
un proceso que cuente con estación probatoria.

FUNDAMENTOS

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que aun cuando, prima facie, las pensiones de viudez, orfandad y
ascendientes no son parte del contenido esencial del derecho fundamental a la pensión, en la
medida en que el acceso a las prestaciones pensionarias si forma parte de él, son susceptibles de
protección a través del amparo los supuestos en que se deniegue una pensión de orfandad
sobrevivencia a pesar de cumplirse los requisitos legales.

Delimitación del petitorio


2. La demandante solicita que se le otorgue pensión nivelable de orfandad conforme al
inciso c), del artículo 34 del Decreto Ley Nº 20530; por consiguiente, su pretensión se encuentra
comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37.d) de la citada sentencia, motivo por el
cual se analizará el fondo de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. El artículo 34, inciso c) del Decreto Ley Nº 20530, vigente hasta su derogación por la Ley
Nº 27617, publicada en el diario oficial El Peruano el 1 de enero de 2002, constituyó la disposición
legal que configuraba el derecho constitucionalmente protegido para acceder a la pensión
reclamada. En éste se estableció el derecho de percibir pensión de orfandad a favor de las hijas
solteras del trabajador, mayores de edad, que: i) no tengan actividad lucrativa, ii) carezcan de renta
afecta y iii) no estén amparadas por algún sistema de seguridad social.

4. En tal sentido corresponde determinar si la demandante a la fecha de fallecimiento de


su padre, esto es, el 8 de noviembre de 2001, cumplía las condiciones previstas en el derogado
artículo 34, inciso c) del Decreto Ley Nº 20530 para acceder a una pensión de orfandad como hija
soltera mayor de edad.

5. En el presente caso, con los certificados obrantes a fojas 8 y 11, se comprueba que la
demandante es soltera y que no se encuentra amparada por un sistema de seguridad social en
salud. Asimismo, los emplazados no han probado que la demandante, a la fecha del fallecimiento
de su padre, haya tenido actividad lucrativa o renta afecta, que la excluya del derecho a percibir
una pensión de orfandad como hija soltera mayor de edad.

6. En consecuencia, teniendo en consideración que, al momento del fallecimiento de su


padre, la demandante reunía todos los requisitos conforme al texto original del artículo 34, inciso
c), del Decreto Ley Nº 20530 -antes de la modificatoria introducida por la Ley Nº 27617-, debe
cumplirse dicho dispositivo legal y, consecuentemente, otorgarse la pensión de orfandad
correspondiente, la cual debe ser calculada conforme lo establece el artículo 35 del Decreto Ley Nº
20530.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda; en consecuencia inaplicable al actor la Resolución de


Gerencia Central Nº 525-GCRH-ESSALUD-2004.

2. Ordenar que la demandada cumpla con otorgar pensión de sobreviviente-orfandad-hija


soltera mayor de edad a la demandante, con el abono de las pensiones devengadas e intereses
legales correspondientes, así como el pago de los costos del proceso.

Publíquese y notifíquese.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA Y BARDELLI LARTIRIGOYEN

Visto el recurso de agravio constitucional interpuesto por doña María Luz Galicia Saavedra
contra la sentencia de la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de La Libertad, de fojas
212, su fecha 22 de noviembre de 2005, que declara improcedente la demanda de autos, los
magistrados firmantes emiten el siguiente voto:

Con fecha 25 de octubre de 2004, la recurrente interpone demanda de amparo contra la


Gerencia Departamental La Libertad de EsSalud y el Procurador Público del Ministerio de Trabajo y
Promoción Social, solicitando que se declare inaplicable la Resolución de Gerencia Central Nº 525-
GCRH-ESSALUD-2004, de fecha 2 de agosto de 2004, que declara infundado su recurso de revisión;
y que, en consecuencia, se le otorgue pensión nivelable de orfandad como hija soltera mayor de
edad con arreglo al inciso c), del artículo 34 del Decreto Ley Nº 20530, hasta por el monto
ascendente al 100% de la pensión que percibía el causante a partir del 8 de noviembre de 2001,
con el abono de las pensiones devengadas, los intereses legales correspondientes y los costos del
proceso.

El Gerente de Administración de la Red Asistencial La Libertad contesta la demanda


alegando que la demandante no reúne los requisitos establecidos en el artículo 34 del Decreto Ley
Nº 20530 para acceder a una pensión de orfandad.

El Procurador Público a cargo de los asuntos judiciales del Ministerio de Trabajo y


Promoción del Empleo contesta la demanda alegando que la demandante no reúne los requisitos
establecidos en el artículo 34 del Decreto Ley Nº 20530 para acceder a una pensión de orfandad
como hija soltera mayor de edad, ya que se ha detectado que ha realizado actividad lucrativa y que
ha efectuado aportaciones al Seguro Social de Salud.

El Sexto Juzgado Especializado en lo Civil de Trujillo, con fecha 30 de junio de 2005, declara
fundada la demanda, por considerar que la demandante reúne los requisitos establecidos en el
inciso c) del artículo 34 del Decreto Ley Nº 20530 para acceder a la pensión de orfandad como hija
soltera mayor de edad.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda, por estimar que la


demandante solicita el reconocimiento de un derecho, por lo que, para acreditarlo, debe recurrir a
un proceso que cuente con estación probatoria.

FUNDAMENTOS

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


el Tribunal Constitucional ha señalado que aun cuando, prima facie, las pensiones de viudez,
orfandad y ascendientes no son parte del contenido esencial del derecho fundamental a la
pensión, en la medida en que el acceso a las prestaciones pensionarias si forma parte de él, son
susceptibles de protección a través del amparo los supuestos en que se deniegue una pensión de
orfandad sobrevivencia a pesar de cumplirse los requisitos legales.

Delimitación del petitorio

2. La demandante solicita que se le otorgue pensión nivelable de orfandad conforme al


inciso c), del artículo 34 del Decreto Ley Nº 20530; por consiguiente, consideramos que su
pretensión se encuentra comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37.d) de la citada
sentencia, motivo por el cual se analizará el fondo de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. El artículo 34, inciso c) del Decreto Ley Nº 20530, vigente hasta su derogación por la Ley
Nº 27617, publicada en el diario oficial El Peruano el 1 de enero de 2002, constituyó la disposición
legal que configuraba el derecho constitucionalmente protegido para acceder a la pensión
reclamada. En éste se estableció el derecho de percibir pensión de orfandad a favor de las hijas
solteras del trabajador, mayores de edad, que: i) no tengan actividad lucrativa, ii) carezcan de renta
afecta y iii) no estén amparadas por algún sistema de seguridad social.

4. En tal sentido, creemos que corresponde determinar si la demandante a la fecha de


fallecimiento de su padre, esto es, el 8 de noviembre de 2001, cumplía las condiciones previstas en
el derogado artículo 34, inciso c) del Decreto Ley Nº 20530 para acceder a una pensión de
orfandad como hija soltera mayor de edad.

5. En el presente caso, con los certificados obrantes a fojas 8 y 11, se comprueba que la
demandante es soltera y que no se encuentra amparada por un sistema de seguridad social en
salud. Asimismo, consideramos que los emplazados no han probado que la demandante, a la fecha
del fallecimiento de su padre, haya tenido actividad lucrativa o renta afecta, que la excluya del
derecho a percibir una pensión de orfandad como hija soltera mayor de edad.

6. En consecuencia, teniendo en consideración que, al momento del fallecimiento de su


padre, la demandante reunía todos los requisitos conforme al texto original del artículo 34, inciso
c), del Decreto Ley Nº 20530 -antes de la modificatoria introducida por la Ley Nº 27617-, somos
de la opinión que debe cumplirse dicho dispositivo legal y, consecuentemente, otorgarse la
pensión de orfandad correspondiente, la cual debe ser calculada conforme lo establece el artículo
35 del Decreto Ley Nº 20530.

Por estas razones, nuestro voto es porque se declare FUNDADA la demanda; y, por ello,
NULA la Resolución de Gerencia Central Nº 525-GCRH-ESSALUD-2004; y porque se ordene que la
demandada cumpla con otorgar pensión de sobreviviente-orfandad-hija soltera mayor de edad a la
demandante, con el abono de las pensiones devengadas e intereses legales correspondientes, así
como el pago de los costos del proceso.

Srs.

GONZALES OJEDA
BARDELLI Lartirigoyen
Se ordena otorgar a favor del demandante pensión por enfermedad profesional

Expediente Nº 2562-2006-PA/TC
JUNÍN
MÁXIMO MUÑOZ HUAYNATES
(Publicado: 18-01-08)

RAZÓN DE RELATORÍA

Lima, 30 de octubre de 2007

La resolución recaída en el Expediente Nº 02562-2006-AA es aquella conformada por los


votos de los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli., que declara
FUNDADA la demanda. Los votos de los magistrados Gonzales Ojeda y Bardelli Lartirigoyen
aparecen firmados en hoja membretada aparte, y no junto con la firma del magistrados integrante
de la Sala debido al cese en funciones de dichos magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a 7 de julio de 2006, la Sala Segunda del Tribunal Constitucional, integrada por los
magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli, pronuncia la siguiente
sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Máximo Muñoz Huaynates contra la
sentencia de la Primera Sala Mixta de la Corte Superior de Justicia de Junín, de fojas 88, su fecha 27
de enero de 2005, que declara infundada la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 9 de agosto de 2005 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se le otorgue renta vitalicia por
enfermedad profesional conforme al Decreto Ley 18846 y su Reglamento, debiendo disponerse el
pago de los devengados, los intereses legales, los costos y las costas procesales.

La emplazada contesta la demanda alegando que el certificado médico presentado por el


demandante carece de valor al haber sido emitido por autoridad incompetente, dado que la única
entidad capaz de diagnosticar las enfermedades profesionales y determinar el grado de
incapacidad que causan es la Comisión Evaluadora de Enfermedades Profesionales, conforme lo
estipula el artículo 61 del Decreto Supremo 002-72-TR, Reglamento del Decreto Ley 18846.

El Primer Juzgado Especializado en lo Civil de Huancayo, con fecha 31 de octubre de 2005,


declara infundada la demanda, estimando que el actor ha acreditado padecer la enfermedad
profesional de neumoconosis en primer estadio de evolución, por lo que le corresponde percibir
renta vitalicia conforme a la Ley 26790.
La recurrida, confirma la apelada, declarando infundada la demanda argumentando que el
certificado médico presentado por el demandante no genera convicción por cuanto ha sido
expedido por una entidad particular.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión, las disposiciones legales que establecen los requisitos para la
obtención de tal derecho, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente
acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

Delimitación del petitorio

2. En el presente caso, el demandante solicita que se le otorgue renta vitalicia por


enfermedad profesional, conforme al Decreto Ley 18846 y su Reglamento. En consecuencia, la
pretensión del recurrente está comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37.b) de la
citada sentencia, motivo por el cual corresponde analizar el fondo de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. Este Tribunal en la STC 1008-2004-AA/TC ha precisado los criterios para otorgar la renta
vitalicia por enfermedad profesional, determinando el grado de incapacidad generado por la
enfermedad según su estadio de evolución, así como la procedencia del reajuste del monto de la
renta percibida conforme se acentúa la enfermedad y se incrementa la incapacidad laboral.

4. Sobre el particular cabe precisar que el Decreto Ley 18846 fue derogado por la Ley
26790, publicada el 17 de mayo de 1997, que estableció en su Tercera Disposición Complementaria
que las reservas y obligaciones por prestaciones económicas del Seguro de Accidentes de Trabajo y
Enfermedades Profesionales, regulado por el Decreto Ley 18846, serían transferidas al Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgo administrado por la ONP.

5. Mediante el Decreto Supremo 003-98-SA se aprobaron las Normas Técnicas del Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgos, cuyo artículo 3, entiende como enfermedad profesional
todo estado patológico permanente o temporal que sobreviene al trabajador como consecuencia
directa de la clase de trabajo que desempeña o del medio en que se ha visto obligado a trabajar.

6. A fojas 7 del Cuaderno del Tribunal obra el certificado médico de invalidez expedido por
el Hospital Departamental de Huancavelica, del Ministerio de Salud, de fecha 17 de febrero de
2006, en el que consta que el demandante padece de neumoconiosis con 83% de incapacidad.

7. De acuerdo con los artículos 191 y siguientes del Código Procesal Civil, de aplicación
supletoria a los procesos constitucionales, el examen médico-ocupacional que practica la Dirección
General de Salud Ambiental - Salud Ocupacional, del Ministerio de Salud, constituye prueba
suficiente y acredita la enfermedad profesional que padece el recurrente, conforme a la Resolución
Suprema 014-93-TR, publicada el 28 de agosto de 1993, que recoge los Lineamientos de la
Clasificación Radiográfica Internacional de la OIT para la Evaluación y Diagnóstico de la
Neumoconiosis, requiriendo el demandante atención prioritaria e inmediata.

8. Al respecto el artículo 18.2.1 del Decreto Supremo 003-98-SA define la invalidez parcial
permanente como la disminución de la capacidad para el trabajo en una proporción igual o
superior al 50%, pero menor a los 2/3 (66.66%), razón por la cual corresponde una pensión de
invalidez vitalicia mensual equivalente al 50% de la Remuneración Mensual. En cambio el artículo
18.2.2 señala que sufre de invalidez total permanente quien queda disminuido en su capacidad
para el trabajo en forma permanente, en una proporción igual o superior al 66.66%, en cuyo caso
la pensión de invalidez vitalicia mensual será igual al 70% de la Remuneración Mensual del
asegurado, equivalente al promedio de las remuneraciones asegurables de los 12 meses anteriores
al siniestro, entendiéndose como tal al accidente o enfermedad profesional sufrida por el
asegurado.

9. Por tanto advirtiéndose de autos que el demandante estuvo protegido durante su


actividad laboral por los beneficios del Decreto Ley 18846, le corresponde gozar de la prestación
estipulada por su norma sustitutoria y percibir una pensión de invalidez permanente total
equivalente al 70% de su remuneración mensual, en atención a la incapacidad orgánica funcional
que padece a consecuencia de la neumoconiosis (silicosis) en segundo estadio de evolución.

10. En cuanto a la fecha en que se genera el derecho este Tribunal estima que al haberse
calificado como prueba sucedánea idónea el examen médico presentado por el recurrente, en
defecto del pronunciamiento de la Comisión Evaluadora de Incapacidades, la contingencia debe
establecerse desde la fecha del pronunciamiento médico que acredita la existencia de la
enfermedad profesional, dado que el beneficio deriva justamente del mal que aqueja al
demandante, y es a partir de dicha fecha que se debe abonar la pensión vitalicia -antes renta
vitalicia- en concordancia con lo dispuesto por el artículo 19 del Decreto Supremo 003-98-SA.

11. En cuanto al pago de intereses este Colegiado (STC 0065-2002-AA/TC del 17 de octubre
de 2002) ha establecido que deben ser pagados de acuerdo a lo dispuesto en los artículos 1242 y
siguientes del Código Civil.

12. Respecto al pago de costos y costas del proceso, conforme al artículo 56 del Código
Procesal Constitucional, corresponde disponer que la demandada pague los costos y declarar
improcedente el pago de costas procesales.

13. Por consiguiente, habiéndose acreditado la vulneración de los derechos


constitucionales invocados por el recurrente, la demanda debe ser estimada.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda.

2. Ordena que la entidad demandada otorgue al demandante la pensión que le


corresponde por concepto de enfermedad profesional, con arreglo a la Ley 26790 y sus normas
complementarias y conexas, desde el 17 de febrero de 2006, conforme a los fundamentos de la
presente. Asimismo, dispone que se abonen los devengados conforme a ley, los intereses legales a
que hubiere lugar, así como los costos procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.

GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA Y BARDELLI LARTIRIGOYEN

Voto que formulan los magistrados Gonzales Ojeda y Bardelli Lartirigoyen en el recurso de
agravio constitucional interpuesto por don Máximo Muñoz Huaynates contra la sentencia de la
Primera Sala Mixta de la Corte Superior de Justicia de Junín, de fojas 88, su fecha 27 de enero de
2005, que declara infundada la demanda

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión, las disposiciones legales que establecen los requisitos para la
obtención de tal derecho, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente
acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

Delimitación del petitorio

2. En el presente caso, el demandante solicita que se le otorgue renta vitalicia por


enfermedad profesional, conforme al Decreto Ley 18846 y su Reglamento. En consecuencia, la
pretensión del recurrente está comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37.b) de la
citada sentencia, motivo por el cual corresponde analizar el fondo de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. Este Tribunal, en la STC 1008-2004-AA/TC, ha precisado los criterios para otorgar la renta
vitalicia por enfermedad profesional, determinando el grado de incapacidad generado por la
enfermedad según su estadio de evolución, así como la procedencia del reajuste del monto de la
renta percibida conforme se acentúa la enfermedad y se incrementa la incapacidad laboral.

4. Sobre el particular, cabe precisar que el Decreto Ley 18846 fue derogado por la Ley
26790, publicada el 17 de mayo de 1997, que estableció en su Tercera Disposición Complementaria
que las reservas y obligaciones por prestaciones económicas del Seguro de Accidentes de Trabajo y
Enfermedades Profesionales, regulado por el Decreto Ley 18846, serían transferidas al Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgo administrado por la ONP.

5. Mediante el Decreto Supremo 003-98-SA se aprobaron las Normas Técnicas del Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgos, cuyo artículo 3, entiende como enfermedad profesional
todo estado patológico permanente o temporal que sobreviene al trabajador como consecuencia
directa de la clase de trabajo que desempeña o del medio en que se ha visto obligado a trabajar.

6. A fojas 7 del Cuaderno del Tribunal obra el certificado médico de invalidez expedido por
el Hospital Departamental de Huancavelica, del Ministerio de Salud, de fecha 17 de febrero de
2006, en el que consta que el demandante padece de neumoconiosis con 83% de incapacidad.

7. De acuerdo con los artículos 191 y siguientes del Código Procesal Civil, de aplicación
supletoria a los procesos constitucionales, el examen médico-ocupacional que practica la Dirección
General de Salud Ambiental - Salud Ocupacional, del Ministerio de Salud, constituye prueba
suficiente y acredita la enfermedad profesional que padece el recurrente, conforme a la Resolución
Suprema 014-93-TR, publicada el 28 de agosto de 1993, que recoge los Lineamientos de la
Clasificación Radiográfica Internacional de la OIT para la Evaluación y Diagnóstico de la
Neumoconiosis, requiriendo el demandante atención prioritaria e inmediata.

8. Al respecto, el artículo 18.2.1 del Decreto Supremo 003-98-SA define la invalidez parcial
permanente como la disminución de la capacidad para el trabajo en una proporción igual o
superior al 50%, pero menor a los 2/3 (66.66%), razón por la cual corresponde una pensión de
invalidez vitalicia mensual equivalente al 50% de la Remuneración Mensual. En cambio, el artículo
18.2.2 señala que sufre de invalidez total permanente quien queda disminuido en su capacidad
para el trabajo en forma permanente, en una proporción igual o superior al 66.66%, en cuyo caso
la pensión de invalidez vitalicia mensual será igual al 70% de la Remuneración Mensual del
asegurado, equivalente al promedio de las remuneraciones asegurables de los 12 meses anteriores
al siniestro, entendiéndose como tal al accidente o enfermedad profesional sufrida por el
asegurado.

9. Por tanto, advirtiéndose de autos que el demandante estuvo protegido durante su


actividad laboral por los beneficios del Decreto Ley 18846, le corresponde gozar de la prestación
estipulada por su norma sustitutoria y percibir una pensión de invalidez permanente total
equivalente al 70% de su remuneración mensual, en atención a la incapacidad orgánica funcional
que padece a consecuencia de la neumoconiosis (silicosis) en segundo estadio de evolución.

10. En cuanto a la fecha en que se genera el derecho, este Tribunal estima que al haberse
calificado como prueba sucedánea idónea el examen médico presentado por el recurrente, en
defecto del pronunciamiento de la Comisión Evaluadora de Incapacidades, la contingencia debe
establecerse desde la fecha del pronunciamiento médico que acredita la existencia de la
enfermedad profesional, dado que el beneficio deriva justamente del mal que aqueja al
demandante, y es a partir de dicha fecha que se debe abonar la pensión vitalicia -antes renta
vitalicia- en concordancia con lo dispuesto por el artículo 19 del Decreto Supremo 003-98-SA.

11. En cuanto al pago de intereses, este Colegiado (STC 0065-2002-AA/TC del 17 de


octubre de 2002) ha establecido que deben ser pagados de acuerdo a lo dispuesto en los artículos
1242 y siguientes del Código Civil.

12. Respecto al pago de costos y costas del proceso, conforme al artículo 56 del Código
Procesal Constitucional, corresponde disponer que la demandada pague los costos y declarar
improcedente el pago de costas procesales.
13. Por consiguiente, habiéndose acreditado la vulneración de los derechos
constitucionales invocados por el recurrente, la demanda debe ser estimada.

Por estos fundamentos, se debe declarar FUNDADA la demanda.

SS.

GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN

Se ordena otorgar pensión por enfermedad profesional

Expediente Nº 02768-2006-PA/TC
LIMA
LUCAS JULIÁN ALCÓCER ORÉ
(Publicado: 19-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 20 días del mes de marzo de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados González Ojeada, Bardelli Lartirigoyen y Vergara
Gotelli, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Lucas Julián Alcócer Oré contra la
sentencia de la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 111, su fecha 8
de noviembre de 2005, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 27 de abril de 2004 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP) solicitando que se declare inaplicable la Resolución Nº
1550-2004-GO/ONP, que le deniega su renta vitalicia y, en consecuencia, se emita una nueva
resolución que le otorgue renta vitalicia por enfermedad profesional conforme el D.L. Nº 18846 y
su Reglamento. Asimismo solicita se disponga el pago de los devengados correspondientes.

La emplazada deduce la excepción de prescripción y contesta la demanda alegando que la


acción de amparo no es la vía idónea para dilucidar la pretensión por carecer de etapa probatoria.
Asimismo, sostiene que la única facultada para determinar enfermedades profesionales es la
Comisión Evaluadora de Incapacidades.

El Decimoquinto Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 17 de agosto de 2004,


declara infundada la excepción y fundada la demanda, ordenando a la entidad demandada otorgue
al demandante la pensión de renta vitalicia por enfermedad profesional conforme al D.L. Nº 18846
y su reglamento, así como los reintegros dejados de percibir.
La recurrida revoca la apelada declarándola improcedente, por considerar que la acción de
amparo carece de etapa probatoria.

FUNDAMENTOS

1. El demandante solicita se le otorgue renta vitalicia conforme al D.L. Nº 18846 y su


Reglamento, por padecer de enfermedad profesional. Asimismo, solicita se disponga el pago de los
devengados correspondientes.

2. A fojas 4 de autos obra el Certificado Médico Ocupacional expedido por el Instituto de


Salud Ocupacional “Alberto Hurtado Abadía” del Ministerio de Salud, de fecha 9 de diciembre de
2002, en donde consta que el recurrente adolece de silicosis en segundo estadio de evolución, con
lo que queda acreditado fehacientemente que padece de neumoconiosis.

3. De otro lado, a fojas 3 obra el certificado de trabajo expedido con fecha 19 de mayo de
1997 mediante el cual se acredita que el demandante se encontraba laborando como obrero en la
Compañía Minera Atacocha S.A., desde el 23 de agosto de 1963 hasta el 17 de mayo de 1997; por
tanto, advirtiéndose de autos que estuvo protegido durante su actividad laboral por los beneficios
del Decreto Ley Nº 18846, le corresponde gozar de la prestación estipulada por su norma
sustitutoria y percibir una pensión de invalidez permanente total equivalente al 70% de su
remuneración mensual, en atención a la incapacidad orgánica funcional que padece a
consecuencia de la neumoconiosis (silicosis) en segundo estadio de evolución, según consta en el
certificado adjuntado. En consecuencia, al demandante le corresponde percibir una pensión de
renta vitalicia con arreglo a la Ley 26790, sus normas complementarias y conexas, desde la fecha
en que le fue diagnosticada la enfermedad profesional.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú.

HA RESUELTO

Declarar FUNDADA la demanda de autos; en consecuencia, ordena que la demandada ONP


otorgue al recurrente la pensión de renta vitalicia por enfermedad profesional que le corresponde,
con arreglo a la Ley 26790 y demás normas complementarias y conexas, con el pago de los
devengados correspondientes y con costos.

SS.

Publíquese y notifíquese.

GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

Se ordena otorgar pensión de jubilación adelantada de acuerdo al Decreto Ley 19990

Expediente Nº 02816-2006-PA/TC
LIMA
SIGIFREDO LLANOS CABEL
(Publicado: 19-01-08)

RAZÓN DE RELATORÍA

Lima, 30 de octubre de 2007

La resolución recaída en el Expediente Nº 2816-2006-PA. es aquella conformada por los


votos de los magistrados González Ojeada, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli, que declara
FUNDADA la demanda. El voto de los magistrados González Ojeada y Bardelli Lartirigoyen aparece
firmado en hoja membretada aparte, y no junto con la firma del magistrados integrante de la Sala
debido al cese en funciones de dichos magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 6 días del mes de junio de 2007, la Sala Segunda del Tribunal Constitucional,
integrada por los magistrados González Ojeada, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli, pronuncia la
siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Sigifredo Llanos Cabel contra la
sentencia de la Quinta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 105, su fecha 23
de junio de 2005, que declara improcedente la demanda de autos, los magistrados firmantes
emiten el siguiente voto:

ANTECEDENTES

Con fecha 2 de diciembre de 2003 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP) solicitando que se declare inaplicable la Resolución Nº
0000054752-2003ONP/DC/DL 19990, de fecha 8 de julio de 2003, que le denegó pensión de
jubilación adelantada, y en consecuencia se emita una nueva resolución que le otorgue pensión de
jubilación conforme con lo dispuesto por el artículo 44 del Decreto Ley Nº 19990, con el pago de
devengados.

La emplazada contesta la demanda manifestando que la demanda de amparo no procede


porque el demandante no cumple con los requisitos para acceder a la pensión solicitada.

El Sexto Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 14 de abril de 2004, declara
improcedente la demanda por considerar que la vía del amparo no es la idónea para ventilar la
pretensión por carecer de estación probatoria, dejando a salvo el derecho del demandante para
hacerlo valer en la vía correspondiente.

La recurrida confirma la apelada por el mismo fundamento.

FUNDAMENTOS
1. En el fundamento 37 de la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el
12 de julio de 2005, este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial
directamente protegido por el derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que
establecen los requisitos para su obtención, y que la titularidad del derecho invocado debe estar
suficientemente acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

§ Delimitación del petitorio

2. El demandante solicita que se le otorgue pensión de jubilación bajo los alcances del
Decreto Ley Nº 19990; en consecuencia, su pretensión está comprendida en el supuesto previsto
en el fundamento 37.b) de la citada sentencia, motivo por el cual corresponde un análisis de
fondo.

§ Análisis de la controversia

3. De la Resolución Nº 0000054752-2003-ONP/DC/DL 19990, de fecha 8 de julio de 2003,


obrante a fojas 4, se aprecia que la emplazada le denegó al actor pensión de jubilación adelantada
porque consideró que sólo había acreditado 19 años y 9 meses de aportaciones, y que las
aportaciones acreditadas de los años 1958 a 1968 pierden validez, conforme al artículo 95 del D.S.
Nº 013-61-TR. Reglamento de la Ley Nº 13640, y que los periodos de 1969 a 1979, no se
consideran al no haberse acreditado fehacientemente, así como el periodo faltante del año 1968.

4. En cuanto al periodo de las aportaciones de los años 1958 a 1968 que supuestamente
perdieron validez, debe precisarse que éstas conservan su plena validez, ya que según el artículo
57 del Decreto Supremo Nº 011-74-TR, Reglamento del Decreto Ley Nº 19990, los períodos de
aportación no perderán su validez, excepto en los casos de caducidad de las aportaciones
declaradas por resoluciones consentidas o ejecutoriadas de fecha anterior al 1 de mayo de 1973.

5. En cuanto a las aportaciones de los asegurados obligatorios, los artículos 11 y 70 del


Decreto Ley Nº 19990 establecen, respectivamente, que “Los empleadores (...) están obligados a
retener las aportaciones de los trabajadores asegurados obligatorios (...)”, y que “Para los
asegurados obligatorios son períodos de aportación los meses, semanas o días en que presten, o
hayan prestado servicios que generen la obligación de abonar las aportaciones a que se refieren
los artículos 7 al 13, aún cuando el empleador (...) no hubiese efectuado el pago de las
aportaciones”. Más aún, el artículo 13 de esta norma dispone que la emplazada se encuentra
obligada a iniciar el procedimiento coactivo si el empleador no cumple con efectuar el abono de las
aportaciones indicadas.

6. Con el certificado de trabajo obrante a fojas 5, se acredita que el demandante laboró


para la empresa Fima S.A., desde el 2 de septiembre de 1981 hasta el 20 de febrero del 2001, con
el certificado que corre a fojas 6, que laboró para la empresa Agroindustrial Casa Grande S.A,
desde el 12 de enero de 1958 hasta el 11 de enero de 1968; y que trabajó para la Empresa
Industria Metalúrgica TRIUMPH S.A, desde octubre de 1975 hasta el 20 de enero de 1979, todo
ello da un total de 32 años y 8 meses de aportaciones. Por lo tanto, cumple los requisitos para
acceder a una pensión adelantada.

7. En consecuencia ha quedado acreditado que el demandante reúne los años de


aportaciones necesarias para obtener el derecho a una pensión de jubilación adelantada conforme
lo establece el artículo 44 del Decreto Ley Nº 19990, ya que tiene 32 años y 8 meses de
aportaciones.

8. Con el Documento Nacional de Identidad obrante a fojas 16 se acredita que el


demandante nació el 27 de octubre de 1942 y que a la fecha de su cese contaba con más de 30
años de aportaciones. En consecuencia se ha acreditado que reúne todos los requisitos exigidos
para la percepción de la pensión de jubilación del régimen adelantada según el artículo 44 del
Decreto Ley Nº 19990.

9. En cuanto al pago de las pensiones devengadas, éstas deberían ser abonadas conforme
lo establece el artículo 81 del Decreto Ley Nº 19990, para lo cual debe tomarse en cuenta la fecha
de cese del recurrente.

10. Adicionalmente se debe ordenar a la ONP que efectúe el cálculo de los devengados
correspondientes desde la fecha del agravio constitucional, así como el de los intereses legales
generados de acuerdo a la tasa señalada en el artículo 1246 del Código Civil, y proceda a su pagos,
en la forma y modo establecido por el artículo 2 de la Ley Nº 28266.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda de amparo, y por ello NULA la Resolución Nº


0000054752-2003ONP/DC/DL 19990, de fecha 8 de julio de 2000.

2. Ordenar que la emplazada cumpla con otorgarle a la demandante pensión de jubilación


adelantada con arreglo al artículo 44 del Decreto Ley Nº 19990, y que le abone las pensiones
devengadas, reintegros e intereses legales correspondientes, así como de los costos procesales en
la etapa de ejecución.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

VOTOS DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA


Y BARDELLI LARTIRIGOYEN

Visto el recurso de agravio constitucional interpuesto por don Sigifredo Llanos Cabel contra
la sentencia de la Quinta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 105, su fecha
23 de junio de 2005, que declara improcedente la demanda de autos, los magistrados firmantes
emiten el siguiente voto:

ANTECEDENTES
Con fecha 2 de diciembre de 2003, el recurrente interpone demanda de amparo contra la
Oficina de Normalización Previsional (ONP) solicitando que se declare inaplicable la Resolución Nº
0000054752-2003ONP/DC/DL 19990, de fecha 8 de julio de 2003, que le denegó pensión de
jubilación adelantada; y, en consecuencia, se emita una nueva resolución que le otorgue pensión
de jubilación conforme con lo dispuesto por el artículo 44 del Decreto Ley Nº 19990, con el pago
de devengados.

La emplazada contesta la demanda manifestando que la demanda de amparo no procede


porque el demandante no cumple con los requisitos para acceder a la pensión solicitada.

El Sexto Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 14 de abril de 2004, declara
improcedente la demanda por considerar que la vía del amparo no es la idónea para ventilar la
pretensión por carecer de estación probatoria, dejando a salvo el derecho del demandante para
hacerlo valer en la vía correspondiente.

La recurrida confirma la apelada por el mismo fundamento.

FUNDAMENTOS

1. En el fundamento 37 de la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el


12 de julio de 2005, el Tribunal Constitucional ha señalado que forman parte del contenido
esencial directamente protegido por el derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales
que establecen los requisitos para su obtención, y que la titularidad del derecho invocado debe
estar suficientemente acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

§ Delimitación del petitorio

2. El demandante solicita que se le otorgue pensión de jubilación bajo los alcances del
Decreto Ley Nº 19990; en consecuencia, consideramos que su pretensión está comprendida en el
supuesto previsto en el fundamento 37.b) de la citada sentencia, motivo por el cual corresponde
un análisis de fondo.

§ Análisis de la controversia

3. De la Resolución Nº 0000054752-2003-ONP/DC/DL 19990, de fecha 8 de julio de 2003,


obrante a fojas 4, apreciamos que la emplazada le denegó al actor pensión de jubilación
adelantada porque consideró que sólo había acreditado 19 años y 9 meses de aportaciones, y que
las aportaciones acreditadas de los años 1958 a 1968 pierden validez, conforme al artículo 95 del
D.S. Nº 013-61-TR. Reglamento de la Ley Nº 13640, y que los periodos de 1969 a 1979, no se
consideran al no haberse acreditado fehacientemente, así como el periodo faltante del año 1968.

4. En cuanto al periodo de las aportaciones de los años 1958 a 1968 que supuestamente
perdieron validez, debemos precisar que éstas conservan su plena validez, ya que según el artículo
57 del Decreto Supremo Nº 011-74-TR, Reglamento del Decreto Ley Nº 19990, los períodos de
aportación no perderán su validez, excepto en los casos de caducidad de las aportaciones
declaradas por resoluciones consentidas o ejecutoriadas de fecha anterior al 1 de mayo de 1973.
5. En cuanto a las aportaciones de los asegurados obligatorios, los artículos 11 y 70 del
Decreto Ley Nº 19990 establecen, respectivamente, que “Los empleadores (...) están obligados a
retener las aportaciones de los trabajadores asegurados obligatorios (...)”, y que “Para los
asegurados obligatorios son períodos de aportación los meses, semanas o días en que presten, o
hayan prestado servicios que generen la obligación de abonar las aportaciones a que se refieren
los artículos 7 al 13, aún cuando el empleador (...) no hubiese efectuado el pago de las
aportaciones”. Más aún, el artículo 13 de esta norma dispone que la emplazada se encuentra
obligada a iniciar el procedimiento coactivo si el empleador no cumple con efectuar el abono de las
aportaciones indicadas.

6. Con el certificado de trabajo obrante a fojas 5, somos de la opinión que se acredita que
el demandante laboró para la empresa Fima S.A., desde el 2 de septiembre de 1981 hasta el 20 de
febrero del 2001, con el certificado que corre a fojas 6, que laboró para la empresa Agroindustrial
Casa Grande S.A, desde el 12 de enero de 1958 hasta el 11 de enero de 1968; y que trabajó para la
Empresa Industria Metalúrgica TRIUMPH S.A, desde octubre de 1975 hasta el 20 de enero de 1979,
todo ello da un total de 32 años y 8 meses de aportaciones. Por lo tanto, creemos que cumple los
requisitos para acceder a una pensión adelantada.

7. Convenimos, entonces, en que el demandante reúne los años de aportaciones


necesarias para obtener el derecho a una pensión de jubilación adelantada conforme lo establece
el artículo 44 del Decreto Ley Nº 19990, ya que tiene 32 años y 8 meses de aportaciones.

8. Con el Documento Nacional de Identidad, obrante a fojas 16, se acredita que el


demandante nació el 27 de octubre de 1942 y que a la fecha de su cese contaba con más de 30
años de aportaciones. En consecuencia, estimamos que reúne todos los requisitos exigidos para la
percepción de la pensión de jubilación del régimen adelantada según el artículo 44 del Decreto Ley
Nº 19990.

9. En cuanto al pago de las pensiones devengadas, éstas deberían ser abonadas conforme
lo establece el artículo 81 del Decreto Ley Nº 19990, para lo cual debe tomarse en cuenta la fecha
de cese del recurrente.

10. Adicionalmente, consideramos que debe ordenarse a la ONP que efectúe el cálculo de
los devengados correspondientes desde la fecha del agravio constitucional, así como el de los
intereses legales generados de acuerdo a la tasa señalada en el artículo 1246 del Código Civil, y
proceda a su pagos, en la forma y modo establecido por el artículo 2 de la Ley Nº 28266.

Por estas razones, nuestro voto es porque se declare FUNDADA la demanda de amparo, y
por ello NULA la Resolución Nº 0000054752-2003ONP/DC/DL 19990, de fecha 8 de julio de 2000, y
por que se ordene que la emplazada cumpla con otorgarle a la demandante pensión de jubilación
adelantada con arreglo al artículo 44 del Decreto Ley Nº 19990, y con abono de las pensiones
devengadas, reintegros e intereses legales correspondientes, así como de los costos procesales en
la etapa de ejecución.

Srs.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
Se dispone reconocer pensión de jubilación a favor del demandante

Expediente Nº 02828-2006-PA/TC
LIMA
FÉLIX SALAS CCORI
(Publicado: 19-01-08)

RAZÓN DE RELATORÍA

Lima, 30 de octubre de 2007

La sentencia recaída en el Expediente Nº 02828-2006-PA/TC es aquella conformada por los


votos de los magistrados Vergara Gotelli, González Ojeada y Bardelli Lartirigoyen que declaran
FUNDADA la demanda. El voto de los magistrados González Ojeada y Bardelli Lartirigoyen aparece
firmado en hoja membretada aparte, y no junto con la firma del otro magistrado debido al cese en
funciones de estos magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 4 días del mes de octubre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Vergara Gotelli, González Ojeada y Bardelli
Lartirigoyen y pronuncia la siguiente sentencia.

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Félix Salas Ccori contra la sentencia
de la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 177, su fecha 10 de agosto
de 2005, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 5 de mayo de 2004, el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se le otorgue una pensión de
jubilación con arreglo al Decreto Ley Nº 19990.

La emplazada contesta la demanda, alegando que al demandante se le denegó la pensión


de jubilación solicitada porque no reunía los requisitos establecidos en el Decreto Ley Nº 25967 y
la Ley Nº 26504.

El Cuadragésimo Cuarto Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 13 de julio de


2004, declara improcedente la demanda, por considerar que el proceso de amparo no es la vía
adecuada para solicitar el reconocimiento de años de aportación, porque carece de estación
probatoria.

La recurrida confirma la apelada, por el mismo fundamento.

FUNDAMENTOS
1. En el fundamento 37 de la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el
12 de julio de 2005, este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial
directamente protegido por el derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que
establecen los requisitos para la obtención de tal derecho, y que la titularidad del derecho
invocado debe estar suficientemente acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento
estimatorio.

§ Delimitación del petitorio

2. El demandante pretende que se le otorgue una pensión de jubilación con arreglo al


Decreto Ley Nº 19990. En consecuencia su pretensión está comprendida en el supuesto previsto en
el fundamento 37.b) de la citada sentencia, motivo por el cual corresponde un análisis de fondo.

§ Análisis de la controversia

3. Conforme al artículo 38 del Decreto Ley 19990, modificado por el artículo 9 de la Ley
26504, y al artículo 1 del Decreto Ley 25967, para obtener una pensión del régimen general de
jubilación, se requiere tener 65 años de edad y acreditar, por lo menos, 20 años de aportaciones.

De la Resolución Nº 0000025973-2003-ONP/DC/DL 19990 y del cuadro resumen de


aportaciones, obrante a fojas 2 y 37, respectivamente, se desprende que la ONP le denegó al
demandante la pensión de jubilación solicitada porque consideró que a) sólo había acreditado 12
años y 6 meses de aportaciones; y, b) los 22 años de aportaciones efectuadas en el período de
1950 a 1972, no fueron acreditados fehacientemente.

5. En cuanto a las aportaciones que no han sido acreditadas fehacientemente, cabe


mencionar que los artículos 11 y 70 del Decreto Ley Nº 19990 establecen, respectivamente, que
“Los empleadores (...) están obligados a retener las aportaciones de los trabajadores asegurados
obligatorios (...)”, y que “Para los asegurados obligatorios son períodos de aportación los meses,
semanas o días en que presten, o hayan prestado servicios que generen la obligación de abonar las
aportaciones a que se refieren los artículos 7 al 13, aun cuando el empleador (...) no hubiese
efectuado el pago de las aportaciones”.

6. En ese sentido, para acreditar las aportaciones efectuadas en el periodo referido en el


fundamento precedente, el demandante ha adjuntado dos certificados de trabajo, que obran a
fojas 3 y 40, de los cuales se desprende que el demandante trabajó para la Fabrica de Tejidos Lucre
Garmendia Hnos. S.A., desde el 7 de diciembre de 1950 hasta el 31 de diciembre de 1972.

7. Por tanto, tomando en cuenta la documentación mencionada, el actor acredita 22 años


completos de aportaciones al Sistema Nacional de Pensiones, los cuales, sumados a los 12 años y 6
meses de aportaciones reconocidos por la demandada, hacen un total de 34 años y 6 meses de
aportaciones. Asimismo, con el Documento Nacional de Identidad, obrante a fojas 7, se acredita
que el demandante nació el 19 de octubre de 1936 y que cumplió la edad requerida para obtener
la pensión solicitada el 19 de octubre de 2001. En consecuencia, el demandante reúne los
requisitos legales para tener derecho a una pensión de jubilación del régimen general establecido
por el Decreto Ley Nº 19990 y sus normas modificatorias.
8. Adicionalmente, la ONP deberá efectuar el cálculo de los devengados correspondientes
desde la fecha del agravio denunciado conforme al artículo 81 del Decreto Ley Nº 19990, así como
el de los intereses legales generados de acuerdo con la tasa señalada en el artículo 1246 del Código
Civil, y proceder a su pago en la forma y el modo establecidos por el artículo 2 de la Ley Nº 28798.

9. En la medida en que, en este caso, se ha acreditado que la emplazada ha vulnerado el


derecho constitucional a la pensión del demandante, corresponde, de conformidad con el artículo
56 del Código Procesal Constitucional, ordenar a dicha entidad que asuma el pago de los costos
procesales, los cuales deberán ser liquidados en la etapa de ejecución de la presente sentencia.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda; en consecuencia, NULA la Resolución Nº 0000025973-


2003- ONP/DC/DL 19990.

2. Ordena que la entidad demandada cumpla con reconocer la pensión de jubilación del
régimen general del Sistema Nacional de Pensiones que corresponde al demandante, conforme a
los fundamentos de la presente sentencia, y que abone los devengados, los intereses legales y los
costos procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.
VERGARA GOTELLI
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN

VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA Y BARDELLI LARTIRIGOYEN

Voto que formulan los magistrados González Ojeada y Bardelli Lartirigoyen en el recurso de
agravio constitucional interpuesto por don Félix Salas Ccori contra la sentencia de la Primera Sala
Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 177, su fecha 10 de agosto de 2005, que
declara improcedente la demanda de autos.

1. En el fundamento 37 de la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el


12 de julio de 2005, este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial
directamente protegido por el derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que
establecen los requisitos para la obtención de tal derecho, y que la titularidad del derecho
invocado debe estar suficientemente acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento
estimatorio.

§ Delimitación del petitorio


2. El demandante pretende que se le otorgue una pensión de jubilación con arreglo al
Decreto Ley Nº 19990. En consecuencia su pretensión está comprendida en el supuesto previsto en
el fundamento 37.b) de la citada sentencia, motivo por el cual corresponde un análisis de fondo.

§Análisis de la controversia

3. Conforme al artículo 38 del Decreto Ley 19990, modificado por el artículo 9 de la Ley
26504, y al artículo 1 del Decreto Ley 25967, para obtener una pensión del régimen general de
jubilación, se requiere tener 65 años de edad y acreditar, por lo menos, 20 años de aportaciones.

4. De la Resolución Nº 0000025973-2003-ONP/DC/DL 19990 y del cuadro resumen de


aportaciones, obrante a fojas 2 y 37, respectivamente, se desprende que la ONP le denegó al
demandante la pensión de jubilación solicitada porque consideró que a) sólo había acreditado 12
años y 6 meses de aportaciones; y, b) los 22 años de aportaciones efectuadas en el período de
1950 a 1972, no fueron acreditados fehacientemente.

5. En cuanto a las aportaciones que no han sido acreditadas fehacientemente, cabe


mencionar que los artículos 11 y 70 del Decreto Ley Nº 19990 establecen, respectivamente, que
“Los empleadores (...) están obligados a retener las aportaciones de los trabajadores asegurados
obligatorios (...)”, y que “Para los asegurados obligatorios son períodos de aportación los meses,
semanas o días en que presten, o hayan prestado servicios que generen la obligación de abonar las
aportaciones a que se refieren los artículos 7 al 13, aun cuando el empleador (...) no hubiese
efectuado el pago de las aportaciones”.

6. En ese sentido, para acreditar las aportaciones efectuadas en el periodo referido en el


fundamento precedente, el demandante ha adjuntado dos certificados de trabajo, que obran a
fojas 3 y 40, de los cuales se desprende que el demandante trabajó para la Fabrica de Tejidos Lucre
Garmendia Hnos. S.A., desde el 7 de diciembre de 1950 hasta el 31 de diciembre de 1972.

7. Por tanto, tomando en cuenta la documentación mencionada, el actor acredita 22 años


completos de aportaciones al Sistema Nacional de Pensiones, los cuales, sumados a los 12 años y 6
meses de aportaciones reconocidos por la demandada, hacen un total de 34 años y 6 meses de
aportaciones. Asimismo, con el Documento Nacional de Identidad, obrante a fojas 7, se acredita
que el demandante nació el 19 de octubre de 1936 y que cumplió la edad requerida para obtener
la pensión solicitada el 19 de octubre de 2001. En consecuencia, el demandante reúne los
requisitos legales para tener derecho a una pensión de jubilación del régimen general establecido
por el Decreto Ley Nº 19990 y sus normas modificatorias.

8. Adicionalmente, la ONP deberá efectuar el cálculo de los devengados correspondientes


desde la fecha del agravio denunciado conforme al artículo 81 del Decreto Ley Nº 19990, así como
el de los intereses legales generados de acuerdo con la tasa señalada en el artículo 1246 del Código
Civil, y proceder a su pago en la forma y el modo establecidos por el artículo 2 de la Ley Nº 28798.

9. En la medida en que, en este caso, se ha acreditado que la emplazada ha vulnerado el


derecho constitucional a la pensión del demandante, corresponde, de conformidad con el artículo
56 del Código Procesal Constitucional, ordenar a dicha entidad que asuma el pago de los costos
procesales, los cuales deberán ser liquidados en la etapa de ejecución de la presente sentencia.
Por estos fundamentos, se debe declarar FUNDADA la demanda.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN

Se ordena el pago de pensiones devengadas a favor del demandante

Expediente Nº 02861-2006-PA/TC
LIMA
DAGOBERTO LA TORRE ÁLVAREZ
(Publicado: 19-01-08)

RAZÓN DE RELATORÍA

Lima, 31 de octubre de 2007

La resolución recaída en el Expediente Nº 02861-2006-PA es aquella conformada por los


votos de los magistrados González Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli, que declara
FUNDADA la demanda en un extremo, e INFUNDADA en el otro. Los votos de los magistrados
González Ojeda y Bardelli Lartirigoyen aparecen firmados en hoja membretada aparte, y no junto
con la firma del magistrado integrante de la Sala debido al cese en funciones de dichos
magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 16 días del mes de mayo de 2006, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados González Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara
Gotelli, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Dagoberto La Torre Álvarez contra la
sentencia de la Quinta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 112, su fecha 15
de setiembre de 2005, que declara improcedente la demanda de amparo de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 14 de octubre de 2004 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP) solicitando que se actualice y nivele su pensión de
jubilación de acuerdo a lo establecido en la Ley Nº 23908, con la indexación trimestral
correspondiente, el abono de los reintegros a partir del 4 de abril de 1990 y los intereses legales.

La emplazada contesta la demanda alegando que la Ley Nº 23908 estableció el monto


mínimo de la pensión en tres sueldos mínimos vitales, pero no dispuso que fuera, como mínimo,
tres veces más que el básico de un servidor en actividad, el cual nunca llegó a ser igual al Ingreso
Mínimo Legal, que estaba compuesto por el Sueldo Mínimo Vital más las bonificaciones por costo
de vida y suplementaria. Agrega que la norma no dispuso el reajuste automático del monto de las
pensiones, puesto que este siempre se encontró condicionado a factores económicos externos y al
equilibrio financiero del Sistema Nacional de Pensiones.

El Trigésimo Octavo Juzgado Especializado Civil de Lima, con fecha 29 de diciembre de


2004, declara fundada la demanda considerando que el demandante alcanzó el punto de
contingencia antes de la entrada en vigencia del Decreto Ley Nº 25967.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda estimando que el


demandante debe acudir al proceso contencioso administrativo.

FUNDAMENTOS

1. De acuerdo a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la STC


1417-2005-PA, que constituyen precedente vinculante, y en concordancia con lo dispuesto en el
artículo VII del Título Preliminar y los artículos 5, inciso 1) y 38 del Código Procesal Constitucional,
se determina que en el presente caso, aun cuando la pretensión cuestiona la suma específica de la
pensión que percibe el demandante, procede que este Colegiado efectúe su verificación por las
objetivas circunstancias del caso, a fin de evitar consecuencias irreparables.

Delimitación del petitorio

2. El demandante solicita que se le incremente el monto de su pensión de jubilación como


consecuencia de la aplicación de los beneficios establecidos en la Ley Nº 23908.

Análisis de la controversia

3. En la STC 5189-2005-PA, del 13 de setiembre de 2006, este Tribunal, atendiendo a su


función ordenadora y pacificadora, y en mérito de lo dispuesto por el artículo VII del Titulo
Preliminar del Código Procesal Constitucional, acordó precisar los criterios adoptados en la STC
198-2003-AC para la aplicación de la Ley Nº 23908 durante su periodo de vigencia, y dispuso la
observancia obligatoria de los fundamentos jurídicos 5 y del 7 al 21.

4. En el presente caso, conforme se aprecia a fojas 3 de autos, mediante la Resolución Nº


8272-90 se otorgó pensión de jubilación a favor del demandante a partir del 4 de abril de 1990,
por la cantidad de I/. 3793.04 intis mensuales. Al respecto, debe precisarse que a la fecha de inicio
de dicha pensión se encontraban vigentes los Decretos Supremos Nº 016 y 017-90-TR, que fijaron
en I/. 400,000.00 intis el sueldo mínimo vital, por lo que, en aplicación de la Ley Nº 23908, la
pensión mínima vital se encontraba establecida en I/. 1,200,000.00 intis, monto que no se aplicó a
la pensión del demandante.

5. En consecuencia ha quedado acreditado que se otorgó al demandante la pensión por un


monto menor al mínimo establecido a la fecha de la contingencia, debiendo ordenarse que se
regularice su monto con aquel aprobado institucionalmente, por ser más beneficioso, y que se
abonen las pensiones devengadas generadas hasta el 18 de diciembre de 1992, así como los
intereses legales correspondientes con la tasa establecida en el artículo 1246 del Código Civil.
6. No obstante debe subrayarse que conforme a lo dispuesto por las Leyes Nºs 27617 y
27655, la pensión mínima establecida para el Sistema Nacional de Pensiones está determinada por
el número de años de aportaciones acreditados por el pensionista; en el presente caso, se
acreditaron 21 años de aportaciones. En ese sentido, y en concordancia con las disposiciones
legales, mediante la Resolución Jefatural Nº 001-2002-JEFATURA-ONP (publicada el 03-01-2002), se
dispuso incrementar los niveles de pensión mínima mensual de las pensiones comprendidas en el
Sistema Nacional de Pensiones a que se refiere el Decreto Ley Nº 19990, estableciéndose en S/.
415.00 la pensión mínima para pensionistas por derecho propio con 20 años o más de
aportaciones.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda en el extremo referido a la aplicación de la Ley Nº 23908


durante su periodo de vigencia.

2. Ordenar que la emplazada pague al demandante la pensión mínima y le abone las


pensiones devengadas, los intereses legales correspondientes, así como los costos del proceso.

3. Declarar INFUNDADA la demanda respecto a la indexación trimestral y la afectación de


la pensión mínima vital vigente.

Publíquese y notifíquese.

SS.

GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA Y BARDELLI LARTIRIGOYEN

Visto el recurso de agravio constitucional interpuesto por don Dagoberto La Torre Álvarez
contra la sentencia de la Quinta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 112, su
fecha 15 de setiembre de 2005, que declara improcedente la demanda de amparo de autos, los
magistrados firmantes emiten el siguiente voto:

ANTECEDENTES

Con fecha 14 de octubre de 2004, el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP) solicitando que se actualice y nivele su pensión de
jubilación de acuerdo a lo establecido en la Ley Nº 23908, con la indexación trimestral
correspondiente, el abono de los reintegros a partir del 4 de abril de 1990 y los intereses legales.
La emplazada contesta la demanda alegando que la Ley Nº 23908 estableció el monto
mínimo de la pensión en tres sueldos mínimos vitales, pero no dispuso que fuera, como mínimo,
tres veces más que el básico de un servidor en actividad, el cual nunca llegó a ser igual al Ingreso
Mínimo Legal, que estaba compuesto por el Sueldo Mínimo Vital más las bonificaciones por costo
de vida y suplementaria. Agrega que la norma no dispuso el reajuste automático del monto de las
pensiones, puesto que este siempre se encontró condicionado a factores económicos externos y al
equilibrio financiero del Sistema Nacional de Pensiones.

El Trigésimo Octavo Juzgado Especializado Civil de Lima, con fecha 29 de diciembre de


2004, declara fundada la demanda considerando que el demandante alcanzó el punto de
contingencia antes de la entrada en vigencia del Decreto Ley Nº 25967.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda estimando que el


demandante debe acudir al proceso contencioso administrativo.

FUNDAMENTOS

1. De acuerdo a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la STC


1417-2005-PA, que constituyen precedente vinculante, y en concordancia con lo dispuesto en el
artículo VII del Título Preliminar y los artículos 5, inciso 1) y 38 del Código Procesal Constitucional,
consideramos que en el presente caso, aun cuando la pretensión cuestiona la suma específica de la
pensión que percibe el demandante, procede efectuar su verificación por las objetivas
circunstancias del caso, a fin de evitar consecuencias irreparables.

Delimitación del petitorio

2. El demandante solicita que se le incremente el monto de su pensión de jubilación como


consecuencia de la aplicación de los beneficios establecidos en la Ley Nº 23908.

Análisis de la controversia

3. En la STC 5189-2005-PA, del 13 de setiembre de 2006, el Tribunal Constitucional,


atendiendo a su función ordenadora y pacificadora, y en mérito de lo dispuesto por el artículo VII
del Titulo Preliminar del Código Procesal Constitucional, acordó precisar los criterios adoptados en
la STC 198-2003-AC para la aplicación de la Ley Nº 23908 durante su periodo de vigencia, y dispuso
la observancia obligatoria de los fundamentos jurídicos 5 y del 7 al 21.

4. En el presente caso, conforme apreciamos a fojas 3 de autos, mediante la Resolución Nº


8272-90 se otorgó pensión de jubilación a favor del demandante a partir del 4 de abril de 1990,
por la cantidad de I/. 3793.04 intis mensuales. Al respecto, debemos precisar que a la fecha de
inicio de dicha pensión se encontraban vigentes los Decretos Supremos Nº 016 y 017-90-TR, que
fijaron en I/. 400,000.00 intis el sueldo mínimo vital, por lo que, en aplicación de la Ley Nº 23908,
la pensión mínima vital se encontraba establecida en I/. 1,200,000.00 intis, monto que no se aplicó
a la pensión del demandante.

5. Por ello, somos de la opinión que ha quedado acreditado que se otorgó al demandante
la pensión por un monto menor al mínimo establecido a la fecha de la contingencia, debiendo
ordenarse que se regularice su monto con aquel aprobado institucionalmente, por ser más
beneficioso, y que se abonen las pensiones devengadas generadas hasta el 18 de diciembre de
1992, así como los intereses legales correspondientes con la tasa establecida en el artículo 1246
del Código Civil.

6. No obstante, debemos subrayar que conforme a lo dispuesto por las Leyes N.os 27617 y
27655, la pensión mínima establecida para el Sistema Nacional de Pensiones está determinada por
el número de años de aportaciones acreditados por el pensionista; en el presente caso, se
acreditaron 21 años de aportaciones. En ese sentido, y en concordancia con las disposiciones
legales, mediante la Resolución Jefatural Nº 001-2002-JEFATURA-ONP (publicada el 03-01-2002), se
dispuso incrementar los niveles de pensión mínima mensual de las pensiones comprendidas en el
Sistema Nacional de Pensiones a que se refiere el Decreto Ley Nº 19990, estableciéndose en S/.
415.00 la pensión mínima para pensionistas por derecho propio con 20 años o más de
aportaciones.

Por estas razones, nuestro voto es por que se declare FUNDADA la demanda en el extremo
referido a la aplicación de la Ley Nº 23908 durante su periodo de vigencia; porque se ordene que la
emplazada pague al demandante la pensión mínima y le abone las pensiones devengadas, los
intereses legales correspondientes, así como los costos del proceso; y porque se declare
INFUNDADA la demanda respecto a la indexación trimestral y la afectación de la pensión mínima
vital vigente.

Sr.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN

Se ordena expedir nueva resolución otorgando pensión de jubilación de acuerdo al Decreto


Ley 19990

Expediente Nº 3599-2006-PA/TC
LIMA
SERAFÍN IBÁÑEZ RIVERA
(Publicado: 19-01-08)

RAZÓN DE RELATORÍA

Lima, 5 de noviembre de 2007

La resolución recaída en el Expediente Nº 3599-2006-PA es aquella conformada por los


votos de los magistrados González Ojeada, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli, que declara
FUNDADA la demanda. Los votos de los magistrados González Ojeada y Bardelli Lartirigoyen
aparecen firmados en hoja membretada aparte, y no junto con la firma del magistrados integrante
de la Sala debido al cese en funciones de dichos magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL


En Lima, a los 21 días del mes de marzo de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados González Ojeada, Bardelli Lartirigoyen y Vergara
Gotelli, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Serafín Ibáñez Rivera contra la
sentencia de la Tercera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 57, su fecha 15
de noviembre de 2005, que declara infundada la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 13 de setiembre de 2004 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), a fin de que se declare inaplicable la Resolución 9114-
2004-GO/ONP, de fecha 11 de agosto de 2004, y que en consecuencia se le otorgue, ya sea pensión
de jubilación adelantada con arreglo al Decreto Ley 19990, o la pensión de la Ley 26504,
debiéndose disponer el abono de los devengados, los intereses legales, los costos y las costas
procesales.

La emplazada contesta la demanda alegando que el actor no cumple el requisito de


aportes para percibir una pensión de jubilación adelantada conforme a lo dispuesto por el artículo
44 del Decreto Ley 19990 y que a efectos de acreditar las aportaciones no reconocidas, es
necesario que recurra a un proceso más lato que cuente con estación probatoria.

El Trigésimo Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 2 de noviembre de 2004,


declara infundada la demanda sosteniendo que el recurrente no reúne el requisito de aportaciones
para acceder a una pensión de jubilación conforme al artículo 44 del Decreto Ley 19990, y que,
además, no satisface el requisito de la edad (65 años) para percibir una pensión de jubilación
conforme a la Ley 26504.

La recurrida confirma la apelada por los mismos fundamentos.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. En la STC 1417-2005-PA publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión y las disposiciones legales que establecen los requisitos para su
obtención, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente acreditada para
que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

Delimitación del petitorio

2. El demandante pretende que se le otorgue ya sea pensión de jubilación adelantada con


arreglo al Decreto Ley 19990, o pensión conforme a la Ley 26504; en consecuencia su pretensión
está comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37.b) de la citada sentencia, motivo
por el cual se analizará el fondo de la cuestión controvertida.
Análisis de la controversia

3. Conforme al artículo 38 del Decreto Ley 19990 -modificado por el artículo 9 de la Ley
26504-, y al artículo 1 del Decreto Ley 25967, para obtener una pensión de jubilación, se requiere
tener 65 años de edad y acreditar por lo menos 20 años de aportaciones.

4. Con el Documento Nacional de Identidad del demandante, obrante a fojas 2, acredita


éste que nació el 12 de octubre de 1941 y que cumplió con la edad requerida para obtener la
pensión solicitada el 12 de octubre de 2006.

5. De la resolución impugnada de fojas 4 se advierte que la demandada le deniega pensión


de jubilación adelantada al actor por considerar que, no obstante contar con la edad requerida
únicamente ha acreditado 21 años y 11 meses de aportaciones al Sistema Nacional de Pensiones.

6. Respecto a los años de aportación debe precisarse que el inciso d), artículo 7 de la
Resolución Suprema 306-2001-EF, Reglamento de Organización y Funciones de la Oficina de
Normalización Previsional (ONP), dispone que la emplazada debe “Efectuar la verificación,
liquidación y fiscalización de derechos pensionarios que sean necesarias para garantizar su
otorgamiento con arreglo a Ley”.

7. En cuanto a las aportaciones de los asegurados obligatorios, los artículos 11 y 70 del


Decreto Ley 19990 establecen, que “Los empleadores (...) están obligados a retener las
aportaciones de los trabajadores asegurados obligatorios (...)” y “Para los asegurados obligatorios
son períodos de aportación los meses, semanas o días en que presten, o hayan prestado servicios
que generen la obligación de abonar las aportaciones a que se refieren los artículos 7 al 13, aún
cuando el empleador (...) no hubiese efectuado el pago de las aportaciones”. Más aún, el artículo
13 de esta norma, dispone que la emplazada se encuentra obligada a iniciar el procedimiento
coactivo si el empleador no cumple con efectuar el abono de las aportaciones indicadas.

8. Sobre el particular debe mencionarse que a fojas 4 obra el certificado de trabajo


expedido por Avícola Mizushima S.C.R.L., con fecha 23 de octubre de 1978, con el que se
demuestra que el demandante laboró para dicha empresa durante 5 años y 9 meses, y que,
consecuentemente cuenta con igual cantidad de años de aportaciones.

9. Teniéndose en cuenta las aportaciones reconocidas por la demandada (21 años y 11


meses), así como aquellas reconocidas en el fundamento precedente (5 años y 9 meses), el actor
acredita 27 años y 3 meses de aportes, con lo cual cumple el requisito de aportaciones para
acceder a una pensión de jubilación conforme al régimen general establecido en el Decreto Ley
19990 y sus modificatorias.

10. En cuanto al pago de intereses este Colegiado (STC 0065-2002-AA/TC del 17 de octubre
de 2002) ha establecido que deben ser pagados de acuerdo a lo dispuesto en los artículos 1242 y
siguientes del Código Civil.

11. Respecto a la pretensión de pago de costas y costos del proceso, conforme al artículo
56 del Código Procesal Constitucional, corresponde disponer que la demandada pague los costos
del proceso y declarar improcedente el pago de las costas.
12. Por consiguiente, acreditándose la vulneración de los derechos fundamentales
invocados, la demanda debe ser estimada.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda en lo principal. En consecuencia inaplicable al actor, la


Resolución 9114-2004-GO/ONP.

2. Ordenar que la demandada expida una nueva resolución otorgando pensión de


jubilación al recurrente, de acuerdo al Decreto Ley 19990 y sus modificatorias, conforme a los
fundamentos expuestos en la presente resolución debiéndose pagar las pensiones devengadas con
arreglo a la Ley 28798, los intereses legales a que hubiere lugar y los costos procesales.

3. Declarar IMPROCEDENTE el pago de las costas procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.

GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA Y BERDELLI LARTIRIGOYEN

Visto el recurso de agravio constitucional interpuesto por don Serafín Ibáñez Rivera contra
la sentencia de la Tercera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 57, su fecha 15
de noviembre de 2005, que declara infundada la demanda de autos, los magistrados firmantes
emiten el siguiente voto:

ANTECEDENTES

Con fecha 13 de setiembre de 2004, el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), a fin de que se declare inaplicable la Resolución 9114-
2004-GO/ONP, de fecha 11 de agosto de 2004, y que, en consecuencia, se le otorgue, ya sea
pensión de jubilación adelantada con arreglo al Decreto Ley 19990, o pensión conforme a la Ley
26504; debiéndose disponer el abono de los devengados, los intereses legales, los costos y las
costas procesales.

La emplazada contesta la demanda alegando que el actor no cumple el requisito de


aportes para percibir una pensión de jubilación adelantada conforme a lo dispuesto por el artículo
44 del Decreto Ley 19990 y que, a efectos de acreditar las aportaciones no reconocidas, es
necesario que recurra a un proceso más lato que cuente con estación probatoria.
El Trigésimo Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 2 de noviembre de 2004,
declara infundada la demanda sosteniendo que el recurrente no reúne el requisito de aportaciones
para acceder a una pensión de jubilación conforme al artículo 44 del Decreto Ley 19990, y que, de
otro lado, no cumple el requisito de la edad (65 años) para percibir una pensión de jubilación
conforme a la Ley 26504.

La recurrida confirma la apelada por los mismos fundamentos.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


el Tribunal Constitucional ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente
protegido por el derecho fundamental a la pensión y las disposiciones legales que establecen los
requisitos para su obtención, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente
acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

Delimitación del petitorio

2. El demandante pretende que se le otorgue ya sea pensión de jubilación adelantada con


arreglo al Decreto Ley 19990, o pensión conforme a la Ley 26504; en consecuencia, consideramos
que su pretensión está comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37.b) de la citada
sentencia, motivo por el cual debe analizarse el fondo de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. Conforme al artículo 38 del Decreto Ley 19990 -modificado por el artículo 9 de la Ley
26504-, y al artículo 1 del Decreto Ley 25967, para obtener una pensión de jubilación, se requiere
tener 65 años de edad y acreditar por lo menos 20 años de aportaciones.

4. Con el Documento Nacional de Identidad del demandante, obrante a fojas 2, advertimos


que nació el 12 de octubre de 1941 y que cumplió con la edad requerida para obtener la pensión
solicitada el 12 de octubre de 2006.

5. Asimismo, de la resolución impugnada (fojas 4), apreciamos también que la demandada


le denegó pensión de jubilación adelantada al actor por considerar que, no obstante contar con la
edad requerida, únicamente ha acreditado 21 años y 11 meses de aportaciones al Sistema
Nacional de Pensiones.

6. Respecto a los años de aportación, debemos precisar que el inciso d), artículo 7 de la
Resolución Suprema 306-2001-EF, Reglamento de Organización y Funciones de la Oficina de
Normalización Previsional (ONP), dispone que la emplazada debe “Efectuar la verificación,
liquidación y fiscalización de derechos pensionarios que sean necesarias para garantizar su
otorgamiento con arreglo a Ley”.

7. Asimismo, en cuanto a las aportaciones de los asegurados obligatorios, los artículos 11 y


70 del Decreto Ley 19990 establecen, respectivamente, que “Los empleadores (...) están obligados
a retener las aportaciones de los trabajadores asegurados obligatorios (...)” y “Para los asegurados
obligatorios son períodos de aportación los meses, semanas o días en que presten, o hayan
prestado servicios que generen la obligación de abonar las aportaciones a que se refieren los
artículos 7 al 13, aún cuando el empleador (...) no hubiese efectuado el pago de las aportaciones”.
Más aún, el artículo 13 de esta norma, dispone que la emplazada se encuentra obligada a iniciar el
procedimiento coactivo si el empleador no cumple con efectuar el abono de las aportaciones
indicadas.

8. Sobre el particular, debemos mencionar que a fojas 4 obra el certificado de trabajo


expedido por Avícola Mizushima S.C.R.L., con fecha 23 de octubre de 1978, con el que se
demuestra que el demandante laboró para dicha empresa durante 5 años y 9 meses, y que,
consecuentemente cuenta con igual cantidad de años de aportaciones.

9. En tal sentido, teniendo en cuenta las aportaciones reconocidas por la demandada (21
años y 11 meses), así como aquellas reconocidas en el fundamento precedente (5 años y 9 meses),
el actor acredita 27 años y 3 meses de aportes, con lo cual consideramos que cumple el requisito
de aportaciones para acceder a una pensión de jubilación conforme al régimen general establecido
en el Decreto Ley 19990 y sus modificatorias.

10. En cuanto al pago de intereses, el Tribunal Constitucional (STC 0065-2002-AA/TC del 17


de octubre de 2002) ha establecido que deben ser pagados de acuerdo a lo dispuesto por los
artículos 1242 y siguientes del Código Civil.

11. Respecto a la pretensión de pago de costas y costos del proceso, estimamos que,
conforme al artículo 56 del Código Procesal Constitucional, corresponde disponer que la
demandada pague los costos del proceso y declarar improcedente el pago de las costas.

12. Por ello, somos de la opinión que se ha, acreditado la vulneración de los derechos
invocados, y que la demanda debe ser estimada.

Por estas consideraciones, nuestro voto es porque se declare FUNDADA la demanda, NULA
la Resolución 9114-2004-GO/ONP, que se ordene la demandada expida una nueva resolución
otorgando pensión de jubilación al recurrente, de acuerdo al Decreto Ley 19990 y sus
modificatorias, conforme a los fundamentos expuestos en la presente; debiéndose pagar las
pensiones devengadas con arreglo a la Ley 28798, los intereses legales a que hubiere lugar y los
costos procesales; y que se declare IMPROCEDENTE el pago de las costas procesales.

Srs.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN

Se ordena expedir nueva resolución otorgando pensión de jubilación de acuerdo al Decreto


Ley 19990

Expediente Nº 3609-2006-PA/TC
LIMA
JOSÉ CRISTÓBAL FERNÁNDEZ PALACIOS
(Publicado: 19-01-08)

RAZÓN DE RELATORÍA

Lima, 29 de octubre de 2007

La resolución recaída en el Expediente Nº 3609-2006-AA es aquella conformada por los


votos de los magistrados González Ojeada, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli, que declara
FUNDADA la demanda. El voto de los magistrados González Ojeada y Bardelli Lartirigoyen aparece
firmado en hoja membretada aparte, y no junto con la firma del magistrados integrante de la Sala
debido al cese en funciones de dichos magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 8 días del mes de marzo de 2006, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, con la asistencia de los magistrados Gonzalez Ojeada, Bardelli Lartirigoyen y
Vergara Gotelli, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don José Cristóbal Fernández Palacios
contra la sentencia de la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 104, su
fecha 20 de octubre de 2005, que declara infundada la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 4 de octubre de 2004 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP) solicitando que se declare inaplicable la Resolución
0000009394-2004-ONP/DC/DL 19990, de fecha 6 de febrero de 2004, que le deniega pensión de
jubilación adelantada, y que en consecuencia se le reconozca el total de sus aportaciones y se le
otorgue pensión de jubilación adelantada conforme al artículo 44 del Decreto Ley 19990, con el
pago de los devengados correspondientes.

La emplazada contesta la demanda alegando que el recurrente no tiene derecho a gozar de


una pensión de jubilación adelantada conforme al Decreto Ley 19990, puesto que únicamente ha
acreditado 25 años y 3 meses de aportes al Sistema Nacional de Pensiones. Agrega que los
documentos presentados por el actor para sustentar su pretensión no pueden ser merituados en el
proceso de amparo por carecer de estación probatoria.

El Vigésimo Cuarto Juzgado Civil de Lima, con fecha 14 de abril de 2005, declara infundada
la demanda considerando que el actor no ha acreditado fehacientemente los años de aportaciones
que alega tener, dado que la documentación presentada no resulta idónea, y que a la fecha de
cese laboral el actor no cumplía con los requisitos necesarios para percibir una pensión de
jubilación por el artículo 44 del Decreto Ley 19990.

La recurrida confirma la apelada por el mismo fundamento.

FUNDAMENTOS
Procedencia de la demanda

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que establecen los requisitos para su
obtención, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente acreditada para
que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

Delimitación del petitorio

2. El demandante pretende que se le otorgue pensión de jubilación adelantada conforme


al artículo 44 del Decreto Ley 19990, sobre la base del total de aportes efectuados al Sistema
Nacional de Pensiones; en consecuencia, su pretensión está comprendida en el supuesto previsto
en el fundamento 37.b) de la citada sentencia, y que, por ello, debe analizarse el fondo de la
cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. El inciso d), artículo 7 de la Resolución Suprema 306-2001-EF, Reglamento de


Organización y Funciones de la Oficina de Normalización Previsional (ONP), dispone que la
emplazada debe “Efectuar la verificación, liquidación y fiscalización de derechos pensionarios que
sean necesarias para garantizar su otorgamiento con arreglo a Ley”.

4. Asimismo en cuanto a las aportaciones de los asegurados obligatorios, los artículos 11 y


70 del Decreto Ley 19990 establecen, respectivamente, que “Los empleadores (...) están obligados
a retener las aportaciones de los trabajadores asegurados obligatorios (...)” y “Para los asegurados
obligatorios son períodos de aportación los meses, semanas o días en que presten, o hayan
prestado servicios que generen la obligación de abonar las aportaciones a que se refieren los
artículos 7 al 13, aún cuando el empleador (...) no hubiese efectuado el pago de las aportaciones”.
Más aún el artículo 13 de esta norma dispone que la emplazada se encuentra obligada a iniciar el
procedimiento coactivo si el empleador no cumple con efectuar el abono de las aportaciones
indicadas.

5. De la Resolución 0000009394-2004-ONP/DC/DL 19990, de fojas 2, se desprende que se


le denegó pensión de jubilación al actor por considerar que únicamente había acreditado 25 años y
3 meses de aportes al Sistema Nacional de Pensiones.

6. A efectos de sustentar su pretensión, el demandante ha presentado la siguiente


documentación:

6.1. Certificado de trabajo emitido por doña Itala Berisso de Cavassa, con fecha 14 de
octubre de 2003, corriente a fojas 3, del que se desprende que el demandante laboró en la casa de
la mencionada persona desde el 11 de marzo de 1966 hasta el 22 de octubre de 1980, acreditando
14 años, 7 meses y 14 días de aportaciones.
6.2. Certificado de trabajo expedido por doña Itala Berisso de Cavassa, de fojas 8, del que
se advierte que el recurrente laboró en la casa de dicha persona desde el 2 de diciembre de 1992
hasta el 31 de diciembre de 1997, acumulando un total de 5 años y 29 días de servicios.

En ese sentido, con la documentación presentada el actor acredita 6 años y 3 meses de


aportaciones, los que, sumados a los 25 años y 3 meses de aportes reconocidos por la demandada
en la resolución anteriormente mencionada, hacen un total de 31 años y 6 meses de aportaciones
al Sistema Nacional de Pensiones.

7. El artículo 44 del Decreto Ley 19990 exige, en el caso de los hombres, tener 55 años de
edad y 30 años de aportaciones para obtener una pensión de jubilación adelantada. Del
Documento Nacional de Identidad, obrante a fojas 14, se desprende que el actor cumplió 55 años
de edad el 5 de diciembre de 2002 y con los documentos mencionados en el fundamento
precedente, a la fecha de su cese (31 de diciembre de 1997) acredita un total de 31 años y 6 meses
de aportaciones, de lo que se concluye que el demandante reúne los requisitos exigidos por
artículo 44 del Decreto Ley 19990 para gozar de pensión de jubilación adelantada, a partir del 5 de
diciembre de 2002.

8. Por consiguiente, acreditándose la vulneración de los derechos invocados, la demanda


debe estimarse.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda; en consecuencia, inaplicable para el actor la Resolución


0000009394-2004-ONP/DC/DL 19990

2. Ordena a la emplazada que expida resolución otorgando pensión de jubilación


adelantada al recurrente con arreglo al Decreto Ley 19990, desde el 5 de diciembre de 2002, y que
se le pague las pensiones devengadas con arreglo a la Ley 28798, los intereses legales a que
hubiere lugar, así como los costos procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA Y BERDELLI LARTIRIGOYEN

Visto el recurso de agravio constitucional interpuesto por don José Cristóbal Fernández
Palacios contra la sentencia de la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de
fojas 104, su fecha 20 de octubre de 2005, que declara infundada la demanda de autos, los
magistrados firmantes emiten el siguiente voto:
ANTECEDENTES

Con fecha 4 de octubre de 2004, el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP) solicitando que se declare inaplicable la Resolución
0000009394-2004-ONP/DC/DL 19990, de fecha 6 de febrero de 2004, que le deniega pensión de
jubilación adelantada; y que, en consecuencia se le reconozca el total de sus aportaciones y se le
otorgue pensión de jubilación adelantada conforme al artículo 44 del Decreto Ley 19990, con el
pago de los devengados correspondientes.

La emplazada contesta la demanda alegando que el recurrente no tiene derecho a gozar de


una pensión de jubilación adelantada conforme al Decreto Ley 19990, puesto que únicamente ha
acreditado 25 años y 3 meses de aportes al Sistema Nacional de Pensiones. Agrega que los
documentos presentados por el actor para sustentar su pretensión no pueden ser merituados en el
proceso de amparo por carecer de estación probatoria.

El Vigésimo Cuarto Juzgado Civil de Lima, con fecha 14 de abril de 2005, declara infundada
la demanda considerando que el actor no ha acreditado fehacientemente los años de aportaciones
que alega tener, dado que la documentación presentada no resulta idónea; y que a la fecha de
cese laboral el actor no cumplía con los requisitos necesarios para percibir una pensión de
jubilación por el artículo 44 del Decreto Ley 19990.

La recurrida confirma la apelada por el mismo fundamento.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


el Tribunal Constitucional ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente
protegido por el derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que establecen los
requisitos para su obtención, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente
acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

Delimitación del petitorio

2. El demandante pretende que se le otorgue pensión de jubilación adelantada conforme


al artículo 44 del Decreto Ley 19990, sobre la base del total de aportes efectuados al Sistema
Nacional de Pensiones; en consecuencia, consideramos que su pretensión está comprendida en el
supuesto previsto en el fundamento 37.b) de la citada sentencia, y que, por ello, debe analizarse el
fondo de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. El inciso d), artículo 7 de la Resolución Suprema 306-2001-EF, Reglamento de


Organización y Funciones de la Oficina de Normalización Previsional (ONP), dispone que la
emplazada debe “Efectuar la verificación, liquidación y fiscalización de derechos pensionarios que
sean necesarias para garantizar su otorgamiento con arreglo a Ley”.
4. Asimismo, en cuanto a las aportaciones de los asegurados obligatorios, los artículos 11 y
70 del Decreto Ley 19990 establecen, respectivamente, que “Los empleadores (...) están obligados
a retener las aportaciones de los trabajadores asegurados obligatorios (...)” y “Para los asegurados
obligatorios son períodos de aportación los meses, semanas o días en que presten, o hayan
prestado servicios que generen la obligación de abonar las aportaciones a que se refieren los
artículos 7 al 13, aún cuando el empleador (...) no hubiese efectuado el pago de las aportaciones”.
Más aún, el artículo 13 de esta norma, dispone que la emplazada se encuentra obligada a iniciar el
procedimiento coactivo si el empleador no cumple con efectuar el abono de las aportaciones
indicadas.

5. De la Resolución 0000009394-2004-ONP/DC/DL 19990, de fojas 2, advertimos que se le


denegó pensión de jubilación al actor por considerar que únicamente había acreditado 25 años y 3
meses de aportes al Sistema Nacional de Pensiones.

6. A efectos de sustentar su pretensión, el demandante ha presentado la siguiente


documentación:

6.1. Certificado de trabajo emitido por doña Itala Berisso de Cavassa, con fecha 14 de
octubre de 2003, corriente a fojas 3, del que apreciamos que laboró en la casa de la mencionada
persona desde el 11 de marzo de 1966 hasta el 22 de octubre de 1980, acreditando 14 años, 7
meses y 14 días de aportaciones.

6.2. Certificado de trabajo expedido por doña Itala Berisso de Cavassa, de fojas 8, del que
advertimos que laboró en la casa de dicha persona desde el 2 de diciembre de 1992 hasta el 31 de
diciembre de 1997, acumulando un total de 5 años y 29 días de servicios.

En ese sentido, con la documentación presentada, apreciamos que el actor acredita 6 años
y 3 meses de aportaciones, los cuales, sumados a los 25 años y 3 meses de aportes reconocidos
por la demandada en la resolución anteriormente mencionada, hacen un total de 31 años y 6
meses de aportaciones al Sistema Nacional de Pensiones.

7. El artículo 44 del Decreto Ley 19990 exige, en el caso de los hombres, tener 55 años de
edad y 30 años de aportaciones para obtener una pensión de jubilación adelantada. Del
Documento Nacional de Identidad, obrante a fojas 14, observamos que el actor cumplió 55 años
de edad el 5 de diciembre de 2002 y, con los documentos mencionados en el fundamento
precedente, a la fecha de su cese (31 de diciembre de 1997) acreditaba un total de 31 años y 6
meses de aportaciones, de lo que concluimos que el demandante reúne los requisitos exigidos por
artículo 44 del Decreto Ley 19990 para gozar de pensión de jubilación adelantada, a partir del 5 de
diciembre de 2002.

8. Por consiguiente, somos de la opinión, la demanda debe estimarse.

Por estas consideraciones, nuestro voto es porque se declare FUNDADA la demanda, NULA
la Resolución 0000009394-2004-ONP/DC/DL 19990, que se ordene a la emplazada que expida
resolución otorgando pensión de jubilación adelantada al recurrente con arreglo al Decreto Ley
19990, desde el 5 de diciembre de 2002, y que se le pague las pensiones devengadas con arreglo a
la Ley 28798, los intereses legales a que hubiere lugar, así como los costos procesales.
Sres.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN

Se ordena expedir nueva resolución otorgando pensión de jubilación de acuerdo al Decreto


Ley 19990

Expediente Nº 04671-2006-PA/TC
LIMA
CIRILO PECHO CUEVA
(Publicado: 19-01-08)

RAZÓN DE RELATORÍA

Lima, 31 de octubre de 2007

La resolución recaída en el Expediente Nº 04671-2006-AA es aquella conformada por los


votos de los magistrados González Ojeada, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli, que declara
FUNDADA la demanda. Los votos de los magistrados González Ojeada y Bardelli Lartirigoyen
aparecen firmados en hoja membretada aparte, y no junto con la firma del magistrado integrante
de la Sala debido al cese en funciones de dichos magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 7 días del mes de mayo de 2007, la Sala Segunda del Tribunal Constitucional,
integrada por los magistrados, González Ojeada, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli, pronuncia
la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Cirilo Pecho Cueva contra la
sentencia de la Quinta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 424, de fecha 17
de enero de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 27 de setiembre de 2004, el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP) solicitando que se declaren inaplicables las
Resoluciones N.os 0000005747-2003-ONP/DC/DL 19990 y 449-2004-GO/ONP, de fechas 7 de enero
de 2003 y 13 de enero de 2004, respectivamente, y que, por consiguiente, se expida una nueva
resolución otorgándole pensión de jubilación conforme al Decreto Ley Nº 19990, teniendo en
cuenta el total de sus aportaciones; y que se disponga el pago de los devengados
correspondientes.

La emplazada contesta la demanda alegando que se le denegó pensión de jubilación al


actor ya que a la fecha de su cese solo contaba con 5 años y 5 meses de aportaciones al Sistema
Nacional de Pensiones.
El Quincuagésimo Séptimo Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 27 de enero
de 2005, declara improcedente la demanda considerando que la vía constitucional no es la idónea
para tramitar la pretensión del demandante, ya que carece de estación probatoria.

La recurrida confirma la apelada por el mismo fundamento.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que establecen los requisitos para su
obtención y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente acreditada para
que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

Delimitación del petitorio

2. El demandante solicita que se le otorgue pensión de jubilación conforme al Decreto Ley


Nº 19990, teniendo en cuenta el total de sus aportaciones; en consecuencia, su pretensión está
comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37.b) de la citada sentencia, motivo por el
cual se analizará el fondo de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. Conforme al artículo 38 del Decreto Ley Nº 19990, modificado por el artículo 9 de la Ley
Nº 26504, y al artículo 1 del Decreto Ley Nº 25967, para obtener una pensión de jubilación se
requiere tener 65 años de edad y acreditar por lo menos 20 años de aportaciones.

4. Con el Documento Nacional de Identidad del demandante, obrante a fojas 2, se acredita


que cumplió con la edad requerida para obtener la pensión solicitada el 22 de julio de 2000.

5. De la Resolución Nº 449-2004-GO/ONP, corriente a fojas 5, así como del Cuadro


Resumen de Aportaciones de fojas 6, se advierte que la ONP le denegó pensión de jubilación al
demandante por considerar que únicamente ha acreditado 5 años y 5 meses de aportaciones al
Sistema Nacional de Pensiones.

6. Al respecto el inciso d), artículo 7 de la Resolución Suprema Nº 306-2001-EF, Reglamento


de Organización y Funciones de la Oficina de Normalización Previsional (ONP), dispone que la
emplazada debe “Efectuar la verificación, liquidación y fiscalización de derechos pensionarios que
sean necesarias para garantizar su otorgamiento con arreglo a Ley”.

7. Asimismo en cuanto a las aportaciones de los asegurados obligatorios, los artículos 11 y


70 del Decreto Ley 19990 establecen, respectivamente, que “Los empleadores (...) están obligados
a retener las aportaciones de los trabajadores asegurados obligatorios (...)” y “Para los asegurados
obligatorios son períodos de aportación los meses, semanas o días en que presten, o hayan
prestado servicios que generen la obligación de abonar las aportaciones a que se refieren los
artículos 7 al 13, aún cuando el empleador (...) no hubiese efectuado el pago de las aportaciones”.
Más aún, el artículo 13 de esta norma, dispone que la emplazada se encuentra obligada a iniciar el
procedimiento coactivo si el empleador no cumple con efectuar el abono de las aportaciones
indicadas.

8. A efectos de sustentar su pretensión, el demandante ha presentado la siguiente


documentación:

8.1. Certificado de trabajo de fojas 263, emitido por la empresa VEGSA Contratistas
Generales, del que se desprende que se desempeñó como Jefe de Personal desde el 13 de
noviembre de 1996 hasta el 30 de abril de 1998, acumulando un periodo de 1 año y 5 meses de
aportes.

8.2. Certificado de trabajo de VEGSA Contratistas Generales, corriente a fojas 264, en el


que consta que laboró desde el 1 de marzo de 1995 hasta el 30 de mayo de 1996, acreditando 1
año y 2 meses de aportaciones.

8.3. Certificado de trabajo suscrito por Consorcio Pacimpresit-O. Bertolero y CIA. de fojas
265, del que se advierte que laboró para dicha empresa desde el 22 de setiembre de 1966 hasta el
4 de diciembre de 1970, acreditando 4 años y 2 meses de aportes.

8.4. Certificado de trabajo emitido por VEGSA Contratistas Generales, corriente a fojas 266,
en el que consta que trabajó desde el 1 de junio de 1992 hasta el 31 de octubre de 1994,
acumulando 2 años y 4 meses de aportaciones.

8.5. Certificado de trabajo de fojas 267, expedido por la empresa “Fundo Santa Ángela”
S.R.L., con el que se demuestra que trabajó desde el 1 de setiembre de 1986 hasta el 15 de octubre
de 1991, acreditando 5 años y 1 mes de aportes.

8.6. Certificado de trabajo expedido por Novoa Ingenieros, corriente a fojas 268, del que se
desprende que trabajó para dicha empresa desde el 28 de enero hasta el 30 de junio de 1986,
acumulando 5 meses de aportaciones.

8.7. Certificado de trabajo suscrito por don Guillermo Quispe Reyna “Ingeniero Consultor”,
de fojas 269, en el que se observa que prestó sus servicios ocupando el cargo de Contador
Administrativo, desde el 1 de noviembre de 1983 hasta el 30 de mayo de 1984, acreditando 7
meses de aportes.

8.8. Certificado de trabajo, de fojas 270, emitido por el Consorcio Internacional de


Consultores, con el cual se acredita que laboró desde el 1 de setiembre de 1980 hasta el 31 de julio
de 1983, acumulando 2 años y 10 meses de aportes.

8.9. Certificado de trabajo expedido por la Dirección General de Transporte Terrestre -


Dirección de Construcción del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, corriente a fojas 271,
en el que consta que laboró desde el 1 de octubre de 1977 hasta el 31 de agosto de 1980,
acreditando 2 años y 10 meses de aportaciones.
8.10. Certificado de trabajo, de fojas 272, emitido por el Organismo Regional para el
Desarrollo de la Zona Afectada de la Dirección Regional de Transportes y Comunicaciones de
Pativilca, del que se desprende que prestó sus servicios desde el 1 de setiembre de 1974 hasta el
30 de setiembre de 1977, acumulando 3 años y 1 mes de aportes.

8.11. Certificado de trabajo emitido por la Dirección de Infraestructura Vial de la Dirección


General de Transportes Terrestre del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, corriente a fojas
273, con el que se evidencia que laboró desde el 1 de diciembre de 1970 hasta el 30 de julio de
1973, acreditando 2 años y 8 meses de aportaciones.

8.12. Planillas de sueldos expedidas por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones, de


fojas 85 a 91, con las que se demuestra que aportó desde enero a agosto de 1980, acumulando 8
meses de aportes.

8.13. Boletas de pago emitidas por el Consorcio Vial Tarma, corrientes de fojas 259 y 260,
con las que acredita 2 meses de aportaciones del año de 1985 (agosto y setiembre).

8.14. Boletas de sueldos emitidas por América Servicios Generales S.A., de fojas 187 a 192,
de las que se desprende que aportó desde febrero a marzo de 1992 (4 meses).

8.15. Boletas de pago de la empresa VEGSA C.G., corrientes de fojas 234 a 238, con las que
se acredita que ha aportado desde enero a abril de 1996 (4 meses).

Haciendo la suma respectiva, el actor acredita 28 años y 1 mes de aportaciones, dentro de


los cuales se encuentran comprendidos los 5 años y 5 meses de aportes reconocidos por la
demandada; por tanto supera los 20 años de aportes requeridos por el artículo 1 del Decreto Ley
25967 para acceder a una pensión de jubilación.

9. Consecuentemente, acreditándose la vulneración de los derechos invocados, la


demanda debe ser estimada.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda; en consecuencia, inaplicables al actor las Resoluciones


0000005747-2003-ONP/DC/DL y 19990449-2004-GO/ONP.

2. Ordenar a la emplazada que expida resolución otorgando pensión de jubilación al


recurrente con arreglo a los Decretos Leyes 19990 y 25967, desde el 23 de julio de 2000, conforme
a los fundamentos de la presente; debiéndose pagar las pensiones devengadas con arreglo a la Ley
28798, los intereses legales a que hubiere lugar y los costos procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA


Y BARDELLI LARTIRIGOYEN

Visto el recurso de agravio constitucional interpuesto por don Cirilo Pecho Cueva contra la
sentencia de la Quinta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 424, de fecha 17
de enero de 2006, que declara improcedente la demanda de autos, los magistrados firmantes
emiten el siguiente voto:

ANTECEDENTES

Con fecha 27 de setiembre de 2004, el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se declaren inaplicables las
Resoluciones N.os 0000005747-2003-ONP/DC/DL 19990 y 449-2004-GO/ONP, de fechas 7 de enero
de 2003 y 13 de enero de 2004, respectivamente, y que, por consiguiente, se expida una nueva
resolución otorgándole pensión de jubilación conforme al Decreto Ley Nº 19990, teniendo en
cuenta el total de sus aportaciones; y que se disponga el pago de los devengados
correspondientes.

La emplazada contesta la demanda alegando que se le denegó pensión de jubilación al


actor ya que a la fecha de su cese solo contaba con 5 años y 5 meses de aportaciones al Sistema
Nacional de Pensiones.

El Quincuagésimo Séptimo Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 27 de enero


de 2005, declara improcedente la demanda considerando que la vía constitucional no es la idónea
para tramitar la pretensión del demandante, ya que carece de estación probatoria.

La recurrida confirma la apelada por el mismo fundamento.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que establecen los requisitos para su
obtención, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente acreditada para
que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

Delimitación del petitorio

2. El demandante solicita que se le otorgue pensión de jubilación conforme al Decreto Ley


19990, teniendo en cuenta el total de sus aportaciones; consideramos, por ello, que, su pretensión
está comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37.b) de la citada sentencia, y que
debe analizarse el fondo de la cuestión controvertida.
Análisis de la controversia

Conforme al artículo 38 del Decreto Ley Nº 19990, modificado por el artículo 9 de la Ley Nº
26504, y al artículo 1 del Decreto Ley Nº 25967, para obtener una pensión de jubilación se requiere
tener 65 años de edad y acreditar por lo menos 20 años de aportaciones.

Con el Documento Nacional de Identidad del demandante, obrante a fojas 2, constatamos


que cumplió con la edad requerida para obtener la pensión solicitada el 22 de julio de 2000.

De la Resolución Nº 449-2004-GO/ONP, corriente a fojas 5, así como del Cuadro Resumen


de Aportaciones de fojas 6, advertimos que la ONP le denegó pensión de jubilación al demandante
por considerar que únicamente ha acreditado 5 años y 5 meses de aportaciones al Sistema
Nacional de Pensiones.

Al respecto, el inciso d), artículo 7 de la Resolución Suprema Nº 306-2001-EF, Reglamento


de Organización y Funciones de la Oficina de Normalización Previsional (ONP), dispone que la
emplazada debe “Efectuar la verificación, liquidación y fiscalización de derechos pensionarios que
sean necesarias para garantizar su otorgamiento con arreglo a Ley”.

Asimismo, en cuanto a las aportaciones de los asegurados obligatorios, los artículos 11 y 70


del Decreto Ley 19990 establecen, respectivamente, que “Los empleadores (...) están obligados a
retener las aportaciones de los trabajadores asegurados obligatorios (...)” y “Para los asegurados
obligatorios son períodos de aportación los meses, semanas o días en que presten, o hayan
prestado servicios que generen la obligación de abonar las aportaciones a que se refieren los
artículos 7 al 13, aún cuando el empleador (...) no hubiese efectuado el pago de las aportaciones”.
Más aún, el artículo 13 de esta norma, dispone que la emplazada se encuentra obligada a iniciar el
procedimiento coactivo si el empleador no cumple con efectuar el abono de las aportaciones
indicadas.

A efectos de sustentar su pretensión, el demandante ha presentado la siguiente


documentación:

8.1. Certificado de trabajo de fojas 263, emitido por la empresa VEGSA Contratistas
Generales, del que se desprende que el se desempeñó como Jefe de Personal desde el 13 de
noviembre de 1996 hasta el 30 de abril de 1998, acumulando un periodo de 1 año y 5 meses de
aportes.

8.2. Certificado de trabajo de VEGSA Contratistas Generales, corriente a fojas 264, en el


que consta que laboró desde el 1 de marzo de 1995 hasta el 30 de mayo de 1996, acreditando 1
año y 2 meses de aportaciones.

8.3. Certificado de trabajo suscrito por Consorcio Pacimpresit-O. Bertolero y CIA. de fojas
265, del que se advierte que laboró para dicha empresa desde el 22 de setiembre de 1966 hasta el
4 de diciembre de 1970, acreditando 4 años y 2 meses de aportes.
8.4.Certificado de trabajo emitido por VEGSA Contratistas Generales, corriente a fojas 266,
en el que consta que trabajó desde el 1 de junio de 1992 hasta el 31 de octubre de 1994,
acumulando 2 años y 4 meses de aportaciones.

8.5. Certificado de trabajo de fojas 267, expedido por la empresa “Fundo Santa Ángela”
S.R.L., con el que se demuestra que trabajó desde el 1 de setiembre de 1986 hasta el 15 de octubre
de 1991, acreditando 5 años y 1 mes de aportes.

8.6. Certificado de trabajo expedido por Novoa Ingenieros, corriente a fojas 268, del que se
desprende que trabajó para dicha empresa desde el 28 de enero hasta el 30 de junio de 1986,
acumulando 5 meses de aportaciones.

8.7. Certificado de trabajo suscrito por don Guillermo Quispe Reyna “Ingeniero Consultor”,
de fojas 269, en el que se observa que prestó sus servicios ocupando el cargo de Contador
Administrativo, desde el 1 de noviembre de 1983 hasta el 30 de mayo de 1984, acreditando 7
meses de aportes.

8.8. Certificado de trabajo, de fojas 270, emitido por el Consorcio Internacional de


Consultores, con el cual se acredita que laboró desde el 1 de setiembre de 1980 hasta el 31 de julio
de 1983, acumulando 2 años y 10 meses de aportes.

8.9. Certificado de trabajo expedido por la Dirección General de Transporte Terrestre -


Dirección de Construcción del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, corriente a fojas 271,
en el que consta que laboró desde el 1 de octubre de 1977 hasta el 31 de agosto de 1980,
acreditando 2 años y 10 meses de aportaciones.

8.10. Certificado de trabajo, de fojas 272, emitido por el Organismo Regional para el
Desarrollo de la Zona Afectada de la Dirección Regional de Transportes y Comunicaciones de
Pativilca, del que se desprende que prestó sus servicios desde el 1 de setiembre de 1974 hasta el
30 de setiembre de 1977, acumulando 3 años y 1 mes de aportes.

8.11. Certificado de trabajo emitido por la Dirección de Infraestructura Vial de la Dirección


General de Transportes Terrestre del Ministerio de Transportes y Comunicaciones, corriente a fojas
273, con el que se evidencia que laboró desde el 1 de diciembre de 1970 hasta el 30 de julio de
1973, acreditando 2 años y 8 meses de aportaciones.

8.12. Planillas de sueldos expedidas por el Ministerio de Transportes y Comunicaciones, de


fojas 85 a 91, con las que se demuestra que aportó desde enero a agosto de 1980, acumulando 8
meses de aportes.

8.13. Boletas de pago emitidas por el Consorcio Vial Tarma, corrientes de fojas 259 y 260,
con las que acredita 2 meses de aportaciones del año de 1985 (agosto y setiembre).

8.14. Boletas de sueldos emitidas por América Servicios Generales S.A., de fojas 187 a 192,
de las que se desprende que aportó desde el febrero a marzo de 1992 (4 meses).

8.15. Boletas de pago de la empresa VEGSA C.G., corrientes de fojas 234 a 238, con las que
se acredita que ha aportado desde enero a abril de 1996 (4 meses).
En ese sentido, haciendo la suma respectiva, apreciamos que el actor acredita 28 años y 1
mes de aportaciones, dentro de los cuales se encuentran comprendidos los 5 años y 5 meses de
aportes reconocidos por la demandada, y que, por tanto, supera los 20 años de aportes requeridos
por el artículo 1 del Decreto Ley 25967 para acceder a una pensión de jubilación.

9. Somos de la opinión, entonces, que se ha acreditado la vulneración de los derechos


invocados, y que, por ello, la demanda debe ser estimada.

Por estas consideraciones, nuestro voto es porque se declare FUNDADA la demanda,


NULAS las Resoluciones 0000005747-2003-ONP/DC/DL y 19990449-2004-GO/ONP, y porque se
ordene a la emplazada que expida resolución otorgando pensión de jubilación al recurrente con
arreglo a los Decretos Leyes 19990 y 25967, desde el 23 de julio de 2000, con el pago de las
pensiones devengadas con arreglo a la Ley 28798, los intereses legales a que hubiere lugar y los
costos procesales.

Srs.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN

Se ordena otorgar a favor del demandante pensión por enfermedad profesional

Expediente Nº 04674-2006-PA/TC
LIMA
MARCOS DARÍO TUMIALÁN QUINTANILLA
(Publicado: 19-01-08)

RAZÓN DE RELATORÍA

Lima, 31 de octubre de 2007

La resolución recaída en el Expediente Nº 04674-2006-PA es aquella conformada por los


votos de los magistrados González Ojeada, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli, que declara
FUNDADA la demanda. Los votos de los magistrados González Ojeada y Bardelli Lartirigoyen
aparecen firmados en hoja membretada aparte, y no junto con la firma del magistrado integrante
de la Sala debido al cese en funciones de dichos magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 4 días del mes de diciembre de 2006, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados González Ojeada, Bardelli Lartirigoyen y Vergara
Gotelli, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO
Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Marcos Darío Tumialán Quintanilla
contra la sentencia de la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 54, su
fecha 29 de noviembre de 2005, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

El recurrente interpone demanda de amparo contra la Oficina de Normalización Previsional


(ONP), solicitando que se declaren inaplicables las Resoluciones N.os 0000001320-2004-
ONP/DC/DL 18846 y 7325-2004-GO/ONP, que le denegaron el otorgamiento de renta vitalicia por
enfermedad profesional, y que, en consecuencia, se le otorgue ésta con arreglo a lo establecido en
el Decreto Ley Nº 18846, al padecer de neumoconiosis en primer estadio de evolución.

La emplazada propone la excepción de prescripción extintiva y, sin perjuicio de ello,


contesta la demanda alegando que las incapacidades permanentes deben ser declaradas por las
Comisiones Evaluadoras de Incapacidades, hecho que no ha sucedido en el caso de autos.

El Cuadragésimo Quinto Juzgado Civil de Lima, con fecha 17 de diciembre de 2004, declara
infundada la excepción propuesta e improcedente la demanda, considerando que el demandante
debe acudir a una vía que cuente con etapa probatoria.

La recurrida confirma la apelada por el mismo fundamento.

FUNDAMENTOS

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión, las disposiciones legales que establecen los requisitos para la
obtención de tal derecho.

Delimitación del petitorio

2. El demandante solicita que se declaren inaplicables las Resoluciones N.os 0000001320-


2004-ONP/DC/DL 18846 y 7325-2004-GO/ONP, a fin de que se le otorgue renta vitalicia por
enfermedad profesional al padecer de neumoconiosis en primer estadio de evolución.

Análisis de la controversia

3. Este Colegiado en la STC 1008-2004-AA/TC ha precisado los criterios para otorgar la


renta vitalicia por enfermedad profesional, determinando el grado de incapacidad generado por la
enfermedad según su estadio de evolución, así como la procedencia del reajuste del monto de la
renta percibida conforme se acentúa la enfermedad y se incrementa la incapacidad laboral.

4. Al respecto debe precisarse que el Decreto Ley Nº 18846 fue derogado por la Ley Nº
26790, publicada el 17 de mayo de 1997, que estableció en su Tercera Disposición Complementaria
que las reservas y obligaciones por prestaciones económicas del Seguro de Accidentes de Trabajo y
Enfermedades Profesionales, regulado por el Decreto Ley Nº 18846, serán transferidas al Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgo administrado por la ONP.
5. El artículo 3 del Decreto Supremo Nº 003-98-SA, que aprobó las Normas Técnicas del
Seguro Complementario de Trabajo de Riesgos, define como enfermedad profesional a todo estado
patológico permanente o temporal que sobreviene al trabajador a consecuencia directa de la clase
de trabajo que desempeña habitualmente o del medio en que se ha visto obligado a trabajar.

6. Para acreditar la pretensión el demandante ha presentado la Resolución Nº 013035-98-


ONP/DC, que le otorgó su pensión de jubilación minera bajo el argumento que, mediante el
Dictamen Nº 613-CMEI-SALUD, la Comisión Médica de Evaluación y Calificación de Invalidez, con
fecha 3 de octubre de 1997, dictaminó que padece del primer grado de silicosis (neumoconiosis).

7. Si bien es cierto no se advierte el grado de incapacidad física laboral del demandante, en


aplicación de la Resolución Suprema Nº 014-93-TR, publicada el 28 de agosto de 1993, que recoge
los lineamientos de Clasificación Radiográfica Internacional de la OIT para la Evaluación y
Diagnóstico de la Neumoconiosis, este Colegiado advierte, en defecto de un pronunciamiento
médico expreso, que la neumoconiosis (silicosis) en primer estadío de evolución produce, por lo
menos, invalidez parcial permanente, con un grado de incapacidad no inferior al 50%. Al respecto,
el artículo 18.2.1 del Decreto Supremo Nº 003-98-SA señala que sufre de invalidez parcial
permanente, quien queda disminuido en su capacidad para el trabajo en forma permanente, en
una proporción igual o superior al 50%, en cuyo caso la pensión de invalidez vitalicia mensual será
igual al 50% de la remuneración mensual del asegurado, equivalente al promedio de las
remuneraciones asegurables de los 12 meses anteriores al siniestro, entendiéndose como tal al
accidente o enfermedad profesional sufrida por el asegurado.

8. Por tanto advirtiéndose de autos que el demandante estuvo protegido durante su


actividad laboral por los beneficios del Decreto Ley Nº 18846, por lo que le correspondería gozar
de la prestación estipulada por su norma sustitutoria y percibir una pensión de invalidez
permanente parcial desde la fecha del pronunciamiento médico que acredita la existencia de la
enfermedad profesional.

Por estas fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda; en consecuencia inaplicables al actor las Resoluciones


Nos 0000001320-2004-ONP/DC/DL 18846 y 7325-2004-GO/ONP.

2. Ordenar que la emplazada otorgue al demandante pensión vitalicia por enfermedad


profesional, así como los devengados e intereses legales con arreglo a ley, más los costos del
proceso.

Publíquese y notifíquese.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI
VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA Y BARDELLI LARTIRIGOYEN

Visto el recurso de agravio constitucional interpuesto por don Marcos Darío Tumialán
Quintanilla contra la sentencia de la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de
fojas 54, su fecha 29 de noviembre de 2005, que declara improcedente la demanda de autos, los
magistrados firmantes emiten el siguiente voto:

ANTECEDENTES

El recurrente interpone demanda de amparo contra la Oficina de Normalización Previsional


(ONP), solicitando que se declaren inaplicables las Resoluciones N.os 0000001320-2004-
ONP/DC/DL 18846 y 7325-2004-GO/ONP, que le denegaron el otorgamiento de renta vitalicia por
enfermedad profesional, y que, en consecuencia, se le otorgue ésta con arreglo a lo establecido en
el Decreto Ley Nº 18846, al padecer de neumoconiosis en primer estadio de evolución.

La emplazada propone la excepción de prescripción extintiva y, sin perjuicio de ello,


contesta la demanda alegando que las incapacidades permanentes deben ser declaradas por las
Comisiones Evaluadoras de Incapacidades, hecho que no ha sucedido en el caso de autos.

El Cuadragésimo Quinto Juzgado Civil de Lima, con fecha 17 de diciembre de 2004, declara
infundada la excepción propuesta e improcedente la demanda, considerando que el demandante
debe acudir a una vía que cuente con etapa probatoria.

La recurrida confirma la apelada por el mismo fundamento.

FUNDAMENTOS

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


el Tribunal Constitucional ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente
protegido por el derecho fundamental a la pensión, las disposiciones legales que establecen los
requisitos para la obtención de tal derecho.

Delimitación del petitorio

2. El demandante solicita que se declaren inaplicables las Resoluciones N.os 0000001320-


2004-ONP/DC/DL 18846 y 7325-2004-GO/ONP, a fin de que se le otorgue renta vitalicia por
enfermedad profesional al padecer de neumoconiosis en primer estadio de evolución.

Análisis de la controversia

3. En la STC 1008-2004-AA/TC, el Tribunal Constitucional, ha precisado los criterios para


otorgar la renta vitalicia por enfermedad profesional, determinando el grado de incapacidad
generado por la enfermedad según su estadio de evolución, así como la procedencia del reajuste
del monto de la renta percibida conforme se acentúa la enfermedad y se incrementa la
incapacidad laboral.

4. Al respecto, debemos precisar que el Decreto Ley Nº 18846 fue derogado por la Ley Nº
26790, publicada el 17 de mayo de 1997, que estableció en su Tercera Disposición Complementaria
que las reservas y obligaciones por prestaciones económicas del Seguro de Accidentes de Trabajo y
Enfermedades Profesionales, regulado por el Decreto Ley Nº 18846, serán transferidas al Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgo administrado por la ONP.

5. El artículo 3 del Decreto Supremo Nº 003-98-SA, que aprobó las Normas Técnicas del
Seguro Complementario de Trabajo de Riesgos, define como enfermedad profesional a todo estado
patológico permanente o temporal que sobreviene al trabajador a consecuencia directa de la clase
de trabajo que desempeña habitualmente o del medio en que se ha visto obligado a trabajar.

6. Para acreditar la pretensión, el demandante ha presentado la Resolución Nº 013035-98-


ONP/DC, que le otorgó su pensión de jubilación minera bajo el argumento que, mediante el
Dictamen Nº 613-CMEI-SALUD, la Comisión Médica de Evaluación y Calificación de Invalidez, con
fecha 3 de octubre de 1997, dictaminó que padece del primer grado de silicosis (neumoconiosis).

7. Si bien no advertimos el grado de incapacidad física laboral del demandante, en


aplicación de la Resolución Suprema Nº 014-93-TR, publicada el 28 de agosto de 1993, que recoge
los lineamientos de Clasificación Radiográfica Internacional de la OIT para la Evaluación y
Diagnóstico de la Neumoconiosis, consideramos que, en defecto de un pronunciamiento médico
expreso, la neumoconiosis (silicosis) en primer estadío de evolución produce, por lo menos,
invalidez parcial permanente, con un grado de incapacidad no inferior al 50%. Al respecto, el
artículo 18.2.1 del Decreto Supremo Nº 003-98-SA señala que sufre de invalidez parcial
permanente, quien queda disminuido en su capacidad para el trabajo en forma permanente, en
una proporción igual o superior al 50%, en cuyo caso la pensión de invalidez vitalicia mensual será
igual al 50% de la remuneración mensual del asegurado, equivalente al promedio de las
remuneraciones asegurables de los 12 meses anteriores al siniestro, entendiéndose como tal al
accidente o enfermedad profesional sufrida por el asegurado.

8. Por tanto, somos de la opinión que el demandante estuvo protegido durante su


actividad laboral por los beneficios del Decreto Ley Nº 18846, por lo que le correspondería gozar
de la prestación estipulada por su norma sustitutoria y percibir una pensión de invalidez
permanente parcial desde la fecha del pronunciamiento médico que acredita la existencia de la
enfermedad profesional.

Por estas consideraciones, nuestro voto es porque se declare FUNDADA la demanda y, por
ello, NULAS las Resoluciones Nºs. 0000001320-2004-ONP/DC/DL 18846 y 7325-2004-GO/ONP; y
por que se ordene que la emplazada otorgue al demandante pensión vitalicia por enfermedad
profesional, así como los devengados e intereses legales con arreglo a ley, más los costos del
proceso.

Srs.

GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN

Se ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de jubilación de acuerdo al


Decreto Ley 19990
Expediente Nº 04798-2006-PA/TC
LIMA
TEODORO GENARO PINEDO CARHUAHUANCA
(Publicado: 19-01-08)

RAZÓN DE RELATORÍA

Lima, 31 de octubre de 2007

La resolución recaída en el Expediente Nº 04798-2006-PA es aquella conformada por los


votos de los magistrados González Ojeada, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli que declara
FUNDADA la demanda. Los votos de los magistrados González Ojeada y Bardelli Lartirigoyen
aparecen firmados en hoja membretada aparte, y no junto con la firma del magistrado integrante
de la Sala debido al cese en funciones de dichos magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 16 días del mes de marzo de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados González Ojeada, Bardelli Lartirigoyen y Vergara
Gotelli, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Teodoro Genaro Pinedo


Carhauhuanca contra la sentencia de la Cuarta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima,
de fojas 160, su fecha 9 de diciembre de 2005, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 24 de octubre de 2003 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP) solicitando que se declaren inaplicables las
Resoluciones 874-92 y 6454-98-GO/ONP, de fecha 9 de setiembre de 1992 y 8 de agosto de 1998,
respectivamente; y que, en consecuencia, se le otorgue pensión de jubilación dentro del régimen
especial regulado por los artículos 47 y 48 del Decreto Ley 19990, y se disponga el pago de los
devengados correspondientes.

La emplazada contesta la demanda alegando que el demandante no ha acreditado que


cuando entró en vigencia la Ley 28407, haya acudido al ente administrativo para solicitar el
reconocimiento de los 7 años de aportaciones comprendidos entre 1950 y 1959, por lo que no
corresponde declarar de oficio la validez de dichas aportaciones.

El Vigésimo Séptimo Juzgado Civil de Lima, con fecha 7 de junio de 2004, declara fundada
la demanda considerando que los 7 años de aportaciones efectuadas entre 1950 y 1959 conservan
plena validez conforme al artículo 57 del Reglamento del Decreto Ley 19990.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda estimando que la vía


constitucional no es la idónea para dilucidar la pretensión, ya que carece de estación probatoria.
FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión, las disposiciones legales que establecen los requisitos para su
obtención, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente acreditada para
que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

Delimitación del petitorio

2. El demandante pretende que se le otorgue pensión dentro del régimen especial de


jubilación regulado por los artículos 47 y 48 del Decreto Ley Nº 19990, tomando en cuenta el total
de sus aportaciones; en consecuencia, su pretensión está comprendida en el supuesto previsto en
el fundamento 37.b) de la citada sentencia, motivo por el cual se analizará el fondo de la cuestión
controvertida.

Análisis de la controversia

3. El artículo 38 del Decreto Ley Nº 19990 establece que el derecho a obtener pensión de
jubilación se adquiere a los 60 años de edad, en el caso de los hombres.

4. De otro lado, con relación al régimen especial de jubilación, el artículo 47 del Decreto
Ley Nº 19990 dispone que “Están comprendidos en el régimen especial de jubilación los
asegurados obligatorios y los facultativos a que se refiere el inciso b) del artículo 4, en ambos
casos, nacidos antes del 1 de julio de 1931 o antes del 1 de julio de 1936, según se trate de
hombres o mujeres, respectivamente, que a la fecha de vigencia del presente Decreto Ley, estén
inscritos en las Cajas de Pensiones de la Caja Nacional de Seguro Social o del Seguro Social del
empleado”. Asimismo, el artículo 48 del referido decreto ley señala que “El monto de la pensión
que se otorgue a los asegurados comprendidos en el artículo anterior, que acrediten las edades
señaladas en el artículo 38, será equivalente al cincuenta por ciento de la remuneración de
referencia por los primeros cinco años completos de aportación [...]”.

5. Con la Libreta Electoral del demandante obrante a fojas 19, se acredita que nació el 19
de setiembre de 1930 y que cumplió con la edad requerida para obtener la pensión solicitada el 19
de setiembre de 1990.

6. De las Resoluciones 874-92 y 6454-98-GO/ONP, de fojas 4 y 5, se advierte que la


demandada le denegó pensión de jubilación al demandante por considerar que los 7 años de
aportaciones efectuados entre 1950 y 1959 perdieron validez conforme al artículo 23 de la Ley
8433.

7. Al respecto este Tribunal, en reiteradas ejecutorias, ha precisado que, según lo dispuesto


por el artículo 57 del Decreto Supremo 011-74-TR, Reglamento del Decreto Ley 19990, los períodos
de aportación no pierden su validez, excepto en los casos de caducidad de las aportaciones
declaradas por resoluciones consentidas o ejecutoriadas de fecha anterior al 1 de mayo de 1973,
supuesto que no ocurre en el caso de autos, al no obrar ninguna resolución que así lo declare, de
lo que se colige que los 7 años de aportaciones efectuadas por el demandante entre los años 1950
a 1959 conservan su validez. Cabe precisar que la Ley 28407, vigente desde el 3 de diciembre de
2004, recogió este criterio y declaró expedito el derecho de cualquier aportante para solicitar la
revisión de cualquier resolución que se hubiera expedido contraviniendo lo dispuesto en los
artículos 56 y 57 del referido decreto supremo, Reglamento del Decreto Ley 19990.

8. En ese sentido el demandante acredita 7 años de aportaciones, superando de este modo


el mínimo de 5 años de aportaciones establecido en el artículo 48 del Decreto Ley 19990, por lo
que está comprendido en el régimen especial de jubilación regulado por el referido dispositivo
legal.

9. Consecuentemente, acreditándose la vulneración de los derechos constitucionales del


recurrente, la demanda debe ser estimada.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda; en consecuencia, inaplicables al actor las Resoluciones


874-92 y 6454-98-GO/ONP.

2. Ordena que la demandada expida una nueva resolución otorgando al actor pensión de
jubilación dentro del régimen especial del Decreto Ley 19990, a partir del 20 de setiembre de
1990, conforme a los fundamentos expuestos en la presente; debiéndose pagar las pensiones
devengadas con arreglo a la Ley 28798, los intereses legales a que hubiere lugar y los costos
procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA Y BARDELLI LARTIRIGOYEN

Visto el recurso de agravio constitucional interpuesto por don Teodoro Genaro Pinedo
Carhauhuanca contra la sentencia de la Cuarta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima,
de fojas 160, su fecha 9 de diciembre de 2005, que declara improcedente la demanda de autos, los
magistrados firmantes emiten el siguiente voto:

ANTECEDENTES

Con fecha 24 de octubre de 2003, el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP) solicitando que se declaren inaplicables las
Resoluciones 874-92 y 6454-98-GO/ONP, de fecha 9 de setiembre de 1992 y 8 de agosto de 1998,
respectivamente; y que, en consecuencia, se le otorgue pensión de jubilación dentro del régimen
especial regulado por los artículos 47 y 48 del Decreto Ley 19990, y se disponga el pago de los
devengados correspondientes.

La emplazada contesta la demanda alegando que el demandante no ha acreditado que


cuando entró en vigencia la Ley 28407, haya acudido al ente administrativo para solicitar el
reconocimiento de los 7 años de aportaciones comprendidos entre 1950 y 1959, por lo que no
corresponde declarar de oficio la validez de dichas aportaciones.

El Vigésimo Séptimo Juzgado Civil de Lima, con fecha 7 de junio de 2004, declara fundada
la demanda, considerando que los 7 años de aportaciones efectuadas entre 1950 y 1959 conservan
plena validez conforme al artículo 57 del Reglamento del Decreto Ley 19990.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda estimando que la vía


constitucional no es la idónea para dilucidar la pretensión, ya que carece de estación probatoria.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


el Tribunal Constitucional ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente
protegido por el derecho fundamental a la pensión, las disposiciones legales que establecen los
requisitos para su obtención, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente
acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

Delimitación del petitorio

2. El demandante pretende que se le otorgue pensión dentro del régimen especial de


jubilación regulado por los artículos 47 y 48 del Decreto Ley Nº 19990, tomando en cuenta el total
de sus aportaciones; consideramos, por ello, que su pretensión está comprendida en el supuesto
previsto en el fundamento 37.b) de la citada sentencia, motivo por el cual debe analizarse el fondo
de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. El artículo 38 del Decreto Ley Nº 19990 establece que el derecho a obtener pensión de
jubilación se adquiere a los 60 años de edad, en el caso de los hombres.

4. De otro lado, con relación al régimen especial de jubilación, el artículo 47 del Decreto
Ley Nº 19990 dispone que “Están comprendidos en el régimen especial de jubilación los
asegurados obligatorios y los facultativos a que se refiere el inciso b) del artículo 4, en ambos
casos, nacidos antes del 1 de julio de 1931 o antes del 1 de julio de 1936, según se trate de
hombres o mujeres, respectivamente, que a la fecha de vigencia del presente Decreto Ley, estén
inscritos en las Cajas de Pensiones de la Caja Nacional de Seguro Social o del Seguro Social del
empleado”. Asimismo, el artículo 48 del referido decreto ley señala que “El monto de la pensión
que se otorgue a los asegurados comprendidos en el artículo anterior, que acrediten las edades
señaladas en el artículo 38, será equivalente al cincuenta por ciento de la remuneración de
referencia por los primeros cinco años completos de aportación [...]”.

5. Con la Libreta Electoral del demandante obrante a fojas 19, constatamos que nació el 19
de setiembre de 1930 y que cumplió con la edad requerida para obtener la pensión solicitada el 19
de setiembre de 1990.

6. Por otro lado, de las Resoluciones 874-92 y 6454-98-GO/ONP, de fojas 4 y 5, advertimos


que la demandada le denegó pensión de jubilación al demandante por considerar que los 7 años
de aportaciones efectuados entre 1950 y 1959 perdieron validez conforme al artículo 23 de la Ley
8433.

7. Al respecto, el Tribunal Constitucional, en reiteradas ejecutorias, ha precisado que,


según lo dispuesto por el artículo 57 del Decreto Supremo 011-74-TR, Reglamento del Decreto Ley
19990, los períodos de aportación no pierden su validez, excepto en los casos de caducidad de las
aportaciones declaradas por resoluciones consentidas o ejecutoriadas de fecha anterior al 1 de
mayo de 1973, supuesto que consideramos no ocurre en el caso de autos, al no obrar ninguna
resolución que así lo declare, de lo que se colige que los 7 años de aportaciones efectuadas por el
demandante entre los años 1950 a 1959 conservan su validez. Cabe precisar que la Ley 28407,
vigente desde el 3 de diciembre de 2004, recogió este criterio y declaró expedito el derecho de
cualquier aportante para solicitar la revisión de cualquier resolución que se hubiera expedido
contraviniendo lo dispuesto en los artículos 56 y 57 del referido decreto supremo, Reglamento del
Decreto Ley 19990.

8. En ese sentido, estimamos que el demandante acredita 7 años de aportaciones,


superando de este modo el mínimo de 5 años de aportaciones establecido en el artículo 48 del
Decreto Ley 19990, por lo que estaría comprendido en el régimen especial de jubilación regulado
por el referido dispositivo legal.

9. Consecuentemente, acreditándose la vulneración de los derechos constitucionales del


recurrente, somos de la opinión que la demanda debe ser estimada.

Por estas consideraciones, nuestro voto es porque se declare FUNDADA la demanda,


NULAS las Resoluciones 874-92 y 6454-98-GO/ONP, que la demandada expida una nueva
resolución otorgando al actor pensión de jubilación dentro del régimen especial del Decreto Ley
19990, a partir del 20 de setiembre de 1990, conforme a los fundamentos expuestos en la
presente; debiéndose pagar las pensiones devengadas con arreglo a la Ley 28798, los intereses
legales a que hubiere lugar y los costos procesales.

Srs.

GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN

Se ordena el reajuste de la pensión de conformidad a la Ley 28798

Expediente Nº 04881-2006-PA/TC
LIMA
HERMINIO GUMERSINDO SÁNCHEZ VICENTE
(Publicado: 19-01-08)

RAZÓN DE RELATORÍA

Lima, 5 de noviembre de 2007

La resolución recaída en el Expediente Nº 04881-2006-AA es aquella conformada por los


votos de los magistrados González Ojeada, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli, que declara
FUNDADA en parte la demanda. Los votos de los magistrados González Ojeada y Bardelli
Lartirigoyen aparecen firmados en hoja membretada aparte, y no junto con la firma del
magistrados integrante de la Sala debido al cese en funciones de dichos magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 18 días del mes de julio de 2006, la Sala Segunda del Tribunal Constitucional,
integrada por los magistrados González Ojeada, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli, pronuncia la
siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Herminio Gumercindo Sánchez


Vicente contra la resolución de la Sexta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas
51, su fecha 11 de noviembre de 2005, que declara improcedente, in límine, la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 28 de junio de 2004 el demandante interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP) solicitando que se actualice y se nivele su pensión de
jubilación ascendente a S/. 346.52, más la indexación trimestral automática en aplicación de la Ley
Nº 23908, y que se disponga el pago de los devengados e intereses legales correspondientes.

El Cuadragésimo Primer Juzgado Civil de Lima, con fecha 2 de julio de 2004, declara
improcedente, in límine, la demanda, estimando que la pretensión del demandante no puede ser
ventilada en la vía constitucional ya que existen otras vías alternas.

La recurrida confirma la apelada argumentando que la pretensión del recurrente no se


encuentra comprendida dentro del contenido constitucionalmente protegido del derecho
fundamental a la pensión, conforme se ha establecido en la STC 1417-2005-PA.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. Previamente debe señalarse que tanto en primera como en segunda instancia se ha


rechazado de plano la demanda, sosteniéndose que debe recurrirse a la vía contencioso-
administrativa. Tal criterio, si bien constituye la causal de improcedencia prevista en el
ordenamiento procesal constitucional, ha sido aplicado de forma incorrecta conforme advierte
este Colegiado, pues en el presente caso se encuentra comprometido el derecho al mínimo vital
(S/. 415.00), lo que implica que dicha pretensión forma parte del contenido constitucionalmente
protegido del derecho a la pensión, conforme a la STC 1417-2005-PA, siendo en consecuencia
susceptible de protección mediante el proceso constitucional de amparo.

2. Por lo indicado, y atendiendo a la reiterada jurisprudencia dictada en casos similares,


debe revocarse el auto cuestionado de rechazo liminar. Sin embargo, dado que dicha decisión
importaría hacer transitar nuevamente al justiciable por el trámite jurisdiccional en búsqueda de la
defensa de su derecho fundamental, este Colegiado estima pertinente emitir un pronunciamiento
de fondo, más aún si la demandada fue notificada del concesorio de la apelación (f. 35), lo que
implica que su derecho de defensa está absolutamente garantizado.

Delimitación del petitorio

3. En efecto el recurrente pretende que se reajuste su pensión de jubilación, ascendente a


S/. 346.52, en un monto equivalente a tres sueldos mínimos vitales, más la indexación automática
trimestral, en aplicación de lo dispuesto por la Ley 23908.

Análisis de la controversia

4. En la STC 5189-2005-PA del 13 de setiembre de 2006 este Tribunal atendiendo a su


función ordenadora y pacificadora y en mérito de lo dispuesto en el artículo VII del Titulo
Preliminar del Código Procesal Constitucional, acordó precisar los criterios adoptados en la STC
198-2003-AC para la aplicación de la Ley 23908 durante su periodo de vigencia y dispuso la
observancia obligatoria de los fundamentos jurídicos 5 y del 7 al 21.

5. De la Resolución 0000038555-2002-ONP/DC/DL 19990, de fecha 19 de julio de 2002,


corriente a fojas 4 de autos, se evidencia que: a) se le otorgó al demandante pensión del régimen
especial de jubilación a partir del 1 de setiembre de 1990; b) éste acreditó 17 años de
aportaciones; y c) el monto inicial de la pensión otorgada fue de I/. 160,000.00 intis.

6. La Ley 23908 (publicada el 07-09-1984) dispuso en su artículo 1: “Fíjase en una cantidad


igual a tres sueldos mínimos vitales, establecidos por la actividad industrial en la Provincia de Lima,
el monto mínimo de las pensiones de invalidez y jubilación a cargo del Sistema Nacional de
Pensiones”.

7. Para determinar el monto de la pensión mínima vigente a la fecha de la contingencia, se


debe recordar que, conforme a lo dispuesto por el Decreto Supremo 018-84-TR, del 1 de setiembre
de 1984, la remuneración mínima de los trabajadores era el resultado de la adición de tres
conceptos remunerativos, uno de los cuales era el sueldo mínimo vital.

8. Cabe precisar que para la determinación de la pensión mínima resultan aplicables los
Decretos Supremos Nº 062-90-TR del 27 de setiembre de 1990, que estableció el Ingreso Mínimo
Legal en la suma I/. 8,000.000.00 intis, quedando establecida una pensión mínima legal de I/.
24,000.000.00 intis.
9. El Tribunal Constitucional en las sentencias recaídas en los Exps. 956-2001-AA/TC y 574-
2003-AA/TC, ha manifestado que en los casos de restitución de derechos y en los que el pago de la
prestación resultara insignificante, por equidad debe aplicarse el criterio expuesto en el artículo
1236 del Código Civil. Dichas ejecutorias también señalan que debe tenerse en cuenta el artículo
13 de la Constitución Política de 1979, que declaraba que “La seguridad social tiene como objeto
cubrir los riesgos de enfermedad, maternidad, invalidez, desempleo, accidente, vejez, orfandad y
cualquier otra contingencia susceptible de ser amparada conforme a ley”, lo cual concuerda con lo
que establece el artículo 10 de la vigente Carta Política de 1993.

10. En consecuencia se evidencia que en perjuicio del demandante se ha inaplicado lo


dispuesto en el artículo 1 de la Ley 23908, por lo que al amparo del principio pro homine, deberá
ordenarse que se verifique el cumplimiento de la referida ley durante todo su periodo de vigencia y
se le abone los montos dejados de percibir desde el 1 de setiembre de 1990 hasta el 18 de
diciembre de 1992, con los intereses legales correspondientes.

11. De otro lado, conforme a los criterios de observancia obligatoria establecidos en la STC
198-2003-AC, se precisa y reitera que a la fecha, conforme a lo dispuesto por las Leyes N.os 27617
y 27655, la pensión mínima del Sistema Nacional de Pensiones está determinada por el número de
años de aportaciones acreditadas por el pensionista.

12. En ese sentido y en concordancia con las disposiciones legales, mediante la Resolución
Jefatural Nº 001-2002-JEFATURA-ONP (publicada el 03-01-2002), se dispuso incrementar los
montos mínimos mensuales de las pensiones comprendidas en el Sistema Nacional de Pensiones a
que se refiere el Decreto Ley Nº 19990, estableciéndose en S/. 346.00 el monto mínimo de las
pensiones con más de 10 años y menos de 20 años de aportaciones el monto mínimo de las
pensiones.

13. Por consiguiente al contarse de autos que el demandante percibe una suma superior a
la pensión mínima vigente, se advierte que, no se está vulnerando su derecho al mínimo legal.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda en lo que concierne a la aplicación de la Ley Nº 23908 al


monto de la pensión del demandante; en consecuencia, ordena que se reajuste la pensión de
acuerdo con los criterios de la presente, abonando los devengados conforme a la Ley Nº 28798, los
intereses legales a que hubiere lugar y los costos procesales correspondientes.

2. Declarar INFUNDADA la demanda en el extremo que aduce la afectación de la pensión


mínima vital vigente.

Publíquese y notifíquese.

SS.

GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA Y BARDELLI LARTIRIGOYEN

Visto el recurso de agravio constitucional interpuesto por don Herminio Gumercindo


Sánchez Vicente contra la resolución de la Sexta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima,
de fojas 51, su fecha 11 de noviembre de 2005, que declara improcedente, in límine, la demanda
de autos, los magistrados firmantes emiten el siguiente voto:

ANTECEDENTES

Con fecha 28 de junio de 2004, el demandante interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP) solicitando que se actualice y se nivele su pensión de
jubilación, ascendente a S/. 346.52, más la indexación trimestral automática, en aplicación de la
Ley Nº 23908; y que se disponga el pago de los devengados e intereses legales correspondientes.

El Cuadragésimo Primer Juzgado Civil de Lima, con fecha 2 de julio de 2004, declara
improcedente, in limine, la demanda, estimando que la pretensión del demandante no puede ser
ventilada en la vía constitucional, ya que existen otras vías alternas.

La recurrida confirma la apelada argumentando que la pretensión del recurrente no se


encuentra comprendida dentro del contenido constitucionalmente protegido del derecho
fundamental a la pensión, conforme se ha establecido en la STC 1417-2005-PA.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. Previamente debemos señalar que tanto en primera como en segunda instancia se ha


rechazado, de plano, la demanda, sosteniéndose que debe recurrirse a la vía contencioso-
administrativa. Tal criterio, si bien constituye causal de improcedencia prevista en el ordenamiento
procesal constitucional, consideramos que ha sido aplicado de forma incorrecta, pues en el caso se
encuentra comprometido el derecho al mínimo vital (S/. 415.00), lo que implicaría que dicha
pretensión forma parte del contenido constitucionalmente protegido del derecho a la pensión,
conforme a la STC 1417-2005-PA; y por lo que sería susceptible de protección mediante el proceso
constitucional del amparo.

2. Por lo indicado, y atendiendo a la reiterada jurisprudencia dictada en casos similares,


debería aplicarse el artículo 20 del Código Procesal Constitucional; sin embargo, dado que dicha
decisión importaría hacer transitar nuevamente al justiciable por el trámite jurisdiccional en
búsqueda de la defensa de su derecho fundamental, estimamos que cabe emitir un
pronunciamiento de fondo, más aún si la demandada fue notificada del concesorio de la apelación
(f. 35), lo que implica que su derecho de defensa está garantizado.

Delimitación del petitorio


3. El recurrente pretende que se reajuste su pensión de jubilación, ascendente a S/.
346.52, en un monto equivalente a tres sueldos mínimos vitales, más la indexación automática
trimestral, en aplicación de lo dispuesto por la Ley 23908.

Análisis de la controversia

4. En la STC 5189-2005-PA, del 13 de setiembre de 2006, el Tribunal Constitucional,


atendiendo a su función ordenadora y pacificadora, y en mérito de lo dispuesto por el artículo VII
del Titulo Preliminar del Código Procesal Constitucional, acordó precisar los criterios adoptados en
la STC 198-2003-AC para la aplicación de la Ley 23908 durante su periodo de vigencia, y dispuso la
observancia obligatoria de los fundamentos jurídicos 5 y del 7 al 21.

5. De la Resolución 0000038555-2002-ONP/DC/DL 19990, de fecha 19 de julio de 2002,


corriente a fojas 4 de autos advertimos que: a) se le otorgó al demandante pensión del régimen
especial de jubilación a partir del 1 de setiembre de 1990; b) acreditó 17 años de aportaciones; y c)
el monto inicial de la pensión otorgada I/. 160,000.00 intis.

6. La Ley 23908 (publicada el 07-09-1984) dispuso en su artículo 1: “Fíjase en una cantidad


igual a tres sueldos mínimos vitales, establecidos por la actividad industrial en la Provincia de Lima,
el monto mínimo de las pensiones de invalidez y jubilación a cargo del Sistema Nacional de
Pensiones”

7. Para determinar el monto de la pensión mínima vigente a la fecha de la contingencia,


debemos recordar que, conforme a lo dispuesto por el Decreto Supremo 018-84-TR, del 1 de
setiembre de 1984, la remuneración mínima de los trabajadores era el resultado de la adición de
tres conceptos remunerativos, uno de los cuales era el sueldo mínimo vital.

8. Cabe precisar que para la determinación de la pensión mínima, resultan aplicables los
Decretos Supremos Nº 062-90-TR del 27 de setiembre de 1990, que estableció el Ingreso Mínimo
Legal en la suma I/. 8,000.000.00 intis; quedando establecida una pensión mínima legal de II.
24,000.000.00 intis.

9. El Tribunal Constitucional, en las sentencias recaídas en los Exps. 956-2001-AA/TC y 574-


2003-AA/TC, ha manifestado que en los casos de restitución de derechos y en los que el pago de la
prestación resultara insignificante, por equidad, debe aplicarse el criterio expuesto en el artículo
1236 del Código Civil. Dichas ejecutorias también señalan que debe tenerse en cuenta el articulo
13 de la Constitución Política de 1979, que declaraba que "La seguridad social tiene como objeto
cubrir los riesgos de enfermedad, maternidad, invalidez, desempleo, accidente, vejez, orfandad y
cualquier otra contingencia susceptible de ser amparada conforme a ley", lo cual concuerda con lo
que establece el artículo 10 de la vigente Carta Política de 1993.

10. En consecuencia, consideramos que en perjuicio del demandante se ha inaplicado lo


dispuesto en el artículo 1 de la Ley 23908, por lo que, al amparo del principio pro homine, somos
de la opinión que debe ordenarse que se verifique el cumplimiento de la referida ley durante todo
su periodo de vigencia y se le abonen los montos dejados de percibir desde el 1 de setiembre de
1990 hasta el 18 de diciembre de 1992, con los intereses legales correspondientes.
11. De otro lado, conforme a los criterios de observancia obligatoria establecidos en la STC
198-2003-AC, convenimos en precisar y reiterar que, a la fecha, conforme a lo dispuesto por las
Leyes N.OS 27617 y 27655, la pensión mínima del Sistema Nacional de Pensiones está determinada
por el número de años de aportaciones acreditadas por el pensionista.

12. En ese sentido y en concordancia con las disposiciones legales, mediante la Resolución
Jefatural Nº 001-2002-JEFATURA-ON.P (publicada el 03-01-2002), se dispuso incrementar los
montos mínimos mensuales de las pensiones comprendidas en el Sistema Nacional de Pensiones a
que se refiere el Decreto Ley Nº 19990, estableciéndose en S/. 346.00 el monto mínimo de las
pensiones con más de 10 años y menos de 20 años de aportaciones el monto mínimo de las
pensiones.

13. Advertimos de autos que el demandante percibe una suma superior a la pensión
mínima vigente, por lo que creemos que, actualmente, no se está vulnerando su derecho al
mínimo legal.

Por estas consideraciones, nuestro voto es porque se declare FUNDADA la demanda en lo


que concierne a la aplicación de la Ley Nº 23908 al monto de la pensión del demandante; y que se
ordene que se reajuste la pensión de acuerdo con los criterios esbozados, abonando los
devengados conforme a la Ley Nº 28798, los intereses legales a que hubiere lugar, y los costos
procesales correspondientes; INFUNDADA la demanda en el extremo que aduce afectación de la
pensión mínima vital vigente.

Srs.

GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN

Se declara Fundada la demanda y se dispone que el Colegio de Abogados de Lima se


pronuncie sobre el recurso de apelación interpuesto

Expediente Nº 6390-2006-PA/TC
LIMA
MARGARITA DEL CAMPO VEGAS
(Publicado: 19-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 11 días del mes de setiembre de 2005, la Sala. Segunda del Tribunal
Constitucional, con asistencia de los señores magistrados Gonzáles Ojeada, Presidente Vergara
Gotelli y Mesia Ramírez, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Margarita del Campo Vegas contra
la sentencia de la Quinta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 1999, su fecha
2 de noviembre de 2005, que declaró improcedente la demanda de amparo.
ANTECEDENTES

1. Que con fecha 1 de diciembre de 2004 la recurrente interpone demanda de amparo


contra el Colegio de Abogados de Lima a fin de que se deje sin efecto la Resolución Nº 793-2003-
CE/DEP/CAL, de 8 de enero de 2004, mediante la cual el Comité de Ética Profesional declaró
infundada su denuncia contra un miembro de la orden. Asimismo solicita que el Tribunal de Honor
del Ilustre Colegio de Abogados de Lima resuelva el recurso de Apelación que interpusiera contra la
mencionada resolución el 4 de febrero de 2004 y que hasta la fecha no ha sido resuelto,
constituyendo estos actos violaciones al debido proceso.

2. Que se evidencia que la verdadera pretensión de la demandante es que se deje sin


efecto la resolución Nº 793-2003-CE/DEP/ CAL, pues considera que ha sido emitida con manifiestas
violaciones al debido proceso.

3. Que con fecha 2 de noviembre de 2005 el Cuadragésimo Sexto Juzgado Civil de Lima
rechazó in limine la demanda por estimar que el presente proceso debía ser tramitado en la vía
ordinaria ya que se requería de la actuación de medios probatorios. La recurrida, con fecha 10 de
agosto de 2005, confirmó la apelada considerando que la demanda ha sido interpuesta en forma
prematura puesto que no se puede aplicar el silencio administrativo negativo ya que la demandada
no se encuentra dentro de los entes públicos a los que se refiere le ley de Procedimientos
Administrativos .

Que ante el aludido rechazo liminar corresponde explicar las razones por las que hacemos
un pronunciamiento de fondo no obstante no existir proceso y, obviamente, no haber parte
demandada, haciendo referencia de que el demandado en el presente caso fue validamente
notificado, pues recibió la notificación correspondiente con fecha 06 de enero de 2006, por lo que
es evidente que tenía conocimiento de lo actuado y se le reconoció su derecho de defensa.
También es menester manifestar que es evidente la vulneración del derecho que sostiene el
recurrente, por lo que ordenar se admita a tramite la demanda por revocatoria del auto recurrido y
obligar así al demandante a transitar nuevamente por el iter procesal establecido, sería inútil y
ocioso pues se trata de un proceso constitucional de tutela urgente y necesaria.

4. En el presente caso queda claro que la pretensión de la demandante es en este proceso


constitucional obtener una resolución respecto a la emitida por el Colegio de Abogados de Lima,
resolución que ha sido apelada por la recurrente ante el Tribunal de honor del CAL, no existiendo
hasta el momento pronunciamiento del referido ente interno. Entonces se evidencia pues que la
demandante ha incurrido en un error en la forma de proponer la demanda puesto que solicita la
nulidad de una resolución que está pendiente de ser revísala por el Tribunal de Honor, solicitando
a la vez el pronunciamiento sobre la aludida apelación, resultando así implicante su solicitud. Por
ello circunscribiremos la pretensión de la demanda a la dilación excesiva en que ha incurrido el
Tribunal de Honor del Colegio de Abogados de Lima para emitir pronunciamiento como Tribunal de
alzada.

5. El órgano máximo para resolver conflictos dentro del Colegio de Abogados de Lima es el
Tribunal de Honor, encontrándose en el artículo 45 del Estatuto del referido Colegio Profesional
que la función del Tribunal de Honor es resolver en segunda y última instancia las apelaciones
planteadas ante el Consejo de Ética. También debemos mencionar que el Reglamento del Tribunal
de Honor del Colegio de Abogados de Lima establece cuál es el plazo para pronunciarse sobre una
apelación. Expresa al respecto el artículo 12: “El Tribunal de Honor resolverá en el término de
veinte días de vista la causa y con el voto conforme de tres de sus miembros”, habiendo, en este
caso, transcurrido en exceso el referido plazo previsto en el Reglamento.

6. Respecto a ello este colegiado ha señalado en la STC Nº 5921-2005-HC/TC que

“... El contenido y los alcances de los derechos constitucionales protegidos por los procesos
regulados en el presente Código deben interpretarse de conformidad con la Declaración Universal
de los Derechos Humanos, los tratados sobre derechos humanos, así como de las decisiones
adoptadas por los tribunales internacionales sobre derechos humanos constituidos según los
tratados de los que el Perú es parte”.

5 Al respecto el artículo 8.1. de la Convención Americana de Derechos Humanos dispone


que toda persona tiene derecho a ser oída, con las debidas garantías y dentro de un plazo
razonable, por un juez o tribunal competente. Sobre este derecho la Corte Interamericana de
Derechos Humanos ha establecido, en criterio que compartimos, que el derecho al plazo razonable
tiene como finalidad impedir que los acusados permanezcan largo tiempo bajo acusación y
asegurar que ésta se decida prontamente (Caso Súarez Rosero contra Ecuador, sentencia sobre el
fondo de la Corte Interamericana de Derechos Humanos, fundamento 70).

6) Del mismo modo la Corte, siguiendo al Tribunal Europeo de Derechos Humanos, ha


declarado que "(..) Con respecto al plazo razonable de que trata el artículo 8.1., este Tribunal ha
establecido que es preciso tomar en cuenta tres elementos para determinar la razonabilidad del
plazo en el que se desarrolla un proceso: a) complejidad del asunto, b) actividad procesal del
interesado y c) conducta de las autoridades judiciales ". (Caso Hilaire, Constantine, Benjamin y
otros contra Trinidad y Tobago, sentencia sobre el fondo, fundamento 143).

7) Por tanto, el Tribunal Constitucional del Perú estima que conforme a la regla de
interpretación constitucional de los derechos y libertades, anteriormente citada, el derecho a un
plazo razonable en la duración de todo proceso constituye una de las manifestaciones del debido
proceso reconocido por nuestra Constitución en los términos antes expuestos.

También ha establecido en la RTC Nº 2662-2004-AA/TC que: “...Y es que, habiéndose


alegado la eventual violación del derecho a que el proceso dure un plazo razonable o, lo que es lo
mismo, que este no sufra dilaciones indebidas, la determinación de si en el caso se violó o no su
contenido constitucionalmente protegido es un tema que solo puede obtenerse a partir del
análisis de los siguientes criterios: a) la actividad procesal del interesado; b) la conducta de las
autoridades judiciales, y c) la complejidad del asunto; los cuales fueron establecidos por la Corte
Interamericana de Derechos Humanos en los casos Genie Lacayo y Suárez Rosero al analizar el
tema del plazo razonable del proceso, los mismos que han sido recogidos por el Tribunal
Constitucional en la STC 2915-2004-HC/TC (Fun. Jur. 18 ss.) para evaluar la razonabilidad del plazo
de la prisión preventiva.”

7. Por ello consideramos que es evidente que se ha producido la vulneración que el


recurrente señala para la obtención de una resolución fundada en la ley, en plazo razonable, ya
que la falta de pronunciamiento del Tribunal de Honor constituye trasgresión al derecho a la tutela
procesal efectiva, puesto que toda persona tiene derecho a que un proceso, sea judicial o
administrativo, dure un plazo razonable, o lo que es lo mismo que no sufra dilaciones indebidas,
conforme a lo que hemos manifestado en la presente sentencia.

Por estos considerandos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú,

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda, entendida en el sentido que se aclara en la presente


sentencia, debiendo el Tribunal de Honor del Colegio de Abogados de Lima pronunciarse sobre la
apelación interpuesta por la recurrente en el plazo de 3 días.

Publíquese y notifíquese.

S.S.
GONZALES OJEDA
VERGARA GOTELLI
MESIA RAMIREZ

Se ordena expedir resolución que otorgue a favor del demandante pensión mínima

Expediente Nº 09883-2006-PA/TC
PUNO
CARMEN QUISPE VDA. DE PUMAHUANCA
(Publicado: 19-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 15 días del mes de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda,
pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Carmen Quispe viuda de


Pumahuanca contra la sentencia de la Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Puno, de fojas
74, su fecha 29 de setiembre de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 14 de diciembre de 2005 la recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP) solicitando que se nivele y reajuste su pensión de
viudez conforme lo dispone la Ley Nº 23908, y que se efectúe el pago de las pensiones
devengadas, con la indexación y los intereses legales.
La emplazada contesta la demanda alegando que la pretensión de la demandante debe ser
ventilada en el proceso contencioso administrativo, ya que su solicitud no se encuentra dentro de
los alcances del contenido esencial a la pensión.

El Juzgado Mixto de Ayaviri, con fecha 28 de abril de 2006, declara fundada la demanda
considerando que la actora percibe pensión de viudez desde el 23 de febrero de 1986, es decir,
antes de la derogación de la Ley Nº 23908.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda estimando que la


petición de la actora no es considerada dentro del contenido del derecho fundamental a la
pensión, por lo que debe acudir al proceso contencioso administrativo.

FUNDAMENTOS

1. En atención a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la STC


1417-2005-PA, que constituyen precedente vinculante, y en concordancia con lo dispuesto por el
artículo VII del Título Preliminar y los artículos 5, inciso 1) y 38, del Código Procesal Constitucional,
este Tribunal estima que, en el presente caso, aun cuando la pretensión cuestiona la suma
específica de la pensión que percibe la parte demandante, procede efectuar su verificación, toda
vez que se encuentra comprometido el derecho al mínimo vital (S/. 415.00).

2. La demandante solicita que se incremente el monto de su pensión de viudez como


consecuencia de la aplicación de los beneficios establecidos en la Ley Nº 23908.

3. En la STC 5189-2005-PA, del 13 de setiembre de 2006, este Tribunal, atendiendo a su


función ordenadora y pacificadora, y en mérito de lo dispuesto en el artículo VII del Título
Preliminar del Código Procesal Constitucional, precisó los criterios adoptados en la STC198-2003-
AC para la aplicación de la Ley Nº 23908, durante su periodo de vigencia, y dispuso la observancia
obligatoria de los fundamentos jurídicos 5 y del 7 al 21.

4. Anteriormente, en el fundamento 14 de la STC 1294-2004-AA, que constituye


jurisprudencia vinculante conforme al artículo VI del Código Procesal Constitucional, este Tribunal
había precisado que (...) las normas conexas y complementarias que regulan instituciones
vinculadas (al derecho a la pensión), tales como la pensión mínima, pensión máxima, etc, deben
aplicarse durante su período de vigencia. En consecuencia, el beneficio de la pensión mínima no
resulta aplicable aun cuando la contingencia se hubiere dado durante la vigencia de la norma, en
aquellos casos en que por disposición del artículo 81 del Decreto Ley Nº 19990, el pago efectivo de
las pensiones devengadas se inicie con posterioridad a la derogación de la Ley Nº 23908.

5. En el presente caso, conforme se aprecia a fojas 2 de autos, mediante la Resolución Nº


000496-PS-DP-GDP-IPSS-88, de fecha 25 de julio de 1988, se otorgó pensión de viudez a favor de la
demandante a partir del 23 de febrero de 1986, por la cantidad de I/. 196.70 intis mensuales. Al
respecto, se debe precisar que a la fecha de inicio de dicha pensión se encontraba vigente el
Decreto Supremo Nº 011-86-TR, que fijó en I/. 135.00 intis el sueldo mínimo vital, por lo que, en
aplicación de la Ley Nº 23908, la pensión mínimo legal se encontraba establecida en I/. 405.00
intis, monto que no se aplicó a la pensión de la demandante.
6. En consecuencia, ha quedado acreditado que a la demandante se le otorgó la pensión
por un monto menor al mínimo establecido a la fecha de la contingencia, debiendo ordenarse que
se regularice su monto y, aplicando el artículo 1236 del Código Civil, se le abonen las pensiones
devengadas generadas desde el 23 de febrero de 1986 hasta el 18 de diciembre de 1992, así como
los intereses legales correspondientes de acuerdo con la tasa establecida en el artículo 1246 del
Código Civil.

7. Por último cabe precisar que conforme a lo dispuesto por las Leyes Nºs. 27617 y 27665,
la pensión mínima establecida para el Sistema Nacional de Pensiones está determinada por el
número de años de aportaciones acreditados por el pensionista. En ese sentido y en concordancia
con las disposiciones legales, mediante la Resolución Jefetural Nº 001-2002-JEFATURA-ONP
(publicada el 03-01-2002), se ordenó incrementar los montos mínimos mensuales de las pensiones
comprendidas en el Sistema Nacional de Pensiones a que se refiere el Decreto Ley Nº 19990,
estableciéndose en S/. 270.00 el monto mínimo de las pensiones derivadas (sobrevivientes).

8. Por consiguiente al constatarse de los autos a fojas 3 que la demandante percibe una
suma superior a la pensión mínima vigente, se advierte que no se está vulnerando su derecho al
mínimo legal.

9. En cuanto al reajuste automático de la pensión este Tribunal ha señalado que se


encuentra condicionado a factores económicos externos y al equilibrio financiero del Sistema
Nacional de Pensiones, y que no se efectúa en forma indexada o automática. Asimismo, que ello
fue previsto de esta forma desde la creación del Sistema Nacional de Pensiones y posteriormente
recogido por la Segunda Disposición Final y Transitoria de la Constitución de 1993, que establece
que el reajuste periódico de las pensiones que administra el Estado se atiende con arreglo a las
previsiones presupuestarias.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda en el extremo referido a la aplicación de la Ley Nº 23908


durante su periodo de vigencia; en consecuencia, NULA la Resolución Nº 000496-PS-DP-GDP-IPSS-
88.

2. Ordenar que la emplazada expida a favor de la demandante la resolución que reconozca


el pago de la pensión mínima, abonando las pensiones devengadas, así como los intereses legales
correspondientes.

3. Declarar INFUNDADA la demanda respecto a la alegada afectación de la pensión mínima


vital vigente y en cuanto a la indexación trimestral solicitada.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena expedir Resolución otorgando pensión de jubilación a favor del demandante

Expediente Nº 10284-2006-PA/TC
LIMA
VÍCTOR ENRIQUE ARISTI UGAZ
(Publicado: 21-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 15 días del mes de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda,
pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Víctor Enrique Aristi Ugaz contra la
sentencia de la Quinta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 113, su fecha 5 de
junio de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 18 de junio de 2004 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se declare inaplicable la Resolución Nº
3472-2004-GO/ONP, de fecha 17 de marzo de 2004; y que, en consecuencia, se le reconozcan
todas sus aportaciones y se le otorgue pensión de jubilación con arreglo al artículo 38 del Decreto
Ley Nº 19990, con el abono de las pensiones devengadas.

La emplazada propone la excepción de caducidad y contesta la demanda alegando que el


proceso de amparo no es la vía idónea para solicitar el reconocimiento de aportaciones.

El Cuadragésimo Tercer Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 29 de


setiembre de 2004, declara infundada la excepción propuesta y fundada la demanda, por
considerar que el demandante ha acreditado los años de aportación y la edad requerida para
acceder a la pensión solicitada.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda por estimar que el


proceso de amparo, por carecer de estación probatoria, no es la vía idónea para dilucidar la
controversia.

FUNDAMENTOS

1. En el fundamento 37 de la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el


12 de julio de 2005, este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial
directamente protegido por el derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que
establecen los requisitos para su obtención, y que la titularidad del derecho invocado debe estar
suficientemente acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

§ Delimitación del petitorio

2. El demandante pretende que se le reconozcan sus aportaciones efectuadas desde julio


de 1974 hasta julio de 1992, y que en consecuencia se le otorgue pensión de jubilación conforme
al artículo 38 del Decreto Ley Nº 19990, modificado por el artículo 9 de la Ley Nº 26504, y al
artículo 1 del Decreto Ley Nº 25967, que establecen que para obtener una pensión del régimen
general de jubilación, se requiere tener 65 años de edad y acreditar, por lo menos, 20 años de
aportaciones.

Por consiguiente, la pretensión se encuentra comprendida en el supuesto previsto en el


fundamento 37.b) de la citada sentencia, motivo por el cual se analizará el fondo de la cuestión
controvertida.

§ Análisis de la controversia

3. De la Resolución Nº 3472-2004-GO/ONP, obrantes a fojas 5, se desprende que la ONP le


denegó al actor la pensión que solicitó porque consideró que sólo había acreditado 13 años y 1
mes de aportaciones, ya que el período laborado para “Café al Paso Nany - Víctor Enrique Aristi
Ugaz”, desde julio de 1974 hasta julio de 1992, no fue tomado en cuenta como período de
aportaciones válidas, en razón de que laboró siendo al mismo tiempo propietario y trabajador, de
conformidad con lo establecido por los artículos 3 del Decreto Ley Nº 19990 y 65 del Decreto
Supremo Nº 011-74-TR.

4. En este sentido la cuestión controvertida se centra en dilucidar si, teniéndose


simultáneamente la calidad de empleador y trabajador, se puede aportar al Sistema Nacional de
Pensiones y ser considerado asegurado obligatorio. Para ello debe recordarse que el artículo 3,
inciso a), del Decreto Ley Nº 19990 establece que los asegurados obligatorios del Sistema Nacional
de Pensiones de la Seguridad Social son los trabajadores que prestan servicios bajo el régimen de
la actividad privada a empleadores particulares, cualquiera que sea la duración del contrato de
trabajo y/o el tiempo de trabajo por día, semana o mes; mientras que el artículo 65 del Decreto
Supremo Nº 011-74-TR dispone que “El Seguro Social del Perú no está obligado a otorgar
prestaciones del Sistema Nacional de Pensiones a personas no comprendidas en el mismo ni a sus
familiares, aun cuando aquellas hubieran estado inscritas y/o se hubieran pagado aportaciones”.

5. Al respecto este Tribunal ya ha tenido ocasión de pronunciarse sobre la interpretación


de dichos artículos. En efecto, en las STC 5711-2005-PA/TC y 10085-2005-PA/TC determinó que
estando acreditadas las aportaciones efectuadas, la negativa de la Administración de otorgarle
pensión al demandante se sustentaba en una interpretación sin sustento legal y constitucional de
las normas precitadas, ya que estas no establecían como requisito que el empleador debiera estar
constituido como persona jurídica. Es decir, la convergencia de la figura del empleador y del
trabajador en una persona no implica que necesariamente los aportes realizados por dicha
persona tengan que ser declarados inválidos. Con ello debe comprenderse que se pretende
resguardar los aportes efectiva y acreditadamente efectuados por una persona asegurada. En
consecuencia y siendo ambos casos análogos, procede aplicar la interpretación aludida a la
resolución de la presente controversia.
6. Como se indica en la resolución cuestionada el recurrente prestó servicios para “Café al
Paso Nany - Víctor Enrique Aristi Ugaz”, desde julio de 1974 hasta julio de 1992, esto es, por un
período completo de 20 años. Por lo tanto, dicho período de aportaciones debe ser considerado
válido para el otorgamiento de la pensión. Siendo así, el demandante acredita contar con 33 años
completos de aportaciones y con más de 65 años de edad, pues según su Documento Nacional de
Identidad obrante a fojas 2, nació el 15 de enero de 1936; por ende, cumple los requisitos
establecidos en el artículo 1 del Decreto Ley Nº 25967 y en el artículo 38 del Decreto Ley Nº 19990,
modificado por el artículo 9 de la Ley Nº 26504, por lo que corresponde estimar la demanda.

7. Adicionalmente la ONP deberá efectuar el cálculo de los devengados correspondientes


desde la fecha del agravio conforme al artículo 81 del Decreto Ley Nº 19990, para lo cual se tendrá
en cuenta la fecha de apertura del expediente Nº 11100317401, en el que consta la solicitud de la
pensión denegada; así como el de los intereses legales generados de acuerdo con la tasa
especificada en el artículo 1246 del Código Civil, y proceder a su pago en la forma establecida por
la Ley Nº 28798.

8. Habiéndose acreditado que la emplazada ha vulnerado el derecho constitucional a la


pensión, de conformidad con el artículo 56 del Código Procesal Constitucional, dicha entidad debe
asumir los costos procesales, los cuales deberán ser liquidados en la etapa de ejecución de la
presente sentencia.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda; en consecuencia, NULA la Resolución Nº 3472-2004-


GO/ONP.

2. Ordenar que la demandada expida resolución otorgando al demandante pensión de


jubilación, con el abono de las pensiones devengadas de acuerdo a ley, los intereses legales a que
hubiere lugar y los costos procesales, conforme se establece en los fundamentos precedentes.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena expedir Resolución otorgando pensión de jubilación al demandante de acuerdo


a la Ley 25009

Expediente Nº 03613-2006-PA/TC
LIMA
JUAN SURUNQUE MALLASCA
(Publicado: 21-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 16 días del mes de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los señores magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez
Miranda, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Juan Surunque Mallasca contra la
sentencia de la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 120, su fecha 28
de noviembre de 2005, que declara infundada la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 12 de noviembre de 2004 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP) solicitando que se declare inaplicable la Resolución
0000008079-2003-ONP/DC/DL 19990, de fecha 13 de enero de 2003, que se le otorgue pensión
minera completa conforme a los artículos 1 y 2 de la Ley 25009 y que dicha pensión sea reajustada
en aplicación de la Ley 23908 en un monto equivalente a tres sueldos mínimos vitales, más la
indexación automática trimestral. Asimismo solicita que se disponga el pago de los devengados
correspondientes.

La emplazada contesta la demanda alegando que el demandante ha acreditado


únicamente 7 años y 6 meses de trabajo bajo tierra, por lo que al no percibir una pensión de
jubilación no le corresponde los beneficios prescritos en la Ley 23908.

El Decimoséptimo Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 14 de febrero de


2005, declara infundada la demanda estimando que el recurrente cesó en sus actividades laborales
el 31 de diciembre de 1996, por lo que no le corresponde la aplicación de la Ley 23908, puesto que
no se encontraba vigente.

La recurrida confirma la apelada considerando que los documentos que obran en autos
resultan insuficientes para acreditar el mínimo de años laborados bajo la modalidad de mina
subterránea, por lo que el actor no cumple los requisitos exigidos para acceder a una pensión de
jubilación conforme a la Ley 25009.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. En la STC 1417-2005-PA publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión, las disposiciones legales que establecen los requisitos para su
obtención y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente acreditada para
que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

Delimitación del petitorio

2. En el presente caso el demandante solicita que se le otorgue pensión de jubilación


minera completa conforme a los artículos 1 y 2 de la Ley 25009 y que dicha pensión sea reajustada
conforme a la Ley 23908. En consecuencia su pretensión está comprendida en el supuesto previsto
en el fundamento 37.b) de la citada sentencia, motivo por el cual corresponde analizar el fondo de
la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. Los artículos 1 y 2 de la Ley 25009 preceptúan que la edad de jubilación de los


trabajadores mineros será a los 45 años de edad cuando laboren en minas subterráneas, siempre
que hayan acreditado 20 años de aportaciones, de los cuales 10 años deberán corresponder a
trabajo efectivo prestado en dicha modalidad.

4. Con el Documento Nacional de Identidad del demandante, de fojas 1, se evidencia que


cumplió la edad mínima para tener derecho a percibir una pensión de jubilación minera (45 años)
el 22 de agosto de 1988.

5. De la resolución 0000008079-2003-ONP/DC/DL 19990, así como del Cuadro Resumen de


Aportaciones, corrientes a fojas 11 y 12, respectivamente, se advierte que la ONP le deniega
pensión de jubilación al demandante por considerar que únicamente ha acreditado 7 años y 6
meses de aportaciones al Sistema Nacional de Pensiones en la modalidad de mina subterránea;
asimismo que los aportes de 1962 y 1963 pierden validez conforme al artículo 95 del Decreto
Supremo 013-61-TR, Reglamento de la Ley 13640, y que las aportaciones de 1978 hasta 1981, 1983
y 1984 no se consideran al no haberse acreditado fehacientemente.

6. Al respecto este Tribunal en reiteradas ejecutorias ha precisado que según lo dispuesto


por el artículo 57 del Decreto Supremo 011-74-TR, Reglamento del Decreto Ley 19990, los períodos
de aportación no pierden su validez, excepto en los casos de caducidad de las aportaciones
declaradas por resoluciones consentidas o ejecutoriadas de fecha anterior al 1 de mayo de 1973,
supuesto que no ocurre en el caso de autos, al no obrar ninguna resolución que así lo declare, de
lo que se colige que 1 año y 1 mes de aportaciones efectuadas por el demandante entre los años
de 1962 y 1963 conservan su validez. Cabe precisar que, la Ley 28407, vigente desde el 3 de
diciembre de 2004, recogió este criterio y declaró expedito el derecho de cualquier aportante para
solicitar la revisión de cualquier resolución que se hubiera expedido contraviniendo lo dispuesto en
los artículos 56 y 57 del referido decreto supremo, Reglamento del Decreto Ley 19990.

7. A efecto de sustentar las aportaciones de los años de 1978 hasta 1981, 1983 y 1984, el
demandante ha presentado la siguiente documentación:

7.1 Certificado de trabajo emitido por el Representantes del Contratista de Minas


DOMINGO IPARRAGUIRRE CÁCERES, corriente a fojas 74, donde se acredita que prestó servicios
para dicha compañía desde el 1 de julio de 1970 hasta el 31 de diciembre de 1977, desempeñando
la labor de Perforista, acumulando 7 años y 6 meses de aportes.
7.2 Certificado de trabajo y hoja de liquidación de beneficios expedidos por el Contratista
Evorcio Gallardo Conde, de fojas 75 y 76, respectivamente, de los que se advierte que laboró desde
el 5 de enero de 1977 hasta el 30 de abril de 1985, acreditando 8 años y 4 de aportaciones.

7.3 Certificado de trabajo emitido por la Dirección Regional de Transportes,


Comunicaciones, Vivienda y Construcción de Huancavelica, de fojas 77, en el que consta que
laboró desde junio de 1985 hasta setiembre de 1991, acumulando 6 años y 3 meses de aportes.

7.4 Certificado de trabajo y hoja de liquidación de beneficios expedidos por el Contratista


de Minas don Desidero Beltrán Lermo, corrientes a fojas 79 y 80, respectivamente, con los que se
acredita que trabajó desde el 2 de enero de 1992 hasta el 31 de diciembre de 1996 como
perforista, acreditando 5 años de aportaciones.

7.5 Certificado de trabajo de la Compañía de Minas Buenaventura S.A., de fojas 124, del
que se desprende que laboró en dicha compañía desde el 26 de enero de 1965 hasta el 24 de julio
de 1965, en el puesto de lampero de segunda en interior mina, acumulando 6 meses de
aportaciones.

7.6 Certificado de trabajo de la Compañía de Minas Recuperada S.A., corriente a fojas 125,
en el que consta que laboró en la referida empresa desde el 18 de junio de 1966 hasta el 30 de
junio de 1968, desempeñándose como winchero, acreditando un tiempo de servicios de 2 años.

7.7 Certificado de trabajo emitido por la Corporación Minera Castrovirreyna S.A. a fojas
126, del que se advierte que el recurrente laboró para dicha corporación desde el 20 de julio de
1962 hasta el 8 de julio de 1963 como ayudante perforista, acumulando 11 meses de aportes.

Con la documental citada el demandante acredita que se desempeñó como trabajador


minero durante 30 años y 7 meses, con más de 10 años de servicio efectivo en la modalidad de
mina subterránea, por lo que, a la fecha de la presentación de su solicitud, cumplía los requisitos
de edad y aportes para percibir una pensión de jubilación minera conforme a la Ley 25009.

8. Consecuentemente al haberse acreditado que el actor reúne los requisitos para gozar de
una pensión de jubilación minera, conforme a los artículos 1 y 2 de la Ley 25009, la demanda debe
estimarse.

9. Asimismo en lo que respecta a la aplicación de la Ley 23908 a la pensión de jubilación


del demandante, debe precisarse que este extremo no puede ser estimado, ya que al momento en
que se produjo la contingencia, es decir, el 31 de diciembre de 1996, dicha ley no se encontraba
vigente.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda en lo principal; en consecuencia, inaplicable al actor la


Resolución 0000008079-2003-ONP/DC/DL 19990.
2. Ordenar que la emplazada emita nueva resolución otorgando pensión de jubilación
minera al demandante de acuerdo a lo dispuesto por la Ley 25009, conforme a los fundamentos de
la presente, debiéndole abonar las pensiones devengadas con arreglo a la Ley 28798, los intereses
legales a que hubiere lugar y los costos procesales.

3. Declarar INFUNDADA la demanda en el extremo que solicita la aplicación de la Ley


23908 a la pensión de jubilación del recurrente.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRNADA

Se ordena la reposición del demandante al mismo cargo u otro de igual nivel

Expediente Nº 8740-2006-PA/TC
LIMA
HUGO NICOLÁS AGURTO WÜRTTELE
(Publicado: 21-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 15 días del mes de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda,
pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Hugo Nicolás Agurto Württele
contra la resolución de la Sexta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 198, su
fecha 17 de julio de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 29 de diciembre de 2003 el recurrente interpone demanda de amparo contra el


Estado peruano y el Poder Judicial alegando vulneración de sus derechos al debido proceso, a la
estabilidad funcional, a la igualdad, a la petición, a la irretroactividad de la ley y al bienestar
personal y familiar, y solicitando que se declare inaplicable el artículo 3 del Decreto Ley 25580,
publicado en el diario oficial El Peruano el día 26 de junio de 1992, que dispuso su separación
definitiva del cargo de Secretario Judicial del Quinto Juzgado Penal de Lima; y, en consecuencia, se
disponga su reincorporación a dicho cargo y se reconozca a su favor el tiempo que dejó de laborar
únicamente para efectos pensionarios. Manifiesta haber sido cesado en virtud del Decreto Ley
antes aludido, sin expresión de causa y sin tener la posibilidad de cuestionar dicha norma
mediante la interposición de un proceso constitucional de amparo, toda vez que el referido
Decreto Ley lo impidió expresamente.

El Procurador Público a cargo de los asuntos judiciales del Poder Judicial propone la
excepción de caducidad y solicita que la demanda sea declarada improcedente, por haber
transcurrido en exceso el plazo para su interposición, puesto que el recurrente debió tener en
consideración la entrada en vigencia de la Constitución de 1993 o en todo caso el inicio del
gobierno de transición. Asimismo, señala que la demanda carece de verosimilitud y que el actor no
ha logrado acreditar de manera fehaciente la existencia de algún tipo de amenaza o vulneración de
sus derechos constitucionales.

Con fecha 14 de octubre de 2005, el Decimonoveno Juzgado Civil de Lima declara


infundada la excepción de caducidad y fundada la demanda, por considerar que el demandante
fue cesado de su cargo sin justificación alguna, vulnerándose sus derechos a la motivación y al
debido proceso.

La recurrida revoca la apelada y la declara improcedente, por considerar que la pretensión


del demandante debe ser ventilada en la vía contencioso-administrativa.

FUNDAMENTOS

Precisión del petitorio de la demanda


1. El recurrente solicita que el Tribunal Constitucional declare la inaplicación a su caso del
Decreto Ley 25580, publicado en el diario oficial El Peruano con fecha 26 de junio de 1992, y
ordene su reincorporación en el cargo de Secretario Judicial del Quinto Juzgado Penal de Lima,
debido a que, según afirma, se han afectado sus derechos al debido proceso, a la estabilidad
funcional, a la igualdad, a la petición, a la irretroactividad de la ley y al bienestar personal y
familiar.

Cuestión procesal previa


2. Antes de resolver la cuestión de fondo el Tribunal Constitucional estima pertinente
pronunciarse sobre la excepción de caducidad propuesta por la parte demandada. Al respecto, el
Procurador Público a cargo de los asuntos judiciales del Poder Judicial señala que desde la entrada
en vigencia de la Constitución de 1993 el accionante quedó habilitado para interponer demanda
de amparo contra la norma que dispuso su separación del Poder Judicial; y que, sin embargo, dejó
transcurrir el plazo legal establecido para tal efecto (fojas 147). Asimismo, agrega que, en todo
caso, el plazo de caducidad debió empezar a computarse a partir del momento en que se inició el
gobierno de transición a cargo del ex Presidente Valentín Paniagua (fojas 148).

3. Al respecto debe enfatizarse que en jurisprudencia reiterada1 el Tribunal Constitucional


ha delimitado los alcances de la tutela constitucional en el caso de los magistrados y auxiliares
jurisdiccionales del Poder Judicial destituidos en aplicación de decretos leyes, tales como el
Decreto Ley Nº 25580, dictados por el autodenominado Gobierno de Emergencia y Reconstrucción
Nacional, por lo que, en aras de economía y celeridad procesal, estima oportuno remitirse a ella.

4. Por ello si bien es cierto que la Ley Nº 27433 derogó los artículos 1 y 2 del Decreto Ley
Nº 25580, también lo es que han mantenido su vigencia, entre otros, los artículos 3 y 5 del referido
decreto ley, mediante los cuales se dispone separar al demandante de su cargo y se establece la
improcedencia de las demandas de amparo dirigidas a impugnar directa o indirectamente la
aplicación de dicha norma, respectivamente. En tal sentido, mientras no exista un mecanismo para
reparar el daño causado, no es posible aplicar el artículo 44 del Código Procesal Constitucional.

5. En consecuencia es irrazonable alegar la caducidad en los procesos de amparo cuando el


accionante se encuentra impedido de ejercer su derecho de acción en virtud del mandato expreso
de una norma legal, ya que mientras ésta surta efectos, la inexistencia de un recurso idóneo no
puede implicar la convalidación de un acto atentatorio de sus derechos fundamentales. En todo
caso, dicho plazo se computará desde la remoción del impedimento, lo cual, hasta la fecha, no ha
ocurrido, más aún si en su oportunidad los efectos de la citada norma permitieron la vulneración
de derechos fundamentales.

Análisis del caso concreto


6. Resuelta la cuestión procesal corresponde ahora determinar si mediante la separación
en el cargo del demandante se le ha afectado algún derecho fundamental. A este respecto, el
artículo 233, incisos 4 y 9 de la Constitución de 1979 -vigente durante los eventos- establecía que
toda persona tiene derecho a la motivación escrita de las resoluciones con mención expresa de la
ley aplicable y los fundamentos en que se sustentan, y a no ser privada de su derecho de defensa
en los procesos judiciales que se sigan en su contra, respectivamente, derechos cuyos contenidos
se extienden también a los procedimientos administrativos de naturaleza sancionadora.

7. Por esta razón a efectos de separar a una persona de su cargo era indispensable de un
lado, que se exprese los motivos de la decisión y se le notifique del cargo que se le imputaba, así
como que se le concediese un plazo para formular su defensa, lo cual no se aprecia de los
actuados. Por ello es que, el Decreto Ley 25580, al no haber motivado la separación del actor del
cargo que venía desempeñando y tampoco respetar su derecho de defensa, deviene en arbitrario.

8. En consecuencia habiendo sido expulsado el recurrente en aplicación de un mecanismo


inconstitucional, su nombramiento, indebidamente cancelado, nunca perdió su validez y por ende
sigue vigente. Siendo así tiene expedito su derecho a la reincorporación, de manera que, en el
breve trámite que ésta pueda exigir, las autoridades respectivas del Poder Judicial se servirán tener
presente el criterio jurisprudencial de este Tribunal, debiendo ser reincorporado en el cargo que
desempeñaba de pleno derecho, siempre que no exista impedimento legal alguno.

9. Finalmente, cabe agregar que el tiempo durante el cual el demandante permaneció


injustamente separado del cargo ha de ser computado únicamente para efectos pensionarios y de
antigüedad en el servicio, por lo que deberá abonar los aportes al régimen previsional que
corresponda.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda de amparo; en consecuencia, inaplicable a don Hugo


Nicolás Agurto Württele el artículo 3 del Decreto Ley 25580, publicado en el diario oficial El
Peruano el 26 de junio de 1992, así como cualquier acto administrativo que proceda de dicha
norma y se haya expedido en perjuicio del demandante.
2. Ordenar su reincorporación en el cargo de Secretario Judicial del Quinto Juzgado Penal
de Lima, o en otro de igual nivel o categoría -siempre que no exista impedimento legal para ello-,
debiendo tenerse presente que el nombramiento indebidamente cancelado nunca perdió su
validez; por lo tanto, sigue vigente conforme a lo expuesto en los fundamentos 7 y 8 supra.

3. Ordenar que se reconozca el período no laborado por la ejecución del acto


administrativo declarado inaplicable únicamente para efectos pensionarios y de antigüedad en el
cargo, debiendo el actor abonar los aportes al régimen previsional correspondiente, conforme a lo
expuesto en el fundamento 9 de la presente sentencia.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena que la compañia de seguro otorgue al demandante la prestación económica


correspondiente

Expediente Nº 02264-2005-PA/TC
ICA
JOSÉ IGNACIO BRUNO CARLOS
(Publicado: 22-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

RAZÓN DE RELATORIA

La resolución recaída en el Expediente Nº 02264-2005-PA/TC es aquella conformado por


los votos de los magistrados Gonzales Ojeda, García Toma y Mesía Ramírez. Los votos de los
magistrados Gonzales Ojeda y García Toma aparecen firmados en hoja membretada aparte, y no
junto a la firma del otro magistrado integrante de Sala (Mesía Ramírez), por el cese en funciones
de dichos magistrados.

En Lima, 10 de octubre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal Constitucional, integrada por
los magistrados Gomales Ojeda, García Toma, Mesía Ramírez y el voto en discordia del magistrado
Vergara Gotelli, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don José Ignacio Bruno Carlos contra la
sentencia de la Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de lca, de fojas 89, su fecha 31 de enero
de 2005, que declara improcedente la demanda de amparo de autos,
ANTECEDENTES

Con fecha 30 de diciembre de 2003 el recurrente interpone demanda de amparo contra


Rímac Internacional Compañía de Seguros y Reaseguros, solicitando se le otorgue pensión de
invalidez permanente o renta vitalicia por padecer la enfermedad profesional de silicosis, conforme
al artículo 82 del Decreto Supremo Nº 009-97-SA, Reglamento de la Ley Nº 26790, y al Capítulo VII
del Decreto Supremo Nº 003-98-SA. Manifiesta laborar en la Empresa Minera Shougang Hierro
Perú S.A., y que, como consecuencia de sus actividades, padece de neumoconiosis en segundo
estadio de evolución, por lo que le corresponde la pensión solicitada.

La emplazada propone la excepción de arbitraje y contesta la demanda alegando que,


conforme al artículo 25 del Decreto Supremo Nº 003-98-SA la solicitud de otorgamiento de
pensión de invalidez debió ser presentada por su empleadora, y no por el demandante. Agrega que
para el otorgamiento de una pensión de invalidez, el demandante debió someterse a los exámenes
médicos que establece el Decreto Supremo Nº 003-98-SA.

El Segundo Juzgado Especializado en lo Civil de Ica, con fecha 7 de junio de 2004, declara
fundada la excepción propuesta e improcedente la demanda, por considerar que el artículo 91 del
Decreto Supremo Nº 009-97-SA establece que los conflictos del seguro complementario de trabajo
de riesgo se solucionan mediante el arbitraje.

La recurrida confirma la apelada por estimar que la pretensión no puede ser dilucidada,
pues para ello se requiere la actuación de medios probatorios en un proceso más lato que cuente
con la estación de pruebas, de la que carece el ' proceso de amparo.

FUNDAMENTOS

§ Procedencia de la demanda

1. En cuanto a la excepción de arbitraje planteada por la emplazada, este Colegiado


considera que, tratándose de un derecho de carácter indisponible como lo es el derecho a la salud,
ésta debe ser desestimada, conforme lo establecido por el artículo 1 de la Ley General de Arbitraje,
Ley Nº 26572; ello porque se alega la conculcación de un derecho fundamental del cual depende la
subsistencia del accionante, derecho que se encuentra amparado por la Constitución Política del
Perú y es interpretado en virtud del artículo V del Titulo Preliminar del Código Procesal
Constitucional. Por consiguiente resulta necesario analizar el fondo de la controversia en atención
del artículo II del Título Preliminar del mismo cuerpo normativo, que establece como uno de los
fines de los procesos constitucionales la vigencia efectiva de los derechos constitucionales.

2. En el fundamento 37 de la STC Nº 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano


el 12 de julio de 2005, este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial
directamente protegido por el derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que
establecen los requisitos para su obtención, y que la titularidad del derecho invocado debe estar
suficientemente acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio

§ Delimitación del petitorio


3. El demandante solicita que se le otorgue pensión de invalidez conforme a la Ley Nº
26790 y al Decreto Supremo Nº 009-97-SA. En consecuencia, la pretensión del recúrrente se
encuentra comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37.b) de la citada sentencia,
motivo por el cual corresponde analizar el fondo de la cuestión controvertida.

§ Análisis de la controversia

4. Este Colegiado, en la STC Nº 1008-2004-AA/TC, ha precisado los criterios para otorgar la


renta vitalicia por enfermedad profesional, determinando el grado de incapacidad generado por la
enfermedad según su estadio de evolución, así como la procedencia del reajuste del monto de la
renta percibida conforme se acentúa la enfermedad y se incrementa la incapacidad laboral.

5. Al respecto, cabe precisar que el Decreto Ley Nº 18846 fue derogado por la Ley Nº
26790, publicada el 17 de mayo de 1997, que estableció en su Tercera Disposición Complementaria
que las reservas y obligaciones por prestaciones económicas del Seguro de Accidentes de Trabajo y
Enfermedades Profesionales, regulado por el Decreto Ley Nº 18846, serían transferidas al Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgo administrado por la ONP.

6. Mediante el Decreto Supremo Nº 003-98-SA se aprobaron las Normas Técnicas del


Seguro Complementario de Trabajo de Riesgos, cuyo artículo 3 señala que enfermedad profesional
es todo estado patológico permanente o temporal que sobreviene al trabajador como
consecuencia directa de la clase de trabajo que desempeña o del medio en que se ha visto
obligado a trabajar.

7. A fojas 2 obra el Examen Médico Ocupacional expedido por el Instituto de Salud


Ocupacional “Alberto Hurtado Abadia” del Ministerio de Salud, con fecha 26 de abril de 2002, en el
que consta que el demandante padece de neumoconiosis en segundo estadio de evolución.
Asimismo, debe precisarse que este diagnóstico ha sido corroborado con la historia clínica obrante
de fojas 27 a 30 del Cuaderno del TC.

8. De acuerdo con los artículos 191 y siguientes del Código Procesal Civil, de aplicación
supletoria a los procesos constitucionales, el examen médico-ocupacional que practica la Dirección
General de Salud Ambiental - Salud Ocupacional, del Ministerio de Salud, constituye prueba
suficiente y acredita la enfermedad profesional que padece el recurrente, conforme a la Resolución
Suprema Nº 014-93-TR, publicada el 28 de agosto de 1993, que recoge los Lineamientos de la
Clasificación Radiográfica Internacional de la OIT para la Evaluación y Diagnóstico de la
Neumoconiosis, requiriendo el demandante atención prioritaria e inmediata, por lo que no es
exigible la certificación por la Comisión Médica Evaluadora de Incapacidades de EsSalud.

9. En el referido examen médico no se consigna el grado de incapacidad física laboral del


demandante; sin embargó, en aplicación de la Resolución Suprema Nº 014-93-TR, publicada el 28
de agosto de 1993, que recoge los Lineamientos de la Clasificación Radiográfica Internacional de la
OIT para la Evaluación y Diagnóstico de la Neumoconiosis, este Colegiado interpreta, que en
defecto de un pronunciamiento médico expreso, la neumoconiosis (silicosis) en primer estadio de
evolución produce, por lo menos, Invalidez Parcial Permanente, con un grado de incapacidad no
menor a 50%, y que a partir del segundo estadio de evolución, la incapacidad se incrementa a más
del 66.6%, generando una Invalidez Total Permanente, ambas definidas de esta manera por los
artículos 18.2.1 y 18.2.2. del Decreto Supremo Nº 003-98-SA, Normas Técnicas del Seguro
Complementario de Riesgo.

10. Al respecto, el artículo 18.2.1 del Decreto Supremo Nº 003-98-SA define la invalidez
parcial permanente como la disminución de la capacidad para el trabajo en una proporción igual o
superior al 50%, pero menor a los 213 (66.66%), razón por la cual corresponde una pensión de
invalidez vitalicia mensual equivalente al 50% de la Remuneración Mensual. En cambio, el artículo
18.2.2 señala que sufre de invalidez total permanente quien queda disminuido en su capacidad
para el trabajo en forma permanente, en una proporción igual o superior al 66.66%, en cuyo caso
la pensión de invalidez vitalicia mensual será igual al 70% de la Remuneración Mensual del
asegurado, equivalente al promedio de las remuneraciones asegurables de los 12 meses anteriores
al siniestro, entendiéndose como tal al accidente o enfermedad profesional sufrida por el
asegurado.

11. Por tanto, advirtiéndose de autos que el demandante estuvo protegido durante su
actividad laboral por los beneficios del Decreto Ley Nº 18846, le corresponde gozar de la
prestación estipulada por su norma sustitutoria y percibir una pensión de invalidez permanente
parcial equivalente al 70% de su remuneración mensual, en atención a la incapacidad orgánica
funcional que padece a consecuencia de la neumoconiosis (silicosis) en segundo estadio de
evolución.

12. En cuanto a la fecha en que se genera el derecho, este Tribunal estima que al haberse
calificado como prueba sucedánea idónea el examen médico presentado por el recurrente, en
defecto del pronunciamiento de la Comisión Evaluadora de Incapacidades, la contingencia debe
establecerse desde la fecha del pronunciamiento médico que acredita la existencia de la
enfermedad profesional, dado que el beneficio deriva justamente del mal que aqueja al
demandante, y es a partir de dicha fecha que se debe abonar la pensión vitalicia -antes renta
vitalicia- en concordancia con lo dispuesto por el artículo 19 del Decreto Supremo Nº 003-98-SA.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar INFUNDADA la excepción de arbitraje.

2. Declarar FUNDADA la demanda.

3. Ordena que Aseguradora Rímac Internacional otorgue al demandante la prestación


económica que le corresponde con arreglo a la Ley Nº 26790 y sus normas complementarias y
conexas, desde el 26 de abril de 2002, conforme a los fundamentos de la presente; con el abono
de devengados, intereses legales y costos procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMIREZ
VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA Y GARCÍA TOMA

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don José Ignacio Bruno Carlos contra la
sentencia de la Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Ica, de fojas 89, su fecha 31 de enero
de 2005, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 30 de diciembre de 2003 el recurrente interpone demanda de amparo contra


Rímac Internacional Compañía de Seguros y Reaseguros, solicitando se le otorgue pensión de
invalidez permanente o renta vitalicia por padecer la enfermedad profesional de silicosis, conforme
al artículo 82 del Decreto Supremo Nº 009-97-SA, Reglamento de la Ley Nº 26790, y al Capítulo VII
del Decreto Supremo Nº 003-98-SA. Manifiesta laborar en la Empresa Minera Shougang Hierro
Perú S.A., y que, como consecuencia de sus actividades, padece de neumoconiosis en segundo
estadio de evolución, por lo que le corresponde la pensión solicitada.

La emplazada propone la excepción de arbitraje y contesta la demanda alegando que,


conforme al artículo 25 del Decreto Supremo Nº 003-98-SA la solicitud de otorgamiento de
pensión de invalidez debió ser presentada por su empleadora, y no por el demandante. Agrega que
para el otorgamiento de una pensión de invalidez, el demandante debió someterse a los exámenes
médicos que establece el Decreto Supremo Nº 003-98-SA.

El Segundo Juzgado Especializado en lo Civil de Ica, con fecha 7 de junio de 2004, declara
fundada la excepción propuesta e improcedente la demanda, por considerar que el artículo 91 del
Decreto Supremo Nº 009-97-SA establece que los conflictos del seguro complementario de trabajo
de riesgo se solucionan mediante el arbitraje.

La recurrida confirma la apelada por estimar que la pretensión no puede ser dilucidada,
pues para ello se requiere la actuación de medios probatorios en un proceso más lato que cuente
con la estación de pruebas, de la que carece el proceso de amparo.

FUNDAMENTOS

§ Procedencia de la demanda

1. En cuanto a la excepción de arbitraje planteada por la emplazada, este Colegiado


considera que, tratándose de un derecho de carácter indisponible como lo es el derecho a la salud,
ésta debe ser desestimada, conforme lo establecido por el artículo 1 de la Ley General de Arbitraje,
Ley Nº 26572; ello porque se alega la conculcación de un derecho fundamental del cual depende la
subsistencia del accionante, derecho que se encuentra amparado por la Constitución Política del
Perú y es interpretado en virtud del artículo V del Título Preliminar del Código Procesal
Constitucional. Por consiguiente resulta necesario analizar el fondo de la controversia en atención
del artículo II del Título Preliminar del mismo cuerpo normativo, que establece como uno de los
fines de los procesos constitucionales la vigencia efectiva de los derechos constitucionales.
2. En el fundamento 37 de la STC Nº 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano
el 12 de julio de 2005, este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial
directamente protegido por el derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que
establecen los requisitos para su obtención, y que la titularidad del derecho invocado debe estar
suficientemente acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio

§ Análisis de la controversia

3. El demandante solicita que se le otorgue pensión de invalidez conforme a la Ley Nº


26790 y al Decreto Supremo Nº 009-97-SA; en consecuencia, su pretensión se encuentra
comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37.b) de la citada sentencia, motivo por el
cual se analizará el fondo de la cuestión controvertida.

§ Análisis de la controversia

4. Este Colegiado, en la STC Nº 1008-2004-AA/TC, ha precisado los criterios para otorgar la


renta vitalicia por enfermedad profesional, determinando el grado de incapacidad generado por la
enfermedad según su estadio de evolución, así como la procedencia del reajuste del monto de la
renta percibida Conforme se acentúa la enfermedad y se incrementa la incapacidad laboral.

5. Al respecto, cabe precisar que el Decreto Ley Nº 18846 fue derogado por la Ley Nº
26790, publicada el 17 de mayo de 1997, que estableció en su Tercera Disposición Complementaria
que las reservas y obligaciones por prestaciones económicas del Seguro de Accidentes de Trabajo y
Enfermedades Profesionales, regulado por el Decreto Ley Nº 18846, serían transferidas al Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgo administrado por la ONP.

6. Mediante el Decreto Supremo Nº 003-98-SA se aprobaron las Normas Técnicas del


Seguro Complementario de Trabajo de Riesgos, cuyo artículo 3 señala que enfermedad profesional
es todo estado patológico permanente o temporal que sobreviene al trabajador como
consecuencia directa de la clase de trabajo que desempeña o del medio en que se ha visto
obligado a trabajar.

7. A fojas 2 obra el Examen Médico Ocupacional expedido por el Instituto de Salud


Ocupacional “Alberto Hurtado Abadia” del Ministerio de Salud, con fecha 26 de abril de 2002, en el
que consta que el demandante padece de neumoconiosis en segundo estadio de evolución.
Asimismo, debe precisarse que este diagnóstico ha sido corroborado con la historia clínica obrante
de fojas 27 a 30 del Cuaderno del TC.

8. De acuerdo con los artículos 191 y siguientes del Código Procesal Civil, de aplicación
supletoria a los procesos constitucionales, el examen médico-ocupacional que practica la Dirección
General de Salud Ambiental - Salud Ocupacional, del Ministerio de Salud, constituye prueba
suficiente y acredita la enfermedad profesional que padece el recurrente, conforme a la Resolución
Suprema Nº 014-93-TR, publicada el 28 de agosto de 1993, que recoge los Lineamientos de la
Clasificación Radiográfica Internacional de la OIT para la Evaluación y Diagnóstico de la
Neumoconiosis, requiriendo el demandante atención prioritaria e inmediata, por lo que no es
exigible la certificación por la Comisión Médica Evaluadora de Incapacidades de EsSalud.
9. En el referido examen médico no se consigna el grado de incapacidad física laboral del
demandante; sin embargo, en aplicación de la Resolución Suprema Nº 014-93-TR, publicada el 28
de agosto de 1993, que recoge los Lineamientos de la Clasificación Radiográfica Internacional de la
OIT para la Evaluación y Diagnóstico de la Neumoconiosis, este Colegiado interpreta, que en
defecto de un pronunciamiento médico expreso, la neumoconiosis (silicosis) en primer estadio de
evolución produce, por lo menos, Invalidez Parcial Permanente, con un grado de incapacidad no
menor a 50%, y que a partir del segundo estadio de evolución, la incapacidad se incrementa a más
del 66.6%, generando una Invalidez Total Permanente; ambas definidas de esta manera por los
artículos 18.2.1 y 18.2.2. del Decreto Supremo Nº 003-98-SA, Normas Técnicas del Seguro
Complementario de Riesgo.

10. Al respecto, el artículo 18.2.1 del Decreto Supremo Nº 003-98-SA define la invalidez
parcial permanente como la disminución de la capacidad para el trabajo en una proporción igual o
superior al 50%, pero menor a los 213 (66.66%), razón por la cual corresponde una pensión de
invalidez vitalicia mensual equivalente al 50% de la Remuneración Mensual. En cambio, el artículo
18.2.2 señala que sufre de invalidez total permanente quien queda disminuido en su capacidad
para el trabajo en forma permanente, en una proporción igual o superior al 66.66%, en cuyo caso
la pensión de invalidez vitalicia mensual será igual al 70% de la Remuneración Mensual del
asegurado, equivalente al promedio de las remuneraciones asegurables de los 12 meses anteriores
al siniestro, entendiéndose como tal al accidente o enfermedad profesional sufrida por el
asegurado.

11. Por tanto, advirtiéndose de autos que el demandante estuvo protegido durante su
actividad laboral por los beneficios del Decreto Ley Nº 18846, le corresponde gozar de la
prestación estipulada por su norma sustitutoria y percibir una pensión de invalidez permanente
parcial equivalente al 70% de su remuneración mensual, en atención a la incapacidad orgánica
funcional que padece a consecuencia de la neumoconiosis (silicosis) en segundo estadio de
evolución.

12. En cuanto a la fecha en que se genera el derecho, este Tribunal estima que al haberse
calificado como prueba sucedánea idónea el examen médico presentado por el recurrente, en
defecto del pronunciamiento de la Comisión Evaluadora de Incapacidades, la contingencia debe
establecerse desde la fecha del pronunciamiento médico que acredita la existencia de la
enfermedad profesional, dado que el beneficio deriva justamente del mal que aqueja al
demandante, y es a partir de dicha fecha que se debe abonar la pensión vitalicia -antes renta
vitalicia- en concordancia con lo dispuesto por el artículo 19 del Decreto Supremo Nº 003-98-SA.

Por estos fundamentos, nuestro voto es por:

1. Declarar INFUNDADA la excepción de arbitraje.

2. Declarar FUNDADA la demanda.

3. Ordena que Aseguradora Rímac Internacional otorgue al demandante la prestación


económica que le corresponde con arreglo a la Ley Nº 26790 y sus normas complementarias y
conexas, desde el 26 de abril de 2002, conforme a los fundamentos de la presente; con el abono
de devengados, intereses legales y costos procesales.
SS.
GONZÁLES OJEDA
GARCÍA TOMA

VOTO DEL MAGISTRADO VERGARA GOTELLI

Emito el presente voto en discordia con el debido respeto por la opinión vertida por el
ponente, por los fundamentos siguientes:

1. Viene a conocimiento de este Supremo Tribunal Constitucional el recurso de agravio


constitucional interpuesto por José Ignacio Bruno Carlos contra la sentencia emitida por la Sala
Civil de la Corte Superior de Justicia de Ica, que confirmando la apelada declaró fundada la
excepción de arbitraje e improcedente la demanda de amparo.

2. El recurrente dirige su demanda contra la Compañia de Seguros y Reaseguros Rímac


solicitando le otorgue pensión de invalidez permanente o renta vitalicia, conforme a la Ley 26790 y
el D.S. Nº 003-98-SA, por padecer de neumoconiosis, toda vez que, según manifiesta, su
empleadora contrató el Seguro Complementario de Trabajo de Riesgo. La emplazada propone la
excepción de arbitraje y contradice la demanda.

3. Las instancias inferiores han declarado fundada la excepción de arbitraje e improcedente


la demanda fundamentando que la Ley Nº 26790 y el D.S. Nº 003-98-SA establecen que la
controversia en lo referente a la pensión complementaria se resuelve por la vía arbitral.

4. El fundamento 01 del proyecto de sentencia sostiene en cuanto a la excepción planteada


que:

“. . . este Colegiado considera que tratándose de un derecho de carácter indisponible como


lo es el derecho a la salud, (seguramente se refiere al derecho a la pensión) esta debe ser
desestimada... ello porque se alega la conculcación de un derecho fundamental del cual depende
la subsistencia (vale decir alimentación) del accionarte...”.

Por la libre disposición una persona puede ejercitar sobre un bien facultades de dominio,
enajenado (transferir la propiedad) o gravado (por ejemplo hipotecarlo) e incluso destruido, en vez
de atenerse a la posesión o disfrute. Ciertamente el derecho a la pensión es indisponible porque el
trabajador no puede venderlo o entregado en garantía ni renunciar a él por tratarse, precisamente,
de un derecho fundamental, pero ese no es el tema de discusión en la excepción de arbitraje
planteada, pues al declararla fundada el Juez no está reconociendo que el recurrente ha
enajenado, gravado o renunciado a su derecho a la pensión, lo que se cuestiona en la defensa de
forma es la vía procedimental para la solución del conflicto surgido en el contrato a favor de
terceros celebrado entre la Empresa Minera Shougang Hierro Perú S.A.A. y la Compañía de Seguros
y Reaseguros Rímac, precisamente a favor del recurrente. El tema traído a sede constitucional
requiere de una etapa en la que se actúen pruebas científicas que determinarán el grado de
invalidez del recurrente teniendo como consecuencia el debate y discusión de dichas pruebas,
precisamente este acto procesal no se puede realizar en el presente proceso de amparo. No basta
“alegar la conculcación” de un derecho fundamental como se dice en el proyecto de sentencia
pues el inciso 2 del artículo 5 del Código Procesal Constitucional señala que no proceden los
procesos constitucionales cuando: “Existan vías procedimentales específicas, igualmente
satisfactorias, para la protección del derecho constitucional amenazado o vulnerado, salvo cuando
se trate del proceso de habeas corpus”. El propio Código Procesal Constitucional reconoce que aun
cuando un derecho constitucional haya sido vulnerado o amenazado y este tenga una vía
procedimental específica, en el presente caso la arbitral, para su protección no procederá ningún
proceso constitucional salvo la excepción a que se refiere. El fundamento del proyecto de
sentencia permitirá, cómo no, que todos aquellos que no tienen forma de solventar su
subsistencia, es decir alimentación, puedan demandar una pensión alimenticia a cualquiera (según
datos del Instituto Nacional de Estadística e Informática el 14% de la población peruana vive en
situación de extrema pobreza).

5. La Constitución Política del Perú reconoce los fueros arbitral, militar y judicial como vías
para la solución de los conflictos intersubjetivos con relevancia jurídica y siendo la Ley Nº 26790
una ley marco, debidamente reglamentada con los D.S. Nºs. 003-98-SA y 009-97-SA, que
establecen que en caso de controversia en materia de Seguro complementario de Trabajo de
Riesgo las partes se someten a la vía arbitral que “… es una alternativa que complementa el
sistema judicial puesta a disposición de la sociedad para la solución pacífica de las
controversias...”lo que precisamente ha sido reconocido por el fundamento 24 del proyecto de
sentencia. Por otra parte el artículo 62 de la Constitución Política del Perú establece que los
conflictos derivados de la relación contractual sólo se solucionan en la vía arbitral o judicial
previstos en el contrato por lo que el presente conflicto surgido de un contrato en el que se ha
reservado la sede arbitral para su solución, corresponde el conocimiento de la causa al Tribunal
que la ley ha predeterminado.

6. El propio actor afirma en su escrito de demanda que solicitó pensión a la demandada el


25 de noviembre del año 2,003 y que a la fecha de presentación de la demanda (30 de diciembre
del 2003) aun no se le ha dado respuesta. De ello se entiende que dicho pedido aun se encuentra
pendiente de resolución pero audaz y cómodamente el actor recurre a la vía del amparo por
considerar erróneamente que es la más adecuada.

En consecuencia, mi voto es por la IMPROCEDENCIA de la demanda.

SR.
VERGARA GOTELLI

Se ordena la reincorporación del demandante en el mismo cargo que ocupaba u otro de


igual nivel

Expediente Nº 8564-2006-PA/TC
LIMA
GERARDO BELLIDO LOZANO
(Publicado: 22-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL


En Lima, a los 28 días del mes de marzo de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara
Gotelli, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Gerardo Bellido Lozano contra la
resolución de la Sexta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 119, su fecha 6 de
julio de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 17 de febrero de 2004, el recurrente interpone demanda de amparo contra el


Poder Judicial y el Ministerio de Justicia, por la presunta vulneración de sus derechos al debido
proceso, a la defensa, a la igualdad, a la petición y a la estabilidad laboral; solicita, por ello, que se
declare inaplicable el Decreto Ley 25580, publicado en el diario oficial El Peruano el 26 de junio de
1992, que dispuso su separación definitiva del cargo de Secretario de Primera Instancia en lo Civil
de Lima; y, en consecuencia, se disponga su reincorporación a dicho cargo y se le reconozcan los
demás derechos inherentes al mismo. Manifiesta haber sido cesado arbitrariamente en virtud del
Decreto Ley antes aludido, conculcándose gravemente su derecho a permanecer en el cargo.
Asimismo, alega no haber sido incluido en ninguna de las tres listas del Registro Nacional de
Trabajadores Cesados irregularmente, la última de las cuales fue publicada con fecha 24 de
diciembre de 2003.

La Procuradora Pública a cargo de los asuntos judiciales del Poder Judicial, con fecha 8 de
marzo de 2004, propone la excepción de caducidad y solicita que la demanda sea declarada
improcedente, por haber transcurrido en exceso el plazo para su interposición. Asimismo, señala
que ésta carece de verosimilitud y, en todo caso, la recurrente debió tener en consideración la
entrada en vigencia de la Constitución de 1993 o el inicio del Gobierno de Transición, a efectos de
solicitar su reincorporación. Por su parte, la Procuradora Pública Adjunta a cargo de los asuntos
judiciales del Ministerio de Justicia solicita que la demanda sea desestimada por argumentos
similares.

Con fecha 28 de junio de 2004, el Trigésimo Primer Juzgado Civil de la Corte Superior de
Justicia de Lima declara infundada la excepción de caducidad y fundada la demanda por considerar
que el demandante fue cesado de su cargo sin expresión de causa, vulnerándose su derecho a la
motivación y al debido proceso.

La Sexta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, con fecha 6 de julio de 2006,
revoca la apelada y la declara improcedente, por considerar que la pretensión del demandante
debe ser ventilada en la vía contenciosa administrativa.

FUNDAMENTOS

Precisión del petitorio de la demanda

1. Del análisis de lo actuado en autos se desprende que la accionante formula demanda de


amparo a fin de que el Tribunal Constitucional declare la inaplicación del Decreto Ley 25580,
publicado en el diario oficial El Peruano con fecha 26 de junio de 1992; y ordene su
reincorporación al cargo de Secretario de Primera Instancia en lo Civil de Lima, ya que, según
afirma, se han afectado sus derechos al debido proceso, a la defensa, a la igualdad, a la petición y a
la estabilidad laboral

Cuestión procesal previa

2. Antes de resolver la cuestión de fondo, el Tribunal Constitucional estima pertinente


pronunciarse sobre la excepción de caducidad propuesta por la parte demandada. Al respecto, la
Procuradora Pública a cargo de los asuntos judiciales del Poder Judicial señala que el recurrente
estaba habilitado para interponer demanda de amparo “(...) a partir de la vigencia de la
Constitución Política del Perú aprobada en 1993” (fojas 34). Asimismo, agrega que, en todo caso, el
plazo de caducidad debe empezar a computarse a partir del momento en que se inició el Gobierno
de Transición, a cargo del ex Presidente Valentín Paniagua (fojas 35).

3. Al respecto, debe enfatizarse que en jurisprudencia reiterada1, el Tribunal Constitucional


ha delimitado los alcances de la tutela constitucional en el caso de los magistrados y auxiliares
jurisdiccionales del Poder Judicial destituidos en aplicación de decretos leyes, tales como el
Decreto Ley Nº 25580, dictados por el autodenominado Gobierno de Emergencia y Reconstrucción
Nacional, por lo que, en aras de economía y celeridad procesal, estima oportuno remitirse a ellos.

4. Por ello, si bien es cierto que la Ley Nº 27433 derogó los artículos 1 y 2 del Decreto Ley
Nº 25580, también lo es que han mantenido su vigencia, entre otros, los artículos 3 y 5 del referido
decreto ley, mediante los cuales se dispone separar al demandante de su cargo y se establece la
improcedencia de las demandas de amparo dirigidas a impugnar directa o indirectamente la
aplicación de dicha norma, respectivamente. En tal sentido, mientras no exista un mecanismo para
reparar el daño causado, no es posible aplicar el artículo 44 del Código Procesal Constitucional.

5. En consecuencia, es irrazonable alegar la caducidad en los procesos de amparo cuando


el accionante se encuentra impedido de ejercer su derecho de acción en virtud del mandato
expreso de una norma legal, ya que mientras la misma surta efectos, la inexistencia de un recurso
idóneo no puede implicar la convalidación de un acto atentatorio de sus derechos fundamentales.
En todo caso, dicho plazo se computará desde la remoción del impedimento, lo cual, hasta la
fecha, no ha ocurrido, más aún si en su oportunidad los efectos de la citada norma permitieron la
afectación de derechos fundamentales.

Análisis del caso concreto

6. Resuelta la cuestión procesal, corresponde ahora determinar si mediante la separación


en el cargo del demandante se le ha afectado algún derecho fundamental. A este respecto, el
artículo 233, incisos 4 y 9 de la Constitución de 1979 -vigente durante los eventos- establecía que
toda persona tiene derecho a la motivación escrita de las resoluciones con mención expresa de la
ley aplicable y los fundamentos en que se sustentan, y a no ser privada de su derecho de defensa
en los procesos judiciales que se sigan en su contra, respectivamente, derechos cuyos contenidos
se extienden también a los procedimientos administrativos de naturaleza sancionadora.

7. Por esta razón, a efectos de separar a una persona de su cargo, era indispensable que se
exprese los motivos de la decisión y se le notifique del cargo que se le imputaba, así como que se
le concediese un plazo para formular su defensa, lo cual no se aprecia de los actuados. En ese
sentido, el artículo 3 del Decreto Ley 25580, al no haber motivado la separación del actor del cargo
que venía desempeñando y tampoco respetar su derecho de defensa, deviene en arbitrario.

8. En consecuencia, habiendo sido expulsado en aplicación de un mecanismo


inconstitucional, el recurrente tiene expedito su derecho a la reincorporación, de manera que, en
el breve trámite que ésta pueda exigir, las autoridades respectivas del Poder Judicial se servirán
tener presente el criterio jurisprudencial de este Tribunal, debiendo ser reincorporado en el cargo
que desempeñaba de pleno derecho, siempre que no exista impedimento legal alguno.

9. Finalmente, cabe agregar que el tiempo durante el cual el demandante permaneció


injustamente separado del cargo ha de ser computado únicamente a efectos pensionarios y de
antigüedad en el servicio, por lo que deberá abonar los aportes al régimen previsional que
corresponda.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda de amparo; en consecuencia, inaplicable a don Gerardo


Bellido Lozano el artículo 3 del Decreto Ley 25580, publicado en el diario oficial El Peruano el 26 de
junio de 1992, así como cualquier acto administrativo que proceda de dicha norma y que se haya
expedido en perjuicio del demandante.

2. Ordenar la reincorporación del demandante en el cargo de Secretario de Primera


Instancia en lo Civil de Lima, o en otro de igual nivel o categoría -siempre que no exista
impedimento legal para ello-, debiendo tenerse presente que el nombramiento indebidamente
cancelado nunca perdió su validez; por lo tanto, sigue vigente conforme a lo expuesto en los
fundamentos 7 y 8 supra.

3. Ordenar que se reconozca el periodo no laborado por la ejecución del acto


administrativo declarado inaplicable, únicamente para efectos pensionarios y de antigüedad en el
cargo, debiendo el actor abonar los aportes al régimen previsional correspondiente, conforme a lo
expuesto en el fundamento 9 de la presente sentencia.

Publíquese y notifíquese

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ALVAREZ MIRANDA

Fundada la demanda, por vulnerar el derecho al libre acceso a las prestaciones pensionarias, y se
ordena efectuar el trámite de desafiliación respectivo
Expediente Nº 00538-2006-PA/TC
LA LIBERTAD
CARMELA VERTILDA ROMERO ÁVILA
(Publicado: 22-01-08)

RAZÓN DE RELATORÍA

Lima, 30 de octubre de 2007

La resolución recaída en el Expediente Nº 00538-2006AA es aquella conformada por los


votos de los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli, que declara
FUNDADA la demanda. El voto de los magistrados Gonzales Ojeda y Bardelli Lartirigoyen aparece
firmado en hoja membretada aparte, y no junto con la firma del magistrados integrante de la Sala
debido al cese en funciones de dichos magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 11 días del mes de mayo de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara
Gotelli, con el fundamento de voto del magistrado Vergara Gotelli, pronuncia la siguiente
sentencia,

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Carmela Vertilda Romero Ávila
contra la sentencia de la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de La Libertad, de fojas
195, su fecha 3 de noviembre de 2005, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 22 de agosto de 2003, la demandante interpone demanda de amparo contra la


Superintendencia de Banca, Seguros (SBS) y la Administradora de Fondo de Pensiones (AFP) Unión
Vida. Alega la vulneración de sus derechos pensionarios reconocidos por la Constitución, ya que a
su cónyuge fallecido se le impidió su libre retorno al Sistema Nacional de Pensiones (SNP) para que
pueda otorgársele una pensión de viudez, y que se le obligó a permanecer afiliado a la demandada
en virtud de un contrato de afiliación que su cónyuge fallecido firmó porque fue obligado.

AFP Unión Vida propone la excepción de falta de agotamiento de la vía administrativa y


contesta la demanda alegando que el cónyuge fallecido de la demandante decidió afiliarse libre y
voluntariamente al Sistema Privado de Pensiones, y que hasta la fecha de su fallecimiento no
solicitó la nulidad de su contrato de afiliación.

El Procurador Público Adjunto a cargo de los asuntos judiciales de la SBS propone las
excepciones de falta de legitimidad para obrar del demandado y de falta de agotamiento de la vía
administrativa, y contesta la demanda alegando que el proceso de amparo no es la vía idónea para
demandar la desafiliación del Sistema Privado de Pensiones, ni la nulidad de un contrato de
afiliación.
El Cuarto Juzgado Especializado en lo Civil de Trujillo, con fecha 30 de diciembre de 2004,
declara infundadas las excepciones propuestas e improcedente la demanda, por considerar que el
amparo no es la vía idónea para declarar la nulidad de un contrato de afiliación, por carecer de
etapa probatoria.

La recurrida confirma la apelada por el mismo fundamento.

FUNDAMENTOS

1. En la sentencia recaída en el Expediente Nº 1776-2004-AA/TC, este Colegiado estableció


jurisprudencia sobre la posibilidad de retorno parcial de los pensionistas del Sistema Privado de
Pensiones al Sistema Nacional de Pensiones. Por otro lado, sobre el tema, el Congreso de la
República ha expedido la Ley Nº 28991 -Ley de libre desafiliación informada, pensiones mínima y
complementarias, y régimen especial de jubilación anticipada- publicada en el diario oficial El
Peruano el 27 de marzo de 2007.

2. Sobre el mismo asunto, en la sentencia recaída en el Expediente Nº 07281-2006-PA/TC,


el Tribunal Constitucional, en sesión de Pleno Jurisdiccional, ha emitido pronunciamiento respecto
a las causales de solicitud de desafiliación, incluida, desde luego, la referida a la falta, insuficiente o
errónea información, y ha establecido dos precedentes vinculantes, a saber: el primero sobre la
insuficiencia de información (Cfr. fundamento 27) y, el segundo, sobre las pautas a seguir respecto
al procedimiento de desafiliación (Cfr. fundamento 37).

3. En el presente caso, la recurrente aduce que La afiliación al Sistema Privado de


Pensiones se debió a las presiones constantes por parte de los asesores previsionales quienes
advertían de la desaparición del Sistema Nacional de Pensiones y la pérdida de sus aportaciones.
Bajo estas circunstancias y aprovechándose del desconocimiento mi cónyuge supérstite se vio
obligado a afiliarme pese a su intención de continuar en el Sistema Nacional de Pensiones1;
configurándose, así, un caso de omisión de datos por parte de los demandados hacia los usuarios.

4. En consecuencia, la demanda debe ser declarada fundada, lo cual no implica la


desafiliación automática del cónyuge fallecido de la demandante, sino el inicio del trámite de su
desafiliación ante la propia AFP y la Superintendencia de Banca y Seguros y Fondos de Pensiones
(SBS). Por ende, el pedido de desafiliación automática debería ser declarado improcedente,
conforme a lo expuesto en la sentencia recaída en el Expediente Nº 07281-2006-PA/TC.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda, por vulneración del derecho al libre acceso a las
prestaciones pensionarias; y, por ello, debe ordenarse a la SBS y a las AFP Unión Vida el inicio, a
partir de la notificación de la presente sentencia, del trámite de desafiliación del cónyuge de la
demandante, conforme a las pautas establecidas en la STC Nº 1776-2004-AA/TC.

2. Declarar IMPROCEDENTE el pedido de dejar sin efecto, de manera inmediata, la


afiliación realizada.
3. Ordenar la remisión de los actuados a la autoridad administrativa competente para la
realización del trámite de desafiliación.

4. Ordenar a la SBS, a la AFP y a la ONP cumplir en sus propios términos los precedentes
vinculantes establecidos en los fundamentos 27 y 37 de la sentencia del Tribunal Constitucional
recaída en el Expediente Nº 07281-2006-PA/TC.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIROGOYEN
VERGARA GOTELLI

VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA Y BARDELLILARTIRIGOYEN

Visto el recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Carmela Vertilda Romero
Ávila contra la sentencia de la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de La Libertad, de
fojas 195, su fecha 3 de noviembre de 2005, que declara improcedente la demanda de autos, los
magistrados firmantes emiten el siguiente voto:

ANTECEDENTES

Con fecha 22 de agosto de 2003, la demandante interpone demanda de amparo contra la


Superintendencia de Banca, Seguros (SBS) y la Administradora de Fondo de Pensiones (AFP) Unión
Vida. Alega la vulneración de sus derechos pensionarios reconocidos por la Constitución, ya que a
su cónyuge fallecido se le impidió su libre retorno al Sistema Nacional de Pensiones (SNP) para que
pueda otorgársele una pensión de viudez, y que se le obligó a permanecer afiliado a la demandada
en virtud de un contrato de afiliación que su cónyuge fallecido firmó porque fue obligado.

AFP Unión Vida propone la excepción de falta de agotamiento de la vía administrativa y


contesta la demanda alegando que el cónyuge fallecido de la demandante decidió afiliarse libre y
voluntariamente al Sistema Privado de Pensiones, y que hasta la fecha de su fallecimiento no
solicitó la nulidad de su contrato de afiliación.

El Procurador Público Adjunto a cargo de los asuntos judiciales de la SBS propone las
excepciones de falta de legitimidad para obrar del demandado y de falta de agotamiento de la vía
administrativa, y contesta la demanda alegando que el proceso de amparo no es la vía idónea para
demandar la desafiliación del Sistema Privado de Pensiones, ni la nulidad de un contrato de
afiliación.

El Cuarto Juzgado Especializado en lo Civil de Trujillo, con fecha 30 de diciembre de 2004,


declara infundadas las excepciones propuestas e improcedente la demanda, por considerar que el
amparo no es la vía idónea para declarar la nulidad de un contrato de afiliación, por carecer de
etapa probatoria.

La recurrida confirma la apelada por el mismo fundamento.


FUNDAMENTOS

1. En la sentencia recaída en el Expediente Nº 1776-2004-AA/TC, el Tribunal Constitucional


estableció jurisprudencia sobre la posibilidad de retorno parcial de los pensionistas del Sistema
Privado de Pensiones al Sistema Nacional de Pensiones. Por otro lado, sobre el tema, el Congreso
de la República ha expedido la Ley Nº 28991 -Ley de libre desafiliación informada, pensiones
mínima y complementarias, y régimen especial de jubilación anticipada- publicada en el diario
oficial El Peruano el 27 de marzo de 2007.

2. Sobre el mismo asunto, en la sentencia recaída en el Expediente Nº 07281-2006-PA/TC,


el Tribunal Constitucional, en sesión de Pleno Jurisdiccional, ha emitido pronunciamiento respecto
a las causales de solicitud de desafiliación, incluida, desde luego, la referida a la falta, insuficiente o
errónea información, y ha establecido dos precedentes vinculantes, a saber: el primero sobre la
insuficiencia de información (Cfr. fundamento 27) y, el segundo, sobre las pautas a seguir respecto
al procedimiento de desafiliación (Cfr. fundamento 37).

3. En el presente caso, la recurrente aduce que La afiliación al Sistema Privado de


Pensiones se debió a las presiones constantes por parte de los asesores previsionales quienes
advertían de la desaparición del Sistema Nacional de Pensiones y la pérdida de sus aportaciones.
Bajo estas circunstancias y aprovechándose del desconocimiento mi cónyuge supérstite se vio
obligado a afiliarme pese a su intención de continuar en el Sistema Nacional de Pensiones1;
configurándose, a nuestro entender, un caso de omisión de datos por parte de los demandados
hacia los usuarios.

4. En consecuencia, consideramos que la demanda debe ser declarada fundada, lo cual no


implica la desafiliación automática del cónyuge fallecido de la demandante, sino el inicio del
trámite de su desafiliación ante la propia AFP y la Superintendencia de Banca y Seguros y Fondos
de Pensiones (SBS). Por ende, el pedido de desafiliación automática debería ser declarado
improcedente, conforme a lo expuesto en la sentencia recaída en el Expediente Nº 07281-2006-
PA/TC.

Por estas razones, nuestro voto es porque se declare FUNDADA la demanda, por
vulneración del derecho al libre acceso a las prestaciones pensionarias; y, por ello, debe ordenarse
a la SBS y a las AFP Unión Vida el inicio, a partir de la notificación de la presente sentencia, del
trámite de desafiliación del cónyuge de la demandante, conforme a las pautas establecidas en la
STC Nº 1776-2004-AA/TC; porque se declare IMPROCEDENTE el pedido de dejar sin efecto, de
manera inmediata, la afiliación realizada; porque se ordene la remisión de los actuados a la
autoridad administrativa competente para la realización del trámite de desafiliación; y porque se
ordene a la SBS, a la AFP y a la ONP cumplir en sus propios términos los precedentes vinculantes
establecidos en los fundamentos 27 y 37 de la sentencia del Tribunal Constitucional recaída en el
Expediente Nº 07281-2006-PA/TC.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIROGOYEN

FUNDAMENTO DE VOTO DEL MAGISTRADO VERGARA GOTELLI


Emito el presente voto con el respeto debido por lo sostenido en la ponencia por las
siguientes consideraciones:

1. Viene el recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Carmela Vertilda


Romero Ávila contra la sentencia de la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de La
Libertad, que declara improcedente la demanda.

2. La demandante solicita en sede constitucional de amparo la nulidad del contrato de


afiliación que celebró su cónyuge fallecido con la AFP Unión Vida.

3. En el contrato de afiliación, como en todos los contratos, una parte, precisamente en


ejercicio de la autonomía de la voluntad, se autolimita en sus facultades y derechos para, a su vez,
obtener beneficios que cede la otra “siempre que no sea contrario a norma legal de carácter
imperativo” (artículo 1354 del Código Civil)

4. El artículo 140 del mismo cuerpo de leyes define la obligación y señala la necesidad de
concurrencia de elementos indispensables de validez. Y, por el dirigismo contractual, el Estado
asume el control de la contratación no obstante el carácter privado de ésta cuando, en la versión
del artículo 1355 del acotado, prescribe: “La ley, por consideraciones de interés social, público o
ético puede imponer reglas o establecer limitaciones al contenido de los contratos”. Es decir,
celebrado el contrato y estando éste en etapa de ejecución, la preexistente o sobreviniente causal
de rescisión, resolución o invalidación, incluido, desde luego, el caso de la excesiva onerosidad de
la prestación, permitido por los artículos 1440 y siguientes del cuerpo legal citado, han de exigir
probanza suficiente a través de la amplitud de medios aceptados por el Derecho Procesal, lo que
significa la necesidad de instauración del correspondiente proceso de conocimiento.

5. La demandante pretende que en el presente proceso constitucional de amparo se


sancione la nulidad del contrato por el que, en determinación de su libertad, su cónyuge fallecido
se afilió a la emplazada Administradora de Fondo de Pensiones (A.F.P.) constituida de acuerdo a la
ley para operar en el sistema, y conseguir así, declarado sin efecto legal el contrato aludido, su
retorno al Sistema Nacional de Pensiones a cargo de la Oficina de Normalización Previsional
(O.N.P.) a la que se le debe hacer transferencia de todas sus aportaciones y del título de su
correspondiente “Bono”. Su demanda, desde luego, se apoyó en hechos que considera afectados
de vicios nulificantes que enmarca dentro de un cuadro de violación de derechos que califica de
fundamentales a fin de apoyarse en la Constitución Política del Estado, verbigracia los artículos 2 -
inciso 14 - y 11, que tratan de la libre contratación y del acceso a la pensión a través de entidades
públicas, privadas o mixtas respectivamente.

6. La demandada contradice la fundamentación jurídica que expone la recurrente en sus


razones de pedir alegando básicamente que la pretensa vulneración de derechos no constituye
temática constitucional, desde que los vicios que presuntamente afectan a un contrato celebrado y
regido dentro de los márgenes del derecho privado, requieren para la pretensión de sanción de
nulidad la instauración de un proceso ordinario que permita la probanza plena de los hechos que
fundamentan la pretensión.

7. En el fundamento 37 de la sentencia recaída en el expediente 1417-2005-PA/TC,


publicada el 12 de julio del 2,005 en el diario oficial “El Peruano”, de carácter vinculante, este
colegiado procedió “... a delimitar los lineamientos jurídicos que permitirán ubicar las pretensiones
- de pensiones - que, por pertenecer al contenido esencial dicho derecho fundamental o estar
directamente relacionadas a él, merecen protección a través del proceso de amparo: a) ... serán
objeto de protección por vía del amparo los supuestos en los que habiendo el demandante
cumplido dichos requisitos legales se le niegue el acceso al sistema de seguridad social; b)... los
supuestos en los que, presentada la contingencia, se deniegue a una persona el reconocimiento de
una pensión de jubilación o cesantía, a pesar de haber cumplido los requisitos legales para
obtenerla (edad requerida y determinados años de aportación), o de una pensión de invalidez,
presentados los supuestos previstos en la ley que determinan su procedencia. c) ... aquellas
pretensiones mediante las cuales se busque preservar el derecho concreto a un mínimo vital, ...
“pensión mínima”, asciende a S/. 415,00. d) las afectaciones al derecho a la igualdad como
consecuencia del distinto tratamiento (en la ley o en la aplicación de la ley) que dicho sistema
dispense a personas que se encuentran en situación idéntica o sustancialmente análoga, serán
susceptibles de ser protegidos mediante el proceso de amparo, siempre que el término de
comparación propuesto resulte válido. e) las pensiones de viudez, orfandad y ascendientes... son
susceptibles de protección a través del amparo en los supuestos en los que se deniegue el
otorgamiento de una pensión de sobrevivencia, a pesar de cumplir con los requisitos legales para
obtenerla. f)... para que quepa un pronunciamiento de mérito en los procesos de amparo, la
titularidad del derecho subjetivo concreto de que se trate debe encontrarse suficientemente
acreditada... ; g)... reajuste pensionario o la estipulación de un concreto tope máximo a las
pensiones, no se encuentran relacionadas a aspectos constitucionales directamente protegidos por
el contenido esencial del derecho fundamental a la pensión... dichos asuntos deben ser ventilados
en la vía ordinaria...

Por consiguiente, estando a los parámetros de la cuestión controvertida y, necesariamente,


a la fundamentación de la resolución inhibitoria recurrida es menester analizar, antes que la
viabilidad de la pretensión en cuanto al tema de fondo, el cambio del precedente estatuido por
este Tribunal, pues uniformemente en las sentencias recaídas en los expedientes Nº 1081-2003-
AA/TC, 2753-2002-AA/TC, 2183-2004-AA/TC, 2568-2003-AA/TC, 398-2003-AA/TC, 2861-2003-
AA/TC se han declarado improcedentes las demandas de nulidad de contrato de afiliación a una
AFP y su consecuente traslado al SNP en vía constitucional, señalando que:

“... dilucidar esta pretensión requiere de una etapa donde se actúen las pruebas idóneas a
fin de demostrar la validez de dicho contrato, ejercitándose el derecho de contradicción...

... deberá plantear ésta en la vía correspondiente y no en la del amparo que, por su
naturaleza excepcional y sumaria, carece de etapa probatoria...

... si el demandante considera que se han configurado las causales referidas a la


información defectuosa o insuficiente al momento de afiliarse y al cumplimiento de requisitos para
la percepción de una pensión de jubilación dentro del SNP antes de la suscripción de su contrato
de afiliación y, por tal motivo, resultan suficientes para demandar la nulidad de su contrato de
afiliación, deberá plantear su reclamo en la vía correspondiente, y no en el amparo que, por su
naturaleza sumaria, carece de etapa probatoria...”

En las sentencias recaídas en los expedientes Nº 2179-2004-AA/TC, 1575-2004-AA/TC,


1429-2003-AA/TC, 2896-2003-AA/TC, 1810-2004-AA/TC, 2037-2004-AA/TC, 980-2003-AA/TC,
3114-2003-AA/TC, 2743-2005-AA/TC, 2046-2004-AA/TC, este Tribunal, uniformemente, se
pronunció sobre el fondo del asunto controvertido y declaró infundadas la demandas afirmando
que:

“...este Tribunal considera que en el presente caso no se ha acreditado la vulneración del


derecho constitucional invocado, por lo que la demanda debe desestimarse, aunque dejando a
salvo el derecho del demandante para que lo haga valer en la vía ordinaria...

Sin perjuicio de lo señalado anteriormente, si el demandante considera que, respecto a su


contrato de afiliación al Sistema Privado de Pensiones, existen causas suficientes para demandar su
nulidad, deberá hacer valer su derecho en la vía correspondiente y no en la presente que, por ser
excepcional y sumaria, carece de estación probatoria...

...En reiterada jurisprudencia, se ha manifestado que si el demandante considera que


existen causales suficientes para demandar la nulidad de su contrato de afiliación, dicha solicitud
deberá plantearse en la vía correspondiente, y no en el amparo, que, por su naturaleza excepcional
y sumaria, carece de etapa probatoria...

...De los actuados fluye que, en el fondo, lo que el demandante pretende es lograr la
nulidad de su contrato de afiliación... debe hacer valer su derecho en la vía ordinaria, tanto más si
no ha demostrado de qué manera se afectan sus derechos...”

Y es que en el presente caso, en esencia, hay la necesidad de comprobar, a través de


medios amplios de prueba dentro del correspondiente proceso ordinario (conocimiento), la
realidad de los hechos que sustentan la pretensión nulificante de un contrato, cualquiera sean su
naturaleza y alcances, que no acusa vulneración evidente al derecho del recurrente de acceder al
sistema de pensiones admitido por la ley, pues precisamente por libre determinación celebró el
contrato del que, al cabo de varios años, hoy se arrepiente, sino vicios en la versión de una
demanda que persigue, en base a la comprobación de los hechos, en los que se apoya, la sanción
de nulidad del aludido acto jurídico.

Por las consideraciones expuestas la demanda de amparo debiera ser rechazada.

SR.
JUAN FRANCISCO VERGARA GOTELLI

Fundada la demanda, por vulnerar el derecho al libre acceso a las prestaciones pensionarias, y se
ordena efectuar el trámite de desafiliación respectivo

Expediente Nº 0868-2006-PA/TC
LIMA
RAFAEL NICANOR AMPUERO VILLANUEVA
(Publicado: 22-01-08)

RAZÓN DE RELATORÍA

Lima, 6 de noviembre de 2007


La resolución recaída en el Expediente Nº 0868-2006-AA es aquella conformada por los
votos de los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli que declara
FUNDADA la demanda. El voto de los magistrados Gonzales Ojeda y Bardelli Lartirigoyen. aparece
firmado en hoja membretada aparte, y no junto con la firma del magistrados integrante de la Sala
debido al cese en funciones de dichos magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNA CONSTITUCIONAL

En Lima. a los 16 días del mes de marzo de 2006, la Segunda sala del Tribunal
Constitucional integrado por los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara
Goetelli, con el fundamento de voto del magistrado Vergara Gotelli, pronuncia la siguiente
sentencia,

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto contra la resolución de la Tercera Sala Civil


de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 104, su fecha 20 de julio de 2005, que declara
infundada la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 30 de enero de 2004, el recurrente interpone demanda de amparo contra AFP
Horizonte. Al respecto, de autos fluye que, en puridad, el objeto de la demanda es que se permita
la libre desafiliación del demandante del Sistema Privado de Pensiones, y que, por consiguiente, se
anule la pensión de jubilación, además de que se disponga que su pensión de jubilación se tramite
con arreglo al Decreto Legislativo Nº 19990, la Ley Nº 25009 y el Decreto Supremo Nº 029.89-TR.

AFP Horizonte propone la excepción de falta de agotamiento de la vía administrativa y


contesta la demanda alegando que lo que pretende el recurrente, que es la nulidad del contrato de
afiliación, desvirtúa la naturaleza del proceso constitucional de amparo.

El Segundo Juzgado Especializado en lo Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima


desestima la excepción propuesta y declara infundada la demanda.

La recurrida, confirmando la apelada, declara infundada la demanda, por los mismos


fundamentos.

FUNDAMENTOS

1. En la sentencia recaída en el Expediente Nº 1776-2004-AA/TC, este Colegiado


Constitucional estableció jurisprudencia sobre la posibilidad de retorno parcial de los pensionistas
del Sistema Privado de Pensiones al Sistema Nacional de Pensiones. Posteriormente, sobre este
tema, el Congreso de la República ha expedido la Ley Nº 28991 -Ley de libre desafiliación
informada, pensiones mínima y complementarias, y régimen especial de jubilación anticipada-
publicada en el diario oficial El Peruano el 27 de marzo de 2007.
2. Asimismo, de modo complementario y con criterio prospectivo, en la sentencia recaída
en el Expediente Nº 07281-2006-PA/TC, el Tribunal Constitucional, en sesión de Pleno
Jurisdiccional, ha emitido pronunciamiento respecto a las causales de solicitud de desafiliación,
incluida, desde luego, la referida a la falta, insuficiente o errónea información, y ha establecido dos
precedentes vinculantes, a saber: el primero sobre la información (Cfr. fundamento 27) y el
segundo sobre las pautas a seguir respecto al procedimiento de desafiliación (Cfr. fundamento 37).

3. En el caso concreto, el recurrente viene laborando en la empresa minera Shougang


Hierro Perú S.A.A., desde 29 de mayo de 1957, como minero activo realizando labores a tajo
abierto. Actualmente se desempeña en el cargo de Supervisor General Diseño, Perforación y
Disparo, realizando labores que implican un riesgo para su salud, considerado éste como uno de
los supuestos para el posible retorno al SNP. En consecuencia, la demanda debe ser declarada
fundada, lo cual no implica la desafiliación automática del demandante, sino el inicio del trámite
de su desafiliación ante la propia AFP y la Superintendencia de Banca y Seguros y Fondos de
Pensiones. Por ende, el pedido de desafiliación automática debe ser declarado improcedente,
conforme a lo expuesto en la sentencia recaída en el Expediente Nº 07281-2006-PA/TC.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda constitucional de amparo por vulneración del derecho al


libre acceso a las prestaciones pensionarias; en consecuencia, ordena a la SBS y a la AFP el inicio, a
partir de la notificación de la presente sentencia, del trámite de desafiliación del demandante,
conforme a los criterios desarrollados en la sentencia recaída en el Expediente 07281-2006-PA/TC.

2. Declarar IMPROCEDENTE la solicitud de dejar sin efecto, de manera inmediata, el pedido


de desafiliación.

3. Ordenar la remisión de los actuados a la autoridad administrativa competente para la


realización del trámite de desafiliación.

4. Ordenar a la SBS, a la AFP y a la ONP cumplir en sus propios términos los precedentes
vinculantes establecidos en los fundamentos 27 y 37 de la sentencia recaída en el Expediente Nº
07281-2006-PA/TC.

Publíquese y Notifíquese

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

FUNDAMENTO DE VOTO DEL MAGISTRADO VERGARA GOTELLI


Emito el presente voto con el respeto debido por lo sostenido en la ponencia por las
siguientes consideraciones:

1. Viene el recurso de agravio constitucional interpuesto por el demandante contra la


resolución de la Tercera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima que declaró
improcedente la demanda.

2. El demandante solicita en sede constitucional de amparo la nulidad del contrato de


afiliación que celebró con la AFP Nueva Vida.

3. En el contrato de afiliación, como en todos los contratos, una parte, precisamente en


ejercicio de la autonomía de la voluntad, se autolimita en sus facultades y derechos para, a su vez,
obtener beneficios que cede la otra “siempre que no sea contrario a norma legal de carácter
imperativo” (artículo 1354 del Código Civil)

4. El artículo 140 del mismo cuerpo de leyes define la obligación y señala la necesidad de
concurrencia de elementos indispensables de validez. Y, por el dirigismo contractual, el Estado
asume el control de la contratación no obstante el carácter privado de ésta cuando, en la versión
del artículo 1355 del acotado, prescribe: “La ley, por consideraciones de interés social, público o
ético puede imponer reglas o establecer limitaciones al contenido de los contratos”. Es decir,
celebrado el contrato y estando éste en etapa de ejecución, la preexistente o sobreviniente causal
de rescisión, resolución o invalidación, incluido, desde luego, el caso de la excesiva onerosidad de
la prestación, permitido por los artículos 1440 y siguientes del cuerpo legal citado, han de exigir
probanza suficiente a través de la amplitud de medios aceptados por el Derecho Procesal, lo que
significa la necesidad de instauración del correspondiente proceso de conocimiento.

5. El demandante pretende que en el presente proceso constitucional de amparo se


sancione la nulidad del contrato por el que, en determinación de su libertad, se afilió a la
emplazada Administradora de Fondo de Pensiones (A.F.P.) constituida de acuerdo a la ley para
operar en el sistema, y conseguir así, declarado sin efecto legal el contrato aludido, su retorno al
Sistema Nacional de Pensiones a cargo de la Oficina de Normalización Previsional (O.N.P.) a la que
se le debe hacer transferencia de todas sus aportaciones y del título de su correspondiente “Bono”.
Su demanda, desde luego, se apoyó en hechos que considera afectados de vicios nulificantes que
enmarca dentro de un cuadro de violación de derechos que califica de fundamentales a fin de
apoyarse en la Constitución Política del Estado, verbigracia los artículos 2 - inciso 14 - y 11, que
tratan de la libre contratación y del acceso a la pensión a través de entidades públicas, privadas o
mixtas respectivamente.

6. La demandada contradice la fundamentación jurídica que expone el recurrente en sus


razones de pedir alegando básicamente que la pretendida vulneración de derechos no constituye
temática constitucional, desde que los vicios que presuntamente afectan a un contrato celebrado y
regido dentro de los márgenes del derecho privado, requieren para la pretensión de sanción de
nulidad la instauración de un proceso ordinario que permita la probanza plena de los hechos que
fundamentan la pretensión.

7. En el fundamento 37 de la sentencia recaída en el expediente 1417-2005-PA/TC,


publicada el 12 de julio del 2,005 en el diario oficial “El Peruano”, de carácter vinculante, este
colegiado procedió “... a delimitar los lineamientos jurídicos que permitirán ubicar las pretensiones
- de pensiones - que, por pertenecer al contenido esencial dicho derecho fundamental o estar
directamente relacionadas a él, merecen protección a través del proceso de amparo: a) ... serán
objeto de protección por vía del amparo los supuestos en los que habiendo el demandante
cumplido dichos requisitos legales se le niegue el acceso al sistema de seguridad social; b)... los
supuestos en los que, presentada la contingencia, se deniegue a una persona el reconocimiento de
una pensión de jubilación o cesantía, a pesar de haber cumplido los requisitos legales para
obtenerla (edad requerida y determinados años de aportación), o de una pensión de invalidez,
presentados los supuestos previstos en la ley que determinan su procedencia. c) ... aquellas
pretensiones mediante las cuales se busque preservar el derecho concreto a un mínimo vital, ...
“pensión mínima”, asciende a S/. 415,00. d) las afectaciones al derecho a la igualdad como
consecuencia del distinto tratamiento (en la ley o en la aplicación de la ley) que dicho sistema
dispense a personas que se encuentran en situación idéntica o sustancialmente análoga, serán
susceptibles de ser protegidos mediante el proceso de amparo, siempre que el término de
comparación propuesto resulte válido. e) las pensiones de viudez, orfandad y ascendientes... son
susceptibles de protección a través del amparo en los supuestos en los que se deniegue el
otorgamiento de una pensión de sobrevivencia, a pesar de cumplir con los requisitos legales para
obtenerla. f)... para que quepa un pronunciamiento de mérito en los procesos de amparo, la
titularidad del derecho subjetivo concreto de que se trate debe encontrarse suficientemente
acreditada...; g)... reajuste pensionario o la estipulación de un concreto tope máximo a las
pensiones, no se encuentran relacionadas a aspectos constitucionales directamente protegidos por
el contenido esencial del derecho fundamental a la pensión... dichos asuntos deben ser ventilados
en la vía ordinaria...

Por consiguiente, estando a los parámetros de la cuestión controvertida y, necesariamente,


a la fundamentación de la resolución inhibitoria recurrida es menester analizar, antes que la
viabilidad de la pretensión en cuanto al tema de fondo, el cambio del precedente estatuido por
este Tribunal, pues uniformemente en las sentencias recaídas en los expedientes Nº 1081-2003-
AA/TC, 2753-2002-AA/TC, 2183-2004-AA/TC, 2568-2003-AA/TC, 398-2003-AA/TC, 2861-2003-
AA/TC se han declarado improcedentes las demandas de nulidad de contrato de afiliación a una
AFP y su consecuente traslado al SNP en vía constitucional, señalando que:

“... dilucidar esta pretensión requiere de una etapa donde se actúen las pruebas idóneas a
fin de demostrar la validez de dicho contrato, ejercitándose el derecho de contradicción...

... deberá plantear ésta en la vía correspondiente y no en la del amparo que, por su
naturaleza excepcional y sumaria, carece de etapa probatoria...

... si el demandante considera que se han configurado las causales referidas a la


información defectuosa o insuficiente al momento de afiliarse y al cumplimiento de requisitos para
la percepción de una pensión de jubilación dentro del SNP antes de la suscripción de su contrato
de afiliación y, por tal motivo, resultan suficientes para demandar la nulidad de su contrato de
afiliación, deberá plantear su reclamo en la vía correspondiente, y no en el amparo que, por su
naturaleza sumaria, carece de etapa probatoria...”

En las sentencias recaídas en los expedientes Nº 2179-2004-AA/TC, 1575-2004-AA/TC,


1429-2003-AA/TC, 2896-2003-AA/TC, 1810-2004-AA/TC, 2037-2004-AA/TC, 980-2003-AA/TC,
3114-2003-AA/TC, 2743-2005-AA/TC, 2046-2004-AA/TC, este Tribunal, uniformemente, se
pronunció sobre el fondo del asunto controvertido y declaró infundadas la demandas afirmando
que:

“...este Tribunal considera que en el presente caso no se ha acreditado la vulneración del


derecho constitucional invocado, por lo que la demanda debe desestimarse, aunque dejando a
salvo el derecho del demandante para que lo haga valer en la vía ordinaria...

Sin perjuicio de lo señalado anteriormente, si el demandante considera que, respecto a su


contrato de afiliación al Sistema Privado de Pensiones, existen causas suficientes para demandar su
nulidad, deberá hacer valer su derecho en la vía correspondiente y no en la presente que, por ser
excepcional y sumaria, carece de estación probatoria...

... En reiterada jurisprudencia, se ha manifestado que si el demandante considera que


existen causales suficientes para demandar la nulidad de su contrato de afiliación, dicha solicitud
deberá plantearse en la vía correspondiente, y no en el amparo, que, por su naturaleza excepcional
y sumaria, carece de etapa probatoria...

... De los actuados fluye que, en el fondo, lo que el demandante pretende es lograr la
nulidad de su contrato de afiliación... debe hacer valer su derecho en la vía ordinaria, tanto más si
no ha demostrado de qué manera se afectan sus derechos...”

Y es que en el presente caso, en esencia, hay la necesidad de comprobar, a través de


medios amplios de prueba dentro del correspondiente proceso ordinario (conocimiento), la
realidad de los hechos que sustentan la pretensión nulificante de un contrato, cualquiera sean su
naturaleza y alcances, que no acusa vulneración evidente al derecho del recurrente de acceder al
sistema de pensiones admitido por la ley, pues precisamente por libre determinación celebró el
contrato del que, al cabo de varios años, hoy se arrepiente, sino vicios en la versión de una
demanda que persigue, en base a la comprobación de los hechos, en los que se apoya, la sanción
de nulidad del aludido acto jurídico.

Por las consideraciones expuestas la demanda de amparo debiera ser rechazada.

SR.
JUAN FRANCISCO VERGARA GOTELLI

VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES SOJEDA Y BARDELLI LARTIRIGOYEN

Visto el recurso de agravio constitucional interpuesto contra la resolución de la Tercera Sala


Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 104, su fecha 20 de julio de 2005, que
declara infundada la demanda de autos, los magistrados firmantes emiten el siguiente voto:

ANTECEDENTES

Con fecha 30 de enero de 2004, el recurrente interpone demanda de amparo contra AFP
Horizonte. Al respecto, de autos fluye que, en puridad, el objeto de la demanda es que se permita
la libre desafiliación del demandante del Sistema Privado de Pensiones, y que, por consiguiente, se
anule la pensión de jubilación, además de que se disponga que su pensión de jubilación se tramite
con arreglo al Decreto Legislativo Nº 19990, la Ley Nº 25009 y el Decreto Supremo Nº 029.89-TR.

AFP Horizonte propone la excepción de falta de agotamiento de la vía administrativa y


contesta la demanda alegando que lo que pretende el recurrente, que es la nulidad del contrato de
afiliación, desvirtúa la naturaleza del proceso constitucional de amparo.

El Segundo Juzgado Especializado en lo Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima


desestima la excepción propuesta y declara infundada la demanda.

La recurrida, confirmando la apelada, declara infundada la demanda, por los mismos


fundamentos.

FUNDAMENTOS

1. En la sentencia recaída en el Expediente Nº 1776-2004-AA/TC, el Tribunal Constitucional


estableció jurisprudencia sobre la posibilidad de retorno parcial de los pensionistas del Sistema
Privado de Pensiones al Sistema Nacional de Pensiones. Posteriormente, sobre este tema, el
Congreso de la República ha expedido la Ley Nº 28991 -Ley de libre desafiliación informada,
pensiones mínima y complementarias, y régimen especial de jubilación anticipada- publicada en el
diario oficial El Peruano el 27 de marzo de 2007.

2. Asimismo, de modo complementario y con criterio prospectivo, en la sentencia recaída


en el Expediente Nº 07281-2006-PA/TC, el Tribunal Constitucional, en sesión de Pleno
Jurisdiccional, ha emitido pronunciamiento respecto a las causales de solicitud de desafiliación,
incluida, desde luego, la referida a la falta, insuficiente o errónea información, y ha establecido dos
precedentes vinculantes, a saber: el primero sobre la información (Cfr. fundamento 27) y el
segundo sobre las pautas a seguir respecto al procedimiento de desafiliación (Cfr. fundamento 37).

3. En el caso concreto, advertimos que el recurrente viene laborando en la empresa minera


Shougang Hierro Perú S.A.A., desde 29 de mayo de 1957, como minero activo realizando labores a
tajo abierto. Actualmente se desempeña en el cargo de Supervisor General Diseño, Perforación y
Disparo, realizando labores que implican un riesgo para su salud, considerado éste como uno de
los supuestos para el posible retorno al SNP. En consecuencia, consideramos que la demanda debe
ser declarada fundada, lo cual no implica la desafiliación automática del demandante, sino el inicio
del trámite de su desafiliación ante la propia AFP y la Superintendencia de Banca y Seguros y
Fondos de Pensiones. Por ende, el pedido de desafiliación automática debe ser declarado
improcedente, conforme a lo expuesto en la sentencia recaída en el Expediente Nº 07281-2006-
PA/TC.

Por estas consideraciones, nuestro voto es porque se declare FUNDADA la demanda por
vulneración del derecho al libre acceso a las prestaciones pensionarias, que se ordene a la SBS y a
la AFP que procedan, a partir de la notificación de la presente sentencia, a dar inicio al trámite de
desafiliación del demandante, conforme a los criterios desarrollados en la sentencia recaída en el
Expediente 07281-2006-PA/TC; porque se declare IMPROCEDENTE la solicitud de dejar sin efecto,
de manera inmediata, el pedido de desafiliación; porque se ordene la remisión de los actuados a la
autoridad administrativa competente para la realización del trámite de desafiliación; y porque se
orden e a la SBS, a la AFP y a la ONP cumplir en sus propios términos los precedentes vinculantes
establecidos en los fundamentos 27 y 37 de la sentencia recaída en el Expediente Nº 07281-2006-
PA/TC.

Srs.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN

Se ordena que la demandada otorgue a favor del demandante renta vitalicia por
enfermedad profesional

Expediente Nº 04845-2006-PA/TC
LIMA
EDDY VICTOR ESPINOZA ROMERO
(Publicado: 22-01-08)

RAZÓN DE RELATORÍA

Lima, 5 de noviembre de 2007

La resolución recaída en el Expediente Nº 04845-2006-PA es aquella conformada por los


votos de los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli que declara
FUNDADA la demanda. Los votos de los magistrados Gonzales Ojeda y Bardelli Lartirigoyen
aparecen firmados en hoja membretada aparte, y no junto con la firma del magistrados integrante
de la Sala debido al cese en funciones de dichos magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 28 días del mes de noviembre de 2006, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara
Gotelli, pronuncia la siguiente sentencia.

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por Eddy Victor Espinoza Romero contra la
sentencia de la Sexta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 111, de fecha 06 de
septiembre de 2005, que declara infundada la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 09 de enero de 2004 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se declare inaplicable la Resolución
0000000712-2003-ONP /DC/DL 18846, de fecha 19 de junio de 2003, y que en consecuencia se le
otorgue renta vitalicia por enfermedad profesional conforme a la Ley 18846 y su reglamento
Decreto Supremo 002-72-TR considerando que adolece de neumoconiosis en segundo estadio de
evolución, más el pago de devengados.
La emplazada propone la excepción de falta de legitimidad para obrar del demandado y
contestando la demanda alega, que el demandante ceso sus actividades laborales el 31 de
diciembre de 2001 en vigencia del Decreto Supremo 003-98-SA, por lo que le corresponde la
aplicación de dicha norma en la que se establece que la cobertura de la enfermedad profesional
será asumida con quien la empleadora haya celebrado el contrato de seguro complementario de
trabajo de riesgo, no habiendo el actor en el caso de autos probado haberlo contratado con la ONP.

El Décimo Octavo Juzgado Especializado en lo Civil de Lima con fecha 24 de mayo de 2004,
declara infundada la excepción de falta de legitimidad para obrar de la demandada y fundada la
demanda por considerar que la enfermedad profesional que padece el actor se encuentra
acreditada con el informe del Examen Ocupacional que señala neumoconiosis en segundo estadio
de evolución, y que la emplazada tiene la obligación de regular las pensiones de acuerdo a las
normas sin necesidad de requerimiento de parte, por lo que al denegar su derecho vulnera el
derecho fundamental a la pensión del demandante.

La recurrida revoca la apelada y declara infundada la demanda por estimar que el Decreto
Ley 18846 protege solo al núcleo laboral constituido por el personal obrero que ha sufrido
accidentes de trabajo o ha adquirido enfermedades profesionales y que el actor no se ha
desempeñado como obrero

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. En el fundamento 37 de la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el


12 de julio de 2005, este Tribunal ha señalado que forma parte del contenido esencial
directamente protegido por el derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que
establecen los requisitos para la obtención de tal derecho y que la titularidad del derecho invocado
debe estar suficientemente acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento
estimatorio.

Delimitación del petitorio

2. En el presente caso el demandante solicita renta vitalicia por enfermedad profesional,


conforme al Decreto Ley 18846, por padecer de neumoconiosis. En consecuencia, la pretensión del
recurrente esta comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37 b) de la citada
sentencia, correspondiendo analizar el fondo de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. Este Colegiado en la STC 1008-2004-AA, ha precisado los criterios para otorgar la renta
vitalicia por enfermedad profesional, determinando el grado de incapacidad generado por la
enfermedad según su estadio de evolución ,así como la procedencia del reajuste del monto de la
renta percibida conforme se acentúa la enfermedad y se incrementa la incapacidad laboral.

4. Al respecto cabe precisar que el Decreto Ley Nº 18846 fue derogado por la Ley Nº
26790, publicada el 17 de mayo de 1997, que estableció en su Tercera Disposición Complementaria
que las reservas y obligaciones por prestaciones económicas del Seguro de Accidentes de Trabajo y
Enfermedades Profesionales, regulado por el Decreto Ley 18846, serían transferidas al Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgo administrado por la ONP.

5. Mediante el Decreto Supremo 003-98-SA se aprobaron las Normas Técnicas del Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgos, cuyo artículo 3 señala que la enfermedad profesional es
todo estado patológico permanente o temporal que sobreviene al trabajado como consecuencia
directa de la clase de trabajo que desempeña o del medio en que se ha visto obligado a trabajar.

6. El artículo 19, inciso b, de la Ley Nº 26790 establece que el Seguro Complementario de


Trabajo de Riesgo cubre los riesgos referidos al otorgamiento de pensiones de invalidez temporal o
enfermedades profesionales, pudiendo contratarse libremente con la ONP o con empresas de
seguros debidamente acreditadas.

7. De los certificados de trabajo que obran a fojas 5 y 7 fluye que el recurrente laboró para
la Compañía Administración de Empresas S.A. en el Departamento de Contratas Mineras como Jefe
de Guardia-Unidad Minera San Rafael del 02 de mayo de 2000 al 31 de diciembre de 2001; para la
Empresa Minera del Centro del Perú S.A. del 24 de octubre de 1980 al 31 de diciembre de 1980,
del 01 de diciembre 1983 al 31 de diciembre de 1987, del 01 de septiembre de 1988 al 31 agosto
de 1989, del 01 de septiembre de 1989 al 31 de julio de 1991; a fojas 8 obra el certificado medico
ocupacional expedido por el Instituto de Salud Ocupacional “Alberto Hurtado Abadía” del
Ministerio de Salud, de fecha 02 de julio de 2002, que acredita que el actor padece de
neumoconiosis (silicosis) en segundo estadio de evolución.

8. En el referido examen médico no se consigna el grado de incapacidad física laboral del


demandante; sin embargo en aplicación de la Resolución Suprema Nº 014-93-TR, publicada el 28
de agosto de 1993, que recoge los Lineamientos de la Clasificación Radiográfica Internacional de la
OIT para la Evaluación y Diagnóstico de neumoconiosis, este Colegiado ha interpretado en la STC
1008-2004-AA que en defecto de un pronunciamiento médico expreso la neumoconiosis silicosis)
en primer estadio de evolución produce por lo menos Invalidez Parcial Permanente con un grado
de incapacidad no inferior a 50% y que, a partir del segundo estadio de evolución , la incapacidad
se incrementa en más del 66.6% generando una Invalidez Total Permanente; ambas definidas de
esta manera por los artículo 18.2.1 y 18.2.2 del Decreto Supremo 003-98-SA, Normas Técnica del
Seguro Complementario de Riesgo.

9. Al respecto el artículo 18.2.1 del Decreto Supremo Nº 003-98-SA define la invalidez


parcial permanente como la disminución de la capacidad para el trabajo en una proporción igual o
superior al 50%, pero inferior a los 2/3 (66.66%) razón por la cual corresponde una pensión de
invalidez vitalicia mensual equivalente al 50% de la remuneración mensual. En cambio el artículo
18.2.2 señala que sufre de invalidez total permanente, quien queda disminuido en su capacidad
para el trabajo en forma permanente, en una proporción igual o superior al 66.66% en cuyo caso la
pensión de invalidez vitalicia mensual será igual al 70% de la remuneración mensual del asegurado,
equivalente al promedio de las remuneraciones asegurables de los 12 meses anteriores al
siniestro, entendiéndose como tal al accidente o enfermedad profesional sufrida por el asegurado.

10. Por tanto advirtiéndose de autos que el accionante estuvo protegido durante su
actividad laboral por los beneficios del Decreto Ley Nº 18846, le corresponde gozar de la
prestación estipulada por su norma sustitutoria y percibir una pensión de invalidez total
permanente equivalente al 70% de su remuneración mensual, en atención a la incapacidad
orgánica funcional que padece a consecuencia de la neumoconiosis ( Silicosis) en segundo estadio
de evolución.

11. En lo que respecta al ámbito de protección del Decreto Ley 18846 se debe precisar que
este Colegiado en reiterada jurisprudencia llegó a establecer que el término trabajador de la nueva
legislación sobre la materia no diferencia obreros y empleados, razón por la cual también habrá
que convenir que el referido Decreto Ley 18846 protege a aquellos trabajadores empleados, cuyas
actividades resultan siendo perjudiciales para su salud, siempre que antes hubieran trabajado
como obreros, situación que se presenta en el caso de autos.

12. En lo referente a la fecha en que se genera el derecho, este Tribunal estima que
habiéndose aceptado como prueba el examen médico ocupacional, presentado por el recurrente,
en defecto del pronunciamiento de la Comisión Evaluadora de Incapacidades, la contingencia debe
establecerse desde la fecha del pronunciamiento médico que acredita la existencia de la
enfermedad profesional - 02 de julio de 2002 -dado que el beneficio deriva justamente del mal que
aqueja al demandante, y es partir de dicha fecha que se debe abonar la pensión vitalicia- antes
renta vitalicia- en concordancia con los dispuesto por el artículo 19 del Decreto Supremo Nº 003-
98-SA. Consecuentemente, debe abonarse los devengados al recurrente desde el 02 de julio de
2002.

13. Respecto al abono de intereses legales, este Colegiado ha establecido en diversas


sentencias que corresponde el pago de intereses legales generados por las pensiones no pagadas
oportunamente, razón por la cual se aplica este criterio en el presente caso, debiendo abonarse a
tenor de lo estipulado por artículo 1246 del Código Civil y el pago de los costos procesales a la
demandada conforme al artículo 56 del Código Procesal Constitucional

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, en uso de las atribuciones que le


confieren la Constitución Política del Perú,

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda

2. Ordena que la entidad demandada otorgue al demandante la pensión vitalicia por


enfermedad profesional que le corresponde, con arreglo a la Ley 26790 y sus normas
complementarias y conexas, desde el 02 de julio de 2002, incluyendo los devengados generados
desde esa fecha y los intereses legales respectivos, así como los costos procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA Y BARDELLI LARTIRIGOYEN


Voto que formulan los magistrados Gonzales Ojeda y Bardelli Lartirigoyen en el recurso de
agravio constitucional ,interpuesto por don Eddy Víctor Espinoza Romero contra la sentencia de la
Sexta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 111, su fecha 6 de setiembre de
2005, que declara infundada la demanda

Procedencia de la demanda

1. En el fundamento 37 de la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el


12 de julio de 2005, este Tribunal ha señalado que forma parte del contenido esencial
directamente protegido por el derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que
establecen los requisitos para la obtención de tal derecho, y que la titularidad del derecho
invocado debe estar suficientemente acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento
estimatorio.

Delimitación del petitorio

2. En el presente caso, el demandante solicita renta vitalicia por enfermedad profesional,


conforme al Decreto Ley 18846, por padecer de neumoconiosis. En consecuencia, la pretensión del
recurrente esta comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37 b) de la citada
sentencia, correspondiendo analizar el fondo de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. Este Colegiado, en la STC 1008-2004-AA, ha precisado los criterios para otorgar la renta
vitalicia por enfermedad profesional, determinando el grado de incapacidad generado por la
enfermedad según su estadio de evolución ,así como la procedencia del reajuste del monto de la
renta percibida conforme se acentúa la enfermedad y se incrementa la incapacidad laboral.

4. Al respecto, cabe precisar que el Decreto Ley Nº 18846 fue derogado por la Ley Nº
26790, publicada el 17 de mayo de 1997, que estableció en su Tercera Disposición Complementaria
que las reservas y obligaciones por prestaciones económicas del Seguro de Accidentes de Trabajo y
Enfermedades Profesionales, regulado por el Decreto Ley 18846, serían transferidas al Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgo administrado por la ONP.

5. Mediante el Decreto Supremo 003-98-SA se aprobaron las Normas Técnicas del Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgos, cuyo artículo 3 señala que la enfermedad profesional, es
todo estado patológico permanente o temporal que sobreviene al trabajado, como consecuencia
directa de la clase de trabajo que desempeña o del medio en que se ha visto obligado a trabajar.

6. El artículo 19, inciso b, de la Ley Nº 26790 establece que el Seguro Complementario de


Trabajo de Riesgo cubre los riesgos referidos al otorgamiento de pensiones de invalidez temporal o
enfermedades profesionales, pudiendo contratarse libremente con la ONP o con empresas de
seguros debidamente acreditadas.

7. De los certificados de trabajo que obran a fojas 5 y 7, fluye que el recurrente laboró para
la Cía Administración de Empresas S.A. en el Departamento de Contratas Mineras como Jefe de
Guardia-Unidad Minera San Rafael del 02 de mayo' de 2000 al 31 de diciembre de 2001; para la
Empresa Minera del Centro del Perú S.A. del 24 de octubre de 1980 al 31 de diciembre de 1980,
del 01 de diciembre 1983 al 31 de diciembre de 1887, del 01 de septiembre de 1988 al 31 agosto
de 1989, del 01 de septiembre de 1989 al 31 de julio de 1991; a fojas 8 obra el certificado medico
ocupacional expedido por el Instituto de Salud Ocupacional “Alberto Hurtado Abadía” del
Ministerio de Salud, de fecha 02 de julio de 2002, que acredita que el actor padece de
neumoconiosis (silicosis) en segundo estadio de evolución.

8. En el referido examen médico, no se consigna el grado de incapacidad física laboral del


demandante; sin embargo, en aplicación de la Resolución Suprema Nº 014-93-TR, publicada el 28
de agosto de 1993, que recoge los Lineamientos de la Clasificación Radiográfica Internacional de la
OIT para la Evaluación y Diagnóstico de neumoconiosis; este Colegiado ha interpretado en la STC
1008-2004-AA que, en defecto de un pronunciamiento médico expreso, la neumoconiosis
( silicosis) en primer estadio de evolución produce, por lo menos, Invalidez Parcial Permanente, con
un grado de incapacidad no inferior a 50% y que, a partir del segundo estadio de evolución , la
incapacidad se incrementa en más del 66.6% generando una Invalidez Total Permanente; ambas
definidas de esta manera por los artículo 18.2.1 y 18.2.2 del Decreto Supremo 003-98-SA, Normas
Técnica del Seguro Complementario de Riesgo.

9. Al respecto, el artículo 18.2.1 del Decreto Supremo Nº 003-98-SA define la invalidez


parcial permanente como la disminución de la capacidad para el trabajo en una proporción igual o
superior al 50%, pero inferior a los 2/3 (66.66%) razón por la cual corresponde una pensión de
invalidez vitalicia mensual equivalente al 50% de la remuneración mensual. En cambio el artículo
18.2.2 señala que sufre de invalidez total permanente, quien queda disminuido en su capacidad
para el trabajo en forma permanente, en una proporción igual o superior al 66.66% en cuyo caso la
pensión de invalidez vitalicia mensual será igual al 70% lela remuneración mensual del asegurado,
equivalente al promedio de las remuneraciones asegurables de los 12 meses anteriores al
siniestro, entendiéndose como tal al accidente o enfermedad profesional sufrida por el asegurado.

10. Por tanto, advirtiéndose de autos que el accionante estuvo protegido durante su
actividad laboral por los beneficios del Decreto Ley Nº 18846, le corresponde gozar de la
prestación estipulada por su norma sustitutoria y percibir una pensión de invalidez total
permanente equivalente al 70% de su remuneración mensual, en atención a la incapacidad
orgánica funcional que padece a consecuencia de la neumoconiosis (Silicosis) en segundo estadio
de evolución.

11. En lo que respecta al ámbito de protección del Decreto Ley 18846, se debe precisar que
este Colegiado en reiterada jurisprudencia, llegó a establecer que el término trabajador de la
nueva legislación sobre la materia, no diferencia obreros y empleados, razón por la cual también
habrá que convenir, que el referido Decreto Ley 18846 protege a aquellos trabajadores empleados,
cuyas actividades resultan siendo perjudiciales para su salud, siempre que antes hubieran
trabajado como obreros, situación que se presenta en el caso de autos.

12. En lo referente a la fecha en que se genera el derecho, este Tribunal estima que
habiéndose aceptado como prueba el examen médico ocupacional, presentado por el recurrente,
en defecto del pronunciamiento de la Comisión Evaluadora de Incapacidades, la contingencia debe
establecerse desde la fecha del pronunciamiento médico que acredita la existencia de la
enfermedad profesional - 02 de julio de 2002 -dado que el beneficio deriva justamente del mal que
aqueja al demandante, y es partir de dicha fecha que se debe abonar la pensión vitalicia -antes
renta vitalicia- en concordancia con los dispuesto por el artículo 19 del Decreto Supremo Nº 003-
98-SA. Consecuentemente, debe abonarse los devengados al recurrente desde el 2 de julio de
2002.

13. Respecto al abono de intereses legales, este Colegiado ha establecido en diversas


sentencias que corresponde el pago de intereses legales generados por las pensiones no pagadas
oportunamente, razón por la cual se aplica este criterio en el presente caso, debiendo abonarse a
tenor de lo estipulado por artículo 1246 del Código Civil y el pago de los costos procesales a la
demandada conforme al artículo 56 del Código Procesal Constitucional.

Por estos fundamentos, se debe declarar FUNDADA la demanda.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN

Fundada la demanda, por vulnerar el derecho al libre acceso a las prestaciones pensionarias, y se
ordena efectuar el trámite de desafiliación respectivo

Expediente Nº 04476-2007-PA/TC
LIMA
TIBURCIO BALDARRAGO ABARCA
(Publicado: 22-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 5 días del mes de octubre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional integrada por los señores magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez
Miranda, con el fundamento de voto del magistrado Vergara Gotelli, pronuncia la siguiente
sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto contra la resolución de la Quinta Sala Civil de


la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 148, su fecha 10 de abril de 2007, que declara
improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 27 de octubre de 2003, el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Administradora de Fondo de Pensiones - AFP Unión Vida y la Superintendencia de Banca y Seguros
y Fondos de Pensiones (SBS). Al respecto, de autos fluye que, en puridad, el objeto de la demanda
es que se permita la libre desafiliación del demandante del Sistema Privado de Pensiones.

La AFP emplazada contesta la demanda contradiciéndola y negándola en todos sus


extremos.
Por otro lado, la SBS contesta la demanda negándola y contradiciéndola en todos sus
extremos.

El Cuadragésimo Segundo Juzgado Especializado en lo Civil de la Corte Superior de Justicia


de Lima declara improcedente la demanda.

La recurrida confirma la apelada.

FUNDAMENTOS

1. En la sentencia recaída en el Expediente Nº 1776-2004-AA/TC, este Colegiado estableció


jurisprudencia sobre la posibilidad de retorno parcial de los pensionistas del Sistema Privado de
Pensiones al Sistema Nacional de Pensiones. Por otro lado, el Congreso de la República ha
expedido la Ley Nº 28991 - Ley de libre desafiliación informada, pensiones mínima y
complementarias, y régimen especial de jubilación anticipada- publicada en el diario oficial El
Peruano el 27 de marzo de 2007.

2. Sobre el mismo asunto, en la sentencia recaída en el Expediente Nº 07281-2006-PA/TC,


el Tribunal Constitucional, en sesión de Pleno Jurisdiccional, ha emitido pronunciamiento respecto
a las causales de solicitud de desafiliación, incluida, desde luego, la referida a la falta, insuficiente o
errónea información, y ha establecido dos precedentes vinculantes, a saber: el primero sobre la
insuficiencia de información (Cfr. fundamento Nº 27) y el segundo, sobre las pautas a seguir
respecto al procedimiento de desafiliación (Cfr. fundamento Nº 37).

3. En el caso concreto, y conforme consta del escrito de la demanda a fojas 5 de autos, se


ha brindado una deficiente información al recurrente por parte de los promotores de la AFP
(distorsionada información). En consecuencia, la demanda debe ser declarada fundada, lo cual no
implica la desafiliación automática del demandante, sino el inicio del trámite de su desafiliación
ante la propia AFP y la Superintendencia de Banca y Seguros y Fondo de Pensiones (SBS). Por ende,
el pedido de desafiliación automática debe ser declarado improcedente, conforme a lo expuesto
en la sentencia recaída en el Expediente Nº 07281-2006-PA/TC.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda constitucional de amparo por vulneración del derecho al


libre acceso a las prestaciones pensionarias; en consecuencia, ordena a la SBS y a la AFP el inicio, a
partir de la notificación de la presente sentencia, del trámite de desafiliación del demandante,
conforme a los criterios desarrollados en la sentencia recaída en el Expediente 07281-2006-PA/TC.

2. Declarar IMPROCEDENTE la solicitud de dejar sin efecto, de manera inmediata, el pedido


de desafiliación.

3. Ordenar la remisión de los actuados a la autoridad administrativa competente para la


realización del trámite de desafiliación.
4. Ordenar a la SBS, a la AFP y a la ONP cumplir en sus propios términos los precedentes
vinculantes establecidos en los fundamentos Nºs. 27 y 37 de la sentencia recaída en el Expediente
Nº 07281-2006-PA/TC.

SS.
MESÍA RAMIREZ
VERGARA GOTELLI
ALVAREZ MIRANDA

FUNDAMENTO DE VOTO DEL MAGISTRADO VERGARA GOTELLI

Emito el presente voto con el respeto debido por lo sostenido en la ponencia por las
siguientes consideraciones:

1. Viene el recurso de agravio constitucional interpuesto por Tiburcio Baldarraga Abarca


contra la resolución de la Quinta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima que declaró
improcedente la demanda.

2. El demandante solicita en sede constitucional de amparo la nulidad del contrato de


afiliación que celebró con la AFP Unión Vida.

3. En el contrato de afiliación, como en todos los contratos, una parte, precisamente en


ejercicio de la autonomía de la voluntad, se autolimita en sus facultades y derechos para, a su vez,
obtener beneficios que cede la otra “siempre que no sea contrario a norma legal de carácter
imperativo” (artículo 1354 del Código Civil)

4. El artículo 140 del mismo cuerpo de leyes define la obligación y señala la necesidad de
concurrencia de elementos indispensables de validez. Y, por el dirigismo contractual, el Estado
asume el control de la contratación no obstante el carácter privado de ésta cuando, en la versión
del artículo 1355 del acotado, prescribe: “La ley, por consideraciones de interés social, público o
ético puede imponer reglas o establecer limitaciones al contenido de los contratos”. Es decir,
celebrado el contrato y estando éste en etapa de ejecución, la preexistente o sobreviniente causal
de rescisión, resolución o invalidación, incluido, desde luego, el caso de la excesiva onerosidad de
la prestación, permitido por los artículos 1440 y siguientes del cuerpo legal citado, han de exigir
probanza suficiente a través de la amplitud de medios aceptados por el Derecho Procesal, lo que
significa la necesidad de instauración del correspondiente proceso de conocimiento.

5. El demandante pretende que en el presente proceso constitucional de amparo se


sancione la nulidad del contrato por el que, en determinación de su libertad, se afilió a la
emplazada Administradora de Fondo de Pensiones (A.F.P.) constituida de acuerdo a la ley para
operar en el sistema, y conseguir así, declarado sin efecto legal el contrato aludido, su retorno al
Sistema Nacional de Pensiones a cargo de la Oficina de Normalización Previsional (O.N.P.) a la que
se le debe hacer transferencia de todas sus aportaciones y del título de su correspondiente “Bono”.
Su demanda, desde luego, se apoyó en hechos que considera afectados de vicios nulificantes que
enmarca dentro de un cuadro de violación de derechos que califica de fundamentales a fin de
apoyarse en la Constitución Política del Estado, verbigracia los artículos 2 - inciso 14 - y 11, que
tratan de la libre contratación y del acceso a la pensión a través de entidades públicas, privadas o
mixtas respectivamente.

6. La demandada contradice la fundamentación jurídica que expone el recurrente en sus


razones de pedir alegando básicamente que la pretendida vulneración de derechos no constituye
temática constitucional, desde que los vicios que presuntamente afectan a un contrato celebrado y
regido dentro de los márgenes del derecho privado, requieren para la pretensión de sanción de
nulidad la instauración de un proceso ordinario que permita la probanza plena de los hechos que
fundamentan la pretensión.

7. En el fundamento 37 de la sentencia recaída en el expediente 1417-2005-PA/TC,


publicada el 12 de julio del 2,005 en el diario oficial “El Peruano”, de carácter vinculante, este
colegiado procedió “... a delimitar los lineamientos jurídicos que permitirán ubicar las pretensiones
- de pensiones - que, por pertenecer al contenido esencial dicho derecho fundamental o estar
directamente relacionadas a él, merecen protección a través del proceso de amparo: a) ... serán
objeto de protección por vía del amparo los supuestos en los que habiendo el demandante
cumplido dichos requisitos legales se le niegue el acceso al sistema de seguridad social; b)... los
supuestos en los que, presentada la contingencia, se deniegue a una persona el reconocimiento de
una pensión de jubilación o cesantía, a pesar de haber cumplido los requisitos legales para
obtenerla (edad requerida y determinados años de aportación), o de una pensión de invalidez,
presentados los supuestos previstos en la ley que determinan su procedencia. c) ... aquellas
pretensiones mediante las cuales se busque preservar el derecho concreto a un mínimo vital, ...
“pensión mínima”, asciende a S/. 415,00. d) las afectaciones al derecho a la igualdad como
consecuencia del distinto tratamiento (en la ley o en la aplicación de la ley) que dicho sistema
dispense a personas que se encuentran en situación idéntica o sustancialmente análoga, serán
susceptibles de ser protegidos mediante el proceso de amparo, siempre que el término de
comparación propuesto resulte válido. e) las pensiones de viudez, orfandad y ascendientes... son
susceptibles de protección a través del amparo en los supuestos en los que se deniegue el
otorgamiento de una pensión de sobrevivencia, a pesar de cumplir con los requisitos legales para
obtenerla. f)... para que quepa un pronunciamiento de mérito en los procesos de amparo, la
titularidad del derecho subjetivo concreto de que se trate debe encontrarse suficientemente
acreditada...; g)... reajuste pensionario o la estipulación de un concreto tope máximo a las
pensiones, no se encuentran relacionadas a aspectos constitucionales directamente protegidos por
el contenido esencial del derecho fundamental a la pensión... dichos asuntos deben ser ventilados
en la vía ordinaria...

Por consiguiente, estando a los parámetros de la cuestión controvertida y, necesariamente,


a la fundamentación de la resolución inhibitoria recurrida es menester analizar, antes que la
viabilidad de la pretensión en cuanto al tema de fondo, el cambio del precedente estatuido por
este Tribunal, pues uniformemente en las sentencias recaídas en los expedientes Nº 1081-2003-
AA/TC, 2753-2002-AA/TC, 2183-2004-AA/TC, 2568-2003-AA/TC, 398-2003-AA/TC, 2861-2003-
AA/TC se han declarado improcedentes las demandas de nulidad de contrato de afiliación a una
AFP y su consecuente traslado al SNP en vía constitucional, señalando que:

“... dilucidar esta pretensión requiere de una etapa donde se actúen las pruebas idóneas a
fin de demostrar la validez de dicho contrato, ejercitándose el derecho de contradicción...
... deberá plantear ésta en la vía correspondiente y no en la del amparo que, por su
naturaleza excepcional y sumaria, carece de etapa probatoria...

... si el demandante considera que se han configurado las causales referidas a la


información defectuosa o insuficiente al momento de afiliarse y al cumplimiento de requisitos para
la percepción de una pensión de jubilación dentro del SNP antes de la suscripción de su contrato
de afiliación y, por tal motivo, resultan suficientes para demandar la nulidad de su contrato de
afiliación, deberá plantear su reclamo en la vía correspondiente, y no en el amparo que, por su
naturaleza sumaria, carece de etapa probatoria...”

En las sentencias recaídas en los expedientes Nº 2179-2004-AA/TC, 1575-2004-AA/TC,


1429-2003-AA/TC, 2896-2003-AA/TC, 1810-2004-AA/TC, 2037-2004-AA/TC, 980-2003-AA/TC,
3114-2003-AA/TC, 2743-2005-AA/TC, 2046-2004-AA/TC, este Tribunal, uniformemente, se
pronunció sobre el fondo del asunto controvertido y declaró infundadas la demandas afirmando
que:

“... este Tribunal considera que en el presente caso no se ha acreditado la vulneración del
derecho constitucional invocado, por lo que la demanda debe desestimarse, aunque dejando a
salvo el derecho del demandante para que lo haga valer en la vía ordinaria...

Sin perjuicio de lo señalado anteriormente, si el demandante considera que, respecto a su


contrato de afiliación al Sistema Privado de Pensiones, existen causas suficientes para demandar su
nulidad, deberá hacer valer su derecho en la vía correspondiente y no en la presente que, por ser
excepcional y sumaria, carece de estación probatoria...

... En reiterada jurisprudencia, se ha manifestado que si el demandante considera que


existen causales suficientes para demandar la nulidad de su contrato de afiliación, dicha solicitud
deberá plantearse en la vía correspondiente, y no en el amparo, que, por su naturaleza excepcional
y sumaria, carece de etapa probatoria...

... De los actuados fluye que, en el fondo, lo que el demandante pretende es lograr la
nulidad de su contrato de afiliación... debe hacer valer su derecho en la vía ordinaria, tanto más si
no ha demostrado de qué manera se afectan sus derechos...”

Y es que en el presente caso, en esencia, hay la necesidad de comprobar, a través de


medios amplios de prueba dentro del correspondiente proceso ordinario (conocimiento), la
realidad de los hechos que sustentan la pretensión nulificante de un contrato, cualquiera sean su
naturaleza y alcances, que no acusa vulneración evidente al derecho del recurrente de acceder al
sistema de pensiones admitido por la ley, pues precisamente por libre determinación celebró el
contrato del que, al cabo de varios años, hoy se arrepiente, sino vicios en la versión de una
demanda que persigue, en base a la comprobación de los hechos, en los que se apoya, la sanción
de nulidad del aludido acto jurídico.

Por las consideraciones expuestas la demanda de amparo debiera ser rechazada.

SR.
JUAN FRANCISCO VERGARA GOTELLI
Se ordena expedir nueva Resolución otorgando a favor de la demandante pensión de
viudez

Expediente Nº 03526-2006-PA/TC
LIMA
GLADYS ARTEMISA AGURTO MERINO DE CUBAS
(Publicado: 22-01-08)

RAZÓN DE RELATORIA

La resolución recaída en el Expediente Nº 3526-2006-PA/TC es aquella conformada por los


votos de los magistrados Landa Arroyo, Vergara Gotelli y Alva Orlandini, que declaran FUNDADA la
demanda. El voto del magistrado Alva Orlandini aparece firmado en hoja membretada aparte, y no
junto con la firma de los otros magistrados debido al cese en funciones de este magistrado.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 11 días del mes de diciembre de 2006, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los señores magistrados Alva Orlandini, Landa Arroyo y Vergara
Gotelli, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Gladys Artemisa Agudo Merino de
Cubas contra la sentencia de la Tercera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas
91, su fecha 14 de setiembre de 2005, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 9 de noviembre de 2004, la recurrente interpone demanda de amparo contra el


Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), solicitando que se declare inaplicable la Resolución
Directoral Nº 198-2003-EF/43.01, de fecha 8 de abril de 2003, por haber aplicado la Ley Nº 27617;
y que, en consecuencia, se le otorgue una pensión de viudez en un monto equivalente al 100% de
la remuneración de su cónyuge causante, conforme lo establece el artículo 32 del Decreto Ley Nº
20530, con el abono de las pensiones devengadas. Manifiesta que como pensión de viudez, se le
está abonando sólo el 50% por ciento de la pensión que venía percibiendo su cónyuge causante,
en aplicación de la Ley Nº 27617.

El Procurador Público a cargo de los asuntos judiciales del Ministerio de Economía y


Finanzas deduce las excepciones de falta de agotamiento de la vía administrativa y de caducidad, y
contesta la demanda alegando que la demandante pretende la declaración de un derecho y no la
restitución del mismo, por lo que su pretensión debe dilucidarse en el proceso contencioso
administrativo.
El Trigésimo Sexto Juzgado Civil de Lima, con fecha 6 de mayo de 2005, declara infundadas
las excepciones y fundada la demanda, por considerar que con la aplicación de la Ley Nº 27617 a la
pensión de viudez de la demandante se recorta el derecho adquirido por su cónyuge causante.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda, por estimar que la


pretensión de la demandante no se encuentra referida en forma directa al contenido
constitucionalmente protegido por el derecho a la pensión.

FUNDAMENTOS

1. En atención a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la STC


1417-2005-PA, que constituyen precedente vinculante, y en concordancia con lo dispuesto en el
artículo VII del Título Preliminar y los artículos 5, inciso 1), y 38 del Código Procesal Constitucional,
este Tribunal estima que, en el presente caso, aun cuando se cuestiona la suma especifica de la
pensión que percibe el demandante, procede efectuar su verificación, por las especiales
circunstancias del caso (grave estado de salud de la demandante), a fin de evitar consecuencias
irreparables.

Delimitación del petitorio

2. La demandante solicita que se le abone su pensión de viudez en un monto equivalente


al 100% de la remuneración de su cónyuge causante, conforme lo establece el artículo 32 del
Decreto Ley Nº 20530, ya que, como pensión de viudez, se le está abonando sólo el 50% por ciento
de la pensión que venía percibiendo su cónyuge causante, en aplicación de la Ley Nº 27617.

Análisis de la controversia

3. Para abordar la cuestión planteada resulta oportuno recordar la doctrina desarrollada


por este Tribunal en relación con el derecho a las pensiones de sobrevivientes como derecho
latente. A tal efecto, debe señalarse que en el fundamento 16 de la sentencia recaída en el
Expediente Nº 0005-2002-Al/TC (acumulados), se ha establecido que el derecho a las pensiones de
sobrevivientes (prestación previsional derivada) es uno de carácter latente, existente desde que el
titular del derecho a la pensión principal cumple con los requisitos para acceder a ella. Por ello su
nacimiento no está supeditado al cumplimiento de los requisitos establecidos para su goce, sino
que está supeditado al fallecimiento del asegurado o pensionista, como “formalidad” o “condición”
necesaria para el disfrute de la pensión de viudez u orfandad, no así, para el establecimiento o
declaración del derecho.

4. Por ello la legislación aplicable no será la vigente al cumplimiento de dicha condición


suspensiva (el fallecimiento del causante); ello en virtud de que las pensiones de sobrevivencia
están ligadas a la pensión adquirida por su titular, por lo que tendrán que aplicarse las normas
vigentes al momento en que el titular accedió al derecho a aquélla.

5. Por consiguiente, a afectos de establecer si en el presente caso corresponde aplicar a la


demandante la modificación introducida por la mencionada ley, resulta necesario determinar si su
cónyuge adquirió el derecho a una pensión de jubilación antes de la entrada en vigencia de la
referida norma.
6. Al respecto, debe señalarse que del segundo considerando de la Resolución Directoral
Nº 030-2003-EF/43.01, obrante a fojas 8, se desprende que al cónyuge causante de la demandante
mediante la Resolución Directoral Nº 1209-85-EF/43.40, de fecha 22 de mayo de 1985, se le otorgó
pensión de cesantía conforme al Decreto Ley Nº 20530.

7. Consecuentemente, a la demandante no le resulta aplicable la Ley Nº 27617 para el


otorgamiento de su pensión de viudez, ya que su cónyuge causante al momento de la dación de la
Ley Nº 27617 ya había adquirido su derecho a una pensión de jubilación conforme al Decreto Ley
Nº 20530; razón por la cual la demanda debe estimarse.

8. En la medida en que, en este caso, se ha acreditado que la emplazada ha vulnerado el


derecho constitucional a la pensión del demandante, corresponde, de conformidad con el artículo
56 del Código Procesal Constitucional, ordenar a dicha entidad que asuma el pago de los costos
procesales, los cuales deberán ser liquidados en la etapa de ejecución de la presente sentencia.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú.

HA RESUELTO

1. Declarara FUNDADA la demanda; en consecuencia, NULA la Resolución Directoral Nº


198-2003-EF/43.01, de fecha 8 de abril de 2003.

2. Ordena que el Ministerio de Economía y Finanzas expida una nueva resolución


otorgándole pensión de viudez a la demandante en un monto equivalente al 100% de la
remuneración de su cónyuge causante con arreglo al Decreto Ley Nº 20530, y que abone los
reintegros, los intereses legales y los costos procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.
LANDA ARROYO
VERGARA GOTELLI
ALVA ORLANDINI

VOTO DEL MAGISTRADO ALVA ORLANDINI

Voto que formula el magistrado Alva Orlandini en el recurso de agravio constitucional


interpuesto por doña Gladys Artemisa Agurto Merino de Cubas contra la sentencia de la Tercera
Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 91, su fecha 14 de noviembre de 2005,
que declara improcedente la demanda

1. En atención a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la STC


1417-2005-PA, que constituyen precedente vinculante, y en concordancia con lo dispuesto en el
artículo VII del Título Preliminar y los artículos 5, inciso 1), y 38 del Código Procesal Constitucional,
este Tribunal estima que, en el presente caso, aun cuando se cuestiona la suma específica de la
pensión que percibe el demandante, procede efectuar su verificación, por las especiales
circunstancias del caso (grave estado de salud de la demandante), a fin de evitar consecuencias
irreparables.

Delimitación del petitorio

2. La demandante solicita que se le abone su pensión de viudez en un monto equivalente


al 100% de la remuneración de su cónyuge causante, conforme lo establece el artículo 32 del
Decreto Ley Nº 20530, ya que, como pensión de viudez, se le está abonando sólo el 50% por ciento
de la pensión que venía percibiendo su cónyuge causante, en aplicación de la Ley Nº 27617.

Análisis de la controversia

3. Para abordar la cuestión planteada resulta oportuno recordar la doctrina desarrollada


por este Tribunal en relación con el derecho a las pensiones de sobrevivientes como derecho
latente. A tal efecto, debe señalarse que en el fundamento 16 de la sentencia recaída en el
Expediente Nº 0005-2002-AI/TC (acumulados), se ha establecido que el derecho a las pensiones de
sobrevivientes (prestación previsional derivada) es uno de carácter latente, existente desde que el
titular del derecho a la pensión principal cumple con los requisitos para acceder a ella. Por ello su
nacimiento no está supeditado al cumplimiento de los requisitos establecidos para su goce, sino
que está supeditado al fallecimiento del asegurado o pensionista, como “formalidad” o 'condición”
necesaria para el disfrute de la pensión de viudez u orfandad, no así, para el establecimiento o
declaración del derecho.

4. Por ello la legislación aplicable no será la vigente al cumplimiento de dicha condición


suspensiva (el fallecimiento del causante); ello en virtud de que las pensiones de sobrevivencia
están ligadas a la pensión adquirida por su titular, por lo que tendrán que aplicarse las normas
vigentes al momento en que el titular accedió al derecho a aquélla.

5. Por consiguiente, a afectos de establecer si en el presente caso corresponde aplicar a la


demandante la modificación introducida por la mencionada ley, resulta necesario determinar si su
cónyuge adquirió el derecho a una pensión de jubilación antes de la entrada en vigencia de la
referida norma.

6. Al respecto, debe señalarse que del segundo considerando de la Resolución Directoral


Nº 030-2003-EF/43.01, obrante a fojas 8, se desprende que al cónyuge causante de la demandante
mediante la Resolución Directoral Nº 1209-85-EF/43.40, de fecha 22 de mayo de 1985, se le otorgó
pensión de cesantía conforme al Decreto Ley Nº 20530.

7. Consecuentemente, a la demandante no le resulta aplicable la Ley Nº 27617 para el


otorgamiento de su pensión de viudez, ya que su cónyuge causante al momento de la dación de la
Ley Nº 27617 ya había adquirido su derecho a una pensión de jubilación conforme al Decreto Ley
Nº 20530; razón por la cual la demanda debe estimarse.

8. En la medida en que, en este caso, se ha acreditado que la emplazada ha vulnerado el


derecho constitucional a la pensión del demandante, corresponde, de conformidad con el articulo
56 del Código Procesal Constitucional, ordenar a dicha entidad que asuma el pago de los costos
procesales, los cuales deberán ser liquidados en la etapa de ejecución de la presente sentencia.
Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la
Constitución Política del Perú.

HA RESUELTO

1. Declarara FUNDADA la demanda; en consecuencia, NULA la Resolución Directoral Nº


198-2003-EF/43.01, de fecha 8 de abril de 2003.

2. Ordena que el Ministerio de Economía y Finanzas expida una nueva resolución


otorgándole pensión de viudez a la demandante en un monto equivalente al 100% de la
remuneración de su cónyuge causante con arregló al Decreto Ley Nº 20530, y que abone los
reintegros, los intereses legales y los costos procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.
LANDA ARROYO
VERGARA GOTELLI
ALVA ORLANDINI

VOTO DEL MAGISTRADO ALVA ORLANDINI

Voto que formula el magistrado Alva Orlandini en el recurso de agravio constitucional


interpuesto por doña Gladys Artemisa Agurto Merino de Cubas contra la sentencia de la Tercera
Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 91, su fecha 14 de noviembre de 2005,
que declara improcedente la demanda

1. En atención a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la STC


1417-2005-PA, que constituyen precedente vinculante, y en concordancia con lo dispuesto en el
artículo VII del Título Preliminar y los artículos 5, inciso 1), y 38 del Código Procesal Constitucional,
este. Tribunal estima que, en el presente caso, aun cuando se cuestiona la suma especifica de la
pensión que percibe el demandante, procede efectuar su verificación, por las especiales
circunstancias del caso (grave estado de salud de la demandante), a fin de evitar consecuencias
irreparables.

Delimitación del petitorio

2. La demandante solicita que se le abone su pensión de viudez en un monto equivalente


al 100% de la remuneración de su cónyuge causante, conforme lo establece el articulo 32 del
Decreto Ley Nº 20530, ya que, como pensión de viudez, se le está abonando sólo el 50% por,
ciento de la pensión que venía percibiendo su cónyuge causante, en aplicación de la Ley Nº 27617.

Análisis de la controversia

3. Para abordar la cuestión planteada resulta oportuno recordar la doctrina desarrollada


por este Tribunal en relación con el derecho a las pensiones de sobrevivientes como derecho
Iatente. A tal efecto, debe señalarse que en el fundamento 16 de la sentencia recaída en el
Expediente Nº 0005-2002-AI/TC (acumulados), se ha establecido que el derecho a las pensiones de
sobrevivientes (prestación provisional derivada) es uno de carácter latente, existente desde que el
titular del derecho a la pensión principal cumple con los requisitos para acceder a ella. Por ello su
nacimiento no está supeditado al cumplimiento de los requisitos establecidos para su goce, sino
que está supeditado al fallecimiento del asegurado o pensionista, como “formalidad” o “condición”
necesaria para el disfrute de la pensión de viudez u orfandad, no así, para el establecimiento o
declaración del derecho.

4. Por ello la legislación aplicable no será la vigente al cumplimiento de dicha condición


suspensiva (el fallecimiento del causante); ello en virtud de que las pensiones de sobrevivencia
están ligadas a la pensión, adquirida por su titular, por lo que tendrán que aplicarse las normas
vigentes al momento en que el titular accedió al derecho a aquélla

5. Por consiguiente, a afectos de establecer si en el presente caso corresponde aplicar a la


demandante la modificación introducida por la mencionada ley, resulta necesario determinar si su
cónyuge adquirió el derecho a una pensión de jubilación antes de la entrada en vigencia de la
referida norma.

6. Al respecto, debe señalarse que del segundo considerando de la Resolución Directoral


Nº 030-2003-EF/43.01, obrante a fojas 8, se desprende que al cónyuge causante de la demandante
mediante la Resolución Directoral Nº 1209-85-EF/43.40, de fecha 22 de mayo de 1985, se le otorgó
pensión de cesantía conforme al Decreto Ley Nº 20530.

7. Consecuentemente, a la demandante no le resulta aplicable la Ley Nº 27617 para el


otorgamiento de su pensión de viudez, ya que su cónyuge causante al momento de la dación de la
Ley Nº 27617 ya había adquirido su derecho a una pensión de jubilación conforme al Decreto Ley
Nº 20530; razón por la cual la demanda debe estimarse.

8. En la medida en que, en este caso, se ha acreditado que la emplazada ha vulnerado el


derecho constitucional a la pensión del demandante, corresponde, de conformidad con el artículo
56 del Código Procesal Constitucional, ordenar a dicha entidad que asuma el pago de los costos
procesales, los cuales deberán ser liquidados en la etapa de ejecución de la presente sentencia.

Por estos fundamentos se debe declarar fundada la demanda.

Sr.
ALVA ORLADINI

Se ordena otorgar al demandante pensión por enfermedad profesional

Expediente Nº 4975-2006-PA/TC
JUNÍN
FORTUNATO MENDEZ ROJAS
(Publicado: 22-01-08)

RAZÓN DE RELATORÍA
Lima, 8 de noviembre de 2007

La resolución recaída en el Expediente Nº 04975-2006-AA. es aquella conformada por los


votos de los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli, que declara
FUNDADA la demanda. Los votos de los magistrados Gonzales Ojeda y Bardelli Lartirigoyen
aparecen firmados en hoja membretada aparte, y no junto con la firma del magistrados integrante
de la Sala debido al cese en funciones de dichos magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 9 días del mes de mayo de 2007, reunida la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados; González Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara
Gotelli, pronuncia la siguiente sentencia.

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Fortunato Mendez Rojas, contra la
sentencia de la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Junín, de fojas 99, su fecha 23
de marzo de 2006, que declara improcedente la demanda de amparo..

ANTECEDENTES

Con fecha 6 de octubre de 2005 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando se le otorgue renta vitalicia por
enfermedad profesional conforme al Decreto Ley Nº 18846 y se disponga el pago de los
devengados correspondientes. Manifiesta haber sido trabajador minero y haber laborado expuesto
a riesgos de toxicidad, peligrosidad e insalubridad, razón por la cual en la actualidad padece de
neumoconiosis en segundo estadio de evolución.

La emplazada deduce excepción de prescripción y contesta la demanda alegando que la


acción de amparo no es la vía idónea para dilucidar la pretensión el recurrente por carecer de
etapa probatoria. Asimismo sostiene que la única facultad para determinar enfermedades
profesionales es la Comisión Evaluadora de Incapacidades.

El Tercer Juzgado Civil de Huancayo con fecha 26 de agosto de 2005, declara infundada la
demanda de amparo, considerando que si bien es cierto el demandante a probado que padece la
enfermedad de neumoconiosis, no se evidencia una relación de causalidad entre el desarrollo de
su trabajo y la enfermedad adquirida.

La recurrida, revoca la apelada, declarándola improcedente, al considerar que existe otra


vía procedimental para la tutela del derecho invocado, dado que el amparo carece de etapa
probatoria.

FUNDAMENTOS

1. En la STC 1417-2005-PA publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forma parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que establecen los requisitos para la
obtención de tal derecho, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente
acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

2. En el presente caso el demandante solicita renta vitalicia por enfermedad profesional


conforme al Decreto Ley Nº 18846, por padecer de neumoconiosis en segundo estadio de
evolución. En consecuencia, su pretensión está comprendida en el supuesto previsto en el
fundamento 37.b) de la citada sentencia, motivo por el cual este Colegiado analizará el fondo de la
cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. Este Colegiado en la STC 1008-2004-AA/TC ha precisado los criterios para otorgar la


renta vitalicia por enfermedad profesional, determinando el grado de incapacidad generado por la
enfermedad según su estadio de evolución, así como la procedencia del reajuste del monto de la
renta percibida conforme se acentúa la enfermedad y se incrementa la incapacidad laboral.

4. Al respecto cabe precisar que el Decreto Ley 18846 fue derogado por la Ley 26790,
publicada el 17 de mayo de 1997, que estableció en su Tercera Disposición Complementaria que
las reservas y obligaciones por prestaciones económicas del Seguro de Accidentes de Trabajo y
Enfermedades Profesionales, regulado por el Decreto Ley 18846, serían transferidas al Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgo administrado por la ONP.

5. Mediante el Decreto Supremo 003-98-SA se aprobaron las Normas Técnicas del Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgos. En el artículo 3 se define enfermedad profesional como
todo estado patológico permanente o temporal que sobrevive al trabajador a consecuencia directa
de la clase de trabajo que desempeña habitualmente o del medio en que se ha visto obligado a
trabajar.

6. El artículo 19, inciso b, de la Ley Nº 26790 establece que el Seguro Complementario de


Trabajo de Riesgo cubre los riesgos referidos al otorgamiento de pensiones de invalidez temporal,
pudiendo contratarse libremente con la ONP o con empresas de seguros debidamente acreditadas.

7. De los certificados de trabajo obrantes en autos (ff. 1/49 se aprecia que el recurrente
trabajó como operador de compresora, soldador y mecánico de mantenimiento en la Empresa
Minera del Centro del Perú - CENTROMIN PERU. Así como en otras Compañías Mineras periodos
que acumulados hacen un total de 16 años de labor. En el Certificado Médico de Invalidez
expedido por el Hospital Regional Daniel Alcides Carrión de Huancayo, de fecha 25 de mayo de
1996, cuya copia certificada obra a fojas 6, consta que el demandante adolece de neumoconiosis,
enfermedad profesional que le produce un menoscabo del 75% en su salud..

8. No obstante ello en atención a las públicas denuncias de falsificación de certificados


médicos a las que el Tribunal no puede mantenerse ajeno, en uso de sus atribuciones y para mejor
resolver, solicitó a la Dirección Regional de Salud, Junín UTES Daniel Alcides Carrión, la remisión de
la Historia Clínica Nº 330588, que sustenta el certificado en cuestión, habiéndose recibido la
documentación que confirma la autenticidad del Certificado Médico de Invalidez, presentado por
el demandante. Habiéndose recibido la documentación que confirma la autenticidad del
certificado médico presentado por el demandante mediante el Oficio Nº 2580-2006-D-HOSP-DAC-
HYO de fecha 24 de noviembre de 2006.

9. De acuerdo con los artículos 191 y siguientes del Código Procesal Civil, de aplicación
supletoria a los procesos constitucionales, el examen médico ocupacional que practica el Instituto
Nacional de Salud del Ministerio de Salud constituye prueba suficiente para acreditar la
enfermedad profesional que padece el recurrente, conforme a la Resolución Suprema Nº 014-93-
TR, publicada el 28 de agosto de 1993, que recoge los Lineamientos de la Clasificación Radiográfica
Internacional de la OIT para la Evaluación y Diagnóstico de la Neumoconiosis. Siendo así, el
demandante requiere atención prioritaria e inmediata, no siendo exigible la certificación de la
Comisión Médica Evaluadora de Incapacidades de EsSalud.

10. En el referido examen médico se recomienda la aplicación de las leyes vigentes por
enfermedad ocupacional, pero no se indica el grado de incapacidad física laboral del demandante;
sin embargo en observancia de las normas citadas en el fundamento precedente, este Colegiado
interpreta que en defecto de un pronunciamiento médico expreso, la neumoconiosis (silicosis) en
primer estadio de evolución produce, por lo menos, Invalidez Parcial Permanente, con un grado de
incapacidad no inferior a 50%, y que, a partir del segundo estadio de evolución, la incapacidad se
incrementa en más del 66.6%, generando una Invalidez Total Permanente; ambas definidas de esta
manera por los artículos 18.2.1 y 18.2.2. del Decreto Supremo 003-98-SA, Normas Técnicas del
Seguro Complementario de Riesgo.

11. Cabe precisar que el artículo 18.2.1 del Decreto Supremo Nº 003-98-SA define la
invalidez parcial permamente como la disminución de la capacidad para el trabajo en una
proporción igual o superior al 50%, pero inferior a los 2/3 (66.66%), razón por la cual corresponde
una pensión de invalidez vitalicia mensual equivalente al 50% de la remuneración mensual. En
cambio, el artículo 18.2.2 señala que sufre de invalidez total permanente quien queda disminuido
en su cuyo caso la pensión de invalidez vitalicia mensual será igual al 70% de la remuneración
mensual del asegurado, equivalente al promedio de las remuneraciones asegurables de los 12
meses anteriores al siniestro, entendiéndose como tal al accidente o enfermedad profesional
sufrida por el asegurado.

12. Por tanto advirtiéndose de autos que el demandante estuvo protegido durante su
actividad laboral por los beneficios del Decreto Ley Nº 18846, le corresponde gozar de la
prestación estipulada por su norma sustitutoria y percibir una pensión de Invalidez Total
Permanente, equivalente al 70% de su remuneración mensual, en atención a la incapacidad
orgánica funcional que padece a consecuencia de la neumoconiosis (silicosis) en segundo estadio
de evolución.

13. En cuanto a la fecha en que se genera el derecho, este Tribunal estima que al haberse
calificado como prueba sucedánea idónea el examen médico presentado por el recurrente, en
defecto del pronunciamiento de la Comisión Evaluadora de Incapacidades, la contingencia debe
establecerse desde la fecha de pronunciamiento médico que acredita la existencia de la
enfermedad profesional, dado que el beneficio deriva justamente del mal que aqueja al
demandante, y es a partir de dicha fecha que se debe abonar la pensión vitalicia -antes renta
vitalicia- en concordancia con lo dispuesto por el artículo 19 del Decreto Supremo Nº 033-98-SA.
14. En cuanto al pago de las pensiones devengadas, resulta aplicable al caso el artículo 81
del Decreto Ley 19990, que señala que “[...] solo se abonarán por un período no mayor de doce
meses anteriores a la presentación de la solicitud del beneficiario”.

15. Con respecto al pago de intereses legales, este Tribunal, en la STC 0065-2002-AA/TC,
del 17 de octubre de 2002, ha precisado que corresponde el pago de los intereses legales
generados por las pensiones de jubilación no pagadas oportunamente, razón por la cual se aplica
dicho criterio en el presente caso, debiéndose abonar los intereses legales a tenor de lo estipulado
en los artículo 1246 del Código Civil.

16. Por lo que se refiere al pago de costas y costos procesales, conforme al artículo 56 del
Código Procesal Constitucional, la demandada solo abona los costos procesales.

17. Por consiguiente acreditándose la vulneración de los derechos invocados, procede


estimar la demanda.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú.

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda de amparo

2. Ordenar que la entidad demandada otorgue al demandante la pensión que le


corresponde por concepto de enfermedad profesional, con arreglo a la Ley Nº 26790 y sus normas
complementarias y conexas, desde el 14 de febrero de 2005, incluyendo los devengados generados
desde esa fecha, los costos procesales e intereses legales, conforme a los fundamentos de la
presente.

Publíquese y notifíquese.

SS.
GONZALEZ OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA Y BARDELLI LARTIRIGOYEN

Voto que formulan los magistrados Gonzales Ojeda y Bardelli Lartirigoyen en el recurso de
agravio constitucional interpuesto por don Fortunato Méndez Rojas contra la sentencia de la
Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Junín, de fojas, 99, su fecha 23 de marzo de
2006, que declara improcedente la demanda.

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forma parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que establecen los requisitos para la
obtención de tal derecho, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente
acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

2. En el presente caso, el demandante solicita renta vitalicia por enfermedad profesional ,


conforme al Decreto Ley Nº 18846, por padecer de neumoconiosis en segundo estadio de
evolución. En consecuencia, su pretensión está comprendida en el supuesto previsto en el
fundamento 37.b) de la citada sentencia, motivo por el cual este Colegiado analizará el fondo de la
cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. Este Colegiado, en la STC 1008-2004-AA/TC, ha precisado los criterios para otorgar la


renta vitalicia por enfermedad profesional, determinando el grado de incapacidad generado por la
enfermedad según su estadio de evolución, así como la procedencia del reajuste del monto de la
renta percibida conforme se acentúa la enfermedad y se incrementa la incapacidad laboral.

4. Al respecto, cabe precisar que el Decreto Ley 18846 fue derogado por la Ley 26790,
publicada el 17 de mayo de 1997, que estableció en su Tercera Disposición Complementaria que
las reservas y obligaciones por prestaciones económicas del Seguro de Accidentes de Trabajo y
Enfermedades Profesionales, regulado por el Decreto Ley 18846, serían transferidas al Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgo administrado por la ONP.

5. Mediante el Decreto Supremo 003-98-SA, se aprobaron las Normas Técnicas del Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgos. En el artículo 3 se define enfermedad profesional como
todo estado patológico permanente o temporal que sobrevive al trabajador a consecuencia directa
de la clase de trabajo que desempeña habitualmente o del medio en que se ha visto obligado a
trabajar.

6. El artículo 19, inciso b, de la Ley Nº 26790 establece que el Seguro Complementario de


Trabajo de Riesgo cubre los riesgos referidos al otorgamiento de pensiones de invalidez temporal,
pudiendo contratarse libremente con la ONP o con empresas de seguros debidamente acreditadas.

7. De los certificados de trabajo obrantes en autos (ff. 1/49 se aprecia que el recurrente
trabajó como operador de compresora, soldador y mecánico de mantenimiento en la Empresa
Minera del Centro del Perú- CENTROMIN PERU. Así como en otras Compañías Mineras periodos
que acumulados hacen un total de 16 años de labor. En el Certificado Médico de Invalidez
expedido por el Hospital Regional Daniel Alcides Carrión de Huancayo, de fecha 25 de mayo de
1996, cuya copia certificada obra a fojas 6, consta que el demandante adolece de neumoconiosis,
enfermedad profesional que le produce un menoscabo del 75% en su salud.

8. No obstante ello, en atención a las públicas denuncias de falsificación de certificados


médicos a las que el Tribunal no puede mantenerse ajeno, en uso de sus atribuciones y para mejor
resolver, solicitó a la Dirección Regional de Salud, Junín UTES Daniel Alcides Carrión, la remisión de
la Historia Clínica Nº 330588, que sustenta el certificado en cuestión, habiéndose recibido la
documentación que confirma la autenticidad del Certificado Médico de Invalidez, presentado por
el demandante. Habiéndose recibido la documentación que confirma la autenticidad del
certificado médico presentado por el demandante mediante el Oficio Nº 2580-2006-D-HOSP-DAC-
HYO de fecha 24 de noviembre de 2006.
9. De acuerdo con los artículos 191 y siguientes del Código Procesal Civil, de aplicación
supletoria a los procesos constitucionales, el examen médico ocupacional que practica el Instituto
Nacional de Salud del Ministerio de Salud constituye prueba suficiente para acreditar la
enfermedad profesional que padece el recurrente, conforme a la Resolución Suprema Nº 014-93-
TR, publicada el 28 de agosto de 1993, que recoge los Lineamientos de la Clasificación Radiográfica
Internacional de la OIT para la Evaluación y Diagnóstico de la Neumoconiosis. Siendo así, el
demandante requiere atención prioritaria e inmediata, no siendo exigible la certificación de la
Comisión Médica Evaluadora de Incapacidades de EsSalud.

10. En el referido examen médico se recomienda la aplicación de las leyes vigentes por
enfermedad ocupacional, pero no se indica el grado de incapacidad física laboral del demandante;
sin embargo, en observancia de las normas citadas en el fundamento precedente, este Colegiado
interpreta que, en defecto de un pronunciamiento médico expreso, la neumoconiosis (silicosis) en
primer estadio de evolución produce, por lo menos, Invalidez Parcial Permanente, con un grado de
incapacidad no inferior a 50%, y que, a partir del segundo estadio de evolución, la incapacidad se
incrementa en más del 66.6%, generando una Invalidez Total Permanente; ambas definidas de esta
manera por los artículos 18.2.1 y 18.2.2. del Decreto Supremo 003-98-SA, Normas Técnicas del
Seguro Complementario de Riesgo.

11. Cabe precisar que el artículo 18.2.1 del Decreto Supremo Nº 003-98-SA define la
invalidez parcial permamente como la disminución de la capacidad para el trabajo en una
proporción igual o superior al 50%, pero inferior a los 2/3 (66.66%), razón por la cual corresponde
una pensión de invalidez vitalicia mensual equivalente al 50% de la remuneración mensual. En
cambio, el artículo 18.2.2 señala que sufre de invalidez total permanente quien queda disminuido
en su cuyo caso la pensión de invalidez vitalicia mensual será igual al 70% de la remuneración
mensual del asegurado, equivalente al promedio de las remuneraciones asegurables de los 12
meses anteriores al siniestro, entendiéndose como tal al accidente o enfermedad profesional
sufrida por el asegurado.

12. Por tanto, advirtiéndose de autos que el demandante estuvo protegido durante su
actividad laboral por los beneficios del Decreto Ley Nº 18846, le corresponde gozar de la
prestación estipulada por su norma sustitutoria y percibir una pensión de Invalidez Total
Permanente, equivalente al 70% de su remuneración mensual, en atención a la incapacidad
orgánica funcional que padece a consecuencia de la neumoconiosis (silicosis) en segundo estadio
de evolución.

13. En cuanto a la fecha en que se genera el derecho, este Tribunal estima que al haberse
calificado como prueba sucedánea idónea el examen médico presentado por el recurrente, en
defecto del pronunciamiento de la Comisión Evaluadora de Incapacidades, la contingencia debe
establecerse desde la fecha de pronunciamiento médico que acredita la existencia de la
enfermedad profesional, dado que el beneficio deriva justamente del mal que aqueja al
demandante, y es a partir de dicha fecha que se debe abonar la pensión vitalicia -antes renta
vitalicia- en concordancia con lo dispuesto por el artículo 19 del Decreto Supremo Nº 033-98-SA.

14. En cuanto al pago de las pensiones devengadas, resulta aplicable al caso el artículo 81
del Decreto Ley 19990, que señala que “[...] solo se abonarán por un período no mayor de doce
meses anteriores a la presentación de la solicitud del beneficiario”.
15. Con respecto al pago de intereses legales, este Tribunal, en la STC 0065-2002-AA/TC,
del 17 de octubre de 2002, ha precisado que corresponde el pago de los intereses legales
generados por las pensiones de jubilación no pagadas oportunamente, razón por la cual se aplica
dicho criterio en el presente caso, debiéndose abonar los intereses legales a tenor de lo estipulado
en los artículo 1246 del Código Civil.

16. Por lo que se refiere al pago de costas y costos procesales, conforme al artículo 56 del
Código Procesal Constitucional, la demandada solo abona los costos procesales.

17. Por consiguiente, acreditándose la vulneración de los derechos invocados, procede


estimar la demanda.

Por estos fundamentos, se debe declarar FUNDADA la demanda.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN

Se ordena reposición del demandante en su mismo puesto de trabajo u otro de igual nivel

Expediente Nº 08951-2006-PA/TC
MOQUEGUA
JORGE ANTONIO PACSI CORNEJO
(Publicado: 22-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 15 días del mes de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda,
pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

El recurso de agravio constitucional interpuesto por don Jorge Antonio Pacsi Cornejo
contra la resolución de la Sala Mixta Descentralizada de Ilo de la Corte Superior de Justicia de
Moquegua, de fojas 244, su fecha 13 de setiembre de 2006, que declara infundada la demanda de
autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 9 de agosto de 2005 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


empresa Pesquera Hayduk S.A., solicitando que se deje sin efecto el despido incausado del que ha
sido objeto y que por consiguiente se ordene a la emplazada que lo reponga en su puesto de
trabajo. Manifiesta que inició su relación laboral con la emplazada el 6 de febrero del 2003,
laborando para la misma, sin interrupción, hasta el 31 de julio del 2005, fecha en que fue
despedido; que celebró contrato intermitente, el mismo que fue desnaturalizado, puesto que en él
no se consignó la causa objetiva de la contratación, además de haberse producido simulación,
dado que sus labores, lejos de ser discontinuas, fueron permanentes y continuas; y que la
verdadera razón del despido fue su afiliación al sindicato de la empresa. Agrega que se han
vulnerado sus derechos al trabajo, a la protección contra el despido arbitrario y a la libertad de
sindicación.

La emplazada contesta la demanda solicitando que se la declare improcedente o


infundada, expresando que el demandante no fue despedido, sino que su vínculo laboral terminó
por el vencimiento de su contrato; que la desnaturalización del contrato, alegada por el
demandante, debe ser objeto de prueba, por lo que el amparo no es la vía idónea; que el
demandante realizó las labores para las que fue contratado; y que, si bien la actividad que
desarrolla la empresa puede ser de carácter permanente, por su naturaleza, es una actividad
discontinua.

El Segundo Juzgado Mixto de Ilo, con fecha 19 de junio del año 2006, declara infundada la
demanda, por considerar que el contrato de trabajo no perdió validez ni vigencia, porque en él se
ha establecido la naturaleza intermitente de las labores que realizó el recurrente; y la relación
laboral del demandante se extinguió por vencimiento del contrato, por lo que no se ha demostrado
que se produjo la desnaturalización del mismo.

La recurrida confirma la apelada por estimar que se requiere de la actuación de pruebas


para dilucidar la controversia, razón por la cual el amparo no es la vía idónea.

FUNDAMENTOS

1. Del tenor de los contratos de trabajo que obran a fojas 2 y 5 se aprecia que sí se ha
consignado la causa objetiva de la contratación.

2. Teniéndose en cuenta que el recurrente trabajó para la emplazada por cerca de dos años
y medio, debe concluirse que no superó el plazo máximo de duración que establece la ley.

3. Por otro lado el recurrente no ha probado la vulneración de su derecho a la libertad de


sindicación, puesto que la instrumental que obra en autos no permite establecer una relación
causal entre su afiliación al sindicato de la empresa y la terminación de su relación laboral.

4. No obstante lo antes señalado este Colegiado considera que debe estimarse la demanda
en razón a que el contrato del demandante ha sido desnaturalizado, por haberse producido el
supuesto previsto en el inciso d) del artículo 77 del Decreto Supremo Nº 003-97-TR. En efecto, se
ha demostrado que hubo simulación en el contrato del recurrente puesto que se ha pretendido
simular la contratación de un servicio intermitente, como se aprecia de las cláusulas primera,
segunda y tercera del mencionado contrato, siendo que, en realidad, durante todo el récord
laboral del demandante -desempeñando la misma labor- no se presentó ninguna interrupción o
suspensión de sus labores, como lo reconoce la propia demandada, desvirtuándose, con ello, la
causa objetiva consignada en el contrato. Por consiguiente, el contrato se convirtió en uno de
duración indeterminada, razón por la cual el demandante no podía ser despedido sino por causa
justa, situación que no se ha presentado.
5. En consecuencia el demandante ha sido víctima de despido incausado, vulnerándose
con este acto sus derechos constitucionales al trabajo y a la protección contra el despido arbitrario.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda de amparo.

2. Ordenar que la empresa demandada reponga al recurrente a su mismo puesto de


trabajo o a otro de igual o similar nivel.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena que la demandada emita nueva Resolución reconociendo el tiempo que estuvo fuera de
la institución el demandante

Expediente Nº 05963-2006-PA/TC
LIMA
PASTOR WALTER POLANCO NÚÑEZ
(Publicado: 22-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 18 días del mes de marzo de 2007, la Segunda Sala del Tribunal
Constitucional, con asistencia de los magistrados Gonzales Ojeda, Vergara Gotelli y Mesía Ramírez,
pronuncia la siguiente sentencia, con el voto discordante del magistrado Mesía Ramírez, al que se
adhiere el magistrado García Toma, y el voto dirimente del magistrado Bardelli Lartirigoyen

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Pastor Walter Polanco Núñez contra
la resolución de la Quinta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 186, su fecha
24 de enero de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 12 de octubre de 2004, el recurrente interpone demanda de amparo contra el


Ministerio del Interior a fin de que declare inaplicable la Resolución Directoral Nº 7776-2004-
DIRREHUM-PNP, de fecha 6 de setiembre de 2004, que desestima su pedido de regularización y
liquidación de pago de pensión. Sostiene que con esa resolución se viola su derecho a la igualdad
en la aplicación de la ley, ya que no se le ha considerado como tiempo efectivo de servicios aquel
durante el cual estuvo injustamente apartado del servicio, como sí se consideró en un caso similar
al suyo.

Asimismo, solicita el pago del íntegro de la pensión de comandante PNP en actividad, con
retroactividad al 1 de diciembre de 1985, más los reintegros, devengados y beneficios económicos
y no económicos dejados de percibir, incluidos los intereses legales, así como el pago de pensión
equivalente a la de coronel PNP en situación de actividad, por encontrarse dentro del cuadro de
méritos, con retroactividad al 1 de enero de 1990.

La emplazada deduce la excepción de incompetencia y contesta la demanda negándola y


contradiciéndola en todos sus extremos, solicitando que se la declare improcedente o infundada.
Argumenta que el actor percibe actualmente la pensión que con base en la Ley Nº 24640 le
corresponde conforme a su grado, equivalente a las 21/30 avas partes, más la parte alícuota de 5
meses e incrementada con el 14% de su remuneración básica por haber pasado a la situación de
retiro por renovación de cuadros. Afirma que el demandante no aparece inscrito en el cuadro de
méritos.

El Segundo Juzgado Mixto, con fecha 8 de abril de 2005, declara infundada la excepción de
incompetencia y fundada en parte la demanda, en el extremo que le reconoce al actor los años
que estuvo en retiro, e infundada en la parte que solicita el reconocimiento y pago de pensión
equivalente al íntegro del sueldo que percibe un coronel PNP en situación de actividad, ya que no
contaba con los años necesarios a fin de ingresar al cuadro de méritos para el ascenso.

La recurrida declara nulo todo lo actuado e improcedente la demanda, por considerar que
lo solicitado no está referido al contenido esencial del derecho a la pensión.

FUNDAMENTOS

1. En atención a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la


sentencia recaída en el Exp. Nº 1417-2005-PA/TC, que constituyen precedente vinculante -en
concordancia con lo dispuesto en el artículo VII del Título Preliminar y los artículos 5 inciso 1 y 38
del Código Procesal Constitucional-, este Tribunal estima que, en el presente caso, aun cuando el
demandante solicita un reajuste pensionario, debe pronunciarse sobre el fondo, dado que nos
encontramos frente a un caso de violación al derecho de igualdad, una de las excepciones del
precedente mencionado.

2. El recurrente solicita que se le reconozcan como servicio efectivo los años en los que
estuvo injustamente fuera de servicio; también, el reconocimiento y el pago de reintegros de la
pensión de retiro renovable equivalente al sueldo íntegro de comandante PNP (desde diciembre de
1985 hasta junio de 1990); asimismo, la pensión de retiro renovable equivalente al sueldo integro
de un coronel PNP en actividad y los devengados correspondientes a partir del 31 de julio de 1990.

3. Con fecha 1 de enero de 1985, el demandante fue ascendido al grado de comandante


PNP. El 2 de diciembre de 1985 fue pasado al retiro por causal de reorganización, con el
reconocimiento de 21 años, 4 meses y 3 días de tiempo de servicios efectivos. Posteriormente, con
fecha 19 de junio de 1990, se ordena su reincorporación. Sin embargo, nuevamente fue pasado al
retiro el 31 de julio de 1990, por causal de renovación de cuadros.

4. En el presente caso, la cuestión principal es determinar si la Administración debe


computar los 4 años, 5 meses y 19 días que estuvo separado el recurrente de la Policía Nacional
del Perú, para efectos pensionarios y para el cálculo de su pensión, situación que, como afirma el
demandante, sí ha sido reconocida por la emplazada en un caso similar.

5. A fojas 13 de autos obra la Resolución Directoral Nº 3590-98-DGPNP/DIPER, de fecha 16


de octubre de 1998, mediante la cual se reconoce al coronel PNP (r), Edwin Antonio Anaya
Velásquez, 32 años, 8 meses y 29 días de servicios prestados al Estado, con inclusión de los 5 años,
4 meses y 29 días que estuvo en la situación de retiro desde el mes de agosto de 1990 hasta
diciembre de 1995, fecha en que por segunda vez pasó al retiro por renovación; con lo que queda
acreditada la existencia de un caso similar al pedido del recurrente, donde la emplazada reconoce
dicho periodo para efectos pensionables y de cálculo de la pensión.

6. A fojas 6 obra la Resolución Suprema Nº 0135-90-IN/DM, de fecha 19 de junio de 1990,


mediante la cual se deja sin efecto la Resolución Suprema Nº 0073-87-IN/DM, de fecha 30 de
noviembre de 1985, que pasó al retiro al recurrente, y ordena su reincorporación reconociéndole
todos los derechos y beneficios inherentes a su grado durante el tiempo que permaneció fuera del
servicio, resolución cuya autenticidad ha sido verificada con el informe remitido a este Colegiado
por la institución que lo suscribe, conforme se advierte de fojas 8 del cuadernillo formado ante
este Tribunal.

7. Al respecto, este Colegiado comprueba que la demandada está efectuando un trato


desigual a dos oficiales en retiro que se encuentran en supuestos similares; en efecto, a uno sí se le
reconoce para el cómputo de su pensión el tiempo que permaneció fuera de la Policía hasta su
reincorporación, y al demandante no. Consecuentemente, se evidencia una violación al derecho de
igualdad del recurrente; por tanto, la Administración debe reconocer a su favor los 4 años, 5 meses
y 19 días que estuvo separado de su institución, como años de servicios reales y efectivos para el
cómputo de la pensión de comandante PNP.

8. Por otro lado, el recurrente solicita el reconocimiento y pago del íntegro de la pensión
de un coronel PNP en situación de actividad, por encontrarse en el cuadro de méritos. Al respecto,
el Reglamento de Ascensos para Oficiales de la Policía Nacional del Perú, aprobado por Decreto
Supremo Nº 022-1989-IN, vigente en la época de su pase al retiro, establece los requisitos y
procedimientos para el ascenso; sin embargo, el recurrente no ha acreditado que haya ascendido
conforme a ley o que haya estado inscrito en el cuadro de méritos. No siendo el proceso de
amparo la vía para declarar derechos, sino para restituirlos, este extremo de la demanda debe ser
rechazado.

9. En cuanto al pago de devengados y beneficios económicos y no económicos dejados de


percibir, e intereses legales que le corresponden al recurrente conforme al nuevo cálculo de su
pensión de comandante PNP, es obligación de la Administración el cálculo de estos y su posterior
pago, por lo que debe aplicarse a las pensiones devengadas la tasa de interés legal establecida en
el artículo 1246 del Código Civil. Además, de acuerdo con el artículo 56 del Código Procesal
Constitucional, la demandada debe abonar los costos procesales.
Por los fundamentos expuestos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere
la Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA en parte la demanda; en consecuencia, nula la Resolución Directoral


Nº 7776-2004-DIRREHUM-PNP, de fecha 6 de setiembre de 2004.

2. Ordenar que la demandada emita nueva resolución donde considere los 4 años, 5 meses
y 19 días que estuvo el demandante fuera de su institución, para el cómputo de su pensión de
comandante PNP, y el respectivo pago de los devengados e intereses legales, más los costos del
proceso.

3. Declarar INFUNDADO el extremo referido a la regularización y pago de pensión de retiro


renovable equivalente al íntegro del sueldo que percibe un coronel PNP en actividad.

Publíquese y notifíquese.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
MESÍA RAMÍREZ

VOTO DEL MAGISTRADO MESÍA RAMÍREZ

En esta ocasión me permito discrepar, con todo respeto, de la opinión de mi honorable


colega, ponente en esta causa, pues considero que la demanda debe declararse improcedente,
motivo por el cual emito un voto singular, conforme a las razones que seguidamente expongo:

1. En la STC 1417-2005-PA este Tribunal delimitó los lineamientos jurídicos que permiten
identificar las pretensiones que tienen sustento constitucional directo en el derecho fundamental a
la pensión y por ello merecen protección a través del proceso de amparo, estableciendo en el
fundamento 37, incisos a) b) y c) que el contenido del derecho está conformado por las
disposiciones legales que establecen los requisitos de libre acceso a un régimen de pensiones, las
que regulan los requisitos para obtener un derecho a la pensión y por la preservación del derecho
al mínimo vital, respectivamente. Del mismo modo, precisó en el fundamento 37, inciso e) que en
tanto el valor de igualdad material informa el derecho fundamental a la pensión, las afectaciones al
derecho a la igualdad como consecuencia del distinto tratamiento que se dispense a personas que
se encuentran en situación idéntica o sustancialmente análoga y que no se sustente en parámetros
objetivos, serán susceptibles de ser protegidos mediante el amparo. Agregando que, en tanto
derecho relacional, el derecho a la igualdad sufrirá una lesión cuando no existan bases razonables,
proporcionales y objetivas que justifiquen el referido tratamiento disímil en el libre acceso a
prestaciones pensionarias.

2. De lo anotado se desprenden dos situaciones. La primera, que cualquier pretensión


referida al contenido constitucionalmente protegido del derecho fundamental a la pensión merece
protección mediante el proceso constitucional de amparo. La segunda, que la pretensión
relacionada con una afectación al derecho de igualdad merece protección a través del proceso de
amparo cuando el tratamiento diferenciado al que se somete una persona, en el reconocimiento o
ejercicio del derecho fundamental a la pensión, carezca de sustento objetivo y siempre que
comprenda la pertenencia a un sistema de seguridad social, el acceso a una pensión o que se
busque preservar el mínimo vital, esto último teniendo en cuenta la calidad de derecho
fundamental relacional que también ostenta el derecho de igualdad.

3. Por ello, verificándose en autos que lo solicitado por el demandante es obtener un


reajuste en el monto de la pensión de retiro renovable, derivado del reconocimiento como servicio
efectivo los años que transcurrieron entre su pase de la situación de retiro a la situación de
disponibilidad y nuevamente a la de retiro, en el equivalente al sueldo integro de un Comandante
PNP, desde diciembre de 1985 hasta junio de 1990; y asimismo, el pago de reintegros en el
equivalente al sueldo integro de un Coronel PNP en actividad, más los devengados a partir del 31
de julio de 1990; considero que las indicadas pretensiones no se encuentran comprendidas dentro
del contenido constitucionalmente protegido por el derecho fundamental a la pensión y por ende
no corresponde invocar el quebrantamiento al derecho a la igualdad para resolver pretensiones sin
sustento constitucional directo, de acuerdo a los criterios de procedencia establecidos en el
fundamento 37 de la STC 1417-2005-PA que constituyen precedente vinculante, de conformidad
con el artículo VII del Titulo Preliminar concordante con los artículos 5 inciso 1) y 38 del Código
Procesal Constitucional.

4. En consecuencia, atendiendo a lo expuesto y a las reglas procesales establecidas en los


fundamentos 54 a 58 de la sentencia precitada, se deberá dilucidar el asunto controvertido en el
proceso contencioso administrativo, debiéndose aplicar, de ser el caso, los criterios uniformes y
reiterados desarrollados en las sentencias expedidas por el Tribunal Constitucional con
anterioridad.

Por los fundamentos expuestos, mi voto es por:

1. Declarar IMPROCEDENTE la demanda.

2. Ordenar la devolución del expediente al juzgado de origen para que proceda conforme
dispone el fundamento 54 de la STC 1417-2005-PA.

SR.
MESÍA RAMÍREZ

VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA Y VERGARA GOTELLI

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Pastor Walter Polanco Núñez contra
la resolución de la Quinta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 186, su fecha
24 de enero de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES
Con fecha 12 de octubre de; 2004, el recurrente interpone demanda de amparo contra el
Ministerio del Interior a fin de que declare inaplicable la Resolución Directoral Nº 7776-2004-
DIRREHUM-PNP, de fecha 6 de setiembre de 2004, que dese3tima su pedido de regularización y
liquidación de pago de pensión. Sostiene que con esa resolución se viola su derecho a la igualdad
en la aplicación de la ley, ya que no se le ha considerado como tiempo efectivo de servicios aquel
durante el cual estuvo injustamente apartado del servicio, como sí se consideró en un caso similar
al suyo.

Asimismo, solicita el pago del íntegro de la pensión de comandante PNP en actividad, con
retroactividad al 1 de diciembre de 1985, más los reintegros, devengados y beneficios económicos
y no económicos dejados de percibir, incluidos los intereses legales, así como el pago de pensión
equivalente a la de coronel PNP en situación de actividad, por encontrarse dentro del cuadro de
méritos, con retroactividad al 1 de enero de 1990.

La emplazada deduce la excepción de incompetencia y contesta la demanda negándola y


contradiciéndola en todos sus extremos, solicitando que se la declare improcedente o infundada.
Argumenta que el actor percibe actualmente la pensión que con base en la Ley Nº 24640 le
corresponde conforme a su grado, equivalente a las 21/30 avas partes, más la parte alícuota de 5
meses e incrementada con el 14% de su remuneración básica por haber pasado a la situación de
retiro por renovación de cuadros. Afirma que el demandante no aparece inscrito en el cuadro de
méritos.

El Segundo Juzgado Mixto, con fecha 8 de abril de 2005, declara infundada la excepción de
incompetencia y fundada en parte la demanda, en el extremo que le reconoce al actor los años
que estuvo en retiro, e infundada en la parte que solicita el reconocimiento y pago de pensión
equivalente al íntegro del sueldo que percibe un coronel PNP en situación de actividad, ya que no
contaba con los años necesarios a fin de ingresar al cuadro de méritos para el ascenso.

La recurrida declara nulo todo lo actuado e improcedente la demanda, por considerar que
lo solicitado no está referido al contenido esencial del derecho a la pensión.

FUNDAMENTOS

1. En atención a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la


sentencia recaída en el Exp. Nº 1417-2005-PA/TC, que constituyen precedente vinculante -en
concordancia con lo dispuesto en el artículo VII del Título Preliminar y los artículos 5 inciso 1 y 38
del Código Procesal Constitucional-, este Tribunal estima que, en el presente caso, aun cuando el
demandante solicita un reajuste pensionario, debe pronunciarse sobre el fondo, dado que nos
encontramos frente a un caso de violación al derecho de igualdad, una de las excepciones del
precedente mencionado.

2. El recurrente solicita que se le reconozcan como servicio efectivo los años en los que
estuvo injustamente fuera de servicio; también, el reconocimiento y el pago de reintegros de la
pensión de retiro renovable equivalente al sueldo íntegro de comandante PNP (desde diciembre de
1985 hasta junio de 1990); asimismo, la pensión de retiro renovable equivalente al sueldo integro
de un coronel PNP en actividad y los devengados correspondientes a partir del 31 de julio de 1990.
3. Con fecha 1 de enero de 1985 el demandante fue ascendido al grado de comandante
PNP. El 2 de diciembre de 1985 fue pasado al retiro por causal de reorganización con el
reconocimiento de 21 años, 4 meses y 3 días de tiempo de servicios efectivos. Posteriormente, con
fecha 19 de junio de 1990, se ordena su reincorporación. Sin embargo, nuevamente fue pasado al
retiro el 31 de julio de 1990, por causal de renovación de cuadros.

4. En el presente caso la cuestión principal es determinar si la Administración debe


computar los 4 años, 5 meses y 19 días que estuvo separado el recurrente de la Policía Nacional
del Perú, para efectos pensionarios y para el cálculo de su pensión, situación que, como afirma el
demandante, sí ha sido reconocida por la emplazada en un caso similar.

5. A fojas 13 de autos obra la Resolución Directoral Nº 3590-98-DGPNP/DIPER, de fecha 16


de octubre de 1998, mediante la cual se reconoce al coronel PNP (r), Edwin Antonio Anaya
Velásquez, 32 años, 8 meses y 29 días de servicios prestados al Estado, con inclusión de los 5 años,
4 meses y 29 días que estuvo en la situación de retiro desde el mes de agosto de 1990 hasta
diciembre de 1995, fecha en que por segunda vez pasó al retiro por renovación; con lo que queda
acreditada la existencia de un caso similar al pedido del recurrente, donde la emplazada reconoce
dicho periodo para efectos pensionables y de cálculo de la pensión.

6. A fojas 6 obra la Resolución Suprema Nº 0135-90-IN/DM, de fecha 19 de junio de 1990,


mediante la cual se deja sin efecto la Resolución Suprema Nº 0073-87-IN/DM, de fecha 30 de
noviembre de 1985, que pasó al retiro al recurrente, y ordena su reincorporación reconociéndole
todos los derechos y beneficios inherentes a su grado durante el tiempo que permaneció fuera del
servicio, resolución cuya autenticidad ha sido verificada con el informe remitido a este Colegiado
por la institución que lo suscribe, conforme se advierte de fojas 8 del cuadernillo formado ante
este Tribunal.

7. Al respecto este Colegiado comprueba que la demandada está efectuando un trato


desigual a dos oficiales en retiro que se encuentran en supuestos similares; en efecto, a uno sí se le
reconoce para el cómputo de su pensión el tiempo que permaneció fuera de la Policía hasta su
reincorporación, y al demandante no. Consecuentemente, se evidencia una violación al derecho de
igualdad del recurrente; por tanto, la Administración debe reconocer a su favor los 4 años, 5 meses
y 19 días que- estuvo separado de su institución, como años de servicios reales y efectivos para el
cómputo de la pensión de comandante PNP.

8. Por otro lado el recurrente solicita el reconocimiento y pago del íntegro de la pensión de
un coronel PNP en situación de actividad, por encontrarse en el cuadro méritos. Al respecto, el
Reglamento de Ascensos para Oficiales de la Policía Nacional del Perú, aprobado por Decreto
Supremo Nº 022-1989-IN, vigente en la época de su pase al retiro, establece los requisitos y
procedimientos para el ascenso; sin embargo, el recurrente no ha acreditado que haya ascendido
conforme a ley o que haya estado inscrito en el cuadro de méritos. No siendo el proceso de
amparo la vía para declarar derechos, sino para restituirlos, este extremo de la demanda debe ser
rechazado.

9. En cuanto al pago de devengados y beneficios económicos y no económicos dejados de


percibir, e intereses legales que le corresponden al recurrente conforme al nuevo cálculo de su
pensión de comandante PNP, es obligación de la Administración el cálculo de estos y su posterior
pago, por lo que debe aplicarse a lasa pensiones devengadas la tasa de interés legal establecida en
el artículo 1246 del Código Civil. Además, de acuerdo con el artículo 56 del Código Procesal
Constitucional, la demandada debe abonar los costos procesales.

Por los fundamentos expuestos, nuestro voto es por:

1. Declarar FUNDADA en parte la demanda; en consecuencia, nula la Resolución Directoral


Nº 7776 2004-DIRREHUM-PNP, de fecha 6 de setiembre de 2004.

2. Ordenar que la demandada emita nueva resolución considerando como reales y


efectivos 4 años, 5 meses y 19 días que estuvo el demandante fuera de su institución, para el
cómputo de su pensión de comandante PNP, y el respectivo pago de los devengados e intereses
legales, mas los costos del proceso.

3. Declarar INFUNDADO el extremo referido a la regularización y pago de pensiones de


retiro renovable equivalente al íntegro del sueldo que percibe un Coronel PNP en actividad.

SS.
GONZALES OJEDA
VERGARA GOTELLI

VOTO DEL MAGISTRADO GARCÍA TOMA

Por los mismos fundamentos del magistrado Mesía Ramírez, mi voto es por declarar
IMPROCEDENTE la demanda y ordenar la devolución del expediente al juzgado de origen para que
proceda conforme dispone el fundamento 54 de la STC 1417-2005-PA.

Sr.
GARCÍA TOMA

Se declara inaplicable la Resolución Ministerial respecto del pase al retiro del recurrente

Expediente Nº 08446-2006-PA/TC
MOQUEGUA
GERMÁN MARÍN CASTRO
(Publicado: 23-01-08)

RAZÓN DE RELATORÍA

Lima, 12 de noviembre de 2007

La resolución recaída en el Expediente Nº 08446-2006-PA es aquella conformada por los


votos de los magistrados Gonzales Ojeda, Alva Orlandini y Mesía Ramírez, que declara FUNDADA la
demanda en un extremo, e IMPROCEDENTE en los demás extremos. Los votos de los magistrados
Gonzales Ojeda y Alva Orlandini aparecen firmados en hoja membretada aparte, y no junto con la
firma del magistrados integrante de la Sala debido al cese en funciones de dichos magistrados.
SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 3 días del mes de noviembre de 2006, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, con la asistencia de los señores magistrados Gonzales Ojeda, Alva Orlandini y Mesía
Ramírez, pronuncia la siguiente sentencia.

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Germán Marín Castro contra la
sentencia de la Sala Mixta de la Corte Superior de Justicia de Moquegua, de fojas 258, su fecha 5
de setiembre de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 6 de abril de 2006 el recurrente interpone demanda de amparo contra el


Comandante General del Ejército y otros, solicitando se declare la inaplicación de dos Resoluciones
Ministeriales Nº 919-2005-DE/EP, que omite ascenderlo del grado de Mayor de Artillería al grado
de Teniente Coronel de Artillería y Nº 1208-2005/DE/EP/A.1.a.2, que dispone el pase de la
situación de actividad a la de retiro por causal de renovación; y, por consiguiente, se ordene a los
emplazados que reestructuren el cuadro de méritos y ascensos, lo asciendan de grado y lo
reincorporen a la situación de actividad. Manifiesta que no fue ascendido de grado, no obstante
que reunía todos los requisitos de ley; que el proceso de ascensos fue irregular; que habría sido
víctima de discriminación; que la resolución que lo pasa a la situación de retiro no está
debidamente motivada; y que se han vulnerado sus derechos al libre desarrollo y bienestar, a la
igualdad ante la ley, al debido proceso y al trabajo.

El Segundo Juzgado Mixto de Mariscal Nieto, con fecha 7 de abril de 2006, declara
improcedente, liminarmente, la demanda, por considerar que existe otra vía, igualmente
satisfactoria, para la protección de los derechos invocados.

La recurrida confirma la apelada, por el mismo fundamento.

FUNDAMENTOS

Cuestión preliminar

1. No obstante haberse producido quebrantamiento de forma con la tramitación del caso,


puesto que la demanda fue rechazada liminarmente sin que resulte manifiestamente
improcedente; este Colegiado, tomando en cuenta la naturaleza de los derechos constitucionales
en juego y la urgencia de su tutela, opta por emitir pronunciamiento de fondo, al considerar que
existen elementos de juicio suficientes a efectos de resolver la controversia planteada.

Delimitación del petitorio

2. El objeto de la demanda es que se declare nula la Resolución Ministerial Nº 919-2005-


DE/EP/DP publicada en el diario oficial El Peruano con fecha 22 de octubre de 2005, que consigna
la relación de oficiales ascendidos, entre los que no se considera al recurrente, por lo que alega
afectación de su derecho a la tutela procesal efectiva. Además, solicita, se deje sin efecto legal la
Resolución Ministerial Nº 1208-2005/DE/EP/DP/A.1.a.2 de fecha 12 de diciembre de 2005, que
dispone su pase de la situación de actividad a la de retiro por causal de renovación, y que se
ordene su reincorporación a la situación de actividad en el Ejército Peruano.

A. Análisis de la controversia a la luz del precedente vinculante establecido en la STC Nº


0090-2004-AA/TC, en cuanto al pase a retiro por renovación

3. Este Colegiado ha establecido en lo resuelto en el Caso Callegari (Exp. 0090-2004-


AA/TC), para el tema de pase a retiro por causal de renovación de las Fuerzas Armadas y Policía
Nacional, en el fundamento 7, respecto a la potestad presidencial para la aplicación de la causal de
renovación en el pase a retiro -y, en su caso, la del Ministro de Defensa- lo siguiente:

“(...), en concordancia con los artículos 167 y 168 de la Constitución (...)- no puede
entenderse como una competencia cuyo ejercicio se sustraiga del control constitucional, ni
tampoco como que tal evaluación únicamente deba realizarse en virtud de la ley y los reglamentos,
pues ... esa regulación legal sólo podrá ser considerada como válida si es que se encuentra
conforme con la Constitución, y el ejercicio de tal competencia será legítima, si es que, (...) se
realiza respetando los derechos consagrados en la Carta Magna, entre ellos los derechos al debido
proceso, a la igualdad ante la ley, al honor y buena reputación, al trabajo, etc.”.

4. El caso de autos coincide parcialmente con el precedente antes expuesto, en la medida


que el fundamento de uno de los petitorios del recurrente es precisamente la inaplicación de la
Resolución Ministerial Nº 1208-2005/DE/EP/DP/A.1.a.2, que ordena el pase del recurrente a la
situación de retiro por causal de renovación. Se advierte que no ocurre lo mismo con el contenido
del primer petitorio planteado en la demanda, referido a que se declare la ineficacia de la
Resolución Ministerial Nº 919-2005-DE/EP/DP y solicitando se proceda a reestructurar el Cuadro
de Méritos y de Ascensos con la finalidad de conseguir el ascenso al grado de Teniente Coronel de
Artillería, que -según afirma el actor- le corresponde.

5. En concordancia con lo resuelto por este Tribunal en el precedente vinculante citado en


el fundamento 3 de esta sentencia (Caso Callegari), hay una serie de criterios que el Tribunal
Constitucional ha establecido en dicho precedente (Apartado 7) referidos a los derechos
fundamentales de la persona y el pase a la situación de retiro por causal de renovación de cuadros
en las Fuerzas Armadas, así como las pautas para la elaboración del análisis que corresponde en
esta materia. Consideramos que, en el caso de autos, no es preciso realizar el análisis de
adecuación con relación a: (i) la discrecionalidad de la decisión, (ii) el concepto de interés público,
y (iii) el concepto de arbitrariedad, pues todos estos conceptos son sin duda aplicables al caso de
autos, análogamente a la línea de lo resuelto para el Caso Callegari ya referido.

6. Considera este Colegiado importante señalar que (según lo establecido en el


Fundamento 25 del precedente vinculante) el Acto de la Administración, mediante el que se
materializa el pase a retiro por renovación de cuadros de los Oficiales de las Fuerzas Armadas,
debe observar indefectiblemente el cumplimiento de las garantías que comprenden el derecho
complejo al debido proceso, constitucionalmente consagrado en el artículo 139, numeral 3.

A continuación, este Colegiado procede a desarrollar el análisis para el caso de autos


respecto del cumplimiento de ciertas condiciones -específicamente en lo que incumbe al debido
proceso-, de acuerdo a los parámetros desarrollados y establecidos por el Tribunal Constitucional
en los fundamentos esgrimidos para el Caso Callegari ya citado, los mismos que deben observarse
siempre que se disponga el pase a retiro por causal de renovación:

El derecho de defensa

7. El derecho de defensa consagrado en el artículo 139, numeral 14 de la Constitución


Política, está previsto para proteger a la persona del estado de indefensión en cualquier etapa del
proceso judicial o del procedimiento administrativo sancionador. Ha quedado sentado que el pase
a retiro por renovación no constituye una sanción por una conducta antijurídica; y, por tanto, no
tiene lugar el ejercicio del derecho de defensa.

8. En línea con lo que este Colegiado ya ha afirmado respecto a que el Acto de la


Administración, generador del pase a retiro por renovación de cuadros de los Oficiales de las
Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, no constituye una sanción, ni el proceso mismo tiene la
naturaleza de un procedimiento administrativo sancionador; la evaluación del ejercicio del derecho
de defensa por la propia naturaleza del acto carece de relevancia en el presente análisis.

La motivación de las resoluciones

9. Esta garantía del debido proceso ha sido desarrollada en el precedente establecido para
el Caso Callegari, específicamente en los fundamentos 30 a 34, entre los que se afirma que motivar
una decisión, no solamente implica citar la norma legal que la ampara; sino que lo relevante es
exponer las razones de hecho y el fundamento jurídico que justifican la decisión adoptada.

10. Al respecto, debemos indicar que la Resolución Ministerial Nº 1208-


2005/DE/EP/A.1.a.2 materia de cuestionamiento, que resuelve pasar a la situación de retiro por
causal de renovación al Mayor de Artillería Germán Marín Castro, en la parte considerativa de su
estructura no motiva adecuadamente las razones que sustentan la adopción del pase a retiro para
el caso concreto de este Oficial, no se puede perder de vista que la emisión de tal resolución
ministerial responde al ejercicio de una potestad discrecional, que al carecer de motivación
adecuada y suficiente incurre en la arbitrariedad. La resolución ministerial referida, entonces, no
expone las razones de interés público que obligan a la institución a adoptar esta medida.

11. La Resolución Ministerial cuestionada indica que “La Junta Calificadora respectiva inició
y concluyó una evaluación detallada de cada uno de los Legajos Personales de los Oficiales
Superiores propuestos, (...) formulando la recomendación sobre los Oficiales Superiores que deben
pasar a la situación de retiro por la causa de renovación, considerando los indicadores objetivos de
las necesidades de personal de la Institución” (subrayado agregado). El tenor de la Resolución
Ministerial cuestionada, en líneas generales está constituido por la cita de normas aplicables y
directivas en general sin embargo no es posible encontrar un nexo causal entre las necesidades o el
interés público que justifican la decisión de pase a retiro por renovación y la medida adoptada, lo
cual convierte este acto en nulo, más aún cuando no se detallan los criterios y el contenido del
análisis realizado por la Junta Calificadora para elevar la recomendación respecto de a qué Oficiales
se les debe pasar a la situación de retiro por causal renovación.

Los principios de razonabilidad y proporcionalidad


12. No encontramos tampoco que exista razonabilidad entre el hecho generador o
propulsor de la decisión o medida adoptada y el efecto logrado; es decir, si lo que se pretende es la
reducción del número de efectivos en forma equilibrada y gradual, no queda claro cuáles son los
sustentos que confirman que el pase a retiro de este Oficial Superior coadyuva a la consecución de
tal fin, ni tampoco si éste, en efecto, es el único medio para lograrlo, ello en consonancia con la
proporcionalidad -que como se indica en el fundamento 35 del precedente vinculante (que sirve
de base al presente análisis)- no es más que una modalidad de la razonabilidad, denominada
razonabilidad instrumental. Se cita en la resolución ministerial la intervención de una Junta
Calificadora sin embargo, no se mencionan cuáles han sido los criterios objetivos, ni los estándares
de evaluación empleados que justifican los resultados de la evaluación realizada.

Derecho al trabajo

13. En la medida que como parte del contenido esencial del derecho al trabajo, derecho
constitucionalmente consagrado en el artículo 22 de la Carta Magna, no sólo se comprende el
acceso a un puesto de trabajo sino el derecho a la conservación del mismo, en la medida que
estamos ante la emisión de un acto de la Administración que carece de razonabilidad (de acuerdo
al análisis realizado en el Fundamento 11), y por tanto es arbitrario en su contenido, se estaría
afectando el ejercicio del derecho al trabajo de los oficiales que son objeto de pase a retiro por
renovación en esta vertiente, tal como lo desarrollan los fundamentos 37 a 39 del precedente
vinculante, reseñado en el fundamento 2 de esta sentencia.

Derecho a la igualdad ante la ley

14. El derecho a la igualdad está consagrado en el artículo 2 numeral 2 de la Constitución


Política, y en el ámbito laboral en específico, se desarrolla en el artículo 26 numeral 1 de la
Constitución Política; así, se consagra como uno de los principios que regulan la relación laboral la
igualdad de oportunidades sin discriminación. En esa misma línea, el artículo 1 de la Declaración
Universal de los Derecho Humanos exige que los tratamientos diferenciados estén plenamente
justificados de modo objetivo y razonable, más aún cuando los responsables de realizarlo lo
efectúen en el ejercicio de funciones públicas.

Es claro que, en el caso de autos, debido incluso a la carencia de motivación en la


resolución que ordena el pase a retiro, estamos ante una evidente ausencia de elementos
objetivos que permitan evaluar la diferenciación y la necesidad de disponer el pase a retiro por
causal de renovación del Oficial demandante, y no de otros oficiales que, estando en igualdad de
situación, aún mantienen su calidad de oficiales en actividad dentro de la institución. Más aún
cuando el demandante afirma, a fojas 107, encontrarse entre los 20 primeros puestos por Alta
Nota y entre los 3 primeros puestos por antigüedad calificada, según el cuadro de méritos 2006
establecido por la Comisión Permanente de Ascensos de los 115 candidatos. De lo mencionado en
líneas previas es deducible que el recurrente tendría proyección en la carrera, y este hecho
objetivo descrito, que hace referencia a los resultados o calificaciones del recurrente, se presenta
como un elemento objetivo que lo debiera beneficiar. No se debe perder de vista que si bien el
pase a retiro por causal de renovación no constituye per se una sanción, no es menos cierto que
constituye un acto que pone fin a la carrera iniciada, y al ser un hecho de tal envergadura, su
justificación y mandato deben ir acompañados de situaciones objetivas que no den paso a
diferenciaciones arbitrarias, en la medida que no sea posible que ante igualdad de condiciones se
manifieste diferenciación dentro de una misma categoría de Oficiales, dando paso a un
tratamiento desigual entre pares.

Derecho al honor y a la buena reputación

15. Este derecho constitucionalmente consagrado en el artículo 2 numeral 7 ha sido


afectado con la emisión de una resolución inmotivada, tal como ya lo ha establecido el Tribunal
Constitucional en los fundamentos 44 y 45 del Caso Callegari.

B. En cuanto a la nulidad de la Resolución Ministerial Nº 919-2005-DE/EP/DP

16. El recurrente, como parte del petitorio de la demanda de amparo, solicita la Nulidad de
la Resolución Ministerial Nº 919-2005-DE/EP/DP, que fuera publicada en el diario oficial El Peruano
el 22 de octubre de 2005, mediante la que se detalla la relación de los oficiales ascendidos, entre
los que no se halla el recurrente. Al respecto, este Colegiado -análogamente para el caso de los
ascensos de oficiales de la Policía Nacional, cuyo argumento es de aplicación a las Fuerzas Armadas
en este extremo-, ha precisado que el “(...) ascenso de los oficiales de la Policía Nacional no es
automático, sino que requiere de un proceso de evaluación de carácter eliminatorio (...), el mismo
que contempla diversos factores de evaluación y selección para determinar un orden de méritos
(...)” Sólo al final del proceso, el ascenso de los oficiales policías es otorgado por Resolución
Suprema” (subrayado agregado) (STC. Nº 1338-2004-AA/TC, fundamento3).

17. En el caso de autos, el demandante no ha acreditado haber cumplido con el proceso de


evaluación para el ascenso del grado de Mayor de Artillería a Teniente Coronel de Artillería, y que
no compete pronunciarse con relación a este extremo del petitorio, que requiere de una actuación
probatoria en extenso con relación al proceso de evaluación para el ascenso, mas aún cuando de lo
obrante en el expediente no se logra generar convicción respecto de la viabilidad de restituir un
derecho vulnerado en este aspecto.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, en uso de las atribuciones que le


confieren la Constitución Política del Perú y su Ley Orgánica,

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda en el extremo relativo a la inaplicación de la Resolución


Ministerial Nº 1208-2005/DE/EP/A.1.a.2, al no cumplir con las condiciones previstas en el
desarrollo de los fundamentos de la STC Nº 0090-2004-AA/TC, y que deben ser observadas por la
Administración en las resoluciones de pase a retiro por renovación conforme al Fundamento 47 del
precedente vinculante.

2. Declararla IMPROCEDENTE en los demás extremos, por cuanto el amparo no es la vía


idónea para esclarecer hechos controvertidos sometidos a probanza.

Publíquese y notifíquese

SS.

GONZALES OJEDA
ALVA ORLANDINI
MESÍA RAMÍREZ

VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA Y ALVA ORLANDINI

Visto el recurso de agravio constitucional interpuesto por don Germán Marín Castro contra
la sentencia de la Sala Mixta de la Corte Superior de Justicia de Moquegua, de fojas 258, su fecha 5
de setiembre de 2006, que declara improcedente la demanda de autos, los magistrados firmantes
emiten el siguiente voto:

ANTECEDENTES

Con fecha 6 de abril de 2006 el recurrente interpone demanda de amparo contra el


Comandante General del Ejército y otros, solicitando se declare la inaplicación de dos Resoluciones
Ministeriales Nº 919-2005-DE/EP, que omite ascenderlo del grado de Mayor de Artillería al grado
de Teniente Coronel de Artillería y Nº 1208-2005/DE/EP/A.1.a.2, que dispone el pase de la
situación de actividad a la de retiro por causal de renovación; y, por consiguiente, se ordene a los
emplazados que reestructuren el cuadro de méritos y ascensos, lo asciendan de grado y lo
reincorporen a la situación de actividad. Manifiesta que no fue ascendido de grado, no obstante
que reunía todos los requisitos de ley; que el proceso de ascensos fue irregular; que habría sido
víctima de discriminación; que la resolución que lo pasa a la situación de retiro no está
debidamente motivada; y que se han vulnerado sus derechos al libre desarrollo y bienestar, a la
igualdad ante la ley, al debido proceso y al trabajo.

El Segundo Juzgado Mixto de Mariscal Nieto, con fecha 7 de abril de 2006, declara
improcedente, liminarmente, la demanda, por considerar que existe otra vía, igualmente
satisfactoria, para la protección de los derechos invocados.

La recurrida confirma la apelada, por el mismo fundamento.

FUNDAMENTOS

Cuestión preliminar

1. Creemos conveniente establecer que, no obstante haberse producido quebrantamiento


de forma con la tramitación del caso, puesto que la demanda fue rechazada liminarmente sin que
resulte manifiestamente improcedente; este Colegiado, tomando en cuenta la naturaleza de los
derechos constitucionales en juego y la urgencia de su tutela, opta por emitir pronunciamiento de
fondo, pues consideramos que existen elementos de juicio suficientes a efectos de resolver la
controversia planteada.

Delimitación del petitorio

2. El objeto de la demanda es que se declare nula la Resolución Ministerial Nº 919-2005-


DE/EP/DP publicada en el diario oficial El Peruano con fecha 22 de octubre de 2005, que consigna
la relación de oficiales ascendidos, entre los que no se considera al recurrente, por lo que alega
afectación de su derecho a la tutela procesal efectiva. Además, solicita, se deje sin efecto legal la
Resolución Ministerial Nº 1208-2005/DE/EP/DP/A.1.a.2 de fecha 12 de diciembre de 2005, que
dispone su pase de la situación de actividad a la de retiro por causal de renovación, y que se
ordene su reincorporación a la situación de actividad en el Ejército Peruano.

A. Análisis de la controversia a la luz del precedente vinculante establecido en la STC Nº


0090-2004-AA/TC, en cuanto al pase a retiro por renovación

3. El Tribunal Constitucional ha establecido en lo resuelto en el Caso Callegari (Exp. 0090-


2004-AA/TC), para el tema de pase a retiro por causal de renovación de las Fuerzas Armadas y
Policía Nacional, en el fundamento 7, respecto a la potestad presidencial para la aplicación de la
causal de renovación en el pase a retiro -y, en su caso, la del Ministro de Defensa- lo siguiente:

“(...), en concordancia con los artículos 167 y 168 de la Constitución (...)- no puede
entenderse como una competencia cuyo ejercicio se sustraiga del control constitucional, ni
tampoco como que tal evaluación únicamente deba realizarse en virtud de la ley y los reglamentos,
pues ... esa regulación legal sólo podrá ser considerada como válida si es que se encuentra
conforme con la Constitución, y el ejercicio de tal competencia será legítima, si es que, (...) se
realiza respetando los derechos consagrados en la Carta Magna, entre ellos los derechos al debido
proceso, a la igualdad ante la ley, al honor y buena reputación, al trabajo, etc.”.

4. El caso de autos coincidimos parcialmente con el precedente antes expuesto, en la


medida que el fundamento de uno de los petitorios del recurrente es precisamente la inaplicación
de la Resolución Ministerial Nº 1208-2005/DE/EP/DP/A.1.a.2, que ordena el pase del recurrente a
la situación de retiro por causal de renovación. Ello porque advertimos que no ocurre lo mismo con
el contenido del primer petitorio planteado en la demanda, referido a que se declare la ineficacia
de la Resolución Ministerial Nº 919-2005-DE/EP/DP y solicitando se proceda a reestructurar el
Cuadro de Méritos y de Ascensos con la finalidad de conseguir el ascenso al grado de Teniente
Coronel de Artillería, que -según afirma el actor- le corresponde.

5. En concordancia con lo resuelto por el Tribunal Constitucional en el precedente


vinculante citado en el fundamento 3 de esta sentencia (Caso Callegari), hay una serie de criterios
establecidos en dicho precedente (Apartado 7) referidos a los derechos fundamentales de la
persona y el pase a la situación de retiro por causal de renovación de cuadros en las Fuerzas
Armadas, así como las pautas para la elaboración del análisis que corresponde en esta materia.
Consideramos que, en el caso de autos, no es preciso realizar el análisis de adecuación con relación
a: (i) la discrecionalidad de la decisión, (ii) el concepto de interés público, y (iii) el concepto de
arbitrariedad, pues todos estos conceptos son sin duda aplicables al caso de autos, análogamente
a la línea de lo resuelto para el Caso Callegari ya referido.

6. Estimamos importante señalar que (según lo establecido en el Fundamento 25 del


precedente vinculante) el Acto de la Administración, mediante el que se materializa el pase a retiro
por renovación de cuadros de los Oficiales de las Fuerzas Armadas, debe observar
indefectiblemente el cumplimiento de las garantías que comprenden el derecho complejo al
debido proceso, constitucionalmente consagrado en el artículo 139, numeral 3.

A continuación, procederemos a desarrollar el análisis para el caso de autos respecto del


cumplimiento de ciertas condiciones -específicamente en lo que incumbe al debido proceso-, de
acuerdo a los parámetros desarrollados y establecidos por el Tribunal Constitucional en los
fundamentos esgrimidos para el Caso Callegari ya citado, los mismos que deben observarse
siempre que se disponga el pase a retiro por causal de renovación:

El derecho de defensa

7. El derecho de defensa consagrado en el artículo 139, numeral 14 de la Constitución


Política, está previsto para proteger a la persona del estado de indefensión en cualquier etapa del
proceso judicial o del procedimiento administrativo sancionador. Ha quedado sentado que el pase
a retiro por renovación no constituye una sanción por una conducta antijurídica; y, por tanto, no
tiene lugar el ejercicio del derecho de defensa.

8. En línea con lo que el Tribunal Constitucional ya ha afirmado respecto a que el Acto de la


Administración, generador del pase a retiro por renovación de cuadros de los Oficiales de las
Fuerzas Armadas y de la Policía Nacional, no constituye una sanción, ni el proceso mismo tiene la
naturaleza de un procedimiento administrativo sancionador; la evaluación del ejercicio del derecho
de defensa por la propia naturaleza del acto carece de relevancia en el presente análisis.

La motivación de las resoluciones

9. Esta garantía del debido proceso ha sido desarrollada en el precedente establecido para
el Caso Callegari, específicamente en los fundamentos 30 a 34, entre los que se afirma que motivar
una decisión, no solamente implica citar la norma legal que la ampara; sino que lo relevante es
exponer las razones de hecho y el fundamento jurídico que justifican la decisión adoptada.

10. Al respecto, debemos indicar que la Resolución Ministerial Nº 1208-


2005/DE/EP/A.1.a.2 materia de cuestionamiento, que resuelve pasar a la situación de retiro por
causal de renovación al Mayor de Artillería Germán Marín Castro, en la parte considerativa de su
estructura no motiva adecuadamente las razones que sustentan la adopción del pase a retiro para
el caso concreto de este Oficial. Asimismo, creemos que no se puede perder de vista que la
emisión de tal resolución ministerial responde al ejercicio de una potestad discrecional, que al
carecer de motivación adecuada y suficiente incurre en la arbitrariedad. La resolución ministerial
referida, entonces, no expone las razones de interés público que obligan a la institución a adoptar
esta medida.

11. La Resolución Ministerial cuestionada indica que “La Junta Calificadora respectiva inició
y concluyó una evaluación detallada de cada uno de los Legajos Personales de los Oficiales
Superiores propuestos, (...) formulando la recomendación sobre los Oficiales Superiores que deben
pasar a la situación de retiro por la causa de renovación, considerando los indicadores objetivos de
las necesidades de personal de la Institución” (subrayado agregado). El tenor de la Resolución
Ministerial cuestionada, en líneas generales está constituido por la cita de normas aplicables y
directivas en general sin embargo no es posible encontrar un nexo causal entre las necesidades o el
interés público que justifican la decisión de pase a retiro por renovación y la medida adoptada, lo
cual convierte este acto en nulo, más aún cuando no se detallan los criterios y el contenido del
análisis realizado por la Junta Calificadora para elevar la recomendación respecto de a qué Oficiales
se les debe pasar a la situación de retiro por causal renovación.

Los principios de razonabilidad y proporcionalidad


12. No encontramos tampoco que exista razonabilidad entre el hecho generador o
propulsor de la decisión o medida adoptada y el efecto logrado; es decir, si lo que se pretende es la
reducción del número de efectivos en forma equilibrada y gradual, no nos queda claro cuáles son
los sustentos que confirman que el pase a retiro de este Oficial Superior coadyuva a la consecución
de tal fin, ni tampoco si éste, en efecto, es el único medio para lograrlo, ello en consonancia con la
proporcionalidad -que como se indica en el fundamento 35 del precedente vinculante (que sirve
de base al presente análisis)- no es más que una modalidad de la razonabilidad, denominada
razonabilidad instrumental. Se cita en la resolución ministerial la intervención de una Junta
Calificadora sin embargo, no se mencionan cuáles han sido los criterios objetivos, ni los estándares
de evaluación empleados que justifican los resultados de la evaluación realizada.

Derecho al trabajo

13. En la medida que como parte del contenido esencial del derecho al trabajo, derecho
constitucionalmente consagrado en el artículo 22 de la Carta Magna, no sólo se comprende el
acceso a un puesto de trabajo sino el derecho a la conservación del mismo, en la medida que
estamos ante la emisión de un acto de la Administración que carece de razonabilidad (de acuerdo
al análisis realizado en el Fundamento 11), y por tanto es arbitrario en su contenido, se estaría
afectando el ejercicio del derecho al trabajo de los oficiales que son objeto de pase a retiro por
renovación en esta vertiente, tal como lo desarrollan los fundamentos 37 a 39 del precedente
vinculante, reseñado en el fundamento 2 de esta sentencia.

Derecho a la igualdad ante la ley

14. El derecho a la igualdad está consagrado en el artículo 2 numeral 2 de la Constitución


Política, y en el ámbito laboral en específico, se desarrolla en el artículo 26 numeral 1 de la
Constitución Política; así, se consagra como uno de los principios que regulan la relación laboral la
igualdad de oportunidades sin discriminación. En esa misma línea, el artículo 1 de la Declaración
Universal de los Derecho Humanos exige que los tratamientos diferenciados estén plenamente
justificados de modo objetivo y razonable, más aún cuando los responsables de realizarlo lo
efectúen en el ejercicio de funciones públicas.

Es claro que, en el caso de autos, debido incluso a la carencia de motivación en la


resolución que ordena el pase a retiro, estamos ante una evidente ausencia de elementos
objetivos que permitan evaluar la diferenciación y la necesidad de disponer el pase a retiro por
causal de renovación del Oficial demandante, y no de otros oficiales que, estando en igualdad de
situación, aún mantienen su calidad de oficiales en actividad dentro de la institución. Más aún
cuando el demandante afirma, a fojas 107, encontrarse entre los 20 primeros puestos por Alta
Nota y entre los 3 primeros puestos por antigüedad calificada, según el cuadro de méritos 2006
establecido por la Comisión Permanente de Ascensos de los 115 candidatos. De lo mencionado en
líneas previas podemos deducir que el recurrente tendría proyección en la carrera, y este hecho
objetivo descrito, que hace referencia a los resultados o calificaciones del recurrente, se presenta
como un elemento objetivo que lo debiera beneficiar. No se debe perder de vista que si bien el
pase a retiro por causal de renovación no constituye per se una sanción, no es menos cierto que
constituye un acto que pone fin a la carrera iniciada, y al ser un hecho de tal envergadura, su
justificación y mandato deben ir acompañados de situaciones objetivas que no den paso a
diferenciaciones arbitrarias, en la medida que no sea posible que ante igualdad de condiciones se
manifieste diferenciación dentro de una misma categoría de Oficiales, dando paso a un
tratamiento desigual entre pares.

Derecho al honor y a la buena reputación

15. Creemos que este derecho constitucionalmente consagrado en el artículo 2 numeral 7


ha sido afectado con la emisión de una resolución inmotivada, tal como ya lo ha establecido el
Tribunal Constitucional en los fundamentos 44 y 45 del Caso Callegari.

B. En cuanto a la nulidad de la Resolución Ministerial Nº 919-2005-DE/EP/DP

16. El recurrente, como parte del petitorio de la demanda de amparo, solicita la Nulidad de
la Resolución Ministerial Nº 919-2005-DE/EP/DP, que fuera publicada en el diario oficial El Peruano
el 22 de octubre de 2005, mediante la que se detalla la relación de los oficiales ascendidos, entre
los que no se halla el recurrente. Al respecto, el Tribunal Constitucional -análogamente para el caso
de los ascensos de oficiales de la Policía Nacional, cuyo argumento es de aplicación a las Fuerzas
Armadas en este extremo-, ha precisado que el “(...) ascenso de los oficiales de la Policía Nacional
no es automático, sino que requiere de un proceso de evaluación de carácter eliminatorio (...), el
mismo que contempla diversos factores de evaluación y selección para determinar un orden de
méritos (...)” Sólo al final del proceso, el ascenso de los oficiales policías es otorgado por
Resolución Suprema” (subrayado agregado) (STC. Nº 1338-2004-AA/TC, fundamento3).

17. En el caso de autos consideramos que el demandante no ha acreditado haber cumplido


con el proceso de evaluación para el ascenso del grado de Mayor de Artillería a Teniente Coronel
de Artillería, y que no compete pronunciarse con relación a este extremo del petitorio, que
requiere de una actuación probatoria en extenso con relación al proceso de evaluación para el
ascenso, mas aún cuando de lo obrante en el expediente no se logra generar convicción respecto
de la viabilidad de restituir un derecho vulnerado en este aspecto.

Por estas razones, nuestro voto es porque se declare FUNDADA la demanda en el extremo
relativo a la inaplicación de la Resolución Ministerial Nº 1208-2005/DE/EP/A.1.a.2, al no cumplir
con las condiciones previstas en el desarrollo de los Fundamentos de la STC Nº 0090-2004-AA/TC, y
que deben ser observadas por la Administración en las resoluciones de pase a retiro por
renovación conforme al Fundamento 47 del precedente vinculante, y porque se declare
IMPROCEDENTE en los demás extremos, por cuanto el amparo no es la vía idónea para esclarecer
hechos controvertidos sometidos a probanza.

Sr.
GONZALES OJEDA
ALVA ORLANDINI

Se ordena reponer al actor en su puesto de trabajo u otro de igual nivel

Expediente Nº 7652-2006-PA/TC
LIMA
GRISELDA AMPARO GUTIERREZ HUAMÁN
(Publicado: 23-01-08)

RAZÓN DE RELATORÍA

Lima, 7 de noviembre de 2007

La resolución recaída en el Expediente Nº 07652-2006-AA es aquella conformada por los


votos de los magistrados Gonzales Ojeda, Vergara Gotelli y Mesía Ramírez., que declara FUNDADA
la demanda. El voto del magistrado Gonzales Ojeda aparece firmado en hoja membretada aparte,
y no junto con las firmas de los demás magistrados debido al cese en funciones de dicho
magistrado.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 19 días del mes de octubre de 2006, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Gonzales Ojeda, Vergara Gotelli y Mesía Ramírez,
pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Griselda Amparo Gutiérrez


Huamán contra la resolución de la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de
fojas 168, su fecha 31 de mayo de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 25 de noviembre de 2005 la recurrente interpone demanda de amparo contra la


Universidad Nacional Mayor de San Marcos, solicitando que se deje sin efecto el despido arbitrario
del que fue víctima; y que, en consecuencia, se ordene su reposición en el puesto habitual de
trabajo donde venía desempeñando sus labores. Manifiesta que celebró con la demandada
sucesivos contratos por prestación de servicios no personales, y que laboró en forma
ininterrumpida desde el 1 de agosto de 1994 hasta el 6 de octubre de 2005, fecha en la que se
produjo su cese por supuesto vencimiento de su contrato. Asimismo sostiene que los citados
contratos han sido desnaturalizados, tornándose en una relación laboral de plazo indeterminado,
ya que sus labores eran de naturaleza permanente; que existió una relación de dependencia con la
demandada, y que esta situación se vuelve más evidente al haber laborado 11 años, 2 meses y 6
días bajo la misma modalidad de contrato, contraviniéndose el artículo 74 de la Ley de
Productividad y Competitividad Laboral, según el cual, “podrá celebrarse en forma sucesiva con el
mismo trabajador, diversos contratos bajo distintas modalidades en el centro de trabajo, en
función de las necesidades empresariales y siempre que en conjunto no superen la duración
máxima de cinco (5) años”, adquiriendo de este modo la protección contra el despido arbitrario.

El Trigésimo Cuarto Juzgado Civil de Lima, con fecha 16 de diciembre de 2005, declara
liminarmente improcedente la demanda estimando, para el caso submateria, que el amparo es un
recurso extraordinario, residual y que la vía de proceso contencioso administrativo es la idónea
para ventilar satisfactoriamente la causa.
La recurrida, confirmando la apelada, declara improcedente liminarmente la demanda por
los mismos fundamentos.

FUNDAMENTOS

1. De acuerdo a los criterios de procedebilidad de las demandas de amparo en materia


laboral individual privada, establecidos en los fundamentos 7 a 20 de la STC Nº 0206-2005-PA/TC,
que constituye precedente vinculante de conformidad con lo dispuesto el artículo VII del Título
Preliminar del Código Procesal Constitucional, considero que en el presente caso, resulta
procedente efectuar la verificación del despido arbitrario alegado por el recurrente.

2. Es necesario determinar si las actividades que realizaba la recurrente como responsable


de la Biblioteca España de la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, eran de naturaleza
permanente u obedecían a la prestación de los servicios (contrato civil), en concordancia con el
cargo señalado en el contrato suscrito por las partes.

3. De los Memorandos Nº 052-95-OGEIBL y 119-JUC/OGEBC-2001, obrantes a fojas 76 y 80,


respectivamente, al haber la recurrente prestado servicios durante más de 11 años, ello acredita
que existió una relación de carácter laboral con la demandada, a tenor de lo señalado por el
artículo 4, primer párrafo, del Decreto Supremo 003-97-TR, que prescribe que en toda prestación
personal de servicios remunerados y subordinados, se presume la existencia de un contrato de
trabajo a plazo indeterminado

4. En consecuencia habiéndose producido la extinción de la relación laboral de la


demandante unilateralmente, fundada única y exclusivamente en la voluntad del empleador, se ha
vulnerado su derecho constitucional al trabajo; por lo que su despido se encuentra afectado de
nulidad y, por tanto, carece de efecto legal ya que es un acto arbitrario. Resulta evidente, entonces,
que tras producirse una modalidad de despido arbitrario como la antes descrita, procede la
reposición en el puesto de trabajo, como finalidad eminentemente restitutoria de todo proceso
constitucional de tutela de derechos.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda de amparo

2. Se ordena a la emplazada a reponer a la demandante en el cargo o puesto de trabajo


que venía desempeñando o en otro similar o igual nivel o categoría

Publíquese y notifíquese

SS.
GONZALES OJEDA
VERGARA GOTELLI
MESÍA RAMÍREZ
VOTO DEL MAGISTRADO GONZALES OJEDA

Visto el recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Griselda Amparo Gutiérrez
Huamán contra la resolución de la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de
fojas 168, su fecha 31 de mayo de 2006, que declara improcedente la demanda de autos, el
magistrado firmante emite el siguiente voto:

ANTECEDENTES

Con fecha 25 de noviembre de 2005, la recurrente interpone demanda de amparo contra


la Universidad Nacional Mayor de San Marcos, solicitando que se deje sin efecto el despido
arbitrario del que fue víctima; y que, en consecuencia, se ordene su reposición en el puesto
habitual de trabajo donde venía desempeñando sus labores. Manifiesta que celebró con la
demandada sucesivos contratos por prestación de servicios no personales, y que laboró en forma
ininterrumpida desde el 1 de agosto de 1994 hasta el 6 de octubre de 2005, fecha en la que se
produjo su cese por supuesto vencimiento de su contrato. Asimismo, sostiene que los citados
contratos han sido desnaturalizados, tornándose en una relación laboral de plazo indeterminado,
ya que sus labores eran de naturaleza permanente; que existió una relación de dependencia con la
demandada, y que esta situación se vuelve más evidente al haber laborado 11 años, 2 meses y 6
días bajo la misma modalidad de contrato, contraviniéndose el artículo 74 de la Ley de
Productividad y Competitividad Laboral, según el cual, “podrá celebrarse en forma sucesiva con el
mismo trabajador, diversos contratos bajo distintas modalidades en el centro de trabajo, en
función de las necesidades empresariales y siempre que en conjunto no superen la duración
máxima de cinco (5) años”, adquiriendo de este modo la protección contra el despido arbitrario.

El Trigésimo Cuarto Juzgado Civil de Lima, con fecha 16 de diciembre de 2005, declara
liminarmente improcedente la demanda estimando, para el caso submateria, que el amparo es un
recurso extraordinario, residual y que la vía de proceso contencioso administrativo es la idónea
para ventilar satisfactoriamente la causa.

La recurrida, confirmando la apelada, declara improcedente liminarmente la demanda por


los mismos fundamentos.

FUNDAMENTOS

1. De acuerdo a los criterios de procedebilidad de las demandas de amparo en materia


laboral individual privada, establecidos en los fundamentos 7 a 20 de la STC Nº 0206-2005-PA/TC,
que constituye precedente vinculante de conformidad con lo dispuesto el artículo VII del Título
Preliminar del Código Procesal Constitucional, considero que, en el presente caso, resulta
procedente efectuar la verificación del despido arbitrario alegado por el recurrente.

2. En el presente caso, considero necesario determinar si las actividades que realizaba la


recurrente como responsable de la Biblioteca España de la Universidad Nacional Mayor de San
Marcos, eran de naturaleza permanente u obedecían a la prestación de los servicios (contrato
civil), en concordancia con el cargo señalado en el contrato suscrito por las partes.
3. De los Memorandos Nº 052-95-OGEIBL y 119-JUC/OGEBC-2001, obrantes a fojas 76 y 80,
respectivamente, precisa que la recurrente prestó servicios durante más de 11 años, ello acredita
que existió una relación de carácter laboral con la demandada, a tenor de lo señalado por el
artículo 4, primer párrafo, del Decreto Supremo 003-97-TR, que prescribe que en toda prestación
personal de servicios remunerados y subordinados, se presume la existencia de un contrato de
trabajo a plazo indeterminado

4. En consecuencia, habiéndose producido la extinción de la relación laboral de la


demandante unilateralmente, fundada única y exclusivamente en la voluntad del empleador,
estimo que se ha vulnerado su derecho constitucional al trabajo; por lo que su despido se
encuentra afectado de nulidad y, por tanto, carece de efecto legal ya que es un acto arbitrario.
Considero, entonces, que tras producirse una modalidad de despido arbitrario como la antes
descrita, procede la reposición en el puesto de trabajo, como finalidad eminentemente restitutoria
de todo proceso constitucional de tutela de derechos

Por estas razones, mi voto es porque se declare FUNDADA la demanda de amparo, y que se
ordene a la emplazada a reponer a la demandante en el cargo o puesto de trabajo que venía
desempeñando o en otro similar o igual nivel o categoría

Sr.
GONZALES OJEDA

Se ordena incorporar al demandante al Régimen de la Ley 20530

Expediente Nº 08547-2006-PA/TC
AREQUIPA
LEANDRO QUISPE CONDORI
(Publicado: 23-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 15 días del mes de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda,
pronuncia la siguiente sentencia.

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Leandro Quispe Condori contra la
sentencia de la Sala Mixta Descentralizada e Itinerante de Camaná de la Corte Superior de Justicia
de Arequipa, de fojas 276, su fecha 7 de agosto de 2006, que declara improcedente la demanda de
autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 16 de noviembre de 2004, el recurrente interpone demanda de amparo contra


la Dirección Regional de Agricultura de Arequipa solicitando que se ordene su incorporación al
régimen del Decreto Ley Nº 20530 y se le otorgue pensión de cesantía. Refiere que habiendo
laborado 21 años para el Estado cumple los requisitos establecidos en el artículo 27 de la Ley Nº
25066 para ser incorporado al régimen del Decreto Ley Nº 20530.

El Procurador Público a cargo de los asuntos judiciales del Ministerio de Agricultura


contesta la demanda alegando que el demandante no cumple los requisitos establecidos en la Ley
Nº 24366 para ser incorporado al régimen del Decreto Ley Nº 20530, ya que no se encontraba
laborando para el Estado entre el 26 de febrero de 1974 al 15 de junio de 1975, ni los requisitos
establecidos por la Ley Nº 25066, ya que no ha prestado servicios ininterrumpidamente para el
Estado.

La emplazada propone las excepciones de falta de legitimidad para obrar del demandado y
de falta de agotamiento de la vía administrativa y contesta la demanda manifestando que el
demandante no se encontraba laborando para el Estado entre febrero de 1974 a junio de 1975,
por lo que a la fecha de la dación del Decreto Ley Nº 20530, no cumplía el requisito establecido en
el artículo 1. de la Ley Nº 24366. Agrega que el demandante al 23 de junio de 1983 no se
encontraba laborando para el Estado, por lo que no cumple los requisitos establecidos por la Ley
Nº 25066.

El Juzgado Especializado en lo Civil de Camaná con fecha 22 de diciembre de 2005, declara


improcedente las excepciones propuestas e improcedente la demanda, por considerar que a la
fecha de interposición de la demanda, el régimen del Decreto Ley Nº 20530 se encontraba cerrado,
quedando prohibido toda incorporación según lo establecido por el artículo 5 de la Ley Nº 28047.

La recurrida confirma la apelada por estimar que el demandante está peticionando la


declaración de un derecho y que en la vía excepcional del amparo no se crean ni declaran
derechos.

FUNDAMENTOS

1. En el fundamento 37 de la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el


12 de julio de 2005 este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial
directamente protegido por el derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que
establecen los requisitos de acceso al sistema de seguridad social, consustancial a la actividad
laboral, y que permite realizar las aportaciones al sistema previsional correspondiente. Asimismo
que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente acreditada para que sea
posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

§ Delimitación del petitorio

2. El demandante solicita ser incorporado al régimen del Decreto Ley Nº 20530, pues alega
cumplir los requisitos del artículo 27 de la Ley Nº 25066. En consecuencia, su pretensión está
comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37.a) de la citada sentencia, ya que no
percibe pensión alguna, motivo por el cual corresponde analizar el fondo de la cuestión
controvertida.

§ Análisis de la controversia
3. En principio debe precisarse que la procedencia de la pretensión planteada se analizará
de acuerdo con las disposiciones vigentes hasta el 30 de noviembre de 2004, fecha en que se
promulgó la Ley Nº 28449 -que estableció nuevas reglas al régimen del Decreto Ley Nº 20530-,
dado que en autos se observa que el cese laboral del demandante se produjo antes de la entrada
en vigencia de esta norma, modificatoria del régimen previsional.

4. En tal sentido es conveniente señalar que la incorporación al Decreto Ley Nº 20530


procede siempre y cuando se cumplan los requisitos que establecen las leyes de excepción. En el
caso de autos el demandante invoca el artículo 27 de la Ley Nº 25066 que establece que los
funcionarios y servidores públicos que se encontraban laborando para el Estado en condición de
nombrados y contratados al expedirse el Decreto Ley Nº 20530 -el 26 de febrero de 1974- podrán
quedar comprendidos en el régimen previsional previsto en éste, siempre que, al 20 de junio de
1989 -fecha de promulgación de la ley de excepción-, se encuentren prestando servicios conforme
a los alcances de la Ley Nº 11377 y el Decreto Legislativo Nº 276.

5. En el presente caso con la constancia de pagos y descuentos obrante a fojas 2, se


demuestra que el demandante durante el período comprendido entre el 1 de enero al 31 de
diciembre de 1974, fue contratado como empleado público en la VII Región de Educación de Puno
del Ministerio de Educación, es decir, que al 26 de febrero de 1974 se encontraba laborando para
el Estado conforme a la Ley Nº 11377. Asimismo con los oficios obrantes de fojas 13 a 14, se
acredita que el demandante fue nombrado como empleado de carrera a partir del 12 de diciembre
de 1983 y que cesó el 4 de febrero de 1991, es decir que al 20 de junio de 1989 -fecha de
promulgación de la Ley Nº 25066-, se encontraba prestando servicios conforme al Decreto
Legislativo Nº 276.

6. Por tanto el demandante ha acreditado haber cumplido con todos los requisitos
previstos por el artículo 27. de la Ley Nº 25066, que de forma excepcional, permitió la
incorporación al régimen del Decreto Ley Nº 20530, por lo que debe ordenarse la incorporación
del demandante al Decreto Ley Nº 20530.

7. En cuanto al otorgamiento de la pensión de jubilación, debe tenerse presente que el


artículo 4 del Decreto Ley Nº 20530 establece que “el trabajador adquiere derecho a pensión al
alcanzar quince años de servicios reales y remunerados”.

8. Al respecto debe señalarse que en autos no se encuentra acreditado que el demandante


cuente con quince años de servicios reales, ya que recién fue nombrado el 12 de diciembre de
1983 y cesó el 4 de febrero de 1991. Además porque no procede el reconocimiento de su tiempo
de servicios prestados en la condición de contratado a partir del 1 de enero de 1970, ni los
prestados como locación de servicios de conformidad con los incisos c) y f) del artículo 45 del
Decreto Ley Nº 20530, por lo que este extremo de la demanda debe desestimarse.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA, en parte, la demanda.


2. Ordenar que la emplazada incorpore al demandante al régimen del Decreto Ley Nº
20530.

3. Declarar INFUNDADA la demanda en el extremo que solicita el otorgamiento de una


pensión de jubilación.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena reponer a la demandante en su puesto de trabajo u otro de igual nivel

Expediente Nº 09248-2006-PA/TC
LIMA
MAILLY SAAVEDRA LIZARDO
(Publicado: 23-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 10 días del mes de julio de 2007, el Tribunal Constitucional en sesión de
Pleno Jurisdiccional, con la asistencia de los magistrados Gonzales Ojeda, Alva Orlandini, Bardelli
Lartirigoyen, Vergara Gotelli, Landa Arroyo y Mesía Ramírez pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Mailly Saavedra Lizardo contra la
sentencia de la Cuarta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 58, su fecha 5 de
setiembre de 2005, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 28 de abril de 2006, la recurrente interpone demanda de amparo contra el


Consejo Supremo de Justicia Militar solicitando la reposición en el cargo que venía desempeñando,
por considerar que ha sido víctima de un despido arbitrario, lo que ha vulnerado, también, su
derecho constitucional al trabajo.

Manifiesta que se ha desempeñado como secretaria y operadora en la Oficina de Registro


Central de Condenas del Consejo Supremo de Justicia Militar, desde febrero de 2000 hasta febrero
de 2006, mediante contratación por locación de servicios, por lo que existe simulación y/o fraude
de los contratos, conforme a lo establecido por el artículo 77 del D.S. Nº 003-97-TR. Finalmente
alega que, al haber desempeñado labores de carácter permanente, es aplicable a su caso la Ley Nº
24041.
El Cuadragésimo Sexto Juzgado Civil de Lima, con fecha 3 de mayo de 2006, declara
improcedente, in límine, la demanda, por considerar que el proceso de amparo no es la vía idónea
al existir, tal como lo dispone el artículo 5, inciso 2, del Código Procesal Constitucional, vías
procedimentales específicas, igualmente satisfactorias, para la protección del derecho amenazado.

La recurrida confirma la apelada por el mismo fundamento.

FUNDAMENTOS

Petitorio

1. La demandante solicita la reposición en su puesto de trabajo por considerar que se han


vulnerado sus derechos a la igualdad y no discriminación, al trabajo, a la tutela procesal efectiva y
a la seguridad social.

Análisis de la controversia

2. La recurrente ha invocado, para el caso de autos, la desnaturalización de los contratos de


locación de servicios que suscribió con la demandada, afirmando que se habría vulnerado su
derecho al trabajo por haber sido despedida verbalmente sin expresión de causa, y por no
habérsele permitido efectuar descargo alguno que garantice el ejercicio de su derecho de defensa.
Vista la configuración del caso, este Colegiado considera necesario determinar, en primer lugar,
qué tipo de relación hubo entre la demandante y la emplazada, y verificar, así, si se trata de una
relación de naturaleza laboral o de naturaleza civil. Así, en el caso de que se demuestre que a
través de contratos civiles se encubrió la prestación de labores personales, subordinadas y
remuneradas, propias de una relación laboral, a la demandante, en aplicación del principio de
primacía de la realidad, le será de aplicación las disposiciones previstas para la finalización del
vínculo laboral, lo que obviamente no se producirá si no se acredita el encubrimiento.

3. Toda relación laboral se caracteriza por la existencia de tres elementos esenciales que la
definen como tal: (i) prestación personal de servicios, (ii) subordinación y (iii) remuneración. En
contraposición a ello, el contrato de locación de servicios es definido por el artículo 1764 del
Código Civil como un acuerdo de voluntades por el cual “el locador se obliga, sin estar subordinado
al comitente, a prestarle sus servicios por cierto tiempo o para un trabajo determinado, a cambio
de una retribución”, delimitándose como elemento esencial de este tipo de contrato la
independencia del locador frente al comitente en la prestación de sus servicios.

4. De lo expuesto, se aprecia que el elemento diferenciador del contrato de trabajo en


relación con el contrato de locación de servicios es el de la subordinación del trabajador respecto
de su empleador, lo cual le otorga a este último la facultad de dar órdenes, instrucciones o
directrices a los trabajadores con relación al trabajo para el que se les contrata (ejercicio del poder
de dirección), así como la de imponerle sanciones ante el incumplimiento de sus obligaciones de
trabajo (poder sancionador o disciplinario).

5. Según lo expuesto, es posible que en la práctica el empleador pretenda encubrir una


relación laboral bajo la celebración de contratos civiles de locación de servicios, Ante dichas
situaciones, este Colegiado, en reiterada jurisprudencia, ha hecho uso del principio de primacía de
la realidad, cuya aplicación tiene como consecuencia que “(...) en caso de discordancia entre lo que
ocurre en la práctica y lo que fluye de los documentos, debe darse preferencia a lo primero; es
decir, a lo que sucede en el terreno de los hechos” (STC 1944-2002-AA/TC; fundamento 3)
(subrayado agregado).

6. En el caso de autos, a fojas 4 obra la Constancia de Prestación de Servicios No


Personales, suscrita por el Jefe de División de Personal del Consejo Supremo de Justicia Militar y
por el Director Ejecutivo del Consejo Supremo de Justicia Militar, en la que se acredita que la
demandante prestó servicios en el Consejo Supremo de Justicia Militar durante 6 años, desde el 2
febrero de 2000 hasta el 28 de febrero de 2006, lo cual corrobora la existencia de prestaciones
personales ininterrumpidas.

7. En lo concerniente a la prestación subordinada de las labores, se advierte que la


recurrente fue contratada para prestar servicios de digitación en el Consejo Supremo de Justicia
Militar, suscribiendo, para ello, contratos civiles de locación de servicios, laborando bajo tal
modalidad durante seis años consecutivos. La recurrente, además, presenta como medio
probatorio la Papeleta de Comisión, obrante a fojas 5, de fecha 15 de noviembre de 2001, en la
que se señala: La Sra. Saavedra Lizardo Mailly, sale de comisión por espacio de tres horas (03) por
diligencias encomendadas por el Fiscal de la Sala de guerra del Consejo Supremo de Justicia Militar,
hecho que corrobora la relación de subordinación entre la recurrente y el emplazado, toda vez que
de ella se infiere la sujeción a un horario de trabajo, así como la disposición del empleador sobre
las labores desempeñadas por la actora (poder de dirección).

La Administración Pública, y más aún entidades como el Consejo Supremo de Justicia


Militar, se caracterizan por ser entidades jerarquizadas, y una digitadora requiere
indefectiblemente para el ejercicio de sus labores la recepción de órdenes, la supervisión de sus
labores y la fiscalización de ellas a fin de realizar las correcciones que fueran necesarias. Por tanto,
se trata de prestación de servicios de carácter subordinado.

8. Se advierte, entonces, que este tipo de prestaciones (digitación) tuvo carácter


permanente, que la recurrente estuvo laborando bajo el régimen de contrato civil, y que, sin
embargo, la relación se extendió 6 años, duración que no guarda concordancia con el carácter
temporal que normalmente tienen las prestaciones específicas para las que se emplea la
modalidad de locación de servicios. Por ello, de acuerdo a lo expuesto en los fundamentos
precedentes, es posible afirmar que en el caso de autos la recurrente prestó servicios personales,
bajo subordinación y percibiendo una contraprestación económica por tal concepto, de modo que
se trató de una relación laboral.

9. Por tanto, la demandada, por haber despedido a la demandante sin haberle expresado
la causa relacionada con su conducta o capacidad laboral que justifique dicha decisión, ha
vulnerado su derecho constitucional al trabajo, configurándose, de ese modo, un despido
incausado.

10. Finalmente, al haberse determinado la existencia de vínculo laboral, a la recurrente le


es aplicable la protección prevista en el artículo 1 de la Ley Nº 24041 (en concordancia con lo
dispuesto por el artículo 3 del D.S. Nº 005-90-PCM), que dispone: “Los servidores públicos
contratados para labores de naturaleza permanente, que tengan más de un año ininterrumpido de
servicios, no pueden ser cesados ni destituidos sino por las causas previstas en el Capítulo V del
Decreto Legislativo Nº 276 y con sujeción al procedimiento establecido en él, sin perjuicio de lo
dispuesto en el artículo 15 de la misma ley”, pues ha quedado desmostrado que la actora ha
prestado labores permanentes durante más de un año en forma ininterrumpida.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda de amparo.

2. Ordenar reponer a doña Mailly Saavedra Lizardo como trabajadora en el cargo que venía
desempeñando, o en otro similar de igual nivel o categoría al que venía ocupando al momento de
ocurrir la violación de su derecho constitucional al trabajo, siéndole aplicable lo establecido por la
Ley Nº 24041.

Publíquese y notifíquese.

SS.
GONZALES OJEDA
ALVA ORLANDINI
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI
LANDA ARROYO
MESÍA RAMÍREZ

Se declara nulas las resoluciones por violar derecho al debido proceso

Expediente Nº 10340-2006-AA/TC
HUÁNUCO
JUSTINA BEDOYA TREJO
(Publicado: 23-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 26 días del mes de abril de 2007, el pleno del Tribunal Constitucional,
integrado por los magistrados Landa Arroyo, Gonzales Ojeda, Alva Orlandini, Bardelli Lartirigoyen,
García Toma, Vergara Gotelli y Mesía Ramírez, pronuncia la siguiente sentencia, con el fundamento
de voto, adjunto, del magistrado Vergara Gotelli

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Justina Bedoya Trejo contra la
resolución de la Sala de Derecho Constitucional y Social de la Corte Suprema de Justicia de la
República, de fojas 46, su fecha 14 de septiembre de 2006, que declara improcedente la demanda
de autos.
ANTECEDENTES

La recurrente, con fecha 21 de febrero de 2005, interpone demanda de amparo contra don
Abel Godofredo Loli Rodríguez, titular del Segundo Juzgado Mixto de Huanuco, y contra los vocales
de la Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Huánuco, a fin de que se deje sin efecto las
resoluciones de fecha 8 de agosto de 2005 y 21 de septiembre de 2004. Alega que dichas
resoluciones violan su derecho al debido proceso, pues omiten valorar los medios probatorios
presentados por ella en el proceso laboral ordinario.

Según refiere, durante años mantuvo una relación laboral con don Pedro Chocano
Rodríguez, la que se prolongó con sus hijos al fallecimiento de aquel, por lo que demandó el pago
de sus créditos laborales. Alega que en dicho proceso los demandados dedujeron la excepción de
prescripción, por considerar que la relación laboral se extinguió con el fallecimiento de su padre y
que desde ahí se debía contar el plazo de la prescripción. Recuerda que mediante las resoluciones
cuestionadas se declaró fundada dicha excepción y, por tanto, concluyó el proceso.

Con fecha 20 de abril de 2006, la demanda es declarada improcedente por la Sala Civil de
la Corte Superior de Justicia de Huánuco, por estimar que se pretende cuestionar el propio criterio
jurisdiccional de los magistrados del Poder Judicial.

La recurrida, por su parte, confirma la apelada por similares argumentos.

FUNDAMENTOS

Cuestiones preliminares

1. Antes de resolver la presente controversia constitucional y en la medida en que la


presente demanda de amparo proviene de Huánuco, este Colegiado estima pertinente hacer
algunas consideraciones en torno a su sede. El artículo 1 de la Ley Orgánica del Tribunal
Constitucional (Ley Nº 28301) establece que “(...) [e]l Tribunal Constitucional tiene como sede la
ciudad de Arequipa. Puede tener sus sesiones en cualquier otro lugar de la República”. Por su
parte, el artículo 3 de su Reglamento Normativo (Resolución Administrativa Nº 095-2004-P-TC)
agrega que “[l]as oficinas administrativas funcionan en Lima”.

2. De estas disposiciones se aprecia que si bien es cierto se reconoce a la ciudad de


Arequipa como sede del Tribunal Constitucional, también lo es que no establece prohibición
alguna para que sesione en cualquier otra ciudad de la República. Ello es coherente con el artículo
201 de la Constitución, el cual señala que el Tribunal Constitucional es “autónomo e
independiente”. Tal autonomía, como es evidente, está referida a la potestad constitucional del
Tribunal para definir su gobierno y la gestión jurisdiccional -autonomía administrativo-
jurisdiccional-, así como a la autonomía en su relación con los poderes del Estado y órganos
constitucionales -autonomía funcional- y a su facultad para llenar los vacíos y deficiencias
legislativas procesales - autonomía procesal-.

3. En virtud de la primera de ellas, esto es, su autonomía administrativo-jurisdiccional, es el


Tribunal Constitucional el único al que le corresponde definir su propio gobierno y la organización,
planificación y resolución de los procesos constitucionales sometidos a su competencia, de
conformidad con el artículo 202 de la Constitución. Por eso mismo, se debe enfatizar en que la
gestión jurisdiccional del Tribunal Constitucional es una cuestión orgánica que no puede ser
sometida a controversia jurídica, sea a través de un proceso ordinario o de un proceso
constitucional, porque con ello se estaría vulnerando el artículo 201 de la Constitución.

4. En realidad esta autonomía también se refleja en el artículo 3 de su Ley Orgánica,


cuando señala que “[e]n ningún caso se puede promover contienda de competencia o de
atribuciones al Tribunal respecto de asuntos que le son propios de acuerdo con la Constitución y la
presente Ley (...)”. Ello es así por cuanto el principio de competencia de la competencia al que hace
referencia este artículo es abierto y no se restringe únicamente a la definición de las atribuciones
del Tribunal para conocer determinados procesos constitucionales.

5. Alcanza también, como señala la propia Ley, a otros “asuntos que le son propios”, como
por ejemplo, la conformación de las Salas del Tribunal, la elección de su Presidente y
Vicepresidente, la potestad del Pleno del Tribunal para levantar la inmunidad o definir la vacancia
de los magistrados constitucionales, por ejemplo; lo cual incluye, claro está, la definición de su
gobierno y de su gestión jurisdiccional. El Tribunal Constitucional no está sujeto al mandato
imperativo de personas u organización en su gestión administrativo-jurisdiccional, porque si se
permitiera injerencias externas en estos ámbitos en los cuales solo el Tribunal ostenta competencia
para su definición, se estaría vulnerando la autonomía e independencia que la Constitución le
reconoce a través de su artículo 201; por eso mismo estas cuestiones que le “son propias” al
Tribunal no pueden ser objeto de cuestionamiento o de intervenciones externas.

6. En todo caso, lo constitucionalmente relevante aquí es que el Tribunal garantice, a través


de su gestión jurisdiccional, el cumplimiento de los fines de los procesos constitucionales: tutelar la
supremacía jurídica de la Constitución y la vigencia efectiva de los derechos fundamentales, de
conformidad con el artículo II del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional; con
independencia de si sesiona en Lima, Arequipa o cualquier otra ciudad de la República, tal como lo
viene haciendo.

7. Y es que el Tribunal Constitucional entiende que parte de su política jurisdiccional


comprende el acercamiento real de la justicia constitucional a los ciudadanos. Ello se debe a dos
razones fundamentales: primero, al cumplimiento del mandato constitucional de descentralización
(artículo 188), en el entendido de que el proceso de descentralización también alcanza a la justicia
constitucional, en aras de contribuir al desarrollo integral de la nación, que se fundamenta en el
bienestar general y la justicia, según lo establece el artículo 44 de la Constitución.

8. Segundo, al cumplimiento, por un lado, del principio constitucional procesal de


inmediación, según el cual el juez constitucional debe tener el mayor contacto posible tanto con
los sujetos -demandante, demandado, por ejemplo-como con los elementos objetivos del proceso
constitucional a resolver; por otro, del principio de economía procesal, el cual no se restringe, en
los procesos constitucionales, a la duración del mismo, sino que exige aliviar en la mayor medida
posible el esfuerzo de tiempo y de medios económicos que supone desplazarse a la sede del
Tribunal Constitucional; y también del principio de socialización de los procesos constitucionales,
de conformidad con el artículo III del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional.

9. Las dos razones fundamentales antes referidas han sido consideradas para definir la
gestión jurisdiccional del Tribunal Constitucional durante los últimos años -sobre todo a partir de
su recomposición democrática en el año 2002-. Definición a la que se ha llegado sobre la base de
criterios objetivos, en tanto constituye una potestad discrecional del órgano supremo de control
constitucional; es decir, es un “asunto propio” de este Colegiado que, por lo demás, no puede ser
sometido a controversia jurídica.

10. Como se señaló, en virtud de su autonomía administrativo-jurisdiccional, el Tribunal


Constitucional goza de atribuciones para definir la mejor forma de gestión de su gobierno y de su
política jurisdiccional. En ese sentido, la ciudad donde sesiona el Tribunal está en función del lugar
de donde provienen el mayor número de causas. Así, por ejemplo, de los años 2003 a 2007, se
aprecia que el 46.65% de causas provienen de Lima; 6.23%, de Lambayeque; 6.19%, de Junín;
5.04%, de Arequipa; 4.21% de La Libertad; 3.33%, de Piura, etc.; lo cual justifica objetivamente la
necesidad de que el Tribunal Constitucional, no obstante tener su sede en la ciudad de Arequipa,
sesione con regularidad en la ciudad de Lima en atención, como se aprecia, al mayor número de
causas que provienen de esta ciudad, tal como se aprecia en los cuadros 1 y 2.

(*) Ver gráfico en Base de Datos de TUPAS.

11. Sin embargo, el Tribunal Constitucional ciertamente no puede caer en un centralismo


de la capital de la República ni tampoco en un centralismo de las provincias. De ahí que, en virtud
del artículo 188 de la Constitución, ha venido realizando audiencias públicas descentralizadas en
más de 132 ciudades de la República entre los años 2004 y 2007 (marzo), a fin de dar
cumplimiento a dicho mandato constitucional y a los principios constitucionales de economía
procesal, inmediación y socialización; principios, por cierto, que este Supremo Tribunal considera
también al momento de definir su gestión jurisdiccional.

Análisis del presente caso

12. Conforme tiene establecido el Tribunal (Cf. STC 04587-2004-AA), en algunas causas,
atendiendo a las circunstancias particulares del caso, es posible un pronunciamiento de fondo, aun
cuando las instancias inferiores hayan expedido resoluciones rechazando liminarmente la
demanda.

13. El Tribunal observa que se ha cuestionado haber omitido valorar determinados medios
de prueba, presentados por la recurrente en el proceso ordinario, al momento de resolver la
excepción de prescripción. Este Tribunal tiene dicho que una problemática semejante, en principio,
es ajena a la competencia ratione materiae del amparo constitucional, pues el propósito de este
proceso no es hacer las veces de un medio impugnatorio que prolongue el debate judicial sobre un
tema de estricta legalidad ordinaria, ni tampoco convertir a los jueces constitucionales en una
instancia adicional a las que puedan haberse contemplado en el ámbito de la jurisdicción ordinaria.

14. Sin embargo, también tiene establecido este Tribunal que si bien

La estructuración del proceso, la determinación y valoración de los elementos de hecho, la


interpretación del derecho ordinario y su aplicación a los casos individuales son asuntos de los
tribunales competentes para tal efecto, y se encuentran sustraídos de la revisión posterior por
parte del Tribunal Constitucional (...); sólo en caso de la violación de un derecho constitucional
específico por parte de un tribunal, puede el Tribunal Constitucional (...) entrar a conocer el asunto
(...). [L]os procesos de subsunción normales dentro del derecho ordinario se encuentran sustraídos
del examen posterior del Tribunal Constitucional Federal, siempre y cuando no se aprecien errores
de interpretación relacionados fundamentalmente con una percepción incorrecta del significado
de un derecho fundamental, especialmente en lo que respecta a la extensión de su ámbito de
protección, y cuando su significado material también sea de alguna importancia para el caso legal
concreto [STC 09746-2005-PHC/TC, Fund. Jur. Nº 4].

15. En el caso, el Tribunal observa que tras la descripción de los agravios formulados en la
demanda, la recurrente denuncia que los órganos jurisdiccionales emplazados han desconocido el
significado constitucional del derecho a la motivación de las resoluciones judiciales y,
relacionalmente, el derecho de acceso a la justicia, al resolver la excepción de prescripción.

16. Por otro lado, el Tribunal observa también que, pese al rechazo liminar de la demanda,
en autos existen suficientes elementos para una decisión de fondo, y adicionalmente, que los
jueces emplazados han sido notificados de la demanda así como el procurador público encargado
de los asuntos judiciales del Poder Judicial.

Por tanto, el Tribunal tiene competencia para dictar una sentencia sobre el fondo.

Derecho a la motivación de las resoluciones judiciales

17. El derecho a la motivación de las resoluciones judiciales forma parte del derecho a un
proceso debido. Un juez puede violar el deber de motivación tanto cuando omite exponer las
razones que justifican la decisión, como cuando, exponiéndolas, la motivación pueda ser calificada
de aparente o defectuosa, sea por una deficiente aplicación de las normas que disciplinan el caso,
sea por una errónea valoración de los hechos que inciden directamente en la decisión
pronunciada.

18. En el caso concreto, el Tribunal nota que el juez emplazado declaró fundada la
excepción de prescripción, tras considerar que no existía “(…) en autos medio probatorio alguno
que acredite la continuación del vínculo laboral con posterioridad al fallecimiento de don Pedro
Chocano Rodríguez (…) [por lo que] debe considerarse que la relación laboral se extinguió en la
mencionada fecha (…)” (considerando sexto). Dicho criterio fue ratificado por la instancia superior,
que, basándose solamente en lo afirmado por la recurrente en el recurso de apelación, sostuvo
que “(...) consecuentemente el argumento que esgrime la apelante en su recurso impugnatorio, en
el sentido que hoy continúa trabajando con pleno conocimiento y consentimiento de don
Francisco Chocano Rojas (el hijo del causante), no es objetivo, toda vez que de su demanda refiere
que al fallecimiento de don Pedro Chocano Rodríguez, no existía familiar alguno con quien
entenderse para la entrega de los productos, como de la leche” (sexto fundamento).

19. No obstante, se advierte que al presentar su demanda, recepcionada con fecha 14 de


octubre de 2004, la recurrente presentó en el proceso ordinario diversos medios de prueba
destinados a acreditar la existencia y continuación de la relación laboral después del fallecimiento
de don Pedro Chocano Rodríguez. Igualmente, el Tribunal observa que dichos medios de prueba no
han sido tomados en consideración por ninguno de los órganos jurisdiccionales emplazados. Los
fundamentos en los que ellos se apoyan (Cf. supra, FJ7), sencillamente, desconocen su existencia. A
juicio del Tribunal, tal omisión constituye una violación del derecho a la motivación de las
resoluciones judiciales.
20. El Tribunal observa, por otro lado, que los órganos judiciales emplazados también
vulneraron el derecho de acceso a la justicia de la recurrente. El Tribunal recuerda, a este efecto,
que los jueces deben atenerse al principio pro actione y declarar la prescripción de la causa
siempre que no exista ninguna duda al respecto.

21. En el caso, al presentar la demanda, la recurrente alegó que prestó servicios, primero, a
don Pedro Chocano Rodríguez, y tras su deceso, a la sucesión de éste, por espacio de 35 años, sin
recibir remuneración alguna. Con el objeto de acreditar que la relación laboral se prolongó
después del fallecimiento de don Pedro Chocano Rodríguez, la recurrente adjuntó un “certificado”
mediante el cual los vecinos daban cuenta de que ésta seguía en condición de guardiana del
inmueble (chacra), y como pastora de ganado vacuno de propiedad del causante. Igualmente,
presentó un “certificado” expedido por el Alcalde del Centro Poblado de La Esperanza,
comprensión del distrito de Amarilis, Provincia y Departamento de Huánuco, con idéntico
contenido; además de diversos documentos fotográficos.

22. No obstante que mediante dichos medios de prueba se ponía al menos en duda que la
recurrente sólo trabajó para don Pedro Chocano Rodríguez hasta que éste falleció, como se
alegaba al deducirse la excepción de prescripción, los órganos judiciales emplazados,
desconociendo los alcances del principio pro actione, que informa el contenido
constitucionalmente protegido del derecho de acceso a la justicia, declararon fundada dicha
excepción y, de ese modo, impidieron arbitrariamente que la recurrente pudiera acceder a un
tribunal de justicia independiente, imparcial y competente que se pronunciara sobre el fondo de la
controversia.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda de amparo de autos y, en consecuencia, nulas las


resoluciones de 8 de agosto de 2005 y 21 de septiembre de 2004.

2. Ordena se siga el proceso conforme a ley.

Publíquese y notifíquese.

SS.
LANDA ARROYO
GONZALES OJEDA
ALVA ORLANDINI
BARDELLI LARTIRIGOYEN
GARCÍA TOMA
VERGARA GOTELLI
MESÍA RAMÍREZ

FUNDAMENTO DE VOTO DEL MAGISTRADO


VERGARA GOTELLI
Emito el presente fundamento de voto con el debido respeto por la opinión vertida por el
ponente, por los fundamentos siguientes:

1. El recurrente con fecha 21 de febrero de 2005 interpone demanda de amparo contra


don Abel Godofredo Loli Rodríguez, Titular del Segundo Juzgado Mixto de Huanuco y contra los
vocales de la Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Huanuco, sosteniendo que se le ha
vulnerado su derecho al debido proceso ya que han omitido valorar los medios probatorios
presentados por ella en el proceso laboral ordinario.

Refiere el demandante que mantuvo una relación laboral por años con don Pedro Chocano
Rodríguez, la que se prolongó con sus hijos al fallecimiento de aquel, por lo que demandó el pago
de créditos laborales, proceso en el que los demandados dedujeron la excepción de prescripción
considerando que la relación laboral se extinguió con el fallecimiento de su padre y que desde ahí
se debería contar el plazo de la prescripción, excepción que fue declarada fundada en Audiencia
Única, dando por concluido el proceso.

2. La Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Huanuco declaró improcedente


liminarmente la demanda considerando que la pretensión de la demandante no incide en el
contenido constitucionalmente protegido, no pudiendo convertir al amparo en otra instancia
revisora. La recurrida confirma la apelada por los mismos fundamentos.

3. La ponencia que viene a mi Despacho desarrolla el tema de la sede del Tribunal


Constitucional, lo que no entiendo puesto que no es tema de controversia, por lo que no
concuerdo con el sentido, de la decisión admito que si este Colegiado desea aclarar el tema de la
sede del Tribunal Constitucional debe hacerlo cuando la controversia traída a sede constitucional
tenga alguna relación con temática consecuente, para no crear confusión en la recurrente, ya que
podría verse confundida al observar que se desarrolla un tema sobre el que ella no tiene interés.
Por ello considero que es impertinente dicha explicación.

4. Respecto a la pretensión de la demandante acerca de que se declare la nulidad de las


resoluciones de fecha 8 de agosto de 2005 y 21 de setiembre de 2004, considero que en el
presente caso si bien se están cuestionando resoluciones judiciales, el cuestionamiento no se
realiza para prolongar la controversia venida a esta sede, es decir para que se revise el criterio
jurisdiccional del juzgador, sino para verificar si existe o no la violación del debido proceso en
relación al procedimiento en su trámite.

5. En el caso de autos se evidencia que aún persiste el vínculo laboral que señala la
demandante, por lo que al declararse fundada la excepción de prescripción sosteniendo que la
relación laboral culminó con el fallecimiento del Sr. Don Pedro Chocano Rodríguez se está
vulnerando el debido proceso ya que de la revisión del expediente se encuentran suficientes
medios probatorios que comprueban que el vinculo ha subsistido aun después del deceso del
señor Chocano en atención a la sucesión laboral, es decir que la accionante continua laborando
para los hijos de éste.

6. Se ha expresado en reiterada jurisprudencia que una resolución sin motivación o con


motivación deficiente, es decir basada en una errónea interpretación o en aplicación de una norma
incompatible, también configura una violación al debido proceso ya que va contra de las garantías
de razonabilidad que debe contener toda resolución, ya sea judicial o administrativa.

7. Por lo expuesto concuerdo con la ponencia que declara fundada la demanda por
violación del debido proceso, debiéndose declarar nulas las resoluciones cuestionadas y en
consecuencia se continúe el proceso.

En consecuencia, mi voto es porque se declare FUNDADA la demanda.

SR.
JUAN FRANCISCO VERGARA GOTELLI

Se declara nula la resolución disponiendo se resuelva la excepción deducida por el


demandante

Expediente Nº 10508-2006-PA/TC
LIMA
MARCO ANTONIO HERRERA ESTRADA Y OTROS
(Publicado: 23-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 10 días del mes de julio de 2007, el Pleno del Tribunal Constitucional,
integrado por los magistrados Landa Arroyo, Gonzales Ojeda, Alva Orlandini, Bardelli Lartirigoyen,
Vergara Gotelli y Mesía Ramírez, pronuncia la siguiente sentencia, con el voto singular, adjunto, del
magistrado Vergara Gotelli

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Marco Antonio Herrera Estrada y
otros contra la resolución de la Sala de Derecho Constitucional y Social de la Corte Suprema de
Justicia de la República, de fojas 132 del segundo cuaderno, su fecha 31 de agosto de 2006, que
declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Los recurrentes, con fecha 19 de mayo de 2004, interponen demanda de amparo contra los
vocales de la Sala Penal de la Corte Superior de Justicia de Tacna, a fin de que se deje sin efecto la
sentencia de fecha 26 de marzo de 2004, mediante la cual se confirma la condena impuesta a los
recurrentes por la comisión del delito de usurpación. Alegan que dicha resolución viola los
derechos de defensa y al debido proceso, pues omitió pronunciarse respecto a la excepción de
naturaleza de acción deducida.

Con fecha 25 de octubre de 2004, la demanda es contestada por la Procuradora Pública a


cargo de los asuntos judiciales del Poder Judicial, quien solicita que se la declare improcedente, al
cuestionarse una resolución emanada de un proceso regular.
Con fecha 25 de noviembre de 2005, la Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Tacna
declara improcedente la demanda de amparo por considerar que el proceso ha sido seguido de
manera regular.

La recurrida, por su parte, confirma la apelada por similares argumentos.

FUNDAMENTOS

1. El objeto de la demanda es que se deje sin efecto la resolución de 26 de marzo de 2004,


que confirma la condena impuesta a los recurrentes, sin pronunciarse acerca de la excepción de
naturaleza de acción deducida.

2. Conforme lo tiene dicho el Tribunal, una resolución que no se pronuncie respecto a


algún punto no necesariamente falta al deber de motivación si de sus considerandos se puede
desprender lógicamente una respuesta implícita a la cuestión planteada, pues en tal caso se
presenta un supuesto de motivación implícita. En efecto, el Tribunal ha señalado, respecto al
derecho a la motivación, que “(...) no son ajenas a su contenido constitucionalmente protegido las
llamadas motivaciones implícitas; es decir, aquellas que están referidas a las razones que han sido
desechadas a consecuencia de haberse asumido otras” [RTC 09208-2005-AA/TC, FJ 3].

3. En el presente caso, el Tribunal observa que los recurrentes dedujeron una excepción de
naturaleza de acción, luego de que se expidiera sentencia en primera instancia, y que ésta no
mereció pronunciamiento por parte del superior jerárquico, al conocer el recurso de apelación.
Dicho pronunciamiento no constituye una respuesta “implícita” a la excepción deducida, dado que
sólo se pronuncia respecto a los argumentos de la sentencia de primera instancia, la misma que
fue expedida cuando aún no se había deducido la referida excepción, como antes se ha dicho. Por
tanto, el Tribunal Constitucional considera que se ha acreditado la violación del derecho a la
motivación de las resoluciones judiciales.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

Declarar FUNDADA la demanda de amparo y, en consecuencia, nula la resolución de 26 de


marzo de 2004; debiéndose expedir una nueva resolución que se pronuncie respecto a la
excepción deducida.

Publíquese y notifíquese.

SS.
LANDA ARROYO
GONZALES OJEDA
ALVA ORLANDINI
BARDELLI LARTIRIGOYEN
MESÍA RAMÍREZ
VOTO SINGULAR DEL MAGISTRADO
VERGARA GOTELLI

Emito el presente voto discrepando de lo sostenido por el Magistrado ponente por las
siguientes razones:

1. Viene a este Supremo Tribunal el recurso de agravio constitucional interpuesto por don
Marco Antonio Herrera y otros contra la Resolución emitida por la Sala de Derecho Constitucional y
Social de la Corte Suprema de Justicia de la República del Perú.

2. Los demandantes cuestionan vía proceso de amparo la resolución emitida por Sala Penal
de la Corte Superior de Justicia de Tacna en el Exp Nº 2003-015 con fecha 26 de marzo del 2004
invocando vulneración a sus derechos constitucionales como son: derecho a la tutela jurisdiccional
efectiva, debido proceso y derecho de defensa, ya que consideran que la resolución cuestionada es
nula toda vez que no se ha pronunciado sobre la excepción de naturaleza de acción formulada en
dicho proceso y que aquella no está debidamente motivada.

3. De lo actuado en el proceso ordinario (que viene como expediente acompañado al


presente proceso constitucional) se observa que don Bonifacio Mamani Maquera (uno de los
peticionantes del amparo) dedujo excepción de naturaleza de acción la que es proveída y anexada
a los autos con fecha 20 de enero de 2004, ante esta actuación los reclamantes en el proceso
ordinario (penal) no interpusieron recurso alguno cuestionando el no pronunciamiento de la Sala
sobre la excepción deducida lo que nos lleva a la conclusión que existió un convalidación por parte
del excepcionante de la nulidad que hoy reclama.

4. Es pertinente referir que el proceso de amparo de acuerdo al artículo 1 del Código


Procesal Constitucional tiene como finalidad proteger los derechos constitucionales reponiendo las
cosas al estado anterior a la vulneración o amenaza de los derechos constitucionales, siendo la
norma adjetiva clara a no mencionar como fin de los procesos constitucionales la subsanación de
errores ocurridos en los procesos ordinarios.

Por estas razones considero improcedente la presente demanda.

S.
VERGARA GOTELLI

Se ordena reconocer el periodo no laborado a favor del demandante

Expediente Nº 10653-2006-PA/TC
PUNO
PASCUAL CATARI PARIPANCA
(Publicado: 23-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL


En Lima, a los 4 días del mes de abril de 2007, reunido el Tribunal Constitucional en sesión
de Pleno Jurisdiccional, con la asistencia de los magistrados Landa Arroyo, presidente; Gonzales
Ojeda, vicepresidente; Alva Orlandini, Bardelli Lartirigoyen, y Mesía Ramírez, pronuncia la siguiente
sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por Antonio Escobar Peña, abogado de


Pascual Catari Paripanca, contra la sentencia de la Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de
Puno, de fojas 468, su fecha 28 de noviembre de 2006, que declara improcedente la demanda de
autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 6 de enero de 2005, el recurrente interpone demanda de amparo contra la Corte
Suprema de Justicia de la República, a fin de que se declare inaplicable la resolución de la Sala
Plena de la Corte Suprema de Justicia de la República, de 6 de noviembre de 1992, expedida en
sesión extraordinaria al amparo del Decreto Ley 25446, mediante la que se le cesa en el cargo de
secretario de juzgado (auxiliar jurisdiccional) del Distrito Judicial de Puno; e inaplicable la Ley
27803, debido a que se establece como requisito para la reincorporación de quienes fueron
inconstitucionalmente cesados, la evaluación de sus expedientes y no encontrarles
incompatibilidad para ser contratados. En consecuencia, solicita su reposición en el cargo, con
reconocimiento de los derechos inherentes para efectos pensionables, e invoca la vulneración de
sus derechos al debido proceso, de defensa, al trabajo y de igualdad ante la ley.

La procuradora pública adjunta a cargo de los asuntos judiciales del Poder Judicial solicita
se declare infundada o improcedente la demanda, por considerar que carece de verosimilitud,
aduciendo que el proceso de amparo no es la vía idónea para conocer la pretensión del actor.

El Juzgado Mixto de Ilave, con fecha 10 de julio de 2006, declara improcedente la


demanda, en aplicación del inciso 2) del artículo 5 del Código Procesal Constitucional.

La recurrida confirma la apelada, por el mismo fundamento.

FUNDAMENTOS

1. De fojas 28 de autos se desprende que el recurrente fue separado del cargo de auxiliar
jurisdiccional (secretario titular del Primer Juzgado de Instrucción de Puno) mediante el acuerdo de
Sala Plena de la Corte Suprema de la República de 6 de noviembre de 1992, adoptado en virtud del
Decreto Ley 25446, respecto del cual este Tribunal se ha pronunciado en reiterada jurisprudencia
(por todas, STC 1109-2002-AA/TC, caso Isaac Gamero Valdivia).

2. Con fecha 2 de agosto de 2002, el recurrente solicitó a la Comisión Ejecutiva, Ley 27803,
se le inscriba en el Registro Nacional de Trabajadores Cesados Irregularmente, y que se le
comprenda dentro de los alcances del Decreto Supremo 014-2002-TR, por lo que mediante
Resolución Administrativa de la Gerencia General del Poder Judicial 970-2002-GG-PJ -que corre a
fojas 71 y 72- se aprobó su contratación en la plaza de secretario judicial. Posteriormente,
mediante oficio 242-2002-ISE-SPTP-GPEJ-GG/PJ, de 6 de diciembre de 2002 -fojas 35-, el gerente
de Personal y Escalafón Judicial de la Corte Superior de Puno puso en conocimiento del Presidente
de dicha Corte la existencia de incompatibilidad por razón de parentesco del demandante, por lo
cual se propuso dejar sin efecto su contratación en dicha sede judicial. Sin embargo, mediante
Resolución Administrativa 097-2003-P-CSJTM-PJ, de 21 de febrero de 2003 -fojas 38-, la Sala Plena
de la Corte Superior de Justicia de Puno aceptó el traslado definitivo del accionante con su plaza de
origen al Distrito Judicial de Puno, disposición que a la fecha no ha sido ejecutada debido a que
dicha sede judicial -mediante oficio 156-2003-GPEJ-GG/PJ, de fojas 42- no consideró posible
atender lo antes dispuesto, alegando que “(...) existen en los diferentes distritos judiciales del país,
ex servidores (que no tienen ningún problema de incompatibilidad) a la espera de una plaza
vacante en su propio distrito judicial, mal haríamos si pasáramos por encima del justo anhelo de
estos ex servidores” (sic).

3. Del análisis de los actuados se advierte que el demandante fue separado del cargo que
desempeñaba, en virtud del Decreto Ley 25466.

4. Al respecto, este Colegiado ha establecido en reiterada jurisprudencia que los decretos


leyes dictados por el autodenominado Gobierno de Emergencia y Reconstrucción Nacional, así
como los actos derivados de ellos, resultaban inconstitucionales, toda vez que los magistrados y
auxiliares jurisdiccionales (como es el caso del actor) del Poder Judicial y del Ministerio Público que
fueron materia de cese, no fueron sometidos a un debido proceso administrativo y, por ende, no
se respetaron sus derechos a un debido proceso y de defensa, habida cuenta de que no se les
notificó los cargos formulados en su contra ni se aportó prueba alguna que justificara tal proceder,
afectándose el inciso 9) del artículo 233 de la Constitución de 1979 -vigente al momento de los
hechos-, que establecía, entre otras garantías, que toda persona tiene derecho a no ser privada de
su defensa en los procesos judiciales, garantía que se extiende también a los procedimientos
administrativos de naturaleza sancionatoria.

5. Sin embargo, conforme a lo expuesto en el fundamento 2, supra, tanto el Ministerio de


Trabajo como la Corte Superior de Justicia de Puno han dispuesto la reincorporación del
recurrente. En consecuencia, respecto de tal extremo de la pretensión se ha producido la
sustracción de la materia controvertida, toda vez que con la decisión del Poder Judicial se ha
reparado el acto inconstitucional adoptado por decisión de la Sala Plena de la Corte Suprema de
Justicia de la República del 6 de noviembre del año 1992, resultando de aplicación en este extremo
el artículo 5.5 del Código Procesal Constitucional.

6. No obstante, debe precisarse que en el caso de autos se advierta que la decisión de


reincorporación del demandante aún no ha sido ejecutada por las instancias administrativas
competentes; sin embargo, dicha situación constituye una pretensión que corresponde ser
ventilada en la vía legal correspondiente, por lo que debe ser desestimada en virtud del inciso 2)
del artículo 5 del Código Procesal Constitucional, razón por la cual se deja a salvo el derecho del
recurrente.

7. Por otro lado, y teniendo presente que el Acuerdo de Sala Plena de la Corte Suprema de
Justicia de la República de 6 de noviembre de 1992 aún mantiene su vigencia, corresponde
declarar su ineficacia por vulnerar los derechos constitucionales al debido proceso y de defensa en
perjuicio del actor; en consecuencia, este Tribunal ordena el retiro del mismo del legajo personal
del recurrente.
8. Finalmente, y conforme a lo expresado por este Colegiado en similares causas, el tiempo
en que el recurrente permaneció injustamente separado de su cargo deberá ser computado
únicamente para efectos previsionales, de su tiempo de servicios y de antigüedad en el cargo al
momento de su efectiva reincorporación.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar que carece de objeto emitir pronunciamiento respecto de la pretensión de


ordenar la reincorporación del actor, al haberse producido la sustracción de la materia
controvertida, conforme a lo expuesto en el fundamento 5, supra.

2. Declarar FUNDADA, en parte, la demanda, y, en consecuencia, inaplicable al actor el


acuerdo de Sala Plena de la Corte Suprema de Justicia de la República de 6 de noviembre de 1992,
y ordenar que se reconozca el periodo no laborado para efectos pensionarios y de antigüedad en el
cargo, sin perjuicio de la regularización de las aportaciones al régimen previsional correspondiente.

3. Declarar IMPROCEDENTE la demanda en el extremo referido a la ejecución del acto de


reincorporación, aunque dejando a salvo el derecho del actor para hacerlo valer, en todo caso, en
la forma legal que corresponda, de conformidad con lo expuesto en el fundamento 6, supra.

Publíquese y notifíquese.

SS.
LANDA ARROYO
GONZALES OJEDA
ALVA ORLANDINI
BARDELLI LARTIRIGOYEN
MESÍA RAMÍREZ

Se declara Fundada la demanda Nulo todo lo actuado, reponiendo los actuados procesales a la
postulación del proceso

Expediente Nº 00654-2007-AA/TC
DEL SANTA
MINISTERIO DE LA PRODUCCION
(Publicado: 23-01-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 10 días del mes de julio de 2007, el Tribunal Constitucional en sesión de
Pleno Jurisdiccional, con la asistencia de los magistrados Landa Arroyo, Gonzales Ojeda, Alva
Orlandini, Bardelli Lartirigoyen, Vergara Gotelli y Mesía Ramirez, pronuncia la siguiente sentencia,
con el voto singular, adjunto, de los magistrados Bardelli Lartirigoyen y Mesía Ramírez
ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por Ministerio de la Producción contra la


resolución de la Sala de Derecho Constitucional y Social Permanente de la Corte Suprema de
Justicia de la República, de fojas 82, su fecha 12 de diciembre de 2006, que declara improcedente
la demanda de amparo en el extremo de formular denuncia penal contra la juez demandada,
Teresa Nora Porras Carrión, e infundada en la parte que se requiere declarar nulo e insubsistente
todo lo actuado en el proceso judicial signado con el Nº 2004-009.

ANTECEDENTES

La recurrente con fecha 14 de setiembre de 2004 interpone demanda de amparo contra


Teresa Nora Porras Carrión, titular del Juzgado Mixto de Huarmey, a fin de que se declare nulo todo
lo actuado en el proceso judicial signado con el Nº 2004-009 y, consiguientemente, se disponga
abrir instrucción por delito de prevaricato contra dicha jueza. Alega que el proceso de su referencia
viola su derecho al debido procedimiento porque sin haberlo emplazado ni notificado con la
demanda ha dispuesto, sin respetar el procedimiento administrativo establecido para tal efecto,
que el Ministerio de la Producción expida una autorización de ampliación de flota y permiso de
pesca, lo que convierte en irregular el referido proceso por haberse violado su derecho de defensa.

Según refiere, Raúl Zavala Paredes, sucedido en el curso del proceso por Juan M. Manrique
Miranda, demandó contra Pesquera Argos S.A. a efectos de que dicha pesquera le extienda
Escritura Pública de Cesión de Derechos de Pesca, celebrado en mayo de 1973, y como pretensión
accesoria solicitó que en ejecución de sentencia se oficie al Ministerio de la Producción a fin de
que emita el acto administrativo de permiso de pesca, o se expida autorización de incremento de
flota correspondiente por capacidad equivalente a la embarcación pesquera P.Q. 17, de matrícula
PS-8850, ahora denominada “Plebeyo” con matrícula CE-2023-PM.

Agrega que en rebeldía de la empresa emplazada la jueza emitió sentencia declarando


fundada la demanda, por lo que se conminó al Ministerio de la Producción a emitir tanto la
autorización de ampliación de flota como el posterior permiso de pesca. Recibida la notificación de
la sentencia, el Ministerio de la Producción se apersonó al proceso solicitando su incorporación a
efectos de hacer valer sus prerrogativas y competencias; sin embargo, el juzgado no sólo no aceptó
dicha oposición, sino que reiteró el mandato bajo apercibimiento de formularse denuncia penal a
los funcionarios de dicho Ministerio, lo que considera viola sus derechos al debido proceso y a la
defensa.

Con fecha 26 de junio de 2006 la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia del
Santa declara fundada en parte la demanda, disponiendo la incorporación del Ministerio de la
Producción en el referido proceso, e improcedente formular denuncia penal contra la jueza
demandada.

La recurrida confirma la apelada en el extremo de declarar improcedente formular


denuncia penal y la revoca en el extremo que declara fundada en parte la demanda y,
reformándola, la declara infundada, aduciendo que era una obligación a cargo del cedente la
formalización del acto jurídico a fin de que el cesionario pueda acudir al Ministerio de la
Producción a ejercitar, exigir, tramitar y gestionar la expedición de la Resolución Administrativa.
Argumenta también que el proceso cuestionado se llevó a cabo con arreglo a ley, por lo que la
acusada omisión de emplazamiento no constituye afectación a los derechos constitucionales que
alega el Ministerio.

FUNDAMENTOS

§1. Delimitación del petitorio

1. El objeto de la demanda es que se declare la nulidad de todo lo actuado en el proceso


judicial signado con el Nº 2004-009 y, reponiendo al estado anterior a la violación de su derecho de
defensa, se incorpore al Ministerio de la Producción en el referido proceso judicial. Igualmente se
solicita que se declare la nulidad del protocolo notarial elaborado por el Notario Público Amador
Tito Villena, su fecha 7 de mayo del 2004, como consecuencia de haberse estimado la demanda de
otorgamiento de escritura pública solicitada por Raúl Zavala Paredes, sucedido luego en la relación
procesal por Juan M. Manrique Miranda contra Pesquera Argos S.A. Finalmente, se solicita, como
pretensión accesoria, se disponga remitir los actuados al Ministerio Público para que denuncie por
delito de prevaricato a Teresa Nora Porras Carrión de Ramírez, jueza del Juzgado Mixto de
Huarmey, que emitió la resolución judicial materia del referido proceso.

2. El Ministerio de la Producción cuestiona básicamente el hecho de que en un proceso


judicial en el que no ha participado, se haya dispuesto bajo apercibimiento de ser denunciados
penalmente los pretensos responsables por desacato, la emisión de un acto administrativo que
autoriza el incremento de flota y el permiso de pesca, actos administrativos que sólo pueden
emitirse en el ámbito de un procedimiento administrativo y previo al cumplimiento de una serie de
requisitos establecidos en las leyes y reglamentos de la materia.

3. El Tribunal toma nota de que la demanda de otorgamiento de escritura pública [que fue
declarada fundada por el órgano judicial emplazado y al que se acusa de violación del derecho de
defensa] tuvo dos pretensiones concretas: a) el otorgamiento de escritura pública respecto de la
transferencia de una embarcación pesquera; y b) la expedición de la resolución administrativa a
favor del accionante Raúl Zavala Paredes, sucedido procesalmente por Juan M. Manrique Miranda
por parte de la entidad competente para tal propósito, la que en el presente proceso
constitucional acusa no haber sido comprendida como demandada en el proceso de marras.

Por tanto, el Tribunal observa que respecto de la segunda pretensión, lo que se cuestiona
es que se haya dictado un mandato judicial sin intervención, precisamente, de la entidad que por
mandato legal le corresponde otorgar, los referidos permisos de pesca y de ampliación de flota, en
este caso la entidad recurrente en este proceso de amparo.

4. Así las cosas, las cuestiones sobre las que debe detenerse este Tribunal, son las
siguientes:

a) ¿Pudo considerarse como parte al Ministerio de la Producción en el proceso en el que se


ha emitido la resolución judicial que se cuestiona?

b) ¿Se ha violado el derecho de defensa del Ministerio de la Producción -que es el Estado-


en el caso de autos?
c) ¿Puede afirmarse que una decisión judicial que desconoce el procedimiento
administrativo aplicable al caso puede omitir válidamente al ente encargado de otorgar permisos
que sólo son posibles luego de un trámite específico ante el Ministerio de la Producción sin
lesionar el derecho y garantía a una decisión judicial fundada en Derecho, como parte del derecho-
garantía a una decisión judicial debidamente motivada?

§2. Análisis de la resolución judicial cuestionada

5. En el proceso judicial que se cuestiona la titular del Juzgado Mixto de Huarmey ha


dispuesto, entre otras cosas, a) que la empresa emplazada “Pesquera Argos” cumpla con extender
la escritura pública de cesión de derechos respecto de una embarcación pesquera que la propia
juez declara no estar en posesión del recurrente y además “que no es materia de litis”; b) que la
autoridad administrativa correspondiente “restituya y/o reconozca el permiso de pesca para la
extracción de especies hidrobiológicas a favor del adquirente; así como todo derecho
administrativo, otorgando las autorizaciones de incremento de flota y permiso de pesca, por
capacidad equivalente a la embarcación pesquera P. Q. 17, Matrícula PS-8850, actualmente
llamada Plebeyo, con matrícula CE-2023-PM”; c) que haya dispuesto que [en vista que la referida
embarcación pesquera “no sólo fue expropiado por el Estado, sino que ha sido transferido a
tercera persona y además ha cambiado de nombre por el de “Moquegua 3” con matrícula CE-7744
y luego por “Plebeyo”, con matrícula CE-2023-PM”, es decir, “ya no es de propiedad de la
demandada, sino de tercera persona”] “por seguridad jurídica del tercero, la autoridad
administrativa al expedir el acto administrativo, no debe perjudicar ni afectar derechos del
tercero”, esto es, haber ordenado la expedición de un nuevo permiso de ampliación de flota y
posterior permiso de pesca.

6. Con posterioridad la misma juez emitió una serie de resoluciones en etapa de ejecución
de su decisión sobre el fondo y que se detallan a continuación: a) Resolución Nº 6, que declara
consentida la sentencia y notifica a la empresa demandada para que en el plazo de 3 días cumpla
con otorgar la respectiva escritura pública, bajo apercibimiento de ser otorgada por el juzgado; b)
Resolución Nº 7, que otorga en rebeldía del emplazado la escritura pública de cesión de derechos a
favor del demandante, remitiéndose los autos a un Notario Público para el efecto. Advertimos que
en la misma resolución se dispone: “OFICIESE a la Dirección Nacional de Extracción y
Procesamiento Pesquero del Ministerio de la Producción para que en ejecución de sentencia, vía
restitución y/o reconocimiento expida el acto administrativo otorgando al citado demandante el
incremento de flota y permiso de pesca, por capacidad equivalente a la embarcación pesquera
denominada, P. Q. 17, Matrícula PS-8850, actualmente llamada Plebeyo, con matrícula CE-2023-
PM, de 350 toneladas para extracción de productos hidrobiológicos similar a la embarcación
mencionada”; c) Oficio Nº 239-2004-JMH-CSJSA/PJ-LAR, mediante el cual la Juez del Juzgado Mixto
de Huarmey se dirige a la Dirección Nacional de Extracción y Procesamiento Pesquero del
Ministerio de la Producción, comunicándole el contenido de la resolución Nº 7, conminándolo a su
cumplimiento “bajo apercibimiento de ley”; d) Resolución Nº 11, de fecha 08 de julio de 2004,
mediante la cual se declara improcedente la solicitud de apersonamiento del Ministerio de la
Producción, sin objeto el pronunciamiento sobre la oposición interpuesta por dicha entidad,
reiterándose el mandato para que cumpla, “bajo apercibimiento de ser denunciado por el delito de
desobediencia y resistencia a la autoridad y de responsabilidad, civil o administrativa que pueda
suceder”.

2.1. Oposición del Ministerio de la Producción


7. Al ser notificado de la Resolución Nº 7, con fecha 22 de junio de 2004 el Ministerio de la
Producción presentó oposición al mandato judicial, sustentándose básicamente en los siguientes
argumentos:

a) Que si bien el artículo 107 del derogado Decreto Ley 18810 establecía el carácter
indeterminado del permiso de pesca otorgado por el Ministerio de Pesquería, en la actualidad el
artículo 44 de la vigente Ley de Pesca, Decreto Ley 25977, establece que: “Las concesiones,
autorizaciones y permisos, son derechos específicos que el Ministerio de pesquería otorga a plazo
determinado para el desarrollo de actividades pesqueras(...)”. Con relación al permiso concedido
en su momento a la Pesquera Argos respecto de la embarcación pesquera P.Q. 17 con matrícula Nº
PS-8850, el Ministerio sostuvo que “caducó en cuanto no cumplió con adecuarse a las nuevas
disposiciones establecidas en la nueva Ley de Pesca”;

b) La referida embarcación pesquera cuyos derechos de pesca habrían sido objeto de


cesión a favor del demandante y cuya escritura pública reclamó judicialmente, tendría actualmente
otra titularidad y otra denominación y en consecuencia, toda vez que el permiso no puede
desligarse de quien es titular de la embarcación, conforme a la legislación vigente, el Ministerio
concluye que “(...)si el actor no es a la fecha propietario de dicha embarcación pesquera, como
textualmente lo reconoce en su demanda, no lo corresponde el permiso respectivo, el mismo que
involucraría el incremento de flota que sólo es aplicable ante el cumplimiento de ciertos requisitos
expresamente señalados en la referida norma y que se solicitan ante el Ministerio de Pesquería”,
como debió ser en el caso de autos.

c) La vía judicial sólo podría iniciarse luego de agotarse el trámite administrativo, por lo que
al decidirse en forma unilateral y sin emplazar al Ministerio de la Producción, pese a tratarse de
una competencia que le corresponde a exclusividad, dicho mandato judicial exige al Ministerio de
la Producción a dictar un acto administrativo contrario a dicha legislación.

d) Para la obtención del incremento de flota, tal como se ordena en la resolución judicial,
sería necesario acreditar previamente si se está construyendo una embarcación o si se va a
adquirir una para reemplazar aquella que se haya deteriorado o siniestrado. De modo que “el
incremento de flota sólo se concede cuando se reemplaza una embarcación por otra, previo
cumplimiento de los trámites establecidos en las normas específicas”.

8. Sobre la base de los mismos argumentos plateados en su escrito de oposición el


Ministerio de la Producción sostiene que la resolución judicial que ordena emitir un acto
administrativo de ampliación de flota y permiso de pesca, viola sus derechos al debido proceso y a
la tutela judicial efectiva. Se ha violado su derecho de defensa “en la medida que las decisiones
judiciales deben ser comunicadas para garantizar a los litigantes o a aquellos que deben o puedan
serlo, la defensa de sus derechos e intereses legítimos, de modo que tengan la posibilidad de
disponer lo conveniente para defenderse en el proceso”. En tal sentido sostiene, que la falta de
comunicación o emplazamiento de la decisión judicial lo ha “coloca[do] (...) en una situación de
indefensión”.

3. Consideraciones del Tribunal


9. Sobre la base de las cuestiones planteadas el Tribunal debe pronunciarse en el siguiente
orden: a) si en el proceso judicial que se cuestiona puede considerarse parte al Ministerio de la
Producción; b) si al no notificársele a éste con las resoluciones judiciales desde el inicio del proceso
en cuestión, se ha violado el derecho de defensa; c) si se ha violado el derecho a una resolución
fundada en Derecho; d) si existen elementos que ameriten remitir partes al Ministerio Público a
efectos de que investigue la actuación de la magistrado en la posibilidad de comisión de hechos
dolosos que constituyan delitos.

a) Sobre la condición de “parte” del Ministerio de la Producción en el proceso judicial

10. El órgano judicial emplazado al momento de rechazar la incorporación del Ministerio


de la Producción como demandado en el proceso judicial que se cuestiona, ha sostenido
básicamente que en el caso éste no tenía la condición de parte demandada ni demandante,
conforme al artículo 2 del Decreto Ley Nº 17537; por tanto su apersonamiento resultaba
improcedente.

11. El Tribunal advierte sin embargo que en el proceso judicial en cuestión el demandante
propuso dos pretensiones plenamente identificables y distintas: a) el otorgamiento de escritura
pública por parte de la Pesquera “Argos S.A”; y b) “accesoriamente se oficie a la Dirección Nacional
de Extracción y Procesamiento Pesquero del Ministerio de la Producción”, a efectos de que “en
ejecución de sentencia” se oficie a la Dirección respectiva “para que emita el acto administrativo
de permiso de pesca para la extracción de especies hidrobiológicas, otorgando o expidiendo la
autorización de incremento de flota correspondiente”.

12. En ese sentido, de una revisión de las normas legales y reglamentarias que regulan el
procedimiento administrativo conducente a la emisión del acto administrativo solicitado como
pretensión “accesoria”, este Tribunal puede deducir con toda claridad que respecto de la segunda
pretensión planteada en el proceso judicial que se cuestiona, el Ministerio de la Producción no sólo
tenía la condición de litisconsorte pasivo necesario a tenor del artículo 92 del Código Procesal Civil,
aplicable al caso, sino también que la juez Mixto de Huarmey no tenía la competencia para,
desconociendo el procedimiento administrativo preestablecido en la legislación especializada de la
materia, subrogar a la Dirección correspondiente del Ministerio de Pesquería en el ejercicio de sus
competencias.

13. En efecto, respecto del procedimiento administrativo para la concesión de ampliación


de flota así como para el posterior otorgamiento del permiso de pesca, el régimen legal vigente no
prevé un proceso judicial que sustituya al procedimiento administrativo contemplado tanto en el
Decreto Ley Nº 25977, Ley de Pesca, como en su Reglamento, D.S. Nº 012-2001-PE. A los jueces del
Poder Judicial sólo corresponde conocer de estas materias vía proceso contencioso administrativo
conforme al artículo 148 de la Constitución y a la ley que regula dicho Proceso, Ley Nº 27584.

14. Por ello el Tribunal es de la opinión que ante la solicitud planteada por el demandante
en el proceso sobre otorgamiento de escritura pública, en el que se incluía como pretensión
“accesoria” una solicitud que involucraba de modo indefectible una competencia reservada
legalmente a un órgano de la Administración, como es en este caso el Ministerio de la Producción,
resultaba indispensable que la juez demandada emplazara también al referido Ministerio, por lo
que al no haberlo realizado así, la resolución judicial resulta inválida, a tenor del artículo 93 del
Código Procesal Civil. Igualmente el Tribunal observa que al haberse resuelto el proceso sin
participación de una de las partes que necesariamente debió emplazarse en el proceso en
cuestión, al margen de la consideración de la incompetencia ab initio del juez a quo, se ha
desnaturalizado el proceso en la medida en que se ha violado el debido procedimiento y el
derecho de defensa de una de las partes, como es el Ministerio de Pesquería, quien no ha podido
hacer valer ninguna de sus prerrogativas y argumentos al habérsele negado su intervención.

b) Sobre la defensa de las competencias reservadas a los órganos del Estado y su relación
con el derecho constitucional de defensa

15. A partir de considerar que en el presente caso el Ministerio de la Producción tenía que
formar parte de la relación jurídico procesal, con relación a uno de los extremos del petitorio que
contenía la demanda, se desprende también una vinculación directa con el derecho de defensa en
la medida que este derecho comporta, en su contenido esencial, la obligación de parte del órgano
jurisdiccional de notificar con la demanda y con una de las resoluciones que se produzcan al
interior del proceso en cuestión a todas las personas relacionadas con el petitorio de la demanda.
Precisamente ha establecido este Tribunal que “(...) el contenido esencial del derecho de defensa
queda afectado cuando, en el seno de un proceso judicial, cualquiera de las partes resulta
impedida, por actos concretos de los órganos judiciales, de ejercer los medios necesarios,
suficientes y eficaces para defender sus derechos e intereses legítimos (STC 06648-2006-HC/TC,
fundamento 4).

16. La titularidad de dicho derecho corresponde a toda persona, natural o jurídica, con
interés en la resolución de una controversia. Incluye, incluso, a los órganos estatales, puesto que el
derecho de defensa comporta una garantía para la adecuada defensa de los intereses del Estado,
así como de las competencias y prerrogativas que señala a cada ente estatal la Constitución y el
sistema jurídico en su conjunto.

17. En este extremo el Tribunal toma nota de que el órgano jurisdiccional emplazado, pese
a no tomar en cuenta los argumentos del Ministerio de la Producción, sin embargo conminó a la
Dirección correspondiente de dicho Ministerio a dictar un permiso de ampliación de flota,
utilizando el imperio de la jurisdicción sin que el Estado pudiera hacer prevalecer la defensa del
orden jurídico vigente, que establece de manera expresa un procedimiento administrativo
específico para este propósito, y que tiene entre otros objetivos la salvaguarda no sólo de la
explotación racional de los recurso marinos sino también la defensa del desarrollo sostenible y
responsable de nuestro propio ecosistema.

Siendo así, la presencia del Ministerio de Pesquería en el referido proceso judicial resultaba
del todo atendible y su ausencia ha permitido que en la actualidad, respecto de una misma
embarcación, existan dos derechos administrativos de permiso de pesca, “uno que correspondía
naturalmente a la EP Plebeyo, en base a la R. M. Nº 252-95-PE y el otro, en función a sentencia del
Juzgado Mixto de Huarmey”, como se ha expresado en el recurso de agravio constitucional (punto
7).

18. Para este Colegiado este sólo hecho, puesto de manifiesto por el Ministerio de la
Producción en todos y cada uno de sus escritos, muestra la irregularidad del proceso judicial en
cuestión, que ha permitido que a partir de un curioso proceso judicial sobre otorgamiento de
escritura pública respecto de un negocio privado de hace más de 30 años, se articule una
estrategia legal con la obvia intención no de recuperar un permiso de pesca que ahora tiene otro
titular plenamente identificado por las partes del proceso, sino claramente lograr una ampliación
de flota y el permiso para la construcción de una nueva embarcación pesquera de 350 toneladas
de capacidad, sin que al respecto la administración pueda exigir los mínimos requisitos que se
exigen a todo ciudadano o empresa que quisiera incursionar en tales actividades.

19. Sobre este extremo la juez del Juzgado Mixto de Huarmey no ha expresado argumento
alguno que sustente dicha orden judicial, pese a que como ha quedado establecido ha sido emitida
en abierta contravención al orden jurídico vigente, limitándose a expresar que “ha expedido
sentencia con criterio de conciencia y aplicando la valoración apreciada (sic) de las pruebas que
establece el art. 197 del C.P.C. Es decir, he actuado en forma imparcial” (fojas 83).

En la propia resolución que se cuestiona la juez emplazada, conciente de que estaba


ordenando la emisión de un permiso de pesca nuevo y distinto al que en su momento
correspondía a la embarcación en cuestión, ha establecido que dado que “es de presumir que el
actual titular de la embarcación también ha asumido la titularidad del derecho administrativo, en
tal sentido, siendo así y por seguridad jurídica del tercero, la autoridad administrativa al expedir el
acto administrativo, no debe perjudicar ni afectar los derechos del tercero” (considerando sétimo).

20. Para este Colegiado tal argumento pone en evidencia la arbitrariedad y ausencia de
fundamentos de la resolución judicial en cuestión, puesto que con tal razonamiento la propia
seguridad jurídica, a la que curiosamente se alude, sería una ilusión en la medida que “el tercero”
tendría licencia para despojar de sus derechos a los legítimos titulares, los que antes de reclamar a
quien ilegítimamente los haya despojado, acudirían al órgano judicial para pedir “un nuevo
derecho” sin afectar al tercero. En un sistema jurídico razonable y coherente no puede admitirse
tal tipo de pretensión, no sólo porque es falaz en su formulación sino porque encubre la verdadera
esencia de lo que se está disponiendo. En efecto, en el presente caso, tras la supuesta protección
de la “seguridad jurídica del tercero”, se encubre en realidad la asignación de un derecho que el
órgano judicial entrega a alguien que no tiene titularidad sobre ninguna embarcación y sin cumplir
los requisitos legales y, finalmente, obviando el procedimiento preestablecido en la ley.

21. Siendo esto así el Tribunal concluye que no sólo se ha lesionado al Ministerio de la
Producción un derecho de orden procesal, sino además se le ha impedido arbitrariamente ejercer
la defensa de un interés público indiscutible como es la explotación de los recursos hidribiológicos
de nuestro mar territorial y, de manera especial, la conservación de la diversidad biológica cuya
conservación y manejo racional supone una obligación constitucional por parte del Estado
conforme a los artículos 66 y 68 de la Constitución. La ausencia del Procurador Público del
Ministerio de la Producción en el referido proceso ha impedido que se pueda hacer valer
argumentos fundamentales sobre la importancia del procedimiento administrativo de concesión
de derechos de pesca, que está directamente vinculado con el manejo adecuado de una política
responsable de la explotación de los recursos naturales, que a tenor del artículo 66 de la
Constitución constituyen patrimonio de la Nación.

c) Sobre el derecho a la debida motivación de las resoluciones judiciales

22. El derecho a la motivación de las resoluciones judiciales a que se refiere el artículo


139.5 de la Constitución es al propio tiempo un derecho de quienes comparecen en el proceso
judicial, como también una garantía y principio de la función jurisdiccional. En cuanto derecho
subjetivo obliga a los jueces, cualquiera sea la instancia a la que pertenezcan, a fundamentar sus
decisiones en base al derecho vigente y a los hechos expuestos por las partes, dando respuesta
afirmativa o negativa a las cuestiones planteadas. En tanto garantía y principio de la función
jurisdiccional constituye en cambio un valioso instrumento para el control publico de las decisiones
judiciales y, a la vez, un medio que presta legitimidad de ejercicio a los jueces.

23. En este sentido, mediante la motivación de sus resoluciones los jueces ponen de
manifiesto ante la opinión pública, y no sólo a las partes del proceso, la imparcialidad e
independencia en su actuación jurisdiccional, puesto que, como este Colegiado ha sostenido “(…)
son las razones de sus decisiones, su conducta en cada caso y su capacidad profesional expuesta en
sus argumentos, lo que permite a todo juez dar cuenta pública de su real independencia” (STC Nº
3361-2004-AA). La motivación resulta también una exigencia insuperable para que el tribunal de
alzada en su oportunidad pueda conocer el basamento de la decisión a revisar y poder así
confirmarla o revocarla según el caso.

Ello supone que el derecho-garantía a la debida motivación de las resoluciones judiciales


puede ser enjuiciada por este Colegiado en un proceso de amparo contra resoluciones judiciales,
no sólo frente a la invocación específica de una de las partes del proceso judicial, sino también
como parte de la evaluación constitucional de la validez material de dichas decisiones. Esto por
cuanto la función jurisdiccional está sujeta a límites constitucionales objetivos indefectibles, los
que al ser incumplidos revierten la condición de intangibilidad que tiene en principio la función
jurisdiccional, a tenor del artículo 139.2 de la Constitución, máxime considerando que la doctrina
procesal actual no admite la cosa juzgada en resoluciones que adolecen de vicios de nulidad
insalvable.

Como tantas veces se ha afirmado, no hay cosa juzgada allí donde se ha violado la
Constitución y los derechos fundamentales. Una decisión judicial que ha sido emitido con
afectación de los derechos constitucionales de las partes, o desconociendo alguno de los principios
de la función jurisdiccional, como es el caso de la obligación de la motivación de las resoluciones,
no puede cobijarse en el principio de cosa juzgada, sobre todo si tal decisión ha sido impugnada
válidamente a través de un proceso constitucional y este Colegiado, luego de su análisis, ha
estimado la demanda.

24. Dicho esto debe señalarse en seguida que el derecho-garantía previsto en el artículo
139.5 de la Constitución, incluye en su ámbito constitucionalmente protegido, entre otros
aspectos, el derecho a una decisión fundada en Derecho. Ello implica que los órganos judiciales
deben fundar sus decisiones en el derecho vigente y válido, sin prescindir ni interferir en los
procesos o procedimientos establecidos en la ley, en la medida que el ejercicio de la función
jurisdiccional no puede basarse en la aplicación de normas incompatibles con la Constitución,
como tampoco puede prescindir de la aplicación de leyes y reglamentos que mantienen plena
vigencia y son de obligatorio cumplimiento conforme lo establecen los artículos 38 y 109 de la
Constitución.

25. En el presente caso la instancia judicial, al pronunciarse en el Expediente Nº 2004-09,


ha prescindido y, peor aún, ha sustituido con su decisión el procedimiento administrativo
preestablecido en el Decreto Ley Nº 25977, Ley General de Pesca, así como su Reglamento,
aprobado por Decreto Supremo Nº 012-2001 y las demás normas aplicables a la extracción de
recursos naturales protegidos por el Estado (Ley Nº 26821, Ley Orgánica para el Aprovechamiento
Sostenible de los Recursos Naturales). De este modo ha incurrido también en violación del
principio constitucional y del deber de todo juez de motivar sus decisiones en el derecho vigente.
En la medida que se trata de una decisión jurisdiccional que no ha tenido en cuenta parte
importante de las normas jurídicas aplicables, no puede decirse que en el presente caso se haya
cumplido a cabalidad el principio constitucional de la función jurisdiccional que establece la
obligación de que las decisiones de los jueces estén fundadas en Derecho, o lo que es lo mismo,
que las resoluciones judiciales estén debidamente motivadas.

c.1. Derecho a la motivación de resoluciones judiciales y corrección formal del


razonamiento del Juez

26. La violación al principio-derecho constitucional a la motivación de las resoluciones


judiciales también se pone de manifiesto si se analiza la coherencia interna del razonamiento de la
juez del Juzgado Mixto de Huarmey. La coherencia interna o justificación lógico racional constituye
un test mínimo en el control de la validez del razonamiento de los jueces y está en directa relación
con la debida motivación de las resoluciones judiciales. Mediante el análisis de la justificación
interna en el razonamiento, el Juez Constitucional determina si el resultado del razonamiento
utilizado por el juez ordinario se desprende efectivamente de la propias premisas establecidas en
la resolución. De este modo, si en la motivación de una sentencia se establece que ha ocurrido un
daño que debe ser indemnizado conforme a las reglas del Código Civil, y que el causante de dicho
daño es “X”, sería arbitrario concluir con un fallo que condene a “Y” al pago de una determinada
suma por concepto de indemnización.

27. Trasladado dicho esquema argumentativo al utilizado por la juez emplazada, es posible
evaluar si también en este extremo se ha incurrido en otra arbitrariedad.

Así se advierte que:

a) En primer lugar, invocando una norma “aplicable” al momento de celebración del


contrato, se establece que “(...) el permiso de pesca representa la facultad otorgada al armador
para que pueda emplear embarcaciones en la extracción de recursos hidrobiológicos y era
otorgado por el Ministerio de Pesquería a plazo indeterminado”. La magistrado resalta además en
este punto el hecho de que actualmente el Decreto Ley Nº 25977 también concede a dicho
Ministerio la potestad de la emisión de tales permisos;

b) En segundo lugar, se establece que “(...)no existe prohibición alguna para ceder el
derecho administrativo, por lo que existe el principio constitucional de lo no prohibido está
permitido”. Es importante resaltar en este punto que al tratarse de una demanda sobre
otorgamiento de escritura pública sobre un derecho ya cedido, no tendría sentido que se haga
referencia aquí a la “cesión” pues ello habría ocurrido, en todo caso, con anterioridad y al
momento de celebrarse el contrato de cesión.

c) En tercer lugar (fundamento sexto), la magistrado incorpora un dato relevante. Establece


que la cesión del derecho de pesca se habría producido en el marco del artículo 1208 del Código
Civil y que estaría además amparado en el artículo 70 de la Constitución. Como se observa, en
ambos casos se trata de normas posteriores a la celebración del contrato, pero además
inaplicables en razón de la materia. La norma del Código Civil es una norma genérica referida a la
cesión de derechos “que sean materia de controversia”, y en el caso del artículo constitucional se
trata de una garantía del derecho de propiedad, que no era el caso.
d) En cuarto lugar, en el mismo fundamento y sobre la base de tales normas impertinentes
al caso en cuestión, se determina que “procede que la autoridad administrativa restituya y/o
reconozca el permiso de pesca para la extracción de especies hidrobiológicas a favor del
adquirente”. Aquí se trata de dos tipos de mandatos. Que se “restituya” o que se “reconozca”. Sin
embargo tal coma se verá en seguida, la restitución no opera debido a que la magistrado advierte
que la embarcación en cuestión tiene otro propietario, el que conforme a la legislación vigente es
también titular del respectivo derecho de pesca.

e) En seguida en el fundamento séptimo, luego de poner de manifiesto que la embarcación


tiene otra denominación, otros propietarios y también que la titularidad del derecho de pesca es
de terceras personas, curiosamente se establece en el mismo fundamento y, para el efecto, citando
esta vez el artículo 34 del D.S. Nº 012-2001 (el actual reglamento de la Ley General de Pesca), que
“el permiso de pesca es indesligable de la embarcación a la que corresponde y que la transferencia
de la propiedad de la embarcación pesquera durante la vigencia del permiso de pesca con lleva la
transferencia de dicho permiso”.

Incorporada una premisa tal en el razonamiento de la juez a quo, la consecuencia lógica


hubiera sido que la magistrada concluya estableciendo que en la medida que en autos no se
encuentra acreditada la propiedad sobre la embarcación, el recurrente carecía de derechos
administrativos los que como señala la norma “son indesligables” de la embarcación, dejando a
salvo en todo caso para hacer ejercicio de su derecho en sede administrativa y conforme al
procedimiento previsto.

f) No es tal la conclusión del razonamiento de la juez en este caso. Luego de admitir


expresamente que “es de presumir que el actual titular de la embarcación también ha asumido la
titularidad del derecho administrativo”, concluye que “por seguridad jurídica del tercero” (por
cierto un tercero que no ha participado en ningún estadio del proceso), “la autoridad
administrativa al expedir el acto administrativo no debe perjudicar ni afectar los derechos del
tercero”.

De este modo se concluye ordenando ya no sólo la concesión del derecho administrativo,


que fue la pretensión que diera origen al proceso judicial en cuestión, sino también la autorización
para la construcción de una nueva embarcación, sobre la que ha de recaer el respetivo permiso de
pesca.

28. Tal como se observa de la propia argumentación de la juez, las conclusiones que extrae
a partir de sus propias premisas son arbitrarias y carecen de todo sustento lógico y jurídico, por lo
que este Colegiado, también en este extremo, encuentra que existen suficientes elementos que
invalidan la decisión por ser arbitraria y carente de un mínimo de corrección racional.

d) Sobre la pretensión accesoria de la demanda de amparo

29. Si bien en la demanda de amparo se solicita como pretensión accesoria, “que se


ordene abrir instrucción por delito de prevaricato contra la Sra. Teresa Nora Porras Carrión de
Ramírez”, este Tribunal, con base en el artículo VIII del Código Procesal Constitucional, debe
adecuar dicha pretensión de modo de comprenderla en el marco de las atribuciones que le son
propias y se encuentran establecidas en el artículo 8 del propio Código Procesal Constitucional,
según el cual “cuando exista causa probable de la comisión de un delito, el juez, en la sentencia
que declara fundada la demanda (...) dispondrá la remisión de los actuados al Fiscal Penal que
corresponda para los fines pertinentes”.

30. Pues bien, a juicio de este Tribunal en autos existen suficientes elementos que
comprometen seriamente la actuación de la magistrada en el proceso judicial en cuestión, por lo
que procede la remisión de los actuados al Ministerio Público para que proceda conforme a Ley en
el marco de sus atribuciones. Asímismo, dada la condición de juez de la emplazada con la presente
demanda de amparo, debe también hacer de conocimiento de esta sentencia al Consejo Nacional
de la Magistratura para que actúe en el marco de sus atribuciones.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política,

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda de amparo de autos; en consecuencia, nulo e


insubsistente todo lo actuado en el proceso judicial signado con Nº 2004-009, sobre otorgamiento
de escritura pública y autorización de ampliación de flota y derecho de pesca seguido por Raúl
Zavala Paredes, sucedido luego por Juan M. Manrique Miranda, contra Empresa Pesquera Argos
S.A., reponiéndose los actos procesales a la etapa de postulación del proceso debiéndose correr
traslado de la demanda al Ministerio de la Producción conforme a lo establecido en esta sentencia.

2. Remitir los actuados al Ministerio Público conforme al fundamento 28 de la sentencia.

3. Remitir también copia autenticada de la presente sentencia al Consejo Nacional de la


Magistratura para los fines pertinentes, conforme al citado fundamento 28 de la sentencia.

Publíquese y notifíquese.

SS.
LANDA ARROYO
GONZALES OJEDA
ALVA ORLANDINI
VERGARA GOTELLI

VOTO SINGULAR DE LOS MAGISTRADOS BARDELLI


LARTIRIGOYEN Y MESÍA RAMÍREZ

No encontrándonos de acuerdo con los fundamentos y fallo suscrito por nuestros


honorables colegas, nuestra opinión queda formulada en los términos siguientes:

1. Previamente, consideramos menester señalar que conforme a lo dispuesto por el


artículo 5, inciso 2) del Código Procesal Constitucional, no procede el proceso constitucional de
amparo cuando existan vías procedimentales específicas, igualmente satisfactorias, para la
protección del derecho constitucional amenazado o vulnerado.
2. En el caso sub litis, advertimos que existe la vía específica e idónea para declarar la
nulidad de actuados judiciales, en este caso la demanda de nulidad de cosa juzgada fraudulenta
establecida en el artículo 178 del Código Procesal Civil, más aún cuando la demandante
Procuradora Pública del Ministerio de la Producción lo que pretende a través de este proceso
constitucional es que “(...) se le incorpore como litisconsorte necesario en el proceso judicial Nº
2004-009 (...)”.

3. De otro lado, la presente demanda ha sido interpuesta por la referida Procuradora


contra el Procurador Público del Poder Judicial. En consecuencia nos encontramos frente a una
demanda de una dependencia administrativa del Estado (Ministerio de la Producción) contra un
Poder del Estado (Poder Judicial), por lo que se configura una causal de improcedencia de la
demanda a tenor de lo dispuesto por el inciso 9) del artículo 5 del Código acotado.

4. En el expediente acompañado, cuya sentencia es cuestionada a través de este proceso


de amparo, seguido por Raúl Zavala Paredes contra la Empresa Pesquera Argos S.A. sobre
otorgamiento de escritura pública, la Procuradora Pública del Ministerio de la Producción se
apersona a los autos y formula oposición, declarándose por resolución de fojas 116 improcedente
su apersonamiento, careciendo de objeto, entonces, pronunciarse sobre su oposición por no ser
parte en el proceso. Dicha resolución fue notificada a la referida Procuradora conforme se acredita
a fojas 139 y no interpuso ésta recurso de apelación, por lo que la resolución quedó consentida
conforme a lo señalado en la resolución de fojas 177, adquiriendo la calidad de cosa juzgada;
siendo así, consideramos que debe aplicarse lo dispuesto por el artículo 4 del Código adjetivo.

5. No está demás precisar que conforme consta de fojas 162 a 167 del expediente
acompañado antes referido, el derecho administrativo ha sido cedido a un tercero, Freddy Ponce
Ávila, el mismo que no ha sido emplazado en el proceso de amparo, conforme se puede advertir
de la Resolución Directoral Nº 051-2005-PRODUCE/DNEPP de fecha 14 de febrero de 2005,
obrante de fojas 172 a 174.

Por estas razones, somos de la opinión que la demanda debe ser declarada
IMPROCEDENTE.

Sres.
BARDELLI LARTIRIGOYEN
MESÍA RAMÍREZ

Se dispone la reincorporación del demandante en el cargo que venía ejerciendo

EXPEDIENTE Nº 6808-2006-PA/TC
AREQUIPA
ROBERTO FÉLIX SALAS OBANDO
(Publicado: 07-02-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL


En Lima, a los 15 días del mes de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda,
pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Roberto Félix Salas Obando contra la
sentencia de la Tercera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Arequipa, de fojas 187, su fecha
24 de mayo de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

El recurrente con fecha 20 de setiembre de 2004 interpone demanda de amparo contra el


Estado, representado por el Procurador Público encargado de los asuntos del Poder Judicial, y
contra el Presidente de la Corte Suprema de Justicia de la República, con el objeto de que se
declare inaplicables los Decretos Leyes Nºs. 25446 y 25454, y en consecuencia se deje sin efecto su
cese y la cancelación de su título de Juez especializado Civil de la Provincia de Islay, de la Corte
Superior de Justicia de Arequipa, se ordene su reincorporación en el referido cargo y se reconozcan
los años de servicios por todo el tiempo que estuvo cesado para efectos pensionarios y de
antigüedad. Denuncia la afectación de sus derechos al debido proceso y de defensa. Alega haber
sido destituido sin que se le instaure proceso administrativo disciplinario alguno, no habiéndosele
comunicado los cargos que se le imputaban y que condujeron a su cese razón por la cual no pudo
ejercer su derecho de defensa.

La Procuraduría Pública a cargo de los asuntos judiciales del Poder Judicial contesta la
demanda y alega que resulta improcedente toda vez que se ha producido la caducidad de la
acción.

El Quinto Juzgado Civil de Arequipa, con fecha 30 de diciembre de 2004, declara fundada la
demanda de conformidad con el pronunciamiento del Tribunal Constitucional recaído en la STC Nº
1109-2002-AA/TC.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda, por estimar que la


controversia debe ser dilucidada en el ámbito del proceso contencioso administrativo.

FUNDAMENTOS

1. En la sentencia recaída en el Expediente Nº 1109-02-AA/TC [Caso Isaac Gamero


Valdivia], el Tribunal Constitucional ya emitió pronunciamiento respecto a los alcances de la
protección judicial en el caso de los magistrados del Poder Judicial destituidos en virtud de la
aplicación de decretos leyes -como el Nº 25446- dictados por el autodenominado Gobierno de
Emergencia y Reconstrucción Nacional, por lo que en aras de la economía y la celeridad procesales,
este Colegiado estima oportuno remitirse a ellos.

Del mismo modo debe procederse en lo relativo a la pretendida caducidad alegada por la
demandada. Si bien es cierto que el Decreto Ley Nº 25446 ha sido derogado por el artículo 1 de la
Ley Nº 27433, sin embargo en la práctica mantiene sus efectos, pues el Decreto Ley Nº 25454 -que
imposibilita la interposición de las demandas de amparo dirigidas a impugnar directa o
indirectamente sus efectos- mantiene vigencia, y mientras no exista un mecanismo para reparar el
daño causado -como el establecido en la Ley Nº 27433- no es posible aplicar el artículo 37 de la Ley
Nº 23506. En conclusión no procede alegar la caducidad en los procesos de amparo cuando el
accionante se encuentra impedido de ejercer su derecho de acción en virtud del mandato expreso
de una norma legal, ya que mientras la misma no sea removida, la inexistencia de un recurso
idóneo no puede implicar la convalidación de un acto atentatorio de derechos fundamentales. En
todo caso dicho plazo se computará desde la remoción del impedimento, lo cual hasta la fecha, no
ha ocurrido, más aún si conforme se explicará a continuación, en su oportunidad surtió efectos que
permitieron la vulneración de derechos fundamentales.

2. En tal orden de ideas, en el caso solo cabe determinar si mediante la destitución del
demandante se ha afectado algún derecho fundamental. Es necesario así tener presente que el
inciso 9) del artículo 233 de la Constitución de 1979 -vigente durante los eventos- establecía, entre
otras garantías, que toda persona tiene derecho a no ser privada de su derecho de defensa en los
procesos judiciales que se sigan en su contra, derecho cuyo contenido se extiende también a los
procedimientos administrativos de naturaleza sancionatoria, razón por la cual, a efectos de
removerlo de su cargo, era indispensable que fuera notificado del cargo que se le imputaba, así
como que se le concediese un plazo para formular su defensa.

3. En el caso concreto, del Oficio Circular Nº 99-92-PRES/CSA, del 13 de noviembre de


1992, y que corre a fojas 7 de autos, se aprecia que el demandante fue destituido de su cargo en
virtud del acuerdo de la Corte Suprema de Justicia de la República. Aunque dicho documento no se
sustenta en el cuestionado Decreto Ley Nº 25446 como alega el actor, sin embargo, este Tribunal
estima pertinente precisar que ello no sólo no ha sido cuestionado por la Procuradora Pública
competente, sino que ha sido indirectamente confirmado por ésta cuando a fojas 54 alega que
“efectivamente, consideramos las circunstancias sobrevinientes al 5 de abril de 1992, como
verdaderos impedimentos para ejercer cualquier derecho frente a un Poder Judicial intervenido
por los tentáculos de la dictadura (...)”.

4. En tal sentido para este Colegiado queda claro que el actor fue destituido a través de
una norma que carece de motivación, aplicándosele la sanción más grave prevista en la ley contra
un juez por acto o actos calificados por ésta como causal de destitución, sin haber sido sometido al
proceso administrativo correspondiente en el que pudiera ejercer su derecho de defensa, pues en
autos no se aprecian los medios probatorios que sustenten el cuestionado acuerdo, lo que
conduce a afirmar que el accionante no tuvo conocimiento oportuno de inconducta funcional
alguna, ni mucho menos que haya estado en posibilidad de ejercer su derecho de defensa sin
limitación alguna. Siendo así es evidente que tal derecho fue afectado.

5. Asimismo aun cuando el cese del demandante se sustenta en el Decreto Ley Nº 25446,
la evaluación autorizada por este no podía realizarse en contravención del derecho antes citado
pues, en todo caso, la Comisión Evaluadora estaba en la obligación de dar a conocer los motivos
que sostenían su decisión, lo que, como se ha explicado en los fundamentos precedentes, no
ocurrió en el caso sub exámine.

6. De otro lado y si bien es cierto el actor no solicitó su reincorporación al Consejo Nacional


de la Magistratura -lo que no corresponde dada su condición de cesado en virtud del Decreto Ley
Nº 25446, conforme lo ha explicado este Colegiado en los pronunciamientos recaídos en los
Expedientes Nºs. 1740-2002-AA/TC, 1025-2002-AA/TC y 2963-2002-AA/TC, entre otros- sin
embargo, el Tribunal Constitucional estima oportuno precisar y reiterar que:

a) El artículo 3 de la Ley Nº 27433 es inaplicable en el caso del demandante porque al


establecer que para la reincorporación de quienes fueron inconstitucionalmente cesados es
requisito previo aprobar la evaluación que convoque el Consejo Nacional de la Magistratura, está
estableciendo una atribución no reconocida en la Constitución al Consejo Nacional de la
Magistratura.

b) A más abundar, en la STC Nº 013-2002-AI/TC, este Colegiado ya se pronunció sobre la


inconstitucionalidad de los artículos 3 y 4 de la Ley Nº 27433, de modo que quedando vigente el
mandato contenido en el artículo 2 de la misma ley, debe reponerse al recurrente, conforme se ha
demandado.

7. Por lo demás conviene tener presente que la jurisprudencia reiterada y uniforme del
Tribunal Constitucional ha puesto de manifiesto que los jueces expulsados de sus cargos -y de la
judicatura- como consecuencia directa o indirecta de la aplicación de mecanismos
inconstitucionales, no han perdido a resultas de tales indebidas destituciones, las investiduras
constitucionales que originalmente recibieron, de modo que los títulos que fueron indebidamente
cancelados nunca perdieron su validez y han recuperado la plenitud de su vigencia. En
consecuencia tienen expedito el derecho a la reincorporación de tal manera que en el breve
trámite que ésta pueda exigir, las autoridades respectivas del Poder Judicial se servirán tener
presente el criterio jurisprudencial de este Tribunal, sin perjuicio de lo dispuesto en el inciso 6) del
artículo 177, en el artículo 211 del Texto Único Ordenado de la Ley Orgánica del Poder Judicial, en
la Disposición Final Única de la Ley Nº 27433 y en las demás normas complementarias pertinentes.

8. Por lo demás el tiempo que el demandante permaneció injustamente separado del


cargo debe ser computado únicamente para efectos pensionables y de antigüedad en el cargo,
debiendo el actor abonar los aportes al régimen previsional correspondiente.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda de amparo; en consecuencia inaplicable a don Roberto


Félix Salas Obando el Oficio Circular Nº 99-92-PRES/CSA, del 13 de noviembre de 1992, los efectos
derivados de la aplicación del Decreto Ley Nº 25446, así como cualquier acto administrativo que
derive de dicha norma y se haya expedido en perjuicio del demandante.

2. Ordenar la reincorporación del actor en el cargo de Juez Titular del Juzgado


Especializado Civil de la Provincia de Islay, de la Corte Superior de Justicia de Arequipa, siempre
que no exista impedimento legal para ello, debiendo tenerse presente que el título original
indebidamente cancelado, y que le otorgó la invocada investidura, nunca perdió su validez,
habiendo recuperado la plenitud de su vigencia, conforme a lo expuesto en el fundamento 7,
supra.
3. Ordenar que se reconozca el periodo no laborado en ejecución del acto administrativo
declarado inaplicable únicamente para efectos pensionables y de antigüedad en el cargo, debiendo
el actor abonar los aportes al régimen previsional correspondiente.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena otorgar pensión de viudez a la demandante

Expediente Nº 0983-2007-PA/TC
JUNÍN
SANTOSA CHACA DE DELGADO
(Publicado: 07-02-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a 15 días del mes de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda,
pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Santosa Chaca de Delgado contra
la sentencia de la Primera Sala Mixta de la Corte Superior de Justicia de Junín, de fojas 75, su fecha
6 de noviembre de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 23 de noviembre de 2005 la recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP) solicitando que se le otorgue pensión de viudez
derivada de la renta vitalicia que percibía su esposo don Fridolino Delgado Hinostroza, en
aplicación del Decreto Ley 18846, y se le abonen los devengados los intereses legales, costos y
costas procesales.

La emplazada contesta la demanda alegando que a la actora no le es aplicable el Decreto


Supremo 003-98-SA, pues su cónyuge causante obtuvo su pensión de renta vitalicia dentro del
régimen del Decreto Ley 18846.

El Primer Juzgado Especializado en lo Civil de Huancayo, con fecha 26 de julio de 2006,


declara improcedente la demanda considerando que lo que la recurrente pretende es que se le
otorgue renta vitalicia sin haberlo peticionado ante la autoridad administrativa correspondiente,
por lo que no se ha violado derecho constitucional alguno de la actora.
La recurrida confirma la apelada argumentando que es necesaria la actuación de medios
probatorios, por lo que el amparo no es la vía idónea por carecer de estación probatoria.

FUNDAMENTOS

1. En la STC 1417-2005-PA publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que establecen los requisitos para su
obtención, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente acreditada para
que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

Delimitación del petitorio

2. En el presente caso la demandante solicita que se le considere beneficiaria del derecho a


la pensión de viudez conforme al Decreto Ley 18846; en consecuencia su pretensión está
comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37.d) de la citada sentencia, motivo por el
cual corresponde analizar el fondo de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. La Constitución vigente en su artículo 10, “(...) reconoce el derecho universal y


progresivo de toda persona a la seguridad social, para su protección frente a las contingencias que
precise la ley y para la elevación de su calidad de vida”.

4. El Decreto Ley 18846, de Seguro por Accidentes de Trabajo y Enfermedades


Profesionales, vigente hasta el 17 de mayo de 1997, otorgaba pensiones vitalicias a los asegurados
que a consecuencia de una accidente de trabajo o una enfermedad profesional, sufrieran una
incapacidad permanente para el trabajo igual o superior del 40%. Si el asegurado no percibiera una
prestación, los artículos 49 y 58 de su reglamento, el Decreto Supremo 002-72-TR, establecen la
procedencia de las pensiones de sobrevivientes si el asegurado fallece a consecuencia de un
accidente de trabajo o enfermedad profesional.

5. A la fecha el Seguro Complementario de Trabajo de Riesgo creado por la Ley 26790 del
17 de mayo de 1997, sustituyó el seguro regulado por el Decreto Ley 18846. Sus normas técnicas
fueron aprobadas por Decreto Supremo 003-98-SA, y en este se señala que otorga pensiones de
invalidez por incapacidad para el trabajo cuando el asegurado queda disminuido en su capacidad
para el trabajo en forma permanente en una proporción igual o superior a 50%. Respecto de las
pensiones de sobrevivencia, se evidencia una regulación equivalente a la norma derogada, dado
que en el artículo 18.1.1 numeral a), establece su cobertura cuando el fallecimiento del asegurado
es ocasionado directamente por un accidente de trabajo o enfermedad profesional.

6. De la Resolución 005-DP-SGP-GDP-IPSS-91, de fojas 11, se advierte que al cónyuge


causante de la actora, don Fridolino Delgado Hinostroza, se le otorgó renta vitalicia por
enfermedad profesional a partir del 14 de diciembre de 1989.

7. Asimismo de la partida de defunción expedida por la Municipalidad Distrital de


Huariaca, provincia y departamento de Pasco, corriente a fojas 12 se aprecia que don Fridolino
Delgado Hinostroza falleció el 9 de abril de 1990 a consecuencia de una neumonía con absceso
pulmonar.

8. Por otro lado con el documento de fojas 13 de autos expedido por la Municipalidad
Provincial Daniel Carrión-Yanahuanca, se acredita que la recurrente contrajo matrimonio con don
Fridolino Delgado Hinostroza el 12 de julio de 1957.

9. Es preciso recordar que la Ley 26790, que como se ha dicho derogó el Decreto Ley
18846, estableció que las reservas y obligaciones por prestaciones económicas del Seguro de
Accidentes de Trabajo y Enfermedades Profesionales, regulado por dicho decreto ley, sean
transferidas al Seguro Complementario de Trabajo de Riesgo administrado por la ONP (Tercera
Disposición Complementaria).

10. Por tanto advirtiéndose de autos que el causante estuvo protegido durante parte de su
actividad laboral por los beneficios del Decreto Ley 18846, y luego por su norma sustitutoria; es
decir la Ley 26790, le corresponde a su cónyuge supérstite gozar de la prestación estipulada por
esta norma y percibir la correspondiente pensión.

11. Respecto a la fecha en que se genera el derecho, este Tribunal estima que la
contingencia debe establecerse desde el 9 de abril de 1990, fecha en que acaeció su deceso, dado
que el beneficio deriva justamente de la muerte del causante.

12. En cuanto a los intereses este Tribunal en la STC 0065-2002-AA/TC, del 17 de octubre
de 2002, ha precisado que corresponde el pago de los intereses legales generados por las
pensiones de jubilación no pagadas oportunamente, razón por la cual se aplica dicho criterio en el
presente caso, debiéndose abonar estos a tenor de lo estipulado en el artículo 1246 del Código
Civil.

13. Con relación al pago de costos y costas del proceso, conforme al artículo 56 del Código
Procesal Constitucional, corresponde disponer que la demandada pague los costos del proceso y
declarar improcedente el pago de costas.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda.

2. Ordenar que la entidad demandada otorgue pensión de viudez a la demandante, con


arreglo a la Ley 26790 y sus normas complementarias y conexas, debiéndose disponer el abono de
los devengados, los intereses legales correspondientes y el pago de los costos procesales de
conformidad con los fundamentos de la presente.

3. Declarar IMPROCEDENTE la demanda en cuanto al pago de costas procesales.

Publíquese y notifíquese.
SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena expedir nueva resolución recalculando la pensión de la recurrente

EXPEDIENTE Nº 01593-2007-PA/TC
LIMA
ELCIRA HENRIQUEZ MONTERO
(Publicado: 09-02-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima a los 30 días del mes de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Mesía Ramírez., Vergara Gotelli y Calle Hayen,
pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Elcira Henriquez Montero contra la
sentencia de la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 140, su fecha 28
de noviembre de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 16 de mayo de 2005 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), a fin de que se declare inaplicable la Resolución Nº
1276-88 de fecha 8 de noviembre de 1988; y que, por consiguiente, se le otorgue pensión de
jubilación de acuerdo a los 17 años y 10 meses realmente aportados y no sólo de los 9 años que se
le han reconocido; además solicita la aplicación de la Ley 23908, debiendo fijarse su pensión en un
monto equivalente a tres sueldos mínimos vitales o sus montos sustitutorios con el reajuste
periódico trimestral, más el pago de devengados en una sola armada, intereses legales y los costos
del proceso.

La emplazada contesta la demanda alegando que el actor pretende que se le reconozca


más años de aportaciones para obtener un mejor derecho pensionario, lo cual no es posible ya que
el proceso de amparo carece de estación probatoria.

El Octavo Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 18 de abril de 2006, declara
fundada, en parte, la demanda considerando que el certificado de trabajo adjuntado acredita los
años de aportación de la recurrente declarando improcedente los demás extremos de la demanda.

La recurrida revoca la apelada y declara improcedente la pretensión de reconocimiento de


años de aportación considerando que la copia del certificado de trabajo no acredita el pago de los
años de aportación e infundada la demanda en cuanto a la aplicación de la Ley 23908.
FUNDAMENTOS

1. En atención a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la STC Nº


1417-2005-PA, que constituyen precedente vinculante, y en concordancia con lo dispuesto en el
artículo VII del Título Preliminar y los artículos 5, inciso 1), y 38 del Código Procesal Constitucional,
en el presente caso, aun cuando se cuestiona la suma específica de la pensión que percibe la parte
demandante, procede efectuar su verificación, toda vez que se encuentra comprendido el derecho
al mínimo vital.

2. La demandante solicita el reconocimiento de aportaciones adicionales y el recálculo de


su pensión del régimen especial de jubilación regulado por los artículos 47 y 48 del Decreto Ley
19990 y además la aplicación de la Ley 23908. En consecuencia, la pretensión está comprendida en
el supuesto previsto en el fundamento 37.c de la citada sentencia, motivo por el cual este
Colegiado analizará el fondo de la cuestión controvertida.

3. De la Resolución Nº 1276-88, corriente a fojas 3, se advierte que la demandada otorgó


pensión del régimen especial a la recurrente a partir del 15 de setiembre de 1987, por el monto de
I/. 405.00 intis, habiéndole reconocido 9 años de aportes.

4. Debe recordarse que en cuanto a las aportaciones de los asegurados obligatorios, los
artículos 11 y 70 del Decreto Ley 19990 establecen, respectivamente, que “Los empleadores (...)
están obligados a retener las aportaciones de los trabajadores asegurados obligatorios (...)”, y que
“Para los asegurados obligatorios son períodos de aportación los meses, semanas o días en que
presten, o hayan prestado servicios que generen la obligación de abonar las aportaciones a que se
refieren los artículos 7 al 13, aun cuando el empleador (...) no hubiese efectuado el pago de las
aportaciones”. Más aún, el artículo 13 de esta norma, dispone que la emplazada se encuentra
obligada a iniciar el procedimiento coactivo si el empleador no cumple con efectuar el abono de las
aportaciones indicadas. A mayor abundamiento debe precisarse que el artículo 7d de la Resolución
Suprema 306-2001-EF, Reglamento de Organización y Funciones de la Oficina de Normalización
Previsional (ONP), dispone que la emplazada debe “Efectuar la verificación, liquidación y
fiscalización de derechos pensionarios que sean necesarias para garantizar su otorgamiento con
arreglo a Ley”.

5. En dicho sentido, para acreditar mayores años de aportación la recurrente ha adjuntado


a su demanda certificado de trabajo para acreditar su relación laboral y con ello probar que fue
una asegurada obligatoria, certificado emitido por la fábrica Arnold Boksenbaum S.A., en el que
consta que la demandante laboró para dicha compañía desde el 14 de abril de 1956 hasta el 7 de
enero de 1960, y del 23 de noviembre de 1964 hasta el día 16 de diciembre de 1978, como
costurera, acumulando 17 años servicios.

6. En consecuencia el Tribunal Constitucional considera que aun cuando en el proceso de


amparo no se encuentra prevista una etapa probatoria la demandante ha presentado medio
probatorio fehaciente que acredita que se trató de una asegurada obligatoria y que, por tanto, en
aplicación de lo expuesto en el fundamento 4 de la presente sentencia acreditan aportes por más
de 17 años al Sistema Nacional de Pensiones; por ello la demandada está en la obligación de
reconocerle las aportaciones adicionales y otorgarle la pensión que le corresponde.
7. Asimismo el Tribunal Constitucional en las sentencias recaídas en los Exps. 956-2001-
AA/TC y 574-2003-AA/TC ha manifestado que en los casos de restitución de derechos y en los que
el pago de la prestación resultara insignificante, por equidad, debe aplicarse el artículo 1236 del
Código Civil. Dichas ejecutorias también señalan que debe tenerse en cuenta el artículo 13 de la
Constitución Política de 1979, que declaraba que “La seguridad social tiene como objeto cubrir los
riesgos de enfermedad, maternidad, invalidez, desempleo, accidente, vejez, orfandad y cualquier
otra contingencia susceptible de ser amparada conforme a ley”, lo cual concuerda con lo que
establece el artículo 10 de la vigente Carta Política de 1993.

8. En cuanto a la pretensión de pago de costos debe tenerse presente el artículo 56 del


Código Procesal Constitucional, por lo que corresponde disponer que la demandada pague los
costos del proceso.

9. En cuanto a la aplicación de la Ley 23908, se advierte de la Resolución Nº 1276-88,


corriente a fojas 3, que se le otorgó pensión por el monto de I/. 405.00 intis a partir del 15 de
setiembre de 1987, y estando a que a dicha fecha estuvo vigente el Decreto Supremo Nº 010-87-
TR, que estableció el Sueldo Mínimo Vital en I/. 135.00 intis, los 3 SMV ascendían a I/. 405.00 intis,
Asimismo, teniendo en consideración que la demandante no ha demostrado que con posterioridad
al otorgamiento de la referida pensión inicial hubiera percibido un monto inferior al de la pensión
mínima legal en cada oportunidad de pago se desestima también este extremo de la pretensión
por no haberse desvirtuado la presunción de legalidad de los actos de la Administración, de no ser
así queda, obviamente, la demandante en facultad de ejercitar su derecho de acción en la forma y
modo correspondiente para reclamar con la prueba pertinente los montos dejados de percibir ante
juez competente.

10. Respecto al reajuste automático de la pensión, este Tribunal ha señalado que se


encuentra condicionado a factores económicos externos y al equilibrio financiero del Sistema
Nacional de Pensiones, y que no se efectúa en forma indexada o automática. Asimismo, que ello
fue previsto de esta forma desde la creación del Sistema Nacional de Pensiones y posteriormente
recogido por la Segunda Disposición Final y Transitoria de la Constitución de 1993, que establece
que el reajuste periódico de las pensiones que administra el Estado se atiende con arreglo a las
previsiones presupuestarias, en consecuencia este extremo de la demanda es improcedente.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA, en parte, la demanda; en consecuencia, nula la Resolución Nº 1276-


88, de fecha 8 de noviembre de 1988.

2. Ordena a la emplazada que expida resolución recalculando la pensión de la recurrente


conforme a los fundamentos de la presente sentencia, debiendo pagar las pensiones devengadas,
los intereses legales a que hubiere lugar y los costos procesales.

3. INFUNDADA la demanda respecto a la alegada afectación de la pensión inicial mínima.


4. IMPROCEDENTE en los extremos relativos a la indexación trimestral automática y a la
aplicación de la Ley 23908 durante su período de vigencia, dejando a salvo su derecho para hacerlo
valer en la forma correspondiente.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
CALLE HAYEN

Se ordena expedir Resolución de pensión vitalicia por enfermedad profesional

Expediente Nº 3314-2006-PA/TC
LIMA
ALEJANDRO ESPINOZA MARTÍNEZ
(Publicado: 12-02-08)

RAZÓN DE RELATORÍA

Lima, 21 de noviembre de 2007

La resolución recaída en el Expediente Nº 3314-2006-AA es aquella conformada por los


votos de los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli, que declara
FUNDADA la demanda en un extremo, e INFUNDADA en el otro. Los votos de los magistrados
Gonzales Ojeda y Bardelli Lartirigoyen aparecen firmados en hoja membretada aparte, y no junto
con la firma del magistrado integrante de la Sala debido al cese en funciones de dichos
magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 4 días del mes de diciembre de 2006, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara
Gotelli, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Alejandro Espinoza Martínez contra
la sentencia de la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 159, su fecha
9 de noviembre de 2005, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

El recurrente interpone demanda de amparo contra la Oficina de Normalización Previsional


(ONP) solicitando que se deje sin efecto la Resolución Nº 1318-SGO-PCPE-IPSS-97, de fecha 24 de
noviembre de 1997, mediante la cual se le otorgó renta vitalicia mínima ascendente al 45% de
incapacidad, y que en consecuencia se emita una nueva resolución regularizando su prestación por
enfermedad profesional con arreglo al Decreto Ley Nº 18846 y el Decreto Supremo Nº 002-72-TR,
con abono de los devengados e intereses dejados de percibir desde el 1 de junio de 1993, así como
los costos y costas del proceso.

La emplazada solicita que se declare improcedente la demanda manifestando que el


demandante debe acudir a un proceso que cuente con etapa probatoria, y que, en todo caso,
deberá declararse infundada la demanda, pues el certificado médico presentado no establece el
porcentaje de incapacidad para el trabajo.

El Primer Juzgado Civil de Lima con fecha 8 de abril de 2005, declara fundada la demanda
considerando que el demandante ha demostrado que posee la enfermedad de neumoconiosis en
segundo estadio de evolución.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda estimando que el


amparo no es la vía idónea para otorgar un mayor derecho pensionario al recurrente.

FUNDAMENTOS

1. En atención a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la STC


1417-2005-PA, que constituyen precedente vinculante, y en concordancia con lo dispuesto por el
artículo VII del Título Preliminar y los artículos 5, inciso 1), y 38 del Código Procesal Constitucional,
aun cuando se cuestione la suma específica de la pensión de invalidez por enfermedad profesional
(antes renta vitalicia), procede, en el presente caso, efectuar su verificación, a fin de evitar
consecuencias irreparables, dado que de autos se advierte que el demandante padece de
neumoconiosis (silicosis).

§ Delimitación del petitorio

2. El demandante pretende que la entidad demandada efectúe un nuevo cálculo de su


pensión de invalidez por enfermedad profesional (antes renta vitalicia), teniendo en cuenta que la
otorgada ha perdido poder adquisitivo, y que éste se reajuste en atención al grado de incapacidad
laboral que le ha generado la enfermedad profesional de neumoconiosis a la fecha.

§ Análisis de la controversia

3. Esta Colegiado en la STC 1008-2004-AA/TC, ha precisado los criterios para otorgar la


renta vitalicia por enfermedad profesional, determinando el grado de incapacidad generado por la
enfermedad según su estadio de evolución, así como la procedencia del reajuste del monto de la
renta percibida conforme se acentúa la enfermedad y se incrementa la incapacidad laboral.

4. En el presente caso a fojas 5 obra la Resolución Nº 1318-SGO-PCPE-IPSS-97, de fecha 24


de noviembre de 1997, en virtud de la cual se le otorgó al demandante una renta vitalicia por
enfermedad profesional, a partir del 19 de setiembre de 1995, tomando en cuenta el dictamen
emitido por la Comisión Evaluadora de Enfermedades Profesionales, en el cual se estableció que
padecía de neumoconiosis, con 45% de incapacidad permanente parcial.
5. Para acreditar el incremento de la incapacidad laboral, el demandante ha presentado
copia fedateada del Examen Médico Ocupacional expedido por el Centro Nacional de Salud
Ocupacional y Protección del Ambiente para la Salud (CENSOPAS) del Ministerio de Salud, con
fecha 14 de abril de 2003, en el que se señala que adolece de neumoconiosis (silicosis) en segundo
estadio de evolución. No obstante, en atención a las públicas denuncias de falsificación de
certificados médicos a las que el Tribunal Constitucional no puede mantenerse ajeno, en uso de
sus atribuciones, y para mejor resolver, solicitó al CENSOPAS la Historia Clínica que sustenta el
certificado en cuestión, habiéndose recibido la documentación que confirma su autenticidad,
mediante el Oficio Nº 884-2006-DG-CENSOPAS/INS.

6. Si bien en el referido Examen Médico Ocupacional no se consigna el grado de


incapacidad física laboral del demandante, en aplicación de la Resolución Suprema Nº 014-93-TR,
publicada el 28 de agosto de 1993, que recoge los lineamientos de Clasificación Radiográfica
Internacional de la OIT para la Evaluación y Diagnóstico de la Neumoconiosis, este Colegiado
advierte, en defecto de un pronunciamiento médico expreso, que la neumoconiosis (silicosis) en
segundo estadío de evolución produce, por lo menos, invalidez total permanente, con un grado de
incapacidad no inferior a 66.66%. Al respecto, el artículo 18.2.2 del Decreto Supremo Nº 003-98-SA
señala que sufre de invalidez total permanente, quien queda disminuido en su capacidad para el
trabajo en forma permanente, en una proporción igual o superior al 66.66%, en cuyo caso la
pensión de invalidez vitalicia mensual será igual al 70% de la remuneración mensual del asegurado,
equivalente al promedio de las remuneraciones asegurables de los 12 meses anteriores al
siniestro, entendiéndose como tal al accidente o enfermedad profesional sufrida por el asegurado.

7. En consecuencia la emplazada debe reconocer las pensiones devengadas desde la fecha


del pronunciamiento médico que acredita el incremento de la enfermedad profesional, al haberse
aceptado como prueba el examen médico ocupacional en defecto del pronunciamiento de la
Comisión Evaluadora de Incapacidades, y abonar los devengados reclamados, así como los
intereses legales generados, de acuerdo con la tasa señalada en el artículo 1246 del Código Civil.

8. De otro lado de conformidad con el artículo 56 del Código Procesal Constitucional, debe
disponerse el pago de los costos del proceso, mas no el abono de costas.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA en parte la demanda; en consecuencia ordena que la emplazada


expida en favor del demandante la resolución que regularice la pensión vitalicia por enfermedad
profesional, en los términos expresados en los fundamentos de esta sentencia, y que proceda al
pago de los devengados e intereses generados desde el 14 de abril de 2003, incluyendo los costos
del proceso.

2. Declarar INFUNDADA la demanda en cuanto a la pretensión de dejar sin efecto la


Resolución Nº 1318-SGO-PCPE-IPSS-97, la actualización del monto de la pensión vitalicia a partir
del 1 de junio de 1993 y el abono de las costas del proceso.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA Y BARDELLI LARTIRIGOYEN

Visto el recurso de agravio constitucional interpuesto por don Alejandro Espinoza Martínez
contra la sentencia de la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 159, su
fecha 9 de noviembre de 2005, que declara improcedente la demanda de autos, los magistrados
firmantes emiten el siguiente voto:

ANTECEDENTES

El recurrente interpone demanda de amparo contra la Oficina de Normalización Previsional


(ONP) solicitando que se deje sin efecto la Resolución Nº 1318-SGO-PCPE-IPSS-97, de fecha 24 de
noviembre de 1997, mediante la cual se le otorgó renta vitalicia mínima ascendente al 45% de
incapacidad; y que, en consecuencia, se emita una nueva resolución regularizando su prestación
por enfermedad profesional con arreglo al Decreto Ley Nº 18846 y el Decreto Supremo Nº 002-72-
TR, con abono de los devengados e intereses dejados de percibir desde el 1 de junio de 1993, así
como los costos y costas del proceso.

La emplazada solicita que se declare improcedente la demanda manifestando que el


demandante debe acudir a un proceso que cuente con etapa probatoria, y que, en todo caso,
deberá declararse infundada la demanda, pues el certificado médico presentado no establece el
porcentaje de incapacidad para el trabajo.

El Primer Juzgado Civil de Lima, con fecha 8 de abril de 2005, declara fundada la demanda
considerando que el demandante ha demostrado que posee la enfermedad de neumoconiosis en
segundo estadio de evolución.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda estimando que el


amparo no es la vía idónea para otorgar un mayor derecho pensionario al recurrente.

FUNDAMENTOS

1. En atención a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la STC


1417-2005-PA, que constituyen precedente vinculante, y en concordancia con lo dispuesto por el
artículo VII del Título Preliminar y los artículos 5, inciso 1), y 38 del Código Procesal Constitucional,
aun cuando se cuestione la suma específica de la pensión de invalidez por enfermedad profesional
(antes renta vitalicia), consideramos que procede, en el presente caso, efectuar su verificación, a
fin de evitar consecuencias irreparables, dado que de autos se advierte que el demandante padece
de neumoconiosis (silicosis).

§ Delimitación del petitorio


2. El demandante pretende que la entidad demandada efectúe un nuevo cálculo de su
pensión de invalidez por enfermedad profesional (antes renta vitalicia), teniendo en cuenta que la
otorgada ha perdido poder adquisitivo, y que éste se reajuste en atención al grado de incapacidad
laboral que le ha generado la enfermedad profesional de neumoconiosis a la fecha.

§ Análisis de la controversia

3. El Tribunal Constitucional, en la STC 1008-2004-AA/TC, ha precisado los criterios para


otorgar la renta vitalicia por enfermedad profesional, determinando el grado de incapacidad
generado por la enfermedad según su estadio de evolución, así como la procedencia del reajuste
del monto de la renta percibida conforme se acentúa la enfermedad y se incrementa la
incapacidad laboral.

4. En el presente caso, a fojas 5 obra la Resolución Nº 1318-SGO-PCPE-IPSS-97, de fecha 24


de noviembre de 1997, en virtud de la cual se le otorgó al demandante una renta vitalicia por
enfermedad profesional, a partir del 19 de setiembre de 1995, tomando en cuenta el dictamen
emitido por la Comisión Evaluadora de Enfermedades Profesionales, en el cual se estableció que
padecía de neumoconiosis, con 45% de incapacidad permanente parcial.

5. Para acreditar el incremento de la incapacidad laboral, el demandante ha presentado


copia fedateada del Examen Médico Ocupacional expedido por el Centro Nacional de Salud
Ocupacional y Protección del Ambiente para la Salud (CENSOPAS) del Ministerio de Salud, con
fecha 14 de abril de 2003, en el que se señala que adolece de neumoconiosis (silicosis) en segundo
estadio de evolución. No obstante, en atención a las públicas denuncias de falsificación de
certificados médicos a las que el Tribunal Constitucional no puede mantenerse ajeno, en uso de
sus atribuciones, y para mejor resolver, solicitó al CENSOPAS la Historia Clínica que sustenta el
certificado en cuestión, habiéndose recibido la documentación que confirma su autenticidad,
mediante el Oficio Nº 884-2006-DG-CENSOPAS/INS.

6. Si bien en el referido Examen Médico Ocupacional no se consigna el grado de


incapacidad física laboral del demandante, en aplicación de la Resolución Suprema Nº 014-93-TR,
publicada el 28 de agosto de 1993, que recoge los lineamientos de Clasificación Radiográfica
Internacional de la OIT para la Evaluación y Diagnóstico de la Neumoconiosis, advertimos que, en
defecto de un pronunciamiento médico expreso, la neumoconiosis (silicosis) en segundo estadío
de evolución produce, por lo menos, invalidez total permanente, con un grado de incapacidad no
inferior a 66.66%. Al respecto, el artículo 18.2.2 del Decreto Supremo Nº 003-98-SA señala que
sufre de invalidez total permanente, quien queda disminuido en su capacidad para el trabajo en
forma permanente, en una proporción igual o superior al 66.66%, en cuyo caso la pensión de
invalidez vitalicia mensual será igual al 70% de la remuneración mensual del asegurado,
equivalente al promedio de las remuneraciones asegurables de los 12 meses anteriores al
siniestro, entendiéndose como tal al accidente o enfermedad profesional sufrida por el asegurado.

7. En consecuencia, consideramos que la emplazada debe reconocer las pensiones


devengadas desde la fecha del pronunciamiento médico que acredita el incremento de la
enfermedad profesional, al haberse aceptado como prueba el examen médico ocupacional en
defecto del pronunciamiento de la Comisión Evaluadora de Incapacidades, y abonar los
devengados reclamados, así como los intereses legales generados, de acuerdo con la tasa señalada
en el artículo 1246 del Código Civil.
8. De otro lado, de conformidad con el artículo 56 del Código Procesal Constitucional,
estimamos que debe disponerse el pago de los costos del proceso, mas no el abono de costas.

Por estas consideraciones, nuestro voto es porque se declare FUNDADA, en parte, la


demanda, que ordena que la emplazada expida en favor del demandante la resolución que
regularice la pensión vitalicia por enfermedad profesional, en los términos expresados en los
fundamentos de esta sentencia, y que proceda al pago de los devengados e intereses generados
desde el 14 de abril de 2003, incluyendo los costos del proceso; y porque se declare INFUNDADA la
demanda en cuanto a la pretensión de dejar sin efecto la Resolución Nº 1318-SGO-PCPE-IPSS-97, la
actualización del monto de la pensión vitalicia a partir del 1 de junio de 1993 y el abono de las
costas del proceso.

Srs.

GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN

Se ordena otorgar al demandante pensión por concepto de enfermedad profesional

Expediente Nº 02571-2006-PA/TC
JUNÍN
ALBINO ÑAHUI CÉSAR
(Publicado: 12-02-08)

RAZÓN DE RELATORÍA

Lima, 21 de noviembre de 2007

La resolución recaída en el Expediente Nº 02571-2006-PA es aquella conformada por los


votos de los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli que declara
FUNDADA la demanda. Los votos de los magistrados Gonzales Ojeda y Bardelli Lartirigoyen
aparecen firmados en hoja membretada aparte, y no junto con la firma del magistrado integrante
de la Sala debido al cese en funciones de dichos magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 21 días del mes de noviembre de 2006, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara
Gotelli, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Albino Ñahui César contra la
sentencia de la Segunda Sala Mixta de la Corte Superior de Justicia de Junín, de fojas 184, su fecha
6 de enero de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.
ANTECEDENTES

Con fecha 21 de febrero de 2005 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se declare inaplicable la Resolución
0000001944-2004-ONP/DC/DL 18846, de fecha 28 de abril de 2004, que le deniega la pretensión, y
que en consecuencia, se expida nueva resolución que le otorgue renta vitalicia por enfermedad
profesional conforme al Decreto Ley 18846 y al Decreto Supremo 002-72-TR, y que se disponga el
pago de los devengados, intereses legales y costas y costos procesales.

La emplazada contesta la demanda alegando que el certificado médico presentado por el


demandante carece de valor, al haber sido emitido por autoridad incompetente, y que la única
entidad capaz de diagnosticar las enfermedades profesionales y determinar el grado de
incapacidad que causan es la Comisión Evaluadora de Enfermedades Profesionales, conforme lo
estipula el artículo 61 del Decreto Supremo 002-72-TR, Reglamento del Decreto Ley 18846.

El Tercer Juzgado Civil de Huancayo, con fecha 16 de agosto de 2005, declara fundada la
demanda estimando que se ha comprobado que el demandante padece de enfermedad
profesional de neumoconosis, la misma que fue adquirida durante la vigencia del Decreto Ley
18846.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda, argumentando que


existe contradicción entre los certificados médicos presentados por el actor, los cuales no
producen certeza respecto a la enfermedad alegada, por lo que, al existir hechos contradictorios, la
pretensión debe dilucidarse en una vía más lata, que tenga estación probatoria.

FUNDAMENTOS

1. En la STC 1417-2005-PA publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión, las disposiciones legales que establecen los requisitos para su
obtención, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente acreditada para
que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

2. El demandante solicita que se le otorgue renta vitalicia por enfermedad profesional,


conforme al Decreto Ley 18846, tomando en cuenta que padece de neumoconiosis en segundo
estadio de evolución; en consecuencia, su pretensión está comprendida en el supuesto previsto en
el fundamento 37.b) de la citada sentencia, y que, por ello, debe analizarse el fondo de la cuestión
controvertida.

Análisis de la controversia

3. Este Colegiado en la STC 1008-2004-AA/TC, ha precisado los criterios para otorgar la


renta vitalicia por enfermedad profesional, determinando el grado de incapacidad generado por la
enfermedad según su estadio de evolución, así como la procedencia del reajuste del monto de la
renta percibida conforme se acentúa la enfermedad y se incrementa la incapacidad laboral.
4. Al respecto debe señalarse que el Decreto Ley 18846 fue derogado por la Ley 26790,
publicada el 17 de mayo de 1997, que estableció en su Tercera Disposición Complementaria que
las reservas y obligaciones por prestaciones económicas del Seguro de Accidentes de Trabajo y
Enfermedades Profesionales, regulado por el Decreto Ley 18846, serán transferidas al Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgo administrado por la ONP.

5. Mediante el Decreto Supremo 003-98-SA se aprobaron las Normas Técnicas del Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgos, definiendo, en su artículo 3, a la enfermedad profesional
todo estado patológico permanente o temporal que sobreviene al trabajador como consecuencia
directa de la clase de trabajo que desempeña o del medio en que se ha visto obligado a trabajar.

6. En el examen médico ocupacional expedido por el Centro Nacional de Salud Ocupacional


y Protección del Ambiente para la Salud, (Censopas), del Ministerio de Salud, de fecha 13 de julio
de 2004 (fojas 4), consta que el demandante padece de neumoconiosis en segundo estadio de
evolución, lo cual se corrobora con la historia clínica obrante de fojas 26 a 29 del Cuaderno de este
Tribunal.

7. De acuerdo con los artículos 191 y siguientes del Código Procesal Civil, de aplicación
supletoria a los procesos constitucionales, el examen médico-ocupacional que practica la Dirección
General de Salud Ambiental - Salud Ocupacional, del Ministerio de Salud, constituye prueba
suficiente y acredita la enfermedad profesional que padece el recurrente, conforme a la Resolución
Suprema 014-93-TR, publicada el 28 de agosto de 1993, que recoge los Lineamientos de la
Clasificación Radiográfica Internacional de la OIT para la Evaluación y Diagnóstico de la
Neumoconiosis, requiriendo el demandante atención prioritaria e inmediata.

8. En el referido examen médico no se consigna el grado de incapacidad física laboral del


demandante; sin embargo, en aplicación de las normas citadas en el fundamento precedente, este
Colegiado ha interpretado que, en defecto de un pronunciamiento médico expreso, la
neumoconiosis (silicosis) en primer estadio de evolución produce, por lo menos, Invalidez Parcial
Permanente, con un grado de incapacidad no menor a 50%, y que, a partir del segundo estadio de
evolución, la incapacidad se incrementa a más del 66.6%, generando una Invalidez Total
Permanente; ambas definidas de esta manera por los artículos 18.2.1 y 18.2.2. del Decreto
Supremo 003-98-SA, Normas Técnicas del Seguro Complementario de Riesgo.

9. El artículo 18.2.1 del Decreto Supremo 003-98-SA define la invalidez parcial permanente
como la disminución de la capacidad para el trabajo en una proporción igual o superior al 50%,
pero menor a los 2/3 (66.66%), razón por la cual corresponde una pensión de invalidez vitalicia
mensual equivalente al 50% de la Remuneración Mensual. En cambio, el artículo 18.2.2 señala que
sufre de invalidez total permanente quien queda disminuido en su capacidad para el trabajo en
forma permanente, en una proporción igual o superior al 66.66%, en cuyo caso la pensión de
invalidez vitalicia mensual será igual al 70% de la remuneración mensual del asegurado,
equivalente al promedio de las remuneraciones asegurables de los 12 meses anteriores al
siniestro, entendiéndose como tal al accidente o enfermedad profesional sufrida por el asegurado.

10. Por tanto advirtiéndose de autos que el demandante estuvo protegido durante su
actividad laboral por los beneficios del Decreto Ley 18846, y que le corresponde gozar de la
prestación estipulada por su norma sustitutoria y percibir una pensión de invalidez permanente
total equivalente al 70% de su remuneración mensual, en atención a la incapacidad orgánica
funcional que padece a consecuencia de la neumoconiosis (silicosis) en segundo estadio de
evolución.

11. En cuanto a la fecha en que se genera el derecho, este Tribunal que al haberse
calificado como prueba sucedánea idónea el examen médico presentado por el recurrente, en
defecto del pronunciamiento de la Comisión Evaluadora de Incapacidades, la contingencia debe
establecerse desde la fecha del pronunciamiento médico que acredita la existencia de la
enfermedad profesional, dado que el beneficio deriva justamente del mal que aqueja al
demandante, y es a partir de dicha fecha que se debe abonar la pensión vitalicia -antes renta
vitalicia- en concordancia con lo dispuesto por el artículo 19 del Decreto Supremo 003-98-SA.

12. En cuanto al pago de intereses, este Colegiado (STC 0065-2002-AA/TC del 17 de


octubre de 2002) ha establecido que deben ser pagados de acuerdo a lo dispuesto en los artículos
1242 y siguientes del Código Civil.

13. Respecto a la pretensión de pago de costas y costos del proceso, conforme al artículo
56 del Código Procesal Constitucional, corresponde disponer que la demandada pague los costos
del proceso y que se declare improcedente el pago de las costas.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda, NULA la Resolución 0000001944-2004-ONP/DC/DL


18846.

2. Ordenar que la entidad demandada otorgue al demandante la pensión que le


corresponde por concepto de enfermedad profesional, con arreglo a la Ley 26790 y sus normas
complementarias y conexas, desde el 13 de julio de 2004, que se abonen los devengados conforme
a ley, los intereses legales a que hubiere lugar y los costos procesales.

3. Declarar IMPROCEDENTE la demanda en el extremo que solicita el pago de costas


procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA Y BARDELLI LARTIRIGOYEN

Visto el recurso de agravio constitucional interpuesto por don Albino Ñahui César contra la
sentencia de la Segunda Sala Mixta de la Corte Superior de Justicia de Junín, de fojas 184, su fecha
6 de enero de 2006, que declara improcedente la demanda de autos, los magistrados firmantes
emiten el siguiente voto:

ANTECEDENTES

Con fecha 21 de febrero de 2005, el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se declare inaplicable la Resolución
0000001944-2004-ONP/DC/DL 18846, de fecha 28 de abril de 2004, que le deniega la pretensión, y
que, en consecuencia, se expida nueva resolución que le otorgue renta vitalicia por enfermedad
profesional conforme al Decreto Ley 18846 y al Decreto Supremo 002-72-TR, y que se disponga el
pago de los devengados, intereses legales y costas y costos procesales.

La emplazada contesta la demanda alegando que el certificado médico presentado por el


demandante carece de valor, al haber sido emitido por autoridad incompetente, y que la única
entidad capaz de diagnosticar las enfermedades profesionales y determinar el grado de
incapacidad que causan es la Comisión Evaluadora de Enfermedades Profesionales, conforme lo
estipula el artículo 61 del Decreto Supremo 002-72-TR, Reglamento del Decreto Ley 18846.

El Tercer Juzgado Civil de Huancayo, con fecha 16 de agosto de 2005, declara fundada la
demanda estimando que se ha comprobado que el demandante padece de enfermedad
profesional de neumoconosis, la misma que fue adquirida durante la vigencia del Decreto Ley
18846.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda, argumentando que


existe contradicción entre los certificados médicos presentados por el actor, los cuales no
producen certeza respecto a la enfermedad alegada, por lo que, al existir hechos contradictorios, la
pretensión debe dilucidarse en una vía más lata, que tenga estación probatoria.

FUNDAMENTOS

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


el Tribunal Constitucional ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente
protegido por el derecho fundamental a la pensión, las disposiciones legales que establecen los
requisitos para su obtención, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente
acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

2. El demandante solicita que se le otorgue renta vitalicia por enfermedad profesional,


conforme al Decreto Ley 18846, tomando en cuenta que padece de neumoconiosis en segundo
estadio de evolución; en consecuencia, consideramos que su pretensión está comprendida en el
supuesto previsto en el fundamento 37.b) de la citada sentencia, y que, por ello, debe analizarse el
fondo de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. El Tribunal Constitucional, en la STC 1008-2004-AA/TC, ha precisado los criterios para


otorgar la renta vitalicia por enfermedad profesional, determinando el grado de incapacidad
generado por la enfermedad según su estadio de evolución, así como la procedencia del reajuste
del monto de la renta percibida conforme se acentúa la enfermedad y se incrementa la
incapacidad laboral.

4. Al respecto, debemos señalar que el Decreto Ley 18846 fue derogado por la Ley 26790,
publicada el 17 de mayo de 1997, que estableció en su Tercera Disposición Complementaria que
las reservas y obligaciones por prestaciones económicas del Seguro de Accidentes de Trabajo y
Enfermedades Profesionales, regulado por el Decreto Ley 18846, serán transferidas al Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgo administrado por la ONP.

5. Mediante el Decreto Supremo 003-98-SA se aprobaron las Normas Técnicas del Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgos, definiendo, en su artículo 3, a la enfermedad profesional
todo estado patológico permanente o temporal que sobreviene al trabajador como consecuencia
directa de la clase de trabajo que desempeña o del medio en que se ha visto obligado a trabajar.

6. En el examen médico ocupacional expedido por el Centro Nacional de Salud Ocupacional


y Protección del Ambiente para la Salud, (Censopas), del Ministerio de Salud, de fecha 13 de julio
de 2004 (fojas 4), advertimos que el demandante padece de neumoconiosis en segundo estadio de
evolución, lo cual se corrobora con la historia clínica obrante de fojas 26 a 29 del Cuaderno del
Tribunal Constitucional.

7. De acuerdo con los artículos 191 y siguientes del Código Procesal Civil, de aplicación
supletoria a los procesos constitucionales, el examen médico-ocupacional que practica la Dirección
General de Salud Ambiental - Salud Ocupacional, del Ministerio de Salud, constituye prueba
suficiente y acredita la enfermedad profesional que padece el recurrente, conforme a la Resolución
Suprema 014-93-TR, publicada el 28 de agosto de 1993, que recoge los Lineamientos de la
Clasificación Radiográfica Internacional de la OIT para la Evaluación y Diagnóstico de la
Neumoconiosis, requiriendo el demandante atención prioritaria e inmediata.

8. En el referido examen médico no se consigna el grado de incapacidad física laboral del


demandante; sin embargo, en aplicación de las normas citadas en el fundamento precedente, el
Tribunal Constitucional ha interpretado que, en defecto de un pronunciamiento médico expreso, la
neumoconiosis (silicosis) en primer estadio de evolución produce, por lo menos, Invalidez Parcial
Permanente, con un grado de incapacidad no menor a 50%, y que, a partir del segundo estadio de
evolución, la incapacidad se incrementa a más del 66.6%, generando una Invalidez Total
Permanente; ambas definidas de esta manera por los artículos 18.2.1 y 18.2.2. del Decreto
Supremo 003-98-SA, Normas Técnicas del Seguro Complementario de Riesgo.

9. El artículo 18.2.1 del Decreto Supremo 003-98-SA define la invalidez parcial permanente
como la disminución de la capacidad para el trabajo en una proporción igual o superior al 50%,
pero menor a los 2/3 (66.66%), razón por la cual corresponde una pensión de invalidez vitalicia
mensual equivalente al 50% de la Remuneración Mensual. En cambio, el artículo 18.2.2 señala que
sufre de invalidez total permanente quien queda disminuido en su capacidad para el trabajo en
forma permanente, en una proporción igual o superior al 66.66%, en cuyo caso la pensión de
invalidez vitalicia mensual será igual al 70% de la remuneración mensual del asegurado,
equivalente al promedio de las remuneraciones asegurables de los 12 meses anteriores al
siniestro, entendiéndose como tal al accidente o enfermedad profesional sufrida por el asegurado.
10. Por tanto, constatamos de autos que el demandante estuvo protegido durante su
actividad laboral por los beneficios del Decreto Ley 18846, y que le corresponde gozar de la
prestación estipulada por su norma sustitutoria y percibir una pensión de invalidez permanente
total equivalente al 70% de su remuneración mensual, en atención a la incapacidad orgánica
funcional que padece a consecuencia de la neumoconiosis (silicosis) en segundo estadio de
evolución.

11. En cuanto a la fecha en que se genera el derecho, estimamos que al haberse calificado
como prueba sucedánea idónea el examen médico presentado por el recurrente, en defecto del
pronunciamiento de la Comisión Evaluadora de Incapacidades, la contingencia debe establecerse
desde la fecha del pronunciamiento médico que acredita la existencia de la enfermedad
profesional, dado que el beneficio deriva justamente del mal que aqueja al demandante, y es a
partir de dicha fecha que se debe abonar la pensión vitalicia -antes renta vitalicia- en concordancia
con lo dispuesto por el artículo 19 del Decreto Supremo 003-98-SA.

12. En cuanto al pago de intereses, el Tribunal Constitucional (STC 0065-2002-AA/TC del 17


de octubre de 2002) ha establecido que deben ser pagados de acuerdo a lo dispuesto en los
artículos 1242 y siguientes del Código Civil.

13. Respecto a la pretensión de pago de costas y costos del proceso, conforme al artículo
56 del Código Procesal Constitucional, somos de la opinión que debe disponerse que la
demandada pague los costos del proceso y que se declare improcedente el pago de las costas.

Por estas consideraciones, nuestro voto es porque se declare FUNDADA la demanda, NULA
la Resolución 0000001944-2004-ONP/DC/DL 18846, se ordene que la entidad demandada otorgue
al demandante la pensión que le corresponde por concepto de enfermedad profesional, con
arreglo a la Ley 26790 y sus normas complementarias y conexas, desde el 13 de julio de 2004, que
se abonen los devengados conforme a ley, los intereses legales a que hubiere lugar y los costos
procesales; y porque se declare IMPROCEDENTE la demanda en el extremo que solicita el pago de
costas procesales.

Sres.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN

Se ordena expedir nueva resolución y otorgar al demandante pensión de jubilación

Expediente Nº 03220-2006-PA/TC
SANTA
WILFREDO SEGUNDO RIVAS CASANOVA
(Publicado: 12-02-08)
RAZÓN DE RELATORÍA

Lima, 20 de noviembre de 2007


La resolución recaída en el Expediente Nº 03220-2006-PA es aquella conformada por los
votos de los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli, que declara
FUNDADA la demanda. Los votos de los magistrados Gonzales Ojeda y Bardelli Lartirigoyen
aparecen firmados en hoja membretada aparte, y no junto con la firma del magistrado integrante
de la Sala debido al cese en funciones de dichos magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 17 días del mes de diciembre de 2006, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara
Gotelli, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Javier Zavaleta Moreno contra la
sentencia de la Sala Civil de la Corte Superior de Justicia del Santa, de fojas 132, su fecha 14 de
noviembre de 2005, que declara infundada la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 16 de marzo de 2004 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se declaren inaplicables las
Resoluciones Nº 0000061026-2002-ONP/DC/DL 19990 de fecha 7 de noviembre de 2002 y Nº
5740-2002-GO/ONP, de fecha 11 de diciembre de 2002, que le deniegan pensión de jubilación
minera, y en consecuencia se ordene a la emplazada expida nueva resolución con arreglo a la Ley
25009, su Reglamento y la Ley 19990, reconociéndole 22 años, 3 meses y 26 días de aportación.
Asimismo solicita el pago de los reintegros, las pensiones devengadas desde la fecha del cese de
sus actividades, los intereses legales correspondientes y el pago de costas y costos.

La emplazada contesta la demanda aduciendo que las resoluciones cuestionadas se


encuentran arregladas a ley, dado que el actor no cumple con los requisitos para obtener pensión
de jubilación minera, tanto más si no ha acreditado haber estado expuesto a los riesgos de
toxicidad, peligrosidad e insalubridad.

El Cuarto Juzgado Especializado en lo Civil de Chimbote con fecha 1 de abril de 2005,


declara infundada la demanda por considerar que no existe vulneración de derechos
constitucionales dado que el actor no ha acreditado haber estado expuesto a los riesgos de
toxicidad, peligrosidad e insalubridad durante los períodos laborados.

La recurrida confirma la apelada por similares fundamentos.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la Demanda

1. En la STC 1417-2005-PA publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que establecen los requisitos para su
obtención, y que la titularidad del derecho subjetivo concreto invocado debe estar suficientemente
acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

2. El demandante pretende se le otorgue pensión de jubilación minera conforme a la Ley


25009, Decreto Supremo 029-89-TR y la Ley 19990; en consecuencia la pretensión del recurrente
está comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37.b) de la citada sentencia, y que,
por ello, debe analizarse el fondo de la cuestión controvertida

Análisis de la controversia

3. De los certificados de trabajo obrantes en autos a fojas 5 y 85, se advierte que el


recurrente prestó servicios en la Empresa Siderúrgica SIDERPERU S,A. desde el 6 de agosto del
1973 hasta el 29 de marzo de 1991, período de tiempo durante el cual laboró como obrero,
operador de montacarga A y B, guardián y operador camión portacuba (equipo pesado), en la
Sección Transportes de la Planta Siderúrgica ubicada en la ciudad de Chimbote.

4. Asimismo a fojas 86 de autos obra el Certificado Nº 0121 de Identificación Genérica de


Riesgos por Función expedido por la SIDERPERÚ en el cual dicha empresa deja constancia
específica de los equipos de protección entregados al recurrente, con el objeto de preservarlo en el
desempeño de sus labores, siendo estos casco de seguridad, respirador contra polvos y/o gases,
lentes de protección y protección auricular, entre otros.

Tales documentos acreditan, de manera suficiente, que el actor, durante el tiempo que
laboró estuvo expuesto a los riesgos de toxicidad, peligrosidad e insalubridad.

5. Por otro lado tal como lo reconoce la emplazada en la Resolución Nº 5740-2002-


GO/ONP, (fojas. 3 y 3 vuelta) el recurrente nació el 29 de marzo de 1941, iniciando sus actividades
el 6 de agosto del 1973, cesando en sus actividades el 29 de marzo de 1991. En este orden de
ideas, al momento del cese el amparista contaba con 54 años de edad y con 22 años, cuatro meses
y 25 días de aportaciones, y no con 20 años y 9 meses de aportación como refiere la resolución
cuestionada

6. No obstante no le corresponde gozar de una pensión de jubilación minera completa.

7. Empero el artículo 3 de la Ley 25009 establece que “[...] en aquellos casos que no se
cuente con el número de aportaciones, el Instituto Peruano de la Seguridad Social abona la
pensión proporcional que en base a los años de aportación establecidos en la presente ley, que en
ningún caso será menor de 10 años.” En consecuencia, le que le corresponde percibir es la pensión
proporcional a los años de aportación.

8. Finalmente en cuanto al pago de las pensiones devengadas, éstas deben ser abonadas
conforme lo establece el artículo 81 del Decreto Ley Nº 19990, y que el pago de los intereses
legales debe efectuarse de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 1246 del Código Civil.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


constitución Política del Perú

HA RESUELTO
1. Declarar FUNDADA la demanda de amparo.

2. Ordenar que la demandada expida nueva resolución otorgando al demandante pensión


de jubilación, con abono de las pensiones devengadas, intereses legales correspondientes y costos
del proceso.

Publíquese y notifíquese.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA Y BARDELLI LARTIRIGOYEN

Visto el recurso de agravio constitucional interpuesto por don Javier Zavaleta Moreno
contra la sentencia de la Sala Civil de la Corte Superior de Justicia del Santa, de fojas 132, su fecha
14 de noviembre de 2005, que declara infundada la demanda de autos, los magistrados firmantes
emiten el siguiente voto:

ANTECEDENTES

Con fecha 16 de marzo de 2004, el recurrente, interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se declaren inaplicables las
Resoluciones Nº 0000061026-2002-ONP/DC/DL 19990 de fecha 7 de noviembre de 2002 y Nº
5740-2002-GO/ONP, de fecha 11 de diciembre de 2002, que le deniegan pensión de jubilación
minera; y, en consecuencia, se ordene a la emplazada expida nueva resolución con arreglo a la Ley
25009, su Reglamento y la Ley 19990, reconociéndole 22 años, 3 meses y 26 días de aportación.
Asimismo, solicita el pago de los reintegros, las pensiones devengadas desde la fecha del cese de
sus actividades, los intereses legales correspondientes y el pago de costas y costos.

La emplazada contesta la demanda aduciendo que las resoluciones cuestionadas se


encuentran arregladas a ley, dado que el actor no cumple con los requisitos para obtener pensión
de jubilación minera, tanto más si no ha acreditado haber estado expuesto a los riesgos de
toxicidad, peligrosidad e insalubridad.

El Cuarto Juzgado Especializado en lo Civil de Chimbote, con fecha 1 de abril de 2005,


declara infundada la demanda por considerar que no existe vulneración de derechos
constitucionales dado que el actor no ha acreditado haber estado expuesto a los riesgos de
toxicidad, peligrosidad e insalubridad durante los períodos laborados.

La recurrida confirma la apelada por similares fundamentos.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la Demanda
1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,
el Tribunal Constitucional ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente
protegido por el derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que establecen los
requisitos para su obtención, y que la titularidad del derecho subjetivo concreto invocado debe
estar suficientemente acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

2. El demandante pretende se le otorgue pensión de jubilación minera conforme a la Ley


25009, Decreto Supremo 029-89-TR y la Ley 19990; en consecuencia, consideramos que su
pretensión está comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37.b) de la citada
sentencia, y que, por ello, debe analizarse el fondo de la cuestión controvertida

Análisis de la controversia

3. De los certificados de trabajo obrantes en autos a fojas 5 y 85, advertimos que el


recurrente prestó servicios en la Empresa Siderúrgica SIDERPERU S.A. desde el 6 de agosto del
1973 hasta el 29 de marzo de 1991, período de tiempo durante el cual laboró como obrero,
operador de montacarga A y B, guardián y operador camión portacuba (equipo pesado), en la
Sección Transportes de la Planta Siderúrgica ubicada en la ciudad de Chimbote.

4. Asimismo, a fojas 86 de autos obra el Certificado Nº 0121 de Identificación Genérica de


Riesgos por Función expedido por la SIDERPERÚ en el cual dicha empresa deja constancia
específica de los equipos de protección entregados al recurrente, con el objeto de preservarlo en el
desempeño de sus labores, siendo estos casco de seguridad, respirador contra polvos y/o gases,
lentes de protección y protección auricular, entre otros.

Tales documentos acreditan, creemos, de manera suficiente, que el actor, durante el


tiempo que laboró estuvo expuesto a los riesgos de toxicidad, peligrosidad e insalubridad.

5. Por otro lado tal como lo reconoce la emplazada en la Resolución Nº 5740-2002-


GO/ONP, (fojas 3 y 3 vuelta) el recurrente nació el 29 de marzo de 1941, iniciando sus actividades
el 6 de agosto del 1973, cesando en sus actividades el 29 de marzo de 1991. En este orden de
ideas, al momento del cese el amparista contaba con 54 años de edad y con 22 años, cuatro meses
y 25 días de aportaciones, y no con 20 años y 9 meses de aportación como refiere la resolución
cuestionada

6. No obstante, no le corresponde gozar de una pensión de jubilación minera completa.

7. Empero, el artículo 3 de la Ley 25009 establece que “[...] en aquellos casos que no se
cuente con el número de aportaciones, el Instituto Peruano de la Seguridad Social abona la
pensión proporcional que en base a los años de aportación establecidos en la presente ley, que en
ningún caso será menor de 10 años.” En consecuencia, estimamos que le corresponde percibir la
pensión proporcional a los años de aportación.

8. Finalmente, en cuanto al pago de las pensiones devengadas, somos de la opinión que


éstas deben ser abonadas conforme lo establece el artículo 81 del Decreto Ley Nº 19990, y que el
pago de los intereses legales debe efectuarse de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 1246 del
Código Civil.
Por estas consideraciones, nuestro voto es porque se declare FUNDADA la demanda de
amparo, y por que se ordene que la demandada expida nueva resolución otorgando al
demandante pensión de jubilación, con abono de las pensiones devengadas, intereses legales
correspondientes y costos del proceso.

Srs.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN

Se ordena otorgar pensión de jubilación al demandante de acuerdo al régimen de la Ley 19990

Expediente Nº 3127-2006-PA/TC
LIMA
JORGE CANELO DE LA CRUZ
(Publicado: 12-02-08)
RAZÓN DE RELATORÍA

Lima, 21 de noviembre de 2007

La resolución recaída en el Expediente Nº 3127-2006-PA es aquella conformada por los


votos de los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli que declara
FUNDADA la demanda. Los votos de los magistrados Gonzales Ojeda y Bardelli Lartirigoyen
aparecen firmados en hoja membretada aparte, y no junto con la firma del magistrado integrante
de la Sala debido al cese en funciones de dichos magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 17 días del mes de mayo de 2006, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara
Gotelli, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Jorge Canelo de la Cruz contra la
sentencia de la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 86, su fecha 24
de octubre de 2005, que declara improcedente la demanda de amparo de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 15 de noviembre de 2004 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP) a fin de que se declare inaplicables las Resoluciones
0000063730-2003-ONP/DC/DL 19990 y 4908-2004-GO/ONP, de fecha 14 de agosto de 2003 y 21 de
abril de 2004, respectivamente, y que en consecuencia se le otorgue pensión de jubilación con
arreglo al Decreto Ley Nº 19990, sobre la base de sus 23 años y 4 meses de aportaciones al Sistema
Nacional de Pensiones, debiéndose disponer además, el pago de los devengados
correspondientes.

La emplazada contesta la demanda alegando que administrativamente se ha verificado que


el actor no acreditó los años de aportaciones al Sistema Nacional de Pensiones exigidos para
acceder a una pensión de jubilación, agregando que su pretensión no puede ser tramitada en la vía
del amparo, porque carece de estación probatoria.

El Sexagésimo Tercer Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 15 de abril de


2005, declara fundada la demanda sosteniendo que con la documentación presentada, se acredita
que el recurrente efectuó 12 años, 2 meses y 14 días de aportes adicionales a los reconocidos por
la demandada, y que dichos aportes mantienen su validez de acuerdo a lo establecido por el
artículo 57 del Reglamento del Decreto Ley Nº 19990.

La recurrida revocando la apelada declara improcedente la demanda, argumentando que


la documentación presentada por el demandante para acreditar los aportes efectuados de manera
adicional no son suficientes para probarlos, conforme al artículo 54 del Reglamento del Decreto
Ley Nº 19990.

FUNDAMENTOS

1. En la STC Nº 1417-2005-PA publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de


2005, este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido
por el derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que establecen los requisitos
para su obtención, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente acreditada
para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

2. El demandante solicita que se le otorgue pensión de jubilación conforme al régimen del


Decreto Ley Nº 19990; en consecuencia su pretensión está comprendida en el supuesto previsto
en el fundamento 37.b) de la citada sentencia, y que, por ello, debe analizarse el fondo de la
cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. El artículo 38 del Decreto Ley Nº 19990, modificado por el artículo 9 de la Ley Nº 26504,
y el artículo 1 del Decreto Ley Nº 25967 establecen que el derecho a obtener pensión de jubilación
se adquiere a los 65 años de edad, siempre que los asegurados acrediten haber efectuado
aportaciones por un período no menor de 20 años completos.

4. Con el Documento Nacional de Identidad del demandante, obrante a fojas 16, se


acredita que nació el 24 de diciembre de 1937 y que cumplió con la edad requerida para obtener la
pensión solicitada el 24 de diciembre de 2002.

5. Respecto a las aportaciones alegadas, el inciso d), artículo 7 de la Resolución Suprema


Nº 306-2001-EF, Reglamento de Organización y Funciones de la Oficina de Normalización
Previsional (ONP), dispone que la emplazada debe “Efectuar la verificación, liquidación y
fiscalización de derechos pensionarios que sean necesarias para garantizar su otorgamiento con
arreglo a Ley”.
6. Asimismo en cuanto a las aportaciones de los asegurados obligatorios, los artículos 11 y
70 del Decreto Ley Nº 19990 establecen, respectivamente, que “Los empleadores (...) están
obligados a retener las aportaciones de los trabajadores asegurados obligatorios (...)” y “Para los
asegurados obligatorios son períodos de aportación los meses, semanas o días en que presten, o
hayan prestado servicios que generen la obligación de abonar las aportaciones a que se refieren
los artículos 7 al 13, aún cuando el empleador (...) no hubiese efectuado el pago de las
aportaciones”. Más aún el artículo 13 de esta norma dispone que la emplazada se encuentra
obligada a iniciar el procedimiento coactivo si el empleador no cumple con efectuar el abono de las
aportaciones indicadas.

7. A fojas 13 obra el certificado de trabajo expedido por Cosméticos y Perfumería


Internacional S.A. - COPERINSA, en el que consta que el demandante prestó servicios para dicha
empresa desde el 1 de enero de 1972 hasta el 15 de marzo de 1984, acreditando con ello los 12
años y 2 meses de aportaciones adicionales que alega haber efectuado.

8. En ese sentido teniendo en cuenta los 11 años y 2 meses de aportaciones reconocidos


por la demandada, el actor acredita un total de 23 años y 4 meses de aportaciones al Sistema
Nacional de Pensiones, encontrándose por tanto, comprendido en el régimen general de jubilación
regulado por los Decretos Leyes Nº 19990 y 25967. Por consiguiente evidenciándose la vulneración
de los derechos constitucionales del recurrente, la demanda debe estimarse.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda; en consecuencia NULAS las Resoluciones Nºs.


0000063730-2003-ONP/DC/DL 19990 y 4908-2004-GO/ONP.

2. Ordenara la demandada expedir nueva resolución otorgando al actor pensión de


jubilación con arreglo al régimen del Decreto Ley 19990, con el pago de las pensiones devengadas
con arreglo a ley, así como los costos procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA Y BARDELLI LARTIRIGOYEN

Visto el recurso de agravio constitucional interpuesto por don Jorge Canelo de la Cruz
contra la sentencia de la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 86, su
fecha 24 de octubre de 2005, que declara improcedente la demanda de amparo de autos, los
magistrados firmantes emiten el siguiente voto:
ANTECEDENTES

Con fecha 15 de noviembre de 2004, el recurrente interpone demanda de amparo contra


la Oficina de Normalización Previsional (ONP) a fin de que se declaren inaplicables las Resoluciones
Nºs. 0000063730-2003-ONP/DC/DL 19990 y 4908-2004-GO/ONP, de fecha 14 de agosto de 2003 y
21 de abril de 2004, respectivamente; y que, en consecuencia, se le otorgue pensión de jubilación
con arreglo al Decreto Ley Nº 19990, sobre la base de sus 23 años y 4 meses de aportaciones al
Sistema Nacional de Pensiones; debiéndose disponer el pago de los devengados correspondientes.

La emplazada contesta la demanda alegando que administrativamente se ha verificado que


el actor no acreditó los años de aportaciones al Sistema Nacional de Pensiones exigidos para
acceder a una pensión de jubilación, agregando que su pretensión no puede ser tramitada en la vía
del amparo, porque carece de estación probatoria.

El Sexagésimo Tercer Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 15 de abril de


2005, declara fundada la demanda sosteniendo que, con la documentación presentada, se acredita
que el recurrente efectuó 12 años, 2 meses y 14 días de aportes adicionales a los reconocidos por
la demandada, y que dichos aportes mantienen su validez de acuerdo a lo establecido por el
artículo 57 del Reglamento del Decreto Ley Nº 19990.

La recurrida revocando la apelada, declara improcedente la demanda, argumentando que


la documentación presentada por el demandante para acreditar los aportes efectuados de manera
adicional no son suficientes para probarlos, conforme al artículo 54 del Reglamento del Decreto
Ley Nº 19990.

FUNDAMENTOS

1. En la STC Nº 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de


2005, el Tribunal Constitucional ha señalado que forman parte del contenido esencial
directamente protegido por el derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que
establecen los requisitos para su obtención, y que la titularidad del derecho invocado debe estar
suficientemente acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

2. El demandante solicita que se le otorgue pensión de jubilación conforme al régimen del


Decreto Ley Nº 19990; en consecuencia, consideramos que su pretensión está comprendida en el
supuesto previsto en el fundamento 37.b) de la citada sentencia, y que, por ello, debe analizarse el
fondo de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. El artículo 38 del Decreto Ley Nº 19990, modificado por el artículo 9 de la Ley Nº 26504,
y el artículo 1 del Decreto Ley Nº 25967 establecen que el derecho a obtener pensión de jubilación
se adquiere a los 65 años de edad, siempre que los asegurados acrediten haber efectuado
aportaciones por un período no menor de 20 años completos.
4. Con el Documento Nacional de Identidad del demandante, obrante a fojas 16,
advertimos que nació el 24 de diciembre de 1937 y que cumplió con la edad requerida para
obtener la pensión solicitada el 24 de diciembre de 2002.

5. Respecto a las aportaciones alegadas, el inciso d), artículo 7 de la Resolución Suprema


Nº 306-2001-EF, Reglamento de Organización y Funciones de la Oficina de Normalización
Previsional (ONP), dispone que la emplazada debe “Efectuar la verificación, liquidación y
fiscalización de derechos pensionarios que sean necesarias para garantizar su otorgamiento con
arreglo a Ley”.

6. Asimismo, en cuanto a las aportaciones de los asegurados obligatorios, los artículos 11 y


70 del Decreto Ley Nº 19990 establecen, respectivamente, que “Los empleadores (...) están
obligados a retener las aportaciones de los trabajadores asegurados obligatorios (...)” y “Para los
asegurados obligatorios son períodos de aportación los meses, semanas o días en que presten, o
hayan prestado servicios que generen la obligación de abonar las aportaciones a que se refieren
los artículos 7 al 13, aún cuando el empleador (...) no hubiese efectuado el pago de las
aportaciones”. Más aún, el artículo 13 de esta norma dispone que la emplazada se encuentra
obligada a iniciar el procedimiento coactivo si el empleador no cumple con efectuar el abono de las
aportaciones indicadas.

7. A fojas 13 obra el certificado de trabajo expedido por Cosméticos y Perfumería


Internacional S.A. - COPERINSA, en el que apreciamos que el demandante prestó servicios para
dicha empresa desde el 1 de enero de 1972 hasta el 15 de marzo de 1984, acreditando con ello los
12 años y 2 meses de aportaciones adicionales que alega haber efectuado.

8. En ese sentido, teniendo en cuenta los 11 años y 2 meses de aportaciones reconocidos


por la demandada, el actor acredita un total de 23 años y 4 meses de aportaciones al Sistema
Nacional de Pensiones, por lo que consideramos que se encuentra comprendido en el régimen
general de jubilación regulado por los Decretos Leyes Nºs. 19990 y 25967. Por ello, somos de la
opinión que la demanda debe estimarse.

Por estas consideraciones, nuestro voto es porque se declare FUNDADA la demanda,


NULAS las Resoluciones Nºs. 0000063730-2003-ONP/DC/DL 19990 y 4908-2004-GO/ONP, y que se
ordene la demandada expida una nueva resolución otorgando al actor pensión de jubilación con
arreglo al régimen del Decreto Ley Nº 19990, con el pago de las pensiones devengadas con arreglo
a ley, así como los costos procesales.

Sres.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN

Se ordena expedir Resolución de pensión vitalicia por enfermedad profesional

Expediente Nº 3314-2006-PA/TC
LIMA
ALEJANDRO ESPINOZA MARTÍNEZ
(Publicado: 14-02-08)
RAZÓN DE RELATORÍA

Lima, 21 de noviembre de 2007

La resolución recaída en el Expediente Nº 3314-2006-AA es aquella conformada por los


votos de los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli, que declara
FUNDADA la demanda en un extremo, e INFUNDADA en el otro. Los votos de los magistrados
Gonzales Ojeda y Bardelli Lartirigoyen aparecen firmados en hoja membretada aparte, y no junto
con la firma del magistrado integrante de la Sala debido al cese en funciones de dichos
magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 4 días del mes de diciembre de 2006, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara
Gotelli, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Alejandro Espinoza Martínez contra
la sentencia de la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 159, su fecha
9 de noviembre de 2005, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

El recurrente interpone demanda de amparo contra la Oficina de Normalización Previsional


(ONP) solicitando que se deje sin efecto la Resolución Nº 1318-SGO-PCPE-IPSS-97, de fecha 24 de
noviembre de 1997, mediante la cual se le otorgó renta vitalicia mínima ascendente al 45% de
incapacidad, y que en consecuencia se emita una nueva resolución regularizando su prestación por
enfermedad profesional con arreglo al Decreto Ley Nº 18846 y el Decreto Supremo Nº 002-72-TR,
con abono de los devengados e intereses dejados de percibir desde el 1 de junio de 1993, así como
los costos y costas del proceso.

La emplazada solicita que se declare improcedente la demanda manifestando que el


demandante debe acudir a un proceso que cuente con etapa probatoria, y que, en todo caso,
deberá declararse infundada la demanda, pues el certificado médico presentado no establece el
porcentaje de incapacidad para el trabajo.

El Primer Juzgado Civil de Lima con fecha 8 de abril de 2005, declara fundada la demanda
considerando que el demandante ha demostrado que posee la enfermedad de neumoconiosis en
segundo estadio de evolución.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda estimando que el


amparo no es la vía idónea para otorgar un mayor derecho pensionario al recurrente.

FUNDAMENTOS
1. En atención a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la STC
1417-2005-PA, que constituyen precedente vinculante, y en concordancia con lo dispuesto por el
artículo VII del Título Preliminar y los artículos 5, inciso 1), y 38 del Código Procesal Constitucional,
aun cuando se cuestione la suma específica de la pensión de invalidez por enfermedad profesional
(antes renta vitalicia), procede, en el presente caso, efectuar su verificación, a fin de evitar
consecuencias irreparables, dado que de autos se advierte que el demandante padece de
neumoconiosis (silicosis).

§ Delimitación del petitorio

2. El demandante pretende que la entidad demandada efectúe un nuevo cálculo de su


pensión de invalidez por enfermedad profesional (antes renta vitalicia), teniendo en cuenta que la
otorgada ha perdido poder adquisitivo, y que éste se reajuste en atención al grado de incapacidad
laboral que le ha generado la enfermedad profesional de neumoconiosis a la fecha.

§ Análisis de la controversia

3. Esta Colegiado en la STC 1008-2004-AA/TC, ha precisado los criterios para otorgar la


renta vitalicia por enfermedad profesional, determinando el grado de incapacidad generado por la
enfermedad según su estadio de evolución, así como la procedencia del reajuste del monto de la
renta percibida conforme se acentúa la enfermedad y se incrementa la incapacidad laboral.

4. En el presente caso a fojas 5 obra la Resolución Nº 1318-SGO-PCPE-IPSS-97, de fecha 24


de noviembre de 1997, en virtud de la cual se le otorgó al demandante una renta vitalicia por
enfermedad profesional, a partir del 19 de setiembre de 1995, tomando en cuenta el dictamen
emitido por la Comisión Evaluadora de Enfermedades Profesionales, en el cual se estableció que
padecía de neumoconiosis, con 45% de incapacidad permanente parcial.

5. Para acreditar el incremento de la incapacidad laboral, el demandante ha presentado


copia fedateada del Examen Médico Ocupacional expedido por el Centro Nacional de Salud
Ocupacional y Protección del Ambiente para la Salud (CENSOPAS) del Ministerio de Salud, con
fecha 14 de abril de 2003, en el que se señala que adolece de neumoconiosis (silicosis) en segundo
estadio de evolución. No obstante, en atención a las públicas denuncias de falsificación de
certificados médicos a las que el Tribunal Constitucional no puede mantenerse ajeno, en uso de
sus atribuciones, y para mejor resolver, solicitó al CENSOPAS la Historia Clínica que sustenta el
certificado en cuestión, habiéndose recibido la documentación que confirma su autenticidad,
mediante el Oficio Nº 884-2006-DG-CENSOPAS/INS.

6. Si bien en el referido Examen Médico Ocupacional no se consigna el grado de


incapacidad física laboral del demandante, en aplicación de la Resolución Suprema Nº 014-93-TR,
publicada el 28 de agosto de 1993, que recoge los lineamientos de Clasificación Radiográfica
Internacional de la OIT para la Evaluación y Diagnóstico de la Neumoconiosis, este Colegiado
advierte, en defecto de un pronunciamiento médico expreso, que la neumoconiosis (silicosis) en
segundo estadio de evolución produce, por lo menos, invalidez total permanente, con un grado de
incapacidad no inferior a 66.66%. Al respecto, el artículo 18.2.2 del Decreto Supremo Nº 003-98-SA
señala que sufre de invalidez total permanente, quien queda disminuido en su capacidad para el
trabajo en forma permanente, en una proporción igual o superior al 66.66%, en cuyo caso la
pensión de invalidez vitalicia mensual será igual al 70% de la remuneración mensual del asegurado,
equivalente al promedio de las remuneraciones asegurables de los 12 meses anteriores al
siniestro, entendiéndose como tal al accidente o enfermedad profesional sufrida por el asegurado.

7. En consecuencia la emplazada debe reconocer las pensiones devengadas desde la fecha


del pronunciamiento médico que acredita el incremento de la enfermedad profesional, al haberse
aceptado como prueba el examen médico ocupacional en defecto del pronunciamiento de la
Comisión Evaluadora de Incapacidades, y abonar los devengados reclamados, así como los
intereses legales generados, de acuerdo con la tasa señalada en el artículo 1246 del Código Civil.

8. De otro lado de conformidad con el artículo 56 del Código Procesal Constitucional, debe
disponerse el pago de los costos del proceso, mas no el abono de costas.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA en parte la demanda; en consecuencia ordena que la emplazada


expida en favor del demandante la resolución que regularice la pensión vitalicia por enfermedad
profesional, en los términos expresados en los fundamentos de esta sentencia, y que proceda al
pago de los devengados e intereses generados desde el 14 de abril de 2003, incluyendo los costos
del proceso.

2. Declarar INFUNDADA la demanda en cuanto a la pretensión de dejar sin efecto la


Resolución Nº 1318-SGO-PCPE-IPSS-97, la actualización del monto de la pensión vitalicia a partir
del 1 de junio de 1993 y el abono de las costas del proceso.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA Y BARDELLI LARTIRIGOYEN

Visto el recurso de agravio constitucional interpuesto por don Alejandro Espinoza Martínez
contra la sentencia de la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 159, su
fecha 9 de noviembre de 2005, que declara improcedente la demanda de autos, los magistrados
firmantes emiten el siguiente voto:

ANTECEDENTES

El recurrente interpone demanda de amparo contra la Oficina de Normalización Previsional


(ONP) solicitando que se deje sin efecto la Resolución Nº 1318-SGO-PCPE-IPSS-97, de fecha 24 de
noviembre de 1997, mediante la cual se le otorgó renta vitalicia mínima ascendente al 45% de
incapacidad; y que, en consecuencia, se emita una nueva resolución regularizando su prestación
por enfermedad profesional con arreglo al Decreto Ley Nº 18846 y el Decreto Supremo Nº 002-72-
TR, con abono de los devengados e intereses dejados de percibir desde el 1 de junio de 1993, así
como los costos y costas del proceso.

La emplazada solicita que se declare improcedente la demanda manifestando que el


demandante debe acudir a un proceso que cuente con etapa probatoria, y que, en todo caso,
deberá declararse infundada la demanda, pues el certificado médico presentado no establece el
porcentaje de incapacidad para el trabajo.

El Primer Juzgado Civil de Lima, con fecha 8 de abril de 2005, declara fundada la demanda
considerando que el demandante ha demostrado que posee la enfermedad de neumoconiosis en
segundo estadio de evolución.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda estimando que el


amparo no es la vía idónea para otorgar un mayor derecho pensionario al recurrente.

FUNDAMENTOS

1. En atención a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la STC


1417-2005-PA, que constituyen precedente vinculante, y en concordancia con lo dispuesto por el
artículo VII del Título Preliminar y los artículos 5, inciso 1), y 38 del Código Procesal Constitucional,
aun cuando se cuestione la suma específica de la pensión de invalidez por enfermedad profesional
(antes renta vitalicia), consideramos que procede, en el presente caso, efectuar su verificación, a
fin de evitar consecuencias irreparables, dado que de autos se advierte que el demandante padece
de neumoconiosis (silicosis).

§ Delimitación del petitorio

2. El demandante pretende que la entidad demandada efectúe un nuevo cálculo de su


pensión de invalidez por enfermedad profesional (antes renta vitalicia), teniendo en cuenta que la
otorgada ha perdido poder adquisitivo, y que éste se reajuste en atención al grado de incapacidad
laboral que le ha generado la enfermedad profesional de neumoconiosis a la fecha.

§ Análisis de la controversia

3. El Tribunal Constitucional, en la STC 1008-2004-AA/TC, ha precisado los criterios para


otorgar la renta vitalicia por enfermedad profesional, determinando el grado de incapacidad
generado por la enfermedad según su estadio de evolución, así como la procedencia del reajuste
del monto de la renta percibida conforme se acentúa la enfermedad y se incrementa la
incapacidad laboral.

4. En el presente caso, a fojas 5 obra la Resolución Nº 1318-SGO-PCPE-IPSS-97, de fecha 24


de noviembre de 1997, en virtud de la cual se le otorgó al demandante una renta vitalicia por
enfermedad profesional, a partir del 19 de setiembre de 1995, tomando en cuenta el dictamen
emitido por la Comisión Evaluadora de Enfermedades Profesionales, en el cual se estableció que
padecía de neumoconiosis, con 45% de incapacidad permanente parcial.

5. Para acreditar el incremento de la incapacidad laboral, el demandante ha presentado


copia fedateada del Examen Médico Ocupacional expedido por el Centro Nacional de Salud
Ocupacional y Protección del Ambiente para la Salud (CENSOPAS) del Ministerio de Salud, con
fecha 14 de abril de 2003, en el que se señala que adolece de neumoconiosis (silicosis) en segundo
estadio de evolución. No obstante, en atención a las públicas denuncias de falsificación de
certificados médicos a las que el Tribunal Constitucional no puede mantenerse ajeno, en uso de
sus atribuciones, y para mejor resolver, solicitó al CENSOPAS la Historia Clínica que sustenta el
certificado en cuestión, habiéndose recibido la documentación que confirma su autenticidad,
mediante el Oficio Nº 884-2006-DG-CENSOPAS/INS.

6. Si bien en el referido Examen Médico Ocupacional no se consigna el grado de


incapacidad física laboral del demandante, en aplicación de la Resolución Suprema Nº 014-93-TR,
publicada el 28 de agosto de 1993, que recoge los lineamientos de Clasificación Radiográfica
Internacional de la OIT para la Evaluación y Diagnóstico de la Neumoconiosis, advertimos que, en
defecto de un pronunciamiento médico expreso, la neumoconiosis (silicosis) en segundo estadio
de evolución produce, por lo menos, invalidez total permanente, con un grado de incapacidad no
inferior a 66.66%. Al respecto, el artículo 18.2.2 del Decreto Supremo Nº 003-98-SA señala que
sufre de invalidez total permanente, quien queda disminuido en su capacidad para el trabajo en
forma permanente, en una proporción igual o superior al 66.66%, en cuyo caso la pensión de
invalidez vitalicia mensual será igual al 70% de la remuneración mensual del asegurado,
equivalente al promedio de las remuneraciones asegurables de los 12 meses anteriores al
siniestro, entendiéndose como tal al accidente o enfermedad profesional sufrida por el asegurado.

7. En consecuencia, consideramos que la emplazada debe reconocer las pensiones


devengadas desde la fecha del pronunciamiento médico que acredita el incremento de la
enfermedad profesional, al haberse aceptado como prueba el examen médico ocupacional en
defecto del pronunciamiento de la Comisión Evaluadora de Incapacidades, y abonar los
devengados reclamados, así como los intereses legales generados, de acuerdo con la tasa señalada
en el artículo 1246 del Código Civil.

8. De otro lado, de conformidad con el artículo 56 del Código Procesal Constitucional,


estimamos que debe disponerse el pago de los costos del proceso, mas no el abono de costas.

Por estas consideraciones, nuestro voto es porque se declare FUNDADA, en parte, la


demanda, que ordena que la emplazada expida en favor del demandante la resolución que
regularice la pensión vitalicia por enfermedad profesional, en los términos expresados en los
fundamentos de esta sentencia, y que proceda al pago de los devengados e intereses generados
desde el 14 de abril de 2003, incluyendo los costos del proceso; y porque se declare INFUNDADA la
demanda en cuanto a la pretensión de dejar sin efecto la Resolución Nº 1318-SGO-PCPE-IPSS-97, la
actualización del monto de la pensión vitalicia a partir del 1 de junio de 1993 y el abono de las
costas del proceso.

Srs.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN

Se ordena otorgar al demandante pensión por concepto de enfermedad profesional

Expediente Nº 02571-2006-PA/TC
JUNÍN
ALBINO ÑAHUI CÉSAR
(Publicado: 14-02-08)

RAZÓN DE RELATORÍA

Lima, 21 de noviembre de 2007

La resolución recaída en el Expediente Nº .02571-2006-PA es aquella conformada por los


votos de los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli que declara
FUNDADA. la demanda. Los votos de los magistrados Gonzales Ojeda y Bardelli Lartirigoyen
aparecen firmados en hoja membretada aparte, y no junto con la firma del magistrado integrante
de la Sala debido al cese en funciones de dichos magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 21 días del mes de noviembre de 2006, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara
Gotelli, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Albino Ñahui César contra la
sentencia de la Segunda Sala Mixta de la Corte Superior de Justicia de Junín, de fojas 184, su fecha
6 de enero de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 21 de febrero de 2005 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se declare inaplicable la Resolución
0000001944-2004-ONP/DC/DL 18846, de fecha 28 de abril de 2004, que le deniega la pretensión, y
que en consecuencia, se expida nueva resolución que le otorgue renta vitalicia por enfermedad
profesional conforme al Decreto Ley 18846 y al Decreto Supremo 002-72-TR, y que se disponga el
pago de los devengados, intereses legales y costas y costos procesales.

La emplazada contesta la demanda alegando que el certificado médico presentado por el


demandante carece de valor, al haber sido emitido por autoridad incompetente, y que la única
entidad capaz de diagnosticar las enfermedades profesionales y determinar el grado de
incapacidad que causan es la Comisión Evaluadora de Enfermedades Profesionales, conforme lo
estipula el artículo 61 del Decreto Supremo 002-72-TR, Reglamento del Decreto Ley 18846.

El Tercer Juzgado Civil de Huancayo, con fecha 16 de agosto de 2005, declara fundada la
demanda estimando que se ha comprobado que el demandante padece de enfermedad
profesional de neumoconosis, la misma que fue adquirida durante la vigencia del Decreto Ley
18846.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda, argumentando que


existe contradicción entre los certificados médicos presentados por el actor, los cuales no
producen certeza respecto a la enfermedad alegada, por lo que, al existir hechos contradictorios, la
pretensión debe dilucidarse en una vía más lata, que tenga estación probatoria.

FUNDAMENTOS

1. En la STC 1417-2005-PA publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión, las disposiciones legales que establecen los requisitos para su
obtención, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente acreditada para
que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

2. El demandante solicita que se le otorgue renta vitalicia por enfermedad profesional,


conforme al Decreto Ley 18846, tomando en cuenta que padece de neumoconiosis en segundo
estadio de evolución; en consecuencia, su pretensión está comprendida en el supuesto previsto en
el fundamento 37.b) de la citada sentencia, y que, por ello, debe analizarse el fondo de la cuestión
controvertida.

Análisis de la controversia

3. Este Colegiado en la STC 1008-2004-AA/TC, ha precisado los criterios para otorgar la


renta vitalicia por enfermedad profesional, determinando el grado de incapacidad generado por la
enfermedad según su estadio de evolución, así como la procedencia del reajuste del monto de la
renta percibida conforme se acentúa la enfermedad y se incrementa la incapacidad laboral.

4. Al respecto debe señalarse que el Decreto Ley 18846 fue derogado por la Ley 26790,
publicada el 17 de mayo de 1997, que estableció en su Tercera Disposición Complementaria que
las reservas y obligaciones por prestaciones económicas del Seguro de Accidentes de Trabajo y
Enfermedades Profesionales, regulado por el Decreto Ley 18846, serán transferidas al Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgo administrado por la ONP.

5. Mediante el Decreto Supremo 003-98-SA se aprobaron las Normas Técnicas del Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgos, definiendo, en su artículo 3, a la enfermedad profesional
todo estado patológico permanente o temporal que sobreviene al trabajador como consecuencia
directa de la clase de trabajo que desempeña o del medio en que se ha visto obligado a trabajar.

6. En el examen médico ocupacional expedido por el Centro Nacional de Salud Ocupacional


y Protección del Ambiente para la Salud, (Censopas), del Ministerio de Salud, de fecha 13 de julio
de 2004 (fojas 4), consta que el demandante padece de neumoconiosis en segundo estadio de
evolución, lo cual se corrobora con la historia clínica obrante de fojas 26 a 29 del Cuaderno de este
Tribunal.

7. De acuerdo con los artículos 191 y siguientes del Código Procesal Civil, de aplicación
supletoria a los procesos constitucionales, el examen médico-ocupacional que practica la Dirección
General de Salud Ambiental - Salud Ocupacional, del Ministerio de Salud, constituye prueba
suficiente y acredita la enfermedad profesional que padece el recurrente, conforme a la Resolución
Suprema 014-93-TR, publicada el 28 de agosto de 1993, que recoge los Lineamientos de la
Clasificación Radiográfica Internacional de la OIT para la Evaluación y Diagnóstico de la
Neumoconiosis, requiriendo el demandante atención prioritaria e inmediata.
8. En el referido examen médico no se consigna el grado de incapacidad física laboral del
demandante; sin embargo, en aplicación de las normas citadas en el fundamento precedente, este
Colegiado ha interpretado que, en defecto de un pronunciamiento médico expreso, la
neumoconiosis (silicosis) en primer estadio de evolución produce, por lo menos, Invalidez Parcial
Permanente, con un grado de incapacidad no menor a 50%, y que, a partir del segundo estadio de
evolución, la incapacidad se incrementa a más del 66.6%, generando una Invalidez Total
Permanente; ambas definidas de esta manera por los artículos 18.2.1 y 18.2.2. del Decreto
Supremo 003-98-SA, Normas Técnicas del Seguro Complementario de Riesgo.

9. El artículo 18.2.1 del Decreto Supremo 003-98-SA define la invalidez parcial permanente
como la disminución de la capacidad para el trabajo en una proporción igual o superior al 50%,
pero menor a los 2/3 (66.66%), razón por la cual corresponde una pensión de invalidez vitalicia
mensual equivalente al 50% de la Remuneración Mensual. En cambio, el artículo 18.2.2 señala que
sufre de invalidez total permanente quien queda disminuido en su capacidad para el trabajo en
forma permanente, en una proporción igual o superior al 66.66%, en cuyo caso la pensión de
invalidez vitalicia mensual será igual al 70% de la remuneración mensual del asegurado,
equivalente al promedio de las remuneraciones asegurables de los 12 meses anteriores al
siniestro, entendiéndose como tal al accidente o enfermedad profesional sufrida por el asegurado.

10. Por tanto advirtiéndose de autos que el demandante estuvo protegido durante su
actividad laboral por los beneficios del Decreto Ley 18846, y que le corresponde gozar de la
prestación estipulada por su norma sustitutoria y percibir una pensión de invalidez permanente
total equivalente al 70% de su remuneración mensual, en atención a la incapacidad orgánica
funcional que padece a consecuencia de la neumoconiosis (silicosis) en segundo estadio de
evolución.

11. En cuanto a la fecha en que se genera el derecho, este Tribunal que al haberse
calificado como prueba sucedánea idónea el examen médico presentado por el recurrente, en
defecto del pronunciamiento de la Comisión Evaluadora de Incapacidades, la contingencia debe
establecerse desde la fecha del pronunciamiento médico que acredita la existencia de la
enfermedad profesional, dado que el beneficio deriva justamente del mal que aqueja al
demandante, y es a partir de dicha fecha que se debe abonar la pensión vitalicia -antes renta
vitalicia- en concordancia con lo dispuesto por el artículo 19 del Decreto Supremo 003-98-SA.

12. En cuanto al pago de intereses, este Colegiado (STC 0065-2002-AA/TC del 17 de


octubre de 2002) ha establecido que deben ser pagados de acuerdo a lo dispuesto en los artículos
1242 y siguientes del Código Civil.

13. Respecto a la pretensión de pago de costas y costos del proceso, conforme al artículo
56 del Código Procesal Constitucional, corresponde disponer que la demandada pague los costos
del proceso y que se declare improcedente el pago de las costas.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


constitución Política del Perú

HA RESUELTO
1.- Declarar FUNDADA la demanda, NULA la Resolución 0000001944-2004-ONP/DC/DL
18846.

2.- Ordenar que la entidad demandada otorgue al demandante la pensión que le


corresponde por concepto de enfermedad profesional, con arreglo a la Ley 26790 y sus normas
complementarias y conexas, desde el 13 de julio de 2004, que se abonen los devengados conforme
a ley, los intereses legales a que hubiere lugar y los costos procesales.

3.- Declarar IMPROCEDENTE la demanda en el extremo que solicita el pago de costas


procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.

GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA


Y BARDELLI LARTIRIGOYEN

Visto el recurso de agravio constitucional interpuesto por don Albino Ñahui César contra la
sentencia de la Segunda Sala Mixta de la Corte Superior de Justicia de Junín, de fojas 184, su fecha
6 de enero de 2006, que declara improcedente la demanda de autos, los magistrados firmantes
emiten el siguiente voto:

ANTECEDENTES

Con fecha 21 de febrero de 2005, el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se declare inaplicable la Resolución
0000001944-2004-ONP/DC/DL 18846, de fecha 28 de abril de 2004, que le deniega la pretensión, y
que, en consecuencia, se expida nueva resolución que le otorgue renta vitalicia por enfermedad
profesional conforme al Decreto Ley 18846 y al Decreto Supremo 002-72-TR, y que se disponga el
pago de los devengados, intereses legales y costas y costos procesales.

La emplazada contesta la demanda alegando que el certificado médico presentado por el


demandante carece de valor, al haber sido emitido por autoridad incompetente, y que la única
entidad capaz de diagnosticar las enfermedades profesionales y determinar el grado de
incapacidad que causan es la Comisión Evaluadora de Enfermedades Profesionales, conforme lo
estipula el artículo 61 del Decreto Supremo 002-72-TR, Reglamento del Decreto Ley 18846.

El Tercer Juzgado Civil de Huancayo, con fecha 16 de agosto de 2005, declara fundada la
demanda estimando que se ha comprobado que el demandante padece de enfermedad
profesional de neumoconosis, la misma que fue adquirida durante la vigencia del Decreto Ley
18846.
La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda, argumentando que
existe contradicción entre los certificados médicos presentados por el actor, los cuales no
producen certeza respecto a la enfermedad alegada, por lo que, al existir hechos contradictorios, la
pretensión debe dilucidarse en una vía más lata, que tenga estación probatoria.

FUNDAMENTOS

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


el Tribunal Constitucional ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente
protegido por el derecho fundamental a la pensión, las disposiciones legales que establecen los
requisitos para su obtención, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente
acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

2. El demandante solicita que se le otorgue renta vitalicia por enfermedad profesional,


conforme al Decreto Ley 18846, tomando en cuenta que padece de neumoconiosis en segundo
estadio de evolución; en consecuencia, consideramos que su pretensión está comprendida en el
supuesto previsto en el fundamento 37.b) de la citada sentencia, y que, por ello, debe analizarse el
fondo de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. El Tribunal Constitucional, en la STC 1008-2004-AA/TC, ha precisado los criterios para


otorgar la renta vitalicia por enfermedad profesional, determinando el grado de incapacidad
generado por la enfermedad según su estadio de evolución, así como la procedencia del reajuste
del monto de la renta percibida conforme se acentúa la enfermedad y se incrementa la
incapacidad laboral.

4. Al respecto, debemos señalar que el Decreto Ley 18846 fue derogado por la Ley 26790,
publicada el 17 de mayo de 1997, que estableció en su Tercera Disposición Complementaria que
las reservas y obligaciones por prestaciones económicas del Seguro de Accidentes de Trabajo y
Enfermedades Profesionales, regulado por el Decreto Ley 18846, serán transferidas al Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgo administrado por la ONP.

5. Mediante el Decreto Supremo 003-98-SA se aprobaron las Normas Técnicas del Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgos, definiendo, en su artículo 3, a la enfermedad profesional
todo estado patológico permanente o temporal que sobreviene al trabajador como consecuencia
directa de la clase de trabajo que desempeña o del medio en que se ha visto obligado a trabajar.

6. En el examen médico ocupacional expedido por el Centro Nacional de Salud Ocupacional


y Protección del Ambiente para la Salud, (Censopas), del Ministerio de Salud, de fecha 13 de julio
de 2004 (fojas 4), advertimos que el demandante padece de neumoconiosis en segundo estadio de
evolución, lo cual se corrobora con la historia clínica obrante de fojas 26 a 29 del Cuaderno del
Tribunal Constitucional.

7. De acuerdo con los artículos 191 y siguientes del Código Procesal Civil, de aplicación
supletoria a los procesos constitucionales, el examen médico-ocupacional que practica la Dirección
General de Salud Ambiental - Salud Ocupacional, del Ministerio de Salud, constituye prueba
suficiente y acredita la enfermedad profesional que padece el recurrente, conforme a la Resolución
Suprema 014-93-TR, publicada el 28 de agosto de 1993, que recoge los Lineamientos de la
Clasificación Radiográfica Internacional de la OIT para la Evaluación y Diagnóstico de la
Neumoconiosis, requiriendo el demandante atención prioritaria e inmediata.

8. En el referido examen médico no se consigna el grado de incapacidad física laboral del


demandante; sin embargo, en aplicación de las normas citadas en el fundamento precedente, el
Tribunal Constitucional ha interpretado que, en defecto de un pronunciamiento médico expreso, la
neumoconiosis (silicosis) en primer estadio de evolución produce, por lo menos, Invalidez Parcial
Permanente, con un grado de incapacidad no menor a 50%, y que, a partir del segundo estadio de
evolución, la incapacidad se incrementa a más del 66.6%, generando una Invalidez Total
Permanente; ambas definidas de esta manera por los artículos 18.2.1 y 18.2.2. del Decreto
Supremo 003-98-SA, Normas Técnicas del Seguro Complementario de Riesgo.

9. El artículo 18.2.1 del Decreto Supremo 003-98-SA define la invalidez parcial permanente
como la disminución de la capacidad para el trabajo en una proporción igual o superior al 50%,
pero menor a los 2/3 (66.66%), razón por la cual corresponde una pensión de invalidez vitalicia
mensual equivalente al 50% de la Remuneración Mensual. En cambio, el artículo 18.2.2 señala que
sufre de invalidez total permanente quien queda disminuido en su capacidad para el trabajo en
forma permanente, en una proporción igual o superior al 66.66%, en cuyo caso la pensión de
invalidez vitalicia mensual será igual al 70% de la remuneración mensual del asegurado,
equivalente al promedio de las remuneraciones asegurables de los 12 meses anteriores al
siniestro, entendiéndose como tal al accidente o enfermedad profesional sufrida por el asegurado.

10. Por tanto, constatamos de autos que el demandante estuvo protegido durante su
actividad laboral por los beneficios del Decreto Ley 18846, y que le corresponde gozar de la
prestación estipulada por su norma sustitutoria y percibir una pensión de invalidez permanente
total equivalente al 70% de su remuneración mensual, en atención a la incapacidad orgánica
funcional que padece a consecuencia de la neumoconiosis (silicosis) en segundo estadio de
evolución.

11. En cuanto a la fecha en que se genera el derecho, estimamos que al haberse calificado
como prueba sucedánea idónea el examen médico presentado por el recurrente, en defecto del
pronunciamiento de la Comisión Evaluadora de Incapacidades, la contingencia debe establecerse
desde la fecha del pronunciamiento médico que acredita la existencia de la enfermedad
profesional, dado que el beneficio deriva justamente del mal que aqueja al demandante, y es a
partir de dicha fecha que se debe abonar la pensión vitalicia -antes renta vitalicia- en concordancia
con lo dispuesto por el artículo 19 del Decreto Supremo 003-98-SA.

12. En cuanto al pago de intereses, el Tribunal Constitucional (STC 0065-2002-AA/TC del 17


de octubre de 2002) ha establecido que deben ser pagados de acuerdo a lo dispuesto en los
artículos 1242 y siguientes del Código Civil.

13. Respecto a la pretensión de pago de costas y costos del proceso, conforme al artículo
56 del Código Procesal Constitucional, somos de la opinión que debe disponerse que la
demandada pague los costos del proceso y que se declare improcedente el pago de las costas.

Por estas consideraciones, nuestro voto es porque se declare FUNDADA la demanda, NULA
la Resolución 0000001944-2004-ONP/DC/DL 18846, se ordene que la entidad demandada otorgue
al demandante la pensión que le corresponde por concepto de enfermedad profesional, con
arreglo a la Ley 26790 y sus normas complementarias y conexas, desde el 13 de julio de 2004, que
se abonen los devengados conforme a ley, los intereses legales a que hubiere lugar y los costos
procesales; y porque se declare IMPROCEDENTE la demanda en el extremo que solicita el pago de
costas procesales.

Sres.

GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN

Se ordena expedir nueva resolución y otorgar al demandante pensión de jubilación

Expediente Nº 03220-2006-PA/TC
SANTA
WILFREDO SEGUNDO RIVAS CASANOVA
(Publicado: 14-02-08)

RAZÓN DE RELATORÍA

Lima, 20 de noviembre de 2007

La resolución recaída en el Expediente Nº 03220-2006-PA es aquella conformada por los


votos de los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli, que declara
FUNDADA la demanda. Los votos de los magistrados Gonzales Ojeda y Bardelli Lartirigoyen
aparecen firmados en hoja membretada aparte, y no junto con la firma del magistrado integrante
de la Sala debido al cese en funciones de dichos magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 17 días del mes de diciembre de 2006, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara
Gotelli, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Javier Zavaleta Moreno contra la
sentencia de la Sala Civil de la Corte Superior de Justicia del Santa, de fojas 132, su fecha 14 de
noviembre de 2005, que declara infundada la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 16 de marzo de 2004 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se declaren inaplicables las
Resoluciones Nº 0000061026-2002-ONP/DC/DL 19990 de fecha 7 de noviembre de 2002 y Nº
5740-2002-GO/ONP, de fecha 11 de diciembre de 2002, que le deniegan pensión de jubilación
minera, y en consecuencia se ordene a la emplazada expida nueva resolución con arreglo a la Ley
25009, su Reglamento y la Ley 19990, reconociéndole 22 años, 3 meses y 26 días de aportación.
Asimismo solicita el pago de los reintegros, las pensiones devengadas desde la fecha del cese de
sus actividades, los intereses legales correspondientes y el pago de costas y costos.

La emplazada contesta la demanda aduciendo que las resoluciones cuestionadas se


encuentran arregladas a ley, dado que el actor no cumple con los requisitos para obtener pensión
de jubilación minera, tanto más si no ha acreditado haber estado expuesto a los riesgos de
toxicidad, peligrosidad e insalubridad.

El Cuarto Juzgado Especializado en lo Civil de Chimbote con fecha 1 de abril de 2005,


declara infundada la demanda por considerar que no existe vulneración de derechos
constitucionales dado que el actor no ha acreditado haber estado expuesto a los riesgos de
toxicidad, peligrosidad e insalubridad durante los períodos laborados.

La recurrida confirma la apelada por similares fundamentos.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la Demanda

1. En la STC 1417-2005-PA publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que establecen los requisitos para su
obtención, y que la titularidad del derecho subjetivo concreto invocado debe estar suficientemente
acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

2. El demandante pretende se le otorgue pensión de jubilación minera conforme a la Ley


25009, Decreto Supremo 029-89-TR y la Ley 19990; en consecuencia la pretensión del recurrente
está comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37.b) de la citada sentencia, y que,
por ello, debe analizarse el fondo de la cuestión controvertida

Análisis de la controversia

3. De los certificados de trabajo obrantes en autos a fojas 5 y 85, se advierte que el


recurrente prestó servicios en la Empresa Siderúrgica SIDERPERU S,A. desde el 6 de agosto del
1973 hasta el 29 de marzo de 1991, período de tiempo durante el cual laboró como obrero,
operador de montacarga A y B, guardián y operador camión portacuba (equipo pesado), en la
Sección Transportes de la Planta Siderúrgica ubicada en la ciudad de Chimbote.

4. Asimismo a fojas 86 de autos obra el Certificado Nº 0121 de Identificación Genérica de


Riesgos por Función expedido por la SIDERPERÚ en el cual dicha empresa deja constancia
específica de los equipos de protección entregados al recurrente, con el objeto de preservarlo en el
desempeño de sus labores, siendo estos casco de seguridad, respirador contra polvos y/o gases,
lentes de protección y protección auricular, entre otros.

Tales documentos acreditan, de manera suficiente, que el actor, durante el tiempo que
laboró estuvo expuesto a los riesgos de toxicidad, peligrosidad e insalubridad.
5. Por otro lado tal como lo reconoce la emplazada en la Resolución Nº 5740-2002-
GO/ONP, (fojas. 3 y 3 vuelta) el recurrente nació el 29 de marzo de 1941, iniciando sus actividades
el 6 de agosto del 1973, cesando en sus actividades el 29 de marzo de 1991. En este orden de
ideas, al momento del cese el amparista contaba con 54 años de edad y con 22 años, cuatro meses
y 25 días de aportaciones, y no con 20 años y 9 meses de aportación como refiere la resolución
cuestionada

6. No obstante no le corresponde gozar de una pensión de jubilación minera completa.

7. Empero el artículo 3 de la Ley 25009 establece que “[...] en aquellos casos que no se
cuente con el número de aportaciones, el Instituto Peruano de la Seguridad Social abona la
pensión proporcional que en base a los años de aportación establecidos en la presente ley, que en
ningún caso será menor de 10 años.” En consecuencia, le que le corresponde percibir es la pensión
proporcional a los años de aportación.

8. Finalmente en cuanto al pago de las pensiones devengadas, éstas deben ser abonadas
conforme lo establece el artículo 81 del Decreto Ley Nº 19990, y que el pago de los intereses
legales debe efectuarse de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 1246 del Código Civil.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda de amparo.

2. Ordenar que la demandada expida nueva resolución otorgando al demandante pensión


de jubilación, con abono de las pensiones devengadas, intereses legales correspondientes y costos
del proceso.

Publíquese y notifíquese.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA


Y BARDELLI LARTIRIGOYEN

Visto el recurso de agravio constitucional interpuesto por don Javier Zavaleta Moreno
contra la sentencia de la Sala Civil de la Corte Superior de Justicia del Santa, de fojas 132, su fecha
14 de noviembre de 2005, que declara infundada la demanda de autos, los magistrados firmantes
emiten el siguiente voto:

ANTECEDENTES
Con fecha 16 de marzo de 2004, el recurrente, interpone demanda de amparo contra la
Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se declaren inaplicables las
Resoluciones Nº 0000061026-2002-ONP/DC/DL 19990 de fecha 7 de noviembre de 2002 y Nº
5740-2002-GO/ONP, de fecha 11 de diciembre de 2002, que le deniegan pensión de jubilación
minera; y, en consecuencia, se ordene a la emplazada expida nueva resolución con arreglo a la Ley
25009, su Reglamento y la Ley 19990, reconociéndole 22 años, 3 meses y 26 días de aportación.
Asimismo, solicita el pago de los reintegros, las pensiones devengadas desde la fecha del cese de
sus actividades, los intereses legales correspondientes y el pago de costas y costos.

La emplazada contesta la demanda aduciendo que las resoluciones cuestionadas se


encuentran arregladas a ley, dado que el actor no cumple con los requisitos para obtener pensión
de jubilación minera, tanto más si no ha acreditado haber estado expuesto a los riesgos de
toxicidad, peligrosidad e insalubridad.

El Cuarto Juzgado Especializado en lo Civil de Chimbote, con fecha 1 de abril de 2005,


declara infundada la demanda por considerar que no existe vulneración de derechos
constitucionales dado que el actor no ha acreditado haber estado expuesto a los riesgos de
toxicidad, peligrosidad e insalubridad durante los períodos laborados.

La recurrida confirma la apelada por similares fundamentos.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la Demanda

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


el Tribunal Constitucional ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente
protegido por el derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que establecen los
requisitos para su obtención, y que la titularidad del derecho subjetivo concreto invocado debe
estar suficientemente acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

2. El demandante pretende se le otorgue pensión de jubilación minera conforme a la Ley


25009, Decreto Supremo 029-89-TR y la Ley 19990; en consecuencia, consideramos que su
pretensión está comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37.b) de la citada
sentencia, y que, por ello, debe analizarse el fondo de la cuestión controvertida

Análisis de la controversia

3. De los certificados de trabajo obrantes en autos a fojas 5 y 85, advertimos que el


recurrente prestó servicios en la Empresa Siderúrgica SIDERPERU S,A. desde el 6 de agosto del
1973 hasta el 29 de marzo de 1991, período de tiempo durante el cual laboró como obrero,
operador de montacarga A y B, guardián y operador camión portacuba (equipo pesado), en la
Sección Transportes de la Planta Siderúrgica ubicada en la ciudad de Chimbote.

4. Asimismo, a fojas 86 de autos obra el Certificado Nº 0121 de Identificación Genérica de


Riesgos por Función expedido por la SIDERPERÚ en el cual dicha empresa deja constancia
específica de los equipos de protección entregados al recurrente, con el objeto de preservarlo en el
desempeño de sus labores, siendo estos casco de seguridad, respirador contra polvos y/o gases,
lentes de protección y protección auricular, entre otros.

Tales documentos acreditan, creemos, de manera suficiente, que el actor, durante el


tiempo que laboró estuvo expuesto a los riesgos de toxicidad, peligrosidad e insalubridad.

5. Por otro lado tal como lo reconoce la emplazada en la Resolución Nº 5740-2002-


GO/ONP, (fojas.3 y 3 vuelta) el recurrente nació el 29 de marzo de 1941, iniciando sus actividades
el 6 de agosto del 1973, cesando en sus actividades el 29 de marzo de 1991. En este orden de
ideas, al momento del cese el amparista contaba con 54 años de edad y con 22 años, cuatro meses
y 25 días de aportaciones, y no con 20 años y 9 meses de aportación como refiere la resolución
cuestionada

6. No obstante, no le corresponde gozar de una pensión de jubilación minera completa.

7. Empero, el artículo 3 de la Ley 25009 establece que “[...] en aquellos casos que no se
cuente con el número de aportaciones, el Instituto Peruano de la Seguridad Social abona la
pensión proporcional que en base a los años de aportación establecidos en la presente ley, que en
ningún caso será menor de 10 años.” En consecuencia, estimamos que le corresponde percibir la
pensión proporcional a los años de aportación.

8. Finalmente, en cuanto al pago de las pensiones devengadas, somos de la opinión que


éstas deben ser abonadas conforme lo establece el artículo 81 del Decreto Ley Nº 19990, y que el
pago de los intereses legales debe efectuarse de acuerdo con lo dispuesto en el artículo 1246 del
Código Civil.

Por estas consideraciones, nuestro voto es porque se declare FUNDADA la demanda de


amparo, y por que se ordene que la demandada expida nueva resolución otorgando al
demandante pensión de jubilación, con abono de las pensiones devengadas, intereses legales
correspondientes y costos del proceso.

Srs.

GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN

Se ordena otorgar pensión de jubilación al demandante de acuerdo al régimen de la Ley 19990

Expediente Nº 3127-2006-PA/TC
LIMA
JORGE CANELO DE LA CRUZ
(Publicado: 14-02-08)

RAZÓN DE RELATORÍA

Lima, 21 de noviembre de 2007


La resolución recaída en el Expediente Nº 3127-2006-PA es aquella conformada por los
votos de los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli que declara
FUNDADA la demanda. Los votos de los magistrados Gonzales Ojeda y Bardelli Lartirigoyen
aparecen firmados en hoja membretada aparte, y no junto con la firma del magistrado integrante
de la Sala debido al cese en funciones de dichos magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 17 días del mes de mayo de 2006, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara
Gotelli, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Jorge Canelo de la Cruz contra la
sentencia de la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 86, su fecha 24
de octubre de 2005, que declara improcedente la demanda de amparo de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 15 de noviembre de 2004 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP) a fin de que se declare inaplicables las Resoluciones
0000063730-2003-ONP/DC/DL 19990 y 4908-2004-GO/ONP, de fecha 14 de agosto de 2003 y 21 de
abril de 2004, respectivamente, y que en consecuencia se le otorgue pensión de jubilación con
arreglo al Decreto Ley 19990, sobre la base de sus 23 años y 4 meses de aportaciones al Sistema
Nacional de Pensiones, debiéndose disponer además, el pago de los devengados
correspondientes.

La emplazada contesta la demanda alegando que administrativamente se ha verificado que


el actor no acreditó los años de aportaciones al Sistema Nacional de Pensiones exigidos para
acceder a una pensión de jubilación, agregando que su pretensión no puede ser tramitada en la vía
del amparo, porque carece de estación probatoria.

El Sexagésimo Tercer Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 15 de abril de


2005, declara fundada la demanda sosteniendo que con la documentación presentada, se acredita
que el recurrente efectuó 12 años, 2 meses y 14 días de aportes adicionales a los reconocidos por
la demandada, y que dichos aportes mantienen su validez de acuerdo a lo establecido por el
artículo 57 del Reglamento del Decreto Ley 19990.

La recurrida revocando la apelada declara improcedente la demanda, argumentando que


la documentación presentada por el demandante para acreditar los aportes efectuados de manera
adicional no son suficientes para probarlos, conforme al artículo 54 del Reglamento del Decreto
Ley 19990.

FUNDAMENTOS

1. En la STC 1417-2005-PA publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que establecen los requisitos para su
obtención, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente acreditada para
que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

2. El demandante solicita que se le otorgue pensión de jubilación conforme al régimen del


Decreto Ley 19990; en consecuencia su pretensión está comprendida en el supuesto previsto en el
fundamento 37.b) de la citada sentencia, y que, por ello, debe analizarse el fondo de la cuestión
controvertida.

Análisis de la controversia

3. El artículo 38 del Decreto Ley 19990, modificado por el artículo 9 de la Ley 26504, y el
artículo 1 del Decreto Ley 25967 establecen que el derecho a obtener pensión de jubilación se
adquiere a los 65 años de edad, siempre que los asegurados acrediten haber efectuado
aportaciones por un período no menor de 20 años completos.

4. Con el Documento Nacional de Identidad del demandante, obrante a fojas 16, se


acredita que nació el 24 de diciembre de 1937 y que cumplió con la edad requerida para obtener la
pensión solicitada el 24 de diciembre de 2002.

5. Respecto a las aportaciones alegadas, el inciso d), artículo 7 de la Resolución Suprema


306-2001-EF, Reglamento de Organización y Funciones de la Oficina de Normalización Previsional
(ONP), dispone que la emplazada debe “Efectuar la verificación, liquidación y fiscalización de
derechos pensionarios que sean necesarias para garantizar su otorgamiento con arreglo a Ley”.

6. Asimismo en cuanto a las aportaciones de los asegurados obligatorios, los artículos 11 y


70 del Decreto Ley 19990 establecen, respectivamente, que “Los empleadores (...) están obligados
a retener las aportaciones de los trabajadores asegurados obligatorios (...)” y “Para los asegurados
obligatorios son períodos de aportación los meses, semanas o días en que presten, o hayan
prestado servicios que generen la obligación de abonar las aportaciones a que se refieren los
artículos 7 al 13, aún cuando el empleador (...) no hubiese efectuado el pago de las aportaciones”.
Más aún el artículo 13 de esta norma dispone que la emplazada se encuentra obligada a iniciar el
procedimiento coactivo si el empleador no cumple con efectuar el abono de las aportaciones
indicadas.

7. A fojas 13 obra el certificado de trabajo expedido por Cosméticos y Perfumería


Internacional S.A. - COPERINSA, en el que consta que el demandante prestó servicios para dicha
empresa desde el 1 de enero de 1972 hasta el 15 de marzo de 1984, acreditando con ello los 12
años y 2 meses de aportaciones adicionales que alega haber efectuado.

8. En ese sentido teniendo en cuenta los 11 años y 2 meses de aportaciones reconocidos


por la demandada, el actor acredita un total de 23 años y 4 meses de aportaciones al Sistema
Nacional de Pensiones, encontrándose por tanto, comprendido en el régimen general de jubilación
regulado por los Decretos Leyes 19990 y 25967. Por consiguiente evidenciándose la vulneración de
los derechos constitucionales del recurrente, la demanda debe estimarse.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


constitución Política del Perú
HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda; en consecuencia NULAS las Resoluciones 0000063730-


2003-ONP/DC/DL 19990 y 4908-2004-GO/ONP.

2. Ordenara la demandada expedir nueva resolución otorgando al actor pensión de


jubilación con arreglo al régimen del Decreto Ley 19990, con el pago de las pensiones devengadas
con arreglo a ley, así como los costos procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.

GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA


Y BARDELLI LARTIRIGOYEN

Visto el recurso de agravio constitucional interpuesto por don Jorge Canelo de la Cruz
contra la sentencia de la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 86, su
fecha 24 de octubre de 2005, que declara improcedente la demanda de amparo de autos, los
magistrados firmantes emiten el siguiente voto:

ANTECEDENTES

Con fecha 15 de noviembre de 2004, el recurrente interpone demanda de amparo contra


la Oficina de Normalización Previsional (ONP) a fin de que se declaren inaplicables las Resoluciones
0000063730-2003-ONP/DC/DL 19990 y 4908-2004-GO/ONP, de fecha 14 de agosto de 2003 y 21 de
abril de 2004, respectivamente; y que, en consecuencia, se le otorgue pensión de jubilación con
arreglo al Decreto Ley 19990, sobre la base de sus 23 años y 4 meses de aportaciones al Sistema
Nacional de Pensiones; debiéndose disponer el pago de los devengados correspondientes.

La emplazada contesta la demanda alegando que administrativamente se ha verificado que


el actor no acreditó los años de aportaciones al Sistema Nacional de Pensiones exigidos para
acceder a una pensión de jubilación, agregando que su pretensión no puede ser tramitada en la vía
del amparo, porque carece de estación probatoria.

El Sexagésimo Tercer Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 15 de abril de


2005, declara fundada la demanda sosteniendo que, con la documentación presentada, se acredita
que el recurrente efectuó 12 años, 2 meses y 14 días de aportes adicionales a los reconocidos por
la demandada, y que dichos aportes mantienen su validez de acuerdo a lo establecido por el
artículo 57 del Reglamento del Decreto Ley 19990.
La recurrida revocando la apelada, declara improcedente la demanda, argumentando que
la documentación presentada por el demandante para acreditar los aportes efectuados de manera
adicional no son suficientes para probarlos, conforme al artículo 54 del Reglamento del Decreto
Ley 19990.

FUNDAMENTOS

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


el Tribunal Constitucional ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente
protegido por el derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que establecen los
requisitos para su obtención, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente
acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

2. El demandante solicita que se le otorgue pensión de jubilación conforme al régimen del


Decreto Ley 19990; en consecuencia, consideramos que su pretensión está comprendida en el
supuesto previsto en el fundamento 37.b) de la citada sentencia, y que, por ello, debe analizarse el
fondo de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. El artículo 38 del Decreto Ley 19990, modificado por el artículo 9 de la Ley 26504, y el
artículo 1 del Decreto Ley 25967 establecen que el derecho a obtener pensión de jubilación se
adquiere a los 65 años de edad, siempre que los asegurados acrediten haber efectuado
aportaciones por un período no menor de 20 años completos.

4. Con el Documento Nacional de Identidad del demandante, obrante a fojas 16,


advertimos que nació el 24 de diciembre de 1937 y que cumplió con la edad requerida para
obtener la pensión solicitada el 24 de diciembre de 2002.

5. Respecto a las aportaciones alegadas, el inciso d), artículo 7 de la Resolución Suprema


306-2001-EF, Reglamento de Organización y Funciones de la Oficina de Normalización Previsional
(ONP), dispone que la emplazada debe “Efectuar la verificación, liquidación y fiscalización de
derechos pensionarios que sean necesarias para garantizar su otorgamiento con arreglo a Ley”.

6. Asimismo, en cuanto a las aportaciones de los asegurados obligatorios, los artículos 11 y


70 del Decreto Ley 19990 establecen, respectivamente, que “Los empleadores (...) están obligados
a retener las aportaciones de los trabajadores asegurados obligatorios (...)” y “Para los asegurados
obligatorios son períodos de aportación los meses, semanas o días en que presten, o hayan
prestado servicios que generen la obligación de abonar las aportaciones a que se refieren los
artículos 7 al 13, aún cuando el empleador (...) no hubiese efectuado el pago de las aportaciones”.
Más aún, el artículo 13 de esta norma dispone que la emplazada se encuentra obligada a iniciar el
procedimiento coactivo si el empleador no cumple con efectuar el abono de las aportaciones
indicadas.

7. A fojas 13 obra el certificado de trabajo expedido por Cosméticos y Perfumería


Internacional S.A. - COPERINSA, en el que apreciamos que el demandante prestó servicios para
dicha empresa desde el 1 de enero de 1972 hasta el 15 de marzo de 1984, acreditando con ello los
12 años y 2 meses de aportaciones adicionales que alega haber efectuado.
8. En ese sentido, teniendo en cuenta los 11 años y 2 meses de aportaciones reconocidos
por la demandada, el actor acredita un total de 23 años y 4 meses de aportaciones al Sistema
Nacional de Pensiones, por lo que consideramos que se encuentra comprendido en el régimen
general de jubilación regulado por los Decretos Leyes 19990 y 25967. Por ello, somos de la opinión
que la demanda debe estimarse.

Por estas consideraciones, nuestro voto es porque se declare FUNDADA la demanda,


NULAS las Resoluciones 0000063730-2003-ONP/DC/DL 19990 y 4908-2004-GO/ONP, y que se
ordene la demandada expida una nueva resolución otorgando al actor pensión de jubilación con
arreglo al régimen del Decreto Ley 19990, con el pago de las pensiones devengadas con arreglo a
ley, así como los costos procesales.

Sres.

GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN

Se ordena la reincorporación del demandante al cargo que ocupaba o en otro de igual nivel
o categoría

Expediente Nº 7973-2006-PA/TC
LIMA
BARTOLOMÉ LOAYZA VARGAS
(Publicado: 21-02-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 15 días del mes de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda,
pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Bartolomé Loayza Vargas contra la
resolución de la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 120, su fecha
25 de mayo de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 3 de noviembre de 2004 el recurrente interpone demanda de amparo contra el


Estado peruano, representado por el Poder Judicial, denunciando la vulneración de sus derechos al
debido proceso y de defensa, a fin de que se declare inaplicables el artículo 3 y la Disposición
Complementaria del Decreto Ley Nº 25580, en virtud del cual se dispuso su separación definitiva
del cargo de Testigo Actuario adscrito al Vigésimo Quinto Juzgado Civil de Lima; en consecuencia
solicita que se disponga su reincorporación en dicho cargo y se reconozca a su favor el tiempo que
dejó de laborar para efectos pensionarios. Manifiesta haber sido cesado en virtud del Decreto Ley
antes aludido, sin expresión de causa, sin proceso administrativo alguno, sin ejercer su derecho de
defensa y sin tener la posibilidad de cuestionar dicha norma mediante la interposición de un
proceso constitucional de amparo, toda vez que el referido Decreto Ley se lo impidió
expresamente.

La Procuradora Pública a cargo de los asuntos judiciales del Poder Judicial propone la
excepción de prescripción y contesta la demanda negándola y contradiciéndola en todos sus
extremos, solicitando que declarada improcedente por haber transcurrido en exceso el plazo para
su interposición.

El Trigésimo Sexto Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 9 de mayo de 2005,
desestima la excepción de caducidad y declara fundada la demanda, conforme a la jurisprudencia
del Tribunal Constitucional.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda y ordena su


remisión al juzgado de origen a fin de que proceda conforme al precedente en materia laboral del
Tribunal Constitucional establecido en el Expediente Nº 0206-2005-PA/TC (Caso Baylón Flores).

FUNDAMENTOS

Precisión del petitorio de la demanda

1. El recurrente solicita que el Tribunal Constitucional declare la inaplicación a su caso del


artículo 3 y de la Disposición Complementaria del Decreto Ley Nº 25580, en virtud del cual se
dispuso, su separación definitiva del cargo de Testigo Actuario adscrito al Vigésimo Quinto Juzgado
Civil de Lima; en consecuencia, solicita se disponga su reincorporación en dicho cargo y se
reconozca a su favor el tiempo que dejó de laborar únicamente para efectos pensionarios, debido a
que, según afirma, se han afectado sus derechos al debido proceso y de defensa.

2. Sin embargo de la revisión del referido decreto ley se aprecia que el actor no fue
incluido en él, tal y como lo reconoce a fojas 36 de autos. No obstante, corre a fojas 4 de autos el
Oficio Nº 1660-92-SA/CSJL, del 6 de noviembre de 1992, el que, si bien es cierto no hace referencia
a ninguno de los decretos leyes expedidos en el año 1992 por el autodenominado Gobierno de
Emergencia y Reconstrucción Nacional, es evidente que fue emitido en dicho contexto pues se
limita a comunicar al actor, sin motivación alguna, que ha sido separado del cargo. En ese sentido
es respecto de dicho acto administrativo que este Tribunal emitirá pronunciamiento.

Cuestión procesal previa y no aplicación del Caso Baylón Flores

3. Respecto a la aplicación del precedente de este Tribunal recaído en el Expediente Nº


0206-2005-PA/TC, cabe precisar que si bien es cierto que el asunto controvertido es uno del
régimen laboral público y, por ende, debería ser dilucidado a través del proceso contencioso
administrativo, también es verdad que no puede desconocerse la jurisprudencia sobre la materia,
pues el caso de autos responde a un supuesto sumamente particular o sui géneris derivado de los
decretos leyes expedidos como consecuencia del autogolpe del año 1992, tratándose en el fondo
de una cuestión de puro derecho, de modo que no puede aplicarse un precedente publicado 14 de
diciembre de 2005 a una demanda interpuesta el 3 de noviembre de 2004, esto es, más de un año
antes.

4. Asimismo y antes de resolver la cuestión de fondo, el Tribunal Constitucional estima


pertinente pronunciarse sobre la excepción de prescripción propuesta por la parte demandada.

5. Al respecto debe enfatizarse que en jurisprudencia reiterada1 el Tribunal Constitucional


ha delimitado los alcances de la tutela constitucional en el caso de los magistrados y auxiliares
jurisdiccionales del Poder Judicial y del Ministerio Público destituidos de sus cargos sin motivación
alguna en el contexto antes descrito derivado del autogolpe del año 1992, por lo que en aras de
economía y celeridad procesal estima oportuno remitirse a ella.

6. En ese sentido y aun cuando como ha quedado dicho el mencionado oficio no se


sustenta, expresamente, en los Decretos Leyes Nºs 25446 ó 25580, queda claro que la limitación
en ellos establecida, respecto de la improcedencia de las demandas de amparo dirigidas a
impugnar directa o indirectamente los ceses de que eran objeto los magistrados o auxiliares
jurisdiccionales, le era perfectamente aplicable en el contexto en que se desarrollaron los hechos.
Por tanto, conforme a la jurisprudencia de este Tribunal, mientras no exista un mecanismo para
reparar el daño causado, no es posible aplicar el artículo 44º del Código Procesal Constitucional.

7. En consecuencia es irrazonable alegar la caducidad en los procesos de amparo cuando el


accionante se encuentra impedido de ejercer su derecho de acción en virtud del mandato expreso
de una norma legal, ya que mientras ésta surta efectos la inexistencia de un recurso idóneo no
puede implicar la convalidación de un acto atentatorio de sus derechos fundamentales. En todo
caso, dicho plazo se computará desde la remoción del impedimento, lo cual, hasta la fecha, no ha
ocurrido, más aún si en su oportunidad los efectos de la citada norma permitieron la vulneración
de derechos fundamentales.

Análisis del caso concreto

8. Resuelta la cuestión procesal corresponde ahora determinar si mediante la separación


en el cargo del demandante se ha afectado algún derecho fundamental. A este respecto, el artículo
233, incisos 4 y 9 de la Constitución de 1979 -vigente durante los eventos- establecía que toda
persona tiene derecho a la motivación escrita de las resoluciones con mención expresa de la ley
aplicable y los fundamentos en que se sustentan, y a no ser privada de su derecho de defensa en
los procesos judiciales que se sigan en su contra, respectivamente, derechos cuyos contenidos se
extienden también a los procedimientos administrativos de naturaleza sancionadora.

9. Por esta razón a efectos de separar a una persona de su cargo, era indispensable, de un
lado, que se exprese los motivos de la decisión y se le notifique del cargo que se le imputaba, así
como que se le concediese un plazo para formular su defensa, lo cual no se aprecia de los
actuados. Por ello es que el Oficio Nº 1660-92-SA/CSJL, del 6 de noviembre de 1992, al no haber
motivado la separación del actor del cargo que venía desempeñando y tampoco respetar su
derecho de defensa, deviene en arbitrario.

10. En consecuencia, habiendo sido expulsado en aplicación de un mecanismo


inconstitucional, su nombramiento indebidamente cancelado nunca perdió su validez y, por ende,
sigue vigente. Siendo así, tiene expedito su derecho a la reincorporación, de manera que, en el
breve trámite que ésta pueda exigir, las autoridades respectivas del Poder Judicial se servirán tener
presente el criterio jurisprudencial de este Tribunal, sin perjuicio de lo dispuesto en el Capítulo I,
Título I, de la Sección Sexta del Texto Único Ordenado de la Ley Orgánica del Poder Judicial, en lo
que fuera aplicable, así como en las demás disposiciones pertinentes, debiendo ser reincorporado
en el cargo que desempeñaba de pleno derecho, siempre que no exista impedimento legal alguno.

11. Por lo demás el tiempo que el demandante permaneció injustamente separado del
cargo debe ser computado únicamente para efectos pensionarios y de antigüedad en el cargo,
debiendo el actor abonar los aportes al régimen previsional que corresponda.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda de amparo; en consecuencia, inaplicable a don


Bartolomé Loayza Vargas el Oficio Nº 1660-92-SA/CSJL, del 6 de noviembre de 1992.

2. Ordenar su reincorporación en el cargo de Testigo Actuario, o en otro de igual nivel o


categoría -siempre que no exista impedimento legal para ello-, debiendo tenerse presente que el
nombramiento indebidamente cancelado nunca perdió su validez; por lo tanto, sigue vigente
conforme a lo expuesto en el fundamento 10, supra.

3. Ordenar que se reconozca el periodo no laborado únicamente para efectos pensionarios


y de antigüedad en el cargo, conforme a lo expuesto en el fundamento 11 de la presente
sentencia.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena la reincorporación de la demandante en el cargo que ocupaba o en otro de igual nivel o


categoría

Expediente Nº 0787-2007-PA/TC
LIMA
NEYDA GIOVANNA FARROÑAY SALAZAR
(Publicado: 21-02-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL


En Lima, a los 8 días del mes de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, con asistencia de los magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda,
pronuncia la siguiente sentencia.

ASUNTO

Recurso de Agravio Constitucional interpuesto por doña Neyda Giovanna Farroñay Salazar
contra la sentencia de la Sala Especializada en Derecho Constitucional de la Corte Superior de
Justicia de Lambayeque, de fojas 284, su fecha 14 de setiembre de 2006, que declaró
improcedente la demanda de autos; y,

ANTECEDENTES

Con fecha 6 de febrero de 2006 la recurrente interpone demanda de amparo contra la


Empresa Prestadora de Servicios de Saneamiento Sociedad Anónima (EPSEL S.A.), por la violación
de su derecho constitucional al trabajo, solicitando que se la restituya en el cargo y puesto de
trabajo como Asistente Comercial, a causa del despido arbitrario del que fue víctima. Sostiene que
ha ejercido una labor permanente a favor de la emplazada, y que el contrato de locación de
servicios se ha visto desnaturalizado, pues las características de la labor que desempeño no son
propias de un contrato de servicios no personales, es decir no responde a un contrato de
naturaleza civil como es la prestación de servicios, sino a uno de naturaleza laboral con
características contractuales laborales.

La emplazada contesta la demanda y sostiene que no se ha violado derecho constitucional


alguno; y, que luego de una exhaustiva calificación del contrato de locación de servicios no
personales de la demandante, y haciendo uso de lo expresamente dispuesto en la segunda
cláusula del referido contrato y teniendo en cuenta el costo beneficio para la empresa, optó por
resolver el contrato

El Tercer Juzgado Corporativo Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, declaró


improcedente la demanda de autos, por estimar que las labores no son idénticas y que la supuesta
vulneración no puede determinarse en el proceso incoado por carecer de estación probatoria

La recurrida confirma la apelada, por las mismas consideraciones.

FUNDAMENTOS

1. Que este Colegiado, en la STC Nº 0206-2005-PA, publicada en el diario Oficial El Peruano,


el 22 de diciembre de 2005 en el marco de su función de ordenación que le es inherente y en la
búsqueda del perfeccionamiento del proceso de amparo, ha precisado, con carácter vinculante, los
criterios de procedibilidad de las demandas de amparo en materia laboral individual de régimen
privado y público. En el presente caso, alegando el demandante que ha sido víctima de un despido
arbitrario, corresponde que se evalué dicha pretensión en el presente proceso constitucional.

2. Se aprecia de fojas 50 a 62 los sucesivos contratos que suscribió la recurrente, los


mismos que son de distinta naturaleza; primero contratos de servicio especifico y luego por
locación de servicios, los cuales fueron renovados cada vez que vencía el anterior, con lo cual se
hacía interrumpida la labor prestada de la recurrente; además alega que su contrato de trabajo
para servicio especifico ha sido desnaturalizado, por lo que debe ser considerado como un
contrato de trabajo de duración indeterminada, debido a que las labores para las cuales fue
contratada eran de naturaleza permanente y no accidental o temporal; además porque la plaza
que ocupaba se encuentra presupuestada e incluida en el Manual de Organizaciones y Funciones
(MOF).

3. Que a fojas 62 corre el addendum de Gerencia General Nº 003-2005-EPSEL S.A./GG, por


el lapso comprendido desde el 1 de noviembre hasta el 31 de diciembre de 2005; que a fojas 202
obra la carta Nº 903-2004-EPSEL S.A./GG, del 1 de diciembre de 2005, por la cual se comunica a la
actora que se resuelve su contrato, argumentando que la empresa ha creído conveniente finalizar
el vínculo contractual a partir de emitida la misiva, no obstante el addendum mencionado la
vinculaba con al entidad hasta el 31 de diciembre de 2005 y no hasta la fecha en que se ejecuto la
resolución de su contrato.

4. Por consiguiente para determinar si los sucesivos contratos de trabajo para servicio
especifico han sido simulados y por ende desnaturalizados, hemos de partir por analizar la
naturaleza de los servicios para la cual fue contratada la demandante. Con relación al contrato de
trabajo, se presume la existencia de este cuando concurren tres elementos: la prestación personal
de servicios, la subordinación y la remuneración, es decir el contrato de trabajo presupone el
establecimiento de una relación laboral permanente entre el empleador y el trabajador, en virtud
de la cual éste se obliga a prestar servicios en beneficio de aquél de manera diaria, continua y
permanente, cumpliendo un horario de trabajo así como bajo las órdenes que se le impartan. Por
su parte, el contrato de locación de servicios ha sido definido en el artículo 1764 del Código Civil
como aquél acuerdo de voluntades por el cual “el locador se obliga, sin estar subordinado al
comitente, a prestarle sus servicios por cierto tiempo o para un trabajo determinado, a cambio de
una retribución”. Es evidente que de la definición dada por el Código Civil, el elemento esencial de
este contrato es la independencia del locador frente al comitente en la prestación de sus servicios,
siendo este elemento el diferenciador entre ambos contratos.

5. Por lo tanto habiéndose determinado que la demandante, al margen de lo consignado


en el texto de los contratos de locación de servicios suscritos por las partes, ha desempeñado
labores en forma subordinada y permanente, razón por la que en aplicación del principio de
primacía de la realidad, queda establecido que entre las partes ha existido una relación de
naturaleza laboral y no civil; por lo que la demandada, por haber despedido al demandante
mediante carta y sin haberle expresado alguna causa relacionada con su conducta o su desempeño
laboral que justifique dicha decisión, ha vulnerado su derecho constitucional al trabajo, pues se le
ha despedido arbitrariamente

6. En consecuencia siguiendo el criterio jurisprudencial contenido en la STC 765-2004-AA y


STC 810-2006-PA/TC, habiéndose acreditado la existencia de simulación en el contrato de la
demandante, éste debe ser considerado como de duración indeterminada, conforme lo establece
el inciso d) del artículo 77 del Decreto Supremo Nº 003-97-TR, razón por la que, habiéndosele
despedido sin expresarle causa alguna derivada de su conducta o capacidad laboral que la
justifique, debe estimarse la demanda.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú
HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda.

2. Ordenar que EPSEL S.A. reponga a doña Giovanna Neyra Ferroñay Salazar en el cargo
que venía desempeñando o en otro similar de igual nivel o categoría.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena que la ONP cumpla con otorgarle al demandante pensión de jubilación adelantada de
acuerdo a Decreto Ley Nº19990

Expediente Nº 09220-2006-PA/TC
CAJAMARCA
ARTURO JAVIER BECERRA MENDOZA
(Publicado: 21-02-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima a los 8 días del mes de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Mesía Ramírez., Vergara Gotelli y Álvarez Miranda,
pronuncia la siguiente sentencia

El recurso de agravio constitucional interpuesto contra la sentencia expedida por la Corte


Superior de Justicia de Cajamarca, que declaró improcedente la demanda de autos; y

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Arturo Javier Becerra Mendoza
contra la sentencia de la Corte Superior de Justicia de Cajamarca, de fojas 109, su fecha 22 de
setiembre de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 12 de setiembre de 2005 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP) solicitando que se declare inaplicable la Resolución Nº
0000011084-2005-ONP-DC-DL 19990, de fecha 2 de febrero de 2005, solicita se cumpla con
otorgar al recurrente la pensión de jubilación con mas de 16 años de aportaciones y que se le
otorgue la pensión bajo los términos y condiciones del Decreto Ley Nº 19990, más el pago de las
pensiones devengadas dejadas de percibir desde el 6 de enero del 2003 con sus respectivos
intereses legales.

La emplazada contesta la demanda manifestando que el actor no acredita los años de


aportación al sistema nacional de pensiones exigidos para acceder a una pensión de jubilación.

El Segundo Juzgado Especializado en lo Civil de Cajamarca, con fecha 19 de mayo de 2006,


declara fundada la demanda, por considerar que se ha verificado que se ha desconocido
arbitrariamente el derecho constitucional a la pensión que le asiste al demandante, por lo que la
emplazada debe reconocer su derecho constitucional a la pensión .

La recurrida revoca la apelada, y la declara improcedente por considerar, que el amparo no


es la vía idónea.

FUNDAMENTOS

1. En el fundamento 37 de la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el


12 de julio de 2005, este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial
directamente protegido por el derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que
establecen los requisitos para la obtención de tal derecho, y que la titularidad del derecho
invocado debe estar suficientemente acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento
estimatorio.

2. En el presente caso el demandante solicita que se le reconozcan los 16 años de


aportaciones, a fin de que se le otorgue su pensión de jubilación.

§ Análisis de la controversia

3. Conforme al primer párrafo del artículo 38 del Decreto Ley Nº 19990, para poder
acceder a la pensión de jubilación conforme al artículo 41 del Decreto Ley Nº 19990.

4. De la Resolución Nº 0000011084-2005-ONP-DC-DL 19990, de fecha 2 de febrero de


2005, obrante a fojas 1, se desprende que la ONP le denegó al demandante su pensión de
jubilación porque considero que: a) solo habría acreditado 11 meses de aportaciones al Sistema
Nacional de Pensiones; y b) los períodos comprendidos desde 1963 hasta 1966, 1968, de 1970 a
1982 no se consideran al no haber sido acreditadas fehacientemente.

5. En cuanto a las aportaciones de los asegurados obligatorios, los artículos 11 y 70 del


Decreto Ley Nº 19990 establecen, respectivamente, que “Los empleadores (...) están obligados a
retener las aportaciones de los trabajadores asegurados obligatorios (...)”, y que “Para los
asegurados obligatorios son períodos de aportación los meses, semanas o días en que presten, o
hayan prestado servicios que generen la obligación de abonar las aportaciones a que se refieren
los artículos 7 al 13, aún cuando el empleador (...) no hubiese efectuado el pago de las
aportaciones”. Más aún, el artículo 13 de esta norma dispone que la emplazada se encuentra
obligada a iniciar el procedimiento coactivo si el empleador no cumple con efectuar el abono de las
aportaciones indicadas.
6. Para acreditar la titularidad del derecho a la pensión y el cumplimiento de los requisitos
legales que configuran el derecho, el demandante ha acompañado en su demanda el certificados
de trabajo, obrante a fojas 2 en donde se encuentra el certificado otorgado por la Empresa
“American Smelting And Refining Company” donde laboró desde el 26 de setiembre de 1963 hasta
el 15 de agosto de 1966; y reingresó el 11 de noviembre de 1968 hasta el 30 de setiembre de 1970,
desempeñándose en el cargo de carpintero; luego para la “Empresa Minera del Perú”, desde el 1
de octubre de 1970 hasta el 30 de abril de 1982, desempeñándose como carpintero, con un total
de 11 años y 6 meses de aportaciones y sumados a los 11 meses que reconoce la ONP nos da un
total de 12 años y 5 meses.

7. Adicionalmente se debe ordenar a la ONP que efectúe el cálculo de los devengados


correspondientes desde la fecha del agravio constitucional, así como el de los intereses legales
generados de acuerdo a la tasa señalada en el artículo 1246 del Código Civil, y proceda a su pago,
en la forma y modo establecido por el artículo 2 de la Ley Nº 28266.

8. En la medida en que en este caso se ha acreditado que la emplazada ha vulnerado el


derecho constitucional a la pensión del demandante, corresponde, de conformidad con el artículo
56 del Código Procesal Constitucional, ordenar a dicha entidad que asuma el pago de los costos
procesales, los cuales deberán ser liquidados en la etapa de ejecución de la presente sentencia.

9. En consecuencia ha quedado acreditado que el demandante reunía los años de


aportaciones necesarias para obtener el derecho a una pensión de jubilación general, conforme lo
establece el artículo 41 del Decreto Ley Nº 19990.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, en uso de las atribuciones que le


confieren la Constitución Política del Perú y su Ley Orgánica,

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda; en consecuencia, NULA la Resolución Nº 0000011084-


2005-ONP-DC-DL 19990, de fecha 2 de febrero de 2005.

2. Ordena que la Oficina de Normalización Previsional cumpla con otorgarle a la


demandante una pensión de jubilación adelantada con arreglo al artículo 41 del Decreto Ley Nº
19990, y que le abone las pensiones devengadas, reintegros e intereses legales correspondientes;
así como de los costos procesales en la etapa de ejecución.

Publíquese y notifíquese.

SS.

MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena que se reajuste la pensión en favor de la demandante


Expediente Nº 03604-2006-PA/TC
LIMA
CARMEN JESÚS FERREYROS MARTÍNEZ

RAZÓN DE RELATORÍA

Lima, 18 de diciembre de 2007


La resolución recaída en el Expediente Nº .03604-2006-AA es aquella conformada por los
votos de los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli, que declara
FUNDADA la demanda en un extremo e INFUNDADA en el otro. Los votos de los magistrados
Gonzales Ojeda y Bardelli Lartirigoyen aparecen firmados en hoja membretada aparte, y no junto
con la firma del magistrado integrante de la Sala debido al cese en funciones de dichos
magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 21 días del mes de noviembre de 2006, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Gonzales Ojeda, Vergara Gotelli y Mesía Ramírez,
pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Carmen Jesús Ferreyros Martínez
contra la sentencia de la Sexta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 116, su
fecha 12 de octubre de 2005, que declara improcedente la demanda de autos, los magistrados
firmantes emiten el siguiente voto:

ANTECEDENTES

Con fecha 22 de noviembre de 2004 la recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP) solicitando que en aplicación de la Ley 23908 se
actualice y se nivele su pensión de jubilación, ascendente a S/. 346.68, en un monto equivalente a
tres sueldos mínimos vitales, más la indexación trimestral automática; y que se disponga el pago
de los devengados y los intereses legales correspondientes.

La emplazada contesta la demanda alegando que la Ley 23908 estableció el monto mínimo
de la pensión en tres sueldos mínimos vitales, pero no dispuso que fuera, como mínimo, tres veces
más que el básico de un servidor en actividad, el cual nunca llegó a ser igual al Ingreso Mínimo
Legal, que estaba compuesto por el Sueldo Mínimo Vital más las bonificaciones por costo de vida y
suplementaria.

El Trigésimo Quinto Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 28 de febrero de


2005, declara fundada, en parte, la demanda, por considerar que la actora alcanzó la contingencia
antes de la entrada en vigencia del Decreto Legislativo 817, por lo que le corresponde el reajuste
establecido en la Ley 23908, más el pago de los devengados; e improcedente en cuanto al pago de
intereses legales.
La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda argumentando que
la pretensión de la recurrente no se encuentra comprendida en el contenido constitucionalmente
protegido del derecho fundamental a la pensión, conforme se ha establecido en la STC 1417-2005-
PA.

FUNDAMENTOS

1. En atención a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la STC


1417-2005-PA, que constituyen precedente vinculante, y en concordancia con lo dispuesto en el
artículo VII del Título Preliminar y los artículos 5, inciso 1, y 38 del Código Procesal Constitucional,
este Tribunal estima que en el presente caso, aun cuando se cuestiona la suma específica de la
pensión que percibe la demandante, procede efectuar su verificación, toda vez que se encuentra
comprometido el derecho al mínimo vital (S/. 415.00).

2. La recurrente pretende que se reajuste su pensión de jubilación, ascendente a S/.


346.68, en un monto equivalente a tres sueldos mínimos vitales, más la indexación trimestral
automática, en aplicación de lo dispuesto por la Ley 23908.

Análisis de la controversia

3. En la STC 5189-2005-PA, del 13 de setiembre de 2006, este Tribunal, atendiendo a su


función ordenadora y pacificadora, y en mérito de lo dispuesto por el artículo VII del Titulo
Preliminar del Código Procesal Constitucional, acordó precisar los criterios adoptados en la STC
198-2003-AC para la aplicación de la Ley 23908 durante su periodo de vigencia, y dispuso la
observancia obligatoria de los fundamentos jurídicos 5 y del 7 al 21.

4. En el presente caso, de la Resolución 1009-89, de fojas 3 de autos, se evidencia que: a)


se le otorgó a la demandante pensión de jubilación a partir del 8 de noviembre de 1987; b)
acreditó 13 años de aportaciones; y c) el monto inicial de la pensión otorgada I/. 0.04 intis.

5. La Ley 23908 (publicada el 07-09-1984) dispuso en su artículo 1: Fíjase en una cantidad


igual a tres sueldos mínimos vitales, establecidos por la actividad industrial en la Provincia de Lima,
el monto mínimo de las pensiones de invalidez y jubilación a cargo del Sistema Nacional de
Pensiones.

6. Para determinar el monto de la pensión mínima vigente a la fecha de la contingencia, se


debe recordar que, conforme a lo dispuesto por el Decreto Supremo 018-84-TR, del 1 de setiembre
de 1984, la remuneración mínima de los trabajadores era el resultado de la adición de tres
conceptos remunerativos, uno de los cuales era el sueldo mínimo vital.

7. Para la determinación de la pensión mínima, resultaba aplicable el Decreto Supremo


010-87-TR del 9 de julio de 1987, que estableció el Sueldo Mínimo Vital en la suma I/. 135.00 intis;
quedando fijada una pensión mínima legal de I/. 405.00 intis, establecida por la Ley 23908, vigente
al 8 de noviembre de 1987.

8. El Tribunal Constitucional en las sentencias recaídas en los Exps. 956-2001-AA/TC y 574-


2003-AA/TC, ha manifestado que en los casos de restitución de derechos y en los que el pago de la
prestación resultara insignificante, por equidad, debe aplicarse el criterio expuesto en el artículo
1236 del Código Civil. Dichas ejecutorias también señalan que debe tenerse en cuenta el artículo
13 de la Constitución Política de 1979, que declaraba que “La seguridad social tiene como objeto
cubrir los riesgos de enfermedad, maternidad, invalidez, desempleo, accidente, vejez, orfandad y
cualquier otra contingencia susceptible de ser amparada conforme a ley”, lo cual concuerda con lo
que establece el artículo 10 de la vigente Carta Política de 1993.

9. En consecuencia se evidencia que en perjuicio de la demandante se ha inaplicado lo


dispuesto por el artículo 1 de la Ley 23908, por lo que, en aplicación del principio pro homine,
debe ordenarse que se verifique el cumplimiento de la referida ley durante todo su periodo de
vigencia y se le abonen los montos dejados de percibir desde el 8 de noviembre de 1987 hasta el
18 de diciembre de 1992, con los intereses legales correspondientes.

10. A mayor abundamiento importa precisar que el beneficio de la pensión mínima legal
excluyó expresamente, entre otras, a las pensiones reducidas reguladas en el artículo 42 del
Decreto Ley 19990, pero no a las comprendidas en el régimen especial de jubilación que se
encontró regulado en los artículos 47 a 49 del Decreto Ley 19990.

11. De otro lado, conforme a los criterios de observancia obligatoria establecidos en la STC
198-2003-AC, se precisa y reitera que, a la fecha, conforme a lo dispuesto por las Leyes 27617 y
27655, la pensión mínima del Sistema Nacional de Pensiones está determinada por el número de
años de aportaciones acreditadas por el pensionista.

12. En ese sentido y en concordancia con las disposiciones legales, mediante la Resolución
Jefatural 001-2002-JEFATURA-ONP (publicada el 03-01-2002), se dispuso incrementar los montos
mínimos mensuales de las pensiones comprendidas en el Sistema Nacional de Pensiones a que se
refiere el Decreto Ley 19990, estableciéndose en S/. 346.00 el monto mínimo de las pensiones con
más de 10 años y menos de 20 años de aportaciones.

13. Por consiguiente, constatando de autos que la demandante percibe una suma superior
a la pensión mínima vigente, se advierte que, actualmente, no se está vulnerando su derecho al
mínimo legal.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda, en el extremo que solicita la aplicación de la Ley 23908


al monto de la pensión de la demandante; en consecuencia, ordena que se reajuste la pensión de
acuerdo con los criterios de la presente sentencia, abonando los devengados e intereses legales
correspondientes y los costos procesales.

2. Declarar INFUNDADA la demanda en el extremo que alega la afectación a la pensión


mínima vital vigente.

Publíquese y notifíquese.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA Y BARDELLI LARTIRIGOYEN

Visto el recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Carmen Jesús Ferreyros
Martínez contra la sentencia de la Sexta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas
116, su fecha 12 de octubre de 2005, que declara improcedente la demanda de autos, los
magistrados firmantes emiten el siguiente voto:

ANTECEDENTES

Con fecha 22 de noviembre de 2004, la recurrente interpone demanda de amparo contra


la Oficina de Normalización Previsional (ONP) solicitando que, en aplicación de la Ley 23908, se
actualice y se nivele su pensión de jubilación, ascendente a S/. 346.68, en un monto equivalente a
tres sueldos mínimos vitales, más la indexación trimestral automática; y que se disponga el pago
de los devengados y los intereses legales correspondientes.

La emplazada contesta la demanda alegando que la Ley 23908 estableció el monto mínimo
de la pensión en tres sueldos mínimos vitales, pero no dispuso que fuera, como mínimo, tres veces
más que el básico de un servidor en actividad, el cual nunca llegó a ser igual al Ingreso Mínimo
Legal, que estaba compuesto por el Sueldo Mínimo Vital más las bonificaciones por costo de vida y
suplementaria.

El Trigésimo Quinto Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 28 de febrero de


2005, declara fundada, en parte, la demanda, por considerar que la actora alcanzó la contingencia
antes de la entrada en vigencia del Decreto Legislativo 817, por lo que le corresponde el reajuste
establecido en la Ley 23908, más el pago de los devengados; e improcedente en cuanto al pago de
intereses legales.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda argumentando que


la pretensión de la recurrente no se encuentra comprendida en el contenido constitucionalmente
protegido del derecho fundamental a la pensión, conforme se ha establecido en la STC 1417-2005-
PA.

FUNDAMENTOS

1. En atención a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la STC


1417-2005-PA, que constituyen precedente vinculante, y en concordancia con lo dispuesto en el
artículo VII del Título Preliminar y los artículos 5, inciso 1, y 38 del Código Procesal Constitucional,
estimamos que en el presente caso, aun cuando se cuestiona la suma específica de la pensión que
percibe la demandante, procede efectuar su verificación, toda vez que se encuentra comprometido
el derecho al mínimo vital (S/. 415.00).
2. La recurrente pretende que se reajuste su pensión de jubilación, ascendente a S/.
346.68, en un monto equivalente a tres sueldos mínimos vitales, más la indexación trimestral
automática, en aplicación de lo dispuesto por la Ley 23908.

Análisis de la controversia

3. En la STC 5189-2005-PA, del 13 de setiembre de 2006, el Tribunal Constitucional,


atendiendo a su función ordenadora y pacificadora, y en mérito de lo dispuesto por el artículo VII
del Titulo Preliminar del Código Procesal Constitucional, acordó precisar los criterios adoptados en
la STC 198-2003-AC para la aplicación de la Ley 23908 durante su periodo de vigencia, y dispuso la
observancia obligatoria de los fundamentos jurídicos 5 y del 7 al 21.

4. En el presente caso, de la Resolución 1009-89, de fojas 3 de autos, advertimos que: a) se


le otorgó a la demandante pensión de jubilación a partir del 8 de noviembre de 1987; b) acreditó
13 años de aportaciones; y c) el monto inicial de la pensión otorgada I/. 0.04 intis.

5. La Ley 23908 (publicada el 07-09-1984) dispuso en su artículo 1: Fíjase en una cantidad


igual a tres sueldos mínimos vitales, establecidos por la actividad industrial en la Provincia de Lima,
el monto mínimo de las pensiones de invalidez y jubilación a cargo del Sistema Nacional de
Pensiones.

6. Para determinar el monto de la pensión mínima vigente a la fecha de la contingencia, se


debe recordar que, conforme a lo dispuesto por el Decreto Supremo 018-84-TR, del 1 de setiembre
de 1984, la remuneración mínima de los trabajadores era el resultado de la adición de tres
conceptos remunerativos, uno de los cuales era el sueldo mínimo vital.

7. Para la determinación de la pensión mínima, resultaba aplicable el Decreto Supremo


010-87-TR del 9 de julio de 1987, que estableció el Sueldo Mínimo Vital en la suma I/. 135.00 intis;
quedando fijada una pensión mínima legal de I/. 405.00 intis, establecida por la Ley 23908, vigente
al 8 de noviembre de 1987.

8. El Tribunal Constitucional, en las sentencias recaídas en los Exps. 956-2001-AA/TC y 574-


2003-AA/TC, ha manifestado que en los casos de restitución de derechos y en los que el pago de la
prestación resultara insignificante, por equidad, debe aplicarse el criterio expuesto en el artículo
1236 del Código Civil. Dichas ejecutorias también señalan que debe tenerse en cuenta el artículo
13 de la Constitución Política de 1979, que declaraba que “La seguridad social tiene como objeto
cubrir los riesgos de enfermedad, maternidad, invalidez, desempleo, accidente, vejez, orfandad y
cualquier otra contingencia susceptible de ser amparada conforme a ley”, lo cual concuerda con lo
que establece el artículo 10 de la vigente Carta Política de 1993.

9. En consecuencia, consideramos que en perjuicio de la demandante se ha inaplicado lo


dispuesto por el artículo 1 de la Ley 23908, por lo que, en aplicación del principio pro homine,
debe ordenarse que se verifique el cumplimiento de la referida ley durante todo su periodo de
vigencia y se le abonen los montos dejados de percibir desde el 8 de noviembre de 1987 hasta el
18 de diciembre de 1992, con los intereses legales correspondientes.

10. A mayor abundamiento, debemos subrayar que el beneficio de la pensión mínima legal
excluyó expresamente, entre otras, a las pensiones reducidas reguladas en el artículo 42 del
Decreto Ley 19990, pero no a las comprendidas en el régimen especial de jubilación que se
encontró regulado en los artículos 47 a 49 del Decreto Ley 19990.

11. De otro lado, conforme a los criterios de observancia obligatoria establecidos en la STC
198-2003-AC, precisamos y reitera que, a la fecha, conforme a lo dispuesto por las Leyes 27617 y
27655, la pensión mínima del Sistema Nacional de Pensiones está determinada por el número de
años de aportaciones acreditadas por el pensionista.

12. En ese sentido y en concordancia con las disposiciones legales, mediante la Resolución
Jefatural 001-2002-JEFATURA-ONP (publicada el 03-01-2002), se dispuso incrementar los montos
mínimos mensuales de las pensiones comprendidas en el Sistema Nacional de Pensiones a que se
refiere el Decreto Ley 19990, estableciéndose en S/. 346.00 el monto mínimo de las pensiones con
más de 10 años y menos de 20 años de aportaciones.

13. Por consiguiente, constatando de autos que la demandante percibe una suma superior
a la pensión mínima vigente, somos de la opinión que, actualmente, no se está vulnerando su
derecho al mínimo legal.

Por estas consideraciones, nuestro voto es porque se declare FUNDADA la demanda, en el


extremo que solicita la aplicación de la Ley 23908 al monto de la pensión de la demandante; en
consecuencia, ordena que se reajuste la pensión de acuerdo con los criterios de la presente
sentencia, abonando los devengados e intereses legales correspondientes y los costos procesales; y
porque se declare INFUNDADA la demanda en el extremo que alega la afectación a la pensión
mínima vital vigente.

Srs.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN

Se dispuso ordenar la reincorporación de la demandante en el cargo que venía ocupando en otro


de igual nivel

Expediente Nº 7629-2006-PA/TC
CAJAMARCA
SOLEDAD LOURDES BRIONES GALARRETA
(Publicado: 22-02-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 15 días del mes de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli, y Álvarez Miranda,
pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Soledad Lourdes Briones Galarreta
contra la resolución de la Sala Especializada en lo Civil de la Corte Superior de Justicia de
Cajamarca, de fojas 275, su fecha 26 de julio de 2006, que declara improcedente la demanda de
amparo de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 9 de diciembre de 2004 la recurrente interpone demanda de amparo contra el


Estado peruano invocando la vulneración de sus derechos al debido proceso, de defensa, a la
estabilidad en la función y de petición, y solicita que se declaren inaplicables los Decretos Leyes
Nºs 25530 y 25735, y la Resolución de la Fiscalía de la Nación Nº 926-92-MP-FN, del 29 de
diciembre de 1992, en virtud de los cuales se dispuso su separación definitiva del cargo de Técnico
Administrativo I de la Fiscalía Provincial Mixta de Cajamarca. En consecuencia solicita que se
disponga su reincorporación en dicho cargo y se reconozca a su favor el tiempo que dejó de
laborar, únicamente para efectos pensionarios. Manifiesta haber sido cesada en virtud de los
Decretos Leyes antes aludidos, sin expresión de causa, sin proceso administrativo alguno, sin
ejercer su derecho de defensa, y sin tener la posibilidad de cuestionar dicha norma mediante la
interposición de un proceso constitucional de amparo, toda vez que los referidos Decretos Leyes se
lo impidieron expresamente.

El Procurador Público a cargo de los asuntos judiciales del Ministerio Público propone la
excepción de prescripción y solicita que la demanda sea declarada improcedente por haber
transcurrido en exceso el plazo para su interposición. Asimismo, señala que la actora no se sometió
al Programa de Renuncias Voluntarias con incentivos aprobado por el Decreto Ley Nº 25893, con lo
cual se sometió voluntariamente al artículo 5 de dicha norma, que establecía que los trabajadores
que no se acogían a dicho programa quedaban sometidos a la evaluación y calificación propuesta
por el Decreto Ley Nº 25735.

La Procuradora Pública a cargo de los asuntos judiciales del Ministerio de Justicia propone
las excepciones de prescripción y de falta de legitimidad para obrar del Ministerio de Justicia, y
manifiesta que la actora debió someterse a las Leyes Nºs 27452, 28487, 27586 y 27803 dictadas
para revisar los ceses de quienes fueron afectados durante la década anterior.

El Primer Juzgado Especializado Civil de Cajamarca, con fecha 11 de octubre de 2005,


desestima la excepción de falta de legitimidad para obrar, declara fundada la excepción de
caducidad y, en consecuencia, improcedente la demanda por considerar que a partir de la vigencia
de la Ley Nº 27803 cesó la imposibilidad de recurrir al órgano jurisdiccional para la tutela de sus
derechos.

La recurrida desestimó las excepciones de falta de legitimidad para obrar y de prescripción,


y declaró improcedente la demanda, por considerar que la pretensión de la demandante debe ser
ventilada en la vía contencioso-administrativa, conforme al precedente del Tribunal Constitucional
recaído en el Expediente Nº 0206-2005-PA/TC.

FUNDAMENTOS

Precisión del petitorio de la demanda

1. La recurrente solicita que el Tribunal Constitucional declare la inaplicación a su caso de


los Decretos Leyes Nºs 25530 y 25735, así como la Resolución de la Fiscalía de la Nación Nº 926-
92-MP-FN, del 29 de diciembre de 1992, en virtud de los cuales se dispuso su separación definitiva
del cargo de Técnico Administrativo I de la Fiscalía Provincial Mixta de Cajamarca. En consecuencia
solicita que se disponga su reincorporación en dicho cargo y se reconozca a su favor el tiempo que
dejó de laborar, únicamente para efectos pensionarios, debido a que, según afirma, se han
afectado sus derechos al debido proceso, de defensa, a la estabilidad funcional y de petición.

Cuestión procesal previa

2. Antes de resolver la cuestión de fondo es necesario pronunciarse sobre la excepción de


prescripción propuesta por la parte demandada.

3. Al respecto debe enfatizarse que en jurisprudencia reiterada1 el Tribunal Constitucional


ha delimitado los alcances de la tutela constitucional en el caso de los magistrados y auxiliares
jurisdiccionales del Poder Judicial y del Ministerio Público destituidos en aplicación de decretos
leyes, tales como los Decretos Leyes Nºs 25530 y 25735, dictados por el autodenominado
Gobierno de Emergencia y Reconstrucción Nacional, por lo que, en aras de economía y celeridad
procesal, estima oportuno remitirse a ella.

4. En ese sentido y si bien es cierto el Decreto Ley Nº 25530 fue derogado por el Decreto
Ley Nº 25735, también lo es que mantiene su vigencia la Primera Disposición Complementaria del
referido decreto ley, que establece la improcedencia de las demandas de amparo dirigidas a
impugnar directa o indirectamente las resoluciones de cese como la materia de autos. Por tanto,
conforme a la jurisprudencia de este Tribunal, mientras no exista un mecanismo para reparar el
daño causado, no es posible aplicar el artículo 44 del Código Procesal Constitucional.

5. En consecuencia es irrazonable alegar la caducidad en los procesos de amparo cuando el


accionante se encuentra impedido de ejercer su derecho de acción en virtud del mandato expreso
de una norma legal, ya que mientras ésta surta efectos, la inexistencia de un recurso idóneo no
puede implicar la convalidación de un acto atentatorio de sus derechos fundamentales. En todo
caso dicho plazo se computará desde la remoción del impedimento lo cual hasta la fecha, no ha
ocurrido, más aún si en su oportunidad los efectos de la citada norma permitieron la vulneración
de derechos fundamentales.

Análisis del caso concreto

6. Resuelta la cuestión procesal corresponde ahora determinar si mediante la separación


en el cargo de la demandante se ha afectado algún derecho fundamental. A este respecto el
artículo 233, incisos 4 y 9 de la Constitución de 1979 -vigente durante los eventos- establecía que
toda persona tiene derecho a la motivación escrita de las resoluciones con mención expresa de la
ley aplicable y los fundamentos en que se sustentan, y a no ser privada de su derecho de defensa
en los procesos judiciales que se sigan en su contra, respectivamente, derechos cuyos contenidos
se extienden también a los procedimientos administrativos de naturaleza sancionadora.

7. Por esta razón a efectos de separar a una persona de su cargo, era indispensable que se
exprese los motivos de la decisión y se le notifique del cargo que se le imputaba, así como que se
le concediese un plazo para formular su defensa, lo cual no se aprecia de los actuados. Por ello es
que la Resolución de la Fiscalía de la Nación Nº 926-92-MP-FN, del 29 de diciembre de 1992,
expedida en virtud del Decreto Ley Nº 25735, al no haber motivado la separación de la actora del
cargo que venía desempeñando y tampoco respetar su derecho de defensa, deviene en arbitraria.

8. En consecuencia habiendo sido expulsada la recurrente en aplicación de un mecanismo


inconstitucional, su nombramiento, indebidamente cancelado, nunca perdió su validez y por ende
sigue vigente. Siendo así tiene expedito su derecho a la reincorporación, de manera que en el
breve trámite que ésta pueda exigir las autoridades respectivas del Ministerio Público se servirán
tener presente el criterio jurisprudencial de este Tribunal, debiendo ser reincorporada en el cargo
que desempeñaba de pleno derecho, siempre que no exista impedimento legal alguno.

9. Por lo demás el tiempo que la demandante permaneció injustamente separada del cargo
ha de ser computado únicamente a efectos pensionarios, por lo que deberá abonar los aportes al
régimen previsional que corresponda.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda de amparo; en consecuencia inaplicable a doña Soledad


Lourdes Briones Galarreta la Primera Disposición Complementaria del Decreto Ley Nº 25735, la
Resolución de la Fiscalía de la Nación Nº 926-92-MP-FN, del 29 de diciembre de 1992, así como
cualquier acto administrativo que proceda de dicha norma y se haya expedido en perjuicio de la
demandante.

2. Ordenar su reincorporación en el cargo de Técnico Administrativo I de la Fiscalía


Provincial Mixta de Cajamarca, o en otro de igual nivel o categoría -siempre que no exista
impedimento legal para ello-, debiendo tenerse presente que el nombramiento indebidamente
cancelado nunca perdió su validez; por lo tanto, sigue vigente conforme a lo expuesto en los
fundamentos 7 y 8, supra.

3. Ordenar que se reconozca el periodo no laborado por la ejecución del acto


administrativo declarado inaplicable únicamente para efectos pensionarios, conforme a lo
expuesto en el fundamento 9 de la presente sentencia.

Publíquese y notifíquese

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se deja sin efecto el Alta Hospitalaria y se ordena a EsSalud la atención médica y hospitalización
indefinida a favor de la paciente

Expediente Nº 3081-2007-PA/TC
LIMA
R.J.S.A. Vda. de R.
(Publicado: 22-02-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 9 días del mes de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda,
pronuncia la siguiente sentencia.

I. ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por doña R.J.S.A. Vda. de R., a nombre
propio y en su calidad de curadora representante de su hija G. R. S. contra la sentencia de la Quinta
Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 210, su fecha 26 de marzo del 2007, que
declaró improcedente la demanda de amparo de autos.

II. ANTECEDENTES

1. Demanda

Con fecha 21 de diciembre de 2005 la recurrente interpone demanda de amparo contra


EsSalud, solicitando que se deje sin efecto la orden de alta de su hija G. R. S. (46 años), la misma
que padece de esquizofrenia paranoide. Alega que dicha orden se sustenta en el informe médico
de alta otorgado por el doctor Jorge E. de la Vega Rázuri, médico psiquiatra del Centro de
Rehabilitación Integral para Pacientes Crónicos (CRIPC) Hospital 1 Huariaca-EsSalud - Pasco.

Menciona que con fecha 27 de octubre de 2004 se le notificó la Carta Nº 14-JEDR-CRIPC-


HIH-ESSALUD-04 mediante la cual se informa que su hija se encuentra en condición de alta; que sin
embargo en dicha resolución se establece una diversidad de requerimientos y cuidados para
recuperar su salud mental y continuar con el tratamiento, algo que es imposible que pueda asumir
toda vez que es una anciana que vive sola y en un lugar que carece de servicios básicos como
energía eléctrica y agua potable, indica que de esta situación ya ha sido advertida la asistenta
social del Instituto de Salud Mental en la que se encuentra internada su hija G. R. S.

Sostiene que el informe médico de alta contiene una diversidad de contradicciones que
demostrarían que materialmente la paciente G. R. S. no se encuentra totalmente curada, lo que
explicaría las medidas y requerimientos fijados en dicho informe para recuperar su estado mental.
Dicha contradicción se evidenciaría con la afirmación “(...) No pronosticamos una mejoría mayor
con el tiempo (...)”.

De otro lado sostiene que debe tomarse en consideración que la enfermedad que padece
su hija puede implicar que reaccione con violencia y que pueda atentar contra la vida o la
integridad de personas, entre ellas, sus propios familiares.

2. Contestación de demanda
El Seguro Social de Salud EsSalud contesta la demanda señalando que la condición de alta
de G. R. S. ha sido establecida bajo un criterio médico que ha tomado en consideración el
comportamiento y evolución de la paciente. Asimismo, manifiesta que el padre de G. R. S., ya
fallecido, se comprometió a retirar a G. R. S. cuando se disponga su alta, compromiso que es
conocido por la recurrente.

Por otra parte argumenta que no se ha adjuntado documento alguno que pruebe que la
demandada ha violado el derecho a la salud de la paciente; que las afirmaciones de la
demandante, en el sentido de que carece de familiares en el país que puedan hacerse cargo de G.
R. S., no debe ser consideradas como una causal que justifique su hospitalización indefinida, pues
ha cumplido satisfactoriamente con el tratamiento, encontrándose apta para continuarlo fuera del
centro hospitalario.

Sostiene que la enfermedad psiquiátrica de G. R. S. no es pasible de una recuperación


total, pero sí cabe la posibilidad de que se reinserte tanto en la sociedad como en la vida familiar,
luego de un tratamiento al interior de una institución de salud mental.

3. Resolución de primer grado

Con fecha 2 de mayo del 2006 el Décimo Juzgado Especializado en lo Civil de la Corte
Superior de Justicia de Lima declara improcedente la demanda, por considerar que no se ha
producido una vulneración o amenaza contra el derecho a la salud de la recurrente; por lo que, en
todo caso, la determinación de esta afectación o amenaza del derecho fundamental requeriría de
la actuación de medios probatorios, lo que no resulta viable en un proceso constitucional de
amparo, en virtud de lo dispuesto en el artículo 9 del Código Procesal Constitucional.

4. Resolución de segundo grado

La recurrida confirma la resolución apelada aduciendo que no existen elementos de juicio


suficientes para considerar que se ha incumplido con el deber del Estado de otorgar una prestación
integral de salud a G. R. S. toda vez que la demandada no ha suspendido el tratamiento a la
paciente, sino que considera que ésta se encuentra en condiciones de seguirlo en condición de
alta. Asimismo, entiende que si lo que se pretende es cuestionar el informe médico debido a que
no se corresponde con el estado real de la paciente, ello requerirá de una pericia médica, lo no
puede ser determinado en un proceso de amparo ya que carece de etapa probatoria, conforme a
lo dispuesto por el artículo 9 del Código Procesal Constitucional.

5. Recurso de agravio constitucional

Con fecha 27 de abril del 2007 la demandante interpone recurso de agravio constitucional.
Afirma que si en el propio informe médico de alta se sostiene que la paciente no va a presentar
una mejoría mayor con el tiempo, entonces lo que realmente está pretendiendo el demandado es
desprenderse de ella, lo que constituye una afectación del derecho a la salud. Asimismo discrepa
de la necesidad de la existencia de una etapa probatoria, en la medida que la vulneración del
derecho a la salud es evidente, ya que el propio informe médico reconoce que no se producirá una
mayor mejoría con el tiempo. Además, considera evidente que la entrega de la paciente a R. J. S. A.
Vda. de R. pondría en serio riesgo su vida e integridad física y psíquica.
III. FUNDAMENTOS

§1. Precisión del petitorio de la demanda

En el presente caso el objeto de la demanda es que se deje sin efecto la orden de alta de G.
R. S. expedida por el Hospital 1 Huariaca EsSalud, y que se le otorgue atención médica permanente
e indefinida en dicho centro hospitalario, alegándose que dicha orden de alta es violatoria del
derecho a la salud.

§2. Cuestiones procesales previas

La interpretación del artículo 9 del Código Procesal Constitucional

1. En primer lugar es pertinente señalar que el artículo 9 del Código Procesal


Constitucional establece que “(…) En los procesos constitucionales no existe etapa probatoria. Sólo
son procedentes los medios probatorios que no requieren actuación, lo que no impide la
realización de las actuaciones probatorias que el Juez considere indispensables, sin afectar la
duración del proceso. En este último caso no se requerirá notificación previa”.

2. La carencia de la etapa probatoria se debe a que el proceso de amparo solo tiene por
finalidad reestablecer el ejercicio de un derecho constitucional. Su objetivo es eminentemente
restitutorio, es decir, solo analiza si el acto reclamado es lesivo de un derecho reconocido por la
Constitución. Las pruebas se presentan en la etapa postulatoria, siendo improcedentes las que
requieran de actuación.

3. Si bien el artículo 9 del referido Código limita y establece la ausencia de estación


probatoria en los procesos constitucionales, también es cierto que existe una excepción a la regla
cuando en la segunda parte del mismo artículo se permite “(…) la realización de actuaciones
probatorias que el juez considere indispensables, sin afectar la duración del proceso”.

Desde esta perspectiva, lo que existe en realidad es solo una limitación de la actuación
probatoria, pues en la práctica es indispensable la presentación de pruebas que acrediten la
violación o amenaza de un derecho constitucional.

4. La excepción a la regla tiene como fundamento lo previsto en el artículo 1 del Código, en


el sentido de que la finalidad de todos los procesos de derechos humanos es “(…) proteger los
derechos constitucionales reponiendo las cosas al estado anterior a la violación o amenaza de un
derecho constitucional”. Partiendo de esta premisa, este Tribunal tiene el deber inexcusable de
realizar cualquier actuación probatoria que considere necesario siempre que con ello no se afecte
la duración del proceso. Es en este contexto que se explica la facultad del Tribunal Constitucional
para solicitar, por ejemplo, la participación de un amicus curiae, tal como sucedió en la STC 7435-
2006-PA/TC al amparo del artículo 13-A de su Reglamento Normativo.

La necesidad de invocación del amicus curiae en el proceso de amparo

5. Partiendo de la facultad especial contenida en el artículo 13- A del Reglamento


Normativo del Tribunal Constitucional, “el Pleno o las Salas pueden solicitar información de los
amicus curiae (amici curiarum), si fuera el caso, a fin de esclarecer aspectos especializados que
puedan surgir del estudio de los actuados”. En el caso sub judice este Colegiado considera
imprescindible para su dilucidación la opinión de personas con un amplio conocimiento sobre la
salud mental, tanto desde el punto de vista médico, como desde la perspectiva de la ejecución de
las políticas públicas.

6. El amicus curiae (amigo de la Corte) se materializa con la participación de terceros


ajenos al proceso a fin de ilustrar a los jueces sobre aspectos técnicos de alta especialización, que
habrán de incidir de manera relevante a la hora de la decisión final. Así por ejemplo, este
Colegiado es consciente sobre su incapacidad de formarse juicio si no cuenta con una información
médica especializada sobre las secuelas de la esquizofrenia paranoide, su tratamiento clínico y las
repercusiones del método intramural en la integridad personal de la paciente G. R. S. que tiene
problemas de salud mental.

7. El amicus curiae se justifica cuando se trata de la protección de ciertos derechos que por
su propia naturaleza pueden ser objeto de distintos enfoques científicos, como son la salud mental,
la integridad psíquica y física. De lo contrario, se corre el riesgo que en ciertos procesos de amparo
se concluya con una decisión injusta, contraria al principio-derecho de dignidad de la persona
humana.

8. Por consiguiente la intervención del amicus curiae en el presente proceso se encuentra


legitimada no solo por el reglamento del Tribunal Constitucional, sino también por la naturaleza
del derecho constitucional invocado. La presencia del amicus curiae, el pedido de información, así
como la solicitud de documentación no deben considerarse a priori como medios probatorios
inadecuados que habrán de dilatar el desarrollo del proceso, sino más bien como instrumentos
procesales al servicio de una protección eficaz de los derechos constitucionales.

La irreparabilidad del derecho constitucional invocado, el amicus curiae y la solicitud de


información

9. La participación del amicus curiae puede ser incluso necesaria cuando el derecho se ha
convertido en irreparable luego de presentada la demanda, ya que su presencia puede ayudar a
esclarecer el grado de responsabilidad del autor del acto lesivo. En ese supuesto, el juez
constitucional declarará fundada la demanda precisando los alcances de su decisión, disponiendo
que el emplazado no vuelva a incurrir en las acciones u omisiones que motivaron la interposición
de la demanda, y que si fuere de modo contrario se le aplicarán las medidas coercitivas previstas
en el articulo 22 del Código Procesal Constitucional, sin perjuicio de la responsabilidad penal que
corresponda. Tampoco nada impide que frente a la irreparabilidad el Tribunal Constitucional pueda
solicitar los informes y documentos que considere necesarios, de conformidad con el artículo 119
del mismo cuerpo de leyes.

Capacidad para ser parte en función de la legitimidad para obrar de la demandante

10. A diferencia de lo que acontece con el proceso de hábeas corpus, en el amparo, de


conformidad con el artículo 39 del Código Procesal Constitucional, sólo el afectado en su derecho
constitucional es el que puede interponer la acción; es decir, es el único que goza de la llamada
legitimidad ad causam.
11. En efecto, “ … el principio que se establece es que corresponde al titular del derecho
interponer la acción si es que se siente o dice sentirse perjudicado por un acto u omisión de
autoridad, funcionario o persona que viola su derecho constitucional. De este modo, pues, se
excluye la posibilidad de que el proceso de amparo pueda ser promovido por quien no es
agraviado, salvo el supuesto de la procuración oficiosa reconocida por el artículo 41 del Código
Procesal Constitucional. No hay posibilidad de su articulación por parte de terceros que no sean
capaces de demostrar la afectación de un derecho constitucional propio, con excepción de la
Defensoría del Pueblo que en tal caso actúa bajo la calidad de legitimado ad processum”.

12. En consecuencia, para emitir un pronunciamiento de fondo, el juez que califica la


demanda deberá evaluar si el accionante es, en efecto, el titular del derecho constitucional
invocado.

La representación procesal en el presente caso

13. Fluye de los actuados que la demandante interpone la acción como curadora de su hija
mayor. Y aun cuando en apariencia la accionante interpone la demanda para proteger su derecho
propio a la vida e integridad personal, en verdad lo que persigue con su petitorio es salvaguardar la
salud de su hija mayor que adolece de incapacidad absoluta irreversible por un grave deterioro de
su salud mental (art. 43, inc. 2 del Código Civil). Teniendo en cuenta que en los procesos
constitucionales le asiste al juez la obligación de suplir la demanda o queja procesal deficiente,
este Tribunal entiende que el petitorio de la demandante consiste en la protección de la salud
mental de su señora hija y que actúa como su representante en calidad de curadora (art. 569,
inciso 2 del Código Civil). Asimismo, el artículo 45 del Código Civil establece que los representantes
legales de los incapaces ejercen sus derechos civiles de estos según las normas referentes a la
patria potestad, tutela y curatela. Pero nada impide que sean también los llamados a la defensa de
sus derechos constitucionales. La legitimidad ad causan en este caso se halla probada, a tenor del
artículo 40 del Código Procesal Constitucional, que a la letra dice en su parte pertinente: “(…) el
afectado puede comparecer por medio de representante procesal sin que sea necesaria la
inscripción de la representación”.

14. En efecto, tal como lo ha declarado el Tribunal Constitucional en otra oportunidad -STC
0518-2004-AA fundamento 10- “(…) toda persona natural puede accionar por sí misma, o
mediante la representación legal, convencional o judicial. En el caso de la representación legal, los
que carecen de la capacidad de ejercicio son sustituidos en el ejercicio del derecho de acción
(padres representan a sus hijos menores, los tutores respecto de los menores no sometidos a la
patria potestad, o curadores respecto de los mayores de edad sometidos a interdicción) (…) “.

15. En conclusión la demandante interpone el presente proceso como curadora de su hija


G. R. S., incapaz absoluta, declarada interdicta civil por padecer de esquizofrenia paranoide de tipo
crónico, siendo una persona dependiente tanto física como mentalmente, tal como se observa de
fojas. 59 a 72. Es decir, doña R. J. S. A. Vda de R. tiene legitimidad procesal ya que la ley le ha
conferido la representación de su hija G. R. S., pudiendo actuar en su nombre y representación por
tratarse de una persona que carece de discernimiento.

§3. EL derecho fundamental a la salud y el Estado Social y Democrático de Derecho


16. Con relación a la jurisprudencia del Tribunal Constitucional relativa al derecho a la
salud, una de las sentencias más relevantes -sino la de mayor importancia hasta el momento- lo
constituye la recaída en el caso de Azanca Alhelí Meza García (Expediente Nº 2945-2003-AA/TC).

17. En esta sentencia se aborda uno de los temas medulares relativos a los denominados
derechos económicos, sociales y culturales: su exigibilidad ante organismos jurisdiccionales. Pero
además define lo que puede entenderse por salud. Ciertamente, en el fundamento 30 de la
sentencia antes mencionada, el Tribunal Constitucional expresó:

“(…) La salud puede ser entendida como el funcionamiento armónico del organismo tanto
del aspecto físico como psicológico del ser humano. Es evidente que como tal constituye una
condición indispensable para el desarrollo y medio fundamental para alcanzar el bienestar
individual y colectivo”.

18. También en un afán de sistematización del derecho a la salud, el Tribunal Constitucional


en sus sentencias 2945-2003-AA/TC, 2016-2003-AA/TC y 1956-2004-AA/TC, puso de relieve sus
componentes fisiológicos y orgánicos:

“(…) el derecho a la salud comprende la facultad que tiene todo ser humano de mantener
el estado de normalidad orgánica funcional, tanto física como mental, y de restablecerse cuando se
presente una perturbación en la estabilidad orgánica y funcional de su ser, lo que implica, por
tanto, una acción de conservación y otra de restablecimiento; acciones cuyo cumplimiento
corresponde al Estado, el cual debe garantizar una progresiva y cada vez más consolidada calidad
de vida, invirtiendo en la modernización y fortalecimiento de todas las instituciones encargadas de
la prestación del servicio de salud, debiendo, para tal efecto, adoptar políticas, planes y programas
en ese sentido”.

19. Visto desde el ámbito del derecho internacional de los Derechos Humanos, la salud no
debe entenderse como un derecho por la cual se exige que el Estado garantice a todos sus súbditos
el funcionamiento normal de su sistema orgánico, tanto en sus aspectos físicos, biológicos y
psíquicos, sino más bien como uno que garantice el acceso a prestaciones de salud adecuadas, de
calidad, con médicos competentes y con políticas públicas coherentes. Sin embargo, desde una
perspectiva constitucional, lo expuesto condujo al supremo intérprete de la Constitución a la
conclusión de que la salud no puede ser entendida desde un ámbito negativo de ausencia de
enfermedad, sino que exige también una contraparte, una faceta positiva, en el sentido de que
todos tienen “(...) el derecho de que se le asignen medidas sanitarias y sociales relativas a la
alimentación, vestido, vivienda y asistencia médica, correspondiente al nivel que lo permiten los
recursos públicos y la solidaridad de la comunidad”.

20. En este orden de ideas el Tribunal Constitucional considera que la salud puede ser
enfocada desde tres perspectivas: a) individual, b) familiar y c) en un contexto comunitario o
colectivo. Este último aspecto -el comunitario o colectivo- trae como consecuencia directa que su
exigibilidad se vea condicionada a aspectos presupuestales. En el caso “Azanca Alhelí” el Tribunal lo
puso de relieve:

“(…) 32. Como se ha señalado anteriormente, los derechos sociales, como la salud pública,
no pueden ser exigidos de la misma manera en todos los casos, pues no se trata de prestaciones
específicas, en tanto dependen de la ejecución presupuestal para el cumplimiento de lo exigido, lo
contrario supondría que cada individuo podría exigir judicialmente al Estado un puesto de trabajo
o una prestación específica de vivienda o salud en cualquier momento.”

21. Pero el condicionamiento de la exigibilidad de los derechos sociales, entre ellos el


derecho a la salud, al presupuesto ¿implica que el Estado tenga plena discrecionalidad en la
asignación de recursos públicos? La respuesta es negativa debido a que la undécima disposición
transitoria y final de la Constitución debe ser interpretada en concordancia con el Pacto de
Derechos Sociales, Económicos y Culturales. Al respecto, el Tribunal Constitucional ha recordado
que:

“(…) 37. Lo declarado en la undécima disposición final y transitoria de nuestra Constitución


es concordante con el artículo 2.1 del Pacto de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, que
precisa que los estados se comprometen a adoptar medidas hasta el máximo de recursos que se
disponga para lograr, progresivamente, la plena efectividad de los derechos reconocidos en el
Pacto, entre ellos la salud. Es evidente que el Estado peruano no puede eximirse de esta
obligación, ni tampoco asumirla como un ideal de gestión, pues se trata de una obligación
perentoria a ser cumplida, si bien de manera progresiva, siempre en plazos razonables y
acompañados de acciones concretas”.

22. Lo expuesto encuentra sustento en la nueva visión de los derechos sociales acogida por
el supremo intérprete de la Constitución. En ella se ha dejado de lado la visión programática de los
derechos sociales que amplía el margen de discrecionalidad del Estado. La nueva le impone más
bien determinadas obligaciones y deberes. En el fundamento 12 de la sentencia en comentario se
mencionó:

“(…) 12. Si bien es cierto que la efectividad de los derechos sociales requiere un mínimo de
actuación del Estado a través del establecimiento de servicios públicos, así como de la sociedad
mediante la contribución de impuestos, ya que toda política social necesita de una ejecución
presupuestal, también lo es que estos derivan en obligaciones concretas por cumplir, por lo que los
Estados deben adoptar medidas constantes y eficaces para lograr progresivamente la plena
efectividad de los mismos en igualdad de condiciones para la totalidad de la población”.

23. No obstante el carácter progresivo del derecho a la salud en función de las


posibilidades presupuestales, debe tenerse en cuenta, para arribar a un fallo válido, que la
exigibilidad de un derecho social siempre depende de tres factores: a) la gravedad y razonabilidad
del caso; b) su vinculación con otros derechos fundamentales; y, c) la disponibilidad presupuestal.
Pero tanto en el derecho interno como en el derecho internacional de los derechos humanos, se
reconoce la estrecha vinculación entre la vida y la salud, a tal punto que las carencias
presupuestales no pueden ser un obstáculo ni un argumento válido para negarle a una persona las
prestaciones de salud, de tal manera que se ponga en riesgo su derecho a la vida.

24. En esa dirección, el Tribunal estima que en el marco de un Estado social y democrático
de derecho la salud es un derecho constitucional de carácter indiscutible, lo que descarta la
discrecionalidad, por lo que es deber del Estado adoptar las medidas pertinentes para la
satisfacción del derecho. Así lo ha puesto de relieve en el fundamento 7 de la citada sentencia Nº
2945-2003-AA/TC:
“(...) O la salud es un derecho constitucional indiscutible y, como tal, generador de
acciones positivas por parte de los poderes públicos, o simplemente se trata de una opción de
actuación discrecional y, como tal, prescindible de acuerdo con la óptima disponibilidad de
recursos. Entre ambas alternativas, y por lo que ya se ha puntualizado, el Estado social solo puede
ser compatible con la primera de las descritas, pues resulta inobjetable que allí donde se ha
reconocido la condición fundamental del derecho a la salud, deben promoverse, desde el Estado,
condiciones que lo garanticen de modo progresivo, y que se le dispense protección adecuada a
quienes ya gocen del mismo”.

§4. EL DERECHO A LA SALUD MENTAL Y EL DERECHO INTERNACIONAL DE LOS DERECHOS


HUMANOS

25. El derecho a la salud y particularmente el derecho humano a la salud mental, incluye,


por una parte, la interdicción de intromisiones estatales en la esfera individual, y por otra, un
elenco de garantías en beneficio de la dignitas personae, lo que implica una enorme variable de
factores socio-económicos imprescindibles para el desarrollo sano del ser humano. En otras
palabras, el derecho a la salud mental tiene como contenido esencial los elementos que son
inherentes al derecho a la salud, pero con la particularidad de que sus titulares constituyen un
sector de la población altamente vulnerable, que requiere de una visión de sus derechos
fundamentales desde una óptica que no sólo entraña categorías jurídicas, sino también médicas,
antropológicas, sociológicas, entre otros aspectos, que han sido considerados por los estándares
internacionales de protección de los derechos humanos.

26. De ahí que las obligaciones estatales no se constriñen, como ya se dijo, a una garantía
de respeto, en el sentido de una libertad negativa de un no hacer, sino que importan, en virtud del
artículo 9 de la Constitución, un conjunto de acciones positivas a fin de que el derecho a la salud
no sea un ideal, una entelequia platónica, ni una fórmula vaciada de contenido por su carácter de
norma programática. Todo lo contrario, al Estado le corresponde actuar de manera coordinada y
descentralizada a fin de que las políticas no se conviertan en meras proclamas y que la salud
mental termine por ocupar el primer lugar entre las enfermedades de los peruanos, hasta el punto
de ser en la actualidad un verdadero problema de salud pública.

27. El artículo 7 de la Constitución ordena que la persona incapacitada para velar por sí
misma a causa de una deficiencia física o mental, tiene derecho al respeto de su dignidad y a un
régimen legal de protección, atención, readaptación y seguridad. Asimismo, la Cuarta Disposición
Final y Transitoria de la Constitución establece que “(…) las normas relativas a los derechos y a las
libertades que la Constitución reconoce se interpretan de conformidad con la Declaración
Universal de los Derechos Humanos y con los Tratados y acuerdos internacionales sobre las mismas
materias ratificados por el Perú”. En consecuencia, para determinar el contenido específico del
derecho a la salud mental, reconocido por el artículo 7 de la Constitución, es necesario
vislumbrarlo desde la atalaya de los instrumentos internacionales de protección de los derechos
humanos.

28. En el sistema Universal de Protección de los Derechos Humanos destacan los siguientes
instrumentos internacionales:

1. La Declaración Universal de los Derechos Humanos


(Aprobada por Resolución Legislativa Nº 13282 del 15 de diciembre de 1959).
El artículo 25.1 consagra el derecho a la salud y dice, literalmente: “Toda persona tiene
derecho a un nivel de vida adecuado que le asegure, así como a su familia, la salud y el bienestar, y
en especial la alimentación, el vestido, la vivienda, asistencia médica y los servicios sociales
necesarios; tiene asimismo derecho a los seguros en caso de desempleo, enfermedad, invalidez,
viudez, vejez u otros casos de pérdida de sus medios de subsistencia por circunstancias
independientes de su voluntad.”

2. El Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales (Ratificado bajo


instrumento de adhesión de fecha 12 de abril de 1978, depositado el 28 de abril de 1978).

El artículo 12 de este instrumento internacional reconoce no solo el derecho a la salud, a


secas, sino que incide especialmente, en la salud física y mental: “(…) Los Estados Partes en el
presente Pacto reconocen el derecho de toda persona al disfrute del más alto nivel posible de
salud física y mental (…) Entre las medidas que deberán adoptar los Estados Partes en el Pacto a fin
de asegurar la plena efectividad de este derecho, figurarán las necesarias para (...) d) La creación
de condiciones que aseguren a todos asistencia médica y servicios médicos en caso de
enfermedad”.

El Consejo Económico y Social de las Naciones Unidas ha precisado el contenido normativo


del artículo 12 (Observación General Nº 14 (E/C.12/2000/4)):

(…) “30. Si bien el Pacto establece la aplicación progresiva y reconoce los obstáculos que
representan los limitados recursos disponibles (…) Los Estados Partes tienen obligaciones
inmediatas por lo que respecta al derecho a la salud, como la garantía de que ese derecho será
ejercido sin discriminación alguna (párrafo 2 del artículo 2) y la obligación de adoptar medidas
(párrafo 1 del artículo 2) en aras de la plena realización del artículo 12.

(…) 33. Al igual que todos los derechos humanos, el derecho a la salud impone tres tipos o
niveles de obligaciones a los Estados Partes: la obligación de respetar, proteger y cumplir. A su vez,
la obligación de cumplir comprende la obligación de facilitar, proporcionar y promover. La
obligación de respetar exige que los Estados se abstengan de injerirse directa o indirectamente en
el disfrute del derecho a la salud. La obligación de proteger requiere que los Estados adopten
medidas para impedir que terceros interfieran en la aplicación de las garantías prevista en el
artículo 12. Por último, la obligación de cumplir requiere que los Estados adopten medidas
apropiadas de carácter legislativo, administrativo, presupuestario, judicial o de otra índole para dar
plena efectividad al derecho a la salud.”

3. Declaración de los Derechos del Retrasado Mental. (AG res. 2856 [XXVI], 26, U.N. GAOR
Supp. [No. 29] p. 93, ONU. Doc. A/8429 [1971])

La Declaración de los Derechos del Retrasado Mental demandó a la comunidad


internacional de naciones que se adoptasen medidas tendientes a servir de base y referencia
común para la protección de los derechos de esta clase de discapacitados. En esta Declaración se
reconoce principalmente como derechos del retrasado mental los referidos a tener un nivel de vida
decoroso, con atención médica, rehabilitación y a contar con un tutor calificado. Señala que el
deber del Estado es brindar asistencia al hogar de dichas personas, de forma tal que puedan
reinsertarse a la sociedad permitiendo su desarrollo al máximo con posibilidades de desempeñar
un empleo productivo o alguna otra actividad acorde con la dignidad humana.

Cuando sea imprescindible el internamiento del paciente deberá tenerse en cuenta que la
institución debe propiciar un ambiente adecuado con condiciones de vida, semejantes a los de la
vida normal en sociedad.

En el fondo, el fin que perseguía la Asamblea General de las Naciones Unidas a la hora de
aprobar esta Declaración era que los Estados civilizados adquirieran consciencia sobre el derecho
de los retrasados mentales a gozar, hasta el máximo grado de viabilidad, de los mismos derechos
que los demás seres humanos. Y en cuanto a los procesos judiciales en los que se vean
comprendidos, se invocó la existencia de procedimientos con salvaguardas jurídicas destinados a
protegerlos contra toda forma de abuso. Se sostuvo también la necesidad de que esos
procedimientos estuviesen basados en una evaluación de su capacidad social por expertos
calificados. Y por último, que estuviese garantizado su derecho a apelar ante autoridades
superiores.

4. Principios para la Protección de los Enfermos Mentales y el Mejoramiento de la Atención


de la Salud Mental. (AG.46/119, del 17 de diciembre de 1991)

La Asamblea General de Naciones Unidas aprobó los principios que establecen las normas
básicas para el tratamiento y condiciones de vida dentro de las instituciones psiquiátricas.
Integrado por 25 principios, este instrumento internacional constituye una de las normas
fundamentales en torno al respeto de los derechos humanos del enfermo mental. Estos principios
consagraron el derecho a recibir un tratamiento médico en condiciones de dignidad. Sobre todo, a
no sufrir discriminación ni ser víctima de abuso sexual, explotación económica, etc. En lo
fundamental, los principios reconocen a los enfermos mentales los mismos derechos humanos de
los que gozan las demás personas pero tomando en cuenta sus condiciones de salud.

Si bien este Colegiado tiene en cuenta la totalidad de las disposiciones de los instrumentos
de protección de los derechos humanos de los discapacitados mentales, en lo que interesa al caso
de autos, resulta oportuno destacar las disposiciones comprendidas en el artículo 16 del presente
Instrumento, en la medida que establece las condiciones para la permanencia o el ingreso
voluntario de los pacientes psiquiátricos. En efecto, este dispositivo admite la posibilidad que una
persona sea admitida como paciente involuntaria cuando existe un riesgo grave de daño inmediato
a sí mismo o a terceros o cuando la libertad de la persona pueda representar un impedimento para
la continuación adecuada del tratamiento o un deterioro mayor de sus facultades mentales.

29. En el sistema Interamericano de Protección de los Derechos Humanos destacan los


siguientes instrumentos internacionales:

1. La Declaración Americana de los Derechos y Deberes del Hombre


(Aprobada en la Novena Conferencia Internacional Americana Bogotá, 1948).

En el artículo XI establece: “Toda persona tiene derecho a que su salud sea preservada por
medidas sanitarias y sociales, relativas a la alimentación, el vestido, la vivienda y la asistencia
medica, correspondientes al nivel que permitan los recursos públicos y los de la comunidad”.
2. Protocolo Adicional a la Convención Americana sobre Derechos Humanos en Materia de
Derechos Económicos, Sociales y Culturales. (Ratificado por el Perú el 4 de junio de 1995).

El artículo 10 del denominado Protocolo de San Salvador reconoce el derecho a la salud,


“como el disfrute del más alto nivel de bienestar físico, mental y social” y lo consagra como un bien
público. El Comité Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales ha entendido este
precepto y, por ende, el derecho a la salud, como un derecho humano fundamental indispensable
para el ejercicio de los demás derechos, principalmente, el derecho a la vida, la no discriminación,
al trabajo, la alimentación y la vivienda digna, etc. Para el Comité todos estos derechos constituyen
componentes integrales del derecho a la salud. A tal punto que frente a su ausencia no es viable
alcanzar “el disfrute del más alto nivel de bienestar físico, mental y social”.

Desde la perspectiva del sistema internacional de los derechos humanos, el Estado no


puede garantizar la buena salud ni otorgar protección frente a todas las causas posibles que
pueden afectar la salud de un ser humano, como son los factores genéticos, la propensión a
enfermedades o la adopción de ciertas formas de vida. El concepto del “disfrute del más alto nivel
posible de salud” a que se hace referencia en el artículo 10 del Protocolo de San Salvador, significa
que el derecho a la salud debe entenderse como el derecho a disfrutar de toda una gama de
facilidades, bienes, servicios y condiciones necesarias para alcanzar el más alto nivel posible de
salud.

Asimismo, el Protocolo de San Salvador declara en su artículo 18, relativo a la protección


de los minusválidos, que “toda persona afectada por una disminución de sus capacidades físicas o
mentales tiene derecho a recibir una atención especial con el fin de alcanzar el máximo desarrollo
de su personalidad. Con tal fin, los Estados partes se comprometen a adoptar las medidas que sean
necesarias para ese propósito y en especial:

a) “ejecutar programas específicos destinados a proporcionar a los minusválidos los


recursos y el ambiente necesario para alcanzar ese objetivo, incluidos programas laborales
adecuados a sus posibilidades y que deberán a sus posibilidades y que deberán ser libremente
aceptados por ellos o por sus representantes legales, en su caso”

b) “Proporcionar información especial a los familiares de los minusválidos a fin de


ayudarlos a resolver los problemas de convivencia y convertirlos en agentes activos del desarrollo
físico, mental y emocional de éstos”

c) “Incluir de manera prioritario en sus planes de desarrollo urbano la consideración de


soluciones a los requerimientos específicos generados por las necesidades de este grupo”

d) “Estimular la formación de organizaciones sociales en las que los minusválidos puedan


desarrollar una vida plena”.

3. Convención Interamericana para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación


contra las Personas con Discapacidad. (Adoptado con fecha 06/07/99, en la XXIX Asamblea General
de la OEA, ratificado por el Perú el 30 de agosto de 2001)

30. La Convención entiende la discapacidad como “(…) una deficiencia física, mental o
sensorial, ya sea de naturaleza permanente o temporal, que limita la capacidad de ejercer una o
más actividades esenciales de la vida diaria, que puede ser agravada por el entorno económico y
social” (El subrayado es nuestro).

Por su parte, la Convención incide nuevamente en que la finalidad de la misma consiste no


solamente en la prevención o eliminación de toda forma de discriminación contra las personas con
discapacidad (a través de la adopción de medidas legislativas, sociales, educativas, laborales, entre
otras), sino también en propiciar su integración en la sociedad.

La lectura atenta de los instrumentos internacionales de protección de los derechos de las


discapacitados mentales permite concluir, como lo señala en su parte declarativa la Convención
Americana para la Eliminación de Todas las Formas de Discriminación Contra las Personas con
Discapacidad, que éstas “tienen los mismos derechos humanos y libertades fundamentales que
otras personas y, que estos derechos, incluido el de no verse sometido a discriminación
fundamentada en la discapacidad, dimanan de la dignidad y la igualdad que son inherentes a todo
ser humano”.

4. La Corte Interamericana de Derechos Humanos: El Caso Ximenes Lopes Vs. Brasil


( Sentencia del 4 de julio de 2006)

31. En el caso Ximenes Lopes Vs. Brasil, la Corte Interamericana tuvo oportunidad de
pronunciarse sobre el derecho a la salud mental conforme a los estándares internacionales de
protección de los derechos humanos. En esta sentencia, la Corte enfatizó la “especial obligación
que tienen los estados de asegurar una prestación de atención médica eficaz a las personas con
discapacidad mental que se traduce en el deber estatal de asegurar el acceso de las personas a
servicios de esa naturaleza que sean lo menos restrictivo posible, y la prevención de las
discapacidades mentales”.

Se considera que todo tratamiento de salud dirigido a personas con discapacidad mental
habrá de tener como finalidad principal el bienestar del paciente y el respeto a su dignidad como
ser humano, que se traduce en el deber de adoptar como principios orientadores del tratamiento
psiquiátrico, el respeto a la intimidad y a la autonomía de las personas.

Agrega la Corte que cuando sea comprobada la imposibilidad del enfermo para consentir
su internamiento o cuando haya discrepancia sobre el tratamiento adecuado a ser empleado,
corresponderá a sus familiares, representantes legales o a la autoridad competente decidir al
respecto.

La Corte condena los métodos de sujeción, a los cuales considera como una de las medidas
más agresivas a que puede ser sometido un paciente en tratamiento psiquiátrico. Su aplicación
debe llevarse a cabo como última ratio. Sólo en casos de necesidad y únicamente para proteger al
enfermo, al personal médico o a terceros, es decir, cuando el comportamiento del paciente
represente una amenaza a la seguridad.

32. Pero no son solo estos los únicos instrumentos internacionales en materia de salud
mental que sirven de marco y parámetro para dilucidar la controversia de autos. El Tribunal
Constitucional también ha tenido en cuenta:
1. La Declaración de Caracas (Organización Panamericana de la Salud AG/RES.1249-XXIII-O-
1993)

Aprobada por la Organización Panamericana de la Salud, la Declaración de Caracas


proscribe la prestación clásica del servicio de salud mental; es decir, aquella que está basada en la
atención intramural. Propugna, por el contrario, la integración de los enfermos mentales a la
sociedad, especialmente a su entorno familiar y comunitario.

Asimismo, exhorta a los Estados a adecuar su legislación y organización prestacional de


salud a los nuevos parámetros de atención a los discapacitados mentales.

2. Los Diez Principios Básicos de las Normas para la atención de la Salud Mental.
(Organización Mundial de la Salud/ División de Salud Mental y Prevención del Abuso de Sustancias)

Aprobado también por la Organización Mundial de la Salud el 17 de diciembre de 1991,


este instrumento internacional enumera y describe los diez principios básicos para la atención de
la salud mental: 1) promoción universal de la salud mental y prevención de los trastornos
mentales; 2) acceso a una atención básica de calidad de la salud mental; 3) la evaluación de la
salud mental se llevará a cabo de acuerdo a los principios aceptados internacionalmente; 4) los
enfermos mentales deben estar provistos de una atención que sea lo minimamente restrictiva; 5)
el derecho del discapacitado mental a la autodeterminación, lo que significa la posibilidad de
consentir en el tratamiento a que será sometido. Para el caso de autos, es importante destacar lo
señalado en el inciso 3 del principio 5, el mismo que a la letra dice: “Si se determina que una
persona con trastorno mental es incapaz de dar un consentimiento, lo cual será un caso ocasional
típico, pero no sistemático, deberá haber un sustituto responsable para la toma de decisiones
(pariente, amigo o autoridad), autorizado para decidir en nombre del paciente, por su óptimo
interés los padres o tutores, si los hay, darán el consentimiento por los menores”; 6) los
discapacitados mentales tienen derecho a ser asistidos por expertos en el ejercicio de su
autodeterminación; 7) los pacientes con problemas de salud mental tienen derecho a disponer de
procedimientos de revisión en relación con las decisiones adoptadas por los responsables de
tomarlas, sea éste un funcionario, juez, sustituto, tutor, etc.; 8) si el paciente va a ser objeto de una
medida que implica restricción de su integridad (tratamiento) o de su libertad (hospitalización) por
un período de larga duración, la legislación del Estado debe prever un mecanismo automático de
revisión periódica; 9) las decisiones que tienen que ver con la situación del enfermo mental serán
asumidas por la autoridad competente previo conocimiento informado; 10) las decisiones que
involucran la salud de los enfermos mentales, deben ser asumidas de conformidad con las leyes
vigentes y los estándares internacionales de protección de los derechos humanos.

33. A estos instrumentos internacionales se suman otros que, si bien son importantes y a
los cuales este Colegiado les ha deparado especial reflexión, dada la naturaleza del caso sub judice,
no es posible más que su simple enumeración:

* Convención sobre la eliminación de todas las formas de discriminación contra la mujer.


(Ratificado con fecha 20 de agosto de 1982, depositado el 13 de setiembre de 1990).

* Convención sobre los derechos del Niño, de 1989. (Ratificado con fecha 14 de agosto de
1982, depositado el 13 de setiembre de 1979).
* Carta Social Europea, del 18 de octubre de 1961, Consejo de Europa- Estrasburgo, en su
forma revisada.

* La Carta Africana de Derechos Humanos y de los Pueblos. Aprobada el 27 de julio de


1981 durante la XVIII Asamblea de Jefes de Estado y Gobierno de la Organización de la Unidad
Africana reunida en Nairobi, Kenya.

* Declaración de Manila sobre la Legislación concerniente a las personas con discapacidad


de los países en desarrollo, proclamada en la II Conferencia Internacional sobre Legislación
concerniente a las personas con discapacidad, organizada por “Rehabilitación Internacional”, que
se realizó del 16 al 20 de enero de 1978 en Manila, Filipinas.

* Declaración de Cartagena de Indias sobre Políticas Integrales para las Personas con
Discapacidad en el Área Iberoamericana. Aprobada en la Conferencia Intergubernamental
Iberoamericana sobre Políticas para Personas Ancianas y Personas Discapacitadas Colombia, 30 de
octubre de 1992.

* Resolución sobre la Situación de las Personas con Discapacidad en el Continente


Americano (AG/RES. 1249 (XXIII-O/93).

* Declaración de Managua, suscrita el 3 de diciembre de 1993, Día Internacional de la


Persona con Discapacidad, en Managua, Nicaragua.

* Declaración de Viena y Programa de Acción aprobados por la Conferencia Mundial de las


Naciones Unidas sobre Derechos Humanos (15/7/93); la Declaración y el Programa de Acción de
Viena fueron aprobados por la Conferencia Mundial de Derechos Humanos el 25 de junio de 1993.

* Resolución sobre la "Situación de los discapacitados en el continente americano”,


AG/RES. 1296 (XXIV-O/94).

* Resolución sobre la Situación de los Discapacitados en el Continente Americano (AG/RES.


1356 (XXV-O/95)). Resolución aprobada en la novena sesión plenaria, celebrada el 9 de junio de
1995.

* Compromiso de Panamá con las Personas con Discapacidad en el Continente Americano


aprobado mediante resolución de Asamblea General AG/RES. 1369 (XXVI-0/96). Resolución
aprobada en la sexta sesión plenaria, celebrada el 5 de junio de 1996.

* Declaración de Panamá: La discapacidad, un asunto de derechos humanos. Ciudad de


Panamá, 16 al 20 de octubre del 2000. Proclamada en el marco del “Seminario Regional sobre los
niños y las niñas con discapacidad”. En vísperas de la X Cumbre Iberoamericana de Jefas y Jefes de
Estado.

* Recomendación de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos sobre la


Promoción y Protección de los Derechos de las Personas con Discapacidad Mental. Aprobado por la
Comisión en su 111ª período extraordinario de sesiones, el 4 de abril del 2001.
* Declaración del Año Iberoamericano de las Personas con Discapacidad - Apartado 39 de
la “Declaración de Santa Cruz de la Sierra (Bolivia)”, efectuada en el marco de la “XIII Cumbre
Iberoamericana de Jefes de Estado y de Gobierno”, celebrada en Santa Cruz, Bolivia, los días 14 y
15 de noviembre de 2003.

* Declaración de Montreal sobre discapacidad intelectual, aprobado en el marco de la


"Conferencia internacional sobre discapacidad intelectual" promovida por la OMS/OPS y celebrada
en Montreal, Canada, los días 5 y 6 de octubre del 2004.

* Declaración del Decenio de las Américas: Por los Derechos y la Dignidad de las Personas
con Discapacidad (2006-2016). Aprobada en el Trigésimo Sexto período ordinario de sesiones de la
Asamblea General de la OEA, Cuarta sesión plenaria, celebrada el 6 de junio de 2006, con
Resolución AG/DEC. 50 (XXXVI-O/06).

* Programa de Acción para el Decenio de las Américas: Por los Derechos y la Dignidad de
las Personas con Discapacidad (2006-2016). Aprobado en el Trigésimo Sexto período ordinario de
sesiones de la Asamblea General de la OEA, Cuarta sesión plenaria, celebrada el 6 de junio de
2006, con Resolución AG/RES. 2230 (XXXVI-O/06).

34. Desde una perspectiva panorámica del derecho internacional de los derechos humanos
en materia de salud mental, se advierte que los principios que lo inspiran están destinados al logro
de la rehabilitación y a un tratamiento que estimule la independencia personal, la autosuficiencia y
la integración social del discapacitado con proscripción del método intramural y a ser tratado en
igualdad de condiciones, sin discriminación y en estricto respeto de sus derechos fundamentales.

35. Este Colegiado, como intérprete supremo de la Constitución, invoca al legislador, y en


particular a las autoridades del sector salud, adoptar todas las medidas que tengan como finalidad
la protección del derecho a la salud mental. Para ello es preciso que se cuente no sólo con
mecanismos legislativos acordes con los sistemas internacionales de protección de derechos
humanos, sino también con un conjunto de políticas públicas intersectoriales destinadas a evitar la
lesión de los derechos del discapacitado mental, que por su particular situación se encuentra en
una mayor situación de vulnerabilidad.

§.5. LA POLÍTICA DEL ESTADO PERUANO EN MATERIA DE SALUD MENTAL

36. Como ya se dijo, el artículo 7 de la Constitución Política consagra el derecho de toda


persona “(…) a la protección de su salud, la del medio familiar y la de la comunidad, así como al
deber de contribuir a su promoción y defensa. La persona incapacitada para velar por sí misma a
causa de una deficiencia física o mental tiene derecho al respeto de su dignidad y a un régimen
legal de protección, atención, readaptación y seguridad”. Además el artículo 9 de la Ley
Fundamental dispone que “(…) el Estado determina la política nacional de salud. El poder ejecutivo
norma y supervisa su aplicación. Es responsable de diseñarla y conducirla en forma plural y
descentralizadora para facilitar a todos el acceso equitativo a los servicios de salud”.

37. Así también la Ley General de Salud, Ley 26842, en el artículo II de su Título Preliminar,
establece que “(…) la protección de la salud es de interés público. Por tanto, es responsabilidad del
Estado regularla, vigilarla y promoverla”. Del mismo modo, en el artículo V se declara que “(…) es
responsabilidad del Estado vigilar, cautelar y atender los problemas de desnutrición y de salud
mental de la población, los de salud ambiental, así como los problemas de salud del discapacitado,
del niño, del adolescente, de la madre y del anciano en situación de abandono social”.

38. La Ley General de las Personas con Discapacidad, Ley 27050, en el artículo 14, indica
que las medidas de prevención, están destinadas a “(…) impedir las deficiencias físicas, mentales y
sensoriales o a evitar que las deficiencias ya producidas tengan mayores consecuencias negativas
tanto físicas, psicológicas como sociales”. Asimismo, se ordena que la Comisión Nacional de
Discapacitados (CONADIS), “(…) en coordinación con las instituciones públicas correspondientes,
realiza las investigaciones científicas necesarias para detectar las causas que ocasionan
discapacidad en las diferentes zonas del país”. De igual forma, el artículo 16 de esta ley señala que
“(…) la persona con discapacidad tiene derecho al acceso a los servicios de salud del Ministerio de
Salud. El personal médico, profesional, auxiliar y administrativo les brindan una atención especial
en base a la capacitación y actualización en la comunicación, orientación y conducción que faciliten
su asistencia y tratamiento”. Más aún, la primera de sus disposiciones finales reafirma que “(…) las
normas de los Convenios Internacionales suscritos por el Perú, sobre derechos y obligaciones a
favor de las personas con discapacidad, forman parte de la presente Ley y su Reglamento,
conforme a lo dispuesto en la Constitución”.

39. En el plano de la normatividad reglamentaria, el Ministerio de Salud ha emitido los


“Lineamientos para la Acción en Salud Mental”, y la “Estrategia Sanitaria Nacional de Salud Mental
y Cultura de Paz”. También el Consejo Nacional de Salud ha aprobado el “Plan Nacional de Salud
Mental”.

40. El Tribunal Constitucional deplora que hasta la fecha el Estado peruano no haya
aprobado la Ley de Salud Mental, no obstante que en el período de la congresista Mercedes
Cabanillas como Presidenta del Congreso de la República, el Grupo Parlamentario “Unión por el
Perú” presentó un proyecto de Ley sobre la materia (119/2006-CR). Su aprobación habría
constituido un esfuerzo encomiable en el cumplimiento del Estado peruano de sus compromisos
internacionales contraídos en el ámbito de la protección de los derechos humanos. Resulta
también lamentable el archivamiento del Proyecto de Ley Nº 11380 del 9 de setiembre de 2004,
que tenía como objeto el de difundir los derechos de los pacientes con enfermedades mentales en
las instituciones de salud mental. También el Proyecto de Ley Nº 12669 del 30 de marzo de 2005,
que intentó incorporar en la Ley General de Salud un título especial dedicado a la Salud Mental. De
igual manera el proyecto de Ley Nº 11885/2004 - CR del 8 de noviembre de 2004, que priorizaba la
información sobre las enfermedades mentales a fin de prevenirlas y detectarlas para recibir un
tratamiento oportuno.

El Plan Nacional de Salud Mental: Resolución Ministerial Nº 0943-2006-MINS.

41. El Plan Nacional de Salud Mental ha sido concebido conforme a los estándares
internacionales de protección de los derechos humanos, ya que promueve la implementación de
servicios comunitarios, la integración de las personas con discapacidad mental en la sociedad y en
la familia, así como la proscripción del método intramural. Pretende incorporar en los patrones
valorativos de la sociedad el tratamiento del enfermo mental desde una perspectiva dignificadora,
dado que, como persona es portador de derechos humanos irrenunciables. Pero la realidad
económica, cultural y social es uno de los mayores obstáculos a vencer para materializar los
objetivos que el Estado se ha planteado. El presupuesto es reducido, los profesionales son
insuficientes en número y calidad y la capacitación es limitada para la dimensión del problema. La
conciencia sobre la salud mental como un derecho humano es larval y se trata de una enfermedad
que requiere de tratamientos costosos. Todavía subsisten métodos que han sido calificados por los
organismos internacionales de protección de los derechos humanos como crueles, inhumanos y
degradantes (los manicomios, las golpizas, la tortura como castigo, las reclusiones en celdas de
manera permanente, el hacinamiento, la insalubridad, etc.).

42. En julio del año 2005 el Estado aprobó el “Plan Nacional de Salud Mental”(en adelante
El Plan). El establecimiento de una política en materia de salud mental tuvo como fuentes de
inspiración dos documentos aprobados en el 2004 por el Ministerio de Salud: los “Lineamientos
para la Acción en Salud Mental” y la “Estrategia Sanitaria Nacional de Salud Mental y Cultura de
Paz”. El diagnóstico del amicus curiae se ve reflejado en El Plan. En efecto, la Resolución Ministerial
Nº 0943-2006-MINSA identifica como los principales problemas que inciden en la salud mental:

“ En relación a los problemas y trastornos de salud mental

* Elevadas tasas de prevalencia de violencia contra mujeres, niños, niñas y personas


adultas mayores.

* Incremento de la pobreza y de la desigualdad en la distribución de los recursos,


desempleo, falta de protección social, falta de reconocimiento de los méritos y escasas
oportunidades para el ascenso social que dan lugar a falta de perspectivas para el futuro.

* Graves secuelas psicológicas y económicas en la población que ha sobrevivido a la


violencia política, con dificultad por parte del Estado y de la población no afectada tanto para
reconocer la magnitud de la afectación como para asignar los recursos para la reparación.

* Alta tasa de prevalencia de trastornos ansiosos y depresivos, incluyendo el incremento


de la frecuencia de suicidio e intento de suicidio, habiendo cambiado nuestro país de ser un país
con una tasa baja a ser un país con tasa moderada de suicidios en los últimos diez años.

* Elevado número de personas con trastornos psicóticos crónicos que no reciben atención
adecuada.

* Gravedad del alcoholismo como problema de salud pública en el país, con consecuencias
negativas sobre la salud física y mental de la población y repercusiones económicas aún no
cuantificadas en su real magnitud; el consumo de otras sustancias psico-activas se incrementa
continuamente.

En relación a la respuesta del Estado

* A pesar de las cada vez más claras vinculaciones entre problemas socioeconómicos y
psicosociales –como la pobreza, anomia, distribución inequitativa de los ingresos, falta de acceso a
la educación y al empleo, violencia, corrupción, falta de perspectivas futuras- y la presencia de
trastornos mentales y del comportamiento, no hay una respuesta concertada que permita mejorar
significativamente las condiciones de vida de las personas.

* Falta de prioridad de la salud mental en los planes del sector.


* Escaso presupuesto, centralización del mismo y desconocimiento del gasto real en salud
mental.

* Modelo de intervención vigente que tiende a fragmentar el proceso de promoción,


prevención, atención y rehabilitación, optando, muchas veces, por un sólo aspecto y excluyendo o
desvalorizando el otro; cuando a nivel local la atención debe ocurrir unificadamente.

* Centralismo y carácter intramural del modelo de atención, con poca relación


comunitaria.

* Escasa cobertura y acceso a la atención y a los medicamentos necesarios, especialmente


en los casos que producen discapacidad; como las psicosis crónicas, retraso mental y trastornos
orgánicos cerebrales.

* Inadecuado diagnóstico y manejo integral de los problemas psicosociales más graves


( como las violencias) y de los trastornos adictivos (alcoholismo, tabaquismo, ludopatía)

* Recursos humanos poco motivados y capacitados, que laboran en ambientes mal


implementados, donde atienden problemas humanos graves y reciben poco estímulo para su
desarrollo con la consecuencia de manifestaciones de síndrome de agotamiento y desmoralización.

* Falta de una cultura de buen trato y de respeto a los derechos humanos de los usuarios.

En relación a la coordinación intersectorial

* Escasos planes, programas y servicios de salud mental. Los existentes no están


articulados entre los sectores e instituciones del Estado, y no cuentan con un enfoque de salud
pública, produciendo una reducida cobertura y duplicación de acciones.

* Falta de reconocimiento del Ministerio de Salud (MINSA) como ente rector en salud
mental.

* Ausencia de espacios de coordinación permanente de políticas y planes.

* Baja prioridad de la estrategia de intervención en redes locales intersectoriales.

* Falta de posicionamiento en los sectores de la importancia de la salud mental para el


desarrollo del país.

* Falta de reconocimiento en los diversos sectores y en las regiones, de la importancia de


la salud mental para el desarrollo del país.

En relación a la comunidad

* Discriminación, exclusión y estigmatización de las personas, familias y grupos que sufren


problemas de salud mental. Esto favorece la invisibilización de los problemas y la falta de búsqueda
de ayuda.
* Falta de información, conocimiento y actitudes que favorezcan las iniciativas de
intervención en salud mental por parte de la sociedad civil en forma organizada.

* Desconocimiento de la importancia de la salud mental como determinante del bienestar


y desarrollo de la comunidad, dando lugar a que las autoridades regionales y locales no incorporen
la salud mental en sus planes”.

43. Como ya se ha tenido oportunidad de expresar, el Tribunal Constitucional es consciente


de la problemática. Su posición de garante de los derechos fundamentales le exige evaluar la
política estatal en el marco de los instrumentos internacionales de derechos humanos y alertar a
las autoridades encargadas de la necesidad de ejecutar, con la mayor eficacia e intensidad posible,
las acciones que sean necesarias para acabar con un problema de salud pública. De ahí que en este
punto, es imprescindible detenerse en el comentario de algunos problemas identificados por El
Plan.

A. En relación con las graves secuelas psicológicas y económicas en la población que ha


sobrevivido a la violencia política y la dificultad para asignar los recursos destinados a la reparación

Uno de las más acentuadas deficiencias en el terreno de la salud mental es la indiferencia


del Estado para tratar los problemas postraumáticos, que se producen a propósito de la violencia
política, epidemias o calamidades como la ocurrida en el departamento de Ica, luego del
movimiento telúrico acontecido el 15 de agosto de 2007.

Ya la Comisión de la Verdad y Reconcilliación Nacional (en adelante CVR) ha señalado que


la violencia política ha generado en grandes sectores de la población tanto rural como urbana “un
estado de desconfianza, temor, inseguridad, parálisis y dolor generado por la violencia que aún
persiste en las personas y comunidades”. Los lazos de solidaridad fueron rotos, las familias
desintegradas por el desplazamiento involuntario. Y en el ámbito personal, “el daño a la salud
mental se expresó en una serie de problemas que afecta el funcionamiento social y limita las
posibilidades de una vida digna, encontrándose [la persona] con depresión, problemas
psicosomáticos, estrés postraumático, ansiedad generalizada, impulsividad, agresividad, entre
otros” .

B. Sobre la vinculación entre los problemas socioeconómicos y psicosociales, la presencia


de trastornos mentales y la falta de una respuesta concertada

La estrecha vinculación entre los problemas socioeconómicos y psicosociales, sólo puede


enfrentarse mediante políticas proactivas de salud mental. En efecto, los males que se padecen a
consecuencia de un déficit en la salud mental se deben a fenómenos negativos que tienen mucho
que ver con el proceso de modernización y con el fenómeno de la globalización y su impacto sobre
la población. Ambos factores intensifican el proceso de migración del campo a la ciudad, el
desarraigo y la discriminación. Estos males se concentran mayormente en las poblaciones más
vulnerables, como son las madres que sufren violencia doméstica, los niños de la calle, los adultos
mayores en estado de abandono, las poblaciones indígenas que son marginadas y aquellos
sectores sociales que son excluidos por su estatus económico o cultural. A esto se aúna el
desempleo que produce baja autoestima, la desconfianza en el otro, la corrupción y la ausencia de
una cultura de respeto y de valores como caldo de cultivo de las enfermedades mentales.
Pero una cultura proactiva solo es posible si el Estado termina por reconocer, conforme al
Plan, que el ente rector de la salud mental es el Ministerio de Salud. De este modo se evitaría la
duplicidad de funciones que este Tribunal ha observado. Así, por ejemplo, la CONADIS concentra y
ejerce competencias que son propias de la Dirección de Salud Mental. Urge, en consecuencia,
adecuar el funcionamiento de los organismos estatales para la fijación de un ente rector que lleve
a cabo el proceso descentralizador del gobierno central a las regiones y de las regiones a los
municipios.

C. Acerca de la falta de prioridad de la salud mental en los planes del sector

El Estado debe tomar consciencia que la salud mental es un problema público. El


Presupuesto ínfimo es el ejemplo más ilustrativo de la indiferencia estatal ante una enfermedad
que afecta casi al tercio de la población nacional. De otro lado, no se observa una capacitación
profunda de funcionarios en el tema de los derechos fundamentales de los discapacitados
mentales ni la generación de una consciencia social sobre la salud mental como un derecho
humano. Es imprescindible dotar a la Dirección de Salud de un presupuesto propio, adecuado y
convertirla en una Dirección Nacional para alcanzar estos objetivos.

D. En torno al escaso presupuesto, a su carácter centralizado y al desconocimiento del


gasto real en salud mental

El escaso presupuesto y su carácter centralizado son un indicativo más de la forma en que


el Estado peruano viene incumpliendo sus compromisos internacionales que lo obligan a proteger
la salud como un derecho humano.

Cuando se trata de la protección de los derechos económicos, sociales y culturales, el


cumplimiento estatal de sus compromisos internacionales no se meritúa en función de si hay o no
Presupuesto, sino en el modo y el comportamiento del Estado para dar inicio a un goce progresivo
de estos derechos. Este comportamiento, incompatible con los instrumentos de protección de la
salud mental, se hace evidente cuando el propio Estado reconoce que no tiene el presupuesto
asignado a la salud mental. Es necesaria la existencia de un marco legal adecuado, con autoridades
conscientes del problema y con decisión política para ejecutar un plan progresivo, que debe
empezar por la atención inmediata de los enfermos. Solo de este modo se alcanzará a mediano
plazo el estándar mínimo de protección que exigen los tratados. Como anota Pedro Nikken, “(…)
para establecer que un gobierno ha violado tales derechos no basta con demostrar que no ha sido
satisfecho, sino que el comportamiento del poder público en orden a alcanzar este fin no se ha
adecuado a los estándar técnicos o políticos apropiados”.

E. En referencia al modelo intramural de atención y la ausencia de participación


comunitaria

Si bien es verdad que el modelo intramural está ampliamente superado y se suplanta por
una inserción de los enfermos mentales en la comunidad, también lo es que esto último sólo es
posible en estados que han alcanzado un cierto grado de desarrollo y concientización de los
derechos humanos de los enfermos y de la prohibición de discriminarlos. Dada la situación real en
que se encuentra la política estatal, así como la infraestructura para llevarla a cabo, el modelo
intramural debe ser superado gradualmente, y para ello este Colegiado considera que el Ministerio
de Salud debe iniciar un plan piloto de instauración del nuevo modelo, a fin de propiciar la
inserción gradual y progresiva de los enfermos mentales en la comunidad. Es urgente ejecutar
programas que involucren a los gobiernos locales y a la comunidad vecinal, que tengan como
propósito la toma de consciencia de que es más beneficioso para un enfermo mental su
integración en la comunidad, mejor aún en la familia, que su reclusión en centros de tratamiento.
Esto implica el desarrollo de una cultura basada en los valores de los derechos humanos,
especialmente en la interdicción de la discriminación de los enfermos mentales.

F. En lo concerniente a la escasa cobertura médica y de acceso a los medicamentos

Es necesario que el Ministerio de Salud dé inicio a una capacitación de los profesionales


médicos del Sector, con la finalidad de cubrir el déficit de profesionales especializados y permitir
un mínimo de descentralización. El Propio Plan Nacional de Salud recomienda la necesidad de
“definir la conformación de los equipos de profesionales especialistas en salud mental, según el
nivel de complejidad” (depresión, ansiedad. bipolaridad, esquizofrenia paranoide, trastornos
postraumáticos, etc.)

El Ministerio de Salud debe contemplar en el presupuesto de los próximos años una


ampliación de la partida presupuestaria destinada a la entrega gratuita de los fármacos, bajo un
principio de equidad para garantizar este acceso equitativo y racional de los medicamentos
teniendo en cuenta que los recursos son limitados. Para las personas que no cuentan con
capacidad económica, el Ministerio de Salud debe definir una política que permita el acceso a los
medicamentos a través de precios adecuados y de calidad. Nada de esto es posible sino se cuenta
con la normativa adecuada que garantice el acceso eficaz, oportuno y de calidad a esta clase de
medicamentos.

§6. LA REALIDAD DE LA SALUD MENTAL EN EL PERU: LA PARTICIPACION COMO AMICUS


CURIAE DEL DIRECTOR DE SALUD MENTAL, DOCTOR HUGO LOZADA ROCA

44. Con la finalidad de obtener un diagnóstico oficial y una información actualizada sobre
los logros, retrocesos y retos que debe enfrentar la política del Estado en materia de salud mental,
este Colegiado solicitó la participación en calidad de amicus curiae del Director de Salud Mental,
doctor Hugo Lozada Roca. De su exposición el Tribunal Constitucional pudo rescatar las siguientes
cifras y arribar a algunas conclusiones. Así el 70% de la población no tiene una noción apropiada de
lo que es la salud mental o simplemente la desconoce, pese a que se trata de un problema de
orden público, dadas las cifras oficiales entregadas por el funcionario del sector salud. El
desconocimiento de la enfermedad tiene como principal secuela el hecho de que la mayoría de
enfermos no reconoce su dolencia y es renuente en asistir a los centros especializados. También
existe un marcado prejuicio en torno a las enfermedades mentales que se traduce en una
susbsecuente discriminación de la que pueden ser víctimas este sector de la población. Más aún si
se tiene en cuenta que el diagnóstico afirma que hay una estrecha asociación entre pobreza y
trastornos psiquiátricos, sobre todo en Lima y la selva.

45. En el Perú los desordenes neuropsiquiátricos constituyen la principal enfermedad, por


encima del cáncer, la tuberculosis, la malaria, las deficiencias cardiovasculares y otros males. Es
decir, que “los trastornos mentales, en especial la depresión y los trastornos de ansiedad son
problemas serios de salud pública” y que “en general más de un tercio de las poblaciones adultas
estudiadas ha padecido algún trastorno psiquiátrico alguna vez en su vida, resaltando Ayacucho e
Iquitos”. Este cuadro es harto demostrativo:

SITUACIÓN DE SALUD MENTAL

(*) Ver gráfico publicado en el Diario Oficial “El Peruano” de la fecha.

Fuente: Dirección de Salud Mental - Ministerio de Salud

46. La problemática que se presenta en este cuadro, a grosso modo, es que la cifra
poblacional de enfermos mentales se concentra mayormente en la selva y la sierra. No obstante, la
atención de los pacientes en centros especializados se halla en la ciudad de Lima. La centralización
hospitalaria limita la atención de los pacientes, hecho que se agrava con la asignación irracional del
presupuesto y el insuficiente número de profesionales.

47. Mientras que el 75% de los recursos se destina al pago de los sueldos, el 78% de los
psiquiatras del Ministerio de Salud trabajan en Lima, un aproximado de 504 médicos. La
indiferencia estatal es de tal envergadura que la Dirección de Salud no cuenta con presupuesto
propio y el que se destina a la política en materia de salud mental, apenas llega al 0.5%. De otro
lado, no hay una política en materia de comercialización de fármacos. Su costo aproximado oscila
entre los 400 y 600 nuevos soles, lo que se agrava en la medida que los seguros privados no cubren
los padecimientos de la salud mental.

En cuanto a los servicios de salud mental, el amicus curiae señaló que en el Ministerio de
Salud solo diez establecimientos brindan hospitalización por motivos de salud mental, a pesar de
que cuenta con un total de 462 centros hospitalarios. Según el Informe Nº 102 de la Defensoría del
Pueblo, en estos diez hospitales se hacinan 1019 pacientes. Este hecho se torna preocupante si se
tiene en consideración que el Estado sólo cuenta con cinco centros hospitalarios especializados en
atención psiquiátrica: Hospital Víctor Larco Herrera; Hospital Hermilio Valdizán; Instituto Nacional
de Salud Mental Honorio Delgado – Hideyo Noguchi; Centro de Rehabilitación del Enfermo Mental
de Iquitos; Hospital de Apoyo Domingo Olavegoya de Junín. De estos cinco, tres están ubicados en
Lima; no obstante, pero que con el apoyo de los centros no especializados en atención psiquiátrica,
sólo brindan atención al 24.3% de la demanda potencial en salud mental.

48. En conclusión el problema de la salud mental es asaz complejo. Hunde sus raíces en la
violencia juvenil originada por problemas familiares, la falta de oportunidades, de participación y
recreación. También tiene su origen en la exclusión social que se traduce en un sentimiento de
anomia generalizada. Tampoco puede obviarse la estrecha vinculación entre la enfermedad mental
con el suicidio, la violencia contra la mujer, los problemas de la adolescencia, el número de
embarazos no deseados en este sector de la población, así como el consumo y abuso de sustancias
adictivas. También es necesario tener en cuenta las graves secuelas que produce en la salud mental
de la población infantil el trabajo forzoso y el de alto riesgo que es contraproducente con su
desarrollo intelectual, psíquico y moral.

§7. Análisis del caso concreto

49. La recurrente interpone demanda de amparo a favor de su hija G.R.S. contra EsSalud, a
fin de que se deje sin efecto el Informe Médico de Alta de fecha 7 de noviembre de 2005. Sostiene
que dicho informe afecta el derecho fundamental a la salud de su señora hija, pues, a su juicio,
ésta requiere tratamiento psiquiátrico permanente porque adolece de esquizofrenia paranoide.
Sustenta sus afirmaciones además en el hecho de que, a su entender, el informe es contradictorio
y no toma en cuenta que la demandante no está en la posibilidad de hacerse cargo de la paciente.

50. En su defensa, el demandado ha argumentado que la decisión de alta de G.R.S. se


sustenta en criterios estrictamente médicos. Que la demandante lo que en realidad pretende es
desentenderse de su obligación familiar de asumir la curatela de la paciente. Que en ningún
momento se ha sustraído de sus obligaciones con respecto a la paciente. Que en todo caso, el
criterio médico que ha sustentado la decisión de dar de alta a G. R. S. no es susceptible de
cuestionamiento, por cuanto se ha basado en que la paciente no necesita de un tratamiento
permanente. Y que no considera que se esté vulnerando el derecho fundamental a la salud de G. R.
S.

51. El Informe Médico de Alta señala, de manera general, que la paciente G.R.S. ha
obtenido una mejora casi total en el área psicopatológica y significativa en el de desempeño
laboral, excesos conductuales, actividades de la vida diaria y socialización. Sin embargo, en el
mismo Informe se indica que la paciente requiere de un apoyo especial por parte de su familia. Es
decir, se condiciona el éxito del tratamiento médico a que éste se complemente con un adecuado
apoyo familiar.

52. No obstante a folios 9 obra la carta de fecha 23 de junio de 2005, mediante la cual la
madre de la señora G. R. S. se dirige al Director de EsSalud de Pasco. En esta correspondencia la
madre expresa que es una anciana que vive sola; que su esposo falleció en el año 2004; y que
carece de los servicios básicos de agua y luz, por lo que considera imposible hacerse cargo de su
hija, sobre todo debido a su avanzada edad.

53. Asimismo, a folios 34 se aprecia el Certificado Médico Nº 719519 de fecha 19 de


noviembre de 2004, mediante el cual se certifica que la recurrente fue operada de la cadera
izquierda (prótesis), y que, por lo tanto, no está en condiciones de cuidar a otra persona, sino que,
por el contrario, ella también debe tener cuidados especiales a cargo de personas dedicadas al
cuidado de enfermos y ancianos.

54. También debe tenerse en consideración que en el Informe de Alta se evidencia las
dificultades que en otras oportunidades ha tenido la paciente G. R. S. para su reinserción familiar.
Se ha sentido discriminada y ha mostrado una gran agresividad selectiva contra la madre (folio 46).

55. De todos estos elementos objetivos puede concluirse que no obstante el Informe de
Alta, la paciente G.R.S. no tiene las condiciones familiares necesarias para que su tratamiento
médico sea vigilado. Más aún si éste requiere mantener el tratamiento farmacológico por tiempo
indefinido con fármaco vigilancia, lo cual, como es evidente, no puede ser realizado por la madre
debido a su avanzada edad y a los impedimentos físicos que padece y por no existir otro pariente
que la sustituya.

56. Finalmente, el Informe Médico de Alta concluye que la paciente G. R. S. requiere de un


régimen de Hospital de Día en salud mental; soporte psicoeducativo a familiares; mantener por
tiempo indefinido el tratamiento farmacológico con fármaco vigilancia; que las recomendaciones
deben ser administradas y coordinadas por su hospital de origen; y, por último, que debe salir de
alta y acudir con familiares a consultorio de psiquiatría o en su defecto de medicina general.

La participación del doctor Enrique Galli en su calidad de amicus curiae

57. Si bien es verdad que el Tribunal Constitucional puede resolver el caso de autos
teniendo en cuenta los mandatos de la Constitución y los instrumentos internacionales de
protección de los derechos humanos; su pronunciamiento, sin embargo, correría el riesgo de no
ajustarse al valor justicia ni al principio-derecho de la dignidad humana, en la medida que no se
tenga en cuenta el apoyo de otras ciencias.

58. Dada la complejidad de la incertidumbre jurídica planteada, este Alto Colegiado


entiende que no es posible formarse juicio sin la ayuda técnica de un experto en salud mental. De
ahí que el Tribunal Constitucional ha creído por conveniente solicitar la participación del
reconocido psiquiatra Enrique Galli como amicus curiae de los jueces.

59. El doctor Galli expresó que el institucionalismo crónico produce daño y síntomas. Y que
si bien es verdad que en los países desarrollados hace tiempo que ha sido superado, dando lugar al
cierre de los manicomios, el amicus curiae es de la opinión que la realidad psiquiátrica de los
países desarrollados no se condice con nuestra realidad. Destacó que la Closapina - medicamento
que debe tomar la paciente G.R.S. - es el mejor antipsicótico y antiesquizofrénico que existe. Sin
embargo consideró que su costo económico solo es asequible a pacientes de clase media y media
alta. El doctor Galli señaló que este fármaco disminuye las defensas al producir en la sangre una
considerable baja de leucocitos. Por consiguiente, la paciente está obligada a hemogramas
mensuales de por vida. También expuso que le parecía más que imposible que la madre de G. R. S.
estuviese en condiciones de atenderla y ayudarla a tomar las medicinas, ya que los esquizofrénicos
muchas veces se niegan a ingerirla a consecuencia de que desconocen su enfermedad. Puso de
relieve que la esquizofrenia paranoide es una enfermedad incurable y alertó sobre el peligro que
corría la paciente de sufrir un cuadro de involución; “una descompensación”:

“Si el paciente deja de tomarlo, como lo va a dejar de tomar, a los pocos días, va a
presentar un síndrome de abstinencia, que es una reagudización de la psicosis severísima”.

60. Asimismo describió sucintamente la situación médica de G. R. S. de acuerdo con lo que


se detalla en el Informe Médico de Alta:

“Es una paciente que tiene un severo deterioro en el desempeño ocupacional, que tiene
una disfunción familiar moderada, que tiene una disfunción social moderada, que tiene la única
persona que la va a recibir es una mamá de ochenta años. Que además de esto toma Closapina,
que es un antipsicótico, que sabemos que puede producir agranulositosis y que necesitamos
hacerle hemogramas mensuales. Que es una paciente que además de eso, por la Closapina toma
Tenolor, porque tiene arritmia.

(…)

Es una paciente que en un momento se le diagnosticó hipotiroidismo, y después se le dijo


que estaba dentro de lo normal. Nosotros sabemos que la tiroides, problemas hormonales,
diabetes, son enfermedades asociadas a la esquizofrenia y al trastorno bipolar. Es una paciente con
coeficiente mental que no supera los 77. O sea, que es una paciente con retraso mental. Entonces
no es solamente una esquizofrénica, es una esquizofrénica potencialmente agresiva, crónica
incurable, que toma un fármaco que puede llevarla a la muerte (…)”.

61. El amicus curiae concluyó que a pesar de que el sistema intramural está proscrito por el
sistema internacional de protección de los derechos humanos, la realidad del país es un obstáculo
para alcanzar el mínimo que exigen los estándares internacionales. De ahí que sugirió:

“Si esta paciente tuviera un nivel económico medio o alto, en el cual tuviera los cuidados
necesarios y suficientes, nosotros podríamos estar de acuerdo con que la paciente regrese a su
casa, sería el mejor sitio a estar. Pero una paciente en la cual no tiene el entorno social adecuado y
tiene esta enfermedad y estas medicinas que tienen riesgo de vida para ella y para terceros. Yo
creo que debemos de tratar de protegerla, no encerarla para hacerle daño, porque en nuestros
países todavía tienen que existir y seguir existiendo estos manicomios, entre comillas, para estos
pacientes abandonados”.

62. Esta situación impide una aplicación mecánica de los instrumentos internacionales de
protección de los derechos humanos, pues ello supondría declarar que la paciente G. R. S. debe
abandonar el nosocomio para integrarse a su entorno familiar y social, e implicaría un
desconocimiento en el caso concreto, del derecho a la salud, a la vida y a la dignidad de G. R. S.

63. Cuando la Constitución indica en su Cuarta Disposición Final y Transitoria, que los
derechos constitucionales se interpretan de conformidad con los instrumentos internacionales,
ello no supone equiparar el vocablo “conformidad” con “uniformidad”. Las decisiones de un
Tribunal que tiene como misión la protección de los derechos humanos sólo tienen sentido si la
aplicación de los estándares internacionales optimizan el derecho constitucional en concreto. Pero
si suponen un menoscabo -ya sea por razones socioeconómicas, políticas, presupuestarias,
culturales - el juez constitucional está en la obligación de llegar creativamente a una situación que
suponga un estado de cosas más beneficiosa para la persona y su dignidad.

64. A ello hay que agregar que la realidad de la salud en el Perú se traduce en un sistema
legal hospitalario y político sumamente fragmentado y desorganizado, que se estructura en
función de la capacidad económica de las personas; y que da origen a inequidades en el reparto de
los recursos presupuestarios, lo que trae como consecuencia que la atención y los gastos
obedezcan a patrones de exclusión de los más pobres. Ello produce ciudadanos con derechos
diferenciados, a tal punto que existen dos modelos de atención: uno basado en la atención
primaria destinada a los más pobres y, otro, de naturaleza hospitalaria, en el cual se concentra la
mayor parte de los recursos públicos pero que está destinado a la poblaciones de las clases medias
y altas, principalmente afincadas en las zonas urbanas, con detrimento de los más pobres,
especialmente de las personas que habitan en las zonas rurales.

65. El Tribunal Constitucional, en el caso, constata la imposibilidad de que la madre de la


paciente G.R.S. pueda hacerse cargo de ella debido a su avanzada edad, y advierte también la
necesidad de que una persona lleve un control del tratamiento farmacológico que como lo ha
expresado el amicus curiae, ha de ser por tiempo indefinido. Es necesario disponer, por tanto, que
las autoridades del centro hospitalario donde se encuentra la paciente brinden de por vida las
atenciones médicas necesarias para que no haya retrocesos en el nivel de desarrollo de la
enfermedad de la cual adolece G. R. S.
Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la
Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda de amparo.

2. Dejar sin efecto el informe de alta de fecha 7 de noviembre de 2005, expedido por el
Hospital 1 Huariaca-EsSalud - Pasco.

3. Ordenar que el Seguro Social de Salud-EsSalud, otorgue a G.R.S., atención médica y


hospitalización permanente e indefinida, y la provisión constante de medicamentos necesarios
para el tratamiento de su enfermedad mental, así como la realización de exámenes periódicos.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena expedir nueva Resolución reconociendo a favor del actor sus años de aportaciones

Expediente Nº 08642-2006-PA/TC
JUNIN
FRANCISCO LOPEZ SAAVEDRA
(Publicado: 22-02-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 8 días del mes de noviembre de 2007, la Sala Primera del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda,
pronuncia la siguiente sentencia.

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Francisco López Saavedra contra la
sentencia de la Primera Sala Mixta de la Corte Superior de Justicia de Junín, de fojas 79, su fecha 15
de agosto de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 9 de noviembre de 2005 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se declare inaplicable la Resolución Nº
04428-2000-ONP/DC, de fecha 24 de febrero de 2000, que le otorgó una pensión bajo el régimen
reducido y que en consecuencia solicita se expida una nueva resolución reconociéndole un total de
19 años de aportaciones; así como el pago de las pensiones devengadas mas el pago de los
interese legales correspondientes.

La emplazada contesta la demanda manifestando que no se ha vulnerado el contenido


esencial del derecho a la seguridad social del accionante, lo que pretende el actor es el
reconocimiento de mayores años de aportaciones y que se le aumente el monto de la pensión que
actualmente recibe.

El Segundo Juzgado Especializado en lo Civil, con fecha 17 de mayo de 2006, declara


fundada la demanda, por considerar que no se le han reconocido las aportaciones anteriores al
año 1979, esto es 257 semanas por lo que se deberá ordenar el reconocimiento de dichos
períodos.

La recurrida revocando la apelada la declara improcedente, por considerar que la presente


demanda de amparo no resulta ser la vía idónea por lo que la presente controversia debe ser
dilucidado en un proceso contenciosos administrativo.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. En la STC 1417-2005-PA este Tribunal ha delimitado los lineamientos jurídicos que


permiten ubicar las pretensiones que por pertenecer al contenido esencial del derecho
fundamental a la pensión o estar directamente relacionadas con él, merecen protección a través
del proceso de amparo.

2. En el presente caso el demandante solicita el reconocimiento de años de aportaciones al


Sistema Nacional de Pensiones y por ende el otorgamiento de una pensión de jubilación conforme
al Decreto Ley Nº 19990. En consecuencia advirtiéndose que se encuentra comprometido el acceso
a una pensión de jubilación, la pretensión está comprendida en el supuesto previsto en el
fundamento 37. b de la STC 1417-2005-PA, motivo por el cual corresponde efectuar un análisis
sobre el fondo de la controversia.

Análisis de la controversia

3. De la cuestionada resolución se acredita que al demandante se le otorgó pensión bajo el


régimen reducida por haber acreditado 13 años de aportaciones al Sistema Nacional de Pensiones.

4. En dicho sentido este Supremo Tribunal ha establecido en reiteradas ejecutorias que


constituyen precedentes de observancia obligatoria, que en cuanto a las aportaciones de los
asegurados obligatorios, los artículos 11 y 70 del Decreto Ley Nº 19990 disponen respectivamente
que “Los empleadores (...) están obligados a retener las aportaciones de los trabajadores
asegurados obligatorios (...)”, y que “Para los asegurados obligatorios son períodos de aportación
los meses, semanas o días en que presten o hayan prestado servicios que generen la obligación de
abonar las aportaciones a que se refieren los artículos 7 al 13, aun cuando el empleador (...) no
hubiese efectuado el pago de las aportaciones”. Más aún, el artículo 13 de esta norma dispone que
la emplazada se encuentra obligada a iniciar el procedimiento coactivo si el empleador no efectúa
el abono de las aportaciones indicadas. A mayor abundamiento, el inciso d) del artículo 7 de la
Resolución Suprema Nº 306-2001-EF, Reglamento de Organización y Funciones de la Oficina de
Normalización Previsional (ONP), ordena que la emplazada debe “Efectuar la verificación,
liquidación y fiscalización de derechos pensionarios que sean necesarias apara garantizar su
otorgamiento con arreglo a ley”.

5. Para acreditar las aportaciones realizadas al Sistema Nacional de Pensiones, el


recurrente ha adjuntado a su demanda constancia de aportaciones expedido por ORCINEA-IPSS,
que acredita 1 año y 4 meses de aportaciones; PetroPerú desde el 20 de agosto de 1960 al 14 de
marzo de 1962 equivalente a 1 año y 6 meses y 14 día, Solicitud de Prestaciones IPSS, en la que
acredita haber aportado al Sistema Nacional de Pensiones de fecha 6 de agosto de 1981 al 24 de
febrero de 1982, equivalente a 6 meses y 18 días; la liquidación de la empresa Serrepsa por el
período comprendido del 9 de enero de 1975 al 9 de abril de 1975 equivalente a 3 meses;
liquidación de la empresa Serrepsa por el período comprendido del 29 de agosto de 1974 al 9 de
agosto de 1975, equivalente a 4 meses y 10 días; el certificado de trabajo expedido por la
Sindicatura Departamental de Quiebras de Lima, acredita haber laborada en Naviera Peruana del
Pacífico S.A. por el período comprendido desde el 11 de diciembre de 1967 al 20 de mayo de 1968
equivalente a 5 meses y 9 días; el certificado de trabajo expedido por Instalaciones Mecánicas del
Perú COOPTIMEP, del período comprendido desde el 1 de junio de 1977 al 10 de junio de 1978
equivalente a 1 año y 9 días, y el cuadro de aportaciones donde figuran los 13 años debidamente
reconocido en la que da un total de 19 años de aportaciones al Sistema Nacional de Pensiones.

6. En consecuencia el demandante está dentro de los artículos 38 y 41 del Decreto Ley Nº


19990, por haber cumplido con los requisitos exigidos.

7. En cuanto al pago de las pensiones devengadas resulta aplicable al caso el artículo 81 del
Decreto Ley Nº 19990, el cual señala que “(...) sólo se abonarán por un período no mayor de doce
meses anteriores a la presentación de la solicitud del beneficiario”.

8. En consecuencia el Tribunal Constitucional considera que aun cuando en el proceso de


amparo no se encuentra prevista una etapa probatoria, el demandante ha presentado medios
probatorios fehacientes que no requieren de actuación (artículo 9 del Código Procesal
Constitucional) y que acredita aportes de 5 años y 7 meses de aportaciones al Sistema Nacional de
Pensiones; por ello la demandada está en la obligación de reconocerle las aportaciones adicionales
y ordenar el recálculo de la pensión por los años que no se tomaron en cuenta.

9. Asimismo este Tribunal en la STC 0065-2002-AA/TC, de 17 de octubre de 2002, ha


precisado que corresponde el pago de los intereses legales generados por las pensiones no
pagadas oportunamente, por lo que aplicándose dicho criterio en el presente caso, deben
abonarse los intereses legales a tenor de lo estipulado en el artículo 1246 del Código Civil.
Finalmente, conforme al artículo 56 del Código Procesal Constitucional, la demandada también
debe abonar los costos del proceso.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO
1. Declarar FUNDADA la demanda; en consecuencia, NULA la Resolución Nº 04428-2000-
ONP/DC, de fecha 24 de febrero de 2000.

2. Ordenar que la demandada expida nueva resolución reconociéndole 19 años de


aportaciones al demandante, conforme a los fundamentos de la presente sentencia, abonando las
pensiones devengadas, con sus respectivos intereses legales, más los costos del proceso.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena expedir nueva Resolución que otorgue pensión a favor del demandante

Expediente Nº 04753-2006-PA/TC
LIMA
JUAN SULCA AGUILAR
(Publicado: 22-02-08)

RAZÓN DE RELATORÍA

Lima, 18 de diciembre de 2007

La resolución recaída en el Expediente Nº 04753-2006-PA es aquella conformada por los


votos de los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli, que declara
FUNDADA la demanda. Los votos de los magistrados Gonzales Ojeda y Bardelli Lartirigoyen
aparecen firmados en hoja membretada aparte, y no junto con la firma del magistrados integrante
de la Sala debido al cese en funciones de dichos magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 17 días del mes de julio de 2006, la Sala Segunda del Tribunal Constitucional,
integrada por los magistrados Gonzales Ojeda, Vergara Gotelli y Mesía Ramírez, pronuncia la
siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Juan Sulca Aguilar contra la
sentencia de la Sexta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 138, su fecha 15 de
noviembre de 2005, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 17 de marzo de 2004 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP) solicitando que se declaren inaplicables las
Resoluciones Nº 1169JC-PPS-SGO-93, de fecha 3 de junio de 1993, Nº 0000033381-2002-
ONP/DC/DL 19990, de fecha 1 de julio de 1992, Nº 0000047393-2002-ONP/DC/DL 19990, de fecha
3 de setiembre de 2002 y Nº 5098-2002-GO/ONP, de fecha 20 de noviembre de 2002; y que, en
consecuencia, se le otorgue pensión de jubilación bajo el régimen de trabajadores de construcción
civil. Asimismo, solicita el abono de las pensiones devengadas y los intereses correspondientes.

La emplazada contesta la demanda alegando que no existe vulneración constitucional, ya


que las resoluciones cuestionadas se encuentran arregladas a ley, y que el demandante no reúne
los requisitos legales exigidos para acceder a la pensión solicitada, pues únicamente acreditó 5
años y 8 meses de aportaciones.

El Trigésimo Cuarto Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 11 de agosto de


2004, declara fundada la demanda considerando que los años de aportes hechos por el recurrente,
no computados por la emplazada, sí deben contarse, en estricta observancia del artículo 70 de la
Ley 19990 y el artículo 56 de su reglamento.

La recurrida declara improcedente la demanda argumentando que lo peticionado por el


recurrente no forma parte del contenido esencial del derecho fundamental a la pensión.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que establecen los requisitos para su
obtención, y que la titularidad del derecho debe estar suficientemente acreditada para que sea
posible emitir un pronunciamiento de mérito.

Delimitación del petitorio

2. El demandante pretende se le otorgue pensión de jubilación dentro del régimen de


trabajadores de construcción civil, regulado por el Decreto Supremo 018-82-TR; en consecuencia,
su pretensión está comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37.b de la mencionada
sentencia, y que, por ello, debe analizarse el fondo de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. El Decreto Supremo 018-82-TR, que regula el régimen pensionario de los obreros de


construcción civil, complementando las disposiciones del Decreto Ley Nº 19990, establece como
requisitos para acceder a pensión de jubilación el tener 55 años de edad y haber aportado, cuando
menos, 15 años en dicha actividad, o un mínimo de 5 años en los últimos 10 años anteriores a la
contingencia

4. En ese sentido, de autos se advierte:


a) Años de edad: Del documento de identidad del recurrente (fojas 24), se aprecia que
nació el 1 de agosto de 1936, por lo que cumplió con el requisito de la edad (55 años) el 8 de
agosto de 1991.

b) Años de aportación: Del Cuadro de Resumen de Aportaciones (fojas 10 y 14) se observa


que

i) Durante el período comprendido entre los años 1981 y 1991, cuenta con 90 semanas y
12 meses de aportación reconocidos, es decir, 2 años y 9 meses

ii) Durante los mismos años cuenta con 125 semanas de aportaciones no acreditadas, es
decir, 2 años, 4 meses y 25 días.

5. Empero, respecto al punto ii), la emplazada -mediante Resolución 0000047393-2002-


ONP-DC-DL 19990- obrante a fojas 9 de autos, alega que dichos aportes “[...] a pesar de haber sido
acreditados por el recurrente mediante originales de boletas de pago de haberes, certificados de
trabajo y liquidaciones de beneficios sociales (...)”; es decir, no han sido validados por la emplazada
argumentando que, aun si fuesen verificados, no permitirían en su caso la obtención de los 15
años de aportación exigidos por el Decreto Supremo 018-82-TR.

6. Es importante subrayar que, con respecto a las aportaciones de los asegurados


obligatorios, los artículos 11 y 70 del Decreto Ley 19990 establecen que: “Los empleadores (...)
están obligados a retener las aportaciones de los trabajadores asegurados obligatorios (...)”, y que
“Para los asegurados obligatorios son períodos de aportación los meses, semanas o días en que
presten, o hayan prestado servicios que generen la obligación de abonar las aportaciones a que se
refieren los artículos 7 al 13, aun cuando el empleador (...) no hubiese efectuado el pago de las
aportaciones”.

Más aún, el artículo 13 del dispositivo invocado dispone que la emplazada se encuentra
obligada a iniciar el procedimiento coactivo si el empleador no cumple con efectuar el abono de las
aportaciones indicadas.

7. De lo expuesto se concluye que la emplazada, al expedir la resoluciones cuestionadas,


no observó que el Decreto Supremo 018-82-TR consigna dos hipótesis en cuanto a la acreditación
de los años de aportación: la primera exige 15 años de aportes, mientras que la segunda establece
que al momento de la contingencia se acredite que 5 años de los últimos 10 años de aportación
estén referidos a labores en construcción civil.

Tomando en cuenta esta última premisa, debe ampararse la demanda toda vez que, al
sumarse los 2 años, 4 meses y 25 días de aportes no reconocidos durante los 10 años anteriores a
la contingencia (período comprendido entre el 1981 y 1991) y los 2 años y 9 meses de aportes sí
reconocidos, arrojan un resultado total de 5 años, 1 mes y 25 días de aportes.

8. Por consiguiente, al acreditarse la vulneración constitucional que sustenta la demanda, y


que, por ello, debe aplicarse al caso el artículo 2 del Código Procesal Constitucional.
9. Por otro lado, en cuanto a los devengados, estos deberán abonarse de conformidad con
el artículo 81 del Decreto Ley 19990; es decir, desde los doce meses anteriores a la presentación de
la solicitud.

Asimismo, de conformidad con el artículo 56 del Código Procesal Constitucional,


corresponde a la demandada abonar los costos procesales.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda en el extremo materia del recurso de agravio


constitucional; en consecuencia, NULAS las Resoluciones 1169JD-PPS-SGO-93, 0000033381-2002-
ONP/DC/DL 19990, 0000047393-2002-ONP-DC-DL 19990 y 5098-2002-GO/ONP.

2. Ordenar que la emplazada que expida nueva resolución que le otorgue pensión al
demandante, de conformidad con los fundamentos de la presente sentencia.

Publíquese y notifíquese.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA Y BARDELLI LARTIRIGOYEN

Visto el recurso de agravio constitucional interpuesto por don Juan Sulca Aguilar contra la
sentencia de la Sexta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 138, su fecha 15 de
noviembre de 2005, que declara improcedente la demanda de autos, los magistrados firmantes
emiten el siguiente voto:

ANTECEDENTES

Con fecha 17 de marzo de 2004, el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP) solicitando que se declaren inaplicables las
Resoluciones Nº 1169JC-PPS-SGO-93, de fecha 3 de junio de 1993, Nº 0000033381-2002-
ONP/DC/DL 19990, de fecha 1 de julio de 1992, Nº 0000047393-2002-ONP/DC/DL 19990, de fecha
3 de setiembre de 2002 y Nº 5098-2002-GO/ONP, de fecha 20 de noviembre de 2002; y que, en
consecuencia, se le otorgue pensión de jubilación bajo el régimen de trabajadores de construcción
civil. Asimismo, solicita el abono de las pensiones devengadas y los intereses correspondientes.

La emplazada contesta la demanda alegando que no existe vulneración constitucional, ya


que las resoluciones cuestionadas se encuentran arregladas a ley, y que el demandante no reúne
los requisitos legales exigidos para acceder a la pensión solicitada, pues únicamente acreditó 5
años y 8 meses de aportaciones.
El Trigésimo Cuarto Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 11 de agosto de
2004, declara fundada la demanda considerando que los años de aportes hechos por el recurrente,
no computados por la emplazada, sí deben contarse, en estricta observancia del artículo 70 de la
Ley 19990 y el artículo 56 de su reglamento.

La recurrida declara improcedente la demanda argumentando que lo peticionado por el


recurrente no forma parte del contenido esencial del derecho fundamental a la pensión.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el Diario Oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


el Tribunal Constitucional ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente
protegido por el derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que establecen los
requisitos para su obtención, y que la titularidad del derecho debe estar suficientemente
acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento de mérito.

Delimitación del petitorio

2. El demandante pretende se le otorgue pensión de jubilación dentro del régimen de


trabajadores de construcción civil, regulado por el Decreto Supremo 018-82-TR; en consecuencia,
consideramos que su pretensión está comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37.b
de la mencionada sentencia, y que, por ello, debe analizarse el fondo de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. El Decreto Supremo 018-82-TR, que regula el régimen pensionario de los obreros de


construcción civil, complementando las disposiciones del Decreto Ley Nº 19990, establece como
requisitos para acceder a pensión de jubilación el tener 55 años de edad y haber aportado, cuando
menos, 15 años en dicha actividad, o un mínimo de 5 años en los últimos 10 años anteriores ala
contingencia

4. En ese sentido, de autos se advierte:

a) Años de edad: Del documento de identidad del recurrente (fojas 24), apreciamos que
nació el 1 de agosto de 1936, por lo que cumplió con el requisito de la edad (55 años) el 8 de
agosto de 1991.

b) Años de aportación: Del Cuadro de Resumen de Aportaciones (fojas 10 y 14)


observamos que

i) Durante el período comprendido entre los años 1981 y 1991, cuenta con 90 semanas y
12 meses de aportación reconocidos, es decir, 2 años y 9 meses

ii) Durante los mismos años cuenta con 125 semanas de aportaciones no acreditadas, es
decir, 2 años, 4 meses y 25 días.
5. Empero, respecto al punto ii), la emplazada -mediante Resolución 0000047393-2002-
ONP-DC-DL 19990- obrante a fojas 9 de autos, alega que dichos aportes “[...] a pesar de haber sido
acreditados por el recurrente mediante originales de boletas de pago de haberes, certificados de
trabajo y liquidaciones de beneficios sociales (...)”; es decir, no han sido validados por la emplazada
argumentando que, aun si fuesen verificados, no permitirían en su caso la obtención de los 15
años de aportación exigidos por el Decreto Supremo 018-82-TR.

6. Nos parece importante subrayar que, con respecto a las aportaciones de los asegurados
obligatorios, los artículos 11 y 70 del Decreto Ley 19990 establecen que: “Los empleadores (...)
están obligados a retener las aportaciones de los trabajadores asegurados obligatorios (...)”, y que
“Para los asegurados obligatorios son períodos de aportación los meses, semanas o días en que
presten, o hayan prestado servicios que generen la obligación de abonar las aportaciones a que se
refieren los artículos 7 al 13, aun cuando el empleador (...) no hubiese efectuado el pago de las
aportaciones”.

Más aún, el artículo 13 del dispositivo invocado dispone que la emplazada se encuentra
obligada a iniciar el procedimiento coactivo si el empleador no cumple con efectuar el abono de las
aportaciones indicadas.

7. De lo expuesto concluimos que la emplazada, al expedir la resoluciones cuestionadas, no


observó que el Decreto Supremo 018-82-TR consigna dos hipótesis en cuanto a la acreditación de
los años de aportación: la primera exige 15 años de aportes, mientras que la segunda establece
que al momento de la contingencia se acredite que 5 años de los últimos 10 años de aportación
estén referidos a labores en construcción civil.

Tomando en cuenta esta última premisa, consideramos que debe ampararse la demanda
toda vez que, al sumarse los 2 años, 4 meses y 25 días de aportes no reconocidos durante los 10
años anteriores a la contingencia (período comprendido entre el 1981 y 1991) y los 2 años y 9
meses de aportes sí reconocidos, arrojan un resultado total de 5 años, 1 mes y 25 días de aportes.

8. Por consiguiente, consideramos acreditada la vulneración constitucional que sustenta la


demanda, y que, por ello, debe aplicarse al caso el artículo 2 del Código Procesal Constitucional.

9. Por otro lado, en cuanto a los devengados, estimamos que estos deben abonarse de
conformidad con el artículo 81 del Decreto Ley 19990; es decir, desde los doce meses anteriores a
la presentación de la solicitud.

Asimismo, creemos que, de conformidad con el artículo 56 del Código Procesal


Constitucional, corresponde a la demandada abonar los costos procesales.

Por estas consideraciones, nuestro voto es porque se declare FUNDADA la demanda en el


extremo materia del recurso de agravio constitucional, NULAS las Resoluciones 1169JD-PPS-SGO-
93, 0000033381-2002-ONP/DC/DL 19990, 0000047393-2002-ONP-DC-DL 19990 y 5098-2002-
GO/ONP, y que se ordene a la emplazada que expida nueva resolución que le otorgue pensión al
demandante.

Sres.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN

Se ordena otrogar a favor del demandante el pago por concepto de seguro de vida

Expediente Nº 08894-2006-PA/TC
LIMA
YOEL ESGAR CATALINO MIRANDA PALOMINO
(Publicado: 14-03-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 8 días del mes de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda,
pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Yoel Esgar Catalino Miranda
Palomino contra la sentencia de la Sexta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas
118, su fecha 12 de junio de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 20 de enero de 2004 el recurrente interpone demanda de amparo contra el


Director General de la Policía Nacional del Perú y el procurador público del Ministerio del Interior,
con el objeto de que de conformidad con el Decreto Ley Nº 25755 y su reglamento Decreto
Supremo Nº 009-93-IN, se ordene abonar el pago de Seguro de Vida equivalente a 15 Unidades
Impositivas Tributarias (UIT) vigentes al momento del pago, aplicando el criterio establecido en el
artículo 1236 del Código Civil.

El procurador público adjunto del Ministerio del Interior a cargo de los asuntos judiciales
del Ministerio de Interior contesta la demanda aduciendo la excepción de falta de agotamiento de
la vía administrativa y de caducidad; y, contestando la demanda, argumenta que mediante
Resolución Directoral Nº 001-95-EF/76.01 se aprobó la Directiva Nº 001-95, que en su artículo 5
establece que, para fines presupuestarios, se fija la UIT en la suma de S/. 1,350.00, cifra que ha
sido tomada como referente para el pago del beneficio de seguro de vida del actor.

El Cuadragésimo Segundo Juzgado Civil de Lima, con fecha 27 de mayo de 2004, declara
fundada, en parte, la demanda considerando que el monto solicitado debe abonarse en base a la
UIT aprobada por el Decreto Supremo 12-96-EF, con deducción de lo ya cobrado. Y declaro
improcedente el extremo referido a la aplicación del artículo 1236 del Código Civil.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda, estimando que, de


acuerdo a la sentencia del expediente 1417-2005-PA/TC, la pretensión no se encuentra
comprendida dentro del contenido constitucionalmente protegido del derecho fundamental a la
pensión.
FUNDAMENTOS

1. En atención a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 c) de la


sentencia del Tribunal Constitucional recaída en el Expediente 1417-2005-PA/TC, que constituyen
precedente vinculante, este Colegiado estima que en el presente caso procede analizar la
pretensión en sede constitucional por las especiales circunstancias del caso a fin de evitar
consecuencias irreparables. En el caso de autos, a fojas 153, se aprecia que el actor ha sido
incorporado al Registro Nacional de la Persona con Discapacidad.

§ Delimitación del petitorio

2. El demandante solicita que se le abone el monto de su seguro de vida equivalentes a 15


UIT vigentes al momento en que se abonó el monto del seguro de vida.

§ Análisis de la controversia

3. Este Colegiado ha establecido (cfr. Exps. Nºs 6148-2005-PA/TC y 1501-2005-PA/TC) que


el monto del seguro de vida debe ser abonado sobre la base de la UIT fijada a la fecha en que se
produjo la invalidez.

4. En el presente caso se aprecia, a fojas 7, la Resolución Directoral Nº 3292-96-


DGPNP/DIPER, según el cual el actor sufrió la lesión que determinó su invalidez el 25 de mayo de
1995.

5. Por consiguiente el monto a abonar debe ser calculado de conformidad con el Decreto
Supremo Nº 178-94-EF, publicado el 1 de enero de 1995, que fijó la UIT en dos mil nuevos soles
(S/. 2,000); por lo tanto, el monto del seguro del demandante debió ser de treinta mil nuevos soles
(S/. 30,000).

6. En suma el Tribunal estima que, para apreciar el monto del reintegro solicitado, por
equidad, se debe adoptar el criterio valoratorio contenido en el artículo 1236 del Código Civil,
descontando el pago efectuado al demandante de veinte mil doscientos cincuenta nuevos soles
(S/. 20,250).

7. Por otro lado este Colegiado considera que el pago del seguro de vida debe ser
compensado agregando los intereses legales que correspondan según el artículo 1246 del Código
Civil.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

Declarar FUNDADA la demanda; en consecuencia ordena que la emplazada pague al


demandante el importe que por concepto de seguro de vida le corresponde, de conformidad con
el artículo 1236 del Código Civil, más los intereses legales respectivos y costos procesales,
conforme a los fundamentos de la presente sentencia, con la deducción de la suma ya abonada.
Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena otorgar al demandante la bonificación por invalidez de acuerdo al Decreto Ley Nº 19990.

Expediente Nº 09625-2006-PA/TC
JUNÍN
ROBERTO ACUÑA CCENTE
(Publicado: 14-03-08)

RAZON DE RELATORÍA

Lima, 18 de enero de 2008

La resolución recaída en el Expediente Nº 09625-2006-PC, que declara FUNDADA la


demanda, es aquella conformada por los votos de los magistrados Mesía Ramirez, Alva Orlandini y
Beaumont Callirgos, magistrado que fue llamado para que conozca de la causa debido al cese en
funciones del ex magistrado García Toma. El voto del magistrado Gonzales Ojeda aparece firmado
en hoja membretada aparte, y no junto con las firmas de los demás magistrados, debido al cese en
funciones de este magistrado.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 16 días del mes de enero de 2008, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los señores magistrados Mesía Ramirez, Alva Orlandini y Beaumont
Callirgos, magistrado que fue llamado para que conozca de la causa debido al cese en funciones
del ex magistrado García Toma, pronuncia la siguiente sentencia.

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Roberto Acuña Ccente contra la
sentencia de la Segunda Sala Mixta de Huancayo de la Corte Superior de Justicia de Junín, de fojas
110, su fecha 25 de setiembre de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 14 de noviembre de 2005, el recurrente interpone demanda de amparo contra


la Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se le otorgue la bonificación por
gran incapacidad establecida en el artículo 30 del Decreto Ley Nº 19990.

La emplazada contesta la demanda manifestando que el certificado médico de invalidez


presentado por el demandante no cumple los requisitos mínimos que debe reunir un certificado
médico establecidos por el artículo 3 del Decreto Supremo Nº 057-2002-EF, ya que carece de la
especificación del Centro Asistencial donde laboran los médicos que lo evaluaron.

El Segundo Juzgado Especializado en lo Civil de Huancayo, con fecha 1 de junio de 2006,


declara infundada la demanda, por considerar que el demandante no ha acreditado que requiriera
del cuidado permanente de otra persona para efectuar los actos ordinarios de su vida.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda, por estimar que el


proceso de amparo no resulta ser la vía idónea para dilucidar la pretensión, ya que carece de etapa
probatoria.

FUNDAMENTOS

1. En atención a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la STC


1417-2005-PA, este Tribunal estima que, en el presente caso, aun cuando se cuestiona la suma
específica de la pensión que percibe el demandante, procede efectuar su verificación por las
especiales circunstancias del caso (grave estado de salud del demandante), a fin de evitar
consecuencias irreparables.

§ Delimitación del petitorio

2. El demandante solicita que se le otorgue la bonificación por gran invalidez, establecida


por el artículo 30 del Decreto Ley Nº 19990.

§ Análisis de la controversia

3. El artículo 30 del Decreto Ley Nº 19990 prescribe que “Si el inválido requiriera del
cuidado permanente de otra persona para efectuar los actos ordinarios de la vida, se le otorgará,
además de la pensión, una bonificación mensual, cuyo monto será igual a una remuneración
mínima vital correspondiente al lugar de su residencia [...]”.

4. Asimismo, el artículo 36 del Decreto Supremo Nº 011-74-TR, Reglamento del Decreto


Ley Nº 19990, dispone que “Se considera que el inválido requiere del cuidado permanente de otra
persona cuando se encuentra en el estado de gran incapacidad definido en el artículo 43 del
Decreto Supremo Nº 002-72-TR [...]”. Al respecto, este artículo establece que el estado de gran
incapacidad supone que el accidentado requiera el auxilio de otra persona para movilizarse o para
cumplir las funciones esenciales para la vida.

5. En presente caso, con la resolución obrante a fojas 8, se demuestra que el demandante


percibe una pensión de invalidez, debido a que en el informe médico de fecha 2 de febrero de
2000, emitido por la Comisión Médica de Evaluación y Calificación de Invalidez, se determinó que
tiene una incapacidad de naturaleza permanente. Por otro lado, con el certificado médico de
invalidez expedido por el Puesto de Salud de Vilcacoto del UTES El Carmen, de fecha 5 de
noviembre de 2004, obrante a fojas 13, se acredita que el demandante se encuentra en estado de
gran discapacidad, por lo que requiere del auxilio de otra persona para realizar las actividades
cotidianas.
6. Por otro lado, debemos señalar que el oficio del Ministerio de Salud ofrecido por la
emplazada no desvirtúa la validez del certificado médico de invalidez presentado por el
demandante, debido a que en él sólo se hace referencia a los certificados médicos expedidos por
los Centros de Salud que se encuentran bajo la jurisdicción de la UTES Daniel Alcides Carrión, y no
de la UTES El Carmen .

7. En cuanto a la fecha en que se genera el derecho, la contingencia debe establecerse


desde la fecha del pronunciamiento médico que acredita la existencia de la gran incapacidad, dado
que el beneficio deriva justamente de la incapacidad que padece el demandante, y es a partir de
dicha fecha que se debe abonar la bonificación por gran invalidez establecida por el artículo 30 del
Decreto Ley Nº 19990.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda.

2. Ordena que la emplazada otorgue al demandante la bonificación por gran invalidez


establecida por el artículo 30 del Decreto Ley Nº 19990, con el abono de las devengados
correspondientes, intereses legales correspondientes y costos procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
ALVA ORLANDINI
BEAUMONT CALLIRGOS

VOTO DEL MAGISTRADO ALVA ORLANDINI

Visto el recurso de agravio constitucional interpuesto por don Roberto Acuña Ccente
contra la sentencia de la Segunda Sala Mixta de Huancayo de la Corte Superior de Justicia de Junín,
de fojas 110, su fecha 25 de setiembre de 2006, que declara improcedente la demanda de autos, el
magistrado firmante emite el siguiente voto:

ANTECEDENTES

Con fecha 14 de noviembre de 2005, el recurrente interpone demanda de amparo contra


la Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se le otorgue la bonificación por
gran incapacidad establecida en el artículo 30 del Decreto Ley Nº 19990.

La emplazada contesta la demanda manifestando que el certificado médico de invalidez


presentado por el demandante no cumple los requisitos mínimos que debe reunir un certificado
médico establecidos por el artículo 3 del Decreto Supremo Nº 057-2002-EF, ya que carece de la
especificación del Centro Asistencial donde laboran los médicos que lo evaluaron.
El Segundo Juzgado Especializado en lo Civil de Huancayo, con fecha 1 de junio de 2006,
declara infundada la demanda, por considerar que el demandante no ha acreditado que requiriera
del cuidado permanente de otra persona para efectuar los actos ordinarios de su vida.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda, por estimar que el


proceso de amparo no resulta ser la vía idónea para dilucidar la pretensión, ya que carece de etapa
probatoria.

FUNDAMENTOS

1. En atención a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la STC


1417-2005-PA, estimo que, en el presente caso, aun cuando se cuestiona la suma específica de la
pensión que percibe el demandante, procede efectuar su verificación por las especiales
circunstancias del caso (grave estado de salud del demandante), a fin de evitar consecuencias
irreparables.

§ Delimitación del petitorio

2. El demandante solicita que se le otorgue la bonificación por gran invalidez, establecida


por el artículo 30 del Decreto Ley Nº 19990.

§ Análisis de la controversia

3. El artículo 30 del Decreto Ley Nº 19990 prescribe que “Si el inválido requiriera del
cuidado permanente de otra persona para efectuar los actos ordinarios de la vida, se le otorgará,
además de la pensión, una bonificación mensual, cuyo monto será igual a una remuneración
mínima vital correspondiente al lugar de su residencia [...]”.

4. Asimismo, el artículo 36 del Decreto Supremo Nº 011-74-TR, Reglamento del Decreto


Ley Nº 19990, dispone que “Se considera que el inválido requiere del cuidado permanente de otra
persona cuando se encuentra en el estado de gran incapacidad definido en el artículo 43 del
Decreto Supremo Nº 002-72-TR [...]”. Al respecto, este artículo establece que el estado de gran
incapacidad supone que el accidentado requiera el auxilio de otra persona para movilizarse o para
cumplir las funciones esenciales para la vida.

5. En presente caso, con la resolución obrante a fojas 8, advierto que el demandante


percibe una pensión de invalidez, debido a que en el informe médico de fecha 2 de febrero de
2000, emitido por la Comisión Médica de Evaluación y Calificación de Invalidez, se determinó que
tiene una incapacidad de naturaleza permanente. Por otro lado, con el certificado médico de
invalidez expedido por el Puesto de Salud de Vilcacoto del UTES El Carmen, de fecha 5 de
noviembre de 2004, obrante a fojas 13, se acredita que el demandante se encuentra en estado de
gran discapacidad, por lo que requiere del auxilio de otra persona para realizar las actividades
cotidianas.

6. Por otro lado, considero pertinente señalar que el oficio del Ministerio de Salud ofrecido
por la emplazada no desvirtúa la validez del certificado médico de invalidez presentado por el
demandante, debido a que en él sólo se hace referencia a los certificados médicos expedidos por
los Centros de Salud que se encuentran bajo la jurisdicción de la UTES Daniel Alcides Carrión, y no
de la UTES El Carmen .

7. En cuanto a la fecha en que se genera el derecho, soy de la opinión que la contingencia


debe establecerse desde la fecha del pronunciamiento médico que acredita la existencia de la gran
incapacidad, dado que el beneficio deriva justamente de la incapacidad que padece el
demandante, y es a partir de dicha fecha que se debe abonar la bonificación por gran invalidez
establecida por el artículo 30 del Decreto Ley Nº 19990.

Por estas consideraciones, mi voto es porque se declare FUNDADA la demanda, y que se


ordene que la emplazada otorgue al demandante la bonificación por gran invalidez establecida por
el artículo 30 del Decreto Ley Nº 19990, con el abono de las devengados correspondientes,
intereses legales correspondientes y costos procesales.

Sr.
ALVA ORLANDINI

Se ordena expedir Resolución otrogando pensión de jubilación al recurrente de acuerdo al Decreto


Ley Nº 19990

Expediente Nº 09631-2006-PA/TC
LIMA
JOSÉ MARCELINO MENDOZA ROMERO
(Publicado: 14-03-08)

RAZÓN DE RELATORÍA

Lima, 18 de enero de 2008

La resolución recaída en el Expediente Nº 09420-2006-PC, que declara INFUNDADA la


demanda, es aquella conformada por los votos de los magistrados Mesía Ramírez, Alva Orlandini y
Beaumont Callirgos, magistrado que fue llamado para que conozca de la causa debido al cese en
funciones del ex magistrado García Toma. El voto del magistrado Alva Orlandini aparece firmado en
hoja membretada aparte, y no junto con las firmas de los demás magistrados, debido al cese en
funciones de este magistrado.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 16 días del mes de enero de 2008, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Mesía Ramírez, Alva Orlandini y Beaumont Callirgos,
magistrado que fue llamado para que conozca de la causa debido al cese en funciones del ex
magistrado García Toma, pronuncia la siguiente sentencia.

ASUNTO
Recurso de agravio constitucional interpuesto por don José Marcelino Mendoza Romero
contra la sentencia de la Tercera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 81, su
fecha 4 de mayo de 2006, que declara, fundada en parte, la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 4 de noviembre de 2004, el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se declare inaplicable la Resolución Nº
0000001970-2003-ONP/DC/DL 19990, de fecha 6 de enero de 2003; y que, en consecuencia, se le
reconozcan las aportaciones declaradas caducas y se le otorgue una pensión de jubilación
conforme al Decreto Ley Nº 19990, y se ordene el pago de las pensiones devengadas.

La emplazada contesta la demanda alegando que al demandante se le denegó la pensión


de jubilación solicitada porque no acreditó las aportaciones establecidas por el artículo 44 del
Decreto Ley Nº 19990.

El Cuadragésimo Noveno Juzgado Civil de Lima, con fecha 7 de febrero de 2005, declara
fundada la demanda, por considerar que los años de aportes no reconocidos por la emplazada no
han perdido validez ya que no obra resolución que declare su caducidad, y porque las aportaciones
consideradas como no acreditadas se encuentran probadas con los certificados de trabajo
obrantes en autos, por lo que a la fecha de su cese el demandante había cumplido los requisitos
establecidos en el Decreto Ley Nº 19990 para acceder a una pensión de jubilación.

La recurrida, revocando la apelada, declara fundada, en parte, la demanda, por estimar


que las aportaciones efectuadas por el demandante durante los años de 1961 y de 1964 a 1968
conservan plena validez que se aplicó indebidamente el artículo 95 del Decreto Supremo Nº 013-
61-TR; e improcedente en cuanto al otorgamiento de una pensión de jubilación, por estimar que el
demandante no reúne el mínimo de aportaciones requeridas para acceder a una pensión de
jubilación adelantada conforme al artículo 44 del Decreto Ley Nº 19990.

FUNDAMENTOS

1. En el fundamento 37 de la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el


12 de julio de 2005, el Tribunal Constitucional ha señalado que forman parte del contenido
esencial directamente protegido por el derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales
que establecen los requisitos para su obtención, y que la titularidad del derecho invocado debe
estar suficientemente acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

§ Delimitación del petitorio

2. El demandante pretende que se le otorgue pensión de jubilación conforme al Decreto


Ley Nº 19990 y sus modificatorias, la que le fue denegada por considerarse que no reúne el
requisito de número de aportes para acceder a una pensión de jubilación adelantada dentro del
referido régimen. En consecuencia, considero que su pretensión ingresa dentro del supuesto
previsto en el fundamento 37.b) de la citada sentencia, y que, por ello, debe analizarse el fondo de
la cuestión controvertida.

§ Análisis de la controversia
3. Habiéndose emitido pronunciamiento favorable al demandante en el extremo relativo al
reconocimiento de 1as aportaciones de los períodos de 1961 y de 1964 a 1968, considero que el
pronunciamiento se circunscribe al otorgamiento de una pensión de jubilación adelantada bajo el
régimen del Decreto Ley Nº 19990, tomando en cuenta las aportaciones efectuadas entre 1970 a
1983, así como los periodos de 1984, 1991 y 1992.

4. Al respecto, considero que en autos no obra medio de prueba alguno que acredite que
el actor haya efectuado aportes al Sistema Nacional de Pensiones durante los periodos referidos en
el fundamento precedente, por lo que no procede otorgarle la pensión de jubilación adelantada.

5. No obstante, en atención al contenido de la resolución cuestionada, este Colegiado


considera que debe aplicarse el principio iura novit curia, consagrado en el artículo VIII del Código
Procesal Constitucional. Por ello, la configuración legal del derecho a la pensión del demandante
debe ser analizada según lo dispuesto por las normas que regulan el régimen general de jubilación
establecido en el Decreto Ley 19990, así como por sus modificatorias.

6. Conforme al artículo 38 del Decreto Ley Nº 19990, modificado por el artículo 9 de la Ley
Nº 26504, y al artículo 1 del Decreto Ley Nº 25967, para obtener una pensión del régimen general
de jubilación se requiere tener 65 años de edad y acreditar, por lo menos, 20 años de
aportaciones.

7. Con el Documento Nacional de Identidad del demandante obrante a fojas 2 se acredita


que nació el 26 de abril de 1942 y que cumplió con la edad requerida para obtener la pensión del
régimen general de jubilación el 26 de abril de 2007. Asimismo, de la Resolución Nº 0000001970-
2003-ONP/DC/DL 19990, obrante a fojas 2, se desprende que el demandante ha acreditado 14
años y 5 meses de aportaciones al Sistema Nacional de Pensiones, sumados a los 6 años de
aportaciones que no han perdido validez y han sido reconocidos por la recurrida, dan un total de
20 años completos de aportaciones.

8. Consecuentemente, dado que en la actualidad el actor cumple los requisitos (aportes y


edad) requeridos por el régimen general regulado por el Decreto Ley Nº 19990 y sus
modificatorias, la demanda debe ser estimada. En ese sentido, cabe precisar que el pago de la
pensión de jubilación del demandante debe efectuarse a partir del 26 de abril de 2007, ya que en
dicha fecha se produjo la contingencia.

9. En la medida en que, en este caso acredita vulneración del derecho constitucional a la


pensión que le asiste al demandante, corresponde, de conformidad con el artículo 56 del Código
Procesal Constitucional, ordenar a la ONP que asuma el pago de los costos procesales, los cuales
deben ser liquidados en la etapa de ejecución de la presente sentencia.

Por estas fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú.

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda.


2. Ordena que la demandada expida resolución otorgando pensión de jubilación al
recurrente de acuerdo con el Decreto Ley Nº 19990 y sus modificatorias, con el pago de los
reintegros de las pensiones a que hubiere lugar y los costos procesales.

Publíquese y notifíquese

SS
MESÍA RAMÍREZ
ALVA ORLANDINI
BEAUMONT CALLIRGOS

VOTO DEL MAGISTRADO ALVA ORLANDINI

Visto el recurso de agravio constitucional interpuesto por don José Marcelino Mendoza
Romero contra la sentencia de la Tercera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas
81, su fecha 4 de mayo de 2006, en el extremo que declara improcedente, en parte, la demanda de
autos, el magistrado firmante emite el siguiente voto:

ANTECEDENTES

Con fecha 4 de noviembre de 2004, el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se declare inaplicable la Resolución Nº
0000001970-2003-ONP/DC/DL 19990, de fecha 6 de enero de 2003; y que, en consecuencia, se le
reconozcan las aportaciones declaradas caducas y se le otorgue una pensión de jubilación
conforme al Decreto Ley Nº 19990, y se ordene el pago de las pensiones devengadas.

La emplazada contesta la demanda alegando que al demandante se le denegó la pensión


de jubilación solicitada porque no acreditó las aportaciones establecidas por el artículo 44 del
Decreto Ley Nº 19990.

El Cuadragésimo Noveno Juzgado Civil de Lima, con fecha 7 de febrero de 2005, declara
fundada la demanda, por considerar que los años de aportes no reconocidos por la emplazada no
han perdido validez, ya que no obra resolución que declare su caducidad, y porque las
aportaciones consideradas como no acreditadas se encuentran probadas con los certificados de
trabajo obrantes en autos, por lo que a la fecha de su cese el demandante había cumplido los
requisitos establecidos en el Decreto Ley Nº 19990 para acceder a una pensión de jubilación.

La recurrida, revocando la apelada, declara fundada, en parte, la demanda, por estimar


que las aportaciones efectuadas por el demandante durante los años de 1961 y de 1964 a 1968
conservan plena validez y que se aplicó indebidamente el artículo 95 del Decreto Supremo Nº 013-
61-TR; e improcedente en cuanto al otorgamiento de una pensión de jubilación, por estimar que el
demandante no reúne el mínimo de aportaciones requeridas para acceder a una pensión de
jubilación adelantada conforme al artículo 44 del Decreto Ley Nº 19990.

FUNDAMENTOS
1. En el fundamento 37 de la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el
12 de julio de 2005, el Tribunal Constitucional ha señalado que forman parte del contenido
esencial directamente protegido por el derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales
que establecen los requisitos para su obtención, y que la titularidad del derecho invocado debe
estar suficientemente acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

§ Delimitación del petitorio

2. El demandante pretende que se le otorgue pensión de jubilación conforme al Decreto


Ley Nº 19990 y sus modificatorias, la que le fue denegada por considerarse que no reúne el
requisito de número de aportes para acceder a una pensión de jubilación adelantada dentro del
referido régimen. En consecuencia, considero que su pretensión ingresa dentro del supuesto
previsto en el fundamento 37.b) de la citada sentencia, y que, por ello, debe analizarse el fondo de
la cuestión controvertida.

§ Análisis de la controversia

3. Habiéndose emitido pronunciamiento favorable al demandante en el extremo relativo al


reconocimiento de 1as aportaciones de los períodos de 1961 y de 1964 a 1968, considero que el
pronunciamiento se circunscribe al otorgamiento de una pensión de jubilación adelantada bajo el
régimen del Decreto Ley Nº 19990, tomando en cuenta las aportaciones efectuadas entre 1970 a
1983, así como los periodos de 1984, 1991 y 1992.

4. Al respecto, considero que en autos no obra medio de prueba alguno que acredite que
el actor haya efectuado aportes al Sistema Nacional de Pensiones durante los periodos referidos en
el fundamento precedente, por lo que no procede otorgarle la pensión de jubilación adelantada.

5. No obstante, en atención al contenido de la resolución cuestionada, estimo que debe


aplicarse el principio iura novit curia, consagrado en el artículo VIII del Código Procesal
Constitucional. Por ello, la configuración legal del derecho a la pensión del demandante debe ser
analizada según lo dispuesto por las normas que regulan el régimen general de jubilación
establecido en el Decreto Ley 19990, así como por sus modificatorias.

6. Conforme al artículo 38 del Decreto Ley Nº 19990, modificado por el artículo 9 de la Ley
Nº 26504, y al artículo 1 del Decreto Ley Nº 25967, para obtener una pensión del régimen general
de jubilación se requiere tener 65 años de edad y acreditar, por lo menos, 20 años de
aportaciones.

7. Con el Documento Nacional de Identidad del demandante obrante a fojas 2 advierto que
nació el 26 de abril de 1942 y que cumplió con la edad requerida para obtener la pensión del
régimen general de jubilación el 26 de abril de 2007. Asimismo, de la Resolución Nº 0000001970-
2003-ONP/DC/DL 19990, obrante a fojas 2, se desprende que el demandante ha acreditado 14
años y 5 meses de aportaciones al Sistema Nacional de Pensiones, sumados a los 6 años de
aportaciones que no han perdido validez y han sido reconocidos por la recurrida, dan un total de
20 años completos de aportaciones.

8. Consecuentemente, dado que en la actualidad el actor cumple los requisitos (aportes y


edad) requeridos por el régimen general regulado por el Decreto Ley Nº 19990 y sus
modificatorias, estimo que la demanda debe ser estimada. Debo precisar que el pago de la pensión
de jubilación del demandante debe efectuarse a partir del 26 de abril de 2007, ya que en dicha
fecha se produjo la contingencia.

9. Dado que considero acreditada la vulneración del derecho constitucional a la pensión


que le asiste al demandante, corresponde, de conformidad con el artículo 56 del Código Procesal
Constitucional, ordenar a la ONP que asuma el pago de los costos procesales, los cuales deben ser
liquidados en la etapa de ejecución de la presente sentencia.

Por estas consideraciones, mi voto es porque se declare FUNDADA la demanda y, en


consecuencia, se ordene que la demandada expida resolución otorgando pensión de jubilación al
recurrente de acuerdo con el Decreto Ley Nº 19990 y sus modificatorias, con el pago de los
reintegros de las pensiones a que hubiere lugar y los costos procesales.

Se ordena reajustar la pensión de la demandante

Expediente Nº 10644-2006-PA/TC
LA LIBERTAD
FRANCISCA RAMOS VDA. DE TORIBIO
(Publicado: 14-03-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 8 días del mes de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional integrada por los magistrados Mesia Ramírez, Vergara Gotelli y Alvarez Miranda,
pronuncia la siguiente sentencia.

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Francisca Ramos Vda. de Toribio
contra la sentencia de la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de La Libertad, de fojas
48, su fecha 23 de noviembre de 2005, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 7 de marzo de 2005 la recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP) solicitando que se le incremente el monto de su
pensión dé viudez en aplicación de la Ley 23908, más el pago de las pernsiones devengadas y los
intereses legales que correspondan.

El Cuarto Juzgado Civil de Trujillo, con fecha 31 de marzo de 2005, declara improcedente la
demanda considerando que existen vías igualmente satisfactorias para la protección del derecho
invocado, conforme lo establece el artículo 5, inciso 2, del Código Procesal Constitucional.

La recurrida confirma la apelada, por estimar que la pretensión de la demandante no se


encuentra dentro del contenido esencialmente protegido por el derecho a la pensión.
FUNDAMENTOS

1. Previamente debe señalarse que tanto en primera Como en segunda instancia se ha


rechazado de plano la demanda sosteniéndose que debe recurrirse, a la vía contericioso-
administrativa. Tal criterio si bien constituye causal- de improcedencia prevista en el ordenamiento
procesal constitucional, ha sido aplicado de forma incorrecta conforme advierte este Colegiado, en
tanto que se encuentra comprometido el derecho al mínimo vital (S/. 415.00), lo que implica que
dicha pretensión forma parte del contenido constitucionalmente protegido del derecho a, la
pensión, conforme a la STC 1417-2005-PA; siendo en consecuencia susceptible de protección
mediante el proceso constitucional del amparo.

Delimitación del petitorio

2. Por lo indicado y atendiendo a la reiterada jurisprudencia dictada en casos similares, se


evidencia que el rechazo.1iminar constituye un error al juzgar debiéndose revocar la resolución de
primera instancia y admitirse a trámite la demanda para que se dilucide el conflicto. Sin embargo,
dado que dicha decisión importaría hacer transitar nuevamente al justiciable por el trámite
jurisdiccional en búsqueda de la defensa de su derecho fundamental, este Colegiado estima
pertinente emitir) pronunciamiento de fondo, más aún si la demandada fue notificada del
concesorio de la apelación (fojas 31), lo que implica que su derecho de defensa está garantizado.

3. La demandante solicita que se le incremente el monto de su pensión de viudez en


aplicación de la Ley 23908, más el pago de las pensiones devengadas y los intereses legales.

Análisis de la controversia

4. En la STC 5189-2005-PA del 13 de setiembre de 2006 este Tribunal, atendiendo a su


función ordenadora y pacificadora, y en mérito de lo dispuesto en el artículo VII del Título
Preliminar del Código Procesal Constitucional, acordó precisar los criterios adoptados en la STC
198-2003-AC para la aplicación de la Ley 23908 durante su período de vigencia, y dispuso la
observancia obligatoria de los fundamentos jurídicos 5 y del 7 al 21.

5. Anteriormente en el fundamento 14 de la STC 1294-2904 AA, que constituye


jurisprudencia vinculante conforme el artículo VI del Código Procesal Constitucional, este Tribunal
ha precisado que (...) las normas conexas y complementarias que regulan instituciones vinculadas
[al derecho a la pensión], tales cómo la pensión mínima, pensión máxima, etc., deben aplicarse
durante su período de vigencia. En consecuencia, el beneficio de la pensión mínima no resulta
aplicable aun cuando la contingencia se hubiere dado durante la vigencia de la norma, en aquellos
casos en que por disposición del artículo 81 del Decreto Ley 19990, el pago efectivo de las
pensiones devengadas se inicie con posterioridad a la derogación de la Ley 23908.

6. De la Resolución 3540-GRNM-T-IPPS-84, obrante a fojas 2, se evidencia que a la


demandante le otorgó su pensión a partir del 24 de enero de 1983; en consecuencia, a dicha
pensión le fue aplicable el beneficio de la pensión- mínima establecido en el artículo 1 de la Ley
23908, desde 8 de setiembre de 1984 hasta el 18 de diciembre de 1992. Sin embargo teniendo en
cuenta que no se ha demostrado que durante el referido período hubiere percibido un monto
inferior al de la pensión mínima legal, en cada oportunidad de pago, se deja a salvo, de ser el caso,
su derecho para reclamar los montos dejados de percibir en la forma correspondiente, por no
haberse desvirtuado la presunción de legalidad de los actos de la Administración.

7. Por otro lado importa precisar que conforme a lo dispuesto por las Leyes 27617 y 27655,
la pensión mínima establecida para el Sistema Nacional de Pensiones está determinada por el
número de años de aportaciones acreditados por el pensionista. En ese sentido y en concordancia
con las disposiciones legales, mediante la Resolución Jefatural 001-2002-JEFATURA-ONP (publicada
el 03-01-2002), se dispuso incrementar los montos mínimos mensuales de las pensiones
comprendidas en el Sistema. Nacional de Pensiones a que se refiere el Decreto Ley 19990,
estableciéndose en 270.00 nuevos soles el monto mínimo de las pensiones derivadas
(sobrevivientes).

8. De la boleta de pago obrante a fojas 3 se advierte que al 19 de noviembre de 2004 el


monto de la pensión de viudez de la demandante era 211.59 nuevos soles, por lo que en
concordancia con el fundamento anterior, se comprueba que se ha vulnerado su derecho al
mínimo legal.

9. En cuanto al reajuste automático de la pensión, este Tribunal ha señalado que se


encuentra condicionado a factores económicos externos y al equilibrio financiero del Sistema
Nacional de Pensiones, y que no se efectúa en forma indexada o automática. Asimismo que ello
fue previsto de esta forma desde la creación del Sistema Nacional de Pensiones Transitoria y
posteriormente recogido por la Segunda Disposición Final y Transitoria de la Constitución de 1993,
que establece que el reajuste periódico de las pensiones que administra el Estado se atiende con
arreglo a las previsiones presupuestarias.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú,

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda en el extremo referido a la afectación al derecho a la


pensión mínima vital vigente; en consecuencia ordena que la demandada cumpla con reajustar la
pensión de la demandante, con el abono de los montos dejados de percibir, los intereses legales
correspondientes, así como los costos del proceso.

2. Declarar IMPROCEDENTE la demanda en el extremo referido a la aplicación de la Ley


23908 a la pensión de viudez durante el período de vigencia de la norma, quedando obviamente la
actora en facultad de ejercitar su derecho de acción ante el juez competente.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESIA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se dispone nivelar la pensión de cesantía a favor del demandante


Expediente Nº 3992-2006-PA/TC
LIMA
MIGUEL BACA ROSSI
(Publicado: 14-03-08)

RAZÓN DE RELATORÍA

Lima, 7 de febrero de 2008

La resolución recaída en el Expediente Nº 03992-2006-PA es aquella conformada por los


votos de los magistrados Beaumont Callirgos, Eto Cruz y Gonzales Ojeda, que declara FUNDADA la
demanda. El voto del magistrado Gonzales Ojeda aparece firmando en hoja membretada aparte, y
no junto con la firma de los magistrados integrantes de la Sala, debido al cese en funciones de
dicho magistrado.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 18 días del mes de enero de 2008, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Beaumont Callirgos, Eto Cruz y Gonzales Ojeda con el
voto en discordia de los magistrados Bardelli Lartirigoyen Vergara Gotelli, adjunto, y el voto
dirimente del magistrado Eto Cruz, también adjunto, pronuncia la siguiente sentencia.

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Miguel Baca Rossi, contra la
resolución de la Quinta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 77, su fecha 2 de
setiembre de 2005, que declaró improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 27 de septiembre de 2004, el recurrente interpone demanda de amparo contra


el Ministerio de Educación con el objeto de que se nivele su pensión de cesantía otorgada bajo el
régimen pensionario del Decreto Ley Nº 20530, con la remuneración que percibe actualmente el
servidor público que, desempeña cargo similar o equivalente al que venia ocupando cuando cesó.

El procurador público a cargo de los asuntos judiciales del Ministerio de Educación aduce la
excepción de falta de agotamiento de la vía administrativa y contestando la demanda, solicita que
se declare infundada, argumentando que la Constitución Política no reconoce la pensión
homologable como un derecho constitucional, estableciendo que el derecho de reajuste periódico
está condicionado a las previsiones presupuestarias que el Estado designe, en consecuencia, no es
posible atender la pensión del demandante si previamente no se cuente con la autorización del
tesoro público.

El Cuadragésimo Cuarto Juzgado Civil de Lima, con fecha 20 de enero de 2005, declaró
improcedente la demanda considerando que, la documentación adjuntada no resulta ser suficiente
para determinar si es que se esta afectando el derecho del actor, siendo necesario la actuación de
medios probatorios en una vía procedimental más lata.
La recurrida, confirma la apelada, estimando que de acuerdo a la sentencia del Expediente
Nº 1417-2005-PA/TC, la pretensión del demandante no forma parte del contenido esencial del
derecho fundamental a la pensión, en tal sentido corresponde que la pretensión sea examinada en
un proceso contencioso administrativo.

FUNDAMENTOS

1. En atención a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la STC Nº


1417-2005-PA, que constituyen precedente vinculante, estimamos que, en el presente caso, aun
cuando el demandante cuestiona la suma especifica de la pensión que percibe, procede efectuar
su verificación por las especiales circunstancias del caso (es evidente su grave estado de salud), a
fin de evitar consecuencias irreparables.

§ Delimitación del petitorio

2. El demandante pretende que se nivele su pensión de jubilación con la remuneración que


percibe el Director General de la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú (en
adelante la Escuela), conforme lo establecen el Decreto Ley Nº 20530, la Ley Nº 23495 y el Decreto
Supremo Nº 015-83-PCM.

§ Análisis de la controversia

3. Sobre el particular, debe señalarse que la Ley Nº 23495 y el Decreto Supremo Nº 015-83-
PCM, regularon el derecho ala nivelación de las pensiones de los cesantes comprendidos en los
alcances del Decreto Ley Nº 20530. El artículo 1 de la citada ley precisa que “(...) La nivelación
progresiva de las pensiones de los cesantes con más de 20 años de servicios y de los jubilados de la
administración pública no sometidos al régimen del Seguro Social o a otros regímenes especiales,
se efectuará con los haberes de los servidores públicos en actividad de las respectivas categorías

4. Sin embargo, este derecho a la nivelación de las pensiones quedó proscrito a partir de la
reforma de la Primera Disposición Final y Transitoria de la Constitución, realizada a través de la Ley
Nº 28389, publicada en el diario oficial El Peruano el 17 de noviembre de 2004, por cuanto prohibe
la posibilidad de utilizar la nivelación como sistema de reajuste pensionario. No obstante ello, es
necesario precisar que el Tribunal Constitucional ha señalado, en el fundamento jurídico 116 de la
STC Nº 0050-2004-Al (acumulados) que un pensionista “tiene derecho a una pensión nivelada
hasta el día inmediatamente anterior a aquel en que la reforma pasó a pertenecer al ordenamiento
jurídico-constitucional”.

5. Por ello, analizaremos la procedencia de la nivelación de la pensión de jubilación del


demandante a la luz de las disposiciones vigentes hasta el 17 de noviembre de 2004, pues en autos
se observa que la pensión que percibe el demandante fue otorgada antes de esa fecha, día en el
cual se publicó la Ley Nº 28389, que proscribió la posibilidad de utilizar la nivelación como sistema
de reajuste pensionario.

6. Con la Resolución Directoral Nº 083-ENBA-85, de fecha 16 de julio de 1985, obrante a


fojas 4, se acredita que el demandante cesó en el cargo de Director de la Escuela y que se le otorgó
una pensión de cesantía nivelable conforme al Decreto Ley Nº 20530. Por tanto, el demandante
tiene el derecho a percibir una pensión de cesantía similar a la remuneración que percibe un
trabajador en actividad, de su misma categoría y nivel que ocupaba a la fecha de su cese, esto es,
en el cargo de Director de la Escuela. Asimismo, con las boletas obrantes de fojas 6 a 10, se
acredita que el demandante viene percibiendo aproximadamente una pensión liquida de S/.
1260.00.

7. Para resolver la presente controversia, debe tenerse presente que mediante la Ley Nº
26860 se declaró en reorganización la Escuela; que mediante la Resolución Ministerial Nº 420-
2001-ED se nombró una Comisión encargada de analizar y proponer las modificaciones pertinentes
al Estatuto de la Escuela, la cual estuvo presidida por el señor Lesly Lee Crosby; que mediante la
Resolución Ministerial Nº 692-2002-ED, de fecha 26 de agosto de 2002, se le encargó al señor Lesly
Lee Crosby la Jefatura Interna de la Unidad Ejecutora Nº 21 de la Escuela; que mediante la Decreto
Supremo Nº 048-2002-ED, publicada en el diario oficial El Peruano el 2 de diciembre de 2002, se
aprobó el estatuto de la Escuela; y que mediante la Resolución Ministerial Nº 0452-2006-ED,
publicada en el diario oficial El Peruano el 16 de agosto de 2002, se aprobó el Reglamento General
de la Escuela.

8. Este sucinto repaso tiene como finalidad delimitar el cargo similar al que desempeñó el
demandante para efectos de poder nivelar su pensión, por cuanto la estructura y nomenclatura de
los órganos de gobierno de la Escuela han cambiado desde la fecha de cese del demandante hasta
la actualidad. Así, en la Resolución Ministerial Nº 081-2001-ED, de fecha 7 de febrero de 2001, que
aprobó el Cuadro de Asignación de Personal de la Escuela, se señala como único órgano de
gobierno al Director General, mientras que en el Decreto Supremo Nº 048-2002-ED, que aprobó el
estatuto de la Escuela, se establece en su artículo 8 como órganos de gobierno: la Asamblea de la
Escuela, el Consejo Superior y la Gerencia, los cuales también han sido previstos en el artículo 7 de
la Resolución Ministerial Nº 452-2006-ED que aprobó el reglamento general de la Escuela.

9. Teniendo en cuenta ello, el Tribunal Constitucional mediante resolución de fecha 22 de


febrero de 2006, para mejor resolver solicitó a la Escuela que le informe lo siguiente:

A. ¿A qué cargo equivale actualmente el Director General de la Escuela Nacional Superior


Autónoma de Bellas Artes?

B. Si existe equivalencia de cargos entre el Jefe de la Escuela Nacional Superior Autónoma


de Bellas Artes y Director General de la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes.

Del mismo modo (...) copia fedateada de la resolución administrativa que nombra al actual
Jefe de la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes y copia fedateada de la boleta de
pago actual o de ser el caso, precisar su remuneración total

10. Sobre el particular, debe señalarse que la Escuela mediante escrito ingresado al
Tribunal Constitucional el 7 de abril de 2007, absolvió las preguntas formuladas, señalando que la
Jefatura Interna encargada al señor Lesly Lee Crosby ha significado que “sus servicios lo prestaba al
amparo de un Contrato de Locación de Servicios Profesionales o Contrato de Servicios No
Personales, regidos por el Código Civil” (sic) y que “en la actual estructura organizacional contenida
en el nuevo estatuto (...) el cargo de Director General no existe habiéndose optado por la de
Gerente Generar. No obstante ello, creemos que la Escuela no ha mostrado una buen conducta
procesal a la hora de absolver las preguntas formuladas y los requerimientos efectuados, ya que no
ha absuelto la pregunta referida a si existe equivalencia de cargos entre el Jefe de la Escuela y el
Director General de la Escuela, así como tampoco ha adjuntado copia fedateada de la boleta de
pago ni ha precisado el monto de remuneración total que percibe el señor Lesly Lee Crosby.

11. Tomando en cuenta los alegatos expuestos y las distintas regulaciones que ha venido
teniendo la Escuela, consideramos que la pensión de jubilación del demandante debe ser nivelada
con la remuneración que percibe el señor Lesly Lee Crosby desde que se le encargó la Jefatura
Interna de la Escuela, hasta la fecha de la reforma de la Primera Disposición Final y Transitoria de la
Constitución, puesto que en autos se encuentra probado que el señor Lesly Lee Crosby percibe una
remuneración superior a la pensión que percibe el demandante y porque, el señor Lesly Lee
Crosby desde la fecha que se le encargo la Jefatura Interna, esto es, desde el 26 de agosto de 2002
hasta la actualidad, se ha venido desempeñando en la realidad de los hechos como Director
General de la Escuela, pues es su máxima autoridad y representante legal, ya que los órganos de
gobierno previstos en el Decreto Supremo Nº 048-2002-ED, publicada en el diario oficial El
Peruano el 2 de diciembre de 2002, nunca han sido implementados en la Escuela, a pesar de que
han transcurrido más de 4 años desde la publicación del decreto referido. Es más, esta aseveración
queda corrobora- a con el contenido de la página web de la Escuela
http.//www.ensabap.edu.pe/inf/), pues en ella aparece la foto del señor Lesly Lee Crosby como
Director General de la Escuela y no como Jefe Interino.

12. Por ello, consideramos que la alegación consistente en que el monto que percibe el
señor Lesly Lee Crosby no constituye una remuneración sino una retribución porque ha firmado un
contrato de locación de servicios, resulta irrelevante, pues en autos se encuentra probado que al
señor Lesly Lee Crosby se le encargó la Jefatura Interna de la Escuela y no que se le haya
contratado mediante un contrato de locación de servicios. Además, por las labores desempeñadas
y por la condición del cargo consideramos inconcebible que el primer funcionario de la Escuela
Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú no sea un trabajador en la realidad de los
hechos.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con, la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

Declarar FUNDADA la demanda; en consecuencia, dispone que la entidad demandada


cumpla con nivelar la pensión de cesantía del demandante conforme se señala en el fundamento
11, supra, con el pago de los intereses legales que corresponda y los costos del proceso.

SS.
BEAUMONT CALLIRGOS
ETO CRUZ
GONZALES OJEDA

VOTO SINGULAR DEL MAGISTRADO


GONZALES OJEDA
1. En atención a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la STC Nº
1417-2005-PA, que constituyen precedente vinculante, estimamos que, en el presente caso, aun
cuando el demandante cuestiona la suma específica de pensión que circunstancias del caso
efectuar evidente su grave estado salud), a fin de evitar consecuencias irreparables.

§ Delimitación del petitorio

2. El demandante pretende que se nivele su pensión de jubilación con la remuneración que


percibe el Director General de la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú (en
adelante la Escuela), conforme lo establecen el Decreto Ley Nº 20530; la Ley Nº 23495 y el Decreto
Supremo Nº 015-83-PCM.

§ Análisis de la controversia

3. Sobre el particular, debe señalarse que la Ley Nº 23495 y el Decreto Supremo Nº 015-83-
PCM, regularon el derecho a la nivelación de las pensiones de los cesantes comprendidos én los
alcances del Decreto Ley Nº 20530. El artículo 1 de la citada ley precisa que “(...) La nivelación
progresiva de las pensiones de los cesantes con más de 20 años de servicios y de los jubilados de la
administración pública no sometidos al régimen del Seguro Social o a otros regímenes especiales,
se efectuará con los haberes de los servidores públicos en actividad de las respectivas categorías

4. Sin embargo, este derecho a la nivelación de las pensiones quedó proscrito a partir de la
reforma de la Primera Disposición Final y Transitoria de la Constitución, realizada a través de la Ley
Nº 28389, publicada en el diario oficial El Peruano el 17 de noviembre de 2004, por cuanto prohibe
la posibilidad de utilizar la nivelación como sistema de reajuste pensionario. No obstante ello, es
necesario precisar que el Tribunal Constitucional ha señalado, en el fundamento jurídico 116 de la
STC Nº 091)- 2004-Al (acumulados) que un pensionista “tiene derechos una pensión nivelada hasta
el día inmediatamente anterior a aquel en que la reforma pasó a pertenecer al ordenamiento
jurídico-constitucional”.

5. Por ello, analizaremos la procedencia de la nivelación de la pensión de jubilación del


demandante a la luz de les disposiciones vigentes hasta el 17 de noviembre de 2004, pues en autos
se observa que la pensión que percibe el demandante fue otorgada antes de esa fecha, día en el
cual se publicó la Ley Nº 28389, que proscribió la posibilidad de utilizar la nivelación como sistema
de reajuste pensionario.

6. Con la Resolución Directoral Nº 083-ENBA-85, de fecha 16 de julio de 1985, obrante a


fojas 4, se acredita que el demandante cesó en el cargo de Director de la Escuela y que se le otorgó
una pensión de cesantía nivelable conforme al Decreto Ley Nº 20530. Por tanto, el demandante
tiene el derecho a percibir una pensión de cesantía similar a la remuneración que percibe un
trabajador en actividad; de su misma categoría y nivel que ocupaba a la fecha de su cese, esto es,
en el cargo de Director de Ia Escuela. Asimismo, con las boletas obrantes de fojas 6 a 10, se
acredita que el demandante viene percibiendo aproximadamente una pensión liquida de S/.
1260.00.

7. Para resolverla presente controversia, debe tenerse presente que mediante la Ley Nº
26860 se declaró en reorganización la Escuela; que mediante la Resolución Ministerial Nº 420-
2001-ED se nombró una Comisión encargada de analizar y proponer las modificaciones pertinentes
al Estatuto de la Escuela la cual estuvo presidida por el señor Lesly Lee Crosby; que mediante la
Resolución Ministerial Nº 692-2002-ED, de fecha 26 de agosto de 2002, se le encargó al señor Lesly
Lee Crosby la Jefatura interna de la Unidad Ejecutora Nº 21 de la Escuela; que mediante la Decreto
Supremo Nº 048-2002-ED, publicada en el diario oficial El Peruano el 2 de diciembre de 2002, se
aprobó el estatuto de la Escuela; y que mediante la Resolución Ministerial Nº 0452:2006-ED,
publicada en el diario oficial El Peruano el 16 de agosto de 2002, se aprobó el Reglamento General
de la Escuela.

8. Este sucinto repaso tiene como finalidad delimitar, él cargo similar al que desempeñó el
demandante para efectos de poder nivelar su pensión, por cuanto la estructura y nomenclatura de
los órganos de gobierno de la Escuela han cambiado desde la fecha de cese del demandante hasta
la actualidad. Así, en la Resolución Ministerial Nº 081-2001-ED, de fecha 7 de febrero de 2001 que
aprobó el Cuadro de Asignación de Personal de la Escuela; se señala como único órgano de
gobierno al Director General, mientras que en el Decreto Supremo Nº 048-2002-ED, que aprobó el
estatuto de la Escuela, se establece en su artículo 8.7, como órganos de gobierno: la Asamblea de
la Escuela, el Consejo Superior y la Gerencia, los cuales también han sido previstos en el artículo 7
de la Resolución Ministerial Nº 452-2006-EQ que aprobó el reglamento general de la Escuela.

9. Teniendo en cuenta ello, el Tribunal Constitucional mediante resolución de fecha 22 de


febrero de 2006, para mejor resolver solicitó a la Escuela que le informe lo siguiente:

A. ¿A qué cargo equivale actualmente el Director General de la “Escuela Nacional Superior


Autónoma de Bellas Artes?

B. Si existe equivalencia de cargos entre el Jefe de la Escuela Nacional Superior Autónoma


de Bellas Artes y Director General de la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes.

Del mismo modo (...) copia fedateada de la resolución administrativa que nombra al actual
Jefe de la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes y copia fedateada de la boleta de
pago Actual o de ser el caso, precisar su remuneración total

10. Sobre el particular, debe señalarse que la Escuela mediante escrito ingresado al
Tribunal Constitucional el 7 de abril de 2007, absolvió las preguntas formuladas, señalando que la
Jefatura Interna encargada al señor Lesly Lee Crosby ha significado que “sus servicios lo prestaba al
amparo de un Contrato de Locación de Servicios Profesionales o Contrato de Servicios No
Personales,. regidos por el Código Civil” (sic) y que “en la actual estructure organizacional
contenida en el nuevo estatuto (...) el cargo de Director General no existe habiéndose optado por
la de Gerente General”. No obstante ello, creemos que la Escuela no ha mostrado una buen
conducta procesal a la hora de absolver las preguntas formuladas y los requerimientos efectuados,
ya que no ha absuelto la pregunta referida a si existe equivalencia de cargos entre el Jefe de la
Escuela y el Director General de la Escuela, así como tampoco ha adjuntado copia fedateada de la
boleta de pago ni ha precisado el monto de remuneración total que percibe el señor Lesly Lee
Crosby.

11. Tomando en cuenta los alegatos expuestos y las distintas regulaciones que ha venido
teniendo la Escuela, consideramos que la pensión de jubilación del demandante debe, ser nivelada
con la remuneración que percibe el señor Lesly Lee Crosby desde que se le encargó la Jefatura
Interna de la Escuela hasta la fecha. de la reforma de la Primera Disposición Final y Transitoria de la
Constitución, puesto que en autos se encuentra probado que el señor Lesly Lee Crosby percibe una
remuneración superior a la pensión que percibe el demandante y porque, el señor Lesly Lee
Crosby desde la fecha que se le encargo la Jefatura Interna, esto es, desde el 26 de agosto de 2002
hasta la actualidad, se ha venido desempeñando en la realidad de los hechos como Director
General de la Escuela, pues es su máxima autoridad y representante legal, ya que los órganos de
gobierno previstos en el Decreto Supremo Nº 048-2002-ED, publicada en el diario oficial EI
Peruano el 2 de diciembre de 2002, nunca han sido implementados en la Escuela, a pesar de que
han transcurrido más de 4 años desde la publicación del decreto referido. Es más, esta aseveración
queda corroborada con el contenido de la página web de la Escuela
(http://www.ensabap.edu.pefinf/), pues en ella aparece la foto del señor Lesly Lee Crosby como
Director General de la Escuela y no como Jefe Interino.

12. Por ello, consideramos que la alegación consistente en que el monto que percibe el
señor Lesly Lee Crosby no constituye una remuneración sino una retribución porque ha firmado un
contrato de locación de servicios, resulta irrelevante, pues en autos se encuentre probado que al
señor Lesly Lee Crosby se le encargó la Jefatura Interna de la Escuela y no que se le haya
contratado. mediante un contrato de locación de servicios. Además, por las labores desempeñadas
y por la condición del cargo consideramos inconcebible que el primer funcionario de la Escuela
Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú no sea un trabajador en la realidad de los
hechos.

Por estas razones, mi voto es porque se declare FUNDADA la demanda; y que, en


consecuencia, se ordene que la entidad demandada cumpla con nivelar la pensión de cesantía del
demandante conforme se señala en el fundamento 11 supra, con el pago los intereses legales que
correspondan y los costos del proceso.

Srs.
GONZALES OJEDA

VOTO DEL MAGISTRADO BEAUMONT CALLIRGOS

Me adhiero al voto del Magistrado Gonzales, en consecuencia, mi voto es porque se


declare FUNDADA la demanda; y que, en consecuencia, se ordene que la entidad demandada
cumpla con nivelar la pensión de cesantía del demandante conforme se señala en el fundamento
11 supra, con el pago de los intereses legales que correspondan y los costos del proceso.

SR
BEAUMONT CALLIRGOS

VOTO DIRIMENTE DEL MAGISTRADO ETO CRUZ

Llamado por ley a dirimir la discordia producida en el presente caso, debo señalar que me
adhiero al voto de los Magistrados Gonzales Ojeda y Beaumont Callirgos, en el sentido de declarar
FUNDADA la demanda y ordenar que la entidad demandada cumpla con nivelar la pensión de
cesantía del demandante conforme se señala en el fundamento 11 supra, con el pago los intereses
legales que correspondan y los costos del proceso, por las siguientes razones:
1. Con la Resolución Directoral Nº 083-ENBA-85, de fecha 16 de julio de 1985, obrante a
fojas 4, se encuentra probado que don Miguel Baca Rossi cesó en el cargo de Director de la Escuela
Nacional de Bellas Artes y que se le otorgó una pensión de cesantía nivelable conforme al Decreto
Ley Nº 20530.

Por tanto, el demandante tiene el derecho a que su pensión de jubilación sea nivelada con
la remuneración que percibe un trabajador en actividad, de su misma categoría y nivel que
ocupaba a la fecha de su cese, lo cual se hará hasta la fecha de entrada en vigencia de la Ley Nº
28389, de Reforma de los artículos 11, 103 y de la Primera Disposición Final y Transitoria. de la
Constitución Política.

2. Asimismo, con la Resolución Ministerial Nº 692-2002-ED, de fecha 26 de agosto de


2002, se encuentra acreditado que el Ministro de Educación le encargó formalmente al profesor
Leslie Lee Crosby la Jefatura Interna de la Unidad Ejecutora Nº 021 Escuela Nacional Superior
Autónoma de Bellas Artes del Perú, mientras la mencionada Escuela designe a su Director General.

Dicha encargatura, a nuestro juicio, no puede ser considerada como un contrato de


locación de servicios, como lo alega el profesor Leslie Lee Crosby, ya que el encargo es una acción
administrativa para el desplazamiento de los servidores públicos dentro de la Carrera
Administrativa, para que desempeñen diferentes funciones dentro o fuera de su entidad, según se
señala en los artículos 75 y 76 del Decreto Supremo Nº 005-90-PCM.

Por lo tanto, con la resolución referida queda demostrado que el profesor Leslie Lee Crosby
pasó a ser el funcionario de más alta jerarquía en la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas
Artes del Perú, ya que asumió la representación legal de dicho centro superior de estudios,
convirtiéndose en el principal responsable de su gestión académica, económica y administrativa.

3. Es más, dicha afirmación queda corroborada con la información contenida en la propia


pagina web de la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú, en la que. se
reconoce que el profesor Leslie Lee Crosby es el Director de la Escuela y que desempeña las
mismas funciones que desempeñó Miguel Baca Rossi cuando era Director de la Escuela Nacional
de Bellas Artes. En este sentido, se señala que:

“La Escuela de Bellas Artes es patrimonio de la cultura nacional. Por ella han transitado.
dirigiendo la institución, insignes maestros y artistas, recordemos a Daniel Hernández, José
Sabogal, Guzmán Suárez Vértiz, Ricardo Grau, Gonzáles Gamarra, Juan Manuel Ugarte Elespuru,
Teodoro Núñez Ureta, José Bracamonte Vera,- Alberto Dávila, Carlos Mor Castillo, Miguel Baca
Rossi, Alberto Tello Montalvo y actualmente Leslie Lee Crosby; quienes cumplieron y cumplen con
el cometido de formar profesores y artistas en las especialidades de Pintura, Escultura. Grabado.
Conservación - Restauración y Docencia, sustentadas colateralmente con el dominio del dibujo
artístico”1
(subrayado nuestro)

4. Asimismo, resulta conveniente destacar que en la página web de la plana docente de la


Facultad de Arquitectura de la Universidad Peruana de Ciencias Aplicadas2, se destaca que el
profesor Leslie Lee Crosby ocupa el cargo de Director de la Escuela Nacional Superior Autónoma de
Bellas Artes. del Perú.
Asimismo, considero pertinente señalar que mediante la Resolución Ministerial Nº 0340-
2004-ED, publicada en el diario oficial El Peruano el 9 de julio de 2004, se autorizó el viaje, en vía
de regularización, del señor Leslie Lee Crosby, en su calidad de Jefe de la Escuela Nacional Superior
Autónoma de Bellas Artes, a la ciudad de San Diego, California, Estados Unidos, del 28 de junio
hasta el 5 de julio de 2004, para que participe en la instalación e inauguración de la llamada
“House Perú”.

Por tanto, con la documentación referida se encuentra probado que en la realidad de los
hechos, el profesor Leslie Lee Crosby desempeña las funciones de Director de Escuela Nacional
Supenor Autónoma de Bellas Artes del Perú, razón por la cual resulta procedente la nivelación de
la pensión de cesantía de don Miguel Baca Rossi.

5. Para conduir, quiero poner de manifiesto que el profesor Leslie Lee Crosby en todos sus
actos e intervenciones en el procesó no ha adecuado su conducta a los deberes de veracidad,
probidad, lealtad y buena fe, conforme lo establece el artículo 112 del Código Procesal Civil,
aplicable supletoriamente en función del artículo IX del Título Preliminar del Código Procesal
Constitucional, ya que cuando se le solicitb a la Escuela, para mejor resolver, la remisión de
información y de documentación, él mismo respondió de manera parcial las preguntas que se le
formuló y no cumplió con adjuntar los documentos solicitados.

Sr.
ETO CRUZ

VOTO EN DISCORDIA DE LOS MAGISTRADOS


BARDELLI LARTIRIGOYEN Y VERGARA GOTELLI

Emitimos el presente voto en discordia por no estar de acuerdo con el proyecto de fallo en
base a las siguientes razones:

ANTECEDENTES

Con fecha 27 de septiembre de 2004, el recurrente interpone. demanda de amparo contra


el Ministerio de Educación con el objeto de que se nivele su pensión de cesantía otorgada bajo el
régimen pensionario del Decreto Ley Nº 20530, con la remuneración que percibe actualmente el
servidor público que desempeña cargo similar o equivalente al que venta ocupando cuando cesó.

El procurador público a cargo de los asuntos judiciales del Ministerio de Educación aduce la
excepción de falta de agotamiento de la vía administrativa y contestando la demanda, solicita que
se declare infundada, argumentando que la Constitución Política no reconoce la pensión
homologable como un derecho constitucional, estableciendo que el derecho de reajuste periódico
esta condicionado a las previsiones presupuestarias que el Estado designe, en consecuencia, no es
posible atender la pensión del demandante si previamente no se cuente con la autorización del
tesoro público.

El Cuadragésimo Cuarto Juzgado Civil de Lima, con fecha 20 de enero de 2005, declaró
improcedente la demanda considerando que, la documentación adjuntada no resulta ser suficiente
paré determinar si es que se esta afectando el derecho del actor, siendo necesario la actuación de
medios probatorios en una vía procedimental más lata.
La recurrida, confirma la apelada, estimando que de acuerdo a la sentencia del Expediente
Nº 1417-2005-PAITC, la pretensión del demandante no forma parte del contenido esencial del
derecho fundamental a la pensión, en tal ,sentido corresponde que la pretensión sea examinada
en un proceso contencioso administrativo.

FUNDAMENTOS

1. En atención a los criterios de procedencia establecidos en. el fundamento 37 c) de la


sentencia del Expediente Nº 1417-2005-PA/TC, este: estimamos que en el presente caso, aun
cuando la demanda cuestiona la suma específica de la pensión que percibe la demandante,
procede tramitarse en sede constitucional por las especiales circunstancias del caso, a fin de evitar
consecuencias irreparables. En efecto, de fojas 80 a 117 se aprecia documentación que acredita el
grave estado de salud del demandante.

§ Delimitación del petitorio

2. En el caso de autos, el demandante solicita la nivelación de la pensión de cesantía


percibida bajo los alcances del régimen pensionarioens del Decreto Ley Nº 20530, en
aplicación de la Ley Nº 23495.

§ Análisis de la controversia

3. Conforme a la reforma constitucional de la Primera Disposición Final y Transitoria de la


Constitución Política del Perú, vigente desde el 18 de noviembre de 2004, por razones de interés
social, las nuevas reglas pensionarias se aplicarán inmediatamente y no se podrá prever en ellas la
nivelación.

4. En ese sentido, el artículo 4 de la Ley que establece las nuevas reglas del régimen de
pensiones del Decreto Ley Nº 20530, Nº 28449, publicada el 30 de diciembre de 2004, prohibe la
nivelación de pensiones con las remuneraciones y con cualquier ingreso previsto para los
empleados o funcionarios públicos en actividad. No obstante, de acreditarse la vulneración del
derecho del pensionista durante la vigencia de las normas que regularon la nivelación,
corresponderá reconocerlo en el período correspondiente.

5. Conforme consta en. la Resolución Directoral Nº 083-NEBA-85 (fojas 4), de fecha 16 de


julio de 1985, el actor cesó con el cargo de Director de la Escuela Nacional de Bellas Artes, con un
nivel remunerativo F/C, cuarto nivel, habiendo prestado al Estado servicios docentes de manera
interrumpida durante 34 años 1 mes y 24 días, razón por la cual quedó comprendido en el régimen
pensionario del Decreto Ley Nº 20530, en consecuencia goza del derecho a la pensión nivelable
desde el 1 de julio de 1985.

6. A fojas 12, se adjunta documento mediante el cual el actor pretende acreditar que el
presidente de la comisión encargada de analizar y proponer las modificaciones pertinentes al
Estatuto de la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del Perú, viene percibiendo un
haber fijo ascendente a S/. 9,091.00, debiendo por lo tanto nivelarse su pensión de cesantía con
,dicho monto.
7. Al respecto, debemos precisar que por medio del Oficio Nº 257-2007-SG/TC (fojas 49 del
cuadernillo del Tribunal Constitucional); de fecha 23 de marzo de 2007, se comunicó al
mencionado instituto a fin de que informe si es que existe equivalencia entre el cargo de Director
General y el de Jefe de la Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes, además de precisar
cuál es el cargo equivalente al de Director General.

8. La contestación a dicho oficio (fojas 52 del cuadernillo del Tribunal Constitucional)


expuso el contexto de reforma por el que atraviesa la regulación interna de la referida entidad. Así,
mediante Decreto Supremo Nº 062-2001-ED, de fecha 22 de agosto de 2001, se facultó al
Ministerio de Educación a que conforme una comisión que proponga modificaciones al Estatuto de
dicho instituto. Luego, mediante Resolución Ministerial Nº 420-2001-ED, se nombró como
presidente de tal comisión al señor Leslie Lee Crosby, al que más tarde, mediante Resolución
Ministerial Nº 692-2002-ED, de fecha 26 de agosto de 20’02, se le encargó el puesto de “Jefe
interino de la Unidad Ejecutora Nº 021 Escuela Nacional Superior Autónoma de Bellas Artes del
Perú, mientras se designe a su Director General”.

9. Asimismo, en la contestación a la solicitud de informe se hace mención a que el Jefe


interino presta tales servidos.. de acuerdo a un contrato de locación de servicios profesionales o
contrato de servicios no personales, cuyos honorarios eran’; abonados por el Ministerio de
Educación hasta el año 2006,” estando la Escuela a cargo de tales pagos en la actualidad. Por
consiguiente, consideramos que al no existir una remuneración; la pensión del actor no puede ser
homologada con tal ingreso.

10. Se indicó a su vez que en la estructura actual contenida en el nuevo Estatuto, se


prescinde del cargo de Director General, optándose por la figura de un Gerente General, debiendo
implementarse tales cambios cuando se elijan a las nuevas autoridades. Finalmente, debido a que
los actuales cuadros de asignación de personal. .se encuentran pendientes de aprobación, los
documentos vigentes consideran la plaza de Director General, como grupo ocupacional , F-5, cuya
remuneración es de S/. 1,270.00, y el incentivo laboral de S/. 1330.00. Debemos precisar, sin
embargo, que dicho incentivo no es un monto pensionable, por lo que no puede ser tomado en
cuenta a fin de determinar la pensión de cesantía.

11. Por consiguiente, al contrastarse ello con las boletas - adjuntas a la demanda, somos de
la opinión que no se afecta el derecho del demandante, debido a que el monto de la pensión que
percibe no es menor al del monto referido el fundamento , precedente.

Por estas consideraciones, nuestro voto es porque se declare INFUNDADA la demanda de


autos.

Sres.

BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

Se ordena aplicar la Ley Nº 23908 e incrementar el monto de la pensión a favor del actor, así
otorgar los montos dejados de percibir
Expediente Nº 01985-2007-PA/TC
PIURA
JOSÉ RICARDO ÁLAMO ROMÁN
(Publicado: 14-03-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 8 días del mes de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los señores magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez
Miranda, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don José Ricardo Álamo Román contra la
sentencia de la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Piura, de fojas 74, su fecha 2
de febrero de 2007, que declara improcedente la demanda de amparo de autos.

ANTECEDENTES

El recurrente interpone demanda de amparo contra la Oficina de Normalización Previsional


(ONP), solicitando se incremente el monto de su pensión de jubilación en aplicación de la Ley Nº
23908, más el pago de los reintegros, los intereses legales y costos del proceso.

La emplazada contesta la demanda expresando que la Ley Nº 23908 estableció el monto


mínimo de la pensión en tres sueldos mínimos vitales, pero no dispuso que fuera, como mínimo,
tres veces más que el básico de un servidor en actividad, el cual nunca llegó a ser igual al Ingreso
Mínimo Legal, que estaba compuesto por el Sueldo Mínimo Vital más las bonificaciones por costo
de vida y suplementaria.

El Tercer Juzgado Civil de Piura, con fecha 24 de octubre de 2006, declara infundada la
demanda considerando que no se acredita la vulneración del derecho a la pensión mínima, dado
que el demandante viene percibiendo una pensión correspondiente a los años de aportaciones
acreditados.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda estimando que la


pretensión del demandante no forma parte del contenido esencial del derecho a la pensión, por lo
que debe recurrir a la vía correspondiente.

FUNDAMENTOS

1. En atención a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la STC Nº


1417-2005-PA, que constituyen precedente vinculante, este Tribunal estima que, en el presente
caso, aun cuando cuestiona la suma específica de la pensión que percibe el demandante, procede
efectuar su verificación, toda vez que se encuentra comprometido el derecho al mínimo vital (S/.
415.00).

Delimitación del petitorio


2. El demandante solicita que se le incremente el monto de su pensión de jubilación en
aplicación de los beneficios establecidos en la Ley Nº 23908, más el pago de reintegros, intereses
legales y costos del proceso.

Análisis de la controversia

3. En la STC 5189-2005-PA, del 13 de setiembre de 2006, este Tribunal, atendiendo a su


función ordenadora y pacificadora, y en mérito de lo dispuesto en el artículo VII del Título
Preliminar del Código Procesal Constitucional, acordó precisar los criterios adoptados en la STC Nº
198-2003-AC para la aplicación de la Ley 23908 durante su período de vigencia, y dispuso la
observancia obligatoria, de los fundamentos jurídicos 5 y del 7 al 21.

4. Anteriormente, en el fundamento 14 de la STC Nº 1294-2004-AA, que constituye


jurisprudencia vinculante conforme al artículo VI del Código Procesal Constitucional, este Tribunal
había precisado que las normas conexas y complementarias que regulan instituciones vinculadas
[al derecho a la pensión], tales como la pensión mínima, pensión máxima, etc., deben aplicarse
durante su período de vigencia. En consecuencia, el beneficio de la pensión mínima no resulta
aplicable aun cuando la contingencia se hubiere dado durante la vigencia de la norma, en aquellos
casos en que por disposición del artículo 81 del Decreto Ley Nº 19990, el pago efectivo de las
pensiones devengadas se inicie con posterioridad a la derogación de la Ley Nº 23908.

5. Así, de la Resolución Nº 00200679092.DP.SGP.GDP.IPSS.92, obrante a fojas 3, se


evidencia que al demandante se le otorgó su pensión a partir del 30 de octubre de 1990, por la
cantidad de 590,762.00 intis mensuales. Al respecto, se debe precisar que a la fecha de inicio de
dicha pensión se encontraba vigente el Decreto Supremo Nº 062-90-TR, que estableció en
8’000,000.00 intis el ingreso mínimo legal, por lo que, en aplicación de la Ley 23908, la pensión
mínima legal se encontraba establecida en 24’000,000.00 intis, monto que no se aplicó a la
pensión del demandante.

6. En consecuencia, ha quedado acreditado que se otorgó al demandante la pensión por


un monto menor al mínimo legalmente establecido, debiendo ordenarse que se regularice su
monto y se le abone las pensiones devengadas generadas conforme al artículo 81 del Decreto Ley
Nº 19990 hasta el 18 de diciembre de 1992, así como los intereses legales correspondientes con la
tasa establecida en el artículo 1246 del Código Civil.

7. No obstante, importa precisar que conforme a lo dispuesto por las Leyes Nºs. 27617 y
27655, la pensión mínima establecida para el Sistema Nacional de Pensiones está determinada por
el número de años de aportaciones acreditados por el pensionista. En ese sentido y en
concordancia con las disposiciones legales, mediante la Resolución Jefatural Nº 001-2002-
JEFATURA-ONP (publicada el 03-01-2002), se dispuso incrementar los montos mínimos mensuales
de las pensiones comprendidas en el Sistema Nacional de Pensiones a que se refiere el Decreto Ley
Nº 19990, estableciéndose en 346.00 nuevos soles el monto mínimo de las pensiones por derecho
propio con 10 años y menos de 20 años de aportaciones.

8. Por consiguiente, al constatarse de autos que el demandante percibe la pensión mínima


vigente, se advierte que, no se ha vulnerado su derecho al mínimo legal.
Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la
Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la aplicación de la Ley Nº 23908 durante su período de vigencia; en


consecuencia, NULA la Resolución Nº 00200679092.DP.SGP.GDP.IPSS.92.

2. Ordenar que la emplazada abone en favor del demandante los montos dejados de
percibir, los intereses legales correspondientes, así como los costos del proceso.

3. Declarar INFUNDADA la demanda en cuanto a la afectación al derecho al mínimo vital


vigente.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se dispone emitir nueva Resolución que otorgue pensión de jubilación al demandante

Expediente Nº 5361-2006-PA/TC
LIMA
FAUSTO RUFINO JACINTO SALINAS
(Publicado: 14-03-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 30 días del mes de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli, y Calle Hayen,
pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Fausto Rufino Jacinto Salinas contra
la sentencia de la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 122, su fecha
30 de noviembre de 2004, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

El recurrente interpone demanda de amparo contra la Caja de Beneficios y Seguridad


Social del Pescador, por haberle denegado la pensión de jubilación solicitada. Manifiesta que tiene
65 años de edad y que durante 33 años efectuó 498 semanas contributivas en total y 16 años
contributivos en la actividad pesquera, por lo que posee los 10 años contributivos que se señaló en
el Acuerdo Nº 115-96-D, en consecuencia cumple los requisitos para acceder a la pensión,
conforme a lo dispuesto en los artículos 7 y 8 de la Resolución Suprema Nº 423-72-TR, de fecha 20
de junio de 1972.

La emplazada propone las excepciones de oscuridad o ambigüedad en el modo de


proponer la demanda y, contesta la demanda sosteniendo que al año 1996, es decir, al momento
de solicitar su derecho a la pensión de jubilación, estaba vigente el Acuerdo Nº 115-96-D.
Manifiesta asimismo que mediante este acuerdo se modifica parcialmente el artículo 7 del
Reglamento de Fondo de Jubilación, que establece que para gozar este derecho debe tener más de
55 años de edad; y que, al año 1996, el recurrente contaba con 52 años de edad, por lo que no
había adquirido el derecho para obtener esta pensión.

El Segundo Juzgado Especializado Civil de Lima, con fecha 16 de junio de 2005, declara
improcedente la excepción propuesta y la demanda, considerando que el demandante debe acudir
a una vía que cuente con etapa probatoria.

La recurrida confirma la apelada por los mismos fundamentos.

FUNDAMENTOS

1. En la STC Nº 1417-2005-PA/TC, publicada en el Diario Oficial El Peruano el 12 de julio de


2005, este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido
por el derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que establecen los requisitos
para su obtención, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente acreditada
para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

2. En el presente caso el demandante solicita el otorgamiento de una pensión de jubilación


conforme a la Resolución Suprema Nº 423-72-TR, en consecuencia su pretensión está comprendida
en el supuesto previsto en el fundamento 37.b) de la citada sentencia, motivo por el cual
corresponde un análisis de fondo.

3. El artículo 6 de dicho reglamento establece los requisitos para el otorgamiento de una


pensión básica de jubilación, uno de los cuales es haber cumplido, por lo menos, 55 años de edad
y reunido 15 contribuciones semanales por año. Así, verificándose el cumplimiento de tales
condiciones, el beneficiario puede jubilarse conforme a lo dispuesto en el artículo 10, es decir, con
una vigésima quinta parte de la tasa total de la pensión de jubilación por cada año cotizado o
contribuido.

4. También gozarán del beneficio de la pensión total de jubilación los pescadores que
además de los requisitos previstos en el artículo 7 del Reglamento, acrediten 55 años de edad, 25
años de trabajo en la pesca y 375 contribuciones semanales en total; vale decir, que reúnan 15
contribuciones semanales por cada año de servicio dedicado a la actividad pesquera. En este caso
será de aplicación el monto máximo de la pensión, que equivale al 80% de la remuneración
promedio vacacional percibida por el pescador durante sus últimos cinco años de labores en el
mar, dentro de su período contributivo, conforme a lo prescrito en el artículo 8 de la norma
reglamentaria.

5. Del DNI del demandante y del Récord de Contribuciones al Fondo de Pensiones de la


Caja de Beneficios y Seguridad Social del Pescador, obrantes a fojas 2 y 5, respectivamente, se
aprecia que el actor nació el 9 de julio de 1943 y que laboró en la actividad pesquera desde el año
1969, por lo que, aun cuando se consigne como su última fecha de producción el año 2003, había
cumplido todos los requisitos para obtener su derecho en el año 1993, dentro de los alcances del
artículo 7 del Reglamento del Fondo de Jubilación del Pescador.

6. En consecuencia al haberse desconocido arbitrariamente el derecho constitucional a la


pensión que le asiste al demandante, debe estimarse la demanda.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda de amparo.

2. Ordenar que la emplazada emita una resolución administrativa que otorgue al


demandante pensión de jubilación en aplicación de los artículos 7 y 8 de la Resolución Suprema Nº
423-72-TR, así como las pensiones devengadas conforme a ley, los intereses legales y los costos del
proceso.

Publíquese y notifíquese

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
CALLE HAYEN

Se dispone se expida nueva Resolución otorgando a la demandante pensión de viudez de acuerdo


al Decreto Ley Nº19990

Expediente Nº 10567-2006-PA/TC
PIURA
PETRA ELVIRA HUERTAS DE CHIROQUE
(Publicado: 14-03-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 30 días del mes de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Calle Hayen,
pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Petra Elvira Huertas de Chiroque
contra la sentencia de la Segunda Sala Especializada en lo Civil de la Corte Superior de Justicia de
Piura, de fojas 102, su fecha 19 de octubre de 2006, que declara infundada la demanda de autos.
ANTECEDENTES

Con fecha 19 de abril de 2006 la recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se le otorgue una pensión de viudez
conforme al artículo 46 del Decreto Supremo Nº 011-74-TR, con el abono de las pensiones
devengadas. Refiere que su cónyuge a la fecha de su fallecimiento cumplía los requisitos del inciso
a) del artículo 25 del Decreto Ley Nº 19990 para acceder a una pensión de invalidez, por lo que le
corresponde percibir una pensión de viudez.

La emplazada contesta la demanda señalando que el cónyuge de la demandante no


cumplió los requisitos establecidos en el inciso a) del artículo 25 del Decreto Ley Nº 19990 para
acceder a una pensión de invalidez, por lo que la demandante no tiene derecho a percibir una
pensión de viudez.

El Quinto Juzgado Especializado Civil de Piura, con fecha 5 de julio de 2006, declara
infundada la demanda, por considerar que los medios probatorios obrantes no constituyen
documentos que tengan valor probatorio, por lo que el proceso de amparo no resulta ser la vía
idónea para dilucidar la pretensión, por carecer de estación probatoria.

La recurrida confirma la apelada, por el mismo fundamento.

FUNDAMENTOS

1. En el fundamento 37 de la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el


12 de julio de 2005, este Tribunal ha señalado que aun cuando, prima facie, las pensiones de
viudez, orfandad y ascendientes, no forman parte del contenido esencial del derecho fundamental
a la pensión, en la medida en que las prestaciones pensionarias sí forman parte de él, son
susceptibles de protección a través del amparo los supuestos en que se deniegue la pensión de
sobrevivencia, a pesar de cumplirse los requisitos legales para ello.

§ Delimitación del petitorio

2. La demandante solicita que se le otorgue pensión de viudez conforme al Decreto Ley Nº


19990. Alega que su cónyuge, a la fecha de su fallecimiento, reunía los requisitos del inciso a) del
artículo 25 del Decreto Ley Nº 19990 para acceder a una pensión de invalidez. En consecuencia, la
pretensión se ajusta al supuesto previsto en el fundamento 37.d) de la citada sentencia, motivo
por el cual corresponde analizar el fondo de la cuestión controvertida.

§ Análisis de la controversia

3. Sobre el particular debe precisarse que para determinar si la demandante tiene derecho
a una pensión de viudez conforme al Decreto Ley Nº 19990, en principio, debe verificarse si su
cónyuge, a la fecha de su fallecimiento (8 de mayo de 1995), era pensionista o cumplía los
requisitos legales para tener derecho a una pensión de jubilación. Por tanto, en el presente caso
habrá de determinarse si el cónyuge de la demandante, a la fecha de su fallecimiento, cumplía los
requisitos del inciso a) del artículo 25 del Decreto Ley Nº 19990 para acceder a una pensión de
invalidez.
4. Conforme al inciso a) del artículo 25 del Decreto Ley Nº 19990, tiene derecho a una
pensión de invalidez el asegurado cuya invalidez, cualquiera que fuere su causa, se haya producido
después de haber aportado cuando menos 15 años, aunque a la fecha de sobrevenirle la invalidez
no se encuentre aportando.

5. Al respecto debe señalarse que con los documentos obrantes de fojas 8 a 11, se prueba
que el cónyuge de la demandante a la fecha de su fallecimiento ya contaba con más de 15 años de
aportaciones, por lo que tenía derecho a percibir una pensión de invalidez conforme al inciso a) del
artículo 25 del Decreto Ley Nº 19990.

6. Por consiguiente el cónyuge al haber cumplido a la fecha de su fallecimiento los


requisitos para tener derecho a una pensión de invalidez, la demandante tiene derecho a percibir
una pensión de viudez, debido a que las pensiones de viudez están ligadas al derecho a la pensión
adquirido por su titular, por lo que la demanda debe ser estimada.

7. Adicionalmente se debe ordenar a la ONP que efectué el cálculo de los devengados


correspondientes desde la fecha del agravio constitucional conforme al artículo 81 del Decreto Ley
Nº 19990, así como el de los intereses legales generados de acuerdo a la tasa señalada en el
artículo 1246 del Código Civil, y proceda a su pago, en la forma y modo establecido por el artículo 2
de la Ley 28798.

8. En la medida en que en este caso se ha acreditado que la emplazada ha vulnerado el


derecho constitucional a la pensión, corresponde, de conformidad con el artículo 56 del Código
Procesal Constitucional, que asuma los costos procesales, los cuales deberán ser liquidados en la
etapa de ejecución de la presente sentencia

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda; en consecuencia, NULA la Resolución Nº 0000016217-


2003-ONP/DC/DL 19990.

2. Ordena que la demandada expida resolución otorgándole a la demandante pensión de


viudez conforme al artículo 53 del Decreto Ley Nº 19990, conforme a los fundamentos de la
presente; con el abono de las pensiones devengadas, los intereses legales y los costos procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
CALLE HAYEN

Se dispone ordenar se reponga al recurrente en el cargo que venía desempeñando o en otro de


similar vivel
Expediente Nº 08853-2006-PA
MOQUEGUA
CÉSAR DAVID MONTALVO CRUZ
(Publicado: 14-03-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 30 días del mes de noviembre de 2007, la Segunda Sala del Tribunal
Constitucional, integrada por los señores magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Calle
Hayen, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don César David Montalvo Cruz contra la
sentencia de la Sala Mixta Descentralizada de Ilo de la Corte Superior de Justicia de Moquegua, de
fojas 328, su fecha 13 de setiembre de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 9 de agosto de 2005 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Empresa Pesquera Hayduk S.A., solicitando que se deje sin efecto el despido arbitrario de que ha
sido objeto y que en consecuencia se ordene su reposición en el cargo que venía desempeñando.
Manifiesta que inició su relación laboral con la demandada el 1 de mayo de 2001, en el cargo de
operador de descarga, laborando para ella hasta el 31 de julio del 2005, fecha en que fue
despedido de manera injusta, toda vez que no le han expresado causa justa relacionada con su
conducta o su capacidad laboral que justifique su despido; agrega que su contrato de trabajo ha
sido desnaturalizado.

La emplazada contesta la demanda afirmando que el demandante no fue despedido sino


que su vínculo laboral terminó por el vencimiento de su contrato; que la desnaturalización del
contrato alegada por el demandante debe ser objeto de prueba, por lo que el amparo no es la vía
idónea; que el demandante realizó las labores para las que fue contratado y que si bien la actividad
que desarrolla la empresa puede ser de carácter permanente, por su naturaleza es una actividad
discontinua.

El Segundo Juzgado Mixto de Ilo, con fecha 19 de junio de 2006, declara improcedente la
demanda por considerar que el proceso de amparo no es la vía adecuada para dilucidar la
pretensión, porque carece de una estación probatoria.

La recurrida confirma la apelada por el mismo fundamento.

FUNDAMENTOS

1. En atención a los criterios de procedibilidad de las demandas de amparo relativas a


materia laboral individual privada, establecidos en los fundamentos 7 a 20 de la STC Nº 0206-2005-
PA/TC, que constituyen precedente vinculante en virtud de lo dispuesto en el artículo VII del Título
Preliminar del Código Procesal Constitucional, en el presente caso, procede evaluar si el
demandante ha sido objeto de un despido arbitrario.

2. El demandante expresa que sus contratos de trabajo sujetos a modalidad han sido
desnaturalizados, por lo que deben ser considerados como un contrato de trabajo de duración
indeterminada debido a que no se ha consignado las causas objetivas determinantes de su
contratación.

3. En tal sentido debemos señalar que del tenor del contrato de trabajo que obra a fojas 2,
se aprecia que sí se ha consignado de forma genérica la causa objetiva de la contratación.

4. No obstante lo antes señalado, este Colegiado considera que debe estimarse la


demanda, en razón a que el contrato del demandante ha sido desnaturalizado por haberse
producido el supuesto previsto en el inciso d) del artículo 77 del Decreto Supremo Nº 003-97-TR.
En efecto, se ha demostrado que hubo simulación en el contrato del recurrente puesto que se ha
pretendido simular la contratación de un servicio intermitente, como se aprecia de las cláusulas
primera, segunda y tercera del mencionado contrato, siendo que en realidad, durante todo el
récord laboral del demandante no se presentó ninguna interrupción o suspensión de sus labores y
aquel desempeñó la misma actividad, como lo reconoce la propia demandada. La simulación se
corrobora con la omisión que se observa en el contrato, esto es el no haberse consignado “con la
mayor precisión” las circunstancias o condiciones que tenían que observarse para que se reanude,
en cada oportunidad, la labor intermitente del contrato, como lo manda el artículo 65 del Decreto
Supremo Nº 003-97-TR.

5. En consecuencia, habiéndose acreditado la existencia de simulación en el contrato del


demandante, éste debe ser considerado como de duración indeterminada, conforme lo establece
el inciso d) del artículo 77 del Decreto Supremo Nº 003-97-TR, razón por la que, habiéndosele
despedido de manera verbal, sin expresarle causa alguna derivada de su conducta o capacidad
laboral que la justifique, se ha vulnerado su derecho constitucional al trabajo.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda.

2. Ordena que la Empresa Pesquera Hayduk S.A. reponga al recurrente en el cargo que
venía desempeñando o en otro de similar nivel o categoría.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
CALLE HAYEN
Se dispuso la aplicación de la Ley Nº 23908, ordenando se reajuste la pensión inicial de la
demandante

EXP. 3148-2007-PA/TC
LAMBAYEQUE
ÁGUEDA COLMENARES
VDA. DE HINOPE
(Publicado: 14-03-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a 5 de noviembre de 2007, el Pleno del Tribunal Constitucional, con la asistencia


de los señores magistrados Landa Arroyo, Mesía Ramírez, Vergara Gotelli, Beaumont Callirgos,
Calle Hayen, Eto Cruz y Álvarez Miranda, pronuncia la siguiente Sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Águeda Colmenares Vda. de


Hinope contra la sentencia de la Sala Especializada en Derecho Constitucional de la Corte Superior
de Justicia de Lambayeque, de fojas 103, su fecha 14 de mayo de 2007, que declara improcedente
la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 26 de junio de 2006, la recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se reajuste su pensión de viudez,
ascendente a S/. 270.79, en aplicación de la Ley 23908, en un monto equivalente a tres sueldos
mínimos vitales, más la indexación trimestral automática; y se disponga el pago de los devengados
y los intereses legales correspondientes.

La emplazada contesta la demanda alegando que la Ley 23908 no es aplicable a la


demandante, ya que fue derogada por el Decreto Ley 25967.

El Tercer Juzgado Civil de Chiclayo, con fecha 29 de noviembre de 2006, declara fundada en
parte, la demanda considerando que la contingencia se produjo cuando la Ley 23908 s encontraba
vigente, por lo que resulta aplicable al caso de la recurrente, e infunda en cuanto al reajuste
trimestral automático.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda estimando que la


actora no ha presentado documentación idónea donde acredite la titularidad del Derecho
constitucional cuyo reestablecimiento invoca.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. En atención a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la STC


1417-2005-PA, que constituye precedente vinculante, y en concordancia con lo dispuesto en el
artículo VII del Título Preliminar y los artículos 5, inciso 1), y 38. del Código Procesal Constitucional,
este Tribunal estima que, en el presente caso, aún cuando la demanda cuestiona la suma específica
de la pensión que percibe la demandante, procede efectuar su verificación, toda vez que se
encuentra comprometido el derecho al mínimo vital (S/. 415.00).

Delimitación del petitorio

2. La demandante pretende que se incremente el monto de su pensión de viudez,


ascendente a S/. 270.79, como consecuencia de la aplicación de los beneficios establecidos en la
Ley 23908

Análisis de la controversia

3. En la STC 5189-2005-PA, del 13 de setiembre de 2006, este Tribunal, atendiendo a su


función ordenadora y pacificadora, y en mérito de lo dispuesto en el artículo VII del Titulo
Preliminar del Código Procesal Constitucional, acordó precisar los criterios adoptados en la STC
198-2003-AC para la aplicación de la Ley 23908, durante su periodo de vigencia, y ha dispuesto la
observancia obligatoria, de los fundamentos jurídicos 5 y del 7 al 21.

4. De la Resolución 30075-B-075-CH-92-T, de fecha 20 de abril de 1992, corriente a fojas 2,


se evidencia que se otorgó a la demandante pensión de viudez a partir del 22 de diciembre de
1991, por el monto de I/. 35'000,000.00 intis, equivalente a I/m. 35.00 intis millón.

5. La Ley 23908 - publicada el 7de setiembre de 1984 - dispuso en su artículo 2: “Fíjese en


cantidades iguales al 100% y al 50% de aquella que resulte de la aplicación del artículo anterior, el
monto mínimo de las pensiones de viudez y la orfandad y de ascendientes, otorgadas de
conformidad con el Decreto Ley 19990”.

6. Para determinar el monto de la pensión mínima vigente a la fecha de la Contingencia, se


debe recordar que conforme a lo dispuesto en el Decreto Supremo 018-84- TR, del 1 de setiembre ,
la remuneración mínima de los trabajadores era el resultado de la adición de tres conceptos
remunerativos, uno de los cuales era el sueldo mínimo vital.

7. Asimismo, que para establecer la pensión mínima a la fecha de la contingencia, en el


presente caso, resulta de aplicación el Decreto Supremo 002-91-TR, del 17 de enero de 1991, que
estableció el Ingreso Mínimo Legal en I/m. 12.00 intis millón, resultando que a dicha fecha, la
pensión mínima del Sistema Nacional de Pensiones se encontraba establecida en I/m. 36.00 intis
millón.

8. El Tribunal Constitucional, en las sentencias recaídas en los Exps. 956-2001-AA/TC y 574-


2003-AA/TC, ha manifestado que en los casos de restitución de derechos y en los que el pago de la
prestación resultara insignificante, por equidad, debe aplicarse el criterio expuesto en el artículo
1236 del Código Civil. Dichas ejecutorias también señalan que debe tenerse en cuenta el artículo
13 de la Constitución Política de 1979, que declaraba que “La seguridad social tiene como objeto
cubrir los riesgos de enfermedad, maternidad, invalidez, desempleo, accidente, vejez, orfandad y
cualquier otra contingencia susceptible de ser amparada conforme a ley”, lo cual concuerda con lo
que establece el artículo 10 de la vigente Carta Política de 1993.
9. En consecuencia, se evidencia que en perjuicio de la demandante, se ha inaplicado lo
dispuesto en el artículo 2 de la Ley 23908, por lo que, en aplicación del principio pro homine,
deberá ordenarse que se verifique el cumplimiento de la referida ley durante todo su periodo de
vigencia y se le abonen los montos dejados de percibir desde el 22 de diciembre de 1991 hasta el
18 de diciembre de 1992, con los intereses legales correspondientes.

10. No obstante importa precisar que conforme a lo dispuesto por las Leyes 27617 y
27655, la pensión mínima establecida para el Sistema Nacional de Pensiones está determinada en
atención al número de años de aportaciones acreditadas por el pensionista. En este sentido y en
concordancia con las disposiciones legales, mediante la Resolución Jefatural 001-2002-JEFATURA-
ONP (publicada el 03 de enero de 2002), se dispuso incrementar los niveles de pensión mínima
mensual de las pensiones comprendidas en el Sistema Nacional de Pensiones a que se refiere el
Decreto Ley 19990, estableciéndose en S/. 270.00 el monto mínimo de las pensiones derivadas
(sobrevivientes).

11. Por consiguiente, al constatarse de autos que la demandante percibe una suma
equivalente a la pensión mínima vigente, se advierte que actualmente, no se está vulnerando su
derecho al mínimo legal.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú.

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la aplicación de la Ley 23908 al monto de la pensión inicial de la


demandante; en consecuencia, nula la resolución Nº 375-B-075-CH-92-T; ordena que se reajuste la
pensión de acuerdo con los criterios de la presente, abonando los devengados e intereses legales
correspondientes y los costos procesales.

2. INFUNDADA la afectación a la pensión mínima vital vigente.

Publíquese y notifíquese.

SS.

LANDA ARROYO
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
BEAUMONT CALLIRGOS
CALLE HAYEN
ETO CRUZ
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena expedir nueva Resolución a favor del demandante reconociendo el pago de su pensión
mínima legal

Expediente Nº 01729-2007-PA/TC
PIURA
MANUEL SEGUNDO OVIEDO INFANTE
(Publicado: 27-03-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Cajamarca, a los 8 días del mes de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los Magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda,
pronuncia la siguiente sentencia.

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Manuel Segundo Oviedo Infante
contra la sentencia expedida por la Sala de Emergencia de la Corte Superior de Justicia de Piura, de
fojas 78, su fecha 2 de febrero de 2007, que declara improcedente la demanda.

ANTECEDENTES

Con fecha 1 de agosto de 2006 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP) solicitando el pago de la pensión inicial mínima
equivalente a 3 sueldos mínimos vitales, conforme a la Ley 23908, el pago de los reintegros,
intereses legales, costas y costos. Afirma que por Resolución Nº 002004034-DP-SGP-GDP-IPSS-90,
de fecha 5 de abril de 1990, se le otorgó pensión de jubilación por la suma de I/. 209.65 intis, a
partir del 18 de diciembre de 1988, no habiéndosele otorgado el mínimo establecido por la
referida ley.

La emplazada contesta la demanda expresando que los beneficios de la Ley Nº 23908 sólo
se extendieron hasta el 18 de diciembre de 1992 y que la pensión mínima del Sistema Nacional de
Pensiones nunca fue igual a tres veces la remuneración de un trabajador en actividad.

El Juez del Primer Juzgado Civil de Piura, con fecha 2 de noviembre de 2006, declara
fundada en parte la demanda, considerando que la contingencia se produjo durante la vigencia de
la Ley 23908, y rechazó la pretensión de pago de costas y costos.

La recurrida revoca la apelada y declara improcedente la demanda por estimar que la


demanda se interpuso después de la publicación de la STC 1417-2005-PA.

FUNDAMENTOS

1. En atención a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la STC


1417-2005-PA, que constituye precedente vinculante y en concordancia con lo dispuesto en el
artículo VII del Título Preliminar y los artículos 5, inciso 1), y 38 del Código Procesal Constitucional,
este Tribunal estima que en el presente caso aun cuando la demanda cuestiona la suma específica
de la pensión que percibe el demandante, procede efectuar su verificación, toda vez que se
encuentra comprometido el derecho al mínimo vital (S/. 415.00).
2. El demandante solicita el pago de su pensión inicial mínima de jubilación equivalente a 3
sueldos mínimos vitales, conforme a la Ley 23908, el pago de los reintegros, intereses legales,
costas y costos.

3. En la STC 5189-2005-PA, del 13 de setiembre de 2006, este Tribunal, atendiendo a su


función ordenadora y pacificadora y en mérito de lo dispuesto en el artículo VII del Titulo
Preliminar del Código Procesal Constitucional, precisó los criterios adoptados en la STC 198-2003-
AC para la aplicación de la Ley 23908 durante su periodo de vigencia, y dispuso la observancia
obligatoria de los fundamentos jurídicos 5 y 7-21.

4. En dicho sentido se ha establecido que todo pensionista que hubiese alcanzado el punto
de contingencia hasta antes de la derogatoria de la Ley Nº 23908 tiene derecho al reajuste de su
pensión en un monto mínimo equivalente a tres sueldos mínimos vitales o su sustitutorio, el
Ingreso Mínimo Legal, en cada oportunidad en que estos se hubieran incrementado, no pudiendo
percibir un monto inferior a tres veces el referente, en cada oportunidad de pago de la pensión,
durante el referido periodo, es decir hasta el 18 de diciembre de 1992.

5. De la Resolución Nº 002004034-DP-SGP-GDP-IPSS-90, de fecha 5 de abril de 1990,


obrante a fojas 3, se advierte que se otorgó pensión de jubilación del régimen especial del Decreto
Ley 19990, al recurrente por la suma de I/. 209.65 intis, a partir del 18 de diciembre de 1988,
habiéndosele reconocido 8 años de aportaciones.

6. Para determinar el monto de la pensión mínima vigente a la fecha de la contingencia, 18


de diciembre de 1988 se debe recordar que conforme a lo dispuesto en el Decreto Supremo 044-
88-TR, vigente desde el 01-11 al 31-12 de 1988, el Sueldo Mínimo Vital se estableció en I/.
1,760.00 intis, quedando establecida la pensión mínima legal en aplicación de la Ley 23908 en
I/.5,280.00 intis.

7. En consecuencia se evidencia que en perjuicio del demandante se ha inaplicado el


artículo 1 de la Ley 23908, por lo que en virtud del principio pro hómine debe ordenarse que se
verifique el cumplimiento de la referida ley durante todo su periodo de vigencia y se le abonen los
montos dejados de percibir desde el 18 de diciembre de 1988 hasta el 18 de diciembre de 1992,
con los intereses legales correspondientes de acuerdo con la tasa establecida en el artículo 1246
del Código Civil.

8. Asimismo el Tribunal Constitucional, en las sentencias recaídas en los Exps. 956-2001-


AA/TC y 574-2003-AA/TC, ha manifestado que en los casos de restitución de derechos y en los que
el pago de la prestación resultara insignificante, por equidad, debe aplicarse el artículo 1236 del
Código Civil. Dichas ejecutorias también señalan que debe tenerse en cuenta el artículo 13 de la
Constitución Política de 1979, que declaraba que “La seguridad social tiene como objeto cubrir los
riesgos de enfermedad, maternidad, invalidez, desempleo, accidente, vejez, orfandad y cualquier
otra contingencia susceptible de ser amparada conforme a ley”, lo cual concuerda con lo que
establece el artículo 10 de la vigente Carta Política de 1993.

9. En cuanto a la pretensión de pago de costas y costos debe tenerse presente que de


conformidad con el artículo 56 del Código Procesal Constitucional, corresponde disponer que la
demandada pague sólo los costos del proceso siendo improcedente el pedido de costas.
10. De otro lado, importa precisar que conforme a lo dispuesto por las Leyes 27617 y
27655, la pensión mínima establecida para el Sistema Nacional de Pensiones esta determinada en
atención al número de años de aportaciones acreditadas por el pensionista, y que en concordancia
con las disposiciones legales, mediante la Resolución Jefatural 001-2002-JEFATURA-ONP (publicada
el 3-1-2002), se ordenó incrementar los niveles de pensión mínima mensual de las pensiones
comprendidas en el Sistema Nacional de Pensiones a que se refiere el Decreto Ley 19990,
estableciéndose en S/. 308.00 nuevos soles el monto mínimo de las pensiones con 6 años y menos
de 10 años de aportación.

11. Por consiguiente al constatarse de fojas 4 que el demandante percibe la suma de S/.
346.60 nuevos soles, se evidencia que no se está vulnerando su derecho al mínimo legal vigente.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, en uso de las atribuciones que le


confieren la Constitución Política del Perú,

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda en el extremo referido a la aplicación del artículo 1 de la


Ley 23908 a la pensión de jubilación del recurrente durante todo el periodo de su vigencia; en
consecuencia, NULA la Resolución Nº 002004034-DP-SGP-GDP-IPSS-90, de fecha 5 de abril de
1990.

2. Ordenar que la emplazada expida a favor del demandante nueva resolución


reconociendo el pago de la pensión mínima legal, con el abono de los reintegros e intereses
legales, conforme a los fundamentos de la presente sentencia, más los costos del proceso.

3. Declarar INFUNDADA la demanda en el extremo que alega afectación de la pensión


mínima vital vigente e IMPROCEDENTE en cuanto al pago de costas.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena otrogar a favor de la demandante una pensión de jubilación adelantada de acuerdo al


Decreto Ley Nº 19990

Expediente Nº 02820-2006-PA/TC
LIMA
ROSA ELVIRA NIN ARGOTE
(Publicado: 28-03-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL


En Lima, a los 20 días del mes de diciembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los señores magistrados Mesia Ramírez, Vergara Gotelli y Alvarez
Miranda, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Rosa Elvira Nin Argote contra la
sentencia de la Cuarta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 127, su fecha 22
de septiembre de 2005, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 1 de abril de 2004 la recurrente interpone demanda de amparo contra la Oficina
de Normalización Previsional (ONP)solicitando que se declare inaplicable la Resolución Nº 0433-89,
de fecha 20 de marzo de 1989, en consecuencia solicita que se expida una nueva resolución
reconociéndole 15 años más de aportaciones; así como el pago de reintegros de las pensiones
devengadas mas los intereses de ley.

La emplazada propone la excepción de .caducidad y contesta la demanda manifestando


que debió acudir a la vía judicial ordinaria debido a que la presente acción de garantía no es la
idónea y se requiere que su pretensiones se ventile en una vía en donde exista estación probatoria.

El Trigésimo Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 2 de septiembre de 2004,


declara improcedente la excepción deducida y fundada la demanda por considerar que la
demandante ha acreditado tener 29 áños de aportaciones.

La recurrida revoca la apelada y declara improcedente la demanda por considerar, que la


demandante no ha acreditado con documentación haber efectuado 29 años de aportaciones.

FUNDAMENTOS

1. En el fundamento 37 de la STC 1417-2005-PA, publicada en el Diario Oficial El Peruano el


12 de julio de 2005, este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial
directamente protegido por el derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que
establecen los requisitos para la obtención de tal derecho, y que la titularidad del derecho
invocado debe estar suficientemente acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento
estimatorio.

§ Delimitación del petitorio

2. En el presente caso la demandante solicita que se ,le reconozcan el total de 15 años de


aportaciones correspondientes a los períodos 1960-1974. En consecuencia la pretensión de la
recurrente se encuentra comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37.b) de la citada
sentencia, motivo por el cual este Colegiado procede a analizar el fondo de la cuestión
controvertida.

§ Análisis de la controversia
3. En el presente caso la demandante solicita que se declare inaplicable la Resolución Nº
0433-89, de fecha 20 de marzo de 1989, que le otorgó pensión de jubilación a partir del 8 de
agosto de 1988 y a la vez le reconoce que ha acreditado tener 14 años de aportaciones completos.

4. En cuanto a las aportaciones de los asegurados obligatorios, los artículos 11 y 70 del


Decreto Ley Nº 19990 establecen respectivamente que “Los empleadores (...) están obligados a
retener las aportaciones de los trabajadores asegurados obligatorios (...)”, y que “Para los
asegurados obligatorios son períodos de aportación los meses, semanas o días en que presten, o
hayan prestado servicios que generen la obligación de abonar las aportaciones a que se refieren
los artículos 7 al 13, aún cuando el empleador (...) no hubiese efectuado el pago de las
aportaciones”. Más aún, el artículo 13 de esta norma dispone que la emplazada se encuentra
obligada a iniciar el procedimiento coactivo si el empleador no cumple con efectuar el abono de las
aportaciones indicadas.

5. En cuanto a lag pruebas obrantes a fojas 7 se encuentra la Constancia Nº 5566 ORNICEA-


GAP-GCR-ESSALUD-2000, otorgado por la Gerencia Central de Recaudación en la que acredita que
la demandante en el 1960 al 1972 aportó 550 semanas que da un total de 10 años y 7 meses de
aportaciones y a fojas 6 se encuentra la Constancia Nº 2465-ORCINEA-GO-GCR-IPSS-98, donde se
acredita las aportaciones. correspondientes a los años 1973 y 1974, en la que aportó 104 semanas
que da un total de 2 años, haciendo esto un total de 12 años 7 meses y mas las aportaciones
acreditadas en la resolución, lo que nos da un total general de 26 años y 7 meses.

6. En consecuencia ha quedado acreditado que la demandante reunía los años de


aportaciones necesarias para obtener el derecho a una pensión de jubilación adelantada,
conforme lo establece el articulo 44 del Decreto Ley Nº 19990, ya que demuestra que ha aportado
y exceden los 25 años de. aportaciones que se exige para el otorgamiento de una pensión de
jubilación adelantada.

7. Adicionalmente se debe ordenar a la ONP que efectúe el cálculo de los devengados


correspondientes desde la fecha del agravio constitucional así como el de los intereses legales
generados de acuerdo a la tasa señalada en el artículo 1246 del Código Civil, y proceda a su pago
en la forma y modo establecido por el artículo 2 de la Ley Nº 28266.

8. En la medida en que en este caso se ha acreditado que la emplazada ha vulnerado el


derecho constitucional a la pensión del demandante, corresponde, de conformidad con el articulo
56 del Código Procesal Constitucional, ordenar a dicha entidad que asuma el pago de los costos
procesales, los cuales deberán ser liquidados en la etapa de ejecución de la presente sentencia.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda; en consecuencia, NULA la Resolución Nº 0433-89, de


fecha 20 de marzo de 1989.

2. Ordena que la Oficina de Normalización Previsional cumpla con otorgarle a la


demandante una pensión de jubilación adelantada con arreglo al articulo 44 del Decreto Ley Nº
19990 y que le abone las pensiones devengadas, reintegros e intereses legales correspondientes;
así como de los costos procesales en la etapa de ejecución.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena que se pague al demandante el saldo por concepto de seguro de vida que le
corresponde

Expediente Nº 03252-2007-PA/TC
LIMA
ANDRÉS ERNESTO GONZALES MAGALLANES
(Publicado: 28-03-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima a los 20 días del mes de diciembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Mesia Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda,
pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso dé agravio constitucional interpuesto por don Andrés Emesto Gonzales Magallanes
contra la resolución de la Quinta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 92, su
fecha 17 de abril de 2007, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 17 de agosto de 2006 el recurrente interpone demanda de amparo contra el


Director General de la Policía Nacional del Perú solicitando que se le pague el beneficio de seguro
de vida de acuerdo al Decreto Supremo Nº 015-87-IN, equivalente a 600 remuneraciones mínimas
vitales, actualizadas al día del pago, de conformidad con el artículo 1236. del Código Civil.

El Vigésimo Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 24 de agosto de 2006,


declara improcedente in lamine la demanda estimando que la defensa del derecho que se invoca
carece de sustento constitucional directo pues no está referido a los aspectos constitucionalmente,
del mismo, por lo que es de aplicación lo indicado en el articulo 5, inciso 1 del Código Procesal
Constitucional.

La recurrida, revocando la apelada, la declara improcedente, considerando que de


conformidad con la sentencia emitida por el Tribunal Constitucional en el -Expediente Nº 1417-
2005-PA/ TC, la pretensión no versa sobre el contenido constitucional directamente protegido por
el derecho fundamental a la pensión.
FUNDAMENTOS

1. En atención a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 c) de la


sentencia recata en el Expediente Nº 1417-2005-PA/TC, publicada en el diario oficial El Peruano el
12 de julio de 2005, este Tribunal señaló que se analizará el fondo de la pretensión a fin de evitar
consecuencias irreparables cuando de las objetivas circunstancias del caso se advierta el grave
estado de salud del demandante. A fojas 21 se aprecia que el actor padece de “cuadriparesia
espática vejiga neumogénica como secuela de traumatismo vertebro medular”, motivo por el cual
se analizará el fondo de la cuestión controvertida.

§ Delimitación del petitorio

2. En el presente caso el demandante solicita que se le abone el importe faltante de su


seguro de vida equivalente a 600 remuneraciones mínimas vitales, las que, de acuerdo a la
demanda (fojas 42), deberán calcularse sobre la base de S/345.00, que era la remuneración
mínima vital dispuesta por el Decreto de Urgencia Nº 074-97, de fecha 3 de agosto de 1997.

§ Análisis de la controversia

3. A fojas 9 se aprecia la Resolución Ministerial Nº 0228-98-IN/PNP, de fecha .17 de marzo


de 1998, que pasa al recurrente a la situación de retiro por causal de incapacidad psicofísica por
lesiones adquiridas en acto de servicio el 31 de enero de 1994.

4. Acerca de. la norma aplicable, jurisprudencia constante de este Tribunal ha determinado


que se debe aplicar la norma vigente a la fecha en que se produjo la invalidez que determinó el
pase a la situación de retiro. En tal sentido tendrá que aplicarse lo estipulado por el Decreto Ley Nº
25755, vigente desde el 1 de octubre de 1992.

5. Esta norma unificó el seguro de vida del personal de la Fuerzas Armadas y la Policía
Nacional a cargo del Estado, decisión que fue regulada por el Decreto Supremo Nº 009-93-IN,
vigente desde el 22 de diciembre de 1993; por lo tanto, al recurrente le corresponde, como ya lo
ha reconocido la demandada, el beneficio concedido por el referido decreto ley y su reglamento
que establecen un seguro de vida equivalente a 15 Unidades Impositivas Tributarias (UlTs).

6. Sin embargo, ‘no escapa al conocimiento de este Colegiado que al momento de ocurrida
la lesión el monto de la UIT era superior al considerado por la Administración, por lo que en
aplicación del principio iura novit curia, recogido en el artículo VIII del Código Procesal
Constitucional, corresponde que este Tribunal se pronuncie sobre el particular. Y es que como
también lo ha establecido este Colegiado será el valor de la UIT vigente a la fecha en que se
produjo el evento que determinó la invalidez el que se tomará en cuenta a, fin de determinar la
suma del seguro de vida (cfr. exps. Nºs. 6148-2005-PA/TC y 1501-2005-PAITC).

7. Consecuentemente, habiéndose lesionado el recurrente el año 1994, debe cuantificarse


su seguro de vida de conformidad con la UIT vigente en ese período. El Decreto Supremo Nº 168-
93-EF, de fecha 30 de diciembre de 1993, establece que el valor de la UIT para el 1994’serla ‘ de S/.
1,700.00, debiéndose calcular conforme a ello el importe del seguro de vida. Resulta así que al
demandante le correspondía entonces un total de S/. 25,500.00, existiendo en la actualidad un
saldo a su favor de S/. 5,250.00, suma que deberá ser abonada.

8. Por otro lado este Colegiado considera que el pago del saldo del seguro de vida debe ser
compensado con los intereses legales que correspondan, según el artículo 1242 y siguientes del
Código Civil.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

Declarar FUNDADA la demanda en los términos expuestos y por consiguiente ordena que
la emplazada pague al. demandante el saldo que por concepto de seguro de vida le corresponde,
más los intereses legales respectivos computados desde la fecha prevista en el fundamento 4 de
esta sentencia, y costos procesales, conforme a los fundamentos de la presente. sentencia.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena emitir nueva resolución y reajustar la pensión a favor de la demandante

Expediente Nº 02856-2006-PA/TC
LIMA
GERMAINE CARRANZA TORRES DE TORRES
(Publicado: 31-03-08)

RAZÓN DE RELATORÍA

Lima, 21 de noviembre de 2007

La resolución recaída en el Expediente Nº 02856-2006-AA es aquella conformada por los


votos de los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli que declara
FUNDADA la demanda en un extremo, e INFUNDADA en el otro. Los votos de los magistrados
Gonzales Ojeda y Bardelli Lartirigoyen, aparecen firmados en hoja membretada aparte, y no junto
con la firma del magistrados integrante de la Sala debido al cese en funciones de dichos
magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL


En Lima, a los 16 días del mes de mayo de 2006, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara
Gotelli, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Germaine Carranza Torres de


Torres contra la sentencia de la Quinta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas
57, su fecha 24 de mayo de 2005, que declara improcedente la demanda de autos, los magistrados
firmantes emiten el siguiente voto:

ANTECEDENTES

La recurrente interpone demanda de amparo contra la Oficina de Normalización


Previsional (ONP) solicitando que se declare inaplicable la Resolución Nº 8569, de fecha 6 de abril
de 1990, y que se incremente su pensión de jubilación en un monto equivalente a tres sueldos
mínimos vitales, conforme lo dispone la Ley Nº 23908, con el abono de la indexación, devengados
e intereses legales.

La emplazada contesta la demanda alegando que a la fecha del cese de la recurrente, la


Ley Nº 23908 no estaba vigente.

El Sexto Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 31 de enero de 2005, declara
fundada en parte la demanda considerando que la actora adquirió los derechos pensionarios
durante la vigencia de la Ley Nº 23908.

La recurrida, revocando la apelada, declaró improcedente la demanda, estimando que la


pretensión de la demanda debe ser ventilada en el proceso contencioso administrativo.

FUNDAMENTOS

1. En atención a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la STC


1417-2005-PA, que constituye precedente vinculante, y en concordancia con lo dispuesto en el
artículo VII del Título Preliminar y los artículos 5, inciso 1), y 38 del Código Procesal Constitucional
este Tribunal estima que, en el presente caso, aun cuando la demanda cuestiona la suma especifica
de la pensión que percibe la demandante, procede efectuar su verificación por los objetivas
circunstancias del caso (grave estado de salud de la demandante), a fin de evitar consecuencias
irreparables.

2. La demandante solicita que se le incremente su pensión de jubilación en aplicación de


los beneficios establecidos en la Ley Nº 23908.

3. En la STC 5189-2005-PA, del 13 de setiembre de 2006, este Tribunal, atendiendo a su


función ordenadora y pacificadora, y en mérito de lo dispuesto en el artículo VII del Título
Preliminar del Código Procesal Constitucional, acordó precisar los criterios adoptados en la STC
198-2003-AC para la aplicación de la Ley Nº 23908 durante su período de vigencia, y dispuso la
observancia obligatoria de los fundamentos jurídicos 5 y del 7 al 21.
4. Anteriormente en el fundamento 14 de la STC 1294-2004-AA, que constituye
jurisprudencia vinculante conforme al artículo VI del Código Procesal Constitucional, este Tribunal
había precisado que (...) las normas conexas y complementarias que regulan instituciones
vinculadas (al derecho a la pensión), tales como la pensión mínima, pensión máxima, etc, deben
aplicarse durante su período de vigencia. En consecuencia, el beneficio de la pensión mínima no
resulta aplicable aun cuando la contingencia se hubiere dado durante la vigencia de la norma, en
aquellos casos en que por disposición del artículo 81 del Decreto Ley Nº 19990, el pago efectivo de
las pensiones devengadas se inicie con posterioridad a la derogación de la Ley Nº 23908.

5. En el presente caso, de la Resolución Nº 8569, de fecha 6 de abril de 1990, obrante a


fojas 3, se evidencia que: a) se otorgó pensión de jubilación a favor de la demandante a partir del
26 de setiembre de 1989; b) acreditó 26 años de aportaciones; y, c) el monto de la pensión
otorgada fue de I/ 33,683.27 intis mensuales. Al respecto, se debe precisar que a la fecha de inicio
de dicha pensión se encontraba vigente el Decreto Supremo Nº 034-89-TR, que fijó en I/ 50,000.00
intis el sueldo mínimo vital, por lo que en aplicación de la Ley Nº 23908, la pensión mínima legal se
encontraba establecida en I/. 150,000.00 intis, monto que no se aplicó a la recurrente.

6. En consecuencia ha quedado acreditado que a la demandante se le otorgó la pensión


por un monto menor al mínimo establecido a la fecha de la contingencia, debiendo ordenarse que
se regularice su monto aplicando el artículo 1236 del Código Civil, y se le abonen las pensiones
devengadas generadas desde el 26 de setiembre de 1989 hasta el 18 de diciembre de 1992, así
como los intereses legales correspondientes de acuerdo con la tasa establecida en el artículo 1246
del Código Civil.

7. En ese sentido y en concordancia con las disposiciones legales, mediante la Resolución


Jefatural Nº 001-2002-JEFATURA-ONP (publicada el 03-01-2002), se dispuso incrementar los niveles
de pensión mínima mensual de las pensiones comprendidas en el Sistema Nacional de Pensiones a
que se refiere el Decreto Ley Nº 19990, estableciéndose en S/. 415.00 el monto mínimo de las
pensiones con 20 años o más de aportaciones.

8. Por consiguiente al constatarse de los autos (fojas 4) que la demandante, con 26 años de
aportaciones acreditados, percibe una suma superior a la pensión mínima vigente, se advierte que,
no se ha vulnerado su derecho al mínimo legal.

9. En cuanto al reajuste automático de la pensión, este Tribunal ha señalado que se


encuentra condicionado a factores económicos externos y al equilibrio financiero del Sistema
Nacional de Pensiones, y que no se efectúa en forma indexada o automática. Asimismo, que ello
fue previsto de esta forma desde la creación del Sistema Nacional de Pensiones y posteriormente
recogido por la Segunda Disposición Final y Transitoria de la Constitución de 1993, que establece
que el reajuste periódico de las pensiones que administra el Estado se atiende con arreglo a las
previsiones presupuestarias.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO
1. Declarar FUNDADA la demanda en el extremo referido a la aplicación de la Ley Nº 23908
durante su período de vigencia, e improcedente la Resolución Nº 8569, de fecha 6 de abril de
19990.

2. Ordena que la demandada reajuste la pensión de acuerdo con los criterios de la


presente sentencia, abonando los devengados e intereses legales.

3. Declarar INFUNDADA la demanda en el extremo referido a la afectación de la pensión


mínima vigente y la pretensión referida a la indexación trimestral.

SS.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN
VERGARA GOTELLI

VOTO DE LOS MAGISTRADOS GONZALES OJEDA Y BARDELLI LARTIRIGOYEN

Visto el recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Germaine Carranza Torres
de Torres contra la sentencia de la Quinta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de
fojas 57, su fecha 24 de mayo de 2005, que declara improcedente la demanda de autos, los
magistrados firmantes emiten el siguiente voto:

ANTECEDENTES

La recurrente interpone demanda de amparo contra la Oficina de Normalización


Previsional (ONP) solicitando que se declare inaplicable la Resolución Nº 8569, de fecha 6 de abril
de 1990, y que se incremente su pensión de jubilación en un monto equivalente a tres sueldos
mínimos vitales, conforme lo dispone la Ley Nº 23908, con el abono de la indexación, devengados
e intereses legales.

La emplazada contesta la demanda alegando que a la fecha del cese de la recurrente, la


Ley Nº 23908 no estaba vigente.

El Sexto Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 31 de enero de 2005, declara
fundada en parte la demanda considerando que la actora adquirió los derechos pensionarios
durante la vigencia de la Ley Nº 23908.

La recurrida, revocando la apelada, declaró improcedente la demanda, estimando que la


pretensión de la demanda debe ser ventilada en el proceso contencioso administrativo.

FUNDAMENTOS

1. En atención a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la STC


1417-2005-PA, que constituye precedente vinculante, y en concordancia con lo dispuesto en el
artículo VII del Título Preliminar y los artículos 5, inciso 1), y 38 del Código Procesal Constitucional
este Tribunal estima que, en el presente caso, aun cuando la demanda cuestiona la suma especifica
de la pensión que percibe la demandante, procede efectuar su verificación por los objetivas
circunstancias del caso (grave estado de salud de la demandante), a fin de evitar consecuencias
irreparables.

2. La demandante solicita que se le incremente su pensión de jubilación en aplicación de


los beneficios establecidos en la Ley Nº 23908.

3. En la STC 5189-2005-PA, del 13 de setiembre de 2006, el Tribunal Constitucional,


atendiendo a su función ordenadora y pacificadora, y en mérito de lo dispuesto en el artículo VII
del Título Preliminar del Código Procesal Constitucional, acordó precisar los criterios adoptados en
la STC 198-2003-AC para la aplicación de la Ley Nº 23908 durante su período de vigencia, y dispuso
la observancia obligatoria de los fundamentos jurídicos 5 y del 7 al 21.

4. Anteriormente, en el fundamento 14 de la STC 1294-2004-AA, que constituye


jurisprudencia vinculante conforme al artículo VI del Código Procesal Constitucional, el mismo
Tribunal había precisado que (...) las normas conexas y complementarias que regulan instituciones
vinculadas (al derecho a la pensión), tales como la pensión mínima, pensión máxima, etc, deben
aplicarse durante su período de vigencia. En consecuencia, el beneficio de la pensión mínima no
resulta aplicable aun cuando la contingencia se hubiere dado durante la vigencia de la norma, en
aquellos casos en que por disposición del artículo 81 del Decreto Ley Nº 19990, el pago efectivo de
las pensiones devengadas se inicie con posterioridad a la derogación de la Ley Nº 23908.

5. En el presente caso, de la Resolución Nº 8569, de fecha 6 de abril de 1990, obrante a


fojas 3, advertimos que: a) se otorgó pensión de jubilación a favor de la demandante a partir del 26
de setiembre de 1989; b) acreditó 26 años de aportaciones; y, c) el monto de la pensión otorgada
fue de I/ 33,683.27 intis mensuales. Al respecto, se debe precisar que a la fecha de inicio de dicha
pensión se encontraba vigente el Decreto Supremo Nº 034-89-TR, que fijó en I/ 50,000.00 intis el
sueldo mínimo vital, por lo que en aplicación de la Ley Nº 23908, la pensión mínima legal se
encontraba establecida en I/. 150,000.00 intis, monto que no se aplicó a la recurrente.

6. En consecuencia, consideramos que ha quedado acreditado que a la demandante se le


otorgó la pensión por un monto menor al mínimo establecido a la fecha de la contingencia,
debiendo ordenarse que se regularice su monto aplicando el artículo 1236 del Código Civil, y se le
abonen las pensiones devengadas generadas desde el 26 de setiembre de 1989 hasta el 18 de
diciembre de 1992, así como los intereses legales correspondientes de acuerdo con la tasa
establecida en el artículo 1246 del Código Civil.

7. En ese sentido y en concordancia con las disposiciones legales, mediante la Resolución


Jefatural Nº 001-2002-JEFATURA-ONP (publicada el 03-01-2002), se dispuso incrementar los niveles
de pensión mínima mensual de las pensiones comprendidas en el Sistema Nacional de Pensiones a
que se refiere el Decreto Ley Nº 19990, estableciéndose en S/. 415.00 el monto mínimo de las
pensiones con 20 años o más de aportaciones.

8. Por consiguiente, al constatarse de los autos (fojas 4) que la demandante, con 26 años
de aportaciones acreditados, percibe una suma superior a la pensión mínima vigente, se advierte
que, actualmente, estimamos no se está vulnerando su derecho al mínimo legal.

9. En cuanto al reajuste automático de la pensión, el Tribunal Constitucional ha señalado


que se encuentra condicionado a factores económicos externos y al equilibrio financiero del
Sistema Nacional de Pensiones, y que no se efectúa en forma indexada o automática. Asimismo,
que ello fue previsto de esta forma desde la creación del Sistema Nacional de Pensiones y
posteriormente recogido por la Segunda Disposición Final y Transitoria de la Constitución de 1993,
que establece que el reajuste periódico de las pensiones que administra el Estado se atiende con
arreglo a las previsiones presupuestarias.

Por estas razones, nuestro voto es por que se declare FUNDADA la demanda en el extremo
referido a la aplicación de la Ley Nº 23908 durante su período de vigencia, NULA la Resolución Nº
8569, de fecha 6 de abril de 19990, que se ordene que la demandada reajuste la pensión de
acuerdo con los criterios de la presente sentencia, abonando los devengados e intereses legales, y
porque se declare INFUNDADA la demanda en el extremo referido a la afectación de la pensión
mínima vigente y la pretensión referida a la indexación trimestral.

Srs.
GONZALES OJEDA
BARDELLI LARTIRIGOYEN

Se ordena reponer al demandante en su condición de asociado de la Asociación Civil


demandada

EXP. Nº 5314-2007-AA/TC
LIMA
WILLY NORIEGA SÁNCHEZ
(Publicado: 31-03-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los días del mes de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, con asistencia de los señores magistrados Mesia Ramírez, Presidente; Vergara
Gotelli y Alvarez Miranda, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Willy Noriega Sánchez contra la
sentencia de la Tercera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 886, su fecha 12
de julio de 2007, que declaró infundada la acción de amparo de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 17 de marzo de 2006 el recurrente interpone demanda de amparo contra el


Country Club de Villa Asociación Civil, con la finalidad de que se deje sin efecto la resolución
emitida por el Consejo de Disciplina que dispuso la separación definitiva del recurrente, así como
su confirmatoria emitida por el Consejo Directivo, para lo que considera que se ha vulnerado con
ello su derecho al debido proceso y a la libertad de asociación, entre otros. También solicita se
anule el proceso eleccionario llevado a cabo en dicha asociación puesto que se le impidió
participar como candidato al Consejo Directivo, lo que configura la vulneración de su derecho de
participación. Por último solicita se adopten las medidas necesarias para que se restituya su buen
nombre y reputación.

Manifiesta el demandante que fue Presidente de la demandada durante los periodos 2000-
2002 y 2002-2004, por lo que al termino de su gestión se llevó a cabo el proceso de auditoria
conforme ordenan los Estatutos Sociales, el que concluyó con el informe técnico correspondiente
que luego fue aprobado por la Asamblea General de Asociados, Órgano Supremo de la Asociación.
Sostiene que estando en funciones un nuevo Consejo Directivo, diferente al que él presidió, se
realizó un sorprendente Examen a la Gestión Administrativa del Country Club de Villa A.C. (periodo
2001-2003), es decir referido específicamente a su gestión que, como queda dicho, ya había sido
auditada estatutariamente y aprobado el correspondiente dictamen por la Asamblea General de
Asociados. Al emitirse el informe por el profesional singularmente contratado por la Directiva
nueva, no se tuvo presente que el profesional auditor se encontraba inhabilitado, por lo que no
podía emitir informe alguno. El demandante considera que con ello se configura la vulneración del
derecho al debido proceso, no solo porque se trató de un tema legalmente cerrado sino porque se
llevó esta nueva auditoria en forma oscura sin su conocimiento ni participación. En relación a ello
también manifiesta que se ha vulnerado su derecho de defensa puesto que no se le permitió
presentar documentos ya que la documentación pertinente se encontraba en poder de los propios
demandados, ni se le hizo entrega del informe correspondiente que solicitó mediante carta
notarial en el momento indicado, recibiendo dicho informe tardíamente y mutilado. Manifiesta
también que frente a este arbitrario proceder requirió una audiencia ante el Consejo Directivo,
pedido que le fue negado. Por ultimo sostiene que se ha vulnerado su derecho al honor y a la
buena reputación puesto que se ha difundido información que daña a su persona y a su familia.
Por lo expuesto considera que se ha vulnerado sus derechos al debido proceso, de libertad de
asociación, honor, buena reputación y a la igualdad.

La emplazada contesta la demanda deduciendo la excepción de incompetencia


sosteniendo que el demandante ha presentado la demanda en el Juzgado de San Juan de
Lurigancho cuando el juzgado competente es el del Distrito Judicial de Lima. Contesta la demanda
en los términos que aparecen del escrito de fojas 368 y siguientes.

El Primer Juzgado Mixto de San Juan de Lurigancho de la Corte Superior de Justicia de


Lima, con fecha 09 de junio del 2006, desestimó la excepción declarando en cuanto al fondo
fundada en parte la demanda al considerar que se ha vulnerado el derecho del actor al debido
proceso, por lo que dispone reponer las cosas al estado anterior a la violación del derecho de
asociación, ordenando dejar sin efecto la separación definitiva del demandante; dicha sentencia
declara infundada la demanda en cuanto a la vulneración de sus derechos constitucionales al
honor y reputación, a la igualdad y a no ser discriminado.

La Tercera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima revocando la recurrida declara
infundada la demanda considerando que no se evidencia vulneración alguna de su derecho
constitucional al debido proceso, puesto que se ha respetado las garantías procesales a que el
actor tiene derecho dentro del procedimiento administrativo interno de su referencia, habiendo
ejercido plenamente su defensa y demás derechos conexos.

FUNDAMENTOS
1. El demandante sostiene en base a los hechos que relata que dentro de un proceso
administrativo sancionador interno, la demandada decidió separarlo definitivamente de la
asociación referida, habiéndose incurrido en el trámite procedimental en una serie de
irregularidades que vulneran sus derechos de libertad de asociación y debido proceso, entre otros,
habiéndose ejecutado la arbitraria medida extrema de separación.

2. A fin de determinar tal cuestión este Tribunal procede a evaluar si la exclusión se ha


desarrollado respetando los derechos del afectado por la Constitución Política del Perú, ya que si
bien nos encontramos en el ámbito privado, también conforme al artículo 38 de la aludida Corte,
“Todos los peruanos tienen el deber ... de respetar, cumplir y defender la Constitución”, lo que
implica el deber de reconocer los alcances positivos de lo que impone la Constitución en la vida
nacional pública y privada.

3. En el presente caso nos encontramos frente al ejercicio del derecho disciplinario


sancionador que las asociaciones pueden aplicar contra sus miembros cuando éstos cometan faltas
tipificadas como vedadas en su reglamento estatutario, siempre que, obviamente, se les garantice
un debido proceso y se respeten los derechos fundamentales consagrados en la Constitución en
defensa de la persona humana.

4. En el presente caso el recurrente pretende que se declare la nulidad de la Resolución del


Comité Disciplinario Nº 001-CD-CCV-2006, obrante a fojas 106, en la que se dispone su separación
definitiva de la institución, en base a la formulación de una serie de hechos que califica de
mentirosos siendo el más relevante lo vertido en el informe de Gestión Administrativa del Country
Club, Informe Nº 001-2005, realizado por el CPC Oscar Espinoza Wong, contratado especialmente
para auditar al anterior gestión del actor, y de la resolución del Consejo Directivo que la confirma.
Dentro de lo que manifiesta el demandante aparece que en el proceso administrativo sancionador
se le ha imputado una serie de hechos basados principalmente en el informe emitido por un
auditor inhábil, condición que lo lleva a calificar a dicho informe de nulo, además que sostiene que
dentro dicho proceso administrativo no se le permitió ejercer su derecho de defensa a cabalidad
puesto que no pudo tener acceso a los documentos necesarios para contradecir el informe
mencionado. También dice que solicitó una copia del referido informe el que le fue entregado
tardíamente y sin las conclusiones respectivas, por lo que no pudo ejercer cabalmente su derecho
de defensa puesto que así conoció tardíamente los cargos que se le imputaban. Manifiesta que aún
así trató de ejercitar su derecho de defensa apelando de la referida resolución del Comité
Disciplinario, siendo elevado el expedientillo al Consejo Directivo para que resuelva, emitiendo
éste resolución que confirma la apelada haciendo suyo los fundamentos del Comité mencionado.
Afirma también que se ha transgredido su derecho a ser oído puesto que no se le permitió el uso
de la palabra en fecha ciertamente diferente a la señalada pero que no obstante la demandada
tenía conocimiento de su delicado estado de salud, puesto que hubo presentado el certificado
medico correspondiente, con toda oportunidad. Agrega el demandante que en el lapso de
duración de este procedimiento se llevó a cabo el proceso eleccionario y que estando hábil para
postular se presentó como candidato cumpliendo con los requisitos establecidos en el Estatuto
Social, siendo rechazado con el fundamento de que las firmas de la lista de socios que apoyaban su
candidatura no ostentaban con la fundamentación que explicara las razones por la que dichos
asociados apoyaban la candidatura del recurrente, exigencia que no se encuentra en el Estatuto
Social, consumándose así una arbitrariedad que abiertamente desconoce su derecho a la
participación institucional.
Es de advertirse que para entrar al análisis de fondo en el presente caso el Tribunal
Constitucional toma en consideración que si bien es cierto toda asociación tiene como órgano
supremo a la Asamblea General de Asociados prevista en el artículo 84 del Código Civil, a la que
todo interesado debe recurrir frente a decisiones que le afecten emitidas por estamentos internos
de menor rango, y en su caso, al juez competente en la oportunidad, forma y vía pre-establecidas
en el numeral 92 del citado Código para impugnar las decisiones de la referida asamblea que le
resulten agraviantes, también es verdad que en este conflicto la decisión contra el recurrente,
evacuada por el Consejo Directivo de la Asociación emplazada, se ejecutó inmediatamente, lo que
permite la tutela jurisdiccional efectiva traída a esta sede según lo normado por el inciso 1) del
artículo 46 del Código Procesal Constitucional.

5. Este Tribunal ha señalado en anterior jurisprudencia que “... queda claro que el debido
proceso -y los derechos que lo conforman, p. e. el derecho de defensa- rigen la actividad
institucional de cualquier persona jurídica, máxime si ha previsto la posibilidad de imponer una
sanción tan grave como la expulsión ... razón por la cual los emplazados, si consideraron que el
actor cometió alguna falta, debieron comunicarle por escrito los cargos imputados, acompañando
el correspondiente sustento probatorio, en el momento adecuado, sin mutilaciones, otorgándole
un plazo prudencial a efectos de que -mediante la expresión de los descargos correspondientes-
pueda ejercer cabalmente su legítimo derecho de defensa” (Exp. 1612-2003-AA/TC).

También ha expresado sobre el derecho fundamental al debido proceso “que se irradia a


todo tipo de procesos y procedimientos, cualquiera que fuese su naturaleza, y también en las
relaciones inter privatos; así pues, las asociaciones, sean personas jurídicas de Derecho privado,
sujetas a los principios, valores y disposiciones constitucionales; y cualquier ciudadano o
institución (pública o privada), tienen la obligación de respetarlo, más aún cuando se ejerce la
potestad disciplinaria sancionadora” (STC Nº 1461-2004-AA/TC).

6. Siendo así resulta menester analizar si dentro del procedimiento administrativo


sancionador se ha respetado los derechos del demandante, procediéndose a la comprobación de
cada hecho sustentario de la pretensión. En relación al informe presentado por el auditor, deviene
necesariamente importante sopesar la idoneidad de este profesional respecto de la acusada
inhabilitación, precisándose si ésta constituye legalmente un impedimento para el ejercicio
profesional. En referencia a ello se desprende de autos que el demandante descalifica al
profesional contratado para un informe de auditoria en razón de personales condiciones; se trata
del auditor Señor Oscar Espinoza Wong, afirmando que éste se encontraba inhabilitado y por tanto
no podía emitir informe alguno, esto al margen de que ese informe esté bien o mal elaborado,
puesto que no puede tenerse en cuenta tal informe por estar viciado de nulidad insalvable. Al
efecto los artículos Nºs 13 y 14 del Estatuto del Colegio de Contadores del Perú, disponen “que si
no se cumple alguna de las disposiciones establecidas en el artículo 13 del mencionado Estatuto el
profesional afectado no podrá ejercer la profesión, siendo que el contador mencionado cuando
elaboró el informe referido ciertamente no había realizado los pagos de las cuotas respectivas,
obligatorias para cada colegiado, por lo que no podía ejercer su profesión, por lo que respecto a
este punto se configura la vulneración del debido proceso, ya que se ha sancionado al demandante
con la penalidad máxima del Estatuto en base a un informe que no tiene solidez por la razón
expuesta. A fojas 85 corre un certificado del Colegio de Contadores Públicos de Lima, de fecha 15
de noviembre de 2005, en el que, efectivamente, se reafirma la inhabilitación del citado
profesional.
7. Respecto a la entrega de la documentación para que el actor realice el descargo en
relación con la aludida auditoria realizada por el referido contador inhabilitado, los demandados
manifestaron al contestar la demanda que los documentos sobre los que se realizó dicho informe
fueron los que el actor tuvo en su despacho y que se encuentra en la institución por lo que al
demandar tenía conocimiento de dichos documentos. Al respecto hay que considerar que la
versión del emplazado significa que habiendo ya concluido la gestión del demandante y producida
la auditoria a pedido de la Directiva sucesora, era ésta la que ostentaba la tenencia de dicho
instrumento y no el ex Presidente auditado, por lo que dichas expresiones constituyen confesión
en relación a ese hecho. Esto quiere decir también que la asociación demandada se limita a
resaltar las “bondades” del informe evacuado por profesional inhabilitado legalmente, para lo que
expresa que el informe en mención había sido sustentado objetivamente, es decir elaborado en
base a documentación que élla por sí y ante si había calificado de idónea, lo que vulnera la
presunción de inocencia del demandante. En relación a la afirmación de entrega tardía de
documentos mutilados por los demandados relacionados a la conducta de actor, éstos sostienen
que la entrega se hizo efectivamente sin las conclusiones ya que tales documentos solo le
incumbían a la asociación. Esta respuesta constituye una confesión de culpa puesto que para que
el demandante pudiera realizar plenamente el ejercicio de su derecho de defensa tenía que
habérsele comunicado, con oportunidad de la integridad del informe sin ningún tipo de mutilación,
por lo que con tal omisión se configura la vulneración de su derecho de defensa. Frente a lo que el
recurrente sostiene de transgresión de su derecho a ser oído puesto que no se le permitió el uso
de la palabra en fecha diferente a la señalada en atención a un estado de salud quebrantado que
conocía perfectamente la demandada, conforme se aprecia a fojas 388, en donde la emplazada al
contestar la demanda sostienen que el demandante presentó un “incuestionable certificado
médico” de lo que este colegiado extrae que el demandante cumplió con presentar dicho
certificado médico con el que acreditó fehacientemente que no podía asistir en la fecha señalada y
que por tanto pudo habérsele permitido realizar el informe oral en nueva fecha, significando que
este extremo también configura la vulneración del debido proceso atendiendo específicamente a
la condición personal del recurrente que ostenta la condición de socio antiguo con prestigio dentro
de la institución que presidió por varios años y que conforme al Estatuto Social la gestión de su
mandato presidencial último había sido aceptado por la Asamblea General de Asociados.

Respecto a la vulneración de su derecho de participación tenemos que considerar


vulnerado el principio de legalidad que establece que nadie está obligado ha hacer lo que la ley no
manda, ni impedido de hacer lo que élla no prohíbe. En el presente caso se rechazó la postulación
del demandante fundamentándose en que no había cumplido con presentar la lista de socios con
firmas en hojas de papel explicando la razón de la adhesión, requisito que no se encuentra dentro
del Estatuto de la Asociación emplazada, es decir no es una exigencia requerida para la
postulación, configurándose así la vulneración del principio de legalidad y la arbitrariedad de
impedirle su derecho de participación con argumento legalista inexistente.

8. Respecto de la pretensión del demandante de exigir la adopción de medidas pertinentes


para la difusión y publicidad necesarias a efecto de restituir su buen nombre, honor y reputación
es de apreciar que al margen de la forma genérica con que presenta su pretensión existe una vía
igualmente satisfactoria para restituir su derecho, condensado en este caso en una reparación
dineraria que debe proponer y probar, por lo que ha de acudir a la vía ordinaria correspondiente,
individualizando a los autores personales y señalando su grado de culpabilidad.
9. De lo expuesto queda claro que en el presente caso el demandado ha actuado
arbitrariamente ya que no solo ha sancionado al recurrente mediante un proceso que vulnera sus
derechos al debido proceso sino que también se ha evidenciado un animo persecutorio en contra
de él, puesto que si en todo caso se hubiese observado alguna irregularidad en la gestión presidida
por el actor esta debió haberse dilucidado en un proceso en donde interviniesen todos los
integrantes del Consejo Directivo, puesto que todos ellos tiene la responsabilidad por las gestiones
que se realicen durante el período de su gobierno. De ello se observa que al haberse procesado y
sancionado administrativamente a una sola persona con la argumentación de ser Presidente de
dicho Consejo, resulta totalmente arbitrario y carente de proporcionalidad y razonabilidad, pues,
como bien afirman los propios demandados, las decisiones finales debían ser consultadas al
Consejo Directivo, por lo que es responsabilidad de todos los integrantes de dicho ente y no solo
de una persona. Esto exterioriza, como decimos preparación y persecución personalísima que la
jurisprudencia del Tribunal Constitucional y el ordenamiento constitucional recusan, resultando así
que la separación del demandante significa una medida asaz injusta e interesada que el derecho
debe reponer, tratándose sobre todo del agravio a un ser humano en sus derechos fundamentales.

10. Ha quedado pues expuesto en los fundamentos precedentes que el debido proceso
también rige en las asociaciones (personas jurídicas privadas) cuando éstas ejercen el derecho
disciplinario sancionador, de modo que de impuesta la máxima sanción cual es la exclusión, la
asociada excluida no tenga que probar su inocencia y levantar los cargos de la imputación en sede
jurisdiccional puesto que para la validez de la medida adoptada en el procedimiento sancionador,
es allí donde la asociación sancionadora deberá probar que la comisión de las faltas por el asociado
son ciertas, permitiéndosele, asimismo, ejercer su derecho de defensa.

En diversas oportunidades [cf. STC 2050-2002-AA/TC], este Tribunal ha señalado que el


derecho al debido proceso es un derecho cuyas potestades que se encuentran en su esfera de
protección no solo se titularizan en el seno de un proceso judicial, sino que se extienden, en
general, contra "cualquier órgano del Estado que ejerza funciones de carácter materialmente
jurisdiccional, (las que) tiene(n) la obligación de adoptar resoluciones apegadas a las garantías del
debido proceso legal, en los términos del artículo 8 de la Convención Americana" (Corte
Interamericana de Derechos Humanos, Caso Tribunal Constitucional del Perú, párrafo 71).

De manera que, "(...) Cuando la Convención se refiere al derecho de toda persona a ser
oída por un "juez o tribunal competente" para la "determinación de sus derechos", esta expresión
se refiere a cualquier autoridad pública, sea administrativa, legislativa o judicial, que a través de
sus resoluciones determine derechos y obligaciones de las personas" (párrafo 71) [La Corte ha
insistido en estos postulados en los casos Baena Ricardo, del 2 de febrero de 2001 (párrafos 124-
127), e Ivcher Bronstein, del 6 de febrero de 2001 (párrafo 105)].

Igualmente, desde sus primeras sentencias, este Tribunal ha declarado que el derecho al
debido proceso también se titulariza en el seno de un procedimiento disciplinario realizado ante
una persona jurídica de derecho privado [STC 0067-1993-AA/TC]. Parafraseando a la Corte
Interamericana de Derechos Humanos, si bien el derecho al debido proceso se encuentra en el
título relativo a la función jurisdiccional, “[...] su aplicación no se limita a los recursos judiciales en
sentido estricto, sino al conjunto de requisitos que deben observarse en las instancias procesales, a
efectos de que las personas puedan defenderse adecuadamente ante cualquier tipo de acto (...)
que pueda afectar sus derechos"(párrafo 69).
11. En consecuencia al haberse acreditado la vulneración de los derechos al debido
proceso y de defensa del demandante, consagrados en el artículo 139, numerales 3 y 14 de la
Constitución, excluirlo arbitrariamente de la asociación, se ha lesionado también su derecho a
asociarse garantizado por el artículo 2, numeral 13 de la Constitución Política del Estado.

12. Que estando al tiempo transcurrido y culminado el proceso eleccionario al que hace
referencia la demanda, con el resultado que beneficia a otros asociados ajenos a este conflicto, no
es posible invalidar lo actuado sin afectar los derechos de esos asociados, por lo que tratándose de
un hecho consumado insuperable, la sanción es resarcitoria, a tratar en el proceso ordinario a que
ha lugar.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confieren la


Constitución Política del Perú y su Ley Orgánica,

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda; en consecuencia, inaplicable a la parte demandante la


Resolución del Comité Disciplinario Nº 001-CD-CCV-2006, mediante la cual se excluye a Don Willy
Noriega Sánchez del Country Club de Villa Asociación Civil.

2. Ordena reponer al actor en su condición de asociado de la Asociación Civil mencionada


emplazada, con todos los derechos y beneficios que tal condición permite.

3. Declarar improcedente en el extremo que solicita la anulación del proceso eleccionario


por vulneración del principio de legalidad.

4. Declarar improcedente la demanda respecto a la reposición del honor y buena


reputación del demandante por la vulneración de los derechos del actor.

5. Señalar que queda a salvo el derecho de Don Willy Noriega Sánchez según los
fundamentos 8 y 12 de la presente sentencia para que si fuere el caso, lo haga valer en la
correspondiente vía ordinaria.

Publíquese y notifíquese.

SS.

MESIA RAMIREZ
VERGARA GOTELLI
ALVAREZ MIRANDA

Se ordena expedir nueva Resolución otorgando pensión de jubilación a favor del recurrente

EXP Nº 01208-2007-PA/TC
PIURA
LUIS RICARDO MARTÍNEZ RAMÍREZ
(Publicado: 01-04-08)
SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 16 días del mes de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda,
pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por Luis Ricardo Martínez Ramírez contra la
sentencia de la Segunda Sala Especializada en lo Civil de Piura, de fojas 75, su fecha 11 de enero de
2007, que declara infundada la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 29 de agosto de 2006 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se declare inaplicable la Resolución Nº
0000056340-2006-ONP/DC/DL 19990, de fecha 5 de junio de 2006, mediante la cual se le deniega
el acceso a una pensión de jubilación, reconociéndosele solo 8 años y 1 mes de aportes al Sistema
Nacional de Pensiones; y que, en consecuencia, se le otorgue pensión de jubilación conforme a los,
Decretos Leyes Nºs. 19990 y 25967.

La emplazada contesta la demanda alegando que el demandante no acredita los años de


aportaciones por el periodo comprendido del año 1972 al año 1975 y del año 1980 al año1987 así
como el periodo faltante de 1979, necesarios para obtener derecho a una pensión de jubilación
general.

El Cuarto Juzgado Civil, con fojas 49, de fecha 20 de octubre de 2006, declaró infundada la
demanda, por considerar que el actor pretende acreditar los años de aportes con certificados de
trabajo que no crean convicción ni certeza respecto a las aportaciones en el juzgador.

La recurrida confirma la apelada, por el mismo fundamento.

FUNDAMENTOS

1. En el fundamento 37 de la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el


12 de julio de 2005, este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial
directamente protegido por el derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que
establecen los requisitos para la obtención de tal derecho, y que la titularidad del derecho
invocado debe estar suficientemente acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento
estimatorio.

§ Delimitación del petitorio

2. En el presente caso el demandante pretende que se le otorgue pensión de jubilación


conforme a los Decretos Leyes Nºs 19990 y 25967. En consecuencia, su pretensión está
comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37.b) de la citada sentencia, motivo por el
cual corresponde un análisis de fondo.
§ Análisis de la controversia

3. De conformidad con el artículo 38 del Decreto Ley Nº 19990, modificado por la ley Nº
26504, y el artículo 1 del Decreto Ley Nº 25967, para obtener una pensión bajo el régimen general
de jubilación, se requiere tener 65 años de edad y acreditar, por lo menos, 20 años de
aportaciones

4. De la Resolución Nº 0000056340-2006-ONP/DC/DL 19990, de fecha 5 de junio de 2006,


y del cuadro de resumen, obrantes a fojas 8 y 10, se desprende que la ONP le denegó al
demandante su pensión de jubilación, porque consideró que solamente acreditó 8 años y 1 mes de
aportaciones al Sistema Nacional de Pensiones y por existir la imposibilidad material de acreditar el
total de aportaciones comprendidas desde 1972 hasta 1975 y desde 1980 hasta 1987, así como el
periodo faltante de 1979.

5. En cuanto a las aportaciones de los asegurados obligatorios, los artículos 11 y 70 del


Decreto Ley Nº 19990 establecen, respectivamente, que “Los empleadores (...) están obligados a
retener las aportaciones de los trabajadores asegurados obligatorios (...)”, y que “Para los
asegurados obligatorios son períodos de aportación los meses, semanas o días en que presten, o
hayan prestado servicios que generen la obligación de abonar las aportaciones a que se refieren
los artículos 7 al 13, aun cuando el empleador (...) no hubiese efectuado el pago de las
aportaciones”. Más aún, el artículo 13 de esta norma dispone que la emplazada se encuentra
obligada a iniciar el procedimiento coactivo si el empleador no cumple con efectuar el abono de las
aportaciones indicadas.

6. Para acreditar la titularidad del derecho a la pensión y el cumplimiento de los requisitos


legales que configuran el derecho, el demandante ha adjuntado el certificado de trabajo, obrante a
fojas 6, con el cual se acredita que el demandante trabajó para la Municipalidad Distrital de “San
Miguel de el Faique”, en calidad obrero, desde el año 1972 a 1987, obrantes a fojas 6 con los años
faltantes no acreditados que comprende del año 1972 hasta 1975 son 4 años y de 1980 hasta 1987
son 8 años y 11 meses más los años reconocidos por la ONP suman un total de 21 años de servicios
y aportaciones al Sistema Nacional de Pensiones.

7. Asimismo con el Documento Nacional de Identidad obrante a fojas 2 se acredita que el


demandante nació el 7 de febrero de 1937 y que cumplió 65 años de edad el 7 de febrero de 2002.

8. Por consiguiente ha quedado acreditado que el demandante cumple los requisitos


legales establecidos por el artículo 38 del Decreto Ley Nº 19990, para acceder a una pensión de
jubilación dentro del régimen general.

9. En cuanto al pago de las pensiones devengadas debemos señalar que éstas deben ser
abonadas conforme lo establece el artículo 81 del Decreto Ley Nº 19990, para lo cual se tendrá en
cuenta la fecha de apertura del Expediente Nº 0200141006 en el que consta la solicitud de la
pensión denegada.

10. Con respecto al pago de intereses legales este Tribunal, en la STC 0065-2002-AA/TC, del
17 de octubre de 2002, ha precisado que corresponde el pago de los intereses legales generados
por las pensiones de jubilación no pagadas oportunamente, razón por la cual se aplica dicho
criterio en el presente caso, debiéndose abonar los intereses legales a tenor de lo estipulado en los
artículo 1246 del Código Civil, y en la forma y modo establecido por el artículo 2 de la Ley Nº
28798.

11. En la medida en que en este caso se ha acreditado que la emplazada ha vulnerado el


derecho constitucional a la pensión del demandante, corresponde, de conformidad con el artículo
56 del Código Procesal Constitucional, ordenar a dicha entidad que asuma el pago de los costos
procesales, los cuales deberán ser liquidados en la etapa de ejecución de la presente sentencia.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda; en consecuencia, NULA la Resolución Nº 0000056340-


2006-ONP/DC/DL 19990, de fecha 5 de junio de 2006.

2. Ordena que la demandada expida resolución otorgándole pensión de jubilación al


recurrente de conformidad con el artículo 38 del Decreto Ley Nº 19990, y el artículo 1 del Decreto
Ley Nº 25967, según los fundamentos de la presente; y que le abone las pensiones devengadas con
sus respectivos interés legales, y los costos procesales.

Publíquese y notifíquese

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena la restitución del recurrente a su anterior puesto de trabajo

EXP. Nº 8330-2006-PA/TC
LIMA
SINDICATO ÚNICO NACIONAL DE
TRABAJADORES DEL CUERPO GENERAL
DE BOMBEROS VOLUNTARIOS DEL PERÚ
Y RICARDO RAMÍREZ GARCÍA
(Publicado: 01-04-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 15 días del mes de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los señores magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez
Miranda, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO
Recurso de agravio constitucional interpuesto por el Sindicato Único Nacional de
Trabajadores del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú y don Ricardo Ramírez García,
contra la resolución de la Sexta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 282, su
fecha 29 de mayo de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 29 de mayo de 2002 el Sindicato Único Nacional de Trabajadores del Cuerpo
General de Bomberos Voluntarios del Perú y, por derecho propio, Ricardo Ramírez García,
interponen demanda de amparo contra Tulio Nicolini Ayarza y Justo Romero Espinoza, funcionarios
del Cuerpo General de Bomberos del Perú, a fin que éstos dejen de promover las acciones
irregulares con el fin de despedirlo, y producto de lo cual se ha dispuesto el cierre de su centro de
trabajo, degradándolo de categoría de técnico administrativo a la de conserje de la Dirección de
Mantenimiento. Asimismo, solicita se declaren nulos e inaplicables los Memos Nº 144-CGBVP-
DIPER - APR de fecha 23 de mayo de 2002 y el Memo Nº 008-2002 CGBVP-DIPER de fecha 24 de
mayo de 2002 de la Dirección de Personal. Manifiestan que se ha vulnerado su derecho a la
libertad sindical, establecido en el artículo 28, numeral 1), de la Constitución.

Sobre el particular alegan que, con fecha 22 de mayo de 2005, su centro laboral fue
clausurado, desplazando a los miembros del sindicato a diversos locales y áreas. Por otro lado,
refieren que el señor Ramírez García, en su condición de dirigente sindical (secretario de defensa),
quien viene asumiendo la defensa colectiva del referido Sindicato como miembro de la comisión
negociadora del pliego de reclamos del año 2001 en actual giro, fue reasignado a la IV
Comandancia Departamental de Lima Centro, en reemplazo de otro trabajador y, acto seguido, fue
disminuido de categoría, de la de Técnico Administrativo a la de Conserje de la XXV Comandancia
Departamental Lima-Norte.

El Procurador Adjunto a cargo de los asuntos judiciales de la Presidencia del Consejo de


Ministros contesta la demanda, planteando la excepción de ambigüedad en el modo de proponer
la demanda, señalando que no se ha señalado cuál es la persona que forma parte, como
demandante, de la relación jurídico procesal. Asimismo, contesta la demanda señalando que el
traslado del trabajador se debió a razones operativas y de acuerdo a ley, no habiéndose trasladado
al trabajador a lugar distinto de aquel en el que preste habitualmente servicios, ni habiéndose
producido la reducción de su categoría. Por otro lado refiere que, ante dichos actos,
correspondería al demandante la interposición de una acción por actos de hostilización, para lo
cual el trabajador debió cumplir con el requisito de remitir una carta a su empleador, dándole un
plazo de 6 días, a fin que se dejen sin efecto los actos correspondientes.

Con fecha 14 de febrero de 2005, el Vigésimo Sexto Juzgado Especializado en lo Civil de


Lima declara infundada la excepción de ambigüedad y fundada la demanda, por considerar que los
actos realizados por la emplazada son reiterativos y en represalia por la condición de dirigente
sindical del demandante.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda, señalando que


existe una vía procedimental específica, igualmente satisfactoria, para la protección del derecho
constitucional supuestamente vulnerado, conforme a lo establecido en el artículo 5, inciso 2, del
Código Procesal Constitucional.
FUNDAMENTOS

Delimitación del petitorio

1. El recurrente solicita que se declaren nulos e inaplicables los Memos Nºs 144-CGBVP-
DIPER - APR, de fecha 23 de mayo de 2002, que ordena su traslado a la IV Comandancia
Departamental Lima Centro, y 008-2002 CGBVP-DIPER, de fecha 24 de mayo de 2002, de la
Dirección de Personal, que ordena la prestación de servicios del actor en calidad de Conserje a la
XXV Comandancia Departamental Lima Norte, lo cual habría implicado una rebaja de cargo y
categoría. Manifiesta que se ha vulnerado su derecho a la libertad sindical, establecido en el
artículo 28, numeral 1), de la Constitución.

Análisis de la controversia

Con relación a la procedencia del Amparo, a la luz del precedente vinculante establecido
en la STC 0206-2005-PA/TC

2. Atendiendo a lo dispuesto en el fundamento 13 de la STC 0206-2005-PA/TC, que


constituye precedente vinculante en virtud de lo dispuesto por el artículo VII del Título Preliminar
del Código Procesal Constitucional, este Tribunal ha considerado que: “(...), la dimensión plural o
colectiva de la libertad sindical garantiza no sólo la protección colectiva de los trabajadores
sindicalizados (como fue reconocido por este Colegiado en el Exp. Nº 1124-2001-AA/TC), sino que
también reconoce una protección especial para los dirigentes sindicales, toda vez que estos
últimos, libremente elegidos, detentan la representación de los trabajadores sindicalizados a fin de
defender sus intereses. Consecuentemente, todo acto lesivo, no justificado e irrazonable, que
afecte a los trabajadores sindicalizados y a sus dirigentes y que haga impracticable el
funcionamiento del sindicato, deberá ser reparado” (subrayado agregado). El proceso
constitucional de amparo es la vía idónea para tutelar el derecho a la libertad sindical -ya sea en su
vertiente individual o colectiva- de los trabajadores y sindicatos, al tratarse de un derecho
fundamental constitucionalmente protegido.

Con relación a la vulneración del derecho a la libertad sindical

3. El artículo 28 de la Constitución de 1993 señala “El Estado reconoce los derechos de


sindicación, negociación colectiva y huelga. Cautela su ejercicio democrático:

1) Garantiza la libertad sindical (...)” (cursiva agregada).

En lo que concierne al desarrollo de dicha norma constitucional, este Tribunal, en la STC Nº


0008-2005-PI/TC, tuvo oportunidad de precisar los alcances de la libertad sindical, en armonía con
los tratados internacionales sobre la materia. Así, dicho derecho fundamental, definido como la
capacidad autoderminativa para participar en la constitución y desarrollo de la actividad sindical,
se manifiesta en dos planos: (i) la libertad sindical intuito personae, que comprende, en su faceta
positiva, el derecho de un trabajador a constituir organizaciones sindicales y a afiliarse a los
sindicatos ya constituidos y, en su faceta negativa, el derecho de un trabajador a no afiliarse o a
desafiliarse de una organización sindical; (ii) la libertad sindical plural, la misma que plantea tres
aspectos: a) ante el Estado (comprende la autonomía sindical, la personalidad jurídica y la
diversidad sindical); b) ante los empleadores (comprende el fuero sindical y la proscripción de
prácticas desleales); y, c) ante las otras organizaciones sindicales (comprende la diversidad sindical,
la proscripción de las cláusulas sindicales, etc.).

4. A nivel de la normativa internacional en el ámbito laboral, los Convenios de OIT Núm.


151 sobre las Relaciones de Trabajo en la Administración Pública, suscrito y ratificado por el Perú; y
el Convenio Núm. 98, sobre el derecho de sindicación y la negociación colectiva, han previsto en
sus textos preceptos que pretenden precisamente brindar protección a los trabajadores en el
ejercicio de su derecho a la libertad sindical, protegiéndolo ante posibles actos de discriminación o
actos que lo perjudiquen por causa precisamente de tener afiliación sindical.

En esa línea el Convenio 98 sobre el derecho de sindicación y la negociación colectiva, en


su artículo 1 establece que:

“1. Los trabajadores deberán gozar de adecuada protección contra todo acto de
discriminación tendiente a menoscabar la libertad sindical en relación con su empleo.

2. Dicha protección deberá ejercerse especialmente contra todo acto que tenga por objeto:

(...)
b) Despedir a un trabajador o perjudicarlo en cualquier otra forma a causa de su afiliación
sindical o de su participación en actividades sindicales fuera de las horas de trabajo o, con el
consentimiento del empleador, durante las horas de trabajo” (subrayado agregado).

Además el Convenio 151, sobre las relaciones de trabajo en la administración pública,


señala en su artículo 4 que:

“1. Los empleados públicos gozarán de protección adecuada contra todo acto de
discriminación antisindical en relación con su empleo.

2. Dicha protección se ejercerá especialmente contra todo acto que tenga por objeto:

(...)
b) despedir a un empleado público, o perjudicarlo de cualquier otra forma, a causa de su
afiliación a una organización de empleados públicos o de su participación en las actividades
normales de tal organización” (subrayado agregado).

Al respecto debe precisarse que si bien el artículo 17 de la Ley Nº 27067 señala que “El
personal administrativo remunerado del Cuerpo General de Bomberos Voluntarios del Perú se
encuentra bajo el régimen laboral de la actividad privada”, dicha institución pertenece a la
Administración Pública (entidad adjunta a la Presidencia del Consejo de Ministros), razón por la
cual es aplicable el referido Convenio.

5. De forma complementaria, conviene traer a colación lo señalado por el Comité de


Libertad Sindical de la OIT con relación a la libertad sindical:

“Uno de los principios fundamentales de la libertad sindical es que los trabajadores gocen
de protección adecuada contra los actos de discriminación antisindical en relación con su empleo
-tales como despido, descenso de grado, traslado y otras medidas perjudiciales- y que dicha
protección es particularmente necesaria tratándose de delegados sindicales, porque para poder
cumplir sus funciones sindicales con plena independencia deben tener la garantía de que no serán
perjudicados en razón del mandato que detentan en el sindicato. El Comité ha estimado que tal
garantía, en el caso de dirigentes sindicales, es también necesaria para dar cumplimiento al
principio fundamental de que las organizaciones de trabajadores han de contar con el derecho de
escoger a sus representantes con plena libertad” (La libertad sindical. Oficina Internacional del
Trabajo Ginebra. Recopilación de decisiones y principios del Comité de Libertad sindical del
Consejo de Administración de la OIT. Quinta edición (revisada) 2006). (Subrayado agregado).

6. Según los fundamentos de hecho alegados por el demandante, el empleador dispuso la


clausura del centro laboral desplazando a los trabajadores a diversos locales y áreas y
reasignándolo, en dos ocasiones, a otras Comandancias Departamentales y bajándolo de categoría.
Por consiguiente, considerando lo expuesto en el párrafo precedente, dichos actos se encontrarían
proscritos atendiendo a la vigencia de la libertad sindical plural del Sindicato demandante, toda vez
que este derecho se condice con el deber de los empleadores de no ejercer ninguna práctica
desleal.

7. De los documentos que obran en el expediente judicial, se aprecia que el Sindicato


recurrente alega que el señor Ricardo Ramírez García ostenta el cargo de Secretario de Defensa,
más aún, de los escritos presentados a lo largo del proceso, figura el recurrente como
representante de dicho Sindicato, en calidad de Secretario General. Asimismo, a fojas 64, figura el
Dictamen Nº 911, de fecha 23 de julio de 2003, emitido por el Ministerio Público, mediante el cual
reconoce que el recurrente ejerce el cargo de Secretario de Defensa del Sindicato.

8. Por otro lado conviene señalar que los demandados tampoco han contradicho en la
contestación de la demanda el hecho de que el recurrente, en representación del sindicato
demandante, ha venido asumiendo la defensa colectiva del gremio, como miembro de la Comisión
Negociadora del Pliego de Reclamos 2001, es decir, que los actos cuestionados se han dado dentro
del contexto de una negociación colectiva.

En tal sentido, y dado que, como se ha expuesto en los fundamentos precedentes, se trata
de la afectación directa del derecho fundamental a la libertad sindical, resulta legítimo, en el
presente caso, pronunciarse sobre el fondo de la controversia, toda vez que el demandante ha sido
víctima de diversos actos que han vulnerado el ejercicio de su derecho.

Con relación a los actos de hostilidad por parte del empleador

9. Al respecto debe precisarse que “Los actos de hostilidad son los supuestos donde el
empleador se excede en sus facultades de dirección y, por lo tanto, pueden ser controlados por los
trabajadores”1. Los actos de hostilidad -de acuerdo al artículo 30 de la Ley de Productividad y
Competitividad Laboral (LPCL)- pueden ser equiparables al despido, en los casos como b) La
reducción inmotivada de la remuneración o categoría, c) El traslado del trabajador a lugar distinto
de aquel en el que preste habitualmente servicios, con el propósito de ocasionarle perjuicio
(subrayado agregado). Ambos supuestos, se han materializado en el caso de autos, a través de la
emisión de los memos que ordenan el traslado y la rebaja en la categoría del recurrente, con el
agravante que se trata de actos que han afectado el ejercicio de las actividades sindicales que
como dirigente, en medio de la negociación de un pliego de reclamos, le corresponden.
10. Precisamente cuando el interesado venía asumiendo la defensa colectiva del Sindicato
al que pertenece, como miembro de la comisión negociadora del pliego de reclamos del año 2001,
que estaba en giro al tiempo en que suceden los hechos; su empleador emite los memos que
ordenan el traslado y degradación de categoría del demandante, cuya inaplicación y nulidad es
solicitada en el Amparo. Todos estos actos se dan en contraposición a la razonabilidad, no se
invocan causas que justifiquen las medidas adoptadas y se configuran como una extralimitación del
poder de dirección del empleador.

11. A fojas 23 consta el Memorando Nº 144-2002 CGBVP/DIPER-APR, de fecha 23 de mayo


de 2002, mediante el cual se dispone que el recurrente pase a prestar servicios en reemplazo de
otro trabajador, en la IV Comandancia Departamental Lima Centro. Asimismo, a fojas 24, figura el
Memorando Nº 008-2002-CGBVP/DIPER, de fecha 24 de mayo de 2002 (al día siguiente de la
emisión del primer memorando), disponiéndose su traslado a la XXV Comandancia Departamental
Lima-Norte, a fin que se desempeñe como Conserje, no obstante que el recurrente prestase
labores como Auxiliar de la Dirección de Personal, tal como consta en el Oficio Circular Nº 002-
2001 CGBVP/OFIPLAN, que distribuye el Manual de Organización y Funciones (MOF) de la
institución. Finalmente, los demandados han reconocido que el 22 de mayo se dio el cierre del
centro de labores.

12. De los hechos expuestos se concluye que las medidas adoptadas por el empleador
resultan irrazonables, por cuanto los traslados sucesivos, la rebaja de categoría sin justificación
alguna y sin amparo legal, así como la clausura del centro de labores en el contexto de una
negociación colectiva, resultan actos violatorios que atentan contra la actividad sindical. En efecto,
si bien los actos señalados podrían encontrar justificación en caso se sujeten a la legislación
pertinente (lo que no ha sido probado en el caso de autos), tales actos, en su conjunto, neutralizan
en gran medida la actividad sindical de los trabajadores, a efectos de poder negociar, de forma
libre, con su empleador.

13. Se evidencia entonces la afectación de la libertad sindical, mediante actos que impiden
el ejercicio regular del derecho fundamental referido, configurándose como actos de hostilidad del
empleador.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

Declarar FUNDADA la demanda de amparo; en consecuencia la restitución del recurrente a


un puesto de trabajo en condiciones análogas a las ostentadas con anterioridad.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA
Se dispone otorgar a favor del actor seguro de vida

EXP. Nº 04408-2006-PA-TC
LIMA
CANDELARIO NILVER NUÑEZ MESTANZA
(Publicado: 01-04-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 15 días del mes de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda,
pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Candelario Nilver Núñez Mestanza
contra la sentencia de la Cuarta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 95, su
fecha 1 de diciembre de 2005, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 16 de octubre de 2003, el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Fuerza Aérea del Perú (FAP), con el objeto que se ordene el pago de su seguro de vida conforme al
Decreto Supremo Nº 026-84, de fecha 26 de diciembre de 1984, concordado con el Decreto Ley Nº
25755 y su reglamento el Decreto Supremo Nº 009-93-IN, de fecha 21 de diciembre de 1993.
Manifiesta que mediante Resolución Directoral Nº 0588-93, de fecha 19 de agosto de 1993, se
reconoce su condición de inválido a consecuencia de actos de servicio.

El Procurador Público a cargo de los asuntos judiciales del Ministerio de Defensa contesta
la demanda solicitando se la declare improcedente, argumentando que a la fecha en que el actor
sufrió el accidente que lo invalidó -30 de agosto de 1992- no se encontraban vigentes el Decreto
Ley Nº 25755 ni el Decreto Supremo Nº 009-93-IN, que ampliaron el beneficio de seguro de vida a
las causales actos de servicio.

El Juzgado Mixto de la Corte Superior de Lima, con fecha 3 de agosto de 2004, declara
improcedente la demanda considerando que no existe vulneración evidente de algún derecho
fundamental y que el proceso de amparo no es la vía apropiada para ventilar este tipo de
pretensión.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda estimando que la


pretensión del actor no está comprendida en el contenido constitucionalmente protegido del
derecho a la pensión.

FUNDAMENTOS

1. En atención a los fundamentos de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la


sentencia recaía en el expediente Nº 1417-2005-PA/TC, publicada en el diario oficial El Peruano el
12 de julio de 2005, este Tribunal señaló que se analizará el fondo de la pretensión a fin de evitar
consecuencias irreparables cuando de las objetivas circunstancias del caso se advierta grave estado
de salud. A fojas 2 se aprecia que actor adolece de incapacidad física adquirida como consecuencia
del servicio.

§ Delimitación del petitorio

2. En el presente caso, el demandante solicita que se le abone el monto correspondiente


por concepto de seguro de vida conforme lo disponen el Decreto Ley Nº 25755 y su reglamento, el
Decreto Supremo Nº 009-93-IN; y, en consecuencia, se le reconozca el pago de quince unidades
impositivas tributarias (UIT´s).

§ Análisis de la controversia

3. El Decreto Supremo Nº 026-84-MA otorgaba un seguro de vida equivalente a quince UIT


´s para el personal de las Fuerzas Armadas que fallezca o se invalide en acción de armas, o como
consecuencia de dicha acción en tiempo de paz. Tal como lo estableció el Decreto Supremo Nº
009-93-IN, de fecha 22 de diciembre de 1993, estas causales fueron ampliadas por medio del
Decreto Ley Nº 25755, de fecha 1 de octubre de 1992, incluyéndose así las causales por muerte o
invalidez a consecuencia del servicio y con ocasión de servicio.

4. Por su parte el artículo 3 del Decreto Supremo 009-93-IN indica que lo dispuesto en el
Decreto Supremo Nº 026-84-MA debe hacerse extensivo a los beneficiarios por hechos ocurridos
entre el 1 de enero de 1992 y el 30 de setiembre de 1992.

5. De la Resolución Directoral Nº 0588-93, de fecha 19 de agosto de 1993, se advierte que


el actor fue dado de baja por incapacidad física adquirida a consecuencia de acto de servicio.
Asimismo, obra a fojas 23 la Resolución Directoral Nº 0020-99/PC, de fecha 19 de enero de 1999,
en donde se aprecia que el acto invalidante ocurrió el 30 de agosto de 1992, mientras el actor se
encontraba realizando el curso de entrenamiento militar.

6. Por consiguiente, en aplicación del artículo 3 del Decreto Supremo 009-93-IN, el


beneficio debe ser concedido, puesto que el actor sufrió la lesión dentro del plazo establecido, por
lo que deberá otorgarse el seguro de vida solicitado, con la UIT vigente al momento de la lesión.
Dicha suma deberá ser abonada por el demandado con el valor actualizado a la fecha en que se
cumpla dicho pago, aplicándose la regla establecida en el artículo 1236 del Código Civil.

7. Por otro lado, este Colegiado considera que el pago del seguro de vida debe ser
compensado agregando los intereses legales que correspondan según el artículo 1246 del Código
Civil.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

Declarar FUNDADA la demanda de amparo; en consecuencia, dispone que se otorgue


seguro de vida al actor de conformidad con los fundamentos expuestos en la presente sentencia.
Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena otorgar al demandante el importe por concepto de seguro de vida

EXP. Nº 6478-2006-AA-TC
LIMA
JOSÉ ÁNGEL SANTOS LANDA
(Publicado: 01-04-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 15 días del mes de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda
pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don José Ángel Santos Landa contra la
sentencia de la Cuarta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 107, su fecha 5 de
abril de 2006, que declara infundada la demanda de amparo de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 6 de mayo de 2005 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Comandancia General de la Marina y el Procurador Público del Ministerio de Defensa, con el
objeto que se le otorgue el beneficio de seguro de vida de 15 Unidades Impositivas Tributarias
(UIT) al momento de expedirse la resolución de paso a retiro y no al tiempo que se produjo la
invalidez. Manifiesta que mediante Resolución Directoral Nº 0092-97-CGMG, de fecha 9 de enero
de 1997, se resolvió pasarlo a la situación de retiro por incapacidad psicofísica para el servicio
activo.

Con fecha 8 de junio de 2005 el Procurador Adjunto a cargo de los asuntos judiciales del
Ministerio de Defensa contesta la demanda aduciendo que el petitorio del recurrente carece de
fundamento legal por no estar conforme con lo previsto en el artículo 59 de la Directiva Nº 001-
2001-EF/76.01 (Directiva para la aprobación, ejecución y control del proceso presupuestario del
Sector Público para el año fiscal 2003), aprobada por Resolución Directoral Nº 050-2002-EF/76.01,
de fecha 16 de diciembre del 2002, la cual establece que los beneficios y cualquier otra retribución
otorgada a los trabajadores y pensionistas del Sector Público continuarán percibiéndose en los
mismos montos en dinero recibidos durante el año fiscal 1996; y que, por lo tanto, la UIT se
encuentra congelada desde el año 1996 en la suma de S/. 1,350 nuevos soles, monto sobre el cual
se ha estimado el pago.
Con fecha 7 de setiembre de 2005 el Vigésimo Octavo Juzgado Especializado en lo Civil de
Lima declara fundada la demanda de amparo por considerar que no existe norma alguna que
limite necesariamente la UIT al año 1996, de modo que dicho recorte vulnera los derechos del
recurrente; en consecuencia, ordena que los demandados reconozcan al demandante su seguro de
vida en función de 15 UIT conforme al valor actualizado al día de pago de acuerdo con el artículo
1236 del Código Civil.

Con fecha 5 de abril de 2006 la Cuarta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima
revoca la apelada y, reformándola, la declara infundada, por considerar que al recurrente se ha
aplicado la UIT vigente para el ejercicio gravable 1996 debido a que obtuvo su derecho en dicho
año, por lo que mal puede señalar reclamar el monto del seguro de vida se calcule tomando el
monto fijada para el 1997, año en que se expidió la resolución que le otorgó el seguro de vida.

FUNDAMENTOS

1. El demandante pretende que se aplique las siguientes normas, para el pago del seguro
de vida que le corresponde por haber quedado incapacitado para el servicio en un acto de servicio:
el Decreto Supremo Nº 026-84-MA, el Decreto Supremo Nº 009-93-IN, la Resolución Nº 0300-85-
MA/CG y la Ley Nº 25755 y su Reglamento.

2. En el presente caso consta de la Resolución Directoral Nº 0092-97-CGMG, de fecha 9 de


enero de 1997, de fojas 3, que el demandante pasó a la situación de retiro por incapacidad
psicofísica. Asimismo, para efectos de determinar la UIT aplicable al recurrente, el Tribunal
Constitucional en jurisprudencia precedente ha señalado que será la UIT válida al momento de la
invalidez.

3. Mediante Decreto Ley Nº 25755, vigente desde el 1 de octubre de 1992, se unificó el


Seguro de Vida del Personal de la Fuerzas Armadas y la Policía Nacional, a cargo del Estado,
quedando tácitamente derogadas, a partir de esa fecha, las normas que regulaban hasta ese
momento el Seguro de Vida de los miembros de la Policía Nacional, decisión que fue ratificada
expresamente por el artículo 4 de su Reglamento, el Decreto Supremo Nº 009-93-IN, vigente desde
el 23 de diciembre de 1993. Por lo tanto, al demandante le corresponde el beneficio social
concedido por el referido decreto ley y su reglamento, en concordancia con lo señalado en el
Decreto Supremo Nº 026-84-MA, los cuales establecen un seguro de vida de 15 UIT.

4. De autos se aprecia que no se ha aplicado las normas en vigor a la fecha en que se


produjo la invalidez (18 de octubre de 1996). En tal sentido este Colegiado considera que para
liquidar el monto del seguro de vida del recurrente debió aplicarse la UIT vigente a la fecha en que
se produjo la invalidez, esto es, el Decreto Supremo Nº 012-96-EF, que estableció en dos mil
doscientos nuevos soles (S/. 2 200,00) la UIT para el año 1996, por lo que debió pagársele la
cantidad de treintitrés mil nuevos soles (S/. 33 000,00), en lugar de los veinte mil doscientos
cincuenta nuevos soles (S/. 20 250,00).

5. En consecuencia se evidencia que existe una diferencia dineraria a favor del


demandante ascendente a la suma de doce mil setecientos cincuenta nuevos soles (S/. 12 750,00),
que deberá ser pagada por la demandada con el valor actualizado al día de pago, aplicándose la
regla establecida en el artículo 1236 del Código Civil.
6. Adicionalmente este Colegiado considera que el pago inoportuno del seguro de vida
debe ser compensando agregando los intereses legales que correspondan, conforme al artículo
1246 del Código Civil.

7. Por tanto se ha comprobado que se ha lesionado el derecho constitucional del


recurrente a la seguridad social, prescrito en los artículos 7 y 10 de la Constitución.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda.

2. Ordenar que la emplazada pague al demandante el importe que por concepto de seguro
de vida le corresponde, más los intereses legales correspondientes, conforme a los fundamentos
de la presente sentencia.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena la reincorporación del demandante en el cargo que tenía

EXP. Nº 01458-2007-PA-TC
LIMA
SERGIO ANTONIO SÁNCHEZ ROMERO
(Publicado: 01-04-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 15 días del mes de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional integrada por los señores magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez
Miranda, pronuncia la siguiente sentencia.

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Sergio Antonio Sánchez Romero
contra la resolución de la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 1070,
su fecha 6 de octubre de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES
Con fecha 12 de agosto de 2003 el recurrente interpone demanda de amparo contra el
Consejo Nacional de la Magistratura (CNM), los consejeros Teofilo Idrogo Delgado, Ricardo La Hoz
Lora, Jorge A. Angulo Ibérico, Fermín Chunga Chávez, Daniel Caballero Cisneros, Luis Flores Paredes
y Jorge Lozada Stambury, con notificación al Procurador Público encargado de los asuntos judiciales
del Consejo Nacional de la Magistratura, solicitando se declare inaplicable el Acuerdo del Pleno del
Consejo Nacional de la Magistratura adoptado en sesión de fecha 3 de julio de 2003, en la parte
que acuerda no ratificarlo en el cargo de Vocal Superior Titular de la Corte Superior de Justicia de
Ancash, así como la resolución del Consejo Nacional de la Magistratura Nº 292-2003-CNM
mediante la cual se deja sin efecto su nombramiento y se cancela su Título. En consecuencia pide
se ordene su reincorporación en el mencionado cargo y se le reconozcan todos sus derechos
inherentes a él.

Manifiesta que fue nombrado como Vocal Superior Titular de la mencionada Corte
Superior de Justicia por Resolución Nº 015-96-CNM, de fecha 25 de enero de 1996, en mérito de
haber ganado un concurso público efectuado por el CNM, no habiendo incurrido en ninguna falta
disciplinaria durante el ejercicio de su cargo. Asimismo sostiene que la resolución cuestionada no
sólo carece de motivación sino que mantiene en reserva las causas y razones que habrían
determinado tal decisión, habiendo sido privado de conocer los cargos que presuntamente
hubieron en su contra. Invoca la vulneración de sus derechos a la dignidad de la persona humana,
a la permanencia en el servicio, de petición ante la autoridad competente, de defensa, al debido
proceso, a la motivación de las resoluciones, a la estabilidad laboral y a la igualdad ante la ley.

La Procuradora Pública a cargo de los asuntos judiciales del Poder Judicial, encargada de
los asuntos judiciales del Ministerio de Justicia y del Consejo Nacional de la Magistratura, sostiene
que no se ha vulnerado derecho alguno del actor puesto que se sometió en forma libre y
voluntaria al Proceso de Ratificación de Magistrados, llevado a cabo en cumplimiento de la Ley Nº
27368 y la Resolución Nº 241-2002-CNM “Reglamento de Procesos de Evaluación y Ratificación de
Jueces del Poder Judicial y Fiscales del Ministerio Público”, siendo también aplicable lo establecido
por la Constitución Política del Perú. Sostiene además que la no ratificación a un magistrado no
constituye una sanción disciplinaria sino un voto de confianza sobre la manera como se ha ejercido
el cargo para el que se le nombró, siendo dicha expresión de voto una apreciación personal de
conciencia.

El Sexagésimo Quinto Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 2 de abril de


2004, declara infundada la demanda en atención a la sentencia del Tribunal Constitucional recaída
en el Expediente Nº 1941-2002-AA/TC.

La recurrida confirma la apelada por considerar que la no ratificación no comporta una


sanción sino sólo el retiro de la confianza en el ejercicio del cargo, siendo consecuencia de una
convicción de conciencia.

FUNDAMENTOS

Petitorio

1. En el caso de autos el recurrente cuestiona la Resolución del Consejo Nacional de la


Magistratura Nº 292-2003-CNM mediante la que se dispuso cancelar su título y no ratificarlo en el
cargo de Vocal Superior Titular de la Corte Superior de Justicia de Ancash solicitando su
reincorporación en el mencionado cargo así como el reconocimiento de sus derechos inherentes a
ese cargo.

Los tratados sobre derechos humanos y las decisiones de los tribunales internacionales de
derechos humanos como Derecho Interno

2. De conformidad con el artículo 55 de la Constitución Política del Perú, "Los tratados


celebrados por el Estado y en vigor forman parte del derecho nacional" y, según lo preceptuado
por la Cuarta Disposición Final y Transitoria del citado complexo fundamental, las normas
constitucionales relativas a derechos humanos se interpretan de conformidad con la Declaración
Universal de los Derechos Humanos y los tratados y acuerdos internacionales inherentes a ellos.

3. Este Tribunal se ha pronunciado respecto a este tema en la STC Nº 5854-2005-AA/TC,


estableciendo que “Tal como lo dispone el artículo 55 de la Constitución, los tratados celebrados
por el Estado y en vigor forman parte del derecho nacional. De esta manera, los tratados sobre
derechos humanos ratificados por el Estado peruano, por pertenecer al ordenamiento jurídico
interno, son Derecho válido, eficaz y en consecuencia inmediatamente aplicable al interior del
Estado.

Los derechos fundamentales reconocidos por nuestra Constitución, deben ser


obligatoriamente interpretados de conformidad con los tratados y los convenios internacionales
sobre derechos humanos ratificados por el Perú y en concordancia con las decisiones adoptadas
por los tribunales internacionales sobre derechos humanos constituidos según tratados de los que
el Perú es parte (Cuarta Disposición Final y Transitoria de la Constitución y artículo V del Título
Preliminar del Código Procesal Constitucional).

En tal sentido, el ejercicio interpretativo que realice todo órgano jurisdiccional del Estado
(o que desempeñe funciones materialmente jurisdiccionales), para determinar el contenido
constitucionalmente protegido de los derechos fundamentales, debe estar obligatoriamente
informado por las disposiciones de los tratados internacionales de derechos humanos y por la
interpretación de las mismas realizada por los tribunales internacionales sobre derechos humanos
a través de sus decisiones.

De ahí que el derecho fundamental de acceso a la justicia frente a toda vulneración de los
derechos humanos, como manifestación del derecho al debido proceso reconocido en el inciso 3)
del artículo 139 de la Constitución, no sólo se reduce al acceso a los tribunales internos, sino
también a los internacionales, tal como se tiene previsto en el artículo 205 de la Constitución:

Agotada la jurisdicción interna, quien se considere lesionado en los derechos que la


Constitución reconoce puede recurrir a los tribunales u organismos internacionales constituidos
según tratados o convenios de los que el Perú es parte.”

Análisis del caso en concreto

4. En el presente caso se observa que tras un proceso de evaluación y ratificación de jueces


y fiscales se emitió la resolución Nº 292-2003-CNM en la que éste decidió no ratificar en sus cargos
a determinados jueces, dentro de los que se encontraba el demandante. Por ello algunos de estos
magistrados no ratificados interpusieron denuncias contra el Estado Peruano ante la Comisión
Interamericana de Derechos Humanos, por considerar que tal resolución vulneraba sus derechos
fundamentales.

5. Dichas denuncias originaron los Informes Nº 50/06 Petición Nº 711-01, Nº 109/06


Petición 33-03 y Nº 20/07 Petición 732-01, en los que se aprecia a fojas 21 y siguientes del
cuadernillo formado en el Tribunal Constitucional que se decidió aprobar los términos del Acuerdo
de Solución Amistosa firmado por las partes, expresando que los procesos de evaluación y
ratificación no contaron con las garantías de la tutela procesal efectiva, particularmente la
exigencia de resolución motivada, requisito que debe ser conservado a todo tipo de
procedimiento. En base a ello la Corte Interamericana de Derechos Humanos ordenó al Consejo
Nacional de la Magistratura del Perú la rehabilitación del título correspondiente a los jueces y
fiscales recurrentes, disponiendo asimismo su reincorporación en la plaza de magistrados que
venían ostentando.

6. En consecuencia el Consejo Nacional de la Magistratura, acatando dicho fallo, resolvió


dejar sin efecto los acuerdos adoptados por el Pleno de dicho ente constitucional interno,
emitiendo las resoluciones Ns, 019-2007-CNM, de fecha 11 de enero 2007, Nº 123-2007-CNM, de
fecha 20 de abril de 2007 y Nº 124-2007-CNM, de fecha 20 de abril de 2007, las que según fojas 83
y siguientes del cuadernillo formado en el Tribunal Constitucional, resuelve dejar sin efecto las
resoluciones que causaron agravio a los peticionantes ante la Corte Interamericana de Derechos
Humanos, quedando en consecuencia sin efecto los extremos en que no ratificaron y cancelaron
los títulos de nombramiento de los citados magistrados del Poder Judicial, disponiendo que se
rehabiliten los títulos correspondientes que fueran expedidos por las autoridades competentes de
conformidad con la cláusula segunda del Acuerdo de Solución Amistosa.

7. Es preciso mencionar que dentro de las resoluciones que se deja sin efecto por orden de
la CIDH se encuentra la resolución cuestionada en el presente proceso de amparo por el
recurrente, es decir, también se ha dejado sin efecto la resolución Nº 292-2003-CNM, y como
consecuencia se ha ordenado reincorporar a los magistrados recurrentes ante la CIDH.

8. Por lo expuesto precedentemente este Tribunal no puede soslayar el fallo de la Corte


Interamericana de Derechos Humanos en el que expresa que la resolución cuestionada ha
vulnerado los derechos de los recurrente ya que si bien el fallo de la Corte solo tiene incidencia en
los que recurrieron a ella, no quiere decir que este tribunal resuelva sin tener en cuenta dicho
pronunciamiento, basado en razones aplicables al recurrente teniendo sobre todo presente que
éste es uno de los agraviados con la resolución que ha sido dejada sin efecto por el órgano
internacional competente.

9. En consecuencia y conforme lo ha expresado este colegiado en la STC Nº 2512-2003-


AA/TC en la que manifestó “En consecuencia, corresponde amparar la demanda en los términos
solicitados, pues los actos administrativos de la demandada, para casos similares, imponen que,
para el presente caso, sea aplicable el principio de igual razón, igual derecho”, al evidenciarse que
el reclamo del recurrente es idéntico al solicitado por los recurrentes ante la Corte Interamericana
de Derechos Humanos y siendo el Perú un país integrante del tratado ante la CIDH, se debe
amparar la solicitud del recurrente en consideración al precepto y axioma que manda: a igual razón
igual derecho”
10. Por lo expuesto y al haberse amparado la petición de los recurrentes ante la CIDH,
resolviendo dicho ente dejar sin efecto resoluciones que vulneraron el derecho de los
demandantes al debido proceso y particularmente a la motivación de las resoluciones, estando
dentro de aquéllas la cuestionada en el presente proceso de amparo, se debe declarar sin efecto la
resolución cuestionada en cuanto ordena dejar sin efecto el nombramiento del actor,
cancelándosele el titulo como Vocal Superior del Distrito Judicial de Ancash y en consecuencia se
ordena su reincorporación al mismo cargo y se le reconozca todos sus derechos inherentes a éste.

11. Cabe agregar que en jurisprudencia reiterada y uniforme el Tribunal Constitucional ha


puesto de manifiesto que los jueces expulsados de sus cargos –y de la judicatura– a consecuencia
directa o indirecta de la aplicación de mecanismos inconstitucionales, no han perdido, de resultas
de tales indebidas destituciones, las investiduras constitucionales que originalmente recibieron, de
modo que los títulos que fueron indebidamente cancelados nunca perdieron su validez. En
consecuencia, tienen expedito el derecho a la reincorporación, de suerte que pueda exigirse a las
autoridades respectivas del Poder Judicial la observancia de este criterio jurisprudencial del
Tribunal Constitucional.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda de amparo; en consecuencia, inaplicable a don Sergio


Antonio Sánchez Romero la Resolución Nº 292-2003-CNM, del 03 de julio de 2003.

2. Ordenar su reincorporación en el cargo de Vocal Superior Titular de la Corte Superior de


Justicia de Ancash, reconociéndosele todos los derechos inherentes al cargo, en el que no ha de
incluirse el pago de sueldos ni conceptos afines.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena otorgar la renovación a fin de que el demandante pueda ejercer su profesión médica,
teniendo en cuenta el derecho a la salud, a la vida y al trabajo.

EXP. Nº 1972-2007-AA/TC
LIMA
ELEK KARSAY RIZSANYI
(Publicado: 03-04-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL


En Lima, a los 16 días del mes de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, con asistencia de los señores magistrados, Carlos Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y
Alvarez Miranda, pronuncian la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por Elek Karsay Rizsanyi contra la sentencia
expedida por la Cuarta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 239, su fecha 08
de enero de 2007, que declara improcedente la demanda de autos; y,

ANTECEDENTES

Con fecha 07 de marzo de 2006 el recurrente interpone demanda de amparo contra el


Ministerio de Salud solicitando se le renueve la constancia de categorización solicitada y en
consecuencia se deje sin efecto el Oficio Nº 2340-2005-J-OPD/INS de fecha 17 de octubre de 2005
y el Oficio Nº 2564-2005-J-OPD/INS de fecha 5 de diciembre de 2005; el demandante refiere que la
negativa formulada vulnera su derecho al trabajo, en la medida en que le impide desarrollar los
servicios de salud que actualmente viene realizando.

Afirma que desde el 05 de octubre de 1999 viene funcionando un Centro Médico que él
dirige con admisión para evaluación de enfermedades oncológicas, y que desde el 06 de enero de
2000 tiene la autorización para funcionar como policlínico en Emilio Althaus Nº 121-Of. 403-Lince.
Manifiesta que con fecha 12 de mayo de 2005 solicitó al Director de Salud IV Lima la renovación de
la Constancia de categorización por cambio de ubicación, es decir para que el referido centro
medico de Lima funcione en la Av. Alameda del Corregidor Nº 645-La Molina, para lo que adjuntó
los documentos de DISA V y del MINSA y la Factura Nº 004-008800 de pago por concepto de
derecho de actualización de categorización, con lo que cumplió los requisitos exigidos
reglamentariamente por lo que considera que la negativa a entregar la renovación de la referida
constancia actualmente vigente constituye vulneración de su derecho constitucional al trabajo y
otros derechos conexos.

La Procuradora Pública a cargo de los asuntos judiciales del Ministerio de Salud contesta la
demanda solicitando que sea declarada improcedente, argumentando que existe una vía idónea
igualmente satisfactoria para la solución del conflicto, por lo que debe acudir al proceso
contencioso administrativo.

El Vigésimo Quinto Juzgado Civil de Lima, con fecha 31 de julio de 2006, declaró
improcedente la demanda sosteniendo que la demandada no ha cumplido con emitir
pronunciamiento dentro del plazo de ley, por lo que el actor tiene expedita la vía para interponer
su recurso de reconsideración y/o apelación conforme lo prevé la ley de procedimientos
administrativos. Además agrega que si el demandante afirma que con dicha medida se está
afectando el derecho a la vida y a la salud de sus pacientes, no tendría legitimidad para obrar
activa para interponer la demanda de amparo puesto que no es el afectado o su representante.

La recurrida confirmando la apelada declara improcedente la demanda por los mismos


fundamentos.

FUNDAMENTOS
1. El objeto de la presente demanda es que al actor, Director de un Centro Médico
especializado que funciona con autorización de la autoridad oficial emplazada en el Distrito de
Lince, se le otorgue la renovación de la Constancia de Categorización para que pueda trasladar el
centro de salud de su propiedad a la Av. Alameda del Corregidor Nº 645-La Molina.

2. Tratándose el acto cuestionado de un acto administrativo, antes de analizar el fondo de


la controversia, deberá evaluarse el requisito de procedibilidad relativo al agotamiento de la vía
previa; extremo que en el presente caso exige el análisis del silencio administrativo negativo, dado
que según manifiesta el demandante, la vía previa se habría agotado a consecuencia de su
acogimiento al silencio administrativo negativo ante la omisión de resolución expresa frente a los
recursos interpuestos por el recurrente. Este colegiado en la STC Nº 1003-1998-AA/TC expresó que
“En efecto, de conformidad con el artículo 99 de la Ley de Normas Generales de Procedimientos
Administrativos: “El término para la interposición de este recurso es de quince (15) días y deberá
resolverse en un plazo máximo de treinta (30) días, transcurridos los cuales, sin que medie
resolución, el interesado podrá considerar denegado dicho recurso a efectos de interponer el
Recurso de Revisión o la demanda judicial, en su caso, o esperar el pronunciamiento expreso de la
Administración Pública.” (subrayado nuestro). La norma precisa que el administrado “podrá”
considerar denegado el petitorio y no que “deberá” hacerlo. La norma en cuestión consagra una
facultad del administrado a la que, si así lo desea, podrá acogerse. No se trata de una obligación;
por lo tanto, la no resolución del recurso impugnatorio dentro del plazo de treinta días no puede
considerarse como causal de exclusión de la potestad del administrado de esperar el
pronunciamiento expreso de la administración.”

También expresa la mencionada jurisprudencia en relación al silencio administrativo


negativo que “...Considerando que el agotamiento de la vía previa constituye un presupuesto
procesal de cuya satisfacción depende el acceso a la tutela jurisdiccional, las normas que la regulan
y, en particular, como concierne al caso, las que regulan el sistema recursivo, deben interpretarse
de conformidad con el principio pro actione. Es decir, en sentido favorable para posibilitar el
acceso a la tutela jurisdiccional y, consiguientemente, con exclusión de toda opción interpretativa
que sea contraria a ese propósito”

3. De lo expuesto se infiere que habiendo transcurrido el plazo en exceso sin que la


administración se haya pronunciado por la solicitud del demandante ha operado el silencio
administrativo negativo, por lo que el recurrente de acuerdo al artículo 188, numeral 188.3, de la
Ley 27444 se encuentra habilitado para interponer los recursos impugnativos y las acciones
judiciales pertinentes, debiéndose tener en cuenta, además, que tal omisión podría ocasionar
perjuicios en los derechos de contenido constitucional del demandante, lo que está corroborado
con lo medios probatorios presentados por el recurrente, lo que otorga a este colegiado
competencia para hacer una revisión de fondo, puesto que se evidencia la posible vulneración de
sus derechos.

4. Realizando el análisis del caso tenemos que el recurrente manifiesta que habiendo sido
autorizado por la Dirección de Salud V Lima para el funcionamiento del citado Centro Médico del
Tumor que él personalmente dirige en el Distrito de Lince, ha solicitado a la misma Dirección de
Salud IV Lima la renovación de la Constancia de Categorización para poder trasladar dicho de local
a la Av. Alameda del Corregidor Nº 645-La Molina, no habiendo sido otorgada dicha renovación por
lo que considera que se le está vulnerando su derecho al trabajo, con afectación de otros derechos
conexos.

5. Respecto a ello este Colegiado ha precisado en la STC Nº 10287-2005-AA/TC, que La


libertad de trabajo también es un derecho fundamental humano reconocido por el artículo 2,
inciso 15), de la Constitución Política del Perú. El contenido o ámbito de protección de este
derecho fundamental constituye la facultad de ejercer toda actividad que tenga como finalidad el
sustento vital de la persona. El ejercicio válido de este derecho requiere, sin embargo, la
observancia del marco legal vigente, siempre que este ejercicio no implique una restricción o
limitación desproporcional o haya sido expedido con inobservancia de principios constitucionales,
v.gr., el de legalidad, debido proceso, publicidad, etc.

A su vez la libertad de empresa conforme lo ha considerado este Tribunal Constitucional en


la referida sentencia, es el derecho que tiene toda persona a elegir libremente la actividad
ocupacional o profesión que desee o prefiera desempeñar, disfrutando de su rendimiento
económico y de la satisfacción espiritual que tal actividad licita puede ofrecer, precisando que
“(e)llo es así, por una parte, en la medida que la Constitución, en su artículo 59 reconoce que «el
Estado garantiza [...] la libertad de empresa, comercio e industria».

6. En el presente caso el recurrente sostiene que se le está limitando el ejercicio de su


derecho al trabajo y consecuentemente a la libertad de empresa, puesto que con la negativa ficta
de la Dirección de Salud IV Lima de renovarle la Constancia de Categorización no puede realizar la
instalación de su Centro Médico en el local que menciona, por lo que resulta razonable la revisión
fondal de su aludida pretensión.

Es de advertirse al afecto que a fojas 38 la Dirección de Salud V Lima reconoce que el


Centro de Médico del Tumor y Dolor E.I.R.L. “cuenta con la infraestructura, equipamento y
personal idóneos, para ser categorizado como SERVICIO DE APOYO AL DIAGNOSTICO Y
TERAPÉUTICO, brindando servicios de Ionoterapia”, lo que puede considerarse también como una
autorización estatal para el funcionamiento del mencionado centro a estar a lo que señala el
último párrafo de dicho documento en el que establece que si el demandante “deseara modificar,
cambiar y/o transformar sustancialmente su planta física u objetivos del mismo, tiene la obligación
de comunicar previamente a la Autoridad de Salud, a fin de obtener la aprobación respectiva de
corresponderle...”. De ello se infiere pues que el actor está autorizado para desarrollar su actividad
profesional por medio del Centro Medico que actualmente dirige con autorización en Lince y que si
deseaba realizar alguna modificación a lo establecido ésta debía de ser comunicada conforme lo
ordena el documento en referencia.

También se ha de tener presente que en el caso de autos la libertad al trabajo es el


derecho que tiene toda persona de elegir en que desempeñarse y bajo qué condiciones desea
hacerlo, máxime tratándose en este caso del ejercicio de la profesión médica que realiza el
recurrente previa colegiación. La libertad de empresa en cambio es el ejercicio de actividades
múltiples que por derecho le corresponde a toda persona natural o jurídica, pero sometida a
determinados requisitos, impuestos por ley en forma tal que cualquier empresa cuando desea
desempeñar alguna actividad empresarial debe de cumplir con los requisitos exigidos legalmente
en razones de interés social lo que no constituye propiamente delimitación de derechos sino mas
bien condicionamientos necesarios para que se ejercite dicho derecho sin posibilidades de agraviar
a los eventuales destinatarios de los servicios que tal ejercicio ofrece. En el presente caso se
comprueba que el demandante ha cumplió con los requisitos exigidos cuando obtuvo autorización
para ejercer su empresa en Lince, solicitando el actor ahora simplemente la renovación de la
constancia de autorización que ya ostenta para poder ejercer su profesión en el Distrito de La
Molina, por lo que la negativa del emplazado configura la vulneración de sus derechos a la libertad
de trabajo y a la libertad de empresa.

7. Este colegiado considera menester realizar aún un análisis más profundo de este
conflicto, llegando así a considerar que no sólo se vulnera el derecho al trabajo, que es de interés
exclusivo del demandante, es decir de interés particular, sino que también esta en juego el
bienestar de la sociedad siendo éste uno de los objetivos del Estado, por lo que en aplicación del
principio iura novit curia enunciado en el artículo VIII del Código Procesal Constitucional, el
Tribunal entiende que aunque el demandado no ha invocado la afectación de otros derechos, se
debe de analizar si con la negativa de renovarle la Constancia de Categorización al actor se están
vulnerando también derechos de interés general.

8. Es así como aprecia que en autos corre información detallada que dice que el actor ha
realizado interesantes y exitosos avances médicos en tratamientos singular de su especialidad, lo
que se demuestra a fojas 52 y siguientes, en donde se aprecia que los aportes médicos del
recurrente han beneficiado a personas que padecen enfermedades terminales, siendo por cierto
ello un logro invalorable que trae como consecuencia la mejora de algunas personas que han
recibido el tratamiento especializado en el centro que con autorización está funcionando en Lince
y perspectivas para otros eventuales destinatarios de dicho servicio y avance de la profesión.

Este Tribunal ha establecido en STC Nº 2945-2003-AA/TC que “Si bien en nuestro


ordenamiento jurídico el derecho a la salud no se encuentra contemplado entre los derechos
fundamentales establecidos en el artículo 2 de la Constitución, sino más bien se lo reconoce en el
capítulo de los derechos económicos y sociales a que se refieren los artículos 7 y 9 de la
Constitución, también debe considerar que cuando la vulneración del derecho a la salud
compromete otros derechos fundamentales, como el derecho a la vida, la integridad física o el
libre desarrollo de la personalidad, tal derecho adquiere carácter de derecho fundamental y, por
tanto, su afectación merece protección vía la acción de amparo (STC Nº T-499 Corte Constitucional
de Colombia).”

9. Es por tanto factible aceptar que la inmersión de este colegiado en este extremo está
dada por el deber que tiene el Estado de adoptar las medidas pertinentes tendientes a mejorar la
calidad de vida de la sociedad, por lo que si se observa que determinado accionar está dando
como resultado la mejora en la salud de pacientes del recurrente, no resulta aceptable que el
propio Estado coloque trabas e impedimentos en el desarrollo de la empresa recurrente puesto
que esto implica bienestar general que la sociedad ha de saber apreciar, brindándole las facilidades
necesarias que han de redundar en logros médicos, para lo que se ha de tener presente que este
colegiado ha expresado en reiterada jurisprudencia que el interés general prevalece sobre el
interés particular.

Actualmente la noción de Estado social y democrático de derecho concreta los postulados


que tienden a asegurar el mínimo de posibilidades que tornan digna la vida y, en esas
circunstancias, se impone principalmente a los poderes públicos la promoción de esas condiciones.
La vida, entonces, ya no puede entenderse tan solo como un límite al ejercicio del poder sino
fundamentalmente como un objetivo que guía la actuación positiva del Estado.
Es por ello que el Tribunal Constitucional sostuvo en la STC 2945-2003-AA/TC que “La salud
es derecho fundamental por su relación inseparable con el derecho a la vida, y la vinculación entre
ambos derechos es irresoluble, ya que la presencia de una enfermedad o patología puede
conducirnos a la muerte o, en todo caso, desmejorar la calidad de la vida. Entonces, es evidente la
necesidad de proceder a las acciones encaminadas a instrumentalizar las medidas dirigidas a
cuidar la vida, lo que supone el tratamiento orientado a atacar las manifestaciones de cualquier
enfermedad para impedir su desarrollo o morigerar sus efectos, tratando, en lo posible, de facilitar
los medios que al enfermo le permitan desenvolver su propia personalidad dentro de su medio
social.

El derecho a la salud comprende la facultad que tiene todo ser humano de mantener la
normalidad orgánica funcional, tanto física como mental, y de restablecerse cuando se presente
una perturbación en la estabilidad orgánica y funcional de su ser, lo que implica, por tanto, una
acción de conservación y otra de restablecimiento; acciones que el Estado debe proteger tratando
de que todas las personas, cada día, tengan una mejor calidad de vida, para lo cual debe invertir en
la modernización y fortalecimiento de todas las instituciones encargadas de la prestación del
servicio de salud, debiendo adoptar políticas, planes y programas en ese sentido.”

10. En razón de las precedentes consideraciones es que se evidencia de autos que el


Centro de Salud en mención para el que el actor ha se ha solicitado la renovación de la
autorización que data de hace 8 años, viene cumpliendo con la finalidad propuesta,
comprobándose logros médicos realizados por el demandante por lo que este colegiado considera
que es estimable la pretensión del actor respecto de la entrega de la renovación de autorización
para que dicho centro médico pueda funcionar en el Distrito de la Molina, por lo que se ordena a
la Dirección de Salud IV Lima expida la correspondiente renovación para que el demandante pueda
continuar sus labores el local ubicado en la Av. Alameda del Corregidor Nº 645-La Molina

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que la Constitución


Política del Perú le confiere,

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda de amparo.

2. Ordenar a la emplazada otorgar la renovación de la constancia de categorización


conforme se expresa en la presente sentencia, a efecto que el demandante pueda ejercer
profesión médica en el Centro referido, esta vez en la dirección que señala del Distrito de La
Molina.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESIA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ALVAREZ MIRANDA
Habiendo acreditado la vulneración de derechos constitucionales, se ordena expedir nueva
Resolución y otorgar a la recurrente pensión de jubilación dentro del Régimen del Decreto Ley Nº
19990

EXP. Nº 0882-2007-PA/TC
PIURA
ALINA DOMÍNGUEZ GARCÍA
(Publicado: 03-04-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 15 días de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal Constitucional,
integrada por los magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda, pronuncia la
siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Alina Domínguez García contra la
sentencia de la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Piura, de fojas 118, su fecha 17
de noviembre de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 8 de mayo de 2006 la recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se le otorgue pensión de jubilación
conforme al régimen especial regulado por los artículos 47 y 48 del Decreto Ley 19990, teniendo
en cuenta la totalidad de sus aportaciones; y se disponga el pago de los devengados y los intereses
legales correspondientes.

La emplazada contesta la demanda alegando que la demandante no ha adjuntado la


documentación idónea para acreditar las aportaciones que alega haber efectuado al Sistema
Nacional de Pensiones, por lo que no le corresponde percibir una pensión de jubilación conforme a
los artículos 47 y 48 del Decreto Ley 19990.

El Tercer Juzgado Especializado en lo Civil de Piura, con fecha 18 de julio de 2006 declara
improcedente la demanda estimando que la actora no ha acreditado cumplir los requisitos
establecidos en los artículos 47 y 48 del Decreto Ley 19990 para acceder a una pensión de
jubilación, no siendo el proceso de amparo la vía idónea para tramitar la pretensión de la
demandante por carecer de etapa probatoria.

La recurrida confirma la apelada por el mismo fundamento

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. En la STC 1417-2005-PA publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión, las disposiciones legales que establecen los requisitos para la
obtención de tal derecho y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente
acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

Delimitación del petitorio

2. En el presente caso la demandante pretende que se le otorgue pensión dentro del


régimen especial de jubilación regulado por los artículos 47 y 48 del Decreto Ley 19990. En
consecuencia la pretensión de la recurrente está comprendida en el supuesto previsto en el
fundamento 37.b) de la citada sentencia, motivo por el cual corresponde analizar el fondo de la
cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. El artículo 38 del Decreto Ley 19990 establece que el derecho a obtener pensión de
jubilación se adquiere a los 55 años de edad, en el caso de las mujeres.

4. De otro lado con relación al régimen especial de jubilación, el artículo 47 del Decreto Ley
19990 dispone que “Están comprendidos en el régimen especial de jubilación los asegurados
obligatorios y los facultativos a que se refiere el inciso b) del artículo 4, en ambos casos, nacidos
antes del 1 de julio de 1931 o antes del 1 de julio de 1936, según se trate de hombres o mujeres,
respectivamente, que a la fecha de vigencia del presente Decreto Ley, estén inscritos en las Cajas
de Pensiones de la Caja Nacional de Seguro Social o del Seguro Social del empleado”. Asimismo el
artículo 48 del referido Decreto Ley señala que “El monto de la pensión que se otorgue a los
asegurados comprendidos en el artículo anterior, que acrediten las edades señaladas en el artículo
38, será equivalente al cincuenta por ciento de la remuneración de referencia por los primeros
cinco años completos de aportación [...]”

5. Con el Documento Nacional de Identidad de la demandante, obrante a fojas 2, se


acredita que nació el 4 de enero de 1931 y que cumplió con la edad requerida el 4 de enero de
1986.

6. De la resolución 0000008486-2006-ONP/DC/DL 19990, de fojas 3, se evidencia que la


demandada le denegó pensión de jubilación a la actora por considerar que no había acreditado
aportaciones al Sistema Nacional de Pensiones, pues los períodos comprendidos desde 1978 hasta
1986 no se habían acreditado fehacientemente.

7. Sobre el particular el inciso d) del artículo 7 de la Resolución Suprema 306-2001-EF,


Reglamento de Organización y Funciones de la Oficina de Normalización Previsional (ONP), hace
mención y dispone que la emplazada debe “Efectuar la verificación, liquidación y fiscalización de
derechos pensionarios que sean necesarias para garantizar su otorgamiento con arreglo a Ley”.

8. Con respecto de las aportaciones de los asegurados obligatorios, el artículo 11 y 70 del


Decreto Ley 19990 establecen, respectivamente, que “Los empleadores (...) están obligados a
retener las aportaciones de los trabajadores asegurados obligatorios (...)” y “Para los asegurados
obligatorios son períodos de aportación los meses, semanas o días en que presten, o hayan
prestado servicios que generen la obligación de abonar las aportaciones a que se refieren los
artículos 7 al 13, aún cuando el empleador (...) no hubiese efectuado el pago de las aportaciones”.
Más aún el artículo 13 de esta norma, dispone que la emplazada se encuentra obligada a iniciar el
procedimiento coactivo si el empleador no cumple con efectuar el abono de las aportaciones
indicadas.

9. A fojas 7 obra el certificado de trabajo expedido por el representante legal de la


Comunidad Campesina de Querecotillo y Salitral, en el que consta que la recurrente laboró para
dicha comunidad campesina desde el 1 de enero de 1978 hasta el 31 de diciembre de 1986.

10. En ese sentido la demandante ha acreditado 9 años de aportaciones, superando de


este modo el mínimo de 5 años de aportaciones establecido en el artículo 48 del Decreto Ley
19990, por lo que está comprendida dentro del régimen especial de jubilación regulado por el
referido dispositivo legal.

11. Consecuentemente habiéndose acreditado la vulneración de los derechos


constitucionales de la recurrente, la demanda debe ser estimada.

12. En cuanto al pago de las pensiones devengadas, estas deben ser abonadas conforme lo
establece el artículo 81 del Decreto Ley 19990, para lo cual se tendrá en cuenta la fecha de la
apertura del Expediente 00200617405, y en la forma establecida por la Ley 28798.

13. Respecto al pago de intereses este Colegiado (STC 0065-2002-AA/TC del 17 de octubre
de 2002) ha establecido que deben ser pagados de acuerdo a lo dispuesto en los artículos 1242 y
siguientes del Código Civil.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda, en consecuencia nula la Resolución 0000008486-2006-


ONP/DC/DL 19990.

2. Ordena que la demandada expida una nueva resolución otorgando a la recurrente


pensión de jubilación dentro del régimen especial del Decreto Ley 19990, conforme a los
fundamentos expuestos en la presente; debiéndose pagar las pensiones devengadas con arreglo a
la Ley 28798, los intereses legales a que hubiere lugar y los costos procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena otorgar al demandante pensión por enfermedad profesional


EXP. Nº 9236-2006-PA/TC
JUNÍN
BERNARDO ABEL ARREDONDO LAGOS
(Publicado: 04-04-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 8 días de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal Constitucional,
integrada por los magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda, pronuncia la
siguiente sentencia:

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Bernardo Abel Arredondo Lagos
contra la sentencia de la Segunda Sala Mixta de la Corte Superior de Justicia de Junín, de fojas 102,
su fecha 13 de setiembre de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 19 de enero de 2006 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se declare inaplicable la Resolución
473-SGS-GPE-GCPSS-IPSS-97, de fecha 6 de mayo de 1997, y que en consecuencia se le otorgue
renta vitalicia por enfermedad profesional conforme al Decreto Ley 18846 y su Reglamento.
Asimismo solicita se disponga el pago de los devengados, los intereses legales y los costos
procesales.

La emplazada contesta la demanda alegando que el certificado médico presentado por el


demandante carece de valor al haber sido emitido por autoridad incompetente, dado que la única
entidad capaz de diagnosticar las enfermedades profesionales y determinar el grado de
incapacidad que causan es la Comisión Evaluadora de Enfermedades Profesionales, conforme lo
estipula el artículo 61 del Decreto Supremo 002-72-TR, Reglamento del Decreto Ley 18846.

El Segundo Juzgado Especializado en lo Civil de Huancayo, con fecha 6 de junio de 2006,


declara improcedente la demanda, estimando que hay certificados médicos contradictorios, por lo
que es necesario dilucidar la controversia en un proceso que cuente con estación probatoria.

La recurrida confirma la apelada por el mismo fundamento.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión, las disposiciones legales que establecen los requisitos para la
obtención de tal derecho, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente
acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.
Delimitación del petitorio

2. En el presente caso el demandante solicita que se le otorgue renta vitalicia por


enfermedad profesional, conforme al Decreto Ley 18846 y su Reglamento. En consecuencia la
pretensión del recurrente está comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37.b) de la
citada sentencia, motivo por el cual corresponde analizar el fondo de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. Este Tribunal en la STC 1008-2004-AA/TC, ha precisado los criterios para otorgar la renta
vitalicia por enfermedad profesional, determinando el grado de incapacidad generado por la
enfermedad según su estadio de evolución, así como la procedencia del reajuste del monto de la
renta percibida conforme se acentúa la enfermedad y se incrementa la incapacidad laboral.

4. Sobre el particular cabe precisar que el Decreto Ley 18846 fue derogado por la Ley
26790, publicada el 17 de mayo de 1997, que estableció en su Tercera Disposición Complementaria
que las reservas y obligaciones por prestaciones económicas del Seguro de Accidentes de Trabajo y
Enfermedades Profesionales, regulado por el Decreto Ley 18846, serían transferidas al Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgo administrado por la ONP.

5. Mediante el Decreto Supremo 003-98-SA se aprobaron las Normas Técnicas del Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgos, cuyo artículo 3, entiende como enfermedad profesional
todo estado patológico permanente o temporal que sobreviene al trabajador como consecuencia
directa de la clase de trabajo que desempeña o del medio en que se ha visto obligado a trabajar.

6. A fojas 9 obra el certificado médico de invalidez expedido por la Dirección Regional de


Salud Junín, UTES - Jauja, de fecha 22 de agosto de 2005, en el que consta que el demandante
padece de neumoconiosis con 57% de incapacidad.

7. El artículo 18.2.1 del Decreto Supremo 003-98-SA define la invalidez parcial permanente
como la disminución de la capacidad para el trabajo en una proporción igual o superior al 50%,
pero menor a los 2/3 (66.66%), razón por la cual corresponde una pensión de invalidez vitalicia
mensual equivalente al 50% de la Remuneración Mensual. En cambio, el artículo 18.2.2 señala que
sufre de invalidez total permanente quien queda disminuido en su capacidad para el trabajo en
forma permanente, en una proporción igual o superior al 66.66%, en cuyo caso la pensión de
invalidez vitalicia mensual será igual al 70% de la Remuneración Mensual del asegurado,
equivalente al promedio de las remuneraciones asegurables de los 12 meses anteriores al
siniestro, entendiéndose como tal al accidente o enfermedad profesional sufrida por el asegurado.

8. Por tanto advirtiéndose de autos que el demandante estuvo protegido durante su


actividad laboral por los beneficios del Decreto Ley 18846, le corresponde gozar de la prestación
estipulada por su norma sustitutoria y percibir una pensión de invalidez permanente total
equivalente al 50% de su remuneración mensual, en atención a la incapacidad orgánica funcional
que padece a consecuencia de la neumoconiosis (silicosis) en primer estadio de evolución.

9. En cuanto a la fecha en que se genera el derecho este Tribunal estima que al haberse
calificado como prueba sucedánea idónea el examen médico presentado por el recurrente, en
defecto del pronunciamiento de la Comisión Evaluadora de Incapacidades, la contingencia debe
establecerse desde la fecha del pronunciamiento médico que acredita la existencia de la
enfermedad profesional dado que el beneficio deriva justamente del mal que aqueja al
demandante, y es a partir de dicha fecha que se debe abonar la pensión vitalicia -antes renta
vitalicia- en concordancia con lo dispuesto por el artículo 19 del Decreto Supremo 003-98-SA.

10. Con relación al pago de intereses, este Colegiado (STC 0065-2002-AA/TC del 17 de
octubre de 2002) ha establecido que deben ser pagados de acuerdo a lo dispuesto en los artículos
1242 y siguientes del Código Civil.

11. Respecto al pago de costos del proceso, conforme al artículo 56 del Código Procesal
Constitucional corresponde disponer que la demandada pague dicho concepto.

12. Por consiguiente habiéndose acreditado la vulneración de los derechos


constitucionales invocados por el recurrente, la demanda debe ser estimada.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda; en consecuencia, nula la Resolución 473-SGS-GPE-


GCPSS-IPSS-97.

2. Ordena que la entidad demandada otorgue al demandante la pensión que le


corresponde por concepto de enfermedad profesional, con arreglo a la Ley 26790 y sus normas
complementarias y conexas, desde el 22 de agosto de 2005, conforme a los fundamentos de la
presente. Asimismo dispone que se abonen los devengados conforme a ley, los intereses legales a
que hubiere lugar, así como los costos procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena otorgar al demandante pensión por enfermedad profesional

EXP. Nº 8504-2006-PA/TC
LIMA
GREGORIO VILLENA CHAUCA
(Publicado: 04-04-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL


En Lima, a 8 de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal Constitucional, con la
asistencia de los señores magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda, pronuncia
la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Gregorio Villena Chauca contra la
sentencia de la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 78, su fecha 21
de abril de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 29 de octubre de 2004 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP) solicitando que se declare inaplicable la Resolución
0000000256-2002-ONP/DC/DL 18846, de fecha 26 de febrero de 2002, y que, en consecuencia, se
le otorgue renta vitalicia por enfermedad profesional conforme al Decreto Ley 18846 y su
Reglamento.

La emplazada contesta la demanda alegando que, en virtud de lo dispuesto en la Ley


26790, únicamente le correspondería cubrir las prestaciones derivadas del Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgo si se acredita la existencia de un contrato de seguro suscrito
por la empleadora del actor, lo cual no ocurre en el presente caso.

El Trigésimo Cuarto Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 1 de junio de 2005,
declara fundada en parte la demanda, estimando que el actor ha acreditado padecer la
enfermedad profesional de neumoconosis en segundo estadio de evolución, por lo que le
corresponde percibir renta vitalicia conforme al Decreto Ley 18846; e improcedente, en cuanto al
pago de intereses legales.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda argumentando que


conforme a lo señalado en la Ley 26790, la entidad emplazada no es la encargada de otorgar al
demandante la pensión de invalidez que solicita, sino su empleadora, a través de la entidad que
hubiese contratado para tal fin.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. En la STC 1417-2005-PA publicada en el Diario Oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión, las disposiciones legales que establecen los requisitos para la
obtención de tal derecho, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente
acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

Delimitación del petitorio

2. En el presente caso el demandante solicita que se le otorgue renta vitalicia por


enfermedad profesional, conforme al Decreto Ley 18846 y su Reglamento. En consecuencia la
pretensión del recurrente está comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37.b) de la
citada sentencia, motivo por el cual corresponde analizar el fondo de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. Este Tribunal en la STC 1008-2004-AA/TC, ha precisado los criterios para otorgar la renta
vitalicia por enfermedad profesional, determinando el grado de incapacidad generado por la
enfermedad según su estadio de evolución, así como la procedencia del reajuste del monto de la
renta percibida conforme se acentúa la enfermedad y se incrementa la incapacidad laboral.

4. Sobre el particular, cabe precisar que el Decreto Ley 18846 fue derogado por la Ley
26790, publicada el 17 de mayo de 1997, que estableció en su Tercera Disposición Complementaria
que las reservas y obligaciones por prestaciones económicas del Seguro de Accidentes de Trabajo y
Enfermedades Profesionales, regulado por el Decreto Ley 18846, serían transferidas al Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgo administrado por la ONP.

5. Mediante el Decreto Supremo 003-98-SA se aprobaron las Normas Técnicas del Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgos, cuyo artículo 3, entiende como enfermedad profesional
todo estado patológico permanente o temporal que sobreviene al trabajador como consecuencia
directa de la clase de trabajo que desempeña o del medio en que se ha visto obligado a trabajar.

6. A fojas 5 de autos obra el certificado médico de invalidez expedido por el Hospital


Regional “Hermilio Valdizán Medrano” de la Dirección Regional de Salud de Huánuco, de fecha 26
de julio de 2004, en el que consta que el demandante padece de neumoconiosis con 75% de
incapacidad.

7. De acuerdo con los artículos 191 y siguientes del Código Procesal Civil, de aplicación
supletoria a los procesos constitucionales, el examen médico-ocupacional que practica la Dirección
General de Salud Ambiental - Salud Ocupacional, del Ministerio de Salud, constituye prueba
suficiente y acredita la enfermedad profesional que padece el recurrente, conforme a la Resolución
Suprema 014-93-TR, publicada el 28 de agosto de 1993, que recoge los Lineamientos de la
Clasificación Radiográfica Internacional de la OIT para la Evaluación y Diagnóstico de la
Neumoconiosis, requiriendo el demandante atención prioritaria e inmediata.

8. El artículo 18.2.1 del Decreto Supremo 003-98-SA define la invalidez parcial permanente
como la disminución de la capacidad para el trabajo en una proporción igual o superior al 50%,
pero menor a los 2/3 (66.66%), razón por la cual corresponde una pensión de invalidez vitalicia
mensual equivalente al 50% de la Remuneración Mensual. En cambio, el artículo 18.2.2 señala que
sufre de invalidez total permanente quien queda disminuido en su capacidad para el trabajo en
forma permanente, en una proporción igual o superior al 66.66%, en cuyo caso la pensión de
invalidez vitalicia mensual será igual al 70% de la Remuneración Mensual del asegurado,
equivalente al promedio de las remuneraciones asegurables de los 12 meses anteriores al
siniestro, entendiéndose como tal al accidente o enfermedad profesional sufrida por el asegurado.

9. Por tanto advirtiéndose de autos que el demandante estuvo protegido durante su


actividad laboral por los beneficios del Decreto Ley 18846, le corresponde gozar de la prestación
estipulada por su norma sustitutoria y percibir una pensión de invalidez permanente total
equivalente al 70% de su remuneración mensual, en atención a la incapacidad orgánica funcional
que padece a consecuencia de la neumoconiosis (silicosis) en segundo estadio de evolución.

10. En cuanto a la fecha en que se genera el derecho, este Tribunal estima que al haberse
calificado como prueba sucedánea idónea el examen médico presentado por el recurrente, en
defecto del pronunciamiento de la Comisión Evaluadora de Incapacidades, la contingencia debe
establecerse desde la fecha del pronunciamiento médico que acredita la existencia de la
enfermedad profesional, dado que el beneficio deriva justamente del mal que aqueja al
demandante, y es a partir de dicha fecha que se debe abonar la pensión vitalicia -antes renta
vitalicia- en concordancia con lo dispuesto por el artículo 19 del Decreto Supremo 003-98-SA.

11. Por consiguiente habiéndose acreditado la vulneración de los derechos


constitucionales invocados por el recurrente, la demanda debe ser estimada.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda.

2. Ordena que la entidad demandada otorgue al demandante la pensión que le


corresponde por concepto de enfermedad profesional, con arreglo a la Ley 26790 y sus normas
complementarias y conexas, desde el 26 de julio de 2004 conforme a los fundamentos de la
presente. Asimismo dispone que se le abonen los devengados conforme a ley, los intereses legales
a que hubiere lugar, así como los costos procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena otorgar a la demandante pensión de invalidez

EXP. 9878-2006-PA/TC
LA LIBERTAD
PAULINA HERLINDA MAQUI VÁSQUEZ
(Publicado: 04-04-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a 8 de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal Constitucional, integrada


por los magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda, pronuncia la siguiente
sentencia
ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Paulina Herlinda Maqui Vásquez
contra la sentencia de la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de la Libertad, de fojas
120, su fecha 5 de octubre de 2006, que declara infundada la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 7 de noviembre de 2005 la recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP) a fin de que se declare inaplicable la Resolución 3346-
2004-GO/ONP, de fecha 16 de marzo de 2004; y que, en consecuencia, se le otorgue pensión de
invalidez conforme del artículo 25 inciso a) del Decreto Ley 19990 tomando en cuenta el total de
sus aportaciones. Asimismo solicita el pago de los devengados y los intereses legales
correspondientes.

La emplazada contesta la demanda alegando que la demandante solo ha acreditado 3


meses de aportaciones al Sistema Nacional de Pensiones por lo que no puede percibir una pensión
de invalidez conforme al artículo 25 inciso a) del Decreto Ley 19990 ya que no reúne los 15 años de
aportación requeridos.

El Segundo Juzgado Especializado en lo Civil de Trujillo, con fecha 11 de julio de 2006,


declara infundada la demanda considerando que el certificado de trabajo presentado por la actora
no es un documento idóneo para acreditar las aportaciones que alega haber efectuado, por lo que
no alcanza el mínimo de 15 años de aportes exigidos por el artículo 25 del Decreto Ley 19990.

La recurrida confirma la apelada por el mismo fundamento, agregando que el certificado


de trabajo y la declaración jurada no son medios probatorios idóneos para acreditar la existencia
de más años de aportes, por lo que no se sabe si su empleadora aportó o no al sistema Nacional de
Pensiones.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión, las disposiciones legales que establecen los requisitos para la
obtención de tal derecho, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente
acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

Delimitación del petitorio

2. En el presente caso la demandante pretende que se le otorgue pensión de invalidez


conforme al artículo 25 inciso a) del Decreto Ley 19990. En consecuencia, la pretensión de la
recurrente está comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37.b) de la citada
sentencia motivo por el cual corresponde analizar el fondo de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia
3. El artículo 25 del Decreto Ley 19990, modificado por el artículo 1 del Decreto Ley 20604,
establece que “(...) tiene derecho a pensión de invalidez el asegurado: a) Cuya invalidez, cualquiera
que fuere su causa, se haya producido después de haber aportado cuando menos 15 años, aunque
a la fecha de sobrevenirle la invalidez no se encuentre aportando (...)”

4. A fojas 2 de autos obra la resolución impugnada de la que se evidencia que conforme al


Certificado Médico de Invalidez, de fecha 14 de abril de 2003, emitido por el Hospital IV Víctor
Lazárte Echegaray - Seguro Social de Salud, se determinó que la incapacidad de la recurrente es de
naturaleza permanente, a partir del 24 de agosto del 2001. Asimismo se desprende de dicha
resolución que se le denegó pensión de invalidez por haber acreditado solo 3 meses de aportes al
Sistema Nacional de Pensiones.

5. Sobre el particular, el inciso d) artículo 7 de la Resolución Suprema 306-2001-EF,


Reglamento de Organización y Funciones de la Oficina de Normalización Previsional (ONP) dispone
que la emplazada debe “Efectuar la verificación, liquidación y fiscalización de derechos
pensionarios que sean necesarias para garantizar su otorgamiento con arreglo a Ley”.

6. Asimismo, en cuanto a las aportaciones de los asegurados obligatorios, el artículo 11 y


70 del Decreto Ley 19990 establecen respectivamente que “Los empleadores (...) están obligados a
retener las aportaciones de los trabajadores asegurados obligatorios (...)” y “Para los asegurados
obligatorios son períodos de aportación los meses, semanas o días en que presten, o hayan
prestado servicios que generen la obligación de abonar las aportaciones a que se refieren los
artículos 7 al 13, aún cuando el empleador (...) no hubiese efectuado el pago de las aportaciones”.
Más aún, el artículo 13 de esta norma, dispone que la emplazada se encuentra obligada a iniciar el
procedimiento coactivo si el empleador no cumple con efectuar el abono de las aportaciones
indicadas.

7. A efectos de sustentar su pretensión, a fojas 4 de autos, la demandante ha presentado el


certificado de trabajo emitido por la Empresa de Transportes “Huancaspata” del que se desprende
que laboró para la referida empresa desde el 29 de diciembre de 1965 hasta el 30 de diciembre de
1987.

8. En tal sentido, la actora ha acreditado 17 años de aportes dentro de los cuales se


encuentran los 3 meses de aportaciones reconocidos por la demandada, cumpliendo de este
modo, el requisito de aportaciones establecido en el artículo 25 inciso a) del Decreto Ley 19990
para acceder a una pensión de invalidez.

9. En cuanto al pago de intereses este Colegiado (STC 0065-2002-AA/TC del 17 de octubre


de 2002) ha establecido que deben ser pagados de acuerdo a lo dispuesto en los artículos 1242 y
siguientes del Código Civil.

10. Consecuentemente, acreditándose la vulneración de los derechos constitucionales de


la recurrente, la demanda debe ser estimada.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú
HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda; en consecuencia, nula la Resolución 3346-2004-


GO/ONP.

2. Ordena que la demandada expida una nueva resolución otorgando a la actora pensión
de invalidez, con arreglo al Decreto Ley 19990 y sus modificatorias, de conformidad con lo
establecido en los fundamentos de la presente, debiendo abonarse los devengados conforme a lo
dispuesto por la Ley 28798, los intereses legales a que hubiere lugar y los costos procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena reconocer la pensión de invalidez y viudez de la demandante.

EXP. 10772-2006-PA/TC
LIMA
SANTONA ROJAS HUACACHI DE IZARRA
(Publicado: 04-04-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 8 días de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal Constitucional,
integrada por los magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda, pronuncia la
siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Santona Rojas Huacachi de Izarra la
sentencia de la Quinta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 249, su fecha 24
de julio de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 28 de setiembre de 2004 la recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP) a fin de que se declare inaplicable la Resolución
0000059140-2003-ONP/DC/DL 19990, de fecha 23 de julio de 2003, y que, por consiguiente se le
otorgue a su cónyuge causante pensión de invalidez, y como consecuencia de ello, se le otorgue
pensión de viudez conforme al artículo 25, inciso a) del Decreto Ley 19990. Asimismo, solicita el
pago de los devengados correspondientes.
La emplazada contesta la demanda estimando que la actora no ha acreditado con
documentación fehaciente que su cónyuge causante haya aportado más de 15 años al Sistema
Nacional de Pensiones, por lo que no reúne los requisitos para acceder a una pensión de invalidez.

El Trigésimo Cuarto Juzgado Civil de Lima, con fecha 14 de junio de 2005, declara
improcedente la demanda considerando que el cónyuge causante de la actora solo ha acreditado
13 años y 10 meses de aportaciones, no cumpliendo de esta forma con los 15 años de aportes
exigidos por el artículo 25, inciso a) del Decreto Ley 19990.

La recurrida confirma la apelada estimando que la pretensión de la demandante no se


puede evaluar a través de un proceso constitucional, puesto que no está referida al contenido
esencial del derecho fundamental a la pensión, conforme a lo establecido en la STC 1417-2005-
PA/TC.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. En la STC 1417-2005-PA publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión, las disposiciones legales que establecen los requisitos para la
obtención de tal derecho, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente
acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

Delimitación del petitorio

2. En el presente caso la demandante pretende que se le otorgue pensión de viudez,


teniendo en cuenta que su cónyuge causante tenía derecho a una pensión de invalidez, conforme
al articulo 25, inciso a) del Decreto Ley 19990. En consecuencia, la pretensión de la recurrente
ingresa dentro del supuesto previsto en el Fundamento 37.d, motivo por el cual, este Colegiado
procede a analizar el fondo de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. El artículo 25 del Decreto Ley 19990, dispone que: “Tiene derecho a pensión de invalidez
el asegurado: a) Cuya invalidez, cualquiera que fuere su causa, se haya producido después de
haber aportado cuando menos 15 años, aunque a la fecha de sobrevenirle la invalidez no se
encuentre aportando”.

4. De la Resolución 6094-2004-GO/ONP, de fecha 3 de junio de 2004, corriente a fojas 150


de autos, así como del Cuadro Resumen de Aportaciones de fojas 152 se evidencia que la ONP le
denegó pensión de viudez a la demandante pues su cónyuge causante únicamente acreditó 13
años y 10 meses de aportaciones al Sistema Nacional de Pensiones, no cumpliendo, de este modo,
con los 15 años de aportaciones requeridos por el artículo 25 del Decreto Ley 19990.

5. Sobre el particular el inciso d), artículo 7 de la Resolución Suprema 306-2001-EF,


Reglamento de Organización y Funciones de la Oficina de Normalización Previsional (ONP), dispone
que la emplazada debe “Efectuar la verificación, liquidación y fiscalización de derechos
pensionarios que sean necesarias para garantizar su otorgamiento con arreglo a Ley”.

6. Asimismo en cuanto a las aportaciones de los asegurados obligatorios, el artículo 11 y 70


del Decreto Ley 19990 establecen, respectivamente, que “Los empleadores (...) están obligados a
retener las aportaciones de los trabajadores asegurados obligatorios (...)” y “Para los asegurados
obligatorios son períodos de aportación los meses, semanas o días en que presten, o hayan
prestado servicios que generen la obligación de abonar las aportaciones a que se refieren los
artículos 7 al 13, aún cuando el empleador (...) no hubiese efectuado el pago de las aportaciones”.
Más aún, el artículo 13 de esta norma, dispone que la emplazada se encuentra obligada a iniciar el
procedimiento coactivo si el empleador no cumple con efectuar el abono de las aportaciones
indicadas.

7. A efectos de sustentar su pretensión, la demandante ha presentado la siguiente


documentación:

7.1 Certificado de trabajo emitido por Pablo Taboada Moreno, corriente a fojas 21, del que
se desprende que el actor laboró para la empresa de su propiedad desde el 21 de noviembre de
1988 hasta el 27 de mayo de 1990, del 14 de enero al 17 de marzo de 1991, desde el 20 de agosto
hasta el 30 de agosto de 1992, del 8 de febrero de 1993 al 28 de marzo de 1993, acumulando 1 año
y 9 meses de aportes.

7.2 Boletas de Canje expedidas por la Oficina Central de Construcción Civil - Unidad de
Acreditación, de fojas 24 a 29, de las que se evidencia que el demandante aportó durante los
meses de febrero y marzo de 1993, enero y febrero de 1991, mayo y diciembre de 1990, de enero
a junio, agosto a diciembre de 1989 y de enero a julio de 1988, acreditando 2 años de aportes.

7.3 Certificado de trabajo suscrito por el representante de Constructora Financiera S.A. -


Cofisa, de fojas 126, del que se desprende que el demandante laboró para dicha empresa como
peón de obra, desde el 25 de febrero hasta el 24 de abril de 1987, acreditando 2 meses de aportes.

7.4 Hoja de Liquidación de Beneficios Sociales y certificado de trabajo expedidos por la


empresa Industrial Cromotex S.A., de fojas 129 y 130, respectivamente, de los que se evidencia
que el recurrente trabajó para dicha empresa desde el 7 de noviembre de 1967 hasta el 22 de
marzo de 1979, acumulando 11 años y 4 meses de aportaciones.

7.5 Certificado de trabajo emitido por la empresa Refractarios y Anexos S.A., de fojas 131,
en el que consta que el actor laboró para referida empresa como operario desde el 6 de junio
hasta el 19 de octubre de 1967, acreditando 4 meses de aportes.

Con la documental referida se acredita que el cónyuge causante efectuó un total de 15


años y 7 meses de aportaciones dentro de los que se encuentran comprendidos los 13 años y 10
meses reconocidos por la demandada, cumpliendo de este modo el requisito de aportaciones
establecido en el artículo 25, inciso a) del Decreto Ley 19990 para acceder a una pensión de
invalidez.

8. Con relación a la pensión de viudez solicitada, debe señalarse que el artículo 51, inciso a)
del Decreto Ley 19990, establece que se otorgará pensión de sobrevivientes al fallecimiento de un
asegurado con derecho a pensión de jubilación o que de haberse invalidado hubiere tenido
derecho a pensión de invalidez.

9. En atención a lo señalado en los fundamentos precedentes, corresponde amparar la


presente demanda, ordenando que se reconozca el derecho al goce de pensión de invalidez del
asegurado y que, en virtud de ello, se otorgue pensión de viudez a la demandante, de conformidad
con lo dispuesto en los artículos 53 a 55 del Decreto Ley 19990, normas aplicables y vigentes para
la pensión de sobrevivientes. Asimismo, debe disponerse que se abonen a la cónyuge supérstite las
pensiones devengadas conforme a la Ley 28798, y los intereses legales de acuerdo al artículo 1242
y siguientes del Código Civil.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda; en consecuencia. NULA la Resolución 0000059140-


2003-ONP/DC/DL 19990.

2. Ordena que la emplazada emita resoluciones que reconozcan la pensión de invalidez de


don Mariano Izarra Martínez y de viudez de la demandante, con arreglo al Decreto Ley 19990 y sus
modificatorias de conformidad con lo establecido en los fundamentos de la presente, debiendo
abonarse los devengados conforme a lo dispuesto en la Ley 28798, los intereses legales a que
hubiere lugar y los costos procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena que la Oficina de Normalización Previsional otorgue a la demandante una pensión de


jubilación.

EXP. Nº 9274-2006-PA/TC
LAMBAYEQUE
MARI GEORGINA VELEZ FALEN
(Publicado: 04-04-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 8 días del mes de noviembre de 2007, la Sala Primera del Tribunal
Constitucional, con la asistencia de los magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez
Miranda, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO
Recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Mari Georgina Vélez Falen contra la
sentencia de la Sala Constitucional de Chiclayo de la Corte Superior de Justicia de Lambayeque, de
fojas 90, que declaró improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 5 de diciembre de 2005 la recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se declare inaplicable la Resolución
0342-AL-DP-SGP-GRN-IPSS-CH-88 y Resolución 0204-GDL-IPSS-89, y se le reconozcan el total de
años que aportó con el fin de que se le otorgue pensión de jubilación más devengados.

La emplazada contesta la demanda manifestando que la vía del amparo no resulta idónea
para la pretensión del actor por carecer de estación probatoria.

El Primer Juzgado Especializado en lo Civil de Chiclayo, con fecha 21 de junio de 2006,


declara fundada la demanda, por considerar que la actora reúne los requisitos para acceder a una
pensión de jubilación.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda considerando que la


actora no ha acreditado suficientemente su derecho de acceder a una pensión.

FUNDAMENTOS

1. En el fundamento 37 de la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el


12 de julio de 2005, este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial
directamente protegido por el derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que
establecen los requisitos para la obtención de tal derecho, y que la titularidad del derecho
invocado debe estar suficientemente acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento
estimatorio.

§ Delimitación del petitorio

2. La demandante solicita pensión de jubilación más devengados. En consecuencia, la


pretensión está comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37.b) de la citada
sentencia, motivo por el cual corresponde un análisis de fondo.

§ Análisis de la controversia

3. La controversia se centra en determinar si la demandante reunía los requisitos para


acceder a una pensión de jubilación.

4. En aplicación del artículo 41 del Decreto Ley 19990, los asegurados que acrediten las
edades señaladas en el artículo 38, que tengan 15 años completos de aportaciones o 13 años
completos de aportación, según se trate de hombres o mujeres, tendrán derecho a una pensión,
incrementándose dicho porcentaje en dos por ciento si son hombres y dos y medio por ciento si
son mujeres, por cada año adicional completo de aportación.
5. En el presente caso con el Documento Nacional de Identidad (fojas 23) y con el
Certificado de Trabajo (fojas 1), Constancia de Trabajo (fojas 2), Declaraciones Juradas del
Empleador (fojas 3 y 4), se acredita que la demandante nació el 19 de abril de 1930 y que a la
fecha de su cese contaba con 17 años y 9 meses de aportaciones; en consecuencia se ha
acreditado que reúne todos los requisitos exigidos para la percepción de la pensión de jubilación
de conformidad con el artículo 41 del Decreto Ley 19990. Por tanto, cabe estimar la demanda.

6. Adicionalmente se debe ordenar a la ONP que efectúe el cálculo de los devengados


correspondientes desde la fecha del agravio constitucional, así como el de los intereses legales
generados de acuerdo con la tasa señalada en el artículo 1246 del Código Civil, y que proceda a su
pago en la forma y el modo establecidos por el artículo 2 de la Ley 28266.

7. En la medida en que en este caso se ha acreditado que la emplazada ha vulnerado el


derecho constitucional a la pensión, corresponde, de conformidad con el artículo 56 del Código
Procesal Constitucional, que asuma el pago de los costos procesales, los cuales deberán ser
liquidados en la etapa de ejecución de sentencia.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA, la demanda; en consecuencia, NULA la Resolución 0342-AL-DP-SGP-


GRN-IPSS-CH-88 y Resolución 0204-GDL-IPSS-89.

2. Ordena que la Oficina de Normalización Previsional cumpla con otorgarle a la


demandante una pensión de jubilación con arreglo al artículo 41 del Decreto Ley 19990. Asimismo,
dispone el abono de los devengados e intereses legales correspondientes, conforme se señala en el
Fundamento 6, supra; así como de los costos procesales en la etapa de ejecución de la sentencia.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena al demandado que expida una nueva resolución

EXP. Nº 09121-2006-PA/TC
JUNÍN
LUIS SOTO LAURENTE
(Publicado: 04-04-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL


En Lima, a los 8 días del mes de noviembre de 2007, la Segunda Primera del Tribunal
Constitucional, integrada por los señores magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez
Miranda, pronuncia la siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Luis Soto Laurente contra la
sentencia de la Segunda Sala Mixta de la Corte Superior de Justicia de Junín, de fojas 151, su fecha
8 de setiembre de 2006, que declara infundada la demanda de autos.

ANTECEDENTES

El recurrente interpone demanda de amparo contra la Oficina de Normalización Previsional


(ONP), solicitando que se declare inaplicable la Resolución Nº 0000083062-2004-ONP/DC/DL
19990, que le denegó el otorgamiento de la pensión de invalidez dispuesta en el artículo 25 del
Decreto Ley Nº 19990, y que, en consecuencia, se le reconozcan todas sus aportaciones realizadas
al Sistema Nacional de Pensiones y se le otorgue dicha pensión.

La emplazada contesta la demanda alegando que esta no es la vía idónea para lograr el
reconocimiento de aportaciones adicionales.

El Segundo Juzgado Especializado Civil de Huancayo, con fecha 23 de mayo de 2006,


declara fundada la demanda estimando que el demandante ha acreditado haber cumplido con los
requisitos de aportaciones y de invalidez.

La recurrida, revocando la apelada, declara infundada la demanda considerando que el


demandante no ha cumplido con presentar el certificado médico de discapacidad.

FUNDAMENTOS

1. En la STC 1417-2005-PA, publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión las disposiciones legales que establecen los requisitos para la
obtención de tal derecho, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente
acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

Delimitación del petitorio

2. El demandante solicita el otorgamiento de una pensión de invalidez bajo los alcances del
artículo 25, inciso b), del Decreto Ley Nº 19990.

Análisis de la controversia

3. El artículo 25 del Decreto Ley Nº 19990 dispone que “Tiene derecho a pensión de
invalidez el asegurado: b) Que teniendo más de 3 y menos de 15 años completos de aportación, al
momento de sobrevenirle la invalidez, cualquiera que fuere su causa, contase por lo menos con 12
meses de aportación en los 36 meses anteriores a aquél en que se produjo la invalidez”.
4. De la resolución cuestionada (f. 9), se verifica que se denegó la pensión de invalidez, ya
que aún cuando el demandante se encuentra incapacitado para laborar a partir del 10 de agosto
de 1985, sin embargo sólo ha acreditado 5 meses de aportación al Sistema Nacional de Pensiones.

5. Al respecto debe precisarse que el inciso d), artículo 7, de la Resolución Suprema Nº


306-2001-EF, Reglamento de Organización y Funciones de la Oficina de Normalización Previsional
(ONP), dispone que la emplazada debe “Efectuar la verificación, liquidación y fiscalización de
derechos pensionarios que sean necesarias para garantizar su otorgamiento con arreglo a Ley”.
Asimismo, en cuanto a las aportaciones de los asegurados obligatorios, los artículos 11 y 70 del
Decreto Ley Nº 19990 establecen, respectivamente, que “Los empleadores (...) están obligados a
retener las aportaciones de los trabajadores asegurados obligatorios (...)”, y que “Para los
asegurados obligatorios son períodos de aportación los meses, semanas o días en que presten, o
hayan prestado servicios que generen la obligación de abonar las aportaciones a que se refieren
los artículos 7 al 13, aun cuando el empleador (...) no hubiese efectuado el pago de las
aportaciones”. Más aún, el artículo 13 de esta norma dispone que la emplazada se encuentra
obligada a iniciar el procedimiento coactivo si el empleador no cumple con efectuar el abono de las
aportaciones indicadas.

6. Habiéndose acreditado con el Certificado de Aportaciones y el Certificado de Trabajo,


obrantes a fojas 42 y 52, que el demandante laboró en la Cooperativa Agraria General Juan Velasco
Alvarado Ltda., desde el 3 de enero de 1977 hasta el 18 de agosto de 1985, y que, por ello, cuenta
con un total de 8 años, 7 meses y 15 días de aportaciones al Sistema Nacional de Pensiones, los
cuales incluyen las aportaciones reconocidas por la emplazada, además de haber cumplido con los
requisitos señalados en el fundamento 3 supra, se deberá estimar la presente demanda y otorgar
la pensión solicitada.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda; en consecuencia, NULA la Resolución Nº 0000083062-


2004-ONP/DC/DL 19990.

2. Ordena que la emplazada expida una nueva resolución de conformidad con los
fundamentos de la presente sentencia, con abono de los devengados e intereses legales
correspondientes, así como el abono de los costos del proceso.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena se expida nueva resolución otorgando pensión de jubilación adelantada


EXP. 10064-2006-PA/TC
LIMA
EVA CLEOTILDE YSLA COSTILLA
(Publicado: 04-04-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a 8 de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal Constitucional, integrada


por los magistrados, Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda, pronuncia la siguiente
sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Eva Cleotilde Ysla Costilla contra la
sentencia de la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 100, su fecha 4
de setiembre de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 12 de diciembre de 2003 la recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se declare inaplicable la Resolución
0000075225-2003-ONP/DC/DL 19990, de fecha 25 de setiembre de 2003, y que consecuentemente
se le otorgue pensión de jubilación adelantada conforme al artículo 44 del Decreto Ley 19990,
tomando en cuenta el total de sus aportaciones.

La emplazada contesta la demanda alegando que la actora únicamente ha acreditado 24


años de aportes al Sistema Nacional de Pensiones, y que la documentación presentada no resulta
idónea para acreditar las aportaciones que alega, conforme a lo dispuesto por el artículo 54 del
Reglamento del Decreto Ley 19990.

El Cuadragésimo Séptimo Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 14 de marzo


de 2006, declara improcedente la demanda considerando que la demandante no ha acreditado
fehacientemente el número de años de aportación que alega haber efectuado, por lo que la vía
constitucional no es la idónea para tramitar la pretensión de la recurrente ya que no cuenta con
etapa probatoria.

La recurrida confirma la apelada por el mismo fundamento.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. En la STC 1417-2005-PA publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión, las disposiciones legales que establecen los requisitos para la
obtención de tal derecho, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente
acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.
Delimitación del petitorio

2. En el presente caso la demandante pretende que se le otorgue pensión de jubilación


adelantada conforme al artículo 44 del Decreto Ley 19990, tomando en cuenta el total de sus
aportaciones. En consecuencia la pretensión de la recurrente está comprendida en el supuesto
previsto en el fundamento 37.b) de la citada sentencia, motivo por el cual corresponde analizar el
fondo de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. El artículo 44 del Decreto Ley 19990 establece que: “los trabajadores que tengan cuando
menos 55 o 50 años, de edad y 30 o 25 años de aportaciones, según sean hombres y mujeres,
respectivamente, tienen derecho a pensión de jubilación [...]”

4. Con la Libreta Electoral de la demandante, obrante a fojas 1, se acredita que nació el 2


de junio de 1947 y que cumplió con la edad requerida para obtener la pensión solicitada el 2 de
junio 1997.

5. A fojas 4 y 6, obran la resolución impugnada y el cuadro de resumen de aportaciones,


respectivamente, de los que se advierte que la actora cesó en sus actividades laborales el 19 de
setiembre de 1998, acreditando solo 24 años de aportaciones.

6. Sobre el particular, el inciso d), artículo 7 de la Resolución Suprema 306-2001-EF,


Reglamento de Organización y Funciones de la Oficina de Normalización Previsional (ONP), dispone
que la emplazada debe “Efectuar la verificación, liquidación y fiscalización de derechos
pensionarios que sean necesarias para garantizar su otorgamiento con arreglo a Ley”.

7. Asimismo en cuanto a las aportaciones de los asegurados obligatorios, el artículo 11 y 70


del Decreto Ley 19990 establecen, respectivamente, que “Los empleadores (...) están obligados a
retener las aportaciones de los trabajadores asegurados obligatorios (...)” y “Para los asegurados
obligatorios son períodos de aportación los meses, semanas o días en que presten, o hayan
prestado servicios que generen la obligación de abonar las aportaciones a que se refieren los
artículos 7 al 13, aún cuando el empleador (...) no hubiese efectuado el pago de las aportaciones”.
Más aún, el artículo 13 de esta norma, dispone que la emplazada se encuentra obligada a iniciar el
procedimiento coactivo si el empleador no cumple con efectuar el abono de las aportaciones
indicadas.

8. A efectos de sustentar su pretensión, la demandante ha presentado los siguientes


documentos:

8.1 Certificado de trabajo, corriente a fojas 8, emitido por la empresa Gutiérrez Noriega
S.A., del que se evidencia que la actora trabajó para dicha fábrica como obrera desde el 16 de
enero de 1970 hasta 4 de octubre de 1997, acreditando 27 años y 8 meses de aportaciones.

8.2 Certificado de trabajo, de fojas 76, expedido por la Fábrica de Velas Especiales S.A., del
que se desprende que laboró como obrera en la referida fábrica desde el 6 de noviembre de 1997
hasta el 19 de setiembre de 1998, acumulando 10 meses de aportes.
9. En ese sentido la recurrente acredita 28 años y 6 meses de aportaciones, dentro de los
cuales se encuentran comprendidos los 24 años de aportes reconocidos por la demandada; de lo
que se colige que la demandante cumple el requisito de aportaciones establecido en el artículo 44
del Decreto Ley 19990 para percibir una pensión de jubilación adelantada.

10. Consecuentemente acreditándose la vulneración de los derechos constitucionales del


recurrente, la demanda debe ser estimada.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda, en consecuencia nula la Resolución 0000075225-2003-


ONP/DC/DL 19990.

2. Ordena que la demandada expida una nueva resolución otorgando al actor pensión de
jubilación adelantada, con arreglo al Decreto Ley 19990, a partir del 20 de setiembre de 1998,
conforme a los fundamentos expuestos en la presente; debiéndose pagar las pensiones
devengadas con arreglo a la Ley 28798, los intereses legales a que hubiere lugar y los costos
procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena que se otorge al actor pensión de jubilación adelantada

EXP. Nº 10031-2006-PA/TC
LIMA
RÓMULO CÁRDENAS SEANCAS
(Publicado: 04-04-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a 8 de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal Constitucional, integrada


por los magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda pronuncia la siguiente
sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Rómulo Cárdenas Seancas contra la
sentencia de la Segunda Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 146, su fecha 17
de agosto de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.
ANTECEDENTES

Con fecha 1 de setiembre de 2005 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se declaren inaplicables la
Resoluciones 0000037224-2003-ONP/DC/DL 19990, 0000018092-2004-ONP/DC/DL 19990 y 6442-
2004-GO/ONP, de fecha 30 de abril de 2003, 15 de marzo de 2004 y 10 de junio de 2004,
respectivamente, y que consecuentemente se le otorgue pensión de jubilación adelantada
conforme al artículo 44 del Decreto Ley 19990, tomando en cuenta el total de sus aportaciones.
Asimismo solicita el pago de los devengados correspondientes.

La emplazada contesta la demanda alegando que de la verificación de la documentación


presentada por el demandante, se ha constatado que solo ha acreditado 14 años y 7 meses de
aportaciones al Sistema Nacional de Pensiones, por lo que no cumple los requisitos para percibir
una pensión de jubilación adelantada del Decreto Ley 19990.

El Primer Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 23 de diciembre de 2005,


declara fundada la demanda, considerando que con la documentación presentada por el actor se
acreditan las aportaciones del 17 de mayo de 1968 al 31 de marzo de 1983, del 1 de abril de 1983
hasta el 22 de agosto de 1992, del 4 de setiembre de 1992 al 13 de marzo de 1993, y desde el 15
de mayo de 1993 hasta el 20 de enero de 1995, con las cuales sobrepasa los 30 años de aportes
requeridos por el artículo 44 del Decreto Ley 19990.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda estimando que se


requiere de la actuación de medios probatorios, por lo que el amparo no resulta ser la vía idónea
ya que carece de etapa probatoria.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. En la STC 1417-2005-PA publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión, las disposiciones legales que establecen los requisitos para la
obtención de tal derecho, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente
acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

Delimitación del petitorio

2. En el presente caso el demandante pretende que se le otorgue pensión de jubilación


adelantada conforme al artículo 44 del Decreto Ley 19990, tomando en cuenta el total de sus
aportaciones. En consecuencia la pretensión del recurrente está comprendida en el supuesto
previsto en el fundamento 37.b) de la citada sentencia, motivo por el cual corresponde analizar el
fondo de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia
3. El artículo 44 del Decreto Ley 19990 establece que: “los trabajadores que tengan cuando
menos 55 o 50 años, de edad y 30 ó 25 años de aportaciones, según sean hombres y mujeres,
respectivamente, tienen derecho a pensión de jubilación [...]”

4. Con el Documento Nacional de Identidad del demandante, obrante a fojas 58, se


acredita que éste nació el 19 de junio de 1945 y que cumplió con la edad requerida para obtener la
pensión solicitada el 19 de junio 2000.

5. De la Resolución 6442-2004-GO/ONP, corriente a fojas 4, se advierte que el actor cesó


en sus actividades laborales el 20 de enero de 1995, y que la ONP le denegó pensión de jubilación
adelantada por haber acreditado únicamente 14 años y 7 meses de aportaciones. Asimismo, en la
referida resolución se indica que no se han podido acreditar las aportaciones efectuadas desde el
29 de enero de 1958 hasta el 31 de marzo de 1967, del 17 de mayo de 1968 al 30 de marzo de
1983, del 1 de abril de 1983 al 22 de agosto de 1992 y desde el 4 de setiembre de 1992 hasta el 20
de enero de 1995.

6. Sobre el particular el inciso d), artículo 7 de la Resolución Suprema 306-2001-EF,


Reglamento de Organización y Funciones de la Oficina de Normalización Previsional (ONP), dispone
que la emplazada debe “Efectuar la verificación, liquidación y fiscalización de derechos
pensionarios que sean necesarias para garantizar su otorgamiento con arreglo a Ley”.

7. Asimismo en cuanto a las aportaciones de los asegurados obligatorios, el artículo 11 y 70


del Decreto Ley 19990 establecen, respectivamente, que “Los empleadores (...) están obligados a
retener las aportaciones de los trabajadores asegurados obligatorios (...)” y “Para los asegurados
obligatorios son períodos de aportación los meses, semanas o días en que presten, o hayan
prestado servicios que generen la obligación de abonar las aportaciones a que se refieren los
artículos 7 al 13, aún cuando el empleador (...) no hubiese efectuado el pago de las aportaciones”.
Más aún, el artículo 13 de esta norma, dispone que la emplazada se encuentra obligada a iniciar el
procedimiento coactivo si el empleador no cumple con efectuar el abono de las aportaciones
indicadas.

8. A efectos de sustentar su pretensión, el demandante ha presentado la siguiente


documentación:

8.1 Certificado de trabajo y hoja de liquidación por tiempo de servicios, emitidos por don
Oscar Quezada Macchiavello, corrientes a fojas 151 y 152, respectivamente, de los que se
evidencia que el demandante laboró para su empresa desde el 17 de mayo de 1968 hasta el 31 de
marzo de 1983, acumulando 14 años y 10 meses de aportaciones.

8.2 Certificado de trabajo suscrito don Ismael Villena Gibaja, Concesionario del Petrocentro
Capirona, de fojas 160, en el que consta que el recurrente trabajó desde el 1 de abril de 1983 hasta
el 22 de agosto de 1992, acreditando 9 años y 4 meses de aportes.

8.3 Hojas de Liquidación de beneficios sociales emitidas por H.F.P. asociados S.A.
Servicentro Capirona, de fojas 175 y 176, de las cuales se evidencia que el demandante laboró para
dicha empresa desde el 4 de setiembre de 1992 hasta el 13 de marzo de 1993 y desde el 15 de
mayo de 1993 hasta el 20 de enero de 1995, acreditando 2 años y 2 meses de aportes.
En ese sentido el actor ha acreditado 26 años y 4 meses de aportaciones, los cuales
sumados a los 5 años y 1 mes de aportes efectuados desde 1961 hasta 1965 y reconocidos por la
demandada, tal como se advierte del cuadro resumen de aportaciones de fojas 7, hacen un total
de 31 años y 5 meses de aportaciones al Sistema Nacional de Pensiones; de lo que se colige que el
demandante cumple el requisito de aportaciones establecido en el artículo 44 del Decreto Ley
19990 para percibir una pensión de jubilación adelantada.

9. Consecuentemente acreditándose la vulneración de los derechos constitucionales del


recurrente, la demanda debe ser estimada.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda, en consecuencia nulas las Resoluciones 0000037224-


2003-ONP/DC/DL 19990, 0000018092-2004-ONP/DC/DL 19990 y 6442-2004-GO/ONP.

2. Ordena que la demandada expida una nueva resolución otorgando al actor pensión de
jubilación adelantada, con arreglo al Decreto Ley 19990, a partir del 20 de junio de 2000, conforme
a los fundamentos expuestos en la presente; debiéndose pagar las pensiones devengadas con
arreglo a la Ley 28798, los intereses legales a que hubiere lugar y los costos procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena que se reajuste la pensión

EXP. Nº 09266-2006-PA/TC
LIMA
ANDRÉS BERROSPI URETA
(Publicado: 04-04-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 8 días de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal Constitucional,
integrada por los magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda, pronuncia la
siguiente sentencia

ASUNTO
Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Andrés Berrospi Ureta contra la
sentencia de la Sexta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 79, su fecha 3 de
julio de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 25 de noviembre de 2004, el recurrente interpone demanda de amparo contra


la Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se actualice y se nivele su pensión
de jubilación en aplicación de la Ley 23908, en un monto equivalente a tres sueldos mínimos
vitales.

La emplazada contesta la demanda, alegando que la Ley 23908 está derogada, por lo que
carece de sustento solicitar el incremento establecido por una ley que no se encuentra vigente.

El Sexagésimo Sexto Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 20 de junio de


2005, declara fundada la demanda, considerando que al momento en que se produjo la
contingencia se encontraba vigente la Ley 23908.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda, estimando que la


pretensión del recurrente no se encuentra comprendida dentro del contenido constitucionalmente
protegido por el derecho fundamental a la pensión, conforme a lo establecido en la STC 1417-
2005-PA.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. En atención a los criterios de procedencia establecidos en el fundamento 37 de la STC


1417-2005-PA, que constituyen precedente vinculante, y en concordancia con lo dispuesto en el
artículo VII del Título Preliminar y los artículos 5, inciso 1), y 38 del Código Procesal Constitucional,
este Colegiado estima que, en el presente caso, aun cuando la demanda cuestiona la suma
específica de la pensión que percibe la parte demandante, resulta procedente efectuar su
verificación a fin de evitar consecuencias irreparables, dado que a fojas 11 de autos, obra la
Resolución 1368-SGO-PCPE-IPSS-98, expedida con fecha 7 de agosto de 1998, de la que se
desprende que el demandante padece de neumoconiosis.

Delimitación del petitorio

2. El recurrente pretende que se reajuste su pensión de jubilación, en un monto


equivalente a tres sueldos mínimos vitales, en aplicación de lo dispuesto por la Ley 23908.

Análisis de la controversia

3. En la STC 5189-2005-PA del 13 de setiembre de 2006, este Tribunal atendiendo a su


función ordenadora y pacificadora, y en mérito de lo dispuesto en el artículo VII del Titulo
Preliminar del Código Procesal Constitucional, acordó precisar los criterios adoptados en la STC
198-2003-AC para la aplicación de la Ley 23908, durante su periodo de vigencia, y ha dispuesto la
observancia obligatoria de los fundamentos jurídicos 5 y del 7 al 21.
4. De la Resolución 0000004555-2003-ONP/DC/DL 19990, corriente a fojas 3 de autos, se
evidencia que a) se le otorgó al demandante pensión de jubilación minera a partir del 26 de enero
de 1989; b) acreditó 21 años de aportaciones; y c) el monto inicial de la pensión otorgada I/.
900.00 intis, actualizado a la fecha de expedición de la resolución en la suma de S/. 415.00 nuevos
soles.

5. La Ley 23908 - publicada el 07-09-1984 - dispuso en su artículo 1: “Fíjase en una


cantidad igual a tres sueldos mínimos vitales, establecidos por la actividad industrial en la Provincia
de Lima, el monto mínimo de las pensiones de invalidez y jubilación a cargo del Sistema Nacional
de Pensiones”.

6. Para determinar el monto de la pensión mínima vigente a la fecha de la contingencia, se


debe recordar que conforme a lo dispuesto en el Decreto Supremo 018-84-TR, del 1 de setiembre
de 1984, la remuneración mínima de los trabajadores era el resultado de la adición de tres
conceptos remunerativos, uno de los cuales era el sueldo mínimo vital.

7. Cabe precisar que para la determinación de la pensión mínima, resultan aplicables los
Decretos Supremos 003 y 005-89-TR del 11 y 13 de enero de 1989, respectivamente, que
establecieron el Sueldo Mínimo Vital en la suma de I/. 6,000.00 intis; quedando establecida una
pensión mínima legal de I/. 18,000.00 intis.

8. El Tribunal Constitucional en las sentencias recaídas en los Exps. 956-2001-AA/TC y 574-


2003-AA/TC, ha manifestado que en los casos de restitución de derechos y en los que el pago de la
prestación resultara insignificante, por equidad debe aplicarse el criterio expuesto en el artículo
1236 del Código Civil. Dichas ejecutorias también señalan que debe tenerse en cuenta el artículo
13 de la Constitución Política de 1979, que declaraba que “La seguridad social tiene como objeto
cubrir los riesgos de enfermedad, maternidad, invalidez, desempleo, accidente, vejez, orfandad y
cualquier otra contingencia susceptible de ser amparada conforme a ley”, lo cual concuerda con lo
que establece el artículo 10 de la vigente Carta Política de 1993.

9. En consecuencia se evidencia que en perjuicio del demandante se ha inaplicado lo


dispuesto en el artículo 1 de la Ley 23908, por lo que en aplicación del principio pro homine,
deberá ordenarse que se verifique el cumplimiento de la referida ley durante todo su periodo de
vigencia y se le abonen los montos dejados de percibir desde el 30 de diciembre de 1990 hasta el
18 de diciembre de 1992, con los intereses legales correspondientes.

10. De otro lado conforme a los criterios de observancia obligatoria establecidos en la STC
198-2003-AC, se precisa y reitera que a la fecha conforme a lo dispuesto por las Leyes 27617 y
27655, la pensión mínima del Sistema Nacional de Pensiones está determinada en atención al
número de años de aportaciones acreditadas por el pensionista.

11. En ese sentido y en concordancia con las disposiciones legales mediante la Resolución
Jefatural 001-2002-JEFATURA-ONP (publicada el 03-01-2002), se dispuso incrementar los niveles de
pensión mínima mensual de las pensiones comprendidas en el Sistema Nacional de Pensiones a
que se refiere el Decreto Ley 19990, estableciéndose en S/. 415.00 el monto mínimo de las
pensiones con más de 20 años de aportaciones.
12. Por consiguiente al contarse de autos (f. 10) que el demandante percibe una suma
superior a la pensión mínima vigente, se advierte que, actualmente, no se está vulnerando su
derecho al mínimo legal.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda en cuanto a la aplicación de la Ley 23908 al monto de la


pensión de la demandante,; en consecuencia ordena que se reajuste la pensión de acuerdo con los
criterios de la presente, abonando los devengados conforme a la Ley 28798, los intereses legales a
que hubiere lugar y los costos procesales correspondientes.

2. INFUNDADA la demanda respecto a la afectación a la pensión mínima vital vigente.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena se expida nueva resolución otorgando pensión de jubilación

EXP. Nº 10082-2006-PA/TC
LIMA
RUBÉN ANTONIO CABREJOS MORALES
(Publicado: 04-04-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a 8 de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal Constitucional, integrada


por los magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda, pronuncia la siguiente
sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Rubén Antonio Cabrejos Morales
contra la sentencia de la Sexta Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 82, su
fecha 5 de julio de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 22 de octubre de 2004 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se declare inaplicable la Resolución
5429-2002-GO/ONP, de fecha 2 de diciembre de 2002, y que en consecuencia se le otorgue
pensión de jubilación dentro del régimen de los trabajadores marítimos, conforme a la Ley 23370,
en concordancia con el Decreto Ley 19990. Asimismo, solicita que se disponga el pago de los
devengados correspondientes.

La emplazada contesta la demanda alegando que el actor solo ha acreditado 13 años y 9


meses de aportaciones al Sistema Nacional de Pensiones, por lo que no le corresponde percibir
una pensión de jubilación marítima.

El Quincuagésimo Sexto Juzgado Especializado en la Civil de Lima, con fecha 17 de junio de


2005, declara infundada la demanda argumentando que el amparo no resulta la vía idónea para
reconocer las aportaciones que alega haber efectuado el recurrente, ya que no cuenta con
estación probatoria.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda estimando que las


aportaciones efectuadas entre el 1 de abril de 1994 hasta el 30 de abril de 1996, no han sido
acreditadas fehacientemente, y que los aportes reconocidos por la demandada, resultan
insuficientes para acreditar los 20 años requeridos por el artículo 1 del Decreto Ley 21952,
modificado por la Ley 23370.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. En la STC 1417-2005-PA publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión, las disposiciones legales que establecen los requisitos para la
obtención de tal derecho, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente
acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

Delimitación del petitorio

2. En el presente caso el demandante pretende que se le otorgue pensión de jubilación


dentro del régimen de los trabajadores marítimos conforme a la Ley 23370, concordante con el
Decreto Ley 19990. En consecuencia la pretensión del recurrente está comprendida en el supuesto
previsto en el fundamento 37.b) de la citada sentencia, motivo por el cual corresponde analizar el
fondo de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. El Decreto Ley 21952, modificado por la Ley 23370, establece como requisitos para
acceder a una pensión marítima, contar con 55 años de edad y 5 años de aportaciones, en caso de
haber adquirido su derecho con anterioridad a la vigencia del Decreto Ley 25967, o 20 años, con
posterioridad a ella, correspondiendo aplicar -para la determinación de la remuneración de
referencia- el artículo 73 del Decreto Ley 19990, o de ser el caso, su modificatoria, el artículo 2 del
Decreto Ley 25967, conforme a lo dispuesto en el segundo párrafo del artículo 1 de la Ley 23370.
Asimismo, es necesario demostrar haber laborado en la actividad marítima, fluvial o lacustre.
4. Con el Documento Nacional de Identidad obrante a fojas 6, se constata que el
demandante cumplió la edad requerida para obtener una pensión marítima el 25 de enero de
2000, es decir, cuando se encontraba rada en vigencia el Decreto Ley 25967, por lo que, es
necesario que acredite 20 años de aportes.

5. De la resolución impugnada, corriente de fojas 1, así como del Cuadro Resumen de


Aportaciones de fojas 3 se evidencia que el recurrente cesó el 26 de julio de 2000, y que se le
denegó pensión al demandante por haber acreditado solo 13 años y 9 meses de aportes al Sistema
Nacional de Pensiones, y que las aportaciones de 1966 han perdido validez por el artículo 95 del
Decreto Supremo 013-61-TR, Reglamento de la Ley 13640.

6. Al respecto este Tribunal en reiteradas ejecutorias, ha precisado que según lo dispuesto


por el artículo 57 del Decreto Supremo 011-74-TR, Reglamento del Decreto Ley 19990, los períodos
de aportación no pierden su validez, excepto en los casos de caducidad de las aportaciones
declaradas por resoluciones consentidas o ejecutoriadas de fecha anterior al 1 de mayo de 1973,
supuesto que no ocurre en el caso de autos, al no obrar ninguna resolución que así lo declare, de
lo que se colige que los 7 meses de aportaciones efectuadas por el demandante en 1966 conservan
su validez. Cabe precisar que, la Ley 28407, vigente desde el 3 de diciembre de 2004, recogió este
criterio y declaró expedito el derecho de cualquier aportante para solicitar la revisión de cualquier
resolución que se hubiera expedido contraviniendo lo dispuesto en los artículos 56 y 57 del
referido decreto supremo, Reglamento del Decreto Ley 19990.

7. De igual manera en la cuestionada resolución se indica que no se han acreditado


fehacientemente las aportaciones comprendidas desde abril de 1974 hasta junio de 1983.

8. Sobre el particular el inciso d), artículo 7 de la Resolución Suprema 306-2001-EF,


Reglamento de Organización y Funciones de la Oficina de Normalización Previsional (ONP), dispone
que la emplazada debe “Efectuar la verificación, liquidación y fiscalización de derechos
pensionarios que sean necesarias para garantizar su otorgamiento con arreglo a Ley”.

9. Asimismo en cuanto a las aportaciones de los asegurados obligatorios, el artículo 11 y 70


del Decreto Ley 19990 establecen, respectivamente, que “Los empleadores (...) están obligados a
retener las aportaciones de los trabajadores asegurados obligatorios (...)” y “Para los asegurados
obligatorios son períodos de aportación los meses, semanas o días en que presten, o hayan
prestado servicios que generen la obligación de abonar las aportaciones a que se refieren los
artículos 7 al 13, aún cuando el empleador (...) no hubiese efectuado el pago de las aportaciones”.
Más aún el artículo 13 de esta norma, dispone que la emplazada se encuentra obligada a iniciar el
procedimiento coactivo si el empleador no cumple con efectuar el abono de las aportaciones
indicadas.

10. A efectos de sustentar su pretensión, el demandante ha presentado la siguiente


documentación:

10.1 Certificado de trabajo emitido por A. De Lanchas Dessouki S.A.C, corriente a fojas 4,
en el que consta que el actor laboró para dicha empresa desde el 27 de abril de 1974 hasta el 4 de
noviembre de 1989, acumulando 15 años y 6 meses de aportes, de los cuales 5 años y 4 meses
fueron reconocidos por la demandada.
10.2 Certificado de trabajo, corriente a fojas 89, del que se advierte que el demandante
laboró para la empresa Promar S. R. L., desde el 1 de abril de 1994 hasta el 30 de abril de 1996,
acreditando 2 años de aportaciones.

11. En tal sentido se evidencia que el demandante acredita 12 años y 2 meses de


aportaciones adicional a los 13 años y 6 meses reconocidos por la demandada, haciendo un total
de 25 años y 8 meses de aportes, por lo que al reunir los requisitos para acceder a una pensión de
jubilación marítima, la demanda debe ser estimada.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda; en consecuencia nula la Resolución 5429-2002-


GO/ONP.

2. Ordena que la demandada expida una nueva resolución otorgando al actor pensión de
jubilación conforme a la Ley 23370 y al Decreto Ley 19990, a partir del 27 de julio de 2000, según
los fundamentos expuestos en la presente; debiéndose pagar las pensiones devengadas con
arreglo a la Ley 28798, los intereses legales a que hubiere lugar y los costos procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena que a la demandante se le otorgue pensión de viudez

EXP. Nº 10677-2006-PA/TC
JUNÍN
AURELIA HUAMÁN DE COCA
(Publicado: 04-04-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 8 días de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal Constitucional,
integrada por los magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda, pronuncia la
siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por doña Aurelia Huamán de Coca contra la
sentencia de la Segunda Sala Mixta de la Corte Superior de Justicia de Junín, de fojas 78, su fecha
22 de setiembre de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.
ANTECEDENTES

Con fecha 8 de febrero de 2006 la recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se le otorgue pensión de viudez
derivada de la renta vitalicia a que tenía derecho su esposo don Francisco Coca Condori, en
aplicación del Decreto Ley 18846, y se le abonen los devengados desde enero de 2001, fecha de
fallecimiento de su cónyuge causante, así como los intereses legales, costos y costas procesales.

La emplazada contesta la demanda alegando que el Decreto Supremo 003-98-SA no es


aplicable al caso de la actora, ya que su cónyuge causante adquirió el derecho a renta vitalicia
cuando el Decreto Ley 18846 estaba vigente.

El Segundo Juzgado Especializado en lo Civil de Huancayo, con fecha 29 de mayo de 2006,


declara fundada la demanda considerando que la recurrente cumple los requisitos para percibir
una pensión de viudez conforme al artículo 53 del Decreto Ley 19990.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda argumentando que


no existe conexión lógica entre los hechos y el petitorio, por lo que es de aplicación lo establecido
por el artículo 427, inciso 5), del Código Procesal Civil.

FUNDAMENTOS

1. En la STC 1417-2005-PA publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión, las disposiciones legales que establecen los requisitos para la
obtención de tal derecho, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente
acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

Delimitación del petitorio

2. En el presente caso la demandante solicita que se le considere beneficiaria del derecho a


la pensión de viudez conforme al Decreto Ley 18846. En consecuencia la pretensión de la
recurrente está comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37.d) de la citada
sentencia, motivo por el cual corresponde analizar el fondo de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. Previamente debe precisarse que la demandante ha planteado su pretensión de manera


errónea pues no obstante solicitar el otorgamiento de una pensión de viudez derivada de la
pensión de renta vitalicia a que hubiera tenido derecho su cónyuge causante, conforme al Decreto
Ley 18846, invoca la aplicación de la Ley 25009 y su Reglamento, normas que corresponden al
régimen de pensión de jubilación minera. Al respecto, cabe señalar que las prestaciones derivadas
del Sistema Nacional de Pensiones y aquellas generadas por accidentes de trabajo o enfermedades
profesionales (renta vitalicia) se financian con fuentes distintas e independientes y se encuentran
previstas para cubrir riesgos y contingencias diferentes, al punto tal que no es incompatible
percibir simultáneamente una pensión de jubilación del Sistema Nacional de Pensiones y una
pensión vitalicia del Seguro Complementario de Trabajo de Riesgo.
4. Tal como se advierte de autos la errónea formulación del petitorio por parte del
abogado de la actora conllevó a que en primera instancia se declare fundada la demanda y se
disponga el otorgamiento de una pensión de viudez conforme al Decreto Ley 19990, siendo la
verdadera pretensión de la demandante la mencionada en el fundamento anterior, por lo que este
Colegiado considera pertinente precisar que las normas de la pensión de jubilación minera (Ley
25009 y su Reglamento) no son aplicables a la renta vitalicia, por pertenecer a fuentes distintas.

5. La Constitución vigente en su artículo 10, “(...) reconoce el derecho universal y


progresivo de toda persona a la seguridad social, para su protección frente a las contingencias que
precise la ley y para la elevación de su calidad de vida”.

6. El Decreto Ley 18846, de Seguro por Accidentes de Trabajo y Enfermedades


Profesionales, vigente hasta el 17 de mayo de 1997, otorgaba pensiones vitalicias a los asegurados
que a consecuencia de una accidente de trabajo o una enfermedad profesional, sufrieran una
incapacidad permanente para el trabajo igual o superior del 40%. Si el asegurado no percibiera una
prestación, los artículos 49 y 58 de su reglamento, el Decreto Supremo 002-72-TR, establecen la
procedencia de las pensiones de sobrevivientes si el asegurado fallece a consecuencia de un
accidente de trabajo o enfermedad profesional.

7. A la fecha, el Seguro Complementario de Trabajo de Riesgo creado por la Ley 26790 del
17 de mayo de 1997, sustituyó el seguro regulado por el Decreto Ley 18846. Sus normas técnicas
fueron aprobadas por Decreto Supremo 003-98-SA, y en este se señala que otorga pensiones de
invalidez por incapacidad para el trabajo cuando el asegurado queda disminuido en su capacidad
para el trabajo en forma permanente en una proporción igual o superior a 50%. Respecto de las
pensiones de sobreviviencia, se evidencia una regulación equivalente a la norma derogada, dado
que, en el artículo 18.1.1., literal a) del mencionado decreto supremo, se establece su cobertura
cuando el fallecimiento del asegurado es ocasionado directamente por un accidente de trabajo o
enfermedad profesional.

8. Con relación a los accidentes de trabajo, tanto el artículo 7 del Reglamento del Decreto
Ley 18846, así como el artículo 2 del Decreto Supremo 003-98-SA establecen que se considera
accidente de trabajo a toda lesión orgánica o funcional, ocasionada en el centro de trabajo, de
forma violenta o repentina, debido a causas externas a la víctima o al esfuerzo realizado por esta.

9. Del formulario de aviso de accidente de trabajo, de fojas 9, se advierte que el cónyuge


causante de la actora sufrió un accidente durante la construcción de un colegio de Ayaccocha, con
fecha 16 de julio de 2004, a las 14 horas, durante el turno comprendido entre las 07:30 a.m. y
17:30 p.m. Asimismo, a fojas 11 obra la comunicación de accidente de trabajo expedida por la
Municipalidad Distrital de Acoria con fecha 19 de julio de 2004, a través de la cual se pone en
conocimiento de Essalud que don Francisco Coca Condori, obrero de la referida comuna que
laboraba en la Obra “Sustitución de Aulas del C.E.Mx. Simón Bolívar de Ayaccocha”, sufrió un
accidente al caer desde una altura de 3.20 metros, por desprendimiento de un tijeral, cuando se
encontraba ejecutando el alineamiento del mismo.

10. Cabe precisar que en el Anexo 5 del Decreto Supremo 009-97-SA, Reglamento de la Ley
26790 se especifica que dentro de las actividades comprendidas en el Seguro Complementario de
Trabajo de Riesgo se encuentra la actividad de la construcción.
11. Con el certificado de defunción expedido por el Instituto Nacional de Estadística del
Ministerio de Salud, corriente a fojas 12 se aprecia que don Francisco Coca Condori falleció el 19
de julio de 2004 a consecuencia de una contusión encefálica producida por un traumatismo cráneo
encefálico grave, a consecuencia del accidente de trabajo mencionado anteriormente.

12. De otro lado con la Partida de Matrimonio Civil de fojas 13 de autos, expedida por la
Municipalidad del centro poblado Ayaccocha, Distrito de Acoria, Provincia y Departamento de
Huancavelica se demuestra que la recurrente contrajo matrimonio con don Francisco Coca Condori
el 7 de enero de 1977.

13. En ese sentido se ha acreditado que el cónyuge causante de la demandante falleció a


consecuencia de un accidente de trabajo, por lo que al encontrarse protegido por el Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgo administrado por la ONP, le corresponde a su cónyuge
supérstite gozar de la prestación estipulada por esta norma y percibir la correspondiente pensión,
conforme a lo establecido en el artículo 18.1.1., literal a) del Decreto Supremo 003-98-SA.

14. Respecto a la fecha en que se genera el derecho, este Tribunal estima que la
contingencia debe establecerse desde el 19 de julio de 2004, fecha en que acaeció su deceso, dado
que el beneficio deriva justamente de la muerte del causante.

15. En cuanto al pago de intereses, este Tribunal en la STC 0065-2002-AA/TC, del 17 de


octubre de 2002, ha precisado que corresponde el pago de los intereses legales generados por las
pensiones de jubilación no pagadas oportunamente razón por la cual se aplica dicho criterio en el
presente caso debiéndose abonar los intereses legales a tenor de lo estipulado en el artículo 1246
del Código Civil.

16. Con relación al pago de costos y costas del proceso, conforme al artículo 56 del Código
Procesal Constitucional, corresponde disponer que la demandada pague los costos del proceso y
declarar improcedente el pago de costas.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda.

2. Ordena que la entidad demandada otorgue pensión de viudez a la demandante, con


arreglo a la Ley 26790 y sus normas complementarias y conexas, debiéndose disponer el abono de
los devengados, los intereses legales correspondientes y el pago de los costos procesales de
conformidad con los fundamentos de la presente.

3. IMPROCEDENTE en cuanto al pago de las costas procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRAND

Se ordena otorgar al demandante pensión por enfermedad profesional

EXP. Nº 9182-2006-PA/TC
JUNÍN
ISAÍAS EDILBERTO BELTRÁN RODRÍGUEZ
(Publicado: 04-04-08)

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 8 días de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal Constitucional,
integrada por los magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda, pronuncia la
siguiente sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Isaías Edilberto Beltrán Rodríguez
contra la sentencia de la Segunda Sala Mixta de la Corte Superior de Justicia de Junín, de fojas 105,
su fecha 4 de setiembre de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 6 de setiembre de 2005 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se declaren inaplicables las
Resoluciones 2434-SGO-PCPE-IPSS-98 y 1475-2001-GO/ONP, de fecha 11 de diciembre de 1998 y
28 de setiembre de 2001, y que, en consecuencia, se le otorgue renta vitalicia por enfermedad
profesional conforme al Decreto Ley 18846, al artículo 6 de la Ley 25009 y al artículo 20 del
Decreto Supremo 029-89-TR. Asimismo solicita el pago de los devengados, los intereses legales, los
costos y las costas procesales.

La emplazada contesta la demanda alegando que el certificado médico presentado por el


demandante carece de valor al haber sido emitido por autoridad incompetente, dado que la única
entidad capaz de diagnosticar las enfermedades profesionales y determinar el grado de
incapacidad que causan es la Comisión Evaluadora de Enfermedades Profesionales, conforme lo
estipula el artículo 61 del Decreto Supremo 002-72-TR, Reglamento del Decreto Ley 18846.

El Primer Juzgado Especializado en lo Civil de Huancayo, con fecha 28 de abril de 2006,


declara fundada la demanda, estimando que el actor ha acreditado padecer la enfermedad
profesional de neumoconosis en segundo estadio de evolución, por lo que le corresponde percibir
pensión de jubilación minera conforme a la Ley 25009.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda argumentando que


la demanda adolece de manifiesta improcedencia por no existir conexión lógica entre los hechos y
el petitorio, ya que el recurrente solicita pensión de renta vitalicia pero invoca la Ley 25009 y su
Reglamento, los cuales son de aplicación a la pensión minera.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. En la STC 1417-2005-PA publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión, las disposiciones legales que establecen los requisitos para la
obtención de tal derecho, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente
acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

Delimitación del petitorio

2. En el presente caso el demandante solicita que se le otorgue renta vitalicia por


enfermedad profesional, conforme al Decreto Ley 18846 y su Reglamento. En consecuencia, la
pretensión del recurrente está comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37.b) de la
citada sentencia, motivo por el cual corresponde analizar el fondo de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. Previamente debe precisarse que el demandante ha planteado su pretensión de manera


errónea pues no obstante solicitar el otorgamiento de una pensión de renta vitalicia conforme al
Decreto Ley 18846, invoca la aplicación de la Ley 25009 y su Reglamento, normas que
corresponden al régimen de pensión de jubilación minera. Al respecto, cabe señalar que las
prestaciones derivadas del Sistema Nacional de Pensiones y aquellas generadas por accidentes de
trabajo o enfermedades profesionales (renta vitalicia) se financian con fuentes distintas e
independientes y se encuentran previstas para cubrir riesgos y contingencias diferentes, al punto
tal que no es incompatible percibir simultáneamente una pensión de jubilación del Sistema
Nacional de Pensiones y una pensión vitalicia del Seguro Complementario de Trabajo de Riesgo.

4. Tal como se advierte de autos, la errónea formulación del petitorio por parte del
abogado del actor conllevó a que en primera instancia se declare fundada la demanda y se
disponga el otorgamiento de una pensión de jubilación minera conforme a la Ley 25009, siendo la
verdadera pretensión del demandante el otorgamiento de una renta vitalicia conforme al Decreto
Ley 18846, por lo que este Colegiado considera pertinente precisar que las normas de la pensión
de jubilación minera (Ley 25009 y su Reglamento) no son aplicables a la renta vitalicia, por
pertenecer a fuentes distintas.

5. En la STC 1008-2004-AA/TC, se precisaron los criterios para otorgar la renta vitalicia por
enfermedad profesional, determinando el grado de incapacidad generado por la enfermedad
según su estadio de evolución, así como la procedencia del reajuste del monto de la renta
percibida conforme se acentúa la enfermedad y se incrementa la incapacidad laboral.

6. Sobre el particular cabe precisar que el Decreto Ley 18846 fue derogado por la Ley
26790, publicada el 17 de mayo de 1997, que estableció en su Tercera Disposición Complementaria
que las reservas y obligaciones por prestaciones económicas del Seguro de Accidentes de Trabajo y
Enfermedades Profesionales, regulado por el Decreto Ley 18846, serían transferidas al Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgo administrado por la ONP.

7. Mediante el Decreto Supremo 003-98-SA se aprobaron las Normas Técnicas del Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgos, cuyo artículo 3, entiende como enfermedad profesional
todo estado patológico permanente o temporal que sobreviene al trabajador como consecuencia
directa de la clase de trabajo que desempeña o del medio en que se ha visto obligado a trabajar.

8. A fojas 15 de autos obra el examen médico ocupacional expedido por el Centro Nacional
de Salud Ocupacional y Protección del Ambiente para la Salud - Censopas del Ministerio de Salud,
de fecha 12 de agosto de 2003, en el que consta que el demandante padece de neumoconiosis en
segundo estadio de evolución.

9. De acuerdo con los artículos 191 y siguientes del Código Procesal Civil, de aplicación
supletoria a los procesos constitucionales, el examen médico-ocupacional que practica la Dirección
General de Salud Ambiental - Salud Ocupacional, del Ministerio de Salud, constituye prueba
suficiente y acredita la enfermedad profesional que padece el recurrente, conforme a la Resolución
Suprema 014-93-TR, publicada el 28 de agosto de 1993, que recoge los Lineamientos de la
Clasificación Radiográfica Internacional de la OIT para la Evaluación y Diagnóstico de la
Neumoconiosis, requiriendo el demandante atención prioritaria e inmediata.

10. En el referido examen médico no se consigna el grado de incapacidad física laboral del
demandante, sin embargo, en aplicación de las normas citadas en el fundamento precedente, este
Colegiado ha interpretado, que en defecto de un pronunciamiento médico expreso, la
neumoconiosis (silicosis) en primer estadio de evolución produce, por lo menos, Invalidez Parcial
Permanente, con un grado de incapacidad no menor a 50%, y que a partir del segundo estadio de
evolución, la incapacidad se incrementa a más del 66.6%, generando una Invalidez Total
Permanente; ambas definidas de esta manera por los artículos 18.2.1 y 18.2.2. del Decreto
Supremo 003-98-SA, Normas Técnicas del Seguro Complementario de Riesgo.

11. Al respecto el artículo 18.2.1 del Decreto Supremo 003-98-SA define la invalidez parcial
permanente como la disminución de la capacidad para el trabajo en una proporción igual o
superior al 50%, pero menor a los 2/3 (66.66%), razón por la cual corresponde una pensión de
invalidez vitalicia mensual equivalente al 50% de la Remuneración Mensual. En cambio el artículo
18.2.2 señala que sufre de invalidez total permanente quien queda disminuido en su capacidad
para el trabajo en forma permanente, en una proporción igual o superior al 66.66%, en cuyo caso
la pensión de invalidez vitalicia mensual será igual al 70% de la Remuneración Mensual del
asegurado, equivalente al promedio de las remuneraciones asegurables de los 12 meses anteriores
al siniestro, entendiéndose como tal al accidente o enfermedad profesional sufrida por el
asegurado.

12. Por tanto, advirtiéndose de autos que el demandante estuvo protegido durante su
actividad laboral por los beneficios del Decreto Ley 18846, le corresponde gozar de la prestación
estipulada por su norma sustitutoria y percibir una pensión de invalidez permanente total
equivalente al 70% de su remuneración mensual, en atención a la incapacidad orgánica funcional
que padece a consecuencia de la neumoconiosis (silicosis) en primer estadio de evolución.
13. En cuanto a la fecha en que se genera el derecho, este Tribunal estima que al haberse
calificado como prueba sucedánea idónea el examen médico presentado por el recurrente, en
defecto del pronunciamiento de la Comisión Evaluadora de Incapacidades, la contingencia debe
establecerse desde la fecha del pronunciamiento médico que acredita la existencia de la
enfermedad profesional, dado que el beneficio deriva justamente del mal que aqueja al
demandante, y es a partir de dicha fecha que se debe abonar la pensión vitalicia -antes renta
vitalicia- en concordancia con lo dispuesto por el artículo 19 del Decreto Supremo 003-98-SA.

14. Con relación al pago de intereses, este Colegiado (STC 0065-2002-AA/TC del 17 de
octubre de 2002) ha establecido que deben ser pagados de acuerdo a lo dispuesto en los artículos
1242 y siguientes del Código Civil.

15. Respecto al pago de costos y costas del proceso, conforme al artículo 56 del Código
Procesal Constitucional, corresponde disponer que la demandada pague los costos y declarar
improcedente el pago de costas procesales.

16. Por consiguiente, habiéndose acreditado la vulneración de los derechos


constitucionales invocados por la recurrente, la demanda debe ser estimada.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú

HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda; en consecuencia, nulas las Resoluciones 2434-SGO-


PCPE-IPSS-98 y 1475-2001-GO/ONP.

2. Ordenar a la entidad demandada otorgar al demandante la pensión que le corresponde


por concepto de enfermedad profesional, con arreglo a la Ley 26790 y sus normas
complementarias y conexas, desde el 12 de agosto de 2003, conforme a los fundamentos de la
presente. Asimismo, dispone que se abonen los devengados conforme a ley, los intereses legales a
que hubiere lugar, así como los costos procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena otorgar al demandante pensión por enfermedad profesional

EXP. Nº 10526-2006-PA/TC
LIMA
CLAUDIO QUISPE HILARIO
(Publicado: 04-04-08)
SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a 8 de noviembre de 2007, la Sala Segunda del Tribunal Constitucional, integrada


por los magistrados Mesía Ramírez, Vergara Gotelli y Álvarez Miranda, pronuncia la siguiente
sentencia

ASUNTO

Recurso de agravio constitucional interpuesto por don Claudio Quispe Hilario contra la
sentencia de la Primera Sala Civil de la Corte Superior de Justicia de Lima, de fojas 148, su fecha 28
de setiembre de 2006, que declara improcedente la demanda de autos.

ANTECEDENTES

Con fecha 10 de marzo de 2005 el recurrente interpone demanda de amparo contra la


Oficina de Normalización Previsional (ONP), solicitando que se declare inaplicable la Resolución
9910-2004-GO/ONP, de fecha 25 de agosto de 2004; y que en consecuencia se le otorgue renta
vitalicia por enfermedad profesional conforme al Decreto Ley 18846 y su Reglamento, debiendo
disponerse el pago de los devengados correspondientes.

La emplazada contesta la demanda alegando que el certificado médico presentado por el


demandante carece de valor al haber sido emitido por autoridad incompetente, dado que la única
entidad capaz de diagnosticar las enfermedades profesionales y determinar el grado de
incapacidad que causan es la Comisión Evaluadora de Enfermedades Profesionales, conforme lo
estipula el artículo 61 del Decreto Supremo 002-72-TR, Reglamento del Decreto Ley 18846.

El Sexagésimo Juzgado Especializado en lo Civil de Lima, con fecha 24 de abril de 2006,


declara fundada la demanda, estimando que el actor ha acreditado padecer la enfermedad
profesional de neumoconosis en primer estadio de evolución, por lo que le corresponde percibir
renta vitalicia conforme a la Ley 26790.

La recurrida, revocando la apelada, declara improcedente la demanda argumentando que


al demandante se le diagnosticó la enfermedad profesional con posterioridad al 15 de mayo de
1998, por lo que no le es aplicable lo dispuesto en el Decreto Ley 18846.

FUNDAMENTOS

Procedencia de la demanda

1. En la STC 1417-2005-PA publicada en el diario oficial El Peruano el 12 de julio de 2005,


este Tribunal ha señalado que forman parte del contenido esencial directamente protegido por el
derecho fundamental a la pensión, las disposiciones legales que establecen los requisitos para la
obtención de tal derecho, y que la titularidad del derecho invocado debe estar suficientemente
acreditada para que sea posible emitir un pronunciamiento estimatorio.

Delimitación del petitorio


2. En el presente caso el demandante solicita que se le otorgue renta vitalicia por
enfermedad profesional, conforme al Decreto Ley 18846 y su Reglamento. En consecuencia la
pretensión del recurrente está comprendida en el supuesto previsto en el fundamento 37.b) de la
citada sentencia, motivo por el cual corresponde analizar el fondo de la cuestión controvertida.

Análisis de la controversia

3. Este Tribunal en la STC 1008-2004-AA/TC ha precisado los criterios para otorgar la renta
vitalicia por enfermedad profesional, determinando el grado de incapacidad generado por la
enfermedad según su estadio de evolución, así como la procedencia del reajuste del monto de la
renta percibida conforme se acentúa la enfermedad y se incrementa la incapacidad laboral.

4. Sobre el particular cabe precisar que el Decreto Ley 18846 fue derogado por la Ley
26790, publicada el 17 de mayo de 1997, que estableció en su Tercera Disposición Complementaria
que las reservas y obligaciones por prestaciones económicas del Seguro de Accidentes de Trabajo y
Enfermedades Profesionales, regulado por el Decreto Ley 18846, serían transferidas al Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgo administrado por la ONP.

5. Mediante el Decreto Supremo 003-98-SA se aprobaron las Normas Técnicas del Seguro
Complementario de Trabajo de Riesgos, cuyo artículo 3, entiende como enfermedad profesional
todo estado patológico permanente o temporal que sobreviene al trabajador como consecuencia
directa de la clase de trabajo que desempeña o del medio en que se ha visto obligado a trabajar.

6. A fojas 3 de autos obra el examen médico ocupacional expedido por el Centro Nacional
de Salud Ocupacional y Protección del Ambiente para la Salud - Censopas, del Ministerio de Salud,
de fecha 13 de febrero de 2003, en el que consta que el demandante padece de neumoconiosis en
segundo estadio de evolución.

7. De acuerdo con los artículos 191 y siguientes del Código Procesal Civil, de aplicación
supletoria a los procesos constitucionales, el examen médico-ocupacional que practica la Dirección
General de Salud Ambiental - Salud Ocupacional, del Ministerio de Salud, constituye prueba
suficiente y acredita la enfermedad profesional que padece el recurrente, conforme a la Resolución
Suprema 014-93-TR, publicada el 28 de agosto de 1993, que recoge los Lineamientos de la
Clasificación Radiográfica Internacional de la OIT para la Evaluación y Diagnóstico de la
Neumoconiosis, requiriendo el demandante atención prioritaria e inmediata.

8. En el referido examen médico, no se consigna el grado de incapacidad física laboral del


demandante, sin embargo, en aplicación de las normas citadas en el fundamento precedente, este
Colegiado ha interpretado, que en defecto de un pronunciamiento médico expreso, la
neumoconiosis (silicosis) en primer estadio de evolución produce, por lo menos, Invalidez Parcial
Permanente, con un grado de incapacidad no menor a 50%, y que a partir del segundo estadio de
evolución, la incapacidad se incrementa a más del 66.6%, generando una Invalidez Total
Permanente; ambas definidas de esta manera por los artículos 18.2.1 y 18.2.2. del Decreto
Supremo 003-98-SA, Normas Técnicas del Seguro Complementario de Riesgo.

9. Al respecto el artículo 18.2.1 del Decreto Supremo 003-98-SA define la invalidez parcial
permanente como la disminución de la capacidad para el trabajo en una proporción igual o
superior al 50%, pero menor a los 2/3 (66.66%), razón por la cual corresponde una pensión de
invalidez vitalicia mensual equivalente al 50% de la Remuneración Mensual. En cambio el artículo
18.2.2 señala que sufre de invalidez total permanente quien queda disminuido en su capacidad
para el trabajo en forma permanente, en una proporción igual o superior al 66.66%, en cuyo caso
la pensión de invalidez vitalicia mensual será igual al 70% de la Remuneración Mensual del
asegurado, equivalente al promedio de las remuneraciones asegurables de los 12 meses anteriores
al siniestro, entendiéndose como tal al accidente o enfermedad profesional sufrida por el
asegurado.

10. Por tanto advirtiéndose de autos que el demandante estuvo protegido durante su
actividad laboral por los beneficios del Decreto Ley 18846, le corresponde gozar de la prestación
estipulada por su norma sustitutoria y percibir una pensión de invalidez permanente total
equivalente al 70% de su remuneración mensual, en atención a la incapacidad orgánica funcional
que padece a consecuencia de la neumoconiosis (silicosis) en segundo estadio de evolución.

11. En cuanto a la fecha en que se genera el derecho, este Tribunal estima que al haberse
calificado como prueba sucedánea idónea el examen médico presentado por el recurrente, en
defecto del pronunciamiento de la Comisión Evaluadora de Incapacidades, la contingencia debe
establecerse desde la fecha del pronunciamiento médico que acredita la existencia de la
enfermedad profesional, dado que el beneficio deriva justamente del mal que aqueja al
demandante, y es a partir de dicha fecha que se debe abonar la pensión vitalicia -antes renta
vitalicia- en concordancia con lo dispuesto por el artículo 19 del Decreto Supremo 003-98-SA.

12. Por consiguiente habiéndose acreditado la vulneración de los derechos


constitucionales invocados por el recurrente, la demanda debe ser estimada.

Por estos fundamentos, el Tribunal Constitucional, con la autoridad que le confiere la


Constitución Política del Perú
HA RESUELTO

1. Declarar FUNDADA la demanda; en consecuencia nula la Resolución 9910-2004-


GO/ONP.

2. Ordena que la entidad demandada otorgue al demandante la pensión que le


corresponde por concepto de enfermedad profesional, con arreglo a la Ley 26790 y sus normas
complementarias y conexas, desde el 3 de febrero de 2003, conforme a los fundamentos de la
presente. Asimismo dispone que se abonen los devengados conforme a ley, los intereses legales a
que hubiere lugar, así como los costos procesales.

Publíquese y notifíquese.

SS.
MESÍA RAMÍREZ
VERGARA GOTELLI
ÁLVAREZ MIRANDA

Se ordena otorgar a la demandante pensión de viudez


EXP. Nº 3449-2006-AA/TC
LIMA
REGULA CUENCA ESCANDÓN DE MARTINEZ
(Publicado: 04-04-08)

RAZÓN DE RELATORÍA

La resolución recaída en el Expediente Nº 03449-2006-AA es aquella conformada por los


votos de los magistrados Gonzales Ojeda, Bardelli Lartirigoyen y Vergara Gotelli, que declara
FUNDADA la demanda. Los votos de los magistrados Gonzales Ojeda y Bardelli Lartirigoyen,
aparecen firmados en hoja membretada aparte, y no junto con la firma del magistrado integrante
de la Sala debido al cese en funciones de dichos magistrados.

SENTENCIA DEL TRIBUNAL CONSTITUCIONAL

En Lima, a los 18 días del mes de mayo de 2006, la Sala Segunda del Tribunal
Constitucional, integrada por los magistrados Gonzales Ojeda, B