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Proteccion Radiológica..

Este documento describe los principios básicos de la protección radiológica, incluidos los efectos de la radiación en los tejidos biológicos, los tipos de daños, la medición de dosis y los principios de justificación, optimización y limitación de dosis. También explica las medidas básicas para limitar la exposición a radiaciones, como distancia, tiempo y blindaje.
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Proteccion Radiológica..

Este documento describe los principios básicos de la protección radiológica, incluidos los efectos de la radiación en los tejidos biológicos, los tipos de daños, la medición de dosis y los principios de justificación, optimización y limitación de dosis. También explica las medidas básicas para limitar la exposición a radiaciones, como distancia, tiempo y blindaje.
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PROTECCION RADIOLÓGICA

La utilización de fuentes de radiaciones ionizantes, aparatos de rayos X,


sustancias radiactivas naturales o radioisótopos producidos artificialmente, en
actividades de la medicina, la industria, la agricultura o la investigación, reportan
muchos beneficios a la humanidad, pero también da lugar a ciertos riesgos que no
quedan limitados a un pequeño grupo de personas, sino que pueden incidir sobre
grupos de trabajadores y sobre la población en su conjunto.

RADIACIÓN Y TEJIDO BIOLÓGICO

Sea cual sea, el tipo de radiación da lugar a partículas cargadas, por lo que el
mecanismo fundamental de interacción con la materia es el de ionización. Esta es
la razón por la que estas radiaciones se conocen con el nombre de radiaciones
ionizantes. En el caso de que la materia sea tejido biológico con un alto contenido
de agua, la ionización de las moléculas de agua puede dar lugar a los llamados
radicales libres que presentan una gran reactividad química, suficiente para alterar
moléculas importantes que forman parte de los tejidos de los seres vivos.

Entre esas alteraciones pueden incluirse los cambios químicos en el ADN, la


molécula orgánica básica que forma parte de las células de nuestro cuerpo. Estos
cambios pueden dar lugar a la aparición de efectos biológicos, incluyendo el
desarrollo anormal de las células.

Hay dos clases de efectos, los que ocurren con seguridad al superarse un
valor determinado de la dosis de radiación recibida (deterministas o
reacciones tisulares) y los que tienen una probabilidad de ocurrencia
creciente al aumentar dicha dosis (estocáticos). El sistema de protección
radiológica vigente se basa en la suposición de que, por muy pequeña que
sea la dosis de radiación, siempre hay algún riesgo.
Efectos deterministas: Pueden variar desde la muerte en días o semanas
(para niveles muy altos de radiación recibida por todo el cuerpo) a simple
enrojecimiento de la piel (para dosis elevadas de radiación recibidas durante
un corto período de tiempo por una zona del cuerpo de tamaño limitado)..

Efectos estocásticos: Cuando el cuerpo humano es sometido a bajas


dosis de radiación o a una dosis mayor pero que es recibida a lo largo de un
gran período de tiempo, no existen efectos deterministas apreciables, pero
se supone que es posible la existencia de efectos estocásticos, tales como
el cáncer o la aparición de enfermedades congénitas.

DAÑO Y SENSIBILIDAD
Para una cantidad dada de radiación, el daño producido en los tejidos por
los distintos tipos de radiación es diferente. Por eso, la cantidad de radiación
absorbida (dosis absorbida) debe multiplicarse por unos factores de
ponderación de la radiación para dar la dosis equivalente, que es la que
tiene en cuenta el tipo de radiación que se ha recibido.

Sin embargo, algunos órganos son más sensibles que otros a la radiación,
por tanto, la dosis equivalente se multiplica por otros factores de
ponderación de los tejidos, obteniéndose así la dosis efectiva que mide el
daño total producido.

La dosis se mide en Sievert (Sv), aunque cuando se habla de protección


radiológica es más frecuente utilizar la milésima parte de esta unidad
(miliSievert, mSv) o, incluso, la millonésima
parte (microSievert, μSv).
La protección radiológica tiene por finalidad la protección de los individuos,
de sus descendientes
y de la humanidad en su conjunto, de los riesgos derivados de aquellas
actividades que debido a los equipos o materiales que utilizan suponen la
exposición a radiaciones ionizantes.

El marco básico de la protección radiológica necesariamente tiene que


incluir valoraciones tanto de tipo social como científicas, porque la finalidad
principal de la protección radiológica es proporcionar un nivel apropiado de
protección para las personas y el medio ambiente, sin limitar indebidamente
los beneficios que se obtienen del uso de la radiación.

Además, se debe suponer que incluso dosis pequeñas de radiación pueden


producir algún efecto perjudicial. Dado que existen umbrales (valores de la
dosis por debajo de los cuales no se producen) para los efectos
deterministas, es posible evitar dichos efectos limitando las dosis recibidas
por las personas. No es posible, sin embargo, evitar del todo los efectos
estocásticos porque no existe evidencia científica de un umbral para ellos,
limitando las dosis sólo podemos reducir su probabilidad de aparición.

Todas las exposiciones a la radiación deben ser mantenidas a niveles tan


bajos como sea razonablemente posible, teniendo en cuenta factores
sociales y económicos. Toda dosis de radiación implica algún tipo de riesgo;
por ello no es suficiente cumplir con los límites de dosis que están fijados en
la normativa nacional. Las dosis deben reducirse aún más, siempre que sea
razonadamente posible, esta reducción de dosis no puede llevarse a cabo
indefinidamente, sino que se deben considerar los costes económicos,
sociales, etc. asociados.
Principios de protección radiológica.

La protección radiológica tiene por finalidad la protección de los individuos,


de sus descendientes y de la humanidad en su conjunto, de los riesgos
derivados de aquellas actividades que debido a los equipos o materiales
que utilizan suponen la exposición a radiaciones ionizantes.

La finalidad principal de la protección radiológica es proporcionar un nivel


apropiado de protección para las personas y el medio ambiente, sin limitar
indebidamente los beneficios que se obtienen del uso de la radiación. Dado
que existen umbrales (valores de la dosis por debajo de los cuales no se
producen) para los efectos deterministas, es posible evitar dichos efectos
limitando las dosis recibidas por las personas. No es posible, sin embargo,
evitar del todo los efectos estocásticos porque no existe evidencia científica
de un umbral para ellos, limitando las dosis sólo podemos reducir su
probabilidad de aparición.

La Comisión Internacional de Protección Radiológica (ICRP) considera que


el objetivo principal de la protección radiológica es evitar la aparición de
efectos biológicos deterministas y limitar al máximo la probabilidad de
aparición de los estocásticos.
Justificación.
No debe adoptarse ninguna práctica que signifique exposición a la
radiación ionizante si su introducción no produce un beneficio neto positivo.
La práctica que implique la exposición a las radiaciones ionizantes
debe suponer un beneficio para la sociedad. Deben considerarse los efectos
negativos y las alternativas posibles.
Optimización (principio ALARA)

ALARA son las siglas inglesas de la expresión “Tan bajo como sea
razonablemente posible”. Todas las exposiciones a la radiación deben ser
mantenidas a niveles tan bajos como sea razonablemente posible, teniendo
en cuenta factores sociales y económicos. Toda dosis de radiación implica
algún tipo de riesgo; por ello no es suficiente cumplir con los límites de dosis
que están fijados en la normativa nacional. Las dosis deben reducirse aún
más, siempre que sea razonadamente posible, esta reducción de dosis no
puede llevarse a cabo indefinidamente, sino que se deben considerar los
costes económicos, sociales, etc. Asociados.

MEDIDAS BÁSICAS DE PROTECCIÓN RADIOLÓGICA

Las medidas necesarias para limitar la exposición de los individuos se


pueden tomar mediante la aplicación de acciones en cualquier punto del
sistema que vincula las fuentes con los individuos.

Tales acciones pueden aplicarse sobre:

- La fuente emisora de radiación ionizante.


- El medio ambiente, es decir, los caminos por los que las radiaciones de las
fuentes pueden llegar a los individuos.
- Los individuos expuestos.

Las medidas de control sobre la fuente se consideran como medidas


prioritarias, mientras que las medidas aplicables al medio ambiente y a los
individuos son más difíciles de aplicar y, a veces, introducen más trabas en
la operatividad de las instalaciones.
En general, y donde sea posible, se recomienda aplicar en la fuente las
medidas.

Los riesgos de irradiación a que están sometidos los individuos se reducen


aplicando las siguientes medidas generales de protección:

• Distancia: aumentando la distancia entre el operador y la fuente de


radiaciones ionizantes, la exposición disminuye en la misma proporción en
que aumenta el cuadrado de la distancia. En muchos casos bastará con
alejarse suficientemente de la fuente de radiación para que las condiciones
de trabajo sean aceptables.

• Tiempo: disminuyendo el tiempo de exposición todo lo posible, se


reducirán
las dosis. Es importante que las personas que vayan a realizar operaciones
con fuentes de radiación estén bien adiestradas, con el fin de invertir el
menor tiempo posible en ellas.

• Blindaje: en los casos en que los dos factores anteriores no sean


suficientes, será necesario interponer un espesor de material absorbente,
blindaje, entre el operador y la fuente de radiación.
Según sea la energía y tipo de la radiación, será conveniente utilizar
distintos materiales y espesores de blindaje.

ROPA DE PROTECCIÓN RADIOLOGICA

1. Lentes plomadas
2. Guantes plomados
3. Delantales plomados
4. Cuellos tiroideos
5. Biombos plomados
6. Vidrios plomados
7. Protectores de bismuto
8. Blindaje
9. Dosimetría personal
10. Petos plomados

Vestidos, delantales y protectores de tiroides hechos de un material como vinilo


que contenga plomo. Los delantales deben equivaler al menos a 0.25 mm Pb si
los equipos de rayos X operan hasta 100Kv y a 0.35 mm Pb si operan por encima
de 100Kv.

Los delantales podrían ser abiertos, con menos de plomo en la espalda, debido al
peso de plomo extra requerido, esto predispone que el portador del delantal
siempre este de cara a la fuente de radiación

Las manoplas son guantes duros. Tienen un valor limitado por que son difíciles de
usar y, por lo tanto, solo deben usarse en casos apropiados

Todo esto está regulado por la Norma BSS I.28.

NORMAS INTERNACIONALES DE PROTECCIÓN RADIOLÓGICA

CIPR O ICRP:
La comisión internacional de protección radiológica reúne médicos, físicos y
biólogos de todos los países. Organismo encargado de establecer la filosofía de la
protección radiológica, proporcionando las recomendaciones para utilizar de forma
segura las radiaciones ionizantes

UNSCEAR:
(United Nations Scientific Committee on the Effects of Atomic Radiation) reúne a
científicos representantes de 21 naciones. Se creó en 1955 en el seno de la ONU
para reunir el máximo de datos sobre los niveles de exposición debidos a las
diversas fuentes de radiaciones ionizantes y sus consecuencias biológicas,
sanitarias y medioambientales. Constituye un balance regular de estos datos, pero
igualmente una evaluación de los efectos estudiando los resultados
experimentales, la estimación de las dosis y los datos humanos.

OIEA:

Edita periódicamente normas de seguridad y protección radiológica aplicable a las


industrias y prácticas que utilizan radiaciones, utilizando las últimas
recomendaciones de los organismos científicos (como la CIPR o el UNSCEAR).
Esas normas no son de obligado cumplimiento para los países miembro del
organismo a no ser que soliciten la asistencia del propio organismo. Sin embargo,
en gran medida se utilizan como base para elaborar la legislación de la mayor
parte de los estados.

Las normas legales de protección radiológica hoy en día utilizan:

Un límite de dosis efectiva de 1 mSv/año para la población general y de 100 mSv


de promedio en 5 años para las personas dedicadas a trabajos que implican una
exposición radiactiva (industria nuclear, radiología médica), con un máximo de 50
mSv en un único año;

Un límite de dosis equivalente de 150 mSv/año para el cristalino (ojo) y 500


mSv/año para la piel y las manos para los trabajadores profesionalmente
expuestos; y 15 y 50 mSv/año, respectivamente, para los miembros del público.

NORMAS OFICIALES PARA LA PROTECCIÓN RADIOLÓGICA

NORMA Oficial Mexicana NOM-229-SSA1-2002, Salud ambiental. Requisitos


técnicos para las instalaciones, responsabilidades sanitarias, especificaciones
técnicas para los equipos y protección radiológica en establecimientos de
diagnóstico médico con rayos X
Esta Norma Oficial Mexicana establece los criterios de diseño, construcción y
conservación de las instalaciones fijas y móviles, los requisitos técnicos para la
adquisición y vigilancia del funcionamiento de los equipos de diagnóstico médico
con rayos X, los requisitos sanitarios, criterios y requisitos de protección
radiológica que deben cumplir los Titulares, Responsables, Asesores
Especializados en Seguridad Radiológica en establecimientos para diagnóstico
médico que utilicen equipos generadores de radiación ionizante (rayos X) para su
aplicación en seres humanos, con el fin de garantizar la protección a pacientes,
personal ocupacionalmente expuesto y público en general.

Esta Norma Oficial Mexicana es de observancia obligatoria en el Territorio


Nacional para todos los propietarios, Titulares, Responsables, Asesores
Especializados en Seguridad Radiológica, equipos de rayos X y establecimientos
para diagnóstico médico que utilicen equipos generadores de radiación ionizante
(rayos X) en unidades fijas o móviles para su aplicación en seres humanos,
quedando incluidos los estudios panorámicos dentales y excluidas las aplicaciones
odontológicas convencionales y densitometría ósea.

Esta norma se complementa con las siguientes:

NOM-012-STPS-1999, “Condiciones de seguridad e higiene en los centros de


trabajo donde se produzcan, usen, manejen, almacenen o transporten fuentes de
radiaciones ionizantes”.

NOM-026-STPS-1998, “Colores y señales de seguridad e higiene e identificación


de riesgos por fluidos conducidos en tuberías”.

NOM-026-NUCL-1999, “Vigilancia Médica del Personal Ocupacionalmente


Expuesto a Radiaciones Ionizantes”.

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