0% encontró este documento útil (0 votos)
44 vistas2 páginas

Resumen Gradillas

texto sobre gradillas

Cargado por

rob
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
44 vistas2 páginas

Resumen Gradillas

texto sobre gradillas

Cargado por

rob
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOC, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

Gradillas

I. El Silencio:

El objetivo es conseguir la espontanea expresión de contenidos por parte del paciente, y con
nuestras preguntas procuramos obtener la información más relevante para nuestros fines
diagnósticos y terapéuticos. Los silencios estilan entonces ese libre fluir psíquico del enfermo.

No interrumpir el curso asociativo del paciente, vale más que digas lo que a ellos les preocupa y no
lo que nosotros deseamos saber por curiosidad.

Nuestra expresión corporal (movimientos de cabeza, gestos faciales, postura corporal), le indicaran
al paciente que si bien permanecemos callados, no estamos inactivos.

No obstante, el paciente puede interpretar mal el excesivo silencio por parte del entrevistador, ya
sea como falta de interés o como incompetencia. Estar pendiente de las señales que nos da el
paciente.

II. Preguntas:

Se puede obtener una historia clínica sin siquiera introducir en ningún momento un tema nuevo al
discurso del paciente. La interrupción de su relato puede distraer su flujo de pensamiento.

A veces deben dejarse pasar temas que creemos de gran carga emocional, para preguntarlos en
otro momento más adecuado. El orden de las preguntas debe ir de las menos a las más íntimas, y
de lo general a lo particular. Se pueden incluir preguntas importantes dentro de un grupo de
preguntas neutras afectivamente, pero que guarden cierta relación con esta.

Diferencia entre preguntas ABIERTAS y preguntas de SI/NO. Se aconseja hacer preguntas abiertas y
que nos den ejemplos concretos. Puede que nos respondan con otra pregunta porque no ha
quedado claro lo que queríamos explorar.

Puede existir en el paciente gran dificultad de expresar sus emociones, se hace necesario darles
diferentes pautas para que indiquen lo más aproximado posible lo que pretenden expresar.

Cuidar la entonación que se le de a una pregunta, ya que esta puede influir al examinado a
responder en determinadas maneras.

Existen elementos inherentes a ciertas preguntas que sugestionan la forma en que deben ser
respondidas. ‘’¿Tiene usted dolor, verdad?’’

Hay preguntas generales de un tema que pueden suscitar respuestas más concretas sobre un área
conflictiva de la persona.
En los niños son frecuentes las preguntas de tipo proyectivo acerca de valores como ‘’si te
concedieran tres deseos, cuáles serían?’’

Las preguntas antagonizantes, como las que inician con un Por Que, generan sentimientos de
molestia y hostilidad porque les piden que den cuenta de sus acciones.

Nunca lesionar la dignidad del entrevistado con nuestras preguntas o conducta.

Se pueden usar preguntas apropiadas, pero si carecen de una entonación tranquilizadora, serán
ineficaces.

III. Vocabulario:

Las palabras y gestos cambian de significado según la personalidad y cultura de las personas. Se
debe usar un vocabulario que corresponda al lenguaje común y que sea asequible al entrevistado,
según su nivel intelectual y social.

Las palabras comunes que use el entrevistado pueden no significar lo mismo para el lenguaje
técnico del entrevistador (ansiedad, depresión, ira). Si el paciente usa mucho lenguaje técnico es
posible que haya visto con anterioridad a otros terapeutas y haya recibido tratamiento.

El lenguaje debe ser muy claro, ya que el paciente tiende a sacarlo fuera de contexto y exagerar.
Usar palabras con neutralidad afectiva.

Es preferible darle el tratamiento de señor, usted, aunque dependerá de las necesidades del caso.
No usar un lenguaje vulgar ni coloquial. No hacer de la entrevista una conversación social.

Si se encuentran fuera de consulta con el paciente, es costumbre un simple saludo, pero no


pararse a conversar.

Hay pacientes que son extraordinarios, no porque sean figuras públicas o sean casos difíciles, sino
porque guardan un vínculo particular con el propio terapeuta. Estas personas aumentan la tensión
que siente el terapeuta por lo que usualmente no debe aceptarse la responsabilidad de llevar estos
casos.

El terapeuta no debe atender a otro tipo de curiosidad que no sea la profesional.

Se sugiere dejar transcurrir algunos minutos entre diferentes sesiones para iniciar la segunda
entrevista en óptimas condiciones

Tratar de captar que percepción tiene el paciente de ti como terapeuta. Dicha imagen es
cambiante y debe ser detectada debido a su importancia estratégica para la entrevista

Tener en cuenta el marco sociocultural en el que nos hallamos.

También podría gustarte