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Keith Moore - La Voluntad de Dios Es Sanar A Todos

Keith Moore

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La Voluntad de DIOS es Sanar

30 razones por las cuales podemos estar seguros que la


voluntad de DIOS es que TODOS estemos sanos.

POR KEITH MOORE


La Voluntad de Dios es Sanar
© 2013 Keith Moore
Publicación Faith Life

ISBN: 978-1-940403-00-7

BK2002

Moore Life Ministries


3701 State Hwy 76
Branson, Missouri 65616
417-334-9233
[Link]

Todas las escrituras citadas en este libro proceden de la Biblia Versión Autorizada Reina Valera,
al menos que haya sido indicado en alguna otra parte de este libro.
INDICE

CAPÍTULO TÍTULO PÁGINA


Introducción ¿Cómo Encontrar la Voluntad de Dios? 1
1 La Palabra de Dios Es Medicina 15
2 Un Espíritu Fuerte Te Sostendrá 19
3 En Su Creación Original, No Existía Enfermedad 35
4 Su Voluntad para el Cielo, y el Mundo que ha de Venir 39
5 El Origen de la Enfermedad 43
6 La Enfermedad es del Diablo 47
7 El Pacto de Sanidad 51
8 Los Nombres Eternos de Dios (Jehová) 61
9 Las Enfermedades Son parte de la Maldición de la Ley, de la cual 63
Cristo Nos Redimió
10 Los Tipos de Redención 79
11 La Sanidad Es Parte de la Redención 103
12 Los Primeros Frutos de la Redención 117
13 La Eterna Paternidad de Dios 131
14 La Sanidad Es el Pan de los Hijos 139
15 La Misericordia de Dios 143
16 Autoridad Sobre Demonios y Enfermedades 155
17 El Ministerio de Jesús 175
18 La Imposición de Manos 189
19 Él Es Nuestro Buen Pastor 199
20 Sanidades en el Libro de los Hechos 213
21 Los Dones de Sanidades 219
22 Escrituras para Orar por Sanidad 229
23 Todo Incluido en las Promesas de Dios 241
24 Él Nos Ha Prometido Larga Vida 257
25 Él Es la Vid, y Nosotros Somos Los Pámpanos 275
26 Nuestros Cuerpos Son Miembros de Cristo 279
27 Tu Cuerpo Es el Templo del Espíritu Santo 283
28 Nosotros Somos Sacerdotes de Dios 287
29 Nuestros Cuerpos Son Sacrificios Vivos 289
30 Somos La Novia de Cristo 293
Oración de Salvación 295
101 COSAS QUE DIOS HA DICHO 297
Obras Citadas 303
Introducción: Cómo Encontrar la Voluntad de Dios
En Lucas 5:12 dice, “Sucedió que estando él en una de las ciudades, se presentó un hombre lleno
de lepra, el cual, viendo a Jesús, se postró con el rostro en tierra y le rogó, diciendo: Señor, si
quieres, puedes limpiarme.

Aquí se encuentra un hombre que el doctor Lucas describe que está lleno de la lepra. Otros
podrían decir que tenía lepra, pero recuerde, Lucas era un médico, por lo cual nos ofrece más
detalles. Aun hoy día encontramos situaciones en las cuales el hombre dice que son incurables.
No solamente los hombres no le podían ayudar —por lo cual en ese tiempo se consideraba una
pena de muerte—y a la misma vez condenado al ostracismo, siendo expulsado y no ser capaz de
tener comunión con su familia o amigos. Era una muerte en vida desde muchos puntos de vista, y
su caso se encontraba bien avanzado. Estaba lleno de la lepra diabólica, y era horrible.

Sin embargo, la Palabra nos dice que él encontró a Jesús. ¿Sabía usted que él se dirigía ya en la
dirección correcta, si se encontraba con Jesús? Él le dijo algo al Maestro. ¿Qué le dijo él? Dijo,
“Si quieres, puedes limpiarme.”

Hay millones de personas que creen en Dios y se encuentran en el mismo lugar, con alguna
forma de problema físico en su cuerpo. Podría nombrar denominaciones tras denominaciones,
sin ninguna clase de exageración. Hay millones de personas que creen en el Señor y tienen
problemas físicos y les gustaría estar sanos. Si usted los escuchara orando, ellos sonarían
idénticos a este hombre. “Oh Dios, sé que me puedes sanar...,” ¿pero entonces qué añaden? Si tú
quieres.” O puede usar la versión de la Reina Valera que dice “Si es tú voluntad” Pero es la
misma cosa. “…Si tú quieres.”

¿Ahora qué dijo Jesús? ¿Qué fue lo que El hizo, cuando este hombre lleno de lepra incurable?
Dijo, “Señor, sé que me puedes sanar ¿si quieres, si es tú voluntad”? Dice en el versículo 13,
“extendió Él la mano, y le toco.” Eso habla volúmenes. Este hombre no parece alguien a quien
uno quisiera tocar. Su piel está rota y supurando; se ve horrible. Probablemente también huele
mal. Jesús extiende su mano en respuesta a este hombre que viene y dice, “Señor, sé que me
puedes limpiar de esta cosa terrible si tú quieres.” Jesús extendió su mano, puso su mano sobre la
piel infectada, y dijo, “Quiero: se limpió.”

Oh, gloria a DIOS. ¿Qué dijo Jesús? Él dijo, “Quiero; se limpió” “lo que significa, “Se limpió.”
¿Que paso? Dice, “Y de inmediato,” la lepra, esta muerte en vida, esta cosa incurable, “La lepra
se fue de él,” y fue sanado. Gloria a Dios.

¿Cree usted que esto realmente pasó justo como dice? Esto no es ningún cuento de hadas. Este
hombre vivió. Él conoció a Jesús y converso con Él, él lo vio a Él. Esto es históricamente
exacto. ¿Cuál es la buena noticia? Jesús es el mismo ayer, que hoy.

¿Qué pasaría si alguien viniera hoy y se postrara delante del Maestro? Si lo pudiera ver, y
decirle, “Señor, yo sé que tú puedes sanarme, si tú quieres,” ¿qué le contestaría El? Si no le
dijera la misma cosa que dijo a este hombre, entonces Él ha cambiado, o hace excepción de
personas. Ninguno de éstos puede ser así porque la Biblia dice que Él no cambia, (Malaquías

1
Introducción

3:6) y tampoco hace excepción de personas (Hechos 10:34) Si crees lo que dice la Biblia,
entonces tú tienes que creer, que cualquiera que haga esta pregunta, en cualquier parte del
mundo, obtendrá la misma respuesta. “Señor yo sé que tú me puedes sanar si tú quieres.”
Tenemos que creer que cualquiera que esté haciendo esa pregunta, si está escuchando, tiene la
misma respuesta: “Quiero; se limpió.” Quiero es mi voluntad.

¿Qué dijo el Señor? ¿Dijo alguna vez, “No quiero”? Usted no puede encontrar una respuesta
como está diciendo “No quiero” cuando las personas pedían sanidad de sus enfermedades en las
escrituras.

Para que algo sea considerado “Bíblico” ¿Que debes de tener para apoyarlo? -las Sagradas
Escrituras. Hay quienes encuentran fallas con nosotros y no les gusta lo que enseñamos acerca de
esto. Ellos enseñan que no es siempre la voluntad de Dios que estemos sanos. Pero ¿dónde están
las escrituras? Nosotros tenemos escrituras en la cual la gente dice, “Yo sé que puedes, si
quieres” y Él respondió “Quiero”. ¿Dónde se encuentran las escrituras de aquellos en la cual
Jesús le dice a la gente, “No quiero”? No la pueden encontrar, porque no existen.

Sin embargo, esta forma de creer es celebrada y es mucho más común, que lo que usted y yo
creemos. Hay muchos, muchos millones más de cristianos que creen, “A veces lo hará, y a veces
no” de los que creen esto (la Palabra). Nunca leí en ninguna parte donde Él dijo, “No quiero” ¿y
usted? ¿Me puede usted mostrar en dónde? ¿Me puede usted decir? Lo he leído varias veces, y
nunca he visto donde dijo, “No quiero” Veo muy claramente — y este no es el único lugar —
donde Él le dice a un hombre, “Quiero, es mi voluntad.”

Así que esa es mi respuesta, y eso me satisface. Si Él dijo “Quiero” entonces, Él está diciendo
“Quiero” ahora, y Él dirá lo “Quiero” mañana. Si Él dijo “Quiero” al hombre con lepra, Él te dirá
“Quiero” a ti también, y “Quiero” a mí. Esa es mi respuesta. Todavía, hay tantos, cientos de
miles y millones de personas en camas enfermas y en cuartos de hospitales suplicándole a Dios.
“Señor, sé que puedes, si tú quieres, si es tú voluntad.” Ellos no saben si es la voluntad de Dios
o no.

Hubo un tiempo cuando yo estaba en ese mismo lugar. Hubo un tiempo cuando yo iba con otros
ministros y oraba por la gente, y esta era la forma en la cual oramos: “Oh Señor, sánalos si es tú
voluntad, y si no, que se haga tú voluntad” Nosotros pensábamos que estábamos siendo
obedientes a la voluntad de Dios. Pensábamos que estábamos haciendo lo que debíamos estar
haciendo, pero yo no oro más de esa manera. Ya no oro de esa manera al igual que no oro para
que una persona naciera de nuevo diciendo, “Señor, sálvalos si es tú voluntad” yo no oro de esa
manera porque he descubierto su voluntad. He encontrado su voluntad. Y su voluntad es que Él
no quiere que ninguno perezca. Es su voluntad que todos procedan al arrepentimiento y al
conocimiento de la sabiduría del Maestro. ¿Cómo sé esto? Tengo versículos de las Escrituras
para ello. Es por eso que nunca oro por nadie diciendo “si es tú voluntad” para salvarle. ¿Y
usted? Tampoco oro por la sanidad de alguien diciendo “si es tú voluntad” Yo lo he encontrado
en la Biblia y no solamente en un versículo. Quiero poner énfasis en esto hasta que cualquier
remoto pensamiento de duda sobre la voluntad de Dios de sanarte, parezca un largo-sueño en la
distancia. Estará tan lejos que será difícil para usted recordar que en algún momento en su vida
puso en duda la voluntad de Dios sobre sanidad.

2
Introducción

Ahora, si cree que no está de acuerdo con esto hasta ahora, está bien, pero quédese conmigo y
prepare su caso. Valla juntando sus escrituras. ¿Sabe qué quiero decir con esto? La gente
requiere que yo muestre pruebas sobre lo que yo creo. Entonces demuéstreme usted a mí en la
Biblia ¿por qué no es la voluntad de Dios el que nosotros seamos sanados?

¿Cómo usted puede determinar la voluntad de Dios? Esto es una gran pregunta, no sólo para
sanidad, pero para todo. ¿Cómo podemos encontrar la voluntad de Dios? Hay tantas personas
que hablan de ello tan misteriosamente. “Oh, sí tan sólo supiéramos la voluntad de Dios. Si
pudiéramos encontrar la voluntad de Dios.” ¿Bueno, como vas a encontrarla? ¿Cómo se dará
cuenta que la encontró? ¿Cómo puede usted saber la voluntad de Dios? Millones de personas
creen que cuando algo sucede, de alguna manera u otra es la voluntad de Dios y nosotros no lo
entendemos todo, pero era su voluntad.

Cuándo he ido a orar por alguien por sanidad les pregunto, “¿Crees tú que es la voluntad de Dios
sanarte?” Ellos me han respondido, “Bueno, yo no sé. Pero espero que sí”. Entonces pregunto
yo, “Bueno ¿Cómo te vas a dar cuenta?” Ellos contestan, “Bueno, yo creo que, si tú oras por mí
y me sano, entonces era la voluntad de Dios, y si no me sano, entonces significa que no era su
voluntad.”

Entonces, ¿Cómo están determinando, la voluntad de Dios? ¿Por los resultados o falta de
resultados, ¿verdad? La gente no hace lo mismo en otras áreas. Solamente lo hacen en áreas
específicas, y con tendencias tradicionales. ¿La gente no hace esto con la salvación? ¿Qué tal si
hiciéramos esto con la gente que quieren nacer de nuevo? ¿Cómo vamos a saber si es o no es la
voluntad de Dios para que ellos sean salvos? Bueno, si llegan al cielo, entonces sabremos que
era la voluntad de Dios, y si revientan de par en par el infierno entonces nos enteraremos de que
no era la voluntad de Dios de que ellos se salvaran.

No, esto es la cosa más importante en la vida de una persona. ¿Hay gente que se está muriendo
sin el Señor? ¿Es esa la voluntad de Dios? No, no lo es. Bueno entonces, ¿es verdad que todo lo
que sucede es la voluntad de Dios? No, no lo es, y si es así con la cosa más importante — nuestra
salvación eterna — ¿por qué creemos que sería diferente relacionado a algo temporero como
nuestra sanidad, y nuestras necesidades físicas?

Usted no puede determinar la voluntad de Dios solamente por lo que pueda suceder. Esto es una
postura espiritualmente irresponsable, una posición espiritualmente perezosa. Es muy
conveniente decir que todo lo que sucede es la voluntad del Señor y todo lo que no sucede es
también la voluntad del Señor. Escuchamos a gente, cristianos, con quienes compartimos, hablar
sobre esto. A veces están tarde, no hicieron algo, y lo que hacen es zanganear diciendo, “Bueno
debió haber sido la voluntad de Dios.” ¿Fue la voluntad de Dios que tú estuvieses de vago,
mirando la televisión la noche entera y no estar preparado? ¿Es esa la voluntad de Dios?

O tal vez se encuentra tratando de alcanzar una hamburguesa con queso que dejó caer al piso del
automóvil, y cruza una intersección, tiene un accidente automovilístico, arruina el automóvil y
dice, “No lo entiendo, pero debió haber sido la voluntad de Dios.” ¿De veras? ¿Era la voluntad
de Dios de que usted buscara una hamburguesa con queso en el piso del automóvil y tuvieras un
accidente? ¿Puede ver de lo que estoy hablando?

3
Introducción

“Pues”, dicen ellos, “Nosotros no entendemos estas cosas, pero sabes, todo sucede por alguna
razon” ¿Has escuchado algo así anteriormente? “Todo sucede por alguna razon...” Esto es como
decir, “El sol está brillando, y podemos ver… entramos en el agua, y esta mojada...” Usted no ha
dicho nada. Pues de hecho si existe una razón. La razón puede ser que usted no estaba prestando
atención. La razón puede ser que usted no escuchó a Dios.

Las personas orgullosas no quieren tomar responsabilidad por nada, y por lo tanto es muy
conveniente decir que todo lo que sucede es misteriosamente la voluntad de Dios. Lo que si es
conveniente que ellos nunca serán llamados para nada. Ellos nunca se encuentran responsables
por nada. ¿Por qué? Porque, “Óigame, era la voluntad de Dios, y no sabemos por qué todo esto
pasó o no dejo de pasar, pero óigame, no cuestione la voluntad de Dios.” Esto es una manera
muy sutil de decir, “Mejor no me hagas más preguntas sobre eso o no me hagas contestar o dar
cara o lidiar con eso”. Claro que es muy conveniente, pero es una mentira y un engaño.

Pregunto y contesto la pregunta “¿Cómo podemos encontrar la voluntad de Dios?” porque


millones de personas creen lo que hemos estado hablando: Si se sanan, entonces era la voluntad
de Dios. Si no se sanan, entonces no debió haber sido la voluntad de Dios. Si reciben
bendiciones y prosperan, entonces era la voluntad de Dios. Si no, era la voluntad de Dios de que
fuesen pobres. Lo siento mucho, pero esto es inaceptable en luz de la Biblia. ¿Verdaderamente,
todo lo que sucede de alguna manera u otra es la voluntad de Dios? Yo pienso que no.

Romanos 12:2 dice, “No os conforméis a este siglo, sino transformaos por medio de la
renovación de vuestro entendimiento, para que comprobéis…” Comprobéis significa “probar y
averiguar”. ¿Qué vas a averiguar? “… cual sea la buena voluntad de Dios agradable y perfecta.”

Ahora, si todo lo que sucede es la voluntad de Dios, ¿Por qué se necesita “renovación, pruebas y
demostraciones”? Usted no necesitaría ninguna de estas cosas si todo fuera la voluntad de Dios.
Él está diciendo que tienes que renovar tu mente para que pienses correctamente. Tienes que
aprender algunas cosas, ser instruido y entender algunas cosas de modo que puedas examinar
todo lo que está a tu alrededor y decidas: ¿Voluntad de Dios? No, esto no es la voluntad de Dios.
O tal vez, esto es bueno; esto es la voluntad de Dios. O, esto en parte es de la voluntad de Dios.
¡Esto es casi la mitad del camino…, oye hombre, esto sí es la perfecta voluntad de Dios! O, esto
absolutamente no es la voluntad de Dios.

¿Se supone que deberíamos de aprender cómo discernir, probar, examinar, y encontrar la buena
voluntad de Dios agradable y perfecta? Bueno ¿Quién está supuesto averiguar cuál es la voluntad
de Dios? Usted y yo ¿Tomaría un poco de trabajo? Sí, así es... Vas a tener que hacer algunos
cambios en tu modo de pensar... Tu mente tiene que ser renovada; es como ser reprogramado.
“Renovado” quiere decir que algo estaba presente, y tenemos que renovarlo. Necesitamos
reemplazarlo. Habrá cambios en la manera en que piensas.

Todavía estoy hablando de cómo encontramos la voluntad de Dios. Algunas personas dicen todo
lo que sucede —bueno y malo — es la voluntad de Dios. Primera de Tesalonicenses 4:3 dice
esto: “Pues la voluntad de Dios es vuestra santificación; que os apartéis de fornicación;” ¿Hay
alguien cometiendo fornicación? ¿Hay alguien adulterando? ¿Es esta la voluntad de Dios?

4
Introducción

Usted no solamente puede escoger y elegir. Si usted cree que todo lo que sucede con los cuerpos
de hombres y mujeres en cuanto a sanidad y enfermedades es la voluntad de Dios, entonces
¿Porque entonces no se aplica aquí también?

¿Cuál es la voluntad de Dios? Que se controle. Posea su cuerpo. No tenga aventuras amorosas,
no esté en fornicación. No esté en el adulterio. Esta es la voluntad de Dios. La Biblia lo dice muy
claramente. ¿Está la voluntad de Dios sucediendo en todas partes del mundo, y con todos? No.

¿Están sucediendo cosas en la tierra que no son la voluntad de Dios? ¿Quién se supone que
averigüe la voluntad de Dios? Nosotros. ¿Cómo vamos a encontrarla? Necesitamos renovar la
mente.

Otro versículo que es similar es 1 Tesalonicenses 5:18. “Dad gracias en todo, porque esta es la
voluntad de Dios para con vosotros en Cristo Jesús.” ¿Está todo el mundo haciendo esto, dando
gracias siempre y en todas las cosas? ¿Existen quejas y lamentos? ¿Es eso la voluntad de Dios?
¿Cómo sabemos que eso no era la voluntad de Dios? Lo encontramos aquí en el versículo. Si dar
gracias, es la voluntad de Dios en toda situación, entonces quejarse no puede ser la voluntad de
Dios. Si estar salvo es la voluntad de Dios, entonces estar perdido no puede ser la voluntad de
Dios. Si ser limpio, puro y fiel es la voluntad de Dios, entonces aventuras amorosas, adulterio, y
fornicación no puede ser la voluntad de Dios. Si él estar sano es la voluntad de Dios, entonces él
estar enfermo no puede ser la voluntad de Dios.

Existe mucha gente con títulos e iniciales al final de sus nombres quienes creen que es más
complicado que esto. Por supuesto, no tienen un versículo en las escrituras para ello, y lo que
ellos dicen que creen es inconsistente en otras áreas de su vida. Además de eso, son hipócritas. Si
usted no cree en sanidad, entonces no trates de sanarte, por lo menos sea honesto. No vaya al
doctor. Si usted cree que se supone que esté enfermo, pero está tratando de mejorarse, entonces
usted está tratando de salirse de la voluntad de Dios.

“Bueno, no sé si es su voluntad o no.” Pues es mejor que averigües, porque si es de veras la


voluntad de Dios que usted este enfermo, entonces usted, los doctores y las enfermeras están
fuera de la voluntad de Dios porque están tratando de cambiar la voluntad de Dios para su vida.
Pues, lo crees o no.

O dicen, “No creo en todas esas cosas sobre la prosperidad material” Pues, entonces se pobre. Si
de verdad crees que es la voluntad de Dios, de que usted no tenga nada, entonces no tengas nada.
Practique lo que usted dice que cree. Yo sé que hay gente que no le gusta esto, pero tienen que
ser consistentes con lo que dicen que creen.

¿Cuál es la voluntad de Dios? Efesios 5:17 es un versículo muy importante acerca de esta
pregunta. ¿Cómo podemos nosotros encontrar la voluntad de Dios? Dice, “Por tanto, no seáis
insensatos, sino entendidos de cuál sea la voluntad del Señor.”

¿Está usted supuesto a encontrar y entender la voluntad de Dios? ¿O, es aceptable actuar
ignorantemente y decir, “Bueno, sencillamente no sabemos, es un misterio, ¿uno nunca sabe?

5
Introducción

¿Dónde está el versículo que dice eso? Aquí tenemos un versículo que nos dice que tenemos que
hallarlo.

La Biblia (versión amplificada en Ingles) dice lo siguiente, “Por lo tanto no seáis vagos e
irreflexivos y tontos, pero entendiendo y firmemente aferrarse a la voluntad del Señor.” ¿Cuál es
la voluntad del Señor? Jesús dijo, “Él que me ha visto a mí, ha visto al Padre,” y Él es el verbo
hecho en carne y habito entre nosotros.”

¿Cree usted que la Biblia que tenemos, la Palabra escrita, es una manifestación de la Palabra
viva? ¿Cree usted que el Espíritu de Dios expresa la voluntad de Dios el Padre a través de estas
Palabras, a través de Jesús y a través de las Palabras que se documentaron sobre Él? ¿Puede
usted encontrar la voluntad de Dios en la Biblia? ¿Si no puede, pues a donde va a encontrarla?

Ahora yo sé que esto suena sencillo, pero te digo, la gente tiene distintos lugares donde tratan de
encontrar la voluntad de Dios, excepto en la Biblia. ¿Cuál es nuestra autoridad final? Yo he
escuchado gente decir, “Bueno, yo sólo creo… Esto es lo que yo pienso...” Esto no importa. “Yo
tengo el mismo derecho de creer lo que yo quiera al igual que tú.” No, tú no, ni tampoco yo.
“Bueno, cada cual es libre de creer lo que quiera creer, y si esto es lo que creo, esto es lo que
creo.” ¿Si usted es cristiano, ya se le ha dicho lo que debería creer, y no está bien decir que,
“¿Bueno, eso es lo que yo creo?” ¿Esta esto basado en las escrituras? ¿Basado en la Palabra?

¿Cómo encontramos la voluntad de Dios? La encontramos en la Palabra de Dios, y es otro modo


de decir “Jesús.” La Palabra de Dios nos revela la voluntad de Dios. Jesús dijo, “Porque yo no he
hablado por mi propia cuenta; el Padre que me envió.” Él dijo, “No he hablado por mí.” ¿Qué
significa esto? Todo lo que hemos visto a Jesús hacer o hemos escuchado decir, es la revelación
directa y la voluntad incambiable de Dios para todo hombre, por siempre.

Por lo tanto, cuando leemos que este hombre lleno de la lepra vino y dijo, “Señor, sé que lo
puedes hacer, si quieres, si es tu voluntad,” y Jesús extendió su mano, y puso Su mano sobre el
cuerpo enfermo del hombre, y le dijo “Yo quiero” es mi voluntad ¿Significa esto algo para
nosotros?

La Biblia dice que si todo lo que Jesús dijo e hizo hubiera sido grabado, ni siquiera el propio
mundo podría contener todos los libros debieron ser escritos. (Juan 21:25) Tenemos una muy,
pero muy pequeña cantidad escrita de lo que Él dijo e hizo que fuese registrado, y esta cantidad
fue escogida por la mano de Dios el Padre, por medio del Espíritu Santo, y se manifestó a través
de Sus hombres. ¿Por qué puso El esto por escrito? Porque esta Palabra es un recuento histórico
y exacto. Pero es muchísimo más que histórico. Es Dios hablando a toda la humanidad,
revelando la voluntad de Dios para con todos, por siempre.

Si la sanidad de este hombre era tan solamente para él, entonces no lo hubiéramos encontrado en
la Biblia donde usted y yo la podemos leer y creer hoy día. ¿El hecho de que está ahí y que fue
escrita y grabada en numerosos lugares se supone que la tomemos cómo? Cuando Él dijo, “Yo
quiero,” no es solamente, “Yo quiero” a ese hombre únicamente, en ese mismo día. Esa es la
voluntad incambiable de Dios para todo hombre por siempre. Cuando Él le dijo, “Yo quiero”, y
está grabado en la Biblia, entonces quiere decir que “Yo quiero” también es para ti y para mí.

6
Introducción

¿Por qué todavía tenemos millones de personas que le ruegan a Dios que los sane, “si es Su
voluntad”? Eso no es suficiente para ellos, quieren algo más. “Bueno, ¿cómo vas a saber si es la
voluntad de Dios? Ellos contestan, “Cuando me sane” ¿Usted quiere decir cuando vea la sanidad,
vas a creer? “Si.” Pues entonces será muy tarde para creerlo. Sera muy tarde para la fe. Si usted
tiene que verlo antes de creer que es su voluntad, entonces estas negando tener fe.

La fe cree cuando todo parece imposible, sencillamente porque Él lo dijo. La voluntad de Dios es
sanar. Mira a Lucas 5:12-13 otra vez. El hombre dijo, “Si quieres, puedes limpiarme.” Jesús dijo,
“Quiero, es mi voluntad.”

En los versículos 12 y 13 en la Biblia en la versión Nueva Traducción Viviente el hombre dice,


“¡Señor! —Le dijo—, ¡si tú quieres puedes sanarme y dejarme limpio! Jesús extendió la mano y
lo tocó: Sí quiero —dijo—. ¡Queda sano! Al instante, la lepra desapareció.

Piense en esto: Si un hombre o una mujer vienen sinceramente delante del Señor y dicen, “Señor,
he hecho desastres. Lo siento tanto. He pecado contra ti, pero por favor, me puedes salvar,” ¿Qué
va a decir El? “Por supuesto que quiero, es mi voluntad. Por eso fui a la cruz.”

¿Qué tal un hombre o una mujer que necesite liberación de malos hábitos y problemas? ¿Qué va
a decir El? “Por supuesto que quiero, es mi voluntad.”

¿Y si es alguien que esta oprimido mentalmente? Por eso el castigo de nuestra paz fue sobre él.
“Por supuesto que quiero, es mi voluntad.” ¿Llevó él nuestras enfermedades? ¿Sufrió nuestros
dolores? ¿Llevó él tus dolores? ¿Está escrito, “Por sus llagas?” sus heridas, “fuimos sanados”?
(1 Pedro 2:24) Pues por supuesto Él quiere.

Diga esto en voz alta: “Por supuesto que Él quiere.”

Piense en esto: Si usted estuviera ahora mismo mirando a Jesús ser clavado y levantado en la
cruz sangrando y mientras tanto usted mira hacia arriba y le pregunta, “¿Verdaderamente, es tu
voluntad que yo sea salvo? Y usted dice, ¿Pues, no se Señor?” ¿Pues entonces por qué está El
ahí? ¿Qué está sucediendo? Todo lo que tuvo que sufrir por nosotros fue por nada y todo se
habría perdido.

Estando el atado al poste siendo golpeado y azotado, y usted mirándole le dice,


“¿Verdaderamente es tu voluntad que yo sea sanado?” “Si quiero.” Me gusta eso, ¿y a usted? “Si
quiero”.

Los hombres se confunden. Las intenciones del enemigo son confundir a la gente a través de
ministros, a través de predicadores, y a través de gente que escriben libros. Ellos han confundido
y han enfangado estos asuntos a través de los años y siglos. Si leyeras este Evangelio sin lentes
religiosos, verás: que todo aquel, que vino a Jesús para sanidad fue sanado. Cada uno de ellos.
No existe una sola persona que se le haya dicho que el Señor estaba tratando de resolver algo en
su vida y que Él tenía que esperar porque todavía no era el tiempo preciso para sanarse. No se
encuentra nada en la palabra. Son frases familiares que no se encuentran en la Biblia. Estas son
fabricaciones del hombre tratando de explicar por qué algo no sucedió. Son las explicaciones de

7
Introducción

hombres y mujeres llenos de orgullo que prefieren no tomar responsabilidad para ellos mismos o
por cualquier cosa. Es muy conveniente. El problema es que la gente se queda enferma, mueren
jóvenes y prematuramente. Mientras tanto la gente dice, “Era la voluntad de Dios, y Dios
necesitaba otro ángel en el coro. Se los llevó, y no sabemos por qué.” Pero esto no es la verdad.
Nada de esto es verdad. Ahora, si se fueron salvos, gloria a Dios, están en el cielo. Está bien.
Pero ustedes no tienen que ser robados de años de vida—de dar buen servicio y tener frutos.

¿Cree usted que tiene un Sanador? Diga en voz alta: “Tengo un Salvador, y estoy salvo.
También tengo un Sanador, y estoy sano. Es Su voluntad sanarme.” Gloria a Dios.

Permítame ofrecerles tres razones por los cuales cristianos se encuentran enfermos y permanecen
enfermos. Estoy hablando de cristianos no a los que no son cristianos.

La primera razón ya la hemos mencionado. Millones de cristianos no saben que es la voluntad de


Dios ser sanos. Todavía lo cuestionan y lo discuten. No saben que la sanidad ya está comprada y
paga, o no saben que les pertenece, tal como le pertenece el perdón de sus pecados. Si no lo
saben, entonces no pueden reclamar su sanidad. Mientras continúen cuestionando su voluntad
sobre su sanidad, no tendrán fe.

El hermano F. F. Bosworth, autor del libro Cristo El Sanador, dijo, “La fe comienza donde la
voluntad de Dios es conocida.”

Esto es verdad acerca del nuevo nacimiento. Cuando te enteraste que Dios te amaba, y
reconociste que el pagó el precio por ti, y aprendiste que era Su voluntad salvarte, usted tuvo fe
para nacer de nuevo. Bueno, también usted tiene que saber que el poder de Dios te puede sanar, y
que es Su voluntad sanarte, y que el precio fue pagado. Muchos, pero muchos no saben esto, y si
lo han escuchado, no lo han aceptado.

Segundo, lo que ha sido provisto por gracia debe ser recibido por la fe. Tienes que recibirlo
activamente. Usted tiene que apropiarlo por fe. Sólo porque alguien le haya comprado comida,
no significa que usted estará lleno al menos que vaya y coma. Tiene que apropiarte de ello.

Tercero, muchos no obedecen a Dios y siguen Su plan perfecto para sus vidas. Hablamos de la
voluntad buena, aceptable y perfecta de Dios. Si no obedeces a Dios, va a pasar por caminos que
no deberías de tomar. ¿Sabes que cuando tomas un camino incorrecto, vas a pasar por ciudades y
lugares que no debiste haber pasado si hubieras estado en el camino correcto? Muchos están
pasando por muchas cosas, y se encuentran muy mal, y están tratando de decir que es la voluntad
de Dios, pero la verdad es que están en el camino incorrecto.

Regresemos a la primera razón. Mateo 9:27-28 dice, “Pasando Jesús de allí, le siguieron dos
ciegos, dando voces y diciendo: ¡Ten misericordia de nosotros, Hijo de David! Y llegado a la
casa, vinieron a él los ciegos; y Jesús les dijo…” dese cuenta que no los sanó. Él converso con
ellos, y les hizo preguntas. ¿Por qué? ¿Por qué tiene importancia lo que piensan, lo qué creen y
lo que hacen? ¿O tal vez el Señor sólo fue sanando indiscriminadamente a todos, sin tomar en
cuenta, lo que pensaban y crearían? Algunas personas tratan de decir que esto fue lo que El hizo,
para demostrar Su divinidad. No es verdad. ¿Por qué hacer preguntas? ¿Por qué buscar una

8
Introducción

respuesta? ¿Por qué comenzar llevarlos en una dirección para que ellos creyeran ciertas cosas?
Porque su fe es uno de los factores más grandes que determinaría si van a ser sanados o no. Estoy
hablando de Jesús ahora.

¿Qué les dijo? “¿Creen ustedes que puedo hacer esto?” “Ahora el Leproso había determinado
esto ya, ¿verdad? Dijo, “Sé que puedes, si quieres.” Los ciegos no habían expresado esto aún,
por lo cual El les pregunto a ellos. “¿Creen ustedes que puedo hacer esto? ¿Qué puedo?” ¿Qué
dijeron ellos? “Sí, sí.” Buena respuesta. ¿Entonces qué hizo? Los tocó.

¿Todavía Él toca a la gente hoy? ¿Sabe usted que puede ser tocado ahora mismo dondequiera
que se encuentre? No tiene que esperar por música rápida. No tiene que esperar que alguien, o
algún hombre, que le tenga que tocar. Él te puede tocar exactamente donde estas. Lo único que
tienes que hacer es creer estas palabras.

Estaba yo dando clases en la escuela de Sanidad hace varios años atrás, y había un grupo
pequeño de 15 personas más o menos. Era bien informal, y mientras estaba enseñando unas
cuantas cosas sobre sanidad, una señora alzó la vista y dijo, “Perdóneme.”

Dije, “¿sí?”

¿Ella pregunto, “¿Entonces esto significa que, si sólo creo que recibo mi sanidad, y creo que la
tome, entonces la tengo?” Dije, “Así es.”

Ella dijo, “¿Y eso el todo lo que tengo que hacer?”

Yo dije, “Así es. Jesús ya hizo la parte más difícil.” Él la compró. La pagó. Cargo con tus
enfermedades y llevó tus dolencias.

Ella dijo, “Está bien.”

Continué dando las clases... No estaba agitando mis manos ni predicando rápidamente, ni había
música de órgano tocando rápidamente, solamente estaba ensenando.

Al final de la clase ella vino a mí, y me dijo, “Mira.”

Dije, “¿Qué?”

Ella dijo, “Un lado entero de mi cuerpo estaba paralizado. No habia sido capaz de usar esta
mano. No podía recoger nada con ella.” Dijo, “¡Mira! ¡Mira!” ella estaba abriendo y cerrando su
puño.

Gritamos. Alabamos a Dios. Nadie estaba orando por ella. Nadie le puso la mano, pero fue
tocada. ¿Qué pasó? Ella había preguntado, “¿Esto significa que, si sólo creo que la recibo ahora
mismo, y la tendré? Yo le dije, “Eso es lo que dice,” y dijo, “Bueno.” Algunos dirán, “No puede
ser tan sencillo.”

9
Introducción

¿Cómo naciste de nuevo? No fue saltando de un edificio. No fue citando la Biblia entera. ¿Que
fue? ¿Cuánto tiempo tomó? Creíste y recibiste a Jesús en tu corazón y en tu vida. Creíste que
resucito de la muerte y confesaste con tu boca, “Jesucristo es el Señor”. Pues entonces, si es así
de rápido convertir una vieja criatura en una criatura nueva en Cristo Jesús, siendo esto un
milagro mucho más grande, pues entonces una pequeña reparación física bajo el mismo principio
podría trabajar para que puedas ser sanado.

Él dijo, “¿Creéis que puedo hacer esto? Dijeron a él, ‘Sí, Señor.’ Entonces les toco los ojos,
diciendo: Según…” ¿Mi habilidad? Tal vez pensarías que él pudo haber dicho algo así, al
hacerles la pregunta, pero no lo hizo. Pues entonces, ¿de acuerdo a la voluntad de Dios...? No.

Algunos dirán, “Bueno, tal vez esto no es lo que Él dijo, pero todo el mundo sabe que depende
en su voluntad.”

No cambie lo que Jesús dijo con sus propias teorías y opiniones. ¿Sabía usted que Jesús pudo
haber escogido decir cualquier cosa en ese mismo momento? Él pudo haber dicho, De acuerdo a
la voluntad de Dios… O tal vez hubiera dicho, “Entonces de acuerdo al poder dentro de mi…”
Y también pudo haber dicho, “Entonces de acuerdo a “mi” el hijo de Dios…” Podría haber
dicho cualquier otra cosa que hubiera justificado doctrinas de otra gente, pero no lo hizo. ¿Qué
dijo? “¿Creéis que puedo hacer esto?

Ellos dijeron “sí.”

Él dijo, “Conforme a vuestra fe os sea hecho.”

En Marcos 9, un hombre trajo a su hijo a los discípulos. El hijo padecía de convulsiones, y


trataron de hacer algo con él, pero no pudieron liberarlo. ¿Saben algo, muchos pudieron haber
comenzado una nueva doctrina en ese mismo momento? Oraron por él, trabajaron con él, y no
fue liberado. Podrían haber dicho, “Bueno, sabes que no siempre es la voluntad de Dios, y no
sabemos por qué,” pero esto no está en la Biblia.

Llevaron el niño a Jesús y el hombre dijo en el versículo 22, “Si puedes hacer algo, ten
misericordia de nosotros, y ayúdanos.” ¿Verdaderamente el hombre cree que todo depende de
Jesús? ¿Está poniendo el todo en las manos de Jesús, diciendo, “Señor, ¿si puedes hacer algo…”
Él cree que todo está en las manos de Jesús?

¿Qué fue lo que dijo Jesús en el próximo versículo? “Bueno, si es la voluntad de Dios...” No.
¿Dijo El, “¿Si puedes creer, todo es posible…si es la voluntad de Dios? Él pudo haber dicho,
“Todo es posible si me tienes a mi aquí porque yo tengo el poder, y porque soy el hijo de Dios, y
yo puedo hacer esto, pero esto no se debe de intentar en su casa…” Él pudo haber dicho algo tal
como lo que mencione anteriormente si lo deseaba. Él dijo, “Todo es posible si puedes creer.”

Existen aproximadamente 19 casos de individuos que fueron sanados en los Evangelios de:
Mateo, Marcos, Lucas, y Juan. Dependiendo como cuentes, existen más. En varios lugares
donde dice que había multitudes que fueron sanadas. Existen lugares donde dice que los
endemoniados fueron liberados. A Malcus le cortaron una oreja, pero Jesús lo sanó. De todos

10
Introducción

modos, si lee los casos donde hay algún detalle sobre lo que les pasó a ellos y cómo se sanaron,
hay sólo aproximadamente 19.

Pero, en 10 de los 19 casos, la fe de los individuos fue específicamente referida de esta manera.

Permítame hacerle una lista. Con el hijo del hombre noble, la Biblia dice que el hombre creyó la
palabra que Jesús le había hablado, y continuo su camino. Nosotros vemos que el hijo, su
muchacho, comenzó a mejorarse, se sanó y se recuperó completamente.

Acerca del hombre paralítico que fue bajado por el techo, la biblia dice, “Jesús vio su fe” habló
con ellos, y el hombre se sanó.

Jesús dijo al centurión, acerca de su criado, “Ve, y como creíste, te sea hecho”.

A la mujer con el flujo de sangre, dijo, “Ten ánimo, hija; tu fe te ha salvado. Y la mujer fue salva
desde aquella hora.”

Para los dos ciegos, tocó sus ojos y dijo, “Conforme a vuestra fe os sea hecho.”

Dijo a los 10 leprosos en Lucas 17, “Su fe les ha salvado.”

Al ciego Bartimeo, dijo, “Tu fe te ha salvado.”

Acerca de la hija de la Sirofenicia, dijo a ella, “Oh mujer, grande es tu fe; hágase contigo como
quieres.”

El hombre quien tuvo el hijo lunático, “Señor, creo, ayuda a mi incredulidad,” y su muchacho
fue sanado.

Acerca de la hija de Jairo, la Biblia dice que Jesús le dijo a Jairo: “No temas, cree solamente” y
obviamente lo hizo.

Esto fue el caso en 10 de las 19 ocasiones. Ahora en 6 casos más de los 19, puedes ver su fe. No
dice, “Tu fe te hizo sano,” pero lo puedes observar.

¿Qué es conspicuo por su ausencia? Es cualquier referencia que no fuese la voluntad de Dios, o
que tal vez no era el tiempo, o tal vez depende de Dios, porque realmente nadie sabe cómo y
porqué, y hay que esperar y ver. ¿Lo puedes escuchar? En cualquier momento que la misma cosa
es repetida una y otra vez en la Biblia, 10 veces, deberíamos tener una idea. ¿Qué idea? Que tu
fe te sanara.

¿Y cómo va a suceder esto? Va a suceder de acuerdo a tu fe, de acuerdo a lo que tú crees. A la


gente no le gusta esto. No quieren escuchar esto. Quieren creer otra cosa. Pero amigo, si desea
resultados, si le gustaría ver milagros en su vida, si quiere vivir por largo tiempo, es mejor que
tome esto y se dé cuenta que su fe hace la diferencia.

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Introducción

Sabemos que este es el caso con la salvación. Si alguien dice, “¿Bueno, cree usted en Jesús
como su Señor y Salvador?” y la persona responde, “Eh, pues no realmente. ¿Hace alguna
diferencia sí creo o no?” ¡Sí!

¿Pero la gente dice la misma cosa, ¿verdad? “¿Bueno, hace alguna diferencia sí creo si es Su
voluntad que El me sane o no? ¿No es solo Él (Dios) el que decide?” Lo que creemos hace la
diferencia. Es según nuestra fe que nos sanamos.

Conforme a vuestra fe os sea hecho. Tu fe te ha salvado. Conforme a vuestra fe. Esto es la


Biblia. ¿Por qué creen algo más? ¿Por qué la gente dice que es según la voluntad de Dios?

Sabía usted que estamos en la minoría los que creemos esto. ¿Por qué millones enfatizan y dicen
que sanidad es de acuerdo a la voluntad de Dios? ¿Por qué el Señor no dijo esto, por lo menos en
unos cuantos de los casos, o por lo menos en uno? No se encuentra en la Biblia, no es bíblico. Sé
que es popular y muy diseminado, pero, no es bíblico. La Biblia dice, “Conforme a tu fe.”
“Como has creído.” “Tu fe te ha salvado.” “Tu fe te ha hecho salva; ve en paz, y queda sana.”
Jesús está hablando. Él dijo, “Tu fe lo hizo.”

“¿Estás diciendo que mi fe me puede salvar?” Absolutamente no. Yo no lo estoy diciendo, Jesús
lo dijo.

Amigo, estas son buenas noticias. ¿Qué tal si los doctores hubieran hecho toda clase de pruebas,
y hayan agotado todas las medicinas, y dicen, “lo siento, pero no hay nada que podamos hacer”?
¿Todavía puedes ser sanado? Sí. Tu fe te puede sanar, es más fácil de lo que crees.

Unos dicen, “Ah, Yo sé, pero esa fe... Si tuviera bastante fe…pero es difícil entrar en fe...”

Es fácil. El diablo quiere hacerte creer que es difícil, pero la Palabra de Dios vendrá, y la
escucharas, y fe vendrá. ¿Pienso yo eso? No, yo lo sé. Lo sé por la palabra. Lo he visto por
experiencia año tras año. He visto algunas de las más terribles enfermedades. He visto gente en
las puertas de la muerte, parecían tan sólo piel y huesos, no podían hablar ni levantarse.

No puedes decir, “Tú no sabes cuan mal están las cosas” “He probablemente visto lo peor. Fue
todo lo que hice año tras año, día y noche. Lo he visto.

He visto gente regresar de las puertas de la muerte. Los he visto florecer como flores en la luz del
sol, comenzando a abrirse cuando la Palabra de Dios llega como lluvia sobre ellos. Los he visto
convertirse fuertes y más fuertes. Los he visto regresar a sus trabajos. Los he visto regresar a sus
casas. Los he visto recuperar su peso y vivir varios años más. No son rumores. Lo he visto una y
otra vez. Hablo de personas que estaban amarillas con la ictericia, o quienes tenían un tumor
gigantesco sobresaliendo de su estómago o tenían masas moradas en la espalda que se veían a
través de su piel. He visto personas con máquinas respiratorias que no han podido comer comida
sólida en meses.

Estoy pensando ahora mismo en un hombre que tenía un tubo de alimentación. Que recibió tanta
fe que se sacó de un jalón su tubo de alimentación, se fue a un restaurante mejicano, y se comió

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Introducción

dos comidas mejicanas— y no expulso su comida. Sabes, después de varios meses sin comer,
deberías tener hambre ¿verdad? Se habían dados por vencidos, sin ningún tipo de esperanza en
lo natural. ¿Qué tal si se hubiera quedado pasivo y hubiera dicho, “Depende solo de Dios? Lo
que Él quiera.” Pues entonces se hubiera ido.

Hace la diferencia a la Iglesia que uno asiste. Hace la diferencia lo que usted cree y con quien se
junta. Es de vida o muerte.

Me alegro tanto que Dios nos permitió saber, que nos reveló a nosotros en su santa y preciosa
Palabra, que no importa quien, no importa donde, no importa cuán lejos nos hemos ido, y cuan
malo y sin esperanza, que podamos alzar la vista y decir, “Señor, sé que tú puedes hacerlo. Si
quieres.”

Lo hemos escuchado desde el cielo. Está escrito en la santa palabra que el cielo y la tierra
pasaran, pero sus palabras no pasaran. No puede cambiar o fallar. Hemos tenido noticias de
Dios, desde el cielo, y la respuesta es, “Por supuesto que quiero. Se sanado.”

Diga esto en voz alta:


He escuchado del cielo.
Tengo mi respuesta.
No es lo que piensa el hombre.
Está en la santa palabra.
Me dijo, es Su voluntad.

Ahora voy a comenzar a darle razon tras razon, 30 razones, por qué estamos seguros que es la
voluntad de Dios que usted este sano ahora mismo— sin teorías, ni opiniones, ni lo que alguien
diga o piense, pero de las Escrituras. Voy a repasar esto hasta que este cimentado en tu espíritu
hasta que no exista lugar para duda y temor o enfermedad.

La palabra de Dios tiene un efecto de martilleo en tu espíritu. Envió Su Palabra y los sanó, dice
la Biblia, y los liberó de la muerte y de la destrucción. Entra en ti, la ves, y entonces viene más.
Uno no se establece en Dios, y en la vida, solamente escuchando la mitad de un versículo a la
vez. Viene a través de escuchar y escuchar. Que toda Palabra sea establecida en la boca de dos o
tres testigos.

¿Qué tal 30 razones por la cuales es la voluntad de Dios ser sanado? Podrías decir, ¿“Es que solo
existen 30?” No, no solamente existen esas razones, pero tampoco se supone que deberíamos de
tomar los próximos 10 años en saber. Esto tomara un poco de trabajo-un poco-mirando razon
tras razon.

Hechos 17 habla sobre lo que Pablo hizo de sinagoga en sinagoga (el equivalente de una iglesia
en sus días), y de lugar en lugar donde la gente se reunía, a judíos y después judíos creyentes y
gentiles cristianos. En Hechos 17:1-2, dice, “Y pasando por Amphípolis y Aastania, llegaron a
Tesalónica, donde estaba la sinagoga de los judíos. Y Pablo, como acostumbraba”, esto significa,
que él, hizo esto todo el tiempo, era su modo normal de funcionar, “entró a ellos, y por tres
sábados discutió con ellos declarando y exponiendo por medio de las Escrituras,” Ahora, es muy

13
Introducción

importante que esa última frase se encuentre ahí. “discutió con ellos …” pero no se detenga ahí.
Declarando y exponiendo por medio de las Escrituras. No es un asunto de lo que yo pienso o lo
que tú pienses, de mi opinión o tu opinión. No, eso no es suficiente. Él discutió con ellos
declarando y exponiendo por medio de las escrituras.

Si usted dice, “Siempre me han enseñado que a veces es la voluntad de Dios,” Bueno, les amo, y
no seré combatiente, pero muéstrame unos cuantos versículos. Y quédese ahí. Entonces si
alguien viene donde usted y no le cree, no sea combatiente, ni tampoco trate de imponerse a la
persona. Dígales “solo escuche esto, y si todavía no le cree, esa es su decisión. Si puede,
búsqueme un versículo en las escrituras que contradiga todo esto.”

Pero estoy confiado que tendrá un tiempo muy difícil tratando de discutir este tipo de
razonamiento. El discutió con ellos por medio de las Escrituras. Les dio razon tras razon, hasta
que aquellos que estaban sumergidos en tradición, lo cual es contrario a la palabra, lo escuchaban
sábado tras sábado, con mucha más revelación, y tanta escritura, que pensaban “Es verdad,
sabemos que no hemos creído estas cosas todas nuestras vidas, pero esto está correcto.”

Bueno, existen muchas razones en la Palabra para nosotros creer que es la voluntad de Dios que
seamos sanados, y voy a repasarlas.

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Capítulo 1: La Palabra de Dios Es Medicina

La primera razón por la cual estamos seguros de que es la voluntad de Dios que estemos sanos
hoy se encuentra en Proverbios 4:20-22. Dijo, “Hijo mío, está atento a mis palabras,” sintoniza tu
oído, “a mis razones. No se aparten de tus ojos; Guárdalas en medio de tu corazón; porque son
vida,” Sus palabras son vida “a los que las hallan, y medicina a todo su cuerpo” en el margen
dice “la medicina” “a toda su carne.”

La razón número uno por la cual estamos seguros de que la voluntad de Dios es que
estemos sanos hoy, es porque la Palabra de Dios es Medicina.

“¿Por qué dice usted eso hermano Keith?” Bueno, ¿son las Palabras de Dios para cada uno de
nosotros?

Usted podría decir, “No siempre es la voluntad de Dios que todo el mundo sea sanado.” ¿Las
palabras de Dios te sanaran, ¿verdad? ¿Cómo trabaja Dios con eso, pues, si sus palabras te sanan,
y alguien toma sus palabras, pero no es la voluntad de Dios que sean sanos?¡Discúlpeme!
¿Verdaderamente son las Palabras de Dios para todo el mundo? ¿Es la palabra de Dios medicina
a todo su cuerpo? Entonces el estar sano debe ser para todos. Esto sería como salir con una cura
para alguien que tenga una enfermedad mortal, y decirles, “¡Encontramos una cura! ¡Esto le
sanará! Pero, no puede recibir la cura, porque tal vez no sea la voluntad de Dios que usted sea
sanado.”

Si tomas la cura, y serás sanado, y si está disponible para usted, cualquier persona tendría
bastante sentido común para tomar la cura, ¿verdad? La Palabra de Dios es la medicina — no
sólo los versículos que hablan de sanidad, pero toda Su Palabra. No solo de pan vivirá el hombre,
sino de toda palabra que sale de la boca de Dios (Mateo 4:4). Lo que la comida es al cuerpo
natural, la Palabra de Dios es a su espíritu. ¡Oh Amigo!, aférrese de esto ahora.

¿Está experimentando síntomas? Entonces tiene que aumentar su “medicina”. ¿De qué hablo?
Estoy hablando de que tiene que leer sus versículos de sanidad, pero no solamente los versículos
de sanidad sino también lea el libro de Mateo, y Efesios para el postre. Estoy hablando en serio.
Y luego lea un poco más. Consuma doblemente la palabra. Triplique el consumo de la Palabra.
Aumente la lectura de la Palabra. ¿Por qué? “Porque son vida a los que las hallan, y medicina a
todo su cuerpo” Si toma suficiente la palabra de Dios, usted será sanado.

Amigo, Le exhorto a que lea la Palabra. Muchos cristianos no comprenden lo que significa esto
para su espíritu. Su mente no tiene que entender todo para ganar ventaja, al igual que no tiene
que saber la composición química de un pan de maíz, o la estructura molecular de una galleta,
para que pueda conseguir nutrición o fuerzas.

Tal vez usted no tiene idea de lo que existe dentro de ese pedazo de comida, pero puedes
comerla, masticarla, tragarla y puede causar algo dentro de usted. Su cuerpo tiene la habilidad de
extraer todos los nutrientes y químicos que le dará fuerzas. ¿Te ayudara, ¿verdad? La palabra es
comida al Espíritu. Es medicina para todo tu cuerpo. Cada versículo es medicina, incluyendo las
palabras “engendró”, las descripciones sobre la Tierra Prometida, las fronteras de la tierra y

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La Palabra de Dios Es Medicina

nombres que ni tan siquiera puedas pronunciar. Es la medicina a toda su carne. Por eso es que no
debes dejar de sacar su Biblia y leerla. Antes de sacarla la Biblia deberías decir, “Señor, quiero
agradecerte por esta Palabra. Es vida para mí. Esto es medicina a toda mi carne, y mientras la lea,
la coma y la escuche, estaré tomando mi medicina.” Entonces léala en fe, creyendo que mucho
más está ocurriendo dentro de usted de lo que pueda comprender.

Usted no tiene idea sobre qué es lo que está en la píldora, usted no tiene que saber cómo trabaja,
o por qué. Usted solo debe ponerla en su boca, tragársela, y comenzara a obrar en usted. Esto es
lo que eso hace. ¿Para quién es esta medicina? ¿Para cuantos es esto? El decir la sanidad no es
para todos es equivalente al decir que esta palabra no es para todos, porque su palabra te sanara.
Envió su palabra, y los sanó, Y los libró de su ruina (Salmo 107:20). La Biblia dice que las
multitudes vinieron para oírle y ser sanadas por Él, de todas sus enfermedades y ellos oyeron y
fueron sanados estas Palabras sanan. Cada Palabra de Dios sana. No hay ninguna Palabra de
Dios carente de poder. Todo lo que sale de Su boca es rico en luz, nutrición espiritual, y vida
para su carne. En cualquier momento en que la Palabra está siendo predicada, en cualquier
momento en que la Palabra es ensenada, en cualquier momento en que la Palabra sea leída, vida
sale de ella. Tiene un efecto acumulativo en usted, mes tras mes y año tras año. La voluntad de
Dios es que asista a sus servicios, leyendo la Palabra cada día, y continuamente absorber la
Palabra de Dios. Te está permeando. Entra en usted. Está haciendo cosas a su medula ósea. Les
estoy diciendo que, lo he visto.

No creo que olvidare esto nunca. Otra vez, esto hace varios años atrás cuando estaba en la
escuela de sanidad, en la misma pequeña clase. Un hombre y su esposa entraron a la clase. No
parecía tan viejo, pero estaba tan solo en hueso y piel, se podía escuchar en todos los rincones del
pequeño cuarto cuanto trabajo le costaba cada suspiro. Hacia tanto ruido que distraía mucho.
Todo el mundo giraba la vista hacia él. Trataba de respirar, y su respiración era tan áspera que
pensaba yo, mientras estaba tratando de predicar, ¿Alcanzaría conseguir ese próximo respiro, o
lograr el próximo aliento?

Usted podría notar que era un hombre alto, grande, robusto, pero se habia reducido a nada...
Como decir, era tan sólo piel y huesos.

Cuando el servicio comenzó, se inclinaba sobre su silla, sólo tratando de respirar. Él no podía ni
siquiera mirarme.

Ese mismo día, la clase que estaba enseñando era sobre el pasaje de Proverbios 4. “Porque son
vida a los que las hallan, y medicina a todo su cuerpo.” Prediqué y ensené sobre este pasaje lo
mejor que pude, y luego comenzó a ver. Les digo, fue una de las cosas más espectaculares que he
visto. Comenzó a levantarse de su regazo. Primeramente, comenzó a mirarme, todavía respirando
fuertemente, pero todavía mirándome. Y después poco a poco... después de aproximadamente 30
minutos, 40 minutos, poco a poco, estaba sentándose derecho, y sin hacer ningún sonido al
respirar, continuaba mirándome.

Al final de la sesión, camine hacia él. Y lo podía ver sobre él. Le dije, “Hola. Me alegro de
tenerle hoy.”

16
La Palabra de Dios Es Medicina

Me miró y dijo, “Me siento bien.”

Dije, “Dios hizo algo con usted. Lo sé, porque lo vi. Por eso vine hacia usted.”

Dijo, “Siento un hormigueo dentro de mí.”

Dije, “¿Lo sientes?”

Dijo, “Si, y ahora tengo hambre.” Su esposa comenzó a llorar lágrimas de felicidad.

¿Qué le hizo esto a él? Él comenzó a comer la Palabra. La Biblia dice: “porque el oído prueba las
palabras, como el paladar gusta lo que uno come (Job 34:3; Hebreos 6:5). El comenzó a comer
estas Palabras que estábamos leyendo de la Biblia, y vino sobre él y entró dentro de él. Converse
con él durante 20 minutos. Casi no sabía nada sobre la Biblia. Ore con él para estar seguro de
que había nacido de nuevo. Mientras más hablamos, más me daba cuenta que él no tenía mucho
entendimiento sobre la palabra de Dios.

Pero, nunca olvidare cuando él dijo, “Mmmm. Siento un hormigueo dentro de mí.” ¡Gloria a
Dios! Y dijo, “Ahora tengo hambre.”

¿Qué le hizo esto a él? Se lo estoy diciendo, Él está haciendo esto con gente ahora mismo. Lo
está haciendo ahora mismo y esto es sólo el principio. ¡Hablando de sanidades mi amigo! vamos
a tener sanidades. Porque es la Palabra de Dios. Cuando predicas sobre oración, oras. Cuando
predicas sobre el diezmo, diezmas. Cuando predicas sobre sanidad, te sanas.

Diga esto en voz alta:


El poder de sanidad trabaja en mí.
La palabra de Dios es vida para mí.
Es medicina, sanidad, y salud para todo mi cuerpo.
¡El poder de sanidad trabaja en mí!

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Capítulo 2: Un Espíritu Fuerte Te Sostendrá
La razón número dos por la cual estamos seguros que la voluntad de Dios para todos es que
estemos sanos se encuentra en Proverbios 18. Muchas veces he visitado hospitales y he visto
personas que se encuentran pensando, “No puedo vivir; tengo que morir.” Lo único que hacen
quedarse sentados noche y día y mirando la televisión.

Usted a lo mejor dirá, ‟ ¿Qué tiene de malo eso?”

Ellos no pueden permitir el lujo. No tienen el tiempo. Pero lo hacen.

Una señora y su hija vinieron una vez a la escuela de sanidad, y quiso que yo orara por ella para
que se sanara. Los médicos la habían diagnosticado como un caso terminal, diciendo que nada se
podía hacer nada. Habia recibido algunos tratamientos, y le dijeron que se encontraba en la
última etapa, y más nada se podía hacer.

Después de hablar con ella durante unos minutos, vi que no estaba lista para recibir oración. No
estaba lista para creer que ella ya había recibido su sanidad. No estaba convencida de la voluntad
de Dios.

Por lo tanto, yo sabía lo que tenía que suceder. Le dije, “Nuestra clase va a comenzar en
aproximadamente 30 minutos. ¿Se puede quedar?” ¿Qué necesita suceder? ¿Qué necesita ella?
¿Cómo es que ella va a conseguir fe para sanarse? ¿Cómo viene la fe? Viene por la Palabra
(Romanos 10:17). Yo le dije, “¿Se podría quedar?” Yo no iba a tratar de explicarle todo esto, por
lo tanto, le pregunté si ella se podría quedar.

Me dijo, “Bueno, no, mi hija y yo habiamos planificado ir de compras esta tarde.”

Esto sucede en todas partes, todo el tiempo. ¿Por qué? Como la gente no ve el valor de la
Palabra. No se dan cuenta de la realidad y el poder y de lo que puede hacer en su vida. No se dan
cuenta cuan desesperadamente necesitan la Palabra.

Muchos llaman un lugar su Iglesia, pero la mayoría no piensa que verdaderamente es necesario ir
frecuentemente y que se encuentran bien. Pueden tal vez pasar por la Iglesia una vez al mes o tal
vez cada tres meses, pero verdaderamente es un engaño.

Lo que está sucediendo es que su espíritu se está poniendo más débil cada día, y no se dan
cuenta. ¿Sabía usted, que ahora mismo—yo sé que a lo mejor no le gustaría pensar en esto —
pero ahora mismo, hay bastantes bacterias y gérmenes de todas clases en su piel, en el aire, y
dentro de su cuerpo, para matarle más de diez mil veces? Ahora mismo. ¿Sabe usted por qué no
sea muerto en este momento? Es porque usted es fuerte. Su cuerpo y su sistema inmunológico es
fuerte y mantiene todo a raya, pero toda esa materia está al acecho en su sistema. Está al acecho
esperando que te pongas débil para comenzar a tomar control y multiplicarse.

¿Le suena esto como diabólico o no? Es porque lo es. Existe vida en el cáncer. Existe vida en
estas enfermedades terribles. Lo puedes ver bajo un microscopio. Se mueve. Se multiplica.

19
Un Espíritu Fuerte Te Sostendrá

Crece. ¿De dónde viene? No viene de Dios. Ahora, quiero retroceder un paso. El fundamento es
el mismo, pero mire en Proverbios 18:14. Dice, “El ánimo del hombre soportará su enfermedad;
mas ¿quién soportará al ánimo angustiado?” La Biblia versión Amplificada en Ingles dice, “El
espíritu fuerte de un hombre,” esto es masculino o femenino, “le sostiene en dolor corporal o
problema, ¿pero un espíritu débil quién puede levantar o aguantar?”

¿Qué te va ayudar a través de un ataque físico? ¿Qué te va ayudar a travesar debilidad o dolor
corporal? Es un espíritu fuerte. Lo que pasa es existe tanta gente que conoce al Señor y lo aman,
pero no se dan de cuenta cuan débiles se encuentran. Apenas se sostienen mientras el enemigo
está esperando que se pongan un poco más débiles. Él no solamente quiere molestarte; él quiere
eliminarte. Así que el sigue esperando hasta que el vea que no tengas ni una sola oportunidad
para pelear y entonces te atacara. Él te atacara por este lado y por todos lados. ¿Por qué? Su plan
es abrumarte y destruirte. ¿No es el, un asesino? ¿Para qué viene el ladrón? Viene para robar,
matar y destruir (Juan 10:10), pero él tiene que esperar que estés débil, porque cuando te
encuentras fuerte, no ira muy bien a él.

Ahora, ¿Si usted y yo somos sabios, espiritualmente sabios? Podemos mantener al enemigo
esperando indefinidamente, porque mientras él espera que estemos débiles, nos convertimos aún
más y más fuertes. El, espera que estemos débil, pero no somos débiles. Cada vez nos
convertimos más y más fuerte, hasta que podamos vivir nuestra vida completamente y terminar
nuestra carrera. Continuamos fortaleciéndonos hasta que terminemos nuestro curso, dejar este
cuerpo, y decir, “Pueden enterrarlo, ya terminé con él”.

Millones de cristianos se están quedando fuera de la iglesia. Ellos no leen la Biblia, no oran, no
alaban ni adoran a Dios, por lo tanto, cada día que pasa se están poniendo más débiles. No es
muy evidente porque sucede gradualmente, pero entonces “¡boom!” …y muchos no completan
su meta.

Por eso si usted es inteligente, usted leerá su Biblia todos los días. Léala con entusiasmo y fe, y
este ahí en cada servicio, a menos que el Señor le diga algo diferente. Usted no se pierda ni un
solo servicio, y todo lo que el Señor le diga que haga para fortalecerle, hágalo. Semana tras
semana, en vez de ponerse débil, se pondrá más y más fuerte, y el Señor le continuará
fortaleciendo para los días, meses y años que estén por delante. No sucederá nada en la cual que
no te encuentres preparado y fortalecido para lidiar con ello. ¡Estarás listo, podrás vencer y
vencer! ¡Vas a triunfar una y otra vez y ganaras! ¡Serás sanado, liberado, y tendrás victoria
sobre victoria! Esa es la voluntad de Dios para todos nosotros.

¿Ahora, es la voluntad de Dios sanar a todos? ¿Qué sostendrá la peor enfermedad y problema?
Un espíritu fuerte lo hará. ¿Es Su voluntad que usted sea fuerte o débil? Mientras estudiaba esto,
vi casi 40 referencias donde el Señor dijo, “Se fuerte.” Nunca vi una sola vez donde dijo, “Se
débil.” ¿Si estoy fuerte, entonces mi espíritu es fuerte, entonces cómo puede ser la voluntad de
Dios para mí fallecer de enfermedades y problemas? Si soy fuerte en mi espíritu, Yo voy a
vencer. ¿Lo puede ver? La razón número dos por la cual estamos seguros que es la voluntad
de Dios para todos nosotros estar sanos, es debido a un espíritu fuerte.

20
Un Espíritu Fuerte Te Sostendrá

Ahora, quiero profundizar más. Esto me remueve. Usted necesitará esto para usted, su familia,
sus amigos, para gente que conozca, y para sus compañeros de trabajo. Tal vez se estará
preguntando, “¿Qué quiere decir, ‘Lo necesitarás’?”

No hay ninguna pregunta sobre esto. Para usted o su familia o para alguien—usted necesitará
esto y será sabio si lo recibe dentro de usted. Tal vez aun mañana podrá compartir esto con
alguien.

En Proverbios 4:22, dice que Sus palabras son vida a aquellos que la encuentran. Sus palabras
son salud, o medicina, a toda su carne. ¿Qué dijo en el siguiente versículo, en el versículo 23?
“Guarde su corazón.” Ahora esto no habla de su corazón físico la bomba de sangre. Habla de la
parte interior de su ser. ¿Cuál es el corazón de una sandía? Es el centro. El núcleo ¿Cuál es el
corazón de un árbol de pino o árbol de roble? Es el centro. El núcleo. La parte interior de su
ser—guardar esto. Guarde su corazón “con toda diligencia.” ¿Ahora cuándo el Señor le dice
guardar algo con toda diligencia, supone usted que existe una buena razón? “Guarde su corazón
con toda diligencia; ya que de ello…” de su corazón, de la parte interior de su ser, “Mana la
vida.”

La Biblia versión Amplificada en Ingles dice, “Mantenga y guarde su corazón con toda
vigilancia y sobre todo protégelo, ya que de él fluye manantiales de la vida.”

¿De dónde proviene la vida que está en tu cuerpo? Viene de Dios, pero viene de Dios a su
espíritu, y a través de su espíritu hacia su cuerpo. ¿Qué pasa cuando el espíritu deja el cuerpo? El
cuerpo está muerto; no tiene vida. Ahora, piense en esto: el cerebro todavía está allí, pero está
muerto. Por lo tanto, el cerebro no es la fuente de vida para el cuerpo.

Encuentro divertido cuando la gente habla tanto sobre el cerebro, diciendo que todas las
invenciones del hombre, la ciencia y desarrollos, han salido de las dos o tres libras de materia
gris. Absolutamente no. Tú no eres un cerebro. El cerebro es un órgano, tal como su corazón, o
su pulmón o su riñón. Usted será usted, y tendrá su mente completa y sus facultades sin un
cerebro. Si el Señor se demora en su llegada, y usted muere, y su cerebro se descompone en la
tierra, todavía tendrá su mente, dondequiera que sea. Usted es un espíritu, y la vida que está en tu
cuerpo proviene de Dios, de tu espíritu, de tu corazón. Él Dijo, “Guarde su corazón, vigílelo.
Guárdelo con diligencia.” ¿Por qué? Por qué de tu corazón viene la vida que está en tu cuerpo.

¿Y qué tal la condición de su espíritu? ¿Afecta su cuerpo? Las ciencias médicas están
comenzando a comprender esto. Ellos están apenas comenzando a comprender que existe algo
más que la condición del cuerpo y cómo es afectado, lo que hace, quien se sana y quien no se
sana. Están comenzando a ver y saber que hay mucho más sucediendo aquí, que sólo las
sustancias químicas, o electroquímicas, o lo físico. Es el espíritu. ¿Mientras más débil se
encuentra tu espíritu, afectara tu cuerpo? Absolutamente. Mientras más débil se encuentre tu
espíritu, más débil estará su sistema inmune, y la energía eléctrica o química que va a su corazón,
cerebro, y pulmones será más débil.

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Un Espíritu Fuerte Te Sostendrá

¿Y qué tal si su espíritu es fortalecido? ¿Y su espíritu se convierte más fuerte y lleno de vida?
¿Afectará su cuerpo? La vida que está en su cuerpo procede dentro de usted, de su espíritu, su
corazón.

¿Podría Dios aligerar e inundar su cuerpo con vida y poder vencer enfermedades? ¡Sí! Gloria a
Dios. ¿No agradecen que el Señor ha abierto nuestros ojos a estas verdades, y no estamos
limitados solamente al entendimiento natural, pero, hay un espíritu? Dios es Espíritu. Usted es un
espíritu. Su espíritu se puede convertir más fuerte, y eso afecta su carne.

Lea el versículo una vez más. “Conserve y guarde su corazón con toda vigilancia.” ¿Por qué
tendría que hacer esto? ¿Y si no lo hace? ¿Y qué tal si no vigila lo que entra y lo que no está
entrando dentro de usted, y permite que su corazón y espíritu se encuentren en mal estado? Él
Dijo, “Guárdelo.” La Biblia versión Amplificada en Ingles lo hace sobresalir. “Sobre todo que se
proteja…” Su corazón es la parte más importante de usted y lo que usted es... Es más importante
que su mente. Es más importante que su cuerpo. Es más importante que cualquier otra parte de
su ser. Usted es un espíritu, tiene una mente y usted está en un cuerpo. Bueno, ¿Pues de dónde
viene esa vida? Sale de su corazón, de su espíritu. “De ello fluyen manantiales de vida.”

La única razón por la cual sus párpados se mueven y su corazón está latiendo es porque tú estás
en tu cuerpo. Tú no eres un cuerpo, tú estás en un cuerpo. Tú no eres sólo un cerebro, usted tiene
un cerebro. Usted es un espíritu. Los espíritus necesitan comida del espíritu. Los espíritus se
tienen que alimentar y nutrir. ¿Cómo puede usted tener un espíritu fuerte? ¿Puede usted ver la
importancia de un espíritu fuerte? Si lo ve, usted va a querer saber la respuesta de esta pregunta,
¿Qué te ayudara vencer algo que está tratando de desgarrar tu cuerpo? ¿Algo que está
masticando y escupiendo tus órganos? ¿Algo que destruye tu sangre? ¿Está comprendiendo cuan
crueles son estas enfermedades? Son diabólicas. Masticarán tus interiores. Le destruirán si
pueden. ¿Existe algo más fuerte que estas enfermedades que tratan de destruirle? ¡Sí! Está en la
vida de Dios. Es más fuerte que todo esto. Es más fuerte que lo que las medicinas pueden hacer
en su sistema. Si tomas medicamentos por largo tiempo, tus propias células reclamarán y
exigirán más medicamentos. ¿Hay algo más fuerte que las sustancias químicas? ¿Hay algo más
fuerte que la nicotina, alcohol, crack, heroína, o cocaína? ¿Hay algo más fuerte que eso? ¡Sí! Es
el mismo poder que hace al sol brillar. Es el mismo poder que mantiene la gravedad, y lo que
hace su corazón palpitar de nuevo. Ese poder es mucho más que suficiente para vencer cualquier
ansia o enfermedad.

Aprendí esto hace algunos años atrás. Tuve el privilegio, en el comienzo de mi ministerio, de
comenzar debajo del ministerio del Hermano Kenneth Hagin en la Escuela de sanidad. Eso era lo
que yo hacía día tras día-trabajaba ayudando a la gente sanarse.

La gente entraba y ya les habían dado por muertos. Ellos se veían y se sentían terrible y
tratábamos de sanarlos. Así que estaba trabajando, intentando saber que podría yo hacer para
para cambiar sus cuerpos. Yo no soy un doctor o un cirujano o un farmacéutico. No sé nada
sobre medicinas. Puede ver que el campo entero médico trabaja con el cuerpo exterior. Esto es
todo lo que saben. Físico afecta físico. Me tomo un poco de tiempo ver que esto no era mi
trabajo. Yo no fui entrenado en medicina. Yo no fui entrenado en cirugía. Esto no es mi trabajo.
¿Cuál es mi trabajo? Mi trabajo es comenzar a trabajar con el Señor para edificarlos en el interior

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Un Espíritu Fuerte Te Sostendrá

porque la sanidad divina es la sanidad que fluye de su interior. Cuando Dios le sana, ¿dónde está
el? ¿Él está dentro de usted? ¿Verdad? Usted dice, “Bueno, Dios me sano.” ¿Dónde está el? Él
está dentro de usted. Su espíritu ya está en tu espíritu, por lo tanto, su vida ya está en usted
(Efesios 3:16).

Diga esto en voz alta: “Tengo la vida de Dios en mí.”

Esa “vida de Dios” ha sido más fuerte en usted más que en otras ocasiones en su vida, y esto
afecta su espíritu y su cuerpo. Así que, ¿cómo podemos renovar nuestro espíritu si lo dejamos
debilitar? 1Timoteo 4:6 dice, “Si esto enseñas a los hermanos, serás buen ministro de Jesucristo,
nutrido con las palabras de la fe y de la buena doctrina que has seguido.” ¿Qué hacen buenos
ministros? Te alimentan y aumentan la palabra de fe. Esto no significa que cada sermón tiene
que tener el tema de la fe, pero que cada sermón sea de fe, con fe, en fe y hacia la fe. La fe es del
espíritu. No es mental. Usted no cree con su mente. La mente está envuelta, pero fe no es de la
mente.

En Romanos 10:10 dice, “Porque con el corazón se cree...” ¿con que crees a Dios? No hablo de
su órgano físico que pompea la sangre. No puedes creer en Dios con su corazón físico al igual
que no puedes creer en Dios con su riñón o con su pulmón. Él habla de su espíritu, la parte
interior de quien eres — lo que eres y quién eres. Tú crees en Dios con tu corazón. La fe no es
mental. No está basado sólo en lo que sabes. Puede saber bastante y estar lleno de miedo y duda.
Puede saber y repetir varias escrituras y estar lleno de miedo. La fe es del corazón. ¿Puede usted
reconocer alguna persona en la cual su espíritu es fuerte y su fe es fuerte también? No es
intelectual; es espiritual, pero es real.

Voy a darle unos indicadores básicos de un espíritu fuerte, y ellos le ayudarán monitorearse y
saber que está funcionando y que no. Existen indicaciones, indicadores obvios, que demuestran
si estas fortaleciendo o estas debilitando. Gracias a Dios que hay algo que puedes hacer sobre
esto. “Alimentado,” dijo, “en las palabras de fe.” 1 Timoteo 4:7 dice, “Desecha las fabulas
profanas y de viejas...” él habló sobre dos cosas diferentes que estás comiendo espiritualmente:
palabras de fe, o montón de basura que no vale nada. Mientras más seria es su situación, más
selectivo deberías de ser sobre lo que estás viendo. Escucha la dirección de la medicina de Dios.”
Hijo mío, está atento a mis palabras” (Proverbios 4:20) esté atento a sus palabras.

¿En cambio, cuantos cristianos han atendido las palabras del doctor? Yo doy gracias a Dios por
los doctores; no mal interpreten lo que digo. Pero muchas veces, miran sólo lo natural, y ellos le
dicen a la gente que nada se pueda hacer, no hay ninguna esperanza, o están en la última etapa.
La gente se va para la casa pensando sólo sobre aquellas palabras, y no hacen caso a las palabras
de Dios, y eso causa que su espíritu se ponga débil. Los agota, y ellos necesitan algo que les
alimente.

Ahora, permítame decirlo otra vez, “Yo le doy gracias a Dios por los doctores” Si no fuera por
doctores, enfermeras, y la medicina, muchos de nosotros no estuviéramos vivo. Usted haga
exactamente lo que el Señor le diga que haga acerca de lo que diga el doctor, la medicina, o la
operación que le ayude, pero no deje que la palabra de ningún hombre sea la última palabra. Siga
las direcciones y atienda a sus palabras.

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Un Espíritu Fuerte Te Sostendrá

¿Qué dijo El? ¿Le dijo El que viviría por largo tiempo y será satisfecho o estar sano o estar libre?
Entonces esto es lo que usted debe de fijar sus ojos. No lo dejes apartarse de sus ojos. Lo tienes
que mantener delante de ti noche y día, y tomarlo, porque eso le alimentará vida a tu espíritu. Te
fortalecerá por dentro. Es la diferencia entre vivir o morir joven, prematuramente.

Usted obtiene un espíritu fuerte de la misma manera en que obtiene un cuerpo físicamente
fuerte— comiendo y haciendo ejercicios, pero comiendo comida espiritual y haciendo ejercicios
espirituales.

1 Timoteo 4:7-8 dice, “Desecha las fábulas profanas y de viejas. Ejercítate para la piedad;
porque el ejercicio corporal para poco es provechoso, pero la piedad para todo aprovecha, pues
tiene promesa de esta vida presente, y de la venidera.”

¿Está El comparando el alimento natural con el alimento espiritual? ¿Está comparando El


ejercicio corporal con el ejercicio espiritual? Sí, lo está haciendo. El cuerpo se modela después
del espíritu. Las cosas que usted y yo vemos y sabemos se modelan después de la realidad
espiritual, no al revés. Al igual que usted se alimenta y ejercita su cuerpo, se fortalecerá, y así
mismo puede alimentar y ejercitar su espíritu. Con razon el espíritu de tantos se encuentra débil.
No se han dado cuenta que son espíritus, por lo tanto, no hacen ningún esfuerzo en alimentar su
espíritu, ni tan siquiera ejercitarlo, y se encuentran débil.

Pero usted puede convertirse más fuerte por dentro. En Mateo 4:4, El respondió y dijo: “Escrito
está: No sólo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios.” Sus
palabras alimentan su espíritu. Cuando lees la Biblia diariamente, su espíritu se alimenta. Cuando
va a la iglesia, su espíritu se alimenta. Está usted escuchando sus palabras. ¿Te están nutriendo?
Si es la palabra de Dios, si hay revelación de su palabra, si es en y está en fe, le causa algo. Le
nutre. Le alimenta — y no sólo su cuerpo. Afecta su cuerpo, pero alimenta su espíritu.

Nunca olvidaré la primera vez que escuche un mensaje de fe, en los años 1970s. Yo habia
asistido a la iglesia por muchos años, pero no sabía nada como esto. Habia un hombre enseñando
sobre fe, y escuché su cinta completa. Nunca habia escuchado de nadie que escuchara cintas;
nunca había escuchado tal cosa. Pues, lo escuché, y no entendí ni la mitad de lo que el hombre
habia dicho, pero si sabía que estaba alimentando algo dentro de mí, y me convertí en un adicto
hasta el día de hoy. Tengo que tener mi “dosis de la palabra,” porque es vida para mí. Es vida
para mí y la salud a toda mi carne.

Se ha dado cuenta cuando escuchamos a ciertas personas leer las escrituras, y suenan planos y
aburridos, pero en cambio existen otras personas pueden leer una escritura, y tú dices, “¡Lea más,
Hermano! ¡Lea un poco más!” ¿Por qué? Es porque está saliendo vida de ella.

Así fue cuando yo escuche El Hermano Hagin enseñando. Él sólo leía un capítulo y yo recibía
revelación mientras él la leía. Y yo pensaba, “¡Gloria a Dios!” ¿Por qué? Porque él la leía con fe.

La gente puede decir cosas o tal vez leyendo, y es solo sobre su cabeza. ¿Pero hay gente que
puede decir algo de su espíritu, con fe y unción y vida, y que hace eso? Eso sale del espíritu a
espíritu, carne a carne, cabeza a cabeza.

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Un Espíritu Fuerte Te Sostendrá

No solamente queremos ser intelectuales o mentales. La Biblia nos advierte sobre genealogías, y
palabras, y de palabras que contienden, y la disección de cosas hasta las profundas horas de la
madrugada para impresionar a alguien con nuestro profundo conocimiento. (Tito 3:9) El espíritu
de una persona es más importante que su doctrina. Tu espíritu es más importante que tu cabeza y
lo que tú piensas que sabe. Tú puedes creer en Dios y ser sanado y nunca saber qué era lo que
andaba mal con usted. Usted tal vez nunca sabrá que hubiera tomado el poder conseguir la cura,
porque nadie habría sabido que andaba mal con usted. Todavía puede estar sano, pero no
importa lo que sea, el poder de Dios es más grande y fuerte. La vida de Dios en más grande.

Permítame darle algunas definiciones, y luego vamos a actuar con algo aquí. Realmente vamos a
alimentar y ejercitar nuestro espíritu activamente antes de que nosotros terminemos. Nos hemos
estado alimentando, pero vamos a tomar un paso hacia adelante y vamos a comer y hacer
ejercicios.

Estas son tres cosas principales de tener en cuenta para edificar y fortalecer su espíritu.

Número uno, tienes que comer correctamente. Los oídos prueban palabras como la boca prueba
la comida, y las palabras que escuchas ponen cosas correctas dentro de ti o ponen cosas
incorrectas dentro de ti. Las palabras pueden poner fe dentro de usted, o le pueden quitar. Las
palabras pueden poner miedo y duda en usted, o pueden poner fe. Las palabras pueden ministrar
muerte a usted, o pueden ministrar vida. Pueden ministrar alegría y paz o depresión y ansiedad.
Lo que escuchas, lo que miras y lo que lees te ayuda o te hace daño. Póngase en una dieta buena,
sólida Palabra de Dios—palabras de fe. Lea su Biblia en fe. Aliméntese su fe y sea parte de un
lugar donde reciba alimentación a su fe, a su vida, y reciba revelación. Cuando necesite más,
vaya donde se puede conseguir más. Olvide ir de compras, sembrar flores, ver películas, y de
hacer otras actividades hasta que sea fortalecido, porque si no lo hace, puede ser muy tarde.
Preparase, llenándose de la palabra.

Me recuerdo de una mujer testificando una vez. Parecía que se hubiera muerto casi dos semanas
antes de haber asistido a la clase. Era solo piel y huesos, sin fuerzas para moverse. Pero se
quedó con nosotros en las clases de Sanidad, semana tras semana, mes tras, mes, y comenzó a
florecer como una flor en el sol. Su color comenzó a regresar, comenzó a ganar peso, y se
levantó y testifico. Todo el mundo sabía que habia sido un milagro lo que habia sucedido en esta
mujer. Estarías ciego sino te habías dado cuenta. Era obvio. Se levantó y dijo, “Creo que me
llene tanto de la palabra que ya no existe lugar para el cáncer.”

Gritamos durante diez minutos. Es verdad. Ella se llenó tanto de la Palabra, varias horas al día,
escuchando y escuchando. No porque se necesita tanto de la Palabra. Sino porque muchas veces
las personas no la están recibiendo. Es mucho lo que viene, pero no la reciben debido a
filtraciones y pensamientos incorrectos. Pero si perseveras, el Señor te ayudará. Te abrirás, y
cambiarás, lo entenderás, lo encontrarás, y será vida para ti y medicina a toda tu carne—
comiendo la cosa correcta.

Número dos, usted tiene que hacer ejercicios. ¿Cómo se entrena espiritualmente? Uno de los
mejores modos de entrenarse espiritualmente es con su confesión, sus palabras, y lo que dice.
¿Cómo se puede nacer de nuevo? creyendo con su corazón, y confesando con su boca. El hablar

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Un Espíritu Fuerte Te Sostendrá

en lenguas es un ejercicio espiritual bueno. La alabanza y adoración a Dios son un buen ejercicio
espiritual. Cada vez que haces ejercicios en fe, estás haciendo ejercicios con tu espíritu. El andar
en amor, el andar en alegría, y el andar en todos los frutos del espíritu es ejercitarse.

Me tomo un tiempo aprender esto. Yo pensaba, Si una persona hace esto, ellos han triunfado. Si
alimentan su espíritu bien y se ejercitan bien, se harán fuertes. Pero después de varios años de
enseñanza en esto, el Señor me dijo, “Estas dejando algo fuera.”

Dije, “Ayúdame, por favor.”

Dijo, “Tú puedes hacer todo esto y todavía estar débil.”

Yo pregunte, “¿Qué? No.”

Él dijo, “Si, puedes alimentarte y hacer ejercicios y todavía estar débil.”

Yo pregunte, “¿Cómo Señor? ¿Qué?”

“Desagüe.” Dijo, ¿Qué crees que pasa cuando tienes mucha agua entrando en la bañera, pero al
mismo tiempo la misma cantidad de agua está saliendo de la bañera, por el desagüe? No va a
llenarse, ¿verdad? Antes de que la puedas llenar, tiene que parar el desagüe.”

Hay cosas que agotan el espíritu. Te puedes fortalecer muy bien en un servicio. Te puedes
fortalecer leyendo tu Biblia y orando en el espíritu. Pero existen algunas cosas que puedes hacer
que te pueden vaciar, tal y como si nunca te hubieras fortalecido.

Número tres, tienes que tener cuidado con el desagüe. Permítame mencionarles algunos de
ellos. El miedo te puede agotar. La preocupación te puede agotar. Te puedes sentar en la silla y
preocuparte de algo, es como jalar el enchufe de tu energía espiritual; te agotara.

Otra cosa que te puede agotar es tener muchos compromisos, demasiadas actividades, hacer
todas clases de cosas que el Señor nunca te dijo que hicieras. Corriendo de aquí a allá, haciendo
esto, y quedándose en el teléfono todo el día hablando sobre nada. Haciendo todo lo que te pidan
hacer. Involucrándote en todo proyecto y todo programa. Te agotará, y no será la culpa del
Señor. Él no te dijo que lo hicieras. No le preguntaste si lo debería haber hecho o no; sólo lo
hiciste. Te agotará y te cansará.

Uno de las más grandes causas de agotamiento es contienda. Puedes leer todo el libro de Isaías,
Mateo, y Filipenses, orar en lenguas por cuatro horas, y fortalecerte hasta el punto de flotar.
Pero si te encuentras en una discusión con alguien, en un escándalo, y convierte en algo intenso y
caliente en contienda por 15 minutos, te sentirás tan débil que ni tan siquiera te puedes levantar.
Contienda te puede agotar totalmente.

El diablo sabe esto. ¿Qué tal si él te puede mantener en contienda todo el tiempo, y tú tampoco
estas alimentando tu espíritu? No tomara mucho tiempo hasta que te encuentres críticamente
débil y serás presa para cualquier cosa que venga en contra de ti más adelante. Por eso no es una

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Un Espíritu Fuerte Te Sostendrá

sugerencia de amor, es el mandamiento de amor. Usted no tiene que estar discutiendo y peleando
con la gente. Toma dos para estar en una pelea, y usted puede ser del partido que no participa.

Vamos a actuar en esto, y algo va a suceder mientras estamos actuando en esto. Su espíritu va a
estar súper cargado. Sera acelerado. Sólo mire y vea. Su espíritu recibirá vida y será acelerado,
porque está en la Palabra.

Joel 3:10 dice, “Diga el débil, fuerte soy.” ¿Dejar al débil hacer qué? ¿Pensar en ser fuerte? No,
“Deje el débil decir, Soy fuerte.”

¿Qué tal si verdaderamente está perdido? Crea en su corazón que Dios resucito a Jesús de la
muerte y diga con su boca, “Jesús es mi Señor.” (Romanos 10:9) ¿Qué tal si verdaderamente
esta, débil? Diga, “Soy fuerte.”

Cuando diga esto, no tan solo estás hablando tus palabras, estás hablando sus palabras. ¿Existe
vida en sus palabras? ¿Y qué tal si las hablas en fe? ¿Podría manifestarse sus fuerzas en ti?

Una de las cosas más emocionantes de las cuales he participado, es el Ministerio de sanidad. He
visto a gente que estaba completamente condenados a una cama. Ellos podían apenas susurrar, y
tenía que poner mi oído directamente sobre su boca para escuchar lo que decían. Pero después de
30 minutos de hacer lo que usted y yo estamos a punto de hacer, estaban de pie al lado de su
cama, hablando tan fuerte que los podrían escuchar dos puertas abajo. No hablo de rumores.
Estuve allí. Lo vi. Estaban en las últimas etapas del cáncer, y luego después de esto, mejoraron,
aumentaron de peso, y regresaron al ministerio. ¡Gloria a Dios!

Lo que hicimos entonces es lo que vamos a hacer ahora, la misma cosa. De este modo, no deje de
leer ahora...

¿Dejar al débil hacer qué? “Déjenle decir, ‘Soy fuerte.’ “¿Por qué dirías esto? El espíritu fuerte
de un hombre le sostendrá en dolor corporal y en problemas. ¿Por qué dirías esto? Mientras lo
estás diciendo, lo estas escuchando. Está alimentando tu espíritu, y te está nutriendo. Mientras lo
dices, lo estas creyendo. Estás ejercitando y alimentando tu espíritu. ¿Qué se supone que le
suceda a usted? Te fortalecerá. No es una teoría; te fortalecerá.

Salmos 18:32 dice, “Dios es el que me ciñe de poder, y quien hace perfecto mi camino.”

Amigo, voy a dirigirle en esto, y lo va decir, pero no sólo para escuchar el sonido rebotar de sus
oídos. Estarás utilizando tu espíritu. Estarás utilizando tu fe. Dios está haciendo esto para un
efecto especifico.

Diga esto en voz alta: “Es Dios Que me ciñe con fuerza. Me ciñe con fuerza.”

La Versión inglesa dice, “Es Dios Que me hace fuerte, Quien hace mi camino seguro.”

La Biblia Viva dice, “Dios me arma de fuerza y hace perfecto mi camino.”

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Un Espíritu Fuerte Te Sostendrá

Diga esto en voz alta: “Él me llena de fuerza. Él me llena de fuerza.”

Cierre sus ojos y dígalo en voz alta:

Él me llena de fuerza.
Él me llena de fuerza.
Él me llena de fuerza.
Él me llena de fuerza.
Él me llena de fuerza.
Él me llena de fuerza.
Él es el Dios Que me hace fuerte.
Él es el Dios Que me hace fuerte.

¿Escucha usted esto cuando va a la tienda, al restaurante, y cuando se encuentra trabajando?


¿Qué escucha? “Hombre, me siento débil hoy. No sé lo que es, pero me he estado sintiendo muy
agotado y débil.” La gente no piensa en lo que están diciendo. Se puede escuchar en todas partes.
¿Por qué el enemigo continuamente trae estos pensamientos a la gente? “Es que somos tan
débiles.” La gente no tiene idea lo que están pensando.

Pero, si usted se levanta y dice, “Yo soy fuerte en el Señor.”

Ellos dirían, “¡Óyeme! ¿Por qué dices eso?”

“¿Bueno, por qué dices, ‘estoy tan débil que apenas puedo caminar hoy? ¿Por qué dices eso?’”

La gente se cree que esto es normal. Es normal si quieres ser débil.

Si quieres algo diferente, tienes que decir algo diferente. La muerte y la vida están en poder de la
lengua (Proverbios 18:21).

Diga esto en voz alta: “Él me hace fuerte. Él me llena de fuerza. Él me ciñe con fuerza.”
¡Gloria a Dios!

Salmos 27:1 dice, “Jehová es mi luz y mi salvación; ¿de quién temeré?” ¿Cuál es la respuesta
entendida en esto? Nada. ¿Por qué? ¿Qué dice la siguiente parte? “Jehová es la fortaleza de mi
vida; ¿de quién he de atemorizarme?” No debería de tener miedo a nada porque Él es la fuerza de
mi vida.

Cierre sus ojos y diga esto en voz alta:

El Señor es la fuerza de mi vida.


El Señor es la fuerza de mi vida.
El Señor es la fuerza de mi vida.
El Señor es la fuerza de mi vida.
El Señor es la fuerza de mi vida.
Es la fuerza de mi vida.

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Un Espíritu Fuerte Te Sostendrá

¿Y si dijeras esto noche y día, no importando cómo te sientas? “Diga el débil, fuerte soy.’ “Qué
dicen normalmente los débiles? “Estoy débil. Estoy adolorido. Me siento mal. No sé lo que está
pasando, no me siento con deseos de hacer nada. Es que me siento tan débil.” La Biblia le dice al
débil que diga otra cosa. La Biblia nos dice a usted y a mí–si nos sentimos o parecemos débiles,
o si nosotros estamos débiles en lo natural–decir, “Soy fuerte.” Ahora, esto muy diferente de
rogarle a Dios que le haga fuerte. Él nunca te dijo que le rogaras a Él que te haga fuerte. Te dijo
que dijeras algo. Te dijo que dijeras que eres fuerte. ¿Estoy citando las Escrituras aquí mismo?
Esto es directamente de la Biblia.

El Señor es la fuerza de mi vida. Es la fuerza de mi espíritu. Es la fuerza de mi mente. Es la


fuerza de mi corazón, mis pulmones, mi sangre, y mis riñones. Es la fuerza de mi sistema
inmunológico. Es la fuerza de mis emociones. Nunca más diga que es débil en cualquier área de
su vida. Mientras más débil te sientas, más dirás, “soy fuerte. Soy fuerte en el Señor. El Señor es
la fuerza de mi vida.”

Tienes que continuar diciendo esto. Después de que lo haya dicho dos o tres veces, su cabeza
dirá, “Ya lo hemos dicho. Continúa hacia algo nuevo.”

Diga, “¡Cállate! No digo esto para el beneficio de mi cabeza; no creo a Dios con mi cabeza.” No
es el conocimiento que le ayuda a vencer dolor corporal y problemas. Es un espíritu fuerte. La fe
es del corazón. ¿Cómo sabe si está trabajando en usted? Ah, no tiene que preguntar. Y si tiene
que preguntarle a alguien, entonces tiene que cerrar sus ojos y continuar diciéndolo. Cuando
comienza a obrar en usted, cuando la Palabra de Dios que es viva, eficaz, y trabaja con poder,
usted lo sabe. Inmediatamente se siente más fuerte.

¿Cómo se puede dar cuenta si su espíritu está débil? Su espíritu esta temeroso y ansioso, y
angustiado. Su espíritu está deprimido. Te sientes agotado. Cuando tu espíritu es débil, no
quieres hacer nada; es vago. No tiene ningún incentivo, y no se siente emocionado. ¿Está
describiendo algunas condiciones? Esta débil. Piensas solamente en si existe algo malo y lo que
hay mal. Estas hablando de darte por vencido. No tienes ningún motivo de continuar. Todo esto
es fruto de un espíritu débil.

Permítame decirle cuando su espíritu es fuerte. Cuando su espíritu es fuerte, hay paz. Paz y
alegría es la evidencia de un espíritu fuerte. Si alguien está realmente deprimido, es débil
espiritualmente. La Biblia dice, “porque el gozo de Jehová es vuestra fuerza” (Nehemías 8:10).
Cuando su espíritu es fuerte, existe una frescura en usted. Se siente confiado. Se encuentra listo
en comenzar un trabajo grande. Está listo para limpiar el guardarropa. Está listo para mover todo
en el garaje y hasta mirar detrás de los estantes donde no habia mirado hace años.

Cuando está débil, miras y dices, “Voy a esperar y lo haré otro día.” Pero cuando tu espíritu esta
fuerte, te sientes confiado y listo para atacar, y dices, “¡Sí puedo! ¡Sí lo hare!

Un espíritu débil se sienta en la tienda de campaña y grita, “Ellos son grandes. Son demasiado
grande, la muralla es demasiada alta. No hay ninguna manera...” ¿Qué dice un espíritu fuerte?
Caleb y Josué dijeron, “¡Sí, podemos! ¡Su defensa se ha marchado de ellos! ¡Dios está con
nosotros! ¡Vengan vamos a conseguirlo!” Es un espíritu fuerte comparado con un espíritu débil.

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Un Espíritu Fuerte Te Sostendrá

Es obvio. No tiene que tener una palabra de conocimiento o tener una visión. Es obvio cuando es
fuerte o cuando es débil.

¿Y qué pasa si te encuentras tan débil que no tienes visión? Por eso la gente se enoja cuando
alguien quien está lleno de fe y visión y dicen, “vamos a creer por aviones y barcos, y vamos a
creer por grandes propiedades…” se enojan porque muestran cual débiles son. Tu visión y tu fe
están más avanzadas que las de ellos, por eso ellos no quieren tomar el esfuerzo para
fortalecerse. Sólo quieren salir con una nueva doctrina hablando sobre el por qué no es para cada
uno, y por qué no es la voluntad de Dios de todos modos. Por eso es tan popular — esta religión
“sin faltas”. No importa lo que suceda, no es su culpa. Es la misteriosa, inconcebible voluntad
de Dios. Y todos los débiles dicen, “Así es. No es nuestra culpa. Así es. Uno nunca sabe.”

Salmos 29:11 dice, “Jehová dará poder a su pueblo; Jehová bendecirá a su pueblo con paz.”

La Biblia versión Amplificada en Ingles dice, “El Señor dará [inflexible e impenetrable] fuerza a
su gente…”

Diga esto en voz alta:


Él me da fuerza inflexible, fuerza impenetrable.
Él me da fuerza que no falla.
Él me hace fuerte.
Él me hace fuerte.
Él me da fuerza.

Ahora la situación ideal es hacer esto por lo menos una hora. Para la mayoría de las personas, les
toma por lo menos esa cantidad de tiempo para finalmente conseguir que su mente se calme, y
comiencen a decirlo con un poco de fe. Si no lo ha hecho anteriormente, entonces no sabe de qué
hablo. Pero le digo, usted puede sentarse en su silla en su casa, usted solo, y decir, “Soy fuerte en
el Señor. Soy fuerte. Él es la fuerza de mi vida.” Usted puede sentarse y decir esto durante dos
horas, tal como puede sentarse, preocuparse y atemorizarse por dos horas y sentirse que no tiene
suficiente fuerza para levantarse e irse para su cama. O en cambio, usted puede estar ahí, alabarle
y adorarle diciendo, “Tú eres mi fuerza. Oh, Dios, tú eres la fuerza eterna. Tú eres la fuerza de
mi espíritu y mi mente y mi vida. Tú me avivas. Tú me llenas de fuerza. Tú me haces fuerte. Soy
fuerte en ti.” Si haces esto durante una hora, la fuerza saldrá literalmente de Él a través de tu
espíritu dentro de tu cuerpo.

Usted podría preguntar, “¿Está usted diciendo que realmente puede afectar mi cuerpo físico?”

¡Sí! Afectará sus órganos, el flujo sanguíneo, y sus células cerebrales. ¡Sí! de acuerdo a la
cantidad de fe que usted tenga. O, se puede quedar sentado sin fe y seguir diciendo, “soy fuerte,
soy fuerte, soy fuerte. Soy fuerte. Fuerte, fuerte, fuerte. Sí, soy fuerte. Soy fuerte. Soy fuerte.”
Pero le va tomar una cantidad de tiempo excesiva para que exista algún tipo de beneficio si
verdaderamente lo hace. No es tan solo repetir. Es tener fe. Por eso, cuando lee su Biblia, no es
lectura veloz y solamente darle un vistazo. Usted se sienta y dice, “Gracias, Señor, por esta
Palabra Santa y preciosa. Es vida para mí. Es salud y medicina a toda mi carne. Ábrela para mí.
Ayúdame ver, y muéstrame cómo ponerla en práctica. En el nombre de Jesús.” Entonces lea

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Un Espíritu Fuerte Te Sostendrá

cada palabra, y saboréela. Sin estar apresurado, la lees en voz alta. Mostrando respeto, y estas a
la expectativa de que algo va a suceder cuando la estás leyendo. De acuerdo a lo que inviertes,
eso recibirás.

Salmos 71:16 dice, “Yo iré en la fuerza del Señor DIOS.” Dígalo en voz alta: “Yo iré en la
fuerza del Señor DIOS.”

Ahora, amigo, habrá multitud de ocasiones cuando esto sea aplicable. Habrá una y otra vez
cuando el enemigo vendrá y dirá, “No puedes ir. No tienes el dinero. No tienes los recursos. No
tienes la oportunidad. No puedes ir.” ¿Qué vas a decir? “Iré. Iré en la fuerza del Señor.”

Habrá tiempos cuando dependerá de usted que sucedan cosas, y no será porque la fuerza de Dios
no se encuentra en usted; en su mente, en su cuerpo, y en su cartera. El diablo le dirá—y parecerá
y se sentirá como— que no puede ir, y no lo puedes hacer. Este es el tiempo cuando, desde su
interior, usted dirá, “Yo iré. Yo continuare. Atravesaré.” Usted lo hará en la fuerza del Señor
Dios. El Mayor está dentro de usted. Dios es más grande que cualquier cosa que venga contra
usted.

Diga esto en voz alta:


Yo iré en la fuerza del Señor Dios.
Yo iré en la fuerza del Señor Dios.

Cuando el diablo dice, “Sí, pero no puedes continuar,” usted dirá, “Continuaré.”

Lo ves, usted no está diciendo esto basado en sus músculos. No lo dice basado en lo que está
sintiendo. Los está diciendo basado en la Palabra de Dios que mantiene el Sol brillando y al
mundo girando. Si hay suficiente poder en la Palabra para hacer esto, hay poder suficiente para
volver a poner una chispa en su cuerpo. Hay suficiente poder para avivar sus piernas y brazos, y
para comenzar cualquier cosa que necesite comenzar. Habrá ocasiones cuando pensamientos y
sentimientos vendrán y te dirán, “No puedes ir.”

Esto me ha sucedido a mí. “No puedes ir a esa reunión. No estás en forma para hacer esto. No
puedes hacer esto. No puedes hacer ese viaje. No estás en forma espiritualmente, mentalmente, o
físicamente. No lo puedes hacer. No tienes los recursos.”

“Yo voy a ir.” Usted de todos modos continúe preparándose y siga hacia delante. Aunque
parezca que no hay salida, pero encuéntrese listo. No hay dinero, pues continúe planificando y
diciendo, “Yo lo hare. Yo iré.”

Sí, pero tú estás viejo. “Yo iré en la fuerza del Señor.”

Sí, pero usted estás sin dinero. “Yo iré en la fuerza del Señor.”

Sí, pero usted es ignorante y sin educación. “Iré, y lo podré hacer en la fuerza del Señor Dios.”

Dígalo una vez más: “Yo iré en la fuerza del Señor Dios.”

31
Un Espíritu Fuerte Te Sostendrá

Salmos 84:7 dice, “Irán de poder en poder; verán a Dios en Sion”

La versión inglesa dice, “Mientras más avanzan, más fuerzas tienen.”

La Biblia versión Viva dice, “Crecerán constantemente en fuerza.”

Diga esto en voz alta: “Yo iré de fuerza en fuerza. Yo iré de fuerza en fuerza. Yo iré de
fuerza en fuerza.”

Cierre sus ojos y diga, “Yo voy de poder en poder. Yo voy de poder en poder.”

El diablo dice, “Solo te estas poniendo más débil día tras día.”

Diga: “Yo voy de poder en poder. Cada vez me encuentro más fuerte. Estoy aumentando
en fuerza.” Usted tiene que decir esto cuando se sienta débil. Diga el débil, “Cada vez me
encuentro más fuerte. Yo voy de poder en poder.” Tiene que decir esto cuando se siente más
débil que nunca. Usted diga, “Cada vez me encuentro más fuerte. Yo voy de poder en poder. Yo
voy de un nivel de fuerza al próximo nivel de fuerza. Me estoy poniendo más fuerte.”

Filipenses 4:13 dice, “Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.” Habrá aquellos que te dirán
que no podrás hacer nada, que has ido lo más lejos que has podido ir— y esto puede ser verdad si
es con tus propias fuerzas. Pero, usted puede hacer lo que parece imposible. Usted puede ir y
hacer todas las cosas.

La Biblia versión Amplificada en Ingles dice, “Puedo hacer toda cosa a través de Cristo Quien
me da poder [Estoy preparado para cualquier cosa e igual a nada a través de Él que infunde la
fuerza interior en mí; yo soy autosuficiente en Cristo la suficiencia.].”

Diga esto en voz alta:


Todo lo puedo.
Todo lo puedo en Cristo que me fortalece.
Todo lo puedo en Cristo, todo, a través del ungido de Dios quien me fortalece.
Lo puedo hacer. Lo puedo hacer a través de Cristo quien me fortalece.
Lo puedo hacer. Lo puedo hacer a través de Cristo quien me fortalece.

El diablo le dirá, “Tú no puedes hablar con ellos sobre esto. Tú no puedes.” ¿Qué dirá usted?
“Puedo. Lo puedo hacer, con un poco de ayuda, a través de Cristo que me fortalece.”

El diablo dirá, “No puede pararse ahí frente a las personas y hablar. Usted no puede hablar con
ellos sobre el Señor. No puede hablarle acerca de la sanidad.” ¿Qué dices usted? “Yo puedo
hacer todas las cosas. Lo puedo hacer.”

El diablo dirá, “No puedes ir y decirles la verdad y admitir lo que usted hizo. No puedes hacer
eso.” Tú dices, “Puedo. Puedo hacer todas las cosas a través de Cristo que me fortalece. Lo
puedo hacer.”

32
Un Espíritu Fuerte Te Sostendrá

El diablo dice, “Tú no puedes ir a donde tú jefe y hablar de esto.” Tú dices, “Sí, a través de
Cristo. Yo puedo hacer todas las cosas a través de Él que me fortalece.”

Efesios 6:10 dice, “Fortaleceos en el Señor, y en el poder de su fuerza.”

La Biblia Nueva Traducción Viviente dice, “…tu fuerza debe venir del gran poder del Señor
dentro de usted…” Y la Biblia versión Amplificada en Ingles dice, “… saca tu fuerza de Él [la
fuerza que Su poder ilimitado proporciona].”

Diga esto otra vez, varias veces:

Yo soy fuerte en el Señor y en el poder de Su fuerza.


Yo soy fuerte en el Señor y en el poder de Su fuerza.
Yo soy fuerte en el Señor y en el poder de Su fuerza.
Yo soy fuerte.
Yo soy fuerte.
Yo soy fuerte.
Yo soy fuerte en el Señor.
Yo soy fuerte en el poder de Su fuerza.
Yo soy fuerte.
Yo soy fuerte. Soy fuerte.
Yo soy fuerte.
Yo soy fuerte en el Señor.
Yo soy fuerte en Su poder fuerte.
Yo soy fuerte. Soy fuerte.
Yo soy fuerte.
Fuerte en el Señor y en el poder de Su fuerza.
Yo soy fuerte.
Yo soy fuerte.
Yo soy fuerte en el Señor.
Yo llamo a mi cuerpo fuerte.
Yo llamo a mis riñones fuertes.
Yo llamo a mis pulmones fuertes.
Yo llamo a mi corazón fuerte.
Yo llamo a mi sistema digestivo fuerte.
Yo llamo a mi sistema inmunológico fuerte.
Yo llamo a mi sangre fuerte.
Yo llamo a mis huesos fuertes.
Yo llamo a mis coyunturas fuertes.
¡Oh, aleluya!

33
Capítulo 3: En Su Creación Original, No Existía Enfermedad

La tercera razón por la cual estamos seguros que es la voluntad de Dios que todos seamos
sanados hoy es debido a la creación original.

Mientras continuamos buscando razones por la cual estamos seguros de que es la voluntad de
Dios que seamos sanados, tal vez pudo haber escuchado esto en otras ocasiones. Pero léalas
como si nunca las hubiera escuchado. Muy probablemente se haya comido un biftec con papas
anteriormente, pero sus fuerzas no vendrán del biftec y papas que se comió en el año 1969. Si
algunos comieran comida física tal como escuchan la palabra de Dios, tal vez se hubiesen muerto
de hambre muchísimos años atrás. Es como tomar una bandeja de la cafetería, poner comida en
ella, y decir, “Oh, ensalada– que tuve en el año 1972. Oh, frijoles—yo tuve en el año 1965.”

Si no comes las comidas que has comido anteriormente, se va a morir de hambre. Jesús dijo,
“No solo de pan vivirá el hombre, sino de toda palabra que sale de la boca de Dios” (Mateo 4:4).
¿Sabe usted porque tiene que escuchar esto nuevamente? Por qué alimenta su espíritu, y mientras
crece, usted recibe más que la vez pasada. Mientras creces y te desarrollas, veras cosas que no
has visto anteriormente.

Por lo tanto, lee estas cosas como si usted no las hubieses escuchado anteriormente, porque
verdaderamente existen cosas que no has visto antes. Si las has escuchado anteriormente, todavía
tienes que comerlas. Tienes que alimentar su espíritu. Te alimenta aún más de lo que crees,
porque existen cosas que están a un nivel más avanzado y más allá de tu conciencia.

El principio de Génesis es lo que sabemos. La Biblia dice en Génesis 1:3-4, “Y dijo Dios: Sea la
luz; y fue la luz. Y vio Dios que la luz era buena”

El versículo 10 dice, “Y llamó Dios a lo seco Tierra, y a la reunión de las aguas llamó Mares. Y
vio Dios que era bueno.”

El versículo 18 dice que dio estas luces “… para señorear en el día y en la noche, y para separar
la luz de las tinieblas. Y vio Dios que era bueno.”

El versículo 21 dice, “Y creo Dios las grandes ballenas marinas, y todo ser viviente que se
mueve, que las aguas produjeron según su género, y toda ave alada según su especie. Y vio Dios
que era bueno.”

¿Está viendo un tema recurrente aquí? ¿Dios hizo algo, y qué? Era bueno. Hizo algo más, y era
bueno. Entonces hizo algunas cosas más, y eran buenas. El versículo 25 dice, “E hizo Dios
animales de la tierra según su género, y ganado, según su género, y todo animal que se arrastra
sobre la tierra según su especie. Y vio Dios que era bueno”

Dios hizo al hombre, y luego en el versículo 28 dice, “Y los bendijo Dios, y les dijo: Fructificad
y multiplicaos; llenad la tierra, y sojuzgadla, y señoread” y en el versículo 31 dice, “Y vio Dios
todo lo que había hecho, y he aquí que era bueno en gran manera. Y fue la tarde y la mañana el
día sexto.”

35
En Su Creación Original, No Existía Enfermedad

Si buscas el significado de la palabra “muy,” es también traducida como “poderosa”. De este


modo, creo que en el sur de los Estados Unidos cuando decimos, “Eso fue algo poderosamente
bueno”, estamos correctos según la lengua original hebrea. “Poderoso” que significa,
“Poderosamente bueno, es otra manera de decir “muy”. “Muy” es bueno, pero me gusta más la
palabra “Poderosa.” La frase exacta seria, “Poderosamente bueno.”

Dios vio todo lo que hizo, y era poderosamente bueno ¿Y qué acerca de Dios? Dios es Poderoso.
Él es poderosamente bueno. Él es poderosamente bueno, y todo lo que hizo era bueno. ¿Cuándo
hizo las cosas malas? ¿Cuándo creó Dios el cáncer? ¿Durante el primer día? ¿En el tercer día?
¿Cuándo creó Dios el SIDA? ¿En qué día? ¿En qué parte de la creación? ¿Cuándo nació esto
durante Su creación? ¿En el primer, segundo, tercero, cuarto, quinto, o sexto día? ¿En qué día
creó artritis? ¡Él no lo hizo! La enfermedad y plagas no son partes de la creación original de
Dios. Tú no puedes mirar el cáncer y decir, “Mirad, es muy bueno.” No puedes mirar al SIDA,
abscesos, tumores, crecimientos e inflamación, y decir, “Mirad, aquellos tumores son muy
buenos. Mirad, aquellos abscesos y crecimientos son poderosamente buenos.” No. No es bueno.
La enfermedad no es buena.

Sé que esto puede sonar muy sencillo, pero todavía existen millones de cristianos que dicen,
“Bueno, tal vez Dios tenía un propósito. Sé que es una cosa horrible, pero realmente, pienso tal
vez que era una bendición disfrazada.”

O es bueno o malo, Dios no nos confunde a nosotros. Todo lo que Dios hizo era poderosamente
bueno—bien poderoso y poderosamente bueno. Todo era bueno, incluso Adán y Eva. ¿Crees tú
que Adán estaba libre de efectos? ¿Eva estaba libre de deformidad? – No tenían defectos ni
deformidades. No tenían ninguna enfermedad en ellos en absoluto. Eran brillantes. ¿Eran
magníficos, ¿verdad? Sus cuerpos eran perfectos, y sus mentes eran asombrosas. Hablaban con
Dios por la tarde, sobre cosas que a Él le gustaba hablar, y ellos lo entendían.

Lo siento, pero no acepto la versión de que ellos estaban sentados desnudos en una cueva
diciendo “Ug. Ug. Ug.” No lo creo. Puede haber algunas personas que cayeron a través de siglos
en algún estado animalístico después de la creación, pero no, Adán y Eva eran perfectos y
brillantes. En su estado brillante, si les hubiera dicho, “Tengo un dolor de cabeza,” le habrían
mirado perplejamente preguntando, “¿Un qué?”

“Un dolor de cabeza. Yo tengo un dolor de cabeza, una migraña.”

“¿Un qué? ¿Qué es eso?”

“Mi cabeza me duele. Palpita.”

Le mirarían como… “¿Qué?” No tenían nada como modo de referencia sobre eso... Nada. Ellos
no sabían cómo se siente tener un mal día. “Me siento un poco agotado hoy. No sé… estoy un
poquito lento, un poquito débil.”

Ellos no entenderían de lo qué estarías hablando, porque cuando Dios los hizo, los hizo
perfectos, completos, y fuertes. Si la enfermedad complaciera al Padre, los habría creado con

36
En Su Creación Original, No Existía Enfermedad

enfermedades. Si las deformidades y las enfermedades fueran Su voluntad, habría creado a Adán
y Eva con ellos, desde el principio. Todo lo que vino más tarde, paso debido al pecado, muerte y
maldición, esto no fue una mejora al plan original de Dios, y no es bueno.

Dios odia la enfermedad. Es una declaración grande. Pero quiero que usted piense en esto ahora.
Él odia el pecado, y la muerte es Su enemigo. Usted ha escuchado predicadores hablar antes un
ataúd diciendo cómo Dios tomó a éste en la muerte y los sanó a través de la muerte porque los
amó y quiso que ellos estuviesen con Él más que con cualquier otra persona. Dicen esto sobre
alguien de 20 años que murió en un accidente de tránsito.

La muerte es el enemigo de Dios. Primera de Corintios 15:26-27 dice que la muerte es el último
enemigo que se debe poner bajo sus pies. No era parte de Su creación original. Cuando Dios creó
todo, nada moría. Nada. Las flores no morían. Los árboles no morían. Los animales no morían, y
hombres y mujeres no morían.

Tenemos que recordar esto. Todo lo que usted y yo hemos creído desde que entramos en este
mundo está deformado. Está torcido. Esta distorsionado del modo que Dio lo hizo. Incluso en su
condición caída, este planeta es algo asombroso, pero nos tenemos que recordar que esta
desordenado. La Biblia dice que gime y está de parto. (Romanos 8:22) ¿Por qué? Está muriendo.
El planeta muere al igual que nosotros. Ha sido maldecido. Por eso cambian las placas,
provocando erupciones volcánicas y huracanes. Esto no es la voluntad de Dios. Esto no es lo que
Dios creó; esta desordenado. Está apagado. ¿Por qué? El pecado daño todo.

Ah, pero Él lo va arreglar. Él ya tiene el plan en operación. Es sólo cuestión de tiempo.

Pero lo que tenemos que saber en esta vida, aquí y ahora, es saber lo que es bueno y lo que es
malo, que es Dios, y que no es Dios. Tenemos que saber qué es lo que debemos recibir y sujetar
pacientemente, y que debemos resistir con todo nuestro ser. A los cristianos se le han mentido
porque le han dicho desde el pulpito que Dios le está enseñando algo a través de esa enfermedad.
Que Dios le envió eso para desarrollar en ellos algún tipo de piedad o algún tipo de
espiritualidad, y se supone que ellos deben soportar con mansedumbre y paciencia. Es una
mentira. Enfermedad es mal. Se lo voy a demostrar, si usted recibe las escrituras.

Si Dios hubiera querido que el hombre estuviese enfermo, lo hubiera creado de esa manera. ¿En
qué día creó Dios la enfermedad y los malestares? No lo hizo. La enfermedad no es parte de la
creación original de Dios. Dios creó cosas según Su voluntad perfecta, por eso esta es una de las
razones por la cual sabemos que no es la voluntad de Dios para que nosotros estemos enfermos.

37
Capítulo 4: Su Voluntad para el Cielo, y el Mundo que ha de Venir
Juan vio el futuro por medio del Espíritu de Dios. Vio lo que todavía está delante de nosotros.
Esto no es un cuento o algo que alguien se imaginó. Este es tu futuro sobre el cual leemos ahora
mismo. En un muy poco tiempo, usted y yo y muchos más como nosotros estaremos
experimentando estos versículos. ¿Se puede emocionar usted con esto? Esto es nuestro futuro.

En Apocalipsis 21:1, dijo, “Y vi un nuevo cielo y una nueva tierra: ya que el primer cielo y la
primera tierra pasaron.” ¿Qué le pasó a la vieja tierra? Falleció.

Unos dicen, “¡Salven el planeta!” Nosotros no podemos salvarlo. Ahora, no hay ninguna
necesidad de buscar la forma de cómo podemos destruirla más rápidamente, pero, en el sentido
más honesto de la palabra, no vamos a salvar el planeta. En Apocalipsis hasta nos dice cómo va
terminar. No entraré en esto, pero lo describe exactamente, hablando de cosas de las cuales los
científicos han hablado. Ya nos cuenta cómo está pasando. El planeta no va a sobrevivir como
esta. ¿Cómo va a terminar? La Biblia dice que los elementos van a derretirse con un ferviente
calor. La superficie entera del planeta va a derretirse. La superficie, la atmósfera, todo será
desaparecido. El planeta como lo conocemos se desaparecerá (2 Pedro 3:10).

Pero Dios está creando un mundo nuevo que es perfecto, como comenzó el viejo, y usted y yo
vamos a estar allí y seremos parte de ello. Esta vez, nadie lo dañara.

La cuarta razón por la cual estamos seguros que es la voluntad de Dios para todos nosotros
que estemos sanos es debido al cielo — Su voluntad para el Cielo, y el Mundo que ha de
venir.

Usted podría preguntarme, “¿Realmente cree todo esto?” Cada palabra, y también me hace muy
feliz. Juan dijo, “Y vi un nuevo cielo y una nueva tierra: ya que el primer cielo y la primera tierra
fallecieron; y no había más mar.” Vas a tener más bienes raíces, porque la mayor parte de este
planeta está cubierto de agua. Él dijo en el versículo 2, “Vi la santa ciudad, la nueva Jerusalén,
descender del cielo, de Dios, dispuesta como una esposa ataviada para su marido” Dios va a vivir
con nosotros. ¡Aleluya! Versículo 3 dice, “Y oí una gran voz del cielo que decía: he aquí el
tabernáculo de Dios con los hombres, y el morara con ellos; y ellos serán su pueblo, y Dios
mismo estará con ellos como su Dios.”

Algunos preguntaran, “¿A dónde te quedas? ¿A dónde vives?”

“Vivo con Dios. Vivimos en el mismo lugar. Vivimos con Él. Él vive con nosotros.” ¡Gloria a
Dios!

Preguntarán, “¿Dónde está Dios?

Usted dirá, “Él está justo allí, ¿Quieres ir a verlo?”

Podremos físicamente — en cuerpo poder tocar — caminar al trono. Viviremos juntos. Todos
queremos decir, “Ven rápidamente, Señor Jesucristo, vamos a hacerlo ahora mismo.” Pasará

39
Su Voluntad para el Cielo, y el Mundo que ha de Venir

rápidamente. ¿Por qué se demora? Porque todavía existe mucha gente que no le conoce aún.
Mucha gente tiene que salvarse. Es Su misericordia por la cual Él se demora.

En el versículo 4, ¿qué dice que va a suceder? “Enjugará Dios toda lagrima de los ojos de ellos; y
ya no habrá muerte…” El Paraíso será recuperado. El Paraíso será restaurado. La creación
original, el plan original, perfecto y la voluntad de Dios, será restaurado—como de que fuera
dañado. No más muerte.

“Ninguna pena,” lo que significa no más aflicción, no más depresión, “ni llanto.” ¿Qué piensas
sobre esto? No más llantos. ¿Qué más? “Tampoco debe de haber allí más dolor...” Ahora el dolor
cubre todo desde un golpe en la punta de su dedo del pie, a un dolor de muelas, o a una
enfermedad terminal. No más dolor. ¡Ninguno! “…Porque las primeras cosas pasaron.”

Sería difícil encontrar un cristiano que ha estado en la iglesia, o que lea La Biblia, que no estaría
de acuerdo rápidamente con usted y diría, “Sí, así es como será en cielo.”

Si alguien le pregunta a usted, “¿Cuánta enfermedad existe en el cielo?” Usted contestaría,


“Ninguna.”

“¿Cuánta gente enferma existe en el cielo?” “Ninguna, no hay ninguna gente enferma.”

“¿Cuánta gente ciega, gente sorda, y gente deforme?” “Ninguna. No hay ninguna gente enferma
allá arriba. Nadie está enfermo.”

Así que, estamos de acuerdo que no es la voluntad de Dios que ninguna enfermedad, dolencia, o
muerte se encuentre en el cielo o en el mundo por venir. Pero que tal la pregunta, “¿Es Su
voluntad, pero, para aquellos que están enfermos y sufriendo en la tierra?” Millones dirían, “Pues
obviamente, algunas veces es.” ¿Así que está diciendo que Dios tiene una voluntad diferente en
la tierra que en el cielo?

¿Realmente Dios tiene dos voluntades diferentes para el cielo y la tierra? Mucha gente aprende
esto en la escuela bíblica, en Mateo 6. La gente lo llama “El Padre nuestro.”

Él dijo en Mateo 6:9-10, “Vosotros, pues, orareis así: Padre nuestro que estas en los cielos,
santificado sea tu nombre. Venga tu reino. Hágase tu voluntad, come en el cielo, así también en
la tierra.”

¿Cómo podemos entender esto? Millones de gente creen que Dios tiene un propósito para la
gente enferma y que se encuentran sufriendo en la tierra, aunque no estén de acuerdo que
pudiera ser Su voluntad que ellos estén enfermo en cielo.

La gente dice, “Bueno, quiero apurarme y llegar al cielo para no tener que lidiar con todas estas
enfermedades y dolencias.” Yo pensé que habías dicho que la voluntad de Dios era que
estuvieras enfermo.

40
Su Voluntad para Cielo y el Mundo que ha de Venir

“Yo creo; que Dios puso esto sobre mí para enseñarme algo o para que Él sea glorificado en mí.”
“Bueno pues, no tenga mucha prisa por llegar al cielo, porque en el cielo, Su voluntad no tiene
obstáculos y es perfecta. Si es Su voluntad que usted esté enfermo aquí abajo, entonces estará
mucho más enfermo en cielo.

Ellos dicen, “¡No! No lo estaré.”

El no cambia, y Su voluntad no cambia. En el principio, en Su creación, ¿cuál era Su voluntad?


Era plenitud, solidez, vida, sin muerte y sin sufrimiento. ¿Cuál es Su voluntad cuando todo este
restaurado? Es lo mismo: plenitud, solidez, vida, fuerza, sin muerte, sin dolor y sin morir. ¿Qué
pasó en el medio aquí? ¿El cambio? No, Él no cambia. Su voluntad ahora es la misma como
cuando creo a Adán y a Eva. Es la misma que va ser cuando esta tierra desaparezca.

Él nos dijo que oremos que Su voluntad se haga en la tierra como en el cielo. Eso nos dice algo,
nos dice que no está sucediendo completamente. Si estuviera sucediendo, ¿por qué entonces
tenemos que orar que se haga su voluntad? Están sucediendo todo tipo de cosas en esta tierra que
no son la voluntad de Dios y que no agradan a Dios. Por eso tenemos que orar para que se haga
Su voluntad.

Estamos seguros que es la voluntad de Dios que todos estén sanos debido a Su voluntad para el
cielo, y el mundo por venir.

41
Capítulo 5: El Origen de la Enfermedad

La razón número cinco por la cual estamos seguros que es la voluntad de Dios para que
todos estemos sanos es debido al origen de la enfermedad.

Si Dios no creo la enfermedad y la dolencia, estas no son parte de Su plan original, su voluntad,
ni el propósito para nosotros. Cuando todo sea arreglado, ya eso no estará con nosotros.

¿Entonces cómo llegaron las enfermedades aquí? ¿De dónde vino? Romanos 5:11-12 nos dice.
Él dijo, “…Así que ahora podemos alegrarnos por nuestra nueva y maravillosa relación con Dios
gracias a que nuestro Señor Jesucristo nos reconcilio” algunas traducciones dicen “la
reconciliación,” “Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un solo hombre, y por medio
del pecado entró la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron.”

¿Cómo entró la muerte? ¿Había muerte en la creación original de Dios? No. Pero esto es lo único
que hemos conocido: espinas y brezos, maldad en la naturaleza, tormentas y envejecimiento.
Desde que hemos estado aquí esto ha sido lo único que hemos conocido. La gente cree que esto
es normal, pero no es normal para Dios.

Cuando todo sea restaurado, Isaías dijo, el león va a acostarse con el cordero. Un pequeño bebé
va a jugar en la guarida de la serpiente, y nadie va a hacerse daño (Isaías 11:6-8). No habrá nada
que pisar y les haga daño. Los animales no se van a matar el uno al otro.

Usted preguntara, “¿Cómo funcionara esto?” Los carnívoros serán vegetarianos. La Biblia dice
que el león comerá la paja como un buey. Toda esta violencia de animales que se desgarran el
uno al otro, nunca fueron destinado para esto. No es el la voluntad ni el plan de Dios, ni tampoco
lo es que los hombres se maten el uno al otro. ¿Cómo entró esta terrible muerte aquí? El Pecado.
No deberíamos quitarle importancia al pecado. La gente a veces sólo peca y peca, y tratas de
hablar con ellos acerca de la seriedad de pecar y las repercusiones, y dicen, “Yo sólo tengo que
aplicar 1 Juan 1:9 (“Si confesamos nuestros pecados, él es fiel y justo para que nos perdone
nuestros pecados, y nos limpie de toda maldad”) a esto. ¿Cuál es el problema?” El problema es
lo que el pecado nos ha hecho a nosotros, y que tomó para quitar el pecado de encima de
nosotros. El pecado es serio.

No deberíamos tomar a la ligera el pecado. Vivimos en una sociedad donde la iglesia desacredita
el pecado. No quieren ni tan siquiera utilizar esa palabra. La gente hoy en día no tiene pecados,
sólo tienen problemas en nuestra sociedad. Ellos tienen problemas que sencillamente están
tratando de resolver, lo cual quiere decir, “Déjenme quieto, y cambiara cuando me siento bien y
esté listo.” Es un problema grande.

¿Sabías que el pecado paga? Romanos 6:23 dice, “Porque la paga del pecado es muerte…” ¿Qué
es paga (salarios)? Los salarios son “la paga.”

Usted preguntara, “¿Habré leído eso correctamente? ¿El pecado paga?”

43
El Origen de la Enfermedad

Si lo leíste correctamente, el pecado paga. ¿Qué significa esto? “La paga,” el salario, “del pecado
es la muerte.” El pecar paga, pero la paga es la muerte.

Usted dirá, “Pero yo estoy en el nuevo pacto, y hoy día estamos bajo la gracia, por lo tanto,
puedo pecar.”

No, usted va a recibir el pago. Usted no puede solamente pecar y pecar y pecar. Lo que la gente
no entiende es que llorar porque te agarraron pecando no es arrepentirse. ¿Qué significa
arrepentirse? “Arrepentirse” significa “cambiar.” Puedes gritar toda la noche, y si no cambias al
día siguiente, y no te arrepientes; nada ha cambiado. Y si no se arrepiente, va a continuar
recibiendo pagos, con muerte.

Esto es algo que pienso que mucha gente no entiende. Quieren las bendiciones de Dios, pero
también quieren continuar haciendo lo que ellos quieren hacer. ¿Puede usted sólo rendirse a su
carne, tener toda clase de relaciones extramaritales, hacerle daño a la gente de izquierda hacia la
derecha, robar, mentir, y luego vivir mucho tiempo, quedar sanos, y prosperar en lo mejor de
Dios?

Unos dicen, “Dios me perdonará.” Él lo hará, y Él le ama, pero le costará. Aunque Dios te ama y
te perdona, aun puedes descalificarte para recibir lo mejor que Él tiene para tu vida.

No subestimes al pecado. El pecado es serio. El pecado es la razón por la cual este mundo está en
un lío, y me irrita el saber que la gente le echa la culpa a Dios. La gente religiosa hace esto todo
el tiempo. “Bueno, no sabemos lo que Dios está haciendo con todas estas guerras, escasez, y
hambres...”

Tal vez tratan de expresarlo en tonos agradables, pero dicen que Dios está detrás de estos
pequeños niños que mueren del SIDA. Ellos dicen que Dios tiene algún propósito misterioso con
naciones enteras de personas inocentes siendo aniquiladas porque pertenecen a una religión
diferente de los demás. Ellos dicen que Dios tiene todo esto bajo control, y no sabemos por qué,
pero Él tiene un propósito. ¡No! ¡No! ¡Mil veces NO! Dios es un Dios bueno. Hizo todo perfecto,
y el pecado lo daño.

¿Por qué suceden estas cosas hoy día? Por qué el hombre tiene libre albedrio, y el hombre ha
decido escoger el pecado sobre la obediencia. Pero en medio de esto, puedes escoger el creer,
someter, y obedecer, y vas a ser bendecido. En medio de este mundo feo y malo, puedes estar
protegido. En medio de un mundo lleno de gérmenes, un planeta lleno de enfermedades, puedes
estar sano. En medio de la escasez y la agitación económica en el mundo, puedes ser próspero.
¡Si, puedes! Puedes, si obedeces, escuchas, y crees.

¿De dónde viene la enfermedad? Dios no la creó. No es parte de Su plan. La enfermedad es


parte de la muerte. Por tanto, como el pecado entró en el mundo por un hombre, y por el pecado
la muerte, así la muerte pasó a todos los hombres, por cuanto todos pecaron (Romanos 5:12).

Usted dirá, “No dice ‘enfermedad.’” Sí, lo dice. También dice pobreza. También dice cada clase
de acoso, confusión y cualquier forma de muerte. Si consigue suficiente pobreza en su vida,

44
El Origen de la Enfermedad

estará muerto. Si estas suficientemente pobre significa que no tienes lo suficientes alimentos y
bebidas para que su cuerpo se mantenga vivo. ¿Si consigue suficiente enfermedad en su cuerpo,
estará muerto, ¿verdad? Son tan solo diferentes grados de muerte. Nada de ello estuviera aquí si
no hubiera sido por el pecado, y decir que la enfermedad—que es un producto del pecado—es la
voluntad de Dios, es equivalente a decir que lo causó la voluntad de Dios. De manera que es
mejor que diga, “El pecado es la voluntad de Dios.” Si nunca hubiera existido el pecado, nunca
hubiera existido la muerte, enfermedades, ni pobreza.

John Alexander Dowie dijo esto: “La enfermedad es el asqueroso descendiente de su padre
Satanás y su madre el pecado”. Él dijo esto a finales del siglo pasado. “La enfermedad es el
asqueroso descendiente…” y esto es asqueroso, “de su Padre Satanás y su madre el pecado”.
Decir que la enfermedad es la voluntad de Dios, es igual que decir que el pecado es la voluntad
de Dios, porque la enfermedad es el producto del pecado. Sé que esto es una declaración fuerte,
pero refútela.

Estamos seguros que es la voluntad de Dios para que todos estemos sanos hoy día, porque si
nunca hubiera existido el pecado, nunca hubiera existido ni la enfermedad, ni la muerte, o ningún
tipo de esas cosas. Por lo tanto, los productos del pecado no pueden ser la voluntad de Dios.
Ahora no tome esto y no lo tuerza en algo que no dije. Algunos podrían decir, “¿Usted está
diciendo que estoy enfermo porque he pecado?”

Bueno, usted ha pecado—esto es sin duda. La Biblia dice, “Así la muerte pasó a todos los
hombres, por cuanto todos pecaron” (Romanos 5:12). La muerte está en el planeta porque el
pecado está aquí, y si has violado las leyes sabiendo o si sólo ignorantemente resistió la muerte,
está aquí debido a el pecado. No puede decir, “Bueno, Adán, tú y Eva dañaron todo esto para
nosotros. ¡Usted lo dañó!” No, usted pecó también. La muerte pasó a todo hombre porque todos
han pecado.

Pero gloria a Dios, existe una cura para el pecado, y si existe una cura para el pecado, entonces
¿por qué no se puede sanar? Si la enfermedad es el resultado del pecado, y ya se ha resuelto el
pecado, entonces ¿por qué no se podría sanar un hombre? Bueno, se puede. Usted tiene el mismo
derecho para ser sanado como para ser perdonado; está basado en el mismo trabajo de Jesús.

Recuerde en Santiago 5:14-15 cuando dijo, “¿Está alguno enfermo entre vosotros? Llame a los
ancianos de la iglesia, y oren por él, ungiéndole con aceite en el nombre del Señor. Y la oración
de fe salvará al enfermo, y el Señor lo levantará; y si hubiere cometido pecados, le serán
perdonados.” Perdonado y sanado, en la misma oración.

Jesús miró a la persona y dijo, “levántate, toma tu cama y camina,” después que dijo El, “Tus
pecados te son perdonados.” ¿Por qué? Él preguntó, “¿Cual es más fácil decir?” Son iguales,
porque la solución para el pecado es la misma solución para todo lo que es producto del pecado.
Gloria a Dios.

45
Capítulo 6: La Enfermedad es del Diablo
En Job 2:7 dice, “Entonces salió Satanás de la presencia de Jehová, e hirió a Job con una sarna
maligna desde la planta del pie hasta la coronilla de la cabeza.” ¿Quién lo hizo? Satanás lo hizo.

La Nueva Traducción Viviente dice, “Entonces Satanás salió de la presencia del SEÑOR e hirió a
Job con terribles llagas en la piel, desde la cabeza hasta los pies.” ¿Quién lo hizo? Satanás lo
hizo.

Ahora, sólo unos versículos más tarde, Job dice, “Jehová dio, y Jehová quitó; sea el nombre de
Jehová bendito.” Está muy bien de parte de Job que no se puso en contra y tampoco hablo mal en
contra de Jehová, pero Job no sabía que el diablo le habia echo esto a él. Cuando continúas
leyendo escritura tras escritura y capitulo tras capitulo te das de cuenta de que Job estaba
completamente inconsciente del diablo.

Job estaba en la oscuridad sobre quien le hacía esto a él, pero millones de cristianos que todavía
acusan a Dios de ser el causante de sus enfermedades ellos no tienen excusa. ¿Nosotros tenemos
la Biblia, ¿verdad? Si la Biblia dice que el diablo lo hizo, ¿por qué seguir diciendo que Dios es el
que lo está haciendo?

La razón número seis por la cual estamos seguros que es la voluntad de Dios para todos
estar sanos consiste en que la enfermedad es el trabajo del diablo.

La Biblia dice, “Por boca de dos o de tres testigos se decidirá todo asunto.” (2 Corintios 13:1) En
el caso de Job, aquí está un testigo: ¿quién dice la Biblia que enfermó a Job? Es inevitable.
Según Job 2:7, está claro que el diablo lo hizo; enfermó a Job.

En el Salmo 41:8, ¿de qué clase de enfermedades está hablando? ¿Usted conoce de alguna
escritura que hable sobre buenas enfermedades? “Una cosa del demonio ha sido derramada sobre
él, así que cuando se acueste, no volverá a levantarse.” La Nueva Versión Internacional lo llama
“una enfermedad repugnante.” La enfermedad es repugnante.

Quiero que usted vea este versículo en la versión en inglés, Traducción Literal de Young, porque
Young es el mismo autor de Concordancia Analítica de Young. Si quiere una traducción literal
realmente buena, mire esta. No es fácil leer, pero es idéntico al original. Dice, “Una cosa de
Belial se ha derramado sobre él.” ¿Quién es Belial? ¿Belial es un nombre para el diablo,
¿verdad? “Una cosa del diablo.” ¿De qué habla? Habla de enfermedad. De modo que eso son dos
testigos.

¿Vio la frase, “enfermedad del mal”? Dios no está involucrado en nada malo, ¿verdad? Seguro
que no. ¿Es mala la enfermedad? En los Salmos dice que es. ¿Es mala la enfermedad? Usted
escucha gente decir, “Bueno, realmente no sabemos lo que es bueno ni lo que es malo. Dios
sabe, nosotros no sabemos lo suficientemente para saber. Lo que quiero decir es que, tal vez
creemos que esta enfermedad es grave, pero, puede que sea buena, es que realmente no
sabemos.” ¿Ha escuchado esto alguna vez, gente hablando de esta manera? ¿Debemos realmente
creer que Dios no quiere que nosotros sepamos la diferencia entre qué es bueno y qué es malo?

47
La Enfermedad es del Diablo

¿Entonces cómo vamos a saber si tenemos Su voluntad o no, o si estamos haciendo Su voluntad
o no?

Si alguien le pregunta, “¿Estás haciendo “el bien”?” Y usted le contesta, “No sé. Estoy haciendo
“el mal”, pero podría estar “bien”, ¿pero uno nunca sabe”?

O tal vez, “¿Esta cosa en tu vida—es buena o mala?” Y usted dice, “No sé. Dios está tan por
encima de nosotros y tan lejano de nosotros, que no podemos entender sus caminos, y sé cuan
mal se siente, y no me gusta, pero podría ser bueno.”

Entonces usted está muy confundido y sin esperanza en cuanto si se encuentra dentro de la
voluntad de Dios o fuera de su voluntad, o si debería de recibir algo o resistir.

La gente dice, “Me siento confundido, pero así es como son las cosas.”

No, así no es como son las cosas. Efesios nos dice “Por tanto, no seáis imprudentes, sino
entendidos de cuál sea la voluntad del Señor (5:17). Por eso nos dio la Biblia. Por eso nos dio el
Espíritu Santo. Él no trata de esconder las cosas. Él quiere que nosotros sepamos a plenitud y
claramente. Si es bueno, recíbalo. Si es malo, resístalo. Si es bueno, hágalo. Si es diabólico,
aléjese de ello. Él quiere que nosotros estemos completamente claros sobre lo que es bueno y lo
que es malo.

¿Bueno, qué más necesitas para estar convencido de que la enfermedad es mala? Ya tenemos dos
testigos. ¿Qué es un testigo en Job? El diablo lo hizo. ¿Quién enfermo a Job? El diablo lo hizo,
tan claro como lo puede leer.

En los Salmos dice que la enfermedad es una cosa del diablo, y es mala.

Existen más testigos en el Nuevo Testamento. En Lucas 13, y había allí una mujer que desde
hacía dieciocho años tenía espíritu de enfermedad, y andaba encorvada, y en ninguna manera se
podía enderezar. Jesús habló con ella y dijo: mujer eres libre. Él puso Sus manos sobre ella, e
inmediatamente se enderezó y glorificó a Dios. No se menciona nada sobre ella glorificando a
Dios durante esos 18 años en los cuales estaba encorvada. Pero tan pronto fue liberada, se
enderezó, y dice que glorificó a Dios.

En el versículo 14, dice, “Pero el oficial de la sinagoga, indignado porque Jesús había sanado en
al día de reposo, reaccionó diciendo a la multitud: Hay seis días en los cuales se debe trabajar;
venid, pues, en esos días y sed sanados, y no en día de reposo.” ¡Hipócrita! Nunca tuvieron un
día para sanidades. Nunca tuvieron un día cuando impusieran sus manos sobre ella y enderezarla.
Habían tenido 18 años con ella, y nada sucedió. El versículo 15 dice, “Entonces el Señor le
respondió, y dijo: Hipócritas…” “Ustedes son hipócritas.” Cuando Jesús te llama hipócrita, eres
un hipócrita. “¿no desata cada uno de vosotros su buey o su asno del pesebre en día de reposo y
lo lleva a beber? Y ésta, que es hija de Abrahán, a la que Satanás ha tenido atada durante
dieciocho largos años, ¿no debía ser librada de esta ligadura en día de reposo?”

48
La Enfermedad es del Diablo

¿Qué habia de malo con ella? Ella estaba físicamente encorvada. Ha visto gente así, que no se
pueden enderezar. Ella estaba doblada. La gente lo podría haber llamado esto una “curvatura de
la espina dorsal,” o artritis. Era un tipo de enfermedad que la había doblado a ella y ¿qué dijo
Jesús que era? ¿Qué era su padre celestial enseñándole alguna lección? No. ¿De dónde vino esto
entonces? ¿Quién le hizo esto a esta mujer?

Algunos pueden decir, “Bueno, ahora, en ese caso específico dice que el diablo lo hizo. Pero,
algunas veces es el Señor tratando de hacer algo.” “A veces es el diablo, y a veces es el Señor y
usted nunca sabe qué va a hacer Dios…” ¿Ve cuan ignorante es esto? ¿En algún momento Dios y
el diablo intercambian sus puestos de trabajo? Existen personas que dicen que el diablo sano a la
gente, y existen otras que dicen que Dios es el que causa las enfermedades por numerosas y por
una variedad de razones. Están ignorando completamente versículo tras versículo de las
escrituras.

Aquí está un tercer testigo. Debe de estar establecido ahora, que en las bocas de dos o tres
testigos. Job 2:7 dice que el diablo lo enfermó. Salmos 41:8 dice la enfermedad es una cosa mala,
una cosa del diablo. En Lucas 13:16, Jesús, el jefe de la Iglesia, el cual sabe de lo qué habla,
llamó el problema físico de esta mujer “esclavitud satánica.” ¿Él lo dijo, sí o no? Yo acepto eso.

Diga esto en voz alta: “La enfermedad es del diablo. Es diabólica, esclavitud satánica”
estamos citando la Biblia.

Estamos seguros, convencidos y persuadidos que es la voluntad de Dios —su perfecta voluntad
—que hoy todos nosotros estemos sanos. ¿Por qué? Entre otras razones, porque la enfermedad es
un trabajo del diablo.

¿Qué tal otro testigo? Hechos 10:38 dice, “Vosotros sabéis como Dios ungió a Jesús de Nazaret
con el Espíritu Santo y con poder, El cual anduvo haciendo bien…” ¿hizo alguna vez algún mal?
Por supuesto que no. Sólo hizo bien, y ¿cuál era la parte del bien que hacía? “anduvo haciendo
bien y sanando a todos los oprimidos por el diablo; porque Dios estaba con Él.” Según el Santo
Espíritu, hablando aquí a través del libro de Hechos, cada uno a quién Jesús le ministraba
sanidad estaba oprimido del diablo. No dice que el anduvo haciendo bien a las gentes que
estaban oprimidas por Dios, o que Dios les puso la enfermedad sobre ellos para enseñarles algo.
No, todo aquel que Jesús sano, la Escritura dice, estaban satánicamente oprimidos. Según
Hechos 10:38, males y enfermedades son opresiones satánicas.

Podríamos seguir, ¿Pero cuatro testigos son suficientes? ¿Cuánto más necesitamos? En las bocas
de dos, se puede establecer de la Biblia.

Vamos a repasar éstos otra vez. Job 2:7 dice que el diablo lo enfermó. No dice que Dios lo hizo.
El diablo lo hizo. Salmos 41:8 dice que la enfermedad es mala, una cosa de Belial, una cosa del
diablo. Lucas 13:16 dice que la enfermedad es esclavitud satánica, y a la mujer a quién estaba
esclavizada, Jesús le dijo, “Ella bebe de ser libre. Ella debería estar libre de esa esclavitud
satánica.”

49
La Enfermedad es del Diablo

Nunca escuchas a Dios diciendo que le estaba enseñando algo, o que no era todavía el tiempo
preciso para que Dios la sanara. Esto se escucha a través de las bocas de predicadores, o en
seminarios, pero no se escucha en el Nuevo Testamento.

Jesús le ministró a mucha gente. La Biblia dice que multitudes fueron sanadas en un día—
multitudes son miles (Mateo 12:15; 19:2). Dice que todos aquellos que tenían esto o eso malo,
cuando los traían a Jesús, una y otra vez fueron sanados—cada uno de ellos; todos fueron
sanados. Ni siquiera a uno se le dijo, “No es tiempo, disculpe, pero no es para usted. No, todavía
no.” No, todos fueron sanados. Dice que todos ellos fueron sanados—y había muchos— todos
estaban oprimidos por el diablo. El diablo lo hizo. Era una cosa del diablo, esclavitud satánica,
opresión satánica. ¿Es eso suficiente para que creamos que la enfermedad es mala y es un trabajo
del diablo? ¿Podría Dios desear “un trabajo del diablo” en nosotros? ¿Le podría complacer? ¿Un
trabajo de Belial? ¿Una cosa diabólica que trabaje en nosotros?

Les digo, Dios aborrece estas cosas. El aborrece la enfermedad. Ahora, no se sienta mal si está
padeciendo de algunos síntomas o problemas en su cuerpo; no vaya en esa dirección con esto.
Sólo tiene que saber que resistir y que recibir, y debe estar completamente claro de que Dios no
quiere que usted ceda a eso o que lo tengas. Esto no es algo que es agradable para El en ningún
nivel. Cuando Dios hizo al hombre, hizo al hombre espectacularmente. Hizo a Adán y Eva
hermosos y gloriosos. Pero la enfermedad ha tomado esta creación hermosa y la ha dañado, la ha
deformado y la ha desordenado tanto que hay veces, que he visto la enfermedad manifestarse con
tal fuerza en un cuerpo que no aparenta ser humano. ¿Cómo podría Dios estar contento con algo
que estropeó su creación perfecta así? No de ninguna manera. Le disgusta. No es Su voluntad.

¿Qué significa esto? Significa que usted tiene todo el derecho de estar en contra de ello. Usted
tiene todo el derecho de resistir y decir, “No, no tengo que ceder a esto porque no es la voluntad
de Dios para mí.”

Diga esto en voz alta:


La enfermedad no es la voluntad de Dios para mí.
La enfermedad nunca será la voluntad de Dios para mí.
No puede ser. La sanidad es Su voluntad para mí.

50
Capítulo 7: El Pacto de Sanidad
Si vive una vida larga, llena—llegar a los 100 años o más—vencerá mucho entre ahora y
entonces, porque su cuerpo es mortal. Aunque nunca haya tenido problemas físicos, alguien a
quien usted conozca necesitara esto. Alguien necesitara esto mucho antes que otra persona. Así
que tendrá que dejar que entre en usted. No es una teoría imaginaria o fantástica. Esto es realidad
bíblica. Trabajará para usted. Puedes ser sanado. Su familia puede ser sanada. Sus amigos
pueden ser sanados. Sus compañeros de trabajo pueden ser sanados, y lo tienes que creer tan
fuertemente hasta que salga de sus poros. La gente que no cree en esto, al estar cerca o alrededor
tuyo, comenzaran poco a poco a creer. Ellos dirán, “¡Hombre! Realmente crees en esto,” y usted
dirá, “Si, lo creo. Lo he visto.”

En Éxodo 15, los israelitas han sido librados de la esclavitud de Egipto han atravesado el Mar
Rojo y habían pasado unos días sin encontrar agua, por lo tanto, todos estaban muy sedientos. El
versículo 23 dice, “Y llegaron a Mara, y no pudieron beber las aguas de Mara, porque eran
amargas; por eso le pusieron el nombre de Mara.” Mara quiere decir “amargo” o “amargura.”
“¿Y la gente murmuró…?” ¿hicieron qué? Esto es diferente de creer en Dios. Murmurar es la
respuesta incorrecta a retos y dificultades. Si quieres ir hacia abajo y no levantarte, sólo quéjate y
preocúpate cuando tengas problemas. Esto es lo que mucha gente hace. No ven un milagro, o no
consiguen respuestas porque se quejan, se quejan, y se preocupan. Esto es incredulidad. Tú no
puedes quejarte en fe. No te puedes quejar en fe. La fe no se queja; da gracias.

Esto es una frase que me ha ayudado: “La duda se desespera, se queja y está triste. Pero la fe se
regocija, da gracias y se alegra.” ¿Y qué pasa si encuentras a alguien que se está quejando y están
tristes? ¿Qué sabes tú? Ellos no están en fe. No pueden estarlo. ¿Qué hace la fe? La fe se
regocija, da gracias y se alegra.

A lo mejor preguntas, “¿De qué puedo estar contento yo? A mí me dieron una mala noticia. Me
siento terrible. ¿De qué puedo estar contento yo?”

Si creyeras la Biblia, tendrías algo sobre que alegrarse porque la Biblia le dice que, “Por Sus
heridas, fuisteis sanados,” (Pedro 2:24) y “Lo saciare de larga vida” (Salmo 91:16). Si creyeras
esto, de todos modos, podrías estar alegre. Podrías estar alegre a pesar de sus problemas. Si crees
que no perecerás con esto, entonces estas saliendo hacia adelante.

Ellos se quejaron, y le dijeron a Moisés, “¿Qué beberemos?” Estaban presionándolo. “Y el clamo


al SEÑOR; y el SEÑOR le mostró un árbol, que cuando lo lanzo en las aguas, las aguas se hicieron
dulces.” ¿Puede lo amargo convertirse en dulce? La enfermedad es una píldora amarga. ¿Puede
lo maligno ser sanado? ¿Se puede hacer la toxicidad limpia y normal? ¡Sí!

¿Cómo se hizo dulce? Le mostró un árbol. ¿Has leído en otras escrituras sobre el árbol? Ah, esto
es profético. Esto señala al futuro. La Biblia dice que Jesús fue colgado en un árbol (Hechos
5:30). Se convirtió en maldición cuando fue colgado en ese árbol. ¿Por qué? De modo que la
bendición de Abrahán pudiera venir a los Gentiles, para que pudiéramos recibir la promesa del
Espíritu a través de la fe (Gálatas 3:14). ¿Fue lo que Jesús recibió y padeció en la cruz algo
amargo? ¿Padeció El de la amargura en nuestras vidas? Eso no fue por Sus pecados, fue por

51
El Pacto de Sanidad

nuestros pecados. Era el castigo de nuestra paz. La Biblia dice que Él tomó nuestras
enfermedades, cargo con nuestras enfermedades, y llevó nuestros dolores (Mateo 8:17), y cuando
lanzaron ese árbol allí, lo amargo cambio. ¿Cómo El hizo eso? ¿Tomó un milagro, ¿verdad? Las
moléculas cambiaron. Lo amargo se convirtió en dulce, y así sucedió sencillamente. ¿Podría la
amargura en su vida convertirse en algo dulce?

Usted podría decir, “Muchacho, tengo una píldora amarga en mi matrimonio. Oh, es… amarga
tengo amargura con mis niños… tengo amargura en mi trabajo…”

¿Sabía usted lo que estaban pensando cuando se acercaron por primera vez al pozo para beber
agua? Tal vez hubieran pensado, “Necesitamos pozo nuevo. Este pozo está malo, y necesitamos
uno nuevo. Éste está amargo. No tiene arreglo. Necesitamos un nuevo pozo.” Hay mucha gente
que piensa de esta manera “Mi matrimonio esta malo. Necesito una esposa nueva… necesito un
esposo nuevo… necesito niños nuevos; estos están locos…. necesito trabajo nuevo. Necesito un
jefe nuevo… Esto es terrible, es malo. Lo único que necesito es uno nuevo… … Esto será el
único arreglo para esto...” No, no es el único arreglo. Servimos a un Dios el cual puede hacer lo
amargo dulce. Él lo hizo. Él lo sigue haciendo.

No estés dispuesto a desechar todo. Dios le puso en algunas de estas situaciones. Usted a lo
mejor que pudo con ellas. Usted podría haber cometido errores, y ellos habrían podido cometer
errores, pero no importa cuán amargo y horrible sean, tiene que creer que Dios puede
transformarlo en algo dulce. Lo he visto una y otra vez.

Ahora vamos a seguir mirando esto. Él lo hizo, y las aguas se convirtieron dulce, y, “Allí El hizo
para ellos un estatuto y unas ordenanzas, y allí los probó.” Ahora, este tipo de lenguaje es de
pacto. Si lo estudia, encontrará que algunas de estas palabras se utilizan intercambiable con
“pacto.” Yo le voy a mostrar otras escrituras que actualmente utilizan esta palabra., pero El
estableció algo. ¿Puede decir que esto no es una cosa pasajera? Dice que El estableció algo, que
El hizo un estatuto y una ordenanza. Note el lenguaje. Ellos todos disfrutaron del agua dulce. Su
sed se calmó, fueron satisfechos, y sabían que estaban en la presencia de lo milagroso. Esta agua
era imposible de beber sólo hace unos segundos. El Señor les habló a ellos y dijo, “Si oyeres
atentamente la voz de Jehová tu Dios, e hicieres lo recto delante de sus ojos, y dieres oído a sus
mandamientos, y guardares todos sus estatutos, ninguna enfermedad de las que envié a los
egipcios te enviare a ti; porque yo soy Jehová tu sanador” (Éxodo 15:26).

Esto es grande. Esto es uno de los grandes “Yo Soy” declaraciones en la Palabra de Dios.
¿Recuerdas cuando Jesús dijo, “Yo Soy”, ¿Cuándo vinieron para llevárselo? Él dijo, “¿A quién
busca?” Ellos dijeron, “Jesús”, y cuando Él dijo, “Yo Soy” todos retrocedieron, y cayeron a la
tierra. (Juan 18:6)

¿Recuerdas cuando Moisés en la zarza ardiente dijo, “¿Si ellos me preguntan quién me ha
enviado, que les contestare? respondió Dios a Moisés: YO SOY EL QUE SOY, y dijo, Así dirás
a los hijos de Israel: YO SOY me envió a vosotros” (Éxodo 3:14)

¿” Yo Soy” qué? “Yo Soy” demasiado para decir. Realmente, cuando dice, “Yo soy Jehová tu
sanador” (Éxodo 15:26), las palabras constituyen uno de los grandes nombres compuestos de

52
El Pacto de Sanidad

Jehová. Dijo, “Yo Soy Jehová-Rafa.” ¡Esto es grandioso! ¿Cree que Dios es grandioso? ¿Toma
Su nombre seriamente? Él dijo, “Yo soy Jehová.” ¿Que significa “Jehová”? “Jehová” significa
“El auto existente”. El que vive por sí mismo “El gran Yo Soy”. ¿Qué significa “Yo soy”? “Yo
Existo. Yo Soy” ¿Usted sabe por qué usted existe? Porque Él Es. Antes de que usted fuera, Él Es.
¿Usted sabe porque la tierra es? Él Es. ¿Usted sabe por qué el sol es? ¿Por qué el universo es?
Por qué, Él es. Dese cuenta de que no dijo, “Era.” No dijo, “Seré.” Dijo, “Yo Soy.” ¿Y qué de 10
millones de años atrás? Él Es, no Él era. Tiempo con Dios no es como el tiempo que tenemos
nosotros. La Biblia dice que vendrá un tiempo cuando el tiempo no será más. El tiempo es algo
que experimentamos temporalmente.

Pero Dios Es, y Él no es dependiente de nada ni de nadie para Su existencia. Es Jehová, el


Grandioso Yo Soy, el que existe-por sí mismo, el que no es dependiente de ninguna otra fuente
de poder. Todo ser es dependiente de Él; Respire. ¿Su corazón palpito otra vez? ¿Sabe por qué?
Porque Él Es; La razón que este mundo gira, y la razón que el sol todavía brilla es porque todas
las cosas se sostienen por la Palabra de Su poder, porque “Él Es.” Esto dice volúmenes que
llenarán el Universo. Cuando Él dice, “Yo Soy,” llene el espacio en blanco. ¿Cómo usted diría
todo lo que Él es? Sólo diga, “Él Es.” Él dijo, “Yo Soy.”

Esto no sucede todo el tiempo, pero en algunas ocasiones, Él toma otro nombre, y Él lo pone en
conjunto a Jehová. Oh, amigo, esto es importante. Él dice, “Yo Soy el Señor Quien Te Sana.”
Ahora, cuando dice, “Yo Soy El Señor Quien Te Sana,” ¿Quién tiene el derecho de venir y
decir? “No, el cambió. ¿Él era “El Señor Que Te Sanaba o “El Gran Soy” que fue?” Nadie tiene
el derecho de decir tal cosa. “Yo Soy” es, y “El Dios Que Te Sana” todavía es “El Dios Que Te
Sana,” y siempre será. Mientras Él sea, Él es “El Dios Que Te Sana.” Esto es un pacto. El
estableció algo aquí — una ordenanza, un estatuto. Esto está establecido. “Yo Soy el Señor
Quien Te Sana. Yo Soy, Jehová-Rafa, El Señor Quien Te Sana.” La palabra “Rafa” literalmente
significa “sanar,” “reparar,” “restaurar a lo normal.”

Diga esto en voz alta:


Él es el Señor Quien me sana.
Él es el Señor Quien me repara.
Él es el Señor Quien me restaura a lo normal.
La enfermedad es anormal para mí.
Estar débil y quebrado es anormal para mí.
Estar pobre no es normal para mí.

A lo mejor vas a querer marcar estos versículos en su Biblia, para que los tengas como referencia
en el futuro, y para que los puedas compartir con otra gente. No es suficiente sólo decirle a
alguien lo que tú crees, se lo tienes que demostrar en la Palabra.

Éxodo 23:25-26 dice, “Más a Jehová vuestro Dios serviréis, y él bendecirá tu pan y tus aguas; y
yo quitaré toda enfermedad de en medio de ti. No habrá mujer que aborte, ni estéril en tu tierra; y
yo completaré el número de tus días…” Alabe al Señor.

Vamos a mirar esto en otra traducción. La Nueva Versión Internacional dice, “Adora al Señor tu
Dios, y él bendecirá tu pan y tu agua.” Sabe, la Biblia nos dice que demos gracias cuando

53
El Pacto de Sanidad

comamos porque lo que comemos es santificado por dos cosas: la Palabra de Dios y la oración.
La religión lo ha reducido “a decir gracia sobre la comida.” La mayor parte de la gente no sabe lo
que esto significa. Para la mayoría, no significa nada. Mucha gente sabe que es un acto de acción
de gracias, dando las gracias, pero es mucho más que eso. Él dice que lo que comes esta
santificado. ¿Qué es lo que dice la palabra? Bendeciré lo que comes y bebes. Si alguna vez
vivimos en una época que lo que comemos y bebemos necesita ser bendecido, es ahora. Existen
suficientes gérmenes en la mayoría de las cosas que comemos y bebemos para causar que
estemos enfermos y adoloridos. ¿Pero tiene Dios poder? ¿Puede El santificar? ¿Puede El
bendecir lo que comemos y bebemos y librarnos malos efectos? De hecho, la Biblia dice que, si
comes alguna cosa mortal, no te hará daño (Marcos 16:18). Él puede acelerar en usted la
nutrición y fortaleza de los alimentos. Cuando comienzas a pensar correctamente, su oración no
es tan sólo una cosa rutinaria el “dar gracias.”

Sabes, algunas personas son solamente religiosas y arrogantes sobre esto. “¡Oh, no distes
gracias!” Esto es todo lo que sus niños conocen. “¡Oh, no puedes comer! ¡No distes gracias!” No
tienen idea por qué lo hacen; es ser religioso. Queremos dar gracias porque tenemos bastante
para comer y beber, y también queremos que sea santificado. Nosotros vamos a llamar ese bistec
y papas al ministerio, en el servicio de Dios. De modo que también lo deberíamos santificar
porque está entrando en el ministerio. Vamos a santificarlo y bendecirlo. Vamos a usar la energía
que sale de el para servir al Señor y la salud que tenemos para servirle a Él todos nuestros días.

En la versión, inglesa de Hoy, dijo, “Si adoras al Señor tu Dios, él bendecirá tu alimento y tu
agua. Yo alejaré de ti la enfermedad” (Éxodo 23:25).

¿Estamos leyendo la Biblia? ¿Qué dijo Dios? “Llevaré toda enfermedad de entre ustedes.” Habla
de una nación entera. Habla aproximadamente de millones de personas. ¿Lo hizo? Él lo hizo.
Salmos 105:37 dice, “Su pueblo salió cargado de oro y plata; en sus tribus no había un solo
enfermo.” Hablamos de millones de personas. Esta era la voluntad de Dios. ¿Lo podría hacer otra
vez? Seguramente que podría. ¿Podría mantener a una iglesia entera sana? ¿Podría mantener a
una nación entera sana?

Usted podría decir, “Deseo que lo hiciera para mi nación.” Bueno, hay una enorme cantidad de
personas en el mundo quiénes no creen en Dios. No están en pacto, y no guardan el pacto.
Tenemos gente que adora toda clase de cosas. En los Estados Unidos de América, supuestamente
somos una nación bajo Dios—esa es la voluntad de Dios y el llamado para nosotros—pero no lo
somos. Tenemos gente que adora al diablo.

La gente dice, “Bueno, todos son otros nombres diferentes para el mismo Dios.” No, no lo son.
De hecho, esto es lo que dice en Éxodo 23:24. “No te inclinarás ante sus dioses, ni los servirás,
ni harás lo que ellos hacen. Al contrario, los destruirás por completo y harás pedazos todas sus
estatuas.”

Si la voluntad de Dios sería realizada, entonces no habría ningún otro tipo de adoración en
ningún lugar. Punto. Unos dicen, “eso es políticamente incorrecto. Se supone que seamos
tolerantes de otras religiones.” Si eres verdaderamente un cristiano, no podrías. Un verdadero

54
El Pacto de Sanidad

cristiano no puede reconocer a ningún otro Dios o que existe cualquier otro camino hacia Dios
excepto por Jesús. Si lo haces, no eres un cristiano.

No podemos controlar a todo el mundo, pero de seguro nos podemos controlar a nosotros
mismos. Podemos honrar a Dios, aferrarnos a lo que Él nos ha comprometido. Nos dijo que, si le
servimos, nos calificaría. Ahora, si quieres hacer lo tuyo, y no quieres servir a Dios, lo siento,
pero esto no es para ti. A la gente no le gusta esto, pero así es cómo es.

Pacto es un asunto serio con Dios. Si lo ha estudiado, lo sabe. Pacto es serio. Usted sabe que la
Biblia ha sido rotulada como “Antiguo Testamento” y “Nuevo Testamento.” “Testamento” es
una palabra latina que sustituyó “pacto.” Realmente, la mejor palabra es “pacto.” algunas de las
mismas personas que la tradujeron “pacto” la tradujeron “testamento” en el Nuevo Testamento,
pero realmente no existe ninguna razón de hacerlo así. Es pacto: Viejo Pacto, Nuevo Pacto. Pacto
es serio con Dios.

¿Qué es un pacto? Permítame darle algunas definiciones. Una de las mejores palabras que puedo
usar para describirlo es simplemente “Obligación”. Un pacto es una obligación. Una definición
inglesa dice “un contrato, solemne y formal,” Obligatorio.

Cuando pienso en el pacto, pienso en la palabra “compromiso”. Comprometido. Hace unas


décadas atrás, si un hombre le miraba a usted en los ojos, le daba su mano, y le dijera que haría
algo, eso era todo lo que se necesitaba. Pero, hoy día, usted puede tener un contrato de 98
páginas y 5 abogados y todavía no conseguir hacerlo, porque la gente no tiene integridad en su
palabra, y no tienen concepto de lo que es un pacto. Cuando estás en pacto, usted está
comprometido, este ligado. No puede decir “olvídate de esto,” y no puedes disgustarte y
romperlo.” “Bueno, ya estamos cansados de esto.” No, es un pacto. Con Dios, un pacto es eterno.

¿Existe un pacto de sanidad? ¿Dios, estableció algo? ¿Reveló y mencionó El que existen dos
partes del pacto? Está tu parte, y la parte de Dios. ¿Debería usted comprometerse a su parte?
¿Debería usted cambiar? ¿Debería usted ser fiel a su parte? ¿Y Dios? ¿Puede contar con Él? ¿Va
ser El fiel de mantener Su parte del pacto? ¿Cumplirá y se sujetará El a su pacto? ¡Sí! Si usted
hace lo que Él dice, Él se comprometerá. Si no lo haces, entonces no. Usted no puede esperar que
Él haga algo si usted no se compromete con Él. Eso no funciona de esa manera.

Si ha leído el Antiguo Testamento, usted sabe esto. En Deuteronomio, dijo, “Si me obedeces
todas estas bendiciones vendrán a usted” (11:27). ¿Y si no? ¿Todas estas bendiciones vendrán a
usted de todos modos? No, no sucederá. ¿Y si eres rebelde contra Dios, y usted hace lo suyo?
¿Qué sucede cuando a usted no le importa lo que El piensa o quiere, y hace lo que usted desea
hacer—olvídese de los demás y olvídese de Dios? Entonces todas estas maldiciones vendrán
sobre usted, y no conseguirá la bendición (11:28). Existe mucha gente que no quiere guardar el
pacto, pero si desean la bendición. No funciona de esa manera. Usted quiere guardar el pacto.
Esta es la única vida buena que existe, guardando la vida del pacto. Estamos seguros que la
voluntad de Dios hoy día es que todos estemos sanos debido al pacto de sanidad.

Él dijo, “Yo Soy Jehová-Rafa. Yo Soy el Señor quien te sana, quien te restaura, quien te
devuelve a la normalidad.” A mí me gusta escuchar esto. Vino directamente de la Biblia. “Yo

55
El Pacto de Sanidad

Soy,” Él dijo. ¿Supones tú que todavía lo es? ¿Ha cambiado? No, El no cambia. La gente
cambia, pero Él no cambia. “Yo Soy el señor quien te sana.” Unos lo traducen, “El Señor, tu
Médico.”

¿Tiene usted un Médico? Tal vez tendrá algunos médicos naturales, pero usted tiene a El
Médico. Cuando todos los otros médicos le dicen, “no hay nada que se pueda hacer…,” esto es
realmente una declaración presumida. Los profesionales lo hacen todo el tiempo. Le miran y
dicen, “no hay nada más que se pueda hacer.” Deberían ser más honestos y decir, “nosotros no
sabemos que más hacer. No hay nada que nosotros podemos hacer.” Pero cuando el hombre no
sabe qué más hacer, existe otro Doctor, y debería conseguir otra opinión. Debería conseguir otro
diagnóstico de El Médico. Pregúntele a Él si se puede sanar. Pregúntele a Él si hay algo que se
pueda hacer, ¿Y sabe usted lo que el diría? Diría la misma cosa que dijo hace unos siglos atrás.
Diría, “Yo Soy. Soy y siempre seré el Señor quien te sana, quien te restaura, quien te devuelve a
la normalidad. Quien te hace completo.” ¡Gloria a Dios!

Diga esto en voz alta:


Yo tengo un Sanador.
Yo tengo a El Sanador.
Él es mi Sanador, mi Médico.

Bueno, si tiene un Sanador, debería estar sano. ¿Sabe, si tiene un automóvil, pues entonces no
debería estar caminando ¿verdad? ¿Si tiene una casa, no debería dormir bajo un puente, ¿verdad?
Si usted tiene un Sanador, usted debería estar sano. Estoy citando a Jesús. Esto es lo que Él dijo
sobre una mujer que estaba enferma. ¿Recuerda esto en Lucas? La mujer estaba atada, y dijo,
“Esta mujer debería ser desatada” (Lucas 13:16).

Deuteronomio 7:9 dice, “Sábelo bien: el Señor tu Dios es Dios, el Dios fiel que cumple con su
pacto “nunca rompe el pacto. La gente no es fiel a Él, pero Él siempre es fiel. Él “…cumple con
su pacto y su misericordia con aquellos que lo aman y cumplen sus mandamientos, hasta mil
generaciones.”

Sabes, una de las cosas más grandes que podrías hacer por sus niños y nietos es totalmente servir
a Dios. Le das derecho legal a Él para que pueda hacer cosas con tus descendientes. Ahora,
existe un ámbito cosas aquí.

Kenneth E. Hagin, mi padre en la fe, cuenta que hace años atrás, décadas, cuando su hijo estaba
en el servicio militar al otro lado del planeta. El Señor despertó al Hermano Hagin en medio de
la noche, y le dijo a él, “Si no me hubieras servido y me hubieras obedecido…,” y tenía que ver
con el haber dejado su seguridad, y salir a la calle cuando no quería, dejando su familia y
viajando cuando no quería. Dijo, “Si no me hubieras obedecido, hubieran traído a tu hijo de
regreso a casa en un ataúd. Pero porque me obedeciste, regresará a tu casa y vivirá su vida.”

En aquel entonces él no lo sabía, pero más tarde comprendieron: que, en ese mismo momento,
esa misma noche, durante aquellas mismas horas, su hijo estaba montando motocicleta con otros
muchachos. Mientras arrancaba por un camino montañoso, se encontró con un poco de gravilla,

56
El Pacto de Sanidad

perdió su tracción, y se deslizó hacia el borde de un precipicio. Bueno, él creía que se había ido
por el precipicio, y ellos también lo creyeron. Ellos creyeron que se había ido por el precipicio,
pero cuando se dieron cuenta, él se encontraba nuevamente en la carretera, y continuaron con su
paseo. Al próximo día, regresaron al lugar donde la motora patinó y vieron las marcas que
señalaban hacia el precipicio. Trataron de entenderlo, pero no podían.

Bueno, el Hermano Hagin no sabía esto. Él estaba aquí en los Estados Unidos durmiendo y el
Señor lo despertó y le dijo, “Porque me obedeciste, el regresará a la casa.”

Amigos, cuando obedecemos a Dios, no es que Dios juega a favoritos, es que le das derecho
legal. ¿Por qué? Porque guardamos pacto con Él. Estamos obedeciendo. Hacemos lo que Él nos
dijo, y si hacemos esto, le da todo el derecho de hacer lo que dijo que haría por nosotros y nos
guarda, nos protege, nos sana y hará que vivamos una vida larga. ¿No es esto lo qué acabamos de
leer? “Tomaré toda enfermedad de en medio de usted, el número de sus días los llenaré.” Él es
el Dios fiel quien mantiene su pacto. Los versículos 12 y 13 dicen, “Y por haber oído estos
decretos y haberlos guardado y puesto por obra, Jehová tu Dios guardará contigo el pacto y la
misericordia que juró a tus padres. Y te amará, te bendecirá y te multiplicará, “¿Qué fue lo que
leímos antes de esto? Leímos “sí.” Si escoges obedecerle, hacer Su plan y hacer su voluntad...
Ahora, si vas hacer lo tuyo, todo esto será eliminado. Si tú le obedeces, Él te amará, te
bendecirá. “bendecirá el fruto de su matriz.” ¿Qué es esto? Son sus niños. “Y la fruta de su
tierra,” esto es su negocio, sus inversiones, y su trabajo. “Tu grano, tu mosto, tu aceite, la cría de
tus vacas, y los rebaños de tus ovejas, en la tierra que juró a tus padres que te daría. Bendito serás
más que todos los pueblos; no habrá en ti varón ni hembra estéril, ni en tus ganados.”

Existe una historia graciosa que va en la misma línea de pensamiento a este versículo. Había una
madre que frecuentemente les leía estas escrituras a sus niños. Eran bien pequeñitos, y uno de
ellos tenía un perro que estaba enfermo. Creo que era un varoncito de cuatro o cinco años, que
vino y dijo, “Buena Mama, no es…” Se me olvida cuál era su nombre, ¿tal vez se llamaba Shep?
“¿No es Shep parte de nuestro ganado?”

Ella le contesto, “Bueno, mi amor, creo que si lo es.” Pues entonces le impusieron manos a Shep,
y antes de llegar el atardecer, Shep se mejoró. Pues, ¿Qué fue lo que dijo? Estos son tus
animales.

El versículo 15 dice, “Y quitará Jehová de ti toda enfermedad…” ¿Cuánto? todas “… y todas las
malas plagas de Egipto, que tú conoces, no las pondrá sobre ti, antes las pondrá sobre todos los
que te aborrecieren. “No pagaría el odiarnos, tampoco. ¿Es esto lenguaje de pacto? ¿Tenemos un
pacto?

Alguna gente dirá, “Bueno, esto es sólo para los judíos. Eso es solamente para Israel. Ya todo
esto ha pasado”

Me alegro que haya mencionado esto. Vamos a mirar esto en el Nuevo Testamento, pero antes de
que examinemos esto más lejos, ¿podemos estar de acuerdo que existe un pacto de sanidad?
¿Independientemente de lo que tú pienses para quien es, puede ver que obviamente existe un
pacto de sanidad? ¿Estarías de acuerdo de que si ellos le obedecieran e hicieran lo qué les dijo,

57
El Pacto de Sanidad

les impediría estar enfermo? El tomaría toda enfermedad de en medio de ellos y haría que
realizaran sus vidas. Se sanarían. Serían fuertes. ¿Era la enfermedad la voluntad de Dios para Su
gente? No. Cómo lo podría ser, si él dijo, “Si guarda el pacto conmigo, ¿le mantendré sano?”

La gente les encanta decir, “Eso es sólo para los judíos.” De hecho, en respuesta a casi cualquier
cosa buena que encuentren en el Antiguo Testamento, la gente grita, “Bueno, esto es sólo para
los judíos.” Yo podría estar de acuerdo con ellos, porque yo soy uno.

Si ha leído Romanos o Gálatas, entonces no debería estar sorprendido por esa declaración.
Romanos 2:28 dice, “Porque no es judío el que lo es en manifiesto; ni la circuncisión es la que es
en manifiesto en la carne.” Usted no tiene que trazar su descendencia física y humana hacia atrás
hasta el tiempo de Abrahán. El versículo 29 dice, “sino que es judío el que lo es en lo interior, y
la circuncisión es la del corazón, en espíritu, no en letra; la alabanza del cual no viene de los
hombres, sino de Dios.” ¿Y a nosotros? ¿Nos afecta esto? ¿Hemos cambiado interiormente? ¿Ha
sucedido algo en nuestro corazón? ¿En nuestro espíritu?

Cuando alguien dice, “Bueno, esto es sólo para los judíos.” Debería gritar, “¡Gloria! ¡Yo soy
uno!”

Permítame establecer esto un poco más con usted. Gálatas 3:7 dice, “Sabéis, por tanto, que los
que son de fe, los tales son hijos de Abrahán” ¿Eres de la fe? ¿Eres es un hijo de Abrahán?
¿Bueno, quiénes son los judíos? “El judío” es una versión corta para Judá. ¿Quién es Judá? Es
una de las tribus de Israel. ¿Quién es Israel? Estamos hablando de descendientes de Abrahán que
tenían pacto con Dios. ¿Bueno, sabes qué? Tú eres uno por fe. No me importa de qué color eres,
o que raza o lengua, si no tiene idea cuál es su herencia, ahora sabe cuál es su árbol genealógico
y podrá mantenerlo al día. Yo he nacido de Dios, y esto me convierte en un descendiente de
Abrahán. Soy un hijo de Abrahán por fe en Jesucristo. Entonces todo lo que él tenga, yo tengo.
Me pertenece. Si él tuvo un pacto, y si sus descendientes tuvieron un pacto, entonces lo que les
aplica a ellos también me aplica a mí, porque soy la semilla de Abrahán por fe en Jesús.

Esta no es mi idea o mi forma de pensar. Gálatas 3:26-28 dice, “pues todos sois hijos de Dios por
la fe en Cristo Jesús; porque todos los que habéis sido bautizados en Cristo, de Cristo estáis
revestidos. Ya no hay judío ni griego; no hay esclavo ni libre; no hay varón ni mujer; porque
todos vosotros sois uno en Cristo Jesús.” ¿Cómo entra ahora? Por fe en Jesucristo. No lo
complique. Sólo créalo.

Dijo en el versículo 29, “Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente linaje de Abrahán sois, y
herederos según la promesa. Abrahán” Esto significa que usted hereda, “según la promesa.”

“Esto es sólo para los judíos.” ¡Bueno pues, gloria a Dios! ¡Aquí estamos!

Ahora, si ha estado pensando diferente, regrese a la Biblia—no a teorías, ni opiniones e ideas.

Existen muchas más escrituras tales como estas en el Nuevo Testamento. En Gálatas 6:15, dice,
“Porque en Cristo Jesús ni la circuncisión vale nada, ni la incircuncisión, sino una nueva
creación.”

58
El Pacto de Sanidad

¿Cómo uno podemos ser una nueva criatura? Nacer otra vez. El versículo 16 dice, “Y a todos los
que anden conforme a esta regla, paz y misericordia sea a ellos, y al Israel de Dios.” ¿Quién es el
Israel de Dios? Las nuevas criaturas. No es la circuncisión o incircuncisión. No es la capacidad
de trazar tus ancestros. Es una criatura nueva, una nueva creación, Y eso se significa que todo
esto nos pertenece. No deje que nadie tome una buena escritura del Antiguo Testamento y diga,
“Bueno, esto es sólo para los judíos.” Usted grite y diga, “Si, ¡así es, es para mí! ¡Es para mí!
¡Yo soy la semilla de Abrahán! ¡Yo Soy! ¡Yo soy el Israel de Dios! ¡Yo soy una nueva criatura!
¡Yo nací de nuevo! Yo soy un judío circuncidado interiormente en el corazón.” ¿Verdad? Nos
pertenece a nosotros. ¿Qué me pertenece a mí? Jehová-Rafa, Yo Soy el Señor que te sana.
Perteneció a los descendientes de Abrahán, y yo soy uno.

No sólo soy un heredero de la promesa, y un heredero de la bendición de Abrahán, pero estoy en


un nuevo pacto. Hebreos 8:6-11 dice, “Pero nuestro Sumo Sacerdote ha recibido un ministerio
mucho mejor, pues es mediador de un mejor pacto, establecido sobre mejores promesas. Si el
primer pacto hubiera sido perfecto, no habría sido necesario un segundo pacto. Pero Dios, al
reprocharles sus defectos, dice: Vienen días (dice el Señor) en que estableceré un nuevo pacto
con la casa de Israel y la casa de Judá. Ese pacto no será semejante al que hice con sus
antepasados el día en que los tomé de la mano para sacarlos de la tierra de Egipto, pues ellos no
fueron fieles a mi pacto,” rompieron el pacto, “y por eso los abandoné (dice el Señor). Éste es el
pacto que haré con la casa de Israel: Después de aquellos días (dice el Señor) pondré mis leyes
en su mente, y las escribiré sobre su corazón. Yo seré su Dios, y ellos serán mi pueblo...” ¿No
recibimos esto para nosotros? ¿No somos nosotros estos que han tenido cambios en nuestro
corazón? Esto aplica a usted si es de una herencia judía o Gentil, pase lo que pase, no importa el
color, tribu o nación. No hace ninguna diferencia. “Ya nadie enseñará a su prójimo, ni le dirá a
su hermano “Conoce al Señor”, porque todos me conocerán, desde el más pequeño hasta el más
grande”

¿Estamos viviendo en este pacto, dónde no tenemos que ir a alguien y decir, “Háblame del
Señor”? Usted puede tener el Espíritu Santo viviendo dentro de usted, el Gran Maestro de todos
los maestros. Si conoce al Señor por usted mismo, entonces estás en este pacto que Dios iba a
hacer con Israel. Es, un mejor pacto.

¿Ahora qué realmente significa “mejor”? Unos dicen, “Bueno, eso significa que todo ha pasado.
“No, no, no. Si tengo un billete de $50 en una mano y un billete de $100 en mi otra mano, y
digo, “¿Cuál es mejor?” ¿Sabe? No se confunda religiosamente y diga, “Bueno… eso
depende…” no depende de nada. Cualquiera sabe que el billete de $100 es mejor en cualquier
momento del día, cualquier día de la semana, que el billete de $50. ¡Porque el billete de $100
tiene otro de $50 adentro!

¿Qué tipo de pacto tenemos? ¡Ah, gloria a Dios! Es un mejor pacto. ¿Por qué? ¡Este tiene todo lo
que ellos tenían y mucho más! ¡Más! No perdimos nada por venir a Jesús. ¡Lo conseguimos
todo, todo lo que ellos tenían, Y más…! Nuestro nombre está escrito en el Libro del Cordero de
la Vida. Además, nosotros tenemos el Nombre y la autoridad de Jesús. Además, nosotros
tenemos el Espíritu Santo viviendo en el interior de nosotros. ¡Y, además, además, además!
Significa que “Yo Soy Jehová-Rafa” todavía le pertenece a usted. No nos debería sorprender
cuando 1 Pedro 2:24, en el Nuevo Pacto, dice, “por cuya herida fuisteis sanados.” Esto es el

59
El Pacto de Sanidad

refuerzo. De hecho, Jesús vino y pagó el precio para lo que Dios ya había hecho para aquella
gente–basado en lo que Jesús iba hacer. La razón por la cual continuaban ofreciendo sacrificios
de animales y la razón por la cual tuvieron que seguir haciéndolo año tras año, consistía en que el
precio no estaba siendo pagado. Solo prefiguración de Aquel que iba a venir para pagar el precio
de la bendición que ellos estaban disfrutando, básicamente, Él los estaba bendiciendo a crédito,
basado en lo que el Señor iba a hacer. Pero, ahora usted y yo miramos hacia atrás, a la Cruz. Está
hecho ya. El precio se ha pagado ya, y todo esto nos pertenece a nosotros.

¿Cree usted que sanidad ya fue comprada y pagada? El perdón del pecado se compró y se pagó.
La prosperidad se compró y se pagó. La tranquilidad de ánimo se compró Y se pagó. Victoria en
todas las áreas se compró y se pagó.

Nosotros estamos seguros que es la voluntad de Dios que estemos sanos hoy debido al pacto de
sanidad.

60
Capítulo 8: Los Nombres Eternos de Dios (Jehová)
La octava razón va directamente en conjunto con la séptima razón. Es realmente una clase de
conclusión, pero es muy significante. Nosotros estamos seguros que es la voluntad de Dios
que estemos sanos hoy debido a los nombres eternos de Dios.

Acabamos de leer uno de los nombres de Dios: Soy Jehová-Rafa. Soy el Auto Existente Quien te
restaura y te sana, quién te devuelve a la normalidad.

Permítame darle algunos de los nombres redentores. ¡Esto es emocionante! Otro nombre es
Jehová-Jiré. En Génesis 22:14, dice, “Y llamó Abrahán el nombre de aquel lugar, Jehová
proveerá (Jiré). Por tanto, se dice hoy: En el monte de Jehová será provisto.” La frase “será
provisto” indica que el Señor ve más adelante y provee. Provisión, antes de ver.

El solía ser el “Gran Auto Existente el cual mira hacia adelante y proporciona provisión.” El
solía ser el “que provee.” ¿Lo es El todavía? Le gusta a usted escrituras tales como Filipenses
4:19, “Mi Dios, pues, suplirá todo lo que os falta conforme a sus riquezas en gloria en Cristo
Jesús.” ¿Es El todavía, “Jehová proveerá, ¿El Gran Yo Soy”? ¡Seguro que sí!

Otro nombre es “Jehová-Nissi”. “Jehová, el Auto Existente es nuestra Bandera,” Tiene que ver
con una bandera de victoria, una bandera de triunfo. Esto me recuerda del cuadro famoso de los
Infantes de la Marina de los Estados Unidos que colocaron su bandera sobre la tierra que
tomaron. Usted tiene la victoria, el enemigo ha sido conquistado, usted ha ganado, y usted ha
colocado su bandera. Usted ha colocado la bandera de victoria.

Éxodo 17:15 dice, “Y Moisés edificó un altar, y llamó su nombre Jehová-Nissi.” El solía ser
“Dios de la Victoria.” El solía ser el “Dios del Triunfo.” ¿Lo es todavía? ¿Ha cambiado?
Recordemos escrituras tales como Primera de Corintios 15:57, “Mas gracias sean dadas a Dios,
que nos da la victoria por medio de nuestro Señor Jesucristo.” Segunda de Corintios 2:14, “Más a
Dios gracias, el cual nos lleva siempre en triunfo en Cristo Jesús” ¿Si Dios está con usted, quien
puede estar contra usted? Nos ha hecho más que conquistadores. Somos vencedores. ¿Es El
todavía “Jehovah-Nissi”? ¿Es El todavía el “Señor de nuestra Victoria”? ¡Sí!

El otro nombre es “Jehová-Kadesh”. Significa que, “yo soy Jehová Quien te santifica, Quien te
limpia.” Éxodo 31:13 dice, “yo soy Jehová quien te santifico.” Lo verás en numerosos sitios en
el Antiguo Testamento.

Él solía ser “El Señor que te hace santo,” “el Señor que te limpia y te santifica, te limpia.” ¿Lo es
todavía? ¡Sí!

En el Nuevo Testamento, en Hebreos 10:10 dice, “En esa voluntad somos santificados mediante
la ofrenda del cuerpo de Jesucristo hecha una vez para siempre.” Primera de Corintios 1:30 dice,
“…Mas por él estáis vosotros en Cristo Jesús, el cual nos ha sido hecho por Dios sabiduría,
justificación, santificación y redención.” ¿Es Cristo nuestro santificador? ¿Nos hace limpio? ¿Es
Él todavía el Señor, nuestro limpiador, Quién nos hace santos? ¡Sí!

61
Los Nombres Eternos de Dios (Jehová)

Otro nombre es Jehová-Shalom, el “Señor nuestra paz.” Jueces 6:24 dicen, “Y edificó allí
Gedeón altar a Jehová, y lo llamó Jehová-Shalom.” Paz. El solía ser “El Señor tu paz.” ¿Es El
todavía? El Señor nuestra paz. En Juan 14:27, Jesús dijo, “La paz os dejo, mi paz os doy; yo no
os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo.” Es el todavía
Jehovah-Shalom. ¿Lo crees?

Podría usted creer a cualquier persona que venga y diga, “No, El solía ser Jehová-Shalom, pero
ya no lo, es más. Esto todo ya ha pasado.” Usted tiene mejor sentido común que esto. El Gran Yo
Soy es, y en millones de años será. El nunca cambia.

Jehová-Tsidkenu es el “Señor nuestra justicia.” Jeremía 23:6 le llama el “Jehová, justicia


nuestra.” ¿Es El todavía nuestra justicia? Segunda de Corintios 5:21 dice, “Al que no conoció
pecado, por nosotros lo hizo pecado, para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.”
¿Es El todavía Jehovah-Tsidkenu? Sí, lo es.

Y Jehová-Rohi, el “Señor nuestro pastor.” Salmos 23:1 dice, “Jehová es mi pastor; nada me
faltará.” ¿Es El todavía el buen pastor? Juan 10:14 dice, “Yo soy el buen pastor; y conozco mis
ovejas, y las mías me conocen.” ¿Es El todavía el Señor Jehová-Rohi, nuestro pastor? Sí.

¿Y Jehovah-Shammah? Existen muchos de éstos, y me alegro sobre cada uno de ellos. El Señor
está presente: Jehovah-Shammah, el Señor está aquí. ¿Está El todavía con nosotros? ¿Todavía
está presente ¿esta Él todavía en medio de nosotros? Dijo en Mateo 28:20, “… Y he aquí Yo
estoy con vosotros todos los días, hasta el fin del mundo. Amen” En Mateo 18:20, dijo, “Porque
donde están dos o tres congregados en mi nombre, allí estoy yo en medio de ellos.” Estoy allí.
Yo estoy presente. Esto significa que Yo Soy Jehovah-Shammah. El solía ser el “Señor que está
presente,” y todavía es el Señor que está presente.

Estoy enumerando par de más. Jehová-Sabaot quiere decir el “El Señor de los ejércitos,” el
Señor de ejércitos. El solía tener ejércitos. El solía tener asombroso poder militar. ¿Todavía lo
tiene? Oh, está por todas partes del Nuevo Testamento. El Libro de Apocalipsis habla del Señor
con Sus ejércitos y Sus armadas. Él es llamado “Señor de los ejércitos” en Santiago 5:4.

Él es llamado Jehová-Gemuwal, el “Señor que recompensa,” y Él es todavía Jehová-Gemuwal.

Todavía es Jehová-Shammah, Jehová-Sabaot, Jehová-Gemuwal, Jehová-Rohi, Jehovah-


Tsidkenu, Jehová-Shalom, Jehová-Kadesh, Jehová-Jiré y Jehová-Nissi. ¿Debemos acaso creer
que uno de éstos ha falleció? ¿Qué Jehová-Rafa fue el único que cambió de todos estos nombres?
¿Que El solía ser el “Señor quien nos sana,” pero de alguna manera u otra fue sólo “nombres del
pasado” en ese departamento? Yo no voy a escuchar a nadie que tan siquiera sugiera tal cosa. Si
alguna vez Él fue el “Señor quien te sana,” Él es—y siempre será—el “¡Señor quien te sana!”

Estamos persuadidos, totalmente convencidos que es la voluntad de Dios — que siempre ha sido
y siempre será — sanar a todos hoy día porque Él es el Gran Yo Soy Quien nunca cambia. El Es
el Gran Jehovah-Rafa, el Señor el cual te hace completo. ¡Gloria a Dios!

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Capítulo 9: Las Enfermedades Son parte de la Maldición de la Ley, de la cual
Cristo Nos Redimió

Gálatas 3:13-14 en la traducción Literal de Young, en inglés, dice, “Cristo nos redimió de la
maldición de la ley, fue convertido en maldición, porque escrito esta, ‘Maldito es aquel que ha
sido colgado en un madero,’ para que las naciones puedan recibir la bendición de Abrahán a
través de Cristo, y que la promesa del Espíritu pueda ser recibida por fe.”

La versión Reina Valera dice, “Cristo nos redimió.” Él lo hizo. Cristo nos redimió. Esto no es
algo que está continuamente ocurriendo. Esto no es algo que va a suceder en el futuro. Ya hecho
esta. La mayor parte de cristianos de cualquier persuasión, si les preguntas, “¿Crees que Cristo
nos ha redimido?” contestarían, “¡Oh, sí! ¡Sí!”

Si les pregunta, “¿De qué?” a lo mejor contestarían, “Bueno, del infierno.” Pero esto no es lo que
dice este versículo. Este versículo es muy específico sobre lo de qué Cristo nos ha redimido. ¿De
qué nos ha redimido el ungido? Nos ha redimido de la maldición de la Ley.

La novena razón por la cual nosotros estamos seguro que es la voluntad de Dios para que
todos nosotros estemos sanos hoy, es que las enfermedades son parte de la maldición de la
Ley, de la cual Cristo nos redimió.

Ahora, usted no sabe de lo que ha sido redimido si no sabe cuál es la maldición de la Ley. Esto
está bien claro en el Antiguo Testamento, en la Ley. Lo vemos en Levítico 26 y en
Deuteronomio 28. Las buenas noticias son estas: Si es malo, y está en la maldición de la Ley,
hemos sido redimido de eso.

La Biblia Amplificada en ingles dice, “Cristo compró nuestra libertad...” Eso es lo que significa
“redimió”, que has sido “recomprado” de algo. “Cristo compró nuestra libertad [nos redimió] de
la maldición (muerte) de la Ley [su condenación].” Ahora, me gusta eso porque está de acuerdo
con muchas otras escrituras que hablan de esto. La condena y la muerte van juntos. La
enfermedad es una manifestación de la muerte, y la pobreza también. La enfermedad y la
pobreza son la muerte incipiente. Permítame darle una ilustración adicional.

Unos dicen, “La enfermedad no es la muerte.” Sí, lo es. Si tienes suficiente de ello en tu cuerpo,
su cuerpo está muerto. ¿La enfermedad, le da más vida a su cuerpo? No, no la da.

Unos dicen, “La pobreza no es la muerte.” ¿Si usted es suficientemente pobre, y si no tiene nada
para comer, puede morir a causa de esto? No se puede saber cuánta gente ha muerto por la
pobreza. ¿Cuánta gente ha muerto por un tiro tratando de rebuscar algo en la calle porque eran
demasiado pobres? ¿Cuantos se han metido en cosas que no deberían haberse metido? Muchos
han sido heridos, muertos o cortados de la vida a temprana edad, Pero si hubieran tenido más
recursos, no habrían estado allí, no se habrían involucrado en esas cosas.

Odio la enfermedad, y odio la pobreza. Sí, dije que, yo odio esto. ¿Sabe por qué? Dios lo odia.
Uso el término deliberadamente. No tome solamente mi palabra; búsquelo. Dios odia lo que estas
cosas le hacen a Su creación. Ahora, usted ama a la gente enferma, pero odia la enfermedad.
63
Las Enfermedades Son parte de la Maldición de la Ley, de la cual Cristo Nos Redimió

Ama a la gente pobre, pero esto no significa que acepta la pobreza. Usted debería odiar la
pobreza y despreciarla, porque es muerte. Está tratando de matar algo en su vida. Es toda una
manifestación de la muerte—entró a través de la puerta del pecado.

Pero Jesús vino. En Juan 10:10, Jesús dijo, “yo he venido para que tengan vida.” Si no es vida,
no es Él. ¿El ladrón viene para hacer qué? El ladrón no viene sino para hurtar, matar, y destruir.

¿Por qué millones de cristianos acusan a Dios de robo? “Dios me robó a mi bebé.” “Dios
destruyó nuestra casa con una tormenta.” Mucha gente dice esto en todas partes, ¿Verdad?
Predicadores se levantan sobre sus púlpitos y dicen, “Dios se llevó éste hacia la muerte,” cuando
la Biblia muy claramente nos dice que la muerte es el enemigo de Dios en 1 Corintios 15:26.

No, Dios es el Dios de vida. Su voluntad es vida. ¿Cuándo se manifiesta, qué se manifiesta?
Vida. Si la muerte está trabajando en sus relaciones, en sus finanzas a través de pobreza, en su
cuerpo a través de enfermedad, ninguno de ellos son la voluntad de Dios. Cuando es la voluntad
de Dios, vida manifestada.

¿Por qué vino Jesús? Vino para que usted tuviera vida y no sólo un poco. Sino para que la tengas
más abundantemente.

¿Si algo le está robando a usted? ¿Quién es? En Juan 10:10, Jesús dijo que es el diablo. ¿Y si está
matando algo en tu vida, tratando de destruir algo en tu vida? No se confunda. Jesús dijo que es
el diablo quien está haciendo esto. Esto es lo que creemos. Es lo que Él dijo.

Las escrituras continúan diciendo, que Él nos redimió de la maldición de la Ley y su


condenación, “Por [Sí mismo] haciéndose una maldición para nosotros.”

La Nueva Traducción Viva en ingles dice, “Cristo nos ha rescatado.”

Usted dirá, “Yo necesito ser rescatado.” No, usted ha sido rescatado.

“Señor, necesito que me rescates.” Él ya lo hizo.

En la versión en inglés de El Nuevo Testamento del Siglo veinte dice, “Él nos ha rescatado.”
Otras versiones dicen, “Él nos ha rescatado.” “Nos redimió.” La versión en inglés de La Biblia
Amplificada dice, “Compró nuestra libertad.”

¿Cómo lo compró? 1 Pedro 1:18-19 dice, “…sabiendo que fuisteis rescatados de vuestra vana
conversación, la cual recibisteis de vuestros padres, no con cosas corruptibles, como oro o plata,
sino con la sangre preciosa de Cristo, como de un cordero sin mancha y sin contaminación...”
Redimido. Nos ha comprado con esa Sangre.

¿Fue nuestro cuerpo comprado tal como nuestro espíritu? 1 de Corintios 6:20 dice así. “Porque
habéis sido comprados por precio; glorificad, pues, a Dios en vuestro cuerpo y en vuestro
espíritu, los cuales son de Dios.” Ambos han sido comprados y pagados, redimidos.

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Las Enfermedades Son parte de la Maldición de la Ley, de la cual Cristo Nos Redimió

Ahora las Escrituras nos dice que hagamos algo con esto. Salmos 107:2 dice, “Díganlo los
redimidos de Jehová.” ¿Lo deberías de vocalizar y expresar? Lo debería de confesar y decir, “Yo
he sido redimido.”

Diga esto en voz alta:


Yo he sido redimido.
Yo he sido redimido de la maldición de la Ley.
Yo soy redimido.
Yo he sido comprado.
Yo he sido rescatado.
Yo he sido redimido de toda la maldición de la Ley.
Yo soy redimido.

Debemos creer esto, y lo debemos confesar. Los redimidos del Señor deberían decirlo. Yo he
sido redimido de la maldición de la Ley.

Ahora, estamos hablando de la voluntad de Dios para sanarnos. ¿Existe algo sobre la enfermedad
en la maldición de la Ley? Sí, existe. Vamos a empezar a mirarlo versículo por versículo y pieza
por pieza.

Si está en la maldición de la ley, deberíamos gritar, porque sabemos que no tenemos tiempo para
eso. Hemos sido redimidos, hemos sido liberados de la maldición de la ley. La versión en inglés
de la Biblia Amplificada dice, “…de la maldición (muerte) de la Ley [y su condena].”

El diablo quiere que todos los cristianos estén convencidos de que merecen estar enfermos,
pobres, y derrotados. La cosa más triste es que muchos de ellos están convencidos. Muchos
cristianos y muchas personas que se consideran ser llamadas de fe, creen que la voluntad perfecta
de Dios es la sanidad. Creen que la voluntad perfecta de Dios es la firmeza, salud y larga vida —
si te consideras un cristiano bastante bueno. Pero ellos sienten que se encuentran en una clase
excluida, porque han cometido tantos errores, han pecado, y han sembrado malas semillas. Por
lo tanto, saben cuál es la voluntad perfecta de Dios, pero realmente no esperan que esto suceda
en sus propias vidas porque han fallado de tantas maneras. Han llegado corto muchas veces y de
muchas maneras, así que están viviendo en condenación. Ellos viven con un sentido de culpa y
vergüenza sobre sus fracasos y errores.

¿Pero a quién fue que redimió el Señor? ¿Redimió El solamente a gente que han hecho todo
bien? ¿Colgó El en la Cruz solo para la gente que había obedecido y hecho todas las cosas
completamente a Su manera todo el tiempo? La maldición era para la gente que habían
desobedecido, para la gente que cometieron errores, para quienes pecaron. Esto es cómo la
maldición, dijo El, entraría en tu vida. ¿Pero qué hizo Cristo? Nos redimió. ¿De qué? De la
maldición de la Ley.

La maldición no tiene ningún derecho en tu vida. Usted podría preguntar, “¿Yo?” ¡Usted! ¿Es
usted un creyente? ¿Tiene usted fe en la Sangre? ¿Está usted dispuesto a obedecer a Dios?
Entonces la maldición no tiene ningún derecho en su vida. Si se está manifestando, se está
manifestando ilegalmente— espiritualmente ilegal. La razón por la cual son capaces de estar

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Las Enfermedades Son parte de la Maldición de la Ley, de la cual Cristo Nos Redimió

espiritualmente ilegal en millones de vidas de cristianos es porque el diablo les ha dicho que no
son dignos, que han dejado perder lo mejor que Dios tiene para sus vidas, y que sencillamente
han cometido muchísimos errores y pecados. Por eso realmente no esperan nada.

¿A quién redimió? El redimió a las personas las cuales cometieron errores y pecados. La
maldición no vino sobre una persona al menos que él hubiera cometido errores según la Ley. Si
ellos hubieran hecho todo bien, ellos recibían la bendición. Pero la gente violaba la ley y
cometían errores tras errores, por lo tanto, el Señor tuvo que hacer algo más. La gente no
guardaba la Ley y no recibían todas sus bendiciones. Ellos terminaban en maldición. Por lo tanto,
El abría un camino por el cual tú no tienes que obedecer y cruzar todas las “t’s” y asegurarte de
poner el punto sobre cada la letra “i” para recibir la bendición. Él se hizo maldición por nosotros.
Tomó la maldición y pagó todo, y resucitó, libre de todo. Ahora todo lo que tienes que hacer para
ser libre es creerlo y aceptarlo y dejar que el redimido del Señor diga: Yo soy redimido. Yo estoy
redimido de la maldición de la Ley. La maldición no tiene derecho en mi vida. ¡Gloria a Dios!

Deuteronomio 28 describe las bendiciones para guardar los mandamientos de Dios y las
maldiciones por desobedecerlas. Esto es exactamente lo que Gálatas 3 habla cuando se refiere a
la maldición de la Ley. Encontrará pedazos de ello en otros sitios, pero realmente se concentra en
este capítulo. Una de las primeras veces principales que esto es mencionado está en Levítico 26,
pero entonces es repetido y amplificado en Deuteronomio 28.

Comenzando en el versículo uno, el Señor dijo, “Acontecerá que, si oyeres atentamente la voz de
Jehová tu Dios, para guardar y poner por obra todos sus mandamientos que yo te prescribo hoy,
también Jehová tu Dios te exaltará sobre todas las naciones de la tierra. Y vendrán sobre ti todas
estas bendiciones, y te alcanzarán, si oyeres la voz de Jehová tu Dios…” Dice que bendito serás
en la ciudad, y bendito serás en el campo. Bendito el fruto de tu vientre, el producto de tu suelo,
el fruto de tu ganado, el aumento de tus vacas y las crías de tus ovejas. “Benditas serán tu canasta
y tu artesa”. Realmente, otras traducciones, en el versículo cuatro, dicen “la riqueza.” El
versículo cinco dice, “Benditas serán tu canasta y tu artesa bendito serás cuando entres, y bendito
serás cuando salgas.” ¡Bendición! El versículo ocho dice, “El Señor mandará que la bendición
sea contigo en tus graneros…” ¿ustedes consiguen ver ese cuadro ahora? ¿Cuál es tu almacén?
Parecería a una cuenta de ahorros o una inversión, una especie de almacén. ¿Puede imaginar al
Señor diciendo, “Yo ordeno que eso este bendecido”? ¿Por qué? Por qué le crees y le obedeces.
Haces lo que Él le dijo que hiciera. Dios está hablando. El Mismo Dios que dijo, “Sea la Luz,”
habla sobre tus almacenes y dice, “¡Bendito!” Cuando Dios ordena bendiciones en tus cosas, no
te vas a quedar pobre. No te vas a quedar por debajo.

¿No cree que paga el obedecer a Dios y seguirle, hacer Su voluntad, y hacer las cosas a su
manera? Paga. Pagó entonces, y paga ahora. El versículo 11 dice, “Y te hará Jehová
sobreabundar en bienes...” Él no los llama “males,” El los llama “bienes”. “Te abrirá Jehová su
buen tesoro, el cielo, para enviar la lluvia a tu tierra en su tiempo, y para bendecir toda obra de
tus manos. Y prestarás a muchas naciones, y tú no pedirás prestado. Va a bendecir todo el trabajo
de tu mano. Tú serás tan bendecido que no vas a tomar nada prestado. Vas a poder prestar. Vas a
ser la cabeza, no la cola. Estarás solamente por encima, nunca en el fondo, si obedece a Dios.

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Las Enfermedades Son parte de la Maldición de la Ley, de la cual Cristo Nos Redimió

El versículo 15 hace la pregunta: ¿Y si usted decide que no quiere obedecer a Dios? ¿Qué sucede
si usted decide que usted sabe más que El sobre su propia vida, y decide hacer lo que quieres,
porque no te importa lo que Él dijo? Bueno, existen otros versículos para usted. “Si no oyeres la
voz de Jehová tu Dios, para procurar cumplir todos sus mandamientos y sus estatutos que yo te
intimo hoy, que vendrán sobre ti todas estas maldiciones, y te alcanzarán.” El comienza a hablar
de cosas que se llaman maldiciones.

Ahora, permítame preguntarle, “¿Dios desea que sea bendecido o maldecido? ¿Las maldiciones
se convierten en bendiciones? ¿Es difícil saber cuál es cuál? Cuando las cosas suceden, se
pregunta usted sí, ‘¿Es esto una bendición o una maldición? ¿Cuál es?”

No. Acabamos de leer que todas tus cosas serán multiplicadas e incrementaran, y todo lo que
tengas en tu mano crecerá. Eso es bendición. Entonces comenzamos a ver maldición.

Él dijo en versículos 16-19, “Maldito serás tú en la ciudad, y maldito en el campo.17 Maldita tu


canasta, y tu artesa de amasar. Maldito el fruto de tu vientre, el fruto de tu tierra, la cría de tus
vacas, y los rebaños de tus ovejas. Maldito serás en tu entrar, y maldito en tu salir.” Esto suena
justamente lo contrario a lo que la bendición hará por usted. ¿Por qué? Porque cuando entras en
rebelión, alteras tu bendición. Cambias la polaridad del poder para incrementar.

La gente se cree que Dios es el que está permitiendo que todas estas cosas sucedan, pero no es
verdad. ¿Alguna vez has tenido que arrancar su vehículo con cables? ¿Ha conectado alguna vez
los cables incorrectamente? ¿No le fue bien? ¿Volaron chispas? Han existidos casos, situaciones
serias, donde las baterías han explotado. Usted saltaría y diría, “Esto es una batería mala. Las
baterías son malas. Oh, mire lo hizo esa batería. Baterías son muy malas.” No, las baterías no son
malas. Lo cruzaste. La potencia está bien. La potencia podrá arrancar su vehículo. Su vehículo
funcionara, las luces se encenderán y le ayudara con todas las cosas. Pero si la cruzas, trabajara
en contra usted.

Existen casos cuando la gente ha metido algo en el enchufe de la pared y han sido lanzados al
otro lado del cuarto. Usted dice, “Ese enchufe esta malo. La electricidad es mala.” No, la
electricidad lavará su ropa y las secará y encenderá sus luces. La electricidad no es mala; sólo la
cruzó.

La Palabra de Dios es buena, pero usted no querrá cruzarla. El poder de Dios es bueno, pero
usted no quiere estar en contra de Dios. Quiere estar con Dios. La gente que van en contra de
Dios está cruzando los cables, y habrá resultados dañinos. La gente trata de culpar a Dios, pero
no es culpa de Dios. Usted podría haber obedecido. Usted podría haber puesto los cables
correctamente.

¿Usted recuerda lo qué el Señor dijo a través de su siervo en Deuteronomio 11:26? “Miren, hoy
pongo delante de ustedes la bendición y la maldición.” Él le está diciendo, “Te estoy dando
alternativas, la opción.” “Por una parte,” dijo, “conseguirás bendición si obedeces, o maldición si
desobedeces.” Él dijo, “le ofrezco vida o muerte, bendiciones o maldiciones.” ¿Habla del mismo
pacto, ¿verdad? Guarde los mandamientos, obedezca a Dios, crea en Dios, y el poder fluirá

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Las Enfermedades Son parte de la Maldición de la Ley, de la cual Cristo Nos Redimió

positivamente. La bendición causara un flujo de aumento y ayuda en su vida. ¿Si desobedeces y


se rebela contra ese mismo mandamiento que le bendeciría, entonces qué pasa? Maldiciones.

Fíjese lo que El continúa a diciendo en Deuteronomio 28:21-22. “Jehová traerá sobre ti


mortandad, hasta que te consuma de la tierra a la cual entras para tomar posesión de ella.
Jehová te herirá de tisis, de fiebre, de inflamación y de ardor, con sequía, con calamidad
repentina y con añublo; y te perseguirán hasta que perezcas.” ¿Son estas cosas enfermedades y
aflicciones? ¿Están en la maldición de la Ley? ¿Cuáles son las buenas noticias? Si está en la
maldición de la Ley, nosotros hemos sido redimidos de la maldición de la Ley.

Algunas personas leen esto y dicen, “Ahora, dice que el Señor haría que esto se le pegue a usted,
y el Señor lo herirá con esto, de modo que eso significa que el Señor si enferma a la gente.”

Todas las Escrituras tienen que estar de acuerdo; ellas no pueden estar en desacuerdo. Si usted
cree que están en desacuerdo, es porque usted no sabe o no entiende algo. ¿Es asombroso cómo
algunas personas son tan ignorantes y orgullosas? Ponen su intelecto limitado por encima de la
Biblia y dicen, “he estudiado esto con cuidado, y hay numerosas inconsistencias entre estos
pasajes. No están de acuerdo en lo absoluto. Los tres escritores no pueden tener razón. Hay
tantos errores e inconsistencias...” ¿quién se cree que son? Juzgan a Dios y ellos juzgan la
Palabra, de Dios, diciendo “No, tú estás equivocado. Usted no lo puso directamente en la Biblia.”
Esto es presunción, orgullo, e ignorancia.

Si ha estado leyendo la Palabra por algún tiempo, probablemente ha tenido ocasiones cuando vio
algo y pensó, “Hmm, esto no parece que va con esto. ¿Cómo podrían ambos ser verdad?” Pero,
entonces usted dice, “Señor, sé que tienes razón, por lo tanto, si lo puedo ver o no, tú tienes la
razón. Muéstrame lo que no veo.” Entonces, a través del tiempo, a veces años, recibes luz y
dices, “¡Ah! ¡Claro que sí! Bueno, por supuesto.” no lo vi al principio debido a mi ignorancia.

Éxodo 12:23 nos muestra con un poco de claridad cómo entender este lenguaje cuando dice,
“Porque Jehovah pasara hiriendo.” Se encuentran numerosas frases como esta en el Antiguo
Testamento y en el Nuevo Testamento.

Pablo le dijo al hombre que le había golpeado, en el Libro de Hechos, “¡Dios te golpeará a ti,
pared blanqueada! (Hechos 23:3)”. Esto es el Nuevo Testamento. ¿Cómo debemos nosotros
entender esto? ¿Si Dios no es el asesino o el ladrón o el destructor, cómo debemos entender esto?
Creo que Éxodo 12 nos ofrece un poco más de entendimiento sobre esto.

En Éxodo 12:12, el Señor les dijo, “Pues yo pasaré aquella noche por la tierra de Egipto, y heriré
a todo primogénito en la tierra de Egipto, así de los hombres como de las bestias; y ejecutaré mis
juicios en todos los dioses de Egipto. Yo Jehová.”

¿Quién dijo El que iba a golpearlos? ¿Sabe usted lo que pasó? todos murieron. Algo catastrófico
les sucedió espiritualmente y físicamente, y murieron. La gente y los animales murieron. Él dijo,
“Voy a golpearlos.”

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Las Enfermedades Son parte de la Maldición de la Ley, de la cual Cristo Nos Redimió

Pero fíjese en esta última frase: “Ejecutaré mis juicios.” Esto es importante. “ejecutaré mis
juicios... Yo Jehová.” El versículo 13 dice, “Y la sangre os será por señal en las casas donde
vosotros estéis; y veré la sangre y pasaré de vosotros, y no habrá en vosotros plaga de mortandad
cuando hiera la tierra de Egipto.” Otra vez dice, “voy a herir la tierra de Egipto.”

Inclusive, aunque usted crea que Él es quien personalmente está hiriendo, todo lo que usted tiene
que hacer es obedecer: aplique la sangre, quédese donde le dijo que se quede, y no será herido. Y
si aún cree que Dios es El que esta personalmente matando y está enfermando, todo lo que tiene
que hacer es obedecerle, y no le pasara nada a usted. Él está proveyendo una salida.

El versículo 22 dice, “Y tomad un manojo de hisopo, y mojadlo en la sangre que estará en un


lebrillo, y untad el dintel y los dos postes con la sangre que estará en el lebrillo; y ninguno de
vosotros salga de las puertas de su casa hasta la mañana.” Así que había una forma para
protegerse, no importando lo que usted pensaba que estaba sucediendo. El versículo 23 nos
aclara. “Porque Jehová pasará hiriendo a los egipcios;” ¿Quién va a hacerlo? Esta es la tercera
vez que dice que el Señor va a hacerlo. “Y cuando vea la sangre en el dintel y en los dos postes,
pasará Jehová aquella puerta, y no dejará entrar al heridor en vuestras casas para herir.” ¿Dentro
del mismo versículo, dice, “Jehová pasará hiriendo …” entonces antes de que el versículo
termine, dice, “Si hace lo qué le digo, le cubriré y protegeré y no dejare al destructor …” ¿Es
Dios es el destructor? ¿Está el hablando de Sí mismo? No.

Aquí está una declaración que anoté hace unos años atrás, y me ha ayudado: Cuando dice que
Dios hizo esto o aquello, que El herirá, castigara, etc., y ves destrucción, matanza, enfermedad,
al igual que esto, entonces realmente, el destructor lo está haciendo. ¿Por qué dijo el Señor que
Él lo hace? ¿Qué leímos en el versículo anterior? Juicio. El Señor pasa juicio, le permite acceso
al destructor. Ya que El pasa juicio, Él lo dice como si Él lo hubiera hecho, pero es el destructor
es el que lo hizo.

La gente enseguida dice, “Bueno ahora, el Señor permitió que esto sucediera, así que de todos
modos era Su voluntad. El Es quien lo hizo.” No, no, no. Sólo porque el Señor permitió algo no
significa que es Su voluntad, tampoco significa que le agrada. El permite y pasa juicio sobre
numerosas cosas que no le complacen en lo absoluto y no son Su voluntad, pero debe pasar
juicio porque Él es un juez justo sobre toda la tierra.

Lamentaciones 3:32-33, hablando del Señor, dice, “Antes si aflige, también se compadece según
la multitud de sus misericordias. Porque no aflige ni entristece voluntariamente…” ¿usted ve esa
palabra? “…a los hijos de los hombres.” Dios está pasando juicio, le permite acceso al destructor
a situaciones, y no lo hace voluntariamente. No es Su voluntad. Ahora, esto suena extraño a la
gente porque se les han enseñado cosas religiosas en vez de esto.

Pero basta con decir, cuando dice que Dios herirá esto y aquello, deje que esto regrese a su
pensamiento. ¿Qué dijo en el mismo versículo? El destructor era el que realmente lo hacía.

El Señor dijo, “Si me obedeces, todas estas cosas buenas van a pasar. Si rehúsas obedecerme…”
¿qué va a suceder?

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Las Enfermedades Son parte de la Maldición de la Ley, de la cual Cristo Nos Redimió

En 1 Corintios 11:29-31 dice, Él dijo si ustedes no disciernen el cuerpo del Señor, condenación
vendrá. “Por lo cual hay muchos enfermos y debilitados entre vosotros, y muchos han muerto.
Sí, pues, nos examináramos a nosotros mismos, no seríamos juzgados.” Esto es una buena
palabra. Nosotros no seremos juzgados. “Pero siendo juzgados, somos castigados por el Señor
para que no seamos condenados con el mundo.”

También vemos cuando Él le dijo a la gente que ellos serían entregados al enemigo, a Satanás,
para destrucción de la carne (1 Corintios 5:5). El no dijo que serían entregados a Dios para la
destrucción de la carne. Pero si usted no está claro sobre esto, si le parece confuso, o si está
personalmente convencido de que Dios realmente enferma y mata a la gente—aun creyendo
esto—lo único que tiene que hacer es obedecerle, júzguese a sí mismo, y estará tranquilo.

Cuando existen tantas y tantas escrituras diciéndote que el diablo roba, y que el diablo destruye,
entonces deberías de saber qué es lo que está sucediendo. Dios está pasando juicio que permite
acceso al destructor. Esto no es Su voluntad. Pero es porque la gente ha rehusado escucharle y
obedecerle.

¿Puede ser arreglado? Sí, puede juzgarse a sí mismo. Se puede arrepentir, y se puede juzgar
usted mismo. Puede creer y no ser juzgado. Aun cuando ha echado todo a perder, y ha hecho
todo mal, y merece ser maldecido, todavía puede correr a Dios y decirle, “¡Me arrepiento! Me
juzgo yo mismo. ¡Fui tonto! Me sentía tan grande, y era rebelde. Me arrepiento, confieso mi
pecado, te pido y creo que recibo mi perdón,” y te puedes levantar de ahí, y la maldición ya no
tendrá ningún derecho legal en tu vida, no importa cuán mal han estado las cosas. Por eso se
llama las “Buenas noticias”. Esto es el Evangelio.

Permítame regresar a mi punto anterior. ¿Hemos sido redimimos de la maldición de la Ley?


¿Sería esta una razon fuerte para estar convencidos que la voluntad de Dios es que todos estemos
sanos hoy día — porque hemos sido redimidos?

¿De qué hemos sido redimidos? Hemos sido redimido de numerosas cosas. En Deuteronomio
28:21 dice, que la pestilencia es parte de esta maldición por desobedecer a Dios. ¿Qué es
pestilencia? Una traducción dice “plaga con enfermedades.” Una dice “infectado con plaga”.
Una dice, “enfermedad tras enfermedad y se sujetaran a usted plagas.”

¿Se alegra usted que la plaga y las enfermedades son parte de la maldición de la Ley? Según
Gálatas 3:13, “Hemos sido redimidos de la maldición de la ley,” por lo tanto no puede ser la
voluntad de Dios para que esto esté en nuestras vidas. Si hubiera querido que esto estuviera en
nuestras vidas, no nos habría redimido de ello.

Esto también dice “de tisis”. Tres traducciones diferentes dicen “tuberculosis,” y este era uno de
los asesinos principales años atrás. En algunas partes del mundo, este todavía es un principal
asesino, un problema en muchos lugares.

Algunos dicen “la enfermedad de desgaste,” que es tuberculosis. Una dice “enfermedades
infecciosas.” Ahora, estas son buenas noticias. ¿Has sido redimido de tuberculosis? ¿Has sido
redimido de enfermedades de desgaste — enfermedades que consumen tu cuerpo? ¿Has sido

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Las Enfermedades Son parte de la Maldición de la Ley, de la cual Cristo Nos Redimió

redimido de enfermedades infecciosas? ¿Está seguro? ¿Entonces, deberían estar en su cuerpo?


¿Deberían estar en su vida? ¿Tienen algún derecho de estar en su vida si ha redimido de ellos?

Ahora, no se supone que usted mismo se sane. No se sienta condenado si tiene síntomas en su
cuerpo. Pero si tiene que conseguir fuerza de voluntad y ceñir su pie y decir, “¡No! Yo he sido
redimido de esto. No tengo que tener esto. Me niego acostarme con esto y ceder a esto, porque
yo he sido redimido de ello. No tiene ningún derecho legal en mi vida.”

Para ser fuerte acerca de esto, tienes que creer que eres justo. Algunos dicen, “¿Justo? Yo no soy
justo.” Pues entonces, no están salvos. “Oh, sí, yo estoy salvo, pero yo no voy a decir que soy
justo” Usted no lo puede tener de ambas maneras. La única manera que eres salvo, es porque has
sido hecho justo, no por lo que has hecho, sino por la sangre del Cordero.

Realmente existen dos razones mayores por la cual la maldición tendría derecho en su vida. Una
es que no crees en Jesús. Usted no acepta lo que El hizo para usted en la cruz; no crees que Él le
redimió.

La otra razón es que se encuentra en pecado, y no se arrepiente. Unos podrían sugerir, “Bueno,
tal vez es algo escondido, un pecado secreto.” No, no vaya por ese camino. El pecado tiene que
ver con la violación de la luz, y si está en pecado, usted lo sabe. Usted sabe que lo sabe, y la otra
gente sabe que usted lo sabe.

Si el Señor está lidiando con usted, y usted se rebela contra Él y se rebela contra Su Palabra, no
puede escaparse de la condenación, por lo tanto, no vas a tener el valor para defender tus
derechos de redención. Pero aun si has cometido cosas terribles, 1Juan 1:9 dice, si confiesas tus
pecados” — no importa cuán malos sean, cuan oscuros, cuan sucios han sido — si sinceramente
confiesas, genuinamente de corazón y le pides a Dios que te perdone, escrito esta que Él es fiel y
justo. ¿Qué significa “justo”? Significa que Él tiene derecho de hacerlo. ¿Por qué? Él tiene
derecho de hacerlo debido a lo que Jesús hizo y debido a tu fe en lo que hizo Jesús. Él es justo, Y
Él es justo para perdonar todos tus pecados y aún más— para limpiarnos de toda maldad. ¿Si
eres limpio de todo lo malo, qué es usted? Es justo.

Diga esto en voz alta:


Yo he sido hecho justo por la sangre del Cordero y mi fe.
Yo he sido hecho la justicia de Dios en Cristo Jesús.

Usted ha sido hecho esto. Esta no es mi opinión. Esto se encuentra en 2 de Corintios 5:21. Y si
eres justo, no merece maldiciones. Sería incorrecto que usted tenga maldiciones. Tiene que
continuar diciéndolo hasta que se quede grabado en su conciencia, hasta que se quede cimentado
ahí. Yo soy justo y yo soy redimido. Yo soy redimido porque yo soy justo. Y porque yo he sido
hecho justo, Yo soy redimido.

Diga esto en voz alta:


Yo soy redimido.
Yo he sido hecho justo.
Yo soy redimido.

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Las Enfermedades Son parte de la Maldición de la Ley, de la cual Cristo Nos Redimió

La maldición no tiene derecho en mi vida porque he sido hecho justo por la Sangre.
Yo soy redimido.
Yo soy redimido.

¿De qué has sido redimido? Usted está redimido de la maldición de la ley. Cosas específicas se
han mencionado aquí: Males, enfermedades infecciosas, y tuberculosis. El versículo 22 dice
“fiebre.” ¿Está usted contento que usted ha sido redimido de fiebres, fiebres recurrentes? Tres de
las traducciones dicen “inflamación, la fiebre intermitente o la fiebre palúdica.” Incluye
resfriados, infecciones, y fiebres.

¿Es bueno saber esto? Dice “extremo ardor “en la versión Reina Valera. Tres traducciones —
que son muy buenas—dicen “calor violento, encendido, erisipela” (causado por estreptococo).
¿Usted alguna vez ha escuchado de faringitis estreptocócica? ¿Y qué tal la gripe? ¿Y la gripe
aviar? ¿Gripe de cerdos? ¿Gripe del perro? ¿Gripe asiática? ¿Una gripe del norte o una gripe del
océano? No hace ninguna diferencia, usted ha sido redimido.

Es muy importante que lo creamos, y que los redimidos deberían de decir que están redimidos.
En vez de decir, “Oh, pero es que a mí me da todos los años. No sé por qué, pero pobre de mí,
siempre me da.” Usted dice que a usted le da, en vez de decir que esta redimido de ello. Esta es
la gran diferencia.

Diga esto en voz alta: “Yo soy redimido.”

Enséñeles a sus hijos a decir que están redimidos. En vez de dejarlos que tengan miedo, miedo
de que se le vaya a pegar esto o aquello, dígales que digan, “¡No! Yo soy redimido.” Enséñelos a
decirlo y a repetirlo: “¡Yo soy redimido! ¡Yo soy redimido!” Hay millones de cristianos que se
levantan y cantan, “¡Yo soy redimido! ¡Yo soy redimido!” pero si les dice, “Tu estas redimido de
la maldición de la Ley,” te miran como que si fueses un extraterrestre. “¿Yo he sido redimido de
qué?” Bueno, esto es lo que la Biblia dice, que hemos sido redimidos. Esto es lo qué deberíamos
de gritar en vez de lo que la gente ha inventado y ha puesto en cancioneros. Dígale a la gente,
“Yo he sido redimido de la maldición de la Ley, y he leído sobre cosas en la maldición de la Ley
que me alegro mucho de que he sido redimido de ellas.”

El versículo 22 le podría sorprender. Dice que usted ha sido redimido del moho. Esto no significa
que nunca tendrá que limpiar su baño. Si lee otras traducciones, dice “la ictericia”. Hemos visto
casos de recién nacidos y gente atacada por el cáncer y otras cosas. Tiene que ver con cosas
importantes que pasan en su cuerpo. Usted ha sido redimido de ello. Usted ha sido redimido de
palidez, ictericia y cosas que tendrían que ver con su hígado y su sistema inmunológico, de las
cosas que causan que su cuerpo muera. Usted sido ha redimido de ellos.

Tiene que creer esto. Dios le dio a la gente la Tierra Prometida de Canaán, pero millones de
ellos nunca disfrutaron de ella. ¿Por qué? Porque ellos no fueron hacia ella, no pusieron sus pies
sobre ella, no dijeron “Esto es nuestro. Dios nos lo dio.” En cambio, dijeron, “No lo podemos
tomar. Es demasiado difícil. Es demasiado grande.” Fueron y se sentaron en sus tiendas de
campaña y gritaban y sintieron lastima por sí mismos. Continuaron diciéndole a Dios, “que de

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Las Enfermedades Son parte de la Maldición de la Ley, de la cual Cristo Nos Redimió

ninguna manera (no podemos),” y fallecieron ahí en el desierto mientras vagaron en círculos
durante 40 secos y largos años.

Cuando Dios nos da algo, no tan solo cae sobre ti. Lo que es provisto por gracia tiene que ser
poseído por fe. Lo tienes que poseer. Tienes que ir y tomarlo por fe. Tienes que saltar y ponerte
de pie, clamar y decir, “¡Oh no, tu no, de ninguna manera! ¡La sanidad es mía! Ha sido comprada
y ha sido pagada, y por la gracia de Dios, la obtendré. La experimentaré en mi cuerpo. Ha sido
comprada y pagada. Nunca aceptaré esta enfermedad.” Jesús pensó mucho más en ti y en mí para
comprar y pagar por ello, y vamos a mantenernos firmes y fuertes hasta que la veamos.

No se sienta mal porque tiene algunos síntomas en su cuerpo. No se sienta avergonzado y no


piense, “Hay algo mal conmigo. Tal vez no tengo bastante fe.” No. Usted no puede hacer que los
síntomas se vallan. No lo puede hacer, no importa cuánto se esfuerce. Usted mismo no se puede
sanar. Usted no puede hacer que sus síntomas salgan corriendo. Usted no es el Sanador.

¿Sabe usted lo que puede hacer? Díganlo los redimidos de Jehovah. Usted puede establecer en su
mente. Usted puede fijar su rostro como un pedernal y decir, “Te diré una cosa, nunca recibiré
esto. Nunca cederé a esto. Nunca me rendiré a esto, nunca. Mientras yo tenga aliento, diré, ‘¡Soy
redimido! ¡Estoy sano!’” Esto es su trabajo. Realmente no es tan difícil cuando piensas en ello.
No tienes que arreglar ningún órgano. No tienes que matar ningún cáncer. No tienes que hacer
nada, excepto: creer, mantenerse firme, no cambie, dígalo y espérelo. Usted sabe cómo hacerlo;
lo ha hecho antes. Continúe haciéndolo. No hace ninguna diferencia ni como se llame. Con Dios
nada es difícil; nada es muy difícil. Algunos dicen, “No han podido averiguar que es.” Bueno,
mientras tanto puede ser sanado antes de que lo averigüen, y entonces, a quien le importa lo que
era.

Un diagnóstico apropiado no es un requisito para sanarse. Un profundo entendimiento y análisis


de su condición no es un requisito en lo absoluto para que usted sea sanado. Puede estar sano
antes de saber lo que está pasando con usted. Aleluya.

Vamos a mirar estas condiciones. En Deuteronomio 28:27, dice si no obedece, “Jehová te herirá
con la úlcera de Egipto.” ¿Esto suena malo, ¿verdad? No tiene ni tan siquiera que saber que es
para saber que usted no lo desea tener. Y si alguien pregunta, “¿Qué está pasando con ellos?”
“Oh, tienen ulceras, un caso grave de ulceras...”

Una traducción dice “llagas ardientes,” y otras dicen “llagas y plagas, abscesos, enfermedades
inflamatorias, úlceras.” Esto cubre más terreno de lo que podrías pensar. Nosotros pensamos en
algo que se encuentra fuera de su cuerpo, una llaga o un absceso, pero existen tantas condiciones
que tienen nombres diferentes que realmente son inflamaciones dentro de usted, llagas o
abscesos dentro de usted. Cualquier clase de llaga, úlcera, absceso o inflamación es parte de la
maldición de la Ley, y según Gálatas 3:13, Nosotros hemos sido redimido de inflamaciones,
abscesos y llagas. El ya mencionó infección.

¿Creemos esto o no? ¿Lo hizo Jesús? ¿Fue El colgado en la cruz? ¿Pagó El, el precio? ¿Se hizo
maldición para nosotros? ¿Por qué? Para que nosotros pudiéramos ser redimidos de la maldición
de la Ley. Él lo hizo, y nosotros somos.

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Las Enfermedades Son parte de la Maldición de la Ley, de la cual Cristo Nos Redimió

El versículo 27 también incluye las hemorroides. Ellas tampoco suenan bien. Busqué un poco
más de información sobre ellas, pero no entraré en detalles sobre toda la información. Las
hemorroides son malas, muy malas. Son asociadas con tumores. Siete traducciones dicen
“tumores”. Según Deuteronomio 28:27, los tumores son parte de la maldición de la Ley. Según
Gálatas 3:13, Cristo nos ha redimido de la maldición de la Ley; por lo tanto, nosotros estamos
redimidos de los tumores. No piense que es demasiado bueno para creer. Créalo.

Existen algunas personas que predican lo que piensan, lo que han experimentado, lo que otra
gente ha experimentado, y entonces existe gente que predica la Biblia. ¿Si lo entiende o no, cual
quieres tú creer? Crea la Biblia.

¿Qué más incluye? Habla de hinchazón en los testículos, llagas y hemorroides—cosas de las
cuales es bueno estar redimido de ello.

Diga esto en voz alta: Yo soy redimido de hemorroides, úlceras, tumores, hinchazón en
los testículos, llagas, abscesos y cualquier variación de estos.

La próxima habla de picazón y de llagas. Usted ya sabe que esto es malo. Seis traducciones
dicen “escorbuto”. ¿No es esto interesante? El escorbuto tiene que ver con la deficiencia de la
vitamina C, no hay manera de saber cuántos marineros murieron a causa de esto siglos atrás. En
una lista en la Versión Septuaginta, que es una traducción griega muy considerada, también
vemos “eczema” y “llagas malévolas”. Una llaga malévola es cáncer. Si está en la superficie, es
el cáncer de la piel. Él no lo limitó sólo a llagas de la superficie, sin embargo, también dice
“llagas purulentas.”

¿Has sido tú redimido de toda clase de cosas? Usted ha sido redimido de tumores. Usted ha sido
redimido de la malignidad. Usted ha sido redimido de llagas. ¡Gloria a Dios! Díganlo los
redimidos de Jehovah. Usted puede levantarse con todo derecho y decirlo: “Yo soy redimido.” Si
alguna de estas cosas en esta lista o algo como esto trata de revelarse en su cuerpo o en los
cuerpos de sus niños, no se siente allí a llorar y a preguntar, “¿Por qué me está pasando esto a
mí?” Usted brinque, mírelo en la cara, y dígale, “¡No, tu no! ¡Yo soy redimido! “

Algunos a lo mejor te dirán, “Sí, pero tú has fallado de tantas maneras” A lo cual usted le puede
contestar, “Si, pero me he arrepentido, y Él me ha perdonado y Él me ha limpiado de todas mis
injusticias.” Usted está limpio o no lo está. Usted está perdonado o no lo está. Si es así entonces
usted está perdonado. Usted está limpio y ha sido hecho justo.

Una traducción habla de una picazón incurable, erupciones de piel y otras clases de
enfermedades de la piel. Esto incluiría toda clase de lo que llamamos alergias, reacciones
alérgicas y sarpullido. ¿Puede ver esto?

El versículo 35 va junto con esto. Dice que hay úlceras purulentas e incurables, graves, malévola,
mala, asquerosa que está por encima de todo el remedio y úlceras. Usted ha sido redimido de
todo esto.

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Las Enfermedades Son parte de la Maldición de la Ley, de la cual Cristo Nos Redimió

Regresemos al versículo 28. Habla de corazón asombrado, confusión de la mente, aturdimiento,


distracción, enloquecimiento, miedo y pánico. Nosotros llamamos estas cosas mentales, o
emocionales. ¿Usted ha sido redimido de “perder” la mente y emociones, por estar confundido,
desconcertado, y enloquecido? Usted ha sido redimido de esto. ¿Cree usted que ha sido
redimido?

Ahora miremos al versículo 65. Habla de un corazón temeroso, un corazón tembloroso, un


corazón miedoso, desconfiado y una mente ansiosa, e intranquila. Todo esto es lo mismo.

Mire al próximo versículo, menciona el desfallecimiento de ojos. Esto tiene que ver con suspirar
deprimidamente, llorando y consumiéndose. El próximo es la pena de la mente. Esto es la misma
cosa: sin apetito, depresión, desaliento, tristeza del alma, un corazón consumido por pena.

El próximo, el versículo 66, dice que tu vida será una carga de noche y de día. Estarás en temor e
incertidumbre, y vivirás una vida llena de suspenso y miedo. Me pregunto, cuántos cristianos se
encuentran experimentando esto y a qué grado. ¿Debería usted tenerlo? ¿Debería algunas de
estas cosas estar en su vida? ¡No! ¿Por qué? Usted ha sido redimido de alguna vez perder su
mente o su juicio. Usted ha sido redimido de vivir en depresión y desaliento. Es todo parte de la
maldición de la Ley, y Cristo te ha redimido de la maldición de la Ley. Usted tiene que ser
valiente, y confrontarlo, y decir, “¡No! ¡No cedo a esto más! ¡No voy a vivir de esta manera!
¡Yo no tengo que hacerlo! ¡Yo he sido redimido! ¡Yo he sido redimido!”

Es terrible como los cristianos sufren de ataques de pánico en medio de la noche sobre sus
finanzas, sobre sus relaciones, y sobre sus cuerpos. No se supone que tengamos ningunas de
estas cosas. Jesús nos dio Su propia paz que pasa todo entendimiento. Hemos sido redimidos.

¿Tiene ya esto es su espíritu? Debería andar todo el día y toda la noche diciendo, “Yo he sido
redimido de esto. No lo tengo que tener. No tiene ningún derecho en mi vida.”

Ahora regresemos al versículo 59. El mencionó varias cosas por nombre, pero, ¿cómo podría
mencionarlas a todas? Bueno, Él lo hizo. Usted a lo mejor podría decir, “No, no menciono mi
situación.” Sí, lo tenemos aquí mismo cuando menciona “las plagas que son inimaginables”; esto
significa que aun nadie las ha imaginado. Cuando surjan, esto significa que ya han sido cubiertas.
Tú estás redimido, pase lo que pase o lo que descubran. Cuando dicen, “Ah, esto es una cosa
peor. Esto es una plaga asombrosa. Nadie habia pensado sobre una plaga como esta,” tu
respuesta será, “Oh, pero ya está cubierto. Yo he sido redimido.”

Si te dicen, “Esto es una aflicción extraordinaria,” de todos modos, conteste, “Yo he sido
redimido. Estoy bien. Lo dice aquí mismo, Yo también he sido redimido de esto.”

¿Qué dice lo siguiente? Dice, “las plagas de tu descendencia.” Habla de las plagas sobre usted y
sus descendientes, los golpes de su semilla, en usted y sus descendientes. Esto es genético. Éstas
son cosas heredadas. He visto a la gente luchar con esto, hablan y lloran sobre las maldiciones
sobre sus generaciones durante 30 años. Usted ha sido redimido ya de cualquier cosa transmitida
de su mamá y papá, de su abuelo y abuela, y de usted a sus niños. Está en la maldición de la Ley.
Si creyeras en esto, existe más poder en esta Palabra que cualquiera otra cosa que haya estado

75
Las Enfermedades Son parte de la Maldición de la Ley, de la cual Cristo Nos Redimió

operando en su familia por cualquier cantidad de tiempo. Esto es la Palabra del Creador. Esta es
la Palabra del Redentor. Es mucho más grande que nada. No viva con deficiencias. No viva con
cosas que constriñen y restringen porque piensas que, “Bueno, mamá lo tenía, y su mamá lo
tenía. Corre en la familia.” Dios ya ha hecho provisión. Mientras colgó en la Cruz, se hizo
maldito con cada enfermedad genética y toda cosa heredada que haya pasado de semilla en
semilla, de generación en generación.

Diga esto en voz alta:


Yo he sido redimido de toda cosa heredada y genética.
Yo he sido redimido de cosas que hayan sido transmitidas de padre a niño.
Es parte de la maldición de la Ley, y Cristo me ha redimido de la maldición de la Ley.
Gloria a Dios.

El siguiente versículo incluye plagas grandes y permanentes, enfermedades malignas y


duraderas, enfermedades severas y persistentes, enfermedades de duración larga, prolongadas,
persistentes, y severas. Cuando la gente dice, “Bueno, a lo mejor no es la voluntad de Dios para
que usted se sane rápidamente. Puede ser Su voluntad que esto continúe…,” no puede ser Su
voluntad. Está en desacuerdo con la Biblia. Usted ha sido redimido de cosas que continúan sin
cesar. ¿Usted puede ver esto? Usted ha sido redimido de cosas que siguen repitiéndose, de cosas
que se prolongadas y penosas, persistentes y continúan sin cesar. Existen millones de personas en
esta categoría, y dicen, “Todos, oren para que yo sea fuerte para soportar esto, que sea lo que el
Señor quiera” No, usted ha sido redimido. Resístalo, manténgase firme y diga, “¡No! No tenemos
que tener esto. ¡No! Nosotros ordenamos que esto se detenga en el nombre de Jesús. Nosotros
hemos sido hechos justos. Nosotros hemos sido redimidos. La maldición no tiene lugar en
nuestra vida. No tiene ningún derecho legal para operar en nuestra vida.”

Amigo, no deje que esto se le escape. Incorpórelo en su consciencia. Anote estos versículos y
léalos. No deje que esta sea la última vez que usted piense en esto, especialmente si usted está
pasando por algo ahora mismo. Obténgalo y cómalo, sueñe sobre esto y piense sobre esto.
Cíñalo en su espíritu.

Estaba en la parte noreste de los Estados Unidos hace un tiempo atrás, y había una pareja joven
allí quienes eran padres de dos niños. Eran profesionales, y las cosas marchaban muy bien para
ellos. Entonces la joven madre fue diagnosticada con cáncer terminal, una de las peores clases,
unas de las de progresión más rápidas, una de las clases que crecen de un modo mucho más
rápido. En solo unas cuantas semanas, ella ya habia entrado en tratamientos, y estaba débil —
sólo piel y huesos. Era una cristiana nueva.

Mientras tanto, comenzaron a ir a esta iglesia cuando estábamos allí. Ellos le dieron unas cintas
grabadas nuestras sobre la Sanidad, y ella comenzó a devorarlas. Ella estaba en serio sobre esto.
Mientras ella todavía se encontraba débil, había veces que no se podía levantar, ella iba y
trabajaba en la iglesia. Ella podía pintar, a veces pintaba un poquito y luego se acostaba. A veces
pintaba mientras estaba acostada escuchando aquellas cintas y alimentándose de la Palabra.

Cuando regresamos, ella estaba allí, parada — sanada, mejillas rosadas y fuerte—y quiso darme
la mano. Estaba tan emocionada. Podías ver cuánto resplandecía su rostro. Se suponía que

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Las Enfermedades Son parte de la Maldición de la Ley, de la cual Cristo Nos Redimió

estuviera muerta, pero estaba sana. Aquellos niños recobraron su mamá. Ese marido recuperó a
su esposa. Sabes que esto es la voluntad de Dios.

¿Por qué esto ya no está sucediendo? Porque la gente no lo cree, y no lo toman en serio. Si
piensas en otras cosas día y noche en vez de pensar en la Palabra que has escuchado sobre
sanidad, te va a sobrepasar. Tienes que tomar esto y no sólo creer que es solo la emoción del
Hermano Keith, pero usted se debe de dar cuenta que, “Esto es mi vida. esto es lo que creo.” Lo
tiene que poner en sus oídos, y en sus ojos, y en su boca, día y noche, y elimine todo lo que le
diga lo contrario o lo que te aleje de la palabra. Le digo, la Palabra de Dios es medicina
(Proverbios 4:22). Si tomas bastante de ella, bastante por mucho tiempo, le sanará de cualquier
cosa. Lo he visto repetidas veces. Nada es demasiado difícil para el Señor.

No solamente puedes leer esto y decir, “Sí, es interesante, esto es bueno,” y luego se va a pensar
en los síntomas, los problemas y otras cosas el resto del día y la noche. No funciona así. ¿Ya
hemos leídos las direcciones para como tomar la medicina de Dios, ¿Verdad? ¿Recuerde? Dice
en Proverbios 4:20-21, “Hijo mío, está atento a mis palabras; Inclina tu oído a mis razones. No se
aparten de tus ojos; Guárdalas en medio de tu corazón.” ¿Suena esto como algo que tenemos que
continuar haciendo? Lo es. ¿Cómo sabría usted si está funcionando? Estará entusiasmado. Te
activara. Estarás emocionado. Aun si no ves resultados, y tu espíritu estará entusiasmado.

¿Y qué tal si se siente mal sobre esto, estás cansado de lidiar con eso, y estas molesto con todo el
caso? Esto es cuando más lo necesitas. Es cuando debes obligarte a trabajar más fuerte, ¿verdad?
Usted se dará un jalón de oreja y regrese al Libro. Regrese a la Palabra. Escuche aquellas cintas
Escuche aquellos CDs, Mire aquellos DVD'S, lea su Biblia, y sólo Alabe y Alabe a Dios. Rehúso
hablar del problema. Rehusó hablar de toda aquella gente que dijo que esto no funciona y lo que
no funcionó. Tiene que estar decidido y conseguir su enfoque.

Si el Señor creo una palabra como esta para usted, entonces debería saltar sobre esto con ambos
pies y ambas manos, y correr alrededor diciendo, “¡Yo soy redimido! Yo soy redimido de
tumores. Yo soy redimido de cáncer. Yo soy redimido de problemas genéticos. Yo soy redimido
de cosas largas y duraderas. Cristo me ha redimido, ya lo hizo. Yo soy redimido de la maldición
de la Ley.

¿Qué más está en la lista? El versículo 60 incluye, “…todos los males de Egipto, delante de los
cuales temiste.” Si es una enfermedad que temes, está cubierta. Usted puede regresar y estudiar a
Egipto y sus problemas. Esto fue una nación con una historia grandiosa. Cada enfermedad que
tuvo alguien alguna vez, en toda su civilización, cualquiera que alguna vez tuvo miedo, es parte
de esto. Usted está redimido. Podría escribir libros y libros sobre esto. ¿Y qué tal alguna otra
enfermedad en alguna otra civilización, o que pasa con alguna nueva clase de enfermedad que la
gente salga con ella? ¿Y si alguien quiere crear una enfermedad?

Me alegro que haya hecho esa pregunta, porque en el siguiente versículo dice, “Asimismo toda
enfermedad y toda plaga que no está escrita en el libro de esta ley...” Dios es inteligente.
Asimismo, toda enfermedad y toda plaga que no está escrita está incluida. ¿Cuántas cosas
cubriría esto? Si es una enfermedad que nunca ha visto en la Biblia, esa es. Si nunca ha
escuchado a nadie hablar sobre una enfermedad como esa, esa es. Cualquier tipo de enfermedad

77
Las Enfermedades Son parte de la Maldición de la Ley, de la cual Cristo Nos Redimió

o calamidad no mencionada en la Biblia, todas las enfermedades y plagas de las cuales la Palabra
no menciona, están cubiertas aquí. Gloria a Dios. Cada enfermedad, cada plaga—conocida o
desconocida, mencionada o no mencionadas—son una parte de la maldición de la Ley, según
Deuteronomio 28:61. Las buenas noticias son que según Gálatas 3:13, Cristo nos redimió de la
maldición de la ley.

Estamos seguros que es la voluntad de Dios para que todos nosotros estemos sanos hoy porque
las enfermedades y toda clase de plagas son parte de la maldición de la cual Cristo nos ha
redimido. ¿Por tanto cómo podría ser Su voluntad para que nosotros las tengamos, cuando el
paso tan grandes aflicciones y colgó en la Cruz y se hizo maldito para liberarnos de ella? No
podía ser Su voluntad que nosotros las tengamos.

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Capítulo 10: Los Tipos de Redención
Primera de Corintios 10:1 habla de cómo Dios trajo esa primera generación de Israelitas de la
esclavitud egipcia, cómo les trajo a través del Mar Rojo, y sobre todas las cosas que les pasaron a
ellos—ambas buenas y malas. En el versículo 11, dice, “Y estas cosas les acontecieron como
ejemplo, y están escritas para amonestarnos a nosotros,” y el margen de mi Biblia dice “clases”.
Ejemplos o clases,” “…y ellos están escritos para nuestra advertencia,” o nuestra instrucción, “a
quienes han alcanzado los fines de los siglos.”

Razón número 10 por la cual estamos seguros que es la voluntad de Dios para que todos
estemos sanos hoy es debido a los tipos de redención.

Las cosas que están escritas en el Antiguo Testamento, todas las cosas que sucedieron con la
gente de Dios en el primer pacto, están escritas como tipos para nosotros. Caracterizan, o
describen, lo que se ha realizado en el nuevo pacto, el Nuevo Testamento. Esto es otra razón
grande de la cual no deberíamos descuidar e ignorar nuestro Antiguo Testamento. Está lleno de
muchos tipos hermosos de Jesús y la obra de redención. Realmente, los escritores del Nuevo
Testamento, en su mayoría, asumen que usted conoce el Antiguo Testamento. ¿Puede usted darse
cuenta de esto cuando este leyéndolo? Ellos hacen referencia y asumen que conoces el Antiguo
Testamento. Muchos cristianos modernos hoy día tristemente son ignorantes del Antiguo
Testamento.

Por eso es importante leer el Antiguo Testamento. Se aplica a nosotros hoy. Es la Palabra de
Dios. Nunca falla, ni cambia. Estamos en un pacto diferente, pero no tenemos un Dios diferente.
No ha cambiado. Cosa tras cosa que Él les dijo eran profecías. Las cosas que Él les dijo que
hicieran eran cuadros proféticos hermosos de lo que estaba a punto de suceder. De hecho, todos
aquellos que fueron perdonados, todos aquellos que fueron restaurados, todos aquellos que
fueron sanados, todos aquellos que tenían bendición sobre sus vidas en el viejo pacto lo
recibieron basado en lo que Jesús haría en el futuro.

Segunda de Corintios 1:20 dice, “porque todas las promesas de Dios son en él Sí” “o sí, “y en Él
Amén,” o así sea, “por medio de nosotros, para la gloria de Dios” Todas las promesas de Dios
encuentran su “sí” en Él. ¿Quién es “Él”? Si lee el pasaje, “Él” aquí se refiere a Jesús.

La Nueva Versión Internacional en ingles dice, “No importa cuántas promesas Dios ha hecho,
todas son “si” en Cristo.” ¿No está usted contento de que son “sí”?

¿Es la voluntad de Dios que seas sano? La respuesta es “sí,” pero sólo es “sí” debido a lo que el
Ungido ha hecho y continúa haciendo. Cada vez que usted necesita algo, es sí. Cada vez que
usted quiere algo — cualquier bendición, cualquier protección, cualquier liberación, cualquier
sanidad — todo puede ser sí. Si necesita provisión para mañana, es sí nuevamente. Si necesita
sanidad nueve mil veces, es sí, y será sí mañana. ¡Sí!

Usted ha escuchado predicadores decir, “Bueno, usted sabe, Dios siempre contesta,” mientras
levantan una ceja. “Dios siempre contesta. A veces es ‘sí,’” Aunque no lo digan, pero usted
puede darse cuenta que ellos indican que realmente creen que la mayor parte del tiempo es no…

79
Los Tipos de Rendención

“y a veces es ‘no,’ y a veces es ‘espera un tiempo,’ y usted nunca sabe...” Esto no es Biblia. Esto
no es Escritura. La Biblia dice que, si pedimos alguna cosa conforme a su voluntad, Él nos
escucha. Y si sabemos que Él nos escucha en cualquiera cosa que pidamos, sabemos que
tenemos las peticiones que le hayamos hecho (1 Juan 5:15). ¿Qué significa esto? Significa que Él
dijo, “Sí”.

Ahora, si usted le pide la esposa de otra persona, entonces no averiguó sobre Su voluntad en la
Palabra de Dios. Si hubiera leído la Biblia, habría sabido esto. Algunos podrían decir, “Bueno,
entonces, Él dijo 'no'.” No, no dijo nada. El no considera esa ignorancia así. Él no lo escucha
porque usted no pudo haber orado en fe. Usted no le pregunto de acuerdo a la Biblia, ¿verdad?
Esto no requiere una respuesta. Esto merece ser ignorado.

Vamos a mirar otra traducción. La traducción en ingles de La Nueva Traducción Viviente dice,
“Pues todas las promesas de Dios se cumplieron en Cristo con un resonante «¡sí!», y por medio
de Cristo, nuestro «amén» (que significa «sí») se eleva a Dios para su gloria,” en Cristo.

Ahora, Yo creo en esto firmemente. No existe bendición disponible para la humanidad—pasado,


presente o futuro—excepto a través de Jesús. Es una gran declaración. Lo digo audazmente, me
mantengo firme en ello, y ni voy a parpadear cuando lo diga. Nunca hubo, ni habrá, ninguna
bendición disponible para ningún hombre o mujer en este planeta excepto a través de Jesús.

Algunos podrían decir, “Si, pero eso era bajo el viejo pacto, Él aún todavía no habia venido, y
fueron bendecidos.” “Todo estaba basado en lo que Él iba hacer. Cada ofrenda que ofrecían era
señalaba hacia Él. Todo lo hicieron profetizaba sobre Él. Señalaba hacia Él. ¿Lo puede ver?

¿Cree usted esto también? No existe ninguna piedad ni ninguna bendición de Dios disponible
para ningún hombre o ninguna mujer, y nunca lo habrá, excepto a través del trabajo redentor de
Jesucristo. Toda promesa y todo compromiso que Dios hizo alguna vez, y todo lo que ha sido o
será alguna vez contestado por Dios con, “Si, Yo haré esto por ti,” pasó debido a Jesús—por Él y
a través de Él. Él es todo para todos. Él es todo por todos los tiempos.

No sé si somos tan fuertes sobre esto como deberíamos de ser. ¿Qué dijo Pablo sobre la gente
que no creyó en Jesús y quiénes le rechazaron completamente? Dijo, entre otras cosas, “Déjelos
ser… maldito,” refiriéndose a la gente que predican otros evangelios. Si no aman al Señor, y no
buscan por Su llegada…, yo no estoy diciendo esto—estoy citando, “…déjenlo que sean
anatema, Maranata” (1 Corintios 16:22). Jesús es todo. Sin Jesús usted no es nada, no tiene nada,
y no tiene ningún futuro por el cual esperar.

En Él, usted lo tiene todo. En Él usted tiene acceso a Dios el Padre, el Creador del cielo y la
tierra (Efesios 2:18). En Él usted tiene una relación. (Efesios 3:15). En Él usted tiene el perdón.
En Él usted tiene limpieza de todo pecado, fracasos y errores (Efesios 1:7). En Él usted tiene el
derecho de gobernar y reinar en el Reino de Dios para siempre. En Él usted tiene sanidad. En Él
usted tiene prosperidad, todo lo que alguna vez deseó, ha querido, o necesitado, Dios es capaz de
decir, “¡Sí! ¡Sí! ¡Sí!” Pero nunca olvide, cada vez que dice “sí” a usted, es debido a Cristo. Es
debido a Él.

80
Los Tipos de Rendención

Existen algunas cosas por las cuales no tienes que ser inflexible, o tal vez ser muy duros o ser tan
atascados. Pero entonces si existen cosas por las cuales usted debe ser inmovible porque la
salvación de las almas de la gente depende de ello. El creer otra cosa es estar perdido, y esta es
una de ellas. Cuando alguien le diga, “Yo no creo en esto o aquello ¿No podemos llevarnos bien?
¿No podemos compartir?” Usted le responde, “Bueno, yo seré agradable con usted, pero ni
siquiera estamos en la misma familia si usted no cree esto. No vamos a pasar la eternidad en el
mismo lugar.” Se trata de una línea divisoria.

Hechos 4 habla sobre sanidad. El hombre cojo en la Puerta llamada Hermosa fue sanado. En el
versículo 10 dijo, “permítanme declarar ante ustedes y ante todo el pueblo de Israel que este
hombre recibió la sanidad en el nombre y mediante el poder de Jesucristo de Nazaret, a quien
ustedes crucificaron, pero a quien Dios resucitó. Gracias a él, este hombre está hoy aquí sano.”
Cada milagro debería culminar en esto. ¿Quién lo hizo? Cada cosa grande que sucede, cada
señal, cada maravilla, debería crear un escenario para que alguien se levante y diga, “Jesús fue
quien hizo esto. Sucedió debido a Él.”

Él es todo. Él es el Alfa, Él es el Omega. Es el principio y es el fin. Es el primero, es el último, y


Él es todo. Gloria a Dios. Jesús es todo, y si usted no cree en Él, usted está afuera mirando hacia
dentro, usted no está salvo, y tampoco lo será. Debe creer en Él.

En el versículo 11 dijo, “Él es “la piedra que rechazaron los edificadores, y que se convirtió en
cabeza de ángulo”. Ustedes lo pusieron aparte, y dijeron que Él no era, pero Él es. El versículo
12 dice, “¡En ningún otro hay salvación! Porque no hay otro nombre bajo el cielo, dado a los
hombres, en que podemos ser salvos.” No hay ningún otro camino. No hay nadie más. Él es. La
gente nos llama estrechos de mente y políticamente incorrectos. “¿Usted no acepta a todo el
mundo? Yo creía que usted predica el amor. Jesús predicó el amor y la aceptación.” No, El no
hizo eso. El predicó el Reino de Dios y arrepentimiento.

La gente trata de tomar el cristianismo torciéndolo y diciendo, “Si usted realmente amas a la
gente, los aceptaría tal y como son.” No. Usted puede amar a la gente y no aceptar lo que son. La
gente dice, “El Señor te ama de la manera que eres.” ¿Quién dijo? Él te ama a pesar de quien
eres. Él no tiene que amar todas tus formas tontas de ser para amarte. “Pero si tú me amas, me
aceptarás del modo que yo soy.” Usualmente la gente está hablando sobre su pecado. No, no
tenemos que aceptar tú pecado para amarte—absolutamente no, y ciertamente no tenemos que
aceptar que crees en algún otro Dios o algún otro camino hacia el cielo con el fin de amarte. No,
si te amamos, te diremos la verdad y no nos quedaremos callados ni aislados y dejar que creas
una mentira y vivir una eternidad sin Dios. Esto no es amor.

No hay ningún otro Nombre. La Biblia Amplificada en ingles dice, “Hay salvación en y a través
de nadie más. No hay ningún otro nombre bajo el cielo dado a los hombres por la cual y en la
cual, nosotros podemos ser salvos.”

Lo diré otra vez. No es solamente de esta manera con el nuevo nacimiento, sino también con
sanidad, con cada liberación, con cada protección, con cada bendición y con cada porción de
prosperidad. Todo esto proviene de Él. Cada porción fue y vino a través de Jesús. Sólo es a
través de Él, y sólo es por Él.

81
Los Tipos de Rendención

Todas las promesas de Dios encuentran en su “sí” y “amén” en Él. “Sí, lo puedes obtener. Sí, es
Mi voluntad, y así sea.” Proviene por medio de Cristo cada vez. ¿No es esto lo qué pasó con este
hombre? Dijo, “Señor, sé que lo puedes hacer, si es tu voluntad.” ¿Qué dijo? “Sí, sí, es Mi
voluntad,” y extendido la mano y le tocó. “Así sea. Se sano.” Esta vez vino literalmente a través
de la mano física de Cristo, pero cada vez que sucedió en el pasado y cada vez que suceda en el
futuro, siempre sucederá por medio de Cristo.

Ahora estamos mirando la Redención, sobre lo que tenemos y sobre lo que nos pertenece a
nosotros debido a lo que Jesús hizo. Esto es una de las cosas más grandes de las cuales usted
habrá pensado. Es triste que muchos cristianos saben tan poco sobre lo que realmente pasó. Un
gran número de cristianos sólo saben que, “Yo no voy para el infierno,” lo cual es maravilloso,
pero la redención es mucho más que esto.

No voy a tratar de cubrir todo sobre la redención, pero estoy hablando sobre sanidad. Voy a
lidiar con ello ahora y en los siguientes capítulos. Esta es la pregunta: ¿Es la sanidad parte de la
redención, parte de lo qué Jesús compró y pagó para todos los creyentes? Es aquí donde el
camino se divide. No sé si estudió esto en la escuela, leído libros, o ha estudiado teología sobre
esto, pero esta es la encrucijada del camino. ¿Si dice, “Sí, la sanidad es parte integrante de la
redención, parte de lo qué Jesús compró y pagó,” ¿Entonces para quién? ¿Vas a decir tú, que la
redención es para unos y no para otros? A causa de esto, millones de cristianos no creen esa
declaración. Ellos no están de acuerdo que sanidad es una parte de la redención. Creen que Dios
le puede sanar si Él quiere, pero no les pertenece a todos los creyentes, como el perdón de los
pecados. Esto es un problema, porque ahora tienes a Dios bendiciendo a la humanidad fuera del
trabajo de Jesús. ¿En qué se basa para hacer esto? La gente dice, “Bueno, Dios es Dios. Lo
puede hacer si quiere.” ¿Entonces por qué El no pudo salvar a la gente solo porque Él quiso? “Él
es omnisciente. Él es omnipotente. Puede hacer lo que quiera hacer.” Lo que ellos están diciendo
es, “No fue necesario que Jesús viniera y pagara el precio. Dios es Dios. Él puede hacer lo que Él
quiera hacer.”

No, Dios es Dios y Él hizo lo que quiso hacer. El hizo lo correcto. Piense en esto: cuando Adán y
Eva pecaron, todavía los amaba. Él no los quiso arrojar del Jardín. Él no quiso separarse de ellos.
Pero, tú no puedes bendecir a la gente que te ha desobedecido y se ha rebelado contra ti y ser
justo. Esto no merece una bendición. El pecado tuvo que castigado. El pecado tuvo que ser
juzgado.

Oh, pero tenía un plan. Aunque no solamente era para Adán y Eva, pero para todos sus
descendientes que habían pecado y que habían sido cortados de la gloria de Dios, Él todavía
tenía un plan de reconciliación. Ahora, “reconciliar” es una palabra importante. Él pudo haber
redimido y reconciliado toda la humanidad por sí mismo, y bendecir, sanar, liberar y salvarlos a
aquellos, aunque hubieran pecado y no merecerlo. Es la historia más grande que haya sido
alguna vez contada. ¡Son las Buenas, Buenas, ¡Buenas Noticias!

Son las Buenas Noticias, y la sanidad es parte de ellas, exactamente en el mismo centro de ellas.
Siempre ha estado en el centro y todavía está en el centro de ellas. La gente trata con su bisturí
teológico de separarla y mantenerla afuera y decir, “No, no, no… ahora, el perdón de pecados, si
es para todos—Como muchos creen. Pero no, la sanidad no es parte de esto. ¿Dios podría sanar a

82
Los Tipos de Rendención

quien quisiera, pero el decir que es el derecho de cada creyente y el privilegio? No, no es siempre
Su voluntad. ¿Y ser rico? No, no, no.”

¡Pero si es, Su voluntad! Creo que esto continuara creciendo en nosotros mientras crecemos. Voy
a hacer esta declaración, y voy a continuar declarándola, y va a crecer dentro de usted: Usted está
sano ahora mismo de la misma manera en la cual está perdonado. Cuánto recibes y cuánto te
rindes a esa verdad, depende de ti, al igual como cuánto recibes el perdón del pecado. Pero te
pertenece a ti igualmente porque se llevó a cabo en el mismo trabajo de la redención. Esto tiene
que estar cimentado en nuestra consciencia. A nosotros como Iglesia, no nos han enseñado esto
durante siglos y siglos. Nos han enseñado otras cosas, pero esto es la verdad. Esto es la Biblia, y
es la verdad.

Yo voy a repasar tan sólo un puñado de los tipos de redención en el Antiguo Testamento, y luego
yo los traeré directamente a la verdadera esencia, el trabajo real de la redención. Vamos a ver
cómo es tipificado, y luego cuando sucedió. Esto es enorme, pero las preguntas las vamos a
limitar a éstas: ¿Existe sanidad en ellas, existía sanidad en los diferentes tipos, y esta la sanidad
en el plan actual de la redención? ¡Si es parte de la redención, entonces pertenece a todo
creyente!

Diga esto en voz alta: “Estoy buscando a Jesús y estoy buscando sanidad.”

¿Ahora, y si usted encuentra a Jesús en este tipo y si luego encuentra sanidad en él? ¿Qué
significa? Voy a utilizar lenguaje teológico: Si está en el “tipo”, debe estar en el “anti-tipo”, lo
que significa la verdadera sustancia. Si está en el tipo y no está en el plan de redención, ese tipo
se convierte engañoso.

El Cordero de la Pascua

Éxodo 12 conversaciones sobre el Cordero de la Pascua. Comenzando en el versículo 1, dice,


“Habló Jehová a Moisés y a Aarón en la tierra de Egipto, diciendo: Este mes os será principio de
los meses; para vosotros será éste el primero en los meses del año. Hablad a toda la congregación
de Israel, diciendo: En el diez de este mes tómese cada uno un cordero según las familias de los
padres, un cordero por familia. Más si la familia fuere tan pequeña que no baste para comer el
cordero, entonces él y su vecino inmediato a su casa tomarán uno según el número de las
personas; conforme al comer de cada hombre, haréis la cuenta sobre el cordero. El animal será
sin defecto, macho de un año; lo tomaréis de las ovejas o de las cabras. Y lo guardaréis hasta el
día catorce de este mes, y lo inmolará toda la congregación del pueblo de Israel entre las dos
tardes y tomarán de la sangre…” ¿Ha escuchado sobre la sangre del Cordero? ¿Es esto un tipo de
Jesús? “…y la pondrán en los dos postes y en el dintel de las casas en que lo han de comer… y
aquella noche comerán la carne.”

Ahora, esto es algo que no se ha traído a la luz como se debería. ¿Cuántas cosas tenían que hacer
una vez que mataran al cordero? Tenían que hacer dos cosas, no sólo una. Tenían que tomar la
sangre del cordero y aplicarlo a la entrada de su casa. Pero esto no era el final. Tenían que comer
el cuerpo del cordero, tanto la sangre como el cuerpo. La gente habla de la sangre, pero omiten el
cuerpo. Esto es un gran error.

83
Los Tipos de Rendención

El versículo ocho continua, “…Y aquella noche comerán la carne asada al fuego, y panes sin
levadura; con hierbas amargas lo comerán.” El describió exactamente cómo deberían de comer,
y el versículo diez les dice que no dejaran nada hasta la mañana. Fue muy específico sobre como
comer del cuerpo y cómo prepararlo. El versículo 11 dice, “Y lo comeréis así: ceñidos vuestros
lomos, vuestro calzado en vuestros pies, y vuestro bordón en vuestra mano; y lo comeréis
apresuradamente; es la Pascua de Jehová.” ¿Ahora, por qué hacen esto? ¿Por qué comen con
lomos ceñidos, calzado en los pies, y bordón en sus manos; y apresuradamente? Si regresas un
poco hacia atrás, ves que Él les dijo, “Yo los sacare de aquí.” Por tanto, coman en fe. ¿Tienen
alguna razón en lo natural para creer que van hacia alguna parte? Ellos y sus antepasados han
sido esclavos en esta nación durante cuatro siglos. Toda clase de cosas han sucedido, y el Faraón
había dicho, “No, no les dejaré ir.” Hubo toda clase de señales, maravillas, plagas y destrucción,
y todavía son esclavos del Faraón. No hay ninguna razón en lo natural: el Papá no fue a ninguna
parte, abuelo no fue a ninguna parte, bisabuelo y abuela no se fueron a ninguna parte.

Pero cuando Dios dijo, “Prepárese para salir,” no me importa si nadie ha salido de su casa en 430
años, usted continúe preparándose. No me importa si nadie ha salido fuera de la ciudad en 430
años, continúe adelante y póngase sus botas de viajar, vístase con su ropa, ciña sus lomos,
empaque sus cosas y póngalas directamente al lado de la puerta y coma rápido. ¿No es esto lo
que Él dijo? Coma de prisa.

¿Es esto un tipo de redención? Absolutamente. Aplicaron la sangre a la entrada, y cuando el


destructor paso matando a todos los primogénitos de hombres y bestias, el Señor dijo, “Cuando
vea esa sangre, no permitiré que el destructor entre en usted,” y pasaría sobre esa casa. Esa casa
fue exonerada. Fue pasada.

Porque la paga del pecado es muerte. Todos los hombres han pecado y están destituidos de la
gloria de Dios, y la paga no es solamente muerte física sino muerte eterna. ¿Por qué nosotros no
iremos al infierno? ¿Por qué nosotros no estamos pagando el precio por todos nuestros errores?
Nosotros hemos sido exonerados. El juicio nos ha sobrepasado. ¿Por qué? Por causa de la sangre
del Cordero que nos ha comprado y ha pagado por nosotros, el destructor no puede entrar en
nuestras casas para consumirnos y destruirnos.

¿Era esto un tipo del cordero intachable? Sí.

Alguien podría decir, “Bueno, no veo la Sanidad en ello.” Estoy a punto de hablarles sobre esto.
El Salmo 105 describe esta misma noche cuando salieron.

Tienen que recordar quiénes eran esta gente y lo que estaban haciendo. Ellos no estaban
sirviendo a Dios en Egipto. Ellos estaban adorando a dioses falsos y no habían sido tratado bien,
sobre todo en los últimos tiempos. Recuerde que ellos tenían que producir su cuota de ladrillos y
no le ofrecían los materiales para hacerlos, por lo tanto, trabajaban noche y día. Cuando no
hacían ladrillos, vagaban por el campo recogiendo pajas. Y luego, debido a lo que estaba
pasando, eran azotados. Ellos eran tratados como ganado; eran esclavos, y también lo eran sus
padres, y sus padres antes de ellos y sus padres antes de ellos, durante siglos (Éxodo 5:7-14).

84
Los Tipos de Rendención

Cuando usted ha sido tratado de esa manera, no tienes un lugar decente donde vivir. Su comida
no es de buena calidad, esta sobrecargado de trabajo, y esta desnutrido. Usted va a tener gente
enferma—la gente que ha sido golpeada, con costillas rotas y extremidades rotas. Habrá gente
con ojos, oídos y narices que están rotas y dañadas, y no recibieron asistencia médica. Ellos
trabajaban en el campo hasta que se caían, de insolación. Tuvo que haber visto mucha gente rota,
enferma, débil, dañada; esto es lo que la esclavitud le hace a la gente.

Pero cuando salieron esa noche, Salmos 105:36-37 dice, “Hirió de muerte a todos los
primogénitos en su tierra, Las primicias de toda su fuerza. Los sacó con plata y oro; Y no hubo
en sus tribus enfermo.”

Había 603,550 soldados de infantería, sin contar los ancianos, las mujeres o los niños, así que,
probablemente tenían sobre 2-3 millones de personas. ¿Entonces usted me va a decir que entre 2-
3 millones de personas, no se podía encontrar una persona débil o enferma—de un grupo de
gente de los cuales habían crecido en esclavitud, dormían en el frío, trabajando en calor extremo,
y habiendo sido golpeados, abusados y desnutridos? Esto no tiene ningún sentido. Tuvieron que
haber muchos que estaban débiles, quebrantados, y enfermos; ¡Pero, cuando salieron esa noche,
no existía ni una persona débil ni enferma! Les propongo que algo muy milagroso sucedió
relacionado al cordero de la Pascua. Oh, algo asombroso sucedió.

Trate hoy de encontrar 2 millones de personas en cualquier grupo, o hasta encontrar una iglesia
de 50, donde no existe una persona débil o enferma o pobre entre todos ellos. En esta nación
entera, no se podía encontrar ni un débil, pobre, o quebrantado—porque la primera parte era de
plata y de oro.

¿Es esto un tipo? ¿Es esto un tipo de redención? ¿Qué hace un tipo? Un tipo que describe lo
verdadero. Señala hacia lo que viene. ¿Quién es el Cordero? Jesús. Fueron salvos.

Fue por la sangre. No fueron destruidos debido a la sangre.

Algo más sucedió. El viejo tío Ernie, que tuvo un ataque al corazón en el campo hace diez años y
quedo paralizado una parte entera de su cuerpo y no podía ir a ninguna parte—el tío Ernie se
preparó. Ellos vistieron al tío Ernie y le pusieron sus botas.

La tía Minnie, la cual había sido golpeada por un capataz el cual le rompió su cadera y le dejo
con un ojo brotado, y se encontraba en un estado muy mal de salud durante los últimos diez años,
también se preparó. Ellos prepararon a la Tía Minnie. La tía Minnie dijo, “¡Alcancen mis botas!
¡Alcancen mis botas! ¡Nos vamos de aquí! ¡Vamos a salir de aquí!”

“¿No podemos cargar con toda esta gente enferma, ¿cómo vamos a salir?” El no dijo nada sobre
esto. Él dijo, “¡Prepárense, vístanse, recojan! ¡Prepárese para ir y comer! Coma el cuerpo del
cordero.”

¡Gloria a Dios! ¿Hay sanidad aquí? ¿Se encuentra dentro de este tipo de redención? Si existe
sanidad en este tipo, entonces tiene que haber sanidad en lo real, en lo que señalaba, en lo que se
estaba describiendo.

85
Los Tipos de Rendención

¿Existe salvación de la destrucción y de muerte en Jesús, tal y como había en el tipo? Nosotros
decimos, “Aplica la sangre y se salvó.” ¿Y qué sucede con el resto? “Coma el cuerpo y se sano.”
¿Y qué sucede con el resto? “Hágase rico. Tome mucha plata y oro.” La primera cosa que
necesitas cuando eres libre de la oscuridad y esclavitud espiritual, del reino del diablo, es mucho
dinero y un buen cuerpo fuerte. Ahora tengo dinero. Ahora tengo salud. Estoy listo para servir a
Dios. Venga, vamos a hacerlo.

¿Tenemos algo menor bajo cumplimiento de la Pascua del Cordero que lo que tenían ellos bajo
el tipo? La gente trata de decir esta clase de tontería. La verdad es, que, si se encuentra en el tipo,
se encuentra en el cumplimiento del tipo. Si ellos fueron protegidos, hechos ricos y sanos a
través del cordero de la Pascua, seguramente nosotros podemos ser protegidos, liberados,
sanados, y bendecidos a través del Cordero—el Cordero del cual era un tipo.

La ceremonia de limpieza del leproso

Ahora miremos otro tipo. El Antiguo Testamento está lleno de éstos, y cada uno de ellos señalan
hacia Jesús. Existe sanidad en ellos.

En Levítico 14, al principio del versículo 1, dice, “Y habló Jehová a Moisés, diciendo: Ésta será
la ley para el leproso cuando se limpiare: Será traído al sacerdote, y éste saldrá fuera del
campamento y lo examinará; y si ve que está sana la plaga de la lepra del leproso, el sacerdote
mandará luego que se tomen para el que se purifica dos avecillas vivas, limpias, y madera de
cedro, grana e hisopo. Y mandará el sacerdote matar una avecilla en un vaso de barro sobre
aguas corrientes. Después tomará la avecilla viva, el cedro, la grana y el hisopo, y los mojará con
la avecilla viva en la sangre de la avecilla muerta sobre las aguas corrientes; y rociará siete veces
sobre el que se purifica de la lepra, y le declarará limpio; y soltará la avecilla viva en el campo.”

Tristemente, muchos cristianos no leen estas cosas, y los que, si las leen, las leen como si fuera
una obligación y dicen, “Oh… hombre, sangre y aves y madera y agua... Me alegro de que ya no
tenemos que hacer nada de esto.” Solo lo ven como algo insignificante, como un rito.

Pero no hay nada insignificante en la Biblia, y no hay nada que el Señor les dijo que hicieran que
no tuviera una razón o un propósito. Esto es un tipo de Jesús. Deberíamos de ser capaces de ver
algunas cosas solamente leyéndolo: madera del cedro, sangre, agua—cada uno de éstos.

Este proceso entero es sobre una sanidad. Este hombre había sido leproso. “La lepra” describe un
numero enfermedades diferentes, algunas diferentes de las que hemos hablado hoy día, pero es
terminal y es llamada “vida en muerte.” Ellos perdían el sentido de tacto en su piel y cuerpo.
Existen historias de personas que tenían sus manos en el fuego y se estaban quemando, pero no
lo podían sentir. Existían gente que se rompían un tobillo y continuaban caminando porque no lo
podían sentir. Tiene que ver con su carne que realmente mueren mientras todavía están vivos;
parte de usted está muerto. Cuando una persona se encontraba de esta manera, se consideraba
contagiosa, y los sacaban fuera de la ciudad, allí solos por los arbustos hasta que murieran. Era
horrible.

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Los Tipos de Rendención

Pero aquí viene un hombre que ha estado por los arbustos quien sabe cuánto tiempo. Es leproso,
terminal, sin cura. Era una sentencia de muerte. Y le grita al vigilante en la pared, “¡Oye!”

Él contesta, “¿Qué?” “¿Oye, no es usted un leproso? ¡Vuelva de nuevo a los arbustos!”

“¡Jehová me ha sanado!”

“¿Qué dijo? “

“Estoy sano. Jehová me ha sanado.”

“¿No juegue con nosotros?”

“No, estoy sano.”

“Bueno, quédese ahí mismo.”

El Señor les había dicho exactamente qué hacer. Los sacerdotes vienen y le examinan. Miran
donde las llagas estaban. Le Afeitan su cabeza y afeitan el pelo de su cuerpo, entonces le
encierran durante varios días. Le examinan otra vez, y si de hecho se ha sanado, y es limpio,
entonces hacían esta ceremonia.

Gloria a Dios. Aquí viene un hombre... Tiene su vida de nuevo. Tan pronto suceda esta
ceremonia, puede regresar a su casa. Puede regresar a su esposa y a sus niños. Puede regresar a
su trabajo. Puede ir a adorar en el santuario otra vez. Él tiene su vida de nuevo. Se ha sanado.
¡Sanado!

Está limpio y probablemente afeitado, y le permiten entrar, y el versículo cuatro dice, “Entonces
debe el sacerdote tomar para él que se debe limpiar dos aves vivas y limpias, y madera del
cedro…” ¿Existe algún tipo de madera que esté involucrado en la redención? El Maestro fue
colgado en un árbol. Fue clavado en un madero. “… y escarlata…” Mateo 27:28 dice que le
pusieron sobre El un manto de escarlata, escupieron sobre Él, le bofetearon, se burlaron. “…y el
hisopo…” Hisopo se utilizaba como un cepillo para aplicar algo. Acabamos de leer en Éxodo
12:22 que utilizaron una rama de hisopo para poner la sangre sobre los postes de la entrada. El
hisopo se utilizaba como un instrumento de limpieza. ¿Existe limpieza en la redención?

Sabes que, ellos tomaron una esponja con vinagre y la levantaron hacia el Maestro en la Cruz.
No nos dicen como ese material fue hecho, pero note lo que dice: Madera de cedro, escarlata, e
hisopo. El versículo cinco continua, “Y el sacerdote debe ordenar que una de las aves se mate en
un vaso de barro…” Fue inmolado en una vasija de barro. Esto es lo que el Maestro hizo. Nació
en esta tierra en una vasija de barro, y lo mataron. La Biblia dice que debían de matar esa ave
sobre agua limpia y fresca, en vez de agua estancada. Tomaron esta ave y la mataron, y la sangre
corrió hacia el agua. Un ave está muerta. Esto fue hecho dentro de una vasija de barro.

La otra ave todavía está viva. Ellos debían de tomar esta otra ave en su mano junto con la madera
del cedro, la escarlata, el hisopo, y sumergirlos debajo de la sangre y el agua. Entonces suben

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Los Tipos de Rendención

con la sangre y el agua que está goteando sobre ellos: un ave viva, un pedazo de madera del
cedro, una tela escarlata y el hisopo. Ellos rocían al que debe ser limpiado de la lepra siete veces
y dicen, “estas limpio.” Entonces salen hacia un campo abierto, en un espacio amplio, y toman
esa madera del cedro, escarlata, e hisopo, y dejan esa ave ir libre, esa ave lavada por agua, lavada
por sangre la cual está viva porque la otra ave murió, y ven el ave volar lejos, libre. ¡Gloria a
Dios!

Existió uno que nació limpio en una vasija de barro. El murió. El derramo su sangre en un
madero de cedro, sobre un árbol, después Él fue burlado por su escarlata. Le perforaron su lado,
sangre y agua brotaron de Él. El precio fue pagado, y el juicio fue satisfecho. La redención fue
comprada, y la redención fue hecha. Ahora, aquel que mire hacia arriba desde su condición
sucia, rota, enferma, y muerta y diga, “¡Creo en Él! Lo veo como el Señor de mi vida,” y le
permite a Él, por medio del Espíritu Santo, y El pondrá Su Gran Mano sobre ellos y los unirá con
el trabajo de la Cruz, con el trabajo de redención y la limpieza del Espíritu Santo, luego los
tomará — lavados por la Sangre, comprados y lavados por el agua — para liberarlos, para
gobiernen y reinen en vida por Cristo Jesús.

¿Es esto un tipo de Jesús? ¿Por qué hacían esto? ¿Por qué tenían esta ceremonia? La tenían
porque alguien fue sanado de una condición física, una sentencia de muerte sin esperanza, una
condición terminal. Si se encuentra sanidad en el tipo, tiene que haber sanidad en lo real. Porque
si no, el tipo entonces se convierte en una mala representación, una falsedad o una mentira.

El año de jubileo

Lo siguiente que vamos a mirar es Levítico 25. Este capítulo habla del Año de Jubileo. ¿Existe
algún tipo de Jesús en la redención en el Año de Jubileo?

Comenzando en el versículo 8, Él dijo, “Y contarás siete semanas de años, siete veces siete años,
de modo que los días de las siete semanas de años vendrán a serte cuarenta y nueve años.
Entonces harás tocar fuertemente la trompeta en el mes séptimo a los diez días del mes; el día de
la reconciliación haréis tocar la trompeta por toda vuestra tierra. Y santificaréis el año cincuenta,
y pregonaréis libertad en la tierra a todos sus moradores; ese año os será de jubileo…”
proclamarás libertad en el año de Jubileo. ¿Qué es Jubileo? Es el año de libertad, de la libertad, y
usted verá más adelante, restauración. “Y santificaréis el año cincuenta, y pregonaréis libertad en
la tierra a todos sus moradores; ese año os será de jubileo, y volveréis cada uno a vuestra
posesión, y cada cual volverá a su familia...” Si algo se habia perdido, podría ser recuperado.
Esto solamente ocurría una vez cada 50 años, pero cuando sucedía, era una fiesta todo el año. Era
lo que todo el mundo esperaba, durante los 49 años anteriores, si lo habías perdido, y no había
ninguna manera de recuperarlo, en el Año de Jubileo lo recuperabas. “El año cincuenta os será
jubileo.” En el versículo 13, lo dijo otra vez. “En este año de jubileo volveréis cada uno a vuestra
posesión.” ¿Qué sucede? Todos recuperan sus posesiones.

Permítame pintar un pequeño cuadro para usted porque la mayor parte de Occidentales y hasta
muchos cristianos no han leído esto. No conocen esto, y si lo leen, para ellos no tendría ningún
significado, pero es muy significativo. Tal como Jesús es nuestra Pascua, Jesús es nuestro
Jubileo.

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Los Tipos de Rendención

Digamos que usted es un individuo que ha pasado momentos duros, tal vez porque no había
vivido correctamente, o desobedeció a Dios, o se apartó de Dios. Tal vez estaba todo bien, y
tenía una granja o un rancho—propiedad que había estado en su familia por generaciones. Tenía
una esposa, niños y ganado, y era rico. Pero digamos que metiste la pata y comenzaste a beber,
fiestear, pecar y adorar a otros dioses. Entraste en la deuda, y tus acreedores vinieron y tomaron
tus cosas; tomaron tu lugar. En aquel tiempo, si no tenía dinero para pagar sus deudas, su esposa
y niños se podrían vender como esclavos y el dinero se ponía hacia la deuda. Digamos que esto
le pasó a usted, y hasta lo vendieron a usted como esclavo. Ahora ha perdido su propiedad que
habia tenido en su familia por generaciones, no sabe dónde está su esposa, no sabe dónde están
sus niños, y usted no se pertenece a sí mismo. Eres propiedad de otra persona. Y usted se levanta
todos los días y alimenta sus cerdos, y continúa sucediendo esto por 23 años.

Pero en el año 24, se despierta temprano en la mañana y escucha esta trompeta. Continúas
escuchándola durante toda la mañana. Sabes que es principio del año, pero no escuchas
generalmente una trompeta como esta, por lo tanto, preguntas, “¿Qué es eso?”

Alguien viene gritando y diciendo, “¡Jubileo! ¡Jubileo! ¡Esto es el principio de Jubileo!”

Usted dice, “¿Hacia dónde vas?”

Ellos contestan, “¡Voy para mi casa!”

“¿Qué? ¿Y tú dueño?”

“No me puede detener; ¡Es jubileo!”

Usted piensa, “¡Me voy a casa! ¡Me voy a casa!” Así que deja su pala en el piso, y comienza a
dirigirse hacia el viejo lugar donde se encontraba su casa, mientras al mismo tiempo, está
sucediendo lo mismo con su esposa, sus hijos, y sus hijas. Usted está bajando por la calle, donde
solía decir La Granja de Smith, y ahora dice otra cosa. Ve a su esposa y usted ve a sus niños
bajando por el otro camino y todos ustedes se encuentran ahí y dicen, “¡Jubileo! ¡Jubileo! ¡Es
Jubileo!” toman y sacan ese letrero con el nombre de la otra persona que tomo su lugar. Sé que
suena extraño, pero así era de esta manera. Si lo habías perdido, lo recuperabas en el Año de
Jubileo.

¿El Hombre ha perdido algo? Adán y Eva lo tenían todo. Tenían todo y lo perdieron. Perdieron
su salud perfecta, perdieron su riqueza total, perdieron su comunión completa con Dios,
perdieron su protección, y perdieron su paz. Lo perdieron. Año tras año y siglo tras del siglo, era
difícil, pero al cumplimiento del tiempo, vino uno nacido de una mujer. Vino el Maestro, la
Palabra hecha carne.

Según Lucas 4:14-19, después de que Jesús salió de la tentación en el desierto, habiendo pasado
cada prueba y habiendo puesto al diablo en vergüenza en su propio juego, Jesús volvió “en el
poder del Espíritu a Galilea, y se difundió su fama por toda la tierra y alrededor. Y enseñaba en
las sinagogas, y era glorificado por todos. Vino a Nazaret, donde se había criado; y en el día de
reposo entró en la sinagoga, conforme a su costumbre…” Hizo esto repetidamente; esto era Su

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Los Tipos de Rendención

costumbre, del modo en el cual operaba. “…y se levantó a leer. Y se le dio el libro del profeta
Isaías; y habiendo abierto el libro, halló el lugar donde estaba escrito: El Espíritu del Señor está
sobre mí, Por cuanto me ha ungido para dar buenas nuevas a los pobres; Me ha enviado a
sanar…” para sanar, “los quebrantados de corazón; A pregonar libertad a los cautivos, Y vista a
los ciegos; A poner en libertad a los oprimidos; A predicar el año agradable del Señor.”

Los occidentales no conocen lo que es esto, pero toda aquella gente sabía que Él hablaba del
Jubileo—el Año de Jubileo, cuando puedes regresar a todo lo que se habia perdido. Tú recuperas
todo lo que habías perdido, no importa cómo viviste, no importa cuán bajo fuiste, lo recuperas
todo de nuevo, y en conexión con recuperar todo, El incluye sanidad y libertad de ser pobre. Está
hablando sobre del año aceptable del Señor. Está hablando del Año de Jubileo, cuando todo
hombre puede regresar a sus posesiones perdidas, y Él es el Año de Jubileo. Él es. Esta vez no
tenemos que esperar otro ciclo más de 50 años; vivimos en la edad de Jubileo.

Cualquiera que crea en Jesús y le reciba como su Señor y Salvador, cualquiera que extienda su fe
y reciba lo que Él ha comprado y pagado, puede recuperar lo que ha perdido. Si habia perdido su
salud, la puede recuperar. Si habia perdido sus riquezas, sus finanzas, la puedes recuperar.
¡Aleluya! Si perdió su libertad, puede recuperar su libertad. Lo puedes recuperar todo en Jesús.
En Él todo es, “¡Sí! ¡Y así sea!” ¡Usted lo recuperara todo!

Vamos a continuar con otro tipo. Existen dos más que me gustaría que usted vea. Esto no son
todos los que existen. El Antiguo Testamento está lleno de ellos. Cuando leemos nuestro Antiguo
Testamento, vemos cuadros hermosos de Jesús.

Estamos buscando sanidad en los tipos, y si encontramos sanidad en el tipo, esto nos muestra que
en el plan actual de la redención existe sanidad, en la propia redención. ¿Qué significa esto para
nosotros? Si existe sanidad en redención, entonces sanidad tiene que ser para cada uno de
nosotros. Si no es así, usted está diciendo que existen partes de redención que no son para cada
uno de nosotros.

Expiación para la plaga

En Números 16, vemos el tipo de la redención que yo llamo “la expiación para la plaga.” Ahora,
había un grupo de gente que era rebelde — incluyendo, Coré, Datán y Abirám — y 250 personas
famosas en la congregación que se juntaron con ellos. Eran los diáconos de cabecera y sus
asociados. ¿Saben lo que quiero decir con esto? Eran la gente que la otra gente conocía y
admiraban. Estos son a los que el enemigo verdaderamente persigue para conseguir que ellos se
rebelen porque son los que tienen influencia. Es más difícil para una persona desconocida que no
ha hecho nada influir a muchas personas. Pero mientras más influencia tienes, más el enemigo lo
desea. Él es el original y exclusivo monstruo controlador—énfasis en monstruo. Quiere
completamente controlar a todo el mundo. Es un manipulador. Es dominante.

El Espíritu Santo no es dominante. El tratará con usted, y hasta tratará con usted fuertemente,
pero si usted no quiere hacerlo, Él no le va a obligar. No va a tratar de obligar hacerlo, y si usted
es la clase de persona correcta, así es como usted debería de ser también.

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Los Tipos de Rendención

Pero el diablo es un manipulador, dominante. El obligará a la gente hacer cosas. Él lo controlará


todo.

Esta gente se rebeló, y ya conoce la historia: la tierra se abrió y todos ellos fueron abajo vivos,
junto con todas sus familias, su ayuda, sus empleados, sus ganados, y sus tiendas de campaña y
la tierra fue cerrada encima de ellos. Uno hasta pensaría que el resto de la gente tendrían una idea
sobre lo que sucedió. Viendo esto, hubieras pensado que el resto de este grupo habría decidido,
“Bueno, mis días de rebelión han terminado. Nunca me atraparán en rebeldía y haciendo lo que
aquellas personas hicieron…”

Pero esa tarde, un grupo entero acusaron a Moisés y Aarón, diciendo, “Tú has matado a la gente
del Señor. Tú mataste a la gente del Señor.” ¿Quién mató a la gente del Señor? ¿Quién hizo que
la tierra se abriera? Moisés no hizo esto. Aarón no hizo esto. Esta gente tenía su entendimiento
muy oscurecido y su incredulidad los convirtió en esa manera.

La ingratitud convierte a la persona en una persona tonta. Usted podría preguntar, “¿De dónde
sacas eso?” Romanos 1:21 no lo dice completamente así, pero dice, “ni dieron gracias; antes se
desvanecieron en sus discursos, y el necio corazón de ellos fue entenebrecido.” ¿Similar,
¿verdad? ¿Cómo sabrán ellos que no son agradecidos? Se estaban quejando. Cuando usted se
queja y critica y es mal agradecido, se convierte más y más tonto. Ve menos y menos. Algo
puede estar justo delante de usted, y no lo va a poder ver. ¿Lo puede notar en este grupo?
Debería haber sido tan obvio: no abra su boca y no sea rebelde. Pero el grupo entero lo hizo
porque estaban tan oscuros, y atontados.

Las murmuraciones continúan en Números 16:41. “El día siguiente, toda la congregación,” no
sólo algunos de ellos, pero toda la congregación, “de los hijos de Israel murmuró contra Moisés y
Aarón, diciendo: Vosotros habéis dado muerte al pueblo de Jehová.” Creían que tenían un
problema con Moisés y Aarón, pero realmente era un problema con el Señor; Él lo tomó
personalmente.

“Y aconteció que cuando se juntó la congregación contra Moisés y Aarón, miraron hacia el
tabernáculo de reunión, y he aquí la nube lo había cubierto, y apareció la gloria de Jehová. Y
vinieron Moisés y Aarón delante del tabernáculo de reunión. Y Jehová habló a Moisés, diciendo:
Apartaos de en medio de esta congregación, y los consumiré en un momento.” ¿Cómo se siente
Dios sobre la rebelión? “Y ellos se postraron sobre sus rostros. Y dijo Moisés a Aarón: Toma el
incensario, y pon en él fuego del altar, y sobre él pon incienso, y ve pronto a la congregación, y
haz reconciliación por ellos, porque el furor ha salido de la presencia de Jehová; la mortandad ha
comenzado.”

Nosotros vimos cómo esto funciono cuando El Señor iba a golpear a los primogénitos. Cuando
El vio la sangre, El causo que el destructor no entrara en la casa de ellos. “Cuando yo vea la
sangre, yo no sufriré,” Yo no permitiré, “que el destructor entre en usted.”

Vemos cada vez más, particularmente en Jueces, que el Señor no tiene que intentar destruirle. Si
Él no le protege, usted será destruido. ¿Ve esto? El Señor pasa juicio que le permite acceso al

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Los Tipos de Rendención

destructor, y existen suficientes diablos, enfermedades, accidentes y gente loca listos para
destruirte. Todo lo que Él tiene que hacer es no guardarte.

Así que realmente, es el pecado de las personas que remueve la protección. La plaga comenzó a
propagarse a través de la gente debido a su rebelión y a Dios retirando su protección. El versículo
47 dice, “Entonces tomó Aarón el incensario, como Moisés dijo, y corrió en medio de la
congregación; y he aquí que la mortandad había comenzado en el pueblo; y él puso incienso, e
hizo expiación por el pueblo.”

¿Es esto típico de la redención? ¿Tenemos un Sumo Sacerdote hoy día? ¿Y el sumo sacerdote
obro como un mediador? Sí, ¿puedes verlo? Oh, sólo se convierte aún más rico cuando continúas
leyendo. El hizo una expiación para la gente, “y Él se paró entre los muertos y los vivos; y cesó
la mortandad.” Él se levantó como el sumo sacerdote, habiendo hecho la expiación y la plaga
que había matado ya a la gente y avanzaba no podía pasar a través de El a la otra gente. La plaga
no podía pasar a través del sumo sacerdote. No podía pasar a través del sacrificio de expiación.
La plaga se detuvo en su camino; se inmovilizó. ¿Puede ver a Jesús en esto? ¿Existe sanidad en
esto? Se parece al último que leímos anteriormente. Todo es sobre sanidad. ¡Gloria a Dios!

¿Tenemos un Mediador ahora? Hebreos 4:14 dice, “Por tanto, teniendo un gran sumo
sacerdote…” tenemos un Gran Sumo Sacerdote. Aarón el sumo sacerdote era un tipo de nuestro
Gran Sumo Sacerdote. “… tenemos un Gran sumo sacerdote que ha pasado hacia el cielo, Jesús
el Hijo de Dios…” ¿Qué debemos hacer? “…llevemos a cabo nuestra profesión.” Otras
traducciones dicen “confesión.”

Hebreos 3:1 dicen, “Por tanto, hermanos santos, participantes del llamamiento celestial,
considerad al apóstol y sumo sacerdote de nuestra profesión,” o nuestra “confesión,” Cristo
Jesús.

Él es el Sumo Sacerdote de nuestra confesión. El sacrificio y la obra hecha está. Pero lo que
decimos afecta lo que experimentamos, y Él puede obrar en nuestras vidas según lo que decimos.
Él es el Apóstol y el Sumo Sacerdote de lo que decimos, de nuestra confesión.

¿Qué debería usted decir? Usted debería decir lo que Él dice. Si Él dice, “que usted está
perdonado,” Usted debería decir, “Yo estoy perdonado.” Y si usted dice, “Yo no estoy. Yo no
me siento que estoy perdonado” entonces no le está dando a Él lo que necesita para obrar en su
vida.

Y si Él dice, “Estas sano,” ¿qué deberías decir? Y si Él dice, “Usted no morirá, pero vivirá y
declarará los trabajos del Señor,” y que con vida larga le satisfará y le mostrará Su salvación,
¿qué debería decir? “Yo no creo que yo llegue a ver los 50.” La gente dice esa clase de cosa todo
el tiempo. Creen que es misterioso o algo. Pero usted no podría pagarme a decirlo.

Yo quiero darle al Señor algo con el cual pueda obrar en mi vida. Quiero estar de acuerdo con Él.

Si Él dice, “Yo soy bendecido,” yo digo, “Yo soy bendecido”

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Los Tipos de Rendención

Si Él dice, “Yo estoy perdonado,” yo digo, “Yo estoy perdonado.”

Si Él dice, “Yo soy justo,” yo digo, “Yo soy justo.”

Si Él dice, “Yo estoy sano,” yo digo, “Yo estoy sano.”

Si Él dice, “Yo soy rico,” yo digo, “Yo soy rico.”

Esto es lo que yo digo. Yo voy a decir lo que Él dice y le daré algo con que obrar como mi Sumo
sacerdote.

Primera de Timoteo 2:5 dice, “Porque hay un solo Dios, y un solo mediador entre Dios y los
hombres, Jesucristo hombre,” Hay Uno Quien es el intermediario para usted y Dios, Uno Quien
está de pie entre los vivos y los muertos. Hay Uno Quien ha pagado ya el precio, y si cree en Él,
se puede salvar—y esa salvación incluye la sanidad. Es parte de ello. El tipo está en conexión c
la sanidad. La plaga se detuvo. Gloria a Dios.

La Serpiente sobre una Asta

En Números 21, encontramos nuestro quinto tipo de la redención. Sólo le voy a dar cinco por el
momento, y luego vamos a mirar la obra actual real de redención. Debe ser cimentada en nuestra
consciencia, y debería sustituir ideas religiosas.

La religión impía, y anti bíblica está llevando millones al infierno. Es uno de los peores
enemigos de la Iglesia. La gente cree en cosas como estas como si verdaderamente fuese la
Biblia, pero no lo es—realmente es lo contrario a la Biblia. La gente lo creen, porque han sido
criado en esto, y es lo que le han enseñado desde los púlpitos, aun como niños. Es lo que les
enseñaron a sus padres, por eso existen generaciones de tradición. La gente no le llama tradición,
le llaman cristianismo, y es muy serio porque están sustituyendo la verdadera Palabra. La gente
pasa vidas enteras y no consiguen resultados en ciertas áreas y se preguntan por qué. Es porque
están tan aferrados a estas creencias que no son la Palabra, no reconociendo que a sus abuelos les
cambiaron la Palabra. El diablo le cambió a la gente y consiguió que cambiaran la Palabra por
cinco, diez, veinte generaciones anteriores, y ahora la gente se aferra a ella como si fuese la
Palabra, cuando todo lo que está haciendo es robando y quitando lo que les pertenece a ellos.

Una vez después de un servicio, una señora bajó hacia porque se enojó con algo que yo había
dicho. Dijo, “Bueno pues, yo no estoy de acuerdo con eso porque usted sabe que es como dice la
canción.”

Yo dije, “¿La qué?”

Ella dijo, “Bueno, es como dice la canción.”

Yo dije, “¿La canción?”

93
Los Tipos de Rendención

Ella dijo, “Sí, usted sabe, la canción,” y repitió las palabras de una canción como si fuera la
Biblia. Ella no estaba recibiendo las escrituras que habiamos acabado de leer, porque estaba
aferrada a lo que decía la canción.

Esto siempre ha sido un problema. Era un problema en el tiempo de Jesús. ¿Qué les habia dicho?
Él dijo, “Ustedes han hecho que la palabra no tenga ningún efecto por sus tradiciones.” Han
cambiado la Palabra por tradiciones.

No crea que usted está exonerado de esto. No crea que estamos hablando de otra persona en otra
parte. Si ha estado en este mundo más de un par de semanas, usted ha recogido algunas
tradiciones. Lo que usted tiene que hacer—lo que cada uno tiene que hacer, todo el tiempo—es
examinar lo que cree. Pregunte, “¿Dónde se encuentra eso en el Libro? ¿Dónde está?” y no leer
sólo una-tercera parte de un versículo. Si es realmente la verdad, habrá múltiples versículos que
estarán de acuerdo con esto. “Por boca de dos o de tres testigos se decidirá todo asunto” (2
Corintios 13:1).

Números 21:4 dicen, “Después partieron del monte de Hor, camino del Mar Rojo, para rodear la
tierra de Edom; y se desanimó el pueblo por el camino.” Tenga cuidado con el desánimo porque
es el camino hacia abajo. Es el camino a la oscuridad, fracaso y derrotas. “Y habló el pueblo
contra Dios y contra Moisés: …” Esto fue bien tonto. Una de las cosas más tontas que podrías
hacer es culpar a Dios y a otra gente por sus problemas. Es tonto, es falta de fe, es ignorante, y es
una forma de ser destruido. Primera de Corintios 10:10 dice, “Ni murmuréis, como algunos de
ellos murmuraron, y perecieron por el destructor.”

Quejarse y querellas abren la puerta al destructor en su vida. Usted no lo haga, no importa lo que
pase. A veces usted será tentado, pero no ceda a la tentación. Resista, y en cambio, de gracias a
Dios. Busque algo sobre el cual le puede dar gracias a Dios. Esté agradecido, y en Su luz, usted
tendrá más luz. Verá más luz, y en vez de bajar, subirá, y usted saldrá hacia adelante.

Cuando usted ha sido lastimado, y cuando sienta que todo el mundo le debe algo y no estuvieron
ahí para ti, o no le trataron bien, usted no lo dice directamente, pero está guardando rencor y
alimentando resentimiento hacia Dios. Dios no estuvo ahí para usted. “No hizo lo que yo le pedí
que hiciera.” No importa que tú no quieras hacer lo que Él te dijo. Usted estará enojado porque
usted piensa que El no hizo lo que usted quería que El hiciera. Dios nunca ha sido su problema.
Él nunca te ha defraudado y nunca lo hará.

Diga esto: “Yo no soy un quejón.”

El pueblo habló en contra de Dios y de Moisés. Dijeron, ¿Por qué nos hiciste salir de Egipto para
que muramos en este desierto? Pues no hay pan ni agua, y nuestra alma tiene fastidio de este pan
tan liviano.” ¿De qué hablan? Del Maná. “Tenemos pasteles de maná para el desayuno. Entonces
es un emparedado de maná para el almuerzo. Es maná para cena y bocadillos del maná para
merienda… es sólo maná, maná, maná. Estoy harto de maná. Estoy enfermo de maná.”

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Los Tipos de Rendención

Cualquiera que tenga carne podría haber tenido estos pensamientos pasando por su mente y se ha
sentido así. Si es tonto, lo dirá. Cederá y comenzará a hablar de esa manera y quejarse. Pero eso
es tener el entendimiento oscurecido.

¿Qué hubieran tenido para comer si no tuvieran este maná? No existen ningunas tiendas de
comestibles en el desierto. Hubieran muerto de hambre hace mucho tiempo atrás, ¿y de quien era
la culpa de que estuviesen comiendo maná? No era la culpa de Dios. Si le hubieran obedecido,
ya hubieran atravesado el desierto y estuvieran en la Tierra Prometida, comiendo melocotones,
higos, y sandias y barbacoa en sus hamacas, ¿verdad? Estuvieran comiendo mantecado. Era
culpa de ellos de que ya no estuviesen en su tierra prometida. Pero para los que no creen, ese es
el problema. No quieren aceptar la responsabilidad por la cual su vida se encuentra de esa
manera; quieren culpar a otras personas. Por lo tanto, culparon a Moisés. “Tú fuiste el que nos
trajiste aquí. ¿Por qué? ¿Por qué nos trajiste aquí fuera? Nos trajo aquí para morir.”

Pues esto no complació al Señor. “Por tanto las serpientes ardientes entraron en el campo y
comenzaron a morder a la gente.”

No es ninguna sorpresa que haya serpientes en el desierto, pero lo que es significante es que no
habían tenido problemas con ninguna de esas serpientes mes tras mes. Lo vimos cuando los
libero de la esclavitud de Egipto. Había una barrera protectora alrededor de ellos. La plaga
atravesó la tierra, pero cuando llego a la frontera de Goshen, sólo se paró contra algo. Dios
conocía mucho antes sobre campos de fuerza que “Star Trek” ¿verdad? Él tenía uno sobre ellos,
y no dejó pasar las serpientes, los escorpiones, y la enfermedad. ¿Usted cree que Dios puede
tener una barrera protectora sobre usted ahora mismo?

Diga esto en voz alta: “Está en mí. Yo vivo en ella. La protección de Dios está sobre y
alrededor de mí. Me cubre.”

Créalo. ¿Recuerde nuestra parte en Salmos 91, una y otra vez? Yo voy a decir del Señor, “Él es
mi Refugio, y mi Fortaleza, y mi Protector, mi Dios. En Él confío.” ¿Por qué usted debería decir
esto? Él es el Apóstol y Sumo Sacerdote de lo que sale de su boca, su confesión.

¿Bueno, qué salía de sus bocas? “Vamos todos a morir aquí afuera. No hay nada para comer;
estamos hartos de este maná.”

¿Ha hablado de esa manera alguna vez? Bueno, el pasado es pasado, pero no ceda a eso en el
futuro. Las serpientes comenzaron a moverse por todas partes del campamento y a morder la
gente. Números 21:7 continúa diciendo, “Entonces el pueblo vino a Moisés y dijo: Hemos
pecado por haber hablado contra Jehová, y contra ti; ruega a Jehová que quite de nosotros estas
serpientes.” Moisés no respondió de la siguiente manera, “Que pena. Quejándose en contra mía y
rebelándose en contra mía… Oren por ustedes mismos. Oh que bien ahora si quieren a Moisés.
Esta mañana era, ‘Odiamos a Moisés. Moisés es la causa de todos nuestros problemas.’ Pero
después del almuerzo, ahora es, ‘¡Oh Moisés, ora, ora!’” El no dijo eso. La razon por la cual él
fue escogido para estar a cargo fue porque, “Moisés oraba por el pueblo.” Dios sabia a quien
habia puesto ahí.

95
Los Tipos de Rendención

En los versículos 8 y 9, dice, “Y Jehová dijo a Moisés: Hazte una serpiente ardiente, y ponla
sobre una asta; y cualquiera que fuere mordido y mirare a ella, vivirá. Y Moisés hizo una
serpiente de bronce, y la puso sobre una asta; y cuando alguna serpiente mordía a alguno, miraba
a la serpiente de bronce, y vivía.” ¡Gloria a Dios! ¿Es esto un tipo de Jesús? ¿Cómo sabemos? Lo
dice así en Juan 3.

Vamos a leer a Juan 3:14. “Y como Moisés levantó la serpiente en el desierto, así es necesario
que el Hijo del Hombre sea levantado,” ¿Es está serpiente en el poste un tipo de Jesús? No hay
ninguna pregunta sobre ello; la Biblia dice así. ¿Se levantó Jesús entre cielo y tierra, entre los
muertos y los vivos? El versículo 15 dice que se levantó: “para que todo aquel que en él cree, no
se pierda, más tenga vida eterna.” Ellos pudieron mantener su vida mortal un rato más largo
mirando y creyendo en ese tipo de Jesús. Nosotros no sólo conseguimos esto, pero también
conseguimos la vida eterna. “Porque de tal manera amó Dios al mundo, que ha dado a su Hijo
unigénito, para que todo aquel que en él cree, no se pierda, más tenga vida eterna. Porque no
envió Dios a su Hijo al mundo para condenar al mundo, sino para que el mundo sea salvo por
él.”

En el siguiente versículo el comienza hablando sobre la condenación. Usted no puede tener fe


hasta que sea removida su condenación. Condenación es la destructora de la fe. Es asesina de la
confianza. Piense en esto. Si está en condenación, no está lleno confianza—lleno de confianza
en Dios, lleno de confianza de que escucha sus oraciones, lleno de confianza de que su oración y
sus peticiones son concedidas. Usted se tiene que deshacerse de condenación. Existe sólo una
cosa que podría hacer esto. Una cosa que podría limpiar y purificar una conciencia culpable es la
sangre del Cordero. Es la fe en el sacrificio de Jesús, y por la fe en Él, puede tener confianza para
ser salvo y confianza de que usted no ira al infierno, pero esto no es todo el asunto. También
puede tener confianza para ser sano. Puede tener confianza para ser libre, y vivir el resto de su
vida. Pero no puede tener condenación.

Existe algo que necesita suceder en nosotros en esta área, porque los cristianos viven en grados
diferentes de culpa, pena y vergüenza, y eso destruye nuestra fe. Puede socavar su confianza en
Dios. Tiene que remover y dejar resbalar la culpa fuera de usted. Usted debe de tener confianza
de que es limpio delante Dios, para saber que, “Yo he sido hecho justo, Yo he sido hecho santo.
He sido limpiado por la Sangre.” Y cuando usted tiene esto, su fe regresa directamente a la
superficie, y tiene confianza en que recibirá su sanidad.

¿Recuerdan al hombre con los cuatro amigos que lo llevaron, y arrancaron el techo y lo bajaron
delante de Jesús, llenando de polvo el pelo de todos e interrumpiendo el servicio? Jesús lo miro,
¿y qué fue lo que le dijo él? “Hijo, tus pecados te son perdonados” (Marcos 2:3-5). ¿Provoco
que todos los predicadores se enojaran, ¿verdad?

Dijeron, ¿Quién es este, diciendo que puede perdonar pecados?” (Marcos 2:6-7) ¿Por qué dijo El
esto? ¿Aquel hombre habia venido para ser perdonado? No, vino para ser sanado. Pero, él tuvo
que lidiar con esto primero, tenía que estar libre de culpa, vergüenza, y condenación porque
estaba a punto de hacer algo que tomaría fe. Le dijo, “Levántate, toma tu lecho, y vete a tu casa.”
Pero él no puede, es paralitico. Va a tomar fe. Va a tomar un poco de confianza en la Palabra de
Dios para actuar sobre esa palabra, y para tener esa confianza, debe de estar libre de culpa,

96
Los Tipos de Rendención

vergüenza y condenación. Usted no puede continuar viviendo guardando y escondiendo muchas


cosas relacionadas al pasado y continuar aferrado a esa culpa y vergüenza. Esto ahoga su fe. Te
mantendrá de aun creer que Dios te escuchará.

¿Es la Sangre suficiente, más que suficiente, para limpiarte de todo pecado y hacerte completo y
justo? Entonces debería de perder esa culpa. Debería de perder esa condenación y entrar en fe.

Porque Dios no envió a su Hijo al mundo para condenar al mundo, El mando a su hijo al mundo
para que estemos libre de condenación, tengamos fe, recibamos nuestra vida, y nuestra herencia
(Juan 3:17).

En el tipo que estamos estudiando, habla de que Jesús tiene que ser levantado, justo como
Moisés levanto la serpiente, la culebra, en el poste.

“¿Una serpiente en un poste es un tipo de Jesús?” La Biblia dice así. Es una serpiente de cobre.
El cobre es típico del juicio, y la serpiente es típica del pecado y del mal. ¿Cómo podría esto ser
un tipo de Jesús? Oh, pero, si lo es. Porque cuando Jesús fue colgado en la cruz, no fue hermoso.
La gente fabrica cruces que son hermosas, de oro y adornadas con joyas, pero la cruz en su día
era parecida a la silla eléctrica o como una inyección letal. Era la pena de muerte para los peores
criminales. Cuando colgó en la cruz, no fue hermoso. Se convirtió en pecado con nuestro pecado
(2 Corintios 5:21) y fue juzgado, cobre. Se hizo oscuro, y el sol se oscureció. Clamó a gran voz,
“Dios mío, Dios mío, ¿por qué me has desamparado?” (Mateo 27:45-46) ¿Por qué? Porque Él
fue tratado como pecado, y juzgado como pecado. Todo lo malo y todo lo feo que haya hecho
alguna vez, o haya pensado o haya sido parte de, o lo que cualquier ser humano tiene pensado o
alguna vez hará, fue convergido en Él, no solo empatizo con ello. Él se convirtió en ello. Se hizo
pecado. Aun cuando El no tuvo ningún pecado propio, Él se convirtió en pecado con nuestro
pecado y fue juzgado. La serpiente de cobre.

Cuando murió, cuando le bajaron de la cruz y le sepultaron, no había ningunos gritos; ningunas
trompetas. Era frío, era oscuro, era difícil, era malo, y el diablo creía había ganado.

La Biblia dice, que, si el diablo y sus príncipes hubieran sabido, nunca habrían crucificado al
Señor de Gloria (1 Corintios 2:8). No sabían en lo que estaban entrando. Ellos pensaron que
estaban ganando. Creían que habían ganado.

Oh, pero en el tercer día, se levantó libre de pecado, era tu pecado que cargaba y que quito, lo
cual significa que tú eres libre de pecado. Tu pecado ya ha sido juzgado y ya ha sido quitado.
Todo lo que tienes que hacer es creer y recibir. Nosotros tenemos que ceñir esto en nuestra
conciencia en vez de pensamientos religiosos.

La palabra “expiación” no es realmente una palabra del Nuevo Testamento. Sé que esto suena
extraño a mucha gente, pero no crea solo en mi palabra; estúdielo. Se utiliza en un lugar en el
Nuevo Testamento, en el Libro de Romanos, y las traducciones modernas realmente no lo
utilizan. La palabra “expiación” se utiliza en muchos sitios en el Antiguo Testamento. Leemos
que Él fue e hizo una expiación. La expiación significa “cubrir.” “Expiación” significa “cubrir,”

97
Los Tipos de Rendención

como con algo realmente grueso y oscuro, para cubrirlo así no lo puedes ver. Esto es la palabra
exacta para lo que ocurrió en el Antiguo Testamento.

El Libro de Hebreos entra en detalle sobre cómo la conmemoración de pecados acontecía año
tras año porque los pecados no fueron arreglados—fueron solamente cubiertos. La sangre del
sacrificio de un animal nunca pudo quitar el pecado, sólo lo podía cubrir, así que Dios podría
bendecir a la gente basado solamente en Alguien Que Vendría hacer lo que la sangre del
sacrificio del animal no podía hacer. El continuo hacia adelante y los bendijo y los sanó a
crédito, basado en lo que Jesús iba a hacer. Dice que la sangre de toros y cabras nunca podrían
llevar el pecado, pero El vino, y Su Sangre se lo llevo y lo quito y ha sido lavado (Hebreos 10:4).
Sus pecados ya no están cubiertos, se han ido. ¡Se han ido!

Realmente, en Romanos 5:11 dice que en Jesucristo “hemos ahora recibido la expiación.,” pero
esto no es la palabra para expiación; es la palabra para reconciliación, y esto es lo que la mayor
parte de las traducciones modernas dicen que. Significa “intercambio”. El no cubrió tus pecados,
Él tomó tus pecados y se los llevó. Cuando resucitó de la muerte, no existía ningún pecado en Él.
No existía ninguna parte de ningún pecado o juicio sobre Él. Hecho esta, se fue para siempre, y
Él te dio Su justicia. No hay nada cubierto aquí. Es un intercambio. Tomó tu pecado y se lo
llevó; y ahora se fue. Él te dio Su Justicia, Su santidad. Muchos cristianos no se han atrevido a
creer esto; sólo les parece demasiado grandioso y demasiado Bueno para ser verdad. Por eso le
llaman las “Buenas Noticias.”

Tenemos que examinar nuestras canciones. Los creyentes del Nuevo Testamento no deben
levantarse y cantar sobre que sus pecados están cubiertos. No es correcto. Nuestros pecados se
fueron. Él Se los llevó. Usted no los puede encontrar. En cambio, Él nos dio Su propia justicia y
limpieza. Por eso podemos venir confiadamente ante el Trono de Gracia. Bajo el Antiguo
Testamento, nadie más aparte del sumo sacerdote podía entrar en el lugar santo, una vez al año,
con todos los sacrificios, y con campanas. Pero ahora, todos nosotros podemos venir
directamente a la misma presencia del Omnipotente por fe. ¿Qué nos hizo lo suficientemente
limpios para hacer esto? Solamente la justicia propia de Jesús, que Él nos dio. No lo ganamos,
sólo la recibimos por la fe. Tú nunca podrías ganarla, pero puedes creerla, y lo puedes decir en
voz alta, con tu boca.

Esto es un tipo tan hermoso de la redención. Póngase en el lugar de esta gente. Esto no es un
cuento; esto realmente sucedió. Dos o tres millones de personas se encuentran en el desierto.
Serpientes, víboras venenosas, están saliendo por todas partes, de todos lugares y muerden a la
gente, y la gente está muriendo. Un grupo de ellos ya están muertos. Muchas de esa gente ya han
sido mordidas, y otras están a punto de ser mordidas.

Ahora, si suelta 20 serpientes de cascabel en un servicio, ¿usted supone que afectaría las cosas?
Le estoy hablando de serpientes de cascabel venenosas grandes. Una se está arrastrando
lentamente directamente bajo de tus pies, y luego otra sube detrás del pasillo. Alguien agarra su
pierna y da gritos, “¡me ha mordido!” y luego usted siente que algo está cruzando por encima de
tus pies.

98
Los Tipos de Rendención

Esto es lo que estaba sucediendo en todas partes del campamento entero. Les expongo esto,
existe caos en ese campamento. La gente está corriendo y gritando. Los animales están
asustados. Se están atropellando sobre sus casas de campaña. Están caminando por encima de las
fogatas. Y me parece asombroso que, en medio de esto, Moisés escucho del Señor y presenta una
serpiente de cobre en una asta, bastante alta y bastante grande para que la gente pueda verla, y
envía a sus mensajeros, y consigue de alguna manera la atención de todo el mundo y les dice,
“¡Escuchen! ¡Escuchen! ¡Yo he escuchado de Jehová! Cada cual que mire a la serpiente en la
asta, vivirá.”

La versión en inglés de la Biblia Amplificada tiene una nota interesante sobre este versículo.
Cuando dice “cada uno que mire,” esta palabra “mire” no significa “mirar repentinamente.”
Significa “una mirada fija estable, absorbente.” Tuvieron que poner su mirada fija en la serpiente
en la asta aun en medio del desorden.

La gente tal vez preguntara, “¿Bueno, yo estoy escuchando lo que usted está diciendo—por sus
llagas estoy sano—pero ¿qué hago con estos síntomas? Estoy sufriendo. Tengo dolor. Estoy
incómodo. Lo tengo... no lo puedo hacer.” Sí, usted puede. Usted puede hacerlo con veneno
fluyendo a través de sus venas. Usted lo puede hacer aun con su cuello todo hinchado, sus ojos
brotando hacia afuera y su corazón en su garganta. Usted lo puede hacer aun cuando una
serpiente está avanzando lentamente detrás de usted. Lo puede hacer con sus bebés gritando, con
sus camellos escapándose hacia una colina, y con su casa de campaña en fuego. Muchos de ellos
lo hicieron.

Aun con el veneno corriendo a través de sus venas y sintiendo sus efectos, Ellos levantaron sus
ojos y se mantuvieron fijos. Escuchando a los animales y a la gente gritar, aun sintiendo
serpientes pasando por encima de sus pies…Pero si usted quiere vivir, no se puede continuar
sumergido en todo esto. Usted lo tienes que hacer y no mirar nada más. ¿Qué dijo la Biblia?
Todos los que miraron—cada uno que miró—vivió.

Ellos no habían nacido de nuevo. Ellos no estaban llenos del Santo Espíritu. Ellos no tenían
Biblia para citar. Si ellos lo pudieron hacer, nosotros lo podemos hacer. Si ellos pudieron mirar
hacia una serpiente en una asta, nosotros podemos mirar a Jesús en la cruz. Nosotros podemos
mirar a Jesús en el poste de flagelación tomando nuestros males, cargando nuestras
enfermedades, y cargando nuestros dolores. Nosotros podemos mirarle colgando en la cruz y
pagando el precio de cada uno de nuestros pecados, pero nosotros debemos quitar nuestra mirada
de distracciones, de sentimientos y dolores y reportes malos, porque ellos tratarán de hundirnos.
Usted no se puede sanar así. Si no presta atención, comenzará a escuchar a esto o aquello, y
prestando la atención a esto y aquello. Todos los días tienes que enfocarte, y tiene que decir,
“¡Detente! ¡Detente! ¡Aquí! ¡Aquí mismo! Jesús tomó mis enfermedades. Tomó mis
enfermedades. Llevó mis dolores. Él fue colgado entre cielo y la tierra. El intercedió por mí y
continúa intercediendo por mí. Él es mi Mediador. El pagó el precio. El compro. El pagó. Por
Sus llagas yo estoy sano, yo fui sanado. Usted tiene que pensar y hablar en y sobre esto día y
noche, y mantenerse firme, y mantener una absorbente mirada fijada en El.

Esto no es solamente mi teoría. Recuerda en Hebreos 12:2, “Puestos los ojos en al autor y
consumador de la fe, en Jesús…” No sea distraído por peso y pecados y cosas que les

99
Los Tipos de Rendención

compliquen. Mire a Jesús, mantenga sus ojos en Él y termine esa carrera. Usted la terminará.
Terminará lo que está creyendo. Conseguirá resultados.

¿Existía sanidad en ese tipo? Existía sanidad del veneno de la serpiente y sus efectos. Se habían
librado de la muerte; recibieron su sanidad física. ¿Qué nos demuestra esto? Tiene que existir
sanidad en el plan de redención, de otro modo no habría estado en esto, y en mucho más.

Jesús es el Autor y el perfeccionador de nuestra fe. Él es el Apóstol, El Sumo Sacerdote, el


Mediador de lo que sale de su boca, de lo que crees en tu corazón.

Cuando usted creyó en su corazón que Jesús fue levantado de entre los muertos, y confeso en voz
alta, con su boca, “Jesús es mi Señor. Recibo a Jesús como mi Señor. Yo creo que Él ha
resucitado de los muertos,” ¿le sucedió algo a usted? Jesús pudo hacer algo con sus palabras.

En 2 de Corintios 5, el pasaje entero trata con lo que hemos estudiado anteriormente. Los
versículos 17 y 18 dicen, “De modo que, si alguno está en Cristo, nueva criatura es: las cosas
viejas pasaron; he aquí todas son hechas nuevas. Y todo esto es de Dios, el cual nos
reconcilió…” ¿Qué ha hecho El? No nos expió, pero si nos ha reconciliado. ¿Qué significa
“reconciliado”? Significa “intercambio.” Es el ministerio de reconciliación. “Él nos reconcilio
consigo mismo por Cristo; y nos dio el ministerio de la reconciliación.”

La iglesia no ha enseñado esto. Se supone que todos estemos hablando sobre el gran intercambio.
Él tomó tus pecados y te dio Su justicia. Él tomó tus enfermedades y te dio salud. Él tomó tu
pobreza y te hizo rico. Estoy citando escrituras.

La religión le enseña a la gente que, “Si usted de verdad, verdaderamente lamenta, y se


arrepiente de sus pecados, y trata de vivir correctamente, tal vez se salvará.” La religión le ha
enseñado a la gente que todavía todo esto está en el aire. La religión le ha enseñado a la gente
que cuando usted llegue al cielo, Pedro estará allí con una gran balanza mirando si tiene más
trabajos buenos que trabajos malos, y si puede entrar o no. ¡No! Esto no es el Evangelio. Esto no
es verdad.

Él nos ha dado a nosotros el ministerio de reconciliación para contarle a la gente sobre el gran
intercambio: Él tomó mis pecados y me dio Su justicia. Él tomó mis enfermedades y me dio
sanidad. Él tomó mi pobreza y me dio riquezas. Él tomó el castigo de mi paz y me dio Su paz (2
de Corintios 5:21; 8:9; Mateo 8:17; Isaías 53:5). Vamos a incorporar y establecer esto en nuestra
consciencia. Vamos a dejar de ser religiosos con ideas de hombres y estar entusiasmados sobre
esto.

Él nos dio este ministerio de reconciliación, y continúa diciendo en el versículo 19, “Porque
ciertamente Dios estaba en Cristo reconciliando el mundo á sí, no imputándole sus pecados,”
porque Él los tomó sobre El mismo, “y puso en nosotros la palabra de la reconciliación.” La
reconciliación es sobre el intercambio. “Así que, somos embajadores en nombre de Cristo, como
si Dios rogase por medio nuestro; os rogamos en nombre de Cristo: …” ¿Qué significa esto? Si
Jesús estuviera aquí en Persona, esto es lo que le diría, como Su embajador, como Su
representante:” Yo les estoy implorando, Reconciliaos con Dios.” Crea que tiene compañerismo

100
Los Tipos de Rendención

con Dios otra vez, que usted tiene todo el derecho para ser bendecido, que usted tiene todo el
derecho al cielo, que usted tiene derecho a sanidad y a cada bendición. ¿Por qué? A causa del
gran intercambio. El versículo 21 dice, “Al que no conoció pecado, lo hizo pecado por nosotros,
para que nosotros fuésemos hechos justicia de Dios en él.” Tan cierto como Él se hizo pecado,
nosotros somos hechos justos. Esto es el gran intercambio.

Ahora, usted no podría ver lo que esto tiene que ver con sanidad, pero le aseguro que es la piedra
angular de su fe y su sanidad, porque la redención es el gran intercambio. Por lo que Él ha hecho,
usted tiene el derecho de ser sano. Sanidad es suya; le pertenece a usted. Deberías de estar sano.
Usted tiene el derecho de ser rico. Usted tiene el derecho de ser feliz y libre, de estar en paz y
estar lleno de alegría. Muchas personas dicen, “Sí, pero yo he pecado.” Usted no está
escuchando. Ya todos sus pecados fueron puestos sobre Él, y no los cubrió, Él se los llevó. Se
han ido para siempre. Incluso los que aún no has hecho. Él se los llevo. “¿A dónde?” Usted no
los puede encontrar, así que no los busques. Él se los llevo y te dio Su justicia. ¿La justicia de
quién? La justicia de Jesús.

¿Jesús, debería estar sano o enfermo? ¿Tiene Jesús derecho? ¿Tenía El derecho de caminar en la
tierra, de estar sano, de estar libre de enfermedad y de estar fuerte para servir al Padre? Usted
tiene ese mismo derecho porque usted tiene Su justicia.

Diga esto en voz alta:


Dios le hizo pecado con mi pecado, todos mis pecados,
y ahora yo he sido hecho justo,
justo con Su justicia
y es mía, ahora.

Esto te ayudará. A la gente religiosa no le gusta escuchar esto, pero usted tiene que “decir” la
Biblia. Jesús es el Apóstol y el Sumo Sacerdote de tu confesión. Usted tiene que caminar por
todas partes diciendo, “Yo Soy la justicia de Dios en Cristo. Yo he sido hecho justo en Jesús. Yo
soy justo en los ojos de Dios. Yo he sido hecho justo. Yo soy la justicia de Dios en Cristo.” Esto
no es debido a lo que usted ha hecho; es debido a lo que Él ha hecho. Tan seguro como Él fue
hecho pecado, tú eres hecho justo, lo cual significa que usted tiene todo el derecho para ser sano
y además tener todo lo que es bueno.

101
Capítulo 11: La Sanidad Es Parte de la Redención
Así como ser salvo del infierno, y así como nacer de nuevo, sanidad es parte de la redención. Le
pertenece a usted igualmente junto al perdón de los pecados.

Razón número once por la cual estamos seguros de que es La voluntad de Dios para que
todos sean sanados es porque la sanidad es parte de la redención.

Segunda de Corintios 1:20 dice, “Porque todas las promesas de Dios son en él Sí, y en él Amén,”
o así sea, “para la gloria de Dios por nosotros.” ¿Cuántas promesas de Dios? Todas ellas.

Lo dije antes y estoy siendo tan repetitivo y fuerte sobre esto porque es un tema grande, muy
grande: estoy convencido por la Palabra, que no existe ninguna bendición disponible para la
humanidad excepto a través de Jesús. Esto es una declaración toda inclusiva. No creo que Dios
va alrededor de esto y hace cosas de otra manera. Eso sería injusto. Dios, el Padre, el Creador del
cielo y de la tierra es el Juez justo de toda la tierra. La Biblia dice que Él es conocido por Sus
juicios justos (Salmo 119), y no importa cuánto Él te ame, Él no va a pervertir su justicia por
usted. No va a hacer algo incorrecto o hacer algo contrario e injusto con cualquier persona. Por
lo tanto, el único modo que Él tendría un derecho de hacer algo para un hombre o una mujer es a
través de la redención. Así es que Él se justifica. La Biblia dice que Jesús es justo, y es el
justificador de aquellos que creen en Él (Romanos 3:26).

Si alguien ha sido sanado ya sea—en el Antiguo Testamento, en el Nuevo Testamento, o la


semana pasada—estaba basado en lo que Jesús iba a hacer o lo que ha hecho ya. Usted y yo
miramos hacia atrás, hacia la Cruz. Ha pasado ya. Ya hecho esta. Isaías 53:5 dice, “por sus llagas
fuimos nosotros sanados.” Estas son buenas noticias. Primera de Pedro 2:24 utiliza una palabra
diferente. Dice, “por sus llagas usted fue sanado” ¿Por qué? Isaías está viendo a través del
Espíritu hacia el futuro. Jesús todavía no habia nacido en ese tiempo. Los azotes no habían
sucedido, la cruz no habia sucedido, y el haber resucitado de los muertos tampoco habia
sucedido en la tierra, pero él lo ve a través del Espíritu, por lo tanto, dice,” por sus llagas fuimos
nosotros sanados”

Pero Pedro está al otro lado, igual que nosotros. El Señor ya ha venido, nació de una virgen, fue
azotado sobre el madero, colgado en una cruz y resucitó de entre los muertos. Él está sentado a la
diestra de su Majestad, y ahora dice, “por sus llagas fuisteis sanados.” Cada cual que fue sanado
en el Viejo Pacto, el Antiguo Testamento, y todos aquellos años a través de los Profetas y la Ley
fueron sanados basado en lo que Jesús iba hacer. Las multitudes y miles quienes fueron sanados
en el ministerio terrenal de Jesús, fueron sanados basado en lo que Él iba hacer. Entonces
cualquiera y todos aquellos quienes han sido sanados desde entonces han sido sanados basado en
lo que Jesús ya hizo en la Cruz.

En todas las promesas de Dios, cada una de ellas, se encuentra en cumplimiento en Dios y la
capacidad del Padre para decir “sí” y “así sea, lo puedes tener.” Es todo, y sólo, a través de Jesús.
Él es nuestro Héroe. Él es todo. Me emociono cuando comienzo a hablar de Él. ¡Jesús es esto!
¡Es todo! Es el principio y el fin. Es el Alfa y Omega. Es el primero y el último y entremedio de
todo. No hay ninguna salvación aparte de Él. Él es el único camino. Él es el Camino. No hay

103
La Sanidad Es Parte de la Redención

liberación, ni sanidad, ni libertad ni tampoco bendición de Dios excepto a través de Él, a través
de Jesús.

¿Así que, si El realmente compró y pagó por sanidad a través de la obra de redención, a cuántos
les pertenece esta redención? Unos todavía dicen, “Para unos, es la voluntad de Dios que sean
sanos y para otros, no lo es.” Espere un momento. ¿Si es verdad que compró y pagó la sanidad a
través de la obra de redención, por qué usted no pudiera decir lo mismo sobre otras partes de la
redención? ¿Por qué usted no podría igualmente decir que es la voluntad de Dios para que
algunos nazcan de nuevo, y para otros no? Si lo compró, si lo pagó, y si lo logró a través del
sacrificio sustitutivo, pertenece a quien sea que crea, todo el tiempo, por siempre. ¡Gloria a Dios!

Comenzando en Isaías 53:1, dice, “¿Quién ha creído nuestro anuncio? ¿Y sobre quién se ha
manifestado el brazo de Jehová?” La respuesta para la última pregunta es la respuesta de la
primera. ¿Y para quién se ha manifestado el brazo de Jehová? Para aquellos que creen el
anuncio. “Subirá cual renuevo delante de él, y como raíz de tierra seca; no hay parecer en él, ni
hermosura; le veremos, más sin atractivo para que le deseemos.”

Todo tipo de nociones románticas sobre Jesús han sido traídas y consideradas, y la gente ha
tratado de presentarlas durante su tiempo aquí en la tierra operando como el Hijo de Dios. Pero
no. ¿Sé que esto suena duro, pero usted cree las Escrituras? “No hay ninguna belleza para que le
deseemos” ¿Qué significa esto? Jesús se encontró con gente por manadas en la calle, y ni tan
siquiera le miraron dos veces. Su parecido era muy corriente, muy regular a las masas, y desde
allí empeoró. El versículo tres dice, “Despreciado y desechado entre los hombres,” y Él fue.

Ahora, la cruz para nosotros hoy día representa algo honorable y santo. Pero en esos días, no era
de esa manera. Hoy día vemos a muchos con cruces que cuelgan de su collar o de una pulsera,
pero en esos días, era como tener una silla eléctrica en su collar o una aguja hipodérmica que
dice “letal”. Sé que a algunas personas no les gusta escuchar esto, pero esta era la manera en la
cual eran las cosas en esos tiempos. Era la muerte más espantosa reservada para los peores
criminales. Está escrito en la Biblia, “Maldito cualquiera que es colgado en madero” (Gálatas
3:13), todos asumían que, si a un hombre le sucedía esta clase de muerte, era maldecido por
Dios; lo tenía pendiente, y lo merecía. Eso era lo que ellos conocían.

Cuando leemos los versículos de las escrituras, vemos que alguna gente decía, “Bueno, es un
hombre bueno,” y otros decían, “No, El engaña a la gente,” y existían unos cuantos que no
querían tomar partes. Pero cuando realmente fue colgado en la cruz, las masas dijeron, “Bueno,
aquí lo tienen. Ha sido maldecido por Dios. No puede ser un hombre bueno. Es unos de los
peores criminales.” Sé que esto es difícil para la gente escuchar, pero lo tienen que escuchar para
que vean lo que sucedió. El versículo 3 dice que fue despreciado y fue rechazado entre los
hombres. El versículo anterior dice que no lo habían notado. Por lo tanto, fue de desapercibido,
ha despreciado, y tratado como el peor criminal.

El versículo 3 continua la descripción, “…varón de dolores, experimentado en quebranto.” Es


triste que la versión Reina Valera lo traduce así porque abre paso hacia los versículos cuatro y
cinco, que tienen que ver con sanidad. La palabra traducida “pena” que se encuentra aquí y en
otros lugares, en la misma Biblia, es traducida “enfermedades” y esa palabra también es

104
La Sanidad Es Parte de la Redención

traducida como “penas”, también se encuentran en otros lugares—en la misma Biblia, Reina
Valera— y esa misma palabra también es traducida como “dolores”. No solamente tome mi
palabra; sino estúdielo por usted mismo.

La traducción Literal de Young, lo cual es una traducción muy respetada, dice que era “un
hombre de dolores y experimentado en la enfermedad.” “Seguramente que nuestras
enfermedades Él ha llevado y nuestros dolores–Él los cargo todos.” Esto es lo que dice las
escrituras. En otros numerosos sitios, estas palabras son traducidas como “enfermedad” y
“dolor”.

Sabemos que cargo con nuestros pecados, esto es extensamente conocido en el medio cristiano,
¿pero cuando cargaba nuestra enfermedad, cargaba nuestros pecados? ¿Llevó nuestros dolores
cuando llevó nuestro castigo? La Biblia dice que si lo hizo.

Isaías está en el Espíritu. El Espíritu Santo ha venido a sobre él. Él es un profeta, un vidente, y ve
durante los siglos hacia el futuro. Escribe lo que ve. Ve a Uno Quién vino, y comienza diciendo,
“¿Quién ha creído nuestra noticia? ¿Y sobre quién se ha manifestado el brazo de Jehová?” Dijo
que viene, pero no se destacará. “El viene; lo veo.” No hay ninguna belleza maravillosa en Él
que le hará notarle a Él. El será despreciado. El será rechazado. Lo ejecutarán como el peor
criminal. Ah, pero mientras tanto, esto es lo que está sucediendo: Él está cargando con nuestras
enfermedades. Él está llevando nuestros dolores, el continúa diciendo que cargaba nuestras
iniquidades, y nuestros pecados y el castigo de nuestra paz. Sabemos por medio de 2 de Corintios
8:9 que se hizo pobre por nosotros.

Esto es el gran intercambio. En los tipos de redención, vimos la palabra “expiación” una y otra
vez, y tú lo ves todo esto a través del Antiguo Testamento. Como ya lo mencioné antes,
expiación no es una palabra del Nuevo Testamento. Sé que la utilizamos todo el tiempo, pero no
lo es. Expiación es una palabra del Antiguo Testamento que significa “cubrir.” Pero Jesús no fue
expiado por nuestros pecados, lo cual significa que El no cubrió nuestros pecados. Sino que, la
Biblia dice que, En los removió de una vez y por siempre. Nuestros pecados no están cubiertos,
tenemos la remisión de los pecados, lo cual significa que somos libres. Una vez que este hecho,
no está cubierto para que alguien los encuentre; se han ido, y nadie los puede encontrar. Han sido
removidos. Él los tomó sobre Sí mismo, y se los llevó durante aquellos tres días y noches.

A nosotros nos han enseñado un poco de esto, pero en muchos círculos, no se ha enseñado que Él
tomó nuestros pecados, también tomó nuestras enfermedades. Es verdad. Tomó nuestra
enfermedad, también.

Isaías 53:4 comienza con, “Ciertamente…” Si sólo dijera “que sucedió,” sería verdad, pero dice
“Ciertamente.” “Ciertamente llevó él nuestras penas…” Que la palabra “penas” es la palabra
hebrea “chŏlîy.” Yo conozco de veinte veces en el Antiguo Testamento donde es traducida como
“enfermedad” o “malestares.”

Escuché algo interesante sobre este pasaje—y es algo que escuche, así que no construya ninguna
doctrina sobre lo que escuche— pero los Eruditos Hebreos y griegos conocen estas cosas. Hace
varios años atrás, hubo un comité que fue hecho para realizar lo que llamamos “traducciones

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La Sanidad Es Parte de la Redención

modernas,” y estaba formado por eruditos de todas clases “campos” diferentes, o


denominaciones, querían hacer algo justo. Éstos eran hombres que eran muy educados en las
lenguas originales, y cuando llegaron a Isaías 53:4, uno de ellos dijo, “Bueno, esto ha sido
traducido ‘enfermedad y malestares’ consecuentemente en los versículos anteriores, pero no es lo
que la versión Reina Valera dice,” y entonces hubo una gran discusión sobre esto entre ellos.
Finalmente, una persona dijo, “Si ponemos ‘la enfermedad y el dolor’ allí, la gente podría tener
la idea incorrecta, y jugará directamente con el error de esa gente que cree en sanidad divina.”
Dos de ellos dijeron, “Si ustedes no lo traducen de la misma manera que se ha traducido
anteriormente en “equis” número de lugares anteriores, abandonaremos nuestro lugar, porque es
buena traducción Bíblica.” El resultado fue que ellos se marcharon y dejaron lo que estaban
haciendo. Abandonaron el comité, y luego fue traducido como “penas” y “pesares,” como una
nota al pie de la página.

Estudie esto por usted mismo. Muchas otras veces, esta misma palabra es traducida como
“malestares” o “enfermedad.” ¿Cómo se podrá leer la escritura si habla de esa manera?
“Ciertamente llevo nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores.” Léalo en voz alta:
“Ciertamente llevo nuestras enfermedades y sufrió nuestros dolores.”

Les digo que eso es literalmente lo que estas palabras significan, pero si todavía tiene preguntas,
tengo la respuesta para usted aquí mismo. No me importa si no conoce hebreo o griego o si
conoce a alguien quien sepa hebreo, o si no lo puede encontrar en una concordancia. Sé de un
Comentarista en el Nuevo Testamento. Su nombre es el Espíritu Santo. Él es El que inspiró a
Isaías decir esto, por lo tanto, creo que Él sabe lo que dijo, y lo menciono en el capítulo 8 de
Mateo. Si tal vez no sabe leer una concordancia, o si tal vez no tenía conocimiento la misma, o si
tienes preguntas acerca de ella, todo lo que tienes que decir es, “Espíritu Santo”, ¿Cuál es el
significado aquí en Isaías cuando tú dijiste esto? ¿Qué estabas diciendo?”

Mateo 8:16 dice, “Y como fue ya tarde, trajeron a él muchos endemoniados: y echó los demonios
con la palabra, y sanó a todos los enfermos;”. Todos los enfermos. ¿Es la sanidad para todos?
¿Es la redención para todos? ¿Es el creer en Jesús para todos? “Y sanó a todos los enfermos; para
que se cumpliese lo que fue dicho por el profeta Isaías, que dijo: El mismo tomó nuestras
enfermedades, y llevó nuestras dolencias.”

Si el Espíritu Santo nos dijo que esto es lo que había dicho a través del profeta Isaías, pues
entonces me parece que eso fue lo que él dijo. Amigo, cuando usted llega al punto de creer esto
igual de fuerte como creer que El cargó tus pecados, usted será sano, tal y como es salvo.
Ciertamente, El cargo con nuestras enfermedades. Ciertamente, El cargo con nuestros dolores.
¿Por qué, para nosotros sobrellevar Su gloria? Eso no funciona. ¿Para qué nos pudiera continuar
enseñándonos cosas a través de enfermedades y malestares? Eso no funciona. ¿Por qué tomo
nuestros pecados y la pena de nuestras iniquidades? ¡Para que podamos ser libres! Para no tener
que cargarlo. ¿Por qué El sufrió el castigo de nuestra paz? Para que podamos tener la paz. ¿Por
qué El sufrió nuestras enfermedades y llevó nuestros dolores? El siguiente versículo en Isaías
dice por sus llagas fuimos nosotros sanados.

Ciertamente, cargó con nuestras enfermedades, y cargo nuestros dolores, “aún,” dice, “y nosotros
le tuvimos por azotado, por herido de Dios y abatido.” ¿Cómo es que por sus llagas fuimos

106
La Sanidad Es Parte de la Redención

sanados? Las llagas son el resultado de una paliza. Existen numerosos pensamientos sobre esto,
pero vuelva a las palabras originales, y verá por qué. La palabra “llaga” en el Antiguo
Testamento y Nuevo Testamento significa “una herida” o “una contusión.” También tiene que
ver con la idea de un verdugón, como cuando te golpean con una vara. De hecho, la palabra
“vara” se utiliza con frecuencia en relación a esto.

Palizas son castigos por desobediencia, por rebelión, y por romper las leyes de Dios bajo el
Antiguo Testamento, a la gente se le dieron instrucciones sobre cómo este tipo de cosa debería
de ser realizada.

Deuteronomio 25:2-3 dice, “Será que, si el delincuente mereciere ser azotado, entonces el juez lo
hará echar en tierra, y harále azotar delante de sí, según su delito, por cuenta. Harále dar cuarenta
azotes, no más: no sea que, si lo hiriere con muchos azotes a más de éstos, se envilezca tu
hermano delante de tus ojos.”

Ellos no fueron azotados porque hicieron bien o porque estaban obedeciendo. Ellos fueron
azotados como castigo por desobediencia y rebelión.

Proverbios 10:13 dice, “…la vara es para las espaldas del falto de cordura.”

Proverbios 19:29 dicen, “Preparados están juicios para los escarnecedores, y azotes para las
espaldas de los necios.”

¿Por qué los tenían que azotar? Porque no habían escuchado las palabras. Dirigiéndose a ellos no
llegaba a nada bueno. Son rebeldes, después de horas de instrucción y súplicas y todo lo demás,
por lo tanto, una paliza sería el siguiente recurso. Sé que esto es no es políticamente correcto,
pero ha estado en la Palabra desde los tiempos antiguos. La gente era azotada como castigo por
sus delitos. Estos azotes tienen que ver con esto, también.

Existe una diferencia entre el azotar romano y el azotar judío. Él fue atado al poste de flagelación
y fue golpeado. Han existido muchos debates sobre qué instrumento se utilizó y cómo sucedió,
pero no se preocupe mucho sobre esto; sólo quédese con lo que dice las escrituras. Él fue
golpeado. El no tuvo que hacer esto para ir a la Cruz. Esto es otra cosa más. Podría haber ido a
la Cruz sin haber hecho esto. Era una cosa horrible. Era terrible. Nos dicen que la gente a veces
moría sólo por haber sido azotados, y usted conoce que Él se encontraba muy mal después de
haber sido azotado. Ellos le obligaron a cargar Su cruz, se encontraba tan débil, que se tropezó y
cayó. ¿Por qué hizo esto? La gente trata de decir, “Fue por nuestros pecados,” pero esto no es lo
que dice la Biblia. Dice, “que por sus llagas fuimos sanados.” El resultado de Él ser golpeado es
que usted es sanado. Aunque entienda esto o no, usted lo puede creer.

Proverbios 20:30 dicen, “Las señales de las heridas son medicina para lo malo: Y las llagas
llegan a lo más secreto del vientre.” De hecho, si busca en la palabra, se encuentra en 1 de Pedro
2, donde dice, “Por cuyas heridas fuisteis sanados,” es la palabra para “contusión.” Una
contusión sería el resultado de ser golpeado con una especie de objeto, por lo general un objeto
desafilado como una vara o un palo. Pero dijo, “Las señales de las heridas son medicina para lo
malo:”

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La Sanidad Es Parte de la Redención

Vi un comentario interesante. Esto es una expresión vieja, y familiar utilizada cuando el niño de
alguien se comporta de mala manera, o actúa de mal humor y pone mala cara. Si alguien
preguntaba, “¿Qué está pasando con ese niño?” La persona podría contestar, “Ah, todo lo que
necesitan es una dosis buena de aceite de correa.” Una dosis buena de correa con aceite—lo que
significa que necesitan una buena paliza.

“¡Oh, actuando enfermo y enclenque!”

“Todo lo que necesitan es una buena dosis de correa con aceite. Esto lo arreglará.”

¿Sanidad y golpiza, golpiza y contusiones y sanidad, cómo van éstos juntos? Es sencillo. La
enfermedad es castigo. Es el castigo por romper las leyes de Dios, por rebelión y desobediencia.
No permite que su mente se vaya por una tangente; quédese aquí conmigo. ¿Es esta declaración
cierta o no? En Levítico 26 y en Deuteronomio 28, acabamos de repasar versículo por versículo.
¿Era parte de la pena por romper la ley de Dios el estar enfermo y con malestar? Enfermedad es
un castigo. Por esta razon, es tal la perversión de predicadores se levantan desde sus pulpitos y
actúan como si la enfermedad es una especie de bendición disfrazada. ¡No! La enfermedad es un
castigo. La pobreza es un castigo. ¿El infierno es un castigo, ¿verdad? La pena y el enojo de la
mente y alma es un castigo. Es un castigo por la desobediencia, por ser rebelde. Es todo parte de
la maldición por romper las leyes de Dios.

¿Era Jesús desobediente? Seguramente que no, y nunca estuvo enfermo. ¿Era Jesús rebelde y
desobediente? No, y tenía todo lo que necesitaba. Tenía abundancia, y disfrutaba de cosas
buenas. ¿El, tuvo alguna falta de paz o ansiedad? ¿Tuvo tiempos de depresión? No, porque Él no
fue castigado. Él fue bendecido. Él vivía en bendición, no en maldición, porque Él era
obediente, y no desobediente.

Pero aquí, el profeta está viendo que Él está siendo tratado como el peor criminal y está viéndole
ser herido de Dios. Usted tendrá que utilizar los ojos del Espíritu para visualizar esto. Vamos a
mirar otras traducciones de la biblia.

La traducción en ingles de la Biblia Leeser dice, “Sólo nuestras enfermedades sobrellevo El


mismo y nuestros dolores cargo.”

La traducción en ingles de la Biblia Goodspeed dice, “Eran nuestros dolores que aguantó.
Nuestras penas que llevó.”

La traducción en ingles Judía dice, “Ciertamente nuestras enfermedades El aguantó y nuestros


dolores El llevó.”

La traducción en ingles de la Nueva Biblia Americana dice, “Fueron nuestras enfermedades que
El llevo y nuestros sufrimientos que soportó.”

La traducción en ingles de la Biblia Amplificada y Knox dice, Le consideramos a Él como


Alguien castigado por Dios, “golpeado, herido, y afligido por Dios.”

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La Sanidad Es Parte de la Redención

Una persona seria castigada por Dios debido a pecados, desobediencia, rompiendo Sus leyes o
rebelión.

Isaías 53:5-6 en la Traducción Literal de Young dice, “Y él fue perforado por nuestras
transgresiones, molido por nuestras iniquidades, El castigo de nuestra paz [es] sobre El, y por sus
llagas hay sanidad para nosotros.” Por los resultados de Su golpiza, hay sanidad para nosotros.
“Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada uno se apartó por su propio camino, y
Jehová ha causado que se encuentre y recaiga sobre El, el castigo de todos nosotros.”

El castigo por todos tus errores y fracasos hubieran terminado tu relación con Dios. Tus pecados
se hubieran quedado contigo. Tendrías tu paz destruida, ninguna confianza, y habrías tenido que
ir al infierno cuando murieras. Pero esto también incluye estar enfermo, pobre, y derrotado en
esta vida. Todos pecaron, y están destituidos de la gloria de Dios, por lo tanto, el Juez justo
debería castigar a aquellos que han pecado, y el castigo implica todas estas cosas. Esto es
justicia, y debería ser así—excepto si otro lo tomaría por ti.

Dios es el Juez justo de toda la tierra, y Él sabe lo que es justo y lo que no es. Él estableció esto
desde el principio—que Otro tomaría tú lugar y pagar, y que ha sido pago tal y como si hubiera
sido usted el que lo hubiera pagado. Jesús tomó nuestro lugar, y tomó el castigo por todo el
pecado y el pacto quebrantado. Tomó el castigo el cual incluye enfermedad, y esto sucedió
especialmente cuando Él estaba atado al poste y fue azotado. La gente podía ver a los soldados
pegándole. Lo que no podían ver era el golpe espiritual.

¿Cuándo Jesús estaba en el Jardín, y sudaba gotas de agua y de sangre, con tal agonía, estaba El
recopilando toda la golpiza con los instrumentos de los Romanos y cuando estaban colgándolo
en una cruz? Si Él hubiese respondiendo de esa manera, se hubiera conocido que algunos de Sus
seguidores después de Él hubiesen actuado con más valentía que Él. Sé que no nos gusta
escuchar esto, pero nuestros ojos tienen que ser abiertos. Él estaba considerando muchísimo
más—lo que le iba a suceder en el espíritu. Cuando esto le estaba sucediendo a Su cuerpo, algo
más le estaba sucediendo en Su espíritu.

Isaías 53:10 dice, “Jehovah quiso quebrantarlo,” ¿el hacer qué? “quebrantarlo.” ¿Quién lo
quebranto? Por Su quebrantamiento, o decimos “llagas”, nosotros somos sanos. ¿Fueron
entonces las contusiones que los Romanos le causaron a Él? No. ¿Quién lo quebranto? Esto
suena extraño: “Complació al Señor.” ¿Cómo en el mundo, podría complacer al Señor, que El
fuese quebrantado? Porque Aquel que ve el final desde el principio podía ver tu cara y la mía, y
sabía que Su Hijo querido sería fuerte y lo haría y resucitaría y estaría pronto a Su mano derecha
en gloria. Él podía ver tu cara, y Él podía ver la mía.

Unos pueden decir, “El soporto nuestros pecados.” Lo hizo, pero no específicamente en este
versículo. Dice anteriormente, “El llevo nuestras enfermedades y sobrellevo nuestros dolores.”
Esto no ha sido predicado. Ha sido mencionado, referido, y tocado de prisa. Esto es Biblia, es
verdad, y Él lo hizo por ti.

“Con todo eso, Jehová quiso quebrantarlo, sujetándole a padecimiento.” Si está prestando
atención, pueden ver que es la misma palabra “padecimiento”, fue donde los traductores

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La Sanidad Es Parte de la Redención

flaquearon y no quisieron incluir. Es la palabra hebrea para “enfermedad.” Él quiso poner sobre
El, enfermedad. No tome mi palabra; búsquelo.

En la versión en inglés de la Traducción Literal de Young dice, “Jehová estaba complacido con
quebrantarle. Él le ha hecho a El enfermo.”

La versión en inglés de la Sociedad de la Publicación Judía dice, “Le complació al Señor


aplastarlo con enfermedad.”

La versión en inglés de la Biblia Enfatizada J. B. Rotherham dice, “Le puso sobre El, la
enfermedad.”

¿Quién lo hizo? Ahora, no estoy tratando de minimizar esto. El ser golpeado y clavado a una
cruz fue horrible, pero esto no era la mitad de lo que le habia sucedido a Él. Esta era una parte
pequeña de lo que le habia sucedido a Él. ¿Qué le hizo sudar gotas de sangre en el Jardín? ¿Qué
fue lo que le provoco orar y decir, “¿Padre mío, si quieres pasa de mi esta copa,” y luego regresar
y decir, “pero que no se haga mi voluntad, sino la tuya?”

Usted entiende que Jesús no es débil. Jesús es fuerte, y está mirando todo esto y meneando Su
cabeza. Está llorando. Cayo al suelo por toda la presión que lo estaba agobiando. ¿Por qué?
Porque Él iba a ser colgado en una cruz dentro de algunas horas, y todo lo feo, terrible, lo
maligno de iniquidad y pecados que todo hombre desde Adán al último hombre que haya nacido
y vivido en esta tierra va a convergirse a Su espíritu, libre de pecado, e intachable y no solamente
va empatizar con ello, sino que se convertirá en pecado. Y al convertirse en pecado, Dios voltea
Su cara lejos de Él, y será separado de su Padre. Por qué cree usted que grito, “Dios mío, Dios
mío, ¿por qué me has desamparado?” El juicio completo de Dios vino sobre Él. Por eso grito,
sudando sangre y cayó al suelo. Pero antes de que fuera a la Cruz, había algo más. Él fue atado al
poste de flagelación, arrancaron Su ropa, y fue azotado. Él fue azotado como si fuera un criminal
que merecía ser azotado.

Cuando Isaías escribe sobre esto, él no está mirando el libro de Romanos. Isaías está viendo esto
en el Espíritu siglos antes de haber sucedido. ¿Qué dice el que vio? Dios está quebrantándolo.
Dios está poniendo sobre El, enfermedad. Oh amigo, agarre esto en su mente. Los Romanos,
soldados, o quienesquiera que fueran, le golpeaban y le golpeaban, y cuando le golpeaban, le
causaban heridas, causaban contusiones. Pero lo que no pueden es cuando Dios le golpea hasta la
medula. Algunos dicen, “Por nuestros pecados…” No, esto no es lo que dijo. Dios lo quebranto
con la raíz espiritual de cada enfermedad y cada dolencia que la humanidad haya conocido
alguna vez, por lo tanto, cada vez que los Romanos le golpeaban, desde la mano de juicio de
Dios, esto caía sobre Su espíritu, y Su alma.

Usted puede entender que puede tomar células cancerosas y verlas bajo un microscopio, y existe
vida en ellas. Existe un movimiento espiritual en ellas. ¿Qué las mantiene vivas? ¿Qué las causa
a crecer? Es espiritual. Existe una raíz espiritual, una medula, y una causa a cada enfermedad. No
se puede ver con un microscopio. Dios coloco esto sobre Él y le pegaba con esto cada vez que
los Romanos le golpeaban físicamente.

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La Sanidad Es Parte de la Redención

Aquí está la mentira. El diablo te dirá, “Bueno, sí, Dios te puede sanar, y te ama y todo eso, pero
tú has cometido muchos errores. Le has fallado a Dios. Perdiste Su plan para tu vida, y te has
dañado tanto, y has fallado terriblemente.” Exactamente. Por eso Él fue golpeado. El decir que
usted no puede ser sanado porque ha cometido errores no tiene sentido, y aún esta es una de las
líneas favoritas del enemigo.

“Pues cometiste errores, llegaste corto, fallaste, por lo tanto, no tienes ningún derecho.”

Si tú has fallado y mereces ser castigado, inclusive estar pobre y enfermo, por eso mismo fue que
Jesús estuvo allí atado al poste del castigo tomando tu golpiza por ti, tomando tu enfermedad por
ti, tomando tus malestares, recibiendo tu golpiza espiritual por ti—los cuales son malestares y
enfermedades.

¿Puede ver esto? No deje que esto se le escape a usted. Medite, converse, y piense sobre esto
hasta que se aferre a su espíritu, porque esta revelación te sanará; te sanará exactamente ahí
donde te encuentras, exactamente como cuando un hombre puede nacer de nuevo donde quiere
que se encuentre, solamente creyendo la Palabra. Esto es la misma Biblia.

Esto es el gran intercambio. Estas son las Buenas Noticias. Necesitamos tener una carrera
espiritual en esto, no algo menor en ello.

Isaías 53:3 dice, “Despreciado y desechado entre los hombres, varón de dolores, experimentado
en enfermedades;” Si no tiene esto en su Biblia, lo debería de anotar. Le he dado numerosas
razones, y estúdielo por sí mismo, pero anótelo ahí y escriba directamente al lado de ello Mateo
8:17.

“Varón de dolores, experimentado en enfermedades; y como que escondimos de él el rostro, fue


menospreciado, y no lo estimamos. Ciertamente llevó él nuestras enfermedades,” nuestras
enfermedades, “y sufrió nuestros dolores” nuestros dolores, “y nosotros le tuvimos por azotado,
por herido de Dios y abatido.” ¿Quién le golpeó? Dios lo hizo. “Más él herido fue por nuestras
rebeliones,” no las de El “molido por nuestros pecados,” no las de El “el castigo de nuestra paz
fue sobre él,” No mereció ningún castigo; nosotros lo hicimos. ¿Si El tomo mi castigo, tengo yo
de todos modos tomarlos?

Piense en esto. Es tan obvio. Digamos que usted está en otro país. Hoy día todavía existen
numerosos países donde si rompe una de sus leyes, le tomarán y le llevarán directamente a la
calle, le amarrarán y le pegarán con un palo. Digamos que usted y yo estamos viajando alrededor
del mundo durante unas vacaciones, y usted rompió una las leyes sin querer. Y la siguiente cosa
que sucede es que le llevan hacia afuera, y van a dar una paliza, tal vez hasta que muera, y yo
digo, “¡Espere! ¿Yo tomare su lugar?” Digamos que tal vez soy más joven que usted, o un poco
más fuerte que usted. “¿Puedo tomar su lugar?”

Ellos dicen, “Sí. Esto es aceptado según nuestra ley.”

Y qué tal si fuera yo y me dan a mí la paliza en tu lugar, y tomo sobre tres semanas para
recuperarme, y antes de que pudiera caminar, se presentan en tu casa después de esto y te dicen,

111
La Sanidad Es Parte de la Redención

“Ven a recibir tu paliza. Vinimos para pegarte. Usted violó la ley. Usted lo merece.” ¿Qué diría
usted?

Usted diría, “¡No! Keith sufrió mi golpiza.” ¿Y si de todos modos usted les permite que suceda,
entonces porqué lo hice? ¿De qué me valió tomar tu paliza, si vas a dejar que te peguen de todos
modos?

Por Su paliza, somos libres. Por Él tomar nuestro castigo, legalmente no deberíamos ser
castigados, aunque fuéramos nosotros quienes cometieron el pecado. Porque, aunque El no
cometió el pecado, El recibió el castigo.

Comprenda esto. Esto se convierte aún más fuerte a la medida que continuamos.

El versículo 6 continua, “Todos nosotros nos descarriamos como ovejas, cada cual se apartó por
su camino: más Jehová cargó en él el pecado de todos nosotros. Angustiado él, y afligido, no
abrió su boca: como cordero fue llevado al matadero; y como oveja delante de sus trasquiladores,
enmudeció,” “Mudo” significa “no hablar, silencio.” “Y no abrió su boca.” Lo menciono de
nuevo.

Diga esto en voz alta: “No Abrió Su boca. No Abrió Su boca.”

Regresemos al escenario que les habia dado. Estamos en otro país, se metió en problemas, y yo
les permito que me peguen para impedirles que le pegaran a usted. Al día siguiente, vienen a su
casa para pegarle. ¿Qué sucede si no abre su boca? Pues le van a pegar. ¿Por qué? ¿Por qué te
pegaron?

Unos dirían, “Bueno, porque a través de eso ibas aprender algo.” Bueno, y si no se supone que
fuera a suceder.

Si usted fue golpeado, entonces yo sufrí la golpiza en vano, sin motivo. El Evangelio es la
substitución. La redención es el intercambio. ¿Sabe por qué usted no va al infierno? por qué Él
fue. ¿Sabe por qué no va a pagar el precio de su pecado? Por qué Él lo hizo. ¿Sabe por qué no
tiene que estar enfermo? Por qué Él lo tomó. Es exactamente lo mismo a través de la vida entera.

“Y no abrió su boca.” Lo repite enfáticamente. Lo dice otra vez. “y no abrió su boca.”

Jesús fue a la Cruz. Pagó el precio. Sufrió nuestro castigo por nosotros, y murió en nuestro lugar.

Diga esto en voz alta: “El sufrió mi golpiza en el poste de azote. El murió por mí en la
Cruz.”

En Hechos 22, Pablo predicaba en un lugar en particular, y con frecuencia sucedía que, tenían
avivamientos o motines — frecuentemente ambos. Aquí tenían un motín. El versículo 22 nos
dice que la gente se enojó al terminar de predicarle a ellos. “Y le oyeron hasta esta palabra:
entonces alzaron la voz, diciendo: Quita de la tierra a un tal hombre, porque no conviene que
viva. Y dando ellos voces, y arrojando sus ropas y echando polvo al aire,” esto es el diablo que,

112
La Sanidad Es Parte de la Redención

agitando a la gente, “El jefe capitán mandó que le llevasen a la fortaleza, y ordenó que fuese
examinado con azotes.” Esto fue lo que le hicieron a Jesús. Y lo llevaron “para saber por qué
causa clamaban así contra él.”

¿Entiende usted lo qué le van a hacer? Van a azotarle, o lo que diríamos hoy día, “tortura”. Van a
quitarle toda su ropa, van a atarlo al poste, van a hacerle algunas preguntas, y van a pegarle. Y
van a hacer más preguntas y pegarle y hacer preguntas y pegarle. El a lo mejor podría sobrevivir
esto y a lo mejor no— Pablo, el apóstol, el predicador. En el versículo 25 dice, “Y como le
ataron con correas…” asegúrese de lograr imaginarse esto. Le atan al poste justo como le
hicieron a Jesús.

¿Cuándo ataron a Jesús al poste, qué dijo? Isaías dijo, “No Abrió Su boca” (Isaías 53:7).

Ahora atan a Pablo al poste. ¿Qué cree usted que Pablo debería hacer?

Unos podrían decir, “El debería hacer igual que Jesús y no abrir su boca.” ¡No si Jesús ya lo hizo
por ti! Ahora, entienda esto: Lo que Jesús hizo como tu Sustituto no es ejemplo. Éstas son dos
cosas distintas. Hay cosas que hizo como nuestro ejemplo, pero lo que hizo como nuestro
Sustituto es diferente; no es ejemplo. Es en nuestro lugar, en nuestro nombre.

Atan al hombre de Dios al poste de azotes exactamente como le hicieron a Jesús. No ha pasado
mucho tiempo desde que le hicieron lo mismo a Jesús, y ya que le atan al poste, Pablo abre su
boca. Imagínese esto. Le amarran. Le quitaron su abrigo y le atan al poste, y él puede escuchar a
aquel que está detrás de él calentando su látigo.

Pablo dijo, “¡Oye! ¡Oye!”

“¡Cállate! ¡Estás a punto de recibir una paliza!”

Pablo dijo, “¡Oye! ¿Es legal pegar a un ciudadano Romano que no ha sido condenado y no se ha
encontrado culpable de algún delito? ¿Es legal?” Pablo sabía que no era legal. Ellos sabían que
no era legal. Abrió su boca. ¿No crees tú que Pablo estaba contento en saber sobre sus derechos?

En aquel tiempo, si no eras Romano, no eras nadie. No eras nada. No importaba quién eras, o a
quién usted creía que era, o lo que tenía. Quiero decir, si alguien encontraba un cadáver en la
zanja un lunes en la mañana, las autoridades querrían saber de quién era—si eran ciudadano
Romano. Si no, no hubiera una investigación. Los no ciudadanos podrían ser esclavos; podrían
ser la propiedad de alguien más. No-ciudadanos eran nada.

Pero si eras un ciudadano Romano, tenías derechos. Tú tenías los mismos derechos que el reino
entero y el propio Emperador sostenía personalmente. Si eras un ciudadano Romano, podrías
apelar tu caso hasta al propio César, si no te gustaba lo que estaba sucediendo. Pablo lo hizo. Es
un asunto del registro bíblico. Recuerde cuando el estuve delante de Agripa y dijo, “Apelo a
César.” Él se encuentra con grilletes, y se miran los unos a los otros y dicen, “¿Qué hizo el?”
Ellos consultan con sus abogados, y dicen, “Oye, ustedes lo van a tener que enviar. Tú no quieres

113
La Sanidad Es Parte de la Redención

que esto llegue antes de César y averiguar que violaste sus derechos Romanos.” Dijeron, “Si
apela a César, es a César donde irás.” Tenía derechos.

¿Por qué está esto en la Biblia? La Biblia dice en Filipenses 3 que nuestra “ciudadanía” está en el
cielo. Es la palabra griega “pŏliteia”, y significa “ciudadanía”. ¿Qué cree usted que significa que
tu nombre este escrito en el Libro de la Vida de El Cordero? En el tiempo y en la eternidad, si no
eres un ciudadano de cielo, no eres nadie. No me interesa su árbol genealógico, o cuánto dinero
tenga, o qué tipo de influencias política tenga—cuando todo este dicho y hecho, sólo va a haber
una lista de importancia. Pero he aquí Buenas noticias: ¡Si su nombre está escrito en ese Libro, si
eres un ciudadano del cielo, usted tiene derechos ahora! ¡Ahora mismo! ¡Tiene derechos ahora
mismo!

Existen masas de cristianos que no conocen esto, por lo tanto, se encuentran en silencio, y lo
aceptan. Ellos aceptan que el diablo rompa sus asuntos, haciéndole daño a sus bebés, y
destruyendo sus finanzas. Solamente lo aceptan. Ellos dicen, “Bueno, usted nunca sabe lo que el
Señor va a hacer,” y lo aceptan. El diablo los está golpeando, robando, matando y
destruyéndolos, y ellos ni tan siquiera saben que tienen derechos, mucho menos se levantan en
contra de él y se defienden.

¿Qué tal si Pablo se hubiera quedado callado? Y si hubiera quedado de pies diciendo, “Bueno, he
cometido muchos errores. Creo que merezco una buena paliza. Señor, ayúdeme a ser fuerte, a
tomarlo como un hombre. Señor, dame fuerzas. Señor, dame fuerzas. Señor, dame fuerzas.”

Bueno, si esto es todo lo que sabe, el Señor será misericordioso, y le dará fuerzas. Pero, existe
algo mejor.

¿Qué dijo Pablo? “¡Oye! Espere un minuto. Espere un minuto.” Comprenda esto: “¿Es esto
legal?”

Sabes que el diablo está contando con que no sepas esto. Él es un fugitivo espiritual, y quiere
tomar ventaja de tu ignorancia. Él quiere que usted se mantenga tranquilo y acepte todo.

Pablo dijo, “¿Es legal para que ustedes me azoten sin haber sido condenado? ¿Un ciudadano
Romano?” Él sabía quién era. Sabía que tenía derechos. Mírelo. “Cuando el centurión escucho
esto, fue al comandante y le preguntó: …” Primero él le dijo al hombre brusco con el látigo,
“¡Guao! Espera. Siéntese. Espere un minuto.” Entonces fue donde el comandante, al jefe
principal.

Amigo, esto es simbólico de los demonios. Esta es la jerarquía del diablo—principados, poderes,
gobernantes. Cuando el enemigo se acerca y comienza a hacerle algo a usted, diga, “¡espérate!
¡No en mi casa, no! ¡No! ¡No, no tu no! ¿Es legal, diablo, que usted entre aquí y haga esto?” E
inmediatamente estos demonios de bajos niveles tienen que decir, “¿Qué? Hay que preguntarle a
nuestro jefe el diablo. Y ellos dicen que es… “ilegal”. Estos demonios de bajos niveles lo
suficientemente tontos y dicen, “Ellos dicen que no les podemos matar con cáncer.”

El Pregunta, “¿Por qué?”

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La Sanidad Es Parte de la Redención

“Él dice que es un ciudadano del cielo, y no lo podemos hacer.”

“¡Uy! ¡Espérate un momento! Espera. No queremos cruzar a Dios. ¡Guao! ve y pregúntale al


diablo grande.”

El capitán fue y le avisó al comandante, “Tu ten cuidado con lo qué vas a hacer, este hombre es
ciudadano Romano.

El comandante salió desde detrás de su escritorio, vino al patio dónde Pablo estaba parado y que
todavía estaba en grilletes y dijo, “¿Oye, ¿qué pasa?”

¿Qué tal si Pablo no hubiera hablado? ¿Y si no hubiera dicho nada?

El comandante dijo, “Dime, ¿Es verdad que eres ciudadano Romano?

No cree que Pablo se alegró en poder decir, “Sí, así es. Sí, soy un ciudadano Romano.”

El comandante le dijo: Yo pagué muchísimo dinero para hacerme ciudadano Romano. En aquel
tiempo, podrías nacer como ciudadano y tendrías la ciudadanía—muy similar a como es hoy día.
Este era el caso de Pablo. O, podrías lograr una gran acción militar, y César te podría conceder la
ciudadanía. O, si tenías bastante dinero y conocías a la gente adecuada, la podrías comprar.
Algunas cosas nunca cambian. Si supiera a que campañas correctas contribuir...

Él dijo, “Me costó mucho dinero para conseguir mi ciudadanía.”

Pablo dijo, “Entiendo esto, pues yo lo soy desde que nací. Nací libre. He nacido en esto. No lo
gané, y no lo compré. Nací en esto.”

El versículo 29 continua, “Los soldados que iban a azotarlo, al oír que Pablo era ciudadano
Romano, se apartaron de él.” esta es la palabra para la tortura, “El mismo comandante tuvo
miedo de haberle encadenado.” ¡Qué cambio! Le tratan como si fuese una suciedad, y le atan al
poste. El comandante no se quedó ahí delante de él. Se fue para adentro para conseguir algo frío
de beber. Mientras que Pablo estaba a punto de recibir una golpiza. Pero ahora, el jefe grande
está asustado porque sabía que Pablo era un Romano, y porque lo habían amarrado.

Puede ver el cuadro cuando Pablo miro y dijo, “Pues yo lo soy, desde que nací. Nací libre. Por
eso tengo todos estos derechos. Es por eso que yo estoy protegido. Yo nací en esto.”

Y el capitán principal dijo, “¡Desátenle! ¡Desátenle ahora mismo! Señor Pablo, lo sentimos,
nosotros no sabíamos. Espero que no sienta la necesidad de relatar esto a César porque …
¿podría usted venir acá dentro? Le tengo limonada fresca. Yo creo que alguna de mi ropa le
servirán muy bien. ¡consíganle y tráiganle mi ropa… por favor, siéntese aquí. Señor Pablo, oh,
parece que tiene algo en su ropa. Lo siento mucho.” Pablo pasa de ser “azotado y golpeado” a
“libre y respetado.”

115
La Sanidad Es Parte de la Redención

Amigo, usted nació en esto. No se lo ganó, no lo compró, y usted no podría hacer lo suficiente
para merecerlo. Pero cuando alzaste la vista y dijiste, “Jesús, yo creo en ti, y te recibo como mi
Señor y mi Salvador,” ¡naciste de nuevo! Naciste en esta familia y en este reino y tu nombre, tu
nombre, está en ese Libro, y ese Libro es el Libro de los redimidos y rescatados. También es una
lista de la ciudadanía del Reino eterno de Dios, y como ciudadano, tienes derechos. Pero los debe
conocer, y se debe levantar, y debe hablar sobre ellos.

Jesús no abrió la boca. ¿Sabes que Él pudo haberlo hecho? ¿Se recuerda lo que dijo cuándo se lo
estaban llevando? Él dijo, “Acaso piensas que no puedo ahora orar a mi Padre, y él me daría más
de doce legiones de ángeles,” (Mateo 26:53) y se lo hubieran llevado de ese lugar tan rápido. Les
digo que, hubieran aniquilado a cada uno de esos soldados dentro de 100 millas, fácilmente. Pero
entonces usted y yo todavía tuviéramos que pagar por nuestros propios pecados.

Jesús podría haber hablado. Cuando le ataron al poste de azotes y comenzaron a pegarle — y no
sólo le pegaban ellos, pero la mano de Dios estaba golpeándolo espiritualmente con cada causa
principal de cada malestar y enfermedad, y lo aplastaba y le causaba contusiones, hasta el centro
de Su espíritu—podría haber dicho, “Apelo a la justicia. Yo no merezco esto. No he hecho nada
malo. Apelo al Omnipotente y su justicia.” Si Él hubiera hablado, hubiera sido librado, porque
no lo merecía… y nosotros estuviéramos perdidos. Nosotros tendríamos que pagar la pena por
nuestros pecados. ¿Sabes que a Él si le hubiera querido decir algo? Todo lo que tenía que decir
era una sola palabra; es todo lo que tenía que decir. Todo lo que tuvo que decir era, “¡Detenlo!”
¿Recuerda cuando Él dijo, “¿Yo Soy,” y todos ellos cayeron al suelo?

Él es nuestro Héroe. Piense en la fuerza que le tomó. Piense en el autocontrol que tuvo. Todo lo
que tenía que hacer era decir una palabra, y saldría de todo eso. Él lo tomó. No abrió Su boca.
Les dijo. “Nadie me quita la vida, sino que yo la doy por mi propia voluntad. Tengo el derecho
de darla y de volver a recibirla.” Él no estaba en las manos de ellos o bajo su control, sin poder
hacer nada. Él los dejo que lo hicieran, y como oveja que va hacia el matadero, muda, y se queda
de pie tomando todo, no abrió Su boca. Lo dice otra vez. No abrió Su boca. ¿Sabe por qué no
abrió Su boca? Para que nosotros podamos abrir nuestra boca: “Deje al redimido del Señor
decirlo…” déjenlos abrir sus bocas y déjenlos decirlo, y cuando venga algo que quiera robar,
matar y destruir comienza a latir y afectarle, más le vale que no se quede ahí diciendo, “No sé si
es la voluntad de Dios.” Usted se levanta y dice, “¡No, no tu no! ¡No, no tu no! ¿Es esto legal,
diablos ignorantes? ¿Es esto legal para ustedes poner el cáncer en mi cuerpo cuando no estoy
condenado? ¿Cuándo soy un ciudadano del cielo?”

“Oh, pero tú te lo mereces. Has cometido errores.”

“Realmente lo merecí, pero El sufrió la paliza. Él tomó las enfermedades. Él tomó el dolor. ¡No
tú no robaras mi dinero! ¡No, tú no lo harás! ¿Es esto legal? ¿Es esto legal, robar mi prosperidad?
¡No, tú no lo harás! Te reclamo con esto. Te desafío antes del tribunal supremo del cielo.”

Correrán asustados hacia sus superiores, y se irán lejos de usted. Estas no son mis palabras.
“Resistan al diablo, y éste huirá de ustedes.” Gloria a Dios.

116
Capítulo 12: Los Primeros Frutos de la Redención

La razón número 12 por la cual estamos seguros de que es la voluntad de Dios para que
todos nosotros seamos sanados es debido a los primeros frutos de la redención. Otro modo
de decirlo es “la garantía de nuestra herencia.”

Estamos ahora en el corazón de la redención, en el corazón del cristianismo y sanidad, porque


sanidad es una parte integrante. Sanidad está exactamente en el de ella. Todo lo que tiene que
hacer es mirar el ministerio de Jesús. Si la voluntad de Dios verdaderamente era como otras
personas tratan de presentarla, entonces Jesús raramente, si alguna vez, hubiera ministrado
sanidad a la gente—porque esto no es tan importante para Dios, y porque este cuerpo físico no es
realmente en lo que Él está interesado; Él está interesado en el espíritu.

Pero yo me he dado cuenta que Jesús tuvo filas de sanidad que duraban todo el día. Ellos trajeron
miles de personas de todas las ciudades y sus alrededores, y Él les ministro a ellos desde
temprano, hasta la tarde. Si usted lee todos los relatos del Evangelio, usted ve que la sanidad era
una parte grande del ministerio de Jesús. El pasó mucho tiempo hablando sobre ella, y pasó
mucho tiempo ministrando sobre esto. ¿Usted sabe por qué? Porque todo lo que Él dijo y todo lo
que El hizo era una revelación directa de la voluntad de Dios para la humanidad. Dios nunca
cambia, y si esa era su voluntad en aquel tiempo, entonces, es su voluntad ahora. Él no ha
cambiado. El cuerpo que usted tiene ahora mismo le importa a Dios—ahora y en el futuro.

En 1 de Corintios 6:11, El habló de gente que hacían todo tipo de cosas que no estaban bien. “Y
esto erais algunos de ustedes: más ya están lavados, más ya están santificados…” algunas veces
la gente trata de decir, “sólo soy un viejo pecador salvado por gracia.” No, usted era. No diga
que usted es un pecador. Está en contra de las escrituras, y es una mala confesión.

Unos dicen, “Bueno, yo pequé ayer.” Sólo porque hizo algo una vez no significa que usted es
uno.

Regresando de un viaje una vez, deje que uno de los empleados tomara el timón del avión, y el
voló por sólo unos cuantos minutos. Pero él no es un piloto. Usted no quisiera embarcar a su
familia en un avión y atravesar el país con él. Ahora, él se podría convertir en un piloto si esto es
lo que el Señor le dice que haga, pero sólo porque voló no significa que es un piloto.

Sólo porque usted pecó no lo convierte en un pecador. No significa que “un pecador” es quién se
encuentra en su espíritu o que es su estilo de vida. Antes de que usted fuera salvo, lo era. Esto era
su naturaleza, pero ahora no.

El versículo 11 dice, “Y esto erais,” subraye la palabra “erais” en su Biblia si no lo ha hecho ya,
“Y esto erais algunos: más ya sois lavados, más ya sois santificados, más ya sois justificados en
el nombre del Señor Jesús, y por el Espíritu de nuestro Dios.” Usted es estas cosas—no un
pecador.

Continúe al versículo 12, “Todas las cosas me son lícitas, pero no todas son de provecho. Todas
las cosas me son lícitas, pero yo no me dejaré dominar por ninguna. Los alimentos,” o comida,

117
Los Primeros Frutos de la Redención

“son para el estómago y el estómago para los alimentos, pero Dios destruirá a los dos. “Todo lo
que usted ve, sólo está aquí por una pequeña cantidad de tiempo; todo esto se desaparecerá. “Sin
embargo, el cuerpo no es para la fornicación, sino para el Señor, y el Señor es para el cuerpo. Y
Dios, que resucitó al Señor, también nos resucitará a nosotros mediante su poder.”

¿De qué estamos hablando? Primeramente, Él está hablando del cuerpo— el cuerpo que puede
cometer fornicación, el cuerpo físico que tú tienes aquí, ahora mismo. Él dijo que tu cuerpo no
fue hecho para fornicación. ¿Porque es necesario decir esto? Por qué la gente te dirá, “¿Bueno,
entonces por qué Dios me dio ese deseo? ¿Por qué Dios me dio deseo sexual? Debe de ser
natural.” No, tiene que ser controlado, tal y como un numero de otras cosas. Usted no fue hecho
sólo para esto. El sexo no es necesario para tener una vida normal. El enemigo tratará de decirles
a los jóvenes, a la gente soltera, a los adultos que no están casados, “no puedes mantenerte
saludable a menos que tengas sexo. Tienes necesidades.” No, tu cuerpo no solamente fue hecho
para esto; tu cuerpo se hizo para el Señor. No hay nada malo con el sexo entre un esposo y una
esposa en la unión santa del matrimonio, ellos pueden disfrutarlo, y esto está bien, pero no es
necesario para poder realizar tu vida. De lo contrario, ¿Qué de Jesús y otros que nunca se
casaron? No es necesario.

Si usted es soltero, hágase un favor y no mire, ni escuche, ni se llene, ni lea cosas sobre sexo, y
no se agite sin motivo. No haga las cosas más difíciles para usted. No mire, no escuche, o lea,
porque mientras más alimenta algo, más fuerte se convierte. Mientras más alimentas esos deseos,
más fuerte se convertirán. Si usted no los alimenta, se pondrán más y más débiles, y no le
molestarán tanto.

Todos somos humanos. Todos tenemos un cuerpo. Todos tenemos deseos. Pero los deseos deben
ser controlados. No creas la mentira, “Bueno, no es saludable el no tener sexo.” No. Usted puede
estar satisfecho. El sexo no es necesario. La gente casada se supone que tengan una vida sexual.
La Biblia dice que no debemos de defraudar el uno al otro (1 Corintios 7:2-5). Si alguien dice,
“Mi esposa se ha vuelto demasiada santa…Mi marido se ha vuelto demasiado santo… Nosotros
no hemos tenido relaciones en un año...” Eso está mal. Eso está en contra de la Palabra.

Para la gente que no está casada, eso es otra situación, y de eso es lo que estoy hablando. Si usted
no está casado, el enemigo tratara de decirle, “No estas saludable, tienes tanta tensión, y
necesitas tener sexo. Tú tienes necesidades.” Él es un mentiroso. Su cuerpo no fue creado sólo
para eso; esta no es la razón por la cual usted tiene un cuerpo. Su cuerpo es para el Señor. Y el
Señor, El que resucitó a Jesús, ¿va a hacer qué? Va a resucitar tu cuerpo.

Lea el versículo 15 en voz alta: “¿No sabéis que vuestros cuerpos son miembros de Cristo?”

¿No sabéis, o no sabes tú? Si el Señor dice, “¿No sabéis?” Puedes imaginar que mucha gente no
sabe. ¿Por qué lo diría? ¿De qué cuerpo habla? Habla de tu cuerpo—con el cual tú puedes
cometer fornicación. Tu cuerpo es un miembro de Cristo.

Existen todos tipos de grupos que te dirán, “No, ahora, tu espíritu es una parte de Cristo, pero
esta vieja carne pecadora, se está descomponiendo, y un día de éstos, va a desaparecer, y
realmente, esta carne no es tan importante.” No es mucho el tramo el decir esto y decir, “Bueno,

118
Los Primeros Frutos de la Redención

si tú haces algunas cosas con tu cuerpo, ya que es sólo el viejo cuerpo, no es realmente algo muy
grande, porque solo es el espíritu lo que importa.” No, todo esto es mentira. Y continúa diciendo
en este mismo pasaje que tu cuerpo ha sido comprado y ha sido pagado—no sólo tu espíritu, pero
tu cuerpo. Tu cuerpo es miembro de Cristo. Es una parte permanente de Cristo.

La gente dice, “No. A mí no me gusta este cuerpo. Yo me voy a deshacer de éste, y voy a
obtener uno nuevo. Yo voy a tener un cuerpo nuevo.” Ambas son cierta y no cierta, dependiendo
de lo que quieras decir. Ese nuevo cuerpo del cual estás hablando va a ser tu cuerpo actual, pero
glorificado.

Alguna gente piensa, “A mí no me gusta eso, porque no a mí no me gusta mi cuerpo.” Les


aseguro, una vez que la gloria fluya a través de él, usted estará bien contento. No se preocupe.
Una vez que el poder de Dios fluya a través de él, va a cambiar totalmente. La Escritura lo dice.
Y nunca más será sujeto a envejecimiento o debilidad o enfermedad.

¡Nosotros vamos poder hacer cosas asombrosas! Jesús está sentado a la diestra del Padre en Su
propio cuerpo de carne y hueso. Recuerde, después que El resucito de entre los muertos, dijo a
los discípulos, “Tóquenme y vean: un espíritu no tiene carne ni huesos, como ustedes ven que
tengo yo” (Lucas 24:39). Ellos lo tocaron, y ellos pusieron sus manos sobre Él. Justamente
como usted puede poner su mano sobre su propia mano, ellos tocaron Su cuerpo. Jesús está
sentado a la diestra de su Majestad en ese mismo cuerpo, y la Biblia dice que “El cambiará
nuestro cuerpo miserable para que sea como su propio cuerpo glorioso” (Filipenses 3:21). El
mismo cambio que sucedió en Su cuerpo está a punto de sucederle al nuestro, no muchos días a
partir de ahora. Esto debería de conmoverle. Esto es una cosa grande.

Existe gente que piensa, “Todos ustedes se están emocionando demasiado y tienen una gran
imaginación.” No, esto es cierto o es mentira. No existe ningún intermedio. Yo estoy totalmente
convencido de que es la verdad absoluta del Evangelio, es la realidad.

Hace varios años atrás, una de los líderes de un equipo de una cruzada tuvo un ataque cardíaco y
murió de repente. Estaba clínicamente muerto. Bueno, su esposa llego a donde él lo más rápido
que pudo, y comenzó a gritar, “¡Vuelve en el nombre de Jesús!” Ella lo llamó para atrás, “¡No,
tu no! ¡No tú no me vas dejar ahora! ¡Regresa!” Ella lo estaba llamando de regreso.

Él se había ido. Yo no sé cuánto tiempo dijeron que él estuvo muerto clínicamente, pero su
corazón no estaba latiendo, nada, pero finalmente lograron traerlo para atrás. Cuando pudieron
recuperarlo y regreso en sí, la primera cosa que dijo cuándo miró a su esposa fue, “¿Por qué
hiciste eso?”

Ella dijo, “¿Por qué? ¿Qué quieres decir? Yo no quería que tu…”

Él dijo, “Si esto llega a suceder de nuevo, déjame en paz. ¡No lo hagas de nuevo!” Él dijo,
“Déjame decirte lo que yo estaba haciendo.” Él era un atleta durante sus años de juventud, pero
habia envejecido y no se encontraba en muy buena forma por muchísimo tiempo. Él dijo, “Yo no
sé dónde estaba, pero estaba en un camino con un hermoso cercada y habia un paisaje muy bello,
no lo puedo describir, pero era glorioso y hermoso, y me encontraba caminando y luego decidí

119
Los Primeros Frutos de la Redención

correr. Yo comencé a correr, y entonces comencé a correr como cuando corría cuando era joven.
Entonces comencé a correr como nunca habia corrido en mi vida.” Él dijo, “Yo no sé cuán
rápido iba. ¡Pero me estaba moviendo! Y continuaba moviéndome, ‘¡Gloria a Dios!’ pero no se
cuán rápido iba. Y entonces me desperté y sentí dolor.” Él dijo, “Comencé a sentir dolor y dolor,
y cuando me desperté, estaba en este cuerpo.”

Jesús, en su propio cuerpo, se les apareció a los discípulos, ¿no es verdad? Él comió pescado y
pan. Él comió. Estas son buenas noticias para mucha gente. “¿Usted me quiere decir que yo seré
capaz de comer más tarde?” ¡Sí! Jesús lo hizo, y puede moverse rápidamente de un lugar a otro.
Ellos estaban con las puertas cerradas y con seguro en aquel lugar, y el vino a través de la pared
de alguna manera u otra. Más aun, podían tocar Su cuerpo justo como usted puede sentir su
propio cuerpo. Sin embargo, va a ser muy diferente. Sera cambiado.

“Su cuerpo es un miembro de Cristo.” ¿Cómo se hizo un miembro de Cristo? Usted creyó en
Jesús, y nació de nuevo. En 1 de Corintios 12, dice, “El espíritu de Dios le ha bautizado,” que
significa “colocado en” o “sumergido,” no en agua, sino “en el cuerpo de Cristo.” Usted ha sido
colocado en el cuerpo de Cristo. El bautismo de agua es un tipo de esto. Justo como su cuerpo
fue colocado en el elemento y el mundo del agua, usted fue colocado en Cristo cuando creyó en
Él. No es sólo para su espíritu. Jesús no sólo fue a la cruz en espíritu. Su cuerpo se encontraba
ahí. El ofreció Su espíritu por tu espíritu. El ofreció Su alma por tu alma. El ofreció Su cuerpo
por tu cuerpo. Él nos compró a usted y a mí, espíritu, alma, y cuerpo. Nosotros hemos sido
redimidos en espíritu, alma, y cuerpo.

Él continúa diciendo esto porque tenían problemas enormes con fornicación y adulterio en esta
iglesia de Corintio, ellos estaban acostumbrados a tener orgías como parte de su adoración.
Ahora ellos han escuchado el Evangelio y se han salvado, pero esas cosas todavía estaban
pasando en y alrededor de sus comunidades, y muchos se estaban deslizando de nuevo hacia
estas cosas. Algunos venían y comentaban, “Bueno, esto es sólo el cuerpo.” Pero el Espíritu
Santo a través de Pablo les dijo, “¡Oye! ¿No se dan cuenta de que sus cuerpos son realmente
miembros de Cristo? ¿Acaso un hombre debería tomar su cuerpo, que es parte de Cristo, y unirlo
a una prostituta e idolatra?”

Él termina diciendo en el versículo 19, “¿O ignoráis que vuestro cuerpo es templo del Espíritu
Santo, el cual está en vosotros, el cual tenéis de Dios, y que no sois vuestros? Porque comprados
sois por precio.” Él lo específica y lo califica. “Glorificad pues a Dios en vuestro cuerpo y en
vuestro espíritu…” Él no tenía que referirse a los dos, pero lo hizo. ¿Por qué? Porque este cuerpo
es importante para Él, el que tiene ahora mismo. Él se preocupa de él, y la redención fue hecha
para este cuerpo.

En 1 de Corintios 15:1, él dijo, “Ahora, amados hermanos, permítanme recordarles la Buena


Noticia que ya les prediqué. En ese entonces, la recibieron con gusto y todavía permanecen
firmes en ella. Esa es la Buena Noticia que los salva…” Usted está salvo escuchando y
recibiendo y creyendo esto, y por mantenerse en este Evangelio. “Si retenéis la palabra que os he
predicado, sois salvos, si no creísteis en vano. Porque primeramente os he enseñado lo que
asimismo recibí: Que Cristo fue muerto por nuestros pecados conforme a las Escrituras; Y que
fue sepultado, y que resucitó al tercer día, conforme a las Escrituras; Y que apareció á Cefas, y

120
Los Primeros Frutos de la Redención

después a los doce. Después apareció a más de quinientos hermanos juntos; de los cuales muchos
viven aún, y otros son muertos.” Quiere decir, unos han muerto físicamente.

¿Cuándo fue que todas estas personas vieron a Jesús? Pedro le vio, el resto de los 12 lo vieron, y
500 personas al mismo tiempo le vieron, ¿pero cuando? Le vieron después de que Él fue
crucificado y murió y sepultado. Todos sabían que El habia muerto. Claro que cumple con la
Escritura, pero yo me imagino que una de las razones que el soldado tomó su lanza y la atravesó
en Su costado, a través de Sus costillas llegando a su corazón y órganos, era para asegúrese que
Él estaba muerto.

En el versículo, él continúa diciendo “conforme a las Escrituras,” Les prediqué a ustedes que Él
estaba muerto “conforme a las Escrituras.” Que fue sepultado “conforme a las Escrituras,” y
“conforme a las Escrituras,” resucitó.

La gente pregunta, “¿Realmente usted cree en esto?” Yo lo creo con cada fibra de mi ser. Es la
culminación del Evangelio. Es el corazón y la realización de la verdad.

Mire a los versículos 7 y 12. “Después apareció a Jacobo; después a todos los apóstoles. Y el
postrero de todos, como a un abortivo, me apareció a mí. Porque yo soy el más pequeño de los
apóstoles, que no soy digno de ser llamado apóstol, porque perseguí la iglesia de Dios. Empero
por la gracia de Dios soy lo que soy: y su gracia no ha sido en vano para conmigo; antes he
trabajado más que todos ellos: pero no yo, sino la gracia de Dios que fue conmigo. Porque, o sea
yo o sean ellos, así predicamos, y así habéis creído. Y si Cristo es predicado que resucitó de los
muertos ¿cómo dicen algunos entre vosotros que no hay resurrección de muertos?

La gente dice esto hoy día. Y es una cosa prominente. La gente ha escrito libros, han producido
series de TV, películas, y dicen que “Jesús era sólo un hombre.” Recientemente, hubo un
reportaje de un hombre que dijo que encontró a Jesús, su tumba y sus huesos, y que los huesos de
María Magdalena también se encontraban ahí. ¿En primer lugar, cómo podrían de probar tal
cosa? ¿Qué podrían utilizar para probar el ADN? ¿Cómo pueden hacer tal reclamación? La gente
que tiene una agenda no necesita tener ninguna prueba; ellos sólo necesitan una idea y la dicen.
Por supuesto, y si vende libros y se hace dinero…. entonces la gente dice, “¿Y qué tal eso?
¿Usted piensa que El y María Magdalena se casaron y tuvieron niños en secreto?” De ninguna
manera. Si Jesús hubiera querido casarse, se hubiera casado. Él no lo hubiera escondido.

Unos dicen, “Tal vez lo hizo.” Si lo hubiera hecho, entonces Era sólo un hombre. Si tratara de
esconderse, engañar, y cubrir, entonces Él no era el Hijo de Dios.

“¿Bueno, y si realmente solamente murió? ¿Y si Era sólo un hombre y le crucificaron? ¿Y si


realmente encontraran Sus huesos?” Entonces usted nunca debería de ir a la iglesia jamás,
porque entonces nada existió.

Pero yo les digo, nadie alguna vez ha encontrado esto, y nadie nunca lo encontrara, porque Él no
se encuentra ahí. Él no se encuentra ahí. Realmente resucitó de entre los muertos.

121
Los Primeros Frutos de la Redención

Usted escucha a la gente decir, “¿Bueno por qué es esto un problema?” Es un problema. Yo no
creo en conflictos y tampoco creo en discordia, pero amigo no puedes tener “una mente abierta”
sobre esto, no puede ser. Unos dicen, “Sólo quiero ser cordial y mostrarle a la gente que puedo
entretener sus opiniones.” Pues es mejor que no lo haga.

Jesús fue levantado físicamente de entre los muertos. Sus huesos no están en ninguna tumba. Sus
huesos están en Su cuerpo. Él está en Su cuerpo. ¿No es esto lo qué Él dijo? “Tóqueme.
Manéjeme. Un espíritu no tiene carne y hueso.” Por lo tanto, sé exactamente donde se encuentran
Sus huesos. Sus huesos se encuentran en Su cuerpo, y Él está en Su cuerpo.

El continúa diciendo en el versículo 13,” Porque si no hay resurrección de muertos, Cristo


tampoco resucitó: Y si Cristo no resucitó, vana es entonces nuestra predicación, vana es también
vuestra fe. Y aun somos hallados falsos testigos de Dios; porque hemos testificado de Dios que
él haya levantado a Cristo; al cual no levantó, si en verdad los muertos no resucitan. Porque si los
muertos no resucitan, tampoco Cristo resucitó.” ¿Cuál es el otro lado de esto? ¿Y si Cristo fue
resucitado? Entonces otros muertos resucitaran también.

Esto no es ninguna sorpresa por qué el diablo trata de enfangar las aguas sobre esto, porque es
esto mismo. Si Jesús realmente resucito de entre los muertos, Él tiene el poder sobre la muerte y
sobre el pecado. Esta vida no es todo lo que existe, y si usted cree en Él, usted puede ser
resucitado también. ¡Oh, gloria a Dios! Esto es la culminación del Evangelio. ¡Este es el pináculo
de las Buenas Noticias!

Él fue resucitado de entro los muertos, y si Él lo fue, nosotros lo seremos también. Vamos a ser
cambiados en Su venida, o si vivimos nuestras vidas y nuestro cuerpo muere, entonces nosotros
seremos resucitados de entre los muertos. Tu cuerpo—no importa donde se encuentre—será
resucitado de entre los muertos y glorificado.

Usted puede estar diciendo, “Yo creía que estábamos hablando sobre sanidad. ¿Por qué hablas
tanto de esto?”

Si creemos que Dios puede hacer esto al cuerpo, pues entonces no debe ser muy difícil creer que
Él puede hacer un pequeño trabajo de reparación en este cuerpo ahora, en esta vida aquí abajo,
para poder mantenernos avanzando hacia adelante hasta que lleguemos a nuestra partida. Él
podría resucitar un cuerpo que está completamente descompuesto, que usted no puede ni
encontrar. Existen cuerpos de santos quiénes han estado muertos durante siglos. Existen cuerpos
de santos que se perdieron en el mar, y los tiburones se los comido. ¿Dónde están sus cuerpos?
Existen santos quiénes han muerto en el Sáhara, cuyos huesos se blanquearon, se
descompusieron, dispersados, y volaron a las cuatro esquinas de la tierra. ¿Dónde están sus
cuerpos? Están todavía aquí. Dios sabe dónde se encuentra cada célula. El los formo la primera
vez; Él lo puede formar de nuevo.

¿No sería glorioso el estar vivo y quedarse? Porque la Biblia dice que los muertos en Cristo
resucitarán primero (1 Tesalonicenses 4:16). Nosotros llegaremos a ver esto. Bueno, si estamos
todavía vivos, podría suceder.

122
Los Primeros Frutos de la Redención

Primera de Corintios 15:20 dice, “Mas ahora Cristo ha resucitado de los muertos; primicias de
los que durmieron es hecho. Las primeras.” No dijo la única fruta. Si existe un primer lugar,
entonces existe un segundo, un tercero, un cuarto, y nueve millones. Usted se encuentra ahí en
algún lugar. Yo me encuentro ahí en algún lugar. “Porque por cuanto la muerte entró por un
hombre, también por un hombre la resurrección de los muertos. Por qué, así como en Adán todos
mueren, así también en Cristo todos serán vivificados.” ¿Muere la gente? ¿Están todos los
hombres en la tierra muriendo? Entonces tan seguramente como esto está sucediendo, la gente va
a resucitar de entre los muertos. Esto es lo que Él está diciendo. Es porque lo que le sucedió a
Adán no es más poderoso de lo que le sucedió a Jesús. Él dijo,” Mas cada uno en su orden:
Cristo las primicias; luego los que son de Cristo, en su venida.” El viene. “Luego el fin; cuando
entregará el reino a Dios y al Padre, cuando habrá quitado todo imperio, y toda potencia y
potestad. Porque es menester que él reine, hasta poner a todos sus enemigos debajo de sus pies.
Y el postrer enemigo que será deshecho, será la muerte.”

Nosotros nunca hemos conocido de una existencia sin la muerte. Todo lo que se encuentra a
nuestro alrededor muere. Ha sido de esta forma desde que llegamos aquí. Las flores mueren, los
árboles mueren, los animales mueren, y la gente muere; todo muere. ¿Pero usted cree en la Biblia
cuando dice que todo va a cambiar? Y cuando sea cambiado, no habrá más pena, no más dolor,
no más llanto, y no más muertes. No más.

Hace un tiempo atrás, le estaba preguntando al Señor. Le dije, “¿Señor, ¿cómo puedes lidiar con
todo esto?” Estoy hablando sobre todo el dolor que se encuentra en esta tierra. “¿Cómo puedes
lidiar con esto, Señor?” Él es amor, y nadie lo siente más que Él; nadie se preocupa más que Él.
Y le dije, “¿Señor, ¿cómo puedes tolerar el dolor del inocente y el dolor de la gente en la tierra?
¿Cómo lo toleras?”

Él dijo—no estoy hablando de una voz audible, pero dentro de mí—Él dijo una cosa: “Keith, es
muy breve.”

Esto es la cosa más breve alguna vez nosotros tendremos que hacer. Para nosotros, 30 años
parece mucho tiempo. A uno le parece que un año es mucho tiempo para tener problemas y
dificultades, o hasta una semana. ¿Pero, cómo le parece a Alguien a quien mil años le parece un
día?

Existen algunas cosas duras y algunas cosas malas que están sucediendo, pero son muy, muy
breves, un vapor. Esta aquí, se fue, y se acabó. Nuestra aflicción liviana es sólo por un
momento. Deberíamos de contar esto como una cosa pequeña y trivial y decir, “Nosotros pronto
estaremos fuera de aquí. No se preocupen sobre eso, no se quede con eso, no se molesten, no te
caigas al suelo y te hales el cabello. Oye, pronto estaremos fuera de todo este asunto. Además de
esto, Dios nos dará la victoria hoy. Él nos llevara de aquí hacia allá.”

Esto es todo lo que nosotros hemos alguna vez conocido, y creemos que es mucho tiempo, pero
no lo es.

Efesios 1:11-14 dice, “En él digo, en quien asimismo tuvimos suerte, habiendo sido
predestinados conforme al propósito del que hace todas las cosas según el consejo de su

123
Los Primeros Frutos de la Redención

voluntad, Para que seamos para alabanza de su gloria, nosotros que antes esperamos en Cristo.
En el cual esperasteis también vosotros en oyendo la palabra de verdad, el evangelio de vuestra
salud: en el cual también desde que creísteis, fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la
promesa, Que es” o Quien es, “las arras de nuestra herencia, para la redención de la posesión
adquirida para alabanza de su gloria.”

¿Es incluido nuestro cuerpo en el trabajo de redención? ¿Es nuestro cuerpo incluido en nuestro
futuro? Nuestros cuerpos han sido comprados y pagados. Cuando el Señor nos redimió, nos
redimió completamente—espíritu, alma, y cuerpo, todas las partes. Él cargo el castigo de nuestra
paz. Esto nos afecta mentalmente y en nuestras almas. Él Se hizo pobre para que nosotros
podamos ser ricos. Esto afecta nuestro mundo material y financiero. Por Sus llagas nosotros
fuimos sanados. Cargo con nuestras iniquidades. Llevó nuestros pecados (Isaías 53:4-5; 2
Corintios 8:9). ¿Es esto correcto? Él no sólo fue a la cruz en espíritu. Él fue espíritu, alma, y
cuerpo, y Él nos redimió nuestro espíritu, alma, y cuerpo.

Tu cuerpo ha sido redimido, y debido a la redención de tu cuerpo, serás cambiado en un


momento, en un abrir y cerrar de ojo, o será resucitado de entre los muertos (1 Corintios 15:52).
Y nuestro cuerpo será convertido como el cuerpo glorioso de El Señor Jesucristo, y usted lo
tendrá desde aquí en adelante. Va a ser capaz de hacer toda clase de cosas asombrosas.
Finalmente, usted tendrá un cuerpo que podrá mantenerse al paso de su espíritu.

Usted podría preguntar, “¿Cuándo seré capaz de hacer todo esto?” Cuando El Hermano Jesse
Duplantis habla sobre su visita al cielo, él dice que cuando él pregunto, “¿Y qué acerca de esto?”
el ángel le decía a él, “Aquí, cada deseo se cumple.” Así que, si ha tenido algún deseo suyo,
prepárese. Cada deseo será cada deseo.

¿Entonces qué le sucederá a este cuerpo? Seremos cambiados. Primera de Corintios 15:49 dice,
“Y así como hemos traído la imagen del terrenal,” tan seguro como está sucediendo ahora
mismo, “traeremos también la imagen del celestial.”

Tan seguro como usted tiene un cuerpo ahora mismo que es como el cuerpo de Adán caído
después del pecado, vendrá un tiempo cuando usted tendrá un cuerpo como el cuerpo de Jesús.

El versículo 50 continua, “Esto digo, hermanos: que la carne y la sangre no pueden heredar el
reino de Dios; ni la corrupción hereda la incorrupción.” El mundo que ha de venir es demasiado
glorioso para arrastrar con él, y, aun así, este cuerpo ha sido comprado y ha sido pagado.
¿Entonces, qué tienes que hacer? No puedes dejarlo ni tampoco puedes llevarlo en la forma en
que se encuentra. Solo existe una cosa para hacer: Este cuerpo se tiene que cambiar. ¿Cómo
cambiara?

Él dijo que corrupción no hereda incorrupción. “He aquí, os digo un misterio: Todos nosotros
ciertamente no dormiremos...” No todos van a morir. Algunos estarán vivos y habrá otros cuando
El venga. Ellos no morirán físicamente. “Más todos seremos transformados.” Si estamos vivos, o
si nuestro cuerpo a estado en la tumba durante 300 años, tiene que ser cambiado. Este cuerpo
tiene que ser cambiado.

124
Los Primeros Frutos de la Redención

Sé que usted ha escuchado esto anteriormente, pero es tan verdadero, es tan maravilloso.
Sucederá justamente así: “En un momento, en un abrir de ojos, a la trompeta final; porque la
trompeta sonara y los muertos serán levantados sin corrupción, y nosotros seremos
transformados.”

Va a suceder tan seguro como usted está sentado ahí, tan seguro como que La Biblia es verdad,
tan seguro como que Dios es verdadero. Usted escuchara esa trompeta. Será un sonido como uno
el cual nunca ha escuchado antes, y no sólo serán sus oídos que escucharán. Todas tus partes lo
escuchara. Los cadáveres en las tumbas van a escuchar ese sonido, y ellos responderán a ese
sonido. ¿Usted sabe lo que dice las escrituras? “Los muertos van a escuchar Su voz.” Esta
trompeta es una voz, y los muertos en Cristo van a escucharlo.

¿No sería tremendo estar vivo y escuchar este sonido, y ver todos los cuerpos cuando comienzan
a salir? El cuerpo de los santos que se habían dispersados a los cuatro vientos, se reunirá. No
importa si partes diferentes de sus cuerpos se encontraban en continentes diferentes, ellos van a
volar a través del aire, regresarán y se unirán y la gloria de Dios va a venir sobre ellos. La misma
gloria que resucito a Jesús de entre los muertos en el tercer día va a venir sobre los cuerpos. Tú y
yo vamos a estar de pie allí con nuestras bocas abiertas y vamos a decir, “¡Gloria! ¡Gloria a
Dios!” y en ese mismo momento, cuando termine eso, ese poder nos golpeara a nosotros. Los
muertos en Cristo van a levantarse primero, y luego esto nos tomara a nosotros también. No sé si
comenzara en nuestras cabezas y fluirá hacia abajo, o en nuestros pies y fluirá hacia arriba, o si
todo será de un golpe. Yo no sé, pero si se esto: te tocara a ti. Va a fluir por dentro de ti. Va a
fluir por encima de ti, y no veras más arrugas no más imperfecciones, no más “demasiado
gordo,” “demasiado delgado,” “demasiado joven,” “demasiado viejo,” por nada—Todo estará
correctamente bien. Todo va a estar en su vida máxima, su perfección. ¡Usted dirá, “¡Ahora sí,
de esto es lo que estaba hablando! ¡Aquí mismo! ¡Esto es lo que siempre quería cuando estaba en
la tierra!”

Todos nos miraremos el uno al otro y vamos a decir, “¡Te ves bien!” “¡Hombre, tú también te
ves bien! ¡Guao!”

¿Qué más va a suceder? Nos reuniremos juntos con ellos en el aire, y nosotros siempre estaremos
con el Señor, el uno con el otro. Nunca más estaremos separados otra vez de Él o el uno del otro.
Esto es algo para esperar con mucha anticipación.

Existe mucho sobre esto en la Biblia. Existe mucho sobre esto en el Nuevo Testamento. No
hubiera un Evangelio sin esto. No existiría ningún cristianismo verdadero sin esto; esto es el
corazón del cristianismo.

Tuve que preparar la fundación para llegar a esta parte. Usted podría preguntar, “¿Que tiene que
ver esto con sanidad?” Tiene todo que ver con sanidad ¿Fue su cuerpo comprado y pagado? ¿Es
un miembro de Cristo? ¿Está su cuerpo, su cuerpo físico, incluido en el plan eterno de redención
de Dios? Sí. Entonces su cuerpo, el cuerpo con el cual usted nació, desde la matriz de su madre,
es precioso para Él. Él lo ha comprado y lo ha pagado, y El hasta ha hecho arreglos para que
cada huella de pecado y la maldición sea removida. Para que, de esa manera, pueda ser un cuerpo
glorioso, justo como el cuerpo que Jesús tiene ahora mismo.

125
Los Primeros Frutos de la Redención

Note que El no dijo en 1 de Corintios 6 que será parte de Cristo. Él dijo que lo eres ahora mismo.
Usted es parte de Cristo. Si no fuese importante que hubiera malestares o enfermedades del
cuerpo, Jesús no hubiera ido por todas partes haciendo bien, y sanando a todos lo que estaban
oprimidos. Él no hubiera pasado todo ese tiempo ministrándole a la gente e imponiendo las
manos a la gente si esto no importaba.

Unos dicen, “Este viejo cuerpo mortal está a punto de irse pronto de todos modos. No es gran
cosa, sólo ame a Dios en espíritu...”

Denominaciones, cristianos, y gente por todo el mundo tratan de venderle variaciones de esto.
“Oh, este viejo cuerpo… gracias a Dios un día de éstos yo voy a terminar con este cuerpo y voy
a obtener uno nuevo.” No, es este el cuerpo el que ha sido comprado y ha sido pagado, y va a ser
glorificado. De otra manera, Él pudo haberlos dejado a todos en la tumba, dejarlos donde están.
Él podría llamar tu espíritu hacia el cielo y colocarlo en un nuevo cuerpo allá, ¿verdad? Pero esa
no es la manera como Él lo va hacer. ¿Por qué levantar a los muertos? ¿Por qué sacarlos fuera de
sus tumbas? Porque Él se preocupa por este cuerpo. Le dio este cuerpo. No menosprecien su
cuerpo. Usted ha sido formidable y maravillosamente hecho. Este cuerpo es una maravilla. La
gente tiende a tomarlo por hecho porque esta con usted todos los días, y lo ves, y mientras que
todo está funcionando bien, no piensa en él. Y lo único que nota es cuando algo no está
funcionando muy bien. Ningún hombre ha creado un cuerpo como el nuestro. Este cuerpo es
asombroso, pero se encuentra en un estado caído, en un estado de descomposición. No se acerca
a nada de lo que podría ser. Oh, pero Dios lo cambiará y lo regresará a su estado original y estará
de esa manera por la eternidad.

En Efesios 1:13, dice, “fuisteis sellados con el Espíritu Santo de la promesa,” ¿Es el, el mismo
Espíritu Santo quién resucito a Jesús de entre los muertos? Sí. Es El, él mismo Espíritu Santo
quién ungió a Jesús para sanar a los enfermos. Así lo dice en Hechos 10:38. “Cómo Dios ungió
con el Espíritu Santo y poder a Jesús de Nazaret; el cual anduvo…” ¿levantando a la gente de
entre los muertos? Bueno, esto sucedió, pero esto no es lo que este versículo dice. Él no hizo esto
en todas partes. “Cómo Dios ungió con el Espíritu Santo y poder a Jesús de Nazaret; el cual
anduvo haciendo el bien, y sanando a todos los oprimidos del diablo; porque Dios estaba con él.”
El anduvo sanando.

Más tarde la Biblia dice que fue levantado entre de los muertos por ese mismo Espíritu que le
ungió para sanar (Romanos 8:11). Sanando cuerpos y levantando cuerpos de entre los muertos—
¿existe aquí alguna conexión en todo esto? ¿Porque tiene El, el derecho de sanar un cuerpo? Si
alguna vez alguien ha sido sanado, ha sido basado en lo que Jesús iba a hacer o ya hizo. Ahora
podemos mirar hacia atrás porque ya fue hecho.

Cuando Jesús compro y pago por tu resurrección, estaba incluida tu sanidad. Permítame reiterar
esto: Cuando compró y pagó tu resurrección, también compró tu sanidad. ¿Por qué? Porque
cuando El compró tu cuerpo, esto le dio a Él, el derecho legal de hacer cualquier cosa a el
cuerpo—de reavivarte un poco, de sanarte, colocar nuevos órganos en él, todo esto hasta
levantarte de entre los muertos. Cuando El compró tu cuerpo y compró tu resurrección, El
compró todo lo demás. Él tiene el derecho de cambiar tu cuerpo un poco o mucho, y todo lo que
se encuentre entre medio.

126
Los Primeros Frutos de la Redención

Ahora mire a los versículos 13 y 14, “…también vosotros habiendo oído la palabra de verdad, el
evangelio de vuestra salud: en el cual también desde que creísteis, fuisteis sellados con el
Espíritu Santo de la promesa, Que es las arras de nuestra herencia, para la redención de la
posesión adquirida para alabanza de su gloria.” ¿Sabe usted lo que quiere decir arras? Es triste
cuan ignorante somos nosotros, el cuerpo de Cristo, en cuanto a esto. ¿Qué es arras? En primer
lugar, esto es algo que usted tiene ahora mismo en esta vida, en la persona del Espíritu Santo. Si
usted busca la palabra “arras” en griego, tiene la connotación e idea de un anillo de compromiso.
Ahora un anillo de compromiso no es un anillo de boda, pero si es un verdadero compromiso y
un verdadero anillo de compromiso significa algo. ¿Qué significa? Hay anillos de compromiso
muy agradables, anillos de diez-quilates. Existen enormes anillos de compromiso. Hay algunos
anillos de compromiso que son enormemente costosos, pero no tiene que ser un anillo. Nosotros
pensamos en un anillo, pero en culturas diferentes, existen toda clase de regalos—todo desde
castillos hasta países y muchas cosas más entre medio. ¿Pero para que era el regalo o el detalle?
¿Qué es una arras? Era una parte relativamente pequeña dada ahora y luego el resto seguiría
luego. La arras de nuestra herencia, o los primeros frutos de nuestra herencia, es una porción
relativamente pequeña a lo que representaría el resto de lo que vamos a recibir luego. Y está en
el Espíritu Santo, Quien se encuentra en nosotros.

Ahora, arras no es cuando lleguemos al cielo. Arras es ahora mismo, aquí mismo, ahora. Usted
puede obtener el anillo de compromiso antes de que se case, o si fuera un regalo de compromiso,
usted puede conducir el automóvil de compromiso antes de que se case. Si fuera un regalo de
compromiso, usted puede disfrutar del ahora mismo. Usted no tiene que esperar.

Hay una enseñanza maravillosa en esto. Él es el Novio de la novia. Nosotros somos la Novia.
Nosotros no hemos visto en su totalidad como la novia va terminar al final de todo esto, pero
nosotros tenemos la arras de la cual podemos disfrutar aquí y ahora. Realmente esto es necesario
de entender para el resto.

¿Hay sanidad en esto? ¿Cuál será las arras de la resurrección? Piense en esto. Nosotros estamos
hablando de las arras de resurrección física. También tenemos las arras de otras cosas, ¿pero
¿cuál será las arras de su resurrección física? Sería el probar una muestra del poder de la
resurrección que vendrá. No sería completamente todo; pero si poder probar una muestra.

Una persona podría decir, “Pues voy a creer que voy a ser resucitado completamente ahora
mismo.” No, no lo será. Si usted regresa y lee 1 de Corintios 15:54, dice esto, “…entonces se
efectuará la palabra que está escrita: Sorbida es la muerte con victoria.” Nos ofrece un enfoque
sobre un tiempo cuando esto sucederá. Usted y yo no podemos reclamar la resurrección de
nuestra carne hoy día. Existe gente los cuales han intentado durante siglos, que dijeron, “Yo voy
a creer en Dios que nunca moriré físicamente.” ¿Usted sabe dónde se encuentran ahora? Ellos
murieron.

No, usted no va a comenzar a creer que vivirá aquí abajo 1,000 años o el tiempo necesario que
tome para que Jesús venga. Los días del hombre, la Biblia dice, serán 120 años (Génesis 6:3).
Eso es aproximadamente el máximo que un hombre o una mujer puede tener la expectativa de
vivir. También puede tener una palabra de que puede vivir hasta que se encuentre satisfecho. Yo
no quiero estar aquí abajo 500 años. No, yo quiero terminar mi trabajo, terminar mi carrera, y no

127
Los Primeros Frutos de la Redención

irme temprano—ni tampoco dejar cosas incompletas para que otros tengan que completar lo que
yo no terminé. Pero la plenitud de la resurrección va a suceder.

¿Es verdad que tenemos arras? ¿Es verdad que tenemos una parte, tal y como un regalo de
compromiso, que podamos disfrutar aquí mismo y ahora?

Segunda de Corintios 4:10- 11 dice que somos “Llevando siempre por todas partes la muerte de
Jesús en el cuerpo, para que también la vida de Jesús sea manifestada en nuestros cuerpos.” No
trate de espiritualizar esto de otra forma. Él está hablando de la vida de Jesús hecha manifiesta en
tu cuerpo. “Porque nosotros que vivimos, siempre estamos entregados a muerte por Jesús, para
que también la vida de Jesús sea manifestada en nuestra carne mortal.”

No se puede decir más claro que esto. Una vez que su carne sea glorificada, no será mortal nunca
más. Será inmortal. Si esto le va a suceder a su carne mortal, tiene que suceder ahora mismo.

¿Puede ser manifestada la vida de Jesús en su carne mortal? ¡Sí!

Mucha gente lee 1 Corintios 5:1-2 en funerales, pero se detienen un versículo o dos cortos.
Quiero que vean de cual versículo les estoy hablando. Dice, “Porque sabemos que, si la casa
terrestre de nuestra habitación se deshiciere, tenemos de Dios un edificio, una casa no hecha de
manos, eterna en los cielos. Y por esto también gemimos, deseando ser sobrevestidos de aquella
nuestra habitación celestial;”

A veces la gente dice, “¿Por qué necesitamos un cuerpo?” Necesitas una casa. Dios te dio una
casa. Es bueno tener una casa. Su cuerpo es su casa.

Versículos 4 y 5 dicen, “Porque asimismo los que estamos en este tabernáculo, gemimos
agravados; porque no quisiéramos ser desnudados; sino sobrevestidos, para que lo mortal sea
absorbido por la vida. Más el que nos hizo para esto mismo, es Dios; el cual nos ha dado la
prenda del Espíritu.” ¿Ahora, por qué habló de esto en conexión con su cuerpo? ¿Por qué hablar
sobre esto? Las arras de su herencia para su cuerpo incluyen la vivificación de la carne mortal, la
vida de Jesús siendo manifestada en este cuerpo mortal. ¿Cómo le afectaría a usted esto? ¿Le
sanaría? ¿Lo daría energía a usted? ¿Le fortalecería?

Usted no va poder reclamar todo completamente ahora mismo. “Yo voy a creer en Dios que mi
cuerpo entero sea cambiado de corruptible a incorruptible.” No, usted no puede reclamar esto
ahora mismo; esto sucederá más tarde. La Biblia dice, “Entonces vendrá a suceder.” Lo que
usted puede hacer, es clamar sus arras. Reclame los primeros frutos de ella, y puede tener lo que
mi padre en la fe, El Hermano Hagin, acostumbraba llamar “una mini vivificación.” ¿Qué es lo
que quiero decir con esto? Usted puede tener una pequeña resurrección—Quiero decir pequeña.
Puede tener una pequeña resurrección en su riñón, en su corazón, o en su hígado, o una pequeña
resurrección en su sangre, y en su sistema inmunológico. El Espíritu Santo ya está dentro de
usted, Él es quien levantara su cuerpo completo de entre los muertos un día. ¿Por qué El, no
podría tocarlo a usted un poquito en sus pulmones? ¿Por qué El, no podría tocar sus glándulas?
¿Por qué El, no podría tocar tus vasos sanguíneos, tu corazón, tus huesos, tus coyunturas, y tus
nervios? ¿Por qué El, no podría tocarle con un poco de resurrección?

128
Los Primeros Frutos de la Redención

Él dijo, “Esto va a ser solamente un poco, una muestra pequeña de lo que nos va a suceder algún
día.” Pero será lo suficientemente para sostenernos en esta vida, para sanarnos, fortalecernos, y
cuidarnos hasta que terminemos nuestro curso.

Si cree en la resurrección, entonces esto no debería ser ningún problema creerlo. Si cree que Dios
realmente puede cambiar su cuerpo de mortal a inmortal y de corruptible a incorruptible, usted
no debe de tener ningún problema creyendo que Él le puede sanar. Esto es una porción y parte
integral de los mismo. Usted no puede reclamar todo esto ahora mismo, pero a usted ya se le ha
sido dado unas arras, unas primicias. Tenemos que meditar sobre esto más.

Por lo tanto, esta es la razon número 12 por la cual nosotros podemos estar seguros de que es la
voluntad de Dios que todos nosotros estemos sanos hoy día. Esto se debe a las arras de nuestra
herencia, los primeros frutos, una pequeña anticipación de la resurrección.

Si usted ha tenido alguna vez una vivificación o sanidad, entonces usted sabe exactamente lo que
es esto. Ha habido ocasiones en la cual me he sentido cansado y fatigado, pero no habia
terminado; Yo tenía algo más que hacer en trabajo del reino. Usted no debería de esforzarse sin
ningún motivo, porque su cuerpo todavía es mortal, pero hay veces cuando tiene que hacer cosas.
Tiene que continuar. He visto tiempos en la cual me sentía que no lo podía hacer, era como que
no podía arrastrar un pie delante del otro, y el Espíritu de Dios vino sobre mí y me vivificó, y
comencé a hacerlo y fui ungido. Me habia hasta olvidado que estaba cansado, y fui capaz de
hacerlo y estaba vivificado. ¿Qué es eso? Esto es una pequeña muestra de lo que viene bajando
por el camino. Esto te sanará, esto te reforzará, esto te sostendrá, y esto te permitirá hacerlo.

Romanos 8:11 dice, “Y si el Espíritu de aquel que levantó de los muertos a Jesús mora en
vosotros,” ¿qué sucederá? Estamos hablando del mismo Santo Espíritu quién estuvo en la tumba
esa mañana. Es el mismo Santo Espíritu que fluía sobre el cuerpo de Jesús que se encontraba
frío, tieso, y muerto, y que cambio Su cuerpo, hasta que entraría de nuevo en él y caminaría fuera
de ese lugar, para nunca morir otra vez. Ese mismo Espíritu vive dentro de usted noche y día.
Ese Espíritu vive en mí. Este es el mismo Espíritu Santo que va a resucitar este cuerpo más tarde,
quién va a cambiar este cuerpo. Es el mismo. ¿Si Él puede hacer todo esto, por qué no nos puede
dar una pequeña muestra de vez en cuando, para ayudarnos a poder atravesar obstáculos, y para
hacer nuestro trabajo? Él puede, y Él lo va hacer. Le pertenece a usted. Estas son tus arras. “El
que levantó a Cristo Jesús de los muertos, vivificará también vuestros cuerpos mortales por su
Espíritu que mora en vosotros.”

129
Capítulo 13: La Eterna Paternidad de Dios
En Salmos 103:11, dice, “Porque como la altura de los cielos sobre la tierra, Engrandeció su
misericordia sobre los que le temen.” Eso es mucha misericordia. “Cuán lejos es el oriente del
occidente…” ¿Cuán lejos es esto? Yo sé que, si salgo en el avión y comienzo a volar hacia el
Oeste y continúo volando, ¿cuándo dejare de volar hacia el Oeste? Tendría que regresar hacia
atrás. Usted podría continuar volando hacia el Oeste de aquí en adelante. Pero será un largo
camino. El versículo 13 continua, “Como el padre se compadece de los hijos, Se compadece
Jehová de los que le temen.” El Señor es misericordioso con nosotros, y nos considera a
nosotros. Él es amable y compasivo hacia nosotros, justo como un padre es con su hijo que ama.
Toda la paternidad buena ha venido de Dios, quién es el Grandioso Padre.

La razón número 13 por la cual estamos seguros que es la voluntad de Dios para que todos
estemos sanos hoy día es debido a la eterna Paternidad de Dios.

Efesios 3:14-15 dice, “…doblo mis rodillas ante el Padre de nuestro Señor Jesucristo, de quien
toma nombre toda familia en los cielos y en la tierra,” Me gusta cómo suena eso: Padre y familia.

La iglesia no se supone que sea una institución fría. Es una familia, y se supone que se sienta
como familia por siempre—de todos los origines, de cada tribu, toda raza, cada origen, y cada
lengua. Si usted genuinamente nació de nuevo, todos nosotros somos hermanos y hermanas.
Todo aquel que haya nacido en la familia de Dios es parte de la familia permanente eterna. Así
que, es mejor que arreglemos asuntos aquí y ahora porque estaremos mirándonos los unos a los
otros a través de la eternidad. Deberíamos de dejar las diferencias ahora y perdonarse los unos a
los otros porque vamos a estar juntos. Quién sabe—esa persona con la cual tenías problemas,
podría vivir al lado tuyo cuando llegues al cielo. Esto sería justo algo que haría el Señor. Usted
tiene que saber que Él le ama a él o ella al igual como lo ama a usted. No me importa cómo
hayan actuado o lo que hayan hecho. Dios es misericordioso.

Una de las cosas más maravillosas para mí acerca de Dios es—sobre quien es El, Su personaje, y
Su capacidad—Su paciencia, que es parte de Su amor. Quiero decir, cuando la paciencia de usted
se termina, descargada, y se encuentra listo para estrangular alguien, y ha aguantado todo lo que
está dispuesto a aguantar, la paciencia de Dios ha apenas ha comenzado. Usted debería de
alegrarse de que es así con ellos porque también es así con usted y conmigo. Porque
misericordioso es y clemente, tardo para la ira, y grande en misericordia, y que se arrepiente del
castigo.” dice la Biblia (Salmo 103:8; 145:8; Joel 2:13). Él nos mira por encima de todos Sus
hijos como un padre hace con su hijo porque eso es lo que somos. Nosotros somos Sus hijos, y
Él es nuestro Padre.

En profetizando sobre el Nuevo Pacto que vendría, ellos conocían a Dios como Dios el
Omnipotente, Creador del cielo y de la tierra, y ellos eran continuamente referido como Sus
sirvientes. Ellos le conocían a Él como Dios, Creador, y Juez.

Pero en Gálatas 3:29, dijo, “Y si vosotros sois de Cristo, ciertamente la simiente de Abraham
sois, y conforme a la promesa los herederos Abraham,” hablando sobre nosotros los gentiles los
cuales no podemos trazar nuestras raíces hacia atrás de quienes eran nuestros antepasados.

131
La Eterna Paternidad de Dios

Saben que, el racismo es tan ignorante porque la gente no sabe quiénes son. Odiar a alguien por
su tono de piel es odiarse a sí mismo. Esa persona tal vez es probablemente 30 por ciento de lo
que odia, y no tiene sentido común para reconocerlo.

¿Qué es el cutis o tono de piel? El tono de piel no hace a un hombre o una mujer más que el
color de cabello o color de los ojos. Hay gente blanca buena y gente blanca que no son
agradables. Hay gente negra buena y gente negra no agradables. Pero la gente negra no agradable
y la gente blanca no agradable pueden ser salvos y convertirse buenos, ¿no es verdad? Lo que
estoy tratando de decir que todos tenemos una mezcla que no sabemos lo que somos. Lo bueno
de todo esto es que cuando uno nace de nuevo el trazar nuestra genealogía es mucho más fácil.
Yo he nacido de Dios. ¿Quién es tu padre? Dios. ¿De qué color es Él? Fuego. Él es color de
fuego—pienso que esto sería todos los colores. ¿Alguna vez ha mirado al fuego? ¿Es de todos
los colores, ¿verdad? Él es color de fuego.

Si ha nacido de nuevo, todo el racismo debería haberse ido por la ventana, porque usted, por
medio de su fe en Jesús, es la semilla de Abrahán. Abrahán es nuestro padre en la fe. Todos
nosotros—no importa que lengua, que color, o que origen—somos lo mismo, y somos herederos
juntos con Jesús.

En Gálatas 4:1, Él dijo esto “…Pero también digo: Entre tanto que el heredero es niño, en nada
difiere del esclavo, aunque es señor de todo; sino que está bajo tutores y curadores hasta el
tiempo señalado por el padre. Así también nosotros, cuando éramos niños, estábamos en
esclavitud bajo los rudimentos del mundo.”

Sabes que, hasta que nosotros no crezcamos y nos desarrollemos espiritualmente, habrá toda
clase de cosa que usted y yo no podremos operar ni disfrutar. Atletas, específicamente aquellos
que se encuentran en la cúspide de su deporte en baloncesto, pelota, o futbol, no podrían jugar
como juegan ahora cuando tenían tres años de edad. No podrían hacer esto cuando tenían cinco
años, ni tampoco a los diez. Pero crecieron, se desarrollaron, y alcanzaron su mayor potencial
físico, y ahora pueden lograr y alcanzar hazañas que no podían hacer anteriormente.

La misma cosa es verdadera con nosotros espiritualmente. Cuando crecemos, somos


privilegiados en conocer de cosas de las cuales no teníamos idea que eran. Dios compartirá cosas
con nosotros. Existen cosas que no se pueden compartir con niños de tres años. Sencillamente no
lo entenderían todo. Tienen que crecer.

El continuó diciendo en el versículo 6, “Y por cuanto sois hijos,” somos hijos, “Dios envió a
vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama: ¡Abba, Padre!” En Romanos, la Biblia
dice “habéis recibido el espíritu de adopción, por el cual clamamos: ¡Abba, Padre!” (8:15) Abba
es unas de las primeras palabras que un niño pequeño diría. Hoy probablemente pensaríamos,
“Papa”. De este modo, según la lengua, es la primera referencia a “Papa” que un pequeño haría.
Y el Espíritu de Dios es este Espíritu. El Espíritu Santo es el Espíritu de adopción. Es el Espíritu
quien nos hace sentir que pertenecemos y veremos que donde el Espíritu Santo realmente se está
manifestando, usted no se sentirá excluido. Él nos hace sentir que pertenecemos, si nos rendimos
a Él.

132
La Eterna Paternidad de Dios

Ahora, si quiere ser rebelde, se va a quedar solo, y se sentirá solo porque las escrituras lo dicen.
El Salmista dijo que Dios hace habitar en familia a los desamparados, más los rebeldes habitan
en tierra seca (Salmo 68:6). La gente rebelde son gente sola, y esto no va a cambiar hasta que
ellos no cambien. La gente rebelde es aquel que no escucha, a los que no se les pueden decir
ninguna cosa. Nada nunca es suficientemente bueno para ellos. Nunca pueden encontrar la
iglesia correcta. En todas las iglesias, existen demasiados hipócritas, y no son lo suficientemente
espirituales. “Nunca hacen esto bien. Ni aquello.” Tratan de conseguir la iglesia perfecta, y si
alguna vez la encontrarían, cuando se unan a ella, la dañarían.

Las iglesias están compuestas de personas. Usted no va a encontrar una iglesia donde nunca
nadie comete errores. Además de esto, no se supone que seamos guiados de esa manera—
juzgando las iglesias para ver si usted va a ponerle su sello de aprobación sobre ellas. La cabeza
de la iglesia le guiara para que sea parte de una, y habrá algunas cosas que le gustan, y puede
haber otras que no le gusten. Pero si Él es su Señor, debería de soportar la dureza como un buen
soldado y llegar a su puesto, hacer su deber, y servir a su Señor.

Hay mucha gente débil, infiel, que hoy no están comprometidas en el cuerpo de Cristo, y sólo
saltan de una cosa a la otra. Nunca se adhieren a nada, y nunca terminan nada, por lo tanto, son
bebés ahora, hasta después de 40 años de haber nacido de nuevo. Nunca crecerán de esta manera.
Usted tiene que pegarse y quedarse donde se les asigno, y tiene que ser fiel. Usted tiene que
saber y hacer lo que se supone que haga y a lo que fue ungido para hacer. Ir donde fue enviado y
quedarse donde fue colocado.

Él dijo en el versículo 6 “Dios envió a vuestros corazones el Espíritu de su Hijo, el cual clama:
¡Abba, Padre!” Entonces, en el versículo 7, dice que ya no son sólo esclavos. “Así que ya no eres
esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios por medio de Cristo.” Usted no es sólo un
esclavo; usted es un hijo de Dios.

Jesús es mi Señor, pero Él es también mi Hermano. No sé si nosotros conocemos la magnitud de


lo que esto representa. Tenemos amigos en lugares altos. Conocemos a Alguien. He tenido gente
que me han mirado y dicho, “¿Usted conoce a Alguien?”

Yo les dije, “Si. Yo conozco a Alguien.”

Ellos creen que estoy hablando de un humano detrás de un escritorio en algún lugar. Yo les estoy
hablando de Alguien que está sentado a la diestra de su Majestad en lo Alto. Él es el Rey de
reyes y el Señor de señores. Él es todo, y es mi Hermano. Él es tu Hermano.

¿Se recuerda haber leído en los Evangelios cómo la gente se molestaba con Jesús cuando se
refería a Dios como Su Padre? Ellos le decían, “¿Eres un Hombre, y te estas igualando a Dios
porque tú lo llamas Padre?” Oh, esto los enfurecía.

Religión disputa esto, y la religión le gusta mantener a Dios bien alto y a usted bien bajo. Dice
que usted es un pequeño gusano ignorante y que Dios es Omnipotente y demasiado glorioso para
tocarlo a usted. Es por esto, que todas estas religiones tienen toda clase de obras, y muchos de
ellos le dirán que no puede ir directamente a Dios, que usted tiene que buscar alguna manera o

133
La Eterna Paternidad de Dios

persona para llegar a Él. Pero es una mentira. La Biblia dice, “Porque hay un solo Dios, y un
solo.” No dos o tres o cuatro, “un solo mediador entre Dios y los hombres, Jesucristo hombre”
(1Timoteo 2:5). Existe sólo una Persona por la cual usted tiene que pasar para llegar a Dios, y es
su Hermano. Él te llama hermano.

Cuando Jesús fue resucitado de entre los muertos, ¿qué les dijo El? Algunas de las mujeres le
vieron en la tumba, justamente después de que salió, antes de que Él haya ido algún lugar. Su
cuerpo estuvo acostado allí frío y tieso. La gloria de Dios bajó, y Su espíritu volvió, y Él estaba
parado allí, resucitado en Su cuerpo. Las mujeres le vieron sólo minutos después de que esto
sucedió. Se cayeron e iban a abrazarle, y Él les dijo, “No me toques, porque aún no he subido a
mi Padre” (Juan 20:17). Ahora Él estaba a punto de operar en el alto cargo de Sumo Sacerdote el
cual fue tipificado durante siglos en el Antiguo Testamento.

Una vez al año, el Sumo Sacerdote se lavaba y se ponía su vestuario especial. Entraba en el lugar
Santísimo después de que los sacrificios se habían hecho, ofrecía y derramaba la sangre—la
sangre que nunca podía llevarse los pecados. La sangre de animales, animales inocentes, sólo
podría cubrir los pecados por un año; entonces lo tenían que hacer de nuevo.

Oh, pero este día, este día, el Cordero de Dios sin manchas resucito. Hebreos nos dice “sino por
su propia sangre, entró una vez para siempre en el Lugar Santísimo, habiendo obtenido eterna
redención”, para nunca hacerse otra vez (9:12). Ahora no existen más sacrificios para los
pecados, nunca más—esto incluye tratando de hacer obras para cubrir tus pecados.

Sirva a Dios y haga las cosas porque amas a Dios, porque ama a la gente, no porque tratas de
pagar por tus pecados. La penitencia no está en la Biblia. La penitencia es un insulto a Dios.
Actuando como si la sangre no fuese suficiente; esto es algo muy serio.

¿Que más les dijo El a ellos? Ellos se encuentran ahí de pies, a punto de tocarle. Estaban
asombrados. La última vez que lo vieron, estaba muerto. Están diciendo, “Oh, Maestro…” pero
Él dijo, “No me toques, porque aún no he subido a mi Padre; más ve a mis hermanos, y diles:
Subo a mi Padre y a vuestro Padre, a mi Dios y a vuestro Dios.” ¡Gloria a Dios! El camino ha
sido hecho para usted y para mí para poder venir audazmente ante el mismo trono de gracia, y
para que Dios sea nuestro Padre, y para que podamos ser Sus hijos, y para que podamos llamar a
Jesús nuestro Hermano mayor, y para que Él pueda reconocernos como familia.

Diga esto en voz alta:


Dios es mi Padre.
Yo soy Su hijo.
Somos Su familia.
Él es por siempre mi Padre.
Nosotros somos por siempre Su familia.

Esto es lo que las pandillas buscan. Hablan de familia, pero el verdadero amor no se encuentra
ahí. Existe solamente una familia en el universo donde alguien le amó, murió por usted, derramó
Su sangre por usted y sacrificó su espíritu, alma y cuerpo, para que usted viva: es la familia de
Dios. Todos nosotros ahora tenemos este amor derramado en nuestros corazones, y se supone

134
La Eterna Paternidad de Dios

que nosotros seamos de la misma manera, justo como Él. Deberíamos de dar nuestras vidas por
nuestros hermanos, y no es solamente hablarlo.

Él dijo, “Así que ya no eres esclavo, sino hijo; y si hijo, también heredero de Dios.” Sabemos
esto en el libro de Romanos que usted es un heredero juntamente con Jesús.

Usted podría preguntar ¿qué tiene que ver esto con sanidad? Bueno, todo.

Mateo 7:7 dice, “pedid”, ¿y qué? “Bueno uno nunca sabe…Uno nunca sabe lo que va a hacer
Dios.”

¿Y qué pasa si le pido algo? Unos dirían, “Bueno, uno nunca sabe, Porque Él sabe más que
nosotros, y a veces dice, ‘Si,’ y a veces dice, ‘No.’ A veces dice, ‘espérate un rato.” ¿Dónde está
eso en las escrituras? ¿Dónde está ese versículo? Existen millones que aún lo creen. Millones
pelearían con usted sobre esto.

La escritura nos ofrece las respuestas correctas, y están en letras rojas. Esto significa que Jesús es
quien está hablando. Las letras rojas triunfan sobre la ignorancia humana. Las letras rojas
triunfan sobre confusión religiosa.

Dice, “Pedid, y se os dará; buscad, y hallaréis;” Jesús dijo esto. “Llamad, y se os abrirá.” Jesús
está hablando; está en letras rojas. “Porque todo aquel que pide, recibe;” (Mateo 7:7-8). Esto no
es religioso. Esto no es lo que mucha gente dice. “Porque todo aquel que pide, recibe;” ¿Me
pregunto qué quiso decir Jesús con esto?

Un amigo mío estaba enseñando una vez y el versículo decía, “Y El sano a todos.” Si usted
estudia las Escrituras, encontrará esa frase numerosas veces “Las multitudes vinieron a él,” y
decía que, “sanaba a todos” (Mateo 12:15).

Él quería saber lo que el Señor estaba tratando de decir con esto, Él se lanzó en un estudio
etimológico de la palabra, y busco las palabras en hebreo, y el griego, y en el idioma caldeo y
lengua aramea, e hizo un intenso estudio. Yo quise saber lo que averiguó.

Averiguó que esta palabra—traducida del hebreo, griego, y muy similar al idioma caldeo y la
lengua aramea—realmente la traducción era… “todos.”

Bueno, esto es lo que yo creía lo que Él quería decir. “Sanaba a todos.” Todo aquel que pedía.
Me pregunto qué quiere decir El con esto… “Porque el que pide recibirá, el que busca hallará y
al que llama se le abrirá.”

Ahora, nosotros tenemos que creer esto. Nosotros tenemos que creer que cada vez que tratamos
de alcanzarle, El también trata de alcanzarnos. Tenemos que creer lo que dijo, si nosotros nos
acercamos a Él, Él se acercara hacia nosotros. Si le pedimos sinceramente, nos contestará. Si le
buscamos, Él se nos revelará a nosotros.

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La Eterna Paternidad de Dios

Nuestra expectativa es la fe que El necesita para poder hacer algo por nosotros legalmente. No
podemos acercarnos a Él con, “Bueno, uno nunca sabe. Voy a tirar par de oraciones y esperaré
que una de ellas se pegue. Uno nunca sabe.” No. Esto es incredulidad. Esto es inconstante, la
Biblia dice que el hombre de doble ánimo es inconstante en todos sus caminos. Y no recibirá
(Santiago 1:6-8). Usted tiene que resolver esto: Jesús dijo las cosas tal y como son, y lo dijo
correctamente. Esto es correcto. Él dijo, “Pidan y recibirán. Cada uno que pide, recibe.” También
pregunta, ¿Qué hombre hay de vosotros, que, si su hijo le pide