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Mitos de Odiseo y Sísifo en la Literatura

En el origen mítico del hombre está el viaje y el mito fue la traza oral que dio cuenta de esa experiencia original que configuró al hombre como viator y loquens. En la matriz mítica, el viaje tomó formas convergentes y divergentes que se cristalizaron en imágenes, incluyendo un desplazamiento centrípeto a la centralidad representado por La Ilíada y uno centrífugo representado por la Odisea. En la infancia de la humanidad hay un viajero que encarnó todas las variantes y que hizo de sus via

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Mitos de Odiseo y Sísifo en la Literatura

En el origen mítico del hombre está el viaje y el mito fue la traza oral que dio cuenta de esa experiencia original que configuró al hombre como viator y loquens. En la matriz mítica, el viaje tomó formas convergentes y divergentes que se cristalizaron en imágenes, incluyendo un desplazamiento centrípeto a la centralidad representado por La Ilíada y uno centrífugo representado por la Odisea. En la infancia de la humanidad hay un viajero que encarnó todas las variantes y que hizo de sus via

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ADRIANA CROLLA 237

Odiseo - IDises - Sísifo: En el origen mítico del hombre está el viaje y el mito fue la traza oral que
"fatti non foste a viver come bruti" 1 dio cuenta de esa experiencia original que configuró al hombre como viator y
loquens.
Adriana Cristina Crolla En la matriz mítica, el viaje tomó formas convergentes y divergentes que se
cristalizaron en imágenes. Imágenes y huellas de un desplazamiento centrípeto
a la centralidad, la casa, lo terrestre y cerrado cuyo modelo esLa Ilíada, el
Resumen relato de un asedio. Y, complementario, uno centrífugo, en fuga, océanico y
En el origen mítico del hombre está el viaje y el mito fue la traza oral que dio abierto cuyo paradigma es la Odisea: En la infancia de la humanidad hay un
cuenta de esa experiencia original que configuró al hombre como viator y loquens. viajero que encarnó todas las variantes y que hizo de sus viajes el mejor
En la matriz mítica, el viaje tomó formas convergentes y divergentes que se cris- emblema dialéctico entre praxis y método. Odisea, que quiso llamarse Nadie,
talizaron en imágenes. Imágenes y huellas de un desplazamiento centrípeto a la cen- es la representación del hombre total, recuperado y resignificado a lo largo de
tralidad, la casa, lo terrestre y cerrado cuyo modelo es La Ilíada, el relato de un ase-. los siglos en todas las expresiones del arte y en particular en la literatura. La
dio. Y, complementario, uno centrífugo, en fuga, océanico y abierto cuyo paradigma paternidad de Sísifo lo enlaza por su parte con un mito de la contemporaneidad
es la Odisea. En la infancia de la humanidad hay un horno viator que encarnó todas
altamente significativo.
las variantes y que trasciende como modelo de sabiduría entre praxis y método. Odi-
Por·otro lado, se podría decir que todo relato repite estos dos arquetipos
sea, que quiso llamarse Nadie, es la representación del hombre total, recuperado y
· resignificado a lo largo de los siglos en todas las expresiones del arte y en particular en originarios proponiendo variaciones de una de las dos matrices compositivas: la
la literatura. La paternidad de Sísifo lo enlaza por su parte con un mito de la contempo- búsqueda como investigación (el asedio) la búsqueda como regreso (el viaje).
raneidad altamente significativo. Leído desde la literatura a lo largo de los siglos, en Borges, a la del asedio y del regreso, agregó dos más: la búsqueda de Jasón y el
especial Dante y Borges y desde la lectura camusiana contemporánea del Mito de Vellocino de oro, y el sacrificio de un dios (Attis, Odín, Cristo). En el "Oro de
Sísifo, el mito de Ulises se resignifica en clave argentina en el Ulises confinado de los tigres" dice: "Cuatro son las historias. Durante el tiempo que nos queda
Leónidas Lamborghini. seguiremos narrándolas transformadas". Particularmente, creemos que las cua-
tro posibilidades se subsumen en las dos matrices primigenias ya que asedio y
Abstract regreso son caras complementarias de la búsqueda (sea como investigación o
In man's mythical origin there is the journey, and myth was the oral trace that como viaje) y el sacrificio de un Dios (o en su honor) es el motivo determinante
accounted for this original experience which prefigured manas viator and loquens. de todo destino trágico. El héroe parte porque un mandato (superior o incog-
In the mythical matrix, the journey took convergent and divergent forms which noscible) lo ha impuesto y se inmola o vence dicho poder porque en el enfren-
crystallized themselves in images. These images and imprints evince a centrípeta! tamiento, el sacrificio debe consumarse para que el dairnon. cobre sentido.
movement to centrality, to the house, to the terrestrial and the enclosed, whose model is Odisea, epítome heroico, no quiere partir, pero, una vez embarcado, hace
The Illyad, the narrative of a siege. Complementarily, there is a centrifuga! movement
uso de sus virtudes: la sagacidad y la sabiduría práctica, para llegar a su obje-
of escape, oceanic and open, whose paradigm is the Odyssey. In humanity' s infancy
tivo y así vencer las adversidades que lo consagr_ará como tal. Odisea es un
there is a horno viator who incarnated all the variants and who carne to be known as a
·model of wisdom between praxis and method. Odysseus, who wanted to be named
homo viator, obligado a viajar porque así ha sido estipulado, pero en el viaje
Nobody, is the representation of the total man, and has been recovered and re-signified aprende, se pierde y se des-pista y nunca olvida el sentido último de su periplo
throughout the centuries by all art forms and, in particular, by literature. As Sisyphus' y, en la búsqueda, encuentra la forma de reencontrarse con la verdad. Desde
son, he is also related to a myth which is highly significant to the present age. The una lectura homérica el periplo odiseico es un viaje de y hacia un omphalos pri-
Odysseus myth has been read by literature throughout the centuries, especially in Dante migenio: la búsqueda del origen al vientre materno que es Ítaca, la mujer y
and in Borges, and in Camus' contemporary reading of the Sisyphus myth. It has been madre primordial que es Penélope y la progenie que es Telémaco.
resignified in an Argentinian fashion in Leónidas Lamborghini's Ulises confinado Pero para J oyce, Odisea es EL héroe con mayúscula porque encama en sí
(Ulysses Confined). todas las facetas humanas. Nosotros agregaríamos: es el horno viator en modo
superlativo. Desde pequeño, Joyce había elegido a Odisea como su personaje
1
Engendrados no fuisteis para vivir cual bestias" Alighieri, D. Divina Commedia, Inf. literario favorito y así lo explica muchos años después, en una carta a un
XXVI, v.l19 (la traducción nos pertenece) alumno:
ADRIANA CROLLA 237

Odiseo - IDises - Sísifo: En el origen mítico del hombre está el viaje y el mito fue la traza oral que
"fatti non foste a viver come bruti" 1 dio cuenta de esa experiencia original que configuró al hombre como viator y
loquens.
Adriana Cristina Crolla En la matriz mítica, el viaje tomó formas convergentes y divergentes que se
cristalizaron en imágenes. Imágenes y huellas de un desplazamiento centrípeto
a la centralidad, la casa, lo terrestre y cerrado cuyo modelo esLa Ilíada, el
Resumen relato de un asedio. Y, complementario, uno centrífugo, en fuga, océanico y
En el origen mítico del hombre está el viaje y el mito fue la traza oral que dio abierto cuyo paradigma es la Odisea: En la infancia de la humanidad hay un
cuenta de esa experiencia original que configuró al hombre como viator y loquens. viajero que encarnó todas las variantes y que hizo de sus viajes el mejor
En la matriz mítica, el viaje tomó formas convergentes y divergentes que se cris- emblema dialéctico entre praxis y método. Odisea, que quiso llamarse Nadie,
talizaron en imágenes. Imágenes y huellas de un desplazamiento centrípeto a la cen- es la representación del hombre total, recuperado y resignificado a lo largo de
tralidad, la casa, lo terrestre y cerrado cuyo modelo es La Ilíada, el relato de un ase-. los siglos en todas las expresiones del arte y en particular en la literatura. La
dio. Y, complementario, uno centrífugo, en fuga, océanico y abierto cuyo paradigma paternidad de Sísifo lo enlaza por su parte con un mito de la contemporaneidad
es la Odisea. En la infancia de la humanidad hay un horno viator que encarnó todas
altamente significativo.
las variantes y que trasciende como modelo de sabiduría entre praxis y método. Odi-
Por·otro lado, se podría decir que todo relato repite estos dos arquetipos
sea, que quiso llamarse Nadie, es la representación del hombre total, recuperado y
· resignificado a lo largo de los siglos en todas las expresiones del arte y en particular en originarios proponiendo variaciones de una de las dos matrices compositivas: la
la literatura. La paternidad de Sísifo lo enlaza por su parte con un mito de la contempo- búsqueda como investigación (el asedio) la búsqueda como regreso (el viaje).
raneidad altamente significativo. Leído desde la literatura a lo largo de los siglos, en Borges, a la del asedio y del regreso, agregó dos más: la búsqueda de Jasón y el
especial Dante y Borges y desde la lectura camusiana contemporánea del Mito de Vellocino de oro, y el sacrificio de un dios (Attis, Odín, Cristo). En el "Oro de
Sísifo, el mito de Ulises se resignifica en clave argentina en el Ulises confinado de los tigres" dice: "Cuatro son las historias. Durante el tiempo que nos queda
Leónidas Lamborghini. seguiremos narrándolas transformadas". Particularmente, creemos que las cua-
tro posibilidades se subsumen en las dos matrices primigenias ya que asedio y
Abstract regreso son caras complementarias de la búsqueda (sea como investigación o
In man's mythical origin there is the journey, and myth was the oral trace that como viaje) y el sacrificio de un Dios (o en su honor) es el motivo determinante
accounted for this original experience which prefigured manas viator and loquens. de todo destino trágico. El héroe parte porque un mandato (superior o incog-
In the mythical matrix, the journey took convergent and divergent forms which noscible) lo ha impuesto y se inmola o vence dicho poder porque en el enfren-
crystallized themselves in images. These images and imprints evince a centrípeta! tamiento, el sacrificio debe consumarse para que el dairnon. cobre sentido.
movement to centrality, to the house, to the terrestrial and the enclosed, whose model is Odisea, epítome heroico, no quiere partir, pero, una vez embarcado, hace
The Illyad, the narrative of a siege. Complementarily, there is a centrifuga! movement
uso de sus virtudes: la sagacidad y la sabiduría práctica, para llegar a su obje-
of escape, oceanic and open, whose paradigm is the Odyssey. In humanity' s infancy
tivo y así vencer las adversidades que lo consagr_ará como tal. Odisea es un
there is a horno viator who incarnated all the variants and who carne to be known as a
·model of wisdom between praxis and method. Odysseus, who wanted to be named
homo viator, obligado a viajar porque así ha sido estipulado, pero en el viaje
Nobody, is the representation of the total man, and has been recovered and re-signified aprende, se pierde y se des-pista y nunca olvida el sentido último de su periplo
throughout the centuries by all art forms and, in particular, by literature. As Sisyphus' y, en la búsqueda, encuentra la forma de reencontrarse con la verdad. Desde
son, he is also related to a myth which is highly significant to the present age. The una lectura homérica el periplo odiseico es un viaje de y hacia un omphalos pri-
Odysseus myth has been read by literature throughout the centuries, especially in Dante migenio: la búsqueda del origen al vientre materno que es Ítaca, la mujer y
and in Borges, and in Camus' contemporary reading of the Sisyphus myth. It has been madre primordial que es Penélope y la progenie que es Telémaco.
resignified in an Argentinian fashion in Leónidas Lamborghini's Ulises confinado Pero para J oyce, Odisea es EL héroe con mayúscula porque encama en sí
(Ulysses Confined). todas las facetas humanas. Nosotros agregaríamos: es el horno viator en modo
superlativo. Desde pequeño, Joyce había elegido a Odisea como su personaje
1
Engendrados no fuisteis para vivir cual bestias" Alighieri, D. Divina Commedia, Inf. literario favorito y así lo explica muchos años después, en una carta a un
XXVI, v.l19 (la traducción nos pertenece) alumno:
238 REVISTA DE CULTURAS Y LITERATURAS COMPARADAS- 1 ADRIANA CROLLA 239

El tema más hermoso, el que todo lo abarca, es el teiJla de la Odisea .. El tema de mítico en especial: sus cabellos rojos. Este color se asocia con el mal humor y .
Ulises me sigue fascinando y pareciendo el más humano de toda la literatura. Uli-
justifica que Autíloco lo llame Odisea, que significa "El enojado" al nacer. Si
ses no deseaba ir a Troya, sabía que la razón oficial de la guerra, la fusión de la
bien otra de las versiones cuenta que Autólico lo llamó así porque comprendió
cultura de la Hélade era tan sólo un pretexto para los mercaderes griegos que bus-
caban nuevos mercados. Cuando llegan los oficiales de reclutamiento a buscarlo, que al nieto le tocaría padecer las consecuencias de sus propias enemistades.
Ulises se disponía a labrar la tierra. Finge estar loco y entonces ellos se apropian (Graves 319 y 430). ·
de su hijito de dos años. Tomad en cuenta la belleza de los motivos. El único hom- Por tanto, desde su concepción, Odisea parece estar condenado a la discor-
bre que estaba en Grecia contra la guerra es el padre. Después de Troya sólo queda dia. Cuenta el mito que el padre de Anticlea, casada posteriormente con Laer-
un hombre; Ulises y el motivo de su viaje. tes, rey de Ítaca, deseaba un nieto tan inteligente como él mismo. Para ello roba
los rebaños de Sísifo, rey de Corinto, considerado el hombre más inteligente .de
En otra oportunidad, en conversación con su amigo Budgen, acota: Grecia. Pero el ganado estaba marcado y Sísifo pudo identificarlo sin proble-
mas. Para vengarse, Sísifo violó a Anticlea y nueve meses después, lejos de
Cristo no fue un hombre porque fue célibé y no hay cosa más difícil para un hom- Ítaca, en el monte Nertión, nace Odiseo, guerrero y libertario, desafío perenne
bre. Fausto sin edad no es un hombre. Has mencionado a Hamlet. Hamlet es un del poder de los dioses en defensa de la razón humana.
verdadero ser humano pero se limita a ser hijo. En cambio Ulises es hijo para En los textos homéricos no encontraremos el episodio de su supuesta
Laertes pero es tamb1én padre para Telémaco, marido de Penélope y amante de locura. Por ello nos remitimos a los comentarios de Robert Graves (quien a su
Calipso, compañero de armas para los guerreros griegos en torno de Troya y rey
vez se apoya en Liginio, Servio, Tzetzes y Apolodoro) para explicarlo. En la
para Ítaca. Ha sido sometido a muchas pruebas, pero con su buen sentido y con su
valor ha conseguido salirse de todas. No olvides que había sido un desertor que locura de Odiseo y su renuencia a participar de la guerra hay un aspecto que
intentó escapar del servicio militar fingiendo estar loco. Hubiera podido conseguir nos llama particularmente la atención y que se relaciona con la capacidad de
no tomar nunca las armas y zafarse de la guerra de Troya, pero los oficiales grie- raciocinio que caracteriza a este héroe. Aspecto que lo humaniza y, en su com-
gos encargados del reclutamiento fueron más listos que él y mientras estaba plejidad, lo acerca a figuras trágicas más modernas como Hamlet o Fausto. Su
arando en la arena pusieron al pequeño Telémaco delante del arado. Pero una vez realeza, a diferencia de la tradición, no se manifiesta en la variable de la fuerza
alistado, el concienzudo objetor de conciencia se manifestó "jusqu 'auboutist". (física o territorial) sino en la inteligencia para comprender las consecuencias
Cuando los demás querían abandonar el asedio, insistió en permanecer hasta la de las acciones y la trascendencia de las decisiones. Afirma Graves:
caída de Troya. (Pací 259)
La supuesta locura de Odisea, aunque de acuerdo con su renuencia a actuar como
La interpretación de J oyce recupera un Odiseo humano, complejo y plural. correspondía a un rey parece haber sido mal interpretada. Lo que hizo fue demos-
Más excéntrico y sustancial que el homérico porque está enriquecido con las trar proféticamente la inutilidad de la guerra para la que había sido convocado.
diferentes variantes del mito. A sus innegables virtudes de estratega astuto e Llevando un sombrero cómico que caracterizaba al mistagogo o adivino, araba un
ingenioso creador de recursos· para salvar una situación de la cual ha captado campo de un lado a otro. El buey y el asno representaban a Zeus y Cronos, o al
prontamente toda su realidad, se le suman sus defectos. Nacido de una hija del verano y el invierno, y cada surco, sembrado con sal, a un año inútil. Palamedes,
quien poseía también facultades proféticas, se apoderó de Telémaco y detuvo el
dios Sol Corintio, Anticlea, conquista a Penélope, princesa espartana, hija de
arado, sin duda en el décimo surco, colocándolo delante de la yunta; con ello
Icario y por tanto prima de Helena. A pesar de las súplicas de Icario (padre de
indicó que la batalla decisiva, que es lo que significa "Telémaco" se realizaría
Penélope) viola la ancestral regla matrilocal insistiendo en que su esposa lo entonces. (Graves 329)
acompañe a su reino. Como su padre Sísifo, es uno de los pocos héroes que se
niega a morir cuando se cumplen los designios para él estipulados y su resisten- Si la batalla decisiva se dirimió antes de la partida, debemos entender
cia a morir da pie a versiones no homéricas que narran otras andanzas y excep- entonces que el regreso estaba ya justificado. Y regreso en Odisea, es concien-
cionales capacidades físicas a pesar de su ancianidad. Odisea es también el pri- cia de la partida. Consciente de los móviles que motivan la guerra y compren-
mer personaje mítico a quien se le atribuye un defecto físico: piernas diendo el ciego furor de los otros, Odiseo ha elegido la paz y la concordia fami-
demasiado cortas en proporción al cuerpo, lo qúe no le impide ganar la carrera liar. Su guerra es una batalla interior en la que gana la sabiduría y la necesidad
llamada "Afeta", por las calles de Esparta, a los otros pretendientes de Pené- de defender como hombre y padre el futuro de su mundo. Odiseo no quiere par-
Jope. Pero hay otro atributo sobre el cual no se ha determinado un significado tir porque un oráculo le había vaticinado los veinte años de ostracismo que le
238 REVISTA DE CULTURAS Y LITERATURAS COMPARADAS- 1 ADRIANA CROLLA 239

El tema más hermoso, el que todo lo abarca, es el teiJla de la Odisea .. El tema de mítico en especial: sus cabellos rojos. Este color se asocia con el mal humor y .
Ulises me sigue fascinando y pareciendo el más humano de toda la literatura. Uli-
justifica que Autíloco lo llame Odisea, que significa "El enojado" al nacer. Si
ses no deseaba ir a Troya, sabía que la razón oficial de la guerra, la fusión de la
bien otra de las versiones cuenta que Autólico lo llamó así porque comprendió
cultura de la Hélade era tan sólo un pretexto para los mercaderes griegos que bus-
caban nuevos mercados. Cuando llegan los oficiales de reclutamiento a buscarlo, que al nieto le tocaría padecer las consecuencias de sus propias enemistades.
Ulises se disponía a labrar la tierra. Finge estar loco y entonces ellos se apropian (Graves 319 y 430). ·
de su hijito de dos años. Tomad en cuenta la belleza de los motivos. El único hom- Por tanto, desde su concepción, Odisea parece estar condenado a la discor-
bre que estaba en Grecia contra la guerra es el padre. Después de Troya sólo queda dia. Cuenta el mito que el padre de Anticlea, casada posteriormente con Laer-
un hombre; Ulises y el motivo de su viaje. tes, rey de Ítaca, deseaba un nieto tan inteligente como él mismo. Para ello roba
los rebaños de Sísifo, rey de Corinto, considerado el hombre más inteligente .de
En otra oportunidad, en conversación con su amigo Budgen, acota: Grecia. Pero el ganado estaba marcado y Sísifo pudo identificarlo sin proble-
mas. Para vengarse, Sísifo violó a Anticlea y nueve meses después, lejos de
Cristo no fue un hombre porque fue célibé y no hay cosa más difícil para un hom- Ítaca, en el monte Nertión, nace Odiseo, guerrero y libertario, desafío perenne
bre. Fausto sin edad no es un hombre. Has mencionado a Hamlet. Hamlet es un del poder de los dioses en defensa de la razón humana.
verdadero ser humano pero se limita a ser hijo. En cambio Ulises es hijo para En los textos homéricos no encontraremos el episodio de su supuesta
Laertes pero es tamb1én padre para Telémaco, marido de Penélope y amante de locura. Por ello nos remitimos a los comentarios de Robert Graves (quien a su
Calipso, compañero de armas para los guerreros griegos en torno de Troya y rey
vez se apoya en Liginio, Servio, Tzetzes y Apolodoro) para explicarlo. En la
para Ítaca. Ha sido sometido a muchas pruebas, pero con su buen sentido y con su
valor ha conseguido salirse de todas. No olvides que había sido un desertor que locura de Odiseo y su renuencia a participar de la guerra hay un aspecto que
intentó escapar del servicio militar fingiendo estar loco. Hubiera podido conseguir nos llama particularmente la atención y que se relaciona con la capacidad de
no tomar nunca las armas y zafarse de la guerra de Troya, pero los oficiales grie- raciocinio que caracteriza a este héroe. Aspecto que lo humaniza y, en su com-
gos encargados del reclutamiento fueron más listos que él y mientras estaba plejidad, lo acerca a figuras trágicas más modernas como Hamlet o Fausto. Su
arando en la arena pusieron al pequeño Telémaco delante del arado. Pero una vez realeza, a diferencia de la tradición, no se manifiesta en la variable de la fuerza
alistado, el concienzudo objetor de conciencia se manifestó "jusqu 'auboutist". (física o territorial) sino en la inteligencia para comprender las consecuencias
Cuando los demás querían abandonar el asedio, insistió en permanecer hasta la de las acciones y la trascendencia de las decisiones. Afirma Graves:
caída de Troya. (Pací 259)
La supuesta locura de Odisea, aunque de acuerdo con su renuencia a actuar como
La interpretación de J oyce recupera un Odiseo humano, complejo y plural. correspondía a un rey parece haber sido mal interpretada. Lo que hizo fue demos-
Más excéntrico y sustancial que el homérico porque está enriquecido con las trar proféticamente la inutilidad de la guerra para la que había sido convocado.
diferentes variantes del mito. A sus innegables virtudes de estratega astuto e Llevando un sombrero cómico que caracterizaba al mistagogo o adivino, araba un
ingenioso creador de recursos· para salvar una situación de la cual ha captado campo de un lado a otro. El buey y el asno representaban a Zeus y Cronos, o al
prontamente toda su realidad, se le suman sus defectos. Nacido de una hija del verano y el invierno, y cada surco, sembrado con sal, a un año inútil. Palamedes,
quien poseía también facultades proféticas, se apoderó de Telémaco y detuvo el
dios Sol Corintio, Anticlea, conquista a Penélope, princesa espartana, hija de
arado, sin duda en el décimo surco, colocándolo delante de la yunta; con ello
Icario y por tanto prima de Helena. A pesar de las súplicas de Icario (padre de
indicó que la batalla decisiva, que es lo que significa "Telémaco" se realizaría
Penélope) viola la ancestral regla matrilocal insistiendo en que su esposa lo entonces. (Graves 329)
acompañe a su reino. Como su padre Sísifo, es uno de los pocos héroes que se
niega a morir cuando se cumplen los designios para él estipulados y su resisten- Si la batalla decisiva se dirimió antes de la partida, debemos entender
cia a morir da pie a versiones no homéricas que narran otras andanzas y excep- entonces que el regreso estaba ya justificado. Y regreso en Odisea, es concien-
cionales capacidades físicas a pesar de su ancianidad. Odisea es también el pri- cia de la partida. Consciente de los móviles que motivan la guerra y compren-
mer personaje mítico a quien se le atribuye un defecto físico: piernas diendo el ciego furor de los otros, Odiseo ha elegido la paz y la concordia fami-
demasiado cortas en proporción al cuerpo, lo qúe no le impide ganar la carrera liar. Su guerra es una batalla interior en la que gana la sabiduría y la necesidad
llamada "Afeta", por las calles de Esparta, a los otros pretendientes de Pené- de defender como hombre y padre el futuro de su mundo. Odiseo no quiere par-
Jope. Pero hay otro atributo sobre el cual no se ha determinado un significado tir porque un oráculo le había vaticinado los veinte años de ostracismo que le
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aguardaban. Pero ello no debe leerse en clave de cobardía sino de método y Muchos .siglos después, Dante Alighieri (1265-1321) lo enriquece duplicán:-
lógica, de predominio de la razón y frío cálculo de las acciones. dolo: como embaucador condenado en lcis llamas eternas del Infierno junto a
La misma lógica y astucia con que el héroe urde la forma de escapar de la Diomedes. Y al mismo tiempo como locuaz y ardiente aventurero, narrador de
voracidad de Polifemo. El mito cuenta que pasó todo la noche acurrucado con su trágico final y rebelde a someterse a los designios por lo que sin conseguir
la cabeza entre las manos, trazando un plan de huida para él y sus compañeros. regresar a Ítaca, acepta audazmente el exilio. En la misma literatura italiana
Y además de la praxis (emborrachando y cegando al Cíclope), Odiseo, conoce- Ugo Foscolo vio en el periplo odiseico semejanzas autobiográficas con su pro-
dor del valor operante del lenguaje, elige con mucha y premeditada astucia, los pio exilio y Guido Gozzano, en plena polémica antidannunziana lo presenta
recursos retóricos que terminarán de desarticular el poder del gigante. El traves- como un moderno "viveur". El mismo D' Annunzio reinventa un Ulises heroico,
tismo paródico cuando, por proximidad fónica, cambia su nombre por Oudeis prototipo del Superhombre nietzscheano. Por su parte, el mejicano José Mauro
(que en griego significa "nadie") es una victoria extraordinaria del intelecto de Vasconcelos inicia en 1935 su monumental serie autobiobráfica con El Uli-
sobre la brutalidad. Con su artilugio desarticula la acusación del Cíclope ses Criollo. La grandeza del Ulises mítico, basada en la temeridad y la soberbia
· cuando queriendo informar a sus vecinos el nombre de su victimario, exclama: no exenta de contradicciones, se instala en la mirada autorreflexiva del memo-
"¡Estoy ciego y sufro terriblemente! -les gritó Polifemo- ¡Y Nadie tiene la rista para construir un texto clave sobre la mejicanidad contemporánea.
culpa!", lo que no provoca pena sino hilaridad. Entre las cumbres literarias no podemos déjar de mencionar a James Joyce
Una vez en libertad y a salvo de las piedras que a tontas y a locas arroja el y su Leopoldo Bloom, contrafigura contemporánea en un Ulises antiheroico
.cegado Polifemo, Odiseo hace ostentación de otro de sus defectos, la soberbia. deambulando porDublín durante la jornada del16 de junio de 1904 antes. de
Sin dudar de su superioridad (la crítica revisionista de la conquista colombina regresar a la Penélope-Molly que lo espera tejiendo y destejiendo pensamien-
ha entrevisto en el episodio un anticipo de la prepotencia de la "civilización" tos, en la madrugada del 17, mientras yace en un tálamo degradado por sus eró-
sobre la "barbarie") se burla portentosamente derrotando finalmente la inocen- ticos recuerdos y traiciones amorosas.
cia del Cíclope: "Si alguien te pregunta quien te ha cegado, contéstale que no En textos teatrales no tan conocidos lo .encontramos en El reto1?w de Uli-
ha sido Oudeis, sino Odiseo de Ítaca" (Graves 406). ses de Robert Seymour Bridges, en Ulises de Francois Ponsard, én la homó-
nima de Nicholas Rowe o en la comedia Los ti·abajos de TJlise~ de Luis de Bel-
Variaciones uliseicas monte Bernárdez. En poesía, (además de lasborg~anas) recorda~os E.Z último
viaje de Ulises de Arturo Graf y en narrativa la novela de Charles Lamb: Las
"La 'Odisea', afirma Graves, es la primera novela griega, y por tanto, com- aventuras de Ulises.
pletamente irresponsable en lo que concierne a los mitos" (Graves 430). Esta En música, Ulises inspiró a músicos notables como Claudia Monteverdi
irresponsabilidad se manifiesta también en las distintas reelaboraciones del (1561-1643) compositor de la ópera El regreso de Ulises y a Gerhart Hauptm-
mito y las aventuras de su héroe, quien, y gracias a los romanos, dará origen a mann en la ópera El arco de Ulises. En Penélope, Gabriel Fauré (1845-1924)
una saga de Ulises bastante diferentes entre sí. traslada la mirada a la espera femenina. Y la reciente novela de la escritora
Basados en los relatos homéricos (o no), muchos escritores posteriores se canadiense Margaret Eleanor Atwood: Penélope y las doce criadas (2005) pre-
inventaron su propio Ulises o resignificaron sus gestas. Por ejemplo Sófocles senta una revisión en clave genérica de este triste episodio. Las criadas, vícti-
(496?-406? a. C.) quien en la tragedia Ayax lo presenta como un personaje mas de la cultura machista y habiendo servido lealmente a Penélope para con-
ambiguo que impulsa al protagonista a matarse para luego rendirle honores trolar a los pretendientes, caen víctimas fatales de la furia de Ulises.
fúnebres, prohibidos para los suicidas. Eurípides (480?-406 a. C.) lo muestra Durante siglos, el arte de la plástica, el telar, la escultura y la cerámica,
como odioso, sobre todo en Hécuba, pero en El Cíclope, gracioso, como un reflejaron su vitalismo y riqueza interpretativa, centrándose sobre todo el Rena-
personaje ridículamente pomposo en suoratoria ante Polifemo. Platón (427?- cimiento y el Barroco en los episodios de Polifemo, Nausicaa, los pretendientes
347? a.C) inventa un Ulises mentiroso, Pindaro (518-446 a. C.) opone su astu- y las Sirenas de la Odisea homérica.
cia pérfida al heroísmo de Áyax y Séneca (3 a. C. a 65 d. C.) con netos matices En la categoría ensayo, mencionamos solamente el iluminador artículo del
de crueldad. Cicerón (1 06-43 d. C) sin embargo lo recupera como modelo de escritor italiano Italo Calvino: Los lziveles de la realidad en literatura en donde
virtud y sabiduría. Horacio en la Satira V lo presenta como un fraudulento que la Odisea, y el artilugio homérico de interpolar en los cantos IX a XII el propio
pide consejos a Tiresias para recuperar el patrimonio perdido por los Proci. racconto de Ulises, justifica un interesante análisis sobre las voces autorales
240 REVISTA DE CULTURAS Y LITERATURAS COMPARADAS- 1 ADRIANA CROLLA 241

aguardaban. Pero ello no debe leerse en clave de cobardía sino de método y Muchos .siglos después, Dante Alighieri (1265-1321) lo enriquece duplicán:-
lógica, de predominio de la razón y frío cálculo de las acciones. dolo: como embaucador condenado en lcis llamas eternas del Infierno junto a
La misma lógica y astucia con que el héroe urde la forma de escapar de la Diomedes. Y al mismo tiempo como locuaz y ardiente aventurero, narrador de
voracidad de Polifemo. El mito cuenta que pasó todo la noche acurrucado con su trágico final y rebelde a someterse a los designios por lo que sin conseguir
la cabeza entre las manos, trazando un plan de huida para él y sus compañeros. regresar a Ítaca, acepta audazmente el exilio. En la misma literatura italiana
Y además de la praxis (emborrachando y cegando al Cíclope), Odiseo, conoce- Ugo Foscolo vio en el periplo odiseico semejanzas autobiográficas con su pro-
dor del valor operante del lenguaje, elige con mucha y premeditada astucia, los pio exilio y Guido Gozzano, en plena polémica antidannunziana lo presenta
recursos retóricos que terminarán de desarticular el poder del gigante. El traves- como un moderno "viveur". El mismo D' Annunzio reinventa un Ulises heroico,
tismo paródico cuando, por proximidad fónica, cambia su nombre por Oudeis prototipo del Superhombre nietzscheano. Por su parte, el mejicano José Mauro
(que en griego significa "nadie") es una victoria extraordinaria del intelecto de Vasconcelos inicia en 1935 su monumental serie autobiobráfica con El Uli-
sobre la brutalidad. Con su artilugio desarticula la acusación del Cíclope ses Criollo. La grandeza del Ulises mítico, basada en la temeridad y la soberbia
· cuando queriendo informar a sus vecinos el nombre de su victimario, exclama: no exenta de contradicciones, se instala en la mirada autorreflexiva del memo-
"¡Estoy ciego y sufro terriblemente! -les gritó Polifemo- ¡Y Nadie tiene la rista para construir un texto clave sobre la mejicanidad contemporánea.
culpa!", lo que no provoca pena sino hilaridad. Entre las cumbres literarias no podemos déjar de mencionar a James Joyce
Una vez en libertad y a salvo de las piedras que a tontas y a locas arroja el y su Leopoldo Bloom, contrafigura contemporánea en un Ulises antiheroico
.cegado Polifemo, Odiseo hace ostentación de otro de sus defectos, la soberbia. deambulando porDublín durante la jornada del16 de junio de 1904 antes. de
Sin dudar de su superioridad (la crítica revisionista de la conquista colombina regresar a la Penélope-Molly que lo espera tejiendo y destejiendo pensamien-
ha entrevisto en el episodio un anticipo de la prepotencia de la "civilización" tos, en la madrugada del 17, mientras yace en un tálamo degradado por sus eró-
sobre la "barbarie") se burla portentosamente derrotando finalmente la inocen- ticos recuerdos y traiciones amorosas.
cia del Cíclope: "Si alguien te pregunta quien te ha cegado, contéstale que no En textos teatrales no tan conocidos lo .encontramos en El reto1?w de Uli-
ha sido Oudeis, sino Odiseo de Ítaca" (Graves 406). ses de Robert Seymour Bridges, en Ulises de Francois Ponsard, én la homó-
nima de Nicholas Rowe o en la comedia Los ti·abajos de TJlise~ de Luis de Bel-
Variaciones uliseicas monte Bernárdez. En poesía, (además de lasborg~anas) recorda~os E.Z último
viaje de Ulises de Arturo Graf y en narrativa la novela de Charles Lamb: Las
"La 'Odisea', afirma Graves, es la primera novela griega, y por tanto, com- aventuras de Ulises.
pletamente irresponsable en lo que concierne a los mitos" (Graves 430). Esta En música, Ulises inspiró a músicos notables como Claudia Monteverdi
irresponsabilidad se manifiesta también en las distintas reelaboraciones del (1561-1643) compositor de la ópera El regreso de Ulises y a Gerhart Hauptm-
mito y las aventuras de su héroe, quien, y gracias a los romanos, dará origen a mann en la ópera El arco de Ulises. En Penélope, Gabriel Fauré (1845-1924)
una saga de Ulises bastante diferentes entre sí. traslada la mirada a la espera femenina. Y la reciente novela de la escritora
Basados en los relatos homéricos (o no), muchos escritores posteriores se canadiense Margaret Eleanor Atwood: Penélope y las doce criadas (2005) pre-
inventaron su propio Ulises o resignificaron sus gestas. Por ejemplo Sófocles senta una revisión en clave genérica de este triste episodio. Las criadas, vícti-
(496?-406? a. C.) quien en la tragedia Ayax lo presenta como un personaje mas de la cultura machista y habiendo servido lealmente a Penélope para con-
ambiguo que impulsa al protagonista a matarse para luego rendirle honores trolar a los pretendientes, caen víctimas fatales de la furia de Ulises.
fúnebres, prohibidos para los suicidas. Eurípides (480?-406 a. C.) lo muestra Durante siglos, el arte de la plástica, el telar, la escultura y la cerámica,
como odioso, sobre todo en Hécuba, pero en El Cíclope, gracioso, como un reflejaron su vitalismo y riqueza interpretativa, centrándose sobre todo el Rena-
personaje ridículamente pomposo en suoratoria ante Polifemo. Platón (427?- cimiento y el Barroco en los episodios de Polifemo, Nausicaa, los pretendientes
347? a.C) inventa un Ulises mentiroso, Pindaro (518-446 a. C.) opone su astu- y las Sirenas de la Odisea homérica.
cia pérfida al heroísmo de Áyax y Séneca (3 a. C. a 65 d. C.) con netos matices En la categoría ensayo, mencionamos solamente el iluminador artículo del
de crueldad. Cicerón (1 06-43 d. C) sin embargo lo recupera como modelo de escritor italiano Italo Calvino: Los lziveles de la realidad en literatura en donde
virtud y sabiduría. Horacio en la Satira V lo presenta como un fraudulento que la Odisea, y el artilugio homérico de interpolar en los cantos IX a XII el propio
pide consejos a Tiresias para recuperar el patrimonio perdido por los Proci. racconto de Ulises, justifica un interesante análisis sobre las voces autorales
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que configuran la mise en abyme en el universo verbal de la escritura, propo- que afectan a la razón y asimilan al hombre a las bestias, mientras que los hom-
niendo su autor centrar la mirada en la secuencia: "Yo escribo que Homero bres han nacido para conocer y aprender, para el coraje y el conocimiento.
cuenta que Ulises dice: yo he escuchado el canto de las Sirenas". (Calvino: 345). La misma opinión comparte Ángel Battistessa, traductor sensibilísimo de la
De entre los escritores que más' amamos, Borges recupera a Ulises y la epopeya dantesca. En las notas a los versos 94-102 del vigésimo sexto canto del
Odisea para imaginar el regreso del marino errante a la paz del hogar luego de "Infierno", dice:
largos diez años de vagabundeo. Un motivo le interesa y es el narrador en el
·canto XXIII de la Odisea: el reconocimiento o agnanórisis de Penélope. En Insinúa Ulises por qué el cariño de su hijo Telémaco, la reverencia debida a su
"Un escolio" incluido en Historia de la noche (1977) retoma el episodio del padre Laertes y el afecto que le correspondía ofrecer a Penélope, la esposa, con-
encuentro entre los esposos a fin de parangonar la astucia del errante que supo cluida ya la guerra de Troya, no pudieron retenerlo en Ítaca. Afirma particular-
inventar el caballo de Troya para dar la victoria final a sus aliados o que se mente en los versos 88-89 el ansia de plenitud propia de una cabal criatúra terrena.
escudó en el anonimato del nombre Nadie para salvarse de las garras del (Alighieri, D, 1972, T. I, 360).
Cíclope, a la inteligencia de la sabia PenélOpe, quien, aun habiendo descubierto
que el recién llegado era el esperado esposo, lo somete a la prueba del tálamo Sin embargo, la versión dantesca se aleja notablemente de la tradición
para aceptarlo finalmente a su lado. - homérica. Si nos remitimos al texto dantesco, ante el pedido de Virgilio de
De todos modos, un tema más cercano a sus preocupaciones entre la praxis revelar donde "perduto a morir gissi" (v. 84), el héroe comienza su relato tra-
-y la anonimia interesa a Borges y lo desarrolla magníficamente en el soneto tando de conjurar el sentido espantoso de su desaparición (que los siglos no han
Odisea, libro vigésimo tercero: atenuado) y empieza explicando las razones de su folle volo.
f- Según Dante, Ulises no regresa a Ítaca como lo quiere Homero, sino que
Y a en el amor del compartido lecho pone proa a Occidente luego de abandonar a Circe en Gaeta (isla que según
duerme la clara reina sobre el pecho Ulises informa, toma ese nombre cuando Eneas la nombra en honor de la
de su rey, pero ¿dónde está aquel hombre
nodriza Caieta que murió y fue sepultada allí). Este exordio se inspira clara-
que en los días y noches del destierro
erraba por el mundo como un perro
mente en Ovidio (Metamoifosis, XIV, 157) cuando Macareo relata que Ulises,
y decía que Nadie era su nombre? después de haber sido entretenido un año por Circe, quiere arrastrar a los com-
pañeros, viejos y cansados, a un nuevo viaje lleno de peligros. Es necesario
Borges se detiene a conjeturar las razones del cambio que transformaron al recordar que los textos medievales, inspirados en Virgilio, Ovidio y Cicerón,
eterno e inquieto viajero en un cansado esposo que reencuentra en la quietud presentaron la figura de Ulises como un navegante ávido de conocer y saber,
del lecho el sosiego anhelado. pero que estas concepciones fueron filtradas por las ideas de la sapienza medie-
En su ensayo sobre la Divina Comedia, Borges analiza el episodio del val, por comentarios e interpretaciones como las de Bernardo Silvestre, Gio-
Canto XXVI del Infierno, el del encuentro de Dante con Ulises y Diomodes y vanni di Garlandia, San Gerolamo, redimensionando el valor según el concepto
lo reconoce como el "más alto de la Comedia( ... ) el más enigmático y quizás el de moralidad de la doctrina agostiniana-tomista que distinguía la curiositas de
más intenso" (Borges 26). Dante, afirma Borges, inventa un Ulises a su manera, la sapienza (conocimiento de la verdad eterna). Hubo mitógrafos vaticanos,
una leyenda superior a cuanto encierran, la Odisea y la Eneida "o a cuanto según explica Giuseppe Giacalone, que interpretaron el episodio de Circe y Uli-
encerrará ese otro libro en que aparece Ulises y que se llama Simdibad del Mar ses como la victoria de la sabiduría por sobre las pasiones. Pero no es menor
(Simbad el Marino) de 'Las mil y una noches'" (Borges 29). recordar que según estas doctrinas, la sapienza mundi limitaba al conocimiento
Para explicar el viaje final de Ulises, Borges afirma que Dante tenía cono- del mundo a Dios (cfr. Curtius: Litearatura Europea y Edad Media Latina)
cimiento de una leyenda que atribuía a Ulises la fundación de Lisboa y otras Las palabras del Ulises dantesco, de fuerte sentido poético, generan un
leyendas celtas sobre las islas del Atlántico y que esa materia da origen a una efecto de anacronismo profético, ya que el héroe sabe, muchos siglos después,
presencia odiseica que superará en forma y universalidad a las precedentes. lo que otros hicieron y cómo relataron, entre ellos los romanos, la gesta del
Borges sugiere que Ulises, una vez llegado a Ítaca, abandona nuevamente a ciclo troyano. Y en especial la de Eneas, concebida por Virgilio para inventar el
Penélope y arenga a sus cansados compañeros para embarcarse en un nuevo e canto épico de la romanidad. Así, Ulises cuenta en la DC que abandonando a
intrépido viaje. La razón es la superación de los condicionamientos naturales Circe se lanza a mar abierto sin que:
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que configuran la mise en abyme en el universo verbal de la escritura, propo- que afectan a la razón y asimilan al hombre a las bestias, mientras que los hom-
niendo su autor centrar la mirada en la secuencia: "Yo escribo que Homero bres han nacido para conocer y aprender, para el coraje y el conocimiento.
cuenta que Ulises dice: yo he escuchado el canto de las Sirenas". (Calvino: 345). La misma opinión comparte Ángel Battistessa, traductor sensibilísimo de la
De entre los escritores que más' amamos, Borges recupera a Ulises y la epopeya dantesca. En las notas a los versos 94-102 del vigésimo sexto canto del
Odisea para imaginar el regreso del marino errante a la paz del hogar luego de "Infierno", dice:
largos diez años de vagabundeo. Un motivo le interesa y es el narrador en el
·canto XXIII de la Odisea: el reconocimiento o agnanórisis de Penélope. En Insinúa Ulises por qué el cariño de su hijo Telémaco, la reverencia debida a su
"Un escolio" incluido en Historia de la noche (1977) retoma el episodio del padre Laertes y el afecto que le correspondía ofrecer a Penélope, la esposa, con-
encuentro entre los esposos a fin de parangonar la astucia del errante que supo cluida ya la guerra de Troya, no pudieron retenerlo en Ítaca. Afirma particular-
inventar el caballo de Troya para dar la victoria final a sus aliados o que se mente en los versos 88-89 el ansia de plenitud propia de una cabal criatúra terrena.
escudó en el anonimato del nombre Nadie para salvarse de las garras del (Alighieri, D, 1972, T. I, 360).
Cíclope, a la inteligencia de la sabia PenélOpe, quien, aun habiendo descubierto
que el recién llegado era el esperado esposo, lo somete a la prueba del tálamo Sin embargo, la versión dantesca se aleja notablemente de la tradición
para aceptarlo finalmente a su lado. - homérica. Si nos remitimos al texto dantesco, ante el pedido de Virgilio de
De todos modos, un tema más cercano a sus preocupaciones entre la praxis revelar donde "perduto a morir gissi" (v. 84), el héroe comienza su relato tra-
-y la anonimia interesa a Borges y lo desarrolla magníficamente en el soneto tando de conjurar el sentido espantoso de su desaparición (que los siglos no han
Odisea, libro vigésimo tercero: atenuado) y empieza explicando las razones de su folle volo.
f- Según Dante, Ulises no regresa a Ítaca como lo quiere Homero, sino que
Y a en el amor del compartido lecho pone proa a Occidente luego de abandonar a Circe en Gaeta (isla que según
duerme la clara reina sobre el pecho Ulises informa, toma ese nombre cuando Eneas la nombra en honor de la
de su rey, pero ¿dónde está aquel hombre
nodriza Caieta que murió y fue sepultada allí). Este exordio se inspira clara-
que en los días y noches del destierro
erraba por el mundo como un perro
mente en Ovidio (Metamoifosis, XIV, 157) cuando Macareo relata que Ulises,
y decía que Nadie era su nombre? después de haber sido entretenido un año por Circe, quiere arrastrar a los com-
pañeros, viejos y cansados, a un nuevo viaje lleno de peligros. Es necesario
Borges se detiene a conjeturar las razones del cambio que transformaron al recordar que los textos medievales, inspirados en Virgilio, Ovidio y Cicerón,
eterno e inquieto viajero en un cansado esposo que reencuentra en la quietud presentaron la figura de Ulises como un navegante ávido de conocer y saber,
del lecho el sosiego anhelado. pero que estas concepciones fueron filtradas por las ideas de la sapienza medie-
En su ensayo sobre la Divina Comedia, Borges analiza el episodio del val, por comentarios e interpretaciones como las de Bernardo Silvestre, Gio-
Canto XXVI del Infierno, el del encuentro de Dante con Ulises y Diomodes y vanni di Garlandia, San Gerolamo, redimensionando el valor según el concepto
lo reconoce como el "más alto de la Comedia( ... ) el más enigmático y quizás el de moralidad de la doctrina agostiniana-tomista que distinguía la curiositas de
más intenso" (Borges 26). Dante, afirma Borges, inventa un Ulises a su manera, la sapienza (conocimiento de la verdad eterna). Hubo mitógrafos vaticanos,
una leyenda superior a cuanto encierran, la Odisea y la Eneida "o a cuanto según explica Giuseppe Giacalone, que interpretaron el episodio de Circe y Uli-
encerrará ese otro libro en que aparece Ulises y que se llama Simdibad del Mar ses como la victoria de la sabiduría por sobre las pasiones. Pero no es menor
(Simbad el Marino) de 'Las mil y una noches'" (Borges 29). recordar que según estas doctrinas, la sapienza mundi limitaba al conocimiento
Para explicar el viaje final de Ulises, Borges afirma que Dante tenía cono- del mundo a Dios (cfr. Curtius: Litearatura Europea y Edad Media Latina)
cimiento de una leyenda que atribuía a Ulises la fundación de Lisboa y otras Las palabras del Ulises dantesco, de fuerte sentido poético, generan un
leyendas celtas sobre las islas del Atlántico y que esa materia da origen a una efecto de anacronismo profético, ya que el héroe sabe, muchos siglos después,
presencia odiseica que superará en forma y universalidad a las precedentes. lo que otros hicieron y cómo relataron, entre ellos los romanos, la gesta del
Borges sugiere que Ulises, una vez llegado a Ítaca, abandona nuevamente a ciclo troyano. Y en especial la de Eneas, concebida por Virgilio para inventar el
Penélope y arenga a sus cansados compañeros para embarcarse en un nuevo e canto épico de la romanidad. Así, Ulises cuenta en la DC que abandonando a
intrépido viaje. La razón es la superación de los condicionamientos naturales Circe se lanza a mar abierto sin que:
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94 la dolcezza di figlio, né la pieta Por otra parte, según Homero, Ulises salva a sus compañeros gracias a la
del vecchio padre, ne'l debito amare ayuda del dios Hermes quien le entrega una flor blanca perfumada con raíz
lo qual dovea Penelope far lieta, negra llamada moly4 que sólo los dioses pueden reconocer y elegir. Con este
- f-
artilugio Ulises logra conjurar el efecto de la maga y luego de hacerle jurar
97 vincer poter dentro da me 1' ardore 2
solemnemente que no utilizará sus poderes contra él y de liberar a todos los
marineros encantados por ella, se queda en Eea hasta que la maga le da tres
y que atravesando las columnas de Hércules, creyendo haber alcanzado el hijos. Y cuando decide marcharse (no se especifica que sea después de un año
confín, ante la figura borrosa de una montaña que emerge fiera de las aguas, como lo presenta Dante), Circe lo deja ir y lo primero que visita Ulises, es el
será fagocitado, junto a su nave y compañeros, por la furia de un turbión.
Tártaro en busca del adivino Tiresias quien le profetizará el futuro en Ítaca.
Dante, a quien nada pasa desapercibido y para todo encuentra perfecta
Para partir de Eea (como en el texto dantesco) Ulises debe instar con ener-
expresión, construye formalmente un perfecto iter organizado bajo la unicidad
gía a los compañeros a embarcarse, renuentes a dejar la agradable isla para
de la palabra narrante y un mismo locativo de tiempo. El relato del viaje se ini-
poner proa al país del Hades. Circe colabora proporcionándole un viento fuerte
cia con una partida y un "quando mi diparti da Circe" (vv. 89-90) y se cierra
que los lleva rápidamente al Océano y a las lejanas fronteras del mundo donde
con otro "quando m' apparve una montagna bruna (v. 133, el destacado es
está el bosque de Perséfone que marca los límites entre el mundo vital con el de
nuestro) que señala el preciso momento del avistaje de la fantasmagórica mon-
la muerte donde viven los ciudadanos de la oscuridad Perpetua sin ver jamás la
. taña. El sentído de nostalgia con que se tiñe la palabra de Ulises deja entrever
luz del Sol.
el sentimiento de quien ya no posee el tiempo y recuerda aquella vida venturosa
La voz de Ulises se hace potente y efectiva. La "orazione" es "picciola" (es
a la que no puede ya regresar. -~-
decir breve y concisa) pero operativa porque logra convencer a los renuentes.
Si nos remitimos al mito y al episodio de Circe, la famosa frase dantesca
''fatti nonfoste a viver come bruti", propone una lectura intertextual con el
121 Li rniei compagni fec'io si aguti,
mito. Cuando Ulises arenga a sus antiguos compañeros para que no sean como con questa orazion picciola, al cammino
las bestias (bruti) es una apelación directa a la Odisea y a la metamorfosis en che a pena poscia li avrei ritenuti; 5
bestias, gracias a los encantamientos de Circe, que sufren los veintidós tripulan-
tes que bajan a la isla Eea acompañados de En1oco. Múltiples y variadas exégesis seculares han intentado explicar el sentido
112 'O frati', dissi, "che per cento rnilia
del ''folle volo" desde claves cristianas y morales como una condena de Dante
perigli siete giunti a 1' occidente, por la temeridad de la empresa Ulises al intentar pasar los límites permitidos a
a questa tanto picciola vigilia los vivientes, olvidando la virtud y respeto a las leyes divinas y religiosas. Otras
115 de'nostri sensi ch'e del rimanente han considerado un anacronismo entender que Dante pensaba posible equiparar
non vogliate negar 1' esperienza,
diretro al sol, del mondo senza gente. 4
Nos preguntamos por el grado de casualidad o causalidad establecida entre el nombre de la
118 Considerate la vostra semenza: flor y el del personaje de la Penélope Joyciana: Mólly Bloom. Recordemos que es justamente
fatti non foste a vi ver come bruti, Molly quien pregunta a Leopoldo el significado del término metempsicosis (dato que sirve para
ma per virtute e canoscenza' .3 subrayar su precaria inteligencia) y que la problemática de la metempsicosis es un tópico estruc-
tural del Ulis es joyciano junto a omphalos, maternidad y eterno retorno). La relación que se
instaura entre el mito y sus reelaboraciones literarias se enriquece cuarído leemos en Graves que
2
"ni la filial dulzura, ni el piadoso/ respeto al viejo padre, ni el cariño 1 que alegría debió dar "los hombres transformados en animales sugieren la doctrina de la metempsicosis (... ) Los gra-
a Penélope, 1 vencer pudieron todo el ardimiento ... " (Alighieri, D: Divina Comedia, 1972, Inf. máticos no han podido decidir que era el 'moly' de Hermes ( ... ) Escritores clásicos posteriores
XXVI, vv. 94-97, p. 236. Trad. Angel Battistessa). atribuyeron el nombre 'moly' a una especie de ajo con flor amarilla que, según se creía, brotaba
3
'"¡Oh hermanos!', dije, 'que por tantos miles 1 de riesgos ya llegasteis a Occidente, 1 en esta (como la cebolla, la escila y el verdadero ajo) cuando menguaba la luna más bien que cuando
ahora tan breve vigilia 1 de lo que en los sentidos remanece, 1 no queráis ya negaros la experien- crecía, y de aquí que sirviera como contra encantamiento de la magia lunar de Hécate" (Graves
cia 1 de ir, con el sol, al mundo despoblado. 1 Tened presente, pues, vuestra ascendencia, 1 no os 420).
engendraron para vivir cual brutos, 1 mas para ser virtuosos y sapientes."' (DC, 1972, vv. 112- 5
"Esforcé tanto a los compañeros,/ con tan breve oración, para el camino,/ que luego fue
120, 237). difícil contenerlos ... " (Alighieri, D, DC, 1972, Inf. XXVI, vv. 121-123; 237) .
.1:.
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94 la dolcezza di figlio, né la pieta Por otra parte, según Homero, Ulises salva a sus compañeros gracias a la
del vecchio padre, ne'l debito amare ayuda del dios Hermes quien le entrega una flor blanca perfumada con raíz
lo qual dovea Penelope far lieta, negra llamada moly4 que sólo los dioses pueden reconocer y elegir. Con este
- f-
artilugio Ulises logra conjurar el efecto de la maga y luego de hacerle jurar
97 vincer poter dentro da me 1' ardore 2
solemnemente que no utilizará sus poderes contra él y de liberar a todos los
marineros encantados por ella, se queda en Eea hasta que la maga le da tres
y que atravesando las columnas de Hércules, creyendo haber alcanzado el hijos. Y cuando decide marcharse (no se especifica que sea después de un año
confín, ante la figura borrosa de una montaña que emerge fiera de las aguas, como lo presenta Dante), Circe lo deja ir y lo primero que visita Ulises, es el
será fagocitado, junto a su nave y compañeros, por la furia de un turbión.
Tártaro en busca del adivino Tiresias quien le profetizará el futuro en Ítaca.
Dante, a quien nada pasa desapercibido y para todo encuentra perfecta
Para partir de Eea (como en el texto dantesco) Ulises debe instar con ener-
expresión, construye formalmente un perfecto iter organizado bajo la unicidad
gía a los compañeros a embarcarse, renuentes a dejar la agradable isla para
de la palabra narrante y un mismo locativo de tiempo. El relato del viaje se ini-
poner proa al país del Hades. Circe colabora proporcionándole un viento fuerte
cia con una partida y un "quando mi diparti da Circe" (vv. 89-90) y se cierra
que los lleva rápidamente al Océano y a las lejanas fronteras del mundo donde
con otro "quando m' apparve una montagna bruna (v. 133, el destacado es
está el bosque de Perséfone que marca los límites entre el mundo vital con el de
nuestro) que señala el preciso momento del avistaje de la fantasmagórica mon-
la muerte donde viven los ciudadanos de la oscuridad Perpetua sin ver jamás la
. taña. El sentído de nostalgia con que se tiñe la palabra de Ulises deja entrever
luz del Sol.
el sentimiento de quien ya no posee el tiempo y recuerda aquella vida venturosa
La voz de Ulises se hace potente y efectiva. La "orazione" es "picciola" (es
a la que no puede ya regresar. -~-
decir breve y concisa) pero operativa porque logra convencer a los renuentes.
Si nos remitimos al mito y al episodio de Circe, la famosa frase dantesca
''fatti nonfoste a viver come bruti", propone una lectura intertextual con el
121 Li rniei compagni fec'io si aguti,
mito. Cuando Ulises arenga a sus antiguos compañeros para que no sean como con questa orazion picciola, al cammino
las bestias (bruti) es una apelación directa a la Odisea y a la metamorfosis en che a pena poscia li avrei ritenuti; 5
bestias, gracias a los encantamientos de Circe, que sufren los veintidós tripulan-
tes que bajan a la isla Eea acompañados de En1oco. Múltiples y variadas exégesis seculares han intentado explicar el sentido
112 'O frati', dissi, "che per cento rnilia
del ''folle volo" desde claves cristianas y morales como una condena de Dante
perigli siete giunti a 1' occidente, por la temeridad de la empresa Ulises al intentar pasar los límites permitidos a
a questa tanto picciola vigilia los vivientes, olvidando la virtud y respeto a las leyes divinas y religiosas. Otras
115 de'nostri sensi ch'e del rimanente han considerado un anacronismo entender que Dante pensaba posible equiparar
non vogliate negar 1' esperienza,
diretro al sol, del mondo senza gente. 4
Nos preguntamos por el grado de casualidad o causalidad establecida entre el nombre de la
118 Considerate la vostra semenza: flor y el del personaje de la Penélope Joyciana: Mólly Bloom. Recordemos que es justamente
fatti non foste a vi ver come bruti, Molly quien pregunta a Leopoldo el significado del término metempsicosis (dato que sirve para
ma per virtute e canoscenza' .3 subrayar su precaria inteligencia) y que la problemática de la metempsicosis es un tópico estruc-
tural del Ulis es joyciano junto a omphalos, maternidad y eterno retorno). La relación que se
instaura entre el mito y sus reelaboraciones literarias se enriquece cuarído leemos en Graves que
2
"ni la filial dulzura, ni el piadoso/ respeto al viejo padre, ni el cariño 1 que alegría debió dar "los hombres transformados en animales sugieren la doctrina de la metempsicosis (... ) Los gra-
a Penélope, 1 vencer pudieron todo el ardimiento ... " (Alighieri, D: Divina Comedia, 1972, Inf. máticos no han podido decidir que era el 'moly' de Hermes ( ... ) Escritores clásicos posteriores
XXVI, vv. 94-97, p. 236. Trad. Angel Battistessa). atribuyeron el nombre 'moly' a una especie de ajo con flor amarilla que, según se creía, brotaba
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'"¡Oh hermanos!', dije, 'que por tantos miles 1 de riesgos ya llegasteis a Occidente, 1 en esta (como la cebolla, la escila y el verdadero ajo) cuando menguaba la luna más bien que cuando
ahora tan breve vigilia 1 de lo que en los sentidos remanece, 1 no queráis ya negaros la experien- crecía, y de aquí que sirviera como contra encantamiento de la magia lunar de Hécate" (Graves
cia 1 de ir, con el sol, al mundo despoblado. 1 Tened presente, pues, vuestra ascendencia, 1 no os 420).
engendraron para vivir cual brutos, 1 mas para ser virtuosos y sapientes."' (DC, 1972, vv. 112- 5
"Esforcé tanto a los compañeros,/ con tan breve oración, para el camino,/ que luego fue
120, 237). difícil contenerlos ... " (Alighieri, D, DC, 1972, Inf. XXVI, vv. 121-123; 237) .
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246 REVISTA DE CULTURAS Y LITERATURAS COMPARADAS- I

heroica se consustancia en la voluntad de saber más allá de los límites y las


·mito e historia y atribuir conciencia del deseo divino a un pagano. Más recien-
agonías que se nos impongan.
temente hay quien ha interpretado "loco" el viaje por ser el resultado de una
elección fallida que llevó a Ulises a privilegiar una programación racional que - .
( 97 Vincer poter dentro da me J' ardore,
en su ejecución se demuestra como un "viaje mal programado". Ch'i'ebbi a divenir del mondo esj:>erto,
Si es un hallazgo dantesco el inventar un recurso que consiste en defmir en E di li vizi umani e del valore. 6
un atributo el sentido de una existencia (lo que hace tan nítidamente defmidos a
sus personajes), el Ulises dantesco aparece definido de una vez y para siempre Por ello para concluir nuestro periplo por las versiones y subversiones del
por su naturaleza racional. Razón que se manifiesta en las decisiones de alguien mito, debemos recuperar al padre silenciado y las razones que justificaron la
que, habiendo intentando ardientemente alcanzar un fin, utiliza todos los gestación de Odisea. Pensar en Sísifo, emblema de la claridad racional, o como
medios, en particular los intelectuales, y analiza las consecuencias de su fracaso quiso Homero, el más sabio y prudente de los hombres.
con una lucidez fríamente calculadora y pragmática, alejada de todo arrepenti- Afirmamos que la travesía de Ulises también se proyecta en el mito de
miento y pasionalidad. Sísifo, reconfigurado por Camus como héroe de la absurdidad contemporánea7 •
La trágica conclusión a la que llega el viajero, es que habiendo instrumen- Si Ulises representa la inteligencia para comprender y proyectar hacia un
talizado su saber para un fin, por exceso de confianza y primacía de intereses futuro todavía imaginable, el Sísifo del S. XX ha quedado suspendido en el
personales, justifica los resultados de "temerarios" porque lo que ha fallado es estupor del presente: en ese instante en que lo absurdo se hace conciencia y el
· su verificación. En este sentido podríamos pensar a Ulises como un navegante tiempo se revulsiona.
pre-colombino que, habiendo interpretado mal los datos y el alcance de los Albert Camus, en "Un razonamiento absurdo" explica que un día, uno se
medios a su disposición, se lanza a la conquista del "mondo senza gente" y fra- alza y aparece el ¿por qué? Una lasitud teñida de asombro inicia el camino de
casa, pero se ennoblece por la heroicidad del intento. Esta postura ha permitido la conciencia que nos proyecta innegablemente a una de las dos respuestas
imaginar un Dante iluminado, que en el umbral del paradigma antropocéntrico posibles: al suicidio o al restablecimiento, ya no igual pero conciente del des-
concibe un Ulises colosalmente inclaudicable, ávido de conocimiento y a la pertar definitivo. El hombre, tomando consciencia de vivir en un espacio
conquista del nuevo mundo en ciernes. minado, centrifijado en una tierra de exilio que le adviene como extraña y sin
Max Rhode asume una similar postura (si bien interpreta como Borges que remedio, en tanto que sin pasado y sin futuro ya que carece de los recuerdos de
Ulises vuelve a partir después de haber regresado a Ítaca) cuando afirma: una patria perdida o de la esperanza de una tierra prometida, se descubre divor-
ciado de la vida. Tal divorcio entre el hombre y su vida, el actor y su decorado,
El poeta, augur del amor científico del Renacimiento, encarna en Ulises, siquiera es justamente el sentimiento de lo ABSURDO.
éste pague en el Infierno las "astucias" de su insomne vagabundeo, el ideal de
En el breve instante en que el hombre piensa, se establece una relación
quien brinda a la humanidad el tesoro de una nueva experiencia. El héroe griego,
entre ese sentimiento y la aspiración a la nada. Y es entonces cuando que emerge
recogido finalmente en el hogar, y en medio de las dulzuras del hijo Telémaco, la
piedad del padre Laertes y el cariño de Penélope, siente crecer de nuevo, en sus
J.
adentros el impulso nómada (Rhode 55-59). 6
" ... vencer pudieron todo el ardimento 1 con que yo quise ser del mundo experto 1 y de los

vicios y el valor humano ... " (Alighieri, D, DC, 1972, Inf. XXVI, vv. 97-99, p. 236).
A Ulises lo vemos en el alto mare aperto (Purg. XXVI, 100) como lo vio, 7
Hijo de Eolo fundó Corinto donde reinó y desposó a una de las Atlantidas: Mérope, la Plé-
no Homero sino Plinio, salvando las columnas de Hércules y del fatídico nec yade pero según una tradición violó a Anticlea con quien concibió a Ulises. Vio pasar por
Corinto a Zeus que llevaba a Egina raptada y se lo contó al desconsolado padre. Júpiter furioso lo
plus ultra internándose en el espacio sin gente. Este Ulises dantesco es acaso
condenó a la Muerte pero Sísifo, astutamente puso a Hades una esposas impidiéndole cumplir su
más grande que el homérico, como piensa Borges y antes Benedetto Croce (La misión. Antes de descender al Tártaro pidió a su mujer que no le hiciese honras fúnebres. Lle-
poesia di Dante, Bari, 1939, 88) soñando horizontes más extremos. No podrá gado ante Perséfone pidió permiso para regresar a castigar el supuesto acto impío de la esposa y
llegar a tierra salva porque navega con un solo leño (los exegetas han interpre- ya en la tierra desoyó la orden de Plutón y no regresó. Muerto ya viejo, cuando regresó al reino
tado que le faltaba el auxilio de la Trinidad). Sea como sea, acordamos con de los muertos se le encomendó una tarea que le impidiese la fuga: empujar con su cuerpo una
Rhode que Dante como hombre de acción es admirador de los hombres como pesada piedra hacia lo alto de una escarpada cuesta y dejarla caer sobre la otra ladera. Pero el
descomunal peso de la piedra es determinante y a poco de llegar a la cima, lo obliga a retroceder.
Farinata degli Uberti, que supieron jugarse con honor por sus ideas. "Dante Vuelta la roca al fondo, se ve obligado siempre a recomenzar.
admira a Ulises como arquetipo de la voluntad heroica" (56). Y ese voluntad
.)' ~
ADRIANA CROLLA 247
246 REVISTA DE CULTURAS Y LITERATURAS COMPARADAS- I

heroica se consustancia en la voluntad de saber más allá de los límites y las


·mito e historia y atribuir conciencia del deseo divino a un pagano. Más recien-
agonías que se nos impongan.
temente hay quien ha interpretado "loco" el viaje por ser el resultado de una
elección fallida que llevó a Ulises a privilegiar una programación racional que - .
( 97 Vincer poter dentro da me J' ardore,
en su ejecución se demuestra como un "viaje mal programado". Ch'i'ebbi a divenir del mondo esj:>erto,
Si es un hallazgo dantesco el inventar un recurso que consiste en defmir en E di li vizi umani e del valore. 6
un atributo el sentido de una existencia (lo que hace tan nítidamente defmidos a
sus personajes), el Ulises dantesco aparece definido de una vez y para siempre Por ello para concluir nuestro periplo por las versiones y subversiones del
por su naturaleza racional. Razón que se manifiesta en las decisiones de alguien mito, debemos recuperar al padre silenciado y las razones que justificaron la
que, habiendo intentando ardientemente alcanzar un fin, utiliza todos los gestación de Odisea. Pensar en Sísifo, emblema de la claridad racional, o como
medios, en particular los intelectuales, y analiza las consecuencias de su fracaso quiso Homero, el más sabio y prudente de los hombres.
con una lucidez fríamente calculadora y pragmática, alejada de todo arrepenti- Afirmamos que la travesía de Ulises también se proyecta en el mito de
miento y pasionalidad. Sísifo, reconfigurado por Camus como héroe de la absurdidad contemporánea7 •
La trágica conclusión a la que llega el viajero, es que habiendo instrumen- Si Ulises representa la inteligencia para comprender y proyectar hacia un
talizado su saber para un fin, por exceso de confianza y primacía de intereses futuro todavía imaginable, el Sísifo del S. XX ha quedado suspendido en el
personales, justifica los resultados de "temerarios" porque lo que ha fallado es estupor del presente: en ese instante en que lo absurdo se hace conciencia y el
· su verificación. En este sentido podríamos pensar a Ulises como un navegante tiempo se revulsiona.
pre-colombino que, habiendo interpretado mal los datos y el alcance de los Albert Camus, en "Un razonamiento absurdo" explica que un día, uno se
medios a su disposición, se lanza a la conquista del "mondo senza gente" y fra- alza y aparece el ¿por qué? Una lasitud teñida de asombro inicia el camino de
casa, pero se ennoblece por la heroicidad del intento. Esta postura ha permitido la conciencia que nos proyecta innegablemente a una de las dos respuestas
imaginar un Dante iluminado, que en el umbral del paradigma antropocéntrico posibles: al suicidio o al restablecimiento, ya no igual pero conciente del des-
concibe un Ulises colosalmente inclaudicable, ávido de conocimiento y a la pertar definitivo. El hombre, tomando consciencia de vivir en un espacio
conquista del nuevo mundo en ciernes. minado, centrifijado en una tierra de exilio que le adviene como extraña y sin
Max Rhode asume una similar postura (si bien interpreta como Borges que remedio, en tanto que sin pasado y sin futuro ya que carece de los recuerdos de
Ulises vuelve a partir después de haber regresado a Ítaca) cuando afirma: una patria perdida o de la esperanza de una tierra prometida, se descubre divor-
ciado de la vida. Tal divorcio entre el hombre y su vida, el actor y su decorado,
El poeta, augur del amor científico del Renacimiento, encarna en Ulises, siquiera es justamente el sentimiento de lo ABSURDO.
éste pague en el Infierno las "astucias" de su insomne vagabundeo, el ideal de
En el breve instante en que el hombre piensa, se establece una relación
quien brinda a la humanidad el tesoro de una nueva experiencia. El héroe griego,
entre ese sentimiento y la aspiración a la nada. Y es entonces cuando que emerge
recogido finalmente en el hogar, y en medio de las dulzuras del hijo Telémaco, la
piedad del padre Laertes y el cariño de Penélope, siente crecer de nuevo, en sus
J.
adentros el impulso nómada (Rhode 55-59). 6
" ... vencer pudieron todo el ardimento 1 con que yo quise ser del mundo experto 1 y de los

vicios y el valor humano ... " (Alighieri, D, DC, 1972, Inf. XXVI, vv. 97-99, p. 236).
A Ulises lo vemos en el alto mare aperto (Purg. XXVI, 100) como lo vio, 7
Hijo de Eolo fundó Corinto donde reinó y desposó a una de las Atlantidas: Mérope, la Plé-
no Homero sino Plinio, salvando las columnas de Hércules y del fatídico nec yade pero según una tradición violó a Anticlea con quien concibió a Ulises. Vio pasar por
Corinto a Zeus que llevaba a Egina raptada y se lo contó al desconsolado padre. Júpiter furioso lo
plus ultra internándose en el espacio sin gente. Este Ulises dantesco es acaso
condenó a la Muerte pero Sísifo, astutamente puso a Hades una esposas impidiéndole cumplir su
más grande que el homérico, como piensa Borges y antes Benedetto Croce (La misión. Antes de descender al Tártaro pidió a su mujer que no le hiciese honras fúnebres. Lle-
poesia di Dante, Bari, 1939, 88) soñando horizontes más extremos. No podrá gado ante Perséfone pidió permiso para regresar a castigar el supuesto acto impío de la esposa y
llegar a tierra salva porque navega con un solo leño (los exegetas han interpre- ya en la tierra desoyó la orden de Plutón y no regresó. Muerto ya viejo, cuando regresó al reino
tado que le faltaba el auxilio de la Trinidad). Sea como sea, acordamos con de los muertos se le encomendó una tarea que le impidiese la fuga: empujar con su cuerpo una
Rhode que Dante como hombre de acción es admirador de los hombres como pesada piedra hacia lo alto de una escarpada cuesta y dejarla caer sobre la otra ladera. Pero el
descomunal peso de la piedra es determinante y a poco de llegar a la cima, lo obliga a retroceder.
Farinata degli Uberti, que supieron jugarse con honor por sus ideas. "Dante Vuelta la roca al fondo, se ve obligado siempre a recomenzar.
admira a Ulises como arquetipo de la voluntad heroica" (56). Y ese voluntad
.)' ~
248 REVISTA DE CULTURAS Y LITERATURAS COMPARADAS- l
ADRIANA CROLLA 249
la experiencia de la extrañeza, lo cotidiano deviene desconocido, lo normal
patentiza su irreductible inhumanidad. Este espesor y esta extrañeza del mundo dichoso" (133) porque puede descubrir que su roca es su cosa. Porque si bien la·
es lo absurdo. Como la pantomima carente de sentido vuelven estúpido al hom- relectura del mito nos cuenta la victoria de la roca, las verdades aplastantes
bre que gesticula tras los vidrios de una cabina telefónica, en el viaje contem-
.1' perecen al ser reconocidas. Toda la alegría silenciosa de Sísifo consiste en eso
poráneo de Sísifo (ya lo había patentizado el Ulises joyciano) la ruta se ha y en el desprecio con que la enfrenta. Por ello su destino le pertenece.
vuelto rutina y el trayecto hacia la cima, un itinerario errante en la nada. Este es el mensaje que nos propone, leído desde el Mito de Sísifo, el Odi-
Pero si el mundo en sí mismo no es razonable, explica Camus, lo que sea confinado de Leónidas Lamborghini. En un libro de interesante factura por
resulta absurdo es la "confrontación de ese irracional y ese deseo desenfrenado la riqueza plástica de las imágenes que acompañan al largo poema, el autor se
de claridad cuyo llamamiento resuena en lo más profundo del mundo( ... ) Eso autoproyecta en un Ulises-Sísifo actual, un conflictuado poeta y periodista
es lo que puedo discernir claramente en este universo sin medida donde tiene argentino que se autodenomina Cordero, el paródico. Este Ulises quiere ser
lugar mi aventura" (31). Por ello, el viaje peripatético de Sísifo, sigue teniendo poeta pero el vinoso Ponto del mar de la escritura insustancial de la revista cul-
un costado racional que eleva lo insustancial de su condena a un cierto grado de tural para la que trabaja-navega, en su nave-bolígrafo, impulsado gracias al
heroicidad. Antiheroica quizás, pero humanamente reconfortante. capuchón-proa, le impide la ilusoria aventura de la creación.
En El mito de Sísifo la clarividencia del Sísifo camusiano se liga, en nuestra Una paródica invocación a las Musas da inicio al canto épico de este Odi-
lectura, a la inteligencia racional de Ulises. A Camus no le interesa recuperar la seo de la palabra diagramada, que narra su trágica condición de querer ser y
.idea del esfuerzo inútil ni la tragedia de lo imposible, sino ver en Sísifo un homo alcanzar una voz nueva, original y sublime para descubrir que sólo es una paro-
viator que se configura en la elisión, en el intersticio, en la pausa que se produce dia de los grandes y comprende, tristemente, que no tiene cabida, como aquél
mientras la roca cae al fondo del abismo y el hombre regresa a buscarla; "turista de Tres Reinos", en el Nobile Castello de los excelsos.
Es ese el instante sutil en que el hombre toma conciencia de su vida y El espíritu del poeta nos cuenta, desde el ultramundo, cómo fue intentando
como Sísifo, vuelve a buscar su roca mientras contempla cómo la serie desvin- meterse entre medio de los res-quicios que dejan los renglones y elaborar una
travesía procelosa intentando sortear las peripecias de la diagramación, pletó-
culada de sus actos delinea su destino, creado por él, unido bajo la mirada de su
rica de fotos, titulares, crónicas, buscando la PALABRA que da origen al
memoria y pronto sellado por su muerte.
POEMA, para llegar a la certeza de que sólo ha concebido estelas-garabatos y
Si este mito es trágico lo es porque su protagonista tiene conciencia... Sísifo, pro- que el poema que creyó escribir, está vacío y que en la búsqueda se ha autodes-
letario de los dioses, impotente y rebelde, conoce toda la magnitud de su condición cubierto NADIE.
miserable: en ella piensa durante su descenso. La clarividencia que debía constituir Pero el relato del fracaso tiene sin embargo su vindicación en la porfía del
su tormento consuma al mismo tiempo su victoria. No hay destino que no se venza intento que se inscribe contra viento y marea, luchando contra las adversidades,
con el desprecio. (Camus 131) los abismos y las calma-chichas que acechan y paralizan. De su obra quedan
restos, intersticios palimpsésticos, páginas sueltas que Calaf el salvador vendrá
Cuando explica los límites absurdos que determinan la experiencia del a organizar en un corpus total que es el que leemos. Mientras Cordero refle-
vivir contemporáneo, Camus reconoce que la sensación de absurdo puede adve- xiona, Calaf actúa. Dos polos que desde Odiseo condicionan a la Humanidad y
nirle al hombre. a la vuelta de cualquier esquina, sin luces ni brillo y sin razón, en este caso, se unen para reivindicar el fracaso.
ya que es inasible e injustificable. Pero, como el trayecto de Sísifo hacia su El efecto festivo que propone la parodia, no sólo de los clásicos (Homero,
roca, puede analizarse y describirse. Ese estado del alma en el que el vacío se Dante) sino de una pluralidad de discursos desde la gauchesca, Marechal, Bor-
hace elocuente, la cadena de los gestos cotidianos se rompe y se hace visible la ges, la tradición popular mejicana y española, pasando por el tango y la ópera,
inconsistencia de sus eslabones, es el mismo instante en que el eslabón además de los shandyanos juegos tipográficos, hacen de esta travesía de y por
siguiente se fuga centripetándose en una continuidad posible, que es el viaje la palabra poética, un placer de la lectura.
que todavía Ulises puede proponernos. Cerramos con una cita convocando la palabra de este Ulises argentino
Y en este sentido, afirma Camus, "Sísifo enseña la fidelidad superior que donde se aúnan tradición e irreverencia, pasión y locura, reivindicando la
niega a los dioses y levanta las rocas ( ... ) El esfuerzo mismo para llegar a las belleza de la parodia como único adalid posible de la argucia compositiva. Y
cimas basta para llenar un corazón de hombre. Hay que imaginarse a Sísifo donde la palabra-roca aplasta al poeta que la busca inútilmente, pero, gozosa-
mente despreciada, reivindica el destino loquens del homo viatm:
248 REVISTA DE CULTURAS Y LITERATURAS COMPARADAS- l
ADRIANA CROLLA 249
la experiencia de la extrañeza, lo cotidiano deviene desconocido, lo normal
patentiza su irreductible inhumanidad. Este espesor y esta extrañeza del mundo dichoso" (133) porque puede descubrir que su roca es su cosa. Porque si bien la·
es lo absurdo. Como la pantomima carente de sentido vuelven estúpido al hom- relectura del mito nos cuenta la victoria de la roca, las verdades aplastantes
bre que gesticula tras los vidrios de una cabina telefónica, en el viaje contem-
.1' perecen al ser reconocidas. Toda la alegría silenciosa de Sísifo consiste en eso
poráneo de Sísifo (ya lo había patentizado el Ulises joyciano) la ruta se ha y en el desprecio con que la enfrenta. Por ello su destino le pertenece.
vuelto rutina y el trayecto hacia la cima, un itinerario errante en la nada. Este es el mensaje que nos propone, leído desde el Mito de Sísifo, el Odi-
Pero si el mundo en sí mismo no es razonable, explica Camus, lo que sea confinado de Leónidas Lamborghini. En un libro de interesante factura por
resulta absurdo es la "confrontación de ese irracional y ese deseo desenfrenado la riqueza plástica de las imágenes que acompañan al largo poema, el autor se
de claridad cuyo llamamiento resuena en lo más profundo del mundo( ... ) Eso autoproyecta en un Ulises-Sísifo actual, un conflictuado poeta y periodista
es lo que puedo discernir claramente en este universo sin medida donde tiene argentino que se autodenomina Cordero, el paródico. Este Ulises quiere ser
lugar mi aventura" (31). Por ello, el viaje peripatético de Sísifo, sigue teniendo poeta pero el vinoso Ponto del mar de la escritura insustancial de la revista cul-
un costado racional que eleva lo insustancial de su condena a un cierto grado de tural para la que trabaja-navega, en su nave-bolígrafo, impulsado gracias al
heroicidad. Antiheroica quizás, pero humanamente reconfortante. capuchón-proa, le impide la ilusoria aventura de la creación.
En El mito de Sísifo la clarividencia del Sísifo camusiano se liga, en nuestra Una paródica invocación a las Musas da inicio al canto épico de este Odi-
lectura, a la inteligencia racional de Ulises. A Camus no le interesa recuperar la seo de la palabra diagramada, que narra su trágica condición de querer ser y
.idea del esfuerzo inútil ni la tragedia de lo imposible, sino ver en Sísifo un homo alcanzar una voz nueva, original y sublime para descubrir que sólo es una paro-
viator que se configura en la elisión, en el intersticio, en la pausa que se produce dia de los grandes y comprende, tristemente, que no tiene cabida, como aquél
mientras la roca cae al fondo del abismo y el hombre regresa a buscarla; "turista de Tres Reinos", en el Nobile Castello de los excelsos.
Es ese el instante sutil en que el hombre toma conciencia de su vida y El espíritu del poeta nos cuenta, desde el ultramundo, cómo fue intentando
como Sísifo, vuelve a buscar su roca mientras contempla cómo la serie desvin- meterse entre medio de los res-quicios que dejan los renglones y elaborar una
travesía procelosa intentando sortear las peripecias de la diagramación, pletó-
culada de sus actos delinea su destino, creado por él, unido bajo la mirada de su
rica de fotos, titulares, crónicas, buscando la PALABRA que da origen al
memoria y pronto sellado por su muerte.
POEMA, para llegar a la certeza de que sólo ha concebido estelas-garabatos y
Si este mito es trágico lo es porque su protagonista tiene conciencia... Sísifo, pro- que el poema que creyó escribir, está vacío y que en la búsqueda se ha autodes-
letario de los dioses, impotente y rebelde, conoce toda la magnitud de su condición cubierto NADIE.
miserable: en ella piensa durante su descenso. La clarividencia que debía constituir Pero el relato del fracaso tiene sin embargo su vindicación en la porfía del
su tormento consuma al mismo tiempo su victoria. No hay destino que no se venza intento que se inscribe contra viento y marea, luchando contra las adversidades,
con el desprecio. (Camus 131) los abismos y las calma-chichas que acechan y paralizan. De su obra quedan
restos, intersticios palimpsésticos, páginas sueltas que Calaf el salvador vendrá
Cuando explica los límites absurdos que determinan la experiencia del a organizar en un corpus total que es el que leemos. Mientras Cordero refle-
vivir contemporáneo, Camus reconoce que la sensación de absurdo puede adve- xiona, Calaf actúa. Dos polos que desde Odiseo condicionan a la Humanidad y
nirle al hombre. a la vuelta de cualquier esquina, sin luces ni brillo y sin razón, en este caso, se unen para reivindicar el fracaso.
ya que es inasible e injustificable. Pero, como el trayecto de Sísifo hacia su El efecto festivo que propone la parodia, no sólo de los clásicos (Homero,
roca, puede analizarse y describirse. Ese estado del alma en el que el vacío se Dante) sino de una pluralidad de discursos desde la gauchesca, Marechal, Bor-
hace elocuente, la cadena de los gestos cotidianos se rompe y se hace visible la ges, la tradición popular mejicana y española, pasando por el tango y la ópera,
inconsistencia de sus eslabones, es el mismo instante en que el eslabón además de los shandyanos juegos tipográficos, hacen de esta travesía de y por
siguiente se fuga centripetándose en una continuidad posible, que es el viaje la palabra poética, un placer de la lectura.
que todavía Ulises puede proponernos. Cerramos con una cita convocando la palabra de este Ulises argentino
Y en este sentido, afirma Camus, "Sísifo enseña la fidelidad superior que donde se aúnan tradición e irreverencia, pasión y locura, reivindicando la
niega a los dioses y levanta las rocas ( ... ) El esfuerzo mismo para llegar a las belleza de la parodia como único adalid posible de la argucia compositiva. Y
cimas basta para llenar un corazón de hombre. Hay que imaginarse a Sísifo donde la palabra-roca aplasta al poeta que la busca inútilmente, pero, gozosa-
mente despreciada, reivindica el destino loquens del homo viatm:
250 REVISTA DE CULTURAS Y LITERATURAS COMPARADAS- 1 ADRIANA CROLLA 251

Un Ulises total que desde los orígenes, viaja narrando-se para viqjar mien- Mas, irrisoria
tras se-narra. En los incesantes mares de la literatura, la roca de Sísifo es una víctima
vez más alzada. .1
(sin hasta el fin saberlo).
de las mías propias.
El temerario folle voto una vez más, aventurado.
A bordo
de un bolígrafo
... ¡Y vosotros, resquicios!
derrotando,
por aquellos mares. (Lamborghini: 38-39)
Sí, ¡ay!, vosotros,
que a mi desquiciado intento,
tan subrepticiamente,
Bibliografía
parecíais dar quicio ...
Alighieri, Dante. La Divina Comedia. Buenos Aires: Ed. Carlos Lohlé. (Trad. Angel
Battistessa). 1972.
Resquicios
Alighieri, Dante. 1968. La Divina Comedia, comentada por Giuseppe Giacalone,
que, propicios, abriéndose Roma: Angelo Signorelli Ed. 14° ed., 1988.
a mi paso, Borges, J. L. Siete noches. México: FCE, 7° ed., 1992.
en el momento mismo Calvino, Italo. "Los niveles de la realidad en la literatura" en Punto y aparte. Tusquets
de surcaros yo veía. ed. (Trad. Gabriela Sánchez Ferlosio), 1995.
Camus, Albert. 1953. El mito de Sísifo. Bs. As.: Losada, 12° ed., 1991 (Trad. Luis
(¡Oh, juegos de la mente!, Echávarri).
¡oh sueños!: Graves, Robert. 1967. Los mitos griegos. [Link].: Losada, Tomo I y II (Trad. Luis
creer ver y entender Echávarri).
allí, donde no se ve Lamborghini, Leónidas. 1992. Odisea confinado. [Link].: Adriana Hidalgo ed. 2005.
ni entiende nada, Pací, Francesca Romana. James Joyce, vida y obra. España: Ed. Península, 1970, pp.
eso que uno ve y está 259 (trad. Monserrat Torrents).
en tendiendo) Rhode, Jorge Max. Dante y su sombra. [Link].: Eudeba, 1970.

(O no creerlo ver,
ni entender nada
cuando se ve
y sí, también,
todo se entiende.)

Y jugando con la idea


de navegar así.
se me fue haciendo
realidad la idea.

Y navegué y navegué
-página a página-
y Ulises fui,
no aprovechado
tejedor de astucias.
;1
250 REVISTA DE CULTURAS Y LITERATURAS COMPARADAS- 1 ADRIANA CROLLA 251

Un Ulises total que desde los orígenes, viaja narrando-se para viqjar mien- Mas, irrisoria
tras se-narra. En los incesantes mares de la literatura, la roca de Sísifo es una víctima
vez más alzada. .1
(sin hasta el fin saberlo).
de las mías propias.
El temerario folle voto una vez más, aventurado.
A bordo
de un bolígrafo
... ¡Y vosotros, resquicios!
derrotando,
por aquellos mares. (Lamborghini: 38-39)
Sí, ¡ay!, vosotros,
que a mi desquiciado intento,
tan subrepticiamente,
Bibliografía
parecíais dar quicio ...
Alighieri, Dante. La Divina Comedia. Buenos Aires: Ed. Carlos Lohlé. (Trad. Angel
Battistessa). 1972.
Resquicios
Alighieri, Dante. 1968. La Divina Comedia, comentada por Giuseppe Giacalone,
que, propicios, abriéndose Roma: Angelo Signorelli Ed. 14° ed., 1988.
a mi paso, Borges, J. L. Siete noches. México: FCE, 7° ed., 1992.
en el momento mismo Calvino, Italo. "Los niveles de la realidad en la literatura" en Punto y aparte. Tusquets
de surcaros yo veía. ed. (Trad. Gabriela Sánchez Ferlosio), 1995.
Camus, Albert. 1953. El mito de Sísifo. Bs. As.: Losada, 12° ed., 1991 (Trad. Luis
(¡Oh, juegos de la mente!, Echávarri).
¡oh sueños!: Graves, Robert. 1967. Los mitos griegos. [Link].: Losada, Tomo I y II (Trad. Luis
creer ver y entender Echávarri).
allí, donde no se ve Lamborghini, Leónidas. 1992. Odisea confinado. [Link].: Adriana Hidalgo ed. 2005.
ni entiende nada, Pací, Francesca Romana. James Joyce, vida y obra. España: Ed. Península, 1970, pp.
eso que uno ve y está 259 (trad. Monserrat Torrents).
en tendiendo) Rhode, Jorge Max. Dante y su sombra. [Link].: Eudeba, 1970.

(O no creerlo ver,
ni entender nada
cuando se ve
y sí, también,
todo se entiende.)

Y jugando con la idea


de navegar así.
se me fue haciendo
realidad la idea.

Y navegué y navegué
-página a página-
y Ulises fui,
no aprovechado
tejedor de astucias.
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