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Destierro Del Cid

- Los infantes de Carrión pretenden casarse con las hijas del Cid para apoderarse de sus riquezas. Una vez casados, maltratan y violan a las hijas del Cid, deshonrándolas. Más tarde, el Cid busca venganza en la Corte del rey Alfonso VI.

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Destierro Del Cid

- Los infantes de Carrión pretenden casarse con las hijas del Cid para apoderarse de sus riquezas. Una vez casados, maltratan y violan a las hijas del Cid, deshonrándolas. Más tarde, el Cid busca venganza en la Corte del rey Alfonso VI.

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Destierro del cid

La historia de este caballero cambió bruscamente cuando, tras el cerco de Zamora, el rey Sancho II
perdió la vida frente a las murallas de esa ciudad, y Rodrigo Díaz de Vivar no dudó en prestar
juramento al hermano de éste, Alfonso VI, de no haber participado en dicha muerte, como requisito
para alcanzar la corona de Castilla. Esta circunstancia fue creando una cierta animosidad contra el
adalid burgalés, pero el rey intentó atraérselo entregándole como esposa a una prima suya, Jimena
Díaz.

En 1079, Don Rodrigo fue enviado a Sevilla para cobrar las parias –tributo en razón del vasallaje
que, anualmente, ese reino de taifa pagaba al rey castellano–; en la histórica Hispalis tuvo un
enfrentamiento con un noble burgalés, quien, al regresar a Toledo, acusó al Cid de haberse
apropiado de gran parte de los impuestos cobrados al rey al-Mu’tamid (1068-1091), lo que no era
cierto. Sin embargo, sin recibir un juicio esclarecedor, el monarca castellano le desterró. El Cid,
entonces, deja a su esposa en el monasterio de San Pedro de Cardeña, y se marcha en compañía de
otros caballeros castellanos afines con sus correspondientes mesnadas. Después de haber sido
rechazado en Barcelona, encontró el respaldo necesario en el reino taifa de Zaragoza, poniéndose al
servicio del rey Ahmad I (1046-1082), de la dinastía Hud, junto al cual combatió contra el Conde de
Barcelona Berenguer Ramón II, el Fratricida (1082-1096), a quien venció e hizo prisionero en dos
ocasiones (Almenara, 1082; y Tévar, 1090).

Alfonso VI, tras la conquista de Toledo el 25 de mayo de 1085, se autoproclama imperator


toletanus, como restaurador de la España visigoda. A partir de entonces, el monarca castellano no
sólo sitúa en Toledo de nuevo la sede metropolitana, sino que implantó en todos sus dominios la
liturgia y el rito romanos, reemplazando al tradicional mozárabe.

Al Cid, a pesar de sus espectaculares victorias, desterrado en dos ocasiones, se le miraba como
símbolo de casticismo popular en clara oposición al afrancesamiento señorial de la Corte,
consecuencia de la boda del monarca castellano, en segundo enlace, con Constanza de Borgoña. Lo
confirma el hecho de que a los nobles franceses Raimundo y Enrique de Borgoña, el monarca
castellano los casa con dos de sus hijas; al primero le concedió el condado de Galicia y al segundo
el de Portugal, en calidad de feudos de la corona. Paralelamente a la potenciación del
afrancesamiento por parte de la corte castellana, incentivado por Constanza, Alfonso VI logra sacar
de la ciudad de Sevilla los restos de San Isidoro, símbolo de las grandezas visigodas de Hispania,
para sepultarlos en el homónimo templo que ya estaba construyéndose en la ciudad de León. El
respeto, sin embargo, por parte del monarca castellano hacia las culturas de la España medieval, se
puso de manifiesto al contraer por séptimo y último enlace matrimonio con la bella hispano-
musulmana Zaida, de Sevilla.

Las bodas de las hijas del cid


-Los infantes de Carrión : pretenden el casamiento con las hijas del Mio Cid y al final lo consiguen.
Una vez casados, se llevan las riquezas que les correspondían de las batallas ganadas, y se van,
deshonrando más tarde a Doña Elvira y Doña Sol. Estos personajes representan el afán de riqueza,
el egoísmo, y el desprecio hacia los demás.
-Otros personajes : los infantes de Navarra y Aragón, el obispo, los moros (amigos y enemigos), los
reyes de los distintos territorios.

Cabe destacar que aunque estos personajes simbolizan algún valor o virtud defendidos en la
sociedad medieval, las relaciones entre ellos son más o menos reales y cotidianas. Por ejemplo, la
relación entre cristianos y moros no era siempre de enemistad, tal y como ocurría realmente en
aquel tiempo.

Tiempo
La vida del cid que se narra en la obra sucede durante la reconquista, años 1020 al 1101, en la Edad
Media. Esta época transcurrió desde la caída del imperio romano en occidente, siglo V, hasta el
renacimiento, siglo XV. Sin embargo, las primeras manifestaciones literarias son del siglo X. Había
tres rasgos esenciales:

Convivencia cultural de musulmanes, cristianos y judíos.

Sentimiento religioso, que afecta a todos los ámbitos de la vida.

la primera vez que se casaron fue por los infantes de carrion ya que ellos hablaron con el rey para
que hablara con el cid para pedir la mano de sus hija, al principio el cid no estaba muy seguro pero
accedio. El objetivo de los infantes de carrior era apoderarse de la riquesas cid, al ver que no
pudieorn cometer su objetivo y ademas fueron humillados por los vasallos del cid deciden tomar
venganza, le íden al cid que lleve a sus esposas a a las tierras de carrion para que las conozcan pero
en el camino las golpean y violan

Afrenta de corpes
Desde Castillejo de Robledo los amantes de la leyenda cidiana pueden acercarse hasta los
restos de la ermita de la Concepción del Monte, situada bajo una gran roca, al inicio de un
valle estrecho y cerrado, y en cuyos alrededores se haya una fuente que tradicionalmente
se ha señalado como el paraje en que tuvo lugar la Afrenta de Corpes. Este es uno de
los episodios sin raíz histórica más conocidos, y escabrosos, del Cantar. Tras casarse con
las hijas del Cid en Valencia, los infantes de Carrión regresaron a Castilla con sus esposas;
alejados de la comitiva que les acompañaba, allí las escarnecieron, desnudándolas y
latigándolas. Después las abandonaron. Afortunadamente para ellas, el primo de Elvira y
Sol, Félez Muñoz, volvió sobre sus pasos y allí las encontró, salvándolas de una muerte
segura.
En coche, el acceso a este paraje se realiza por una pista que en su tramo final se complica
bastante, con fuerte roderas, por lo que sólo es recomendable para los todo terreno.

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