Economía planificada:
La economía planificada representa un modelo propio de la Economía política comunista, en
virtud de la cual se propende a disminuir o, en último término, a abolir la propiedad privada
como medio de producción, y con ello, el orden espontáneo que resulta de éste, a quien la
escuela historiográfica del Materialismo histórico juzga como una relación de explotadores y
explotados, y en cuya dinámica resulta la extracción de la plusvalía de los unos sobre los otros.
Una economía centralmente planificada trataría de sustituir un número de empresas con
una sola empresa para todo un sector económico. Como tal, la estabilidad de una
economía planificada tiene implicaciones con la teoría de la empresa. Después de todo, la
mayoría de las empresas son fundamentalmente "economías de planificación centralizada".
Es decir, las empresas son esencialmente economías de planificación centralizada en
miniatura y funcionan bien en un mercado libre.
Economía de mercado:
Para la existencia de mercados libres se necesita que los distintos gobiernos
se centren en el control y la supervisión de los derechos de productores y
consumidores en lugar de manejar a voluntad sus actividades
Características de una economía de mercado
A continuación describimos las características básicas de una economía de
mercado:
Es descentralizada: Los problemas básicos de toda economía se
resuelven a través de la libre interacción de los individuos. Se trata
entonces de un sistema de elección descentralizado.
Funciona a través de señales: Las acciones se coordinan a través
de señales, sin que los individuos conozcan a cabalidad los procesos
que generan estas señales. En una economía de mercado las señales
claves son los precios, los que indican la escasez relativa de los
recursos.
Distribuye la renta: Se distribuyen las rentas de los factores
producidos según quienes los posean en un momento dado. Así por
ejemplo, los trabajadores serán retribuidos de acuerdo con lo que
sean capaces de aportar en el proceso productivo y los dueños de
maquinarias y edificios recibiran rentas según el aporte que hagan
estos bienes a la producción.
Destrucción creativa: La competencia por las preferencias del
consumidor genera innovación. Las empresas que no son capaces de
adaptarse a los cambios del entorno y de las preferencias de los
consumidores tendrán que salir del mercado y serán reemplazadas
por otras.
Aspectos positivos de la economía de mercado
Las principales ventajas de la economía de mercado son las siguientes:
Cuando el mercado es competitivo, el resultado será una utilización
de los recursos eficiente, conduciendo al crecimiento económico y a
un aumento de la competencia.
Promueve la innovación y eficiencia, al obligar a las empresas a
competir y mejorar continuamente.
Evita que gobiernos e instituciones distorsionen las actividades
económicas respondiendo a diferentes intereses individuales o de
grupos de poder. Por lo que no requiere de una planificación
centralizada en donde las autoridades deben decidir sin tener
completa información de los costos, preferencias y otros factores que
afectan el equilibrio de mercado. El Estado debería tener un rol de
protector de los derechos de propiedad y el entorno competitivo.
Aspectos negativos de la economía de mercado
Las principales desventajas de la economía de mercado son las siguientes:
Pueden existir problemas en términos de eficiencia y, por lo tanto, la
aparición de externalidadeso fallos de mercado: situaciones de
injusticia social, contaminación o exclusión que llevan al sector público
a intervenir.
Creación de situaciones de monopolios u oligopolios, reduciendo el
nivel de competencia y aumentando los niveles de precios.
Puede llevar a una distribución de los recursos moralmente
inaceptable.
Segmentación: La segmentación sirve para determinar los rasgos básicos
y generales que tendrá el consumidor del producto, teniendo en cuenta que el
mismo no va dirigido para todo público, sino para el público objetivo identificado
como Consumer Portrait
Se define como la estrategia utilizada para dividir el mercado en distintos grupos
de compradores que se estiman requieren productos diferentes o marketing mix
distintos. De esta forma la empresa incrementa su rentabilidad, los mercados se
pueden segmentar de acuerdo con varias dimensiones: Segmentación geográfica,
psicográfica, demográfica, basada en criterios de comportamiento del producto y
por categoría de cliente.
Se han propuesto diversos tipos de segmentación o clasificación de los potenciales clientes
en función de diferentes tipos de variables. Una segmentación común consiste en usar los
siguientes cinco tipos de variables.
1. Geográfica: Se divide por países, regiones, ciudades, o barrios.
2. Demográfica: Se dividen por edad, etapa del ciclo de vida y por su género.
3. Psicográfica: Se divide según la clase social, el estilo de la vida, la personalidad y
los gustos.
4. Socioeconómicos: Se divide por el nivel de ingresos, el estilo de vida, etc.
5. Conductual: Se divide de acuerdo a las conductas, beneficios pretendidos, lealtad a
la marca y actitud ante el producto.
Beneficios de la segmentación de la mercadotecnia.
Los beneficios de la segmentación de mercados pueden ser:
Identificar las necesidades más específicas para los submercados.
Focalizar mejor la estrategia de marketing
Optimizar el uso de los recursos empresariales de
Marketing
Producción
Logística
Toma de decisiones
Hacer publicidad más efectiva
Identificar un nicho propio donde no tenga competencia directa.
Aumentar las posibilidades de crecer rápidamente en segmentos del mercado sin
competidores con sus productos
Enfoques de segmentación de mercado:
Dentro de la segmentación de mercado encontramos diferentes enfoques. El grado de
segmentación que adopte cada empresa dependerá exclusivamente de los recursos que
disponga y de los objetivos que tenga establecidos.
El marketing masivo es el punto de partida de la segmentación, se caracteriza por
producir, comunicar y distribuir masivamente un único producto para todos los clientes.
Este enfoque ha sido el más utilizado por las empresas durante décadas. Hoy en día es
difícil llegar al público masivamente, además resulta muy poco rentable por la gran
diversidad de medios de comunicación y de puntos de distribución.
El marketing de segmentos se encuentra prácticamente a mitad de camino entre el
marketing masivo y el marketing personalizado. Como comentaba al principio la
segmentación trata de dividir el mercado en grupos con características y necesidades
semejantes, el objetivo del marketing de segmentos es adaptar la oferta de la empresa a
las necesidades de estos grupos.
El marketing de nichos da un paso más en la segmentación de mercado, trata de reducir
aún más el enfoque de segmentación, buscando mercados más pequeños con
necesidades que no se encuentran correctamente satisfechas. Normalmente podemos
encontrar los nichos de mercado dividiendo segmentos en subsegmentos, pero es
necesario encontrar el equilibrio perfecto entre la especialización del mercado y la
rentabilidad, es decir los nichos han de tener el suficiente tamaño como para que sean
rentables.
El marketing personalizado o también conocido como “marketing de uno a uno” es el
último nivel de segmentación. Este enfoque de segmentación de mercado trata a los
clientes de forma individual, ahora gracias a la tecnología también es posible aplicarlo a
un mercado de masas y ofrecer productos de forma individual. Al cliente se le da la
oportunidad de participar en el diseño del producto o de la oferta, obteniendo así una alta
personalización. Empresas como Nike y Heineken ya han adoptado el marketing
personalizado con sus servicios Nike ID y Your Heineken, permitiendo a sus clientes
personalizar sus productos.
Sin duda, si queremos trabajar correctamente nuestra estrategia comercial, la
segmentación de mercado es uno de los principales aspectos estratégicos que debe
definir toda empresa del siglo XXI.
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Jesús Alexis González.- En Venezuela, el movimiento chavista y su “gobierno”
mantienen en materia económica una obsoleta “confrontación” ideológica entre
el sistema de mercado y el sistema de planificación central, que ha venido propiciando
una mezcla de funcionamiento improvisado entre una economía indicativa y
una economía centralizada, al extremo de haber extraviado toda orientación en pro de
alcanzar una coherente organización política y económica; al haber soslayado
(suponemos que intencionalmente y no por ignorancia) que la gran dificultad de la
planificación reside en la imposibilidad de prever todas las necesidades de la población
así como de coordinar todos los factores para producir bienes y servicios; lo cual quedó
muy bien consagrado en la metáfora de Friederich von Hayeck “En una batalla donde se
enfrentan dos ejércitos, en uno de ellos los soldados sólo reaccionan en respuesta a las
órdenes que les dan sus superiores, en el otro los soldados se desenvuelven en función
de unos objetivos generales y de presentarse imprevistos pueden variar el curso de su
acción para superarlos. En razón de ello, el segundo ejército ganará la batalla ya que
puede reaccionar ante las variantes, mientras que el otro actuará según el plan fijado
inicialmente sin posibilidad de variarlo para adecuarse a las nuevas condiciones que se
vayan planteando”.
La economía indicativa, hace referencia a una teoría cataláctica del sistema de mercado
como un lugar de intercambio mediante precios monetarios donde una mayor
intervención gubernamental induce mayor desastre, al tiempo de separar el problema de
la escasez del entorno político, psicológico y ético donde los agentes económicos
(consumidores y productores privados) deciden qué productos comprar y en qué
cantidad al tiempo que las empresas determinan qué bienes y servicios producir; o lo que
es lo mismo son los millones de consumidores y los miles de empresarios quienes
armonizan libremente su participación a la luz del comportamiento de los precios en
correspondencia con la eficiencia alcanzada y la cantidad producida. La economía
planificada(centralizada) por su parte, implica que las decisiones en cuanto a la
asignación de los recursos escasos emanan del gobierno por intermedio de una autoridad
central que “apadrina”coercitivamente su comportamiento, apoyándose en instrumentos
generados por un supuesto organismo de planificación central donde intentan (sin mucho
éxito) reflejar la imagen objetivo que se desea imponer en sustitución del mercado y de
la actividad privada, haciendo uso (o intentando) de una gran cantidad de información (o
de irresponsables estimaciones) a efectos de cuantificar no sólo las necesidades al
presente de los consumidores y productores sino también para anticipar tendencias
(¿?) en los gustos y preferencias ciudadanas y empresariales (cambios tecnológicos), en
el entendido que el Estado regula el proceso de producción, de distribución y de
acumulación.
Es de resaltar a manera de una “evaluación histórica”, que las economías planificadas
han surgido como la “alternativa socialista” para superar las “injusticias” del mecanismo
del mercado y de la “ambición” de los dueños del capital (al tiempo de procurar “salvar”
la democracia); cuando en realidad y en su casi totalidad han generado desastrosos
resultados socioeconómicos abriéndose paso para las injusticias político-partidista en un
contexto de relevante corrupción financiera, ética y moral, tal como se evidencia para el
caso venezolano luego de 17 años de un transitar económico en permanente
incertidumbre y con la brújula perdida al extremo que los propios voceros del “alto
gobierno” mantienen evidentes discrepancias conceptuales y procedimentales en
relación al horizonte socioeconómico, en un desfigurado enfoque con premisas
contradictorias tales como (I) “no se aspira desarrollar una economía estatizada, pero si
que las empresas fundamentales que motoricen el desarrollo del país estén en manos del
Estado” (sic); (II) construcción de un “clima de confianza y garantías con la empresa
privada” en un marco de “profundización del socialismo”; (III) “iniciar un modelo
económico (luego de 16 años de espera) para superar el rentismo capitalista y dar paso a
un modelo productivo” (¿socialismo rentista?); (IV) “los exportadores pueden retener el
60% de las divisas para sus negocios y el otro 40% lo colocan (obligatoriamente) en el
Banco Central de Venezuela a una tasa de cambio altamente competitiva”
(¿?); (V) instauración de un “revolucionario” modelo esclavista de trabajo que permite al
gobierno requerir por 60 días prorrogables a los trabajadores del sector público y privado
en aras de ir al campo a sembrar para contribuir en la producción de
alimentos; (VI) aplicar una indexación salarial para proteger el poder adquisitivo de la
inflación, lo cual equivale a señalar que se aumentará en 2016 el salario mínimo en
un ¡700%!. Tan incongruente escenario económico, lo plantean en un contexto donde
cerca del 80% de lo producido domésticamente (poco en relación a la demanda
potencial) es generado por el sector privado a pesar de no contar con divisas, con el
agravante que en su aberrante modelo económico socialista el gobierno ejerce pleno
control sobre la distribución de la oferta nacional incluidas las importaciones (con guías
obligatorias), lo cual facilita desmentir la “presunción gubernamental” de la existencia
de una “guerra económica” que es utilizada mediáticamente como explicación de su
fracaso, encubriendo de igual modo la ausencia de un sistema de cambio libre que en
conjunto induce desconfianza sobre la economía, al punto de propiciar una
masiva salida de capital estimada en unos USA 450.000 millones que poco estímulo a la
repatriación experimenta ante la incertidumbre, riesgo y temor que genera la
presente “gestión gubernamental” cargada de autoritarismo y militarismo.
La Comisión Económica para América Latina (Cepal), estima para 2016 una contracción
de nuestra economía del -8,0% (hasta superar los 12 trimestres consecutivos de
decrecimiento), señalando al propio tiempo que la capacidad de acelerar el crecimiento
económico depende de los espacios para adoptar políticas que apoyen la inversión tanto
pública como privada en complemento con un aumento de la productividad; lo cual será
sólo posible en la medida que se controle el crecimiento de la liquidez monetaria (en
paralelo a una caída de las reservas internacionales) que ha venido siendo dinamizada
por la permanente emisión de dinero inorgánico que para julio 2016 se ubicó en 5,37
billones de bolívares (durante 2015 creció en un 97,7%) siendo un monto muy superior a
la capacidad de absorción de la economía, provocando nefastos desequilibrios tanto en la
cantidad de bolívares en circulación respaldados por cada dólar de reserva (Bs439/$), y
muy especialmente en materia de inflación que durante el IS 2016 acumuló un
anualizado de 487,7% para un estimado de cierre superior al 700%.
En fin, pueden formularse otros muchos comentarios sobre la imperfección de la
“planificación económica” del movimiento chavista que el espacio del artículo no lo
permite; pero en reflexión finalexpresamos nuestra percepción en cuanto a que el
manejo “tramposo” del CNE en relación a la celebración del RR en 2016, puede
provocar que la presión de calle se convierta en una furiosa manifestación violenta de
insatisfacción “callejera” ante el rechazo de la gestión presidencial que supera el 80%, y
que en más de un 85% aspira un cambio de Presidente ¡ya!.
“Aunque hablamos de comunismo y capitalismo, la realidad es que realmente se
denominan sistemas de economía planificada y de mercado en función de cómo
se organizan los recursos productivos. La respuesta es muy simple. O alguien
organiza los recursos o bien los organiza el mercado. En este sentido tenemos
que tener en cuenta que en un sistema de planificación es clave el control de los
recursos, (tanto el trabajo como el capital), de forma que realmente al final el
estado controla todos y cada uno de los recursos.”
“Es el estado el que decide que se produce, cómo y cuando. En este sentido
desde luego, el mercado como concepto no existe, Por supuesto, esta es la
teoría y el extremo, aunque desde luego, siempre existe algún tipo de mercado,
aunque sea negro.”
“Se trata de una entidad con poder soberano para gobernar una nación dentro de una
zona geográfica delimitada. Se usa erróneamente como sinónimo de Estado la
palabra Gobierno.”
Existen distintas formas de organización de un Estado, pudiendo abarcar desde
concepciones centralistas, a las federalistas o las autonomistas
El precio de cada bien, se reduce de forma que la demanda se incrementa, y a su vez
la oferta cae. Sin embargo, el hecho de que la oferta caiga o se reduzca significa que
productores abandonan el mercado.