Evangelizacion de Los Alejados Temas de Catecumenado PDF
Evangelizacion de Los Alejados Temas de Catecumenado PDF
almendros
evangelizaron
de los alejados
temas de
catecumenado
GREGORIO M . ALMENDRES
EVANGELIZACION
DE LOS A L E J A D O S
T E M A S DE
CATECUMENADO
SEGUNDA EDICIÓN
5
Y no es sólo para los marginados. Hay muchos practicantes ha- I
bitual mente que necesitan una preevangelización.
— a los párrocos,
— a los planificadores de la Pastoral de la Palabra,
— a los movimientos y grupos de evangelización,
— a los evangelizadores y catequistas, sean sacerdotes o laicos,
— a todos los que quieren responder a la llamada de este mundo
que está al margen de Jesucristo y de la salvación,
— y que sienten el fuego interior del Espíritu que les obliga a
anunciar a todos la Palabra, a insistir «a tiempo y destiem-
po* (2 Tim 4,2)
— y que ante ese mundo que está ahí y clama, diciendo: 'pasa
y ayúdanos*, experimentan como una anulación de su ser si
no evangelizan: *¡Ay de mí si no evangelizare!* (1 Cor 9,16).
I. Al margen de la Iglesia
6
1. DIVERSOS SECTORES
I. AL MARGEN DE LA IGLESIA
La clasificación que damos a continuación no es el resultado de
un estudio técnico pastoral, sino la realidad tal como la encuentra,
después de contactar con los diversos grupos, el evangelizado»-
que va a las iglesias, o salas públicas que le proporcionan, para,
proclamar la Palabra, o que se lanza a la calle, donde están las
El estudio monográfico de una zona de bautizados, donde la ovejas que andan lejos del rebaño: calle quiere decir eso, calles,
Iglesia hace tiempo está establecida y organizada, nos descubre o plazas, locales de trabajo, barcos, centros de turismo, conjuntos
acentúa la existencia de un gran porcentaje de cristianos que viven fabriles, playas, campamentos de verano, minas, cafés, salas de
al margen de ia Iglesia. Son, sobre todo, hombres y jóvenes, que, recreo, etc.
aunque bautizados, tal vez nunca hicieron una opción consciente Por tratarse de un libro de práctica de pastoral a marginados,
ni siquiera se plantearon el problema, o bien, el drama de tener que preferimos esta clasificación real como la haría cualquier evange.
escoger; pero tampoco dieron un no claro a Dios y ni siquiera a lizador, o cualquier pastor que es colocado en medio de un rebaño
la Iglesia. Por muchos condicionamientos de su vida, nunca se les que está disperso en muchos sectores:
presentó la ocasión para una alternativa. Nacer, crecer, comer,
trabajar, ganar dinero, reproducirse, morir, les basta, al parecer,
como línea de vida. Lo demás parece entrar como accidente casual, a) Sin Cristo y sin la Iglesia
tanto asistir a un funeral como ser infiel al compromiso del ma-
trimonio. Con un casi total desconocimiento de quién es Cristo y qué es
la Iglesia. Han oído algo; saben nombres y que esas realidades
Nacidos en unos condicionamientos socio-cristianos que a veces cuentan algo para algunos hombres. A los sacerdotes, si los cono-
no llegan a constituir un ambiente auténticamente cristiano, nunca cen, los consideran como meros profesionales, y casi ni piensan
fueron evangelizados. Jamás oyeron la Buena Nueva de Cristo. Nun- en ellos. Hay una inmensa variedad.
ca pensaron en salvarse, porque nunca cayeron en la cuenta del
enredo en que vivían. El P. Loew, en unos Ejercicios Espirituales
dados en el Vaticano en 1970, cuenta que un superior de una gran b) Con algún conocimiento de Cristo y de la Iglesia
orden religiosa afirmó que bastantes de sus religiosos nunca ha-
bían sido evangelizados. Porque fueron bautizados y recibieron alguna catequesis. Pero
es un conocimiento muy deficiente. De hecho, están apartados de
Si esto se da en un grupo de consagrados, que después de años Cristo, y más en concreto, de la Iglesia. Bastantes de ellos sólo
de preparación añaden a su opción bautismal una consagración-ex- tienen tres ocasiones en su vida en que se aproximan a la Iglesia-
presada en tres votos, mucho más se dará en el hombre de la institución: bautismo, matrimonio y entierro. También entra, casi
calle. Hay muchos cristianos a los que nunca fue anunciada y pre- como fiesta religiosa, casi «como presentación en sociedad», la
sentada la Buena Nueva como una opción, o mejor, como un cruce llamada «primera comunión».
de caminos en que se impone escoger uno y dejar otros, o como
dos señores ante quienes para estar con uno hay que dejar otro.
c) Los alejados por condicionamientos sociales o de trabajo
Y como consecuencia, sin estar en contra, están al margen. Su
modo de vida, s i n opción, les ha puesto de hecho al margen de la Insertos en ambientes más o menos cristianos, viven totalmente
Iglesia. apartados de Dios y de la Iglesia por el ambiente social o la clase
de trabajo que obstaculiza su aproximación a la Iglesia, a la predi-
cación y al culto:
8 9
— empleados de hostelería, pensiones, etc. Actualmente, en papeles o dinero que des pidieron. Esta impresión la rumian y la cuen-
virtud del incremento del turismo, la marginación de estos hombres tan siempre que aparece el asunto «religión». Para ellos es el co-
y mujeres es mayor, por las horas extraordinarias que tienen que nocimiento que tienen de la Iglesia. No ha habido otro contacto;
trabajar, hasta renunciando, a veces voluntariamente, al día de des- — de algunos dichos o hechos sobre sacerdotes o sobre cató-
canso, y que no es, salvo excepciones de algunas casas, el domin- licos más destacados. Un hecho generalmente mal conocido, aumen-
go. Influye en ellos el materialismo contagiante de los empresarios tado y desfigurado cada vez que es contado, añadiendo que «tiene
hoteleros y de los turistas; mucha gracia»;
— transportistas y conductores de autobuses, tanto urbanos — de unos cuantos chistes sobre sacerdotes, religiosas o per-
como de turismo, que se ven obligados a trabajar continuamente, sonas de Iglesia;
precisamente los días festivos;
— en pocos, algunas lecturas de libros con tendencia antiecle-
— marineros, tanto en navios de pasajeros como, sobre todo, sial, especialmente hoy, de libros publicados por sacerdotes «con-
en navios de carga, petroleros, etc., y para más, en empresas ex- testatarios».
tranjeras.
Sobre estos fundamentos establecen sus conversaciones y dis-
En casi todos estos grupos se da otro condicionamiento huma-
cusiones sobre la religión, además de los prejuicios de que hemos
no, además del trabajo, que tiene repercusiones en su vida reli-
hablado.
giosa. Muchos de ellos se encuentran durante meses lejos de la
Además, gran parte de los hombres y mujeres que integran estos
familia; pierden la ternura, el cariño. Para ellos casi no existe la
sectores viven en opresiones injustas; trabajos duros, prolongados
palabra amor. La mujer para ellos es, o sólo sexo, o la esposa que
y mal remunerados. Nace en ellos un rechazo de lo que es socie-
pide dinero cuando vuelven a casa. Es raro oírles hablar de la mujer
dad instalada.
como compañera, de la mujer esposa que ama y espera.
Sus conversaciones generalmente tratan de dinero o tratan de
la mujer-sexo, tanto cuando hablan en serio como en broma; con d) Enclaves de paganismo
un poco más de política, deportes y crítica está lleno su hilo de
comunicaciones. En muchas zonas y países de mayoría católica, en medio de un
Esto repercute mucho en el aspecto religioso. En familia. Dios pueblo o continente católico, hay grupos y masas sin Cristo, igno-
se hace más presente. Si vivieran en soledad, tal vez darían con rándolo o con tales prejuicios que lo ahogan completamente, si
El; pero viven en yuxtaposición. Y esta yuxtaposición, en relación alguna vez surge en su espíritu el pensamiento. Es paganismo autén-
a Dios, casi siempre produce en los hombres respeto humano que tico; no es el paganismo religioso que encontraron los apóstoles
les retrae de toda manifestación religiosa. La experiencia nos dice en el mundo griego y romano; el de ahora es un paganismo mate-
que muchos se acercarían más a la vida de su fe si no fuera por lo rialista, y se da tanto en zonas de países cristianos como en na-
que otros dirán. ciones de creencias no cristianas, como en el Japón. Es una crisis
Los grupos anteriores, y especialmente este último, casi en su religiosa que toca a todo el mundo; especialmente tiene cabida en
totalidad, están bautizados, hicieron «la primera comunión» y están las masas proletarias, porque confunden al Dios salvador con el
«casados por la Iglesia». dios que han hecho los grupos burgueses, un dios que defiende su
En lo que respecta a la «religión», viven, con cierta variedad, de posición y no el interés de todos.
unos cuantos hechos o ¡deas que podemos resumir así: Estos enclaves se dan tanto en la periferia de las ciudades en
— de dos o tres encuentros que tuvieron con la Iglesia oficial. crecimiento, donde se aglomera una gran masa proletaria que mira
Pudo ser con ocasión de la boda o bautizo de un hijo. Por tener con recelo a ila Iglesia porque la cree unida a los instalados, como
poco tiempo o poco interés, se presentaron al sacerdote en ritmo en las zonas residenciales de ricos, para quienes la religión en mu-
de urgencia; pudo acontecer que no fueran atendidos con aquella chos casos es sólo una formula social que obliga a muy poco. Op-
prisa que ellos tenían o tal vez oyeron alguna palabra que les pa- taron por el señor dinero y también miran con recelo a la Iglesia
reció poco amable, o quedaron con la impresión aburrida de los si predica la justicia.
10 11
e) Los emigrantes palabra, en que Dios está ausente. Son como islas sin evangelizar,
que nada saben de Cristo.
Tanto dentro de la nación como fuera de ella. Salidos de su tie- No busquemos los responsables. Lo cierto es que en esta evo-
rra, perdieron el contacto con la Iglesia por algunas de estas ra- lución de la sociedad, hemos perdido muchos trenes. Ahora tene-
zones: mos que correr.
— porque no había existido una evangelización y madurez cris-
tiana,
En relación a la moral
— porque el trabajo pastoral fue dirigido a un sacramentalismo
casi de pura práctica, sin una opción profunda y personal,
Interesa saber cómo se encuentran estos hombres en relación
— por quedar desenraizados del ambiente tradicional en que
al comportamiento moral. He aquí una apreciación muy general y
vivían su fe,
esquemática:
— por el desconocimiento de la lengua local,
— por condiciones difíciles de vida, aumentadas a causa de • Unos, uniendo todo a su incredulidad práctica, son amorales.
las horas extraordinarias de trabajo, No se preocupan, en el medio social que viven, de convivir dentro
de una ley moral en cualquier aspecto de la vida. Su norma es el
— por falta de una «señal» o «signo» visible de la Iglesia.
interés personal en todas las dimensiones: dinero, sexo, empresa,
Pensemos, por ejemplo, en los nuevos y grandes barrios de las amistad, política...
ciudades. Se construyeron y habitaron a ritmo acelerado. Muchas Es natural que tengamos que decir que aquí hay mucha varie-
veces el último en llegar fue el sacerdote, y el último edificio a dad: desde el nada hasta el que se preocupa por cierta ley natural
levantarse fue la capilla o la iglesia. Aunque buscasen, no encon- u obra por miedo al orden establecido.
traron una señal externa donde viesen expresada su fe.
• Otros han dejado precisamente la fe y su unión con la Igle-
Pasando los meses y los años, fueron distanciándose de la Igle- sia porque las opciones que hicieron les obligaban a ello. Puede
sia y de Dios. Quedó una fe de recuerdo: los niños y adolescentes ser el negocio, el dinero, el odio, el sexo, el partido político, etc.
pasaron a jóvenes sin catequesis y sin evangelización; los jóvenes
Luego, la inteligencia se ve forzada por el corazón a dar justifi-
se hicieron adultos sin una opción por Cristo. Si se unieron en
caciones. El fondo de la verdad fue descubierto por Cristo cuando
matrimonio, incluso por la Iglesia, fue un acto más social que re-
dijo: «No se puede servir a dos señores».
ligioso.
Hay una generación entera —¿sólo una?— que crece y pasa a • Los que en medio de su alejamiento de la Iglesia y de Cristo,
adulta sin haber vivido —y quizá ni visto— el signo de una asam- generalmente, procuran vivir la moral que sus padres, o la Iglesia,
blea cristiana y eucarística, sin haber oído el llamamiento de una les enseñaron en catequesis y predicaciones. Aunque débiles, de-
campana, ni física ni espiritual. testan el mal en su vida y en la de los otros. Pero lejos de una
evangelización que les haga retornar a Dios y conocer su gracia,
y lejos de la ayuda del sacerdote, la moral y el pecado van per-
f) El laicismo y el ateísmo práctico diendo sentido.
0 Hay también un grupo de hombres buenos, comunicativos,
Está muy extendido e invade los elementos de las filas católi- leales, honestos en sus negocios y en su vida de relaciones civiles,
cas. «La mentalidad de las nuevas generaciones laicas se mani- humanas, sexuales, comerciales, etc.
fiesta ya al borde de la vida religiosa» [Pablo VI, 13-VI-73). El Papa
Estos a veces son vistos como un testimonio y prueba evidente
habla aquí de los que tienen fe. Pero muchos están ya fuera del
de que la religión, la Iglesia y más aún la misa y la confesión, no
borde.
son necesarias para ser buenas personas. Y son presentados frente
Hay una serie de microestructuras, si se les puede aplicar esa a muchos católicos que, practicando la religión, son «malos».
12 13
Este grupo de hombres buenos, generalmente, no vive dentro «Dado que el Ministerio de la Palabra en su plenitud
de la Iglesia porque no la conocen, porque no tuvieron evangeliza- ha de tener siempre una perspectiva misionera, en el mo-
mento actual del país no podemos reducirnos a atender
clón ninguna, porque no encontraron nadie que con convencimien- sólo a los creyentes, olvidando los grupos, día a día en
to y sinceridad, con testimonio implícito y explícito, les hablase incremento, que no se encuentran a sí mismos dentro de
de Cristo, o porque se encontraron en medio de una familia o un las categorías de la fe, que se van marginando de ella y
ambiente marginado del cristianismo. Fieles a lo que les dicta la que van cayendo en un indiferentismo o ateísmo prácti-
cos, e incluso teóricos».
razón, la conciencia, la bondad, el respeto y amor por los otros,
viven una vida que, buscando el origen de su bondad, podríamos
encontrarla enraizada en el bautismo que un día recibieron, en el 3. ES URGENTE: HAY QUE HACER LO POSIBLE
contagio implícito que todavía queda de cristianismo y que sienten
más los de buena voluntad, y en las comunicaciones que Dios hace Estas palabras dan a entender que es un apostolado de ur-
a los de corazón recto. Podríamos aplicar aquí el dicho de Tertu- gencia.
liano: «Toda alma es naturalmente cristiana». Lo más natural sería comenzar por el anuncio de Cristo, su
salvación, su intervención en la historia de los hombres, su llama-
miento a la conversión.
2. NECESITAN LUZ: HAY QUE LLEVÁRSELA
Pero acontece que por los prejuicios y situaciones que hemos
expuesto y en que se estratificaron, no quieren oír el anuncio. En
Todos estos grupos necesitan luz. La Palabra de Dios es nece- esas situaciones descritas, la Palabra y los signos de la fe no son
saria para remover las tinieblas y facilitar a todos estos grupos,
suficientemente perceptibles. Es necesario un pre-kerigma para:
en masa si es posible, la aproximación a Dios.
Si en los siglos III, IV y V se hablase de que era necesario — suprimir equívocos y prejuicios,
evangelizar a masas de bautizados, quedarían admirados, pues sólo — eliminar ideas falsas sobre Cristo y la Iglesia,
se bautizaban los ya evangelizados y convertidos. — aproximarles la Persona de Cristo y la Iglesia,
Hoy nuestra evangelizaron, más que a los incrédulos, tiene que — captar su simpatía y sintonización,
dirigirse a los que están de espaldas a Dios habiendo sido un día — preparar el terreno para que se pueda lanzar la semilla.
de El. Es lo que llamamos preevangelizaclón y que consiste en dispo-
El Vaticano II, hablando de las dos actividades, liturgia y evan- ner el hombre a oír y aceptar el mensaje de Cristo. Hay que susci-
gelización, afirma que la Iglesia tar su expectación, su espera como algo que trae solución a la
vida. Abrir el camino a Cristo. La preevangelización está destinada
«debe predicar a los creyentes continuamente la fe y la a todos los que, de un modo u otro, no están interesados en el
penitencia» (Constitución sobre la Liturgia, 9).
problema de la fe.
La mayor parte de estos marginados fueron un día creyentes. Será necesario, en cada caso, tener en cuenta todos los facto-
La Iglesia no puede desentenderse o esperar a que un día vuelvan. res y hechos que conducen a oír o cerrar los oídos al anuncio de
Por eso el mismo Concilio, en el decreto Ad Gentes, dice también: la salvación. De ahí la necesidad de un estudio serio de los hom-
bres a que nos dirigimos, pero sobre todo, de un conocimiento
«Por otra parte, los grupos humanos en medio de los
cuales vive la Iglesia, con frecuencia, por diversas razo- experimental o personal de su situación en relación a la fe y a
nes, se transforman totalmente, de suerte que pueden cuanto la rodea. Nada mejor para este apostolado que el contacto
crearse situaciones por completo nuevas. Debe entonces observador, lleno de amor y pasión, de la vida de estos hombres.
la Iglesia examinar si dichas situaciones requieren de Las estadísticas frías ayudarán; pero si no existe ese calor que
nuevo su acción misionera» (núm. 6).
brota de la luz que Cristo trae y del frío en que ellos se encuen-
La XVIII Asamblea Plenaria del Episcopado Español (2-7 de julio tran, de poco sirven. Resultaría pobre dejarse llevar sobre todo por
de 1973) afirma al hablar de la situación de la fe (IIA-n.° 2): la tecnocracia pastoral para la evangelización de estos marginados.
14 15
b) En los centros donde se encuentra la gente; en los encuen-
II. APROXIMACIÓN PASTORAL A LOS ALEJADOS tros que parecen casuales. Cristo aprovechó el encuentro con la
Samaritana comenzando por pedir agua (Jn 4,4), y el encuentro con
¿Cómo actuar? He aquí la pregunta y el problema. Descubra- Pilatos para instruirle sobre su Reino y sobre de dónde le venía
mos algunos caminos. Otros descubrirán otros. Hay tantos como la autoridad (Jn 18). Incluso aprovecha su estancia en el tribunal
grupos u hombres. Y puede ser que cada grupo tenga muchos. para decir a los sacerdotes judíos que nunca, sino en esa ocasión,
le escucharían, quién es y lo que será en el futuro.
San Pablo sigue la misma línea de aprovechar los tribunales o
1. NO IGNORARLOS equivalentes, delante de Festo, Félix, Agripa; y también las cárce-
les. Hay que tener siempre bien presente que la palabra de Dios
Tener consciencia clara y omnipresente de que estos grupos de no hay quien la sujete, si nosotros queremos pronunciarla.
alejados existen y buscan, aunque nunca lo digan y tal vez ni c) En locales públicos de reunión, sobre todo en estilo de con-
lo sepan. Si pensamos mucho en ellos, los amaremos mucho y versación o tertulia, pueden ser para laicos y también para sacer-
encontraremos el camino para ir hasta ellos. Y para hablarles, «el dotes lugares de una especie de apologética de aproximación, de
amor nos dará conceptos». simpatía. Lo triste sería que los convirtieran en tropiezo y antites-
Tenerlos presentes; pero no sólo como «dolor y angustia», como timonio.
mero lamento, y menos todavía como estadística fría para publi- Salones, salas de recreo de muchas ciudades, clubs, cafés, bares
caciones y conferencias. Hay que tenerlos como hermanos a los y tabernas, fiestas familiares o de amistad pueden convertirse para
que hay que acudir y como planificación del trabajo de cada día. un laico consciente de su misión en ocasiones de/ser un portavoz
Si hacemos las veces de Cristo, el envío primordial es: ir a los de Cristo o fermento silencioso de testimonio cristiano.
alejados, a los que se han perdido. d) En las casas. Recordemos a Jesús en la casa de Nicodemo
El proceso y la fórmula nos son dados por Cristo: ir a buscar- (Jn 3,1 ss.). De una casa se puede hacer un pequeño centro de
los. Tal vez habrá que dejar las 99 ovejas en casa o, más proba- preevangelización.
blemente, dejar en casa la única fiel para ir en busca de las demás, La visita a las casas, especialmente de los pobres, de los en-
porque se puede afirmar que hoy son las 99 las que andan perdi- fermos, de los que tienen influencia en los medios de información
das. Si la Iglesia, y todos los que la forman, no vive esta preocu- de las localidades, es el mejor medio de comunicar, aproximar y
pación, corre el riesgo de faltar a su misión y de aparecer sospe- hasta contagiar a Cristo a los demás.
chosa. O actúa como pueblo profético para todos, o se niega a sí
misma. «Entrando Jesús de nuevo en Cafarnaúm, después de
algunos días, se supo que estaba en casa y se juntaron
tantos que ni aún junto a la puerta se cabía, y El les ha-
blaba» (Me 2,1-2).
2. TOMAR EL TREN EN QUE VIAJAN ELLOS
e) En los acontecimientos del día: pueden ser aprovechados
para hacer presente un mensaje, como Cristo aprovechó la noticia
Son muchos los sectores o ambientes en que podemos contactar
que le trajeron de los galileos que murieron por orden de Pilatos
estos alejados.
(Le 13,1 ss.).
a] En la calle, como Cristo que va a los poblados, que se de- f) En los viajes, especialmente cuando se hacen en grupo. Los
tiene delante del ciego que grita (Me 10,49), que levanta la vista barcos ofrecen unas posibilidades estupendas. Hasta es relativa-
para ver quién está en el árbol, que se invita a hospedarse en casa mente fácil a un cristiano dar conferencias.
de Zaqueo (Le 19,5), que acepta invitaciones a cenas porque sabe
que habrá preguntas de toda clase y podrá hablar y exponer ideas Estos caminos aquí apuntados sólo están señalados para indi-
a los que nunca le oirían en la sinagoga porque no le dejarían ha- car cómo se pueden buscar y encontrar muchos otros.
blar o porque no irían a ella.
17
2.—P. y Evangelizaclón de los Marginados.
16
Basta estar atentos y aprovechar las ocasiones que se presen- Ese testimonio del comprometido obliga lealmente a los demás
tan hasta en un crucero de recreo. hombres a salir de su indiferencia preguntándose: ¿por qué hace
esto? Crea en el hombre una inquietud metapsicológica, espiritual,
religiosa y a veces social.
3. EL IMPACTO DEL TESTIMONIO
El P. Loew, en su libro Jesús, a quien llaman Cristo, cuenta el
a) ¿Qué es? caso del P. Pablo Xardel, sacerdote obrero en el Brasil. Murió
aplastado por un camión. Sólo después de la muerte supieron los
«Se presentan a veces tales circunstancias que impo- demás obreros que era sacerdote. En el funeral dijo un obrero:
sibilitan durante algún tiempo el proponer directa e inme- «Ahora que sé que era sacerdote, comprendo por qué sabía escu-
diatamente el mensaje evangélico. En estos casos deben
los misioneros, con paciencia, prudencia y, a la vez, gran charnos tan bien».
confianza al menos, dar testimonio de la caridad bienhe- El impacto del testimonio invita a creer en aquello que produce
chora de Cristo y preparar así los caminos al Señor y el misterio, a aceptar para la vida los valores que son atestiguados
hacerlo de alguna manera presente» (Ad Gentes, 6).
y que el testigo experimentó en sí mismo.
La fuerza y levadura que debe impregnar este primer apostola-
do debe ser la energía irrebatible del testimonio, tanto de los
sacerdotes como de los laicos. b) Testimonio de amor y caridad
• Se trata, sencillamente, de que se dejen invadir por Cristo
en su manera de ser y obrar, de modo que los otros lo vean o Está entre los más válidos. Cristo lo dejó como mandamiento
sospechen. No es exhibicionismo de ninguna clase y, menos, po- y señal para que los hombres creyesen que El era el enviado del
Padre (Jn 17,21).
nerse como modelo. Es vivir de tal manera que Cristo se transpa-
rente. Este es el milagro moral del comportamiento de la Iglesia a Podemos hablar en concreto de la fuerza poderosa de aproxi-
través de sus miembros que viven en el mismo mundo que los mación que tiene el amor y las obras de caridad y asistencia que
demás hombres. la Iglesia siempre cultivó y favoreció. Pero añadamos que, más que
en las obras, la fuerza en orden a la aproximación de los hombres
• Es vivir en medio de los hombres con tal dimensión que,
a Cristo Salvador reside en el testimonio de las personas que en
día a día, la vida moral del sacerdote y del cristiano, siendo tan
ellas trabajan, cuando se entregan con desprendimiento total de
diferente del ambiente que le rodea, resulte como un choque,
sí mismos.
porque tiene algo de inexplicable y sólo se explicaría admitiendo
Es decir, los marginados se ven obligados a pensar que detrás
una fuerza extraña y un fin diferente al obrar. Es el hacer misterio
de la entrega que ven está Alguien que mueve a esas personas,
de que hablaba el cardenal Suhard.
una vez que no las mueve el capricho, la ambición, el deseo de
• Dar testimonio con la vida, y también con la palabra, es
triunfar, la fama. La fuerza convertidora de la caridad está más en
probar o por lo menos indicar que existe o existió un hecho que
da actitud de la persona que en lo que ésta da.
modificó la vida de alguien y que la continúa modificando.
Por eso, en vez de emplear las palabras amor y caridad sería
• Para San Pablo, testimoniar a Cristo ante los hombres sig- mejor decir querer bien. Porque así como la palabra «amor» la han
nifica ser portador de la revelación de Dios que se nos comunica adulterado en todos los sentidos, sobre todo en el erótico, así tam-
y salva. Se atestigua sobre todo con la vida, pues la vivimos en bién la palabra «caridad» ha perdido el relieve cristiano y religioso
Cristo. Cuando los otros noten que salvamos nuestras realidades que le dio Cristo, como moneda que se gasta al pasar por muchas
a través de Cristo, realidades que ellos no pueden explicar, co- manos y con el roce de los mostradores.
menzarán a preguntar por El.
Basta con que haya en la tal caridad o amor un aspecto mera-
• El testimonio no es posible sin el empeño y compromiso de mente humano para dejar de ser testimonio a favor de Cristo. Será
la pegona. Sólo entonces se comienza a ver que hay alguien de- testimonio tal vez a favor de quien la hace, pero no de Cristo. Para
trás de la persona y de los hechos. que lo sea, esa caridad y ese amor, aunque encarnados en un hom-
18 19
bre, tienen que ser amor por amor. Esto sólo se da en aquel cris-
tiano, laico religioso o sacerdote, que ha sido redimido de verdad que no la dejé hasta terminar. Al cerrar el libro dije para mí: Esto
por Cristo, que ha sido arrancado a todos los poderes del mundo es verdad».
a que renunció en el bautismo y ahora, en su vida y en su alma, El filósofo francés Bergson llegó a la misma conclusión. Viendo
«tiene ámbito para asumir al prójimo en sus espacios interiores por los escritos que Santa Teresa era una mujer normal, sincera,
no como mero objeto de consumo o material utilizable para los sin histerismos, dijo: «Si ella dice que Dios le habló, es que Dios
propios proyectos de vida, sino como sujeto de una relación perso- existe».
nal y destinatario de un amor gratuito» (O. G. de Cardedal, Elogio Cuando se da esta entrega que asume al prójimo en sus espacios
de la Encina). interiores como sujeto de amor gratuito, las obras socio-cristianas
Es fácil que incluso dentro de la Iglesia se llame caridad a lo de la Iglesia, grandes o pequeñas, no interesa, se convierten en
que sólo es tratar al prójimo como sujeto utilizable para cualquier prueba de que Cristo existe e interviene en la historia de los
fin: pasatiempo, fama, modo de vivir, peana de publicidad, etc. hombres. Que haya muchos cristianos, incluso aislados, silenciosos,
tal vez sin grandes medios, haciendo heroicamente el bien... En-
De aquí que haya que recelar de la publicidad de las obras de
tonces los «marginados» se preguntarán: ¿por qué lo hacen?
caridad, pues puede vaciarlas de su fuerza de testimonio. Pueden
parecer brillantes y no ser luz, pues se descubre que están hechas
no por amor al prójimo, sino para servicio propio.
c) De dónde viene y a dónde va el testimonio
Hay que dejar esto bien claro para que consigamos amar de
modo que seamos prueba a favor de Cristo. Por eso impresionan
Tenemos que afirmar que este testimonio, cuando es verdadero
más los Hermanos y Hermanas de San Juan de Dios, que, escondidos
y no farisaico, no brota del hombre: entonces no sería salvación.
y silenciosos, se entregan a los cuidados de los enfermos mentales
En el libro de los Hechos, el testimonio que da la comunidad cris-
de los que no esperan ni una sonrisa, ni una alabanza. Es la voca-
tiana es atribuido, por nacer de El, al Espíritu Santo (2,44-47; 4,32-35).
ción tal vez más heroica que existe en la Iglesia, y no hace ruido.
El testimonio nace del Dios que habita dentro de nosotros y
Lo mismo podemos decir de los religiosos y religiosas que se en-
que ama a través de nosotros, de nuestros brazos, de nuestra en-
tregan para toda la vida a los cuidados de los leprosos, ancianos
trega, de nuestros ojos, de nuestras palabras, de nuestros oídos que
y niños, o a la oración.
saben escuchar al prójimo cuando éste quiere desahogarse con
Cuando un hombre descreído descubre que hay un convento nosotros. Entonces es cuando el testimonio comienza a producir
en medio de una ciudad de lujo, dinero y juego, como es Estoril, simpatía hacia Dios y hacia su Iglesia (cf. Act 2,47). Este testimonio
un convento de Carmelitas, mujeres que no son tontas, ni feas, ni preparaba el ambiente para que los Apóstoles pudieran predicar.
eran pobres antes de entrar, que «no hacen nada», pero que afirman Cristo anunció a los Apóstoles que les acompañarían signos.
estar allí por un amor que nadie recompensa, y por amor a él, Hoy no se dan, o porque tenemos poca fe para mover montañas
rezando por él, ese hombre, si tiene algo, de juicio, pensará: «O están o porque no están en los planes de Cristo el que se den.
locas ellas por lo que hacen o estoy loco yo que no hago nada de
Hoy nuestro «signo» tiene que ser una vida que, como el milagro,
eso...»
no se explica por las leyes naturales con que se rigen los hombres.
El testimonio de la vida de clausura, que sólo se comprende Por eso hay que estar alerta ante una secularización radical.
en esta línea del amor, además de ser por la oración una fuerza Es verdad que la eficacia de la Palabra de Dios no depende de
para salvar al mundo, es un testimonio más fuerte y eficaz de lo que la santidad del hombre, pero requiere una señal para que haga silen-
piensa la mayoría de los católicos. Es una fuente de preguntas que cio en el ambiente y en los hombres y se deje oír, ver y sentir
hace colocar las respuestas en Cristo. el misterio.
Podríamos traer testimonios de convertidos: Edith Stein, judía, Resumiendo, en la línea de pensamiento de San Agustín, diría-
atea, universitaria, comenzó por curiosidad a leer la autobiografía mos: los Apóstoles veían a Cristo y creían en la Iglesia; hoy tene-
de Santa Teresa de Avila: «Quedé inmediatamente tan prendida mos que hacer ver la Iglesia para que los demás crean en Cristo.
El signo que hoy debe seguir a nuestra palabra, como seguía el
20
21
milagro a la predicación de los apóstoles (Me 16,20), tiene que ser 2. LOS CURSOS DE PREPARACIÓN AL MATRIMONIO
primeramente el testimonio de nuestra propia conversión.
Pero, tristemente, tenemos que confesar que abundan los contra- Aunque su fin primero e inmediato sea la preparación para el
signos. Estos son las mayores barreras con que los marginados se matrimonio, esas reuniones y encuentros pueden ser una ocasión
defienden de la invitación que Dios y la Iglesia les hacen. propicia para anunciar la salvación a los novios que hasta esa oca-
Es un desafío a la vida de los católicos y de los apóstoles en sión han estado marginados y que seguirán marginados si no hacen
especial. una opción por Cristo. Es frecuente que a esos Cursos acudan
muchos marginados.
22 23
útiles. La experiencia enseña bien claramente las posibilidades 5. FIESTAS Y REUNIONES RELIGIOSAS. PROCESIONES
que hay.
Estos grupos de jóvenes son mucho más numerosos de lo que En muchas localidades donde existen y viven los marginados,
se piensa. Es imposible dar números. a veces como gran masa, se celebran todavía fiestas patronales
e incluso procesiones, por iniciativa de la parroquia, o por lo menos
Para más, hay una ventaja: aunque parezca que muchos grupos
entrando ella como orientadora en muchos aspectos.
de jóvenes se han descomprometido con todo lo que sepa a religión,
Hoy existe la tendencia a suprimir o disminuir estas fiestas y
de hecho buscan algo que concretizarían en un jefe que los sepa
procesiones porque se juzga que han perdido la religiosidad autén-
conducir con inspiración.
tica. No discutimos esta manera de ver.
O la Iglesia les descubre ese líder que es Cristo o ellos lo des- Pero por lo menos, mientras existan, pueden ser ocasión de
cubrirán a su manera, o lo confundirán con otras ideologías, sobre evangelización, incluso proclamando la palabra y anuncio primero
todo orientales, o se quedarán con una imagen inexacta de Cristo, de fe.
como acontece en la ópera y filme «Jesucristo Superestar». Será un Aquí, tal vez, muchos sacerdotes, párrocos y evangelizadores
Cristo confuso, irreal... Es un desafío a los que lo conocen, aman y hayan de reconocer que tienen que darse golpes sinceros de pecho.
pueden darlo a conocer. En estas fiestas y procesiones se abusó de la Palabra de Dios y se
Porque vale la pena, como ejemplo damos un caso de evangeli- perdieron muchas ocasiones. Se pronunciaban sermones (¿y no se
zación a jóvenes marginados, realizado por David Wilkerson. pronuncian todavía hoy?) líricos, musicales, sentimentales, banales,
para agradar los oídos, no para anunciar la salvación y provocr la
Era un hombre discreto y eficaz. Pastor protestante en una pe-
adhesión a Cristo. Ahora la iglesia sufre las consecuencias.
queña iglesia de Philipsburg, un rincón de Pensylvania. Comenzó a
Mayores oportunidades ofrecen las procesiones, especialmente
pensar en los jóvenes drogados y alcoholizados, caídos muchos de
las de Semana Santa, que en muchas poblaciones, incluso descris-
ellos en la delincuencia. Sintió una llamada en su corazón. Con la
tianizadas, todavía se conservan. Los mismos marginados asisten
aprobación de sus feligreses partió hacia Nueva York a tantear el
y no es raro que tomen parte en ellas.
terreno. Allí se instaló. A fuerza de fe y perseverancia fundó el
Estas procesiones, además de significar todavía algo en la línea
grupo «Desafío para los jóvenes». Comenzó a conseguir la conver-
de una fe —quizá medio apagada o enterrada—, pueden convertirse
sión de bandas enteras de jóvenes delincuentes, tanto negros como
en ocasión de anuncio de Jesús Salvador.
puertorriqueños y americanos. Se iba a los barrios pobres donde las
pandillas estaban en guerra unas con las otras. No sería el mejor medio un sermón antes o después de la pro-
cesión, pues en el comienzo todos los que van a tomar parte en
Para reunir gente, uno de sus acompañantes representaba un
ella están viviendo por adelantado y psicológicamente la marcha,
pequeño espectáculo: «Adelante, soldados de Cristo». Después leía
y los espectadores están hablando en la calle.
y comentaba el pasaje de San Juan: «Tanto amó Dios al mundo que
La técnica moderna facilita hoy una transmisión y perfecta am-
le dio su Hijo Unigénito para que todos los que crean en El alcan-
pliación de la voz en las calles durante todo el trayecto de la proce-
cen la vida eterna». Decía a los jóvenes delincuentes que Jesús
sión. Mucho más útil para todos los que van en la procesión y
los amaba y quería salvarlos; que junto a El habían sido crucificados
para todos los espectadores es que, durante el paso de la procesión,
otros dos de una banda como la suya, y que uno de ellos, creyendo
el servidor de la palabra hable desde el templo o desde una cabina.
en Cristo, se arrepintió.
En estas condiciones, sin cansar a nadie, puede hacerse tanto una
Los chicos, bastantes, caían de rodillas; era la primera vez que exposición de los misterios de la salvación como llamamientos a la
oían aquellas cosas. Algunos eran de los Mau-Mau, con su presi- conciencia, al cambio de vida, al arrepentimiento, a la opción por
dente Nicky Cruz, que anteriormente había determinado matar a un Jesús más vivo en la vida de cada uno y por una religión más
David Wilkerson... (J. Duchesne, Jesús Revolution). auténtica.
Podemos asegurar que en esas ocasiones, incluso los margina-
dos y aún los que viven en oposición a Dios por el pecado y des-
24 25
compromiso moral, están en la calle o en las ventanas. El público Hay mayores oportunidades en las parroquias si se establecen
escucha, incluso el descreído que deja la mesa del café para ir como norma las reuniones de padres y padrinos antes del bautizo.
hasta la puerta. Todos, una vez que admiten la procesión en sus Para este apostolado remitimos al libro «Evangelización en Bodas,
calles, admiten la predicación, como admiten la música que acom- Bautizos y Exequias», de J. Hernández Ruiz. Editorial P. S., Madrid.
paña. Ninguno de ellos se sentirá violentado en su libertad ni pensa-
rá que es un entrometimiento en su vida; le parecerá natural que se
hable de Jesucristo, cuya imagen pasa por las calles. 7. COMUNIDADES DE BASE Y ASAMBLEAS FAMILIARES
26 27
las barreras. Es frecuente oír después de estos encuentros: no
La evangelizaron es también un trabajo propio de los laicos. pensaba que los cristianos fuesen así.
En una parroquia grande, como son las de las ciudades, y más en
Como es obvio, esto requiere trabajo y tiempo para formar estos
las de la periferia de las grandes ciudades, o en una zona rural
laicos y para orientarlos. Pero no es tan difícil. Y no busquemos
unida por la pastoral de conjunto, no será difícil formar un grupo
grandes intelectuales, sino, sobre todo, ardorosos hombres de fe,
de laicos, hombres y mujeres, que se puedan desplazar a los luga-
especialmente los que «comprenden internamente los misterios que
res más apartados del centro parroquial, organizando encuentros
viven» (DV, 8); es decir, cuando viven de los misterios por la expe-
y reuniones con los habitantes, invitando a los marginados. Esto
riencia que han tenido de ellos. Los convencidos, los sinceros. Para
es útil para las ciudades y para los medios rurales. Hay pequeñas
esto partamos de la afirmación evangélica: Dios revela sus miste-
aglomeraciones de ocho o diez casas, sin sacerdote próximo, y que
rios a los humildes y los oculta a los sabios (Le 10,21).
especialmente quedan más aisladas, siéndoles difícil acudir al
Los primeros cristianos no tenían más ciencia. El escritor Celso,
centro parroquial.
siendo pagano y viendo las cosas desde su ángulo, reconoce el
Estos laicos podrían reunir las personas en casas y tener con valor del hecho:
ellas pequeños encuentros sobre los más diversos temas, en un
estilo de evangelización y catequesis. Es pedagógico comenzar por «En el interior de las familias se ven cardadores, zapa-
temas humanos de la vida diaria: el trabajo, el noviazgo, el matrimo- teros, gente de suma ignorancia, pero si pueden coger
nio, la educación de los hijos, la mutua inteligencia de los esposos, aparte a los niños de la casa o a las mujeres, les dicen
el compromiso temporal, entrando luego en los temas de Dios, la fe, maravillas sobre cómo hay que vivir, que harían muy bien
la Iglesia, los sacramentos, etc. los niños en seguir su ejemplo y que de esta manera
vendría la suerte sobre la familia... He aquí cómo se
Estas reuniones por barrios o calles pueden tomar mil formas,
avispan para ganar adeptos» (Orígenes, Apología contra
según la disposición y preparación de los asistentes.
Celso, III, 55).
En los medios rurales en que hay lugares apartados y donde, sin
quererlo la gente, vive al margen de la instrucción y de los sacra- El reino de Dios adelanta más por contagio y proclamación que
mentos, hay otras posibilidades. Ya se concede a los laicos ser por raciocinios. Pocas cosas, pero bien metidas, era lo que tenían
ministros de la comunión. Este dato de la distancia geográfica podría los primeros cristianos. Así introdujeron la noticia de la fe por
ser una razón. Estos laicos llevarían la comunión a estos lugares todas las puertas del mundo romano y griego. Es obra de fe y no de
más apartados. Pero, una vez que lo que pretende la Iglesia no es ciencia y dinero. La fe es adhesión, amor, empeño y compromiso.
una mera comunión, sino un acto o celebración, habría grandes
ventajas. La evangelización cabría muy bien dentro de ese acto.
No sólo a los marginados
Podría encuadrarse en este esquema: lecturas bíblicas, cánticos,
homilía-diálogo, oración de los fieles, rezo del Padrenuestro, recita-
Y no pensemos que esta evangelización es necesaria solamente
ción de la confesión general o acto de contrición, comunión, cántico.
a los marginados. Entre los que todavía tienen una práctica religio-
Observando además las normas existentes para dar la comunión en
sa más o menos regular y cristiana, hay muchos que se encuentran
estos casos.
al borde de la marginación. Y necesitan, según afirma el Concilio,
que se les repita el llamamiento a la fe (SC, 9).
Aun practicando, hay muchos habitualmente de espaldas a la
Escojamos hombres que «vivan los misterios de la fe»
salvación, sin pensar que se encuentran enredados y perdidos.
Para más, frecuentemente viven en un sacramentaüsmo casi ine-
Estas reuniones o encuentros favorecen el diálogo sereno, la ficaz, de práctica rutinaria, muchas veces sólo de cumplimiento
apertura y la respuesta a interrogantes sobre la religión y la Iglesia. social. No niegan verdades, pero tampoco las viven. Y nunca han
Muchos viven de los prejuicios que los apartaron de la Iglesia, hecho una opción personal por Jesucristo. Esta evangelización será
porque nunca tuvieron ocasión de exponerlos; los rumian, los hacen para ellos una proposición de alternativa.
crecer en su interior y en sus conversaciones. El diálogo hace caer
29
28
Una alternativa: obsesión de profeta, multiplicación del vacío La sala, además, les ofrece la ocasión de contactar y conversar
con otros. Es un encuentro humano de comunicación, que el templo
Todas estas oportunidades apuntadas en los apartados anteriores no ofrece por su carácter de sagrado y de silencio que por tradi-
y otras muchas que se pueden encontrar y provocar para acercar ción inspira. Sienten también la posibilidad, antes o después de la
los hombres a Cristo, pueden parecer momentos esporádicos y poco conferencia, de poder cambiar impresiones, encontrarse con cono-
eficaces. Pero la realidad es otra. Son ideas, impresiones, aproxima- cidos y amigos; van también porque lo ven como un factor de
ciones, simpatías y sintonizaciones que quedan, y más si son oídas amistad. Y otra ventaja que los llama es que saben que podrán
en diversas ocasiones. Si además de esto hay buena voluntad en hacer preguntas, rebatir lo afirmado, pedir aclaraciones, exponer
el que oye, van situando la persona más cerca de Jesús, o por lo hechos que creen irrefutables, poner objeciones o puntos de vista
menos, van cayendo algunos tabiques. La gracia de Dios necesita personales.
de estas expresiones para la fe, que continuamente es ofrecida. Podemos organizar semanas de conferencias, mediante las cuales,
La palabra de Dios siempre es semilla. Puede parecer un proceso partiendo de los problemas que ellos tienen y viven, lleguemos
poco metódico, pero sucede como con el fuego que prende en un a Cristo que los salva. Los temas más preferidos son los que nacen
bosque por varios puntos; el fuego no sigue una técnica ordenada, de un hecho humano, actual; quieren oír una solución concreta y
pero al final vemos que arrasó el bosque todo. Cristo habló de que trascendente. Podemos seguir el proceso del Vaticano II en la Cons-
vino a poner fuego a la tierra, y lo que quería era que ardiera. titución «Iglesia y el Mundo Contemporáneo». Partimos de una posi-
El profeta que vive la obsesión de San Pablo — ¡ay de mí si no ción antropocéntrica, porque el primer don de Dios no es Palabra,
evangelizare!— verá en esas ocasiones momentos propicios para sino las disposiciones del corazón, que tenemos que orientar hacia
predicar a tiempo, aunque a algunos les parezca, y él mismo tenga la Palabra.
la tentación de pensarlo, que es fuera de tiempo (2 Tim 4,2). Es mejor que estas semanas sean orientadas a grupos homo-
¿Medir la eficacia? En este dinamismo de aproximar a Cristo géneos: casados, jóvenes, adolescentes, trabajadores, empleados,
a los hombres nunca podremos medir el bien que hacemos o que viudas, simplemente adultos, etc.
dejamos de hacer. Cuando nos inhibimos de hacer el bien, el vacío La finalidad de estas conferencias, además de tener todos los
de Cristo se multiplica en proporciones dobles. fines de las actuaciones apostólicas de que hemos hablado ante-
riormente y que resumimos en la expresión «acortar distancias», es
hacer ver cómo el hombre no está aquí por casualidad, ni por fata-
IV. PROCLAMAR LA PALABRA lismo; despertar la conciencia de cómo necesita una salvación.
Descubrirle la pista para encontrar un salvador que ofrezca elemen-
1. HAY QUIEN BUSCA tos auténticos de salvación, incluso para los problemas temporales.
Para ofrecer la respuesta válida que da Cristo será necesario
Podemos también crear ocasiones para proclamar la paJabra de presentar antes su Persona y lo que es la fe para ir a El.
una manera más metódica y dirigida. La experiencia enseña —y Los hombres prefieren que se les hable de los problemas hu-
pruebe quien no lo crea— que muchas personas que están en esos manos, pero quieren y buscan una solución trascendente y total
grupos de marginados o semimarginados, hombres, Jóvenes, muje- que salve el hombre todo.
res, tienen buena voluntad y están abiertos a la verdad. Jamás irían En el apartado V expondremos más en concreto los temas.
a un templo para oír un sermón, pero van con gusto a escuchar, in-
cluso al mismo predicador, si habla en un salón, en un cine o en un
centro de reuniones. Y más si los temas comienzan por tratar proble- 2. BARRERAS
mas humanos; aunque sospechen y sepan —porque lo podemos
decir— que la solución será apuntada partiendo del Cristianismo. Encontraremos muchas; hablemos sólo de dos más inherentes
Es que hay muchas personas que de hecho buscan la solución a la proclamación de la palabra: por parte del individuo, el no tener
y van donde brote una esperanza de encontrarla. Pero el templo conciencia de sentirse perdidos; por parte de la influencia del me-
y Ja palabra «sermón» están «muy vistos» para ellos. dio ambiente, los condicionamientos sociales.
30 31
a) No se tienen ni se sienten como perdidos su vida, y no caen en la cuenta que mueren de lo que adoran y
viven de lo que rechazan.
Y, por tanto, no piensan que necesitan salvación. Observándolos Cómo despertar en Jos hombres el ansia de salvación, lo tra-
se ve que, por lo menos, en la superficie de su vida, se consideran taremos en las cuatro primeras conferencias, cuyos esquemas,
salvos. San Pablo dice que se salvarán si invocan al Señor; pero bastante desarrollados, damos en la Segunda Parte.
no lo invocarán porque creen que no lo necesitan. Un nadador que
no se cree en peligro, nunca pedirá socorro.
b) Condicionamientos sociales
¿Cómo exponer a estos hombres el mensaje de Cristo? ¿Qué
les dice o qué les suscita la palabra «salvación»? No tienen con-
Opresión social y económica; situaciones de pobreza y quizá
ciencia de sentirse perdidos.
de miseria, que claman por una liberación.
Hay pueblos para quienes la aceptación del Evangelio significa Frecuentemente, será necesario ver la manera de hacer lo po-
—y significó en el pasado— un enriquecimiento en muchos senti- sible para suprimir o disminuir las condiciones de vida que impiden
dos: religioso, porque veían que su religión era deficiente, de que los hombres se aproximen a Dios, porque lo creen aliado de
magia, de terror, y porque encontraban en él la misericordia de los ricos y poderosos.
Dios perdonando el pecado sin necesidad de eliminar a nadie de
Estos condicionamientos pueden ser:
la tribu; social, porque veían el amor evangélico como medio de
unir los hombres a pesar de las diferencias raciales y de acortar — históricos, situaciones creadas por factores y hombres que
distancias entre las clases y modos de vivir; justicia, porque el han influido en la historia; por ejemplo, discriminación racial o
cristianismo exige tanto del individuo como de la colectividad, y clasista;
siempre con un juicio máximo e insobornable, el de Dios, la recti- — sociales, cuando la Iglesia aparece unida al capitalismo, o
tud en el obrar y dar a cada uno lo que es propio; trascendente, de hecho vive casi sólo en los barrios de los ricos;
porque Cristo promete y da la vida eterna. — alienantes, cuando las personas no se sienten libres y res-
Pero hoy el humanismo y el materialismo han llevado a los ponsables de sus vidas;
hombres a pensar que encuentran todo eso en el hombre, o que — políticos, formas de gobierno que se representan como cris-
no lo necesitan. Se creen con todas las posibilidades de encontrar- tianas y no lo son, y más si la Iglesia se une a ellas;
se a sí mismos. Y ni de lejos buscan la salvación y orientación
— psicológicos, cuando la persona se siente violada en sus
de la vida fuera de sí mismos.
derechos;
Incluso hay cristianos que viviendo habitualmente en pecado y
— técnicos, cuando la preocupación materialista ahoga el mun-
confesándose dos o tres veces por año, casi sólo por costumbre
y por cierta obligación, no tienen el sentido de perdición ni, des- do del espíritu o la ley del consumo se opone a la ley de la
pués, de salvación. En esos meses intermedios no se sienten enre- libertad.
dados por el pecado o no le dan importancia. Y otros.
He aquí el problema. Toda predicación debe suscitar la invoca- No caigamos en la ingenuidad de que, suprimidos un día esos
ción del Señor. Pero ¿cómo hacer ver a ese hombre que necesita condicionamientos, los hombres pasarán a la órbita de la fe, acep-
pedir y clamar por algo de lo que él no siente necesidad? Si hasta tando a Dios apenas les sea propuesto. La prueba la tenemos en
creen que el pecado les salva porque les da dinero, importancia, los países y medios ricos y desarrollados.
primeros puestos, triunfo en el comercio, placeres en la vida. También es un engaño grande que mutilaría nuestros esfuerzos
Muchos de ellos ven que si quitan lo que llamamos pecado, de evangelización y que suprimiría muchas posibilidades el creer
injusticia, opresión, etcétera, se quedan en la calle... que es necesario quitar primero todos esos condicionamientos para
comenzar a anunciar el Evangelio. Entonces nunca comenzaremos.
De hecho, el pecado es una opresión, y si a veces lo sienten
así, creen que es precisamente este tirano el que les protege en Ciertamente que con esa idea Cristo no habría comenzado, y los
32 33
3.—P. y Evangelización de los Marginados.
Apóstoles se hubieran quedado sirviendo a las viudas de Jerusalén
y rezando salmos en el templo, sin ir a los puertos de Joppe, Ce- que la cosecha será a largo plazo; tal vez no la veamos nosotros.
sárea, Corinto o Roma, donde se daba patentemente toda clase de Otros serán los que recojan.
opresiones. Es cierto que puede nacernos la desconfianza y la sensación de
La experiencia enseña cómo muchos hombres aceptan la fe un trabajo perdido.
incluso en medio de las peores condiciones humanas y sociales.
Cuando se comienza a hacer apostolado en estos ambientes de
La fe, la gracia, la buena voluntad, el amor a la Verdad pueden
marginados, se tiene la impresión de que se está como un balón
vencer muchos de esos condicionamientos contrarios. Lo que ya
de oxígeno en medio del agua, que parece refractaria. Los elemen-
no pueden hacer es violentar la libertad del hombre cuando no tos del agua preguntan por lo que hay dentro de ese balón extraño
quiere abrirse a la Verdad, sabiendo además que cuando Dios y que aparece en su medio en forma de sacerdote o cristiano que
la Verdad son presentados, nacerá un compromiso que modifica la habla de cosas de otras esferas, y para qué sirve.
vida.
La verdad es, a veces, que ni escuchan la respuesta que se les
En este sector, tiene un gran papel la evangelización. El pro-
da, o se ponen en defensa contra ella; otras veces no la entien-
feta tendrá que exponer qué es lo que hizo y hace Cristo y lo que
den; «no habla nuestro lenguaje». No es porque el lenguaje sea
deben hacer los cristianos para acabar con esos condicionamien-
extraño, sino porque lleva realidades nunca experimentadas por
tos. Tendrá quizá que apelar a su sinceridad para reconocer contra- ellos; nunca supieron a «qué sabe el oxígeno» y no se hacen la
signos de muchos cristianos, pero siempre tendrá que exponer la menor idea de lo que puede ser; hasta dan la impresión de que
mejor esperanza. sienten pena en no poder creernos.
En esta línea, presentamos cuatro conferencias, sobre:
Lo que hay dentro del balón es atmósfera de otro mundo. De
— de qué nos libra Cristo; hecho es el mundo de la fe. Es fácil que consideren que ese oxi-
— la revolución que Cristo trajo y que ha de hacerse por medio geno es inútil para sus vidas, y hasta pernicioso, o que por lo
de los cristianos; menos, ni ¡les da ni les quita.
— el trabajo de los cristianos en la evolución del mundo, y Desde la posición profética, se piensa que es necesario aguje-
rear el balón para que el oxígeno salga. El oxígeno burbujea en el
— la contestación del cristiano que no puede callar ante los
agua; es triste que mucho de ese oxígeno venga a la superficie
males e injusticias.
sin haber oxigenado el agua. Pero algo queda.
Concluyendo, la evangelización debe ser siempre, antes que
otra cosa cualquiera, no una mera acción social, sino un anuncio El profeta tiene que vivir de la fe en la Palabra que proclama,
de Cristo, como quien señala un camino por donde viene alguien Palabra que es misterio de salvación no sólo en el acto de salvar,
con una solución (cfr., A. M. Henry, La forcé de l'évangile, kérigme sino en la manera de salvar; misterio oculto, cuyas leyes de actua-
ción ningún hombre conoce; misterio no sólo para los oyentes, sino
et catéchése).
también para el profeta, que ha de vivir de la confianza en la gracia
— Provocar una atención de quien escucha y mira a ver si
misericordiosa de Dios y en la parcela de bondad que hay en todos
viene Alguien. los hombres.
— Arrancarlos de su estado de «satisfechos» en el enredo de
Y siempre quedará como fuerza y como obstáculo el misterio
perdición en que se encuentran.
de la libertad humana. Los judíos, a pesar de las palabras de Cristo
— Colocarlos en la situación evangélica de pobres —anawin—
y sus milagros, no lo reconocieron como Enviado. San Pablo predi-
que tienen que esperar liberación y luz de Dios.
ca en Atenas: unos se rieron, otros «se unieron a él y abrazaron
la fe» (Act 17,24].
3. SEMBRAR EN ESPERANZA
34 35
4. RAZONES DE NUESTRA ESPERANZA
consigue echar la puerta abajo y sorprende al fugitivo a
tres metros de distancia; le manda volver, bajo la amena-
Además de contar: za de disparar. El hombre queda petrificado debajo de la
lluvia.
— con el esfuerzo de nuestro trabajo, Los minutos pasan y llega un momento en que el agen-
— con la fe en nuestra misión, te, con la pistola en la mano, siente algo dentro de sí
mismo: recuerda todo el día pasado juntos él y el preso;
— con la eficacia casi sacramental de la Palabra, el paseo por la ciudad, lo que habían visto y comentado,
— con la fuerza de intercesión de nuestra oración y de to- lo que habían bebido, el crucigrama descifrado entre los
da la Iglesia, dos, y ese algo que empezaba a unirles en amistad y sim-
patía. Y piensa: no lo puedo entregar. Cae en la cuen-
contamos, de hecho, porque existen, con factores internos y exter- ta de que él, que se tenía por hombre de corazón duro,
tiene un corazón de hombre, despertado por aquel día de
nos que invitan a los marginados a oír la Palabra y buscar una solu- cordialidad, aunque simulada. Y entonces pide al hombre
ción en Cristo. que huya cuanto antes, pues sabe que faltan pocos minu-
tos para que llegue el otro agente.
El preso queda quieto; cree que se trata de una zanca-
a) La innata bondad del hombre dilla. El policía insiste: «¡Huye!»
En esto llega el otro agente; al ver la escena, dispara
primero contra el policía, a quien hiere en una mano. El
Es difícil que el hombre se ponga totalmente al margen de Dios, preso descubre entonces que el policía era sincero e in-
que hizo buenos por naturaleza el corazón y el cerebro del hombre. tenta regresar para socorrerlo. El también siente amistad
Este nunca podrá cambiar su naturaleza, ni degradarse totalmente. por él. Pero resbala, y «apenas tiene tiempo para ver el
patio de luces con sus baldosas rectangulares, como un
En medio de la perversión y del pecado, hay algo que se resiste,
crucigrama de líneas verticales y horizontales». Así ter-
que no se ahoga, que sobrenada, que no se hunde. Está hecho para mina la novela.
Dios y hay siempre un grito, a veces amordazado, por el bien y por El fallo estuvo en la técnica policial. Falla el corazón
Dios. El hombre siempre tiende al bien, pero se equivoca a veces y humano, que no puede ser reducido a mecanismo. «El
plan funcionó perfectamente; sólo que, repentinamente,
no descubre dónde está. se volvió y se mordió a sí mismo, como un escorpión».
Falló el corazón, porque está hecho para amar, y cuando
El escritor griego Antonis Samarakis tiene una novela, los hombres lo amordazan, vuelve a amar cuando menos
titulada El fallo, que a primera vista parece de espionaje; se piensa.
pero en realidad es de tesis. Revela cómo el corazón del
hombre es bueno y conserva siempre una parcela que no
se corrompe. b) El Bautismo
Un hombre es detenido por la policía como sospechoso
contra el régimen. No dice cuál. No hay pruebas claras;
sólo un encuentro casual con otro sospechoso. Para con- Es otra raíz tan profunda como la anterior, pero en la partici-
seguir declaraciones, el «servicio especial» de policía ha pación de la naturaleza de Dios.
configurado un plan totalmente diferente de los usados. La mayor parte de los marginados están bautizados. El bautismo
Se proponen someter al hombre a diversos estados emo- dejó en ellos tres virtudes infusas que pueden estar enterradas,
cionales. Primero, lo tratan con corrección, delicadeza y
bondad. Le obligan a hacer un viaje a la capital, acompa- atrofiadas, y el carácter sacramental, que es una realidad, aunque
ñado de dos agentes. El viaje dura un día entero; le tra- descuidada y olvidada.
tan con cordialidad y hasta le dejan ocasiones en que El carácter no es sólo -marca; es también signo de pertenencia
pueda huir. El preso sabe que si intenta huir ofrecería que clama por el dueño. En ese hombre hay como un grito continuo
una prueba de culpabilidad, y no huye.
Pero en las últimas páginas de la novela se le ofrece que reclama la alianza que un día fue hecha. Ese grito a veces
una oportunidad magnífica de fugarse. La puerta del ser- hiere y hace sentir la realidad de la ausencia de Dios.
vicio donde había entrado el agente que le acompañaba Y sobre todo, el bautismo es raíz de vida y fuente que tiende
se cierra sola por fuera con pasadizo automático. Enton- siempre a saltar hasta la vida eterna, y apenas el hombre deja un
ces el preso huye por una cornisa que pasa junto a la
ventana del séptimo piso del hotel. En esto, el agente poco de libertad a este brote, el agua sale a la superficie. Esa raíz
36 37
va actuando en el hombre silenciosamente. Todos esos marginados
están más dentro de la alianza, más dentro del campo magnético lo posible para defenderse de ellas. Pero cuando un día reconozca
una, verá que todas las anteriores se van explicando como cadena
de Dios de lo que ellos piensan. Hablemos de un caso que nos
de ese llamamiento.
explica esta realidad.
Ernesto Psichari, nieto de Renán, fue ateo hasta los treinta Muchas conversiones que parecen repentinas, o efecto de una
predicación, de un acontecimiento o de un testimonio, no se darían
años, en que se convierte y escribe en Les voix qui crient dans le
sin ese trabajo silencioso de Dios.
desert:
Estas llamadas se hacen generalmente sentir en los grandes
«Aquella seguridad en que viví durante tanto tiempo, peligros, en momentos decisivos, en un sufrimiento profundo...;
antes de recibir los sacramentos, aquella esperanza que rara vez en la molicie.
me era dada cuando tan mal la merecía, sé ahora a qué
Dios siempre está presente; pero nos acontece como con eí
la debía y sé que incluso raramente entonces pensaba en
ella, en esos rayos de luz que atravesaban mi noche. Me aire que respiramos, que sólo pensamos en él cuando nos falta.
venía del agua del bautismo que tuve la felicidad de reci- El obispo Fulton Sheen llamaba a esto la «gracia negra»; es la
bir, siendo niño todavía envuelto en pañales, niño que presencia de la ausencia.
nada sabe.
En ese día desconocido y bendito había entrado, sin Existen también iluminaciones interiores, atracciones de Dios
saberlo, en el mundo de la gracia, había embarcado, que- CJn 6,44-46); hay una gracia para conocer al Verdadero (1 Jn 5,20).
riéndolo o no, en la vida sobrenatural... Viviendo años Se dan casos —o se dieron, y cualquier día son iluminados— en
en la ignorancia del pecado, llegando a los treinta años que se experimentó la paternidad de Dios (Rm 8,14-17). Siempre
sin haber oído una única misa y no sabiendo el Padre-
nuestro, una presencia dulce no dejó de protegerme; el subsiste la tendencia de tornar al primer Amor.
Don que me fue hecho no se perdió, el agua bautismal
me libró de las angustias e incertezas del demonio.
Puedo haber vivido toda una vida de hombre sin gracia, d) Los actos previos a la gracia
pero nunca dejé de ser el niño en quien un día un sacer-
dote trazó la señal del Señor en la frente; el inocente en
quien el agua, el óleo, la sal, imprimieron para siempre la Se dan muchos, según la manera de ser y sentir de cada hom-
marca auténtica de preferencia. bre: las intuiciones morales, la armonía del universo, la vida y
Y ahora la gracia bautismal brota de nuevo, a través de testimonio de hombres cristianos íntegros, las conversiones de
mis treinta años de abandono, y sé que soy hijo querido, otros...
aquél a quien todo fue realmente dado».
Según San Agustín, todo esto forma «el lenguaje interior de
Dios», que puede ser también suscitado por un filme u obra teatral,
c) La intuición a favor de Dios por una desgracia, una muerte, y sobre todo por la proclamación
de la Palabra.
Existe en todos los hombres y los mueve de distintas formas, De ahí el interés en acercar la Palabra de Dios hasta estas per-
«pues en Dios nos movemos y existimos». sonas, donde quiera que estén.
Su presencia obra como una red de causas segundas; éstas
parecen una serie de intermediarios que irritan nuestro orgullo,
pero que llaman la atención. Dios se ajusta a ellas y las usa para e) Angustia del hombre e interrogantes a la religión
hacerse próximo a los hombres, a veces «como un ladrón que
viene sin avisar» y que permanece oculto. En la vida de hoy apenas se piensa, surge el ansia y la angus-
Estas causas parecen obras de los hombres y obras humanas, tia. El hombre siente que su vida se le escapa de las manos. Y es
pero la gracia de Dios actúa o puede actuar a través de ellas. natural que quien no vive intensamente la unión con Dios, único
Existe el riesgo de que el hombre, a pesar de la intuición hacía punto absoluto de relación y referencia, se sienta angustiado, an-
Dios, no consiga descubrir en ellas su llamamiento, o que las con- sioso y sin descanso. Bastaría hablar con los psiquiatras.
sidere meras obras o coincidencias humanas. También puede hacer El Concilio Vaticano II, al analizar al hombre, lo ve en medio de
sus conquistas y crecimientos maravillosos, desequilibrado en el
38
39
deshecha. Muchos jóvenes, «hippies» o no, se adhieren a El. Se
fondo de sí mismo; limitado en sus realizaciones e ¡limitado en sus
llama, en general, «el pueblo de Jesús», aunque tenga otras mu-
aspiraciones, sintiendo en sí mismo la división. Y son muchos los que
chas denominaciones y grupos. No es un juego o una moda. Las
«ante la evolución actual del mundo, se ponen a sí mis- modas que cuestan dinero se propagan, pero las modas que se
mos las cuestiones más fundamentales: hacen a base de la reforma del hombre no se extienden si son sólo
— ¿qué es el hombre? modas; tienen que ser algo más. Nadie sabe decir cuántos son.
— ¿cuál el significado del sufrimiento, del mal, de la Sólo el grupo de los «pentocostales católicos» cuenta en Estados
muerte, que subsisten a pesar de tanto progreso? Unidos más de 100.000 adeptos.
— ¿qué acontecerá después de la vida presente?» (Gau-
dium et Spes, 10,18). Lo que resulta nuevo es que casi todos los grupos, vengan de
donde vinieren, coinciden en esto: ver en Jesús un Salvador. Su
Estas preguntas son planteadas a las religiones, y en especial
a la Iglesia. Hay en todas las almas una necesidad religiosa que frase más frecuente es «Jesús te salva», «Jesús te ama». Otros
parece muerta, pero revive ante un accidente en que muere un tienen frases como éstas: «Vota por Jesús», «Piensa en tus pe-
joven, ante un cáncer, ante un terremoto... Es frecuente en muchas cados», etc. (K. Ranaghan, Pentecostales católicos, Plainfield, N. J.
películas y novelas encontrar esas preguntas. 1971).
Esta angustia e insatisfacción está, más o menos, en todos los Todos los equipos tienen lectura de la Biblia, meditación y ora-
hombres, e irán a oír cuando sepan que hay alguien que se propone ción, práctica del silencio, trabajo para cubrir las necesidades fun-
darles una respuesta seria y verdadera, y no de filosofía barata, que damentales del grupo, abstención de relaciones sexuales prema-
hoy es y mañana no es. trimoniales, vida de grupo, con fraternidad verdadera, sin histeris-
Una expresión de esta situación la podemos encontrar en el mos, y acompañada de ascetismo.
drama Esperando a Godot, del premio Nobel Samuel Beckett, ateo Este culto a Jesús arrastra también a personas adultas y de
o descreído. Dos pobres hombres que, sin saber de quién se trata, todas las clases: ricos, pobres, de derecha e izquierda, católicos,
esperan a Alguien que los salve. Sólo han oído rumores de que protestantes, sin religión.
salvó a un ladrón, y esperan junto al sauce seco. Hasta les viene
No hacemos aquí una apreciación de sus valores. Sólo consta-
la idea de suicidarse, pero no lo hacen porque a lo mejor Godot
tamos el hecho. Habrá confusiones, pero una cosa es clara: una
viene mañana; nunca lo vieron ni lo conocen, pero lo esperan.
gran parte de la juventud busca de hecho a Cristo.
¿No será ésta «la gracia negra»? ¿la presencia de la ausencia?
Y sobre el público en general, vemos el interés que despiertan
los espectáculos que tienen como tema la Persona de Cristo: «Je-
f) El interés actual por Jesucristo sucristo Superestar» ha tenido y continúa teniendo un público
nunca visto. La venta por adelantado de entradas para el estreno
Quien ausculta el mundo de hoy sin prejuicios [esto es difícil), en Nueva York dio la cifra de un millón doscientos mil dólares.
sencillamente, sin derrotismos masoquistas (esto es todavía más Se han vendido más de tres millones de discos y un millón de
difícil), verá que hay en los hombres un interés mayor por la re- cintas magnetofónicas. Y casi otro tanto se puede decir de otra
ligión y, en concreto, por la persona de Cristo. representación como la anterior, primero en ópera y en cine des-
Después de la antiteología tan propagada de la muerte de Dios, pués, «Godspell», y también la «Misa» de Bernstein.
se nota que los hombres, especialmente la juventud, siente en el Se podrán hacer muchas críticas a todos estos hechos. No es
fondo de sí mismos que Dios existe, que Cristo resucitó. Pongamos éste el lugar, pero una cosa es clara para el profeta: Cristo es
algunos casos: noticia hoy (véase J. Ryan, The Jesús People, Chicago 1970).
— En España, de todos los libros vendidos en 1969, los cuatro El profeta puede también hacer con otros medios que sea no-
primeros títulos eran sobre religión. ticia y dar una noticia más completa.
— «Jesús People» o «Jesús revolution» es un fenómeno religio-
so que nace precisamente donde la juventud está más cansada y
40 41
Pero en todo esto hay muchos desvíos y confusiones. — en 1972, 60.000 jóvenes, de 80 países;
Un desafio a la Iglesia — en septiembre de 1973, ya fue rebasada esa cifra, per-
No falta quien quiera quitar importancia a todos estos movi- teneciendo a más de cien naciones.
mientos y no tenerlos ni como punto de referencia, por los desvíos — en agosto de 1974 se celebró en Taizé el gran «Concilio
que hay en ellos, por las ideas confusas o equívocas sobre Cristo de los jóvenes».
que encuentran en la publicidad que hacen, en los espectáculos, ¿Qué hacen? La máxima actividad en Taizé es la interiorización
en el comercio que fomentan... y la oración. Tienen oración en común tres veces por día. Algunos
Todo eso puede ser verdad, pero precisamente es eso lo que optan por una semana en silencio. El tema para 1973 fue: «Lucha
suscita el impulso del profeta. Esos jóvenes buscan a Cristo, y si y contemplación».
nadie los guía, lo buscarán quizá donde no está. Son bastantes los
que van al Oriente, al Tibet, a los lamas, en busca de espirituali- g) Los grupos informales
dad; hacen un Cristo mezclado de Buda, Gandhi y otros. Y por eso
Parece que la juventud cristiana está apagada, porque no se ven
algunas veces aparece, en los espectáculos a que nos hemos refe-
aquellas manifestaciones de hace años que organizaban las seccio-
rido, un Cristo mutilado, poco evangélico.
nes de Acción Católica a nivel diocesano y nacional. Pero hay algo
O nosotros, que tenemos la imagen de un Cristo real y autén- que a quien observe un poco le salta a la vista. Cuando hay una
tico, se la damos, o la buscarán en otra parte. Notemos que si van reunión, aunque no sea grande, de jóvenes de diversas diócesis, o
al Oriente a buscarlo es tal vez porque quizá nosotros les hayamos de sacerdotes, basta que se hable de lo que hay en sus comuni-
hecho pensar que el cristianismo se confunde con la civilización dades y parroquias para qué aparezcan datos maravillosos de los
occidental. Al rechazar ésta, van a otra parte a buscar una mística inmensos grupos de pastoral juvenil que existen; grupos sin mu-
y una espiritualidad. chos ficheros, sin nombres oficiales, pero que trabajan con un
Es un desafío a la Iglesia. Y para que la Iglesia no signifique entusiasmo cristiano que da envidia a los adultos.
aquí una entidad abstracta, digamos que es un desafío al cristiano
y al profeta que están en el filón de la mina, al que está en la h) El trabajo con la juventud
calle, al que pasa junto a las escuelas, clubs y centros de juventud,
al que está con las masas. Está demostrado, por una experiencia muchas veces repetida,
que, cuando se organiza una serie de conferencias para jóvenes,
O damos un Cristo claro y nítido a todos estos que lo buscan, a
comenzando con temas humanos y siguiendo con la fe, Cristo y la
esta masa, o pagaremos muy caro el dedicarnos sólo a los grupos
Iglesia, acuden y escuchan, desbordando todas las previsiones de
o élites.
los organizadores; resisten conferencias de hora y media. Pero,
O la Iglesia envía profetas que vayan a todos estos que buscan como diremos al hablar de cómo organizarías, no esperemos que
a Cristo, o ellos se harán de El una Imagen tan confusa, ecléctica y vayan a oírlas a un templo.
hasta comercializada por los amigos del dinero, que no servirá para Podríamos traer muchas pruebas, con nombres de localidades y
salvarlos. con números.
He aquí el desafío. Tanto en referencia a estos jóvenes como a los grupos que aca-
bamos de mencionar podemos decir que son esperanza, y ya Pa-
La juventud en Taizé blo VI habló varias veces de ellos como esperanza, aunque algo
confusa, que se levanta en el mundo. Y posibilidad.
Otro fenómeno donde ya se puede discutir menos y donde hay
No esperemos que se dé una conversión en masa a la Iglesia o
que aceptarlo como más válido: la afluencia de jóvenes a Taizé.
a otras confesiones cristianas. Puede ser que se dé algún caso de
especialmente en Pascua:
grupos numerosos, al estilo de los informales que existen, que se
— en 1970, fueron 19.000 jóvenes, de 65 países; adhieran a una institución religiosa; pero las auténticas adhesiones
— en 1971, 42.000 jóvenes, de 76 países; a la religión no vendrán así. Serán en la línea individual o de pe-
42
43
i|onfl(in (irnpos, y sobre todo en un progresivo fermento de la Es la hora de amar, de trabajar con esperanza. Es la hora de
IMHUM, nuestra responsabilidad. ¡Ay de nosotros si no evangelizamos!
I ni como van corriendo las cosas, es natural que antes de diez
nnoH venga una reacción contra la corriente secularizadora y de-
sticralizadora que hoy existe y que no discutimos. Se nota en los V. PLANIFICACIÓN PASTORAL DE LA EVANGELIZACION A LOS
grupos más avanzados de los jóvenes. La ¡dea profunda de que MARGINADOS
hay algo sagrado en el mundo, fuera de nosotros mismos, superior
a nosotros, trascendente, nadie la arranca. Se advierte un pujante 1. ELEMENTOS AMBIENTALES
despertar de las verdades fundamentales.
Explicamos que entre católicos, y más aún entre Jos marginados,
hay personas que jamás ¡rían a oír un sermón a una iglesia y que,
i) Otras señales en cambio, irían con gusto a una sala profana, a un cine, a un salón
que sirve a todos los grupos.
Poco sabemos de los países del Este. Muchos creen que el Por un lado, van porque les interesa una solución a sus proble-
comunismo ha conseguido apagar la religión. El cardenal Koenig, mas e interrogantes. Y van con agrado porque saben que la sala
arzobispo de Viena y presidente de la Secretaría del Vaticano para proporciona un encuentro humano de comunicación, la posibilidad
los no creyentes, afirmó que de 1960 a 1970 se nota en los países del diálogo con el conferenciante y entre los asistentes.
socialistas el renacimiento «de una fe pura y valiente». Por estas razones, es necesario escoger bien el local. Ante todo,
debe «ser una sala de todos», es decir, una sala que de hecho no
«Estamos sólo en los comienzos de este renacimiento sea monopolio de un grupo, o que la gente no la tenga como tal.
religioso, pero este amanecer es muy prometedor. Se ha
sembrado con paciencia, como hicieron los primeros cris- No serviría un salón de casino, por ejemplo, aunque fuera gentil-
tianos, y los frutos beneficiarán a toda la Iglesia». mente cedido, si de hecho consta en la localidad, que hasta la
ocasión ha servido sólo para un cierto grupo, que puede ser polí-
Cuando se habla del futuro del mundo y de la Iglesia, se piensa
tico, intelectual, de clase social alta o, por el contrario, para pobres
en el Tercer Mundo. Pues bien, de 1949 a 1967, los católicos de
y analfabetos. En el caso que fuera de toda conveniencia su uso,
África han pasado de once a veintinueve millones. En 1949 había
habría que deshacer primeramente esa manera de ver las cosas,
en África 7.500 sacerdotes, de ellos, 1.080 africanos; en 1967 había
porque en caso contrario, muchos no irán, pues no se sentirían a
14.519, y de ellos el 23 por 100 (3.355) son africanos. En 1951 había
gusto. Difícilmente un obrero pobre se sentaría sin complejos en
sólo dos obispos africanos; en 1970 eran 118. Hace treinta años
una sala que sabe frecuentada sólo por ricos, y lo mismo digamos
no había en África un solo misionero seglar; hoy hay millares.
de un rico en un salón donde tal vez no encuentra una silla.
2. SELECCIÓN DE TEMAS
En conclusión: hay una gran esperanza en anunciar la Buena
Antes de seleccionar los temas tenemos que saber qué clase
Nueva a los hombres para arrancarlos de su mundo sin Dios.
de personas asistirán.
Todos estos fenómenos que se dan en los hombres de hoy, y
Esta elección tiene mucha importancia. Los temas deberán ser
otros muchos que podíamos apuntar, son apoyos de nuestra espe-
dirigidos al encuentro exacto de las preocupaciones de los oyentes.
ranza al lanzarnos a anunciar el Evangelio del Señor Jesús a los
Es necesario saber lo que está en el ambiente y el concepto que
que están al margen. Nos debería bastar el mandamiento del mismo
tienen de la Iglesia y de Cristo.
Cristo de ir a todas las gentes. Y aun bastaría el mandamiento
Ya hemos hablado de la finalidad de estas conferencias. Podría-
nuevo del amor: hacer a los otros lo que querríamos que los demás
mos resumirla en esta palabra: acortar distancias entre estos hom-
hicieran con nosotros. Vayamos en busca de los perdidos, desvia-
bres y Dios, Cristo y la Iglesia. Abrir el camino para una evangeli-
dos y marginados para que alcancen a Cristo.
zación de base.
44
45
Los temas preferidos son los que abordan problemas humanos de Cristo, de la Iglesia. Pensemos que el pez se siente atraído por
o que nacen de un hecho humano, que ellos ven y sienten, para el cebo que a él le gusta, no por aquel que nos gusta a nosotros,
desde ahí darles una respuesta que descubra el sentido de la vida ni siquiera por aquel que «técnicamente» debiera atraerle, porque es
y de cada paso en la vida. más alimenticio. Somos pescadores de hombres.
46 47
Un día, un escritor y poeta, que todos los días pasaba d) El recurso de la oración
por allí, al ver el poco resultado que el ciego tenía, sin
decir nada sustituyó el letrero por este otro:
No como último refugio: «no me queda más que hacer...».
La primavera ha venido, Sino como la primera y principal fuente. San Pablo la pone
pero yo nunca la veré como primer elemento de salvación: la invocación al Señor
El sombrero del pobre ciego se llenaba todos los días. (Rm 10,13). Por lo tanto, si queremos salvar algo, esa evangelización,
tenemos que invocar al Señor. También entra en la propaganda: es
Sirve para mucho comprender la tragedia, el problema, la angus- quedarnos con la fuerza salvadora de Dios.
tia, la alegría de cada hombre y saber expresarla en pocas palabras. Es muy útil acudir a las almas consagradas, que son la Iglesia
No es lo mismo anunciar una conferencia a los jóvenes diciendo: orante, especialmente en la vida contemplativa. Podríamos compa-
«La ley moral del noviazgo», o bien: «Queremos casarnos. ¿Tiene rarlas a centrales eléctricas que dan luz y energía a ciudades enteras.
Cristo algo que ver en este asunto?» Desde estas almas que viven en contacto permanente y explícito
con Dios, el Espíritu Santo visita a los apartados de Dios y a los
pecadores. A través de ellas, y desde ellas, Dios los visita, los
c) Que la propaganda llegue a todos llama, los atrae.
Es una actividad de aproximación. Sería un error, que pagaríamos
No basta, ni de lejos, la que se hace en la iglesia, en las misas caro, el prescindir de ella.
de los domingos, o la encomendada a personas «buenas» o a los
padres en orden a aconsejar a sus hijos la asistencia. Esto hasta
puede resultar una contraindicación psicológica; y en el caso de 4. UN RIESGO
tos hijos, éstos pueden pensar que los padres tienen interés en
que vayan a las conferencias porque van a hablarles de la obedien- Esta evangelización de marginados con estos temas, partiendo
cia a la autoridad. del hombre y de su mundo de angustia, de sus problemas, de sus
Un método eficaz es la invitación personal, impresa, con las valores, tiene el peligro de quedar en un mundo previo a Cristo y
indicaciones del local, horario y el anuncio del tema de cada día. no explícitamente cristiano. Sería quedar en una propedéutica.
Usar pocas palabras. Esta invitación, en sobres en los que consta Aunque partamos de un punto antropológico, la fuerza, la ener-
el nombre completo del destinatario. gía de salvación es el anuncio del Reino de Dios. El fin de esta
Este sobre será colocado, por grupos militantes, en los buzones pastoral profética es abrir la mente y el corazón del marginado
de correos de cada domicilio. También podrían ser enviados por para aceptar la palabra que invita a buscar, que convierte, que re-
correo un día o dos antes. No es eficaz mandarlos con mayor ante- nueva la amistad y alianza con Dios, que hace fuerza al corazón
lación. para aceptar las consecuencias de esa alianza.
Es necesario dejar la impresión, como es cierto, que esas confe- Por este motivo, después de estas conferencias de captación
rencias fueron pensadas y programadas para ellos en concreto, sería inútil organizar una serie de catequesis sistemática de adul-
para sus problemas y preguntas y no en general o sólo para los tos para dar a conocer el plan de Dios; cómo fue deshecho por la
que habitualmente frecuentan el templo. La invitación debe ser alienación del pecado y restaurado por la liberación y gracia salva-
hecha no sólo a los marginados, sino a todos. dora de Cristo; cómo Dios nos invita a aceptar su presencia inserta
Hay que usar también la prensa local para la propaganda, ya en la vida y en el trabajo a través del amor y la justicia; cómo
sea para anunciar, ya para ir dando cuenta del acontecimiento y salva todas las realidades y valores de la vida humana, dándoles
asistencia. Y dígase lo mismo de las emisoras locales de radio, etc. trascendencia. En la frase de Teilhard de Chardln: «Dar a los hom-
bres la mejor esperanza ya desde este mundo».
48
49
II
TEMAS DE CATECUMENADO
B) LA FE (5-8)
51
C) LA PERSONA DE CRISTO (9-12)
A) LA ANGUSTIA HUMANA (temas 1-4)
9. ¿Quién es Jesucristo?
¿Cuenta para algo en la vida de los hombres? Dinámica psicológico-pastoral de estas Conferencias
10. Cristo nos libera de la angustia. 1. La angustia del hombre de hoy (I).
¿Qué solución trajo para los males del hombre?
2. La angustia humana (II).
11. La revolución de Cristo (I). Actitudes y respuestas.
Cristo, libre y contestatario.
3. La angustia humana (III).
12. La revolución de Cristo (II). ¿Puede el hombre salvarse a sí mismo?
¿Hombres o estructuras?
4. La angustia humana (IV).
¿De dónde viene la salvación: de los hombres o de Dios?
D) EL CRISTIANISMO (13-14)
53
52
• La angustia se centra, sobre todo, en el fin del hombre.
¿Para qué estamos aquí? Y, en segundo lugar, en la interrogación
de adonde va la humanidad de hoy.
1
• Todos echamos la culpa a otros o a las estructuras que La angustia del hombre de hoy (I)
otros han edificado. Nos sentimos victimas.
Nadie se examina como causante o verdugo. Y victimas, hasta ¿Adonde van los hombres hoy?
cuando caemos en la cuenta. De los dos pilotos que lanzaron
la primera bomba atómica, cuando vieron el resultado, uno tuvo
que entrar en un hospital psiquiátrico; otro entró en una Trapa.
De ahí que la conferencia tenga que llamar a los oyentes a la
responsabilidad individual y comunitaria.
• Hay que llevar al oyente a reaccionar. Uno de los aspectos
que parece canceroso en la sociedad actual es que el hombre
es testigo de hechos catastróficos y no reacciona contra ellos.
Los jóvenes están viendo muchos matrimonios deshechos; el
teatro y cine los explotan.
Esos jóvenes no aprenden la lección para escoger o prepararse
mejor. Lo contemplan como espectáculo, tal vez lo lamentan;
pero caen en lo mismo. Y sólo aprenden el divorcio como solu-
ción o el suicidio. GUIÓN
Los accidentes que se ven en la carretera a pocos les hace
disminuir la velocidad. Bastantes piensan que estas cosas acon-
tecen por fatalidad.
• Toda la exposición debe ir orientada a despertar en el oyen- INTRODUCCIÓN
te la necesidad y, mejor, la intuición de un Salvador.
El Concilio, después de hablar de la angustia de no encontrar I. ¿Qué es la angustia?
significado a la vida, expone las preguntas que los hombres
hacen a las religiones (GS, 10). Hay que dar respuesta. II. Hechos que producen la angustia
• Aconsejaría al conferenciante que en los días en que se 1. ¿Adonde vamos los hombres?
tengan las conferencias, examine la prensa, periódicos y revistas,
tenga en cuenta las novelas recientemente publicadas y analice 2. La discordia internacional.
las películas que sé'proyectan en la ciudad. Le seré fácil dar una 3. La violencia de cada día.
visión al día del mundo en que se vive.
4. El progreso inhumano y desigual.
Es casi cierto que encontrará presentada una humanidad triste,
sin la alegría de vivir, donde los hombres viven del miedo, 5. La degradación del amor.
cuando no de traiciones y muertes. Un mundo donde parece que 6. Manipulación de la juventud.
no existe la alegría de vivir. Parece un mundo masoquista que
se goza rascando la llaga. La gente sale de los espectáculos de- 7. La sensación de alienación.
primida: 8. La enfermedad.
54 55
INTRODUCCIÓN
Basta leer el libro Psicoanálisis y existencialismo de uno de los
mejores psiquíatras, Viktor Frankl, o los de otro de su talla, López-
Hace tiempo, la revista brasileña Mánchete, en un artículo sobre
Ibor. El primero es judío y no católico; pero su escuela se dedica
la enfermedad de hoy, traía esta frase dicha al psiquíatra:
a investigar las causas de ansiedad, y las encuentra en que las
«Doctor, me siento extrañamente angustiado, oprimido. No sé personas no descubren para qué están en este mundo. Su método
decir por qué... Pero es como si yo viviera en un túnel sin fin». terapéutico es la Logoterajpia, que consiste en descubrir en diálogo
Con ligeras variantes, esta frase se repite en miles de consul- con el enfermo el sentido de la vida y de cada acto. Conseguir que
tas. ¿Es que el hombre del siglo XX es más infeliz que el del pasado? se sienta vocacionado para algo. Muchos hombres se sienten como
El Concilio analiza esta angustia, yendo a la raíz de donde brota viajeros en la tierra sin que les hayan dado a escoger nada. ¿Por qué
y afirma que está en que los hombres no encuentran «en la exis- nací? ¿Por qué voy a morir? Nada se entiende.
tencia una significación propia» (GS, 10). El que el hombre no descubra su valor viene de la muerte de
Brota la angustia hasta como enfermedad, o la desesperación. los valores trascendentales. Estamos pagando muy caras las doc-
Pirandello dejó un cuaderno con este título: «Notas sobre mi trinas que pretenden afirmar que Dios ha muerto:
involuntaria permanencia en la tierra»; y Elena Ceballos tiene esta
poesía: • Marchitar el sentido de la vida contribuye a dejar crecer
el desierto del tedio. El tedio, agazapado en la vida ordi-
«—... Tonta naria, se agiganta a medida que decrece el sentido de
y desigual partida que jugamos la vida» (López-lbor, Rebeldes).
¿contra quién? No se sabe.
Uno no sabe. No es la angustia del espectador que ve una catástrofe, sino
qué clase de partida está jugando, la angustia de que quien se siente mal, de quien ya no se siente
ignora cuáles son las dueño de sus actos y de su vida, como quien viaja en un tren
reglas, y ve que el convoy marcha sin detención posible hacia el precipicio
cuáles los porque el puente ha sido destruido.
triunfos, cuáles los descartes.
Uno juega algo menos que
de oído, II. HECHOS QUE PRODUCEN LA ANGUSTIA
tratando de prever los movimientos,
los avances, los 1. ¿Adonde vamos los hombres?
pasos del Contrario»
Para no asustarnos con realidades podríamos analizar algunas
películas. «Mundo perro», «África, adiós», «Todavía hay esclavos»,
I. ¿QUE ES LA ANGUSTIA? «Diario de Ana Frank», «El día más largo del año», y nos pregunta-
ríamos: ¿adonde va nuestra civilización? ¿La vida o historia de los
Las grandes enfermedades de hoy son las neurosis y psicosis. hombres lleva un sentido de construcción o de desastre?
Neurosis es un estado de ansiedad por la frustración de un deseo
profundo y vital. 2. La discordia internacional
El hombre de hoy se siente frustrado .en la vida. No, le encuentra
sentido. Los psiquíatras afirman que la neurosis nace cuando se Pensemos que en cualquier momento puede explotar una guerra
pierde el sentido del valor de la existencia personal. Es decir, peor que la última mundial. Los Estados fabrican bombas y se
cuando no se ve para qué vale esta vida, el trabajo, el sufrimiento, amenazan como chiquillos. La última guerra dejó.
el progreso, el amor, la religión. Cuando no se encuentra sentido 14.450.000 soldados y oficiales muertos.
a cada acto. 29.650.000 mutilados.
56 57
2.800.000 civiles muertos en bombardeos. con sabiduría práctica, con salvación, con valor para todos los
11.000.000 de internados en campos de concentración. hombres?
3.500.000 asesinados y después quemados en los hornos de los Hasta ahora sólo hubo uno, Cristo. Si lo aceptamos estamos
campos nazis. salvos.
32.000.000 de viviendas destruidas.
Pero no terminó todo. Contando desde 1961 hasta el fin de la 3. La violencia de cada día.
guerra de Vietnam murieron en ella:
28.548 americanos. Los mismos periódicos que nos hablan de las olimpíadas y sus
95.000 vietnamitas del Gobierno de Saigón. medallas nos informan con todos los pormenores de los secuestros
400.000 del F. N. L. de atletas, aviones y políticos.
En Estados Unidos, cada cuarenta y tres minutos, se comete un
En el Medio Oriente todos los días hay amenazas y realidades.
asesinato; cada cuarenta y ocho segundos un robo de automóvil.
En 1971, el mundo gastó en armamento 216.000 millones de dó-
Hay una media de 250 víctimas por cada 100.000 habitantes, y la
lares, cuando para la salud pública invirtió 80.000, y 168.000 para la
mayor parte de estos crímenes pertenece a la delincuencia juvenil.
educación; es decir, el 40 por 100 y 80 por 100 menos que para
Y esto no es sólo allí; basta abrir cualquier periódico del día. Y si
gasto mMitar. Y piénsese que los países en vías de desarrollo tripli-
pensamos en los secuestros... Recordemos sólo el atentado de los
caron sus gastos militares y no los educacionales. Las grandes
japoneses en Tel-Aviv en mayo de 1972; 48 muertos, de ellos,
potencias están preparadas con armas atómicas, bacteriológicas y
trece puertorriqueños que nada tenían que ver con los problemas
químicas. ¿Quién asegura la prudencia?
de Medio Oriente.
Los campos de concentración continúan; hay noticias de que en
Ante estas cosas se nos ocurre preguntar: ¿podemos vivir sin an-
Rusia hay unos 1.000 campos de trabajo forzado con un millón de
gustia, seguros que al tomar un avión, al salir de casa, volveremos?
detenidos en total. Es el «archipiélago Gulag» que denunció el
escritor ruso exiliado Solzenitzln.
¿Qué puede suceder mañana? 4. El progreso inhumano y desigual
Muchos piensan que la suerte de los hombres está en manos
de cuatro hombres. Tienen todas las facilidades de matar. En 1954, El progreso es maravilloso; ¿pero produce más alegrías y espe-
Follereau dijo directamente a Eisenhower y Malenkov; «Los hom- ranzas que temores? ¿Qué visión tiene el hombre del futuro que le
bres muy poderosos, fuera del mal, casi no son libres para nada. espera? El saber humano aumentó casi en sentido bárbaro sin que
Fatalmente, el progreso se ha convertido en una máquina de matar». lo acompañase un crecimiento humano y moral que gobierne la
Según la Unesco, el 20 por 100 de los científicos de todo el mundo máquina. ¿Podrá el hombre dominar la máquina? Hay películas que,
dedican sus conocimientos a Ja investigación bélica. a base de imaginación, nos quieren decir algo del futuro. En una
de ellas, «Odisea en el espacio, año 2001», hay un momento terrible:
Antes de pasar a otro punto, una declaración y una pregunta.
el computador se venga de los astronautas que han salido al espa-
Y W. von Braun, el científico de los cohetes espaciales, decla-
cio no queriéndoles abrir la puerta de la nave. Ya se han dado casos
raba:
reales en empresas donde una persona es víctima de una clasifi-
«Hoy, más que nunca, la supervivencia —la suya, la
cación equivocada del cerebro electrónico. Es casi imposible la
mía, la de nuestros hijos— depende de nuestra adhesión
recuperación.
a principios morales. Solamente la moral decidirá si la
En la línea del progreso industrial, unos cuantos hombres go-
energía atómica será una bendición o el origen de la des-
biernan y monopolizan la producción y el consumo. Basta leer el
trucción total de la humanidad» (Artículo «Inmortalidad»,
libro El desafio americano, de Jean Jacques Servan Schreiber. Hay
en ABC, 20-3-1969).
una técnica de las empresas grandes para devorar las pequeñas.
Pero, ¿quién es capaz de dar principios de moral con autoridad. Existe el mundo de los emigrantes, que, para salir de su po-
58 59
breza, trabajan trece horas diarias, incluso sábados y domingos. hacían los antiguos novelistas; una sociedad donde el amor no
¿Eso es vivir? despierta. Sólo hay sexo y velocidad. Las dos cosas matan.
Las desigualdades sociales son manifiestas: «Resulta escanda-
— Podríamos hablar de las familias deshechas; la misma institu-
loso el hecho de las excesivas desigualdades sociales y económi-
ción familiar amenazada y tocada en su esencia.
cas que se dan entre los miembros o los pueblos de una misma
familia humana. Son contrarias a Ja justicia social, a la equidad, a — La enorme familia de los hijos sin padre; los ilegítimos, frutos
la dignidad de la persona humana y a la paz social e internacional> del sexo y no del amor. Su situación jurídica sería lo menos impor-
(GS, 29). tante. Esos hijos nunca pudieron ejercer normalmente su tendencia
Las distancias en los salarios son irritantes: «Espectáculo tris- de amar un padre y una madre; mil veces preguntan por qué sus
tísimo el de Innumerables trabajadores que en muchas naciones y compañeros tienen padre y madre y ellos no. Desde pequeños se
continentes enteros reciben un salario que los somete a ellos y encuentran envueltos en una continua frustración. Un amor que no
a sus familias a condiciones de vida infrahumana» (MM, 68). encuentra objeto. Brotan las angustias repensadas y rumiadas que
toman expresión en rebeldías ante una sociedad donde es posible
¿Y el hambre en el" mundo? En algunas ciudades de la India, que existan hombres que engendran por lujuria y no por amor. De
todas las mañanas pasa un camión para recoger los cadáveres este mundo brota en gran parte la delincuencia juvenil, el robo, el
de los que durante la noche murieron de hambre. Pero no necesita- sadismo, la violencia y rebeldía. Es como una venganza instintiva
mos ir tan lejos... contra la sociedad que los vio nacer.
El amor es la pasión motora de la vida humana, es la fuente con- Juventud, esperanza del mañana. Los que han de dirigir el mundo.
tinua de la vida. Tal como se orienta la evolución de la humanidad, Es presentada de muchas formas. Es halagada como la reserva
¿continuará o desaparecerá? Parece que hay una conspiración uni- de la generosidad. Otros la encuentran gastada, vagabunda, sin ideal
versal para convertir el amor en sexo, como si éste fuera la fuente y sin compromiso. Según las películas y novelas, a la juventud,
de todos los bienes y placeres. Basta ver revistas, películas, novelas, para sacar algún provecho a la vida, sólo le queda el sexo, la droga,
salones de recreo; el mismo Freud quedaría admirado. El era mé- el crimen.
dico y, a pesar de sus errores, no pretendió sexualizar, sino libertar Como muestra podríamos traer los crímenes alrededor de Sharon
a sus enfermos de los conflictos sexuales neurotizantes. Intentaba Taté: todo reunido: sexo, droga, crimen.
curar, no crear enfermos. La culpa no es toda, ni de lejos, de la juventud, sino de tantos
Hoy el abuso del sexo lleva a los hombres muy lejos de sí que la explotan para hacer dinero o publicidad, degradándola. Se
mismos. Hasta desviar o perder la tendencia natural de amar. Es lo hacen películas de hijos ¡legítimos, de amores frustrados. ¿Para sal-
que nos dicen las novelas, los cines, el teatro, las revistas, si es var a los jóvenes o para hundirlos más?
que estos medios son expresión de lo que acontece en la vida Generalmente, cuando el sexo, el crimen y la velocidad se
humana. agotan, la única solución que queda a los jóvenes es la rebeldía.
El amor tiende a desaparecer, a cambiar de naturaleza. Ahí ¿Cómo es posible que los Estados, las editoriales, las censuras, la
tenemos el contagio de homosexualismo, que avanza en la medida sociedad, colaboren tan ciegamente? Una juventud así manipulada
en que el pudor femenino desaparece, hasta adquirir la categoría es imposible que forme una familia.
de ley y aprobación oficial. Es tan densa la corrupción que América del Norte se ha visto
La mujer ya no es compañera, es nuevo objeto que se deja o obligada a dar una ley contra la pornografía. (Vida Nueva, 18-8-1973).
se cambia. Léase la novela premio Nadal «Réquiem por todos
nosotros». Es el toque de funeral, de una sociedad que se suicida En la juventud de hoy hay dos grandes valores:
y ahoga en el sexo, incluso sin describir escenas escabrosas como — la intuición que les hace pensar en un Salvador: ¿lo encontra-
rán en medio del mundo materialista que los adultos'les dan?;
60
61
— la gran ansia de justicia: ¿pero se preparan humana y profe- En el drama «El inocente», de Calvo Sotelo, cuando un empleado
sionalmente para cuando tengan parte en la marcha de la descubre en plena asamblea general de la empresa los fraudes de
sociedad, puedan crear el mundo justo que hoy no existe la triple contabilidad, el propietario y empresario tiene un ataque
y que ellos ansian? de corazón.
Observando la realidad, tenemos que responder que no a Jas El coro de jóvenes canta:
dos preguntas. El joven de hoy se gasta en el sexo, en la violencia,
«¡Oh infarto de miocardio, guillotina del rico,
en la contestación; pero no se prepara para la justicia.
huésped fiel de la Bolsa y del tapete verde,
En el sexo gasta lo que no es suyo. En la velocidad usa por colofón de la ira, usura de las venas...
pasión y capricho medios de transporte que por sí mismos son También tiene la gente del pueblo sus infartos,
destinados al trabajo y al descanso. No siente respeto por la vida pero donde cosecha sus espigas más altas
de los otros con la cual juega tanto en el sexo como en la velocidad. siempre es entre la lista de las primeras cuotas,
Mañana no sentirá respeto por la vida y personalidad de los otros de los grandes magnates que cobran gruesas rentas
en la empresa, en la política, en el empleo, en la familia, en la calle. y que viven pendientes del télex y del cable».
Para más, recibe una herencia de
Y cada día se ensancha más la profesión de los psiquíatras y
— alcoholismo,
psicoanalistas para reparar los desgastes de esta marcha loca y
— sexualismo, anormalidades, drogas, materialismo social y fa-
remediar las crisis extremas, las situaciones paroxísticas resultan-
miliar,
tes del funcionamiento anormal de nuestra sociedad.
— violencia.
Y no hablamos de otra plaga, a pesar de que parece que la
Y en esta línea encontramos al niño. Los niños tienen hoy lo que
Medicina la cura. Baste un dato: Francia perdió por la sífilis, en
sus mayores no sonaron. Pero un grande porcentaje parecen aliena-
diez años, tantas vidas como las que produjo la guerra de 1914, en
dos. El número de suicidios entre adolescentes crece cada año.
la misma Francia: 1.400.000 muertos (Van der Meerch, Nueva escla-
Cada vez más, los médicos encuentran menores de dieciséis años
vitud).
con enfermedades asociadas a la tensión, úlceras, jaquecas. Y usan
estupefacientes, roban y se emborrachan.
Apenas el hombre entra dentro de sí mismo o analiza la marcha Tal vez encontremos quien no siente esta angustia. El Concilio
de la humanidad, cae en la cuenta de que es manipulado y de que Vaticano II lo reconoce:
otros dominan sus pasos. Ve que piensa lo que no quiere y que
escoge lo que otros quieren para él. Llega a dudar y sucumbir en «Son muchísimos los que, tarados en su vida por el
lo más profundo de su ser: no sabe adonde va porque no se hace materialismo práctico, no quieren saber nada de la clara
idea de hasta dónde lo pueden llevar, ni como individuo ni como percepción de este estado dramático, o bien, oprimidos
grupo. por la miseria, no tienen tiempo para ponerse a conside-
Esto se da en todos los sectores, hasta en el religioso, si no rarlo» (GS, 10).
hay una fe fuerte anclada en la salvación de Cristo.
O bien porque no tienen valor para observar las realidades:
8. La enfermedad •Ni el sol ni la muerte deben ser mirados fijamente», decía Roche-
foucauld. Pero la verdad es que se sienten cansados, vencidos, divi-
Hay cuatro plagas en el mundo de hoy que causan mayores males
didos y desequilibrados.
que los terremotos y, para más, escogen sus víctimas entre los hom-
bres de media edad: el cáncer, el infarto, la neurosis y la velocidad. Un célebre psiquíatra brasileño, Henrique Roxo, afirma que «el
62 63
origen de esta angustia está en la desorganización interior del
hombre». Y López-lbor escribe: 2
«El progreso hizo pensar que el hombre sería eterno,
con los trasplantes. Y el hombre quiere convencerse de
La angustia humana (II)
que la utopía es verdad. Tropieza con la realidad, y la rea- Actitudes y respuestas
lidad es que el hombre es un ser que nace no sabe cómo
y cuándo y después muere y no sabe cómo ni cuándo».
1. No enterrar el problema.
2. En el hombre hay una intuición de un Ser que cree
muerto.
1. El anuncio de la salvación.
2. La salvación hoy.
64 65
5.—P. y Evangelizaron de los Marginados.
INTRODUCCIÓN: Algo mejor que el hombre
2. Actitud fatalista
66 67
político, por la prensa, por la radio, por el cine, por la sociedad El hombre, al experimentar que no puede darse una respuesta
de consumo, por la droga, por la familia deshecha, por el desamor. a sí mismo, se cree un ser para la muerte, para la destrucción. La
vida, para los existencialistas, es un absurdo, es una náusea con
deseos incontenibles de vómito. Según ellos, el hombre es una
4. La evasión «pasión inútil», un deseo condenado a no realizarse. No quieren
admitir que pueda haber un salvador que venga del «más allá»,
Tampoco es solución. A donde quiera que vaya el hombre que y, desamparados, creen que sólo existe el fracaso y la nada como
se evade, llevará el problema. La evasión puede concretarse en final inevitable.
muchas cosas para llenar el vacío existencial producido por la
falta de sentido de la vida: «No faltan quienes, desesperados de poder dar a la
— la actividad que exige el trabajo también es opio; adormece vida un sentido exacto, alaban la insolencia de quienes
y hasta mata lo humano; piensan que la existencia carece de significación propia
— la droga; y se esfuerzan por darle un sentido puramente subjetivo»
(GS, 10).
— la diversión; pero cuando menos se espera, brotará la pre-
gunta: ¿qué hay al final de la vida? Cada día más fuertemente, los Esta respuesta existencialista no suprime la angustia, sino que
medios de información nos ponen ante los ojos el problema de la la aumenta más profunda y morbosamente.
muerte. Se va a una pieza de teatro, como El inocente o Doce
hombres sin piedad, y aparece el remordimiento; b) Otra desesperación es ahogarse en el materialismo: goza
— el alcohol: hay cosas que no se ahogan con él, y entre otras, del día que te tocó vivir con cuanto puedas: dinero, bienestar, pla-
el hombre; cer, dominio..., y no esperes más de la vida.
Este materialismo también puede ser parcial. Hay muchos que
— la política por la política; ponen su esperanza en los bienes y felicidad de esta vida. No lo
— el dinero; esperan todo del dinero, del dominio, del placer, pero se dedican
— la superempresa; a ello. Les parece perfectamente armonizable la felicidad en la
— las conquistas nunca terminadas; tierra, sin un gran compromiso cristiano, con la felicidad que
— el juego; Cristo promete. No piensan en el Discurso de la Montaña ni en
— la guerra; que no se puede servir a dos señores. Por eso no se liberan de
— la visión sádica de la destrucción de la humanidad. la angustia vital. Cuando esos bienes materialistas faltan, salud,
dinero, fama, etc., su fe no es bastante fuerte para salvarlos, por-
que nunca hicieron una adhesión total a Cristo.
5. Desesperanza
c) La violencia desesperada es otra forma de angustia. Que-
La desesperanza del hombre moderno tiene también muchas man todo para que nazca un mundo nuevo. Pero la angustia conti-
expresiones. núa porque ese mundo ideal nunca llega. Las estructuras pueden
a) La que más ha entrado en el hombre actual, en la filosofía cambiar y arder, pero si los hombres no cambian, tenemos los
y en la literatura, ha sido la expresión existencialista de la deses- mismos perros con diferentes collares.
peranza, que únicamente ofrece la angustia como forma de vivir.
Esta filosofía del desastre descubre que el hombre no puede redu- d) Una inmensa multitud de jóvenes y adolescentes, porque
cirse a la condición de gusano que muere o de pieza de máquina se sienten mareados en este mar sucio y confuso, se refugian en
que cae en el montón de chatarra para nuevamente ser fundida. el mundo ideal de las drogas. Es una desesperanza más, un sui-
Siente la necesidad vital de trascender, de ser más que la pieza y cidio.
el gusano. Siente al hombre como proyecto, pero no admite nada O bien acuden a la búsqueda de todas Jas sensaciones que, en
más allá del mismo. cualquier modalidad, puedan ser despertadas.
68 69
III. EN CAMINO HACIA ALGO MEJOR
Pero la desesperación y la angustia se hacen más profundas,
porque al final se ve que el hombre no está hecho para ahogarse.
1. No enterrar el problema
«Morir hartos después de haber experimentado cuanto la tierra
puede dar, es morir desesperados» (A. Gide, ¿es Nourritures te-
La solución no puede ser aquélla que entierre el problema sin
rrestres).
resolverlo, como una autosugestión. No se trata de dormir, sino
de estar despierto. Siempre se despierta. El mal del hombre es
II. EL PROGRESO, ¿ES SOLUCIÓN PARA LA ANGUSTIA HUMANA? psíquico, espiritual. Sobre el diagnóstico y terapéutica para curar
a los enfermos de angustia, el doctor Frankl afirma algo que nos
Algunos dan como solución a la felicidad el progreso material sirve como orientación:
del individuo y de la colectividad, «en el convencimiento de que
el futuro del hombre sobre la tierra saciará plenamente todos los «Interesa poner en claro que todas estas maneras de
deseos del mismo» (GS, 10). proceder en medicina deben ser colocadas en el mismo
Un analizador afirma: plano que los intentos de engañar al enfermo, aunque
los intentos se revistan de medicina y ciencia. Es nece-
«A medida que el mundo se hace más importante para sario saber hablar y responder a los enfermos con medios
el individuo, disminuyen los valores espirituales. El hom-
espirituales» (Psicoanálisis y existencialismo, pág. 24).
bre abandonado a sí mismo es un ser propicio a la an-
gustia. Condenado a angustiarse. Leyendo a Marcuse en-
La solución está en librar a los hombres de la presión existen-
contramos algo característico de los pensadores judíos
cial, en ayudar, como dice el mismo psiquiatra, a encontrar razones
y protestantes: no saben cómo inventar un paraíso en la
para vivir, encontrar unos objetivos válidos por los que trabajar,
tierra» (López-lbor, Rebeldes).
sufrir y gozar.
Es un espejismo. Todos se han lanzado en carrera frenética a
la perfección de la máquina. Ya vimos antes cómo hasta puede «En realidad, este problema del sentido de la vida
crearse una angustia mayor. Y lo más grave es que han llegado a humana es uno de los más frecuentes entre aquellos con
imaginar la humanidad como una inmensa máquina, en que sólo que el enfermo mental asalta al médico con sus luchas
hay piezas que deben funcionar movidas por otras piezas. Las y angustias... No es el médico, sino el enfermo, quien,
personas no existen ni cuentan. Si hay alegría no es porque brote llevado por sus propias angustias espirituales, pone este
del alma, sino de la máquina que la produce por tantas rotaciones problema sobre la mesa y acosa con dudas y preguntas
al minuto. La felicidad del hombre está condicionada a la máquina. al encargado de curarle» (V. Frankl, o. c, pág. 38).
Pero el hombre ve que sus ideales y su equilibrio personal
necesitan saciarse con otras cosas. Y como ei progreso seculari-
zante lo primero que hace es negar la existencia de otra vida, el
2. En el hombre hay una intuición de un Ser que cree muerto
hombre no sabe a dónde volverse.
«En medio de la plenitud y grandeza de los tiempos El pecado de nuestro tiempo es «no esperar ya». Es el peor
presentes, algún resorte falla en el hombre contemporá- pecado de todos, porque arranca la última parcela de salvación;
neo. Ese resorte que falla, esa inseguridad en configurar- un pecado que fermenta en aquello que los hombres quisieron
se el futuro, o sea, en encontrar un sentido y meta a la crear: un mundo sin Dios.
historia colectiva o a la propia individual, es lo que pro- Quisieron dar al hombre una felicidad creada por ellos. En todos
duce mayor sensación de desamparo en las jóvenes ge- los siglos hubo equivocaciones sobre el lugar en que se encontraba
neraciones» (López-lbor, o. c). la felicidad. Cristo la presentó en el discurso de las Bienaventu-
ranzas.
70
71
Nuestro tiempo piensa que sabe más del asunto, y habla y Y Chesterton decía a los angustiados y pesimistas: «Habéis
adoctrina a los hombres arrancándoles la visión del más allá y di- leído mal las horas de la noche; está llegando la aurora».
ciéndoles que toda, y la única felicidad, está en el cebo terrestre. A pesar de todas las miserias del mundo, el mundo es bello y
El hombre se lanza a él hasta hartarse. Quiere acostumbrarse a la vida vale la pena ser vivida.
vivir sin Dios; pero la experiencia le va diciendo que esa felicidad
La salvación está en el mundo. San Juan, otro profeta, dijo a
es un espejismo. Brota, después, una angustia mayor que acaba
los hombres: «En medio de vosotros está uno a quien no cono-
en la desesperación. Cuando se niega a Dios, se mata la esperan-
céis» (1,26). Este «en medio de vosotros», en el lenguaje hebreo,
za, y nada tenemos que hacer en la vida.
significa tanto en medio de vuestro pueblo como en el interior de
Un hombre que quiso especializarse en anunciar la muerte de cada uno de vosotros.
Dios, expresa bien la noche en que caen los que lo entierran dentro
Hay un encargado universal de nuestra cura. Hace mucho tiem-
de ellos mismos:
po, en una pequeña ciudad de Oriente Medio, en la gruta de un
monte, nació un niño que, pobre y desvalido, recibe un nombre
«¿No habéis oído hablar de aquel loco que, al claro
extraño: Jesús, que significa «Dios salva».
mediodía, encendió una candela, corrió al mercado y gritó
inacabablemente: '¡Busco a Dios, busco a Dios!' Como Más tarde, adulto, este niño afirma que vino al mundo para
allí se reunían muchos que no creían en Dios, provocó curar. Y preguntáis: «Entonces, sí; pero, ¿y hoy?»
una gran carcajada. 'Está loco', decía uno. 'Se ha perdido El afirmó que quedaría con los hombres hasta el fin de los
como un niño', decía otro. Así gritaban y se reían tu- siglos. Y podemos decir que nace continuamente, como salvación
multuosamente. El loco saltó en medio de ellos y los para los que buscan de buena'voluntad.
traspasó con su mirada. '¿Dónde está Dios? —gritó—. Voy
a decíroslo: lo hemos matado vosotros y yo...' ¿Hacia
dónde nos movemos nosotros? ¿No caemos continua- 2. La salvación hoy
mente en el vacío? ¿No vagamos por una nada infinita?
¿No nos alienta el espacio vacío? ¿No anochece continua- Hemos recordado la frase: «En un punto cualquiera del Universo
mente y es siempre otra vez de noche?» (Nietzsche, La debe haber cualquier cosa mejor que el hombre».
gaya ciencia). Y la hay. Expongamos un solo aspecto.
Hemos hablado de la juventud. Pues bien, a muchos grupos de
Pero podemos afirmar que Dios vive y que ama y piensa en los esta juventud se les aplica la frase del doctor Robert Colé, de la
hombres. Universidad de Harvard: «Tienen una gran tendencia a buscar al-
guien que los guíe con inspiración». Podría hablar de muchos gru-
pos que pocos conocen dentro del catolicismo. Pero hablemos de
otros que estarán más lejos. Muchos de ellos están encontrando
IV. LA RESPUESTA DE DIOS ese Alguien. Los periódicos nos comunican hechos que son una
prueba, dada precisamente en América, donde la juventud tuvo,
probó y gastó todo.
1. El anuncio de la salvación
Hace cinco años que el semanario Time anunciaba la Muerte
Un gran profeta de toda la historia, realista, luchador, que palpa- de Dios, y mucho más recientemente anuncia que Cristo está
ba las miserias y alienaciones de los hombres, Isaías, levanta la vivo, que vive en aquella misma sociedad que pareció haberle le-
voz y pregunta en la noche: vantado acta de defunción.
Son movimientos de jóvenes que comenzaron a nacer en Cali-
«Centinela: ¿qué me dices de la noche? fornia, especialmente en San Francisco, y que se llaman «Pueblo
Y el centinela dice: 'Viene la aurora'» (Is 21,11). de Jesús». Es difícil dar números, pues forman grupos separados.
72 73
Los cálculos, uniendo los diversos grupos, dan un número CONCLUSIÓN: ¿Se preocupa Dios de este mundo de injusticias y
aproximado de 512.000; solamente Jos «pentecostales católicos» miseria?
son unos 100.000. Ellos no se preocupan de hacer estadísticas ni
exhibicionismos (véase K. Ranaghan, Pentecostales católicos, Plain- Si traemos aquí estos hechos es porque nos hacen ver claro
field, N. J. 1971). que, por mucho que los hombres quieran pasar acta de defunción
Todos estos grupos tienen de común que descubren a Jesús a este Salvador, El vive y salva. No aprobamos ni desaprobamos
como salvación de cada día, como alguien que orienta y da sentido la idea que estos jóvenes se hacen de Cristo. No es ésta la oca-
a su vida en un mundo de desviados. sión. Habrá y hay mucho inexacto, pero es la noticia de que Cristo
Un testigo que pasó tiempo con ellos, dijo: «Estos jóvenes pa- vive hoy. Y esto nos tiene que hacer pensar, y apunta por dónde
recen realmente salvos». viene la solución. Lo que hace siglos predica la Iglesia, estos jóve-
nes lo proclaman ahora.
Hay una cosa extraña. Este movimiento es exigente y pide mu-
No caemos en la ilusión de creer que el mundo va a transfor-
cho a los jóvenes (véase J. Ryan, The Jesús People, Chicago 1970).
marse de la noche a la mañana. Pero constatamos la verdad de
Renuncian al placer sexual; se imponen una austeridad total en que hay muchos que quieren cambiar porque ven que la única
su convivencia; se apartan de la droga y de la violencia. En una
salvación está en el Evangelio.
reunión que tuvieron en Chicago, entregaron a la policía cajas en-
En medio de tantas confusiones, esa juventud está descubrien-
teras de drogas. Trabajan para cubrir las necesidades fundamenta-
do a Cristo, el «Dios que salva». Y lo escogen.
les del grupo y ayudar a los necesitados. Las casas de espectácu-
Cristo está entrando todos los días en el camino de los hom-
los han sido transformadas en «Casas de Cristo»; existen más de
bres que hablan de salvación. Nuestro tiempo se parece mucho a
600, o en «Cafés cristianos». Su gesto es el dedo índice hacia lo
alto, queriendo expresar que «Jesús es el único camino», la única la situación psicológica de los dos de Emaús. Tristes, sin espe-
posibilidad de salvación. ranza, camino de su aldea, se sentían fracasados. Pero Cristo les
habló y notaban algo diferente en sus corazones (Le 24,13-35).
Esta juventud toma el Evangelio como norma, y reza. Jesús es Estamos ya preguntándonos: ¿Ese Dios socorre, salva hoy, se
proclamado en los cafés, en las calles, en todos los lugares, sin preocupa de este mundo de injusticias y miseria? ¿Ese Dios habló
miedo ni restricciones. Su lema es «Jesús, mi Señor», «Jesús es alguna vez a los hombres? ¿Y qué les dijo sobre el sentido de su
el que da alegría», «Jesús te ama». Propagan las biblias; publican existencia, del sufrimiento y de la muerte?
más de 50 periódicos y folletos que ya alcanzaron 400.000 ejem- He aquí nuevos interrogantes a los que trataremos de seguir
plares. buscando respuesta.
Uno de los líderes decía: «Pretendemos llenar los Estados Uni-
dos con los Evangelios en 1976 y el mundo en 1980. Pero si el
Señor quiere trabajar más despacio, o/rey».
Y ahí tenemos el éxito de la ópera y film Jesucristo Superstar.
Tiene ya más de tres millones de discos y un millón de cintas
magnetofónicas. Es una interpretación musical de la vida de Cristo.
Está en disco, en ópera y en cine.
No discutimos la obra. Damos noticia de ella.
No todo en estos jóvenes, dada la diversidad de grupos, es
igual y ortodoxo. Pero una cosa es cierta. Se han convencido,
después de andar muchos caminos, que el único cierto y que vale
la pena ser andado es Cristo. Y pretenden ir hacia El, porque El es
la verdad de salvación.
74
75
forma parte de una masa que se pudre. Sólo entonces pen-
sará en la necesidad de un Salvador y salvación en común.
78 79
2. Se siente perdido
4. Se siente oprimido:
Aunque el hombre no quiera o no sepa analizarse, brota en él — por la falta de ética propia y ajena;
la sensación de hallarse perdido. Su raíz está misteriosamente desin-
— por los contratos de trabajo y distribución de los productos:
tegrada, trastornada, desgarrada, falta de coherencia. Muchas de
«Nos encontramos con la realidad de que los contratos de las
sus facultades no obedecen al intento de integración en sí mismo.
obras y comercialización de todos los productos están en manos
Por otra parte, le parece que dentro de él hay fuerzas casi enigmáti-
de unos pocos ricos y opulentos, que imponen sobre los hombros
cas que no consigue dominar: lo inevitable de la muerte, la fuerza
de esa gran multitud de proletarios un yugo que en nada se dife-
de la enfermedad, el enredo del odio. Los hombres de todos los
rencia de los yugos de los esclavos» (Rerum Novarum, 1);
tiempos tuvieron la sensación de vivir en una época enferma.
Hay como una conciencia uníversaí de que pesa sobre ef hombre —• por ©I autoritansjno de muchos gobiernos que, escaso o
una herencia culpable que viene desde el origen. Se siente atado a ningún lugar dejan al pueblo para participar en la organización
una esclavitud extraña a sí mismo, de la que no consigue escapar. de la sociedad, y sin 'a libertad de expresión o asociación;
Muchos sufren esto sólo en la periferia, pero los más en el núcleo. — ©I poder e influencia de algunos sobre los otros, oprimen;
Para más, por mucho que el hombre tienda a justificarse, todos — la moda oprime y hace que, para ser posible, sea necesario
sienten un convencimiento profundo de culpabilidad. (Cfr. Mysterium oprimir y pagar mal a empleados y obreros;
Salutis, El hombre necesita ser redimido, vol. II, tomo 2). — hasta en la escala mundial de la política, del comercio, unas
naciones colonizan, oprimen y manipulan a otras;
3. Sin libertad e independencia — en la línea de la violencia, sin volver a hablar de guerras, ahí
tenemos todavía el «muro de la vergüenza». ¡Y tantos muros! Y los
— En el vértigo del negocio. Cuando un empresario o negociante campos de concentración;
se lanza sin ética al mundo de las ganancias, sin que pase mucho — la energía nuclear, en peligro de ser usada como destrucción;
tiempo, cae en una red donde no puede ser lo que debe. En la
— los sabios buscan cómo hacer frente «a los efectos pernicio-
novela «Condenados a vivir», de Gironella, la esposa dice al em- sos del progreso técnico: contaminación del aire y las aguas, urba-
presario, que al final cae enredado en sus propios negocios: «Donde nización, demografía galopante...» (P. Progressio).
haya estiércol, tienes que estar tú»;
— Se siente preso por la ambición de más, por la competencia, ¿Es el hombre dueño de sí mismo?
por los «trusts» monopolizadores, por la opresión a que somete Cuando el hombre se pregunta esto frente a cosas contra las
a los obreros, por los fraudes de contabilidad; que no puede luchar, significa que ya no es el dueño del juego.
—«aumenta cada día, en la mayor parte de los casos, la depen- Este le domina. El hombre tendría que adaptarse al progreso. Esto
dencia económica» (GS, 9); es señal de que ya no es libre ante el progreso, porque el progreso
no se adapta al hombre. Su libertad está en peligro. Sus victorias
— en el compromiso de grupo del partido político, comercial o
social; muchas veces sólo son conquistas de la técnica que obedece a sus
propias leyes y no a la voluntad del hombre.
— en ©I compromiso sexual;
— en la impotencia de aceptar a los otros, a causa del egoísmo.
Pensamos que es imposible dominar el corazón hasta poder amar
5. Ha perdido la comunidad
los antipáticos, los enemigos;
— en la influencia de los líderes. El hombre se siente llevado La miseria última es la soledad. La marcha de la técnica olvida
a hacer lo que los otros determinan o consumir lo que la propa- que el hombre es persona; el hombre está siendo relegado a «un
ganda anuncia, lo que dan las películas. Así se sienten alienados, sistema secundario», la técnica lo separa de sí mismo y de los
drogados, esclavizados. otros; esto es la soledad. «Creo que todos sufren por lo mismo.
80 81
La razón última de su queja es la soledad» (Th. Wolte: Mysterium — la existencia de clases económicamente desiguales. Unos
Salutis, vol. II: El hombre necesita ser redimido). con ilo superfluo y lujoso; otros sin lo necesario y conveniente.
Nace la lucha de clases que se alimenta de esa diferencia visible,
«Mientras el mundo siente con tanta viveza su propia del resentimiento y del odio.
unidad y la mutua interdependencia en ineludible solidari-
— hay naciones «donde se obliga a la actual generación a vivir
dad, se ve, sin embargo, gravísimamente dividido por la con privaciones inhumanas para que crezca el poder económico na-
presencia de fuerzas antagónicas. Persisten todavía ten- cional a un ritmo de aceleración que sobrepasa los límites marcados
siones políticas, sociales, económicas, raciales e ideoló- por ¡la justicia o por la humanidad..., o se gastan sumas altísimas
gicas y ni siquiera falta el peligro de una guerra que ame- en armamentos» (Mater et Magistra, 69);
naza con destruirlo todo» (GS, 4).
— el amor, que es la potencia de unión, está degenerado y
— Las guerras desunen, engendran odios y distancias para varias hecho comercio. Reina lo erótico que gasta y no hace comunidad.
generaciones. Y son resultado de la ambición de los fabricantes Tal como la juventud se ha lanzado a vivir el amor, ¿la comunidad
de armas; humana continuará existiendo? El resultado de estas experiencias
es que la sexualidad pierde su lado espiritual y humano, pierde la
— hay una amenaza mundial que infunde miedo, pero que no
amistad de las personas y la comunidad de almas, la convergencia
une;
en un destino temporal y trascendente.
— vemos la familia atacada en su raíz de unidad. El divorcio
aprobado en muchas leyes. Las novelas, revistas y cines corroen la
unión y el amor; 6. Ha perdido la luz
— los hijos huyen prematuramente porque en casa no encuen-
tran ambiente de amor; tampoco hay diálogo de generaciones; «El hombre quiere conocer con profundidad creciente
— el adulterio oprime y separa; su intimidad espiritual, y con frecuencia se siente más
— las libertades antes del matrimonio oprimen y hacen cómpli- incierto que nunca de sí mismo» (GS 4).
ces, pero no unen los corazones;
— La mayor parte de los hombres no saben por qué viven y
— el amor libre coloca en la humanidad hijos ilegítimos que trabajan.
serán futuros rebeldes contra todo, porque no encontraron en sus Pongámonos en una hora punta junto a una estación del Metro
padres el amor a que tenían derecho; o en la parada de autobuses o en la fila inmensa de coches que
—• la prostitución y tráfico de blancas; esperan a que desaparezca el embotellamiento. Y preguntemos a
— la palabra, que es para hacer comunidad, desune; un obrero, a un empleado de oficina o a un empresario:
«Se aumenta la comunicación de ideas; sin embargo, —Por favor, ¿a dónde va usted?
aun las palabras definidoras de las ideas más fundamen- —A trabajar.
tales revisten conceptos muy diversos en las distintas —¿Y para qué quiere trabajar?
ideologías» (GS, 4). —Para comer y vestir.
—¿Y para qué quiere comer y vestir?
— la mala distribución de los bienes del mundo, tanto a escala —¡Qué pregunta! Para vivir.
nacional como internacional; —¿Y para qué quiere vivir?
— el hambre, a pesar del poderío económico. —Para trabajar...
«Una gran parte de los habitantes del globo viven toda- Y si alguno sale del círculo y dice:
vía atormentados por el hambre y por la miseria y son —Para formar familia.
muchedumbre los que no saben escribir» (GS, 4). —¿Y para qué quiere formar familia?
82 83
Pocos son los que saben encontrar y definir un horizonte que Algo maravilloso. Pero el hombre ha sentido una profunda decep-
ilumine la vida. ción; más, un miedo. Este progreso va acompañado de ia ruina
¿Y cuál es el hombre que un día u otro, cuando el silencio de de un sistema de valores en que se apoyaba el vivir anterior,
la noche cae sobre él o cuando va al funeral de un amigo que tuvo sin que ningún otro sistema lo haya reemplazado.
un desastre o cuando se le muere el hijo de veinte años, no se Un sabio, Jacques Monod, escribe:
pregunta: ¿por qué morimos? ¿Qué hay más allá? ¿Cuál es el
sentido de esta vida? «No es función de la ciencia, ni entra en sus posibili-
Son las preguntas que los hombres hacen a todas las religiones dades, definir una nueva ética. Pero la ciencia permite al
(GS, 18). menos constatar el fallo de nuestro sistema de valores»
84 85
4 INTRODUCCIÓN: Esperando a Godot
86 87
pectadores que asombra. Esto sólo es explicable porque muchos Esta filosofía, prescindiendo de toda luz exterior al hombre, es in-
se encuentran reflejados en él. A veces nos sucede a todos que capaz de decirle de dónde viene y a dónde va. Además, le presenta
por la mañana despertamos con desesperación, con la idea de que el mundo como hostil, desagradable, absurdo. Al hombre sólo le
todo acabe. Pero en el fondo hay una voluntad de hacer algo y una queda el recurso de vivir la náusea de la existencia o de ahogar
esperanza de que alguien nos eche una mano. toda pregunta trascendente.
Este drama, con sus confusiones y con su sinceridad, es un hilo
de voz humana que grita por Dios. Por un Dios que salve. El hombre
tiene aspiraciones. Sabe que otros lo necesitan. En el drama, Wladi- 2. Humanismo ateo secularizado
mir dice, y como él, los espectadores:
Podemos resumir el humanismo ateo en la actitud, muchas veces
• Hay que hacer algo; no dejar pasar la ocasión. No su- premeditada, de ponerse al margen del cristianismo, aunque se
cede todos los días que haya alguien que necesita de aprovecha de muchos de sus valores. Como grupo no afirma ni
nuestro servicio. La llamada que oímos no nos es dirigida niega Ja existencia de Dios, pero no busca en El la solución; quieren
a nosotros personalmente, sino a toda la humanidad. apoyarse sólo en el hombre.
Pero en este punto del espacio y del tiempo, la huma-
«Hay quienes exaltan tanto al hombre que dejan sin
nidad somos nosotros dos, lo queramos o no. Antes que contenido la fe en Dios, ya que Jes interesa más, a lo que
la oportunidad se nos escape vamos a aprovecharla. Que, parece, la afirmación del hombre que la negación de Dios»
por lo menos una vez, nos sea dado representar digna- (GS, 19).
mente esta raza miserable a que nos entregaron».
Buscan la liberación del hombre a través de Ja sociedad y la eco-
No obstante, muchos hombres se niegan a esperar. No quieren nomía.
ni sospechar que hay un salvador fuera de sí mismos, fuera de su No se puede negar que el humanismo personalista tiene sus
mundo. Y presentan sus propias soluciones de salvación. grandes valores, sobre todo porque expone y reconoce los derechos
Veamos lo que son y lo que valen. y facultades de la persona humana; coloca al hombre en el centro
que Je corresponde; pero a veces al colocarlo, no sólo lo adora, sino
que lo propone como salvador de sí mismo.
1. SALVACIÓN DEL HOMBRE POR EL HOMBRE Pero de hecho lo deja sin redención posible. No le responde y
no le saca del caos. No abre puerta alguna por donde entre la luz.
Muchos hombres se empeñan en resolver esta situación caótica,
«El problema del destino se yergue ante el activo y
excluyendo a Dios totalmente. Incluso delante de los fenómenos
sabio humanista... Y es que, sordo al deseo de más vida
más patentes. Todas estas «soluciones» podemos agruparlas en
y más ser que brota de la hondura misma de nuestro ser,
estos tres sistemas ideológicos: existencialismo, humanismo ateo
y marxismo. el humanista enseña que el hombre no es sino hombre...
El deseo de eternidad, de amor perfecto, de absoluto,
queda amputado...
1. Existencialismo El hombre quiere saber por qué y para qué vive. Mucho
más si la vida es grande y buena, como lo sintió una vez
Ya expusimos anteriormente (conferencia 2.'), hablando de la un humanista, que había pasado toda la noche persuadien-
angustia y desesperanza, cómo el existencialismo no resuelve nada do a su vecino para que no se suicidase. Cuando a la
porque deja al hombre cerrado en su oscuridad. Para él, el hombre madrugada llegó a casa, agotado, pero profundamente
es proyecto que no se realiza. Un desastre: el hombre es un ser feliz: «Sentí, dice, la necesidad de dar gracias a alguien.
lanzado al mundo, no sabe por quién, con posibilidades de dirigirse ¿Es ése al que vosotros llamáis Dios?»
o ser dirigido, pero sin meta; por eso el hombre es un absurdo. Para el humanista subsiste el problema del bien: ¿de
88 89
dónde y a dónde va el bien? ¿A desaparecer en la muerte? «En la sociedad comunista, en que cada uno puede
¿Es el universo entero una broma sin gracia? ¿Quién nos desarrollarse en el ramo que le plazca y nadie tiene un
liberará de una extraña existencia que pide más de lo campo de actividad exclusivo, la sociedad regula la pro-
que da? ducción general y así hace posible para mí hacer hoy
El humanista que concede al hombre el honor de ser esto y mañana lo otro. Por la mañana puedo cazar, al medio-
hombre, lo cierra también en la fatalidad de ser hombre. día pasear, por la tarde criar ganado o criticar la comida,
El hombre resulta ser la medida de su redención. No hay sin convertirme nunca en cazador, pescador, ganadero o
otra perspectiva que la de una posible y lenta ascensión crítico, sino en la medida en que me dé la gana» (Karl
de la humanidad; pero la de una humanidad que constan- Marx, Die deutsche Ideologie, 184).
temente se extingue en cada persona» (Catecismo Ho-
landés, La redención, pág. 263). Es verdad que el marxismo parte de necesidades urgentes y
encierra valores que no son de él exclusivamente, sino del Cris-
tianismo y del simple hombre:
3. Marxismo
— el retorno a la originalidad,
Tiene gran influencia, y más hoy, que muchos consiguen sepa-
— un partido que debe ser de todos los hombres,
rarlo del comunismo. Seduce porque se presenta como teoría
fascinante; es para aquí y para ahora; comienza a actuar de ma- — el ahora que todos deseamos,
nera visible y palpable; los que actúan piensan más en los resul- — una redención del hombre esclavizado y alienado
tados inmediatos que en el resultado final. por las estructuras sociales.
Se presenta como doctrina de redención y liberación y se coloca
frente al cristianismo. Ya hace mucho que un comunista decía a Ya hace muchos años que el sacerdote asturiano Arbeloa decía
un católico: «O nosotros o vosotros». Crea actitud de lucha con de los comunistas: «Lo bueno que ofrecen nos lo hemos dejado
intentos de redención. Según el resumen que nos hace el Catecis- quitar los cristianos». Y también tiene un gran tanto a apuntarse:
mo Holandés, la doctrina que propone Marx trata de una redención el lanzarse visiblemente a redimir a los oprimidos. Pero no podemos
humana, volviendo a la relación originaria entre el hombre y la justificar los medios que propone: la violencia, el odio, la lucha
obra de sus manos. El hombre está ahora alienado, esclavizado, de clases.
porque ya no es dueño de su obra.
Los hombres que poseen medios de riqueza y producción tam-
bién están alienados porque poseen lo que no produjeron. Así su a) ¿Qué ha dado en la práctica?
persona se transforma en un ser extraño al propio yo. Por otro lado,
el trabajador es explotado y nunca señor de lo que produce. Queda Como respuesta, en la línea práctica, sin entrar en una crítica
también alienado. Se ve obligado a renunciar a sí mismo en la completa, bastaría presentar lo que ha conseguido en cincuenta
obra de sus manos. Tiene que haber una liberación para ser libre. y seis años la experiencia rusa. De hecho, las realizaciones históricas
La redención tiene que partir de los trabajadores. Y para que la del marxismo dan una visión triste de lo que será esa nueva socie-
bomba de la revolución pueda explotar, el proletariado tiene que dad. Tal vez no haya habido en la historia sistema que haya escla-
llegar a la extrema miseria. Por eso hay en el marxismo una oposi- vizado tanto a obreros e intelectuales.
ción radical a las leyes que mejoran la situación existente, Dues Además, la experiencia costó cara; muchas muertes y una situa-
retardan la revolución que proponen. El proletariado tiene que pro- ción de opresión que hubo de encubrirse tras un muro que se
clamar su propia dictadura y tomar el poder. bautizó a sí mismo. Y las depuraciones periódicas de los mismos
Después de esa revolución surgirá un Estado ideal en que cada comprometidos...
uno gozará de la obra de sus manos y trabajará a su gusto, sin ser Pero vayamos a preguntas que inciden más directamente sobre
esclavo de nadie ni estar alienado por nada. nuestro tema:
90 91
b) ¿Cómo llegar al paraíso comunista? investigar sobre la causa del mal: el egoísmo, que es ponerse cada
uno como centro. A esto, alguien que sabía mucho más sobre el
— ¿El marxismo salva el hombre o lo destroza? Prescinde o hombre lo llamó pecado. Así el hombre oprime a los otros; toma
niega si el hombre tiene más allá. El marxismo cierra al hombre para él lo que es de todos y crea un estado de injusticia. Y de aquí
en su cuerpo y en Jos años que viva. Considera al hombre, la per- brotan todas las confusiones y oscuridades en que el hombre se
sona, a ti y a mí, como el eslabón de un proceso para conseguir un debate. El mal no está, como dice Marx, en la dialéctica histórica
Estado ideal. Pero hasta conseguir ese estado todos los anillos impuesta desde fuera, sino en el propio hombre, en el abuso de su
intermedios son quemados como carne de cañón. Y ellos, ¿no nacie- libertad. Si el hombre quiere salvar su integridad personal, su liber-
ron para ese estado ideal? Diluye el «yo» y la persona en la tota- tad y su proyección comunitaria, tiene que acudir a un salvador
lidad hipotética y futura. Este y aquél y aquél son sacrificados espiritual.
a favor del todo.
«La actual dolencia del hombre es espiritual y, por tanto,
—¿Y quién es ese todo?
parece probable que la enfermedad sea curable solamente
—¿Y cómo salvamos ese todo, que no existe, si ese todo puede a nivel espiritual» (A. J. Toynbee, La desintegración de las
exigir el sacrificio total del hombre? relaciones humanas, «A B C», Madrid, 13-X-68).
—Muy bien, yo y vosotros nos sacrificamos hoy por el paraíso
que en el futuro tendrán los otros hombres. ¿Y de nosotros qué Y cuando los acontecimientos del mayo francés (1968), Olivier-
queda, qué nos dan? ¿No habrá participación en ese paraíso? Germain Thomas, un estudiante, escribió:
¿Y cuándo llegará?
«Nuestra civilización sufre un mal terrible, tal vez mor-
El sacrificio que pide el marxismo no trasciende. Ese hombre tal, que se llama vacío espiritual. Tenemos pan, máquinas,
jamás será la maravillosa obra tan cacareada. No será ni poseerá libertad exterior; pero nosotros no estamos amasados sólo
la obra de sus manos. El hombre queda más perdido. El comunismo de materia; lo mejor de nosotros es el hombre. Según mi
destruye la libertad de expresión de la persona. Si el amor no parecer, los jóvenes se han lanzado a la calle a causa del
existe en ese sacrificio, el hombre es destrozado hasta lo más desmoronamiento de los valores esenciales y espirituales.
profundo de su ser. Han luchado porque sienten la ausencia de espíritu. Incons-
El cristiano se sacrifica, da la vida porque ama, y Cristo dice cientemente, pero profundamente y con fuerza, la juventud
que amando levanta una ciudad nueva donde él tendrá derecho del mundo entero se ha levantado para salvaguardar el
y posibilidad de entrar. El marxismo no da una respuesta al hombre espíritu» (í.e Fígaro Littéraire, núm. 1.161).
sobre lo que hay después de la muerte. Sólo habla del sueno utópico
de una sociedad paradisíaca que tú no verás, ni vivo ni muerto.
Tú no te salvas del caos. La publicación Righton, del C. W. L. F. 2. Rechazo del tratamiento
de Berkeley, del «Jesús People» o «Jesús Revolution», lanzó este
lema: «El comunismo es una plaga y Jesús es su remedio». Hay hombres que por adelantado, como a priori, ni quieren
pensar en ese Salvador. Son como los caídos en un pozo que no
quieren gritar, porque parten del principio de que no hay en el
II. DIAGNOSTICO Y TRATAMIENTO mundo más gente que ellos. Ni quieren hacer la prueba. O como
quien estando en casa a oscuras no quiere encender la luz o abrir
una ventana, porque parte del principio de que la luz no puede
1. El mal existir.
Y si un día se habla de alguna manifestación más sensible de
Todos estos sistemas no salvan. Comienzan por ignorar sistemá-
Dios, ni quieren examinarla, como si el anterior habitante de la
ticamente el ansia que tiene el hombre: la de absoluto. Y su diag-
casa, al notar que por una rendija entra un rayo de luz, la tapa
nóstico no quiere saber del mal real: el mal del espíritu. No quiere
93
92
porque piensa que la luz no puede existir y lo que entra por la rendija Pero esta noche,
debe ser otra cosa. cuando estaba en la trinchera,
una bala iluminó la oscuridad,
y vi tu cielo.
3. ¿Ha muerto Dios? Sólo entonces
caí en la cuenta de que me habían engañado,
Es fácil afirmar «Dios ha muerto», porque no necesitamos de El. al mirar con atención
Hace siglos que se viene levantando acta de esta defunción, pero todo lo que Tú has hecho.
parece que estos hombres en cada generación se ven obligados Oh Dios, ¿y si me dieras un apretón de manos?
a levantarla nuevamente. Se ve que no estaba muerto del todo. Aunque me exprese mal,
Podríamos preguntar: ¿Quién es este muerto que preocupa a sé que me entiendes.
tantos vivos? ¿De qué naturaleza es este Ser que se resiste a ¿Cómo es posible que haya venido a parar a este infierno
morir? sin nunca haberte encontrado?
Y aquí, como en las películas la dificultad estaría no en matarlo, Yo te amo;
sino en dónde esconder el cadáver que se resiste a toda clase de quiero que lo sepas.
entierros .Siguiendo todos los sistemas que están predispuestos Sabes, Señor, la batalla va a ser tremenda.
contra Dios, lo pagaremos muy caro. Todos ellos, de una manera ¿Y quién sabe si yo mismo no iré a llamar a tu puerta?
o de otra, tienden a hacer desaparecer de los hombres la idea de A pesar de que aquí no hemos sido muy amigos,
Dios y su salvación. espero que Tú mismo me abras.
Un antiguo ateo, y luego convertido, Jean Cau, escribe: Y, pensando en esto, me echo a llorar:
¡Oh, cómo querría haberte conocido antes!
«Matad a Dios en Alemania y tendréis un Hitler. Ahora que te conozco ya no tengo miedo a la muerte».
Matad a Dios en China y tendréis un Mao-Tse-Tung.
Divirtámonos en liquidar a Dios en cualquier país de Ya hace tiempo que un hombre, Job, deshecho por la enferme-
Occidente e instaurar el ateísmo como religión del Estado. dad, preguntaba a Dios por su desgracia, y concluía: «La vida del
Y surgirá un tirano deificado». hombre sobre la tierra es una lucha».
Todos nos sentimos como ese soldado o como el pobre Job.
En la medida que suprimimos de nuestra vida a Dios levantamos
Y una vez más preguntamos: Y ese Dios, ¿ha hablado a los hom-
un pedestal a la tiranía.
bres y se interesa por ellos?
Es el tema que abordaremos a continuación.
CONCLUSIÓN: «Nietzsche ha muerto»... Dios
«Mira, Señor,
yo nunca hablé contigo.
Me dijeron que no existías,
y yo, tan idiota, lo creí...
94 95
B) LA FE (temas 5-8)
5
5. ¿Habló Dios, sí o no? ¿Habló Dios, sí o no?
Señales de Dios en la historia de los hombres.
Señales de Dios en la historia de los hombres
6. Para comunicarnos con Dios sólo tenemos la fe.
¿En qué consiste la fe?
1. El propio hombre.
2. El Universo.
3. Dios habló.
97
7.—P. y Evangelizado!) de los Marginados.
DINÁMICA PSICOLOGICO-PASTORAL Se creen solitarios; pero notan signos extraños: una
hoguera que se enciende de noche y los guía; un cajón
• Partimos del hecho de que cualquiera de los oyentes que con herramientas, medicinas y libros que, en una boya,
nos escucha ha oído, y quizá ha tenido por cierto, que Dios llegan a la playa; un medicamento que aparece en el
creó al hombre y lo colocó en el mundo. momento exacto en que es necesario. Pero el autor de
tales señales nunca aparece, y lo que más les admira es
• El segundo paso es que este hombre, al verse rodeado de
fracaso, se pregunta si ese Dios que las religiones, especial- que sus intervenciones siempre son a favor de ellos.
mente la cristiana, presentan como Creador se preocupa de Les asedia insistentemente esta pregunta: ¿Está ha-
los hombres y les habla. bitada la isla? ¿Quién es éste que interviene?
Al final descubren que era el capitán Nemo, el inven-
• Otro hecho de que partimos: que este hombre oye palabras
tor, en la fantasía de Julio Verne, del submarino Nautilus.
o nota signos que le hacen pensar en la existencia de Dios,
o por lo menos, preguntarse si no existe. Si se notase que
También los hombres notamos que a pesar de tanta desgracia
la mayoría del público nunca pensó en estos signos, el con-
y confusión, a pesar de las catástrofes de la naturaleza, de la
ferenciante tendría que hablar más de ellos. En la conferen-
desarmonía que el hombre introduce en el mundo, hay cosas que
cia apuntamos algunos.
obedecen a una ley buena y que marchan como guiadas por una
• Presentamos la creación del mundo, su armonía, etc., no inteligencia o como movidas por un querer bien. Hay señales de
como apologética, sino como señal de que sobre ella está alguien que ha organizado Jas cosas. Se nota que hay un plano y
un Ser superior; es una presentación. No es lo mejor hacer que el hombre está colocado en él como figura principal.
apologética, sino presentar hechos, que cada uno puede acep-
tar. Es transmitir una noticia muchas veces dada incom-
pletamente. I. LOS VESTIGIOS Y SIGNOS DE DIOS
Al ver la situación en que el hombre se encuentra, como se ha N. B.—Exponer brevemente algo sobre el orden del Uni-
expuesto en las conferencias anteriores, tenemos la impresión de verso: los astros, el movimiento. Las plantas trans-
que nos parecemos a los náufragos de la Isla Misteriosa de Julio forman la vida mineral en vida vegetativa, los
Verne. animales transforman las plantas en carne y vida
sensitiva, etc.
99
¿De dónde viene todo esto? ¿Quién lo colocó en el mundo?
blica pasa o queda para estudio de eruditos; éste
Hay señales de que esta «isla» está habitada, que hay alguien que permanece como fuente de luz y vida, influye en
la dirige, aunque nos parezca que fallan muchas cosas. ¿Quién? los hombres, los modifica, interviene en ellos.
Se oye una respuesta por muchos lados. No sólo las religiones. La Biblia nos habla de nuestro origen y de nuestro
También la ciencia. destino y nos señala el camino. Además, este pue-
blo afirma que Dios le invita a hacer una alianza
con El.
El premio Nobel de Física Werner Heisenberg, uno de Este pueblo se siente llamado y escogido por Dios
los investigadores científicos más destacados del mundo para dar a conocer a todos los hombres el «nom-
actual, publicó el libro Diálogos sobre la Física Atómica, bre», la realidad de Dios y la realidad de los
hombres.
que en 1971 alcanzó la venta de 47.000 ejemplares. El
tema central que Heisenberg plantea en este libro —que
b) Un hombre fuera de serie
él mismo estima más que todas sus restantes obras—
es el orden central del mundo. El deseo de conocerlo y Dentro de este pueblo aparece un Hombre, más sorprendente
alcanzarlo le llevó a la decisión de estudiar Física, y al que el mismo pueblo: Jesús de Nazaret. Se presenta como señal
fin de sus estudios aparece el interrogante: ¿Hay que de Dios, como enviado por Dios, como socorro de Dios y se afir-
buscar detrás de este orden cósmico, indudable para el ma Dios.
físico, una intención final cuyo autor es una inteligencia,
Hace dos mil años que apareció y millones de hombres lo si-
una conciencia infinitamente superior al espíritu humano?
guen y lo tienen como vivo. Divide la historia. Pobre carpintero,
La respuesta de Werner Heisenberg es un sí total a este
interviene en los hombres, los modifica. Afirma que si no conta-
interrogante, que es fundamental en la investigación.
mos con El, nada podemos hacer.
100 101
Hay alguien que habla Y alguien que nos manifieste amor comienza a pedir una res-
puesta y hasta compromete en parte o en todo nuestra vida. Cuan-
— Desde fuera, por todas las señales que hemos dicho, por la do alguien nos da alguna cosa, se nota que eso interviene en
predicación de la Iglesia, por la Biblia. nuestra vida. Si el amor es continuado, la respuesta es más inelu-
— Puede ser por una lectura, por un acontecimiento, por una dible.
película, por una pieza de teatro.
— Desde dentro, por su gracia que tiende a mover al hombre,
por las intuiciones morales, por ideas. li. ACTITUDES DE LOS HOMBRES
— Por el misterio-choque de que haya hombres y mujeres que,
a pesar de tener defectos y debilidades, se dan totalmente Al oír hablar de un Dios que existe y que nos ha hablado, los
a vivir para Dios. ¿Cómo se explica? hombres pueden tomar varias actitudes:
102 103
Cuento ruso: un niño inteligente pregunta, cuando Según ellos mismos, el de Cristo sería el paso más largo que
está en >la escuela, a la bombilla, quién le da la luz que la historia de los hombres ha dado en el desarrollo de su con-
ilumina su cuaderno; la bombilla responde que la fábrica; ciencia. Pero según esta información nos encontramos otra vez
va a la fábrica; la fábrica le dice que la turbina; la turbi- ante el «milagro»: ¿Cómo se explica que dé ese paso tan largo un
na que el agua; el agua que la fuente; la fuente que la hombre aislado, sin cultura, salido de un pueblo que ni filósofos
nube; la nube que el sol, pues la saca del mar. Y el niño tenía? Y lo más interesante es que ese pobre hombre que da el
«inteligente» se queda comprendiendo todo. «Ahora ya paso más gigantesco de la evolución humana, afirma que Dios
lo sé; es el sol». Pero luego se pregunta quién dio el existe y que El es Dios. Si según los filósofos, Cristo desenvuelve
calor al sol... y así hasta el final. como nadie la conciencia humana, hay que creerle cuando nos
dice que en esa conciencia interviene Dios, que existe y ama.
N. B.—En ciertos auditorios se podrá hablar de los falsos 5. Los que sienten angustia
conceptos que han existido y existen sobre Dios; y
esos conceptos deben de morir. Dar algunos ejem-
plos. También, según el auditorio, se podría hablar Lo hemos visto en las conferencias anteriores.
algo en resumen de la teología de la muerte de Para muchos hombres, nacer, crecer, comer, trabajar, reprodu-
Dios y del humanismo sin Dios vivo, sin el Otro, cirse, morir, no tiene problemas. Es simple.
sin el Trascendente. Y del cristianismo sin Dios.
Estos parten de que Dios no es necesario. Dios y Pero hay muchos más que piensan:
las realidades sobrenaturales no son eficaces hoy.
El mundo no es obra de Otro. — ¿Y para qué?
— ¿Y después?
Dios ha muerto y el hombre es libre. — ¿Cuál es el sentido del sufrimiento, del mal, de la muerte?
Sí, entonces el hombre se cree libre. La frase viene de atrás; (Cfr., Vat. II, GS, 310).
Hegel y Nietzsche hablaron sobre esto. Para éstos, la doctrina de
la muerte y reconciliación por Cristo es un paso en la evolución En una película, un joven dice: «Tengo el derecho a pedir a la
del hombre. vida una explicación».
104 105
N. B.—Se pueden resumir los núms. 10 y 11 de G. et S. mos, y sobre todo nos realizamos en cuanto nos relacionamos con
Sienten la necesidad de creer en algo que no pase. Siente una Dios, a través de su Hijo, Cristo Jesús, y de la Iglesia. Por eso un
Ausencia. Es lo que llamaba Fulton Sheen «la gracia negra». día hablaremos de estas realidades. No cerremos las puertas.
Pascal decía:
106 107
Incluso gastáis mal mucho dinero. Cinco de vosotros
CONCLUSIÓN: Drama y salvación de los que aceptan a Dios tenéis, además de la esposa, amantes, con las cuales
gastáis dinero que no es vuestro; y cuatro se van fre
Pongamos esta última idea en una comparación. Con la imagi- cuentemente al extranjero para jugarse fuertes sumas
nación, salgamos de aquí unos instantes; por ejemplo, a una sala de dinero en el casino... Algunos de vosotros tenéis dos
del consejo de dirección de una gran empresa. Están allí once y tres casas: una en la ciudad y otra en el campo o en
principales y propietarios de la misma. Imaginemos que entre uno la playa. Y al mismo tiempo, en el espacio equivalente
y les diga: al que ocupa vuestro coche en el garaje, tiene que dormir
una familia con seis personas.
«Vengo a hablaros en nombre de Dios. He aquí lo que El culto que prestáis a Dios debe ser en espíritu y en
El os dice: los que estáis aquí, estáis bautizados; os ca- verdad, en amor, en obediencia, en justicia.
sasteis por la Iglesia, bautizáis vuestros hijos y queréis Tenéis mucho y os creéis listos, pero no tenéis paz.
para vosotros un entierro católico, es decir, con misa y Estáis perdidos, porque en vuestras vidas no dejáis un
sacerdotes. No es mucho lo que pedís; es bastante fácil lugar a Dios. Estáis enredados, sentís una conciencia que
llevar vuestro cadáver a la Iglesia y encontrar un sacer- pesa. Cambiad vuestra manera de llevar los negocios y
dote. vivir. Es lo que dice Cristo, y tendréis la paz y llevaréis
Pero, amigos, esto significa que admitís a Dios en la paz».
vuestras vidas. Sí, Dios entra en nuestra vida por Ja
puerta del bautismo, y no sólo para el día de la boda y ¿Creéis vosotros, amigos,' que a ese atrevido profeta le deja-
del entierro. Para todos los días y también para esta re- rían hablar hasta el final? ¿Creéis que no costaría a los que tuvie-
unión que estáis celebrando aquí. Y Dios entra como es: ran buena voluntad decir que sí, que aceptaban este Dios que así
Amigo, Soberano, Absoluto, Padre que ama; Dios quiere se manifiesta?
hacer con vosotros una alianza, algo así como una em- Ellos ven claramente qué negocios y operaciones pueden darles
presa para promocionar el mundo para provecho de todos dinero, pero es difícil apreciar esa paz y salvación que Cristo pro-
los hombres. Este Dios mandó Cristo al mundo con un mete. Y lo cierto es que en Cristo está la salvación.
mensaje y una nueva orientación. Funda una Iglesia a la He aquí el drama de la fe. Aquel que lo resuelva bien, ha re-
cual decís que pertenecéis. Ofrece una nueva vida por suelto su vida. Todo se resume en esto: un Dios escondido, pero
la gracia a los que lo acepten. existente y verdadero, que nos ama y que se nos manifiesta a
través de la fe. Un Dios de quien aceptamos todo, en alianza, a
Y en nombre de Cristo yo os pregunto: ¿Amáis a ese
través de la fe.
Dios? ¿Aceptáis plenamente a ese Dios con su ley prin-
La fe, he ahí el salto del hombre siempre que Dios se le ofrece.
cipal de amor y justicia? ¿Sí?
Es la manera de encontrar al Dios que nos ofrece signos de su
Entonces no podéis continuar tratando lo que ahora palabra y que ha dejado las huellas de su presencia en el mundo
discutís: cómo ahogar esa antigua y pequeña empresa y en nuestra vida.
que tiene muchos clientes que queréis para vosotros.
Ella existía antes que vosotros y tiene los mismos dere- Preguntamos, para terminar, ¿en qué consiste ese encuentro
chos que vosotros para trabajar y producir. Podréis obrar en que Dios se manifiesta al hombre y en que el hombre acepta
sin que los tribunales os puedan condenar, pero la con- esa Persona que le habla? Será el tema que sigue.
ciencia, que es la voz de Dios, no os deja.
Vuestras ganancias son excesivas; no podéis elevar los
precios; podéis pagar más a vuestros empleados e inclu-
so hacerles participantes de las ganancias a base de
acciones en la empresa.
109
108
6 3.
4.
5.
Comunicación de vida, aceptación de amor.
Las verdades de fe: confidencias de amor.
La veracidad de Dios, apoyo de nuestra fe.
Para comunicarnos con Dios 6. La fe es compromiso.
7. La fe es opción moral personal.
sólo tenemos la fe
¿En qué consiste la fe? CONCLUSIÓN: Nombres de calles.
Hay que invitarle.
GUIÓN
DINÁMICA PSICOLOGICO-PASTORAL
110 111
INTRODUCCIÓN: El eco de una pregunta a) Por la Creación. El Vaticano II nos dice cómo podemos ir
a Dios por los vestigios de su obra. San Pablo nos habla de los
Terminábamos la charla anterior con la pregunta de qué es la
que consiguieron conocer a Dios por su sabiduría, aunque no si-
fe. Hoy las estrofas de un cántico de hombres come) nosotros nos
guieron el camino abierto por ella (Rom 1,20-23).
van a introducir en la respuesta. La fe, para el hombre que busca
b) Por la Revelación: Vaticano II (Dei Verbum, núms. 2-6).
felicidad, es encontrarse con Alguien que se la da.
La Biblia es un libro que nos transmite lo que Dios dijo a los
Zozobrando en el mar de las desgracias hombres y lo que hizo por ellos. Un libro que tiene argumentos
llamamos a las puertas más amigas, sobrantes para afirmarse verdadero. Los Profetas...
creyendo que tendrían soluciones c) Cristo es la Palabra completa del Padre. Es la gran señal de
contra el dolor, la muerte o las envidias- que Dios nos ama y no nos abandona en esta isla que parece de
No puede el hombre consolar al hombre náufragos: Cristo tiene palabras, doctrina, milagros, obras y sobre
porque hay vacíos de ansiedad divina. todo su resurrección; no sólo como argumento, sino como vida en
Perdidos en la noche del hastio que podemos participar y a la que nos convida.
quisimos renegar de todo esfuerzo
d) Por la Iglesia. La voz de Dios a través de Jos tiempos. La
haciéndonos escépticos y sordos,
mera existencia de la Iglesia, a pesar de sus defectos, es una ma-
creyendo que no había otro remedio:
nifestación de Dios. Pero además, la Iglesia habla. «Señal sobre los
«Carece de sentido nuestra vida».
montes».
—«Tiene sentido», repetía un eco.
Dentro del ser se alzaban mil preguntas e) La gracia que Dios da es su acción en las almas. Dios tiene
insistiendo: «¿Y tú que haces de la vida?» diversas maneras de actuar en el corazón de los hombres la nece-
Tratamos de callarlas con los discos, sidad que de El mismo tienen. «El hombre nunca podrá apagar su
sed natural de amav a Dios-» (Sav\ Francisco de SaSesV
conjuntos, bailes, modas y revistas...
Algo muy hondo contestaba siempre; Dios hace sentir tal vacío en muchas personas que notan que
«Hay diversiones, pero no hay alegría». sin algo grande y mayor que lo que la vida da, no pueden vivir.
Hasta que encuentran a Dios.
A esta misma ansiedad responde el mismo Dios. El es el que
f) La intuición de que la amistad de Dios, la gracia, el llama-
se da. Antes que dar cosas, se da a Sí mismo, pues sabe que el
miento de Dios, su poder, nos envuelve por todos los lados. En El
hombre con menos que eso no se contenta. La fe completa viene
estamos y existimos. Es «la red de las causas segundas»; son como
a ser una intervención de Dios en el hombre. ¿Cómo? Vamos a
relámpagos de gracia y amor.
verlo en sus pasos.
Como cuando un joven que piensa en formar un hogar,
un día, repentinamente, se encuentra con una chica que,
I. LA INICIATIVA ES DE DIOS
sin despertar atracción corporal o sexual en él, despierta
«No me buscarías si no me hubieses encontrado antes» (Pascal). una intuición, una especie de atracción, por cualquier ra-
Dios se nos adelanta siempre haciéndose encontradizo al hombre. zón de simpatía profunda; aunque esa chica se pierda
Nos ama tanto que sale a nuestro encuentro. Sin sU ayuda nunca en la multitud y nunca más la vea, no la olvida, y todos
lo podríamos encontrar. «Nadie viene a Mí, si mi Padre no le los días espera encontrarla o adivinarla... Pasara por
atrae» (Jn 6,44). Dios es el primero en abrir el diálogo. ¿Cómo? aquel lugar en que la vio para ver si la encuentra...
112 113
£
I
joven si otra vez tuviera la «casualidad» de encontrar a la chica. sentido para ver. Una nueva capacidad. Aunque el hombre llegase
Estas iniciativas de Dios despiertan no sólo conocimiento o a la clara conclusión de que Dios existe, de que Dios le habló,
intuición de Dios, sino amor, aunque no se sepa en qué consiste. nunca conseguiría aceptar lo que Dios le dice si Dios no le diera
En la adolescencia y juventud, hay muchos de estos casos Son un nuevo sentido para ver ese mundo espiritual. En orden a Dios
llamamientos que se oyen de mil maneras, rara vez en la molicie. somos como un niño que naciera no sólo ciego, sino incluso sin
Pueden ser: un desastre, una alegría, una lectura, un encuentro, el órgano de la visión.
una conferencia, una película, un drama, Para oír y aceptar su palabra, Dios ofrece a todos una luz dife-
la conducta de los grandes cristianos y santos, rente de la natural, como un nuevo organismo, una nueva capaci-
las personas rectas, buenas y honradas, dad. Un órgano nuevo para oír, ver y aceptar el mundo de Dios
el testimonio de la gente humilde, Esto que llamamos «capacidad» es una disposición para el en-
la conversión de un amigo o persona cualificada... cuentro de la fe; y es al mismo tiempo impulso de la voluntad y
Son hechos previos con que Dios crea un ambiente en la inteli- de la inteligencia, sin quitar nunca la libertad del acto humano.
gencia para que después acepte totalmente la fe en El y su Per- Por eso podremos decir que el acto de fe será totalmente gracia
sona con su mensaje. de Dios y totalmente acto humano. Un estudiante que de noche
g) Por el mensaje de salvación. La predicación, hecha de está preparando sus exámenes, ve porque tiene ojos y porque la
muchas maneras, continúa siendo el gran instrumento de Dios. bombilla ilumina todo. El acto de visión es consecuencia tanto de
Es la manifestación de la buena noticia de Dios a los hombres, y la luz como de los ojos. Es total en las dos partes.
es frecuente hoy, hasta en la televisión. El que ha llegado a cree,r, sabe bien que su fe no es solamente
una decisión que ha tomado, una conquista de su voluntad, un
Resumiendo, diríamos que Dios toma la iniciativa desde fuera
descubrimiento que él ha hecho; y menos todavía una construcción
del hombre, por el anuncio que le hace de la verdad y del amor,
intelectual, como la que puede hacer un filósofo. Tiene la experien-
y desde dentro, por su gracia e iluminación.
cia de que la gracia estuvo presente en cada una de las etapas.
Ya sé que muchos se están preguntando: si es así, ¿cómo es
Sabe que fue Dios el que se aproximó a él, lo miró y le llamó.
que muchos no tienen fe? Por ahora, respondemos diciendo sola-
mente que la inteligencia también se puede vacunar contra estas La acción de Dios permanece imperceptible a los ojos del no
manifestaciones o llamamientos de Dios; una inteligencia defor- creyente. Si éste llegara a admitir que un amigo suyo se convirtió
mada por prejuicios es fácil que rechace automáticamente todas por la intervención de Dios, ya tendría fe, al menos inicial.
las intervenciones de Dios, quien siempre respeta la libertad del A los ojos del creyente, la gracia se encuentra en los diversos
hombre. sucesos que han sido para él voces e impresiones de Dios y que
han ido construyendo su personalidad de creyente. Más tarde lo
reconoce, como la joven que, una vez que el chico se le ha decla-
2. Dando una nueva capacidad rado, va recordando las veces que anteriormente le había visto sin
fijarse en él. «Tú estabas allí, Señor, y yo no lo sospechaba».
a) Un nuevo organismo El creyente ve que esta gracia ha hecho posible que él aceptara
a Dios como es, aunque no lo comprendía. «No es la carne ni Ja
Hoy se habla de trasplantes. Podemos explicar un trasplante sangre —los recursos humanos— los que te han hecho conocer es-
de córnea. La esposa de un albañil está viendo con la córnea del to, sino mi Padre que te !o ha revelado» (Mt 16,17).
famoso oftalmólogo Barraquer. Sin esa córnea no podría ver. El
doctor Arruga, en enero de 1968, dijo en una entrevista a un pe-
riodista: «No hay nada para mí que produzca tanta alegría como b) Ante la oferta de Dios, el hombre es libre.
devolver la vista a un ciego».
Podríamos decir que no hay mayor alegría para Dios que dar a Hay que recalcar, para explicar muchas cosas en la actuación
los hombres su luz. Y al darnos su luz nos da antes como un nuevo de Dios con relación a Ja fe, que Dios deja intacta toda la libertad.
114 115
Dios ofrece a todos los hombres los elementos —gracias—• nece- 3. Una invitación e interpelación
sarios para ir hasta El.
Toda esta información que Dios da de sí mismo no es mero
El hombre, de mil maneras, y hasta sin darse cuenta, puede conocimiento poético o ideas filosóficas para decirnos que El existe
anular Ja acción de Dios. Los mismos milagros sólo llevan a la fe y cómo es. Son declaraciones de amor. Dios es Amor, y su Amor
a los de buena voluntad, y muchas veces sólo a los que buscan es Verdad. Si Dios nos dice algo sobre sí o sobre nosotros es porque
la verdad. Podemos encontrar casos entre los mismos contempo- nos ama y se interesa por nosotros. Y toda manifestación que Dios
ráneos de Cristo; un mismo milagro es para unos testimonio y nos hace lleva encerrada esta verdad: ¡Te amo, te amé y te amaré!
prueba y para otros escándalo y tropiezo que les endurece más. Esto, en el lenguaje cotidiano de los hombres, es una invitación,
Y hay quienes por su vida pertenecen a la generación mala y adúl- una provocación en el buen sentido de la palabra, es una declara-
tera, en el lenguaje de Cristo (Mt 12,39}. ción de amor. Toda declaración pide una respuesta.
La que Dios pide no es una respuesta fría de intelectual que
No perdamos nunca de vista que el hombre es libre para cerrar
admite una verdad. Es una entrega del hombre todo, de amor. Y de
la puerta, para dejar anulado o atrofiado ese nuevo organismo. Si no
aceptar a Dios como es.
lo usa, nunca dará el salto hacia Dios.
Dios se presenta al hombre como opción. No se le impone;
Cuando la voluntad está torcida, los más fuertes signos de Dios quiere ser elegido libremente. Así el camino de la fe adquiere otra
no producen efecto ninguno, o bien se busca el milagro, la prueba, tonalidad.
como curiosidad y orgullo racional; es el caso de Herodes, que ni
respuesta recibe. O se discute a Dios el hacer prodigios; aunque los
II. LA FE ES ENCUENTRO CON DIOS
vean, no los admiten (Me 3,5). «Y les dirigió una mirada airada, en-
tristecido por la dureza de corazón...»
1. A veces cuesta reconocerle
El caso del novelista Zola y el caso del médico Alexis Después de las señales, el hombre se encuentra con Dios. A ve-
Carrel: dos casos tan parecidos con conclusiones total- ces tarda en reconocerlo, como le pasó a María Magdalena en la
mente diferentes. El novelista fue a Lourdes buscando ar- mañana de la Resurrección; estaba hablando con El; lo buscaba
gumentos para sus novelas contra Dios. El médico fue bus- muerto y estaba vivo, lo buscaba en una existencia totalmente te-
cando la verdad. Los dos la vieron; el novelista la negó, rrena y lo encuentra glorioso, con otro existir. Por eso no lo reco-
el médico la aceptó. noce, aunque lo amaba y estaba hablando con él. Cuando cae en la
cuenta de quién es lo acepta totalmente.
Esto, en el fondo, supone como un amor anterior. Cuando una
c) A veces el ambiente impide percibir las señales de Dios joven encuentra aquel chico que es su ideal, tiene la sensación de
que lo amaba antes de conocerlo. Lo necesitaba y lo intuía. Su
expresión es: ¡Es éste! Y entonces se va con él.
También hay que añadir que el ambiente en que muchos viven
El hombre se va con Dios, aunque no sepa bien a dónde le lleva.
les impide percibir las señales de Dios. Dios ha dado al hombre
El primer impulso, por tanto, es ese amor a veces imponderable
suficiente inteligencia para por propia iniciativa separarse de un
que no se sabe de dónde nace. Es como quien encuentra lo que
ambiente que le viene mal a la salud, para apartarse o salir de un
había soñado o buscado durante años.
cuarto donde hay mucho ruido para tener una conversación tran-
quila con un amigo. Pero estos hombres no hacen esfuerzo ninguno
2. Aceptación de personas
o no lo quieren hacer porque les cuesta, para sustraerse a un am-
biente nada propicio a las comunicaciones de Dios. Sin darse cuenta Después de ese encuentro el hombre acepta a Dios. Va con Dios.
las dejan pasar. Cree que Dios le ama y le quiere salvar.
116 117
No pidáis argumentos y pruebas. Esa joven se casa con el chico en el vivir, como dos ríos que juntan su cauce y su agua. Es cuando
porque cree que la ama y él cree que ella le ama. ¿Qué pruebas el hombre vive de la gracia; es decir, por la fe que le adhiere a
pueden dar? Aunque los dos firmaran su amor en un documento, Dios totalmente, llega a participar de su misma vida, sin quitar al
el papel podría engañar. Aunque hoy los sabios encontrasen pruebas hombre la libertad, le ha llevado hasta El.
históricas de Cristo y escritas por el mismo Cristo, ésas no serían «¡Me sedujiste. Señor!» El hombre voluntariamente se ha de-
argumentos para amar. jado llevar de una manera activa: «Y yo me dejé seducir, porque Tú
La fe, por tanto, es creer que Dios me ama. Entonces yo lo eres más fuerte» (Jer 20,7).
acepto para mi vida tal como El sea. Creer se confunde con amar. Esto es la fe. Lo demás son consecuencias naturales al acto de
Es dar su adhesión al Otro, a Dios como único e insustituible. Mucho fe. Es una experiencia original que se vive de una vez para siempre,
más que una necesidad afectiva o que un matrimonio, porque es una pero que es necesario repetir. Hay que volver a ella mil veces,
exigencia del ser: yo no puedo realizarme por mis propias fuerzas. porque mil veces se nos presenta la opción. Una vivencia de entrega
Ser hombre es ser con y para Dios. confiada, creyente de amistad, que totaliza y asume todas las fuer-
La base de esta aceptación es la confianza que Dios inspira zas y energías del hombre.
al hombre. Confianza doble: Dios no le puede engañar ni Dios se
engaña. Nace entonces en el hombre la confianza de que yendo
4. Las verdades de fe = confidencias de amor
con Dios, aceptándolo a El y su mensaje, no se engaña y entra en
el campo de la certeza, aunque no comprenda.
En el caso de Dios sólo El se conoce perfectamente, y para más,
El hombre acepta a Dios no tanto por las razones que entienda,
solamente El conoce perfectamente al hombre. Nos dice lo que es
cuanto por la autoridad del testimonio que Dios le da sobre Sí
El y lo que somos nosotros y lo que debemos ser. Y lo que nos co-
mismo. No por las razones que vea.
munica es porque nos ama, como 'los enamorados se comunican sus
ideas porque se aman. Las verdades que Dios nos comunica, aunque
«Si aceptamos el testimonio de los hombres, ¿no acepta-
parezca extraño, son confidencias de amor.
remos el de Dios?» (1 Jn 5,9).
Dios nos dice que es Uno y Trino no para probar nuestra fe, sino
porque es así, porque no podía decirnos otra cosa sino ésa. Si nos
Mil veces al día hacemos actos de fe en los hombres, en el
dice que está en la Eucaristía es porque así es. Las verdades de
amigo, en el fontanero, en el médico, en el panadero. Y a veces una
Dios no son imposiciones, sino manifestaciones de lo que son las
fe que compromete la vida: el novio y la novia unen sus vidas para
cosas y la vida. Es una luz en medio de la oscuridad en que el
siempre, porque los dos creen que mutuamente se aman.
hombre vive.
Así resulta, como diremos, que el acto de fe es racional. Es razo-
Estas verdades dicen lo que hay, lo que Dios es, el camino que
nable fiarse de Dios. Quitando todo lo que sea mero sentimenta-
hay que seguir; pero no quiere decir esto que expliquen por com-
lismo, diríamos que es como la joven que dice a su madre después
pleto las cosas ni iluminen el camino; basta que lo indiquen. Las
de un primer encuentro con un joven:
luces de las pistas de los aeropuertos no las iluminan, pero indican
—Madre, si él es bueno y sincero. ¡Me ha dicho que me quiere!
por dónde van. En la vida humana sucede igual. El médico asegura
Dice que pensó en mí hace mucho tiempo, que me veía muchas al enfermo que aquella inyección le curará, pero no le aclara cómo
veces, que me buscaba! esa inyección obra la cura.
Job decía en la oscuridad de su desgracia:
3. Comunicación de vida: aceptación de amor
«...Su lámpara brillaba encima de mi cabeza y a su
En esta aceptación brota una unión cada vez más estrecha que luz podía yo atravesar mis tinieblas» (29,2-6).
se convierte en alianza explícita, sobre todo en la Iglesia. La vida
de Dios y del hombre se juntan como la de dos amigos para em- Así, en la fe hay un acto de inteligencia que capta la realidad.
presas comunes, como la de dos esposos para hacer familia. Y hasta Es buscar la verdad, saber en qué se apoya para recibirla. El hombre
118 119
puede interrogarse sobre su fe, puede buscar cada día más fuentes de comenzar a salir con él sería un compromiso. Ella
de información sobre ella; como la joven, puede, sin dejar de amar, comenzó a creer que cuando Santiago le dijo que le amaba
buscar confirmaciones a la revelación que su prometido le hace. era sincero. Y se sentía comprometida por esta fe en el
Pero la información que vale es la que nos viene de Dios. amor de Santiago. Si él me ama, ¿qué hago yo?
La fe es un modo peculiar de conocer. No es ciencia, ni erudi-
ción. Es comunicación de Dios que es aceptado. Todo razonamiento Así es la fe en el amor de Dios, en la persona de Dios. Alguien
sobre Dios y Cristo que no tenga sus raíces en la fe lleva consigo que nos revela amor verdadero, y más si es fuerte, comienza a
una ignorancia de Jesucristo. comprometernos. Y si respondemos que sí, es un compromiso de
toda la persona. Es un acto libre, pero que implica un riesgo. Es
elección, pero implica fidelidad. La fe como el amor entre dos
5. La veracidad de Dios, apoyo de nuestra fe personas supone el don de sí mismo y en cierta manera un aban-
dono en la persona escogida para que nos pida lo que quiera. No es
Damos a Dios todo nuestro asentimiento porque en El Verdad y un acto ciego, porque la fe no nos pone al servicio de una idea o de
Ser son la misma cosa. En los hombres puede haber ser y error; en un partido, sino de una Persona que nos ama, que no busca su
Dios, no. interés, y es conocida como Amor y Verdad.
Para significar la fe, la Biblia emplea la palabra «émét», que
Este compromiso se funda en una amistad y alianza que se
a veces traducen por verdad, pero su significación propia es «soli-
hace. Sabemos que, en el plano humano, una verdadera amistad
dez»: cosa sólida que resiste. Quien cree en Dios se apoya en algo
no se limita a hacerse visitas en días de fiestas o funerales. Se
sólido; para la Biblia, el hombre que tiene fe es un «emur», un
convierte en empresa común; en mutua inteligencia.
apoyado. Y cuando en la liturgia respondemos «amén», queremos
decir: está bien, es cierto, es sólido, apoyado. Y aquí estriba el que Dios hasta pueda llamar a algunos para
que exclusivamente se dediquen a su Reino. Cuando se ha llegado
Los jóvenes podrán creer en lo que toca al amor que se tienen,
al fondo de esta amistad, el hombre comprende que Dios puede
pero podrán dudar de otras cosas que se cuentan. Verdad en el
pedir todo; como el hombre puede, por su parte, pedir todo lo que
amor y verdad en otras afirmaciones, podrían separarse (aunque
sea para la amistad.
siempre será difícil mentir serenamente a la persona amada), pero
en Dios no.
Esta aceptación de ideas muchas veces supone echarse de bruces 7. La fe es opción moral personal
en ía oscuridad, porque sabemos que es verdad ío que aceptamos.
San Pablo habla de esta aceptación como en espejo y adivinanza, La fe en alguien que amamos y nos ama absorbe la persona en-
en acertijo y enigma. tera e implica una manera de vivir. Cuando el hombre comprende
que Dios es ila Verdad, la Ley suprema de vida y camino, acepta
esa ley porque le salva, no porque le sea impuesta, sino porque la
6. La fe es compromiso ve brotando de Dios, que es el Bien y la Verdad. Aunque a veces
no la comprenda. Unirse a alguien es conformar su vida con la de él,
Irene, una muchacha de veintidós años, al salir del tra- mucho más tratándose de Dios que es la Vida y la perfección.
bajo aquella tarde vio que se le aproximaba Santiago, a Por eso Jesús podía decir: «Sed perfectos como vuestro Padre
quien ya conocía por haber hablado con él en el Metro y celestial es perfecto».
en otros encuentros. Cada día iba notando que Santiago
Dios es el término de la evolución que el hombre puede alcan-
se fe hacía más encontradizo. Aquella tarde le hizo una
zar. Y el hombre que cree, escoge el camino que le lleva a El. Desde
declaración formal. Era su idea casarse un día con ella.
el bautismo acepta alegremente la ley que Dios le indica.
Irene esa noche no durmió. Le daba alegría, pero tenía
que dar una respuesta. Y veía que tanto el Sí como el No
la comprometían, aunque de diversa manera. El solo hecho
120 121
CONCLUSIÓN
/
1. Nombres de calles.—En Burdeos hay una calle que se llama
«Calle de Dios», y además tiene sentido único de dirección. En Lis-
boa existen la «Calleja de las Beatas», el «Callejón de las Beatas»,
Cuatro preguntas sobre la fe
la «Calle de la Fe» y la «Avenida de la Iglesia». Toda calleja y calle-
jón son estrechos y, a veces, sin salida. Es una fe apagada, sin vida,
hecha de fórmulas; pero la calle de la fe, en la dirección de Dios,
lleva a la meta.
A muchos les podrá costar, pero hay una avenida para llegar a GUIÓN
esa fe, la de la Iglesia. Fue el mismo Cristo quien la abrió.
Y por ella Cristo viene en socorro de nuestra angustia, de la
que hemos hablado en las primeras conferencias. INTRODUCCIÓN: Un Dios oculto
2. Hay que invitarle.—San Lucas refiere que la tarde del domin-
go siguiente a la muerte de Cristo iban dos hombres, tristes, deses- I. Si la fe no nos demuestra las cosas, ¿para qué vale?
peranzados, camino de su aldea, Emaús. Se les juntó otro caminante
que ellos no reconocieron y les preguntó por su tristeza. 1. La fe es una luz que brilla en las tinieblas.
2. Conduce a la paz, p6ro es combate.
—¿Eres tú el único forastero en Jerusalén que no conoce
los sucesos ocurridos en ella estos días? II. ¿Por qué Dios no se manifiesta más claramente?
—¿Cuáles?
1. Porque Dios es de un mundo diferente del nuestro.
—Lo de Jesús Nazareno, varón profeta, poderoso en
obras y palabras... 2. Por respeto a nuestra libertad: Tres opciones.
—Nosotros esperábamos que sería El quien liberaría a
Israel; pero ya han pasado tres días desde que esto ha su- III. ¿Es racional la fe?
cedido. Nos dejaron estupefactos ciertas mujeres de las
nuestras que, yendo al sepulcro de madrugada, no encon- 1. La fe es el apoyo de toda vida racional.
traron su cuerpo y vinieron diciendo que habían tenido una 2. Es la actitud más razonable.
visión de ángeles que les dijeron que vivía. Algunos de los 3. La fe ¿no supone abdicar de nuestra razón para admitir ver-
nuestros fueron al monumento y hallaron las cosas como dades extrañas e indemostrables?
las mujeres habían dicho, pero a El no le vieron...
IV. ¿Para creer y adherirse personalmente a Dios y a Cristo es ne-
¡Cómo se parecen los hombres de hoy a estos otros dos de
cesario adherirse también a una religión, por ejemplo, al cato-
ayer! Esperamos de Cristo muchas cosas, pero como hemos visto licismo y a la Iglesia?
que murió, desesperamos y dejamos de creer. La noticia de que
El existió, de que resucitó, la ponemos en la línea de rumores de 1. Fe y religión.
mujeres... 2. Necesitamos de una religión.
Y El se nos mete en el camino. Hay que escucharle como le 3. Aceptar el Cristianismo y la Iglesia.
escucharon aquéllos para ver la solución. E invitarle. Entonces lo
reconoceremos. CONCLUSIÓN: El sexto sentido.
122 123
INTRODUCCIÓN: Un Dios oculto I. SI LA FE NO NOS DEMUESTRA LAS COSAS, ¿PARA QUE VALE?
Después de haber escuchado las conferencias que preceden, Es verdad que la fe no nos hace evidentes las cosas. Siempre es
muchos dicen: un Dios oculto e incluso desconcertante. Como quien está detrás
Es verdad: de la niebla y nos llama; y cuando vamos, nos ha dejado un recado
— el hombre se siente y está totalmente enredado: ha perdido y nos llama desde otro punto.
la libertad, la comunidad, el horizonte; Además, tiene cosas extrañas:
— por sí solo no sale de este pozo en que se encuentra. No — un Dios nunca visto, ni oído, ni palpado;
consigue sacudirse de toda la miseria en que se ve metido. Siente
— un Dios que se hace hombre, sufre, muere y resucita;
angustia;
— que nos deja su cuerpo en apariencia de pan;
— Dios sería el único capaz de limpiar y salvar al hombre.
— que nos pide que amemos al enemigo, al pobre y que ocu-
Pero este Dios es un Dios «oculto», siempre está como detrás
pemos los últimos puestos, etc.
de una nube. Y podemos ir a El sólo por la fe.
— que nos habla de una vida eterna, de una felicidad que nin-
Pero la fe no da evidencia ni prueba de las cosas. Es oscura.
guno de los hombres con los que hablamos todos los días ha visto
Y preguntamos:
o experimentado.
2. ¿Por qué Dios no nos habla más claro y escoge, en 1. La fe es una luz que brilla en las tinieblas
cambio, el camino oscuro de la fe?
Por más luminosa que sea la fe, siempre es luz en la oscuridad.
3. ¿Es racional para un hombre de hoy creer lo que no No es sol de mediodía que ilumine todo. Es luz en la noche que
se puede demostrar? apunta el camino y a veces —no siempre— ilumina el paso que
estamos dando, aunque siempre ilumina el final de la ruta.
4. Y admitiendo que la fe es la que nos lleva a salvación,
¿tenemos que escoger una religión y creer en Cristo? — La estrella polar no ilumina la noche, pero guía a los pilotos;
¿Tenemos que adherirnos al Catolicismo? — cuando un aviador aterriza en la noche ve al lado de la
pista dos filas de luces que indican el camino, pero no iluminan
Siendo nuestro Dios un Dios oculto, vamos a intentar responder totalmente la pista;
a estas preguntas. No haremos toda la luz, pero es mejor una can- — los faros del coche iluminan el trozo de carretera más inme-
dela que la oscuridad. Quizá encontremos más que una candela. diato, pero no toda la carretera ni sus alrededores.
No seremos los hombres los que la encenderemos, sino el mismo La fe, en medio de la oscuridad de la vida, nos ilumina el trozo
Dios quien la enciende para todos los que quieren ver. de existencia, nos dice lo que hay al final, indica las curvas y las
En cierta ocasión un periodista hizo una entrevista al famoso of- cuestas. Pero es como una linterna en un túnel.
talmólogo don Ramón Castroviejo, el más famoso del mundo y sin Eso hace que la fe sea preciosa y difícil. Ilumina la noche, pero
duda el mejor, y que trabaja en Nueva York hace muchos años. En- no la suprime. Siempre quedarán zonas oscuras.
tre las preguntas estaba ésta:
—Doctor, a su juicio, ¿cuál es el mejor oculista del mundo? 2. Conduce a la paz, pero es combate
Y don Ramón Castroviejo respondió sonriendo:
Se darán casos en que la sombra es tan espesa que causa en
—El mejor oculista del mundo es Dios. nosotros épocas de inquietud, cuando no de duda;
Es el que mejor y más luz da a nuestros ojos. — cuando se trata de escoger vocación; muchas veces hay que
124 125
ir como subiendo a oscuras por un monte, viendo sólo al fondo y nos vale para la pregunta anterior y nos va a servir para esta otra.
lejana una claridad: Si no hay capacidad de amar, menos la habrá de creer.
— cuando Dios nos parece contrario o simula que nos abandona:
una enfermedad, una quiebra, un matrimonio que se deshace; 1. Porque Dios es de un mundo diferente del nuestro
— es difícil mantener nuestra opción cuando, frente a un Dios Dios es Espíritu puro; no tiene rostro para nuestros ojos, ni
invisible que promete dejarse ver a largo plazo, se presentan los palabras para nuestros oídos, ni cuerpo para nuestro tacto. Su
bienes materiales, que nos dan algo visible y tangible: único medio de manifestarse es por comunicaciones hechas en
— la fe es certeza, pero no nos firma un seguro contra la duda. nuestro lenguaje, pero que nunca pueden hacer evidencia. Nos
sucede como a un niño dentro del seno de su madre que tuviera
Además, el hombre no puede mirar de frente esa luz de la fe.
inteligencia y quisiera saber algo del mundo que le espera. Sólo
Ilumina tan sólo como la linterna de un acomodador de cine, los
lo podría saber por comunicaciones especiales de su madre, que
pasos y el asiento; pero si el espectador quiere ver al acomodador
no podrían dar respuesta evidente a todas sus preguntas. El niño
no puede, queda ofuscado. Si en la fe queremos ver a Dios y ex-
se haría una imagen del mundo y de su misma madre sólo a través
plicarlo, no lo conseguimos porque el foco de luz brota de su rostro
de signos y manifestaciones, expresiones personales de su madre.
y nos cegaría.
El mundo de Dios es más diferente del nuestro que el mundo
Por lo tanto, tenemos que ser humildes y decir como el salmista:
exterior para ese niño. Sería inútil que el niño pidiese más claridad
«Tu palabra, Señor, es lámpara para mis pasos, luz en mi camino».
y evidencia. O se confía a su madre o nada sabría del mundo ex-
Nos gustaría decir, como Barrabás en una película: "Que me
terior.
hable claro o que me deje en paz». Ni nos habla claro ni nos deja
Para tener alma dócil en la fe tenemos que partir de ese mundo
en paz. Dice Jean Lecroix:
misterioso, comenzar por admitir que hay realidades diferentes de
las nuestras y nunca experimentadas por nosotros.
«Dios no se manifiesta jamás al creyente con tanta
claridad como para eliminar en él toda inquietud; pero Nos puede acontecer como a un reyezuelo de la India.
tampoco está nunca tan oculto al incrédulo como para Llegó un misionero y el rey le invitaba a ir a su palacio
que éste se vea libre de todo malestar, de lo que po- para que le contase cómo era Europa. En cierta ocasión,
dríamos llamar una duda sobre su propia incredulidad». el misionero le habló del invierno, del frío. El rey, que
nunca había salido de su clima tropical, no se hacía ¡dea
El hecho de que no se manifieste claro no es excusa ni razón de lo que podía ser el hielo. Cuando el misionero le habló
para dejar de buscarlo o para dejar de creer. Da suficientes seña- de la solidificación del agua, de tal suerte que podía
les de sí mismo para que entendamos que nos llama y que, por andar sobre el hielo un hombre y hasta un elefante sin
lo tanto, existe. hundirse, le dijo: Mira, yo te tenía por un hombre inteli-
En resumen: la fe apunta como una flecha iluminada: parece gente; pero desde que afirmas que un elefante puede
que se pierde en la noche, pero vemos que llega a un blanco, un andar por un lago sin hundirse, creo que eres un menti-
término que sabemos que existe; y da ciertas pistas, pero que no roso o un loco. Y lo despidió. Era una realidad que él,
distinguimos claramente. Es lo suficiente para que nos lancemos a por no haberla nunca experimentado, se resistía a ad-
ese camino, para que continuemos en él, aunque no veamos más, mitir.
126 127
a) Dejar al hombre solo, para que éste, con el esfuerzo de su la visión de Dios y la oscuridad de su inteligencia: el camino de
razón, descubriese su propia esencia, su origen, su destino y su la fe. Ya lo hemos explicado. De una parte, el hombre recibe de
camino, así como la existencia del mismo Dios. Lo más que el Dios noticias suficientes para saber que existe, saber quién es,
hombre puede conseguir por sí mismo es concluir que, efectiva- para poder amarlo y hacer alianza con El. Por otra parte, el rostro
mente, Dios existe. Lo dice el Concilio. Pero jamás sabría que de Dios se le oculta lo suficiente para que el hombre no caiga
D ; os le amaba, cómo es Dios, cuál es el origen del hombre, cuál preso de su encanto y poder, y así conserve su libertad, dando un
eí destino y el camino para alcanzarlo; el hombre tendría la an- sí libre al amor de Dios. Dios sabe ser discreto para no avasallar.
gustia de permanecer, pero jamás sospecharía la existencia de Un convertido cuenta así su encuentro con Dios:
otra vida y del mundo de Dios, si El no se lo dijera. Y menos
todavía puede imaginar la posibilidad de hacer alianza con Dios si «Dios existía; estaba allí revelado y encubierto por una
la iniciativa no parte de Dios mismo. delegación de luz, sin discursos, sin figuras; todo hacía
Más difícil todavía le resultaría dar con un medio de redención comprender, todo hacía amar» (André Frossard, Dios
para su pecado. Y aunque el Hijo de Dios se encarnase, el hombre existe y yo lo encontré).
no lo descubriría si no hubiera revelación por parte de El, y fe
por parte del hombre. Podríamos poner una comparación de nuestro mundo.
b) Manifestarse Dios al hombre tal como Dios es. Entonces Un joven rico, con títulos nobiliarios y estudios, se
el hombre, «encantado» por la presencia de Dios, perdería toda enamora de una joven costurera, inteligente pero modes-
su libertad. Sería como un pequeño clavo atraído por un imán ta. Porque el muchacho sabe que ella es inteligente,
potentísimo. No tendría tiempo ni para decir sí. El hombre queda- cuando le pide comenzar relaciones, determina presentar-
ría anulado en su libertad humana, o, lo que es igual, en su per- se como un obrero, y decide trabajar como tal en una
sonalidad. No se realizaría como hombre. Dios quiere que el hom- fábrica de su padre. Si se presenta como rico y con
bre vaya a El por amor; y el amor requiere libertad interior. carrera, teme que la joven le diga que no, porque puede
De algún modo podemos ver lo que esto sería, por lo sucedido creer que no es sincero. Lo rechazará, no porque no
a San Pedro en el Tabor. Cristo deja ver algo de su gloria o esencia pueda amarle, sino por ser rico. O bien si la chica le
divina. Hubo una transfiguración. Dejó ver su «figura divina». No dice que sí, el joven puede pensar que ella lo hace por
sabemos cómo fue, pero San Pedro se sentía lleno de tal felicidad la ventaja de su posición social.
que cuando habló «no sabía lo que decía, porque estaban asusta-
Se presenta, pues, como obrero. Si la joven le rechaza
dos», dice San Marcos (9,6); y San Mateo dice: «Cayeron de bru-
es porque no siente amor. Si le dice que sí, es que le
ces, sobrecogidos de gran temor» [17,6).
quiere de verdad, porque no hay nada exterior a él mismo
Pero incluso estas manifestaciones no nos darían la evidencia.
que coarte o determine su libertad. Cuando el amor se
El mismo San Pedro, que vio esta gloria divina de Cristo, hablando
haya hecho total entre los dos, se revelará tal como es.
de ella más tarde y de lo que oyó, escribe:
Dios también se hizo obrero...
«Y tenemos aún algo más firme, a saber, la palabra
de los profetas, a la cual hacéis bien en atender, como
a lámpara que luce en lugar oscuro, hasta que despunte III. ¿ES RACIONAL LA FE?
el día» (2 Pe 1,19).
Si la pregunta quiere decir si se puede explicar la fe por ra-
Dios quiere al hombre libre, ejercitando su inteligencia y su zones científicas, tenemos que decir que no, por lo menos en lo
voluntad; es decir, que el hombre como tal encuentre a Dios, lo más profundo. Pero podemos preguntarnos si es racional esa situa-
acepte con todas sus facultades. Dios amaba al hombre y no quería ción de creyente en que el hombre se coloca. Y respondemos que
tenerlo en la ignorancia de ese amor suyo. sí. Es racional, conforme a la razón, el creer hoy. No es absurda
c) Entonces coloca al hombre en un camino intermedio entre la fe.
128 129
1. La fe es el apoyo de toda vida humana
gozado del poder y volverá a gozar de él, es un hombre
triste. Usted duda y, como a un vencido, le embarga la
¿Qué motivos tiene un hijo para confiar en su padre?
melancolía. No lo comprendo...
¿Qué motivos tiene una joven que da su sí en el matrimonio —Los demás pueden esperar. Pueden creer, por lo me-
para creer que su novio la ama? nos, si no han triunfado, que los fines por que lucharon
¿Qué pruebas tenemos para decir que esa mujer que llamamos merecían que uno luchara por ellos. En cambio yo...
madre nuestra lo es de verdad? —Pero no le han faltado alegrías.
¿Qué pruebas tenemos de que cuando nos sirven la comida no —Sí; el placer de deslumhrar, de despertar envidias,
nos envenenan? inspirar odios... ¡Cuando pienso en las ínfimas satis-
¿Qué pruebas tiene usted de que el avión en que viaja tiene un facciones, y mezquinas, por las cuales uno se agota hasta
piloto capaz? Usted debería exigirle el diploma de la escuela de dar su vida! Ni el dinero, ni el poder, ni la gloria, ni si-
pilotos, y luego exigir el diploma del director de la escuela, para quiera la sabiduría merecen un esfuerzo para quien no
ver si de verdad es un experto, y así... una cadena que nunca tiene fe. En el fondo, para comprender cualquier cosa,
terminaría. Y si no cree, tendría que examinar antes todo el avión hay que tener fe... Y a mí, que no puedo creer, me ha
a ver si está en condiciones. Pero antes tendría usted que estudiar perseguido siempre esa idea, ese perpetuo 'por qué', esa
aeronáutica en todos los ramos de construcción y pilotaje... obsesión estilizadora de la formidable inutilidad de todo:
Total, que si sólo creemos lo que podemos demostrar no po- trabajo, amistades, familia...
díamos salir de casa, ni entrar en ella, porque no nos consta —Sin embargo, su profesión...
científicamente que está bien construida. Ni en la calle podríamos —Sí, pero también el trabajo es una vanidad, señorita,
quedar. un alcohol, un opio... ¡Creer, Dios mío, creer en algo...!»
Terminemos este punto: «Pues si creemos en la palabra de Sin fe nuestra vida es la huella vacía que dejan nuestros pasos
los hombres, ¿no vamos a creer a Dios?» (1 Jn 5,9). en la arena de la playa y que borran las olas. La fe nos garantiza
que los pasos no son perdidos, porque se estampan con valor de
eternidad.
2. Es la actitud más razonable
Es raciona! creer hoy, porque hoy más que nunca nos asalta la
pregunta del sentido de la vida. La fe es lo único que da sentido
Si un hijo que perdió a su padre entre los refugiados en tiempo
a la vida. En la misma novela anteriormente citada, se dice preci-
de guerra y que lo busca hace años, un día oye, aunque no sea
samente de hombres que se empeñan en salvar al hombre:
más que un rumor, que probablemente su padre vive en cierta
ciudad, lo más razonable es que ese hijo busque. «En el fondo, aquellos médicos eran lógicos consigo
Dios ha dado muchas pruebas de que existe y de que nos quiere mismos, lo que evidencia su melancolía, aquella tristeza,
bien. Quien lo encuentre es razonable que le crea y se fíe de El, aquel desaliento, aquella vaga amargura, aquella decep-
porque ama. ción que se enfrentaba con la existencia. Quien sólo cree
en la vida, que equivale a no creer en nada, no tiene
El túnel de la vida se ilumina con la fe. Vivir sin fe es pasar
casi nunca ocasiones de sonreír».
de «cero a cero» (Paul Valery). Es necesario creer para ser algo
en la vida.
El autor de Cuerpos y almas. Van der Meersch, escribe en su 3. La fe, ¿no supone abdicar de nuestra razón para admitir verda-
libro este diálogo: des extrañas e indemostrables?
«—Qué curioso —dice una joven a un célebre abogado ¿Son verdades o no son? Si son verdades, entonces el hombre,
y ministro de Francia—, usted, a quien nada le ha rega- ser inteligente, se realiza creyendo, aunque no las comprenda y
teado la vida, que ha triunfado, que es célebre, que ha no pueda demostrarlas.
130 131
Puede ser que tenga que renunciar a un proceso humano y ra- exteriores, sobre todo cuando ama. Si yo amo de verdad a alguien,
cional de encontrar la verdad, como alguien que tiene que renun- me es imposible llevar ese amor siempre oculto; siento la nece-
ciar a ¡r a pie para viajar en avión para llegar antes, o que se ve sidad de decírselo, de una manera o de otra. Dios también, con
obligado a renunciar al avión para ir en un cohete porque quiere relación a los hombres, expresó con señales exteriores su amor
alcanzar la Luna. y su iniciativa: por la Biblia, por los profetas, y sobre todo por
Cristo y por la Iglesia.
No es irracional y no abdica de nada quien en casa renuncia a
las tinieblas encendiendo la luz eléctrica. ¿Y sería más libre quien Si yo siento que Dios es adorable, que suscita mi amor, debo
se guiase en casa, palpando, con pies y manos, en vez de encender adorarlo y amarlo; pero como hombre, necesito expresar eso de
una lámpara que le ilumina cada paso, gracias a la cual ve y le alguna manera. Si quiero vivir la fe, es decir, esa amistad y alianza
permite ver toda la casa? que hago con Dios, lo más natural es que la exprese como El
quiere que lo haga. Y tengo que prestar atención a si El dijo algo
sobre la manera de hacerlo.
IV. PARA CREER Y ADHERIRSE PERSONALMENTE A DIOS Y Si partimos de la fe en Cristo, es decir, aceptando que si ha
A CRISTO, ¿ES NECESARIO ADHERIRSE TAMBIÉN A UNA habido alguien que haya dicho algo concreto y cierto sobre si Dios
RELIGIÓN, POR EJEMPLO AL CATOLICISMO Y A LA IGLESIA? ha sido Cristo, tengo que buscar en El orientaciones para expresar
mi alianza religiosa, y es lógico que acepte lo que El me diga.
1. Fe y religión Y aquí nos jugamos más todavía. Esa expresión de mi alianza
de fe no es sólo una simple amistad que hago, es mi salvación.
Distingamos entre las dos brevemente. Sin eso no me salvo. Ahora bien, si Cristo determina un conjunto
La fe es adherirse, comprometerse con Dios, como decíamos
de expresiones que me unen (re-ligan) a Dios, es lógico que las
en la conferencia sobre la fe. Creer es confiarse personalmente
busque y acepte. Pues bien, ese conjunto es lo que llamamos
a Dios, encontrarse con El, hacer una alianza de amistad con El.
religión cristiana, cristianismo. ¿O queremos inventar cosa mejor?
La religión es una forma concreta de expresar esa fe, esa
alianza. Es un conjunto de fórmulas, gestos, hechos con que nos
unimos a Dios (re-ligarse). Las palabras, fórmula y gesto no quie- 3. Aceptar el Cristianismo y la Iglesia
ren decir algo meramente exterior, sino algo que se hace vital,
que se inserta en la vida de la persona en su relación a Dios. Es Para más, sé que Dios no es sólo mío; es de todos; y no de
la expresión exterior de una realidad que vivimos dentro. todos individualmente, sino de todos en familia, es reunión viva,
Dos novios que en el altar unen sus manos y expresan por no yuxtapuestos como en un estadio de fútbol. Entonces el hom-
palabras su voluntad de aceptarse y ser uno para el otro para bre tiene que expresar y vivir esa alianza en familia, en comunidad
siempre, no pronuncian una mera fórmula ni hacen un gesto me- unida. Y Cristo lo quiso bien claramente (leer el capítulo 17 de
ramente exterior, sino que expresan algo vivo que llevan dentro. San Juan y explicitarlo por el hecho de las primeras comunidades
Así, esa palabra y ese gesto resultan vitales. Lo que hacemos cristianas, parábola de la vid, etc.).
entre los hombres lo podemos hacer para expresar nuestras reali-
¿Y por qué el cristianismo en concreto? Si alguien conocía bien
dades interiores con Dios. Esta expresión la llamamos acto religioso.
a Dios y nos lo dio a conocer en el conjunto de verdades más
claras y concretas que tenga ninguna otra religión, fue Cristo. En
2. Necesitamos de una religión otra charla posterior veremos que Jesús era Dios, además de Hom-
Por la fe, Dios y el hombre hacen una alianza. Pero dada la bre perfecto y equilibrado. Y nos dijo cómo debíamos adorar, amar
manera de ser del hombre, esta respuesta, alianza y compromiso y vivir la ley de Dios.
necesita que se exprese exteriormente de alguna manera. Y no tanto
por lo que respecta a Dios, para que nos vea y acepte, sino por lo a) Cristo señala el bautismo como comienzo de la alianza y
que toca al hombre, que necesita sentirse expresado, con señales de la salvación;
133
132
«En todo tiempo y en todo pueblo es grato a Dios quien
b) instituye el perdón de los pecados para que expresemos
le teme y practica la justicia. Sin embargo, fue voluntad
nuestra conversión y opción por Dios;
de Dios santificar y salvar a los hombres, no aislada-
c) para que la alianza se realizase totalmente, instituye el Sa- mente, sin conexión alguna de unos con otros, sino cons-
cramento de la Eucaristía, en la que El entrega su Cuerpo tituyendo un Pueblo que le confesara en verdad y le sir-
y derrama su Sangre para hacer la alianza nueva y eterna; viera santamente.
d) nos enseña cómo comunicarnos con el Padre (Mt 6,5-12); Para ello escogió al pueblo de Israel..., pactó con él
e) nos da en todo el Evangelio normas y orientaciones para una alianza y le instruyó gradualmente... Pero todo esto
expresar nuestra fe; sucedió como preparación y adelanto de la Alianza nueva
f) pone como máximo mandamiento el del amor para con to- y perfecta que había de pactarse en Cristo... que...
dos; es su mandamiento. No es un amor que brote de la constituiría un nuevo Pueblo...
simpatía, de la naturaleza y, menos, del instinto; sino que Dios formó la congregación de quienes, creyendo, ven
brota de la unión con Dios, de la expresión de esa unión. en Jesús al Autor de la salvación y principio de la unidad
Es, por tanto, un amor religioso. Será la gran señal que y de la paz, y la constituyó en Iglesia...
nos unimos a Dios y a El: «Lo que hicisteis a uno de mis Debiendo difundirse en todo el mundo, entra, por con-
hermanos, a Mí me lo hicisteis». siguiente, en la historia de la humanidad, pero superando
Cristo fundó el cristianismo como la manera de realizar y los tiempos y las fronteras de las naciones» (LG, 9).
expresar la alianza con Dios y como la manera de alcanzar
la salvación; Este hecho, amigos, únifio en la historia, no es de mera infor-
mación. Es algo que invita al hombre. ¿Qué tiene que ver con
g) para que nada de esto se perdiera, formó en forma de
nosotros una Iglesia así amada, defendida, perseguida, criticada
Iglesia, de comunidad, un Pueblo de Dios, un solo rebaño
con razón y sin ella, con hechos y hombres heroicos y con hombres
y un solo Pastor. La Iglesia será su presencia continuada
y hechos desastrosos, que continúa existiendo en el mundo «como
en el espacio y en el tiempo de los hombres.
luz entre las naciones» y «sacramento de unidad y salvación»?
Católico es aquel que queriendo hacer su alianza con Dios y Podremos rechazarla, pero no podemos ignorarla como forma
que Cristo nos dejó para adherirnos a El y a su salvación.
Cristo, acepta la formulación total que Cristo indica; acepta la
Iglesia que El fundó; acepta el Pastor único, con cuanto todo esto Ante ella, tenemos que pensar qué actitud escogemos.
significa.
Y a través de la Iglesia, como realidad y misterio de la salva-
ción que Cristo trajo, expresa su fe en Dios y Cristo. CONCIUSION
5. Este cristianismo lo concretó en la Iglesia. 3." Para el que ama, mil objeciones no llegan a formar una
duda. Para quien no ama, mil pruebas no llegan a construir
una certeza.
¿Os parece esto un monopolio? ¿Y los que están en otras reli-
giones? El Concilio Vaticano II responde:
134 135
8 INTRODUCCIÓN: ¿Sorpresa desagradable?
II. ¿Qué hacer ahora, una vez que estoy bautizado? I. ¿HICIERON BIEN MIS PADRES EN BAUTIZARME?
1. Opción personal para hacer propio el bautismo recibido. ¿Obraron bien mis padres que me llevaron al bautismo, los pa-
2. Hacia una fe personal. drinos y familiares que en él participaron y, por tanto, aprobaron
3. El rechazo de la fe. ese hecho, y la Iglesia, que me aceptó y bautizó, adscribiéndome
a ella y a Cristo para siempre?
Hay quien responde que no; que debían haber esperado a que
III. Aceptar las consecuencias con gozo y agradecimiento
el niño creciera sin religión alguna hasta que él pudiera pensar y
escoger por sí mismo.
1. Vale la pena estar comprometido con Cristo.
¿Qué respondemos nosotros?
a] Cristo es la solución de la vida.
b) Cristo da sentido a la vida.
1. Hay cosas que se nos dan sin lugar a opción:
2. Apostar por Cristo.
La vida: nacer; nadie nos consulta. Los padres, los hermanos,
CONCLUSIÓN: El bautismo no es carga, sino don, elección, regalo el color de la piel, la tierra, la clase de inteligencia, las tendencias,
de amor. la forma física, la cultura y civilización, etc.
136 137
También aquí podríamos esperar a que el niño creciera sin independizarse de la Revelación de Dios, tiene que confesar que,
darle antes ninguna civilización ni cultura, para que más tarde sin darse cuenta, habla, se forma y guía por sus mandamientos.
pudiera escoger; le podría gustar más la cultura oriental. Pero Es decir, aunque no quisiéramos bautizar un niño, por poca
todos pensamos que es mejor darle lo que poseemos que, en con- educación que le diéramos, estaríamos metiéndolo en la órbita
creto, es lo que tenemos. de Dios.
Todos reconocen que la Persona de Cristo, su ejemplo, su doc-
— Lengua: ¿sería mejor dejarle sin hablar para que más tarde
trina, sus palabras, son el mejor camino para educar, formar y
escogiera?
moldear el hombre justo, leal, que respeta, que ama y se sacrifica
— La herencia, no sólo de bienes materiales, sino de bienes por otros. Si los padres encontrasen un buen profesor, un buen
espirituales, que hacen al hombre. Por poca cultura religiosa educador o un amigo con gran influencia para la formación de su
que tengan los padres cristianos, saben que la mejor he- hijo, ¿harían mal en confiárselo sin consultarle al niño, incluso
rencia que pueden dar a sus hijos es Dios. Sabrán poco,
antes de la edad de comprender?
quizá tengan una religión superficial, pero en el fondo reco-
Cristo es el mejor pedagogo. Además, hay que reconocer el
nocen que lo que más interesa es que ese hijo tenga la
hecho de que Cristo se ha introducido en la historia de los hom-
vida de Dios y pueda alcanzar la vida eterna.
bres y es imposible dejarlo fuera.
— Las costumbres o ley moral de la convivencia humana: res-
petar a los otros, no hacer el mal, no robar ni matar, hacer
el bien, no mentir, amar, no vengarse, etc. 3. Los padres transmiten lo que de mejor tienen
¿Sería eficaz dejar al niño sin éstas y otras normas de convi-
Vida, educación, cultura, lengua, vida de Dios, que se da por
vencia humana hasta que él lo descubriera y optase por ellas
el bautismo.
cuando las comprendiera? El niño no las descubriría. Se dejaría
El niño es un ser vivo que, por Ja educación, se desarrolla hacia
llevar por su egoísmo.
los mejores valores. Los padres dan lo mejor que poseen en todo
Dios. Porque sólo hay uno. Los padres saben que no se puede
orden de cosas. Esa educación comienza por el bautismo. La madre
escoger, porque no hay dioses. Para más, sólo El puede realizar
alimenta a su hijo mucho antes que el hijo pueda reflexionar sobre
al hombre. Si los padres tienen fe, saben que el mejor amigo, el
la utilidad de los alimentos, o lo lleva a vacunar contra la polio-
que más ha amado, el que más ha dado y dará es Dios. Sería
mielitis antes que el niño sepa en qué consiste esa enfermedad
egoísmo ocultárselo al niño o dejarle que lo descubriera él por su
La vida de Dios que se nos transmite responde plenamente a
cuenta, con el peligro de que nunca lo consiga.
las necesidades más profundas del hombre.
Poniéndonos en otro caso y argumentando a parí, cabe pregun-
tar: ¿Obran mal unos padres que viéndose incapacitados para criar ¿Pero saben los padres lo que dan? Es verdad que no todos los
y educar un hijo, sin consultarle, dejan que lo adopte un matri- padres se dan cuenta de la profundidad, trascendencia y compro-
monio bien formado? miso de lo que piden a la Iglesia y lo que la Iglesia da en el
bautismo; pero sí saben e intuyen lo suficiente para pensar que
vale la pena, y que si el hijo un día reflexiona, lo agradecerá.
2. ¿Será posible a los padres evitar la influencia de Dios? Se cuenta en la vida de San Francisco Javier un caso que nos
da mucha luz sobre las actitudes de muchos cristianos, que sin
Muchas normas que hoy tenemos en la convivencia humana conocer bien la religión, intuyen lo que vale Cristo.
fueron reveladas o comunicadas por Dios, especialmente a través Pocos años después de la muerte del santo, los mahometanos
de Cristo, y podemos añadir hasta las que han nacido de la con- persiguieron cruelmente a los cristianos de Amboino. El jefe se
ciencia humana y universal a través de los siglos. Se las damos levantó contra ellos y luchó defendiendo la libertad y fe de Cristo.
al niño y no pensamos que es adelantarnos a él, quitándole la Cuando más tarde le preguntaron cómo se había atrevido a tanto,
libertad. Es imposible no hacerlo, y por más que el hombre quiera respondió: «Yo soy pobre hijo de las selvas de Amboino, y no
138 139
sabré decir quién es Dios y lo que es ser cristiano; pero una cosa 5. No hay por qué temer quejas posteriores
sé con certeza y es la que me enseñó el P. Maestro Francisco:
que es cosa buena morir por Jesucristo» (J. Schurhammer, Vida Resumiendo: los padres no tienen por qué acomplejarse con
de San Francisco Javier, cap. 39). la idea de que quitan la libertad de su hijo al bautizarlo. Hablamos
Basta saber qué es lo bueno para que los padres lo quieran de los padres que bautizan a su hijo en serio; no de los que lo
comunicar a sus hijos. bautizan por mero acto social, sin tener en cuenta el acto sagrado
que es. Claro que, aun así, los hijos, más tarde, podrían conver-
tirlo en opción vital y orientadora.
4. La fe es una vivencia comunitaria Y el hijo, aunque un día deje la fe, tampoco podrá reprochar a
sus padres el bautismo. Si es hombre justo tendría que medir a sus
En la familia se aprende, o mejor, se contagia, el amar, el con- padres por la fe de ellos; una fe que, independientemente de que él
fiar en los otros. La fe, cuyo inicio es el bautismo, se recibe en Ja acepte o no, es verdadera y salvadora.
familia; es un herencia que se transmite sin violentar. La fe en ¿Admitiríamos que un hijo que, después en la vida, escoge un
los otros, y más en el Otro, no es un descubrimiento individual, de medio injusto de ganar dinero echara en cara a sus padres el que
generación espontánea. Es siempre transmitida por alguien. Ade- le hubiesen inculcado los principios de la justicia, de la honestidad,
más los niños van imitando lo que ven en sus padres. de la no-violencia y explotación? Hay que reconocer que ese hijo, al
obrar injustamente, se siente en choque con sus padres, pero éstos
«Si los padres viven como creyentes (lo cual no es no tienen Ja culpa.
cosa meramente interior), los niños crecerán en el mis- Quien tenga fe sabe que ésta es lo mejor que puede dar a su
mo camino, pues nada es más efectivo que el ejemplo. hijo. No tiene duda de ello. Y puede esperar fundadamente que
Aun cuando un padre o una madre trataran de ocultar cuando el niño se haga adulto, si su crecimiento es normal, ese hijo
su fe, de hecho y de palabra, no por ello dejarían libres llegará a confirmar por sí mismo la opción.
a sus hijos. Aun entonces, se les educaría en una con-
vicción, la de que la fe cristiana es asunto sin importan-
cia, o por lo menos, de un valor puramente invisible» II. ¿QUE HACER AHORA, UNA VEZ QUE ESTOY BAUTIZADO?
(Catecismo Holandés, pág. 231).
Primeramente, el ya bautizado no ha de ver este hecho como una
Y esto sería educarlos en una convicción falsa, como si no se violación de su ilibertad; no ha habido violencia, sino la posibilidad
les hablara de tener buena salud o de la importancia de instruirse. de vivir un mundo mejor que otros escogieron para él con amor sin-
El bautismo sigue la misma línea. No hay que separarlo del cero. El niño bautizado, sin saberlo, entró por el bautismo a formar
conjunto vital que la familia transmite a la personalidad del niño parte de un mundo de salvación y elección de Dios. Una vez reco-
en formación. nocida esta realidad con nobleza y rectitud ha de sentirse invitado
a hacer una opción personal por su fe bautismal, que debe profun-
dizar con un aprendizaje existencia! y un estudio personal. Natural-
«El niño recibe este sacramento de la manera como
mente, también es libre de rechazar la fe.
vive lo demás: en dependencia de los adultos. Cristo ha
dado la salvación socialmente, no aislada; no a personas
sueltas, sino a un pueblo... De ahí que los niños no sean 1. Opción personal para hacer propio el bautismo recibido
bautizados por tener personalmente la fe, sino porque
nosotros encontramos muy natural transmitirles nuestra Cuando el niño llega a la edad de determinarse, es el período
fe. Introducimos a los niños en nuestra propia fe, los in-
de hacer la opción personal. Tendrá que decidirse a aceptar o
troducimos en la fe de la Iglesia (Catecismo Holandés,
rechazar la herencia que le han dado. A los veinte años el funda-
página 241).
mento de su fe no puede ser sólo el hecho de que sus padres ten-
140 141
gan fe. Tiene que dar un paso con decisión personal y consciente. — al ver el contraste entre fe y conducta,
— cuando su fe le exige renuncias, dominio propio.
Quizá haya sacudidas: por el mundo contrario, por una predica-
ción, por un planteamiento propio o por el propio crecimiento. También es crecer en la fe, como dice Rahner, el tener con-
Tiene que sentir lo que es adherirse a Dios como a una persona ciencia de que no se encuentran razones para dejar de ser lo que se
y no como a una verdad abstracta. (Véase Conferencia 6.a: ¿En qué es. Así, según se va creciendo, la fe se convierte en aventura propia
consiste la fe?, págs. 110-122). y personal.
El bautizado estará en situación de privilegio para tomar tal Estudio personal del Cristianismo. Para eso tiene que estudiar
decisión. personalmente el Cristianismo.
«Un joven de veinte años puede amar y besar porque Muchos distanciamientos y defecciones de la fe en que fuimos
de niño fue besado, pues sus padres no esperaron su opi- bautizados se dan por la ignorancia que hay de ella. Muchos jóvenes
nión para el caso. De niño se acostumbró a hablar con conocen el Cristianismo por unos cuantos prejuicios populares, por
Dios. Esto nos abre los ojos sobre la manera cómo Dios nociones infantiles, por lecturas anticristianas. Así quedan estanca-
da la fe. Esta, como todo lo humano, tiene algo de común dos para toda la vida.
o social» (Catecismo Holandés, pág. 232).
3. El rechazo de la fe
2. Hacia una fe personal
Cabe preguntarse: cuando se da una separación de la fe, una
No se puede afirmar que por el hecho de que la fe haya llegado ruptura con el compromiso del bautismo, con el Dios del bautizado;
al joven por transmisión de sus padres no sea personal. El niño, cuando ese bautizado llega a rechazar todo, ¿puede ser un bien
según ha ido creciendo, se ha asociado personalmente a la herencia el haber sido bautizado de pequeño?
que ha recibido. Puede saber lo que recibe. Sí, también. Muchos convertidos deben la conversión precisa-
Los padres han orientado, pero el joven es quien decide. Si se mente a ese carácter indeleble, a esa marca de que se pertenece
hace creyente de verdad consultará con su libertad. Se define por a Otro, al Padre; es un llamamiento que grita dentro del hombre.
sí mismo. Los padres, sobre todo una vez que le han hecho a su Es como un manantial que, aunque la libertad humana intente ce-
hijo miembro de la Iglesia por el bautismo, tienen que hacerle ver garlo, siempre está abriendo nuevas venas por donde brotar.
los valores de su fe; lo que es la alianza con Dios. La Iglesia exigió Escribe Ernesto Psichari, nieto de Renán, ateo hasta los treinta
siempre seguridad y garantías de que los padres educarían a su hijo años en que se convirtió:
en la fe. El bautismo no era más que un comienzo. Y hoy hay nor-
mas para una preparación de padres y padrinos antes de bautizar
«Aquella seguridad en que viví tanto tiempo antes de
al hijo.
recibir los sacramentos, aquella esperanza que me era dada
El joven, el adulto, tiene que hacer propio el compromiso de su cuando tan mal la merecía, sé ahora a qué se debía y sé
bautismo. Al llegar la adolescencia ha de expresarse una entrega que entonces pensaba en ella, en esos rayos de luz que
y un encuentro personal con Dios, como signo de esa fe. Por eso atravesaban mi noche. Me venía del agua del bautismo
se renuevan las promesas del bautismo. que tuve la felicidad de recibir siendo niño... que nada
Tendrá que haber una renovación diaria de esta opción porque sabe... En ese día desconocido y bendito había entrado,
el medio ambiente, en muchos aspectos contrario a Cristo, obligará sin saberlo, en el mundo de la gracia; había embarcado,
a hacerla. Desde que el adolescente comienza a darse cuenta de las queriéndolo o no, en la vida sobrenatural... Don que me
cosas, la opción se hace personal. fue hecho y que no se perdió...» (Les voix que crient dans
— al ver que otros dejan de practicar, le desert).
— al notar las faltas de justicia y amor,
142 143
tiene «palabras para siempre» (Jn 6,68), para reconstruir el mundo
Esta es la realidad. En el bautismo entramos en la órbita de en justicia, amor, progreso, paz e inteligencia, porque El es el
Dios, somos «raptados» por El, nos acepta entre sus hijos para único que vence el egoísmo. (Remitimos al final de la conferencia
siempre, nos hace un enorme favor y regalo. El bautismo es don, número 12: Revolución de Cristo, II).
y no carga, invitación y no coacción. Vale la pena adherirse y apostar por un «jefe», por un maestro
que sin palabras, sin leyes, sin temores, sin amenazas y sin cárce-
les hace de hombres sencillos y simples pecadores, lo que hizo de
III. ACEPTAR LAS CONSECUENCIAS CON GOZO
los Apóstoles, de San Pablo, de San Francisco de Asís, de San Juan
Y AGRADECIMIENTO
de Dios, de Santa Teresa de Jesús, de Carlos de Foucauld y de una
multitud cuyos nombres sólo El se conoce. También ahora continúa
1. Vale la pena estar comprometido con Cristo
haciendo su obra de amor con: 346.236 sacerdotes; 1.235.944 reli-
¿Quién es Jesucristo? (Cfr. Conferencia número 9). giosos de ambos sexos, de ellos 60.000 de clausura, con un total
de 1.503.904 hombres y mujeres consagrados (Estadísticas de 1971).
a) Cristo es la solución de la vida: Es El quien tiene el poder Todos éstos le siguen, con defectos, con crisis, con caídas;
de abrir los sellos de nuestro destino (Apoc 5,6-10). Es el único que pero le siguen.
nos descubre el origen y la meta, el camino y nuestros valores. Diréis que hay quien desiste. No es extraño. Lo que extraña es
Sin El la vida son huellas en la arena que borra la primera ola. que haya quien le siga. No me admira que un avión caiga. Me ad-
Sin Cristo, la vida no es nada; la película «Love Story» la llama mira que se mantenga en el aire y cruce los mares con 400 pasa-
droga. El padre de la novia habla de casarse por la Iglesia. jeros; parece antinatural.
—Eso de Iglesia... nada. Estamos en contra. No me admira que haya quien no crea; me admira que haya
—Eso de Dios... nada. Estamos en contra. algunos —y son muchos— que creen en Cristo. Y que crean y admi-
tan que este Cristo los llame.
Entonces resulta normal que en la película los protagonistas
Eso es fenomenal, y prueba que es verdad lo que creen.
llamen droga a todo: los estudios, los libros, la beca, el propio ma-
rido, la muerte. Todo es droga. Hicieron bien nuestros padres. Nos colocaron en el principio y
fin de nuestra vida en Cristo, Alfa y Omega. «El que vendrá».
b) Cristo da sentido a la vida: Vale la pena estar comprometido El mismo dijo que, cuando fuera levantado, todo lo atraería a Sí
con Cristo porque es el único que puede dar sentido a la vida, (Jn 12,32). Es el imán de la humanidad. Nuestros padres nos colo-
al trabajo, a la lucha contra el mal, contra el dolor. caron dentro de ese campo magnético.
Al final de cuentas tendremos que ir a El, voluntariamente o no
«En el fondo, aquellos médicos eran lógicos consigo
mismos, lo que evidencia su melancolía, aquella tristeza, (Mt 25,32). Fue mejor que desde el principio perteneciéramos a
aquel desencanto, aquella vaga amargura, aquella decep- su partido. Vale la pena.
ción que se enfrenta con la existencia. Quien sólo cree
en la vida, que equivale a no creer en nada, no tiene casi
CONCLUSIÓN
nunca ocasiones de sonreír» (Van der Meersch, en Cuerpos
y almas).
El bautismo no es carga, sino don, elección, regalo de amor
(Véase la conferencia número 10: Cristo nos libera de la angustia).
He aquí da respuesta y el hecho. Dicen que contra hechos no hay
2. Apostar por Cristo argumentos. Pero aquí no hay un hecho de opresión, sino de amor.
Has sido amado y llamado por tu nombre.
Es decir, entregarle la vida, haciendo una alianza con El, compro- Cristo se ha metido en tu vida por el bautismo. El no invoca
metiéndose hasta el fin. Quien quiera edificar un mundo más habi- derechos para entrar. Ama y entra.
table tiene que adherirse al partido de Cristo. El es el único que
145
144
Sí, sé que muchos preferirían ser sólo hombres. Encontrarse sólo
con hombres. Pero sería un círculo que ahogaría al hombre.
Hay que trascender: con Cristo o con el desastre. Y digan lo C) LA PERSONA DE CRISTO (temas 9-12)
que digan, los hombres, no cambiarán la naturaleza de las cosas.
Dinámica psicológico-pastoral de estas Conferencias
El hecho que se dio en la historia de los hombres se dio en tu
vida. Entró Cristo en ella y la dividió en dos partes: 9. ¿Quién es Jesucristo?
Antes de El y después de El. ¿Cuenta para algo en la vida de los hombres?
Con El o contra El. Cristo es el horizonte nuevo de la existencia 10. Cristo nos libera de la angustia.
humana. A los que le aceptan, les da una vida y orientación. En ti
¿Qué solución trae para los males del hombre?
sucedió lo mismo. Pero te deja siempre en libertad.
Unos jamás lo conocieron. 11. La revolución de Cristo (I).
Otros lo perdieron. C r i s t o , libre y contestatario.
Todos lo sueñan, pero algunos lo confunden con ideas extrañas.
12. La revolución de Cristo (II).
Todos lo necesitamos.
A todos se nos ofrece. ¿Hombres o estructuras?
Y vosotros, bautizados, os fue dado. ¿Y lo queréis perder?
Os lo digo: vale la pena apostar la vida por El. Es la única ma-
nera de ganarla.
DINÁMICA PSICOLÓGICO-PASTORAL
146 147
horas que marcan la persona. Con el poder contagioso de
las palabras de Juan y Andrés: "Hemos hallado al Mesías...»
(Juan 1,41).
9
• El fin de estas conferencias es acercar la persona de Cristo
a estos marginados. Hacérsela simpática, sugestiva, actual..., ¿Quién es Jesucristo?
para que se decidan a oír más sobre Cristo o a buscarlo. ¿Cuenta para algo en la vida de los hombres?
• Presentar a Cristo como Salvador total del hombre, en el hoy,
en sus realidades temporales y trascendentales, en sus va-
lores humanos, tanto temporales como espirituales. Vino a
realizar las esperanzas del hombre.
• Evitar caer en una línea excesivamente escatológica, como
si el hombre no tuviese una misión para los días que pasa
en la tierra, o en una linea excesivamente temporal, como
si Cristo fuera un mero revolucionario y como si la tras- GUIÓN
cendencia a otra vida no existiera. En Israel, porque muchos
esperaban un Mesías guerrero y triunfador, no reconocieron
al real y verdadero. Sería un error presentar hoy un Mesías
economista o revolucionario. INTRODUCCIÓN: Cristo es "noticia hoy.
Una pregunta que hay que hacerse.
• El conferenciante tiene que sumergirse en todas las pregun-
tas implícitas y explícitas que cada hombre —cada oyente—
hace a la vida, y demostrarle que Jesús tiene respuesta I. Un hombre igual y diferente
para todas.
» Damos el esquema de dos conferencias, sobre La revolución III. Afirma que es Dios
de Cristo necesarias hoy, no sólo para deshacer equívocos,
sino como primer paso para comprender lo que es la con- 1. Lo prueba.
versión. 2. Es Dios hecho Salvación liberadora.
148
149
INTRODUCCIÓN: Cristo es noticia hoy Otro periódico de gran tirada, France-Soir, ha dedicado cuatro
grandes artículos al tema «Dios y los franceses». En uno de ellos,
Sin hablar de los cristianos y católicos oficiales que siguen a hace públicos los resultados de otro sondeo de I.F.O.P. (Instituto
Cristo, podríamos volver a hablar de los «hippys» del «Pueblo de Francés de la Opinión Pública), que coinciden exactamente con los
Jesús». Pero vamos a verlo como noticia en el gran mundo del de La Croix:
espectáculo y de la prensa. — el 73 por 100 creen en la existencia de Dios o la admiten;
Jesucristo Superstar comenzó por un disco; pasó a ser una — el 37 por 100 se sienten personalmente afectados por este
ópera-rock que ha invadido los teatros de América, Inglaterra, Fran- hecho;
cia, Holanda. Al año de aparecer, se habían vendido en todo el
— el 21 por 100 observan una regular práctica religiosa.
mundo tres millones de discos y un millón de cintas magnetofóni-
cas. Ya antes del estreno de la ópera, en Broadway, se recaudaron Podríamos decir que el hecho de las respuestas es lo de menos;
en taquilla 82 millones de pesetas. Ahora está en cine. Y su éxito lo que más hace pensar es la pregunta:
continúa. ¿Quién es Este que a dos mil años de distancia obliga a los
hombres, sin dar ley ninguna, a preguntarse en qué situación se
Un poco más tarde se estrenó otra pieza que también está en
encuentran con relación a El? Hoy nadie hace una encuesta a ver
cine, Gospel, cuya figura es también Cristo.
qué se piensa sobre César, ni siquiera sobre el Derecho Romano, y
Pero no es esto sólo. Los periódicos y revistas intentan analizar
menos sobre Ramsés II.
los hechos y ver si se debe sólo a un montaje propagandístico y
El cardenal Danielou escribió:
comercial. París-Match le dedicó la portada de abril de 1972 con el
gran título: «Cristo, ídolo de nuestro tiempo». Y dedica unas treinta «Todo fenómeno presenta aspectos ambiguos. Con toda
páginas interiores a estudiar el «fenómeno Jesús». La radio ha seguridad, existe una 'operación Jesús' que es, comer-
hecho igual. cialmente, muy rentable. ¿Pero es sólo esto? Constatamos
el hecho actual de una atracción por parte de la figura de
Jesús que aparece en diversas partes. Estoy impresiona-
Una pregunta que hay que hacerse do al ver que los mejores libros sobre Jesucristo en estos
últimos años tienen como autores a judíos que creen en
En la ópera, hay una pregunta que Herodes hace a Cristo: un Jesús histórico, en un Jesús profeta, más que algunos
—Jesús, ¿qué has hecho para llegar a Superestrella? exégetas cristianos. Tenemos también al Jesús de la In-
Esta es la pregunta que cada época se hace, al mismo tiempo dia, el de la no violencia, el mismo Jesús de Garaudy. No
que rechaza a Cristo: ¿Quién es para que dure tanto? digo que estos Jesús sean el Cristo de la fe, pero se
Para más, la prensa francesa lanzó, en ese tiempo en que la le aproximan. Es francamente impresionante oír a las
ópera iba a estrenarse en París, una serle de encuestas sobre \a gentes, después de una representación de Godspell o de
fe de los franceses: La Croix y Le Pelerin encargaron a la SOFRES Jesús Christ Superstar, en Estados Unidos, Inglaterra y
un sondeo de la población francesa desde el punto de vista reli- Francia, decir cosas como ésta: "Después de todo, Jesús
gioso. Estos son los resultados: es ahora para mí algo real, cosa que no era antes'».
— el 84 por 100 se declaran católicos; ¿Quién es?
— el 96 por 100 están bautizados;
— el 75 por 100 creen que Dios existe;
I. UN HOMBRE IGUAL Y DIFERENTE
— el 36 por 100 creen que Jesús es Dios;
— el 32 por 100 creen que Jesús está hoy vivo;
1. Un hombre
— el 72 por 100 rezan;
— el 21 por 100 van a misa con regularidad; Al hablar de la fe, dijimos que Cristo era la gran señal que Dios
— el 75 por 100 conceden a la Iglesia un papel en la actualidad. da a los hombres de que existe, de que los ama. Es un socorro de
150 151
Dios. Un hombre fuera de serie que obliga a pensar a todos los Afirma que tenía una existencia anterior a su nacimiento
hombres. Así fue definido por un gobernador romano.
Muchos años antes de nacer, existen hombres que hablan de El:
Describir la escena de Cristo con Pilatos. Su serenidad, — Miqueas (730 años antes de C.) dice dónde nacerá (5,2);
sabiendo que iba a ser condenado. Pilatos, representante
del mayor imperio de la historia; con poder de perdonar — Isaías (734 a. C.) anuncia que nacerá de una virgen (7,14) y
y de condenar. describe el futuro del niño (9,6); presenta su predicación
Con las palabras de Cristo hacer ver el dominio humano (61,1-2); describe en una visión realista su pasión (c. 53);
de Cristo sobre Pilatos. No necesita lavarse las manos
como Pilatos. — Zacarías (520 a. C.) nos habla de las treinta monedas de su
venta (11,12-13); y del triunfo sobre los hombres cuando sea
Pilatos dice de El: «Aquí tenéis al hombre» (Jn 19,5). ¿Quién es? crucificado (12,10);
La paradoja más extraña de la historia. Un carpintero que apa- — el sorteo de su túnica lo encontramos ya predicho en los
rece en una nación pequeña, muchas veces vencida por los vecinos, salmos (22,19).
dividida por luchas internas, dominada por los romanos, odiada por ¿De qué persona se trata cuando así es anunciada? Y todo se
todos, «leva despreciable de esclavos» (Tácito), pueblo «pernicioso cumple. Y no es sólo que se sepa por adelantado, sino que se afir-
para los otros» (Quintiliano), «el más desolado» (Tácito), región ma que tiene una existencia anterior al nacimiento.
muy secundaria del Imperio romano. Sale de una aldea de la cual
San Juan, en el capítulo 1, nos lo presenta existiendo desde toda
los mismos palestinos dicen: «¿Puede salir de ahí algo bueno?»
la eternidad; y en El todo fue'creado.
(Juan 1,46). Su madre es pobre.
El mismo Jesús habla de su existencia anterior a su venida al
No sale de su tierra; no tiene ningún interés en contactar con
mundo (Jn 17,5).
los grandes de su tiempo. No hace guerras; no escribe nada.
Y resulta que este Hombre fue el más discutido de la historia
de su pueblo, y el más discutido de toda la historia. Hoy nadie se 2. Viene El y todo cambia
mata ni se acalora por César, Demóstenes o Sócrates; y Cristo
continúa haciendo correr tinta y kilómetros de películas. Hay gente Nace pobre e inmediatamente comienza su existencia a traer
que le combate y hay gente que muere por su causa. complicaciones.
En la ópera Jesucristo Superestrella, cuando Jesús es llevado a
Herodes, éste, en medio de su corte edonística, le hace esta pre- — José, esposo de María, sin haber tenido contacto con
gunta: Ella, ve que María va a ser Madre.
— Por su causa, Isabel, una anciana estéril, concibe; y
«Sólo te pregunto lo que se pide a un Superestrella. Zacarías queda mudo y profetiza.
Dinos: ¿qué has hecho para llegar donde llegaste?» — Otras cosas extrañas: una virgen es madre; los ánge-
les hablan con los pastores; unos hombres extraños
Aquí está la pregunta que encierra un gran misterio: ¿Qué hizo vienen de lejos para verlo.
este pobre carpintero para llegar a dividir la historia en dos partes, — Por su causa, escribas y doctores son interrogados
antes de El y después de El, y a los hombres en dos grupos? sobre el lugar de su nacimiento, y Herodes comienza
¿Quién es? a temer y a perseguirlo.
Nos hablan de El cinco hombres. Tres fueron testigos y vivieron — A los cuarenta días de su nacimiento, un anciano, Si-
con El. Otro es un médico que investigó. Otro, San Pablo, que no meón, lo ve como alegría de salvación para muchos y
lo conoció en vida. Las tierras que El pisó existen: Nazaret, Jeru- contradicción y ruina para otros. ¡Y se cumple!
salén, Jericó, el pozo de Jacob... — A través de esta salvación y de esta ruina, todo un
152 153
pueblo, Israel, se siente comprometido durante veinte Lo más chocante es que El sabe que, con pruebas y sin ellas,
siglos. Y sufre las consecuencias. muchos le seguirán y le creerán. Sabe que por El dejarán padre,
— Crece como cualquier niño y adolescente; trabaja co- madre, hijos, tierras y hasta la propia vida. Sin promesas tangibles,
mo carpintero, acostumbrado a ganarse el pan con el como dinero, amor, placer, sexo...
sudor de su frente. La historia cambia; se parte en dos; la humanidad se divide:
a favor o en contra.
Un día deja su casa y se marcha a los montes y aldeas a pre- Por causa suya, y El lo anuncia y se cumple, habrá mártires
dicar. siempre y tendrá perseguidores en todos los tiempos.
Donde El aparece, todo toma rumbo distinto. Y la gente se di- En el Evangelio hay casos que resumen toda esta historia. Lo
vide: unos a favor y otros en contra. Hasta las autoridades quedan podemos ver en el de una mujer pecadora: en un banquete le lava
intrigadas por un pobre carpintero. los pies con sus lágrimas, los seca con sus cabellos, le unge con
perfumes. Diríamos que esto sólo se da en el cine y en la historia
— Unos pescadores dejan sus barcas y le siguen. ¿Por de las pasiones. Y Jesús, a los que critican el hecho, les dice que
qué? ese caso será contado hasta el fin de los tiempos. Y hoy está en
— El agua se convierte en vino. historia, en poesía, en música, en pintura... y en los labios y cora-
— Las pecadoras dejan el vicio, ¿por qué?, y se sienten zón de todos los que se sientan pobres y pecadores.
perdonadas.
— Zaqueo deja de robar y estafar. 3. Un hombre diferente
— Cinco panes sacian a cinco mil personas.
— Los mudos hablan, los cojos andan, los muertos re- Si en su persona había tal capacidad de atracción es porque
sucitan. había algo diferente. Esta seducción no se da sólo durante la vida.
— Muchos hombres cambian de dirección: Pedro, Juan, Se da después de su muerte, con personas que nunca lo vieron ni
Mateo, la Samaritana, la adúltera; los que le siguen. oyeron. Y le siguen.
— Los que le rechazan son obligados a tomar posiciones. Hoy tienen más de 345.000 sacerdotes y más de 1.230.000 religio-
sas y religiosos, totalmente a su servicio. Con defectos y todo,
¿Por qué todo esto delante de un carpintero?
pero le siguen y le quieren amar. Y aceptan sus máximas total-
mente, aunque sean hombres débiles. El sabía que aceptarían dar
Pide que le sigan y sabe que le seguirán
la vida para ganarla; morir como el grano de trigo para dar fruto.
Y no tembló ni dudó al pedir y anunciar esto.
—Nadie que se encuentra con El queda indiferente. Los enemi-
gos lo saben y más tarde lo temerán hasta muerto, tanto que dirán «Para que El se hiciera adorar era necesario que fuera
a Pilatos que ponga guardas en el sepulcro, porque «aquel se- adorable. El amor no existe sin un objeto real, capaz de
ductor...» encenderlo.
La fe, el entusiasmo, la constancia de la primera gene-
— no promete dinero ni gloria;
ración cristiana no se explica sino poniendo en el origen
— promete un reino que nadie ha visto; de todo este movimiento un hombre de proporciones co-
— una nueva tierra que nadie consigue ni imaginarse cómo es; losales...
— anuncia para los que le sigan toda clase de males, resumidos Tú serás la bandera en torno de la cual se tendrá la
en una palabra: cruz, más ardiente batalla. Mil veces más viviente, mil veces
— y la pone como señal y condición para ser discípulos de El; más amado después de tu muerte. Tú serás la piedra
— su reino será a largo plazo, logrado después de la muerte; angular de la humanidad... Entre ti y Dios no se hará
El dice que existe. distinción».
154 155
Esto lo dijo Renán, que un día lo quiso seguir como sacerdote,
Lo extraordinario es que sólo emplea dos años para lanzar un
que lo dejó, que lo estudió, que quiso probar que no era Dios...
movimiento de ideas que llena el mundo hasta hoy. Sócrates, Buda,
Y los millones de cristianos, que como un inmenso campo,
Confucio tuvieron una vida entera.
donde hay cizaña, pero también trigo, lo aman y lo siguen. Y po-
díamos hablar de esa multitud de jóvenes «Jesús Revolution» que
de la droga, del sexo, del vagabundeo han pasado a Cristo, donde 2. No era un tonto ni un iluso
han encontrado salvación.
La gente decía: «Nadie habló como este Hombre». Y habían
oído hablar a muchos doctores.
II. VIENE A SALVAR AL MUNDO Y ESCOGE DOCE PESCADORES Vemos la riqueza de sus cualidades naturales:
156 157
En la historia de todos los hombres y pueblos, la muerte de
— Delante de Pilatos sabe decirle de dónde le viene su
Jesús queda como caso único, consciente, irrepetible. Hasta en la
autoridad; en el mismo tribunal, sabe lo que dice y
muerte fue desafiado: «Si eres Hijo de Dios, baja de la cruz». No
a dónde va.
bajó, porque era también Hijo del Hombre y tenía una misión:
— Sabe y anuncia que volverá triunfante, a pesar de ser morir para reunir todos los pueblos en el reino de Dios.
ahora condenado; predice, sobre todo, que resucitará. La paradoja de Jesús continúa más allá de la muerte. Jesús vive.
— Sabe que al final será suya la victoria y de los que le
sigan.
Aquel que buscáis entre los muertos está vivo. ¡Resucitó!
— Conoce que El es noticia (evangelio) que será predi-
cada en todo el mundo, y sabe hasta con qué porme-
Vive como persona humana y divina, existente por sí mismo,
nores será anunciada.
independiente de la existencia y aceptación de los hombres. Aun-
— Conoce el futuro de su Evangelio y de su obra, la que los hombres desaparecieran, aunque ninguno creyera en El,
Iglesia; sabe que nadie podrá destruirla. Cristo continúa existiendo como Dios y como Hombre
Vive en la Eucaristía: una presencia real, concreta de persona
Es el único Fundador que no se apoya en la familia, ni la eleva. que vive debajo de una señal visible de pan y vino.
Incluso la casta sacerdotal nueva que El inaugura no se apoya en
Vive en la Iglesia, en la sociedad de hombres que aceptan su
la sangre o en la herencia, y no tiene como distintivo el dominio
Alianza. Una presencia que nunca fallará: «Estaré con vosotros
y el privilegio, sino el servicio.
hasta el fin de los tiempos».
Este hombre es el dueño del tiempo. Nadie lo ha dominado Vive en la fe de cada hombre, y en el amor de los pobres y
como El. Nuevamente surge la pregunta de Herodes: Jesús, ¿que oprimidos, en cada hombre que sufre.
hiciste para llegar a Superestrella? Resucitó y vive.
¿Qué hay detrás de este hombre, pobre, salido de una aldea sin En un gran cartel mural estaban escritas estas palabras con
importancia, que sin ningún apoyo humano se coloca sobre todos grandes caracteres:
los hombres?
Hoy muchos responden: ¡Un Superestrella! «¿Pero qué tiene este muerto que a tantos vivos mo-
Pero esa realidad no existe. Un filósofo soñó en el superhom-
lesta?»
bre; pero no existe. Si es más que hombre... tiene que haber den-
tro de El algo que lo defina. Este hombre necesariamente tiene que Y podríamos añadir:
tener una columna vertebral diferente.
«¿Pero qué tiene este muerto que se resiste a todos los
entierros?»
3. ¡Jesús muere y resucita! «¿Pero qué tiene este muerto que a tantos vivos salva?»
158 159
Como Dios, tiene dominio sobre la enfermedad y la muerte, CONCLUSIÓN: Lo necesitamos
resucita muertos (Lázaro, el hijo de la viuda de Naín, la hija de
Jairo, etc.). Cristo es la salvación liberadora, el Hombre-Dios que necesita-
Domina la naturaleza: el mar, la tempestad. Convierte el agua mos si queremos salvar la humanidad.
en vino, multiplica los panes y los peces para alirnentar a la mu-
chedumbre que le sigue. Se puede resumir el drama de Diego Fabri El proceso
Habla con poder y autoridad de Dios, incluso delante de los de Jesús: Una familia judía, harta de oír decir que los
enemigos que le piden explicaciones: judíos habían cometido la gran injusticia, determinan es-
— domina y vence, sobre todo, la muerte en sí rn¡smo; resucita; tudiar la muerte de Jesús a base de las leyes de aquel
— funda la Iglesia, contra la que nadie podrá; tiempo.
— domina el tiempo: «Estaré con vosotros hasta el final», y En la primera parte, aparecen todos los testigos a favor
anuncia un día de juicio para todos los hornbres y un día y en contra. El entreacto da la impresión de ser la deli-
de triunfo total. beración judicial. Al comenzar el segundo acto, tal como
comienza la frase el juez, se tiene la impresión de que
Es Dios:
Cristo va a ser condenado nuevamente. Entonces, del pa-
— es la clave de la Historia (GS, 10).
tio de butacas se levanta una voz:
— Alfa y Omega, principio y meta (GS, 45).
—¡No le condenen! ¡Le necesito!
— Es el único que puede abrir el libro sellado de la historia de
los hombres (Apoc 5,6-10). —¿Quién es usted? ¿No ve que estamos en una re-
presentación?
—¡Ni en representación! ¿Quién soy yo? Puedo llamar-
2. Es Dios hecho Salvación liberadora
me el hijo pródigo de hoy. Salí de casa, arruiné a mi fa-
El primer hombre que sin complejos de superioridad, sin anorma- milia. Y estoy cierto que ni mis padres y hermanos me
lidades, sin palabras abultadas, se afirma Salvador para los hombres recibirían. Cristo es el único que me comprende y recibe.
de toda la historia. ¡No lo condenen!
Este Hombre-Dios afirma que vino al mundo par^ intervenir en Y después de él se levantan otros: un ciego, una pros-
la historia de los hombres. tituta... Esta dice: «Hay siempre un momento en la vida
No invoca derechos para intervenir. Se hace presente y se in- en que sólo El nos defiende, sólo El toma nuestro partido.»
vita ofreciendo salvación. Pero, eso sí, no ofrece impunemente: Y todos afirman: «¡No lo condenen, lo necesitamos!»
«Sin Mí nada podéis hacer», porque «el sarmiento cortado de la
vid no vale sino para el fuego». ¡Sí, lo necesitamos! Pero no quedemos en el sentimiento de
Los que le recibieron fueron hechos hijos de Dios y pasaron de mera necesidad o frustración. Hay que ir a El. Se ofrece a todos y
las tinieblas a la luz. todos lo podemos encontrar. Pero no busquemos muchos razona-
Y funda, con los hombres que lo aceptan, una nueva sociedad, mientos para encontrarlo. Decía Pablo VI a los trabajadores de
diferente a todas las sociedades: la Iglesia, con un fundamento Colombia:
constitucional inédito: el amor.
No fue fanático. El éxito de todos los fanáticos desaparece; el «Vosotros podéis encontrarlo, no por el camino abstrac-
de Jesús perdura e influye hoy, a dos mil años de distancia. to de los conceptos científicos, pero sí por el camino de
Si este Hombre-Dios es un mito, como muchos quieren afirmar, una cierta y viva simpatía instintiva, por el camino de un
el que lo «inventó», el que lo propagó, el que lo sostiene hoy des- descubrimiento interior, tal vez por una inspiración se-
pués de veinte siglos, necesariamente tiene que ser alguien fuera creta, por el recuerdo de una conferencia o de la vista de
de serie. Y el único hombre que prueba que es fuera de serie es un cuadro, por el recuerdo de una frase del Evangelio que
Jesús, y afirma que es Dios. Y lo es. parece haber sido pronunciada precisamente ahora, para
160 161
vosotros... Como cuando en un camino oscuro nos en-
contramos a alguien que camina como nosotros, pero que
lleva una luz, gracias a la cual inmediatamente lo recono-
10
cemos; entonces el que camina en las tinieblas dice:
'¡Oh Cristo, eres Tú!'» (Bogotá, 14-V-1965). Cristo nos libera de la angustia
Y Juego, estudiar con amor, sinceridad y esfuerzo su persona y la ¿Qué solución trae para los males del hombre?
salvación que nos trae.
Y los que ya lo conocen, los que le aman y le siguen, que lo den
a conocer a los que no lo tienen. En el mismo drama, el juez, al ver
cómo hablan y defienden a Cristo allí en el teatro, se dirige a todos
y les dice: GUIÓN
1. Cristo se te ofrece.
2. ¿Qué hacer?
162 163
mo grave, cuya gravedad sólo el médico conoce. Además, el hombre
INTRODUCCIÓN
no sabe ni llega siquiera a sospechar todas sus posibilidades de
Comencemos por los versos de un poeta, que resumen el grito de realización y vida trascendente. Sólo Cristo se lo puede revelar y
hacer intuir.
muchos hombres:
Cristo hace el diagnóstico sobre la enfermedad y posibilidad de
«Salva al hombre, Señor, en esta hora
cura que el hombre tiene. Y señala también el tratamiento.
horrorosa, de trágico destino;
no sabe adonde va, de dónde vino
tanto dolor, que en sauce roto llora. I. LA RESPUESTA DE SALVACIÓN
Ponió de pie, Señor; clava tu aurora
en su costado, y sepa que es divino
despojo, polvo errante en el camino, 1. Cristo defiende siempre al hombre
mas que tu luz lo inmortaliza y dora» (Blas de Otero).
Cristo nunca dejaba sin defensa al criticado o humillado, y más si
Aquí está también resumida la respuesta de Dios. El hombre, tan era por su causa. Defendió:
insignificante al ver la situación en que se encuentra, individual y — a la prostituta, cuando era acusada mentalmente en casa de
colectivamente, puede parecer para sí mismo un polvo errante Simón (Le 7,36-49);
del cosmos, como un meteorito que marcha por el espacio sin des-
— a los discípulos acusados de transgredir el sábado (Me 2,23-8)
tino; pero hay alguien que sabe a dónde tiene que ir el hombre
y de no lavarse las manos -antes de comer (Me 7,16);
y puede hacer de ese polvo errante una felicidad inmortal.
— a los pecadores, cuando El es acusado de comer con ellos
• Un niño y una mujer. Tenemos una ayuda venida de fuera (Me 2,16-17);
para modificar nuestra manera de ver el mundo. — al Hijo Pródigo, ante las acusaciones del hermano mayor
El filósofo americano Emerson cuenta que en cierta oca- (Le 15,30-32);
sión iba de una ciudad a otra en un autobús. Horas y — al siervo maltratado por otro compañero (Mt 24,49);
horas. Calor, tedio y cansancio en todos los pasajeros. En — a los discípulos en la noche en que El es apresado;
un pueblecito entró una mujer, todavía joven, con su hijo — a la mujer adúltera (Jn 8,1-11).
de seis años. El niño comenzó a hacer preguntas sobre
El evangelio sólo esta vez nos dice que Cristo escribió... Nadie
cuantas cosas veía por las ventanas del coche. La madre
conocerá estas palabras: pero sí sabemos el resultado: una mujer
respondía. Al poco tiempo, todos los pasajeros estaban
fue defendida y librada de las piedras de los hipócritas.
interesados tanto en las preguntas como en las respues-
tas. Parecía que una brisa de aire fresco había penetrado
a todos. Se sentían salvados del tedio y aburrimiento. 2. Es la salvación en la raíz
164 165
(Jn 3,3-7). Esto exige una sociedad nueva, la del amor, sin distincio- El que come mi carne y bebe mi sangre tiene la vida
nes de pobres y ricos, de sabios o ignorantes; el hombre despro- eterna y yo le resucitaré el último día» (Jn 6,50-56).
visto de egoísmos, el hombre que vive en función de los demás,
para servir y no para ser servido. El hombre que no explota al hom- Volvamos un instante a la conferencia anterior sobre Cristo:
bre, que no oprime y aplasta. ¿Quién es este hombre, que no es loco, que no es tonto, que no es
Marx también pensó en este nuevo hombre, como el ideal para iluso y habla de esta manera?
conseguir la nueva sociedad. Lo copió de Cristo. Pero se equivocó
de camino. Cristo para seguirlo no quita la libertad, no encierra al
hombre, no lo suprime, no le lava el cerebro. El marxismo comienza 4. Cristo vence la angustia ante la muerte
por el cambio de las estructuras a través de la violencia. Pero se
empeña en violentar al hombre. Afirman que Rusia tiene hoy más Es alguien que sale de la serie de los hombres, que tiene pode-
de un millón de prisioneros en campos de concentración del archi- res por encima de la naturaleza humana. Es capaz de vencer la
piélago Gulag, como los llama el escritor Solzenitzin, expulsado de propia muerte. Ya en su vida resucitó muertos.
su patria, y no sabemos cuántos otros escritores y pensadores son El mismo resucitó.
obligados a callar. Afirma que resucitará a los que lo aceptan.
Cristo, en cambio, quiere cambiar el mismo corazón del hombre; En la película y ópera «Jesucristo Superestar», después de la
sólo así es posible salvarlo. Y salva el hombre todo, con todos sus institución de la Eucaristía, dice un discípulo: «¿Qué tiene este pan
valores. No sólo para el más allá, sino también para esta vida. que se me ha subido a la cabeza?»
En Cristo se hace más vivo el mandato de Dios «dominad la tierra», El filósofo existencialistá Gabriel Marcel, nacido en 1889, edu-
pero para bien de todos, no de unos cuantos. La parábola de los cado al margen de toda religión y buscando la verdad desde 1914, se
talentos lo dice bien claro. La raíz de esta salvación está en que su convierte y se bautiza en 1929, afirma, poco tiempo antes de morir:
muerte, su alianza, nos libra del egoísmo.
«La muerte misma adquiere significación no en la an-
gustia, sino en el cambio de vida que opera cuando la
3. Liberación en profundidad y trascendencia fidelidad, el amor y la esperanza entran en juego... Los
únicos muertos, los verdaderos muertos, son aquellos a
El hombre, después de todo y si es sincero, tiene que reconocer quienes hemos dejado de amar».
que no se basta a sí mismo, que por sí solo no sale de su pozo
de miseria. Además, no se resigna a admitir el vacío de la muerte. Hay resurrección. Este cuerpo que se cansa, que sufre y que el
Por eso para el existencialismo nihilista de Sartre la vida es un hombre no admite que sea como el de un gusano cualquiera, resu-
destino ciego y abocado al desastre, porque no ve más lejos. citará. ¿Cómo será? No lo sabemos, pero sí sabemos que resucitará
Cristo nos libra de esa angustia porque inunda de luz el más allá. (cfr. 1 Cor 15,42-45).
Hay una vida eterna, trascendente. Los marxistas presentan otra supervivencia. La de unos que mue-
ren, recibiendo el bienestar otros; pero el que muere cae en el
«Os digo que el que escucha mi palabra y cree en el vacío. Es la teoría de la dialéctica de la historia, unos mueren para
que me envió tiene la vida eterna. Llega la hora y es ésta que los otros tengan el progreso, el bienestar. No saben en qué
en que los muertos oirán la voz del Hijo de Dios y los que
generación vendrá ese bienestar. Sólo lo afirman. Pero y los que
le escuchan vivirán» (Jn 5,24-29; cfr. 6,37-40).
mueren, ¿tienen que renunciar a toda felicidad futura?
Y nos da un medio y una garantía, extraña, misteriosa, pero real: Hay momentos duros en la vida.
«Yo soy el pan vivo bajado del cielo; si alguno come de Un padre encuentra en la calle a su hijo atropellado, des-
este pan vivirá para siempre, y el pan que yo le daré es hecho por un camión que pasaba a una velocidad loca. Su
mi carne vida del mundo. hijo ya no existe. Habladle de la necesidad, ventajas y
166 167
consecuencias del progreso. Todas las explicaciones le El filósofo marxista R. Garaudy, en su artículo Evangelio y
son inútiles. No dan vida a su hijo. marxismo, afirma: «La buena nueva es, por tanto, que el mundo
cambió y que Cristo es lo contrario de la fatalidad».
Cristo le dice: tu hijo resucitará. No será absorbido por un mun- Libre y responsable ante el trabajo; basta leer la parábola de los
do confuso, sino que tendrá vida eterna. talentos (Mt 25,14-30), la exposición del juicio final sobre la ley y
Sí; pero esta resurrección requiere una aceptación de Cristo. el amor (Mt 25,31-46), las discusiones de Jesús con los judíos, la
parábola del mayordomo (Mt 24,49).
5. Frente a la muerte somos libres Jesús afirma la posibilidad de amar a los enemigos (Mt 5,43-48),
de vencer los instintos (Mt 6,14-15), de dominar la concupiscencia y
Hay íibertad. Los hombres de hoy pueden hacer igual que aque- eJ sexo ( M t 5,27).
llos que oyeron hablar de comer la carne de Cristo: «Duras son Además, el hombre tiene ayuda. «Lo que es imposible para el
estas palabras» (Jn 6,60), y no quisieron oír más; se fueron. hombre es posible para Dios». El hombre, con Dios, vence hasta la
O como los intelectuales de Atenas: cuando oyeron a San Pablo muerte. Todo el evangelio es la declaración de que el hombre tiene
«lo de la resurrección de los muertos, unos se echaron a reír, otros en sus manos su destino. Eso sí: «ante él está la vida y la muerte»;
dijeron: te oiremos sobre esto otro día» (Act 17,32). puede escoger (cf. Dt 30,15).
168 169
sión. «El evangelio anuncia la libertad de los hijos de Dios y re- quiera litigar contigo para quitarte ¡la túnica, déjale tam-
chaza todas las esclavitudes» (GS, 4). bién el manto... Da a quien te pida y no vuelvas la espalda
a quien desea de ti algo prestado» (Mt 5,38-42).
El evangelizador hará ver con casos concretos del evan-
gelio cómo Cristo suprime la opresión del pecado y, por Es un lenguaje extraño. Es el de la paz, el del respeto por los
tanto, la alienación social: Zaqueo, la mujer adúltera, la otros, el del amor que edifica el mundo nuevo.
samaritana, la Magdalena, etc., son personas liberadas de Y lanza por este camino a sus discípulos. Recordemos un caso
su pecado hasta de quienes los acusan; y una vez hechos histórico y reciente de nuestro tiempo:
libres, siguen a Cristo.
La idea de este apartado merece la pena ser desarro- En verano de 1941, en el campo nazi de concentración
llada ampliamente, en el sentido de que la causa de todas de Auschwitz, un prisionero se fugaba de uno de los
las opresiones es el pecado; quitándolo, Cristo arranca la barracones. En represalia, diez prisioneros tenían que
opresión. morir de hambre. Los dos mil prisioneros del barracón tu-
vieron que permanecer de pie sin tomar alimento ni bebida
desde las seis de la tarde hasta las once de la mañana del
3. Cristo salva la integridad del hombre
día siguiente.
Su doctrina es el respeto máximo por las personas y la vida de El coronel Frisch se presentó por la mañana rodeado de
los demás. El crimen, la injusticia, el alcoholismo, las drogas, la vio- otros oficiales de las S. S. El fugitivo no había sido encon-
lencia, todo queda eliminado del hombre nuevo. trado. Caminando por entre las filas de los prisioneros, el
coronel fue señalando con el dedo los diez hombres que
• Toda la Biblia es un clamor de defensa del pobre y del opri- habían de morir. Se paró ante el prisionero núm. 5.659,
mido. Francisco Gajowniczek. Gajowniczek sabía lo que esto
significaba: era la muerte. Y sollozó: «Lo siento por mi
• Cristo es el único que da respuesta al interrogante proble-
mático del sufrimiento. Con Cristo, el sufrimiento deja de ser una mujer y mis hijos».
incógnita o una esfinge que devora al hombre. Lo trataremos más Otro prisionero, que estaba cerca de él, dio entonces un
detenidamente en una conferencia posterior (cfr. núms. 15-16). Cris- paso adelante y, quitándose la gorra, dijo al coronel, esbo-
to, sobre todo, se hace hombre entre ¡los hombres para que nadie zando una sonrisa: «Yo ya soy algo mayor. Soy sacerdote
atropello a otro, ni nadie aplaste a los demás. católico. Quiero ir en vez de este prisionero que ha seña-
lado. El tiene esposa e hijos y su familia le necesita». Era
• La gente dice: «No te dejes pisar, pisa tú primero. No te dejes el padre Kolbe, sacerdote franciscano, que se ofrecía
comer, come tú primero». Pero Cristo dice: «Amad como yo os espontáneamente a morir por su compañero de prisión.
he amado». «Yo doy la vida por los demás». Sí, «era necesario que
El padre Kolbe y los otros nueve condenados fueron
un hombre muriera por todo el pueblo...» (Jn 11,49-52). Y se ofreció
encerrados en una celda de cemento sin ventanas ni mue-
El. Su ley no es la violencia, sino la del grano del trigo que muere
bles. Allí, uno tras otro, iban muriendo de hambre. El y
para dar fruto (Jn 12,24); la del pan que se deja comer para su ali-
tres compañeros resistieron más tiempo: dos semanas.
mento. Pero El no aplasta a nadie ni consiente que los suyos opri-
Los nazis decidieron al fin acabar con ellos y se les in-
man a los otros.
yectó un ácido muriático. Era el 14 de agosto de 1941.
Va más lejos todavía:
Treinta años después, Maximiliano Kolbe, sacerdote ca-
«Habéis oído que se dijo: ojo por ojo y diente por diente. tólico que entregó su vida a los cuarenta y siete años en
Pero yo os digo: no resistáis al mal; y si alguno te abofe- Auschwitz, ha sido beatificado en Roma. Francisco Gajow-
tea en la mejilla derecha, ponle también la otra, y al que niczek, lleno de emoción, pudo asistir personalmente a la
170 171
ceremonia de beatificación de su heroico salvador (véase En esta línea de amor evangélico, San Pablo escribe: «Maridos,
la obra Un santo presidiario, de C. Jordá, Editorial P. S., amad vuestras esposas como Cristo amó a su Iglesia, que por ella
Madrid, 1974 3 ). se entregó y sacrificó». Haciendo realidad este programa, el egoís-
mo de los esposos que invocan derechos no existirían. Ese cáncer
que estropea la familia queda curado en el amor que Cristo enseña.
4. Cristo salva la libertad y la independencia del hombre
• La trascendencia de la vida que El da suprime la ambición
«Si aceptáis mi palabra seréis mis discípulos y cono- y avaricia que a veces separa los hermanos de sangre (Le 12,15).
ceréis la verdad y ésta os hará libres» [Jn 8,31-32). Jesús rechaza de su reino al «que es rico para sí mismo» (Le 12,21).
Todo el programa de salvación, ya desde el Antiguo Testamento,
• El Discurso de la Montaña es el programa de la libertad total: es un grito contra los poderosos que oprimen al débil y que añaden
«campo a campo, casa a casa» (Is 5,8), que se apropian la oveja
— de las preocupaciones desorbitadas de comer y vestir, del pobre (2 Re 12,7).
— de la ambición del dinero que esclaviza y oprime a otros,
• Cristo pone la autoridad como servicio a los demás, no como
— de la angustia del día de mañana (Mt 6,19-34).
tiranía y derecho a servidumbre (Jn 13,13-15). Enseña la convivencia
• El programa de Jesús en su Discurso del Monte hace al hom- al sacerdote y levita y para tanto indiferente y comodón que no se
bre independiente del miedo a los hombres, al enseñarle que no fija en la desgracia ajena (Le 10,30-37).
debe temer ni a los que quitan la vida, porque hay otra (Mt 10,28);
• Establece como máxima ley el amor que se entrega, que acor-
independiente del odio y la venganza (Mt 5,43; 6,14), independiente
ta distancias, que une, que hace de todos una sola cosa (Jn 17).
de la concupiscencia y del sexo (Mt 5,27-32).
No es un amor simplemente humano, condicionado a la sangre o a la
Con esto, Cristo salva al mismo tiempo la ética personal y social, simpatía, sino un amor que nace de Dios y es capaz de amar al
la ley moral de convivencia humana que los hombres habían per- enemigo y al que nos hace mal, sin esperar retribución.
dido y tienden a perder cada día. Amor que puede exigir que lleguemos a dar bienes, salud y hasta
la propia vida por el hermano.
172 173
ellas. Sólo os traigo una frase de un filósofo que a los cuarenta desequilibren la justicia, y de tiranos, en grande y en pequeño, que
años se convirtió al catolicismo, Gabriel Marcel, de su libro Los someten los otros a esclavitud. Sin lágrimas y sin hambre. Sin niños
hombres contra lo humano: «Sólo parece haber actualmente una perdidos.
opción posible para el hombre: la termita-hormiguero o el cuerpo Cristo se une a esta humanidad para formar parte de ella, para
místico que es la Iglesia; el error más grosero, evidentemente, sería orientarla para ser cabeza y vitalidad de la misma:
confundirlos».
— la meta es una inmortalidad feliz;
Si escogemos lo primero —y muchos gobernantes lo escogen—,
— la misma carne alcanzará resurrección;
sólo se puede realizar a base de la anulación de la persona. Lo se-
— toda la naturaleza llegará a la liberación.
gundo es lo que salva. La Iglesia, tal como Cristo la quiso, es una
respuesta a las necesidades de los hombres. El mal está en que los
hombres no nos lanzamos a formarla tal como Cristo la quiso. El mal 8. Ser útil en el mundo
es para nosotros.
Todos los días preguntamos:
7. Cristo nos trae luz y horizontes «Señor que lo quisiste: ¿para qué habré nacido?
¿Quién me necesitaba, quién me había pedido?
En una película fatalista, negra como una noche continuada, un ¿Qué misión me confiaste? ¿Y por qué me elegiste?
joven grita: «Por lo menos tenemos derecho de preguntar a la vida Yo, la inútil, la débil, la cansada, la triste.
las razones de nuestra existencia». (Dulce María Loynaz)
Unamuno dice:
Y todos los días Cristo da una respuesta que engloba todas:
«Descúbreme mi mar, para amar. Y llena la vida de una luz eterna.
mar de lo eterno.
Dime quién soy..., dime quién soy..., que vivo... «Tuve hambre y me disteis de comer;
Revélame el misterio...». tuve sed y me disteis de beber;
era forastero y me acogisteis;
Cristo responde. Es cuestión de escucharle. El es la luz que estaba desnudo y me vestísteis;
brilla en las tinieblas (Jn 1,5), que vino para iluminar a los hombres enfermo y me visitasteis;
(Le 1,79). preso y vinisteis a verme;
El Cristianismo nos revela con toda nitidez: venid, tomad posesión del reino
— el origen y la meta; preparado para vosotros
— somos creados por alguien con inteligencia y amor; desde la creación del mundo» (Mt 25,31-46).
— somos parte de una humanidad que camina a una ciudad
nueva: «Cielo nuevo y nueva tierra porque el primer cielo y la En la novela de Gironella Levántate y anda, una mujer hebrea
primera tierra habían desaparecido. Y vi Ja ciudad santa. Y dijo el consulta en Roma al Dr. Emmanuele; le pone al descubierto su an-
que estaba sentado en el trono: he aquí que hago nuevas todas las gustia por sentirse sin sentido en la vida. Vale la pena copiar las
cosas» (Apoc 21,1). respuestas:
La ciudad nueva, ideal. No la edificada por el servicio edonista y
materialista de la vida hasta el desprecio de Dios y del hombre, —Debe usted esforzarse por amar. No preguntarse
sino la nueva, sin mediocres, sin infieles, sin opresores ni cínicos. constantemente si la vida tiene defectos, sino repetirse
Allí no habrá hombres ni mujeres que maten a sus hijos, ni lujurio- una y otra vez que todas las vidas necesitan ser amadas
sos que contagien. Ciudad libre para siempre de embusteros que y que usted puede amarlas lo mismo que puede embelle-
174 175
cer su habitación. Debe usted preparar su corazón para a los pobres. Y si defraudé a alguien devolveré cuatro
ese acto único e invencible que consiste en amar. Debe veces más».
usted trasladar al campo del espíritu lo que hasta ahora
Esto no quiere decir otra cosa que cambiar, estableciendo con
ha ejercitado en el campo de la sensualidad.
los otros relaciones de amor y justicia.
Busque usted una patria, el prójimo. Busque usted un
oficio que la colme: el amor. Búsquese una compañía: el
corazón de los demás. CONCLUSIÓN: Estamos en una alternativa
Usted sufre, ha sufrido y continúa sufriendo. Procure
que ese sufrimiento... le ayude a descubrir lo esencial. Diréis: siendo Cristo esta salvación, este socorro, esta solución
Ame, y yo le aseguro que encontrará sentido a la vida. hace 2000 años, ¿cómo se explica que esa luz no se haya impuesto
—A mí los demás me tienen sin cuidado. No me im- todavía? ¿Cómo hay tanta miseria espiritual y material, tanta oscu-
porta lo que les ocurra. ridad, incluso en ambientes cristianos?
—Eso no es cierto —replicaba el doctor Emmanuele—. Las respuestas pueden ser muchas. Las resumimos en una: la
El día que trajo usted una caja de bombones para la en- luz no anula la libertad del hombre. La fe, que es el medio por el
fermera que le abre la puerta y le pone las inyecciones, que Dios se da a conocer y el camino para aceptarlo, ilumina al
por un momento su cara irradió felicidad». hombre lo suficiente para que pueda optar por la salvación y oculta
a Dios lo suficiente para que el hombre pueda continuar sirviéndose
III. AHORA ES CONTIGO de su cualidad más humana: la libertad. La misma Escritura dice:
176 177
Esto sólo será posible abriendo la persona a Cristo y dejando
que su amor entre en nosotros y desborde el corazón. La única
revolución verdadera es la conversión. ¿Qué hacer y decir?
11
Termino con una canción de jóvenes. Nos da la visión de cómo
los hombres caminan sin saber a dónde van, pero se encuentran La revolución de Cristo (I)
gritando a Cristo.
Cristo, libre y contestatario
Miro hacia el cielo y veo una nube blanca que va pasando.
Miro a la tierra y veo una multitud que va caminando.
Como esa nube blanca, la gente no sabe a dónde va.
¡Quien puede decirle el camino cierto eres Tú, Señor!
Toda esa multitud en su pecho lleva amor y paz;
por eso para ellos sus esperanzas no morirán.
Miro hacia el cielo y veo que ya se aferran a t¡, Señor.
En cada esquina veo la mirada triste de algunos.
Mas buscan por este mundo la dirección del camino aquél.
Es mi deseo ver aumentada siempre esa procesión GUIÓN
para que todos canten
la misma prosa de esta oración:
¡Jesucristo!
INTRODUCCIÓN: ¿En qué partido político está Cristo?
¡Jesucristo!
¡Jesucristo!
¡Yo estoy aquí! I. Cristo, revolucionario con su propia vida
1. Revolución y opresión.
2. Pionero de la liberación.
178 179
INTRODUCCIÓN: ¿En qué partido político está Cristo? Es evidente que Cristo tenía en sí una potencia suficiente para
hacer una revolución. Podemos decir que era una potencia; como
Tal vez nunca en la historia se ha invocado tanto a Cristo y su tal fue temido al nacer. Todos los que mandan temen que alguien
Evangelio para apoyar y lanzar una revolución social. Hasta se ha pueda fundar un movimiento. Herodes lo temía.
afirmado que el cristianismo, más que religión, es un movimiento Además, Cristo, en las profecías anteriores, era presentado
social. como un liberador, especialmente como un defensor, «goei», en-
¿No será que muchos lo quieren llevar a su grupo? Los hay cargado de defender al hermano muerto o caído en esclavitud
que, instalados en la vida, quieren ver en Jesús sólo un pacifista (Lev 25,26-49), de proteger a la viuda (Ruth 4,5), de vengar a un
a ultranza, como si todo lo que los hombres instalados hacen es- pariente asesinado (Núm 35,19).
tuviera bien y nada hubiera que cambiar. Otros defienden que el La era mesiánica, la de Jesús, es presentada como época de
cristianismo es sólo una religión de culto y ceremonia sin impli- paz, siendo todos hermanos, teniendo todos su casa y su viña;
caciones y consecuencias en la línea horizontal, en la vida, como tiempo para dejar en libertad a los oprimidos, romper todos los
si el mandamiento básico del amor que Cristo nos dio fuera un yugos, partir el pan con el hambriento, albergar al pobre sin abrigo
mero dar limosna a un pobre con gesto paternalista de protección, y no volver el rostro ante el hermano (Is 58,6). El Mesías también
compasión o como peana para la propia publicidad. Para todos era esperado por muchos en Israel como un guerrero victorioso
estos, la revolución es lo más contrario a Cristo. que no sólo quebraría el yugo de los romanos, sino que sometería
Querer hoy poner a Jesús en la lista o al lado de cualquier todas las naciones a Israel.
partido político o social es violentar la verdad histórica y la propia
Persona de Jesús.
2. Cómo es la revolución de Jesús
Cristo no se alistó a ningún bando. Y el que lo quiera tener
como compañero ha de alistarse no a un partido, sino a su Persona Pero Jesús no fue un Mesías guerrero ni revolucionario, tal
y su Verdad. como hoy lo entendemos, que se lanzara a una guerra de palabras
y obras para derrocar las estructuras.
Parece una ironía de Dios. Los israelitas esperan un guerrero
y Dios les manda un niño del cual se dice que «conducirá al pue-
I. CRISTO, REVOLUCIONARIO CON SU PROPIA VIDA blo». En vez de mandarles un economista, les manda un pobre más.
¿Por qué hace Dios esto? Porque quiere desarmar a los hombres.
1. Revolución y opresión Delante de un niño que nos mira quedamos desarmados; cuando
nos quejamos de algo, si encontramos un pobre que sufre más que
Veamos un poco en general lo que los diccionarios entienden nosotros, quedamos sin palabra. Cristo, como niño, comienza así
a hacer la revolución, no armando a los hombres, sino desar-
por revolución:
mándolos.
— cambio en la constitución de un Estado; Es el primer paso para su revolución.
— cambio en la opinión pública de un país o Estado; Sí, viene a hacer una revolución de auténtico fuego. No una
— alteración violenta en la política de un país o Estado; revolución que pase o una libertad para unos y esclavitud para
otros. La libertad que Cristo trae, aunque tiene repercusiones en
— perturbación o alteración profunda en las condiciones eco-
el campo social, se sitúa mucho más adentro y por encima de él.
nómicas, en las costumbres, en las ideas, opiniones de los
El cambio social será una consecuencia. Hasta podemos decir que
pueblos o de la humanidad en general;
la libertad que trae Cristo no supone cambio de condición (1 Co-
— cambio de las actitudes de los hombres en relación a la rintios 7,21). Para muchos, como para los griegos del tiempo de
moral, convivencia humana, etc., nacido, sobre todo, por la San Pablo, esto dice poco. Pero la única manera que Cristo propone
revolución de ¡deas. para ser libres es emanciparse de la gran tiranía que es el pecado
180 181
y el egoísmo. Cristo conocía bien al hombre y los males de la — tiene una piedra como almohada, a diferencia de los bien
opresión, tanto para el que oprime como para el oprimido. Y lanza instalados en la vida y que ponen su ideal en la comodidad;
una revolución auténtica, diferente de todas las que hubo y de — cuando comienza a predicar su revolución, no la apoya en
las que habría, la única revolución capaz de salvar a todos los las armas y en la publicidad; sigue los métodos contrarios a los
hombres: los que oprimen, que también necesitan salvación, y los políticos. Sabe que el triunfo está en el fermento de la masa;
oprimidos. — no se apoya en promesas de dinero, bienestar material, de
altos puestos; anuncia cruz y sufrimiento hasta dar la vida por
los otros;
3. Con su vida derroca el falso «orden» que los hombres han
creado — cuando quieren hacerlo rey, Cristo se esconde;
— cuando lo aclaman en triunfo en Jerusalén, no distribuye
La misma Madre de Jesús, María, sintió que la revolución estaba armas entre los partidarios; así da El su réplica a los oportunistas
comenzada: que se aprovechan del hambre y ansia de libertad de las masas;
— no le importa el prestigio de los grandes ni de los financie-
«Desplegó el poder de su brazo
ros. Nunca los busca. Y en El nada hay de adulación y sumisión
y dispersó a los que se engríen esclavizante que se da en los miembros de todos los partidos
con los pensamientos de su corazón. políticos, porque todos quieren subir;
Derribó a los potentados de sus tronos
— en esta línea revolucionaria, a los que le siguen no les ofre-
y ensalzó a los humildes.
ce el mínimo de seguridad: serán perseguidos hasta el fin del
A los hambrientos llenó de bienes mundo.
y a los ricos despidió vacíos...» (Le 1,50-54).
Cristo va a volver todo del revés; no acepta ni está de acuerdo II. CONSECUENCIAS DE SU ACTITUD CONTESTATARIA
con las estructuras sociales, ni religiosas, ni políticas de su tiem-
po. Pero no hace nada, ni lo intenta, para conseguir el poder. El 1. Es marginado por revolucionario
quiere ir a las raíces del hombre. Y va. Hace la revolución mar-
cando el camino con su propia vida. El demostrará cuál es el de- Lo marginan porque se dan cuenta de que, en el fondo, encarna
recho y cuál el revés. Y lanza un desafío a las estructuras de todos una auténtica revolución. Pero El no se ausenta, aunque se vea
los tiempos: obligado a vivir como un apatrida, un hombre que no tiene en la
— Para nacer, escoge una gruta de pastores, contestando a sociedad un lugar, que no encaja.
todos los poderosos que buscan palacios y «juntan casa a casa» No se incluye en ningún grupo, ni político, ni social, ni religioso,
(Isaías 5,8); ni siquiera geográfico. Los que más le conocen y persiguen no
saben de dónde viene (Jn 9,29-30). Y el propio Cristo se lo dice:
— podría haber escogido una Madre y una familia rica, pero
«Vosotros no sabéis de dónde vengo y adonde voy» (Jn 8,14). El
prefiere una pobre, frente a los que juzgan el valor de familia por
mismo Pilatos lo creerá de Galilea. A Cristo poco le interesa esto.
títulos y posición económica;
Frente a los nacionalismos, pone una condición de ciudadanía uni-
— llama en primer lugar a los pastores, dando en rostro a los versal. Podríamos decir que es el primer Ciudadano del mundo.
que sólo quieren rodearse de sabios y desprecian las clases Y en esta línea, lanza la salvación para todos los hombres.
débiles; Los judíos creían que sólo ellos eran los hijos de Dios, los here-
— escoge una vida oscura en un pueblo de humilde categoría, deros exclusivos de una promesa de bendición. Cristo la extiende
y como trabajador manual, frente a los que echan el trabajo oscu- a todos los hombres y pueblos. Y lo más extraño es que de este
ro, siempre que pueden, en las clases más desheredadas en for- marginado, sin ruido, sin luchas, naciera un movimiento profundo
tuna y cultura; de revolución pacífica que dura hasta hoy, después de dos mil años.
182 183
2. Pionero de la liberación — libre ante la muerte: podía haberse librado, como se libró en
otras ocasiones (Jn 10,39). «Nadie me quita la vida: soy yo el que
Jesús traía y era El mismo la Verdad suprema, la de siempre, la doy por mi voluntad. Tengo el poder de darla y el poder de
la que no cambia, la infalsificabie; por eso era libre. Y por eso volver a tomarla» (Jn 10,18-19).
aporta la revolución de la libertad. Un día El mismo gritó a los Es tan libre que dice todo esto sin gritos, sin rebeliones, sin
que se creían libres en el mundo porque no eran de la condición histerismo ni nerviosismos, sin hacer teatro, sin llamar la atención.
social de esclavos: «¡Solamente la verdad os hará libres!» Ellos Es la revolución frente a toda opresión. Es el ideal del hombre:
se afirmaron libres y Cristo les responde: «Todo el que comete libertad frente a la mayor o menor opresión que todos los partidos
pecado es siervo del pecado» (Jn 8,32-35). Y a continuación les ejercen en sus afiliados.
afirma que si le aceptan, El les dará la libertad. Así quiere Cristo a los que le siguen. A los pocos días de su
Es la que ofrece hoy a todos. muerte, comienza a vivir la primera comunidad cristiana en total
Y de esta libertad profunda brota toda libertad verdadera. revolución; nada tenían como propio; todo era común. Pero cada
Como prueba, tenemos al mismo Cristo, libre en lo más profundo individuo sigue siendo libre. El propio jefe, Pedro, dice a quien
de su ser: intentaba engañar: «¿Por qué lo hiciste, si eras libre para quedarte
con lo tuyo?» (Act 4,36).
— no depende de las ideas que trazan los fuertes del partido.
Esta es una revolución que pocos hacen; Es importante notar que Cristo no muere ni es condenado por
una causa o revolución política. El mismo gobernador romano, muy
— libre ante los que quieren eliminarlo: «Muchas cosas buenas
celoso del poder y sin escrúpulos para suprimir al primero que
hice entre vosotros, ¿por cuál de ellas me queréis apedrear?»;
atentara contra el poder romano, dice: «No encuentro culpa en El».
— libre ante los fariseos, detentores de la ley, del prestigio;
De su aceptación voluntaria de la muerte nace la mayor revolu-
— libre para decir todas las verdades (Le 11,37-43);
ción que se haya dado en la historia. Lo que nadie venció, lo
— libre para proclamar la realidad del matrimonio (Mt 19,8-9);
venció El: la muerte; en El y en los demás. Ante este hecho, un
— libre frente al dinero. Ni una piedra tiene como almohada. discípulo suyo, Pablo, grita: «Muerte, ¿dónde está tu victoria?»
Mao dice que se es libre y nada se debe temer cuando sobre la (1 Cor 15,55).
cabeza no se tiene ni una teja ni bajo los pies una paja;
— libre ante el sexo, para poder decir: «Quien esté limpio, que
3. Revolucionario hasta en su muerte
tire la primera piedra»;
— libre hasta para defender a las prostitutas;
a) Todo triunfo exige víctimas. La ley de todos los poderíos y
— libre frente a las necesidades materiales: «No solamente de de todas las revoluciones es que tiene que haber víctimas. Desde
pan vive el hombre»;
el principio de la historia, alguien tiene que morir para que otros
— libre frente al mundo: «Yo vencí al mundo» (Jn 16,33); triunfen. Quien quiere subir tiene que subir por montones de ca-
— libre frente al contagio del pecado y de la injusticia: «¿Quién dáveres.
de vosotros me puede acusar de pecado» (Jn 8,46); Pero entre la muerte de Cristo y de otros revolucionarios hay
— libre, siendo Señor, para servir a los demás (Jn 13,14); una diferencia sustancial, y en esto también Cristo vuelve las cosas
— libre hasta ante las autoridades y leyes religiosas (Le 13,11- del revés. Los otros revolucionarios mueren -—los que mueren, pues
16); en el tribunal, cuando está preso, dice: «Si hablé mal, mués- hay muchos que saben escapar y echar los cuerpos de los otros
tralo; si hablé bien, ¿por qué me pegas?» (Jn 18,23); y a los jefes: al cañón— porque pretenden destronar a los que mandan, porque
«Yo hablé en público; preguntad a los que me oyeron» (Jn 18,20); quieren subir. Cristo no.
— libre para, aun yendo a ser condenado, anunciar su triunfo Cuando Cristo lanza su revolución, a nadie quiere quitar de su
(Lucas 22,69); puesto. Sencillamente, quiere cambiar el corazón de los hombres
— libre ante el gobernador Pilatos (Jn 18,34), para recordarle de para que funcione normalmente, es decir, amando. Sí, entonces vie-
dónde le viene la autoridad; ron los hombres que dando media vuelta a la situación establecida,
184 185
s u mundo de egoísmo se desmoronaba. Y uno de los jefes dijo:
«Es necesario que un hombre muera por todo el pueblo». 12
b) Cristo escoge la revolución del amor hasta la muerte.
Cristo lo sabía antes que ese otro lo dijese. Y porque El quiere La revolución de Cristo (II)
salvar al pueblo, no escoge matar ni hacer la guerra, sino que vo-
luntariamente da su vida. No la da para dejar en paz a los otros, ¿Hombres o estructuras?
como puede hacerlo alguien que, derrotado, se retira de la política
para que no haya divisiones, sino porque sabe que el mal de la
opresión es tan grande que sólo su vida, dada voluntariamente,
sería el comienzo del fin de la opresión. Es decir, a todos los
hombres que si quieren salvar al mundo no deben matar, sino dar
la vida.
En el mundo de hoy decimos: «No te dejes pisar; pisa tú pri-
mero. No te dejes atropellar; atropella tú primero». GUIÓN
Cristo, dando su vida, hace la revolución contra esas normas.
«Cada uno tome su cruz».
El principio, el fermento que mueve esta revolución, es el amor.
INTRODUCCIÓN: El mayor político de Ja historia
Nadie ama más al amigo que el que da la vida por El. Y Cristo,
porque tenía a todos los hombres como amigos, porque los quería
salvar, no hace una guerra con la cual aplastaría y suprimiría, sino I. La revolución de ideas
que muere para que todos vivan.
1. Cristo ilumina la realidad humana.
186 187
INTRODUCCIÓN: El mayor político de la historia misteriosa realidad: un pan s e convierte en Cuerpo que
se entrega por los hombres. He aquí cómo se hace la
En cierta ocasión, un misionero que trabajaba con los revolución que entra hasta dentro.
emigrantes españoles en París, en el descanso para co-
mer, estuvo hablando con un obrero que abría zanjas para Cristo pretende transformar la ciudad de los hombres. Antes
los cables telefónicos. El obrero comenzó a contarle su que cambiar estructuras y leyes, hay que iluminar con ¡deas. Por
vida: una serie de hambres y sueños durante algunos eso comienza por una revolución de ideas. Cristo no es un revo-
años, casi desesperación durante los más. Se quejaba lucionario que vaya estudiando y construyendo poco a poco su
de todos: de los gobernantes, de los comunistas, de los sistema ideológico. A Cristo le nace de su propia Persona, porque
capitalistas, de los buenos y de los malos, de los polí- es Dios y porque es la Verdad. El contraste de su revolución lo
ticos. Después de veinte minutos de quejas, terminó al podríamos resumir en una frase que El repitió intencionadamente:
mismo tiempo que cerraba la marmita de la comida: «Os fue dicho... pero Yo os digo...» ( M t 5,21; 27; 31; 33).
—¡Convénzase! Esto no tiene solución. La solución ya
fue dada hace dos mil años por un obrero, como yo,
pero nadie le hace caso. Cristo fue el mayor político 2. Revoluciona los criterios
de la historia, pero nadie le hace caso; es que a nadie
le conviene hacer caso. El dijo que nos amásemos unos Hay muchas ideas que los hombres dicen a los hombres. Pero
a los otros. Si nos amáramos, yo no estaría aquí, sin sólo El supo lanzar las que transforman la realidad totalmente:
poder hablar con nadie; ni aquél que es árabe, ni el • Pretende cambiar toda la manera de pensar, sobre todo, lo
otro, que es italiano. Pero nadie se ama. La política de que más afecta al hombre: el orgullo, el concepto del dinero, la
aquel Hombre nadie la quiere... justicia, el amor, el odio, los valores del mundo [¿qué interesa
ganarlo si se pierde la vida?), la primacía, la autoridad y el ser-
¿Quién tiene razón, los que creen que la revolución de Cristo
vicio (Le 14,7).
debe ser una revolución de violencia o una revolución de amor?
Veamos qué revolución trajo Cristo al mundo, qué bomba puso • El concepto de felicidad que expone en las Bienaventuran-
en el camino de los hombres. El mismo dijo que vino a poner zas (Mt 5), constituye un programa realmente nuevo y revolucio-
fuego, y que quería que ardiera [Le 12,49). ¿Qué fuego es ese? nario:
¿Qué tenemos que hacer?
— felices son los pobres de espíritu;
— los ricos están en situación de amenaza y peligro (Mt 6,24;
I. LA REVOLUCIÓN DE LAS IDEAS Le 6,24; 18,28);
— felices los mansos;
— los que tienen hambre de justicia;
1. Cristo ilumina la realidad humana — los que hacen misericordia con los demás;
— los que lloran;
En 1960, en el mes de abril, se inauguró la ciudad de — los limpios y rectos de corazón;
Brasilia; comenzó por la Santa Misa. La iglesia y toda la — los que hacen la paz;
ciudad estaban a oscuras. Sólo dos velas encendidas so- — los perseguidos porque aman la justicia.
bre el altar. Cuando el celebrante pronunció las palabras
de la consagración: Esto es mi Cuerpo, todas las luces
de la ciudad se encendieron en un sólo instante. Había 3. Revoluciona las actitudes
entrado el ciudadano número uno, haciendo la revolución
Cristo rechaza la venganza (Mt 5,38); propone amar a los ene-
de la luz. No por una guerra, sino por una humilde y
migos (Mt 5,44-48); manda perdonar (Le 17,3-4) y no juzgar a los
188
189
otros (Mt 7,1-5); rechaza la inquietud por el día de mañana (Ma- Discurso de las Bienaventuranzas y luego, quitándose la
teo 6,25-34), y hasta llega a afirmar que vale más perder el ojo capa, decir: dadme un frac.
derecho que exponerse a perder al hombre entero para siempre La sorpresa se dio cuando comenzó con un sentimiento
(Mateo 18,9); quien tiene dos túnicas, debe estar dispuesto a dar profundo la primera frase y siguió así leyendo todo el
una a quien no tiene ninguna; la mejor manera de distribuir los capítulo quinto de San Mateo. Al terminar la lectura, hizo
bienes y que nadie se apodere de lo que no es suyo es guardarse la señal de la cruz y casi llorando exclamó: «Señor,
de la ambición (Le 12,13); con la parábola del Samaritano, además acuérdate de mí cuando entres en tu reino».
de pasar certificado de no-amor al sacerdote y al levita, enseña a Salió del palco todavía vestido de Cristo y no se supo
pagar por los otros sin pedir recompensa (Le 10,30-36); con la pa- más de él. ¿Qué doctrina era aquella que así cambiaba a
rábola de los trabajadores en la viña que reciben al final el mismo un hombre?
salario, revoluciona los cálculos de los teenócratas que tienen sólo
en cuenta la producción y no al hombre (Mt 20,1 ss.); manda a sus La revolución de ¡deas que Cristo trae hace la verdadera revo-
discípulos ser como ovejas entre lobos: revolución frente a los lución de los hombres.
que montan ejércitos y policía o guardaespaldas para defender-
se (Mt 10,16); los manda sin dinero; les dice que no lleven re-
puesto de ropa, frente a los que quieren todo asegurado; pasa un 1. Destronar al tirano que el hombre levanta en sí mismo
certificado de estúpido a los que construyen graneros, almacenan
y se creen seguros para toda la vida (Le 12,16-21); declara el fra- La revolución de Cristo no tiende solamente a cambiar las es-
caso total de los que comen bien y visten púrpura y lino fino, indi- tructuras y leyes cuando son injustas y opresoras; eso sería tra-
cando dónde está el triunfo (Le 16,19-31); califica con «suspenso» bajar inútilmente en la superficie. Tiende a la raíz profunda de lo
al fariseo que se cree justo, y aprueba al publicano; echa abajo a humano.
los que se sientan y hablan como doctores y no practican lo que El gran clamor de todos los hombres, cuando piden o quieren
dicen, sea en la vida religiosa o civil. revolución, es el que clama contra el estado de opresión e injus-
Hubo muchos hombres que con poder y guerra quisieron cam- ticia. Sabemos que la causa está en el pecado: el hombre se pone
biar ¡deas... ¿Qué queda? Pero el Evangelio de Cristo, la Buena como centro e ídolo, sin atender a los demás, en el dinero y el
Nueva, permanece a dos mil años de distancia. lucro, en el bienestar, en el dominio de cualquier clase: política,
La revolución que trae Cristo tiende a atacar las raíces del mal; económica, intelectual, etc.; en el trabajo, en la autoridad y orgu-
la superficie cambiará, se revolucionará por sí misma. Cambiada llo, en el sexo; resumiendo: «todo o lo más posible para mí», sin
la raíz del pensamiento, cambiará el corazón; será la única manera atender que Dios dio la tierra para todos. Y que todos tenemos los
de arrancar el egoísmo, que es la causa de que nuestro mundo mismas necesidades.
esté alienado y de que el estado actual de las cosas exija revolu- Esta raíz de egoísmo y pecado es lo que va formando a través
ción y cambio. de los días un estado donde surge la necesidad de revolución, de
cambio. Pero hay que afirmar que donde haya tales hombres, en
cualquier estructura que se encuentren, habrá opresión. Por eso
II. REVOLUCIÓN DE LAS PERSONAS (conversión) Cristo ve que la única manera de quitar la opresión y la injusticia
es cambiar al hombre, volver el corazón al revés. Esta es su revo-
Se estrenaba en el Teatro Nacional de Moscú, una lución.
pieza con el título Cristo de frac. En el palco, un pequeño Ya venía de antes. Dios la había comenzado en diversos pueblos,
altar, que era el mostrador de una taberna, con vasos y especialmente en el que escogió para «darle a conocer entre las
una cruz hecha con botellas vacías de cerveza. La sala naciones», Israel. Podemos ver: Is 1,11-17; 5,8-13; 58,6; Eclo 21,6;
llena. El actor principal, Alexandre Rostovev, vestido de Ex 22,21-27; Sal 11,6.
túnica y manto, tenía que recitar la primera frase del Todos estos pasajes y otros muchos que podríamos citar defien-
190 191
den el derecho. Y es interesante verificar que cuando en la Biblia 2. ¿Cambio de estructuras o de individuos?
se habla de derecho casi siempre se refiere al pobre y al desgra-
Esta opresión dejará de existir cuando cada hombre caiga en la
ciado. Todos estos textos exigen a quien van dirigidos el cambio de
cuenta de que oprime a los otros y cuando se convierta. Entonces
corazón y actitud frente al oprimido.
él será libre y hará libres a los demás. Será justo y hará justicia
Cristo, como programa de su vida, resume todo este grito de a los demás dándoles lo que es suyo.
conversión del tiempo anterior a El, en una frase que proclama en Si no hay esta conversión es fácil pedir que sean justos los
público al principio de su predicación revolucionaria. demás. Es muy fácil echar las culpas a los gobiernos, a la Iglesia...,
a los partidos políticos, no cayendo en la cuenta que todas estas
«El Espíritu del Señor está sobre mf, estructuras se forman de hombres individuales, que son los que
porque me ungió para dar la buena nueva a los pobres; actúan. El Estado o cualquier estructura muchas veces no puede
me envió a predicar a los cautivos la libertad, intervenir, ni siquiera por la fuerza, en las empresas, en los propie-
a los ciegos la recuperación de la vista; tarios, en los constructores, en los «truts» de empresarios, en los
para poner en libertad a los oprimidos, monopolios. Son los individuos los que gobiernan una nación, los
para anunciar un año de gracia del Señor» (Le 4,18-19). que dirigen una empresa, los que compran terrenos, los que cons-
truyen y distribuyen casas. La revolución tiene que comenzar por el
Esto se obtiene por la conversión. Antes le precede San Juan individuo y tal vez por los jóvenes. Si ellos que ven tantas injus-
Bautista: arrepentios..., haced rectos sus caminos (Mt 3,2). ticias no son renovados y convertidos, mañana harán lo que otros
E indica a todos lo que es hacer penitencia (Le 3,10-14). Cristo hacen hoy.
también comienza su predicación: arrepentios y aceptar la Buena Aunque muden las estructuras, si no cambian los hombres, todo
Nueva (Me 1,14-15). San Juan dice que los que le aceptaron fueron será inútil, pues los mismos opresores de antes serán bastante
hechos hijos de Dios, libres (Jn 1,12-16). listos para tomar los colores de las nuevas, permaneciendo en el
Esta palabra (arrepentios, haced penitencia) no quiere decir fondo lo antiguo.
un arrepentimiento de palabras, ayunar o ir de rodillas a un santua- El Cristianismo no es un movimiento social, pero es una fuerza
rio. Quiere expresar el acto de convertirse, cambiar de vida, volver promotora de la revolución. Para ser eficaz no debe comenzar por
sobre sus pasos: dejar de ser lo que se era para ser otra cosa, tal las estructuras, sino por el corazón.
vez contraria; dejar de odiar para amar o amar para dejar de odiar; Aunque se consiga mudar las estructuras, si no se consigue
dar libertad para dejar de esclavizar; levantar al otro para dejar de mudar los hombres, la revolución no será nada más que un golpe
oprimirlo; restituir para dejar de ser injusto; pagar para dar a cada de palacio. Cambio de hombres: el egoísmo de las personas corrom-
uno lo suyo. perá las mejores estructuras.
Cristo comenzó a atacar la corrupción viviendo su vida sin pe-
Cristo nos descubre a todos el ídolo en que nos hemos conver-
cado.
tido en nuestra convivencia humana. Cada hombre, grande o peque-
Atacó la opresión viviendo sin egoísmo y con entrega a los otros.
ño, en su egoísmo feroz se levanta en tirano que quiere ser servido
Atacó la ambición viviendo pobre...
e imponerse a los otros.
Para cambiar la sociedad en que vivimos parece inútil y grotesco
Esta revolución de echar abajo al tirano hay que hacerla entre
secuestrar un barco, ocupar la Telefónica, apedrear librerías y echar
los grandes y también entre los pequeños, entre los obreros, den-
fuego en los buzones o levantar barricadas, disparar o poner bom-
tro de la familia, entre los compañeros. Bastará comentar la parábola
bas. Estos son juegos de adolescentes.
del siervo a quien su señor perdonó una gran deuda y que se em-
peñaba en meter en la cárcel a otro compañero que le debía una
3. La experiencia de los jóvenes
cantidad mínima (Mt 18,33; cf. Mt 23,23; 5,23; Sant 2,1-9; 5,1-6).
Es interesante verificar que estos jóvenes, que venidos de la
droga y de la vagancia, rebeldes ante este mundo injusto, al encon-
192 193
13.—P. y Evangelizaron de los Marginados.
trar a Cristo, como hemos dicho en otra conferencia (cfr. «La angus-
actitud conservadora en el ámbito socio-político» (J. Co-
tia humana. Actitudes»), han continuado con el mismo ideal de re-
lette, ¿Creer en Dios hoy?).
formar la sociedad. Y todos los grupos coinciden que sólo se conse-
guirá por la conversión de las personas. Ellos han visto que el amor
También es verdad que la fe y esperanza en Dios, aunque nos
que es el cristianismo prohibe odiar a nadie, ni siquiera al agente
apuntan una eternidad, no nos arrancan del tiempo, de modo que
de policía. Y han visto que no tienen por qué ir a pelear con las
tengamos que silenciar las injusticias y desórdenes de que volun-
brigadas especiales por el gusto de golpear al orden establecido.
tariamente son responsables los hombres. A los cristianos toca
Su violencia se ejerce de modo diferente, pero no por ello menos
hacer realidad la aportación del Evangelio y la gracia de Dios para
revolucionario. En vez de intentar sustituir un sistema por otro que
que el plan divino se realice. La religión sería opio si descartara
creen mejor, trabajan a nivel personal con cada individuo, porque
toda actividad y compromiso para hacer auténtica revolución.
piensan que el mal está en los individuos más que en las estruc-
turas. Al final las estructuras son hechas por los hombres.
Dicen que tienen que amar todos los hombres sin excepción, 2. ¿Será el camino de la lucha?
como Jesús, pero hay que combatir su pecado, su egoísmo, ha-
ciendo una revolución en sí mismos. En todos los hombres hay una Pero el deseo cristiano de la justicia va unido a la negación de
parcela por donde puede comenzar la salvación. toda clase de violencias y venganzas, porque en sí mismas y en
la experiencia de la historia nos dicen que, a su vez, son causa
de nuevas injusticias.
III. ¿TERMINA AQUÍ LA REVOLUCIÓN DE CRISTO? D. Antonio Fragoso, obispo de Crateus, Estado de Ceará (Brasil),
en unas declaraciones en Belo Horizonte (27-1-68), que tuvieron
1. ¿Hay otros caminos? como título «El Evangelio y la justicia social», dijo:
i
He aquí la revolución de Cristo. Los cristianos y los hombres que «Es indispensable que nuestros hombres del campo y
sienten la injusticia en la propia piel o en los pobres tienen que nuestros obreros —principalmente ellos, que son la ma-
optar por la revolución, no en el sentido en que la entienden Marx, yoría y los más pobres—, no solos, sino con todo el
Lenin, Trotsky o Mao. Se trata de hacer que Cristo realice su «revo- pueblo, se organicen profesionalmente y formen un vasto
lución» en cada individuo. La palabra entonces designa la conver- frente popular de presión. Digo de presión y no de lucha
sión del corazón. El cambio de las estructuras vendrá por sí mismo. armada. Puede acontecer que la lucha armada sea nece-
Yo sé que esta revolución del corazón les parece poco eficaz. saria, y en ese caso puede ser evangélico realizarla. Pero
La Virgen María canta que Dios destronó a los poderosos y exaltó no pienso que sea esa la situación del Brasil, y de todos
a los humildes. Pero hace siglos que los poderosos continúan exal- modos no me cabe a mí decidir en cuanto a eso; en
tados y los pobres oprimidos. ¿Cristo no hace nada más? materia política, los obispos son solamente paracai-
distas».
Sí, Cristo tiene que hacer más por medio de sus cristianos.
Habrá que introducir estructuras revolucionarias a favor de la jus-
Y tendríamos que preguntarnos siempre si el camino de la vio-
ticia y del amor. El marxismo trató de esa revolución, pero usa
lencia lleva a la paz y a la justicia. El gran moralista de la hora
como medio la violencia, no el amor y la justicia. A veces la revo-
presente, Bernardo Haring, en su libro Revolución y no-violencia,
lución se hace tan urgente que puede parecer que no basta el
propone, siguiendo a Cristo de muy cerca, la violencia del amor.
camino lento de la revolución de los hombres. Hay quien admite
En resumen, podríamos dar su pensamiento con sus mismas pa-
otros caminos.
labras:
«Todavía no se ha llegado a la demostración de que la «La no-violencia es la fuerza creada por el amor. La
conciencia cristiana sea rebelde a la idea y realidad revo- no-violencia supera el odio y las divisiones. Gandhi y
lucionaria. La fe en Dios no implica en sí misma ninguna Lutero King nos han demostrado el poder pacífico de la
194 195
no-violencia, que se hace fuerte contra los opresores,
precisamente en el amor para con ellos, en la firme vo- D) EL CRISTIANISMO (temas 13-14)
luntad de superar las opresiones y las divisiones...»
Es más revolucionario el Discurso de la Montaña que el comu- Dinámica psicológico-pastoral de estas Conferencias
nismo violento.
13. ¿El cristianismo aliena al hombre?
C o m p r o m i s o de los cristianos en la ciudad t e m p o r a l .
CONCLUSIÓN: ¿Amémonos o armémonos?
14. Denuncia profética de la injusticia.
Hagamos la revolución de Cristo. La pena es que a veces, en
¿Pueden los cristianos callar ante el mundo?
la Iglesia perdemos mucho tiempo con revoluciones de poca im-
portancia: discutir el celibato de los sacerdotes, las reformas de
la misa o la comunión en la mano... cuando el drama está en la
otra parte. La revolución del amor hasta dar la vida; he ahí la
solución total.
En un filme humorístico de Mario Moreno, titulado El embalador,
venía esta reflexión, que recojo aquí para terminar:
196 197
• Se ha de tratar el tema de modo que quede bien al descu-
bierto la trascendencia. Es lo que menos conocen los que
nos oyen. Existe el peligro de crear un estado de cosas en
13
que el hombre cae en la ilusión de que se basta a sí mismo
para salvar a los demás hombres. O bien se corre el riesgo ¿El cristianismo aliena al hombre?
de dejar a los oyentes en su desesperanza y psimismo, al
no ver otro fin a todo su trabajo que dejar todo en la tierra
Compromiso de los cristianos
a la hora de la muerte, sin que los esfuerzos hayan valido en la ciudad temporal
para algo que no acabe.
I. El plan de Dios
198 199
INTRODUCCIÓN: ¿Podemos llevar la frente alta? Pablo VI, en la clausura del Concilio Vaticano II, decía:
Durante bastantes semanas, en las puertas de algunas iglesias «La Iglesia se ha declarado casi la sirvienta de la Hu-
se pudo ver este cartel: manidad...; la idea del servicio ha ocupado un puesto
central...» «No se llame nunca inútil una religión como la
«Yo no tengo pan porque usted no tiene vergüenza. católica, la cual, en su forma más consciente y eficaz,
Si me das el pan, yo te daré dignidad». como es la conciliar, se declara toda en favor y en ser-
vicio del hombre... La religión católica es para la Huma-
Como hombre y como cristiano, mientras existan el hambre y
nidad; en cierto sentido, ella es la misma vida de la
otras necesidades primarias sin resolver, así como injusticias, no
Humanidad...» «Amar al hombre no como instrumento,
podemos llevar la frente alta.
sino como primer término hacia el supremo amor tras-
A veces encontramos cristianos que creen que el cristianismo
cendente... y entonces este Concilio entero se reduce a
sólo es una religión de culto y que nada tiene que ver con las
su definitivo significado religioso, no siendo otra cosa
realidades temporales.
que una potente y amistosa invitación a la Humanidad de
¿El Cristianismo aliena? Los ateos y otros atacan el Cristianismo
hoy a encontrar a Dios por el camino del amor fra-
como alienación que atrofia la iniciativa y el trabajo del hombre
terno...»
(Gaudium et Spes, 10). Piensan que el fenómeno religioso es alie-
nante, porque creen que la afirmación de la existencia de Dios
Es evidente que la Iglesia, en cuanto tal, no tiene la función de
aparta al creyente del empeño por la realización del mundo y del
edificar el mundo temporal." Pero:
hombre, pues lo engaña con la utopía de un paraíso futuro.
Pero no es así. El plan de Dios y el Evangelio dicen que «el
«Se equivocan los cristianos que consideran que pue-
hombre es responsable de su desarrollo lo mismo que de su sal-
den descuidar las tareas temporales, sin darse cuenta que
vación» (P. Progressio) (exponer la parábola de las Minas: Le 19,
la propia fe es un motivo que les obliga al más perfecto
11-27).
cumplimiento de todas ellas, según la vocación personal
El cristianismo «enseña que la importancia de las tareas terre-
de cada uno» (GS, 43).
nas no es disminuida por la esperanza del más allá» (GS, 20); «por
el contrario, obliga a los hombres aún más a realizar esas activi-
En las conferencias anteriores hemos reflexionado sobre la an-
dades» (Ib., 34).
gustia humana, la respuesta que da Cristo. Pues bien, cada cristiano,
«La obra redentora de Cristo, aunque de suyo se refiere más que cualquier hombre, tiene que hacer suya esa respuesta.
a la salvación de los hombres, se propone también la res- Tiene que salvar cuanto la naturaleza le entrega. Estamos compro-
tauración de todo el orden temporal» (AA, 5). metidos con Dios y con todo el universo que El nos entregó. El
cristiano, donde esté, es un testigo de Dios como criador. Su fe
No vamos aquí a exponer lo que la Iglesia ha hecho a través de
también tiene implicaciones terrestres. No hay dos reinos de Dios;
los siglos por la promoción del hombre; tan superficial sería el
es uno solo. Sólo el reino del egoísmo no es Dios.
afirmar que ha sido la mayor potencia civilizadora y humanizante
como llamarla obscurantista. La humanidad debe ser consciente Reflexionemos ahora sobre estas responsabilidades.
de lo que la Iglesia ha hecho por el hombre, sobre todo en épocas
de confusión y aniquilamiento.
Y hoy cuenta con una fuerte decisión de compromiso, especial- I. EL PLAN DE DIOS
mente después del Concilio. El ser cristiano consiste en creer
que Cristo vive en cada prójimo, y que, por lo tanto, hay que de- «El plano de Dios sobre el mundo es que los hombres instauren
mostrarle amor hasta el final, sabiendo que todo lo que se hace con espíritu de concordia el orden temporal y lo perfeccionen sin
por los hermanos es a Cristo a quien se hace. cesar» (AA, 7).
200 201
Preguntaron en cierta ocasión a un gran empresario producto lo disfrute uno. Más tarde este trabajo se convierte en
americano cómo le nació ila idea de montar una gran in- alianza.
dustria con los derivados del cacahuete. Contó que un día Pero el hombre por egoísmo deshace ese plan; no está de acuer-
se vio mal económicamente y, queriendo descubrir algo do. Se hace egoísta y empieza a apoderarse de todo lo que puede
que orientara su vida, preguntó a Dios: sin pensar en los demás. Hace la desigualdad; hartura en unos,
—Señor, ¿por qué hiciste el universo? hambre en otros. De cada tres hombres que hoy viven en el mundo,
El Creador ile respondió: dos pasan hambre. Los más fuertes lo tienen y se sirven de todo.
—Tú quieres saber demasiado para una inteligencia tan
pequeña. Pregunta otra cosa más acomodada a tu pe- • Pero Dios no desiste de su plan. Por los profetas clama contra
quenez. todas esas situaciones de opresión e injusticia que los hombres han
—Entonces, ¿por qué hiciste al hombre? creado (Is 5,8-10; 20-24). Y manda a su Hijo para los hombres todos,
—Pobre hombre; no te enmiendas de tus complejos de opresores y oprimidos, pobres y ricos, para arrancar a todos de
grandeza. Tienes que reducir tu pregunta a tu tamaño. aquella vergüenza que grita: la de unos que oprimen y la de otros
—Señor, ¿para qué hiciste este cacahuete, cosa tan pe- que se ven en la opresión. Cristo revoluciona al hombre y lo
queña...? coloca nuevamente en su responsabilidad de dominar la tierra
—Ahora vas bien —me dijo, y me entregó un puñado de para bien de todos.
cacahuetes mientras me llevaba a mi laboratorio. Y comen-
zamos a trabajar y a ver lo que tenía un cacahuete. Duran- 2. Responsables del plan de Dios
te todo el día y toda la noche. Aislamos las grasas, las
gomas, resinas, azúcar y almidón. Aparecieron pentosonas, Cristo trae la redención y asocia a ella, especialmente, a los que
legúminas, Usinas, aminoácidos... Hice experiencias y com- quieren ser sus discípulos. Cuanto más inserto esté el hombre en
binaciones con todas aquellas cosas, sometiéndolas a va- Dios, más tendrá que trabajar por esa redención. Tiene valores sufi-
rios grados de calor y presión. Al poco tiempo tenía una cientes para ser capaz de enfrentarse con esta responsabilidad.
lista de tesoros sintéticos: leche, tinta, colorantes, betún Es lo que Dios le pide:
para los zapatos, creosota, ungüentos, jabón de barba y
mantequilla. Con las cascaras hice una especie de piso «De esta misión religiosa deriva un encargo, una luz,
para Jos suelos, tablas aisladoras y bolas combustibles. una energía que pueden servir para el establecimiento y
consolidación de la comunidad humana» (GS ,42).
Si un cacahuete es fuente de tantos productos, ¿qué no tendrá
el universo? Dios lo ha dado para que lo estudiemos y saquemos El hombre, poseído de la gracia, consigue que sus actividades
cosas de él. Dios hizo el mundo con inteligencia y amor y lo entregó sean una expresión cristiana. A los cristianos les toca hacer la
a los hombres para que lo dominasen con inteligencia y con amor. prueba de lo que puede el plan de Dios y su amor en manos del
hombre.
1. Dios entrega este universo a los hombres El cristiano no puede quedar parado y creer que le basta un espl-
ritualismo puro, pensando que ya es mucho «salvar su alma», como
• Dios entregó el mundo al hombre para que lo domine en fa- tampoco puede entregarse a un temporalismo absoluto o dividir
milia y para bien de todos (Gn 1,27-30); el hombre es llamado a su vida, mitad por mitad, separando el mundo del trabajo, negocio y
ser colaborador. La Biblia presenta el trabajo como algo que hace progreso, del mundo del espíritu. Este divorcio:
parte del hombre, siendo al mismo tiempo una fase de la acción
«es uno de los errores de nuestra época... El cristiano
de Dios en el mundo (Sal 104).
que falta a sus obligaciones temporales falta a sus debe-
El hombre es constituido señor de todas las cosas, pero en sen-
res con el prójimo, falta sobre todo a sus obligaciones
tido comunitario (Gn 1,28); por lo tanto, en una responsabilidad co-
para con Dios y pone en peligro su eterna salvación»
munitaria el trabajo no es sólo para que lo haga uno y para que su
(GS, 43).
202
203
Todos los hombres tienen derecho a esperar algo de los cris-
Viven en su patria como inquilinos; como todos, se
tianos. Y más si las circunstancias han colocado en ellos capitales
casan y tienen hijos; tienen una mesa común, pero no el
y posibilidades. «El mayor mal no es la pobreza de los necesitados,
dormitorio. Tienen cuerpo de carne, pero no viven según
sino la inconsciencia de los abastecidos y hartos» (Lebret).
la carne; moran en la tierra, pero su pensamiento está
Resumiendo:
en el cielo. Somátense a las leyes y llevan una vida supe-
«El cristiano no está llamado a interesarse por el desa- rior a toda ley.
rrollo terreno a un nivel más bajo que el humanista o el Aman a todos y todos les persiguen; se les maldice
marxista. El amor que aprende de Jesús y el convencimien- y bendicen; de todo están necesitados y todo les sobra;
to de que toda bondad viene de Dios son las razones por son escarnecidos y entre los escarnios se cubren de
las que el cristiano se siente en la tierra como en su casa gloria.
más que otro cualquiera» (Catecismo Holandés, El camino
Lo que es el alma en el cuerpo, son los cristianos en el
de Cristo).
mundo. Como aquélla por el cuerpo, ellos se extienden
por el orbe; como el alma habita en el cuerpo, pero no pro-
3. Descubridores de la trascendencia
cede de él, así ellos residen en el mundo, pero no son del
El cristiano, trabajando en el compromiso temporal con todas mundo» (Carta a Diogneto, II).
sus fuerzas, y más empeñado en él que los que no creen en Dios,
El cristiano es visto así como alma del mundo; por eso debe
y por amor, sin buscar su triunfo propio, será un anunciador de la
comunicar a todos la vitalidad del evangelio que manda amar hasta
trascendencia y meta final de esos bienes (GS, 39).
el fin, es decir, sentirse ligado y dependiente de los otros.
204
205
Un cristiano no sólo no puede abdicar de esta vocación cósmica, del pueblo, en todos los niveles, regional, nacional e internacional.
llena de responsabilidad, sino que ha de llevarla al máximo, pues El fermento e ingrediente que el evangelio trae son absolutamente
ha hecho una alianza explícita con Cristo. necesarios a esa política; si no hay cristianos, el evangelio estará
ausente. Evadirse un cristiano de ese campo y no empeñarse en la
«Todo lo que constituye el orden temporal: bienes de medida de sus facultades gravaría su conciencia como una infide-
la vida y de la familia, la cultura, la economía, las artes y lidad a su propia fe.
las profesiones, las instituciones de la comunidad política, Un hombre que no era religioso lanzó este grito: ser fieles a la
las relaciones internacionales y otras realidades semejan- tierra; pero aún así debe convertirse en lema de un cristiano, porque
tes, así como la evolución y e! progreso, no son solamente es la manera de ser fiel al plan de Dios. La vida en el mundo es
medios para el fin último del hombre, sino que tienen el campo donde se realiza la fe. Y el campo de la política es donde
además un valor propio puesto por Dios en ellos, ya se se ordenan los caminos para que esa fe haga vivir el amor y respeto
les considere en sí mismos, ya como parte del todo tem- por los otros hombres. En esta línea hay que leer la Carta de
poral... Esta bondad natural de las cosas temporales recibe Pablo VI, Octogésima adveniens (1971).
una dignidad especial por su relación con la persona hu- Especialmente hay que hacerse presente, sin caer en la tentación
mana, para cuyo servicio fueron creadas» (AA, 7). de retirarse, cuando las circunstancias son contrarias al cristianismo
o a Ja justicia. Es una tentación el quedarse «esperando tiempos
mejores». Hay que crear esos mejores tiempos y oportunidades.
3. Competencia profesional
El tercer Sínodo de Obispos (1971), en el documento «Justicia
en el mundo», decía: «Los miembros de la Iglesia, como miembros
«Los cristianos deben esforzarse en adquirir verdadera compe-
de la sociedad civil, deben actuar como fermento del mundo en
tencia en todos los campos» (GS, 43).
medio de la vida familiar, profesional, social, cultural y política»...
Los cristianos, como más responsables y conscientes de la obra
y plan de Dios, de lo que el hombre puede hacer, de los valores
que lleva dentro, tienen que ser tan buenos o mejores profesionales 5. Trabajar atendiendo a las personas
que los otros. No pueden refugiarse ilusoriamente en una interven-
ción mágica o milagrosa de Dios. El primer trabajo del mundo es el prójimo, el hombre. Hacer pro-
Dios nos ha dado inteligencia para descubrir y planear; nos ha ducir cuanto Dios, la naturaleza, la sociedad, las ocasiones nos
dado fuerzas y brazos para ejecutar; nos ha dado amor para impul- proporcionan para bien del hombre, no sólo para bien del progreso
sar todas esas fuerzas. Ahí está el milagro de todos los días para y producción en sí mismos. No es el hombre para el progreso y la
hacer el progreso. La fuerza de la oración existe cuando va acompa- evolución, sino el progreso para el hombre.
ada de todo lo que el hombre puede hacer con sus fuerzas. En el trabajo del mundo tenemos que poner al hombre antes de
Competencia: preparándose, por ejemplo, los que estudian: en cualquier otra cosa. Nos lo dice Cristo en la parábola del samari-
la cultura, en las artes, en la programación empresarial, en la polí- tano; los rodeos para huir del necesitado no son válidos. «Quien
tica nacional e internacional, en las leyes, en la economía, en todo aborrece a su hermano es un asesino» (1 Jn 3,15).
aquello con que un hombre útil puede influir en la marcha de la «La economía y la técnica no tienen sentido si no son para el
sociedad. hombre» (PP, 34).
Dios no sustituye al hombre, ni a su inteligencia ni a sus manos.
206 207
— hacer del hombre una pieza; 8. Servicio y solidaridad en el compromiso social
— modelar al hombre como un cruce entre la máquina y el
hombre. Sobre este aspecto se podría hacer un resumen im- El cristiano se une a todos los que trabajan por los hombres,
presionante de la tesis de la novela «La hora 25»; aunque tengan fe diferente (GS, 43). Tenemos que estructurar un
— la arbitrariedad en los contratos, injusticias, ambición de nuevo mundo en colaboración con nuestros hermanos no cristianos
y todos los hombres de buena voluntad colaborando en el trabajo
lucro (cfr. Jer 22,13; Sant 5,4; Am 5,11; 2 Sam 12,31);
de promoción, tomando iniciativas personales y en grupo, llegando
— la ambición de dominio;
a los países subdesarrollados (PP, 48,50).
— el afán excesivo (Mt 6,25-32);
— el olvido del Reino de Dios (Mt 6,33). El hombre honrado y el cristiano deben marcar la diferencia que
existe entre los que quieren dominar y los que quieren de verdad
trabajar por los otros (Me 10,14-45), actuando no por deseo de man-
7. Recta ordenación de los bienes terrestres y del progreso dar, sino por espíritu de servicio (GS, 45).
En este servicio entran las obras de asistencia social que la
«En el decurso de la historia, el uso de los bienes tem- Iglesia crea y mantiene (GS, 42) para asistir a los que no se pueden
porales se ha visto desfigurado por graves aberraciones; valer (PP, 45-57).
porque los hombres, tarados por el pecado original, caye-
ron con frecuencia en muchos errores..., de todo lo cual
se siguió la corrupción de las costumbres y de las institu- 9. Promover siempre situaciones de justicia
ciones humanas y la no rara conculcación de la persona
del hombre... El respeto por Ja persona humana, por su autonomía y derechos,
Es obligación de toda la Iglesia trabajar para que todos es un principio básico; hay que denunciar todo abuso de poder, la
los hombres se capaciten a fin de establecer rectamente ambición de ganar y la explotación del obrero de diversas maneras
el orden temporal y ordenarlo para Dios por Jesucristo» y mediante contratos que se hacen a base de ¡las necesidades ur-
CAÁ, 7). gentes del trabajador.
Y todo esto sin que tenga que intervenir la ley o el tribunal.
— Al servicio de la persona humana (PP, 34).
• Más allá de la justicia meramente legal, que no basta. En su
— Para el perfeccionamiento del hombre.
compromiso, el cristiano tiene que esforzarse por crear allí donde
— Unidad y las mismas oportunidades a todos. trabaja una justicia fraternal y evangélica, yendo más lejos que la
— Satisfacción de las necesidades humanas (PP, 31), atendiendo meramente legal. Puede existir una legalidad justa así como una
a las más vitales y urgentes. Parece un contrasentido que se pro- justicia ¡legal. Tiene que haber una justicia superior, que se supera,
grese tanto en la línea de unos tener a su disposición cerebros elec- que llega al campo del amor, deseando y proporcionando al prójimo
trónicos y la máxima perfección en instrumentos de matar y des- lo que querríamos para nosotros, lo que daríamos a Cristo, lo que
truir y, al mismo tiempo, se deje a tantos hombres en el analfabe- Cristo le daría.
tismo y sin cubrir las necesidades primarias de la existencia. Si queremos dar a cada uno lo que es suyo (eso es la justicia)
El desarrollo, la producción y el progreso corresponden a la vo- tendremos que dar a todos los hombres lo que Dios dio para todos.
luntad y plan de Dios (GS, 34). Pablo VI decía al Congreso Mundial Dar o restituir, pues el mundo no fue creado para unos cuantos.
de Caritas:
• En el uso de los bienes terrenos: «Quien usa los bienes terre-
«Si los cristianos quieren ser cristianos no lo demostra- nos no debe considerar las cosas exteriores que legítimamente
rán con la liturgia ni con la misa ni con los sacramentos. posee como propias, sino también como comunes, en el sentido
Todos sabrán que sois cristianos si os amáis... El amor de que puedan beneficiar no sólo a él, sino también a los otros»
fraterno tiene un nombre actual: el desarrollo». (GS, 69).
208 209
i
• Justicia en la caridad: «Cumplir antes que nada las exigencias dad terrena. Es como si en una empresa que está en bancarrota
de la justicia, para no dar como ayuda de caridad lo que ya debe entra un hombre que, además de poner un capital más que sufi-
por razón de justicia» (AA, 8}. ciente para salvarla, él mismo dedica sus cualidades extraordinarias
para su dirección y administración.
«Yo no soy como ese rico. Yo socorro a los pobres, Esto hoy lo hace a través de los cristianos. Es su tarea y no
mando comida a los presos, visto a los desnudos y ofrezco pueden dormir.
hospedaje a los caminantes...
¿Y así crees tú das? Yo ahora querría deciros: Buenas noches. Pero... mirad
Deja de robar y darás. vuestro reloj. En este momento están muriendo millares
Y, además, guardas casi todo para ti y sólo das una in- de hombres. El evangelio no es un soporífero, un calmante,
significancia. una droga. El evangelio es dinamita. Cuando hay dinamita
¿Qué lugar tendrá en el fuego eterno aquel a quien debajo de la cama o la casa de al lado está ardiendo, no
Cristo tenga que decir: podemos dormir.
Estaba vestido y tú me desnudaste?» (San Agustín). En este mismo instante se están proyectando películas
que estropean nuestra juventud y lo mejor que el hombre
En otro cartel póster, como el citado al principio, se leía: «La
tiene, el amor; en este momento hay reuniones de gran-
caridad no consiste en dar más, sino en ganar menos y pagar mejor».
des hombres pensando en lucros abusivos; se están for-
Hubo tiempos en que abundaban los bandidos «generosos» que
mando células comunistas. Hay gritos y discordias en
robaban a los ricos para dar a los pobres; generalmente morían en
muchas casas porque hay hambre.
el patíbulo. Hoy proliferan los bandidos que roban a los pobres
para ser ellos más ricos, y hasta son condecorados... En este momento, un joven pasea desesperado por las
calles porque no encuentra un puesto de trabajo. En este
momento hay padres y madres que piensan salir de casa,
10. Profesionalmente cristianos emigrar, sin saber adonde. En este momento dos tercios
de la humanidad pasa hambre...
Especialmente los que en cualquier orden de trabajo o autoridad En este momento llega a casa un borracho que ha que-
tienen responsabilidad referente a los demás, en mucho o en poco: rido ahogar en el vino su miseria y golpea a los hijos y
— estudiando la justicia social y el espíritu de la justicia evan- quizá va a engendrar un hijo tarado para toda la vida. En
gélica, no sólo en los códigos y legislaciones, sino, sobre todo, este momento muchos padres están viendo que no pue-
en el magisterio de la Iglesia: Rerum Novarum, Mater et Magistra, den resolver el problema de habitación para dormir sus
Populorum Progressio, Octogésima Adveniens; hijos e hijas ya crecidos, mientras en las avenidas de la
— aplicando esa doctrina en sus ámbitos de trabajo y exponién- ciudad hay apartamentos para amantes...
dola en público. Todo esto y mucho más está aconteciendo en este
mismo instante.
CONCLUSIÓN: El ciudadano núm. 1: Cristo Tengo que decir: Si nada hace usted, si nada quiere
hacer por este mundo y por sus hermanos, le deseo una
Este compromiso del cristiano no es una programación teórica mala noche, intranquila. Sé que le será beneficiosa.
o mera técnica de desarrollo. Tiene una fuerza interna; hace parte
del Reino de Dios. Y este reino es una levadura en el mundo que
por sí misma tiende a fermentar toda la masa (Mt 13,33 ss.); es
un elemento vivo de una salvación universal. Es introducir a Cristo
en la marcha de la historia, como ciudadano número uno de la ciu-
210 211
14 DINÁMICA
•
PSICOLÓGICO-PASTORAL
1. Denuncia individual.
212 213
Ilación voluntaria y consciente, de hambre y analfabetismo que se sos grupos (Is 1,11-17; 5,8 ss.), Cristo (Le 6,24-26; Mt 23,33), los
pueden remediar, de miseria, de conculcación permanente de dere- Apóstoles (Sant 2,1-9).
chos humanos. Podíamos multiplicar los textos.
¿Cuál es el papel del hombre cristiano: resignarse y callar o El Vaticano II afirma: «Es de justicia que la Iglesia pueda... dar
bien hablar? Y la Iglesia, ¿puede callar o le bastará hacer discursos su juicio moral, incluso sobre materias referentes al orden político,
bonitos que no comprometen? cuando lo exigen los derechos de la persona humana...» (GS, 76).
Pero no olvidemos que el Concilio da también normas de cómo
Respuesta: hacer y hablar. Sí, de hecho hay situaciones de éstas
hacer la denuncia.
que no vamos a enumerar. Están en >!a mente de todos.
La principal es el Evangelio y el bien común, no la opinión de
En la conferencia anterior hablamos de que el cristiano debe
cualquiera o el capricho de muchos que gritan que la Iglesia, los
hacer todo lo que pueda por crear un mundo conforme al amor
sacerdotes y cristianos deben hablar, y ellos quedan bien instala-
con todas sus consecuencias. Ahora diremos que habrá ocasiones
dos en su comodismo. Y tampoco se trata de derribar, sin más,
en que también deberá hablar. Pero para que sus palabras pro-
un Gobierno o las estructuras, sino de dar un juicio o hacer evan-
duzcan fruto, es necesario que el hacer preceda al hablar; es decir,
gélicamente una advertencia a quien la necesite: un joven, un
que el cristiano y cualquier hombre hayan puesto de su parte
matrimonio, un sacerdote, un obispo, un gobernador, un hombre
cuanto les correspondía para suprimir esas situaciones.
de empresa, un Gobierno o la sociedad en general.
Y otra condición que indicó el Tercer Sínodo de Obispos (1971)
es la coherencia de la propia conducta:
I. EL CRISTIANO, HOMBRE COMPROMETIDO
214 215
La Iglesia hace esta denuncia desde Cristo y la hace hoy más — Si aun así no hiciere caso, se expone ante la comunidad
de lo que se piensa. Todos estamos de acuerdo que donde hay opre- (Mt 18,15-17).
sión, injusticia, riqueza, junto a pobreza hiriente, hay pecado... La Cristo, a pesar de que se encuentra con situaciones de injus-
historia de la Iglesia es una historia de lucha contra el pecado. ticia y esclavitud, incluso delante del representante deil imperio
El poder que tiene de perdonar supone en ella o en el pecador romano, opresor como pocos de toda la tierra entonces conocida,
el deber de la denuncia. O se autodenuncia el pecador o lo denuncia
esclavizando hombres y mujeres, quitándoles todos los derechos
la Iglesia cuando aquél quiere el perdón de Dios. La conversión que
humanos, no le echa directamente en cara esta situación de injus-
Cristo exige en la Iglesia no es sólo para los pecados individuales
ticia, sino que le anuncia la Verdad que es El mismo.
(aunque todo pecado tiene ya proyección y consecuencias sociales),
sino también para los sociales.
b) Cristo prefiere la denuncia por las obras; así, por ejemplo:
Ya es conocida aquella anécdota sobre el emperador — el caso de Zaqueo,
Carlos V. Un día que se fue a confesar se acusó, «denun- — la parábola del Samaritano,
ció», algunos pecados. El confesor le advirtió: «Bien, ha — la defensa de la mujer adúltera,
confesado los pecados de Carlos, ahora confiese los de — el caso de los vendedores del templo,
Carlos V emperador». — la parábola del rico que se banqueteaba y vestía de púrpura,
junto al pobre Lázaro, que ni las migas podía comer.
Pensemos la influencia de denuncia y cambio que tiene una con-
fesión cuando es lo que debe ser. — la del mayordomo que apalea a los demás empleados y se
dedica a comer y embriagarse (Le 12,42-45),
Diréis: y los que no se confiesan ni ante Dios ni ante la Iglesia,
o los que se confiesan de cualquier manera, ¿qué? ¿No puede la — la del siervo que no perdona al compañero.
Iglesia hacer nada más? El documento sobre «La justicia en el mundo», del III Sínodo de
Sí, de hecho, para muchos esa fuente de cambio y conversión Obispos (1971), al hablar de los cristianos a quienes el amor debe
es como si no existiera. La Iglesia, en ciertos casos, se ve obligada llevar a preferir la actuación en la opinión pública, indica una condi-
a denunciar de otro modo. ción previa:
216 217
Y muchos textos podríamos traer del Concilio Vaticano II. CONCLUSIÓN: ¿Por qué quieren la denuncia?
Baste uno:
Para terminar podríamos preguntar a todos los que piden que la
«Cuando la autoridad pública, rebasando su competen- Iglesia haga denuncia a empresas y gobiernos de todas las situa-
cia, oprime a los ciudadanos, éstos no deben rehuir las ciones de injusticia, para qué quieren esa denuncia. Respondamos,
exigencias objetivas del bien común; les es lícito defender analizando los grupos.
sus derechos y los de sus conciudadanos contra el abuso — Hay unos con voluntad sincera de que las cosas mejoren.
de tal autoridad, guardando los límites que señala la ley
— Otros la desean para que la Iglesia se vea en la situación
natural y la evangélica» [GS, 74).
incómoda de estar entre la espada y la pared y mal vista por los
denunciados.
Y leyendo la «Mater et Magistra» y la «Populorum Progressio»
encontramos textos que hacen sudar a muchos. — Otros, por el gusto del escándalo y del sensacionalismo.
Podemos indicar las denuncias hechas por los episcopados de — Otros, sin ninguna voluntad de que las cosas cambien.
Francia, España, Méjico, Brasil, Chile, Portugal, Angola, Mozambique, A los comunistas no les ha agradado nada que la Iglesia
etcétera. Y traer los casos de bastantes sacerdotes en cárceles o en la América Latina haya denunciado los errores e injusticias
expulsados por denunciar situaciones de injusticia. No vamos a del capitalismo, y el rumbo de compromiso y liberación que está
juzgar cada caso, pero existen. tomando allí la Iglesia. Sí, hay grupos que exigen que la Iglesia
La Iglesia, a pesar de ser rechazada por muchos, está puesta por denuncie, hasta quieren hacerlo en común; pero que no les denuncie
Dios como «luz entre las naciones» y como autoridad moral o reco- sus opresiones e injusticias;' quieren que se enfrente con los fuer-
nocida como tal, incluso por los que no tienen fe, y debe, por tanto, tes y proponen también hacerlo en colaboración...
proferir ese juicio moral o denuncia. Pero si la Iglesia consigue, aunque lentamente, la reforma de la
d) Hay que pensar cómo será más útil. La denuncia por la de- situación, la disminución de la opresión, la mejora de las condicio-
nuncia no vale, y menos todavía la denuncia por el escándalo y sen- nes de los pobres, los comunistas le hacen guerra, porque además
sacionalismo a estilo periodístico. La denuncia es para la corrección de dolerles que la Iglesia triunfe ven que se acaba su motivo de
del mal. lucha.
Todos decimos u oímos decir: «A mí por la violencia, por la ame- Si queremos que la denuncia sea eficaz, tenemos que quererla
naza, por las palabras duras, nadie me lleva. Por las buenas..., sí». y hacerla primeramente con toda la verdad, es decir, que sea verdad
Pues bien, los que oprimen, los poderosos, los gobiernos, las em- lo que denunciamos y estar ciertos de que estamos en la verdad.
presas, dicen lo mismo. En segundo lugar, con la verdad de las motivaciones, es decir, que
Y ya se han presentado ocasiones en que la jerarquía eclesiástica la hagamos por amor a los perjudicados y por amor a los que
quería denunciar públicamente situaciones de opresión e injusticia, perjudican.
especialmente en países comunistas, y los cristianos de esos países Todos decimos que somos sinceros, pero hay que saber que la
han pedido que no lo hiciera porque habría represalias que crearían cualidad de la sinceridad es la que más traiciona al hombre. Cuando
una situación peor. la invocamos mucho es síntoma de que estamos cayendo en la in-
Un caso histórico se dio cuando la persecución hitleriana a los sinceridad y queremos convencernos de lo contrario.
judíos; muchos querían que el Papa protestase públicamente. Y fue Resumamos todo en la frase de San Pablo: Hacer la verdad en la
mucho más eficaz su trabajo a través de comisiones y delegaciones caridad, en el amor.
consiguiendo la libertad de muchos judíos. Hecho que fue recono-
Sólo así dará fruto la denuncia.
cido y agradecido públicamente por los mismos.
Existe una actitud de prudencia. Muchas veces se da el nombre
de prudencia a la cobardía; eso es malo. Pero también la temeridad
agresiva puede tomar el nombre de valor, y también es malo.
218 ! 219
E) EL SUFRIMIENTO (problema del mal) (temas 15-16)
15
15. Si Dios existe, ¿cómo se explica el sufrimiento? Si Dios existe,
¿Tiene Dios la culpa? ¿cómo se explica el sufrimiento?
16. Actitud ante el dolor. ¿Tiene Dios la culpa?
Respuesta de Cristo a los interrogantes del hombre.
GUIÓN
220 221
INTRODUCCIÓN: ¿Una esfinge que devora? que tenemos la presunción de defender a Dios. Al final, es nuestro
Padre y queremos decir algo que justifique su mundo, su obra.
El hombre se rebela contra el sufrimiento y contra la muerte. El profeta Isaías dice del Mesías que fue al tribunal sin que
Tiene que admitir estas dos realidades, pero no consigue responder nadie defendiera su causa. Es una queja. En este inmenso tribunal
al porqué de ellas. de acusación a Dios es necesario, diríamos, que alguien responda
Mira al dolor como a la antigua esfinge de la mitología. Un por El. Casi puedo decir que esta noche vengo no como abogado,
monstruo con cabeza de mujer, cuerpo de león y cola de serpiente sino como testigo que encontró algunos datos para juzgar la causa
estaba a la entrada de la ciudad de Tebas, sentada junto al camino. y ver quién es el culpable y quién el inocente.
Hacía una pregunta enigmática a todo caminante; como nadie res- Hemos comenzado con el enigma de la esfinge. Pero apunto la
pondía a su enigma, los devoraba a todos.
solución. Sólo Dios en Cristo nos da la respuesta. En el último
Para muchos el sufrimiento es el enigma de la esfinge al que libro de la Sagrada Escritura hay una visión apocalíptica de los mis-
no encuentran respuesta; y se sienten devorados por ella. En una terios del mundo simbolizado en un libro cerrado con siete sellos,
novela, la protagonista dice antes de la muerte: «Sé muy bien que y se oye un cántico al Cordero de Dios, Cristo Jesús:
no me queda mucho tiempo y preferí devorarme a ser devorada».
Por eso se lanzó a una vida loca de sensaciones.
«Digno eres de tomar el libro y abrir sus sellos,
Otros atacan a Dios, su obra y hasta su existencia. Es la contes- porque fuiste degollado,
tación más fuerte de todos los tiempos. Y muchos que no cuentan
y con tu sangre has comprado para Dios
con Dios para nada, que dicen no creer en El, cuando llega el dolor
hombres de toda raza, lengua, pueblo y nación» (Apoc 5,9).
se sublevan, buscan ese Dios para protestarlo, para llamarlo a
juicio.
Cristo puede abrir los sellos de la vida e historia de los hombres,
De hecho, el sufrimiento duele y extraña. La razón y la fe nos
porque ha sufrido y con el sufrimiento ha abierto la puerta de la
dicen que Dios creó todas las cosas para bien del hombre, porque
luz al dolor y a la muerte.
lo amó y continúa amando. Pero ante los hechos que sufrimos todos
los días surge la pregunta: ¿cómo se compaginan la enfermedad, el La pregunta frente al dolor puede ser planteada de dos maneras:
cáncer, la desilusión, la maldad de muchos hombres y las catás- ¿Por qué sufrimos?
trofes naturales con el origen bueno de las cosas y con el amor ¿Cómo encarar el sufrimiento?
de Dios? ¿Cómo se explica que Dios conserve en el mundo lo bueno La segunda es más importante. Un mutilado por accidente puede
y lo malo? preguntarse: ¿por qué me sucedió esto a mí? O bien: ¿cómo voy a
Lo que más hace sufrir precisamente es no tener respuesta, no vivir ahora? ¿Cómo voy a conseguir una realización de las posibili-
ver el sentido del sufrimiento. dades que tengo? Una vez que mi mutilación no tiene otro remedio,
Desde el principio del mundo todos los hombres, lo mismo el ¿cómo podré realizarme y encarar la vida y hasta sostener una
pastor que el filósofo, trataron de explicar el sufrimiento. Para al- familia? ¿Qué actitud interior y exterior tengo que tomar?
gunas religiones la respuesta es fácil: afirman dos creadores: el La respuesta a esta pregunta es la que más interesa. Es la vital.
del bien y el del mal. Los dos luchan. Pero nosotros sabemos que
el mundo tuvo un solo principio: Dios.
222 223
los israelitas, la desgracia era efecto del pecado personal. Job No ha huido de Dios ni ha buscado otros dioses que le dieran reme-
no siente en sí pecado especial. dio o respuesta mágica a su dolor. Espera, y así Job glorifica a Dios.
Los apoyos prácticos también le fallan: ha perdido todo lo que La lección del libro de Job es que el hombre no puede medir a
le rodeaba. El apoyo de la amistad y del amor también le falla: Dios y sus planes. Además, que si el hombre quiere realizar en sí
sus amigos y su mujer se empeñan en convencerlo de que tiene mismo la verdad integral de su ser, tiene que pasar por la acepta-
que haber hecho algo grave. Está solo frente a Dios. ción del misterio de Dios. Y si es creyente llegará a ver que lo que
¿Qué hacer? ¿Maldecir a Dios? ¿Dejarlo todo? ¿Vivir y morir sin él llamaba silencio de Dios es sordera de su propia parte. Porque
El? Pregunta a Dios, porque ve que no puede prescindir de El. ¿No Dios sigue amando. Ama con todas las consecuencias. El amor de
habrá otras fuentes más profundas de donde brota el sufrimiento Dios al hombre es fiel.
humano? Dios no le responde. Pero en su sinceridad, Job encuentra
respuestas.
II. FUE EL HOMBRE QUIEN CREO EL MAL
a) Ve que no puede preguntar en igualdad de posiciones. No
hay mortal que pueda pedir cuentas a Dios.
«Lo sé; yo sé que es así: 1. Acusaciones contra Dios
¿cómo podrá tener un hombre razón frente a su Dios?
Si quisiera contender con El, • Las acusaciones contra Dios se oyen todos los días. ¿Tendrá
de mil cargos no podría responder ni a uno. Dios la culpa de que el sufrimiento exista? ¿No podría el Todo-
Si quisiera acudir a juicio, poderoso remediarlo?
¿quién podrá emplazarle? (9,2,19). • Dios creó buenas todas las cosas, con inteligencia y por amor.
b) Sin obtener respuesta a su pregunta inmediata, descubre «Y vio Dios que todo era bueno» (Gn 1,31).
una realidad que responde a su sufrimiento: Pero el hombre creó en su mismo corazón el mal, el pecado.
«Porque yo sé que mi Redentor vive
En la película sobre Miguel Ángel, «El tormento y el
y al fin se erguirá como fiador sobre el polvo;
éxtasis», hay una escena en que el Papa sorprende al ar-
y detrás de mi piel yo me mantendré levantado,
tista pintando la creación del hombre. Adán, sereno y lim-
y desde mi carne yo veré a Dios.
pio, extiende la mano hacia el Creador. El Papa dice a
Yo le veré, le verán mis ojos, y no otro» (19,25-27).
Miguel Ángel:
c) Dios le habla, pero no para descifrarle el misterio de su —No debías pintar al hombre así. Debías pintarlo herido,
dolor, sino para darle la noción de su medida. Dios no le acusa de con sangre, con odio en los ojos y en el corazón, con las
faltas de orden moral, pero le revela que el hombre no tiene dere- manos manchadas...
cho a juzgar a la Divinidad. Delante de Dios es mejor que el hom- —No; yo pinto al hombre tal como Dios lo creó, sereno,
bre calle, porque se equivocará dado que sólo puede concebir limpio, aceptando agradecido la existencia que Dios le da.
a Dios en imagen humana, y no es así. Dios se le revela y le acusa Fue el hombre quien puso dentro de sí mismo el mal.
de que se equipare a El, de que se crea con todos los derechos, de
que se haga dios (41,32). Job acepta: • Dios dio a los hombres la tierra para que la dominasen juntos
«He hablado a la ligera. ¿Qué te voy a responder? y la disfrutasen juntos. El hombre era el rey de la creación, pero
Pondré mano a mi boca. quiso ser más, hacerse igual a Dios; es decir, se puso él mismo
Una vez hablé; no responderé más» (41,34). en el centro y se hizo tirano, se hizo pecador. Entonces entró en
el mundo el sufrimiento, el desorden, el mal. Quiso todo para sí;
Y se abandona a Dios; se deja caer en sus brazos. Ha sopor- y como esto no podía ser, sintió envidia y la sangre comenzó a co-
tado la prueba; no se ha perdido ni aturdido con el sufrimiento. rrer por Ja tierra. Así el sufrimiento entró en el mundo. Aquí está
224 225
la causa de la mayor parte del dolor humano: en el hombre mismo.
Algunos dicen: si Dios existiera no habría guerras ni niños con • Los sufrimientos que deja una guerra:
hambre. Pero hay que decir: si los hombres cumplieran la ley de
— familias sin casa: la última guerra destruyó 32 millones
Dios no habría guerras, ni niños con hambre, ni familias sin pan y de viviendas;
sin hogar. — mutilados para toda la vida: la última guerra dejó 29 mi-
llones; y 21.245.000 civiles siniestrados en bombardeos.
Muchos de los que sufrieron radiaciones con la explo-
sión de la primera bomba atómica todavía no se han cu-
2. De dónde provienen los males de nuestro mundo rado;
— niños sin padres ni familia;
— muertos: la última guerra dejó 14 millones de soldados
• Responda cada uno de dónde piensa él que vienen los grandes muertos y 3 millones de civiles;
sufrimientos que vamos a enumerar: — hambre para pueblos enteros;
— destrucción de edificios y carreteras: ¿qué supone esto
de gastos?;
— la diferencia de clases; — el miedo que deja en todos de una nueva guerra y peor.
— la rebeldía de muchos contra la sociedad, por ser hijos ile-
gítimos; • Pasemos a hablar de/ hambre en el mundo. Tantos como la su-
fren... Dicen que de cada tres personas, una pasa hambre. En cam-
— las taras que muchos tienen porque sus antecesores abusa-
bio, en Francia mueren al año ciento veinticinco mil personas de
ron del alcohol, del sexo, de la droga, etc.;
ataque de corazón, el 93 por 100 por comer demasiado.
— tantas enfermedades mentales como existen debido a los ex-
cesos; Podríamos continuar: quiénes son los culpables y autores de
esta serie de sucesos reales de muerte y sufrimiento?
— ila prostitución: un 75 por 100 tiene su raíz en relaciones se-
xuales antes del matrimonio, y muchas otras veces en la ex- Muchos se preguntan si Dios no podría remediar todo esto. Pero
plotación para el comercio. [Léase el libro de Van der Meerch: habría que preguntar mejor por qué no lo remedian los mismos hom-
«Nueva esclavitud»); bres: ustedes y yo, y todos.
— los ancianos abandonados;
— los niños con padres separados, marcados para siempre;
3. ¿Y Dios no podría remediar esto?
— el odió de clases: ¿dónde tiene el origen sino en que una
clase poderosa se apodera de casi todo?;
Sí, de dos modos: o haciendo desaparecer a todos los que ma-
— los trabajadores oprimidos; tan y hacen sufrir..., y ¿entonces quién quedaría?; o bien, cam-
— la delincuencia juvenil: ¿no influyen revistas y películas con biando el corazón de los hombres. Y la única manera de cambiar el
las que hombres sin escrúpulos hacen grandes negocios? En corazón es el amor. Y el amor para ser tal tiene que ser libre; por
1967 hubo en los Estados Unidos tres millones setecientos eso Dios deja al hombre libre.
mil delitos, muchos de ellos cometidos por jóvenes y adoles- El hombre, con su libertad, puede construir su destino y puede
centes; destrozarlo. Dios no lo creó perfecto, en el sentido de acabado. El
— el amor deshecho y las familias desunidas: ¿no son fruto en hombre tendría la tarea de hacerse, de llegar a la perfección. Le
gran parte de las lecciones que dan en los filmes con que dotó de todo lo que necesita para que llegase a ella y le confió todo
productores y empresarios se enriquecen?; lo demás. Y más, unos hombres fueron confiados a otros, comen-
— las opresiones de pueblos y naciones que hacen sufrir en lo zando por confiar la mujer al hombre, el hombre a la mujer y los
más profundo del hombre; hijos a los padres.
— el destrozo que hace la droga: ¿dónde tiene la causa?; Y le dio la libertad; con ella el hombre es capaz de edificar la
— los muertos y heridos en la carretera por exceso de veloci- ciudad del amor, pero también la ciudad de la muerte y del odio.
dad, por el alcohol, por la imprudencia; Desgraciadamente se apartó del camino que Dios le trazara y el
226 227
hombre edificó una ciudad donde comenzó a dominar el egoísmo, Dios vuelve otro día y parece darle a entender que se
entró el odio y nació el sufrimiento. La Escritura dice: «Multiplican ha convencido que es verdad y que va a mandar un gran
su sufrimiento los que siguen a dioses ajenos». castigo al mundo. El buen hombre, su casa y su familia
nada sufrirán.
Esos dioses tienen nombres concretos: dinero, egoísmo, ambi-
En esto, comienza una gran tempestad; el amigo de
ción, erotismo... Y todos estos dioses se encargan de multiplicar los
Dios cree ser aquello el fin del mundo. Y manda a su hijo
sufrimientos del hombre, como hemos visto.
que avise a sus hermanos y a sus amigos, al carnicero, al
El problema de fondo habría que ponerlo en si Dios hizo bien o
cartero, etc., para que vengan a refugiarse en la torre.
mal en dar libertad al hombre.
Dios vuelve como indignado:
Es tan grande el bien de la libertad que sin ella el hombre no —Y tú que dices que los hombres son malos, cuando yo
podría ser hombre. La posibilidad de que un hombre medio loco amenazo, comienzas a llamar a tus amigos..., y ¡qué ami-
pueda destruir el mundo con una bomba, o que un asesino vulgar gos! El carnicero, que es tan mal hablado...
pueda disparar un tiro mortal, queda compensada largamente con —Sí, pero en el fondo tiene buen corazón.
el bien que el hombre, como libre, puede hacer. —Y el otro, que es un borracho y pega a su mujer.
Pidamos, por tanto, cuentas a los hombres, no a Dios. —Sí, pero en el fondo no es malo.
Total, que aquel pobre hombre va reconociendo que te-
nía pena de que Dios exterminase a los hombres.
4. ¿Y qué hace Dios?
—En eso coincides conmigo —concluye Dios.
229
228
habitantes de Jerusalén? No, yo os lo digo. Y si no os arre-
2. Si los hombres quisieran, mucho se podría evitar
pentís, pereceréis todos de la misma manera» (Le 13,1-5).
La respuesta es difícil, incluso mirando a la culpabilidad de los Y volviendo al drama de «La torre y el gallinero», al ver el hom-
humanos. Reduciéndonos al caso contado, tres días después de brecito aquel que la gran tempestad no era el fin del mundo, pre-
la catástrofe, las enfermeras del sanatorio, las que quedaron vivas, gunta, hablando por última vez con Dios:
presentaron una queja judicial en los tribunales contra X, es decir,
—Y entonces, ¿para qué esa tempestad?...
contra no saben quién en concreto, pero contra alguien vivo, «por
—Para despertar la conciencia de un hombre bueno.
homicidio e imprevisión». Una enfermera, Monique Reroy, declaró a
Estas catástrofes pueden ser una manera concreta de recordar-
«France-Soir» que estaba convencida de que el desastre podía haber
nos la frase repetida de Cristo: «Estad vigilantes».
sido evitado.
Y aquí entra plenamente el encargo que dio Dios a los hom-
bres: Dominad la tierra. Es una incumbencia. 4. ¿Y no podría Dios dominar la naturaleza?
Y para ello le dio todos los medios. Basta ver cómo el hombre ha
conseguido tanto las proezas maravillosas de ir a la Luna y pasearse Sería infantil que Dios fuese suspendiendo las leyes físicas. El
por el espacio como bombas nucleares de potencia horrorosa. fuego es bueno y necesario, pero puede quemar un bosque o un
Si toda la inteligencia, fuerzas, tiempo y dinero que los hombres salón. Cuando el fuego comienza, tal vez por culpa de los hombres,
han gastado en estudiar el átomo y las fuerzas de la naturaleza para ¿tendría Dios que quitar al fuego la fuerza de quemar?
inventar instrumentos de muerte, los hubieran empleado en estudiar — Un desprendimiento de tierras depende de la ley de la gra-
las leyes por las que la tierra y la atmósfera se rigen, hoy día esas vedad. Sin ella la tierra sería un desastre. ¿Un desprendimiento que
catástrofes serían previstas con tiempo suficiente para evitar las se dé es desorden de la naturaleza o es que la naturaleza obra se-
muertes. Basta ver cómo el hombre llegó a dominar el rayo, la luz, gún sus leyes?
el átomo y ya habla de la anti-materia. No es Dios el que mueve cada vez las leyes físicas ni el que hizo
¿El hombre ha hecho todo lo que podía hacer? Quizá. caer la torre de Siloé. El que las leyes físicas obren según su na-
Es verdad que no podemos contentarnos con esta respuesta. De turaleza es la garantía para que nosotros podamos vivir en el mundo
hecho hay casos que, por lo menos hoy, ultrapasan Jas fuerzas e in- físico. Muy bien lo explica el poeta indio Tagore:
vestigaciones del hombre, por ejemplo, 'la enfermedad del cáncer.
«Un día que pasaba bajo un puente, el mástil de mi bar-
3. ¿Cómo ve la Biblia los males físicos? co chocó contra uno de los arcos. No hubiera sucedido
nada si el mástil se hubiera inclinado varios centímetros, o
Los ve como una proyección del mal, como una señal del poder si el puente se hubiera levantado como un gato que se ar-
de Satanás (Job 1,12; Mt 24,22). San Pablo nos habla de que la natu- quea, o si el nivel del río hubiera descendido ligeramente.
raleza está sometida a la esclavitud del pecado del hombre, y gime Ninguno de ellos hizo nada para ayudarme.
hasta verse libre (Rom 8,20). Y precisamente por este hecho podía yo servirme del
En una visión apocalíptica estos males son vistos como la ex- río y navegar en él utilizando el mástil del barco, y cuan-
plosión o golpe colectivo que manifiesta hasta qué punto el pe- do la corriente no me era favorable, podía contar con el
cado está metido como anti-cuerpo en la obra de Dios e historia de puente. Las cosas son lo que son, y nos es preciso cono-
los hombres (Apoc 6,8,19). cerlas si queremos servirnos de ellas; y para esto es ne-
Cristo las ve, en algún caso, como un aviso de Dios a los hom- cesario que obedezcan a leyas físicas y no a nuestros ca-
bres, que les llama a penitencia y a vivir según su ley: prichos».
«...Y aquellos otros sobre los cuales cayó la torre de Es la naturaleza, que obra y crece como una planta cuyas raíces
Siloé y los mató, ¿eran más culpables que todos los otros pueden producir resquebrajaduras en una casa. Hay catástrofes que
230
231
proceden del crecimiento o evolución de Ja naturaleza. Un niño que puesta, quieren convencerse de que Dios no existe. Tanto que el
nace causa dolores a su madre. Concilio reconoce: «El ateísmo nace a veces como violenta pro-
testa contra la existencia del mal en el mundo».
«Sabemos por la fe que no podemos atribuir sin más el No pueden comprender un Dios que no lo suprima o que lo
mal a Dios; pero sabemos también que Dios puede sacar haya dejado nacer.
bien del mal... Es ésta una buena nueva de la fe: todo está La alternativa contra la fe es fuerte. Pero también hay otra op-
en manos de Dios; El llevará todo a su término, a despe- ción. Muchos años antes que los ateos de hoy, San Agustín se pre-
cho del mal y hasta por medio del mal... Pero si decimos guntaba angustiado como ellos: «Si Dios existe, ¿de dónde viene el
que Dios es, «por lo tanto», autor del mal, afirmaríamos mal?» Pero esta angustia era respondida por otra pregunta: «Si Dios
más que lo que podemos decir. De ninguna manera debe-
no existe, ¿de dónde viene el bien?»
mos colocar en la perspectiva de lo menos bueno en
Y quedaría un nuevo interrogante, que nos introduce ya en el
nosotros a Aquel que, en lo mejor que tenemos, hemos
tema de la conferencia siguiente: ¿Puede el sufrimiento tener algún
llegado a ver como es absolutamente bueno. El es precisa-
fin bueno para el hombre?
mente el enemigo de todo dolor y de todo mal» (Catecis-
Cristo vino a salvarnos, ¿qué respuesta dio al dolor?
mo holandés, págs. 472-73).
232
233
16 INTRODUCCIÓN: Papillon
II. En Cristo, Dios responde sobre el dolor Como una luz roja que se enciende en el organismo para decir-
nos que algo comienza a andar mal;;
1. Cristo es la respuesta.
— el dolor, incluso la enfermedad prolongada y dolorosa, puede
2. Para los de lenta comprensión.
servir para hacernos más fuertes y más humanos. Muchos
3. En lucha contra el mal. sólo han aprendido a compadecer el sufrimiento de los otros
4. Cristo cambia al sentido del sufrimiento. cuando han sufrido ellos también;
5. La victoria llega más lejos. — una vida sin dolor forma hombres sin fortaleza;
— el dolor engrandece si lo tomamos como debemos tomarlo.
CONCLUSIÓN: O vencer o ser devorados. «Pasa el sufrimiento, pero el haber sufrido no pasa»;
234 235
— el dolor nos hace comprender mejor a los demás; si no lo II. EN CRISTO, DIOS RESPONDE SOBRE EL DOLOR
sabemos vivir, nos hacemos peores;
— Cristo sólo llama mal al pecado; los males físicos y enferme- A toda pregunta sobre Dios debemos buscar respuesta en
dades son «pruebas». Cristo.
1. Cristo es la respuesta
2. El dolor nos libera abriéndonos a Dios y a los hermanos:
Sobre la finalidad del dolor, Dios calló en Job, pero habló en
«Os aseguro que sobre el sentido de nuestra vida, la enfermedad Cristo. Cristo, más que palabras, se nos da a sí mismo como res-
nos da lecciones preciosas. Nuestro corazón es naturalmente incli- puesta.
nado —y aquí está la raíz del pecado— a constituirse a sí mismo «Juana sufre inmensamente con el cáncer que tiene. Su
como centro y fin último de la vida. Pero cuando llega la enferme- hermano le dice: El Señor vino: no explicó esos misterios,
dad, cuando se sufre, entonces se ve y se comprende la imposi- pero sí les dio un sentido.
bilidad de encontrar en sí mismo consolación o finalidad a la vida» Juana, cuando yo era pequeño y no quería comer ciertos
(Adolfo Mono). alimentos porque no me gustaban, tú los probabas antes
que yo. Esto no cambiaba su gusto ni mi paladar, pero yo
Muchos hombres han encontrado a Dios en la enfermedad. los comía.
Cristo hizo lo mismo de una vez para siempre. No sólo
habló —sus palabras llenaron de luz todo—; también su-
3. El sufrimiento y el trabajo hacen progresar: frió.
Si le damos la mano, no quedaremos nunca solos. Acep-
— el hombre inventó la rueda porque le costaba llevar la carga temos ser niños hasta el último día».
sobre los hombros; (G. Cesbron: Más tarde que nunca)
— inventó la vacuna porque le costaba sufrir la enfermedad con-
tagiosa; Cristo vino a nuestro barrio de miseria y se hizo solidario con
las víctimas. Lo primero que nos dice es que toma en serio el sufri-
— inventó el fuego porque sentía frío.
miento humano.
— Los males físicos nos hacen palpar nuestra limitación y mi- Sí, es una respuesta tan desconcertante que es imposible que
seria radical. un hombre la haya inventado. Existe el dolor, pero la vida de Cristo
— Las debilidades morales nos preservan de la autojustificación. le da un sentido; con su vida nos dice que tiene un valor. ¡Cuánto
valdrá el dolor del hombre cuando un Dios lo acepta para redimir!...
— Los vicios de la sociedad nos descubren lo trágico y desas-
Todo el Evangelio nos enseña que el sufrimiento con Cristo, así
troso que encierra nuestra libertad si no la usamos bien.
como la muerte, es redención, pues salva al hombre. Dios no nos
«El hombre es un aprendiz, el dolor es su maestro y na- explica el porqué, pero nos muestra cómo encarar el sufrimiento.
die se conoce a fondo hasta que ha sufrido».
Todas estas consideraciones es natural que no satisfagan a los 2. Para los de lenta comprensión
que no tienen experiencia de los bienes que el dolor puede traer.
Recordemos el pasaje de Emaús: dice a dos discípulos deses-
El dolor, en su fachada, se parece mucho a una vidriera medieval
peranzados:
de nuestras catedrales. Mirada desde fuera es una confusión; vista
desde dentro es una historia 'luminosa contada en colores. Sólo la «Hombres sin inteligencia y tardos de corazón para
luz que Cristo lanza sobre el dolor humano introduce al hombre en creer... ¿No era preciso que el Mesías padeciese esto y
el sentido del sufrimiento. entrase en su gloria? (Le 24,25).
236 237
El sufrimiento de Cristo tiene su cumbre en la cruz, y nos dice Nos dice que tenemos que luchar para suprimir la fuente. Cuan-
que Dios no es el autor del mal, puesto que El mismo sufre sus con- do es inevitable, aceptarlo como entrega para la salvación de los
secuencias. Pero las vence, y nosotros podemos vencerlas con El. demás y para perdonar, será el medio de no aumentarlo. Toda la
vida y enseñanza de Cristo es una lucha contra la causa del sufri-
• Leamos a Isaías, cap. 53: Canto del Siervo de Yahvéh. miento humano.
Es el colmo del escándalo que un hombre sufra tanto. Tal vez
sólo aquí podría darse la rebeldía contra Dios al permitir este vérti-
go de sufrimiento en un ¡nocente. Este es el único escándalo po- 4. Cristo cambia el sentido del sufrimiento
sible para el hombre al pensar en el dolor; pero este sufrimiento se
convierte en la revelación del brazo de Yahvéh, es decir, de su fuer- «Cristo no vino para suprimir el sufrimiento ni vino para
za para redimir; y obtiene para los hombres «la paz, la curación y el explicarlo. Vino para llenarlo de su presencia» (P. Claudel).
fin de los sufrimientos».
Cristo se ofrece voluntario a la muerte: da la vida por la salva- Cuando llegó Cristo se encontró con tres cosas que Dios no
ción de Jos hombres; pero sufre claramente. Cuando ve que se había creado: el pecado, el sufrimiento y la muerte.
aproxima la hora, suda sangre; vive esos momentos como un «com- Hace que el sufrimiento participe en el misterio de la recupe-
bate» (Le 22,24). Sabe que «muere por todo el pueblo». Es necesario, ración humana, incluyéndolo en el plan de Dios. El dolor humano es
y Jo hace para que no exista el mal, para unir los hombres separa- en esta creación maravillosa como un hilo errante y suelto en un
dos (Jn 11,52). tapiz de colores; aparece sin saber de dónde viene ni adonde va;
paraliza la tejedora, estropea' el tapiz. Tampoco puede ser cortado,
• Cristo, en el sufrimiento, podía haber hecho una comedia.
pues entra en la urdimbre como trama que, sin saber cómo, se ha
Estando en la cruz, por la fuerza de su divinidad, podía haber simu-
hecho indispensable, pero desfigura la imagen y no sabemos qué
lado que sufría, o bien podía haber hecho un milagro en su favor,
hacer con él. Cristo vino, tomó en sus manos ese hilo descolorido
bajando del patíbulo. Pero no. Cristo, muriendo en la cruz, vivió la
y supo darle una función en el tapiz e integrarlo en la imagen. Así
maldad del hombre y la debilidad de la condición humana que sufre.
el sufrimiento tiene un valor. Con la muerte hizo lo mismo. Sólo el
Aceptó sin rebeldía el peso del mal sobre él, porque sabía que así
pecado no era integrable.
lo redimía. Se sometió lealmente a las condiciones de la existencia
humana que un día aceptó del Padre, tomando cuerpo de María. Su «Muriendo, Cristo nos mostró el camino de la transfor-
manera de sufrir, además de ser ejemplo, es redentora. Así cambia mación. Nos enseñó a preferir estas duras realidades, po-
la perspectiva del mal; inaugura un nuevo orden de vivir y sufrir. sibles, de vivir, a todas las fábulas de los poetas y a todas
las fantasías de la imaginación. El sabe que el sufrimiento
3. En lucha contra el mal es esencial a la naturaleza del hombre. Gracias a El, el su-
frimiento ha dejado de ser gratuito. Ya tiene un valor.
Cristo nos manda luchar contra el mal. Primero en la raíz: el pe- Todos tenemos que pasar forzosamente por el sufrimien-
cado. Y también en las consecuencias. Los milagros que hizo El to; pero desde entonces estamos en la alternativa de per-
para remediar el hambre, la enfermedad, son una invitación para el derlo o ganarlo» [P. Claudel).
cristiano, no a buscar el milagro, sino a empeñar inteligencia y
fuerzas para disminuir el sufrimiento de los hombres. Los creyentes Lo que era maldición pasó a ser bienaventuranza: felices los
no son fatalistas. pobres, los que lloran, los perseguidos, ilos que pasan hambre...
El mal del mundo está en la solidaridad de los hombres en el Sí, es un lenguaje extraño. Parece de otro mundo. Sólo un hombre
pecado y la insolidaridad de los mismos en el sufrimiento. Cristo que viniera del más allá era capaz de hablarnos así, porque era ca-
lanza la nueva solidaridad en el bien y en el mal de los hombres paz de tomar el dolor humano. Es el lenguaje de la humanidad redi-
para evitar el dolor. Quiso cegar la fuente del mal, pero los hombres mida. Todos podemos vivir y asimilar esta solución tan sorpren-
se empeñan en que siga manando... dente.
238 239
En esta línea vemos cómo el sufrimiento y la muerte cambian de
enseña y manda a los hombres nuevos ser como el pan que
rostro y sentido: los apóstoles, felices por sufrir por Cristo
se deja comer por todos. Como El.
(Act 5,41); San Pablo se complace en las aflicciones y angustias
(2 Cor 7,4); y San Lorenzo conserva todo su humor en la parrilla. Es la única manera de disminuir el dolor.
¿Queréis ver la prueba real de la respuesta que Cristo da al do-
«... Hay un secreto para utilizar tantos sufrimientos per- lor de la humanidad? Os invito a Ir a una casa de enfermos menta-
didos. Cristo mismo nos ha advertido que muchos hom- les atendidos por los Hermanos de San Juan de Dios, o a un asilo
bres lo habrán alimentado, vestido, visitado, atendido, sin de ancianos que son tratados por Hermanas religiosas mejor que
saber que se lo hacían a El... Podemos también creer que por sus hijas, o a una leprosería...
la resignación de los enfermos y de los pobres resplande-
Esta es la respuesta. Dios entrega el mundo del sufrimiento al
ce sin saberlo ellos y se confunde con el consentimiento
amor de los voluntarios.
eterno de Jesús en su agonía. Y ¿qué importa que no lo
sepan? Ya lo sabrán y lo verán algún día.
«¿Cuándo, Señor, hemos hecho contrapeso a todos los CONCLUSIÓN: O vencer o ser devorados
pecados del mundo? ¿Cuándo hemos rescatado tantos crí-
menes?» Ante el sufrimiento sólo tenemos dos actitudes: o ser devorados
Y El les responderá: Cada vez que vuestros gemidos por el sufrimiento como por una esfinge enigmática o vencer con
han brotado de un corazón sin odio...» (F. Mauriac). Cristo, que abre los sellos.
Para terminar, tres casos'muy sencillos de gente que no se deja
Ante la muerte ya no hay terror para el creyente: San Pablo devorar. Y unos versos tan sencillos como los casos.
quiere morir y estar con Cristo; San Francisco de Asís la llama
Dos inválidos: Durante años se pudo ver por la calle de una
«hermana»; Santa Teresa dice-. «O sufrir o morir».
ciudad a marido y mujer, los dos cojos, pero de pierna diferente.
El sufrir cambia tanto que se convierte en gracia y favor:
Caminan, dialogan, se apoyan uno en otro. Siempre unidos, ven-
«Porque os ha sido otorgado no sólo creer en Cristo, ciendo el dolor y la vida.
sino también sufrir por El, sosteniendo el mismo combate Un padre de familia cuenta: «Soy albañil. Tengo seis hijos que
que habéis visto en mí» (Filp 1,29). alimentar; si falta trabajo, quedo mal. La semana pasada el jornal
fue menor. Para más, mi mujer me dijo que los tres niños más cre-
cidos necesitaban zapatos. Con los zapatos se fue el jornal. Mi
5. La victoria llega más lejos mujer me habló de comprar una máquina de lavar, de segunda mano.
Fui a verla. La familia que la vendía parecía tener todo. Cuando tra-
Cristo lanza al mundo una nueva raza de hombres para vencer tamos del precio, hablé de mi salario y de mis hijos, que destroza-
el mal: ban zapatos y ropa. La señora se retiró, y entonces el marido me
dijo que tenían un hijo paralítico, que nunca pudo dar un paso.
— los quiere cargados con su cruz, sin echarla sobre los otros;
Cuando llegué a casa, busqué los zapatos viejos de los niños y di
— quiere «que llenen en su cuerpo siempre y en todas partes gracias al Señor porque podían destrozarlos».
los sufrimientos y la muerte de Jesús para que la vida de
Jesús se manifieste en el cuerpo» (2 Cor 4,10); Una mujer traicionada: Casada con un marido que ella adoraba,
llegó a descubrir que le era infiel con una de sus mejores amigas.
— manda amar como El amó, sin nada de egoísmo, hasta dar la
La vida parecía hundirse. Era profesora, y cuando se preparaba para
vida;
dar una clase se preguntó: ¿Valdrá la pena continuar con esto? ¿Mi
— el mundo dice: «No te dejes pisar, pisa tú primero; no te
trabajo tendrá algún sentido todavía? Y aquella mujer comenzó a en-
dejes atropellar, atropella tú primero». Y por eso los caminos
señar en casa y en las clases lo que es la amistad y fidelidad para
de los hombres están llenos de lágrimas y sangre. Cristo
construir un mundo nuevo.
240
241
Respuesta de Dios en boca de un poeta. En el drama de J. M. Es-
teran! «Proceso a Dios», un ciego hace el papel de Dios, y dice: Í N D I C E
242 243
Págs. Págs.
historia de los hombres 97 11. La revolución de Cristo (I). Cristo, libre y con-
Dinámica psicológico-pastoral 98 testatario 179
1. Los vestigios y signos de Dios 99 1. Cristo, revolucionario con su propia vida 180
2. Actitudes d é l o s hombres 103 2. Consecuencias de su actitud contestataria 183
6. Para comunicarnos con Dios sólo tenemos la 12. La revolución de Cristo (II). ¿Hombres o es-
fe. ¿En qué consiste la fe? 110 tructuras? 187
Dinámica psicológico-pastoral 111 1. La revolución de las ideas 188
1. La iniciativa es de Dios 112 2. Revolución de las personas (conversión) 190
2. La fe es encuentro con Dios 117 3. ¿Termina aquí Ja revolución de Cristo? 194
244 245
Págs