0% encontró este documento útil (0 votos)
123 vistas18 páginas

El Legado de la Civilización Inca

La civilización inca fue la última gran civilización precolombina independiente en América del Sur antes de la conquista española en el siglo XVI. Los incas consolidaron un gran imperio que abarcaba partes de los actuales Perú, Bolivia, Ecuador, Chile y Argentina, y desarrollaron una avanzada agricultura, arquitectura y sistema de caminos. Sin embargo, la conquista española dirigida por Francisco Pizarro puso fin al imperio inca en la década de 1530.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd
0% encontró este documento útil (0 votos)
123 vistas18 páginas

El Legado de la Civilización Inca

La civilización inca fue la última gran civilización precolombina independiente en América del Sur antes de la conquista española en el siglo XVI. Los incas consolidaron un gran imperio que abarcaba partes de los actuales Perú, Bolivia, Ecuador, Chile y Argentina, y desarrollaron una avanzada agricultura, arquitectura y sistema de caminos. Sin embargo, la conquista española dirigida por Francisco Pizarro puso fin al imperio inca en la década de 1530.
Derechos de autor
© © All Rights Reserved
Nos tomamos en serio los derechos de los contenidos. Si sospechas que se trata de tu contenido, reclámalo aquí.
Formatos disponibles
Descarga como DOCX, PDF, TXT o lee en línea desde Scribd

La civilización inca, también llamada civilización incaica o civilización quechua, fue la

última de las grandes civilizaciones precolombinas que conservó su estado independiente


(imperio incaico) durante la Conquista de América, hasta la conquista del Perú(1532-1533).
Con la extensión del imperio, ésta fue absorbiendo nuevas expresiones culturales de los
pueblos anexados, y se ubicó en los actuales territorios
del Perú, Argentina, Bolivia, Chile, Colombia y Ecuador.

Desde la ciudad sagrada del Cuzco, los quechuas consolidaron un Estado que logró sintetizar
los conocimientos artísticos, científicos y tecnológicos de sus antecesores. Basados en un
concepto de expansión del Estado, el Tawantinsuyo (Imperio inca) recogió aquellos
conocimientos y los potenció. En la actualidad, algunas costumbres y tradiciones de la
desaparecida civilización inca prevalecen aún enBolivia, Ecuador y el Perú.

La conquista del Perú, realizada entre 1530 y 1540 por los españoles, encabezados
por Francisco Pizarro, puso fin al imperio. Sin embargo, focos de resistencia de los
llamados Incas de Vilcabamba se mantuvieron hasta 1572.

La economía inca se basó en la agricultura que desarrollaron mediante técnicas avanzadas,


como las terrazas de cultivo llamadosandenes para aprovechar las laderas de los cerros, así
como sistemas de riego heredados de las culturas preincas. Los incas
cultivaronmaíz, maní, yuca, papa, frijoles, algodón, tabaco y coca, entre otras. Las tierras eran
propiedad comunal y se trabajaban en forma colectiva. Desarrollaron también
una ganadería de camélidos sudamericanos (llama y alpaca). Por los excelentes caminos
incas (Cápac Ñan) transitaban todo tipo de mercancías:
desde pescado y conchas spondylus hasta sal y artesanías del interior.

Entre las expresiones artísticas más impresionantes de la civilización inca se hallan los
templos (Sacsayhuamán y Coricancha), los palacios y los complejos estratégicamente
emplazados (Machu Picchu, Ollantaytambo y Písac).

Si bien no puede hablarse de un imperio monárquico socialista, por la clara diferenciación


económica, política y social, el Imperio incaico estableció el sistema de reciprocidad y
complementariedad económica.

Índice
[ocultar]

 1Organización política
o 1.1La diarquía
o 1.2La jerarquía imperial
 2Organización administrativa
o 2.1División territorial: Suyos o regiones
o 2.2La base decimal de la administración
o 2.3El sistema vial y el transporte
 2.3.1Qhapaq Ñan o camino real
 2.3.2Los puentes
 2.3.3Los tambos
 2.3.4Los chasquis
 3Organización militar
o 3.1Instrucción premilitar
o 3.2El ejército
o 3.3La jerarquía
o 3.4Armas ofensivas y defensivas
o 3.5Fortalezas
o 3.6Métodos de lucha
 4Organización social
o 4.1El Ayllu
o 4.2Clases sociales
 5Economía
o 5.1El trabajo
o 5.2División de las tierras
o 5.3Agricultura
o 5.4Ganadería
o 5.5Pesca
o 5.6Comercio y navegación
 6Artes
o 6.1Arquitectura y urbanismo
o 6.2Escultura
o 6.3Cerámica
o 6.4Pintura
o 6.5Orfebrería y platería
o 6.6Textilería
o 6.7Música y danza
o 6.8Momificación
 7Literatura
o 7.1Literatura cortesana
o 7.2Literatura popular
 8Ciencia y tecnología
o 8.1Medicina
o 8.2Matemáticas
o 8.3Astronomía
o 8.4Geografía
o 8.5Historia
o 8.6Metalurgia
o 8.7Tecnología agrícola
o 8.8Tecnología de la conservación de alimentos
o 8.9Trabajo de la piedra
o 8.10Los quipus y otras formas de comunicación
 9Religión
o 9.1Divinidades
o 9.2Festividades
 10Véase también
 11Referencias
 12Bibliografía
 13Enlaces externos

Organización política[editar]

Detalle de una galería de retratos de los soberanos incas que fue publicada en 1744 en la obra Relación
del Viaje a a la América Meridional en la que Jorge Juan y Antonio de Ulloafueron sus autores.

La organización política incaica fue una de las más avanzadas de América precolombina. A
decir de Luis E. Valcárcel, el propósito del Estado inca era garantizar el bienestar de todos sus
súbditos, a diferencia de otras monarquías históricas que buscaban solo defender los
privilegios de grupos reducidos. El imperio incaico «garantizó a la totalidad de seres humanos,
bajo su jurisdicción, el derecho a la vida mediante la satisfacción plena de las necesidades
físicas primordiales de alimentación, vestido, vivienda, salud y sexo.» Ello se logró
organizando de manera meticulosa a los pobladores, considerados ante todo como actores del
proceso de la producción económica, de modo que pudieran evitar las hambrunas y estar
siempre prevenidos ante los embates destructivos de la naturaleza. El Estado inca tuvo, pues,
un alto sentido de previsión social.1

La diarquía[editar]
Los cronistas españoles, cuyos escritos constituyen la fuente primaria de la historia inca,
interpretaron al sistema político de los incas según su concepción europeísta y occidental. Es
por eso que describieron al gobierno inca como una monarquía absolutista, a la cabeza del
cual se hallaba un solo soberano absoluto, el Inca. Sin embargo, los modernos estudios nos
dejan entrever que existieron dos gobernantes que ostentaron al mismo tiempo el mando.23
Uno pertenecía a la parcialidad del Hanan Cuzco (Cuzco alto) y el otro a la del Hurin Cuzco
(Cuzco bajo). Esta dualidad del Hanan y del Hurin se daba también en los curacazgos, y se
remonta a la época preincaica; es pues, típica de la cosmovisión andina.4 Según Waldemar
Espinoza Soriano, si bien en el Imperio habían dos administradores o jefes máximos, ello no
significa que existiesen dos monarquías paralelas, sino que solo había una, debidamente
unificada. Los dos gobernantes tenían sus bienes y posesiones de manera equivalente,
aunque era el de Hanan el que reunía más rango por ser el que manejaba la vida cívica,
política, económica, social y militar; por eso se le llamaba el Sapa Inca. El otro gobernante, el
de Hurin, concentraba en su persona el poder sacerdotal: era el Willaq Umu, y aunque era de
menos rango, no por ello dejaba de tener enorme influencia en las decisiones imperiales.5

La jerarquía imperial[editar]
El Sapa Inca o, simplemente, el Inca era pues, el máximo gobernante, que compartía el poder
con el sumo sacerdote o Willaq Umu. Todos sus súbditos debían acatar con sumisión sus
órdenes. Símbolo de su poder era la mascapaicha, una especie de borla de lana roja que
ceñía en la cabeza. Ejercía las funciones de su gobierno desde el palacio particular que cada
uno se hacía construir en el Cuzco. Allí concedía audiencia todo el día y administraba justicia.
Pero también viajaba con frecuencia por todo el territorio de su imperio, llevado en andas
sobre hombros de cargadores, para atender personalmente las necesidades de su pueblo.6

Al Inca le seguían en jerarquía:

 El Auqui o príncipe heredero. En vida de su padre, ejercía el cogobierno, para ejercitarse


en las funciones imperiales. No necesariamente era el hijo mayor del Inca y de la coya,
sino que se lo escogía de entre todos los hijos del Inca, recayendo el honor sobre quien
tuviera las mejores cualidades para desempeñar tan alta función.78
 El Tahuantinsuyo Camachic o Consejo Imperial, integrado por cuatro personajes o apus,
que tenía a su cargo el gobierno de cada uno de los suyos o regiones. Algunos autores lo
denominan Suyuyuc Apu. A esos 4 apus habría que agregar, según Guaman Poma de
Ayala, a otros 12 consejeros: cuatro por cada uno de los suyos grandes (Chinchaysuyo y
Collasuyo) y dos por cada uno de los de menor tamaño (Antisuyo y Contisuyo). De modo
que el Consejo Imperial estaba representado por 16 consejeros: 4 principales y 12
secundarios.9
 Los gobernadores o Apunchic, con atribuciones político-militares. Su labor consistía en
mantener en orden las provincias. Residía en fortalezas ubicadas en puntos estratégicos y
rendía cuentas directamente al Inca y a su Consejo.9
 El Tucuirícuc o tocricoc, «el que todo lo ve», una especie de supervisor o veedor imperial,
que controlaba a los funcionarios de provincias, y en caso necesario, ejercía las funciones
de gobierno. Se encargaba además de recoger los tributos y remitirlos al Cuzco, de casar
a las parejas y de ejercer la justicia.10 Como símbolo del poder que le otorgaba el Inca,
llevaba siempre un hilo de la mascapaicha, que era inconfundible para la gente.
 El curaca, era el jefe del ayllu o comunidad. Equivalente a cacique. Solía ser el más
anciano y sabio de su pueblo, aunque a veces los incas imponían sus propios curacas en
las poblaciones recalcitrantes a su dominio. Vigilaba por el orden y aplicaba justicia;
también se encargaba de recolectar el tributo para el Inca. Tenía como privilegios el poder
entrevistarse con el Inca, de tener como esposa principal a una aclla cusqueña, además
de numerosas esposas secundarias. Debía enviar a sus hijos al Cuzco, para ser educados
junto con la elite inca; con ello, el Estado inca buscaba quechuizar a la clase dirigencial de
las provincias.10

Organización administrativa[editar]
División territorial: Suyos o regiones[editar]
Artículo principal: Suyos del Imperio incaico

Mapa del imperio incaico:Chinchaysuyo (en rojo), Collasuyo (en azul), Antisuyo (en verde)
y Contisuyo(en amarillo).

Los cronistas afirmaron que el imperio incaico estuvo dividido en cuatro grandes distritos
conocidos como suyos (del quechua suyu, que significa
surco): Chinchaysuyo, Antisuyo, Collasuyo y Contisuyo. El centro de esta división era el
propio Cuzco. Debido a ello, el imperio adoptó el nombre de Tahuantinsuyo, es decir, los
cuatro suyos o regiones, concordantes con los cuatro puntos cardinales. El concepto
del suyo era más que nada demarcativo. No equivalía a una denominación política ni étnica,
tan así que nunca los pobladores del imperio se autodenominaron tahuantinsuyanos.
Los suyos se dividían a la vez en huamanis o grandes provincias, los cuales solían coincidir
con las fronteras de los territorios de los pueblos o etnias sometidas al imperio.
Los huamanis se dividían a su vez en sayas o sectores, que eran dos: Hanansaya o parte alta,
y Hurinsaya o parte baja. En cada saya vivía un número variable de ayllus o grupos
familiares.11
Se ha atribuido al inca Pachacútec la creación de este sistema de organización del territorio;
sin embargo sabemos que se trataba de una práctica mucho más antigua.

La base decimal de la administración[editar]


Para la mejor administración del imperio, era necesario asegurar que todos trabajaran y
cumplieran lo que se les imponía. Con esta finalidad, los incas crearon una organización
decimal que consistía en una escuela de funcionarios, cada uno de los cuales controlaba el
trabajo de diez que estaban bajo su inmediata autoridad:1213

 El Purec o jefe de familia (la base de la sociedad).


 El Chunca-camayoc, encargado de una Chunca, es decir, el conjunto de diez familias.
Mandaba a diez purecs y estaba encargado del censo de las personas correspondientes a
su jurisdicción, distribuirles tierras y dirigirles en el trabajo.
 El Pachaca-camayoc, funcionario al parecer equivalente al curaca, que controlaba
una Pachaca o conjunto de cien familias. Estaba encargado de vigilar a los chunca-
camayocs en el cumplimiento de sus obligaciones y revisar las decisiones que hubiesen
tomado en asuntos de su jurisdicción.
 El Huaranga-camayoc, a cargo de una Huaranga o conjunto de mil familias. Supervigilaba
a los pachaca-camayocs; especialmente debía cuidar la exactitud de los registros
censales y la equidad de la distribución de tierras, para evitar que aquellos aprovechasen
su autoridad en perjuicio del bienestar del pueblo.
 El Huno-camayoc, al mando de un Huno o conjunto de diez mil familias, amplitud que
hace pensar en una confederación tribal estabilizada por la autoridad del Inca.
Supervigilaba a los huaranga-camayocs. Conservaba los registros censales y de acuerdo
con ellos dirigía la política agraria y los trabajos artesanales. Se hallaba subordinado al
Tucuirícuc y al Suyuyuc Apu.
El sistema vial y el transporte[editar]
Los Incas se preocuparon por tener buenas vías de comunicación y por ello se dedicaron a
construir a lo largo y ancho de sus dominios una vasta y compleja red de caminos. Estos
tenían la función de integrar y unificar el Imperio.14

Qhapaq Ñan o camino real[editar]


Artículo principal: Red vial incaica
Sistema de caminos del imperio incaico.

El Qhapaq Ñan o Camino Real es, indudablemente, el más imponente ejemplo de la ingeniería
civil incaica. Tiene una longitud de 5.200 km y servía de enlace a una red articulada de
caminos e infraestructuras de más de 20.000 km, construidas a lo largo de dos milenios de
culturas andinas precedentes a los incas. Todo este sistema de caminos recorría, superando
los potenciales obstáculos de los candentes desiertos, de la anfractuodidad de las montañas,
los zigzag de las quebradas, las correntadas de los ríos, vinculando diversos núcleos
productivos, administrativos y ceremoniales: cuyo centro era la ciudad del Cuzco, donde,
como en la Roma antigua, todos los caminos confluían.15

El Qhapaq Ñan se dividía en dos ramales longitudinales: el camino de la costa y el camino de


la sierra. Interconectaba localidades tan distantes como Quito, al norte, y Tucumán, al sur. Los
cronistas españoles alabaron no solo su extensión, sino su trazado, anchura y calidad, sobre
todo por el esfuerzo que significó su construcción en medios tan agrestes como los Andes y
los desiertos costeros; tanto así que lo compararon con la red vial del Imperio romano.16 Es
evidente que la red vial incaica facilitó la conquista española, según lo aseveran los
entendidos.

En el 2014, la Unesco proclamó al Qhapaq Ñan como Patrimonio de la Humanidad. 17

Los puentes[editar]
Puente colgante de Q'eswachacaconstruido según la antigua técnica inca.

Para cruzar ríos, salvar quebradas o desfiladeros, los incas construyeron ingeniosos puentes.
Existieron tres clases de estos:18

 Los puentes de piedra o puentes fijos, que se construían en medio de ríos de poco caudal
o quebradas angostas.
 Los puentes colgantes, fabricados de resistentes fibras de maguey, que soportaban el
peso de hombres y animales de carga.
 Los puentes flotantes o de oroyas, constituidos por grandes cestos o balsas sujetas con
gruesas sogas, que se extendían de una orilla a otra, donde los cabos se sujetaban a
peñascos o pilares. Para cruzar el río el viajante se subía a la balsa y tiraba de la soga,
hasta llegar a la otra orilla.
Los tambos[editar]

Un tambo era una construcción que servía de depósito de alimentos, vestidos, herramientas y
armas, que los incas hicieron construir a lo largo de los caminos que cruzaban el imperio, a fin
de que allí pudiesen descansar y reparar sus fuerzas los funcionarios, los ejércitos en
campaña y aun el mismo Inca con su séquito. Los viajeros particulares no podían participar de
estos beneficios pues estos estaban obligados a llevar alimentos de su propia tierra. Había
tambos aún en los lugares desiertos y cuando estaban cerca de algún pueblo tenían por
objeto evitar que el paso del ejército y los funcionarios no aumentara la carga tributaria al
mismo. Los españoles admiraron este sistema y lo aprovecharon.1920

Los chasquis[editar]

Para llevar las órdenes y disposiciones del Inca a todos los confines del Imperio en la menor
brevedad posible, existió un sistema decorreo de postas denominado de los chasquis. Estos
eran jóvenes corredores apostados en los caminos y que se cobijaban en chozas. Cada
puesto estaba a una distancia prudencial del otro, aproximadamente de 1.5 km, pues decían
que aquello era lo que un joven podía correr con ligereza, sin cansarse. Cuando el encargado
de llevar el mensaje llegaba al puesto en donde terminaba, anunciaba su llegada por medio de
un pututo (trompeta hecha de concha marina), saliendo a su encuentro otro mozo, que
escuchaba el mensaje dos y tres veces, hasta memorizarlo exactamente y, a su turno, salía a
la carrera para transmitirlo al próximo puesto. Por ello el mensaje debía ser corto, concreto y
muy simple para evitar que se olvidasen. Otras noticias se transmitían por quipus o hilos con
nudos, sistema mnemotécnico cuyo significado solo lo podían descifrar las personas
entendidas. De ese modo, se llevaba a cabo una gigantesca carrera de postas que permitía
que las órdenes, noticias, mercaderías, etc., llegara a su destino con bastante rapidez. Se
asegura que así se conocían en Cuzco las noticias de Chile o Quito sólo en el término de 15
días y aún menos; y que el Inca recibía en su palacio cuzqueño pescado fresco desde la
costa.1920

Organización militar[editar]
Véase también: Ejército inca

Manco Inca fue el primer guerrero inca en adoptar la técnica militar de los hispanos (espadas, corazas
de hierro y caballos de guerra).

Los incas formaron un ejército fuerte acorde con las necesidades de su Estado expansionista.
Se dividía en grupos de guerreros profesionales y soldados reclutados especialmente para
cada campaña, y basaba su poder en la cantidad de hombres, la eficiente logística, la férrea
disciplina y moral de combate, y la construcción de fortalezas militares. Las acciones bélicas
guardaban un carácter religioso.

El Estado Incaico planificó tanto las conquistas de pueblos vecinos como la defensa del
territorio propio. Su base fue un ejército bien dotado, una red de caminos que facilitaban su
desplazamiento y la construcción de grandes fortalezas que cumplían como principal función
la disuasión de posibles ataques y su contención, si se producían.

Instrucción premilitar[editar]
Todos los hombres eran preparados para la guerra desde muy jóvenes. Entre los 10 y 18 años
eran entrenados en el manejo de las armas y la lucha cuerpo a cuerpo. Todo ello se
complementaba con otras actividades físicas, como trepar cerros y cruzar ríos. Aprendían
también a espiar al enemigo, a imitar el grito de los animales y enviar mensajes con señales
de humo y el sonido de un tambor.21

Toda esta instrucción la recibían los muchachos como parte de su educación tradicional; en
períodos de conflicto, la preparación se realizaba en las fortalezas militares.

El ejército[editar]
Todos los hombres entre los 25 y los 50 años estaban obligados a servir en el ejército. Cada
provincia del imperio debía aportar una cuota de reclutas según su población, los que servían
por riguroso turno e iban comandados por sus respectivos jefes, no siendo mezclados sino
permanecían bajo el mismo comando.

La mayor parte de los soldados eran campesinos (solo la guardia del Inca reinante estaba
compuesta por combatientes de oficio, casi todos de origen noble).

El servicio de armas, uniforme y rancho, estaba admirablemente organizado. De trecho en


trecho en los principales caminos que recorrían, se aprovisionaban en los tambos que hacían
las veces de verdaderos cuarteles de abastecimiento y nada tenían que sacar de los pueblos
ni exigir a sus habitantes algo.

La jerarquía[editar]
Las tropas estaban divididos en grupos de 10, 100 y 1000 soldados o aucarunas, cada una de
las cuales estaban mandada por el chuncacamayoc, el pachacacamayoc y
elhuarangacamayoc, respectivamente. El jefe supremo del ejército era el Inca, pero el jefe
ejecutivo era un pariente más cercano de su entera confianza, su príncipe heredero o
cualquier otro príncipe; era llamado el Apuquispay, cuyo nombre sugiere el modo de impartir
órdenes mediante una trompeta. También eran altos jefes los hermanos, tíos y otros parientes
cercanos del Inca que tuviesen grandes condiciones guerreras, incluidas la valentía y la
habilidad.22

Armas ofensivas y defensivas[editar]

 Armas ofensivas: Preferentemente utilizaron la maza o huactana, hecha de madera o


metal de una sola pieza; y la porra o champi, confeccionada con una piedra o metal en
forma de estrella encajada en un palo. También usaron el hacha o chictana, la lanza
o chuqui, la honda o huaraca, la estólica, el arco y flecha, entre otras. Usaron también
las galgas, que eran grandes piedras que colocaban en el borde de una ladera, y que
echaban a rodar para que causara estragos a los que pasaban por la parte baja.23
 Armas defensivas.- Los guerreros vestían túnicas de algodón reforzado y cascos de
madera o de cañas entretejidas con hilos de lana. También se cubrían la espalda con
placas de madera, y llevaban escudos del mismo material, a veces reforzados con piel de
venado.24
Fortalezas[editar]
En sitios estratégicos, los incas hicieron construir grandes fortalezas. Dichas fortalezas eran
de diversos tipos, pero por lo general se alzaban sobre eminencias de terreno, salvando las
gradientes por rampas y muros defensivos, siendo coronadas por torreones. Casi siempre
ocupaban lugares inexpugnables por sus tres lados, siendo el lado de acceso defendido por
muros y almenas.25

Métodos de lucha[editar]
Pese a contar con un ejército formidable, los incas intentaban primeramente el sometimiento
voluntario y pacífico del pueblo que querían conquistar. Previamente enviaban embajadas con
ricos presentes, con lo que buscaban demostrar a dicho pueblo todas las ventajas que
sacarían si aceptaban la dominación inca. Si este ofrecimiento era rechazado, entonces
entraba en acción el ejército. Para tal efecto, aislaban al enemigo y luego procedían al ataque.
Lo iniciaban lanzando proyectiles con sus hondas, estólicas y arcos; luego venía el combate
cuerpo a cuerpo, en el cual los incas eran expertos. Estos entraban en batalla dando terribles
alaridos y usaban con destreza sus mazas, hachas, lanzas y porras.26

Organización social[editar]
El Ayllu[editar]
Artículo principal: Ayllu

La base de la organización social del Tahuantinsuyo estuvo en el Ayllu, palabra de


origen quechua y aymara que significa, entre otras cosas: comunidad, linaje, genealogía,
casta, género, parentesco. Puede definirse al ayllu como el conjunto de descendientes de un
antepasado común, real o supuesto que trabajan la tierra en forma colectiva y con un espíritu
solidario.

En el Imperio todo se hacía por ayllus: el trabajo comunal de las tierras (tanto las del pueblo
mismo como las del Estado); las grandes obras públicas (caminos, puentes, templos); el
servicio militar y otras actividades.

El jefe del ayllu o curaca era el anciano más recto y sabio, asesorado por un grupo de
ancianos. Sin embargo, cuando el peligro amenazaba, el mando militar lo ejercía unsinchi,
guerrero aguerrido y prudente, elegido entre los más fuertes del ayllu.

Clases sociales[editar]
El Inca Pachacútec y su hijo, el príncipe heredero Túpac Yupanqui(dibujo de Martín de Murúa).

La sociedad en el Incanato estuvo organizada a base de clases sociales. Existían dos clases
muy diferenciadas: la Nobleza y el Pueblo. En cada una de estas clases había diversos
niveles.27

 Nobleza:
 La realeza o la corte imperial, conformada por el Inca (el monarca o rey),
la Coya (esposa principal del Inca) y los príncipes legítimos o auquis.28
 Nobleza de Sangre, conformada por los descendientes de cada Inca, quienes
integraban los ayllus reales o panacas. Ejercían las más altas funciones, como
funcionarios imperiales, gobernadores, generales, sumos sacerdotes, etc.29
 Nobleza de Privilegio, cuyos miembros no pertenecían a la familia real, sino que
eran nacidos del pueblo, pero que por sus grandes servicios prestados al Estado (en
las guerras, en el culto religioso, en las obras públicas, etc.) habían alcanzado tal
jerarquía. Tal era el caso de los jefes militares, los sacerdotes y las acllas o
escogidas.29
 Nobleza de las nacionalidades derrotadas, es decir, los curacas y sus parentelas
que conformaban la aristocracia regional y local.30

 Pueblo:
 Los artesanos, es decir, los que hacían trabajos artesanales: los orfebres, plateros,
tejedores, olleros, chicheros, carpinteros, ojoteros. Los más reputados eran los
orfebres y plateros de la costa (como los chimúes), así como los tejedores de tejidos
finos de la región del Collao (cumbicamayocs).31
 Los mercaderes, que era una clase muy especial dentro las poblaciones costeras,
que se ocupaban del trueque y del intercambio. Tal es el caso de los tratantes o
comerciantes chinchanos y los del extremo norte del imperio (costa del actual
Ecuador), donde eran conocidos como mindalás. Fueron los españoles quienes le
dieron el nombre de “mercaderes”, concepto ajeno a la mentalidad indígena, que
desconocía el uso de la moneda.32 Controlaban el comercio del spondylus, estaban
exonerados de los trabajos comunales y públicos, aunque tributaban en especie tanto
a su curaca como al Estado imperial.33
 Los hatunrunas, que quiere decir hombres grandes, conformaban la gran masa del
pueblo que se dedicaba a las labores agrícolas y pastoriles, aunque también
prestaban su trabajo en las obras públicas. Vivían agrupados formando parte de los
ayllus. De entre ellos se elegían a los soldados, a los mitmas y a los yanas. Eran los
verdaderos sustentadores del imperio.34
 Los pescadores, vivían a lo largo del litoral, en pueblos separados de las aldeas
campesinas y sin poseer tierras de cultivo, formando una clase social distinta. No solo
pescaban, sino que cazaban aves y cosechaban eneas que usaban como materia
prima para sus embarcaciones y chozas. Salaban los pescados y los intercambiaban
con otros productos.35
 Los mitmas o mitmaqkunas, llamados también mitimaes, eran aquellos pobladores
quechuas enviados a colonizar los nuevos territorios conquistados y formar así una
barrera contra las poblaciones fronterizas todavía no dominadas por los Incas. Había
otro tipo de mitmas, los de las etnias sometidas, que como castigo a su rebeldía, eran
enviados a zonas distantes de su lugar de origen, para ser sometidos a vigilancia.
Este último tipo de mitimaes aumentó en los años inmediatamente anteriores a la
conquista española.3637
 Los yanas, eran prisioneros de guerra o bien solo simples individuos desarraigados
de sus ayllus por capricho del Inca o del curaca para ejercer como siervos, en tareas
domésticas, agrarias y pastoriles. El Inca solía donar yanacunas a los altos
dignatarios, a los jefes guerreros y a los curacas. El estatus del yanacuna era de por
vida y lo transmitía a sus descendientes. De acuerdo a quien sirviera recibía diversos
nombres. Cuando lo hacían en beneficio de personas o familias, se los llamaba yanas
o yanacunas; cuando estaban al servicio del Inca y del Estados, se los denominaba
yanayacos o yanayacocunas.38
 Las mamaconas o acllas, mujeres que desde temprana edad eran reclutadas de todo
el imperio para ser internadas en los acllahuasis. Allí se dedicaban a la fabricación de
textiles, la preparación de bebidas para los ritos, y otras labores; algunas eran
seleccionadas para convertirse en las esposas secundarias del Inca o para ser
entregadas como premio a los curacas y jefes principales.39
 Las pampayrunas o mitahuarmis eran mujeres que por mandato del Estado estaban
obligadas a ejercer la prostitución, pero fuera de las poblaciones, en el campo. Se
trataba de mujeres prisioneras, capturadas en las guerras. Así se pretendía evitar que
hubieran violaciones u otro tipo de acoso de parte de los jóvenes solteros hacia las
muchachas o las mujeres casadas.40
 Los piñas o pinas, eran prisioneros de guerra, que estaban en el último escalón de la
pirámide social del Imperio. De acuerdo a Waldemar Espinoza, estaban sometidos a
la esclavitud, pero solo al servicio del Inca y del Estado imperial; no habían piñas al
servicio de particulares. Se los destinaba a las plantaciones de coca (cocales) en la
ceja de selva, donde el trabajo era muy extenuante.33 Sin embargo, no se puede
considerar esclavista al Estado inca, pues el número de esos piñas era ínfimo en
comparación con el número total de la población.

Economía[editar]
La economía incaica estaba basada en la previsión y planificación de todas las etapas del
proceso productivo. En el Tahuantinsuyo, nada estaba fuera del control permanente y directo
del Estado, que, haciendo suyas las experiencias tecnológicas y culturales desarrolladas por
las culturas preincas, organizó un aparato productivo, fundamentalmente agrícola, que dio
solución a los problemas de alimentación, vestido, vivienda y seguridad social de una
población cada vez más numerosa.1

No hay consenso en cuanto al cálculo sobre el número de pobladores que albergaba el


imperio inca a la llegada de los españoles. John Rowe lo calculó en seis millones; por su
parte, Noble David Cook (1981) lo elevó a nueve millones. Otros investigadores dan cifras
menores.41

El trabajo[editar]

Existía una obligación entre la población circundante de dar mantenimiento a la infraestructura vial del
imperio. En la foto, pobladores en el ritual de renovación del Puente Q'eswachaca, ritual que se
mantiene desde la época incaica hasta la actualidad.
El trabajo era considerado como una función social de la que no podía eximirse ningún
individuo; era pues obligatorio. Todos los habitantes del Imperio, hombres y mujeres, debían
trabajar, pero no era igual para todos sino que se asignaba a cada individuo según sus
capacidades. A nadie se le exigía más de lo que podía dar; así, el niño trabajaba mucho
menos que el joven y éste menos que el adulto, edad en la que se exigía el máximo esfuerzo,
descendiendo después la exigencia a medida que iba ascendiendo la edad.42

El trabajo era colectivo, pues siempre lo hacían con la intervención de todos los miembros de
la comunidad o ayllu, los mismos que se ayudaban mutuamente unos a otros. Modalidades de
trabajo comunitario eran la mita, el ayni y la minca.43

 El ayni.- Consistía en la ayuda mutua o recíproca que se prestaban las familias que
componían el ayllu, principalmente en las labores del campo. Cuando un miembro del
ayllu no podía labrar su parcela, venía otro a ayudarle en esa labor; luego aquel devolvía
el favor de similar manera.
 La minca.- Consistía en el trabajo en masa que realizaban los ayllus para cultivar las
tierras del Inca y del Sol o cuidar sus rebaños. El Inca y los sacerdotes les proporcionaban
todo lo necesario: herramientas, vestidos, bebidas, etc.
 La mita.- Era el trabajo obligatorio y por turno que debían prestar por tres meses al año
los varones de 25 a 50 años de edad en las grandes obras públicas: caminos, puentes,
templos, palacios, fortalezas, el laboreo de las minas, el cultivo de la coca, el servicio
militar, y también servicios como el de los chasquis y el de la guardianía de los puentes.
División de las tierras[editar]
De acuerdo a los cronistas, las tierras del Imperio se dividían en tres sectores:44

 Tierras del Sol, destinadas a la obtención del alimento necesario para la ofrenda de los
dioses y para el sustento de la clase sacerdotal encargada del culto.
 Tierras del Inca o del Estado, destinadas a proporcionar alimento al Inca, su familia, la
nobleza y los funcionarios. De estas tierras se sacaba también alimento para la gente que
trabajaba al servicio del Inca, para los ejércitos en campaña y para ayudar a los pueblos
que por alguna catástrofe perdían sus cosechas. Estos alimentos se guardaban en los
graneros. Tanto las tierras del Sol como las del Inca eran trabajadas en comunidad por el
pueblo.
 Tierras del Pueblo, eran de mayor extensión destinadas a los ayllus para que obtuvieran
su sustento. Cada año se hacía el reparto de estas tierras entre los hombres y mujeres
aptos para realizar las labores agrícolas. Cada hombre casado recibía un tupu (o topo),
otro por cada hijo varón y medio tupu por cada hija mujer. De acuerdo a las informaciones
del Inca Garcilaso, un tupu era igual a una fanegada y media (2.880 m2) y representaba
una extensión de tierra donde se podía sembrar un quintal de maíz (46 kg).45 En realidad,
según la opinión de Baudin, un tupu era el lote de terreno necesario para cultivar lo
suficiente para una familia sin niños. Su extensión debía variar según la clase de tierra.

Sin embargo, el sistema de propiedad de la tierra era mucho más complejo. Habían también
tierras que eran de propiedad de los ayllus reales y de las panacas; otras que eran destinadas
para sustentar a las huacas en el mantenimiento de su culto; otras que estaban en posesión
de los curacas regionales o locales.4647

Agricultura[editar]
Artículo principal: Agricultura incaica

Fueron más de 200 las variedades de papas cultivadas, que constituyen el mayor aporte de los pueblos
andinos a la alimentación mundial.

Los incas se valieron de varias técnicas para ganar terrenos de cultivo (andenes, camellones,
hoyas, pozas secas), así como usaron y ampliaron los sistemas de riego heredados de las
culturas preincaicas (acueductos y canales). Todo ello se amplía en la sección de Tecnología
agrícola.

Se estima que los incas cultivaron más de ochenta especies vegetales, entre ellas especies
alimenticias como la papa, el camote, elmaíz, el olluco, la oca, la quinua, el ají, el tomate,
el maní, el pallar, la palta, la yuca y el frijol. Es de destacar la papa, cuya domesticación ha
sido el gran aporte de la civilización andina para la alimentación mundial. Domesticaron más
de 200 variedades de papa. Se las consumía sancochadas, con cáscara y todo, y también se
las sometía a procesos de conservación, obteniendo la papaseca y el chuño.48

El maíz, domesticado en el Antiguo Perú de manera independiente con respecto a México, fue
también la base de la alimentación y era comido en muy variadas formas: tostado (cancha),
sancochado (mote) y en una especie de pan llamado tanta. Sus hojas eran consumidas como
legumbres y de sus granos hacían también la famosa chicha o acja, la bebida preferida del
Imperio.49

Cultivaron también plantas industriales como el algodón y el magüey. Del algodón hicieron
tejidos. Del maguey aprovecharon sus fibras para hacer sogas resistentes y calzados. Otras
plantas cultivadas fueron la tabaco (sairi) y coca (cuca) para uso ritual y medicinal.
Ganadería[editar]
Artículo principal: Ganadería incaica

Los camélidos fueron un recurso esencial del Tahuantinsuyu. El Estado inca se preocupó de
abastecerse tanto de la carne como de la fibra de estos animales.

La ganadería, a diferencia de la agricultura, fue menos favorecida. Esto se debió a la


escasa fauna andina. Aun así, constituyó la única ganadería existente en la América
precolombina, constituida por los dos camélidos sudamericanos domesticados: la llama y
la alpaca, de los que aprovechaban tanto su carne para alimento, como su fibra o lana para
sus vestimentas. La llama también fue utilizada como medio de transporte de carga.
Aprovecharon también la carne y la lana de la vicuña y el guanaco (camélidos salvajes), para
lo cual organizaban cacerías llamadas chacos o chakus.50 A los camélidos sudamericanos se
les llama también auquénidos, término erróneo que no debe usarse,
pues auchenia corresponde científicamente a un grupo de insectos de la familia de los
Curculiónidos (gorgojos).

Criaron también el cuy, roedor andino que hasta hoy es la base de muchos potajes de
la gastronomía andina. Se los alimentaba con las hojas de las mazorcas de maíz (panca) y
hierbas. Se aprovechaba también una especie de cuy silvestre, llamado cari.51 En la costa se
criaba una especie de pato, hoy ya extinguido; también se consumía la carne de perro,
especialmente entre los huancas.52

La ganadería se relacionaba estrechamente con la agricultura. Los incas no concebían una sin
la existencia de otra. Al igual que la agricultura, la ganadería estaba distribuida entre el Sol, el
Inca, la nobleza y el pueblo.

Pesca[editar]
Los habitantes de las costas del Pacífico y de las riberas del lago Titicaca se dedicaban a la
pesca. De ella obtenían alimento, material para fabricar objetos como peines, agujas y abono
para la tierra. Para pescar usaban anzuelos, redes, canastas y arpones. En la costa usaban
desde remotos tiempos el famoso caballito de totora, que era un haz de juncos dispuestos en
forma de cigarro, sobre el cual montaba el pescador, que para impulsarse usaba un pequeño
remo. Se dice que esta peculiar embarcación fue trasplantada por orden del inca Pachacútec
a las orillas del lago Titicaca, donde a partir de entonces se usan las ya tradicionales balsas de
totora.

Para la pesca más prolongada usaban balsas de madera impulsadas por una vela de fibra de
algodón, con las que se atrevían a incursionar más adentro del mar.

Comercio y navegación[editar]

La balsa Kon-tiki, expuesta en un museo. Es similar a las embarcaciones usadas por los incas.

Entre los incas, y en general en todas las culturas andinas, se empleó el comercio
de trueque y el intercambio, que consiste en el cambio que hace un individuo de los productos
que le sobran por otros que, a su vez, necesita. Así, por ejemplo, los habitantes de la costa
intercambiaban sus productos (pescado seco, conchas, etc.) con el de los habitantes de la
sierra (alimentos, lana, etc.).

Había en la costa una clase dedicada exclusivamente al trueque y el intercambio a larga


distancia, a cuyos miembros los españoles les dieron el nombre de “mercaderes”, concepto
ajeno a la mentalidad indígena, que desconocía el uso de la moneda. Se ha investigado el
caso específico de los “mercaderes” o tratantes de Chincha: sabemos que la administrac

También podría gustarte