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Anatomía y características de los mamíferos

El documento describe las principales características de los mamíferos. Los mamíferos comparten rasgos únicos como tener el hueso dentario como único hueso de la mandíbula, poseer glándulas mamarias que producen leche, y presentar tres huesos en el oído medio. Además, el documento explica la diversidad anatómica y fisiológica entre las diferentes especies de mamíferos.
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Anatomía y características de los mamíferos

El documento describe las principales características de los mamíferos. Los mamíferos comparten rasgos únicos como tener el hueso dentario como único hueso de la mandíbula, poseer glándulas mamarias que producen leche, y presentar tres huesos en el oído medio. Además, el documento explica la diversidad anatómica y fisiológica entre las diferentes especies de mamíferos.
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Características[editar]

Abajo: cráneo de pelicosaurio(«reptil» mamiferoide), en el que se observa como la mandíbula


inferior se articula con el cuadrado y consta de varios huesos (dentario, angular, articular)
Arriba: cráneo de mamífero, con la mandíbula inferior formada únicamente por el dentario, y
angular, articular y cuadrado formando la cadena de huesecillos del oído medio; la articulación
mandibular se establece entre el dentario y el escamosal.

Los mamíferos constituyen un grupo de seres vivos muy diverso y, a pesar del reducido
número de especies que lo forman en comparación con otros taxones del
reino animal o vegetal, su estudio es con mucho el más profundo en el campo de
la Zoología, seguramente porque la especie humana pertenece a él.
Es tal la diversidad de la clase que para un profano sería difícil establecer con claridad qué
especie es mamífera y cuál no. Para ilustrar con un ejemplo esta
diversidad fenotípica, anatomo-fisiológica y etológica basta relacionar algunas de sus
especies, como el ser humano (Homo sapiens), un canguro rojo (Macropus rufus), una
chinchilla (Chinchilla lanigera), una ballena blanca (Delphinapterus leucas), una jirafa
(Giraffa camelopardalis), un lémur de cola anillada (Lemur catta), un jaguar (Panthera
onca) o los murciélagos («Chiroptera»).
La clase de los mamíferos es un grupo monofilético, ya que todos sus miembros
comparten una serie de novedades evolutivas exclusivas (sinapomorfías) que no aparecen
en ninguna otra especie animal no incluida en ella:

 Sus hembras poseen glándulas sebáceas, modificadas como glándulas mamarias,


capaces de segregar leche, alimento del que se abastecen todas las crías de
mamíferos. Esta es su característica principal, de la que derivan su nombre de
mamíferos.
 La mandíbula está conformada solo por el hueso dentario, rasgo único y exclusivo de
todos los mamíferos, constituyendo la principal característica diagnóstica para el
grupo.
 La articulación de la mandíbula con el cráneo se efectúa entre el dentario y
el escamosal, característica también única y exclusiva de los mamíferos.
 Presentan tres huesos en el oído medio: martillo, yunque y estribo, con excepción de
los monotremas, que presentan el oído reptiliano.
 Los mamíferos tienen pabellones auriculares, excepto ballenas, delfines y otros que
viven en el agua y que en su proceso evolutivo los han perdido por razones
hidrodinámicas.
 Son los únicos animales actuales con pelo presente en casi todas las etapas de su
vida, y todas las especies, en mayor o menor medida, lo tienen (aunque sea en estado
embrionario).
 Al igual que sus primitivos ancestros, los mamíferos modernos poseen un solo par de
fenestras temporales en el cráneo, a diferencia de los diáp-sidos (dinosaurios, reptiles
modernos y aves), que presentan dos pares, y de los anápsidos (tortugas), que no
tienen ninguno. Además de esta diferencia esquelética - y de otras menos
significativas como la importancia del hueso dentario en la mandíbula inferior y la
condición heterodonta o capacidad que tienen los dientes de cumplir distintas
funciones -, las características principales de los mamíferos son la presencia de pelo y
de glándulas de la piel.
Pero a pesar de estas y otras similitudes que no son definitorias de la clase, su diversidad
es tal que son muchas más las diferencias existentes, especialmente en cuanto a aspecto
externo se refiere.

Anatomía y fisiología[editar]
Artículo principal: Anatomía y fisiología de los mamíferos

Ya se han apuntado los caracteres sinapomórficos de la clase Mammalia. Todas las


especies los presentan y son exclusivos además de la clase:4

 El dentario como único hueso de la mandíbula, que se articula con el escamoso en el


cráneo.
 Cadena ósea del oído medio: martillo (malleus), yunque (incus) y estribo (stapes).
 Pelo en la superficie de su cuerpo.
 Producción de leche en las glándulas mamarias.
Los dientes se componen de sustancias que no pertenecen al sistema óseo, sino al
tegumentario, como la piel, las uñas y el pelo. La materia que forma el cuerpo del diente es
el marfil o dentina, que por lo general está revestido en el exterior de otra sustancia muy
dura, el esmalte, mientras que en la base del diente la envoltura externa está compuesta
por una tercera sustancia llamada cemento. En los mamíferos, los dientes se hallan
siempre insertos en los huesos del cráneo que rodean la boca, que son, arriba, dos
maxilares y dos premaxilares, y abajo, una mandíbula o quijada, que se articula
directamente con la caja del cráneo. Este último, a su vez, enlaza con la columna vertebral
por medio de dos abultamientos, o cóndilos, que hay a uno y otro lado del agujero por
donde la médula espinal penetra para unirse al encéfalo. Aunque el número de vértebras
de la columna vertebral varía mucho según las especies, las cervicales o vértebras del
cuello son siete en todos los mamíferos a excepción de los perezosos que pueden tener
hasta 10 y de los manatíes que solo poseen seis. Pero, además, existen otras
características comunes a estas especies que sirven también para identificarlas como
parte del taxón:

 Los mamíferos son los únicos animales que poseen un solo hueso en cada mandíbula,
el dentario, articulado directamente con el cráneo. Los huesos de la mandíbula de
los reptiles, se transformaron en dos de los tres huesos que forman la cadena ósea del
oído, el martillo (articular) y el yunque (cuadrado). El estribo procede del único hueso
que presentan los reptiles en el oído, la columella.
 Los dientes están altamente especializados en función de los hábitos alimenticios, y
son sustituidos por regla general, una vez en la vida (diphyodontia).
 Existe un paladar secundario que es capaz de separar el paso del aire hacia
la tráquea del tránsito de agua y alimentos al aparato digestivo.
 El diafragma es una estructura muscular que separa la cavidad torácica de
la abdominal y contribuye en las funciones digestivas y respiratorias. Solo se
encuentra en mamíferos y todas las especies lo poseen.
 El corazón está separado en cuatro cavidades y en los adultos solo se desarrolla
el arco aórtico izquierdo.
 Los hematíes son células sin núcleo en la mayoría de las especies de mamíferos.
 Los lóbulos cerebrales están bien diferenciados y la corteza cerebral muy desarrollada,
con marcadas circunvoluciones más evidentes en especies con mayor capacidad
intelectual.
 El sexo del adulto viene determinado por la existencia de dos cromosomas (X e Y)
desde el momento mismo de la formación del cigoto.
 La fertilización es interna en todas las especies.
 Todas las especies son endotérmicas, esto es, que pueden producir calor con su
cuerpo, y la mayor parte además son homeotérmicas, o lo que es lo mismo, pueden
mantener la temperatura dentro de un rango determinado. Solo
los monotremas presentan ciertas limitaciones de esta capacidad.
Piel[editar]
Artículo principal: Anatomía y fisiología de los mamíferos: la piel

La piel, generalmente espesa, está formada por una capa externa o epidermis, una capa
profunda o dermis y un estrato subcutáneo repleto de grasa que le sirve de protección
contra las pérdidas de calor, ya que los mamíferos son animales homeotermos.
En ella se hallan dos de las sinapomorfias de la clase Mammalia: el pelo y las glándulas
mamarias.
Está implicada directamente en la protección del animal, la capacidad de termorregulación,
la excreción de productos de desecho, la comunicación animal y la producción de leche
(glándulas mamarias).
Otras formaciones cutáneas de naturaleza córnea que presentan los mamíferos son
las uñas, garras, cascos, pezuñas, cuernos y el pico en el caso del ornitorrinco.

Aparato locomotor[editar]
Artículo principal: Anatomía y fisiología de los mamíferos: aparato locomotor

El aparato locomotor es el conjunto de sistemas y tejidos que posibilitan el


mantenimiento del cuerpo del animal y su movimiento.

 Esqueleto:
 Esqueleto axial:
 Cabeza: cráneo y mandíbula.
 Columna vertebral: vértebras
cervicales, torácicas, lumbares, sacras y caudales o coxígeas.
 Caja torácica: esternón y costillas.
 Esqueleto apendicular:
 Cintura escapular: clavícula y omóplatos o escápulas.
 Extremidades
anteriores: húmero, cúbito, radio, carpos, metacarpos y falanges.
 Cintura pélvica: ilion, isquion y pubis.
 Extremidades
posteriores: fémur, rótula, tibia, peroné, tarsos, metatarsos y falanges.
Además existen otras formaciones óseas como los huesos del aparato hioides (sostén de
la lengua), del oído medio, el hueso peneano de algunos carnívoros e incluso los huesos
cardíacos de algunos bóvidos en los que osifica el cartílago cardíaco.
Además del sistema óseo, el aparato locomotor está formado por el sistema muscular y
el sistema articular.

Aparato digestivo[editar]
Artículo principal: Anatomía y fisiología de los mamíferos: nutrición

El aparato digestivo consiste en un conducto de entrada, o esófago, un tubo intestinal con


salida al exterior y un estómago, más algunas glándulas anexas, las más importantes de
las cuales son el hígado y el páncreas. Salvo contadas excepciones, el alimento sufre una
preparación previa, la masticación, por medio de los dientes, órganos duros que
guarnecen la boca y cuyo número y forma varían en gran medida según la alimentación de
cada animal. En la mayoría de los casos hay, ante todo, unos dientes cortantes, llamados
incisivos, a continuación, otros aptos para desgarrar, que son los colmillos, o caninos, y,
por último, otros que sirven para triturar y moler, denominados muelas o molares. Por regla
general, los mamíferos poseen una serie de dientes cuando son jóvenes y más tarde los
cambian por otros. El aparato digestivo de los mamíferos es un complejo visceral tubular
en el que los alimentos se someten a un intenso tratamiento para obtener el máximo
aprovechamiento de los nutrientes.
Durante el tránsito digestivo desde que se ingiere hasta que se excreta, el alimento es
sometido a un intenso proceso de degradación mecánica y química en el que intervienen
una serie de órganos y tejidos encadenados estratégicamente.

 Esquema del tránsito digestivo:


 Boca: masticación e insalivación con absorción de escasos componentes.
 Esófago: tránsito con escasa absorción.
 Estómago: digestión mecánica y química con absorción parcial de nutrientes.
 Intestino delgado: digestión mecánica y química (enzimática y bacteriana) con
absorción abundante de nutrientes.
 Intestino grueso: digestión mecánica y química (bacteriana) con absorción de agua
y sales minerales, principalmente.
 Ano: eliminación.
La dieta del animal determina notablemente la fisiología y la anatomía de este aparato
orgánico.

Aparatos respiratorio y circulatorio[editar]


Artículo principal: Anatomía y fisiología de los mamíferos: respiración y circulación sanguínea

Estos dos aparatos son los encargados del intercambio de gases y su distribución por el
organismo.
Los mamíferos respiran el oxígeno presente en el aire, el cuál es inspirado a través de las
vías respiratorias (boca, nariz, laringe y tráquea) y se distribuye
por bronquios y bronquiolos a todo el complejo sacular que constituyen los alvéolos
pulmonares.
La sangre procedente de los tejidos transporta dióxido de carbono y al alcanzar
los capilares alveolares, lo elimina a la vez que capta oxígeno. este será transportado
nuevamente al corazón y desde allí a todos los tejidos para proporcionarles el gas
necesario para la respiración celular, volviendo a transportar el dióxido de carbono residual
hasta los pulmones.
El diseño y el funcionamiento de todos estos órganos y tejidos está perfectamente
sincronizado para rentabilizar el proceso, especialmente en especies acuáticas o
subterráneas en las que el aporte de oxígeno es limitado.
Sistema nervioso y órganos de los sentidos[editar]
Artículo principal: Sistema nervioso y órganos de los sentidos de los mamíferos

El sistema nervioso es un complejo conjunto de células, tejidos y órganos altamente


especializados que tiene como misión recibir estímulos de distinta naturaleza,
transformarlos en electro-químicos para transportarlos hasta el cerebro, traducirlos aquí y
ordenar una respuesta que será transmitida nuevamente como señales electro-químicas
hasta el órgano o tejido implicado en la ejecución de la misma.
El esquema del sistema nervioso es básicamente:

 Sistema nervioso central:


 Encéfalo: Cerebro, cerebelo y tronco del encéfalo.
 Médula espinal.
 Sistema nervioso periférico:
 Nervios.
 Ganglios neuronales.
Los órganos de los sentidos, por su parte, son órganos ricos en terminaciones nerviosas
capaces de traducir los estímulos externos en información para relacionar al individuo con
su entorno. De manera general, los más importantes en los mamíferos son el olfato, el
oído, la vista y el tacto, si bien en determinados grupos, otros sentidos como
la ecolocalización, la magnetosensibilidad o el gusto adquieren mayor importancia.

Reproducción[editar]

Esquema del aparato urogenital de las hembras mamíferas (Prototheria, Metatheria, Eutheria): 1-
Riñones; 2-Uréteres; 3-Ovarios; 4-Oviductos; 5-Útero; 6-Recto; 7-Vejiga urinaria; 8-Uretra; 9-Vagina.

Artículo principal: Anatomía y fisiología de los mamíferos: reproducción

En todos los mamíferos se presentan los sexos separados y la reproducción es de


tipo vivípara, excepto en el grupo de los monotremas, que es ovípara.
El desarrollo del embrión va acompañado de la formación de una serie de anexos
embrionarios, como son el corion, amnios, alantoidesy el saco vitelino. Las vellosidades
del corion, junto con el alantoides, se unen a la pared del útero y dan lugar a la placenta.
esta permanece unida al embrión por el cordón umbilical, y es a través de él por donde
pasan las sustancias procedentes del cuerpo de la madre al del feto.
El periodo de gestación y el número de crías por camada varían mucho según los grupos.
Normalmente, cuanto mayor es el tamaño del animal, más largo es el periodo de gestación
y menor el número de crías. La mayor parte de los mamíferos proporcionan a sus hijos
cuidados paternales.
Por último, es también característico de los mamíferos su modo de reproducirse. Si bien
algunas especies son ovíparas, es decir, el óvulo fecundado sale al exterior formando un
huevo, en la inmensa mayoría el embrión se desarrolla dentro del cuerpo de la madre y
nace en un estado más o menos avanzado. De aquí se deriva una primera clasificación del
grupo en mamíferos que ponen huevos y mamíferos vivíparos. A los segundos se les ha
llamado terios, término derivado del griego clásico que significa «animales», y a los que
son ovíparos, prototerios, esto es, «primeros animales», ya que el registro fósil permite
suponer que los primeros mamíferos que aparecieron en el mundo pertenecían a esta
categoría.
Todavía en los terios cabe distinguir entre los mamíferos cuyos hijos nacen en un estado
de desarrollo muy atrasado, teniendo que pasar algún tiempo en una bolsa que la hembra
posee en la piel del vientre, y aquellos otros en que no se observa semejante
particularidad. Los primeros son los metaterios (también denominados marsupiales), es
decir, «los animales que vienen detrás», los que siguen a los prototerios, y los últimos los
euterios o mamíferos placentarios. Dentro de la clase que nos ocupa, estos constituyen la
gran mayoría.

Diversidad[editar]

Rorcual azul.

Musaraña.

Solo con comparar la especie animal de mayor envergadura que ha existido, la ballena
azul (Balaenoptera musculus), que puede alcanzar las 160 tm, con el murciélago de hocico
de cerdo de Kitti (Craseonycteris thonglongyai), considerado el mamífero de menor
tamaño, cuyos adultos apenas alcanzan los 2 g de peso, podemos observar que entre las
especies más y menos voluminosas la diferencia en masa corporal es de 80 millones de
veces.
La gran adaptabilidad de los individuos que integran la clase los ha llevado a habitar todos
los ecosistemas del planeta, lo que ha dado lugar a multitud de
diferencias anatómicas, fisiológicas y de comportamiento, convirtiéndolos en su conjunto
en uno de los grupos dominantes sobre La Tierra. Han sido capaces de colonizar el dosel
verde de la jungla y el subsuelo de los desiertos, los fríos hielos polares y las cálidas
aguas tropicales, los enrarecidos ambientes de las altas cumbres y las fértiles y
extensas sabanas y praderas.
Reptan, saltan, corren, nadan y vuelan. Muchos de ellos son capaces de aprovechar la
más variada gama de recursos alimenticios, mientras otros están especializados en
determinados alimentos. Este sinfín de circunstancias ha forzado a estos animales
a evolucionaradoptando una multitud de formas, estructuras, capacidades y funciones.
Resulta curioso comprobar cómo en muchos casos, especies muy distanciadas entre
sí geográfica y filogenéticamente han adoptado estructuras morfológicas, funciones
fisiológicas y aptitudes de comportamiento similares. A este fenómeno se le conoce
como evolución convergente. La similitud en la cabeza de un lobo gris (Canis lupus,
un placentario), y un tilacino (Thylacinus cynocephalus, un marsupial), es sorprendente,
siendo dos especies tan distanciadas filogenéticamente.
El erizo común europeo (Erinaceus europaeus, placentario) y el equidna común
(Tachyglossus aculeatus, monotrema) pueden confundir a cualquier profano, pues no solo
han adoptado la misma estructura de defensa, sino que comparten morfologías parecidas
para explotar recursos alimenticios similares.

Adaptación a ambientes muy diversos[editar]


La gran diversidad de los mamíferos es fruto de una extraordinaria capacidad de
adaptación que les ha permitido distribuirse por la gran mayoría de los ambientes
del planeta.
Los mecanismos desarrollados por cada especie para conseguir adaptarse al medio
evolucionaron de forma independiente. Así, mientras que algunas especies como el oso
polar (Ursus maritimus) se protegieron del frío con una densa capa de pelo que con el
reflejo de luz se ve blanco, otros como los pinnípedos o los cetáceos lo hicieron
produciendo una densa capa de tejido graso bajo la piel.
En otros casos, especies muy distanciadas filogenéticamente recurren a mecanismos
similares para adaptarse a circunstancias parecidas. El desarrollo de los pabellones
auriculares del fénec (Vulpes zerda) y del elefante africano (Loxodonta africana) para
incrementar la superficie de intercambio calórico y favorecer la homeostasis es un claro
ejemplo.
La reconquista de las aguas por parte de animales que eran completamente terrestres es
otra de las muestras de la capacidad de adaptación de los mamíferos. Distintos grupos de
la clase han evolucionado de forma totalmente independiente para retornar al medio
acuoso y explotar los nichos marinos y fluviales.
Por citar algunos ejemplos que ilustren la variabilidad de los mecanismos desarrollados
para adaptarse a la vida acuática, dos órdenes cuyas especies son estrictamente
acuáticas, Cetacea y Sirenia, las familias
de carnívoros Odobenidae (morsa), Phocidae (focas) y Otariidae (osos y leones
marinos), mustélidos como la nutria de mar (Enhydra lutris) y otras especies fluviales,
roedores como el castor (Castor sp.) o la capibara (Hydrochoerus hydrochaeris), el
desmán de los Pirineos (Galemys pyrenaicus), el hipopótamo (Hippopotamus amphibius),
el yapok (Chironectes minimus), el ornitorrinco (Ornithorhynchus anatinus)...
Junto con las aves y los extintos pterosaurios, un grupo de mamíferos, los quirópteros han
sido capaces de desplazarse mediante vuelo activo. No solo han desarrollado estructuras
anatómicas imprescindibles como las alas, sino que también han desarrollado
adaptaciones fisiológicas que permiten el ahorro energético compensando así el tremendo
gasto que supone el vuelo.
Estos animales, además, teniendo que desenvolverse en la más estricta oscuridad de la
noche y en el interior de las cavernas, han evolucionado perfeccionando el sistema
de ecolocalización que les permite percibir con exactitud el mundo que los rodea.
Topos y otros zapadores, principalmente roedores, lagomorfos y
algunos marsupiales habitan bajo tierra, algunos pasando enterrados la mayor parte de su
vida. Han conseguido conquistar el interior de la superficie terrestre, pero la percepción del
exterior, el movimiento bajo tierra, las relaciones entre individuos y los requerimientos
nutritivos y respiratorios han sido algunas de las cuestiones que han tenido que resolver a
lo largo de su evolución, sufriendo durante ella notables transformaciones y
especializaciones imprescindibles.
Y tal especialización convierte a la vez a estos animales en los más poderosos y los más
frágiles. A lo largo de toda su andadura evolutiva, no han sido pocas las especies, familias
e incluso órdenes enteros los que han desaparecido al verse modificado el hábitat natural
en el que se desenvolvían. Y en este sentido, en la actualidad, quizás otro mamífero,
el Homo sapiens, ha sido el causante directo o indirecto de la desaparición de muchas
otras especies. Así, la desaparición de terrenos de caza vírgenes está haciendo
desaparecer al lince ibérico (Lynx pardina), el felino más amenazado del planeta, la tala
indiscriminada ha estado a punto de acabar con el panda gigante (Ailuropoda
melanoleuca) o la introducción de especies foráneas como gatos, perros o zorros, con los
gatos marsupiales australianos.

Papel ecológico[editar]
Intentar resumir el papel ecológico que juegan las alrededor de 5 000 especies de
mamíferos resulta tan difícil como hacerlo con respecto a todos los seres vivos y su
entorno, puesto que dada la diversidad de ecosistemas colonizados, comportamientos
biológicos y sociales así como anatomía y adaptaciones morfológicas de todos ellos, da
lugar a una variabilidad desconocida en cualquier otro grupo animal o vegetal sobre el
planeta, a pesar de ser el grupo menos numeroso en cuanto a diversidad.
Por otra parte los altos requerimientos energéticos debidos a la necesidad de mantener
constante la temperatura de su cuerpo condicionan notablemente las repercusiones que
tienen las interacciones de estos animales sobre el entorno.
En general los depredadores suponen un gran impacto sobre las poblaciones de sus
presas, que en alto número son otras especies mamíferas, mientras que precisamente
estas pueden suponer en algunos casos la base de la alimentación de muchas otras.
Hay especies que con individuos escasos dan lugar a interacciones ecológicas de gran
magnitud como ocurre con los castores y las corrientes de agua que detienen, mientras
que otras, lo que supone una intensa presión es el número de ejemplares que llegan a
reunirse como es el caso de las grandes manadas de herbívoros de
las praderas o sabanas.
Un capítulo aparte supone la interacción ejercida por los humanos sobre todos y cada uno
de los ecosistemas, habitados o no por él.

Distribución geográfica[editar]
Artículo principal: Distribución geográfica de los mamíferos

Los mamíferos son los únicos animales capaces de distribuirse por, prácticamente, la
totalidad de la superficie del planeta, con excepción de las tierras heladas de la Antártida,
aunque algunas especies de foca habiten en sus costas. En el extremo opuesto, el área de
distribución de la foca híspida (Pusa hispida) alcanza las proximidades del Polo Norte.
Otra excepción la constituyen las islas remotas, alejadas de las costas continentales en las
cuales, solo se dan casos de especies introducidas por el hombre, con el consabido
desastre ecológico que ello supone.
En tierra, se hallan desde nivel del mar hasta los 6.500 metros de altitud, poblando todos
los biomas existentes. Y lo hacen no solo sobre la superficie sino también bajo ella, e
incluso por encima, tanto entre las ramas de los árboles como habiendo sufrido
modificaciones anatómicas que les permiten el vuelo activo como es el caso de los
murciélagos, o pasivo como es el de colugos, petauros y ardillas voladoras.
También el medio acuático ha sido conquistado por estos animales. Hay constancia de
que a lo largo y ancho del planeta, los mamíferos pueblan sus ríos, lagos, humedales,
zonas costeras, mares y océanos alcanzando profundidades superiores a los 1000 metros.
De hecho, cetáceos y carnívoros marinos son dos de los grupos de mamíferos más
ampliamente distribuidos por el planeta.
Como grupos taxonómicos, roedores y murciélagos, además de ser los más numerosos en
especies, son los que han llegado a poblar las mayores superficies, pues salvo en
la Antártida, pueden encontrarse en todo el planeta, incluidas islas no tan cercanas a la
costa, imposibles de colonizar por otras especies terrestres.
En el extremo opuesto, los órdenes con pocas especies, son los de menor área de
distribución global, con especial mención a dos de los tres órdenes de marsupiales
americanos que se circunscriben a un área relativamente limitada del subcontinente
meridional, especialmente el monito del monte (Dromiciops australis), único representante
del orden Microbiotheria.
Los sirenios, aunque con áreas limitadas para cada una de las pocas especies con
ejemplares vivos, pueden encontrarse en Asia, África, Centro y Sudamérica y Oceanía.
Algunos órdenes son exclusivos de continentes determinados, habiendo evolucionado
aislados del resto de los mamíferos, como ocurre con los cingulados en Sudamérica, con
los tubulidentados en África o los dasyuroformes en Oceanía, por citar algunos ejemplos.
Si exceptuamos al hombre (Homo sapiens), y a los animales asociados a él tanto
domésticos como salvajes, de entre las demás especies, quizá sean el lobo gris (Canis
lupus) o el zorro rojo (Vulpes vulpes), las más ampliamente distribuidas pues sus
ejemplares se encuentran por la mayor parte del hemisferio norte. También el leopardo
(Panthera pardus), que lo hace desde África hasta India o el puma (Puma concolor),
desde Canadá hasta la Patagonia austral, son dos especies con áreas de distribución muy
extensas. Otros carnívoros como el león (Panthera leo), el tigre (Panthera tigris) o el oso
pardo (Ursus arctos) se han extendido por gran parte de la tierra hasta tiempos
relativamente recientes, aunque sus áreas de distribución hayan ido disminuyendo
paulatinamente hasta fraccionarse y acabar desapareciendo de la mayor parte de ellas en
la actualidad.
En contraposición, un número mucho mayor de ellas ocupan áreas limitadas y no todas
porque las hayan visto reducidas por alguna causa, sino porque a lo largo de su evolución
no han podido o no han necesitado extenderlas más allá de las actuales.
Pero no solo especies determinadas han sido las que han desaparecido de regiones más o
menos amplias del planeta, sino que algunos grupos enteros de mamíferos que en otros
tiempos poblaron determinados continentes, no han logrado sobrevivir hasta los tiempos
actuales. Los équidos por ejemplo, que poblaban en estado salvaje en casi todo el planeta,
hoy solo existen en libertad en Asia y África, habiendo sido reintroducidos por el hombre
en estado doméstico en el resto del planeta.
Y en otros casos la introducción fortuita o voluntaria de ciertas especies en regiones en las
que no existían, ha puesto en peligro e incluso ha provocado la desaparición de las
especies nativas.

Número de especies por países[editar]


Este artículo o sección necesita referencias que aparezcan en
una publicación acreditada.
Este aviso fue puesto el 26 de septiembre de 2011.

En este apartado no figuran todas las especies de mamíferos de cada país.5

 África: República Democrática del Congo (430 especies), Kenia (376


especies), Camerún (335 especies), Tanzania (359 especies).
 América del Norte: México (523 especies), EE. UU. (440 especies), Canadá (193
especies).
 América Central: Guatemala (250 especies), Panamá (218 especies), Costa
Rica (232 especies), Nicaragua (218 especies), Belize (125 especies), El
Salvador (135 especies), Honduras (173 especies).
 América del Sur: Brasil (648 especies), Perú (508 especies), Colombia (442
especies), Venezuela (390 especies),6 Argentina (374 especies), Ecuador (372
especies), Bolivia(363 especies).
 Asia: Indonesia (670 especies), China (551 especies), India (412
especies), Malasia (336 especies), Tailandia (311 especies), Birmania (294
especies), Vietnam (287 especies).
 Europa: Rusia (300 especies), Turquía (116 especies), Ucrania (108 especies).
 Oceanía: Australia (349 especies), Papúa Nueva Guinea (222 especies).

Comportamiento social[editar]
También las altas necesidades energéticas de estos animales condicionan
su comportamiento que, si bien varía sustancialmente de unas especies a otras, siempre
tiene como meta el ahorro de energía para mantener la temperatura corporal.
Mientras que los mamíferos que habitan las regiones frías del planeta tienen que evitar la
pérdida de calor corporal, los que habitan climas secos y calientes dirigen sus esfuerzos a
evitar el sobrecalentamiento y la deshidratación. El comportamiento de todos por tanto va
encaminado a mantener el equilibrio fisiológico, a pesar de las condiciones ambientales.
Los mamíferos, en general, exhiben todo tipo de formas de vida: hay especies de hábitos
arborícolas y otras terrestres, existen mamíferos exclusivamente acuáticos y otros anfibios,
e incluso aquellos que pasan su vida bajo el suelo excavando galerías en la arena. Los
estilos de locomoción también son diversos por tanto: unos nadan, otros vuelan, corren,
saltan, trepan, reptan o planean.
También el comportamiento social es muy diferente entre las especies: los hay solitarios,
otros viven en pareja, en pequeños grupos familiares, en colonias medianas e incluso en
grandes manadas de millares de individuos.
Por otra parte, muestran su actividad en distintos momentos del
día: diurnos, nocturnos, crepusculares, vespertinos e incluso aquellos como el yapok
(Chironectes minimus) que parecen no mostrar ritmo circadiano.

Origen y evolución[editar]
Artículo principal: Evolución de los Mamíferos

Dimetrodon, un pelicosaurio del Pérmico Inferior.

Moschops, un dinocéfalo del Pérmico Superior.


Pristerognathus, un terápsido del Triásico.

Los mamíferos actuales descienden de los sinápsidos primitivos, grupo


de tetrápodos amniotas que comenzó a florecer a principios del Pérmico, hace unos 280
millones de años, y continuaron dominando sobre los «reptiles» terrestres hasta hace unos
245 millones de años (principios del Triásico), cuando empezaron a despuntar los
primeros dinosaurios. Debido a su superioridad competitiva, estos últimos hicieron
desaparecer a la mayoría de los sinápsidos. No obstante, algunos sobrevivieron y se
convirtieron en los primeros mamíferos verdaderos hacia finales del Triásico, hace unos
220 millones de años.
Los mamíferos más antiguos que se conocen son, por un lado los multituberculados y por
otro los australosfénidos, grupos que datan del Jurásico Medio.7
No obstante, debe tenerse en cuenta que la organización mamaliana, después de un éxito
inicial durante el Pérmico y el Triásico, fue suplantada casi por completo, en el Jurásico y
el Cretácico (durante unos 100 millones de años), por los
reptiles diápsidos (dinosaurios, pterosaurios, cocodrilos, plesiosaurios, ictiosaurios mosasa
urios y pliosaurios), y no fue hasta el choque del meteorito que causo la extinción masiva
del Cretácico-Terciario cuando los mamíferos se diversificaron y alcanzaron su papel
dominante.8
Aprovechar los recursos sin tener que competir con animales de mayor envergadura
suponía adaptarse a regiones inhóspitas de clima normalmente frío, a los hábitos
nocturnos, también con bajas temperaturas y además escasa iluminación.
A lo largo de la historia evolutiva de los mamíferos acontecen una serie de hechos que van
a determinar la adquisición de los rasgos que caracteriza a la clase. La capacidad
homeotérmica, es decir, de regular su temperatura corporal, es sin duda alguna la
característica que permite a los mamíferos un mundo libre de competencia y rico en
recursos altamente nutritivos. Fue gracias a ella que pudieron conquistar territorios fríos y
sobre todo, desarrollar una actividad nocturna.
El crecimiento de pelo protegiéndoles el cuerpo de la pérdida de calor y el desarrollo de
una visión apta para bajos índices de luminosidadfueron las otras dos circunstancias que
colaboraron en la conquista de estos nichos ecológicos hasta el momento libres de
animales superiores. Las adaptaciones del esqueleto fueron el primer paso para conseguir
mayor efectividad energética basada en el incremento del aprovechamiento de los
recursos y en la disminución del gasto.
El cráneo va haciéndose más efectivo, pierde masa, mantiene resistencia y simplifica
estructuras a la vez que permite el desarrollo y efectividad muscular además de el
incremento cerebral (Cerebro) y mayor inteligencia. Las modificaciones del cráneo llevan
además consigo la formación de un paladar secundario, la formación de la cadena
ósea del oído medio y la especialización de las piezas dentales. La mandíbula se
constituye a partir de un único hueso (el dentario) y esta es la principal característica para
determinar si el fósil de un animal pertenece a la clase de los mamíferos, debido a la usual
pérdida de tejidos blandos durante la fosilización.
Las extremidades dejan paulatinamente de articularse a ambos lados del tronco para
hacerlo por debajo. De este modo, a la vez que aumenta la movilidad del animal,
disminuye el gasto energético al hacer menores los requerimientos para el desplazamiento
y el mantenimiento del cuerpo erguido. Por su parte, la gestación interna de las crías y el
proporcionarles a estas los alimentos para la primera edad sin tener que buscarlos (leche),
permitió mayor libertad de movimiento a las madres y con ello un avance en su capacidad
de supervivencia tanto individual como de la especie.
En todos estos cambios evolutivos se vieron involucradas todas y cada una de las
estructuras orgánicas, así como los procesos fisiológicos. La maquinaria biológica
especializándose requería mayor efectividad de los procesos respiratorios y digestivos,
provocando el perfeccionamiento de los aparatos circulatorio y respiratorio con relación a
la efectividad fisiológica, y el del digestivo para conseguir un mayor aprovechamiento
nutritivo de los alimentos fueron otros de los logros conseguidos por estos animales
durante su evolución.
El sistema nervioso central fue adquiriendo un tamaño y estructura histológica que no se
conoce en otros animales, y la deficiencia de iluminación a que se enfrentaban las
especies nocturnas se vio compensada con el desarrollo de los otros órganos sensoriales,
en especial del oído y el olfato. Todos estos fenómenos evolutivos tardaron varios cientos
de millones de años, tras los cuales los mamíferos hemos llegado a dominar la vida
sobre La Tierra.

Cladogramas resumidos[editar]
El siguiente cladograma muestra las relaciones filogenéticas de los mamíferos con algunos
de sus ancestros:[cita requerida]
Tetrapod
Amphibia
a
Reptiliomorph
Diadectomorpha†
a
Amniot Synapsid
Pelycosauria*†
a a
Therapsid
Dicynodontia†
a
Theriodonti
Cynodontia†
a
Mammalia(mamíferos
)

Sauropsida (tortugas, cocodrilos, dinosaurios, aves


)

Las relaciones filogenéticas entre los principales grupos de mamíferos son, según Tree of
Life Web Proyect,9 las siguientes:
Mammalia
Triconodonta†

Monotremata (ornitorrinco, equidnas)

Multituberculata†
Theria
Marsupialia (marsupiales)

Palaeoryctoides†

Eutheria(placentarios)

Clasificación (sistemática y taxonomía)[editar]


Artículo principal: Taxonomía de los mamíferos

La taxonomía clásica se ha basado fundamentalmente en datos morfológicos para


establecer similitudes y diferencias que permitan clasificar a las distintas especies, pero los
nuevos descubrimientos paleontológicos y los continuos avances en genética y biología
molecular ponen en entredicho bastantes de las teorías evolutivas hasta el momento
aceptadas.
Como resumen cladístico de lo que se expone en el artículo principal puede servir
el árbol siguiente en el que solo aparecen taxones de distinto rango entroncados
directamente con la clase Mammalia o pendientes de una jerarquización más precisa:1011

Mentefacto de Mamíferos- Proyecto CteachC

Relación entre el hombre y los demás mamíferos[editar]


Aspectos negativos[editar]
Unas veces, y otras por temores infundados, son muchas las especies de mamíferos
consideradas negativas por los humanos.
Algunas especies de mamíferos se alimentan de grano, fruta y otros productos vegetales,
aprovechando los cultivos humanos para obtener el alimento.
Por su parte, los carnívoros pueden suponer en general una amenaza para la vida de
los ganados e incluso del hombre.
Otros mamíferos habitan las áreas urbanas y suburbanas ocasionando algunos problemas
considerables a la población: accidentes automovilísticos, rotura y deterioro de bienes
materiales, plagas infecciosas y parasitarias, etcétera. Hay que apuntar que en este grupo
incluimos tanto a los animales salvajes o semisalvajes como a los domésticos.
Canguros en Australia, mapaches en Norteamérica o zorros y jabalíes en
la Europa mediterránea ilustran algunos ejemplos de situaciones de peligro real o potencial
para las poblaciones, pero además enfermedades como la rabia, la peste bubónica,
la tuberculosis, la toxoplasmosis o la leishmaniosis están estrechamente vinculadas a otras
especies de mamíferos, normalmente en estrecho contacto con los humanos.
Los animales domésticos además, especialmente las especies introducidas en nuevos
ecosistemas, han causado y causan auténticas tragedias ecológicas en
la flora y fauna local, lo que indirectamente repercute de forma negativa no solo en los
hombres, sino en el resto de las especies vivas del planeta, tanto animales como
vegetales. En numerosas islasoceánicas la introducción de animales domésticos como
el perro o el gato, la cabra o la oveja ha supuesto la desaparición total o parcial de
numerosas especies.

Aspectos positivos[editar]
Los mamíferos suponen un importante recurso económico para los seres humanos.
Muchas especies se han domesticado para obtener de ellas recursos alimenticios:
la leche de vacas, búfalas, cabras y ovejas, la carne de estas especies y de otras como
el cerdo, el conejo, el caballo, la capibara y otros roedores e incluso el perro en ciertas
regiones del sudeste asiático.
Otras, para servirse de ellas para el transporte o para trabajos que requieren la fuerza u
otra cualidad de la que el hombre no dispone: équidos como el asno, el caballo y
su híbridoel mulo, camélidos como la llama o el dromedario, bóvidos como el buey o
el yak, el elefante asiático o los perros tiradores de trineos son algunos de estos ejemplos.
Sin embargo, antes de alcanzar esta superioridad, es muy posible que los primitivos
mamíferos tuvieran que convertirse en animales nocturnos para evitar la competencia con
los dinosaurios. Y es probable que, para sobrevivir al frío de la noche, comenzasen a
desarrollar la endotermia, es decir, la autorregulación interna de la temperatura corporal -
la vulgarmente llamada «sangre caliente» -, gracias a la aparición del pelo y del sebo que
lo impermeabiliza (la secreción de las glándulas sebáceas), y al sudor de las glándulas
sudoríparas. Una vez adquirida la endotermia, los primeros mamíferos verdaderos
mejoraron su capacidad competitiva frente a otros tetrápodos terrestres, porque su
metabolismo continuo les permitió hacer frente a los rigores climáticos, tener un
crecimiento más rápido y ser más prolíficos. Además de los caracteres esqueléticos y de
otros ya mencionados - presencia de pelo y de glándulas cutáneas - que les valieron el
predominio sobre la tierra a partir del Paleoceno, los mamíferos presentan otras
características menos distintivas.
De otros se obtienen fibras y cueros para la fabricación de vestuario, calzado y otros
utensilios: la lana de ovejas, alpacas, llamas y cabras, el cuero de reses sacrificadas para
consumo, o el de animales de peletería criados en cautividad para tal fin pueden servirnos
como algunos de estos casos.
Otros mamíferos se domestican para ser animales de compañía. El perro es sin duda el
más cercano al hombre en la mayor parte del planeta y el
más versátil (pastoreo, salvamento, seguridad, caza, espectáculo…). Pero otros como
el gato, el hámster, el cobaya, el conejo, el hurón, el colicorto, y algunos primates se
cuentan entre las mascotas más extendidas por todo el mundo.
La caza es otra actividad de la que el hombre se beneficia de los mamíferos. Desde el
principio de la humanidad hasta nuestros días, la caza ha supuesto y supone aún en
algunas sociedades humanas un importante recurso alimenticio.
También se domestican animales para actividades lúdicas o deportivas: la práctica de
la equitación supone el aprovechamiento de una de las especies de mamíferos más
conocidas y apreciadas por casi todas las culturas y civilizaciones: el caballo (Equus
caballus).
Los espectáculos circenses y los parques zoológicos también son dos empresas en las
que el hombre se beneficia de los mamíferos y otros animales.
También algunos mamíferos salvajes suponen un beneficio directo para los humanos sin
que estos intervengan para nada. Los murciélagos por ejemplo son el gran aliado contra
las plagas de insectos en las cosechas o las áreas pobladas, controlando además por
tanto a los vectores de ciertas enfermedades infecciosas y parasitarias que pondrían en
serio riesgo la salud de las poblaciones.

Conservación[editar]
Véase también: Anexo: Mamíferos extintos

En el último medio milenio, más de 80 especies distintas se han extinguido. La


sobreexplotación de la tierra, la destrucción del hábitat, la fragmentación de los territorios
por los que se distribuyen, la introducción de especies exóticas y otras presiones ejercidas
por el hombre amenazan a los mamíferos de todo el mundo.
En la actualidad, la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza y los
Recursos Naturales (IUCN) considera que alrededor de 1 000 especies más se encuentran
bajo riesgo de desaparecer.
Algunos factores que contribuyen a la extinción de las especies son:

 Hay especies que son raras por naturaleza, y su bajo número de ejemplares es un
importante factor de riesgo.
 También aquellas que necesitan amplios territorios se ven amenazadas, en este caso
por la pérdida de terrenos libres de la actuación humana y la fragmentación de los
territorios, como el lince ibérico.
 Cualquier especie que suponga un riesgo para los humanos o para sus intereses está
seriamente amenazada por el acoso y la persecución a la que se ven sometidas.
El tilacino era un ejemplo de esas especies.
 Las especies salvajes que son explotadas como recursos alimenticios o económicos
por el hombre, normalmente se encuentran en niveles críticos, tales como
las ballenas y los rinocerontes.
 Por supuesto, el cambio climático que modifica el hábitat es un riesgo, no solo para los
mamíferos sino para la totalidad de la vida en el planeta.

Véase también[editar]
 Anexo: Lista de géneros de mamíferos
 Taxonomía de los mamíferos
 Teriología
 Mamífero acuático
 Mamífero marino

Referencias[editar]
1. Volver arriba↑ Chapman, Arthur D. (2009). Numbers of Living Species in Australia and the
World (en inglés) (2ª edición). Canberra, Australia: Australian Biological Resources Study.
p. 80. ISBN 9780642568618. Consultado el 26 de agosto de 2011. «Mammals are a quite well
known group, however estimates for the numbers of described species still vary
considerably, ranging from 4300 in Biodiversity: the UK Action Plan (Anon. 1994), through
4630 (Groombridge and Jenkins 2002), 5416 (IUCN 2004), 5419 (Wilson and Reeder 2005)
to 5487 (IUCN 2009a). For the purposes of this report, I have accepted the figure of 5487
which accords well with the most recent figures from The IUCN Red List of Threatened
Species although Hilton-Taylor (pers. comm. 17) suggests that there are several additional
recently described species.»
2. Volver arriba↑ Wilson, D. E. & Reeder, D. M. (editors). 2005. Mammal Species of the World.
A Taxonomic and Geographic Reference (3rd ed).
3. Volver arriba↑ Animal Diversity Web - Metatheria
4. Volver arriba↑ Evolution of major groups of living mammals
5. Volver arriba↑ International Union for Conservation of Nature and Natural Resources
(2008). «Geographic Patterns» (en inglés).
6. Volver arriba↑ «Lista actualizada y comentada de los mamíferos de Venezuela».
7. Volver arriba↑ Cracraft, J. & Donoghue, M. J. 2004. Assembling the Tree of Life. Oxford
University Press US, 592 pp. ISBN 0-19-517234-5
8. Volver arriba↑ Young, J. Z. 1977. La vida de los vertebrados. Editorial Omega, Barcelona,
660 pp. ISBN 84-282-0206-0
9. Volver arriba↑ Tree of Life Web Project (1995). «Mammalia. Mammals». En: The Tree of
Life Web Project
10. Volver arriba↑ Mikko Haaramo (2007) Mikko's Phylogeny Archive Acceso: 27 de enero de
2017.
11. Volver arriba↑ Brands, S.J. (comp.) (2005) Systema Naturae 2000. The
Taxonomicon Universal Taxonomic Services, Amsterdam, Holanda. Acceso: 27 de enero
de 2017.
Bibliografía[editar]
 MacDonald, D. (2001). The Encyclopedia of Mammals. New York. Facts on File.
 Martin, R.E., Pine, R.H. and DeBlase A.F. (2001). A Manual of Mammalogy. McGraw-
Hill. San Francisco.
 Novak, R.M. (1999). Walker’s Mammals of the World. Johns Hopkins University Press.
Baltimore.
 Vaughan, T., Ryan, J., and Czaplewski, N. (1999). Mammalogy. Saunders College
Publishing. Philadelphia.
 Grzimek, B., Schlager, N. y Olendorf, D. (2003). Grzimek's Animal Life Encyclopedia.
Thomson Gale.Detroit.

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