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Portugal PDF

Portugal tiene una rica historia y cultura. Geográficamente, el país se caracteriza por su relieve montañoso, ríos y clima templado. Históricamente, Portugal se formó como reino independiente en el siglo XII y expandió su influencia a través de los descubrimientos durante la era de los descubrimientos en los siglos XV y XVI. En la actualidad, Portugal es una democracia moderna y miembro de la Unión Europea, con una economía diversificada y una cultura que incluye el fado, azulejos, literatura y c
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Portugal tiene una rica historia y cultura. Geográficamente, el país se caracteriza por su relieve montañoso, ríos y clima templado. Históricamente, Portugal se formó como reino independiente en el siglo XII y expandió su influencia a través de los descubrimientos durante la era de los descubrimientos en los siglos XV y XVI. En la actualidad, Portugal es una democracia moderna y miembro de la Unión Europea, con una economía diversificada y una cultura que incluye el fado, azulejos, literatura y c
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*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

PORTUGAL
Tabla de Contenidos
Geografía! 5
Relieve! 5
Ríos! 5
Clima! 5
Flora y fauna! 6
Regiones y paisajes! 6
Oporto y el norte de Portugal! 6
Las Beiras! 6
Lisboa y el valle del Tajo! 7
El Alentejo! 7
El Algarve! 7
Historia! 7
De la conquista romana a la ocupación árabe! 8
La formación del reino! 8
Fronteras duraderas! 8
La dinastía de los Avis: los Grandes Descubrimientos! 8
Comercio y cruzadas! 8
El infante Enrique el Navegante! 9
Hacia el cabo de Buena Esperanza! 9
El Tratado de Tordesillas y Brasil! 9
Vasco da Gama y la ruta de las Indias! 9
Conversión forzada e Inquisición! 10
Al-Ksar-al-Kibir, o el fin de los Avis! 10
Dominación española! 10
Hacia la independencia! 10
El oro de Brasil! 10
Pombal, un déspota ilustrado! 10
Las guerras napoleónicas! 10
Final de la monarquía! 11
Salazar y el Estado Novo! 11
Emigraciones y guerras coloniales! 11
La Revolución de los Claveles! 12
Europa y la modernidad! 12
Administración y economía! 13
Organización política! 13
Administración! 13
La regionalización pendiente! 13
El desarrollo patrocinado por Europa! 13
El final del milagro económico! 13
El talón de Aquiles de la economía portuguesa! 14
Principales sectores económicos! 14
El sector agrícola! 14
La actividad maderera! 14
Otros sectores! 14
Religión y fiestas religiosas! 14
Las “romarias”! 15
El milagro de Fátima! 15
Arte y arquitectura! 15
De los romanos al románico! 15
El gótico! 16
La influencia flamenca! 16
Los pintores primitivos! 17
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El estilo manuelino! 17
Los artífices del estilo manuelino! 17
Los pintores manuelinos! 17
El Renacimiento! 18
El clasicismo! 18
El barroco! 18
Finales del siglo XVIII y siglo XIX! 19
El naturalismo! 19
El siglo XX! 19
Arquitectura! 19
Artes visuales! 20
Grandes figuras del exilio! 20
La nueva generación! 20
Azulejos! 20
Orígenes! 20
Predominio del azul! 20
Metamorfosis! 20
Los portugueses! 21
Regreso a casa de los inmigrantes! 21
Los “rusos”! 21
¿Problemas de inmigración?! 21
La lusofonía! 21
Defendiendo posiciones! 22
Literatura! 22
Renacimiento: la edad de oro! 22
El siglo XVII! 22
Del romanticismo al realismo! 22
Pessoa y sus contemporáneos! 22
La posguerra! 23
Renovación de las letras portuguesas! 23
Lecturas! 23
Cine! 23
El Cinema Novo! 23
Los herederos! 24
Música! 24
El fado! 24
Amália Rodrigues! 25
La renovación! 25
Actividades! 25
Pesca! 25
Golf! 25
Equitación! 25
Observación de la naturaleza! 25
Deportes acuáticos! 25
Deportes-espectáculo! 26
La «Tourada»! 26
Fútbol! 26
La Eurocopa 2004! 26
Cocina! 26
Vinos! 27
Cerveza! 28
Sobre el terreno! 28
Trasladarse! 28
En auto:! 28
En tren:! 29
En ómnibus:! 29
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Alojamiento! 29
Reservas! 30
Comer! 30
Dónde comer! 30
La cuenta! 30
Propinas! 30
Horarios! 30
Compras! 31
Consejos de compras! 31
Qué comprar:! 31
Días festivos! 32
Dinero! 32
Medios de pago! 32
Presupuesto / coste de la vida! 32
Electricidad! 32
Salud! 32
Urgencias! 32
Médicos y hospitales! 32
Farmacias! 32
Seguridad! 32
Robos! 32
Teléfono! 33
Tarjetas para las cabinas telefónicas! 33
Llamar a Portugal desde el extranjero! 33
Llamar desde Portugal! 33
Llamadas nacionales! 33
Lisboa***! 34
Un poco de historia! 34
Clima! 34
Cómo llegar! 34
Avión y aerobús! 34
Tren! 35
Ómnibus! 35
Transporte urbano! 35
Taxi! 36
Auto! 36
Información para el visitante! 36
Lisboa Card! 36
Cuestiones prácticas! 37
Alojamiento! 37
Qué hacer en Lisboa! 37
Festas de Lisboa! 37
Vida nocturna! 38
Lagrimear con un fado [Fr***]! 38
Cafeterías! 39
Deportes-espectáculo! 39
Compras! 39
Organización de la ciudad! 40
Cómo encontrar una dirección! 40
Mapas callejeros! 40
Paseos organizados! 40
Caminatas:! 41
Caminata 1 - La Alfama**! 41
Caminata 2 - Baixa - Chiado - Bairro Alto [R***]! 45
Caminata 3 - Parque Eduardo VII y Museos Calouste-Gulbenkian! 50
Caminata 4 - Belém:! 51
Caminata 5: Parque das Nações:! 56
Otros puntos de interés! 57
Circuitos desde Lisboa! 58
1a. A Palacio de Queluz - Sintra! 58
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Palacio Nacional de Queluz [Fr]! 59


Sintra*** [Fr*] [R***]! 59
1b. A Costa do Sol o del Escoril (Estoril-Cascais-Guincho-Ericeira)! 62
Guincho [Fr]! 62
Cascais*! 63
Estoril*! 63
Oeiras! 64
2. A Costa de Caparica (Setúbal - Tróia - Sierra de Arrábida - Sésimbra)! 64
Caparica! 64
Sézimbra! 65
Azeitao! 65
Serra de Arrábida* [Fr]! 66
Setúbal*! 66
3. A Mafra - Ericeira.! 67
Real Monasterio de Santa María de Mafra** [Fr**] [R***]! 67
Ericeira [R***]! 67
4. A Monasterio de Batalha - Coímbra (Estremadura).! 67
Alojamiento en Coímbra! 68
La región de Estremadura! 68
Óbidos** [Fr*] [R***]! 68
Caldas da Rainha! 69
Nazaré* [Fr*] [R**]! 69
Alcobaça! 69
Coímbra** [Fr*]! 70
Batalha! 73
Santarém*! 74
El Alentejo! 75
Cocina alentejana! 75
Évora*** [Fr] [R***]! 75
Alojamiento! 78
Santiago do Cacém! 78
Beja*! 78
Algarve:! 79
Faro*! 79
Alojamiento! 81
Paseos desde Faro! 81
Al oeste de Faro! 81
Almancil! 81
Quarteira! 81
Albufeira! 82
Portimão! 82
Monchique [R**]! 83
Silves [R**]! 83
Lagos* [Fr***] [R***]! 84
Parque Natural del Suroeste Alentejano y Costa Vicentina** [R**]! 85
Vila do Bispo! 85
Carrapateira! 85
Aljezur! 85
Odeceixe! 85
Sagres*** [R**]! 86
Al este de Faro! 86
Tavira**! 86
Vila Real de Santo Antonio! 87
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¿Qué milagro hubo de ocurrir para que esta estrecha banda de terreno, expuesta a los embates del Atlántico en lo
que era el fin de la tierra, se convirtiera en su tiempo en ama y señora del globo? Portugal ha sido desde hace
mucho, una nación que viajaba por el mar. Al comenzar la Era de los Descubrimientos, los marineros creían que
monstruos de dos cabezas, con lenguas bífidas, grandes como casas, acechaban en el Mar de la Oscuridad, es-
perando masticarse una carabela y engullir sus restos en sus gargantas flamígeras. A pesar de esos temores pa-
ralizantes, de Portugal zarparon carabelas legendarias, cuyas exploraciones cambiaron percepciones fundamenta-
les de la humanidad: Vasco da Gama navegó a la India, Magallanes circunnavegó el globo y Dias rodeó el Cabo
de Buena Esperanza. Los navegantes portugueses llegaron a explorar dos tercios de la Tierra, abrieron el globo al
comercio y la colonización y expandieron el horizonte intelectual de la civilización occidental.
Hoy, más anclado que nunca al continente, la memoria colectiva portuguesa sigue evocando el paraíso perdido de
los navegantes renacentistas. Encaramados en lo más alto de la más bella “serra” del país, la de Sintra, los extra-
vagantes palacios de Manuel I son testimonio de la opulencia de aquella época y nos transportan a la ensoñación
del aquel glorioso pasado. Es toda la historia de Europa, de las invasiones árabes a las dictaduras del s. XX, la
que se desarrolla en mil kilómetros de litoral. Mil kilómetros y mil testimonios del carácter a la vez tradicional y pi-
cante de este antiguo reino de las especias que expresa su saudade en los bares de fado de la hechicera Lisboa.
A pesar de su antigua influencia, Portugal sufre aún de uno de los prejuicios más extendidos sobre los viajes por
Europa -- que es nada más que una versión más pobre de España. Antes de su integración polìtica y económica
con el resto de Europa, en 1986, algunos lo llamaban "el último país extranjero de Europa".
Llegado a Lisboa, la ciudad blanca, el Tajo se vierte perezoso en el océano, recreándose en un estuario que los
lisboetas llaman Mar de Paja… por los tintes dorados que adquiere a la hora del crepúsculo. A uno y otro lado del
río, las bellas tierras de Portugal sólo esperan ser descubiertas: al norte, las colinas graníticas y los viñedos del
Duero extendiéndose hasta la Costa Verde. Al sur, el Algarve, inmenso jardín de reminiscencias árabes que encie-
rra entre los acantilados de su litoral algunas de las playas más bellas de Europa.

Geografía
Portugal es un pequeño país rectangular de 88.944 km² (92.080 km² incluidos los archipiélagos atlánticos), cuyo
lado mayor mide 561 km y cuya anchura media es de 160 km. De tamaño es comparable a Austria o Hungría. Es-
paña, su único vecino, cinco veces mayor, que ocupa el 85% de la Península Ibérica, lo limita por el norte y este.
El Océano Atlántico lo limita por el sur y oeste; sus costas superan ligeramente los 800 km. El río Tajo divide el
territorio en dos mitades de fuertes contrastes: el norte montañoso y accidentado, y el sur, prácticamente llano.

Relieve
Portugal se encuentra en la prolongación de la Meseta Castellana, donde nacen tres grandes ríos (Tajo, Duero y
Guadiana). Al norte del Duero, la meseta está constituida por montañas y valles estrechos y tortuosos que dificul-
tan los desplazamientos. Las sierras de Nogueira (1.318 m) y de Marão (1.416 m) son las más importantes.
Entre el Duero y el Tajo la altitud disminuye. Aunque la sierra da Estrela en las Beiras, llega a 1.991 m, la mayor
altura del país, el 95% de las tierras situadas a más de 400 msnm están al norte del Tajo. Al sur de éste, una gran
meseta desciende hacia el océano. El Algarve se distingue por su relieve más accidentado, formado por las mo-
destas sierras de Monchique y de Caldeirão, que coinciden aproximadamente con los límites del Alentejo.
El litoral es muy variado: largas playas de arena, calas, lagunas (Aveiro, Faro), acantilados y promontorios (Espi-
chel, San Vicente). En los estuarios del Duero, el Tajo y el Sado se encuentran los tres puertos más importantes:
Oporto, Lisboa y Setúbal. El agua es bastante fría en toda la costa salvo en la zona meridional del Algarve: la
corriente del golfo no se aproxima a estas tierras .

Ríos
Los ríos principales son el Minho (con 75 km en Portugal) que delimita la frontera con Galicia y es navegable a
partir de Valença do Minho; el Douro (con 322 km en Portugal), también en el norte, con 200 km navegables, que
hace las veces de frontera oriental antes de adentrarse en una zona de viñedos, y es fundamental para la industria
hidroeléctrica; el Tejo (con 275 km en Portugal) con tres cuartas partes de su curso, navegables, que se ensancha
considerablemente hasta formar una especie de brazo de mar conocido como el “mar de Paja”, frente a Lisboa, y
en el sudeste, el Guadiana (con 200 km en Portugal), que es navegable a partir de Mértola, y a diferencia de los
anteriores, fluye de norte a sur, marcando también parte de la frontera con España. Ningún río de importancia flu-
ye exclusivamente por territorio portugués. El Sado, que nace en Portugal, desemboca en la bahía de Setúbal.
Las crecidas de los ríos portugueses son espectaculares; sus caudales pueden llegar a multiplicarse por 10 en el
caso del Duero, por 22 en el del Tajo, por 30 en el del Guadiana y hasta por 100 en el del Sado.

Clima
El clima es templado y normalmente suave. Se distinguen tres grandes zonas climáticas: noroeste atlántico, no-
reste continental y sur mediterráneo. La zona atlántica se extiende desde el oeste de las sierras del Miño hasta
el oeste de la sierra da Estrela y engloba Coímbra y el norte de Estremadura. Como consecuencia del clima oceá-
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nico las lluvias son muy abundantes, con casi un metro cúbico de agua a lo largo del año. Por su parte, las varia-
ciones térmicas son moderadas, sobre todo a lo largo de la costa.
La zona de influencia continental se sitúa al este de las sierras del Miño y da Estrela y corresponde a la provincia
de Trás-os-Montes, al este de la Beira Alta y al norte de la Beira Baixa. Las diferencias de temperatura son nota-
bles, con inviernos fríos y frecuentes nevadas, y veranos muy calurosos, sobre todo en el valle alto del Duero.
Por debajo de estas franjas se extiende la zona mediterránea, de veranos cada vez más largos, calientes y secos
hacia el interior y hacia el sur.
Ver previsiones en la web del Instituto de Meteorologia de Portugal (www.meteo.pt).

Flora y fauna
Flora y fauna difieren entre el norte y el sur de Portugal, debido a las diferencias climáticas.
Los bosques portugueses cubren una extensión de 3,2 millones de km2, es decir, el 36% del territorio y pertene-
cen a más de 600.000 propietarios. Son en parte consecuencia de la política forestal e industrial de los años cin-
cuenta, que pretendió convertir al país en un gran productor de madera y corcho. El objetivo se consiguió en el
caso del corcho, del que Portugal es el primer productor con el 54% de la producción mundial. Toda esta riqueza
está seriamente amenazada. Entre 2003 y 2006 ardieron más de 600.000 ha de bosques. Más de la mitad del país
se vio afectada por este gran desastre.
Las principales especies son: en el litoral, pinos marítimos (30%), utilizados en la construcción, y eucaliptos (21%),
productores de pasta de papel; al sur del Tajo y en el valle alto del Duero, los alcornoques y encinas (22%) crecen
en carrascales llamados charnecas junto a campos de lavanda, romero, jara y tomillo. Por encima de 500 m, en el
norte del país y en las sierras de São Mamede (Alentejo) y de Monchique (Algarve), crecen robles de la variedad
albar, rebollos, castaños, abedules y arces. En el Algarve abundan las especies mediterráneas, como almendros,
higueras, olivos y naranjos.
En todo el país abundan las liebres ibéricas, los conejos y los zorros. En el interior también hay jabalíes y cérvidos.
En el 20% del territorio, sobre todo en torno a la sierra da Estrela, viven entre 200 y 300 lobos, protegidos desde
1987 y cuya población permanece estable. El lince ibérico, especie en peligro de extinción, vive en los bosques de
robles del Alentejo y en las montañas de las Beiras y del Algarve. Muchas aves migratorias, procedentes del norte
y del centro de Europa, se detienen en Portugal antes de continuar viaje hacia África. En los estuarios del Tajo y
del Sado viven flamencos rosas, y en el Alentejo abundan las cigüeñas.

Regiones y paisajes
Portugal está dividido en cinco grandes regiones turísticas que coinciden con las fronteras de las antiguas provin-
cias y que corresponden a entidades naturales.

Oporto y el norte de Portugal


La región cuya capital es Porto está formada por las antiguas provincias de Trás-os-Montes, Minho y Douro. Trás-
os-Montes posee altas montañas separadas por valles profundos; a los inviernos, largos y muy fríos, suceden
primaveras breves y veranos tórridos, sobre todo en las zonas altas conocidas como Terra Fria, donde el suelo es
árido y las casas, de aspecto austero, están construidas con granito gris de las montañas; piaras de cerdos y cor-
deros recorren esas tierras desoladas.
La región del Minho, por el contrario, es verde y está surcada por numerosos ríos. El río Miño delimita al norte la
frontera con Galicia. Ahí se encuentra Guimarães, donde nació Alfonso Enríquez, el primer rey de Portugal. En las
montañas está el único parque nacional de Peneda-Gerês, donde planean las águilas y habitan osos y lobos
El valle del Alto Douro o Terra Quente está protegido de la humedad atlántica por la sierra do Marão y es una
especie de invernadero donde las viñas que producen el oporto alcanzan su máximo esplendor en verano, en un
asombroso entorno de montañas convertidas en bancales que descienden hasta el lecho del río.
Hacia el sur, las provincias de Minho y Douro forman la Costa Verde, donde soplan suaves vientos marinos y se
suceden colinas arboladas y valles cubiertos de viñedos que producen el famoso vinho verde.

Las Beiras
Las Beiras es la provincia central, que se extiende de norte a sur entre el Duero y el Tajo, del litoral atlántico a la
frontera española. Es una zona de transición entre el norte, repleto de vegetación, y el sur, mucho más árido. En
esta variada región se encuentran las cumbres de la sierra da Estrela y la ría de Aveiro, en la desembocadura del
Vouga. Las Beiras abarcan tres provincias: Beira Alta, Beira Baixa y Beira Litoral. Las dos primeras son muy mon-
tañosas, y la tercera desciende hasta tocar el mar. La sierra da Estrela, donde se está la Torre, el punto más alto
del Portugal continental (1.991 m), domina la región. Es una zona de pastos altos donde se crían ovejas con cuya
leche se elabora un queso excelente y que producen lana de primera calidad. Guarda, en el extremo noroeste de
la Serra, es la ciudad más alta del país (1.039 m).
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La Beira Alta se sitúa al norte de la sierra da Estrela; allí sólo crecen bosques de pinos y los viñedos de la región
del Dão. En la vertiente meridional, la Beira Baixa desciende hacia el Tajo y anuncia progresivamente la monoto-
nía de las llanuras del Alentejo. El río Mondego, que nace en el macizo de la Estrela, fluye hacia la Beira Litoral y
el océano. Por el camino baña Coímbra, famosa por su Universidad. Alrededor se yerguen la sierra da Lousã y la
sierra do Buçaco, cubierta por un magnífico bosque de numerosas especies. Al norte, las aguas del Vouga for-
man una gran llanura cubierta de lagunas y arrozales, en la que subsisten algunas salinas. El clima es suave en la
costa, pero se hace más extremo a medida que se avanza hacia el este, en dirección a las montañas.

Lisboa y el valle del Tajo


Esta región está constituida por las antiguas provincias de Ribatejo y Estremadura. Se extiende desde el océano
hasta el valle del Tajo e incluye, asimismo, la península de Setúbal y el estuario del Sado. La comarca de Ribate-
jo, “ribera del Tajo”, forma una llanura fertilizada antiguamente por el limo depositado por los desbordes del gran
río. En las praderas se crían caballos y toros de lidia. Santarém es la capital de la tauromaquia portuguesa.
Estremadura fue en el pasado el límite meridional de la reconquista cristiana, de ahí su nombre. Es la región más
poblada del país y a lo largo de su costa se suceden playas de arena y acantilados. Las pequeñas sierras de Sin-
tra y da Arrábida, a orillas del mar y ambos lados del Tajo, están cubiertas de bosques. Y además está Lisboa,
edificada sobre siete colinas donde el río se ensancha para formar el llamado “mar de Paja”.

El Alentejo
Su nombre, Alem Tejo, significa “más allá del Tajo”. La región está limitada al norte por el Tajo, al sur por las sie-
rras de Monchique y de Caldeirão que lo separan del Algarve, al oeste por el océano Atlántico y al este por Es-
paña (Extremadura y Andalucía), tras la frontera que forma el río Guadiana. Representa la tercera parte de la su-
perficie total de Portugal; es la región de mayor tamaño y de menor densidad de población (20 hab/km² - la del
conjunto de Portugal es de 109 hab./km²). En el Alentejo abundan las grandes fincas agrícolas o herdades, con
granjas de gran tamaño, los montes. Sus inmensas llanuras, suavemente onduladas hasta el infinito, forman olas
verdes y doradas en las que destacan blancos pueblos encalados. En el manto de vegetación surge de vez en
cuando una prominencia rocosa en cuya cumbre se alza un castillo, como los de Estremoz, Monsaraz y Marvão.
El Alentejo, poblado de encinas, alcornoques y olivos, es verde en primavera; en verano dorado cuando el trigo
está maduro y amarillento cuando el sol del estío abrasa, y en invierno marrón, del mismo color que su tierra. En
los alrededores de Beja se registran las temperaturas más altas del país (40 °C).
El paisaje del este del Alentejo ha cambiado recientemente como consecuencia de la construcción del embalse de
Alqueva en el río Guadiana, que con sus 250 km² es el mayor de Europa e irriga 110.000 ha de tierras. Aunque se
realizó con fines agrícolas, es muy probable que en el futuro beneficie el turismo de la zona.

El Algarve
“Algarve” es una evolución de la expresión árabe Al-Gharb-el-Andalus, “oeste de Andalucía”. Es una pequeña fran-
ja de tierra (150 km de longitud por 50 km de anchura) frente al Atlántico, respaldada por una barrera de montañas
que la protege de los vientos del norte y crea un clima muy estable. Al este, el Guadiana delimita la frontera con
Andalucía. Al oeste, por debajo del río Ceixe que la separa del Alentejo comienza la costa Vicentina, de aspecto
agreste y formada por una sucesión de inmensas y magníficas playas entre escarpaduras, hasta el cabo San Vi-
cente, un impresionante promontorio considerado el fin del mundo en la Edad Media. Termina en Sagres, nombre
evocador de grandes epopeyas marítimas.
La costa meridional está dividida entre Barlovento, al oeste de Faro (cabo de Santa María, el punto más meri-
dional del país), con grandes acantilados, y Sotavento al este, muy plano y ribeteado por un cordón de islas que
forman lagunas de contornos cambiantes. Sotavento recibe los aluviones de varios ríos pequeños.
En el interior, la sierra de Monchique tiene en Fóia su punto más alto (902 m). Antes de los grandes incendios de
2003, las montañas estaban cubiertas de frondosos bosques de pinos, alcornoques, castaños, plátanos, mimosas,
madroños y rododendros.
A medida que se desciende hacia el mar, el Algarve se transforma en un vergel repleto de almendros, higueras,
naranjos y pitas, además de una flora muy variada que acompaña al césped de las praderas de los muchos cam-
pos de golf, que dan fama a esta zona eminentemente turística. Como suele ser habitual, esta industria también
ha edificado en la zona algunas construcciones que no destacan precisamente por su atractivo.

Historia
El Estado de Portugal surgió en la Península Ibérica en la primer mitad del S.XII. Tras consolidar su independen-
cia, a fines del S.XIII estableció definitivamente sus fronteras, las más antiguas de Europa, y resistió al intento de
unificación que llevó a cabo su poderoso vecino, el reino de Castilla. A partir de ese momento, el reino luso dio la
espalda al continente, exploró los océanos y sentó, en parte, las bases de la expansión europea en el mundo.
Gracias a los Grandes Descubrimientos se convirtió en un gigantesco imperio. Evangelizó las nuevas tierras y ob-
tuvo grandes beneficios con el comercio de oro y especias. Los portugueses llegaron a ser muy ricos, pero finali-
zado el proceso de descolonización, que se saldó con bastantes sobresaltos, Portugal perdió todas sus posesio-
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

nes territoriales y todos sus sueños de grandeza. A fines del S.XX, después de desembarazarse de la asfixiante
dictadura de Salazar, Portugal descubrió Europa y, finalmente, ocupó su puesto en ella.

De la conquista romana a la ocupación árabe


Dominación romana: Después de que los romanos expulsaran a los cartagineses de la Península Ibérica durante
la segunda guerra púnica (218-201 a. C.), se encontraron por el camino a los celtíberos, tribus resultantes de la
fusión de los íberos y de los celtas que llegaron del centro de Europa a través de las Galias. Los lusitanos, una de
esas tribus, constituían ya una poderosa nación. Tras una resistencia feroz a mediados del S.II a.C., encabezada
por el jefe Viriato, los lusitanos fueron derrotados en el año 73 a.C. El futuro Portugal, incluida Olisipo (la actual
Lisboa) viviría varios siglos bajo la Pax Romana, y el latín se convirtió en origen de su idioma. Cerca del final del
S.I llegó al territorio el cristianismo; para el S.III había obispados en Lisboa, Braga y otras ciudades.
Invasiones germánicas: Con la declinación romana, los germanos avanzaron sobre el territorio y a comienzos
del S.V fundaron un imperio visigodo que duró dos siglos.
Conquista musulmana: Se produjo al comenzar el S.VIII. En 715 toda la Península estaba ocupada, excepto As-
turias. Los moros levantaron emplazamientos en el sur. La Reconquista comenzó en 718, cuando Don Pelayo, rey
de los astures, los venció en Covadonga. En el S.IX Fernando, rey de Castilla y León, recuperó gran parte del no-
roeste y reorganizó los territorios al norte del río Mondego como Portucale.

La formación del reino


Alfonso VI, rey de Castilla y León, anexó Galicia y Portucale. Mientras tanto, el dialecto hablado en la región fue
evolucionando separado de otras lenguas romances, hasta formar el portugués. En la guerra contra los musulma-
nes, el rey español contó con apoyo de caballeros del otro lado de los Pirineos: a consecuencia de su matrimonio
con Constanza de Borgoña, bisnieta de Hugo Capeto, llegó al país el linaje de los francos.
Los matrimonios vincularon estrechamente, en los siglos XII al XIV, la casa de Borgoña con Portugal. Raimundo
de Borgoña se casó con Urraca, hija legítima de Alfonso VI y su única heredera. El hijo de ambos, Alfonso Rai-
mundo, se convirtió en Alfonso VII de Castilla en 1126. Enrique de Borgoña se casó con Teresa, hija ilegítima de
Alfonso VI a quien éste había dado Portugal (en esa época, los moros ocupaban las tierras al sur del Tajo).
Su hijo, Alfonso Enríquez, fue nombrado conde de Portucale en 1128 y comenzó a sacar a los moros del Algarve.
Venció en Ourique a cinco reyes musulmanes y se proclamó rey con el nombre de Alfonso I Enríquez en 1140.
Poco después consiguió extender sus dominios al valle del Tajo tras conquistar Lisboa y Santarém. En 1179 el
papa Alejandro III reconoció su soberanía y concedió a Portugal el Estatuto de Reino. El hijo de Afonso continuó
consolidando la nueva nación, como rey Sancho I.

Fronteras duraderas
En 1250, luego de cinco siglos y medio, Afonso III completó la Reconquista con la expulsión de los musulmanes
de todas las ciudades del Algarve. Poco después, la capital del reino se trasladó de Coímbra a Lisboa. La lengua
hablada por los cristianos que vivían en territorios moros, el mozárabe, se integró en el portugués. En 1268, Los
Tratados de Badajoz (1268) y de Alcañices (1297) pusieron fin al desacuerdo entre Castilla y Portugal a propósi-
to de su frontera común. Las fronteras permanecieron inmutables hasta 1801, cuando tras la Guerra de las Na-
ranjas, la ciudad de Olivenza se incorporó a España.
Comenzaba el reinado de Pedro Dionisio I, hombre culto y uno de los grandes poetas líricos del Medioevo portu-
gués. Mandó construir fortalezas para defender el país de ataques musulmanes; fundó la Universidad de Coímbra
y declaró al portugués, idioma oficial del país. Dionisio se casó con Isabella de Aragón, que más tarde fue canoni-
zada por su interés por los pobres. Portugal vivió la “divina paz dorada”.
A mediados del S.XIV las Cortes, un cuerpo de representantes de la clerecía, los nobles y los comunes, comenzó
a ganar influencia. La Iglesia resistía las reformas impulsadas por el rey en beneficio del pueblo. Finalmente Casti-
lla invadió Portugal y sitió Lisboa. Fernando I –bisnieto de Dionisio I–, después de perder dos guerras contra Casti-
lla, se vio obligado a conceder la mano de su única heredera a Juan de Castilla, poniendo así en peligro la inde-
pendencia del reino. Pero a su muerte, su hermano bastardo, João, liberó el territorio de la ocupación castellana.
con el apoyo de la población, estableciendo la Casa de Avis que habría de reinar dos siglos.

La dinastía de los Avis: los Grandes Descubrimientos


En señal de agradecimiento por su victoria contra los castellanos en Ajubarrota (1385), João de Avis erigió un mo-
nasterio al que dio el nombre de Batalha. De su matrimonio con Philippa de Lancaster, nieta de Eduardo III de In-
glaterra, nació el que sería Enrique el Navegante. El Tratado de Windsor, que durante siglos sería clave para la
diplomacia portuguesa, alió a Inglaterra y Portugal para luchar contra Castilla..
Comercio y cruzadas
Debido a su posición geográfica, Portugal era un país de marinos aguerridos. Los portugueses quisieron llegar al
mítico reino cristiano del padre Juan, situado en algún lugar de los confines de Etiopía y de África oriental, una
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

región conocida en aquella época como “las Indias”. El Papa respaldó las ambiciones portuguesas y facilitó a En-
rique el Navegante las bulas que le autorizaban a someter a los sarracenos y a convertir a los paganos. También
le recomendaba que los convirtiera en esclavos y que se apropiase de sus bienes y de sus tierras; la Iglesia con-
sideraba estos viajes como auténticas cruzadas. A cambio, los portugueses obtuvieron el monopolio de las con-
quistas, desde las costas africanas hasta las Indias.
El infante Enrique el Navegante
A pesar de su apodo, sólo se embarcó una vez. En realidad se dedicó sobre todo a controlar Marruecos y a luchar
contra los musulmanes para reconquistar Jerusalén. Según la historia tradicional, su ansia por el oro, marfil, escla-
vos y especias de Oriente lo llevó a la exploración y a establecer, a comienzos del S.XV, en Sagres, una comuni-
dad de estudiosos dedicada a desarrollar técnicas de navegación y cartográficas. En la actualidad se pone en tela
de juicio el papel que desempeñó Enrique en las conquistas portuguesas y hasta se duda de la existencia de su
famosa escuela de Sagres. De hecho, se cree que, como mucho, contó con la colaboración de varias personas
cultas, es decir, las que habitualmente rodeaban a los príncipes de su rango. Sin duda le interesaron los descu-
brimientos y los apoyó con la fortuna procedente de la orden de Cristo, pero al parecer nunca tuvo una visión es-
tratégica sobre este tema salvo, quizás, al final de sus días, cuando los descubrimientos estaban más avanzados.
La posibilidad de rodear África para llegar a las Indias era en aquella época un proyecto razonable.
En 1415, una expedición a Marruecos tomó Ceuta, que se convertiría en base de operaciones para explorar las
costas occidentales de África.
Hacia el cabo de Buena Esperanza
En 1418 se descubrió el archipiélago de Madeira, y en 1427 el de las Azores. Los navegantes desafiaban al “mar
tenebroso” y cada vez avanzaban más hacia el sur. En 1434 Gil Eanes dobló el cabo Bojador (Sáhara Occiden-
tal), considerado en aquel momento el fin del mundo. En 1441 Nuno Tristão llegó al cabo Blanco (Mauritania);
tres años después descubrió el río Senegal. En 1446 Alvaro Fernandes llegó a Guinea-Bissau.
Los portugueses empezaron a obtener grandes beneficios con el comercio de esclavos, que capturaban ellos
mismos o compraban a los mercaderes musulmanes o africanos. A partir de 1450 se enviaban anualmente a Por-
tugal entre 700 y 800 esclavos, mientras el oro seguía afluyendo.
Juan II el Perfecto(1481-1495) reafirmó la voluntad portuguesa de explorar el Atlántico. En 1482 los portugueses
exploraron la boca del Congo. En 1488, Bartolomé Díaz dobló el cabo de las Tormentas. El rey lo rebautizó como
“cabo de Buena Esperanza” para que no hubiera dudas sobre su decisión de llegar a las Indias rodeando África.
El Tratado de Tordesillas y Brasil
En 1492, el genovés Cristóbal Colón, cuyos servicios habían sido rechazados por Juan II, descubrió América en
nombre de los Reyes Católicos. En 1494 España y Portugal se repartieron el mundo que quedaba por descubrir
con la firma de este tratado, que establecía que las tierras que España descubriese a 370 leguas marinas al oeste
del meridiano que pasaba por las islas de Cabo Verde le pertenecerían; las situadas al este serían para los portu-
gueses. Es muy probable que éstos ya hubiesen descubierto Brasil y quisieran asegurarse su posesión exclusiva.
En 1500 Pedro Álvares Cabral dio un rodeo por Brasil cuando se dirigía a las Indias, y tomó posesión del territorio
“en nombre de Dios y el rey de Portugal”. Comenzaba la Edad de Oro de Portugal.
Vasco da Gama y la ruta de las Indias
Manuel I el Afortunado (1495-1521), consolidó la expansión iniciada por Juan II, y con las riquezas del Imperio
inspiró grandes monumentos cuyo estilo recuerda su nombre. En 1497 encargó una expedición a las Indias. La
encabezó Vasco de Gama, que llegó en 1498 a Calicut (Kozhikode), en la costa occidental de India, y así demos-
tró que los océanos Atlántico e Índico estaban comunicados, algo que se desconocía hasta entonces; pero sobre
todo abrió la ruta de las Indias, o ruta del Cabo, para el comercio de especias, porcelana, seda, marfil y esclavos.
Sin embargo, cuando regresó dos años después, traía un cargamento mucho menor de lo esperado, porque tuvo
que hacer frente a la hostilidad de los mercaderes musulmanes, que ya estaban establecidos en el océano Índico.
Afonso de Albuquerque conquistó Goa (1510), Malacca (1511) y Ormuz (1515), y puso en manos de Portugal el
control del comercio de especias. Venecia perdió su privilegiada posición en Oriente; el imperio portugués estable-
ció una red de feitorias (destacamentos comerciales) defendidos mediante fortalezas.
Los portugueses no se detuvieron y siguieron navegando hacia el este. En 1517 fundaron la primera embajada
europea en China. Para 1521 habían comenzado a explotar los recursos naturales de Brasil y habían roto el mo-
nopolio veneciano sobre el comercio de especias. Portugal era el primero de los grandes imperios marítimos mun-
diales y dominaba el acceso al Océano Índico.
España decidió abrir una nueva ruta de las especias por el oeste, lo que consiguió gracias a Fernando de Maga-
llanes, un navegante portugués que se había “pasado al enemigo” y descubrió en el sur de Argentina el estrecho
que llevaría su nombre. Magalhaes murió asesinado en Filipinas; en 1522 un barco de su flotilla regresó a España
rodeando África. Se había completado la primera vuelta al mundo.
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Conversión forzada e Inquisición


Aunque anuló el decreto de expulsión de los judíos (1496) por considerarlo perjudicial para la economía del reino,
Manuel I les obligó a convertirse al cristianismo y a partir de ese momento pasaron a llamarse cristãos-novos. Los
que siguieron practicando en secreto su religión recibieron el nombre de “marranos”.
João III el Piadoso reinó en 1521-57; alentó a los Jesuitas y en 1536 creó el Tribunal de la Inquisición, cuyas pri-
meras víctimas fueron los marranos (muchos fueron desposeídos de sus bienes). Por otra parte, inició el abando-
no progresivo de Marruecos para dedicar todos sus esfuerzos a las Indias.
En 1543 los portugueses desembarcaron en Japón, donde introdujeron las armas de fuego. En 1557 establecieron
una delegación comercial en la pequeña isla de Macao. Los Jesuitas, que seguían los pasos de los comerciantes,
llevaron a cabo una gran labor de evangelización; en 1581 había más de 150.000 cristianos en el archipiélago.

Al-Ksar-al-Kibir, o el fin de los Avis


En 1578 los portugueses fueron derrotados en Al-Ksar-al-Kibir (Alcazarquivir), Marruecos. En esa batalla murió - a
los 24 años - el hijo de João III, Sebastião I, que había sido coronado a los 3 años de edad; se extinguió la Casa
de los Avis, y Felipe II de España reclamó el trono portugués. En el Este, los comerciantes holandeses e ingleses
minaban el poder de Portugal. Comenzó el declive del país. Como después de la batalla no se pudo encontrar el
cuerpo del soberano, surgió la leyenda - que se extendería por todo el territorio durante la dominación española -
según la cual el rey reaparecería un día para salvar a su país y devolverle la gloria perdida.

Dominación española
Después de invadir el país y vencer a otros dos aspirantes al trono, Felipe II Habsburgo, hijo de la infanta Isabel
de España, sucedió a su sobrino Sebastián I como Felipe I, en 1580. Se presentó como sucesor y no como con-
quistador; cuando tomó el poder firmó el Estatuto de Tomar, que establecía la independencia de Portugal. La com-
plementariedad de ambos imperios facilitó el acercamiento; Portugal quedaría 60 años bajo dominio español.
Hacia la independencia
España ya no estaba en condiciones de defender el comercio portugués, y los sucesores de Felipe II dejaron de
respetar el Estatuto de Tomar. El espíritu de independencia, que nunca se había apagado, prendió la mecha de la
revuelta. En 1640, una revolución nacionalista situó en el poder al duque Juan de Braganza, descendiente de João
I, que fue designado rey João IV (1640-1656). Siguió una larga guerra de independencia, que duró hasta 1668,
cuando España reconoció su derrota y la independencia de Portugal en el Tratado de Lisboa. El imperio había
quedado muy debilitado por la guerra y se vio obligado a elegir entre Brasil y las Indias. João IV forjo una alianza
con Inglaterra mediante el casamiento de su hija con Carlos II; entregó Bombay y Tánger como “dote” de la novia.
Asia quedó abandonada a los holandeses e ingleses; todos los esfuerzos se concentraron en Brasil, gran produc-
tor de azúcar y tabaco, que había financiado en gran parte la independencia.

El oro de Brasil
Portugal empezó a enriquecerse a pasos agigantados con el oro de Brasil. En 1703, por el Tratado de Methuen:
Inglaterra obtuvo el monopolio de la importación de vinos de Oporto, que serían elaborados por ingleses para los
ingleses. A cambio, Inglaterra exportaba sus tejidos a Brasil y Portugal. En resumen, Portugal pasó a ser un país
económicamente dependiente, pues el tratado le impedía industrializarse. La industria productiva y los transportes
se dejaron en manos de los ingleses mientras el rey Juan V (1706-1750) gastaba a manos llenas (hizo construir
un gigantesco palacio con convento en Mafra, en el intento de competir con Versalles y El Escorial).

Pombal, un déspota ilustrado


El reinado de José I se desarrolló en 1750-1777. El marqués de Pombal fue su Primer Ministro; reinó en lugar del
monarca y dirigió el país con mano de hierro.
El día de Todos los Santos de 1755, un gran terremoto destruyó Lisboa así como partes del Alentejo y el Algarve.
En 6 minutos murieron 15.000 personas. Pombal dirigió los trabajos de reconstrucción de la capital, para que la
nueva ciudad fuera más segura y más bella, un símbolo del moderno Portugal con vocación comercial e industrial.
Pombal fue un exponente del absolutismo y de la Ilustración. Reforzó el poder real frente a la gran nobleza y la
Iglesia: los Jesuitas fueron expulsados del país en 1759; doblegó el poder de la Inquisición, y reorganizó - y ex-
pandió - la industria, agricultura, educación y milicia. A la muerte de su patrón, el rey José, tuvo que exiliarse.

Las guerras napoleónicas


En 1793, Portugal emprendió la campaña militar del Rosellón, aliado con Inglaterra y España, contra la Francia
revolucionaria. La campaña concluyó con un tratado de paz entre Francia y España (1795). Portugal quedó como
único apoyo de Inglaterra en el continente y vio amenazadas sus fronteras. Las tropas francesas las traspasaron
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en 1801 con el apoyo de España. La llamada “Guerra de las Naranjas” duró dos semanas. Portugal fue derrotado
y rompió aparentemente sus relaciones con Inglaterra, pero el bloqueo del continente por parte de Napoleón
(1806) le forzó a elegir la guerra antes que perder su imperio colonial, lo que desencadenó las invasiones napo-
leónicas. El general francés Junot se apoderó de Lisboa en 1807, y la familia real huyo a Brasil con intención de
salvaguardar su soberanía y la independencia de su pueblo. Los franceses intentaron conquistar el país dos veces
sin éxito (en 1809 y 1810). Sir Arthur Wellesley, futuro duque de Wellington, los rechazó con el apoyo del ejército
portugués reorganizado bajo las órdenes del general británico William Beresford y de los guerrilleros.

Final de la monarquía
Tras la expulsión definitiva de los franceses, Portugal quedó exhausto. La familia real estaba en Brasil; Juan VI
había fundado en 1815 el “Reino Unido de Portugal, Brasil y los Algarves”, con capital en Río de Janeiro; su ma-
dre, la reina María I, estaba en Portugal pero era demente. Beresford tomó el poder encabezando una junta militar.
En poco tiempo comenzó a ser considerado un tirano, y en 1820 lo derrocó una revolución liberal. En 1821, Juan
VI retornó de su largo exilio y aceptó la posición de monarca constitucional. En 1822, Portugal aprobó una audaz
Constitución y proclamó la independencia de Brasil; Pedro IV, el hijo mayor de Juan IV, fue designado empera-
dor de Brasil con el nombre de Pedro I. A la muerte de Juan VI, Pedro abdicó en favor de su hija María, de 7 años,
designando regente a su hermano Miguel. Éste se opuso a la monarquía constitucional y se apoderó del trono en
1828. Los hermanos se declararon la guerra; uno con el apoyo de los liberales, y el otro con el de los absolutistas.
En 1834 María II, reina de Portugal, recuperó el trono tras la victoria obtenida por Pedro con apoyo de los ingleses.
En 1836 se casó con Fernando de Sajonia-Coburgo y fundó la dinastía de los Coburgo-Braganza (que reinaría
hasta 1910 bajo la forma de una monarquía liberal). En ese año fue abolida la esclavitud.
El sistema del rotativismo basado en la alternancia automática en el poder de conservadores y progresistas, favo-
reció cierta estabilidad política durante los reinados de Pedro V (1853-1861) y Luis I (1861-1889), pero fue insufi-
ciente. Los movimientos republicanos cuestionaban la monarquía. La corona soñaba con un nuevo imperio y em-
prendió una política de exploración y expansión desde sus enclaves comerciales de Mozambique y Angola, tratan-
do de reunir los dos territorios y ocupar el espacio que los separaba, hasta ese momento sin propietarios occiden-
tales. En 1890, Inglaterra frenó brutalmente la expansión portuguesa en África: amenazó con arreglar las diferen-
cias mediante las armas. El ultimátum británico exasperó a los republicanos, que denunciaron la impotencia de la
monarquía y sus orígenes ingleses (Sajonia-Coburgo). En aquel momento se compuso A Portuguesa que se con-
vertiría en himno nacional en 1911. La crisis política provocó la disolución de la Cámara en 1906 y hasta 1908 el
país vivió bajo la dictadura de Joao Franco. En 1908, Carlos I el Pintor (que reinaba desde 1889) y su primogénito,
fueron asesinados en la Praça do Comércio de Lisboa. Subió al trono el hijo menor, con el nombre de Manuel II.

Salazar y el Estado Novo


En 1910, una revolución destronó a Manuel II y proclamó la República, la tercera de Europa después de Francia y
Suiza. La familia real se exilió. No se logró estabilidad política: en 16 años se sucedieron 8 presidentes y 50 gabi-
netes. Portugal trató de mantenerse neutral en la Primera Guerra Mundial, pero quedó involucrada cuando incautó
naves alemanas en el puerto de Lisboa bajo presión de su antigua aliada, Inglaterra: Alemania le declaró la guerra.
Las precarias bases de la república colapsaron en 1926, cuando una revuelta militar estableció una dictadura en-
cabezada por Gomes da Costa. En 1927 y 1931 se produjeron varias revueltas, violentamente reprimidas. Muchos
republicanos emigraron a Francia y Brasil.
El sucesor de Gomes da Costa, António Óscar de Fragoso Carmona, fue presidente hasta su muerte en 1951, pe-
ro sólo como testaferro: António de Oliveira Salazar, designado Ministro de Finanzas en 1928, rescató al país de
sus dificultades económicas y en 1932 se convirtió en Primer Ministro, cargo desde donde actuaría como cabeza
del Estado hasta 1968 (nunca fue Presidente).
Salazar era un profesor de la Universidad de Coímbra; un católico ultraconservador de vida ascética que enderezó
las cuentas del país y se ganó la confianza de la población. Cuando fue elegido Primer Ministro, de inmediato ex-
pulsó a los militares y suprimió toda oposición. En 1933 se aprobó una nueva Constitución de tipo fascista, con
formas republicanas pero basada en una policía política – la PIDE, Policia Internacional e de Defesa do Estado–,
la prohibición de los partidos políticos y la censura de la prensa. Había nacido el “Estado Nuevo”. Portugal se aisló
del resto del mundo a excepción de España. Salazar y Franco, contemporáneos, trabajaron en cooperación.
Durante la Segunda Guerra Mundial, Portugal se mantuvo oficialmente neutral, pero en 1943 permitió a los Aliados
tener bases en las Azores. En 1949, Salazar consiguió un gran triunfo internacional cuando Portugal fue aceptado
como miembro fundador de la OTAN . El país entró en la ONU en 1955.
Emigraciones y guerras coloniales
En los años 1960 muchos portugueses emigraron al extranjero debido a la falta de empleo. El 20% de la población
activa abandonó el país con destino a Francia y Bélgica.
En 1961 comenzaron las guerras coloniales, que acentuaron ese fenómeno. India (miembro prominente del
Commonwealth inglés) se apoderó de Goa. La guerra de liberación que había comenzado en Angola se extendió a
Guinea-Bissau en 1963 y a Mozambique en 1964. El país se asfixiaba.
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En 1968, Marcello Caetano sucedió a Salazar, declarado incapaz para gobernar como consecuencia de un acci-
dente cerebro vascular a sus 79 años. Salazar murió en 1970 y está enterrado en el Panteón Nacional, en Lisboa.

La Revolución de los Claveles


1974 fue el año de la revolución de los Claveles, que comenzó con los compases de la canción Grândola Vila Mo-
rena, emitidos por la radio a las 0.30 h del 25 de abril. Era la señal para los jóvenes oficiales del Movimiento de
las Fuerzas Armadas (MFA), que rápidamente situaron sus carros blindados en puntos estratégicos de Lisboa. La
gente invadió las calles, con claveles rojos que simbolizaban su apoyo; los militares los pusieron en los cañones
de sus fusiles. A pesar de la consigna de no provocar ningún derramamiento de sangre, cerca del cuartel general
de la PIDE varios incidentes se saldaron con la muerte de seis manifestantes y un policía.
A las seis de la tarde, Caetano presentó su dimisión. El salazarismo había terminado. El 15 de mayo, el general
Spínola fue elegido presidente de la República. No pertenecía al MFA, pero el Movimiento contaba con su noto-
riedad para consolidar la revolución.
En 1974-1976 todos los territorios portugueses en África se convirtieron en países independientes: Guinea-Bissau
(1974), Mozambique, Cabo Verde, Santo Tomé y Príncipe (islas en el golfo de Guinea), Angola (1975). Azores y
Madeira ganaron autonomía parcial. Portugal liberó también a su colonia de Timor Oriental (1976), que fue inme-
diatamente capturada por Indonesia. La metrópoli acogió a 700.000 repatriados.
El programa unificador del MFA – democratizar, descolonizar, desarrollar – no consiguió superar las profundas di-
vergencias entre los partidarios del poder popular (Partido Comunista, extrema izquierda, una parte del MFA) y los
moderados (Partido Socialista, Partido Popular Democrático). Los desórdenes se multiplicaron. Spínola dimitió el
11 de marzo de 1975. La revolución se radicalizó. A fines de 1975 hubo un intento de golpe de Estado. La revolu-
ción se institucionalizó con la Constitución del 2 de abril de 1976, de inspiración socialista.
Los moderados impusieron al Gral. Ramalho Eanes como Presidente, y fue reelecto en 1980. Logró controlar a los
militares y disipar los temores de un golpe de derecha. Designó Primer Ministro al socialista Mário Soares, en tres
oportunidades, pero entre 1976 y 1983 se sucedieron 16 gabinetes.

Europa y la modernidad
En los 80s se aprobaron reformas a la constitución. La izquierda fue dividida a las elecciones de 1985, y los socia-
listas perdieron a favor del Partido Socialista Democrático (centro-derecha), cuyo líder, Dr. Aníbal Cavaco Silva,
fue electo Primer Ministro. En 1986 Eanes fue reemplazado por Soares - el primer presidente civil en 60 años. Ese
mismo año, Portugal se integró a la Unión Europea. En 1989 comenzaron a privatizarse las compañías estatales.
Aunque la administración de Soares tuvo algunos escándalos políticos, el país recuperó estabilidad, y Soares ob-
tuvo una aplastante victoria en las elecciones de 1991. El país se modernizaba. En 1992, Portugal accedió a la
Presidencia de la Unión Europea, y en 1995 fue designado capital cultural de Europa.
Por restricciones constitucionales, Soares debió retirarse en las elecciones de 1995 y fue reemplazado por Jorge
Sampaio, el intendente socialista de Lisboa. Sampaio fue un presidente moderado; no generó grandes titulares,
pero defendió la causa de la independencia de Timor Oriental. En 1998 Lisboa fue sede de la Expo 98, que cele-
bró la herencia de los océanos. En 1999 Portugal adoptó el euro (abandonaría el escudo, su antigua moneda, en
2002), sumándose a otros 11 países europeos en la Unión Monetaria Europea. Ese mismo año, devolvió a China
su colonia de Macao. Jorge Sampaio fue reelecto en 2001, pero en 2002 la derecha ganó las elecciones legislati-
vas y fue designado Primer Ministro José Manuel Durão Barroso. En 2004, Durão Barroso fue nombrado presi-
dente de la Comisión Europea.
En 2006 se inició la presidencia de Aníbal Cavaco Silva, un ecologista que había sido contrincante de Sampaio por
el centro-derecha en las elecciones de 1995. Portugal reservó más de 800 km2 de su costa sudoeste, como par-
que natural del Sudeste de Alentejo y Costa Vicentina: La zona, con severas restricciones a la construcción, co-
mienza en Sines, a 2 horas de auto de Lisboa, y se prolonga en 91 km de dunas, playas y acantilados de basalto.
Silva se ha posicionado a favor de la globalización y el contra-terrorismo, y trabajó para reducir el desempleo en
Portugal con crecimiento económico. Aunque es católico romano, no vetó leyes propuestas por la izquierda, como
la legalización del aborto en las 10 primeras semanas de embarazo - que se aprobó por poca diferencia de votos
en 2008. A diferencia de España, Portugal no permite el casamiento homosexual, aunque su constitución prohibe
la discriminación basada en la orientación sexual.
Portugal superó hace tiempo el cuasi-fascismo de la era Salazar y los excesos del giro a la izquierda que le siguió
en 1974. Ha avanzado, pero su tasa de crecimiento aún es la mitad de la media en la Unión Europea. La tenden-
cia a la privatización de las compañías estatales - bajo pretexto de su ineficiencia - se acentúa: compañía nacional
de ómnibus, bancos y otras instituciones financieras, diarios, refinerías petroleras, procesadoras alimenticias y
otras. Los trabajadores ganan la tercera parte que en el Reino Unido o Francia. La mitad de los residentes apenas
pueden leer o hacer cuentas simples. Un cuarto de las familias está por debajo del nivel de pobreza.
Los miembros de la Unión Europea e inversores de EE.UU. y otros países, siguen poniendo dinero en la industria
e infraestructura de Portugal. Se ven muchas mejoras en los ferrocarriles, nuevas carreteras, escuelas mejores,
hospitales e instalaciones portuarias y aéreas más modernos. Las telecomunicaciones y el transporte mejoran, y
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más jóvenes portugueses reciben entrenamiento en el trabajo que los ayuda a competir en el mundo moderno,
especialmente en computación. Surgen emprendimientos y hoteles turísticos en todo el país, y muchos palacios
antiguos se reacondicionan y abren al público por primera vez en su larga historia.
Pero esta modernización ha encarecido mucho Portugal. Ahora es tan caro como sus vecinos, aunque ni siquiera
Lisboa tiene precios tan altos como Londres, París u Oslo.
El ambiente general es de optimismo; a pesar de la crisis económica mundial, los paseos de Lisboa están tan lle-
nos por las tardes como los de Madrid. Los jóvenes portugueses están mucho más pendientes de Europa que sus
padres; la generación joven está tan al tanto de la música electrónica que llega de Londres y Los Angeles como
del repertorio del fado, y más interesada en las películas francesas y españolas que en el lirismo portugués. Aún
así, el pueblo portugués sigue orgulloso de su historia y cultura.

Administración y economía
En la novela La balsa de piedra del escritor portugués José Saramago (premio Nobel de Literatura 1998), Portugal
se desprende del resto de Europa y navega por el Atlántico con 832 km de costa. Portugal es sin duda un país
orientado hacia el mar, pero su entrada en la Comunidad Económica Europea en 1986 le ancló con mayor firmeza
al continente. Ha experimentado una profunda modernización y realiza la mayor parte de sus intercambios con
Europa, a pesar de que ultramar y las aventuras oceánicas siguen presentes en el imaginario portugués.

Organización política
Portugal es una República parlamentaria. El Parlamento, de una Cámara, está formado por 230 diputados elegi-
dos por sufragio universal directo cada cuatro años. El presidente de la República se elige de la misma forma, ca-
da cinco años. El presidente tiene potestad para disolver el Parlamento, nombrar al primer ministro, revocar el Go-
bierno y vetar temporalmente las leyes votadas. La cohabitación es bastante frecuente.

Administración
El territorio continental de Portugal está dividido en 18 distritos creados en 1835. Son circunscripciones administra-
tivas, más que colectividades locales; se establecieron con un propósito de desconcentración más que de descen-
tralización. Al frente de cada distrito hay un gobernador civil designado por el Gobierno.
Las principales agrupaciones locales son los conselhos o municipios (parecidos a los españoles) y las freguesias
(especie de parroquias). Éstas corresponden al escalón administrativo más bajo y ejercen poder sobre una zona
menor que el municipio (cada municipio tiene al menos dos). Les corresponde la elaboración del censo electoral,
las obras públicas y la conservación de las vías públicas.
La regionalización pendiente
El proyecto de regionalización se ha venido posponiendo una y otra vez desde la Revolución de los Claveles,. Su
implantación supondría la desaparición de los distritos y su sustitución por auténticas corporaciones locales. A pe-
sar de todo, en 1979 se crearon cinco regiones administrativas: el Norte, organizado en torno al polo de Porto
(24% de la superficie y 38% de la población del país); el Centro (las Beiras), con sistemas productivos muy diver-
sificados (27%-18%); Lisboa y el valle del Tajo, una zona de industrialización antigua, con los servicios y equi-
pamientos más modernos (13%-35%); el Alentejo, con grandes propiedades agrícolas (30%-6%), y, finalmente, el
Algarve, de clara vocación turística (6%-4%). En 1998, los portugueses rechazaron en referéndum el proyecto del
Gobierno socialista de crear ocho autoridades regionales (Entre-Douro, Trás-os-Montes, Beira-Litoral, Beira-Inte-
rior, Estremadura, Alentejo, Lisboa y Setúbal, Algarve), cada una de ellas dotada de una Asamblea y un Ejecutivo.
Las Azores y Madeira son regiones autónomas cuyos estatutos prevén la elección por sufragio universal directo
de una Asamblea Regional.
Antes de la ampliación de la Unión Europea, el Alentejo y el Centro eran las dos regiones más pobres de Europa,
inmediatamente después del centro del Grecia.

El desarrollo patrocinado por Europa


A partir de su entrada en la Unión Europea, Portugal se benefició de su política destinada a recuperar las zonas
poco desarrolladas; mejoró sensiblemente su nivel de vida y aceleró su modernización. En 1999, el 90% de la po-
blación tenía agua potable (el 77% en 1994), y el 75% estaba conectado a un colector de aguas residuales (era el
45% en 1990). En 2004, el PBI por habitante alcanzó el 75% de la media de la Europa ampliada. Portugal pasó a
ocupar el decimoséptimo puesto, después de los 14 primeros miembros y por detrás de Chipre y Eslovenia.
El final del milagro económico
Sin embargo, en 2001, Portugal fue el primer país que violó el pacto de estabilidad de la Unión Europea cuando su
déficit público alcanzó el 4,4% del PIB, muy superior al 3% autorizado. La Comisión inició un procedimiento por el
cual Portugal corría el riesgo de dejar de percibir las ayudas al desarrollo que representan el 2% de su PBI.
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Para evitar esta amenaza, el Gobierno de José Manuel Durão Barroso emprendió una política económica muy
rigurosa: incremento del IVA en dos puntos, congelación de los salarios públicos y de las inversiones, reducción
del presupuesto dedicado a Educación, y reformas estructurales de inspiración liberal: reestructuración de las insti-
tuciones para-públicas, flexibilización del Código de Trabajo, privatización de cerca de 30 hospitales. En 2002, el
déficit ya no superó la fatídica barrera del 3%; pero por primera vez desde 1993 la economía entró en recesión. Un
cambio brutal para el país, habituado a un crecimiento económico sostenido –cerca del 4% anual durante los años
1996-2000– y siempre superior a la media europea desde 1986, fecha de su entrada en la CEE: en 2003 el PBI
retrocedió el 1,3% (el peor de la Organización de Cooperación y Desarrollo Económico). En 2006 su crecimiento
fue del 1%. Esta importante reducción de la actividad fue consecuencia de la caída del consumo debida al “shock
fiscal”. La inversión se redujo y el paro se desbordó, del 4,1% en 2001 al 6,4% en 2003 y más del 7% en 2006.
Finalmente, como consecuencia de la nueva ampliación de la Comunidad en 2007, Portugal dejó de ocupar una
posición prioritaria como receptor de fondos de ayuda europeos.
El talón de Aquiles de la economía portuguesa
El final de un largo ciclo de crecimiento, favorecido por la financiación europea y coronado, en 2001, por la adhe-
sión al euro, puso de manifiesto la debilidad endémica de la economía portuguesa, cuya productividad es una de
las más bajas de Europa. En la actualidad, Portugal tiene que hacer frente a la creciente competencia asiática y a
la de los países recién incorporados a la Unión Europea, cuyos costes de producción son muy bajos. Privada del
arma de la devaluación, la industria portuguesa tiene que procurar por todos los medios aumentar su competitivi-
dad, mejorar su calidad y diversificar su actividad. Para alcanzar este triple objetivo, todo el mundo está de acuer-
do en que es preciso reformar y mejorar el sistema educativo, un gran empeño que de momento tendrá que espe-
rar debido a la actual política económica.

Principales sectores económicos


La adhesión a la Unión Europea y la competencia internacional modificaron profundamente el panorama económi-
co portugués. Las actividades tradicionales se modernizaron y, como en el resto de Europa, el sector terciario su-
peró rápidamente a los sectores primario y secundario. El turismo registró un crecimiento significativo.
El sector agrícola
A pesar de que su suelo y su clima no reúnen las mejores condiciones, Portugal destaca por su arraigada tradición
agrícola. Este sector da empleo al 10% de la población activa (el mayor porcentaje de la Unión Europea antes de
la ampliación) y representa el 2,8% del PBI. Aunque sean los más pobres de la Unión, los agricultores portugueses
reciben muy pocas subvenciones porque no producen en cantidad significativa los principales productos que sub-
venciona la PAC (política agraria común): carne, lácteos y cereales. Portugal sólo ocupa un puesto significativo
entre los países productores de vino, sobre todo de Oporto, que representa el 66% del total de sus exportaciones.
La agricultura sigue siendo una actividad vital para el país, al menos desde el punto de vista social.
La actividad maderera
La mayor industria del país es la maderera, que se ha beneficiado del desarrollo forestal promovido para compen-
sar las pérdidas del sector agrícola. En el entorno rural, la industria maderera es el primer sector de actividad. Por-
tugal es el primer productor mundial de corcho y uno de los primeros de eucaliptos, utilizados para elaborar pasta
de papel. Las exportaciones de productos forestales (madera, muebles, pasta de papel) constituyen el 2% de las
exportaciones mundiales en este campo, el 11% del total de las exportaciones portuguesas y el 4% del PIB.
Otros sectores
Dada la incertidumbre sobre sus industrias tradicionales, Portugal ha puesto todo su empeño en desarrollar otros
polos industriales, como el automóvil o la electromecánica, gracias a la presencia de grandes grupos extranjeros.
En el sector terciario, lo primero es el turismo, con 10 millones de visitantes/año (8% PBI). El comercio está muy
orientado a la Unión Europea, que absorbe el 80% de las exportaciones y es origen del 74% de las importaciones.
A pesar de todo, su estructura sigue siendo la de un país en fase de “recuperación”: los bienes de equipo y mate-
rial de transporte son el 40% de las importaciones; los textiles y el calzado son el 25% de las exportaciones.

Religión y fiestas religiosas


Portugal es un país laico desde 1976 pero sigue teniendo profundas raíces católicas. Las minorías religiosas tie-
nen pocos seguidores: unas decenas de miles de protestantes, pocos musulmanes (la mayoría de los africanos
que allí viven es católica), algunos inmigrantes europeos ortodoxos(ucranianos, rumanos) y unos miles de judíos.
Desde hace varios años, muchos portugueses se están alejando de la Iglesia. Este fenómeno es más frecuente en
las grandes ciudades. En los pueblos –sobre todo en los del centro y el norte, tradicionalmente más católicos–, las
iglesias se llenan los domingos. La cuarta parte de la población (bautizada en un 98%) asiste a misa, mucha más
que en otros países europeos. En 2001, cuando se lanzó el euro, la información se incluyó al final de la misa do-
minical y se pusieron folletos en los boletines diocesanos, para informar a las poblaciones más aisladas.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

En 2004 el Estado portugués y la Iglesia católica firmaron un nuevo concordato que abolió privilegios del anterior,
de 1940. Los religiosos y asociaciones religiosas perdieron su exención del impuesto sobre la renta por profesio-
nes remuneradas (profesor, por ejemplo) o actividades comerciales.

Las “romarias”
Con la primavera y la Semana Santa llega la época de las romarias, equivalente de las romerías españolas, que
se celebran en todo el país y en particular en las zonas rurales hasta el otoño e incluso hasta entrado el invierno.
Los pueblos honran a su santo patrón o patrona y organizan eventos que pueden durar varios días. Creyentes y
no creyentes participan en estas celebraciones tradicionales.
El Douro y el Minho son tierra de romarias, con epicentro en algún santuario próximo al pueblo. Hay gente que
recorre el camino de rodillas en cumplimiento de una promesa; otros prefieren hablar, tocar, mirar o rezar a las
imágenes más veneradas. A algunos santuarios acude gente de toda la región. Aunque convocan a más gente que
nunca, las romarias se alejan cada vez más del mundo rural tradicional para convertirse en fiestas folclóricas.
En Sesimbra, un pueblo de pescadores al sur de Lisboa, las fiestas del señor de Chagas - la primer semana de
mayo - honran una imagen de Cristo que el mar depositó en la playa hace 5 siglos. Los pescadores recorren las
calles en procesión llevando a hombros la estatua milagrosa. En Sines, en el Alentejo, los pescadores son devo-
tos de Nuestra Señora de Salvas. El 15 de agosto se hace una procesión marinera hasta una capilla flotante. En
Campo Maior, cerca de la frontera española, las calles se adornan con miles de flores de papel durante las fiestas
del Pueblo, o fiestas de las Flores que tienen lugar cada cuatro años, la primer semana de septiembre.

El milagro de Fátima
El santuario de Fátima es uno de los más famosos del mundo católico. Según la tradición, allí, en el centro de Por-
tugal, la Virgen se apareció por primera vez, el 13 de mayo de 1917, a tres niños pastores, Jacinta y Francisco
Marto y su prima Lúcia dos Santos, que en aquel momento tenían 7, 9 y 10 años, respectivamente. La Señora si-
guió apareciendo durante los seis meses siguientes, siempre el día 13, y les pidió que rezasen por la paz y la con-
versión de los que perdían la fe. Además, les anunció tres acontecimientos históricos: la revolución bolchevique, la
Segunda Guerra Mundial y un tercero tan terrible que los Papas nunca se han atrevido a revelarlo. Jacinta y Fran-
cisco murieron jóvenes. Lúcia, religiosa carmelita, falleció en 2005, a los 97 años de edad. El 13 de mayo de 2000,
el papa Juan Pablo II beatificó a los dos hermanos. Como para iniciar un proceso de canonización hay que demos-
trar la realización de al menos un milagro, recientemente se ha recordado el caso extraordinario de Emilia dos
Santos, que en 1997 sanó de una paraplejia veintidós años después de caer enferma.
En el año 2000 acudieron al santuario 4,5 millones de peregrinos - diez veces más que a principios de los 80s. La
nueva autopista que une Fátima con la capital resolvió los graves problemas de tráfico que se producían en ciertas
fechas. La mayoría de los fieles procede de Italia, España, Polonia y Brasil. Los três pastorinhos están presentes
en todo tipo de objetos - tazas, llaveros e incluso balones. Y las ventas siguen creciendo.

Arte y arquitectura
Portugal desarrolló un estilo propio, que destaca por su originalidad. Abierto a variadas influencias –españolas,
francesas, flamencas e italianas, además de orientales como consecuencia de los descubrimientos marítimos–, su
expresión se nutrió de todas ellas. Buena prueba de ello son el estilo manuelino y los azulejos.

De los romanos al románico


Quedan pocos vestigios de los monumentos y construcciones romanas edificados a lo largo del primer milenio. La
mayor parte fueron barridas por sucesivos invasores. El templo de Diana (S.I ó II), que se alza en Évora, dotado
de 14 finas columnas de granito - aún casi intactas - rematadas con capiteles corintios de mármol, es mayor mo-
numento que queda de la época romana. En Conímbriga, 16 km al sur de Coímbra, está el mayor yacimiento ar-
queológico de esa era, con una de las mejores colecciones de mosaicos de la antigua Lusitania.
Hay iglesias prerrománicas visigodas (São Pedro de Balsemão, cerca de Lamego; Santo Amaro, en Beja), mo-
zárabes (São Pedro de Lourosa, en Oliveira do Hospital) y bizantinas (São Frutuoso, cerca de Braga).
La arquitectura y el arte portugueses tomaron identidad nacional con los Burgundy, al crearse el reino en el siglo
XI, apogeo del románico. Inspirada por las órdenes monásticas de Cluny y del Císter, la arquitectura románica se
había propagado a lo largo de los caminos de Santiago y llegó con marcada influencia francesa al reino portugués
(entonces limitado a las provincias del norte) que la adoptó con caracteres propios. Esa arquitectura del norte de
Portugal, bordeando Galicia, austera y robusta, sobreviviría hasta el S.XV. La reconquista coincidió con la expan-
sión artística, y el arte románico se convirtió en símbolo de un reino que se construía contra los musulmanes.
Por lo general, las iglesias levantadas en ese tiempo tomaron como modelo a Santiago de Compostela, al norte de
la frontera portuguesa. Son de granito, muy robustas y sobrias. Los capiteles, tímpanos y dovelas presentan con
cierta monotonía una imaginería sencilla, difundida por los peregrinos. Su factura grosera muestra que los esculto-
res tenían muchas dificultades para trabajar el granito, material casi exclusivo en el norte del país. Su aspecto re-
cuerda al que tenían las fortalezas construidas en la época para defenderse de los ataques musulmanes.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

Uno de los mayores ejemplos de la arquitectura del período es la catedral de Braga. Fue construida para reem-
plazar una iglesia abatida por los moros en el S.VIII. Sus reconstrucciones de los siglos XVI y XVIII dejaron poco
de la estructura del S.XII: los restos más significativos están en pórtico sur con sus seis pilares coronados por ca-
pitales y ornamentados con esculturas de monstruos y tracerías geométricas.
Para 1185, Alonso Henríques "el Conquistador" había acrecido enormemente los territorios portugueses. Las ór-
denes monásticas avanzaron hacia territorios antes controlados por los moros. Surgieron grandes monasterios, en
especial el Mosteiro de Santa Maria en Alcobaça, del S.XII, fundado por monjes cistercienses. En Tomar, los ca-
balleros templarios construyeron el Convento da Ordem de Cristo.
El fin de la Reconquista con la toma definitiva del Algarve en 1249, marcó el ocaso de la arquitectura románica,
que dejó como herencia 200 iglesias y monasterios, principalmente en el norte del país. De todas las iglesias ro-
mánicas, la mejor conservada es Sé Velha, en la ciudad universitaria de Coimbra que Afonso Henríques había
transformado en su capital. Evoca un castillo fortificado y mezcla el románico francés con estilos arquitectónicos
peninsulares. También en Lisboa y Oporto hay iglesias románicas. La catedral de Évora, iniciada en 1186 con
planta de cruz latina, se terminó en 1283, cuando empezaba a triunfar el gótico, y amalgama ambos estilos.

El gótico
Las órdenes franciscana y dominica favorecieron la penetración del arte gótico. Las iglesias más destacadas de la
época son São Francisco y Santa Clara, en Santarém; São Francisco en Estremoz, y São Domingo en Elvas.
La arquitectura gótica alcanzó su máximo esplendor en tiempos del rey Dionís (1279-1325), como lo atestigua el
convento de Santa Clara-a-Velha de Coímbra.
El S.XIV fue el período más brillante de la escultura portuguesa, que se desarrolló en en el centro del país (Coím-
bra, Santarém, Lisboa y Évora), donde abundaban piedra caliza y mármol. Coímbra, con maestros como Pedro de
Coímbra, Juan Alfonso y Diogo Pires el Viejo, fue el gran centro de la escultura funeraria, que alcanzó un es-
plendor desconocido hasta entonces; algunos de sus más bellos exponentes están en el Monasterio de Batalha,
construido al terminar el siglo. La estatuaria religiosa, casi toda en piedra aunque con algunas obras de madera,
se centró en representaciones de la Virgen. La escultura monumental, menos habitual, alcanzó su apogeo en las
portadas de la catedral de Évora y en las de la iglesia del monasterio de Batalha.
João I accedió al trono luego de triunfar sobre los invasores castellanos en 1385. Como primer monarca de la Ca-
sa de Avis, presidió un florecimiento del arte y la arquitectura portuguesas, que perduraría con influencias manue-
linas a lo largo de dos siglos, hasta 1580, cuando Portugal cayó bajo el dominio español durante 60 años. Mientras
el Renacimiento italiano se imponía en parte de Europa, Portugal parecía clavado en el período gótico.
Iniciado a fines del siglo XIV, el Mosteiro de Batalha o Santa Maria da Vitória en Alcobaça, símbolo de la inde-
pendencia nacional, se conserva como glorioso monumento a esa era, ejemplo sobresaliente de la arquitectura
gótica en Portugal. Sin embargo, su prolongado período de construcción hizo que al principio se tomaran como
modelos el monasterio de Alcobaça y la catedral de Évora, más tarde se aplicaran los principios de gótico inglés y
finalmente se terminase en estilo manuelino. Cuando llegaron a Portugal los estilos arquitectónicos y el arte del
Renacimiento, fueron incorporados al gótico. Los adornos escultóricos de tumbas como las del Claustro Real de
Batalha - las tumbas de Pedro I y de su amante, Inés de Castro, en piedra caliza blanca, y la tumba doble que re-
presenta una cama con dosel, en la que yacen el rey Juan I y su mujer, Filipa de Lancaster, dándose la mano - son
góticos. Los arcos de la capìlla real fueron construidos en estilo gótico tardío, pero los adornos de mampostería
que se elevan entre ellos muestran las características intricadas del nuevo estilo manuelino emergente.
La influencia flamenca
El comercio profundizó las relaciones entre Lisboa y Flandes, abriendo las puertas a la estética flamenca. El flujo
de exportaciones de aceite, frutas, especias, sal, azúcar, maderas y piedras preciosas, se complementaba con las
importaciones de tapicerías, pinturas al óleo, libros, esculturas, artistas y artesanos. En Lisboa, los flamencos se
dedicaron al comercio, fueron impresores y libreros, mecánicos, religiosos, músicos o intelectuales. La comunidad
flamenca estaba organizada, representada por un cónsul electo. Se fundó el Convento de Nuestra Senhora da
Quietação para acoger a las Clarisas que huían de los conflictos religiosos de Flandes.
Un pionero de este movimiento fue Jan van Eyck, que se desplazó a Portugal para pintar el retrato de la Infanta
Isabel, hija de D. João I, por motivo de su boda con Felipe, duque de Borgoña y conde de Flandes, en 1430. El
encargo de obras pictóricas causó furor en el siglo XV portugués; de entonces son la Virgen con el Niño de Hans
Memling, para el Convento de Jesús, en Setúbal, la Virgen de los Dolores de Quentin de Metsys, por encargo de
la reina D. Leonor, mujer de D. João II, para el Convento de la Madre de Dios, los diseños de tapices de D. João
de Castro o el tríptico del Descenso de la Cruz de Pieter Coeck van Aelst.
Llegaban a Lisboa numerosas esculturas en madera policromada y dorada, realizadas en serie en Flandes. Pero
el Cristo en la Cruz del coro alto del escultor flamenco Felipe de Vries, ofrecido por el Infante D. Luís, hijo de D.
Manuel, al Monasterio de los Jerónimos, es una obra de gran calidad artística.
Los tejidos y tapices de Flandes eran muy apreciados para interiores de palacios e iglesias y para adornar exterio-
res - ventanas, tribunas y hasta las embarcaciones del Tajo - los días de fiesta. En el Museo Calouste Gulben-
kian hay un ejemplo: Vertumno y Pomona, un tapiz fabuloso de lana, seda y oro, con tema en las Metamorfosis de
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Ovidio. El Museo de Arte Antiguo aloja el tapiz Combate de Hércules con los Centauros, de influencia italiana. La
llegada de Vasco de Gama a la India fue motivo para el encargo de tapices “al estilo de Portugal y de la India” por
el monarca; quedan muestras en el Museo de la Marina y en la Fundación Ricardo Espírito Santo e Silva.
Los pintores primitivos
La influencia flamenca en la pintura portuguesa se prolongó mucho. En la época más gloriosa de la dinastía Avis,
los pintores portugueses intentaron liberarse y afirmar su personalidad, siguiendo a arquitectos y escultores.
Los primitivos portugueses trabajaron entre 1450 y 1505 (hay muy pocos cuadros anteriores). Nuno Gonçalves
impuso su originalidad y sentó las bases de la pintura nacional. Su políptico Adoración de San Vicente (Museo de
Arte Antiguo de Lisboa) creado entre 1460 y 1470, representa al santo patrón de Lisboa y del reino rodeado por 60
retratos de las figuras principales de la sociedad portuguesa de la época. Por su apretada composición, sin se-
gundos planos, y por la viveza de sus tonos, parece un tapiz. El dibujo, de trazos firmes, representa a los persona-
jes en recogimiento, sumidos en sus pensamientos. Dos copias de tapices de su autoría que representan la toma
de Asilah y Tánger, decoran el palacio de los duques de Braganza, en Guimarães. No conocemos ninguna otra
obra suya, ni la fecha exacta de su nacimiento o su muerte; sólo sabemos que tuvo actividad entre 1450 y 1490.

El estilo manuelino
La importancia de Lisboa como polo de desarrollo atrajo, desde el siglo XV, a muchos extranjeros que buscaban
oportunidades y privilegios. La época de los Grandes Descubrimientos, durante los reinados de Juan II, Manuel I y
Juan III (1490-1520), estuvo dominada por un estilo exuberante, la creación más original de la arquitectura portu-
guesa, una evolución tardía del gótico que predominó entre 1490 y 1520 y sirvió de transición al Renacimiento. En
el S.XIX se lo bautizó como manuelino por Manuel I, rey de 1495 a 1521.
En su época, la arquitectura manuelina era chocantemente moderna, muy alejada de la rigidez de los modelos
medievales. Influyó más en la decoración escultórica de portales, accesos e interiores que en la estructura de los
edificios; ésta siguió siendo en gran parte gótica. Hay quien llama al manuelino, gótico atlántico; otros detectan en
él un surrealismo que prefigura a Salvador Dalí. Inspirado en motivos vegetales y animales, algunos procedentes
de Oriente, todo en el arte manuelino es celebración de la marinería. Las ventanas, puertas, rosetones, dinteles y
balaustradas se cubrieron de esculturas donde la iconografía cristiana se combina con conchas, sogas, ramas de
coral, escudos de armas, símbolos religiosos, imaginativas formas surgidas de las aguas y temas moriscos. Hay
hojas de laurel, cardos, alcachofas, troncos de palmera, algas, cadenas, escamas, cordajes.
En todo el país, muchos monumentos - en especial el Monasterio de los Jerónimos en Belém - ofrecen muestras
de este estilo. También se ve en las Azores y Madeira. A veces está combinado con paneles de azulejos, como en
el Palacio Nacional de Sintra. El primer edificio manuelino de Portugal fue la Iglesia de Jesus en Setúbal, al sur de
Lisboa; en su interior, grandes pilares se retuercen en espiral para sostener un exhuberante techo ribeteado.
Los artífices del estilo manuelino
Los principales creadores del estilo manuelino fueron cuatro artistas cuyas obras se escalonaron entre 1490 y
1547. Diego Boytac, francés, levantó la iglesia de Jesús en Setúbal, donde por primera vez se erigieron robustas
columnas formadas por tres toros en espiral, y el gran monasterio de los Jerónimos de Belém, conmemorativo del
descubrimiento de la ruta marítima de las Indias orientales. El claustro de este monasterio es uno de los más be-
llos del mundo: las hojas de laurel se combinan con los símbolos de la realeza –la esfera armilar y la cruz de la
orden de Cristo– y las iniciales del soberano Manuel I. En Batalha sucedió en 1516 a Mateus Fernandes y realizó
las magníficas ornamentaciones del claustro y las exhuberantes capillas inacabadas. Aunque murió antes de ter-
minar su obra, reposa para siempre en el monasterio que tanto contribuyó a embellecer. Boytac también restauró
la iglesia de Santa Cruz y el palacio real de Coímbra, y fue autor de la nave de la catedral de Guarda.
Mateus Fernandes trabajó siempre en Batalha, donde fue autor de una de las obras manuelinas más impresio-
nantes, la portada monumental de la rotonda de las capillas inacabadas. Muy influido por el gótico flamígero, Fer-
nandes situó pilares en el fondo y, adelante, esculturas tan abundantes, precisas y gráciles que parecen encajes.
Diogo de Arruda fue el artista más original de este período. En el convento de Cristo, de Tomar, edificó una obra
conmovedora y vigorosa, repleta de motivos marinos. Las olas que levanta el viento, esculpidas en piedra, convir-
tieron la nave manuelina de la iglesia de los Templarios en una nave de piedra que regresaba de las Indias. Pasa-
do el tiempo, la original decoración de las ventanas haría célebre a su autor. Su hermano, Francisco de Arruda,
un arquitecto militar menos imaginativo, construyó la torre de Belém en Lisboa y la decoró con elementos orienta-
les (cúpulas côtelés) y manuelinos (cuerdas, nudos marineros, rinocerontes). Los hermanos Arruda fueron desig-
nados “maestros de obras del Alentejo” y encargados de la arquitectura civil de la región. Tras una estancia en
Marruecos, incorporaron a sus construcciones elementos mudéjares, sobre todo arcos de herradura en puertas y
ventanas. Después del viaje que Manuel I realizó por Andalucía, a su pedido Diogo de Arruda dio un aire oriental al
palacio de Sintra, con azulejos de tipo sevillano, mosaicos y artesonados de madera.
Los pintores manuelinos
Durante el reinado de Manuel I (1505-1550), la pintura portuguesa logró abstraerse de las modas flamencas y
cosmopolitas de la corte y accedió gradualmente a una expresión nacional. Francisco Enríquez y Frei Carlos,
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dos pintores flamencos que vivieron en Portugal, contribuyeron decisivamente a esta corriente, a la que incorpora-
ron su influencia. Pero fueron las escuelas de Viseu y Lisboa las que lideraron el movimiento. La pintura de in-
fluencia manuelina se caracteriza por colores brillantes como gemas y figuras humanas en tamaño natural.
Vasco Fernandes, Grão (Gran) Vasco, evolucionó desde su adhesión inicial al arte flamenco hacia un estilo más
original, sobre todo en los paisajes. Fue autor del retablo de la catedral de Lamego, y entre sus obras más famo-
sas están los paneles que hizo para la Catedral de Viseu, en especial El Calvario y San Pedro, ambos de 1530.
Jorge Afonso, brasileño, pintor de corte en 1508-1540, lideró la escuela de Lisboa. No quedan obras de su auto-
ría, pero formó a varios pintores de talento: Gaspar Vaz realizó la mayor parte de su obra en Viseu; en su políptico
para la iglesia de São João de Tarouca combina la tradición nórdica con el estilo italianizante. Cristóvão de Fi-
gueiredo, autor del retablo y el Ecce Homo de Santa Cruz, en Coímbra, mostró especial sensibilidad para los co-
lores y realizó magníficos retratos en tonos grises y negros. El bellísimo retablo de la iglesia primitiva de la Madre
de Deus, en Lisboa, atribuido al Maestro de Santa Auta, podría ser obra suya. Fue estrecho colaborador de Garcia
Fernandes y Gregório Lopes (retablo de la iglesia de São João Baptista, de Tomar), esencialmente manieristas.

El Renacimiento
Como el románico, el Renacimiento llegó del norte. Su primer manifestación fue estatuaria, en particular el gran
retablo del altar mayor de la Sé Velha de Coímbra, de los flamencos Olivier de Gand y Jean d’Ypres. Luego al-
canzó Évora llevado por artistas franceses. Nicolás Chanterene, de ese origen, dirigió los trabajos de la portada
principal del monasterio de los Jerónimos de Belém, pero sus obras más conocidas son el púlpito y las estatuas
yacentes de Alfonso Enríquez y Sancho I en la iglesia de Santa Cruz de Coímbra. Juan de Ruán (João de Ruaõ)
realizó numerosos retablos y bajorrelieves. Philippe Houdart sustituyó a Chanterene en Coímbra, en 1530, e im-
puso su propio estilo realista con obras llenas de expresión y movimiento.
Más adelante, durante el reinado de Juan III, el Renacimiento italiano influyó ligeramente en la arquitectura, sobre
todo en Batalha (donde a partir de 1533 Miguel de Arruda aportó una nota de clasicismo) y en el convento de
Cristo en Tomar, terminado por Diogo de Torralva. Gil Vicente, un típico hombre del Renacimiento (fue también
poeta, músico y dramaturgo), logró éxito como orfebre con los metales preciosos que venían de Sudamérica.
La Lisboa quinientista vio llegar a muchos ceramistas flamencos que instalaron sus talleres en barrios como el de
la Madragoa. En la segunda mitad del siglo XVI, la influencia ítalo-flamenca en arquitectura y escultura se expresó
en los almohadillados geométricos con piedras de colores de Jerónimo de Ruão en el transepto del Monasterio
de los Jerónimos, la capilla del Santísimo Sacramento de la Iglesia de la Conceição Velha y la Iglesia da Luz.
También en los arcos que celebraron la entrada de los Felipes en Lisboa, Felipe II en 1580 y Felipe III en 1619.

El clasicismo
El arte portugués declinó durante los 60 de dominio español, a partir de 1580. Los gobernantes españoles supri-
mieron el estilo manuelino y restauraron los motivos clásicos italianos. Hacia 1600 habían desaparecido los ele-
mentos decorativos y la arquitectura mostraba las estructuras sencillas del clasicismo español. Un ingeniero militar
italiano, Felipe Terzi, popularizó las iglesias de planta rectangular, sin crucero ni cabecera. João Nunes Tinoco y
João Turiano hicieron edificios austeros. Baltazar Alvares se mostró más próximo al barroco. En 1690, João An-
tunes introdujo la planta octogonal en edificios religiosos como la iglesia de Santa Engrácia, de Lisboa.
Los pintores de esa época no sobresalieron, a excepción de tres: Baltazar Gomes Figueira, maestro indiscutible
de las naturalezas muertas; Josefa de Ayala - Josefa de Óbidos -, influida por la pintura sevillana y Zurbarán en
particular, y finalmente, Domingos Vieira, excelente retratista y sin duda el mayor pintor portugués del s. XVII.

El barroco
El término “barroco”, de origen portugués, significa perla irregular. El barroco nació en Italia y correspondió al espí-
ritu de la Contrarreforma, que durante los ss. XVI y XVII opuso los fastos de la fe católica a la austeridad protes-
tante. Aunque los portugueses habían recuperado su país con el reinado de João IV, no hubo un florecimiento ar-
tístico hasta décadas más tarde, en la primer mitad del siglo XVIII, cuando llegó la riqueza de las colonias.
El reinado de D. João V (1706-1750) realizó, en el arte, la utopia que en política se vaticinaba ya desde el siglo
XVII, cuando el discurso de la iglesia proponía una “edad de oro” en que lo Portugués marcaría la historia de los
hombres y de la cristiandad: un mundo feliz y cristiano donde también participarían los paganos, finalmente con-
vertidos. El nuevo rey, de la dinastía de los Braganças, tenía que legitimar su ascenso al trono luego del golpe pa-
laciego que había depuesto a la dinastía española de los Habsburgo-Austria. Mantuvo al país alejado de conflictos
graves y aprovechó los años de prosperidad y paz para avanzar en el conocimiento y crear una imagen de gran-
deza. Fascinado por la exhuberancia artística de Roma, D. João V se inspiró en ella para crear obras que proyec-
taran a Portugal en el mundo, y pidió al Papa que elevara a Lisboa a la dignidad de Patriarcado, a la par de Roma
y Venecia (lo que fue concedido). El discurso de propaganda regia había cobrado importancia; sólo así se explican
obras como la del Monasterio de Mafra, uno de los más vastos complejos palaciegos-monásticos de Europa,
construido entre 1713 y 1730 por el alemán Friedrich Ludwig tratando de superar El Escorial. El monasterio es
neoclásico, de líneas severas excepto por las cúpulas espiraladas de sus torres cúbicas, pero la profusión de ele-
mentos que caracterizan al barroco portugués, la talla dorada y la ornamentación de los templos con azulejería,
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descienden en línea directa de esa voluntad de realización de una “edad de oro”... y también, del oro y diamantes
bien reales que habían comenzado a llegar de Brasil apenas iniciado el siglo y en remesas siempre crecientes.
El barroco predicaba la libertad de formas y la profusión de elementos decorativos; la estructura de los edificios
perdió importancia y se puso el acento en la decoración, de estuco o de piedra. Participaron los artistas más coti-
zados de Italia, Francia y Alemania y se usaron los mejores materiales. El húngaro Carlos Mardel construyó los
palacios de Salvaterra, Oeiras y Junqueira. Se levantaron la Capilla de San Juan Bautista en la Iglesia de San
Roque y el Museo del Tesoro de la Catedral de Lisboa. En el norte triunfó el barroco más auténtico: el arquitec-
to y pintor toscano Nicolau Nasoni realizó prodigios con el granito de la zona, sobre todo en la iglesia de São Pe-
dro dos Clérigos, de Oporto.
Obviamente, tras el devastador terremoto que destruyó gran parte de Lisboa en 1755 debía seguir una extensa
reconstrucción. Era época de la Ilustración, traída por el Marqués de Pombal al reinado de D. José (1750-1777),
que se integró en el barroco a través de sus propuestas urbanísticas. El terremoto fue la oportunidad de laicizar
una sociedad que era de una religiosidad profunda. Se creó el Terreiro do Paço, que aún hoy es una de las gran-
des plazas del mundo y entrada oficial a la ciudad de Lisboa; Belém, el Museo de los Coches, el Museo Nacio-
nal de Arte Antiguo. El palacio de Queluz, iniciado por el arquitecto portugués Mateus Vicente en 1787, fue
terminado por el decorador francés François Robillon, autor de un jardín de estilo “Versalles” y de una decoración
de influencia rococó (estilo que en realidad tuvo pocos adherentes en Portugal).
La estatuaria también se renovó con aportes extranjeros. El italiano Alessandro Giusti, que trabajó en Mafra, tuvo
numerosos discípulos. El más conocido fue Joaquim Machado de Castro (1732-1822), que introdujo en Portugal,
desde el sur de Italia, la tradición de los nacimientos (presépios) y realizó relieves de terracota de gran delicadeza.
El francés Claude Laprade destacó en Coímbra y Oporto; el portugués Jacinto Vieira fue autor de las grandes
estatuas del monasterio de Arouca, de belleza y originalidad indiscutibles.
La azulejería y la talla dorada fueron formas típicamente portuguesas del arte barroco. En la azulejería, los temas
más comunes son los sagrados: vidas de los santos y ciclos dedicados a la Virgen María o a la Vida de Cristo. Los
temas profanos se remiten a la mitología y al fabulario (especialmente La Fontaine). También aparecen “escenas
galantes”, de “cacerías” y figuras de “convite”, a escala natural, con personajes en gesto de etiqueta y en el acto
de recibir al visitante, situadas a la entrada de las salas o en los descansos de las escaleras. Ese naturalismo
bromista y esa aparente ingenuidad, convierten al azulejo en una de las artes más específicamente portuguesas.
Durante los siglos XVII y XVIII, la talla dorada - retablos revestidos en oro con arcos y molduras espesas y escalo-
nadas, tronos con la imagen del patrón y columnas adornadas de viñas y angelitos - inunda e ilumina los interiores
de los templos. Así ocurre también en la Biblioteca de la Universidad de Coimbra.

Finales del siglo XVIII y siglo XIX


El período estuvo dominado por la inestabilidad política. Los arquitectos trabajaban en una miscelánea de estilos;
sus construcciones no tenían identidad nacional. El gusto conservador de pueblo y gobierno dominaban la escena.
La excepción fue Ventura Terra, quien murió en 1889, precursor del estilo internacional del siglo XX. En pintura,
sobresalieron Vieira Lusitano y Domingos António de Sequeira (1768-1837), formados en Roma y pintores de
corte. Sequeira, dibujante y retratista, se inclinó al romanticismo; le preocupaba la personalidad y propósito del
hombre y fue un maestro del claroscuro que protagonizó la pintura portuguesa hasta su muerte.
El naturalismo
El letargo artístico del S.XIX terminó a fines de la década de 1870, cuando una nueva generación de artistas des-
cubrió el naturalismo de la escuela de Barbizon francesa, y triunfó la pintura al aire libre. António da Silva Porto y
João Marques de Oliveira, después de vivir 4 años en París, fundaron el grupo de Lion (la cervecería donde se
reunían). Columbano Bordalo Pinheiro (1856-1929) fue un representante de esa generación; autor de retratos y
naturalezas muertas influido por el romanticismo francés, solía ubicar su tema bajo una luz dramática, contra un
fondo de nubes. Su hermano, el caricaturista Rafael, fabricó piezas de cerámica para sorprender y divertir a sus
amigos y creó el personaje de Zé-Povinho (José Pueblecito), de espíritu rebelde y típicamente portugués. Miem-
bro también del grupo, José Malhoa evolucionó hacia el impresionismo con gran influencia de Auguste Renoir.
El escultor António Soares dos Reis, víctima de la saudade, se hizo famoso con O Desterrado; Antonio Teixera
Lopes (1866-1918), nacido en Porto, se inclinó más hacia el romanticismo; se lo conoce por su monumento al no-
velista Eça de Queirós, en Lisboa.
En el campo de la arquitectura se puso de moda la recuperación del pasado. El palacio de la Pena en Sintra, es el
mejor símbolo de este período ecléctico. En 1876, Gustave Eiffel construyó el puente ferroviario Maria-Pia sobre
el Duero, en Oporto.

El siglo XX
Arquitectura
En las primeras décadas del siglo, los arquitectos portugueses comenzaron a interesarse en el Art Nouveau y Art
Decó, especialmente en Coimbra, Leiria y Lisboa. En los 50s surgió la escuela de Oporto, fundada por Fernando
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Távora y centrada en el contexto urbano e histórico; sus edificios combinan sencillez, tradición y modernidad. En
los 60s, el Museu Gulbenkian de Lisboa llevó definitivamente a Portugal al primer plano de la arquitectura mo-
derna. Álvaro Siza, nacido en 1933 y formado en la escuela de Porto, es el arquitecto portugués de mayor fama
internacional: recibió el Premio Pritzker en 1992, reconstruyó con gran acierto el barrio del Chiado de Lisboa des-
pués del incendio de 1988 y proyectó el pabellón de Portugal de la Expo 98, con un impresionante velo de hormi-
gón curvo suspendido mediante cables. Eduardo Souto de Moura (nacido en 1952) construyó el estadio de Bra-
ga para la Eurocopa 2004 y rehabilitó una antigua cárcel de Oporto para instalar en ella el Centro Portugués de
Fotografía. En la escuela de Lisboa, más controvertida, sobresale Tomás Taveira, autor en los 80s de las torres
posmodernas de Amoreiras que dominan la capital y de la sede central del Banco Nacional Ultramarino.
Artes visuales
En escultura, la figura relevante del siglo XX fue Francisco Franco (1885-1955); diseñó muchos de los monumen-
tos en honor del dictador Salazar. En pintura hubo muchos artistas distinguidos. En 1915 se creó el grupo Orpheu,
de inspiración literaria, fundado por el poeta Fernando Pessoa, Amadeo de Souza Cardoso (1887-1918, uno de
los primeros cubistas portugueses, influido por Modigliani) y José de Almada Negreiros (1889-1970). Éste último,
artista polivalente, escritor y dramaturgo además de pintor, grabador, tapicero y vidrierista, se impuso como gran
figura de la vanguardia y el futurismo; diseñó los grandes frescos de las estaciones marítimas de Alcântara y de
Rocha de Conde de Óbidos, en Lisboa; su lienzo más conocido es un retrato de Pessoa. Lourdes de Castro y Jo-
sé de Guimarães son otros pintores relevantes del siglo XX portugués.
Grandes figuras del exilio
Durante la dictadura salazarista muchos pintores decidieron estudiar en el extranjero y algunos no regresaron. Ma-
ria Elena Vieira da Silva (1908-1992), alumna de Antoine Bourdelle y Fernand Léger, fue una de las artistas por-
tuguesas más importantes del siglo, con obra a medio camino entre la figuración y la abstracción; recibió influencia
de la azulejería portuguesa, especialmente en el color de sus pinturas; desde 1994 un museo de Lisboa expone su
obra y la de su marido, el húngaro Arpad Szenes. Paula Rego estudio y vivió en Londres; realizó principalmente
pintura figurativa y narrativa; en 1990 fue elegida primera artista asociada de la National Gallery de Londres. Júlio
Pomar trabaja en Francia desde 1963; comenzó imprimiendo a sus obras un carácter de protesta política; más
tarde abordó diferentes temas: tauromaquias, retratos, naturalezas muertas, erotismo.

La nueva generación
Julião Sarmento lleva 30 años explorando resortes y manifestaciones del deseo y cuestionando la divergencia
entre experiencia y memoria. Ha utilizado varias técnicas - pintura, fotografía, escultura, vídeo. Fue el primer artis-
ta portugués invitado por la Documenta de Kaseel. Gran amante de la arquitectura, Pedro Cabrita Reis ha creado
- con materiales recuperados - edificios diseñados como “receptáculos de la memoria”; representó a Portugal en la
Bienal de Venecia de 2003. Rui Chafes, gran intimista, es autor de austeras esculturas entre el gris y el negro.

Azulejos
El término azulejo procede del árabe al-zulaicha - “piedra lisa y pulida” - y designa un trozo de cerámica decorada
y vitrificada en una de sus caras. En Portugal, los azulejos están presentes en todas partes; es un auténtico arte
nacional. Desde hace cinco siglos revisten espacios privados (iglesias, palacios y jardines, hasta el s. XVIII) y pú-
blicos (fachadas, estaciones del metro y estaciones de trenes, en los ss. XIX y XX).

Orígenes
La cerámica decorada y esmaltada llegó de Persia al Maghreb y de allí a Iberia en el S.VIII, con la invasión mu-
sulmana. Después de la Reconquista, quedaron en España artesanos moros que contribuyeron a su difusión. Se-
villa se convirtió en gran centro de producción. Los azulejos más antiguos de Portugal son los que decoran el pa-
lacio de Sintra, del año 1500; se pusieron por deseo del rey Manuel I, gran admirador de la Alhambra de Granada.
Predominio del azul
Los primeros motivos, de influencia hispanoárabe, eran geométricos; con el Renacimiento se comenzó a represen-
tar animales y plantas. A partir del S.XVI, gracias a la técnica italiana de mayólica que permitía pintar directamente
sobre cerámica, las obras comenzaron a ser más grandes y las decoraciones, más complejas. Surgió el estilo ma-
nierista, que los flamencos reinterpretaron y llevaron a Lisboa. La temperatura de cocción que imponía esta nueva
técnica limitó a cuatro el número de colores posibles: verde, amarillo, sepia y azul. La influencia de las porcelanas
de China y de los azulejos holandeses fue decisiva para que se impusiera el azul, aunque en ciertos períodos es-
tuvieron de moda las obras polícromas. Simultáneamente se adoptó un formato estándar de 14 cm de lado.
Metamorfosis
La edad de oro de los azulejos o “ciclo de los Maestros”, comenzó en el S.XVIII, cuando António Pereira, Manuel
dos Santos y António de Oliveira Bernardes se desligaron del estilo holandés y la decoración empezó a ser
más personal y exuberante. En tiempos del rey Juan V (1706-1750), el oro de Brasil permitió una abundante pro-
ducción. Más tarde, el estilo rococó puso de moda la policromía. El dibujo se hizo más minucioso y empezaron a
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proliferar las escenas galantes y bucólicas. Después del terremoto de 1755 que destruyó Lisboa, los azulejos se
convirtieron en parte integrante de una nueva arquitectura sencilla y funcional, el estilo “Pombalino” llamado así en
honor del marqués de Pombal. El neoclasicismo cerró el siglo con motivos llenos de serenidad y de frescura.
En el S.XIX, después de la Guerra Civil (1832-1834), los azulejos atrajeron a los burgueses, sobre todo a los que
había hecho fortuna en Brasil: revistieron con ellos las fachadas de sus mansiones.
Esa moda perduró hasta los años treinta del S.XX. La fabricación industrial alcanzó gran desarrollo y surgieron
artistas como el romántico Jorge Colaço y Rafael Bordalo Pinheiro, precursor del modernismo. En los cincuen-
ta, los azulejos se incorporaron al espacio urbano y al metro de la mano de Maria Keil, seguida por otros artistas
como Vieira da Silva, Júlio Pomar y algunos extranjeros: Zao-Wo-Ki, Sean Scully, Hundertwasser. La Expo 98
mostró que el azulejo sigue siendo un elemento decorativo de actualidad. En Lisboa, el Museu Nacional do Azu-
lejo instalado en el bellísimo convento da Madre de Deus, muestra la historia de este arte tan especial.

Los portugueses
Portugal tiene 10,5 millones de habitantes y una densidad de 116 hab/km2. Como en el resto de Europa, la natali-
dad bajó en los últimos años (1,4 hijos por mujer) y el crecimiento demográfico se debe exclusivamente a la inmi-
gración. El país ha envejecido (la esperanza de vida es de 77 años) y el porcentaje de jóvenes es inferior a la me-
dia europea. El número de matrimonios está disminuyendo mientras que el de divorcios progresa rápidamente,
con un 90% más entre 1991 y 2001. En cuanto a la distribución interior de la riqueza, el tradicional abismo entre
norte y sur ha sido sustituido por una importante diferencia de desarrollo entre las zonas costeras y las del interior.

Regreso a casa de los inmigrantes


Entre 1950 y 1960, cientos de miles de portugueses emigraron a Europa huyendo de la miseria y de la dictadura
de Salazar; la mayoría se instaló en Francia. Pocos regresaron a su patria, pero el 70% de los emigrados tiene
casa de vacaciones en su país de origen.
Algunos de sus descendientes (30.000 personas) han retornado, pero la situación no es nada fácil y los luso-des-
cendientes experimentan un fuerte desencanto cuando descubren la realidad: salarios bajos, lentitud administrati-
va, un sistema sanitario caótico y una sociedad poco evolucionada.
Además de esos jóvenes profesionales, muchos jubilados regresan a Portugal para pasar allí sus últimos años,
por lo general en su pueblo natal. Algunos prefieren dividir su tiempo entre Portugal y el país al que emigraron y en
el que permanecen sus hijos y sus nietos, lo que les permite beneficiarse de la diferencia de nivel de vida entre
ambos países y ganar poder adquisitivo. Se espera que ese fenómeno se acentúe en los próximos años.

Los “rusos”
Portugal fue un gran país de emigración, pero se ha convertido en un país de inmigración desde 1993. A fines de
2003, el número de extranjeros residentes en el territorio era de medio millón, el 5% de la población. Además de
los flujos tradicionales desde el África lusoparlante (Cabo Verde, Mozambique, Angola) y Brasil, hace unos diez
años comenzó un movimiento migratorio procedente de la antigua Unión Soviética. Esa tendencia se ha visto favo-
recida por la demanda de mano de obra para construcción de infraestructuras (Expo 98, gran embalse de Alqueva,
estadios de fútbol para la Eurocopa 2004) y otros sectores como la restauración, la agricultura y la pesca.
A Portugal llegan “rusos” de Ucrania, Bielorrusia, Lituania, Moldavia y Rumania. En 2002, los ucranianos eran la
primera comunidad nacional de inmigrantes en Portugal, más que los caboverdianos. El Gobierno creó un progra-
ma específico, “Portugal Acoge”, que incluye clases de portugués. En los quioscos de periódicos se venden nume-
rosas publicaciones en ruso. Tres de ellas destacan por sus altas tiradas: Slovo (La Palabra), Imigrant (Inmigrante)
y Nasha Gazeta (Nuestra Revista). Estos semanarios facilitan noticias del país, datos útiles, históricos y culturales
sobre Portugal e incluyen una sección de anuncios por palabras. El Alentejo, víctima del éxodo rural y del enveje-
cimiento de la población, ha experimentado en los últimos años una renovación demográfica gracias a los “rusos”
que trabajan en el campo. En 2001 su balance migratorio fue positivo por primera vez desde hacía mucho tiempo.
¿Problemas de inmigración?
En general los inmigrantes son bien recibidos, pero no se sabe si eso continuará cuando aumenten la recesión y el
paro. Los que vienen del este, muchos de ellos profesionales, aceptan empleos no calificados y son explotados
con frecuencia. El 75% carece de papeles y muchos viven en las obras o en contenedores, trabajando siete días
por semana, diez horas diarias, a cambio de un salario mísero; algunos padecen carencias alimentarias. Llegan a
Portugal trasladados por bandas mafiosas y siguen dominados por éstas, que los aterrorizan y extorsionan.

La lusofonía
En 1996 nace la Comunidad de Países de Lengua Portuguesa (CPLP), primer pilar institucional de la lusofonía,
de la que forman parte Portugal, Brasil y los países africanos cuyo idioma oficial es el portugués (PALOP) - Ango-
la, Cabo Verde, Guinea-Bissau, Mozambique, Santo Tomé y Príncipe. Sin embargo, no todos los habitantes de
esos países son lusofalantes. De hecho, el portugués coexiste con numerosos idiomas africanos, criollos e incluso
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el inglés y el francés. Timor-Oriental, independiente, también es miembro de la CPLP. En otros países asiáticos, el
portugués también es el idioma de algunas minorías residentes en Goa, Daman, Diu y Macao.
Defendiendo posiciones
Se calcula que en el mundo hay 200 millones de lusoparlantes, la mayoría en Brasil, que cuenta con 165 millones
de habitantes (serán 215 millones en 2025). El portugués es el tercer idioma europeo más hablado del mundo –
detrás del inglés y el español– y la séptima lengua mundial. Y es el octavo idioma más frecuente en Internet.
La CPLP, que en su origen sólo se interesaba por idioma y cultura, hoy pretende convertirse en un movimiento de
resistencia frente a la hegemonía del inglés y la uniformidad cultural. Una de sus armas es la Rádio e Televisão de
Portugal Internacional (RTPI), que emitió por primera vez el 10 de junio de 1992, aniversario de la muerte de Luís
de Camões y Día de las Comunidades Portuguesas de todo el mundo, y funciona en la actualidad las 24 horas
del día con una audiencia diaria estimada de 30 millones de espectadores en los cinco continentes.

Literatura
La literatura portuguesa es de una sorprendente vitalidad y de gran calidad; se caracteriza por su tono trágico,
dramático o melancólico y no perdona nada ni a nadie. Desde principios de los 80s, cuando Fernando Pessoa sa-
lió de la sombra, se han publicado en español muchas obras portuguesas contemporáneas o clásicas, pero toda-
vía queda mucho por ver de esa abundante literatura que consiguió alzarse con un Premio Nobel en 1998. José
Saramago consiguió la distinción, pero sin duda António Lobo Antunes también era firme candidato al galardón.
Renacimiento: la edad de oro
Gil Vicente (1470-1580), creador del teatro nacional portugués, fue también uno de los grandes clásicos de la lite-
ratura española (un tercio de su obra está escrita en español). En su tiempo Portugal vivía bajo la influencia de
Castilla y el bilingüismo era habitual entre los más cultos. Sus obras, muy irreverentes con la Iglesia, criticaron sin
piedad la sociedad portuguesa.
Durante mucho tiempo Os Lusíadas, de Luís de Camões (1524-1580), fue clave de la literatura portuguesa; los
niños aprendían de memoria pasajes en la escuela. En diez cantos, el poema épico narra el glorioso pasado de un
pueblo e inventa un sueño a su medida. Su protagonista es Vasco da Gama. Gran viajero a su pesar, Camões pa-
só 18 años navegando de las costas africanas a las Indias y China, las tierras que Vasco de Gama había descu-
bierto 50 años antes. Basándose en su experiencia escribió la epopeya. Fue también autor de magníficos sonetos.
Camões murió en 1580, cuando Felipe II anexionó Portugal a España, el fin de aquel mundo. El 10 de junio, ani-
versario de su muerte, se celebra la fiesta nacional portuguesa.
Su contemporáneo Fernão Mendes Pinto (1509-1583) vagabundeó cerca de 25 años por Oriente y al regreso
escribió Peregrinación, una gran novela de aventuras que relata con sarcasmo las tribulaciones asiáticas de mer-
caderes, misioneros y bandidos.
El siglo XVII
La extraordinaria figura del padre António Vieira (1608-1697) domina el S.XVII portugués. Fue un jesuita escritor,
diplomático, economista y predicador; escribió de sermones enardecidos a textos literarios de gran claridad. Vícti-
ma de la Inquisición, pasó un tiempo en la cárcel. Su obra maestra se llamó Historia del futuro.
Del romanticismo al realismo
Escritor y político liberal, Almeida Garrett (1799-1854) fue uno de los máximos representantes del romanticismo
portugués. Además de ardientes poemas de amor, escribió Viajes por mi país, que evoca con ironía y humor la
situación política, social y cultural de Portugal en 1843 y es una de las grandes obras de la literatura portuguesa.
El prolífico escritor romántico Camilo Castelo Branco (1825-1890) publicó 260 novelas, cuentos y narraciones.
Su obra maestra, Amor de perdición, es una novela intensa y dramática que Manoel de Oliveira llevó al cine.
Branco tenía el sentimiento trágico de vivir en un mundo en mutación. Su suicidio marcó el final del romanticismo.
José Maria Eça de Queirós (1845-1900) fue el escritor más realista de su época. De sus obras costumbristas con
trasfondo de crítica social, la mejor es Los Maias, que describe con humor feroz la sociedad burguesa y decadente
de Lisboa. Fue muy admirado por Emile Zolá, y Jorge Luis Borges lo consideró uno de los mejores escritores de
su época. Se incorporó muy joven a la diplomacia y desde 1889 fue cónsul en París, donde vivió hasta su muerte.
Dividido entre su admiración por la Europa moderna y el amor por su muy atrasado país, integró el grupo Los Ven-
cidos por la Vida. Fue muy amigo del historiador Oliveira Martins (1845-1894), autor de la Historia de Portugal.
Pessoa y sus contemporáneos
Fernando Pessoa (1888-1935) es referencia absoluta de las letras portuguesas. En vida sólo publicó una obra,
Mensaje. Cuando murió se descubrió una maleta con 27.000 manuscritos, firmados por 72 autores diferentes -
otros tantos dobles literarios inventados por el escritor: Pessoa atribuyó a cada su nombre, fecha de nacimiento y
filosofía de vida. Aún es amado por los portugueses; durante décadas su rostro estuvo en el billete de 100 escu-
dos, hasta que la moneda portuguesa salió de circulación.
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En sus textos cortos y cincelados, Miguel Torga (1907-1995) evocó las tierras portuguesas, sus fuerzas elementa-
les y sus mitos. Su obra (poesías, novelas, un diario) es una magnífica reflexión sobre el hombre y su tierra natal.
La posguerra
Agustina Bessa Luís (nacida en 1922) es gran estrella en Portugal. Publicó unas 50 novelas, biografías, guiones
y adaptaciones de sus obras para el director Manoel de Oliveira. Su estilo es crítico de su país y de la sociedad.
Renovación de las letras portuguesas
José Saramago (1922-2010) ejerció mil oficios antes de dedicarse a la literatura; el éxito le llegó a los 60 años
con Memorial del convento (1982), un libro épico y barroco. En 1992, la Iglesia pidió que se prohibiera su novela El
Evangelio según Jesucristo porque la consideraba un atentado contra el patrimonio religioso portugués. Saramago
decidió entonces exiliarse en la isla de Lanzarote, donde el importe del Premio Nobel le permitió consagrarse tran-
quilamente a la escritura. La historia y la lucha entre el bien y el mal son los temas fundamentales de su obra.
António Lobo Antunes es un médico psiquiatra y escritor provocador e iconoclasta, de estilo caótico. Incorpora a
sus textos metáforas pesimistas sobre Portugal. Sus personajes, trágicos y desesperados, están condenados al
infierno. El culo del mundo (1979), sobre la guerra de Angola, fue su primer éxito importante y la mejor introduc-
ción a su obra. Él mismo dice de sus libros: “Me gustaría que los lectores los cogieran como una enfermedad.”
La primer novela de Lídia Jorge, O día dos prodígios (1980), evoca los mitos populares portugueses y describe la
vida cotidiana de una familia de campesinos del Algarve –su región natal– en tiempos de la dictadura. Reflejó su
experiencia africana como mujer de un oficial durante la guerra colonial de Mozambique en La costa de los mur-
mullos. Su estilo, realista y lírico a la vez, sin concesiones, la han convertido en memoria del pueblo portugués.
Considerado el mejor ensayista de su país, Eduardo Lourenço es autor de varias obras políticas sobre la Revo-
lución de 1974 y de varios estudios sobre la identidad portuguesa, entre ellos la excelente Mitología de la sauda-
de. Sus textos, de gran calidad literaria, destacan por su lirismo nostálgico.

Lecturas
• José Saramago
Viaje a Portugal: en busca de la historia y cultura de Portugal: Saramago recorrió su país buscando un
“nuevo camino” para sentir la historia y cultura de Portugal, y creó esta obra monumental.
Baltasar y Blimunda es el relato de una máquina voladora y la construcción del palacio de Mafra -- delicioso.
• Os Lusíadas, Luís Vaz de Camóes (1572). El poema épico de Portugal; celebra la Era de los Descubrimientos.
• Eça de Queirós (fue uno de los novelistas más queridos de Portugal): Los Maias y otras obras: La ilustre casa
de los Ramires, El Mandarín y otras historias, La ciudad y las montañas, La reliquia, El destino del padre
Amaro, El diente del dragón.
• Libro del desasosiego, Fernando Pessoa. Versos extraños y misteriosos hablan del desencanto del mundo.
• El retorno de las carabelas, António Lobo Antunes, es una novela inusual ambientada en 1974. Trae al presen-
te la historia de Portugal como potencia imperial en la memoria colectiva, haciendo volver a Lisboa a Vasco da
Gama, Cabral y otros exploradores, y anclar sus carabelas al lado de los gigantescos buques tanques de hoy. El
culo del mundo es una introducción excelente a su obra.
• Nuevas letras portuguesas, Maria Isabel Barreno, Maria Teresa Horta y Maria Fátima Velho da Costa (1972).
El gobierno portugués prohibió y confiscó las copias, y arrestó a las autoras por "ultraje a la decencia". La acu-
sación se levantó 2 años después; el caso se convirtió en causa mundialmente célebre para las feministas.

Cine
Desconcertante y exigente, no recomendado para quien sólo busca distracción, el cine portugués se resiste a la
uniformidad y se impone gracias a cineastas que están entre los mejores del mundo y coleccionan galardones.
Alimentado de tradiciones literarias y poéticas, es un cine barroco y lírico, surrealista y apasionado, que se intere-
sa sobre todo por Dios, la fe, el misticismo, la locura y el sexo. Pero en este país, que encabeza la lista de peque-
ños países productores de películas, nada es fácil. Cada temporada se proyectan unas 10 películas nacionales;
los films americanos absorben casi el 90% de los 15 millones de entradas anuales.

El Cinema Novo
El Cinema Novo portugués surgió en 1963 con Verdes años, de Paulo Rocha, y Acto de primavera, de Manoel de
Oliveira. El cine inició su propia revolución once años antes de la Revolución de los Claveles, despegándose de
una tradición dividida entre un cine popular, de tragedias y comedias ligeras interpretadas por actores de moda, y
un cine favorable al régimen que adaptaba grandes textos literarios o realizaba grandes frescos histórico-heroicos.
Manoel de Oliveira, patriarca del cine portugués, nació en 1908, rodó su primera película en tiempos del cine mu-
do y sigue trabajando al increíble ritmo de una película por año. Se impuso con obras que no siempre coincidían
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con las modas y con historias atemporales que se preguntan sobre la soledad, la vejez y la muerte, y ha obtenido
premios numerosos en el Festival de Cannes. En 2001 sorprendió con Vuelvo a casa, una obra más accesible,
destinada al “gran público”, que supuso una auténtica ruptura con su cine habitual, contemplativo, de temas inspi-
rados en la literatura y con numerosos planos lentos, a veces fijos como cuadros. Películas que analizan con agu-
deza la condición humana, con un estilo formal, preciosista y poético y atacan la vanidad de los hombres (No o la
vana gloria de mandar, Palabra y utopía) o describen relaciones amorosas (Amor de perdición, Francisca).
Paulo Rocha, treinta años más joven, se inspiró en la Nouvelle Vague y en el neorrealismo. Debutó en 1963, pero
de momento sólo ha rodado doce películas, seis de ellas largometrajes de ficción. Ambicioso y meticuloso, es un
cineasta de planos secuencia fluidos y de paisajes en estado de gracia ha dedicado más tiempo a preparar sus
películas que a rodarlas. Su gran fresco intimista, La isla de los amores (1982), narra la historia de un escritor por-
tugués exiliado en Japón y se estrenó después de catorce años de esfuerzos, cuatro de ellos de rodaje en Lisboa,
Macao y Japón. En 1998, El río de oro, una tragedia sangrienta, puso fin a doce años de espera por parte de sus
admiradores y demostró que era uno de los nombres indiscutibles de la vanguardia del cine portugués.
Junto a estos dos maestros hay que citar al inclasificable João César Monteiro, director y actor de la misma ge-
neración que Rocha. Monteiro ha representado papeles importantes en todas sus películas salvo en las tres pri-
meras, en las que sólo tuvo apariciones breves. Con silueta descarnada, rostro afilado, enormes ojos insondables,
nariz aguileña y perilla canosa, recuerda a Nosferatu. Pero es un vampiro bromista, enamorado de las mujeres
guapas, obseso sexual y textual, gran conocedor de aforismos, citas literarias y bíblicas, epicúreo desesperado,
místico y misántropo, siempre enfrentado a la sociedad. Sus películas son mundos repletos de ideas y experien-
cias extrañas. Resulta tan increíble y divertido que a veces hasta inspira desconfianza: tan pronto le vemos colec-
cionando vello púbico en un gran libro como bebiendo el agua de la bañera donde se había sumergido el objeto de
su pasión. Ése es Montero, delirante, divertido y agotador, que sólo hace lo que le apetece, ajeno a cualquier es-
cuela o tendencia. En 1989 ganó el León de Plata de Venecia con Recuerdos de la casa amarilla. Junto con La
comedia de Dios y Las bodas de Dios, esa película forma parte de una trilogía considerada su obra maestra. En el
2000 rodó Branca de Neve con un espíritu aún más radical: el 95% de los fotogramas eran totalmente negros y la
banda sonora estaba constituida por un texto del novelista suizo Robert Walser leído a cinco voces. Su cine es
sobrio, con encuadres magníficos y la cámara, en general fija, da la impresión de apreciar y captar el sentido de
las imágenes. Terminó su décima película, Vai e vem, justo antes de morir, en 2003, a los 64 años.

Los herederos
El joven realizador Pedro Costa se dio a conocer en 1989 con su primera película O Sangue. Rodó Ossos en
1998, en los arrabales caboverdianos de Lisboa. Una película llena de fuerza y como mínimo, intrigante, casi sin
luz, sin color, sin narración ni diálogo. Costa regresó a ese barrio antes de que fuera derribado, para rodar En la
habitación de Vanda, un documental angustioso sobre la vida cotidiana de un yonqui.
También hay que citar a João Pedro Rodrigues y su asombrosa O fantasma sobre el sadomasoquismo y la ho-
mosexualidad; a Raquel Freire, directora de Rasganço, un thriller psicológico en el microcosmos de la ciudad uni-
versitaria de Coímbra, y, con un estilo más popular y hollywoodiense, a Joaquim Leitão, director de Adão e Eva.

Música
El fado
El fado nació en los pobreríos de Lisboa en los 1820s. Parece que se originó en el lundum, danza de origen ango-
leño que se baila en Brasil en honor de Kilundu, dios responsable del destino de los hombres. Recibió influencia
de la música árabe y de la tradición medieval de los trovadores. En su origen fue baile; luego comenzó a cantarse.
Expresaba la saudade de inmigrantes llegados de lejanas colonias - un tema permanente en la literatura portu-
guesa - y el humor romántico y triste de los portugueses. Recuerda canciones marineras; es triste como algunos
palos del flamenco; habla de amores perdidos o no correspondidos, de celos y esperanzas insatisfechas; de la
nostalgia por el tiempo pasado, de odio y de muerte. La palabra fado procede del latín fatum (destino).
Sus ejecutantes tradicionales son mujeres, acompañadas por viola y guitarra. La primer fadista conocida fue Maria
Severa Onofriana, la Severa, una gitana nacida en un barrio de mala fama, la Mouraria. Su idilio con el conde de
Vimioso y su muerte precoz en 1848, a los 26 años, contribuyeron a forjar su leyenda. En 1989 se colocó una pla-
ca conmemorativa en la casa donde vivió. El documental Fados, de 2007, escrito y dirigido por Carlos Saura, ho-
menajea a Amália Rodrigues, la más grande de todas las fadistas, y relata la historia de esa música.
Cuando afirmó su identidad, se convirtió en voz de los marginales, críticos de la sociedad y conscientes de su au-
sencia de derechos. Después de la revolución liberal (1834), los jóvenes aristócratas empezaron a alternar con el
pueblo, se apropiaron de ese arte popular y lo introdujeron en los salones provocando gran conmoción.
En Oporto, a principios del S.XX, la industria del disco contribuyó divulgar el fado. Algo más tarde en Coímbra, los
estudiantes crearon un estilo nuevo, más intelectual y musicalmente más rico. En la segunda mitad del S.XX ac-
cedió a los teatros de revista y luego a establecimientos especializados, las casas de fado. En tiempos de Salazar
fue censurado debido a las protestas que subyacían en el género, y se procuró integrarlo en la moral cristiana na-
cionalista, obligando a los fadistas a profesionalizarse y convirtiendo al género en instrumento de propaganda.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

Amália Rodrigues
Desde los 1940s, Amália Rodrigues fue la máxima fadista de Portugal. Nacida en familia humilde, vestida de ne-
gro, mezquinando gestos, logró que el fado rebasara las fronteras del país. Supo respetar las raíces de esa músi-
ca tan especial e innovar con aportes de los mejores poetas, sobre todo Pessoa. En 1974 se le reprochó su buen
entendimiento con el poder. Ella se defendió diciendo que había ayudado al Partido Comunista, pero no convenció
a sus detractores y fue marginada. En 1990, el presidente Mário Soares le otorgó la condecoración más importan-
te del país. En 1999, sus funerales tuvieron carácter nacional y recibió el reconocimiento unánime de la población.
La renovación
El fado quedó demasiado asociado al oscurantismo salazarista y entró en crisis, pero renació con fuerza en los
noventa. Varias cantantes renovaron el estilo sin romper con la tradición; algunas colaboran con los autores más
destacados de la literatura contemporánea, como Lidia Jorge, José Saramago, António Lobo Antunes.
António Zambujo tuvo gran éxito con su álbum O Mesmo Fado; hace fado tradicional. Cristina Branco, que an-
tes de su álbum Murmúrios cantaba jazz, blues y bossa nova, es hoy otra respetada fadista. Mafalda Arnauth tu-
vo repercusión dentro y fuera del país desde su primer álbum, Mafalda. Ana Laíns es sensación actual, con un
enfoque contemporáneo; su primer álbum, Sentidos, salió en 2006 y tuvo éxito internacional. Otra exponente de la
nueva generación es Joana Amendoeiraq, conocida por sus armonías sensuales y emotivas que le han ganado
reconocimiento internacional. Uno de los fadistas jóvenes más prometedores es Durate. Mariza canta fado desde
niña; su primer CD, Fado em Mim, ofrece seis canciones clásicas y seis composiciones originales. Mísia, Katia
Guerreiro, Bevinda, Teresa Salgueiro (solista del grupo Madre Deus), son otras tantas fadistas importantes.
Ala Dos Namorados y Madre Deus son grupos favoritos en Portugal. El mayor guitarrista del país es Antonio
Chainho; su voz hace de “segundo violín” de su guitarra, que es punto focal de sus conciertos y grabaciones.

Actividades
Pesca
Los ríos y lagos producen tres especies de trucha, percas negras y salmón. La parte norte de Portugal recibe
abundantes lluvias y entre sus cuchillas corren algunas de las corrientes con más pesca de Iberia (Rio Minho, Rio
Vouga, Rio Lima y las quebradas y lagos de la Serra de Estrela). Para pescar en la zona de Lisboa, contacte al
Clube dos Amadores de Pesca de Lisboa, Travessa do Adro 12 Lisboa (tel. 21/68-48-05), o al Clube Desporti-
vo e Cultural de Amadores de Pesca da Costa do Sol, Rua das Fontainhas 8, Cascais (tel. 21/484-16-91). En
otros lugares contacte a la oficina de turismo regional.
[Fr***] Pescar en las ricas aguas costeras: La pesca en río es limitada comparada con la pesca en los 800 km
de costa. La posición de Portugal en el Atlántico, sus aguas sin polución y sus ríos, alientan la concentración de
peces. La pesca a mar abierto, en aguas ricas en peces arrastrados hacia Europa por las corrientes oceánicas
que fluyen hacia el noreste, procura abundantes capturas. El buen clima permite pescar todo el año, más de 200
especies, incluso variedades que no se conocen en ninguna otra parte; el frío Atlántico abunda en perca de mar,
tiburón, tiburón gris, chernia, raya y pez espada. No será el primero en tirar la plomada en esas aguas -- Portugal
se ha alimentado a lo largo de cientos de generaciones con redes y líneas, y sus tradiciones marítimas y pesque-
ras son de las más arraigadas de Europa. Podrá alquilar botes de pesca todo a lo largo del Algarve.

Golf
Portugal ha desarrollado una pasiñon por el golf. Los campos más importantes están en el Algarve; también hay
cerca de Lisbon y Estoril, cerca de Porto y hasta en Madeira y las Azores.

Equitación
Los portugueses se sienten orgullosos de sus habilidades ecuestres desde sus tempranas batallas contra los in-
vasores romanos. La mayor parte de los centros turísticos del Algarve y algunos en Cascais, tienen establos con
caballos dispuestos para largos paseos por las colinas, playas y aldeas quemadas por el sol. Para más informa-
ción contacte la Federação Equestre Portuguesa, Av. Manuel Maia 26, Lisboa (tel. 21/847-87-74; www.fep.pt).

Observación de la naturaleza
La caminata de montaña en Portugal es excelente para observar aves. El país está en las rutas migratorias princi-
pales entre los cálidos humedales africanos y los territorios de cría, más frescos, de Europa septentrional. También
hay cerdos salvajes, caballos y lobos en los cerros y bosques de Peneda-Gerês.

Deportes acuáticos
Fuera del Algarve hay pocas actividades organizadas, aunque la costa atlántica está llena de playas escondidas y
aldeas de pescadores. En el Algarve hay parques acuáticos con grandes piscinas, olas artificiales, toboganes
acuáticos y fuentes recreativas. Se surfea en Guincho.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

Deportes-espectáculo
La «Tourada»
En casi todos los pueblos de Portugal hay praças de touros, en especial en Campo Pequenho, Lisboa; cruzando el
Tejo en la ciudad obrera de Santarém; en las planicies sud-centrales y en las Azores. Son circulares como las es-
pañolas. Las touradas (corridas) se celebran de Semana Santa a fines de septiembre. Las más importantes son
las de Estremadura y del Ribatejo, donde se crían desde hace mucho tiempo caballos y toros de lidia. Lisboa,
Santarém y Vila Franca de Xira son las principales plazas del país.
El toro portugués no muere en el ruedo, ni el torero sale de la plaza con las orejas y el rabo. Pero como está muy
debilitado por las heridas recibidas, el animal suele ser víctima del matarife al día siguiente. Sólo algunos afortu-
nados terminan sus días como reproductores. Cuando murió el conde Arcos corneado por un toro en 1799, la rei-
na suspendió las touradas. No se volvieron a celebrar hasta que se promulgaron nuevas reglas que obligaban a
proteger los cuernos con una funda de cuero (emboladas) y prohibían la muerte en público del toro.
Otra diferencia importante entre la corrida y la tourada es que el torero español se enfrenta al toro a pie, mientras
que en Portugal los cavaleiros van a caballo. Son excelentes jinetes y juegan con el toro con habilidad extraordina-
ria hasta que consiguen ponerle las banderillas (farpas). Los caballos, muy bien adiestrados, provocan al toro y lo
esquivan en el último segundo. Los cavaleiros cambian generalmente de montura después de colocar tres bande-
rillas (a cada toro se le ponen seis o nueve en función de su fuerza) y cuentan con la colaboración de los toureiros,
a pie, que desplazan al toro cuando es necesario con la ayuda de sus capas.
Después del cavaleiro salen al ruedo los 8 forcados (antiguamente portaban horcas) que se enfrentan al toro con
las manos desnudas. Uno de ellos se sitúa frente al animal, y los demás detrás de él para apoyarle. Cuando el
toro embiste al forcado que llama su atención, este último encaja el golpe y lo coge por el cuello pasando los bra-
zos entre los cuernos. Enseguida sus compañeros le ayudan a inmovilizar al animal. Una vez cumplida su misión,
abandonan la plaza mientras un forcado sujeta al toro por el rabo. Esta segunda parte de la tourada recibe el
nombre de arrojado y termina con la irrupción en la plaza de algunos cabestros que conducen al toro a los toriles.
El traje tradicional del cavaleiro data del S.XV: el chaleco, de seda o terciopelo, está bordado con hilo de oro. La
chaqueta es larga y entallada, adornada con encajes en la embocadura de las mangas. El sombrero es un tricor-
nio con plumas. El lazo negro fijado en la nuca y que cae sobre la espalda es una señal de duelo en memoria del
conde Arcos. Esta indumentaria tan elegante recuerda que los cavaleiros eran de origen aristocrático, mientras
que los forcados, vestidos con mucha más sobriedad, eran gente del pueblo.

Fútbol
Sin duda, aquí el balón es rey. El fútbol se vive desde la más tierna infancia y no sorprende ver que los primeros
colores que aprende un niño sean los de la camiseta del equipo al que su familia es aficionada. Pocos son los “bi-
chos raros” a quienes no les gusta ese deporte. Se toma tan en serio, que los domingos por la tarde, durante los
partidos importantes (por ejemplo con España o Brasil), el país parece detenerse.
La afición por un equipo de fútbol se transmite de padres a hijos. Los portugueses se interesan más por su equipo
que por el equipo nacional, los “quinas” (“quinas” son los cinco escudos que aparecen en la bandera portuguesa).
El F.C. Porto ganó la Copa de la UEFA en 1987 y 2003 y la Liga de Campeones en 2004, además de siete de los
diez últimos campeonatos de la liga portuguesa. Su dominio provoca irritación sobre todo en Lisboa; la lealtad de
los lisboetas se divide en partes iguales entre el Benfica y el Club Sporting. La gloria del Benfica se remonta a los
60s, cuando Eusebio, la Pantera Negra, hacía temblar a los defensas: 470 goles en 425 partidos. Luis Figo es otra
estrella lusitana; debutó en el Sporting y brilló en el F.C. Barcelona y el Real Madrid.
La Eurocopa 2004
2004 fue mágico para el fútbol portugués. Portugal perdió en la final de la Eurocopa, el mayor acontecimiento de-
portivo que el país había organizado, pero le quedó el orgullo de una selección que mostró calidad y coraje. El
título de subcampeón de Europa quedará en su memoria junto al tercer puesto obtenido en el Mundial de 1966.
Otro resultado positivo fue haber organizado a la perfección una competencia que requirió la construcción de es-
tadios, carreteras y autopistas. Se levantaron cinco nuevos estadios y se renovaron otros tantos, entre ellos los de
los tres grandes equipos nacionales. Algunos fueron diseñados por grandes nombres de la arquitectura portugue-
sa. Además, Portugal pudo acoger sin incidentes a casi 3 millones de visitantes ¡en un país con unos 10 millones
de habitantes! Los españoles fueron los extranjeros más numerosos . Se recurrió a policías británicos para garan-
tizar la seguridad y evitar excesos de los hooligans. Y la economía de todo el país se vio beneficiada.

Cocina
Comience el día al estilo portugués, con café y pasteis de nata (tarteletas de natillas espolvoreadas con canela).
En la Alfama de Lisboa se sirven sardinas y bacalhau asados al carbón. En la costa atlántica, caldeirada con
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

ajos. En el Algarve, vaya a Monchique a buscar piri-piri de pollo picante. Hay mondongo en Porto y jugoso cerdo
de cría en Minho. Páselos con un vinho verde blanco cítrico, un tinto Douro con cuerpo o un oporto del año.
La cocina portuguesa aprovecha todo, sea en pescados, carne o vegetales. Hay muchos platos basados en el
aceite de oliva y el uso generoso del ajo.
Portugal es sin duda el país de la sopa. Toman sopa a todas horas: por la mañana hacen sopas de leche y para
comer y cenar empiezan habitualmente por un plato de sopa (aunque haga 40º C a la sombra). La más usual - en
especial en el Norte - es el caldo verde, con col, chorizo, papas y aceite de oliva. La sopa alentejana, con ajo y
pan a fuego lento entre otros ingredientes, también se ve mucho. Los pescadores hacen sopa de mariscos hir-
viendo cáscaras diversas y luego condimentando bien el caldo y uniendo los ingredientes con vino blanco. Hay
Fast food especializada en sopas: Sopas & Sopas o Sim; es muy común encontrarlos en los centros comerciales.
Otro modo de comenzar la comida son los acepipes variados: pez espada, aceitunas, atún y otros ingredientes.
Lo que más verá en el menú es bacalhau. En las aldeas pesqueras del Norte hay pilas y pilas secándose al sol.
Se prepara de maneras imaginativas: bacalhau cozido (hervido con zanahorias, col y espinaca, y luego terminado
en el horno), bacalhau à Bras (frito en aceite de oliva con cebollas y papas, y aromatizado con ajo), bacalhau à
Gomes de Sá (guisado con aceitunas negras, papas y cebollas, luego horneado y terminado con un huevo duro en
rodajas), bacalhau no churrasco (asado). El otro clásico nacional es la caldeirada, versión portuguesa de la boui-
llabaisse. Se prepara en casa y es un guiso de sabor fuerte con trozos de la pesca del día.
Sigue cerca en preferencias la sardina de la costa atlántica de Iberia y Francia, y también de Setúbal. Las sardi-
nas portuguesas tienen 15-20 cm de largo. Mientras pasea por las callejuelas de la Alfama o las calles de alguna
pequeña aldea, a veces verá mujeres arrodilladas frente a un brasero, a la puerta de sus casas, asando las sardi-
nas para ofrecer sardinhas assadas. Entre los pescados económicos y de buen sabor están el salmonette de Se-
túbal (salmonete de roca), róbalo, lenguado y la dulce pescada (pescadilla o merluza europea). Más sofisticados,
encontrará eiros (anguilas), polvo (pulpo) y lampreas (estacional, en la zona septentrional del Minho).
El marisco es una de las delicias de la mesa portuguesa. Su escasez y la demanda de los mercados extranjeros
lo han llevado a precios astronómicos. El costo de langostas y cangrejos cambia todos los días, dependiendo del
mercado. En los menúes verá la abreviatura Preço V., "precio variable". Cuando el mozo le ofrezca un plato de
marisco, siempre pregunte el precio. Muchas de estos seres de las profundidades, como los cangrejos gigantes,
se cocinan y luego se exhiben en la vidriera de los restaurantes; si decide probarlos, exija que le sirvan sólo ma-
riscos frescos. Cuando es fresca - no de la vidriera de ayer - la santola (cangrejo) es deliciosa. La santola re-
cheada (rellena) podría tener un sabor muy fuerte para paladares no habituados; las amêijoas (almejas) son una
elección menos arriesgada. La lagosta no es langosta de mar, en realidad es de río, y es mejor sin aderezos.
El piri-piri es una salsa de ají picante que viene de Angola: absténgase salvo que sea muy valiente o esté acos-
tumbrado a la comida picante. Las iscas son hígados de cordero cortados finamente y saltados con cebolla. El
plato principal de las cervecerías es el bife na frigideira (en salsa de mostaza), servido muy caliente en cazuela de
barro, con un huevo frito arriba. Otro plato popular es el cozido á portuguesa, con carne de vaca y cerdo, chorizos
y vegetales frescos. En Porto se come mondongo; la especialidad local es la dobrada (mondongo con porotos).
La carne portuguesa (en especial la vacuna) no es muy satisfactoria; lo mejor es el porco (cerdo), usualmente
tierno y jugoso. Es particularmente bueno el porco alentejano (frito, en una suculenta salsa de almejas) que a me-
nudo se cocina con cebollas aromatizadas y tomates. El cabrito es otro manjar, aromatizado con hierbas y ajo. Los
pollos pueden resultar buenos o muy malos, lo mejor es el frango no espeto. En estación hay buena caza, espe-
cialmente perdiz y codorniz estufada (braseada a la cacerola).
El queijo se come separado, no con la fruta. Los más comunes son de leche de oveja o cabra. Son buenos que-
sos el queijo da serra, queijo do Alentejo, queijo de Azeitao y queijo Flamengo (similar al Gouda holandés).
En sus aislados conventos y monasterios, los monjes y monjas portugueses crearon dulces originales, que hoy se
venden en pequeñas pastelerías por todo Portugal. En Lisboa, Porto y unas pocas ciudades más, se puede visitar
un salão de chá a las 4pm para probarlos. Por desgracia, muy pocos restaurantes ofrecen postres regionales. El
postre más típico es arroz doce, un budín de arroz aromatizado con canela. El flan aparece en todos los menúes.
En verano hay duraznos de Alcobaça, jugosos y suculentos. En Sintra hay frutillas, en Setúbal, naranjales, en el
Algarve, almendras e higos, en Elvas, ciruelos, en las Azores, ananás, y en Madeira pasionaria (granadilla).
No hay muchos platos con huevos, excepto omelettes, pero se usan en cantidad en los dulces: el más conocido
son los ovos moles de Aveiro, que se venden en barriles de color. También son de allí los ovos de fio (horneados).

Vinos
Portugal es el 7º productor mundial de vino; sus 347.000 ha de viñedos producen 10-14 millones de hectolitros de
vino (según los años). Durante generaciones, gran parte de lo que sabían los ingleses sobre Portugal provenía de
informes llevados por comerciantes de vino desde el valle del Duero. Hoy, el país es mundialmente famoso por
sus oportos, y muchas zonas del centro y norte están cubiertas de viñedos en terrazas intrincadas. Además del
oporto se producen diecinueve vinos con Denominação de Origem Controlada (DOC); también hay de Indicação
de Proveniência Regulamentada (IPR), con calidad inferior, y denominaciones regionales o vinos locales.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

Oporto: Durante décadas se lo conoció como el vino de los caballeros ingleses; era el que descorchaban para
brindar, y el mejor se servía en los clubes desde un decantador de cristal. Después, cuando la clase trabajadora
inglesa comenzó a beber oporto de menor calidad, lo salpicaban con limón. Hoy los franceses consumen tres ve-
ces la cantidad de oporto que antes iba a Inglaterra. Para fabricar oporto se usan unas 40 variedades de uva, que
crecen en rico suelo volcánico. Puede ser añejo o en diversos “blends”, desde blancos a rojos de buen cuerpo.
Éstos últimos se consumen al final de la comida, con queso, fruta o nueces. Las mejores bodegas para visitar se
concentran en Vila Nova de Gaia, un suburbio de Porto cruzando el Douro desde el centro comercial de la ciudad.
Vinho verde: La zona principal de producción de vinho verde (DOC), está en Minho, en el noroeste de Portugal,
de clima suave y lluvioso como la vecina Galicia - un oasis de vegetación si se compara con el interior del país.
Las uvas se cosechan jóvenes. Los vinhos verdes no son verdes sino de color alimonado: su nombre alude a su
carácter muy liviano, afrutado y ligeramente espumoso. Los blancos contienen poco alcohol (de 9° a 10º); calman
la sed y se toman como refresco en verano; los tintos, ricos en tanino, resultan menos interesantes. A menudo
acompaña el pescado. Los mejores son los de Monção, inmediatamente al sur del río Minho, y los de Amarante.
Vinos del Dão: El valle del Dão se encuentra inmediatamente al sur del Duero en el norte de Portugal, protegido
de influencias atlánticas por tres cordilleras. Los inviernos son húmedos y fríos, y los veranos muy calientes. En
algunas zonas la vid se cultiva hasta 800 m de altitud. Los vinos son suaves y de baja graduación alcohólica, la
mayoría rojos. Su textura es aterciopelada y acompañan bien la carne asada. Tintos o brancos, los encontrará en
todos los restaurantes. Los reserva maduran en cascos de roble durante 2 años antes de ser embotellados. Los
mejores son los Dão Nobre, Porta dos Cavaleiros y Terras Altas.
La Bairrada: Bairrada procede de la palabra barro. La Bairrada, al norte de Coímbra, es una región arcillosa. Esta
denominación (DOC) goza de gran prestigio: los tintos son vinos con cuerpo y afrutados; los blancos son muy
aromáticos. Más del 60% de los vinos espumosos de Portugal se producen en esta zona. Son excelentes para
acompañar el cochinillo asado, la especialidad local.
El Bucelas: Bucelas es una población 40 km al norte de Lisboa, situada en el fondo de un valle entre altas coli-
nas. El bucelas (DOC) vivió su mejor momento a finales del S.XVIII y principios del XIX, cuando era el preferido de
los soberanos ingleses; se exportó masivamente hasta principios del S.XX. En su origen era un vino dulce que se
convirtió en seco a partir de 1911. Es blanco, de sabor muy agradable, y está empezando a recuperar adeptos.
El moscatel de Setúbal: Vino muy dulce que se produce a 30 km de Lisboa, en la península de Setúbal, donde
hay varios viñedos de cepa moscatel. Tiene un bonito color dorado y deja en la boca notas de naranja y almendra.
En esta zona también se elaboran vinos secos tintos y blancos (IPR) de buena calidad: palmela y arrábida.
El Madeira: Se fabrica desde comienzos del S.XV, de uvas cultivadas en los suelos volcánicos de la isla. Como el
oporto, fue muy apreciado por la aristocracia inglesa. El antiguo madeira era muy diferente del actual, más liviano
y seco. Las variedades más dulces y pesadas se consumen con los postres, al final de la comida. El Verdelho,
menos dulce, se toma entre comidas como lo haría un español con el jerez. El Sercial, seco y ligero, se sirve como
aperitivo, con almendras saladas y tostadas. Ninguna de las variedades se toma con la comida.

Cerveza
Las mejores marcas son Sagres y Super Bock.

Sobre el terreno
Oficina de turismo de Portugal – www.visitportugal.com.

Trasladarse
Todas las conexiones de transporte en www.transpor.pt.
En auto:
Las carreteras principales están bien mantenidas. Fuera de ellas puede encontrar condiciones de manejo más
complicadas. Portugal cuenta con los conductores más desaprensivos de Europa, donde se los llama los "cowbo-
ys del camino". La tasa de accidentes es alarmante: tenga la debida precaución y maneje en forma defensiva.
Documentos y equipos obligatorios: Permiso de conducción de la UE (color rosa); permiso de circulación (título
de propiedad) o de alquiler del vehículo; distintivo de nacionalidad del vehículo; triángulo de señalización de peli-
gro; cinturón de seguridad colocado; chaleco reflectante; justificante del seguro (tarjeta verde).
Documentos y equipos recomendables: Permiso internacional; pasaporte; autorización de uso en caso de vehí-
culo perteneciente a terceros; botiquín de primeros auxilios; extintor.
Límites de velocidad: En núcleos urbanos : 50 km/h. En carretera : 90 km/h. En autopista: 120 km/h. Estas velo-
cidades máximas deben ser reducidas en caso de lluvia.
Precio de la nafta en www.maisgasolina.com: Precio medio de abril: Sem Chumbo=sin plomo (SC95: 1,70€;
SC98: 1,80€), Super aditivada=super, y Gasoleo=gasoil. Precios.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

Mapas carreteros: Los mejores son los de Michelin.


Alquiler de autos: www.interrent.com/ (hay descuento del 10% si se combina con pasaje de tren).
Peajes: En www.brisa.pt se puede consultar el precio de los peajes de las autopistas portuguesas.
En tren:
Trenes de Portugal: www.cp.pt
El sistema ferroviario portugués está subdesarrollado, comparado con el de los países más industrializados de
Europa occidental, pero es veloz y eficiente entre los sitios más destacados. Donde termina el tren, normalmente
hay un ómnibus para hacer el resto del viaje.
Lisboa está conectada con más de 20 ciudades importantes a través de ligaciones radiales, con terminales inter-
conectadas a su vez por servicios de ómnibus y metro:
• Lisboa Rossio (líneas Sintra y Oeste). Está en el centro de la ciudad de Lisboa, con acceso por Rua 1º de
Dezembro cerca de la Praça de D.Pedro IV. Allí llega la línea eléctrica Queluz-Sintra. El edificio es parte de una
zona de protección patrimonial de la Avenida da Liberdade. Conecta con la estación Restauradores del metro
Santa Apolonia-Falagueira y varios autobuses de la Carris.
• Lisboa Cais do Sodré (línea Cascais). Se inauguró en 1895 en la Plaza do Duque de Terceira, sobre la costa-
nera de Lisboa. Es una de las terminales de mayor actividad, donde llega la línea eléctrica Cascais-Estoril-Belém
que recorre la Costa do Sol. Se conecta con el metro (Linha Verde), con Transtejo (estación fluvial) y sus servi-
cios fluviales a Cacilhas, Seixal y Montijo, y con Carris, compañía de autobús y tranvía de la ciudad de Lisboa.
• Lisboa Santa Apolónia (línea del Norte). La estación se inauguró en 1865 a orillas del Tajo, en el barrio de Al-
fama, parroquia de Saõ Estevão. De ella parten los trenes de larga distancia al extranjero (Sud-Express Lisboa-
París, Lusitânia Comboio-Hotel Lisboa-Madrid), trenes nacionales de alta velocidad al norte de Portugal - por
ejemplo, Coímbra - (Alfa Pendular, Intercidades), trenes regionales a Entrocamento y Tomar, y trenes de cerca-
nías a Azambuja. Es la estación central de la capital. Hay estación de metro (línea azul) situada en paralelo a la
estación de tren y con salida a la terminal de cruceros en el Tajo. También autobuses de la operadora Carris.
• Barreiro. Es una terminal rodo-ferro-fluvial del otro lado del Tajo (se cruza el río en barco). Atiende la vinculación
ferrocarrilera con el sur de Portugal, incluida Setúbal y las playas de Sado, y está ligada con Lisboa por vía flu-
vial. En verano salen trenes expreso al Algarve de lunes a sábado (en invierno lo hacen con menor frecuencia).
En ómnibus:
En Portugal, es barato. Una red de expressos vincula casi todas las ciudades importantes. Muchas rutas se origi-
nan en Lisboa. La antigua compañía nacional de larga distancia, Rodoviária Nacional (www.rede-expressos.pt),
ha sido privatizada, pero ofrece el mismo servicio que antes. Además hay ómnibus privados locales y regionales.

Alojamiento
Maisturismo – Un completo listado de hoteles por regiones. www.maisturismo.pt.
Al registrarse en un hotel, verá las tarifas oficiales en un cartel en el lobby y en alguna parte de la habitación. Son
las tarifas reguladas por la Dirección de Turismo. Incluyen un cargo del 13% por servicio y un 18% de IVA (VAT). Si
pretenden cobrarle en exceso de esas tarifas, puede pedir el Libro de Quejas Oficial y volcar por escrito sus re-
clamos. El gerente del hotel está obligado a girar sus comentarios a la Dirección de Turismo, cuyo personal los
revisa para determinar si debe aplicar alguna sanción. El desayuno puede estar incluido o no; si está incluido, es
con jugo, café o té, medialunas, manteca y mermelada. Si pide tocino y huevos u otros extras, seguramente serán
cobrados aparte. El estacionamiento se cobra por dia.
El gobierno califica los hoteles, de cinco estrellas a una. La calificación puede estar basada en detalles técnicos
como la superficie ocupada por el baño, etc. Por debajo de esos hoteles, los hay de segunda y de tercera clase.
Algunos pueden ser aceptables y hasta excelentes. Los de tercera son absolutamente básicos.
Los estalagens son alojamientos turísticos privados, a menudo de excelente calidad, muchos decorados en estilo
tradicional portugués o típico. Las residências ofrecen habitación y desayuno. La pensão es el alojamiento con
tarifas más baratas; hay de primera y segunda clase; encontrará la expresión “pensión deluxe" - sólo se quiere
indicar que es una pensión del mejor nivel en su categoría (con seguridad no será lujosa), y puede considerarse
equivalente a un hotel de segunda clase. Muchas pensiones ofrecen porciones generosas de buena cocina local.
Los solares son, por lo general, espaciosas casas de campo que antes fueron propiedad de la aristocracia portu-
guesa, y ahora han sido restauradas y reciben huéspedes. Muchas datan de la Era de los Descubrimientos, cuan-
do los navegantes volvían ricos y establecían lujosos hogares que juego pasaban a sus herederos.
[Fr***] Recorrer pousadas www.pousadas.pt: Luego de la II Guerra Mundial, el gobierno portugués reconoció que
el patrimonio de su gran pasado necesitaba desesperadamente una renovación. Transformó docenas de monaste-
rios, palacios y conventos en hoteles, honrando la autenticidad histórica de sus núcleos arquitectónicos. A menudo
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

ocupan sitios de gran belleza física. Por lo general (pero no siempre) están en regiones sin abundancia de hoteles
-- desde Sagres a un castillo feudal en Óbidos. Las tarifas no son bajas, pero resultan moderadas para la calidad y
servicios que se ofrecen. No es posible alojarse más de 5 días pues usualmente hay lista de espera. Las habita-
ciones a menudo están lejos de ser opulentas, y el personal probablemente será más burocrático de lo deseable.
Pero la experiencia recompensa con una percepción del antiguo Portugal.
www.solaresdeportugal.pt: Una cadena de casas de campo y solariegas restauradas, de gran confort y mucho en-
canto, a menudo en entorno histórico. Son privadas y el alojamiento siempre incluye desayuno.
Reservas
Son esenciales en verano; muchos hoteles se llenan. Es mejor salir con una idea de dónde va a pasar cada no-
che, aún en baja estación. La mayoría de los hoteles piden por lo menos un día de depósito para reservar una ha-
bitación. Normalmente, con una semana de anticipación, la reserva se puede cancelar sin cargo, pero verifique
cuál es la política de su hotel. Es importante que hable personalmente con algún miembro del personal, o envíe un
fax, al pagar su reserva, especialmente si está tratando con un hotel económico.

Comer
Dónde comer
Los restaurantes ofrecen cocina tradicional o moderna. Las tascas o casas de pasto (locales modestos) sirven
platos sencillos y baratos. Un poco más caro, aunque abordable, es la cervejaria que propone especialidades lo-
cales acompañadas con una cerveza; en las churrasqueiras la protagonista es la carne, y las marisqueiras ofre-
cen sobre todo pescado. También está la adega, que sería el equivalente de la bodega española. En los estable-
cimientos sencillos, es muy normal comer en el mostrador.
Se come entre la 12:00 y las 14:30; muchos restaurante cierran la cocina a esa hora. Se pide primero una sopa
(invariablemente un gran cuenco lleno hasta el borde) o acepipes, seguidos de un pescado (que puede cobrarse al
peso) y un plato de carne, probablemente ambos acompañados de papas y arroz. Las ensaladas existen, pero en
plato pequeño y a lo sumo con cebolla, zanahoria y tomate además de lechuga (con más ingredientes, los precios
se disparan a los 5-7 €). Las bebidas no se sirven muy frías (tendrá que pedir gelo).
La mayor parte de los restaurantes tienen un menú del día, la emmenta turistica que puede incluir o no las bebidas
y cuesta 12-15 €. En muchos, hay un prato do dia abundante y completo, que se prepara fresco por 7-12€. Los
restaurantes populares ofrecen raciones (dose) y medias raciones (meia dose).
El café cuesta hasta 1€. Una bica es café solo. Un cortado o pingao (¡no pringao!) es un café cortado. Un galao es
un café con una nube de leche. Un café con leche es un café com leite.
La cuenta
Al sentarse le pondrán en la mesa los couverts (pan, queso, aceitunas) o un entrante. En algunos restaurantes
son gratis, pero en otros se cobran aparte; es buena idea preguntarle al mozo, y tener en cuenta que es común
que el costo sea por persona: si no lo quiere, tiene que indicárselo al camarero; si lo consume tendrá que pagarlo.
La mayoría de los restaurantes facturan la mantequilla, y menos frecuentemente el pan y el cubierto.

Propinas
La mayoría del personal de servicio espera una buena propina. Los hoteles añaden un cargo por serviço que se
reparte entre todo el personal, pero también se espera recibir propina individual. Dé 1€ al botones que le hace una
diligencia, al portero que le llama un taxi, al porteador por cada bulto que acarree; 2.50€ al que sirve los vinos en
el hotel, si cenó allí con frecuencia, y 1.50€ a la mucama. En hoteles de lujo o de primera clase, el conserje le pre-
sentará una cuenta separada de los extras, por ejemplo cargos por boletos para los toros. Se espera una propina -
cuyo monto dependerá de los requerimientos realizados - además del cargo consignado en la cuenta.
Calcule una propina del 20% de la tarifa del taxi, en viajes cortos. Si son largos (del aeropuerto a Cascais), 15%.
Los restaurantes y clubes nocturnos incluyen un 18% de impuestos y un cargo por servicio. Como en los hote-
les, esta suma se distribuye entre todo el personal, y se acostumbra dar propina extra. Agregue a la cuenta un 5%
en un restaurante de precio moderado y hasta un 10% en uno de lujo o de primera. En el guardarropas de casas
de fado, restaurantes y clubes nocturnos, deje por lo menos 1€. Al cuidador de un baño, 0,50€.

Horarios
Los bancos abren, por lo general, lu-vi 8:30am-3pm. Las oficinas de cambio de divisas de los aeropuertos y ter-
minales de trenes tienen un horario más extenso; la oficina del aeropuerto de Portela, en las afueras de Lisboa,
está abierta las 24 horas. Los comercios abren por lo general de lu-vi 9am-1pm y 3-7pm; los sábados, 9am-1pm.
La mayoría de los museos abren 10am-5pm; a menudo cierran para almorzar 12:30-14 hs. Los museos más
grandes, con más personal, quedan abiertos al mediodía.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

La mayoría de los restaurantes atienden 12am-3pm y 7:30 -11pm; muchos cierran los domingos. Los clubes
nocturnos abren a las 10pm, pero la acción comienza después de medianoche y suele durar hasta las 3-5am.

Compras
Cualquiera sea el sitio donde se fabriquen -- de las Azores a la remota provincia septentrional de Trás-os-Montes
-- las mercaderías de todo Portugal terminan en los comercios de Lisboa. Pero si va a una provincia, trate de com-
prar allí, donde los precios a menudo son un 20% más bajos, con excepción de los bordados de Madeira, que
cuestan más o menos lo mismo que en Lisboa.
Los productos de corcho, de posafuentes a cajas de cigarrillos, son buenas compras. Los coleccionistas buscarán
azulejos decorativos. También hay buenas oportunidades en porcelana, suéters de pescador del norte y gra-
baciones de fado. Los canastos livianos, de tejido intrincado, resultan obsequios atractivos y prácticos. Si com-
pra cintas en Vila do Conde, en las afueras de Porto, tendrá mejor precio, pero también las hay en Lisboa.
Una de las mejores compras en Portugal es la cerámica, y los gallos de cerámica de Barcelos, pintados de colo-
res brillantes, son legendarios: el gallo se ha convertido en símbolo de Portugal. En Coimbra y a menudo en Alco-
baça se fabrica loza azul y blanca. En Caldas da Rainha hay platos verdes y amarillos con forma de vegetales
(especialmente coles), frutas, animales y hasta hojas. Vila Real es famosa por su cerámica negra, y Aceiro por la
polícroma. Hay macetas de cerámica roja en el sudeste del Alentejo, basadas en diseños que se remontan a los
etruscos. El cristal de Atlantis, la gamuza y el cuero también son buenas compras. En el Algarve, hay linternas
artesanales, rejillas para hogares y muebles de exterior de metal -- principalmente cobre, bronce y cinc.
La mejor compra en Portugal, el oro, está estrictamente regulada por el gobierno. Los joyeros deben poner un mí-
nimo de 19.2 carates en las joyas que venden. Se ven mucho las joyas con filigrana de oro y plata, en todo Por-
tugal. Las celosías ornamentales hechas con alambre de oro o plata son un arte que se remonta a la antigüedad.
Los ítems más caros a menudo son obras de arte, y están ejecutadas en oro de 19 1/4 carates. Se suelen ver ca-
rabelas de filigrana. Hay adornos menos caros en plata, a veces enchapada en oro 24 carates.
Portugal también es famoso por los tapetes de Arraiolos, finas alfombras de lana. Según la leyenda, artesanos
moros expulsados de Lisboa a comienzos del S.XVI fueron los que comenzaron a hacerlos en Arraiolos, el Alente-
jo. Se dice que los motivos imitan diseños persas. Algunos tapetes de Arraiolos han llegado a museos.
Consejos de compras
Muchos comercios de Portugal podrán embalar y despachar objetos voluminosos. Todo ítem grande, como un
mueble, debe enviarse por barco. Todo vendedor serio de antigüedades de Lisboa tiene listas de empresas reco-
mendables de carga marítima. Para la mayoría de los ítems de tamaño pequeño y mediano, las tarifas aéreas no
tienen diferencia significativa con las marítimas. TAP, la aerolínea portuguesa, despacha cargas. Recuerde que
todos sus envíos tendrán que pasar por la aduana de su país, con algunos trámites y quizás cargos y un viaje has-
ta el aeropuerto. A menudo es mejor contratar a un despachante que haga el trabajo por usted.
Qué comprar:
Tapetes de Arraiolos: Las tradiciones moras que prevalecieron en el pueblo de Arraiolos, inspiraron su intrincado
tejido. Bordadores y tejedores trabajan muchos días, con pura lana, en combinaciones de petit point y punto cruz
más espaciado. El resultado ilustra guirnaldas de frutas y flores (interpretación libre de los tapetes del Aubusson
francés) y animales que corretean en jardines idealizados (vagamente inspirados en las alfombras persas y tur-
cas). El precio depende del tamaño y de la complejidad del diseño. Si no va a Arraiolos, los encontrará en Lisboa.
Cerámica y azulejos: Los constructores de Portugal aprendieron a compensar la falta de madera perfeccionando
las artes de la albañilería, el estuco y la cerámica. Todas se usaron para construir sus edificios robustos, a prueba
de termitas. Luego de la expulsión de los moros, su estética perduró en los diseños pintados en azulejos, platos,
fuentes y jarras de cerámica. Luego se combinaron estilos de Holanda, Inglaterra y China, para influir en una rica
tradición de fabricación alfarera. Lo más notorio fueron los azulejos azules y blancos, cada uno con su diseño indi-
vidual, que adornaron miles de paredes interiores y exteriores en todo el país. También son encantadores los miles
de platos, jarras de agua y de vino, y floreros adornados con paisajes selváticos poblados de criaturas míticas. Se
pueden comprar ejemplares nuevos y algunos antiguos de cualquiera de esos artículos, por todo Portugal.
Joyas: En Portugal, toda joya anunciada como "oro" debe contener por lo menos 19.2 kilates. Esa pureza permite
a miles de joyeros, hilar el brillante material en delicadas filigranas con asombroso detalle. Ya sea que opte por un
simple broche o por una reproducción en filigrana de oro o de plata de una carabela del siglo XVIII, Portugal pro-
duce joyas que merecen estar en la dote de una princesa, a precios razonables. Hay muchas joyerías.
Artesanías: El diseño y fabricación de cintas, alfombras, ropa tejida a mano, tallas en madera y linos bordados,
evolucionó durante siglos en hogares y talleres. Aunque algunos de los objetos más rústicos son algo crudos, los
mejores pueden considerarse arte. De norte a sur, un comercio tras otro ofrecen artesanías regionales.
Productos de cuero: Iberia siempre fue tierra de cría y toreo, y la industria portuguesa de la fabricación de cueros
es conocida en todo el mundo. Entre sus productos hay chalecos, zapatos, libros de bolsillo y billeteras, todos por
precios razonables. Los mejores comercios se concentran en Lisboa.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

Días festivos
7 de Junio - Corpus Christi
10 de junio –Fiesta nacional
13 de junio - Fiesta de San Antonio (feriado en Lisboa)
Segunda mitad de junio - Festas dos Santos Populares, en Lisboa: Las celebraciones comienzan el 13 y 14 de
junio en la Alfama, con las fiestas en honor de San Antonio. Hay marchas (grupos de cantantes y músicos que
desfilan) en Avenida da Liberdade, y mucho canto, baile, vino y sardinas asadas. El 23 y 24 de junio es la Fiesta
de San Juan Bautista, brillan las hogueras en la noche y los participantes saltan sobre ellas. La celebración final
es la Fiesta de San Pedro, el 29 de junio. La oficina de turismo de Lisboa (tel. 21/031-27-00; www.visitlisboa.com)
da detalles de la programación, pero gran parte de la acción es espontánea y va de mediados a fin de junio.
Fines de junio - Fiestas de São Pedro, en Montijo, cerca de Lisboa. Es un festival en honor de San Pedro que
se celebra desde tiempos medievales. El último día se bendicen los barcos y se hace una colorida procesión. El
ítem principal del menú son las sardinas asadas. Los criadores de toros llevan a sus animales a la población y los
sueltan por las calles para que persigan a jóvenes alocados, que muchas veces terminan heridos o muertos. Tam-
bién hay toreos. La última noche, los participantes observan el rito pagano de prender fuego a un bote y ofrecerlo
como sacrificio al río Tejo. Llame a la oficina de turismo de Lisboa (tel. 21/031-27-00) por más información.

Dinero
Medios de pago
En las pensiones y en los pequeños restaurantes se paga en efectivo. Hay cajeros automáticos por todo el país.
Presupuesto / coste de la vida
Presupuesto bajo: alojamiento en pensión, residencial u hotel modesto, almuerzo rápido y cena en un restaurante
sencillo, 50 € por día y por persona. Presupuesto medio: alojamiento en un hotel confortable, almuerzo ligero y
cena en un buen restaurante, calcule 90 € por día y por persona. Presupuesto confortable: alojamiento en un hotel
de alto standing o en una espléndida pousada y al menos una comida gastronómica, calcule como mínimo 120 €
por día y por persona. Añadir las visitas (de 2 a 5 €) y el transporte.

Electricidad
El voltaje es el mismo que en España (220 V). Los enchufes son de tipo europeo.

Salud
Urgencias
Número de emergencia único europeo: tel. 112. Asistencia médica: tel. 115.
Médicos y hospitales
Los hospitales son modernos y están bien equipados, aunque suelen estar saturados. La espera puede ser larga.

Farmacias
Abren de lunes a viernes 9-13 y 15-19, y los sábados de mañana. Las de guardia se llaman farmácias de serviço.

Seguridad
Cuando se bañe en el mar, cuidado con las corrientes del océano Atlántico: pueden ser muy fuertes, sobre todo
en la costa oeste. Las playas vigiladas están señalizadas con un panel verde.
Robos
Portugal tiene una tasa baja de delitos violentos, pero las raterías contra turistas están aumentando. Los viajeros
pueden ser blanco de carteristas, en especial en sitios concurridos, restaurantes y transporte público. En general,
los visitantes deberían transportar limitada cantidad de dinero y tarjetas de crédito, y dejar dinero extra, tarjetas de
crédito y documentos personales en su casa o en el cofre del hotel. También debería evitarse el uso de ATMs en
zonas aisladas o mal iluminadas.
En autos alquilados o que no tengan patente local, los viajeros deberían sacarse del vehículo todo equipaje al es-
tacionar. En el continente, mantener trabadas las puertas al parar en intersecciones.
En Lisboa conviene ser prudentes, sobre todo de noche, en los barrios de Penha de França, Campolide y Cam-
po Grande. Los carteristas actúan sobre todo en los tranvías 25 y 28 al Castillo de São Jorge. Pandillas juveniles
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

han robado a pasajeros del tren Lisboa-Cascais. Hay que ser especialmente cuidadoso en las estaciones de
tren Santa Apolónia y Rossio, los distritos de Alfama y Bairro Alto, el Castillo de São Jorge y Belém.
Se han reportado robos en Sintra, Cascais y Mafra. Se forzaron automóviles en zonas de estacionamiento de
atracciones turísticas y cerca de restaurantes. Hay que tener cuidado cuando se estaciona en el Castillo Moro y el
Palacio de Pena en Sintra, y en las playas de Guincho, Cabo da Roca y Boca do Inferno.

Teléfono
El servicio telefónico es caro. Operadores de telefonía móvil: TMN, Vodafone, y Optimus.
Tarjetas para las cabinas telefónicas
Hay PT-Cards de varios tipos: las de 10 € permiten llamar a todo Portugal y al extranjero desde Portugal y a Por-
tugal desde cualquier parte del mundo. Las Marconi Phone Card son prepagas por 7,5 € ó 15 €; permiten llamar
desde Portugal a cualquier parte del mundo, pero no del extranjero a Portugal. Se compran en quioscos, oficinas
de Correos y tiendas de Portugal Telecom.

Llamar a Portugal desde el extranjero


00 + 351 (prefijo de Portugal) + número del interlocutor.

Llamar desde Portugal


00 + prefijo del país al que vaya a llamar; en el caso de Argentina es el 54.

Llamadas nacionales
Hay que marcar siempre los nueve dígitos del número.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

Lisboa***
www.visitlisboa.com www.askmelisboa.com www.thelisbonconnection.com www.golisbon.com
La ciudad de Lisboa tiene 570.000 habitantes y su área metropolitana, 2.700.000 habitantes (cerca del 25% de la
población de Portugal). Muchos de ellos ni siquiera hablan portugués. El Valle del Tajo concentra 3.400.000 habi-
tantes (el 32% de la población de Portugal). Las industrias principales son textiles, zapatos, ropa, loza y porcelana.
En la orilla derecha del mar de Paja, apodo del dorado Tajo en su estuario, la capital de Portugal vive al ritmo de
los vendedores ambulantes que la recorren todo el día. Por la tarde, sus habitantes sacan las sillas a la acera y
discuten de todo, alto y fuerte. Y la ciudad se envuelve con el trágico sonido del fado: se elevan voces cálidas ha-
cia un mundo nostálgico donde la "saudade" murmura la tristeza del exilio y la separación...
En su edad de oro llegó a ser considerada la octava maravilla del mundo; enriquecida con importaciones de los
cuatro puntos cardinales, rivalizaba con Venecia. Hoy, con sus 7 colinas y sus tejas rojas, bañada en la luz pura
del Atlántico, con una mezcla armoniosa de lo viejo y lo nuevo, es una de las capitales europeas más atractivas.
En Lisboa, todo recibe algún apodo, desde los barrios hasta los reyes. Las calles tienen nombres coloridos, como
Rua do Açúcar; Praça do Comércio, el centro de la costanera, es llamada también Plaza del Caballo Negro. El Ta-
jo es la parte más vital de la ciudad: desde el Bairro Alto bajan los cablecarriles a la costa, donde descargan bar-
cos provenientes de África. El puente Vasco da Gama, el más largo de Europa, extendido como una flecha que
apunta a la modernidad, aceleró las conexiones con el Alentejo, España y otras zonas del país.
A pesar de su fama de ciudad lenta, para algunos incluso lánguida, ha ido evolucionando hasta adoptar un nuevo
aspecto, rejuvenecido, que no olvida su respetable pasado. El Museo Calouste Gulbenkian es uno de los más ri-
cos de Europa en colecciones de artes decorativas, y desde el verano de 2007 también se puede visitar el Museo
de Arte Moderno de Lisboa, un sorprendente símbolo de unión entre tradición y modernidad junto a la torre de Be-
lém, en el viejo barrio marítimo del que partieron las carabelas de Vasco de Gama en el S.XVI.
Abundan las fuentes. Los azulejos azules recobraron su brillo y las filigranas de piedra de las iglesias y los pala-
cios manuelinos, su color marfileño. Antiguas calles de la Baixa se recuperaron como peatonales de compras. Pe-
ro no nos engañemos... han sido restaurados fachadas y palacios, pero otros - muchos de los edificios Art Nou-
veau característicos de la vieja ciudad - han caído reemplazados por estructuras más impersonales. Los bulevares
flanquean altos edificios de departamentos y en otros barrios, la ropa cuelga al viento desde casas del S.XVIII.
Todavía quedan tranvías de antaño, pero están siendo reemplazados por unidades más estilizadas y veloces.
Un poco de historia
Muchos lisboetas afirman sin ponerse colorados, que Ulises fundó su ciudad. Otros sostienen que sus habitantes
primitivos fueron cartagineses o fenicios. Los romanos se establecieron en el sitio alrededor del 205 aC, y luego
construyeron fortificaciones en donde hoy está el Castillo de São Jorge. Los visigodos capturaron la ciudad en el
S.V; en 714 comenzaron siglos de dominación mora. El primer rey de Portugal, Afonso Henríques, quitó Lisboa a
los moros en 1147, pero no fue hasta 1256 que Afonso III trasladó allí la capital, dejando Coimbra.
El gran terremoto del Día de Todos los Santos de 1755 se sintió de Escocia al Asia Menor, y tuvo unas 22 réplicas.
Lisboa se quemó en 6 días, cuando vivía su máximo esplendor de poderío barroco; el Tajo levantó paredes de
agua de 12 metros. Murieron unas 60.000 personas. Sin embargo, cuando las cenizas se asentaron, el Primer Mi-
nistro, marqués de Pombal, acometió la reconstrucción de la Baixa, la ciudad baja. Y decidió convertirla en un lu-
gar de inusitada belleza. Se levantaron amplios bulevares simétricos que conducían a plazas dominadas por fuen-
tes y estatuaria, con veredas de mosaicos blancos y negros. En el lugar más castigado por el sismo se levantó la
Praça do Commercio, el corazón de Lisboa, un símbolo de prosperidad abierto al Tajo. Su ornamentación recuerda
que fue precisamente a través de la desembocadura del río, el mar de Paja, por donde Portugal recibió durante
cinco siglos las riquezas procedentes de ultramar.
En el film Casablanca, Lisboa escondía el punto de pasaje a América de los refugiados bloqueados en el norte de
África. Durante la guerra, la capital fue un hervidero de intrigas y espionaje y un paraíso para miles de refugiados,
incluida la realeza depuesta. Entre 1993 y 2006 se invirtió mucho dinero (cofinanciado por la Unión Europea) para
embellecerla, especialmente para la Exposición Universal de 1998 y la Copa de Europa de fútbol en 2004.
Clima
Debido a la influencia del Atlántico, Lisboa goza de un clima muy agradable todo el año: en invierno la temperatura
media ronda los 15ºC, la primavera es muy suave: 11ºC-13ºC de mínima y máximas que pueden superar incluso
los 22ºC en Abril-Mayo. El verano disfruta de días soleados con temperaturas que oscilan entre los 26-28ºC.

Cómo llegar
Avión y aerobús
Los vuelos aterrizan en el Aeroporto de Lisboa (tel. 21/841-35-00; www.ana-aeroportos.pt), a 6.5km del centro.
La oficina de TAP está en Loja Gare do Oriente, Estação do Oriente, Avenida de Berlim (www.tap-airportugal.pt).
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

El Aerobús (www.yellowbustours.com) - línea 91 - conecta el aeropuerto y la estación de trenes Cais do Sodré


cada 20 min de 7:45am a 8:15pm, y tarda 20min. Los boletos comprados a bordo o en el puesto de Pça.do Co-
mércio, dan derecho a un 25% de descuento en circuitos turísticos Yellow Bus. Ida y vuelta: 5,50 €. Pasaje de 24
hs: 3,50 €, con derecho a la red de transporte público de Carris. No se cobra por transportar el equipaje.
• Línea 1: Sale cada 20 minutos, desde las 7:45 a las 22:30 (cada 30 min después de las 21 hs). Aeropuerto - En-
trecampos - Campo Pequeno - Av.da República - Saldanha - Picoas - Fontes Pereira Melo - Marquês de Pombal
- Ad.da Liberdade - Restauradores - Rossio - Pça.do Comércio (correspondencia con la línea férrea del Algarve)
- Cais do Sodré (correspondencia con la línea férrea Estoril/Cascais).
• Línea 2: Funciona de las 8:50 a las 21:50 hs. Aeropuerto - Oriente.
• Línea 3: Sale cada 30 min, entre las 8:15 y las 21:15. Aeropuerto - Entrecampos - Setes Rios - Pça.de Espanha
- Av. José Malhoa - Av. José Malhoa (Sul).
Hay taxis en la vereda frente al aeropuerto; la tarifa media al centro es 12€, más 1.60€ por cada bulto.
Tren
Los pasajeros del norte y este de Portugal, Madrid y Paris, llegan a la terminal principal, Estação da Santa Apo-
lónia, Av. Infante Dom Henrique, al lado del Tajo y cerca del barrio de la Alfama. Para la Expo 98 se construyó una
terminal nueva conectada con el metro, la de Oriente en Expo Urbe, donde llegan trenes suburbanos y de larga
distancia - Porto, Sintra, las Beiras, Minho y el Douro. En la Estação do Rossio, entre Praça dos Restauradores y
Praça de Dom Pedro IV, hay trenes a Sintra. La Estação do Cais do Sodré, pasando el extremo sur de Rua Ale-
crim, al este de Praça do Comércio, maneja los trenes a Cascais y Estoril (Costa do Sol). Finalmente, en Sul e
Sueste, al lado de la Praça do Comércio, se puede tomar un ferry para cruzar el Tajo a Barreiro, donde se toman
los trenes para el Algarve y el Alentejo. Información en www.cp.pt o llamando al tel. 80/820-82-08, 7am-11pm.
Ómnibus
Todos los ómnibus llegan a la Rodoviária da Sete Rios (tel. 21/358-14-81; www.rede-expressos.pt). Para ir a Es-
toril o Cascais se toma la línea 1, que llega a Cais do Sodré. Para Lagos, puerta al Algarve, salen no menos de 6
unidades por día (18€), y a Porto van 9 servicios. Hay 14 ómnibus diarios a Coimbra.

Transporte urbano
El centro de Lisboa es relativamente compacto; debido al pesado tránsito, es mejor explorarlo a pie. Es la única
manera de ver barrios como la Alfama. La ciudad es muy ruidosa y conducir es difícil; los vehículos van rápido y
pegados unos a otros. Los ómnibus humean. Se toca mucha bocina. Las calles son angostas y los rayones están
a la orden del día.
Cuando vaya más lejos, como Belém, tendrá que depender del transporte público, que en general es barato pero
lento. Considerando el terreno escarpado y el hecho de que muchas calles fueron diseñadas para carros, los tran-
vías son una buena opción. En general, los boletos de transporte público se pueden adquirir y recargar en cual-
quier estación de metro, en las máquinas automáticas del tranvía nº 15, en la taquilla del elevador de Santa Justa
y en diferentes quioscos en la ciudad.
Carris (www.carris.pt) opera la red de funiculares, trenes, subterráneos y ómnibus de Lisboa.
Cartao Viva Viagem / 7 Colinas: Las tarjetas cuestan € 0,50 y se cargan/recargan en los puestos de ventas de
Carris. Deben cargarse con la opción “Zapping” para tener derecho a combinaciones de metro, autobús, tranvía y
elevador: la carga es de 2 - 5 (0,15€ de yapa) - 7 (0,35€ de yapa) - 10 (0,75€ de yapa) ó 15€ (1,15€ de yapa). Para
usarlas, deben validarse acercándolas a 5 cm del círculo negro del validador, que dará una señal sonora corta y
luz verde (o señal larga y luz roja si no validó); la validación puede ser de una zona y paga una hora de viajes, o
de dos zonas (con la tecla 2 del validador) y paga dos horas de viajes; en todo caso, debe repetirse en cada viaje
(aunque sólo restará del saldo de la tarjeta la primera vez en el período de validez).
Tarifas: Compra a bordo de boletos simples: Autocarros: 1,75 €; Elétricos : 2,85 €; Elevadores Bica, Glória y La-
vra: 3,50 € (2 viajes); Elevador de Santa justa: 5,00 € (dos viajes y acceso al Mirador).
Con Cartão 7 Colinas: boletos simples (1 viaje) 1 zona (Coroa L o Coroa 1): 1,05€, dos zonas (toda la red): 1,30€;
boleto 24 hs en metro y toda la red Carris: 4,60€.
Metro (www.metrolisboa.pt) Limpia, rápida y moderna, la red tiene 4 líneas: Azul (Santa Apolónia/Amadora Este),
Amarela (Odivelas/Rato), Verde (Cais do Sodré/Telheiras) y Vermelha (Oriente/Alameda); funcionan de 6.30 a 1
hs. Las estaciones están señaladas con grandes “M”. Uno de los trayectos más concurridos - propicio a los apre-
tones en días de corrida -- es de Avenida da República a Campo Pequenho, lejos del centro. Tomar el metro de
Lisboa es como visitar una impactante colección de arte: hay pinturas, azulejos y esculturas. verá interesantes
obras de arte contemporáneo, algunas de artistas portugueses famosos como María Keil y María Helena Vieira da
Silva. Las mejores muestras están en Cais do Sodré, Baixa/Chiado, Campo Grande y Marquês de Pombal.
Tranvías: Funcionan desde 1903; los viejos tranvías chirriantes son muy típicos de Lisboa, pero poco a poco van
siendo remplazados por otros más modernos. Corren de 7am a 12pm. Al pie del elevador Santa Justa, en Rua
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

Áurea, hay un quiosco con horarios de rutas. Los eléctricos (trolleys y tranvías) suben al Bairro Alto; Son líneas
preferidas de los turistas, la 15 (Praça da Figueira/Algés) y la 28 (Martim Moniz/Prazeres) - ésta recorre la parte
histórica de Lisboa y es la que tiene mejores vistas.
El recorrido completo de la Carreira 28 desde la Rua da Conceiçao, dura 1 hora y abarca Alfama, la Baixa y las
colinas de Barrio Alto (con el Chiado), Estrela y Prazeres. Hacia el Bairro Alto el tranvía lleva cartel Prazeres; en
sentido opuesto indica Martim Moniz. Las unidades que no especifican esos destinos, circulan en verano y hacen
un recorrido parcial hasta la parada que indiquen. ¡¡Cuidado con los carteristas!!
Ómnibus: Corren de 7am a 1am. Hay de dos pisos iguales a los de Londres; para ir parado en la plataforma tra-
sera de un ómnibus atestado, necesitará tener ambas manos libres para agarrarse. Líneas principales: 745 (Prior
Velho/Cais do Sodré), 83 (Portela/Cais do Sodré), 746 (Santa Apolónia/Damaia), 15 (Cais do Sodré/Sete Rios) y
43 (Praça Figueira/Buraca).
Funiculares: Funcionan hasta las 23hs. El Glória va de Praça dos Restauradores a Rua São Pedro de Alcântara;
el Bica, de Calçada do Combro a Rua da Boavista, y el Lavra, del lado este de Avenida da Liberdade a Campo
Mártires da Pátria. El de Santa Justa sube al mirador de Santa Justa.
Tren electrico: Un moderno sistema de tren eléctrico de clase única, entre la Estación Cais do Sodré en Lisboa y
Cascais, conecta la Riviera Portuguesa, pero no llega a Sintra. Para Sintra, hay que salir de la Estação do Rossio,
sobre Praça de Dom Pedro IV. El boleto entre Lisboa y Cascais, Estoril o Sintra, cuesta 1.80€ a 4€.
Ferry: Aún hay ferrys (www.transtejo.pt) entre ambas orillas del Tajo. Salen cada 15-20min y tardan 15min en cru-
zar. Son silenciosos y muy usados para evitar el tráfico de las horas pico en los puentes. Conectan Cais de Alfân-
dega (Praça do Comércio) con la Estação do Barreiro, y Cais do Sodré con Cacilhas. La vista es muy buena. Al
llegar a Lisboa en barco, al Terreiro do Paço, se tiene la impresión de penetrar en el corazón de la ciudad.
De Barreiro salen trenes cada 30 min a la Costa Azul y el Algarve - el boleto del tren incluye el ferry. El boleto para
el ferry solo, cuesta 1,15€ (1,10€ con cartão Zapping) a Cacilhas (línea Transtejo - TT), 2,25€ (2,15€ con cartão
Zapping) a Barreiro (línea Soflusa - SL).
Taxi
Los taxis son normalmente Mercedes gasoleros de color beige. Si está ocupado, la luz del letrero será verde. Co-
bran 2€ al bajar la bandera y 0,45€ por km, más un 20% de 9pm a 6am y los sábados, domingos y feriados. La
hora de espera se cobra 14,80€. Se da propina (20%). Un viaje normal dentro de la ciudad, de día, costará unos 3-
5 €; de noche, 5-7 €. Controle que el taxímetro tenga puesta la tarifa que corresponde: T1 diurna, T2 nocturna y
fines de semana, T3 y T4 para zonas suburbanas (ver Tabla de Tarifas de taxis). Se puede llamar un Rádio Táxi al
tel. 21/811-90-00 (www.retalis.pt), y sumará 0,80€ por ir al encuentro del pasajero.
Auto
Conducir es muy difícil y riesgoso -- la tasa de accidentes de la ciudad es muy alta; siempre parece la hora pico
(teóricamente sería lun-vie 8-10am, 1-2pm y 4-6pm.) Estacionar es casi imposible. Sólo alquile auto cuando esté
por salir de la capital. Si entra en Lisboa desde otra población, ubique antes el garage o estacionamiento más cer-
cano donde pueda dejarlo hasta que esté listo para irse.
Las principales compañías de alquiler de autos tienen mostradores en el aeropuerto y oficinas en el centro: Avis,
Av. Praia da Vitória 12C (tel. 21/351-45-60; www.avis.com, abre 8am-7pm, 95€ para retiro a las 8 y devolución a
las 19 hs el más económico); Hertz, Rua Castilho 72 (tel. 21/381-24-30 ó 21/381-24-35; www.hertz.com, abre lun-
vie 8am-7pm, sáb 9am-1pm y 2-7pm, dom 9am-1pm y 3-7pm, 48,85€ mismas condiciones); Budget, Rua Castillo
167B (tel. 21/386-05-16; www.budget.com, abre 9am-7pm, 64,46€ mismas condiciones). Verificar tarifas.

Información para el visitante


La oficina de turismo principal está en el Palácio da Foz, Praça dos Restauradores (www.visitportugal.com, tel.
21/12-05-050), en el extremo de Avenida da Liberdade que queda en la Baixa; abre 9am-8pm (Metro: Restaurado-
res). Hay otra frente al correo central, Rua do Arsenal 15 (tel. 21/031-27-00; www.visitlisboa.com); abre 9am-7pm.
La oficina de turismo mantiene una lista de eventos y entretenimientos. Otra fuente útil es la Agência de Bilhetes
para Espectáculos Públicos, en Praça dos Restauradores; abre 9am-9:30pm y vende entradas para la mayoría
de los teatros y cines. El diario local, Diário de Notícias, trae la programación cultural.
Lisboa Card
La tarjeta Lisboa Card da acceso gratis ilimitado a toda la red del metro y transporte público de Lisboa, a las lí-
neas de tren Cais do Sodré-Estoril-Cascais y Rossio-Sintra, y acceso gratis o con descuento en 27 museos, edifi-
cios históricos y otros sitios (p.ej. Parque de las Naciones, Castillo de San Jorge).
Tiene validez por 24h (18,50 €), 48h (31,50 €) o 72h (39 €). Se puede adquirir en las oficinas de turismo (Palacio
Foz Plaza de los Restauradores 9-20 hs, Lisboa Welcome Center en Plaza del Comercio 9-20 hs, Estación de Fe-
rrocarril de Santa Apolonia, quiosco de Belém), aeropuerto (hall de llegadas 7-24 hs), o en un quiosco en Rua Au-
gusta (entre Pl. del Rossío y Pl. del Comercio), o en www.askmelisboa.com/es/content/lisboa-card-1.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

Umbral de rentabilidad: Teniendo en cuenta el precio del boleto de 24/48hs de Carris y el precio medio de los
monumentos, conviene Lisboa Card 24 hs a partir del 4º monumento; Lisboa Card 48 hs. para una media de 3
monumento/dia, y Lisboa Card 72 hs para una media de 2 monumentos/día.
Muy importante: Junto con la tarjeta se reciben unos cupones que hay que presentar en ciertos monumentos de
Sintra y en el city tour de Lisboa. Para los restantes puntos sólo hay que presentar la tarjeta a la entrada.

Cuestiones prácticas
Cambio de divisas -- Hay casas de cambio abiertas las 24 hs en la estación Santa Apolónia y el aeropuerto. Las
mejores tasas se obtienen en los ATMs, que están por toda la Baixa y, en menor número, en itras zonas de la ciu-
dad. El correo también cambia divisas.
Seguridad -- Hace tiempo que Lisboa dejó de estar entre las capitales más seguras de Europa. Caminar de noche
es muy peligroso, evítelo en especial si está solo: hay asaltos a punta de cuchillo; los bandidos operan de a 2-3 y
se llevan el código de ATM además del dinero, manteniendo a la víctima como rehén hasta hacer la extracción. De
día hay carteristas; buscan billeteras, carteras y cámaras; las aglomeraciones son especialmente riesgosas.
Ya no se puede salir a correr por el Parque Eduardo VII; desde luego no de noche, pero también hay riesgo de
día. La zona de pinares del Estádio Nacional, en la salida a Estoril, tampoco es segura de noche. Algunos hacen
jogging a lo largo del Tajo, entre el Ponte do 25 de Abril y Belém, yendo hacia el norte.

Alojamiento
Los hoteles de Lisboa ya no son baratos como antes, sino similares a los de otras capitales europeas. Hay que
decidir si quedarse en un hotel de la ciudad, o en las cercanas Estoril y Cascais: dependerá de sus intereses. Si
es verano y quiere estar cerca del mar, estos centros de playa serían ideales: aunque tenga que trasladarse a Lis-
boa, hay trenes eléctricos cada 20 minutos. Si está falto de tiempo e interesado principalmente en ver sitios en
Lisboa, o si es invierno, seguramente elegirá quedarse en la ciudad.
Si no puede pagar un hotel de nivel internacional, las pensãos son una buena opción. La mayoría no ofrece adi-
cionales al alojamiento y a menudo hay que compartir el baño, pero muchas tienen lavatorio con agua caliente y
fría en la habitación; algunas están bien ubicadas en el centro.
Si llega sin reserva, comience a buscar habitación lo más temprano posible. Si llega de noche probablemente ten-
drá que tomar lo que haya y pagar lo que le pidan.
Evidencia Astória Creative Hotel
Rua Braamcamp, No 10. Hotel 3 estrellas con decoración moderna y ubicación céntrica, muy cerca a pie de la pla-
za Marqués de Pombal y el parque Eduardo VII. La avenida de la Libertad está a 300 metros. Hermosa fachada y
diseño creativo, en tonos color tierra. Habitaciones con TV de pantalla plana y conexión Wi-Fi gratuita. Desayuno
en el elegante restaurante.
HI Lisbon Centre
Rua Andrade Corvo 46 - Valoración HI 85%
Tel. +351 213532696 - [email protected]
-Camas en dormitorio Mujer, sábanas incluidas, desayuno incluido € 16
-Habitación doble, con ducha y aseo, sábanas y toallas incluidas, desayuno incluido, € 44
El albergue ocupa un edificio del siglo XIX, al norte de la ciudad, al lado de Marques de Pombal y de la Avenida da
Liberdade. A 30 m metro Picoas - línea amarilla.
Capacidad para 174 huéspedes en 13 habitaciones de dos camas con baño, 1 habitación doble con baño y 31
dormis para hasta 6 personas cada uno. Café-bar, acceso 24 hs, Internet y WiFi, lavandería y guardaequipajes.
goodnighthostel.com Hostel en pleno centro (Rua dos Correiros 113 2nd.). Tel. +351 213 430 139. Hab. c/baño
compartido, desayuno e internet: 25€. Cama en dorm. de 4: 20€
www.wimdu.es (alquiler de deptos y habitaciones).
www.travelingtolisbon.com/es/ (alquiler de deptos y habitaciones).
www.travelingtolisbon.com/es/apartamentos/Apartamento-en-Lisboa-141a-Chiado/29835/ precioso depto. 90€/día.
Residencial Flor da Baixa. Rua Das Portas De Santo Antão, 81. En una peatonal de la Baixa, a 50m del metro
Restauradores y a 100m de la estación de Rossio. TV, WiFi, baño privado. ARS 230/noche (reservas en
www.venere.com).

Qué hacer en Lisboa


Festas de Lisboa
www.festasdelisboa.com Durante las Festas, Lisboa se embandera con tiras de papel de colores. La celebración
culmina la víspera del Día de São António con un desfile en la Avenida da Liberdade y fiestas en la Alfama.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

En junio, Lisboa está dominada por los días de los santos, que dan al festival su otro nombre, Santos Populares.
Hay eventos culturales, fiestas callejeras y plegarias. Los días principales son los de António (13 de junio), João
(23-24 de junio) y Pedro (28-29 de junio). Como símbolo de afecto, la gente se regala macetitas de albahaca y
claveles de papel en los que escriben poemas. Hay desfiles en todos los barrios y música y baile por todas partes.
La Alfama y Mouraria son los barrios de los festejos más típicos, con sardinas asadas en la puerta de las casas y
las calles llenas de gente que celebra. El gran desfile de São António (o Marchas Populares), la noche del 12 de
junio, es precedido por el casamiento de 12 parejas de las parroquias de Lisboa, que recorren la ciudad en autos
de época al atardecer. Más tarde se inicia el gran desfile por la Av. da Liberdade y se presenta música folclórica
del país y de ultramar, y bandas de samba.
El Día de São João se celebra el 24 de junio, principalmente en Porto, aunque Lisboa también participa. El día de
São Pedro, desde tiempos medievales se realiza una procesión de barcos por el Tajo, cerca de Montijo, que está
del otro lado del río.

Vida nocturna
Lisboa tiene una animada vida nocturna; obviamente es mejor los fines de semana. Los bares abren a las 10-
11pm, y los jóvenes llegan a los clubes después de la 1am. Hasta la medianoche se sirven cenas y copas y la en-
trada es libre. Luego la mayoría cobra unos 10 € la entrada. Las copas rondan los 5-6 € y la calidad es mala. Los
refrescos salen alrededor de 2 €.
Se puede ir al Tajo y empezar la noche bajo el Puente del 25 de Abril en las Docas de Santo Amaro, un puerto
deportivo en cuyos viejos almacenes muelles hay un conjunto de discobares con música para todos los gustos. A
medida que la noche avanza, se puede avanzar por Av. 24 de Julho hacia la Pr. de Comercio: Docas de Alcanta-
ra, Cais Rocha, Rocha Conde D'Obidos (discoteca Speakeasy), Santos (discoteca Kapital la más pija de Lis-
boa; Santos Design District).
En Santa Apolonia (Avda del Infante D. Enrique) está la Bica do Sapato - lo más chic de la movida lisboeta, dis-
coteca de noche y de día, pequeño centro comercial fashion (zapatería Sneakers delight con música de Dj en di-
recto; detalles de diseño en Nord, la tienda más cool; restaurante de John Malkovich con fast-food de luxe, cafete-
ría o cocina luso-japonesa con barra de sushi a unos 30-40 € por cabeza). En esta zona está el:
• Mega club Lux [R**]
Av.Infante Dom Enrique, Armazén A, Cais da Pedra a Santa Apolónia (www.luxfragil.com). Es un depósito de
carne de tres pisos que se convirtió en uno de los sitios más a la moda de Europa, donde va gente como Prince
y Cameron Diaz. Uno de sus propietarios es el actor John Malkovich. Es el primer sitio donde entrar, en los
muelles frente a la estación de Santa Apolónia. Hay una terraza con bella vista, un piso medio con bares diver-
sos, sillas y sofás cómodos, fantásticas pantallas de proyección y música que va del pop al jazz y dance; abajo
está el piso de baile. Hay bandas visitantes. Cierra los lunes.

En Bairro Alto la oferta y demanda son muy diversificadas; todos los públicos se mezclan. Hay que tener cuidado
en las laterales, llenas de adictos y dealers. Están algunos de los mejores clubes de fado de Lisboa y la mayoría
de los teatros. Rua Atalaya se llena de gente todas las noches (y en especial los viernes y sábados) que charla,
bebe y baila antes de entrar a las discos. A Outra Face da Lua (www.aoutrafacedalua.com, R. do Norte 86) está
decorada en naranja fuerte: de día es una tienda muy fashion con pequeña cafetería y por la noche un referente a
base de zumos energéticos o tés relajantes. A partir de la una, la cita está en la discoteca africana B.Leza (insta-
lada en un palacio renacentista en R. do Conde Barão 50, www.blogdibleza.blogspot.com), con música de Cabo
Verde y reggae; hay un pasillo un tanto surrealista que conduce hacia una vitrina con más de 500 trofeos deporti-
vos y un gimnasio, pues el palacio también es sede de un club de boxeo para inmigrantes.
Cerca del funicular de Gloria y de los clubes de fado del Bairro Alto, unos años después de la II Guerra Mundial el
Instituto del Vino de Porto estableció el:
• Solar do Vinho do Porto
Rua de São Pedro de Alcântara 45 (Metro: Restauradores; bus: 58 ó 100). Está en una construcción de 300
años, dedicado a la degustación del oporto en todas sus variedades; exuda atmósfera ibérica. La lista de vinhos
tiene más de 200 tipos de oporto, dulces, secos, rojos, blancos. Una copa cuesta 1-25€. Abre lun-sáb, 14-24hs.
Una manera más tranquila y muy fashion de empezar la noche, es tomar la primera copa en el lobby panorámico
del Hotel Ritz (R. Rodrigo Fonseca 38, muy próximo al Parque de Eduardo VII). Si es el atardecer, se puede ir al
Bar das Imagens en Alfama (R. Costa do Castelo 1): buena música con Dj en directo, con hermosas vistas sobre
la Lisboa antigua y buena selección de cócteles.
Lagrimear con un fado [Fr***]
Después del fútbol, la obsesión nacional es el fado ("destino"). Un homenaje lírico a los corazones rotos, que se
remonta a la época de los trovadores. Sus estrofas de cuatro versos sin rima, ejecutados por estrellas legendarias
como Amália Rodriguez, capturan el inconsciente colectivo de la nación. Escuchar el lamento de los fadistas en
algún club es la mejor manera de apreciar la melancólica dignidad del portugués.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

En Lisboa están los mejores fadistas del mundo. Si dispone de una sola noche en la ciudad, vaya a un club de
fado; los mejores están en el Bairro Alto y en la Alfama, entre el castillo de São Jorge y los muelles; puede hacer
un “muestreo” en ambos barrios; no es necesario cenar, pero seguramente tendrá que pagar una consumición mí-
nima. En la Alfama, hágase llevar por un taxi al Largo do Chafariz de Dentro, una pequeña plaza a una cuadra
del puerto; en el Bairro Alto, bájese en el Largo de São Roque (Trindade Coelho). En Portugal, es un arte eleva-
do: ni piense en conversar durante un show. La música comienza entre las 9 y las 10pm, pero es mejor llegar des-
pués de las 11pm. Muchos clubes abren hasta las 3am, y otros, hasta el alba.
Fermentaçao está en Alfama en el largo de Sao Rafael. La comida nada del otro mundo; lo bueno son los fados.

Cafeterías
Para los portugueses, la cafetería es una institución, un salón democrático donde tomar la bebida favorita, relajar-
se, fumar, leer el diario, escribir una carta o charlar de fútbol con amigos. Sin embargo, hoy es una sombra de lo
que fue. Los antiguos establecimientos están virando rápidamente al cromo y al plástico.
Una de las más antiguas aún en pie en Lisboa, es A Brasileira, Rua Garrett 120 (Metro: Rossio), en el Chiado. No
modificó en nada el decorado Art Nouveau opulento pero desteñido, desde que se puso de moda allá por 1905.
Fue lugar de encuentro de los literatos lisboetas y el lugar favorito del poeta Bocage de Setúbal, cuyas obras estu-
dian los alumnos de secundaria en todo Portugal. Los parroquianos se sientan en mesitas de madera, sobre sillas
de cuero repujado, entre paredes espejadas y pilastras de mármol. Entre los parroquianos, también sentada a una
mesa, la estatua del gran poeta portugués Fernando Pessoa. Los sandwiches cuestam 2,50-3,10€, las masitas,
1,25-2,50€, un café cuesta 1-2€ y una botella de cerveza 1,75-3€. Los precios son algo menores en el mostrador,
pero probablemente le convenga sentarse un rato para recuperarse de la congestión y el calor. Abre 8am-media-
noche y sólo acepta efectivo.

Deportes-espectáculo
Toreos -- La estación de toreo va de la Pascua a mediados de julio. Campo Pequeno, Av. da República
(www.campopequeno.com; Metro: Campo Pequeno), con 8.500 asientos, es el ruedo más grande del país. Los
aficionados también pueden ir a Montijo, una población industrial en la peninsula de Setúbal, cruzando el Tajo,
donde a veces hay toreos en la Praça de Touros Montijo.
Las entradas cuestan 35-65€, dependiendo de si el asiento está al sol o a la sombra; se consiguen a través del
hotel o en la Agência de Bilhetes para Espectáculos Públicos, Praça dos Restauradores.
Fútbol -- Lisboa tiene tres equipos que juegan casi todos los domingos entre septiembre y mayo (no hay fútbol en
verano). Las entradas cuestan 25-80€.
El más conocido es Benfica; su estadio es el gigantesco Estádio da Luz, Av. Gral. Norton Matos (Metro: Colégio
Militar/Luz o Alto dos Moinhos), al noroeste. El ídolo portugués del fútbol es Eusébio, que en los 60s llevó al Benfi-
ca a ganar cinco campeonatos europeos. El Sporting Clube de Portugal juega en el Estádio do José Alvalade,
al norte, cerca de Campo Grande. El tercer equipo es Belenenses, de Belém, que juega en el Estádio do Restelo.

Compras
Guantes de cuero para los niños, oporto rojo, pescados en lata -- encontrará de todo en los comercios de la Baixa
Pombalina, Rossio y Chiado. Considere sus compras tomando una bica (espresso) en la terraza de A Brasileira.
Los jóvenes lisboetas combinan la recorrida de bares con las compras nocturnas en el Bairro Alto, cuyas bouti-
ques exhiben moda retro junto con las atrevidas colecciones de íconos de la moda portuguesa como Lena Aires y
Fátima Lopes. La Avenida da Liberdade es la pasarela de los grandes diseñadores de Lisboa.
Las artesanías portuguesas suelen recibir influencias exóticas, en gran parte por la versatilidad de los artesanos y
su habilidad para absorber otros estilos. Seguramente la vasta historia de Portugal como nación marinera tiene
algo que ver. El mejor sitio para ver esos trabajos es en Lisboa, adonde llegan artículos inusuales de todo Portu-
gal, incluidas las islas Madeira y Azores.
Los comercios abren Lun-Vie 9am-1pm y 3-7pm, y sábados 9am-1pm. Hay por toda la ciudad, pero la Baixa, el
centro de Lisboa, es la zona principal, entre el Rossio y el río Tajo. Rua Áurea (donde están las principales joye-
rías), Rua da Prata y Rua Augusta son las principales calles comerciales. Rua Garrett, en el Chiado, es donde
están los comercios más finos. En 1988, un gran incendio destruyó muchos locales, pero se levantaron nuevos.
Antigüedades: Los comercios de antigüedades están en Rua Dom Pedro V, en el Bairro Alto, y también en Rua
da Misericórdia, Rua de São Pedro de Alcântara, Rua da Escola Politécnica y Rua do Alecrim. A ambos lados de la
angosta Rua de São José, en Graça, hay locales llenos de antigüedades de todo el mundo. Pero no espere hacer
pichinchas.
Suéters: Los vendedores de la Feira da Ladra venden una selección de suéters portugueses. Casa Bordados da
Madeira (Rua do 1 de Dezembro 137) tiene una fina selección de suéters de pescador estilo Nazaré.
Canastos: Una de las mejores selecciones está en la Feira da Ladra.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

Organización de la ciudad
Lisboa se extiende más allá de sus siete colinas originarias. La mayor parte está en la orilla norte del Tajo. Las
calles suben y bajan, y a veces se afinan hasta ser meros pasajes. Recorrerla no es fácil, pero vale el esfuerzo.
Lo mejor es comenzar la visita por la Praça do Comércio, el pórtico de la ciudad al borde del Tajo. Al oeste está la
Municipalidad, un edificio de fines del S.XIX frente a la Praça do Município. Al norte se entra en el movimiento
de la Praça de Dom Pedro IV, popularmente llamada el Rossio. La Praça dos Restauradores separa el Rossio
de la Avenida da Liberdade, la vía principal de Lisboa. En el extremo superior de la avenida, está la Praça do
Marquês de Pombal, con una estatua en su honor. Si se sigue hacia el norte,se entra en el Parque Eduardo VII,
llamado así por el hijo de la Reina Victoria, con motivo de una visita de Estado a Lisboa.
Asomada al río Tejo, la Colina de Alfama fue la primera que se pobló y por lo tanto la más antigua.
La Colina de Bairro Alto está separada de la colina de Alfama por un pequeño valle que es lo que se llama la
Baixa. La parte más oriental del Barrio alto, que desciende hacia la Baixa, es El Chiado, la parte noble del barrio
alto de Lisboa, reconstruido prácticamente en su totalidad tras el incendio que asoló varias de sus manzanas a
mediados de los 80. Es una de las zonas más recomendables para alojarse, pues hay sitios muy pintorescos que
merecen una minuciosa visita a pie.
El valle que separa las dos colinas anteriores es la Baixa Pombalina. Data de mediados del S.XVIII. El 1 de no-
viembre de 1755, un fuerte terremoto destruyó el 90% de Lisboa. Sólo se salvó Alfama y la zona del Monasterio de
los Jerónimos. El resto fue primero derribado y luego devorado por los incendios que sucedieron al sismo. La
Baixa, donde entre otros edificios estaba el Palacio Real, fue, además, arrasada por un tsunami. Tras la catástrofe,
el rey José I ordenó reconstruir la ciudad. Lo hizo el Marqués de Pombal (de ahí deriva lo de Pombalina), que di-
señó calles anchas, paralelas y perpendiculares entre sí, en torno a dos plazas: Rossio y Plaza del Comercio. Las
casas, todas similares: azulejadas y con elegantes balconadas en forja (estilo pombalino).
Belém es un barrio emblemático y monumental, bastante alejado del centro de la ciudad, en lo que fue el viejo
puerto de carabelas.
Parque das Nações está conformado por el recinto que ocupó la Expo'98, integrado en un moderno barrio resi-
dencial con bloques de viviendas de diseño, hoteles, centros comerciales (como el Vasco da Gama, el mayor de
Portugal) y todo comunicado por la estación intermodal de Oriente (Metro+ Bus+ Ferrocarril) obra de Santiago Ca-
latrava. Los pabellones internacionales son hoy la Feria de Muestras de la ciudad, lo que fue el Pabellón de la
Utopía es un multiusos con capacidad para mas de 10.000 personas. Los pabellones temáticos siguen abiertos:
Oceanario, Pabellón de la Realidad Virtual, etc. Otros han cambiado de uso, como el Pabellón del Conocimiento,
convertido en museo de la Ciencia.
En el lado sur del Tajo, donde las chimeneas fabriles escupen humo marrón, está Cacilhas, un barrio obrero visi-
tado con frecuencia por los residentes de la orilla derecha, que vienen a comer frutos de mar. Se llega por el puen-
te o en ferry desde Praça do Comércio.
El puente suspendido más largo de Europa (16km), Ponte Vasco da Gama, también corta el Tajo en Lisboa. En la
orilla izquierda hay un Cristo monumental con los brazos extendidos.

Cómo encontrar una dirección


Hallar una dirección en los barrios viejos de Lisboa es difícil, a veces la numeración no sigue ningún patrón prede-
cible. Siempre pregunta por el cruce más próximo. Las direcciones consisten en un nombre de calle seguido de un
número. A veces también se da el piso del edificio. Por ejemplo, Avenida Casal Ribeiro 18 3 es una dirección en el
tercer piso de un edificio que ocupa el Nº 18 en la avenida.
Mapas callejeros
Hay buenos mapas con índices de calles en la mayoría de los quioscos. Los de los hoteles y oficinas de turismo
no son adecuados - no muestran las callejuelas.

Paseos organizados
Nada enseña sobre Lisboa como el trayecto del tranvía 28, que traquetea pasando plazas majestuosas, la gracio-
sa cúpula de la Basílica de Estrela y la Sé románica. Baje en el Castillo de São Jorge para pasear por la expla-
nada y mirar hasta el Tajo. A unos pasos, los pasadizos laberínticos de la Alfama están llenos de ropa que ondula,
vecinos rumoreando y melancólicos fados. Bajando por el río, los claustros ornamentados del Monasterio de los
Jerónimos lo transportarán a la Era de los Descubrimientos.
Lisboasightseeing, Rua Pascoal de Melo 3 (www.lisboasightseeing.com), tiene diversas excursiones de la ciudad
y sus alrededores entre 34€ (city tour) y 84€ (excursiones de todo el día con almuerzo).
Inside Lisbon Tours, Avenida Forças Armadas 95 (www.insidelisbon.com) tiene recorridos a pie (11€, 3 hs) y visi-
tas de todo el día (45€ sin almuerzo).
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

Qtour (www.qtour.pt) ofrece paseos en coche de caballos por Belém. Hasta mediados del siglo XX, eran algo ha-
bitual en el barrio ribereño. Los coches tienen capacidad para ocho personas; el paseo dura 20 minutos y cuesta €
8,50. El recorrido, de 3 km, incluye Praça do Império, Palácio dos Condes de Aveiras, Jardim Afonso Albuquerque,
Museo de los Coches, Palácio de Belém y su Museo, Padrão dos Távoras, Museu de Arqueología, Museu da Ma-
rinha, Planetario, Monasterio de los Jerónimos, Centro Cultural de Belén y Pasteles de Belén.
La Lisbon Bike Tour (www.lisbonbiketour.com) da la vuelta a Lisboa en bicicleta, con casco y guía. Sale 9:30 hs
del Mirador del Parque Eduardo VII (Alameda Cardeal Cerejeira), en lo alto del Parque, y baja hacia el centro por
Marquês de Pombal, Avenida da Liberdade, Rossio, en dirección a la ribera, pasando por las Docas de Alcântara
hasta Belén, donde termina en la Torre de Belén. El recorrido es fácil, sin subidas, y dura 3:30 hs en su versión
completa, pero es posible optar por una extensión más corta como, por ejemplo, hasta la Praça do Comércio. 29€.
El segway es ideal para descubrir la Alfama y el Castillo de S. Jorge, consiguiendo llegar a la escarpada ladera
del corazón de Lisboa. Y en una zona más amplia y plana es útil el buggy con navegador GPS. Son propuestas
de Redtour (www.redtourgps.com) con una duración prevista de 01h30, que puede ampliarse o reducirse según
deseos del cliente. Rutas:
• Praça do Comércio - Baixa - Restauradores - Avda.da Liberdade - Marques de Pombal - Parque Eduardo VII (€
34 en segway).
• Praça do Comércio - Docas - Cordoaria Nacional - Palácio de Belém - Torre de Belém - Centro Cultural de Be-
lém - Padrão dos Descobrimentos (€ 7 en bicicleta eléctrica; € 19 en segway).
• Catedral de Lisboa - Igreja de São Miguel - Panteão - São Vicente de Fora - Casa dos Bicos - Miradouro de San-
to Estevão (€ 34 en segway).
• En buggy: “Belém – Golden Age of Discoveries” (Monasterio de los Jerónimos, Torre de Belén, Centro Cultural
de Belén, Palacio Nacional de Belém) - € 38,50 - y por € 28,50, “Eixo Central” (Restauradores, Av.da Liberdade,
Marques de Pombal, Parque Eduardo VII), “Old Lisbon” (Catedral de Lisboa, Castillo de San Jorge, Panteón,
Monasterio de San Vicente de Fora, Costa do Castelo, miradores de Portas do Sol, Santa Luzia y Graça, iglesia
de Santo António) y “Lisbon Soho-Style” (Chiado, Convento do Carmo, Príncipe Real, miradores de São Pedro
de Alcântara y Adamastor, teatros de Trindade, São Luis y São Carlos, iglesia de São Roque, Bairro Alto.
Yellow Bus (www.yellowbustours.com) Da acceso gratuito por el día de la excursión, a los transportes públicos de
Carris, y descuentos en entradas: 30% en Padrão dos Descobrimentos, Museu do Fado, Museu da Marioneta y
Castelo de São Jorge; 20% en Museu Oriente; 15% en Oceanário y Jardim Zoologico. Hay boletos combinados
válidos por 48 hs de 19 € (los 3 circuitos en autocarro) y 25 € (los 4 circuitos). Recorridos:
• Tagus Tour: 11 €. Circuito de 2 hs en autocarro panorámico; sale cada 30 min de Pça.da Figueira, entre las 9:15
y las 18:45. Restauradores - Av.da Liberdade - Marques de Pombal - Av. José Malhoa Sul - Av. José Malhoa Nor-
te - Pça.de Espanha - El Corte Inglés - Pque. Eduardo VII - Amoreiras - Basílica da Estrela - Museu dos Coches
- Jerónimos - Torre de Belém - Padrão dos Descobrimentos - Museu do Oriente - Docas - Museu de Arte Antiga -
Cais do Sodré - Rua do Comércio - Pça da Figueira.
• Olisipo Tour: 11 €. Circuito de 2 hs en autocarro panorámico; sale cada 45 min de Pça.da Figueira, entre las 10
y las 19. Rua do Comércio - Casa dfos Bicos - Estaçao de Santa Apolonia - Museu do Azulejo - Oceanário - Pa-
vilhão de Portugal - C.C.Vasco da Gama - Feria Internacional de Lisboa - Estación de Oriente - Entrecampos -
Campo Pequeno - Saldanha - Marques do Pombal - Rato - Casa-Museu Amalia Rodrigues - Assembleia da Re-
pública - Cais do Sodré - Pça da Figueira.
• Belém Tour: 5 € (2,50 € para portadores de billete Tagus Tour). Circuito de 45 min en autocarro panorámico;
sale cada 30 min de Jerónimos, entre las 9:30 y las 17 hs. Museu da Marinha - Torre de Belém - Padrão dos
Descobrimentos - Museu da Electricidade - Museu de Etnologia - Palácio da Ajuda - Museu dos Coches - Jeró-
nimos.
• Hills Tramcar Tour: 13,50 €. Circuito de 1:20 hs en elétrico histórico; sale cada 20 min de mañana y cada 30
min por la tarde, de Pça.do Comercio, entre las 10 y las 19. Pça da Figueira - Portas do Sol - Conceição - Chia-
do - Estrela - Pça do Comércio.
Paseos por el Tajo: Los ofrece Transtejo (www.transtejo.pt). Ofrecen hermosas perspectivas de la ciudad y sus
colinas y permiten hacerse una idea del intenso tráfico portuario.

Caminatas:
Caminata 1 - La Alfama**
Este barrio tan singular es parte estructural de la identidad lisboeta. La antigua Lisboa vive en la Alfama, su barrio
más antiguo y emblemático, al este de Praça do Comércio. La muralla visigoda se ve incorporada en algunas de
las viejas casas. Siglos antes de su conquista por los cristianos, la Alfama era el sector sarraceno de la ciudad. Al-
hama significa, en árabe, aguas calientes, y refiere a las fuentes termales situadas en el largo das Alcaçarias. La
presencia romana se manifiesta en las ruinas del teatro romano (s. I a.C.) en la rua da Saudade y en las excava-
ciones del interior de la catedral. Sólo se salvó parcialmente de la devastación del terremoto de 1755, pero retuvo
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

gran parte de su encanto. Verá calles adoquinadas, callejones (becos) cortados por escaleras y arcos, jaulas con
canarios, ristras de ajo y pimientos adornando viejas tabernas, y mercados callejeros. Es uno de los barrios más
densamente poblados: las casas están tan apiñadas que en muchos sitios es imposible estirar los brazos.
Fue barrio de aristócratas y aún quedan algunos, pero principalmente perpetuados en los escudos de armas que
destiñen en los frentes de algunas casas del S.XVI. La mansión más conocida de ese entonces está en Largo de
Salvador, perdonada en parte por el terremoto; la ocupó el conde de Arcos, último virrey de Brasil. Hoy habitan el
barrio pescadores, marineros, estibadores y varinas (viudas de pescadores). En los mercadillos se entremezclan
verduras portuguesas de colores vivos, bananas de Madeira, ananás de las Azores y pesca variada. Vagan ejérci-
tos de gatos. De vez en cuando, una viuda vestida de negro, inclinada sobre un brasero asando sardinas delante
de su casa, arroja una cabeza de pescado a un gato que pasa.
Tenga la vía del tranvía como referencia, pero vaya explorando las calles y callejuelas que se abren en su camino.
A medida que explore, notará los contrastantes estilos de la Alfama, desde la simple casa con techo de tejas del
pescadero a una iglesia barroca festivamente decorada.
Es mejor explorar la Alfama de día; puede ser peligrosa de noche, cuando el ambiente del barrio cambia. Aunque
la zona tradicional de fado de la ciudad es el Bairro Alto, los cafés de la Alfama también retumban con ese sonido
nostálgico hasta la madrugada. Si se encuentra en Lisboa en verano, no puede perder los Santos Populares, prin-
cipalmente Santo António. En estos barrios que es donde se encuentra la mayor animación y donde se concentran
más personas en la víspera del 13 de junio. Tendrá de probar la famosa sardina asada en pan.
Circuito:
Praça do Comércio - Rua de Prata - Igreja da Madalena - Igreja do Santo António - Sé de Lisboa - Museo de Artes
Decorativas - Miradouro de Santa Luzía - Castelo de São Jorge - Miradouro da Graça - Convento da Graça - Mira-
douro Senhora do Monte - Mosteiro de São Vicente de Fora - Campo de Santa Clara - Panteão Nacional de Santa
Engrácia - Rua dos Rémedios - Ermita de Santo Estevão - Beco de Carneiro - Beco das Cruzes - Rua da Judiaria -
Igreja de São Miguel - Rua de São Pedro - Largo de São Rafael - Casa dos Bicos - Igreja da Conceição Velha.
Son 5,7km (1:15 hs) más paradas y visitas. Mejor ocasión: mañana soleada de un martes o sábado (Feira da
Ladra). Peor ocasión: de noche (puede ser peligroso).
El paseo comienza en la Baixa. Praça do Comércio se abre a las aguas al pie de la Rua Augusta, que divide el
centro de Lisboa. Salga de la plaza por su esquina noreste y tome a la izquierda por la Rua da Prata, una calle de
joyerías. La tercer intersección desde la plaza es Rua da Conceição. Gire a la derecha por esta calle hasta en-
contrar la Rua da Madalena, donde está el Largo da Madalena, dominado por la:
1. Igreja da Madalena. De 1783, incorpora el pórtico manuelino de una iglesia anterior construida en el sitio.
Luego de atravesar el Largo da Madalena, gire a la derecha por la Rua de Santo António da Sé, siguiendo los
rieles del tranvía hasta pasar por la pequeña:
2. Igreja de Santo António da Sé (Metro Rossio). Abre ma-do 10-13 y 14-18. Cierra fest. € 1,25.
De 1812, se abre sobre el Largo de Santo António de Sé y se construyó en el sitio donde se cree que nació el
santo Patrono de Lisboa, San Antonio de Padua, un monje franciscano itinerante, a fines del S.XII. El terremoto
de 1755 destruyó la iglesia originaria.
Hay un pequeño museo y en la cripta, un guía muestra el lugar donde nació el santo. Los devotos van a esta
iglesia a prenderle velas al santo, protector de novias y niños. El Día de San Antonio es de fiesta en Lisboa. Tal
vez haya fuegos artificiales la noche del 12 de junio.
Unos escalones más arriba y al sudeste, estará en el Largo da Sé, a unos 500m del origen del paseo, y verá la:
3. Sé de Lisboa** [Fr*]: R. Cruzes da Sé - Tranvía 28. Abre lun-sáb 10-17. Cierra festivos. Claustro € 2,50.
La catedral de Lisboa se abre sobre el minúsculo Largo da Sé. Uno podría esperar un edificio más impactante,
pero es lo que hay. Hasta los folletos oficiales admiten que no es muy rica. Los sarracenos tuvieron una mezqui-
ta en el sitio, y fue reconstruida para ser la primer iglesia de Lisboa a fines del S.XII, poco después de que Al-
fonso Enríquez tomara la ciudad. Desempeñó, como las catedrales de Oporto, Coimbra y Évora, la función de
fortaleza, y la fachada severa lo recuerda. Los terremotos de 1344 y 1755 dañaron la estructura, que fue refor-
mada en varias ocasiones. Es un ensamble de estilos románico y gótico. La flanquean dos torres gemelas
Tras el áspero exterior, la nave y pasillos originales resultan interesantes. Está la fuente donde se dice que fue
bautizado San Antonio de Pascua a fines del S.XII. Destaca la capilla gótica del S.XIV realizada por Bartolomeu
Joanes. Hay una cuna de Machado de Castro (el escultor del S.XVIII que hizo la estatua ecuestre de Praça do
Comércio). En la tercer capilla radial se sitúan las tumbas góticas (s. XIV) de Lopo Fernandes Pacheco, com-
pañero de armas del rey Alfonso VI, y de su esposa.
La sacristía y claustro se visitan con guía. El claustro, levantado en el S.XIV por el rey Dinis, es ojival, con guir-
naldas, un asador de hierro forjado románico y tumbas con inscripciones. En la sacristía hay mármoles, reli-
quias, imágenes y piezas del tesoro eclesiástico de los siglos XV y XVI. Por la mañana, los reflejos de los vitra-
les en el piso evocan una pintura de Monet.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

Internándose en la Alfama hacia el este, siga - con la catedral a su derecha - la Rua Augusto Rosa, que luego se
convierte en Largo de São Martino (brazo izquierdo de la bifurcación) y después en Largo do Limoeiro. Pasará
la iglesia de Santiago en la lateral a su izquierda, y a 450m de la catedral, llegará a la:
4. Rua Norberto de Araújo
Las escaleras de esta calle, frente al Miradouro de Santa Luzia, se apoyan en la muralla árabe. En la esquina
está el:
5. Museo de Artes Decorativas - Fundação Ricardo do Espírito Santo Silva** [Fr**] - L. das Portas do Sol 2 -
Tranvía 12 ó 28. Abre ma-do 10-17. € 5. www.fress.pt.
Situado en el antiguo palacio de los condes Azurara (S.XVII) - adquirido en 1947 por su benefactor -, este mu-
seo evoca la vida de los muy ricos de Lisboa en los siglos XVII y XVIII a través de una sucesión de pequeñas
salas intimistas decoradas de azulejos y de frescos. En sus cuatro pisos se expone una rica muestra de mobilia-
rio portugués e indo-portugués, plata, porcelana china y varios tapices de los siglos XVI y XVIII, protegida por
un batallón de atentos guardias. La colección es fascinante para quien se interese en las artes decorativas o en
el Imperio Portugués. La tercer planta dispone de una sala de exposiciones temporales y de una cafetería con
un acogedor patio.
6. Largo das Portas do Sol*
La puerta del Sol era una de las siete puertas de la ciudad árabe. Situada entre el museo y la iglesia Santa
Luzia, la plaza tiene una agradable terraza y el:
7. Miradouro de Santa Luzia* - L. Santa Luzia.
La plazoleta contigua a la iglesia de Santa Lucía es el mirador más famoso de la Alfama, desde donde se tiene
una magnífica vista del Tajo, el puerto y los tejados de la Alfama apilándose hacia el río, entre los que sobresa-
len los campanarios de San Miguel y de San Esteban. La iglesia ha visto mejores días. Los azulejos que ador-
naban sus muros se quitaron; hoy están llenos de grafitti.
Haga una pausa -- En el Miradouro de Santa Luzia hay varias cafeterías y bares muy pequeños, con sillas
afuera ocupadas por visitantes de todo el mundo, que observan a las naves en el Tajo. Frommer’s recomienda
Cerca Moura (pero aclara que son todos parecidos).
Salga hacia el norte del Largo das Portas do Sol, por la Rua Santo Tomé, hasta encontrar, a la izquierda, la
Calçada do Menino Deus. Donde la calzada se ensancha en un Largo, tome hacia la izquierda la Rua Castelo
de São Jorge; siguiéndola, en 600m desde el Museo de Artes Decorativas llegará al:
8. Castelo de São Jorge** [Fr**] [R**] - Rua da Costa do Castelo - Ómnibus 37 desde Pza.de Figueira o tranvía
28 desde Rua da Conceiçao. Abre mar-oct 9-21; nov-feb 9-18. € 5. www.castelosaojorge.egeac.pt
Los lisboetas dicen que el Castillo fue la cuna de la ciudad, y puede ser cierto. Ocupa una extraordinaria posi-
ción estratégica sobre una colina, donde hoy corona la Alfama. Se cree que fue ganado a los romanos, que cui-
daban desde allí sus los emplazamientos sobre el Tajo. Desde el S.V fue fuerte visigodo; cayó ante los sarrace-
nos a comienzos del S.VIII. Muchos de los muros existentes se levantaron durante los siglos de dominio moro.
Afonso Henríques echó a los moros en el S.XII. Antes que Lisboa se transformase en capital, el sitio fue utiliza-
do como palacio real. El nombre del castillo celebra un pacto anglo-portugués de 1371 (Jorge es el santo patro-
no de Inglaterra). Los soberanos portugueses residieron aquí del S.XIV al XVI.
Aunque los restos de la gran fortificación están sobre-restaurados, aún es el motivo principal por el cual muchos
suben la Alfama. Ni Olisipónia (una exhibición multimedia sobre la historia de la ciudad) ni la cámara oscura
de la Torre de Ulises, justifican tiempo. Las vistas, sí: son los mejores panoramas de Lisboa y el Tajo. Las 10
torres del castillo son una multitud de miradores sobre la ciudad y el puerto, pero el mejor panorama sobre el
río, el puente suspendido y la orilla izquierda se tiene desde la "ventana vieja" de la antigua plaza de armas,
una vez cruzado el recinto exterior que alberga el barrio medieval. Se ven la Alfama, las montañas de Monsanto
y Sintra, el Ponte do 25 de Abril, Praça do Comércio y los tejados de la capital. En la plaza hay una estatua con
espada y escudo del primer rey, Afonso Henríques.
La visita lleva un par de horas. El recorrido puede terminar aquí (volviendo con el tranvía 28) o, más allá del Cas-
telo São Jorge, puede visitar Graça, un barrio residencial y popular en una colina al norte, donde hay villas y vi-
viendas obreras del S.XIX. Allí están dos de los más espectaculares miradores de la ciudad (Senhora do Monte y
Graça). Desde Graça pueden visitarse también las Iglesias de São Vicente de Fora y de Santa Engrácia.
Baje del Castillo de San Jorge por donde subió, pero al llegar al Largo do Menino Deus, siga adelante en lugar
de girar a la derecha por la calzada del mismo nombre. Es el Largo Rodríguez de Freitas, que gira primero a la
izquierda y luego a la derecha hasta encontrar la Calçada da Graça que llevará, en 650m desde el castillo, al Mi-
radouro da Graça y a la:
9. Iglesia y convento de Nossa Senhora da Graça - L. da Graça
Desde la colina de Graça este imponente conjunto (iglesia y convento) domina la ciudad. Su fundación se re-
monta al S.XIII pero fue reconstruido varias veces, en particular en el S.XVI y después del terremoto de 1755. Al
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

lado de la portada del convento se eleva el campanario construido en 1738. El interior, de estilo rococó, está
revestido de hermosos azulejos de los siglos XVII y XVIII. Frente a la iglesia, un mirador con una terraza ofrece
una amplia vista del emplazamiento de Lisboa.
Siga el Largo da Graça rodeando la iglesia - que quedará a su izquierda - y continúe al norte-noreste, hasta en-
contrar a la izquierda la Rua Damasceno Monteiro, que va hacia el oeste-noroeste hasta llegar, en 600m desde
el mirador anterior y luego de una curva suave, al:
10. Miradouro de Nossa Senhora do Monte* - L. do Monte
Es uno de los miradores más espectaculares de Lisboa, en el Monte de São Gens, con unas vistas fantásticas
a las murallas del castillo de San Jorge, el barrio de la Mouraria y la ciudad baja. La iglesia cerca del mirador
es de 1796, aunque su fundación data de 1147, año de la reconquista de Lisboa.
Volver por la Rua Damasceno Monteiro hasta encontrar el Largo da Graça donde se gira a la derecha; pero po-
co después, en la bifurcación, tomar el ramal central - R.da Voz do Opérario - hacia el sur, hasta llegar al Largo
de São Vicente (a 700m del mirador) donde está la:
11. Iglesia de São Vicente de Fora - L. de São Vicente - Tranvía 28. Abre ma-do 9-18 (última entrada 1h antes
del cierre). € 4.
“Fora” porque cuando se construyó, entre 1582 y 1627, sobre las ruinas de un convento del S.XII, esta iglesia
renacentista se encontraba fuera de las murallas de Lisboa. El terremoto de 1755 derrumbó la cúpula. El inte-
rior es notable por el rigor de sus líneas. Las paredes del claustro están cubiertas de espectaculares y nume-
rosísimos azulejos del s. XVIII que evocan las fábulas de La Fontaine. En la portería del convento, un panel
de azulejos representa la toma de Lisboa a los árabes. Hay una curiosa estatua de Jesús en marfil, tallada en
Goa en el S.XVIII.
El antiguo refectorio se transformó en panteón de la dinastía de los Braganza, que rigieron los destinos de Por-
tugal entre 1640 y 1910, incluidos Amélia, la última reina de Portugal; su esposo Carlos I y su hijo mayor Luis
Felipe (ambos asesinados en 1908).
Ir al este por Arco Grande de Cima, unos 300m hasta el:
12. Campo de Santa Clara*
Esta agradable plaza, enmarcada por elegantes viviendas, se extiende entre las iglesias de São Vicente da
Fora y Santa Engrácia. Los martes y los sábados se celebra la Feira da Ladra (feria de la ladrona), típico
mercadillo de Lisboa. Su lado norte está ocupado por el palacio Lavradio (s. XVIII) que alberga el tribunal mili-
tar. En el centro, el pequeño jardín Boto Machado ofrece un agradable descanso entre sus especies exóticas;
hermosa vista sobre el mar de Paja abajo al fondo.
A la derecha y al sur de los jardines, luego de 180m, está la:
13. Iglesia de Santa Engracia - Panteón Nacional* www.igespar.pt - Largo de Santa Clara - Tranvía 28. Ma-do
10-17 (última entrada 16:40). € 2; gratis do y fest 10-14.
Comenzada en el S.XVII, esta iglesia barroca en forma de cruz griega, que se alza sobre la zona histórica y el
Tajo, fue inaugurada en 1966. La expresión bien conocida de los lisboetas de "como las obras de Santa En-
gracia" hace referencia a una empresa que no se acaba nunca.
Es un edificio con cuatro torres cuadradas, que actualmente sirve como panteón nacional. Alberga los ceno-
tafios de seis portugueses vinculados a la época de los descubrimientos: Luís Vaz de Camões; Enrique el Na-
vegante; Pedro Álvares Cabral, "descubridor" de Brasil; Afonso de Albuquerque, virrey de India; Nuno Álvares
Pereira, guerrero y santo y, por supuesto, Vasco de Gama. También hay tumbas de presidentes de Portugal y
de varios escritores: Almeida Garrett, figura literaria del S.XIX; João de Deus, y Guerra Junqueiro, poetas.
Pida a los guardias que lo lleven a la terraza, desde donde se tiene una perspectiva única de la ciudad y el río.
Baje al sur de la iglesia por la Calçada do Cascão. Unos 150m al este se encuentra la Estación Santa Apolónia,
donde puede tomar el metro. Si quiere volver por la parte baja de la Alfama, gire en dirección sudoeste por la:
14. Rua dos Remédios
Bordeada de tiendecitas y tabernas populares, es una de las dos calles más comerciales de la Alfama. Al final
de la rua dos Remédios está la portada manuelina de la iglesia do Espírito Santo y, un poco antes, en el n° 2
de la calçadinha de Santo Estêvão, otra portada de la misma época.
Antes de llegar a esas portadas, salga hacia la derecha por la Rua do Vigário y suba por ella hasta el Largo de
Santo Estevão. En 550m desde el Panteón Nacional llegará a la:
15. Ermita de Santo Estêvão* - L. de Santo Estêvão
Santo Estêvão, construida originariamente en el S.XIII, es una de las iglesias más antiguas de Lisboa. La es-
tructura de mármol actual data del S.XVIII. Desde la esquina sudoeste del Largo se obtiene uno de los pano-
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

ramas más dramáticos de la Alfama, el puerto y el Tajo. Al pasar por detrás de la iglesia se ve un muro en sa-
ledizo y un panel de azulejos.
Vuelva sobre sus pasos y rodee la iglesia hasta salir por detrás, Del lado sur de la iglesia bajan las Escadinhas de
Santo Estevão, compuestas por tramos con distintas orientaciones, que la bordean formando un escenario muy
pintoresco y conducen en 170m al:
16. Beco do Carneiro
Una calle muy estrecha con escaleras muy inclinadas, que tiene al final un lavadero público. Mirando hacia
atrás, se tiene una hermosa perspectiva sobre la fachada de la iglesia Santo Estêvão.
Abajo está la R. da Regueira, de donde - algo a la derecha - sale hacia la izquierda el:
17. Beco das Cruzes
La casa situada en la esquina de la rua da Regueira con el beco das Cruzes es del S.XVIII. Sobre la puerta
con dintel y jambas de piedra puede verse un cuadro de azulejos que representa a la Inmaculada. Desde aquí
se tiene una buena vista sobre la callejuela en escalera.
Seguir el Beco das Cruzes. Va girando hacia la derecha hasta llegar a Rua do Castelo Picão. Tómela hacia la
izquierda hasta tomar, hacia la izquierda, la:
18. Rua da Judiaria
Esta callejuela es otro conmovedor recuerdo del pasado: la habitaron refugiados judíos que huían de la Inqui-
sición española. Sobresale una casa con ventanas geminadas (S.XVI) sobre los contrafuertes de la antigua
muralla árabe.
Luego de girar a la derecha por por la Rua da Judiaria, encontrará a la izquierda las Escadinhas de São Miguel,
luego la Calçadinha de São Miguel y el Largo de São Miguel, una plaza con palmeras en medio de la Alfama,
donde está la:
19. Iglesia de San Miguel - L. de São Miguel
Una iglesia medieval, reconstruida después de 1755. Su interior está ricamente decorado con dorados y her-
mosas maderas talladas barrocas. Hay efectos de trompe l'oeil en las paredes.
Tome la Travessa do Terreiro do Trigo hacia el sudeste. Cuando topa, gire hacia la derecha por la:
20. Rua de São Pedro
Bordeada de tiendecitas y tabernas, es la otra calle más comercial de la Alfama. Cada mañana un mercado de
pescado le añade animación.
Mientras camina hacia el sudoeste, encontrará a su izquierda el:
21. Largo de São Rafael
Es una plazoleta rodeada de casas del S.XVII. En el lado oeste se observan los restos de una torre que for-
maba parte de la muralla árabe y que protegió a la Lisboa cristiana hasta el s. XIV, época en la que el rey Fer-
nando hizo construir una nueva muralla.
El nombre de la calle cambia a Rua de São João de Praça. Gire a la izquierda por Arco de Jesús, a la derecha
en Campo de Cebollas y de nuevo ligeramente a la derecha en Rua dos Bacalhoeiros. En unos 700m desde la
iglesia de San Miguel, verá la:
22. Casa dos Bicos - R. dos Bacalhoeiros
La fachada está erizada de piedras talladas en forma de punta de diamante. Formaba parte de un palacio del
s. XVI que perteneció al hijo de Alfonso de Albuquerque, el virrey de las Indias que se apoderó de Goa en
1510. La primera planta se derrumbó durante el terremoto de 1755 y se reconstruyó en 1982.
Unos 100m hacia el oeste, sobre la Rua da Alfándega, encontrará la:
23. Iglesia da Conceição Velha - R. da Alfândega
Esta iglesia encantará a los amantes del arte que no dejarán de admirar la fachada sur del crucero, único ves-
tigio de la iglesia primitiva que se derrumbó durante el terremoto. Es un hermoso ejemplo de arte manuelino;
las esculturas del tímpano representan a Nuestra Señora de la Misericordia que alberga bajo su manto al papa
León X, al rey Manuel y a la reina Leonor.
Ya casi está de vuelta en el Terreiro do Paço, unos 100m más adelante.
Caminata 2 - Baixa - Chiado - Bairro Alto [R***]
El tranvía es uno de los más famosos y típicos transportes de Lisboa. Para ir de los barrios históricos de la cima
de la colina, como el Castillo, hasta la Baixa y Chiado, el tranvía 28 es el transporte ideal. Pero hay mucho más
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

para descubrir si va andando. En el enlace formado por la Baixa y Chiado se forma un ambiente de vida, juventud,
tradición y cultura portuguesa, en una armonía sin igual.
La Baixa o Baixa Pombalina es el barrio de negocios enmarcado entre Plaza del Comercio y el Rossio, de facha-
das y trazado regulares, reconstruido según los planos del Marquês de Pombal después del terremoto de 1755.
Del Tajo por el Terreiro do Paço hasta el Rossio y de la Sé al Chiado, es centro privilegiado del comercio y un es-
pacio único para pasear. La calle principal, Rua Augusta, corre hacia el sur entre Praça do Comércio y el Rossio.
Las otras dos calles importantes son Rua da Prata y Rua Áurea, antes llamada Rua do Oro; en ambas se ubican
los orfebres. En la zona están las centrales de muchos bancos importantes.
De día es un lugar muy animado donde se dan cita turistas, limpiabotas, empleados de banco, marineros... Por la
noche, sólo es un lugar de paso para los automovilistas. Su situación geográfica lo convierte en un buen punto de
partida para descubrir la ciudad y un lugar práctico para alojarse.
Sobre la Praça do Comercio, la Estación fluvial del Terreiro do Paço conecta con Barreiro y los trenes que van
hacia el Alentejo y el Algarve. De aquí salen también cruceros de dos horas por el Tajo (de la torre de Belém al
Parque de las Naciones). Los boletos se compran en la estación, que en verano abre 11-13, 15-17hs.
El Chiado* es un barrio de compras con un toque cultural, al oeste de la Baixa. Suspendido sobre una colina, lo
atraviesa Rua Garrett, así llamada por el notable escritor romántico João Batista de Almeida Garrett (1799-1854).
Antes del incendio de 1988, el Chiado era el barrio de las grandes tiendas (calles do Carmo y Garrett). Desde su
renovación, bajo la dirección del arquitecto Alvaro Siza Vieira, está ocupado por las marcas internacionales aun-
que ha conservado algunas librerías y tiendas antiguas. Allí están muchos de los comercios más finos de la ciu-
dad, como Vista Alegre, una casa de lozas y porcelanas. Entre los edificios se abren patios que albergan agrada-
bles terrazas y cafés. Es donde está la cafetería tradicional A Brasileira.
El Bairro Alto queda más alto, sobre una de las siete colinas; se llega con el elevador de Gloria desde Pza de
los Restauradores; con el tranvía 28 desde Rua da Conceiçao, o con el metro (parada Baixa Chiado). La zona
preserva las características de la Lisboa de ayer, como la Alfama, y comparte mucho de su gracia y color. Origina-
riamente se llamó Vila Nova de Andrade: en 1513, la familia Andrade compró parte del área de Santa Catarina y la
loteó. Los compradores fueron carpinteros, mercaderes y armadores de barcos. Luego se revendió a aristócratas y
el barrio se fue llenando de familias nobles. Siguieron los jesuitas, que se mudaron de su modesto Colegio de la
Mouraria a nuevos cuarteles en el Monasterio de São Roque, donde hoy funciona la Misericórdia (asistencia
social) de Lisboa. El terremoto de 1755 perdonó a muchos de sus edificios. Más recientemente, se fue transfor-
mando en un área de clase obrera. Hoy es también dominio de periodistas -- allí están las plantas de los diarios
más importantes. El ambiente y la buena cocina han atraído a escritores y artistas. Hay excelentes restaurantes.
Es fascinante de día, cuando sus encantadoras calles y pasajes adoquinados, bordeados de antiguos edificios,
reciben la cálida luz del mar. Desde ventanas y balcones cuelga ropa tendida; canarios, cotorras, periquitos y otros
pájaros cantan en sus jaulas. Por la mañana, las amas de casa van al mercado, siguiendo los gritos de las varinas
(pescaderas) y de otros vendedores. En los portales y el rellano de las ventanas, hay mujeres mirando pasar la
vida. Encontrará tiendas de moda y diseño (los más grandes modistas portugueses están instalados en la rua do
Carmo), objetos, antigüedades y hasta prendas de vestir de 2ª mano.
El Bairro Alto es la mejor zona para ir a comer. Cervejaria A Trindade (www.cervejariatrindade.pt) está en la Rua
Nova da Trindade; sirven hasta bastante tarde; siempre hay colas para encontrar mesa libre; muy buena comida y
mejores cervezas (de las cerveceras Sagres) por menos de 20 €. De mañana, cerca del mirador de Santa Catari-
na, A Camponesa de Santa Catarina (Rua Marechal Saldanha, 23-25): autentica cuzinha portuguesa, buen ser-
vicio, hablan español y buen precio. También de mañana (menú degustación 18-23€), el mejor restaurante de Lis-
boa, Tagide (www.restaurantetagide.com), en Largo da academia Nacional de Belas Artes, 18.
De noche todo se anima: la multiplicación de bares y discotecas lo hacen centro de la vida nocturna lisboeta. Hay
para todos los gustos: de la casa de fado a la discoteca gay, del club de jazz a las tascas y bares pintorescos.
Circuito:
Praça do Comércio - Rua Augusta - Rua Áurea - Praça da Figueira - Rossio - A Ginjinha - Teatro Nacional de Dona
Maria II - Rua Portas de Santo Antão - Praça dos Restauradores - Estação do Rossio - Palacio Foz - Avenida da
Liberdade - Jardim do Principe Real - Rua Dom Pedro V - Miradouro de São Pedro de Alcântara - Iglesia de San
Roque - Museo Arqueológico do Carmo - Elevador de Santa Justa - Rua do Carmo - Rua Garrett - A Brasileira -
Praça Luís de Camões - Museo Nacional do Chiado o Miradouro de Santa Catarina.
Son unos 4km más paradas y visitas. Mejor ocasión: Cualquier tarde soleada menos el domingo. Peor oca-
sión: lunes a viernes 7:30-9am y 5-7pm (horas pico); domingos (negocios cerrados). Llevar ropa sencilla.
El mejor sitio para comenzar esta caminata es:
1. Praça do Comércio (Terreiro do Paço)**
Es una de las plazas mejor planificadas de Europa. Desemboca en el río, en el Cais das Colunas*, donde una
escalera de mármol enmarcada por dos columnas bruñidas por la marea se adentra majestuosamente en el
Tajo, al más puro estilo veneciano (tras diez años de obras de prolongación del metro, el muelle renovado volvió
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

a ser accesible). La plaza es sede de la Bolsa de Valores y varios ministerios. Bordeada de edificios clásicos
de fachadas amarillas que reposan sobre galerías porticadas, es excelente ejemplo del estilo pombalino. Por
desgracia, los empleados de los edificios gubernamentales la usan como estacionamiento.
Antes del terremoto de 1755, Praça do Comércio era el Terreiro do Paço: allí, frente al Tajo, se levantaba el
Palacio Real. Aquí terminó la Casa de Bragança en 1908, cuando fueron asesinados Carlos I y su hijo mayor,
Luís Filipe. Los residentes anglo-parlantes la llaman a veces Black Horse Square, por su estatua de José I en
bronce verdoso. Un arco de triunfo de estilo barroco (S.XIX) se levanta detrás de la estatua.
Sobre el río está la Estación do Sul e Sueste (Av. Infante Dom Henrique); el embarcadero decorado con azule-
jos con los escudos de ciudades portuguesas, adonde llega el ferry entre Lisboa y Barreiro, donde está la esta-
ción ferroviaria que conecta con el Alentejo y el Algarve. Salidas cada 15 min. Boletos en venta en ventanilla.
Pero antes de empezar a caminar, y en especial si es un día de calor, podría ser necesario que:
Haga una pausa -- Café Martinho da Arcada, Praça do Comércio 3. Lugar de encuentro literario desde 1782,
aunque el viejo restaurante se volvió caro, tiene un bar y cafetería anexos, donde se dice que sirven el mejor café
de Portugal. Si va a almorzar, pida una cataplana (una cazuela de pescado) o un guiso de almejas al estilo del Al-
garve. Abre lun-sáb 7am-11pm.
Luego encamínese al norte por:
2. Rua Augusta
Es una de las calles comerciales más conocidas de la Baixa, una peatonal bordeada de innumerables tiendas
de ropa. Hay artículos de cuero, librerías, bordados y artículos para el hogar. A menudo pueden hacerse buenas
compras de oro y plata en las joyerías. Hay muchos deli con vinos, quesos y masitas portuguesas.
Muchas de las calles laterales están cerradas al tránsito, lo que permite disfrutar mejor de las vidrieras. El sector
oeste de esa grilla es el Chiado, la más sofisticada zona de compras de la ciudad. En 1988 fue asolado por un
incendio devastador, pero se ha recuperado con vigor.
Rua Augusta recorre 550m. En cualquier punto de ese trayecto, se puede pasar a la segunda paralela hacia el
oeste (a la izquierda) y completar el recorrido por la:
3. Rua Áurea
La calle del Oro, que en los siglos XV y XVI era el centro del comercio del oro, es hoy la calle de los banqueros,
joyeros y orfebres. La paralela simétrica a ésta por el este de Rua Augusta, es la Rua de Prata, que se tocó en
el circuito de la Alfama.
Al terminar el recorrido, entre Rua Augusta (coronada por un arco triunfal - Arco da Rua Augusta) y Rua Áurea
está el extremo sur del Rossio. Pero es mejor ir antes hacia el este, donde a la altura de Rua de Prata aparece la:
4. Praça da Figueira
Es una plaza de planta cuadrada, rodeada de edificios clásicos y con una estatua ecuestre de Juan I en el cen-
tro. Un buen sitio para admirar el castillo y la animación de la Baixa es la terraza trasera del famoso café-paste-
lería Suiça, cuya fachada principal da a la praça do Rossio.
Si recorre el lado occidental de la Praça da Figueira y donde ésta termina, gira a la izquierda por la Rua do Ampa-
ro, casi inmediatamente desembocará en el centro del:
5. Rossio (antigua Praça de Dom Pedro IV)*
La plaza principal de la Baixa data del S.XIII. Durante la Inquisición fue escenario de muchos autos-da-fé, y los
lisboetas concurrían para ver la tortura y muerte de “infieles”, a menudo judíos. Su estructura actual es obra del
marqués de Pombal: fue el centro de la reconstrucción posterior al terremoto de 1755. La estatua de bronce
sobre una columna es de Pedro IV, que dio nombre a la plaza (fue coronado rey de Brasil como Pedro I.); dos
fuentes barrocas adornan ambos extremos de un rectángulo de casi 200m de largo. La ondulación de las vere-
das con arabescos en blanco y negro le ganó el apodo de "plaza mareada". Alrededor hay edificios neoclásicos
de los siglos XVIII y XIX, con cafeterías y comercios de souvenirs que han conservado la decoración original,
como el Nicola con su fachada Art Déco, o el estanco recubierto de azulejos firmados Rafael Bordalo Pinheiro.
Aunque la atmósfera es más bien charra y comercial, se ve suavizada por decenas de quioscos de flores.
Haga una pausa:
(a) Café Nicola, Praça de Dom Pedro IV 18. Es de 1777; ganó fama como sitio de encuentro literario en el S.XIX.
No tiene mucho encanto pero es la cafetería más concurrida de Lisboa, donde tomar un café fuerte, africano,
adentro o afuera, con masitas o comidas. Abre lun-vie 8am-10pm, sáb 9am-10pm, dom 10am-7:30pm.
(b) A Ginjinha, Largo de São Domingos 8. Si sale del Rossio por su esquina noreste y gira a la derecha siguiendo
el Largo de São Domingos, encontrará la minúscula A Ginjinha sobre la mano derecha, a menos de 100m. Puede
tomar un trago de ginja (licor de bayas) en la vereda.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

Corona el lado norte del Rossio el:


6. Teatro Nacional de Dona Maria II (www.teatro-dmaria.pt)
El teatro ocupa desde 1840 el antiguo Palacio de la Inquisición. Fue reconstruido completamente a fines de
los 60s; en su fachada se ve la estatua de Gil Vicente, a quien se atribuye la creación del teatro portugués. Hay
visitas guiadas los lunes a las 11hs (6€); duran 1 hora y deben reservarse hasta el viernes anterior a la fecha de
visita, en el tel. +351 213 250 828, 10-13 y 15-17hs, o por e-mail a [email protected].
Salga de la plaza por el lado derecho del Teatro (o salga desde A Ginjinha), hacia el norte. Desde el largo de São
Domingos, sale a la izquierda la:
7. Rua Portas de Santo Antão
Pintoresca calle peatonal. Hay grandes cines, cafés y comercios tradicionales. En la Casa do Alentejo (Nº58)
hay un patio árabe y las salas del restaurante cubiertas de azulejos.
A esa altura, antes de llegar a los cines del Coliseu dos Recreios (Nº100) sale a la izquierda (hacia el sudoeste) la
Rua do Jardim do Regedor, que en unos 100m lo dejará en el extremo sudeste de la:
8. Praça dos Restauradores
Esta plaza debe su nombre a los hombres que, en 1640, se rebelaron contra la dominación española y procla-
maron la independencia de Portugal. En el centro, un obelisco conmemora el acontecimiento. Sobre la plaza
están el Teatro Éden, donde se ha instalado la tienda Virgin Megastore. Ubicado en el lado oeste de la plaza,
un poco después de la entrada a la estación Rossio, el Palacio Foz es un edificio rosa oscuro, construido a
principios del S.XIX por un arquitecto italiano. Actualmente alberga al Ministerio de Información y la oficina de
turismo de Lisboa.
A unos pocos metros por el lado izquierdo de la plaza está el acceso a la:
9. Estação do Rossio - Rua Primeiro de Dezembro 141.
Es la principal estación ferroviaria de Lisboa. Construida en una burla del estilo manuelino en 1890, figurando
un palacio cargado de adornos, es una de las terminales ferroviarias más extrañas de Europa. La fachada fue
restaurada tras cinco años de obras; sus arcos de herradura son muy característicos. Los trenes de Sintra y
Estremadura llegan aquí, al centro de la ciudad, a una plataforma sobre-elevada a la que se accede por un es-
calador. Está llena de negocios - souvenirs y cambio de divisas entre otros.
En Praça dos Restauradores puede tomar el elevador de Glória para subir al Miradouro de São Pedro de
Alcântara, en el Bairro Alto, o bien: Desde el extremo noroeste de la Praça dos Restauradores, recorra el inicio
(unos 250m) de la:
10a. Avenida da Liberdade*
Esta avenida de 1.300 m de longitud y 90 m de anchura, trazada en 1879, cruza el centro de la ciudad hacia
el norte hasta el parque Eduardo VII y sigue siendo la más majestuosa de Lisboa, a pesar de que muchas de
sus mansiones Art Decó y Belle Epoque han desaparecido a favor de construcciones más recientes. Se llama
así en honor de la Restauración de la corona portuguesa después de 60 años de dominio español: un obelis-
co conmemora el evento. En el siglo XIX fue el “Paseo Público”, donde las élites se reunían a caminar. Hoy
quedó en el centro de la zona de cines; mantiene su espíritu exclusivo y emblemático pero se ha vuelto con-
currida y agitada, con tiendas de grandes marcas internacionales, sobre todo de ropa, hoteles, agencias de
viajes, compañías de seguros y de aviación, restaurantes, cafeterías con mesas en la vereda y algunos tea-
tros. Sus aceras están cubiertas de mosaicos de piedra caliza y basalto que dibujan motivos en blanco y ne-
gro. En el centro tiene una explanada con árboles de sombra, jardines y paseos. Cumple función similar a los
Champs-Elysées de París o la vía Vittorio Veneto de Roma.
Gire hacia la izquierda en Rua das Pretas, y luego a la derecha para rodear (parcialmente) la Praça da Alegria,
de donde saldrá hacia el sudoeste por la Rua da Mãe de Água. Después de algo más de 100m, gire a la derecha
por la Calçada da Patriarcal que lo llevará, a su izquierda (y después de haber recorrido más o menos 1km desde
el comienzo de la Praça dos Restauradores), a la:
11a. Praça do Principe Real - extremo norte de la Rua do Século.
Al llegar a la plaza ajardinada, trazada en 1860 y rodeada por antiguas mansiones aristocráticas - hoy ofici-
nas en su mayoría -, estará en la Rua Dom Pedro V. No dude en instalarse un momento bajo el viejo cedro
del Buçaco, muy bajo pero con copa de un diámetro excepcional. El estanque y fuente central fueron cons-
truidos sobre un reservorio cubierto, que actualmente contiene al Museu da Água Príncipe Real: en el inte-
rior hay una serie de recorridos entre las columnas, con muestras temporarias y música ambiental.
Inmediatamente al norte, sobre la Rua da Escola Politécnica, se encuentra el Jardín Botánico de la Uni-
versidad de Lisboa, trazado en la segunda mitad del S.XIX. En verano abre lunes-viernes 9.30am–8pm,
sáb-dom 10am–6pm (3€). Es casi invisible desde la calle, pero forma un oasis donde prosperan 20.000 plan-
tas exóticas perfectamente rotuladas, traídas por los exploradores portugueses.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

El pequeño barrio de Príncipe Real alberga galerías de arte y anticuarios, y es centro de la vida nocturna gay
de Lisboa.
Siga la Rua Dom Pedro V, una calle de anticuarios, hacia el sudeste, hasta llegar (después de unos 400m) a la
Rua de Pedro de Alcântara, donde está el:
12. Miradouro de São Pedro de Alcântara* - R. de Pedro de Alcântara
Es un agradable jardín adonde llega el elevador de Gloria desde Plaza de los Restauradores; forma un bal-
cón de donde se tiene una amplia vista del oeste de la ciudad: la Baixa, el Tajo y la colina del castillo São Jor-
ge enfrente; las iglesias de Graça y S. Vicente de Fora, y al noroeste, la de Penha de França del siglo XVIII.
Se puede bajar a la praça dos Restauradores por la calçada da Glória donde se encuentra el funicular.
Siga la Rua de Pedro de Alcântara hacia el sudeste, hasta llegar (después de 240m) al Largo Trindade Coelho,
donde está a su izquierda la:
13. Igreja de São Roque* [Fr*] www.museu-saoroque.com - Largo Trindade Coelho. La iglesia abre martes-do-
mingo, 9-18 hs; lunes 14-18 hs; los jueves cierra a las 21 hs. El museo abre martes-miércoles y viernes-do-
mingo, 10-18 hs; jueves 14-21 hs (acceso hasta 30 min.antes del cierre) y cuesta 2,50€ (1€ con LisboaCard;
gratis los domingos hasta las 14 hs).
São Roque, de fines del S.XVI, símbolo de las iglesias jesuitas en Portugal, tiene una fachada renacentista
sencilla y sobria. Tampoco impresiona al acceder a su única nave. Su mayor interés son sus ocho capillas late-
rales, generosamente decoradas con azulejos (algunos simulando relieves), mármol de colores y cielorrasos
pintados entre los siglos XVI y XVIII. En la tercer capilla de la derecha, los azulejos son del S.XVI; pero la más
notable es la de São João Baptista, obra exhuberante y enorme del barroco italiano encargada por el rey
Dom João V y construida con los materiales más caros disponibles - marfil, ágata, porfirio, alabastro y lapis-
lázuli entre otros - por los arquitectos papales en Roma, para que el Papa celebrara misa en ella antes de ser
transportada - desmontada - a Lisboa para reconstruirla hacia 1750; sus cuatro “pinturas al óleo” de la vida de
San Juan Bautista, son en realidad mosaicos de mármol, obras que probablemente llevaron años de trabajo.
También destacan los techos de madera pintada de la iglesia y la sacristía, decorada con escenas de la vida
de San Francisco. La fachada original se derrumbó durante el terremoto.
Lo mejor del Museo integrado a la iglesia es la colección de plata barroca, en especial el relicario de São João
de Brito, del S.XVII, un arca con bajorrelieves de plata cincelada que presentan al santo con su traje indio,
sandalias y bastón, en escenas de su vida y martirio. Hay indumentarias bordadas en oro, objetos de orfebre-
ría y una pila bautismal del S.XVIII realizada en una concha pulida. Las pinturas son principalmente del S.XVI
e incluyen una de Catarina de Austria con papada, otra del casamiento de Manuel I y una notable Virgen de la
Plaga, con el Niño.
Siga el lado izquierdo de la plaza de la iglesia, hacia el sur, y gire a la izquierda en la Calçada do Duque y luego
en la primera a la derecha, la Rua da Oliveira. Luego de 350m desde San Roque desembocará, a su izquierda,
en el Largo do Carmo, una de la plazas más bellas de Lisboa. Allí está la:
14. Iglesia do Carmo (Museo Arqueológico)* - Cal.do Sacramento, Largo do Carmo. Metro Chiado. En verano,
lu-sá 10-18. € 2,50.
En esta iglesia gótica de finales del S.XIV, la vida se detuvo el día del terremoto de 1755, cuando muchos feli-
greses murieron dentro. La nave en ruinas originaria de fines del S.XIV se conserva en estado de colapso par-
cial, luego de haber sufrido también el vandalismo de los soldados napoleónicos. Los pilares se alzan hacia la
bóveda celeste y reina un silencio apacible.
La estrella del museo es la propia iglesia, que expresa agudamente un sentido de historia y de pérdida. Sin
embargo, en salas tras la nave, hay polvorientas colecciones de cerámicas de la Edad del Bronce, bajorrelie-
ves de mármol, azulejos hispano-árabes y tumbas románicas y góticas.
Tome hacia el este por el lado derecho de la nave - Travessa Dom Pedro de Menezes - que luego continúa como
Rua de Santa Justa y termina - luego de algo más de 100m - en el:
15. Elevador de Santa Justa* - Rua de Santa Justa - Rua Áurea. Metro Rossio. Abre 9am-9pm. Boleto 1,40€.
Este elevador conecta en no más de 1 minuto el corazón de las ruinas de Carmo, en el Bairro Alto, con el
Chiado (Rua Áurea). Fue construido en 1902 por Raúl Mesnier, un ingeniero portugués de origen francés se-
guidor de Gustave Eiffel. En la plataforma superior (32 m por encima del nivel de la calle), podemos tomarnos
un café mientras disfrutamos de las fantásticas vistas del Rossio y los techos de la Baixa. El mejor momento
para estar allí es el atardecer, cuando se ve el castillo iluminado por el sol poniente.
Luego de bajar en el elevador, retroceda a la paralela al oeste de Rua Áurea (Rua do Carmo) y gire hacia el sur (a
la izquierda) para conocer:
16. Rua do Carmo y Rua Garrett*
Ambas son calles comerciales y elegantes donde han encontrado refugio los más grandes estilistas portugue-
ses. Están jalonadas de tiendas con escaparates antiguos: famosas librerías, pastelerías y cafés. Luego de
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

120m por Rua do Carmo, encontrará a su derecha (hacia el oeste) Rua Garrett, cuya periferia fue el sector
más afectado por el incendio que asoló el Chiado en 1988.
A 220m, en Rua Garret 120 - Largo do Chiado - está el famoso café A Brasileira, concurrido desde fines del
siglo XIX hasta el siglo XX por la mayoría de los escritores y artistas portugueses - Eça de Queiroz, Fernando
Pessoa, Almada Negreiros. Desde el centenario de su nacimiento en 1988, Pessoa ha regresado para insta-
larse en una de las mesas de la terraza, pensativo con su traje de bronce.
A 450m del elevador, luego de recorrer la Rua Nova da Trindade que continúa el Largo do Chiado, encontrará la:
17. Praça Luís de Camões
La estatua del poeta se levanta en su centro. Fue escenario de la Revolución de los Claveles el 25 de abril de
1974. Después de tomar el cuartel donde estaba el presidente del Consejo Marcelo Caetano, la población
acompañó a los militares que subían el Chiado y se detuvo allí para festejar la libertad recobrada. Esta plaza
marca también el límite entre el Chiado, el Bairro Alto y el barrio de Santa Catarina. Al sur, al borde de la rua
do Alecrim que sale a la derecha, al comenzar la plaza, está la estación Cais do Sodré y se ve el Tajo.
Siga hacia el oeste desde la plaza por Rua da Horta Seca, que luego gira levemente a la derecha y se transforma
en Travessa do Sequeiro. Doble a la izquierda por la Rua Mal. Saldanha; luego de pasar la Travessa de Santa
Catarina lo llevará, a 400m de la plaza, al:
18. Miradouro de Santa Catarina* - R. Santa Catarina
Hay que venir cuando cae la tarde para ver la puesta de Sol. El mirador se encuentra en el barrio del mismo
nombre. Frente a la terraza ajardinada se levanta la estatua de Adamastor, el gigante que según la leyenda fue
transformado en el cabo de las Tormentas (cabo de Buena Esperanza). Se ve el río y el puente 25 de Abril.
Antes de llegar a Rua Mal. Saldanha, quizás vea en una lateral (R.de São Paulo) el funicular amarillo del ele-
vador da Bica, inaugurado a fines del S.XIX y que en su tiempo era operado mediante un contrapeso de
agua; abre lun-sáb 7-21hs, dom 9-21hs (1,20€). Unos metros antes de llegar al mirador, está el Museo de la
Farmacia.
Para volver al centro desde el mirador, tomar taxi (1,2km de Praça do Comércio).
Caminata 3 - Parque Eduardo VII y Museos Calouste-Gulbenkian
Circuito: Parque Eduardo VII - Centro de Arte Moderno - Museo Calouste-Gulbenkian - Iglesia de Nuestra Señora
de Fátima. Son unos 2,5km más paradas y visitas.
Tome el metro (línea Azul) a la estación Parque. Saldrá en el acceso este al:
1. Parque Eduardo VII* - Av. António Augusto de Aguiar. En verano abre 9-18. Gratis.
Este elegante parque de estilo francés, llamado así para conmemorar los tres viajes a Lisboa del hijo de la Rei-
na Victoria, corona la avenida da Liberdade. Hay una estatua del Marqués de Pombal con un león. Al final de la
primavera, se lleva a cabo allí uno de los eventos culturales más importantes de la ciudad, la Feria del Libro.
Además de los espacios verdes, ideales para pasear, no se puede dejar de visitar la Estufa Fría (entrada
1,20€). Hecha con listones de madera, protege de los calores del verano y de los rigores del invierno a innume-
rables plantas exóticas. Contra un fondo de rocallas y corrientes de agua, entre estanques donde abundan los
peces, crecen tantas plantas tropicales que el sitio parece una selva.
Desde el mirador que corona el parque (a unos 550m de la estación de metro donde inició el paseo), se tiene
una magnífica perspectiva de la ciudad baja y del Tajo enmarcado por las colinas del castillo São Jorge y del
Bairro Alto. Al norte del mirador se desarrolla otro jardín más reciente, el Amália Rodrigues.
Salga del parque por los senderos que van al norte hacia la Rua Marquês de Fronteira, que tomará hacia la de-
recha, en sentido norte-noreste. Luego de cruzar la Av. Antonio Augusto de Aguiar, gire a la izquierda en Rua
Dr. Nicolau Bettencourt. Habrá recorrido 750m desde el mirador del parque y estará en el:
2. Centro de Arte Moderno (CAM)* [Fr*] www.cam.gulbenkian.pt - R. Dr. Nicolau Bettencourt. Abre ma-do 10-18
(última entrada 17:45). € 5 (boleto combinado que incluye el Museo Calouste-Gulbenkian y la Galería de Expo-
siciones Temporarias: €7); gratis domingos; 20% descuento con Lisboa Card.
Puede llegar con las líneas Azul o Vermelha del metro a la estación São Sebastião, casi frente a la entrada,
sin pasar por las paradas anteriores del circuito.
De origen armenio, Calouste Gulbenkian fue un magnate del petróleo iraní (1869-1955). La colección que donó
a Portugal a su muerte es ecléctica, y está alojada en este museo y en el Calouste-Gulbenkian, ubicado a corta
distancia compartiendo el parque que perteneció al conde de Vilalva, donde hay hermosos jardines con lagos,
esculturas modernas y un riachuelo artificial poblado de ocas y patos.
El edificio del CAM, construido en 1983 por el arquitecto Leslie Martin, resulta interesante por sus volúmenes
geométricos de líneas netas, dramáticamente proporcionados y perfectamente integrados en la vegetación cir-
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

cundante, haciéndolos pasar por fachadas vegetales. Al frente hay una Mujer acostada de Henry Moore. Acoge
unas 10.000 obras de arte moderno de artistas portugueses desde 1910: Vieira da Silva, Amadeo de Sousa
Cardoso, José de Almada Negreiros, Júlio Pomar, Paula Rego, João Cutileiro, Costa Pinheiro, etc.
Salga hacia el norte hasta encontrar la Av. Antonio Augusto de Aguiar; gire a la derecha en Av. de Berna, ro-
deando el parque. Habrá recorrido 450m y estará en el:
3. Museo Calouste-Gulbenkian*** [Fr***] [R***] www.museu.gulbenkian.pt. Av. de Berna 45A - Abre ma-do
10-17:45. Boleto € 4 (boleto combinado que incluye el Museo de Arte Moderno - CAM y la Galería de Exposicio-
nes Temporarias: €7). 20% descuento con Lisboa Card. Gratis los domingos. Audio-guía € 4.
Puede llegar con el metro Azul a la estación Praça de Espanha, sin hacer las paradas anteriores del circuito.
El museo abrió en 1969, pero el edificio actual se inauguró en 1995. Las galerías permanentes se articulan se-
gún dos circuitos independientes. El primero está dedicado al Arte Oriental y Clásico, y abarca las galerías de
Arte Egipcio, Greco-Romano, Mesopotamia, Oriente Islámico (cerámica y textiles de Turquía y Persia, cristales
de Siria, libros, miniaturas), Armenia y Extremo Oriente (vasos chinos, impresiones japonesas, lacas).
El segundo comprende arte europeo del S.XI a mediados del S.XX. Al iniciar este recorrido, destaca un conjunto
de marfiles y manuscritos iluminados, al que sigue una selección de escultura y pintura de los siglos XV al
XVII. En la sala siguiente hay arte del Renacimiento - Flandres, Francia e Italia - incluidos tapices y medallas. A
continuación, una importante colección de obras decorativas del S.XVIII francés (en especial orfebrería y mue-
bles). Siguen galerías de pintura y escultura de los siglos XVIII y XIX (inglesas, francesas y de Francesco Guar-
di) y finalmente, en sala propia, joyas y cristalería de René Lalique.
Gulbenkian consiguió para su colección obras del Museo del Hermitage en San Petersburgo: hay dos Rem-
brandts: Retrato de un Viejo y Alejandro el Grande. De Rubens, Retrato de Hélène Fourment, y de Renoir,
Retrato de Madame Claude Monet. Llama la atención Las medias, de Mary Cassatt, y una estatua de Diana del
escultor francés Jean-Antoine Houdon. También hay obras en plata de François-Thomas Germain y su padre
Thomas Germain, que fueron propiedad de Catalina la Grande.
Siga hacia el nordeste por Av. de Berna hasta encontrar la Av.Marqués de Tomar. Gire a la derecha. A 550m del
museo, sobre su derecha, está la:
4. Iglesia de Nuestra Señora de Fátima - Av. Marqués de Tomar
Una iglesia moderna, decorada con hermosas vidrieras de Almada Negreiros.
Caminata 4 - Belém:
Belém** es el punto donde el Tajo alcanza el mar. Está en el oeste, sobre el camino costero a Estoril. Creció alre-
dedor del punto de donde salían las carabelas. La familia real estableció allí un palacio de verano; antes del terre-
moto, era un barrio aristocrático lleno de casas elegantes; en todas partes se respira la grandeza del antiguo impe-
rio. Incorporado a Lisboa, es un barrio tranquilo y abierto, a los pies de la colina que desemboca en el río, con bo-
nitas casas, muchos jardines y algunos de los más finos monumentos de Portugal - varios de la Edad de los Des-
cubrimientos. Belém es un lugar para pasear por los jardines, a lo largo del río, y terminar probando un delicioso
pastel de Belém, una de las más deseadas recetas de la repostería de Lisboa.
Implantado en la grandiosa Praça do Império (centro de Belém) está el Monasterio de los Jerónimos, uno de
los más bellos monumentos de la capital. La excelencia arquitectónica de esta obra manuelina es evidente, fue
reconocida como Patrimonio Cultural de la Humanidad por la UNESCO. Otro maravilloso monumento manuelino
reconocido como patrimonio por la UNESCO es la Torre de Belém; también hay varios museos importantes. Por
otra parte, el Centro Cultural de Belém es bien contemporáneo.
El tranvía 15 que sale de Praça do Comércio en el centro de Lisboa, o bien los ómnibus 28 ó 43 que salen de
Praça da Figueira, tardan 15 min en llegar. Paradas: Belém para ir a la pastelería y Museo de Carruajes. Jeróni-
mos para ir al Monasterio (sería la siguiente, pero se puede completar el tramo andando ya que apenas hay dis-
tancia). También hay tren suburbano desde Cais do Sodré; llega en 10min a la estación ferroviaria, donde hay que
cruzar las vías y la calle.
Pero para impregnarse del ambiente portuario y la atmósfera de las dársenas, el visitante decidido puede efectuar
a pie el largo trayecto entre Belém y la plaza del Comercio (en uno u otro sentido) por los muelles. La municipali-
dad ha ido liberando progresivamente las riberas para transformarlas en zona de esparcimiento, y el paseo junto al
“Mar de Paja” contemplando los reflejos dorados del sol al atardecer, resulta muy agradable.
Circuito de caminata a Belém:
Circuito: Pelourinho - Museo Nacional do Chiado - Praça Duque de Terceira - Cais do Sodré - Mercado da Ribeira
Nova - Avenida 24 de Julho y Puerto de Lisboa - Museo Nacional de Arte Antigua - Muelles de Alcântara y de San-
to Amaro - Museo de Oriente - Puente 25 de Abril - Estación de Belém - Praça Afonso de Albuquerque - Museu
Nacional dos Coches - Pastéis de Belém - Monasterio de los Jerónimos y su claustro - Iglesia de Santa María de
Belém - Praça do Império - Museu da Marinha - Centro Cultural de Belém - Museo Berardo - Padrão dos Desco-
brimentos - Torre de Belém. Son casi 6km (sin opcionales) más paradas y visitas, y se toman 3 ómnibus.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

Desde el Pelourinho, plaza de la Cámara Municipal de Lisboa a corta distancia al oeste de praça do Comércio,
siga Rua do Arsenal; tome a la derecha la Travessa do Cotovelo y luego otra vez a la derecha, hacia el norte. la
Calçada do Ferragal que luego se transforma en Rua Serpa Pinto. Sobre su derecha, a 400m del inicio del cir-
cuito, encontrará el:
1. Museo Nacional do Chiado - R. Serpa Pinto 4 - Metro Baixa-Chiado; tranvía 28. Abre ma-do 10-18. € 4; gratis
do y fest 10-14 y Lisboa Card. http://www.museudochiado-ipmuseus.pt
El Convento de São Francisco del S.XIII fue transformado en Museu Nacional de Arte Contemporânea en 1911.
Después del incendio de 1988, el arquitecto francés J. M. Wilmotte lo convirtió en un espacio abierto conectado
por pasarelas que dejan ver las estructuras antiguas del edificio. El museo reúne pinturas, esculturas y dibujos
de artistas portugueses, realizados entre 1850 y 1950 (del romanticismo al post-naturalismo). También alberga
una galería de exposiciones temporales. En el vestíbulo de entrada destaca La edad de bronce de Rodin.
Retroceda por Rua Serpa Pinto y la Calçada do Ferragal. Luego gire a la derecha por la Rua do Corpo Santo, y
cruce a la izquierda el Largo do Corpo Santo para seguir por la Rua Bernardino Acosta, que desemboca en la
Praça Duque de Terceira. Está a 350m del museo e ingresando en el:
2. Cais do Sodré
Esta zona portuaria, entre la Praça Duque de Terceira y la Praça Dom Luís I (que sigue al Mercado da Ribei-
ra), se distingue por la mezcla de bares de marineros, tabernas típicas y tiendas de ultramarinos donde el baca-
lao está suspendido encima de las puertas.
Al frente y a la derecha, cruzando la Av. 24 de Junho, se encuentra la estación ferroviaria de Cais do Sodré, y
algo más adelante por la avenida, la estación de metro del mismo nombre (línea Verde). Avance por la avenida sin
cruzarla y llegará, a 250m de haber entrado en la plaza, al:
3. Mercado da Ribeira Nova (www.espacoribeira.pt) - martes-sábado 5am-2pm.
Un enorme galpón detrás de la estación ferroviaria Cais do Sodré, con una colección de puestos donde se
venden los productos que luego usarán los restaurantes de la ciudad. Los barcos pesqueros amarran al alba y
los pescadores depositan su captura sobre largos mostradores de mármol. Verduras y frutas llegan todas las
mañanas en rebosantes canastos de mimbre; algunos en burros, otros en camiones y también balanceándose
sobre las cabezas de las mujeres, al modo mediterráneo. Las puesteras, vestidas festivamente con faldas vo-
luminosas y delantales de calicó, presiden sobre verduras, fruta y pescado. Los vendedores vocean el precio de
sus mercancías; sólo se detienen para alguna foto.
Enfrente del mercado, tome el autobús 28 en dirección Restelo o el 714 en dirección Outurela y baje (en 8min) en
Cais da Rocha (la estación que sigue a Santos): La opción es caminar 1,6km (20min) por la:
4. Avenida 24 de Julho y Puerto de Lisboa
Gran polo de atracción para los noctámbulos: los bares y discotecas de moda ocupan actualmente las antiguas
dársenas situadas entre el Tajo y la avenida, y a veces se esconden detrás de puertas anónimas. Por la noche,
basta con buscar la muchedumbre aglutinada frente a la entrada de los establecimientos para descubrirlos. Los
viernes y sábados, los jóvenes se reúnen aquí hasta altas horas de la madrugada.
Del otro lado de la Avenida se desarrolla el puerto. El Puerto de Lisboa se extiende 20 km a lo largo del Tajo,
de Algés a Sacavem; el astillero de Lisnave puede recibir grandes petroleros. El puerto de pasajeros (Cais da
Rocha) está en Rua Rocha do Conde de Óbidos.
Suba las escaleras que llevan al Jardim 9 de Abril. Cruzando el mismo hacia atrás, a 200m, está el:
5. Museu Nacional de Arte Antiga*** [Fr***] (mnaa.imc-ip.pt) - R. das Janelas Verdes - Tranvía 15 ó 18. Abre
martes 14-18, miér-dom 10-18. Boleto € 5 (gratis dom hasta 14hs y con Lisboa Card).
En los 1830s, el poder de los fabulosamente ricos monasterios de Portugal fue violentamente doblegado. Mu-
chos de sus tesoros artísticos se exhiben al pie de la colina de Lapa. Las obras expuestas incluyen pintura,
escultura y artes decorativas de los siglos XII a principios del S.XIX.
El museo ocupa dos edificios conectados -- el palacio de los condes de Alvor, del S.XVII, y una construcción
anexa levantada en el sitio del antiguo Convento Carmelita de Santo Alberto. La capilla del convento de las Al-
bertas, con sus maderas talladas y doradas, azulejos y esculturas de los siglos XVII y XVIII, es un buen ejemplo
de integración de artes ornamentales (cerrada por refacciones).
Piso 1: Pintura y artes decorativas europeas (palacio); mobiliario portugués (anexo). Tríptico de la Tentación de
San Antonio del Bosco (sala 61). San Jerónimo de Albrecht Dürero (sala 61). San Leonardo, cerámica polí-
croma de Andrea Della Robbia (sala 55). Centro de mesa francés de plata del S.XVIII (sala 69). Retratos de los
Doce apóstoles de Zurbarán (sala 58). Madre y Niño de Hans Memling (sala 64). Hay obras de Velázquez,
Poussin y Courbet; tapices flamencos, y un rico conjunto de vestimentas litúrgicas.
Piso 2 (anexo): orfebrería portuguesa y algunas piezas indo-portuguesas y europeas; joyería portuguesa; ce-
rámica (loza y porcelana portuguesa, china, islámica, japonesa); vidrios portugueses; otras obras afro-portugue-
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

sas, indo-portuguesas, sino-portuguesas y japonesas. Están la Cruz de Dom Sancho I (sala 29) o cruz de Al-
cobaça y la Custodia de Belém (sala 29 - receptáculo para la hostia), realizadas con las primeras partidas de
oro traídas de la India por Vasco da Gama. Dos excelentes biombos Namban ilustran las relaciones entre Por-
tugal y Japón en el S.XVII (sala 14). Salero de Benim del S.XVI, en marfil (sala 18). Vajilla francesa de plata del
S.XVIII de José I.
Piso 3 (anexo): Pintura y escultura portuguesas. Hay obras portuguesas de los siglos XV a XIX y la mayor co-
lección existente de primitivos. Políptico de la Adoración de San Vicente (mediados del S.XV) atribuido a Nuno
Gonçalves. Fuente bicéfala del S.XVI.
Puede retomar la Av.24 de Julho - por la vereda de enfrente de los muelles - hasta que pueda cruzar. Cuando lo
haya hecho, a la altura del Viaduto de Alcântara habrá caminado 1,6km desde el Museo Nacional de Arte Antiga.
Si quiere conocer el Pálacio das Necessidades tendrá que alejarse del río y hacer 500m más. Primero, desde el
Museo, siga la Rua Pres. Arriaga (continuación de la R.das Janelas Verdes), que luego continúa como Calçada
da Pampulha. Tome por la primer salida a la derecha después de cruzar la Av.Infante Santo - Travessa do Sa-
cramento a Alcantara - y luego gire levemente a la izquierda para seguir la Rua das Necessidades. En 900m
tendrá, a su derecha, el:
6a. Palácio das Necessidades - Rua das Necessidades
Antiguo palacio real del S.XVIII para los hermanos de Juan V, hoy sede del Ministerio de Asuntos Exteriores.
Luego, para volver, cruce la plaza que está frente al Pâlacio y salga por la Calçada do Livramento. Gire a la de-
recha por Rua Prior do Crato, y luego a la izquierda por Rua João de Oliveira Miguéns que, al llegar a la Av. 24
de Julho, cambia su nombre a Rua de Cascais. Tendrá que cruzar las avenidas (¿por el Viaduto de Alcântara?)
para llegar, después de 1,2km, entre los:
7. Muelles de Alcântara y de Santo Amaro - R. General Gomes de Araújo
Antaño ocupados por depósitos y estaciones fluviales, se han convertido hoy en el último lugar de moda, donde
se mezclan bares, cafés, restaurantes con terrazas y discotecas para todos los gustos.
A su derecha mirando al río, sobre la Doca de Alcântara, está el:
8. Museo de Oriente*** (www.museudooriente.pt) - Av. Brasília, Doca de Alcântara (Norte). Entrada por la Av.24
de Julho. Autocarros 12-28-714-738-742. Eléctricos 15E-18E. Trenes línea Cascais (Est.de Alcântara, donde un
pasaje subterráneo sale junto al museo) y linha Azambuja (Alcântara-Terra). Martes a domingo 10-18 hs € 5.
Viernes gratis de 18 a 22 hs. Acceso hasta 30 min antes de cerrar.
Inaugurado en 2008, este amplio espacio cultural está instalado en las antiguas cámaras frigoríficas donde se
guardaba el bacalao. El museo ilustra los arraigados y dilatados contactos entre portugueses y Asia: cerámica y
porcelana china, mobiliario indoportugués, textiles, cuadros, plata... La colección Kwon On presenta un impor-
tante fondo de artes populares relacionados con la música, con el teatro y con las fiestas tradicionales (instru-
mentos, trajes, marionetas, máscaras).
Para el otro lado, al terminar la Doca de Santo Amaro se ve el:
9. Puente 25 de Abril*
Inaugurado en agosto de 1966, este puente de 2.278m es el puente colgante más largo de Europa. Su piso está
suspendido a 70 m por encima del Tajo y lo soportan dos pilares de 190 m de altura; los cimientos del pilar sur
descienden 80 m por debajo del agua (récord mundial) para apoyarse en roca basáltica. Desde el puente se
tiene una bonita vista que va de Belém al Castillo de San Jorge. Es la forma más dramática de cruzar el Tajo.
Retroceda 500m hasta la parada Alcântara Mar del microbús 28 a Restelo, sobre Av. da India, y tómelo hasta
la parada Estação Fluvial de Belém (2,4km . 8min):
10. Estación de Belém - Av. de Brasilia
De la estación fluvial (junto a la estación ferroviaria) salen barcos cada 15 min. Hay cruceros por el Tajo, a Por-
to Brandão y Trafaria (del otro lado del Tajo). Billetes en venta en la ventanilla de la estación fluvial.
Si desde la Estación toma la Calçada da Ajuda (luego de cruzar las avenidas por el paso peatonal sobre-elevado
si es necesario) bordeando la Praça Afonso de Albuquerque, encontrará en el lado norte de la plaza, a 140m, el:
11. Museu Nacional dos Coches** [Fr**] - Praça Afonso de Albuquerque. Abre ma-do 10-18 (última entrada
30mn antes del cierre). 4 € (gratis do y fest 10-14 y Lisboa Card).
El museo es el sitio más visitado de Lisboa y el mejor en su tipo en el mundo. Fue fundado por la Reina Amélia
en 1904 en los terrenos de la escuela de equitación del Palacio de Belém. Tiene docenas de magníficos ca-
rruajes oficiales, en su mayoría de los siglos XVII a XIX. El más antiguo es la magnífica berlina pintada traída
por Felipe II de España a finales del s. XVI. También es notable la carroza de Juan V, que impresiona por la
belleza de sus pinturas y esculturas.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

Pero la mayor atracción del museo son las tres carrozas usadas en 1716 por el Marqués de Fontes, cuando
fue a Roma, a reafirmar el poder imperial de Portugal y asegurar el título Patriarcal para la capilla real de Lis-
boa. Los carruajes se inspiraron en los carros de triunfo de la Antigüedad, con la caja decorada con los mejo-
res tejidos y tallas doradas que expresaban el poder marítimo portugués. El coche de la Coronación de Lisboa
representa a la ciudad como una joven coronada por la “Fama” y la “Abundancia”; en el coche del Marqués de
Fontes destacan las figuras mitológicas, asociadas al mar y a la guerra, y en el coche de los Océanos destaca
la alegoría de las estaciones del año y la unión de los océanos Atlántico e Índico.
Desde el Museo se recorren 500m hacia el oeste por la Rua de Belém hasta llegar al Largo dos Jerónimos, Po-
co antes de llegar, sobre mano derecha está:
• Pastéis de Belém - Antiga Confeitaria de Belém [R***]
Rua de Belém 84-90 www.pasteisdebelem.pt). Pastelería y cafetería azulejada, funciona desde 1834. Si llega
temprano podrá devorar las tartas de flan recién salidas del horno.
Puede hacer un desvío al norte (aumenta el recorrido en casi 2km), al Palacio y Jardín Botánico de Ajuda: Desde
el Museu Nacional dos Coches, tome al norte 1,1km por la Calçada da Ajuda que forma su lateral hasta llegar al:
12b. Palácio da Ajuda* (www.imc-ip.pt) - Largo da Ajuda. Visita guiada ju-ma (1h30) 10-17 (última entrada 30min
antes). Conciertos de música clásica en el palacio todo el año. € 4; gratis do y fest 10-14hs y Lisboa Card.
Residencia de los monarcas Luis y María Pia a partir de 1862, este palacio (siglos XVIII-XIX) está decorado
con una gran profusión de mobiliario, tapices, estatuas, pinturas y objetos decorativos del s. XIX. El techo del
jardín de invierno está cubierto de ágata calcedonia. Las salas del 1º piso, amplias y solemnes, contrastan
con salas más íntimas, como la habitación de la reina, donde los numerosos objetos personales dan la im-
presión de que aún esté habitada.
En ángulo con la esquina sudoeste del Palacio, antes de llegar al mismo, está el:
13b. Jardín botánico de Ajuda y Jardín de las Damas - Cal. da Ajuda
El jardín botánico, acondicionado por el marqués de Pombal en 1768, alberga numerosas especies exóticas.
Al lado, el romántico Jardim das Damas del S.XVIII está salpicado de lagos, cascadas y estanques. Antaño
era uno de los lugares de paseo preferidos por las damas de la Corte.
Desde el Jardín sale la Calçada da Memoria, que va girando hacia la izquierda hasta cambiar su sentido 90º y
enlazar con la Calçada do Galvão, que va al sur. Son 1,3km hasta el Largo dos Jerónimos.
14. Monasterio de los Jerónimos*** [Fr**] [R**] y su claustro** - Iglesia de Santa María de Belém*** - Praça
do Império (www.mosteirojeronimos.pt). Mayo-Sept abre ma-do 10-18:30 (última entrada 18:00). Respetar los
oficios religiosos. Boleto: 7€; 10€ para Monasterio/Torre de Belém, y 13€ para Mosteiro dos Jerónimos, Torre
de Belém y Palácio Nacional da Ajuda. Gratis dom. y feriados hasta las 14hs, o con LisboaCard.
Manuel I el Afortunado, ordenó la construcción del complejo en 1502, en el puerto a la entrada de Lisboa, para
conmemorar el viaje de Vasco da Gama a la India y agradecer su éxito a la Virgen María. Era la época en la
que las carabelas volvían de las Indias cargadas de tesoros, y los arquitectos pudieron lanzarse a una obra de
gran envergadura, financiada parcialmente con un impuesto sobre las especias (excluidas la pimienta, canela
y clavo que eran privilegio de la Corona). Hoy manifiesta la riqueza vertida en la ciudad desde las colonias en
esa época. Proyectado en estilo gótico, terminó resultando el más ambicioso y claro exponente del estilo ma-
nuelino, que combinó el gótico flamígero y las influencias moras con elementos del Renacimiento emergente.
Ricamente adornado y diferente de todos los demás edificios europeos, entre otras características tiene co-
lumnas talladas según los cordajes de las carabelas que venían cargadas de riquezas de Brasil y la India. El
terremoto de 1755 lo dañó pero no lo destruyó; tuvo muchas restauraciones, no todas bien concebidas. El mo-
numento está inscrito en la lista del patrimonio mundial de la Unesco.
Enrique el Navegante construyó en el lugar, lo que originariamente fue una pequeña capilla dedicada a Santa
María. Hoy, esa antigua capilla es la Igreja de Santa Maria, cuyas tres naves combinan los estilos gótico y
renacentista. Su portada sur presenta gran abundancia de estatuas, entre las que figura la de Enrique el Na-
vegante. Hay tallas en piedra que ilustran escenas de la vida de San Jeremías. El interior es rico en trabajos
de cantería, entre los que destaca su audaz red de bóvedas sobre la nave y pasillos, que resistió al terremoto
de 1755, y la gran ligereza de los pilares de la nave; es un variado compendio de diferentes estilos: barroco
(brazo del crucero), clásico (presbiterio) y neomanuelino (tumbas de Vasco de Gama y de Camões). Algunos
cielorrasos, como el del refectorio de los monjes, tienen forma de bóveda cilíndrica con nervaduras. En la sa-
cristía hay una excepcional “palmera”.
La puerta oeste de la iglesia lleva a los claustros, cumbre del arte manuelino. La intrincada escultura en pie-
dra es de una riqueza deslumbrante. El cuadrilátero de 55 m de lado tiene dos pisos. El piso inferior, obra de
Boytac, se abre con grandes arcos que descansan sobre finas columnillas de estilo gótico flamígero y rena-
centista. João de Castilho levantó el piso superior, que incluye la sala capitular donde está el sepulcro del es-
critor Alejandro Herculano y la modesta tumba del poeta Fernando Pessoa; no es tan exhuberante pero es
más delicado, su trabajo semeja cintas.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

Se dice que muchos grandes personajes de la historia portuguesa fueron enterradas en el monasterio, entre
ellos Vasco da Gama y Luís Vaz de Camões. Ambas tumbas descansan en la espalda de leones. Los restos
del rey Sebastião tendrían su tumba en un ataúd de mármol manierista del S.XVI. También yacen en el Monas-
terio los poetas Herculano (1800-54) y Fernando Pessoa.
Inmediatamente al sur del Monasterio está la Praça do Império, donde se encuentra (a unos 400m del Largo) el:
15. Museu da Marinha** [Fr**] (museu.marinha.pt)- Praça do Imperio, ala oeste del Monasterio de los Jerónimos.
Abre mayo-sept, ma-do 10-18. Cierra fest. € 5, con LisboaCard € 3; gratis dom hasta 14 hs. Duración visita:
1:30-2 hs.
Es el museo marítimo más importante del mundo, dedicado al pasado portugués, con una impresionante ex-
posición de maquetas de embarcaciones de diferentes épocas y usos: barcos asiáticos, veleros de los siglos
XV a XIX; yates de los ss. XVIII y XIX, galeones reales que rebosan dorados, decorados con dragones y ser-
pientes marinas, paquebotes mercantes, barcos de guerra de los siglos XIX y XX, pesqueros, naves fluviales y
de placer. Allí está el Bergantín Real ordenado por la reina María I a fines del S.XVIII para celebrar los espon-
sales de su hijo, el futuro rey Dom João VI con la infanta española Donha Carlota Joaquina de Borbón, y sus
ochenta remeros, elaboradamente vestidos con chalecos de color escarlata y mostaza para representar la tri-
pulación. En la sección dedicada a Oriente hay una réplica de un barco dragón embutida en una perla.
También se ven uniformes navales portugueses, desde el usado en una avanzada militar en Mozambique a
fines del S.XIX, a otro de los 1960s. Finalmente, verá la reconstitución de los aposentos reales del yate Ame-
lia, y el hidroavión Santa Cruz que realizó la primera travesía del Atlántico Sur en junio de 1922.
Sobre el lado oeste de la plaza, a unos 200m, se encuentra el:
16. Centro Cultural de Belém* [Fr**] - Pr. do Império. 10am-7pm.
Este inmenso edificio, levantado a comienzos de los 1990s, desempeña una función esencial en la vida cultu-
ral de Lisboa y de Portugal. Incluye un centro de congresos, dos salas de espectáculos - una de ellas para
ópera - y un amplio centro de exposiciones. Aunque está dedicado casi por completo a convenciones, también
ofrece, al menos parte del tiempo, una programación variada de espectáculos musicales, teatro y danza, e
importantes exposiciones de artes plásticas, arquitectura y fotografía, modernas y contemporáneas. Dispone
de varios bares, de un restaurante y de una cafetería. El centro alberga también al Museu Colecção Berardo
17. Museo Berardo** [Fr**] (http://www.museuberardo.pt) - Praça do Império. 10am-6pm (viernes hasta 22 hs).
El museo está instalado desde 2007 en el Centro Cultural de Belém. Expone sólo una parte de la excepcional
colección de arte moderno y contemporáneo del multimillonario madeirense José Manuel Rodrigues Berardo.
Un repaso histórico y temático de los principales movimientos europeos y americanos de los siglos XX y XXI
permite descubrir obras de Picasso, Dalí (Teléfono blanco afrodisíaco), Max Ernst, Mondrian, Francis Bacon
(Edipo y la Esfinge), René Magritte, Henry Moore, Man Ray, Jackson Pollock, Warhol (Ten Foot Flowers), Keith
Haring. Exhibe unas 1.000 obras en forma rotativa.
El fuerte de la colección es el arte europeo y norteamericano de los siglos XX y comienzos del XXI. También
hay una colección de azulejos que abarca 500 años de historia del azulejo portugués, y una colección crecien-
te de más de 400 piezas de bellos muebles Art Decó y objetos decorativos de interior. La sorpresa del museo
es una inusual colección de inodoros portátiles victorianos y eduardianos.
En el centro de la Praça do Império está la Fonte Luminosa. De noche, hay un show de aguas que forman más
de 70 dibujos con sus chorros; dura más o menos una hora. Si sigue hasta las avenidas (da India y de Brasilia) y
las cruza por el pasaje subterráneo, llegará en otros 200m al:
17. Padrão dos Descobrimentos [Fr*] - Praça da Boa Esperança, Av.de Brasilia. Entrada 2,50€.
El Memorial de los Descubrimientos se yergue en el Tajo como la proa de una carabela, listo a surcar el Mar
de la Oscuridad. En sus rampas están,inmortalizados, exploradores notables, en primer lugar Vasco da Gama.
En el punto donde se encuentran las dos rampas, está representado Enrique el Navegante, cuyo genio abrió
nuevos mundos. Filipa de Lancaster, la madre inglesa de Enrique, está de rodillas. Otras figuras simbolizan a
cruzados, navegantes, monjes, cartógrafos y cosmógrafos. En la cima de la proa está el escudo de armas de
Portugal en la época de Manuel el Afortunado. En el piso, delante del memorial, hay un mapa del mundo en
mármol de colores, con las fechas de los descubrimientos en metal.
Desde el monumento tendrá que hacer 1,1km hacia el oeste, con algunas curvas y contracurvas bordeando los
muelles, por la Av. de Brasilia, hasta llegar a la:
18. Torre de Bélem*** [Fr**] - Av. de Brasília (www.mosteirojeronimos.pt). Abre ma-do 10-18 en verano. € 4, gratis
domingos y festivos 10-14.
Fue construida en 1519 en medio del Tajo para defender al monasterio de los Jerónimos y servir de faro. Debi-
do al desplazamiento del río por el terremoto, la torre cuadrangular manuelina de cinco plantas se encuentra
actualmente al borde de una playa. De estilo románico-gótico-morisco, está adornada con galerías venecianas
en cuyas balaustradas hay cruces de piedra que representan a los cruzados portugueses. Sus cúpulas evocan
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

Marruecos. Hay cordajes tallados en piedra. Sobre la galería se apoya el escudo de armas de Manuel I, y hay
balcones en tres lados del monumento. Una plataforma está unida a la torre, frente al mar. En la planta baja se
observan las aberturas por las que eran arrojados los prisioneros a las fosas.
La rica fachada se vuelve más austera una vez que se cruza el puente levadizo y se ingresa en el pórtico re-
nacentista. Reina una severidad gótica. Hay algunas antigüedades, entre ellas un trono del S.XVI decorado
con puntas y un panel insertado con tracería gótica calada. Si sube los escalones hasta los parapetos, verá los
barcos en el Tajo y las antiguas villas color pastel, con sus techos de tejas, en las colinas.
Frente a la Torre de Belém, un monumento recuerda el primer cruce aéreo portugués del Atlántico sin esca-
las, en 1922, entre Lisboa y Rio de Janeiro, realizado por el Gago Coutinho y su copiloto, Sacadura Cabral.
Desde la torre conviene seguir un poco hacia adelante hasta la estación Pedrouços - sobre Av. de Brasilia - pa-
ra tomar el tren de vuelta a la Estación Cais do Sodré.
Caminata 5: Parque das Nações:
El Parque das Nações (ver www.portaldasnacoes.pt) es un proyecto urbanístico en curso, que se prevé terminar
en 2020 y transformará una antigua zona industrial contaminada en el noreste de la ciudad, frente al río Tajo (340
ha y 5 km de muelles), en una zona residencial con pisos de viviendas, oficinas, comercios, un puerto deportivo y
muchos jardines. Su situación a las orillas del estuario del río Tajo hace que sea más fresco en verano que el cen-
tro de la ciudad.
El Parque das Naçoes* en sí fue creado para la Expo98. Con una arquitectura moderna de edificios emblemáti-
cos, sus 60 Ha están organizadas para pasar el tiempo libre. Se puede recorrer a pie, en bicicleta o usando uno de
los transportes de alquiler disponibles. También cuenta con un teleférico que permite ver la ciudad desde las altu-
ras. Hay numerosos restaurantes, y el Casino Lisboa.
Es una buena opción para un Domingo en el que el comercio del centro está cerrado: todo el bullicio se congrega
en torno al gigantesco Centro Comercial Vasco de Gama y todas las atracciones y pabellones están abiertos.
Circuito: Oceanario - Pabellón del Conocimiento - Pabellón de Portugal - paseo en teleférico o paseo por el Tajo -
Centro Comercial - Casino Lisboa.
Para comenzar, tendrá que llegar a la Estación de Oriente. Si toma el metro (línea verde) en Baixa-Chiado, lle-
gará en media hora a Oriente (línea Vermelha):
1. Estación de Oriente* - Av. de Berlim
La Estaçao do Oriente es obra del arquitecto español Santiago Calatrava. Recubierta de una estructura arbo-
rescente de vidrio y de acero, fuerte y delicada, de gran luminosidad, acoge una estación de ferrocarril (largo
recorrido y líneas suburbanas), una estación de metro y una terminal de autobuses (suburbanos y regionales).
Desde el metro, cruce al este por Av. Berlin. Sobre la Av. Dom João II verá a su izquierda (a 300m de la estación)
el Centro Comercial Vasco da Gama (9-24 hs).
Baje por Av. Dom João II; gire a su izquierda (al este) en Av. do Pacifico o R. del Caribe y siga al sur por la:
2. Alameda dos Oceanos.
La Alameda tiene más de 2km arbolados con encinas, un sistema de juegos de agua y un conjunto de obras de
arte relacionadas con los océanos como medio de intercambios botánicos operados por los portugueses a lo
largo de siglos. Tiene una plataforma central y paseos laterales separados por ejes de circulación. Del Pabellón
de Portugal hacia el norte, en la plataforma central hay fuentes, flores y palmeras.
A 500m del shopping está el Casino de Lisboa (www.casinolisboa.pt; 4pm-3am). 300m más al sur, cruzando la
Alameda, está el Pabellón del Conocimiento (www.pavconhecimento.pt, 11-18hs; 7€ - 20% con Lisboa Card),
donde podrá interactuar y experimentar con descubrimientos científicos.
Siga hasta el Passeio de Ulisses y gire a la izquierda (unos 300m) hasta el:
3. Oceanario [Fr**] www.oceanario.pt - Doca dos Olivais del Parque das Nações (frente al metro Estación de
Oriente - línea roja). Horario de verano: 10-20 hs (última entrada 19 hs). Boletos: 13€ exposición permanente,
6,50€ exposición temporaria, 16€ ambas (10% descuento boletería online). Audioguía 2,50€.
Lisboa tiene el privilegio de contar con una unión sin igual con el Atlántico, inmortalizada en el Oceanario más
grande de Europa, la construcción más impactante de la Exposición Universal de 1998 y la atracción cultural
más visitada de Lisboa, con más de un millón de visitantes al año. Es un edificio de piedra y vidrio, con miles de
animales y centenares de especies vegetales. Proporciona una visión clara e innovadora de cómo los mares y
océanos de la Tierra constituyen un Océano Global. Éste es, precisamente, el nombre de su acuario principal,
con más de 5 millones de litros de agua salada y cerca de 100 especies, interconectando cinco tanques que
recrean el Mar Abierto y los cuatro hábitats costeros - Atlántico Norte, Antártico, Pacífico templado e Índico tro-
pical - en los dos pisos interiores, pues sus habitantes son nómadas por naturaleza. Sobre el nivel del terreno,
cada ecosistema está complementado con pájaros, anfibios y reptiles.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

Bajando al piso subacuático, otros 24 acuarios muestran las cualidades y especies de cada hábitat, con am-
bientación de luz, sonido y aromas. Después del puente de acceso a la entrada, se escuchan aves costeras,
olas rompiendo y, ya en el interior, sonidos de las Azores, Alaska o las islas Seychelles.
En el Passeio de Ulisses, frente al Oceanário, están los:
4. Jardins d’Agua
Un espacio lúdico acondicionado alrededor del tema del agua. No hay que perdérselo.
Bajando más por el Passeio de Neptuno - frente al río -, encontrará casi inmediatamente el teatro Camões y
luego, unos 600m al sur, la Marinha del Parque das Nações.
Puede hacer este desvío, o directamente tomar el:
5. Teleférico del Parque das Nações - Cais dos Olivais. En verano abre 10:30-20hs. € 3,50; €5,50 I-V.
Una manera original de ver la puesta del sol en el "mar de Paja". Recorre 1 km por la orilla del río.
Pasará por el Pavilhao de Portugal (cerrado) a su izquierda, y llegará al final del recorrido a la altura del:
6. Pabellón Atlántico - Rossio dos Olivais
Fue Pabellón de la Utopía en la Feria de 1998. Actualmente este impresionante edificio en forma de navío inver-
tido, cuyo interior deja ver la estructura de madera, puede recibir hasta dieciséis mil espectadores. Acoge prue-
bas deportivas, conciertos y congresos (el resto del tiempo está cerrado).
Inmediatamente al norte del Pavilhao do Atlantico está el de la Feria Internacional de Lisboa (cerrado). Al borde
del Tajo, frente al muelle de los Olivais, se desarrollan los:
7. Jardines Garcia da Orta
Este jardín lleva el nombre de un médico del S.XVI que estudió y clasificó las plantas asiáticas. Instalado a lo
largo del Tajo, su vegetación es originaria de las regiones que visitaron los portugueses en la época de los
Grandes Descubrimientos... Interesante para futuros botánicos.
700m al norte del Pabellón Atlántico está la Torre Vasco de Gama (Av. de Boa Esperança), que marca el límite
norte del Parque y ofrecía magníficas vistas del río y de la ciudad y sus alrededores. Está cerrada al público por
obras.
Desde el Parque se ve, hacia el río, el:
8. Puente Vasco de Gama**
Construido entre 1995 y 1998, es un grandioso puente de 18 km de largo que atraviesa el Tajo entre Sacavém y
Montijo. Fue diseñado para aligerar el tráfico sobre el puente 25 de Abril y crear un enlace directo entre el norte
y el sur, evitando el centro de Lisboa. Su estructura se apoya en su mayor parte sobre una sucesión de pilares,
a distintas alturas y siempre a escasos metros de las aguas. Este trazado serpenteante está diseñado para re-
sistir mejor los fuertes vientos laterales que se dan en la zona. Sólo la parte final es más alta y pasa a ser un
puente colgante de 820 m. de longitud y a 60 m. sobre las aguas que permite el paso a los barcos. Los pilares
de la parte colgante del puente tienen ascensor.
Desde el Pabellón Atlántico, vuelva a la Estaçao de Oriente (1km al oeste). En la estación puede tomar el autobús
96 en dirección R. Ramalho Ortigao, y llegar con él al aeropuerto (son unos 4km directo por Av. de Berlim).

Otros puntos de interés


• Museu Nacional do Azulejo** [R**] mnazulejo.imc-ip.pt - R. Madre de Deus 4. A 1,5km (20min) del metro San-
ta Apolónia; desde Praça do Comercio (R. da Alfándega), el autobús 759 “Est. Oriente” llega en 16min. Abre
mar-dom 10-18 hs (última entrada 17:30). € 5, gratis dom 10-14 y Lisboa Card.
El museo, instalado en el convento da Madre de Deus (comienzos S.XVI), muestra los procedimientos de fa-
bricación y la evolución de los paneles de azulejos, de los tiempos de los moros al presente. Las paredes del
gran claustro y del pequeño claustro manuelino exponen los azulejos más antiguos; hay un panel de 23 m de
longitud que muestra Lisboa desde el Tajo, entre el Palacio de los Condes de Miranda al Oeste, y el Convento
de S. Francisco, en Xabregas, al Este (14 km), antes de 1755, y otros grandes azulejos (tapetes). La sala capi-
tular, que domina la nave, es impresionante. La parte baja de la iglesia barroca (S.XVIII) está decorada con
azulejos holandeses. La decoración del conjunto combina paneles de azulejos, pinturas al óleo y talla dorada.
Hay una linda cafetería ajardinada.
• Palacio de los Marqueses de Fronteira** www.fronteira-alorna.pt - Largo São Domingos de Benfica.
Todas las visitas son guiadas (45min); en verano, lu-sá 10.30, 11, 11.30 y 12. Jardines lu-vi 14-16.30. Cierra
fest. 7,50€ (sólo jardín 3€).
Es un pabellón de caza del S.XVII, muy influido por el Renacimiento italiano (jardines). La calidad y variedad de
los azulejos –que desde el palacio al jardín ocupan toda superficie plana– es excepcional. Destacan los de la
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

sala de las Batallas que ilustran la guerra de Restauración, los azulejos importados de Delft (S.XVI) del comedor
y el divertido bestiario que hay en el exterior. Los Jardines del Palacio de Fronteira (R. Conde de Almoster)
son magníficos para pasear.
• Basílica da Estrela* - Largo da Estrela. Abre lunes 11:30-20 hs; martes a domingo, 8-20 hs.
Blanco santuario barroco de finales del S.XVIII, fundado por la reina María I. La planta en cruz latina está coro-
nada por una hermosa cúpula rematada por una linterna. En el interior guarda un nacimiento, con personajes de
tamaño natural esculpidos por Machado de Castro.
En el exterior, el Jardín da Estrela*, acondicionado en 1852, está plantado de especies exóticas (palmeras,
dragos...). Se puede instalar aquí para escuchar un concierto frente al quiosco de música, pasearse al borde de
los lagos y tomar una copa en uno de sus numerosas bares.
En un extremo del Jardín está el Cemitério dos Ingleses.
• Las Amoreiras - R. das Amoreiras
Es un barrio dominado por las torres de las Amoreiras y el acueducto de las Águas Livres.
Acueducto de las Águas Libres*: Obra maestra del arquitecto Manuel de Maia construida entre 1732 y 1748
según el sistema clásico de gravedad; mide más de 58 km con todas sus ramificaciones. Sus 35 arcos atravie-
san el valle de Alcântara. El mayor tiene una altura de 65 m y un ancho de 29 m. Desde la avenida de Ceuta, al
norte del puente de la autopista N 7, se tiene la mejor vista del acueducto.
Plaza de las Amoreiras: Está bajo el acueducto. Hay un jardín pequeño y tranquilo donde antes hubo una anti-
gua fábrica de seda y hoy está instalada la fundación Fundación Arpad Szenes Vieira da Silva, y el Reservo-
rio da Mae d’Agua del acueducto. En toda la zona se cultivaban moreras para criar gusanos de seda.
Torres de las Amoreiras, Av. Engenheiro Duarte Pacheco (se llega con el ómnibus 60 desde Pza.del Rosario):
Son tres edificios postmodernos rosas, grises y negros diseñados por el arquitecto Tomás Taveira y concluidos
en 1983, cerca de una de las entradas de la ciudad, con oficinas, pisos de lujo y un gran centro comercial.
• Parque Florestal de Monsanto* - Alto Serafina
Este frondoso parque, situado en una colina que domina la ciudad, se visita sobre todo en coche. Está surcado
de caminos que ofrecen vistas panorámicas de Lisboa, en particular desde el mirador de Monsanto.
• Biblioteca municipal - R. do Arco do Cego
Está en el palacio Galveias (S.XVI), frente a la Praça de Touros de Campo Pequenho de estilo neomudéjar.
• Avenida de Roma
Esta avenida situada al norte de Lisboa es famosa por la elegancia de sus tiendas y sus numerosos cafés.
• Jardín botánico de Monteiro-Mor - Largo Julio de Castilho, metro Lumiar. Abre ma-do 10-18.45 en verano (úl-
tima entrada 45mn antes del cierre). 1,50€; gratis do y fest. 10-14.
Este jardín seduce por la variedad de especies, sus estanques y su aspecto salvaje acentuado por los relieves.
• Estatua del doctor Sousa Martins - Campo dos Mártires da Pátria
Entre los numerosos aspectos insólitos de esta ciudad, se descubre, en el campo dos Mártires da Pátria, esta
estatua rodeada de exvotos de mármol y de velas. El doctor Sousa Martins (1843-1897) nunca abandonó los
casos desesperados; los portugueses y los lisboetas le profesan un verdadero culto popular.

Circuitos desde Lisboa


Tentados por Guincho (cerca del punto más occidental de la Europa continental), la Boca do Inferno y el “glorio-
so Edén” de Lord Byron en Sintra, muchos viajeros dedican gran parte de su tiempo a la zona cercana a Lisboa.
Se podría pasar un día entre las maravillas de la biblioteca del monasterio-palacio de Mafra, cenar en el rosado
palacio rococó de Queluz o disfrutar de los frutos de mar en el centro de playa de Ericeira. Sin embargo, la atrac-
ción principal del área es la Costa del Sol.

1a. A Palacio de Queluz - Sintra


Esta ruta permite conocer los palacios de verano de los reyes de Portugal. Los palacios portugueses, aunque tan
suntuosos como el resto de palacios de la nobleza europea, no han conservado todo el esplendor de la decoración
y del mobiliario que podemos encontrar en los palacios de los Borbones en España o en los palacios de Francia.
Por otra parte, Portugal ha empezado hace relativamente poco tiempo a restaurarlos.
Vale la pena dedicarle 2 días. Con menos tiempo (un día), concentrarse en Sintra en un día despejado: el clima
es muy variable; por lo general las nubes se quedan agarradas a las cimas de la sierra - se puede encontrar niebla
en el Palacio de Pena y perder las magníficas vistas que se tienen desde allí. También se puede visitar el Palacio
de Queluz y dedicar el resto de la jornada a caminar por Sintra, o prescindir del Palacio de Queluz y hacer en un
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

día Lisboa --> Sintra en tren y por la tarde la costa del Escoril: a primera hora de la tarde, ómnibus 403 a Cabo
da Roca desde la estación de tren de Sintra, y luego, ómnibus 403 a Cascais, donde se toma el tren de la costa
para Estoril y Lisboa (menos de 35 minutos de Cascais a la Pr.do Comercio, en Cais do Sodré, 1,75 €). Duración
mínima de la visita a Sintra: 4 horas; es recomendable estar allí a las 10:00, hora de apertura de los palacios.
Palacio Nacional de Queluz [Fr]
www.palaciodequeluz.imc-ip.pt
Largo do Palacio.
Abre miércoles a lunes, 9-17 hs (última entrada 16:30 hs). Los jardines cierran a las 18 hs. Entrada 5€.
Palacio de veraneo de la corte portuguesa, diseñado en los 1700s como una versión más íntima de Versailles a
partir de un núcleo más antiguo. El edificio fue construido por orden de Pedro III a mediados del S.XVIII, adaptan-
do un antiguo pabellón de caza que había pertenecido al Marqués Castelo Rodrigo antes que lo adquiriera la fami-
lia real. Trabajaron el arquitecto Mateus Vicente de Oliveira y el decorador y diseñador francés Jean-Baptiste Robi-
llon (jardín y costa del lago). A Pedro III le gustó tanto que lo hizo su residencia de verano.
El edificio simétrico de color rosa y estilo rococó, reluciente bajo el sol, que hoy vemos, no es el palacio originario:
durante las invasiones francesas, casi todo su contenido fue transportado a Brasil; en 1934 un gran incendio des-
truyó gran parte de lo que quedaba, pero posteriormente fue objeto de una delicada reconstrucción.
En los jardines “a la francesa”, las petunias malva y los rojos geranios subrayan los efectos de topiaria de las viñas
trenzadas y arbustos esculpidos. La fachada, las esculturas de héroes míticos y doncellas y las balaustradas fina-
mente talladas, se reflejan en fuentes donde flotan nenúfares, bordeadas de azulejos azules.
El interior, lleno de dorados, cristal y frescos, tiene planta en “U” abrazando el jardín, con otras alas que rematan el
parque. El salón de los azulejos ilustra la vida cotidiana en las colonias de Macao y Brasil; el vestidor de la reina
está rodeado de paneles pintados con motivos de algarabía infantil; en la Cámara de Don Quijote es donde nació
Dom Pedro y donde volvió de Brasil a morir; en la Sala de Música hay un grande pianoforte francés y un clavicor-
dio inglés del S.XVIII, y el salón del trono, espejado, donde aún se celebran banquetes de Estado, está adornado
con candelabros de cristal.
El palacio está lleno de las eclécticas propuestas del rococó: los inevitables paneles chinos de Macao, mármoles
florentinos, tapicerías íberas y flamencas, antigüedades Imperio, cerámica azul índigo de Delft, sillones Hepplewhi-
te del S.XVIII, porcelanas austríacas, alfombras de Rabat, muebles portugueses Chippendale y piezas en jacaran-
dá brasileño -- todo de calidad exquisita. Los presidentes Eisenhower, Carter y Reagan, Elizabeth II y los príncipes
de Gales, se alojaron en las 30 habitaciones del Pabellón de Doña María I cuando visitaron Portugal. Se dice que
las paredes retumbaban con los alaridos desconsolados de María I, que a veces tenía que ser atada a su cama;
antes de enfermar mentalmente fue una mujer inteligente y valiente que gobernó con éxito a su país en tiempos
problemáticos.
Cómo llegar: En auto, la ruta desde Lisboa es la autopista A1, que luego se transforma en ruta 249 a Sintra, ha-
cia el oeste hasta la salida a Queluz (15 km que se hacen en 20 min); Queluz está 15km antes de llegar a Sintra.
En tren tomar el tren de Sintra desde la Estação do Rossio en Lisboa; sale cada 15 min y llega a Queluz en 30
min; hay que bajarse en Queluz-Massamá, la estación más cercana al palacio (hay dos); la ida cuesta 1.20€. Al
salir de la estación de Queluz, gire a la izquierda y siga las señales (en menos de 1km llegará al palacio) o tome
los ómnibus 101 ó 103, que lo dejarán en la puerta.
Sintra*** [Fr*] [R***]
www.parquesdesintra.pt; www.cm-sintra.pt; www.sintraromantica.net.
Sintra es un pequeño pueblo declarado Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, 29km al noroeste de Lisboa,
al pie de la sierra de Sintra y las murallas del Castelo dos Mouros, dentro de un bosque lleno de fuentes, parques
y palacios. Es exuberante en todo sentido, perfecta fusión entre la naturaleza y sus monumentos.
De orígen celta (su nombre deriva de Sintia, la diosa de la luna de los celtas), está situado a lo largo de la ladera
norte de la sierra que lleva su nombre. Es una de las poblaciones más antiguas del país: cuando los cruzados la
capturaron en 1147, tuvieron que luchar contra los moros, firmemente atrincherados en su castillo sobre el cerro.
Su verdor, tranquilidad y suavidad de clima atrajo a la familia real que construyó dos palacios reales. Con ella se
asentaron las grandes familias aristócratas portuguesas en mansiones llamadas Quintas (en una de ellas reside
hoy Duarte Pio de Bragança, el eterno pretendiente a la corona portuguesa). También fue refugio de muchos escri-
tores románticos, entre ellos Lord Byron, Richard Strauss y Hans Christian Andersen. La magia de los sueños que
envuelve a Sintra tuvo su apoteosis a fines del siglo XVIII y en el siglo XIX.
El lugar es particularmente encantador en primavera y en otoño; está repleto de tiendas de artesanía y souvenirs.
Imagina un pueblo en la ladera de un cerro, con decadentes villas pastel cubiertas de tejas, que se pierden en la
bruma. Una vegetación lujuriosa cubre la ciudad: camelias para los melancólicos, helechos detrás de los que se
esconden lagartos, santarritas rosadas y púrpura sobre los enrejados, geranios rojos en los balcones de hierro
forjado, ramas de eucaliptus que se mecen en el viento, limonedas y el aroma dulce de las mimosas perfumando
el aire. Pero tenga cuidado -- algunos visitantes de Sintra cayeron bajo su embrujo y se quedaron para siempre.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

Las adoquinadas callejuelas inclinadas de su Vila Velha están bordeadas de quintas, a menudo revestidas de
azulejos. En el centro histórico se alza el Palacio Real. Sobre la sierra, el Palacio da Penha. La región posee
también algunas de las más bellas playas atlánticas, entre las que destacan Praia Grande y Praia das Maçãs.
Merece la pena entrar en la pastelería A Piriquita, toda una institución, para probar sus famosas queixadas y tra-
vesseiros calientes.
Cómo llegar: De Lisboa a Sintra corre la autopista A1, que luego se transforma en ruta 249. La terminal de ómni-
bus está en Portela (la parada ferroviaria anterior a Sintra), pero no conviene el ómnibus desde Lisboa - es muy
lento. Hay muchas excursiones desde Lisboa, pero no dejan tiempo para el descubrimiento personal. En tren, Sin-
tra está a 40 min de la Estação do Rossio en Lisboa; hay servicios urbanos cada 10-20 min; el boleto cuesta 2€.
Los servicios locales de ómnibus (Cascais, Colares, Cabo da Roca, playas, Estoril y Mafra) salen desde enfrente
de la estación ferroviaria. De la estación ferroviaria a la villa se sube 10-15min, y de allí al Palacio da Pena hay
una larga subida por el cerro; puede hacerse en taxi o en ómnibus (que también para en el Castelo dos Mouros).
La oficina de turismo está en la Câmara Municipal de Sintra, Praça da República 23 (www.cm-sintra.pt). Abre
todos los días, en verano 9am-8pm. En la estación hay un mostrador de turismo (9am–7pm).
Si quiere recorrer la zona, incluida la costa, puede comprar un boleto Turístico Diário de la compañía local de
ómnibus, Scotturb (www.scotturb.com); son €8.50, o €12 incluyendo los trenes de y hacia Lisboa. Alternativamen-
te, el ómnibus 434 Circuito da Pena hace una ruta circular desde la estación de Sintra via São Pedro, con para-
das en Museu Brinquedo - Centro Histórico (Oficina de Turismo) - Castelo Mouros - Palacio da Pena (pasa cada
20-30 minutos entre las 9:45 y las 18:15; 5 € circuito completo y 2,75 € sólo vuelta); permite bajarse y subir en
cualquiera de esos puntos. Otra opción es el trencito (más o menos cada hora 10am–5pm, boleto diario €5) del
Palácio Nacional a Monserrate via la Quinta da Regaleira. También hay tranvías antiguos hacia la costa; salen del
Museu de Arte Moderna a Praia das Maças via Colares. Finalmente, hay taxis en la estación ferroviaria y en Praça
da República; no siempre usan taxímetro, convenga la espera y precio antes de subir (debería ser de unos €25 ida
y vuelta a Pena o Monserrate con una hora de espera, o unos €35 ida y vuelta al Convento dos Capuchos).
Precauciones: No hay problemas de violencia, pero sí robos. No deje nada de valor en el auto y esté atento a los
carteristas.
Festival de Sintra: Se desarrolla de comienzos de junio a comienzos de julio. Son unos 8 conciertos de piano de
la época romántica, donde participan los mejores intérpretes de la escena internacional. Normalmente se celebran
en iglesias, palacios (Palácio da Vila, Palácio da Pena y Palácio de Queluz), parques y haciendas. Cada uno cues-
ta 20-25€. Detalles en la oficina de turismo.
Compras: Hay muchas artesanías folklóricas de la región y del resto de Portugal. En A Esquina, Praça da Repú-
blica 20, cerámica pintada a mano - algunas reproducen diseños de los siglos XV a XVIII. Almorábida, Rua Vis-
conde de Monserrate 12-14, frente al Palacio de Sintra, vende tapetes de Arraiolos, cintas e implementos de coci-
na de cobre. Hay sábanas y mantelería en Casa Branca, Rua Consigliéri Pedroso 12 - bordados de Madeira, las
Azores y el norte de Portugal; camisones y saltos de cama bordados en seda o algodón. Violeta, Rua das Pada-
rias 19, tiene manteles, toallas, sábanas y colchas bordadas a mano.
• Castelo dos Mouros [Fr*]
www.parquesdesintra.pt
Calçada dos Clérigos, a 3,5 km del centro histórico. Pregunte al guía en la zona de estacionamiento o siga las
señales: una senda empedrada sube desde cerca de la iglesia de Santa María, pasando por un granero moris-
co y las ruinas de una iglesia del S.XII, al castillo. O tome el ómnibus 434 (Circuito da Pena).
En verano abre 9:30-20 hs; última entrada 1 hora antes del cierre. Boleto: 5 €.
De este castillo construido por los árabes alrededor de 750dC, a 412 msnm, sólo quedan las murallas gruesas y
bajas cuyas ruinas - restauradas en el S.XIX y aún espectaculares - adornan los parques y jardines del sitio,
cual serpiente ondulando por la sierra con el mar a la vista. La fortaleza fue capturada por los cruzados escan-
dinavos en 1147. Se extiende entre dos pináculos rocosos - que en parte integran su estructura. Quedan sus
parapetos almenados, cuatro torres erosionadas y los restos de una capilla romanesca levantada por los portu-
gueses después de haber reconquistado el territorio. Desde la torre real se tiene una bella panorámica de la Vila
Velha de Sintra, su palacio y castillo, y la costa atlántica: al sur desde Lisboa a la Serra da Arrábida; al oeste
hasta Cabo da Roca, y al norte hasta las islas Berlenga.
• Palacio Nacional da Penha** [Fr**]
www.parquesdesintra.pt - Duración de la visita: 1:30 hs.
Estrada da Pena, Parque da Pena, 4km al sur del centro histórico por un camino muy estrecho y sinuoso. Debe-
ría ser el primer sitio a visitar en Sintra, para llegar temprano y haber bajado a la villa a las 11:30-12 hs, a fin de
evitar las aglomeraciones, colas y los monumentales atascos del acceso. Se aconseja usar el ómnibus 434. De
todos modos, hay que subir caminando los últimos 15 min hasta la puerta del palacio, o pagar € 2 al minibús
disfrazado de tranvía que llega hasta allí. Si se va a visitar el Castelo dos Mouros, se puede ir temprano a éste,
sacar entradas para ambos sitios y luego subir primero al palacio (no más de veinte minutos caminando) y luego
bajar al castillo.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

En verano abre martes.dom 10-18:30 hs. Última admisión 30 min antes del cierre. Entrada 11€.
El parque, exteriores, terrazas y capilla (6€) pueden visitarse, en verano, de 9:45 a 19:30 (boletería cierra a las
18:45); el palacio cierra a las 19 hs (y su boletería a las 18:15).
El hermoso Parque de la Peña**, amurallado, cubre una superficie de 200 ha sobre las pendientes graníticas
de la sierra. Hay árboles exóticos, muchos estanques y fuentes, puentes, grutas, bancos, pérgolas, casas del
guarda, invernaderos de camelias. Visitarlo a pie es una delicia, pero también se puede recorrer en coche o en
el microbús del parque.
El Palacio está sobre Sintra, en una meseta a 450msnm. Parte del encanto de la visita es la subida por el ca-
mino que ondula por el Parque das Merendas. Encaramado en uno de los puntos más altos de la sierra, lo hizo
construir a mediados del S.XIX, Fernando de Saxe-Coburg-Gotha, el esposo nacido en Baviera de la reina Ma-
ría II, con la ayuda del barón Eschwege, un alemán cuya estatua (disfrazado de rey guerrero que protege el
parque) se ve desde la torre, en dirección a una gran roca. Las edificaciones rodean a un antiguo convento de
jerónimos que levantó Manuel el Afortunado en el S.XVI.
Es un símbolo de la monarquía portuguesa en su decadencia, una extravagancia romántica digna de cuento de
hadas, con motivos árabes e hindúes, torres góticas, detalles renacentistas y manuelinos, paredes que imitan
madera, estatuas de moros en turbante que sostienen las lámparas. Recuerda castillos de Luis II de Baviera,
pero los precedió en 30 años. Está como lo dejó su última ocupante real, la reina Amélia. En 1908 había perdido
a su esposo y su hijo militar, asesinados. En 1910, cuando vio que la monarquía portuguesa terminaba, escapó
a Mafra. La decoración y el mobiliario intactos conforman un raro registro de la vida de la monarquía europea en
los días que precedieron a la I Guerra Mundial. Del convento quedan el claustro manuelino y la pequeña capilla
oval (con un precioso altar de alabastro), decorados con azulejos. La frondosidad y variedad de especies del
parque que lo envuelve - uno de los más espectaculares de Portugal - hacen el resto. Desde las terrazas hay
excelentes vistas de toda la región, de la costa atlántica al Tajo.
Desde atrás del palacio, pasando la estatua de Eschwege, sale un sendero señalizado que sube 10min hasta la
Cruz Alta**, plantada en el punto más alto de la Serra de Sintra, desde donde hay un espectacular panorama
de todo el macizo (salvo Sintra) y la llanura circundante, hasta Lisboa al sur.
• Palacio Nacional de Sintra o Palacio da Vila** [Fr***]
www.imc-ip.pt. Largo Rainha D. Amélia, sobre la plaza central. Desde la estación, girar a la izquierda y seguir el
camino, 10-15min.
Abre ju-ma 9:30-17.30 (última entrada 17 hs). € 4; gratis do 10-14. Boletería a la izquierda, cerca de la entrada.
Fue palacio real hasta 1910; el último monarca en habitarlo fue la reina María Pía, abuela italiana de Manuel II,
el último rey de Portugal. Las grandes chimeneas cónicas de las dos cocinas son la vista más típica de Sintra.
La heterogeneidad de su estructura - donde predominen el gótico y el manuelino - se debe a los cambios y
añadidos incorporados con el pasar de los años. Fue palacio de verano de los sultanes moros. Luego se levan-
tó el actual edificio central en el S.XIV y sus alas a principios del S.XVI. El palacio moro originario se tiró abajo
en 1863, pero en las versiones posteriores se habían incorporado rasgos moriscos. El interior es interesante por
su notable decoración de azulejos de los siglos XV y XVI. Los más bellos decoran el comedor árabe, la capilla
y la Sala de las Sirenas. La sala de los Blasones cuenta con un techo pintado en el que están representados
los escudos de armas de las 72 familias nobles portuguesas a principios del S.XVI, y escenas de caza. Vale la
pena ver la cámara adjunta a la capilla, con su piso desgastado por los pasos de Afonso VI, confinado allí (me-
dio loco) durante 6 años por su hermano Pedro I. La Sala de los Cuervos tiene cientos de pinturas de esos
pájaros con la frase "Por Bem" en sus picos. Hay muchas pinturas y tapices íberos y flamencos. Casi todas las
habitaciones tienen grandes ventanas hacia los paisajes de la sierra de Sintra. Es uno de los sitios más visita-
dos de Portugal.
• Museu do Brinquedo*
www.museu-do-brinquedo.pt - Rua Visconde de Monserrate 26. Abre martes-domingo 10am–6pm. €4.
Este museo del juguete, acondicionado en los tres pisos del antiguo cuartel de bomberos, es fruto de la pasión
de un coleccionista, João Arbués Moreira. Expone una fascinante colección de juguetes del mundo entero: pe-
queñas figuras de bronce y juguetes egipcios de piedra de 3 000 años de antigüedad; trenes Hornby de los
1930s; los primeros autos de juguete, producidos en Alemania a comienzos del S.XX; autos de papel maché,
animales de latón, tranvías y trenes de madera, juguetes de playa de los 1930s, hasta robots modernos. Los
rótulos son algo confusos. En el último piso hay una "clínica".
• Museu de Arte Moderna (Colección Berardo)*
www.berardomodern.com - Avenida Heliodoro Salgado, al noreste de la estación ferroviaria, en Estefânia. Abre
martes-dom 10am–6pm. Boleto €3, gratis dom. 10am–2pm.
Un edificio de tres pisos levantado en los 1920s para el casino de Sintra alberga parte de la colección reunida
por el magnate del tabaco Joe Berardo. Sólo se muestran 20 obras por vez; en el resto del lugar hay muestras
temporarias. Dependiendo del momento de la visita, podrá ver trabajos posteriores a 1945 de Dubuffet, Stella,
Roy Lichtenstein, Jackson Pollock, Andy Wharhol, Robert Indiana, David Hockney y otros.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

• Extensión a la Quinta da Regaleira**, Seteais y Monserrate


Son tres grandes mansiones señoriales (quintas). A las dos primeras se puede ir andando (15 minutos hasta
Seteais) por la carretera. Está bien señalizado: Seteais.
La primera, a 600m del centro histórico, en Barbosa du Bocage 5, es la Quinta da Regaleira (www.regaleira.pt).
Abre 10-20hs en verano (última entrada a las 19 hs). € 6. Sobre 4 Ha en la ladera de la sierra, sobre una anti-
gua quinta de fines del S.XVII, un hombre de negocios, Augusto Carvalho Monteiro, hizo construir a principios
del S.XX, por un arquitecto y escenógrafo italiano, el Palaçio dos Milhões, un conjunto con una sorprendente
mezcla de estilos gótico, renacentista e imitación del manuelino. Hay torreones y su exterior recuerda algo a
Gaudí; el interior es austero, aparte de algunos cielorrasos rococó de madera y azulejos Art Nouveau. Los jardi-
nes son de mayor impacto: hay estatuaria grecorromana, fuentes, terrazas, lagos y grutas como la de Leda y el
pozo iniciático inspirado por las prácticas de iniciación de los templarios y francmasones. Se puede atravesar
una puerta giratoria de piedra, bajar hasta la base del pozo por una escalera en espiral cubierta de musgo y
seguir por un túnel que sale nuevamente a la superficie al borde de un lago ¡Lleve linterna!
Por la misma carretera, al poco rato está Seteais, un palacete del S.XVIII convertido en hotel de 5 estrellas.
Bajo su arco de triunfo hay un mirador hacia la Costa Atlántica.
A 4 km de Sintra por la misma carretera se llega a Monserrate, una quinta victoriana a una hora de la ciudad
con un enorme jardín de plantas exóticas y subtropicales, mantenido a medias (lo que agrega encanto). Lo hizo
construir a mediados del S.XIX Sir Francis Cook, sobre las ruinas de una mansión neogótica con cascadas, la-
gos y árboles. Cook contrató al jardinero jefe de Kew, quien incorporó suculentas, plantas acuáticas, helechos
tropicales, palmeras y todo tipo de coníferas. En verano, el parque puede visitarse 9:30-20 hs (última entrada a
19 hs); el palacio, 10-13 y 14-18:30 hs. Llega el ómnibus 435 y el trencito turístico. 3,50€.
• Serra de Sintra**
Desde la gran plaza frente al Palacio Nacional, salen carros de caballos a la Sierra de Sintra. El paseo dura 45
min y cuesta 30-50€ para hasta cinco pasajeros. Vale la pena para un agradable recorrido bajo los árboles. La
belleza del lugar ha sido celebrada por poetas - en particular Gil Vicente, Camões, Southey y Byron. Hay una
muy variada flora de robles, cedros, árboles tropicales y subtropicales, helechos arborescentes y camelias.
• Convento dos Capuchos
A unos 9km de la ciudad, por el camino de cornisa desde Pena, se llega a esta ermita con celdas minúsculas
(algunas con puertas de 70cm de alto) cortadas en la roca y totalmente forradas de corcho - se lo llama el “Con-
vento del Corcho” -, de una simplicidad que conmueve. Tuvo ocupación durante 300 años hasta 1834, cuando
se fueron los 7 monjes que quedaban. Hay otras dependencias.. Hay visitas de 45min, en verano cada 30min,
9am–7pm; deben reservarse en el tel. 219 237 300. Boleto 3,50€.

1b. A Costa do Sol o del Escoril (Estoril-Cascais-Guincho-Ericeira)


La Costa do Sol o Costa de Estoril se extiende 32km al oeste de Lisboa. La seguidilla de centros de playa forma
la Riviera portuguesa, en la orilla norte de la boca del Tajo. También es llamada Costa dos Reis, porque es un
imán para la realeza depuesta -- reyes exiliados, aspirantes, marqueses italianos, princesas rusas, baronesas
alemanas. Algunos viven con sencillez, como lo hacía la Princesa Elena de Romania (Magda Lupescu), una virtual
reclusa en una villa sin pretensiones. Otros insisten en una rígida atmósfera de corte, como Umberto, que fue rey
de Italia por un mes en 1946 y después tuvo que exiliarse. Entre otros nobles allí asentados, está Don Juan, conde
de Barcelona, que perdió el trono español en 1969 cuando su hijo, Don Juan Carlos, fue nombrado sucesor por el
Generalísimo Franco; Joanna, la antigua reina de Bulgaria, y la Infanta Dona Maria Adelaide de Bragança, herma-
na del pretendiente al trono portugués. A pesar de la alta concentración de nobles, la Riviera es un microcosmos
de Portugal. Aunque no se quede allí, dé una vuelta en tren. Pasará por casas pastel con techos de tejas rojas y
fachadas azulejadas en blanco y azul; kilómetros de modernos edificios de departamentos; hileras de cañas, pi-
nos, mimosas y eucaliptus; piscinas y, en el fondo, verdes colinas repletas de villas, chalets y casas nuevas. En la
zona se encuentran el Parque Natural Sintra-Cascais, y campos de golf de los mejores de Europa. Más lejos de
Lisboa, destaca la playa de la Adraga, preciosa y algo menos frecuentada que la playa de Guincho.
El paseo se puede hacer en una tarde, complementando una visita a Sintra. El ómnibus 403 circula entre la termi-
nal de Cascais y Sintra, pasando por Cabo da Roca. En verano, es mejor ir primero a Cabo da Roca-Guincho y
luego hacer Boca do Inferno - Cascais - Estoril, por el intenso tráfico y la gran cantidad de gente. Por lo mismo no
se recomienda ir en fin de semana: los atascos son monumentales a cualquier hora. Evitar los domingos de ve-
rano, cuando hay toreos en el Monumental de Cascais, en las afueras de la ciudad.
Un tren eléctrico, el tren de la Costa, hace el recorrido cada 20min entre la estación Cais do Sodré y Cascais en
menos de 35 minutos, por 2,05€. Para en Estoril (a 4min de Cascais) y en Oeiras (a 15min). Aunque las playas
son famosas y están bien para tomar sol, las aguas están polucionadas.
Guincho [Fr]
El recorrido por la costa termina en la famosa playa de Guincho, al lado de la sierra de Sintra, 6,5km al norte de
Cascais y 9,5km al norte de Estoril; una playa amplia y arenosa que atrae multitudes, con fuerte viento y un mar
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

salvaje. La playa, el sol incandescente y los promontorios que se internan en el mar, conforman un sitio espectacu-
lar. Tras las dunas hay colinas boscosas, y al este se perfila la Serra de Sintra en el horizonte.
La palabra guincho alude al grito de las golondrinas - que habitan Guincho todo el año - cuando surcan las corrien-
tes de aire sobre el mar. A veces por la noche, el mar aúlla frenético, como un hada maligna: eso también es guin-
cho. Hay peligrosas contracorrientes: nadar es riesgoso, y aunque el viento finalmente lo devolverá a la costa, eso
puede suceder después de varios días. A pesar del peligro y de que no hay dónde alquilar tablas, llegan muchos
surfistas y windsurfistas - a su riesgo.
La población está cerca del Cabo da Roca (9km al noroeste de Cascais), donde la carretera sube los acantilados
serpeando hasta el faro y un monolito señala el punto más occidental del continente. Es un sitio dramático y es-
pectacular, donde las olas se estrellan contra tres lados de una fortaleza del S.XVII (actualmente restaurada como
Hotel do Guincho).
Cómo llegar: Llega el ómnibus 403 desde Sintra en 37min, y luego va a Cascais en 22min por ruta 247, pero no
son tan frecuentes (confirmar horarios en www.scotturb.com).
Cascais*
La costa que une Estoril a Cascais (6,5km al oeste por la ruta 6) es un lugar privilegiado para practicar deportes
náuticos. Cascais es un puerto pesquero tradicional a punto de convertirse en barrio elegante de Lisboa (a 61
km). En los 1930s era una aldea minúscula, y atraía artistas y escritores. Pero luego disfrutó del padrinazgo de la
familia real, y cuando murió el monarca, lo reemplazaron los militares. El Gen. António Óscar de Fragoso Carmo-
na, presidente de Portugal hasta 1951, ocupaba el fuerte del S.XVII que protege la Riviera Portuguesa.
Hoy, Cascais crece a ritmo endemoniado, con edificios de departamentos, nuevos hoteles y buenos restaurantes.
Tiene un elegante y pintoresco centro histórico peatonal y continuamente circulan embarcaciones de recreo que
comparten el espacio de su marina con los coloridos barcos pesqueros, cuya captura se vende en lotas (remates)
en la plaza central. El Ayuntamiento pone a disposición de los turistas bicicletas gratuitas durante la temporada de
verano, ideales para recorrer el paseo marítimo entre la Boca do Inferno y Estoril - sólo se necesita el pasaporte.
Si habla portugués, los pescadores le contarán que uno de ellos, Afonso Sanches, descubrió América en 1482.
Según la leyenda local, Colón se enteró de este descubrimiento accidental, guardó el secreto y disfrutó la fama.
El Parque do Marechal Carmona, en la punta sur del centro turístico, cerca del agua, abre 8:30am-7:45pm en
verano, y es buen sitio para relajarse. Hay sillas y mesas para picnic bajo los árboles, un lago poco profundo, cafe-
tería y un pequeño zoo.
La iglesia más importante es la de Nossa Senhora da Assunção, en Largo da Assunção, una plaza arbolada en
el oeste de la ciudad; abre 9am-1pm y 5-8pm. El bello altar es de fines del S.XVI. La nave está llena de pinturas
de Josefa de Óbidos, una artista del S.XVII. Los azulejos pintados a mano son del S.XVIII. Hay algunos museos
menores, como el Museu do Mar (Rua Julio Pereira de Mello, abre 10am-9pm en verano, entrada 2€) donde se
ven artefactos de pesca y maquetas de embarcaciones, además de vestimentas folclóricas del siglo XIX y fotos
del viejo Cascais. También está el Museu do Conde de Castro Guimarães (Av. Rei Humberto II de Itália, Estrada
da Boca do Inferno; abre mar-dom 10-12:30 y 14-17 hs, 2€) en una casa familiar del S.XIX dentro del Parque do
Marechal Carmona; ofrece un pantallazo de la vida en los siglos XVIII y XIX - cerámicas, antigüedades, artesa-
nías, jarras de plata, samovares y chales bordados indo-portugueses.
Un km delante de Cascais por la carretera hacia Guincho, una casa, un café y algunos pinos marcan el emplaza-
miento, a la izquierda, de la Boca do Inferno*, una cavidad rocosa en los acantilados, una sima de hundimiento
en que el mar se precipita rugiendo, sobre todo cuando hay temporal. Es el sitio más visitado desde la ciudad.
Cómo llegar: Tren eléctrico entre Cais do Sodré de Lisboa y Cascais (terminal) cada 20 min, 5:30am-1:30am. In-
formación en www.cp.pt. No conviene tomar ómnibus desde Lisboa; desde Sintra es lo mejor - hay unos 12 por día
y tardan 1 hora; boleto de ida y vuelta 7€. También se puede llegar en el ómnibus 403 desde Cabo da Roca.
La Oficina de Turismo de Cascais (www.estorilcoast-tourism.com) está en Rua Visconde da Luz, 2750 Cascais.
En Junio-Sept abre todos los días 9am-8pm.
Compras: El Shopping Cascais, Estrada Nacional 9 a Sintra, está al lado de la Autopista 5A que une Cascais y
Sintra; son dos pisos con más de 100 locales de electrodomésticos, decoración, muebles y ropa. Tear Linhos,
Rua da Saudade 6, tiene bordados a mano y ropa de niño. Alrededor de la iglesia hay pequeños comercios de
cerámica; también se puede recorrer la peatonal comercial Rua da Raita. Hay un mercado de frutas y verduras al
norte del centro, en Rua Mercado, a la altura de Av. do 25 de Abril, los miércoles y sábados a la mañana, y otro en
la Praça de Touros de Av. Pedro Álvares, al oeste del centro, el primer y tercer domingo de cada mes.
Estoril*
Llegando a Estoril, 13 km al sur de Sintra y 24 km al oeste de Lisboa, el horizonte se abre y deja ver en su lado
derecho el famoso Casino de Estoril, el mayor de Europa. Al fondo de la alameda del Casino, rodeada por mag-
níficos palacetes, se encuentra la Playa de Tamariz. Es un pueblo modesto, cuya atracción turística - en especial
en invierno - se basa en el casino, el golf y las playas de arena fina. Acoge con frecuencia competiciones deporti-
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

vas (carreras de coches, regatas, concursos hípicos), y sus Fiestas del Mar tienen mucho éxito. Ajadas condesas
llegan a la estación de trenes; monarcas en exilio van a cenar al Palácio Estoril, y los hijos de dictadores depues-
tos toman sol en la piscina. El Estoril actual fue creación de Fausto Figueiredo, que construyó el lujoso Palácio en
1930. El casino abrió a fines de los 1950s. Durante la II Guerra Mundial, mientras las tropas alemanas avanzaban
sobre Europa, muchas cortes colapsadas huyeron a Estoril, a esperar el fin de la guerra en un país neutral.
Cómo llegar: Hay tren eléctrico desde Cais do Sodré, en la costanera de Lisboa, cada 20 min, 5:30am-1:30am. El
boleto ida y vuelta cuesta 3€ y el viaje dura media hora. Información en www.cp.pt. No conviene tomar ómnibus
desde Lisboa, pero desde Sintra es lo mejor - hay unos doce por día y tardan 1 hora; boleto de ida y vuelta 4€.
En auto desde Lisboa, vaya al oeste por la Ruta 6; la duración del viaje depende del tráfico, que es menor los días
de semana, 10am-4pm. Las horas pico son brutales, en especial los sábados y domingos hacia las playas antes
de las 10am, y la vuelta a Lisboa 4-6pm. Lo mejor es no manejar por la costa: tome el tren.
Junta de Turismo da Costa do Estoril (www.estorilcoast-tourism.com), Av. Clotilde, Edifício Centro de Con-
gressos, 3A, frente a la estación del tren. Abre lun-sáb, 9am-7pm, y dom 10am-6pm; en verano, lun-sáb 9am-8pm.
En el centro está el Parque Estoril, Praça José Teodoro dos Santos, con su cuidado paisaje formal. De noche
está iluminado y se puede pasear entre su vegetación subtropical: hay muchas palmeras y en la cima está el ca-
sino, donde hay juego, shows internacionales, baile y cine. Cruzando las vías está la arenosa playa Tamariz,
donde personajes de moda toman sol sobre reposeras de rafia verde; aunque hay de todo, el ambiente es más
gay que en otras playas de Portugal - el sector gay es fácilmente identificable por tener los cuerpos más musculo-
sos. Al este se encuentra São João do Estoril, con muchas villas, adonde los visitantes van a cenar y bailar. La
otra actividad del lugar es el golf, a los pies de la sierra de Sintra (campeonatos internacionales).
La entrada a la sección de juegos del Casino Estoril (www.casino-estoril.pt) cuesta 5€. Hay ruleta, punto y ban-
que, chemin de fer, blackjack y craps, 3pm-3am. Se pide pasaporte o licencia de conductor y vestimenta formal. El
acceso a los tragamonedas es gratis y sin identificación. Hay un patio interior con fuentes y senderos azulejados,
entre paredes de vidrio. El Salão Preto e Prata es el cabaret; puede saltear la cena y llegar alrededor de las
10:30pm; la entrada de 23€ (15€ los domingos) incluye la primer bebida; el show comienza a las 11pm.
No hay opciones interesantes de compras; es mejor ir a Lisboa o al shopping de Cascais, a 10 min. En julio-agos-
to se hace la Feira do Artesanato, al aire libre, cerca del casino (5pm-medianoche). En Carcavelos hay mercado
los jueves 7am-5pm (mejor, de mañana), 6.5km al sudeste de Estoril, conectado por tren.
Oeiras
Ocupada desde la prehistoria, Oeiras tiene un recorrido rico, que evoluciona con el tiempo. Después de haber ser-
vido de granero y de centro industria y extractivo, con especial importancia en la época de los descubrimientos (la
Fábrica de Pólvora, hoy museo, es un testigo de esa época), la localidad ha crecido, convirtiéndose desde el siglo
XIX en destino de ocio y veraneo para muchos portugueses. Además de sus playas, muy buscadas por los lisboe-
tas, se destaca también la grandiosa Piscina Oceánica, cerca de la playa de la Torre. Oeiras antigua es un lugar
acogedor, que invita a un paseo, a disfrutar de sus espacios verdes y al descubrimiento de su interesante patrimo-
nio arquitectónico, dentro del cual destaca el Palacio del Marqués de Pombal, del siglo XVIII, con jardines inspi-
rados en los del Palacio de Versalles y una Capilla dedicada a Nossa Senhora das Mercês. El Parque dos Poe-
tas es un agradable espacio verde que rinde homenaje, en escultura, a 20 poetas portugueses del siglo XX.
En la entrada del estuario del Tajo, el Fuerte del Bugio se presenta con una perfecta forma circular, protegiendo
el acceso marítimo a la ciudad de Lisboa. En Carcavelos verá el Fuerte de S. Julião da Barra en la desemboca-
dura del río Tajo, y una grande y larga playa, popular e ideal para practicar surf y bodyboard.

2. A Costa de Caparica (Setúbal - Tróia - Sierra de Arrábida - Sésimbra)


Históricamente aislado de Lisboa, es un istmo angosto al sur del Tajo, silvestre, rugoso y lleno de vegetación, que
conserva vívidos recuerdos de su pasado: hay arquitectura morisca, ruinas y caminos romanos, rastros de los fe-
nicios y fortalezas españolas. En algunos sitios la cinta de tierra cae en picada hacia el mar, en otros se extiende
en playas arenosas o montes de naranjos. Con fondo de acantilados y cuevas, las aguas cristalinas del Atlántico
son ideales para nadar, hacer snorkeling o pescar atún, pez espada y róbalo.
El sur del Tajo recuperó interés desde la construcción del Ponte do 25 de Abril, un largo puente suspendido que
permite cruzar el río en minutos; un auto es la forma ideal de explorar. Hay buenos caminos que llevan velozmen-
te, entre pinares, al triángulo conocido como Tierra de los Tres Castillos: Sesimbra, Setúbal y Palmela. La zona es
perfecta para 1 día de excursión (aunque se puede hacer una visita “express” en una tarde).
Hay ferry cada 15min desde la Terminal Fluvial de Praça do Comércio a Cacilhas, donde en la estación al lado de
la terminal, puede tomar el ómnibus marcado CAPARICA (el directo) y llegar a la playa en 45min. Para conocer
toda la región es mejor ir a Setúbal (puede ser en tren) y tomar allí ómnibus locales a Palmela y Sesimbra.
Caparica
La playa de Caparica es la más extensa de la región. Arranca de la orilla sur de la desembocadura del Tajo hasta
la Sierra da Arrabida que la separa de la cuenca del río Sado, ya en Setúbal. Son más de 25 km de playas de are-
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

na blanca y fina, menos contaminadas que las de la ribera norte (adonde siguen yendo los extranjeros). Todavía
se ven barcas de pesca con la proa adornada y, al atardecer, se puede asistir a la subida de las redes.
El centro turístico de Caparica es más bien feo, pero allí llegan y desde allí parten los servicios de la empresa TST
(Transportes Sul do Tejo www.tsuldotejo.pt). En verano, de la terminal de ómnibus sale un tren de trocha angosta
que recorre los primeros 10 km de costa, con unos 20 apeaderos: a medida que avanza hacia el oeste por la pe-
nínsula de Setúbal, las playas son mejores, tranquilas, salvajes, con salientes rocosos, dunas, cuevas y lagunas.
Las primeras 8 paradas corresponden a playas con ambiente familiar. Más adelante hay más visitantes gay, y en
las últimas a menudo se ven nudistas. Destacan Meco y Portinho da Arrábida.
Se puede obviar toda la zona e ir directamente a Sézimbra.
• Mirador dos Capuchos - Rúa Miradouro
Interesante vista del centro turístico, los acantilados, el estuario del Tajo y la costa norte hasta Cascais.
• Portinho da Arrabida
Es una aldea de pescadores, destino favorito de familias lisboetas, 13km al sudoeste de Setúbal y 37km al su-
deste de Lisboa, al pie de la Serra da Arrábida. No hay transporte público ni alojamiento: hay que ir en auto
(ruta N379 entre Sesimbra y Setúbal) y volver en el día. En julio-agosto no encontrará dónde estacionar: hágalo
en el puerto, donde el camino es más ancho, y siga a pie (es una caminata exigente).
Sézimbra
La ciudad de Sésimbra, 26km al sudoeste de Setúbal y 43km al sur de Lisboa, con su antigua y somnolienta plaza
principal y sus fortalezas en ruinas, es un sitio agradable que permite vislumbrar la vieja Iberia; aunque la pesca
comercial sigue siendo la actividad tradicional, la ciudad está creciendo rápidamente. El emplazamiento se ha he-
cho popular entre los lisboetas por su larga playa arenosa, superpoblada en verano pero con aguas limpias y bue-
na para nadar. También se practica la pesca del pez espada, a ambos lados del fortín de Santiago y embarcado.
Muchas construcciones modernas rodean el centro, que conserva sus sinuosas calles, que se precipitan a la playa
a veces cortadas por escalones y donde la ropa tendida se seca a veces junto a la pesca del día. Av. da Liberda-
de es la calle comercial; se vende todo tipo de souvenirs. Al borde del mar, numerosos restaurantes de pescado
asado y mariscos (choco frito y caldeiradas). En la iglesia parroquial hay un púlpito de mármol rosa de la región.
Cómo llegar: Desde Lisboa, se cruza el Ponte do 25 de Abril y se continúa al sudoeste por la autopista a Setúbal;
en el cruce con la N378 se sale hacia el sur, a Sesimbra. Lo mejor es tomar un ómnibus desde Praça de Espanha
(Metro: Palhavã) en Lisboa (1 hora de viaje, 5,50€, por Transportes Sul do Tejo - www.tsuldotejo.pt), o el ferry de
Praça do Comércio (Metro: Rossio) a Cacilhas y ómnibus desde allí. En tren, hay que ir a Setúbal y después retro-
ceder en ómnibus a Sesimbra.
• Porto Abrigo*
Recogido al pie del acantilado, lejos del centro, el puerto es pintoresco. Su importante flotilla de traineras, deco-
radas en la proa, trae cada mañana y cada tarde, sardinas, doradas, congrios, "peces-espada", crustáceos, etc.,
que se venden en parte allí mismo en la lonja.
• Fortalezas
La Fortaleza de São Teodósio del S.XVII, pasando la playa y el puerto, fue construida para proteger la región
contra los piratas. No está abierta al público, pero es la caminata con mejores vistas, a través del viejo puerto,
con el mar de un lado y los coloridos acantilados del otro.
En lo alto de de una loma pelada, a más de 200 m sobre el mar, están las ruinas del Castillo de Sésimbra con
sus cinco torres y sus murallas almenadas que ciñen el cementerio y una iglesia del S-XII. El acceso es gratis,
7am-7pm. La vista se extiende sobre Sésimbra y su puerto.
• Cabo Espichel
Está en el extremo sur del cordón de la Arrábida, al oeste de Sésimbra, de donde llegan seis ómnibus por día
(30 min de viaje). Fue lugar de peregrinaje desde el S.XIII, y quedan restos de refugios para peregrinos del
S.XVII. El Santuário de Nossa Senhora do Cabo se puede visitar gratis 9:30am-1pm y 3-6pm; el interior es
barroco (maderas doradas y esculturas). Desde el borde del acantilado, tras la iglesia, se ve una panorámica
del mar. No hay barandilla, y son 100 m hasta las aguas.
Azeitao
Está entre Setúbal y Sésimbra, a 15km de cada una y 25km al sudeste de Lisboa. No tiene transporte público: hay
que ir en auto. Después de cruzar el Tajo, siga al sur por el camino viejo a Setúbal (N10) hasta la salida para
Azeitão. Es una aldea somnolienta en el corazón de la zona de quintas. Las quintas van de granjas a mansiones,
y en Azeitão están las mejores del país. Es buena base para caminata de montaña en la Serra de Arrábida o, me-
nos exigente, entre pinares y olivares. Para coronar el día se puede probar algo de queso y moscatel locales. Una
de las mayores fábricas de cerámica de la región se encuentra en Azeitão: São Simão Arte.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

Serra de Arrábida* [Fr]


La Sierra da Arrabida es un cordón con forma de ballena que corre 35 km, de Palmela al cabo Espichel donde
cae al Atlántico. Cruza el estuario del Tajo, bordea por el sur la península de Setúbal y llega a Sézimbra. Su ver-
tiente meridional presenta todos los atractivos del litoral mediterráneo: orillas recortadas, lechos calcáreos ocres o
blancos, el azul del Atlántico y una vegetación de monte bajo en la que dominan los pinos y los cipreses. La ver-
tiente septentrional, de suaves relieves, se cubre de viñas, huertas, olivares y pinos, éstos últimos, únicos testigos
de los bosques primitivos. En ciertos puntos los acantilados y peñascos son tan altos que parece que hay que mi-
rar entre las nubes para ver las aguas del Atlántico, abajo. Hay más de 1.000 especies de plantas - encinas, laure-
les, pinos, enebros, cipreses, araucarias, magnolias, lavanda, mirto. Su mejor temporada es entre fines de marzo y
comienzos de abril, cuando las montañas están cubiertas de prímulas y otras flores silvestres coloridas y variadas.
A los pies de los acantilados hay numerosas “playas de cuevas” con base arenosa. Una de las mejores es Praia
de Galapos. Entre Portinho da Arrábida y Setúbal está Praia de Figueirinha, donde se hace pesca deportiva,
windsurf, y navegación a vela. En la serra abundan las cuevas y grutas; la más conocida es Lapa de Santa Mar-
garida, que Hans Christian Andersen comparó con una iglesia.
El gobierno portugués creó, en la zona, la Reserva Natural del Estuario del Tajo (108 km2) donde hay una colo-
nia de flamencos, y más al sur, la del Estuario del Sado, donde hay delfines (únicos en Portugal).
• Estrada de Escarpa**
La ruta Nacional 10 es una carretera de cornisa que sigue en parte la cresta de la sierra de la Arrábida ofre-
ciendo vistas de las dos vertientes: el monte Formosinho (499 m), punto culminante de la sierra, a la izquierda, y
a la derecha la aldea de Portinho da Arrábida y el estuario del Sado. Abajo, en la ladera sur, se ven el convento
franciscano de Nossa Senhora de Arrábida (fundado a mediados del S.XVI como ermita) y varias capillas
redondas dispersas por la montaña. La bajada permite varias vistas del interior, mientras la península de Tróia
se dibuja en el océano. El descenso final da una perspectiva de Setúbal al fondo del golfo.
Setúbal*
Desde Rossio-Entrecampos hay 4 a 6 trenes diarios a Setúbal - una de las poblaciones más grandes y antiguas
de Portugal - 40km al sudeste de Lisboa, hoy centro de la industria de la sardina, puerto sobre la ribera derecha
del río Sado y etapa turística en el camino al Alentejo y al Algarve. El viaje en tren dura 1:30 hs y el boleto cuesta
6,50€. El ómnibus tarda 1 hora y cuesta 5,70€.
La oficina de turismo está en Travessa Frei Gaspar 10 (www.mun-setubal.pt o www.costa-azul.rts.pt).
A lo lejos se ve el Fuerte de São Filipe del S.XVI, donde hoy funciona una hermosa posada, dominando el estua-
rio del río. Hay un barrio antiguo de callejuelas estrechas, exquisito moscatel, huertos, viñas, naranjales y merme-
ladas de naranja. Otra fuente de ingresos de esta comunidad es la sal, que se ve en pilas secándose al sol. En-
frente, en la península de Tróia, hay inmensas playas de fina arena. La playa da Figueirinha también es buena.
• Iglesia de Jesús* [Fr*] - R. Acácio Barradas a la altura de Av.do 22 de Dezembro - Praça Miguel Bombarda.
Abre ma-sá 9-12 y 13.30-17.30. Donación sugerida: 1€.
Construida en mármol de Arrabida a fines del S.XV, fue la primer manifestación del arte manuelino. Las paredes
están en parte revestidas de azulejos del s. XVII. En el claustro gótico de la iglesia está el Museo de Jesús.
Las galerías del piso superior albergan una importante colección de maestros primitivos conocidos como el
"maestro del retablo de Setubal".
• Fuerte de San Felipe* - Av. Luisa Todi
La fortaleza de fines del S.XVI domina la ciudad, guarnecida con explanadas y bastiones. En la capilla destacan
los azulejos del s. XVIII que evocan la vida de San Felipe. Magnífico panorama desde lo alto de las murallas.
• Iglesia de San Julián
Hermosos azulejos del S.XVIII que representan la vida de San Julián. Su portal lateral norte es manuelino.
• Barrio antiguo - Av. Luisa Todi
El barrio antiguo, con callejuelas en gran parte peatonales y algunos monumentos interesantes, conserva su
aire pintoresco.
• Península de Troia - N253-1
Es una inmensa lengua de arena fina que atraviesa el estuario del Sado, bordeada de dunas y pinares. Cuenta
con un amplio complejo turístico sobre sus costas norte y oeste (hoteles, chalés, altos edificios-torre y un campo
de golf). Se pueden alquilar bicicletas y caballos. En el lado oceánico del promontorio hay menos gente y me-
nos polución. A unos 2,5km del actual desarrollo turístico, están las ruinas de Cetóbriga, una ciudad romana
de los siglos III-IV que fue destruida por el océano a principios del S.V. Las excavaciones comenzaron a media-
dos del S.XIX y desenterraron restos de villas, piscinas de baños termales, una sepultura, un templo adornado
con frescos y un espacio que se dedicaba a la salazón de pescados. No justifican una visita especial.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

Más o menos cada 45min, un ferry conecta en 15min la península con Setúbal. Los pasajes (1,05€) se compran
en Transado, Doca do Comércio, a la altura de Av. Luisa Todi, en el este de la costanera de Setúbal.

3. A Mafra - Ericeira.
Real Monasterio de Santa María de Mafra** [Fr**] [R***]
Bus “Mafrense” desde Lisboa (40km al sudeste). Tarda aprox.1 hora (horarios en www.mafrense.pt) y cuesta 4€.
Duración de la visita: 2 horas. Horario: de 10:00 a 17:30 h. Cierra los martes. Ticket de entrada: 6 €
Si el Palacio de Queluz es el pequeño Versalles portugués, el imponente Real Monasterio de Santa María de
Mafra, en el centro de la villa de Mafra (Terreiro dom Jão V) a 40 km de Lisboa, es el Escorial portugués: una obra
de extraordinaria disciplina y tamaño. Su estilo es una fusión más bien grotesca de barroco tardío y neoclasicismo
italiano. Ilustra bien el reino del rey Juan V el Magnánimo que lo hizo construir en la primer mitad del S.XVIII para
cumplir la promesa hecha a Dios si le concebía un heredero. Se financió con el oro traído de las posesiones por-
tuguesas. Se dice que llegó a emplear 50.000 trabajadores; se construyó una población sólo para albergarlos.
Los edificios solos cubren 4 Ha. Las murallas del parque recorren 19 km. Fue residencia de verano de la familia
real. No es tan impactante ni laberíntico como el Escorial, pero la diversidad de sus contenidos es asombrosa. Su
historia inspiró la novela “Memorial do Convento” del premio Nobel portugués de Literatura José Saramago.
En el centro del complejo está la la basílica, con fachada barroca de mármol blanco donde destacan las estatuas
de santo Domingo y san Francisco. La flanquean dos campanarios con más de 110 carillones fabricados en Bélgi-
ca, que los domingos se oyen desde 24 km a la redonda. En el interior, revestido de mármoles portugueses e ita-
lianos, los cuatro arcos del crucero, finamente labrados, sustentan una magnífica cúpula de mármol rosa y blanco
de 70 m de altura. Hay 11 capillas adornadas con retablos y estatuas. La decoración fue encargada a los principa-
les maestros italianos de la época.
La rodean las alas del Palacio (pabellones de la Reina y del Rey), articuladas por la Sala de las Bendiciones
(destinada para que el Rey junto con el cardenal patriarca, bendijese a la población, a semejanza de la Basílica de
S. Pedro en Roma). Del palacio se visitan sucesivamente un museo de escultura comparada, la enfermería de los
monjes, la farmacia, la cocina y un museo de arte sacro. En el 2º piso, observe las amplias crujías de la casi in-
terminable sucesión de aposentos reales; sorprende la Sala dos Troféus - sus muebles y hasta sus candelabros
están hechos de asta y forrados en piel de ciervo. Todas las habitaciones son recreaciones, pues cuando João VI
huyó a Brasil, se llevó todos los muebles y valores.
En la segunda mitad del siglo XVIII se construyó una importante biblioteca rococó de más de 40.000 libros (que
aún están en el lugar), para estudio de los canónigos agustinos que en esa época ocupaban el convento. Se en-
cuentra en una galería de 83,60 m de longitud con pisos de mármol rosa, gris y blanco, donde unos cuantos mur-
ciélagos revolotean para evitar la formación de polvo y la luz toma un tinte dorado.
Detrás, el convento franciscano, con capacidad para 300 monjes, tiene conexión directa con el bosque real. Por
último, hay un Museo de Arte Religioso donde resalta la colección de elaboradas vestimentas.
Ericeira [R***]
Es puerto pesquero desde el S.XIV, 21km al noroeste de Sintra, 50km al noroeste de Lisboa, sobre una repisa ro-
cosa treinta metros arriba de una serie de playas arenosas, que sube hacia el este por la sierra de Sintra. Calles
estrechas con casas blancas, esquinas y ventanas en colores pastel. En verano se llena de turistas que van a la
Praia do Sol - la más bonita - y a otras: Ribeira, Norte, São Sebastião; todas son propicias para el baño. En la
costa hay criaderos de langostas en los acantilados, las serrações. Por supuesto, la especialidad de todos los res-
taurantes es la langosta y hay otros buenos frutos de mar (“Ericeira” viene de “erizo”).
Hasta hoy se considera “rey de Ericeira” a Mateus Álvares, que a mediados del S.XVI llegó de las Azores preten-
diendo ser el rey Sebastião, quien era considerado muerto en los campos de batalla de África del Norte. Álvares y
sus principales seguidores fueron ejecutados por las tropas de Felipe II de España. Durante el S.XIX fue un puerto
importante, desde donde se traficaba con sitios tan lejanos como Brasil y Escocia. En 1910, de este puerto zarpa-
ron Manuel II el Infortunado y su madre Amélia, a su exilio en Inglaterra.
Cómo llegar: Ericeira no tiene tren. Está unida con Sintra por la ruta 247. Llega el ómnibus “Mafrense” desde
Sintra (40-50min), Lisboa (1:30 hs) y Mafra (unos 30min en ruta desde Lisboa). Horarios en www.mafrense.pt. La
estación de ómnibus está sobre la ruta, pero las unidades dejan a los pasajeros sobre la carretera, al final de Rua
Prudêncio Franco da Trindade, que lleva en unos minutos hasta la plaza principal. En auto, no podrá acceder a la
ciudad vieja: tendrá que estacionar cerca del mercado (gratis) o en el estacionamiento subterráneo Parque Nave-
gantes (caro).
Oficina turística Ericeira: Rua Dr. Eduardo Burnay 46 (www.ericeira.net). Abre 9:30am-7pm, sáb hasta 10pm.

4. A Monasterio de Batalha - Coímbra (Estremadura).


Hay trenes a Coímbra (200 km) desde la estación Oriente. El más veloz tarda 1:44 y cuesta €46 (ida y vuelta).
El ómnibus tarda 2:20 hs y cuesta € 28 (ida y vuelta). Se pueden comprar ambos por Internet.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

En micro se puede hacer Lisboa-Batalha (sale 7am, tarda 2 hs, llega 9am, cuesta €11,50), Batalha-Coimbra
(84 km; sale 14 hs, tarda 1:20 hs, llega 15:20 hs, cuesta € 13,20) y Coímbra-Lisboa (200 km, aprox. 2:30 hs,
hay muchos por día, € 14). O bien, Lisboa-Coimbra (200 km, aprox. 2:30 hs, € 14), Coimbra-Batalha (83 km,
sale 9:30, llega 11:15, cuesta € 13,20), Batalha-Lisboa (128 km, sale 16:00, llega 18:00, cuesta € 11,50). En
ambos casos el trayecto completo cuesta € 38,70.
Se puede ir de Coimbra a Évora en tren (sale a las 6:33 hs, tarda 3:52 hs, llega 10:25, cuesta € 42,40) o en
micro (hay varios por día; los más rápidos tardan 4:15 hs y no pasan por Lisboa, cuesta €18,50).
Alojamiento en Coímbra
TRYP Coimbra Hotel
Av Armando Gonçalves Lote 20 P - Coimbra - Precio desde €38,50
El TRYP Coimbra se encuentra sobre una colina, a 100 metros de los hospitales universitarios y 15 minutos a
pie de la Universidad de Coimbra. El bar del hotel organiza actuaciones de música en directo una vez por se-
mana. Las habitaciones presentan una decoración moderna en tonos cálidos. Están equipadas con aire acondi-
cionado, TV por cable, minibar y escritorio. Todas tienen baño privado con secador de pelo. Se puede utilizar
una bicicleta del hotel para recorrer los alrededores. También hay servicio de alquiler de coches.
Comfort Inn Almedina Coimbra
Av.Fernão Magalhães, 199 - Coimbra - Precio desde €31,50
El Almedina Coimbra Hotel está en el centro de la ciudad de Coimbra, a 300m de la iglesia de Santa Cruz. Dis-
pone de habitaciones amplias, con TV vía satélite, minibar, caja fuerte, balcón y aire acondicionado. Hay cone-
xión inalámbrica a internet gratuita en todas las instalaciones. Se sirve desayuno bufé y hay un bar autoservicio
con aperitivos, bebidas y un microondas.
La región de Estremadura
Estremadura es una tierra de contrastes. El Atlántico se estrella en la costa sur, pero es muy tranquilo al abrigo de
São Martinho do Porto. Al este de los llanos marinos hay dos cordones montañosos. En todas partes es evidente
el mar; hay mucha arquitectura manuelina, especialmente en Batalha, y ciudades tan antiguas como la nación.
Padece cierto aislamiento por su lento y errático transporte público, que la hace mejor para una recorrida en auto.
Óbidos** [Fr*] [R***]
Es una aldea medieval (S.XIII) bien preservada en el centro de Portugal, a casi 90 km de Lisboa, un pueblito amu-
rallado pintoresco, de calles estrechas y casas blancas, sobre una colina que domina un valle con viñedos y moli-
nos de viento, con algo más de 5.000 habitantes. Durante 600 años fue propiedad personal de las reinas portu-
guesas, una ofrenda de amor de sus esposos, costumbre que inició el rey poeta, Dinis, con su mujer Isabella de
Aragón. y se lo considera un sitio romántico. La ciudadela, arropada por una muralla de torres redondas y recios
baluartes cuadrados, velaba antaño sobre el litoral. El colmatado de un antiguo golfo marino la aisló del agua; ac-
tualmente está 17 km tierra adentro.
El pueblo se visita a pie, y domina un amplio panorama de verdes valles y promontorios jalonados de molinos de
viento. Por la Rúa do Castelo llegará a las Murallas** moriscas, parcialmente restauradas en los ss. XII, XIII y
XVI. En su sector norte, más elevado, está la torre del homenaje y las altas torres del castillo. El recorrido por el
camino de ronda ofrece vistas formidables de la ciudad fortificada, sus casas blancas realzadas de azul o amari-
llo, y los alrededores. Atravesará la Porta da Vila - un doble paso en zigzag, con el interior revestido de azulejos
del s. XVIII -. La Rua Direita*, una calle estrecha con una reguera enlosada en el centro, bordeada de casas blan-
cas adornadas con geranios y buganvillas, tiendas de artesanía, restaurantes y galerías de arte, lo llevará al Cas-
tillo medieval, transformado en palacio en el S.XVI y luego convertido en Pousada; su fachada presenta ventanas
dobles manuelinas con columnas arqueadas y una portada manuelina coronada por dos esferas armilares. Por
debajo de la calle principal está la Praça Santa Maria*, una bonita plaza cuya fuente está coronada por una pico-
ta del s. XV con las armas de la reina Leonor (en ellas aparece una red que evoca el drama de la muerte del Infan-
te). Frente a la plaza y a la derecha del correo, la iglesia renacentista de Santa María (horario de verano
9.30-12.30 y 14.30-19hs; gratis) es donde se casó el joven rey Alfonso V con su prima Isabel, en el S.XV. Su inte-
rior está por completo cubierto de azulejos azules del S.XVII; a la izquierda, en un nicho funerario, hay una tumba
de estilo Renacimiento, con una Piedad acompañada por las santas mujeres y Nicodemo, que acuden a embal-
samar el cuerpo de Cristo.
Óbidos es una de las poblaciones más folklóricas de Portugal; podrá comprar cerámica, tejidos, alfombras regio-
nales, bolsos de rafia, bordados, vino y tallas en madera. La Oficina do Barro, Praça de Santa Maria, está aso-
ciada con la Oficina de Turismo y produce cerámica esmaltada en blanco con forma de canastos tejidos.
Fuera de las murallas, al norte de la ciudad, en el Largo do Santuario junto a la antigua carretera nacional, se halla
el Santuario do Senhor da Pedra, una construcción barroca del S.XVIII (horario de verano ma-do 9.30-12.30 y
14.30-19). Si sale de la ciudad, por la EN8, podrá ver un acueducto del S.XVI. Al noroeste se encuentra la playa
de Lagoa de Óbidos, buena para tomar sol y nadar. Los surfistas prefieren la playa de Peniche, al sudoeste de
Lagoa de Óbidos, porque tiene mejores olas.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

Cómo llegar: Hay ómnibus desde Lisboa (conexión en Caldas da Rainha), pero es más fácil tomar un tren desde
la Estação do Rossio a Cacém (25min) a las 6:53; después de 12min, otro urbano de Cacém a Mira Sintra-Mele-
cas (4min), y finalmente, 8min después, el regional a Óbidos (llega 9:25, tarda 2:32hs en total; 8,65€). El siguiente
servicio sale 10:23; es más veloz (1:50hs; 9,60€) - tren urbano a Cacém, y luego de 6 min, inter-regional de Ca-
cém a Óbidos - pero llega recién 12:13hs. Con auto es poco más de 1 hora por la autopista A8, hacia el norte.
Oficina de turismo de Óbidos: Porta da Vila (www.rt-oeste.pt). Abre, en verano, 9:30am-7:30pm.
Caldas da Rainha
Esta estación termal, conocida desde el S.XV, es también un importante centro agrícola cuyos mercados suelen
estar muy concurridos. La ciudad es asimismo famosa por su cerámica de motivos variados (hojas de parra, cara-
coles, figuritas caricaturescas, etc.) - mucho más barata que en Lisboa. Hay una capilla manuelina, Nossa Senho-
ra do Pópulo, de comienzos del S.XVI, cuyo interior está íntegramente cubierto de azulejos pintados a mano. El
spa, 95km al norte de Lisboa y a 6,5km de Óbidos, fue muy concurrido en el S.XIX.
Nazaré* [Fr*] [R**]
A 40 km de Óbidos, sobre la costa; 132km al norte de Lisboa y 13km al noroeste de Alcobaça, Nazaré se encuen-
tra en un lugar extraordinario: una larga playa dominada por un acantilado abrupto. Es el pueblo de mayor tradi-
ción pesquera de Portugal, visitado hasta la congestión en verano. Nazaré produce bellas artesanías; su pobla-
ción tiene un fuerte sentido de la cultura tradicional. No hay atracciones arquitectónicas o históricas; lo mejor del
pueblo es la gente con sus vestimentas características, y sus barcas de diseño fenicio, largas y coloridas, con ojos
pintados para que observen dónde hay peces o si viene una tormenta.
Tres barrios componen la localidad: A Praia, el más importante; O Sítio, construido en la cima del acantilado, y Pe-
derneira en otro promontorio.
A Praia es la parte baja de la ciudad, con trazado geométrico, a orillas de la playa de arena fina, con numerosos
hoteles, restaurantes y tiendas de recuerdos alrededor de la Praça Manuel de Arriaga, que se abre hacia el mar.
Entre esta plaza y la avenida Vieiria Guimarães se extiende el Bairro dos Pescadores, con callejuelas perpen-
diculares a la ribera donde se yuxtaponen pequeñas casas blanqueadas con cal. Los pesqueros amarran en el
puerto de Estrada da Foz, al sur de la playa. Parte de la captura se vende en el mercado, mientras los pescado-
res ponen a secar sobre cañizos lo que destinan a su propio consumo. Sobre la Rua 25 de Abril, en la gran plaza
donde se celebran en septiembre las fiestas patronales, está la imponente Iglesia de Nuestra Señora de Naza-
ret, de fines del S.XVII, cuya fachada con atrio y porche barroco se abre sobre una escalinata semicircular. El inte-
rior está decorado con profusión de azulejos; los del crucero representan escenas bíblicas. La Av. da República
que corre a lo largo de la playa, es donde encontrará la mayoría de los comercios, restaurantes y la Oficina de
Turismo de Nazaré (horarios variables).
O Sitio es donde se encontró, en el siglo VIII, una talla de la Virgen de Nazaret traída de aquella ciudad palestina
por un monje en el S.IV, lo que dio nombre a la población, y allí está la pequeña ermita donde se veneraba a esta
Virgen hasta la construcción, en el S.XVIII, de la Basílica en cuyo retablo se custodia la imagen original. Se acce-
de con ascensor (funicular - en verano 7-02 hs; 0,85 €) desde la parte baja y es un barrio residencial. Su mirador
a 110 m sobre el nivel del mar, al borde del acantilado y sobre la EN242, ofrece una espléndida vista de la ciudad
baja y la playa. Cerca del mirador, en la Rúa do Horizonte, está la minúscula Ermita de la Memoria (horario de
verano 9-19 hs), con su fachada, tejado e interior con dos niveles revestidos de azulejos; la capilla conmemora un
milagro que salvó la vida de Fuas Roupinho, señor feudal que iba a caer por el acantilado.
Pederneira dio origen a Nazaré; se encuentra al este de A Praia, sobre otro acantilado adonde se llega por la
EN242. Al final de su calle principal, rúa Abel da Silva, se ve la Iglesia de la Misericordia del S.XVI, con una cu-
riosa columnata contigua al muro de la derecha. La explanada de la iglesia es mirador sobre la ciudad y el Sítio.
Al norte por la EN242 se llega al faro, edificado en el promontorio extremo de un acantilado, sobre un fortín. De-
trás, hacia abajo, una empinadísima escalera de hierro con parapeto, conduce a un magnífico panorama marino
de rocas quebradas. A la derecha se ve la playa norte, donde las olas rompen con gran fuerza.
Cómo llegar: -- En auto por la autopista A8, 13km al noroeste de Alcobaça y a 40km de Óbidos; hay que dejarlo
en el estacionamiento tras el mercado o en algún sitio libre por la costa, entre el centro cultural y el puerto. Llegar
desde Óbidos en tren u ómnibus parece complicado, pero hay un expresso (www.rede-expressos.pt) desde Lisboa
a las 9am, que llega a Nazaré a las 10:50hs (sin pasar por Óbidos). La estación de ómnibus es céntrica, en Av.
Vieira Guimarães, a uno o dos minutos de la costa. La estación ferroviaria más cercana está en Valado, 6km hacia
el interior, en ruta a Alcobaça, y hay ómnibus regulares que la conectan con la ciudad.
Alcobaça
Alcobaça se eleva en la confluencia de los ríos Alcoa y Baça, 108km al norte de Lisboa, 16km al noreste de Cal-
das da Rainha y 13km al sudeste de Nazaré, en una región agrícola cuyas principales actividades son el comercio
de frutas, la producción de vino y la elaboración de un licor de bayas. Su principal atractivo es su majestuoso mo-
nasterio. En la plaza principal frente al monasterio, hay un centro de venta de cerámica local blanca y azul (jarro-
nes, platos y fuentes de formas variadas); también es buen sitio para comprar duraznos.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

Cómo llegar: No hay trenes directos (tampoco desde Lisboa). En ómnibus o auto, se llega desde Nazaré en
20min (hay más o menos un ómnibus por hora); desde Óbidos hay dos servicios por día de lunes a viernes, a las
11:15 y a las 15:08hs (1:30hs), en ambos casos es por Rodotejo (www.rodotejo.pt). Desde Lisboa (1:20hs de auto)
hay seis expressos por día (www.rede-expressos.pt); el primero sale a las 9:30 y llega a las 11:20hs (7,50-9 €). De
Alcobaça se puede ir en un expresso a Evora (enlazando en Lisboa) en 4hs (18,80€).
Oficina Turística de Alcobaça: Praça do 25 de Abril (www.rt-leiriafatima.pt). En verano abre 10am-1pm y 3-7pm.
• Mosteiro de Santa María de Alcobaça** [Fr**] [R***]
www.mosteiroalcobaca.pt - Praça 25 de Abril, Alcobaça.
Horario de verano (abr-set) 9-19 hs (última entrada 18:30). Boleto € 6. Boleto Rota do Património (Alcobaça,
Batalha, Convento de Cristo): 15 €. Gratis domingos hasta 14 hs.
El complejo data del S.XIII y está estrechamente relacionado con las guerras portuguesas contra los moros. Fue
un obsequio del primer rey de Portugal (Afonso Henríques) a los Cistercienses. En uno de los más dramáticos
proyectos de consolidación territorial de la historia portuguesa, en plena era feudal, sobre tierras pantanosas,
los monjes aclararon los bosques, cavaron canales de irrigación, cultivaron, levantaron una gran iglesia que es
considerada una de las de mayor pureza artística de Europa y crearon la mayor biblioteca de Portugal. El mo-
nasterio albergó una activa colonia literaria; los monjes se ocupaban de traducir escritos eclesiásticos.
De la fachada barroca original, reformada en los siglos XVII y XVIII, sólo quedan la portada y el rosetón. Las
estatuas representan (de abajo a arriba) a san Benito y san Bernardo, las cuatro virtudes cardinales (fortaleza,
prudencia, justicia y templanza) y, en un nicho, Nuestra Señora de Alcobaça. En un interior despojado, sobre la
nave de 98m, arcos transversos apoyados en pilares sostienen una bóveda cuatripartita. En los pasillos también
priman las líneas verticales; son casi tan altos como la nave. Siendo un monasterio poderoso debido a donacio-
nes regias a lo largo de los siglos, contiene varios tesoros artísticos, entre los cuales se encuentra el Santuario
de la Sacristía y el Retablo del Tránsito de S. Bernardo. El crucero alberga los sepulcros góticos (S.XIV) de
Pedro I el Cruel e Inés de Castro, donde está tallada en detalle la historia de los amantes. El padre del príncipe,
Afonso IV, temiendo la influencia española sobre la corte portuguesa, prohibió el matrimonio con su prometida.
Los novios se casaron en secreto, pero Afonso ordenó la muerte de Inés, que fue decapitada. Una vez corona-
do, Pedro exhumó el cadáver de Inés y obligó a sus cortesanos a darle homenaje de reina y besar su mano. A
su tiempo, los amantes fueron enterrados juntos en el Monasterio. Las tumbas llevan el lema "Até o Fim do
Mundo" y se colocaron enfrentando los pies, para que los amantes se reencuentren el día del Juicio Final.
Destacan las sencillas líneas del Claustro del Silencio (S.XIV) con delicadas columnillas pareadas que sostie-
nen con elegancia tres arcos coronados por un rosetón; la sala capitular, sobre la galería este del claustro; el
dormitorio de los monjes, inmensa sala gótica de más de 60 m de longitud; la cocina con una gigantesca
chimenea cónica y por donde pasa un brazo del río Alcoa, quizás usado para pescar y lavar la vajilla, y el refec-
torio con bóveda ojival. El Salón de los Reyes (S.XVIII) tiene nichos con esculturas de algunos monarcas por-
tugueses (y nichos vacíos para esculturas que nunca llegarían, pues el monasterio se disolvió en la primer mi-
tad del siglo XIX); sus azulejos ilustran el triunfo de Afonso Henríques' sobre los moros.
La confitería conventual es un saber de siglos que subsiste, en gran parte, por la realización de la Mostra In-
ternacional de Doces e Licores Conventuais de Alcobaça, que se celebra en la Sala de los Monjes del Mo-
nasterio, en el punto álgido del otoño. “Barrigas de Freira” (barrigas de monja), “Papos de Anjo” (panzas de án-
gel) u “Orelhas de Abade” (orejas de abad) - algunos toques de ironía pecaminosa se asocia a los dulces naci-
dos en los conventos -. Mucho azúcar y muchos huevos, trabajados con devoción por las manos célibes de hi-
jos de la aristocracia con hábitos refinados, forjaron recetas todavía hoy secretas: eran propiedad del convento.
Además se presentan chocolates, dulces de membrillo, licores, bombones, biscochos, galletas y licores de con-
ventos europeos, entre ellos el Licor de Singeverga, el único todavía fabricado en un Monasterio de Portugal.
• Parque Natural das Serras de Aire e Candeeiros
En el límite entre Estremadura y Ribatejo, a mitad de camino entre Lisboa y Coimbra y al este de Alcobaça, se
encuentra este parque natural con más de 300km2 de tierras sin cultivar, en un paisaje rocoso. Hay un centro
de caminantes en el caserío de Minde, donde las mujeres tejen alfombras de patchwork conocidas en la región.
Hay que llevar provisiones (agua, comida, pantalla solar, etc.). Es una zona pobre; las casas están hechas de
piedras locales, y la energía se obtiene de molinos de viento. Lo atraviesa (45km) la ruta N362 entre Alcobaça y
Santarém.
Coímbra** [Fr*]
Dominada por la alta torre de su antigua universidad, Coimbra - centro académico del país - parece aferrada a la
ladera de una colina, en la orilla derecha del barroso río Mondego. Sus encantos, innumerables veces alabados
por poetas a los que sedujo el romanticismo del lugar , son indiscutibles. Hay que contemplar Coimbra desde el
puente de Santa Clara o desde lo alto del mirador de Vale do Inferno. La ciudad posee dos partes bien diferencia-
das : el barrio universitario (ciudad alta) donde está la universidad, y el barrio comercial (ciudad baja).
La Universidad fue fundada por Dinis I en Lisboa, a fines del S.XIII, pero alternó su sede con Coimbra hasta asen-
tarse definitivamente allí en el S.XVI. La ciudad está a pleno durante el período de clases, que le aporta energía
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

juvenil. Los estudiantes usan birretes negros y sus portafolios llevan cintas de color que indican a qué facultad
asisten (por ejemplo, amarillo es el color de medicina).
Suba por Rua Ferreira Borges y bajo la Puerta de Almedina (medina en árabe significa ciudad), gótica, corona-
da por una torre y con una estatua de la Virgen y el Niño entre dos escudos. Pasando los negocios de antigüeda-
des llegará al barrio viejo, sobre la colina de la Alcáçova, donde hay una maraña de callejuelas estrechas y pinto-
rescas, a veces cortadas por escaleras. Los comercios más interesantes están cerca de la Sé Velha, en las calles
que irradian de la empinada Rua do Quebra Costas, y venden manufacturas de la región, pero hacen mejores
compras (canastos y cerámica) en los suburbios o las aldeas vecinas (preguntar en la oficina de Turismo).
En la primera o segunda semana de mayo se realiza una celebración de graduación, la Queima das Fitas. Hay
serenatas de estudiantes que recorren la ciudad cantando al estilo trovadoresco.
Cómo llegar: Coímbra está 198km al norte de Lisboa por la autopista A1 (2hs en auto si no hay mucho tráfico),
118km al sur de Porto. Desde Lisboa hay 14 trenes diarios, que tardan 2:30-3hs y cuestan 25,70€ en 2ª clase
(10€ más en 1ª). La estación de ómnibus está en Avenida Fernão de Magalhães y también hay 14 servicios por
día desde Lisboa; tardan 3 hs y salen algo más baratos que el tren. Desde Alcobaça hay un expresso
(www.rede-expressos.pt) a las 16:25hs.; llega a las 18:50 y cuesta 12,50€. De Coimbra a Évora hay varios ómni-
bus diarios; tardan entre 4:15 y 5:20hs. y la mayoría hace conexión en Lisboa.
Oficina de Turismo de Coimbra: Largo da Portagem (www.turismo-centro.pt). En verano abre lunes-viernes,
9am-7pm; sábado y domingo 10am-1pm y 2:30-5:30pm.
• Catedral Vieja**
R. dos Coutinhos/Largo de Sé Velha. En verano abre, ma-do 10-18 (vi 10-13). Los do abre durante la misa de
11. Cierra fest. Gratis (1,50€ para el claustro, pero no tiene mayor interés).
La antigua catedral fue la primera del país, construida en el S.XII cuando Coimbra se encontraba en la frontera
entre el mundo cristiano y el musulmán. Por eso es una fortaleza almenada, aunque recuerda a iglesias románi-
cas francesas (la nacionalidad de sus diseñadores). En el pórtico principal, normalmente hay un estudiante dis-
puesto a mostrarla por una propina. Más tarde se añadieron otros elementos, como la portada norte, renacentis-
ta. Buenos vitrales y azulejos. Lo mejor del monumento es el retablo flamenco coronado con una cruz, sobre el
altar principal. A la izquierda hay una capilla del S.XVI con la tumba de uno de los arzobispos de Coimbra.
• Museo Nacional Machado de Castro**
mnmachadodecastro.imc-ip.pt
Largo Dr. José Rodrigues - Al lado de la Universidad. Parcialmente abierto por trabajos (sólo criptopórtico roma-
no y exposiciones temporarias) ma-do, 10-18 hs.
Instalado en el antiguo palacio episcopal remodelado en el S.XVI, el museo lleva el nombre del escultor Macha-
do de Castro, nacido en Coimbra en 1731. El pórtico renacentista da a un patio y, en el lado oeste, una galería
realizada por Filippo Terzi ofrece bonitas vistas de la parte alta de la antigua catedral y de la ciudad baja hasta
el Mondego. Posee numerosas esculturas, pinturas, porcelana, cerámica y otros objetos artísticos, sobre todo
de Portugal y de Flandes. La escuela de Coimbra ocupa el lugar de honor.
• Biblioteca Joanina**
Palácio dos Grilos. Largo da Porta Férrea. Abril-octubre: 9-19 hs.
La Biblioteca de la Universidad de Coimbra, construida en la primer mitad del S.XVII, es una de las bibliotecas
más hermosas de Europa y un importante ejemplo del barroco civil de la época del rey D. João V. La fachada,
imponente con sus cuatro columnas monolíticas, el pórtico exterior, los arcos triunfales que lo replican en el inte-
rior y que unen las tres salas, recuerdan permanentemente la idea de puertas “reales” para el conocimiento
acumulado en sus repisas. En la pared frontal a la entrada, el retrato del rey atrae nuestra atención hacia el
programa político del monarca. Las pinturas en perspectiva en los techos crean la ilusión de que la Biblioteca se
prolonga hacia el infinito. Cada sala, con precioso mobiliario, está lacada con un color diferente (verde, rojo o
dorado) y todas presentan una suntuosa decoración barroca con motivos chinos dorados.Para acceder a los
estantes superiores hay que utilizar las escaleras encastradas en los pilares. Cuenta con 30.000 libros y 5.000
manuscritos clasificados por materia.
• Universidad Vieja** [Fr**] [R***]
www.uc.pt
R. Dr Guilherme Moreira - Largo de Dom Dinis - Plaça da Porta Férrea. En verano abre 9-19. Biblioteca y pala-
cio (salón de actos y sala de exámenes privados) 5 €; sólo biblioteca 3,50 €; sólo salón de actos 3,50 €; entrada
libre a la capilla (en verano 9-19.30). No puede accederse a los salones en periodo de exámenes.
La Universidade Velha ocupa el edificio del antiguo palacio real, restaurado y transformado en "Paço dos Es-
tudos" en 1540. La arquitectura del lugar es una verdadera maravilla. La terraza superior nos brinda un hermoso
panorama de la ciudad. Entre sus alumnos estuvieron Luís Vas de Camões, San Antonio de Padua y el Dr. Sa-
lazar, que también enseñó economía allí.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

Ignore la fría estatuaria y arquitectura del Largo de Dom Dinis y pase bajo la elaborada Porta Férrea del
S.XVIII, al interior. Los escalones de la derecha lo llevarán por un pasaje con arcadas, Via Latina, a la Sala dos
Capelos, donde se hacen las ceremonias de graduación y se ve un cielorraso con cuerdas retorcidas, una gale-
ría de retratos de los reyes portugueses, paredes rojo damasco y los inevitables azulejos. Luego podrá visitar la
Capilla de la Universidad, decorada con un órgano del S.XVIII, candelabros del S.XVI, cielorraso pintado, azu-
lejos del S.XVII y un fino portal manuelino.
La gema de la universidad y de la ciudad es la Biblioteca Geral da Universidade, del S.XVIII, con más de un
millón de volúmenes. En el interior, un trío de altos salones con sus paredes forradas por dos pisos de bibliote-
cas decoradas a la laca. Los pisos de jade pálido y mármol alimonado complementan las decoraciones barrocas
de madera dorada. Hay diseños de estilo chino pintados en laca esmeralda, roja y oro. Las mesas son de éba-
no y palo rosa, importados de las colonias que Portugal tenía en India y Brasil. Los cielorrasos tridimensionales
y el efecto telescópico de la estructura de la sala, atraen las miradas al gran retrato de João V, dispuesto con
fondo de falsas cortinas en madera. Es lo último que se visita, pues empalidece al resto. Al salir de la biblioteca,
camine hasta el final del mirador para observar el panorama del río y los techos del barrio viejo. Verá en la plaza
una estatua de João III y el famoso reloj que señala el toque de queda en Coimbra, conocido como la cabra.
• Monasterio de Santa Cruz* [Fr*]
Praça 8 de Maio. Lun-Sáb 9-12 y 14-19:30hs; dom 16-19:30hs. 1,50€.
Construido en el S.XVI sobre las ruinas de un convento del S.XII, el monasterio esta precedido por una impo-
nente portada renacentista, obra de Nicolás Chanterene y Diogo de Castilho (1520). La iglesia presenta un te-
cho manuelino y paredes recubiertas de azulejos que representan la vida de san Agustín. Hay un notable púlpi-
to renacentista y bonita sillería de madera tallada y dorada (S.XVI) con temas de la exploración portuguesa, en
el coro. El claustro del Silencio es un magnífico exponente del estilo manuelino, y alberga el sarcófago gótico
de Afonso Henríques, con sus pies descansando sobre un león, y de su hijo Sancho I.
• Paço de Sub-Ripas
R. de Sub-Ripas
Palacete erigido a principios del S.XVI en estilo manuelino. La calle pasa bajo un ala de la Casa do Arco.
• Torre de Anto
R. Sobre Ribas
Esta torre del recinto medieval alberga el centro de artesanía de la región de Coimbra.
• Iglesia de Santiago
Praça do Coméricio
Esta pequeña iglesia románica da a la gran Praça do Comercio, centro del barrio comercial de la ciudad baja.
Observe los bonitos capiteles que adornan las portadas.
• Catedral Nueva
Largo da Sé Nova, frente al Museo Nacional.
La Sé Nova, con un frío interior neoclásico del S.XVII, formó parte de un colegio de jesuitas hasta la expulsión
de la orden en 1759. La fachada tiene dos cuerpos superpuestos. Hay cuatro nichos, en la parte inferior, que
albergan estatuas de los santos de la Compañía de Jesús. El interior, muy amplio, contiene un imponente reta-
blo de madera dorada y un magnífico trono de plata. Abre martes-viernes, 9-12:30 y 14-17:30hs, y es gratis.
• Jardín da Sereia o Parque de Santa Cruz
Praça da Republica
El acceso a este hermoso jardín romántico del S.XVIII pasa entre dos torres coronadas con arcos de decoración
vegetal y troncos de árboles. Una escalera adornada con bancos revestidos de azulejos antiguos, conduce a
una fuente en forma de gruta decorada con estatuas. Las mesas de picnic, el lago rodeado de macizos de boj
tallados, que forman un laberinto, y los árboles exóticos ofrecen un entorno refrescante en medio de la ciudad.
• Convento de Celas
Rua Manso Preto, 23. Abre previa reserva 15-18 hs.
Este antiguo convento de bernardinas del S.XII se remodeló en el S.XVI. Observe la bóveda estrellada de la
iglesia. La sacristía conserva un retablo de Juan de Rouen (S.XVI), y el claustro de estilo románico del S.XIII
con algunos elementos góticos, posee bonitos capiteles historiados.
• Convento de Santa Clara-a-Velha
R. António Augusto Gonçalves. Acceso libre gratis (no puede accederse a los restos de la iglesia). Visita guiada
verano, ma-do 10, 11, 15, 16, 17 y 18. € 3.
Las arenas del Mondego han ido convirtiendo en una ruina esta hermosa iglesia gótica que recibió el cuerpo de
Inés de Castro antes de su traslado a Alcobaça. Las recientes obras de desarenamiento han permitido recupe-
rar los cimientos del claustro, la nave y el presbiterio de la iglesia.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

• Mirador del Valle del Infierno


Rte de Vale do Inferno
Desde este mirador se tiene una hermosa vista de Coimbra.
• Penedo da Saudade
Av. Dr Marnoco e Sousa
Este parque florido y arbolado, situado cerca del jardín botánico, es un lugar muy agradable para pasear. Ofrece
vistas del valle del Mondego.
• Conímbriga
www.conimbriga.pt
16km al sudoeste de Coímbra está Conímbriga, el sitio arqueológico romano más importante de Portugal (por
su estado de conservación). En verano abre 9am–8pm, martes a domingo. La entrada cuesta 4€.
Se llega en auto o en el ómnibus AVIC MONDEGO que sale de Coimbra a Condeixa, a 1.8km de Conímbriga, a
las 9am, y vuelve a las 1 y 6pm; desde Condeixa a Conímbriga se camina o se toma taxi. Dedíquele 2 horas.
Sitio de un emplazamiento celta-íbero en la Edad de Hierro, la aldea estuvo ocupada por los romanos desde
fines del S.I hasta el S.V. Aunque estaba en el camino entre Olisipo (la actual Lisboa) y Bracara Augusta (hoy,
Braga), no tuvo importancia militar. Cuando fue atacada, sus habitantes la abandonaron.
Para acceder a las ruinas, puede caminar desde el pequeño Museu Monográfico por el camino romano. Al
entrar le darán un plano, pero también encontrará estudiantes - sobre todo en verano - dispuestos a hacer de
guías. El museo contiene diversos objetos de las ruinas, entre ellos un busto de Augustus Caesar del templo
augustano de la ciudad, y hay una cafetería con terraza desde donde se ve parte de las excavaciones. La Casa
de Cantaber es una gran residencia que estuvo ocupada hasta la invasión de la ciudad a mediados del S.V. La
Casa de las Fuentes fue atravesada por una muralla construida en el S.IV, presumiblemente cuando la ciudad
comenzó a verse amenazada. Hay pisos de mosaicos en excelente condición, con diseños en rojo sangre, mos-
taza, gris, siena y amarillo, de animales nor-africanos, escenas de caza y temas mitológicos. Hay columnas que
forman un peristilo en torno a estanques, y restos de fuentes en los patios. También se ven ruinas de templos,
un foro, casas patricias, conductos de agua y drenajes. Los baños públicos y privados de la ciudad tenían insta-
laciones especiales de calor y vapor, y hasta había un acueducto.
Batalha
La villa de Batalha, un caserío bajo y encalado, se encuentra en el fondo de un valle de manzanos y viñedos cu-
yos muros de piedra suelta dividen campos y paisajes, entre la rudeza del Macizo Calcáreo Extremeño. Destaca la
torre de la Iglesia Matriz** de 1514, un edificio grande y sobrio con un elegante portal manuelino en su fachada
sobre la estrada de Fátima, altas bóvedas, vitrales manuelinos en el presbiterio y dos retablos renacentistas en
sus capillas laterales. Al fondo está la capilla de la Misericordia, del S.XVIII. Al este de la Carretera Nacional 1
verá el puente gótico da Boutaca. Pero lo que la hace merecedora de una visita es el monasterio.
Cómo llegar: No hay trenes directos de Lisboa a Valado dos Frades: hay que ir a Cacem, de allí a Caldas da Ra-
inha y finalmente, de Caldas da Rainha a Valado dos Frades; son 3 1/2 horas y cuesta 10€. En ómnibus se llega
desde Alcobaça, Nazaré (1 hora con trasbordo en Alcobaça, 3.75€) o Lisboa (6 expresos/día, 2hs, 9,30€). En auto
son 20min al noreste de Alcobaça y 1:30hs desde Lisboa, que está a 112km, en ambos casos por la ruta N8.
Oficina de Turismo de Batalha: Praça Mouzinho de Albuquerque, donde le informarán las mejores conexiones y
horarios para las poblaciones vecinas. Abre 10am-1pm y 3-7pm.
• Monasterio de Santa María da Vitória*** [Fr***]
www.rt-leiriafatima.pt
En verano abre 9-18hs. € 5; gratis do y fest 9-14hs.
En 1385 se enfrentaron el ejército portugués, con casi 3.000 hombres y el reino de Castilla, con unos 40.000.
Juan de Avis, aclamado rey de Portugal, resistía la toma del trono por Juan I de Castilla. El ejército portugués y
sus aliados ingleses, vencieron al ejército castellano y sus aliados franceses. En el campo de batalla se cons-
truyó una ermita dedicada a San Jorge para conmemorar la victoria, y un poco más al norte se erigió el Monas-
terio de Nuestra Señora de la Victoria — o Monasterio de Batalha — prometido por el monarca a la Virgen.
El monasterio, que tras la muerte de Juan I pasó a ser panteón oficial de la dinastía reinante, fue edificado a lo
largo de 6 reinados, en los siglos XV y XVI –antes que el monasterio de los Jerónimos– en el fondo del frondoso
valle del río Lena. Es una obra maestra del gótico final portugués, catalogada como patrimonio mundial por la
UNESCO, y una de las primeras obras donde el gótico flamígero del S.XVI aparece junto al arte manuelino del
S.XVII, símbolo de la expansión marítima portuguesa. Visto desde fuera ofrece un magnífico despliegue de ga-
bletes, pináculos, contrafuertes, campaniles y columnillas. El interior justifica sobradamente el viaje.
La primera planta, genuinamente gótica - la iglesia en forma de cruz latina, el Claustro Real y la Casa del Capí-
tulo - fue levantada por el Mestre Afonso Domingues. En el siglo XV prosiguió los trabajos el Mestre Huguet,
que introdujo el gótico flamígero de la fachada del monasterio y la Capilla del Fundador. Finalmente aparecieron
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

las conchas, cuerdas, símbolos heráldicos, esferas armilares y cruces de Cristo del estilo manuelino, que se ven
en el Claustro Real y en el pórtico de las Capillas Imperfectas.
1 Fachada - Está compuesta por tres cuerpos. El cuerpo central tiene
las estatuas de los 12 apóstoles en los pilares, y 72 estatuas de reyes,
reinas, profetas y ángeles en las arquivoltas. En el tímpano están los
cuatro evangelistas rodeando a Cristo, y arriba del arco contracurvado
están las armas del rey fundador, D. João I. Sobre el portal hay un ba-
randín que sirve como base al bello rosetón flamígero. Entre los dos
pináculos principales, ligados a los cuerpos laterales por arcobotantes,
hay una baranda decorada con lises estilizados. La fachada incluye
tres bellísimas ventanas flamígeras de comienzos del siglo XVI con
vitrales en azul, malva y ámbar (se aprecian mejor en un día soleado),
y está coronada por un cuerpo octogonal ceñido por arcobotantes.
2 Iglesia - Es de tres naves. La central es la más alta, con cerca de
32m, y alcanza los 83 metros, con 8 tramos de pilares cruciformes. Al
fondo de la nave, 4 capillas laterales entornan a una capilla menor. La
cripta puede visitarse 9-17hs, pero no tiene mayor interés; tras ella hay restos de la bodega.
3 Capilla del Fundador - Del S.XV, planta cuadrada. En el centro está la doble tumba real de João I y su espo-
sa Philippa de Lancaster, con las manos enlazadas. Sobre la tumba se yergue un dosel octogonal soportado
por gruesos pilares ligados entre sí por arcos ojivales y cubierto por una bóveda estrellada de 8 puntas. Alrede-
dor, sobre los arcos, están las tumbas de los hijos del rey, entre ellos Dom Enrique el Navegante, y otros reyes.
4 Claustro real*** - La simplicidad del gótico original no ha sido alterada por los aportes manuelinos. En cada
ala hay 7 tramos ojivales separados entre sí por boratéus, que en el S.XVI fueron decorados con rendillados de
mármol, ricos en motivos vegetales y los emblemas del rey Manuel I (cruces de Cristo y las esferas armilares).
La balaustrada con flores de lis y los pináculos floreados han contribuido a crear cierta armonía. La tracería está
sostenida por columnillas torsas decoradas con escamas y perlas. En el ángulo norte está la Fonte do Lavabo.
5 Sala Capitular** - Es lo más importante del monasterio. Su fama se debe a la maravillosa bóveda estrellada
cuadrada realizada por Huguet, una de las más audaces de la arquitectura gótica europea. Sin ningún apoyo
central, su realización fue tan peligrosa que se dice que tuvo que ser finalizada por condenados a muerte y que
su arquitecto durmió tres días bajo ella para asegurarse de que no caería. La ventana de la sala está decorada
con una bonita vidriera (principios del s. XVI) con escenas de la Pasión. Centinelas y una llama votiva guardan
las tumbas de los Soldados Desconocidos de la I Guerra Mundial (dos soldados portugueses, uno caído en
Francia y el otro en África); hay un museo anexo con ofrendas de homenaje.
6 Refectorio - Transformado en museo de ofrendas al soldado desconocido..
7 Capillas Imperfectas** - Detrás de la iglesia se yergue un extraño espacio de monumentalidad aplastante,
que se prolonga hasta el cielo. Eduardo I de Avis soñaba con un enorme panteón para él y sus descendientes,
pero las capillas nunca se terminaron. Hoy es el único que descansa allí, a cielo abierto. Los pilares inacaba-
dos, cubiertos de motivos tallados en piedra que contrastan con la sobriedad del balcón renacentista añadido al
cuerpo superior por el rey Juan III en 1533, separan siete capillas radiales que dan a una rotonda octogonal; la
portada presenta una decoración manuelina excepcionalmente cargada de filigranas en piedra.
Santarém*
Situada sobre una colina en la orilla derecha del Tajo, Santarém domina la extensa llanura del Ribatejo, de la cual
es capital. Desde la época musulmana, su posición estratégica la convirtió en escenario de numerosas luchas.
Reconquistada a los moros en 1147, pasó a ser más adelante residencia de varios reyes que apreciaban su em-
plazamiento y su proximidad de Lisboa. Es un famoso centro taurino.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

El Alentejo
www.visitalentejo.pt
El Alentejo (“más allá del Tajo”) es la zona central, menos poblada y más extensa de Portugal; una planicie que
produce corcho, arroz y trigo, entre los suburbios de Lisboa y la Extremadura española. Se divide en Alto Alentejo
con capital en Évora, y Bajo Alentejo cuya capital es Beja. Los habitantes se aíslan en casas blancas de ventanas
minúsculas - templadas en invierno y frescas en el agobiante verano - y usan vestimentas características.
Tiene costa atlántica desde la boca del río Sado hasta el límite con el Algarve. Son las playas menos desarrolladas
turísticamente en el país, con altos acantilados interrumpidos ocasionalmente por alguna cueva arenosa o una
bahía tranquila. El oleaje es muy fuerte y las aguas son demasiado frías.
La mejor manera de conocer la región es en auto y por carreteras secundarias, para disfrutar del paisaje y tradi-
ciones. En transporte público es muy difícil coordinar trayectos y horarios. La mejor ruta entre el sur y el Alentejo
es la IP-1 desde Albufeira. El camino pasa cerca de Arraiolos, cuyas alfombras han llegado hasta nosotros gra-
cias a varias generaciones de bordadoras que continúan creando los diseños tradicionales, muchas veces senta-
das a la puerta de sus casas,. En el mes de junio se realiza el evento “O Tapete está na Rua”. Hay un castillo cir-
cular, y la Iglesia de la Misericordia tiene su nave repleta de azulejos alusivos a las obras de misericordia.
Cocina alentejana
Basada en pan (sopas de ajo, pescado, cardos, verdolaga; gazpachos; migas de tomate, coliflor, bacalao, espá-
rragos verdes), el aceite de oliva y las hierbas aromáticas. A fines de la primavera y en el verano hay fabadas,
tomatadas, gazpacho, sopas de verdolaga, percas (de río). Además de los pescados (chernia, róbalo, sardina), el
Alentejo es rico en marisco (percebes), sepia y pulpo. Las tapas son una institución, acompañadas de una copa
de vino al atardecer. Hay buen jamón, en especial el de Barrancos y, en Arraiolos, suculentos pasteles de tocino.

Évora*** [Fr] [R***]


Évora, capital del Alto Alentejo, está asentada a lo largo de una colina al este de Lisboa. Era conocida como Libe-
ralitas Julia en tiempos de Julio César. Desde la época medieval la rodean murallas que aún hoy entornan el 90%
de la ciudad. Fue colonizada por todas las civilizaciones que pasaron por Portugal. Giraldo sem pavor (un bandi-
do) la reconquistó a los moros y la cedió al rey de Portugal; como recompensa obtuvo el gobierno de la ciudad y el
perdón de sus delitos. Fue capital nacional en el S.XII, cuando florecieron conventos y monasterios, y tuvo un
nuevo período de esplendor a partir del siglo XVI, cuando se congregaban en ella artistas de vanguardia, como el
dramaturgo Gil Vicente, bajo el amparo del rey João III. Decayó en el S.XIX. Junto con Sintra, son los dos únicos
conjuntos urbanos declarados Patrimonio de la Humanidad por la Unesco en Portugal.
Hoy, Évora es una capital provincial somnolienta, quizás demasiado convencida de sus encantos. No es grande ni
cuenta con monumentos espectaculares; su valor está en el conjunto urbano en sí, que apenas ha variado su fiso-
nomía en 500 años, está en óptima condición (gracias a un programa de restauración a largo plazo) y mezcla
adaptaciones de todo tipo de estilos - manuelino, mudéjar, romano, rococó. Se puede recorrer caminando en un
mínimo de 3 horas, pero necesitará más de un día para captar su esencia.
En el Casco Antiguo, centrado en la Praça do Giraldo, le seducirán las estrechas callejas empedradas, laberínti-
cas y cortadas por arcos moros; las plazas con fuentes burbujeantes, y las casas de blanco reluciente - algunas de
los siglos XVI y XVII - con terrazas floridas, balcones de hierro forjado y patios embaldosados. En la parte más alta
se eleva un antiguo templo romano bien preservado. Hay muchos palacios medievales y renacentistas que es me-
jor ver de noche, cuando su sugerente iluminación los recorta sobre el cielo. La universidad añade un giro inde-
pendiente a la vida de la ciudad, y el segundo martes de cada mes hay un enorme mercado agrícola al aire libre.
Cómo llegar:
Es mejor llegar temprano: Los veranos son muy calurosos (35-40ºC).
Desde Coimbra hay tren (sale a las 6:33 hs, tarda 3:52 hs, llega 10:25, cuesta € 42,40) y micro (varios por día; los
más rápidos tardan 4:15 hs y no pasan por Lisboa, cuesta €18,50). Desde Lisboa (Oriente), el tren sale a las 6:50
hs, llega 8:33 hs (son 130 km, tarda 1:43 hs) y cuesta € 12 - se puede volver en el de las 16:55 ó el de las 19:02 -;
hay muchos micros; tardan 1:30-1:45 hs y cuestan € 12,50. Desde Beja hay 6 trenes por día (1:30hs, 6,45€) y 7
ómnibus (1:15hs, 7,50€). Desde Faro sólo hay ómnibus (3 por día, tardan 4:15 hs, cuesta 17€).
La estación ferroviaria queda menos de 1km al sudeste del centro; un taxi cobrará 4€. La Rodoviária Nacional,
en Avenida Túlio Espanca, está 5min al oeste de las murallas (carretera a Lisboa) y a 10min de la plaza - puede
tomar un ómnibus regular Linha Azul hasta el centro.
Hay buena red vial y acceso rápido por autopistas. Desde el sur (Beja) se llega por ruta 18. El centro es confuso y
hay pocos sitios donde estacionar, salvo el enorme Rossio si no es día de mercado: conviene dejar el auto en los
estacionamientos a la altura de las murallas y tomar el ómnibus de la Linha Azul (lunes–viernes 8am–8pm, Sáb
8am–2pm, cada 12min; €0.50, €1 con estacionamiento) que los recorre y llega hasta el centro histórico.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

Oficina de Turismo de Évora: Praça do Giraldo 73. Abre 9am-7pm.


Feira de São João: Es el festival principal de Évora, folklórico y musical, en los últimos 10 días de junio. Celebra
el comienzo del verano. Se exhiben artesanías regionales - hay buena cerámica - y se presentan danzas típicas.
• Fortificaciones romano-godo-árabes*
Av. Dinis Miranda - De las tres murallas que protegieron la ciudad, hay restos de la romana del S.I reforzada por
los visigodos en el S.VII, entre los palacios de los duques de Cadaval y de los condes de Basto. La muralla me-
dieval del S.XIV limita la ciudad al norte y al oeste, y la del S.XVII delimita los jardines del sur de la ciudad.
• Praça do Giraldo
En el centro de la ciudad, esta inmensa plaza rodeada de soportales está adornada con una fuente de mármol
del S.XVIII de Alfonso Alvares, que sustituyó a un antiguo arco triunfal romano. Allí está la oficina de turismo.
• Rua 5 de Outubro
Es una calle estrecha que sube hacia la catedral y destaca por sus casas con balcones de hierro forjado y sus
tiendas de artesanía. A la altura del n° 28 hay un nicho decorado con azulejos.
• Iglesia de São Francisco
Rua 5 de Outubro - Lado este del Largo 1º de Maio. Abre lu-sá 9-12.50 y 14.30-19.45, do 10-12.50 y
14.30-19.45. Entrada a Capilla de los Huesos 1€.
Esta iglesia gótico-manuelina de principios del S.XVI está coronada de almenas y agujas cónicas, algunas de
ellas torsas. La portada remata con un pelícano, emblema de D. Juan II, y con la esfera armilar del rey Manuel.
El interior es muy ancho, con bóveda ojival. En la capilla mayor se levantan una tribuna renacentista a la dere-
cha y otra barroca, a la izquierda. La fantasmal Capela dos Ossos, de planta cuadrangular, anexa a la Sala
Capitular del Convento, tiene sus pilares y paredes revestidas con calaveras y huesos artísticamente dispues-
tos, que según distintas versiones son de monjes, de los soldados muertos en una gran batalla o de víctimas de
la plaga. Sobre la puerta, un cartel anuncia: “Nós ossos que aqui estamos pelos vossos esperamos”.
• Jardines
Rua da Républica - Paseando por estos jardines, bajo la iglesia de São Francisco, se descubre una parte del
palacio del rey Manuel, aunque muy remodelado (no se visita), y vestigios de otro, ambos del S.XVI. También se
pasa frente al mercado, muy animado por la mañana, donde se puede comprar cerámica tradicional.
• Ermita de San Blas
Rua da Repùblica - Es una curiosa iglesia fortificada del S.XV con contrafuertes cilíndricos cubiertos por tejados
en punta. El presbiterio, poligonal, está coronado por una cúpula sobre trompas.
• Catedral** [Fr**]
Largo Marquês de Marialva / Miguel de Portugal (Largo de Sé). Abre ma-do 9-12.30 y 14-17; museo y terraza
cierran los lunes. €1 sólo iglesia; €1,50 iglesia y claustro; €4,50 iglesia, claustro y museo; compra de los pases
combinados hasta 30mn antes del cierre.
La gran catedral románico-gótica de Évora fue edificada al terminar el siglo XII. Es la más antigua de Portugal.
Su sobria fachada de granito rosa está flanqueada por dos poderosas torres cuadradas, coronadas con agujas
cónicas erigidas en el S.XVI; una de ellas está rodeada de espirales. La portada occidental está adornada con
una representación de los apóstoles. La nave central sorprende por su amplitud y su elegante triforo. Hay un
maravilloso claustro gótico, y una terraza sobre el acceso oeste permite ver las torres de cerca. La capilla prin-
cipal es un añadido del S.XVIII; tiene exterior e interior en mármol rosa, negro y blanco; su diseño se inspiró en
la capilla mayor de Mafra; hay obras de escultura, pintura, talla dorada y un órgano.
El museo contiene tesoros de la catedral, de los que el más notable es una Virgen del S.XIII tallada en marfil,
que se abre y muestra escenas de su vida. Hay un relicario con piedras preciosas - zafiros, rubíes, diamantes,
esmeraldas, y un trozo de madera que se supone proveniente de la verdadera cruz de Cristo.
• Templo romano* [Fr*] [R**]
Largo do Conde de Vila Flor - Es un templo corintio del S.II en lo más alto de la ciudad, frente a la posada, con-
sagrado a Diana o a Júpiter. La estructura es leve; 14 columnas de granito con capiteles y bases de mármol de
Estremoz. Se usó como fortaleza en la Edad Media, como sitio de ejecuciones durante la Inquisición y como
matadero hasta el S.XIX. Desde el jardín se ve el acueducto romano, la campiña y la pequeña ciudad de Évora.
• Iglesia de São João Evangelista [Fr*]
Largo do Conde de Vila Flor - Mar-Sáb 10-12 y 24-18hs. 5€
La iglesia gótico-mudéjar de São João Evangelista, frente al templo romano, fue capilla del Convento dos Lóios
que está al lado. La iglesia aún es propiedad de los Duques de Cadaval. Al entrar verá los extraordinarios azule-
jos del S.XVIII que la cubren del piso al techo. La obra maestra de la colección es de António Oliveira Bernardes
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

y muestra escenas de la vida de São Lourenço Justiniano, fundador de la orden de los Lóios. Ocultas entre los
bancos, dos pequeñas puertas-trampa se abren para revelar una cisterna morisca (la iglesia y convento se
construyeron sobre un antiguo castillo) y un osario lleno de huesos de los monjes prolijamente apilados. En la
sacristía hay pinturas, entre ellas una macabra representación de africanos masacrando a un misionero cristia-
no, y otra de un papa con ojos y pies móviles. También se ve parte de la muralla que rodeaba a Évora.
• Convento dos Lóios*
Largo do Conde de Vila Flor. En verano, ma-do 10-12.30 y 14-18. Cierra fest. 3 € (5 € pase combinado con las
salas de exposiciones del palacio de los duques de Cadaval).
El convento de los Loios o de San Eloy se fundó en el S.XV. Hoy funciona en él una pousada de lujo. La fa-
chada de la iglesia se modificó después del terremoto de 1755, con excepción del pórtico que protege la porta-
da gótico flamígera. Situada en la ciudad alta, esta iglesia del S.XVI es de planta cuadrada. La nave está cubier-
ta con una bóveda de nervaduras y terceletes, y revestida con hermosos azulejos del S.XVIII.
• Paço dos Duques de Cadaval
Rua Augusto Filipe Simões. En verano, ma-do 10-12.30 y 14-18. Cierra fest. 2,50 €, 5 € pase combinado con el
Couvent dos Loios.
El palacio fue donado en 1390 por el rey Juan I a su consejero Martim Alfonso de Melo. Los reyes Juan III y
Juan V residieron en él. La torre norte formaba parte de las murallas medievales de la ciudad. La fachada se
reconstruyó en el S.XVII. Los duques de Cadaval ocupan una o dos alas. En su galería de arte se conserva do-
cumentación histórica sobre la familia ducal y dos placas sepulcrales flamencas de bronce, de fines del S.XV.
• Universidad do Espíritu Santo
www.uevora.pt - Largo do Colegio. En verano, lu-vi 8-20, sá 8-13. Visita posible al patio interior 15-18 hs. Cierra
fest. 1,50 €.
Fundada en 1559 por los jesuitas, es la segunda más antigua de Portugal. El Marques de Pombal la clausuró
en 1772 para favorecer a la Universidad de Coimbra. Fue reabierta en 1979; ahora es estatal y tiene más de
8000 estudiantes. Los edificios barrocos de dos pisos rodean al claustro general, un gracioso patio cuadrangu-
lar de estilo renacentista italiano, con mosaicos y rodeado por una galería porticada con pilares de mármol y
techos de palo Brasil. Las aulas que abren a la galería están adornadas con azulejos blancos y azules del
S.XVIII que representan temas vinculados a las disciplinas de la Universidad: episodios de Las Lusíadas de
Camoes, historia de la medicina, etc.; hay mujeres, querubines, ángeles, hombres disfrazados, lo que contrasta
con la austera elegancia de las aulas y el largo refectorio.
• Iglesia de Nuestra Señora de Gracia
Largo da Graça - No se puede entrar.
Construida en el S.XV en estilo renacentista italiano, durante el reinado de João III - apogeo de Évora -, la igle-
sia presenta una fachada barroca de granito con pórtico de columnas toscanas y enormes desnudos clásicos
sobre las mismas. Arriba de cada grupo de gigantes hay una esfera con una llama. La flecha del ventanal cen-
tral está flanqueada por columnas y grandes rosetas de piedra; en el nivel inferior hay columnas neoclásicas.
• Casa Soure
Travessa da Caraça - Esta casona del SXV formó parte del palacio del infante D. Luis. La fachada manuelina
muestra una galería con arcos rematada mediante una aguja cónica.
• Iglesia de las Mercês
Rua do Raimundo - El interior de la iglesia del S.XVII está revestido con azulejos polícromos.
• Casa de Garcia de Resende
Rua de São Manços - Es una casa del S.XVI donde vivió el humanista Garcia de Resende. En el 1º piso hay
tres ventanas geminadas con decoración manuelina.
• Paço dos Condes de Basto
Largo Mario Chico - Construido sobre las murallas romanas, de las que forma parte la torre de Sertorio, este
palacio gótico presenta una fachada con ventanas geminadas de estilo mudéjar.
• Casa de los Condes de Protalegre
Rua do Cenàculo - Encantadora mansión gótico-manuelina del S.XVI, con patio rodeado por jardín colgante, y
balcón con celosías.
• Largo da Porta de Moura
Esta pintoresca plaza consta de dos partes. En el centro de la más amplia hay una hermosa fuente renacentis-
ta, constituida por una columna coronada con una esfera de mármol blanco. Alrededor hay varias casonas inte-
resantes: al sur, la casa Cordovil (S.XVI); al oeste, más abajo, la portada barroca de la iglesia del antiguo con-
vento do Carmo; al este, el moderno edificio del Palacio de Justicia.
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En el Largo está la Puerta de Moura, que formaba parte del recinto medieval. Al pie de la torre de la izquierda
hay un crucifijo en un nicho.
• Termas Romanas.
Están dentro de la Cámara Municipal, en Praça Sertorio. Abren lun-vie 9am–5.30pm.
Las Termas anteceden en un siglo al templo romano, y se descubrieron bajo la Câmara Municipal. Durante el
horario de oficina se puede entrar y ver los restos. Un pórtico de ladrillos en arco da acceso a una extraordinaria
sala con una bañera circular de agua caliente y vapor, de 9m de diámetro.
• Convento de San Benito de Castris
N114-4 - Visita guiada (15min) lu-vi 9-16. Cierra fest.
Las paredes de esta iglesia manuelina están revestidas de azulejos del S.XVIII que ilustran la vida de san Ber-
nardo, y la sala capitular gótica está decorada con elementos renacentistas. El claustro mudéjar, del S.XVI, con-
serva toda su frescura y su elegancia.

Alojamiento
• Ibis Évora
Quinta da Tapada. El hotel está a 5 minutos a pie del centro histórico, frente al parque de la ciudad, y cerca del
templo romano y la Capilla de los Huesos. 87 habitaciones con Wi-Fi, bar con terraza. Desde € 39.

Santiago do Cacém
Esta pequeña ciudad se aferra a la ladera de una colina dominada por un antiguo castillo templario (R.de Santia-
go). Dos recintos almenados restaurados delimitan sus ruinas. El interior lo ocupa el cementerio, plantado de ci-
preses. Hay que hacer el recorrido de las murallas para admirar las vistas, que se dilatan hasta el cabo de Sines.
Desde la carretera, saliendo hacia el sur de la ciudad, se ve un hermoso panorama de conjunto del lugar.

Beja*
Con sus casas blancas y sus calles rectilíneas, la capital del Bajo-Alentejo es un gran mercado agrícola que vive
sobre todo del comercio de aceite de oliva y trigo. Situada en la gran meseta del Alentejo, en la línea divisoria de
las aguas entre las cuencas del Sado al oeste y del Guardiana al este, Beja fue una importante colonia romana
(Pax Julia), la sede de un obispado visigodo, y luego, durante cuatro siglos, vivió bajo la dominación musulmana.
La ciudad parece una pirámide sobre los campos de trigo.
La fama de Beja se apoya en lo que probablemente fue una invención literaria, aunque según estudios portugue-
ses, su autora fue real. A mediados del S.XVII, en el Convento de la Conceição - un convento de clarisas* del
S.XV que aún existe en el Largo da Conceiçao y alberga el museo regional - una joven monja, Sor Mariana Alcofo-
rado, se habría enamorado de un oficial francés, el caballero de Chamilly, que la sedujo y luego se fue de Beja
para nunca más volver. La profunda pena y angustia de la muchacha habría encontrado cauce literario en las
Lettres Portugaises, publicadas en París en 1669, que tuvieron gran éxito y se convirtieron en un clásico epistolar.
Cómo llegar: Beja está 187km al sudeste de Lisboa, y 76km al sur de Évora. Desde Lisboa hay 3 trenes por día
(3hs); desde Évora hay seis (1 hora). Los expressos desde Lisboa son igual cantidad y tardan lo mismo; de Évora
llegan 4 unidades diarias (1 hora). Y desde Faro llega sólo ómnibus: cuatro por día (3:30hs). En auto desde Albu-
feira en el Algarve, tome la IP-1 al norte hasta su unión con la ruta 263, que se dirige al noreste y entra en Beja.
Oficina de Turismo de Beja: Rua Capitão João Francisco de Sousa 25. Abre lun-sáb, 10am-1pm y 2-6pm.
Qué y dónde comprar: artesanías, en especial bandejas y accesorios de cobre martillado, cerámica, tallas en
madera. Rua Capital João Francisco de Sousa es la calle comercial, en el centro.
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Algarve:
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En la antigua ciudad mora de Xelb (hoy Silves) vivía un visir elegante y sensible. Durante una de sus estadías en
tierras del norte, se enamoró de una bella princesa nórdica. Luego de casarse la llevó al Algarve. Pronto la joven
comenzó a penar por los cerros cubiertos de nieve y los valles de su tierra nativa. El visir ordenó que se plantaran
miles de almendros en todo su reino. Desde ese día, los pimpollos blanco pálido del almendro han blanqueado el
Algarve entre fines de enero y comienzos de febrero. La joven princesa vivió por siempre feliz en el reino inundado
de sol de su visir, entre el dulce aroma de sus inviernos fingidos - o así cuenta la leyenda.
La provincia marítima del Algarve, el Jardín de Portugal, es la porción más sudoccidental de Europa. Su costa se
extiende 160km desde el Cabo São Vicente de Enrique el Navegante hasta la ciudad de Vila Real de Santo Antó-
nio, frontera con la, en un tiempo, hostil España. Es una costa variada, con lentos estuarios, lagunas protegidas,
zonas bajas donde anidan gallinas del pantano, largas penínsulas arenosas y promontorios que se internan en las
blancas espumas marinas.
Las tierras al sur de las serras de Monchique y Caldeirão, Al-Gharb para los moros, siguen siendo una espectacu-
lar anomalía, una sección de la costa africana trasplantada a Europa. La temperatura promedia los 15°C en invier-
no y los 23°C en verano. La campiña abunda en vegetación: almendros, limoneros, naranjos, algarrobos, grana-
dos e higueras.
Aunque la mayoría de las ciudades y pueblos del Algarve está a más de 240km de Lisboa, el gran terremoto de
1755 golpeó a la zona, borrando comunidades enteras de las que quedan muchas ruinas romanas y moriscas. En
las chimeneas con guardas, cúpulas con forma de mezquita y casas cubistas, prevalece un perceptible gusto
oriental. Fenicios, griegos, romanos, visigodos, moros y cristianos tocaron estas tierras.
Sin embargo, gran parte de la historia se fue para siempre, hundida por el mar de deprimentes rascacielos de de-
partamentos que rodea a la mayoría de las ciudades. Años atrás, funcionarios portugueses horrorizados por lo que
estaba pasando en la Costa del Sol española, prometieron un desarrollo más limitado y controlado, para no repetir
el "error de España". La promesa no se cumplió.
Las playas del Algarve son las mejores de Portugal. Su calidad es lo que ha llevado al boom turístico de la costa
sur, transformándola en formidable rival de la Costa do Sol de Lisboa y la Costa del Sol de España. Hay cientos de
playas, muchas con duchas públicas y equipo de deportes acuáticos para alquilar. No todas son aptas para nadar,
algunas tienen un lecho desparejo o corrientes veloces -- tenga en cuenta las advertencias locales.
Desde mitad de los 1960s, vastas franjas de terreno costero han sido trituradas, parquizadas, irrigadas y reconfi-
guradas como campos de golf. Muchos están asociados con desarrollos inmobiliarios o centros turísticos, como
las 800 ha de la Quinta do Lago, donde las villas de retiro se asientan entre la vegetación, al borde de los greens.
Hay muchas antiguas aldeas pesqueras transformadas en centros de veraneo: Carvoeiro, Albufeira, Olhão, Por-
timão. Los mercados venden esterillas de esparto, cobre, cerámica, dulces de almendra y de higos - a veces con
forma de pez o de pájaro. En las calles angostas se oyen acordeones marcando velozmente el rítmico corridinho.
[Fr***] Caminar en el Algarve: En las lagunas de las zonas bajas y en las alturas rocosas de la región sureña del
Algarve, kilómetros y kilómetros de paisajes se extienden hacia el cercano océano. Valen la pena los senderos
que rodean a las aldeas de Silves y Monchique, donde los valles fluviales han cambiado muy poco desde la ocu-
pación mora. Y resulta especialmente grata la caminata en el territorio cercano a Sagres, que ha retenido su aura
mística para los viajeros desde los tiempos medievales, en que era considerado el fin del mundo - más allá de ese
punto, los océanos eran oscuros y temibles, llenos de demonios que esperaban devorar los cuerpos y almas de
los marineros lo bastante locos para navegar en ellos. Sumar Sagres y su península a la nación portuguesa, costó
miles de vidas en batallas contra los moros, y llegar allí requería semanas de viaje sobre desiertos rocosos. Hacer
un peregrinaje a esta avanzada es una de las experiencias más solitarias y majestuosas que podrá tener en Por-
tugal. Vaya a presentar sus respetos a los navegantes que se embarcaron desde Sagres, en travesías a muerte o
gloria. Medio milenio después, la emoción de esos viajes aún permea esas soledades.
[Fr***] Encontrar una playa solitaria: El Algarve, con sus 200km de playas limpias y bellas, arenas rojizas, mag-
níficas aguas verde-azuladas y cuevas rocosas -- algunas sólo accesibles en barco --, ha cautivado la imaginación
de los noreuropeos. Albufeira y Praia da Rocha se extienden contra un telón de elevadas formaciones rocosas;
la mejor playa con cueva es Lagos, una antigua ciudad mora con puerto de aguas profundas y amplia bahía.

Faro*
Amada por los romanos y tiempo después por los moros, arruinada por el Gran Terremoto y por el saqueo del Du-
que de Essex, Faro es capital del Algarve. Sus 30.000 habitantes viven de la explotación de la sal recogida en las
salinas de su ría, de la pesca (bonito y sardina), el corcho, el mármol y diversas industrias alimenticias, plásticas y
de la construcción. Gracias a su aeropuerto internacional, se ha convertido en la puerta del Algarve.
La vida turística se concentra alrededor del moderno barrio portuario, al que dan carácter las anchas avenidas, las
palmeras de la avenida da Républica y sobre todo las del jardín Manuel Bivar. La praça Dom Francisco Go-
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

mes con su obelisco central de 15 m, articula este sector con la Cidade Velha, al sur del jardín Manuel Bivar, un
barrio tranquilo al abrigo de sus murallas. La más hermosa de las puertas de la ciudad vieja es el Arco da Vila
(S.XVIII), en la Praça Francisco Gomez, coronado por un campanario donde desde siempre hay un nido de cigüe-
ñas; sus pilastras son de influencia italiana, y en un nicho está Santo Tomás de Aquino en mármol blanco.
La mayoría de los comercios están en Rua Santo António o su vecina, Rua Francisco Gomes. El Mercado de
Faro en Largo do Mercado, abre 6:30am-1:30pm. La noche se desarrolla en Rua do Prior, en las adyacencias del
Faro Hotel, repleta de cafeterías, pubs y clubes bailables abiertos de las 10:30pm al alba.
La mayoría de los visitantes no llega a Faro para admirar iglesias ni museos. Su inmensa playa, acondicionada en
una isla, atrae numerosos turistas. El ómnibus 16 va de la terminal a Praia de Faro (1€) por el puente que la co-
necta, a 6km del centro urbano. En la costa se puede hacer esquí acuático, pescar o tenderse al sol. Desde la
punta este de la isla hay una buena vista de Faro, con sus casas blancas reflejadas en la laguna.
Cómo llegar: Faro está 258km al sudeste de Setúbal y 309km al sudeste de Lisboa, de donde se llega en media
hora por avión; el aeropuerto (tel. 28/980-08-00) está conectado con la estación ferroviaria por los ómnibus 14 y
16 (2,70€) que corren cada 35min, 7:20am-10:15pm. Hay cinco trenes diarios de Faro a Barreiro (con cambio de
tren en Pinhal Novo); tardan 2:48hs (€ 21,80-27,80) a 3:30hs (€ 20,80-26,80); en Barreiro se toma un barco para
cruzar el Tajo y entrar en Lisboa por Terreiro do Paço (pleno centro). La estación ferroviaria está en Largo da Es-
tação. En ómnibus, el trayecto Faro-Lisboa se hace en 4 hs y cuesta €20; la estación de ómnibus está en Av. da
República 5. En auto, toda la costa sur de Portugal está conectada por la ruta 125.
Oficina de Turismo de Faro: Rua da Misericórdia 8-12 o en el aeropuerto; en verano abre 9:30am-7pm . En la
oficina de turismo se puede conseguir The Algarve Guide to Walks, sobre los senderos naturales de la región.
• Catedral
Largo da Sé. Abre lu-vi 10-18, sá 10-13. Cierra fest. 2,50 €.
De la iglesia primitiva, construida después de la Reconquista sobre una antigua mezquita de 1251, sólo queda
la imponente torre-porticada de la entrada. La catedral actual se reconstruyó en el S.XVIII, tras ser incendiada
por tropas inglesas. Decorada con talla dorada, hermosos paneles de azulejos, pinturas y esculturas, es un mo-
numento suntuoso que invita a pasar. A la derecha está la Capela do Rosário, con los azulejos más antiguos y
bellos y la escultura de dos nubios que sostienen lámparas y un órgano rojo de inspiración china. De lo alto de
su torre medieval se disfrutan hermosas vistas de la ciudad y la costa.
• Palacio Episcopal*
Largo da Sé
El palacio episcopal de fines del S.XVI se alza cerca de la catedral. Varias salas y la escalera están recubiertas
con magníficos azulejos de la segunda mitad del S.XVIII. Ocasionalmente hay exposiciones de arte religioso,
que pueden aprovecharse para poder visitar el magnífico palacio.
• Igreja de São Francisco
Largo de São Francisco. Abre lun-vier, 8-9:30am y 5:30-7pm
La fachada no permite sospechar el rico interior barroco. Paneles de azulejo en blanco y azul ilustran la vida del
santo, y hay una capilla ricamente dorada.
• Iglesia de San Pedro
Largo S. Pedro
En el interior de esta iglesia del S.XVI, hay un friso de azulejos polícromos del S.XVIII. Una capilla está comple-
tamente revestida de paneles de azulejo azules y blancos, y la capilla del Santísimo Sacramento está recubierta
en maderas doradas.
• Igreja de Nossa Senhora do Monte do Carmo do Faro
Largo do Carmo. En verano, abre lu-vi 10-13 y 15-18, sá 10-13. 1 €
Es una majestuosa iglesia barroca de principios del S.XVIII con un altar barroco dorado. La fachada, también
barroca, tiene un campanario a cada lado, coronado por cúpulas doradas al estilo de las mezquitas, conectadas
por una barandilla con balaustrada. Las ventanas superiores están enrejadas y enmarcadas en oro; a cada lado
del portal principal hay estatuas en nichos.
Desde atrás de la iglesia, cruzando un patio se ingresa a la Capela dos Ossos del S.XIX, pegada al exterior del
brazo izquierdo del crucero, cerca de las tumbas de un antiguo cementerio. Está totalmente forrada de cráneos
y huesos humanos. Abre 10am-2pm y 3-5:30pm (1 €).
• Museos
Sólo para combatir el aburrimiento en un día lluvioso: El Museu Municipal de Faro (Largo Dom Afonso III, 14;
abre lun-sáb 10am-6pm; 2€), en el antiguo Convento de Nossa Senhora da Assunção (S.XVII), vale la pena
aunque sea para ver el claustro de dos pisos; hay artefactos de la era romana. En el Museu Marítimo (Rua
Comunidade Lusíada, en los muelles; abre lun-vier 9am-mediodía y 2:30-4:30pm; 2 €) hay modelos de barcos
de pesca y de otros de fines del S.XV y S.XVIII.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

• Mirador de Santo António


Rua de Berlim
En el patio hay un pequeño museo dedicado a San Antonio; una escalera empinada lleva al mirador del campa-
nario, de donde se tiene un hermoso panorama de la ciudad y la laguna - mejor por la tarde.
Alojamiento
• Hotel Santa Maria
Rua de Portugal 17 - Dde. 35€
El hotel está a 20 metros de la calle San António y a 200 metros del jardín Manuel Bivar. Tiene terraza, restau-
rante y bar. Las habitaciones están sencillamente amuebladas y tienen suelos de baldosas, minibar y escritorio.
Algunas tienen baño con bañera. Hay desayuno bufé compuesto de platos dulces y salados.
Paseos desde Faro
Cualquiera de ellos puede hacerse en medio día.
• Loulé
Ciudad comercial, 15km al norte de Faro, en medio de la zona de chimeneas características del Algarve: torres
con guardas de mampostería, que emergen de cabañas y casas. Hay buen servicio de ómnibus durante el día.
La oficina de turismo está en Avenida 25 de Abril, y en verano abre lunes-viernes, 9:30am-7pm, y sábado
9:30am-3:30pm. La Igreja de São Clemente (S-XIII) es la iglesia parroquial, gótica, en Largo do Matriz 19; abre
lunes-viernes 9-11am, sábados 9am-7pm. Hay restos de un castillo moro en Largo Dom Pedro I. La zona pro-
duce artesanías en palma y esparto - bolsos de mano, canastos, esterillas, sombreros -, cobre, hierro forjado,
zuecos, pantuflas, artefactos de latón y cerámica, que se exhiben en talleres al pie de las murallas de una anti-
gua fortaleza, y por la Rua do 9 de Abril.
• São Brás de Alportel
20km al norte de Faro, al noreste de Loulé y al pie de la Serra do Caldeirão, luego de atravesar montes de hi-
gueras, almendros y naranjos, y bosques de pinos donde se recolecta resina, el aislado São Brás de Alportel,
de casas blancas y techos de tejas, parece un gran jardín con aire puro, paz y quietud. Llaman la atención sus
chimeneas de mampostería calada.
• Olhão
8km al este de Faro, se conoce a Olhão como la ciudad “cubista” del Algarve por las construcciones de su cen-
tro, que evocan las casbas de África del Norte: cubos blancos, uno sobre otro, con techos planos de tejas rojas
y escaleras exteriores. En el resto de la ciudad no se mantiene ese estilo. Son interesantes las lotas (remates)
de pesca en el mercado que está cerca de la costa. También hay “corridas del mar”: los pescadores luchan con
atunes atrapados en sus redes. Al mediodía, los mercados de la costa son buen sitio para almorzar. Se puede
subir al Cerro Cabeça, con buena vista y grutas con estalactitas y estalagmitas, o al Monte San Miguel. Y en
10min de lancha, se llega a una playa idílica, en Ilha da Armona (5 € ida y vuelta).
• Estói
8km al noreste de Faro, en la pequeña villa de Estoi, las ruinas romanas de Milreu, de los siglos I al III, testimo-
nian el paso de los romanos por la región. Las ruinas también presentan vestigios medievales y del S.XVI. En
mayo se celebra la Fiesta de la Piña para agradecer la protección de la Señora do Pé da Cruz a los arrieros
que, en el pasado, transportaban mercancías del Algarve hacia el Norte a través de las sierras. Los visitantes
son objeto de curiosidad. La ropa todavía se lava a veces en el canal público. La restauración para el turismo
aún no llegó. La atracción principal es el Palácio do Visconde de Estói de fines del S.XVIII, fachada barroca
rosa asalmonado y un camino de palmeras que lleva a jardines aterrazados bordeados con naranjos; no está
abierta al público, pero pueden visitarse sus jardines martes-sábados, 10am-5pm, tocando el timbre en las puer-
tas de hierro donde termina el camino de palmeras (hay que dar propina al cuidador).

Al oeste de Faro
Almancil
Es una pequeña población comercial de escaso interés, 13km al oeste de Faro y 306km al sudeste de Lisboa, y se
menciona por ser sede de dos desarrollos turísticos exclusivos. Vale do Lobo (famoso por su campo de golf y ex-
celentes canchas de tenis) está 6,5km al sudeste de Almancil, y Quinta do Lago (sitio de retiro favorito de presi-
dentes europeos y estrellas de cine, con soberbio campo de golf y establos) está a menos de 10km en la misma
dirección.
Quarteira
23km al oeste de Faro y 307km al sudeste de Lisboa, Quarteira era una somnolienta aldea de pescadores entre
Albufeira y Faro, pero ahora, inundada por un mar de rascacielos, el modo tradicional de vida desapareció. Tiene
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

una de las playas más largas del Algarve, y está muy cerca de los cotizados campos de golf de Vale dos Lobos y
Vilamoura (un desarrollo al oeste de Quarteira, donde están los mejores hoteles y restaurantes y que se piensa
hacer más importante que Faro). La zona está llena de instalaciones para deportes acuáticos, tenis, equitación y
por supuesto golf y marinas.
Oficina de turismo de Quarteira: Avenida Infante Sagres, Praça do Mar. En verano, abre martes-jueves,
9:30am-7pm, viernes a lunes, 9:30am-1pm y 2-5:30pm.

Albufeira
Este antiguo pueblo de pescadores sobre un acantilado, es hoy el centro turístico más célebre del Algarve, un pa-
raíso para jóvenes y artistas. Domina una hermosa y pequeña playa en forma de hoz, protegida del oleaje por una
punta rocosa, un curioso bloque calcáreo en forma de báculo que la separa del sector “de trabajo” lleno de barcas
pesqueras de colores brillantes. Se llega a la playa por un túnel perforado en la roca. El Cerro da Vila todavía
conserva las pintorescas casas blancas, escalonadas en calles empedradas, estrechas e inclinadas, y el encanto
de los arcos de herradura moriscos, como los verá en la Travessa da Igreja Velha, donde existió una antigua
mezquita y la primera iglesia del pueblo. Las calles convergen en la plaza principal, repleta de terrazas; la ciudad
parece una comunidad marítima norafricana. Hay un museo de arqueología en Praça da República, 1.
En agosto se celebra la Fiesta de Nuestra Sra. de Orada, con una procesión en que la imagen de la Santa es
transportada por mar, en embarcaciones de pescadores, desde la Capilla de Nuestra Señora de Orada (junto a la
Marina) hasta la Playa de los Pescadores. En septiembre, la Fiesta del Pescador rinde homenaje a los hombres
de mar, entre juegos tradicionales, espectáculos de folclore y música y tascas con gastronomía regional.
La ciudad tiene un estilo relajado y animado; se bebe bastante. Hay muchos quioscos frente al mar; venden pro-
ductos de calidad dudosa. Las zonas de compras están en Rua do 5 de Outubro y Praça Duarte de Pacheco.
El principal shopping es el Modelo Shopping Center, Rua do Município, 500 m al norte del centro (10am-10pm).
Cómo llegar: Albufeira está 37km al oeste de Faro; 325km al sudeste de Lisboa, y 266 km (2:36hs de auto) al sur
de Évora. Queda cerca del punto donde la carretera rápida del norte, N264, conecta con la ruta costera del Algar-
ve (que lo recorre de este a oeste), N125. Para llegar a Albufera desde allí, se toma la ruta 595. Hay buena señali-
zación. La estación ferroviaria queda a 6,5km del centro, servida por ómnibus cada 30min (3€); hay trenes a Faro
(342min) y también se puede tomar desde allí el tren a Lisboa - Barreiro (2:25-3:07hs). También hay ómnibus a
Faro y a Portimão cada hora (en ambos casos 1 hora de viaje, 4,05-4,20€).
Oficina de Turismo: Rua do 5 de Outubro. En Julio-Sept. atiende 9:30am-7pm; en Octubre-Junio, 10am-5:30pm
Algunos residentes alquilan habitaciones, y también se aceptan carpas.
Playas: Las mejores - pero también las más llenas de gente - están cerca de la ciudad: Falésia y Praia da Oura.
Si quiere evitar las aglomeraciones, vaya 4km al oeste por un camino local, a São Rafael y Praia da Galé, o al
este, a Olhos d'Água.
Paseos en barco**: Al oeste de Albufeira está Armação de Pêra, un puerto pesquero convertido en centro turísti-
co. La inmensa playa tiene como telón las altas torres de la urbanización. Con mar calma, se puede dar un paseo
en barco (preguntar a los pescadores de la playa 10-17.30; 15 €): costea los acantilados de arenisca y las rocas
esculpidas por la erosión, y visita 18 grutas marinas, las más bellas de la costa del Algarve (Pontal, Mesquita,
Ruazes).

Portimão
Agazapado en una bahía, sobre un brazo del río Arcade, Portimão es un animado puerto pesquero y comercial, y
centro industrial especializado en construcciones navales y conservas de atún y sardinas. Su Praia da Rocha ha
atraído a los amantes del sol desde los 1930s. La mejor vista de la ciudad se obtiene desde el puente que cruza el
río, con marea alta.
El aroma de la noble sardina portuguesa permea las calles. Portimão lidera la industria del pescado enlatado del
Algarve. Los barcos pesqueros han sido trasladados a una terminal del otro lado del río. Hay muchos rascacielos,
pero el centro histórico aún se preserva. Se puede dar un paseo por sus jardines y comercios (cerámica de buena
calidad), tomar un vino en algún café o ir a los muelles a ver asar sardinas y sentarse a comerlas con pan, ensala-
da y una botella de vino en algún comedor del puerto. El Festival de la Sardina es en agosto.
El pescado fresco llega lun-sáb, 9:30-10:30am. Se vende pescado, fruta y verduras todas las mañanas (excepto
dom) hasta las 2pm, en el edificio y plaza abierta del mercado. El primer lunes de cada mes se celebra un merca-
do regional gigantesco donde hay cerámica, mimbre y hasta aceite de víbora. Abundan las boutiques y su selec-
ción de suéters tejidos a mano, porcelana artesanal y cerámica es de lo mejor de Portugal. También hay ropa de
cuero y tallas en madera. Las calles comerciales por excelencia son Rua Comerciale y Rua Vasco da Gama.
En el centro hay una docena de tascas y bodegas, pero los eventos nocturnos en Praia da Rocha tienen mayor
brillo. Sobre la Avenida Tomás Cabreira hay muchos bares, pubs y el casino. Se acostumbra ir de uno en otro. El
Casino Praia da Rocha está dentro del Hotel Algarve Casino (cinco estrellas); sus mesas y tragamonedas abren
4pm-3am o más tarde si hay movimiento; su cabaret presenta (a las 23hs) montones de bailarinas en brillos y
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

plumas, magos y un maestro de ceremonias que hace chistes no muy sutiles; la cena se sirve a partir de las 20:30
y cuesta 40€, si la saltea, la entrada de 10€ incluye la primer copa; puede haber conciertos en vivo o fado.
5km al este, cruzando el puente, está Ferragudo, un pueblo satélite que se está desarrollando rápidamente, don-
de están las ruinas del Castelo de São João. Tiene playa arenosa al sur, donde se consiguen veleros y comida.
También está cerca la aldea pesquera de Alvor, donde hallará una mezcla de artes y tradiciones portuguesas y
moras y una larga playa arenosa, que no es la mejor de la zona, pero tiene espacio. Se va en colectivo.
Cómo llegar: Portimão está 18km al este de Lagos; 61km al oeste de Faro, y 290km al sudeste de Lisboa. Hay
conexiones frecuentes por tren con Lagos (20min, 1,95€), Silves (16min), Albufeira (48min), Faro (1:20hs). Desde
Lisboa llega un ómnibus expresso en 3:30hs (19€).
Oficina de Turismo Praia da Rocha: www.visitalgarve.pt Av. Tomás Cabreira; en verano, 9:30am-1pm y 2-7pm.
• Playas
Lo primero que se hace en la mañana es ir a la playa. La más conocida del Algarve, desde hace tiempo, es
Praia da Rocha con sus arenas amarillo cremoso, 3km al sur de la ciudad (hay ómnibus www.eva-bus.com). La
“Costa Roja” está en expansión. Al final del acantilado incrustado en mejillones, donde el río desemboca en el
mar, están las ruinas de la Fortaleza de Santa Catarina (Avenida Tomás Cabreira) del S.XVI, de donde se ve
Ferragudo y la bahía.
Praia dos Três Irmãos, 5km al sudeste de Portimão, es más cara pero puede interesar:son 15km de arenas
doradas, sólo interrumpidas por algún risco ocasional atravesado por pasajes en arco. Hay grutas submarinas.
Se puede llegar en el ómnibus PRAIA DOS TRÊS IRMÃOS que sale de la terminal en Largo do Duque.
Monchique [R**]
La Serra de Monchique, que se puede visitar en excursión desde Portimão, es un cordón montañoso con verdes
bosques y valles que limita al norte el Algarve occidental. Es la zona más afectada por los incendios que se desa-
tan durante el verano, pero el bosque se recupera velozmente, por lo que aún resulta un sitio ideal para la cami-
nata. En bicicleta o en auto, se puede atravesar el cordón para llegar a la agreste costa occidental del Algarve: es
una linda ruta que pasa por campos tranquilos y luego zigzaguea entre cerros y bosques en su bajada a la costa.
Es la zona más alta y fresca del Algarve. Hay naranjales, maizales multicolores, brezos, mimosa, romero, olean-
dros, alcornoque, castaños, pinos y eucaliptus. De la roca volcánica salen arroyuelos de agua helada.
Unos 13km al este de la ciudad de Monchique, Alferce rodeada de bosques y montañas, tiene trazas de una anti-
gua fortificación y es un centro artesanal importante. En dirección opuesta y también a 13km de Monchique está
Fóia, el punto más alto del Algarve (900m), de donde se tienen espléndidas vistas de los cerros y el mar.
• Ciudad de Monchique
Es una población en la ladera este del Monte Fóia, 26km al norte de Portimão. El segundo lunes de cada mes
celebra un gran mercado, famoso por sus jamones ahumados y muebles artesanales (en especial unas sillas
típicas en forma de X). También hay mercado todos los domingos en la plaza principal, Largo 5 de Outubro. El
momento más animado de la ciudad es la Feria del Embutido Tradicional en marzo, con jazz, folklore y me-
núes especiales. El edificio más notorio es la Igreja Matriz manuelina (Lun– Sáb 10am–5.30pm; gratis), con
interior de azulejos coloridos y madera tallada, a donde se llega por una empinada calle empedrada desde Lar-
go 5 de Outubro, pero el resto de Monchique también vale un recorrido – hay hermosas esculturas de metal de
tipos locales, realizadas por un artista de Lisboa. El sitio más evocativo son las ruinas del monasterio de Nos-
sa Senhora do Desterro (S.XVII), sobre la ciudad; afuera hay una fuente azulejada y un enorme árbol de mag-
nolia; se llega subiendo una senda boscosa.
• Caldas de Monchique
Caldas de Monchique, un manantial en medio de los bosques, era un spa en tiempos de los romanos y continuó
siendo visitado al pasar los siglos. Sus aguas aún se consideran curativas de desórdenes respiratorios - junto
con el aire puro de las alturas. En 2000, la compañía de Termas de Monchique compró la zona, restauró sus
construcciones y modernizó con éxito las instalaciones, que reciben excursionistas a diario. El spa termal
(www.monchiquetermas.com, 25€), ofrece sauna, vapor, gimnasio, masaje acuático y piscina, más tratamientos
extra (ducha escocesa, masaje completo).

Silves [R**]
Bajo el nombre de Xelb, Silves, en el interior del Algarve (6,5km al norte de Lagoa y 11km al norte de Carvoeiro),
fue capital de los reinos moros de al-Gharb, un sitio de grandeza e industria, “de brillo resplandeciente” según los
relatos de época. En el S.XII, la armada de Sancho I puso fin a su esplendor, matando en el proceso a 6.000 de
sus habitantes. Cuando uno atraviesa su portal de inspiración morisca, en seguida nota que es diferente de otras
poblaciones del Algarve. Vive en el pasado, recordando la época de su apogeo, cuando era sede de la cultura mu-
sulmana en el sur, antes de los cruzados y los terremotos. Un castillo que ha visto días mejores corona el cerro.
De todos modos, su peculiar atmósfera hace que valga la pena una visita desde las poblaciones del sur.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

Fuera de la ciudad, cerca de un naranjal en el camino a Enxerim, un pabellón solitario alberga una cruz de piedra
tallada del S.XV, la Cruz de Portugal, con una pietà donde el rostro de Cristo está destruido en un lado, y una
crucifixión en el otro. Los chicos del pueblo se ofrecerán a guiarlo por una pequeña tarifa (no es necesario).
Cómo llegar: Hay trenes desde Faro y Lagos; la estación ferroviaria está a 1,8km del centro; hay ómnibus de co-
nexión. Los ómnibus paran en la carretera, al pie de la ciudad, cerca de la costa del río. En auto, por la ruta 125
que atraviesa el Algarve se llega a Lagoa, donde hay que tomar la ruta 124 hacia el norte para Silves.
Oficina turística de Silves: Rua 25 de Abril. Abre lun-vie 9:30am-12:30pm y 2-5pm.
• Castelo dos Mouros
La fortaleza de arenisca roja del S.IX, de la que queda buena parte de las murallas y torres, domina la ciudad.
Desde sus contrafuertes se ven los tejados azafranados y cubiertos de moho, bajando las estrechas calles em-
pedradas por donde caminan los gallos y los perros duermen plácidamente. Dentro de las murallas, el gobierno
plantó un jardín de flores con crisantemos dorados y estrellas federales escarlata. Hay un profundo pozo de
arenisca y una gran cisterna abovedada del S.XIII, de 10m de altura y sostenida por seis columnas, que en su
tiempo abasteció a la población. Se dice que la frecuenta una doncella mora, a la que se ve navegar las aguas
subterráneas en las noches de luna llena. Bajo las construcciones hay mazmorras y túneles laberínticos que
sirvieron como último escondite de los moros, antes que los caballeros cristianos los encontrasen y enviasen a
mejor vida. Si escala las murallas, verá panoramas impactantes de la población y las colinas que la rodean.
Abre 9am-7pm de mediados de julio a mediados de septiembre; cierra a las 6pm el resto del año. Última entra-
da 30min antes de cerrar (3.50€).
• Sé
La catedral gótica de Silves (S.XIII) está bajo la fortaleza, en Rua de Sé; fue construida en el sitio donde estaba
la Gran Mezquita. Flanqueada por amplias torres, tiene un aspecto militar, aunque el Gran Terremoto y siglos de
malas restauraciones han dejado su marca. Junto a las paredes se ven tumbas de obispos y cruzados. El pres-
biterio y el crucero son posteriores, en estilo gótico flamígero. Abre 8:30-18:30hs, con horarios limitados los do-
mingos. Gratis (las donaciones son bienvenidas).
• Fábrica del Inglês
www.fabrica-de-ingles.com
Es una serie de cafeterías y bares cerca del río, cinco minutos al este del puente carretero. Rodean un gran
patio central con naranjos, que se llena de mesas y se anima especialmente durante el festival de la cerveza
(cuatro días a fines de julio) y los viernes por la noche, en verano, cuando también hay show de luces en las
fuentes que adornan el lugar. En el ángulo noroeste del complejo está el Museu da Cortiças, un museo del cor-
cho (9.30am–12:30pm y 2–6pm; 2€).

Lagos* [Fr***] [R***]


Lagos es una ciudad muy turística, con un gran puerto deportivo al lado de la bahía, y un importante centro de vela
donde se celebran competiciones internacionales. Tiene una larga historia que remonta a tres siglos antes de Cris-
to: fue Lacobriga para romanos y lusitanos, Zawaia para los moros, fábrica de carabelas y capital del Algarve entre
1576 y 1756. En el borde de la Costa do Ouro, la Bahía de Sagres llegó a albergar más de 400 naves de guerra.
El terremoto de 1755 arrasó la ciudad, que perdió su posición como capital del Algarve. Hoy quedan sólo ruinas de
sus fortificaciones, pero conserva su carácter y encanto. Un mercado de pulgas recorre sus calle angostas. En
invierno, la temperatura suele ser lo bastante suave para poder tomar sol. El puerto pesquero está aislado de la
ciudad turística por el promontorio de Ponta da Piedade.
Cómo llegar: Lagos está 34km al este de Sagres; 69km al oeste de Faro; 264km al sur de Lisboa, y 13km al oes-
te de Portimão. En auto desde Lisboa hay que tomar la ruta 120 al sudeste después de Sines, y seguir las seña-
les; desde Sagres, tomar la ruta N268 al noreste hasta su encuentro con la N125 que, hacia el este, lleva a Lagos.
El tren desde Lisboa (cuatro por día) hace conexión en Tunes y tarda 4:30-5:40hs (25€); hay más de 10 ómnibus
por día (4hs, 19€).
Oficina de Turismo de Lagos: Rua Belchior Moreira de Barbudo, Sítio de São João, Lagos (www.visitalgarve.pt).
Abre 9:30am-1pm y 2-5:30pm.
• Playas
Hay buenas playas cerca, aunque todas se llenan en verano.
El promontorio de la punta sur sobre la ruta N125, Ponta da Piedade**, a menos de 2km de la ciudad, está
punteado de bonitas playas miniatura en cuevas formadas en el acantilado por la erosión, y a veces, escalones
tallados en la piedra para facilitar el acceso. La roca rojiza contrasta espectacularmente con las límpidas aguas
verdes. Desde la ciudad vieja, suba Av. dos Descobrimentos hacia Sagres y gire a la izquierda frente a la esta-
ción de bomberos, donde los carteles señalan la minúscula Praia do Pinhão - la primer cueva, a 20min de la
ciudad. Cinco minutos más adelante, Praia de Dona Ana cruza los acantilados; es de las más fotogénicas de
todo el Algarve; hay un restaurante construido dentro del acantilado. Más allá, se puede seguir un sendero que
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

bordea acantilados y costa hasta Praia do Camilo y luego a la Ponta da Piedade, donde hay un faro adornado
por palmeras: desde atrás del faro por el camino que pasa por su izquierda, la vista se extiende del cabo San
Vicente al oeste al cabo Carvoeiro al este - gran panorama en el ocaso. También se pueden visitar cuevas en
barco: pregunte a los pescadores de la playa de Ponta da Bandeira, praia de Dona Ana o Ponta da Piedade.
Otra buena playa de arenas blancas, flanqueada por la vía férrea, es Meia Praia, del otro lado del río, al este de
Lagos. Se extiende 4km hasta el delta de los ríos Odiáxere y Arão. Van muchos mochileros. Hay bares de pla-
ya; se puede llegar caminando por la marina y muelle de pesca en unos 20min, o en un ómnibus desde Avenida
dos Descobrimentos que recorre toda su longitud.
• Iglesia de San Antonio* [Fr*]
R. General Alberto Silveira. Abre ma-do 9.30-12.30 y 14-17. Cierra fest. 2,20 €.
La fachada muy simple de esta iglesia del S.XVIII, sobre la costa, hace difícil imaginar el virtuosismo de la deco-
ración barroca de su interior. Observe las tallas doradas, las falsas perspectivas del techo, los símbolos eucarís-
ticos y el techo de la tribuna.
• Fuerte da Ponta da Bandeira
Av. dos Descobrimentos. Abre ma-do 9.30-12.30 y 14-17. Cierra fest. 2 €.
Construido en el S.XVII, el fuerte avanza hacia el mar y protege un puertecito desde donde salen los barcos de
excursión a Ponta da Piedade. Hay que franquear el puente levadizo para poder llegar al interior del patio. En
las salas se hacen exposiciones sobre los Grandes Descubrimientos. La capilla está decorada con azulejos del
S.XVII. Desde la terraza hay espléndidas vistas de la ciudad y la costa.

Parque Natural del Suroeste Alentejano y Costa Vicentina** [R**]


Este parque natural ocupa 74.788 ha entre Burgau en el Algarve y Sines en el Alentejo. En el interior el paisaje es
muy ondulado, con bosques de eucaliptos y pinos, pitas y pueblos blancos que han conservado su autenticidad.
La Costa Vicentina, del cabo de San Vicente a Sines, formada por altos acantilados grises a cuyos pies se es-
conden playas a menudo espectaculares, es bastante silvestre, batida por los vientos y las olas y con un mar va-
rios grados más frío que el de la costa sur. Sus bases de exploración son las aldeas de Vila do Bispo y Carrapa-
teira, o las más animadas de Odeceixe y Aljezur (un bonito pueblo de casas blancas). Una carretera conduce a
las playas de Castelejo, Cordoama y Barriga; rodea toda la punta y ofrece preciosas vistas de la accidentada
costa y la larga playa de arena de Bordeira. El puerto pesquero y la playa de Arrifana están abrigados por un alto
acantilado. Tenga en cuenta que es una costa peligrosa para nadar.
Vila do Bispo
Es un pueblito tradicional de deslumbrante blancura donde se cruzan los caminos que van al norte, al Algarve y a
Sagres. La iglesia del S.XVII (Lun– Sáb 10am–1pm y 2–6pm; gratis) tiene un interior totalmente pintado, azulejado
o dorado. No hay otros puntos de interés, pero sirve como base para excursiones de día completo. Los ómnibus
de Sagres y de Lagos paran al pie de la aldea, a cinco minutos de la iglesia. La playa más cercana es Praia do
Castelejo - hay que bajar desde la plaza principal, girar a la izquierda luego de pasar el correo, y seguir 5km hacia
el oeste por un camino angosto -; hay un café-restaurante, una amplia superficie de arena (que queda cubierta en
la marea alta) bajo los acantilados gris oscuro, y olas fuertes.
Carrapateira
Carrapateira es una aldea de bajo perfil pero bien ubicada para llegar a la espectacular Praia da Bordeira, con
dunas, un riachuelo y buen surf, a 1km del pueblo. Hay muchas casas rodantes en la arena y un restaurante de
productos orgánicos. 4km al sur de Praia da Bordeira por el camino de la costa está Praia do Amado, una amplia
bahía arenosa con fondo de cerros bajos, con un par de cafeterías que abren en temporada, popular entre los sur-
fistas (tiene escuela de surf).
Aljezur
ALJEZUR es la población más animada de la costa occidental del Algarve, pero queda algo lejos de las playas. La
carretera costera pasa por la ciudad moderna, baja y prosaica, donde hay bancos, correo, cafeterías y restauran-
tes. El centro histórico, más interesante, sube por el cerro del otro lado del puente sobre el río Aljezur, formando
una red de angostas calles empedradas entre casas blancas, hasta los restos de un castillo moro del S.X. La ca-
minata es muy agradable, con vistas sobre el valle.
La oficina de turismo está a los pies de la ciudad vieja y al lado del río, en Largo do Mercado. Hay un camping -
Parque de Campismo do Serrão - con piscina y supermercado entre densos bosques, 7km al noroeste del pueblo
y a 4km de la bella Praia Amoreira.
Odeceixe
ODECEIXE está en una ladera frente al amplio valle del río Odeceixe, bajo la carretera costera. Se anima en ve-
rano, cuando su soberbia playa y su ambiente tranquilo atraen a mochileros, surfistas, viajeros en casa rodante y
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

familias. La Praia de Odeceixe está 4km al oeste de la población, bajando por el valle del río. Hay un trencito en
julio y agosto, pero caminar siguiendo el río hasta la amplia bahía arenosa, enmarcada por acantilados bajos, es
agradable. Es una de las playas más protegidas del área; se hace surf y se puede nadar con ciertas precauciones
(en especial en marea baja). El pueblo se centra en la calle principal y una pequeña plaza, el Largo 1° de Maio.

Sagres*** [R**]
Barrido por el viento, este fin del mundo, este finisterre en la punta sudoccidental de Europa, es un lugar cargado
de historia y emociones. Aquí se retiró Enrique el Navegante, en el S.XV, frente al océano Atlántico, para crear una
escuela de navegación que prepararía el camino de los Descubrimientos. En la punta de Sagres, promontorio
cercado por impresionantes escarpaduras que caen en vertical al mar, asienta una fortaleza construida en el
S.XVI. Muy dañada por el terremoto de 1755, fue remodelada por el Estado Nuevo en 1940 y restaurada recien-
temente. Las vistas dominan la bahía y el cabo de San Vicente al oeste y la costa de Lagos al este ¡Buen sitio pa-
ra recordar, en el ocaso, los tiempos en que el sol se zambullía más allá del límite del mundo!
Hoy, Sagres atrae a un número creciente de familias, mochileros, surfistas y aficionados al buceo, atraídos por sus
aguas templadas, escuelas de surf y magníficas playas. En el Posto de Turismo, Rua Comandante Matoso, se
puede alquilar bicicleta para explorar el lugar (8€ por 4 horas y 12€ por el día).
En invierno hay buena pesca, y se puede convenir una salida con los pescadores locales o en cualquier hotel im-
portante del Algarve. Sagres es buen sitio para el surf: hay olas relativamente suaves en las bahías entre Sagres
y Lagos, ideales para novatos, y de hasta 5m al norte del Cabo de São Vicente, para surfistas experimentados.
Cómo llegar: Sagres está 280km al sur de Lisboa, 34km al oeste de Lagos y 114km al oeste de Faro. Se llega en
ómnibus EVA desde Lagos (www.eva-bus.com); el viaje dura 1 hora y hay un servicio por hora (3,40€). En auto,
se sigue la ruta 125 hacia el oeste hasta Vila do Bispo y luego la ruta 268 al sur hasta Sagres.
• Fortaleza
La fortaleza de Enrique el Navegante domina la población. En verano abre 10am–8.30pm (€3). Un inmenso cir-
cuito de muros - de los que solo queda el lado norte - rodeaban el vasto promontorio. Tras el formidable túnel de
entrada, se extiende una inmensa rosa de los vientos de guijarros, de 43 m de diámetro, desenterrada de abajo
de una iglesia en 1921. Nadie sabe si es de los tiempos de Enrique, aunque se acepta que la capilla de Nossa
Senhora da Graça que está a su lado (cerrada) es del S.XV. Hay un pequeño museo de interés menor, con do-
cumentos históricos locales.
• Cabo de São Vicente***
El expuesto Cabo de São Vicente, del otro lado de la bahía de Sagres, era sagrado para los romanos, que lo
llamaron Promontorium Sacrum y creían que el sol se zambullía silbando en el agua todas las noches. En el
S.VIII se llevaron allí las reliquias del mártir San Vicente, y fue transformado en lugar de culto cristiano. El mar
es de gran riqueza biológica: hay águilas de Bonelli, cigüeñas, garzas, palomas de roca y otros pájaros.
Hay un faro - el segundo más potente de Europa – que ilumina 100km mar adentro. Lo flanquean las ruinas de
un convento capuchino del S.XVI. Se cree que allí estaba la escuela de navegantes y la casa del Infante Enri-
que, pero fueron destruidas por los corsarios de Francis Drake en 1587 y por el terremoto en 1755. Los monjes
se fueron cuando se suprimieron los monasterios en 1834.
Cómo llegar: Caminando 6km desde Sagres, por un dramático sendero que bordea los acantilados en la mayor
parte de su recorrido. En primavera y comienzos del verano, se ven anidar tordos azules de roca y halcones
peregrinos. No es difícil - se hace en menos de una hora y media - y las vistas son hermosas. Lo mejor es llegar
a tiempo para ver el ocaso. También se puede ir en un ómnibus que sale lun-vie a las 11:15am, 12:30pm y 6pm,
desde Rua Comandante Matos, cerca de la oficina de turismo. Llega en 10 min y cuesta 2€ (ida).
• Playas
La península tiene muchas playas, algunas nudistas. Al este de la fortaleza están las más protegidas; la mejor,
más adecuada para nadar y más concurrida es Mareta, 5min al sudeste de la plaza, al pie del camino que va
del centro a la playa; a la altura del muelle de pesca industrial está la pequeña Praia da Baleeira, a 15min de la
plaza por Rua Comandante Matoso; a 5-10min de caminata desde los acantilados que están sobre el muelle,
Praia do Martinhal es más larga y tiene menos gente, ideal para hacer windsurf. Al oeste de la fortaleza, Praia
do Tonel es buena playa arenosa, más agreste; van muchos surfistas, y más lejos, bajando 2km por el camino
de Sagres al Cabo de São Vicente está la bella Praia de Belixe, dominada por un pequeño fuerte (cerrado).

Al este de Faro
Tavira**​
A Tavira, una gema 37 km al este de Faro, se llega atravesando campos verdes repletos de almendros y algarro-
bos. Esta encantadora ciudad de casas blancas e innumerables iglesia, está al pie de una colina delimitada por
vestigios de las murallas construidas por el rey Dionisio, en la desembocadura de los ríos Ségua y Gilão, que se
encuentran bajo un puente romano de siete arcos. El puente une las dos mitades de la ciudad.
*** Justifica el viaje. ** Vale la pena desviarse * De interés particular.

Es agradable pasear por su concurrido mercado de frutas y verduras y por los jardines, en la costa del río, y por
sus sinuosas callejuelas. En la plaza, palmeras y pimientos crujen bajo los frescos arcos. Las casas, con tejados
de tijera, están coronadas por chimeneas floridas ; algunas tienen tejas verdes y balcones de hierro forjado con
puntas ornamentadas. Muchos portales llevan calados.
La ciudad es centro de pesca de atún. Hay mercado el 3º sábado del mes, feria de antigüedades el 3º domingo. El
último fin de semana de abril, la Feria de la Sierra de Primavera presenta artesanía y productos tradicionales de
la región de la Sierra del Caldeirão y de Tavira.
Hay conexiones frecuentes por ómnibus con Faro. Oficina de Turismo: Rua da Galeria; en verano 9:30am-7pm.
Considerar el alojamiento en la Pousada de Tavira, Convento da Graça (www.pousadas.pt), Rua D. Paio Peres
Correia - hay promo para mayores de 55 años € 128 c/desayuno, en una construcción del S.XVI restaurada, con
piscina, WiFi, etc. (aceptan Visa y AE).
• Puente romano: Desde la Praça da Republica se ve el puente y las bonitas casas de la otra orilla.
• Iglesia de Santa María del Castillo: Rua da Liberdade, frente al largo da Graça, una hermosa plaza en pen-
diente muy florida y sombreada. La iglesia, construida en el solar de una antigua mezquita, ha conservado su
fachada gótica. Alberga la tumba de los siete caballeros de la orden de Santiago cuya muerte a manos de mo-
ros desencadenó la reconquista de la ciudad. Destacan la bóveda de crucería de la capilla, a la izquierda de la
entrada, y los azulejos del S.XVIII.
• Castillo árabe: Subiendo la empinada Rua da Liberdade, podrá explorar los batimentos del castillo. Dentro de
las muralla almenadas hay un espléndido jardín. Desde el castillo se tiene la mejor vista de las agujas de las
iglesias, la ciudad y, tras el delta, el océano. Abre 9am-5pm (gratis).
• Iglesia de la Misericordia: Travessa da Fonte - Tiene portal renacentista e interior revestido de paneles de
azulejos del S.XVIII que representan la Misericordia. También hay un retablo de madera dorada de la misma
época.
• Iglesia de San Pablo: Padinha - iglesia del S.XVII. Siete de sus capillas presentan revestimientos barrocos de
madera del S.XVIII.
• Iglesia del Carmen: Largo do Carmo - Iglesia del S.XVIII con un hermoso retablo en madera dorada.
• Isla de Tavira [R**]
Tavira está separada del mar por una franja de arena alargada de unos 14km, la Ilha de Tavira, que va del oes-
te de Cacela hasta pasar la aldea pesquera de Fuzeta. En julio-sept salen lanchas de la costanera de Tavira
(8.30am–8pm, cada hora; €1,50); de lo contrario hay que ir al embarcadero de Quatro Águas, 2km al este de
Tavira (8am–8pm; €1 ida y vuelta). El cruce tarda 5min; en alta estación salen las lanchas conforme al público
que haya - siempre pregunte el horario de la última lancha de regreso. Alternativamente, hay acuataxis desde
Quatro Águas (€15 por hasta 6 personas).
En la isla hay dos playas: Praia de Tavira y Praia de Fuzeta, y un camino que sale del muelle, pasa por algu-
nos chalets y llega a ellas. Se alquilan sombrillas y embarcaciones a pedal y hay algunos bares-restaurantes. Si
se aleja unos 15min se desprenderá de las multitudes - si las hay. También puede tomar la senda que va hacia
el oeste del embarcadero, paralela a la costa, donde hay pinos y mesas de picnic. El camping municipal
(www.campingtavira.com) cobra €12/día (llevar repelente).
Hay quien prefiere la playa de la pequeña aldea de Santa Luzia, a 3km del centro de Tavira.

Vila Real de Santo Antonio


Veinte años después de reconstruir Lisboa, el Marquês de Pombal envió arquitectos a restablecer la ciudad fronte-
riza de Vila Real de Santo António. Aunque ha cambiado mucho, se mantiene la Praça de Pombal, llena de na-
ranjos y con un obelisco en su centro, cubierto de incrustaciones de azulejos blancos y negros. El río Guadiana la
separa de su vecina española, Ayamonte. La Vila es un gran ejemplo de planeamiento urbano en el S-XVIII. La
Avenida da República es una gran explanada que sigue el río; desde su extremo norte se puede ver la ciudad es-
pañola del otro lado. Hay carros de caballos, alegremente pintados, que hacen el paseo por los muelles y el faro.
Está 314km al sudeste de Lisboa, 85km al este de Faro y 50km al oeste de Huelva, en España. La mayoría de sus
visitantes llegan de Faro, en ómnibus, a la estación en Avenida da República (1:45hs, 4,95 €). Desde allí mismo
se hace la conexión por ferry con Ayamonte, en España. En verano los servicios son diarios, 9am-7pm (2 €).
Oficina de Turismo: Avenida Infante D. Henrique, Monte Gordo; en verano abre martes-jueves 9:30am-7pm, vier-
nes-lunes 9:30am-5:30pm.
5km al norte, en camino a Mértola (N122) se llega a la fortaleza gris de Castro Marim, una formidable estructura
de las guerras entre España y Portugal. Dentro de las murallas están las ruinas de la Igreja de São Tiago.
4km al sudoeste de Vila Real, en la boca del río Guadiana, está Monte Gordo, un centro turístico emergente que
sigue a Faro en cantidad de hoteles. La Praia de Monte Gordo es linda y grande pero escarpada. Atrás hay tie-
rras bajas con pinares. Es la de agua más cálida de Portugal.

Common questions

Con tecnología de IA

Para fortalecer el equilibrio económico entre las regiones costeras y el interior, Portugal podría implementar políticas de incentivo fiscal y subsidios a pequeñas y medianas empresas en el interior, enfocándose en industrias como la agricultura sostenible y el ecoturismo que aprovechen los recursos naturales locales . Mejorar la infraestructura de transporte y comunicación es esencial para conectar mejor el interior con las áreas costeras . Además, invertir en educación y formación técnica en las zonas menos desarrolladas puede ampliar la base laboral cualificada, alentando a la industria tecnológica a expandirse más allá de las regiones costeras .

En Portugal, las zonas costeras tienen un desarrollo económico y social superior al interior, una tendencia que ha sustituido al tradicional abismo norte-sur. El interior del país sigue enfrentando desafíos significativos, como salarios bajos y un sistema sanitario deficiente . Por otro lado, las inversiones en infraestructuras e industria en las áreas costeras han llevado a una modernización, aunque el crecimiento económico general del país aún es limitado, siendo la mitad de la media de la Unión Europea .

Desde la era autoritaria de Salazar, que restringió los derechos civiles mediante la prohibición de partidos y censura de prensa , hasta la presidencia de Aníbal Cavaco Silva, Portugal ha experimentado significativas mejoras en derechos civiles. Silva, aunque católico, no vetó leyes progresistas, como la legalización del aborto . Además, aunque Portugal no permitía el matrimonio homosexual en ese momento, su constitución prohibía la discriminación basada en la orientación sexual , reflejando una apertura a los derechos civiles no presente durante el régimen de Salazar.

Desde 1993, Portugal pasó de ser un país predominantemente emisor a receptor de inmigración. Esto se debió a la demanda de mano de obra en sectores como la construcción, agricultura y restauración . Los movimientos migratorios incluyen flujos tradicionales desde África y flujos recientes desde países de la antigua Unión Soviética . Este cambio al convertir a Portugal en un destino de inmigración ha modificado la composición demográfica, aumentando la diversidad cultural .

António de Oliveira Salazar tuvo una influencia significativa en el curso político de Portugal desde que fue Primer Ministro en 1932 hasta 1968. Implementó un régimen autoritario conocido como 'Estado Nuevo', que estaba basado en una policía política llamada PIDE, la prohibición de partidos políticos y la censura de prensa . Salazar acabó con la participación de militares en el gobierno y consolidó su poder suprimiendo la oposición. Portugal se aisló exceptuando la cooperación con España, y mantuvo su neutralidad en la Segunda Guerra Mundial, aunque permitió bases aliadas .

El cambio económico y social en Portugal tras su entrada en la Unión Europea se debió a diversos factores, como la tendencia a la privatización de empresas estatales, mejoras significativas en infraestructura, como ferrocarriles y hospitales, y la inversión de países de la Unión Europea y EE.UU. en la industria portuguesa . Estas inversiones trajeron modernización, aunque también aumentaron los costos de vida al nivel de sus vecinos europeos, lo que contrastó con salarios todavía bajos .

El turismo es una pieza clave en la economía moderna portuguesa, contribuyendo al crecimiento económico y modernización del país. Ha impulsado la infraestructura, generado empleos y realzado la popularidad cultural de arquitectura y playas . A su vez, los ingresos turísticos permiten la preservación de sitios históricos y la conversión de palacios en espacios públicos, revitalizando el patrimonio cultural . Este boom turístico, sin embargo, conlleva un aumento del costo de vida, semejando los precios a los de países vecinos .

El azulejo es un elemento icónico del patrimonio cultural portugués. Históricamente, ha sido utilizado en la arquitectura para narrar historias y decorar espacios públicos y privados. Esta tradición continúa viva, como se evidenció en la Expo 98 que resaltó el uso contemporáneo del azulejo como un elemento decorativo relevante . El Museu Nacional do Azulejo en Lisboa preserva y muestra la evolución de este arte, representando la identidad cultural de Portugal mientras conecta pasado y presente .

La Revolución de los Claveles en 1974 marcó el final del régimen autoritario establecido por Salazar. La revolución fue iniciada por el Movimiento de las Fuerzas Armadas (MFA), que, al recibir el apoyo popular expresado mediante claveles rojos, forzó la renuncia del entonces Primer Ministro Marcello Caetano y logró el cese del salazarismo . Aunque hubo algunos incidentes, se evitó un derramamiento de sangre significativo. Este evento facilitó la transición a la democracia en Portugal y el comienzo de un período de reformas políticas y sociales .

Durante el régimen de Salazar, y especialmente en los años 1960, un 20% de la población activa emigró principalmente a Francia y Bélgica debido a la falta de empleo y las guerras coloniales. La guerra de liberación en Angola y las subsiguientes en Guinea-Bissau y Mozambique agravaron esta situación, ocasionando no solo una fuga laboral significativa sino también un desgaste económico y social en Portugal .

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