EXPROPIACION
EXPROPIACION
EXPROPIACION .............................................................................................................................. 2
GENERALIDADES ........................................................................................................................... 2
Definición ........................................................................................................................................... 2
Naturaleza jurídica ........................................................................................................................... 2
Fundamento de la expropiación ..................................................................................................... 3
Sujetos ............................................................................................................................................... 3
El Expropiante ............................................................................................................................... 3
El expropiado ................................................................................................................................ 3
Condiciones de la expropiación . ................................................................................................... 3
Utilidad pública .............................................................................................................................. 4
Calificación por ley ....................................................................................................................... 4
Indemnización previa ................................................................................................................... 4
La expropiación en la constitución del Perú del 1993 ................................................................ 6
Inviolabilidad del derecho de propiedad ................................................................................... 6
Inviolabilidad de la propiedad ................................................................................................. 6
Límites al ejercicio de la propiedad ....................................................................................... 7
Expropiación .............................................................................................................................. 7
La expropiación en el Código Civil ................................................................................................ 9
Noción de propiedad .................................................................................................................... 9
Régimen legal de la expropiación ............................................................................................ 12
La expropiación en el Código Procesal Civil .............................................................................. 14
Procesos abreviados ................................................................................................................. 14
Subcapítulo 4 .............................................................................................................................. 14
Expropiación ................................................................................................................................ 14
La Ley General de Expropiacion .................................................................................................. 23
Bibliografía ........................................................................................................................................ 29
1
EXPROPIACION
GENERALIDADES
Definición
En el artículo 2 de la Ley General de Expropiaciones señala que: La expropiación
consiste en la transferencia forzosa del derecho de propiedad privada, autorizada
únicamente por ley expresa del Congreso en favor del Estado, a iniciativa del
Poder Ejecutivo, Regiones o Gobiernos Locales y previo pago en efectivo de la
indemnización justipreciada que incluya compensación por el eventual perjuicio.
Se considera también que, “En general, la expropiación puede ser definida como
la privación forzosa o imperativa de la propiedad; como contraprestación, el
afectado recibe una indemnización. Se trata de una facultad exclusiva del Estado
que, haciendo uso del ius imperii que lo caracteriza, priva a alguna persona
(natural o jurídica; pública o privada) de su dominio, obviamente en forma
unilateral” (Cruz, 1999).
En términos generales la expropiación está definida como el acto mediante el cual
en aras de un interés superior se impone a los particulares la enajenación forzosa
de sus bienes en favor del Estado o de alguna repartición pública, y en casos de
excepción en beneficios de empresas privadas o concesionarios públicos, a
cambio de una justiciera indemnización equivalente a su valor (Arias, 1998).
Naturaleza jurídica
Algunos tratadistas clásicos, consideran a la expropiación como una modalidad
especial de compraventa forzada. Se trata, según este criterio, de una venta
forzosa impuesta a los particulares en beneficio de la comunidad, en la que el
precio está representado por la indemnización pagada al expropiado.
En contraposición a esta línea de pensamiento Max Arias, afirma: “A nuestro
entender esta concepción es errónea pues en realidad no existe contrato y el
dueño se ve compelido a una enajenación forzosa, dado que voluntariamente no
accede a la transferencia del dominio”.
2
Fundamento de la expropiación
Este criterio se justifica en cuanto a la expropiación implica una voluntad superior
(estatal) que se sobrepone a la usencia de voluntad para transferir un bien o
incluso se sobrepone a su negativa (Barron, 2003)
Sujetos
Los sujetos de la expropiación son el expropiante y el expropiado,
respectivamente.
El Expropiante
La expropiación es un acto del poder público. Estando la expropiación sustentada
en la necesidad y utilidad pública o el interés social, resulta evidente que el Estado
es el sujeto expropiante. Es decir, viene a ser el sujeto activo, es el titular de la
facultad expropiatoria.
El expropiado
El expropiado o sujeto pasivo de la expropiación es por su parte toda persona
natural o jurídica que gozando del dominio privado de un determinado bien sufre
los efectos de una enajenación forzosa.
Condiciones de la expropiación.
Conforme con el art. 70 de nuestra Constitución Política, la expropiación por causa
de seguridad nacional o necesidad pública, debe ser calificada por ley y
previamente indemnizada. De esta norma que constituye el pilar básico del
instituto de la expropiación, se desprende que ésta debe cumplir las siguientes
condiciones: debe fundarse en una razón o causa de utilidad pública; esa utilidad
pública debe ser calificada por ley; finalmente, la expropiación exige el pago en
efectivo de indemnización justipreciada.
3
Utilidad pública
El concepto de utilidad pública, base y fundamento de la expropiación, se ha ido
ampliando a medida que el derecho perdía paulatinamente su carácter
individualista.
De una manera general, podemos decir que dentro del concepto de utilidad
pública está comprendido todo lo que es conveniente al progreso general del país,
a su prosperidad, a la mayor justicia en la distribución de las riquezas, porque esa
justicia hace a la paz social y, por consiguiente, no puede negarse su utilidad
pública.
BERNALES BALLESTEROS, al comentar el artículo 70° de la Constitución,
sostiene: “La necesidad pública es un concepto que tiene relación con la
indispensabilidad para la sociedad en su conjunto de hacer o no hacer
determinada cosa. Por ejemplo, es de indiscutible necesidad pública la
construcción de carreteras de trazo lo más recto que sea posible y para ello,
muchas veces hay que expropiar propiedades ajenas, ya que están en el trazo de
la nueva vía de comunicación”.
Indemnización previa
Max Arias afirma: “El particular que se ve privado de su dominio no sufre con ello
un despojo pues como elemento existencial de la expropiación existe el pago de
su valor justipreciado, esto es, la indemnización. Ella representa el equivalente
económico del bien expropiado y no sólo cumple funciones de manifiesta justicia,
sino que protege a la propiedad privada concediéndole al propietario los medios
para subrogar con otro bien el que ha sido objeto de la medida”.
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Bernales Ballesteros, opina: “Esta indemnización no puede referirse solamente a
una tasación del bien a expropiar; tiene que tomar en cuenta el daño adicional que
se hace al propietario al privarlo de su propiedad.
La indemnización debe ser pagada previamente a la toma de posesión del bien
expropiado. De esta manera se impide que se demore el pago o que no se haga
indefinidamente. Si no hay pago realizado, la expropiación será obviamente
inválida”.
La indemnización está referida al equivalente económico que realiza el Estado (o
la entidad que realiza la expropiación) como contraprestación justa del bien
expropiado.
Es decir, cumple la finalidad de reparar –al menos, en un porcentaje- el perjuicio
causado al propietario del bien. La Constitución, en su artículo 70, establece que
el pago debe ser en efectivo, justo y debe incluir una compensación por el
eventual perjuicio.
Para esto, se deberá considerar la tasación del bien realizado por peritos o
especialistas para determinar, en forma precisa, el valor del bien a expropiarse;
asimismo se atenderá al daño adicional que pudiera sufrir por eventuales
perjuicios.
5
MARCO LEGAL
Título II
Capitulo III
De la propiedad
Inviolabilidad de la propiedad
El mismo término era utilizado en las Constituciones de 1979 (artículo 125) y 1933
(artículo 29). Inviolable significa que nadie la puede afectar, desconocer o
cuestionar.
La "inviolabilidad" de la propiedad en el Texto Constitucional está más referida a
que el Estado no puede privar de ella a los particulares, salvo que sea a través de
la expropiación. Esto es así en la doctrina, y se infiere también del hecho de que a
continuación de la inviolabilidad está consignada, casi de inmediato, la
expropiación.
En la Constitución de 1979 esto era más notorio porque la expropiación venía
inmediatamente después de la declaración de inviolabilidad. En la Constitución
6
actual se ha intercalado el tema del ejercicio y sus límites. Pero inmediatamente
después viene la regulación de la expropiación.
Es el Estado entonces quien en primer lugar debe respetar la propiedad privada.
No puede tocarla, menos aún apropiársela.
Expropiación
La única vía para que el Estado prive a una persona de su derecho de propiedad
es la expropiación, dice la norma bajo comentario. La expropiación es una
institución de Derecho Administrativo, aun cuando sin duda tiene efectos en el
ámbito del Derecho Civil porque produce la extinción del derecho de propiedad
(artículo 968 del Código Civil).
La expropiación se funda en que el interés público prima sobre el interés
particular. Pero esto presupone dos cosas: que las causales de expropiación estén
expresa y previamente establecidas en la ley, y por tanto, no queden libradas al
criterio del gobernante; y que el Estado pague al particular el precio justo del bien
expropiado.
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En cuanto a las causales o motivos que justifican la expropiación, la actual
Constitución ha sido más restrictiva que las de 1979 y 1933. En efecto, hoy solo se
puede expropiar por causa de seguridad nacional o necesidad pública. La
Constitución de 1979 autorizaba la expropiación por causa de necesidad y utilidad
públicas o de interés social y la de 1933, modificada en 1964 por la Ley N° 15252,
por causa de utilidad pública o de interés social.
La necesidad pública alude a lo que es indispensable, a lo que el interés público
requiere; por ejemplo, la expropiación de predios para construir un hospital. En
cambio, la utilidad pública se refiere a lo que produce un beneficio, una ventaja.
La obra no es indispensable pero sí conveniente; es el caso, por ejemplo, de las
expropiaciones que hacen posible la construcción de una vía expresa o un
corredor vial. El interés social es, como ya se dijo anteriormente a propósito del
ejercicio de la propiedad, aquello que beneficia a un determinado sector social.
En el caso de las expropiaciones para la reforma agraria. La Constitución de 1933,
en su texto original, permitía expropiar solo por causa de utilidad pública. Sin
embargo, como había consenso en el Congreso en los años sesenta para llevar a
cabo la reforma agraria, se modificó la Constitución a través de la Ley N° 15252,
ya mencionada, agregándose el interés social como causal expropiatoria. Se
trataba de responder al interés de un grupo social, el de los campesinos que no
eran propietarios de tierras.
En la medida que las causales de expropiación son más restringidas, la protección
al derecho de propiedad privada es mayor.
Otro punto con relación a la expropiación es el pago del precio del bien
expropiado. La doctrina acepta que en aras del interés público, el Estado prive al
particular de su derecho de propiedad, pero rechaza que no le pague el valor del
bien.
La Constitución de 1933 hablaba de "previa indemnización justipreciada". Cuando
en la década del sesenta se debatió la reforma agraria, para la cual había por
cierto que expropiar predios, se tropezó con la dificultad del pago porque el Estado
no contaba con los recursos requeridos. Los propietarios insistían que conforme a
la Constitución el pago debía ser previo y en dinero. Ante esta situación se aprobó
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en el Congreso la modificación del artículo 29 de la Constitución, principalmente
en dos puntos: se incluyó el interés social como causal de expropiación, y se
autorizó el pago por cuotas o mediante bonos de aceptación obligatoria en las
expropiaciones para la reforma agraria y otros fines como el ensanche y
acondicionamiento de poblaciones, el aprovechamiento de fuentes de energía y
expropiaciones por causa de guerra o calamidad pública.
La Constitución de 1979 mantuvo lo del interés social y el pago por cuotas o en
bonos en los casos ya indicados. Pero ambas cosas fueron suprimidas, por la
actual Constitución.
Tres comentarios finales con relación a la expropiación. Solo por ley cabe
expropiar. Antiguamente podía hacerse también por decisión del Poder Ejecutivo,
pero ahora esto no es posible. Además, el importe de la indemnización
justipreciada debe incluir la compensación del perjuicio que hubiere. El justiprecio
comprende, en consecuencia, no solo el valor mismo del bien que podríamos
llamar el daño emergente, sino también el lucro cesante.
La Constitución actual, repito, protege más al propietario que las dos
Constituciones anteriores.
Otro punto es que el propietario expropiado puede cuestionar el valor de la
propiedad que el Estado estableció en el proceso expropiatorio. No puede discutir
la expropiación misma si esta se declaró conforme a ley, pero sí el precio. Por
cierto, si la expropiación es arbitraria, el expropiado tiene expedita la acción de
amparo en defensa de su derecho de propiedad.
Noción de propiedad
Artículo 923.- La propiedad es el poder jurídico que permite usar, disfrutar,
disponer y reivindicar un bien. Debe ejercerse en armonía con el interés social y
dentro de los límites de la ley.
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Walter Camacho respecto al mencionado artículo nos dice: esta norma define la
propiedad, que es sin duda el más importante de los derechos reales. La
propiedad es, en primer lugar, un poder jurídico. El poder adopta muchas formas.
Así, hay el poder de la fuerza, el poder político, el poder bélico. En este caso es un
poder que nace del Derecho. Recae sobre un bien o sobre un conjunto de bienes,
ya sean corporales (cosas) o incorporales (derechos). Cuatro atributos o derechos
confiere la propiedad a su titular: usar, disfrutar, disponer y reivindicar.
Usar es servirse del bien. Usa el automóvil quien se traslada con él de un lugar a
otro. Usa la casa quien vive en ella.
Disfrutar es percibir los frutos del bien, es decir, aprovecharlo económicamente.
Los frutos son los bienes que se originan de otros bienes, sin disminuir la
sustancia del bien original. Son las rentas, las utilidades. Hay frutos naturales, que
provienen del bien sin intervención humana, frutos industriales, en cuya
percepción interviene el hombre, y frutos civiles, que se originan como
consecuencia de una relación jurídica, es decir, un contrato (artículo 891). Ejemplo
de los primeros son las crías de ganado; ejemplo de los frutos industriales son las
cosechas o los bienes que se obtienen de la actividad fabril; y ejemplo de los
frutos civiles son los intereses del dinero o la merced conductiva de un
arrendamiento.
Disponer es prescindir del bien (mejor aún, del derecho), deshacerse de la cosa,
ya sea jurídica o físicamente. Un acto de disposición es la enajenación del bien;
otro es hipotecario; otro, finalmente, es abandonarlo o destruirlo.
El Código Civil dice también: que el propietario puede reivindicar el bien.
Reivindicar es recuperar. Esto supone que el bien esté en poder de un tercero y
no del propietario. Muchas pueden ser las causas, desde un desalojo o
usurpación, hasta una sucesión en la que se dejó de lado al heredero legítimo y
entró en posesión un tercero que enajenó a un extraño, el cual ahora posee. En
cualquier caso, el propietario está facultado, mediante el ejercicio de la acción
reivindicatoria, a recuperar el bien de quien lo posee ilegítimamente. Por esto se
dice que la reivindicación es la acción del propietario no poseedor contra el
poseedor no propietario (poseedor ilegítimo, habría que precisar).
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Aparte de los atributos o derechos del propietario, la doctrina analiza los
caracteres de la propiedad, que son cuatro: es un derecho real; un derecho
absoluto; un derecho exclusivo y un derecho perpetuo.
En cuanto a lo primero, la propiedad es el derecho real por excelencia. La
propiedad establece una relación directa entre el titular y el bien. El propietario
ejercita sus atributos sin la mediación de otra persona. Además,
Es también un derecho absoluto porque confiere al titular todas las facultades
sobre el bien: el propietario usa, disfruta y dispone. El usufructo, en cambio, no es
absoluto pues solo autoriza a usar y disfrutar.
La propiedad es exclusiva (o excluyente), porque elimina o descarta todo otro
derecho sobre el bien, salvo desde luego que el propietario lo autorice. Tan
completo (absoluto) es el derecho de propiedad que no deja lugar a otro derecho.
La institución de la copropiedad (propiedad que ejercitan varias personas) no
desvirtúa este carácter de la exclusividad porque en la copropiedad el derecho
sigue siendo uno. Lo que ocurre es que lo ejercitan varios titulares. Estos
constituyen un grupo, que es el titular del derecho y que excluye a cualesquiera
otros.
Finalmente, la propiedad es perpetua. Esto significa que ella no se extingue por el
solo no uso. El propietario puede dejar de poseer (usar o disfrutar) y esto no
acarrea la pérdida del derecho. Para que el propietario pierda su derecho será
necesario que otro adquiera por prescripción. Esto lo dice el artículo 927 que en
primer término sanciona la imprescriptibilidad de la acción reivindicatoria, con lo
cual se declara la perpetuidad del derecho que esa acción cautela; y en segundo
lugar dice que la acción no procede contra quien adquirió el bien por prescripción,
lo que significa que no hay acción (y por tanto la propiedad ya se ha extinguido) si
otro ha adquirido por prescripción.
El artículo 923 en su parte final dice que la propiedad debe ejercerse en armonía
con el interés social y dentro de los límites de la ley. Esto requiere ciertas
precisiones:
La norma alude al interés social porque cuando se expidió el actual Código
estaba vigente la Constitución de 1979, la cual decía, en su artículo 124,
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que la propiedad obliga a usar los bienes en armonía con el interés social.
Pero la actual Constitución ha eliminado el interés social, reemplazándolo
en el artículo 70 por la noción del bien común. Debemos entonces entender
que el artículo 923 del Código Civil está modificado: hay que leer "bien
común" en vez de "interés social".
Los conceptos de interés social y bien tienen diferencias. El bien común es
el bien general, el bien de todos. El interés social, en cambio, es el que
puede tener un grupo social determinado. Así, por ejemplo, existe el interés
de los campesinos, de los empresarios y de quienes viven en pueblos
jóvenes.
Otra diferencia es que la noción de "bien" alude a beneficio, a lo que es
conveniente. El "interés", por otra parte, responde a la satisfacción de una
necesidad.
Como consecuencia de lo anterior, es distinto que el ejercicio de la
propiedad armonice con el interés social o con el bien común. En el primer
caso, por ejemplo, el ejercicio de la propiedad e incluso su subsistencia
pueden ceder ante un programa de vivienda para personas de escasos
recursos, lo cual ciertamente no se daría cuando está de por medio el bien
común (Codigo Civil Comentado. Tomo V. Derechos Reales, 2011).
12
laboral, tampoco es posible reconocer un absolutismo en materia de
propiedad u otros derechos patrimoniales.
La expropiación es un derecho del Estado con base constitucional y una
limitación conocida por todo propietario. Ahora bien, si se admiten
restricciones en el derecho de propiedad, es preciso que la ley defina los
límites de tales restricciones. Los requisitos para la expropiación señalados
en la Constitución y la dación de una ley de expropiación apuntan en ese
sentido.
No hay duda que la expropiación es la expresión más radical de las
limitaciones al derecho de propiedad, ya que elimina la "perpetuidad" de
este derecho. Expropiar es sustraer un bien de la esfera patrimonial de su
titular, para trasladarlo a la esfera patrimonial del Estado. Para nuestro
ordenamiento la expropiación es la transferencia forzosa del derecho de
propiedad privada, autorizada por ley expresa del Congreso a favor del
Estado, previo pago del justiprecio y del eventual perjuicio.
De lo expuesto se desprenden varias cuestiones sobre las que es preciso
reparar. Primero, siendo la expropiación un acto unilateral por el cual el
Estado priva de la propiedad de un bien a su titular, se ha previsto que tal
acto se revista de un conjunto de exigencias sustanciales que impidan que
el propietario se vea expuesto a la arbitrariedad del Estado. En ese sentido
apunta la exigencia del conjunto de requisitos reseñado líneas arriba. De
ahí que la expropiación no pueda ser un acto expeditivo, y más bien deba
ser calificado de un proceso, en el sentido que debe cumplir varias etapas y
recabar varios requisitos.
En efecto, la necesidad pública es la causa y fin de la expropiación, y quien
califica dicha necesidad es el Congreso. Que el juicio sobre necesidad
pública pertenece al Congreso no quiere decir que resulte desprovisto de
controles. Solo el Congreso califica, pero como la calificación requiere
ineludiblemente la realidad de la "necesidad pública", el acto no puede ser
arbitrario (Codigo Civil Comentado. Tomo V. Derechos Reales, 2011).
13
La expropiación en el Código Procesal Civil
Sección quinta
Título II
Procesos abreviados
Artículo 486.- Procedencia
Se tramitan en proceso abreviado los siguientes asuntos contenciosos:
4. expropiación;
Subcapítulo 4
Expropiación
"Artículo 519.- Competencia por materia.- Todas las pretensiones derivadas
o conexas con la expropiación se tramitan con arreglo a lo dispuesto en
este subcapítulo.
Artículo 520.- Requisitos de la demanda.- Además de los requisitos y
anexos previstos en los Artículos 424 y 425, la demanda deberá estar
acompañada de:
1. Copias autenticadas de las disposiciones legales autoritativa o dispositiva
y ejecutora de la expropiación.
2. Copia certificada de los asientos registrales del bien por expropiar o en
su caso, certificación de que el bien no está inscrito. En este caso se
deberán acompañar los documentos públicos o privados que acrediten la
condición del propietario o del poseedor, en su caso.
3. Documentos técnicos de identificación y evaluación del bien a expropiar
conforme al destino previsto. Cuando se trate de inmuebles rústicos o
urbanos se acompaña copia certificada de los planos de ubicación y
perimétricos y la memoria descriptiva del bien, extendidos conforme a la ley
de la materia.
4. Tasación debidamente motivada del valor comercial actualizado del bien
a la fecha de la resolución ejecutora de la expropiación, de acuerdo a lo
establecido en el Artículo 16 de la Ley General de Expropiaciones.
14
5. La comunicación mediante la cual el sujeto activo ofrece un monto por
indemnización justipreciada.
6. Compensación debidamente documentada presentada por el sujeto
pasivo de la expropiación en su oportunidad de acuerdo a lo establecido en
el párrafo primero del Artículo 9 de la Ley General de Expropiaciones. Este
requisito no es exigible en el supuesto que contempla el párrafo quinto del
Artículo 9 de la referida ley.
7. Certificado de consignación de la indemnización justipreciada que incluya
el valor de la tasación comercial actualizado y la compensación propuesta
por el sujeto pasivo a favor del expropiado cuando corresponda, de acuerdo
a lo dispuesto por la Ley General de Expropiaciones.
Se declarará inadmisible la demanda cuando no se haya consignado a
favor del sujeto pasivo la indemnización justipreciada, cuando así lo exija la
Ley General de Expropiaciones.
Este artículo establece unos requisitos especiales para la presentación de
la demanda. Se trata de anexos especiales que necesariamente deberán
ser adjuntados, de lo contrario, la demanda deberá ser declarada
inadmisible. La especificidad de estos requisitos tiene fundamento en la
especial pretensión que se configura con la demanda de expropiación.
Artículo 522.- Requisitos de la contestación.- La contestación debe cumplir
con los requisitos del Artículo 442 y sólo puede sustentarse en:
1. Caducidad del derecho, cuando la demanda de expropiación se hubiera
interpuesto después de 6 (seis) meses de publicada o notificada, lo primero
que ocurra, la disposición legal que autorice o disponga la expropiación.
2. Nulidad, ilegalidad, inadmisibilidad o incompatibilidad constitucional del
dispositivo legal que autorice o disponga la expropiación.
3. Disconformidad con la tasación comercial actualizada.
La contestación de la demanda es una expresión del derecho de acción, más
genéricamente del derecho a la tutela jurisdiccional efectiva en su manifestación
concreta del derecho de defensa. De acuerdo con este dispositivo, la contestación
de la demanda debe cumplir con los requisitos generales establecidos en el
15
artículo 44.2 del Código Civil, que versan básicamente sobre la forma en que debe
presentarse el escrito (con el ofrecimiento de los medios probatorios, con la firma
del representante y del apoderado) y sus características (debe pronunciarse
respecto de cada uno de los hechos expuestos en la demanda, reconocer o negar
categóricamente la autenticidad de los documentos que se le atribuyen, etc.).
Este artículo establece los supuestos en los cuales puede sustentarse la defensa.
Se trata pues de una evidente limitación al derecho de defensa, que se expresa en
la delimitación de lo alegable. Ello es:
a) Caducidad del derecho, cuando la demanda de expropiación se hubiera
interpuesto después de 6 (seis) meses de publicada o notificada, lo primero que
ocurra, la disposición legal que autorice o disponga la expropiación. Esta norma
establece un plazo de caducidad, dentro del cual deberá demandarse la
expropiación. Este plazo es de seis meses, y se computa desde la publicación o
notificación de la norma expropiatoria. Nótese que no se trata de la norma
autoritativa expedida por el congreso de la República, sino de la norma que se
expide como consecuencia de dicha norma autoritativa. El plazo es de caducidad;
esto es relevante, pues en este caso con el solo transcurso del tiempo se extingue
el derecho del Estado para poder expropiar un bien determinado, lo cual sería
definitivo. Además, en este caso no hay supuestos de interrupción o suspensión
que pudieran afectar el plazo, salvo lo dispuesto en el artículo 2005 del Código
Civil (imposibilidad de demandar ante tribunales peruanos). Por el contrario, si el
plazo hubiese sido de prescripción, el solo transcurso del tiempo no afectaría el
derecho del Estado quien podría demandar (dado que el juez no puede declarar la
prescripción de oficio, a diferencia de la caducidad) pero estaría supeditado a que
la parte pasiva no denuncie la prescripción del derecho vía excepción. Además la
prescripción sí admite supuestos de interrupción y suspensión.
b) Nulidad, ilegalidad, inadmisibilidad o incompatibilidad constitucional del
dispositivo legal que autorice o disponga la expropiación. Se señala erróneamente,
que ante la autoridad judicial no se tiene la posibilidad de discutir la improcedencia
de la expropiación; en el trámite solo puede objetarse la valoración, y la Litis se
circunscribiría a la determinación del quantun. Por el contrario, el dispositivo en
16
comentario permite expresamente que pueda denunciarse supuestos de
improcedencia de la expropiación, y ello no podría ser de otra manera, pues de lo
contrario, se estaría otorgando al Estado un poder que en muchos casos podría
ser arbitrario. Así, pueden ser argumentos de defensa:
- La nulidad de la expropiación. Esta causal se configura cuando se vulneran los
artículos 3 y 4 de la LGE, es decir, cuando no se establezca la expropiación en
beneficio del Estado o cuando no se señale la razón de necesidad pública o
seguridad nacional que justifica Ia expropiación.
- La incompatibilidad constitucional. Esta causal debe entenderse en el sentido
de que la norma que ordena la expropiación vulnera normas constitucionales.
- La ilegalidad. En este caso la norma que ordena la expropiación vulnera
normas de rango de ley. En este supuesto, podría entenderse el
incumplimiento de los requisitos establecidos en el artículo 8 de la LGE para el
contenido de las resoluciones que ordenan la expropiación.
- Inadmisibilidad. Se refiere a la falta de presentación de los anexos especiales
regulados en el artículo 520 del Código Procesal Civil.
- Improcedencia. Aunque la norma no lo disponga expresamente es importante
señalar que constituyen supuestos de improcedencia de acuerdo con el
artículo 5 de la LGE: i) que la expropiación se funde en causal distinta a la
establecida en la ley; ii) que la expropiación tenga por objeto el incremento de
la renta pública; y iii) que la expropiación responda a la necesidad de ejercitar
derechos Reales temporales sobre el bien. Es evidente que estas causales de
improcedencia pueden ser denunciadas por la parte pasiva y constituyen
sustento para la defensa de la misma.
c) Disconformidad con la tasación comercial actualizada. Es posible que el
propietario no se encuentre de acuerdo con la tasación realizada por el Estado,
por lo que tiene el derecho de presentar las pruebas pertinentes que tengan por
finalidad demostrar que la tasación realizada no se ajusta al real valor comercial
del bien.
Artículo 531.- Caducidad
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El derecho de expropiación de cualquier sujeto activo caduca en los
siguientes casos:
- Cuando no se haya iniciado el procedimiento expropiatorio dentro del
plazo de seis meses contados a partir de la publicación o notificación de la
norma que inicia la ejecución de la expropiación.
- Cuando no se hubiera terminado el procedimiento judicial de expropiación
dentro de los siete años contados desde la publicación de la resolución
suprema correspondiente.
La caducidad se produce de pleno derecho. El juez de la causa la declara a
petición de parte no pudiendo disponer nuevamente la expropiación del mismo
bien por la misma causa, sino después de un año de dicho vencimiento.
Este artículo establece (aparentemente) los plazos de caducidad al que está
sometido el derecho de expropiar por parte del sujeto activo. Estos plazos son:
a) Seis (6) meses contados a partir de la publicación o notificación de la
norma declaratoria ejecutora de la expropiación. Una vez publicada la
norma que declara la ejecución de la expropiación en el diario oficial El
Peruano o desde notificada esta al sujeto pasivo (la situación que suceda
primero), el actor tiene 6 meses para incoar la demanda; de lo contrario,
caducará el derecho a expropiar establecido normativamente.
b) Cinco (5) años contados desde la publicación o notificación de la
resolución suprema correspondiente, siempre que se hubiera iniciado el
proceso judicial. En este caso, una vez iniciado el proceso judicial, dicho
proceso expropiatorio debe concluir en un plazo máximo de 5 años, de lo
contrario el derecho caduca inexorablemente.
En este caso puede observarse que la caducidad no depende de la inacción del
autor (situación que por lo demás, constituye el fundamento del instituto), sino que
se basa en la lentitud en la que se lleva el proceso judicial. Podría, por dicha
razón, dudarse de la conveniencia de establecer un plazo de caducidad en dicho
supuesto; sin embargo la razón de ser del mismo es claramente la protección a la
seguridad jurídica a la que tiene el propietario de un bien materia de expropiación,
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que no puede estar sometido a un proceso judicial de esta naturaleza de manera
ilimitada.
El favor hacia la seguridad jurídica del propietario que aparentemente establece el
segundo plazo de caducidad, se ve afectado por la última disposición de este
artículo, la cual establece que el juez de la causa no puede disponer nuevamente
la expropiación del mismo bien por la misma causa, sino después de trascurridos
5 años del vencimiento. En este caso, la resolución judicial que declara concluido
el proceso por caducidad del derecho no adquiere la calidad de cosa juzgada, y
ello afecta la institución misma de la caducidad. En efecto, tanto la prescripción
como la caducidad son institutos de la Teoría General del Derecho que tienden a
extinguir situaciones jurídicas sustanciales por la que la resolución judicial que la
declara, necesariamente debe constituir cosa juzgada, impidiendo la posibilidad de
que pueda volverse a demandar la misma pretensión.
Por último, podría afirmarse válidamente que esta norma no regula un supuesto de
caducidad. En efecto, el tercer párrafo de este artículo establece que "la caducidad
se declara a pedido de parte", y la caducidad es una institución que opera por el
solo plazo del tiempo, por lo que ella se declara de oficio, constituyendo en
realidad un deber del juez establecerla, de lo contrario se mantendría una relación
jurídico-procesal viciada. Por el contrario, la prescripción solo se declara a pedido
de parte (artículo 1992 del Código Civil), por lo que en el presente dispositivo, la
regulación en realidad, es la de la prescripción y no la de la caducidad.
Ello es importante, puesto que los efectos de ambos son muy diversos; así por
ejemplo, en lo que respecta a la posibilidad de la suspensión o interrupción del
plazo prescriptorío.
Esta norma adolece de una clara confusión terminológica y muestra un
desconocimiento por parte del legislador, en la aplicación de estos institutos tan
importantes.
Artículo 532.- Reversión
Si dentro del plazo de doce meses, computados a partir de la terminación
del proceso judicial de expropiación, no se hubiere dado al bien expropiado
el destino que motivó esta medida o no se hubiere iniciado la obra para la
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que se dispuso la misma, el anterior propietario o sus herederos podrán
solicitar la reversión en el estado en que se expropió, reembolsando la
misma suma de dinero percibida como indemnización justipreciada,
teniendo derecho a reclamar por los daños y perjuicios que se hubiesen
irrogado.
Cuando el bien expropiado sea necesario para la ejecución de proyectos de
inversión, cuya extensión abarca bienes inmuebles de diferentes
propietarios, el plazo señalado en el párrafo precedente deberá ser
computado a partir de la culminación del último proceso expropiatorio de
dichos bienes.
Dentro de los diez días útiles de consentida o ejecutoriada la sentencia que
declara fundada la pretensión del demandante, este deberá consignar en el
Banco de la Nación el monto percibido con deducción de los gastos y
tributos.
El derecho a solicitar la reversión caduca a los tres meses contados a partir
del día siguiente de finalizado el plazo a que se refiere el primer párrafo del
presente artículo.
La reversión es un mecanismo de restitución de la propiedad por no haberse
cumplido con los fines del acto expropiatorio. En efecto, como señalamos al
comienzo, la expropiación se funda en la causa expropiandi que en nuestra
legislación es de dos tipos: la seguridad nacional y la necesidad pública.
Justamente, la ausencia de la concreción de la causa expropiandi legítima el
ejercicio de este derecho. En la doctrina se le denomina también derecho de
restitución o retrocesión, señalándose que consiste en el "derecho a reclamar la
restitución del bien expropiado, previo reintegro del monto indemnizatorio
oportunamente recibido en el caso de que el expropiante destine aquel a un objeto
diferente para el cual se lo afectó mediante ley que lo declaró de utilidad pública, o
no le otorgue destino alguno.
El fundamento de la reversión es otorgar al expropiado la posibilidad de recuperar
la propiedad del bien afectado ante la inercia del Estado en el cumplimiento de los
fines de la expropiación. Constituye no solo un mecanismo de restitución, sino
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también una sanción para el Estado, que afectó el derecho patrimonial más
importante: la propiedad, sin otorgarle ninguna utilidad o darle un uso inadecuado.
Por ello mismo, en estos casos, además de la reversión, debe ser especialmente
procedente la indemnización por los daños y perjuicios que puede haber sufrido el
sujeto pasivo, entre ellos los daños derivados del lucro cesante, si son
adecuadamente acreditados.
El derecho a la reversión surge en dos situaciones:
a) Si dentro del plazo de 12 meses, computados a partir de la terminación
del proceso judicial de expropiación, no se hubiere dado al bien expropiado
el destino que motivó esta medida. Los 12 meses no deben contarse a
partir de la sentencia que declara la expropiación, sino a partir del momento
en que se realiza la ejecución forzada, o la desposesión del bien del sujeto
pasivo. En este plazo, el bien debe darse al destino que la norma que
declara la expropiación estableció expresamente; es decir, si el bien es
utilizado, pero para otro destino, igual surge el derecho a la reversión del
mismo. En ese sentido, se señala que en estos casos se habrá violado la
garantía constitucional que tutela la propiedad. Al no destinarse el objeto
expropiado al fin que justifica la expropiación, no hay causa expropiatoria,
por lo que caerá la razón legal de mantener la propiedad en manos de la
administración.
Cabe señalar que parte de la doctrina entiende que el supuesto de cambio
de destino no debe ser analizado tan rigurosamente. En ese sentido, "si
existe conexidad con el destino afectado y aunque fuere distinto del previsto
originariamente, la retrocesión [reversión] es improcedente (...).En el
cambio de destino conexo no hay cambio sustancial, sino solo formal,
porque el bien se lo destina igualmente a utilidad pública, causa subsistente
que posibilitó la expropiación.
Sin embargo, consideramos que para que en nuestro sistema pueda
aplicarse esta afirmación, debería preverse normativamente, y ello porque
el ejercicio de la expropiación es excepcional y, por lo tanto, su aplicación
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debe ser restrictiva y fundada rigurosamente en todos los presupuestos
legales.
b) Si dentro del plazo de 12 meses, computados a partir de la terminación
del proceso judicial de expropiación, no se hubiere iniciado la óbra para la
que se dispuso la misma. Ahora bien, puede ser que el bien esté destinado
al proyecto establecido en la ley expropiatoria (y ello puede deducirse, por
ejemplo, de posteriores normas que lo toman en cuenta para la ejecución
de la obra); sin embargo, si es que no se han iniciado los trabajos sobre el
bien dentro del plazo de 12 meses, igual surge el derecho de reversión.
Es titular del derecho de reversión el anterior propietario expropiado y sus
herederos, de ser el caso. Ellos pueden solicitar la reversión en el estado en que
se expropió el bien, para ello deben rembolsar la misma suma de dinero que
percibieron por concepto de indemnización justipreciada. Además de ello, el
expropietario puede solicitar la indemnización por daños y perjuicios que hubiese
sufricio por la desposesión del bien, empero, para ello deberá acreditar el daño
efectivo y los demás supuestos de la responsabilidad civil.
De acuerdo al artículo 519 del Código Procesal Civil, el proceso de reversión se
tramita bajo las mismas reglas que el proceso de expropiación. Sin embargo, los
requisitos para la presentación de la demanda, son evidentemente distintos a los
de la expropiación. Así, por ejemplo, el ex propietario no deberá abonar
previamente al emplazamiento, el monto percibido por indemnización
justipreciada. Por el contrario, ello lo realizará dentro de los 10 días útiles de
consentida o ejecutoriada la sentencia que declara fundada la pretensión del
demandante, consignando en el Banco de la Nación el monto percibido con
deducción de los gastos y tributos.
Cabe señalar que el derecho a solicitar la reversión caduca a los 3 meses
contados a partir del día siguiente de finalizado el plazo de 12 meses de la
terminación del proceso judicial de expropiación. Es decir, surgido el derecho de
reversión, este tendrá una vida de tres meses para hacerse efectivo.
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Ley General de Expropiación
Ley Nº 27117
Artículos resaltantes a considerar:
Título preliminar
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publicada en un plazo no mayor a 60 (sesenta) días contados a partir de la
vigencia de la ley autoritativa de la expropiación.
6.2 La norma a que se refiere el párrafo precedente será, en el caso del Poder
Ejecutivo, una Resolución Suprema con el voto aprobatorio del Consejo de
Ministros; en el caso de los Gobiernos Regionales, la norma correspondiente de
acuerdo a la legislación de la materia; y, en el caso de los Gobiernos Locales, un
Acuerdo de Concejo.
Artículo 7.- De la expropiación para obras de gran envergadura
Excepcionalmente y sólo en razón de la envergadura de la obra de infraestructura
de servicios públicos a la que esté destinado el bien a expropiar se podrá hacer
uso del siguiente procedimiento:
Artículo 8.- De las Resoluciones
Las Resoluciones a que se refiere el segundo párrafo del Artículo 6 precedente,
deberá precisar:
a) El sujeto activo de la expropiación.
b) El sujeto pasivo, de acuerdo al informe expedido por el Registro que
corresponda, conteniendo el nombre del propietario de los bienes a expropiar y las
posibles duplicidades de inscripción que puedan existir, así como las cargas,
gravámenes y demás anotaciones existentes.
c) La identificación precisa del bien a expropiar, de acuerdo a coordenadas UTM
de validez universal y al informe expedido por la Oficina de Catastro del Registro
respectivo.
d) El valor de tasación comercial actualizado, de acuerdo a lo establecido en el
Artículo 16 de la presente Ley.
Artículo 9.- Del trato directo
9.1 Procede el trato directo sólo cuando, de acuerdo al informe registral
correspondiente, no existan duplicidades registrales o proceso judicial en que se
discuta la propiedad del inmueble. el sujeto activo de la expropiación formulará al
sujeto pasivo, mediante carta notarial, una oferta igual al monto del valor comercial
actualizado del inmueble a expropiarse más un porcentaje equivalente al 5%
(cinco por ciento) de dicho valor por concepto de indemnización justipreciada.
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9.2 El sujeto pasivo, podrá, en un plazo de 15 (quince) días útiles de recibida la
comunicación de la oferta, presentar al sujeto activo una aceptación a la oferta, sin
plazo ni condición. En este caso, con el pago del monto aceptado por el sujeto
pasivo, culmina el proceso expropiatorio sin que éste pueda interponer acción
alguna por concepto de la expropiación. El plazo para que el sujeto activo de la
expropiación cancele el íntegro de su oferta es de 45 (cuarenta y cinco) días
contados a partir de la fecha de recibida la carta notarial que contiene la
aceptación de la oferta. En caso de acreditarse que el bien a adquirirse esté afecto
a gravámenes, embargos u otras medidas judiciales o extrajudiciales, se
consignará el monto necesario para asegurar el pago de dichas cargas, con
conocimiento del interesado. Si el sujeto activo incumple con el pago de su oferta
procederá únicamente la vía judicial o arbitral, de acuerdo a la presente Ley. Si el
sujeto pasivo incumple con la suscripción de la escritura pública correspondiente
ésta será otorgada por el Poder Judicial, consignándose el pago.
9.3 Si el sujeto pasivo opta por no aceptar el trato directo el sujeto pasivo deberá
presentar al sujeto activo una justificación debidamente documentada de la
compensación de los perjuicios que hubiere, de acuerdo al Artículo 70 de la
Constitución, en el plazo de 20 (veinte) días contados desde la publicación de la
resolución a que se refiere el artículo precedente.
9.4 En el mismo plazo el sujeto pasivo podrá comunicar al sujeto activo su
decisión de acudir a la vía arbitral; de no hacerlo, el sujeto activo acude a la vía
judicial, de acuerdo con lo dispuesto en la presente Ley.
Artículo 10.- Del sujeto activo de la expropiación
10.1 Se considera como sujeto activo de la expropiación a la dependencia
administrativa que tendrá a su cargo la tramitación del proceso de expropiación.
10.2 Es obligatorio individualizar al beneficiario de la expropiación, que podrá ser
el mismo sujeto activo de la expropiación o persona distinta, siempre y cuando sea
una dependencia del Estado.
10.3 Es nula la expropiación a favor de persona natural o jurídica de derecho
privado. Dicha nulidad se declara sin perjuicio de las acciones civiles y penales
que en defensa de su derecho tiene expedito de ejercer el afectado.
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Artículo 11.- Del sujeto pasivo de la expropiación
11.1 Se considera sujeto pasivo de la expropiación al propietario contra quien se
dirige el proceso de expropiación. Asimismo al poseedor con más de 10 (diez)
años de antigüedad que tenga título inscrito, o cuya posesión se haya originado en
mérito a resolución judicial o administrativa, o que haya sido calificado como tal
por autoridades competentes, según las leyes especializadas.
11.2 Cuando el bien se encuentre inscrito a nombre de único titular del derecho de
propiedad, el proceso de expropiación se entenderá con éste, salvo la existencia
de poseedor que adquirió por prescripción, conforme al numeral 11.1.
11.3 En los casos en que exista duplicidad registral, se entenderá como sujeto
pasivo de la expropiación a aquel que tenga inscrito su dominio con anterioridad; o
exista proceso judicial o arbitral que discuta la propiedad del bien a expropiarse,
que conste en el registro respectivo, se retiene el pago del monto de la
indemnización justipreciada que incluye compensación, hasta que por proceso
arbitral o judicial, debidamente consentido y ejecutoriado, se determine el mejor
derecho de propiedad.
11.4 Cuando el bien no esté inscrito, el sujeto activo de la expropiación publicará
un aviso una vez en un diario de circulación nacional y dos veces en un diario de
mayor circulación del lugar en donde se encuentra ubicado el predio objeto de
expropiación, con un intervalo de 3 (tres) días. El referido aviso debe contener:
a) El sujeto activo de la expropiación y su domicilio legal.
b) La ubicación exacta del inmueble.
c) El plazo que tendrá el afectado para presentarse, que será de 10 (diez) días
contados a partir de la última publicación.
TITULO II
DEL OBJETO DE LAS EXPROPIACIONES
Artículo 12.- Del objeto
12.1 Todos los bienes inmuebles de dominio privado pueden ser objeto de
expropiación.
Titulo III
De la indemnización justipreciada
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Artículo 15.- De la indemnización justipreciada
15.1 La indemnización justipreciada comprende el valor de tasación comercial
debidamente actualizado del bien que se expropia y la compensación que el sujeto
activo de la expropiación debe abonar en caso de acreditarse fehacientemente
daños y perjuicios para el sujeto pasivo originados inmediata, directa y
exclusivamente por la naturaleza forzosa de la transferencia.
15.2 La entrega efectiva y total del monto de la indemnización justipreciada, se
efectuará en dinero, una vez transcurrido el plazo para la contestación de la
demanda o de la contestación de la reconvención, según corresponda. En caso de
oposición del sujeto activo a la compensación, el sujeto pasivo deberá otorgar
garantía real o fianza bancaria por la diferencia existente entre su pretensión y la
del Estado.
Artículo 16.- De la tasación
El valor del bien se determinará mediante tasación comercial actualizada que será
realizada exclusivamente por el Consejo Nacional de Tasaciones - CONATA.
Artículo 17.- De la compensación
En caso que el sujeto activo de la expropiación observe la pretensión de
compensación del sujeto pasivo ésta será fijada por el Poder Judicial o Tribunal
Arbitral, sobre la base de las pruebas que se actúen, de los fundamentos que
expresen las partes y de las reglas de la crítica. Además deberá estimarse de
acuerdo a la finalidad a que estaba destinado el bien al disponer la expropiación y
de acuerdo a proyectos documentados antes de la fecha de publicación de la ley
autoritativa de la expropiación.
Artículo 19.- De la forma de pago
19.1 La consignación de la indemnización justipreciada, debidamente actualizada,
se efectuará necesariamente en dinero y en moneda nacional.
19.2 En caso que en la sentencia el Juez determine monto distinto de la tasación
comercial actualizada presentada por el demandante o del monto de la
compensación presentada por el demandado, se ordenará en ejecución de
sentencia se realicen las compensaciones correspondientes.
Artículo 20.- Del pago del valor comercial
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20.1 El pago por el valor de la tasación comercial actualizada se efectuará con la
interposición de la demanda.
20.2 Cuando exista duplicidad registral o la propiedad del bien a expropiarse sea
discutida judicial o arbitralmente, el pago se efectuará en ejecución de sentencia.
Título IV
Nulidad de las expropiaciones
Artículo 23.- De la nulidad de las expropiaciones
23.1 El sujeto pasivo de la expropiación puede demandar judicialmente la nulidad
de la expropiación cuando ésta no haya sido dispuesta conforme a lo establecido
en los Artículos 3 y 4 de la presente Ley. Es discutible la declaración de necesidad
pública o seguridad nacional dispuesta por el Congreso de la República mediante
ley expresa, cuando no se ciña a lo dispuesto por esta Ley.
23.2 No procede plantear la nulidad cuando hay allanamiento expreso o tácito a la
demanda de expropiación.
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Bibliografía
Codigo Civil Comentado. Tomo V. Derechos Reales. (2011). Lima - Peru: Gaceta Juridica.
Arias, S. P. (1998). Exégesis del Código Civil Peruano de 1984. Tomo IV. Lima - Peru: Gaceta
Juridica.
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