Marx y su concepto del hombre
Erich Fromm
Para entender el concepto de Marx sobre el hombre hay que empezar por
desglosar su tesis, la cual sintetiza un marco histórico filosófico para el
entendimiento del hombre como un ente determinado por la sociedad en la que
habita.
1. La falsificación de las concepciones de Marx
Muchas son las diferentes acepciones que se le han dado a los conceptos de
Marx entre ellos su falso materialismo dialectico, el cual entre otras cosas se ha
visto envilecido por las continuas tergiversaciones que han ocupado el espectro
filosófico en el que se desenvuelve la teoría marxista. Una de las concepciones
erróneas que se tiene acerca de las ideas de Marx, es la creencia de que para él,
el hombre es un ser que amasa riquezas en busca de satisfacer un placer
hedonista, es decir, el hombre utiliza su relación con la naturaleza el cual es el
trabajo para satisfacer sus necesidades humanas, algo que en la concepción de
Marx es falso, ya que, lo que buscaba este era la liberación espiritual del ser de su
materia, esto es, desligar al hombre de aquel quejumbroso trabajo que no le
permite crecer espiritualmente, algo que solo se puede lograr si este hace
consciente su capacidad de raciocinio.
Otro aspecto fundamental que se puede encontrar en la tesis de Marx es su idea
acerca de la religión, parte fundamental en el pensamiento socialista como eje
formador de las sociedades que tendrían como bandera el posterior comunismo.
La Rusia soviética es un claro ejemplo de cómo los diferentes matices que se le
han dado a las preposiciones de Marx se han encontrado totalmente falseadas y
malinterpretadas, esto es, por ejemplo, de que para el amigo de Engels el hombre
debía tender a la realización plena de su individualidad, concepto traído del
periodo renacentista en el cual este debía ser concebido como un ente pensante y
capaz de raciocinio, pensado desde un punto de vista secular.
Ahora podemos ver como en gran parte de la sociedad las ideas socialistas hacen
parte de una secta satanizada, la cual se perpetua cada vez más en regímenes
autoritarios que en su accionar han cometido masacres con el ánimo de legitimar
los diferentes procesos para la consecución de un comunismo puro. Entonces
observamos que la cacería de brujas observada en las últimas décadas, no es
más que el miedo y el odio a un Estado que ha investido los preceptos de una
ideología como la de Marx. La razón por la que muchos han temido el socialismo
es porque este representa en la cosmovisión del hombre occidentalizado un
régimen despótico, estatista, malvado, que ha visto los peores sentimientos del
hombre.
2. El materialismo histórico de Marx
Para entender mejor el concepto de materialismo como lo ve Marx, hay que hacer
la salvedad de que existen diferentes acepciones de lo que significa este término;
ahora si remontamos a la filosófica clásica podemos observar que el materialismo
como corriente de pensamiento consistía en la constitución del universo, es decir,
todo estaba hecho de materia y el pensamiento que se originaba era constructo de
la materia, así que, no había razones para creer en un idealismo que originara
todas las clases de ideas o concepciones hechas por el hombre.
Ahora bien, para Marx el materialismo no constituía un somero hecho por el cual el
hombre accedía a los bienes materiales, ni mucho menos un fin al que tendiera el
hombre, el materialismo desde el punto de vista histórico que ofrece nuestro autor
es aquel que no ignora todos los procesos históricos que hacen parte de la
realidad humana, es decir, aquellas relaciones de producción que constituyen la
forma como el hombre se relaciona en estos procesos y que a su vez determina la
manera como este interactúa con su entorno y su devenir.
La relación que Marx ve en la filosofía tanto como idealista como materialista, es
en él una depuración de estos conceptos, ya que, Marx esbozaba de otra manera
su concepción filosófica, siendo el naturalismo y el humanismo los ejes
fundamentales que seguirían su tesis. A saber, que el verdadero fundamento del
hombre es su concepción de los medios de producción en los que se desenvuelve
lo cual determina la forma de socializar y por ende de las condiciones materiales
de su producción hacen parte del devenir social y económico de todo hombre.
3. El problema de la consciencia, la estructura social y el uso de la fuerza
En este aspecto de la tesis de Marx se puede observar un análisis en torno a la
psiquis humana dando ligeros atisbos de lo que posteriormente seria el
psicoanálisis.
Para Marx la conciencia del hombre no estaba determinada per se, sino que era
producto de las concepciones preestablecida por la sociedad en la que vive, es
decir su ser social.
La consciencia deviene de un proceso histórico que se afianza con las relaciones
materiales que subyacen al hombre, la razón por la cual existen bienes materiales
en el mundo es por la misma abstracción que el hombre hace de su entorno y de
lo que considera como suyo en un determinado ambiente. La consciencia por tal
razón no está desligada de la actividad material de una sociedad, ésta es
concomitante a todos estos procesos históricos que se consolidan en las
relaciones productivas y material.
No obstante, lo que para muchos autores que ahondaron acerca de la consciencia
como la construcción de un proceso guiado por algún interés o placer, para Marx,
ésta en su mayoría no hacia parte de las decisiones que tomaba el hombre, en
tanto, que la mayoría de decisiones que tomaban eran de carácter inconsciente,
en donde estas se originan de toda organización social, la cual dirige la
consciencia en determinadas condiciones, la cual crea una especie de cortina de
humo que impide al hombre hacer consciente su realidad.