0 calificaciones0% encontró este documento útil (0 votos) 980 vistas44 páginasA.tozer La Busqueda de Dios
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LA BUSQUEDA DE DIOS
Introduccion
He aqui un estudio magistral de la vida interior, escrito por un corazén sediento de Dios, ansioso
de alcanzar por lo menos los linderos de sus caminos, y conocer lo profundo de su amor por los
pecadores y las alturas de su majestad. ;¥ todo esto escrito por un atareado pastor de la ciudad de
Chicago!
{Quién puede imaginar a David escribiendo cl salmo veintitrés en una ruidosa oficina
comercial, o a un mistico de la edad media hallando inspiracion en el segundo piso de una casa
de vecindario en una atestada ciudad moderna?
Donde se cruzan las sendas de la vida
y hay gritos de razas y de clanes
en antros de vicio y de miserta
donde las sombras estdn lienas de terrores
y se ocultan la lujuria y la avidez.
Como lo dice el doctor Frank Mas6n North en su inmortal poema, lo expresa también el
sefior Tozer en este libro:
Por encima de ruidos y egoismos
Hijo del hombre, olmos tu voz.
Mi conocimiento del autor de este libro se reduce a unas cuantas visitas que hice a su
iglesia, donde comparti con é1 preciosos momentos de compaficrismo. Alli descubri a todo un
autodidacta, un lector apasionado con una estupenda biblioteca de obras clasicas y devocionales,
un hombre que pasaba las noches en su bisqueda de Dios. Su libro es el resultado de mucha
meditacién y mucha oracién. No es una coleccién de sermones. Nada tiene que ver con el pulpito
© las bancas de la iglesia. Se dirige a las almas sedientas de Dios. Todos sus capitulos podrian
resumirse en el clamor de Moisés, "/Muéstrame iu gloria!” o en la exclamacion de Pablo, ";Oh,
‘Profundidad de las riquecas de la sabiduria y de la ctencia de Diosi” Esta es teologia del
corazon, no de la cabez:
Hay en él profundidad de visién, sobriedad de estilo, y una universalidad refrescante. El
autor hace pocas citas, pero esta familiarizado con los santos y misticos de todos los siglos
-Agustin, Nicolds de Cusa, Tomas de Kempis, von Hugel, Finney, Wesley, y muchos més. Sus
diez capitulos Megan hasta el alma, y las oraciones que hay al final de cada uno son para la
cémara secreta, no para el pulpito. Mientras los lefa he sentido realmente la presencia de Dios.
He aqui un libro para cada pastor, misioncro o cristiano devoto. ‘Irata de las cosas
profundas de Dios y las riquezas de su gracia. Sobre todo, lleva el sello de la sinceridad y la
humildad
Samuel M. Zwemer
Nueva YorkPrefacio
En esta hora de casi total oscuridad se vislumbra un destello alentador: dentro del cristianismo
conservador cada dia son més los que estén sintiendo un anhelo creciente de encontrarse con
Dios. Almas que desean conocer las realidades espirituales, y no se contentan con meras
"imterpretaciones” de la Palabra de Dios. Los que tienen verdadera sed de Dios no se contentan
hasta que no beben de la fuente de Agua Viva.
Esta genuina sed y hambre de Dios es el tmico precursor de avivamientos en el mundo
religioso. Esta sed podra ser al principio una nube del tamaflo de una mano, que atisban unos
pocos santos por aqui y por alla, pero puede ser el retomo a la vida de muchas gentes y la
recuperacin del esplendor que debe acompaiiar siempre a la fe en Cristo, y que parece haber
desaparecido de las iglesias de hoy en dia.
Nuestros dirigentes religiosos deben reconocer este ardiente deseo. El evangelismo de
hoy en dia parece haber levantado el altar y dividido el sacrificio en trozos, sin percatarse, quizé,
que no hay fuego en 1a cumbre del monte Carmelo. Pero gracias a Dios porque hay algunos que
se preocupan por eflo. Son los que aman el altar, y se deleitan en el sacrificio, y no estin
conformes porque ain no ven descender el fuego. Lo que desean, por sobre todas las cosas, es la
presencia de Dios. Mas que ninguna otra cosa desean gustar de la "penetrante dulzura” del amor
de Cristo, del cual escribieron los profetas y cantaron los salmistas.
No hay falta hoy en dia de buenos maestros biblicos que enseiian correctamente 1a
doctrina de Cristo, pero muchos de ellos parecen contentarse, afio tras aflo con enseiiar los
fundamentos de la fe, sin advertir que en su ministerio hay falta de la Presencia, ni nada en sus
propias vidas que sea extraordinario o sobrenatural. Ejercen su ministerio entre creyentes
espirituales, anhelantes de experiencias que ellos no pueden satisfacer.
Lo digo con amor, pero en nuestros pulpitos falta calidad espiritual. Nuestros tiempos son
semejantes a los de Milton, que le hicieron exclamar, “Las ovejas hambrientas miran
interrogantes, pero nadie las alimenta." Es algo patético, y lamentable, ver a los hijos de Dios
sentados a 1a mesa del Padre y desfalleciendo de hambre. Se confirma la sentencia de Wesley,
"La ortodoxia o correcta opinién, es, después de todo, parte muy endeble de la religi6n. Si bien
es cierto que nadie puede tener buen cardcter sin tener buenas opiniones, es posible tener buenas
opiniones sim tener buen caracter. Se pueden tener excelentes opiniones acerca de Dios sin que
ello signifique que se lo ama o se dese servirle. Satanas es una prueba de ello.”
Gracias a Ia notable difusién de la Biblia que se ve hoy en dia mucha gente tiene
correctas opiniones, quizé mas que nunca antes en Ja historia. Sin embargo me pregunto si hubo
alguna vez un tiempo en que la temperatura espiritual estuvo en un grado tan bajo. En grandes
sectores de Ia iplesia se ha perdido el arte de la verdadera adoracién, y en su lugar han puesto una
cosa extrafia y espuria Hamada "programa!" Esta palabra ha salido del teatro y el circo, y se la
aplica lamentablemente al tipo de servicios que hoy pasan por "adoraci én.
La exposicién sana y correcta de la Biblia es imperativa en 1a iglesia del Dios vivo. Sin
ella ninguna iglesia puede ser una iglesia neotestamentaria en el estricto sentido del término.
Pero dicha exposicién puede hacerse de manera tal que deje a los oyentes vacios de verdadero
alimento espiritual. Las almas no se alimentan solo de palabras, sino con Dios mismo, y mientras
los creyentes no encuentren a Dios en uma experiencia personal, las verdades que escuchen no les
harén ningin bien. Leer y enseiiar Ia Biblia no es un fin en si mismo, sino el medio para que
Meguemos a conocer a Dios, y que podamos deleitaros con su presencia y gustemos cuan dulce
Y grato es sentirle en el corazon.Este libro es un modesto intento para ayudar a los hijos de Dios a encontrarle a El. Nada
nuevo hay en lo que decimos, excepto que describo mi propio hallazge de verdades espirituales
que han legado a ser muy preciosas para mi. Otros han avanzado mucho més que yo en estos
sagrados misterios. Pero aunque mi fuego no es grande, no por eso deja de ser real y verdadero.
Pueda ser que algunos logren encender sus velas con el fuego de mi lumbre.
A.W. Tozer
Chicago. E.U.A.
Junio 16 de 1948
Capitulo L
Sigamos Ardorosamente en Pos de Dios
Mi alma sigue ardorosa en pos de ti;
tu diestra me ha sostenido. Salmos 63:8 V.M.
La teologia cristiama ensefia la gracia preveniente, que, dicho brevemente, significa que el
hombre, antes que busque a Dios, Dios esta buscindole.
Antes que el hombre pueda pensar bien acerca de Dios, debe haber en él una iluminacién
interior. Esta puede ser imperfecta, sin embargo, el hecho existe y es Ia causa de todos los
anhelos, biisquedas y oraciones subsiguientes.
Buscamos a Dios porque él ha puesto en nosotros descos de dar con él. “Nadie puede
venir a mi — dijo el Sefior Jesis- si mi padre celestial no le trajere” Y es esa atraccién de Dios lo
que nos quita todo vestigio de merito por haber acudido a él. El impulso de salir en busca de
Dios emana del propio Dios, pero el resultado de dicho impulso es que sigamos ardorosamente
en pos de él. Y mientras andamos en pos de A, estamos en sus manos. "Tu diestra me ha
sostenido” Salmos 63:8 V.M.
En este sostén divino, y seguimiento humano no hay contradiccién alguna, porque como
dice von Hugel, Dios es siempre previo Pero en Ia prictica (esto es, cuando el hombre responde a
la obra de Dios) el hombre debe salir en busca de Dios. Debe haber de nuestra parte una
respuesta reciproca ala atraccin de Dios, si queremos disfrutar de la experiencia. Este interés,
este anhelo ferviente, lo tenemos expresado en el Salmo 42, donde dice "Como el siervo brama
por las corrientes de las aguas, asi clama por ti, oh Dios, el alma mia. Mi alma tiene sed de Dios,
del Dios vivo. ;Cuando vendré, y compareceré delante de Dios?" Este es m profundo llamado a
lo profundo, y asi lo entendera el corazén anhelante.
La doctrina de la justificacién por Ia fe -verdaderamente biblica y bendita liberacién del
legalismo estéril y los vanos esfuerzos personales- ha caido en nuestros dias en mala compafiia.
Muchos 1a han interpretado en manera tal que ha formado una barrera entre el hombre y el
conocimiento de Dios. Todo el procedimiento de la conversién religiosa ha egado a ser una
cosa mecénica y sin espiritu. La fe, segim dicen, puede llegarse a ejercer sin que tenga nada que
ver con los actos de la vida, y sin turbar para nada al yo adamico. Se puede “recibir” a Cristo sin
entregarle el alma ni tenerle amor alguno. El alma es salvada, pero no Ilega a sentir hambre y sed
de Dios. Los que sostienen tal doctrina reconocen que el alma es capaz de contentarse con muy
poco.
El hombre de ciencia moderno ha perdide a Dios entre 1as maravillas de su mundo.Nosotros los cristianos corremos peligro de perder a Dios entre las maravillas de su
Palabra. Casi hemos olvidado que Dios es Persona, y que, por tanto, puede cultivarse su amistad
como la de cualquier persona. Es propio de la persona conocer a otras personas, pero no se puede
conocer a una a través
De un solo encuentro. Solo al cabo de prolongado trato y compaiierismo se logra en pleno
conocimiento.
‘Toda relacién social entre los seres humanos se origina en el trato personal de unos con
otros. A veces comienza con un encuentro casual, pero con el trato continuo dicho encuentro
fugaz se convierte en 1a mas intima amistad. La religin, siempre que sea genuina, es la respuesta
que dan las personas creadas al Creador. "Esta, empero, es la vida eterna, que te conozcan el solo
Dios verdadero, y a Jesucristo, a quien has enviado.”
Dios es persona, y en las profundidades de su poderosa naturaleza piensa, tiene deseos,
goces, sentimientos, amor y padecimientos, como puede tenerlos cualquier otra persona. Para
darse a conocer a nosotros se nos presenta como una persona, Se comunica con nosotros por
medio de nuestra mente, nuestra voluntad y nuestras emociones. El intercambio continuo €
ininterrumpido de amor y pensamiento entre Dios y el alma creyente, es el corazon palpitante de
la religion del Nuevo Testamento.
Conocemos esta relacién personal entre Dios y el alma por medio de la conciencia que
tenemos de ello. Se trata de algo personal, que no nos llega por conducto de un grupo de
creyentes, sino que cada persona, individualmente, sabe lo que es. El conjunto se entera de ello
por medio de las personas que lo forman. ¥ la persona es bien conciente de ello, porque es
imposible que el alma no se entere de ello, como ocurre con el baulismo de nifios. Entra dentro
de la esfera del conocimiento, de modo que el hombre "sabe" lo que es encontrarse con Dios,
como sabe de cualquier otra cosa que le ocurre
Usted y yo somos en pequefio (exceptuando nuestros pecados) lo que Dios es en grande.
Habiendo sido hechos a 1a imagen suya, tenemos la facultad de conocerle. Cuando estamos en el
pecado, carecemos de ese poder, pero cuando el Espiritu nos da vida en la regeneracién, todo
nuestro ser siente el parentesco con Dios. Y¥ gozoso se apresura a reconocerlo. Este es el
nacimiento celestial sin el cual no podemos ver el reino de Dios. Pero la regeneracién, 0 nuevo
nacimiento, no es el fin del proceso sino simplemente el principio. Es el mero momento cuando
comenzamos 1a biisqueda, la feliz exploracin que hace el alma en busca de las inescrutables
riquezas de la Divinidad. Es ahi donde comenzamos, pero nadie puede decir dénde nos
detendremos, pues las misteriosas profundidades de Dios, Trino y Unico, no tienen fin.
Mar sin limites, gquién podra sondearte? Tu propia etemidad ha de rodearte, ;Divina
Majestad’
El haber hallado a Dios, y seguir buscéndole, es una de aquellas paradojas del amor, que
miran despectivamente algunos ministros que se satisfacen con poco, pero que no satisfacen a los
buenos hijos de Dios de corazon ardiente.
San Bernardo se refirié a esta santa paradoja en un sonoro cuarteto que comprenderan
facilmente aquellos que rinden culto a Dios con sincero corazon:
Gustamos de ti, santo y vivo pan
Y ansiamos seguir comiendo ain mds;
Bebemos de ti, puro manantial
Sin querer dejar de beber jamas.Acerquémonos a los santos hombres y mujeres del pasado, y no tardaremos en sentir el
calor de su ansia de Dios. Gemian por él, oraban implorando su presencia, y le buscaban dia y
noche, en tiempo y fuera de tiempo. Y cuando lo hallaban, les era tanto mas grato el encuentro
cuanto habia sido el ansia con que lo habian buscado. Moisés se valid de que ya conocia a Dios
para pedir conocerle max: "Ahora pues, si he hallado gracia en tus ojos, ruegote que me muestres
ahora t camino, para que te conozea, y halle gracia en tus ojos" (Fxodo 33: 13). ¥ después se
atrevié a hacer una solicitud ain mas atrevida: "Te ruego que me muestres tu gloria” (vs. 18).
A Dios le agradé este despliegue de ardor, y al dia siguiente le dijo a Moisés que subiera
al monte, y alla le hizo ver toda su glori
La vida de David fue un torrente de deseos espirituales. En sus salmos abundan los
clamores del que busca y las exclamaciones del que encuentra. Pablo afirma que el mas grande
deseo de su corazén cra hallar a Cristo: "y ciertamente aun estimo todas las cosas como pérdida
por la excelencia del conocimiento de Cristo Jestis mi Seflor, por amor del cual Io he perdido
todo, y tengo por basura, para ganar a Cristo” (Filipenses 3:8).
‘Nuestros himnarios tradicionales estén Henos of himnos que expresan el gozo de los
creyentes de antafio de haber hallado a Dios después de larga busqueda. Pero actualmente se
cantan muy pocos de esos himnos. Es tragico que dejemos la bisqueda de Dios a unos pocos
maestros en lugar de realizarla cada uno de nosotros Hacemos depender toda la vida cristiana del
acto inicial de “aceptar” a Cristo (una palabra, de paso, que no se encuentra en Ja Biblia) y no
esperamos que haya después ninguna otra revelacién de Dios a nuestras almas. Hemos caido en
las redes de Ia falsa Iégica que dice que si ya tienes a Dios, no necesitas buscarle. Tal argumento
se presenta como la flor y nata de la ortodoxia, y se da por sentado que ningin cristiano instruido
en la Biblia cree otra cosa. Por eso hacen a un lado toda sincera y afanosa bisqueda de comunién
espiritual con Cristo, haciendo que los culos sean meras formalidades sin vida.
Rehuyen asi la teologia del corazon que experimentaron y experimentan aim multitudes
de santos, y aceptan una presunta interpretacién de las Escrituras que habria asombrado a Jesiis y
los apéstoles.
Reconozco que hay muchos todavia, en medio de esta general tibieza, que no se
conforman con esa légica superficial. Pero se alejan Morando, buscando algiin sitio tranquilo
donde orar diciendo, " jOh Dios, muéstrame tu gloria!” Es que quieren probar, tocar con sus
corazones y ver con los ojos del alma al Dios maravilloso.
Mi deliberada intencién es estimular este deseo de dallar a Dios. Es la carencia de ese
deseo, de esa hambre, lo que ha producido Ia actual situacion de desgano, tibieza y desinterés en
que esté sumida la iglesia. La vida religiosa, fria y mecanica que vivimos es lo que ha producido
la muerte de esos deseos. La complacencia es la enemiga mortal de todo crecimiento espiritual.
Si no sentimos vivos descos de verle, Cristo munca se manifestaré a su pueblo. jEI quiere que le
deseem os! ¥ triste es decirlo, él nos esta esperando a muchos de nosotros por mucho tiempo.
Cada siglo tiene sus propias caracteristicas. Actualmente estamos en una época de
complejidad religiosa. Es muy raro encontrar la sencillez de Cristo. Esta ha sido reemplazada por
planes, métodos, organizaciones y un mundo de actividades frenéticas que se Hevan todo nuesiro
tiempo y atencién, pero que no satisfacen los anhelos del alma. La escasa profundidad de nuestra
experiencia, lo hueco de nuestro culto, y 1a manera servil como imitamos al mundo, todo indica
el superficial conocimiento que tenemos de Dios. Y que es muy poco lo que sabemos acerca de
su paz.
Si queremos hallar a Dios en medio de tanta aparatosidad religiosa, lo primero que
debemos hacer es encontrarlo a ¢l, para luego seguir en pos de 4 con toda sencillez. Hoy en dia,como lo ha hecho siempre, Dios se manifiesta a los “nifios" y se oculta de los sabios y en-
tendidos. Debemos allegarnos a él del modo més sencilla, y para ello, debemos valernos de
medios esenciales, que son ciertamente muy pocos. Debemos evitar toda cosa que tienda a llamar
Ja atencién, y acercarnos a él con el candor y Ia sinceridad de la nifiez. Si asi lo hacemos, Dios no
tardaré en responder.
Cuando la religion ha dicho 1a iltima palabra, nada necesitamos sino a Dios mismo. La
mala costumbre de buscar a Dios junto con otras cosas, nos impide hallarle a él mismo, y que nos
revele toda su plenitud. Es en esas otras cosas donde esta la causa de nuestra desdicha. Si
dejamos esa vana bisqueda adicional muy pronto encontraremos a Dios, y en 4 hallaremos todo
1o que anhelamos.
El autor del clasico libro inglés The Cloud of Unknowing ("La Nube de lo
Desconocido"), nos dice como podemos hacerlo: "Eleva tu coraz6n a Dios con amor humilde y
sincero, y buscalo a él, y no a sus dones.
Piensa en Dios y busca solo a Dios, solo por lo que Dios es. Esta es la obra del alma que
mis agrada a Dios!"
También recomienda el mismo autor que al orar nos despojemos de ‘todo, hasta de
nuestra teologia, pues "basta Ja intencion desnuda que se dirige a Dios sin apelar a ningém otro
recurso, sino dependiendo tnicamente de él.” Por debajo de estos pensamientos descansa la
‘verdad del Nuevo Testamento, pues sigue explicando que "Dios te ha hecho, y te ha comprado, y
movido por su tiema gracia, te llama!" Lo que él quiere es la sencillez. "Si queremos que se nos
dé la religion envuelta y arrollada en una sola palabra, esta una palabra de dos silabas, que por su
misma pequefiez concnerda con la obra del Fspiritu. Esta palabra es AMOR!
Cuando Dios dividi6 1a tierra de Canaan entre las tribus de Israel, Levi no recibié ninguna
porcién. A esta tribu Dios le dijo simplemente "Yo soy tu parte y tu heredad” (Numeros 18:20).
Y por esta palabra Levi fue mas rico que ninguna de las otras tribus, y que todos los reyes del
mundo. Aqui hay un principio cspiritual que continiia cn vigor cn cl Nucvo Testamento.
El hombre que tiene a Dios por su posesién, tiene todo 1o que es necesario tener. Podré
carecer de todos los tesoros materiales, o si los pose, estos no le produciran ningin placer
especial. Y silos ve desaparecer, uno tras otro, apenas podra sentir la pérdida, porque teniendo a
Dios tiene la fuente de toda felicidad. No importa cuantas cosas pierda, de hecho no ha perdido
nada. Todo lo que posee, lo pose en Dios, pura y legitimamente para siempre.
{Oh Dios! He probado tus bondades, y a la par que ellas me han satisfecho, me han
dejado sediento por rds. Reconozco que necesito mas y mds gracia. Estoy avergonzado de mi
falta de interés. Oh Dios, Trino Dios, quiero tener mas vivos deseos de tt; deseo que me lenes
de esos deseos; quiero que me des mas sed de ti. Te ruego que me hagas ver tu gloria, para que
pueda conocerte mejor. Comienza dentro de mi una nueva obra de amor. Dile a mi alma,
";Levdntate, oh amiga mia, herraosa mla, y vente conmigo!” (Cantares 2:10 ¥.M.) Dame la
gracia necesaria para que pueda levantarme y seguir en pos de ti, elevindome por encima de
esta tierra baja y nublada donde he andado errante tanto tiempo. En el Nombre de Jestis, amén.Capitulo 1
La Bienaventuranza de no Poseer Nada
Bienaventurados los pobres en espiritu, porque
de ellos es el reino de Dios. Mateo 5:3
Antes que Dios creara al hombre, preparé para él un mundo Meno de cosas hermosas para su
sustento y deleite. Todo lo que Dios creo fue para el bienestar del hombre, pero era indispensable
que todo estuviera subordinado a él. El Génesis las llama simplemente "cosas." Fueron creadas
para sw uso y siempre debian ser externas a él. Allé en lo profundo del corazén del hombre debia
haber un sitio ocupado tinicamente por Dios; afuera, podian estar los mil dones conque Dios lo
habia bendecido.
Pero el pecado introdujo complicaciones, ¢ hizo que los dones de Dios se convirtieran en
instrumentos daiiinos para el alma.
Nuestros infortunios comenzaron cuando Dios fue forzado a salir de su santuario, y las
"cosas" ocuparon su lugar. Por eso no tenemos paz, porque hemos quitado a Dios del trono de
nuestro coraz6n, y tenaces y agresivos usurpadores pelean por el primer lugar.
Esto no es una simple metéfora, sino el andlisis de nuestra verdadera condicion espiritual.
Dentro del corazén humano hay una raiz de mala naturaleza que le insta a poseer mas, y siempre
mas. Codicia "cosas" con fiera y desenfrenada pasin. Los pronombres posesivos "mi" y “mio”
parecen inocentes en letra impresa, pero son de un terrible significado en la vida. Ellos expresan,
mejor que mil volimenes de teologia, lo que es Ia verdadera naturaleza del hombre. Son los
sintomas verbales de la més profunda enfermedad humana. Las cosas materiales han echado
raices tan hondas en nuestro coraz6n que no queremos arrancarlas por temor a morir. Las "cosas"
han Hegado a semmos indispensable, lo que nunca debié haber ocurrido. Los dones de Dios han
Megado a ocupar el lugar de Dios y esto ha trastommado todo el orden de la naturaleza. Nuestro
Sefior Jesucristo se referia a la tirania de las cosas cuando dije a sus discipulos, "Si alguno quiere
venir en pos de mi, niéguese a si mismo, y tome su cruz, y sigame. Porque cualquiera que quicre
salvar su vida, la perder, y cual’ quiera que perdiere su vida por causa de mi, la hallard." (Mateo
16:24, 25)
Dividiendo en fragmentos esta verdad, a fin de entenderla mejor, vemos que hay dentro
de nosotros un enemigo cuya presencia toleramos con grave peligro. Jestis lo denominé "vida" 0
“nuestra vida," 0 como diriamos nosotros, nuestro propio ser, cuya principal caracteristica es el
deseo de poseer. Asi lo demuestran las palabras "ganancia" y “provecho.” Permitir a este
enemigo vivir, terminar4 al final con todo. En cambio repudiarlo, y con él repudiar el mundo de
as cosas, dara como resultado final la vida eterna con Cristo. Se insinda también cual es Ia nica
manera de acabar con este enemigo: por medio de la Cruz. "Tome su cruz cada dia, y sigame.
La mejor manera de adquirir mayor conocimiento de Dios es pasando por valles sombrios
de tristeza y soledad. Los bienaventurados que poscen el reino son aquellos que han repudiado
todo lo externa, y han desarraigado del corazén todo deseo de poseer cosas. Estos son los
-verdaderos “pobres en espiritu!* En su vida interior han Megado a ser semejantes a los mendigos
que deambulaban por las calles de Jerusalén. Ese es el significado de la palabra "pobre" en labios
de Cristo, Esos bienaventurados pobres han dejado de ser esclavos de la tirania de las cosas. Han
roto el yngo del opresor, hallando Ia liberacién, no por medio de Iuchas, sino por medio de Ia
rendicién. No teniendo deseos de poseer nada, legan a poscerlo todo. "De ellos es el reino de losPermitidme que os exhorte a tomar esto seriamente. No lo toméis como una simple
ensefianza biblica mas, para alojarla en un rincén de vuestra mente junto a otra masa inerte de
doctrinas. Lo que digo es un indicador del camino hacia los verdes pastos, es una senda labrada
en la empinada cuesia de la montaiia de Dios. Si queremos continuar en la sagrada basqueda, no
debemos tomar otro camino fucra de este. Y debemos ascender paso a paso. Si nos ncgamos a
dar un paso, dejamos de subir.
Como ocurre a menudo, este principio neotestamentario de vida espiritual tiene su
ifustracién en el Antiguo Testamento. En la historia de Abraham e Isaac tenemos una descripcion
dramatica de lo que es la vida completamente rendida, y al mismo tiempo um comentario a la
primera bicnaventuranza.
Cuando Isaac nacié Abraham ya era un hombre bien entrado en ailos. Tenia edad suficiente para
ser el abuelo del que ahora era su hijo. El nifio no tard6 en convertirse en el idolo y el deleite de
su padre. Desde el primer momento que Abraham lo alzé en sus brazos, se constituyo en el
esclavo de amor de su hijo. Dios no tuvo a menos comentar este intenso amor paternal, y esto es
facil de comprender. E1 nifio representaba todo aquello que mas amaba y reverenciaba el anciano
patriarca: las promesas de Dios, los pactos, las esperanzas acariciadas durante ailos y los sueiios
mesianicos tantas veces sonados. A medida que cl nifio iba creciendo de la infancia a la juventud,
el corazén de Abraham se ligaba mas y mas con él, hasta que esta estrecha relacién Mego a
hacerse peligrosa. Fue entonces que Dios intervino en las vidas del padre y el hijo para salvar a
ambos de las consecuencias de un amor demasiado humano.
Dios le dijo a Abraham, "Toma ahora tu hijo, tu anico, Isaac, a quien amas, y vete a tierra
de Moriah, y ofrécelo alli cn holocausto sobre uno de los montes que yo te diré" (Génesis 22:2)
El escritor sagrado no mos dice de la agonia de aquel padre, en Ja noche que pasé junto a las
colinas de Beerseba, cuando estuvo a solas con Dios. Pero podemos imaginarla respetuosamente.
Es posible que esta agonia no volviera a producirse en ningiin otro hombre, hasta aquella noche
en el huerto de Getsemani, cuando Uno, mucho mas grande que Abraham, Iuché también con
Dios. Hubiera sido mucho més preferible que el propio anciano fuera el que tenia que morir.
Hubiera sido mucho mas soportable, porque ya era muy viejo, y 1a muerte no hubiera sido
penosa para uno que estaba acostumbrado a caminar con Dios. Ademas Abraham sc hubicra
sentido dichoso de contemplar por iltima vez a su hijo, en quien habian de cumplirse las
antiguas promesas de Dios.
iC6mo podria sacrificar al muchacho, aun cuando pudiese apaciguar su corazén y realizar
el sacrificiot ZY cémo habria de cumplirse 1a promesa de Dios, “en Isaac te sera Hamada
descendencia"? Esta fuc la prucba de fuego para Abraham y él no fallé cn el momento cruci
Mientras las estrellas todavia brillaban sobre la tienda en que dormia Isaac, y antes que la
cenicienta luz del alba comenzara a clarear por el oriente, el viejo santo habia hecho su decision.
Offeceria su hijo en holocausto, tal como Dios le habia dicho, plenamente convencido que Dios
lo haria resucitar de entre los muertos Esta, dice la carta a los Hebreos, fue la solucién que hallo
aquel adolorido coraz6n en 1a hora mas negra de su vida. Y "muy de mafiana” se levanté para
cumplirla. Es precioso ver como, aunque Abraham habia errado en comprender los métodos de
Dios, estaba acertado en la comprensiGn de las intenciones de su corazon. La soluci6n concuerda
con lo que dice el Nuevo Testamento: "El que perdiere su vida por amor de mi, 1a hallaré!’
Dios dejé que el afligido anciano fuese hasta el punto en que no habia retorno. Luego,
impidié que hiciera dafio al muchacho. En efecto, le est diciendo al patriarca, "Nunca fue mi
intencién sacrificar al muchacho. Lo que yo queria era quitarlo del templo de tu corazén para
poder rcinar yo en él, sin que nada, ni nadic, puedan disputarme csc lugar. Quise corregir 1adireccién de tu amor. Ahora puedes contar con tu hijo sano y bueno. Regresa con él a la tienda;
ya sé que temes a Dios, pues no me has rehusado tu hijo, tu tinico.”
Después de esto se abrieron los cielos, y se oyé una voz que dijo: "Por mi mismo he
jurado, dice Jehova, que por cuanto has hecho esto, y no me has rehusado tu hijo, tu inico,
bendiciendo te bendeciré, y multiplicando multiplicaré tu simiente como las estrellas del ciclo, y
como la arena que esti a la orilla del mar; y t simiente poscerd las puertas de sus enemigos, En
tm simiente seran benditas todas las familias de Ia tierra, por cuanto obedeciste a mi voz!"
(Génesis 22:16-18)
El anciano varén de Dios levanté 1a cabeza para responder a la voz y se detuvo alli sobre el
monte, fuerte, puro y grande; un hombre a quien Dios habia clegido para un fin especial, el
amigo preferido del Altisimo. Abraham era pues un hombre totalmente rendido a Dios,
completamente sometido a él, y sim nada que pudicra Hamar suyo. Habia puesto todo en su
amado hijo, y Dios se lo habia quitado. Dios pudo haber comenzado de a poco, trabajando en la
periferia de la vida de Abraham, pero prefirié ir derechamente al corazén y hacer la separacién
con un solo tajo. Asi economizé tiempo y dolor, y 1a accién fue efectiva.
He dicho que Abraham no tenia nada que pudiera lamar suyo. Pero, no era rico este
hombre? Tenia siervos, ovejas, camellos, ganado y bienes de toda clase.
Ademés tenia a su esposa, y sus amigos, y lo que era mejor ain, tenia a Isaac, su hijo.
Tenia de todo, pero nada era suyo. Este es el secreto espiritual, 1a dulce teologia del
corazén que se aprende en Ia escuela del renunciamiento. Los libros de teologia sistematica no
hablan de esto, pero los entendidos lo comprenden.
Después de esta amarga, pero bendita experiencia, creo que las palabras "mi" y "mio,"
adquirieron otro significado para Abraham. El sentido de posesion que ellas conllevan habia
desaparecido de su corazon. Las cosas se habian ido para siempre. Era algo externo al hombre.
‘Ya no tenian lugar alguno en el corazén de Abraham. El mundo podia decir, "Abraham es rico."
pero el anciano por dentro sonreia. No podia explicarselos a ellos, pero él sabia que nada poseia.
Sus tesoros verdaderos eran internos y eternos.
Sin duda ninguna que el habito de apegarse a las cosas materiales es uno de los mas
daiinos de la vida. Habito que por ser tan natural, pasa tantas veces desapercibido. Pero sus
resultados son desastrosos.
Con harta frecuencia negamos dar nuestros bienes al Sefior por el temor de perderlos,
especialmente cnando dichos tesoros son miembros de nuestra familia, o amigos queridos. Pero
no tenemos razén para abrigar tales temores. Nuestro Seflor no vino para destruir sino para
salvar. Todo lo que encomendamos a su cuidado esta seguro. La verdad es que no hay nada que
esté realmente seguro si no se lo encomendamos a é1.
También debemos entregarle nuestros dones y talentos. Debemos reconocer que son
simplemente préstamos que Dios nos ha hecho, y no debemos suponer que son propiedad
muestra. No debemos reclamar méritos por] talentos 0 habilidades como no debemos alabarnos!
por el color de nuestro pelo o nuestros ojos. "Porque, zquién te distingue? {0 qué tienes que no
hayas recibido? Y si lo recibiste, gde qué te glorias, como si no hubieras recibido?" (1Corintios
4-7)
El cristiano suficientemente despierto reconoceré esta maligna tendencia de su corazén, y
le apenara el hecho de que ella exista. Si su anhelo de conocer mds profundamente a Dios es lo
bastante fuerte, querré hacer algo para remediar el mal. La pregunta es, cqué es lo que puede
hacer?
Lo primero de todo es poner aparte todo intento de defensa y no hacer ningim intento dejustificarse ante sus propios ojos o los ojos de Dios. Quien quiera que trate de defenderse a si
mismo, no tendra quién acuda cn su defensa, pero si se presenta indefenso delante de Dios, su
defensor seré el propio Dios. El cristiano deseoso de mejor vida espiritual debe olvidarse de
cualquier treta resbaladiza que imagine su coraz6n, y presentarse franca y humildemente delante
de Dios.
‘También debe tener presente que este es un asunto santo. Ningim tratamiento superficial
© descuidado arreglaré 1a situacién. El que quiera recibir la ayuda y bendicién de Dios, debe
acercarse a él con la plena y absoluta determinacién de que él le oiga. Debe insistir en que
acepte todo, y tome todas las cosas que hay en su corazén, y que el Seflor mismo venga a ser el
rey. Tal vez sea necesario que mencione cada cosa y cada persona por nombre. La persona que lo
haga asi, con franqueza, con sinceridad, sin reservas de ninguna clase, acortaré el tiempo de su
agonia, reduciéndolo de afios a minutos, y entrara a la tierra prometida mucho antes que los que
creen que a Dios hay que tratarlo con mucha precaucién.
‘No debemos olvidar que estas verdades espirituales no se aprenden por repeticién, como
se aprenden las reglas de la fisica y otras ciencias. Las verdades divinas se aprenden por
experiencia, sintiéndolas antes de poder saber lo que son. Si queremos conocer las bendiciones
de Abraham debemos sentir en came propia sus mismas angustias y agonias. La antigua
maldicién no desaparece sin producir dolores. F1 viejo miserable que hay dentro de nosotros no
se rinde, ni muere, acatando nuestras érdenes. Ha de ser arrancado de nuestro corazén como se
arranca una mala hierba fuertemente adherida a la tierra. Es necesario extraerlo con dolor y
derramamiento de sangre, igual que una muela que se extrae de la mandibula. Debe ser expelido
fuertemente del alma, de la misma manera que Jesis eché a los mercaderes del templo. Por
nuestra parte debemos resistir 1a tentacion de tener lastima de nosotros mismos, uno de los
pecados mas reprensibles de la naturaleza humana
Si deseamos conocer a Dios en una creciente intimidad, debemos renunciar a todo deseo
de propia complacencia. Tarde o temprano, Dios nos someter4 a esta prueba. Cuando Dios pidid
a Abraham que sacrificara a Isaac, el patriarca no sabia que Dios lo estaba probands. Si ¢l
hubiera asumido otra actitud diferente de la que asumié, la historia del Antiguo Testamento
hubiera sido muy diferente. Dios hubiera hallado otro hombre como el que buscaba, y Abraham
se hubiera hundido en el anonimato. De igual modo a cualquiera de nosotros puede llegarnos la
prueba en cualquier momento, quizas sin que nos demos cuenta de que es una prueba. En el
momento de prueba no habré mds que una sola alternativa, y todo nuestro porvenir dependera de
a eleccién que hagamos.
Padre, ansio conocerte, pero mi cobarde corazén teme dejar a un lado sus juguetes. No
puedo deshacerme de ellos sin sangrar interiormente, y no trato de ocultarte el terror que eso
me produce Vengo a il temblando, pero vengo Te ruego que arranques de mi corazén todo eso
que ha sido lantos aftos parte de mi vida, para que li puedas entrar y hacer tu morada en mi sin
que ningtin rival se te oponga. Entonces hards que tu estrado sea glorioso, no seré necesario
que el sol arroje sus rayos de luz dentro de mi corazon, porque ti mismo serds mi luz, y no
habré mds noche en mi. Te lo imploro en el nombre de Jestis, amén.
tee
10Capitulo 1
Rasgando cl Velo
‘Teniendo libertad para entrar en el santuario por la sangre de
Jess. Hebreos 10 19
Entre los dichos famosos de los padres de 1a Iglesia ninguno es tan famoso como aquel de
Agustin: "Ti nos hiciste para ti, y nuestros corazones no descansardm tranquilos hasta que no
descansen en ti."
El eminente santo expresa aqui, en pocas palabras, el origen y la vida interior de Ia raza
humana. Dios nos hizo para si, y esta es la tnica explicacién que satisface el coraz6n del hombre
que piensa, no importa lo que diga su razén. Si Ja falta de cultura y 1a perversidad hacen que
alguien piense de otro modo, y Iegue a otra conclusion, hay poco que algan cristiano pueda
hacer por él. Para tal persona no tengo ningiin mensaje. Me dirijo a los que han sido ensefiados
en seereto por la sabiduria de Dios; me dirijo a los corazones sedientos, que han sido despertados
por el toque de Dios en su fuero intimo, y que no necesitan pruebas para saber lo que ha ocurrido
muy adentro de sus almas. La inquietud de su corazén es toda la evidencia que necesitan.
s nos hizo para si. El Compendio de Catecismo “aprobado por la Sagrada Asamblea
de Westminster,” segiin consta en los textos de la Nueva Inglaterra, contiene las antiguas
preguntas qué y por qué, y contesta con una sola frase que dificilmente podria ser superada en
obras no inspiradas. Pregunta ",CuAl es el fin principal de la existencia del hombre?” Respuesta
"EI fin principal de la existencia del hombre es glorificar a Dios y gozar de su presencia por
siempre jamais” Concuerdan con esto los veinticuatro ancianos que cayeron sobre sus rostros y
adoraron a aquel que vive y vivira por los siglo de los siglos, diciendo, "Sefior, digno eres de
recibir gloria, y honra y virtud; porque ti criaste todas las cosas, y por tu voluntad tienen ser y
fueron criadas” (Apocalipsis 4:11).
Dios nos hizo para su placer, y nos hizo de tal manera que es posible para nosotros y él
gustar de la dulce comunién de los seres afines Esto significa para nosotros poder verle, caminar
en compajiia de él y gustar de su sonrisa. Pero nosotros nos hemos hecho culpables de esa “vil
sublevacién” de que habla Millén en El Paraiso Perdido respecto de Satin y sus angeles. Nos
hemos separado de Dios. Hemos dejado de obedecerle y amarle, y a causa de nuestra culpa y el
miedo que se apoderé de nosotros, hemos huido de él cuan lejos pudimos.
Pero, ,quién puede huir de su presencia cuando los ciclos, y los ciclos de los cielos no
pueden contenerle? Cuando como lo dice el sabio Salomon “el Espiritu del Sefior Mena 1a tierra!
La ommipresencia de Dios es uma cosa, y es um hecho solemne, necesario para su perfeccion.
Pero la manifestacién de su presencia es otra cosa muy distinta. Y hemos huido de la presencia
de Dios, como huy6 Adan cuando se oculté entre los arboles del huerto, o hemos exclamado
como Pedro, ";Apirtate de mi, Seflor, que soy hombre pecador!"
Asi es como el hombre vive en Ia tierra alejado de la presencia de Dios, y por
consiguiente, sin disfrutar del sitio que le corresponde. La pérdida de ese estado y condicién para
que fuera creado, es la causa de su incesante desasosiego.
La obra completa de Dios en la redencién tiene por objeto desbaratar los efectos de aquella vil
sublevacién, y ponemos otra vez en correcta y etema relacién con él. Para eso es necesario que
nos despojemos de nuestros pecados, que se efectiie 1a entera reconciliacién con Dios y vivamos
de nuevo en su presencia como antes. La gracia preveniente de Dios es la que nos induce a bus-
carle y volver a su presencia. Esta gracia la notamos cuando hay inquietud y hambre en nuestro
icorazén, y nos sentimos impulsados a decir, "Me levantaré, e iré a mi Padre, y le diré: Padre, he
pecado." Esta decision es el primer paso, y como dijo el sabio chino Lao-Tsé, la ruta de mil
millas comienza siempre con un paso"
EI viaje interior del alma desde las malezas del pecado hasta la presencia de Dios lo
tenemos ilustrado hermosamente en el Tabernaculo de! Antiguo Testamento. Cuando el pecador
se acercaba a Dios entraba primeramente al atrio, donde ofrecia una victima, inmolada en el altar
de bronce. Enseguida se lavaba en 1a fuente, también de bronce, que estaba al lado del altar.
Luego entraba al lugar santo, que no tenia mas luz que la del candelabro de siete brazos,
emblema de Jesucristo, 1a luz del mundo. En el lugar santo se hallaban también la mesa de los
panes, figura de Cristo, el Pan de vida, y el altar de oro, donde se quemaba el incienso continua-
mente, figura de las incesantes oraciones.
Aun cuando un creyente se goce estando en el culto, eso no quiere decir que ha entrado a
Ja presencia de Dios. Hay otro velo que separa cl lugar santo del santisimo. En el Inger santisimo
se hallaba el arca del pacto, toda recubierta de oro, com los querubines de gloria, también de oro.
Sobre la tapa del arca, llamada el propiciatorio, se manifestaba la gloria de Dios. Mientras el
Tabemaculo estuvo en funciones, solo el sumo sacerdote, y una vez al aiio, podia entrar a este
lugar santisimo, y no sin sangre, que ofrecia por sus propios pecados y los de todo el pueblo.
Este velo espeso fue el que se rasgé en dos, de alto a abajo cuando Jesis murié en Ja cruz El
escritor sagrado nos dice que este velo rasgado indica que ahora esta abierto y libre el camino al
cielo, por medio del cuerpo de Cristo abierto en Ia cruz.
Todo 10 que ensefia el Nuevo Testamento concuerda con el Antiguo. Los redimidos de
hoy no tienen por qué tener miedo de entrar al lugar santisimo. Dios quiere que nos abramos
paso hasta su presencia, y que pasemos toda la vida alli, Y esto debe ser para nosotros una ex-
periencia conciente. Una vida que se vive, cada dia, mas que una mera doctrina que se cree.
La luz que brillaba sobre el propiciatorio (xodo 40:34-38) era la manifestaci6n visible
de Ia presencia de Dios y el emblema de la orden de los levitas. Sin ella todo el culto del
‘Tabemiculo y todo el sistema sacerdotal levitico carecerian de significado para Israel y para
nosotros. Lo més importante del Tabernéculo cra que la presencia de Jchovi estaba alli. Alli,
detras del pesado velo, estaba Dios. Del mismo modo Ia presencia de Cristo en el alma del
creyente es el hecho mas importante del cristianismo. En el corazén del mensaje del evangelio
esta el propio Dios en persona, esperando que sus redimidos lo acepten y se den cuenta de su
presencia. La clase de cristianismo actualmente de moda parece tener una nocion solamente
tedrica de la presencia de Dios. Los que lo enseiian no parecen entender el privilegio que tiene el
cristiano de saber que cuenta con la presencia de Dios. Se dice que estamos en Ia divina
presencia posicionalmente, pero nada se menciona de la necesidad de estar en esa presencia
experimentalmente. El fervor ardiente que inflamé a tantos hombres de Dios en el pasado parece
haber desaparecido completamente. La actual generacién de cristianos se mide a si misma por
esta medida imperfecta. Un contentamiento innoble ha reemplazado al celo ardiente. Nos
declaramos satisfechos con nuestras posiciones legales y poco nos importa la presencia o no
presencia de Dios en nuestra vida.
2Quién es éste que brilla detras del velo con Hamas ardientes? No es otro que Dios
mismo, “el Dios Todopoderoso, Creador del cielo y de la tierra y de todas las cosas visibles
invisiblest" Y, "un solo Sefior Jesucristo, el unigénito Hijo de Dios, que estuvo con el Padre antes
de la creacién de los mundos; Dios de dioses, luz de Iuces, el propio Dios, engendrado por el
Padre, no hecho por él, pues es de la misma sustancia del Padre’.' Y, "el Espiritu Santo, Sefior y
Dador de la vida, que procede del Padre y del Hijo, el cual juntamente con el Padre y el Hijo, es
12adorado y glorificado, constituyendo un solo ‘Trino Dios, la ‘Trinidad unificada; sin confundir las
personas ni separar a sustancia. Porque el Padre constituye una persona, el Hijo otra, y otra el
Espiritu Santo, con la misma gloria y 1a misma eterna majestad.” Asi rezan los antiguos credos, y
Jo mismo declara la inspirada Palabra de Dios, la Biblia.
Detras del velo esta Dios. Ese Dios en pos del cual, con extraiia inconsistencia, el mundo
ha seguido en busca a ver si "por casualidad” daba con él. Dios se ha revelado en la naturaleza, y
més perfectamente en Ia encarnacién. Ahora quiere revelarse en plenitud a los humildes de alma
y puros de corazén.
El mundo esta pereciendo porque no conace a Dios, y Ia iglesia languidece porque no
goza de su presencia. La cura inmediata de todos nuestros males espirituales seria entrar a
disfrutar de Ia presencia de Dios, y comprender que él esta en nosotros y nosotros en él. Esto nos
sacaria de nuestra lamentable estrechez y ensancharia nuestros corazones. Quemaria las
impurezas de nuestra vida como quema los insectos y los hongos el fuego que estalla en el
zarzal.
jCuan vasto mundo para recorrer y cuan inmenso mar para nadar es el Dios y Padre de
nuestro Seiior Jesucristo! Es eterno, lo cual significa que su existencia es anterior a los tiempos y
estos no lo afectan en nada. El tiempo comienza y termina con él. Es immutable, lo cual quiere
decir que nunca ha cambiado y que no puede cambiar en Ja més ligera medida. Para cambiar
tendria que pasar de lo mejor a lo peor o de lo peor a lo mejor. El no puede pasar jams por
ningin cambio de esa clase, porque siendo como es, perfecto, no puede ser mas perfecto; y
legase a ser menos perfecto ya no seria Dios. Dios es ommisciente, y esto significa que sin
esfuerzo alguno él ve y conoce todo lo que existe y todo lo que ocurre. Para él no hay pasado ni
futuro. El eso que es y no se le puede aplicar ninguna de las otras calificaciones que se aplican a
los seres creados. El amor, la misericordia y 1a justicia son suyas en grado perfecto, y su santidad
es tan inefable que es imposible compararla con nada més, ni hay palabras capaces de expresarla
El fuego es lo Ginico que puede damos remotamente una vaga idea de ello. En 1a zarza que vio
Moisés aparecié en forma de llamas; en el prolongado viaje por el desierto se mostré en forma de
columna de humo de dia y de fuego de noche. EI fuego que ardia entre las alas de los querubines,
recibia el nombre de shekinah, que significa "presencia." Asi se manifesté Dios durante los aflos
présperos y felices de Isracl. Y cuando la antigua dispensacién fue reemplazada por la nueva, en
el dia de Pentecostés, descendié en forma de lenguas de fuego que se asentaron sobre los
discipulos.
Spinoza hablo acerca del amor intelectual de Dios. Pero el més alto grado del amor de
Dios no es intelectual, sino espiritual. Dios es espiritu, y imicamente el espiritu del hombre puede
Megar a conocerlo en realidad. El fuego divino debe arder en las profundidades del espiritu del
hombre. Al no ser asi, el amor del hombre no puede ser verdadero amor de Dios. Los grandes en
el Reino de Dios son aquellos que lo han amado a El en el espiritu mas que otros. Nosotros
sabemos quiénes han sido éstos, y les rendimos el tributo de nuestra admiracién. Basta que nos
detengamos un minuto a pensar en ellos para que sus nombres desfilen ante nosotros con un
perfume de mira, casia y aloe.
Federico Faber fue una de esas almas que ansiaba conocer a Dios, y vivir cerea de él,
como el corzo ansia las aguas para beber de ellas. ¥ 1a manera en que Dios se revela al corazén
que le busca, inflama toda la vida del hombre, con un deseo tal de adorarle que rivaliza con el de
los mismos serafines. El amor que siente por Dios se extiende a las otras personas del Dios trino,
pero sabe sentir un amor especial por cada una de ellas. A Dios el Padre le canta:
13Solo el pensar en ti, mi Dios,
yeudnto placer me da!
Solo lu nombre mencionar,
trae felicidad.
Padre de Cristo, don de amor,
bien puedo imaginar
La dicha inmensa que dara
tu rostro contemplar.
Su amor por Jesucristo era tan intenso que amenazé con consumirlo; ardia en él como una dulce
y santa locura, y fluia de sus labios como oro derretido. Dice en uno de sus sermones,
"Dondequiera que miremos en Ja iglesia, alli esté Jesis. El es el principio, el medio y el final de
todo. No hay nada bueno, nada santo, nada hermoso, nada deleitable, que EI no lo dé a sus
siervos. Nadie necesita ser pobre, porque si él lo quiere, Jesis puede ser suyo. Nadie necesita
abatirse, porque Jesiis es ol goz0 del ciclo, y Io que l mds desea, es entrar en los corazones
tristes. Podemos exagerar muchas cosas, pero jamés las obligaciones que tenemos para con él, ni
la abundancia del amor que é1 tiene para nosotros. Podemos estar toda la vida hablando de Jesus,
y ain no agolariamos todo lo bello que podemos decir de él. La eternidad no bastara para llegar 2
conocerlo por completo, ni para alabarle por todo lo que ha hecho por nosotros. Pero eso no
importa, porque de todos modos estaremos siempre con él, y no queremos hacer ofra cosa."
Luego, dirigiéndose al Seftor, dice:
Te amo tanto, Salvador,
prendado estoy de ti.
Tu amor es fuego abrasador
que me consume a mi.
El ardiente amor de Faber se extendia también al Espiritu Santo, No solo reconocia la igualdad
del Espiritu con el Padre y el Hijo, sino que también lo celebraba en sus cantos y oraciones. Se
inclinaba literalmente, hasta tocar el suelo con sn frente cuando celebraba un férvido culto a la
tercera Persona de la Trinidad. En uno de los grandes himnos que dedicé al Espiritu Santo, dice:
Espiritu Santo, sin par tu incomparable amor jamAs lo podré yo explicar al pobre pecador.
Aun a riesgo de cansar al lector, he hecho estas acotaciones para sefialar que Dios es tan
maravilloso, tan completamente deleitoso, que sin ninguna otra cosa mas que su presencia, puede
satisfacer los mas exigentes anhelos de la naturaleza humana, por mas exigente que ésta sea. La
adoracién y el culto que Faber practicaba (y él pertenece a esa gran compafiia que nadie puede
contar) no es de las que se adquieren por el mero conocimiento intelectual. Los corazones
capaces de quebrantarse hasta lo sumo, movidos por el amor al Dios trino y imico, son aquellos
que han estado en presencia de la Deidad, y 1a han contemplado con ojos despejados. Los
hombres de corazon quebrantado son incomprensibles para la gente comin. Ellos hablan
habitualmente con autoridad espiritual. Han estado en la presencia de Dios, y hablan de lo que
han visto alli, Son profetas, no escribas. El escriba habla de lo que ha leido, el profeta relata lo
que ha visto.
Esta distincién no es imaginaria. Entre el escriba que ha leido y el profeta que ha visto
hay una separacién abismal. Hoy en dia tenemos infinidad de escribas, pero muy pocos profetas.
14La voz estridente de los escribas aturde a los oidos de la iglesia, pero donde esté la voz suave de
los profetas que han pasado mas alla del velo, y han echado un vistazo a esa Maravilla que es
Dios? ¥ tengamos en cuenta, este privilegio de entrar adentro del velo hasta la santa presencia,
es el derecho de cada hijo de Dios em el dia presente.
Habiendo desaparecido el velo de separacion, por el cuerpo desgarrado de Cristo, y no
habiendo por parte de Dios ningin impedimento para acercamos a él, ,por qué es que nos
mantenemos afuera? ¢Por qué nos conformamos con vivir en el atrio, cuando podemos entrar
hasta el lugar santisimo?
Le oimos decir al novio, "Déjame ver tu rostro, déjame oir tu voz, porque dulce es Ia voz
tuya, y hermoso tu aspecto” (Cantares 2:14).Nos damos cuenta que estas palabras se dirigen a
nosotros, sin embargo, tardamos en responder a ellas. Pasan los afios, nos envejecemos, y nos
cansamos de merodear por el patio exterior. ,Qué es lo que nos impide entrar?
La respuesta que se da generalmente es que “estamos frios” pero esto no explica la
realidad de las cosas. Lo que ocurre es algo mas grave que la frialdad del corazén. Hay algo que
esta oculto y que provoca esa frialdad. Qué es ese algo? No es otra cosa que cl velo de
separacién que conservamos en el corazén. Este velo impide que veamos el rostro de Dios. Y no
es otro que el velo de nuestra naturaleza humana caida, que aim no ha sido juzgada, crucificada y
repudiada dentro de nosotros. Es el velo, de la supervivencia de nuestro “yo,” que nunca hemos
querido doblegar, y que no hemos sometido a la crucifixién. Este velo sombrio nada tiene de
misterioso, ni es dificil identificarlo. Basta que echemos una mirada a nuestro corazén para que
lo veamos, recosido y remendado y reinstalado, verdadero enemigo de nuestra vida y real
impedimento de nuestro progreso espiritual.
Este velo no es bonito, y no nos gusta hablar de él. Pero me estoy dirigiendo a almas sedientas
que se han determinado seguir a Dios, y yo sé que ellas no se volveran atrés porque el camino
pasa a través de cerros sombrios. La urgencia de Dios que sienten en su interior los impulsaré a
seguir. Harén frente a los hechos, por desagradables que éstos sean, y soportaran la carga de la
cruz por el gozo que les espera. Por eso me atrevo a mencionar los hilos con los cuales se ha
tejido ese velo interior.
Esta entretejido con los delicados hilos del egoismo, cruzados con los pecados del
espiritu humano. Esto no es algo que nosotros hacemos, sino algo que nosotros somos, y en esto
reside su sulileza y poder.
Para ser especificos, estos pecados del ser interior sou la justificacién propia, 1a propia
conmiseraci6n, la autosuficiencia, la admiracién de si mismo y el amor propio. Y otra cantidad
de pecados semejantes. Ellos estin tan profundamente metidos en nuestra naturaleza, y son tan
semejantes a nuestro modo de ser que es muy dificil verlos, hasta que Ia luz de Dios se enfoca
sobre ellos. Las manifestaciones mis groseras de estos pecados, egoismo, exhibicionismo, auto
alabanza, que exhiben aun grandes lideres cristianos, son toleradas en los circulos mas
ortodoxos, aunque parezca extraflo que lo digamos. Muchas personas Megan hasta identificarlos
con el evangelio. No es cinismo decir que dichas cualidades han Ilegado a ser requisito
imprescindible para lograr popularidad y prestigio. La exaltacién del individuo, mas que la de
Cristo, es tan comin que a nadie le Hama ya Ia atencién.
Podria suponerse que la correcta ensefianza de la depravacién humana y La justificacién
en Cristo, nos librarian de estos feos pecados, pero no es asi. El pecado del yoismo es tan
presuntuoso que puede medrar al lado mismo del altar. Puede ver morir a la sangrante Victima,
sin inmutarse en lo més minimo. Puede defender con calor las doctrinas fundamentales y
predicar con elocnencia la salvacién por gracia, y sentirse halagado por estos esfuerzos. Hasta cl
15mismo deseo de buscar a Dios parece servir para que el yoismo se afirme y crezca.
El "yo" es el velo opaco que nos oculta el rostro de Dios. Lo iinico que puede quitarlo es
la experiencia espiritual, nunca la instruccién religiosa. Tratar de hacerlo asi es como querer
curar el cincer con tratados de medicina. Antes que seamos librados de ese velo, Dios tiene que
hacer una obra destructiva en nosotros. Tenemos que invitar a la cruz que haga su obra dentro de
nosotros. Debemos poner nuestros pecados del "yo" personal delante de la cruz para que sean
juzgados. Debemos estar dispuestos a suftir cierta clase de sufrimientos, tales como los que
sufiié Testis cuando estuvo delante de Pilato.
Tengamos en cuenta que al hablar de rasgar el velo, estamos usando una figura poética
que es placentera, pero la experiencia real en si nada tiene de agradable. En ta experiencia
humana ese velo se forma de tejidos espirituales vivientes; esta constituido de ese material
sensible y vacilante que es nuestro ser. Cualquier cosa que lo toca nos hiere a nosotros con vivo
dolor. Arrancar ese velo es hacernos dafio, nos lastima y nos hace sangrar. Decir otra cosa es
hacer que la cruz no sea cruz y 1a muerte no. sea muerte. Nunea sera divertide morir. Desgarrar
la tela de que esté compuesta la vida nunca dejaré de ser doloroso. Pero eso es lo que la cruz
significé para Jess y es lo que debe significar para nosotros.
Tengamos cuidado de no tratar chapuceramente con nuestra vida interior con 1a esperanza
de rasgar nosotros mismos el velo. Dios tiene que hacer eso. La parte nuestra debe ser
entregamos y confiar. Debemos confesar, desechar, resistir nuestros antojos y egoismos, y
darnos por co-erucificados con Cristo. Pero esta co-crucifixion no debe ser una laxa "aceptacién"
de Cristo, sino una verdadera obra hecha por Dios. No podemos conformarnos solamente con
creer en una bonita y agradable doctrina de la crucifixién del yo. Si esto hiciéramos, estariamos
imitando a Saiil, que sacrificé algunas cosas, pero reservé para silo mejor del despojo.
Insistamos en que la obra sea hecha conforme a 1a mejor doctrina y también en la més
completa realidad. La cruz es tosca, y mortal, pero es efectiva. No deja a las victimas colgando
indefinidamente de ella. Llega el momento cuando 1a obra queda consumada y la victima muere.
Es después de 1a muerte que viene el gozo de la resurreccién y 1a alegria de ver raspado el velo.
Entonces olvidamos los dolores que ha costado, y disfrutamos de Ia gloria de la presencia del
Dios vivo.
Sefior, ;cuan preciosos son tus caminos, y cuan inciertos y sombrios son los nuestros!
Enséfianos a morir, para que nos levantemos después 2 novedad de vida. Rasga de alto a abajo el
velo de nuestro egoismo, como rasgaste en dos el velo del templo. Nosotros nos acercaremos a ti
en plena certidumbre de fe. Moraremos diariamente contigo aqui en la tierra, para
acostumbrarnos a la gloria del cielo cuando Ieguemos alld, para estar eternamente a tu lado. En
el nombre de Tesis, amén.
16Capitato Tv
Asidos a Dios
Gustad y ved. Salmo 348
Fue el canénigo Holmes, de la India, quien alla por 1920, lamé la atencién al caracter
imferencial que tiene la fe de muchos hombres. Para la mayoria de la gente Dios es una
inferencia, no una realidad. Es una deduccion de evidencias que consideran adecuadas, pero El
permanece desconocido para el individuo. "Debe haber un Dios —dicen— por lo tanto, creemos
en 41." Otros ni Megan siquiera a tanto. Conocen a Dios por lo que oyen hablar de él. Nunca se
han preocupado de dilucidar el asunto por ellos mismos, y han puesto la creencia en Dios en el
fondo de sus mentes, junto con otra variedad de conocimientos que tienen. Para muchos otros
Dios no es mas que un ideal, impersonificado como lo bueno, lo bello, lo verdadero. O lo
consideran como el principio vital o el impulso creador del fenémeno de la existencia. Las
nociones acerca de Dios son muchas y variadas, y aquellos que las sustentan tienen todos una
cosa en comim: no conocen a Dios en uma manera personal. Ni siquiera se les ha ocurrido que
esto pueda ser posible. Aunque no niegan su existencia, no creen que sea posible conocerle como
a cualquier otra persona o cosa.
Los cristianos, por supuesto, van més allé de esto, a lo menos en teorfa. Su credo les
exige creer en la personalidad de Dios, y se les ha enseffado a orar: "Padre nuestro que estas en
los cielos. "Ahora bien, la personalidad y la patemidad de una persona, conllevan la idea de
conocerle personalmente. Esto lo admiten millones de cristianos, sin embargo. Dios no es mas
personal para ellos que para millones de no cristianos. Viven tratando de amar un ideal y de ser
fieles a un mero principio.
Contra toda esta nube de vaguedad e incertidumbre se destaca la clara Inz de las Sapradas
Escrituras que afirman que es posible conocer a Dios personalmente. Una amante Personalidad
domina toda la Biblia, caminando entre los arboles del huerto y respirando 1a fragancia de cada
escenario. Siempre esta presente como persona viva, hablando, rogando, amando, trabajando, y
manifestndose personalmente cuando quiera y dondequiera su pueblo tiene la receptividad
necesaria para recibir esa manifestacion.
La Biblia asume como hecho indiscutible que el hombre puede conocer a Dios, con la misma
facilidad conque puede conocer cualquier persona u objeto que cae dentro de la esfera de su
experiencia. Al referirse al conocimiento de Dios emplea los mismos términos que usa al tratar
del conocimiento de objetos fisicos. "Gustad y ved que es bueno Jehova'’ "Mirra, dloe y casia
exhalan todos tus vestidos: en estancias de marfil te han recreado.”
"Mis ovejas oyen mi voz." "Bienaventurados los de limpio corazén, porque ellos veran a
Dios.” Estos son solo cuatro de los innumerables pasajes de esa clase que se allan en la Palabra
de Dios. Pero més importante que cualquier texto que citemos como prueba es el hecho de que
todas las Escrituras conducen a esta creen
{Qué otra cosa pueden significar estos versiculos sino que en nuestro corazén tenemos
6rganos con los cuales podemos conocer a Dios con la misma facilidad conque conocemos las
cosas materiales con los cinco sentidos? Conocemos el mundo fisico por medio de las facultades
naturales con que se nos ha provisto, y podemos conocer a Dios por medio de facultades espiri-
tales, siempre que obedezcamos al Espiritu y sepamos usarlas.
Por supuesto, primeramente debe realizarse en el corazon una obra regeneradora. Las
facultades del hombre no regenerado yacen dormidas en él. No las usa, y puede decirse que estan
a7muertas. Este es el castigo que cayé sobre el pecado. Al efectuarse la regeneracién, el Espiritu
reanima esas facultades, y este es uno de los grandes beneficios que recibimos en Ia obra de
salvacion realizada por Jesiis en el Calvario.
Pero, a qué se debe que los hijos ¢ hijas de Dios sepan tan poco de esa habitual
comunién conciente que se ofrece en las Escrituras? La respuesta puede ser: se debe a nuestra
crénica incredulidad. La fe es lo que hace que nuestro sentido espiritual comience a funcionar.
Cuando Ia fe es defectuosa el espiritu se cierra, y nos hacemos insensibles interiormente y ciegos
para las cosas espirituales. Este es el estado en que se encuentran muchos cristianos de hoy en
dia. No es necesario presentar pruebas para apoyar esta declaracién; basta que hablemos con
cualquier cristiano por ahi o entremos a la primera iglesia que esté abierta.
Hay todo un mundo espiritual que nos rodea y nos cifle, esperando que lo reconozcamos.
Dios mismo esté a la espera que reconozcamos su presencia. Ese mundo espiritual, eterno y
gigantesco, se nos hara evidente y sustancial en el mismo momento que reconozcamos su
realidad.
Acabo de emplear dos palabras que requieren explicacién, si es que 1a hay. Ellas son
“reconocer" y “realidad:”
{Qué entendemos por “realidad”? Es aquello cuya existencia no depende de lo que yo, u
otras personas, podemos pensar y concebir, algo que existe aunque no haya nadie que pueda
pensar en ello. Algo real por si mismo, que no depende del observador para su validez.
Sé muy bien que hay gente que hace chistes respecto al concepto de realidad. Son los
idealistas, que urgen infinitas prucbas tratando de demostrar que fuera de la mente no hay
realidad ninguna. Y son también los relativistas que dicen no haber en el universo ningiin punto
fijo a partir del cual se pueda medir algo. Ellos se rien de nosotros, y nos califican con el mote,
despectivo para ellos, de "absolutistas!" Pero el cristiano no pierde Ja serenidad por ello. Mas bien
se rie a su vez de los que lo tratan asi, porque sabe que hay un Absoluto, y ese Absoluto es Dios.
Y sabe también que ese Ser Absoluto ha creado el mundo para el uso del hombre, y aunque no
hay nada fijo o real en el significado de las palabras (cuando aplicadas a Dios) para todos los
fines de la vida humana se nos permite proceder como si lo hubiera. ¥ cada ser humano procede
asi, excepto los que estén mentalmente enfermos. Estos seres infortunados también tienen
problemas con la realidad; pero son tercos, y quieren vivir solo de acuerdo con sus propias ideas
que se han formado de todas las cosas. Son sinceros, pero debido a esa misma sinceridad y
honradez, se han creado un problema social.
Los idealistas y los relativistas no estan mentalmente enfermos. Demuestran su buen
sentido viviendo de acuerdo a nociones verdaderas de Ia realidad, aunque tedricamente las estan
rechazando. Las ideas de estos pensadores serian mucho mas dignas de respeto si ellos vivieran
conforme a lo que dicen, pero se cuidan muy bien de hacerlo. Sus ideas surgen del cerebro, no de
la vida. Cada vez que algo afecta su vida, repudian sus propias teorias y viven igual que los
demas.
El cristiano es demasiado sincero para ponerse a jugar con las ideas por el puro gusto de
hacerlo. No le agrada tejer telas solo para darse el placer de exhibirlas. Todas sus creencias son
practicas y estan engranadas en su vida. Por ellas vive, 0 muere, esta en pie, o cae, en este mundo
y para la eternidad. FI cristiano no encuentra placer en Ia relacién con personas cuya sinceridad
no le inspira confianza. Por eso prefiere alejarse de ellas.
El hombre sencillo y sincero sabe que el real. Cuando Ilega al uso de razén se da cuenta
de que existe, y vive en él. El mundo lo estaba esperando cuando él nacié, y el mundo le diré
adiés cuando él parta para la eternidad. Por su profunda sabiduria de la vida, es mas sabio que
18millones de hombres que dudan. Parado sobre la tierra siente el viento y la Iuvia golpearle el
rostro, y sabe que estas cosas son reales. Durante el dia ve el sol, y durante a noche contempla
las estrellas. Ve el rayo brotar del vientre de las nubes de tormenta, y oye los sonidos de la
naturaleza y los gemidos y quejidos de] alma humaria. Sabe muy bien que todo esto son cosas
verdaderamente reales. Por las noches se acuesta en 1a mullida tierra sin temor de que ésta sea
una ilusién, que podria desaparecer mientras duerme. Cuando amanezca, el firmamento azul
seguiré sobre él, y Ia tierra seguiré siendo su cama, y las pefias y los érboles lo seguirin
rodeando, como lo hacian cuando se aeost6. Por eso vive y se regoeija en un mundo real.
Por medio de sus cinco sentidos se relaciona con el mundo de 1a realidad, y las facultades
que Dios le ha dado lo ayudan a utilizar todo lo que necesita para vivir en el mundo en que vive.
Bien. Por propia definicion sabemos ‘que Dios es real. Es real en el sentido tmico en que solo
Dios puede serlo. Todas las otras realidades dependen de la de él. La Gran Realidad es Dios, de
quien dependen todas las otras realidades inferiores, las cnales constituyen la suma de lo creado,
incluyendo a nosotros mismos. La existencia de Dios no depende de 1o que nosotros pensemos
de él, porque él tiene una existencia objetiva, aparte de cualquier nocién que nosotros tengamos.
El corazén que lo adora no esta creando el Objeto de su adoracion. Lo encuentra aqui y ahora,
cuando despierta de su sueiio espiritual en Ja mafiana de la regeneracién.
Ctra de las palabras que debemos aclarar es "reconocer." Esta palabra no significa ver 0
imaginar algo. EI imaginar no es un acto de fe. Las dos cosas no solo son diferentes sino que se
oponen la una a la otra. La imaginacién proyecta imagenes ficticias, y trata de asignarles
realidad. La fe no crea nada: sencillamente reconoce lo que ya esta alli.
Dios y el mundo espiritual tienen existencia real. Podemos contar con ellos con tanta
seguridad como lo hacemos con el mundo familiar que nos rodea. Tenemos delante de nosotros
las cosas espirituales invitandonos a que las reconozcamos.
‘Nuestra dificultad estriba en que tenemos malos hébitos de pensamicnto. Por lo corriente
pensamos del mundo visible como el iinico real, y ponemos en duda la realidad de cualquier otro.
‘No negamos la existencia del mundo espiritual, pero nos cuesta aceptar que sea real en el pleno
sentido de la palabra.
El mundo de los sentidos se introduce continuamente, y capta muestra atencién diaria a
todo lo largo de nuestra vida. Es clamoroso, insistente y acaparador. No apela a nuestra fe. Asalta
a nuestros cinco sentidos, y exige que lo reconozcamos como la cosa més real y definitiva. ¥ el
pecado ha empaflado de tal modo los cristales de nuestro corazén que no podemos ver 1a otra
realidad, La Ciudad de Dios destellando alrededor nuestro. El mundo de los sentidos es el que
triunfa. Lo visible se constituye enemigo de lo invisible; lo temporal se opone a lo eterno. Esa es
la herencia que Adan dejé a sus descendientes.
En Ia raiz de Ia vida eristiana descansa Ia creencia en lo invisible. Fl objeto de 1a fe
cristiana es la realidad invisible.
‘Nuestro erréneo modo de pensar, acuciado por la ceguera natural de nuestro corazén, y la
ubicuidad imtrusa de las cosas visibles, tienden a formar el contraste entre Lo espiritual y lo real.
Pero la verdad es que no hay tal contraste. La antitesis yace en otra parte: entre lo real y lo
imaginario; pero nunca entre Lo espiritual y lo real. Lo espiritual es real
Si vamos a clevamos a las regiones de 1a luz y el poder espiritual que nos marcan las
Sagradas Escrituras, debemos perder el mal habito de ignorar lo espiritual. Debemos trasladar
nuestro interés de lo visible a lo invisible, porque la gran Realidad invisible es Dios. "Es
menester que el que a Dios se allega, crea que le hay, y que es galardonador de Jos que le
buscan” (Hebreos 11:6). Esto es fundamental en la vida de fe. Desde aqui podemos clevarnos a
19alturas inimaginables. El Sefior Jesucristo dijo, “Creéis en Dios, ;creed también en mi!” Sin lo
primero no puede ocurrir lo segundo.
Si realmente deseamos seguir 2 Dios debemos procurar vivir en otro mundo. Digo esto
sabiendo bien que las gentes del mundo han usado estas palabras en forma despectiva y las han
aplicado a los cristianos en forma de reproche. Que asi sea. Cada hombre tiene que elegir su
propio mundo. Si aquellos que, voluntariamente seguimos en pos de Cristo, elegimos
deliberadamente el Reino de Dios, porque eso es lo tinico que nos interesa, no veo por qué hayan
de oponerse a nuestra decisién. Si perdemos a cansa de ello, la pérdida es solo nuestra; si
ganamos, a nadie le robamos lo que es suyo. El “otro mundo,” que es el objeto del desdén de este
mundo, y el canto de burla de los borrachos, es el punto de destino que hemos elegido y al cual
nos dirigimos con santa pasion.
Pero debemos evitar el error comin de poner ese mundo exclusivamente en el futuro. No
es un mundo futuro, sino presente. Es paralelo a nuestro familiar mundo fisico que conocemos, y
las puertas de acceso para ambos estén abiertas. El escritor de la carta a los Hebreos dice: "Os
habéis allegado (y el verbo esta en tiempo presente) al monte de Sién, a la ciudad del Dios vivo,
Jerusalén la celestial, a la compafiia de muchos millares de angeles, y ala congregacién de los
primogénitos que estan alistados en los cielos, y a Dios el juez de todos y a los espiritus de los
justos hechos perfectos, y a Jess el mediador del nuevo testamento, y a la sangre del
esparcimiento, que habla mejor que la de Abel” (Hebreos 12:22-24). Todas estas cosas estan en
contraste con "el monte que se podia tocar, el sonido de la trompeta y la voz de las palabras que
se podian oir” (Hebreos 12:18-19). No podemos concluir que asi como el monte Sinai podia ser
aprehendido por los sentidos del cuerpo, podemos aprehender 1a realidad del monte Sién por
medio de los sentidos del alma? ¥ esto no por ninguna arfimaiia de la imaginacién, sino en un
sentido real y verdadero. EI alma tiene ojos que ven y oidos que oyen. Tal vez estan débiles por
el poco uso que les damos, pero por el toque del Espirit Santo pueden recuperar su fuerza y ser
capaces de poscer 1a vista mas aguda y el oido mas fino.
Cuando comenzamos a enfocar 1a mirada de Dios, las cosas del espiritu empiezan a
cobrar forma en nuestra vista interior. La obediencia a la palabra de Cristo nos trae la revelacion
interior de 1a Deidad (Juan 14.21-23). Nos da una percepcion espiritual mas aguda, que nos
permite ver a Dios tal cual él lo ha prometido a los limpios de corazén. Se apoderaré de nosotros
una nueva conciencia de Dios, y empezaremos a gustar y a oir y a sentir interiormente que Dios
es el todo de nuestra vida. Veremos brillar constantemente la luz que alumbra a todo hombre que
viene a este mundo. Nuestras facultades internas se haran mas y més perceptivas, y Dios vendra
a ser para nosotros el Gran Todo, y su presencia Ia gloria y la maravilla de nuestra vida.
Oh, Dios, aviva en mi todas mis facultades espirituales, para Que pueda echar mano de
las cosas eternas. Abre mis ojos, para que pueda ver; dame aguda percepcién espiritual, dame la
capacidad necesaria para gustar de Ti, y saber que eres bueno, Haz que el cielo sea mas real para
mi que ninguna cosa de la tierra, amén.
20Capitulo V
La Presencia Universal
jAdonde me iré de tu espiritu?
G¥ adonde huiré de m presencia? Salmo 139:7
En toda ensefianza cristiana hay ciertas verdades bisicas, ocultas a veces, y mas bien asumidas
que afirmadas, pero que son necesarias a toda verdad como los colores primarios son necesarios
para componer cualquier cuadro. La divina inmanencia es una de esas verdades.
Dios mora en su creacién, y est4 indispensablemente presente en todas sus obras. Esto lo
enseiian firmemente profetas y apostoles y esté aceptado por la teologia cristiana general. Dicha
verdad consta en los libros de teologia, pero por alguna razén no ha entrado aun en el corazon de
los creyentes, para que Iegue a ser parte de su fe. Muchos predicadores y maestros cristianos
hacen timidas menciones de ella, y mas bien parecen esquivarla Para eludir sus implicaciones.
Me imagino que proceden asi por el temor de ser tildados de panteistas. Pero la doctrina de la
divina inmanencia nada tiene que ver con el panteismo.
El error panteista es tan palpable que nadie deberia dejarse engaflar por él. Sostiene que
Dios es 1a suma de todas las cosas creadas. La naturaleza y Dios son 1a misma cosa, de modo que
cualquiera que toque a la una toca también al otro. Esto es una degradacin de 1a gloria divina.
Los panteistas, al atribuirle divinidad a todo, han hecho desaparecer del mundo toda divinidad.
La verdad es que aunque Dios habifa en su mundo, esta separado de él por un abismo
infranqueable. Por mucho que Dios se identifique con la obra de sus manos, éstas son sus obras,
y nunca pueden ser El. Dios es anterior a sus obras e independiente de ellas.
LQué significa, entonces, 1a divina inmanencia en la experiencia cristiana? Significa
simplemente que Dios esta aqui. Dondequiera estemos nosotros, Dios est. No hay lugar, ni lo
puede haber, donde Dios no esté. Diez millones de inteligencias, situadas en igual mimero de
puntos del espacio, separadas por incalculables distancia, pueden todas decir al mismo tiempo,
"aqui est Dios’ No hay un solo sitio del espacio que esté més cerca de Dios que cualquier otro.
Ningin hombre esté, en cuanto a distancia se refiere, mas cerca o més lejos de Dios que otro
hombre
Hay ciertas verdades que cree todo cristiano medio instruido en 1a doctrina. A nosotros
toca examinarlas y meditar en ellas, hasta que empiecen a resplandecer en nosotros.
“En el principio Dios!’ Aqui no hay materia, porque lo material requiere siempre una
causa que lo preceda. Dios es esa causa. No se trata de ninguna ley, porque ley es simplemente el
nombre que le damos al curso que sigue todo lo creado. Ese curso ha sido planeado, y fue Dios
quien lo planeé. Tampoco se trata de ninguna mente, porque la mente es también una cosa
creada, y debe tener un creador que la respalde. En el principio Dios, la Causa de las causas, el
principio originador dela materia, de la ley y de Ia mente. Por ahi debemos comenzar.
Adin pecé, y presa del panico, traté de hacer lo imposible: ocultarse de la presencia de
Dios. David también pensé un tiempo poder escapar de Ia presencia de Dios, pero tuvo que
escribir, ",Adonde me iré de tu espiritu, y adonde huiré de tu presencia?” (Salmo 139:7). ¥ luego
prosiguié, en uno de sus més preciosos salmos, alabando la divina inmanencia. "Si subiere a los
cielos, alli estas tu; y si en el abismo hiciere mi estrado, he aqui, alli ta estas. Si tomare Las alas
del alba, y habitare en el extremo de la mar, aun alli me guiaré tu mano y me asiré tu diestra!" Y
é1 sabia que la existencia y 1a videncia de Dios eran una sola y misma cosa. Que Dios, que todo
lo ve, habia estado con él antes que naciera, y habia observado el misterio del florecer de su vida.
21Salomén exclamé, ";Es verdad que Dios haya de morar sobre la tierra? He aqui que los cielos, y
los cielos de los cielos, no te pueden contener, ,cudnto menos esta casa que yo he edificado?" (1
Reyes 8:27) Pablo les aseguré a los atenienses que "Dios no esté lejos de cada uno de nosotros,
porque en él vivimos, y nos movemos, y somos" (Hechos 17:27,28).
Si Dios est presente en todo punto del espacio, si no podemos ir a ningiin lugar donde é
no esté, si ni aun podemos concebir lugar alguno donde Dios no se encuentre, por qué entonces
dicha Presencia universal no es la més celebrada verdad del mundo? El patriarca Jacob, en la
soledad del desierto, nos ha dado la respuesta a esta interrogacién. El tuvo una visién de Dios, y
asombrado por ella, exclamd, “Ciertamente Tehova esta en este lugar, y yo no lo sabia” (Génesis
28:16). Jacob no habia estado nunca, ni siquiera una fraccion de segundo, fuera del circulo de esa
Presencia que todo lo penetra, pero no se habia dado cuenta de ello, A eso se debieron sus
inquietudes, y a eso se deben las nuestras. Las gentes no saben que Dios esta aqui. {Qué diferente
seria todo si lo supiesen!
La Presencia de Dios, y la manifestacion de esa Presencia no son la misma cosa. La una
puede ocurrir sim 1a otra. Dios esta presente aunque estemos completamente inconcientes de él;
Dios se manifiesta unicamente cuando estamos concientes de su presencia. Por nuestra parte
debemos rendirnos al Espirit de Dios, porque su obra es hacemos manifiesta la presencia del
Padre y del Hijo.
Si cooperamos con él y le obedecemos amorosamente, Dios se nos manifestara, y esa
manifestacion hara la diferencia entre un cristiano meramente nominal, y otro cristiano Meno de
la uz que emana del rostro del Padre
Dios esta presente en todas partes, y siempre trata de darse 2 conocer. No solo revela su
existencia, sino que pone de manifiesto lo que él es. No fue necesario persnadirle que se revelara
a Moisés. "Y Jehova descendi6 en 1a nube, y estuvo alli con él, proclamando el nombre de
Jehova” (F:xodo 34:5)-Dios no solo hizo una declaracion verbal de su naturaleza, sino revelé su
propio Ser a Moisés, de modo que el rostro de Moisés brill6 por el fulgor de 1a presencia divina
Para algunos de nosotros sera un gran momento cuando comencemos a creer que es cierto que
Dios revela su presencia, y que él ha prometide mucho, pero no mas de lo que intenta cumplir.
Si logramos éxito en nuestra bisqueda de Dios se deberé a que él siempre quiere
revelarse. La revelacién de Dios al hombre no es una simple visita de tierras lejanas por un breve
momento al alma humana. Fl que asi cree equivoca toda la verdad. La aproximacién de Dios al
alma, o la del alma a Dios, no es algo intermitente y espaciado. No hay en ellos ningtin concepto
de distancia fisica. No es problema de kilémetros, sino de experiencia.
Hablar de estar cerca 0 lejos de Dios es emplear un lenguaje comprensible para todos. Un
hombre puede decir: "Conforme mi hijo se va haciendo mas grande, lo siento mas allegado a
mi.” Esto no obstante el hecho de que ha tenido su hijo pegado a 1 desde que macid. {Qué es lo
que quiere decir ese padre al expresarse asi? Obviamente esta hablando de experiencia. Quiere
decir que su hijo lo esta conociendo mas intimamente, que ahora hay mas afinidad entre ambos.
Las barreras que antes existian, debido alas grandes diferencias en el modo de pensar y de sentir,
van desapareciendo. Padre e hijo estan ahora mucho mas unidos en mente y corazén.
Cuando, pues, cantamos “Cerca, mas cerca, oh Dios, de ti” no estamos pensando en la
proximidad de lugar, sino en Ia proximidad de relacion. Lo que pedimos al cantar es una mas
clara conciencia de relacion intima, de alma con alma; queremos estar mas concientes de la Di-
vina Presencia. No hace falta gritar a través del espacio Mamando a un Dios lejano. El esta mas
cercano a nosotros que nuestra propia alma, mas intimamente ligado a nosotros que nuestros
mismos pensamientos.
22éPor qué algunas personas hallan a Dios en una manera que otros no pueden? {Por qué
Dios manifiesta su Presencia a algunos pocos, y deja inmensas multitudes en la media luz de una
experiencia cristiana imperfecta? Por supuesto, Dios desea lo mismo para todos. El no tiene
favoritos dentro de su familia. Lo que hace por una de sus criaturas, puede hacerlo por cualquier
otra. La diferencia no la hace Dios, sino nosotros.
Escojamos al acaso una veintena de grandes santos cuyas vidas son conocidas de todos.
Estos pueden ser personajes biblicos 0 de la historia de la iglesia. Nos Hamara la atencién el
hecho de que siendo todos ellos santos, no todos son iguales. En algunos casos Ia diferencia cx
tan notable que llama poderosamente 1a atencién. Por ejemplo, cuan diferente fue Moisés de
Isaias, Elias de David, Pablo de Juan, San Francisco de Asis de Martin Lutero, Tomas de Kempis
de Carlos Finney. La diferencia entre ellos es tan grande como la vida humana: diferencia de
raza, de nacionalidad, de cultura, de temperamento, de costnmbres, de cualidades personales. Sin
embargo todos ellos, dia tras dia, anduvieron en la clevada senda de la vida espiritual, por
encima del camino comin de los demas.
La diferencia entre ellos era puramente incidental, y nada significaba a los ojos de Dios
En alguna cualidad vital, ellos eran idénticos. ,Cual era esa?
‘Me aventuraria a decir que 1a cualidad vital que los unia era Ja receptividad espiritual.
Habia en ellos algo que siempre estaba abierto para el cielo; algo que los impelia hacia Dios. Sin
intentar hacer ningém anilisis de ellos, diré micamente que tenian comprensién, espiritual, y que
la culfivaron de tal modo que Hegé a ser lo mas grande de sus vidas. La diferencia entre ellos y el
resto de los mortales consistié en su deseo de vivir en comunién con Dios, ¢ hicieron todo Io que
estuvo a su alcance para lograrlo. Durante toda su__vida tuvieron el habito de responder a lo
espiritual. No desobedecieron la vision celestial. Como lo dice el salmista David, "Mi corazon ha
dicho de ti, Buscad mi rostro. Tu rostro buscaré, oh Jehova"”
Como en todo Io bueno de la vida humana, detrés de esa actitud receptiva esta Dios. La
soberania de Dios esté alli, y 1a sienten aun aquellos que le dan mayor importancia teolégica.
Importante como es el hecho de que Dios esta trabajando con nosotros, quiero advertir
que no pongamos demasiada atencién en ello. Puede conducir 2 una estéril pasividad. Dios no
nos exige que comprendamos los misterios de la eleccién, predestinacién ni Ja divina soberania
La mejor manera de encarar estas verdades es levantar los ojos al ciclo y decir: " jOh, Seffor, tit
lo sabes!" Son cosas que pertenecen a 1a profunda y misteriosa omnisciencia de Dios. La
investigacién de estos misterios podra formar tedlogos, pero jamas santos.
La receptividad no es una cosa simple es mas bien una cosa compleja, una mezcla de
varios elementos dentro del alma humana. Es una afinidad con, una propensién hacia, una
respuesta simpatica a, y un deseo de tener tal cosa. Por eso se puede tener mas o menos de ella,
dependiendo de 1a calidad del individuo. Puede aumentar con el uso y debilitarse con el desuso.
No es una fuerza irresistible que se nos impone desde arriba. Mas bien es un don de Dios, pero
uno que debe ser reconocido y cultivado, como cualquier otro don, si va a realizar el propésito
para el cual ha sido dado.
El desconocimiento de este hecho es causa de graves fallas en el evangelismo modemo.
La idea de cultivarlo y ejercitarlo, tan cara a los santos de antaiio, ha desaparecido de los
cristianos de hoy. Es demasiado lento, demasiado comin. Ahora reclamamos brillo y accion
dramitica. La generacién de cristianos que ha crecido entre botones eléctricos y computadoras se
impacienta cuando se le pide que emplce métodos més lentos. La verdad es que hemos estado
tratando de emplear métodos mecénicos en nuestras relaciones con Dios. Leemos apresu-
radamente 1a porcién biblica marcada en el cuademo, y luego salimos corriendo a la reunién
23evangélica para escuchar a un aventurero religioso venido de lejanas tierras, pensando que eso
aliviaré nuestros problemas espirituales.
Los resultados trigicos de estas cosas los vemos en todas partes: en 1a vida superficial
que viven muchas personas tituladas cristianas, en 1a filosofia hueca que sostienen y el elemento
frivolo y burlesco que predomina en las reuniones evangélicas, en 1a exaltacion del hombre y en
la fe que se pone en los actos puramente externos; en los “compailerismos” religiosos y pareceria
con enemigos del evangelio, y en los medios comerciales que se emplean para hacer la obra de
Dios. Todos estos son sintomas de una grave enfermedad, una enfermedad que afecta la misma
alma del cristiano.
‘Ninguna persona es responsable directa de esta enfermedad. Mas bien, todos somos un
poco culpables de ella. Todos hemos contribuido, directa o indirectamente, a este estado de
cosas. Hemos sido demasiado ciegos para ver, 0 demasiado timidos para hablar, 0 demasiado
egoistas para no desear otra cosa que esa pobre dieta con la cual otros parecen quedar
satisfechos. Para decirlo de otro modo, aceptamos las ideas de unos y otros, imitamos las vidas
de otros, y aceptamos lo que ocurre a otros como el modelo para nosotros. Por toda una
generacion hemos estado descendiendo. Nos encontramos ahora en un sitio bajo y arenoso,
donde solo crece un pasto pobre, y hemos hecho que la Palabra de Dios se
condicién, y todavia decimos que este es el mejor alimento de los bienaventurados.
Se requiere firme determinacién, y bastante esfuerzo, para zafarse de las garras de
muestro tiempo y volver a los tiempos biblicos. Pero es posible hacerlo. Los cristianos del pasado
tuvieron que hacerlo asi. La historia relata algunos de esos regresos en gran escala, encabezados
por hombres tales como San Francisco, Martin Lutero y Jorge Fox. Desgraciadamente, en estos
dias no parece vislumbrarse ningin varén de Ia talla de estos. Si vendra o no vendra un hombre
de estos, es algo en que los cristianos no estan bien de acuerdo, pero eso no importa.
‘No pretendo saber todo 1o que Dios hara con este mundo, pero creo saber lo que hara con
el hombre o la mujer que individualmente le busca, y puedo decirlo a otros. Dejad a cualquier
hombre volverse a Dios, dejadle que se ejercite en la santidad; que trate de desarrollar sus
facultades espirituales con fe y humildad, y ya veréis los resultados, mucho mayores que en los
dias de flaqueza y debilidad.
Cualquier cristiano que sinceramente se vuelve a Dios, rompiendo el molde en el cual ha estado
encerrado, y recurre a la Biblia con el objeto de hallar en ella sus normas espirituales, sera
dichoso con sus hallazgos.
Digamoslo otra vez: 1a Presencia Universal es un hecho. Aqui esta. No se trata de un Dios
extrafio y desconocido, js¢ trata de nuestro Padre! Padre nuestro y del Seflor Jesucristo cuyo
amor se ha manifestado siempre, a través de los siglos, a todos los pecadores. Y Dios siempre
esté tratando de lamar nuestra atencién, de revelarse a nosotros y de establecer comuni on con
nosotros. Tenemos dentro de nosotros las facultades suficientes para comunicarmos con él. Basta
que cigamos su voz. A esto lamamos la biisqueda de Dios. ¥ lo reconoceremos a él en un grado
creciente, a medida que nuestras facultades se afinan y perfeccionan y muestra receptividad
mejora acuciada por la fe y el amor.
jOh Dios y Padre! Me arrepiento de mi excesiva preocupacién por las cosas materiales.
He estado demasiado enredado en tas cosas del mundo. Ti has estado aqui, y yo no me he dado
cuenta de ello. He estado ciego, y no te he visto. Abre mis ojos, para que pueda verte en mi y
alrededor de mi. Por amor de Jesis, amén.
24Capitulo VI
La Voz que Habla
En cl principio cra el Verbo, y el Verbo cra con Dios,
y el Verbo era Dios. Juam 1:1
Cualquier persona inteligente, atin no instruida en las ensefianzas del cristianismo, leyendo este
texto Hegaria a 1a conclusién que 1o que Juan quiere decir es que Dios desea hablar, y comunicar
sus pensamientos a otros. Y estaria en 1o cierto. La palabra es el medio por el cual se expresan
los pensamientos, y al aplicar este término al Hijo de Dios nos lleva a pensar que el deseo de
expresarse es inherente a la Divinidad, y que Dios desea hablar con los seres que ha creado. Toda
la Biblia apoya esta creencia. Dios esta hablando. No solo que ha hablado, sino que esta
hablando. Habla continuamente por medio de la naturaleza; e] mundo esta Ileno de su voz.
Una de las grandes realidades que debemos considerar es la Voz de Dios hablando en
este mundo. La cosmologia mas breve y mas satisfactoria es ésta. "Dios dijo, y fue hecho!’ El por
qué de Ia ley natural es la voz viviente de Dios inmanente a toda la creacién. Y esta palabra de
Dios que dio vida a todas las cosas no puede entenderse que es 1a Biblia, porque no cs palabra
escrita o impresa, sino la expresién de la voluntad de Dios hablando en la estructura de todas las
cosas. Esa palabra de Dios es el aliento divino, que llena todo con potencia viva. La voz de Dios
es la energia mas poderosa en 1a naturaleza, pues toda energia parte del hecho de que Dios ha
hablado.
La Biblia es la palabra escrita de Dios, y porque es escrita, esta confinada a los limites del
papel, tinta y cuero. En cambio la voz de Dios es viva, libre y soberana. "Las palabras que yo os
he hablado, son espiritu y son vida!" La vida esta en las palabras habladas. La palabra de Dios
la Biblia puede tener poder solo si corresponde con la palabra de Dios en el universo. Es su Voz
presente, lo que hace a la palabra escrita tan poderosa. Si no fuera asi, la palabra estaria
encerrada entre las tapas de un libro.
Seria una concepcion muy primitiva de Dios imaginarlo en la creacién usando sicrras,
martillos y clavos a la mancra de un carpintero que fabrica un mueblc. La Biblia cnscfia otra
cosa. "Porque él dijo, y fue hecho; él mand6, y existié"(Salmos 33.9). "Por 1a fe entendemos
haber side compuestos los siglos, por la palabra de Dios” (Hebreos 11:3). Tengamos en cuenta
que Dios no se refiere aqui a su palabra escrita, sino a su palabra hablada. La voz de Dios que
lena el mundo antecede a la Biblia por siglos incontables. Es una voz que no ha dejado de oirse
desde los alvores de la creacion, y sigue resonando de un extremo a ofro del universo.
La palabra de Dios es rapida y poderosa. En el principio de todas las cosas hablo hacia la
nada, y la mada se convirtié en algo. El caos oyé esa voz, y se convirtié en orden; la oscuridad la
oyé, y nacié la luz. "Y dijo Dios sea, y fue!" Estas palabras gemelas, como causa y efecto,
ocurren a todo lo largo del relato biblico de la creacion. El dijo vale por el asi. Y el asi, es el dijo
puesto en continuo presente.
Que Dios esta aqui, y esta hablando, son verdades que respaldan otras verdades biblicas:
sin ellas no podria haber revelacién. Dios no escribié un libro y lo envié por medio de
mensajeros a personas sin ayuda. Dios hablé un Libro, y vive en sus palabras habladas, hablando
continuamente sus palabras y haciendo que perduren a través de los aflos. Dios soplé sobre un
murfieco de barro y ese vino a ser un hombre. El sopla sobre los hombres y vuelven a convertirse
en barro. "Volveos, hijos de los hombres" -fue lo que Dios dijo después de decretar la muerte de
todo hombre, y no fue necesario que dijera una sola palabra mas. La triste procesién humana
a5desde 1a cuna hasta 1a sepultura es prucha suficiente de que su primera palabra fue verdad.
Todavia no hemos dado a atencién necesaria a esa profunda declaracién en el evangelio
de Juan que dice, “Aquel era la nz verdadera que alumbra a todo hombre que viene a este
mundo!" No importan los cambios de puntuacién que se hagan, 1a verdad permanece firme! la
palabra de Dios afecta el corazén de todo hombre, como la luz 1o hace al alma. En el corazén de
todos los hombres brilla la luz y resuena la palabra, y no hay manera de escapar. Algo asi debe
ser necesario, si es cierto que Dios vive y esta en el mundo. Juan afirma que asi es. Aun las
personas que nunca han le{do la Biblia han recibido en sus conciencias mensajes suficientemente
claros, de manera que no pueden decir que no han ofde su voz. "Mostrando 1a obra de la ley
escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusdndoles, o defendiéndoles, sus
razonamientos" (Romanos 2:15)."Porque las cosas invisibles de él, su eterna potencia y divinidad,
se echan de ver desde la creacién del mundo, siendo entendidas por las cosas que son hechas, de
modo que son inexcusables"(Romanos 1:20).
Los hebreos de Ja antigiiedad le daban el nombre de Sabiduria a esa voz de que estamos
tratando, pues decian que se ofa en todas partes y que recorria Ia tierra en busca de respuesta de
parte de los hijos de los hombres. El capitulo octavo del libro de Proverbios comienza asi: "ZNo
clama la sabiduria, y da su voz la inteligencia?” Entonces describe la sabiduria como una
hermosa mujer que "se para en las alturas y em las encrucijadas de los caminos; dirige su voz a
todas partes, para que nadie deje de oirla y dice: 'Oh, hombres, a vosotros clamo; dirijo mi voz a
los hijos de los hombres." "Seguidamente se dirige a los simples y faltos de cordura y les
aconseja que escuchen lo que les dice. Lo que pide la sabiduria de Dios es atencién espiritual,
pero rara vez este pedido es escuchado. La tragedia consiste en que nuestro bienestar eterno
depende de nuestro oir, y hemos ensefiado a nuestros oidos a no escucha
Esta voz universal ha resonado siempre, y a menudo atribulado a los hombres, aun
cuando estos no se daban cnenta de donde provenian sus temores. ,No sera esa voz que se cierne
como niebla vital sobre los corazones de hombres y mujeres, 1o que ha despertado sus con-
ciencias y sus anhelos de inmortalidad en millones de seres humanos desde los albores de 1a
historia? No tenemos por qué temer eso. La voz hablando es un hecho. Como los hombres han
reaccionado ante ella, es algo que se debe observar.
‘Una vez que Dios habl6 a nuestro Sefior desde el cielo, algunos que oyeron atribuyeron 1a
voz a causas naturales. "Ha sido trueno’,' dijeron. Este habito de explicar 1a voz por causas
naturales es la vera raiz de la ciencia moderna. En el soplo de vida del cosmos hay algo
misterioso, algo sumamente pavoroso, que la mente humana no alcanza a comprender. El
creyente no pretende comprenderlo, simplemente cae de rodillas y exclama
comin también cae de rodillas, pero no lo hace para adorar, sino para investigar, escudriflar, en
su afin de hallar explicacién natural a todas las cosas. Estamos viviendo en un siglo seculariza-
do. Nuestros pensamientos y habitos son los del cientifico, no los del adorador. Estamos mas
dispuestos a explicar que @ adorar. "Es un trueno" decimos, y seguimos nuestro camino,
indiferentes. Pero todavia la Voz sigue resonando y escudrifiando. El orden y la vida del mundo
dependen de esa Voz, pero los hombres estan demasiado ocupados, o demasiado obstinados para
escuchar.
Cada uno de nosotros ha tenido alguna experiencia imposible de explicar: un sabito
sentido de soledad, un sentimiento de maravilla 0 de pavor, al contemplar Ia vastedad del
infinito. O tal vez un fugaz relampago de luz, como venido de otro sol, que nos ha dejado la sen-
sacion de pertenecer a otro mundo, que nuestro origen es divino. Lo que hemos visto entonces, 0
sentido, o | aprendido, es diferente a todo lo que ensefian las escuelas, y en una amplia gama,
26distinto de todas nuestras anteriores experiencias y opiniones.
‘Nos vimos entonces forzados a suspender nuestras dudas cuando, por un breve momento,
las nubes se retiraron y pudimos ver y oir por nosotros mismos. Cualquiera sea 1a explicacién
que demos a estos casos, no seriamos justos si excluyéramos completamente a Dios, negando
que nos estuviera hablando en ellos. Nunca tengamos a tal petulancia.
Es mi propia creencia (y no me enojo si alguien opina de distinta manera),que todo lo
bueno y bello que hay en el mundo, producido por el hombre, es el resultado de su falaz y
pecaminosa respuesta ala Voz creativa que resuena por toda Ja tierra. Los filésofos moralistas,
que sofiaron suefios de virtud; los pensadores religiosos, que especularon acerca de Dios y la
inmortalidad; los poetas y artistas, que crearon de la materia comin obras de imperecedera
belleza, zcémo se pueden explicar? No es suficiente con decir "Se trata del genio.”
{Qué es el genio? EI genio podré ser um hombre perseguido por esa Voz, que trabaja
afanandose como un poseido, por ver si logra alcanzar un fin que vagamente comprende. Fl
hecho de que el genio, sea hombre o mujer, no crea en Dios, y ain hable o escriba en contra de
1, no contradice 1o que estoy diciendo. La revelacién de 1a obra redentora de Dios que se halla
en las Escrituras es necesaria para la obtencién de la fe salvadora y 1a paz con Dios. La fe en el
Salvador resucitado es necesaria para 1a obtencién de paz y tranquilidad y para adquirir fe en
nuestra propia inmorialidad. Para mi todo esto es una adecuada explicacion de todo lo bueno que
existe fuera de Cristo. Pero usted puede ser un buen cristiano sim aceptar mi tesis.
La voz de Dios es amistosa. Nadie necesita asustarse al oiria, a menos que antes haya
hecho la decisién de no obedecerla. La sangre de Cristo ha cubierto no solo la raza humana, sino
toda la creacién también. "Por cuanto agradé al Padre que en él habitase toda plenitud, y por él
reconciliar todas las cosas consigo, asi las que estén en la tierra como las que estén en el ciclo,
haciendo 1a paz mediante la sangre de su cruz"(Colosenses 1:19-20). Podemos predicar con toda
confianza acerca de un ciclo amistoso. Los ciclos y Ia tierra estén Menos de 1a buena voluntad de
aquel que habit6 en 1a zarza. La sangre perfecta del sacrificio expiatorio asegura esto para
siempre.
Quienquiera que desee detenerse a escuchar oird hablar a los cielos. Esta no es la hora en
que los hombres estan dispuestos a escuchar, porque el escuchar no es parte de Ja religion
popular de hoy en dia. Nos encontramos en el polo opuesto. La religion ha aceptado la
monstruosa herejia de que el ruido, el tamaiio, la actividad y el estrépito hacen estimable al ser
humano delante de Dios. A un pueblo que esta sumido en un clima de violencia Dios le dice:
"Estad quietos, y conoced que ye soy Dios." Hoy en dia Dios quiere que aprendamos que nuestra
fortaleza y seguridad no dependen del rtido, sino del silencio.
Es necesario que estemos tranquilos y en silencio para oir la voz de Dios. Lo mejor es
que estemos con nuestra Biblia abierta ante nosotros. Entonces, si asi lo deseamos, podemos
acercamos a Dios y escuchar lo que esté hablando a nuestro corazén. Pienso que para la mayoria
de las personas el procedimiento sera algo como esto: primero un sonido, como de una Presencia
caminando en el jardin. Después una voz, algo més inteligible, pero todavia algo lejos. Luego, el
momento feliz cuando el Espiritu comienza a iluminar las Escrituras, y eso que al principio fue
solo un sonido, y después una voz, llega a ser una palabra clara, célida, intima y amable como la
del mejor amigo. Enseguida vendra la vida y Ja luz, y lo mejor de todo, la capacidad de ver y
descansar, abrazando a Cristo como el Salvador y Sefior de todo.
La Biblia no podra nunca ser un libro vive hasta que no reconozcamos que Dios habla en
el universo. Saltar de un mundo impersonal y muerto a una Biblia dogmitica es algo demasiado
para muchas personas. Ellos pueden admitir que deberian aceptar la Biblia como Ia Palabra de
a7Dios, pero de ahi a creer que cada palabra es para ellos, media un gran trecho. Un hombre puede
decir, "Esas palabras son para mi," pero todavia seguir pensando en su corazén que no lo son. El
es victima de una psicologia dividida. Trata de pensar que Dios esta mudo en todas partes y que
habla solo en un libro.
Creo que mucha de muestra incredulidad religiosa se debe a que tenemos una equivocada
concepcién de las Escrituras de Verdad. Un Dios silencioso comienza a hablar sébitamente en un
Libro, y cuando éste queda terminado, vuelve a guardar silencio por el resto de los siglos. Y
ahora leemos el libro como si fuera solo el registro de lo que Dios dijo en los tiempos que
hablaba. Con nociones como estas en nuestra cabeza, zcomo podemos creer? El hecho es que
Dios no esta mudo y silencioso, que munca lo ha estado. Esta en la naturaleza de Dios hablar. La
segunda persona del Dios ‘Irino es Hamada la Palabra. La Biblia es el resultado del continuo ha-
blar de Dios. Es Ja declaracién infalible de su mente dicha para nosotros en palabras
comprensibles y familiares.
Creo que un nuevo mundo surgiré de 1a actual nicbla religiosa cuando nos acerquemos a
la Biblia con Ja idea de que no solo es un libro que una vez ha hablado, sino uno que habla
todavia. Los profetas decian habitual-mente “Asi dice el Sefior." Y daban a entender a sus
oyentes que Dios estaba hablando siempre en tiempo presente. Podemos usar el tiempo pasado
para hacer ver que en algiin momento, en el tiempo pasado, Dios hablé, pero lo que Dios dijo
una vez, sigue repitiéndose, como 1a eriatura que ha nacido sigue viviendo, y un mundo que fue
creado, sigue existiendo. Pero estas ilustraciones son insuficientes, porque las eriaturas mueren, y
Jos mundos se consumen, mas la Palabra del Dios nuestro permanece para siempre.
Si queréis proseguir en conocer a Dios, abrid vuestra Biblia, en la seguridad de que ella
os hablaré. No la ledis pensando que es una cosa que podéis desechar en cualquier momento,
porque ella es algo mas que una cosa; es una voz, una palabra, la palabra del Dios vivo.
Seflor, enséfiame a escuchar. Los tiempos son ruidosos, y mis oidos estén hartos de
griteria y sonidos estridentes. Dame el espiritu del nifio Samuel, que di/o, "Habla, Seffor, que tu
siervo oye.” Permiteme que te oiga hablandome al corazon. Haz que me acostumbre al sonido de
tu voz, y que lo oiga cuando todos los de Ia tierra hayan desaparecido; haz que los iimicos sonidos
que oiga en esos momentos sean los de la musica de tu Voz, amén.
Capitulo VIL
La Mirada del Alma
Puestos los ojos en el autor y consumador de la fe, en Jests.
Hebreos 12:2
Pensemos en cl hombre sencillo ¢ inteligente que mencionamos en el capitulo seis, que se
detiene por primera vez a leer las Sagradas Escrituras. Se acerca a la Biblia sin ningin
eonocimiento previo de lo que contiene. No tiene ningiin prejuicio; nada tiene que probar, nada
que defender.
Este hombre no leera por mucho tiempo sin darse cuenta que algunas verdades
comienzan a destacarse nitidamente. Son los principios espirituales con que Dios ha tratado a los
hombres, que aparecen entretejidos en los escritos de varones santos que fueron “movidos por el
Espiritu de Dios.” Segém prosiga en 1a lectura desearé hacer un resumen de las verdades que esta
28entendiendo. Estos resiimenes vendrén a ser los principios de su credo biblico. ¥ si lee por mas
tiempo, las nuevas lecturas no afectaran estos principios; por el contrario los aumentarin y
fortaleceran. Nuestro hombre esta descubriendo lo que la Biblia enseffa.
‘Muy arriba en las ensefianzas de la Biblia se encuentra la doctrina de la fe. Es tanta la
importancia que la Biblia asigna a la fe, que es imposible que pase desapercibida. Fl tendré que
reconocer muy pronto que la fe es de vital importancia para la vida del alma. “Sin fe, es
imposible agradar a Dios’. Por la fe es posible adquirir cualquier cosa; ir a cualquier parte en el
reino de Dios, pero sin fe nadie puede allegarse a Dios, ni ser librado de sus culpas, ni tener
libertad, ni salvaci6n, ni comunién, ni nada. Nunca tener vida espiritual.
Cuando muestro amigo haya legado al capitulo once de la Epistola a los Hebreos, no le
seré extrafio el elocuente encomio que se hace alli de la fe. Antes de eso habra leido 1a brillante
defensa de 1a fe que hace Pablo en romanos y en Calatas. Mas adelante, si lee la historia de la
iglesia, podré ver el asombroso poder espiritual que tenian los reformadores debido a su fe
inalterable em Ja religion cristiana.
Pues bien, si la fe es algo tan importante en Ja vida cristiana, si es algo imprescindible en
la bisqueda de Dios, es perfectamente natural que deseemos cerciorarnos si en verdad tenemos
este don. ¥ siendo nuestra mente como es, tarde o temprano ha de querer investigar cual es la
naturaleza de la fe. ,Qué es fe? Junto a esta pregunta viene enseguida otra. -~Tengo yo fe? Y
debemos encontrar alguna respuesta dondequiera esta se halle.
Casi todos los que predican o ensefian acerca de la fe dicen mas 0 menos lo mismo. Nos
dicen que es creer en una promesa, que es aceptar lo que Dios dice, que es reconocer Ia verdad
de la Biblia, y actuar conforme a ella. El resto de lo que ellos dicen en sermones o en libros son
relatos acerca de personas que por fe hallaron respuesta a sus oraciones. Esas respuestas son por
lo general bendiciones materiales, tales como sanidad, dinero, proteccién fisica 0 éxito en los
negocios. O si el maestro es un filésofo, nos Mevara en excursion por los ambitos de la
metafisica, o nos sumergira en los hielos de la jerga psicolégica, definiendo y redefiniendo con-
ceptos, partiendo delgados pelillos hasta hacerlos desaparecer por completo. Cuando finaliza la
exposicién nos damos cuenta que hemos salido por 1a misma puerta por la cual entramos. Sin
duda, debe haber algo mejor que eso.
La Biblia no hace ningin esfuerzo para definir la fe. Aparte de una breve definicién en la
Epistola a los Hebreos, en 1a cual se emplean diecinueve palabras (Hebreos 11:1), yo mo sé de
ninguna otra definicidn biblica, y si la hay, Ia fe no es definida filoséficamente, sino en manera
funcional. Se afirma Io que la fe es en operaci6n, no lo que es en esencia. Se asume la presencia
de Ia fe, y muestra lo que ella produce, no precisamente lo que ella es. Es bueno y sabio Negar
hasta aqui, y no pretender saber mas. Se nos dice de dénde procede, y por qué medios viene. "La
fe es un don de Dios” y "la fe viene por el oir, y el oir por la Palabra de Dios!" Hasta aqui todo va
claro, y parafraseando a Tomas de Kempis, "Prefiero ejercer Ia fe, antes que definirla!"
De aqui en adelante, cada vez que en este capitulo aparezca la palabra "fe" debe
entenderse como fe en accién, tal como es ejercida por un hombre verdaderamente creyente.
Dejamos de lado 1a idea de definir 1a fe, y vamos a pensar en ella como se la siente cuando se
pone en accion. La naturaleza de nuestros pensamientos sera pues practica, y no teérica.
En una dramitica narracion que se halla en el libro de Nimeros se le va fe en accion. El
pueblo de Israel se desalento, y murmuré contra Dios, y Dios envié entre ellos serpientes
ardientes, "Estas mordian a las gentes, y muchos murieron!" Moisés intercedi6 ante el Seflor por
ellos y el Sefior les dio un remedio. Le ordend a Moisés que hiciera una serpiente de metal, y la
pusiera enroscada en un poste en medio del campamento, de modo que cualquiera pudiera verla.
29"Sera que cualquiera que fuere mordido, y mire a la serpiente, viviré!’ Asi lo hizo Moisés. "Y fue
que cuando alguna serpiente mordia a jalguno, miraba a la serpiente de metal. y vivia" (Numeros
21:4-9).
En el Nuevo Testamento encontramos la explicacién de este suceso y nada menos que
por el propio Scfior I Jesucristo. El les explica a sus oyentes como pueden ser salvos. ¥ les dice
que es por medio de 1a fe. Para hacer bien clara su explicacién recurre al libro de Nimeros.
"Como Moisés levanté 1a serpiente en el desierto, asi es necesario que el Hijo del hombre sea
levantado, para que todo aquel que en él creyere, no se pierda, mas tenga vida eterna” (Tuan 3:14,
15).
El hombre inteligente que lee esto no tardara en hacer un descubrimiento: las palabras
mirar y creer son sindnimas. La palabra "mirar" que se emplea en el Antiguo Testamento tiene
idéntico significado que 1a palabra “creer.” Mirar la serpiente es lo mismo que creer en Cristo,
Pero debemos tener en cuenta que mientras los israclitas tenfan que mirar con sus ojos fisicos,
los creyentes del Nuevo Testamento deben creer con el corazén. La conclusién es que la fe es la
mirada del alma que se dirige a un Dios salvador.
Después de haber entendido esto, habra de recordar otros pasajes cuyo significado
comenzara a serle mas claro. Por ejemplo, “A él miraron, y fueron alumbrados, y sus rostros no
se avergonzaron" (Salmo 34:5)."A ti, que habitas en los cielos, alcé mis ojos; he aqui que como
los ojos de los siervos miran a Ia mano de sus sefiores, y como los ojos de la sierva ala mano de
su sefiora, asi nuestros ojos miran a Jehova muestro Dios, hasta que haya misericordia de
nosotros” (Salmo 123:1-2). He aqui el hombre que busca misericordia, y mira rectamente al Dios
de misericordia hasta que halla la misericordia. Nuestro Seffor mismo siempre miraba a Dios, "Y
levantando los ojos al cielo, bendijo, y partié y dio los panes a los discipulos” (Mateo’ 14:19). La
verdad es que Jesiis ensefié siempre que todo lo que él hacia podia hacerlo porque se mantenia
mirando a Dios. Su poder descansaba en el hecho de que siempre estaba con su mirada interior
puesta en su Padre (Juan 5:19-21).
El tenor de toda 1a Biblia esta en completo acuerdo con lo que dejamos dicho. ¥ todo se
resume en la exhortacin de la Epistola a los Hebreos cuando nos dice que corramos la carrera
“puestos los ojos en el autor y consumador de la fe, en Jestis" Todo 1o cual ensefia que la fe no es
un acto que se realiza una sola vez, sino una actitud continua del corazén que se mantiene
mirando a Dios.
Creer, entonces, es dirigir Ia atencion del coraz6n hacia Cristo. Es levantar la mirada a
"He aqui el Cordero de Dios que quita el pecado del mundo." y nunca dejar de mirar por el resto
de nuestra vida. Al principio podr parecer dificil, pero dicha actitud se hace mas facil con el
continuo mirar a la maravillosa personalidad de Cristo. Podremos distraernos a veces, pero al
haber encomendado mestro corazén a él, cada vez que nos apartemos un poco, sentiremos el
fuerte deseo de retornar al igual que un pajarillo que vuelve a su nido.
Insisto en que es necesaria esta entrega personal y voluntaria a Cristo, que hace que el
alma fije para siempre su mirada en Jestis. Dios acepta esta intencién como la eleccion nuestra, y
tolera las distracciones que sufrimos al vivir en este mundo malo. Dios sabe que hemos
encaminado nuestro corazén a Jess, y nosotros también lo sabemos, y nos consolamos al saber
que nuestra alma esta adquiriendo un habito que no tardara en formar parte de nuestra naturaleza,
de modo que pronto no ha de requerir ningun esfuerzo de nuestra parte.
La fe es 1a virtud que menos piensa en si misma. Por su propia naturaleza es escasamente
conciente de que existe. Igual que el ojo, que ve todo lo que tiene delante de sf, pero él no se ve
munca, la fe se ocupa del Objeto sobre el cual ella descansa, y no pone nunca atencién en si
30misma. Mientras estamos mirando a Dios, no nos estamos mirando a nosotros mismos, El
hombre que ha Juchado por purificarse a si mismo, y no ha conseguido nada ms que fracasos,
encontraré grande alivio al quitar la mirada de si mismo y fijarla en aquel Unico que es perfecto.
Mientras mire a Jesis, se realizarén dentro de 1 todas aquellas cosas que deseé por tanto tiempo.
Dios estara dentro de él, obrando el querer y el hacer por su buena voluntad.
La fe, por si sola, no es un acto meritorio; el mérito depende de aquel en quien se pone la
fe. La fe es un cambio de mirada: dejamos de mirarnos a nosotros mismos para mirar a Dios. El
pecado ha torcido nuestra vision interior. La incredulidad es poner al yo en el lugar que le
corresponde 2 Dios, y se halla peligrosamente cerca del pecado de Lucifer, que dijo, "Sobre las
alturas de las nubes subiré, y seré semejante al Altisimo” (Isaias 14:14). La fe mira hacia afuera,
y no hacia adentro, yj sobre esto reposa la vida entera.
Todo esto podré parecer demasiado sencillo. Pero no pedimos disculpa por ello. A
aquellos que quieren subir al cielo en busca de ayuda, o descender al infierno, DK les
dice,"Cercana esta la palabra de fe" (Romanos 10:8)1 La palabra nos induce a levantar mestros
ojos a Cristo y alli comienza la bendita vida de fe.
Al levantar nuestra mirada hacia Dios podemos esta seguros de hallar una mirada
amistosa, porque esté escrito que los ojos de Jehové recorren toda la tierra para ve a los que
tienen corazén perfecto para con él. La gran expresién de la experiencia es, "Ti, oh Dios, me
‘ves. Cuando los ojos del alma se encuentran con el Sefior quien busea, se puede decir que el cielo
ha comenzado a existir en la tierra
Nicolas de Cusa en su obra "Vision de Dios,” eseribié esto hace mas de quinientos afios.
“Cuando todo mi afin es dirigirme hacia ti, porque ti haces todo par dirigirte hacia mi; cuando
solo miro hacia ti con entera atenci6n, sin despegar de ti los ojos de mi mente, por que ti me
abrazas con tu constante carifio; cuando dirijo mi amor anicamente a ti, porque ta que eres amor,
tu has tornado hacia mi, qué es mi vida, Sefior mio, sin todo dulzura por tu amoroso abrazo?”
Me gustaria decir mas de este antiguo varén de Dios. El es muy poco conocido entre los
cristianos corrientes y entre los fundamentalistas, menos. Creo que ganariamos mucho si nos
relacionaramos un poco con hombres de la escuela cristiana de la que Nicolas de Cusa es uno de
los representantes mas genuinos. Pero para que los lideres denominacionales de hoy aprueben la
literatura que el pueblo ha de leer, esta debe ser enteramente del gusto parfidista de ellos. Medio
siglo transcurrido en América con esta misma actitud nos ha hecho a todos presumidos y
satisfechos con nosotros mismos. Nos imitamos unos a otros, y repetimos los unos las frases de
los otros, y buscamos excusas pueriles para disimular nuestra falta de originalidad.
‘Nicolas fue fiel seguidor de Cristo; amaba a nuestro Seiior, su devocién era brillante y
radiante, Su teologia era ortodoxa, pero fragante y dulce como todo lo que emana de Jests. Por
ejemplo, su concepto de la vida eterna no podia ser mas encantador. Si no me equivoco, era lo
mas parecido posible a Juan 17:3, que es lo corriente entre nosotros hoy en dia. "La vida eterna
-decia Nicolas- no es otra cosa que la manera bendita en que miras constantemente, penetrando
hasta lo mas secreto de mi alma. Tu mirada imparte vida, incesantemente; imparte tu amor, me
alimentas inflamandome; y mientras me alimentas, despiertas en mi mayores deseos de ti, me
das a beber del rocio de Ia felicidad, y al mismo tiempo abres en mi una fuente de vida cuya
corriente tii abasteces y haces permanente.”
Pues bien, sila fe es 1a mirada que el corazén dirige a Dios, y si dicha mirada no es otra
cosa que el levantar los ojos del alma para que se encuentren con los de Dios, que todo lo ve, se
comprenderé que dicha operacién es bastante ficil. Dios siempre hace ficil el desempefio de las
cosas vitales, y las pone al aleance de los mas débiles y pobres de nosotros.
31De todo esto se pueden sacar varias conclusiones. Su simplicidad, por ejemplo. Desde
que creer es mirar, eso se puede hacer sin necesidad de ninguna aparatosidad re-religiosa. Dios
ha dispnesto que lo esencial para la vida o para Ja muerte esté sujeto al capricho o al accidente.
El mobiliario puede romperse o perderse; el agua puede escurrirse, los registros consumirse por
el fuego, el pastor puede tardar en Megar o el edificio incendiarse. Todas estas cosas son externas
y pueden sufrir accidentes. Pero el mirar es una actitud del corazén que puede asumirla
cualquiera, ya sea de pie, de rodillas, o reclinado en su witima agonia, aunque se encuentre a
miles de millas de cualquier templo.
En vista que el creer es mirar, dicha mirada se puede efectuar em cualquier momento.
‘Ningin instante es mejor que otro para realizar el mas noble de los actos. Nadie se encuentra mas
cerca de Cristo el domingo de resurreccion que lo esta el sabado 3 de agosto o el lunes 4 de
octubre. Mientras Cristo esté sentado en el trono como Mediador, un dia es tan bueno como
cualquier otro, y todos los dias son dias de salvacién.
‘Tampoco tiene importancia, en esta obra bendita de salvacién, el Iugar en que estemos
cuando creemos en Dios. Levantad vuestro coraz6n a Cristo, e inmediatamente os sentiréis en un
santuario, sea que estéis en un coche de ferrocartil, en una fabrica o en una cocina. Podéis ver a
Dios en cualquier parte, con tal que vuestro corazén haya decidido amarle y obedecerle.
‘Tal vez alguno preguntara: ",No es esto cosa propia de monjes o de ministros, que de por
si estan acostumbrados a tener momentos reposados de meditacién? Yo soy obrero, y dispongo
de poco tiempo para eso!’ Me alegra poder decir que esta clase de vida es accesible a cualquier
hijo o hija de Dios. De hecho, es practicada diariamente por miles de personas muy ocupadas, y
no esta fuera del alcance de cualquiera.
Muchos han hallado el secreto de lo que vengo diciendo, y sin preocuparse demasiado
por lo que ocurre dentro de ellos, practican continuamente el habito de mirar a Dios desde su
templo interior. Ellos saben que algo muy profundo en sus almas contempla a Dios. Aun en los
momentos cuando exigencias terrenales les obligan a apartar la vista de ello, no por eso
interrumpen la comunién com Dios. No bien se ven libres de lo que impedia vuelven a
concentrarse en 61. Este es el testimonio de muchisimos cristianos, y mientras escribo, tengo 1a
sensacién de estar simplemente transcribiendo lo que cllos me han dicho.
No quiero dejar 1a impresién de que los medios comunes de gracia son de poco valor.
Ciertamente, ellos valen mucho. La oracién privada debe ser practicada por todo cristiano.
Largos periodos de lectura de la Biblia y meditacion purificaran nuestra vista interior, y la
dirigiran; la asistencia a Ja iglesia amplia nuestros conocimientos, y nos mantiene en comunion
con los hernia- , nos. Servicio, trabajo, actividad, todos son buenos, y debieran ocupar a todo
cristiano. Pero en el fondo de todas estas cosas, y dindoles verdaderamente significado, debe
estar el hecho de mirar constantemente a Dios. Un muevo par de ojos (para hablar asi) han de
desarrollarse dentro de nosotros, capacitindonos para contemplar a Dios, mientras los ojos
fisicos siguen mirando el * mundo que pasa ante nosotros.
Tal vez haya alguno que diga que estamos magnificando 1a religion privada, que el
“nosotros” del Nuevo Testamento esta siendo desplazado por un egoista "yo." {Se les ha ocurrido
pensar alguna vez que cien pianos afinados todos con el mismo sintonizador, estan auto-
maticamente sintonizados unos con otros? Tienen el mismo tono, no porque hayan sido
sintonizados unas con otros, sino porque todos fueron sintonizados por el, mismo sintonizador.
Del mismo modo cien personas, que estin todas adorando a Dios con Ia mirada fija en Cristo,
estén perfectamente unidas unas con otras, mucho més que otras cien que al parecer adoran
“unidas" pero cada una con sus pensamientos puestos en cualquier parte. La religion social se
32perfecciona al purificarse 1a religién individual. El cuerpo se hace fuerte cuando todos sus
miembros estén en perfecta salud. La iglesia de Dios gana cuando todos y cada uno de sus
miembros tratan de vivir mejor y ms clevadamente.
Todo 1o que antecede presupone sincero arrepentimiento y entrega completa a Cristo.
Apenas es necesario decir esto, porque solamente personas muy consagradas habrin seguido la
lectura hasta aqui,
Cuando hayamos adquirido el habito de mirar interiormente a Dios nos sentiremos
Mevados a un nivel de vida espiritual mds alto, en conformidad con las promesas de Dios y las
ensefianzas del Nuevo Testamento. El Dios Trino y Unico sera nuestra morada, aun cuando
nuestros pies pisen el prosaico sendero de los deberes cotidianos. Habremos hallado en verdad el
summun bonum de la existencia. "Hay una fuente de deseos que podemos codiciar. Son estos de
la clase que ni los angeles ni los hombres pueden comprar, pero pueden adquirirlo aquellos que
posean las cualidades que dejamos expuestas, pues ellas satisfacen plenamente todos los deseos
racionales, y no puede haber mayor salisfaccién que esa" (La Vision de Dios).
jOh, Seiior! He oido una buena palabra invitandome a que mire a ti, y me asegura que si
asi lo hago, hallaré satisfaccion. Mi alma anhela esa salisfaccion, pero el pecado ha nublado mi
vision a tal punto que apenas puedo distinguirte. Te mego que me purifiques con tu preciosa
sangre, limpiéndome interiormente para que pueda mirarte sin velo ninguno, todos los dias de mi
peregrinaje. Solo asi podré contemplarte en todo tu esplendor el dia que aparezcas para ser
glorificado con tus santos y admirado por todos aquellos que te esperan, amén.
Capitule VI
Restauracién de Relaciones entre Dios y la Criatura
Ensilzate sobre los ciclos, oh Dios; sobre toda la ticrra tu gloria. Salmo 57:5
Es casi una perogrullada decir que el orden en Ja naturaleza depende de la correcta relacién de
todas las cosas. Para lograr la armonia es indispensable que cada cosa esté en perfecta relacién
con respecto a otra cosa. En la vida humana, ocurre lo mismo.
He dicho en capitulos anteriores que la causa de todas nuestras miserias es nuestra radical
dislocacién moral que trajo enemistad con Dios y con cada uno de nuestros scmejantes.
Cualquiera haya sido 1a caida en el pecado, sus efectos han producido un trastorno en las rela-
ciones del hombre con su Creador. El hombre adopté una actitud equivocada con respecto a
Dios, y con eso deshizo los medios de commnicacién con su Creador, en la cual, sin que él se
diera cuenta, descansaba su felicidad. La salvacién es, esencialmente, la restauracién de esas
relaciones, es decir, el retorno a la relacién normal del uno con el otro.
Una vida espiritual satisfactoria debe comenzar con un cambio completo en las relaciones
entre Dios y el pecador. No meramente un cambio judicial, sino un cambio conciente y
experimental que afecte toda 1a naturaleza del individuo. La propiciacién por la sangre de Jesis
hace posible ese cambio judicial, y 1a obra del Espiritu lo hace emocionalmente satisfactorio. La
historia del hijo prédigo ilustra perfectamente esta dltima fase. El hijo mas joven se habia metido
en una cantidad de problemas a causa de haber olvidado los privilegios que tenia como hijo de su
padre. Su restauracién no fue mas que el reestablecimiento de esas relaciones, las cuales existian
33desde su nacimiento, pero que habian sido temporalmente interrumpidas por el pecado. La
parabola pasa por alto el aspecto legal de la redencién, para detenerse hermosamente en el
aspecto experimental
Para determinar las relaciones tenemos que comenzar en algiin lugar. Debe haber un
punto fijo desde el cual todo ha de comenzar a medirse, donde no intervenga la ley de la
relatividad, y donde podamos decir "ES," sin ninguna clase de concesiones. Tal punto fijo es
Dios. Cuando Dios quiso dar a conocer su nombre a la humanidad no encontré otro mejor que
"YO SOY." Cuando él habla en primera persona dice, YO SOY; cuando nosotros nos referimos
a l decimos EL ES; cuando nos dirigimos a él le decimos TU ERES. Todo lo demas parte de
esta base. Dios dice, "Yo Soy el que Soy” o sea "jamas cambio.”
Asi como el marino fija su posicién en el mar por la altura del sol, nosotros podemos
saber cudl es nuestra posicién moral mirando a Dios. Debemos comenzar con Dios. Nosotros
estamos bien solo cuando estamos en una correcta relacién con Dios, y mal cuando estamos
cualquier ofra.
‘Muchas de nuestras dificultades en 1a vida cristiana se deben a que no queremos tomar a
Dios tal como él es, y ajustar nuestras vidas conforme a eso. Insistimos en modificar a Dios y en
adaptarlo a nuestra imagen. La carne se resiste contra la inexorable sentencia de Dios, y como
Agag, gime por un poco de misericordia, algo mas de indulgencia para sus deseos y apetitos.
Pero esto de nada sirve. Podemos comenzar bien solo cuando aceptamos a Dios tal como Dios
es, y le amamos porque asi es. ¥ cuando le vamos conociendo mejor hallamos una indecible
fuente de gozo al damos cuenta que no puede ser de otra manera. Algunos de los mas sublimes
momentos de nuestra vida han sido los que hemos pasado en reverente admiracién de la Deidad.
En estos solemnes momentos no hemos querido ni siquiera pensar en qué pasaria si Dios fuera de
distinta manera.
Comencemos, pues, con Dios. Detras de todo, por encima de todo, y antes de todo, esta
Dios. Primero, en orden de secuencia; por encima, en orden de rango y condicién; antes que
todo, en dignidad y honor. Siendo el tmico que existe por si mismo, él ha dado origen y
existencia a todo, y todas las cosas existen por él y para él. "Seflor, digno eres de recibir gloria, y
honra, y virtud, porque ti criaste todas las cosas, y por tu voluntad tienen ser y fueron criadas”
(Apocalipsis 4:11).
‘Toda alma pertenece a Dios y existe para complacerle a él. Siendo Dios quien es, y
siendo nosotros quienes somos, la tnica relacién que debe existir es de completo seflorio por
parte de él y de completa sumisién por parte de nosotros. Nosotros le debemos a él todo el honor
de que somos capaces de darle. Darle algo menos es causa de nuestra desdicha.
La biisqueda de Dios debe incluir el afin de darle a él todo 1o que somos. ¥ esto no solo
judicialmente, sino real y positivamente. No me estoy refiriendo aqui al acto de justificacién por
la fe mediante Cristo. Estoy hablando de una voluntaria exaltacién de Dios a su legitimo estrado
sobre nosotros, y el deseo de someter nuestro ser entero al culto y adoracién que corresponde ala
criatura dar al creador.
‘No bien hacemos la decision de exaltar a Dios por encima de todo, nos apartamos de la
procesién del mundo. Nos damos cuenta que estamos en desacuerdo con el mundo, y ese
desacuerdo se haré mas evidente a medida que avancemos en el camino de la santidad. Veremos
las cosas desde un nuevo punto de vista, una nueva psicologia se formar4 dentro de nosotros; un
nuevo poder vendré a muestras vidas.
‘Nuestro rompimiento con el mundo sera el resultado directo de nuestra meva relacion
con Dios. Porque el mundo de los hombres caidos no da honra a Dios. Millones hay si, que se
34Haman a si mismos cristianos, y pagan algin respeto a su Nombre, pero una simple prueba de-
mostrar cuan poco El es honrado entre ellos. Pregunte a cualquier cristiano nominal quién es el
que predomina en su vida. Pidale que haga una cleccién entre Dios y el dinero, entre Dios y los
hombres, entre Dios y sus ambiciones personales, entre Dios y el yo humano, entre Dios y el
amor humano, y Dios siempre tomara el segundo lugar. Todas esas otras cosas serim exaltadas
por encima. No importa lo que el hombre diga, la prueba de su eleccion se verifica dia tras dia.
"Seas ti exaltado,” es el lenguaje de la vida espiritual victoriosa. Es la Mavecita que abre la
puerta de los tesoros de Ia gracia. Es el punto central de la vida de Dios en cl alma. Dejad que el
que busca a Dios pueda decir continuamente con 1a vida y con los labios, "Seas tit exaltado,” y
habra dado con Ja solucién de mil de sus problemas. Su vida cristiana dejar de ser la cosa
complicada que era antes, y vendré a ser la misma esencia de la simplicidad, Por el ejercicio de
su voluntad habré marcado el curso que desea seguir, y lo seguira como si fuera guiado por un
piloto automitico. Si por algin momento un viento contrario legara a apartarlo de ta ruta, no
tardard en volver al buen rumbo por una inclinacin secreta de su alma. Los impulsos internos
del Espiritu Iuchan a su favor y “las estrellas en sus cursos" pelean por él. En su alma est
resuelto el problema de su vida, y todos los demas se resuelven por el mismo camino.
Que nadie piense que 1a entrega absoluta de 1a voluntad a Dios rebaja 1a personalidad
humana. El hombre no se degrada por esto, sino al contrario, se eleva a su verdadera y primitiva
dignidad de ser hecho ala imagen de Dios. Su desgracia yace en el hecho de su descomposicion
moral, en haber usurpado, en forma antinatural, el Iugar que le corresponde a Dios. Su honor sera
demostrado por devolver el trono usurpado. Al exaltar a Dios por sobre todas las cosas, el
hombre vuelve a hallar su propio perdido pedestal.
Todo aquel que se resiste a entregar su voluntad a otro, debe recordar las palabras de
Jesis, "Todo aquel que hace pecado, es siervo de pecado” (Juan 8:34).Tenemos necesidad de ser
siervos de alguien, o del pecado, o de Dios. El pecador se vanagloria de su independencia, sin
darse cuenta que es un esclavo de los pecados que dominan sus miembros. El hombre que se
entrega a Cristo cambia un amor cruel y despiadado por uno suave y gentil, un Maestro cuyo
‘yugo es facil y ligera su carga.
Habiendo sido hechos a Ia imagen de Dios, no debe sernos dificil reconocerle y aceptarle
como mnestro duefio. Dios fue nuestra primera habitacién, y nuestros corazones no podrin menos
que sentirse en casa al retornar a nuestro antiguo recinto.
Espero que se entenderd facilmente que es légico que Dios reclame 1a preeminencia. Ese
Iugar es suyo por derecho propio en el cielo y em la tierra, Cada vez que nosotros ocupamos el
sitio que a El le corresponde, toda la vida se desconcierta. Nada puede ponerse en orden mientras
no hagamos, de puro coraz6n, la firme decisién de exaltar a Dios por sobre todas las cosas.
"Al que me honra, yo lo honraré" dijo Dios a un antiguo sacerdote en Israel. ¥ esa
antigua ley espiriiual ha permanecido inmutable, no importa el paso del tiempo o el cambio de
las dispensaciones. Toda la Biblia y toda la historia proclaman la perpetuidad de esa ley. "Si
alguno me sirve, mi padre le honraré,” dijo el Sefior Tests, enlazando lo viejo con lo nuevo y
revelando la unidad esencial de sus tratos con los hombres.
Muchas veces la mejor manera de entender una cosa es mirando su opuesto. Eli y sus
hijos fueron colocados en el sacerdocio con Ia estipulacin de que honrarian a Dios en su
ministerio y en su vida. Ellos fallaron en hacerlo y Dios le envié a Samuel a anunciarles las
consecuencias. Sin que Eli se diera cuenta esta ley de reciprocidad habia estado siempre en
vigor, y ahora habia venido el tiempo para el castigo. Ofni y Finees, los sacerdotes depravados,
cayeron en Ia batalla, la mujer de Ofni murié al dar a luz, el arca de Dios fue capturada por los
35filisteos, y el anciano Ei cayé hacia atrés y se quebré el cuello. Asi cayé la tragedia sobre la casa
de Eli por haber faltado en darle el honor a Dios.
En contraste con este cuadro tomemos cualquier otro personaje biblico que procuré
honrar a Dios en su vida terrenal. Veremos que Dios pasé por alto sus flaquezas, y derramé sobre
ellos gracia y bendicion. Ya se trate de Abraham, Jacob, David, Daniel, Elias o cualquier otro, el
honor sigue al honor como la cosecha sigue a la siembra. El hombre de Dios se propone exaltar a
Dios sobre todo; Dios acepta su intencién como un hecho, y aciiza de acuerdo con eso. No es la
perfeccion, sino la santa intencién lo que hace la diferencia.
El cumplimiento de esta ley se pudo ver en el Sefior Jesucristo con toda perfeccién.
Hallado en la condicién de hombre, se humillé a si mismo, y dio la gloria a su Padre en los
cielos. Nunca buscé sw propia gloria, sino la de Dios que lo habia enviado. Dijo en cierta
ocasién, "Si yo me glorifico a mi mismo, mi gloria es nada: mi Padre es el que me glorifica'* Los
fariseos se habian apartado tanto de esta ley que no podian comprender a una persona que
buscaba solo 1a gloria de Dios. "Yo honro a mi Padre, y vosotros me habéis deshonrado” (Tuan
8:49).
Otro de los dichos de Jesits, y uno de los més perturbadores, fue puesto en forma de
pregunta: "¢Cémo podgis vosotros creer, pues tomais la gloria los unos de los otros, y no buscais
la gloria que solo de Dios viene?” Si entiendo bien lo que Jestis quiso decir, fue que el deseo de
recibir honores que domina a los hombres les impide creer lo que dice Dios. Sera este pecado la
raiz de toda incredulidad? :Podria ser que esas "dificultades intelectuales" que alegan algunos,
sean solo una cortina de humo para disimular la causa real de su incredulidad? zSera este
codicioso deseo de recibir honor de los hombres lo que hizo a los hombres fariseos, y a los
fariseos deicidas? zEs este el secreto que esta detris de todo auto justificacién y hueca
religiosidad? Yo creo que si. Todo el curso de la vida se altera cuando fallamos en poner a Dios
en el primer lugar. Nos exaltamos a nosotros mismos, en lugar de a Dios, y el resultado es maldi-
cién.
Si tenemos deseo de conocer a Dios, tengamos en cuenta que Dios también lo tiene, y su
deseo es hacia los hijos de los hombres que hacen de una vez para siempre, la decision de
exaltarle por sobre todas las cosas. Hombres como esos son preciosos a Dios, mas que todos los
tesoros de la tierra y el mar. Dios encuentra en ellos un escenario donde mostrar su preeminente
bondad en Cristo Jess para todos los hombres. Con ellos puede andar Dios sin ocultacién
alguna; delante de ellos puede actuar como realmente es.
Al expresarme asi lo hago con cierto temor. Quizé pueda convencer la mente de alguno
sin conquistar Dios su corazén. Porque esto de poner a Dios por sobre todo no es cosa facil de
hacer. La mente puede aprobarlo, mientras 1a voluntad se nicga a hacerlo. Mientras la
imaginacién corre a encontrar a Dios, la voluntad puede rezagarse, y el hombre no darse cuenta
de cuan dividido esta su corazén. El hombre completo debe hacer la decisién, antes que el
corazén pueda sentir una real satisfaccién. Dios nos desea a nosotros enteros, y no descansara
hasta conseguirnos enteros.
Oremos sobre esto en detalle, arrojandonos a los pies de Dios, dispuestos a entregarnos a
El por completo. Nadie que ore asi sinceramente, tendré que esperar mucho tiempo antes de
sentir que Dios lo ha aceptado. Dios desea descorrer el velo de su gloria delante de los ojos de
sus siervos, y pondra todos sus tesoros a disposicién de cada uno, porque El sabe que su honor
esta seguro en las manos del hombre enteramente consagrado.
jOh, Dios, exéltate sobre todas mis posesionest Ninguno de los tesoros de la tierra sera
agradable para mi, si Ta te glorificas en mi vida. Te ensalzaré a ti mas que 4 mis amistades. He
36determinado que Ti estés sobre todo, aunque eso me cueste quedar desterrado y solo en medio
de la tierra. Exaltate sobre todas mis comodidades. Aunque eso significa la pérdida de mi
comodidad y el tener que llevar la cruz, yo guardaré mi voto hecho en este dia. Exéltate sobre mi
reputacin. Hazme ambicioso solo de agradarte a Ti, aunque eso signifique que me hunda en la
oscuridad y mi nombre sea olvidado como un suefio. Levantate, Seffor, a tu lugar de honor sobre
todas mis ambiciones, mis gustos y mis disgustos, sobre mi familia, sobre mi salud, y aun sobre
mi vida misma.
Permiteme menguar, para que ‘Ti puedas crecer, déjame hundir para que tii puedas surgir.
Cabalga sobre mi, como lo hiciste al entrar a Jerusalén, montado en un pollino, hijo de asna, y
permiteme escuchar las voces de las muchedumbres, "jHosana en las alturas!"
see
Capitulo 1X
Mansedumbre y Reposo
Bienaventurades los mansos, porque ellos recibiran la tierra por heredad.
Mateo 5:5
Para describir 1a condicién actual de la humanidad uno podria valerse muy bien de las
bienaventuranzas, pero toméndolas al revés. Porque las cualidades que distinguen al hombre de
hoy son precisamente lo opuesto a las virtudes que ponderan las mismas.
No encontramos nada en la humanidad que se aproxime a las virtudes de que hablo el
Seflor Jesiis en el célebre Sermén de 1a Montafia. En lugar de la pobreza de espiritu hallamos el
mas vicioso de los orgullos; en lugar de los que Horan hallamos a los eternos buscadores del
placer; en vez de mansedumbre, arrogancia; en vez de hambre y sed de justicia, oimos a la gente
decir, "Soy rico, mis caudales aumentan, y no tengo necesidad de nada”, en vez de misericordia,
vemos crueldad; en vez de pureza de corazon, comupcion general; en vez de pacificadores,
resentidos y peleadores; en vez de perdén cuando se los maltrata, hallamos desquite y vengan a
con cualquier arma al alcance.
Esta es la clase de moral que predomina en Ja sociedad civilizada. La atmésfera esta
cargada de ella; la respiramos en el aire y 1a bebemos en 1a leche de nuestras madres. La cultura
y la educacién refinan esas cosas solo ligeramente; en el fondo las dejan sin tocar. Se ha creado
todo un mundo de literatura para justificar esta clase de vida como Ia tinica normal. Esto debiera
asombramnos, y mucho més al pensar que ese orden de cosas es 1o que hace nuesira vida amarga
y dolorosa. Todas nuestras penurias y 1a mayoria de nuestras enfermedades provienen
directamente de nuestros pecados. Orgullo, arrogancia, resentimiento, malicia, maledicencia y
codicia, causan més dolor al ser humano que todas las enfermedades que atacan su came mortal.
En un mundo como este las palabras de Jess suenan en una manera maravillosa y
extraiia, como uma visitacion de Jo alto. Bueno es que EI haya hablado, porque ningan otro
podria haber hablado como El y bueno que nosotros pongamos atencién a lo que El dijo. Si
palabras som la esencia de la verdad. El no nos esta ofreciendo una opinién; nunca expuso
opiniones; jamés habl6 sin estar seguro de lo que decia. El sabia lo que decia, y lo sabe ahora.
Sus palabras no son como las de Salomén, producto de Ia observacién aguda. El habl6 con la
plenitud de su naturaleza divina, y sus palabras son absoluta verdad. Fl es el nico que puede
37decir "bienaventurado” con completa autoridad. Porque El es el solo Bendito, que bajé de las
alturas para conferir bendiciones ala humanidad. Y sus palabras estan sostenidas por los hechos
poderosos que realiz6, mas que ningin otro sobre Ia tierra. Es sabio para nosotros escucharlas.
Como solia hacerlo a memudo, el Seiior usaba la palabra "manso” en su sentido jovial, y
no fue sino hasta tiempo mas tarde que explicd lo que queria decir. En el mismo libro de Mateo
nos dice algo mas referente a esa palabra y cémo aplicarla a nuestra vida. "Venid a mi todos los
que estais trabajados y cansados, que os haré descansar. Llevad mi yugo sobre vosotros, y
aprended de mi, que soy manso y humilde de coraz6n. Porque mi yugo es facil, y ligera mi
carga!”
Tenemos aqui dos cosas que contrastan 1a una con 1a otra, la carga y el descanso. La
carga no se refiere solamente a sus oyentes de ese momento, sino que es la carga general que
soporta todo ser humano. Esta carga no consiste de opresién politica, o pobreza, o trabajo
pesado. Es algo mas profundo que eso. La siente el rico tan bien como el pobre, porque n0 es
algo de lo que nos pueda librar la riqueza o la desidia
La carga que lleva la humanidad es pesada y abrumadora. La palabra que uso Jesis significa una
carga sumamente agobiadora, que se pone sobre una persona hasta quebrarle las fuerzas.
Descanso es simplemente liberacion de esa carga. No es algo que nosotros hacemos; es algo que
viene a nosotros cuando dejamos de hacer. Su propia mansedumbre, ese es el descanso.
Examinemos lo que es nuestra carga. Es algo interior. Ataca el corazén, y Ia mente, cubre
todo el cnerpo partiendo desde adentro. Primero, esté la carga del orgullo. F trabajo de amarse a
si mismo es algo muy pesado. Pensemos en cuanto nos ducle y como sufrimos cuando ofmos a
alguien decir algo despectivo de nosotros. Cuando hacemos un idolo de nuestro "yo’,' nunca
faltan los que se deleitan en profanar nuestro idolillo. ;Cémo podemos, entonces, pretender
gozar de paz interior? El esfuerzo que hacemos para proteger muesiro yo de todo alaque y
desdoro nunca puede producimos el anhelado descanso. Y conforme pasan los aiios esta carga se
hace mas intolerable. Sin embargo, los hombres siguen Mevando a cuestas este omeroso peso,
tratando de defenderse de todo lo que se dice, quejandose de toda critica, sufriendo las actitudes
despreciativas, sufriendo insomnio si otro es preferido antes que nosotros.
‘No es necesario Mevar tal carga. Jestis nos invita al descanso, y la mansedumbre es su
método. El hombre manso no se afana por las cosas del mundo, porque hace tiempo ha decidido
que ellas no merecen el esfuerzo de conseguirlas. ¥ desarrolla dentro de si un bondadoso sentido
del humor, que le leva a decir, " ;Ab.! ;Con que te han pasado por alto? ;Con que han preferido
2 otro antes que a ti? {Has oido que dicen de ti que no vales mucho? ;Valgame Dios! 2Es que te
incomodas porque otros dicen de ti las mismas cosas que ti dices de ti mismo? ;Vaya! Si ayer
mismo le decias a Dios que no eres nada, que eres un simple gusano. ¢En qué quedamos?
‘Vamos, hombre, deja de preocuparte por eso y aprende a ser un poco mas consecuente contigo
mismo.”
El hombre manso no es una mosca muerta afligido por completo de inferioridad. Por el
contrario, puede ser tan osado en su vida moral como un leén y tan fuerte como Sansén. Lo que
ocurre es que no se anda preocupando tontamente por si mismo. EI reconoce que es débil e
indefenso, tal como Dios se lo ha declarado, pero al mismo tiempo sabe, paradéjicamente, que
ante los ojos de Dios é1 vale mas que los angeles. En si mismo, es nada; pero en Dios, es todo.
Ese es su lema. El sabe bien que el mundo nunca lo vera a él como Dios lo ve, y por eso ha
dejado de preacuparse. Se queda perfectamente contento al permitir a Dios que Fl establezca sus
propios valores. Espera con calma el dia en que Dios le ponga su justo precio, y todas las cosas
valgan por lo que realmente son. Entonces los justos resplandecerin en el Reino del Padre
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