Introducción
La primera aproximación teórica al proceso de la comunicación humana, propiamente tal,
la constituye el modelo desarrollado por David Berlo en la década del sesenta. El
propósito fundamental de su obra es identificar y analizar en detalle los diversos factores
implicados en dicho proceso, bajo el supuesto de que ello permitirá aumentar la capacidad
natural del hombre para enfrentar sus problemas vitales. De esta forma, Berlo desarrolla
un enfoque conductista de la comunicación humana buscando establecer las bases del
proceso ideal de comunicación. Este proceso ideal se refiere a cómo debería realizarse la
comunicación para que esta sea realmente efectiva. Aún hoy, el modelo de Berlo
representa lo que en el más amplio círculo de académicos y legos se entiende por
comunicación.
Según Berlo, el objetivo fundamental de la comunicación es convertir al hombre en un
agente efectivo que le permita alterar la relación original que existe entre su organismo y
su medio circundante. El hombre se comunicaría, entonces, para influir y afectar
intencionalmente en los demás. Como el propósito de toda comunicación es producir una
respuesta específica en los demás, es necesario que la persona que se comunica utilice el
mensaje apropiado para expresar dicho propósito. Si conoce bien su propósito será capaz
de lograr una comunicación, a la vez, eficiente y efectiva. A pesar de que este propósito
no es siempre consciente o es olvidado, difícilmente se podrá dejar de comunicar.
David Berlo
Nació en 1929. Discípulo de Wilbur Schcramm en la Escuela de Periodismo de la
Universidad de Illinois, donde se doctoró en 1956, con la tesis Allocation of Procedural
Responsibilities as a Determinant of Group Productivity and Satisfaction, dirigida por
Charles E. Osgood. En 1958 publicó A philosophy of communication, pero fue dos años
más tarde, en 1960, cuando apareció su libro más conocido, en el que hace la exposición
de sus modelos teóricos sobre la naturaleza psicológica de la comunicación: Process of
Communication: An Introduction to Theory and Practice. Posteriormente fue editor
Trabajó para el Departamento de Seguridad norteamericano en proyectos sobre
comunicación y seguridad civil en caso de radiación nuclear. Director del Departamento
de Comunicación de la Universidad del Estado de Michigan, donde dirigió, entre otras
muchas tesis doctorales, la del teórico boliviano Luis Ramiro Beltrán. Rector de la
Universidad de Illinois (1971-1973), cesó en el cargo por graves cuestionamientos en la
gestión.
Su obra teórica -Process of Communication, Holt, Rinehart, and Winston, Nueva York,
1960-, ha tenido, con el paso del tiempo, mucha más vigencia en América Latina que en
Estados Unidos. Sus esquemas y modelos, planteados hace medio siglo, siguen centrando
el interés de las facultades de comunicación. Traducida a la lengua española como El
proceso de la comunicación. Introducción a la teoría y a la práctica, El Ateneo, México,
1960, ha sido objeto de una decena de ediciones. En portugués, la primera edición de O
Processo da comunicação, introdução à teoria e à prática es de Fundo de Cultura (São
Paulo, 1963).
David Berlo (1960) propuso un modelo que enfatiza cómo los atributos de los cuatro
elementos principales (fuente, mensaje, canal y receptor) afectan a la comunicación. Este
modelo de FMCR resuelve algunos de los problemas del modelo de Shannon y Weaver.
Como Berlo define, la fuente es la creadora del mensaje – que es algún grupo o persona
con una razón para emplear la comunicación. Este mensaje es la traducción de ideas en
un código simbólico, como es el lenguaje o los gestos; el canal es el medio por el cual el
mensaje es transmitido; y el receptor es la persona (o grupo) que es el objetivo de la
comunicación.
El modelo de Berlo también especifica la necesidad de decodificadores y codificadores
en el proceso comunicativo. El codificador es responsable de expresar el propósito
principal en forma de mensaje. En situaciones cara a cara, la función del codificador es
realizada por los mecanismos vocales, sistemas musculares y otros artefactos como la
apariencia, vestimenta, y ambiente que produce
El modelo de Berlo también describe algunos factores personales que podrían afectar el
proceso comunicativo. Estos elementos son las habilidades comunicadoras, actitudes,
conocimiento, sistemas sociales y ambiente cultural de tanto como la fuente como el
receptor.
Este modelo se preocupa por la transmisión de una fuente al receptor. Las posibilidades
de retroalimentación son mínimas, y el comportamiento simultáneo de las personas como
fuentes y receptores no es cubierto adecuadamente. Falla al no considerar la naturaleza
dinámica de la comunicación. Este modelo también tiene una utilidad limitada cuando se
trata de confrontar a la comunicación en diferentes contextos.
David K. Berlo intercala un proceso de codificación y decodificación en el espacio
comprendido entre la emisión y la recepción del mensaje: “el codificador es el que toma
las ideas de una fuente y las elabora y ordena en un código determinado, bajo la forma de
un mensaje”.
En primer lugar, el código puede consistir en un mensaje escrito en determinado idioma
o clave, en imágenes, gestos o palabras y aun en determinado canal, que puede o no
requerir de ser decodificado por parte del receptor.
Por mensaje se entiende la unidad, idea o concepto, que lleva en sí mismo una dosis de
información útil como enlace o unión entre el emisor y el receptor, en el supuesto de que
ambos posean el código que permita la decodificación. Asimismo, Berlo enumera otros
tres factores que destacan en el mensaje: el código, el contenido y el tratamiento
El código es el modo, la forma en que se estructuran en él los símbolos o mensajes,
quedando traducidos o convertidos en un lenguaje comprensible para el receptor o el canal
que lo decodificará y pondrá en otro o en el mismo código.
El contenido se relacionara directamente con la selección de todo el material que sea de
utilidad para poder expresar un propósito o mensaje.
Por tratamiento se entiende el modo en que el mensaje se presenta, la frecuencia con que
se emite, el énfasis que se le da y su intención.
El complemento de todo acto de comunicación, y además su razón de ser, es el receptor.
De hecho, la mayoría de los mensajes son concebidos y emitidos de acuerdo con la
imagen o concepto que se tiene del receptor. Este, a su vez recibe mensajes de acuerdo
con la imagen o concepto que tiene el emisor o que se forma a partir del mensaje mismo.
El receptor decodifica el mensaje. Sus actitudes y su nivel académico y social, influirán
en la interpretación que dé a éstos. Reiteremos: el emisor y el receptor son los elementos
más importantes en el acto de comunicación.
Modelo de Comunicación de David Berlo
La comunicación surge de la necesidad de una persona o grupo de enviar un mensaje, es
decir, una traducción de ideas en un código simbólico que es conocido por ambas partes.
Para esto, debe existir un medio por el cual se transmita el mensaje, denominado canal y
una persona o grupo que reciba, también llamado receptor. Pero esto no termina aquí, D.
Berlo afirma que la comunicación es un proceso más elaborado donde el mensaje es
sometido a un tratamiento y codificación que es recibido a través de los sentidos, por lo
que cada individuo lo percibirá de acuerdo con sus habilidades de comunicación, su
conocimiento, su sistema social y su cultura. Destaca tres factores: Código, contenido y
tratamiento.
El código es el modo, la forma en que se estructuran en él los símbolos o mensajes,
quedando traducidos o convertidos en un lenguaje comprensible para el receptor o el canal
que lo decodificará y pondrá en otro o en el mismo código. El contenido se relaciona
directamente con la selección de todo el material que sea de utilidad para poder expresar
un propósito o mensaje. Por tratamiento, se entiende que es el modo en que el mensaje se
presenta, la frecuencia con que se emite, el énfasis que se le da y su intención.
El proceso de comunicación va a ser más eficaz cuando existe la fidelidad, tanto a la hora
de codificar como de decodificar el mensaje. Se puede decir que si se expresa en forma
perfecta el significado de la fuente, y es interpretado con una precisión absoluta, el
proceso de comunicación se cumplió en un cien por ciento. Cuando hablamos de eficacia
a la hora de comunicar, también debemos tener en cuenta estos factores: Habilidades en
la comunicación: Hablar y escribir son habilidades codificadoras, y leer y escuchar
decodificadoras. Pero la habilidad más esencial es la reflexión o el pensamiento. Este
último no solo es esencial para la codificación, sino que también se haya implícito en el
propósito mismo. Nuestras deficiencias en la habilidad de la comunicación limitan las
ideas que disponemos y también nuestra habilidad para manipular estas ideas, para
pensar. Las actitudes: Estas afectan las formas en que se comunica. -Actitud hacia sí
mismo. -Actitud hacia el tema que se trata. -Actitud hacia el receptor. Nivel de
conocimiento: No se puede comunicar lo que no se sabe; no se puede comunicar, con el
máximo de contenido de efectividad, un material que uno no entiende. Sistema socio-
cultural: La gente no se comunica igual cuando pertenece a clases sociales diferentes, y
quienes poseen distintos antecedentes culturales tampoco se comunican de la misma
manera. Los sistemas sociales y culturales determinan en parte la elección de las palabras
que la gente usa, los propósitos que tiene para comunicarse, el significado que se da a
ciertos vocablos, su elección de receptores, los canales que utiliza para uno u otro tipo de
mensaje, etcétera. En consecuencia en este complejo proceso hay muchas variables que
pueden generar que el mensaje no sea interpretado de la forma que el emisor esperaba.
Esto sucede diariamente, los mensajes son captados de diferentes maneras por todos los
receptores. Para incrementar las posibilidades de que un mensaje sea recibido de manera
correcta se debe conocer al tipo de público que queremos llegar y estructurar el contenido
del mensaje de manera adecuada. De esta manera, la tarea de hacer llegar a las masas
nuestros mensajes se convierte más sencilla, pues al conocer los factores que influyen en
la toma de decisiones y preferencias de la audiencia, es más fácil crear un lazo de afinidad
con los posibles receptores
Fidelidad de la comunicación
1. Habilidades comunicativas: se refieren a la capacidad analítica de la fuente para
conocer sus propósitos y a su capacidad para encodificar los mensajes que expresen su
intención. Se destaca particularmente el dominio del lenguaje, la habilidad verbal de la
fuente para hablar y escribir bien. Esto supone a la vez una adecuada capacidad para
pensar y reflexionar. La fidelidad de la comunicación aumentará en la medida que la
fuente posea las habilidades comunicativas necesarias para encodificar con exactitud sus
mensajes y expresar así sus propósitos.
2. Actitudes: la fidelidad de la comunicación se ve afectada por tres tipos de actitudes
que presenta la fuente: la actitud hacia sí mismo o autopercepción; la actitud hacia el tema
que se trata o mensaje, y la actitud hacia el receptor. Mientras más positivas y congruentes
sean estas actitudes mayores será la fidelidad, puesto que la fuente mostrará confianza en
sí misma y valorará su mensaje mientras que el receptor, al percibir una actitud positiva
por parte de la fuente hacia él, tenderá a aceptar el mensaje enviado.
3. Conocimiento: se refiere al nivel de conocimiento que posee la fuente tanto con
respecto al tema de su mensaje como al proceso de comunicación en sí mismo. El
conocimiento acerca del proceso de comunicación afectaría la conducta de comunicación,
de manera tal, que a mayor nivel de conocimiento, mayor será la fidelidad.
4. Sistema sociocultural: se refiere a la ubicación de la fuente en un contexto social y
cultural determinado. Esta posición condicionará los roles que desempeña, sus
expectativas, su prestigio, etc. Todo ello incide en la forma en que la fuente se comunica.
En términos generales, la fidelidad de la comunicación será mayor si los contextos
socioculturales de la fuente y el receptor son similares.
Comunicación y recompensa
En toda situación de comunicación se elige, codifica y trata el mensaje y se seleccionan
los canales sobre la base de la posible recompensa para el receptor. Su respuesta será
compensatoria si percibe que sus consecuencias son de su interés y aumentan su poder
para Influir. Berlo sugiere que un deseo básico del hombre es reducir la incertidumbre,
imponer una estructura al mundo y procurar que ésta sea consistente. La comunicación
serviría a este deseo y la reducción de incertidumbre seria uno de sus efectos
recompensantes. La efectividad de la comunicación puede ser Universidad Sur
colombiana Seminario de Teoría de la comunicación I Programa de Comunicación Social
y Periodismo incrementada aumentando la recompensa y disminuyendo el esfuerzo
requerido para la respuesta que se desea provocar en el receptor
Comunicación y retroalimentación
La retroalimentación permite a la fuente verificar la comunicación al decodificar sus
propios mensajes y asegurarse de que ha encodificado de acuerdo a sus propósitos. En
caso contrario, puede corregirse enviando un mensaje más preciso. La retroalimentación
supone una influencia mutua entre fuente y receptor, cada uno encodifica sus mensajes y
decodifica los mensajes del otro. Tomando como punto de referencia a la fuente. la
reacción del receptor permite que éste determine su propio éxito. La fuente utiliza la
reacción del receptor como verificación de su mensaje y como guía de sus mensajes
futuros. La retroalimentación permite que la fuente controle el tipo de mensaje que envía
el receptor. Cuando la fuente recibe retroalimentación que le indica que ha provocado la
respuesta deseada en el receptor y que ésta es recompensante para él, continúa
produciendo el mismo tipo de mensaje. Si la retroalimentación le indica que el mensaje
enviado no ha provocado el efecto esperado podrá, eventualmente, cambiar de mensaje.
Es posible distinguir las diferentes situaciones de comunicación por la facilidad con que
es obtenida la retroalimentación. En la comunicación de persona a persona la
retroalimentación es máxima. Básicamente, por la cercanía física de la fuente y el
receptor, y por la variedad de canales de comunicación disponibles. En los medios de
comunicación de masas (T.V., diario, radio, etc.) en cambio, la probabilidad de obtener
una retroalimentación inmediata es mucho menor. Esto se traduce en que la fuente demore
en cambiar sus mensajes. La retroalimentación constituye uno de los factores
fundamentales en la efectividad del proceso de comunicación, puesto que permite que la
fuente, a partir de las respuestas del receptor, controle y precise sus mensajes para lograr
su propósito original.
Comunicación y Sistema social
La empatía constituye un factor importante en la efectividad de la comunicación; sin
embargo, cuando la situación de comunicación presenta ciertas características, como ser
poca interacción previa, falta de motivación personal, aumento del tamaño grupal, etc., el
conocimiento de la composición y mecanismos del sistema social serán de utilidad para
hacer predicciones sobre la forma en que los miembros de dicho sistema social habrán de
comunicarse entre sí.
Comunicación y problemas de predicción
La predicción de una conducta, de acuerdo al rol de la persona, supone una coherencia
entre las características prescriptivas ("debe"), descriptivas y de expectativas de dicho rol.
Cuando éstas difieren entre sí la comunicación se ve interrumpida. Siempre que se inicia
una comunicación es necesario tener en cuenta los propósitos propios y los de quienes se
hallan en el sistema. La ambigüedad o rigidez en la autoridad que acompaña a cada rol
afecta la fidelidad de la comunicación. Finalmente, el posible receptor en una situación
de comunicación pertenece a diferentes grupos dentro del sistema social que le sirven
como referencia para el desempeño de su rol. En este sentido, la fuente tendrá problemas
al predecir la respuesta a su mensaje, puesto que no sabe cuál será el conjunto de normas
y valores que prevalecerá en el receptor al emitir su respuesta. Asimismo, el receptor
tendrá problemas para emitir una respuesta inmediata si las normas de sus diferentes
grupos de referencia entran en conflicto o son ambiguas. Todo esto afecta la efectividad
de la comunicación, cuando las predicciones se hacen sobre la base de los roles dentro de
un sistema social mayor.