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La esencia de la filosofía según Jaspers

El documento habla sobre la naturaleza de la filosofía. En pocas oraciones, explica que la filosofía se ocupa de preguntas fundamentales sobre la existencia y la naturaleza de la realidad, pero no siempre logra consenso universal como las ciencias. También destaca que el pensamiento filosófico original puede surgir a cualquier edad, ilustrando esto con ejemplos de preguntas profundas hechas por niños.

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La esencia de la filosofía según Jaspers

El documento habla sobre la naturaleza de la filosofía. En pocas oraciones, explica que la filosofía se ocupa de preguntas fundamentales sobre la existencia y la naturaleza de la realidad, pero no siempre logra consenso universal como las ciencias. También destaca que el pensamiento filosófico original puede surgir a cualquier edad, ilustrando esto con ejemplos de preguntas profundas hechas por niños.

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LA FILOSOFÍA

Karl Jaspers

Contador Público/Administración y Abogacía// Filosofía e Introducción a la Filosofía 1


Texto 1.2
2

adelantados que Hipócrates, el médico griego; pero apenas podemos decir


que estemos más adelantados que Platón. Sólo estamos más adelantados
I ¿QUÉ ES LA FILOSOFÍA? en cuanto al material de los conocimientos científicos de que se sirve este
Qué sea la filosofía y cuál su valor, es cosa discutida. De ella se último. En el filosofar mismo, quizá apenas hayamos vuelto a llegar a él.
esperan revelaciones extraordinarias o bien se la deja indiferentemente a Este hecho, de que a toda criatura de la filosofía le falte, a
un lado como un pensar que no tiene objeto. Se la mira con respeto, como diferencia de las ciencias, la aceptación unánime, es un hecho que ha de
el importante quehacer de unos hombres insólitos o bien se la desprecia tener su raíz en la naturaleza de las cosas. La clase de certeza que cabe
como el superfluo cavilar de unos soñadores. Se la tiene por una cosa que lograr en filosofía no es la científica, es decir, la misma para todo intelecto,
interesa a todos y que por tanto debe ser en el fondo simple y sino que es un cerciorarse en la consecución del cual entra en juego la
comprensible, o bien se la tiene por tan difícil que es una desesperación el esencia entera del hombre. Mientras que los conocimientos científicos
ocuparse con ella. Lo que se presenta bajo el nombre de filosofía versan sobre sendos objetos especiales, saber de los cuales no es en
proporciona en realidad ejemplos justificativos de tan opuestas
modo alguno necesario para todo el mundo, se trata en la filosofía de la
apreciaciones. totalidad del ser, que interesa al hombre en cuanto hombre, se trata de una
Para un hombre con fe en la ciencia es lo peor de todo que la verdad que allí donde destella hace presa más hondo que todo
filosofía carezca por completo de resultados universalmente válidos y conocimiento científico.
susceptibles de ser sabidos y poseídos. Mientras que las ciencias han La filosofía bien trabajada está vinculada sin duda a las
logrado en los respectivos dominios conocimientos imperiosamente ciertos ciencias. Tiene por supuesto éstas en el estado más avanzado a que
y universalmente aceptados, nada semejante ha alcanzado la filosofía a hayan llegado en la época correspondiente. Pero el espíritu de la filosofía
pesar de esfuerzos sostenidos durante milenios. No hay que negarlo: en la
tiene otro origen. La filosofía brota antes de toda ciencia allí donde
filosofía no hay unanimidad alguna acerca de lo conocido definitivamente.
despiertan los hombres.
Lo aceptado por todos en vista de razones imperiosas se ha convertido
Representémonos esta filosofía sin ciencia en algunas notables
como consecuencia en un conocimiento científico; ya no es filosofía, sino
manifestaciones.
algo que pertenece a un dominio especial de lo cognoscible.

Tampoco tiene el pensar filosófico, como lo tienen las ciencias,


el carácter de un proceso progresivo. Estamos ciertamente mucho más
Primero. En materia de cosas filosóficas se tiene casi todo el
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mundo por competente. Mientras que se admite que en las ciencias son Ahora, una niña, que va de paseo, a la vista de un bosque hace
condición del entender el estudio, el adiestramiento y el método, frente a la que le cuenten el cuento de los elfos que de noche bailan en él en corro...
filosofía se pretende poder sin más intervenir en ella y hablar de ella. Pasan "Pero ésos no los hay..." Le hablan luego de realidades, le hacen observar
por preparación suficiente la propia humanidad, el propio destino y la propia el movimiento del sol, le explican la cuestión de si es que se mueve el sol
experiencia. o que gira la tierra y le dicen las razones que hablan en favor de k forma
esférica de la tierra y del movimiento de ésta en torno de su eje... "Pero eso
Hay que aceptar la exigencia de que la filosofía sea accesible a
no es verdad", dice la niña golpeando con el pie en el suelo, "la tierra está
todo el mundo. Los prolijos caminos de la filosofía que recorren los
quieta. Yo sólo creo lo que veo." "Entonces tú no crees en papá Dios,
profesionales de ella sólo tienen realmente sentido si desembocan en el
puesto que no puedes verle." A esto se queda la niña pasmada y luego
hombre, el cual resulta caracterizado por la forma de su saber del ser y de
dice muy resuelta: "si no existiese él, tampoco existiríamos nosotros." Esta
sí mismo en el seno de éste.
niña fue presa del gran pasmo de la existencia: ésta no es obra de sí
Segundo. El pensar filosófico tiene que ser original en todo
misma. Concibió incluso la diferencia que hay entre preguntar por un objeto
momento. Tiene que llevarlo a cabo cada uno por sí mismo.
del mundo y el preguntar por el ser y por nuestra existencia en el universo.
Una maravillosa señal de que el hombre filosofa en cuanto tal
Otra niña, que va de visita, sube una escalera. Le hacen ver cómo
originalmente son las preguntas de los niños. No es nada raro oír de la
va cambiando todo, cómo pasa y desaparece, como si no lo hubiese
boca infantil algo que por su sencillo penetra inmediatamente en las
habido. "Pero tiene que haber algo fijo... que ahora estoy aquí subiendo la
profundidades del filosofar. He aquí unos ejemplos.
escalera de casa de la tía siempre será una cosa segura para mí." El pasmo
Un niño manifiesta su admiración diciendo: "me empeño en pensar y el espanto ante el universal caducar y fenecer de las cosas se busca una
que soy otro y sigo siendo siempre yo". Este niño toca en uno de los desmañada salida.
orígenes de toda certeza, la conciencia del ser en la conciencia del yo. Se
Quien se dedicase a recogerla, podría dar cuenta de una rica
asombra ante el enigma del yo, este ser que no cabe concebir por medio
filosofía de los niños. La objeción de que los niños lo habrían oído antes a
de ningún otro. Con su cuestión se detiene el niño ante este límite.
sus padres o a otras personas, no vale patentemente nada frente a
Otro niño oye la historia de la creación: Al principio creó Dios el pensamientos tan serios. La objeción de que estos niños no han seguido
cielo y la tierra..., y pregunta en el acto: "¿Y que había antes del principio?" filosofando v que por tanto sus declaraciones sólo pueden haber sido
Este niño ha hecho la experiencia de la infinitud de la serie de las preguntas casuales, pasa por alto un hecho: que los niños poseen con frecuencia una
posibles, de la imposibilidad de que haga alto el intelecto, al que no es dado genialidad que pierden cuando crecen. Es como si con los años cayésemos
obtener una respuesta concluyente. en la prisión de las convenciones y las opiniones corrientes, de las
ocultaciones y de las cosas que no son cuestión, perdiendo la ingenuidad
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del niño. Éste se halla aún francamente en ese estado de la vida en que de escapar a la filosofía. La cuestión es tan sólo si será consciente o no, si
ésta brota, sintiendo, viendo y preguntando cosas que pronto se le escapan será buena o mala, confusa o clara. Quien rechaza la filosofía, profesa
para siempre. El niño olvida lo que se le reveló por un momento y se queda también una filosofía, pero sin ser consciente de ella.
sorprendido cuando los adultos que apuntan lo que ha dicho y preguntado
¿Qué es, pues, la filosofía, que se
se lo refieren más tarde.
manifiesta tan universalmente bajo tan singulares formas?
Tercero. El filosofar original se presenta en los enfermos mentales
La palabra griega filósofo (philósophos) se formó en oposición a
lo mismo que en los niños. Pasa a veces —raras— como si se rompiesen
sophós. Se trata del amante del conocimiento (del saber) a diferencia de
las cadenas y los velos generales y hablase una verdad impresionante. Al
aquel que estando en posesión del conocimiento se llamaba sapiente o
comienzo de varias enfermedades mentales tienen lugar revelaciones
sabio. Este sentido de la palabra ha persistido hasta hoy: la busca de la
metafísicas de una índole estremecedora, aunque por su forma y lenguaje
verdad, no la posesión de ella, es la esencia de la filosofía, por
no pertenecen, en absoluto, al rango de aquellas que dadas a conocer
frecuentemente que se la traicione en el dogmatismo, esto es, en un saber
cobran una significación objetiva, fuera de casos como los del poeta
enunciado en proposiciones, definitivo, perfecto y enseñable. Filosofía
Hölderlin o del pintor Van Gogh. Pero quien las presencia no puede
quiere decir: ir de camino. Sus preguntas son más esenciales que sus
sustraerse a la impresión de que se rompe un velo bajo el cual vivimos
respuestas, y toda respuesta se convierte en una nueva pregunta.
ordinariamente la vida. A más de una persona sana le es también conocida
Pero este ir de camino —el destino del hombre en el tiempo—
la experiencia de revelaciones misteriosamente profundas tenidas al
alberga en su seno la posibilidad de una honda satisfacción, más aún, de
despertar del sueño, pero que al despertarse del todo desaparecen,
la plenitud en algunos levantados momentos. Esta plenitud no estriba
haciéndonos sentir que no somos más capaces de ellas. Hay una verdad
nunca en una certeza enunciable, no en proposiciones ni confesiones, sino
profunda en la frase que afirma que los niños y los locos dicen la verdad.
en la realización histórica del ser del hombre, al que se le abre el ser mismo.
Pero la originalidad creadora a la que somos deudores de las grandes
Lograr esta realidad dentro de la situación en que se halla en cada caso un
ideas filosóficas no está aquí, sino en algunos individuos cuya
hombre es el sentido del filosofar.
independencia e imparcialidad los hace aparecer como unos pocos
grandes espíritus diseminados a lo largo de los milenios. Ir de camino buscando, o bien hallar el reposo y la plenitud del
momento —no son definiciones de la filosofía. Esta no tiene nada ni encima
Cuarto. Como la filosofía es indispensable al hombre, está en todo
ni al lado. No es derivable de ninguna otra cosa. Toda filosofía se define
tiempo ahí, públicamente, en los refranes tradicionales, en apotegmas
ella misma con su realización. Qué sea la filosofía hay que intentarlo.
filosóficos corrientes, en convicciones dominantes, como por ejemplo en el
Según esto es la filosofía a una la actividad viva del pensamiento y la
lenguaje de los espíritus ilustrados, de las ideas y creencias políticas, pero
reflexión sobre este pensamiento, o bien el hacer y el hablar de él. Sólo
ante todo, desde el comienzo de la historia, en los mitos. No hay manera
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sobre la base de los propios intentos puede percibirse qué es lo que en el conciencia de esta tarea permanecerá despierta, bajo la forma que sea,
mundo nos hace frente como filosofía. mientras los hombres sigan siendo hombres.

Pero podemos dar otras fórmulas del sentido de la filosofía. No es hoy la primera vez que se ataca a la filosofía en la raíz y se
Ninguna agota este sentido, ni prueba ninguna ser la única. Oímos en la la niega en su totalidad por superflua y nociva. ¿A qué está ahí? Si no
antigüedad: la filosofía es (según su objeto) el conocimiento de las cosas resiste cuando más falta haría...
divinas y humanas, el conocimiento de lo ente en cuanto ente, es (por su
El autoritarismo eclesiástico ha rechazado la filosofía
fin) aprender a morir, es el esfuerzo reflexivo por alcanzar la felicidad;
independiente porque aleja de Dios, tienta a seguir al mundo y echa a
asimilación a lo divino, es finalmente (por su sentido universal) el saber de
perder el alma con lo que en el fondo es nada. El totalitarismo político hizo
todo saber, el arte de todas las artes, la ciencia en general, que no se limita
este reproche: los filósofos se han limitado a interpretar variadamente el
a ningún dominio determinado.
mundo, pero se trata de transformarlo. Para ambas maneras de pensar ha
Hoy es dable, hablar de la filosofía quizá en las siguientes fórmulas; pasado la filosofía por peligrosa, pues destruye el orden, fomenta el espíritu

su sentido es: Ver la realidad en su origen; apresar la realidad conversando de independencia y con él el de rebeldía y revolución, engaña y desvía al
hombre de su verdadera misión. La fuerza atractiva de un más allá que nos
mentalmente conmigo mismo, en la actividad interior; abrirnos a la
es alumbrado por el Dios revelado, o el poder de un más acá sin Dios pero
vastedad de lo que nos circunvala; osar la comunicación de hombre a
que lo pide todo para sí, ambas cosas quisieran causar la extinción de la
hombre sirviéndose de todo filosofía.
espíritu de verdad en una lucha amorosa; mantener despierta con A esto se añade por parte del sano y cotidiano sentido común el
paciencia y sin cesar la razón, incluso simple patrón de medida de la utilidad, bajo el cual fracasa la filosofía. Ya
a Tales, que pasa por ser el primero de los filósofos griegos, lo ridiculizó la
ante lo más extraño y ante lo que se rehúsa.
sirviente que le vio caer en un pozo por andar observando el cielo
La filosofía es aquella concentración mediante la cual el hombre estrellado. A qué anda buscando lo que está más lejos, si es torpe en lo
llega a ser él mismo, al hacerse partícipe de la realidad. que está más cerca.

Bien que la filosofía pueda mover a todo hombre, incluso al niño, La filosofía debe, pues, justificarse. Pero esto es imposible. No
bajo la forma de ideas tan simples como eficaces, su elaboración puede justificarse con otra cosa para la que sea necesaria como
consciente es una faena jamás acabada, que se repite en todo tiempo y instrumento. Sólo puede volverse hacia las fuerzas que impulsan realmente
que se rehace constantemente como un todo presente —-se manifiesta en al filosofar en cada hombre. Puede saber qué promueve una causa del
las obras de loa grandes filósofos y como un eco en los menores. La hombre en cuanto tal tan desinteresada que prescinde de toda cuestión de
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utilidad y nocividad mundanal, y que se realizará mientras vivan hombres. En gran estilo, sistemáticamente desarrollada, hay filosofía desde
Ni siquiera las potencias que le son hostiles pueden prescindir de pensar hace dos mil quinientos años en Occidente, en China y en la India. Una
el sentido que les es propio, ni por ende producir cuerpos de ideas unidas gran tradición nos dirige la palabra. La multiformidad del filosofar, las
por un fin que son un sustitutivo de la filosofía, pero se hallan sometidos a contradicciones y las sentencias con pretensiones de verdad pero
las condiciones de un efecto buscado —como el marxismo y el fascismo. mutuamente excluyentes no pueden impedir que en el fondo opere una
Hasta estos cuerpos de ideas atestiguan la imposibilidad en que está el Unidad que nadie posee pero en torno a la cual giran en todo tiempo todos
hombre de esquivarse a la filosofía. Ésta se halla siempre ahí. los esfuerzos serios: la filosofía una y eterna, la philosophia perennis. A
este fondo histórico de nuestro pensar nos encontramos remitidos, si
La filosofía no puede luchar, no puede probarse, pero puede
queremos pensar esencialmente y con la conciencia más clara posible.
comunicarse. No presenta resistencia allí donde se la rechaza, ni se jacta
allí donde se la escucha. Vive en la atmósfera de la unanimidad que en el
fondo de la humanidad puede unir a todos con todos.
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II. LOS ORÍGENES DE LA FILOSOFÍA El filosofar es como un despertar de la vinculación a las


La historia de la filosofía como pensar metódico tiene sus necesidades de la vida. Este despertar tiene lugar mirando
comienzos hace dos mil quinientos años, pero como pensar mítico mucho desinteresadamente a las cosas, al cielo y al mundo, preguntando qué sea
antes. todo ello y de dónde todo ello venga, preguntas cuya respuesta no serviría
para nada útil, sino que resulta satisfactoria por sí sola.
Sin embargo, comienzo no es lo mismo que origen. El comienzo
es histórico y acarrea para los que vienen después un conjunto creciente Segundo. Una vez que he satisfecho mi asombro y admiración con
de supuestos sentados por el trabajo mental ya efectuado. Origen es, en el conocimiento de lo que existe, pronto se anuncia la duda. A buen seguro
cambio, la fuente de la que mana en todo tiempo el impulso que mueve a que se acumulan los conocimientos, pero ante el examen crítico no hay
filosofar. Únicamente gracias a él resulta esencial la filosofía actual en cada nada cierto. Las percepciones sensibles están condicionadas por nuestros
momento y comprendida la filosofía anterior. órganos sensoriales y son engañosas o en todo caso no concordantes con
lo que existe fuera de mí independientemente de que sea percibido o en sí.
Este origen es múltiple. Del asombro sale la pregunta y el
Nuestras formas mentales son las de nuestro humano intelecto. Se
conocimiento, de la duda acerca de lo conocido el examen crítico y la clara
enredan en contradicciones insolubles. Por todas partes se alzan unas
certeza, de la conmoción del hombre y de la conciencia de estar perdido la
afirmaciones frente a otras. Filosofando me apodero de la duda, intento
cuestión de sí mismo. Representémonos ante todo estos tres motivos.
hacerla radical, mas, o bien gozándome en la negación mediante ella, que
Primero. Platón decía que el asombro es el origen de la filosofía.
ya no respeta nada, pero que por su parte tampoco logra dar un paso más,
Nuestros ojos nos "hacen ser partícipes del espectáculo de las estrellas,
o bien preguntándome dónde estará la certeza que escape a toda duda y
del sol y de la bóveda celeste". Este espectáculo nos ha "dado el impulso resista ante toda crítica honrada.
de investigar el universo. De aquí brotó para nosotros la filosofía, el mayor
La famosa frase de Descartes "pienso, luego existo" era para él
de los bienes deparados por los dioses a la raza de los mortales". Y
indubitablemente cierta cuando dudaba de todo lo demás, pues ni siquiera
Aristóteles: "Pues la admiración es lo que impulsa a los hombres a filosofar:
el perfecto engaño en materia de conocimiento, aquel que quizá ni percibo,
empezando por admirarse de lo que les sorprendía por extraño, avanzaron
puede engañarme acerca de mi existencia mientras me engaño al pensar.
poco a poco y se preguntaron por las vicisitudes de la luna y del sol, de los
astros y por el origen del universo." La duda se vuelve como duda metódica la fuente del examen
crítico de todo conocimiento. De aquí que sin una duda radical, ningún
El admirarse impele a conocer. En la admiración cobro conciencia de no
verdadero filosofar. Pero lo decisivo es cómo y dónde se conquista a través
saber. Busco el saber, pero el saber mismo, no "para satisfacer ninguna
de la duda misma el terreno de la certeza.
necesidad común".
Y tercero. Entregado al conocimiento de los objetos del mundo,
practicando la duda como la vía de la certeza, vivo entre y para las cosas,
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sin pensar en mí, en mis fines, mi dicha, mi salvación. Más bien estoy ya, cuando nos damos cuenta realmente de ellas, con la desesperación y
olvidado de mí y satisfecho de alcanzar semejantes conocimientos. con la reconstitución: Llegamos a ser nosotros mismos en una
transformación de la conciencia de nuestro ser.
La cosa su vuelve otra cuando me doy cuenta de mí mismo en mi
situación. Pongámonos en claro nuestra humana situación de otro modo,
como la desconfianza que merece todo ser mundanal. Nuestra ingenuidad
El estoico Epiciclo decía: "El origen de la filosofía es el percatarse
toma el mundo por el ser pura y simplemente. Mientras somos felices,
de la propia debilidad e impotencia." ¿Cómo salir de la impotencia? La
estamos jubilosos de nuestra fuerza, tenemos una confianza irreflexiva, no
respuesta de Epicuro decía: considerando todo lo que no está en mi poder
sabemos de otras cosas que las de nuestra inmediata circunstancia. En el
como indiferente para mí en su necesidad, y, por el contrario, poniendo en
dolor, en la flaqueza, en la impotencia nos desesperamos. Y una vez que
claro y en libertad por medio del pensamiento lo que reside en mí, a saber,
hemos salido del trance y seguimos viviendo, nos dejamos deslizar de
la forma y el contenido de mis representaciones.
nuevo, olvidados de nosotros mismos, por la pendiente de la vida feliz.
Cerciorémonos de nuestra humana situación. Estamos siempre en
Pero el hombre se vuelve prudente con semejantes experiencias.
situaciones. Las situaciones cambian, las ocasiones se suceden. Si éstas
Las amenazas le empujan a asegurarse. La dominación de la naturaleza
no se aprovechan, no vuelven más. Puedo trabajar por hacer que cambie
y la sociedad humana deben garantizar la existencia.
la situación. Pero hay situaciones por su esencia permanentes, aun cuando
se altere su apariencia momentánea y se cubra de un velo su poder El hombre se apodera de la naturaleza para ponerla a su servicio,
sobrecogedor: no puedo menos de morir, ni de padecer, ni de luchar, estoy la ciencia y la técnica se encargan de hacerla digna de confianza.
sometido al destino, me hundo inevitablemente en la culpa. Estas
Con todo, en plena dominación de la naturaleza subsiste lo
situaciones fundamentales de nuestra existencia las llamamos situaciones
incalculable y con ello la perpetua amenaza, y a la postre el fracaso en
límites. Quiere decirse que son situaciones de las que no podemos salir y
conjunto: no hay manera de acabar con el peso y la fatiga del trabajo, la
que no podemos alterar. La conciencia de estas situaciones límites es
vejez, la enfermedad y la muerte. Cuanto hay digno de confianza en la
después del asombro y de la duda el origen, más profundo aún, de la
naturaleza dominada se limita a ser una parcela dentro del marco del todo
filosofía. En la vida corriente huimos frecuentemente ante ellas cerrando
indigno de ella.
los ojos y haciendo como si no existieran. Olvidamos que tenemos que
Y el hombre se congrega en sociedad para poner límites y al cabo
morir, olvidamos nuestro ser culpables y nuestro estar entregados al
eliminar la lucha sin fin de todos contra todos; en la ayuda mutua quiere
destino. Entonces sólo tenemos que habérnoslas con las situaciones
lograr la seguridad.
concretas, que manejamos a nuestro gusto y a las que reaccionamos
actuando según planes en el mundo, impulsados por nuestros intereses Pero también aquí subsiste el límite. Sólo allí donde los Estados se
vitales. A las situaciones límites reaccionamos, en cambio, ya velándolas, hallaran en situación de que cada ciudadano fuese para el otro tal como lo
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requiere la solidaridad absoluta, sólo allí podrían estar seguras en conjunto No nos basta el consejo del estoico, el retraerse al fondo de la
la justicia y la libertad. Pues sólo entonces si se le hace injusticia a alguien propia libertad en la independencia del pensamiento. El estoico erraba al
se oponen los demás como un solo hombre. Mas nunca ha sida así. no ver con bastante radicalidad la impotencia del hombre. Desconoció la
Siempre es un círculo limitado de hombres, o bien son sólo individuos dependencia incluso del pensar, que en sí es vacío, está reducido a lo que
sueltos, los que se asisten realmente unos a otros en los casos más se le da, y la posibilidad de la locura. El estoico nos deja sin consuelo en la
extremados, incluso en medio de la impotencia. No hay Estado, ni iglesia, mera independencia del pensamiento, porque a éste le falta todo contenido
ni sociedad que proteja absolutamente. Semejante protección fue la bella propio. Nos deja sin esperanzas, porque falla todo intento de superación
ilusión de tiempos tranquilos en los que permanecía velado el límite. espontánea e íntima, toda satisfacción lograda mediante una entrega
amorosa y la esperanzada expectativa de lo posible.
Pero en contra de esta total desconfianza que merece el mundo
habla este otro hecho. En el mundo hay lo digno de fe, lo que despierta la Pero lo que quiere el estoico es auténtica filosofía. El origen de ésta
confianza, hay el fondo en que todo se apoya: el hogar y la patria, los que hay en las situaciones límites da el impulso fundamental que mueve a
padres y los antepasados, los hermanos y los amigos, la esposa. Hay el encontrar en el fracaso el camino que lleva al ser.
fondo histórico de la tradición en la lengua materna, en la fe, en la obra de
Es decisiva para el hombre la forma en que experimenta el
los pensadores, de los poetas y artistas. fracaso: el permanecerle oculto, dominándole al cabo sólo fácticamente, o

Pero ni siquiera toda esta tradición da un albergue seguro, ni bien el poder verlo sin velos y tenerlo presente como límite constante de la
siquiera ella da una confianza absoluta, pues tal como se adelanta hacia propia existencia, o bien el echar mano a soluciones y una tranquilidad
nosotros es toda ella obra humana; en ninguna parte del mundo está Dios. ilusorias, o bien el aceptarlo honradamente en silencio ante lo indescifrable.
La tradición sigue siendo siempre, además, cuestionable. En todo La forma en que experimenta su fracaso es lo que determina en qué
momento tiene el hombre que descubrir, mirándose a sí mismo o sacándolo acabará el hombre.
de su propio fondo, lo que es para él certeza, ser, confianza. Pero esa
En las situaciones límites, o bien hace su aparición la nada, o bien
desconfianza que despierta todo ser mundanal es como un índice
se hace sensible lo que realmente existe a pesar y por encima de todo
levantado. Un índice que prohíbe hallar satisfacción en el mundo, un índice
evanescente ser mundanal. Hasta la desesperación se convierte por obra
que señala a algo distinto del mundo.
de su efectividad, de su ser posible en el mundo, en índice que señala, más
Las situaciones límites —la muerte, el destino, la culpa y la allá de éste.
Desconfianza que despierta el mundo— me enseñan lo que es fracasar.
Dicho de otra manera: el hombre busca la salvación. Ésta se la
¿Qué haré en vista de este fracaso absoluto, a la visión del cual no puedo
brindan las grandes religiones universales de la salvación. La nota distintiva
sustraerme cuando me represento las cosas honradamente?
de éstas es el dar una garantía objetiva de la verdad y realidad de la
salvación. El camino de ella conduce al acto de la conversión del individuo.
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Esto no puede darlo la filosofía. Y sin embargo, es todo filosofar un superar Estos tres influyentes motivos —la admiración
el mundo, algo análogo a la salvación. y el conocimiento, la duda y la certeza, el sentirse perdido y el
encontrarse a sí mismo— no agotan lo que nos mueve a filosofar en la
Resumamos. El origen del filosofar reside en la admiración, en la
actualidad.
duda, en la conciencia de estar perdido. En todo caso comienza el filosofar
con una conmoción total del hombre y siempre trata de salir del estado de En estos tiempos, que representan el corte más radical de la
turbación hacia una meta. historia, tiempos de una disolución inaudita y de posibilidades sólo
oscuramente atisbadas, son sin duda válidos, pero no suficientes, los tres
Platón y Aristóteles partieron de la admiración en busca de la
motivos expuestos hasta aquí. Estos motivos resultan subordinados a una
esencia del ser.
condición, la de la comunicación entre los hombres.
Descartes buscaba en medio de la serie sin fin de lo incierto la
En la historia ha habido hasta hoy una natural vinculación de
certeza imperiosa.
hombre a hombre en comunidades dignas de confianza, en instituciones y
Los estoicos buscaban en medio de los dolores de la existencia
en un espíritu general. Hasta el solitario tenía, por decirlo así, un sostén en
la paz del alma.
su soledad. La disolución actual es sensible sobre todo en el hecho de que
Cada uno de estos estados de turbación tiene su verdad, vestida los hombres cada vez se comprenden menos, se encuentran y se alejan
históricamente en cada caso de las respectivas ideas y lenguaje. corriendo unos de otros, mutuamente indiferentes, en el hecho de que ya
Apropiándonos históricamente éstos, avanzamos a través de ellos hasta no hay lealtad ni comunidad que sea incuestionable y digna de confianza.
los orígenes, aún presentes en nosotros.
En la actualidad se torna resueltamente decisiva una situación
El afán es de un suelo seguro, de la profundidad del ser, de general que de hecho había existido siempre. Yo puedo hacerme uno con
eternizarse. el prójimo en la verdad y no lo puedo; mi fe, justo cuando estoy seguro de
Pero quizá no es ninguno de estos orígenes el más original o el mí, choca con otras fes; en algún punto límite sólo parece quedar la lucha
incondicional para nosotros. La patencia del ser para la admiración nos sin esperanza por la unidad, una lucha sin más salida que la sumisión o la
hace retener el aliento, pero nos tienta a sustraernos a los hombres y a aniquilación; la flaqueza y la falta de energía hace a los faltos de fe o bien
caer presos de los hechizos de una pura metafísica. La certeza imperiosa adherirse ciegamente o bien obstinarse tercamente. Nada de todo esto es
tiene sus únicos dominios allí donde nos orientamos en el mundo por el accesorio ni inesencial.
saber científico. La imperturbabilidad del alma en el estoicismo sólo tiene Todo ello podría pasar si hubiese para mí en el aislamiento una
valor para nosotros como actitud transitoria en el aprieto, como actitud verdad con la que tener bastante. Ese dolor de la falta de comunicación y
salvadora ante la inminencia de la caída completa, pero en sí misma carece esa satisfacción peculiar de la comunicación auténtica no nos afectarían
de contenido y de aliento.
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filosóficamente como lo hacen, si yo estuviera seguro de mí mismo en la El origen de la filosofía está, pues, realmente en la admiración, en
absoluta soledad de la verdad. Pero yo sólo existo en compañía del la duda, en la experiencia de las situaciones límites, pero, en último término
prójimo; solo, no soy nada. y encerrando en sí todo esto, en la voluntad de la comunicación
propiamente tal. Así se muestra desde un principio ya en el hecho de que
Una comunicación que no se limite a ser de intelecto a intelecto,
toda filosofía impulsa a la comunicación, se expresa, quisiera ser oída, en
de espíritu a espíritu, sino que llegue a ser de existencia a existencia, tiene
el hecho de que su esencia es la coparticipación misma y ésta es
sólo por un simple medio todas las cosas y valores impersonales.
indisoluble del ser verdad.
Justificaciones y ataques son entonces medios, no para lograr poder, sino
para acercarse. La lucha es una lucha amorosa en la que cada cual entrega Únicamente en la comunicación se alcanza el fin de la filosofía, en
al otro todas las armas. La certeza de ser propiamente sólo se da en esa el que está fundado en último término el señuelo de todos los fines: el
comunicación en que la libertad está con la libertad en franco interiorizarse del ser, la claridad del amor, la plenitud del reposo.
enfrentamiento en plena solidaridad, todo trato con el prójimo es sólo
preliminar, pero en el momento decisivo se exige mutuamente todo, se
hacen preguntas radicales. Únicamente en la comunicación se realiza
cualquier otra verdad; sólo en ella soy yo mismo, no limitándome a vivir,
sino llenando de plenitud la vida. Dios sólo se manifiesta indirectamente y
nunca independientemente del amor de hombre a hombre; la certeza
imperiosa es particular y relativa, está subordinada al todo; el estoicismo
se convierte en una actitud vacía y pétrea.

La fundamental actitud filosófica cuya expresión intelectual he


expuesto a ustedes tiene su raíz en el estado de turbación producido por
la ausencia de la comunicación, en el afán de una comunicación auténtica
y en la posibilidad de una lucha amorosa que vincule en sus profundidades
yo con yo.

Y este filosofar tiene al par sus raíces en aquellos tres estados de


turbación filosóficos que pueden someterse todos a la condición de lo que
signifiquen, sea como auxiliares o sea como enemigos, para la
comunicación de hombre a hombre.
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