EL ORIGEN DEL ESPAÑOL: UNA MIRADA A SUS RAÍCES LATINAS
Cruz Bernardo Almeida Méndez1
Manuel Humberto Pérez Ocampo1
INTRODUCCIÓN
El capítulo trata sobre el origen de la lengua española, centrando
su atención en el latín, identificada como lengua madre de las lenguas
romances. Estas últimas, pasaron por un proceso histórico que dio origen
al español. Por ello, se analiza cómo ocurrió éste cambió; a la sazón de
un recordatorio histórico e historiográfico sobre la utilidad de la lengua
latina en el Imperio Romano; que puede considerarse como el espacio
geográfico que determinó el origen exacto y evolución del español. Sin
olvidar, las invasiones bárbaras que operaron como motor de cambios
lingüísticos ocurridos en el idioma. El análisis, hace uso de la
investigación como eje metodológico; se centra en divulgar el origen
de la lengua española; utilizando para ello, locuciones latinas como
ejemplos de evolución lingüística.
EL IMPERIO ROMANO (ORIGEN DEL LATIN)
En los primeros siglos de Roma, desde la fundación al s. IV a. C., el
latín era una lengua tosca, que apenas podía tener manifestaciones
literarias o científicas, que tenía una extensión territorial limitada: Roma y
1Estudiantes de la Licenciatura en Enseñanza de las Lenguas Extranjeras. Instituto Universitario Puebla-Extensión
Comalcalco.
algunas partes de Italia, y una población escasa. Era una lengua de
campesinos (Ver Figura 1).
Figura 1. El Imperio Romano hacia el año 117.
Bajo el reinado de Trajano alcanzó la máxima
expansión de toda su historia.
Como se observa, la ocupación del Imperio Romano, abarcó tres
continentes (Europa, Asia, África). Esta expansión significó conforme a
las conquistas; cambios lingüísticos por los encuentros entre las
diferentes lenguas de conquistadores y conquistados. Posterior al
periodo de dominación Etrusca y la invasión de los Galos (390 a. C.), la
ciudad fue extendiendo su imperio por el resto de Italia. A finales del
siglo IV a. C. Roma se había impuesto a sus vecinos itálicos. Los etruscos
dejaron su impronta en la lengua y la cultura de Roma, pero fueron los
griegos, presentes en la Magna Grecia, quienes más influyeron sobre en
el latín dotándole de un rico léxico (Ministerio de Educación de España,
2017).2
2 Al respecto puede encontrarse mayor información sobre este punto en el sitio electrónico:
http://recursos.cnice.mec.es/latingriego/Palladium/latin/esl232ca2.php
Al respecto, Barragán (2005), arguye que se conoce que el latín
fue originalmente la lengua hablada por los romanos del cual podemos
distinguir el latín culto como una lengua sujeta a normas gramaticales, y
se encuentra generalmente en su literatura y arte. Algunos autores y
hablantes fueron Cicerón, Cesar, Horacio, Virgilio y Ovidio; mientras que
el latín vulgar fue la lengua popular con la que el grueso de la
población de romanos se expresaba; a su vez, fue la lengua que se
habló en los lugares conquistados por el imperio. Si se hablara de dichas
diferencias en un contexto actual, podría comprenderse como el modo
coloquial de expresarse de las personas que hace referencia al latín
vulgar y cómo la gente con cierto grado de estudios o cultura se
expresa en un ámbito social.
Existieron ciertas diferencias entre estos dos tipos de habla del latín,
las cuales fueron haciéndose más notorias conforme pasó el tiempo y el
latín vulgar fue extendiéndose y tomando territorio después de ser
acuñado en las tierras conquistadas como lengua oficial, mismas que
sufrieron un cambio por causa de choques entre la lengua dominante y
la lengua dominada. Las diferencias más acentuadas entre estos fueron
lexicológicas; las palabras que la gente de cultura empleaba eran las
palabras que se usaban comúnmente en los territorios pertenecientes al
habla latina, mientras que la gente que usaba el latín del vulgo
empleaba las palabras que adoptaron de los lugares que
conquistaban. Las diferencias semánticas se notaron cuando en el latín
vulgar se cambiaron los significados de las palabras, como ejemplo de
ello, podemos tomar miníster con el que se hacía alusión al sirviente, sin
embargo, en el latín del vulgo esta misma palabra hacía referencia a
las personas encargadas de la administración pública (Barragán, 2005).
En el plano de la sintaxis del latín tradicional, comúnmente se
empleaba el hipérbaton; también llamado inversión o transposición de
una figura retórica, que consiste en alterar el orden lógico de las
palabras de una oración, como se indica en el ejemplo contiguo:
Hipérbaton Forma lógica sería:
Volverán las golondrinas en tu "Las golondrinas volverán a colgar sus nidos
balcón sus nidos a colgar en tu balcón"
Fuente:http://www.retoricas.com 2017
El Hipérbaton se puede emplear para dotar a la expresión de una
mayor belleza y elegancia, producir énfasis en una palabra o idea que
se quiere destacar, adaptar el verso a una determinada rima, imitar la
estructura sintáctica del latín con el fin de ennoblecer la expresión
distinguiéndola del habla popular. Esto fue muy utilizado en el barroco
del siglo XV. El Hipérbaton pertenece al grupo de las figuras de dicción.
Etimológicamente proviene del griego "hyperbainein" (ir por encima del
orden). Su plural es Hipérbatos3. Aunque en el Diccionario de la Lengua
Española se indica que viene del latin hyperbăton, y este a su vez viene
del griego ὑπερβατόν que significa hyperbatón (Diccionario de la RAE, 2017).
3 http://www.retoricas.com/2009/06/5-ejemplos-de-hiperbaton.html
En el latín vulgar, lo anterior consistía en colocar el verbo de la
oración al final de ésta aunque a diferencia de éste, aunque el verbo se
usaba en su mayoría después del sujeto; lo que en latín culto se escribía
“magíster discípulos sous ámat” que se traduce como “el maestro a sus
discípulos ama”, en el latín vulgar se redactaba “magíster ámat sous
discípulos” que se entiende como “el maestro ama a sus discípulos”
(Barragán, 2005).
Luego entonces, puede notarse la diferencia, tanto, en el orden
como en la expresión de la oración, la diferencia en las formas de decir
y hablar de aquellos que utilizaban el latín culto o en su defecto los que
utilizaban el latín vulgar.
EL LATÍN COMO ORIGEN DEL ESPAÑOL
La lengua antecedente al español o de la que éste proviene, es el
latín; originalmente hablado por los romanos; después de las conquistas
bárbaras al imperio, comenzó a cambiar durante diferentes épocas;
transformándose hasta al punto de integrar las lenguas romances,
dentro de las que figura el español.
El hogar ancestral de la lengua latina corresponde exactamente
al Vetus Latium, una región considerablemente más pequeña de lo que
hoy es Italia. Estaba limitada por el río Tíber al norte, el curso bajo del
Anio al nordeste, la cadena de los Apeninos al este, el territorio
Volsciano al sur y el Mar Tirreno al oeste. Al esparcirse la influencia
política y militar de Roma, la lengua latina también se difundió tanto en
las urbes como en las zonas rurales, pero con características dialectales
propias (Proel, 2017).
Hay una serie de fechas que marcan la expansión de Roma y con
ella de su lengua: en 241 a. C. Sicilia es provincia romana; en 238 a. C. lo
son Cerdeña y Córcega; en 197 a. C. España; en 146 a. C. África; el
Ilírico en 167 a. C., la Galia meridional en 120 a. C.; en el 50 a. C. la
septentrional; en 15 a. C. la Retia y por último en 107 d. C., bajo Trajano,
la Dacia. El nombre mismo de Roma no sólo no es latino sino que
probablemente ni siquiera es indoeuropeo, derivado del
gentilicio etrusco Ruma, siendo el adjetivo latinus un derivado del
topónimo latium (que puede significar 'comarca llana' en oposición a la
montuosa Sabina). Desde el punto de vista lingüístico, el latín forma
parte de la familia indoeuropea, en la cual representa un área marginal
del grupo de lenguas kentum (Proel, 2017). Estas, son las que comparten
la no palatalización de los fonemas protoindoeuropeos reconstruidos
/*k/, /*g/, /*gh/. El término centum [kentum] proviene de la palabra
latina para '100', que deriva del indoeuropeo *kntom y fue tomado
porque el latín es una lengua no palatalizante. De acuerdo con este
criterio, las lenguas indoeuropeas se diferencian en lenguas centum (no-
palatalizadoras u "occidentales") y lenguas satem (palatalizadoras u
"orientales"). La palatalización desde un punto de vista acústico-
articulario, comprende un proceso mediante el cual un sonido adquiere
todas o algunas propiedades acústicas de otro sonido vecino
(generalmente de timbre cerrado), se desplaza hasta la región palatal o
palato-alveolar debido a la cercanía de una vocal (u otro sonido) de
articulación palatal. El término también se usa para indicar el modo de
articulación especial como consonante palatalizada que poseen
algunas lenguas como posibilidad fonética o fonológica (Chomsky y
Hall, 1968, citado en Porras, 1978).
Junto con el osco, umbro y falisco pertenece a la rama itálica de
lenguas indoeuropeas. Históricamente sus períodos se pueden distinguir
en el siguiente orden:
Periodo Descripción
Pre-clásico Del siglo VII al II a-.C. Las inscripciones más antiguas
proceden del siglo VII. En los siglos II y II a. C. hace su
aparición, bajo influencia griega, la literatura (Plauto,
Terencio).
Clásico Del siglo II a .C. al II d. C. La edad dorada y de plata de la
literatura latina.
Latín Vulgar Incluyendo el período patrístico, siglo II al V d. C. Donde se
incluye la Vulgata de San Jerónimo o las obras de San
Agustín.
Período Medieval Siglo VI al XIV. La literatura latina continúa pero emergen las
lenguas romances.
Siglo XV hasta ahora Redescubrimiento del latín de la Edad de Oro en el
renacimiento. El latín vulgar continúa siendo usado por los
eruditos hasta el siglo XVII, como Isaac Newton, y por la
Iglesia Católica Romana (obligatorio hasta mediados del
siglo XX).
Fuente: Promotora Española de Lingüística disponible en el sitio:
http://www.proel.org/index.php?pagina=mundo/indoeuro/latin. 2017
Tras su transformación en lenguas romances el latín continúa
proveyendo un repertorio de raíces para muchos campos semánticos,
especialmente culturales y técnicos, para una amplia variedad de
lenguas.
CAMBIOS LINGÜISTIOS (DEL LATIN AL ESPAÑOL)
Respecto a los cambios lingüísticos, en principio, es necesario
indicar que:
“La lengua española o castellana, como todas las
lenguas romances románicas o neolatinas, no son otra
cosa más que el latín vulgar, transformado a través de los
siglos y aportaciones de las lenguas vernáculas. Esta
expresión de románico […] es una derivación de la
expresión latina "romanice loqui", esto es hablar según la
forma romana. Roma ejercía un enorme influjo sobre los
pueblos conquistados, a éstos les subyugaba la idea de
imitarlos, no solo en su lengua sino en su forma de vida,
además de este interés existía la conveniencia y la
necesidad de hablarlo debido al establecimiento de
relaciones comerciales, gubernamentales, políticas […] Es
por esto que aunque la romanización de España fue un
proceso lento, sin embargo aseguró la consolidación de
una nueva lengua” (Triana, 1984, p. 23).
La lengua castellana al recibir a la latina estuvo integrada, en
forma insipiente por pueblos celtas, establecidos en el centro y sur de la
Península Ibérica. Al sur se establecieron los tartesios, de influencia
griega, los iberos cuyo origen se desconoce y al norte, en la región de
Cantabria, el pueblo vasco, el cual se mantuvo ajeno a la influencia
romana (Triana, 1984).
Triana (1984), sostiene que durante;
“Durante cinco siglos predomina la lengua romana
aceptando aportaciones lingüísticas de los pueblos
prerromanos. Tomando de los vascos palabras como
izquierdo, pizarra, guijarro, zorra, etc.: de los celtas
términos como lanza, arroyo, cama, gordo, camisa, carro,
etc.: del mismo latín vulgar el castellano se enriqueció
ante la presencia de términos que el pueblo no
aceptaba del latín culto y que le daba un término
correspondiente […] (p.23)”
Lo anterior, se ilustra a continuación:
Latín Culto Latín Vulgar Español
Eccus Caballus Caballo
Domus Casa Casa
Omnes Toti Todo
Fuente: Triana, C., J., C. (1984) Etimologías Griegas y
Latinas del Español. Edit. Universidad Autónoma de
Nuevo León.
Sin embargo hacia el año 400 la presencia de los "bárbaros"4,
viene a romper la paz del imperio y a desintegrar la paz política y
económica. Los visigodos, con el derrocamiento de los romanos crean
un gran imperio, se establecen primeramente en Barcelona y después
en Toledo. Durante dos siglos tuvieron contacto directo con la
población hispano latino dejando los germanos gran cantidad de
términos que ayudarían al enriquecimiento de nuestra lengua. En su
paso por España dejaron términos como guerra, tregua, heraldo, robar,
ganar, albergar, guiar, guarnecer, yelmo, guante, copia, dardo,
espuela, brinda, estribo, bando, jaca, galardón, arpa, danzar, orgullo,
guisar, rico, blanco, fresco, etc. Así como nombres propios: Fernando,
Rodrigo, Gonzalo, Alfonso, Ramiro (Triana, 1984).
Como se ha indicado arriba, los cambios lingüísticos estuvieron
asociados a comportamientos específicos del imperio; culturales,
sociales, de poder e incluso de resistencias de los pueblos conquistados
a romanizarse a través del idioma oficial el latín.
4 Pueblo germánico de esencia guerrera que al mando de A tila decide conquistar parte del imperio Romano. Los romanos les
llamaban bárbaros por su incultura y ferocidad.
En razón de argumentar, más a fondo los cambios lingüísticos,
cabe indicar que en el latín; las vocales tenían una pronunciación más
detenida o larga y otra más rápida o breve. Esta diferencia se ha
perdido ya en el latín vulgar y, en consecuencia, en el castellano. Por lo
que refiere a su evolución al castellano las vocales largas apenas
sufrieron cambios. Otrora situación, ocurrió con las breves, las cuales
experimentaron cambios importantes, a saber:
La o breve tónica diptonga pasó a ser ue:
Latín Español
Portam Puerta
Portum Puerto
Mortem Muerte
La e breve tónica diptonga se volvió ie, ejemplos:
Latín Español
Terram Tierra
Tempus Tiempo
Cervum Ciervo
La i breve se mudó a e, el cambio de la forma siguiente:
Latín Español
Ordinate Ordenar
Intrare Entrar
Imperatore Emperador
El diptongo eu cambió poco y aún se mantiene, puesto que se
presenta en palabras cultas. Cuando no forma diptongos es cuando se
aprecia un cambio en ella, al respecto, se distinguen los ejemplos
contiguos:
Latín Español
Europa Europa
Eucaristía Eucaristía
El diptongo oe evoluciona a e, y transita hacia el español
con las siguientes formas:
Latín Español
Comoediam Comedia
Amoenum Ameno
Oeconomicum Económico.
En las consonantes la silaba final desaparece con excepción de
la L y la S. Las silabas interiores vocales entre l y r desaparecen.
Los grupos de consonantes dobles se simplificaron, como en los
ejemplos que a continuación se ilustran:
Latín Español
Summum Sumo
Buccam Boca
Admitto Admito
Por lo que refiere al grupo ct, este se vuelve ch;
Latín Español
Noctem Noche
Octo Ocho
Pectus Pecho
La x se convirtió en j, y resulto en los siguientes cambios en el
español:
Latín Español
Alexandrum Alejandro
Fixum Fijo
Proximum Prójimo
En cuanto a los grupos gn, mn, nn, ni más vocal, llegaron al
español en forma de ñ, como se ejemplifica en las ilustraciones;
Latín Español
Somnum Sueño
Damnum Daño
Latín Español
Hispaniam España
Britanniam Bretaña
EL grupo li más vocal transitó al español como j, haciendo
evidente cambios morfológicos en cuanto al signo, y fonéticos en
cuanto a expresión, por ejemplo;
Latín Español
Filium Hijo
Despoliare Despojar
Consilium Consejo
Los significados de los conceptos que englobaban los términos,
no sufrieron cambios, al menos en lo que refiere a todos los ejemplos,
significan lo mismo en el latín y el español que hoy conocemos y
practicamos.
Como se aprecia, los cambios ocurridos a través de diversas
épocas del latín a las lenguas romances, específicamente, hacia el
español pueden notarse en el uso de las vocales, tanto en las largas
como en las breves, así como en los usos de los diptongos, la supresión
de consonantes y la aparición de nuevas letras, lo que en efecto
produjo cambios sustanciales; que posteriormente al transitar a América,
donde el continuum de cambios lingüísticos, producto del latín, en su
morfología de lengua romance como español, siguió sufriendo, a razón
de los cambios forzados por la conquista en las poblaciones nativas,
que se mezclaron con aspectos fonéticos, morfológicos, producto de la
interacción entre la lengua de los conquistadores y la práctica de las
lenguas de los conquistados. Así como de las interacciones culturales y
políticas producidas por la conquista en los territorios del continente
americano.
CONCLUSIÓN.
Se concluye, que el latín fue y es hasta nuestros días; una de las
bases lingüísticas de la varios idiomas hablados en el mundo actual. Por
ello, resultó necesario conocer cambios, situaciones y circunstancias en
las que fue concebido y modificado. Hasta observar la aparición de las
lenguas romances, particularmente, el español como producto de ellas;
ligada a un imperio que en razón de sus conquistas, produjo, no solo
cambios políticos, militares, estamentales y comerciales, sino, lingüísticos
al imponer el latín como lengua oficial en los territorios conquistados,
pero también, el hecho de mantener vivas las lenguas y dialectos de las
sociedades conquistadas, situación que permitió un sincretismo
lingüístico entre latín y las diversas lenguas que derivaron en la aparición
-por lo que toca a nuestro análisis- del español.
El análisis, permitió comprender de mejor forma –como hablantes
del español- a que nos referimos cuando hablamos. Asimilando que la
procedencia o el contexto nos dan un significado, marcan un
parámetro para entender lo que decimos; tal entendimiento permite
expresarnos con exactitud y acceder gradualmente a mayores niveles
de cultura, como ejemplo: entender la filosofía. O dicho de otra forma
el análisis del discurso así entendido no revela la universalidad de un
sentido, si no que saca a relucir el juego de la rareza impuesta con un
poder fundamental de afirmación (Foucault, 2014).
BIBLIOGRAFÍA
Triana, C., J., C. (1984) Etimologías Griegas y Latinas del Español. Edit.
Universidad Autónoma de Nuevo León.
Barragán, C., J. (2005) Etimologías Grecolatinas. Edit. Publicaciones
Cultural. México. D.F.
Porras, J., E. (1978) La palatalización española y sus implicaciones
sicolingüísticas; En: THESAURUS. Tomo XXXIII. Núm. 3. España.
Chomsky, N., y Halle, M. (1968) The Sound Pattern of English. Edit. New
York, Harper & Row, 1968.
Foucault, M. (2014) El Orden del Discurso. Edit. Tusquets Editores. Ciudad
de México.
RECURSOS ELECTRÓNICOS
Diccionario de la Real Academia Española [Disponible en:
http://dle.rae.es/?id=KQc0GSw]
Proyecto Palladium de Latin-Griego [Disponible en:
http://recursos.cnice.mec.es/latingriego/Palladium/latin/esl232ca2.php]
Promotora Española de Lingüística [Disponible en:
http://www.proel.org/index.php?pagina=mundo/indoeuro/latin]