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Biografia 3

Napoleón Bonaparte nació en Córcega y se convirtió en un general exitoso del ejército francés durante la Revolución Francesa, llegando eventualmente a coronarse emperador de Francia.
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Biografia 3

Napoleón Bonaparte nació en Córcega y se convirtió en un general exitoso del ejército francés durante la Revolución Francesa, llegando eventualmente a coronarse emperador de Francia.
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 Biografías

Biografía de Napoleón
Bonaparte: soldado,
emperador e hijo de la
Revolución
Napoleón Bonaparte es uno de los emperadores más
conocidos de toda la historia. ¿Quién era? ¿Cómo llegó a
dominar gran parte de Europa?
By Víctor Muñoz Fernández on 16 octubre, 2017

Napoleón Bonaparte nació el 15 de agosto de 1769 en Ajaccio (Córcega) en el


seno de una familia de notables corsos. La historia acabaría por conocerle por el
nombre afrancesado y olvidaría que, en origen, se llamó Napoleone di
Buonaparte. Cursó sus estudios militares en Francia y ligó su carrera militar a
la Revolución Francesa, lo que le hizo ganarse el apodo de “Hijo de la
Revolución”. Logró apropiarse de los conocimientos militares de la época, así
como los del pasado, y hacerlos converger en lo que sería su ideario.
Napoleón Bonaparte en su trono imperial. Pintura de
Ingres (1806)
Cuando estallaron las revueltas en Francia en 1789, Napoleón era teniente de
artillería y participó en las luchas políticas de Córcega. Lideró la artillería en la
reconquista de Toulón, que duró desde septiembre a diciembre del año 1793. Sin
embargo, la caída de Robespierre en julio de 1794 le devolvió al anonimato,
provocando que le hicieran prisionero durante algún tiempo y le degradaran.
Pero el 5 de octubre de 1795 fue convocado por Paul Barras para reprimir
el alzamiento monárquico y contra-revolucionario que había surgido en París
como protesta contra los excesos de la revolución. Así, con un ejército
improvisado, defendió a la Convención en el Palacio de las Tuillerías. Con ese
triunfo, Napoleón consiguió hacerse notar y ganó mucha fama entre los líderes
del nuevo Directorio.
Poco tiempo después, el 9 de marzo de 1796, Napoleón contrajo matrimonio con
Josefina de Beauharnais. Este se mantendría hasta 1810, cuando se casó con
María Luisa de Austria, quien en 1811 dio a luz un hijo, el rey de
Roma, Napoleón II.
Ese mismo mes de marzo de 1796, recibió el mandato del ejército francés en
Italia. Allí realizó varias campañas vitales para Francia, como la expulsión de las
tropas austríacas y la derrota de las tropas papales. Mediante los tratados de paz,
modeló Italia a su gusto. Disolvió el estado veneciano y creó la República
Cisalpina, futuro reino de Italia. Estas misiones revelaron a Napoleón como un
gran estratega y un estadista genial, por lo que le fue concedido el rango de
General.
No obstante, las victorias de Napoleón no fueron recibidas con tanta alegría por
el Directorio. Al ver lo que hizo en Italia, tuvieron miedo de posibles represalias
dentro de Francia y lo alejaron, encomendándole una misión en Egipto (1798-
1799). Dicha tarea volvió a demostrar el talento del joven militar. Organizó
Egipto, venció a los turcos en Siria y volvió a Francia, que se encontraba en su
periodo más inestable, en octubre de 1799.
Una vez de regreso, los moderados, entre los que se encontraba uno de los
Directores llamado Emmanuel-Joseph Sieyès, le encargaron la misión de
desbancar al Directorio para restablecer el orden en la República que estaba en
bancarrota y acosada por las naciones extranjeras. Así, las tropas de Napoleón
disolvieron todos los consejos y se quedaron como cónsules provisionales Sieyès,
Ducos y el propio general. Antes de que Sieyès pudiera alzarse con el poder,
Napoleón redactó la Constitución del Año VIII, proclamándose Primer Cónsul
de la República.
El invierno de 1800 le bastó al recién nombrado Primer Cónsul para organizar la
justicia, la administración y la economía de Francia. Además, se volvió contra
Austria quien, en su estancia en Egipto, había convocado la Segunda Coalición
para derrocar la República Francesa. Les derrotó y les impuso la Paz de
Lunéville el 9 de febrero de 1801. Algo parecido sucedió con los británicos,
quienes depusieron las armas en la Paz de Amiensel 25 de marzo de 1802.
Napoleón
por Jacques-Louis David (1800)
El poder de Napoleón aumentó con la Constitución del Año X, que le nombraba
Primer Cónsul vitalicio. En 1803 ostentaba los cargos de Cónsul vitalicio,
presidente de la República italiana, mediador de la Confederación helvética y
reoganizador de Alemania. Por eso, en 1804, con todo el poder que le conferían
sus cargos, se autoproclamó Napoleón I, emperador de rodos los franceses y
rey de Italia. Empezó una nueva etapa donde Napoleón expresaría en forma de
actos todo su ideario, tanto el político como militar.
El régimen establecido se dejó llevar por completo por los mandatos del
emperador, quien creó numerosas medidas que mejoraron la economía, la
sociedad y la vida de Francia. Consagró el Gran Imperio mediante el tratado de
Tilsit en 1807, tras las batallas en Austerlitz (1805) y Jena (1806), y tras derrotar
a la Tercera y a la Cuarta Coalición (1805-1807). Francia se dividió en 132
departamentos y varios estados vasallos, como la Confederación del Rin.

Napoleón aprovechó la paz continental existente para desplegar un bloque


continental sobre Gran Bretaña, con el fin de que se arruinasen. Esto le llevo a
tomar decisiones arriesgadas, como encarcelar al papa Pío VII, intervenir en
Portugal (1807) y en España (1808). Mientras intentaba asentar la conquista de
España, Austria organizó la Quinta Coalición, a la que venció en Wagram en
1809.

La
coronación del Emperador Napoleón I y la Emperatriz Josefina. Pintura de
Jacques-Louis David y Georges Rouget (entre 1805 y 1807)
A partir de entonces, las batallas se tornarían contra el emperador
francés. Entró en Rusia en 1812 y llegó hasta Moscú. Sin embargo, la retirada
fue un desastre, debido al frío y a las tácticas de quema de campos empleadas por
el ejército ruso del zar Alejandro I. Aprovechando la situación, Europa oriental
se sublevó. Del 16 al 19 de octubre de 1813 se produjo la batalla de las Naciones
en Leipzig (Prusia), que perdió Napoleón. Francia fue invadida por el sur y por el
este. Los aliados entraron en París el 31 de marzo de 1814. Le hicieron abdicar a
favor de su hijo y posteriormente, en abril, firmó la renuncia total en
Fontainebleau.
Tras renunciar, fue exiliado a la isla de Elba, donde permaneció entre mayo de
1814 y marzo de 1815. Pero planificó su regreso para luchar contra lo que
el Congreso de Viena estaba estableciendo para el futuro europeo. El 1 de marzo
de 1815 desembarcó en Antibes y recuperó el poder durante cien días. El ejército
francés apoyó a aquel que una vez fue, no sólo el emperador de Francia, sino el
general que les alumbró en numerosas batallas y luchó a su lado.
Durante los Cien Días, Napoleón instauró una constitución más liberal y
democrática que la que había durante el Imperio y convocó un ejército de
voluntarios y soldados regulares. Con todos los hombres que pudo juntar, marchó
sobre Bélgica a la conocida batalla de Waterloo, en la que fue derrotado el 18
de junio de 1815.
Después de este último intento, aunque la población y el ejército le apoyaba, los
políticos franceses le retiraron su confianza y abdicó en favor de su
hijo, Napoleón II. Los ingleses apresaron y encarcelaron a Napoleón,
desterrándole el 15 de julio de 1815 a la isla de Santa Elena. Finalmente, el 5 de
mayo de 1821, falleció en completa soledad el “Hijo de la Revolución”.

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