EL ESPAÑOL DEL SIGLO XXI
Actas de las XIV Jornadas sobre la lengua española y su
enseñanza
ESTEBAN TOMÁS MONTORO DEL ARCO
(ed.)
EL ESPAÑOL DEL SIGLO XXI
Actas de las XIV Jornadas sobre la lengua española y su
enseñanza
GRANADA
2009
ÍNDICE
Presentación………………………………………………………... 11
Milagros Aleza Izquierdo
El Diccionario panhispánico de dudas y su contribución al
estudio del español de América…………………………………….. 15
Javier Bezos
Nuevas prácticas educativas con la wikilengua…………………….. 49
Leonardo Gómez Torrego
Criterios académicos en la fijación de las normas de corrección
idiomática…………………………………………………………... 57
Humberto López Morales
El concepto de policentrismo: a propósito del español de América... 73
[CD-ROM]
COMUNICACIONES
Leopoldo Ildefonso Baliña García
Breve praxis lingüística sobre las pintadas en la ciudad de Granada 87
María Jesús Barros García
El saber cultural en la enseñanza de E/LE: la (des)cortesía………… 131
Marcos Andrés Bonvin Faura
Lenguaje e Internet…………………………………………………. 147
Elisabeth Fernández Martín
Un perfecto conflictivo: andar y su evolución analógica………….. 153
Juan Ferrer Torres y Laura Ferrer Sánchez
La Metodología de la lengua y la literatura españolas en el
Bachillerato (1960) de M. Seco y su contribución al debate sobre la
educación lingüística y literaria…………………………………….. 167
José Ramón Gómez Molina
¿Cómo desarrollar la competencia léxico-semántica en la
educación secundaria?……………………………………………… 179
Maciej Paweł Jaskot
El ty polaco y su no-correspondencia con el tú español……………. 187
Rafael Marfil Carmona
Las palabras en el contexto audiovisual. Análisis y didáctica de
unos segundos de narración publicitaria…………………………… 191
María del Pilar Mesa Arroyo
Un análisis de la competencia en comunicación lingüística
en alumnos de ESO………………………………………………….. 203
Juan Antonio Moya Corral
Las tensiones del cambio lingüístico: a propósito de la elisión de la
/d/ intervocálica…………………………………………………….. 211
Manuel Peñalver Castillo
La asignatura de Morfología y Sintaxis del español en el Marco
Europeo de Educación Superior……………………………………. 221
Manuel Peñalver Castillo y Rosa Concepción López
La asignatura de Aspectos descriptivos del español actual en el
Espacio Europeo de Educación Superior”………………………….. 225
Francisca Pose Furest y María Aida Larrán Andrés
Propuesta de un plan de lectura para 1º de ESO. Taller de lectura y
plan de fomento de la lectura………………………………………. 229
Marcin Sosiński
Tipología de errores en los diccionarios fraseológicos…………….. 241
Antonio Teruel Sánchez
El tratamiento que se le da al diccionario en el currículo de la ESO
dentro del área de Lengua Castellana y Literatura: errores y
confusiones…………………………………………………………. 247
Miroslav Valeš
Cuestiones éticas de las investigaciones sociolingüísticas…………. 259
Jaime Vázquez Allegue
La “maldición” de los periodistas: el uso del lenguaje en la prensa
española…………………………………………………………….. 269
Irina Votjaková
El papel de la formación de palabras en el nivel inicial de la
enseñanza de las lenguas extranjeras……………………………….. 285
Lenka Zajícová
Muerte lingüística en una comunidad inmigrante:
el contacto entre el español y el checo en Paraguay………………... 289
MESAS REDONDAS
Emilio J. García-Wiedemann (coord.), Alfonso Bengoa Díaz,
Francisco Díaz Montesinos, Manuel Díaz Castillo
Pruebas de acceso a la Universidad: presente y futuro…………….. 299
Juan Antonio Moya Corral y Concepción Torres López
(coords.), José Ramón Gómez Molina, Juan Andrés Villena
Ponsoda y Francisco Díaz Montesinos
Proyecto para el estudio sociolingüístico del español de España y
América (PRESEEA). Proyecto coordinado: estudio sociolingüístico
del español de Las Palmas, Lérida, Granada, Madrid-Alcalá,
Málaga, Sevilla y Valencia………………………………………… 307
Ángela Collados Aís (coord.), Rafael Barranco Droege, Emilia
Iglesias Fernández, Concepción Sánchez-Adam y Marcin
Sosiński
A vueltas con la Traducción (y la Interpretación…)……………….. 323
TALLER
José M.ª Gómez Rodríguez y Juan José Fernández Rodríguez
La competencia en comunicación lingüística……………………… 341
APÉNDICE
María del Carmen Ávila Martín
Bibliografía de las Jornadas sobre la enseñanza de la lengua
española……………………………………………………………. 357
PRESENTACIÓN
Las XIV Jornadas sobre la lengua española y su enseñanza, cuyas ac-
tas se recogen en este volumen, se celebraron durante los días 26, 27, 28 y
29 de noviembre de 2008 en la Facultad de Filosofía y Letras de la Uni-
versidad de Granada. Como el año pasado, estas actas se presentan con un
doble formato: por un lado, se han plasmado en papel las conferencias
plenarias del encuentro; por otro incluimos en formato digital (CD-ROM)
estas mismas conferencias acompañadas de los textos de las demás acti-
vidades desarrolladas durante esos días: comunicaciones, talleres y mesas
redondas.
El lema de las Jornadas fue ese año “El español del siglo XXI” y es
también el que da nombre a este libro. Con él quisimos dar cuenta de
algunos de los problemas más importantes que, a nuestro juicio, afectan al
español en el momento presente. Así consideramos la cuestión de la va-
riación lingüística y, en concreto, el futuro del español en América; por
otra parte, tuvimos presentes los nuevos retos a los que se enfrenta el
idioma a partir del uso de Internet, así como la aparición de nuevas reglas
y formas discursivas vinculadas a los avances tecnológicos; nos acerca-
mos también al papel actual del español en el ámbito “translatológico”
(concepto con el que nos referimos a un mismo tiempo al conjunto for-
mado por la traducción y la interpretación); y, por supuesto, nos ocupa-
mos de la cuestión normativa y de la posición de la Academia ante diver-
sos fenómenos de cambio en marcha que está describiendo el español.
Siguiendo este criterio, procuramos invitar a especialistas de primer
orden para que se ocuparan de cada uno de dichos aspectos. Así, la Dra.
Aleza Izquierdo, profesora de la Universidad de Valencia y especialista
en el español de América, nos habla de la gran repercusión que ha su-
puesto para todo el mundo hispanohablante la aparición de la “penúltima”
obra normativa de la Academia, el Diccionario panhispánico de dudas, y
analiza detalladamente la información sobre América incluida en dicha
12
obra. D. Javier Bezos, de la Fundéu BBVA, expone las múltiples posibili-
dades de explotación didáctica que ofrece la Wikilengua, de la que es
coordinador. Se trata de un sitio web dedicado al uso práctico del español
e inspirado en otras páginas como la Wikipedia, que, al igual que el resto
de las “Wikis”, ha sido creada para que los propios internautas colaboren
y gestionen sus contenidos. Por su parte, D. Leonardo Gómez Torrego,
investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas y refe-
rencia inexcusable en todo lo relativo a la norma del español, analiza el
acierto de las Academias en los últimos criterios elegidos para fijar hoy
una forma como normativa: el uso culto panhispánico y la regularización
de fenómenos vacilantes a favor de la solución más acorde con el sistema;
presenta, no obstante, un exhaustivo conjunto de fenómenos sobre los que
las Academias habrán de reflexionar en un futuro cercano, pues, aunque
no gozan aún de legitimidad normativa, están ya muy extendidos sobre
todo en los medios de comunicación. El Dr. López Morales, Secretario
General de la Asociación de Academias de la lengua española y Director
del proyecto en marcha del Diccionario académico de americanismos,
cuestiona la tradicional consideración del español americano como una
lengua pluricéntrica. Basándose en resultados arrojados por recientes
estudios de lexicoestadística realizados sobre el español, demuestra los
altos porcentajes de coincidencia en el vocabulario compartido por las
distintas variedades americanas y por ello se muestra partidario de afir-
mar la existencia de una relativa homogeneidad en el español hablado al
otro lado del Atlántico. A estas cuatro conferencias hay que sumar la
dictada por Dorothy Kelly, catedrática de la Universidad de Granada,
sobre “La importancia de la traducción y la interpretación en el siglo
XXI”. En ella expuso la variedad de actividades que esconden estos con-
ceptos y puso de manifiesto su importancia desde los puntos de vista
social, económico y político en el mundo actual. Por diversas circunstan-
cias no ha podido incluirse en este volumen, pero esperamos poder hacer-
lo más adelante.
Las comunicaciones fueron de diversa índole y se adscriben en gran
medida a las líneas temáticas esbozadas anteriormente: se incluyen estu-
dios relacionados con la enseñanza de la lengua española en el marco de
la Educación Secundaria Obligatoria (ESO) así como en la clase de Espa-
ñol como Lengua Extranjera (ELE) o segunda lengua; aparte, se aborda el
estudio descriptivo de diversos fenómenos lingüísticos, pertenecientes a
distintos niveles (fónico, gramatical, léxico, fraseológico, pragmalingüís-
tico) y desde distintas perspectivas (sincrónica o diacrónica; interna o
contrastiva; sociolingüística, textual, etc.).
13
Las mesas redondas versaron sobre aspectos de gran relevancia en la
actualidad en los que la lengua española y su enseñanza ocupan un lugar
central. Provocaron animados debates y cumplieron con una función a la
vez informativa y didáctica. Así, la primera de ellas, con el título “Las
pruebas de acceso a la Universidad: presente y futuro”, puso sobre el
tapiz la polémica suscitada por los últimos cambios en las pruebas de
acceso a la Universidad. Fue coordinada por el Dr. García-Wiedemann,
Ponente de Lengua Española en la Universidad de Granada y responsable
de la prueba relacionada con la materia de Lengua Castellana y
Literatura; se acompañó de su homólogo en Málaga, el Dr. Díaz
Montesinos, del Jefe de Servicio de Alumnado Universitario de la
Dirección General de Universidades de la Junta de Andalucía, D. Alfonso
Bengoa Díaz, y de D. Manuel Díaz Castillo, Ponente de la Delegación de
Educación de Granada.
La segunda mesa redonda estuvo dedicada a uno de los proyectos más
importantes en lo que se refiere a la descripción de la lengua española
actual y su variación dialectal y sociolingüística: el “Proyecto para el
estudio sociolingüístico del español de España y América (PRESEEA).
Proyecto coordinado: estudio sociolingüístico del español de Las Palmas,
Lérida, Granada, Madrid-Alcalá, Málaga, Sevilla y Valencia”. Este
proyecto, que tiene la virtud de aunar los esfuerzos de múltiples equipos
investigadores a uno y otro lado del Atlántico, está obteniendo ya
importantes logros, algunos de los cuales fueron expuestos allí por
representantes de tres de sus equipos: por Valencia intervino el Dr.
Gómez Molina; por Málaga, los Dres. Villena Ponsoda y Díaz
Montesinos; y por Granada, los Dres. Moya Corral y Torres López.
El ámbito de la Traducción y la Interpretación estuvo representado de
nuevo en la mesa redonda “A vueltas con la traducción (y la interpreta-
ción…)”, coordinada por la Dra. Collados Aís. Contó con la colaboración
de un conjunto representativo de docentes en la Facultad de Traducción e
Interpretación de la Universidad de Granada: los Dres. Barranco Droege,
Iglesias Fernández, Sánchez-Adam y Sosinski. En ella se recorre la evo-
lución de los estudios de Interpretación dentro del marco más amplio de
la Traducción y se analizan los problemas específicos que sufre esta área
en el marco del llamado Plan Bolonia así como el papel de la lengua
española en las futuras titulaciones.
Las actividades de las Jornadas se completan finalmente con el taller
“La competencia en comunicación lingüística, dirigido por los profesores
de enseñanzas medias D. José M.ª Gómez Rodríguez y D. Juan José
Fernández Rodríguez. Estos reflexionan sobre la enseñanza de esta com-
petencia en el contexto de la Educación Secundaria Obligatoria y su legis-
14
lación, y proponen una relación de actividades encaminadas a su desarro-
llo.
Este año contamos además con un apartado especial, elaborado por la
Dra. Ávila Martín, profesora de la Universidad de Granada y participante
habitual en nuestras Jornadas desde los comienzos. Se trata de la presen-
tación bibliográfica ordenada alfabéticamente de todos los trabajos reali-
zados en las trece ediciones de las Jornadas que preceden a la presente. Es
un útil instrumento de consulta que nos permite hacer balance y da cuenta
al mismo tiempo de la enorme labor realizada hasta el momento. Aprove-
chamos también la ocasión para recordar que todas las actas han sido
digitalizadas y pueden consultarse en línea en la página web de nuestro
grupo de investigación, HUM430 “Estudios de español actual”,
<www.ugr.es/~hum430/>.
En definitiva, queremos mostrar nuestra satisfacción por esta nueva
edición y dejar constancia una vez más de nuestro profundo agradeci-
miento a todos aquellos que de una u otra forma han colaborado en el
desarrollo de este fructífero encuentro científico, que en este año 2009
cumplirá sus primeros 15 años.
Esteban Tomás Montoro del Arco
EL DICCIONARIO PANHISPÁNICO DE DUDAS Y SU
CONTRIBUCIÓN AL ESTUDIO DEL ESPAÑOL DE AMÉRICA
Milagros Aleza Izquierdo
Universitat de València
0. INTRODUCCIÓN
La publicación del Diccionario panhispánico de dudas (DPD)1 ha su-
puesto un importantísimo avance en el estudio del español, por la abun-
dante información que aporta sobre la lengua actual, tanto en América
como en España.
Antes de la publicación del diccionario, poco podíamos saber de la va-
loración y aceptabilidad de muchos de los fenómenos que se registraban y
describían en las investigaciones sobre las modalidades americanas de la
lengua española (y también, por supuesto, de las europeas). La falta de
una gramática normativa académica que registrase el modelo de lengua
culta (gramática que se publicará en el 2009, con el nombre de Nueva
gramática de la lengua española) nos ha tenido muy desorientados en
cuanto a lo que se podía decir o, por el contrario, no era correcto utilizar
desde el punto de vista académico. De hecho, inmersos en ese silencio en
materia gramatical, hemos tenido que acudir a la opinión de los expertos.
Afortunadamente, contamos con obras muy valiosas. En ese sentido, han
1
Real Academia Española y Asociación de Academias de la Lengua Española, Dicciona-
rio panhispánico de dudas, Madrid: Santillana, 2005. También en línea:
<http://www.rae.es>.
16 MILAGROS ALEZA IZQUIERDO
sido fundamentales, entre otros, el Diccionario de dudas y dificultades de
la lengua española, de Manuel Seco, los trabajos de Gómez Torrego, por
ejemplo, Gramática didáctica del español (1998), Manual de español
correcto (2000), Nuevo manual de español correcto (2003), y el actual
Hablar y escribir correctamente (Gramática normativa del español ac-
tual) (2006) —después de la publicación del DPD—, así como los manua-
les de estilo, orientados fundamentalmente al empleo de la lengua en los
medios de comunicación, etc.
La norma culta ha sido uno de los puntos más ambicionados en el si-
glo XXI y, a la vez, uno de los puntos más débiles. De hecho, se han hecho
muchos esfuerzos en el ámbito de la investigación para discriminar el
habla culta.
El proyecto de estudio coordinado de la norma lingüística culta del
español hablado en España y América (que recibió el impulso de la Aso-
ciación de Lingüística y Filología de la América Latina: ALFAL) propor-
cionó en los años ochenta una plataforma metodológica que unió esfuer-
zos de investigadores, instituciones y universidades con el fin de conocer
el habla espontánea de los hablantes cultos. El Macrocorpus de la norma
lingüística culta de las principales ciudades del mundo hispánico, resul-
tado de las grabaciones que se hicieron (publicado por José Antonio
Samper, Clara Eugenia Hernández y Magnolia Troya, Universidad de Las
Palmas de Gran Canaria, 1998), está incluido en el banco de datos del
CREA (corpus de referencia del español actual) de la Real Academia Es-
pañola, y fue utilizado en la elaboración del Diccionario panhispánico de
dudas. Es en la actualidad un material fundamental para el estudio del
español y para la realización de investigaciones que tengan como objetivo
documentar los usos lingüísticos de los hablantes cultos en la actualidad,
a ambos lados del océano. Hace unos años, coordinado por César
Hernández (Universidad de Valladolid) se ha llevado a cabo una investi-
gación similar encaminada al estudio del español hablado en América
(Proyecto EGREHA), por parte de un grupo de investigadores españoles e
hispanoamericanos. Los resultados han sido, por un lado, la recogida de
un corpus con grabaciones de hablantes de todos los niveles sociocultura-
les de muchas ciudades hispanoamericanas (que no ha sido aún publica-
do, ya que se están transcribiendo aún algunas grabaciones) y una publi-
cación que se encuentra ya en prensa, en la editorial Visor: Estudios
lingüísticos del español hablado en América (en sus capítulos se ha teni-
do en cuenta también el material del CREA, CORDE y Macrocorpus, por
tanto).
EL DICCIONARIO PANHISPÁNICO DE DUDAS Y SU CONTRIBUCIÓN… 17
Estos proyectos, entre otros, son una muestra del interés que hoy en
día hay sobre las hablas cultas, a ambos lados del océano, aparte de toda
la labor que se ha venido desarrollando durante siglos en todos los cam-
pos de la investigación filológica hispánica, además de las obras acadé-
micas. En cuanto a estas últimas, en el ámbito de la lexicografía, actual-
mente se esta trabajando en el Diccionario académico de americanismos
(de la Asociación de Academias de la Lengua Española). Este dicciona-
rio, cuando salga publicado, constituirá un hito en nuestra historia, como
lo ha sido, sin duda, el Diccionario panhispánico de dudas.
1. SOBRE LA INFORMACIÓN DEL DICCIONARIO
Como se ha señalado, el diccionario (DPD) informa sobre muchos usos
documentados en América en contraste con el español general y el espa-
ñol de España, lo que establece similitudes y diferencias entre variedades
y zonas geográficas. Estas diferencias se documentan en todas las clases
de palabras.
Esta exposición se centra fundamentalmente en la gramática, en cues-
tiones que son novedosas. Salvo alguna excepción, los casos que serán
expuestos son considerados aceptables en la norma culta y, por tanto, se
consideran correctos. Los fenómenos que aquí se seleccionan afectan
fundamentalmente a las siguientes clases de palabras: preposiciones,
adverbios, verbos (también participios) y locuciones.
La teoría que se expone está incluida en el diccionario, aunque no la
acompañan los ejemplos concretos de este (salvo excepciones, se han
seleccionado otros distintos, mucho más extensos), ya que los ejemplos,
en su mayoría, se han extraído directamente del CREA2 y del CORDE3.
También hay algunos textos de Internet.
1.1. El texto del diccionario contiene entradas (artículos) de varios tipos:
no temáticas y temáticas, además de una serie de apéndices (modelos de
conjugación verbal, lista de abreviaturas, lista de símbolos alfabetizables,
lista de símbolos o signos no alfabetizables, lista de países y capitales,
2
Real Academia Española: Banco de datos (CREA) [en línea]. Corpus de referencia del
español actual. <http://www.rae.es> [fechas de consulta: julio-noviembre 2008].
3
Real Academia Española: Banco de datos (CORDE) [en línea]. Corpus diacrónico del
español. <http://www.rae.es> [fechas de consulta: octubre-noviembre 2008].
18 MILAGROS ALEZA IZQUIERDO
con sus gentilicios), un glosario de términos lingüísticos y la nómina de
obras y autores:
a) Los artículos no temáticos están constituidos por palabras concretas
que plantean algún tipo de duda. Estas están escritas en redonda negrita,
salvo el caso de extranjerismos crudos, que van en cursiva negrita. Por
ejemplo, en el artículo siguiente, la información sobre América corres-
ponde al punto 3:
absolver. 1. Verbo irregular: se conjuga como mover (→ apéndice 1, n.º 41). Su participio es
también irregular: absuelto.
2. Cuando significa ‗declarar [a alguien] libre de culpa‘, se construye a menudo con un comple-
mento introducido por de, que expresa la culpa: «La conciencia mundial no lo absolvió de la comi-
sión de esos delitos» (DPrensa [Arg.] 4.5.92).
3. En países como Colombia, el Ecuador, el Perú y Bolivia significa también ‗resolver [una du-
da]‘, uso desconocido hoy en el resto del ámbito hispánico: «Los aficionados al fútbol han podido
absolver sus dudas» (Tiempo [Col.] 13.9.96).
4. No debe confundirse con absorber (‗atraer y retener en el interior‘; → absorber).
b) Los artículos temáticos tratan cuestiones generales, como las
normas de acentuación gráfica, el uso de los signos de puntuación o de
las mayúsculas, las reglas de formación del femenino y del plural, el
dequeísmo, el queísmo, la concordancia, pronombres personales átonos,
leísmo, loísmo, etc. El diccionario los presenta tipográficamente en ver-
salita negrita.
Por ejemplo, en el siguiente la única cuestión que se señala al res-
pecto del dequeísmo en América se encuentra en el punto 2 (a propósito
del verbo informar):
DEQUEÍSMO. Es el uso indebido de la preposición de delante de la conjunción que cuando la
preposición no viene exigida por ninguna palabra del enunciado.
1. Se incurre en dequeísmo en los siguientes casos:
a) Cuando se antepone la preposición de a una oración subordinada sustantiva de sujeto. El suje-
to de una oración nunca va precedido de preposición y, por tanto, son incorrectas oraciones como
Me alegra de que seáis felices (correcto: Me alegra que seáis felices); Es seguro de que nos quiere
(correcto: Es seguro que nos quiere); Le preocupa de que aún no hayas llegado (correcto: Le pre-
ocupa que aún no hayas llegado); Es posible de que nieve mañana (correcto: Es posible que nieve
mañana). Algunos de estos verbos, cuando se usan en forma pronominal (alegrarse, preocuparse,
etc.), sí exigen un complemento precedido de la preposición de. En ese caso, el uso conjunto de la
EL DICCIONARIO PANHISPÁNICO DE DUDAS Y SU CONTRIBUCIÓN… 19
preposición y la conjunción es obligatorio: Me alegro de que seáis felices, y no Me alegro que
seáis felices; Me preocupo de que no os falte nada, y no Me preocupo que no os falte nada
(→ queísmo, 1a).
b) Cuando se antepone la preposición de a una oración subordinada sustantiva de complemento
directo. Esto ocurre, sobre todo, con verbos de «pensamiento» (pensar, opinar, creer, considerar,
etc.), de «habla» (decir, comunicar, exponer, etc.), de «temor» (temer, etc.) y de «percepción» (ver,
oír, etc.). El complemento directo nunca va precedido de la preposición de y, por tanto, son incorrec-
tas oraciones como Pienso de que conseguiremos ganar el campeonato (correcto: Pienso que
conseguiremos ganar el campeonato); Me dijeron de que se iban a cambiar de casa (correcto: Me
dijeron que se iban a cambiar de casa); Temo de que no llegues a tiempo (correcto: Temo que no
llegues a tiempo); He oído de que te casas (correcto: He oído que te casas).
c) Cuando se antepone la preposición de a una oración subordinada que ejerce funciones de atri-
buto en oraciones copulativas con el verbo ser. Este complemento, por lo general, no va precedido de
preposición y, por tanto, son incorrectas oraciones como Mi intención es de que participemos
todos (correcto: Mi intención es que participemos todos).
d) Cuando se inserta la preposición de en locuciones conjuntivas que no la llevan: a no ser de
que (correcto: a no ser que), a medida de que (correcto: a medida que), una vez de que (correc-
to: una vez que).
e) Cuando se usa la preposición de en lugar de la que realmente exige el verbo: Insistieron de
que fuéramos con ellos (correcto: Insistieron en que fuéramos con ellos); Me fijé de que llevaba
corbata (correcto: Me fijé en que llevaba corbata).
2. Los verbos advertir, avisar, cuidar, dudar e informar, en sus acepciones más comunes, pue-
den construirse de dos formas: advertir [algo] a alguien y advertir de algo [a alguien]; avisar [algo] a
alguien y avisar de algo [a alguien]; cuidar [algo o a alguien] y cuidar de algo o alguien; dudar [al-
go] y dudar de algo; informar [algo] a alguien (en América) e informar de algo [a alguien] (en Espa-
ña). Por tanto, con estos verbos, la presencia de la preposición de delante de la conjunción que no es
obligatoria (→ advertir, avisar, cuidar(se), dudar, informar(se)).
3. Un procedimiento que puede servir en muchos de estos casos para determinar si debe emple-
arse la secuencia de «preposición + que», o simplemente que, es el de transformar el enunciado dudo-
so en interrogativo. Si la pregunta debe ir encabezada por la preposición, esta ha de mantenerse en la
modalidad enunciativa. Si la pregunta no lleva preposición, tampoco ha de usarse esta en la modali-
dad enunciativa: ¿De qué se preocupa? (Se preocupa de que...); ¿Qué le preocupa? (Le preocupa
que...); ¿De qué está seguro? (Está seguro de que...); ¿Qué opina? (Opina que...); ¿En qué insistió el
instructor? (Insistió en que...); ¿Qué dudó o de qué dudó el testigo? (Dudó que... o dudó de que...);
¿Qué informó [Am.] o de qué informó [Esp.] el comité? (Informó que... [Am.] o informó de que...
[Esp.]).
4. antes (de) que, después (de) que, con tal (de) que. → antes, 3; después, 2 y tal, 2.
20 MILAGROS ALEZA IZQUIERDO
No en todos los artículos se alude a la lengua en los países america-
nos; concretamente, en el caso de los temáticos, la información se en-
cuentra en los siguientes: ABREVIATURA (§ 4a), CONCORDANCIA (§ 4.3),
2
DEQUEÍSMO, DÍAS DE LA SEMANA, DIPTONGO, FECHA, FRACCIONARIOS, GÉNERO (§
2
4), HIATO (§§ 4 y 5), HORA (§ 2a), LEÍSMO, LOÍSMO (§ 6a), MULTIPLICATIVOS
(§ 2), NÚMEROS (§ 2c), PRONOMBRES PERSONALES ÁTONOS (§§ 5 y 6), PRO-
NOMBRES PERSONALES TÓNICOS (§ 2c), PUNTO (§ 4.4), QUEÍSMO (§ 2) , SESEO,
2
SÍMBOLO (5b), TILDE (§ 1.2) , VOSEO, YEÍSMO.
A propósito de las abreviaturas, el DPD indica que en muchos países
de América es frecuente que el femenino de las abreviaturas obtenidas
por truncamiento se escriba con a no volada: Profa.
En el artículo dedicado a la concordancia existen dos apreciaciones.
En el caso de sujeto singular seguido de un complemento de compañía
precedido de con, aunque lo general en la lengua actual es la concordan-
cia sujeto-verbo en singular, puede admitirse también la concordancia
antigua (existente en el español medieval y clásico) en plural con el verbo
(de cierta frecuencia en algunas zonas de América), dado que se podría
entender que la preposición funciona a modo de conjunción copulativa:
El doctor con su esposa LLEGABAN tarde. Esta pluralización ha favorecido
la construcción extendida en varios países de América (y en España, en
zonas de influencia del catalán) que consiste ―en poner el verbo en prime-
ra persona del plural cuando el sujeto es un ‗yo‘ elidido que lleva asocia-
do un complemento precedido de con, presente en la oración: ―Dile a la
Rubia que CON PABLO ESTUVIMOS haciendo el elogio más subido que
puede hacerse por dos poetas de una dama ausente (Asturias Carta
[Guat. 1950])‖ (DPD: 162, § 4.3).
A propósito del dequeísmo (y también del queísmo), se menciona la
doble estructura del verbo informar [algo] a alguien (en América) e in-
formar DE algo [a alguien] (en España).
En cuanto a los días de la semana, se destaca la tendencia en el espa-
ñol americano a que estos formen aposición con la palabra día (uso nor-
mal en el español medieval y clásico del que también quedan restos en
algunas zonas de España): el día miércoles de la semana pasada. Algunas
combinaciones vocálicas se pueden pronunciar como diptongos o hiatos:
―por ejemplo, la secuencia ie se pronuncia como diptongo en la palabra
miedo (mie - do) y suele pronunciarse como hiato, al menos en España y
algunas zonas de América, en rieron (ri - e - ron)‖ (DPD: 230, § 2).
EL DICCIONARIO PANHISPÁNICO DE DUDAS Y SU CONTRIBUCIÓN… 21
En las fechas, se indica que el primer día del mes puede escribirse tan-
to con el ordinal primero (más habitual en América) como con el cardinal
uno (más habitual en España).
En América los sustantivos fraccionarios correspondientes a diez,
cien, mil y millón, y sus múltiplos, son frecuentemente masculinos, de
manera que se aceptan ambos géneros: décimo o décima, centésimo o
centésima, milésimo o milésima, millonésimo o millonésima.
Se menciona la doble pronunciación posible de los diptongos o se-
cuencias formadas por una vocal cerrada átona y una vocal abierta tónica,
o por dos vocales cerradas distintas. En el español de España y de algunos
países americanos, estas combinaciones se pronuncian mayoritariamente
como hiatos, mientras que otras zonas de América se realizan monosilá-
bicas ([gión]), debido al diptongo.
Sobre la expresión de la hora, se apunta que en algunos países ameri-
canos, como Chile, Venezuela, el Perú, México y el Ecuador, en lugar de
menos cuarto se emplea la fórmula cuarto para.
En el artículo temático correspondiente al leísmo (de considerable ex-
tensión) se señala, entre otras cuestiones, que en zonas de España y en
algunos países de América el leísmo se produce por contacto del español
con otras lenguas (el quechua, el aimara, el guaraní y el vasco). En el caso
de América, en el Ecuador, zonas andinas del Perú, Bolivia, noroeste
argentino y en el Paraguay abunda el empleo del pronombre le(s) en lugar
de las formas de complemento directo lo(s) y la(s), etc.
Por otra parte, en el apartado del loísmo, se señalan dos aspectos:
a) La pluralización del pronombre lo en la construcción se lo, cuando
se tiene una referencia plural. Por la imposibilidad de pluralizar el se, los
hablantes de muchas zonas de América, especialmente en registros popu-
lares o coloquiales, trasladan el número plural al acusativo lo, producien-
do una pluralización indebida: Cuántas veces quieren que se los diga, en
lugar de Cuántas veces quieren que se lo diga.
b) Entre hablantes andinos (zonas andinas del Perú, Bolivia y el noro-
este de la Argentina, en las que el español está en contacto con lenguas
indígenas), la utilización del pronombre lo como complemento directo,
sin distinción de género ni número, lo que produce faltas de concordan-
cias no admitidas por el diccionario: Después toda la oveja me quitó y
lo ha llevado a la hacienda; No lo conozco a sus hermanos.
En cuanto a los números (también en el artículo punto), lo único que
se destaca en América es el uso anglosajón del punto para separar la parte
22 MILAGROS ALEZA IZQUIERDO
entera de la parte decimal, extendido en algunos países hispanoamerica-
nos: El valor de π es 3.1416.
En el artículo sobre los pronombres personales tónicos, se señala la
frecuencia de aparición en superficie del pronombre sujeto tú, sobre todo
en el habla caribeña (¿Qué tú quiere?), debido a que al aspirarse, debili-
tarse y perderse la –s, la forma de segunda persona puede converger
oralmente con las formas de primera y de tercera persona y producirse
ambigüedades.
Sobre el seseo y el yeísmo: del primero se dice que el seseo meridio-
nal español (andaluz y canario) y el hispanoamericano gozan de total
aceptación en la norma culta, y del yeísmo se afirma que está extendido
en amplias zonas de España y de América.
En el apartado de los símbolos, se señala que, para las monedas, en
América, por influjo anglosajón, los símbolos monetarios suelen aparecer
antepuestos y sin blanco de separación: £3, $50.
Por último, en la entrada de tilde (tilde2) se plantea la situación de la
pronunciación de los monosílabos (los que antes de la Ortografía acadé-
mica de 1999 se consideraban bisílabos a efectos ortográficos)4.
En definitiva, en los artículos se transmiten datos ortográficos, fonéti-
cos y gramaticales, y en ellos se desliza la opinión del diccionario en
muchos aspectos.
1.2. Las marcas geográficas que se utilizan sobre América son muy varia-
das: unas veces constan los nombres de los países, cuando se especifica
geográficamente, y otras veces las marcas son más generales e imprecisas
como las siguientes: en América, en muchos países de América, en mu-
chos países americanos, en la mayor parte de América, en gran parte de
América, en algunos países americanos, en algunos países de América,
en el español de América, en el español americano, en algunas zonas de
4
―Las palabras de una sola sílaba no se acentúan nunca gráficamente, salvo en los casos
de tilde diacrítica (…). En concreto, toda combinación de vocal abierta (a, e, o) + vocal
cerrada (i, u), o viceversa, siempre que la cerrada no sea tónica, así como la combinación de
dos vocales cerradas distintas, han de considerarse diptongos desde el punto de vista or-
tográfico. Esta convención es una de las novedades introducidas en la Ortografía académica
de 1999. Por eso, algunas palabras que antes de esta fecha se consideraban bisílabas pasan
ahora a ser consideradas monosílabas a efectos de acentuación gráfica, por contener alguna
de las secuencias vocálicas antes señaladas, y, como consecuencia de ello, deben escribirse
sin tilde. (…). La pronunciación monosilábica es predominante en amplias zonas de Hispa-
noamérica, especialmente en México y en el área centroamericana, mientras que en otros
países americanos como la Argentina, el Ecuador, Colombia y Venezuela, al igual que en
España, es mayoritaria la pronunciación bisilábica‖ (DPD: 636, § 1.2).
EL DICCIONARIO PANHISPÁNICO DE DUDAS Y SU CONTRIBUCIÓN… 23
América, especialmente en (algún país o países concretos que se mencio-
nan), en ciertas zonas de…, en los países andinos, en Centroamérica, en
el Caribe, en los países del Cono Sur, en el Río de la Plata, etc.
Se respetarán las marcas del diccionario tal cual aparecen en el desa-
rrollo de los contenidos de los artículos y se adoptarán en esta exposición,
por lo que se utilizarán los términos América y americano para referirse a
los países hispanoamericanos, y los nombres de los países que se escriben
en el diccionario con artículo (opcional) antepuesto al nombre (la Argen-
tina, el Ecuador, el Paraguay, el Perú, la República Dominicana, el Uru-
guay) cuando se escriban en el texto normal (no en las abreviaciones que
se usan en el corpus utilizado).
1.3. La mayor parte de la información lingüística sobre América se en-
cuentra a lo largo de los lemas (artículos no temáticos) que ocupan las
páginas del diccionario. Como ya se ha señalado, en este trabajo se abor-
dan las cuestiones gramaticales.
Al respecto, llama la atención la presencia de datos sobre preposicio-
nes y verbos.
Los verbos siguientes presentan diferencias en la selección de las pre-
posiciones, en el régimen o estructura verbal, o en la forma verbal (pro-
nominalizada o no): abocar(se), acordar, acusar, adherir(se), afren-
tar(se), agradecer, aguardar, aparecer(se), aprovechar(se), arraigar(se),
atender, caer(se), chocar(se), clasificar(se), contactar(se), conversar,
convidar, desaparecer(se), desistir(se), disminuir(se), emparentar(se),
enflaquecer(se), engrosar(se), enloquecer(se), entrar, esperar, faltar,
fugar(se), hacer, heredar, indagar, informar, ingresar, integrar(se), in-
troducir(se), invitar, jubilar(se), jugar, mandar, obsequiar, obstinar(se),
participar, pedir, pelear(se), penetrar(se), preguntar, presentar, presu-
mir, quedar, quejarse, recordar(se), resentir(se), robar(se), simpatizar,
soñar, tardar(se), traficar.
El diccionario señala las diferencias en el uso de las preposiciones con
verbos y, sobre todo, se marcan las diferencias en cuanto al régimen pre-
posicional de los verbos y sus estructuras posibles.
A continuación, se exponen los casos en los que se producen cambios
en el empleo de las preposiciones en las hablas americanas y las diver-
gencias dialectales en cuanto al régimen verbal, así como usos especiales
de las preposiciones y adverbios, combinaciones especiales, variaciones
en algunas locuciones, preferencias distintas, variantes de pronunciación
que afectan a la grafía de las palabras, y variaciones en el género.
24 MILAGROS ALEZA IZQUIERDO
1.3.1. Distintas preposiciones
Hay verbos que llevan preposiciones distintas en América y en Espa-
ña, por ejemplo los siguientes.
a) El verbo acusar, en gran parte de América, es acompañado de la
preposición con (en lugar de ante) para introducir la persona o institución
a la que se denuncia el delito.
Yo estaba chiquito y mi mamá lo acusó con la gente y todo el mundo le echó la culpa a
mi mamá… (Elio Palencia, Camino a Kabaskén [Venezuela, 1990]. CREA)
b) El verbo ingresar en América suele ir acompañado de la preposi-
ción a (ingresar a un lugar), en vez de la preposición en, usada en Espa-
ña:
Susana fue durante los primeros años de sus hijos una madre a tiempo completo: ―No
dejé que nadie le cambiara los pañales a mis hijos, estuve entregada a ellos por comple-
to. Cuando ingresaron a la escuela, yo entré a estudiar la universidad. Así que en las
tardes nos reuníamos y hacíamos juntos los deberes‖, comenta divertida. (Prensa: Ecua-
net, Quito [Ecuador, 1997]. CREA)
También afecta a los verbos integrar(se), introducir(se), entrar y pe-
netrar:
En 1960 se integró a la Juventud Patriótica Nicaragüense. (Prensa: La Prensa de Nica-
ragua [Nicaragua, 07/01/2002]. CREA).
El debutante hondureño José Fernández mandó un pase hacia Jorge Delva, quien intentó
hacer un centro al área pero el balón tomó otro camino y se introdujo a la portería de-
fendida por Fernando Patterson, al minuto 15. Eso marcó la definición del juego. (Pren-
sa: Prensa Libre [Guatemala, 13/01/1997]. CREA)
En el invierno del 83 el agua entró a la sala y por eso construimos un muro. (Prensa:
Vistazo [Guayaquil, Ecuador, 03/04/1997]. CREA).
La temperatura alta en una casa es principalmente consecuencia de algo inevitable co-
mo el clima y, fundamentalmente, del sol que le da durante todo el día. Para evitar una
EL DICCIONARIO PANHISPÁNICO DE DUDAS Y SU CONTRIBUCIÓN… 25
temperatura elevada en la vivienda se recomienda: 1. Una techumbre con buen aislante
térmico. 2. Evitar que los rayos del sol alcancen las paredes. 3. Evitar que la resolana
penetre a la casa. (Luis Lesur, Manual de albañilería y autoconstrucción [México,
1998]. CREA)
Algunos de estos verbos (entrar, introducirse, penetrar) iban ya
acompañados de la preposición a en el castellano antiguo (como puede
observarse en el ejemplo del XV extraído del CORDE, del verbo penetrar):
Onde por causa de la sutilidad de su sustançia & de la flaqueza de su frialdad, horada
façilmente el cuerpo e penetra a los lugares que son muy apartados por lo qual ningun
otro licor azedo asi como de granadas o semejantes ha fuerça de penetrar a lugares tan
hondos (Fray Vicente de Burgos, Traducción de El Libro de Propietatibus Rerum de
Bartolomé Anglicus, 1494).
El CORDE presenta muchos casos de los verbos entrar e introducir con
la preposición a.
c) En algunas zonas americanas, especialmente en los países del Río
de la Plata, el complemento preposicional del verbo invitar (‗ofrecer a
alguien algo por cortesía o amistad‘), que expresa aquello a lo que se
invita, puede ir también introducido por la preposición con:
Ni bien lo vio tuvo la certeza de que era un hombre al que se le podía dar la espalda y,
sin demoras, con el entrecejo fruncido, lo invitó con una cerveza y se lo dijo. (Jorge
Consiglio, El Bien [Argentina, 2002] CREA).
d) De forma esporádica, en algunas zonas de América, se conserva el
uso medieval y clásico de la construcción preguntar de (en lugar de hacer
acompañar el verbo de las preposiciones por o sobre, que introducen en la
lengua actual el complemento sobre el que se pregunta):
Cuando se le preguntó de la opinión sobre el desempeño del combinado salvadoreño,
Milovan dijo firmemente, como es habitual en él, que 'venimos a hacer algo positivo pe-
ro en verdad no hemos podido más'. (Prensa: El Salvador Hoy [El Salvador,
19/05/1997] CREA)
e) El verbo quedar (con el sentido de ‗acordar‘), se sigue construyen-
do con un complemento introducido por de, siguiendo el modelo clásico
26 MILAGROS ALEZA IZQUIERDO
antiguo (y no por en), especialmente en países americanos como México
y Colombia:
En eso llegamos al conservatorio y quedamos de vernos en la tarde. (Jorge López Páez,
Doña Herlinda y su hijo y otros hijos [México, 1993]. CREA).
f) En ciertas áreas americanas se prefiere emplear con el verbo que-
jarse la preposición con si se especifica la persona ante la que se mani-
fiesta la queja, en contraste con el uso general de a o ante:
¿Monseñor Rivera no se quejó con usted por el editorial sobre Salinas de Gortari?
(Prensa: Proceso [México, 25/08/1996]. CREA).
g) En el español de algunos países de América, especialmente en
México, el complemento indirecto del verbo presentar (presentar al-
go/alguien a alguien) a menudo va introducido por la preposición con:
Al día siguiente me llevó a presentar con los de la Unión de Padres de Familia. Llega-
mos a una casa grande en la colonia Santa María. Fuimos hasta la oficina de un señor
Virreal. (…)
Ésta es mi señora licenciado -dijo Andrés-. Está muy interesada en colaborar con uste-
des -y luego a mí-: Te mando a Juan de regreso en una hora, y aquí que se esté para lo
que se ofrezca. (Ángeles Mastretta, Arráncame la vida [México, 1990]. CREA).
1.3.2. Ausencia de preposición
Hay casos en los que en español general existe una preposición y, en
cambio, en parte o zonas de América no se usa la preposición, y esta
ausencia es aceptada en la norma culta.
a) El verbo jugar en amplias zonas de América, posiblemente por cal-
co inglés, según el DPD, se prefiere sin preposición ni artículo: Juega
fútbol, en vez de juega al fútbol:
Es puro manejo de imagen. Por eso, cuando la gente no sabía mucho de mí, se inventa-
ban cosas. De la rodilla estoy bien. Es mentira que sea más grave que lo del 'Pibe'. Pue-
do jugar fútbol. (Prensa: El Tiempo [Bogotá, Colombia, 16/04/1994]. CREA)
EL DICCIONARIO PANHISPÁNICO DE DUDAS Y SU CONTRIBUCIÓN… 27
No hemos podido construir un estadio desde hace 53 años. Nos hemos conformado con
marcas caseras casi ridículas. Atacamos lo poco bueno que tenemos arrebatándoles in-
cluso distinciones obvias a ciertos atletas del nivel de Roa. No parece importarnos no
tener un Gimnasio y jugar fútbol en Managua en algo próximo a un potrero. (Prensa: La
Prensa de Nicaragua [Managua, Nicaragua, 07/01/2002]. CREA)
b) Mayoritariamente en América, se prefiere la construcción sin pre-
posición con para el verbo obsequiar: obsequiar algo a alguien (en Espa-
ña obsequiar con algo a alguien):
El capitán de Universitario José Luis Carranza le obsequió una camiseta crema a 'Peri-
co' León antes de iniciarse el encuentro en Trujillo. (Prensa: La República [Lima, Perú,
25/11/2004]. CREA)
El mandatario venezolano le obsequió a Castro un álbum con fotos de la visita (Prensa:
El Nuevo Herald [Miami, EE.UU., 01/11/2000]. CREA)
c) La construcción intransitiva atender (a) razones, no se usa nor-
malmente con la preposición a en América:
– Creo que usted no me entiende, doctor. Soy un oficial del ejército. Yo no atiendo ra-
zones. Atiendo órdenes. (Tomás Eloy Martínez, Santa Evita [Argentina, 1995]. CREA)
En el CORDE se encuentra la construcción sin preposición, en textos de
1874, 1941 y 1934:
Pero esto y algo más que le dije era predicar en desierto, y así, sin atender razones, in-
sistiendo en que yo le siguiera, hizo la señal amorosa, aguardando con la mayor ansie-
dad que fuera contestada. (Pérez Galdós, Zaragoza, 1874)
d) Conversar, en algunas zonas americanas, es transitivo: el tema de
la conversación es el complemento directo, hemos conversado ese asunto,
en lugar de hemos conversado sobre ese asunto:
El jueves el titular de las Finanzas Públicas afirmó en Miraflores que sólo pocas alcald-
ías no cuentan con recursos suficientes para afrontar el compromiso salarial, e indicó
que 'si algún gobernador o alcalde todavía considera que le falta dinero vamos a conver-
sar el caso concreto'. (Prensa: El Universal [Caracas, Venezuela, 01/09/1996]. CREA)
28 MILAGROS ALEZA IZQUIERDO
1.3.3. Variación en el régimen de los verbos
Algunos verbos presentan comportamientos sintácticos diferentes
según zonas.
A. Estructuras transitivas
a) El antiguo uso transitivo del verbo acordar con el sentido de ‗con-
ceder u otorgar‘ se mantiene en América:
En una entrevista que concedió ayer a la cadena de televisión NBC, el ex senador re-
prochó a la prensa su insistencia en la contribución financiera de la industria tabacalera
a su campaña, sin mencionar el dinero que industriales del mismo grupo acordaron a los
demócratas. (Prensa: Diario de Yucatán [Yucatán, México, 04/07/1996]. CREA)
b) El verbo chocar(se) puede ser transitivo en muchas zonas de Amé-
rica, y, en ese caso, no lleva la preposición contra (ni con): El carro
chocó la camioneta.
c) Es habitual que el verbo convidar (‗invitar‘), en el habla coloquial
de México, Bolivia y el Perú, si lo que se ofrece es algo de comer o beber,
tenga un complemento indirecto de persona y lo ofrecido se exprese me-
diante un complemento directo:
– Agua de caño no hay, señor -dijo Palomina-. Agua de río le puedo convidar. (Jaime
Bayly, Los últimos días de "La Prensa" [Perú, 1996]. CREA)
d) El verbo desaparecer suele emplearse, con sentido causativo, en
forma transitiva (‗hacer que algo o alguien desaparezca‘):
– Es que él representa la contraparte lógica de esa lucha de contrarios con el imperia-
lismo y su intención de que desaparezcan las banderas, de cambiar la historia, desarrai-
gar a las naciones de sus tradiciones y orígenes. Como parte de esa campaña tratan de
desvirtuar su figura. Por eso lo desaparecieron y lo continúan atacando tratando de pre-
sentarlo como un hombre muy idealista y fracasado, para que no sea bandera. O dicen
que la Revolución Cubana no le dio apoyo, para que tampoco sea bandera. (Prensa:
Granma Internacional [La Habana, Cuba, 07/1997]. CREA)
EL DICCIONARIO PANHISPÁNICO DE DUDAS Y SU CONTRIBUCIÓN… 29
e) El verbo heredar, en México y Centroamérica, suele emplearse con
el significado de ‗legar [posesiones o bienes] a alguien‘. En este caso, lo
que se lega constituye el complemento directo y el destinatario pasa a
complemento indirecto:
Y en fin, el coleccionista de gemas modestas o de conchas y caracoles siempre puede
heredarle a sus hijos su colección de lágrimas de apache escarbadas de las faldas de las
Rocallosas. (Fernando del Paso, Palinuro de México [México, 1977]. CREA)
f) Es general en América que el verbo informar siga el esquema ―in-
formar [algo] a alguien‖, por tanto el primer componente es un comple-
mento directo sin preposición:
El ex secretario de Gobernación Fernando Gutiérrez Barrios desmintió en una carta que
haya estado secuestrado, pero hoy la prensa informó que pasó 7 días cautivo y que por
su liberación se pagó un rescate. (Prensa: Diario de Yucatán [Yucatán, México,
20/12/1997]. CREA)
g) En el español coloquial de los países antillanos y de Venezuela,
obstinar(se) se emplea como transitivo, con sentido de ‗hastiar‘:
ELLA (Fuera de situación. Gritando). ¡No me toques! ¡No quiero que me toques más!
¡Ya me cansé, me cansé, me cansé de esta vaina! Oye... ¿tú no te cansas? ¿No te obstina
todo esto? ¡Contéstame! Porque yo sí estoy cansada. Es que no entiendo, vale... Tú no
quieres colaborar, te dispersas, me confundes, entonces yo me arrepiento de haber en-
trado. (Marcos Purroy, El Desertor, Centro de Directores para el Nuevo Teatro [Cara-
cas, 1990]. CREA)
h) El verbo pelear(se) en América se suele usar como transitivo (en
España se prefiere la forma pronominal):
Mientras tanto, en el ala derecha, también al pie de la puerta, la última fila será para los
nueve senadores de la Alianza Democrática y los tres indígenas. Y en la hilera de ade-
lante estarán los ocho senadores liderados por Andrés Pastrana, que hasta última hora
pelearon el noveno escaño. (Prensa: El Tiempo [Bogotá, Colombia, 01/12/1991]. CREA)
i) En México, el verbo presumir suele usarse como transitivo con el
sentido de ‗mostrar [algo o a alguien] con orgullo o presunción‘:
30 MILAGROS ALEZA IZQUIERDO
Iroco se baja a comprar los güínston en la miscelánea. Regresa y los entrega al Coman-
dante que los abre torpemente enterrando un dedo en la base de la cajetilla. Iroco se di-
rige nuevamente a la miscelánea "Mi lucha" para traernos seis cervezas frías que le
abren los ojos al Comandante. Güili arranca el volchoi y nos dirigimos volando por la
avenida Revolución a casa de Polo, para presumirle nuestra nueva amistad. (David
Martín del Campo, Las rojas son las carreteras [México, 1976]. CREA)
j) Resentir(se) se usa en América como transitivo (‗sufrir‘, ‗sentir las
consecuencias de‘):
A poco de asumir sus funciones, el secretario de Obras Públicas de la provincia, Luis El
Halli Obeid (primo del gobernador), descubrió una conexión clandestina que favorecía
a dos renombrados supermercados y resentía el suministro en toda la zona oeste de Ro-
sario. (Prensa: Clarín [Buenos Aires, Argentina, 03/03/1997]. CREA)
k) El verbo traficar, en gran parte de América, es transitivo:
Pese a que confesaron traficar cocaína por cerca de 20 años, el juez sólo condenó a Gil-
berto Rodríguez a 10 años y seis meses de prisión y a su hermano Miguel a nueve años.
(Prensa: Semana [Bogotá, Colombia, 28/01-04/02/1997]. CREA)
B. Estructuras intransitivas
a) Se documenta el empleo antiguo no pronominal del verbo acordar,
es decir, el empleo intransitivo no pronominal con el sentido de ‗caer en
la cuenta, darse cuenta‘:
Sí, entonces resulta de que cuando yo acordé yo pues caí como un ratón en la trampa
porque me metió matrimonio. Yo subía los domingos y de todo, y salí embarazada de T,
de T el mayor, que lo crió B. (Texto oral, Venezuela. CREA)
Y cuando acordé me había convertido en tu desconocido protector (Aguilera, Pelota,
Ecuador, 1988. CREA)
b) El verbo adherir(se), como no pronominal, es frecuente en Colom-
bia y países del Cono Sur:
Por igual yo adhiero a su idea de crear una organización mundial de medio ambiente.
Dónde no estoy por cierto con los antimundialización es en el terreno sobre el funda-
EL DICCIONARIO PANHISPÁNICO DE DUDAS Y SU CONTRIBUCIÓN… 31
mentalismo, la revolución. Yo soy reformista. (Prensa: El País [Montevideo, Uruguay
08/11/2001]. CREA)
c) Agradecer, en América, con frecuencia se emplea como intransiti-
vo, seguido de un complemento con la preposición por:
No existen similitudes con noventa y cuatro. Usted misma mencionó, y le agradezco por
hacerlo y creo que es la diferencia fundamental, el tema del ahorro, catorce por ciento
en el noventa y cuatro, hoy diez puntos más. (Oral: Sesión pública ordinaria de la Hono-
rable Cámara de Senadores, México. CREA)
d) El verbo transitivo aguardar, en su acepción de ‗esperar en un sitio
a que [alguien o algo] llegue o a que suceda [algo]‘, puede aparecer como
intransitivo seguido de un complemento con por, en una gran parte de
América, especialmente en México, Centroamérica y el Caribe (y ocasio-
nalmente en España). Según el diccionario, aunque existía en español
clásico, posiblemente pueda deberse hoy a la influencia del inglés to wait
for, por lo que se recomienda la construcción transitiva (aguardar [algo o
a alguien]), mayoritaria en el uso culto.
e) El verbo clasificar(se) se usa como intransitivo no pronominal en
muchos países de América:
Un ejemplo ilustra lo anterior: el plusmarquista estadunidense Michael Johnson, llama-
do a ser una de las estrellas de Atlanta 96, toda vez que está en posibilidad de conseguir
cuatro medallas de oro, clasificó en el selectivo de los 400 metros planos de su país con
un tiempo de 43 segundos 44 centésimas, y se espera que lo reduzca en estos Juegos.
(Prensa: Proceso [México, 21/07/1996]. CREA)
f) El verbo esperar, posiblemente por influencia del inglés, en partes
de América (en el español caribeño especialmente), se suele construir
intransitivamente, con un complemento precedido de la preposición por
sin matiz causal:
Como en sueños encontré el vestido todavía mojado de sudor y como en sueños bajé a
la vereda y esperé por un taxi. En el hospital había un gran revuelo... (Marta Lynch, Los
dedos de la mano [Argentina, 1977]. CREA)
32 MILAGROS ALEZA IZQUIERDO
"Nos hemos adaptado al Safeco", dijo Rodríguez. "No nos sentamos a esperar por el
jonrón de tres carreras. Ahora tocamos la bola, avanzamos a los corredores, robamos
bases y pitcheamos mucho mejor. Pitcheo y defensa son lo que ganan juegos de béis-
bol". (Prensa: El Salvador Hoy [El Salvador, 11/10/2000]. CREA).
No obstante, el diccionario recomienda la construcción transitiva (es-
perar [algo o a alguien]), que es la mayoritaria en el uso culto.
g) Jubilar(se) en Chile se usa igualmente en su forma no pronominal
(primer ejemplo):
Después de 35 años de ejercer la docencia, decidí iniciar los trámites para jubilar antici-
padamente, en octubre de 2003. Sin embargo, la AFP Hábitat, a la que estoy afiliada,
tenía un error de cinco años en mi ingreso al sistema. (Prensa: El Mercurio [Santiago de
Chile, 16/07/2004]. CREA)
Aparte de las enfermedades propias de su edad, Marcial García Pica (87) sentía el can-
sancio de una carrera judicial de 60 años. Por ello decidió jubilarse en enero de este año
y abandonar el cargo de fiscal de la Corte de Apelaciones de Santiago, donde se había
desempeñado durante casi tres décadas. (Prensa: Revista Hoy [Chile, 19-25/05/1997].
CREA)
h) En el Perú, el Ecuador y países del Río de la Plata, el verbo fu-
gar(se) es normalmente no pronominal:
Ambos recibieron días después orden de captura. Al parecer, Célleri habría fugado
hacia los Estados Unidos, mientras que Villón fue detenido en Perú con un maletín
donde llevaba tres millones cuatrocientos mil dólares, según las autoridades ecuatoria-
nas. Solo tres mil cuatrocientos dólares, según fuentes peruanas. ¿Cómo fugó Villón?
¿Qué se hizo la plata? (Prensa: Vistazo [Quito, Ecuador, 20/03/1997]. CREA)
i) En los países del Cono Sur, el verbo pedir (‗reclamar algo o en fa-
vor de alguien‘) va acompañado de la preposición por:
Al rato, los de la CGT ya sabían todo. Me suplicaron que viniera. Señora, no les puede
hacer eso a los descamisados, me dijeron. Se han largado quién sabe desde dónde por
usted. Yo no soy nadie, les dije. Sólo soy una humilde mujer. Lo hacen por el general.
No, me insistieron. La candidatura del general está cantada. Vienen por usted. No puedo
asistir a ese acto, contesté. Si la gente pide por usted, no vamos a tener otro remedio que
EL DICCIONARIO PANHISPÁNICO DE DUDAS Y SU CONTRIBUCIÓN… 33
salir a buscarla, me dijeron. Ustedes sabrán, les dije. Yo voy a mirar el acto desde el
ministerio de Obras Públicas. No bien lo dije, me arrepentí. Pero después pensé: Ese
Cabildo Abierto es mío. Me lo gané. Me lo merezco. No me lo voy a perder. Que ven-
gan a buscarme. (Tomás Eloy Martínez, Santa Evita [Argentina, 1995]. CREA)
j) Puede ocurrir que el verbo simpatizar (especialmente en México,
las Antillas y América Central) se use con el sentido de ‗caer bien o sus-
citar simpatía‘ y, entonces, adquiera un complemento indirecto:
Sin embargo, este nuevo muchacho me simpatiza. (Jorge Volpi, En busca de Klingsor
[México, 1999]. CREA)
C. Pronominales
a) El verbo robar, en América, se usa de forma pronominal:
En esa misma edición, se informó de los linchamientos emprendidos por los pobladores
de Santa Rosa Xochiaca y de Otumba contra asaltantes de comercios; del "cuatrero mo-
derno" que se robó un caballo; de la "aventurera con garras", una leoncita que fue arres-
tada por pasearse en las calles de la Ciudad de México y que ahora, "sola y tras las re-
jas, espera a un abogado que la ponga en libertad". (Prensa: Proceso [México D. F.,
México, 01/09/1996]. CREA)
b) También el verbo soñar puede pronominalizarse en soñarse (como
ocurre con cierta frecuencia en el español coloquial americano, al igual
que en algunas áreas dialectales del oeste español), e ir acompañado por
un complemento introducido por con:
Cada año recibían una nueva extensión de su condena, que de esta forma se convertía
en cadena perpetua. Ya no podía soñarse con el día en que concluyera la pena. Todos
los prisioneros piensan en ese día, que será el más importante de su vida de presos.
(Armando Valladares, Contra toda esperanza [Cuba, 1985]. CREA)
c) La misma situación se plantea en los verbos aparecer(se) con el
significado de ‗mostrarse o dejarse ver‘; arraigar(se), ‗hacerse muy fir-
me‘; contactar(se), ‗establecer contacto o comunicación con alguien‘;
desaparecer(se); disminuir(se), ‗hacerse menor‘; emparentar(se), ‗con-
traer parentesco con alguien‘; enflaquecer(se): especialmente en el área
34 MILAGROS ALEZA IZQUIERDO
andina; engrosar(se); enloquecer(se), ‗volverse loco‘; verbos que se sue-
len conjugar como pronominales.
El asesino se apareció como lo esperaría una mujer bella: vestido de mensajero de una
floristería, con un ramo de rosas rojas. Detrás de las flores escondía la pistola nueve
milímetros. (Prensa: El Tiempo [Bogotá, Colombia, 21/10/1996]. CREA)
Antes dije que el presidencialismo se arraigó como sistema político, pero sin sustento
jurídico. Ahora, como el nuestro es un Estado de derecho, tendremos que conciliar
nuestro sistema político con el régimen de derecho. Nuestro sistema político no puede
quedarse en el vacío, una vez que hemos hecho conciencia de lo que era. (Prensa: Pro-
ceso [México, México D. F., 13/10/1996]. CREA)
La puja por el control de las mascotas comenzó en junio pasado, cuando la protectora
de animales presentó su propio proyecto a la Junta Departamental y se contactó con je-
rarquías municipales en busca de su apoyo. (Prensa: El País [Montevideo, Uruguay,
04/10/2001]. CREA)
Y estaba cansado ya que le zampó su zapatazo por la mente. Por la cabeza. Sí, señor. Y
ese muchacho está preso y la familia se desapareció toda. Tuvieron que vender mala-
mente su casa. (Oral: Venezuela, CSHC-87 Entrevista 77. CREA).
Y, consecuentemente, se disminuyó el descontento social que se había vislumbrado en
proporciones incontrolables. (Hernández Padilla, Historia de la política mexicana
[México, 1988]. CREA).
La cuenta empezó a engrosarse de a poco. Penal a Percudani y el gol de Maradona. Tiro
libre y otro gol de Maradona. (Prensa: Clarín [Buenos Aires, Argentina 03/07/1987].
CREA)
La voz de los gorriones fingiendo enloquecerse en el cielo y el jardín, temerosos de la
noche como si fuese la primera buscando árbol. (Juan Carlos Onetti, Dejemos hablar al
viento [Uruguay, 1979]. CREA)
Estos verbos existían como pronominales en el español antiguo, como
lo muestran los siguientes ejemplos extraídos del CORDE: ―Turbóse el
arçobispo, y todos los demás se atemorizaron de la pregunta del rey y de
ver tanta gente de guerra como allí se apareció en la sala, que vinieron
tras el mismo‖ (Alonso de Villegas, Fructus sanctorum y quinta parte del
EL DICCIONARIO PANHISPÁNICO DE DUDAS Y SU CONTRIBUCIÓN… 35
Flossanctorum, 1594); ―Porque unas veces decía que quería dejar la em-
presa, y esto hacía porque los mal intencionados se lo rogasen (...) y así se
arraigó en él tan de hecho que no hubo hombre después que lo pudiese
apartar‖ (Pedro Gutiérrez de Santa Clara, Quinquenarios o Historia de las
guerras civiles del Perú (1544-1548) y de otros sucesos de las India ...,
1549 – 1603); ―Ha resultado de la ida de la armada á Argel, que Mulata-
rraez que estaba esperando la flota de Nueva-España (...) como debió
tener aviso de lo que pasaba sobre Argel, se desapareció á deshora de la
costa para ir á socorrer su casa‖ (Luis Cabrera de Córdoba, Relación de
las cosas sucedidas en la corte de España desde 1599 hasta 1614, c 1599
– 1614); ―Y encogióse el ave, y disminuyóse en el tercio‖ (Anónimo,
Leyenda de Alejandro Magno, 1550); ―Pero la obstinación del lord Gray,
que seguía su bando y que rehusó darla, dio tiempo al ejército realista
para engrosarse, de modo que cuando vinieron a las manos, fue vencido
el duque de Monmouth‖ (Pedro Montengón, Eusebio,1786); Obra de
muger es enloquecerse con saña‖ (Anónimo, Floresta de philósophos, c
1430).
d) Desistir(se) en algunos países como Chile o México se puede em-
plear también como pronominal (ejemplo primero):
El comprador, el consumidor, adquiere un artículo con pleno y claro conocimiento, por-
que el precio estará exhibido, y si llegare a tener un inconveniente y el precio resultare
superior, tiene la posibilidad de desistirse de inmediato, y si es inferior, mucho mejor.
(Oral, sesión 40, Senado de Chile (http://www.senado.cl)).
Una mujer que no se atrevió a tener hijos porque no se pudo casar con libreta chilena,
una mujer que fue muy amada por Manuel Rojas, pero la hicieron desistir, porque Ma-
nuel no era educado, era modesto de origen, todos lo sabemos, por esas circunstancias y
por el terror que le tuvo siempre a la ex compañeras del buen colegio. (Prensa: Revista
Hoy [Chile, 23/02-03/03/1997]. CREA)
e) En América perdura el empleo pronominal, que tenía el español
medieval y clásico, en algunos casos, como el siguiente del verbo tar-
dar(se):
"Bueno, déjelo Lupita, yo iré al Correo a depositar la carta." "¡Ay, sí señor, como está
lloviendo y me tardo tanto en llegar!" "Señora, no me doy abasto, son dos pisos." "Ya
36 MILAGROS ALEZA IZQUIERDO
contraté a una recamarera, Lupita, el lunes próximo estará aquí. (Enrique Espinosa,
Jesús el bisabuelo y otros relatos [México, 1995]. CREA)
f) El verbo afrentar(se), en algunos lugares de América, especialmen-
te en México, existe con el sentido de ‗avergonzarse‘, y, en este caso, es
seguido de un complemento con la preposición de:
(...) En tanto, los integrantes de Panteón Rococó consideraron que "si bien como rocke-
ro te afrentas de tus raíces y de todo lo que tengan que ver con ellas, éstas, en el mejor
de los casos, son grandes influencias de las que uno debe de sentirse muy orgulloso".
Agregaron que "la música de Rigo es cultura y es una fusión de ritmos negada a un solo
estilo". (Texto mexicano: <http://www.univision.com/>)
Texto sin acentos y sin signos de puntuación:
un saludo pinoleros a todos los nicas que visitan esta pagina y tambien a nuestro amigos
de otros paises que visitan esta pagina me da gusto que tengamos esta pagina tan espe-
cial felicidades al que hizo esta pagina pensando en nosotros los nicas que vivimos fue-
ra de nuestra hermosa y bella nicaragua cundo entro a esta pagina mi mente vuela en
ese momento a nicaragua como amo mi bella tierra aunque viva lejos de ella pero no me
afrento de ser nica orgullosamente pinolera por gracia de DIOS saludes a todos los ni-
cas que viven en diferentes partes del mundo si quieren escribirme lo pueden aser con
gusto les contestare hasta pronto que DIOS me los bendiga a todos bye. (Libro de visi-
tas de Aquí Nicaragua:
<http://www.galiciacity.net/guestbooks/view.cgi?guest=nicaragua&nh=7>)
En el CORDE, este uso se encuentra en textos españoles de los siglos
XVI y XVII (avergonzarse y afrentarse de sí misma, ya en un texto de
1588).
1.3.4. Usos especiales de las preposiciones y adverbios
Se trata de peculiaridades en cuanto al significado de preposiciones y
adverbios.
a) Usos especiales como el empleo no canónico (presente en el habla
formal) de la preposición hasta en México, Centroamérica, Colombia y
zona costera del Ecuador, que significa lo contrario que en español gene-
ral: El museo abre hasta las 8 (con el sentido de ‗a partir de las 8‘). En
EL DICCIONARIO PANHISPÁNICO DE DUDAS Y SU CONTRIBUCIÓN… 37
este uso, se ha perdido la negación (‗el museo no abre hasta las 8‘) y su
empleo puede dar pie a confusiones, ambigüedad, por lo que el dicciona-
rio lo desaconseja, aunque se reconoce que es un empleo con tradición y
está bien documentado en la norma culta de esos países. De hecho, no va
acompañado del signo de ―no aceptable‖, no correcto, que utiliza el dic-
cionario cuando rechaza algo. Posiblemente ya existiese siglos antes, tal
como parece indicar el siguiente fragmento de un documento de la Ciu-
dad de México, de finales del XVIII (1790-1800) correspondiente al mate-
rial del Léxico histórico del español de México, editado por Concepción
Company y Chantal Melis (México, UNAM, 2002):
Hasta que yo te mire tendré consuelo, porque entraré en la gloria de este tu cielo (ápud
Company y Melis, 2002: 422, v. hasta).
b) El adverbio siempre adquiere valores ajenos al español europeo,
como el sentido de ‗finalmente, por fin‘ en ¿Fueron siempre al cine? (en
el habla coloquial).
Puede emplearse como respuesta afirmativa, con matices de duda o
atenuación, como se registra en Colombia:
– ¿Estás bien?
– Siempre. He dormido mal y tengo sueño.
O ser un mero refuerzo enfático de afirmación o negación, como ocurre
en México:
EL PRESIDENTE de la Comisión Conasupo, Manuel Hinojosa, determinó que siempre
sí le pagará sus emolumentos al despacho privado Bladinieres Compañía, el cual auditó
a la casa matriz Conasupo. La fracción del PRD había solicitado que no se le pagaran
los 1,200 millones de pesos que costaron las investigaciones, pues juzgó que la firma no
dejó satisfechas a las fracciones de oposición. (Prensa: Diario de Yucatán [Yucatán,
México, 12/09/1996]. CREA)
(…) No te vayas nunca. No. Quédate siempre sí. Mírame como me tienes. Loca yo. Tú.
Loco. No.... Sí.... No.... (Marco Antonio de la Parra (Chile), Tristán e Isolda (Bolero
estático) [Chile, 1994). CREA)
38 MILAGROS ALEZA IZQUIERDO
c) Afuera, en América, es frecuente que se emplee sin idea de movi-
miento, con el sentido de ‗en el exterior del sitio en que se está o de que
se habla‘, más frecuente en América que en España:
– Salgo por un mes y me quedo en casa por diez días, es bastante. Y, durante el mes en
que estoy afuera, la traigo con mis chicos durante cuatro días. Nunca estoy lejos de ellos
por más de dos semanas cada vez. Pero ésta es la última vez que podré hacer una gira
tan larga, estamos desde el año pasado y finaliza en setiembre. Mi hija (Kelly) tiene 3
años, mi hijo (Austin) todavía no tiene 2. El todavía no extraña tanto a su papá, pero eso
cambiará cuando crezca. (Prensa: Clarín [Buenos Aires, Argentina 03/07/1987]. CREA)
Sin embargo, no se considera correcto si va seguido de un comple-
mento con la preposición de: sacó el balón afuera del campo.
d) Recién, con sentido de ‗poco tiempo antes, hace muy poco‘, se an-
tepone a los verbos:
"La verdad es que fue una experiencia muy buena. Claro que cuando recién llegué a Ca-
racas me sentía un poco desubicada porque como se trataba de una productora relativa-
mente joven, que le está vendiendo la novela a Venevisión, aún no tenían los guiones
elaborados. (Prensa: Expreso [Lima, Perú, 28/07/1997]. CREA)
Recién, cuando significa ‗justamente, únicamente‘, se combina con
adverbios o expresiones temporales:
Desde la rotonda de Constitución y la costa hacia el centro se ocuparon a modo de esta-
cionamiento hasta los canteros. Pero nadie recibió una multa ni fue controlado por per-
sonal de la Dirección de Tránsito: recién ayer los empleados municipales levantaron el
paro que decidieron en los primeros días de enero por falta de pago. (Prensa: Clarín
[Buenos Aires, Argentina, 22/01/2002]. CREA)
e) Capaz se utiliza como adverbio de probabilidad junto a un verbo en
indicativo (generalmente) o subjuntivo: Capaz llega tarde.
f) Acaso es empleado en el Ecuador con sentido equivalente al adver-
bio no: Acaso llegó (por no llegó).
g) Se documenta la forma dizque o formas del verbo decir (dice, diz-
que...) procedente de la amalgama de la forma apocopada arcaica diz
EL DICCIONARIO PANHISPÁNICO DE DUDAS Y SU CONTRIBUCIÓN… 39
(‗dice‘, tercera persona del singular de presente de indicativo del verbo
decir) y la conjunción que, estructura que existía ya en español antiguo:
ni oyen los querellosos commo deuían; antes, dizque ponen su tenientes en las dichas (o
sin él) alcaldías ombres legos, escuderos & otras personas no vsadas de tener judgado
(Ordenanzas reales de la ciudad de Sevilla, 1492. CORDE).
El DPD (p. 236) describe varios usos de la forma, de la siguiente ma-
nera:
a) Adverbio, con el sentido de ‗al parecer o supuestamente‘.
Los testimonios de la hermana y el sobrino de Muñoz Rocha son, en opinión del aboga-
do Luengo Creel, "algunas de las muchas contradicciones en que incurre la PGR. En lo
que tiene que ver con el arribo y partida del exdiputado a la casa de Magdalena, los
hechos resultan excluyentes de las afirmaciones del vigilante Noé Hernández Neri,
quien afirma, se retracta y reafirma acerca de unas llamadas telefónicas desde la casa de
Espinosa Milo, en Pachuca. "¿Cómo fue posible que en la noche del 28 de septiembre,
ante una supuesta llamada de Muñoz Rocha, Raúl Salinas ordenara que le dijeran que se
verían el 29, como dizque habían quedado, si entre doce y una, o alrededor de esas
horas, Muñoz Rocha estaba con su hermana en Coyoacán?" (Prensa: Proceso [México,
México D. F, 24/11/1996]. CREA).
b) Adjetivo invariable, ‗presunto o pretendido‘ (antepuesto siempre al
sustantivo).
Realmente que el sueldo de este apetecido puesto no ha de ser tan malo dada la codicia
demostrada por algunos personajes de la región en la procura de tan ansiada posición;
unos y otros, grandes y pequeños, gordos y flacos se despezuñan en el intento, se atro-
pellan unos a otros y hasta hacen periplos en el continente a lo Carlomagno o Aníbal
buscando dizque alianzas "estratégicas". (Prensa: La Tribuna [Honduras, 21/12/2004].
CREA).
Son numerosos los ejemplos que se encuentran en la base de datos del
CORDE:
Esto lo sé, porque me lo contó Nerea, que le saca a la Secaleche toíto lo que piensa. Ella
dizque lo conocía de lejos, porque a los señores prencipales no hay quien no los conoz-
40 MILAGROS ALEZA IZQUIERDO
ca; pero nunca lo había visto de cerquita. (Tomás Carranquilla, La marquesa de Yo-
lombó [Colombia, 1928]. CORDE)
Como la palabra ya lleva incluida la conjunción que, esta no se ha de
repetir (DPD), aunque es muy frecuente que aparezca:
Antes nos criticaban porque dizque los amigos teníamos asfixiado al Presidente. Ahora
que rota gente en el equipo dicen que lo dejamos solo. (Prensa: Revista Semana [Co-
lombia, 6-12/11/2000]. CREA)
Es una comunidad como de 300 familias campesinas donde se encuentran más de 500
efectivos dizque en labor social, cuando lo único que realizan son cosas fuera del orden,
como emborracharse en las calles y mostrar cosas que no deben ver los niños. (Prensa:
Proceso [México, 24/11/1996]. CREA)
En la tienda Aguacanelas les dieron dinero y las motivaron a modelar con el fotógrafo,
dizque profesional, después de que fueron a la calle 147, a donde fueron bien vestidas.
(Prensa: El Tiempo, [Bogotá, Colombia, 13/02/1997]. CREA)
1.3.5. Combinaciones especiales
a) Podría ocurrir que se produzcan asociaciones de palabras que no
son posibles en español general, como la unión de los adverbios adelante
y atrás con la preposición hasta (que precede al adverbio) para transmitir
un sentido enfático ‗lo más adelante o lo más atrás posible‘, frecuente en
México:
Tú te quedas hasta atrás, para que en cuanto divisemos al enemigo salgas a la carrera a
avisar (Carlos Fuentes, La muerte de Artemio Cruz [México, 1962]. CREA)
b) También se puede producir una variación en el orden de los ele-
mentos de una combinación posible en el español general, como en la
unión del adverbio más con las palabras nada, nadie, nunca, y no: más
nada, más nadie, más nunca, nomás, no más. El diccionario sitúa estas
combinaciones en el habla coloquial americana, especialmente en el área
caribeña, y en el español de Andalucía y Canarias: no digas más nada.
EL DICCIONARIO PANHISPÁNICO DE DUDAS Y SU CONTRIBUCIÓN… 41
1.3.6. Variación en locuciones
a) La locución caer(se) en la cuenta (de algo) presenta dos variantes:
con y sin artículo: caer en la cuenta es la más extendida entre los hispa-
nohablantes, caer en cuenta (sin artículo) se documenta en algunos países
de América:
En honor a la verdad, a veces, los lectores llaman por teléfono para hacernos caer en
cuenta de algún error de ortografía o sintaxis. Error que ya en la reunión de las 7 de la
mañana se ha detectado, para sorpresa, en particular, de los 8 ó 10 ojos que el día ante-
rior no lo notaron. Para los periodistas de DIARIO DEL SUR y en especial para los edi-
tores, son gratificantes las llamadas telefónicas de los lectores -así sea para comentar los
errores-, porque esta es una clara muestra de su interés por el periódico. (Prensa: Diario
del Sur [San Juan de Pasto, Colombia 30/04/2004]. CREA)
b) Capaz que, con sentido de ‗probablemente, seguramente, quizá‘
(generalmente con indicativo, aunque en Chile es frecuente el subjunti-
vo): Capaz que llega/llegue tarde.
c) Persistencia de la locución del español medieval y clásico qué tan-
to, en oraciones interrogativas o exclamativas, que equivale a cuán(to),
cómo de:
– ¿Qué tanto ha influido su belleza en el éxito?
– Para nada. Si hubiera especulado con mi condición de mujer allí hubiera terminado;
nunca he querido que se me otorguen privilegios, nunca he querido que me digan ¡que
guapa! Si soy guapa, me parece estupendo fuera del ruedo para ligar, pero dentro no,
allí es otra cosa. Además, me molesta muchísimo que digan: "Es torera y hasta guapa";
no entiendo por qué una torera tiene que ser fea. Cuando me veo en un video toreando,
me doy cuenta de que me transformo en la plaza; por eso quiero que me vean como ven
a un torero. Ahora, a qué mujer no le gusta que le digan un piropo, soy super coqueta,
me encanta la ropa, me encanta arreglarme, me encanta lo que a cualquier mujer. Prime-
ro soy mujer, pero en la plaza soy torera. El toro no entiende de hombres o de mujeres,
el toro te coge igual sin distinguir sexo. (Prensa: Proceso [México D. F., México,
22/12/1996]).
Hay abundantes ejemplos en el CORDE, en textos españoles antiguos.
42 MILAGROS ALEZA IZQUIERDO
1.3.7. Preferencias distintas
Se aporta información del uso en algunos países de formas que ya no
se emplean en el español actual de la mayoría del ámbito geográfico his-
panohablante. Estas formas están relacionadas con la preferencia y la
tendencia al mantenimiento de grupos cultos:
a) Sigue vigente el participio etimológico adscripto del verbo adscri-
bir, en la Argentina y en el Uruguay:
El país quedó adscripto a una división internacional del trabajo que marcaría un límite
muy preciso a su progreso: lo haría hasta donde lo permitieran el rol de abastecedor de
alimentos y los saldos exportables que dejaran el latifundio y una escasa población
(Salvador Ferla, El drama político de la Argentina contemporánea [Buenos Aires,
1985]. CREA)
b) En algunos países se prefiere la forma anexo (en lugar de anejo),
tanto como adjetivo como sustantivo.
c) El participio circunscripto sigue siendo de uso común en América,
especialmente en la Argentina y en el Uruguay. De los dos participios del
verbo describir (descrito, descripto), la segunda forma es la preferida en
estos dos países (procede de la grafía etimológica). En zonas americanas,
sobre todo en estos mismos países, se sigue usando la grafía etimológica
prescripto (participio antiguo de prescribir) y sobrescripto (grafía eti-
mológica).
d) De la misma manera, en algunos lugares de América se prefiere an-
tenoche (a anteanoche), antier (a anteayer), cimbrarse (a ciembrearse),
nagua (a enagua, en México y Centroamérica), orfanatorio (a orfanato,
en México y área andina), aplanchar (a planchar, en Colombia), plastici-
na (a plastilina, en Chile y Puerto Rico), arremedar (a remedar, en Méxi-
co y Colombia), rosticería (a rotisería, en México y Centroamérica), etc.
1.3.8. Variantes de pronunciación que afectan a la grafía de las palabras
En zonas de América, en el caso de lexías compuestas de dos palabras
(como pavo real, campo santo, guardia marina, padre nuestro, cara
dura), el primer elemento se suele pronunciar átono, por lo que la grafía
EL DICCIONARIO PANHISPÁNICO DE DUDAS Y SU CONTRIBUCIÓN… 43
fusiona ambas palabras: pavorreal, camposanto, guardiamarina, padre-
nuestro, caradura.
Por otra parte, se refleja en el diccionario la variación acentual de al-
gunas palabras: Amazonía (en el Perú, el Ecuador y Venezuela), basquet-
bol (en México), beisbol (en México, Guatemala, Colombia, Venezuela,
Cuba y República Dominicana), búmeran (en la Argentina, México y el
Ecuador), chofer, coctel, cófrade (en Chile), culí, daiquirí, domínico (en
Chile), dómino (en Puerto Rico), elíxir, endócrino, fórmica (en países
andinos y Río de la Plata), fríjol, futbol y Jacaranda (en México y área
centroamericana), gladíolo, identikit (en el Ecuador), pixel (en México),
referí (en la Argentina), Rumania, sosías (en América del Sur), soviet (en
México y Venezuela), video.
1.3.9. Variaciones en el género
Suele predominar el masculino en zonas de América en el lente, el ra-
dio, el sauna, el sarten, el coral ‗serpiente‘ (en México y Centroamérica),
el herrumbre (en Costa Rica), el samba (en la Argentina y Cuba).
Por otra parte, alguna voces son femeninas según zonas: la bikini (en
la Argentina), la caparazón (en los países del Cono Sur), la cupé (en la
Argentina), la pus (en Chile), la tanga (en la mayor parte de América), la
saliente.
1.4. Aparte de todo esto, el diccionario también recoge las acepciones
distintas de muchas palabras (véanse, por ejemplo, abasto, aventarse,
banda, camerino, conserjería, convertir, culote, demostración, descam-
biar, descontinuar, desecho, fregarse, gente, hierba/yerba, insumir, in-
tendente, mano, nómada, ordenar(se), parejo, preceptor, presídium, pri-
mero, rentar, saber, salazón, sazón, sendos -as, tajamar, ténder,
tener(se), teniente), y las formas procedentes de otras lenguas, más o
menos adaptadas en su mayor parte (aunque no todas). Sirvan las siguien-
tes a modo de ejemplos: ampáyer, barbacúa, boiler, breque, cácher, case-
te, chance, clóset, computador, dancing, file, fólder, frízer, jaibol, munir-
se, ombudsman, overol, paper, performance, petiso, pícher, picop, placar,
ricota, ripostar, team, voyerista, zíper (las que en estas líneas están escri-
tas en letra normal son las no adaptadas).
44 MILAGROS ALEZA IZQUIERDO
2. CONCLUSIÓN
A lo largo de las 848 páginas que tiene el diccionario, se encuentra re-
partida toda esta información. En cuanto a los datos del español america-
no, hay que ir estudiando cada uno de los artículos. La mayoría de las
entradas, como se ha visto, son palabras, artículos no temáticos. En defi-
nitiva, en este diccionario podemos encontrar información muy valiosa
sobre fenómenos ortográficos, gramaticales y fonéticos, así como mucho
material léxico, por lo que el estudio de la lengua española en América se
ve enormemente enriquecido con todos los datos aportados por el diccio-
nario.
En cuanto a la valoración de los fenómenos, es importante conocer la
opinión de las Academias al respecto, independientemente de que poda-
mos estar de acuerdo o no en algunos casos. Ahora bien, parece conve-
niente que a la hora de aplicar el criterio de corrección se tengan en cuen-
ta también las aportaciones de las investigaciones de los expertos, que
pueden contribuir con sus datos a un conocimiento más profundo de la
situación de la lengua actual, que se encuentra en constante cambio, como
lengua viva que es, en desarrollo permanente.
EL DICCIONARIO PANHISPÁNICO DE DUDAS Y SU CONTRIBUCIÓN… 45
APÉNDICE
LISTADO DE ARTÍCULOS CON INFORMACIÓN SOBRE AMÉRICA
a (a por), abajo, abasto, abocar(se), ABREVIATURA (§ 4a), absolver, acaso, acceder, aco-
medirse, acordar(se), acuerdo, acusar, adelante, adentro, adherir(se), adición, adscribir(se),
adscripto, aeróbic (aerobismo), aeromozo, afrentar(se), afuera, agilizar(se), agradecer,
aguamiel, aguardar, aguar(se), agujerear(se), ahorita, aimara, alto –ta, amarar, Amazonia o
Amazonía, ameba, América, ampáyer, ananá, anexar(se), anexo –xa, angina, Antártica,
anteanoche, antes, antier, aparecer(se), apartamento, apenas, apersonarse, apretazón, apli-
car(se), aprovechar(se), arraigar(se), arriba, atender, atento –ta, atrás, autenticar, aven-
tar(se), aventurar(se), azafato –ta;
bajante, balde, baloncesto, banda, baño (de) María, baquiano, barbacuá, barman, básquetbol
o basquetbol, bate, bautista, bebé o bebe, béisbol o beisbol, bikini, bistec, bluf, blúmer,
boiler, bol, bombacha, bombacho, bongó, box, Brasil, breque, bricolaje, bueno –na (buen
mozo, buena moza), buganvilla, búmeran o bumerán, búngalo o bungaló, Burdeos, buró,
busca;
cacahuete, cácher, caer(se), calificado, camerino, camino, caparazón, capaz, carbunclo,
carnero, casaquinta, casete, casi, causal, CD, cebiche, cesantear, ch, chalé, champán, chan-
ce, chárter, chocar(se), chofer o chofer, chutar(se), ciclocrós, cilandro, cimbrar(se), circuns-
cribir(se), clasificar(se), clóset, coctel o cóctel, cofrade, colaborar, coliflor, como (como,
como ser), cómo, complejidad, computador –ra, conciencia, CONCORDANCIA (§ 4.3),
concubino, confiable, conflictivo, confrontar(se), congresista, congresual, consejería,
conservadurismo, cónsul, contactar(se), contender, contra, conversar, convertir(se), convi-
dar, convulsión (tos convulsiva), copia de seguridad, coral, costa, costo, cotidianidad, crepe,
criatura, crin, cruasán, cuadriplejia u cuadriplejía, cualquiera, culi o culí, culote, cupé, cuy;
daiquirí o daiquiri, dancing, dar (la) vuelta, debajo, década, decir, delante, demostración,
dentro, DEQUEÍSMO, derbi, desaparecer(se), desatornillar, descambiar, descontinuar, descri-
bir, descuajaringar(se), desecho, desfasaje, desherbar, desistir(se), desmentido, desvelar(se),
detrás, día, DÍAS DE LA SEMANA, DIPTONGO, disconforme, disminuir(se), dizque, dominico
–a, dominó o dómino, driblar, duda, DVD;
echar(se), edil, elixir o elíxir, emparentar(se), enagua, encima, encorar(se), endocrino,
enfermar(se), enflaquecer(se), enfrente, engrosar(se), enjuagar, enloquecer(se), enrevesado,
enterrar(se), entrar, entre, errar, escuchar, escúter, escribir, esperar, Estados Unidos, estar
(estar al + infinitivo), estárter, estatizar, extraditar;
46 MILAGROS ALEZA IZQUIERDO
fast food, favor, FECHA, formica o fórmica, file, filin, flauta, Florida, floristería, fólder,
formica o fórmica, fregar(se), freír, frente, frijol o fríjol, fritar, frízer, fuera, FRACCIONA-
RIOS, fugar(se), fútbol o futbol,
g, garaje, garantir, garapiñar, garuar, gen, GÉNERO2 (§ 4), gente, gladiolo o gladíolo, glas,
glucemia, grapa, gripe, guion1 o guión1;
h, haber (§ 4), hasta, heredar, herrumbre, HIATO (§§ 4 y 5), hierba, hierro, hora1, HORA2 (§
2a), huaca, huacal, huarache;
-íaco –ca o -iaco –ca, iceberg, idéntikit o identikit, imprimir, inca, indagar, informar(se),
ingresar, inscribir(se), insumir, integrar(se), intendente, interdisciplinariedad, introducir(se),
invitar, ir(se);
j, jacarandá o jacaranda, jaguar, jaibol, Jamaica, jonrón, jubilar(se), jugar(se), junto;
legaña, LEÍSMO, lejos, lente, líder, lobby, LOÍSMO (§ 6a), lonche;
maguey, maillot, mamá, mandar, manera (de manera que), maní, mano, manuscribir, más,
máster, mejor, membrecía, menos (§ 7), mercader, México, miss, modo (de modo que),
mofle, monitorear, mucho –cha (muy mucho), MULTIPLICATIVOS (§ 2), munir(se);
nada, nailon, no (no más, nomás), noche (la otra noche), nómada, noviar, nuera, NÚMEROS
(§ 2c);
obsequiar, obstinar(se), ombudsman, ordenar(se), orfanato, overol;
p, pagar(se), panel, panti, papa, papá, paper, parejo –ja, parlar, partidario –ria, partidista,
patrocinador -ra, pautar, pavo real, pay per view, pedir, pelear(se), penal, pendiente, pene-
trar(se), performance, personarse, petiso, pícher, pico, picop, pie (a pies juntillas), pijama,
pilotar, pívot, píxel o pixel, placar, plagiar, planchar, plastilina, poco -ca (a poco, por poco),
poder (§ 4), podiatra, preceptor, prescribir, presentar, presídium, pretencioso, primero –ra,
procero -ra, PRONOMBRES PERSONALES ÁTONOS (§§ 5 y 6), PRONOMBRES PERSONALES
TÓNICOS (§ 2c), pudin o pudín, pudrir(se), punta, puntilla, PUNTO (§ 4.4), pus;
que (§ 1.5), qué (qué tanto), quechua, quedar(se), QUEÍSMO (§ 2), quepis, queroseno;
EL DICCIONARIO PANHISPÁNICO DE DUDAS Y SU CONTRIBUCIÓN… 47
radio, rayar(se), recién, récord, recordar(se), reelegir, reescribir, réferi o referí, regresar(se),
remedar, rentar, repetir(se), requisito, resentir(se), resquebrajar(se), ricota, ripostar, robar,
rosticería, round, rugbi, Rumanía o Rumania;
s, saber, salami, salazón, saliente, samba, sándwich, sarpullido, sartén, satén, saúco o sauco,
sauna, sazón, script, se, seguro, sendos –das, ser (enfático), SESEO, short, siempre, silbar,
SÍMBOLO (5b), simpatizar, single, sismo, sobrescribir, soñar, sosias, sospechar, sóviet o
soviet, soya, Sudamérica, suponer(se), surf, suscribir(se), suspender, suspense;
tajamar, tanga, tardar(se), team, ténder, tender(se), tener(se), teniente (teniente de alcalde),
test, tétano, tiempo, tifus (tifo), tigre –sa, TILDE2 (§ 1.2), tique, tirar (tira y afloja), tiroides,
todo (con todo), todoterreno, tofi, torcaz, tren, tú;
usted, v, vals, vaquero, váter, vez (de una buena vez, vez pasada), video o vídeo, vídeoclip,
visa, voleibol o vóleibol, vos, VOSEO, vosotros –tras, voyerista, vudú,
waterpolo,
x,
YEÍSMO, yerno,
z, zíper, zonzo (sonso).
NUEVAS PRÁCTICAS EDUCATIVAS CON LA WIKILENGUA
Javier Bezos López
Coordinador de la Wikilengua, Fundéu BBVA
0. INTRODUCCIÓN
Internet es hoy, a pesar de su juventud, algo tan cotidiano que cuesta
imaginar que hace quince años apenas existía. Ya decimos con toda natu-
ralidad que algo que no sabemos lo consultaremos en Internet, y rara vez
nuestras búsquedas nos defraudan: la cantidad de conocimiento que este
medio pone a nuestro alcance sobre casi cualquier cosa es gigantesca.
Nunca antes se había podido compartir información de forma tan inme-
diata, por tanta gente y de un extremo a otro del planeta.
La posibilidad de que millones de personas puedan estar comunicadas
con inmediatez abre unas posibilidades que probablemente todavía estén
por explorar en muchos campos. Una de las ideas más revolucionarias
apareció casi por accidente y estaba relacionada con una enciclopedia
llamada Nupedia, cuyo lento avance llevó a sus creadores a plantear un
sitio con tecnología wiki en el que se crearan artículos antes de pasar una
revisión de expertos para su incorporación en la enciclopedia («It's an
idea to add a little feature to Nupedia»). Había nacido la Wikipedia, cuyo
éxito acabó devorando su origen, la Nupedia. El creador del concepto de
wiki, Ward Cunningham, difícilmente podía imaginar que la idea que
tuvo en 1995, en los comienzos de Internet, acabaría siendo uno de los
pilares de la llamada web 2.0, en la que se potencia el trabajo social o
50 JAVIER BEZOS
colaborativo de muchos usuarios para construir una gran fuente de cono-
cimiento mediante pequeñas aportaciones.
El camino para la Wikilengua estaba ya abierto con la Wikipedia.
Desde su creación, la Fundéu BBVA, fundación promovida por la Agencia
Efe y BBVA, ofrece a la comunidad hispanohablante una serie de servicios
gratuitos en su página web (el Vademécum, las consultas, la lista de co-
rreo Apuntes…); en 2007 se planteó su ampliación y se estudiaron diver-
sas posibilidades, como bitácoras o foros web, pero todas las ideas tenían
el mismo problema: la dispersión de la información. Se trata de medios en
los que los participantes hacen sus aportaciones separadas, con réplicas y
contrarréplicas, y para una persona ajena al debate, que ha llegado me-
diante un buscador, sacar algo en limpio no siempre es fácil.
Si las bitácoras y los foros son, en definitiva, una especie de «aquí es-
toy yo», las wikis vienen a ser un «aquí estamos todos»: sus usuarios no
solo pueden debatir, sino que además colaboran para crear páginas de
Internet en las que el contenido se construye con una puesta en común de
información.
Con estos antecedentes nace la Wikilengua.
1. COMO HERRAMIENTA DIDÁCTICA
Con la puesta en marcha de la Wikilengua, se ha puesto a disposición
de todos los internautas la posibilidad de construir un sitio sobre el uso
práctico del español. No solo es útil para los usuarios que simplemente se
pasan para hacer consultas, sino que se trata de una importante herramien-
ta didáctica de la que pueden sacar provecho los docentes de todos los
niveles educativos y que permitirá nuevas formas de trabajar en la ense-
ñanza de la lengua. La entrada en las aulas de las nuevas tecnologías de la
información y la comunicación no solo puede ser un estímulo para los
estudiantes, sino que además se mejora su competencia digital.
Como otras wikis, incluyendo la célebre Wikipedia, la Wikilengua es
un sitio cuyo contenido puede ser modificado por los propios usuarios.
Esta definición, sin embargo, apenas da cuenta más que de su esencia, sin
que se profundice en su funcionamiento real. Las wikis de hecho tienen
una serie de herramientas que permiten el trabajo colaborativo y que son
muy poco conocidas por quienes las visitan ocasionalmente: una comuni-
dad de usuarios se encarga de su desarrollo por medio de páginas de ayu-
da, grupos de interés, foros, portales, proyectos, sistemas de vigilancia y
NUEVAS PRÁCTICAS EDUCATIVAS CON LA WIKILENGUA 51
supervisión, historial de cambios, correo interno entre usuarios, páginas
personales...
Entre las aportaciones de la Wikilengua como herramienta didáctica
podemos destacar las siguientes:
- El hecho de tener que buscar y estructurar la información así como
de intercambiar con otras personas ideas y conocimientos no solo
tiene un gran valor educativo, sino que además se contribuye a
ampliar la Wikilengua, lo que puede a su vez ayudar a otros estu-
diantes en el futuro.
- El trabajo en las aulas se abre al mundo: mientras que las tareas
escolares impresas que se entregan en clase se pierden y se olvi-
dan, las colaboraciones en la Wikilengua son públicas y permane-
cen, lo que puede ser un estímulo adicional para el estudiante y
mejorar su autoestima.
- Con la participación en una wiki se puede despertar la curiosidad
del estudiante por el conocimiento y así aprender cosas nuevas, no
solo en la Wikilengua, sino también en otras wikis similares, como
la Wikipedia, o en enciclopedias que han adoptado un modelo si-
milar, como la Larousse o la Britannica.
- Se aprecia la conexión de la lengua y su estudio con las nuevas
tecnologías de la información y la comunicación, con lo que tam-
bién se mejora la competencia digital.
- Al ser un sitio con una comunidad abierta a todos, que es una de
las esencias de las wikis, se aprenden y practican las relaciones so-
ciales en la web 2.0 y se fomenta la capacidad de consenso y la
responsabilidad.
- Además, en la Wikilengua hay cierto margen para las investiga-
ciones originales, lo que fomenta la capacidad de exploración y el
sentido crítico.
Hoy las wikis son herramientas importantes que pueden dar prestigio
a quienes contribuyen en ellas. En la Wikipedia en inglés, por ejemplo,
participan universidades tan importantes como la de Yale, la de British
Columbia, la de Barcelona, la de Leiden o el Instituto Tecnológico de
Massachusetts. Las universidades pasan, así, a cumplir una de sus funcio-
nes esenciales de irradiar la cultura.
52 JAVIER BEZOS
2. CÓMO SE PARTICIPA
La dificultad real de una wiki no está en el aspecto técnico, sino en el
conceptual: se trata de una nueva forma de entender un sitio web que
desconcierta: no se sabe muy bien qué hay que hacer y además se tiene
miedo a tocar lo que otros han escrito. El auténtico aprendizaje en una
wiki no es la tarea mecánica de teclear el texto en la página, sino integrar-
se en una comunidad de trabajo colectivo.
Uno de los principios esenciales es que los artículos no tienen un au-
tor. O mejor dicho, los artículos pertenecen a la comunidad y por el solo
hecho de que alguien haya escrito antes algo no quiere decir que se apro-
pie del artículo, de forma que no se pueda añadir o tocar nada sin su per-
miso. Irónicamente, el auténtico problema de una wiki no es la posibili-
dad del vandalismo, es decir, de la introducción de información errónea,
sino el miedo a hacer aportaciones y mejorar el contenido. Una participa-
ción activa es, precisamente, el mejor medio para evitar el vandalismo.
Otro de los puntos importantes es que no hay nada irreparable. Todo
queda guardado y es posible volver a una versión anterior, revisarla para
reponer algo que por alguna razón desapareció, saber quién hizo una
modificación y cuando… No importa si por accidente se borra un artículo
entero, porque otro miembro de la comunidad lo podrá recuperar.
También hay cierta tendencia a pensar que para colaborar hay que es-
cribir textos extensos libres de errores, pero no es así. Aparte de que nadie
es perfecto y siempre podemos cometer errores, se puede colaborar de
muchos modos, como por ejemplo:
- corrigiendo pequeñas erratas;
- corrigiendo detalles de formato, enlaces…;
- añadiendo unas pocas líneas o unas palabras;
- mejorando la redacción;
- aportando referencias;
- eliminando información incorrecta;
- escribiendo un borrador para que otros lo extiendan;
- añadiendo avisos sobre si, por ejemplo, se refleja solo una varie-
dad o hay que mejorar tal o cual cosa.
Incluso estos pequeños detalles (a veces menos pequeños de lo que se
pueda pensar) suponen una valiosa mejora del contenido. Y todas son
aportaciones legítimas, pues de lo que se trata es de que cada uno contri-
buya según sus posibilidades, con la frecuencia que mejor le venga y del
modo que más le apetezca.
NUEVAS PRÁCTICAS EDUCATIVAS CON LA WIKILENGUA 53
3. CASO PRÁCTICO
En lugar de describir las herramientas disponibles una a una, ponga-
mos un ejemplo de un docente que ha decidido aprovechar las posibilida-
des de la Wikilengua para desarrollar un trabajo de clase.
El profesor, después de informarse sobre las ideas básicas del funcio-
namiento del sitio, decide que puede ser una buena idea escribir artículos
sobre, por ejemplo, modos de expresar frecuencia y duración en lengua
española. En estos primeros momentos puede que todavía no sepa muy
bien cómo funciona el sitio, pero eso no le importa porque sabe que la
mejor forma de ir aprendiendo es precisamente con su uso. Así que crea
una página del proyecto, donde informa de sus intenciones, cuenta algo
del centro educativo, etc., y prepara una lista preliminar de artículos que
cree que son de interés, con unos plazos.
A continuación, invita a los estudiantes a unirse como colaboradores
en la Wikilengua, bien con su propio nombre o, si lo prefirieren por cual-
quier razón, con un seudónimo. Los estudiantes que ya se han registrado
van a la página del proyecto, siguiendo las instrucciones del profesor, e
incluyen su nombre en el artículo en el que desean participar. Puede que
se hayan apuntado otros estudiantes y que incluso sean de varias clases.
Gracias a las herramientas del sitio podrán trabajar colaborativamente sin
necesidad de tener siquiera que quedar para verse. Es posible que algunos
estudiantes aprovechen la página personal para contar algo sobre sí mis-
mos, aparte de para informar de que están trabajando en un proyecto.
Los alumnos, con las directrices dadas por el profesor, se ponen a tra-
bajar. Uno de ellos comienza creando la estructura básica del artículo,
pero otro estudiante no está de acuerdo. Pueden ir entonces a la página de
comentarios para debatir cuál es la mejor estructura, pues esas páginas
están pensadas para ser una especie de «coloquio electrónico». Tal vez el
profesor decida participar también, y puede que dé su parecer algún otro
colaborador de la Wikilengua (un corrector, un lingüista, un simple usua-
rio...). Mientras tanto, otro alumno ha decidido agarrar el rábano por las
hojas y ha escrito un par de párrafos, que pone en la página. Pero tiene
algunos fallos, por lo que sus compañeros o algún otro colaborador lo
corrigen directamente en la página y aportan referencias que apoyan su
punto de vista.
La construcción colaborativa de la página ha empezado, pues a partir
de ahí se pueden ir haciendo correcciones, cambios, extensiones, etc., de
forma conjunta y con la aportación de nuevas referencias.
54 JAVIER BEZOS
El profesor supervisa el trabajo directamente en el sitio. Para ello, ha
creado una lista de páginas vigiladas que le permite ver rápidamente qué
artículos se han tocado. Pulsa en la función de historial y ve todos y cada
una de las modificaciones: quién, cuándo, qué. También lee los debates
en los comentarios, si los hubiera, para evaluar el grado de madurez de
los estudiantes para razonar y poner en orden sus ideas. No solo compro-
bará si los estudiantes dan con las respuestas correctas, sino también si
son capaces de plantearse las preguntas adecuadas. Si lo prefiere, en lugar
de ir a la lista de páginas vigiladas, puede estar al tanto de los cambios
según se van haciendo con un aviso por correo electrónico o con un agre-
gador RSS. Como en la página del proyecto tiene una lista de los estudian-
tes que participan, también puede revisar los cambios estudiante a estu-
diante, que es otra función disponible. El docente puede organizar sus
revisiones de muchas maneras y elegir aquella que le resulte más cómoda.
El proyecto avanza y los resultados se van exponiendo en su página.
Los estudiantes también usan sus páginas para contar cómo les va. A su
vez el docente, al revisar un artículo, piensa que debería hacer un comen-
tario a un estudiante concreto: pulsa en su nombre en la función de histo-
rial (de hecho, aparece en otros muchos sitios) y con ello va a la página
del estudiante, donde le escribe el comentario.
Cuando los trabajos en el proyecto terminan, la página de proyecto in-
forma de las conclusiones. El docente sabe que la información sobre
todos los pasos que se han dado permanecen y que para la evaluación
puede volver siempre que lo desee. Los estudiantes saben que su trabajo
no acabará en una papelera ni está cerrado, sino que pasa a formar parte
de una obra cultural libre (Free Cultural Work), a disposición de todo el
mundo, y que servirá a la mejora del conocimiento colectivo.
Este sería un proceso típico de trabajo en la Wikilengua, pero no el
único posible. Como en otras wikis, se estimulan nuevos métodos de
trabajo que puedan resultar útiles y de los que pueda sacar provecho la
comunidad. La exploración y el sentido crítico son bienvenidos, y aunque
a menudo se tiene cierto respeto por la posibilidad de hacer algo inade-
cuado, se anima a los usuarios a ser valientes, puesto que nada de lo que
se haga es irreversible ni puede dañar el sistema.
NUEVAS PRÁCTICAS EDUCATIVAS CON LA WIKILENGUA 55
4. CONCLUSIÓN
Internet es un medio de comunicación cada vez más social y es muy
importante que los estudiantes le saquen provecho formativo: no podemos
mirar hacia otro lado, porque está aquí; hay que superar el miedo inicial,
sobre todo de los profesores, porque es la experiencia y la participación lo
que realmente nos permite aprender.
No nos encontramos con un sitio en el que se ofrecen recursos didác-
ticos para que el estudiante los siga: el sitio en sí es el recurso didáctico,
pues el estudiante es partícipe de su desarrollo, de forma que no solo
aprende a responder preguntas, sino que también aprende, y esto es muy
importante, a plantearse preguntas. El estudiante deja de ser mero recep-
tor y se convierte en emisor; contribuye y participa en la construcción del
conocimiento global.
La implicación de los estudiantes en un entorno de este tipo tiene un
gran valor didáctico, no solo desde el punto de vista de la lengua, sino
porque puede ser muy importante en su formación estimular que las rela-
ciones sociales en Internet se canalicen por un sitio interesado en la edu-
cación y la cultura. Dicho en otras palabras: en la Wikilengua uno puede
entretenerse en Internet y al tiempo aprender y estimular la curiosidad.
CRITERIOS ACADÉMICOS EN LA FIJACIÓN DE LAS NORMAS
DE CORRECCIÓN IDIOMÁTICA
Leonardo Gómez Torrego
Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC)
0. En las lenguas naturales todo cambia: cambian las propias lenguas, que
son como las aguas de un río: fluyen, encauzadas debidamente, eso sí,
pero fluyen. Una lengua que estuviera estancada o es una lengua muerta o
está a punto de desbordarse con el consiguiente daño para ella misma y,
lo que es más grave, para sus usuarios. Hay que dejar, pues, que las len-
guas fluyan, pero es bueno controlar sus movimientos en pro de su uni-
dad; para ello están las normas de corrección que, aunque muchas de ellas
resulten arbitrarias, no dejan de ser necesarias aunque solo sea para man-
tener en el nivel culto la unidad de la lengua, que, en el caso del español,
parece conveniente mantener por razones obvias.
Pero si las lenguas cambian, es evidente que también lo hacen las
normas. De hecho, basta con hacer un recorrido por la normativa acadé-
mica desde la aparición del Diccionario de Autoridades de la RAE (Real
Academia Española) hasta nuestros días, para percatarnos de los muchos
cambios que en todos los estratos del español (gráfico, fónico, morfológi-
co, sintáctico y léxico) se han venido produciendo, y muchos de ellos de
gran calado.
1. Pues bien, también han cambiado, y para bien, los criterios de fijación
de las normas por parte de la RAE y, especialmente en los últimos años,
por parte del resto de Academias de la lengua española. Como es sabido,
58 LEONARDO GÓMEZ TORREGO
hoy trabajan conjuntamente en la fijación de las normas de corrección
todas las Academias del español, lo que debe ser tomado como un gran
avance democrático, pues el español correcto no tiene que ser solo el que
está instalado en el nivel culto de España sino aquel que, igualmente
instalado en niveles cultos o estándares, pertenece a las distintas zonas del
ámbito hispánico. Hoy ya no cuenta el criterio etimológico, tan importan-
te en el pasado aunque nunca fue exclusivo. Por tanto, que hoy se admitan
como correctas formas antietimológicas como rubeola (al lado de la eti-
mológica rubéola), élite (al lado de la etimológica elite), reúma (junto a
la forma etimológica reuma), médula (junto a la etimológica medula), y
que haya desaparecido del Diccionario académico (año 2001) la forma
etimológica conclave en pro de la antietimológica cónclave es una prueba
de que el criterio etimológico ya no rige en la actualidad.
Pensemos igualmente en formas morfológicas hoy correctas y que
hasta hace poco estaban proscritas académicamente por no someterse a la
etimología: no se admitían las palabras extrovertido y extroversión por-
que en latín no existía *extro y sí extra, por lo que las únicas formas co-
rrectas eran respectivamente extravertido y extraversión; no se admitían
decimoprimero-a (o décimo-a primero-a) ni decimosegundo-a (o décimo-
a segundo-a) porque las formas originarias respectivas eran undécimo-a y
duodécimo-a. De la misma manera, si la RAE se esforzaba por transmitir-
nos que existían los masculinos polígloto y autodidacto (no consideraba
correcto entender estas palabras como comunes en cuanto al género
(un/una políglota; un/una autodidacta), de tal manera que el uso del
sustantivo-adjetivo referido a un varón siempre debían emplearse las
formas polígloto (así todavía en el Diccionario académico de 1992) y
autodidacto (así todavía en el Diccionario académico de 2001)), era por-
que se acudía a la etimología: polígloto procede del griego políglottos; y
autodidacto, del griego autodídaktos. Hoy ya se prefieren normativamen-
te las formas comunes en cuanto al género: el políglota, el autodidacta.
En el terreno del léxico, la Real Academia Española se resistía a reco-
nocer la acepción de „intensamente pálido‟ para la palabra lívido (la acep-
ción latina era la de „rojo amoratado‟), la de 'culminante' para la voz álgi-
do (el significado originario era el de „muy frío‟) o la de „irritarse‟ para la
voz enervar, pues etimológicamente este vocablo siempre significó „rela-
jar los nervios‟. Hoy las acepciones mencionadas, proscritas hasta hace
unos años, ya figuran en el DRAE (Diccionario de la Real Academia Espa-
ñola) al lado de las originarias. Y eran muchos los significados de algunas
voces procedentes del inglés que se rechazaban por no corresponder a los
CRITERIOS ACADÉMICOS EN LA FIJACIÓN DE LAS NORMAS DE CORRECCIÓN… 59
significados que tales voces tenían en castellano desde el latín; así, una
palabra como honesto solo podía significar „púdico‟ o „pudoroso‟ y no
„honrado‟; y nominar significaba „nombrar‟, acepción etimológica, y no
„proponer‟ o „seleccionar‟, etc. Los significados anglicados de estas pala-
bras ya se legitiman académicamente, porque ahora el criterio que rige es
otro, como veremos más adelante.
Tampoco se tiene en cuenta hoy el criterio de autoridad para fijar una
forma como normativa; antes, el hecho de que una palabra o cualquier
otra forma se documentara en Cervantes, en Lope de Vega, en Galdós o
en Larra, entre otras autoridades relevantes de la literatura, era razón
suficiente para su reconocimiento. En la actualidad eso no basta: solo
cuenta la autoridad colectiva o, lo que es lo mismo, el uso culto. Cual-
quier uso individual que no se haya expandido al uso estándar no se reco-
noce como normativo. Así, Vargas Llosa usa una expresión, normal en
alguna zona del Perú, como en mi delante, explicable desde la gramática
(pensemos en una construcción paralela en todo el ámbito hispánico co-
mo a mi alrededor) pero no integrada aún en la norma culta porque es
desconocida en prácticamente todo el ámbito hispánico. De la misma
manera, un femenino como miembra, empleado recientemente por una
ministra del Gobierno español actual, tampoco se legitima normativamen-
te a pesar del intento de la ministra por que la RAE admitiera ese femeni-
no. Y si no encuentra legitimación normativa no es, como a veces se cree,
porque ese femenino sea ajeno a la gramática del español, pues esta admi-
te desdoblamientos en -a de masculinos referidos a personas acabados en
-o (tenemos en el DRAE formas como tipa o petarda, formas ambas apli-
cadas a la mujer, y hoy ya son preceptivos los femeninos del tipo médica,
arquitecta, ingeniera, mandataria, ministra, perita y muchos más, así
como el de socia). Ni siquiera los miembros de las Academias de la len-
gua española son nadie para forzar un reconocimiento normativo si no
hay documentación suficiente. Así se explica que en el DRAE de 2001 la
RAE registrara el femenino gerenta (de gerente) y que lo haya eliminado
en el Diccionario panhispánico de dudas. En efecto, de gerenta apenas
había documentación en los corpus académicos CREA (Corpus de Refe-
rencia del Español Actual) y CORDE (Corpus Diacrónico del Español): 10
casos documentados en el CREA antes de 2001, todos de Hispanoamérica,
y ninguno en el CORDE. Por tanto, no parece que con esa documentación
los académicos tuvieran que forzar el femenino en -a de ese sustantivo,
especialmente si observamos que en el CREA hay nada menos que 55
documentos de la gerente (sin contar otros muchos posibles casos con
60 LEONARDO GÓMEZ TORREGO
otro determinante que no sea el artículo, o bien sin determinante en la
función de atributo: Marta es gerente). Precisamente porque los académi-
cos tampoco deben por sí mismos forzar ningún fenómeno que no tenga
detrás una documentación sólida es por lo que han desaparecido del Dic-
cionario panhispánico de dudas formas con una -e paragógica que se
registraban en ediciones recientes del DRAE como clube (por club), clipe
(por clip) (todavía se mantiene clube en la edición de 2001, pero ya no
aparece clipe). Sí se justifican formas del mismo tenor como filme, viva-
que o fraque porque de ellas había documentación sobrada.
Todo lo dicho anteriormente nos lleva a la evidencia de que hoy el cri-
terio académico que rige por encima de cualquier otro a la hora de fijar la
norma es el criterio de uso culto o estándar: todos aquellos fenómenos
lingüísticos que se den en ámbitos cultos como los medios de comunica-
ción escrita, libros de ensayo o técnicos, tertulias con contertulios cultos,
etc., serán legitimados en la norma. Y ese nivel culto o estándar de refe-
rencia será el de España, el de la Argentina, el de Chile, el de Venezuela o
el de cualquier otro país de habla española; solo basta con que el fenóme-
no en cuestión esté instalado en el uso culto de cualquiera o de cuales-
quiera de esos países. Este es el carácter panhispánico que hoy, con muy
buen criterio, se sigue en las últimas obras académicas. Se evitan los
regionalismos, dialectalismos, etc., por entenderse que no forman parte
aún del uso general del español, lo que no quiere decir que los lingüistas
no tengan que ocuparse de ellos con el mismo entusiasmo (y dedicación)
con el que estudian y analizan los fenómenos del nivel estándar. Cabe
hacer, no obstante, algunas precisiones: cuando en ese ámbito culto se
producen claras vacilaciones entre posibles variantes de un mismo fenó-
meno, las Academias deben actuar tratando de fijar aquella que resulte
más acorde con el sistema; es lo que podríamos llamar el criterio de la
regularización. Así, por ejemplo, en unos medios de comunicación espa-
ñoles aparece el plural los talibán (respetando el plural del dialecto persa
del que procede esta palabra) y en otros aparece los talibanes. Parece
razonable que las Academias en estos casos tomen la decisión de fijar
como normativa esta segunda forma, que es la que corresponde al caste-
llano: si en singular la palabra en cuestión entró como talibán (un ta-
libán), el plural castellano debe ser el de talibanes, como de musulmán
(también procedente de un plural árabe) obtenemos musulmanes (sería
extraño hoy decir o escribir *los musulmán). Este mismo criterio es el que
han seguido las Academias para los plurales muyaidines (de muyaidín) o
fedayines (de fedayín), que es lo que siempre ocurrió con las voces que-
CRITERIOS ACADÉMICOS EN LA FIJACIÓN DE LAS NORMAS DE CORRECCIÓN… 61
rubines y serafines, cuyas formas en singular proceden también de un
plural hebreo. Es decir, que una palabra castellanizada, plural en su len-
gua de origen pero que entra como singular en castellano, debe seguir las
reglas morfológicas del español. Esto mismo es extensible a los plurales
italianos, que han entrado como singulares en castellano, del tipo espa-
gueti (un), paparazi (un) (así castellanizada en el Diccionario panhispáni-
co de dudas), confeti (un), grafiti (un) (se admite también la forma grafi-
to), etc. Sus plurales han de formarse en español con la -s de nuestro
sistema morfológico. De la misma manera, si hay documentación de arco
iris (en dos palabras; plural, los arcos iris) y de arcoíris (plural, los arcoí-
ris) (hay bastante documentación de esta forma, aunque mucha de ella sin
tilde en la i, sin duda por desconocimiento de la regla de acentuación del
hiato que en ella aparece), está bien que las Academias acepten la forma
en una sola palabra e, incluso, la prefieran, pues esa es la tendencia gene-
ral del sistema del español en compuestos sintácticos cuyo primer com-
ponente se pronuncia átono (pensemos en camposanto, padrenuestro,
baloncesto, balonmano, mediofondo —no registrada en el DRAE pero sí
en otros diccionarios—, tiovivo, caradura, decimotercero, avemaría,
ochomil…); hay también documentación suficiente para el reconocimien-
to de formas como puercoespín (plural puercoespines), guardiacivil (plu-
ral guardiaciviles), bocarriba, bocabajo, etc., si bien se siguen conside-
rando también normativos los compuestos de este tipo que por tradición
vienen escribiéndose en dos palabras. No dicen nada las Academias, ni
deben decirlo, sobre la posibilidad de escribir *panzarriba o
*cuestarriba, formas que responderían al mismo patrón de bocarriba y
bocabajo, pero de las que no hay documentación sufiente. La interven-
ción de las Academias en estos casos no solo es necesaria sino también
obligada: hay que fijar una norma acorde con nuestro sistema. Pero
obsérvese que las Academias actúan en estos casos sobre palabras o com-
puestos ampliamente documentados en el uso culto.
La segunda precisión es la de la castellanización de extranjerismos,
labor que se emprende por primera vez en el Diccionario panhispánico de
dudas de una manera coherente y, en mi opinión, muy acertada en la gran
mayoría de los casos. En líneas generales, las formas castellanizadas que
se proponen tanto en la palabra en sí como en los plurales correspondien-
tes presentan alguna documentación, aunque, todo hay que decirlo, en
algunos casos esta documentación es mínima. Quizá en este aspecto nor-
mativo no rige tanto el uso culto cuanto el rigor del respeto al funciona-
miento de nuestro sistema lingüístico. Así, si de la palabra inglesa caste-
62 LEONARDO GÓMEZ TORREGO
llanizada fan queremos formar el plural, este debería ser fanes (como de
flan, flanes; de pan, panes). De hecho ha triunfado sin problemas el plural
pines del singular pin („tipo de insignia‟), vocablo castellanizado, también
proveniente del inglés. No debe olvidarse que el plural fans es inglés y no
español, y si algo se castellaniza debe hacerse con todas las consecuen-
cias; de lo contrario, lo mejor será dejar la palabra sin castellanizar e
invitar al que escribe a que lo haga con resalte tipográfico.
La última precisión que quiero hacer se refiere a las nuevas normas
ortográficas; en este campo, no se sigue el criterio de uso, pues lo normal
es que las nuevas normas se den para simplificar el sistema o bien para
acercar, en la medida de lo posible, la escritura a la pronunciación. Esto
último se hizo patente en el reconocimiento de formas como yerba, yer-
bezuela, yerbabuena…, yedra, setiembre o sétimo (se trata de acometer
estos acercamientos escritura-pronunciación con la mayor cautela posi-
ble); por su parte, la simplificación la vemos en la supresión de la tilde en
palabras como el adverbio solo (de momento solamente se acentúa en
casos de ambigüedad), en los pronombres demostrativos (con tilde solo
en casos de ambigüedad), en los compuestos de verbo más clítico que dan
como resultado una palabra llana acabada en vocal o en -s (deme, dele,
seme, senos, denos, proponlo, detente, estate...) o en las palabras del tipo
guion, truhan, Sion, crio, crie, fio, fie, pio, pie (de piar), guio, guie, hui,
huis, flui, fluis (no deben confundirse estas formas con crío, críe, fío, fíe,
pío, píe, guío, guíe…), en las que se sigue, de momento, admitiendo la
tilde, aunque no es preferencia académica. La misma regla se ha extendi-
do a las formas verbales con tres vocales, de las que la del centro es una
vocal abierta y las otras dos son cerradas; por tanto, hoy las Academias
prefieren las formas sin tilde del tipo criais, crieis, fiais, fieis, piais, pieis,
guiais, guieis, riais, friais, si bien sigue siendo normativa, pero no prefe-
rida, su escritura tradicional con la tilde. En resumen, aunque el criterio
de uso culto es hoy el que más en cuenta se tiene a la hora de fijar nor-
mas, otros criterios como el de la regularización del sistema o el de su
simplificación también cuentan en casos o en campos concretos.
2. De la importancia del criterio de uso pueden dar cuenta los fenómenos
que comentaré a continuación, los cuales se consideraban incorrectos
hasta la aparición del Diccionario panhispánico de dudas, obra en la que
dicho criterio ha regido en la inmensa mayoría de los reconocimientos
normativos:
CRITERIOS ACADÉMICOS EN LA FIJACIÓN DE LAS NORMAS DE CORRECCIÓN… 63
a) La agrupación preposicional a por: esta agrupación, considerada
siempre incorrecta por la RAE, hoy goza ya de legitimidad normativa: Voy
a por el periódico; Salgo a por el pan; A por todas; A por ellos... Se trata
de una agrupación usada exclusivamente en España en cualquier nivel de
cultura; de hecho, aparece en muchos titulares periodísticos: “El Madrid a
por su undécima victoria consecutiva”. En los países hispanoamericanos
no se usa. Como su empleo se da en ámbitos cultos españoles como los
medios, las Academias han procedido a reconocerla como correcta,
aunque, como acabo de señalar, su uso se restrinja al área española.
Conviene recordar que su rechazo normativo se basaba en el argumento
de que dos preposiciones no pueden combinarse, lo que no parece
acertado, pues hay combinaciones del tipo para con, de entre, por entre,
de por (Viene de por ahí; Es tonto de por sí), por sobre (en zonas de
América: por sobre todas las cosas), tras de (Iba tras de sus pasos), de
hasta (Personas de hasta dos metros). Por otra parte, la agrupación a por
tiene la ventaja de evitar ambigüedades; así, un enunciado como Subo a
por la escalera solo significa „subo a buscar la escalera‟, mientras que
Subo por la escalera se entiende en España como „subo de peldaño en
peldaño‟.
b) Las perífrasis deber + infinitivo y deber de + infinitivo
significaban respectivamente obligación y conjetura. Pero como esta
diferencia normativa académica no se respetaba en el uso, incluido el de
los medios de comunicación, hoy en el Diccionario panhispánico de
dudas se dice por primera vez que la perífrasis deber + infinitivo (sin la
preposición de) puede usarse tanto para denotar obligación como para
denotar conjetura. De esta manera, un enunciado como Tu hijo debe estar
en casa puede significar que „tu hijo tiene la obligación de estar en casa‟
o que „es probable que tu hijo esté en casa‟; la ambigüedad la deshará el
contexto. Y si no se ha dado el paso en sentido contrario, es decir, poder
usar la perífrasis deber + de + infinitivo con el significado de obligación
es porque la documentación escrita de este uso es muy escasa, comparada
con el caso anterior (hay que decir, no obstante, que en la lengua hablada
más o menos culta de políticos, de tertulianos en debates y de otras
muchas personas que en principio se presumen cultivadas, también se oye
la perífrasis con de para la obligación; habrá que estar atentos, pues, a si
el fenómeno se instala en la lengua escrita culta de forma general).
c) Los verbos agredir, transgredir y abolir siempre se consideraban
defectivos: solo podían usarse las formas verbales que mantenían la vocal
temática -i- del infinitivo (agredió, agredía, etc.) y nunca aquellas que
64 LEONARDO GÓMEZ TORREGO
eliminaban esa vocal temática como agredo, agredes, transgreda, abole,
etc. Pero como las formas antes consideradas incorrectas aparecían en
niveles cultos continuamente (en los titulares periodísticos era normal
escribir Un espectador agrede al árbitro en el Bernabeu), estos verbos ya
pueden conjugarse de forma completa. Una concesión académica más al
uso culto. No obstante, es cierto que la documentación escrita de formas
como agrede o transgrede es mucho mayor que la de formas como abole,
abola… Eso quiere decir que, aunque para estas últimas formas la
documentación es escasa, las Academias han considerado que este verbo
debe seguir las mismas pautas morfológicas que los otros dos; o sea, nada
hay en el verbo abolir que impida que pueda conjugarse en todas sus
formas. En este sentido, el criterio de regularización del sistema ha
primado sobre el del uso culto, si bien hay alguna documentación de
formas como abole o abola.
d) Los verbos debatir y atravesar se consideraban siempre
transitivos, por lo que estaban obligados a llevar un complemento directo
y no otro que lo sustituyera: debatir un asunto; atravesar una crisis. Esta
ha sido la postura académica hasta la aparición del Diccionario
panhispánico de dudas. Como en el uso culto, sobre todo el de los
medios, era normal el empleo de estos verbos como intransitivos con un
complemento de régimen (debatir sobre un asunto; atravesar por una
crisis), en el diccionario que se acaba de mencionar ya se dan como
normativos los usos intransitivos.
e) En cuanto a los verbos acabados en -cuar, como adecuar, evacuar,
licuar, la RAE establecía que debían conjugarse como los verbos acabados
en -guar, es decir, con diptongo en toda la conjugación: averigua,
atestigua, adecua, evacua, licua. Pero en el uso culto eran también
normales las formas con hiato de los verbos en -cuar, sin duda por
analogía con todos los demás verbos acabados en -uar, salvo, como se ha
dicho, los que acaban en -guar. Por tanto, era frecuente ver en los
periódicos y oír en la lengua oral de locutores de televisión y radio las
formas adecúa, adecúe, evacúo, evacúan, licúo, licúas, etc., igual que se
dice consensúa, puntúa o atenúa. Una vez más, el uso culto de estas
formas hiáticas ha sido ya reconocido en el Diccionario panhispánico de
dudas.
f) Los verbos urgir y repercutir figuraban únicamente como
intransitivos en los diccionarios académicos: Urge la retirada de los
estatutos; La subida de los precios repercutirá en un menor consumo. Sin
embargo, desde hace unos años pululan por los medios de comunicación
CRITERIOS ACADÉMICOS EN LA FIJACIÓN DE LAS NORMAS DE CORRECCIÓN… 65
titulares como Los sindicatos urgen al Gobierno a que retire el proyecto;
Los sindicatos urgen la retirada urgente del proyecto del Gobierno; El
Gobierno repercutirá la subida de la gasolina en obras públicas. Es
decir, estos verbos usados como transitivos. Como ello está siendo
normal, en el Diccionario panhispánico de dudas ya se legitiman los usos
transitivos de tales verbos.
g) Hoy se dan como correctas en el dicho diccionario formas
superlativas con diptongo del tipo fuertísimo, valientísimo, recientísimo,
ciertísimo, etc., donde antes lo normativo o correcto eran respectivamente
las de fortísimo, valentísimo, recentísimo, certísimo, etc. (la forma
buenísimo era ya la más frecuente, frente a la muy culta bonísimo, que era
y es minoritaria), por el hecho de que están muy documentadas en la
lengua escrita culta (mucho más en la hablada). De la misma forma, se
admiten también hoy superlativos como pobrísimo, pulcrísimo,
asperísimo…, cuando antes lo correcto era únicamente escribir
paupérrimo, pulquérrimo o aspérrimo. Se reconocen tales formas porque
están ampliamente documentadas, aunque se siguen considerando más
cultas las formas del tipo fortísimo y las del tipo pulquérrimo.
h) Otros verbos como desmembrar, engrosar, cimentar, emparentar
o soterrar, que siempre se conjugaban con diptongación en los casos en
que la vocal de la raíz es tónica (desmiembra, como miembro; engruesa,
como grueso; cimienta, como cimiento; emparienta, como pariente;
sotierra, como tierra), hoy pueden también conjugarse sin diptongo por
estar ampliamente documentadas en la lengua escrita culta: desmembra,
engrosa, cimenta, emparenta, soterra. Lo mismo ha ocurrido con el verbo
asolar procedente de suelo: al lado de las formas asuela, asuele…se
consideran correctas hoy las formas asola, asole (estas formas son las que
en paridad corresponden al verbo asolar proveniente de sol). Así pues, en
la actualidad es tan correcto escribir El huracán lo asuela todo como El
huracán lo asola todo. Sin embargo, siempre se dirá Agosto asola los
campos, pues en este caso empleamos el verbo procedente de sol, es
decir, sin diptongo. Obsérvese que no se reconocen, sin embargo, formas
como *apreta, *frega o *descolla porque, aunque se oyen, no han pasado
aún a la lengua culta estándar.
3. Ahora bien, si el criterio seguido hoy por las Academias para fijar las
normas de corrección es el del uso culto, de forma especial el que aparece
frecuentemente (no esporádicamente) en los medios de comunicación, tal
y como estamos viendo, se tendrá que estar alerta ante fenómenos que
66 LEONARDO GÓMEZ TORREGO
hoy pululan por los medios con mucha frecuencia pero a los que las Aca-
demias no les dan aún legitimidad normativa. Veamos algunos de esos
fenómenos:
a) La expresión latina alma máter, presente en el Diccionario acadé-
mico, está compuesta por el adjetivo femenino alma (del latín almus-a-
um, „nutricio‟) y el sustantivo máter. Por tanto, esta expresión significa
„madre nutricia‟ y se aplica propiamente a la universidad, aunque por
extensión semántica, también se aplica o se puede aplicar a otras institu-
ciones. El problema se plantea cuando hay que encabezarla con el deter-
minante artículo. Según el Diccionario panhispánico de dudas, debemos
decir la alma máter, pues se trata de una expresión femenina cuyo primer
componente es un adjetivo que empieza por a tónica, pero no es un sus-
tantivo; de modo que igual que decimos y escribimos la áspera corteza,
la agria naranja, la alta montaña, debemos decir y escribir la alma
máter. Ahora bien, la documentación que hay de el alma máter (con el
artículo el) es muy amplia; mucho más que la forma considerada norma-
tiva. Si las Academias son coherentes con sus criterios, deberán admitir el
uso de la expresión con el artículo el, pues es normal en el uso culto
estándar. No importa que en sus principios el uso de el por la se haya
debido (y se deba) a la confusión del adjetivo alma con el sustantivo
homónimo. Si lo que importa es de verdad el uso culto, ya se debería
legitimar la expresión el alma máter al lado de la más culta la alma máter
(no hay que olvidar que en el español antiguo, además, la forma femenina
el podía emplearse también delante de adjetivos que empezaban por a
tónica: el alta montaña, por ejemplo).
b) Otro fenómeno cada vez más frecuente en la lengua escrita culta,
pero aún más en la lengua hablada de personas consideradas cultas, es el
de la no concordancia del pronombre le catafórico con su consecuente en
plural permaneciendo dicho pronombre permanece invariable en número.
Así, es frecuente ver escritos y oír enunciados como Quiero decirle a
todos los españoles; Las cosas que ahora mismo le preocupa a los espa-
ñoles... ¿Las Academias acabarán aceptando esta discordancia, muy fre-
cuente, como digo, en la actualidad (ya hay documentos de este fenómeno
en el español clásico)?
c) ¿Y qué decir de la concordancia del verbo haber usado como
núcleo de predicado concordando con lo que lo sigue? ¿Se admitirán
pronto concordancias como las de Han habido demasiados asuntos gra-
ves, Hubieron varios detenidos en la operación, Siguen habiendo aficio-
nados descontentos con el club? Esta concordancia del verbo con su
CRITERIOS ACADÉMICOS EN LA FIJACIÓN DE LAS NORMAS DE CORRECCIÓN… 67
complemento directo es anómala; no obstante, quienes establecen esa
concordancia sienten dicho complemento como un sujeto, dado el carác-
ter semántico existencial del verbo. Este fenómeno está muy extendido
por el español de América, por Canarias y por el Levante español, pero ya
se oye en hablantes que no pertenecen a esas zonas y se ve escrito en
algunos periódicos. ¿Cuándo se entenderá que hay documentación sufi-
ciente para su reconocimiento?
d) También se detectan en los medios de comunicación y entre locu-
tores de programas de informativos de radio y televisión concordancias
anómalas del tipo Esta madrugada se han detenido a varios terroristas en
un piso de Madrid; Se están buscando a los autores del atentado. Se trata
de una anomalía sintáctica, por cuanto el verbo no puede concordar con
su complemento directo; en estos casos tenemos oraciones impersonales,
o sea, sin sujeto o con un complemento directo de persona encabezado
por la preposición a. Pero si hacemos una busca detenida del fenómeno,
observamos que cada vez encontramos más casos de este tipo. ¿Se atre-
verán las Academias a reconocer este fenómeno, aunque constituya una
violencia gramatical, solo porque se documenta en la lengua escrita culta
y en la hablada de personas igualmente cultas? Incluso el fenómeno se
extiende a verbos intransitivos con complementos circunstanciales con
los que aquellos concuerdan: Se llegaron ayer a los 40º de temperatura.
e) ¿Y no son muchas más las personas, incluso las consideradas cul-
tas, que emplean los imperativos en su segunda persona de plural con la
-r en los verbos pronominales o en uso pronominal que, según la norma-
tiva actual, no deben llevarla? Son muchos los que dicen (se escribe poco
este fenómeno porque el imperativo es más propio del diálogo que de la
lengua escrita) enunciados como Imaginaros que alguien...; Fijaros en lo
que dijo...; Poneros de rodillas; Dirigiros al Jefe, etc. El fenómeno es
mucho más general con el verbo ir, donde la normativa sigue prescribien-
do la forma idos: Idos de este país; sin embargo, lo normal es oír y, cuan-
do se da el caso, ver la forma iros. ¿No habrá llegado el momento de
aceptar la forma iros del imperativo si las Academias son coherentes con
el criterio de uso culto o estándar?
f) Y no olvidemos el empleo en España de leísmos de les por los,
que las Academias no admiten aún. Como es sabido, se reconoce el leís-
mo de le por lo cuando el referente es un varón pero solo en singular, no
en plural. Sin embargo, la prensa escrita está llena de leísmos de este tipo
en plural, sin duda analógicos del singular: quien dice Al atracador le
detuvieron (en lugar del uso etimológico lo detuvieron), por analogía es
68 LEONARDO GÓMEZ TORREGO
posible que diga A los atracadores les detuvieron. ¿No sería lógico acep-
tar ya en estos momentos el leísmo de le por lo también en plural? Desde
luego, si nos fijamos en la documentación, no habrá más remedio que
admitirlo.
g) Habrá que seguir la pista de los sintagmas delante mío, detrás tu-
yo, encima suyo, etc. Se trata de formas hoy proscritas académicamente;
sin embargo, se oyen cada vez más tanto en España como en América. Si
a eso añadimos que no es ninguna aberración gramatical, pues se trata de
adverbios nominales (delante, detrás, encima, enfrente, debajo, cerca)
que se dejan acompañar de un posesivo, de la misma manera que lo hace
el adverbio alrededor, si bien en este caso no se comete error: alrededor
mío (tuyo, suyo...), entenderemos mejor el porqué de su uso y extensión.
Por otro lado, este uso con tales adverbios no está muy lejos de locucio-
nes del tipo al lado de, a través de, de parte de, en torno a, en contra
de..., que llevan complementos nominales (al lado del profesor, a través
del secretario, de parte de mi hermano, en torno a su familia), que permi-
ten sustituir el complemento por un posesivo: al lado suyo (a su lado), a
través suyo (a su través), de parte suya (de su parte) en torno suyo (en su
torno), en contra suya (en su contra), etc. También son normales estas
formas con los posesivos de primera y segunda persona: al lado mío, de
parte tuya... Es cierto, no obstante, que las expresiones de los adverbios
nominales con un posesivo (se exceptúa alrededor) se documentan poco
en la lengua escrita estándar; se dan, sobre todo, en la lengua hablada.
Pero ¿cuándo hay documentación suficiente para dar legitimidad norma-
tiva a un fenómeno como el que aquí se trata, sobre todo si hay alguna
justificación gramatical?
h) ¿No habrá llegado la hora de que las Academias reconozcan ya
como normativo el uso de la preposición en con el valor de „dentro de‟
por más que presente un valor anglicado?: En unos minutos estará con
ustedes el presidente. Tanto en la lengua escrita como en la hablada hoy
es totalmente normal este uso. ¿Por qué no se acepta en el Diccionario
panhispánico de dudas?
i) Habrá que seguirle la pista al infinitivo que se emplea con valor
fático para iniciar un discurso, reanudarlo o terminarlo: Señoras y seño-
res, DECIRLES que hemos recibido…; AÑADIR que estamos muy agradeci-
dos…, etc. Se trata de un fenómeno hoy muy frecuente en la lengua
hablada (por su carácter fático —se dirige a un interlocutor—, este fenó-
meno es más propio de la lengua hablada que de la escrita, aunque en esta
ya se documenta en mensajes de correo electrónico y en otros tipos de
CRITERIOS ACADÉMICOS EN LA FIJACIÓN DE LAS NORMAS DE CORRECCIÓN… 69
mensaje). Sobre este uso del infinitivo no se han pronunciado aún las
Academias, aunque gramaticalmente es, en principio, extraño: no es nor-
mal usar una forma no personal como núcleo principal del predicado de
un enunciado.
j) Aunque en la lengua hablada de personas poco cultas el dequeís-
mo (*Pienso de que me van a multar; *Es seguro de que me van a multar;
* Me alegra de que estéis aquí) es frecuente (entre las personas conside-
radas cultas y en la lengua escrita estándar esta incorrección es esporádi-
ca), no ocurre lo mismo con algunos tipos de queísmos (supresión de la
preposición de delante de la conjunción que cuando aquella es necesaria:
*Me acuerdo que aún no habíamos ingresado en la universidad; *Me
alegro que estéis aquí…), como los que se dan en las construcciones no
caber duda (de) que, no haber duda (de) que, estar seguro (de) que, estar
convencido (de) que. Los documentos que aparecen en el CREA sin la
preposición son muchos como para empezar a considerar la conveniencia
de su aceptación normativa (es cierto que los documentos con de son más
o menos el doble). En América, la ausencia de la preposición en estos
casos es mucho más frecuente que en España. Algo hay en dichas cons-
trucciones, en las que la supresión de la preposición es m que en las
ejemplificadas más arriba.
k) Está hoy muy documentado en la lengua oral culta y en la lengua
escrita estándar el uso del verbo cesar como transitivo; es decir, se usa en
enunciados del tipo El director de televisión ha sido cesado por el Presi-
dente (el uso pasivo presupone la transitividad del verbo cesar); Se rumo-
rea que van a cesar al director de Televisión Española. Lo correcto sigue
siendo hoy emplear en estos casos el verbo destituir o la construcción
causativa hacer cesar (hacer que cese). Pero en la lengua española hay
unos cuantos verbos, entre los que habría que incluir cesar, de carácter
causativo, que admiten el uso intransitivo y el transitivo (en este caso,
haciendo que el sujeto del verbo como intransitivo pase a complemento
directo del mismo verbo como transitivo: El agua hierve Alguien hier-
ve el agua; La campanas tocan Alguien toca las campanas, etc.; de ahí
los usos del tipo Cesó el director Alguien cesó al director). Si se ha
reconocido ya el uso transitivo de verbos como repercutir y urgir, ¿por
qué no reconocer el uso transitivo de cesar?
l) Y para terminar, hay que hacer alusión al uso de los determinantes
(también a veces de los adjetivos) que acompañan a sustantivos que em-
piezan por a- tónica, como hambre, área, hacha, agua… Son ya muchos
los documentos, al menos en España, donde se escribe este agua, ese
70 LEONARDO GÓMEZ TORREGO
área, el propio área, el mismo agua, todo el área… En la lengua hablada,
incluida la de personas presuntamente cultas, este fenómeno es mucho
más abundante. ¿Se atreverán las Academias a reconocer estas concor-
dancias, aún proscritas, por el mero hecho de que la documentación es
cada vez más abundante? Parece que muy poca gente conoce las normas
del uso de determinantes y adjetivos que se combinan con sustantivos
femeninos que comienzan con una a- tónica. ¿Debemos seguir luchando
para ganar la guerra, si ya es evidente que se han perdido varias batallas
en este terreno?
El criterio del uso culto abarca también el reconocimiento normativo
de ciertos fenómenos que en Hispanoamérica o en algunos lugares de
Hispanoamérica son frecuentes en niveles estándares, aunque en España
nos resulten extraños. En el Diccionario panhispánico de dudas ya se
legitiman fenómenos como el voseo, la pronunciación aguda de las pala-
bras futbol, coctel, frijol, chofer, beisbol, la pronunciación llana de video
y la esdrújula de vóleibol y de las palabras acabadas en -sfera: estratósfe-
ra, hidrósfera, ionósfera… También se recogen ya en dicho diccionario
formas morfológicas como las de el radio (acortamiento de radiorrecep-
tor), la manito (en España y México: la manita), el sartén, el sauna, la
bikini (o la biquini). Se da cabida también a formas sintácticas como qué
tanto (por cuánto) (Qué tanto ha cambiado la sociedad en unos años),
qué tan (por qué o cuán) (Qué tan amigo es de sus silencios), La vi a tu
hermana (por Vi a tu hermana), La pasamos muy bien anoche (por Lo
pasamos muy bien...) así como a los usos de no más, recién (con verbos
en forma personal: Llegó recién a casa el domingo) o jugar fútbol (te-
nis…). De igual manera, se admiten usos de verbos pronominales distin-
tos de los de España: enfermarse, regresarse, tardarse… En zonas riopla-
tenses se usa adherir sin pronombre (Yo adhiero a la causa). Incluso,
aunque con reservas, se reconoce como normativo el uso de la preposi-
ción hasta para indicar „principio‟, cuando en España y en otros lugares
de Hispanoamérica lo normal es que esta preposición indique „final‟: La
editorial abre hasta las tres significa en algunos lugares de América que
la editorial abre a partir de las tres. Bienvenidos sean estos reconocimien-
tos, pues los fenómenos correspondientes están instalados en el uso culto
de distintos países de Hispanoamérica (algunos, en toda Hispanoamérica).
Bienvenido sea, pues, el panhispanismo. Habrá que preguntarse, no obs-
tante, por qué las Academias no recogen en el Diccionario panhispánico
de dudas todavía como formas correctas los usos del llamado “que gali-
cado”, o sea, el que tenemos en enunciados como Es por eso que no lo
CRITERIOS ACADÉMICOS EN LA FIJACIÓN DE LAS NORMAS DE CORRECCIÓN… 71
llamé; Fue por Juan que me enteré; ¿Cuándo fue que viniste?, etc. Se
trata de un fenómeno muy arraigado en el español de América, incluso en
ámbitos cultos, si nos atenemos a la documentación escrita culta y a la
lengua hablada de hispanoamericanos considerados cultos.
EL CONCEPTO DE POLICENTRISMO: A PROPÓSITO DEL
ESPAÑOL DE AMÉRICA
Humberto López Morales
Asociación de Academias de la Lengua Española
0. INTRODUCCIÓN
En los mejores momentos de los estudios de la Filología Románica,
allá hacia finales del siglo XIX, se elaboró la teoría de las ondas que, par-
tiendo de zonas centrales llegaban, aunque con notable retraso, a las late-
rales. Como se recordará, esto daba como resultado que a estas últimas no
hubiesen llegado todos los cambios neológicos producidos en el centro.
Desde entonces se habló de zonas arcaizantes, título que correspondió,
como es sabido, a Portugal y a Rumanía respectivamente, aunque España
no quedaba enteramente fuera de esta clasificación.
Años después, algunos especialistas tradujeron esta estructura al mun-
do hispano: España, concretamente Sevilla y después Madrid, como zona
central, y América y Filipinas —si bien con muy diferente rango— las
laterales. Una parte notable de la dialectología hispanoamericana trabajó
entonces con estos conceptos y otros afines, de manera que lo ‗arcaizante‘
compartía sitio con otros rasgos.
Tras las independencias de la mayor parte del territorio americano, al-
gunos pensaron que había llegado el momento de la restructuración, que
contaría con el triste resultado de la fragmentación dialectal. Individuos
de gran lucidez y conocimiento de causa, como el venerable Rufino José
Cuervo, cambiando su postura anterior, pensaban que la fragmentación
74 HUMBERTO LÓPEZ MORALES
lingüística era inevitable, tal y como había pasado en la Romania con el
viejo latín, que había dado paso a las lenguas románicas.
No fue necesario dejar pasar mucho tiempo para que todos comproba-
ran que, a pesar del trabajo empecinado y constante desplegado por algu-
nos intelectuales para lograrlo, la tal desmembración lingüística no tuvo
lugar.
Pero pese a ello se hablaba y se habla del español americano como
lengua pluricéntrica; se cuestiona o se rechaza así su unidad lingüística
mientras que se proclama el vigor de los estándares regionales (México,
Argentina, quizás la zona andina) con fenómenos tan diferentes (al de las
otras variedades) en el extenso y variado mundo hispánico americano.
1. LAS ENSEÑANZAS DE LA SOCIOLINGÜÍSTICA ACTUAL
Empecemos a considerar estos postulados reconociendo que no existe,
y menos desde una perspectiva sociolingüística, ninguna lengua mono-
céntrica, al menos si por monocentrismo se entiende ausencia de varia-
ción. Cientos de páginas antiguas y modernas evidencian esta flagrante
realidad. Es verdad que durante algún tiempo se identificó este supuesto
monocentrismo con un ideal de lengua nacional que tuviese una sola
norma prescriptiva bien establecida y sólidamente codificada, pero este
concepto entendido así es cosa del pasado. Es evidente que el alemán, por
ejemplo, es una lengua policéntrica, puesto que en ocasiones los hablan-
tes de diversas regiones —Alemania y Austria, de una parte, y Suiza, por
otra— no se entienden completa y fácilmente entre sí.
No existe ninguna lengua, salvo las que se encuentran en pleno proce-
so de mortandad, que cumplan con las exigencias antiguas en cuanto a
inexistencia total de variación. Por lo tanto es un concepto que necesita de
modificaciones urgentes, en el mejor de los casos, aunque quizás sea más
provechoso mandarlo a retirar del todo.
La historia del español en América nos dice que quizás en épocas co-
loniales hayan podido existir diferencias lingüísticas muy marcadas. Me
refiero, desde luego, a los grandes centros virreinales (México, Lima),
elegantes y refinados, frente a los puertos de flota (Veracruz, La Habana,
Cartagena de Indias), populares pero adinerados, y todavía más, en oposi-
ción de estos dos primeros, a lugares pequeños y apartados. Es seguro que
la presencia de las lenguas indígenas tuviera también una influencia im-
portante en cuanto a diferencias dialectales, sobre todo en hablantes de un
EL CONCEPTO DE POLICENTRISMO: A PROPÓSITO DEL ESPAÑOL DE AMÉRICA 75
bilingüismo imperfecto. Lo primero ha dejado muy pocos rastros obser-
vables, pero los segundos todavía viven, sobre todo en zonas de fuerte
presencia maya (en Guatemala), y de quechua y de aimara (en territorios
de Ecuador, de Perú y de Bolivia especialmente). En Guatemala, por
ejemplo, existe un 35% de población absolutamente monolingüe en una
lengua indígena; en Panamá, un 22% y el Perú, un 15%. En México, sin
embargo, el monolingüismo indígena no pasa del 1,8%. Pero en estos
últimos casos, estamos hablando de un español muy transferido. Se trata
de una realidad lingüística muy particular.
Naturalmente que también existen otros casos marginales al español,
que no es posible tomar en cuenta para este tipo de análisis. Me refiero al
lunfardo y al parlache, y también aunque parcialmente al fronterizo o
portuñol y al espanglish. El lunfardo, palabra formada sobre lunfas ‗la-
drones‘ nació en Buenos Aires como jerga de la delincuencia; se trataba
de una lengua secreta, solo para iniciados que al usarla evitaban que la
policía descubriera sus mensajes. Hace muchos años, sin embargo, que el
lunfardo perdió completamente esta característica, convirtiéndose en un
lenguaje popular porteño. Sin duda la letra de los más famosos tangos ha
contribuido a desintegrar la función que tuvo en sus orígenes.
El parlache, en cambio, ha nacido en épocas recientes; es un lenguaje
marginal creado y hablado por las pandillas de Medellín y otras ciudades
colombianas (Cali, Pereira, Popayán), relacionadas con el tráfico de dro-
gas y la red subsidiaria de violencia que este engendra. La jerga de estos
sicarios, generalmente jóvenes y aun adolescentes, está basada en el léxi-
co y en la fraseología. Ha logrado crear un vocabulario orillero y cruel,
que se ha difundido con rapidez en el mundo de los violentos, los violen-
tados y en el ámbito carcelario.
2. ¿UNA LENGUA PLURICÉNTRICA?
Dejando estos casos aparte, y refiriéndonos al español ¿es posible
hablar hoy de una lengua pluricéntrica? ¿Existen dialectos muy marca-
damente diferenciados? Revisemos los más modernos y solventes estu-
dios lingüísticos sobre el particular.
La pronunciación y la entonación, aparte de quedar neutralizadas en la
lengua escrita, son de una variedad muy señalada en todas partes. No hay
novedad en este fenómeno universal, lo que no implica que impidan o que
76 HUMBERTO LÓPEZ MORALES
siquiera dificulten la comunicación regular, sobre todo, si contamos con
contexto, lo que es lo habitual.
Sabido es que salvo formas de tratamiento y de algunas estructuras
verbales (vosotros pensáis frente a ustedes piensan, por ejemplo, que no
es solo una distinción americana), los que trabajan en sintaxis dialectal
americana se las ven y se las desean para encontrar ejemplos que no obe-
dezcan a la influencia de lenguas indígenas. Estos casos son muchos y
están muy bien estudiados. Pero son otra cosa. En cuanto al español de
hablantes monolingües (o bilingües equilibrados) los casos son contados
con los dedos de una mano: el de oraciones como ―Yo vivo es en Cara-
cas‖ y poco más, porque otros ejemplos como ―en Puerto Rico no hay
teatros suficientes para esos artistas llevar su público‖ son un flagrante
calco de la sintaxis del inglés, lengua en la que las oraciones de finalidad
con para, aunque lleven sujetos discrepantes en sus dos sub-oraciones
constitutivas, usan el infinitivo y no el subjuntivo en la segunda (―para
que esos artistas lleven a su público‖).
Dejando al margen estos casos, no hay duda de que es el léxico el que
ofrece ejemplos más señalados. Sin embargo, conviene comenzar este
análisis señalando que todos los modernos estudios de lexicoestadística
señalan una y otra vez que el español posee un vocabulario compartido
que oscila entre el 85 y el 90 por ciento. Las diferencias, por lo tanto,
constituyen entre el 15 y el 10 por ciento. ¿Es posible calificar de policén-
trica una lengua que presente tan escasas diferencias léxicas?
Existe el llamado español total, concepto al parecer frívolo o natural,
que sin embargo desempeña una función importante; se lo debemos al
profesor de Augsburgo, Reinhold Werner. El concepto alberga todo (en
nuestro caso, el léxico) lo que pertenece a esta lengua. Obsérvese el
ejemplo propuesto, integrado por tres cadenas sinonímicas, sin duda in-
completas:
1. acera, andén, banqueta, bordillo, senda, vereda
2. andén, banqueta, bordillo, senda, vereda
3. acera
De las palabras que integran esas cadenas de nuestra muestra (1), algunas
pertenecen al español dialectal, es decir se conocen y se usan únicamente
en alguna o algunas variedades dialectales del español (2): banqueta en
México, vereda en la Argentina, etc. Otras, en cambio (3) son ‗usadas‘ o
‗conocidas‘ por todas las personas que dispongan de una cultura idiomá-
EL CONCEPTO DE POLICENTRISMO: A PROPÓSITO DEL ESPAÑOL DE AMÉRICA 77
tica básica, —acera— por lo que quedan excluidos aquellos hablantes
con muy poca educación, que vivan en bolsas urbanas de miseria o en
zonas rurales muy alejadas de las ciudades y de los pueblos, que carezcan
de radio y de televisión y que no tengan acceso a la prensa.
La realidad léxica es la siguiente. Un hablante dialectal (cosa que en
principio somos todos) dispone de ‗su‘ palabra o de ‗sus‘ palabras para
nombrar una realidad determinada. Pero, además de ‗sus‘ palabras, un
hablante escasamente cultivado suele entender otras que no usa habitual-
mente (quizás nunca), que solo pertenecen a su competencia pasiva: pue-
de descodificar el mensaje. Nada sorprendente sino habitual. No solo en
lenguas extranjeras podemos comprender mucho más de lo que somos
capaces de producir. Y no siempre el contexto lingüístico o el situacional
son los que lo permiten.
Estas palabras que no usamos pero que comprendemos suelen perte-
necer el español general. Porque no es solo a un hablante determinado al
que le pasa, sino a muchos. De ahí que, aunque los hablantes dialectales
digan habitualmente banqueta, o bordillo o vereda, la gran mayoría de
ellos comprende también que acera es un sinónimo de uso más general y
extendido porque lo oye en la televisión internacional y lo lee en la prensa
en Internet. Siempre recordaré a un camarero guatemalteco que insistía en
traducirme (¡a mí!) palabras hispanoamericanas con otras españolas: ―eso
está como a tres cuadras de aquí‖, me decía, y añadía de inmediato:
―cuadra quiere decir calle‖; ―puede ir caminando‖, continuaba, ―no nece-
sita carro‖: y especificaba: ―aquí carro es un coche‖. La curiosa situación
solo terminó cuando le expliqué que a pesar de mi acento algo mixto, yo
era también hispanoamericano. ―¿Cómo sabe usted esas palabras que se
usan en España?‖ ―Porque veo el canal internacional; no me pierdo ni un
solo partido de fútbol‖.
Para comprender mejor el entretejido comunicativo solo hay que repa-
sar lo que la sociolingüística nos ha enseñado desde hace ya varias déca-
das. Eso que llamamos convenientemente ‗lengua‘ es en realidad un con-
junto de variedades (los llamados también dialectos), y esas variedades a
su vez son un conjunto de sociolectos que cuentan con variedades etarias
y de sexo-género. Y por si esta variación fuera poca, está también la dife-
renciación estilística.
Un mexicano, pongamos por caso, al hablar con sus pares sociolin-
güísticos, tanto jóvenes como mayores, tanto hombres como mujeres,
usará habitualmente la palabra banqueta. Pero si cambia de un estilo
espontáneo a otros intermedios y a cuidadosos tenderá a usar acera, que
78 HUMBERTO LÓPEZ MORALES
considera de conocimiento general o quizás palabra más fina y elegante.
No digamos si habla con un hispanohablante extranjero. Esto es un hecho
de todos los días.
Hace poco tiempo en Madrid, coincidimos en una cena un cubano de
Miami amigo y un español, ambos informáticos. En un momento dado mi
amigo insistía en lo contento que estaba porque el día anterior había co-
mido guanajo, y aunque añadió que esa alegría se debía a que ―le gusta-
ban muchos las aves‖, su colega madrileño solo había entendido que el tal
guanajo era un ‗ave comestible‘. No satisfecho con esa impecable deduc-
ción no pudo evitar preguntar: ―¿Qué es eso de guanajo?‖ Mi amigo,
impertérrito, respondió ―pavo‖. La traducción al español general (pavo)
de un término del español dialectal (guanajo) zanjó rápidamente la curio-
sidad de su colega.
Esto parecería indicar que hay siempre en las lenguas un sinónimo
universalmente aceptado de sus términos dialectales. Pero no es así.
En el caso de carro, coche, auto/automóvil y máquina la cosa parece
fácil porque muchos de los países que usan carro o coche como primera
opción, aceptan auto/automóvil como segunda. Esta es la salvación, pues
carro y coche significan cosas bastante encontradas en el mundo de hoy
—coche, ‗automóvil‘ en España y en parte de América, y ‗coche de caba-
llos‘ en amplias zonas americanas. Luego la comunicación interdialectal
está asegurada. Pero ¿qué sucede —por ejemplo— con la cadena (cuasi)
sinonímica: dirección, el guía, manubrio, manivela, timón, volante para
‗pieza, generalmente en forma de aro con la que el conductor dirige un
vehículo automóvil‘?
La más usada en México es dirección, el guía en la República Domi-
nicana y en Puerto Rico, manubrio en Venezuela, Chile y la Argentina,
manivela en Costa Rica, timón en Guatemala, El Salvador, Panamá, Cu-
ba, la República Dominicana, Colombia y Perú; y volante en España,
México, la República Dominicana, Puerto Rico, Ecuador, Venezuela,
Perú, Bolivia, Paraguay, La Argentina y Uruguay. Pues bien, aunque
volante sea la palabra usada por el 79,6% de la comunidad hispánica, no
es comprendida con facilidad por el resto de los hispanohablantes, a me-
nos que el contexto lo precise mucho. Volante tiene enemigos poderosos:
en primer lugar es palabra polisémica (cuenta con 14 acepciones en el
DRAE) y, además, presenta restricciones semánticas pues en algunos paí-
ses, como México, se aplica fundamentalmente a lanchas y a barcos.
También manubrio y manivela cuentan con restricciones de importancia,
y no digamos timón, que en muchos países es únicamente para barcos y
EL CONCEPTO DE POLICENTRISMO: A PROPÓSITO DEL ESPAÑOL DE AMÉRICA 79
lanchas. Sólo la perífrasis definitoria o el contexto conversacional puede
salvarnos de la duda. Pero a la corta o a la larga, suelen salvarnos.
Los estudios léxicoestadísticos hechos en fechas muy recientes sobre
diversas variedades dialectales vienen a confirmar, aunque con algún que
otro sobresalto, que la lengua española posee entre un 85 y un 90 por
ciento de vocabulario compartido, lo que deja la mayor parte de la res-
ponsabilidad de diferenciación dialectal en la pronunciación y en los
esquemas entonativos, todavía insuficientemente estudiados estos últi-
mos.
Un estudio pionero que trataba de establecer el índice de unidad de al-
gunas variedades americanas arrojó datos muy elocuentes. Se trataba de
tres ciudades antillanas: La Habana, Santiago de los Caballeros y San
Juan de Puerto Rico, y el material utilizado fue el vocabulario referido al
cuerpo humano, recogido en el Cuestionario del Estudio Coordinado de la
Norma Lingüística Culta de las Principales Ciudades del Mundo Hispáni-
co. La parte analizada del Cuestionario estaba integrada por 331 entradas.
La producción total de palabras fue de 12.605, de las cuales 2.408 eran
vocablos.
Un altísimo 91,2 de todos los vocablos recogidos en esa investigación
pionera eran comunes a las tres ciudades; un 3,7% ofrecían discrepancias
parciales, y un 5,1%, discrepancias totales: esternón, caspa, cara, sudor,
sienes, dejas, ojos, párpados, arrugas, verruga, lunar, poros, nariz, mo-
cos, boca, labios, saliva, lengua, dientes, encías, oídos, orejas, garganta,
amígdalas, hombros, pulmones, corazón, espalda, médula espinal, pezón,
cintura, caderas, ombligo, hígado, riñones, venas, sangre, bazo, vejiga,
brazo, antebrazo, codo, manos, dedos, y un amplio etcétera.
Otros trabajos similares, aunque con diferentes campos léxicos y
muestras más abarcadoras, han ido ofreciendo mucha información adicio-
nal, y en la misma dirección.
Una investigación sumamente curiosa se proponía todo lo contrario: ir
al encuentro de palabras desiguales, ya que se procuraba estudiar la varia-
ción léxica. Se estudiaron muy diferentes campos semánticos (alimenta-
ción, vestuario, la casa, la familia, el ciclo de vida, la salud, la vida social,
las diversiones, la ciudad, el comercio, transportes y viajes, medios de
comunicación, comercio exterior, política nacional, sindicatos y coopera-
tivas, profesiones y oficios, mundo financiero, la enseñanza, la iglesia,
meteorología, el tiempo cronológico, el terreno, vegetales, agricultura,
animales y ganadería).
80 HUMBERTO LÓPEZ MORALES
La idea que guió este estudio era la de ofrecer garantía de variación
léxica, por lo que no fueron seleccionados de este gran inventario aque-
llas palabras que investigaciones anteriores calificaban como comunes a
todas las variedades dialectales hispánicas (por ejemplo, esqueleto,
cráneo, hotel, fruta, pantalón, camisa, arquitecto, y muchas más).
Lo verdaderamente curioso de este trabajo es que a pesar de todas las
precauciones desplegadas para ir en busca solo de la variación, y que tras
haber eliminado del inventario básico aquellas que estorbaban a este
propósito, las palabras coincidentes ascendieron a un 32,2 %, es decir, a
una tercera parte del total.
Mientras que los estudios citados hasta aquí trabajaban con cuestiona-
rios tradicionales, otros más recientes han basado sus investigaciones en
el marco teórico-metodológico de la disponibilidad léxica. El primero de
ellos sorprendió a todos los estudiosos de estos temas. El resultado fue
que los índices de compatibilidad léxica fueron realmente bajos entre la
ciudad de Madrid y Las Palmas de Gran Canaria y los países hispanoame-
ricanos, la República Dominica y Puerto Rico.
Que entre Madrid y Las Palmas el índice de compatibilidad fuera de
solo un 22,02%, y sobre todo, que entre la República Dominicana y Puer-
to Rico, separadas solo por unos pocos kilómetros y con mucha interrela-
ción, hubiera tan solo un 14,80% era algo que costaba creer, pues esas
cifras venían a contradecir todo lo que se sabía hasta entonces.
Los exámenes de la metodología empleada por Juan López Chávez no
se hicieron esperar, produciendo, además, nuevas investigaciones en esa
línea, aunque refinando la metodología empleada por el investigador
mexicano. Orlando Alba descubrió que el trabajar con todas las palabras
que aparecían en las listas de disponibilidad, hasta la última de ellas,
ampliaba escandalosamente el margen de disimilitud, pues al final del
tiempo destinado a las respuestas se disparaban las respuestas individua-
les y se falseaba la realidad colectiva.
Como corolario a este descubrimiento, el profesor Alba decidió traba-
jar tan solo con una parcela inicial de las listas que producía en estos test
asociativos el estímulo inicial. Decidió que fueran las primeras cincuenta
palabras que llegaban a la memoria de los sujetos de la muestra.
En el centro de interés ‗el cuerpo humano‘, clásico ya desde los pri-
meros estudios franceses de disponibilidad de Michéa y Gogenheim, el
índice de compatibilidad de los cinco puntos estudiados (Puerto Rico,
Madrid, México D.F., la ciudad chilena de Concepción y su propia inves-
tigación de la República Dominicana) fue de 32, el de 4 de los 5 puntos,
EL CONCEPTO DE POLICENTRISMO: A PROPÓSITO DEL ESPAÑOL DE AMÉRICA 81
fue de 7 y el de 3 de los 5 puntos fue de 9. Ya estamos ante cifras más
aceptables. Pero con todo, el no tomar en consideración las palabras que
ocupaban puestos inferiores a la posición número 50 obligó a no incluir
otras muchísimas coincidencias. Por ejemplo, la palabra cintura pudo
entrar en Puerto Rico porque allí ocupaba justamente el puesto 50, pero
no fue posible incorporarla en Madrid porque su puesto era el 55, ni en
Concepción (puesto 59), ni en la República Dominicana (puesto 62) y
mucho menos en México D.F. donde cintura ocupaba la posición 126.
La modificación metodológica de Alba, fue analizada por los investi-
gadores canarios José Antonio Samper y Clara Eugenia Hernández, y en
su lugar hicieron su propia propuesta que era la de trabajar con el 75 %
del índice acumulado del material de las listas de disponibilidad. El resul-
tado de este nueva metodología no se hizo esperar: los índices de compa-
tibilidad entre Puerto Rico y Canarias ascendieron al 91%.
El 9% sobrante contaba con una lista de 88 vocablos presentes en las
listas puertorriqueñas que no tenían paralelo en las canarias. El estudio de
estas excepciones demostró que algunas eran debidas a diferencias meto-
dológicas menores. Por ejemplo, en Puerto Rico se separaron términos
como maestro/maestra, que aparecían en Canarias bajo la misma entrada;
expresiones como ver televisión, ir a la playa y correr bicicleta aparecían
en Canarias bajo los sustantivos respectivos y en Puerto Rico, no. En
otros casos, las diferencias obedecían al grado de especificación de ambos
trabajos: el hecho de que bajo el centro de interés 09 ‗Modos de airear un
recinto‘, Canarias especificaba que se trataba de medios artificiales, y
Puerto Rico, no, produjo que en los materiales puertorriqueños se leyeran
términos como claridad, sol, aire fresco y frío. Y desde luego, algunos
términos que en Puerto Rico aparecían en inglés, estaban en español en
Canarias. Todo ello invitaba a los estudiosos canarios a reducir a 57 las
palabras verdaderamente discrepantes entre ambos lugares.
Si se pasa de estos análisis a los efectuados sobre medios de comuni-
cación, muchos ya y muy solventes, los datos no pueden ser más elocuen-
tes. Del importante manojo con que contamos extraemos el de una inves-
tigación colombiana de hace unos diez años: los índices de léxico
compatible con el del español general son altísimos, más del 90% como
puede apreciarse. Téngase en cuenta, además, que los instrumentos de
contrastividad empleados aquí fueron el Diccionario de la Lengua Espa-
ñola, de la RAE, y el de María Moliner. A ello sin duda se debe el que
términos hoy muy usuales, empleados en todos los tipos de medios —
radio, televisión y prensa— no hayan podido ser catalogados entonces
82 HUMBERTO LÓPEZ MORALES
como de la lengua general, puesto que todavía no lo eran, o que por di-
versas razones no cabían en esos repertorios lexicográficos (palabras
compuestas, derivadas, etc.).
Una de esas investigaciones sobre los medios, esta vez hecha por el
mexicano Raúl Ávila, demostró sin lugar a dudas que el léxico utilizado
en CNN en español era el general en un 99,25%, lo que dejaba un escasí-
simo 0,75% para palabras de origen local, y que el Canal de Noticias
Internacional manejaba el 98% de vocablos de uso general. Las conclu-
siones finales de este y otros estudios paralelos indican que un espectador
de televisión en Hispanoamérica oye un máximo de 25 localismos por
cada 10.000 palabras de la lengua general.
Si pasamos de la lengua empleada en la comunicación habitual a la de
los medios de comunicación pública, encontramos lo siguiente.
La prensa, sobre todo la que puede consultarse en cualquier parte del
mundo debido a su soporte informático, puede ser leída y por lo tanto
entendida con toda facilidad por cualquier lector que sepa español. Y no
vale argumentar que este tipo de textos está especialmente escrito para la
enorme variedad de lectores que lo consultan, mientras que los periódicos
impresos en papel, de consumo (presumiblemente) limitados a ámbitos
nacionales son otra cosa, puesto que en ellos se da rienda suelta a los
dialectalismos propios de cada país. La realidad es que los costes que
supone para cualquier empresa producir dos periódicos diferentes ha
terminado por arrumbar esta posibilidad; las diferencias que pueden en-
contrarse hoy entre la versión impresa de un periódico y la cibernética,
cuando todavía existen, son mínimas, y trata esencialmente de eliminar
algunos materiales muy locales.
El estudio de una muestra representativa de varios periódicos ameri-
canos (el Excelsior de México, El Tiempo de Bogotá, el Universal.com de
Venezuela y La Nación. Line de la Argentina, más el español El País.
Com), en el que se tomaron de cada uno de ellos muestras de artículos de
opinión (editoriales con temas y debates de nivel nacional), de contenidos
(economía, cultura y deportes) y espaciales (temática nacional o regio-
nal), integrada por 12.000 palabras gráficas (7.000 unidades nocionales),
descubrió que el 98.8% eran palabras del español general; solo el 1,2%
eran vocablos pertenecientes a alguna variedad particular: en España,
hoyo (en lugar del español general hueco); de México, laborar (trabajar),
comunicadora (persona con actividad pública y capacidad para conectar
con las masas), penetración (acción de llegar a los votantes un mensaje
político), internación (introducción de mercancías) disquera (compañía
EL CONCEPTO DE POLICENTRISMO: A PROPÓSITO DEL ESPAÑOL DE AMÉRICA 83
de grabación de discos), desplumadero (casa de juego) y externar (mani-
festar una opinión); de Colombia, poner de presente (poner de manifies-
to), puro (solo, mero), finquero (persona que explota una finca), plagiada
(secuestrada), gualandayes (árbol típico del país), resbaloso (resbaladi-
zo), acacia amarilla (bastarda, falsa) y cafetero (caficultor).
En Venezuela; bate (instrumento del juego de béisbol), bochinche
(lío, tumulto), relajo (desorden), malandro (ladrón, delincuente), fatiga
(hambre, aburrimiento, sobre todo político), piratas de carretera (delin-
cuentes que actúan en la carreteras), narcomula (persona dedicada a
transportar drogas), combinado (equipo deportivo), bombillo (bombilla),
buseta (autobús pequeño), chorear (robar), estar acoplado (estar consti-
tuido), y en Argentina: alternadas (alternas), remover (trasladar), mix
(mezcla), suba (subida), pitazo (sonido de un silbato), riesgo país (des-
confianza hacia la situación financiera del país), dictado (celebración),
pase (préstamo), envión (empujón), tomar contacto (establecer contacto),
en procura de (en busca de).
Dudo de que aún sin contexto un hispanohablante no logre entender el
significado de pirata de carretera, riesgo país, laborar, resbaloso, cafete-
ro, etc. Así lo demostró una pequeña prueba en la que oraciones como:
―A veces el técnico nombra, a su amaño, a personas que no son compe-
tentes‖ (Colombia) = ‗artimaña para conseguir algo‘, o ―La caída produc-
tiva estaba a punto de tocar piso‖ (México) = ‗tocar fondo‘.
Otro tanto ocurre en la televisión hispana.
Las telenovelas hispanoamericanas, después de un par de décadas de vida
local llegaron a convertirse en jugosos productos de exportación. Para
ello, la buena y fácil comprensión de los contenidos revestía una impor-
tancia excepcional. A favor de este principio fundamental quedaron eli-
minadas las localizaciones específicas, las referencias a sitios determina-
dos, las menciones a personajes y sucesos históricos o de la actualidad
local, y cualquier otro elemento que pudiera entorpecer la recepción del
‗producto‘.
Se ha insistido mucho en que fue entonces cuando la lengua de estos
culebrones empezó a neutralizarse y consecuentemente los localismos
léxicos y fraseológicos comenzaron a desaparecer de sus diálogos. Pero
quizás no sea esto del todo cierto porque una novela como Simplemente
María, producida en Lima en los primeros tiempos logró dar la vuelta al
mundo hispánico en más de una ocasión. Según declaraciones de Delia
Fiallo, escritora veterana en estos libretos (ya los escribía para las radio-
novelas de su Cuba natal), confesaba en un curso que dictó en la Univer-
84 HUMBERTO LÓPEZ MORALES
sidad Menéndez Pelayo de Santander que las claves del éxito de una
telenovela radicaban en evitar una coloración excesivamente local de la
lengua en que se expresan los actores. A estas declaraciones apostilló
certeramente Juan Ramón Lodares: los guionistas y asesores lingüísticos
buscan, más que un estilo plenamente neutro que podría sonar artificioso
—¡y tanto, añadiría yo!— la utilización de rasgos comunes, inteligibles
para todos.
Como corroboración de esto, el estudio de un corpus integrado por li-
bretos de telenovelas, arrojó que de un total de 29.097 palabras, el 99,8%
estaba constituido por palabras del español general. Los –ismos estaban
representados por entre un 0,2 y un 0,3%. Dentro de este total, a los ex-
tranjerismos correspondió el 0,03%, es decir, 3 por cada 10.000 palabras
(21 en total): baby, bye, chance, hey, locker, miss, okey, show, smog,
suite, suchi, test, vedette y yes, algunos con más de una aparición. Más
interesante aún es que esos textos, correspondientes a Desencuentro,
producida por Televisa, y Mirada de mujer, de Televisión Azteca, fueron
escritos originalmente para un público mexicano, no para audiencias
internacionales.
3. UNA PALABRA FINAL
Tras analizar con cuidado y rigor los ‗argumentos‘ que se presentan
para demostrar la existencia de policentrismo en el caso de la lengua
española, no parece sostenerse tal afirmación. Más bien triunfa lo dicho
en más de una ocasión por mi maestro D. Rafael Lapesa, que el español
es una lengua relativamente homogénea, lo que permite que nos enten-
damos todos sus hablantes no importa de dónde provengamos. Felicité-
monos todos por ello.
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BREVE PRAXIS LINGÜÍSTICA SOBRE LAS PINTADAS
EN LA CIUDAD DE GRANADA
Leopoldo Ildefonso Baliña García
Universidad de Granada
Yo afirmo que la Biblioteca es interminable1
Jorge Luis Borges
0. INTRODUCCIÓN
Cuando era niño me llamaba mucho la atención y nos hacía mucha gracia a todos los
amigos el hecho de que en una de las paredes exteriores de una panadería del barrio
sevillano en el que vivíamos aparecieran escritos como los siguientes:
―Mari pare panes‖
―Mari tiene el coño en forma de bollo de Castilleja‖
Quizás empezó allí mi deseo de poder estudiar algún día con detenimiento y con
ciertas bases lingüísticas aquellas manifestaciones populares tan donosas y tan espontá-
neas, las cuales rompían con la norma de la decencia infundida por nuestros mayores.
El presente estudio no es sino un pequeño muestrario del casi infinito y prácticamen-
te inabarcable universo de las pintadas en una ciudad como la capital nazarí, así como el
intento de su clasificación. El muestreo está compuesto por 3.000 fotografías (Anexo
12).
Nos centraremos en el lenguaje escrito no oficial ni convencional tanto en los espa-
cios exteriores como en los interiores, haciendo hincapié en las pintadas textuales y en
sus variantes, y dejando para otro momento las pintadas de espacios no urbanos.
Consideremos sólo los principales objetivos que pretendemos alcanzar en este exiguo
esbozo, conociendo el poco entusiasmo que las pintadas han ocasionado tanto en la
mente colectiva como en la individual de los investigadores de la Lengua española, y
sabiendo de antemano que este estudio no es sino un primer bosquejo que más adelante
podremos desarrollar más profundamente.
1. OBJETIVOS PRETENDIDOS EN ESTE ESTUDIO
1
―La Biblioteca de Babel‖, Ficciones, p. 87. Las páginas referidas son las de las ediciones apuntadas
en las referencias bibliográficas.
2
El soporte de este anejo es digital y contiene 3.000 fotografías de los diferentes tipos de graffiti y
pintadas callejeras seleccionados dentro de la capital granadina y de sus alrededores, se presentan de una
manera adecuadamente enumerada y clasificada, partiendo del estudio que hemos llevado a cabo. El inte-
resado podrá consultar dicho material poniéndose en contacto con el Departamento de Lengua Española
de la Universidad de Granada. Téngase en cuenta que las fotografías se hallan registradas en el Registro
de la Propiedad Intelectual de la Junta de Andalucía y que, por tanto, el contenido del DVD está protegido
por la ley y no podrá ser utilizado sin permiso expreso y por escrito de su autor.
E. T. Montoro del Arco (ed.): El español del siglo XXI. Actas del las XIV Jornadas sobre la lengua española y su
enseñanza. Granada: Universidad de Granada.
88 LEOPOLDO ILDEFONSO BALIÑA GARCÍA
Enumeremos los puntos principales sobre los cuales procuraremos hacer recaer el
mayor peso de nuestro esfuerzo:
1. Conocer la distinción entre graffiti y pintada callejera.
2. Subrayar el poco material descriptivo existente sobre las pintadas callejeras en
español, señalar muy por encima algunos de los trabajos realizados al respecto y
romper una lanza a favor de un incremento en torno a las investigaciones con
respecto a las pintadas, especialmente desde una perspectiva lingüística (Angulo
2006: 1-3).
3. Proponer una clasificación coherente de las pintadas recogidas en la ciudad de
Granada.
4. Caracterizar los principales grupos de pintadas desde un punto de vista fundamen-
talmente lingüístico.
5. Plantear una puntilla sociolingüística en cuanto al sexo de los autores de las pinta-
das: servicios de mujeres / servicios de hombres.
2. METODOLOGÍA UTILIZADA
El método de recopilar el corpus para el estudio no ha sido más que el de ir andando
por las zonas que previamente se habían explorado y que habían dado un satisfactorio
nivel de presencia de muestras ya fuera en lugares exteriores como en interiores, y hacer
las fotografías de manera espontánea y al azar —y digo al azar por las cuestiones es-
tadísticas que en otro momento realizaremos: que no serán muy fiables pero sí nos
darán una primera idea de la cantidad estimable de cada uno de los tipos de pintada—.
El muestreo fotográfico se llevó a cabo entre los días 7 de octubre y 21 de noviembre
de 2006 en una primera fase, y entre los días 2 y 31 de enero de 2009 en una segunda,
por ciertos barrios de la ciudad de Granada: Los Pajaritos, San Francisco, Parque Nueva
Granada, Cartuja, Centro, Albayzín, Bajo de Cartuja, Almanjáyar, zona de Alcampo,
Plaza de Toros, El Realejo, San Conrado, Ciudad Jardín, Campus Universitario de Car-
tuja, Facultad de Traducción e Interpretación, Facultad de Trabajo Social y Facultad de
Ciencias Políticas y Sociología, en cuanto al exterior urbano; Centro de visitantes Puer-
to Lobo, Área recreativa La Alfaguara, Mirador de Víznar, Sendero de la Cueva del
Agua, Cueva del Agua (en el Parque Natural Sierra de Huétor), Centro de visitantes El
Dornajo (en el Parque Natural de Sierra Nevada), con respecto al exterior no urbano;
Facultad de Filosofía y Letras, Facultad de Farmacia y Nutrición, Facultad de Ciencias
Políticas y Sociología en sus respectivos retretes y mesas de bibliotecas o salas de lectu-
ra, así como en los aseos de las Estaciones de trenes y autobuses de la capital granadina,
en cuanto al interior urbano.
BREVE PRAXIS LINGÜÍSTICA SOBRE LAS PINTADAS EN LA CIUDAD DE GRANADA 89
He optado por fotografiar y transcribir3 a un
Imagen 1
tiempo las pintadas (ya que sólo el método de la
trascripción me parecía poco apropiado para textos
tan complejos, pues dicho traspaso al papel los des-
figura, irremediablemente, de una manera u otra),
para que podamos palpar con los ojos la intenciona-
lidad y la pericia del autor; por ejemplo, simple-
mente la no linealidad del texto es un factor que
debemos tener en cuenta: el escribiente puede trazar (Pasillo―RECIEN PINTADA‖
de la Facultad de Farmacia de
la frase o la palabra de manera paralela al eje hori- Granada, Granada)
zontal, tomando como referente el suelo, el techo,
el bordillo, etc.; sin embargo, en muchas ocasiones
se opta por escribir el texto doblado (imagen 1). Asimismo, bajo cada fotografía indica-
remos el lugar en el que fue recogida.
Por otro lado, el número de inconvenientes con los que se topa el investigador ante
este tipo de manifestaciones es muy elevado, por varias razones, las cuales pueden ser
inquiridas a partir de los siguientes puntos de la metodología:
a) En muchas ocasiones el código se encuentra tan
Imagen 2
especializado que ni siquiera un lector de nivel
medio puede llegar a comprenderlo (por supuesto
no poseen un contenido absurdo ni vacío como
piensan algunos (González 1993: 6; la cursiva en
todos los casos es siempre mía). A veces podemos
intuir algo, otras veces ni eso; las consignas, abre-
viaturas, acrónimos, lemas, etc. son incomprensi-
―Dr Menguele‖
bles en bastantes muestras, puesto que el lector no (Calle Espino, Granada)
comparte dicho código —incluido el investigador—
(Baudrillard 1974: 31). Un ejemplo en este sentido,
del que pude participar personalmente ya que en un principio no entendía su significado
pues lo consideraba una firma sin más, es el de la imagen 2. Si no sabemos qué referen-
te denota el texto no sabremos cuáles podrían ser sus implicaturas. Si estamos al tanto
de que dicha pintada hace referencia al sanguinario
―doctor muerte‖ de las SS nazis sí. Imagen 3
Otro caso que sí pude más o menos vislumbrar
fue el texto de la pintada de la imagen 3. Sabiendo
las significaciones a las que puede estar haciendo
referencia la pintada, puedo preguntarme si ésta es
una mera felicitación de hace veintiséis años (algo
poco probable) o si, por el contrario, es una pintada
irónica, casi mordaz, aterradora, si mantenemos en ―FELIZ 1984‖
nuestro horizonte de expectativas la novela de Ge- (Calle Valentín Barrecheguren, Gra-
nada)
orge Orwell, 1984, así como la perspectiva intelec-
tual de cómo la sociedad se está convirtiendo en un
3
Estas trascripciones se apuntarán tal cual aparecen en la pintada, esto es, normalmente no se siguen
las normas académicas de escritura. Los signos empleados son similares a los usados en msn, sms, chat,
etc.
90 LEOPOLDO ILDEFONSO BALIÑA GARCÍA
objeto observado y manipulado por algún Gran Hermano.
b) Nos encontramos ante un texto polimórfico y saturado, no estrictamente lineal, aglu-
tinado y profuso en cuanto a la información, pues normalmente el conjunto de la pintada
es obra de varios autores diferentes cuyos rasgos han ido superponiéndose a los trazos
anteriores: lo que Angulo Manso felizmente llama cadenas de mensajes (2006: 2-3).
c) Las pintadas son efímeras, sobre todo las realizadas en el polvo de los coches4, prin-
cipalmente por tener una esencia de hecho vedado; y por ser un texto compuesto mu-
chas veces por varios autores que escriben encima de las pintadas de sus colegas
(Baudrillard 1976: 54). De hecho, la mayoría de las pintadas que recogimos en su mo-
mento ya han desaparecido.
d) Muchas fotografías han tenido que ser desechadas debido a las malas condiciones
ópticas en las que habían sido tomadas a pesar de la avanzada técnica de las cámaras
actuales. Procuré recogerlas con el sol alto pero a veces se me echó encima la tarde y
algunas fotos fueron perjudicadas por fuertes claroscuros.
e) Si uno tuviera que recoger de alguna manera, fotografiando por ejemplo, la totalidad
de los hechos que consideramos como pintadas en una ciudad no demasiado grande
como es Granada (imaginemos Nueva York o Moscú) gastaría toda su vida en esa em-
presa y aun así no sé certeramente si lograría cazarlas todas. Algunas son muy fugaces y
con la simple lluvia se borran enseguida. Es una verdadera biblioteca borgiana: infinita,
compleja, fantástica. Cuando el investigador va caminando y recogiendo las fotos sólo
logra acopiar una pequeña parte del todo que se le presenta a cada paso, la que le parece
más interesante o significativa, dejando atrás, yo diría, centenares y aun miles.
f) El observador se halla ante un texto polivalente, que se muestra de una manera tal que
resulta poco fácil meterle mano, es tal la complejidad que puede alcanzar un texto sobre
un formato no convencional que muchas veces no se sabe exactamente ni su contenido
ni tan siquiera donde acaba el trazo de un autor y donde empieza el de otro.
g) En los servicios, sobre todo de ciertas Facultades de la capital que nos ocupa, nos
hemos topado con, relativamente, pocas pintadas, debido a que tras el curso las borran,
y sólo volverán a surgir en una cantidad elevada a finales del mismo.
h) La longitud de las pintadas es otro inconveniente metodológico para la recogida de
datos, ya que la cámara no las puede captar en una sola toma sino sólo en varias, y a
veces ni eso; y, asimismo, pero al contrario, la dificultad de obtener las pintadas de ma-
nera aislada, pues se presentan como multitextos: la pintada definitiva se ha ido compo-
niendo poco a poco por diferentes autores. El escritor puede atenerse a los límites de la
superficie o puede que los rompa, o también que empiece respetándolos y luego se dé
cuenta de que le falta espacio (los graffiteros, no obstante, tienen una concepción más
artística y, por ello, más precavida del espacio con el que cuentan) y no puede acabar su
mensaje en el formato que tenía previsto, o lo acaba mal, con un tamaño disímil, etc.
4
No pude recopilar suficientes fotografías de pintadas en el polvo de los coches a causa de la lluvia
caída durante esas semanas del otoño-invierno de 2006-2007.
BREVE PRAXIS LINGÜÍSTICA SOBRE LAS PINTADAS EN LA CIUDAD DE GRANADA 91
3. DISTINCIÓN ENTRE GRAFFITI Y PINTADA
La primera linde que debemos tomar en consideración es la que divide el mundo del
graffiti del mundo de la pintada callejera. Por favor, a partir de ahora respeten si bien
con la terminología que cada investigador prefiera, esta primera y radical diferencia-
ción. Y digo esto porque la gran mayoría de los pocos trabajos en español sobre pinta-
das no respetan esta enorme y clara distinción.
Bien es verdad que la frontera entre la pintada callejera y el graffiti es muy estrecha,
sobre todo para aquellas personas que no hayan tenido nunca ningún tipo de contacto
bien con la forma de arte del graffiti o bien con el pragmatismo de las pintadas. Como
todos sabemos, la voz graffiti es una palabra que usa gran cantidad de personas, tanto es
así que se ha llegado casi a vaciar de significado, dado que gran parte de la comunidad
hablante no llega a profundizar objetivamente en sus semas; así, pues, este vocablo llega
incluso a ligarse con conceptos como pintada, rap, moda hip-hop, etc. Pero tenemos la
necesidad de proponer de una manera lo más científica posible una clasificación válida
si queremos diferenciar todos estos conceptos dentro de la densa homogeneidad previa
que los une.
A cualquier cosa hecha con un spray se le llama graffiti, a cualquier cosa pintada en
una pared se le llama graffiti, incluso a cualquier imagen con estética urbana, indepen-
dientemente de su soporte, se le llama graffiti (por ejemplo un rótulo, una decoración en
un bar o incluso la portada de un disco). Sin embargo, hay inscripciones y dibujos detrás
de los cuales se oculta algo más que el insulto a un equipo de fútbol o que un bonito
mural pintado tranquilamente a plena luz del día a la vista de los transeúntes. Algunas
de estas obras son fruto de una evolución de la técnica, de un proceso que se ha ido de-
purando y perfeccionando con el tiempo: esto sí es el graffiti. Y es, precisamente, lo que
no vamos a estudiar ahora, por la sencilla razón de que queda muy lejos de nuestros
intereses lingüísticos, perteneciendo más al mundo de las Bellas Artes. No obstante, las
pintadas callejeras, esas que no persiguen un valor artístico sino comunicativo o discur-
sivo (Mauss 1978: 266-269) son de las que más provecho lingüístico podemos sacar,
son las que nos interesan en este momento.
Debemos, por tanto, dejar desde un principio bien clara la diferencia entre el desarro-
llo de una cultura como la del graffiti del fenómeno político-social o juvenil de las pin-
tadas urbanas que si bien comparte algunas de sus características con él (como por
ejemplo el hecho de que se desarrollen en la calle de manera ilícita, su afán por expresar
algo, su anonimato,...) nada tiene que ver con el género artístico del graffiti. Podemos,
entonces, situarnos en una posición inicial de diferenciación entre las pintadas y lo que
realmente es el graffiti.
A primera vista, graffiti y pintada se limitan a ser mensajes visuales anónimos y de
escaso contenido informativo para muchos, cuyos motivos, plasmados casi siempre en
paredes ajenas y espacios urbanos, se repiten, aparentemente, hasta la saciedad. Pero
ésta es sólo una primera impresión superficial. El viandante, receptor al fin y al cabo
involuntario y pasivo de los mensajes callejeros, y poco proclive en general a disquisi-
ciones semánticas, no suele distinguir entre graffitis y pintadas. Unos y otras constitu-
yen para él una mancha, un ruido contextual que irrumpe, le guste o no, en su vida
cotidiana. Esto es, sin embargo, casi lo único que ambos fenómenos tienen en común.
El desconocimiento, el rechazo social y la disfunción lingüística han contribuido a
meter en un mismo saco léxico actividades y manifestaciones muy distintas pero que
92 LEOPOLDO ILDEFONSO BALIÑA GARCÍA
nacen generalmente de actitudes diferentes, tienen distintos destinatarios y persiguen
casi siempre objetivos comunicativos muy diversos (Vigara y Reyes, 1996: 1).
Los graffitis tienen fundamentalmente dimensión artística, voluntad de estilo; pueden
contener o no palabras: lo importante es, en ellos, el mensaje de las formas (Maffesoli,
1988: 182); el graffiti es un fenómeno de orden artístico y expresivo de primer orden
(De Diego, 1997: 2 y 118-119), quienes los realizan tienden a la profesionalización, a
convertir su actividad en un fin; suelen referirse a sí mismos como graffitistas, graffite-
ros o simplemente artistas. Sin embargo, las que llamamos pintadas utilizan el lenguaje
verbal para transmitir unos determinados contenidos semánticos, prima en ellas la vo-
luntad de información y de actuación sobre el receptor, esto es, el mensaje de los conte-
nidos. Quienes las hacen no suelen sentirse artistas ni tienen la necesidad de encontrar
para sí mismos un vocablo específico con el cual designarse y caracterizar su actividad
y su modus vivendi, suelen ser simplemente escritores ocasionales que utilizan la pinta-
da como ―medio para‖ y no como fin en sí misma.
Desde una perspectiva más estrictamente léxica, podríamos añadir todavía la sospe-
cha de que el sistema de nuestra lengua ha favorecido la confusión terminológica en el
habla entre ambos términos. Por una parte, porque aunque intuitivamente no diríamos
que pintar (verbo con el que etimológicamente podríamos relacionar pintada) es escri-
bir, racionalmente no podríamos negar que, al fin y al cabo, escribir las letras no es sino
dibujarlas, por más que en su simple trazado esté ausente la voluntad estética aplicada a
las formas del dibujo. Y, por otra parte, porque, conectada con el étimo griego grapho
('arañar, rayar, grabar; pintar, dibujar, escribir; componer, inscribir, registrar'), la palabra
graffiti, aunque xenismo, podría servir perfectamente (y quizás con mayor propiedad
que pintada) para designar tanto el dibujo como el puro mensaje verbal, puesto que con-
tiene, en su origen, los dos significados implicados en su uso (‗pintar, dibujar, escribir‘).
Y un dato más para la confusión: se suele llamar escritores (traducción directa del
inglés writer 'pintor de graffiti') tanto a los autores que simplemente firman, como a los
que dibujan y a los que escriben mensajes meramente comunicativos.
La diferencia a veces entre la pintada y el graffiti es muy subjetiva, ya que precisa-
mente el graffiti comenzó siendo un tipo de pintada callejera en el mundo underground
del metropolitano neoyorquino de los años sesenta y en las calles de Philadelphia de
pocos años después, y nunca se llegó a imaginar en ese primer estadio de germinación
lo que luego acabaría siendo un género artístico. Reparemos en algunos ejemplos de esa
evolución tomando muestras de nuestra propia ciudad, para subrayar que esa evolución
ha sido algo natural. Observen la suave transformación de intenciones:
Imagen 4 Imagen 5
―Juanda
Pablo‖
―blood‖
(Parque Nueva Granada, Granada) (Calle Agua de Cartuja, Granada)
BREVE PRAXIS LINGÜÍSTICA SOBRE LAS PINTADAS EN LA CIUDAD DE GRANADA 93
Imagen 6 Imagen 7
―nadie‖ * ―M=5‖
(Tag. Carretera de Alfacar, Granada) (Tag pseudoabstracto. Calle Álvaro
Aparicio, Granada)
Dentro de este apartado no podemos dejar de
esbozar la eterna pregunta: graffiti ¿arte o vanda- Imagen 8
lismo? Esta cuestión llega a convertirse en un
círculo vicioso. El graffiti ¿crea o destruye? La
respuesta vendrá dada por el punto de vista que se
adopte, como el popular dilema del vaso de agua
que se puede ver medio lleno o medio vacío. El
graffiti y las pintadas siempre van acompañados
de su condición transgresora, extralimitada, des- Graffiti orgánico
tructiva, combativa; en realidad, es éste el carácter (Calle San Jerónimo, Granada)
que constituye sus esencias: la ilegalidad. Bien
podemos llamarlo vandalismo. Mas no es un problema tan grande, y no es excusa para
justificar las cantidades de dinero desorbitadas que se emplean en su erradicación.
En cualquier estudio sobre estos temas, incluso divulgativos, leeremos que Leandri
(1982: 29) afirmaba: ―El graffiti es el grado cero de violencia, el más pequeño vanda-
lismo posible‖. Pretender aceptar el graffiti sin su esencia de ilegalidad es no entender
una de sus causas básicas de producción. Nos encontramos pues ante un fenómeno si-
multáneo de creación y destrucción.
En las mismas calles de Granada nos topamos con ejemplos de metagraffiti que
abordan de un modo u otro este sempiterno dilema (imagen 9).
De una forma u otra, es evidente el inevitable carácter artístico del graffiti, el hecho de
la destreza, la técnica o el estilo de un graffitero es algo que puede tratarse desde un
punto de vista meramente pictórico, al margen de ideologías o del lugar simbólico don-
de esté realizada su obra.
La manifestación de la pintada es la expresión
escrita más antigua de todos los tiempos. Sabe- Imagen 9
mos que ya los romanos ―ensuciaban‖ las pare-
des y los sitios públicos con profecías y protestas
con un incontenible deseo de compartirlas con
sus conciudadanos y que gracias a esas letras
conocemos hoy gran parte de la historia de las
lenguas romances. Y sabemos también que tiene
antecedentes aún mucho más remotos en el ¿CRIMEN
tiempo. O
Escribir sobre los muros es un impulso tan an- ARTE
tiguo como los indicios de racionalidad del ser ESA ES
LA CUESTION)
humano: ya en la antigüedad los chinos, los grie- (Calle Ancha de Capuchinos, Granada)
gos o los egipcios con sus indescifrables jeroglí-
94 LEOPOLDO ILDEFONSO BALIÑA GARCÍA
ficos utilizaban esta superficie como soporte de su
escritura y de su arte. Pero quizás el ejemplo más Imagen 10
significativo y a la vez el más antiguo sea el de las
pinturas rupestres realizadas en las paredes de las
cuevas por el hombre primitivo. Las representa-
ciones de animales, de escenas de caza, etc. no
tenían otro objetivo que el de satisfacer uno de los
más ancestrales instintos del hombre: la comunica-
ción. Camión aparcado
(Calle Profesor Francisco Dalmau,
Hasta el siglo XIV la pared fue uno de los prin- Granada)
cipales soportes de la producción artística. Sin
embargo, en la actualidad, éste no es un espacio creativo libre sino un espacio clausura-
do por el poder, que históricamente se ha reservado su usufructo. Tanto es así que este
fenómeno espontáneo ha llegado a interpretarse como una amenaza, una trasgresión.
Podría decirse que la ley ha prohibido el libre acceso al mayor lienzo del mundo y, pre-
cisamente por eso, éste se ha llenado de trazos incontrolables, extendiéndose a todo tipo
de superficies (imagen 10).
4. PROPUESTA DE CLASIFICACIÓN DE LAS PINTADAS
Antes de nada hay que decir que la presente clasificación no pretende ser en absoluto
sistemática, sino sólo práctica, funcional para nuestro cometido actual; en otro momento
podremos perfeccionarla y hacerla menos ambigua. De todas formas, un intento de cla-
sificación de las pintadas acaba resultando, de un modo u otro, un cometido realmente
difícil. Después de meditarlo desde varias perspectivas he optado por clasificarlas par-
tiendo de los dos conceptos de cara y cruz saussureanos: forma y contenido. Y aun así
tampoco he podido hacerlo de una manera coherente y única sino mezclando ambos
niveles: permítanme dicho desbarajuste que algunos no consentirían de ningún modo,
pues nos va a ayudar si no de una manera irrefutable sí metodológicamente práctica;
incluso a veces nos será difícil desvincular la forma y el fondo. La clasificación se abre
por tres principios diferentes: uno relacionado con el signo lingüístico, otro con la ubi-
cación y otro con la pragmática lingüística.
Por todo ello, no califico esta clasificación sino de mixta, incompleta, inexacta en la
terminología, incoherente en cuanto que se opone al método de estudio tradicional de
separación insalvable de niveles; mas no hallé otra salida al vasto y casi interminable
maremágnum de esta biblioteca urbana. Perdónenme dichos desajustes sistemáticos y
permítanme el siguiente esquema que procura ordenar lo más coherentemente posible
las pintadas de esta bella y morisca ciudad de Granada.
a) Según forma y contenido:
firmas
pintadas cópulas
pintadas plantillas
pintadas igualdades
pintadas leyendas
pintadas textuales:
BREVE PRAXIS LINGÜÍSTICA SOBRE LAS PINTADAS EN LA CIUDAD DE GRANADA 95
pintadas poéticas o existenciales
pintadas sociales o de protesta
pintadas humorísticas5
b) Según el lugar donde se hallan realizado:
interiores
exteriores
c) Según la intencionalidad:
enunciación humorística
enunciación comprometida o seria
Por otro lado, el esquema de clasificación de este tipo de expresiones expuesto por Ri-
cardo Morant en el capítulo quinto de la Gramática femenina6 se establece desde tres
puntos de vista:
1) Desde una perspectiva temática:
infantiles
existenciales:
eróticas
literarias
filosóficas
antirreligiosas
sociales:
culturales
laborales
ideológicas
2) Según el criterio de la representación:
lingüísticas
pictóricas
mixtas
3) Dependiendo del carácter individual o colectivo de la misma:
colectivas
individuales
A pesar de la adecuación de esta tipificación, me gustaría, no obstante, plantearla a
mi manera: con una misma esencia (contenido y forma) pero con una visión tal vez me-
nos rígida. Todas partirían del mismo nudo: el humor. Con éste como nexo de unos tex-
tos que pueden llegar a ser muy dispares podríamos catalogar las pintadas en dos
5
Si me lo permiten, las pintadas firmas y las pintadas humorísticas las podemos estudiar en otra oca-
sión. No obstante, veremos algunas pintadas textuales curiosas.
6
Siguiendo a Arias (1977: 42-25).
96 LEOPOLDO ILDEFONSO BALIÑA GARCÍA
bloques principales, haciendo referencia más que al contenido (comprometido,
tico o desenfadado) al sentido pragmático7:
1) Con enunciación humorística:
Imagen 11
―FUMAR
PUEDE PROVOCAR
HUMO‖
(Servicio de mujeres de la Facultad
de Farmacia de Granada, Granada)
2) Con enunciación comprometida o seria: estas pintadas, a un tiempo, pueden resul-
tar graciosas o chistosas a ciertos tipos de lectores, a veces creo reconocer que su-
cede así en estos escritos subversivos. Por ejemplo, algunas pintadas como la
siguiente pueden producir la sonrisa a más de uno al que no le afecte lo más
mínimo aquello que en realidad es tan importante para otros:
Imagen 12
―QUEREMOS CULTIVAR Y DAR
VIDA A UN SOLAR 25 AÑOS
ABANDONADO – Y EL
OPUS DEI NOS DESTRUYE
LA HUERTA‖
(Calle Elvira, Granada)
Dentro de las pintadas de enunciación humorística englobaríamos las denominadas por
este autor como infantiles (mejor llamarlas ―juveniles‖: pocos niños escriben este tipo
de mensajes, bien por la supervisión de sus tutores correspondientes en cada momento o
bien porque su imaginación literaria todavía no está del todo compuesta o tal vez porque
7
Esto es, el resultado que provoca el mensaje en el receptor además de la intencionalidad del escri-
biente. Intentemos examinar las pintadas bajo la óptica de ambas visiones interrelacionadas.
BREVE PRAXIS LINGÜÍSTICA SOBRE LAS PINTADAS EN LA CIUDAD DE GRANADA 97
su atrevimiento para cometer actos de insurrec- Imagen 13
ción8 aún es así, infantil), y las existenciales9.
Las pintadas de enunciación comprometida o
seria corresponderían a las que Morant llama so-
ciales (dentro de las cuales yo añadiría otro tipo
que podría denominarse algo así como ―de igual-
dad de género‖).
La clasificación formal (según el criterio de la Suerte de Tag abstracto de interior
representación) de Morant la voy a obviar, pues las (Mesa de la sala de lectura de la
tres pueden pertenecer al primer grupo o al segun- Facultad de Farmacia de Granada,
do de esta clasificación que propongo ahora; por Granada)
otro lado, me opongo a un encasillamiento tajante
entre lo lingüístico, lo pictórico y lo mixto, pues en realidad las paredes y otras superfi-
cies representan un continuum en cuanto a los polos alfabeto-dibujo: hay híbridos que
no serían exactamente mixtos en el sentido que propone este autor, ya que no son pinta-
das constituidas por letras y dibujos, como por ejemplo I ♥ follar (López y Morant
1991: 186), sino que son pinturas alfabéticas que van abstrayéndose, esto es, graffiti
(imagen 13).
En cuanto al tercer punto de la clasificación de este capítulo de la Gramática femeni-
na, cabría preguntarse si el que realiza la pintada es uno o son varios, más que si éstas
hacen referencia semánticamente a ―consignas de grupo o a mensajes personales, donde
se plasman deseos o sentimientos privados‖ (López y Morant 1991: 186). Una consigna
de grupo puede ser escrita por un solo graffitero y un sentimiento personal por varios
escribientes, o ¿me equivoco? Por lo cual, no considero este punto clasificatorio nada
relevante. De cualquier manera, la pintada habitualmente es realizada por un solo indi-
viduo, igual que un poema o una novela, normalmente, son escritos por un solo autor10.
5. LA MORFOSINTAXIS Y LA PRAGMÁTICA DE LAS PINTADAS
En cuanto a las pintadas no podemos hacer un Imagen 14
glosario o pequeña recopilación de un léxico espe-
cializado, puesto que el léxico usado en éstas es el
estándar, el común, y si es especializado en algún
momento lo es por ser juvenil o político, verbigracia.
Por tanto, lo que sí podemos describir como autó-
nomo o especial de este tipo de textos es su morfo-
sintaxis y su pragmática en cuanto a la
intencionalidad del emisor y a la deducción del re- (A M)
(Banco de la Plaza de San Lázaro,
ceptor que lee la pintada. Granada)
8
Siempre debemos tener presente que la pintada en cualquier tipo de superficie es un acto prohibido
por la ley, expuesto a sanción administrativa y, por tanto, su carácter es el del alzamiento contra algo
preestablecido y no aceptado.
9
La terminología recogida por Morant no es, en mi opinión, transparente: ¿la literatura o el erotismo
son términos existenciales de por sí? ¿No lo serían más bien el pensamiento que pudiera plasmarse a
través del poema, de la novela o del acto sexual?
10
Además, nos quedaría por resolver el problema de la autoría.
98 LEOPOLDO ILDEFONSO BALIÑA GARCÍA
5.1. Características de las pintadas cópulas
Personalmente, me gusta e interesa bastante este grupo por el hecho de que con tres
simples elementos, la cópula y los actantes, o mejor los nombres (aunque no tienen por
qué ser formalmente nombres, pueden ser frases enteras), el autor es capaz de conseguir
una gran agudeza, ya que suelen surgir muchas variaciones con muy pocos elementos.
Imagen 15 Imagen 16
MOI
LIDIA
(Pared exterior de la Facultad de Filo- (Pared exterior de la Facultad de Filo-
sofía y Letras de Granada, Granada) sofía y Letras de Granada, Granada)
Este antiguo y sencillo sello amatorio presenta comúnmente las siguientes variantes
en la cópula: y, e, ♥, corazón atravesado por la flecha del dios niño, &, ×, +, Ø, o va-
riantes de × y + (es decir, cruces adornadas con flechas, picos,…), etc. (imagen 14, en la
página anterior).
La versión sin cópula (Ø) es difícil de rastrear, y podemos equivocarnos aun en la in-
terpretación y la inclusión de ésta en un determinado tipo de pintada u otro, como en la
imagen 15. ¿Es una firma o una pintada cópula?
¿Es ―Moi (,) Lidia‖ o ―Moi (et) Lidia‖? Imagen 17
Más claro, sin embargo, es el ejemplo de la
imagen 16, en el que no es necesaria la cópula pues
el dibujo del corazón que rodea a los nombres sus-
tituye esa información de unión de dos.La pintada
cópula, también, puede prescindir de la propia
cópula y, a su vez, de uno de los sujetos, ya que la
implicatura del texto-dibujo (en la imagen 17, por
ejemplo) hace entender al receptor que el sujeto 1,
o sujeto 2 (ya que el orden de los factores no altera
la cópula11), es el propio escritor, esto es, el que
ama al sujeto-nombre que aparece en el corazón, (Mesa de la sala de lectura de la Fa-
elemento que indica que entre ambos hay un amor cultad nada)
de Farmacia de Granada, Gra-
efectivo o un deseo de amor por parte del escritor
(imagen 17).
11
¿O quizás sí? ¿Quizás el primer término sea normalmente el del escritor, por esa máxima de que el
burro se pone siempre en primer lugar?
BREVE PRAXIS LINGÜÍSTICA SOBRE LAS PINTADAS EN LA CIUDAD DE GRANADA 99
Las pintadas cópulas pueden aparecer en grupo, libremente o circundadas por un co-
razón común que las envuelva a todas (imagen 18).
Otra característica de este tipo de pintadas la constituye el hecho de que pueden ir
acompañadas por una fecha (imagen 19).
Imagen 19
Imagen 18
FANI MELO INMA
Y Y Y
GORDO FLIKI MACU
(Carretera de Alfacar, Granada) (Mesa de la sala de lectura
de la Facultad de Farmacia de Grana-
da, Granada)
Uno de los sujetos, digamos el sujeto B, es decir, el no escritor, puede ser desconoci-
do, o bien querer ser ocultado: es muy jocoso y común el uso de interrogaciones u otros
juegos de palabras (imágenes 20 y 2112).
Imagen 20
Imagen 21
INMA
Y
MACU
Parque Nueva Granada, Granada
(Parque Nueva Granada, Granada)
En cuanto a las formas de los nombres, o sea, de los actantes 1 y 2, éstas son dispa-
res. Pueden ir desde la letra, que se supone que representa la primera letra del nombre
de cada sujeto (imagen 22), hasta la frase (habitualmente burlona) como constituyente
de uno de los dos términos (imagen 23).
12
―Inma‖ es hipocorístico de ―Inmaculada‖. E, igualmente, ―Macu‖ es hipocorístico de ―Inmaculada‖.
100 LEOPOLDO ILDEFONSO BALIÑA GARCÍA
Imagen 23
Imagen 22
―MARI
―D + M‖ Y
(Plaza de San Lorenzo, Granada) no te IMPORTA‖
Parque Nueva Granada, Granada
En este último caso, la escritora, paradójicamente, celosa de guardar su secreto re-
prende al receptor sobre el derecho a la intimidad que ella merece, y para ello pone en
letras de medio metro una pintada cópula, para anunciar eso mismo, el ―no nombre‖ de
su pareja, o el hecho de no tenerla, en definitiva, su derecho a la intimidad. Desde mi
perspectiva, es una expresión altamente perspicaz y graciosa, es una parodia de la
propia expresión de la pintada cópula. La escritora no se limita al esquema general sino
que con su competencia lingüística e ingeniosidad pragmática, improvisa, inventa y
hace reír.
Uno de los principales mecanismos por el que se rige el lenguaje juvenil es el de la
innovación. Este estilo ―es, en definitiva, una variedad, especialmente creativa, de una
lengua concreta que se caracteriza por la coexistencia de una pluralidad de subsistemas
cada uno de los cuales constituye una norma para determinada comunidad integrada en
una comunidad lingüística más amplia‖ (Rodríguez (coord..) 2001: 129). Así, podemos
observar cómo la más repetida, tradicional, casi originaria —la primitiva me atrevería a
decir13— forma de expresión escrita en este tipo de registro ―indebido‖ es la que revela
la cópula de dos iniciales, de dos nombres propios, de dos amantes, escrita por uno de
ellos presuntamente, en la mayoría de los casos (imagen 24).
A veces la especificación de uno de los términos se hace a través de una oración o de
una perífrasis, lo cual muestra el desconocimiento del nombre del sujeto 2 o su
cionada reserva por parte del escritor (que supone- Imagen 24
mos es el sujeto 1). Si no hay una intención humorís-
tica en la codificación de partida sí la hay, o puede
haberla, en la descodificación de llegada (imagen
25).
Puede darse el caso de que alguno de los nombres
sea inconcreto (al menos aparentemente) y el otro
real (―Ea y Ñoño‖), o bien que uno de ellos sea irreal ―Sandra
y tenga un carácter humorístico (―Mari y Bacilón‖), y
o que ambos sean chistosos (imagen 26). Jairo‖
(Parque Nueva Granda, Granada)
13
¿Qué plasmaron los primeros escritores de estos tipos de textos? Probablemente nombres (hoy si-
guen siendo los enunciados mayoritarios), y también probablemente abreviados a iniciales y, previsible-
mente, del mismo modo, el sentimiento primario fuera el del amor.
BREVE PRAXIS LINGÜÍSTICA SOBRE LAS PINTADAS EN LA CIUDAD DE GRANADA 101
Imagen 25
Imagen 26
―CRIS
Y
EL XICO DE
―TONTO
LA BLUSA
Y
DE RAYAS AMIGO
TOMACO‖
DE RUBÉN‖
(Plaza de San Lorenzo, Granada)
(Mesa de la sala de lectura de la Fa-
cultad de Farmacia de Granada, Gra-
nada)
Los términos de estas pintadas no tienen por qué hacer referencia a nombres propios
de personas, pueden ser, no sé, de barrios; la pintada puede ser expresión del amor entre
dos barrios que sean imaginados por alguien como amantes (imagen 27), o entre dos
personajes de dibujos animados (imagen 28).
Imagen 27 Imagen 28
―VALLECAS ―PIOLÍN
Y Y
TRIANA‖ DORAIMO‖
Calle San Juan de los Reyes, Granada (Plaza de San Lorenzo, Granada)
Es muy corriente que alguno de los dos suje-
tos no esté de acuerdo con la unión que se Imagen 29
anuncia a través de la pintada, entonces, o borra
toda la pintada o borra su parte; o elimina la
otra parte, es decir, el nombre del otro sujeto
(imagen 29).
La principal característica de esta tipología
es el hecho de ser un texto eminentemente ju-
venil, por no decir completamente. De ahí tam-
bién en parte, el uso de una ortografía (que es
también común en las pintadas textuales) anti-
normativa: la ll se escribe y, la qu y la c se es-
criben k, la h desaparece, etc.; o simplemente (Parque Nueva Granada, Granada)
incorrecta, en el sentido de que el intercambio
102 LEOPOLDO ILDEFONSO BALIÑA GARCÍA
b/v o g/j no supone variación antiestándar-juvenil, sino más bien desconocimiento.
En la pintada cópula de las mesas y de las puertas de los lavabos la interdicción es
mucho mayor y hay más apuntes, comentarios y glosas a las pintadas ya escritas (ima-
gen 30). De la misma manera, la intercópula se da principalmente en las mesas y en los
baños (imagen 31):
Imagen 30
Imagen 31
(Mesa de la sala de lectura de la Fa-
cultad de Farmacia de Granada, Gra-
nada)
Imagen 32
(Mesa de la sala de lectura
de la Facultad de Farmacia de Grana-
da, Granada
Ver en Anexo 1)
(Mesa de la sala de lectura de la Fa-
cultad de Farmacia de Granada, Gra-
nada)
El reciclaje de las cópulas es también algo usual en las pintadas de las mesas y servi-
cios (imagen 32). El corazón de L y M es aprovechado por el escritor que pinta (D) y
(J), mostrando que ambos pares de iniciales pueden ser conmutadas, con el fin de que
este segundo escritor pueda beneficiarse del corazón que dibujó el primero como nexo
indicador del amor.
5.2. Características de las pintadas poéticas o existenciales
Podemos suponer dos tipos de pintadas poéticas: por un lado, la trascripción de par-
tes de poemas conocidos, de carácter normalmente popular; y por otro, la creación dire-
BREVE PRAXIS LINGÜÍSTICA SOBRE LAS PINTADAS EN LA CIUDAD DE GRANADA 103
cta de versos por parte del escritor que, igualmente, presenta una esencialidad poemática
de rasgo popular aunque con una intencionalidad a veces de corte cultista.
Como ejemplo del primer tipo hemos localizado una estrofa de una canción del gru-
po de rock Extremoduro (imagen33)14 o también de Luis Eduardo Aute (imagen 34)15
(hemos atestiguado que es muy habitual escribir en las paredes estrofas de canciones):
Imagen 33 Imagen 34
―EXTREMA Y DURA ―los hijos que nunca tuvimos
TUS MUJERES se esconden en las cloacas‖
NOS LA PONEN‖ (Albayzín Bajo, Granada)
(Plaza de la Libertad, Granada)
La imagen 35 es ejemplo del segundo tipo de pintadas poéticas y la 3616 de reproduc-
ciones aproximadas o fieles de textos cultos:
Imagen 36
Imagen 35
―Muerto no es el que en dulce
calma, la paz disfruta en su
―MONTAÑA MADRE tumba fría.
¡SALTA, CONEJO! Muerto es quien lleva
…SOLOS POR FIN, muerta su alma, y aún
LLOVIZNA Y VIENTO‖ vive todavía.‖
(Calle Ancha de Capuchinos, Granada) (Mesa de la sala de lectura de la Fa-
cultad de Farmacia de Granada, Gra-
nada)
El verso callejero no tiene por qué ser medido, lógicamente, aunque en muchos casos lo
es o lo intenta ser (imagen 37)17. Apreciamos un cierto afán poético de rima y metro en
este/a escritor/a, aunque no muy ducho/a en el asunto, pues no construye bien los versos
octosílabos, los corta irregularmente, cuando en realidad tiene espacio material suficien-
14
La letra original es: Extremaydura tus mujeres nos la ponen.
15
La letra original es: Los niños que no tuvimos / se esconden en las cloacas.
16
No acierto a ponerle nombre al poeta, pero un Bécquer o un Espronceda no andarían lejos.
17
Pura coplilla de corte popular, seguramente esté recogida en la flor folclórica de Demófilo.
104 LEOPOLDO ILDEFONSO BALIÑA GARCÍA
te en la mesa para hacerlo correctamente, además uno de los versos tiene nueve sílabas:
no sería y no verte me da la vida sino ―y no verte me da vida‖.
Imagen 37
Imagen 38
―Si verte
me da la muerte,
y no verte me da ―LA LIBERTAD
la vida, prefiero morir y NO SE MENDIGA‖
verte que no verte (Albayzín Bajo, Granada)
y tener vida‖
(Mesa de la sala de lectura de la Facul-
tad de Farmacia de Granada, Granada)
Del mismo modo, podemos dividir estas pintadas poéticas desde otra perspectiva: las
que presentan una poeticidad más acusada en el contenido y las que lo hacen más en la
forma; como ejemplo de las primeras, podemos observar la imagen 38. Como muestra
de las segundas, la imagen 39.
Imagen 40
Imagen 39
―y haciendo
cosas que rompo
―Policía que veo policía que apaleo‖ para arreglarlas
(Calle Elvira, Granada) y volver a romperlas
paso mi tiempo‖
(Carretera Escoriaza, Granada)
El Niño de las Pinturas18 se deleita con el verso al tiempo que con sus graffitis. En la
que fue su residencia durante algún tiempo en la Carretera Escoriaza aparecen algunas
muestras de pequeños poemas (imagen 40). En la Calle Mesones, en pleno centro co-
mercial de la ciudad, podemos leer otro poema suyo (imagen 41).
18
Utiliza también el tag ―Sex‖. Detrás de este seudónimo se oculta Raúl Ruiz de veintinueve años.
Los muros de Granada se visten de coloridos armónicos gracias a este artista que suele acompañar sus
graffitis con poemas cortos. Indudablemente sus piezas son verdaderas obras de arte, e incluso el Ayun-
tamiento de Granada ha editado un folleto turístico donde se da información sobre el artista y un posible
itinerario para seguir su obra.
BREVE PRAXIS LINGÜÍSTICA SOBRE LAS PINTADAS EN LA CIUDAD DE GRANADA 105
Imagen 41
Imagen 42
Te miro a los ojos
y me pregunto de qué
color serán los sueños, ―buscamientos imposiblescos
si son rojos o amarillos en busca de imposibles
o azules como los míos, resultan ser miedo
te miro a los ojos a buscar cosas
y me pregunto hasta encontrables‖
dónde llegará esto, (Calle Vistillas de los Ángeles, Gra-
si es locura lo que siento nada)
o me siento loco dentro de ello,
dime, dime si esta mal…
(Calle Mesones, Granada)
Imagen 43
Nos encontramos además con la invención de
palabras, procedimiento propio del género poé-
tico (imagen 42). Las figuras literarias típicas
de la poesía culta surgen también de las pare-
des, como el juego de palabras de un mismo
campo semántico, o la paradoja, como en la ―SIEMPRE, NUNCA
fotografía número 43. SERE, JAMÁS‖
Hay algunas que resultan, desde mi punto de (Calle Elvira, Granada)
vista, realmente poéticas, y suelen tener que ver
con la concepción del ser humano en el mundo
(imágenes 44 y 45):
Imagen 44 Imagen 45
―el mundo está oscuro… ―hay un hueco
Ilumina tu parte…‖ para ti?‖
(Albayzín Alto, Granada) (Calle Elvira, Granada)
Dentro de este grupo de pintadas poéticas caben los modismos, aforismos, frases hechas
o refranes, con un sentido en cierta manera filosófico o trascendental: ¿acaso no es eso
la poesía? (imagen 46). Aparecen con frecuencia pareados populares (imagen 47):
106 LEOPOLDO ILDEFONSO BALIÑA GARCÍA
Imagen 47
Imagen 46
―Amor idiota tu ×
―LO IMPORTANTE NO ES SABER SINO ESCUCHAR‖ el y el × otra.
(Plaza de la Cruz, Granada) LAURA‖
(Barrio San Francisco, Granada)
Que sea mujer, presumiblemente, la persona que haya escrito esta pintada (imagen
47) no debe extrañarnos. Es más normal en el sexo femenino la referencia, por un lado,
a la poesía y, por otro, al amor; y más aún si estas variables aparecen unidas: poesía de
amor. El hombre, si escribe poesía, será más bien (se supone, claro está, porque traba-
jamos con el fantasma de la autoría flotando sobre nuestras cabezas como espada de
Damocles que puede llevarnos al error en cualquier momento) reivindicativa, filosófica,
pero raramente de amor. Conjeturo.
He recogido un poema callejero muy curioso
(imagen 48), en el sentido de que es dual, se puede Imagen 48
leer de dos maneras, como el conocido título de la
antología del poeta chileno Nicanor Parra, que
permite dos lecturas: Chistes parra desorientar a
la policía o Chistes parra desorientar a la poesía.
En la frase hecha ―Dar una de cal y otra de arena‖,
base del poema, justificamos su origen cardinal-
mente popular, repetido, reescrito, por generacio- ―Granada es como
nes; como le gustaría a Antonio Machado y la cal
Álvarez, de una autoría múltiple e inconcreta, que y la arena…
materializa el pueblo a través del tiempo como si a veces mala,
cada hablante fuera su autor y el autor fuera nadie. y a veces buena…‖
(Albayzín Alto, Granada)
Es ésta una lectura. Otra, sin embargo, se su-
perpone, diríamos que es la definitiva, pues los elementos que al nuevo autor (que sería
el mismo o alguien cercano, pues usa el mismo material para escribir) le parecen inne-
cesarios los tacha y surge entonces, mediante la añadidura de algún otro elemento, un
nuevo poema, muy similar al anterior pero diferente. La motivación de este cambio en
la forma del poema, pues no es una variación radical de contenido, es para mí comple-
tamente incierta.
Granada es de cal
y arena
a veces mala…
y a veces buena…
Y es que a medida que avanzo en este breve estudio aproximativo me voy dando
cuenta de que cada vez más elementos se me escapan de mi posibilidad de análisis, me
BREVE PRAXIS LINGÜÍSTICA SOBRE LAS PINTADAS EN LA CIUDAD DE GRANADA 107
falta información sobre los autores: quiénes son esas personas que pintan por las calles.
Como se pregunta El padre de Vicente y Mario en El tragaluz de Antonio Buero Vallejo
(1991: 86): ―¿Quién es ése?‖.
Hay poemas hermosos sobre la fatalidad de la maquinización de la sociedad, esto es,
de los individuos y de sus sistemas de producción y explotación de las riquezas (imagen
50).
Imagen 50
Imagen 49
―ninguna de vuestras comodidades
―mil máquinas jamás
callan nuestros deseos…
podrán hacer una flor‖
solo la destrucción podra hacerlo‖
(Albayzín Bajo, Granada)
(Albayzín Bajo, Granada)
También encontramos referencias a la Lengua española dentro de una pintada poética de
amor en una salada cuarteta (imagen 51)19.
Es importante esta sección, yo diría que hasta vital, para el adecuado funcionamiento
orgánico del conjunto de pintadas de la ciudad, porque (imagen 52):
Imagen 51
Imagen 52
―I love you-en inglés
Ti amo-en italiano ―SI SE CALLA EL CANTOR
pero lo mucho q te quiero CALLA LA VIDA
te lo digo en castellano‖ PORQUE LA VIDA
(Mesa de la sala de lectura MISMA ES TODO UN CANTO‖
de la Facultad de Farmacia de (Albayzín Alto, Granada)
Granada, Granada)
5.3. Características de las pintadas sociales o de protesta
Para aproximarnos al estudio de las pintadas sociales o de protesta debemos hacerlo
desde un punto de vista eminentemente morfosintáctico, ya que es el nivel en el que se
da en este caso una mayor especialización lingüística. En cuanto al nivel léxico-
semántico, es interesante el campo de los insultos y términos como sí, no, ni, lucha,
19
Con rima consonante pero con los versos impares sueltos. No es propiamente una cuarteta.
108 LEOPOLDO ILDEFONSO BALIÑA GARCÍA
mani, manifa, con, contra, libertad, stop, abajo, arriba, puta, fuera, readmisión, mier-
da, concentración, acción, reforma laboral, basta, etc.
Vislumbremos algunas especificidades que se dan en un primer tipo de pintadas de
protesta, sobre todo en cuanto a ausencias y orden de palabras:
Imagen 53 Imagen 54
―NO AL PLAN ―NO + BABOSOS
BOLONIA. EEPP‖ KON DIENTS‖
(Avenida Fuente Nueva, Granada) (Avenida de Pulianas, Granada)
Imagen 55
Imagen 56
―BOIKOT ―OPUS
MERCADONA MIERDA‖
niñ@s (Avenida de la Constitución, Grana-
mal@s‖ da)
(Calle Ancha de Capuchinos, Grana-
da)
- El uso frecuente del no, y en menor medida del sí (parece que se quieren menos
cosas de las que hay y no al contrario), al comienzo del enunciado (imagen 53).
- Si son pintadas con una función de protesta, el apartamiento de las reglas ortográ-
ficas parece estar más justificado. Si en los jóvenes se da por rebeldía con respec-
to al mundo de los mayores, en las pintadas sociales, presumiblemente obras de
personas más maduras, con intereses, inquietudes, etc., se identifica con una re-
beldía hacia el sistema, y la ortografía normativa no es más que una convención
sistemática.
- Ausencia de verbos, de pronombres y, sobre todo, de adverbios (imagen 55).
- Ausencia de artículos (imágenes 56 y 57).
- La inmediatez y la urgencia que debe tener el efecto de la lectura de la pintada ur-
bana en el receptor hace que ésta sustituya en parte lo ortográfico por lo icónico
(imagen 58).
- El uso de los juegos de palabras (imagen 59).
BREVE PRAXIS LINGÜÍSTICA SOBRE LAS PINTADAS EN LA CIUDAD DE GRANADA 109
Imagen 58
Imagen 57
―+ BECAS
―¡COCHES – TANQUES‖
FUERA!‖ (Pared exterior de la Facultad de
(Calle San Juan de los Reyes, Económicas y Empresariales de
Granada) Granada, Granada)
Imagen 60
Imagen 59
―LA TIERRA Y EL AGUA SON
―GUERRA A LA GUERRA‖ NECESIDAD
(Entrada posterior de la Facultad de ¿KIENES SON LOS POLÍTICOS
Filosofía y Letras de Granada, Grana- PARA
da) KOMERCIAR‖
(Calle Horno de Haza, Granada)
En un segundo tipo de pintadas sociales, el enunciado crece y adquiere la forma de ora-
ción, y en ella, pues, aparecen artículos y verbos, pero muy rara vez pronombres o ad-
verbios (imagen 60).
Las preguntas retóricas son muy típicas en este tipo de pintadas textuales (imagen
61), así como las construcciones sintácticas copulativas del tipo ni…ni (imagen 62).
Imagen 61 Imagen 62
―¿REFORMA UNIVERSITARIA ―NI CULTURA NI CIENCIA
SIN OIR A LOS ESTUDIANTES?‖ CON BOLONIA LA
(Avenida Fuente Nueva, Granada) UNIVERSIDAD
ES MERCADO‖
(Calle Santa Bárbara, Granada)
110 LEOPOLDO ILDEFONSO BALIÑA GARCÍA
Algunas tienen un carácter menos tenso, más relajado, casi festivo, o a veces irónico
(imagen 63).
Imagen 63 Imagen 64
―eutanasia ―STOP TRADICIONES
FREE‖ ACEPTADAS SIN REFLEXIÓN‖
(Avenida de Pulianas, Granada) (Plaza de Toros, Granada)
El uso de una palabra extranjera (y un icono facial fumando al lado) transfiere al tex-
to cierta ambigüedad con respecto a su intencionalidad: es un tema muy serio pero pare-
ce ser tratado de manera irrisoria, o por lo menos laxa.
El escritor intenta en muchas ocasiones plasmar su queja en el lugar correspondiente:
si la reclamación, por caso, es laboral las pintadas aparecerán cerca del Servicio Anda-
luz de Empleo, si es sobre la tauromaquia, las pintadas asomarán dominantemente en la
Plaza de Toros de Granada, como sucede con la imagen 64. En esta, sin embargo, el
extranjerismo stop da fuerza y rotundidad al enunciado, en contraposición a lo provoca-
do por el anglicismo en la pintada anterior.
En la fachada de la Plaza de Toros aparece una pintada (imagen 65), que es de pro-
testa por su contenido, pero a la vez es de un humor sarcástico bastante logrado.
Si la crítica va dirigida a los periodistas quizás aparezca la pintada de protesta junto a
un quiosco (imagen 66), y junto a una cámara del Ayuntamiento no nos sorprenderá, y
con razón, ver escrita la pintada número 67 (recuerden la imagen 3):
Imagen 66
Imagen 65
―LAS KORRIDAS DE LOS
TOROS PARA LAS VACAS‖
(Plaza de Toros, Granada)
(Calle Ancha de Capuchinos, Grana-
da)
BREVE PRAXIS LINGÜÍSTICA SOBRE LAS PINTADAS EN LA CIUDAD DE GRANADA 111
Imagen 67
Imagen 68
A PESAR DE LA ESCUELA
SEGUIMOS PENSANDO
(Calle Ancha de Capuchinos, Grana- (Calle Javier de Burgos, Granada)
da)
Esto no es algo aislado ni mucho menos, el humor y la crítica más mordaz pueden per-
fectamente ir de la mano, y de hecho así se da en multitud de ocasiones; o mejor aún:
son recíprocas, se necesitan la una a la otra para causar ese dolor intelectual o de con-
ciencia en el receptor. La paradoja, como en las pintadas poéticas, es una figura muy
utilizada en estos textos de protesta (imagen 68).
En la Calle Elvira y alrededores nos encontra-
mos con numerosas pintadas de expresión de odio Imagen 69
y rechazo a la policía la cuales quizás puedan es-
tar justificadas por la habitación de inmigrantes en
este lugar céntrico de la capital, algunos de los
cuales son traficantes de droga a baja escala que
no dejan de verse sorprendidos en sus trueques
por los agentes del orden, así como los que con
mayor inquietud aún deben presentar los papeles ―POLICÍA Perros A SUELDO‖
(Calle Loarte, Granada)
de residencia a estos representantes de la ley y el
20
orden (imagen 69) :
―Es curiosamente en el mundo de la política donde el insulto cobra realmente toda
su razón de ser y su fuerza. Nadie como los políticos conoce la eficacia del lenguaje
para destruir reputaciones y ridiculizar al adversario‖ (Luque y Manjón 1997: 156). Es-
tas palabras pueden ser transplantadas a los elementos de las pintadas sociales relacio-
nadas con la política que hemos recogido. Los insultos más populares de la izquierda
obrera hacia la derecha son burgués, señorito, fascista, facha, reaccionario, etc.; y de la
derecha a la izquierda son parásito, rojo, comunista, izquierdoso, estalinista, etc. En
nuestras fotografías podemos rastrear algunos de estos insultos y otros más, relaciona-
dos o no con la política, como: babosos, niñ@s mal@s, perros a sueldo, puta policía,
político nulo, opus mierda, leyes fascistas, ni loe ni pollas, patronos asesinos de liber-
tades, PSOE=PP, cultura mala, CCOO y UGT falseros, peperos, terrorismo patronal, come
20
Estas imágenes hubieran pasado desapercibidas ante mí sin la información que me sugirió un ciuda-
dano musulmán, vendedor de droga, que conocí durante los días de mi investigación, por casualidad, en
un concierto musical del grupo de una amiga. Muy simpático, el marroquí me relató experiencias policia-
les, sentimientos encontrados, que posteriormente al recoger las imágenes me evocaron esta idea; todo
encajaba: un número elevado de este tipo de pintadas en una zona de mucho tránsito de traficantes y muy
vigilada por la policía local del municipio. No obstante, no hace falta decir que la raza o el origen de los
escritores, obviamente, no tienen nada que ver con la causa de ciertas pintadas, sino más bien un modo de
vida determinado, ciertamente al margen de la ley.
112 LEOPOLDO ILDEFONSO BALIÑA GARCÍA
mierdas, mentes enfermas, ¿quién es más animal?, disfrutas torturando, yankis no, voto
PP voto facha…
Las pintadas sociales suelen aparecer en lugares exteriores. La explicación podría ser
que la condición sine qua non de la pintada social es el hecho de que sea pública, de
tener una función social activa, de ser vista por los demás, y cuanto más destinatarios
tenga mejor, por lo cual la calle es su ubicación más natural. Pintadas parecidas nos las
encontramos también, por ejemplo, en los servicios y las mesas de la sala de lectura de
la Facultad de Farmacia y de otras Facultades granadinas.
5.4. Características de las pintadas plantillas
Con la denominación de pintadas plantillas queremos recoger todas aquellas pintadas
de cualquier tipo (pintadas poéticas, pintadas sociales…) que se han realizado con una
plantilla y con un spray, presumiblemente para darle al texto un toque de formalidad,
esto es, de oficialidad. Estas pintadas se caracterizan por estar realizadas con letras de
imprenta a través de planchas, encuadradas, con un contenido serio donde el humor
queda en un plano más secundario. Es éste uno de los pocos casos donde el humor casi
desaparece, como hemos podido comprobar en las pintadas sociales, las cuales pueden
presentar también esta forma de pintada plantilla, que las hace emparentarse al cartel
oficial, reivindicativo y urgente (ej. imagen 70).Pero, como esperaríamos, el humor
siempre acaba surgiendo, incluso en las reivindicaciones (imagen 71).
Imagen 70 Imagen 71
―ARRENDAMIENTOS ―MANOLO LA
PUERTA ELVIRA CENA TE LA
AMENAZA HACES TU
A 12 FAMILIA‖ SOLO‖
(Calle Elvira, Granada) (Calle Capuchinas, Granada)
Es curioso percatarse de que muchas de estas pintadas, no todas por supuesto, pero sí
bastantes, están relacionadas con el movimiento de independencia femenino: estos co-
lectivos quizás vean en estas pintadas plantillas una forma más oficial, por convencio-
nal, de expresar o exigir sus derechos. Hay muchos ejemplos (imagen 72a y 72b).
Imagen 72a Imagen 72b
―enmujecer ―MUJER
es ir ¡LUCHA!‖
hacia adelante‖ (Calle Parra Alta, Granada)
(Calle Parra Alta, Granada)
BREVE PRAXIS LINGÜÍSTICA SOBRE LAS PINTADAS EN LA CIUDAD DE GRANADA 113
5.5. Características de las pintadas igualdades
Las pintadas igualdades se refieren a pintadas que podríamos calificar también como
pintadas pictóricas, textuales o mixtas, con la particularidad de ser normalmente breves
y con dos núcleos que se igualan, habitualmente para expresar una repulsa hacia alguna
idea, grupo, etc. (imagen 73). O, también, cómo no, con un matiz humorístico. Pienso
que todas los tipos de pintadas tienen su variante cómica o su lado o sentido burlón
(imagen 74):
Imagen 73 Imagen 74
―RASTAS = TONTOPOLLAS‖
(Plaza de la Libertad, Granada)
(Avenida de Pulianas, Granada)
En las pintadas podemos observar claramente el eje de diferenciación diatópico de
Eugenio Coseriu: en Granada y alrededores están ―con la polla todo el día en la boca‖
según reza la expresión popular. Y, así, otro ejemplo es éste de una pintada social o de
protesta (imagen 75).
Imagen 75 Imagen 76
―¡NI LOE NI POLLAS!
MANI 14D CNT‖
(Cercado Bajo de Cartuja, Granada) (Albayzín Alto, Granada)
Un grado más allá de la igualdad se encuentra lo exactamente igual, expresado con
tres rayas horizontales y paralelas en lugar de dos (imagen 76). No deja de tener su gra-
cia, a pesar de que el caso siguiente sea aparentemente una crítica ¿o es que quizás es
realmente un chiste? Posiblemente el autor tenga conocimientos de aritmética o de lógi-
ca.
5.6. Características de las pintadas leyendas
Una manera especial que tiene el escritor de firmar o de dejar su huella es la de po-
nerle su nombre, o el de lo que le parezca bien a su entender en ese momento, a una
114 LEOPOLDO ILDEFONSO BALIÑA GARCÍA
calle o a una plaza, utilizando para ello una pintada a imitación de las leyendas de las
calles y plazas de Granada (de nuevo una pintada con una intención claramente
humorística). A esta variante de pintada la podemos llamar pintada leyenda (imagen
77).
Imagen 77 Imagen 78
―SUBE
MAMON‖
(Carril de San Cecilio, Granada)
(Calle Rueda Bolas, Granada)
5.7. Algunas curiosidades de las pintadas textuales
En primer lugar, quiero resaltar una pintada que me hizo mucha gracia, y me la sigue
haciendo (imagen 78). Esta pintada se halla al comienzo del muy empinado Carril de
San Cecilio, en el barrio granadino del Realejo. El autor ha interaccionado con el entor-
no y la situación del destinatario, así como con la propia intención de hacer un chiste al
emitir una especie de orden irrevocable, por el hecho de que el caminante para seguir su
camino debe subir dicha cuesta de tan gran desnivel.
La existencia de las metapintadas también es un fenómeno muy curioso que se da casi
únicamente en los espacios interiores. En las mesas de la sala de lectura de la Facultad
de Farmacia de Granada obtenemos numerosos ejemplos como los siguientes (imágenes
79 y 80):
Imagen 79 Imagen 80
―ES DE MALA ―ESTUDIA
EDUCACIÓN Y DEJA
PINTAR EN DE LEER
LAS MESAS LA PUTA
SEPT´ 06‖ MESA‖
(Mesa de la sala de lectura (Mesa de la sala de lectura
de la Facultad de Farmacia de Grana- de la Facultad de Farmacia de Grana-
da, Granada) da, Granada)
BREVE PRAXIS LINGÜÍSTICA SOBRE LAS PINTADAS EN LA CIUDAD DE GRANADA 115
―En español se suele asociar la sexualidad en ge-
neral (y otras muchas referencias escatológicas y Imagen 81
tabúes) con las maneras de intensificar expresiva-
mente la cualidad y la cantidad‖ (Bellón 1999: 3)
de un enunciado. ―Si pasamos revista a las refe-
rencias sexuales más frecuentes recogidas en el
DRAE, nos encontramos con el siguiente panorama
que confirma la ―fijación‖ del español por los pro-
cedimientos de relevación de la cualidad y de la ―esto es la
poya marinera‖
cantidad (en la dimensión positiva o negativa) a (Mesa de la sala de lectura
base de usar palabras semánticamente relacionadas de la Facultad de Farmacia de Grana-
con la esfera del sexo‖ (Bellón 1999: 3 y ss.). Las da, Granada)
muestras de este procedimiento lingüístico de la
lengua española son muy frecuentes en muchos ámbitos y también, claro está, con más
intensidad si cabe en las pintadas urbanas, sobre todo las ubicadas en superficies interio-
res. En una de las mesas de la sala de lectura de la Facultad de Farmacia leemos lo si-
guiente (imagen 81).
Las pintadas poseen el carácter de ser ilegales21 y eso les confiere, como sabemos, la
naturaleza de ser espontáneas y de ser escritas, en bastantes ocasiones, de manera apre-
surada, e incluso de no ser concluidas definitivamente. En el intento de pintada número
82 (página siguiente) vemos claramente que la letra A no llega a completarse, alguien
vendría.
Imagen 82 Imagen 83
(Barrio de San Francisco, Grana- (Mesa del Departamento de Lengua y
da) Literatura Españolas de la Facultad de
Filosofía y Letras de Granada, Grana-
da)
Asimismo, hay zonas donde la posible vigilancia de ojos escrutadores menoscaban la
pericia literaria cuantitativamente —y por consecuencia de la calidad del texto—; y así
surgen pintadas muy pobres, sin contenido semántico aunque sí quizás simbólico, o no.
Este es el caso de algunas pintadas que he recogido (imagen 83).
Otra de las características, derivada de la espontaneidad inherente en este tipo de
lenguaje, es la no linealidad del texto, como ya anunciamos, entendiéndose no en el
sentido saussureano sino escriturariamente, espacialmente; mejor dicho, la letra, la frase
o el texto no tienen por qué ser paralelos al horizonte, aunque muchas veces así sea, sino
21
Gracias a este tipo de textos conocemos hoy la historia de nuestro idioma: Pompeya, Herculano,
Éfeso, Roma… ¿Nos agradecerán algún día futuro el cumplimiento laxo de la ley por parte de nuestras
autoridades que ilegitiman este tipo de testimonios? Si llega ese día seguramente la respuesta sea afirma-
tiva.
116 LEOPOLDO ILDEFONSO BALIÑA GARCÍA
que las letras se curvan, se retuercen, aparecen oblicuas a la línea horizontal del suelo o
del espacio en el que se hallan.
Debemos tener presente la caducidad de las pintadas en sí desde dos perspectivas di-
ferentes; por un lado, físicamente: el simple hecho de la misma erosión urbana (muchas
veces es la misma pared la que desaparece llevándose consigo la pintada) por decisiones
administrativas de construcción, como estos graffitis de la Avenida de Pulianas conde-
nados a desaparecer en breve (imagen 84).
Imagen 85
Imagen 84
―OTAN NO‖
(Avenida de Pulianas, Granada) (Carretera de Alfacar, Granada)
También, hay pintadas que desaparecen porque otras se superponen (normalmente,
imagino, de segundos o terceros) y acaban con ellas de manera paulatina unas veces,
ipso facto otras.
Y, por otro lado, semántica o pragmáticamente las pintadas se borran y surgen otras
nuevas que varían a raíz de la actualidad, casi siempre rabiosa, negativa a veces, y por
supuesto cambiante (imagen 86).
Un tipo algo curioso de pintada es el que aflora de los muros de la Catedral. Según la
información que me proporcionaron unos ciudadanos esas pintadas conmemoraban la
graduación de universitarios a la manera salmantina, y eran realizadas con sangre de
vaca o de toro (imagen 87).
Imagen 86
Imagen 87
―NO A LA LOU
CJC‖
(Salida de la cochera de la Facultad (Fachada de la Catedral de Granada,
de Granada)
Filosofía y Letras de Granada, Grana-
da)
6. EL SALTO GENERACIONAL Y LOS SERVICIOS DE CHICAS
Las pintadas sobre cualquier superficie más o menos lisa y limpia, es decir vacía, son
una forma popular de expresión como otra cualquiera, y con una historia centenaria a
BREVE PRAXIS LINGÜÍSTICA SOBRE LAS PINTADAS EN LA CIUDAD DE GRANADA 117
sus espaldas. Su carácter anónimo le confiere gran libertad comparada con otras repre-
sentaciones. El anonimato convierte este tipo de manifestación en una de las más libres,
reivindicativas, obscenas, violentas…, esto es, humanas, de cuantas hay en el amplio
abanico del elenco de un pueblo.
Estos textos varían, como todos los tipos textuales, de un lugar a otro, de una época a
otra, de un sexo a otro y, sobre todo, de un formato a otro.
Discrepo, en algunos puntos, de Morant (1991), uno de los autores de la Gramática
femenina. En su capítulo V afirma, por ejemplo, como característica de las pintadas
(Morant se concentra en la de los servicios de la Universidad de Valencia entre 1987 y
1990) el hecho de que éstas son ―un medio de comunicación indirecta (no se emplean la
voz y el cuerpo, sino la letra y los gráficos‖): me atrevo a presumir que toda comunica-
ción es directa y propongo, si me permiten, a la manera estructuralista, el valor ―presen-
cial/no presencial‖ como uno de los factores de la comunicación.
Desde mi perspectiva, entendería como comunicación indirecta aquella que se realiza
de una manera tal que queda total o parcialmente camuflada de alguna manera, para no
ser descifrada por el que no posea determinado código descodificador; salvo esto, toda
comunicación, bajo mi punto de vista, es directa, y puede darse de manera presencial o
en ausencia de interlocutor, lo cual no quiere decir que éste no exista sino que respon-
derá en la distancia y en el tiempo: en el caso de las pintadas será por razones obvias
exclusivamente en la distancia del tiempo pues el receptor contestará en el mismo em-
plazamiento que el interlocutor inicial.
Morant ejemplifica la idea de la comunicación indirecta con un par de modelos: uno
feliz, otro improcedente, bajo mi juicio. Son los siguientes:
(1) Esto es un homenaje a la incomunicación humana y también un signo de cobardía.
(López y Morant 1991: 177)22
¡Qué afirmación más desafortunada! Por un lado, toda la comunicación no tiene por qué
ser presencial, cuerpo a cuerpo, en los días que vuelan lo sabemos muy bien (teléfonos,
celulares, msn, chat, videoconferencias…) y en las noches de antaño también (misivas,
mensajeros, señales de humo…) así como en los días de hace algo menos de un siglo
(cartas, radio, telegramas…); por otro, la cobardía no es un sema del término literatura,
es decir, de la palabra escrita, precisamente muchos han llegado a morir, o casi, por es-
cribir según qué cosas, y en qué momento, y en qué lugar.
La siguiente muestra de pintada, también recogida en la Facultad de Filosofía de la
Universidad de Valencia en 1987, refleja con mucho más acierto el trasfondo de toda
inscripción, su principio más esencial, ya tenga el texto un carácter lúdico o reivindica-
tivo, banal o serio; sea cual sea su contenido, es, digámoslo así, su cualidad dominante
en muchas ocasiones, pues ésta conlleva, favorece, permeabiliza, la principal función
del mensaje que se quiere transmitir, la función de que el receptor vuelva la vista y que-
de con la consigna o con el chiste, con la opinión o con la burla: esta característica in-
herente es el humor.
22
Facultad de Filosofía de la Universidad de Valencia, 1987 (López y Morant 1991: 177). Debemos
interpretar que los signos ortográficos normativos de la trascripción que hace este autor es simplemente
para el mejor entendimiento del lector de la Gramática femenina, ya que en la realidad seguramente el
texto sería mucho menos correcto desde el punto de vista ortográfico, y tendería a las formas de escritura
antiestándares.
118 LEOPOLDO ILDEFONSO BALIÑA GARCÍA
(2) Esto es una forma de no aburrirse mientras meas (López y Morant 1991: 177).
Ya sea una forma de no aburrirse, ya sea una manera de diversión, ya el requerimiento
de derechos (a veces muy fundamentales) el humor es el motor principal, la propiedad
más intrínseca de este tipo de textos.
Otra de las características que cita Morant es la de la ausencia o la presencia de fir-
ma. Ya hemos mencionado que una de las propiedades de las pintadas es el anonimato,
sin embargo, bastantes pintadas aparecen firmadas. No obstante, debemos percatarnos
de que estas rúbricas, normalmente escritas: Laura, María, polla gorda, no son real-
mente firmas23, esto es, no funcionan como marcas identificadoras del autor sino que
más bien forman parte integrante del propio texto y, por tanto, proporcionan a veces una
parte más del mensaje: el filósofo cagón (López y Morant 1991: 178).
Todos estos tipos de textos, casi siempre tratados como marginales (Angulo 2006: 1),
desempeñan las seis funciones del lenguaje enumeradas por Roman Jakobson, teniendo
en cuenta los elementos que forman el proceso de la comunicación. Ricardo Morant no
deja de señalar la existencia de estas funciones en las pintadas y, así, señala la función
expresiva o emotiva, apelativa o conativa, referencial, fática o de contacto y la poética o
estética, mas se olvida de una, que por supuesto tiene cabida en estos contenidos escri-
turarios: la metalingüística, que arriba denominamos como metapintada. De esta forma,
algo más adelante en la obra que estamos comentando, aparece la trascripción de una
pintada de la Facultad de Derecho de la Universidad de Valencia, de 1987:
(3) ¿Por qué será que a la hora de cagar
todo el mundo se pone a filosofar? (López y Morant 1991: 186).
También la ya mencionada en (2), o la número (4), procedente de la Facultad de Quími-
ca de la Universidad de Valencia (1987):
(4) Me complace comprobar que las muestras de incultura
se expongan en el «ambiente apropiado» (López y Morant 1991: 183)
De cualquier manera, la función estética ha sido una de las más relevantes, como ya
hemos comprobado —aun hoy lo sigue siendo—, en este tipo de mensajes, como el si-
guiente, de la Facultad de Filología de la Universidad de Valencia (1987):
(5) Si mi boca fuera una pluma
y mi corazón tintero
con la sangre de mis venas
escribiría te quiero (López y Morant 1991: 179)
23
―Firma: nombre y apellido, o título, de una persona, que ésta pone con rúbrica al pie de un docu-
mento escrito de mano propia o ajena, para darle autenticidad, para expresar que se aprueba su contenido,
o para obligarse a lo que en él se dice‖ (Primera acepción del DRAE 1992 y 2001).
Deduzco que ninguna de estas tres funciones generales de lo que la Academia entiende por firma quedan
reflejadas en las firmas o epílogos de los textos que nos ocupan.
BREVE PRAXIS LINGÜÍSTICA SOBRE LAS PINTADAS EN LA CIUDAD DE GRANADA 119
El camino abierto en España por el padre del poeta sevillano, Demófilo, se ha dejado
notar mucho en la escritura de carácter popular (sobre cualquier tipo de superficie) tanto
de la gente culta como de la menos culta desde finales del siglo XIX.
Otro de los puntos que no comparto con el discípulo de López García, que siguiendo
a Fernando Arias (1977) expone en el citado capítulo que glosamos, es el que denota la
posibilidad que proporciona el espacio privado del aseo para una mayor expresividad
del escribiente, una ―mayor descarga de agresividad ideológica y la plasmación de los
instintos más reprimidos del subconsciente‖; enuncia que ―a mayor ocultación mayor
intensidad expresiva, sobre todo sexual‖; el ejemplo que transcribe es el siguiente, de la
Facultad de Exactas de la Universidad de Valencia (1987):
(6) Aquí se caga y se mea y el que tiene tiempo se la menea (López y Morant 1991: 179)
Si esto es la plasmación de los instintos más reprimidos del subconsciente deberíamos
entonces caminar por la ciudad de Granada con los ojos vendados para no leer las
pintadas que se han realizado al aire libre, y si no a la vista de todos o de cualquiera sí
con esa posibilidad (imagen 88).
Y es que el hecho de la pintada en sí ya es algo
subversivo, prohibido, ilegal, pues las paredes no Imagen 88
deben ser pintadas bajo pena de multa; incluso al-
gunas paredes de empresas o edificios oficiales
prohíben asimismo la fijación de carteles bajo ame-
naza de multa a la empresa anunciante.
El quid de la cuestión no es el espacio donde se
realiza la pintada sino el momento: si eres denodado
y audaz puedes llegar a escribir cualquier opinión
ideológica, o incluso cualquier insulto hacia algún ―PA TI!‖
representante del consistorio en la misma puerta del (Calle Ancha de Capuchinos, Grana-
da)
ayuntamiento (de todas formas ¡cuidado! hay cáma-
ras); y, asimismo, la ciudad entera está repleta de pintadas de penes de más un metro,
como la de la imagen 88, y de desahogos sexuales a niveles a veces inimaginables.
A la inversa, muchos escritores a lo largo de la historia en la más estricta intimidad
del interior de sus alcobas o de sus torres de marfil no han querido escribir lo que en ese
momento no era conveniente o bien políticamente o bien económicamente o bien ideo-
lógicamente, o bien por una mera posible falta a la decencia de la época, o por humilla-
ción de su propia persona al hacer referencia a la lubricidad o a la deshonra.
Como cualquier estilo breve, y como la mayoría
de los extensos, el uso de los lugares comunes es Imagen 89
habitual: refranes, frases hechas, expresiones bíbli-
cas, jurídicas, políticas o filosóficas, canciones, etc.,
tanto de una manera parcial como íntegra o modifi-
cada, con el fin de conseguir la parodia en muchos
casos, según Morant, o simplemente como topoi
reconocibles por el pueblo, como elementos de una
tradición normalmente oral en los que la población ―QUE CRUZ!‖
se reconoce, ya sea para reafirmarse en ellos ya para (Plaza de la Cruz, Granada)
impugnarlos (imagen 89).
120 LEOPOLDO ILDEFONSO BALIÑA GARCÍA
Como comentamos, el humor siempre se perfila
como cabecera de reflexiones interesantes: ―Nietzs- Imagen 90
24
che ha muerto (Dios)‖ ; si bien ésta quizás haya
aparecido de la mano del escritor por un simple
juego de palabras. Al igual que: ―La religión es el
opio de Marx (El pueblo)‖25.
No puedo dejar pasar por alto una frase bastante
ripiosa de este capítulo que estamos apostillando:
escribe Morant en la página 179 que las pintadas ―THERE IS HOPE UNDER
GROUND‖
constituyen ―un medio de expresión de marginados (Albayzín Bajo, Granada)
(homosexuales), pero también de gente normal, que
desea divertirse, o relacionarse a través de las puertas‖. Irrefutablemente la imagen del
homosexual estaba entonces demasiado distorsionada, aún en 1991, en algunas mentes.
Lo que me gustaría vislumbrar en esas líneas es la intención de este autor al comunicar
la idea de que la pintada no es exclusiva de gentes marginales sino de cualquier tipo de
individuo, normalmente, o mejor casi siempre, joven.
Como joven es el escritor, juvenil es el lenguaje especializado del que éste hace uso.
El sujeto expresa sus inquietudes mediante diversos mecanismos, por ejemplo, según
Morant, las pintadas pueden ir acompañadas de gráficos (imagen 90).
El autor de pintadas puede también hacer un uso ortográfico no normativo, transgre-
sor26, ―existe un abecedario característico que incluye la A enmarcada en un círculo o la
O atravesada por un rayo‖ (López y Morant 1991: 181) por poner algún ejemplo, pero
veremos que estos signos varían diacrónicamente, verbigracia la A rodeada por un círcu-
lo parece que no se encuentra tan abundantemente como hace diez años.
La rima, también, como ya hemos mencionado, presenta un papel fundamental (apa-
rentemente cada vez menor), y sobre todo, según Morant, la rima consonante: más pe-
gadiza, más apta para el humor, por ser más evidente:
(7) Cagar da gusto
oler da pena
no seas cabrón
y estira la cadena (López y Morant 1991: 180)27
Asimismo, el uso no preceptivo de la morfosintaxis, típico del lenguaje juvenil, que
es el que abunda en estos textos, como también hemos visto para las pintadas sociales,
suele aparecer con insistencia en las pintadas de los servicios: el uso del infinitivo en
lugar del imperativo o del indicativo y la supresión de preposiciones y artículos:
(8) Busco tío bueno, cítame (López y Morant 1991: 180)28
24
Facultad de Filología de la Universidad de Valencia, 1990 (López y Morant 1991: 180).
25
Facultad de Filología de la Universidad de Valencia, 1990 (López y Morant 1991: 180).
26
Como hemos mencionado anteriormente, la más típica es la K en lugar de la C que revela un sentir
revolucionario con lejanos matices vascos; también el uso de hacer una escritura a la manera del habla: la
S por la C o Z, desaparición de la H, sustitución de la CH por X, la falta de puntuación y de tildes: ortografía
muy normalizada hoy día en los nuevos sistemas de comunicación escrita como los sms, e-mail, msn, etc.
27
Facultad de Biología de la Universidad de Valencia, 1987.
28
Facultad de Medicina de la Universidad de Valencia, 1987.
BREVE PRAXIS LINGÜÍSTICA SOBRE LAS PINTADAS EN LA CIUDAD DE GRANADA 121
Los componentes léxico-semánticos son los que más saltan a la vista: se utilizan en de-
masía los disfemismos (polla, coño, follar,…) y las siglas (CNT, PSOE, BEA…).
También surgen dentro del estilo más estético, poético o expresivo las figuras retóri-
cas; destacan los tropos como la hipérbole, la metáfora o la ironía entre otros como el
hipérbaton, el calambur, la aliteración,…
(9) Bendito el fruto de tu vientre (López y Morant 1991: 182)29
El texto de la pintada puede estar formado por una letra, por dos letras, por tres le-
tras, por una palabra (normalmente una firma o similar), por un sintagma breve, por una
frase, por una oración, por un párrafo o por un texto relativamente extenso:
(10) No escribas en las puertas, que se rayan y no hace bonito ¿Qué diría una Sra. respe-
table si se sentara en esta taza higiénica y viera palabras obscenas y frases soeces en
las puertas? Diría: huy, qué poca vergüenza, qué feísimo hace eso de escribir en las
puertas ¿Por qué?, se preguntaría, y a partir de ese día tendría que tomar píldoras
todas las noches para poder conciliar un dulce sueño. (López y Morant 1991: 183-
4)30
Las pintadas pueden aparecer, en esta hermosa ciudad de Granada, en cualquier lugar
o superficie. Tendríamos que hacer un estudio comparativo para percibir si existe dife-
rencia cuantitativa y/o cualitativa entre una ciudad y otra; pero en mi humilde opinión
creo que esta ciudad nazarí es bastante propensa a las pintadas: puede ser por motivos
seguramente sociológicos que no conozco, como por ejemplo la gran y enriquecedora
variedad étnica, la cantidad de juventud que se aúna en las aulas universitarias, los nu-
merosos turistas, muchos de ellos jóvenes, que visitan la ciudad y que incluso la habitan
durante un período de tiempo medio o largo, etc.
La globalización también deja su huella en las pintadas de Granada, ciudad turística
por excelencia, en la aparición del uso de diferentes lenguas, incluso exóticas (imágenes
91 y 92):
Imagen 92
Imagen 91
"Merci
à lÉspagne
Ideogramas orientales con su corres- & à lÉspagne!
pondiente significado en inglés Lucile"
(Calle Trajano, Granada) (Calle Trajano, Granada)
29
Facultad de Exactas de la Universidad de Valencia, 1990.
30
Facultad de Filología de la Universidad de Valencia, 1990.
122 LEOPOLDO ILDEFONSO BALIÑA GARCÍA
Ricardo Morant encuentra pintadas normalmente en catalán, o en su variedad valencia-
na, así como en inglés, vasco, latín, alemán, italiano y hasta algunas que incluyen gali-
cismos:
(11) Gora ETA (López y Morant 1991: 182)31
(12) Fac amoren non bellum (López y Morant 1991: 182)32
A partir de ciertas pintadas pueden surgir contrapintadas (López y Morant 1991:
183), que adquieren estilos diversos: respuesta a una cuestión expresada, opinión sobre
lo expuesto, ridiculización o insulto del mensaje anterior, complementación o modifica-
ción de acrónimos, anagramas…
(13) L ucy en el
S ielo con
D iamantes (López y Morant 1991: 182)33
Este momento del estudio es el indicado para corroborar que el texto de las pintadas
es interactivo, se trata casi siempre de una interpintada, una interacción entre dos o más
escritores. Es un texto dinámico que nunca llega a consumar su forma definitivamente,
pues puede ser modificado en cualquier momento por el mismo autor o por otro(s).
El ejemplo 93 es muy significativo y más en un espacio exterior (lugar menos apto
para el diálogo abierto). El humor de la contrapintada nos despista a la hora de intentar
averiguar el sexo al que pertenece el/la contraescritor/a, ya que podría ser un hombre,
por el hecho del sarcasmo, pero escribe en primera persona del plural, como si fuera ella
también mujer y estuviera apartada de un pensamiento forzadamente feminista que
promulga a la mujer no sólo como un ser de carne y hueso sino como un ente abstracto.
También se da la interrelación de las pintadas con los textos oficiales o convencionales
(imagen 94). De este fenómeno, muy productivo, hablaremos en otra ocasión más pro-
fundamente.
Imagen 93 Imagen 94
―NO SOMOS CARNE, ―EN TODA LA
SEMOS PESCAO‖ PUTA CALLE‖
Calle Parra Alta, Granada (Calle Real de Cartuja, Granada)
31
Facultad de Derecho de la Universidad de Valencia, 1987.
32
Facultad de Filosofía de la Universidad de Valencia, 1987.
33
Facultad de Farmacia de la Universidad de Valencia, 1987.
BREVE PRAXIS LINGÜÍSTICA SOBRE LAS PINTADAS EN LA CIUDAD DE GRANADA 123
6.1. ¿Diferencias de las pintadas según el sexo?
Habría que hacer un estudio sociológico, o más bien casi detectivesco (por ser una
acción penada por la ley) para conocer en qué medida las pintadas son realizadas por
personas del sexo femenino en superficies resistentes. Columbro, y creo que no me
equivoco mucho al afirmarlo, que en este caso sí que se produciría el principio enuncia-
do por Arias (1977: 44) por el cual cuanta mayor intimidad se da en el espacio en el que
se va a escribir mayor es el desparpajo del escritor; es decir, al sexo femenino sí le afec-
taría más este razonamiento; ¿cómo llegamos a esta conclusión? A priori, las mujeres, o
sea las chicas jóvenes sobre todo, no se expresan habitualmente en los espacios exterio-
res (paredes, ventanas, farolas…), o lo hacen en una cuantía mucho inferior a la del sexo
contrario. Sin embargo, sí lo hacen, e incluso tradicionalmente podríamos decir, en es-
pacios reservados, como son las puertas de las letrinas de facultades, bares, etc.
Morant dedica en el capítulo que venimos comentando un apartado a verificar de una
manera quizás demasiado rotunda, preconcebida y perentoria las posibles diferencias
entre las pintadas de hombres y mujeres en las puertas de estos lugares cerrados.
A posteriori, me gustaría desmentir o matizar las opiniones de este interesante aun-
que desfasado estudioso. ―Los tiempos han cambiado mucho‖ se suele decir34; en mi
opinión la revolución femenina ha finalizado: ya sólo hemos de esperar las consecuen-
cias de esta increíble por grandiosa, necesaria y plausible liberación de la mujer, obliga-
da para la modernización y la legitimación de la sociedad reciente. Estas consecuencias
en algunas ocasiones serán excelsas por ser liberadoras de seres humanos, y en otras
serán cualitativamente cuestionables.
De una manera o de otra, hace unos quince años aproximadamente (1987-1990: años
del trabajo sobre las pintadas de este estudioso de la Gramática femenina) las cosas eran
diferentes. A veces en la intimidad transcurren acontecimientos no sospechados por
estar preconcebidamente mal vistos en la sociedad. Para resolver las dudas a este res-
pecto, tema para mi gusto muy apasionante, comparemos las muestras de los trabajos de
autores como Morant, con las muestras que hemos conseguido ahora. Cotejemos las
puertas de los servicios de las chicas y las de los chicos, como hizo dicho autor en su
momento, y comprobemos si las cosas han cambiado o no, o han cambiado sólo en cier-
tos aspectos o no, y si han cambiado aspiremos a desentrañar el porqué, en qué medida,
en qué podemos percibirlo.
Este espacio cerrado e íntimo de los aseos es el único que nos asegura de una manera
casi inmejorable la autoría en cuanto al sexo del que escribe las pintadas.
¿El cambio del papel de la mujer en la sociedad quedará reflejado en estos escenarios
expresivos? Este tipo de información hace recapacitar sobre lo que las personas real-
mente piensan sobre la realidad, al menos en un tiempo y un espacio determinados.
Para Ricardo Morant se dan grandes diferencias en función del sexo en las pintadas
de los retretes de la Universidad de Valencia, recopiladas entre 1987 y 1990. García
Meseguer (1984: 162-164) comenta cómo el noruego Finn Tschundi realizó una compa-
ración entre las pintadas que aparecen en los retretes escolares de chicos y chicas, y ob-
servó notables diferencias en lo que respecta a la psicología de los sexos:
34
El número de alumnas a fines de 2006 y principios de 2007 es mucho más abundante que en 1987 o
1990. Aun así el número de éstas en las Facultades de ciencias es claramente inferior (aunque poco a poco
se van igualando los porcentajes), por lo que el número de pintadas de los servicios de chicas de estas
Facultades será menor al de los chicos.
124 LEOPOLDO ILDEFONSO BALIÑA GARCÍA
- Las mujeres tienden a escribir diálogos, a discutir problemas humanos, a replicar
con respuestas humanas35.
- Los hombres mezclan temas sexuales con temas políticos y hacen juegos de pala-
bras de humor agresivo (López y Morant 1991: 187).
Bueno, hemos podido comprobar cómo más de
Imagen 95
veinte años después, la esencia de esta valoración y
diferenciación ha variado muy poco. Y digo en
esencia porque hay matices en los que la revolución
femenina se plasma de manera infalible y esto re-
percute en la diferenciación de las pintadas partien-
do del sexo.
Hay que contradecir a este autor noruego para
―La esperanza es la Tortura
afirmar que los hombres también escriben senten- del Valiente‖
cias de corte poético o filosófico como en la imagen (Servicio de hombres de la Facultad
95. de Farmacia de Granada, Granada)
Morant recalca la dificultad de establecer dife-
rencias si los baños son mixtos o compartidos por ambos sexos. Esto justifica la recogi-
da de pintadas del tipo (Facultad de Farmacia de la Universidad de Valencia, 1987):
(14) –Aquí cagas, aquí meas
y si puedes, te la meneas
–Y nosotras como no podemos
el dedo nos metemos (López y Morant 1991: 187)
Otros casos, como el siguiente, sólo se explican por la intrusión de alguien en los
aseos del sexo contrario (Facultad de Filosofía de la Universidad de Valencia, 1987):
(15) –Jo, los tíos, siempre pensando en lo mismo, si después de joder
os quedáis para el arrastre y yo siempre insatisfecha
–¿Pero qué haces tú por aquí, cariño? Dímelo, dímelo (López y Morant 1991: 187)
Según Morant, hay tres aspectos claramente divergentes según el sexo de los escritores
en las pintadas de los aseos:
a) Los signos pictóricos: en los servicios de los hombres aparecen penes de enormes
dimensiones, y menos frecuentes son los escudos de equipos deportivos. La constante
presencia del aparato sexual masculino, en opinión de Arias (1977: 83-84), tiene dos
explicaciones: una, que el aparato reproductor masculino es más fácil de dibujar para el
hombre, dado que muchos varones apenas conocen o no conocen en absoluto el aparato
femenino: esto en mi opinión es una tremenda tontería. Simplemente se trata de un trazo
de dibujo fácil de pintar para hombres pero también para mujeres, obviamente; el apara-
to femenino no es de tan fácil trazo, y aun así he podido verlo alguna vez, aunque creo
35
Disculpemos a este autor noruego lo poco afortunado de sus sintagmas ―problemas humanos‖ y
―respuestas humanas‖.
BREVE PRAXIS LINGÜÍSTICA SOBRE LAS PINTADAS EN LA CIUDAD DE GRANADA 125
que no está recogido en nuestro muestrario; y la otra explicación, según Arias, es por la
mistificación, que relaciona el pene con la potencia, el poderío, el dominio, etc. No voy
a hacer comentario alguno de estas líneas y las siguientes del trabajo de Morant.
Por otra parte, lo más característico de los dibujos femeninos son los corazones con
nombres o iniciales, lo que no es nada frecuente en
los inodoros masculinos. Imagen 96
Estas interpretaciones con respecto a los signos
pictóricos, bajo mi opinión, son ciertos, pero dis-
crepo en las causas o justificaciones que Morant,
apoyándose en otros autores como Kurtz (1988: 55-
56) y su envidia de pene, pretende sostener.
Si bien puedo aportar alguna imagen de un
razón que rodea una pintada cópula en uno de los
servicios de mujeres (imagen 96), no he podido
recoger el tan famoso signo fálico de los retretes
masculinos; sin embargo, dichos signos sí aparecen
frecuentemente en las mesas de la sala de estudio
de la Facultad de Farmacia: ¿podría ser violento (Facultad de Ciencias Políticas de
para el escritor masculino dibujar un pene en un Granada, Granada)
aseo de hombres?
b) En cuanto a la temática, los servicios de mujeres presentan, según Morant, pintadas
cuyo contenido hace referencia al amor, a disputas entre enamoradas, a problemas
rosos, a reivindicaciones feministas… Hasta ahí de acuerdo, pero afirmar,
do, que todas las mujeres ―prefieren el amor al sexo‖ o que todos los hombres ―han
perdido toda referencia y sensibilidad hacia el amor, y sus centros de atención específi-
cos son el fútbol, el machismo, la mili [de hecho, la ley actual sobre el período militar
obligatorio hace que este tipo de expresión desaparezca completamente sin dejar rastro
alguno] y el sida‖ (López y Morant 1991: 193-4), me parece una afirmación machista de
por sí, simplista, generalizadora y, en todo caso, irreal, imaginaria y sandia.
Los roles de hombres y mujeres han cambiado
Imagen 97
por lo visto mucho en los últimos quince años,
bre todo en lo que compete a la mujer: la mujer ya
no tiene por qué ser ―la mujer‖ y el hombre no
ne por qué ser ―el hombre‖. Para desmentir los
mentarios de Morant, agrego algunos ejemplos de
uno y otro sexo. Si bien en los servicios de las chi-
cas aparecen pintadas como las de la imagen 97,
―400 millones
que no son habituales en los de los chicos, también
de niños esclavos‖
aparecen pintadas como estas otras (imágenes 98 y (Servicio de mujeres de la Facultad de
99): Farmacia de Granada, Granada)
126 LEOPOLDO ILDEFONSO BALIÑA GARCÍA
Imagen 98
Imagen 99
―ME CAGO EN TOS
LOS PUTOS PIJOS DE
ESTA PUTA FACULTAD. ―¡¡LIBERTAD, ANARQUÍA!!
Q. SON TOS UNA MANA ¡¡UN TÍO CADA DÍA!!‖
INUTILES Q. DAN ASCO‖ (Servicio de mujeres de la Facultad de
(Servicios de mujeres de la Facultad Farmacia de Granada, Granada)
de Ciencias Políticas de Granada,
Granada)
Estos textos andan muy lejos de la sensiblería y falta de opinión política con la que se
quiere caracterizar a las mujeres. Morant describe bastante acertadamente algunos pun-
tos pero otros carecen, al menos hoy, de toda coherencia.
c) La estilística: la forma de redactar de mujeres y hombres no es idéntica; los segundos
son más soeces y agresivos, y, sobre todo, casi nunca piden ni dan consejos, esto es más
propio de las mujeres, piensa Morant. He podido constatar que realmente las mujeres
utilizan más, o son las únicas que lo hacen, el estilo consultorio, mas ha quedado antes
expuesto que las mujeres también, aunque sí en menor medida, escriben textos soeces,
agresivos y sexuales.
La pintada-consultorio (López y Morant 1991: Imagen 100
200) constituye uno de los estilos fundamentales
de las escritoras de puertas y paredes de servicios
universitarios. En ella la autora solicita consejo
sobre problemas sexuales, conyugales, de incomu-
nicación con la pareja, amorosos… En nuestro
muestrario hemos conseguido numerosas fotograf-
ías de este tipo de pintadas (imagen 100). ―UN CONSEJO OS QUIERO
Un ejemplo de la igualdad que se va estable- DAR: SÉ QUE ESTÁ FEO
ciendo, afortunadamente, entre ambos sexos es la PONERLE LOS CUERNOS A
siguiente constatación: en la Estación de Trenes de TU NOVIO PERO SI TE APETECE
HAZLO!! NO PIENSES
la capital granadina no recogí pintadas en los ser-
QUE EL NO LO HARÍA‖
vicios de los hombres (excepto una en un espejo) y (Servicio de mujeres de la Facultad de
sí en el de las mujeres; mientras que en la Estación Ciencias Políticas de Granada, Grana-
de Autobuses ocurrió lo contrario. da)
Otro apunte sería el hecho de tener en cuenta el
efecto de las borradas36: podemos presumir de que si realmente las pintadas de los ser-
vicios en la Estación de Trenes se han borrado al mismo tiempo en los servicios de am-
bos sexos, entonces las pintadas de los servicios de las mujeres son más recientes, sería
en cierta manera una cronología relativa. No sabemos si se han borrado las pintadas de
36
Acción contraria a la pintada.
BREVE PRAXIS LINGÜÍSTICA SOBRE LAS PINTADAS EN LA CIUDAD DE GRANADA 127
los baños de ambos sexos al mismo tiempo, y si las de las mujeres han vuelto a surgir
más rápidamente, lo cual sería algo muy significativo.
7. ALGUNAS CONCLUSIONES
La diferencia entre pintada (expresión verbal) y graffiti (arte) es irrefutable e incon-
fundible. Existen diferencias entre las pintadas urbanas y no urbanas37, y entre las que
son exteriores y las que son interiores: por ejemplo, las pintadas sociales son típicas del
exterior, las metapintadas abundan más frecuentemente en espacios interiores, el diálo-
go abierto es más propenso a dejarse leer en las mesas y servicios de las Facultades,
aunque no quita que haya diálogos en las pintadas de las calles.
La autoría es en todo punto imposible de conocer por el investigador, por lo que no
sabrá ni el sexo ni la edad, ni el estrato social, ni nada sobre el autor, igual que el porqué
lo hace o qué es lo que pretende con ello. A no ser que se entreviste directamente al
―delincuente‖ que, por estar fuera de la ley y ser consciente de ello, puede que se niegue
a concedernos la entrevista.
El carácter de infinitud del número de las pintadas en una ciudad como Granada y la
imposibilidad de recogerlas íntegramente hace que cualquier corpus sea bastante menu-
do.
Las barreras con las que se encuentra el investigador a la hora de analizar las pinta-
das son insalvables, debido a la ignorancia de éste o a los códigos cifrados que escapan
a todo individuo ajeno al mensaje que se emite.
En cuanto a la idea que mejor parece esgrimirse acerca de la disputa que se entabla
siempre sobre si el graffiti es arte o vandalismo o si la pintada es una forma de expre-
sión correcta o ilícita, alcanzaríamos a enunciar que todo lo que el pueblo piensa como
conjunto de individuos y lo que cada individuo piensa como parte de un pueblo queda
genuinamente plasmado, guste o no, en las calles, en los edificios, en los árboles… de
ese pueblo.
La diferencia de las pintadas en los servicios de hombres y mujeres cada vez son me-
nores, como consecuencia directa de la revolución femenina hecha efectiva, en términos
generales, en España a finales del siglo XX; aun así continúa habiendo distinciones entre
uno y otro sexo: la principal es que las mujeres siguen escribiendo menos.
Si he logrado sacar alguna conclusión de esta maraña de formas, colores e ideas, es el
hecho de que no volveré a mirar la calle de la misma manera como lo hacía antes de
comenzar este liviano estudio, sino que la miraré irremediablemente con ojos compla-
cientes, sabedores de que palabras y formas se muestran por centenares a cada paso
constituyendo parte de una secular tradición memorable, de que el pueblo se expresa
libremente.
Asimismo, he aprendido que nada es abarcable, y menos la expresión popular. Un li-
bro cualquiera de un autor determinado puede ser analizado, sintetizado, parafraseado,
interpretado, etc. con relativa facilidad, pero la voz, en este caso la escritura, del pueblo,
tan miscelánea, cambiante y polimórfica, tan de vida, tan anónima, compleja, inaprensi-
ble y, al mismo tiempo, tan insoslayable no puede serlo.
37
Las pintadas no son sólo urbanas sino que son, sencillamente, humanas y, por ello, pueden aparecer
en cualquier sitio por donde el ser humano transite. Este punto lo desarrollaremos ampliamente en las
posibles revisiones del presente estudio.
128 LEOPOLDO ILDEFONSO BALIÑA GARCÍA
Paseando por Granada, el viandante encontrará siempre una pintada que le haga des-
correr la persiana del intelecto o le arranque una sonrisa.
Imagen 101
―LA MAYOR REVOLUCIÓN
ES LA REVOLUCIÓN
DE LOS ABRAZOS‖
(Albayzín Alto, Granada)
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EL SABER CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE E/LE: LA (DES)CORTESÍA
Mª Jesús Barros García
Universidad de Granada
0. INTRODUCCIÓN
Los elementos socioculturales de un idioma forman parte del proceso de enseñanza-
aprendizaje de la lengua extranjera. La enseñanza del saber cultural pretende prestar
más atención a las necesidades del alumno de relacionarse con otra cultura o con perso-
nas de otras culturas. Por ello, al enseñar los aspectos socioculturales de una lengua,
estamos formando a hablantes interculturales capaces de interpretar el sentido de las
representaciones de una cultura extranjera.
Como uno de los componentes del saber cultural, en la siguiente comunicación nos
hemos centrado en la enseñanza en el aula de conocimientos sobre cortesía verbal y no
verbal, para lo que hemos diseñado tres propuestas de trabajo que tratan de ser flexibles
y adaptables a las situaciones concretas de enseñanza, dejando libertad tanto al profesor
como al alumno para escoger las opciones y formas de ejecución que más se adecuen a
sus necesidades.
En dichas propuestas de trabajo encontramos una presencia importantísima de la in-
terculturalidad y se otorga prioridad a la autonomía del alumno, cuyo papel será el de
negociador que da y recibe, el de contribuidor activo en el proceso de aprendizaje y, por
tanto, responsable de tal proceso. Por su lado, el profesor se convierte en mediador entre
los alumnos y los contenidos que estos tienen que aprender; en facilitador de las tareas,
del material y del proceso de comunicación; en analizador de necesidades; en acompa-
ñante en el proceso de aprendizaje; en consejero, estimulador y organizador del progre-
so.
Las actividades tratan de mostrar a los alumnos ejemplos de actos de habla marca-
damente corteses y descorteses, con la intención de despertar la consciencia pragmática
del alumno y de fomentar la práctica comunicativa. Se pedirá a los estudiantes que ob-
serven ciertos aspectos sociopragmáticos y pragmalingüísticos, como, por ejemplo, las
circunstancias específicas que llevan a un hablante nativo a expresar gratitud o a pedir
disculpas, junto con las estrategias y medios lingüísticos utilizados para ello.
Precediendo al material para el alumno encontramos una ficha técnica, donde se ex-
plican los objetivos de la actividad y el nivel necesario para poder realizarla, así como
las destrezas que se trabajan, la tipología de ejercicio, la administración en la clase y los
materiales que harán falta para llevarla a cabo.
1. ¿QUÉ ES LA CORTESÍA?
La cortesía podría definirse como el instrumento que permite la concordia social,
puesto que se trata de la guía que nos marca el límite entre la presencia y la ausencia de
respeto hacia el otro, el “aceite” que facilita las relaciones interpersonales. Todas las
E. T. Montoro del Arco (ed.): El español del siglo XXI. Actas del las XIV Jornadas sobre la lengua española y su
enseñanza. Granada: Universidad de Granada.
132 MARÍA JESÚS BARROS GARCÍA
culturas poseen ciertas fórmulas para la expresión de (des)cortesía1, pero su significado
y uso varían considerablemente de unas sociedades a otras, pues representan una con-
vención social. Este hecho explica la necesidad de que el alumno de lenguas extranjeras
aprenda ciertas nociones sobre lo que es cortés y descortés en la cultura meta, puesto
que no se trata de un conocimiento inherente, lógico y objetivo, sino de algo determina-
do culturalmente.
López García (2001) realiza una propuesta para la clasificación de los contenidos del
saber cultural en distintas áreas temáticas. Siguiendo su taxonomía, la cortesía estaría
enmarcada dentro del campo de la interacción social, el cual implica el conocimiento
acerca de una serie de fenómenos que funcionan como eje principal del saber interactuar
y comprender a los miembros de una comunidad.
El desconocimiento de los estilos de interacción asociados a una determinada socie-
dad puede llevar al fracaso de la comunicación interétnica. Estos fracasos pueden con-
sistir en la no transmisión del mensaje deseado o de ningún otro mensaje, y también en
la transmisión de un mensaje erróneo, lo cual fomenta la generación de estereotipos
culturales y puede ocasionar conflictos comunicativos perjudiciales para la imagen y la
relación de los interlocutores.
2. ¿QUÉ COMPETENCIAS IMPLICA LA ENSEÑANZA DE (DES)CORTESÍA EN EL AULA DE E/LE?
La enseñanza en el aula de conocimientos sobre cortesía verbal y no verbal conlleva
tanto el desarrollo de la competencia comunicativa como el de la competencia intercul-
tural. Dentro de la competencia comunicativa, en el plano lingüístico se encontrarían el
conocimiento de los recursos formales para la expresión de (des)cortesía y la capacidad
para utilizarlos apropiadamente; en el plano sociolingüístico, el conocimiento de las
destrezas necesarias para abordar la dimensión social del uso del lenguaje, como son los
marcadores lingüísticos de relaciones sociales, las diferencias de registro y las normas
de cortesía. Estas últimas varían enormemente de una cultura a otra y son una fuente
habitual de malentendidos interétnicos. Por último, en el plano pragmático, el conoci-
miento de los principios según los cuales los mensajes se utilizan para realizar funciones
comunicativas concretas y se secuencian según unos esquemas de interacción y de tran-
sacción determinados.
En cuanto a la competencia intercultural, estaríamos hablando del conocimiento, la
percepción y la comprensión de las similitudes y diferencias entre lo que es cortés y lo
que es descortés en la cultura materna del alumno y en la cultura objeto de estudio. Ello
implica toda una serie de destrezas y habilidades prácticas, como: a) la capacidad de
comportarse de la forma esperada; b) la capacidad de relacionar entre sí la cultura de
origen y la cultura extranjera; c) la sensibilidad cultural y la capacidad de identificar y
utilizar una variedad de estrategias para establecer contacto con personas de otras cultu-
ras; y d) la capacidad de cumplir con el papel de intermediario cultural y de abordar con
eficacia los malentendidos interculturales y las situaciones conflictivas.
Como venimos diciendo desde la introducción, todo este aprendizaje servirá al alum-
no para comprender e interpretar de manera apropiada las manifestaciones de la cultura
meta, y para poder interactuar adecuadamente con los hablantes de ésta; todo lo cual
1
La forma “(des)cortesía” es utilizada por diversos autores para hacer referencia tanto a la cortesía
como a la descortesía, y omitir así la repetición de ambas palabras. Con este sentido la utilizamos en este
trabajo.
EL SABER CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE E/LE: LA (DES)CORTESÍA 133
redundará en beneficio del éxito comunicativo y de la mejora de la imagen del estudian-
te.
3. PROPUESTAS DE TRABAJO
3.1. Actividad 1. “Lo dicen los expertos”:
Con la lectura individual del siguiente artículo (ligeramente modificado para su
aprovechamiento didáctico), proponemos una serie de preguntas de reflexión sobre la
cortesía y el choque cultural, que podrían ser muy útiles para ambientar a los alumnos
en este tema y hacerles recapacitar sobre su importancia.
3.1.1. Ficha técnica:
3.1.1.1. Objetivos:
Inducir a la reflexión sobre la importancia de la cortesía como instrumento para evi-
tar el choque cultural, así como advertirles sobre los efectos perjudiciales del fallo
pragmático.
Reconocer el papel de los medios de comunicación en la difusión de comportamien-
tos corteses y descorteses.
3.1.1.2. Destrezas: comprensión y producción escrita fundamentalmente, aunque pode-
mos practicar también la parte oral si realizamos las preguntas por parejas o en grupo.
3.1.1.3. Nivel: siguiendo el Marco Común Europeo de Referencia (MCER), el alumno
deberá tener un nivel B2 como mínimo, para comprender el texto y contestar a las pre-
guntas de reflexión. No obstante, una adaptación léxica permitiría el uso de esta activi-
dad con niveles inferiores.
3.1.1.4. Tipología de ejercicio: semicontrolado, individual o colectivo.
3.1.1.5. Administración: esta actividad se puede llevar a cabo en cualquier momento de
la instrucción, incluso al principio de una sesión sobre cortesía, ya que puede conside-
rarse como un texto introductorio a dicha temática.
Podemos optar por llevarla a cabo de manera individual, en parejas o en grupos,
según estimemos conveniente.
En su realización se pueden llegar a emplear de unos veinte a unos treinta minutos de
clase.
3.1.1.6. Materiales: sólo necesitaremos el artículo periodístico en el que se basa la acti-
vidad.
3.1.2. Material para el alumno:
3.1.2.1. Vamos a leer un artículo publicado por el diario de la Universidad de Navarra el
12 de mayo de 2006, en el que se habla sobre la conveniencia de tener muy presente el
protocolo en nuestras relaciones sociales (vid. texto 1 en la pág. sig.) ¿Sabes lo que sig-
134 MARÍA JESÚS BARROS GARCÍA
nifica la palabra “protocolo”? ¿Es sinónima de “cortesía”? Intenta adivinarlo al leer el
texto. Si no lo consigues, pregunta a tu profesor/a o busca en el diccionario.
Noticias © Comunicación Institucional, 12/05/2006
FELIO VILARRUBIAS APUESTA EN LA UNIVERSIDAD DE NAVARRA POR EL
PROTOCOLO PARA EVITAR EL ‘CHOQUE CULTURAL’
Felio Vilarrubias, responsable de los Cursos de Protocolo de la Universidad de Oviedo, apostó por
el protocolo para evitar el „choque cultural‟: “Se pueden superar las diferencias siempre que nos
acerquemos a otras culturas con nobleza, desde un plano de igualdad, no de superioridad. Esta
ciencia consigue endulzar las relaciones”.
De esta forma, expresó que “la globalización enseña que para entrar en contacto con otra cultura
necesitamos desprendernos de la grosería y optar por el acercamiento. Por pequeños que parezcan
ciertos detalles, pueden resultar la expresión íntima de sinceridad o afecto”.
Como ejemplo, mencionó que “algunas normas de otras tradiciones, como descalzarse al entrar en
una mezquita, pueden resultar llamativas. No obstante, respetándolas podemos evitar tensiones”.
Imagen de los actos y prensa
El profesor Felio Vilarrubias criticó que “a veces los ciudadanos interpretan determinados gestos
como algo pasado, perteneciente a un régimen anterior”. En ese sentido, indicó que algunas figuras
públicas optan por muestras de descortesía “para recibir el aplauso de la gente sencilla”.
En concreto, se refirió a la ausencia de Néstor Kirchner, presidente de Argentina, en la gala que la
Reina de Holanda organizó en su honor hace unos días. “Su actuación ha provocado que se ponga
en riesgo el destino de la nación”, añadió.
Por último, aludió a la relación con los medios de comunicación: “La prensa es fundamental en el
protocolo porque constituye el modelo a seguir para gran parte de la población”.
Texto 1
3.1.2.2. Ahora responde a las siguientes preguntas de comprensión y reflexión sobre el
texto:
a. ¿Qué entiendes por “choque cultural”?
b. ¿Estás de acuerdo con la siguiente afirmación que aparece en el texto? “Se pue-
den superar las diferencias siempre que nos acerquemos a otras culturas con noble-
za, desde un plano de igualdad, no de superioridad” ¿Por qué?
c. “Por pequeños que parezcan ciertos detalles, pueden resultar la expresión ínti-
ma de sinceridad o afecto”. ¿Puedes mencionar al menos un par de “detalles” que
sean importantes en tu cultura para el buen funcionamiento de las relaciones socia-
les?
d. ¿Recuerdas algún “pequeño detalle” que te ayudó positivamente a la hora de re-
lacionarte con un español? ¿Y alguno negativo?
EL SABER CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE E/LE: LA (DES)CORTESÍA 135
e. Felio Vilarrubias afirma que “algunas normas de otras tradiciones, como des-
calzarse al entrar en una mezquita, pueden resultar llamativas”. ¿Qué normas o tra-
diciones españolas te han llamado más la atención? ¿Comprendes su valor dentro de
la cultura española?
f. ¿El texto dice que las normas de cortesía son algo perteneciente al pasado? ¿Qué
opinas tú de esto? ¿Se trata de algo anticuado?
g. ¿Consideras tan importante la falta de cumplimiento de las normas de cortesía
como para poner en peligro el destino de una nación?
h. ¿Qué papel crees que tienen los medios de comunicación en la difusión del pro-
tocolo?
i. ¿Hay alguna cultura que te resulte especialmente cortés? ¿Y descortés?
3.2. Actividad 2: “Según el protocolo”
En la página web <www.protocolo.org> podemos encontrar multitud de documentos
auditivos sobre cortesía, muy útiles para trabajar distintos aspectos culturales con los
estudiantes. Hemos seleccionado dos de estos documentos y hemos diseñado su corres-
pondiente explotación didáctica. El primero de los textos versa sobre las fórmulas de
cortesía más utilizadas en español, y el segundo sobre cómo debemos actuar cuando
tenemos visita en casa.
3.2.1. Ficha técnica:
3.2.1.1. Objetivos:
Distinguir y aplicar un lenguaje apropiado con unas determinadas estructuras y re-
cursos, de acuerdo al contexto en que nos encontremos y a la intención comunicativa.
Modificar nuestras intervenciones de corteses a descorteses.
Trabajar la coherencia textual y la comprensión lectora.
Entender y minimizar los malentendidos interculturales y los estereotipos asociados a
la variación cultural de los patrones de cortesía.
Ayudar a reconocer y reproducir mensajes implícitos en la comunicación.
Poder combinar en tiempo real conocimientos, destrezas y actitudes para interactuar
con interlocutores de lengua española: las fórmulas de cortesía y la actuación como an-
fitriones.
Identificar procesos similares y diferentes de interacción verbal y no verbal entre la
cultura materna del alumno y la cultura meta, y negociar un uso apropiado de ellos.
3.2.1.2. Destrezas: todas.
3.2.1.3. Nivel: de B2 en adelante.
3.2.1.4. Tipología de ejercicio: se trata de una actividad muy completa, con diversas
fases, que van de más controladas a menos.
3.2.1.5. Administración: se puede concebir como una actividad para empezar una clase
sobre cortesía o, también, para desarrollarse en mitad de la instrucción. Su duración
total es de media hora.
Podemos proporcionarles a los alumnos el texto con ciertos huecos, para que los re-
llenen mientras escuchan la grabación. Las palabras que hemos destacado en letra negri-
ta en el texto, son las que proponemos que se omitan.
136 MARÍA JESÚS BARROS GARCÍA
Otra alternativa es suprimir las primeras frases de cada párrafo y agruparlas en un re-
cuadro, de manera que los alumnos tengan que deducir su orden a través del contexto, y
presten una mayor atención al contenido. Escribo en azul las partes que serían elimina-
das si se optara por este tipo de trabajo.
En un primer momento, los alumnos trabajan individualmente, para pasar luego al
trabajo en equipo o en parejas.
3.2.1.6. Materiales: ordenadores con acceso a Internet o el texto impreso con la audi-
ción por separado.
Los textos que nosotros hemos utilizado para realizar las dos propuestas de trabajo se
encuentran ligeramente modificados, pero podemos encontrarlos en su versión original
en las siguientes direcciones de Internet:
a. <http://www.protocolo.org/gest_web/proto_Seccion.pl?rfID=208&arefid=72>
b. <http://www.protocolo.org/gest_web/proto_Seccion.pl?rfID=215&arefid=2311>
3.2.2. Material para el alumno:
3.2.2.1. Primer texto (vid. texto 2 en pág. sig.):
3.2.2.1.1. Antes de escuchar/leer el documento, trata de contestar a las siguientes pre-
guntas:
a. ¿Sabes lo que es una fórmula de cortesía?
b. ¿Cuáles son las más utilizadas en España? ¿Y en tu país?
3.2.2.1.2. Intenta clasificar las fórmulas de cortesía verbales y no verbales que aparecen
en el texto, en las siguientes columnas. Puedes añadir otras fórmulas que tú conozcas.
PETICIONES AGRADECIMIENTOS DISCULPAS PRESENTACIONES
3.2.2.1.3. Ahora escribe, al menos, cinco ejemplos en los que podrías utilizar dichas
fórmulas.
3.2.2.1.4. Vamos a trabajar en parejas todas estas fórmulas. Para ello, vuestro/a profe-
sor/a os dará una tarjeta donde se explica una situación determinada. Pensad qué diríais
si se os presentara ese momento y quisierais ser corteses. ¿Cómo os comportaríais y
expresaríais si en lugar de corteses quisierais ser descorteses? Mirad el ejemplo para
daros algunas pistas, y escenificadlo después en clase:
EL SABER CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE E/LE: LA (DES)CORTESÍA 137
FÓRMULAS DE CORTESÍA. EXPRESIONES MÁS UTILIZADAS
Las fórmulas de cortesía son pequeñas frases hechas utili-
zadas muy a menudo en nuestra vida diaria. Aunque son
muy variadas y algunas muy influenciadas por costum-
bres locales, vamos a indicar las más utilizadas y comunes
que todos solemos utilizar a diario en nuestra vida tanto
laboral, como social o familiar. Las mismas pueden ir
acompañadas en algunos casos por gestos como una son-
risa, una leve inclinación de cabeza, un saludo con la palma
de la mano, etc.
Las dos fórmulas más utilizadas y que siempre deberíamos
tener en la boca son: Por favor y gracias. La primera suele
ser utilizada siempre con afirmaciones (¿Quiere una taza de
café? Sí, por favor), y la segunda suele ser utilizada mayori-
tariamente con negaciones (¿Desea tomar algo? No, gracias). Pero, como se dice en inglés,
todo se pide por favor y todo se contesta con gracias o muchas gracias. Son dos expresiones
que debe utilizar y enseñar a utilizar a sus hijos desde pe-
queños.
Muy utilizadas también son las palabras: perdón y disculpe.
Ante un tropiezo, por ejemplo, lo habitual es decir, perdón. Y si
preguntamos algo, solemos utilizar la palabra disculpe, por
ejemplo: Disculpe, ¿este paraguas es suyo? La utilización de
estas frases nos indica un grado de buena educación y cor-
tesía en nuestro interlocutor. Siempre que entremos a un sitio
no debemos olvidar dar los “Buenos días”, “buenas tardes” o
“buenas noches”, y también es recomendable hacerlo cuando
nos crucemos a alguien en un sitio cerrado: escalera, hall,
pasillos, ascensor, etc.
En cuanto a las presentaciones, las fórmulas más utilizadas
son “encantado” y “es un placer”, pero hay muchas otras
(“tanto gusto”, etc.). Posteriormente, se suelen realizar preguntas del tipo “¿Qué tal?”
“¿Cómo está usted?”, o una cuestión similar, pero nunca entrando en temas demasiado perso-
nales. Existen otras muchas fórmulas, específicas para situaciones concretas (entierros, bo-
das, etc.), que al no ser tan genéricas como las que hemos tratado, las explicaremos en sus
correspondientes capítulos.
Texto 2
Ejemplo_ Vas por la calle y observas que al señor que va andando delante de ti se le
ha caído un guante del bolsillo.
_ ACTUACIÓN CORTÉS: Perdone señor, se le ha caído este guante.
_ ACTUACIÓN DESCORTÉS: ¡Tú! ¡Que vas tirando los guantes por la calle! La próxima vez me los
quedo yo.
Otras posibles situaciones:
- Observas cómo una señora mayor tiene dificultades para cruzar la calle.
138 MARÍA JESÚS BARROS GARCÍA
- Entras en una tienda para comprar unas naranjas.
- Vas a hablar con un profesor porque has suspendido el examen de su asignatura.
- Tienes una reunión con tu jefe y el resto de compañeros de trabajo, y alguien di-
ce algo con lo que tú no estás de acuerdo.
- Estás en tu casa y le pides a tu hermano que cierre la ventana.
3.2.2.2. Segundo texto: con el segundo texto podemos realizar ejercicios similares a los
anteriores, centrando más nuestra atención en el comportamiento de los españoles como
anfitriones.
3.2.2.2.1. Actividades de prelectura y/o pre-audición:
a. ¿Piensas que los españoles son hospitalarios?
b. ¿Has sido invitado alguna vez a una casa española? ¿Aceptaste la invitación? En
caso afirmativo, ¿cómo actuó o actuaron los anfitriones?
c. En tu país, ¿es común invitar a las casas?
d. Si unos amigos te informan de su visita y tú no vas a estar esos días en la ciudad,
¿les dejarías tu casa para que se alojaran? ¿De qué dependería?
3.2.2.2.2. Lectura: (podemos ponerles el sonido primero sin el texto delante, para que se
esfuercen más por comprenderlo y trabajar la comprensión oral).
VISITAS E INVITADOS
Por educación se ofrece la casa a todos nuestros amigos, sin pensar, en muchos casos, que las perso-
nas se tomarán al pie de la letra esta invitación. Las visitas que recibamos deberían ser anunciadas con
cierta antelación. Aun así, siempre debemos estar preparados, pues no podemos dejar en la calle a la
gente.
Debemos colocar sábanas limpias en las camas, proporcionarles toallas limpias a los invitados, dejar
un armario o espacio libre para que coloquen sus cosas y tener la habitación en perfectas condiciones,
de habitabilidad y limpieza.
En cuanto al tema de la comida, si nos coge de imprevisto, podemos salir del paso con unos pinchos o
canapés, y algún que otro plato de sencilla preparación con alimentos que suele haber en cualquier
casa: una ensalada, un poco de embutido, una tortilla de patatas o platos similares. Si el presupuesto lo
permite, se puede encargar comida: una paella, comida china, etc.
Si estamos ausentes de nuestro domicilio, salvo casos muy puntuales y de mucha confianza, no se deja
la casa para alojar a los amigos o familiares. La falta de los anfitriones es motivo, más que suficiente,
para no tener compromiso alguno de dar alojamiento.
Texto 3
EL SABER CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE E/LE: LA (DES)CORTESÍA 139
3.2.2.2.3. Post-lectura/audición:
Es muy común que un español invite a su interlocutor a que vaya a su casa, con ex-
presiones del tipo “ven cuando quieras”, “pásate por allí en cualquier momento”, etc.
Pero, ¿creéis que realmente se le está invitando o se trata simplemente de pura cortesía?
a. ¿Te has visto alguna vez en esta situación?
b. En tu cultura, ¿también es habitual hacer esto?
3.3. Actividad 3: “Hablando ¿se entiende la gente?
3.3.1. Ficha técnica:
3.3.1.1. Objetivos:
Reconocer rasgos corteses y descorteses, tanto verbales como no verbales, en dife-
rentes programas televisivos.
Aprender cuáles son las normas de cortesía necesarias para que un diálogo o debate
pueda llevarse a cabo.
Comprender el alcance de la adecuación sociolingüística, a través del análisis de pro-
gramas de televisión con distinto formato, sabiendo distinguir y aplicar un lenguaje
apropiado con unas determinadas estructuras y recursos, de acuerdo al contexto y al
canal que se emplee.
Fomentar la capacidad de análisis crítico.
Aportar marcos de comparación entre modos de comportamiento culturales propios y
ajenos, fomentando actitudes positivas hacia la diferencia y la variación cultural.
Familiarizarse con los nuevos medios de comunicación como fuentes importantes pa-
ra conseguir materiales auténticos y reales con los que trabajar.
3.3.1.2. Destrezas: todas.
3.3.1.3. Nivel: B2 como mínimo.
3.3.1.4. Tipología de ejercicio: semicontrolado. La alternativa de trabajo que se da al
final de la actividad permite que el alumno desarrolle más su capacidad creativa y apli-
que a situaciones concretas los principios aprendidos, de una forma mucho más libre.
3.3.1.5. Administración: se puede optar por realizar este ejercicio de manera individual
o grupal.
El tiempo estimado para realizar esta actividad oscila según las alternativas por las
que se opte, pudiendo ocupar desde treinta a sesenta minutos de clase.
3.3.1.6. Materiales: necesitaríamos un reproductor de vídeo para ver el fragmento del
programa Dolce Vita, aunque no es completamente necesario, ya que también se dispo-
ne de la transcripción escrita de éste.
3.3.2. Material para el alumno:
3.3.2.1. Señala con una C todas las normas de cortesía que consideras necesarias para
que un diálogo o debate televisivo pueda llevarse a cabo, y con una D las que te parez-
can descorteses y, por ello, obstáculos para su realización:
a. Producir frecuentes retenciones del turno de palabra.
b. Respetar el turno de intervención de cada persona.
140 MARÍA JESÚS BARROS GARCÍA
c. Desconocer el reclamo de turnos.
d. Hablar siempre, aunque no tenga mucha coherencia o relevancia lo que voy a
decir.
e. Defender mi opinión como la única posible.
f. No recriminar las posturas contrarias a las mías.
g. Tomar el turno de palabra para reafirmar la idea que otro participante ha expues-
to, como si fuera una idea propia.
h. Criticar a personas o cosas cercanas al interlocutor.
i. Utilizar atenuantes a la hora de exponer nuestras ideas.
j. Desprestigiar al otro insultándolo, cosificándolo o ridiculizándolo.
3.3.2.2. A continuación te presentamos dos diálogos procedentes de diferentes progra-
mas televisivos. ¿Sabrías identificar alguno de estos rasgos en ellos? Puedes señalar
algunos más que conozcas y encuentres en esos fragmentos.
a. Fragmento del programa “La Mirada Crítica”, emitido el 16 de marzo de 2006.
En él se habla sobre un comentario de Eduardo Zaplana (antiguo portavoz del Partido
Popular español en el Congreso de los Diputados) hacia Mª Teresa Fernández de la Ve-
ga (actual Vicepresidenta del Gobierno), poco después de la visita que ésta realizó a
Mozambique.
Moderador: Bien, opinión de la mesa de análisis.
Margarita Sáenz-Díez: Bueno, a mí me pareció un gesto de la Vicepresidenta atendiendo un poco o que-
riendo entender un poco las pautas de bienvenida y de agradecimiento de la cultura africana concretamen-
te en Mozambique me pareció un gesto pues francamente muy agradable y que a las mujeres de su entor-
no allí en Mozambique satisfizo. Yo creo que la crítica de Eduardo Zaplana trasciende a este tema. Yo
creo que si nos fijamos en sus palabras “Aunque sólo sea una vez, señora Vicepresidenta, venga vestida
como Vicepresidenta del Gobierno”, yo creo que es una crítica incluso a los atuendos habituales de María
Teresa Fernández de la Vega y me parece especialmente miserable porque no me atrevo a imaginar al
portavoz socialista Alfredo Pérez Rubalcaba diciendo al portavoz del PP Eduardo Zaplana “Hace usted
muy bien en procurar que no le sale ni un solo michelín”, que es verdad, o no se me ocurre que Diego
López Garrido, número dos del grupo parlamentario socialista le dijera “Qué maravilla las corbatas de
Hermes que lleva”. Es decir, la indumentaria en los políticos, mientras sea respetuosa, no tiene que ser
objeto, objeto de diatribas en el Parlamento. Recordemos que hace ya unos años, no muchos, un alto
cargo de la televisión pública española fue cesado porque aludió al perímetro pectoral de una diputada
socialista. Yo creo que hay temas, más allá si son hacia hombres o hacia mujeres, que tienen que estar
fuera del debate político.
Moderador: José Luís.
José Luís Gómez: Vamos a ver, yo creo que Zaplana no ha estado especialmente afortunado. Ahora, entre
que no haya estado todo lo bien que sería deseable y la reacción que hemos visto yo creo que también
cabe un cierto equilibrio. Por otro lado, de ser tan grave esta circunstancia y de tener que procederse al
abandono, este debería ser general, porque no entiendo por qué las diputadas sí se van y los señores dipu-
tados se quedan.
Hombre, yo no he querido entender en las palabras de Zaplana que esté criticando la vestimenta habitual
de la Vicepresidenta.
Margarita Sáenz-Díez: Yo creo que sí.
José Luis Gómez: Pues yo creo que se refiere más bien a que se ponga digamos el casco de Vicepresiden-
ta, a que actúe políticamente de otro modo.
Cristina de la Hoz: […] Nadie critica que la Vicepresidenta se pusiera el traje típico de Mozambique. Es
una cuestión de cortesía y de educación con sus anfitriones.
EL SABER CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE E/LE: LA (DES)CORTESÍA 141
Acerca de “La Mirada Crítica”:
- ¿Conoces este programa: temas que se tratan, horario, nivel de audiencia? Si no
es así, ¡infórmate en la red!
- ¿Sabes quiénes son las personas que están hablando? [Margarita Sáenz-Díez es
redactora jefa de El Periódico, José Luís Gómez, director de la revista Capital, y Cristi-
na de la Hoz es periodista de ABC].
- ¿Crees que todos estos factores (tipo de programa, colaboradores, etc.) pueden
influir en los usos verbales y no verbales que se den en el programa? ¿Por qué?
- ¿Ha habido algo que te haya llamado especialmente la atención en este diálogo?
- ¿Existen programas de este tipo en tu país?
b. Fragmento del programa “Dolce Vita”, en el que se trata el caso del robo de un
perfume por parte de una de las invitadas al programa, así como del libro que ésta ha
escrito.
Aída Nízar: No te equivoques, no te equivoques. De cualquier forma si tengo que volver a robar otro
perfume para vender tres millones y medio y poder ayudar a tantos niños, volvería a robar El Corte Inglés
si hiciera falta.
Encarni: ¿Para qué? ¿Para qué?
A. N.: ¿Te queda claro? Clarito.
E.: ¡Ay! ¿No decía que lo hurtó, no “lo robó”? Oye Mª Eugenia, ¿ella no decía que no había robado, que
había hurtado? Tanto hurtar como robar es sustraer algo que no es tuyo. ¡Entérate! Y encima tienes tan
poca dignidad y tan poca vergüenza que sacas un perfume aprovechando el tirón.
A. N.: Aída, tanto que te interesa, tanto que te interesa.
Mª Eugenia: El perfume era para una ONG, ¿verdad?
A. N.: Efectivamente.
E.: ¡Aída! ¿Aída?2
A. N.: Para (ininteligible). Para (ininteligible). Para (ininteligible).
E.: ¿Aída? ¿Dónde estás? ¡¿Aída?! Ya se ha teletransportado, ya se ha teletransportado. ¿Dónde está
Aída, Santi? ¡Ya se ha ido! Es que está hablando en tercera persona… ¡¿Aída?! 3
(El público ríe)
A. N.: De cualquier forma, hay quien nace con espíritu de payaso. En vez de venir al plató de Dolce Vita,
al circo. Con todos mis respetos.
E.: Es que yo a los que son de su especie los llamo así.
A. N.: Pero, ¿puedo seguir hablando?
M. E.: Espera, que nos va a contar lo del best-seller… Espera un momento, por favor. Continúa, si no te
importa. (Riéndose)
A. N.: Veo que te interesa.
M. E.: Muchísimo.
A. N.: Porque seguro que tú vas a tener el placer de quererte como se quiere Aída…
Otro periodista: ¡Uy! ¡Qué bonito!
A. N.: … de superar lo insuperable, y, SOBRE TODO, de levantarte cada día dando gracias a ese Dios
que tú a lo mejor no has encontrado.
M. E.: Mira que lo busco, ¿eh? Mira que lo busco. Intento hablar con él y no hay manera. No hay manera.
A. N.: Por eso te digo que a lo mejor no has encontrado. Pero, de cualquier manera, será para mí un honor
regalarte el PRIMER LIBRO PARA QUE APRENDAS A SER COMO AÍDA. Eso es lo bueno.
M. E.: Un momento, un momento. Que no sé… No sé si yo quiero parecerme a ti.
A. N.: Seguro que sí.
M. E.: ¿Sí?
2
Simulando que busca a alguien no presente en ese momento.
3
Haciendo como que llama a un perro.
142 MARÍA JESÚS BARROS GARCÍA
A. N.: Porque si Aída no conociese a Aída, rezaría para que apareciese.
Acerca de “Dolce Vita”:
- ¿Conoces este programa: temas que se tratan, horario, nivel de audiencia? Si no
es así, ¡infórmate en la red!
- ¿Sabes quiénes son las personas que están hablando?
- ¿Crees que todo esto puede influir en los usos verbales y no verbales que apare-
cen en el programa? ¿Por qué?
- Podrías señalar dos o tres ejemplos de empleo de ironía en este diálogo. ¿Te pa-
rece un uso cortés o descortés?
- Algunas palabras y frases aparecen escritas en mayúsculas, ¿por qué?
- ¿Crees que la entonación también es importante a la hora de denotar cortesía o
descortesía?
- ¿Qué opinas de la intervención del público en el programa? ¿Te parece cortés o
descortés? ¿Y la actitud de los tertulianos?
- Da dos ejemplos de descortesía gestual que encuentres en el vídeo.
- ¿Ha habido algo que te haya llamado especialmente la atención en este diálogo?
- ¿Existen programas de este tipo en tu país?
3.3.2.3. ¿Cuál de los dos diálogos que has trabajado te parece más cortés/descortés?
3.3.2.4. Ahora tú serás el participante en un debate televisivo. Entre toda la clase, elegid
un tema para realizar un debate en el aula y prepárate para llevarlo a cabo. Para ello
tendréis que determinar los parámetros estudiados:
- Tipo de programa.
- Horario de emisión.
- Cadena.
- Características de los interlocutores.
- Relevancia del tema.
- Decidir si alguien actuará como personaje cortés o descortés.
- Etc.
Podéis ayudaros elaborando fichas donde se recojan los datos básicos de cada uno de
los miembros que participará en ese coloquio, así como de la línea que seguirá en sus
intervenciones. Te proponemos dos ejemplos que pueden servirte de guía.
TEMA DEL DEBATE/CORRILLO:
PERSONAJE A PERSONAJE B PERSONAJE C
PERFIL DEFIENDE PERFIL DEFIENDE PERFIL DEFIENDE
EL SABER CULTURAL EN LA ENSEÑANZA DE E/LE: LA (DES)CORTESÍA 143
TEMA DEL DEBATE/CORRILLO:
POSTURAS ARGUMENTACIÓN MOTIVACIONES
A
4. CONCLUSIONES
Con estas propuestas de trabajo hemos tratado de poner de relieve que el aprendizaje
de una lengua extranjera implica algo más que aprender su lado lingüístico. Dentro del
saber cultural, nos hemos centrado en los conocimientos sobre (des)cortesía en español,
y hemos pretendido que los alumnos:
a) Aprendan algunas de las normas de cortesía españolas: lo que se debe y no se debe
hacer en determinadas situaciones.
b) Utilicen la cortesía como herramienta estratégica en sus intervenciones comunica-
tivas.
c) Sepan convivir con respeto y armonía en la cultura española.
d) Adquieran seguridad para desenvolverse con los nativos españoles, sin miedo al
fallo pragmático.
e) Descubran e identifiquen conceptos escondidos tras las palabras y formas de ac-
tuación, y que son compartidos por los miembros que pertenecen a una misma cultura.
f) Desarrollen unas habilidades que posibiliten el entendimiento entre los interlocuto-
res de diversas entidades sociales y la resolución de problemas culturales que afecten a
la comunicación.
g) Fomenten la valoración crítica de las formas de vida, creencias y costumbres de
los países donde se habla la lengua objeto de estudio, y reflexionen sobre su propia len-
gua y cultura.
Todos estos aspectos tienen gran importancia en la interacción comunicativa, y afec-
tan de manera considerable a la imagen del hablante y al éxito de la comunicación.
Por último, nos gustaría señalar que estas propuestas de trabajo han sido diseñadas a
partir de material extraído de los medios de comunicación, los cuales nos ofrecen un
enorme abanico de posibilidades que es conveniente aprovechar, puesto que proporcio-
nan al estudiante la posibilidad de hacer una inmersión real en la comunidad lingüístico-
cultural meta, con todas las ventajas que ello conlleva.
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LENGUAJE E INTERNET
Marcos Andrés Bonvin Faura
IES Castillo de la Yedra, Cazorla
0. INTRODUCCIÓN
Sin duda, Internet ha sido el medio de comunicación que en mayor medida ha revo-
lucionado las formas de comunicación entre personas desde finales del siglo XX. Esta
revolución puede analizarse desde una doble perspectiva lingüística. En primer lugar,
constituye una nueva dimensión comunicativa, con un lenguaje claro, sencillo y preciso,
al estilo del lenguaje científico-técnico, inmediato y con influencias del inglés, que pre-
senta un carácter multimedia, con imágenes, palabras y sonidos. En segundo lugar, nos
encontramos con una escritura abreviada y con errores ortográficos.
Lo sorprendente es que ambas tendencias conviven en la Red como si fueran diferen-
tes registros de la misma persona.
En cualquier caso —se puede anticipar—, nos encontramos ante la mayor revolución
del lenguaje que se haya producido jamás.
1. LA ABREVIACIÓN
Víctor Hugo escribió la carta más breve que se recuerda. Se la envió a su editor en
1852 para saber cómo se vendía su novela Los Miserables. Víctor Hugo escribió: “?”; y
su editor respondió: “!”. ¿Esto es un diálogo? Claro que lo es. ¿Alguien puede pensar
que Víctor Hugo tenía problemas expresivos…?
Poco antes, el 24 de mayo de 1844, Samuel Morse había enviado el primer telegrama
de Washington a Baltimore con el siguiente mensaje: “¿Qué nos ha deparado Dios?”.
Durante ciento sesenta años los telegramas fueron un medio de comunicación rápido y
eficiente para transmitir todo tipo de mensajes con carácter de urgencia, hasta que fue-
ron jubilados por el móvil e Internet.
Desde siempre, la principal característica de los telegramas fue la brevedad, ya que
se pagaban por palabras. De este modo, preposiciones, artículos y otros elementos com-
plementarios eran suprimidos sistemáticamente. También desaparecieron los signos de
puntuación, que se sustituían por la palabra STOP, que era gratis. Y se evitaban las pala-
bras muy largas, ya que a partir de quince letras computaban doble.
A pesar de los avisos de algunos lingüistas que pronosticaban una influencia letal de
estos textos sintéticos sobre la capacidad expresiva de la lengua, los telegramas murie-
ron sin que afectaran en lo más mínimo a otros textos escritos. Los hablantes considera-
ban que se trataba de una variedad más, y no tenían el menor reparo en cambiar de
registro cuando, por ejemplo, escribían una carta.
E. T. Montoro del Arco (ed.): El español del siglo XXI. Actas del las XIV Jornadas sobre la lengua española y su
enseñanza. Granada: Universidad de Granada.
148 MARCOS ANDRÉS BONVIN FAURA
El lenguaje de los telegramas tenía en la abreviación su principal característica, por
aquello de la economía lingüística y de la economía real, la del bolsillo, que prevalecía
sobre el lenguaje.
Cuando el móvil sustituyó al telegrama, el problema de la economía persistió, porque
los mensajes cortos tienen un límite de 160 caracteres. Y, ante el mismo problema, la
misma solución. En plena crisis económica, los usuarios se apretaron más el cinturón y
apretaron más la lengua. Así, se emplearon palabras recortadas, con eliminación de vo-
cales y algunas consonantes. En ocasiones, las palabras españolas se sustituían por
términos ingleses cuando estos eran más cortos. También se produjo la supresión total
de tildes o signos de puntuación; en el caso de los signos de exclamación o interroga-
ción sólo se escribían al final…
Todo para ahorrar espacio. Ola cm sts, es un ejemplo de ello.
Este lenguaje abreviado llegó inmediatamente a Internet y se propagó por los chat,
los blog, los correos electrónicos…
Por otra parte, la comunicación en Internet ha ido incorporando acrónimos cuya fina-
lidad es la abreviación y el acortamiento de las palabras. Muchos de ellos proceden del
inglés: FYI (For your information, para su información), IMO (In my opinion), ASAP (As
soon as posible, lo más rápido posible), NP (No problem), OMG (Oh my God). Algunos
son considerados memes, expresiones de moda que se propagan por la Red.
De todas formas, algunos lingüistas1 no creen que estos usos vayan a influir en el
lenguaje. Consideran que están asociados a un medio y a una moda, y que desapare-
cerán con el tiempo. Igual que sucedió con el lenguaje de los telegramas.
2. LOS ERRORES
Nunca antes se había ofrecido a cualquier persona la posibilidad de escribir y publi-
car libremente las ideas; y, además, hacerlo de forma libre.
Internet facilitó esta posibilidad, que los internautas aprovecharon, —y aprovechan—,
para escribir y opinar sobre todo, comentando noticias, comentado opiniones, comen-
tando comentarios…
Si bien son destacables las numerosas novedades expresivas que vienen y van, como
la marea, lo cierto es que los errores de la e-scritura pululan por los correos y los blog y
se expanden con rapidez espantosa. Los errores son ortográficos y de redacción: la tilde
ha desaparecido; también las mayúsculas; las elipsis y las abreviaturas dominan en un
lenguaje que aporta más signos que letras y más consonantes que vocales. Asimismo,
son frecuentes las frases inacabadas.
En suma, Internet ha puesto de moda esa ortografía deficiente contra la que tanto han
bregado durante decenios los gramáticos.
¿Estamos ante un nuevo registro de la lengua escrita? ¿Puede considerarse lengua es-
crita un manojo impronunciable de consonantes? kdms asdc? Equivale a: ¿Quedamos
al salir de clase?
1
Cfr. Alex Grijelmo García, El ciberlenguaje provisional, en:
<http://congresosdelalengua.es/valladolid/ponencias/nuevas_fronteras_del_espanol/4_lengua_y_escritura/
grijelmo_a.htm>
LENGUAJE E INTERNET 149
En Internet ya podemos encontrar diccionarios sobre el léxico de los SMS e Internet2,
elaborados por los jóvenes internautas, que son quienes envían las palabras y abreviatu-
ras que usan en sus mensajes de texto.
¿Hasta qué punto es empleada en Internet esta variedad lingüística? ¿Existe algún
modo de cuantificar su uso?
El 15 de noviembre decidimos buscar algunos de los términos abreviados más utili-
zados en la e-scritura digital. Recurrí a Google, esperando recibir el delicado eufemismo
de quizá quiso decir con que el buscador nos corrige nuestros errores ortográficos. Pero
no fue así.
La primera palabra que rastreamos fue salu2, esa combinación tan usada de cifra y
letras. El buscador la admitía, la consideraba correcta y registraba nada menos que
15.800.000 entradas. Sorprendidos, escribimos la palabra correctamente, sólo con letras;
y el buscador arrojó la cifra de 106.000.000 de entradas. Desde luego, fue un alivio por-
que por un momento llegamos a temernos lo peor.
En segundo lugar, tecleamos el nexo que, pero en la forma abreviada y con k de kilo
(ke). El buscador también lo reconocía y registraba nada menos que 407.000.000 de
entradas, frente a los 2.200.000.000 de la palabra correcta. El buscador reconocía una
incidencia alta de la abreviatura: 19 de cada 100 palabras aparecían en la Red abrevia-
das.
Es cierto que todos, alguna vez, hemos utilizado abreviaturas en nuestras notas parti-
culares. ¿Quién no! Pero cuando cambiábamos de escrito, sobre todo cuando era públi-
co, procurábamos escribir correctamente.
Sin duda, algo ha pasado para que ese ke, censurado por los profesores, aparezca
públicamente en la Red en un porcentaje nada despreciable del 20 %.
3. LAS IMÁGENES
En los mensajes de la e-scritura adquiere gran relevancia el lenguaje no verbal, espe-
cialmente por la inclusión de imágenes. De hecho, hace ya tiempo que los jóvenes pre-
fieren lo visual sobre lo textual. Pero, ¿podemos desarrollar un pensamiento profundo
sólo con imágenes?
Dicen algunos expertos que los humanos soñamos en blanco y negro porque las ide-
as, aunque contengan elementos narrativos, carecen de color. Sólo son luces y sombras,
en blanco y negro. Algo parecido sucede con nuestros recuerdos, imágenes borrosas que
rememoran nuestra dicha y nuestra pena, tal y como siempre ha reflejado el cine.
Los investigadores señalan que una persona normal sueña de tres a cinco veces en
una noche. Hay quien llega hasta las siete. Todos soñamos, pero no todos recordamos
los sueños ni lo hacemos del mismo modo. Estudios recientes demuestran que los me-
dios de comunicación han determinado el modo en que vemos los sueños: en blanco y
negro cuando la prensa y la televisión eran en blanco y negro; en color, desde el mo-
mento en que la imagen adquiere todas las tonalidades…
2
Cfr. <www.diccionariosms.com/contenidos/>
150 MARCOS ANDRÉS BONVIN FAURA
Últimamente, el gusto por la imagen ha derivado en culto, que incluso ciertos peda-
gogos anteponen al lenguaje mismo3. Se ha llegado a proponer que en la enseñanza de
los niños de entre 3 y 6 años se utilicen libros sin palabras porque pueden ayudar a
mejorar las destrezas del lenguaje de los niños y despertar su imaginación.
Pero, como sostienen José César Perales y Juan Francisco Romero4, la imagen didác-
tica es una herramienta importante de complemento al lenguaje, tanto en la modalidad
escrita como en la oral, para la transmisión de conocimiento en los contextos de ense-
ñanza-aprendizaje.
En la época del cine mudo, y para explicar el relato de las películas, apareció la figu-
ra del explicador, cuya voz resonaba en los cines. Este individuo narraba la película para
que el público la pudiera comprender, ya que las imágenes por sí solas no transmiten
información completa. El mundo audiovisual es efímero y transmite un pensamiento
mosaico. Eso sucede al navegar o al ver una película. Al día siguiente no recordamos
nada.
¿Una imagen vale más que mil palabras?
La imagen por sí sola no aporta nada. Pensemos en el atentado del 11 de septiembre
de 2001 contra las Torres Gemelas de Nueva York, las dos grandes edificaciones dise-
ñadas por el arquitecto estadounidense de origen japonés Minoru Yamasaki. Suponga-
mos que alguien, dentro de doscientos años, encontrara la famosa fotografía del avión
comercial acercándose a las Torres mientras una de ellas ardía. Si esa fotografía no tu-
viera ningún texto de acompañamiento, el individuo sería incapaz de descifrar su conte-
nido o, tal vez, le atribuyera una explicación errónea. Podría pensar, por ejemplo, que se
trataba de una escena de alguna película de acción del siglo XX, al estilo de La jungla de
Cristal; o que se trataba del peor incendio de los siglos XX o XXI por la columna fumífe-
ra; o un ejemplo de industrias contaminantes; o la consecuencia de un atentado terroris-
ta, tal vez una bomba. ¿Y el avión comercial? Podía pertenecer a los servicios de
rescate, a la prensa o simplemente un claro exponente del intenso tráfico comercial de la
época. Cualquier explicación podría servir.
Internet se caracteriza por su multimedialidad y la avalancha de imágenes que sumi-
nistra. Pero el texto es sumamente necesario, no sólo como factor de equilibrio, sino
también como herramienta para explicar la imagen.
4. NUEVA FORMA DE LEER Y PENSAR
¿Puede cambiar Internet nuestra forma de leer y pensar?
Internet ha supuesto el mayor canal de información creado por el hombre. Además,
cada vez pasamos más tiempo pegados al ordenador para buscar información, leer pe-
riódicos, chatear, leer y escribir correos electrónicos, comprar, organizar viajes o, sim-
plemente, por placer.
Por todo ello, ha supuesto una transformación sin precedentes en el modo en que se
adquiere o guarda la información. El usuario escanea la pantalla y selecciona lo que le
interesa para leerlo a través de hipertextos. Por tanto, lee a saltos y no vuelve atrás.
Normalmente, busca la satisfacción inmediata.
3
Cfr. <www.surlink.com.ar/ei/contenidos/00/2500/2517.asp>
4
Cfr. <dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=1214647>
LENGUAJE E INTERNET 151
A diferencia de los textos tradicionales, los textos digitales ofrecen sonidos e imáge-
nes, fijas o en movimiento, con su lenguaje multimedia. Si se imprimen, se pierde buena
parte de la información, de modo que los usuarios prefieren guardar los documentos y,
al mismo tiempo, ahorrar en tinta y papel.
Poco a poco, el usuario se ha acostumbrado a leer en pantalla y no en papel, lo que
implica necesariamente que los textos sean más cortos, para no cansar la vista.
Los expertos están divididos sobre cómo puede afectarnos el lenguaje de Internet a la
hora de leer y pensar5. Unos estiman que puede disminuir nuestra capacidad de leer tex-
tos largos y de pensar en profundidad; otros creen que aumentará exponencialmente la
capacidad intelectual.
Nicholas G. Carr sostiene que los usuarios de Internet, independientemente de su
edad (pues no considera que sólo pueda afectar a los jóvenes) buscan preferentemente la
información rápida, con abundancia de imágenes y textos más cortos cada vez e incluso
abreviados. Al usuario le gustan los textos sintéticos, con lo justo para tener que leer
poco. Finalmente, Carr también cree que la influencia de la tecnología será mayor a
medida que aumente el uso de Internet.
5. CONCLUSIONES
El lenguaje del móvil e Internet es común a los jóvenes europeos. Recordemos que,
según diversos estudios6 , un 95 % de los jóvenes de 12 a 18 años tiene teléfono móvil y
un 80 % acceso a Internet.
Este nuevo registro desarrollado por los medios tecnológicos es, sin duda, un lengua-
je práctico, rápido, sintético y espontáneo, en el que abundan los neologismos, sobre
todo los procedentes del inglés. Pero este último aspecto no es una novedad, también
sucedió con el lenguaje deportivo, especialmente el del fútbol. Con el tiempo, los térmi-
nos se hispanizaron…
En este lenguaje abundan las imágenes, pero no creemos que en algún momento
puedan llegar a sustituir al lenguaje escrito u oral, ya que las imágenes por sí solas no
son una fuente de información completa.
Sin embargo, el mero hecho de que existan imágenes, unido al uso del hipertexto,
propio del medio, ha posibilitado una nueva forma de leer, escribir y guardar los docu-
mentos. Se prefieren textos cortos y abreviados, y en algunos casos con pérdida de vo-
cales y descuido ortográfico.
Aunque sólo existe en su variedad escrita, ya que hablarlo es imposible, hay quien
piensa que este uso de la lengua constituye un empobrecimiento del idioma y, por tanto,
de nuestros conocimientos. Además, hay quien habla de destrucción de la sintaxis, el
elemento que favorece el pensamiento lógico.
Sin embargo, hace mucho tiempo que los jóvenes presentan escritos pobres y con au-
sencia de subordinadas. Así es la lengua de nuestra sociedad, cuyos modelos sociales y
lingüísticos emanan de la telebasura.
5
Cfr. Abel Grau, “Internet cambia nuestra forma de leer… ¿y de pensar?”, El País, 10/10/2008.
6
Por ejemplo, Appropiation des nouveaux médias par les jeunes:une enquête européenne en educa-
tion aux médias, 2006, de la Comisión Europea: Plan de acción Internet más seguro.
152 MARCOS ANDRÉS BONVIN FAURA
De todas formas, en Internet encontramos todos los registros. Incluso, una misma
persona no mantiene el mismo nivel de lenguaje cuando escribe un correo comercial o
cuando escribe a un conocido, porque el escritor tiene conciencia de la variedad de re-
gistros y de la corrección o incorrección de un texto.
Buscando captar un mayor interés en clase, en cierta ocasión propusimos a los alum-
nos escribir un texto utilizando el registro propio del móvil o el blog, con el aviso co-
rrespondiente de que no se considerarían errores ortográficos los errores ortográficos de
toda la vida. Sorprendentemente, aquellos chicos de 16 años se quedaron paralizados,
como si no supieran qué escribir, porque el cómo se daba por supuesto. Una alumna
explicó aquella situación: no sabían escribir de ese modo con un bolígrafo y una libreta,
porque no tenían costumbre. Cuando escribían en papel lo hacían bien, o lo intentaban.
Era cuestión de costumbre.
¿Y cuando no haya papel? Esa, tal vez, sea la pregunta que requiere una respuesta.
Todo es reversible. Y, sin embargo, el mundo se mueve…
La chica tenía conciencia, ese conocimiento que el ser humano posee sobre sí mismo,
sobre su existencia y su relación con el mundo.
Como dijera Nietzsche, si a nuestra conciencia la amaestramos, nos besa al mismo
tiempo que nos muerde.
UN PERFECTO CONFLICTIVO: ANDAR Y SU EVOLUCIÓN ANALÓGICA
Elisabeth Fernández Martín
Universidad de Granada
0. INTRODUCCIÓN. PLANTEAMIENTO DEL OBJETO DE ESTUDIO
En este trabajo centramos nuestra atención en la formación del perfecto del verbo
andar, un perfecto irregular que a lo largo de su historia lingüística ha sufrido un
complejo devenir de formas, hecho que pervive en la actualidad y que sin duda
contribuye a la extensión de formas desviadas de la norma académica.
La irregularidad que presenta el verbo andar afecta tanto a los morfemas flexionales
como a la base del tema de perfecto, es decir, afecta al pretérito perfecto simple de
indicativo1, al pretérito imperfecto de subjuntivo y al futuro simple de subjuntivo.
Andar pertenece, pues, a los denominados pretéritos fuertes del español. Estos pretéritos
de reducido número y, a pesar de su naturaleza irregular, afines entre sí, estaban ya
presentes en la lengua latina, por lo que constituyen los últimos restos de los numerosos
perfectos fuertes latinos. La calificación de “fuertes” la reciben por ser pretéritos con la
vocal de la desinencia átona o, lo que es lo mismo, con una raíz tónica, tales como:
venir → vIne. En español, los vestigios de estos perfectos están presentes en las formas
de primera y tercera persona de singular. Estos verbos irregulares se manifiestan en las
tres conjugaciones verbales, aunque su incidencia es más abundante en la segunda.
Algunos ejemplos de estos perfectos, que poseen acento en la vocal radical y no, como
sería lo habitual, en la desinencia, son los siguientes: andUve, dIje, estUve, quIse,…
1ª CONJUGACIÓN 2ª CONJUGACIÓN 3ª CONJUGACIÓN
Andar: anduve Caber: cupe, cupo Conducir: condujo
Estar: estuve Haber: hube, hubo Decir: dijo
Hacer: hice, hizo Venir: vino
Placer: plací, placiste, pero plugo.
Poder: pude, pudo
Poner: puse, puso2
Querer: quise, quiso
Saber: supe, supo
Tener: tuve, tuvo
Traer: traje, trajo
FIGURA 1: Verbos con pretérito perfecto simple fuerte en español
Por un lado, la Real Academia ofrece como formas admitidas para el pretérito
perfecto simple, o pretérito, las formas anduve, anduviste, etc. La misma raíz se
mantiene en el modo subjuntivo: en el pretérito imperfecto (anduviera/anduviese,...) y
en el futuro simple (anduviere,…). Estas son las únicas admitidas hoy por la norma
1
Frente a las terminologías más tradicionales (pretérito indefinido; pretérito) seguimos en esta
monografía la denominación propugnada por la Real Academia Española.
2
y sus derivados, tales como: reponer, posponer… a los que se suman los derivados de DUCERE:
conducir, aducir, seducir, etc. Ha de añadirse en última instancia los casos del español medieval: yogue
(yazer), coxe (cozer), destruxe (destroir), remase (remanir), rise (reír), sonrise (sonreír), escrise
(escrevir), crove (creer y crecer), (d)espise ((d)espender), fuxe (foir), prise (prender), conquise
(conquerir), tanxe (tañer), cinxe (ceñir) y visque (vivir).
E. T. Montoro del Arco (eds): El español del siglo XXI. Actas del las XIV Jornadas sobre la lengua española y su
enseñanza. Granada: Universidad de Granada.
154 ELISABETH FERNÁNDEZ MARTÍN
culta, según el Diccionario Panhispánico de Dudas de la RAE, por lo que no se
consideran correctas las formas con la raíz regular and–: *andé, *andaste, *andara o
*andase, *andaras o *andases, etc.
Sin embargo, en oposición a este criterio preceptivo, hallamos ejemplos de usos
incorrectos, no únicamente en la supuesta hipercaracterización del habla vulgar que se
produce en algunos relatos literarios, sino en medios de comunicación (escritos y
audiovisuales) e incluso en el habla de buena parte de la clase media española, como
hemos podido comprobar con la realización de este estudio. He aquí nuevamente
expresado el conflicto entre norma y uso, algo que no afecta, no obstante, a la eficacia
comunicativa:
El hecho de que determinadas palabras o expresiones estén “mal” construidas puede ser irrelevante
desde el punto de vista del hablante; muchos españoles construyen frases como Ayer andé de cabeza
todo el día, sin que la eficacia comunicativa del mensaje se vea afectada por el distanciamiento de la
norma. (Elvira, 1998: 11).
Veamos algunos ejemplos extraídos de los medios de comunicación:
1) Página del periódico La Razón edición digital;
Titular: De Niro y Pacino, dos actores únicos ayer en Madrid
[…] Vuelven a trabajar juntos en Asesinato justo, donde encarnan a dos policías que se toman la
justicia por su mano. […] Y, en el medio de tamaña barahúnda, la trilogía de El padrino, que unió los
italianizantes apellidos de ambos ya para siempre aunque en ninguno de esos extraordinarios filmes
compartieron plano, ni siquiera uno pequeñito. Es lógico, entonces, que ayer el Ritz andara3 revuelto
con la visita de Pacino, un hombre menudo como acusa la pantalla, cálido, y De Niro, que ha ganado
con los años en kilos, pero pocos, y paciencia, porque se las traía. [Cipriano Pastrano]
(www.larazon.es, septiembre 2008; fecha de consulta: 20 octubre 2008)
2) Página web del programa de televisión Fama
Título: Manifiesto
“[…] Dicen que es mucho mas fácil calcular el resultado de una suma entre números que calcular el
resultado de una suma de sensaciones. Esto es más o menos lo que me pasa si tengo que describir lo
que es para mí el baile. […] empezaría diciendo que antes bailé que andé (literalmente). Sí, sí: salí de
mamá haciendo poppin, y con sólo 2 años mi parque infantil era una pista de break en toda regla.”
[Sergio Alcover, Chumierock]
(http://blog.cuatro.com/fama_2008/2008/01/manifiesto.html, 10 enero, 2008; fecha de consulta: 17 de
octubre, 2008)
Únicamente solo dos de los 115 mensajes que los cibernautas enviaron como
respuesta a este “manifiesto” aludían al mal uso de este tiempo verbal. La mayoría de
las personas no aprecian la incorrección, hasta tal punto que incluso uno de ellos
alababa la forma de escribir del profesor de baile Sergio Alcover.
El último caso que presentamos pertenece a una web sobre el parto. En ella, la futura
madre cuenta sus problemas a la hora de dar a luz, ya que el bebé venía en posición
contraria a la habitual.
3) Página web elpartoesnuestro.es
“[…] Pues el caso es que viendo que la nena estaba “sentadita” hablé con el gine, la comadrona, y con
todas las chicas que me habian dicho que sus bebes estaban en posición podálica para ver que tal. Hice
todas las posturas posibles, andé a gatas...”
3
Las cursivas son nuestras.
UN PERFECTO CONFLICTIVO: ANDAR Y SU EVOLUCIÓN ANALÓGICA 155
(www.elpartoesnuestro.es, 2008; fecha de consulta: 19 de octubre, 2008).
¿Qué ocurre para que esta incorrección esté tan arraigada en nuestra lengua?
Tenemos que pensar que no ocurre lo mismo con todos los verbos irregulares de nuestro
idioma. El propio Gómez Torrego (2007: 529) se expresa al referirse a andar como
“perteneciente a un grupo de verbos irregulares en los que se cometen incorrecciones” 4.
Algunos verbos irregulares están fuertemente interiorizados por los hablantes y solo
jóvenes principiantes (niños y estudiantes de español como L2) en etapas iniciales de su
aprendizaje lingüístico5 cometen equivocaciones en el uso de los verbos irregulares,
tales como poní por puse, hací/hicí por hice o querí por quise. De hecho, no se
encuentran ejemplos en los corpus de la Academia6, mientras que para el verbo andar
los ejemplos han sido numerosos, como hemos visto. Luego, es acertado afirmar que el
uso erróneo de andar es llamativo y diferente, pero para poder dar respuesta a la
cuestión de por qué lo es, necesitamos examinar detenidamente su naturaleza
morfológica especial.
1. CAUSAS HISTÓRICAS DEL FENÓMENO
No solo es complicado determinar la procedencia de este verbo, sino que la
evolución de su perfecto resulta aún más llamativa. Para esclarecer este proceso, vamos
a detenernos en el estudio de la configuración del pretérito perfecto en su paso del latín
al español y en las tendencias analógicas que intervienen en él.
1.1. El tema de perfecto en latín: perfectos fuertes y débiles
En la formación del pretérito perfecto romance se unieron una serie de factores de
tipo fónico, léxico y morfológico. El primer factor de importancia lo constituye la
prosodia. Dependiendo del morfema verbal sobre el que recayese la acentuación, los
perfectos latinos se distribuyeron en dos grupos:
A) Los verbos terminados en –ĀRE e –ĪRE presentaban desinencias acentuadas, es
decir, eran perfectos débiles.
B) Casi todos los verbos en –ĒRE y –ĔRE llevaban el acento en el radical de
algunas formas de sus paradigmas, o lo que es lo mismo, eran fuertes.
Existen, pues, dos tipos de perfectos, los débiles y los fuertes. La abundancia de los
pretéritos fuertes en latín, su arraigo en la lengua, así como el ser verbos muy frecuentes
en el uso lingüístico, fueron hechos definitorios para la perpetuación en el romance
4
De hecho, él mismo afirma que si estas no se detectasen, no hablaría de ellas en su manual.
5
“Todos los niños hispanohablantes, alrededor de los 3-4 años, dicen “yo lo poní”, en lugar de “yo lo
puse”. Clásicamente se trata de un error, porque el niño no sabe aún tratar los verbos irregulares. Pero
cuando analizamos la naturaleza de este error, la explicación no puede detenerse en un se equivoca”,
porque precisamente los niños “se equivocan” siempre de la misma manera: tratan a todos los verbos
irregulares como si fueran regulares (diciendo yo andé, está rompido, etc)”, Ramírez Huerta & alii (2005:
7-8). Gili Gaya opina del mismo modo (1961: 25): “Notemos de paso que la infancia es muy consecuente
con las formaciones por analogía: dice andé y cabí, y cuando aprende con extrañeza que debe decirse
anduve y cupe, recibe y siente estas formas como imposición arbitraria de padres y maestros”.
6
Existen un par de casos de estas formas, pero no son de la mima naturaleza, es decir, querí en CREA
no aluden a la primera persona del singular, sino a la segunda del plural: “¿Qué querí? ¿Por qué no le
preguntai al fiscal?” (CREA: Prensa, Chile, 2004).
156 ELISABETH FERNÁNDEZ MARTÍN
castellano, aunque su presencia, como bien sabemos, ha sufrido importantes pérdidas.
Bien es cierto que en el período medieval su número era mayor que en la actualidad,
presencia que sí sigue siendo superior, por ejemplo, en catalán. Idéntica evolución ha
sucedido en el participio. Esto se debe a que en español la mayoría de los perfectos
fuertes rehicieron un perfecto débil, o incluso contaban ya con una forma débil paralela,
como ocurría con domui> domavi; sonui> sonavi.
En latín eran débiles tú y vos, pero los romances hicieron también débil nos, junto
con ellos, forma esta última que en latín tenía doble acentuación (dixĕrunt y dixērunt), o
mejor dicho, que tomó la acentuación de los perfectos débiles en –ir (dormierunt). Así
pues, el plural del perfecto y todos los tiempos afines fueron uniformados al paradigma
de los verbos en –ir.7 En definitiva, las únicas formas fuertes que se mantuvieron fueron
Yo y Él; él con –o final analógica de las débiles para evitar confusión y homonimia con
la primera persona del singular: dixo/dixe.
La clasificación de los perfectos fuertes se ha establecido a partir de la sistematicidad
de los distintos cambios sufridos en sus lexemas verbales. Se suelen organizar en cuatro
grupos principales:
a) Los perfectos que incorporaron una –U– entre la raíz del verbo y las
terminaciones, como: HABĒRE→ Hábui.
b) Los perfectos sigmáticos son los que introducen una –s– o una –x– delante de la
terminación, a saber: MITTĔRE→ Mísi.
c) Los que cambian la vocal temática (cierran o abren la vocal), por ejemplo:
FACĔRE→ Féci.
d) Los perfectos reduplicados, aquellos que repiten una sílaba, generalmente la
primera. Uno de los pocos verbos de este tipo es DARE→ Dédi> dí.
1.2. El caso de andar
Como ya se ha apuntado, partimos de una etimología un tanto dudosa y un perfecto
conflictivo. Andar procede del latino AMBULARE. Según Corominas y Pascual (1980:
256), la forma romance derivada sería *amlare, una pronunciación descuidada del
original latino. Aportan como primera documentación una Glosa del monasterio de
Silos de la segunda mitad del siglo X. Lloyd (1993: 485) prefiere apostar por *ambitare,
como solución intermedia:
*amlare (Corominas/Pascual)
AMBULARE > *ambitāre (“dar vueltas”) (Lloyd) > andar
*ambitāre (“dar vueltas”) (Lloyd)
Andar, junto con otros verbos que acababan en –are (catar, entrar), tuvo muy pronto
perfectos débiles, por pertenecer a los verbos de la primera conjugación (fricui> fregué;
7
Menéndez Pidal (1999: 315) afirmaba que únicamente “en el habla vulgar se halla ellos como
perfecto fuerte, sacada de él +…n (a imitación de él canta, ellos cantan)”. Estos perfectos fuertes
analógicos de la tercera persona del plural, formados a partir del singular, suponen la creación de una
forma verbal “contracta” con acento en el radical y no en la flexión: estuvon, dijon, anduvon, puson,… Se
puede encontrar un ejemplo en el XVIII en Fray Gerundio “anduvon”, ya que, según explica Pato
Maldonado (2004), el personaje es aragonés. Al parecer es un fenómeno antiguo del castellano, que se
documenta desde el siglo XIII en Castilla y que perdura hasta nuestros días en el ámbito rural 7, aunque con
un retroceso notable.
UN PERFECTO CONFLICTIVO: ANDAR Y SU EVOLUCIÓN ANALÓGICA 157
vetui> vedé). Así pues, andar tendría que haber generado solo un perfecto débil (v. 1.1.),
pero se sirvió con más asiduidad de los perfectos fuertes que creó por analogía. La
similitud con los verbos dar y estar (reduplicados) fue uno de los motivos que provocó
las creaciones reduplicadas de andar, es decir, análogos a dedi eran stetī y andētĭ. Los
reduplicados son muy escasos en castellano, de hecho, andar y estar se perdieron
posteriormente. La influencia del pretérito de estar, estide, propició otros pretéritos en
–ide: entrar-entride; catar-catide, andar-andide. Estas creaciones analógicas aparecen
ya en el Poema de Mio Cid: “por tierra andidiste treinta e dos años, Señor spirital”
(Poema de Mio Cid, ed. A. Montaner, 2007, v. 343), aunque este texto desconoce los
demás perfectos análogos a steti y andeti que circulaban en el siglo XIII: entrido, catido
y demandido.
[c 1140] Cid, 1961
3552 En otro logar se arman los yfantes de Carrión,
Sedielos castigando el conde Garciordonez.
Andidieron en pleyto, dixieron lo al rey Alfonsso,
Que non fuessen en la batalla...
Este verbo no solo produjo un perfecto fuerte, sino dos, uno con u en el radical y otro
reduplicado. Únicamente así se puede explicar la variedad en las formas antiguas (v.
Figura 3), resultado del “estado caótico que vivía la flexión arcaica” (Lapesa, 2001:
211). En la Edad Media era habitual que un verbo tuviera varios perfectos sobre todo
cuando se trataba de un verbo de uso frecuente. Finalmente, esas otras formas fuertes
alternativas fueron desbancadas por anduve.
Al mismo tiempo, en ciertos verbos en –ar, que terminaban en dental (–tar / –dar), se
crearon formas medievales ocasionales andido (documentado en XII-XIV), andude,
andudo (compromiso entre andido y anduvo), muchas de las cuales se especializan en
un entorno geográfico; por ejemplo, andude es una forma muy utilizada en documentos
leoneses8. He aquí algunos ejemplos que hemos encontrado9:
[1330-1343] ArHita Buen Amor, 1973
1576 b Urraca só, que yago sö esta sepultura;
en quanto andude el mundo ove vicio e soltura;
con buena razón muchos casé, e non quiese boltura;
caí en una ora so tierra, del altura:
[1330] JManuel Estados, 1981, cap. XIX, v. 10
Tanto andudo / Turín buscando a julio fasta que lo fallo, et desque fue con el, / dixol en commo
el rey le enviara a el a le rogar et mandar que / fuese a el por cosas que tenien de fablar con el.
[1330] JManuel Estados, 1981, cap. III, v. 52
[…] et después que ellos/ finaron, fincaron sus discipulos et andudieron predicando por el
/mundo, et…
[c 1250] Egipciaca, 1973
716 Después andido quuarenta annyos
8
1262 d: tiempo ha que non andide tan buena estación (Juan Ruiz, Libro del Buen Amor, ed. Joan
Corominas, 1973). Los manuscritos S y T indican andude; el G an vido, por mala lectura; sin embargo,
Corominas cree que en el manuscrito estaba andide, reemplazado por andude porque S y T son leoneses.
9
Se pueden encontrar más ejemplos de andido y andidieron en Berceo (Urrutia /Álvarez, 1992).
158 ELISABETH FERNÁNDEZ MARTÍN
desnuda va e sin panyos.
[c 1250] Apolonio, 1976
134 a: El estado de est‟ mundo siempre asi andido / cada día se…
La mezcla de las dos vocales o y u, así como la preferencia de la lengua moderna por
la u protónica, trajeron consigo la uniformidad en u, vocal de los perfectos conservados:
anduve, estuviera,… Pero los textos antiguos son ricos en estas alternancias: andove
(también estove), basada en otros pretéritos acabados en –ove (aver → ove) y la forma
andude influida por pude. Algunos casos de variantes vocálicas que hemos atestiguado
son:
[1438] ArTalavera Corbacho, 1978, cap. XXII.
Andodiste algunas lenguas.
[1326-1328] JManuel Cavallero, 1981, cap. XXIII, v. 4
El escudero fue para las cortes et andiedo tanto por sus jor/nadas que llego aquel lugar do el rey
fazia sus cortes.
No obstante, andar contó muy temprano también con formas débiles: andavi,
andavisti, andavit> andé, andaste, andó, formas analógicas a los verbos de la primera
conjugación; por ejemplo: cantar-canté, nadar-nadé, etc. A pesar de contar con varios
perfectos fuertes, andar mantuvo una alternancia en distribución libre con las formas
débiles. La misma situación se da en catar y entrar, donde más tarde se impuso la
forma débil: caté, entré. Este hecho nos plantea la posibilidad de que ocurra lo mismo
con andar. Alvar y Pottier (1987: 283) señalan ya que las formas andó o andaron
aparecen constatadas en documentos riojanos del XII y XIII y en asturianos del XII. Este
esquema analógico es común a los verbos con perfecto débil de primera conjugación y
se conoce en las hablas populares de diferentes territorios. 10 Hay que recordar que en
aragonés no se cuenta con restos de perfectos fuertes para la primera y tercera persona
del singular, ya que a lo largo del tiempo estas formas se fueron sustituyendo por
perfectos débiles basados en el tema de presente. Este hecho favorece que en aragonés
sea habitual desde antiguo la confusión entre el tema de perfecto y el de presente (Buesa
Oliver/Castañer Martín, 1994: 87).
[c 1220] Fazienda, 1965
(p. 156) …Priegod Sennor quet mienbre agora cum andé delante ti con verdad e con coraçon
conplido, e…
[d. 1375] CBaena, 1993
45 …meu mal ¡ay pecador!, tal cuita que con pavor andé e ando e andaré.
[1627] Correas Voc, 2000
Andé i andé, i a mi kasa me torné.
En resumen, podemos decir que andar ha sufrido a lo largo de su historia un doble
proceso de analogía, es decir, ha resultado ser un verbo variable según el estado de la
lengua en cada momento de la historia. Veamos, a continuación, un cuadro resumen con
10
Mondéjar (1994: 96) realiza un amplio estudio sobre la presencia de andar y otros verbos usados
incorrectamente en Andalucía. En el mapa 51 (253) podemos ver su distribución por provincias; por su
parte, Buesa Oliver / Castañer Martín (1994) examinan el fenómeno en Aragón y Navarra, etc.
UN PERFECTO CONFLICTIVO: ANDAR Y SU EVOLUCIÓN ANALÓGICA 159
todas las variantes evolutivas:
ANDAVI Andove Anduve Andude Andedi/ Andide *Andé
andiedo
ANDAVISTI Andoviste Anduviste Andediste Andidiste *Andaste
ANDAVIT Andovo Anduvo Andudo Andido *Andó
ANDAVIMUS Anduvimos *Andamos
ANDAVISTIS Anduvisteis *Andasteis
ANDAVERUNT Anduvieron Andudieron Andidieron *Andaron
FIGURA 2: Recopilación de variantes en el perfecto de andar.
1.3. Otros tiempos afines en los que aparece el tema de perfecto
Un hecho muy destacable es que el tema de perfecto no aparece únicamente en el
pretérito perfecto simple, sino que es la base de otros tiempos del modo subjuntivo: el
pretérito imperfecto y el futuro simple. Tiempos relegados hasta el momento de los
estudios sobre los perfectos fuertes y la irregularidad verbal.
Estos tiempos sufren una evolución similar a lo explicado anteriormente para el
pretérito perfecto. Los ejemplos que se encuentran de ellos son muy numerosos:
[c 1140] Cid, 1961
2839 Dixoles fuerte mientre que andidiessen de dia y de noch,
aduxiessen assus fijas a Valençia la mayor.
[1326-1328] JManuel Cavallero, 1981, cap. XXXV, v. 96.
Ca si todas andudiessen en vn çiello, non an/darian las vnas por las otras et cumplirían su camino
tan ayna / commo la[s] otras.
En ocasiones encontramos formas no personales basadas en el tema de perfecto,
como el gerundio: andidiendo. Esto se explica porque en el habla dialectal y vulgar se
confunden a veces el tema de perfecto fuerte y del presente; así es frecuente oír:
trajiendo, quisiendo, supiendo,… (Menéndez Pidal, 1999: 319).
2. EL FENÓMENO EN EL SIGLO XXI
2.1. ¿Anduve o andé?
Como hemos podido comprobar, andar ha ido asimilando su morfología a la norma
predominante de la historia de nuestro idioma. Los perfectos regulares predominan
actualmente en español, por lo que ejercen una gran fuerza de atracción analógica. A
ello se suma que andar resulta ser el único verbo de la primera conjugación, junto con
estar, que presenta el paradigma fuerte en el perfecto (anduvo). Su evolución, repleta de
caminos de ida y vuelta, no ha terminado aún, ya que actualmente se utilizan las dos
formas (anduve, *andé), aunque sólo una de ellas esté admitida por la norma
académica. El sistema no suele mantener varios elementos que cumplen la misma
función, sino que se decanta por uno de ellos, normalmente el que resulta más “natural”
gramaticalmente, es decir, la forma más esperable acorde con el sistema. Esta misma
situación ocurrió con el tratamiento de segunda persona del plural: vos y vosotros
convivieron durante un tiempo hasta que vosotros se gramaticalizó plenamente y se
consolidó como forma inequívoca de plural. La tendencia general del español es
160 ELISABETH FERNÁNDEZ MARTÍN
sustituir los perfectos fuertes latinos por débiles analógicos, por lo que es fácil suponer
que podría consolidarse en español *andé, *andaste, etc. al igual que se instauró caté o
entré. Como hemos visto, quedan pocos restos de los pretéritos fuertes en los verbos
irregulares (fig. 1) y estos poco a poco se van difuminando, ya que el poder de la
regularización es muy intenso.
*Andé, por su parte, no está presente en regiones específicas de nuestra geografía,
sino que ha pasado a ser casi una forma habitual del español:
El vulgo de todas las regiones tiende a restringir irregularidades verbales, diciendo andé por
anduve o unificando el vocalismo, ora en contra del diptongo (apreto, frego), ora extendiéndolo
(juegar, juegamos) (Lapesa, 2001: 470).
La forma *andé aparecía a lo largo del siglo XX como “forma latente” o “variante
invisible” (Barra, 2008) presente en la clase baja, hasta que recientemente ha empezado
a extenderse a la clase media-alta, según podemos deducir de los muchos ejemplos que
hemos encontrado. Así pues, a principios del siglo XX los ejemplos que hallamos
presentan la forma como caracterizadora del habla rústica, pero en el último cuarto de
siglo y principios del XXI, los casos presentan otra naturaleza.
a) Principios del siglo XX:
1928:
Pues sí. Era allá por el mes de los Santos. Había yo llevao la piara al Endrinal pa que roeran las cabras
las estepas, porque la otoñá era mala de pastos. Había amanecío lluviendo, andé toa la santa mañana
por aquellos cerros, bajé por el barranco del Muerto y llegué a media tarde a la Hoz del molino
rehundío.”
(CORDE, Ángel Menoyo Portalés, La hoya del pasiego [lecturas, noviembre de 1928], Sociedad
General de Publicaciones, Barcelona, 1928; consulta: 21 octubre 2008).
1935:
Fortunato, haciendo memorias, se quedó mirándolo a usté un buen rato y al tropezarse con el recuerdo
que le proponía trató de sacar el machete que tenía bajo el mostrador...
- Pero yo le andé alante, como usté al suyo en su hora y punto. […]”
(CORDE, Rómulo Gallegos, Canaima, Venezuela; Charles Minguet, Colección Archivos, CSIC,
Madrid, 1995; consulta: 21 octubre 2008).
b) Finales del siglo XX y comienzo del XXI
- Primero se vivía muy bien, luego la cosa andó fastidiada hasta que ya estalló la guerra, luego…
(CREA, La Vanguardia, 16/05/1995: El envejecimiento de la población, Barcelona, 1995. Consulta: 20
octubre 2008).
[…] a de un millón de pesetas. Su ropa interior no le andó a la zaga, con 325.000 pesetas, seis veces
más que…”
(CREA, El Mundo, 18/05/1994: La subasta de los archivos de Marilyn, Madrid, 1995. Consulta: 20
octubre 2008).
[…] o ante un cerco habitado por un mochuelo dormido, andó riéndose a voces, con los ojos cerrados,
hasta que…”
(CREA, Felipe Hernández, Naturaleza, Anagrama, Barcelona, 1989. Consulta: 20 octubre 2008).
UN PERFECTO CONFLICTIVO: ANDAR Y SU EVOLUCIÓN ANALÓGICA 161
[…] o, deseando que entrara en materia. Legrand no se andó por las ramas. Me preguntó: - ¿Te
gustaría cambiar…”
(CREA, Carlos Pérez Merinero, Días de guardar, Bruguera, Barcelona, 1981. Consulta: 20 octubre
2008).
[…] Las cosas entre ustedes nunca andaron mal y él es de gran corazón.”
(CREA, Renato Prada Oropeza, Larga hora: la vigilia, Premia, México, 1979. Consulta: 20 octubre
2008).
[…] Pero analice usted la lista y vea que no se andaron por las ramas y que algunos crímenes
fueron…”
(CREA, Manuel Vázquez Montalbán, Galíndez, Seix Barral, Barcelona, 1993. Consulta: 20 octubre
2008).
- Periódico adn.es
Titular: El colombiano agredido el pasado domingo por cuatro jóvenes en Las Rozas al grito de “¡Viva
España!” denuncia que la policía le dijo que “no tenía nada” tras la paliza.
“Andé como un metro más cuando sentí un golpe, caí al suelo y me dieron de golpes y patadas",
recuerda. Jaime comenzó a gritar y, acto seguido, los jóvenes subieron a un coche que conducía una
quinta persona y huyeron.”
(http://www.adn.es, Madrid, 07/11/2007; fecha de consulta el 23 octubre 2008).
- Periódico El deber.com (Bolivia)
También hay dos jeep comprados ese mismo año, pero ahora paran más en el taller. El ex fiscal Juan
Carlos Camacho Vidal, dijo que “yo todavía andé en esos jeeps y viví hacinado en ese vetusto
edificio”. En su condición de jefe de la Dirección de Tierras de la Alcaldía apoyó.”
(http://www.eldeber.com.bo/anteriores/20030328/seguridad_6.html, Santa Cruz de la Sierra - Bolivia,
28 marzo de 2003; fecha de consulta: 16 de octubre 2008)
- Página web meaviso.com
Los caminos que no andé, los caminos que no he andado, los caminos que no andaré.”
(http://www.meaviso.com/wordpress/notas/429317/Caminos, fecha de consulta: 20 octubre 2008)
- Página web ciao.es. Concurso de poesía
(Conciencia)
Amigo
(ayer andé perdido)
te puedo guiar pero solo tu puedes
y debes
encontrar el sendero perdido
que dice ser tu camino….
(me tambaleé en el ocaso,
me desperté muerto, no vivo,) […]
(http://www.ciao.es/Concurso_estival_de_poesia_para_cafeteros_de_CIAO__Opinion_1164575,
12.09.2006; fecha de consulta: 20 octubre 2008)
Los últimos dos ejemplos son relevantes, pues podemos ver cómo la forma *andé se
concibe plenamente como el pasado del verbo andar. También lo es el hecho de que en
el ejemplo final estamos ante un “texto literario”. De los veinticuatro comentarios
generados, ninguno alude a la presencia de la forma verbal incorrecta.
Después de ver todas estas muestras, podríamos postular que es un cambio desde
abajo, que se está imponiendo gracias a que la conciencia en torno a la forma errónea
está desapareciendo en gran cantidad de la población, según podemos deducir de los
siguientes ejemplos:
162 ELISABETH FERNÁNDEZ MARTÍN
- WordReference.com Language Forums
Pregunta: …estoy en medio de una discusión con mis compañeros de oficina que afirman que el
pasado del verbo andar es “yo andé”, cosa que para mi es definitivamente una bestialidad! […] yo
soy argentina y en la escuela siempre me dijeron que andé es totalmente incorrecto y todos ellos son
españoles.
Respuestas: 1. […] aquí en Valencia todo o casi todo el mundo conjuga el pasado de andar de esa
forma: andé, andaste, andó... En mi vida he oído a nadie de Valencia decir “yo anduve”. Suena
“demasiado culto”, aunque técnicamente es lo correcto, lo sé. […]
Pero sí que debería haber un poco de respeto hacia la forma de hablar NORMAL de algunos sitios y
que es eso, la forma normal y coloquial de hablar AQUÍ de todo el mundo, no de gente ignorante, yo
soy universitaria y no me considero ignorante en absoluto. […] Lo de que me mirarían raro sólo lo
dije para ilustrar hasta qué punto aquí es normal decir andé y anormal decir anduve. Además, yo no
hablo “mal” en general, el único error que cometo (de forma sistemática, que uno ocasional se nos
puede escapar a cualquiera) es el de andar, y ya te digo que aquí no se considera un error porque todo
el mundo lo dice así.
2. Como apostilla únicamente de opinión personal, no pensaba que el uso de andé estuviera tan
extendido. Ahora que sé que se dice en Valencia, Catalunya, Baleares, parte de Bolivia (los llanos),
además de Valladolid, e imagino más sitios, me llama algo la atención que no aparezca ni una
anotación al respecto en el diccionario Rae.”
(http://forum.wordreference.com/showthread.php?t=278010&page=4, noviembre 2006; consulta: 25
octubre 2008)
Estos comentarios son bastante llamativos, pues postulan un criterio de prestigio
encubierto en las formas débiles. En este sentido, sería conveniente ahondar en un
estudio sociolingüístico sobre el proceso, algo que, sin embargo, se escapa de los
márgenes del presente trabajo. Aún así, podemos llamar la atención sobre algunas
tendencias que hemos podido registrar, como empleo del gerundio, otros tiempos
verbales y rodeos lingüísticos para evitar el uso del pretérito perfecto simple:
- Yahoo consultas y dudas:
Alguien preguntó: Se puede decir ''yo andé por mi casa''?
Respuestas: 1. es yo estuve por mi casa; 2. mas facil, di: estuve andando por mi casa.
(http://es.answers.yahoo.com/question/index?qid=20080504103120AAq1CDP, mayo 2008; consulta:
26 octubre 2008)
Es clave esa sustitución del verbo por otros tiempos y la presencia o no del mismo.
De hecho, al tratarse de un verbo de acción es frecuente que se utilice un sentido de
continuidad de la acción, por lo que la perífrasis de este valor es muy frecuente con él.
Los hablantes utilizan, además, otros verbos para evitar el empleo de anduve-anduve,
como acabamos de ver en el ejemplo anterior. Similar criterio expone Paiva Boléo (cit.
García Piñero, 2000: 145) cuando afirma que existen razones “estéticas o eufónicas”
que favorecen el uso del pretérito perfecto simple o del perfecto compuesto. En su
opinión, las preferencias variarán en un sentido u otro según el lexema verbal del que se
trate. El hablante se inclina por el compuesto he andado en lugar de anduve porque “a
forma anduve é desagradável à vista e ao ouvido pela sua singularidade”. Por el
contrario, decir sí privilegia la forma simple del perfecto (dije), ya que se graba más
fácilmente en la memoria. Así pues, siendo dos verbos irregulares, cada uno evoluciona
de modo distinto. Este comentario puede ser una prueba más del rechazo que el hablante
posee hacia la forma anduve.
UN PERFECTO CONFLICTIVO: ANDAR Y SU EVOLUCIÓN ANALÓGICA 163
2.2. Otros tiempos verbales con tema de perfecto
En último lugar, queremos hacer constar el uso en los medios de comunicación de las
formas andara, andase,… formas tanto o más extendidas que las del pretérito perfecto
simple.
Cuando camina, pareciera que andara por las nubes, y al dirigirse a alguien,…
(CREA, El Siglo, 16/06/1997, Panamá, 1997. Consulta: 19 octubre 2008).
- La voz de Galicia digital
Aparentemente, es simple: dos sujecciones con cuatro patas unidas en triángulo isósceles, del que
cuelga un péndulo que carga con la piedra.