RIESGOS INFECTO-BIOLÓGICOS
Los riesgos infecto-biológicos son agentes vivos microscópicos (microbios o
gérmenes) que se encuentran presentes en el ambiente de trabajo capaces de
producir ciertas infecciones, reacciones alérgicas o tóxicas en los trabajadores que
se exponen a éstos durante la realización de su tarea.
Las infecciones son el daño a la salud del trabajador que más frecuentemente
causan los riesgos biológicos, y son provocadas por el ingreso al organismo de
virus, bacterias, parásitos u hongos. A los riesgos biológicos se los incluye dentro
de los contaminantes del ambiente de trabajo, junto a los contaminantes físicos y
químicos.
Los gérmenes patógenos son elementos de trabajo producidos por personas,
animales o el ambiente en el proceso del trabajo y pueden transferirse por 3 vías:
1. Vía respiratoria (principal)
2. Vía cutánea (erosiones, heridas, objetos cortantes y pinchazos)
3. Vía digestiva (ingestión por pipeteo, alimento contaminado, etc.)
Prevención de los riesgos biológicos
Las medidas de prevención y control deben adecuarse al tipo de germen, a la fuente
de infección y al modo de transmisión propio de cada enfermedad. Sin embargo,
pueden establecerse algunas recomendaciones generales para todos los trabajos
con riesgo biológico.
Evitar el desarrollo y diseminación de los gérmenes mediante:
El control veterinario de los animales
El control de cueros, lanas, etc.
Eliminación de ratas y ratones
La desinfección y esterilización de productos contaminados
La limpieza y desinfección de locales de trabajo.
Evitar o reducir la exposición mediante:
La reducción del número de trabajadores expuestos
El diseño de los puestos de trabajo y organización del trabajo que impidan el
contacto directo con los elementos contaminados
Prácticas y métodos de trabajo seguros
La utilización de material desechable
La ventilación forzada o aspiración para evitar la dispersión en el aire de los
gérmenes
La señalización advirtiendo la presencia del riesgo biológico y acceso
restringido a las áreas
La provisión de áreas de descanso, alimentación e higiene aisladas del
proceso de trabajo.
Medidas dirigidas a los trabajadores:
Capacitación de los trabajadores
Limpieza y desinfección de ropas y herramientas de trabajo
Higiene personal al finalizar la jornada
Protección de heridas
Utilización de elementos de protección personal: ropa adecuada, guantes,
botas de goma, mascarillas, gafas, etc.
Vacunación contra el tétanos, la hepatitis B, la hepatitis A y antigripal,
Prohibición de comer, beber, fumar, etc. en lugares con presencia del riesgo
biológico,
Vigilancia de la salud de los trabajadores en forma periódica o al presentarse
manifestaciones de infección.