¿Qué se entiende por un Centro de Desarrollo Infantil - CDI?
El CDI es una de las modalidades de atención definidas en el marco de la Política Pública de Primera
Infancia. Se conciben como modalidad complementaria a las acciones de la familia y la comunidad,
dirigida a potenciar el desarrollo integral de los niños y niñas y a garantizar el derecho que tienen
de recibir una educación inicial de calidad.
El CDI se convierte entonces en la primera comunidad educativa en la que los niños y niñas
aprenden a vivir juntos, a conocer, querer y respetar a los demás, donde interiorizan normas
básicas de convivencia y de reconocimiento propio, de los demás, de la particularidad y la
diversidad y de todo lo que sucede en el entorno. Es un espacio con vida propia, con ambientes
diseñados y organizados para desarrollar acciones de forma planeada e intencionada.
De igual forma es un escenario donde se articulan y armonizan, a través del trabajo de un equipo
humano idóneo, todas las atenciones que los niños y niñas deben recibir, a partir de lo definido en
el marco de calidad. Es así como para garantizar efectivamente el derecho de cada niño y cada
niña al desarrollo integral, teniendo en cuenta sus particularidades, las de sus familias y las de su
contexto, los CDI han de proporcionar las condiciones físicas, humanas, pedagógicas, culturales,
nutricionales, sociales y administrativas, con suficiencia y calidad. En coherencia con este
propósito, para la Estrategia de Atención Integral a la Primera Infancia, esta modalidad (no formal)
hace parte de la forma como el país hace visible y materializa el reconocimiento de la educación
inicial como eje central en este proceso.
Bajo este marco de acción los CDI planean y desarrollan acciones dirigidas a materializar todos los
derechos, realizaciones y atenciones que se han definido como inherentes a la concepción de
desarrollo integral. En este escenario le apuestan a ofrecer un servicio de educación inicial de
calidad, basada en los diferentes lineamientos técnicos que definió el país para este propósito. De
otra parte, la naturaleza interdisciplinaria de los equipos humanos que van a desarrollar y
acompañar el proceso con las familias y con los niños y niñas, facilita avanzar hacia una
comprensión holística de la gestión del CDI.
La operación de los CDI se hace a través de organizaciones comunitarias, sociales y educativas que
desarrollan procesos de mejoramiento continuo en el marco de los estándares definidos en el
Sistema de Gestión de Calidad para los CDI. Igualmente los CDI se comportan como organizaciones
dinámicas, que trabajan y desarrollan acciones, programas y proyectos bajo los principios de
eficiencia, transparencia y compromiso social con las familias y las comunidades en las cuales se
hallan inmersos.
¿A quién va dirigida?
Esta modalidad está orientada a los niños y niñas de primera infancia y sus familias y/o cuidadores,
de manera prioritaria a los niños y niñas entre los dos años y hasta menores de 6 años y/o hasta su
ingreso al grado de transición.
No obstante, esta modalidad y sus estándares de calidad está diseñados para atender las
diferentes edades con la singularidad que ello implica, por lo tanto estarán abiertos para atender a
niños y niñas entre los 3 meses y los dos años de edad, en las circunstancias en las que sus padres
y madres trabajen fuera del hogar, cuando tengan como actividad principal el estudiar y necesiten
encargar el cuidado, crianza y educación a una institución como el CDI.
Si el CDI va a atender a los niños y niñas del rango de edad de 3 meses a 2 años, deben contar con
todas las condiciones establecidas de manera particular en los estándares de calidad para este
grupo. Las acciones del CDI también van dirigidas a las familias y/o cuidadores de los niños y niñas
de primera infancia como promotores y corresponsables de su desarrollo integral.
Proceso Pedagógico
El Proceso Pedagógico de un CDI es el responsable de potenciar y promover el desarrollo de los
niños y las niñas de manera armónica e integral a través de ambientes e interacciones y relaciones
sociales de calidad, oportunas y pertinentes, que contribuyen a su constitución como sujetos de
derechos.
El proceso pedagógico tiene en cuenta dos aspectos fundamentales y complementarios: cuidado
calificado y potenciamiento del desarrollo. De esta manera se reconoce que los momentos de
cuidado calificado donde se satisfacen condiciones básicas de afecto, alimentación, protección,
higiene, entre otras, llevan implícitas acciones formativas, por cuanto se constituyen en espacios de
intercambio y comunicación, es decir, en una experiencia pedagógica que potencia el desarrollo.
dentro de las temáticas a tener en cuenta para dichos procesos de formación se encuentran los
siguientes:
- Crecimiento y desarrollo infantil
- Participación infantil
- Derechos de los niños y las niñas
- Fortalecimiento de vínculos afectivos
- Rutas de atención ante situaciones de vulneración de derechos
- Prevención, detección y manejo de las enfermedades prevalentes (EDA, IRA)
- Estilos de vida saludable (nutrición, actividad física, hábitos de higiene y autocuidado, desarrollo
de habilidades sociales)
- Lactancia Materna