INTRODUCCIÓN
Los derechos individuales estaban contemplados
anteriormente sólo en los Códigos Deontológico como
obligaciones imperfectas, es decir, como algo exigible sólo
en conciencia al profesional.
Poco a poco la legislación civil e incluso penal, va
recogiendo en sus códigos la protección y las sanciones
previstas por la vulneración de estos derechos. Así, cuando
los ciudadanos se sienten lesionados en sus derechos,
recurren no sólo a las autoridades sanitarias y colegios
profesionales, sino a los tribunales ordinarios en busca de
protección.
El cuestionamiento a la tradicional relación médico-
paciente ha sufrido cambios que han dejado obsoleto los
modelos clásicos de paternalismo (asimétrico, vertical y
casi autoritaria), claro está que el rechazo del
paternalismo no implica vedar al médico la franca expresión
de su propio criterio acerca de los tratamientos que
considera científicamente adecuados, y aún, en su caso,
insistir –con sinceridad y sin coacción– para que el
paciente disidente los acepte.
A las personas se les ha reconocido derechos y valores en
todos los modos de la relación humana, lo que hace que los
pacientes exijan que sean respetados estos derechos a la
hora de tomar decisiones que impliquen su salud.
LOS DERECHOS SOCIALES:
Son aquellos que se disfrutan colectivamente, están
relacionados con la gama de servicios disponibles, con la
igualdad de acceso a la asistencia sanitaria y con la no
discriminación por razones económicas, geográficas,
culturales, sociales, etc. Dependen del grado de desarrollo
de la sociedad y por lo tanto influyen en su desarrollo
factores económicos, políticos, sociales y culturales.
LOS DERECHOS INDIVIDUALES:
Contienen cuestiones relacionadas con la integridad de la
persona, con su dignidad, su intimidad o sus convicciones
religiosas. Son el resultado de las sucesivas conquistas
sociales de los ciudadanos, se disfrutan individualmente y
son los que promueven prácticas sanitarias de calidad y
humanas.
HISTORIA.
A lo largo de la historia se han producido una serie de
declaraciones que han sentado las bases y sin las cuales
hoy no sería posible hablar de derechos de los pacientes.
Documento de Hipócrates (juramento) 400 años ac, que como
norma prescribía la moral sustentada en el respeto por el
ser humano enfermo: "voto de total entrega a la profesión,
dedicación y fidelidad al enfermo buscando hacer el bien"
EGIPTO. Aquí se encuadran las reglas a que los ejercitantes
deberían sujetarse, reglas dictadas por los sucesos
inmediatos mas celebres de Hermes.
GRECIA. Entre los griegos, Plutarco refiere que Glaucus,
medico de Ephestion, fue condenado a morir en la cruz por
la indignación que a Alejandro le produjo el abandono en
que el infortunado medico había dejado a su cliente, al
abandono que trajo como consecuencia la muerte de este.
ROMA. La ley de Aquilia regia a los médicos, en esta se
hablaba por primera vez de la "culpa gravis" que ha servido
de base a muchas legislaciones.
PUEBLOS BARBAROS. También aquí existía la responsabilidad
medica, entre Ostrogodos, cuando un enfermo moría por la
impericia del medico, este era entregado a la familia,
quien tenia pleno poder sobre el
DERECHO DEL PACIENTE.
Los cambios vertiginosos acontecidos en todos los ámbitos
de la sociedad e intensificados por el acceso a la
información y catalizados por los avances técnicos y
científicos desde finales del siglo XX, han propiciado
conflictos entre los derechos y necesidades del paciente y
algunos otros valores sociales, no siempre percibidos en su
justa dimensión, advirtiéndose falta de conciencia entre el
personal de salud acerca de la opinión del paciente en
torno a la atención médica que se le brinda
En resumen, hoy todos admiten que los derechos del paciente
en una sociedad justa son:
1. DERECHO A UNA ASISTENCIA MÉDICA DE CALIDAD CIENTÍFICA Y
HUMANA.
Este derecho surge del derecho Constitucional a la
protección de la salud. Se materializa en la obligación
de los profesionales de ofertar a todos sus pacientes,
sin discriminación, los métodos diagnósticos y
terapéuticos adecuados, según la buena práctica médica
(medicina basada en la evidencia), buscando siempre el
mejor beneficio del paciente.
El paciente tiene, derecho a que se le atienda con
consideración y respeto, además, se le asegure la
continuidad del tratamiento, incluso en caso de
rechazar determinadas opciones terapéuticas que le
supondrían un beneficio o cuando colabora escasamente
con los tratamientos aceptados. En el caso de que el
médico no acepte continuar con el tratamiento al
paciente (objeción de conciencia o pérdida de
confianza), debe acordar y garantizar la asistencia por
otro profesional
También tiene derecho a que no se le instauren
tratamientos fútiles que sólo alargan el sufrimiento o
que no ofertan una calidad de vida adecuada, según su
criterio.
2. DERECHO A RECIBIR UNA INFORMACIÓN ADECUADA,
COMPRENSIBLE Y VERAZ.
Los pacientes tienen derecho a conocer el nombre
completo del profesional responsable de su atención, y
a ser informados sobre su estado de salud, las
actuaciones médicas propuestas, los riesgos y ventajas
de cada una, así como de las alternativas, los efectos
de no tratar y el diagnóstico y el pronóstico de su
patología.
La información debe ser suministrada de forma que el
paciente la comprenda, se deben contestar todas sus
preguntas y se debe respetar su deseo a no ser
informado, en cuyo caso, nombrará a la persona que
desea sea informada.
3. DERECHO A LA AUTODETERMINACIÓN Y POR LO TANTO A
ACEPTAR O RECHAZAR TRATAMIENTOS.
El consentimiento es uno de elementos esenciales de
todo contrato, junto con el objeto y la causa conforma
la trilogía, sin la cual no existe el contrato como
tal. El consentimiento informado (CI) se constituye en
una exigencia ética de los derechos del ciudadano y
están reconocidos en la Ley General de Salud 26842.
CONSENTIMIENTO INFORMADO (CI)
Es la manifestación voluntaria, libre y racional
realizada por un paciente, de aceptación a un
procedimiento médico, luego de haber sido informado
del mismo y de habérsele respondido todas sus dudas de
manera adecuada y suficiente, sobre la naturaleza de
la intervención, así como de las alternativas posibles
con sus respectivos riesgos y beneficios.
El paciente debe reunir ciertas condiciones para que
el Consentimiento sea considerado valido:
a) COMPETENCIA.- Solo una persona competente puede dar
un consentimiento informado valido legalmente, ya
sea el paciente y/o familiar. En el caso de menores
de edad o de enfermos mentales corresponde asumir
esta competencia al familiar o tutor responsable.
b) INFORMACIÓN.- Es el medio con que cuenta el
paciente para poder opinar y tomar libremente las
decisiones que considere pertinentes. La
información debe ser previa a los procedimientos
y/o tratamientos que se deben efectuar al paciente.
c) VOLUNTARIEDAD.- Para que el consentimiento sea
valido debe ser otorgado libremente y sin ninguna
coerción, sobre el proceso de decisión del
paciente.
En que casos no procede el CI-
a) Renuncia expresa del paciente.- En este caso debe
existir algún familiar o sustituto legal dispuesto a
asumir la responsabilidad de las decisiones.
b) Tratamientos exigidos por la ley.- Ejemplo:
Vacunaciones nacionales como parte de una política
sectorial o en caso de epidemias o desastres naturales.
c) Posibilidad de corregir una alteración inesperada en el
seno de una intervención quirúrgica inesperada.
d) Situaciones de emergencia en salud.- En las cuales el
profesional se obliga a actuar con tiempos cortos.
4. DERECHO A LA CONFIDENCIALIDAD DE SUS DATOS.
Toda la información relativa a la salud de un paciente, que
el profesional de salud conozca en el ejercicio de su
profesión, debe ser mantenida en secreto, salvo
autorización del propio paciente.
5. EL DERECHO Y EL RESPETO A LA INTIMIDAD.
Lo íntimo puede definirse como toda aquella realidad
oculta, relativa a un sujeto particular o a un grupo
restringido, y que se desea mantener en reserva.
La discusión del caso, las consultas, las exploraciones y
el tratamiento son confidenciales y deben conducirse con
discreción. Quienes no estén directamente implicados en su
atención deben tener autorización del paciente para estar
presentes.
Las intervenciones médicas sólo podrán llevarse a cabo si
existe el debido respeto a la intimidad del individuo, esto
es particularmente importante cuando los actos médicos se
ejecutan en salas compartidas por varios pacientes.
a) La intimidad territorial.- Se refiere a la intimidad
respecto al espacio propio, a la reserva en cuanto a la
posesión de ciertas cosas, a su disposición en el espacio,
y a la posibilidad de otros para ingresar física o
cognoscitivamente a ese lugar.
b) La intimidad corporal.- La intimidad con respecto al
conocimiento y contacto con nuestro cuerpo, a la
observación que otros puedan hacer de ciertas acciones
propias: La necesidad que el médico tiene de examinar el
cuerpo del paciente para llegar al diagnóstico correcto,
debe estar plenamente justificada y la exploración debe
ser efectuada con una intencionalidad exclusivamente
técnica, sin buscar ni facilitar impresiones o vivencias
de orden estético o erótico. El paciente tiene derecho a
negarse a ser examinado, o de solicitar que la totalidad o
cierta parte del examen sea realizado por un profesional
de su mismo sexo, como también tiene derecho a negarse a
participar en la docencia o en la investigación.
c) La intimidad psicológica o espiritual.- Es decir, el
derecho a mantener en reserva mis afectos, mis creencias,
mis pensamientos. Se refiere a la propia "interioridad"
nuestra, elaborada en base a percepciones, imaginaciones,
recuerdos, sentimientos, juicios, valores, etc.
DERECHO A QUE SE LES RESPETE SU DIGNIDAD, A SU VIDA
PRIVADA, ALIVIAR SU SUFRIMIENTO, MUERTE DIGNA Y ALIVIADA.
El paciente tiene derecho a ser tratado con dignidad en
relación con la asistencia recibida; a disfrutar del apoyo
de familiares y amigos en el curso de la asistencia y a ser
aliviado en su sufrimiento de acuerdo con el nivel de
conocimientos de cada momento.
Tiene derecho a una asistencia terminal humana y de calidad
y a morir con dignidad, confort y sin sufrimiento siempre
de acuerdo con su voluntad, creencias y valores.
El respeto a la dignidad humana, definida como "la calidad
o estado de ser valorado y respetado", está en la base de
la afirmación, tanto jurídica como política, de los
derechos de las personas, los que, a su vez, limitan los
avances de la ciencia y de la tecnología, que deben
necesariamente respetarlos.
En la medida que la dignidad es propia de todos los seres
humanos, es esencialmente democrática, no admite distintos
niveles y no es enajenable. En consecuencia, nadie, bajo
circunstancia alguna, puede quitarle la dignidad a la
persona humana. Los derechos de los pacientes, tienen su
razón de ser en esta aseveración.
OBLIGACIONES DEL PACIENTE
Está plenamente establecido que los derechos del paciente
son irrenunciables y deben respetarse. Pero también se
establecen ciertas obligaciones que el paciente debe
cumplir, entre otras son las siguientes:
El paciente está obligado a tratar a los profesionales
de la salud con lealtad, decoro, cortesía y respeto.
Es obligación del paciente no insinuar, menos ofrecer
dádivas a cambio del derecho de ser atendido en la forma
pre-establecida.
DERECHO DE LOS PACIENTES EN EL PERÚ
Bajo el ordenamiento Ético y Jurídico Internacional se
plasma el derecho a la salud de las personas en la
Constitución del Estado:
CONSTITUCIÓN POLÍTICA DEL PERÚ
TITULO I
DE LA PERSONA Y DE LA SOCIEDAD
CAPITULO I
DERECHOS FUNDAMENTALES DE LA PERSONA
Artículo 1º. La defensa de la persona humana y el respeto
de su dignidad son el fin supremo de la sociedad y del
Estado
CAPITULO II
DE LOS DERECHOS SOCIALES Y ECONÓMICOS
Artículo 7º. Todos tienen derecho a la protección de su
salud, la del medio familiar y la de la comunidad así como
el deber de contribuir a su promoción y defensa. La persona
incapacitada para velar por si misma a causa de una
deficiencia física o mental tiene derecho al respeto de su
dignidad y a un régimen legal de protección, atención,
readaptación y seguridad.
LEY GENERAL DE SALUD (LEY Nº 26842)
TITULO PRELIMINAR
I. La salud es condición indispensable del desarrollo
humano y medio fundamental para alcanzar el bienestar
individual y colectivo.
II. La protección de la salud es de interés público.
Por tanto, es responsabilidad del Estado regularla,
vigilarla y promoverla.
III. Toda persona tiene derecho a la protección de su
salud en los términos y condiciones que establece la
ley. El derecho a la protección de la salud es
irrenunciable.
DE LOS DERECHOS, DEBERES Y RESPONSABILIDADES CONCERNIENTES
A LA SALUD INDIVIDUAL
Artículo 1º Toda persona tiene el derecho al libre acceso a
prestaciones de salud y a elegir el sistema previsional de
su preferencia.
Artículo 2º. Toda persona tiene derecho a exigir que los
bienes destinados a la atención de su salud correspondan a
las características y atributos indicados en su
presentación y a todas aquellas que se acreditaron para su
autorización.
Así mismo, tiene derecho a exigir que los servicios que se
le prestan para la atención de su salud cumplan con los
estándares de calidad aceptados en los procedimientos y
prácticas institucionales y profesionales.
Artículo 3º. Toda persona tiene derecho a recibir, en
cualquier establecimiento de salud, atención médico
quirúrgica de emergencia cuando lo necesite, estando los
establecimientos de salud sin excepción obligados a prestar
esta atención, mientras subsista el estado de grave riesgo
para su vida y salud.
Después de atendida la emergencia, el reembolso de los
gastos será efectuado de acuerdo a la evaluación del caso
que realice el Servicio Social respectivo, en la forma que
señale el Reglamento. Las personas indigentes debidamente
calificadas están exoneradas de todo pago.
El Reglamento establece los criterios para determinar la
responsabilidad de los conductores y personal de los
establecimientos de salud, sin perjuicio de la denuncia
penal a que hubiere lugar contra los infractores.
CONCLUSIONES
La creciente complejidad de los sistemas sanitarios,
el intenso desarrollo de la ciencia y la tecnología
médico-sanitaria, la burocratización, el trabajo en
equipo y la masificación, han condicionado que la
práctica médica se haya vuelto más arriesgada, más
impersonal y deshumanizada. Todo esto ha traído la
necesidad de una reformulación de los derechos de los
pacientes, no desde la visión de los proveedores de la
asistencia sanitaria o de las instituciones, sino
desde el punto de vista individual, como usuarios y
parte fundamental de la asistencia sanitaria.
Actualmente se toma conciencia de los derechos de los
pacientes, por ello aparecen más organizaciones o
empresas de auditoria médica, y se instauran
mecanismos que canalizan denuncias sobre presuntas
vulneraciones de derechos de los pacientes en
instituciones como: INDECOPI, Defensoría del Pueblo,
ESSALUD (Defensor del asegurado), MINSA (Defensor del
paciente), Sanidad de la Policía, Juzgados Civiles y
Penales.
Muchos de los profesionales de la salud desconocen los
derechos de los pacientes y los vulneran
constantemente, debiéndose retomar el enfoque de
seguridad y derecho humanos.
Preocuparse en brindar seguridad a los pacientes
respetando sus derechos, más que gastar energías en
defenderse luego de vulnerarlos.
Reenfocar el acto médico, reconociendo y respetando
los derechos fundamentales de las personas y
resguardándolos durante todo el proceso de atención al
paciente.
BIBLIOGRAFÍA
1. Asociación Médica Mundial, OMS, "Declaración sobre los
derechos humanos del paciente", [Link]
2. Bidart, G. Teoría general de los derechos humanos,
México, UAM, Instituto de Investigaciones Jurídicas,
1993.
3. BLANCO, Luis G.: Muerte digna. Consideraciones
bioético-jurídicas, Ad-Hoc, Buenos Aires, 1997
4. BLANCO, Luis G. "Algunas consideraciones acerca del
"bioderecho" en la Argentina"., en Cuadernos de
Bioética, año 3, n° 2, Ad Hoc, Buenos Aires, 1998.
5. BROEKMAN, Jan M.: Encarnaciones. Bioética en formas
jurídicas, Quirón, La Plata, 1994, p. 139
CONCLUSIONES
El paciente es el agente principal, responsable de
salvaguardar su propia vida y promover su salud; el
médico es el profesional que colabora con el agente
principal par ayudarlo a prevenir la enfermedad, a
curarla, rehabilitarle sus capacidades o asistir al
moribundo.
Para ello, debemos admitir que la salud no es un
derecho a lo máximo ni a lo mínimo, sino a lo posible
de acuerdo con el desarrollo de la sociedad, por
razones de justicia distributiva.
ANEXOS
A mis padres por el
apoyo incondicional a
mis estudios, a mis
maestros pro brindarme
sus conocimientos.