Joseph Moses Juran
Joseph Moses Juran
Juran aplica el principio de Pareto en la mejora de calidad identificando que el 20% de las causas son responsables del 80% de los problemas. Esto guía a las organizaciones a focalizar sus esfuerzos de mejora en los 'pocos vitales' en lugar de los 'muchos triviales'. Este enfoque sistemático permite priorizar acciones y recursos a aquellas áreas que tendrán el mayor impacto en el rendimiento general y la satisfacción del cliente .
El concepto de autocontrol, según Juran, implica organizar el trabajo de manera que permita al empleado tener dominio total sobre sus resultados. Esto significa que los empleados deben estar completamente seguros de su trabajo y conocerlo para responsabilizarse de los resultados. En la práctica, esto se traduce en que cada trabajador debe poder medir y corregir su rendimiento sin supervisión constante. La aplicación de este principio en una organización mejora la calidad al fomentar la responsabilidad personal y la autoevaluación continua .
En el desarrollo de productos, Juran sugiere que el equipo de planificación debe involucrarse de manera participativa, y recomienda la implementación de la ingeniería conjunta y capacitación en métodos y herramientas de gestión de calidad. Estas estrategias promueven un ciclo de desarrollo más reducido y eficiente, alineando los objetivos de calidad con las necesidades del cliente, y asegurando que cada miembro del equipo tenga las competencias necesarias para contribuir efectivamente al proceso .
Juran concibe la calidad como 'adecuación al uso', lo que implica que el producto o servicio debe satisfacer las necesidades específicas del usuario final. En esta definición, el usuario final juega un papel crucial, ya que es quien determina los parámetros de calidad basados en sus expectativas y requisitos, más que el vendedor o el fabricante. Esta perspectiva centra la calidad en la percepción del cliente y su experiencia directa con el producto, lo que orienta los esfuerzos de control y mejora hacia la satisfacción del cliente .
Juran recomienda que, para garantizar una implantación efectiva de correcciones en la calidad, es esencial organizar la dirección de los proyectos adecuadamente, diagnosticar las causas de los problemas, y definir las acciones correctivas específicas. Una vez implementadas, es crucial comprobar su efectividad en condiciones reales y establecer controles para preservar los avances logrados. Estos controles incluyen la documentación de procedimientos, mediciones sistemáticas del desempeño y revisiones periódicas para asegurar que los cambios se integren de manera sostenible en operaciones cotidianas .
La 'Secuencia Universal de Mejoramiento' de Juran es crucial para estructurar y sistematizar el proceso de mejora continua en calidad. Sus pasos fundamentales incluyen verificar la necesidad de un cambio, organizar la dirección de los proyectos y procesos, diagnosticar las causas de los problemas, analizar el comportamiento actual, negociar resistencias al cambio, tomar acciones para implementar mejoras, y establecer controles para mantener los beneficios logrados. Estos pasos proporcionan un marco sistemático para abordar problemas de calidad de manera efectiva y sostenible .
En la gestión de la calidad, Juran enfoca la mejora como un proceso a nivel de proyecto, con metas establecidas y un enfoque en la adecuación al uso. Por otro lado, Crosby define calidad como el apego a los requerimientos y enfatiza el objetivo de cero defectos, afirmando que la calidad es gratuita. Deming se centra en la reducción de variaciones y considera la calidad un grado predecible de uniformidad. Respecto al rol de la alta gerencia, Deming argumenta que la gerencia es responsable del 94% de los problemas de calidad, mientras que Juran cree que menos del 20% se debe a los trabajadores, y Crosby asigna responsabilidad a la alta dirección de forma más general .
Juran aborda la resistencia al cambio dentro del proceso de mejora de calidad al reconocer su existencia inevitable y su impacto potencialmente obstructivo. Recomienda negociar la resistencia a través de la comunicación abierta y la participación activa de los empleados en el proceso de cambio. Involucra a los equipos en la toma de decisiones y asegura que entiendan el propósito y beneficio de los cambios propuestos. Esto genera un sentido de propiedad y compromiso hacia la nueva dirección, facilitando una transición más fluida y exitosa .
La 'Trilogía de la calidad' de Juran comprende tres procesos fundamentales: planificación, control y mejora de la calidad. Planificación se centra en integrar cambios y nuevos diseños para satisfacer las necesidades del cliente; control implica mantener el proceso bajo revisión para asegurarse de que cumple los estándares; y mejora busca cambiar el proceso para lograr mejores niveles promedio de calidad, atacando las causas comunes críticas. Su aplicación práctica está en tanto en la gestión continua de productos existentes como en el desarrollo de nuevos productos para cumplir las expectativas del cliente y optimizar eficiencias .
Juran sostiene que la calidad tiene costos asociados y no es gratuita, sugiriendo que no hay un punto de optimización exacto, sino que es un proceso de mejora continua. Deming comparte que la mejora continua es clave, pero enfoca en la prevención de fallas a largo plazo sin hablar específicamente sobre costos óptimos. Crosby, en cambio, enfatiza que la calidad es gratuita y los costos se asocian con la falta de apego a estándares. A pesar de diferencias, los tres coinciden en la importancia de la mejora continua para minimizar costos asociados a la no calidad, aunque desde perspectivas diferentes sobre el rol de los costos en la calidad .