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Coco Chanel: Revolución en la Moda

Este documento presenta una biografía resumida de Coco Chanel, la modista francesa que revolucionó la moda en el siglo XX. Introdujo estilos más funcionales y cómodos que liberaron el cuerpo femenino de corsés y aparatosos adornos. Creó el estilo "garçonne", cortó el cabello y popularizó prendas como el jersey, el traje negro, el bolso con cadenas y el famoso perfume Chanel No. 5. Su influencia transformó la moda y definió la imagen de la mujer moderna.
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Coco Chanel: Revolución en la Moda

Este documento presenta una biografía resumida de Coco Chanel, la modista francesa que revolucionó la moda en el siglo XX. Introdujo estilos más funcionales y cómodos que liberaron el cuerpo femenino de corsés y aparatosos adornos. Creó el estilo "garçonne", cortó el cabello y popularizó prendas como el jersey, el traje negro, el bolso con cadenas y el famoso perfume Chanel No. 5. Su influencia transformó la moda y definió la imagen de la mujer moderna.
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COCO CHANEL

KARL LAGERFELD

YVES SAINT LAURENT

HEDI SLIMANE

ANTHONY VACCARELLO

CHRISTIAN DIOR

JOHN GALLIANO

MARIA GRAZIA CHIURI

GIORGIO ARMANI

VIKTOR & ROLF

CAROLINA HERRERA

OLIVIER ROUSTEING

DONATELLA VERSACE
Coco Chanel

(Gabrielle Bonheur; Saumur, Francia, 1883 - París, 1971)


Modista francesa que revolucionó la moda y el mundo de la
alta costura de los años de entreguerras. Rompiendo con la
acartonada elegancia de la Belle Époque, su línea informal y
cómoda liberó el cuerpo femenino de corsés y de
aparatosos adornos y expresó las aspiraciones de libertad e
igualdad de la mujer del siglo XX.

Convertida desde los años 20 en la gran dama de la moda


francesa, su influencia se extendería después en
prácticamente todos los ámbitos, desde el corte de pelo
hasta los perfumes, pasando por los zapatos y
complementos. En cierto sentido, ella misma fue la
principal modelo de su firma: delgada, con poco pecho y el
pelo corto, con ropa ancha y cómoda, Chanel se convirtió
en el prototipo de garçonne, en un símbolo de la mujer
moderna, activa y liberada. Y la imagen de la misma Chanel
fue admirada e imitada por millones de mujeres.
Biografía

Nacida en el seno de una familia humilde, a los 12 años perdió a su


madre, víctima de la miseria y de los embarazos (Gabrielle tenía
cuatro hermanos a los que llegó a pagar para que fingieran que no
existían). Su padre, un vendedor ambulante, entregó a la pequeña
Gabrielle al cuidado de unas monjas en un hospicio de Corrèze,
donde pasó los siguientes seis años aprendiendo a coser. Para
entonces, la que luego sería Coco Chanel se había convertido en una
fantasiosa adolescente de diecisiete años que no aceptaba su pasado,
y comenzó a inventar una biografía llena de novelerías.

Sus ansias de libertad e independencia la empujaron a abandonar el


orfanato y a colocarse como dependienta en una mercería de Moulins,
trabajo que compaginaba con sus actuaciones en La Rotonde, un
lugar de diversión para los oficiales del ejército, donde dejaba oír su
voz con temas como Ko ko ri ko y Qui qu'a vu Coco?, una tonadilla
popular que narraba la historia de una muchacha que había perdido a
su perrito Coco. Fue allí donde comenzaron a llamarla la petite Coco,
el nombre con el que luego se haría conocida y entraría en la
leyenda. Es posible que por esa misma época sufriera un aborto que
le provocaría la esterilidad de por vida, hecho que sin embargo no ha
podido precisarse.

Con apenas veintidós años, se enamoró perdidamente (aunque


siempre lo negó) de Étienne Balsan, un joven burgués adinerado con
el que mantuvo una relación de seis años. Balsan la arrancó de su
vida provinciana para mostrarle una existencia de lujo y ocio entre
fiestas y carreras de caballos. Pero Coco quería trabajar, así que
habló con Balsan para que éste financiara la apertura de una
sombrerería; mientras él maduraba la idea, ella aprovechó para
fugarse a París con Arthur Boy Capel, un jugador de polo que era uno
de los mejores amigos de su amante.

Ya en París, Mademoiselle Coco seguía aferrada a la idea de abrir una


casa de modas; sin embargo, como Capel no tenía dinero, se vio
obligada a pedírselo a su antiguo amante. En 1914 compró en las
Galerías Lafayette varias docenas de sombreros que ella misma
reformó y luego los sacó a la venta. Ante el inesperado éxito
obtenido, no lo dudó ni un momento: lanzó su propia línea de moda,
que consiguió notable aceptación entre sus clientes, muchas de las
cuales eran antiguas amantes de Balsan.
Con los beneficios abrió su primera tienda en el número 21 de la rue
Cambon y poco después se lanzó a la apertura de una segunda en la
elegante y veraniega villa de Deauville, donde impuso su moda entre
la gente "chic" de la época, y luego una tercera casa en Biarritz. Para
entonces Coco tenía bajo sus órdenes a 300 empleados; pero, en el
terreno sentimental, las cosas no le iban tan bien. Los rumores de
infidelidad que corrían sobre Capel se vieron confirmados cuando él le
comunicó que la dejaba por una aristócrata, con la que se casó en
1919.

Terminada la guerra, Gabrielle volvió a París, se instaló en el Hotel


Ritz y se volcó en su negocio, que no tardó en hacer prosperar,
ayudada por revistas y periódicos de todo el mundo que difundieron
su estilo. En 1929, el crack de Wall Street obligó a reducir la plantilla
de la empresa (que por entonces contaba con 4.000 trabajadores) a
la mitad. Los precios de los exclusivos diseños de Chanel se redujeron
considerablemente, pero ni siquiera de esta forma consiguió levantar
la firma. Coco Chanel cerró sus salones y decidió marcharse a
Norteamérica durante un tiempo, reclamada por el productor de cine
Samuel Goldwyn, que le ofreció la posibilidad de vestir a las estrellas
dentro y fuera de la pantalla.

Durante esta etapa pasaron por su vida Igor Stravinsky, el duque


Dimitri de Rusia, el duque de Westminster (que la abandonó tras diez
años de relaciones porque no podía darle hijos) y, finalmente, cuando
ya tenía casi cincuenta años, el artista Paul Iribe, en el que creyó
haber encontrado al hombre de su vida. Por desgracia, en 1933
falleció de infarto tras un partido de tenis.

Al comienzo de la Segunda Guerra Mundial Coco hubo de cerrar de


nuevo sus salones, pero continuó viviendo en la capital parisina.
Conoció entonces a un diplomático alemán, Hans von Dincklage, que
se convirtió pronto en su amante. En agosto de 1944 fue detenida
bajo la acusación de colaboracionismo y, tras este episodio, se exilió
en Suiza. Durante los años en que permaneció retirada del mundo de
la moda asistió al triunfo del "New Look" que imponían de Christian
Dior y Cristóbal Balenciaga.

En 1954, con setenta y un años, reabrió su casa de modas porque,


como le dijo a Marlene Dietrich, se aburría. Consumida por el
reumatismo y la artritis, pero sin haber dejado ni un momento de
poner alfileres (Coco no sabía dibujar ni hacer bocetos, de forma que
creaba sus diseños sobre las propias modelos), murió el 10 de enero
de 1971. Ese día había salido con su amiga Claude Baillen a dar un
paseo; cuando regresaron, fatigada, Coco se tendió en su cama del
Hotel Ritz y le dijo: "Mira, así se muere".
El estilo Chanel

Cuando el 28 de junio de 1914 estalló la Primera Guerra


Mundial, Coco se dio cuenta que los nuevos tiempos exigían un
estilo mucho más deportivo y funcional, adaptado a las nuevas
circunstancias. Lo primero que hizo fue suprimir el corsé del
traje femenino para dar mayor libertad de movimientos a las
mujeres. Dos años más tarde introdujo el punto en sus
colecciones, un tejido que nadie había utilizado hasta entonces
para la alta costura pero que encantó a sus clientes. Con punto
confeccionó el jersey, una prenda casi masculina, que fue
seguida de la charming chemise dress, un vestido-camisa sin
cintura ni adornos que realzaba el busto femenino, sobre el que
se imponía llevar perlas.

Sus innovaciones fueron aún más lejos: no sólo se atrevió a


acortar la longitud de las faldas y a descubrir el tobillo
femenino, sino que forzó las mujeres a cortarse el pelo cuando
una noche apareció en la Ópera con el cabello corto. Acababa de
crear el estilo garçon, que marcó el final de una época. Tuvo la
audacia de exponerse al sol cuando el broceado se consideraba
sinónimo de plebeyez, y también de imponer su extrema
delgadez (fruto, por otra parte, de las privaciones que le
imponía la guerra) a todas sus clientes.

En este innovador estilo realizó faldas plisadas de estilo


marinero, trajes de talle bajo, pijamas playeros, impermeables
e, incluso, ¡pantalones femeninos! Fue ella quien lanzó el
impermeable, los trajes de tweed escocés con bisutería
llamativa, el zapato de punta redonda y, por supuesto, el
célebre bolso con cadenitas doradas que se llevaba en
bandolera. Creó también el célebre traje negro (la petite robe
noire) que, en diversos modelos, ha sido desde entonces
portada de todas las revistas de modas. Y no cabe olvidar el
conjunto que lanzó en 1925 y que se convertiría en la estrella
de la firma: un traje con falda y chaqueta a juego, de manga
larga, sin cuello y ribeteado.
Otro de los revolucionarios aportes de Chanel a la moda
femenina fue el zapato de tacón bajo. Fue un lanzamiento
subversivo, en plena década de los años cincuenta, cuando los
zapatos de tacón de aguja se hallaban en su apogeo. Junto a
Raymond Massaro colaboró en la creación de un modelo de
zapato realizado en dos tonos: el cuerpo y la parte del talón
eran de color beige para alargar ópticamente la pierna, mientras
que la puntera de color negro hacía que el pie pareciese más
pequeño.

Con todo, el vástago más famoso de la Maison Chanel nació en


1923, fruto de la unión con Ernest Beaux: el perfume Chanel nº
5. Se trataba de una mezcla única de aldehídos y sustancias
florales destinada a terminar de una vez con los afectados
polvos perfumados de violeta de las décadas precedentes.
Elevado a la categoría de mito en su tiempo y aún hoy uno de
los más vendidos del mundo, su inmenso éxito facilitó el sostén
de su imperio. Fue la actriz Marilyn Monroe quien convirtió la
fragancia en un símbolo cuando, durante una entrevista,
aseguró a los reporteros que unas gotas del nº 5 era lo único
que llevaba puesto para dormir.

Luego llegaron otros perfumes, el nº 22, el nº 19 (que


conmemora la fecha del nacimiento de Madame), Cristalle y
Antaeus (para hombre). Ya después de su muerte, y gracias a
Karl Lagerfeld, la casa Chanel pudo recobrar, a partir de 1983,
su anterior esplendor. La firma lanzó en 1984 Coco, denominado
así para continuar con la tendencia impuesta por ella de asociar
su nombre al de sus aromas; y en 1990 nació Egoïste, una
esencia para hombre que consiguió dominar el mercado durante
los últimos años del siglo XX.

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