La Protesta Juvenil
La Protesta Juvenil
índice
Págs.
Comunas 101
El "underqround " 103
Manifestaciones de la rebelión juvenil 108
Gamberros 108
Vagabundos........................................................................... 110
"Beats"y"beatniks" 112
"Hippies " 117
"Provos " 124
Estudiantes 129
I (1 rebelión inconclusa 136
I octuras recomendadas 143
Herbcrt Marcuse cncralización de la rebelión juvenil y su organización en movimientos contes-
IlIrios de diversa índole se ha considerado como una de las manifestaciones ex-
III1H de la crisis latente en las sociedades industriales. Ese movimiento ha hecho
tullur valores sociológicos tenidos por fundamentales e inmutables, y ha sabido
l Icrbcrt Marcuse nació en Berlín, en 1898, ciudad
un In que inició sus estudios de filosofía, que mhinar en su práctica la contestación y la creatividad, aunque su porvenir es
completaría en la Universidad de Friburgo de Bris- ierto.
govia, en donde fue discípulo de Edmund Husserl y
producción teórica del filósofo Herbert Marcuse, absorbida por la juventud con-
de Martín Heidegger. Tras la ascensión al poder de
Adolfo Hitler, en 1933, abandonó Alemania y des- uunria de Estados Unidos y Europa occidental, hizo que se le atribuyera la
pués de una estancia por distintos países (especial- tcrnidad ideológica de los movimientos juveniles que se enfrentaban al siste-
mente en Francia y Suiza), se estableció en Estados
11I11. Con él iniciamos un diálogo acerca de las motivaciones del fenómeno juvenil
Unidos. En este país, Marcuse ha sido profesor en
diversas universidades: Columbia, Harvard, Bran- 11111 cstatario y de la crisis de la sociedad industrial.
deis y Berkeley (en donde su pensamiento filosófico
comenzó a cobrar una dimensión universal).
Filosóficamente, su trayectoria señala diversas
etapas: primero, como colaborador de Heiddegger, e ¿Cuándo y dónde se inició el movimiento juvenil
interesado por conseguir establecer una síntesis en-
de protesta?
tre el existencialismo y la fenomenología hegeliana,
pero su aproximación al marxismo le separaron de Es muy difícil concretar cuándo y dónde comenzó el
él; luego, su interés se centró fundamentalmente en movimiento de rebelión juvenil. Por comodidad, puede
el estudio de la obra de Wilhelm Hegel, para final- afirmarse que fue durante los años sesenta. Primero se
mente evolucionar hacia el campo de la sociología
crítica y el estudio de la sociedad en relación con las registró un movimiento en la Universidad de Berkeley
aportaciones de Sigmund Freud, aunque sin aban- en favor de la libertad de expresión; luego, en el Sur de
donar determinadas influencias de la teoría marxista. Estados Unidos se produjo el movimiento en favor de
Por otra parte, la colaboración, durante su etapa de
exilio europeo, con Theodor W. Adorno, Max Hork- los derechos civiles. Creo que estos dos hechos constitu-
kheimer y Erich Fromm ha contribuido a que se le yen las principales fuentes del movimiento juvenil al
considere miembro de la llamada "Escuela de Frank- comenzar la década de los sesenta. Después, la acción
furt", fundadora de la "teoría crítica".
Herbert Marcuse ha publicado múltiples artículos fue creciendo y alcanzó su cenit en los años 1968 y
ensayísticos sobre filosofía, sociología y política, y 1969, y a partir de entonces puede decirse que comenzó
pronunciado conferencias en las universidades más a declinar, al menos en apariencia. Se produjeron menos
importantes de Europa occidental y América del
Norte. Entre sus obras principales cabe destacar:
acciones espectaculares, menos manifestaciones rele-
Eras and Civilizatian (1955), The Soviet Marxism vantes, menos juicios escandalosos. Mucha gente se
(1958) y One Dimensional Man (1964). apresuraba a decir que el movimiento juvenil, el movi-
8
1I10villlillll(.O dCHCllllHII CII dOH
importantes Inctorca: In
roprcsión intcnuificada por el sistcrna, coincidente con
-1 establecimiento de la administración de Richard Ni-
xon, y una gran decepción y desilusión debida a que el
cambio radical tan esperado no ha llegado... Cuando en
cierto modo se creía que la revolución se hallaba casi a
la vuelta de la esquina, en lugar de ello se produjo una
nueva estabilización, quizá provisional, del sistema
capitalista. Son éstas algunas de las principales razones
de la debilitación del movimiento, y por ello éste se
encuentra en una fase de reagrupación ... Por el momen-
to, una de las tareas más importantes de esta fase con-
siste en encontrar nuevas formas de organización real-
miento juvenil radical, se había acabado, y aseguraban La organización de movi- mente efectiva. Esta organización ya no puede ser la
que había muerto. Por mi parte, no creo que haya muer- mientos contestatarios por
parte de los jóvenes rebel- de los antiguos partidos centralizados de masas, sino
to. Opino que el movimiento se encuentra en un período des es una de las manifes- que debe ser una organización mucho más descentrali-
o fase de reorientación, de examen acerca de sí mismo, taciones de la crisis latente
en las sociedades industria- zada, que deje más campo libre a la espontaneidad ...
de reagrupación. Los jóvenes radicales han hecho una les. Grupo de estudiantes
pausa para tratar de descubrir la razón de sus equivoca- de la U niversidad de Ber-
keley (Estados Unidos) ma-
¿De qué tipo de organización se trataría?
ciones, de por qué la sociedad es como es, y, sobre la nifestándose, amordazados, Probablemente algo parecido a comités, consejos o
base de esos conocimientos, intentar proyectar lo que pidiendo "libertad de ex-
presión".
grupos locales, y todo aquel tipo de organización que
pueden hacer para remediar tal estado de cosas. Otros, luego' pueda coordinarse a un nivel más general. Sin
como los jóvenes de las comunas, tratan de establecer embargo, como ya he dicho, sus formas o estructuras
relaciones no alienadas entre los seres humanos. están aún por estudiar.
¿Podría establecer la diferencia entre el movi-
Es decir, usted sigue creyendo en la vitalidad del miento de Berkeley y los movimientos franceses
movimiento de protesta juvenil. y alemanes?
Sí. El movimiento en conjunto sigue vivo. Y sigue Existe entre ellos una considerable diferencia, que, en
vivo tanto en su crítica de Id sociedad existente como en mi opinión, se debe sobre todo al hecho de que en
su acción práctica. A mi juicio, la debilidad actual del Estados Unidos falta una sólida y duradera tradición
marxista y socialista. En cambio, sí la hay en Francia
y en Alemania, 10 cual proporciona la base pata un mo-
vimiento mucho más efectivo y extenso que el que se da
en aquel otro país. De todos modos, no es la tradición
marxista el factor único; la tradición cultural e intelec-
tual también influye como un todo, particularmente en
el campo de la literatura. No es accidental que consig-
nas surrealistas, tales como "todo el poder para la ima-
ginación", desempeñaran un importante papel en el
movimiento francés, y también en el movimiento ale-
mán. Y en cambio no influyesen en Estados Unidos.
Yo diría que el movimiento francés es más radical
que el estadounidense. Y digo más radical por cuanto
que el primero apunta a un cambio total en las esferas
intelectual y material, y no sólo en el área de las insti-
tuciones y de las relaciones sociales. El movimiento de
la juventud en Francia apunta hacia 10 que se ha deno-
minado una "calidad de vida radicalmente distinta",
10 cual afectaría a todas las relaciones humanas en
todas las dimensiones de la sociedad. Y esto es 10 que
interesa realmente a la humanidad.
16 17
I'U ('1111111011los tH'WOH,!lO ('Hlt¡]lilll uH'jOI'
1111111'11 1It1t('S,Nitlglltlll (k 1111(,1'1
qUl' dl'O 1It10H
19
" tvrurinos generales, se puede considerar que la juventud
II",¡"mu¡ en la adolescencia y acaba en el momento
, '1'1/1 '\"eadoptan los criterios propios de los adultos.
11I"'11 rstadounidense (izquierda, arriba);
'''/'(/ dr muchachas londinenses (izquierda, abajo);
". «utoestopistas (a la derecha, abajo).
rebelión contra el sistema establecido? IIn' los 14 y los 24 años, aunque puede lo son. Por otra parte, depende de que nos
También ella es hija del proceso de cambio Ipliurl>e a los 11 ya los 30 años, por aba- situemos en la perspectiva del jurista, del
de la humanidad. y por arriba, respectivamente. Para otros, sociólogo, del psicólogo, del economista
I estadio que se extiende desde la pu- o del simple ciudadano, o bien, y esto
I'IlId hasta el matrimonio. Para unos ter- reviste gran importancia, desde el punto de
¿ Quién forma parte IIN, los jóvenes serían aquellos indivi- vista subjetivo de cada hombre y de cada
de la "juventud"? ,o~ que intentan eludir la dependencia mujer, de si se siente joven o no, si piensa
111 etapa infantil, sin haber alcanzado o no que pertenece a ese estamento llama-
Se han propuesto varias definiciones lI"vlu las responsabilidades del adulto. do "juventud". Con todo, aquí bastará con
sobre la edad correspondiente a la juven- I'lIl'udójicamente, ninguna de estas defi- situar el principio de la juventud en la ado-
tud. Para unos, es la etapa comprendida lunes es completamente válida y todas lescencia, y su final, en el momento en que
LOI' 11/¡/I//II'O,I' I',I'/,u,rlill,v
11,v¡l:Ol6gico,v
sobre la infancia En la Edad Media, la categoría "juvenil"
1'/11111I inicia] de la vida se iniciaron
11/11111I carecía de importancia, puesto que la juventud
/'1/ los (1/70,1' ochenta del s. XIX Hasta entonces, la psicología estaba totalmente integrada, es decir,
.1'/' prlJocupaba sólo del "alma", sin atender a los procesos se distinguía entre individuos cultos o incultos,
,!/te determinan una transformación de la misma, ricos o pobres, pero no entre jóvenes y viejos.
Joven padre alemán llevando a su hijo a la espalda. En la ilustración, miniatura de
Crónicas de Francia (Biblioteca Nacional, Turín).
se adoptan los criterios típicos de los adul- 'Olla que va desde el nacimiento hasta
tos, sea a los 20 ó a los 30 años. Por "cri- muerte del individuo. Pero, al aceptarse
terios adultos" puede entenderse la esta- el siglo XIX las teorías evolucionistas,
bilidad emocional, la previsión del futuro, licadas a la historia de la humanidad, se
la dependencia de la necesidad económica mprendió que cada vida humana experi-
y la no dependencia del placer momentáneo entaba también una evolución parecida
e inmediato. la histórica. De ahí que en la década de
Desde tiempos inmemoriales se ha dis- 1011 ochenta del siglo XIX se realizaran los
tinguido, en todas las culturas, entre la rimeros estudios psicológicos acerca de la
infancia, la juventud, la madurez y la vejez. fancia, como primera etapa de la vida, y
Ciertos ejercicios de iniciación proporcio- la cual derivaban las siguientes.
naban el título práctico de "joven": en unas
culturas, mediante la enseñanza de los
secretos de la sexualidad; en otras, por la volución
primera concesión de responsabilidades; e la juventud
en las modernas, por el certificado de estu-
dios básicos o por el título de bachiller, a Ahora bien, la preocupación por la infan-
los 14 ó a los 18 años. in y por la juventud no se debe sólo a nece-
Sin embargo, la juventud, como fenó- [dades' internas de la ciencia. Hay causas
meno peculiar de la existencia, no comen- de orden social más importantes que pro-
zó a estudiarse hasta principios del si- orcionan a ambas etapas de la vida del
glo xx. Los psicólogos fueron los primeros individuo una fisonomía peculiar. Respecto
en interesarse por los jóvenes. Hasta los países "occidentales" o "cristianos",
entonces, la psicología tradicional sólo se be señalar que en la Edad Media la juven-
había ocupado genéricamente del "alma" ud estaba perfectamente integrada en la
del hombre, sin atender al proceso de desa- ciedad. A efectos políticos y sociales,
había individuos ricos e individuos pobres,
lérigos y laicos, cultos e incultos, pero a establecer la obligatoriedad de la ense-
"No tiene punto de vista,
se distinguía entre jóvenes y viejos. ñanza, la cual se extendería pronto por
no sabe adónde va. todos los países del ámbito "occidental"
lo pequeñas minorías de jóvenes forma-
¿No es un poco como tú
n grupos, como los estudiantes de las a lo largo del siglo XIX. De esta manera,
y como yo?"
niversidades. los jóvenes empiezan a sentirse miembros
THEBEATLES
Es en el siglo XVIII cuando se empieza integrantes de un grupo, elementos de un
'I¡m:ncipios de siglo se fundaron en Europa
'Hlmerosas organizaciones de carácter recreativo
11 cultural destinadas a la juventud.
I¡(/YdBaden-Pozoell (izquierda), fundador de los Boy-Scouts.
11'1 príncipe Immanuel de Liechtenstein (abajo) durante
1/1 visita a un campamento de Scouts.
24
, j6venes tienen conciencia de pertenecer a un estamento
" riertos intereses comunes.
nmponentes de una pandilla juvenil, en Francia (izquierda}.
umes en un café de Greenwich Village, en Nueva York (abajo).
La juventud actual
Sin embargo, en los años veinte, la ju-
ventud no estaba organizada globalmente.
y es en este punto cuando cabe pregun-
iarse cómo ha surgido esa organización
"ocial entre los jóvenes; por qué se ha veni-
do a formar ahora, precisamente hoy, y no
clero motor de la escuela. Esto se debe, por los niños y de los adolescentes contra todo m cualquier otra época, como por ejemplo
una parte, a la presión de los propios jóve- tipo de autoritarismo. El escritor alemán 111 principio de aquellos años veinte, cuan-
nes, pues por entonces es cuando se pro- Hermann Hesse (1877-1962) relata suPe- do, desde todos los puntos de vista, la
ducen las primeras revueltas universitarias ter Camenzind (Alma de niño), donde separación entre las generaciones era toda-
xmtra el despotismo de las autoridades acusa al padre por su represión, y Unterm via mucho más acusada.
académicas, y por otra, a la teoría de los Rad (Bajo la rueda), alegato contra la es- En efecto, en los años veinte y treinta
pedagogos acerca de que la educación es cuela de carácter competitivo. El checo 111 juventud había tomado ya conciencia de
mucho más fértil cuando ,l'e parte de crear Franz Werfel (1890-1945) escribe Vater- HI misma, pero-carecía de poder; en líneas
;n los niños el interés por el conocimien- mord (Parricidio), título que explicita cla- ~cnerales, puede decirse que reaccionó ante
lo que cuando se impone la indeclinable ramente el carácter rebelde de la época los problemas nacionales e internaciona-
obligación de estudiar. A principios del expresionista, y su compatriota Franz les a partir de su vigor juvenil, de su ale-
Higlo xx esta~ teorías pedagógico-psicoló- Kafka (1883-1924) concibe su Brief an den ~ría por la vida, de su gusto por el presente
gicas se extienden ya por toda Europa y Va ter (Carta al padre), considerada la fugaz, pero, en cambio, no tuvo la posibi-
América. Parte de la literatura se dedica, obra más dura contra la represión adulta. lidad de establecer una alternativa global
por su cuenta, a protestar en nombre de Los años veinte, la famosa "década del 111 mundo dominado por los adultos. A lo
6
1" 11 (,'I/IJrm Mundial,
Iljil/ltlhflll' Frente al formalismo y rigidez
I(J,~ participaron
,jrI'/JI"II'S '11/11 de los adultos, los jóvenes oponen una actitud
(111 111 rmuieuda se sentian cansados instintiva y vital ante la existencia.
y frustrados, absortos en la solución
de sus propios problemas existenciales.
Escena del filme El puente,
del director alemán Bernard Wicki.
largo de la primera mitad del siglo xx la estaba satisfecha con su victoria y los pri-
juventud se rebeló contra la moral victo- vilegios alcanzados. La juventud opuso a
riana impuesta en toda Europa y en Esta- esa moral de carácter urbano el amor por
dos Unidos durante la segunda mitad del la Naturaleza y por los espacios libres; al
siglo anterior. Era ésta una moral puritana, estilo sedentario y satisfecho, el gusto
severa, formalista, más preocupada por las por la aventura y el peligro; al formalismo,
apariencias que por los instintos y necesi- una actitud instintiva, vital, descarada; al
dades, eminentemente burguesa, pero de arte decadente, sólido y académico, la es-
una burguesía que ya no luchaba, sino que, pontaneidad, la flexibilidad y la origina-
confortablemente instalada en el poder, lidad.
28
" /lIvlImtudde Occidente se encuentra
/11 situación contradictoria de vivir
" unos países con cuyas líneas políticas
nuinantes están en desacuerdo.
,1""//11.1' estadounidenses en una playa
Muryland (arriba). Un grupo de adolescentes
/11I11 calle de Nueva York (abajo).
31
"/IIIOS pacifistas de posguerra Para los jóvenes existencialistas
ulmvoioieron al establecimiento es más importante la salvación personal •
1" "guerra fría", a raíz de-la cual que la redención de la sociedad.
,.,,1"'/1.1" se agruparon en dos bloques antagónicos. Baile en una cave existencialista
1'111 riel muro levantado en Berlín: de Saint-Germain-des-Prés, en París.
'III/i¡¡uacapital alemana se convirtió
I ¡'l/lita clave de esa "guerra fría".
uciales que por los políticos y so- vidualistas y antiburgueses; sus "cuevas ",
en general. El existencialismo fran- donde bailan y beben, sus barbas, su desa-
una muestra sumamente acabada de liño, sus ,canciones, todo indica que les
nlca general. Inspirados en la filosofía interesa más salvarse a sí mismos que redi-
JI.1I1I1-PaulSartre, los existencialistas mir a la sociedad. El existencialismo ataca
Il'OS, lúcidos en el sentido de entender la fe y el compromiso con cualesquiera
:\1111(\0como un enorme absudo, indi- ideales, porque considera que tanto Dios
Clan definitiva de las armas y del estable- que se incluyen los países más pobres de la
cimiento de una comprensión internacio- Tierra.
nal basada en el diálogo, la buena voluntad La juventud de las naciones "occiden-
y la justicia. Sin embargo, el brote pacifis- tales" -las de Europa occidental, Canadá,
ta duraría muy poco: la llamada "guerra Estados Unidos, Australia y Japón princi-
fría" ensombreció de nuevo el panorama palmente- se halló de pronto en la situa-
de la convivencia mundial al agruparse ción contradictoria de tener que vivir en
una serie de países en dos bloques ideoló- países con cuyas líneas políticas do-
gicamente antagónicos, el llamado "mundo minantes estaban en desacuerdo. La inten-
libre" y el "comunista", en tanto que las sa propaganda de sus Gobiernos contra el
naciones "no alineadas", es decir, no adhe- sistema comunista, sin ofrecer a cambio
ridas a las propuestas socialistas ni a las una ideología interesante, convirtió a esa
capitalistas, constituyeron un nuevo blo- juventud en apática, y en más preocupada
que, denominado "Tercer Mundo", en el por los ideales morales y los problemas
32
El ascenso político de Nikita S. Kruschov
en la Unión Soviética (abajo) y la llegada
de John F. Kennedy (izquierda)
a la presidencia de Estados Unidos
significaron que la "guerra fría"
comenzara a ser sustituida
por la "coexistencia pacifica".
bllhhld del pasado y la del presente no ció en 1929, con el crack bursátil de Wall
lo ser mayor, al faltar la generación Street, en Nueva York. Los fascismos
rmedia que actuase de puente. La po- europeos y la política dirigista del New
lón que saludó la llegada del año 1960 Deal estadounidense, instaurada en 1933
fundamentalmente joven. La disminu- por el entonces presidente Franklin D.
n tic la mortalidad infantil, cada vez Roosevelt (1882-1945), paliaron en parte
efectiva en los países desarrollados, el sentimiento de inseguridad de estas
ütrihuyó notablemente a ese rejuvene- clases, pero la II Guerra Mundial agudizó
ilento tan visible. de nuevo su malestar, hasta que el espec-
tacular progreso económico de Estados
Unidos en la posguerra, y los llamados
"milagros económicos" de Alemania e
Italia comportaron un nuevo bienestar,
clases medias, entidad social carac- con la consiguiente renovación de la adhe-
Iil'il del siglo xx, manifestaba un sión de las clases medias a los valores
ulo sentimiento de inseguridad desde burgueses más tradicionales.
n-menda recesión económica que se ini- Por una parte, esa adhesión de las cla-
37
Los jóvenes rebeldes encontraron a sus mayores
adscritos a una moralidad interesada, pero débil
por su carácter provisional. Escena familiar del film
Avenida Brigitte, de Henry Koster (abajo).
Clientes de un pub en Londres (derecha).
ses medias a tales valores significaba el burgués, otro tanto podía ocurrir en cual-
deseo de poseer una seguridad moral, quier momento. En consecuencia, podría
psíquica, en consonancia con su bienestar hablarse de una "fe provisional".
material y, por otra parte, suponía una La rebelión juvenil, al producirse, en-
reverdecida confianza en la economía
liberal y en el liberalismo en general. Con-
.
contró ante sí una moralidad fuertemente
enraizada en sus mayores, por ser muy
fianza más voluntaria que espontánea, interesada, pero también débil por su ca-
pues a nadie se le ocultaba que si en 1914 rácter provisional. Los mayores conocían
(1 Guerra Mundial), en 1929 (crack econó- bien los cambios generacionales a lo largo
mico de Wall Street) y en 1945 (Il Guerra de los años transcurridos del siglo xx,
Mundial) se había hundido el orden moral como ya se ha dicho; por tanto, al recibir
mpucto de la revuelta juvenil, supieron lión contra las estructuras sociales, polí-
1II111" con más habilidad que sus ante- ticas y económicas.
II',,¡.¡ de principios de siglo, adoptando
cierta facilidad lo más externo que la La capacidad adquisitiva
boli6n proponía: la moda, tanto deporti- de los jóvenes
:01110 informal y desaliñada. Mas, en
fondo, las clases medias no estaban dis- El citado bienestar de las clases medias
\111111 ilH a perder sus perrogativas, y com- se tradujo en una nueva actitud ante el
tleron con violencia los brotes de rebe- dinero. El ahorro ya no tenía el prestigio
38 39
La sociedad de consumo induce a los individuos,
jóvenes y adultos, a invertir sus posibilidades
económicas en placeres inmediatos.
Salón de juegos en Beirut, Líbano (abajo).
Pista para coches de carreras eléctricos en la ciudad
estadounidense de San Francisco (derecha).
de épocas pasadas debido al miedo a per- temente el dinero en un tipo de bienes que
der, en cualquier crisis súbita, los peque- produjesen un placer inmediato. Niños y
ños capitales duramente adquiridos. Así, jóvenes fueron los beneficiarios de buena
sus miembros se dedicaron a gastar, apo- parte de ese efectivo destinado al consumo.
yados por el 'desarrollo de la llamada "so- Peter Laurie, que concede extraordina-
ciedad de consumo" impuesta por los ria importancia a este fenómeno, lo carac-
intereses de los grandes centros de poder teriza así: "El hecho distintivo respecto a
económico. Se trataba de traducir constan- la conducta de los adolescentes -de la dé-
41
40
I {l1/1'f ir (/11 la dóc{~d(¡de lo;' sesenta El descubrimiento de que losjóvenes poseían
de manifiesto que los jóvenes
,\'11 f)()I/,(J una considerable capacidad de consumo los convirtió •
¡¡(¡,~t(m gran cantidad de dinero en cosas- en sujetos de interés y estudio,
ixclusiuamente de su gusto, como la música, Tienda juvenil en Kings Road, 'Chelsea (Londres),
48
Fre1¡ La juventud reivindica insistentemente
U1¡ te a la sociedad de consumo,
Una PQrte de la juventud opone el derecho a la fantasía y la libertad
de~ Pobreza voluntaria y una reducción creadora, lo que puede suponer
!i' c~1¡sumoal mínimo imprescindible, una revitalizacián de la producción
lPPles estadounidenses en Manali, India, artesanal en coexistencia con el sistema
de producción industrial. En la ilustración,
adornos de artesanía árabe.
51
Una de las causas que se señalan Desde hace siglo y medio la familia
como determinantes de la rebelión tradicional ha sufrido un proceso
juvenil es el enfrentamiento de reducción hasta quedar constituida
de los hijos con los padres, cuyos puntos únicamente por los padres y los hijos.
de vista no comparten. Pescador de Islandia con su familia.
52 •••
La motocicleta constituye uno de los símbolos
En los países desarrollados los adolescentes
del indiuidualismo de una parte de la juventud.
se ven impulsados a buscar en sus iguales
la afectividad que ya no encuentran en su familia.
55
Los jóvenes desean una relación con el sexo contraria
en la que se elimine la actitud machista
de los varones y permita establecer entre unos
y otras una auténtica amistad.
'\
57
Pareja de recién casados a la salida de la iglesia,
en Estrasburgo (Francia). El matrimonio tradicional
se preocupa más por la cohesión familiar
que por las necesidades psíquicas de la pareja.
58
t..a ciencia, el trabajo, la sexualidad, la familia y el arte son valores cuya fun-
~.t6n .'
se encuentra, al igual que la sociedad de que forman parte, en un proceso
~l:'ítico que les hará evolucionar hacia otras formas. Acerca de su futuro reanu-
[Link] entrevista con el profesor Herbert Marcuse.
62 63
nador. Esto constituye una represión, y en cuanto tal se
halla inserta en la represión del instinto vital, lo cual
Unll gran parte del movi- casi de forma automática conduce a un aumento de
1111111110 juvenil considera la agresividad.
1"11 el arte puede ser un
11111 U política efectiva, teo-
rln U la que no se adscribe ¿Qué opina acerca de las relaciones entre el arte
1 profesor Marcuse. La
y el movimiento de protesta juvenil?
nrtt«, obra de M ax Ernst
(1927). Una gran parte del movimiento contestatario consi-
64
ton insistía en la absoluta libertad dt'l I'"i'dl "1
artista, en contraposición incluso a laH 11111,'11" poi
fundamentales de ese partido.
66
'$ jóvenes no constituyen una "clase" El actor estadounidense James Dean
el sentido tradicional, pero sí un estamento en una escena del filme Al Este del Edén,
!)losintereses comunes son más de tipo de Elia Kazan. Muerto en.;prágicas
ctivo que económico. Iritegrantes circunstancias, Dean fue un ídolo
la Marcha de la Paz, en Washington (1971). para los jóvenes de su generación.
plio, con intereses propios, aunque éstos The Beatles, las poesías de Allen Gins-
afecten a lo sensible más que a lo econó- berg, las canciones de Joan Baez...
mico o social. El elemento fundamental Características de los nuevos "ídolos":
para ser joven es, justamente, la juventud la juventud y el tratarse de grupos y movi-
biológica, que según sus representantes mientos artísticos que sirvieron de catali
implica una pureza no corrompida por el zadores para aglutinar públicos jóvenes
sistema. cada vez más amplios.
El escritor estadounidense Jack Ke-
rouac (1922-1969), en su famosa novela Tribu
On the Road (En el camino), de 1957,
observaba que un día el protagonista se Si la juventud anterior a la 11 Guerrn
apercibió de pertenecer a la juventud, de Mundial se había unido, o había sido uni
sentirse compañero de todos los que como da, en agrupaciones formales =deportivna,
él vagaban sin orden ni concierto "por el políticas, artísticas, paramilitares, etc. I
vasto corral" de América del Norte. Jack la actual empezó a reunirse a partir de 111
.Weinberg, uno de los líderes de la Univer- conciencia de juventud mediante un sent j
sidad de Berkeley (California), lanzaba la miento o espíritu que no precisaba normn
siguiente consigna: "Desconfiad de los para la unificación. Este sentimiento 1111
que tienen más de treinta años." En ese sido calificado de tribal por nacer de \11111
momento los jóvenes se habían encontrado necesidad previa a la razón, por pareccrn
ya a sí mismos y adquirido conciencia de más al tipo de unidades primitivas, por Hr I
su problemática colectiva, el estamento más amplio que el limitado sentido familhu
de la juventud había cuajado ya en Estados y previo a él.
Unidos y en Europa. La unión psíquica de los jóvenes, 1'1'
Entre los hechos que narra la novela decir, esa comunión de quienes sin tlll
de Kerouac, que ocurrieron en 1949, y la tarse se conocen, puede derivar de la Ulll(¡/I
declaración de Weinberg, de 1966, se de- condicionada en los últimos años por 111
sarrolló el proceso de agrupamiento de la medios de comunicación de masas, y ,1
juventud, del que cabe señalar algunos la que H. Marshall McLuhan ha dado I 1
fenómenos' importantes: la aparición del nombre de "aldea global", así Ilanuulu
baile rock'n roll, la fulminante carrera de porque si en la sociedad tradicional la H'II
James Dean (1931-1955) -el ídolo cine- te vivía en las aldeas, en espíritu comuuí
matográfico-, el irresistible ascenso de tario y conociéndose los moradores UlIII
70
Es característico de la juventud el reafirmarse especialmente
a nivel no verbal, adoptando a veces actitudes sorprendentes.
otros de manera directa y personal, en la general más, para los jóvenes, que HII
actualidad se está volviendo a producir traducción en raciocinios y discursos 16
un nuevo espíritu de comunidad, gracias a gicos. Este es uno de los fenómenos qUI
los nuevos lazos aportados por los medios más ha llamado la atención, tanto de lo
de comunicación, tras un período interme- adultos como de los estudiosos; en COII
dio de marcado carácter individualista e secuencia, a los jóvenes se les ha tachado,
insolidario. Quizá ningún grupo ha expe- con razón, de poco habladores, irracionalcs,
rimentado tanto como los jóvenes de ahora informales y amorfos. Fenómeno que ha dI'
la influencia unificadora de los medios, y relacionarse con otro similar antes señala
en este sentido se les ha llegado a llamar do: la justificación del amorfismo en l'!
"los hijos de la televisión". Sin embargo, comportamiento como modo de adapta
hay que aclarar que la juventud más cons- ción a una sociedad siempre cambiante
ciente, al aceptar el espíritu tribal que la
unifica, reniega de la unión psíquica pro- Primitivismo
vocada por los medios de comunicación,
al considerada espúrea y degradante en Una característica semejante a la ante
muchos casos. rior, e íntimamente relacionada con ella,
No obstante, es característico que la es la simpatía de los jóvenes hacia loH
juventud se reafirme especialmente en los pueblos primitivos, fenómeno equivalen
niveles no verbales de relación, mientras te a su atención hacia los niveles 'primario
que los adultos -la generación anterior y de la conciencia. Las causas que explican
las precedentes- daban más valor al enten- esta simpatía han de buscarse, fundu
dimiento por la razón, a la palabra y al con- mentalmente, en el hecho de que ha sitln
trato. La imaginación común, los senti- precisamente ahora cuando la antropolo
mientos, los contenidos amorfo s del sub- gía, al estudiar las sociedades prirnit ¡
consciente y los .instintos cuentan en vas, ha obtenido. los mejores resultado
72
culturas primitivas se asemejan Los usos y costumbres de las sociedades
1" rontracultura juvenil en que ambas primitivas adoptados por algunos jóvenes
busan en la satisfacción de las necesidades despertaron la irritación de las personas
turales en un ambiente "serias". Unjoven hippy estadounidense
olidaridad. Individuos de la tribu balele. con la cara pintada al estilo africano.
barbas ha significado una reacción pri- bre con la Naturaleza. El asco con que los
tlvista y espontánea contra la sociedad habitantes de las ciudades suelen valorar
uadrada" del orden. Los trajes sencillos, los excrementos, es, por ejemplo, la mani-
luso pobres, como los pantalones va- festación más palmaria de su ruptura con
I'OS -tanto para muchachos como para la Naturaleza, olvidando que se trata de
uchachas, y esto es también significati-
I de fabricación propia y tomados del
klore de sociedades económicamente
usadas, ha tenido un sentido parecido.
EHlosnuevos usos y costumbres son los
despertaron, en un principio, mayor '
Nlilidad por parte de la sociedad, que
usuba a los jóvenes de "sucios". Cierta-
aunque esto no bastaría para explicar la siasmo por aquellas culturas. Añádasc 11 nte, la limpieza (y el orden) ha sido una
adopción por parte de los jóvenes de las esto el carácter marginado de tales pi« lns notas distintivas. de la sociedad
formas de vida y de cultura de los indivi- blos y culturas y compáresele con la marut lustrial, pues con ella no sólo se busca-
duos primitivos. nación voluntaria de los jóvenes. Finnl evitar las enfermedades, sino también,
En los siglos XVII y XVIII, la etnografía, mente, hay que compulsar las semejanzu Indirectamente, disponer de un elemento
en su descripción de los pueblos no civili- entre las culturas primitivas y la contru distinción respecto de grupos étnico s
zados por "Occidente", sirvió para que los cultura juvenil, basadas ambas en la sal ilj mudos "inferiores" y, sobre todo, esta-
europeos comprendieran la relatividad de facción de las necesidades naturales y 1111 :l'r una frontera nítida entre el indivi-
las costumbres: cada pueblo posee su mo- dependientes -las dependientes son ))1'1 J 11 y la realidad circundante.
ral peculiar. En el siglo XIX, la profun- pias de la sociedad de consumo-, y en 1111 'ootra el tabú de la suciedad, la juven-
dización en aquellos estudios proporcio- ambiente de mayor confianza, tranquili ha solido reaccionar instintivamente,
nó la posibilidad de comprender el desarro- dad y natural solidaridad. mostrando el espíritu clasista que lo
llo de la historia, desde unas culturas sim- prcgna. En líneas generales, ha elegido
ples hasta otras más complejas. En el siglo Costumbres y modas limpieza personal como destinada a
XX, el descubrimiento de que las culturas 11111' las enfermedades y olores desagra-
primitivas aportan alternativas válidas para Resultado de la aproximación de Ii 1 bles, pero sin caer en la errónea ads-
los hombres cansados de la civilización jóvenes a la vida de las sociedades Ilamu pelón de la suciedad a lo moralmente
industrial y poscapitalista, de manera pa- das primitivas son sus usos, costumlm lo, La suciedad es algo natural que debe
recida a lo acaecido en el siglo XVIII, es lo y modas, indicadores muy significativo apartado, pero no condenado, porque,
que ha hecho posible el ambiente de entu- La reaparición de los cabellos largos \' [efinitiva, es un lazo de unión del hom-
74 75
La reaparición de los cabellos largos Para los jóvenes, los atavíos exinn»
y de los vestidos descuidados y colorista s constituyen 11111/ 11/'"
significan una reacción espontánea de manifestar su oposición a la ,\/'Y'" ¡!Id
contra las gentes "de orden". de la vestimenta de los ,/,//,/1,
76 77
:01/10 las dasisas de las sociedades
El espíritu vagabundo de los jóvenes
primitivas, los modernos bailes supone la reimplantación del nomadismo
(abajo, a la derecha), son comunitarios como sustitución de la oidn
y espontáneos, en contraste con los sedentaria adulta.
bailes normativos cuya unidad estricta
era la pareja, tales como el minué
del siglo XVIII (abajo, a la izquierda).
países primitivos las danzas son comuni- la pareja danzante se disuelve como liIl,
turias, como su misma sociedad, y lo desaparece el contacto físico continuado y
mismo ocurría aun en la Edad Media. En los individuos quedan absorbidos en la co-
I siglo XVIII se empiezan a destacar las munidad de los danzantes, con predominio
arcjas hasta convertirse en el ingrediente de la gesticulación peculiar de los rito»
nico y exclusivo del baile, tanto en el vals primitivos.
omo en la polca. En la primera mitad del
iglo xx los bailes se vuelven más o menos Vagabundeo
~itados, según las épocas y modas, pero la
nrcja permanece como una unidad inalte- No menos primitivista es el espíritu va-
ble. En los años cincuenta hay algunos gabundo de los jóvenes. En realidad, es lu
ntentos de re introducir la comunidad en la reimplantación del nomadismo frente a la
anza, pero el primer cambio decisivo llega vida sedentaria adulta. Sin embargo, no se
un el rock'n roll, baile que a la vez distan- trata de un vagabundeo excursionista, pro-
111 y reúne al hombre y la mujer mediante pio de épocas anteriores, porque éste se
lolcntos giros y tirones, expresión no basaba en la aceptación de la doble vida, de
rbal de la inestabilidad de las parejas. la dividida en dos vertientes: por una parte,
un los bailes de la década de los sesenta, el trabajo sedentario, y por otra, como
79
La tradicional marginaci6n a que se ha sometido
a los j6venes, en algunos casos ha sido aceptada por éstos
como preferible a la incorporaci6n a la sociedad adulta,
Arriba: pelea entre dos miembros de un gang del Bronx, barrio neoyorquino:
abajo: hippies en High Street, San Francisco (Estados Unidos),
compensación, el ocio turístico. El turismo al igual que lo ocurrido con los niños, 111
es la mejor prueba y aceptación del tra- mujeres y muchos grupos sociales. 1 11
bajo esclavizado por cuanto sirve a éste general, los estamentos así [Link]
de válvula de escape. En cambio, el vaga- han solido reaccionar exigiendo igullldill
bundeo rebelde es una forma de vivir, y de derechos. a los varones adultos dI
un ejemplo de ello es el que Kerouac des- clases privilegiadas. Sin embargo, 111
cribió en su ya citada novela, donde los ventud, y muchos grupos de jÓVl'llI
protagonistas vagan constantemente de manera radical, han decidido accpuu
un lugar a otro, trabajando aquí y allá en marginación, puesto que su incorpui 11
ocupaciones esporádicas que les permiten a la sociedad adulta no supone unn fI, 111
ganar lo suficiente para seguir viviendo y cia, antes bien es una pérdida, pOI 1'1
viajando. Esto debe relacionarse, desde racterísticas indeseables que dio 111
luego, con lo que se ha dicho anteriormente rra. Así, los jóvenes han Hillqlllll
de que el sistema productivo actual se ha con los pueblos primitivos, ab;lIl1ll1ll'hl
vuelto extraordinariamente complejo, de- su suerte por los países ricos, l' ,It
jando a la juventud en una situación real y reservas de indios, con los flll'hh 1 1¡
psíquica de carácter flotante. Pero es tam- mantes --como los gitanos- l' 1111 Ii1
bién una reacción contra el mundo que las bandas de delincuentes. r 111ti
funda su existencia en la solidez de sus do integrarse en la cultura .1,1 1
viviendas y ciudades, solidez desmentida yores, muchos jóvenes 111111p
por la destrucción de las guerras, pero crearse una propia, llamada t Id 11. 111
siempre buscada por los que se preocupan también contracultura. ]>l'I'O1111111
más de la seguridad que de la libertad. en el sentido de estar ('11I11111 1
establecida, aunque, en 01111'Xii I
da ser propiamente la VI1d ,1111
Marginación
la cultura auténtica ha Hidll uit
Característica de la juventud ha sido su dora y no mera rcpet i1'1011
marginación voluntaria como respuesta de anticuados y desvitalizudn
la que ha sido objeto, tradicionalmente, La marginación hn Mld"
por parte de los adultos. gráfica. Los nUCV{)HVIII'dllll
En efecto, tanto social como jurídica- exiliado de las ciudruh u 1\111
mente, los jóvenes no han sido considera- de jovenes se inHI¡tI:11111I1111
dos ciudadanos con todos los derechos, burbiales, donde vivum 1" I u]
80
Las alternativas utópicas llevadas a la práctica
por los jóvenes ponen de manifiesto
su desconfianza en las promesas de los adultos
de promover reformas para el futuro, que se han convertido
en un modo de mantener la injusta sociedad actual.
:lIlor húmedo y neblinoso, sus coches-pa- utópicas cuyos rasgos se llevan .1 111111 [1'
trulla pintados de blanco empiezan a aseen- tica ya en el momento prcscnu-, 1)1111",Ir
r por las colinas." otra manera, en vez de esperar 1\ qru LIl'
Una adolescente comenta el distancia- volución haga posibles las cOl1dit'¡""1'1IPIl
aiento social entre los policías, defenso- que se desea vivir, éstas se POIH'1l1'11pnll
11 de los sistemas establecidos, y los jó- tica con el fin de que tal actitud HI'II1n'n
venes en rebelión: "Es como si hubiera un lucionaria.
snivel de tiempo entre ellos y nosotros. Esto se debe a varias causas. A 1111'1'11111,
'rimero está su mundo, luego un intervalp la juventud quiere vivir plenamente IIIJIIIII,
decenios o de siglos, y después, un sabio y fía poco en la esperanza de IIt'VlI111I1,1
loco, para divertirse, provoca un corto vida mejor al alcanzar la mad\ln'~" 1,11
Ircuito y pone en contacto su tiempo constantes promesas de los adultos do JlIII
ion el nuestro, con lo que se origina un mover mejoras para el futuro HC 11lI1l1'1111'
rnn embrollo." vertido en sospechosas manerua dI' 1111111
tener para siempre el statu qu». EII 1~I
sentido, ni siquiera las rcvoluciom-e di
carácter socialista han logrado t'IIIIVI'!1
Dos datos señalados hasta aquí apun- cer a la juventud rebelde: en prillH'1 1111.(111,
n hacia un cierto utopismo, consciente porque tras el derrocamiento dd 1111111\1111
inconsciente. Las utopías han sido ima- orden han vuelto a restaurarae 10Mvuluu
naciones de sociedades ideales, como burgueses del bienestar sal iHf\'rllIl, dd
cluso en los bajos fondos ya "extramuros" -escribe Furio Colombc--, una serie d! ternativa de la actual. A diferencia del consumo, de las desigualdades 11111111111
de las urbes. Las concentraciones juveni- señales anuncian su presencia y trazuu píritu revolucionario que intenta derro- ticas, de la ortodoxia, de In 111111'111111,1
les tienen lugar con mucha frecuencia en los límites de las zonas "ocupadas". 1,11 l' el sistema dominante con el fin de crear anquilosada; en segundo lugal', JlOII,," 1.1
descampados, en islas poco pobladas principal señal es la música. En lo condiciones para un nuevo tipo de so- disciplina tradicional de partido l'N 1111'''
(como la británica de Wight o la española Angeles, por ejemplo, al anochecer, ccn 11 dad sin especificar, el utopismo se de autoritarismo; en tercer 11Igllr,plllqtl!'
de Formentera), en enclaves de países de moteles baratos o en las callejuclu ocupa más por proponer un nuevo cada vez es más difícil que en < >l'l'ill 1'11 11'
"atrasados" etc., siempre en manifiesta que atraviesan el Sunset Boulevard, emph tema concreto, olvidando muchas ve- se produzca una revolución ~II ('NI ¡lo 1'1(1
contradicción con los tradicionales luga- zan a oírse ruidos de tambores, platillo", la manera revolucionaria de llegar a sico (que arrastraría a la IlJ ClIl'Il'lI MIIII-
res de reunión de los habitantes de las baterías y guitarras eléctricas. Es señal di Entre los movimientos juveniles actua- dial, de fatales consecuencins 1>111'11 1'11111_
ciudades, es decir, los locales cerrados y que se acerca la hora de la fiesta nocturuu hay muchos que son revolucionarios, quier tipo de supervivencia) y, en cumhio,
dotados de todas las comodidades. Los policías agitan la cabeza, llaman )1"1 0, tanto éstos como los que no lo son,
parece más viable la "revolución pcrma-
"Como en las historias de indios radio y, mientras se oculta el Sol entre 1111 distinguen por proponer alternativas nente", en especial en su versión denorni-
82 83
Miembros de una comuna californiana. Las diferencias entre ",¡I'
La influencia del socialista utópico no tienen razón de SIII /"11 /
francés Charles Fourier es patente jóvenes que CO'llS¡'¡'11 ,/
en las comunas agrícolas como una actiuidu.! (/
y semiindustriales de Estados Unidos. Jóvenes músir«
85
I playas se han convertido En nuestra sociedad, los individuos
centros de ocio en donde las masas de las clases privilegiadas
iaden de sus problemas cotidianos. reciben una educación de la que se excluye
'Iwto de la playa de Cattolica (Italia). el aprendizaje de las tareas manuales.
86 87
Las clases trabajadoras de los paises En el terreno dl'f /1 ,tI'''J'' \
desarrollados realizan losjÓVOIII'.\/1,11,1,',
trabajos alienantes y monótonos. a los moldes 1"/11//1/'1
Cadena de montaje de transitores Mercado hippy /'1/ •••.•",', 1'1
en la ciudad japonesa de Osaka.
88
Enfrentados a un futuro incierta,
a los jóvenes de hoy no les atrae imponerse una disciplina
y prepararse para el porvenir, sino que desoun
disfrutar plenamente del presente
Adolescentes en un parque de Washington (abajo),
Un grupo de jóvenes refrescándasi
en la popular Fontana de Trevi, en Roma (Italia).
Hedonismo
en la ética negativa del "esto no se hace"; ,'1111, como para los jóvenes conscientes de
en las escuelas todo es obligatorio, comen- "HIC problema, la reforma escolar se limita,
zando por la asistencia a clase y acabando en definitiva, a que en la escuela todo sea
por los programas y las asignaturas, y tun interesante como en la vida. Los pe-
todo en el marco del orden absoluto. Estc dagogos que han defendido esta opinión,
tipo de educación tradicional no aprovecha d citado francés Rousseau, el ruso León
el gusto innato de los seres humanos 'I'olstoi (1828-1910), la soviética Vera
hacia las cosas. Si, en vez de poner el Hchmidt y el británico Alexander S. Neill,
acento sobre las normas, se pusiera sobre MC han convertido en los maestros ejempla-
los gustos, fundados en el placer, el apren- res de las ideas educativas de los movi-
dizaje sería mucho más rápido e infinita- mientos juveniles actuales.
mente más intenso. Además, la cultura Después de lo dicho hasta aquí, se com-
perdería el halo de severidad que nor- prende este cambio de dirección, porque
malmente presenta. los jóvenes, al estar menos pendientes del
Al principio de este libro se citaba el futuro que las generaciones anteriores,
La palabra ha perdido mucho El establecimiento de la educación mixta
de su prestigio entre la juventud, que busca desde la infancia ha sido una de las causas de un fenómeno
otros medios de comunicación sensible, hasta hoy casi desconocido: la naturalidad
entre los cuales destaca la música. en las relaciones entre jóvenes de distinto sexo.
sino los que fabrican ellos mismos, aque- vencia y encumbramiento no ha duthulu i\) de racionalización) y también un
llos que se corresponden con una idea de en falsearlo todo. La juventud, como 11'111 1\0, pues el juego de las palabras ser-
la vida más simple y necesaria. ción, acude a la sinceridad más rouuul« pura ocultar o paliar las verdaderas
Por otra parte, como se ha apuntado ya, o, incluso más significativamente, dC~H'II" nciones. La generación actual aparece
la juventud se encuentra en un momento fiando de las palabras, busca otros mcdm silenciosa y más atenta a otros nive-
histórico en el que el valor de las pa- de comunicación sensible. En las I-(l'lIl 110 verbales: los instintivos y los sen-
labras ha perdido mucho de su antiguo raciones precedentes, las palabras eran 1I IrH.
prestigio. La honradez verbal, tanto polí- vehículo principal de la comunicación, h 1 I,os sentidos son preferidos por la
tica como socialmente, ha sido arrincona- que suponía un esfuerzo por traducir 1'11 ventud a los razonamientos, y el en-
da por una sociedad que para su supervi- discurso las experiencias personales (1 I [uecimiento de la sensibilidad ha sido
11 de los bienes más defendidos por
uélla, aunque es necesario tener en cuen-
que el enriquecimiento de la sensibili-
d está directamente relacionado con el
dunismo, pues los sentidos no son so-
mente principio del conocimiento, sino
mbién del placer.
revolución sexual
Las relaciones sexuales prematrimonia-
Directamente relacionada con el he- les se han convertido en moneda común,
lonismo, ha tenido lugar la llamada re- no sólo entre los prometidos, sino tam-·
volución sexual, acerca de la cual cabe bién entre quienes, simplemente, se profe-
cñalar algunos aspectos principales. La san afecto. Numerosos libros y publica-
ducación mixta se ha impuesto paulati- ciones han hecho saber que la mayoría
namente en las escuelas, lo cual contribuye de los matrimonios fracasan por las malas
n salvar gran parte del abismo entre mu- relaciones sexuales. Antes, los jóvenes
:hachos y muchachas. La relativa libertad se ponían a prueba durante el noviazgo en
sexual acordada tácitamente a los varones lo referente a las ideas, los sentimien-
ha sido conquistada también por las mu- tos y la situación económica y social res-
chachas. Ahora es más patente que nun- pectiva, pero no en materia sexual. La
ca un espíritu de compañerismo entre libertad sexual se ha convertido así en la
losjóvenes de ambos sexos. alternativa de muchos jóvenes frente a la
93
ttrc los j6venes son frecuentes
I uniones libres e interraciales.
94
La música rack y sus derivados han crnul .•
un mundo musical caracteristico, con millones de seguidoll
y una gran producción comercial de diNI'I'
Actuación del conjunto musical Nitty Gritty Dirt Btuul
96
(.'1/;/,11 /'/¡¡
La I!II¡/(¡~.:'·~IIfi~ionados en Greenwich Village, Nueva York. Los rebeldes marginados adictos a las droga»,
ha (llcan!/¡
(~ el Instrumento tipico del vagabundo, como desafío a la ética de la sociedad tradicional,
Q o gran difusión entre los jóvenes.
las consumen en forma colectiva, de manera casi ritual.
102 103
Norman Brown es un teórico extremo Fotograma dei film» 111111"11111111111
de las nuevas formas de vida. Según Marcuse, Alex in Wonderlnnd, di' /',1/11 j\J"~1
su tesis de que lo ideal sería
el ser unitario que reuniera la cualidad
de lo "masculino" y lo "femenino"
es reaccionaria porque suprimiría
la base fundamental de la dialéctica,
es decir, la unidad de los contrarios.
104
La prensa underground es el portavoz de los grupos
contraculturales, los cuales exponen a através de ella
su concepción de la contrasociedad, obteniendo
la información al margen
de las agencias y publicando las noticias
silenciadas por la prensa «integrada».
Ejemplares de algunos periódicos underground.
co y lo secundario el contenido, para las raro, además, que se busque la unificación la base del antiautoritarismo, 111 Idwl ,1- ¡.
del underground es todo lo contrario. Tam- de diversas artes. Finalmente, el arte un- de los instintos, la enseñanzu pl"lllllllIl
poco respetan la periodicidad y la localiza- derground ofrece un sentido contestatario el protagonismo de los niños y 111 101111.11 i,,¡
ción: salen cuando les parece, y la sede y de protesta, así como de unión entre los en la verdad, tanto acerca de 111 IndldllÍ
de la revista puede estar hoy en Londres artistas y los espectadores. inocua como en lo concerniente 11 1"0111 1
y mañana en Bristol. El contenido de las Por su parte, las antiescuelas transmiten dad clasista. La enseñanza ml,dill 1111
publicaciones puede ser político, social, al campo de la educación los mismos prin- perimentado también los efectos di' 111 1
artístico, pero su tono -tanto en la es- cipios. Existen antiparvularios, anticole- volución underground, hasta \'1 1'11111
critura como en la ilustración- es radical, gios y antiuniversidades creadas al efecto. de que, en algunos países, eAI(' 111\'1.'1 d
original y destructor de todo tipo de ta- Las "tiendas infantiles" alemanas son una enseñanza ha superado en inquh-uul Ii
búes. alternativa a los kindergarten (jardines universitario. El libro rojo de los /"(/!t');líil
Siguiendo .las líneas ya anteriormente de infancia) y están estructuradas sobre inspirado en la Revolución CultUl'1I1 lid"
señaladas de suprimir las diferencias originariamente publicado en Dilllll"llIl ,1
componentes de la contracultura. Las entre trabajo y ocio, así como otros com- ha llegado a los adolescentes de EII" '1111 \
tareas de la prensa underground pueden re- partimientos opuestos de la sociedad América, y su objetivo es mnnu-m r
sumirse como sigue: los periódicos hacen postindustrial, el arte underground pres- jaque permanente a la enseñanzu ollt
solidarios a los diversos grupos contra- cinde de la separación entre. arte y vida. Las antiuniversidades, originariua .tI
culturales en los ámbitos local, regional, El arte debe ser vivido y la vida conver- costa occidental de Estados l!lIidnM \
nacional e internacional; informan sobre la tida en arte, con el fin de derrocar el es- existentes ahora en casi todas laH ¡.(IIIIIIII
situación y acontecimientos del movi- tablecido y liberar a los seres humanos. ciudades occidentales, tienen COIllO 1'111111
miento; orientan y ayudan con indicacio- Esto es válido tanto para la pintura com terística admitir a todo tipo de :dIlI111111",
nes prácticas acerca de los diversos aspec- para el cine, para el teatro y para la músi- sin exigir título previo alguno y 11111111
tos de la vida cotidiana; discuten y elabo- ca. Como en el caso de los medios de co- la pertenencia a las capas sociales 11'1 \ di
ran las líneas de la contrasociedad; y pu- municación, se lleva a cabo prescindiendo giadas. Sus presupuestos suelen tlt'1 111 I 1
blican todas las noticias e informes que los de los canales comerciales existentes. tica, la libertad y el experimentulrxmn
medios de comunicación integrados silen- De esta manera, el arte se revaloriza fren- Buscan una nueva política, 111111 111Ir \ ,1
cian. Por su forma, los periódicos under- te al arte aburguesado, que sólo sirve de economía y nuevas maneras de OOlllpl1 11
ground prescinden de las reglas gramati- entretenimiento del ocio. Con el fin de ha- sión sobre la base de valores .Iibl·I'1"111'".
cales, de la división en sílabas y de otros cer frente a los gastos, los artistas cons- democráticos y comunitarios. 8\1 11111111,1
criterios normativos, y con frecuencia, tituyen cooperativas, tienen sus propias es tratar lo que se desprecia en .I0H ('\'111111
de los caracteres de las linotipias, usando editoriales y salas de exposición, así como oficiales y, más aún, relacionar 111 1\"111 [n
la escritura a mano. Si para las publicacio- otras instalaciones necesarias para [Link] con la práctica, punto éste intercsnduuuu
nes integradas lo esencial es lo económi- sarrollo ascético de sus tareas. No te descuidado por las univcrairhuh
106
La contestación juvenil adopta muchas VI'/'I l
aspectos formales cuyo fin es llamar la atenciúu
y resaltar determinadas idea«
108 109
ustracián de aquellos jóvenes cuyo escaso poder
u;,fitivo les vedaba el acceso a los bienes de consumo
deseaban, se tradujo, a partir de la década
1m cincuenta, en la formación de pandillas cuya actividad
'/#(Ibaen ocasiones la delincuencia.
UMHon noirs franceses (izquierda).
11(1 del filme American Graffitti, de Georges Lucas (abajo).
ciales (de todos modos, hay que tener pre- el comercio o desde el interior del 141111111
sente que existe un tipo de delincuencia que, si bien ya nada tienen de propinnu I11
que se funda en el gamberrismo). rebeldes, se basan en sentimientos "\1 di,'
Con anterioridad a la década de los les" tan fuertes como los de los gamlx-u«
años cincuenta, en las ciudades y pueblos puros, con notable tendencia mU"IPI",1
había jóvenes y adolescentes que hacían Con la aparición de esos últimos, han d. ,,,'
tales cosas e, incluso más violentas: las parecido aquellos que, armados con ('1\11,
pandillas de "golfillos", por ejemplo. Pero nas y navajas, montaban ruidosas 11111111
las acciones de éstos tenían un sentido dis- cicletas, acompañados por [Link]
tinto. Eran actos de supervivencia, más muchachas.
que resultados del resentimiento.
Por otra parte, el gamberrismo, al con-
Vagabundos
seguir los jóvenes cierto grado de bienes-
tar y capacidad adquisitiva, produjo otros En el ámbito de la cultura establecul.r.
grupos paralelos a los citados, como los .la gente llama hippies indiscriminadanu-u
populares dandies, jóvenes atildados y te a todos los jóvenes barbudos y H 111
apegados a ciertas modas impuestas por muchachas con vestidos largos y ad()111I1
110
Los jóvenes vagabundos C(I/'/I((// d,
pero son conscientes '//, 61
al sistema, la ('1111 I 'ti
en su aspecto exterior \1 /'/1 \1
propiamente dicho. La categoría de los que burgueses y sus líderes polll 1111 "
aquí denominamos "vagabundos", pero partidos de la izquierda trlldll IIIII'¡!
que podrían llamarse. también "pordiose- SU actitud es pasiva. 1)1111111•. 1
ros"; no sólo es distinta de la hippy, sino pueden y, si no se les (k'jll, IIII~¡
también anterior. sablemente otro sitio. Pid('11 dllit'·1
Como los gamberros, los vagabundos viandantes para comer o ('IIIIt¡1I ,11
eran y son jóvenes que no se pueden defi- cosa útil. Cuando se n-um 11 1I
nir por su doctrina, pues ésta no existe cantan al son de sus gUitllll.U. 'ÚII
o es sumamente variada, sino que deben menos "tribales" que 10M hil'
ser entendidos por su actitud protestata- gamberros, y tan indcpcrulu 11I
ria. Pero, a diferencia de los gamberro s, rios como los beatnihs. Vi'!'11
los vagabundos son perfectamente cons- previsión, y carecen SiCIlt¡1I1 .1., 1
cientes de su oposición al sistema. Como va concreto. Su existcnciu I'llftl
sugiere la palabra "vagabundo", esos jó- sarse así: "Nosotros suliuu ». d.
venes se alejan de sus hogares, o por lo me- dad; seguimos una CHI'I'('I( 111,
nos del espíritu de sus familias, y adoptan adónde vamos ni adónde 1I"1~.\lII(
costumbres y actitudes propias de los in- con la realidad del asfalto, I'il
viduos desarraigados pobres. Su aspecto bajo el sol, y las cosas C()lIrI I 1,1
exterior -barbas y vestidos humildes- alrededor. Nos introvcrt iiuu« \' 1
suponen ya una repulsa de la limpieza, distancia del entorno. 1 kM11I1l1
del orden y de la dignidad burguesa. No las etiquetas que definen lu
poseen otras propiedades que las que lle- exigencias abstractas, de 111
van en los macutos, ni tienen otro traba- mas de la sociedad."
jo que el que realizan esporádicamente,
ni quizás otras ideas que las derivadas "Beats" y "beatniks"
de su experiencia de vagabundos. Rompen
. con-la sociedad, con sus leyes, normas y La llamada generación 11/111
tabúes. De modo significativo en vez de dense, cuyos orígenes He HIIII,III
molestarse por los insultos que se les la década de los años ('\11111 111
prodigan, o por los calificativos que se constituida por un grupo di' I
les dan,· los aceptan como constatación ocasionalmente, se rClIlIIlI1l
112
Un joven vagabundo descansa en el pretil Lawrence Ferlinghetti (abajo)
de la orilla del Rin, en Colonia. y Allen Ginsberg (con la boina) componentes
Estos marginados voluntarios son independientes destacados de la generación beat
y solitarios, y carecen de objetivos concretos. estadounidense, grupo de escritores
caracterizados por su violencia verbal
y su antiintelectualismo.
estadounidense del océano Pacífico. Beat conocimiento individual, UIl dt"ol'" ti" hu
significa "golpeado" y "frustrado ", es una blar con honestidad y franquezu di' 1111111 In
palabra frecuente en el mundo del jazz de que tenía importancia y, filllllllll'IIII', 1111
los años veinte y treinta, pero luego implicación personal y apusiuuudu I1I ¡"III'
fue tomada como consigna del nuevo gru- presas fundamentales", Hq(111I 1'~I'i 1I1!
po. Formaron parte de él: Jack Kerouac, Bruce Cock. Todo ello rcvclu t·1 t~l!pll it 11
Allen Ginsberg, Michael MacClure, Gary anarquista de los beats, LÍpil'()H 11/1/1/.1
Snyder, Lawrence Ferlinghetti, Neal Cas- (o individuos desclasados, dl'Hpl1l/ ,Id,,")
sady, Gregory Corso, y otros. También que abandonan la "sociedad ('111111111 ¡dlll),l"
ellos dieron la espalda a la sociedad, pero para sumirse en los bajos fOlldoM, IId,,"dl
con objetivos más claros y con una violen- no llegan los residuos de 111 111111111111111
cia verbal e incluso material próxima a la del bienestar. Es la época di' 1" "K"l'llll
de los gamberros. Sus características fueron fría", de los procesos en el "('11I11111 11111
el primitivismo psíquico y el antiintelec- tra las actividades anticstudouuuku-oú ",
tualismo: "una profunda avidez por el re- presidido por el senador JIIIH)111
114
Monje del monasterio zen Shofukuji, La isla británica do Wli:hl, n'-II,,'/IIi'III,1 /11
de Kobe (Japón). El busdismo Zen, introducido es uno de los l'U/fI/l'/J,\'/II/'dl/"t"l1I1 d" lo
en Occidente por los beats, ha obtenido Grupo do 1"J1J1I,,~ " w "'J,"/'/'
carta de naturaleza en la contracultura. para asistir 1111/1 I'IIII,'/lli" 1"11
se relacionan entre sí es sólo porque SI' calles negras de la madrugada en busca "Hippies"
reconocen como seres similares en su in furiosa de una droga ..." También fueron
dependencia. Serán sus seguidores 10M los primeros en propagar la necesidad de De todos los movi"Ii,"11I'1 j!,
beatniks, los primeros en desarrollar ese la revolución sexual, siguiendo a Wilhelm actuales ninguno ha 1('lIld" 111,11"1
espíritu de comunismo primitivo, de clan: Reich (1897-1957), aunque de manera sión ni ha sido más ill\illld" '111I ,11/
ayuda espontánea, amistad, hospitalidad, mucho más agresiva que éste. Puede decirse, incluso, '11" "'1 ,lid
todo dentro de un estilo de vida sencillo,
sin propiedades, vagabundo. El escritor
estadounidense William Burroughs, indi-
rectamente relacionado con los beats, afir-
ma: "La situación de los beats nunca es-
tuvo bien clara. Como individuos, por
ejemplo, Kerouac, ejercieron una influen-
cia enorme. El tipo de emigración que
éste describe en su novela On the Road,
se ha convertido prácticamente en un mo-
vimiento mundial. La gente se traslada
ahora desde París a Katmandú (Nepal)
o a Marraquex (Marruecos), y todo eso
lo inició Kerouac. Pero no como movimien-
to literario, quizá más bien como movi-
miento social."
Mas no sólo en eso influyeron los beats
en los beatniks y sus sucesores. También
McCarthy (1908-1957), de la guerra de les iniciaron en las religiones orientales, es-
Corea (1950-1953), del duro paternalis- pecialmente en el budismo Zen, y en las dro-
mo del presidente Dwight D. Eisenhower gas, que desde entonces han obtenido
(1890-1969). carta de naturaleza en casi toda la contra-
Contra. esa época, esos actos y ese es- cultura. En su poema Howl (Aullido),
píritu, los beats reaccionan eligiendo un Allen Ginsberg escribió: "He visto las me-
camino subterráneo o la intemperie, cada jores mentes de mi generación destruidas
cual por su cuenta, a la desbandada. No por la locura, muriéndose de hambre, his-
son tribales, sino todo lo contrario. Si téricas, desnudas, arrastrándose por las
116
La sociedad de consumo ha asimilado Los individuos plenamente
las características protestatarias integrados en la sociedad de consumo
externas de los hippies obteniendo tienden a perpetuar un estilo de vida
considerables beneficios a través que no permite opciones de cambio
del comercio con las mismas. y forma el soportepsicológico
del sistema establecido.
movirmento representativo de la juventud suele situarse, teóricamente, hacia media- palabra hippy. Por otra parte, el que la deseos de que ya nadie más (;()t!II'1 I Inlll ','111
de los años sesenta, hasta el punto de dos de la década de los sesenta, y la de sociedad del orden se apoderase de muchos ese nombre.
que a todo joven de la contracultura se le defunción, en 1968, aunque el proceso de atributos externos de los hippies, y que Los hippies, como la muyortu di' 1,
suele llamar hippy. formación puede encontrarse ya en 1960 numerosos comerciantes se enriquecieran otros grupos jóvenes, también 1-11' I\dll~'
Por otra parte, no todos los hippies y, por otro lado, su espíritu no lleva tra- con el tráfico de tales productos, auténti- voluntariamente de la sociedad. 1'1'111
piensan y actúan de la misma manera, zas de desaparecer. Lo que ocurre es que cos o espúreos, obligó al movimiento a di- los beats 10 hicieron para ClIl'n'''! 111" ,¡I
y esto es 10 que ha contribuido a que su hacia 1965 se comenzó a emplear el térmi- solverse en 1968, mas para proseguir en ella desde fuera, y los prouos Op!1I11111 1'111
base fuese muy amplia y sus límites doc- no hippy para designar o designarse a si la "clandestinidad", es decir, sin seña- la provocación, los hz'ppiIJs e1I'( Idlllllll
trinales muy difusos, facilitando la confu- mismo cierto tipo de jóvenes -algunos no les externas identificables. Concretamente, prescindir totalmente de la misuur, 11111 1,1
sión del hippy con el vagabundo, con el tanto- de San Francisco y de Nueva York. en aquel año de 1968 los jóvenes hippies propósito de fundar una fllH:VII till( I!'dild,
beatnik o con el provo; sin embargo, posee Como ocurrió con el término beat, tam- decidieron enterrar un muñeco vestido con aquí y ahora. Por consiguiente, IIl1d" 1;,d,I,1
unas características que le diferencian bién el hippy proviene de la nomenclatura los ropajes característicos del hippy, en en ellos del famoso compromiso ('1111 11I
claramente de todos ellos. del jazz. Hip significa algo así como "sn San Francisco, durante una fiesta orga- causa de los oprimidos, propio di' ION 11111
El acta de nacimiento de los hippies bio" o "iniciado", y de él ha derivado 111 nizada al efecto. como expresión de sus vimientos políticos. Ellos se IwpllnUI di 1,1
118
1111
A los hippies no les interesa transformar
la sociedad. Su consigna es crear
una sociedad nueva, aquí y ahora, basada en el placer.
"Soy un ser humano: no doblar, ni estirar, ni mutilar."
Jóvenes hippies durante un festival pop
en Brunswick (República Federal Alemana). PHOVI',I(1I111 "111111
objetos. Su símbolo era la flor (se les llamó Su práctica del amor sexual, por esta-
también "hijos de las flores"), y su prác- blecer una nueva comparación con los
tica esencial, el amor: el amor como acti- beats, es distinta: carece de la violencia de
tud ante las cosas y las personas. Perder éstos, que querían destruir el tabú más
el tiempo agradablemente acariciando sólido de la sociedad, y la sustituyen con
los productos de la naturaleza o tratando la suavidad sugerida por el lenguaje de las
al prójimo con el fin de entender sus pro- flores. Es el amor como medio de comuni-
blemas y amarle. cación. La consigna adoptada y difundida
por ellos de "haz el amor y no la guerra",
que se remonta al poeta latino Sexto Aure-
lio Propercio (-54 a -15), señala bien el
sentido hippy del amor: como alternativa
a la violencia, como forma de vida próxi-
ma a la franciscana del cristianismo. Un
sarcástico dicho hippy propone: "La gue-
rra es un buen negocio: invierta a su hijo
en ella." No obstante, no debe confundir-
se a los hippies con los peaceniks, cuya po-
lítica activa fue oponerse a la guerra soste-
nida por el Gobierno de Estados Unidos
en Vietnam, y a toda guerra en general. y del lujo." Es como una nueva religión go, como alegría. Sus 1T11111jfl'~111I1 h 1111
Los hippies no piden la paz: la practican de carácter panteísta, fundada en el amor fueron, en consecuencia; IOH \'0111I t 'j !1
y hacen el amor mientras los otros se ma- a todo lo que no es sociedad corrompida, codélicos, exóticos, tomados dt· 11111 1'"
tan con violencia. y dotada de una gran fe y un gran optimis- blos indios; las drogas, espocinlnuutu I
Pero su no-intervención en la sociedad mo utópico. marihuana y el LSD; los bllilt'H yIYII!1
no significa que olviden a las personas Los hippies pertenecen a aquella línea pero no excitados, y las mancrus ""IIVI
que viven en ella. Los hippies son misio- de sabiduría que se entronca con los cris- Para ellos no hay una doctrina (rllil 11, 1111
neros, intentan convencer a otros de su tianos puros y con los budistas, con San sola verdad. Lo único válido CH 1111111 111
verdad y de su vida. Una de sus normas no Francisco de Asís (1185 ó 1182-1226) y propio camino en aquellos pl'i lit l¡tlll
escritas reza así: "Cambia la mente de to- con Tols toi, con Henry D. Thoreau (181 7- señalados, sin jefes ni servidoroa, ¡•••I.
da persona que encuentres. Llévala a la 1862) Y con Hermann Hesse. Para ellos, pendientes, pero unidos a los dtlll1{,,. 1'11I
droga o, mejor, al amor, a la sinceridad, la vida es el valor supremo; pero entendi- el amor y el compañerismo.
al placer. Sácala del cementerio del confort da como variedad, como gusto, como jue- El hippismo se extendió pOI' F
El movimiento provo se inspira
en los happenings y tiene como misión
provocar a la sociedad para despertarla
de su modorra embrutecedora.
A la izquierda, Karl Jaspers, líder
de aquel movimiento. Abajo,
consejo internacional de los provos.
"Preves"
126 , ",
Aunque los provos no consiguieron revolucionar
las estructuras, sí lograron sensibilizar a los ciudadanos
para que exigieran una sociedad más humana.
ciudadanos de orden, el Estado holandés parte, sus acciones no se dirigían única- provocar la revolución (k 111M ,'~IIIII.·IW'í
era democrático y la libertad estaba asegu- mente a provocar a los ciudadanos burgue- por lo menos consigu il:I'()1IIUllllliloiliv,,"
rada, pero los provos se dedicaron a demos- ses, sino también a los de las clases traba- los aletargados ciudadnnon
trar que esto sólo era cierto en tanto que jadoras, que, según los provos, se hallaban gieran una sociedad n¡(lI.J
la sociedad se comportaba servil y pasiva- atrapados por el sistema capitalista, con vivida.
mente, sin hacer uso de sus derechos de- escasa capacidad de reacción y de acción Por otra parte, supieron 1111 ,,,dll' l'
mocráticos y de su libertad. Precisamente, revolucionaria. ideas y procedimientos en "llltl",,~ 1'"
la provocación empleada para ello consis- Los provos apelaban a la fantasía, a la de Europa, e incluso en 1':Hllld". II"id,
tió en la libre actuación de los propios creatividad, al puro juego, a la libertad de llegó a existir un mov iIII irlllll /'/1 "'11 /1"
provos por las calles de la ciudades, sin movimientos. Ellos impusieron la posi- éxito fue tan grande que, 1'" "'111I11"" "',
utilizar la violencia; sin embargo, fueron bilidad de bailar' por las calles, de esta- mentas en que se temía pOI' 111(111'.1'1011111
atacados y golpeados por las fuerzas del blecer "islas" sin coches en el centro de revolucionaria del prolctarindo dt 1,," PIII
orden. Esto sirvió para que muchos ciuda- Amsterdam, para que cada ciudadano ses occidentales muy dCHill'·lllllld,,·., hIt
paseara tranquilamente. Utilizando cen- movimiento recibió el nombre dt "1'101 VII
danos se apercibieran de que su libertad
tenares de bicicletas -el vehículo no con- tariado". •.
no era mayor que la de los niños obedien-
taminador-, crearon [Link] en las calles, Los provos, integrados en K" 11I11\,!llI11
tes, pero que son castigados. cuando su
lo que obligó a las autoridades a suprimir por jóvenes de las clases 'l1l'11í 11M .\' 11,11'11
comportamiento se desvía de las normas
la circulación. jadoras, propusieron la sociedad 1IIIII'Ii'I,j¡
impuestas por los mayores. De Vries,
portavoz de los provos, que sería elegido La actitud de los provos era claramente la "Nueva Babilonia", donde jll('P,CI.v (1.11
diputado en el Parlamento holandés, ob- libertaria. Como los hippies, aconsejaban tividad estaban en la base (k lodll 11,II\,'I"'il
servaba: "Muchos ciudadanos están con el "haz lo que te guste"; prescindían de humana y de todo trabajo sociul.
nosotros porque la policía siempre hace toda autoridad, hasta el punto de que la Hacia 1968, como ocurrió ('WI 1",. hi/,
uso de la violencia, y nosotros nunca." policía nunca pudo encontrar "cabecillas" pies, los provos abandonaron lu 111.,1111 '1'1'
Prácticamente, cada día, durante el año que detener por la sencilla razón de que no les había caracterizado -debido 11lil"
1966, que fue su época culminante, los existían, pues cualquier acción era produc- comercializaban sus fórmulas , y 111111'11111
provos se manifestaban por las calles to de la actividad de todos los implicados, otros caminos. Como dijo 11111"11111\"
con actuaciones imaginativas en las que y jamás adoptaron un tipo de organización. "El provotariado pasa, la jl1V('''lliol 1"'1
se ridiculizaba el letargo de los ciudada- Estas mismas características del movi- manece."
nos, o se les llamaba la atención sobre la miento son las que exigían de la sociedad:
guerra de Vietnam, la brutalidad de la po- terminar con el autoritarismo encubierto Estudiantes
licía, la estupidez de la sociedad de con- por las apariencias democráticas y facilitar
sumo, el imperio de las grandes empresas, la libertad en todos los actos de la sociedad. Los estudiantes univcraitariua y I'lHlll
la represión de la burocracia, etc. Por otra Pero, si bien es verdad que no pudieron riormente los escolares- lombi(l" 1'111111111
1.'.11
Los estudiantes comenzaron a manifestar
su oposici6n al sistema al toma
conciencia de que la sociedad les destinaba
a ser agentes ilustrados de muchas injusticias.
Abajo, j6venes estudiantes italianos.
A la derecha, un aspecto de la Universidad de Brigham,
en Utah (Estados Unidos).
en acción, La inquietud universitaria vie- no comenzó hasta que comprendieron el que con la especialización impide que los sumergidos en él, tan sólo estaban en con-
ne de muy lejos, pero la revuelta de los papel que se les asignaba en la sociedad: estudiantes puedan crearse un cuadro de diciones de conocerlo, pero no de transfor-
años sesenta tiene sus orígenes en la poli- ser agentes ilustrados de un cúmulo de in- conjunto del sistema y así descubrir las marlo. En consecuencia, tan fundamental
tización que el estudiantado experimentó justicias y crímenes. bases de su funcionamiento. Como explica es para el sistema que éstos permanezcan
a partir de sus posiciones, generalmente En otros siglos, la universidad había muy acertadamente Walter Hollstein, lo sumergidos y alienado s en el principio de
éticas, después de la 11 Guerra Mundial. sido ya el centro del saber total. Aunque que el sistema pretende es convertir a los la realidad, como que los estudiantes
Sus ideas morales les impedían aceptar el desarrollo del capitalismo ha comporta- estudiantes en sus servidores, ocultándoles pierdan la visión de conjunto con el fin de
la destrucción de la humanidad o de una do el aumento del número de universita- la panorámica general. neutralizar sus ansias renovadoras.
parte de ella por medio de la guerra y de la rios, el sistema está interesado en crear Por otra parte, la universidad se había En general, la rebelión universitaria y
bomba atómica, así como el colonialismo o especialistas por dos motivos: a) porque separado del mundo social real con el fin estudiantil se produjo casi de modo simul-
la discriminación racial. Sin embargo, la los necesita para su desarrollo industrial de poder observarlo mejor, criticarlo y táneo en numerosas universidades de todos
lucha de los estudiantes contra el sistema creciente, cada vez más complejo, y b) pOI'- mejorarlo, en tanto que los trabajadores, los países occidentales, demostración de
130 131
La universidad tradicional constituyi
en muchos aspectos un mundo cerrad,
en sí mismo, alejado de la realidad social,
Abajo, campus de la Universidad de Westzoood,
A la derecha, alumnos de la Muir High Schoo/,
.en Los Angeles (Estados Unidos),
133
132
La lucha estudiantil ha salido del recinto
de la universidad para abarcar todos los ámbito»
de la sociedad. Arriba, estudiantes de la Universidad
de Barcelona. Abajo, manifestación estudiantil
en París durante el Mayo del 68.
"Lo que está pasando desde hace dos semanas (Mayo de 1968) constituye a mi
entender una refutación de la famosa teoría de las «vanguardias revoluciona-
rias» consideradas como las fuerzas dirigentes de un movimiento popular. En
Nanterre y en París hubo simplemente una situación objetiva nacida de lo que
se llama, de una manera vaga, el «malestar estudiantil» y de la voluntad de
acción de una parte de la juventud, asqueada por la inactividad de las élites
que están en el poder. "
DANIEL COHN-BENDlT
136 IJ
La revolución sexual propuesta por los Jóvenes El derecho 111/11'1" l' iI /0
fue aceptada en buena medida por la sociedad ha sido reivindicado /nl/ /,,\ 11'"1'1
debido a que no era considerada peligrosa que rechazan o/ 1 ÍI/l/tI '/,
para los intereses superiores del poder. impuesto por /11 11I1/1,1,,;/
de modo irreversible por los países más rismo. Numerosas obras han propucatu
adelantados; consentimiento de la homose- vivir imaginativa y lúdicamentc ... ¡le\'() ("1
xualidad, etc., pero todo regulado y organi- las horas de ocio. Asimismo, muchos adul-
zado para que sirviera de válvula de escape tos han hecho suya la consigna de no ser
y de negocio, y no de expresión de autén- autoritarios, de suprimir cualquier actitud
tica libertad. que supusiese violencia sobre el inferior
Otro tanto puede decirse de la imagina- -golpes u órdenes para los niños; maneras
ción, del juego e incluso del antiautorita- duras con los obreros-, porque el poder,
139
La mayor victoria de la rebelión juvenil
•
radica en haber conseguido sensibilizar
a la sociedad del bienestar frente
a los problemas mundiales y nacionales.
Venta de literatura revolucionaria.
"Sabemos que el Sistema no anda porque vivimos en sus ruinas, ,'-1'0/1'1//11' 1/'
los líderes no resuelven nada porque nos han conducido hasta 1'.\'/1' /'"Ir ut,
Elliderazgo es malo en sí mismo. El medio correcto es el mensaje, \"/1//'1/\
del liderazgo es Vietnam, los campos de concentración, la Sorjl'¡/"'¡ (IIJ.',,¡¡
140
No toda la juventud de la década
de los sesenta fue revolucionaria,
pero, de algún modo, casi todos los jóvenes
se sintieron atraídos por las propuestas
de sus compañeros. Joven hippy estadounidense.