POEMAS
RUBÉN DARÍO (1867-1916)
Nació en Nicaragua. Pero ayudó a que en España arraigara el modernismo.
Escribe porque ama la belleza y porque se siente a disgusto en el mundo.
Canción de otoño en primavera pertenece a Cantos de vida y esperanza (1905).
- Brillantez estilística
- Voz más madura y profunda
- Tono angustiado de la pérdida de la juventud
- Dolor del paso del tiempo
- Miedo por la cercanía de la muerte
Comentario: Ha amado a muchas mujeres distintas al largo de su vida. Su primera amada
era sabia en el amor, pero él era inocente. Él le dedico un cariño delicado como el pelaje
del armiño. Ella es comparada con Herodías y Salomé. La segunda amada envolvía su
fondo apasionado en unas maneras tiernas. La tercera amante estaba dominada por un
poderoso instinto sexual. Él comprendió que su felicidad era un espejismo, pues la
Primavera i la carne, es decir, los placeres relacionados con la juventud y el sexo, son
cosas pasajeras. A pesar de que es viejo, sigue buscando el amor. La vejez es el otoño del
título. El poema termina ¡Mas es mía el Alba de oro!. La mañana dorada alude a la
esperanza de un renacer más allá de la muere.
ANTONIO MACHADO (1875)
Nació en Sevilla. Tuvo siempre un compromiso con el pueblo. Tras una estancia en París,
en 1903 publica Soledades que contiene Fue una clara tarde, triste y soñolienta. En 1907
amplia a Soledades. Galerías. Otros poemas.
- Modernismo intimista
- Nostalgia de la infancia, inquietud por el paso del tiempo y el destino del hombre.
En 1907 gana la cátedra de Francés del instituto de Soria, y aquí se casa con Leonor
Izquierdo.
Comentario: Es un intento de viajar al pasado porque Machado cree que esa es su época
de felicidad. Para representar ese paraíso perdido, Machado recurre a menudo a
símbolos de un patio interior. Hay un diálogo con la fuente, “hermana del poeta”. El
agua que vierte la fuente simboliza el paso del tiempo. Machado alude al poema “El
limonero lánguido suspende”. La fuente a la que el poeta ya acudía cuando era pequeño no
puede recordar ni contarle “leyendas de antigua alegría”, sino “historias viejas de
melancolía”. Sus frustradas ansias de amor y de alcanzar sus ideales lo sumieron en la
“pena”, tan amarga como la “monotonía” de su “hermana la fuente”
JUAN RAMÓN JIMÉNEZ (1881-1958)
Tenía un carácter depresivo. Se instala en la Residencia de Estudiantes madrileña, desde
donde ejerce una influencia en la generación del 27. Zenobia, su esposa, le pasaba los
textos a limpio. JRJ falleció en Puerto Rico en 1958, dos años después de haber obtenido
el Premio Nobel.
1ª etapa sencilla
2ª etapa vestida
3ª etapa desnuda
En 1916 publica Diario de un poeta recién casado, libro de una sorprendente
experimentación formal y temática que cambiará el rumbo de la lírica española. Ahonda
en la búsqueda de la Belleza y de la verdadera esencia de la realidad y de sí mismo.
Comentario de Soledad (En ti estás todo, mar, y sin embargo): Trata sobre la contemplación
del mar en su viaje en barco a Nuevo York. Por un lado, asocia su inmensidad con la
noción de totalidad al tiempo con la sensación de soledad. Y por otro lado, el
movimiento incesante de las olas lo hace pensar en la búsqueda continua e incansable
de sí mismo. El poeta se identifica con el mar pues l parece que sus inquietas aguas
expresan el desasosiego que él siente y su lucha por alcanzar la belleza, la perfección y
el autoconocimiento.
Notas: desasosiego de la generación del 98 por la pérdida de Cuba, Puerto Rico y
Filipinas. Los siguientes autores tienen un punto de partida en JRJ.
PEDRO SALINAS (1891-1951)
Es un autor de la generación del 27. En 1936 se trasladó a EE. UU. como profesor de una
universidad, y a causa de la guerra civil, ya no volvió a España. Muy influida por la lírica
pura de JRJ, la poesía de Salinas bucea en la realidad para dar con la esencia. En La voz
a ti debida (1933) el poeta nos describe el nacimiento y los vaivenes de una relación
amorosa apasionada y mediatizada por la distancia física. Como JRJ busca la belleza, la
perfección y la esencia. Importancia de los pronombres.
Comentario: Para vivir no quiero es una poesía de la generación del 27 CULTA. El poeta
expresa el anhelo de que su relación con la amada se sustente en el “tú” y el “yo”
esenciales, unos seres sobre todo de orden espiritual. Fiel a la búsqueda del absoluto
que caracteriza su lírica, Salinas cree que para que esa alma sea auténtica y pura debe
desprenderse de totas las convenciones sociales. Su mismo nombre, que, impuesto
también por la sociedad, no sirve para designar su verdadero ser sino más bien para
ocultarlo. En su búsqueda del amor ideal o esencial, nada le resulta más útil al poeta que
la abstracción de los “pronombres” (el “anónimo / eterno del desnudo”), pues con ellos
puede no solo penetrar mejor en el ser de la amada sino también “crearla”.
JORGE GUILLÉN (1893-1984)
Es también de la generación del 27 y amigo entrañable de Pedro Salinas. Fue exiliado
tras la guerra civil. Al igual que JRJ y Pedro Salinas, Guillén busca la plenitud y la
perfección en la realidad y se entusiasma al percibir la armonía de la Creación y el encaje
perfecto del hombre en un mundo que considera “bien hecho”.
El Cántico es su libro más alegre de toda la poesía española. Usa un lenguaje precios,
desnudo y claro. Los temas que trata son el paso del tiempo, el peso de la historia y la
búsqueda de la esencia. Es culta VANGUARDISTA.
Comentario de Más allá: Al despertar por la mañana, el sujeto abre los ojos, recobra la
conciencia y contempla una luz, un mundo en el que se reconoce y le dota de identidad.
La reacción inmediata de “asombro” refleja la actitud entusiasta del poeta ante la vida
y la poesía. Los débiles rayos del sol del amanecer van iluminando la estancia y
perfilando las cosas que contribuyen a que el sujeto sea quien es. Para el poeta solo el
presente es real. Hay muchas palabras en el poema que evidencian el paso del tiempo y
la historia (caos). Aparece la idea de que el mar simboliza el absoluto y la afirmación de
la vida de JRJ. El acto de respirar es una de las máximas expresiones de ese estar una de
las formas en que se produce la absorción del entorno que Jorge Guillén denomina “más
allá”.
GERARDO DIEGO (1896-1987)
Los rasgos más característicos de su obra son el domino de las más variadas formas
poéticas, el ansia de experimentación y un hondo anhelo de espiritualidad. Nació en
Santander en 1896, fue profesor de Instituto en Soria, como Antonio Machado.
Promotor de muchos de los actos del centenario de Góngora en 1927.
Soria es un romance TRADICIONAL y POPULAR. Un romance es un poema con rima
asonante en los pares y rima sonante en los impares (grupos de 4).
Comentario: Romance del Duero está inspirado en un poema de Machado, el símbolo del
río también es de él. Es sencillo en la forma y melódico. El poeta describe la ciudad de
Soria y su muralla desdentada, la sabiduría propia de la ancianidad. Las creencias
religiosas y el amor forman parte esencial de la tradición eterna. Expresa su idea de que
todo está en cambio permanente, como las aguas del río (paso del tiempo). La “tradición
eterna” está simbolizada aquí por el amor, la naturaleza y el agua del río, que fluye con
el tiempo. La ciudad, en cambio, es el presente superficial e ignorante que se olvida
(vuelve la espalda) de la verdadera tradición y no quiere contemplar su decadencia.
FREDERICO GARCÍA LORCA (1898-1936)
Amor hacia lo popular y solidaridad hacia los desfavorecidos. Amigo de Dalí. Poeta en
Nueva York fue compuesto entre 1929 y 1931 durante su estancia en EE. UU. pero fue
publicado en 1940. El libro, resultado de una crisis personal y estética, muestra una
brillante asimilación del surrealismo, una profunda crítica social y el hondo pesimismo
existencial que acompañó siempre al poeta. Tras su regreso a España, Lorca se
compromete cada vez más con los ideales republicanos. Fue fusilado en Granada en
1936. Se ha convertido en un símbolo de la libertad y la cultura agredidas por la barbarie
del fascismo.
Notas: Nueva York le impactó negativamente. Poesía CULTA: VANGUARDISMO,
SURREALISMO (amigo de Dalí)
Comentario de Ciudad sin sueño: Presenta la vida como algo ilusorio y pasajero, un sueño
del que sólo despertamos con la muerte y el renacer a ala vida eterna. Par Lorca, la vida
en la gran urbe no es sueño (ni descanso ni fantasía), sino un estado de permanente
vigilia que se convierte en una maldición y una pesadilla. Muy afectado por un
desengaño amoroso, Lorca realiza un viaje a los Estados Unidos en 1929 y proyecta su
profundo dolor en la ciudad de Nueva York, que es, para el poeta, “símbolo patético”
del “sufrimiento”, una ciudad dominada por la muerte porque de ella ha desaparecido
el amor, pero donde, paradójicamente, no es posible la muerte el olvido. Frente a la
tenue esperanza a que apunta la “resurrección” en las estrofas 4 i 5, la última estrofa
es desoladora: el poeta pide que “haya un panorama de ojos abiertos y amargas llagas
encendidas” para que nadie se sienta tentado a negar la cruda realidad y la verdad
desnuda en el teatro de la [Link]