CAPÍTULO XII
LA CONQUISTA Y COLONIZACIÓN DESDE EL
PUNTO DE VISTA CULTURAL
55. PUEBLOS INDÍGENAS
La fundación de pueblos indígenas estuvo, en los primeros años de la Colonia,
relacionada con el concepto de reducción. Los pueblos surgieron en tomo de los
antiguos centros de población, tratando de distribuir las grandes masas
poblacionales en diferentes pueblos, que por lo general no pasaban de unos
centenares de individuos; la fundación de pueblos fue importante, porque del
número de ellos dependía la cantidad de encomiendas que se podían adjudicar a
los conquistadores; dependía también el monto de los tributos que se
recolectaban, y finalmente, interesaba a la Corona que las tierras recién adquiridas
estuviesen pobladas y no desiertas. En este punto, hay que notar la diferencia de
actitud entre España y otras potencias colonialistas como Inglaterra, que, en
cambio, prácticamente exterminaron a los naturales del país, para establecer sus
colonos, sin desear, siquiera remotamente, mezdarse con ellos.
De los pueblos que se fundaron, muchos prosperaron y se conservan en la
actualidad, en cambio algunos otros desaparecieron a lo largo del período Colonial
por causas diversas, entre las que pueden mecionarse: pestes mortíferas,
desastres naturales y escasez de medios de subsistencia en los parajes donde
existieron alguna vez.
Larga es la lista de pueblos que encontramos mencionados en las crónicas
coloniales y que hoy no existen ya; algunos de tales pueblos hoy extintos, fueron
San Bartolomé la Costilla, Santo Domingo Sinacamecayo, Santiago Cotzu-
malguapa, San luan Perdido, Cuaymoco, Cuaymango, etcétera.
EL TRAJE
El traje indígena, esa vistosa y colorida prenda típica de Guatemala y de otras
regiones de Mesoamérica, tuvo también su origen en el periodo inmediatamente
posterior a la conquista. El traje prehispánico fue mucho menos vistoso, pues
consistía generalmente en un taparrabo de algodón y a veces en una tilma o
especie de capa, sobre todo en las regiones frías; también se llevaba un tocado de
cabeza para protegerse del sol y ocasionalmente sandalias. Las mujeres gastaban
un sayo de algodón en los climas fríos, mientras que en los lugares cálidos vestían
sólo una saya y llevaban el torso descubierto.
Los indígenas fueron muchas veces renuentes a vivir reducidos en pueblos y así
se escapaban de ellos en cualquier ocasión, siendo luego difícil identificados y
hacer volver a los tránsfugas. Tal situación dió motivo para que los conquistadores
discurrieran sobre la necesidad de crear un traje distintivo para cada pueblo, y así
poder indentificar fácilmente yen cualquier parte a los indígenas de su
encomienda.
Este fue el origen de que cada pueblo de Guatemala tuviera un traje propio. La
imposición de esta medida contó con la facilidad de que todas fas mujeres
indígenas sabían tejer, y eran ellas quienes elaboraban la ropa para su familia; los
diseños originales dados por los españoles, estaban, a veces, inspirados en la
enorme riqueza y variedad de los propios trajes típicos de la península Ibérica,
como se puede ver en el traje de los varones de San Miguel Tonicapan, que es
muy español; pero con el andar del tiempo estos modelos fueron reconceptuados
por los indígenas, quienes pusieron en ellos su sello de comunidad o quizá
personal, y es así como motivos y técnicas indígenas fueron agregados a los
tejidos. Un buen ejemplo de esto lo constituye el traje típico de los varones de
Sololá, cuya chaqueta elaborada de lana (elemento traído por los españoles),
ostenta sobre la espalda la figura de un murciélago estilizado, así como las alas
del mismo quiróptero sobre las bocamangas; se recordará que entre los
cakchiqueles el murciélago (zotz) era nahual protector de la parcialidad de ese
mismo nombre (Zotzil).
RELIGIÓN
El aspecto religioso fue de los más drásticamente modificados en los indígenas.
Se recordará que la guerra que se les hacía, fue declarada justa, precisamente
porque llevaba la finalidad de predicarles el Evangelio.
Una de las cosas que más vivamente impresionó a los conquistadores de
Tenochtitlán, fue ef observar las paredes de los templos gemelos de Huitzilopochtli
y Quetzalcoatl untadas de sangre seca, como resultado de los diarios sacrificios
que se hacían como ofrenda a estos dioses. Recuerda Bernal Díaz en su crónica,
cómo Cortés hizo lavar aquellas paredes y, acto seguido, mandó levantar un altar,
donde colocó una imagen de la Virgen María, oficiándose luego la primera misa en
aquel lugar.
La religión de los indígenas mesoamericanos consistía en la práctica idolátrica de
una diversidad de dioses. Debe tenerse presente que para los indígenas sus
ídolos eran dioses en si mismos y no una representación de ellos; por este motivo
fue relativamente fácil el destruir o sustituir tales deidades.
Las órdenes religiosas que tuvieron a su cargo la predicación del Evangelio en
Guatemala, fueron en un principio, la de los Dominicos, Franciscanos y
Mercedarios; posteriormente se sumaron muchas otras que reforzaron o
complementaron la tarea. El celo apostólico fue grande, pues los frailes tuvieron
que aprender las lenguas de los naturales, a efecto de predicarles con mayor
eficacia. La tarea no fue fácil, pues muchos de estos evangelizadores fueron
martirizacbs por los indígenas en unos casos, y en otros fueron atacados en alta
mar por piratas, provenientes de los países que abrazaron la Reforma Protestante
de Lutero, Calvino, Enrique VIII y otros.
Al estudiar las crónicas indígenas de Guatemala, encontramos entremezdadas las
antiguas tradiciones de los indígenas, con fragmentos de relatos bíblicos, tal como
la idea que encontramos repetida en varios de esos documentos indígenas, en el
sentido de que vinieron de oriente, del otro lado del mar, lo cual es una clara
referencia al relato del libro bíblico del Exodo, en el que se narra el paso de el mar
Rojo por los judíos. Un documento indígena lleva esa referencia hasta el punto de
afirmar que, para cruzar el mar, Balan Quitzé hundió la punta de su bastón en el
mar y que las aguas se separaron, dando paso a los quichés en su migración
desde Tula hacia Guatemala.
Lo anterior sólo puede ser explicado, cuando recordamos que quienes enseñaron
a aquellos indígenas cronistas del siglo XVI a escribir, fueron los mismos frailes
que los evangelizaban, de donde vino esa extraña mezcla de tradiciones e
historias americanas y judías.
Del mismo modo, al fundirse en el pensamiento de los indígenas sus antiguas
creencias, con la fe Cristiana, resultó una mezcolanza que los antropólogos llaman
sincretismo religioso, que no es más que la fusión de ritos paganos y cristianos;
aquellos subyacentes y estos exteriores.
CREENCIAS
El sistema de creencias de los indígenas fue, quizá, el menos afectado por la
conquista cultural. Esto significa que pemaneció y permanece relativamente
intacto y, creemos, esto se debe al hecho de que las creencias se transmiten
principalmente por tradición oral, en familia, de padres a hijos y, como el conjunto
de creencias de un individuo o nación son intangibles y permanecen muy al fondo
de lo exterior, frecuentemente pasan desapercibidas, sobre todo para un proceso
de transculturación formal.
Los guatemaltecos de hoy compartimos algunas de las antiguas creencias
prehispánicas, tales como:
a) Que la mujer tiene un efecto debilitante sobre el varón y sobre lo masculino en
general. Por esa razón la mujer indígena no camina al lado de su marido, sino
unos cuantos pasos detrás de él. Por esta misma razón, la mujer indígena no toca
los instrumentos de labranza de su marido, y para obtener leña, tiene destinado un
machete para su uso exclusivo; por esta misma razón, las mujeres, desde la
pubertad en adelante, no suben a los árboles para cortar frutas, pues se resentiría
el vegetal.
b) Existe en el cuerpo un equilibrio entre calor y frio. Asimismo se considera que
hay alimentos de efecto caliente y otros de efecto frío, que si no se consumen
guardando cierto balance, ocasionarán trastornos en el cuerpo; por ejemplo: son
de efecto caliente la alhucema, el chile, el aguardiente, el café, etcétera. Son ali-
mentos fríos o de efecto frío: el perejil, la anona, el pescado, el aguacate, el ba-
nano, etcétera. Así, si por ejemplo, una persona come sólo alimentos fríos, podría
sufrir de cólicos, por alternarse el mencionado balance de calor-frío del cuerpo.
Del mismo modo pueden detectarse otras tantas creencias que permanecen
desde hace muchísimo tiempo en el pensamiento indígena.
LENGUAS
Éstas prácticamente no sufrieron modificaciones y siguieron hablándose en las
mismas regiones, excepto porque agregaron a su léxico nuevas voces
provenientes del castellano, sobre todo aquellas que eran precisas para nombrar a
los elementos traídos por los europeos y que, por la misma razón, no tenían
nombre en las lenguas del país.
Al presente sobreviven en Guatemala las lenguas que se derivaron del maya
antiguo; en cambio han desaparecido aquí los hablantes de nahuat, que una vez
ocuparon la región sur del país y parte de la Baja Verapaz, así como los hablantes
de lengua xinca, que durante la época colonial estuvieron asentados en el actual
departamento de Santa Rosa.
ETAPAS EN LA EVOLUCIÓN DEL INDÍGENA GUATEMALTECO
Este aspecto ha sido estudiado por varios antropólogos, y de sus estudios nos ha
parecido bien tomar la secuencia cultural del indígena guatemalteco, propuesta
por Oliver La Farge
I) 1524-1600. Período de destrucción de la organización indígena, se golpea aquí
duramente su cultura.
II) 1600-1720. Período en el cual los indígenas absorbieron la mayor parte de los
elementos que los españoles trajeron a la América, por supuesto dentro de un
clima de mucha más tranquilidad, comparado con el período anterior.
lll) 1720-1800. Período de relajamiento del indígena, en el cual desaparecieron
ciertas instituciones de sujeción como la encomienda. Se permite aquí el
resurgimiento de algunos elementos indígenas. En lo religioso, queda abierta la
puerta para la práctica del sincretismo entre lo pagano y lo cristiano.
IV) 1800-1880. Por motivo de que se da dentro de este período la emancipación
política del Reino, el indígena adquiere la condición de ciudadano.
V)1880-1944. Período de la incorporación masiva del indígena al cultivo del café,
sobre todo, obligado por la supresión de sus tierras comunales.
VI) 1944-.... El indígena es llevado hacia un proceso cada vez mayor de in-
tegración nacional, pues se le da el derecho al sufragio sin importar su analfa-
betismo; se manifiesta un interés creciente en comprenderlo, para integrarlo a la
vida nacional.
CAPÍTULO XIII
LAS CIUDADES DE ESPAÑOLES
61. CONCEPTOS DE FUNDACIÓN, TRAZA Y ASENTAMIENTO
Fundar un pueblo, villa o ciudad, es un fenómeno que se confunde frecuentemente
con el concepto de asentamiento. Para fundar un poblado se escogía el sitio
apropiado, de acuerdo a las ordenanzas que para tal fin fueron emitidas; parte
muy importante de la fundación de una ciudad era el acto jurídico de levantar un
acta, haciendo constar una serie de datos, tales como la fecha y el motivo de la
fundación, nómina de sus vecinos y también el nombramiento de las primeras
autoridades del naciente ayuntamiento.
La traza de una ciudad es ya el trabajo guasa realiza en el campo y que consiste
en delinear las calles, lo más rectas posible, utilizando para el efecto un cordel.
Del mismo modo se procedía a delimitar las manzanas de terreno para la
adjudicación de solares. La manzana española tenía 100 varas por lado, o sea
una superficie de 10 000 varas cuadradas. Cada una de estas manzanas se
componía de cuatro cuerdas de terreno, que medían 50 varas por lado y tenían,
por consiguiente, 2 500 varas cuadradas de superficie. A cada familia de
españoles se adjudicaba una cuerda de terreno, para su solar familiar 10.
Asentamiento de una ciudad, fue el lugar donde se poblé y edificó; este sido de
asentamiento podía cambiarse por algún motivo y buscarse otro, sin que la ciudad
cambian su carácter ni perdiera su antigüedad.
Por ejemplo: la ciudad de Santiago de Guatemala fue fundada por don Pedro de
Alvarado en 1524; esto ocurrió una sola vez y no puede fundarse de nuevo,
porque se trataría, en ese caso, de otra ciudad. Su traza se hizo hasta fines de
1527, cuando fue trasladada a Almolonga, y volvió a hacerse en Panchoy y en la
Ermita. Finalmente diremos que la ciudad de Guatemala tuvo varios
asentamientos: Se asentó en lximchée, luego en Xepou (Olintepeque),
posteriormente anduvo errante en los alrededores del valle de Chimaltenango,
para luego asentarse definitivamente en Almolonga en 1527, en Panchoy en 1543
y finalmente en la Ermita en 1776.
EL URBANISMO EN INDIAS
A partir de 1496, cuando apenas iniciado el período de grandes descubrimientos
se funda la capital primada del Nuevo Mundo, Santo Domingo de Guzmán, en la
isla Española, tiene lugar una etapa de increíble actividad constructiva sin
precedentes en la historia. En poco más de medio siglo el mapa de América se ha
sembrado de ciudades desde la altura de San Agustín, en la Florida, hasta Buenos
Aires, en el extremo sur del Continente.
La casi totalidad de las capitales, que hoy son motivo de legítimo orgullo nacional,
tuvieron su origen en ese corto período eminentemente constructivo y creador: La
Habana y Panamá, 1519; México, 1522; Guatemala, 1524; Quito, 1534; Lima,
1535; Buenos Aires, 1536; Asunción, 1537; Bogotá, 1538; Caracas, 1567.
Otras muchas, sin rango hoy de capitales, llegaron en el curso de pocas décadas
a alcanzar un alto grado de desarrollo urbano, como Cartagena, 1533, Sucre
(Charcas), 1538 y Potosí, 1546. Baste con recordar que esta última ciudad,
verdadero emporio de riqueza, superaba en población, antes de finalizar el siglo
XVI, a la mayoría de las de la propia España.
La selección del emplazamiento confiado, en general, al buen juicio de los
capitanes de la conquista, quedó regulado en la forma que sigue, lo que en la
práctica no se apartaba del comportamiento de los primeros, guíados sólo por el
instinto, verdadera brújula del conquistador a la que hay que achacar la mayoría
de sus aciertos y triunfos en otra forma inexplicables.
Siempre nos ha impresionado la forma increíblemente práctica de las ordenanzas
de 1523 y 1583 para la fundación de ciudades. Obsérvese la recomendación de
que se conocerá si un sitio es sano o no, por la cantidad de ancianos que haya en
el lugar, así como por el color de la gente.
A continuación transcribiremos las ordenazas del Emperador don Carlos V, y
sugerimos al lector comparar lo que piden tales ordenanzas, con el ensoñador
valle de Panchoy; nos sentimos casi tentados de afirmar que dichas ordenanzas
se hicieron pensando en el clima y condiciones de Guatemala.
Ordenanzas de 1523
Las Ordenanzas de población de ciudades, del Emperador don Carlos, hechas en
1523, prescriben: "Quando hagan la planta del lugar, repártanlo por sus plazas,
calles y solares, a cordel y regla, comenzando desde la Plaza Mayor, y sacando
desde ella las calles a las puertas y caminos principales, y dexando tanto compás
abierto, que aunque la población vaya en crecimiento, se pueda siempre proseguir
y dilatar en la misma forma. Procuren tener el agua cerca, y que se pueda
conducir al pueblo y heredades, derivándola si fuera posible, para mejor aprove-
charse de ella, y los materiales necesarios para edificios, tierras de labor, cultura y
pasto, con que excusarán el mucho trabajo de costas, que se siguen de la
distancia. No elijan sitios para poblar en lugares muy altos, por la molestia de los
vientos y dificultades del servicio y acarreo, ni en lugares muy baxos, porque
suelen ser enfermos, fúndense en los medianamente levantados..."
Ordenanzas Reales de 1538 para fundar Ciudades Españolas
"Elíjase la provincia, comarca y tierra que se ha de poblar, teniendo en con-
sideración a que sean saludables, la cual la conocerá en la copia que hubiere de
hombres viejos y mozos de buena complexión, disposición y color y sin en-
fermedades, y en la copia de animales sanos y de competentes tamaños, y de
sanos frutos y mantenimientos" (Ordenanza 34).
"... El cielo claro y benigno, el aire puro y suave sin impedimento ni alteraciones, y
de buen temple, sin exceso de calor o frío. (Ordenanza 34).
"Y que sean fértiles y abundantes de todos frutos y mantenimientos y de buenas
tierras para sembrarlos y cogerlos y de pasto para criar ganados, de montes y
arboledas y materiales de casas y edificios, de buenas aguas para beber y para
regadíos" (Ordenanza 35).
"Y tenla buenas entradas y salidas por mar y por tierra de buenos caminos y
navegación, para que se pueda entrar y salir fácilmente, comerciar y gobernar,
socorrer y defender (Ordenanza 37). •
"Los sitios y plantas de los pueblos se elijan en donde tengan el agua cerca"
(Ordenanza 39).
LA CIUDAD DE SANTIAGO DE GUATEMALA
Los conquistadores volvieron de la campaña del sur de Guatemala y lo que hoy es
El Salvador, maltrechos, con su jefe herido y sin el ansiado oro; Pedro de Alvarado
tenía además otra obligación que cumplir con su jefe, y era la de fundar un pueblo
de españoles en las tierras recién conquistadas; ya que, como se recordará, es
frecuente encontrar que la fundación de una ciudad o villa era requisito a llenar por
los jefes de conquista en las capitulaciones. Así que vuelto Alvarado de su
excursión por el sur, se decide a cumplir ese compromiso, escogiendo para tal
propósito, la sede del Señorío Cakchiquel, o sea lximche, a imitación de Cortés
que fundó la ciudad de México sobre las ruinas de Tenochtitlan.
Dice el mismo Alvarado en su Segunda Carta de Relación, fechada el 28 de julio
de 1524:
"Así que soy venido a esta ciudad por las muchas aguas, a donde para mejor
conquistar y pacificar esta tierra tan grande y tan recia de gente hice y edifiqué en
nombre de Su Majestad una ciudad de españoles que se dice la Ciudad del Señor
Santiago porque desde aquí está en el riñón de toda la tierra y hay más y mejor
aparejo para la dicha conquista y pacificación y para poblar lo de adelante, y elegí
dos alcaldes ordinarios y cuatro regidores según Vuestra Merced allá por la
elección."
Naturalmente que el conquistador no da la noticia completa de los sucedido, pero
afortunadamente contamos con el Memorial para confirmar los hechos.
"El día 10 Huhahpú (21 de julio de 1524) llegó a lximché de regreso de Cuzcatán;
hacía dos meses que había salido para Cuzcatán cuando llegó a la dudad...
Tonatiuh pidió entonces a una de las hijas del rey y los Señores se la dieron a
Tonatiuh".
La ciudad de Guatemala fue fundada el 25 de julio de 1524, según consta en el
acta primera del Libro Primero de Cabildo, por celebrarse el día 25 de julio la
festividad del apóstol Santiago, santo bajo cuya advocación se puso la recién
fundada ciudad de Santiago de Guatemala, así como la iglesia provisional y de
materiales muy modestos que se construyó para esos días.
Pedro de Alvarado nombró a las primeras autoridades de la siguiente manera:
Alcaldes: Diego de Rojas y Baltazar de Mendoza.
Regidores: Pedro de Portocarrero, Hernán Carrillo, Juan Pérez Dardón y Domingo
de Zubiarreta.
Alguacil: Gonzalo de Alvarado.
Lo que sucedió después nos lo nana el licenciado Adrián Recinos, en su obra
Pedro de Alvarado Conquistador de México y Guatemala, pág. 102, de la siguiente
manera:
"Dando por terminada la conquista y creyendo innecesaria su presencia en
Guatemala, los jefes de los aculhuas y mexicanos emprendieron el regreso a su
país llevando a toda su gente y dejando en lximché a Alvarado y sus compañeros
españoles. Al llegar a México --dice Ixtlixóchitl— dieron razón de todo su viaje al
rey de Tezcuco y a Cauauhtémocy presentaron a Cortés las cartas que para él
llevaban, entre las cuales iba, sin duda, la Segunda Relación de la Conquista,
firmada por Alvarado en la nueva ciudad de Santiago el 28 de julio. Holgóse
mucho Cortés con tan buenas nuevas —agrega el historiador indígena—y envió
luego a Alvarado doscientos españoles para poblar Quauhtemallán."
La dudad de Guatemala estaba destinada a tener una vida corta, porque fundada
a fines de julio de 1524, ya a principios de septiembre del mismo año, tuvo que ser
trasladada provisionalmente al valle de Xepau, o sea Olintepeque, con motivo de
haber estallado la primera insurrección cakchiquel. Naturalmente, no debe
extrañamos que los traslados se hicieron con facilidad, porque sabemos que hay
diferencia entre los conceptos de fundación y el de traza de 'un pueblo o una
ciudad. Creemos que lo que Alvarado hizo en Iximché, casi no pasó del acto
jurídico de levantar el correspondiente a la fundación, pero probablemente no
hubo tiempo de proceder a la edificación de la ciudad propiamente dicha.