Mi Perú lindo
Eres mi Perú grande y generoso
desde Tumbes hasta Tacna la heroica,
con el Titicaca y Machu Picchu majestuoso
fuiste la capital del imperio inca.
Cusco ciudad imperial con tradición,
y el río Rímac bañando a la vieja Lima,
en Cajamarca Huáscar sufrió la traición
por eso mi Perú, eres un enigma.
Eres grande Patria mía por tu tesoro,
por tus recursos naturales no explotados,
los españoles de antaño se llevaron tu oro,
ambicionando todo nos dejaron marginados.
Soy peruano de la raza de Túpac Amaru y Wiracocha,
del Amazonas, del Misti, del Huascarán,
de los Moches y Chimú, de Sipán, de Chavín,
soy peruano del majestuoso imperio de los incas.
Tus riquezas aún perduran jornada tras jornada,
pues el hombre no termina de explotarte,
hoy todo el mundo en ti pone su mirada,
por eso es que me enseñan mas amarte.
Fueron Grau y Bolognesi que murieron,
defendiendo del mal vecino su invasión,
Olaya, Quiñones y otros más su vida ofrecieron
pues morir por la patria debe ser nuestra pasión.
Autor: Anónimo
Yo soy peruano
¡Señores! Yo soy peruano
peruano de corazón
yo llevo en la sangre
coraje, valentía y tesón.
Mi patria es la patria del Inca
la tierra del dios Sol
la raza prodigiosa
que América ensalzó.
¡Señores! En este suelo nacimos
y por él debemos luchar
en esta tierra crecimos
y por eso la debemos amar.
¡Señores! Yo soy peruano
hoy, un pequeño cantor
por la Paz y la Justicia
mañana ¡Un gran Trabajador!
POEMA A MI PERÚ EN SU DÍA
Mi Perú, yo te quiero y si naciera de nuevo
yo te elijo a ti, si te elijo a ti para construir todos mis sueños,
todos mis sueños en ti, aquí en mi Perú.
Mi Perú, ahora que soy grande te comprendo,
eres amargo y dulce.
Mi Perú, eres una intensa pasión,
un incansable manantial de razas y mitos.
Mi Perú, es un jardín lleno de espinas, y
también de rosas.
Mi Perú, es un corazón clavado a martillazos.
Mi Perú, es Costa, Sierra y Selva.
Mi Perú, es terremoto, lluvia, huracán,
es tormenta, tempestad y calma,
es mi finca, mi sembrío y mi cosecha.
Mi Perú, es mi temor, mi libertad, mi cárcel
es mi esperanza, mi lucha mi guerra, mi victoria.
Mi Perú, es rudo, fuerte, delicado,
débil y vigoroso, angelical y demoniaco es torpe y perfecto,
es enorme y pequeño, es claro y oscuro,
es agresivo y pacífico, es recuerdo es olvido.
Mi Perú, es de nadie, no me pertenece, es nuestro,
nos lo quitan, tómalo, átalo estréchalo junto a tu pecho,
y bésalo en la frente, como a tu padre, como a tu hijo como
a un niño divino, que acaba de nacer, porque Mi Perú, es…
Simplemente es el amor, que canta y llora y yo ahora
lo comprendo, cuando he alcanzado mis sueños
Mi Perú, no me pertenece.
Mi Perú, es mío
Mi Perú, es tuyo.
A mi Patria
Con gestos valerosos
con honor y el orgullo
con amor a mis colores
rindo homenaje a mi Perú.
Patria que me vio nacer
patria de admirar
por sus colores y sus tierras
brinda paz y felicidad.
Perú patria mía
patria heroica
fuerte y generosa
de peruanos hombres y mujeres
que dieron la vida
por nuestro Perú.
Me enorgullece su belleza
su cultura y tradición
su gente trabajadora
y cien por ciento luchadora.
Hoy es tu día.
y te rinde homenaje
la costa la sierra y la selva
¡¡ y que dios te bendiga mi tierra querida!!
¡¡¡ Felices fiestas patrias!!!
MI PATRIA Y MI BANDERA (*)
Federico Barreto
Desde que vi la luz mi pecho anida
dos amores: mi patria y mi bandera.
Por mi patria, el Perú, ¡doy yo la vida!
Por mi bandera, el alma ¡el alma entera!
Yo quiero que mi patria bien querida
vuelva á ser en América lo que era,
y que mi enseña, blanca y encendida,
flote muy alto ¡sea la primera!
¡Mi patria! ¡Mi bandera! Desde niño
fueron mi encanto, fueron mi cariño.
Ni la sangre que deja horribles huellas
ni el lodo, que es baldón, caigan sobre ellas.
Hay que evitar la afrenta sobre todo.
¿Lodo? ¡Eso nunca! ¡Sangre antes que lodo!
AL PERÚ
Federico Barreto
¡Patria del corazón! La suerte, un día,
te hundió en el pecho con furor la espada,
y hoy, abatida pero no humillada,
pareces un león en la agonía.
Antes, cuando dichosa te veía,
fuiste por mí con entusiasmo amada;
pero hoy, que veo que eres desgraciada
no te amo ya... ¡te tengo idolatría!
¡Oh! ¡Quién pudiera, Patria, quién pudiera
disipar las tinieblas de tu cielo
y sucumbir envuelto en tu bandera!
Yo, tal fortuna es todo lo que anhelo,
¡y que me echen de cara, cuando muera,
para besar el polvo de tu suelo!