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Ceroabsolut 6

El cero absoluto es la temperatura teórica más baja posible, a la cual las partículas carecen de movimiento según la mecánica clásica. Según la mecánica cuántica, el cero absoluto debe tener una energía residual llamada energía de punto cero. Lord Kelvin calculó el cero absoluto basándose en que el volumen de un gas disminuye proporcionalmente a su temperatura, deduciendo que a -273.15°C el volumen sería cero.

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Ceroabsolut 6

El cero absoluto es la temperatura teórica más baja posible, a la cual las partículas carecen de movimiento según la mecánica clásica. Según la mecánica cuántica, el cero absoluto debe tener una energía residual llamada energía de punto cero. Lord Kelvin calculó el cero absoluto basándose en que el volumen de un gas disminuye proporcionalmente a su temperatura, deduciendo que a -273.15°C el volumen sería cero.

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El cero absoluto es la temperatura más baja posible.

Teóricamente las partículas


subatómicas perderían toda su energía, por lo que los electrones y protones se unirían en una “sopa
cuántica”. Esta temperatura es de -273.15°C o bien 0° Kelvin.

Lord Kelvin fue quien calculó el cero absoluto, y para ello se basó en el hecho de que cuando se enfría
un gas, su volumen va disminuyendo en proporción a su temperatura. Es decir que cada grado
de temperatura que baja el gas, también disminuye su volumen en un porcentaje especifico, de este
hecho dedujo que a una temperatura de -273.15°C el volumen se haría cero, algo que posiblemente no
pase en la práctica, sin embargo, ocurren muchas cosas curiosas al acercarse a esta temperatura.

Hasta este momento, sigue siendo una temperatura teórica ya que ha sido imposible llegar a tan
baja temperatura, sin embargo, si que se han alcanzado temperaturas tan bajas como 0.45° nanoKelvin
(0.00000000045 Kelvin) en un experimento realizado en el Instituto Tecnológico de
Massachusetts con átomos de sodio en el 2003.

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En nuestro sistema solar se ha logrado detectar temperaturas tan bajas como -240°C en áreas que se
encuentran en sombra permanente como son los cráteres situados en el polo sur de la Luna. En
el universo la temperatura más baja registrada es en la Nebulosa del Boomerang a 5,000 años luz de
nosotros, en la constelación de Centaurus, unos gases emitidos por una estrella moribunda se han
expandido y enfriado rápidamente hasta 1° Kelvin. En general, las nubes de gas tienden a tener
una temperatura alrededor de los 2.7° Kelvin debido a la radiación cósmica de microondas.

Pero ¿qué es lo que sucede a temperaturas tan bajas? Bueno, a temperaturas cercanas al cero absoluto las
partículas subatómicas van perdiendo su energía, y se van “combinando” o superponiendo formando de
esta manera un “súper-átomo”, conocido como condensado Bose-Einstein. En este estado, la materia
adquiere características asombrosas como la superconductividad (mucho mayor que la del oro y el
cobre) y la superfluidez (el helio a bajas temperaturas se convierte en un liquido sin prácticamente nada
de viscosidad)

Cero absoluto
El cero absoluto es la temperatura teórica más baja posible. A esta temperatura el nivel de energía
interna del sistema es el más bajo posible, por lo que las partículas, según la mecánica clásica, carecen
de movimiento;1 no obstante, según la mecánica cuántica, el cero absoluto debe tener una energía residual,
llamada energía de punto cero, para poder así cumplir el principio de indeterminación de Heisenberg. El
cero absoluto sirve de punto de partida tanto para la escala de Kelvin como para la escala de Rankine.2
Así, 0 K (o lo que es lo mismo, 0 R) corresponden, aproximadamente, a la temperatura de −273,15 °C o
−459,67 °F.3
Según la tercera ley de la termodinámica, el cero absoluto es un límite inalcanzable. La mayor cámara
frigorífica actual sólo alcanza los -273,144 °C. La razón de ello es que las moléculas de la cámara, al llegar
a esa temperatura, no tienen energía suficiente para hacer que ésta descienda aún más.
La entropía de un cristal ideal puro y perfecto sería cero. Si los átomos que lo componen no forman un
cristal perfecto, su entropía debe ser mayor que cero, por lo que la temperatura siempre será superior al
cero absoluto y el cristal siempre tendrá imperfecciones inducidas por el movimiento de sus átomos,
necesitando un movimiento que lo compense y, por lo tanto, teniendo siempre una imperfección residual.
Cabe mencionar que a 0 K absolutamente todas las sustancias conocidas se solidificarían y que según el
actual modelo del calor, las moléculas perderían toda capacidad de moverse o vibrar.
Hasta ahora la temperatura más cercana al cero absoluto ha sido obtenida en laboratorio por científicos
del MIT en 2003. Se obtuvo enfriando un gas en un campo magnético hasta medio nanokelvin (5·10−10 K)
por encima del cero absoluto.

Índice
[ocultar]

1Fenómenos cerca del cero absoluto


2Historia
o 2.1Límite para el "grado de frío"
o 2.2Trabajo de Lord Kelvin
3Véase también
4Referencias
5Bibliografía

Fenómenos cerca del cero absoluto[editar]

Condensado de Bose-Einstein en un átomo de rubidio. El color rojo indica una velocidad elevada, y el blanco-azulado
una baja velocidad. La imagen de la derecha es la muestra más fría de las tres.

Al aproximarse al cero absoluto se pueden producir en algunos materiales ciertos fenómenos, como
el condensado de Bose-Einstein, o algunos superfluidos como el helio II.
En 1924, Albert Einstein y el físico indio Satyendranath Bose predijeron la existencia de un fenómeno
denominado condensado de Bose-Einstein. En dicho estado, los bosones se agrupan en el mismo estado
cuántico de energía. Este fenómeno se confirmó en 1995, y desde entonces se han investigado muchas de
sus propiedades.
A temperaturas muy próximas al cero absoluto se pueden formar superfluidos, o incluso frágiles moléculas
que no existen a mayores temperaturas para su estudio, entre otros fenómenos.
En la actualidad se puede encontrar una aplicación práctica en el acelerador de partículas LHC del CERN.4
El Gran Colisionador de Hadrones (LHC) alcanza una temperatura de 1,9 K. Los experimentos que se
llevarán a cabo en este acelerador de partículas requieren la criogenización de ciertos circuitos para
conseguir superconductores. Esto es posible gracias a la combinación de compresores de helioalimentados
con nitrógeno líquido, el cual entra a los circuitos aproximadamente a 80 K (−193,15 °C) para ir bajando de
temperatura en su transcurso por el circuito de los 3 compresores.5 La temperatura más baja alcanzada en
el LHC es de 1,8 K.5

Historia[editar]
Robert Boyle fue pionero en la idea de un cero absoluto.

Uno de los primeros científicos que discutió la posibilidad de una temperatura mínima absoluta fue Robert
Boyle. Su texto de 1665 New Experiments and Observations touching Cold (Nuevos experimentos y
observaciones acerca del frío), articula la disputa conocida como el primum frigidum.6 El concepto era bien
conocido entre los naturalistas de la época. Algunos sostenían que esa temperatura mínima absoluta se
producía dentro de la Tierra (dado que era uno de los llamados cuatro "elementos"), otros que dentro del
agua y otros que en el aire, y algunos más recientemente en el nitro. Aunque todos ellos parecían estar de
acuerdo en que: «Hay un cuerpo u otro que por su propia naturaleza es sumamente frío y que por su
participación todos los demás cuerpos obtienen esa calidad».7
Límite para el "grado de frío"[editar]
La cuestión de si existía un límite para el grado de frío posible y, si así fuese, dónde se debía colocar el
cero, fue abordada por primera vez por el físico francés Guillaume Amontons en 1702, en relación con su
mejoras en el termómetro de aire. En su instrumento, las temperaturas estaban indicadas por la altura a la
que era sostenida una columna de mercurio por una determinada masa de aire, el volumen, o "primavera",
que variaba con el calor a la que estuviera expuesta. Por ello Amontons argumentó que el cero de su
termómetro sería la temperatura a la cual el volumen del aire en él se redujese a nada. En la escala que
utilizó, el punto de ebullición del agua se marcó en +73 y el punto de fusión del hielo a los 51, por lo que el
cero de su escala era equivalente a alrededor de −240 en la escala Celsius.[cita requerida]
Esta aproximación al valor moderno de −273.15 °C del cero del termómetro de aire fue mejorada
ulteriormente en 1779 por Johann Heinrich Lambert, quien observó que −270 °C podría considerarse como
el frío absoluto.8
Los valores de este orden para el cero absoluto no eran, sin embargo, universalmente aceptados en la
época. Pierre-Simon Laplace y Antoine Lavoisier, en su tratado sobre el calor de 1780, llegaron a valores
que iban de 1500 a 3000 por debajo del punto de congelación del agua, y pensaron que, en cualquier caso,
debía ser, por lo menos, de 600 menos. John Dalton en su Chemical Philosophy dio diez cálculos de este
valor, y finalmente adoptó −3000 °C como el cero natural de la temperatura.
Trabajo de Lord Kelvin[editar]
Después de que James Prescott Joule hubiese determinado el equivalente mecánico del calor, Lord
Kelvin abordó la cuestión desde un punto de vista totalmente diferente, y, en 1848, ideó una escala de
temperatura absoluta, que era independiente de las propiedades de cualquier sustancia en particular y se
basaba únicamente en las leyes fundamentales de la termodinámica. Partiendo de los principios de esa
escala, situó su cero en −273.15 °C, en casi exactamente el mismo punto que el cero del termómetro de
aire como también los especifica el gas de acetileno

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