FERNANDO CASTILLO CADENA
Magistrado ponente
SL1526-2017
Radicación n.° 41068
Acta 02
Bogotá, D. C., veinticinco (25) de enero de dos mil
diecisiete (2017).
Decide la Corte el recurso de casación interpuesto por
ALBA MARINA GONZÁLEZ VALENCIA, CARLOS
AUGUSTO GIRALDO JARAMILLO y NESTOR RUBEN
CASTRO GONZÁLEZ contra la sentencia proferida por la
Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito Judicial de
Medellín el 16 de diciembre de 2008, en el proceso que
instauraron contra el INSTITUTO DE SEGUROS
SOCIALES.
I. ANTECEDENTES
Los actores demandaron al ISS para que fuera
condenado a reanudarles el pago de la prima técnica,
reconocerles el valor de lo adeudado por dicho concepto, y
como consecuencia de ello, reajustarles las vacaciones y las
prestaciones sociales legales y extralegales, todo
Radicación n.° 41068
debidamente indexado; así mismo solicitaron condenar a
dicha entidad al pago de las costas del proceso.
En respaldo del petitum, dijeron hallarse vinculados
con la demandada desde el 8 de noviembre de 1989, 14 de
septiembre de 1983 y 13 de diciembre de 1989,
respectivamente, Alba Marina como médica especialista y
los dos restantes en calidad de médico general; explicaron
que desarrollan funciones en el Departamento de Calidad
de Servicios de Salud Seccional Antioquia y se benefician de
las prerrogativas convencionales ya que se les hacen los
respectivos descuentos sindicales; aclararon que mediante
resolución No. 2125 de mayo de 1996 el ISS reglamentó la
prima técnica para el personal médico, que con Resolución
No. 2904 de 13 de junio de 1996 la entidad demandada
precisó que dicho beneficio se recibiría con independencia
de ser beneficiarios de las convenciones suscritas con
ASMEDAS; que recibieron la referida prestación desde su
creación hasta el 8 de septiembre de 1997 cuando con acto
administrativo No. 002406, la accionada unilateralmente la
dejó de cancelar bajo el argumento de que no desempeñan
funciones asistenciales; agregaron que han reclamado el
pago de dicha prestación, la cual tiene carácter salarial, sin
resultados positivos; que a otros colegas que cumplen
funciones análogas, el empleador sí les reconoce dicha
prima, como acontece por ejemplo con María Edilma García;
que aun cuando cumplen servicios en el área
administrativa, sus funciones trascienden a la parte
asistencial; que la convención colectiva vigente entre 2001 y
2004 creó una prima técnica para los profesionales no
2
Radicación n.° 41068
médicos al servicio del Instituto, de donde debe inferirse
que a todos los galenos se les seguiría pagando la ya
existente; y por último, que la convención colectiva suscrita
con SINTRASEGURIDAD SOCIAL, reconoce el principio de
igualdad (folio 1 – 15).
El ISS se opuso a las pretensiones, aceptó la ejecución
de labores por parte de los actores en la dependencia por
ellos referida, la suspensión del pago de la prima técnica y
su reclamo, negó los restantes hechos o dijo que no
correspondían a tales. En su defensa propuso las
excepciones de cobro de lo no debido, inexistencia de la
obligación, imposibilidad de condena en costas,
prescripción y buena fe. (fl. 325 – 329).
II. SENTENCIA DE PRIMERA INSTANCIA
El Juzgado Cuarto Laboral de Descongestión del
Circuito de Medellín mediante fallo del 12 de febrero de
2008, condenó al demandado al pago de la prima técnica a
favor de los actores a partir del 1º de marzo de 1999,
prestación que cuantificó en la suma de $38.145.229 para
Alba Marina González, $24.864.021 para Carlos Augusto
Giraldo y $31.481.701 para Néstor Rubén Castro, ordenó
su reconocimiento a futuro y su incidencia en las primas de
servicios legal y extralegal, vacaciones, prima de vacaciones,
prima de navidad y los intereses a las cesantías desde la
misma fecha, dispuso el pago de la indexación de dichos
valores, declaró probada parcialmente la excepción de
3
Radicación n.° 41068
prescripción y condenó a la pasiva al pago de las costas en
un 80% (fls. 804 - 817).
III. SENTENCIA DE SEGUNDA INSTANCIA
La Sala Laboral del Tribunal Superior del Distrito
Judicial de Medellín con fallo del 16 de diciembre de 2008,
al resolver la apelación interpuesta por las partes, revocó el
de la juez y en su lugar absolvió al ISS de todas las
pretensiones incoadas.
Destacó el ad quem que la convención colectiva de
trabajo suscrita con ASMEDAS no se incorporó al proceso;
que la que rigió entre noviembre de 1996 y octubre de 1999,
nada dijo sobre prima técnica ni dispuso que las
prerrogativas en ella acordadas se extendieran a los
demandantes; que la vigente en 2001 precisó en su artículo
41 el pago de la prima reclamada pero a favor de quienes
mantuvieran los requisitos establecidos en la
reglamentación vigente y que la Resolución No. 2904 de
1996 consignó el reconocimiento de dicha prestación
dependiendo de la formación académica avanzada y la
experiencia altamente calificada de cada médico.
Resaltó la naturaleza legal de la prima solicitada, pues
en su criterio, cuando el acto administrativo que la reguló
hizo alusión a la convención, fue para referirse al sujeto
activo de ésta, quien además debía acreditar el
cumplimiento de los requisitos previstos en la
4
Radicación n.° 41068
reglamentación vigente, de lo cual no surge la naturaleza
convencional que se pregona.
Añadió que no era discutible la calidad de trabajadores
oficiales que tienen los demandantes en razón a la
naturaleza jurídica del ISS como Empresa Industrial y
Comercial del Estado.
Precisó que no había controversia en cuanto a que las
funciones desplegadas por los accionantes eran
administrativas, pues correspondía a un hecho consignado
en la demanda y aceptado en la respuesta al libelo, en la
medida que el empleador insistió en que la prima técnica se
reconoce solo a quienes prestan servicios asistenciales.
Transcribió el artículo 1º de la Resolución No. 2904 de
1996 y concluyó que ésta reglamentaba la prima reclamada
para médicos especialistas y generales como funcionarios
de la seguridad social, pero en consideración al carácter de
las funciones que desempeñaran; aclaró que dicha categoría
de servidores fue creado por el Decreto 1651 de 1977 y que
en sentir de dicha Corporación, las funciones a que hacía
referencia la mencionada resolución, eran las asistenciales.
Agregó que si el ISS hubiera querido conceder la prima
técnica a todos los galenos sin excepción alguna, no habría
precisado que se otorgaba a los médicos que además de
acreditar estudios avanzados, contaran con 3 años de
experiencia, la que aseguró, no se adquiere ejerciendo un
cargo administrativo.
5
Radicación n.° 41068
Por último acotó que como los demandantes no habían
probado labores asistenciales, carecían del derecho
reclamado y por tanto, era preciso revocar la condena
impartida por el Juez.
IV. RECURSO DE CASACIÓN
Interpuesto por la parte actora, concedido por el
Tribunal y admitido por la Corte, se procede a resolver.
V. ALCANCE DE LA IMPUGNACIÓN
Pretende el censor que la Corte case la sentencia
recurrida, para que, en sede de instancia, confirme la del a
quo y la modifique en cuanto al valor de la condena a favor
de Alba Marina González.
Con tal propósito formula cuatro cargos por la causal
primera de casación, que merecieron réplica y, que se
resolverán conjuntamente a pesar de estar dirigidos los tres
últimos por distinta senda del primero, en razón a que
denuncian similar elenco normativo y buscan igual
propósito.
VI. CARGO PRIMERO
Acusa la sentencia de violar indirectamente por
aplicación indebida el artículo 16 del Decreto 1652 de 1977
y los artículos 1º y 2º de la Ley 12 de 1977, a consecuencia
de los siguientes errores de hecho con carácter de
6
Radicación n.° 41068
manifiesto:
1.- Dar por demostrado, sin estarlo, que la prima técnica es
un beneficio que sólo le corresponde al personal médico de la
entidad, que desempeñe funciones asistenciales.
2.- No dar por demostrado, estándolo, que la prima técnica
la reconoce la entidad a los médicos a su servicio por criterios
de capacitación y experiencia, más no por que las funciones
sean asistenciales ni por el lugar del servicio.
3.- No dar por demostrado, estándolo, que la entidad le
reconoce prima técnica a otros médicos que laboran en el área
administrativa.
4.- No dar por demostrado, estándolo, que el ISS reconoce
prima técnica a todos los trabajadores a su servicio que
desempeñan cargos profesionales.
5.- Dar por demostrado, sin estarlo, que los demandantes no
desempeñaban funciones de orden asistencial.
Señala la censura que los anteriores yerros se
originaron en la apreciación equivocada de la Resolución
No. 2904 de 1996 (folio 357) y de la Convención Colectiva
suscrita por el ISS y SINTRASEGURIDAD SOCIAL vigente
para el período 2001 – 2004 (folio 238); así mismo por la
falta de apreciación de la respuesta del ISS al oficio 1168
emanado del juzgado de conocimiento (folio 345), el
memorando No. 130 – 000078 del 25 de enero de 2000
(folio 109) y el oficio 542.667 de 6 de noviembre de 2001
(folio 153) y de los testimonios de Germán Reyes y Benjamín
Soto.
Aseguran los recurrentes que la afirmación del
Tribunal según la cual, ellos no pueden ser acreedores del
derecho pretendido por cuanto desarrollaron funciones
administrativas, es equivocada ya que la resolución No.
7
Radicación n.° 41068
2904 de 1996 no exige para ser titular de la prima técnica,
el desempeño de labores de dicha naturaleza. Según su
apreciación, el artículo 1º del acto administrativo antes
referenciado, no condiciona la concesión de dicho beneficio
al cumplimiento de funciones asistenciales por parte de
quienes ocupan el cargo de médicos generales y
especialistas.
Consideran que «la recta apreciación de la Resolución referida
pone de manifiesto – sin lugar a equívocos -- que la prima técnica allí
reglamentada se le otorgó a los servidores que desempeñaran cargos
de Médicos Generales y Médicos Especialistas, sin circunscribir la
misma al ejercicio de funciones estrictamente asistenciales y mucho
menos sin limitar la misma a los profesionales médicos que
desempeñaran sus funciones en el área administrativa. La expresión
normativa “en consideración al carácter de las funciones que
desempeñan” no puede entenderse referida a funciones asistenciales,
la misma hace relación a la trascendencia o relevancia de las funciones
de los Médicos de la institución, sin que haya lugar a efectuar tal
particularización».
Insisten en que la prestación reclamada se concedió a
los médicos en virtud de «los estudios de formación académica
avanzada y la experiencia altamente calificada», sin limitar su
reconocimiento a favor de quienes desplieguen labores de
carácter asistencial, de tal suerte que, desde su óptica, el
Tribunal desbordó la literalidad de la resolución No. 2904
de 1996; agregan que el error es evidente porque dicho acto
administrativo no consagra por parte alguna la exigencia de
que las labores sean solamente asistenciales.
8
Radicación n.° 41068
Consideran que el juez colegiado también se equivocó
al desconocer que en el área administrativa laboran otros
médicos a quienes sí se les reconoce la prima técnica, pues
no tuvo en cuenta la respuesta del ISS que obra a folio 347
en la que admite haber pagado dicho beneficio a otros
galenos de dicha dependencia; que de igual forma no
analizó que en el artículo 41 de la convención 2001 – 2004
se pactó la prima técnica para profesionales no médicos,
porque para los primeros ya existía; agregan que sería un
contrasentido que la prestación reclamada se reconociera a
todos los trabajadores que laboran en cargos profesionales y
no a los galenos que cumplan funciones administrativas.
Señalan que el sentenciador no advirtió que las
funciones que ellos desarrollan corresponden a las de
auditoria médica «que trascienden del simple ámbito administrativo
al asistencial», porque no observó que el ISS al responder el
hecho 1º de la demanda, admitió que los actores laboraron
como médicos generales y especialista; ni apreció el
memorando de folio 109 a 111 en el que se reconoce que
ejercieron labores de auditoria médica «que sin duda implican
conocimiento médico … comportando la necesidad de revisar historias
clínicas, revisión de paciente, observación directa de éste; que son
típicos actos médicos relacionados con el ámbito asistencial»., hecho
que también se deriva del oficio 542.667 que reposa a folio
153.
Puntualizan que el ad quem erró al considerar que no
ejercían la medicina por laborar en el área administrativa.
9
Radicación n.° 41068
Añaden que con los evidentes errores destacados, se
da paso al análisis de la prueba testimonial entre ella la
versión del doctor Germán Reyes quien explicó que a él
siempre le cancelaron la prima técnica independientemente
del sitio en donde laborara; además aclaró que en los
comités ad hoc hay que evaluar al paciente, como también
ocurría cuando se programaba la evaluación de historias y
pacientes con insuficiencia renal; de igual forma refieren
que de la declaración de Benjamín Soto se establece que
laboraba en compañía de la doctora Gonzáles; de tal suerte
que con “la prueba testimonial invocada – no apreciada por el
Tribunal – revela que los demandantes en su labor de auditores
médicos cumplían actividades propias de su profesión, que sin su
formación profesional no se podrían llevar a cabo y las cuales
trascendían el simple campo administrativo”.
VII. CARGO SEGUNDO
Acusa la sentencia de violar directamente por
infracción directa los artículos 16 del Decreto 1652 de 1977
y 1º y 2º de la Ley 12 de 1977.
Afirman los censores que el Tribunal desconoció la
norma sustantiva que regula la prima técnica de los
subordinados del ISS basándose solamente en el acto
reglamentario de ésta.
Advierten que según el texto del artículo 16 del
Decreto 1652 de 1977 la prima técnica se creó «para
funcionarios que deban desempeñar cargos de especial
10
Radicación n.° 41068
responsabilidad… como reconocimiento del nivel de formación técnica
científica de sus titulares», sin condicionamiento alguno,
concretamente sin exigir que ejercieran actividades
asistenciales, requisito que impuso el acto reglamentario, el
cual no puede «crear exigencias que la norma a reglamentar no
establezca, ni puede desbordar el ámbito o razón de ser del derecho
creado por ésta» y que si el artículo en mención no fijó ese
presupuesto, «no podía el juzgador basarse en el acto reglamentario
para deducir tal exigencia».
Destacan que lo que pretendió la norma que creó la
prima técnica, fue hacer un reconocimiento a los servidores
por su formación técnica científica, independientemente del
desempeño de actividades estrictamente asistenciales.
Así las cosas, consideran que la prima incoada
también debe reconocérseles y en sede de instancia debe
modificarse la condena a favor de la doctora Alba Marina
González tal y como se refiere en la apelación.
VIII. CARGO TERCERO
Acusa la sentencia de violar directamente por
aplicación indebida el artículo 16 del Decreto 1652 de 1977
y 1º de la Ley 14 de 1962 en relación con los artículos 1º y
2º de la Ley 12 de 1977.
Igual que en los cargos anteriores, precisan los
recurrentes que el problema jurídico debatido es determinar
si les asiste o no el derecho a la prima técnica que consagra
11
Radicación n.° 41068
el Decreto 1652 de 1977, reglamentada por la Resolución
No. 2904 de 1996 emitida por la presidencia del ISS.
Esgrimen iguales argumentos a los referidos en el
segundo cargo, resaltan que el acto reglamentario no podía
imponer exigencias superiores a las que consagra la norma
por reglamentar y agregan que «aún cuando se admitiera que la
prima técnica esta (sic) concebida específicamente para los Médicos que
desempeñan funciones asistenciales constituía tarea obligatoria del
Tribunal entrar a valorar las funciones específicas que conciernen a los
demandantes para poder calificar si las mismas tenían o no carácter
asistencial», y que de manera automática, y sin valorar las
funciones realizadas por estos, concluyó que por haberlas
desarrollado en el área administrativa, no tenían derecho a
la prestación.
Recaban en que el ad quem erró toda vez que no tuvo
en cuenta que dentro del concepto «ejercicio profesional» están
las actividades como la de auditoria médica que solo la
puede realizar quien tiene la formación profesional de
médico; es decir, debió analizar el contenido específico de la
función y no el área de prestación del servicio.
IX. CUARTO CARGO.
Acusa la sentencia de violar directamente por
interpretación errónea el artículo 16 del Decreto 1652 de
1977 y 1º de la Ley 14 de 1962 en relación con los artículos
1º y 2º de la Ley 12 de 1977.
12
Radicación n.° 41068
Al igual que en los anteriores cargos, los recurrentes
delimitan la controversia a establecer si podían ser titulares
de la prima técnica impetrada, no obstante laborar en el
área administrativa del ISS.
Señalan que a tal prerrogativa podían acceder porque
el Decreto que la creó no la limitó a favor de quienes
desempeñen funciones asistenciales; que el acto
administrativo que la reglamenta no podía desbordarla
imponiendo requisitos superiores a los fijados por la
disposición creadora; que las funciones de auditoria médica
están involucradas en las del “ejercicio profesional” y que por
ello se equivocó el sentenciador.
X. RÉPLICA CONJUNTA.
Advierte el contradictor que la prima técnica «solo tuvo
justificación cuando en el Instituto de Seguros Sociales existían
servidores públicos que la ley denominaba funcionarios de la seguridad
social – categoría de servidores públicos que la Corte Constitucional
juzgó contraria a la Constitución Política, habiéndola retirado del
ordenamiento jurídico mediante la sentencia C – 579 de 1996».
Considera que los cargos adolecen de defectos en la
medida que la Ley 12 de 1977 no es atributiva de un
derecho sustancial, ya que con ella se facultó al Presidente
de la República para determinar la estructura, régimen y
organización de los seguros sociales obligatorios, norma que
tuvo vigencia por 6 meses, que ya se agotaron.
13
Radicación n.° 41068
Que en ejercicio de la anterior disposición, el
Presidente expidió el Decreto Ley 1652 de 1977 con el cual
creó una categoría de servidores públicos denominados
funcionarios de la seguridad social, carácter que se
mantuvo en el parágrafo del artículo 235 de la Ley 100 de
1993, el cual mediante sentencia del 30 de octubre de 1996
fue declarado inexequible por la Corte Constitucional al
igual que el artículo 3º del Decreto 2651 de 1977; de tal
suerte que «al haber sido hallada contraria al ordenamiento
constitucional la categoría de servidores públicos denominada
funcionarios de la seguridad social por el decreto ley que la creó,
ninguno de los derechos que como funcionarios de la seguridad social
hubieran sido reconocidos a esos empleados del Instituto de Seguros
Sociales puede considerarse subsistente con posterioridad al fallo de
inexequibilidad».
Respecto del artículo 16 del Decreto Ley 1652 de 1977,
señala que al haber sido retirado del ordenamiento
constitucional la disposición que creó la categoría de
funcionarios de la seguridad social, no se puede pretender
un derecho fundado en normas que desaparecieron con la
expedición de la Sentencia C – 579 de 1996; «nadie puede
reclamar la ultra actividad de una norma inconstitucional para, con
fundamento en el precepto declarado inexequible, pretender el pago de
una remuneración y, además, inflar por esa vía todos sus otros
derechos y prestaciones sociales».
Concluye «Reclamar unos supuestos derechos adquiridos
basándose en una norma inconstitucional es un abuso del derecho y el
ejercicio temerario de una acción judicial», y que sorprende que el
Tribunal no se hubiera percatado de ello.
14
Radicación n.° 41068
XI. CONSIDERACIONES.
Aun cuando la censura se equivoca al denunciar los
artículos 1 y 2 de la Ley 12 de 1977, cuyo objetivo fue dar
facultades al Presidente de la República para regular la
estructura y organización de los Seguros Sociales
Obligatorios, la labor unificadora de jurisprudencia respecto
de una norma de derecho sustantivo se le permite a la Sala
en este caso, con la acusación del artículo 16 del Decreto
1652 de 1977, por lo que la crítica que esgrime la réplica en
este puntual aspecto es superable.
Y a pesar de que la disposición legal que le dio la
categoría de empleados de la seguridad social a los
servidores del ISS, desapareció del ámbito jurídico, una vez
la Corte Constitucional declaró la inexequibilidad del
parágrafo del artículo 235 de la Ley 100 de 1993 y del 3 del
Decreto 1651 de 1977 con la sentencia C – 579 de 1996,
resulta procedente el análisis de los cargos, en tanto el
Tribunal delimitado por el planteamiento del libelo y su
respuesta, entendió que la calificación de «funcionarios de la
seguridad social» regía al momento en que surgió el acto
administrativo que reglamentó la prima técnica, al decir
textualmente: «De acuerdo con esa normativa (que estaba vigente
cuando se expidió la reglamentación de la prima técnica) a juicio de la
Sala, el texto de la norma establece el derecho a la aludida recompensa
únicamente en favor de los médicos que cumplen funciones en cargos
“asistenciales”».
15
Radicación n.° 41068
De otra parte, en el desarrollo procesal no hubo
controversia sobre la calidad jurídica de los demandantes
en razón a que el derecho que se reclama surgió cuando la
disposición antes referenciada tenía plena validez.
Hechas las anteriores precisiones y con miras a definir
el recurso, ha de acotarse que mientras para el
sentenciador de segundo grado los demandantes no pueden
ser beneficiarios de la prima técnica reclamada, en razón a
que en términos de la Resolución No. 2904 del 13 de junio
de 1996 emanada del ISS, no desempeñaron funciones
asistenciales, para la censura si lo son en virtud a que ni en
el artículo 16 del Decreto 1652 de 1977 ni en el acto
administrativo que lo reglamentó, hubo exclusión expresa
de quienes desarrollaran funciones administrativas.
Sobre el particular conviene recordar que por su
naturaleza, la prima técnica se erige como un
reconocimiento a favor de los funcionarios, en este caso del
ISS, que por las especiales labores que ejecutan, requieren
de mayor responsabilidad; dicho concepto responde a una
compensación pecuniaria otorgada a servidores altamente
calificados con el propósito de conservarlos en el sector
público.
El Decreto 1652 de 1977 la concibió así:
ARTÍCULO 16. DE LA PRIMA TÉCNICA. Para funcionarios
que desempeñan cargos de especial responsabilidad, créase
una prima técnica como reconocimiento del nivel de formación
técnico-científica de sus titulares.
16
Radicación n.° 41068
La prima técnica será equivalente a un porcentaje de la
asignación básica mensual que corresponda al cargo del
funcionario al cual se asigna y se pagará mensualmente.
En ningún caso esta prima podrá exceder el cincuenta por
ciento de la remuneración básica mensual de quien haya a
percibirla.
Esa prestación consiste en una suma adicional a la
asignación básica mensual, sin que pueda ser superior al
50% de aquella.
Ahora bien, la entidad demandada, ante la súplica del
sindicato ASMEDAS, expidió la Resolución No. 2125 de
1996 con la cual reglamentó el otorgamiento de la
mencionada prima, pero estableció que de ella se
beneficiarían exclusivamente los médicos asociados a dicha
organización sindical, según se desprende de su texto que
reposa a folio 99; posteriormente y ante la intervención de
SINTRAISS, en decisión administrativa que goza de la
presunción de legalidad (la Resolución No. 2904 del 13 de
junio de 1996) la pasiva precisó que reglamentaba «la prima
técnica para los profesionales médicos especialistas y generales
funcionarios de seguridad social al servicio del Instituto de Seguros
Sociales en consideración al carácter de las funciones que
desempeñan» (folio 357) sin discriminar la agremiación
sindical a la que pertenecieran los galenos a su servicio
(folio 357 y siguientes).
El ad quem, del anterior acto administrativo, infirió
que los actores debían ejercer labores asistenciales y contar
con la debida experiencia, que consideró, “obviamente no se
adquiere desempeñando un cargo administrativo”.
17
Radicación n.° 41068
Pues bien, corresponde a una regla de interpretación
normativa, el ajustarse al sentido literal de la misma,
cuando su tenor no se presta a dudas, como lo indica el
artículo 27 del C.C., y un principio de derecho afirma que al
intérprete no le es dado hacer distinciones, si la ley no lo ha
hecho; de allí que a los operadores jurídicos no les este
permitido imponer cargas o exigir requisitos distintos a los
que la propia norma establezca, si obviamente la misma
resulta diáfana.
Así las cosas y referenciado tanto el texto legal como la
fuente administrativa del derecho pretendido, no encuentra
la Sala la exigencia clara y contundente de que para poder
acceder a la prima reclamada, los médicos al servicio del
ISS debieran dedicarse exclusivamente a cumplir funciones
asistenciales, como lo impuso el sentenciador de segundo
grado, desconociendo que la disposición legal que creó la
prestación tan solo dio pautas para su otorgamiento y que
el acto que la reguló, solo exigió la realización de funciones
de «especial responsabilidad» , sin que en ninguna parte de su
texto se haga distinción a unas especificas labores, ni se
consagre expresamente que el médico que se ocupe de
tareas administrativas quede excluido de dicha
prerrogativa.
De tal manera que sí ni el legislador ni la
administración determinaron como requisito sine qua non
para ser titular de la prestación cosa diferente a la de ser
médico, no podía el funcionario judicial, so pena de
interpretar la normativa, imponer exigencias mayores, como
18
Radicación n.° 41068
para el caso de autos sería el que además de ser galenos se
ocuparan exclusivamente de servicios asistenciales,
desconociendo que los administrativos también son de
especial responsabilidad y que en últimas redundan en
beneficio de quienes ejercen las asistenciales.
Aunque el Decreto 1562 de 1977 no consagró la
prima reclamada de manera genérica y absoluta a favor de
todo el personal vinculado al ISS, sí la otorgó a quienes
demostraran cierto «nivel de formación técnico-científica» para lo
cual, involucró sin discriminación alguna, a los médicos
que laboran al servicio de aquél.
Vale decir que el Presidente de la República, al expedir
la norma citada, dio la directriz según la cual, la prima
técnica se otorgaría a ciertos y determinados servidores y, el
ISS atendiendo dichas directrices, precisó que sería a favor
de quienes ejercieran la profesión de médico, no solo los
especialistas sino también los generales, en consideración
al carácter de dichas funciones, sin que expresamente
excluyera a quienes se ocupan de la parte administrativa de
la medicina, labor que por sí sola no le resta el título de
médico exigido por el legislador para poder gozar de la
prima reclamada.
De lo anterior y con independencia de si con las
restantes pruebas denunciadas como equivocadamente
valoradas o dejadas de apreciar, se pudiera evidenciar otros
errores, surge palmaria la equivocación del sentenciador al
entender que la ley y más aún, que el acto administrativo
19
Radicación n.° 41068
que reglamentó la prima técnica, constreñían a los galenos
a ocuparse de manera exclusiva de la labor asistencial, para
poder acceder a aquella, con lo cual incurrió en las
falencias distinguidas con los numerales 1 y 2 del primer
cargo.
Así las cosas, los cargos prosperan y por ello la
sentencia del Tribunal se casará, en cuanto no entendió que
los demandantes son titulares de la prima técnica
reclamada.
No se impondrán costas en el recurso extraordinario.
XII. FALLO DE INSTANCIA.
Atendiendo lo resuelto en sede casacional, la
impugnación formulada por el ISS contra el fallo de primer
grado ha quedado despachada desfavorablemente.
En lo que respecta a la inconformidad de la parte
actora, que se contrae específicamente al tratamiento que el
a quo le dio a la doctora Alba Marina González al
considerarla como médico general, y por tanto no liquidarle
la prima técnica con un 25%, ha de señalarse que en efecto,
según se desprende de la documental que obra a folio 319,
el ISS la reconoció y nombró como médica especialista a
partir del 8 de abril de 1998, cargo del que se posesionó el
18 de mayo de ese mismo año, de acuerdo a la instrumental
de folio 320.
20
Radicación n.° 41068
Ahora bien, siguiendo las tablas establecidas en la
resolución 2904 de 1996, la prima se incrementaría en un
determinado porcentaje a partir de un año adicional de
experiencia, hasta llegar a un tope máximo del 25%. Como
según la documental de folio 347, a la doctora González al
momento de suspendérsele el pago de la prima técnica se le
estaba reconociendo en un 20%, en 1999 le correspondería
un 22% de su asignación básica, en 2000 un 24% y desde
2001 en adelante, dicha prestación no podría ser superior
al 25%, por lo que le asiste razón al recurrente en este
aspecto.
No obstante la prosperidad de las pretensiones, la Sala
no puede desconocer que la parte actora cursó varias
reclamaciones al ISS en busca del derecho aquí pretendido;
así se observa de folio 55 a 64 que en diciembre de 2001
con lujo de detalles y argumentación, los demandantes
exigieron la reanudación del pago de la tantas veces
mencionada prima técnica, súplica a la que el ISS mediante
oficio 03307 del 1º de marzo de 2002 dio respuesta negativa
(fl.65 y ss); luego, a través del apoderado que los representa
en el presente proceso, el 13 de octubre de 2004 como se
reporta a folio 16, cursaron otra solicitud en el mismo
sentido, que igualmente fue desatendida según da cuenta la
instrumental de folio 19, el 27 del mismo mes y año.
Así las cosas y como la demanda se presentó de
acuerdo al sello que reposa a folio 15, el 1 de febrero de
2005, se concluye que los actores son titulares del derecho
reclamado, que es de tracto sucesivo, a partir de la fecha
21
Radicación n.° 41068
antes referida y no antes, en virtud a que las acciones
laborales de acuerdo al artículo 151 del CPTSS prescriben
en 3 años y aun cuando dicho fenómeno se puede
interrumpir por un término igual, ello no puede hacerse
sino en una ocasión.
En razón a que el derecho se dejó de percibir en
septiembre de 1997, como se afirma en la demanda y se
acepta en la respuesta a ésta, los trabajadores contaban
hasta septiembre de 2000 para que los derechos no
prescribieran; ahora, como la primera reclamación se surtió
en diciembre de 2001, el fenómeno jurídico no se
interrumpió con el escrito que la contiene ni mucho menos
con el de octubre de 2004.
De esta forma, se modificará la sentencia de primer
grado para condenar al pago de la prima técnica y los
respectivos reajustes prestacionales, a partir de la fecha de
presentación de la demanda, en razón al éxito de la
excepción de prescripción.
En consecuencia la condena al ISS, que se puede
cuantificar dadas las probanzas que obran en el expediente,
esto es las nóminas que reposan a folio 370 y siguientes y el
hecho de que según la certificación de folio 347 los
demandantes a septiembre de 2006 estaban aún vinculados
a dicha entidad, será a favor de Alba Marina Gonzáles en la
suma de $14.486.142,78, a favor de Carlos Augusto Giraldo
de $8.870.296,57 y a favor de Néstor Rubén Castro en
cuantía de $8.870.296,57, según los cuadros siguientes.
22
Radicación n.° 41068
ALBA MARINA GONZALEZ VALENCIA
FECHAS NI DE SALARIO PORCENTAJE VALOR PRIMA VALOR
INICIO FIN PAGOS BASE PRIMA TÉCNICA TÉCNICA TOTAL
01/OZ/Z005 31/12/2005 11 S 2.930.571,00 25% S 732.642,75 S 8.059.070,25
01/01/2006 11/09/2006 8,37 S 3.072.704,00 25% $ 768.176,00 $ 6.427.072,53
TOTAL $ 14.486.142,78
CARLOS AUGUSTO GIRALDO JARAMILLO
FECHAS MDE SALARIO PORCENTAJE VALOR PRIMA VALOR
INICIO FIN PAGOS BASE PRIMA TÉCNICA TÉCNICA TOTAL
01/02/2005 31/12/2005 11 S 2.243.095,00 20% $ 448.619,00 $ 4.934.809,00
01/01/2006 11/09/2006 8,37 S 2.351.885,00 20% $ 470.377,00 $ 3.935.487,57
TOTAL $ 8.870.296,57
NESTOR RUBEN CASTRO GONZALEZ
FECHAS N°-DE SALAR/O PORCENTAJE VALOR PRIMA VALOR
INICIO FIN PAGOS BASE PRIMA TÉCNICA TÉCNICA TOTAL
01/02/2005 31/12/2005 11 S 2.243.095,00 20% $ 448.619,00 $ 4.934.809,00
01/01/2006 11/09/2006 8,37 $ 2.351.885,00 20% S 470.377,00 $ 3.935.487,57
TOTAL $ 8.870.296,57
Las costas en las instancias correrán a cargo de la
demandada.
XIII. DECISIÓN
En mérito de lo expuesto, la Corte Suprema de
Justicia, Sala de Casación Laboral, administrando justicia
en nombre de la República y por autoridad de la ley, CASA
la sentencia dictada el dieciséis (16) de diciembre de dos mil
ocho (2008) por la Sala Laboral del Tribunal Superior del
Distrito Judicial de Medellín, dentro del proceso ordinario
laboral seguido por ALBA MARINA GONZÁLEZ VALENCIA,
CARLOS AUGUSTO GIRALDO JARAMILLO Y NESTOR
RUBEN CASTRO GONZÁLEZ contra el INSTITUTO DE
SEGUROS SOCIALES.
En sede de instancia modifica la sentencia proferida
por el Juzgado Cuarto Laboral de Descongestión del
23
Radicación n.° 41068
Circuito de Medellín el 12 de febrero de 2008, y se precisa
que las condenas cuantificables hasta septiembre de 2006
por concepto de prima técnica son a favor de Alba Marina
González en la suma de suma de $14.486.142,78, a favor
de Carlos Augusto Giraldo de $8.870.296,57 y a favor de
Néstor Rubén Castro en cuantía de $8.870.296,57, dada la
prosperidad de la excepción de prescripción.
Costas como ya se dijo.
Cópiese, notifíquese, publíquese, cúmplase y
devuélvase el expediente al tribunal de origen.
GERARDO BOTERO ZULUAGA
Presidente de la Sala
JORGE MAURICIO BURGOS RUIZ
FERNANDO CASTILLO CADENA
24
Radicación n.° 41068
CLARA CECILIA DUEÑAS QUEVEDO
RIGOBERTO ECHEVERRI BUENO
LUIS GABRIEL MIRANDA BUELVAS
JORGE LUIS QUIROZ ALEMÁN
25