Las mariachis
Otro ejemplo claro de la incursión de las mujeres en el “mundo musical masculino” son las
mujeres mariachis, para quienes seguramente también ha sido muy difícil integrarse de manera
equitativa a ese mundo musical, que además se ha relacionado con el “hombre macho
mexicano”. Sin embargo, el mariachi representa mucho más, es un género que ha presentado
parte de la cultura y del folklore de México. Su historia es como todo en México, “una mezcla de
culturas, música prehispánica, acordes españoles y valses franceses que se unen dando un
sonido único que hace enchinar el cuero”. Por eso resulta interesante la participación de las
mujeres en este género musical, que no es reciente y donde seguramente se enfrentaron con
obstáculos de género. Una mujer integrante de un grupo comenta que su esposo rompió una
trompeta para mostrar su disgusto. Otro rompió una guitarra.
Orquesta de Mujeres del Nuevo Milenio
Vale la pena resaltar el esfuerzo y la constancia de mujeres que han logrado constituir la
Orquesta de Mujeres del Nuevo Milenio. La agrupación, formada por 77 mujeres, abre
posibilidades de desarrollo a las mujeres interesadas en la música sinfónica. Este proyecto
orquestal, junto con el del Centro de Formación Educativo y Cultural, forman parte de la
Asociación Civil Mujeres Pro Música, que ha desarrollado ambos proyectos con el objetivo de
promover el talento musical y el desarrollo humano y profesional de las mujeres que se
desempeñan o preparan como directoras de orquesta, compositoras, cantantes,
instrumentistas o concertistas.
En la literatura, las mujeres siempre han estado presentes. Diosas, heroínas, ninfas, en la
mitología griega. Desde entonces, las mujeres han sobresalido como musas de los poetas, pero
no debe restarse importancia a su obra como autoras.
Aunque lentamente, en el medioevo tardío, la caída del muro autoritario que separaba a la
mujer de la cultura literaria ya había comenzado y existen numerosos ejemplos de poetisas o
escritoras que afrontaron la palabra culta y la página literaria fuera de las reglas del discurso
religioso (De Martino,1994). No podemos dejar de mencionar a Sor Juana Inés de la Cruz, poetisa
del siglo XVII cuyo conocido “Hombres necios...” ha sido considerado como el primer manifi esto
feminista de nuestra historia y, más tarde, en el siglo XX, a Rosario Castellanos. En la literatura
latinoamericana, de los nombres de mujeres que han sobresalido, hay un mayor número de
poetisas que de narradoras.
Es en la segunda mitad del siglo XX cuando se observa una mayor presencia de las mujeres en el
género de la novela. Al igual que en otras disciplinas, el papel de las mujeres ha sido escaso en
número y en premios clásicos, sin embargo, “las mujeres han ido abriendo puertas y silencios
para ubicarse paulatinamente en el escenario de la literatura de América Latina” (Campell). En
el género de la fotografía se tienen también ejemplos de la resistencia al reconocimiento de la
creatividad y la importante presencia femenina en el mundo de la cultura y el arte, y la
insistencia en considerarla como un objeto para ser mirado y codiciado (Urrutia 2003).
Martino Giulio, de, y Marina Bruzzese (2000), Las filósofas, 2a ed., España..
Urrutia, Elena (2003), “Pintoras en la historia del arte en México”, en Primer Coloquio
de Arte y Género. Memoria, INMUJERES, pp. 217-219.
Campell Barr, Shirley (agosto 2005), “De musas a feministas”, en
www.dipgra.es/mujeryjuventud/mujer/mujer_ participacion.htm
Durante muchos años el ingreso de las mujeres a las faenas mineras estuvo prohibido, tanto por
mito como por ley, siendo abolida en el año 1996 la ley que prohibía el ingreso de mujeres a las
minas subterráneas. Como consecuencia de este cambio y de políticas de atracción generadas
por compañías mineras se ha observado un aumento sostenido de la cantidad de mujeres
trabajando en el rubro, llegando incluso a duplicarse en los últimos años (Wagner, P; 2011).
Wagner, P. Ministerio de Minería, presentación Seminario Mujer y minería, mayo 2011.
"Lo s hombre s están en un trono y no les conviene cambiar. Yo estando en el lugar de los hombre
s tampoc o m e convendría que m e dijeran que m e vaya a fregar".
(Reunión mujeres 46-60 años, Gasteiz)